Jesús Iván Ortiz Gómez 3° “B” ¿Existe la fatalidad en el hombre o el la crea?

Tesis El hombre crea la fatalidad puesto que habiendo cosas que todos hacemos, cuando alguien más las hace, nos parece algo extraño, sin sentido, o nos exaltamos como si quienes realizan estas cosas fueran monstruos, juzgándolos fácilmente y sin pensarlo sin antes vernos en un espejo. En la obra, el extranjero, Albert Camus nos permite la perfecta apreciación de el existencialismo ateo, mostrándonos a un personaje con necesidad de un fin determinado en la vida, con una actitud en la que el simplemente hace a un lado la fatalidad y toma las cosas desde un punto de vista en extremo desinteresado, retomando el punto de su necesidad de un fin en la vida como normalmente lo hace la religión en las personas, te hace tener un por qué de vivir, todo lo hacía solo por hacer las cosas y nunca con un sentido, no expresaba sentimiento alguno de ningún tipo, ni odio, ni tristeza, ni felicidad, ni amor, simplemente indiferente ante todo y todos. Indiferencia que hizo que la gente lo señalara de inhumano. “hoy, mama ha muerto. O tal vez ayer, no sé. He recibido un telegrama del asilo: <<madre fallecida. Entierro mañana. Sentido pésame. >> Nada quiere decir. Tal vez fue ayer.” Esta, como la situación en la que un conocido pierde a un ser querido, fallece su madre, no se nos haría extraño encontrarlo en una actitud fatalista, en un mar de lagrimas, preguntándose por que a él le pasa esto, renegando de la existencia de dios, esto sería normal, para nosotros esto no sería extraño en lo mas mínimo, pero llegar y encontrarnos con un sujeto extraño a la situación, un hombre frio, seco, sin expresión alguna de sentir dolor, tristeza, enojo, furia, ajeno a lo que está pasando, eso, si nos parecería extraño, esta es la primera prueba de que el hombre crea la fatalidad, ya que aquí nuestro protagonista, se olvida por completo de la fatalidad y toma as cosas de la manera más serena y sin complicarse. “percibí en ese momento que todos estaban sentados frente la capilla que todos estaban frente a mi cabeceando, en torno al conserje. Por un momento tuve la ridícula impresión de que estaban allí para juzgarme”. Imaginemos a un que en el

” Meursault se muestra. me di cuenta de que había una trampa>>. Le dije solo: <<todavía no te ha hablado. hacían un total de mil francos. Me pregunto si creía que había sido engañado y a mi me pareció que si. El otro seguía tocando y los demás observaban cada gesto de Raymond <<no le dije a raymon -. que no conseguía dar con lo que le daba. >> se oyo de nuevo el el rumor del agua y de la flauta en el corazón del silencio del silencio y del calor. Tenía nueve años y ella murió de treinta y nueve y mi abuela quien fuese un padre para mí y es por eso que conozco al protagonista como una persona ajena puesto que yo sin ser una persona fan del fatalismo consideraría la acción de no conocer la edad de mis padres en el momento de su muerte. Conteste: <<de acuerdo. Raymond empezó a exitarse. Le daba justo para vivir. Si el otro interviene saca su cuchillo disparare.. << trescientos francos de comida. como ajenos a la situación que ocurre a su alrededor.” Retomamos el asunto del fatalismo que como bien dije el protagonista nos muestra una actitud de cero importancia. El patrón estuvo amable. “además. quería saber primero que me parecía esta historia. Luego Raymond dijo: <<voy a insultarlo y cuando responda me lo cargare<<.dijo-. Pensé que si le decía que no el se excitaría mas y dispararía ciertamente.funeral de su propia madre cual en vez de estar reflexionando el terrible suceso.consideraríamos a esto como esto algo triste. ”<<Para volver a mi historia. Respondí que no me parecía nada pero que era interesante.” Cuestionándome sobre una situación similar. Pero si no saca su cuchillo no puedes disparar>>. e ignoro por que pareció aliviado tal vez por considerar el asunto concluido.>>” noto a Raymond un tanto fatalista dejando todo al ultimo la vida del sujeto en las decisiones de Meursault. Pensemos un poco… ¿que nos parecería si uno de nuestros familiares pereciera y uno de sus hijos no supiera ni su edad?. . Y la señora no trabajaba. respondiendo solo por responder. Me pregunto si no me sentía demasiado cansado y quiso saber también la edad de mama. me respondí. “sin apartar los ojos del adversario Raymond me pregunto: << ¿me lo cargo?>>. y si creía que se merecía un castigo. No estaría bien disparar así.. El paga de alquiler la habitación y le daba veinte francos de comida. Respondí que: <<unos 60 años>> para no equivocarme. que por muy mala o infiel fuera la mujer no consideraría que este debiera castigarla ni con agresiones físicas ni verbales. de nuevo. Pero me decía que era demasiado justo. un par de medias de vez en cuando. Ocupate del hombre de hombre a hombre y dame tu revolver. “hoy trabaje duro en la oficina. Yo comprendía que quisiera castigarla.

Conclusión La existencia de la fatalidad depende de las personas pues ellas son quienes se vuelven o no fatalistas. .

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