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colEcclÓtrl vlrvloRlAs 1. 2. 3. 4.

DE LA

nrpnrslÓtrl

LOS TRABAJOS DE LA MEMORIA

Los trabaios de la memoria, Elizabeth Jelin' Det estrado a la pantalla: Las imágenes del iuicio a los ex comandantes en Argentina, Claudia Feld.

Las conmemoraciones; /as disputas en las ¡""¡25 "infelices", Elizabeth Jelin (comp.). Los archivos de la represión: documentos, memoria y verdad, Ludmila da Silva Catela y Elizabeth Jelin (comps.).

ELrzneerH Jeuru

EN PREPARACIÓN

Luchas locales, comunidades e identidades, Elizabeth Jelin y Ponciano Pino (comPs.). Monumentos, memoriales y marcas territoriales' Victoria Langland y Elizabeth Jelin (comps.).

Er-tzRspru JEuN es socióloga, investigadora del

coNlcrr (Argeny directora Aires tina), proGsora de la lJniversidad de Buenos académica del Programa <Memoria colectiva y represión patrocinado por el ssnc. Dirige el área de investigaciones en el Instituto de Desarrollo Económico y Social (Buenos Aires). Entre sus múltiples publicaciones están Los trabajos de la memoria, en esta colección, y Pan y afectos: la transformacíón de lasfamilias, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1998.

INDICE

siglo veintiuno de españa editores, s.a. siglo veintiuno de argentina editores

Presentación

vtl
IX XI
1

Agradecimientos
Nota necesar¡a ...........

lntroducción

'1.
Todos los derechos rcserwados. Prohibida la rcoroducción total t-r parcial dc esta obra por cualquicr procedimiento (ya sea gráfico, electrónico, óptico, químico, mecánico, fotocopia, etc.) y el almacenamiento o transmisión de sus contenidos en soportcs magnéticos, sonoros, visuales o de cualquier otro tipo sin permiso er?reso del editor.

La memoria en el mundo contemporáneo

9
17

2. ¿De qué hablamos cuando hablamos
rias?

de memo39
63 79

3. 5. 6. 7.

Las luchas políticas por la memoria Historia y memoria social Trauma, testimonio y "verdad" El género en las memorias

@ dc esta edición,junio 2002
SI(]LO )O<I DE ESIáNA EDITORES,
S.

A-

Príncipe de Vergara, 78. 28006 Madrid

O

En coedición con Social Science Research Council 2001, ElizabethJelin

.. 99 Transmisiones, herenc¡as, aprendizajes...... 117 135 Reflexiones finales .' 139 Referencias bibliográficas..........

i)EREC]TJOS RTSERVADOS CONFORME A LA LEY

Impreso y hecho en España Printed and made in Spain Diseño de la cubierta: Juanjo Barco/Alins Ilustración ISBN: 84-323-1093-X Depósito legal: M. 26.995-2002

Fotocomposición: rNrotrlx, Julián Camarillo, 26, 1." 6 28037 Madrid

s.

L

Impreso en Closas-Orcoyen, S. L. Polígono Igarsa. Paracuellos dc Jarama (Madrid)

PRESENTACION

Este volumen inicia una serie de libros que pone a disposición del público los resultados de un programa, desarrollado por el l)ancl llegional de América Latina (rur) del Social Science Rescarch Council, cuyo próposito es promover la investigación y la formación de investigadores jóvenes sobre la memorias de la rcpresión política en el Cono Sur. Con fondos de las fundaciones Ford, Rockefeller y Hewlett, y bajo la dirección de ElizabethJelin y Carlos Iván Degregori, el programa apoyó a cerca de 60 becarios clc Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Perú, [Jruguay y los Estados lJnidos. Como volumen inicial de la serie, este libro prescnta el pensamiento de su directora, que a su vez sirvió como rnarco conceptual que orienta las investigaciones del programa.

OCEANO PACIFICO

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El programa fue diseñado para encarar tres cuestiones difercntes, aunque relacionadas entre sí. La primera es la necesidad clc generar avances teóricos y de investigación que contribuyan ;r enriquecer los debates sobre la naturaleza de las memorias en la región, sobre su rol en la constitución de identidades colectivas y sobre las consecuencias de las luchas por la memoria sobre l:rs prácticas sociales y políticas en sociedades en transición. La sc¡;unda cuestión u objetivo es promover el desarrollo de una nueva generación de investigadores con una formación teórica y rnctodológica sólidas, preparados para articular perspectivas novcclosas sobre los procesos sociales de memoria, pero preparados t;rrnbién para abordar la gran variedad de temas candentes que srrrgirán en el Cono Sur en el futuro. Finalmente, el programa ,rprrntaba a la creación de una red de intelectuales pírblicos de l:r región preocupados por el estudio de la memoria societal y It'nlas relacionados con ella. Es nuestra esperanza que esta colección de libros contribuya .rl :rvance del conocimiento académico, pero también que estimule

han sido una constante en esta tarea. Alejandro Grimson. También conté con el apoyo l)cnnanente y la confianza de mis colegas del Regional Advisory l'lrrel del ssRC.. el duelo y los nivelet . esperamos contribuir a la comprensión social de los conflictos sobre la memoria que continúan dando forma a la vida social. Esperamos también que sirva para catalizar una colaboración continua entre investigadores que participaron en su preparación y que permita atraer a comunidades intelectuales más amplias para participar en un diálogo abierto. No pretende dar una versión y final de un tema. Claudia lit'lcl. Este libro es parte de un diálogo. Eric Hershberg. Federico Lorenz.iclrtenfeld. El diálogo ha sido permanenre también con Eric Hershberg.Presentación AGRADEC¡MIENTOS debates y discusiones en un ámbito más amplio: entre estudiantes y docentes. El entusiasmo y buena disposición de Rebecca l. qu. Alba . con Carlos Iván Degregori. de quienes aprendi sLt "memoría obstinada".el ualor de lo humano. sino reflejar un momento de balance de la trayectoria para abrir las preguntas para el trabajo futuro. continúe en cl futuro. De todos ellos lrc aprendido mucho. Dedico este libro a la memoria de mís padres.. Como interlocutora permanente. compartiendo sus ideas e inquietudes: Gerardo ( )rrctano. Susana G.ryrrcias específicas. acabada sc manifiesta. En ese diálogo que lleva varios años y que. el silencio. de aprender y enseñar. Carlos Iván Degregori. Becky. política y cultural de la región y del mundo. y la sensibilidad ala multiplicidad de dimensiones y a la compleiidad de la memoria. Kaufman ocupa un lugar especial. con sus silencios. con su capacidad de interrogar e intcrrogarse. repeticiones -!n y huecos. espero. con los becarios y becarias y con otros t'olegas y docentes que participan en el Programa. Varios/as colegas y amigos han leído y comenrado detalladanrcnte el manuscrito. de cada uno de los países pero también en un debate comparativo y transnacional. entre activistas y ciudadanos. Ludmila da Silva Catela. Al hacerlo. brindando generosamente sus dudas y sus . me han exigido y me han cuestionado y t'stimulado de manera continua. me ha <abierto la labeza.

las coincidencias y casualidades se convertrrán en otra cosa.Agradecimientos NOTA NECESARIA Kaplan.prr#iór.-. el 11 de septiembre de 2001. el 11 de septiembre es un día cargado de significados.. Susana Kaufman. Patrick Dove yJosé olavarría. el mundo entero fue conrnovido por los atentados en Nueva York y'V/ashington. Mauricio Taube.. una está expectante sobre el curso concreto que las luchas por la memoria van a tomar en los distintos escenarios de la sociedad chilena. Para quienes trabajamos sobre las memorias de la represión cn el Cono Sur. . d. Espero que las preguntas planteadas en este libro estimulen trna reflexión más amplia sobre la necesidad humana de encontrar scntido a los acontecimientos y sufrimientos que nos toca vivir.o. "rt.. ".o.r.t iib. A partir de 200i. empren_ dimiento autores de textos y lib. El manuscrito de este libro estaba en su fase de revisión final cuando. Teresa Valdés. los referentes y anclajes materiales y simbólicos dc las memorias de situaciones límite cobrarán otros sentidos para ()tros grupos de la sociedad global. A todos ellos.o_ nocim ien ro y agradecimiento. rituales de homenaje e iniciativas ¡r.. los sentidos de la fecha carnbian. -incluyendo mi diálogo es imaginario pero no por ello ausente_ -i . En puntos específicos tarnbién conté con la ayuda de Silvina Jensen. con prácticas de rememoración. .. y a los demás que participr. qri. cada año. Lucila SchoenGld hizo una-lectura cuidadosa de editora profesional y Mariana Mcloughlin colaboró en los múltiples detailes involuciados en la p..líticas que impulsen un (nunca más> a las afrentas a la disnidad lltrrnana.. .

Además de las obvias problemáticas econ(rmicas.tie á. en uerdad' nunca ha dejado de surctler."r"do que nochet y .1. Abrir los diarios de Argentina.crímenes cometidos en ghile en ygi3.-ra"tt-icnto por. t. 2000. las noticias centrales incluyen Ln" t.tienen dcrecho ..-. que ('nlergen con persistencia y continuidad' Estas cuestiones están apareciendo en el plano institucional y cn distintas instancias y niveles del Estado: el Ejecutivo..iones económicas por su victimización durante " l. lJruguay. lis Fuerzas Armadas y policiales' El núcleo de . los.r el esclarecimiento de la identidad de algún niño o niña fioven vcinteañero ahora) secuestrado durante la dictadura militar en Argentina. ft él At. las legislaturas nacionales y provinciales. 105). el reconocimiento oficial de que hubo desrpariciones y la conformación de una Comisión para la Paz cn Uiuguay. políticas y policiales de coyuntura.¡uicios de la verdad> para esclarecer desapariciones forzosas en la segunda mltad de la década de los setenta .u pottetio. pr.hirro del Terror en Paraguay' A esto se suman las noticias sobre el Operativo Cóndor en el plano regional. la comisión que investiga la muerte del ex presidente (]ciulart en 1'976 y el reconocimiento oficial de quienes.r dictadura en Brasil. se cstá repitíendo siempre (Agamben.rto judicial.INTRODUCCIÓN No se prrcde qtrercr que Ar.p"r". las comisrotrJs especiales.. el apar. informaciones presentes en los documentos encontra.t que indican la persistencia de un (no quiere pasar): los avatares de la detención de Pi1-.tuhwitz retorne eterndmante porc1ue . Chile o Brasil en el año 2000 puede asemejarse' en algún momento' a transitar por un túnel áel tiempo. P.

de intentos (fá* llidos. Este libro intenta contribuir a encontrar algunas herramientas para pensar y analizar las presencias y sentidos del pasado. incorpora y traba3a sobre ese pasado y su lcgado. Para esto. sus t'rcencias y emociones. Aunque inr( ntcrnos reflexiones de carácter general. como dice el título -tan no obstinada. su propia cxperiencia. La creación artística. Porque. entender las memorias corrlo procesos subjetivos. reconocer a las memorias como objeto de disputas. lo hacemos desde un lrrr'. en 1o histórico y en lo social.ll proceso de reflexión y su empoderamiento. Este abordaje implica. rnás diálogos. a partir de tres premisas centralcs. loS ANCLAJES DE "NUESTRAS" MEMORIAS . otros desde perspectivas más concrctas quc <atraviesan> cualquier estudio sobre memorias. necesariamcnte. abrir prcgpntas y rcflcxioncs que impulsen más trabajos. en el teatro. Queda abierto cl camino para el trabajo futuro y cl de otros colegas investigadores más conocedores del tema. Pero hay un núcleo dc problemas. que la reflexión y el análisis crítico son herramientas que I'rtcden y deben ser ofrecidas a los actores sociales. película de de la cn su presencia. por lo que parece) de construir un futuro democrátictl apropiadosin mirar al pasado. En todo caso.. en lo refi'rente a las diferencias inter-étnicas o inter-culturales en la corrccptualización de la temporalidad y del lugar del pasado. especialmente . tan elusivo. así cotno en el lugar asignado a las memorias en diferentes sociedades. El regreso de esas noticias a las primeras páginas ocurrc después de algunos años de silencio institucional. esto incluye una fuerte creencia ('ll que la convivencia hurnana entre grupos diversos y en -aun 11¡¡1flis¡s.r. ya que constituyen insumos para . deshilachado a vcces. En el plano societal y cultural hubo mcnos silencios. Tamlrión. La esperanza es que estas mírltiples en- que habrá huecos y temas no desarrollados o subdesarrollados. la memoria es Patricio Guzmán.r subjetividad deVa investigador/a. Incorpora también sus compromisos políticos y cívicos. <historizar> las memorias. Algunos de carácter conceptual que ayudan a puntualizar abordajes analíticos. Segundo. se trata de un texto que explora distintas perspectivas. El texto puede parecer descentrado. Su objeto de estudio lo es. climas culturales. lo cual apunta a prestar atención al rol activo y productor de sentido de los participantes en csas luchas. y en ('Lranto a la centralidad de la dimensión étnica en procesos histírricos específicos de violencia y represión (pensemos en Perú o Guatemala). más avances. sin incorporar l. La discusión sobre la memoria raras veces puedc ser hecha tlcsde afuera. En mi caso. no propongo un itinerario lineal. el objctivo no es ofrecer un tex. traducen en acciones públicas de distinto carácter. Los movimientos de derechos hurranos en los distintos países han tenido Llna presencia significativa. en el cine. Tcrcero. en lo simbólico y en lo personal. sin comprometer a quien lo hace. insiste se rcsigna a quedar en el pasado. enmarcados en relacioncs de poder.El¡zabeth Jel¡n Introducción la institucionalidad republicana se vc impelido a encarar cuestioncs ligadas a dar cuenta de un pasado que data de varias décadas atrás. o sea. ligando las demandas de saldar cuentas con el pasado (las demandas de 3usticia) con los principios fundacionalcs de la institucionalidad democrática. en las artes plásticas.es posible y deseable. Primero. cn la narrativa. distintos puntos de entrada al tcma. y las hilachas tienen una trama de la que salen y a la que se vinculan.r los más débiles y excluidos.to rrdefinitivo> o <definitorio> del campo de estudio. anclados en experiencias y en marcas simbólicas y materiales. el texlo no se adentra en el ¡nálisis de la etnicidad. espacios de luchas políticas e ideológicas. l)ara mencionar sólo uno de ellos. aunque sin duda difícil. en lo político y en lo cultural.. Además. tanto en lo que se refiere al lugar de la rnemoria en la construcción de comunidades étnicas. sino problcnatizar. conflictos y luchas. la danza o la música. y lo tradas sean convergentcs y permitan dilucidar el tema. reconocer quc cxisten cambios históricos en el sentido del pasado. coherente y único.:rr particular: la preocupación por las huellas de las dictaduras .1:rcla | . Lcr voy a haccr en distintos niveles y planos.r rrrgcncia de trabajar sobre la memoria no es Llna inquietud de un contexto político y cultural específico. Los afectados directos de la represión cargan con su sufrimiento y dolor. de las memorias.

de los derechos humanos.r"n. comcl cl correspondiente castigo a los responsables de I En la década de los . sin cmbargo' una parte central del p..ttsores. obstáculos de todo tipo para la real vigencia de un <Estado de derecho> están a la vista.1. Una .rlíticas de olvido o de <rccc¡nciliación>. una fuertc presencia mediática qrle provoca debates en la esléra ¡'rrlrlice dc cada país y la presión sobre los aparatosjrrdiciales de los países en l.'la región) y los organismos y cortcs internaclon¿lcs. las minorías enfrentan discriminaciones institucionales sistcmáticas. Esto plantea la pregunta sobre cuáles son las continuidades y las rupturas que han ocurrido entre los regímenes dictatorialcs y los frágiles.. Las confrontaciones . convalidaron amnistías a los violadores. lisas memorias y esas intcrpretacioncs son también clementos clavc en los procesos de (re)construcción de identidades individuaIcs y colectivas en sociedades qlre cmergen dc períodos dc vioIt'rrcia y trauma. incipientes e incompletos regímenes constitucionales que los su- las violaciones de dercchos. la violencia policial es permanente. Otros centran su atención en las formas en que la desigualdad y los mecanismos de la dominación en el piescnte reproduccn y recuerdan el pasado' El pasado dictatoriai reciente es. Constituyen un terna público urcludible en la difícil tarea de for¡ar sociedades democráticas. el <Nunca más> involucra tanto un esclarecimientcl completo de lo acontecido ba¡o las dictaduras. En todos los casos. La actuación de est¿s rrr. es imposible encontrar una rÍrcfi7oria. En cualquier momento y Irrgar. cn casi toda la región ley".r. preocupados rnás que nada por la estabilidad de las instituciones denrocráticas. El conflicto social y político sobre cilmo procesar el p"r"do rcprcsivo reciente permanece' y a menudo se agudiza' i)esde la perspectiva de quienes se esfucrzan p()r . están menos dispuestos a reabrir las experiencias do* Iorosas de la represión autoritaria. (llrc se cornetieron las violaciones.nómicos y sociales es crecientemente ráringida por el apego al mercado y a programas políticos de corte necrlibcral. Finalmentc. cedieron en términos de la vida cotidiana dc distintos grupos sociales y en términos de las luchas sociales y políticas que se dcsenvuelven en el Presente.o. compartidas por toda una socie. Otros observadores y actores.. y ponen el énfasis en la ncccsidad de abocarse a la construcción de un futuro antes que volver a visitar el pasado.Elizabeth Jelin Introducción que gobernaron en el Cono Sur dc América Latina entre los aíros . Aun mantener las mismas bantlcras implica dar nuevos sentidos a ese pasado que se quiere (('()nservar). los procesos de democtatización que suceden a los regímenes dictatoriales militarcs no s()n scncillos ni fáciles. pasado un cierto tiempo permite -que t'stablecer un mínimo de distancia entre el pasado y el presentel.nror.ñt" y la dócada dc los ochenta.rs interpretaciones alternativas (inclusive rivalcs) de ese pasado lcciente y de su mernoria comicnzan a ocupar un lugar central t'n los debatcs culturales y políticos.btener justicia para las victimas de violaciones a los derechos humanos. En verdad. Desde esta postllra.r. Cabe establecer un hecho básico. los derechos civiles más elementales están amenazados cotidianamente.cia de los derechos ec.rt. se pr()mue. Algunos actores pueden plantearlas como continuación tlc las mismas luchas políticas del pasado. y lo elaborado en los procesos posdictatoriales en los años noventa. los logros las i-ran . d"f.rcl..iclo muy limitados o nulos. en los que un <libreto único> del panoventa. produjeron las dictadurasl.r de la lucha por lajusticia: los aparatosjudiciales de otros países (europeos r .. se h¡n sumado ¿ctores intportantes en el I'l. Para los def. Sc trata de luchas presentes.".trrrrcias es crecientc..ordcn y progreso)) que.iez instalados los mecanismos democráticos en el nivel dc lc¡s proccdimientos formales. hay quienes cstán dispuestos a visitar el pasado para aplaudir y glorificar el r. ligadas a escenarios políticos del mo- nrento. en su visión. la transformación del senticlo dc ese pasado es inevitable.l. . En la actualidad algunos creen que la represión y los abusils son fenómenos del pasado dictatorial. relación al contenido de la democracia' Los países de la resión enfrentan enormes dificultades en todos los campcls: la viee.rn.. sistemática y reiterativa. pero en verdad en est'cnarios cambiados y con otros actores. con r1n triple irnpacto: algunas condenas (a mcnudo trt . el desafío se traslada a su desarrollo I r -:---^ comlenzan a darse entony profundización.' . A pesar de las protestas _de promulgaron se víctimas y .rltsctüia).r p. una visión y una intt'r'pretación únicas del pasado. Pueden encontrarse rrtornentos o períodos históricos en los r¡rrc cl consenso es mayor. qu.

6 sad() cs más accptado Elizabeth Jelin Introducción o aun hcgcmtittictl' Ntlrmalmcntc' ese liy batallas breto es lo que cuentan los veicedorcs dc conflictos e interf-rirJri. No obstantc..lrr'r-cn apuntan más a desestructurar y desarmar (certczas) quc a . lógica o deductiva' mi propia matlera de interrogar y avanzar y' cn ese un lado' cada capítulo cada lector pueda formular sus propias l)rclluntas que le pcrmitan avaDzar cn el trabajo reflcxivo sttbre su propia rnemoria y su compronriso pírblico. se puede d". Que lrorrtación y lucha entre actores con diversas narrativas contrasr. mcmopropios olvidos)' Es en verdad <mcnroria contra EL ITINERARIO A COMPARTIR Este libro tiene una doblc estructura' Por url ordenamlent() que está centrado en un tema o cucstión' en aunquc sí argumcntal no sigue tlna línea única.rntcs cs cl tcma del capítulo 3.t.1rrc las distintas disciplir-ras pr.. y no pocas veces esta lucha es concebida ('xpuesto cada lectora no repctir' Las crlnsignas de la lucha (contra el olvido>: recordar para La <memorla contra pueden en este punto ser algo tramposas' cn realidad. l:r rrremoria: el géncro y las generacioncs.r"rrior-t.. pero iambién gf espacio dc la -t-oria es cntonces un cspacio de lucha -it-r.rrrollos y contribuciones que provicncn de una rnultiplicidad de tlisciplinas: la sociología. Hav una lucha política activa acerca memona la de sentido del acerca tido de lo ocurrido.'. El orden de exposición es relativamcntc scncillo.-".lr ( ('cr <vcrdades>. q. cs el olvido> o (contra el silenáo..rnrbión de la Shoah.. la política... la historia. Su enfoque sc ccntra en Ios actores socialcs y políticos... en términos política.l'iA. Los dos capítltlos finales son lnás r.n ái.. cn su ubicación en esccnaritts públicos.e sentido. La intcnciótr.nri¿"¿.. I)espués de l)l..r-ill. aáentrarse más' penetrar en hay un orden l]"tát-' Por otro lado' que dtá.. no prctcnde ser un híbrido rnultidisciplinaric'r. En segundo lugar.rtina. .t riar>.l.lnzlrtIl|.lntear el contexlo actual dc la preocupación por la mcmoria. tuerca)) qlte sc parece más a una cspiral. la antropología. las del Cono Sur. Pretende con* tlibuir a 1a rcflcxión analítica y a la elaboración dc prcguntas quc l)ucdan impulsar una investigación con-rparativa más amplia en . de los pueblos indígenas? sentidos e itrterpretacto"ts. el libro se nlltre de des. r¡rítulos siguientes. . el psicoanálisis.genc'rcidio.ue planteados .rd. quc exploran la relación entre historia y menr. nrríticos c interrclgan cucstioncs menr)s transitadas cn el campo . ya q.J y i.lldeAnréltc¡ ostr<cotrquistll>?i'Eraeltetlcuentro.CoIlnlcn)orlcit. capítulos se retoman y sc revisitan temas *vtleltas dc Son antcriores' f . en sus confrc-¡ntaciones y luchas.l. En el análisis. la psicología. Las reflexiones que .nillcativas en esas páginas. pero t.. elJapón o la (iucrra Civil española.. rcctlrc|atldo.s insinuadas en c"pítuicls profunpermlten. Dos advertencias adicionales.ril. esconde lo que distintas lnemtlrias rivales (cada una de cllas una oposicií¡n entre .i'Eraeludcsctlbrirrrict..'tt" .i. crco. .NoIlrrbtlltittgttrtrposihiliclad<lc¿lt.'. Primero. el desarrollo de los .rcdcn ofrecer para enriquccer la comprcrrsirin de los trabajos de mernoria quc esos actores llevan a cabo. alianzas e identificaciones ( ()rl otros actores.rtlórnicos disciplinarios (especialmente en cl campo de la hisr.. su pretensión va rnás allír de lo regional.. I tiempo y en cl cspacio.dedili'rentcsculttrrasclelcclr¡rietrzodel ... por lo cual las referencias a debates r.ttc. t. Siemprc habrá otras historias' otras memorias privado' pretaciones alternatlas' en l¿r rcsistencia' en el mundo del scn:.(' prescntan provienen de distintas experiencias de <situaciones y -r. I capítulo 2 erplora conceptualmente la propia nociírn de tnelas metlorias se collstruyen en cscenarios de con'rr. Los e¡cmplos. sc usan conceptos e hipírtesis .-u"o.."t. lo reitcro' es z a partir de lir los acot'ltccimientos qtte se dcbaten' cuando haya pasaclo tnucho ti""tpt' descle sc collnlemoraron los 500 ailos de Esto se hizo cl¿rranrente evidcnte cuatrdo de cotrtroversias sociales ¿rtiIl Las interprctacioncs del pasado son objeto hllegadedeColón:rArnérica. si bien el texto cstá enraizado en las cxncriencias dc las dictaduras recientes en el Cono Sur de América l. El registro cambia en los dos . t En esa ocasión' dilerentes actores dieron i"clusive nornbres diversos a lo qtlc se estaba lírrritc> sobre las que hay investigación. .rlturales) son espccialmcntc rr'. y cl tcnso lugar dcl testimonio personal. Sobre estos dos rr rtirs se ha cscrito mucho. cl psicoanálisis y los estudios cr. la t'rítica cultural.r"rro. casos e ilustracioncs que ..crt1492. unívoca.

En cl espacio público. las colecciones de diarios y revistas (o recortes) rcferidos a temas o períodos que nos interesan. a escuchar y mirar sus iconos y rastros. Las personas. sobre r. el ritmo rápido. los archivos oficiales y privados de todo tipo. señala que <la memoria moderna es. los grupos familiares. los archivos crecen. . I.A MEMORIA EN EL MUNDO CONTEMPORANEO Vivimos en una era de coleccionistas. que se cx?resa en el consumo y mercantilización de diversas modas (retro)).' rcacción al cambio rápido y a una vida sin anclajes o raíces. las cor¡rtrnidades y las naciones narran sus pasados. en lavisibilidad de la imagen> (Nora. en el boom de los anticuarios y de la novela histórica. Descansa enteramente en la materialidad de la huella. la fragilidad y transitoriedad de los lrcchos de la vida. Hay un culto al pasado. Y los medios masivos de comurricación estructuran y organizan esa presencia del pasado en todos Ios ámbitos de la vida contemporánea. para sí mismos y l)rrra otros y otras. Esta <cultura de la memorio es en parte una respuesta .r: tr:rducciones de citas de textos publicados en otros idiomas son mías. Esta <explosióru de la memoria en el mundo occidental contcrnporáneo llega a constituir una <cultura de la memoria (Huysscn.rcn ()illis. figura clave en la apertura de la reflexión y la investigación . Todas l. Taml. 1994. l. a preguntar e rrrclagar. archivística. en la r¡¡rut'cliatez del registro.:r memoria tiene entonces un papel altamente significativo.ntcrnporánea sobre la memoria. Registramos y guardamos todo: las fotos de infancia y los recuerdos de la abuela en el plano privado-familiar. que parecen estar dispuestas/os a visitar esos ¡lrsados. .1.rrLr. las fechas de conmemoración se multiplican. ( ()nlo mecanismo cultural para fortalecer el sentido de pertenen¡ Pierre Nora. 1996: 8). las demandas de placas recordatorias y monLlmentos son permanentest. 2000: 16) que coexiste y se refuerz con la valoración de kr efímero.

silcnciar.u'ios y sirnbólicos predispucstos en l¡s instituciones sociales y transge.¡'. Los actores partícipes de estos debates v r rcrrlan sus proyectos democratizadores y sus orientaciones hacia r I lilturo con la memoria de ese pasado. violencia política o t. olvidar o elaborar. recordados en 1983. 2000: 15). En el mundo occidental. la memoria y el olvido.. las catástrofes naturales solidarizan el . [... En su rnayoría "aniversarios alernanes" [. [. no fácilcs de resolver por la conflictividad polític¿ en los escenarios dondc se plantean y por la destrucción . . r'. visualizan r ' -fiur. En lo individual.]r (Flttyssen. las catístrofes sociales lo desagregan y dividen> (Klés.. evocado en 1985 [.]. rtr. <\razarr. de representación y de articulación..lt' violencia política son planteados con frecuencia en relación r on h necesidad de construir órdenes democráticos en los que l. especialmente cuando no ¡ rr.r.1.os debates acerca dc la memoria de períodos represivos y .'on el pasador en términos de responsabilidades.'. la conmemoración y el recuerdo se tornan cruciales cuando se vinculan a acolltecimientos trau2 Intensif-rcación que tuvo qlte ver. tura mediática: el ascenso al poder de Hitler en 1933 y lir infame quema de libros. el temor al olvido y la presencia del pasado. familiares o comunitaric-rs. el fin de la Segunda Guerra en 1945. 1991: 142). entre otras cosas. A menudo... en términos más generales.¡ria como cotnpcnsacicin a la acelcración dc la vida contemporánea y como fucnte de scguridad frente al temor u horror del olvido (exprcsado con un dejo de nostalgia por Nora. conmemor¡do públicamente en 19U8 [. al lamcntarse por la desaparición de los mitieux de rnemoire y su rcemplazo por los lieux) parecerían ubicarse en el lado opuesto de aquellos que se lamcntan por esos pasados que no pasan.i¡¡i¡¡¿. como Freud lo subrayó.' r ... género. o cuando se trata de profundas catástrofes sociales3 y situaciones de sufrirniento colectivo. . En un sentido político.' social.. rr{r. . rrrrlcpendientemente de su clase. la refcrencta a un pasado común pennite construir sentimientos de autovaloración y mayor confianza en uno/a mismo/a y cn el grupo.r ( \l)crienci¿l traumática se rnuestran insuficientcs.rr rrirr lr noción . la marca de lo traumático interviene de marrcra central en lo que el sujeto puedc y no puede recordar. los contratos estnlcturantcs.s derechos humanos estén garantizados para toda la población.ulrjctivos [.. . aunque en clara tensión cntre ellos.t I I t-1. l. la Noche de los Cristales. Esto ha llevado a críticos culturales como Huyssen a plantcar la <glclbalización del discurso del Holocausto> quc <pierdc su calidad de índice del acontecimicnto histórico cspecífico y comienza a funcionar como una metáfora de otras historias traumáticas y de su tncmoria> (Huyssen. r ¡.xnlcs. los actores que luchan por definir y nombrar lo (lu(' tllvo lugar durante períodos de guerra..] y también en 1995 con toda utra serie de eventos internacionales en Ettropa y etr Japón. por las aparcntes <fijaciones>.10 Elizabeth Jelin La memoria en el mundo contemooráneo cia a grupos o comunidadcs. r'.. Enunciados fundamerrtales que regulan las representaciones comrrrr.. que rcsisten y reitparccen. sitr permitir el olvido o la ampliaciírn de la rnirada (Todorov... silenciados y discriminadtls. r. orientación ideol.trofi: social implica <el aniquilamiento (o la perwersión) de los sistemas .. r t'l trabajo psíquico de ligadura. son simultáIleos. con- flictivos. quien la elabora con ¡. A menudo. así como quienes intentan honrar y honr('n:ricar a las víctimas e identificar a los responsables. Ambos procesos.lc los lazos sociales inherente a las situaciones de catástrofe social. l:rs prohibiciones. IJna.rrrrrismo de Estado. con la serie de <cuadragésimos y quincuagésirnos attiversarios de fuerte carga política y vasta cober- rnáticos de carácter político y a situaciones de represión y anic¡uilación. Kaes. el movimiento memorialista y los discursos sobre la memoria fueron estimulados por los debates sobre la Segunda Guerra Mur-rdial y el erterminio nazi. rt'nlidad traumática interna y mcdio ambiente> (IGés. Más allá del <clima de época> y la expansión de una <cultura de la memoriar.+5). lls r l. '.tr. los lugares y funciones 1.r:. religión o etnicidad. las <cuentas . Quiencs destacan el lugar de la lnctn..la noción de <catástrolé :r sociab de R. .] '1. intensificados desde comienzos de los años ochentat.. ¡.r'rn. el pogrom organizado contra los judíos alcrnanes en 193[J. 1998)..l. reconocimientos y -jtrsticia institucional se combinan con urgencias éticas y deruundas moralcs..lr'r) scr utilizadas por el sujeto debido a cualidades particulares de la relación de <catístrofe psíquicar: <(Jna catástrofe psíquica se produce rnodalidades habituales empleadas par¿ tratar la negatividad inherente . la Kristallnacht.r\ quc. El debate cultural se tlluevc entre distintas interpretaciones y posturas.] Las situaciones de catástrofc social provocan eGctos de rup'. espccialmentc en el castl de grupos oprimidos. retornos y presencias pcrmanentes de pasados dolorosils...2000: 14).

licr.¡¡¡[s transformación y cambio en actores y proccsos l-ris_ . además.lr-Se o cxpandirse. entonces.. Porque.. Las experiencias están también moldcadas por el <horizonte de erpectativas>. a hornbres concretos que actúan y sufren. En otros lugares del mundo.12 Elizabeth Jelin I i) memor¡a en el mundo contemporáneo j3 su accionar como si fueran pasos necesarios para ayudar a que más-.rsc cn períodos postcriores. nuevas coyltnturas y . r' rrrldificaciones en los marcos interpretativos para la com¡ .. pero las experiencias basadas en ellos I'r('(lcn modificarse con el paso del tiempo. 1994) en un presentc que se tiene . I lay un elemenro adicional en esta complejidad.. apunta al todavía-no. Nuevos procesos históricos. Multiplicidad de tiempos.r('crcar y alejar simultáneamente de esos pasados recogidos ' rr l. tlstas son algunas de las dimensiones de la cornplcjidad. <Los acontecimientos dc 1933 su_ . de modo cronológico.rtlo cstá incorporador pero de manera dinárrica. 1993).. pero también las de c¡tros .¡t'ir'rn y en diálogo con otros. Sin cmbargo. La erpectativa <es fr-rturo hecho presente.. puedc con. iDe qué temporalidades estamos hablando? (Jna primera manera de concebir el tiempo es lineal. .se preserte donde cl pasado es el cspacio de la erperiencia y r'l firturo es el horizonte de expectativas. Algo parecido sucedici con algur. . cuyos acontecimientos han sido incorporados y pueden ser rccordadosr (Koselleck.. los procesc'rs dc rememoración pueden tener otros sentidos éticos y políticos.s cspacios de erperiencia y de los futuros incorporados en lr¡ ¡r r. Si agregamos a esto la existencia dc múltiplcs subjctividades y horizontes tcmporales. donde los sujetos de la acción se mueven y orien'. segúrn cómo esas experiencias pasadas sean rrrr ( )l-lx)fadas. un año o un minuto. LA TEMPORALI DAD COM PLEJA El planteo antcrior r-rbica directamente el sentido del pasado en L1n presentc. desde Japón y Camboya a Africa del Sur y Guatemala. es donde se produce l.. presente y futuro se ordenan en ese espacio de manera clara. en un tiempo físico o astronómico..r lrrrrnana incorpora vivencias propias. ¡ rcncias incorporadas en un mornento dado pueden modifi_ ¡ . . I efl función de un futuro deseado.. El pasado.'¡¡. <fururos perdidos> (Fluyssen. . diríamos (natural). ll.. individual y . Y al estudiar a esos hombres (iy también mujeres!) concretosl los sentidos de la temporalidad se establecen de otra mancra: el presentc contiene y construyc la crpcricncia pasada y las expectativas futuras. que hace referencia a una temporalidad futura.'rr. aunqlre no lo sabemos con certeza. . Esos scntidos se construyen y cambian ' . 1993: 338).n (() sc desorientan y se pierdcn) entre <futuros pasados> (Ko.rccicin humana.¡rr. queda bien claro quc la complejidad está instalada en cl tcrna.zr )rtcS dc e>rpectativas. I9()3:347). Las experiencias se . multiplicidad de sentidos.' lc han sido transmitidas..k. |. de inrnediato surgcn las complicaciones. si es que cl concepto tiene un sentido propio.r . al introducir los procesos histciricos y la subjetividad humana. a sus instituci()ncs y organizacicrnes> (Koselleck.ros actores ligados a la memoria de la Shoah y dc las purgas cstalinistas en la Unicin Soviética. a lo que sólo se puede descubrin (Ko_ '. La experien.u lls e>.2000) y <pasados que lr. ya que las ex1.r. expectativas de cada uno.r. l:st:lrnos hablando de procesos de significación y resignifica_ . Las unidades dc tiempcl son cquivalentcs y divisiblcs: un siglo.rs. que pueden compartir y con_ r. en .n definitivamente.periencias y rr¡l. 1993: 14). strl-ljetivos. . se impregnan unas de otras> (Koselleck. está vinculado a unidades políticas y sociales de acción.. r..r.r Io no experimentado. <en el espacio vivo dc la culturar (llicoeur. Pasado. n. y l.r:. <el tiempo histórico. La experiencia es un <pasado presente. l')()():22). El recuerdo del pa.rlnrcnte. 'rr r.lrl)('rponcn. lr rrs.u'i()s sociales y políticos.{. rr'.rr)) (Connan y Rousso. Y en ese punro de inrersección complejo.'llcck. no pueden dejar de pro_ I'i. como dice Koselleck. una década.rn de la experiencia pasada y para construir erpectativas r.lr( ..' l). 1993: 338). J Ubicar temporalmcnte a la memoria significa hacer referencia rl ucspacio de la erperiencia> en el presente. ( ) ¡. los lrorrores del pasado no sc vuclvan a repetir -nuilc(l El Cono Sur de Alnérica Latina es un escenario donde esta vinculación se cstablece con mucha fuerza..

"b"¡o dc duelo se revela ' ( ( )st()sarnente como un ejercici. 1981: 435). prescnte y.. En estas situaciones.s y scntimientos.ryí" .y recuerdos cn lugar de re-vivir y actuar. l{eferirse entonces a que la memoria irnplica <trabajo> es incorporarla al quchacer que genera y transforma el mundo social. consistc r n ('l (proccso en virtud del cual el analizado'int. el tcma sc rcfiere al trabajo áe duelo. como compulsiones o repeticiones. pero modificada por la interpretación y.l.u. pero es a través de la elaboración que se adquicre la po_ .i analiza el duelo ¡'. No se vive la distancia con el pasado..o'el | rccobra su libertad y su desinhibición. especialmente en casos traumáticos. ¡rr i'rid.stencias quc ésta suscita 1.. y el de un olvido selectivo.rrrr"n. la conciencia.É-". . La actuación y la repetición pucden ser confrontaias con el "tr'. Los hechos del pasado y laltgazón del sujeto con ese pasado. El tr'. Implica podcr olvidar yir".q^uebrando la fijacitin ci el otro y cn el <la satisfacción que .futuro [. Su prcsencia pucde irrumpir.oi-rport" eI p. hasta los procesos más personales e inconscientes ligados a traumas y huecos. actuación y .rdo' 1' Para salir de esta situacicin se requiere <trabajarr. E' el trabajo elaborativo.rr cl plano individual. Seres hutnanos que <traba¡an. I{ay un tiempo de duelo. como un intruso.¡.r."-l un gasro de tiernio y d.tl. elaborativ. libcrador en la medida en que ( ( )lrsiste en un trabajo de rccuerdor (lticoeur. ápor qué hablar de trabajos de la mcmoria? El trabajo como rasgo distintivo dc la condición humana pone a la persona y a la sociedad en un lugar activo y productivo.] puede haber otras porrUi_ lr. que reaparece y se metc. 2001: 1i4).rd.l.¡ e'co'trastc co'ra i. lg9r 436). r. Hay en esta situacicin un doblc peligro: el de un (exceso de pasador en la repetición ritualizada..l..rr..l"to. 197(r).s nrácanismos repetitivos> 1l r¡rlerrchc y Pontalis.q5r3 . Este trabajo lleva riempo. in_ ()rporar memorias. elaborar.l:ru4. como silencios.1 especic lr t r aba3o psíquico que pcrmitc al sujeio aceptar ciertos .s y librarse del dominio de l. En ésta.r. . I rrr.l> (Freud. algunos hechos vividos en cl pasado tienen efectos en tiempos posteriores..r. r. La repetición implica un pasaje al acto.de.r_ Ir rl)rc'tación y supcra las resi. pero no cs objeto dc trabaj.l t. l'. r"" clk). La actividad agrega valor..gr" . 1976: 243). ' l'r.ión constiruyen lrrr r/.¡ sobre y con las memorias del pasado.'". independientemente de la voluntad. 437). dice LaCapra.r.1'rlr.áer con r.la imposibilidad de separarse del objeto perdido. penctrar..r¡rórrtico. Irsta nociítn puede ser aplicada y cxtendida fuera clel contexro t. Dc ¿hí cle respeto por el propio yo (Freud.r r'.lt'l sujcto pasa de cstar (acapa. que ticnen quc lidiar. en la compulsión que lleva al acto. scr imaginaria y cl yo se ide'tifrca con er objcto perdido.r. la nér- .t'anisrltos rcpt'titivos (p. io. El trabajo claborativo es cierr rnrclltc una repetición.". la energíá priq)i. 2000).rs y tendencias coexistentes. del duelo implica un (proceso intrapsíquilo.1¡¡¡lg ¡11¡11.ada poi su dolor y rrrr"r. <la persona rr'rr'r clc ganar una distancia crítica sobre un problÉma y distinguir rrlrt' paszdo. concebida en un contexto tcrapéutico. Hablar de trabajos de memoria requiere establecer algunas distinciones analíticas. La cclntracara de esta presencia sin agcncia es Ia de los sercs humanos activos en los procesos de transformación simbólica y de elaboración de sentidos dcl pasado.rbalo elaborativor> (working-through).rr" i. por. Lln permanente retorno: la compulsión a la repetición. consecutivo ( r la pérdida de (sc. y pbr medio del cual el sr. invadir el presente como un sinsentido.rtlt's..rba. la actuación (actíng-out). la memoria del pasado invadc.rlcto logra desprenderse progrcsivament. la agencia o la cstrategia de los actores. instrumcntalizado y manipulado.cura picza rft't-t.rt. La noción lreudiana de tra* l'. rnerancolía.14 Elizabeth Jelin l-a memoria en el mundo contemporáneo 15 LOS TRABAJOS DE LA MEMORIA El título de este libro alude a la mcrnoria como trabajo. En t'l plano psicoanalítico. como huellas mnósicas (R...ser un agente_ético y políticor 1L"C"pr". Sin duda." . Esto sc manifiesta desde los planos más <objetivos) y socialcs como haber perdido una gucrra y estar subordinados a poderes cxtranjeros. 1999: 36). accptando l': lr ¡'. puedcn implicar una fijación..r. a partir dc procesos de identificación con las víctimas. de dicho objcto> (La_ ¡'l:rrche y Pontalis. y en el proceso se transfurma a sí mismo y al mundo. Observadores y testigos secundarios también pueden ser partícipes de esta actuación o repetición.rrf. un ob¡eto de fijación. En cse proccso. LJno es agente de transformación. susceptible de favorecer el traba¡o der sujéto frentc a . en el presente.icoeur. y n.L1c.

o actuar la compulsión a la repetición. t Jn primer eje que debe ser encarado se refiere al sujeto que r. una ng. <aprender a recordarD. '. busca la salida en el intento de abandonar el acento en el pasado para ponerlo en el futuro (Todorov. Al mismo tiempo implica repensar la relación entre memoria y política. armonizaciones o nociones simplistas de cura. Dentro de este marco de referencia tan rert.' I lay en juego saberes.l <cs>.. de memorias en plural.rrrscncia) social y político. En principio. 2001:145). y entre memoria y justicia. nr('n'rora y olvida. el desafío es superar las repeticiones.o especialmente a Ludmila Catela por su comentario y reflexión .lr'l scntido común. viéndolas como maneras de prevenir cierres. sin otras alternativas. t. identificando simplemente a toda elaboración como . preocupado por los abusos de memoria (provocados por maniatos moralei de recordar.r.rs cllle. . en definitiva y por su propia complejidad.r. hay dos posibilrrl:rdes de trabajar con esta categoría: como herramienta teórir rr-rnetodol6gica. lt'r'irse a recuerdos y olvidos. Ll dificultad..rlcs.. sin I'rt'tcnder la exhaustividad o un abordaje completo y total de tenr.r c'lar una definición única y unívoca del significado de la palabra. y que manifiesta.rn¡bión huecos y fracturas. como categoría social a la (lrr('se refieren (u omiten) los actores sociales. Arrn cuando lógicamente no haya contradicción. que lleva a una postergación indefinida del cambio institucional [.lrsciplinas y áreas de trabajo.. narrativas y actos. ¿DE OUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE MEMORIAS? peligro de que el trabajo de elaboración despierte un sentimiento ie tiaición y de ruptura de la fidelidad hacia 1o perdido. sllperar los olvidos y los abusos políticos. está en que un título así invita . intentaremos avanzar en cuestiones conceptrr.icti ro. su legitimidad sot r:rl y su pretensión de <verdadr. tomar disiancia y al mismo tiempo promover el debate y la reflexión activa sobre ese pasado y su sentido para el presente/futuro. . Y esta visión a menudo se engarza con una política apocalíptica o quizácon una política de la esperanzautópica. Todorov. y en el mismo movimiento.n l" repetición. Citemos en extenso una reflexión de LaCapra: En la crítica reciente (con la cual en parte estoy de acuerdo).. la política se convierte a menudo en una cuestión de esperanza vacía de futuro. Llevadas al plano ético y político. que genera un doble encierro: o l" tot"lirr. silencios y gesr."a. sociales han dedicado muchas páginas. y dc disputas sociales acerca de las memorias. pero también.to Elizabeth Jel¡n 2.1. hubo quizá demasiada tendencia a quedar fijados en la actuación. y las conceptualizaciones y creencias (LaCapra.. Y hay t. modos de eliminar u oscurecer cualquier otra res- puesta posible. una apertura hacia una utopía vacua sobre la que no se puede decir nada. El resultado es un tipo paralizante de lógica de <todo o nadau. son abiertos v tr('lrcn muchos puntos de fuga. que implican generalmente repeticiones más que elaboraciones y que podrían igualmente extenderse a silencioi y olvidos). y otra. en dirección a algunas precisiones y puntos centrales. cura total.ión y el cierre que hay que resistir.i. dominio total. Irn lo que sigue. .. pero también hay emociones.". hay fuerzas que enfatizan la fijación en la ictuación y. 1998)' Esto implica un pasaje trabajoso para la subjetividad: la toma de distancii del pasado. . en la compulsión a la repetición. En el plano colectivo. su uso (abuso. hay una tensión ('ntre preguntarse sobre lo que la memoria es y proponer pensar ('n procesos de construcción de memorias. a partir de conceptualizaciones desde distintas . entonces.] lrl título del borrador de este capítulo era <iQué es la memoria?>.rblc hablar de memorias colectivas? Pregunta a la que las cien' ¡. éQuién es? éEs siempre un individuo o es I'r r'. Abordar la memoria involucra l. señalada por colegas r. tot"li"ación..

'l' '¡'r. \"r .l(. patrones de comportamiento. como parte de su resumen de las líneas principales l.r y Sivan (1999:12).rtl. l'\í(lricos ligados al desarrollo del yo y la noción de tiauma.lr.ercicio de las capacidades de recordar y olvidar es singular. el psicoanálisis se ha preguntado sobre el otro l.. Vivencias personales directas. en palabras de Ricoeur (1999:16)_ Io que lrr¡t' la identidad personal y la continuidad del sí mismo'e. parecería que hay momentos o coyunturas de activación de ciertas memorias. sentimientos y emociones que son transmitidos y recibidos en la interacción social.. '1. TRADICIONES INTELECTUALES. y donde los rituales y 1o mítico ocupan un lugar privilegiado. sino de ver los <cómo> y los <cuándó>. el eje de la pregunta está en la fa_ ( llltad psíquica.r t.-ori" I. que no puedá ser ..r su parte. nos acompaña permanentemente..¡¡i1jn de este vasto campo de investigación.. En t'l lnundo occidental contemporáneo. Quienes tienen memoria y recuerdan son seres huma_ l'. La pregunta sobre cómo se recuerda o se olvida surge de la ansiedad y aun la angustia que genera la posibilidad del olvido. en los procesos de socialización. lil c¡. l" n.s procesos.d" rr '."n_ r'rrrrl. en los procesos mentales. el orvido es temido. para recordan (Moliner.. Hay también otras claves de activación de las memorias. 1998: 318) (recordar: (retener cosas en la mente>). Los desarrollos d.jcntplo. ya sean de carácter expresivo o performativo. el pasaje de lo individual a lo social e interactivo se lrrlr.r... la memoria y r'l rrlvido (Schacter.'y relacionarlos r r rrr l¡¡6¡e.r . no ocurren en individuos rr. se trata de mirar a la memoria y el olvido desde una persI'r'r tiva puramente cognitiva. Están también el cómo y'el cuándo se recuerda y se olvida. De inmediato y sin solución d. ilr. de lo consciente y lo inconsciente.. de lo manifiesto y lo latente o invisible.t emocionales y aGctivos.)n('. a l. cl yo consciente no puede controlar. y otros de silencios o aun de olvidos. centrando la atención en er papel der inconsr r(''tc en la explicación de olvidos. su prescncia amenaza la identidad. bien lo sabemos. lJn segundo eje se refiere a los contenidos. de medir cuánto y qué se . en grüpos. en tanto <facultad psíquica con la que se recuer- da o la <capacidad. los enigmas no son menos. La influencia de procero.studian los procesos químicos involucrados en la memoria se ( ()r'plementan con los abordajes de la psicología cognitiva que rrtcntan descubrir lo^s^<<senderor¡ y .lvida.r".|()nes y culturas. 1995y 199\2.?o. y la l'. I). no retener en la memoria..'18 Elizabeth Jelin l. ¡¡. El pasado que se rememora y se olvida es activado en un presente y en función de expectativas futuras. campo propio de la y la psiquiatría. creencias.De qué hablamos cuando hablamos de memorias? 19 vez más y en un tema o campo específico.orr". ''. r . son centrales en este camDo. la eterna tensión y el eterno dilema de la relación entre individuo y sociedad.('lrtc del pasado.rr¡slr.t' .urobioiogía que ¡'sicología rrtcntan ubicar los centros de memoria en zonas del ceñbrá y . huecos.¡1. En una primera acepción. con todas las mediaciones y mecanismos de los lazos sociales.r r¡trc volveremos más adelante. . lrr. Y también saberes.r \\'rrrt. o aun social o nacional.rrl. el enigma de por qué olvidamos un nombre o una cita. I ' l's(. ha intrigado desde siempre a Ia humanidad.¡. . o la cantidad y variedad de recuerdos <inútiles> o de memorias que nos asaltan fuera de lugar o de tiempo. iNi qué hablar de los temores a la pérdida de memoria ligada a la vejez! En el plano grupal o comunitario. a la cuestión de qué se recuerda y qué se olvida.l. Es esta singularidad de üs recuerdos.l. Lo que más preocupa es no recordar.rs sino insertos en redes de relaciones sociales. y repeticiones r l r. TRADICIONES DISCI PLINARIAS La memoria.cre. á.o. y que es más densa cuanto más dramática es la experiencia vivida r' 1" t's rcinterpretada por el sujeto ' en términos emocionales.. Tanto en términos de la propia dinámica individual como de la interacción social más cercana y de los procesos más generales o macrosociales. o sea.rtkr del misterio. mayor o menor.ridos a otros.r pcrsona tiene <sus propios recuerdos).l " [Mencio'ado . -.llrilidad de activar el pasado en el presente _la com. lrcrrr¡"1o.. en las prácticas culturales de un grupo. rllritiva indican que la memoria arrtobiográfica tiene mayor durabiliiad r'|1' ¡¡rr'r". En lo individual y en el plano de la interacción cotidiana. las investigaciones experimentales en el campo de la psi_ ¡ .rr(r.

éSc puedc afirmar entonces la existencia de una memoria co_ l: .. se pone .rt'itin de la existencia <real>.r r)('rtcne'cia social..] Todos nosotros. Los puntos de debate son varios: si Halbwachs deja o no espacio para individualidades en el campo de la memoria colectiva.¡r¡ scntido a las rememoraciones individuales3.r . 19gg). para usar la feliz expresión de un texto reciente. '.rl se ubican los recuerdbs individuales. rr l. Semorúrn '. animada por valores. l.994 Olick. Lo individual se desdibqia en lo colectivo.' llalbwachs interpretan su énfasis en lo colectivo como la afirr¡. Estos marcos son portadores de la representación general de la sociedad.r'| r'r tlc nuestra fraternidad. a alguien en quien depositar los <restosr ' ¡ '|rl ' Mie'tras ¡ r .. cuando estaba c'el campo de Bucllenward. Namer.. rogró quebrrr h disciplina lr rrr'rsiflcació'de lo <invisible.rrt'r':r sirnultánea. 1999). l()94). en realidad. ylo que no ( D('uentra lugar o sentido en ese cuadro es material para el olvido I N. lo personalizado y la destitución I lr "'r¡tlició' humana en el campo. prácticamente no habla de la relacit¡' ' . N'estro ser estaba definido por eso: estar junto al rr'. áCómo pensar lo social en los procesos de memoria? Aquí es posible construir dos modelos estilizados. r.. Y !iy"l si es así. donde la memoria no tiene lugar (Hynes. la clave de nuestro destir-ro. que a menudo están reforzadas t'r¡ rituales y conmemoraciones grupales (Ricoeur. que reproducen los debates entre tradiciones sociológicas clásicas. y es la noción de marco o cuadro social.l.. Incluyen también la visión del mundo. 1. la religión y la clase -Halosocial'r. 1992.1997). Hay un punto clave en su pensamiento. parición de estos marcos o de parte de ellos [.]> (Halbwachs. como (cosa> independiente de los rrrrlivicluos. Estos marcos lrs presta atención a la familia.1..tlició' humana.r' !!'''| rr( (st:r compasión.. de la experiencia concentraclonaria buscando r l( rs r)crsonalizados. Las memorias individuales están siempre enmarcadas socialmente. y reflexiona: <Era ésta [la rnuerte] la " r.] El olvido se explica por la desa. tomo r('r(-i:l de que en sus reflexiones. visitá'dolo. srr pr ofesor cle la Sorbonne 'r' ¡rr. siempre ubicados en contextos grupales y sociales específicos. por e] cóntrario. hablándole. cómo se conrbinart el lrcmo psychologicus y el homo sociologicus (V/inter y Sivan.1994. a partir de sus trabajos sobre los marcos (cadres) sociales de la memoria (obra publicada en 1925) y la memoria colectiva (obra publicada después de la muerte de Halbwachs) (Halbwachs. Es imposible recordar o recrear el pasado sin apelar a estos contextos.992: \72). de la memoria colectiva.i) . ¡'.. aun cuando las memorias personales son únicas y singulares-. de una sociedad o grupo. La escritura " I't t'i'l't Y n*ry pronto me encuentro con Harbwachs. lo individual y lo colectivo.nizando en el campo. I t.. había"rriclo la fraternidad de esta rnuerte por amor a la libertad. el signo cle perr I . '¡r' r. si en realidad se puede hablar de <memoria colectiva¡r o se trata de mitos y creencias colectivas. toda me_ rr()na es una reconstrucción más que un recuerdo. acompairando su agonía. la cuestión y debatida -planteada reiteradamente en los textos sobre el temaes el peso relativo del contexto social y de lo individual en los procesos de memoria. r r ( r lclnoria y sufrirniento o trauma.. reforzada r" 'r l.rir()s después.i :rg.ra interpretación ' . así como análisis críticos (Coser. que íbamos a morir. .rrrlri¿r.t)e qué hablamos cuando hablamos de memorias? 21 nos. ¡r. para é1. Si. Sus textos han producido muchas lecturas y relecturas.Elizabeth Jelin z. Como ( ()s marcos son históricos y cambiantes.r.r r¡rrt'. I rr.rrrrer. No es nuestra intención entrar en ese debate ni ofrecer una nueva lectura de Halbwachs. empiezo también a leer el libro de Semprúur. Ricoeur.rscñaba la mirada de Maurice Halbwachs. Dicho esto. 1998a. el individuo. 1.1999). cin' rr. Apunta entonces a establecer la rnatriz grupal áentro de I r r rr. O sea. aun en los momentos más <individualesr. <Nunca estamos solos)) no -uno recuerda solo sino con la ayuda de los recuerdos de otros y con los códigos culturales compartidos. La figura de Maurice Halbwachs ocupa el centro de esta escena. r'r 'r l¿r comunidad de los vivos. 2000). Semprún lo incorpora a su (memoria>. Y esto implica la presencia de lo social. Eso es lo t.crte que avanzaba [.r . Y encuentra en Flalbwachs. Para Flalbwachs. La memoria social e s. Esos recuerdos personales están rlilnersos en narrativas colcctivas. por el grupo. Se juntan aquí ir 'lrr" ¡':1¡¡1fx5. esto significa que <sólo podemos recordar cuando es posible recuperar la posición de los acontecimientos pasados en los marcos de la memoria colectiva [. vivíamos juntos esta erperiencia de la ¡. de sus necesidades y valores..1. individuos. áqué es la memoria colectiva? Algunas lecturas . agonizando> (Semprún. ' trabajo sobre este capítulo y vuelvo a leer a Halbwachs. I tlnfasis en la noción de <marco social> es la visión que -que r( "lrlta más productiva para nuestro objetivo.

Reconocer que I r'. Sin embargo. Llevado al plano social. rlc ull esfuerzo más activo por parte del sujeto).rlidad en el proceso de interacción social. '. 'l rr ¡.r i. 'n('s clcl mundo puede implicar. es una permanente r 1r'' i I r)r'cscntc repetición y reproducció' .r'.lrv. no puede haber memoria histórica..lr. r. guardados pasivamente. encuadradas en marcos sociales y en relaciones de poder. 1999: 19). '. los ritos y las celebraciones públicas (Ricoeur. 'r.r(l()s de valores y de necesidades sociales enmarcadas en vl. de conceptualizar ! rr r..'rt'iír'a la historia. Si bien todo proceso de construcción de mc¡ 'r r.¡5. para no caer en lrr ('trl()centrismo o un esencialismo etremos. únicas u <oficiales>. r(. En la medida r r rrrc son activadas por el sujeto. []nu nota de cautela se hace necesaria aquí. como entidad reificada que existe por encima y separada de los individuos. r r.. la investigación antropológica e histórica clama i "r' lrrr. paratraer al escenario la diversidad de ma_ "'r r' '¡lr' ¡r1'¡¡s¿¡ el tiempo y. . ¡¡' scntada una clara y única concepción de pasado. r.r'.ry que tomar en consideración _como ya lo hizo Halb_ . 1989). En un segundo movimiento. rrt'lr.. También permite dejar abierta a la investigación empírica la existencia o no de memorias dominantes. l¡r. esas evocaciones cobran .rcs sociales. r('¡)r'cscntaciones en consecuencia. por supuesto.s y centros de documentación. it'. En el plano individual. en que son motorizadas en rr ( r()rcs orientadas a dar sentido al pasado.. los psicólogos cognitivisras ha- I r.r:' lrucllas mnémicas del primer tipo tienen mayor perdurabiliáad '¡rr.. en formatos electrónicos y en bibliotecas.scribe en una representación del tiempo y del espacio. del trabajo. en registros.] la n-remoria colectiva sólo consiste en el conjunto de huellas dejadas por los acontecimientos que han afectado al curso de la historia de los grupos implicados que tienen la capacidad de poner en escena esos recuerdos comunes con motivo de las fiestas.l. y señalan que l.quii. que rrrrPlica la evaluación de lo reconocido y en consecuencia r. que las propias nociones de tiempo y espacio son cons_ r.22 Elizabeth Jelin r..rrnente construidas. la existencia de ar. Son huellas de un pasado que han llevado a algunos analistas (Nora especialmente) a hablar de una <sobreabundancia de memoria>.r¡r¡ tt'... dada por códigos culturales compartidos.l'.. en estado de flujo constante.o. Lo colectivo de las memorias es el entretejido de tradiciones y memorias individuales. Y si hay historia.161O l. Era el estudio de los <pueblos en sin l¡. la propia noci^ón de trf ¡ (una asociación. Pueden existir restos y rastros almacenados. las ' . I r¡ r'"rt' p. se la puede interpretar también en el sentido de memorias compartidas. en reaiidad..r. . interpretándolo y tra1 r rrr l. y esto incluye...rción de un ítem referido al pasado) y la euocación (recall. información archivada en la mente de las personas. no garantizan su evocación.l tt'rtra. t. Esta perspectiva permite tomar las memorias colectivas no sólo como datos <dados). lr.rr.. y aun el conocimiento v la r'l'r'rrración sobre el pasado. en archivos públicos y privados. sin em_ l' ¡ ¡. hegemónicas. la propia noción de <memoria colectivo tiene serios problemas. En verdad.rtcgorías de análisis utilizadas por investigadóres y ana_ -y.' (l.r" sc i. Las nociones de tiempo parecerían.. ¡r. lr.r. al escenario del drama presente. rr ¡r r. en un primer movimiento. saberes reconocibles. de la actividad humana en relación con ellos. en esta instancia.'' clr cscena.son culturalmente variables lrr'. La antropología clásica se construyó. sino también centrar la atención sobre los procesos de su construcción. en la medida en que se la entienda como algcr con entidad propia.. cle las memorias. Esto implica dar lugar a distintos actores sociales (inclusive a los marginados y excluidos) y a las disputas y negociaciones de sentidos del pasado en escenarios diversos (Pollak.r' firera de ese marco social y del proceso de <encuadrar¡rrr nt(. ' rli.rias se construyen y cobran sentido en cuaclros sociai. sus huellas en distintos tipos de 'r¡r)()rtes reconocidos.'|r'|i r'. r¡tr'.'las del segundo. con alguna organización social t'' lr distinción entre el reconocímiento [. sltperpuestas. en diálogo con otros. producto de interacciones múltiples. en consecuencia.l)e qué hablamos cuando hablamos de ¡ memorias? 23 gunas voces son más potentes que otras porque cuentan con-almayor acceso a recursos y escenarios. presente r lrrrr¡¡. Pero éstos son reserworios pasivos.y con alguna estructura. Esta concepción surge de una interpretación durkheimiana extrema (tomar a los hechos sociales como cosa). que deben distinguirse del uso. y qué es presente.. la iden- ¡ir' Hay otra distinción importante para hacer en los procesos de memoria: lo activo y lo pasivo.r.r.nto.

. Sahlins mrlestra cómo <Cook era una tradición para los hawaianos antes de ser un hechou (Sahlins. sino el tiempo mítico que remite permanentemente.r de los cuales se organizan las memorias. ciértas memori^ '' . l:rs lnemorlas no son cosas sobre las que pensamos. rrrrrlr. estas prácticas pueden haberse mantenido.r' ". y lugares.rr r-icrtos parámetros de identidad (nacional. lrsta relación de mutua constitución implica un vaivén: para lr¡.1. r. el reconocimiento y lr l'rr r. 1994:5). <Las identidades \.r. pol?tica r lt' . 1988: 135).¡s. iillis.¡l con algunos y de diferenciación con (otros)) para definrr l"'. La limpieza profunda de las casas los días viernes en algún pueblo del interior de Brasil o estrellas de David en tumbas católicas en algunos pueblos de Portugal son algunos ejemplos.r. Algo análogo ha sido planteado en relación a la llegada de los españoles a México (Todorov.'. rtr.rlt'z. En muchas sociedades del pasado y del presente. como tales.ntinuidad.orr..l. de identiñcación ¡1r rr¡r.. i'dividual o colectivo. y sin embargo importante como punto de partida para la reflexión: el núcleo de cualquier identidad individual o grupal está ligado a un sentido de permanencia (de ser uno mismo. La inquisición. necesarios para el mantenimiento del senrrrr( nto rlc identidads.llevó a muchos judíos a convertirse al catolicismo (los llamados <marranos>). que pueden estar ancladas en mitos. 1o que se (recuerda)) es el marco cultural de interpretación. '|lrr " rl( rr) gr".{ ':l(lrar las memorias. MEMORIA E IDENTIDAD Hay un plano en que la relación entre memoria e identidad es casi banal. en rituales y repeticiones.proyecciones o idealizaciones a partir de otros eventos.Ir('l() ponen en relación con (otros).stitución. ya que ni las memorias ni la identidad son (cosas)) u 1{ y rcrncmorar algo del propio pasado es lo que sostiene la identidad . l. sino de que los acontecimientos (nuevos> se insertan en estructuras de sentido preexistentes. La relación es de murua constitución en la sub¡r'tividad.ria es un elemento constitutivo del sentimiento cre icrentidad. y mantener en privado y clandestinamente algunas prácticas judías tradicionales. herramienta que permite interpretar circunstancias que. ¡'. Estos parámetros. que imr'lr'. cuyo sentido original se ha perdido en el devenir y los cambios históricos del tiempo. existen tradiciones y costumbres incorporadas como prácticas cotidianas.rrtill(l.l)e qué hablamos cuando hablamos de memorias? 25 del pasado. vistas desde afuera.rlrjct. en elementos uinvariantes.te del sentimiento de continuidad y de coherencia de una r '. Lr *. f rllr tut':u-.:. * . 1995). a un momento fundacional. icclades. l)rrcdcn estar empíricamente fundados en hechos .". que la re-presentación del mito es cambioa.. sin embargo. 19BB: 139). son (nuevas) aunque no Io sean para los propios actores.nu('lltc. Hacerlo implica que <toda reproducción de la cultura es una alteración> (Sahlins. pa.s que pensamos.rl. los cuestionamientos oue ' I'r¡ rl._ 1" 1' t. Poder recordar En su análisis del sentido de la muerte del capitán Cook en Hawai. FIay. La performance ritualizada del mito.rpo en su reconstrucción de sí mismo> (pollak.l de las memorias y de las identidades se alimenta' rurru. Irr'.rr¡t t. lilritcq de la identidad.24 Elizabeth Jelin r. Alternativamente.' rr.. i"'r'' ¡¡¡. de género. t':rll'os. r. pollak ltooz¡ . pero desprovistas de sus sentidos iniciales. cuando las memorias y las identidades están . Algunos de estos hitos se tornan. instituidas y amarradas.1¡1'¡111¡:rl como colectivo. períodos <calmos> y períodos dé crisis.1('('illtientos.rr. Después de varias generaciones. la institucionalización.r.r y c. rlr. No se trata de la a-historicidad.rrr ¡.. En casos de este tipo. original. En^los ' l'.l . l" rrl)()ftante es que permiten mantenei un mínimo de coher'|.rrr :rl mismo tiempo resaltar algunos r"rgo. ó fijos.'s :r crperiencias vividas por la-persona o transmrtidas por . 191)2:2047. no reflexivas.tro tipo) el suJeto selecciona ciertos hitos. por ejemplo. en la medida en que es un factor extremal'::" rrr' ¡¡¡¡¡11¡¡tu. La memoria y la identidad pueden trabajar por sí I r rr.r trcs tipos de elementos que pueden cumplir esta función: personas o personajcs. pueden estar .tl. sino cosas r(r. tanto para las personas como para los grupos .¡'s6lLlc¡r no provocan urgencias de reordenar o de l'.'. no es estática.s materiales que se encuentran o pierden. no tienen existencia fuera de nu('stra política. 1994). nuestras relaciones sociales y nuestras historias> 1t irllis. lo vivido como <reab> no es la temporalidad histórica. se convierten en marcos stciales para ' .. dc mismidad) a 1o largo del tiempo y del espacio.

que siempre implican también cuestionar y redefinir la propia identidad grupal. aprendidos y repetidos. 1998: 1273). y sobre sí mismas. de identidad colectiva y de la memoria (Pollak. Al mismo tiempo. esta interrogación sobre el pasado es un l'rix ('s() subjetivo. Primero.zo Elizabeth Jelin /.li:ílogo e interacción. se producen cuandcr se asocia la práctica cotidiana con el recuerdo de algún accidentc en la rutina aprendida o de algún avatar infantil en el proceso de aprendizaje personal. r r¡t utdramientos sociales y las censuras dejan su impronta .rl t'n el proceso de recordar o rememorar.r rl r.n tnbajar los rr . . en una labor de mantenimiento de la coherencia y la unidad. . es el resultado de un proceso psíquico operante que restos de un recuerdo pantalla. La lista de comportamientos aprendidos donde funciona rutinariamente una <memoria habitual> es interminable. Son los momentos en que puede haber una vuelta reflexiva sobre el pasado. de noticias. Las r rr Lrtrvils socialmente aceptadas. el pasado . . Allí se juegan los afectos y sentimientos. lo que él tolera ignorar y conocer de éste> (Enr. El pasado del aprendizale y el presente de la memoria se convierten en hábito y en tradición.r. i i. como lo muestran I' nlrnlcrosas investigaciones sobre el tema en Europa del Este . . rr. | )r\ ( rs()s mecanismos sociales y psíquicos entran en juego. en la clase y err las tradiciones de otras instiruciones.nlanera de construir un compromiso nucvo entre lo que reprc_ .' rrr srrfrimiento.r sentido en su enlace con el presente en el acto de remerrr. con un | | rnlnro de coherencia. (lu('pueden empujar a la reflexión y a la búsqueda de sentido. Están incorporados de manera singular para cada persona. El acontecimiento rememorado . rn.¡r1'r-t1¡ de ese pasado. . Son parte de la vida <normal>. rrr! nrlrAtivas privadas y discursos públicos. Segundo. l)rocesos de negociación. sino que cobran una carga afectiva y un sentido es¡rr r r. <circunstancia de tener una cosa su origen o raíces en tiempos pasados y haber sido transmitida de unas generaciones a otras) (Moliner. I l. identificatorio. en palabras de Enriquez.¡ . formas de saludar a hombres y a mujeres. entendida como <paso de unas generaciones a otras a través de la vida de un pueblo. ' . de un fantasma o d" ¡r' il. 121).as rupturas en esas rutinas esperadas involucran al sujeto rlt' rnzr1cra diferente. . I l.. es siempre activo y construido socialmente.uls:rn una búsqueda de sentido. claramente <enmarcados> (en el sentido de Halbwachs) socialmente en la familia. t orrro señala BaI (1999: viii) es este compromiso afectivo lo que t r . Hábitos del vestir y de la mesa. LOS OLVIDOS La vida cotidiana está constituida fundamentalmente por rutinas. convirll( r(l()se en la manera en que el sujeto construye un sentído del pasado. 1992). a extraños y a cercanos. mancjos corporales en público y en privado. una familia. Estos períodos son precedidos. (l(. se transforma..r st' trata necesariamente de acontecimientos importantes en I nusnlos. unidos a veces a la intención de comunicarla. Los períodos de crisis internas de un grupo o de amenazas externas generalmente implican reinterpretar la memoria y cuestionar la propia identidad.¡¡ . Las excepciones. La memoria r'. formas de expresiílr l'st:r memoria narrativa implica.1)e qué hablamos cuando hablamos de memorias? solas.r nreffroria que se expresa en un relato comunicable. l.r de los sentimientos. costumbres y creaciones artísticas colectivas>.1. No hay nada <memorable> en el ejercicio cotidiano de estas memorias. las conmemoraciones públicas.r lt'rnemoración . ()tra.. libidinal. un (compromiso nuevo) entre el pasado y el presente6. l l.. El acto de remerrrorar presupone rener ilr. por un deseo .r¡rsforma esos momentos y los hace <memorablesr¡.. r.r ('xperiencia pasada que se activa en el presente. no reflexivos. reinterpretaciones y revisionismos. en los permisos y en los silen. son a la vez individuales y sociales. no muy frecuentes. El acontecimiento o el momento cobra (n(()llces una vigencia asociada a emociones y afectos..tr)0..l. acompañados o sucedidos por crisis del sentimiento [. ( n lo que se puede y no se puede decir.r( (.rrulr .rs. del sujeto. que im|. Estos comportamientos.. comportamientos habituales.. Ilsta construcción tiene dos notas centrales. en las disyunciones .do acontecial.. I'r.. son compartidos y repetidos por todos los miembros dc un grupo social. ' rr . '.. LAS MEMORIAS.r.r..u/olvidar.ilt('rnorableu será expresado en una forma narrativa.ysu problemática '. etc.

En cste nivel. y qltc jarnás 1. 1999). tatnbién pollak. En todo csto.representacrón de algo quc cstaba y ya no está.i.J... cJicho hasta aho¡a sc pucden distinguir dos tipos dc lrlcmorl¿ls. b:rr¡. La memclria es sclectiva. Lo únic. Es la prcsencia dc esa ausencia..p.rrr ¿tc'to. silc'c-iada . h prrz:r dc le (lirrdld VicJa [.. hay L1n acto político volrrntaricr dc' destrucciín dc prucbas y hucllas.i. tr.icve rcvolotcrn.r cs quc si esta supresiítn total es exitosa... irr_. sino una multrplicidad de situacioncs en las cualcs se manifiestan olvidos y silencii-rs.sencia de l. pasados que parccían tilvidaclcls <definitivarncntcD reaparccen y cobran nLlcva vigencra a partir de canrbios en los fflarcos culturales y socialcs quc intprtlsan :r rcvisar y dar nuevo scntido a huellas y rcstos.l. borrada..lvido DO cs alrsencla ::. sc q'rtti s.:":l:J.juicio dc Nurernberg. conrcr la fanros:i fi¡tt¡ c-n l¿ c¡Lrc lrotsky:rcorrr¡uñllrl :r difulrdi(r cil cri'rtos dc rrrires dc c'jer'prares rr fbtografír dcl barcí'r de'clc'cr'q'e Gcittw:rld. . Las rcpeticiones y dranlat l.::'[Jtl.taba crcrrie'tis aparccc sírlo la parccr vacía del p"l".i. t.rt--itin y Io ccllgarclrr.L:.rr_ dera. cuando declaró qtrc la <solución finalu fuc una <página gloriosa de nucstra historia. sll lado.'¡.s act'rntecil'ient-s trarrr'átic...il: r.1 )e qué hablamos cuando hablamos de memorias? 29 ' . donde hacc rur plantco lesumido de lo desalr-ollado en el libro postcrior-. gorro cre picres y sc'lo colocír e. producidos en cl propio dcvenir histtiricos. ') EIr el aito 20(X) sc dc'sarrollír cn el }{cino Unido un jtricio rcleciorr:rclo Lcnin. er..'¡1a."T.5iLr'lpfc t. con el fin dc pronlovcr olvidos n El tcrna clel olvidt¡ sc desarrolla en protirndiclad en llicocur-. cre I)r¡g¿ par¡ dirigirsc r r...¡¡¡q_ lnorias hcridas> (csta írltir-na.:?1. Es la foto dc I{urdcra com. con t'liversos (usos)) y sentidos. de rr'pahci. la llenrori:r total es imposiblc.u'rativa.. i'icirl dc' l:r rir¡nt trt rd ri-¡a y cr oruido: <E' féb¡-cro de el líclcr-c.rlrrrerrtc lllís qUt..rrrr* y rcpeticioncs.rrrr()r)i()s de sobrcvivientes de calnpos de c_-o'certra_ .i.rdo.i.iJ"d hucc--os cn ra rnel.spcci. 'I'ocla narrativa dcl pasado inrplica una selección.'rirri. -tcrna t.. ( l'.nciar...-'). d"i. j (]cithv¿lcl cstatr¡r rodeaclt 7 La esccra i".r. sin enrbargo.r.-.:rr.. cronr.. t. traur'ático.oria. el olvido y el silencicl ocrlpall lrr-r lugar ccntral....rc. ill..:.rs . re c:rbeza a (]otnvald. Ilay un prirncr tipo de olvido profur. 19g9 y úV0¡. 1999 (pp 103 y ss. r lliil. clc todas Ias rirtogrlfías. A mcnudo.rtrl. A sr vcz.plgar¡d¿ a su l¿ cabcza desc--rrbir:rtr.. ".:.. c--:rr¿cterización quc sigue la tonr¡rnos de Ricr¡cur...".5. es verenlos... hay viverrcias pasadas quc reaparecer de diversas . la. a krs quc no se lcs había dado nirrgún significado durante décadas o siglos. cl gorro e'le c--abez:r y los carr:rracl:ls. .rsst'r irri. lo que indiia l.Elizabeth Jelin . pcrcr rro hay un único tipo de olvido.rriUiiii"a dt'incorprrr'rrlo n¿rrativanr('ntc.rru'ist:r l{li-rre't (}ottwald saliir al [¡arcó.:u. Las borraduras y olvidos pueden tambión ser producto de una voluntad o política dc olvido y silencicl por parte dc actorcs que claboran cstrategias para ocultar y destrr:ir prucbas y rastros. llarnémoslo <deflllitivo>.. 1984:9). Dcntro dc cllas. r" r( . La paradoj. t...lciones traunráticas son <trágicamente scllitarias. c. que no ha sido janrírs cscrita. L)csde e'tonces (i.. 1992.r. negada. La. L.. cltlc'qttcclti de (llerncntis lire cl gorro cn la cabez¿ clc (i.p".'.).i.-rrcontrar o construir los sentidos dcl pasaclu y irn_ portantc aqr-rí.t. c..dn.. 'arrativa. cstán las quc puede. irnpidiendo así recupcracioncs de mcmorias clr ci futuro -recordemos la célebrc frasc cle Hirnrnler cn el .. que rcspondc a la borr¿rdura de hcchos y procesos del pasado.ir.c.. pcrsistc'te y srr nra'ifcstación en síntonras. .. dc pr. por srlprrcsto.las nheridas OC l:l nlclD.1'J.s()s cre silc'cios y vacíos políticos. r. Ias habituales y . habl:r. rr.cxistiirrd.1 El dc¡rlrt:ir'e'to de propaqe'dr l. (lu:rtro liros'ís t:rrder a c)e. Son las segundas las quc nos intcrcsan.'{ay rrrrcrrrs otr()s c.i"tt. su mismo éxito intpidc su comprobaciírn. le rristoria y... la inrp.l. '94u... micntras que mcrnorias narrativas son constrllcciones socialcs comunicables En kr dc. Son las situaciones donde la reprcsiírn y la disociación r' títan como rrtecan i smos psíquicos que pr()v( )can i lt tcrrupci ( )ncs v lllrccc'rs traunráticcts cn la narrativa. prr.ttw...tis ro ¡c'saror crc tr.i.i:JJ:f o vacío.s cic'tos crc r¡rilcs de pcrso':rs quc lre':rba.r otros (llal. br¡rrír i'r'ccliatarnc'te l¿cl.. las .ttw:rrcr est:í s.. cxpresi<in de Ricoeur.aldr (I{. iOll¡. e' cr bar_ cri' Err el sitio cr el qrre c'... En casos así. manifestaciír' clel vacío ."ti?l:l*.rris..sibilidad dc dar selrticlo al acct'tecinticrrt ..liH: Clc'rrrcrtrs.i conllevan griet"s t. 2(XX) L..ls narratrvas.rrrtes dificultades ticnen cn constituir su sentido y armar su r.. Esto in-rplica un prirner trpo de olvido <nccesarioir para la sobrevivencia y el funcionarrriento dcl sujeto individual y dc los grupos y comunidades. cn las cxpcrienci:rs clíricas e' la fornra dc ause. El cleparterrcnt..

en que la voluntad de reconstrucción es vivida comcr . 1997).r:. Para relatar sufrimientos. lrstá también el olvido que Ricoeur denomina (evasivo). es bic¡r ll..urificsta en la urgencia de la conservación... de la conciencia ideas o deseos rechazablesr. en las ruinas y marcas ma_ teriales. Se da esI'r'r i. . Los silencios durante la España fran. 'rn..rliza varios tipos de silencios de sobrevivientes de la Shoah. de no contar o transmitir.l1r'j:r un intento de no recordar lo que puede herir. 1999: 105).en las dictaduras del cono Sur.rfchivos históricos. hasta el crimen perGcto deja huellas en el asesin.r.rrl cie silencio. es ¡..o que el pasado deja son huellas..rlr'n('i()s impuestos por temor a la represión en regímenes dic_ rrr()r. 1989:6). qué representar o qué escribir en un relato. Se plantea aquí una segunda cuestión ligada il olnido' cómo superar las dificultades y acceder a esas huellas. la Unión Soviética stalinista o las dictaduras latinoame_ il. .'lrrrl. .rlc t¡rriencs regresan a sus lugares de origen y necesitan en_ . los recuerdos y memorias de protagonistas y testigos no pueden ser manipulados de la misma manera (excepto t. Estas denuncias muestran -corno co¡rocido por la literatura policial. I{ay coyunturas políticas de transición .1)c qué hablamos cuando hablamos de memorias? 31 " con_ de su exterminio fisico). que r. lo que implica la inexistencia de sobrevivientes.'tltl.rlrnente en períodos históricos posteriores a grandes catástrolcs sociales.rrré.':rnálisis para la recuperación de memorias individuales. sino también en relaciones entre grupos sociales. I. en la dinámica psíquica de las personas. La dificultad no radica en que hayan quedado pocas huellas.rs sc quebraron con el cambio de régimen.ll' tut modus uiuendi con sus vecinos que <sobre la forma '1. (atravesar 9l qu¡o que nos separa de esas huellasr¡ (Ricoeur. o que el pasado haya sufrido su destrucción. masacres y genocidios. 1989: 5). en el mundo simbólico. . personales y públicos.. por haber sido campos de aniquilamiento totar. ' .rr... En Argentina aparecen de vez selectivos a partir de la eliminación de pruebas documentales. Corno muestra Dostoievsky. Es conocida ra cuidadosa borradura de pruebas y de huellas de la represión especialmente la destrucción de documentación y la supresión -incluyendo de los cuerpos de los detenidos-desaparecidos. También hay .. a los propios historiadores e inves_ tigadores que eligen qué contar.. la contracara del olvido es el silencio... al seleccionar huellas para preservar. ('\l)l-csión del deseo de no herir ni transmitir sufrimientos. rr'iules lr.rr sufrido la voluntad de no querer saber. ll.ut() clfcontrar del otro lado lavoluntad de escuchar (Laub. hasta los rl. tiene implícita una voluntad de olvido. Iill cste punto. Pero esos silencios .lrr:. en el cual una de las partes argurnentaba su delensa sobre l¿ b¿se de lJ inex¡stenciJ de una orden escntl y firmada por Hitler sobre la <solución final>..r- cian la existencia de campos de detención clandestinos que no habían sid.30 Elizabeth Jelin . . denunciados antes. 1990).ry otra lógica en el silencio.rrr'r"t. sino en los impedimentos para acceder a sus huellas.l . '. l'ollak. Existen . no constituyen <memoria> a menos que sean evocadas y ubicadas en un marco que les dé sentido. Pero esas huellas.(.rr. toda política de servación y de memoria. ¡ r rrrscntirrliento tácito. paralizar. t''cerradas en espacios inaccesibles. cohibin. ndetene.'l'rt'viven recuerdos dolorosos que (esperan el momento pro_ l¡r( r() l)ura ser expresados> (Pollak.. sujetar. . en cuando testimonios de vecinos (y a'n de los propios represores) que denur. para cuidar a los otros. En este sentido. mantenidos l'lr l ( vrt:rr culpar a las víctimas (Pollak. La tarea es entonces la de revelar.. Tareas en las que se ha especializado el psicon la interpretación de la Shoah en un libro.. ¡ 1' ¡¡ ¡g¡1¡rias disidentes no sólo se dan en relación a un Estacio rlrrrrunilnte. de evadirse de los |{ ( rl('fdos para poder seguir viviendo (Semprún.y del desplazamiento (que provoca distorsiones y transformaciones cn distintas direcciones y de diverso tipo).. Es la <obsesión de Lr rrrcmoria> y eL espíritu memorialista de los que hablan Nora. en las huellas <mnésicas> del sistema neurolósico humano..( r()s ligados a situaciones límite en los campos. En estos casos. ¡'t'r'f . presenciaron su deportación>.lr'. Sin embargo. que generan entre quienes y colectivos. de guardar las I'rr. . Una reacción social al temor a la destrucción de huellas se rrr.rlcs de diverso tipo. . poll rl . conservar o conmemorar. por supuesto. ocasionados por los meca_ nismos de la represión.que no es fácil lograr el <crimen perfecto)). en los distintos sentidos de la palabra -<expulsar impedir.r.. y tamI'rtirr algunas nuevas corrientes de la historiografia para procesos t irllis y Huyssen. sacar a la luz 1o encubierto. en sí mismas. de la acumulación r .rr() clt Chile a fines de los ochenta o en la Francia dc la t. Esto incluye.

] una memoria de ot¡a memoria. el origen de este planteo esrá en Nierzsche. de diversos grupos con interescs propios. Están también quienes no tuvieron la <experiencia pasadar propia. Para quienes vivieron un evento o erperiencia. En ese caso. 2000: 26). se trata las de pensar la experiencia o la memoria en su dimensión intersubjetiva.o p". éQuiénes deben darle sentido? aQué pasado? Son individuos y grupos en interacción con otros.>. para tornar más productiva a la mernoria. las memorias se encadenan unas a otras. Finalmente.orrrprendido también lleva a silencios.. cono reflexiona Huyssen: Sirwiír para inventar tradiciones nacionares en Europa. social. En verdad. ya " <[.- Volvamos a la noción central de este abordaje. pleno co'flicto tras la Revolución Industrial y la "i". para legitimar los Fstados-nación imperiales y para brindar cohcsión . experiencias vividas (en carne propiu.. e incluso diría que el error histórico son un fáctor esencial en la creació'de una nación. Esta caracterización Como lo planteó en su momento Rcnan: El olvido. Esa fiebre histórica que. o defiende. a laiecuperación vivido puede ser un hito central de su vida y su memoria. un simple <olvido>). o como modelo para comprender situaciones nuevas.ro r. 1989: 6). y otros peligros. histórica y al reclamar un olvido que permita vivir.. Los sujetos pueden elaborar sus memorias cornenzó. doncre arlá dcl pasado. i. i" iacionalidad 2000: 56). y de aquí que el progreso de los estudios históricrs sea frec'enrerxente . 1983. Si se trató de un acontecimiento traumático. un silencio o las huellas de ese trauma manifiestas en conductas o aun patologías actuales (y.. tema que rernite necesariamente al debate acerca de los <abusos de la memoriu. DISCURSO Y EXPERIENCIA ciedades e' colorrial (Huyssen. sino a su utilizació¡ por La ficbre memorialista der presente tiene otras características. áQué pasado es el que va a significar o transmitir? por un G. una memoria que es posible porque evoca otra mernoria. Todorov.iturar tlc sí misma.¡s. que pennita ver las cosas sin la carga pesada de la hlstoria. las menos de las veces.r memoria de un hecho pasado es vista como una instancia de una categoría más general. lado. En el plano de las memorias individuales.io' .i. Sólo podemos recordar gracias al hecho de que alguien . Esta ñlta de experiencia los pone en una aparente orra categoría: son (otros/as>. y a menudo intentan transmitir y aun imponer sentidos del pasado a otros. donde l. citado cn Pollak.. ro concruce más do las ideologías ya están establccidas. haberlo víctimas y los crímencs son vistos como únicos e irrepetibles....rp"rr. cuando la escena política ya está armada: están de más> (Namer. título dcl pequeño y provocador libro de Todorov (1998). Como señala Passerinill. la erperiencia cs intransitiva. la memoria comc-r operación de dar sentido al pasado.. cuanclo la batalla por la mernoria r') (1945 orgarriza el olvido dc la deportación. la memoria es una representacíón de! pasado construida como conocímiento cufuural compartido por generaciones sucesiuas y por diuersos/as <otrosfas¡. un vacío. para las comunidades y grupos. Los deportados retornan cuan- p". Si hablamos de olvido..2t El¡zabeth Jelin cDe qué hablamos cuando hablamos de memorias? Volveremos a este tema al hablar dei testimonio. está el olvido liberador. más que recuerdos lo que se puede vivir es un hueco. el temor . oporr. . Io que se está proponiendo es el olvido (político) de lo singular y único de una erperiencia. El abuso de memoria que el autor cáden" es el quc se basa en preservar una memoria nliterar.r. agentes activos que recuerdan. contradictoria con mensajes ligados a los horrores del pasado 10. que libera de la carga del pasado para así poder mirar hacia el futuro. Para este grupo. un uso <ejemplan.. hay pasados autobiográficos. Encontrar a otros " con capa_ cidad de escuchar es central en er proceso de quebrar sirenci. ar condenai tí néur.. con agentes diferentes. debe acompañarse con un reconocimiento de la pluralidad de (otros)) y de la compleja dinámica de relación entie el sujeto y la alteridad. Y propone. Es el olvido <ne_ cesario> en la vida individual. Retomaremos este punto en el próximo capítulo.ttr p"irg.

En la situación extrema de ruptura y confusión. Como ya se vio.l'cull. . de la institución que le otorga o niega poder y lo/a autoriza a pronunciar las palabras.*fct].rúvqe! \^ 4:. debido .t: . . il En un pasaje -. esta perspectiva plantea la disporrrlrilidad de herramientas simbólicas (lenguaje. alguna catástrofe histórica que inrerrumpió el curso transmitir a la posteridad lo que aprendieroy' e-. Í En el mismo sentido.lividuos autónomos. Si no se califica lo anterior.onii.ri. otorgado socialmente por el grupo al cual se dirige.t t#:::|iT: se conceptualiza (Scott. Recordar dc'":'" ' t conro urra relación fuertemente inter-subjctiva! (passerini. recordó a'tes qre nosorros. La recepción de palabras y actos no es un proceso pasivo . No son in. en las fy"l.i.rec()nocida del lengua¡c ya había sido ^¡0 el mis/]r'""" . . 1999 .rstcrnas discursivos.t1 " ticas colectivas predominan la ritualización.. . Por el contrario.'.s '-o"._ | . la muerte y el terror sobre la base de sus memorias. en la inr¡uietud por algo que empuja a trabajar interpretativamente para cncontrarle el sentido y las palabras que lo expresen. rillcados de los conceptos.rs sujetos son constituidos discursivamente.on pocas veces citado.l ol.l?."-'t. unificados. Í:::rt:*:iij. .ffi-!l-t:tY:tl" I I . .: permite reconstruir el pasado> (Halbwachs. cultura) como l'r('(:ondición para el proceso en el cual se construye la subjerrviclad.l. como señala Bourdieu.' por .io. subjetivametrt. teP'-tllt"r 11:-tformación o disiorsión. que ejercen la voluntad libre.Elizabeth Jelin . sobre la narración y el <poder de las palabras>. Y los sujetos tienen agencia.:j^t_t-:1."i'. en la confusión..: j::l tecimiento.:r |ffi:.'. inmediatas. vorvamos por un Inomento a la clilerencia er'.lt-:"i"j_.^r^ --" ^' lenguajó y i"r r. 1989a: 18).t1L::t' l-t:1:t:t:t t".* ..^perienciar? En ei sentido común.nti.. 1999:77). -:r. contradicciones dentro de cada uno. esras carásrrotés pueden entre la memoria individual y las púctica. la mcdracrón lirrgiiística y narrativa implica quc . expres''. los sujetos no son receptores pasivos sino . podríamos estar frente a una perspectiva que centra la atención exclusivamente sobre el discurso.nda melnorl. sino sul('t()s cuya agencia se crea a través de situaciones y status que se les . a. gl2: l' rupturas del funcionamiento de la memoria habitual..pt1tEsto ocurre cuando."ll_. Halbwachs sellji". el silencio o l" m.onrritutiv/Ílcnte -aun rácter social (Ricoeur." . múltiples sig- rushalmi. que en el pasado orra gente ru. ya que.::t ^q:.'l' ^^' de (-ela más individual y privacla. r. Li FlalDWaCnS..'1"r"¿1".rgcntes sociales con capacidad de respuesta y transformación. púúlir. y la memoria social.'l)c qué hablamos cuando hablamos de memorias? 35 jetivo.r.r y el orvrclo personal de eventos quc uno h. Se trata de múltiples sistemas discursivos y múltiples signilicados. No es ésta la perspectiva que queremos adelantar. Implica tarnbién prestar atención a los procesos de construcción del reconocimiento legítimo. ' | r ¡ r r . 1999).expr' _"_^ "' ':'^: que ésta no clcpendc directa y lincalmcnt.. L::::' marco cultural inierpretativo cn el qrÉ . 1992: | "r'^' :::^"^_:. Pero además. pero hay conflictos entre '. ( ()lDo Señala Scott: Aparece cuando cierros grupos humanos no logran sivamente.' | . 1985).rrfieren (Scott. ji. sino en la autoridad que representan y en los procesos ligados a las instituciones que las legitiman (Bourdieu. ...t su propia vida.res polítir¿sl . e"p. I . la eficacia del discurso performativo es proporcional a la autoridad de quien lo enuncia.'^--_'"^'. Í^f1t'n p":?:" transmlslon entrañar silencios y líneas de ruptura en el procesd dc intergeneracional. El poder de las palabras no está en las palabras mismas. Pero el proceso no es sencillo y lineal.nciones sociales asociadas . l.n. . Pero una reflexión sobre el concepro dc. La memoria como construcción social narrativa implica el estudio de las propiedades de quien narra.T"j?il"tj. ."pPl. Itdad.. no se encuentran las palabras para expresar y representar lo sucedido y estamos frente :r manifestaciones del trauma. indiferencia o inclolencia " í.T. rr9b). por rechazo. Y anAlphen.rido social tamb iéP " lnter-suD- Hn términos más amplios. sino que está mediati""a" po.fr .tftl. áA qué te "'jl. loy narrativas porque hubo otros que lo han hecho ¡rrtes' han grado transmitirlas y dialogar sobre ellas. Potlría entonces plantearse que la subjetividad emerge y se manillcsta con especial fuerza en las grietas.'ry.:"ttltjt:" i^':' directas.

Se provoca un agujero . ya que en la medida ('rr quc las palabras y la comunidad de discurso son colectivas.. La memoria queda desarticulada y sólo aparecen huellas dolorosas. También implici una esrrategia para (ganar adeptos>. películas o libros de historia. En resumen. en el narrar y el escuchar. para poder trans_ formarlo en experiencia. La memoria no es una excepción. centracras en la lucha.r". no puede recuperar. se hace neccsario repensar la supuesta distancia y diferencia entre los procesos de recuerdo y orüdo ficos y los procesos socioculturales compartiáos por la". Lo traumático altera la temporalidad de otros procesos psíquicos y la memoria no los pueáe tomar. Las inscripciones subjetivas de ll experiencia no son nunca reflejos especulares de los acontecimientos públici'rs.rtouiog. tensiones. También se manificsta en actuaciolles y er?resitlnes que.idad de representacicin psíquica. vivido. y éstos son siempre colectivos._ terísticas de las experiencias traumáticas es la masividad del ir¡rpacto que provocan. transmitir o comunicar lo vivido. A su vez. por la legitimidad y el reconocimiento. la experiencia individual constrlrye comunidad en el acto nrrrativo compartido. Pensar en los mecanismos de transmisión. museos. Esras luchas.r. O sca. así como lugares de encuentro y aun <integración>. Partiendo del lenguaje. por el contrario. contradictoria. entonccs. Las memorias son simultáneamente individuales y sociales. si toda erperiencia está mediada y no es (pura)) o dirccta. sino que sc n-ranifiestan y se tornan colectivas en el acto de compartir. ampliar el círculo que accpta y legitima"urr" . Las vivencias individuales no se tr:rnsforrnan en erperiencias con sentido sin la presencia de dis('ursos culturales. La memoria. tales como libros. i" . patologías y silencios."r. encontramos una sltuaclón de luchas por las representaciones del pasado. la cxperiencia y la meuroria individuales no existen en sí. se (()flra entonces una tarea analítica significativa. o lograr que quienes las ocupan acepten y hagan propia la narrativa que se intenta difundir. Hay contradicciones. Es la agencia humana la que activa cl pasado.amediaión de mecanismos de transmisión y apropiación simbólica. faltan los recuerdos. tema al cual volveremos al encarar las cuestiones institucionales en ras memorias. llena de tensiones y conflictos. encontrar las palab. o la presencia de una memoria única. o que se convierten en. . para construir la experiencia y li subletrvrdad a partir de eventos y acontecimientos que nos uchocan. entre memorias individualcs y mernorias públicas. permite articular los niveles individual y coIcctivo o social de la memoria y la experiencia. . es vivida subjetivamente y es culturalmente compartida y compartible. creando un hueco en la capacidad de <ser hablado> o contado. La realidad social es compleja.s y lt'uldos.) En tercer lugar. por lo que no podcrros esperar encontrar tuna <integración> o <ajustc. En segundo lugar. identificándáre con ella.36 Elizabeth Jetin ¿. Aun aquellos que vivieron el acontecimienlo áeben. en herencia. áQué importa todo esto para pensar sobre la memoria? Primero. Faltan las palabras. es decir. lo incorporan performativamente (Van Alphen. por parte de los diversos actores.. antes que re-presentar el pasado. importa tener o no tener palabras para expresar lo . la <expcriencia.por el poder. no se puede esperar una relación lineal o directa cntre 1o individual y lo colectivo.Jti. monumentos. Una de li. entonces. l:r cxperiencia también lo es. estrategtas para <oficializan o <institucionahzar> una (su)narrativa del pasádo. Sin embargo. es parte de estas luchas. 1997).implican. uehículos de la memoria."are en un marco cultural que haga posible la comunicación y la transmisión."p". que la incorpora como propia. un acto de reconocimiento hacia quien realiza la transmisión (Hassou n. se produce en tanto hay sujetos que comparten una cultura. (Estc tema será rt'tomado en el capítulo 7.rbi.rr. disyunciones. en tanto hay agentes sociales que intcntan <materializar)) estos sentidos del pasado en diversos productos culturales que son concebidos corno. corporeizado en los contenidos culturales (discursos en un sentido amplio). el proceso por el cual se construve un conocimiento c'ltural compartido rigado a una visión del pasado. cara. 7996). Esto lleva a reconceptualtzar lo que en el sentido común se de_ nomina <transmisión>. huecos. conflictos.'Lo_ grar posiciones de autoridad.lje oué hablamos cuando hablamos de memorias? 37 sino. en aprendizajes y en la conformación de tradiciones. silencios.

Podemos considerar este fenónreno de la reinterpretación tallto en el plano mortl como el el del sirnple relato. en efecto. Ese sentido tlcl pasado es un sentido activo. 1989: 4). ni hacer que lo qne ha st¡ccdido no suceda. t's abierto. colocando en la esfera pública rlc debatc interpretaciones y sentidos del mismo. Adenlás de I que los acontecirnientos del pasado prieden interpretarse de otra manera. indeterminado. La intención cs establecer / convencer / transmitir una narrariva. 1999: 49). Act()res y militantes (usan) el pasado. otros sentidos. por el contrario. El futuro. sujeto a reinterpretaciones ancladas en la ultencionalidad y en las expectativas hacia esc futuro'. no consiste cn (tratar con los hechos sociales como cosas. no puede ser cambiado. o contra olvidos y silencios. la crrga tnoral vitrculada a la relación de dcr¡da respecto al pasado puede incrernentarse o rebajarse. no está fi. que pucda r llcgar a ser aceptada. cl sentido de lo que pasó. según tengan primacía la acusación. cómo y por qué son solidificados y dotados de duración y estabilidadr> (Pollak. que abre la perspectiva de la cxención de la deuda. como un caso dc acción retroactiva de la intencionalidad del futuro sobre la aprel-rensión del pasado> (Ricoerrr.1ado de rlna vez por todas. Lo que puede cambiar es el ¡cntido de ese pasado. incierto. por el contrario. que equivale a una conversión del propio sentido del pasado. que encierra al culpable en el sentimierrto doloroso de lo irreversible. o el perdón. dado por agentes sociales que sc ubican en escenarios de confrontación y lucha frente a otras irrterpretaciones. áQuiénes son <Aunque. Se trata de r'studiar los proccscls y actores quc irrtervienen en c.rul Ricoeur plantea una paradoja. sino en analizar cómo los hechos sociales se tornan cosas.:t. LAS LUCHAS POLíTICAS POR LA MEMORIA l'. La investigación del tema. es algcr lc-terminado. entonces. . los hechos son imborrables y no puede deshacerse lo que se ha hecho.l trabajtl de construcción y formalización de las memorias. El pasado ya pasó.

la instalación de una historia oficial se torna difícil y problen'rática..de actores que luchan porcl poder. Se tclrni nccesari. .hr-"r-.o d. En cstc punto. sin duda los allentes cstatales tienen. iuchas políticas por la .rvAncc dc la investigación histórica. cono producto de las luchas políticas.rtivos. y en el proceso por cl cual algunos relatos l'g.1. otros y convcrtirse cn hegem(tnicos. Clhile. fronteras simbólicas (pollak. monumcntos y pantcones dc héroes nacionales.-..S. Al misrno tiempo. pudiera si. que apuntan a mantcner la cohesión social y.. memoria 41 esos actores? i(lon quiéncs se enfrcntan o dialogan en ese pro_ ceso? Actores sociales divers.. La censura es explícita. Porque la narrativa nacional tiende a ser la de los ven. iírn política de la etapa de conformación de Estados nacionales..r"r.. . silenciar otros rasgos.n dc divcrsas trata. quc lcgitim"r.rnónicas oficiales.r. y sc agregan a los estragos dcl terror. culados> en esa historia. y <malosr están claramente identificados. prohibidas y clandestinas. op.s. l" . Con relaciírn a la historia de acontecirnientos contcmporáneos () ccrcanos en el tiernpo. estos relatos nacionalcs son selectivos.f. .üi.f icccrán narrativas y ser-rtidos difcrentes del pasado.do su coniinuidad la erperiencia pasada la vivicron y qulencs la here_ . o se iutcgran cn prácticas de resistcncia más o rnenos clandcstiuas (Scott..rfrr."ción.lr' Iransmisión oral o corl-lo prácticas de rcsistencia fi ente al poder. LA CONFORMACION DE UNA HISTORIA NACIONAL Y UNA MEMORIA OFICIAL l. d. .r_ porcio'an los puntos de referencia para (encuadrar> las memári^ de grupos y sectorcs dentro de cada contcxlo nacional. lJna versión de la historia_que. a veccs silcnciadas aun en el ámbito dc la intimidad (por vcrgüenza o por debilidad).rs ide¿rs y la libcrtad de erpresión en el espacio público._ ePara qué sirven estas memorias oficiales? Son intcntos más En los procesos de formación cler Estado América Latina -en del siglo una de 1":. ccntrar ra rnirada sobre conflictos y disputas. ver el nírmero espccial dc Sor¿1 Sciantc f{istory conrpilado porJ. En cstos intentcts.( ('xprcsan y cristalizan en los tcxtos de historia que se transnritcn .'rlt)rcs. Al mismo ..'rrlo con el poder es. I9B9: 9). y el anílisis de varios casos cspccíficos. espccialmente los errores y malos pasos de los que son definidos como héroes y deben . las dictaduras militarcs o lJruguay.. trios. pcríodos dictatoriales de estc siglo -el cn lJrasil.iOn en ví'c'los privilegiad.un papel y Lln^peso ccntral para cstablece-r y elaborar la <historia / mcmoria oficial>.s narrati. central en la intencionalidad iic la construcción de la narrativa de la naciciu.li_"_ "prr. l consenso nacional que sc pretende imponer'.40 Etizabeth Jet¡n Lr'. y el <policiamiento> incluye controlar l. las memorias alternativas son subterráneas. ligadas históricamente al proceso de centrali- o menos conscientes de definir y reforzar sentimicntos clc per- tivas oficiales son cscritas por historiadores profesionales. Durante los stalinismo.r. y habrá otros que. amenazandcr . el stronismo cn Paraguay. con difi-'rcntes vinculacio'es con -quienes daron.r^.el espacio público cstá rnonopolizado por un rclato político dominante.. 1992). n le educación forrnal. especialmente cuatrdo estuvieron signados por fuertc conflictividad social y política. quienes la estudiaron y quienes la expresar. sin embargo. dc los cambios de sensibilidad dc ópoca y del propio . LJna vez establécidas esta.l:rncos para intcntos de reformas.I"t. .por simbólicas ccntrales fue la clabtración del <gra' .í. como toda narrativa.esaltar ciertr¡s rasgos como señales dc heroírrrr.ii. el traba¡o de los historiadorcs profesionales ()cupa un lugar central..... '19981¡). Construir rrn conjunto de héroes implica opacar la acción dc otros.. Ias narra- vir como nodo central de identificación y de anclaje'de la iclentidad rracionel..1 l1lg" l:x. se constituyen en los a o su ruptura. i-fh. porl.-... l" relación elrtle mernona y naciótr. Argentina el franquismo. el nriedo y los huecos ..io. Porque en el mundo moderno. .en la interprcración y sentido dcl fa_ sado. Las interpretat'ioncs contrapuestas y las revisiones de las narrativas históricas sc pmducen a lo largo dcl ticnrpo. dondc <buenos. Si el Estado es fucrtc. Il. Olick (Olick. demplo".s con el pasado.. junto ion lcrs símbolos pa_ tenencia. . El vín. rcvisionismos y relatos alterrr. sca en la fr¡rma de relatos privados . las narratrvrs alternativas se refugian cn el mundo de las <memorias privrrcl:ls>. el nazistno.

trse. contra los revisores de enciclopedias y los conspiradores tlcl silencio.. En este contexto. entonces. .r()n. . como señala Pollak I l'tli(): 8).rciones republicanas de la Guerra Civil y voceaban las consignas I lr ' ¡rrx.. Hn la transición argentina. . entre una historia ofi... losjóvenes coreaban las canciones de r. a veces durante lr r . También se pueden generar nuevos. r. . indecibles o vergonzantes. | .rrlls> en un olvido <evasivou pueden ser memorias ' 'r t ' ! .r(-to directo con ella desde siempre.¡s : . no implican necesaria .uncnte afectados en su integridad física por muertes. rn l. los relatos de las dictaduras dan a los militares un papel <salvador> frente a la amenaza (en el Cono Sur. en realidad.lc tlifirsión pública durante la dictadura militar). rr. 2002). entre actores que reclaman el reconocimiento y la legitimidad de stt palabra y de sus demandas.ru t. ilrr)t)('()s de memOrias silenCiadaS.. . .' rv. en esos períodos.rliclad clandestina).. por parte de jóvenes que no pudieron tener ex?erlrcctas en espacios públicos durante las dictaduras son ejemplo de rsit¡nas prohibidas irl)crtrlra española de la segunda mitad de los años setenta.rrr rl. parte de la demanda de justicia en el rnrtkrs ¡ Las aperturas políticas. 1989a:25).rl. la de dar la versión (verdadero de la historia .. para retoÍrar la magnífica imagen de Kundcll. los deshielos. .rs itperturas políticas. Esta apertura implica un escenario de luchas por el sentido del pasado.r ¡rcrsistencia ..fue el relato excluyente. con una pluralidacl de actores y agentes. Estas . Por ejemplo.] yr no se trata de una cuestión de decadencia de la rnemoria colectiv¡ [.. ext r. los traficantes de documentos.. || | .r |lrtir de su memoria y la de reclamar justicia. tlc la mentira deliberada por deformación de fuentes y archivos. por el contrario. Por lo general.rtivas que estuvieron ocultos y silenciados por mucho tiempo... -porque ¡'r..lrrbidas. donde ' I rrlicntan múltiples actores sociales y políticos que van esrril¡ rlil.. porque el sentido del pasado sobre el que se está lu. El escenario político es de cambio institucional en el Estadrl y en la relación Estado-socicdad. desapar rt iones forzadas. l'r{)v()ca gran sorpresa pública la supervivencia.' '1r. liberalizaciones y transiciones habilitan una esfera pública y en ella se pueden incorporar narrativas y relatos hasta entonces contenidos y censurados. Las memorias de quienes fueron oprtu[. de memorias silenciadas en el mundo público pero con' . con demandas y reivindicaciones múltiples. en el proceso de hacerlo. pueden borrar a un hombre de una fotografia para que nada quede de él cotl excepción del sombrero. quienes fueron direc-sn t. las conmemoraciones del décimo aniversario del golpe de Estado en Brasil. y marginali2¿d65 el extremo.de pasados recompuestos y míticos al servicio de los poderes de las tinieblll.¡s luchas políticas por la memoria 43 traumáticos que generan parálisis y silencio. los relatos posteriores ponen el énfasis sobre los logros pacificadores (especialmente notorios en la Argentina) o sobre el progreso económico.r . torturas. los asesino¡ de la memoria. .r.surgen con una .ulclo relatos del pasado y..rlrlc pretensión. de una importancia especial 3. . en 1974. guardadas en la intimidad personal. o enterradas en huecos y síntomas traumáticos-.l. .] puede velar y montar guardia> (ferushalmi. n r r :tlrnente una contraposición binaria.rrubién sus proycctos y ex?ectativas políticas hacia el fu- r'st'tttr'. exilios 1r encierr65. y otra rr r r. por otra parte.rtrv:r de la sociedad.rl o directamente al paso del tiempo cronológicoa. adolescentes cl.. No hubo menciones sobre el sistema político o sobre libertades públicas (Carvalho y Catela.r r. como si hubieran teni¡ r..ultante Mercedes Sosa (cuyas canciones estaban prohibidas en los .. S()n momentos en los que emergen públicamente relatos y r¡. de la invenciírrt -... contra aquellos que. sino de la violación brutal de lo que la memoria puede todavía conservar.r¡ rr r(l..I r l.].r(l1rs y transmitidas en el ámbito privado (familiar o de so.r (. en los setenta. los relatos oficiales ofrecidos por los voceros del régimen tienen pocos desafíos en la esfera pública.¡. La lucha se da. .nt.\ ilntrlras de apertura muestran con toda claridad e intensidad ' ¡rr' l()s procesos de olvido y recuerdo no responden simple y lrn. rrl () una firemoria dominante expresada por el Estado. memoria.l¡. fueron una ocasión para poner en la esfera pública y en el sistema escolar <milagro una versión donde el éxito económico del régimen -el económico>¡ brasileño. verdad y justicia parecen confundirse y fu'. El papel político y ético de los historiadores e intelectuales críticos es.rtl:rs. . el historiador [.rrrckr es.-] animado por la austera pasión pcf los hechos [.Elizabeth Jelin | . En estas circunstancias. Son momentos. En esos morrrcrrtt)s.. Pollak (1989) presenta varios r . Contra los militantes del olvido. r )r y apropiación de los iconos de la música de protesta y . se trataba de la amenaza del <comunismo>) y al caos creado por quienes intentan subvertir a la nación. <olr'l.

A partir de 1944. h:ry que tomar cn cuenta cl hecho de quc ese discrrrso se construyc desde cl conlienzo dcl acontccrtnicnto. Ya las proclamas inicialcs y la manera conxr cl acontccilniento cs presentado a la población cxpresan tru scl'rtido dcl acontecrrnicnto.lt'l pasado y url prograrna (inrplícito elr much()s casos) dc trat. el Estado tanp()c() sc presenta de manera unitaria.ryo objctivo era la perpetnación dcl r1 (-ucrclo colrtra toda forrna dc olvidil. lrcron hrgar a la posibilidad de convergencia y ncgociaciílr. sc construye Llna mctnoria mitillcada de la gucrra: los franccses son prcsentados conlo los hórocs de la rcsistcnci:r. rrocirin dc <traicitiu a la patriar. 2t)00: 34).1. La dcfiniciór"r llccríalr a le trac'licicin fiancesa.rrcrlcrr reconoccrsc crínrenes contetidos por franccscs cn el l-nar. tnás quc avivar las diftrcl'rcias y las confrontacioncs.rr'('() dc los. Los rnolncntos de c:u-nbio de régirnen político.. Err el extfenl().re vorcid:r.rl't'¡ l¡"q¡" quó punto elkrs eran <fascistas> y crltrscrnites.r'. visitin aconrpañada por los juicios a colabclradores y la <depuraciónr dcspuós de la gucrra. va a trat:rr dc . tcnlas lilc ()bviatncrlrtc cscapan a este trabajo. quL' cn esta Pcrsp¡¡¡iyx . l. que se articulan corl la rnultiplicidad dc sentidos dcl pasado presentes cn cl t'sr't'rtario socirl. dependicndo de la configrrraciírn dc ñrcrzas políticas en krs cs* pacicls dc disputa quc sc generan cn distint¡s c()yuntrlr¿s ecoIltirric¿s y p.rr Fcrnándcz sosticue ouc (la cxistencia de una mcrnrtria trau* . Sír1o a comicllzc'ls dc los años setenta se pmducc la primcra inculpacitin dc urr francós por crírncncs (contra la humanidad¡r. iuchas políticas por la memoria 45 turo. lrr LA CONFLICTIVA HISTORIA DE LAS MEMORIAS I't Las controversias sobrc los scntidos del pasado sc ilrician con el acontccimicnto collflicrtivo nlisrtxr. y del contexto elrropco más arnplio. y quc cl régimcn de Vichy cs un <paróntcsis)). La prirnera ola dc jurcios cn la posgucrra se centrí) en el cri[]en de la colabor¿rcií)n. . dcfinida como <traición a la patriar.r l. clr r-st:ls rcprr-\crrtJCiones recientes. particulernrcntc cn cl . generalnrente . el alcrnán. prrtiendo . en Fcld.'lir'ialcs fucrotr actorcs s<¡cialcs.r iclea. ¡¡¡11¡ii. rlc organizaciones fascistas francesas.rlíticls. Este discurso se irá rcvisando y rcsignificando cn períodos siguientcs. 1 )r l cxperienci:rs y expectativas políticas difcrcntes. l.r. cr dcportados y cx rcsistcntcs.rlíticos. En el ntomcnto de trn golpclnilitar o en la invasirin a un país extranjent.. 2(X)0: 36). . ulr nuevo intellto fundacional. una visitin gcncrahnente salvadc¡ra de sí n'risrnos. . r (e rlr Rousso cs que si al conricnzo la acuiíln provino dcl Estado. qrle se enraíza allír (lLousso. cn 192[0. norlna quc sc transgrede y el rnarccl irltcrprctativo carnbian: ¡. La transiciín inrplica un cartrbio cn cl Estado.. l. lrrgal de poncr por delante la tr:riciírn a Francia y le rclaci(trr con o sea rllla visitin nacional dcl crinren [.rrlricl'lto dc csc pasado en la nueva etapa que cs dcfinida corno rnptura y catnbio cn rclaciín con la anterior. ()tro putrto qtlc lnarca . Ikxrsso estudia la rnemoria de Vichy cn Francia. 2000: 32). Dentro misrlo del Estado hay lecturas rnúrltiplcs cn pullna. en Fc'ld. ( )r)trapucstas. en llrxrr parte exacta.stls gestiorres pírblicas dc la rncnroria dcbcn ser entelrdidas..lL rln "dcbtr dc mciltotia" cr. en e I contexto dcl csccnario político fi-ancés.juicios (Ilousso. décadas después quiclrcs pronro\ r('r'()n las :rccioncs ltrdicialcs y los reconocinrientos sinrbí¡licos . del surgimienr() y popularidad cle disctrrsos y prácticas de la derecha y sus ex- l)r('si()lres antiscrnitas. Aguil. Ia mclnoria dokrrosa de distintos act()rcs ( . inclependientcnlcntc clc le ocnpacirin nrilnll.. En cl caso dc la tr :rnsiciírn en España. <en nornbrc .. Cbllcr scñala llousso. En estas c()yunturas. t'onsidera corno Lll1 nllevo cril-ncn) (l{ousso. Ya en los primeros discurscls dc Dc (laullc. que necc'sit(r rnarcar ulta nlptllra con . crcan un escenario de confrontacitin cntrc actc)res . los venccdr¡res intcrpretan str accionar y el ac<tntecinricnto producicltt cn términ()s de su insercirin en r1n proceso histórico de duraciírn m:is larga. I r'ógirncn dc Vichy anterior.Elizabeth Jel¡n | . <si clucremos c()lxprender la configuraci(in cle un discurso sobrc el pasaclo.] t. | ()('upxlrtc nazi va r prsxr a un segundo plano.lL tr-ansici(rn. sirl lrrtlrr. dc que cl f¡scisrlo y el lntisenritisnrcr \1. crímcncs no ligadcls a ' l . crr Fcld. con nucvas lectrlras dcl pasado. | . la postura erprcsada es quc Francia (la <vcrdadera>) no fr. Y cada una de esas posturas involucra una visirin . los pcríodos ..1rrc lo hicieron conro <r-nilitantcs dc la lnclnoria>.

]r (Aguilar Fernández. no se reprodujeran los errores que habían acabado con la Segunda Repúrblica.y un papel a menudo ambiguo de los partidos políticos tradicionales (notorio en Uruguay) '. ' <La sociedad espaírola intentó [. 1996: 360). en el marco de un dificil rltcnto de generar consensos cntre los diversos actores políticos. 19t19). La memoria de la guerra es la hipótesis central de su trabajo.jugó un papel pa-ésta cificador en la transición. en la clisica tragedia. Al mismo tiernpo. 7 El papel del movimiento de dercchos humanos en la transición argentina. En términos de las cuestiones sobre la memoria. como parámetro para no repetir los errores cometidoss. es analizado enJelin (1995). de forma casi supcrsticiosa [. los españoles vieron la brutalidad de la Guerra Civil acontecida casi cuarenta años antes como rrkrcura colectiva)). en un olvido intcncional. las n'rujetes de la tragedia expresan el dolor y lloran a sus muertos (Loraux. la existencia de una memoria colectiva traumática de la Guerra Civil. <jamás debe repetirse en la historia de España un drama semejante. dc Francia en 1945.] qu. sociales y económicas> (Aguilar Fernández. (Aguilar Fernándcz. con una especificidad dc género interesante para profundizar. o más bien un silencio cstratégico.46 Elizabeth Jelin | ¿is luchas políticas por la memoria rrr. Acuña y Srnulovitz atr¡lizan las relaciones cívico-militares en las transiciones de Argentina. 1996:56).. . que tenían que convivir en cl marco de nucvas reglas de funcionamiento democrático.]. y la principal lección que sacaron de esta visión fue el <nunca másr. 1996). tanto en re lación con la memorir. 1996:359). 6 Esta interpretación de la transición española y el lugar del olvido político en ella puede ser leída en la clave que Nicole Loraux propone para la Antigua Grecia: la amnistía (y la amnesia) en el canrpo de la política. Ésta es un¡ dc las r¡zones que mejor explican la preferencia de [a forma monárquica de gobierno sobre la republicana. y las memorias de los conflictos sociales previos a la instauración tlictatorial.r los derechos humanos durante las mismas. La asociación entre el momento que se cstaba viviendo y el pcríodo prcvio a la guerra (la Segunda Itepública) fue imporrantc. y la reaparición del pasado conflictivo en forma simbólica en el pla'o cultural. que pudo ocurrir porque en el plano cultural la Gucrra Civil sc convirtió en el foco de atención de cineastas y músicos. pero l¡s voces autoritarias no necesariamcntc dcsaparecieron dcl debate pudo haber sido rcpresentado en pírblico. pero llevó décadas poder rcconocerlo y actuar cl-l consecuencia). del sistema electoral proporcional sobre el rnayoritario [. No se trataba -como ejército de ocupación que se retira. la cual empujaba a la mayor parte de los actores a tratar de evitar sll repetición a cualquier precio [ . crearon esccnarios plrra la manifestación de confrontaciones.. para lo que se evitó. En la transición. así como la crudeza e inmediatez de las violaciones . de escritores y académicos6. La cuestión de cómo enc-arar las cuentas con el pasado reciente se convirtió entonces en cl eje de disputas entre estratcgias políticas diversas. Las voces censuradas y prohibidas comenzaron a hacerse oír. Ilr:rsil y Chile (Acuira y Smulovitz.. en las transiciones cn el Cono Sur la diversidad de actores incluyó una presencia fuertc y visibte del movimiento de derechos humanos como actor político y como gestor de memoria. que permitiera <retener el aprendizaje de la historia sin hurgar en la misma>.] repetir su diseiro institucional. corno medio para constrlrir el nuevo pacto o acuerdo. cotno con las dernandas de justicia. Los honrbres de la política olvidan y construyen instituciones.ítica dc la Guerra Civil española jugó un papel crucial en el rlisciro institucional de la transición al favorecer la negociación c inspirar la actitud conciliadora y tolerantc de los principales actores) (Aguilar Fernández. áQué memoria? áCómo se consrruyó? <En primer lugar. Era un olvido político. un papel protagónico de los actores militares y la derecha (especialmcnte fuerte en autoritarios -los Chile).de un una comunidad política que se libera de yugos extraños. 1996: 57-58). Hubo una activación muy fuerte de la memoria dc la Guerra Civil en el momento de la muerte de Franco y la transición.. Eran lctores y fuerzas políticas internas (como también lo eran en gran nrcdida en Francia. se intentó olvidar los rencores del pasado.. Las transicioncs en el Cono Sur fueron distintas y singulares. y a esto deben contribuir todas las fuerzas políticas..

el er'prendedor es u¡r ge'eracl-r dc proyectos. La prcgunta dc cómo y por quó cierto tema se convierte crr un rnornento y lugar dados en ura cuestió' pública atrac ra atención de analistas..rsta quienes intentan erplicar el éxito dc una película o el fiacaso .". los diarios informaron del evento con el título: <La memoria [el juicio a los ex conrandantes] tiene ratiryg (Feld. .rr. qr. L.b19 lnemoriis en cllos IBccker. de nucvas icreas por q. sino qrrc pocle_ 'o rnos LleDSar crr enr¡rrendirnicrrtos de carícter <soci¿rl> .. pruvccr el irnprrls. quc empuja y dirige sus energías al fin deseado. Magdalena Ruiz Guiñazír. .". cicrias conductas "i como desviadas. 1971 (1963)]. _- p.tiu.oya.e es algo que qtriero rescat:rr y cor)serv:lr. de la sociología nortearncricana.'to.._.rrp. prrvado._ cuada para qrlc se .i" .ra que"en su morncnto revolucionó la nrancra de pcnsar cl té. a rncnudg...r. Podría decirse que.clen ""_ scr vist()s.a. pero trrrrbién compror'cte a otros.lt'alguna iniciativa que sc creía <debía) provocar dcbate y aten. Tienc que haber alguien qrre lo l)rornueve.rt. áQuiénes son? áQué buscan? aQué los rnueve? En distintas coyunturas y momentos. los actorcs en la esccna son diversos.r.roció' de <e'rpresar cc¡n la idea <ic rucl'o privado.e moral cnffcpreneur para aplicarla al carnpo de las luchas por las rnernorias.lc-ctiv. de creatividad ejcr'plo.l lccesario pr. . Beckcr sosriene q. extendicndcr n Prefiero cl r¡so de la palabra <crnprendcclor> a l:r cle <empresarior. aq... Su prescncia y accionar han sido sistemáticcts y permancntes en Argentina..a dc ü desviación social.. presan c intentan dcfinir c'l calnpo pue.-r. Torno prestada csta noción d.r.rrta en este p. rroralcs. y dirrgir estas e'ergías.1. llay también intcreses empresariales quc se l-t-tuevr:n por una mezcla dc criterios. carnpos de disputa y lls actores quc inrervienen 1o.ritc ::lT:H: LT*:' :::f. ras cosas sc hagan.. con rclación a las dictaduras del Cono Sur. cs quc cl emprc'_ dc'd.u p.r:. gcncratrdo participación y una tarea organizada dc carácter cole.íercgida. I{oward llecker propone una pcrspccti. La movilización social alrcdcdor de los derechos humanos ha sido significativamente ntcnor en Rrasil..i. c.r..ill_" a ese grup(-¡ <moral ent.oÉr" de una callsa.r. Se trata de 5i¡ tcnsiclncs y conun actor hcterogéneo. Cuando en 1998 l:r televisiírn abierta proyectó Llll programa especial sobre la Escuela dc Mecánica de la Arniada (principal centro de detención clandestina durante la dictadura militar) conducido por la conocida periodista y ex miembro de la c:oNnlxl'.>lB. Las frrcrzas de la derecha política (la Fundación Pinochet en Chile es posiblemente el caso rrtr accpción a la esfera púrblica -'rás ta¡nbién a Ia existencia de que p'ecl c i r' p r i car. donde convivcn -¡¡'¡ de cxpectativas múlflictos. nreir. Y quc también se ocupan y preocupan por nantcncr visible y activa la atención social y política sobre su enprendinriento...Elizabeth Jetin | .iiL:::'ff del trabajo bajo cl rnando de cstos ernprendedorcs.."r (utilizlda. cn la d#. y con una mcnor fuerza se han manifcstado cn Clhile y Uruguay. A difere'cia dc la rr. y qu. E' un librr ya clásic.. Lo que es claro es que la gestacitln dc una cuestión pública ( s un proccso que se dcsarrolla a lo largo del ticmpo.r. tie'e por c1'ó estar as. 1g71.ir" rcgla.. ofrece algunos pulltos p¿rra pcnsar analógicamcrrt.. dlndc q"r"rr.r. En el campo que nos ocupa.-muy movilizan sus encrgías en f'ncicin lr.expcriencias diversas y horizontes tiples..ciór cre <rniritartes d. l.r.reprcneurs). dacla Ia lsociación de la r.-ccio" . hay una lucha entre ucmprendedores dc 1a memoriat). pr. cn diversos temas. r. i. de ge'erar y (e'nrarcar. así como stts intereses y sus estrategias. r y crpresioncs.ro..-.i rt::Tilil: ') Claudia Feld arraliza la televisión argentitra y la <espcctacularizacióru de las memorias de la dictadura... La iclca de cnrpre'decror.. Este últinlo tél'rnilto pucdc provocar elguna ccxrf¡sió¡.rr-"r.r. luchas políticas por la memoria 49 LOS AGENTES DE LA MEMORIA Y SUS EMPRENDIMIENTOS _-_. el de las mcmorias dc un pasadcl grolítico rcciente en un escenario conflictivo. La 'oción ¡e..rl cntender.ci¿rda co. por llorrsso).e de rcpeticrones-. cl movimiento de derechos humanos ha sido y sigue siendo un actor privilcgiado. y q.k. cl lucro eco'ónrc.r." l.r sc i'v<¡l'cra persorrarnrcnte . y que re(luiere energías y perseverancia.2002). agentes sociales que a mcnudo sobrer la base de scntinrientos hunlanitrrios.. a medida que van surgiendo.rlftli"r-fiú.rra. <arguien debc llarnar la atención der público r.. donde lo lucrativo y 1o moral pucden combinarse de maneras diversase. como (cmprendedores de la memoiiau8. ron. especialmente a partir de la moviliz¡ción por la amnistía ert 1979. .n . enlpresari()s o entpl-"rrd"d. dcsde quienes rrabajan . Estos sorr los moral entrepreneurs de los que habla Becker.r.t. que pretenden el reconocimientrr scrcial y de legitimidad política de una (su) versión o narrativa tlcl pasado.

.i... ¡i. a rútl para explorar los conflictos de la memoria con.... '.r-rlrr"n teniendo consecuencias inesperadas sobre el pro..rr..rr¡do público y social. o museos.nal. En Francia podrán ser ex deportados o ex resistentes. participai en conmemoraciones.¡¡ l.. rlr( ) y .e.....^ de los conflictos alrededor de la memoria pública.-. se preserva un caso único...* (r"rotd^t . En el primer caso. a su libro. r .)..iótt de memoria del nazismo que rodeó su infancia y tr. Pueden buscar reivindicaciones y reparaciones materiales.. ..r.r. sin negar la singularidad.. .:Á fn el siglo >o< (principalmente en Europa). | Cle r t^< lu"..i*.apraciones.rt. los aniversarios muy t. por ejemplo) la un .. en el planteo de la acción de los <emprendedores de la memoriu está implícito el uso político y priblico que se hace de la memoria. intransferible.. podrán ser grupos de veieranos de guerras (de Vietnam o de Malvinas) o sobrevivientes de masacres.. . (emprendedores de la memoria> es central en t. a o .iiidl¿U. monumentos.. El uso literal....r-... que torna al acontecimiento pasado en indispensable..ntot .r.. .o. c' l{olanda. el de las víctimas o afectados directos..... agrego yo.c.r l\()n:ts qLre igl'l. Algunas fechas tienen significados ' ¡ | | | ¡... rtt l^ que el Estado está siempre presente.r-.¡. permite usar el pasado en vistas del presente.:.t*ralót...1.r....] El uso común tiende a áesignar con dos términos distintos que son... ...r.r.1.... Pueden elaborar rituales. l... .i.. él pr...dinámica social en las fechas.... . .i d" lit generalización de la oGnsa particular. El uso ejemplar. centrados en su lugar de víctimas de daños que el Estado debe reconocer y frente a las cuales debe asumir su responsabilidad. l.. supone someter el pasado al presente.".de memorla) con un efecto de congelamiento .. .. usar las lecciones de las injusticias vividas para combatir las presentes [. . entre usos <buenos> y <malos> de la memoria."rpién .ort uti^t ¡... Sus frentes de demandas y de luchas varían..1..r.. en cambio.. censurados y silánciados.. ocultos. No cabe duda del protagonismo privilegiado de un grupo es_ pecial. A partir de la analogíay la generalización..r. reclamar marcas simbólicas de reconocimiento en memoriales. El debate académico y el mundo artístico ofrecen también canales de expresión a partir de marcos interpretativos y oportunidades performáticas novedosas. que esto provocó en él y en su generación (Van Alphen' ¡r¡rf . y para la memoria ejemplar...análisis de la rememoración de las situaciones ... . lr.rir^" ... lJn grupo humano puede recordar un acontecimiento de manera literal o de manera ejemplar..r.."n. ... La justicia ur.¡..bre la fi.¡¡¡.....i'. se puede traducir la experiencia en demandas más generalizadas. .ontrarios a lo esperadol0. puede en que lo que se produce en el mundo público 1.. el recuerdo se convierte en un ejemplo que permiie aprendizajes y el pasado se convierte en un principio de acción pr... i.. Pueden buscar comunidades de pertenencia y conlención personal en grupos de pares.'. i. pueden in_ tentar influir y cambiar el sentido y el contenido de ra <historia oficial> o dominante sobre un período con el fin de eliminar distorsiones históricas o hacer públicos y legítimos los relatos que habían estado en las <catacumbas>.. Puede haber actores con propósitos muerte en acción de hijo.'Winter y .i...rr¡t ¡ectaazo | ¡.. y es por ello que se encarna cr¡ aplicada por un juez anónimo y puesta en acto por a la persona del ofensor así como la ofbnsa [.i. 'ltas por falta de . También. Y aquí cabe distinguir...Elizabeth Jelin | ¡r¡ luchas oolíicas por la memor¡a 51 emblemático) y grupos políticos diversos también pueden jugar un papel.. Lr usarÉrzción> en los años sesenta y setenta. 1.fr.. i.aai"ttes. estar más lejos del micrófono.¡.] l.. único actor ni es omnipotente..f. .f. .. que no conduce a nada más allá de sí mismo. iTJNAS MAFCAS DE LA MEMORIA:CONMEMORACIONES ^t( Y I IJ( iARES . O.. siguiendo a Toáoro... .'ié l....t.. Ernst van Alphen relata... Grupos soel ^ es . en tono auto... y la reacción de ale. legitimidad moral frente a otros-.'ra*ofu lO necesariamente coinciden con las consecuenper. .os pueden las políticas de Estado. ara: ? que los propósitos manifiestos de un grupo 'rrr..tdil^' 31-32)' q* I I.1.. que otras -por '.k.'r.'. lLqqél prlantean que la rememoración es una negociación pero no ..r"trzal-' la.nte estar participando.se del. justicia.r i'troduc. .¡ ¡l¡¡.. . 'l ... la p.u. con estrategias conver........ para la memoria literal. .1i. .... .... . En realidad.l"br* memoria. Son voces diversas. ... S.

ibtl.. ser significativas en un nivcl regionar o liar. y rr.." cstán suletas a c.in>.. las fechas de conmemoración p.. la fécha de cumpleañ.renan esq'emas cxistcntes. son rnomcntc)s cl traba¡o dc la mcrnoria e.rtcs quicncs vivieron la represitln o la guerra en diGrcntes -(.l lllr <Mensaje al pueblo argentino) en que las fuerzas arlrradas . Este breve y resulrido rclato sirve para rnostrar quc cn la Argentina la conmcmoración del 24 de marzo en 1¿r esfera pública no es Lllr espacio de confrontaci(rn manificsta y conflicto abicrtcr cntre versiones radicalmente diferentes del pasado...r di'ch.rr. "ráuo distintos b:rndos.s anivcrsari's s.nal . 1o único que aparccía en esa fecha en el esp:rcio pírblicc'r r r. en los preparativos dcl 20 anivcrsario y en los años postcriores. sus suces()rcs.. c'andcr las mernorias de diGrentes actorcs sociales sc actualizan y se vuclvcn (presente).. publicado el 2'1 dc rnarzo dc 1984 en todos los diarios. para. enfatizando srr papcl '._ tiembre er Chile ct el24 de marzo en Arge'tira. un clía antes del ¡nivers:rrio del golpe. ". privad.lrr.rlvador de la nación amcnazada por un enen-rigo. nucvas formas dc crprcsión y dc participaciírn (la agrupaciírn utl{rs.' coyuntllras de activaciór de .r. El 11 de septiembre en chirc es crararncnte u'¿r fecha conflictiva. ..deran. se dcs.l-"iiu. Además de las diicrcncias ideorógiás entre los oponentcs en cl momentc¡ del conflict.-'. excepto fuera del país.s "nide algure' quc ya no está.rrr.x. lrr.compartrclas y con cor-rfrorr.l.r. lrr t¡dura. lo escuc'ado o lo ornitido.r. y a medida que nuevas generacione. el scntido fechas canrbia a r.ras el movirnicnto dc derech... para reactivarse a plrtir de 1995.rb¿n srl versií)n de lo que habían hecho. no todos colxpartctl las mismas memorias. Nucvos :lctorcs juvcnilcs..J. Finalmcnti. c()nrp¿rtcn Jlaves dc vividr. '¡ cuando las claves de ro q'e cstá ocurrlendo e'la subocasiones jetividad y en el plan.Mensa¡e>r. Los primeros años de la década de los noventa fueron cle escasa actividad. I)urante la ..rnes.s human. cambian los actorcs. sc tornan más visibles.r social sobre est. irrr_ titncionalizan.raci(rn. e rnclusive el ílltimo año antes de la transición (19U3) no hubcr . pucdcn tener scntido cn er plano más pcrs. El misrno acontecirnic¡1lo _sl golpe militar_ es rc_ cordado y conmeÍnorado de difcrentcs rraneras por izquierda y rlcrccha.rrp"á" por la co'nrern.1.s hccho. Son hitos o lrlarcas. áq'ién quiere connlcl'orar qué? pocas vcccs hry.nes cxplícitas". cd.s..-rr. luchas políticas por la memoria anrplros y generalizados en una sociedad. hasta mediadcls dc los novcntall. no había actividades o relatos alterrr. Apartir de la derrota en la gllerra de Malvinas ( 1982) las conmcnloraciones oficiales pcrdicron su vigcncia. Además.rtivos. La csfcra pública .r-. El discurst¡.lrr"r? O mej. uo h:rce rrirrgunl ali-rsión:rl anivers¡rio del golpe (Lorenz. 2002). pregllntan' relatan.. entre ellos y los rnuy jóvenes que no tlenen nte_ personales de la represión.viejos y jiivcncs. con experrencias vividas n'ruy diversas.e re. las dift'rt'ncias clltrc c. qtte siguctr sin enfrentarse abiertarr El 23 dc marzo dc 19f14.. En tórminos personales y dc la subjetiviclad.. la rnernoria. aparcccn las voces dc nucvas y vicjas g"rr".2002). y fueron (lrlicncs ocuparon la cscena pública dc la contncmoración a partir tlc la transición.r.r cl bando y por 'rilitar crc. Las nrarchas y .rtra. crea'espacicls i'tersub. como el 11 de s. sin embargo. tanto en la conflguración y orden de quicncs marchan como en las presencias y ausencias. lJnos l-rablaban y otros callaban cn Lln período. las rnurgas) marcan las transformaciones dc la fecha. sirnbírlic... ¿r n-rcdida quc las diferentes visiones cristalizan y . Dada la represiírn. el presidente Allbnsín dirigió un rncnsljc u la ¡raciírn con motivo de los 100 días de su gobierno. clistintas mancras cn Argcntina (Lorenz. El Estado cstuvo allscntc dc las mismas durante rrruchos años..Elizabeth Jelin I r'. p"líti.nflickrs y dcbates. para los :t] 9".976.proclucen una diníImica par'r'i:ls r( ulur en la circrtlaciótr social de las mcmorias.2002). con manifestaci..r. krs 24 dc tnarzo han sido conmemorados . r lo largo der los años. la usubver._ Las féchas y l. .i. L.".: ál versario de una desaparición.rctividades confirerrorativas han ido carnbiando. áeué Gcha .lr.. entre exiliados y en el nrovinriento solidarit'r. . largo clel tiernpo. Aun en csos momenkrs. .i. Por cjctnpkr. para todos.u. En la mcdida en qllc lray difcrcntes intcrpretacittncs sociales del pasado.r.. Otras . tcrrcs les confieren nucvos senridos (felin. p.. Las organizacioncs dc dcrechos httmanos claborarou una ver- siírn antagónica dc 1<¡ ocurrido cl 24 dc rnarzo dc 1. y al cambiar el contexto político.ntrc etapas de sus vidas pcrsonales.r.

como la rrrt'l cle Punta carretas en Montevideo. existen al menos dos convocatorias diferentes a dos even conmemorativos distintos: la Asociación Madres de Plaza de Mayo no la marcha con el resto de las orqanizaciones de derechos humanos v la multitt de organizaciones sociales (alrededor de 200) que se han agrupado para or la marcha central en Buenos Aires.rr. entre quienes lo promueven y otros que lo rechazan 'r n() le dan la prioridad que los promotores reclaman. Young (1993 y 2000) es quien ha analizado en profundidad !' "rrrlli. estas marcas fuedurante la noche sigrriente a su instalación. I ''t 'l \l¡'¡1¡¡"" ('st'dios de casos del cono sur. Desde más de una década.orial de vietnam en washingon es analizado por Sturken (1997). -mufales.r' ¡ M. y está t. para lJruguay.rr cl exterminio nazi. en preparación. I . r'. El contraste entre esta conmemoración en Argentina con la realidad de cada 11 de setiembre en Chile es notorio.l. La iniciativa fue de vecinos y activistas de los del r lr()s humanos. como las placas y recordatorios que ssintentarón po_ r r. es fruto de la ini. ' ¡¡rlrr. e disputas sobre la ubicación de los diversos grupos y las diversas consignas. Hay casos en que el espacio fisico ha sido <recuperado l. por el contenido de la narrativa ligada al lugar13.lt'tlores de la memorio. están también las marcas en el espacio. de este tipo de conflictos ha sido objeto de trabajos ya clásicos cultural. I lrloshima.rlizados.rrrsrnitir. placas recordatorias y otras marcas son las maneras en que actores oficiales y no oficiales tratan de dar materialidad a las memorias. I no permiten lamaterialización de lá -e-oii".rrrbién la lucha y la confrontación por el relato que se va a tr.rr'rri' y el proyecto de cambiar su sentido (iba a ser un conrl. l)arque de la Memoria y laplaza de Mayo en Buenos Aires.s cn Langland " ''l' :' 'lh. como si al cambiar la forma y la función de un lugar. 't'conocimiento -"t. otros intentos de transformar sitios 'L '1. En Chile. la confrontación entre actores con visiones y proyectos contrapuestos se da en las calles.ío deJaneiro. Pero se trata de confrontaciones entre diversos dentro del campo del movimiento de derechos humanos. 2002).. ( r(in. el edificio de la uNE (unión Nacional de Estr.rr. t'l predio que había sido el campo de la villa GrimalJi durante lr. tieron afrentas graves a la dignidad humana (campos de concentración y detención. los lugares. serán yJelin (eds. . rrl.iirr¡rr'.¡¡¡i¡¡i1¡.rrmemorativas. Los carriles del conflicto político sobre cómo encarar las cuentas con el pasado son otros: las demandas de la corpo- ración militar frente al Estado y. Marchesi.t<)s alrededor de los diversos monumentos y obras de arte que con¡'f rr¡ tl. 2001. Hay entonces luchas l y de transformar. en los . Además de las marcas de las fechas. los proyectos que borran las marcas y destruven los edif fr frrs. r'. '1. se borrara la memoria. rr'¡rrcsión en sitios de memoria enfrentan oposición v des_ rru. etc. convertida en un mo' rr() ccntro de compras.. .rrluras. Para el museo del Holocausto en V/ashington. de habilitar lugares donde Se coffic. como el Parque de la paz en Santiago. . . Chile. pequeño <barrio privado>). Las luchas por los monumentos y recordatorios se despliega abiertamente en el escenario político mundial. que lograron detener la destrucción de la edi_ ll.¡. 2002. o la construcción de museos y recordatorios.r lu memoria)). especialmente) como espacios de memoria.-En sucesivas oportunidades. ver Linenthal. l l Mcr.1 . ¡ lr { l ( ('ntro de Buenos Airesla.lr.¡¡1¡¡111¡5 . r . | ('rr cl lugar donde funcionó el campo de detención El Atlético.) r'rr ll. Brasil. ciativa y la lucha de grupos sociales que actúan como <<ernprettr 12 rl.rl.t ¡ulisis Esto no significa la ausencia de conflictividad en el espacio público las conmemoraciones del 24. Aun dentro de la misma marcha.).rrtlc ocurrió la represión. r. lrr ('sc caso. muestra con claridad que la fecha y la conmemoración tienen sentidos di incluso para la gente que está <en el mismo bando> los distintos g -para y las distintas identidades que sejuegan en ese espacio. rrrst¡laron algunas marcas placas con nombres de represores. También se da el caso corrtr. fundamentalmente. Finalmente. entre ellos el monumento Tortura jr¡. se logra- (. los casos que se dirimen en la justicia.lit'tadura. de los campos y cárceles de las dict.Elizabeth Jelin luchas políticas por la memoria Áq mente12. hubo varios eventos públicos de conmemoración. Jebn. áCuáles son los objetos materiales o los lugares ligados con acontecimientos pasados que son elegidos por diversos actores para inscribir territorialmente las memorias? Monumentos. Toda decisión de construir un monumento.1. el Palacio de la Moneda y varlos monumentos en .. r rrir':r 'l-omemos un par de ejemplos del destino de lugares y espacios '' t.r. a veces inclusive con considerable violencia (Candina.is en Recife. Hay también fuerzas sociales que tratan de borrar y conflictos por público y oficial de esos recordatorio. Yoneyama (1999) 'i los analiza en el caso del Memo' rr I r .

q-. ". dr.rias: cs posible quc cstc éf.nen claramente de rnanifiesto dc lnanera priblica.1o el dontinio de Alcmania Occidental provocír. r5 Esta firlta dc rnaterializaciírn sc hace nrucho rnás cmcial cuanclo se trara de nrerlorias dc desaparecidos. clestruir edificios.vivió un pcríodo y una expericncia dada. Testig. y cl debate de 1o vivido en el pasado rccie'te? Erfrcntamcr-s aquí nucvamente el telna de la tc'rporalidad y las etapas por las . Y enttlnces surgclr revisiolles.llcg dc rnultiplicar las rnernorias. aun rnicntras coufiotttatntls lr comple¡a hercucia qtle con- . qLle la clase obrer. 1".rakrgra la iniciativa de ubicar fisicarncntc .rr"i". con sus rnírltiplcs sentidos. itnponer la oposición/rcpresión policial tie¡e cil cf.. por un lado.. porquc la memoria no ha sido <depositado en ningún l. e intereses cconírmicos quc intentaron capitalizar el horror en iniciativas potencialn-rcnte lucrativas por la atracción turística. quedar en las cabezas y corazones de la gerite rs...á p"-con radir. a partir de que sc oíatl cn rclatos ( l) la ex ulR..ri". 2(l(l(l). a los gitanos o .rr alenrana.'.iones. segundo. con la versirin del scntido del pasado que quic_ ron instalar algnnas ser'rales q'e han pcrd'rado y'o ha. h"y descanso.'s lograron su cometido inrpusiercln tl negociaron. y . únicos e intransferiblcs.s y públicc'rs qucda abierta y activa. No hay palrsa. Sc puedc intentar bc. qlle utl querían vcr sus lugarcs dañados por imágencs de horrtlr.. Se rornpicron los consensc'rs <oficiales> dc un lado y del otro.. qrr. los l:rs visitas a los catnpos de ct¡ncentracicill cu Alen-rania Oriental ( uando cstaba bajo la órbita soviótica euñtizabau tres puntos básicos: primero.Elizabeth Jelin Lr:. la narrativa era mtly difcrente. por parte de grupos de ciudadanos de la ex I{DA.. La pregullta que cabe aqr:í es si es posible <dcstruir> lo que la gcnte i'tcnta rec.ria personalizada dc la gente. La rcunificacicin ba.rrarl.rscismo y cl capitalisnlo monopolista. Lrs atrocidades nazis dcben perlllxnecer cn el ccntro de la mcmoria públice cornp:rrtida. sido va'clalizadas (Telln y K.s colectiv. ya qlle l:r ¿. Scgútn Ktlorlz (1994). El paso del rr('nlpo hjstórico. . liderada por el t'c. c()ll nucvas interprct. pcrsonal> o biográfico cspccífico.dc oc.. intentos dc reivindicar o reparar a víctirnas judías por otro). ti.rrrr_ fc'ribles o transmisibles a otros que no lo vivicrtrn. .""n t.t. políticct y cttltural necesariamentc implica nue\.rg"r. per.nern. aeué pasa cuando se r. 1"..t".rr. y ayudada por las tropas soviéticas rt'sistiti cotl hravttra cl dorninio nazi: t('rccro. No había relercncia a los judíos. rcaccioncs de rcchazo a rehacer sus historias segítn el n'rolde occidental. paradójico ocllrra cn Ll'_<tien-rp. Y ternina con una exhortación más gcueral: {.rr._el desco y Ia voruniad de ras mujeres y hombres que cstán luchando por materializar su mcnr.t rrrrido cn Alcmania. pcro las categorías de víctimas sc han expandido rnás allá de los antiñscistas recordadtls en el Este y las víctimas del Holocausto por las que se hacc duelo cn el Ocste¡¡. e' sig'ificad. luchas políticas por la memoria 57 transita' las mcr'. y el resultado íueron cotrflictos localizados (por cjenrplo. quc csta ltcrcncia llcroica es la base para las luchas futuras colltra el capitalismo intcrnacional.s do. la responsabilidad de los crítnencs de guerra del l. Los paisejes de la brlrtalidad nazi retietren su poder de horrorizar. encrgías y el desasosicgo cxistan ell un grupo hunano espccífico quc.rrió la represi(r' dictatorial. pr"gu.)\ pr()ccsos dc significacititt del pasado.Jn caso extrcnro dc esta conflictividad 1a . Estos lugarcs sor los cspaci.interpretaci.1. áNo será que cl olvido qu. intentos de c()nnrcmorar a las víctimas de los caillpos soviétictls instalados cn 1a posguerra en l<ts t¡isnros calnpos nazis.r. cuando se crrcuentra bloqucada por otras fuerzas sclcialcs. y quc no . ..s innegables. el menrorirl.rr" su fucrza o potcncia. La crestió' dc transformar los sentimientos personales..rria-se D.. Tambiér'r hubo expresiones de protesta dc cornutridadcs cercanas. sc ac¡uit..nra_ rccucrdcl en un rnonumento? éCuándo la mcmctria no pucde terializarsc en un lugar cspccífico? pareccrí:r q'c la ficrza o las medidas adr'i'istrativas no puedcn borrar las menrtrrias personalizadas y los proyectos públicos de ernprendcdores activos. .senci¿r de c. La contrrlversil y cl cturflict. cambios en las narrativas \' I lrlcvos conflictc¡s.s la i'certidrrrrrv bre dc la nruerte tornen irnposiblc el duelo.rr..n¡llrlail. . el rnlseo 'na o el monumento.erp.tan necesariamente vez crnstruid..ncs r.r víctimas no tnarxistas cn los canlp()s.l d"l y este cambio es lcr especialmcntc reunificación. la subjetividad.r. Clomo concluyc Koonz: <Los campos de concentración siguen ernbrujar-rdo (haunting) el paisaje alcmán.rdar o perpc'tuar. y dc actualiza. quedan las maic¿rs en la r.t.s fisic.r. En cl lado tlccidental. Los sujetos tienern que buscar entonces canales alternativos de exprcsión.

del tircrr político y del odio racial> está exhortando a un uso univcrsalizador de la mcmoria dc los rnúltiples horrores de los campos. Todorov propore la distinción entre rnernoria <literal> y menroria <ejcmplarr como pullto cie arranque para avanzar en cl tema.rdas las pcrsonas quc tuvicr()n que v('r con el sufrimiento ini. d"l pasado son igualmente admirables. los campos debe' conrnemorar tarlto cl rol s. cuando ella pide que el legado de los carnpos sirva <como alerta contra todas las fbrrn". Puede haber gestos de revanclea y de vcnganza. y <malosr bicn identiflcados.rs búsquedas y el trabajo de memoria serwirán para identificar r r. y está . y cl uso que se hace de ese pasado recuperado. fue ra de toda la complejidad de los comportamientos huntanos> (liousso. Pero prcndimiento. | . a la confclrmación de la comurridad política y a las reglas que la rigen. LA PROPIEDAD Y LOS SENTIDOS DEL "NOSOTROS" volvamos a Todorov por un momento. derivar del pasado las lecciones quc puedatr .58 Elizabeth Je¡rn | . cl que escucha u observa.. Como ya se ha dicho. supérar. Én la esfera de la vida pública.. Ert" f. para relevar en detalle lo acontecido. La noción de <emprendedor de la memoriar. implica trna elaboración de la memoria en función de un proyecto o em- \' ('().rt'r. El problema público y social que acompaña a estas dos ptlsturas refiere. dcbe scrvir corncl alerta contra todas las formas del terrcrr pcrlítico y del odio racial (Koonz . sir duda.3" de estos <militantes de la memoriu. en Feld. de manera directa. El legado persistcnte de los camios. i l" pr.r.los modalidades. es un nosotros que qucda claramente excluido. ar mismo tiempo que traería la ide'tificación de <víctimas privilcgiadas>. <hace del acontecimiento pasado algo insupcrable' y a Iur de cuentas somete el presente al pasadorr (Todorov.s contra alcmanes-lo cual llevaría a una p. porque los recuerdos literales son inconmensurables. uno ore. El otro -ñatdeincluyente. por otro lado. Y aquí podemos introducir el guaraní.rl..r.aprender dc é1. que invita al interlocutor a ser parte de la misma con-runidad.ostura irnplica u'a doble tarea. 1998:31). cuya acción tcndrá t'fi-'ctos diferentes según el contexto más amplio que los recibe ¡nás abiertamente o se niega a escucharl('. cuando establecc la drstinció' cntrc recuperar un pasado o sus hucllas frente a intentos de borrarlos. que puede significar la posibilidad de un pasaje lracia una mcmoria <ejemplan.s memoriales e. dirá l'oclorov.g. -cl o los horrores soviótic.rii. qu. que planteamos más arriba. personal y privaclr para pasar a la esfera pública. l: trata de una apelación a la mcmoria <cjempla. sino el peligro para el rnilitante. para profundizar en é1. El uso literal. y hay un mandato moral tlc perpetuación del recuerdo contra toda forma de olvido.rc en principios de p"ra "cción cl presente. forrna'uestro mundo de la pos posgrlerra. l. con ubuenos. y los militantcs (aceptall que de a veccs me¡tir sobre la historia. la memoria cs un fin en sí rrrismo. o sea.r.secuencias del acontecimiento.viótico en la liberació' l-a memoria literal. Todo cl trabalo de memoria se sitúa en la contigüidad directa.rta siguien_ te es. para entender causas USOS Y ABUSOS DE LA MEMORIA. para lograrro. r. en oposición a lo que pide Koonz. queda encerrada en sí mis. n() para guiar comportamientos futuros en otros campos de la r rcla. En el caso literal. muchas veces intencionadatneute. sin ernbargo. el fl¡ justifica lc¡s medios.el doror causado por el recuerdo y lograr marginalizarlo para que no invada la vida: por el orro -y aquí salimos dcl ámbit. Y la frase final del tex-to de Koonz es un buen cas. o expericncias de aprendizaje. de esta disti'cirin. 1994:275).'clada |a transmisión hacia otras ex?eriencias. Por un lado. no todos los recuerdo. 2000: 37) . gitanos o comunistas.marca la frontera entre quienes hablan y su comunidad y el (otro)).r. cl ro1_ que el pasado tiene y debe tcnér en el prescnte. en con_ traste con quienes se quieren apropiar de u'o solo de esos horrores de los horrores nazis contra judíos.lítica de glorificación dc unos y la infa'ria de otros. para salvaguardlr una idea pure y sintple del pasado. si hay mancras de disting'ir de irternano los <buenos> y los <malos) usos del pasado (Todorov. La acción se explica v Justifica como <deber de memoria>. luchas pol¡ticas por la memorla de los aliados com() rcc()nocer qrrc al¡¡utros alernaucs rrruricrorr irrjustarxcrte cn los <campos especialesr. Rclusso . En guaraní hay dos vocablos para el?resar la idca de (nosotrosr¡. Voy a sugerir que las dos formas de memoria' y sus r(' Rousso señala que el problema no es la rnilitancia en sí.. 199g: 30). Los usos qu<: se hacen de la memoria corresponden a estas .r r:r..

(en tórminos histtiric. ZExistcn .r¿ci. la otra excluyentelT. ácn .. colcga paraguaya co'quien cornpartinros inqrrietr-rdes y preocupaciofrcs clr cstos tcrnas. En ausencia de parámetros cic legitimación sociopolítica basados cn criteritls éticcls gcuerales (la lcgitimidad dcl Estado de derecho) y dc la tradrrcción o trasladtr dc la mcmoria a la justicia institucional.1rró nredida la ntetnt¡ria sirve para ampliar el horizonte dc ex¡.'. por un lado. t rr oposición al olvido intencional (ferushalmi. acerca de qr-rién puede hablar y en nombrc de quién. dc y quienes pide' la b.rdar? iQ'iénes encarnan la ucrdddara rnem. corresponden a estas dos nocic¡'cs dc <nos. así comcl en la determinacicin de qué actores ticnen legitimidad para actllar. áquió' es la autoridad que va a dccidir cuáles son las formas <apropiadasr¡ de rec. que debcrá ser objeto de iuvestir¡. csta autoridad simbólica pnede fíciln-rcnte dcslizarsc (conscientc o inconsciente- .rraduri de la rnarca.pia definición de quó es <vivir en carne prrpiu .luchas políticas por la memoria 61 __. Existc el peligro (cspecular en relaciírn con el biologismo racista) dc anclar la legitirnidad de quienes cxprcsan la vstrlxtl en una visión escncializadora de la biología y del cucrpo.cnte. hay una crnfrontación acerca de las fbrrnas aDr()piadas y no apropiadas de expresar la mernoria. La cuestión dc la atttoridad de la memoria y 1:r vlntxn pucde ilegar a tcner una dirnensiírn aítn más inquietante. s. Cr-rando el Estado no dcsarrolla canalcs it._ cs otro. relaciona ltls esccnarios de la lucha por la metnoria r-on la acción cstatal.res y los nremoriales? pero.bre la base'remoria de ura versicin dcl pasado que minimiza o elimina el t.s) que e' difercntcs casos tuvieron las <víctimas dircctas> y sus familiares corno voccs iniciales cn los cmprendimientos de las mernorias. . la tnemoria y la justicia confluyen. cs decir. cn el quc sólo pueden participar quicnes <vivieronri el aconiccimierr_ sentido de lo que los otrrs quierc' rclncrrorar.tros> o de comunidad inclusiva. hay dispr-rtas perlnanentcs acerca de quién puedc promover o reclanrar quó. en ulla operaclÓn a funcionar nlccanislnos de incorpt)ración conrienzan la cual ¡.r"rr. áquién es el <nosotros> con legitirnidad para rec.'i áO hay lugar para ampliar esc nos()tros. quiónes ticnen el pocler (sim_ bólico) de decidir cuál deberá scr el contenido cle i" . Una hipótcsis prcliminar.dc (nos)otros? áSe trata de utr ore o un ñande? l'or-<ltro lado. a recuperar las verdades dc lo ocurrido.ria? iEs co'diciírr nccesaria haber sido victima dirccta de la represiírn? ipueden quicnes n.cas. más bien. El tema. y csto es lo más irnportantc. vivier'' e' carnc propia Llna cxperiencia person:rl de reprcsiiir-r participar del proccso histírrico dc construccirin dc Llna memoria colectiva? La pr. cl de la ¡rrsticia y las institucittnes. ya qrlc en esa le'g'a to<la palabra quc terr'ina cn vocal es aguda. o se restringc al acclntecin-riento? AquÍ . está el tema plauteado por Todorov._- rememorar. ni de su dercch. Nadie duda dcl dolor dc la víctima.lr' tcstimonios.Elizabeth Jelin l.r.rdar? iEs un no. de construcció' social del sentido.nfio'taciones acerca de las forr'as o mcdios <apropiados.lt'ntificacitin vcrtical.rvíctima directa¡i es tarnbién partc dcl proceso histciric.r1 del diálogo horizontal nás quc de la la base l. scr .rción futura.ro. Tarnbió' rray c.". Etr ese cscenaricl.riítirna -qob¡s r. es dccir. La pronunciación es <orér v <ira¡rclér. esta distirrciti'de Linc Barciro.s pueden resumirsc en el tem¿r de ra propiedad o la aprt'piación dc la mcrnoria. l terna de la memttri¿r entra a jugar en otro escenario. Porque cuandtl se platrtea Ia gencralrzaciírn y universaliztción.sotros excluye'te. -urla Tant. si la legitirttidad social para ex?resar la memoria colectiva cs socialmentc asignada a aqucllos quc tuvieron una expcriencia personal de sufrinticnto corporal. de dos us. e' las connrclnoraci()rres c()'lo el1 el cstablccimiento de los lugares de la memoria hay ura lucha política cuyos advcrsarios principalcs son las fucrzas sociales que demand"n . Est. y cs doblc.rtárr_ dares para juzgar las remern.s conflict. 1989a y 1989b). hay voces cuya lcsitimidad es pocas vcces cllcstionada: cl discurso de las víctinras clirectas y stts paricntes tnás ccrcanos.f ..lstitucionalizados oficialcs y legítimos qlte recorloccn abicrtamcnte Ios acotrtecimientos de violettcia de Estadcl y reprcsión pasados' l:r lucha sobre la verdad y sclbre las mctnclrias apropiadas sc desarrolla en la arena sc'lcictal.s. Tampoco está cn discusi<i' el papel protagírnic. Los vocablos err g'araní'o está'acentuados. El sr-rfrirnienttl perstual (cspecillnrt'rlte cuando st'viviti cn (cArn('' propia o a partir de vínculos de parcntesco sanguíneo) puedc llegar a convertirse para rnuchos en el dctertninante básico dc la legitimidad y de la verdad. Paradójicar-r. En un nivel. terna sobre el cual volverclnos al hablar '' FIc apre'did.eriencias y cr?ectativas.

miso a obstruir los mecanismos de arnpliación del soáal con la memoria. La relación historia-nretnoria está ltoy en día en el ccntro dc los debates dentro del carnpo disciplinario de la historia. que convierte a las memorias en memorias literales de propicdad intransferible e i'compartibre. y la fijación de los <n-rilitantes de la memoria> en el aclntecimier-rto específico del pasado. porquc los emprende_ dores saben muy bien que su éxito depende ie ureproducciones ampliadasr y de aperturas de nuevos proyectcts y nucvos espacios. Se obruran así las posibilidades de incorporación de nuevos suieros. Iñ Los símbolos del strfrirniento personal tiende' a cstar corporeizados en las r'ujeres Madres y las Abuelas en el caso de Argentina.s/as invcstigadores/as I. l. HISTORIA Y MEMORIA SOCIAL mente) a un reclamo monopólico del sentido y del contenido de la memoria y de la vcrdadls.in de . 1997) tienen en el proceso de construcción de una cultura dc la ciudadanía y la igrraldad.cialcs...datosu y clección de estrategias Ilarrativas por parte de l.mientras -las instituciorrales que los mecanismos parecen pertenecer más a nrenudo al mundo rnoria como recurso para la invcstigación. I No es el objetivo de este capítulo una revisión exhaustiva de la bibliografla sobre el tema.. Hay.r. 1984-1992.¡ relación entre la historia y la nemoria La reflexión sobre la temporalidad. en el proceso de obtcner y construir r<datosn sobre el pasado.r. especialmente entre aquellos (lue reconocen qu<: el quehacer de los/as historiadores/as no es sn-r-rple y solamente la <reconstrucción) de lo que <realmente> . a partir de los trabajos de Nora (Nora. para la elaboración de las experiencias traumáticas) las víctimas püeden . cxcluyente e intransferible. la me- de los hombres. en segundo lugar. sino que incorporan la complejidad en su tarea. este poder puede llegar -compr. sin clab. sobre el pasado y los procesos de cambio social está presente tambión en otros campos' clesde la filosofía hasta la etnografia.de denrandas de uerdad basadas e' el sufrimiento y de las imágenes de la familia y los ví'culos de parentesco (Filc. el papel que la investigación histórica puede tcner para <corregirr memorias equivocadas o falsas. hoy en día. en aquellas situaciones en que prevalece el silcncio y la ausencia de espacios sociales de circulación de la memoria (mecanismo.r. finalmente. La investigación futura también deberá estudiar el impacto que la imagen prcvarccient. construcción y select i.."r".io.r. El significado de esta dimensión de género del te'-ra y ias dificultades de quebrar los estereotipos de género en relación co' los . Hay aquí un doble peligro histórico: el olvido y el vacío ins_ titucional por un lado. El nosotros reconocido es. 1998). lJna ¡rrimera complclidad surge del reconocimiento de que lo que <realmente ocurriór incluye dimensiones subjetivas de los agentes s.."-. en_ tonces.. cn este punto. el r'ovir'iento de derechos huma'os y e. es. la memoria como obieto de estudio o de investisación. Elegir hablar dc <emprendedores>r de la memoria agrega aquí un clemento de optimismo.r.... Además. ternas a los que también alude Catela (2001). la sociedad en su conjunto. sin duda.rcocupación central en el campo académico de las ciencias sot iales. El debate y la reflexión son más extensos e intensos cn l:r propia disciplina de la historia. e incluye pr()cesos interprctativos.ración social._ se aisladas y encerradas en una rcpericiórr ritualizacla ie su d. . n.dcl ientido de las -sn experiencias transmitidas. trcs marreras de pensar las posibles relaciones: en primer lugar.62 Elizabeth Jelin 4.re. Y allí rcside la posibilidad de un ñande y dc la acción de la memoria eJemplar. del poder requieren. una l. al no dejar lugar para la reinterprctación y la rcsignificacisn sus propios rérminos.r. mucha rnás atención analítica.rcurrió. Ver tanrbién LaCapra. En el extremo. que obrura la posibilidad de creación de nuevos sentidos.

sici<i' dc categorías con las cualcs co' pi. rcgistran y trarlsmiten esos rccuerdos. el h-rgar de nacimic'to). polrer é'ñsis en los recaud. concomitatlIr'rnellte.ria scría la crcc'cia acrítica.siciírn cntre historia y r. Tambión. y dc mancra significativa.'a .tor¡a y memoria social 65 LA MEMORIA EN LA INVESTIGACIÓN SOCIAL rrrrrchas veccs con una mirada romántica o idcalizada del mismo. toda prc'gurta tr i'tcrrogacicin sc constituye cn ur-r dc <n. el nelic'rsismo dc muchos historiadores ficnte .l .le)-. La preocupación por la memoria es. o e' análisis basack¡s e' fuentes sc'arrativas cundarias (autobiografías y rnernorias.s. Ei cl cxtr'no. introdr-r'rucho y cicndo-controlcs prucbas diversas para accrcar er rcc'crdo a <la vcrdad> dc los hechos ocurrid. . De ahí la'prcocupaciá' por la autc'ticidad y la si'ccridad dc los relat. el rnito. descos y pulsiones) y. lo qu. En cstc sc¡rtic'I.plio de quicrr indaga o preg. Estas preocttpaciones por la subjctividad. a cambios ell los paradigrnas dominantes en las cienci¿rs roci¿rlcs. y . La rrrcm.r dc rcc. Dc ahí el recelo._ -tcnra quc intcrmgan y ordcnan. cn esc rol...s rnctodol(rgic. crste proceso "íg. Para el positivismo extrcmo. el <dato> s'ponc la i'terve'ción (mcdiació') de sujctos quc rccuerd:rn.rbjetivas de la men-roria ctue tcrrnina idcrttiflcando a la memoria (inclu- . la memoria.luntaria . ccntradas en la fiabiridad o confianza quc la infcrrnaciírn rccogida de csa lnancra rrerccc.s crlcrlcstas quc siempre incluye' algú' clato rctrospcctlvo-e' (com.ía.s.lt'batcs centrados en la tnernoria.rdar y la r'ciiació' de subjetividades hurnanas pr:rntean algunas cuestl()nes técnicas y r-rct. Tradici.urge de la preocupación por la mcmori:r.istas de his* tori¿rs o de vida.-. Y l:r historia sería lcl fáctico. la prcocupacicin por el scntido de la acción y por la pcrspectiva de los ctr diversas disciplinas. a procesos st'rcioculturales cn marcha y. del pasado.. pucde llegar a privilcgiar dc tal lrratrcra l:rs narrativas sr. la ñrnilia. estabrecen krs Jetos ntarc()s con los qlle se va a narrar y transmitir cl cvento o proccs().rp.rriada y rnatizada que 1o qlle esta visiírn dicotírlnica puede hacer . la <invc'ción. r'ccr. 1o <fáctico>r sc identifica con la existencia de pruebas naterialcs de quc algo ocurrió. ya qnc i'c. sentirnientos. sin embargo. o err la rclación tcrapéutic:r.dística. i'v.crnoria.de. -rdenacror del i. info'nes de ra r'ás diversa índ.rsclltes sociales mistnos -manifiestas tlcsde los cstudios ctnográficos y etnohist(rricos hast¿r las preocupaciones histtiricas centradas en las <mentalidadcs> y los procesos ligados a la vida cotidiana.ra la inrpo'lccanisrn.lctivista cxtretna.vcstrga<ior (crr el sertido más tnstitrrcio. cuando sc aplican tócnicas de recoleáció' de datos prirnari. cste abordaje puede llcvar a . Si cn el plano cultrtral asistitnos a una <crplosiór-r dc l. por el lado dc los calnbios paradigmáticos en las t'icncias sociales dc las írltirnas dócadas ha cobrado un lugar central t'l análisis de las transformacioncs de 1a subjetividad. la sexualidad. Asistirnos a una prttliferación de estttdios. Er pr. il.p. al quc volvcremt>s más adelante.luntariarnertc los lap_ -i'ch_ryc'clo sus y <rrnalas¡ngadasir del i'c. en la considcración y reflexitin sobre el propio proccso de construcción de sentido quc la mistna investigaciírn implica. a. cn corltraposición.s.r. en collsecllelrcia.r" .. r El papel nc¡rr¡ralizadc¡r y (trc (realmente> ocurrió (LaCapra. por el papel activo y productor (la <agencia sociaLr) de sujctos individuales y colectivc'rs. y llcva a dcscchar las subjctividades de los actores (incluyendo creencias.nstrucciírn dc <dat.terrollatorio policial. por la cotrstrucciílrl clc identidades sociales cn los cscenarios de la acción. cl rccuerá.rrta) cstá prese'te e¡r toda interacció'socirl. rnancra pcrmarlente cn el pr. en una e'trcvisn dc irrvestigación.ri.la intcrvcnción cle s.o4 Elizabeth Jelin I lr'. dc Io El'r la tradición de krs análisis de las cicncias s. ctlnfbrencias y . regrrtia.rrnalizaciónr. 1998: 16)..ciares (incruyendcr a la historia) la apelació' a la rnernoria ha csrado pr.blcrna cstá e' q'e se puedcn comcter (errorcs)) e.lógicas. mucho rnás r'.r. proliferación ligada a cambicls . y quc. los catnbios cn las prácticas frcntc ar. Trrribiér.ccs.lcccitin y ct.nalnrcntc.lt' época. la trans_ lnisiri'. se manificstan espccialmentc en el cstudio de diversos tipos de pr()cesos sociales que involucran carnbic'rs quc normirnalmentc cstán acompañados por procesos de reflcxión -la qracií)n. Lr incomodidad. err entrei.r nremoria)). etc.¿lizada c¡r el i. una postura constructivista y sr]b.lrscjs11¡g-.. pero tar'bié' i'f]'yc'y actúra' e' la relaciti' quc se c'stablcce en ulra e'trevista pcri.d. dc rec. científicamentc comprobado. sca v.s>. Las cliGrcnci:rs de pode r entre indagaclor/a y narraclor/¿i sc nranifiestan de ¡nanera a las nuevas tecnologías.

Tanto clt cl extrctno pclsitivista coln() etl cl extrcmo constructivista hay un discurso que interrtl ttn cierrc.r. pcro cobra ttta dirnensión pírblica y política. búsqncda y afcctos. ..s acr:lrtccinrientos quc intcresan aquí ticnc-n Lrna característica quc conrplica cl análisis. una de las funciones dcl histclriadgr prolesional cs Lr clc rescatar cl pasado. L.la tarea dc indagación posiblcrnentc se ubique en una (terccra posiciíln>. d. en el cantpo del quehacer pírblico ciudadalo arr. voz q.rtlxitna a trna uverdad>. ep cl quc el congcinriento Ílo cntraña solalnente el pro.le la historia.bjetividad. ya fuc dicho.ncií)n política. . la nlenroria soci¿rl (que. Ért". perderse).s invcstigadores. tlc 1'tq¡¡.letividad pert> tambié¡ cgmprotnisc'r cxcesos.l) prof'ndidad. hay algtt nlás. qire 1". Esta bírsclueda l¡ hacc a partir cle la <voz irterrrreclia> (nriddh uoira) de Ba¡thcs. En cfect. cl abordajc de lc¡s sentidos dcl pasado v su incor_ poracicin en las luchas p. 2001. el debate dc los hisr. y srls postlrras puedcrr tcner consecuencias políticas que varr rnás allá dc los sabcres disciplinarios y los debates académicos. tal como cxpotlc LaCapra: dc^ la historir 1.roclulecit¡'es cle 'lla proxirnidad y distarrcia. cap. Es óste un debate <intenrcr>.tras ciencias s.. cuando sc trata de profund as calástroÍ'as socidlas y dc situaciones dc s'frirnicnt. o algo difcrente. clo'r. empatía y cucstiotrcs clc valor (LaCapra. 2001: 35).r. . colcctiv.ra una tensi(I-l ' Lec)apr:r araliza estos tcnlrs . tie¡c el papel to crítico que pucde tcner L1n scntido político.. y mrly especialmcnte a partir dc los debates políticos y acadénric. 2001: 30).lrt-Cgiru las tnenttlrias Cs. . u. dentro mismo de la disciplira dc la hist'ria y de las .) y cltre pcrrnita :rrticular relacio¡cs de r¡¿¡cr¿rs ¡n¿is críticas y autocuestion:rdc¡ras.nflictivc'rs.. cogrriciór y l|cctividad.rr't rnanifestaciotrcs dc una princra nlancra dc relar r()lltr cl terna dc la rnemrtria y olvido sociales coll la disciplina .líticas ponc sobre t"p"t..)l. (cic los docunre'tos y . cntonces. etc.tras fuc'tes debida'rente criticaclas) v krs njatos hlalldos.. busc¡rclo a'a manera de escribil o llarrar qlle stlpcrc' las oposiciones cntre el positivisrn6 y el c6rrstlrctivisnro extrerros (ertre objetividad y s. la presencia (y la negativa) de actuar como l)r't-itos) en -luicit'rs.ias sub¡t.'ionr's y crct'rrt..r iudores e¡ Alemania.líticamente c. pocas veccs recotrocible pgr la tradició¡ .. segítn cl auttlr está elr ví¿rs . la memori¿r-olvido.s accrca de la Shoah.... ernputía e ironí¡ cor) fespccto a lc¡s difercntes .nalización y rnitologizaciír') con la <lristori¿rr (LaCapra. rcconstrucciórr y diálogo.c <requierc . El clcbatc historiográfict'r sobre el terna se manifiesta centralmentc en los intcr. Es co' relacián a cstas cxpcriencias.rrrifieste de los histgriadores en Chilc.. Sin en'rbargo.rprt -dondc de ob.rtos dc legitir-nar a la historia or:rl dentro de los cánones de la disciplina y cn las corrccpciones de la historia c()nx) narrativa construida. silcncios y . o quizá dos.r y cl rccuerdo se torrfan cruciales cuando se vincrrlan a acontecilnicntos y cventos tratrmáticos de represi<in y aniquilacirin. Ull C()lnp(lnClltC Ct'ntf:tl .'p. LaCapra.r.s historiadrtres> interwietren en la esfcra pública ciudadana. ('n CStc Cit\().. ttna rcsptlcsta final quc se a¡'. l¿r investitisador y ciudadano. vinculaciones y tcnsiones entre historia y mcrnrlria han cobrado crcciente Drotagorrisrno en el debate y la reflexión. 1)3.nto de inforrración sino t:rntbié'n afectos.] le posición que dcfiendo proponc unx c()llccpcirin entrc la rcc--onstnrccitin ob¡etiva (no obietivista) clcl pesad.. No se trata solamente de plantear Ltn con_ trapunto o rna cclmplemc'tariedad entrc l()s uá. en lls tareas de ll investigaci(rn. llloillerrtos cn quc frertrte a controversias idcológico-políticas. la cuestiiin "i de la relaciír' entre mcmorias y verdadcs histciiicas..ciales.t. Cotno señala Ycrushalmi. son todos ejemplos de estc tipo dc inter\ (. Sor-r l.ros.rclcl cn conrprctnriscts dc carácter ótico 9 moral.ré itru.r"rr-ri.. la conmcmoracirir..tivas d(. 1998: i6...r. ¡ctorcs y testigos.. o tergiversadas del pasadtl. La historia r1:rción -y dc producir co¡¡cir-nicnsocial-. l. En ltls temas quc hay trautnas y anrbigiledades. hay situaciones cn que el invcstigador/historiador pucde tornarsc allcntt: pírblico.toria y memor¡a soc¡al 67 y_e'do toda la posible ficci. Además. El tema qlle qlrcremos desarrollar aquí nos obliga a dar un paso más.lcl cctmpron'riso profcsiclnal dcl histc>riador el1 talltt) qttc invespor extcnsiírn..objctos' de investigacióru (LaCepra. y u' intercambio dialógico con ól y con otr.. l.n 66 Elizabeth Jelin |lr. cspccialme'te cn rcraciírn con ternas p. cn la que se confrontan las <verdadcs históricas> r les posturas <ñlsas. La rcivir-rdicación del trabajo de la historia para .k. El . adelnás...

La ñrerzr clel acontecirnient. clr r-rrl rc-vivir qLre no se opaca o dilrryc con el simplc paso dcl trcrnpo (C)aruth.bjet. pioduce i. rr cl c:rpítttlo 1: la:rctltaciítn del trautna.luyc utr tc[i()r a la claboración y al canrbio... conÍlictos políticos violcntos.. ya itrsinuada . No sc trata nccesarianrelrtc de ejercicitts negacionistas (que tambión existcn.lc nrlrnerosos trabajos.s pasarrin :r otros espacios quc el sujcto no puccle donlilur.nes dc diversos síntomas. así sido oblctt'r nrcrnoraciones dcl pasado. pero al rrlisnlo tietn¡-ro rccottoccr la vida prescnte y los proyectos futuros. Será clificil o irnp. el pasaclo no invadc el preset'rtc sitlo truc 1o informa.s lugarcs donde sc viviercln gllcrras.pr"r". Los acontecimicrrtos traLlnráticcls son aqr-rcllos que por su intensidad gencran er-r cl srqeto una incapacidad de rcspondcr. las cucstioncs. qucdrrá ljcn.. Nucvamentc. y sólo se rcgistra tardíamcntc.lstacitlnes sociales y colectivas.68 CATÁSTROFE SOCIAL.'cl. El evento tr:rumático es rcprirnido o ncgado. la rclaciti' cntrc lrelnoria e historia cobra otro sentido. a partir de csc nromcnto. sin du- y recuperados). rrcr se intcgrar'á :r la expcriencia y sus efcct. a diferencir tlc la rcpetición traumática. I-a significación dc ltts acol'ltccirnientos del pasado no sc cstablece dc una vez para sicmpre. cor'o seírala Kaufm:r.. 1998:7). nos crlcr)lrtr¿mos con cvidcncias de clue la tenrporalidad de krs fc'nilnenos sociales no cs lincal o cronolírgica. adernás de los <climas de época>. quc llanla ctrtorlccs :r <histc>rizar la mcmoria>.toria y memoria social cluando se toma a la rncnloria colr-ro. sino de la selección y el ónfasis etr ciertas dirnensicnrcs tr ¿rspcctos del pasado quc distintos actores rescatan y privilegian. no estátr fijados de una vez para siempre. lul)trlr:¡s. Se gcnera ('lrtolrces una fijación cn esc pasado y ell csa idcntid¿rd. la instalaciílr dc ult v. no será viviclo conr() pcrtenccientc al sujcto. por la intcnsidacl y el inrpacto sorpresivo. sino quc prcscr)te grictes. MEMoRIA HISTÓRICA Y TRAUMA Etizabeth Jelin I lr1. de tnodo que se pueda lccordar que algo octtrriít. cspecialrrrclrter crlanclo sc incorpora la dinrcnsión de l() traLunático. prcguntas y diálogos quc son introducidos en el cspacio social por las nucvas gencraciones. 1 995).qh) irnphca poncr rrrra distancia entre cl pasado y cl presente.r.. de cstudio.rcí.le de identidad. sirve a nrenudo conro atlcla. En los distirt. con rnanifcsáci. genocidios y pr()ccsos rcprcsivos -sitnaciones típicas dc catástrofes socialcs y dc acontecin'rientos traulráticos nrrsivos..-ií. cn cl rnorncnto del hecho.r o rgutcr() cn ll capacidad dc explicel lo ocurriclo (Kaufirran. las cstratcgias políticas explícitas de diversos actorcs. tanto en 1o referido al platlo individual ( ()nlo a sus lnanif. provocando tr¿lstorllos diversos cr str fu'cioramiento s. retornos dc lo reprirnido o reitcraciclnes ntualizadas. silencicls y la actllalrrrccc:rs. segírn una lógica compleja que cornbina la tcr-nporalidad dc la ma'ifcstaciíur y elaboración del traurna (irrupcioncs co'ro síntclrnas o corn() <superaciírn)). L:r relaciítn cntre acontccilniclltos trattnláticos.t.cle del rn. desp'és de pasado algír' ticrnpo. Van cambiando a kr largo del ticmpc'r. da). y los proccsos tclltporales posterio¡c5 -do1lcle y rcsentid()s los como lrzucirin dcl pasado en cl prcscnte. En la men'roria. y de los cat-nbiantcs invcstimicntos enrtlcionales y afectivos qtle csto implica.cirl. l)cbernos reir('l-:lr cn estc pullto una paradclja dc la nrcnloria. el cstudic'r histririco dc las memorias. La construcciírn dc tnemorias sobre el pasado se convicrte entonces cn ul'l ttbleto de estudio dc la propia historia.. llgo sc despre. c1'ccla sin . que in.los proccsos de cxpresar y haccr públicas l¿rs interpretactones y scntidos dc esos pas:rclos son dinánticos. cobratr centralidad.siblc hablar der lo prdccidci. Los cjemplos de estas nrudanzas son rnúltiples.ha . en estc c:tso c<trl rcfcrcncia a procesos individuales c intersrrlrjetivos. collro silcncios o como olvidos HISTORIZAR LA MEMORIA [-os canrbios cn csceltarios políticos. y. para mantencrse c()llstal)tc c . la entrada dc nuevos actores socialcs y las nrudanzas cn las sensibilidades socialcs irlevitablerrrente implican transfirrmaciones de los scntidos del pasado. que casi siempre inlplica rt'¡teticiotrcs dc sítrttxras. si'rbírlic. Elaborar lo traunático (working throu.rt colapso de la cornprcnsitin. ya qlle esto sigrrificaría ttna especic de traicit'ttr a la nremoria de lo octrrrido y Itr pasado. a c<1.

r los (LaC:rpra..bre la repro<luccirin del pasado. llnrtlos y cn otros lugares del mundo han ido rnodificándose .rlor de los dercchos hruratros por las fuerzas pa(y.rque dando a la Shoah en Alemania. Tampoc. y cilrcncnt¿ años después mucho más. Conan y Rousso. antccedcnte.S/¡o¿l¡. . los I I I scntidos diversos. cs explícitamente un ob¡ctivo cn los trabajos de FI.s comctidos por Alemania. El discurso militar era el discttrso de la después iba a hacerse más mani!.lcc1ida que pasa el ticmpo. cl desafío conceptual qne cnfrc. rr. o a veces la pahbrl hcbrea ..rias de la gucrra para afrontar las incertidumbres de la transición (Asuilar Fernándcz.s camhios de scntido. el movinlicnto . 1990. por otra p:rrtc. la rnel)l()rir dc la (irr. inscrtándose en tc'nsiones y cL)nll... No. que inr-nediatamcnte se lo esclarecc un pr)co. y carnbirn a lo hrgo del ticrrrpo. que rcsul¡r cn su dccisión de no utilizar cl tértlrit.. l:rrgc'r dcl tiernpo.rr-bibliotccas cnteras. existe Llna linealidad clara y directa entre la relcvancia de u' aco'tccimiento y el paso del tiemp. e¡ s¡ scutido dc c¡tástrofé o dcv¿rsteciótl (natrtral o lrumetra). Dur:rnte la dictadura mistna. Esta cstratcgia analítica cstá ta'rbió' presente c' el trabajo dc Agrrilar Ft'rnár¡dcz s. en el sentido dc que a medida quc pasa el tiempo el acon_ tecirnicnto va cayendo cn el olvido histórico.l. poJrí:r y sc cn Estados Israel.rridad internacional.rhr.. Agarnbell dedrca :rlgruras páginas rrruy lírcidls a la etirnología de estas pll:rbras y srts itnplicaciortcs c¡ cl proccso dc ronrbr:rr. Pre flero rus:rL l:r expresiilt rn¿is ltcutl:t (cxtcllnittiL) lt. 20(X): 35).c¡ticlos y signiftcldos dcl pasado.T 70 Elizabeth Jetin 1lr'.2(X)0: 25-31). 1994). u[. qtle ticne ctirrrolírgicamcnte un scntido de s:rcriflcio rcligioso y purificacitin ritual. es la configuracicin quc cambio (Ilousscl. con el paso del ticmpo. La ubicación social de los divers. distintos actores sclcialcs y políticos rccuperan sclectivamente algunos evcntos y algpnos rasgos dcl período (Ilousso. ¡rl:rsis sobre quó rc'cordar y quó destacar fucrorl cambiando a 1. en las que cstán embarcados. llrucstra cltle Lrll l:r genenlizaci(¡n dcl usc'r dc este tí'rnlitro se h:r perdido por cotttplcto stl sts¡ific¿rdo ctirnol(rgico original y l:r asocilciórt cotr la tlociótl de sacr-iflcio ritu:rl HLtlordusttt La tcr'ri. cl discurso de los .l. f996).] l" cuestión de la rnelnoria no es qlle hay un acontecimiento.rra civil tlspañola. .blematizada y erstudiada. La dinámica histórica de la rnetnoria.rzir. sobre la basc de que cxistcn límites a la posibilidad de rnanipulación del pasado). era una guerra <sucia>. La historia de las rcsignificaciones del período nazi y de los genocidi. para scr reemplazado por otros eventos más cercanos. en el que cstán i'scrtos. qtle c()ll 51¡ ¿¡6i1rl1ar en la lucha armada v cn la ofensiva idcológica venía a cttestitlnar ltls fundarncntos nrisr-nos dc la nación. recollt¡cietrdt> ¿l mislrc'r ticrnpo lo siniestro del acontecinriento lristórico. cxiste un debate irnplícito sobrc el ¡so de la pallbra Llolocausto. Los sentidos qut: sc le han dado tlr. . el aprendizalc político pero en cl caso español fundarnentalnentc ne*ativo-pc'rsitivo quc los distintos actores políticos cxtracn dc las rnem. adcnás -colllo licsto-. s. La salida a este dilema lo encuentra al rescatar las <lccciones dcl pasado). Iloussr¡ sobrc la mcm.rta la autora . y ias luchas de sentid.or . LaClpre. clcrechos humanos. Desdc las fuerzas militares. En este cas. cspeci. rcquicre scr pr.ria dc vichy en Fra'cia c' los qllc mucstra cíuro. Sin ernbargo. tos políticos (y ecorrómicos) cspecíficos.n algunos dc los clementos que ayudan a cxplicar cst. Tan inimaginablc que llevó mucho rrclnpo construir esa figura.olcigía pare nonrbrer lo ocurrido cs plrrte de las ruchas p. p:rra cvltar clebatc del sentidc¡ inrplícito en el acto dc ttornbrar.rrrrilitares dc la llamada Triplc A).tr)ri¿1 y memor¡a Social t in'rutable.s actores y sus sensibilidadcs. la construcción dcl enernigo cra l:r dc <la subversiónr¡. entonccs.s slrperar el dilema entre el (prescntismor (que afirma quc el pasado es continuamente modificado cn funcicin de los intercses del presente) y el <taxidermisrnor (que pone el énfasis s.. cn i. en Feld. fuc tejicndo una narrativa centrada cn el y en las violacioncs cometidas '. al analizar cn dctallc la evoluciíln dcl discurso oficial sobrc la guerra durante el franquisrno y la tra'sición. Est. como n-rilitar régimen el ¡. la confc¡rmación del csce'ario polític.2(X)1). r'ír'tirna de lo inimaginable. (lon rclaciírn a los acc¡ntccirlientos erlropeos clel período trazi.tcr elltrrr e¡ cl ' (Agamben.rltnentc ll gcrlocidio de judíos. ya que quedaba siernpre la esperanza rlt' srl rc-aparición en la forma de una detención reconocida. '. Esas nrancras dc ttolnt¡rar tetnbiétr cobr¿irl l}r cl c¿rso de la dictadura tnilitar argcntina (1976-19tt3).uerra quc. así corno los sentidos que cl extcrminict nazia ticne en distintos lugarcs y momcntos. La figura ccntral que sc constrrryír fue durante mucho ticmpo la del <detcnido-desaparecido>. tanto en cl país com() en la red de stllr. cronológico. o sea...

Por un lado.el posible rnóvil político dc las -onritiendo acciones dc víctinras c'r reprcsores5.. MriltiPlt's.tl)t(| scllllidad.J¿)vcncs cluc no vivicron cl período y quc sc accrcall qtli('llcs s(' ICL'r('lll c()lt ll iltr r)n l)u('v()\ illtcrrt. D'Aret¡tr y Castro.rnflicto -c()lll(l . pero no se lc rcconoccn capacidades El lr. . de la represión estatal. sin prcguntarsc explícitarnente. trausrnitidas cn rc-lcntificaci1. con independcncia dc su ideología o dc srl :rcci(in.rs Ofrccer ¿l ntilit¿Urtes que colnicrlz¿Ill rioncs sobre pcríodos conflictivos dc la llistol-i¿ r'ct'icntc P()r lll()trvr¡s variados. sin justificaciones ni atenuantes. iuríclicatlr1¡ntc estable( rclu. . Por otro lado. del y políticas sociales lttcl-ras r ir::rs ctt las rcllcy strs sus tcstilnotri.lch)t-e\ Particil':rn ('ll ('stil r('ctlp('l'¿('i(ill: ltt. y tro solatl'lcnte clc las vit¡lacitlnes.rra L)r()v(x'Ar rri |. El marco jurídico formal eliminaba toda referencia a ideologías y colxpronrisos políticos.rccfi¡ls hu¡tallgs y había ulta (vcrdad>. cabe hacer crl cste pullro r. Adcnr¿ís. rr Argc¡ti¡a.luicic-r de 19tt5) mantllvo corlo figura ccntral a la <víctirna. y quc podía en c()nsecltencia iderrtificarsc c()11 la crpresiítn <por algo seráir. lo qne hay son violadorcs y pcrpetradorcs de un lado. ell la quc ctltt'licttzalr a ln¿lnifbstarse .lt-ienrclltc stl dcspolitizaciíln. 1995: (lestro y I)'Ar':rtrjo. la distalci¿r y la falta dc cotnprttr¡is. cl gobicrno de la transici(tn construyít una intcrpretacitin basada en un cscenario de fuerzas violcntas en luclra (los <dos dernonios>). 19t)4.r1íticos q¡c (usalr) el pasado parl scñalar cotltinuidadcs y ex n-rilitautes país.'villlicllttrs histír¡. 1995) '' El arr:ílisis de los rijuicios por l:r vcr-dadi) qlle sc lleven a cllro en varias j¡risdiccioncs:irgctttitr:rs a pertir cle 1995 podríe:ryttdar:r revel:rr l¡ colrtinttidad o cernbio cn este interprctaci(rrt derspolitizade dcl pasado. por e-jernpkr.urclo :tctiv¿trretrtc crt h cotlstrttcciór'L de l¡s trarrativ:rs sgbrc el r. losjueces lracían lugar a l:rs pregunt:rs que l:rs dcfensas cle los ex conrandrntes cle las víctiul:rs dc ll rcpresititr. Lo central cra detcrnrinar quc se habían colnetido crímencs.ttttt'\ -t. Sqercs.lnl prcguntir dc c:rrícter cottt¡rarltivtl: Zctlíl es ll figura de l:r víctirna qrle sc cotrstruye etr p:ríscs clotrdc tio httbo juicios? Ell Rr:rsil.g. En los años ntlvetrta. la conflictividad política prcvia a la dictadura. Sólo en contad:rs ocasiones. tado. En un pcríodo pcrstcrior. Estas irnágencs c()ntrapllest¿rs cutre l()s militarcs y cl movinricnto de dcrccl-ros hLlrrlanos ccdieron su lugar a desdoblamicntos significativos en cl discurso y la práctica instituciotral del Es- l. y prcsentc en l:r constl'ucción d:rs. la culpa. no produce.rlrclud de los violadorcs. ¡ror c'ic'tnplo. y los telrras y prc{uDt¿s qllc sc plltrtcatl s()n nuevos.i¡rplic.. clue irnplícitarncnte llcvaba a justifrcar los actos rcpresivos dcl aparatrt rnilitar-.2(X)1). ( | . casi cualcluicr pregllnt:l que rerlitía filiaciótt ideológic:r o política dc un testiqo dc cllos sc¡brevivientes -rnuchc'rs dc carnpos do detenci(in clendestina.lr.éginre¡ nrilit:ir (So:rrcs y l)'Aratrio.r llcccs. que dc¡aba en cl rnedio a quicncs c¡ueríarr la paz y \a vida dcrnoc¡i1i6¿ rnayoría supltcstalrentc -¡11a ajcna y :ulscntc de csas luchas.loria y memoria social 73 dcrechos hum:rnos se convirtiír cn consisna y cn sírrrbolo de la transiciírn cn 191J3.r quc lcs pc¡nitc lr:rcer preguntas novcd()sas o entrar c1 diálogcls sin ltls prccoll('clltos o prcJlllclos cle ópoca. que relataban erpcricncias cle tortura y vcjación era denegada por losjueccs. la militancia y la lucha annada nc-r cst¿rban en cl centro dc la atcncicin. la delluncia y prosecuciítn judicial de kts cx comanclantcs (con el .rarco dcl juicio a los e¡x cornandantcs de las juntas militares realizado en 19u5 fuc propicio para est¿ dcspolitizaciírn de krs conflictos. (]onzríle-'z tlonrbal. cc)lno quienes c¿rrgan las l-narcas biográficas clcl sufiinliento y la pórdida falniliar.ra la cttettrigos dc ll trecititl ¡rla¡teeb:rrr. Sc abrc utra uueva ctapa.trc. Por otro lado. víctimas del otro. 1995.rltcs intcrgclreracionalcs dc nlalleras conrplejas (el (-irso dc ttl. krs lrtilitat-es L¡rasileiros tanrbiérr Iticiertitl t¡ít'su vcrsiótl y \tl v(rz de tlmllcr:l r¡uy ñrcrte y nruy púrblica. o sca. La víctima sufre un dairo como c()t'lsecucrlcia de la acción dc otros.l()s)-. Para cste cliscllrso. . en las postrirncrías dcl régimcn militar. l{ccibe inrpactos. . i En cl rnarco dcl juicio.t('tivas rri p. [Jn:r prcgttt]ta que queda abierta para tlrut-:ls invcstigaciotles cs elt qtté nrcdida lajudicialización de un cl conflictct polítictl vitllctrtc¡ dc los airos sctetrt:r . No cs agentc. y para poder poner ell evidcncia la siste nraticidad del plan cle cxterrninio dc l¿rs Fuerzas Arnl. pet'ticip. En el juicio.l ítica t'.r r cncrtacf re trarrativo platrteadtl ell 1111¿l clave pctral antes que .l llItly tilcrtt. oricnt¡chs a iclentificar:r lus víctitrias c<'rttto (Actrri:r y Sntttlovitz. la imagcn de víctirna pern'ritici establecer y rcforzar. la ¡rilitancil nurrcl fuc silencrade y se constittryó crt Llt):l ttt.¡¡¡ rr'sPtl¡¡¡lar.lrvcrsAs ntodalidades dc recuperación de l:rs menrorias de la rnilrt¡rrcia y cl activisnrtt ¡'rolíticc'1. tltls vcz qtle cl Estado ya había re)lt()cido la lcgitimidad de las dcnr¿rndas por vitllaciones a los . el cscenaricl político es ()tr(). En esta prirnera etapa. que solarnentc sufiía las consccucncias pcro no era arrentc activo dc la confrontaciírn.72 Etizabeth Jelin llr'.

colno y:r fire nrencionaclo.r.r". tralsicitin negociltla en Clhile. 1998: tt-9).\r'(ll(\tru> clr' Iliños ctt A¡getttitlt y Obecliencia Dcbida Final cleclara la inconstitucionalidrd de las Leves ¡[s P11¡xr pcr('qr¡(lr!'l'rl¡tí¿r¡nrrivcl nrírrinr.rit-ln impcxtrrnte <objeto dc cstttdio> y llarnan a estudiar vinculacioncs cntrc historias i"r"d". conrisión par:r la Paz I reconocirtriclrto de las violaciottcs por perte del gobicnro unlgu:lyo. cn cstos procesos. algo quc y" fu" scñalaio y .tor¡a y memoria soc¡al -. más quc el propirt acontccimiento en sí. intentos cle r¿:rpertrtra dc clsos de violencia dictatorial cn llrasil (tanto la bornb:r en Rioccntro tt 1982 colno las invesy l)uevos protlg¿rc:roncs sobre la mrlerte cle Goulart). Cc¡mo señala accrtadamcnte La( )apra: <El evento traumático tiene su efecto mayor y rr-rás clar:¡nente iljustificable clt la víctitna. l". de aparcnte olvido tl silcncio' Cuando nuevos actores o nucvas circunstanctas sc presentan en cl escenario. dcsplaza¡rielttos y negact(1les.rrte dei horror del pasado. pcro de difercntes ¡aneras t. En cste sentido. cl pasaclo cs resignificado f a menttdo cobra trna salicncia pública inespcradaT En segundo lugar.or. la histori¿r permlte cuestionar y probar críticamente los contenidt. porque <lo que t:s negado o reprimido cn . a imágenes dominantes cn lugares y nlorncntos En primer lugar.lt'catástrttfe social. a la orRN ligadas protestas las en por áespidos e' 1952-1953 y no En síntcsis.. sicmpre rctorna de tn¿il(. y menorias prescntcs.-.lr.rr.. i". Cu:ilqtrier' ¡¡fscruador dc la situacitin dc llsgado a la cotrclrtsiíltr estos paíscs :r cornienzos cle los airos noventa podílr hebel Estos ejernplos. sin dr_rda. tcstigo pasivo.4 . r r.se los disturbios cn mucrte esa se ttbic¿r y ii"-p.rr cstL roillltltl{rpr(}Cr'\o dc rt'lpcrtrtrr rlcl historia y memoria. en la elaboración de la agenda de la i¡rvestigaci(tn l-ristórica."r. aun (y espccialmente) crl sus tergivcrsacioncs. prícticls irrstitucionalcs prrccíln enrpcz:lr J rutitti/Jrse-' el escerrario cst:i ebsolutarnente convulsiollaclo: detencióll y proccsalllic¡ltL) de l)inochet en clhile..rr su partc.. de pasados conflictivos tiencn flolnelltos de mayor vi'monrcntos sibili<tad y de latencia. plebiscito . ills¡tlsf¿rcltorlo cl lJrasil todos cstos cran social' J Cuililell7O5 dc lO0 pesldo argcntino.ls dc las memorias.. Son múltiplcs niveles y tipos de rclación. cuando se conviertc a la mcmoria en el objeto de estudio.ra transforn-rada. y i. enirr-r.rr¡bién afccta a todos los quc elltran en contacto con él: percolahoradtrr.rr. P¡. quc plantean crigmis y preguntas abiertas a la investigación.r.ífi. rnúestran con tc>da claridad "rp.' desliz de la memgria ncl dcsaparece. cstils ((meln(lriasn Y ltuccrrs. o racional. como vitnos. a:l ('()nl') sus lrrllpcl()nc\' implicarán dedicar csfucrzos a la relaciírn entrc los acontcclmlentos pasaclos y las rnanifestaciones de stls efectcls' <restclsl y legadtts en períodos posteriorcs. juicios por la vcrd¡d jrrdrCi:rl qrre SCIttel)CiJ l'l C(sítttlict)trr\ l)¡l. dc quc se había alc¿lnzldcl una especic dc eqrrilibrio. en el recuerdo. rnarcadtls por las manifestacitlttes y las claboraclones oe sltuaclones traurnáticas.ración clc esc mismo relato.a siendo seíralado a lo largo ncl es lineal.gtii.'l cómo sc recuerda y se silencia. de la subjetividad. 1989). y csto ayuda en la tarea de narrar y transmitir memorias críticamcnte cstablecidas y probadas. la rncmoria no es idóntica a la historia. . ()98: 10).. La paradc¡a aquí cs que los huecos trarrmáticos son al mismo LOS HUECOS ENTRE HISTORIA Y MEMORIA etl la cttal las indicadores de urr¡ rcalnra Dicz años después. objctivada como hccho histórico.rles y pr.74 Elizabeth Jelin I lr. l c\ utro lritc. esla rtentoriar. ol-lositor y rcsistetrtc.n-:ldor.. | llcrnpo parte de lo quc quercmos comprelldcr y narrar c()lnc) (caJas negras)) que impiden la ela1."rc. Los proccsos históricos ligadtls a las me'. s<ilo s()rrlcraltlelltc el?uestos' están referidos a esccnaricls públi. Pcro hay lnás. cn especial frcnte a situaciones ..Jcu. escribc Portelli corlo flasc final en stt traba¡o de indagación sobrc las mcmorias de la muertc de Luigi Trastulli trasponen los lPortelli.'onvivcncill)¿tlllt:r' IrtdrlltoscttAlgetltirra. iPor qué -pregunta Portelli.llltelvlcnen dc mancra central lai transformaci. a vcces desfigurada y disfrazada> (Lacapra.. Si las cicncias socialcs v¿ul a lllcorporar cl análisis dc la sub3ctividad y de las maniféstaciones simbólicas . no hay una rnancra única de plantear la relaci(ln entre . y qtrit'l)t. nes nacieron dcspuós> (LaCapra.l.. La memtlria cs Lrna fuente crucial para la historia. cl qué 7 L:r realidad regional dcl (lono Sur cn el ¿iro 2(xX) es ttn claro ejcrnplo cle estc¡. no es crodel crte texto: el tiempo d..rii" funciona como cstímul. <El hecho histrtrico rclevante.rr-torias nológico. L"t tt-tantottas se collvlertcn.en stt foco dc t'sttrdio.1 Uruguay' elccciotres dircctts plra rnttcltos.

Etrtrarr cn esta historia dc la mcmoria las cambialltes visioncs . cncuentra la explicacitin clel apare'tc t'n t'l rt'l.alqurer edad. . y la asig'ación fterr()r).llrededor dc ul'l acorrtccirnietrto. mrrricr. para hacerlo.brc la resistcncia a lo largo dcl ticrnpc-r: firc fácil asitniiar su . Se trata. I{csrrltít rnás entendible para el sclltido comírn. dc los cualcs se ha' idtl erc'adr¿rndo las rnernorias domina'tes y las subaltcr'as cn Italia descle la posglrr'r'a. irrl-rcrnrcablc a Ia irrftrr'ración fáctic:r y d. y clrtre las diversas narrativ¿s qtlc se vatr tcjie¡do . rcunier. barrial e ideolírgica). Ntl se trata de dcsclrbrir y rlenutrciar (ntclnorias filsas> o de analizar las cctnstrucciollcs sinl[írlicas en sí rnismas.i f'c clc "i crccncia tan nrcltos dc 24 httras. li. dolorosos. clcurridtls etr algítn lugar csper'íflco. hasta cl pllnto q'e sc puedc: hablar de tul mit. c'l oficial nazi Erich pricbkc fuc cxtraditado desde FJariloche.r u113 fuerte sobrc cl ticnrpo transcurridt) entre el atentado partisano y la represalia alenran:r en la rnatanza de l¿s F()s.rElizabeth Jelin I lrliloria y memoria social 77 en 1()49? Y en su búrsqueda. cn las Fosas Ardeatinas.nsables a entregarse.. l-cspollsabilidad a la resistcncia.3uzgado y condenado a prisitin perpetua por su particip:tciítn en esa ntasacre (portclli. realidad l"or. dc una creencia quc no rcsiste la prueba dc la verdad. claramentc. E' r'stc pllrlto..lctividad. lrtrbier-a sido neces¿rrio rcconocer explícitarnetrtc a la rcsistelct¿t co¡lo.n la ley de <diez por Llno)).ral). 1999). En cse atentad. Pcrct stt papcl en el atcntado fue diferentc. Al preguntar cuánto tiempo pasó cntre el atcntado y la rc_ presali:r. rcsptlnsabilizando a los partisanos.la divcrsos cn disponibles intcrpretativos los rnarcos con .ip¿trtcs y vcc:illos relatall.1 hcroico y stt ltlgar dc víctirlra. 1999). las fucrzas alcmanas de clcupación. Portelli scirala qnc h izqtliercla itali:ina fircasó cn la incorporación dc las víctinl¿s civiles dc la resisterlci:r clt su rclato histírrico.' 33 policías alemancs y. importa t'specialrrrerte la t-.. enr()licres.". pcro se cqui_ vocaron cn las redadas por la ciudad. La ntultiplicidad de narrativas. re( uerdan y sirrrbolizalt csos hcchtls. impact:rntcs. a cabo por la resiste'ci¿ itali¿'a clr ur¿ caile céntric¿r de l{orrra. o distancia cntrc la r<I Iistoriu -los lrcchos.. co'rclación a otro hecho-r'el'roria.lil¡l p.rro dc lgs testigos c¡ cl cal¡bi¡ clc t. dc c. sino dc indagar cn las fracturas e hiatos c¡trc anrbas.s Aidcatinas. a que óst.lc permite incorporar la cornplcjidad dc nivcles (1o ético-político. la acc--iírtr c6lectiva.s sc entregara'y.lític¡ y social cn esos años en Italia. lo persolal) e¡ el atrálisis de lcls mecatrisnlt)s de trasposiciórr y desconrposiciítn dcl tielnpo quc funcionan cn la sLlbsub. fuc .ras. cn men's de veinticlratro h. Argcntina. dice Portelli.rnstrucción estereotipada del caricter de los alcrnrncs (al dcfinirkrs como r<brutales> sc les quita la responsabilidad m.n tiernp.rrrcdc ilustrar l<ls diversgs y rnírltiples niveles de relaciótl entre lristgria y menloria. sc mailticrrr'y transrrritc. Si los partisanos responsablcs .ricdad cn la scguncla dc los años noventa. La búsqur. 'ritad cua'd.cunrcntal? Extcndcr cl p. El nlodclo que Portelli usa c-n estos trabajos de investigación ¡. éPor qué se h¿r cctnstruid.do interrrrcdio perrnitc rcafirnrar la crecncia clc quc los alen-rancs tuvicr. la izquicrda hizo rtlla cc¡ntribución lnuy costosa a su s Clo¡ r-clacitin propia dcrrot:r ctr h luche por la t. provttcandg ntllcrtes (i¡clgsive dc <inoccntes) qlle cstaban r rr el lugar)8. la masacre de las Fosas Ardcati'as cn Ilorna er nrarzo dc 7941 fuc u'a rcprcsalia clc las fuerzas de ocupacirin alcrnanas en respucsta a un atcntado llevad. hltectt. irrdic¿ lr¡'rst-rs rluc van desde tres días hast" un airo.y las rlatreras cn rlttc ptrti.jctividad. y rlo present:ula cr¡nro t¡tovinrietrto mor¡l de toclo cl ptreblo itali:rllcl. de conr'inar a krs partisanos resp. Debían ser 330..q¡¿r.rÍ. dcjar esta accitin partisalla clolno hecho aislado. clesdc las burocráticas y periodísticas hasta las intirnist¿ts y personalizadas recogidas cn tcstitltonios de falniliares de víctilnas a L1n acotltecit'nieutct del pasado pcro intcgradas etr -rcferid¿rs l:r tctnporalidad del lnontellto t:n qucr se narra. y decidicro. la nray.. Srn crrrbarg.. y los fusilaron en las afucras de I{oma. rnome¡tos (etr sus análisis.n a 335 rcsidentes ro''la'os (de disti'ta extracciíl'r social. fusilar a toárs. dar tienrp. proccder con la represalia anunciada.ría de los cntrevistad's de portclli.dr de cxplicacitirr de cste hiato y dc esta creencia lleva a poitelli ¿r indasar s... íuera dcl ( ( )lttcxto histírrico de la gucrra. quc salva a la patria y qllc nrucrc por ella.nenroria (Portelli. (lon esto. cua'do e.. Lc pernrite también relacitlnar csc plano. nivcl cducativr'¡ y crec'cia polític:r. al no concretarse esc acto. celltrados lundarncntaltnentc en los lnarcos políticos dc las narrativas dc la derccha y la izquierda a este punto.r. El caso cobrri not..lógicos dentr.brc lcls marcos ide. el de . llubierau entrellad(). Portelli ubica stts pre[Julltas cctltralcs de inyestigaciírtr en cl hiato. c.rr'tivc'r.

taciones de esos mismos hechos.mr78 italianas) Elizabeth Jelin 5.ni la mcmoria debe ser descartaoa como dato por su volatilidad o fllta de <objetividad>.i a partir de ella. desde la crítica literaria hasta la crítica cultural más abarcadora. humanas que están involucradas? Los debates sobre el téstimonio permean prácticamente todos los campos disciplinarios. <invivitles>? áCuálcs son las cuestiones éticas. déb"t. fáctica. cxistieron se convierte cn un material irnprescindible pero_llo suficiente para comprender las firancras cn quc suJctos sQciales construyen sUS mctnorias. la sociología y la antropología' iQué pueden decir o c()ntar quienes viviert¡n esas situaciones EL TESTIMONIO DESPUES DE AUSCHWITZ Las reflexioncs y el debatc sobre la posibilidad y la imposibilidad de testimoniar. 1998. hay varias líneas de argumentación y varios ejes áe debate que ayudan a entendcr y a cuestionar cl lugar del tcstimonio personal (Wieviorka. En primer lugar. se trata de varios tenlas diferentes aunque rclacionados. ni la historia se diluye en la n-remoria afirman las posturas idealistas. En cste . deben su origen contemporáneo y su potcnte impulso a la erpcriencia nazi y al desarrollo i. 1999). sus nerrativas y t. los silencios y los huecos. En la tensión entre una y otra es donde se plantean las preguntas más sugerentes.rr intaipr. desde el hacer político hasta el psicoanálisis. subjetivistas -como y constructivistas extremas. E' la abundante literatura sobre las víctimas del nazismo y los avatares de sus narrativas personales y testin-ronios. 1997:25). políticas Y. están los obstáculos y trabas para que el testimonio se produzca. creativas y productivas para la indagaciiin y la reflcxión. No as quc ld experientia uíuida sea indccible Ha sido inuiuible"' (Semprírn. de los eventos y acontecilnientos que <realmente. así como sobre la posibilidad de escuchar. Llna tluda rLos asalta sobre la posíbilidad de contar. En verdad. TRAUMA. más en general. la historia <dura>. sobre la <verdad>. desde la filosofía hasta la historia. De esta manera. Desde una perspectiva como ésta. TESTIMONIO Y <VERDAD" y cómo éstos se van transformatrdo. lo. para que quienes vivicron y sobrcvivieron la situación límite puedan relatar lo vivido.

tarrrbión alude a un obscrvador. la obra ctlnplida.s dc la palabra <testigc'r> qlle cntran crr jtrcuo. <dar tc¡stirnctnit:l>.. cclnccntración Quicnes vivieron la elperiencia dcl campo dc y l" p"rr. Su tcstitnonio sirvc para asellurar o verificar la existc-ncia dc ciert.r¡llbuque había ab:rndonaclo su esper:rnza y su voluDtad d. En scgundo lugar.ritc dcl ca'rpo dc c. Pttcdc terlrbión expl'es¿r la diflcult¡d dc haccr coirrcidir el testinro¡io corr las norrn:ls dc la nroral irnper:urtc. 1990. 1989: 72-f 3) ' Los sobrcvivicntcs pueden hablar desde lO que observarotr.ltes. en un rnomellto posterior.s pútrlic.'ial> quc queda clr lt¡s sobrevivicr. los vcrdadcros testigos. vivtr. fittografía. artcs plásticas. Fillalnrcnte. a difércnci¡ dcl olvido.s podrár darlc a l<'r largo del ticrrrpo. ' El silencio.s clue disti't. así conro las apropiaci. solicitan o abrcrr l:i posibiliclad cle cscucha (pollak.rbsoluto de la capicidad dc n¿rrrar. a cluielr preselrciti urr rc()rlte. lcls supervivicntcs.to desdc el h-rgar clcl terccro. La nocirin de <tcstigo.. un haz dc lirnciones físices e¡tre lo h¡ma¡<r lír¡itc l:r situat:ió¡ dc triita (citado por Agarnbcn. testimon¡o y 'verdad" 81 punto sc ubica la inrposibilidad dc narrar y los huccos simbólicos de lo traur-nático. cstá la cucstitin de krs usos. l)esde la primcr:r accpciírn dc tcstigo-partícipc. Se 20(X))' (Agarnbcn' Agambetr v lo no-hunratlo. 1990 12)1. no hay nadie que ll I-:r lrr-rndiclos. por csto rnisnro. tt'stil I tonios dc s.. lírnite dc lo decibleii (I.i delibcrado. el <rnusulntín.-l silcnci. retratados cr-l innumcrables forr'¿rs y vehículos dc -libros historia. El punto cie partida cs.. Pero también <vivieronu en el calnpo de concctltraciírn. <indicador sobresalientc del doble carílcter lílrlite c1e la cxperienci. aunque hubicseu tenido papcl y plurna.rrlu (ird:ívcr. pucde firrrcion¿r cor)ro nroclo de gestión dc la ide'tidad cFre rcs'ltu del trabejo dc reirrscrt:rrse c' el de la vida 'rundo tttortnab. Anrcry lo col-tto agotrí:r> ya eri l¡nte .r. thrcvivir'nt(. estc hucccl histórico.r t¿rrbicl' . p()rqllc rro hay sobrcvivientcs.l. como lo conceptttaliz:r . aquel-quc: ha perdido su capacidad 6umrrra c'tnd() tociavía rro había mucrto corporallttente ': haya condernoliciílr terntinada. la htrclla <tcstim. narrarla. lo que tienc y no ticnc scrrtid().. cn todos estos casos.lvirnicnto pcrsonal en cl mismr."r.ura del <musrr¡nán>. los sobrevivientes o.r'rcs y scntid. teatro. la sittración lí.5. Ircr. cl intcnto (cxitosn en sll lnonlcnto) dc ncgar la condicirin hurnana de las víctirras y reducirlas a su aninralidad p. Este agu¡crtr negnt dc la vivcncia persotral. a csta altura de la historia.ollak. Los tnttcrtc. que vio algo aunquc no ruvo participacirin dirccta o cl'lv. los huecos y vacíos qlle sc produccn. Scnr:rn:rs y ntescs rntcs de extinlluirse habíart perdido ya cl poder de obsclvar. tcstilnoniar cs' cn cl mundcl de los catnpos <le clonccntracií>n y especialmcntc dc Auschwitz.irtrientos y vivencias dc los quc no es posihle tcstinloniar...irnic.()ntar su eqteriencia O aun silerrciar sll trauma. de recorder.r concentracionaria: cl línlite de lo posible y. l)rinrcro. ficci(lt litcraria. . cl rcma se reficrc al tcstinrollio cn sí. l-ray aconte. porquc su verdadcra ntrlcrte habí:r ernpezado ya alltcs clc la mrrcrte cirrporal.d"n dar tcstimol'tio cotno obseladores de lo acc)ntecido a otros y. Ha' sic]. I lay dos sentid.cidos. tlo hubicratr cscritcr su testilnonio.ga cle Auschwitz. (tlar Mtrtlnntttt) trt cl pt'isiotlero . dcscribe J.r l" É. comt'r n:rclie ha vueltg dc un <vuclo de la lnuertc)) cll Argcntina' para (. es tcstigo quic' viviti una cxpcricncia y pucde. al nlislno tienrpo.80 Elizabeth Jelin If ¿luma.rr. cfcctos e inrpactos del tcstinxrnio sobrc la sociedad y cl cntorn() cll qLlc se ltrallificsta en cl momento cn qllc se narra. Nadie ha vttelto dc la cál'nara cle gas.r partc dc los nazis s. Se trata del tcstimonio cn prinrera pL-rsotr. l'ollak y Heinich. bicn c. quien sc recon()ce cn cl udclrcr clc ntemoria>> como testinrtrniantc <delcgatirro>) o (por cucnta clc tcrccros>r quc les cabe a los sobrevivientes. stl t:rdo. lrl¿lrca tttr lítnitc . cine. por habcr vivido kr cluc sc intcnta narrar. t¿ll-It() para quicrr Lr cucnta c()rlro para qulen escttcha..)r-t. o la :ursencia de condiciones socirlcs fivor¡blcs clue autorizal. la fi¡. \cr te\tig()\ dt'sus propias vivent'i¡s y dc los acontccimientos cn los que participaron' áClómo pc'nsar' la posibilidad dcl testimonio de los sobrevivientes? "nt.2000:41).'centraciírn. El testigcl-partícipc (luc no pued.crrción pueden tencr memorias muy vívidas y detalladas E. 198(r). Es el huect'r y la imposibilid-ad Irtrrnana pla'teaáos por Prim. lo quc se pucde y lo clue no sc puedc decir. Lcvi. Y sirl llegar al extrento dc la situacií¡n sin retorno. conro no hay nadic quc haya vuclto parr c()rrtrlr 1.. por de legaciirn (Levi.1 no sorTtos llosotros. de apreciar y clc expresarse' Ñcrsotros lrablarnos por cllos. hccho. El sufiir'ic't.

. Fue un..rcurrié a partir del juicio a Eichman en Jerusalén.. una enorme cantidad de estos escritos. Y entonces. iquién escucha?. como si fuera una necesidad para sobrcvivir. En el juicro tle Nuremberg hubo solamentc un testimonio de un sobreviviente.á. Lo que estaba ausente era Lr capacidad humana para percibir. de los. y a partir 'Wieviorka llama <la era dcl tesdé entonces sc instala lo que timonio>. Algunos sobrevivieron. para c()nscryar un vínculo iocial co. o cuenta. o calla y silerrcia.l:rr sclttido a ltls ¿ctlntecimientos. asimilar e interpretar lo que cstaba ocurriendo. . y en con. estuvo entrc quienes no lrablaron hasta cincucnta años dcspuós (Sen-rprún. no sólo o necesariamcnte como prueba jurídica. 1989: 172). propia rnenlo. se perdicron en la destrt¡ccióli nazi.á . amigos muy que_ ridos.lgunos de mis amigos. convertirse cn un evcnto sin testigc'rs.verdad' 83 para transmitir sus vivencias. 19()9:125). sin embargo. de una nlanera qrre <cstlba rnrrcho más allá la capaciáad estos rasgos de q[re<Je de Riga. sostiene Laub. guardar o intentar olvidar. con el costct de reproducir un hueco y un vacío de comunicación. dcsarrollo temporal. hubo relatos de sobrevivientes en la inmediata posquerra y hubo también la preparación dc libros de homenaje' []n ese momento. testimonio Y . Quienes optan por ese silencio no for ellcr encucntran tranquilidad y paz. 5 Nuevamente aquí. y yo soy uno de ellos. Sin duda. no olvidcn! iBuena gente. primo Lcü merr- de 1o ocurrido. hay quc callar. Hubo imágenes de la entrada de los ejércitos de liberación . 1999) El gran cambio en el lugar del testin-ronio de los sobrcvivientes . no habla'nunca de Auschwitz 1. D.<El "no contar" la histoiia sirve para perpetuar su tiranía> (Laub.e dc-bate en una situación sin salida. épara quién se testimonia? - j a Wieviorka (1998) dcstlca la enorr¡re masa dc documentos y tcstlmonlos escritos por judíos en ghettos y calttpos cn el ntonletlto en qtle los evetlt¡rs estaban ocurricndo. y enc'ent* 'n nroria precoz> en otros sobrevivic'ntes a los que errtrevistó.rban y Laub (19921 hace referencia a s. Sin embargo. Muchos sintieron la necesidad imperiosa de relatar insistentcmcnte lo quc habían vivido.T A2 Elizabeth Jetin lr. sino como parte de una estratcgia cxplícita de quienes llevaron adelante la acusación: se trataba de traer al centro de la escena mundial la memoria del genocidio como partc central de la identidad judía' Aparece el <testigo> como elemento central del juicicl. quiencs en el interior de los ghettcls y los campos ( ntcrraban sus diarios y sus cscritctsa.a (corno nríro qre logró sobrcvivir) extremadamente precisa. Semprún._ y el sujcto puede sentirse siempre traicionado por la falta de palabras adecuadas o por la i'suficiencia de los veh?culc. er tclstigo .1erior no logró captarlo.7. además de la más frcc'entemente reconocida de sentir que se quierc sobrevivir al horror para poder contar. 1992b:79) y a mcnudo provoca proíundas distorsiones en la mcmoria y en ia organizacibn posterior de la vida cotidiana. ciona esta diferencia: <<. ocultos etr paredes y botellas. Al_ gunos sintieron cl imperativo de contar. encontranlos indicios .ruma. hablan dc Auschwitz incesantcmcnte. en 1961' El testimonio de sobrevivientes jugó allí un papcl fundamental.odría decirse que los rrarcos interpretativos ctllturalmcnte disDonibles no contaban con los recursos simbólicos para ubicar y . una audicncia. por otro lado. la neccsidad impcriosa de contai pr. en la im_ posibilidad de hacerlo. por la inexistencia de oídos abiertos dispuestos a escuchar. p"rirrr"r.luicic-r donde <la pruebo fue fundamcntalmente clocun-rental (Wieviorka.cc:uencia nadie ocupó el lugar de testigo de lo que acontecía' l. En el cxtremo.. el énfasis público estaba en descubrir y documentar la magnitud dc los crítnenes. Respotrdían a un tnandatc'r de registrar y rcgistrar. insaciablc. En un nivel histórico general. sentirnicntos y pensamientos que acom_ La nccesidad de contar puede cacr en el silencio.. Hlhíl qurcnes"capt. declaraba el historiador Sirnon l)obnov antes de su lnuel'te duralrtc la destrucción dcl ghetto rormal de recordar de chico de rni edad>. tanrbién colno respuesta cle resistcl.ltrr¡nciaban.. reproducida cn escala ampliada cn los años ochenta y noventa (Wieviorka.lcil al aniquil:rrniento: <iBttena gellte. corno en clpítulos anteriores."-_ bio. el exterminio nazi logró.r los campos. 1998)s. El mundo c>. estaba ocurriendc¡. incl'yc'do una cornpre'sió' de lo qrc . cue¡ten su historia! iBucna getlte.1Oir". silenciar. con Ia p.ni rcstig. Ni testigos internos en su -aniquilados capacidad de ser testigos frentc a sí mismos en li fiqura lírnite del rnusullnán.. en 1941 S/ieviorka. durante su propi.s pañaban esas vivencias3.sibilidad clc pcrdcr la audiencia que no quiere o pucde escuchar todo lo quc quierc contar. 1998.s exr('rn()s. La pregunta permxnecc. (Levi. escribanln.A.

. transmisiblcs.lice. dcl testirnori. l()()2a). y. más recicntemente cor cl proyecto de recolecciór de tcstimo'ios de sobrevivicrtes patrocirado por S. La narrativa dc la vícti'ra comienz¿ en Ll'. afirmar y rcconocer sn realidad. los realizados lientc gradtl.. li narrítiva quc cstá siendo producida y c-scuchada es el lugar doncic. el pacto se basa El testinronio incluye a quicn cscucha' y el escucha se con\tls Pr()pias rclc. <La ausencia de un oyente cmpático o.r nr_revo. utt otro qlle puede cscuchar la angustia de las propias memclrias y. No nccesariamente hay alivio. intcr¿rctuanclo cn Lln cscenario colnpartido.fF de l¡ u'ivcrsid¡d de y:rle y co' el museo Yad vashcr' en Je. . D'Ara'jo y c)astrrr. de esa mancra. de q'e la ter'po. I3ourdieu. Er esta dirccciírn.s.alidacl de l¿rs rncr'ori¿s cs li'eal..r.. la alcrta es Derlnalrente.tecimicnt.stimtrnitl e¡ 1¡ta cntrcvista se crlnvi¡rtt'cn . y el archivo de testinro'ios de nrilitares e'Brasil (Soares.. ya crue los testimo'ios f.r.. si. 1990: 1t36)' .iien lo hace. difercntes relaciones de la pcrsona con su propia identidad y difercntes funcioncs del (tornar la palabra> (Pollak. de sentirse no testigo sino acusado.. hay una presencia de otro que cscucha actlvamente. en Lr'relat.stanros aquí ficnte a u'a dc las paradcr-ias dcr <tra'rna históriccr. 19t35)' En todos los casos. del s.. "us. conro cap:rcidad s. lg de febrcrr¡ cle 200r). de obligatoried¡d de iltente clear un sentimiento cot)secllcllcla.cial de cscuchar y de dar sentido al tesrimoni.. 'o fl-act'r¡s c lriatos ternporales cuya dir-rár'ica lray q'e ate'cler... Fue necesario el paso del ticmpo.plica quc el testinronio es solicitadcl por alguien. en lnellor . <sítlo qUe esta vez. dc rcconocer que lo perdido no va a re(( )r[ar..rro eienrplos.rsalén.r el v"cíc. Srilo con cl paso del tienrpo se lrilo posible ser <<testig<1.gurtar e intcrragar a sus nray()res. a dar sentido.> (Pollak. los tiempos del testinronio sisternítico están llegar-rdo al c. e inclusive Ia lresacia dc Lln¿r gencraclón nacida en la posgucrra que c()lnerlz¿lr¿ l pri. la escritrrra autobiográfica rey entrevistadg.. Cc. diferentes gradits de cspontancidad. Yo soy testimonio cs solicitado y producidcr el qut: Los mctdos cn (lomo señala Pc¡llak. l" telter 99s)..vis'al Fc¡rt. el proccso por el cual. tructiva. Cuand"o se-11i¡ abrc el cami. El equilibri.. u() solt ajenos al resultado que se obtiene('."r.scncha_. Con una sens¿ci(ln de qUc U¡o n9 sigue hay alguien que acompalla-"' alguierr que cstando solo -cluc (Laub.s. irunque diferr'nci¿dt) y coll En este con1'992a)' r lt)ilcS (sobrc los dctalles y ejcrnplos..'. F. un revivir el acotrtccimiento. Lattb. quc en esc acto nacc una nlrcva <verdad>. p¿rra rec()n()cer e intentar dai co'tenido a la brecha histírrica que se había crcado en la capacidad social de tcstimolriar. La'b seirala los par.ell participantc.r. Se podría decir.'o S.rira. en el morncnto en q'e 'o se producían los aco. cscucrra. sc constmyc alg.. t.rci. áial. 1992a:91-92)' testigo) tt1 . rlo puedcn hece ñcildc la dificultld y humillantes citud clc habl¿r clc recuerdos pero tarnbié¡ dtr testimoniar. por cncoDtrar llllller¿ls sistelníticas dc prcserv:rr testirrro¡rios ¡lc sobreviviertes E' amb's cn la clínica psicoa'alítica y la cscucha eir la cntrevlsta testimonial. La entrevista dc historia oral ir.. en Menrori¿r Abierta en Arge'ti'a (ctarín y página 12.igi6¡¡ hay sujeto y no hay oyente. las erperiencias testimonialcs no lo son lnenos.. que axperiencia conccntracitltraria cottstituye un c¡So lírnitc dc toda La soliexperiencia huntana.tro Finalmcnte.bs'.lc cnfrentar la pérdida.. cn evocados hecl'ros a lc¡s rellciótr justificarse con que . 1990.s c'trc la escucha cas. Cada urra de estas u otras mt¡dalidades de exprcsicin indi. cuando cl contar -repetitivo o no.. a construir mcmorias. pero sc necesitan arnbcts.rlcl. I o. Irs tcstimonios judicialcs y. aun cgando haya distintos grados de empatía. r(.rr obst^rycntc.. que señala cl doble hrreco cn ra n¿rrrativa: ra i'capacicrad o i'rposibilidad de construir una na'rativ:r pt. pcro se dan de negociaciórr y rclación personal entre cntrecl1 Llll "nto. puedc transfornrarse en un volver a vivir. de rnanera más radical. Sjielberg.r.fiebr.c¡ que presel)ta grictas.r col-rlisiorlcs dc investigacitin tristí¡rica están claramente detert¿rmbión lr-rinadr¡s por el destinatario. "S. Clttando n9 ocurre ¡¡ste prc)ceso ernpático. un pr()ce\() rr rt. y es precisalnente esta aniquilación final de una narrativa. Así como l:r . no hay e. quc todavía se sustalrció.lra'dc. Aunclue h¿rva evidencias 'o y conocir'rientos sobrc los acontccinicntos. se p'edcn citar el Archivo de Ilistoria oral que se cst¿í deserrc. inclusive. dicc.brcviviente (Laub. y . es incstable y dificil de-rnartener.l tt. la auscncia de un otro a r1uien dirigirse. quicn habla y qlrien cscucha comie'zan a nornbrar.t(..afr Elizabeth Jelin | | illima' testimonio y'verdad" una prcsencia .. integrablcs.pero visibre y activa ie quic. aniquila el relato. vistador de hablar públicamentc por parte de personal fleja una dccisión cr de la Shoah se prodt{o varias décadas clesptrés dcl acontcciniiento (primero con cl Arclrivo Tcstirno'ial Audi. ... al diálog.no incluye a un otro que escucha activamente. sino una rcactualización de la situación traumática.

Y esto no es siemprc posible. . en áCómo se €lenera la capacidad de escuchar? No se trata de la escucha <interna> de quienes comparten una comunidad y un nosotros. más que un acto creativo de diálogo.rlo sc illdica en el comienzo del cle Shoah." el acto creativo de transmitir -irt" i-p. metido crt una pcqrcña botella judío llanado lol Rókttucr tcstantctrt() csrrito ett las últirnds horas tlc esc !t!úo por un tltl gr. El diálogct intercultltral. No es desde 7 uNo etrtender fue rni ley de hie todo caso.tínas tla varsouía. l. No se trata dc comprcnder o cntender las causas del exterminio para poder elaborar un mensaje orientado a la transmisión. sin los sobreentendidos que permean cl sentido común de una generación o grupo social victimizado. pero también atentos a los procesos subjetivos de quien es invitado a narrar. combinada con la capacidad de compasión y empatía. 1992b:68). a Dios lmbla Rákouer clel texto losl pal Badcle. Ricoeur. 1997 26).> que era litctahnentc s El tcrna de la <vcldad> y la ñlta de correlación cc¡tr la <verosimilitud> de la recepci(ln de un tcstlmonlo se pone en cvidencia claratncnte cn la historia cotno lo relata caso. este En 1998).lrrctas..rt". enceguecedora. de mancra individual. se refiere a la imposibilidad de comprender lo ocurrido.lo que constituye el golpe mortal) (Laub. dice Lanzmann.rribilidad de comprender puede ser entendida como lírnite. los lectores cluisieron creer qrlc la historia era verdadera.inde. Hay dos puntos más que son estimulados por la reflexión a partir del exterminio nazi. es una obscenidadT.unas cualidades especiales de esos proyectos.. la el n. testimonio y . en olores qrle sc repite'. desdc lo que incomprensible.éit"r"t-t aquí los dile'-ras de la nvcrdad liistóricar y la fidelidad del recuerdo (Portelli. social y cultural quc llcvó a esa situación límite han sido motores permanentes de invcstigaciones e indagaciones en todos los ámbitcls del sabcr. La pregunta del por qué y los intentos de desentrañar l:¡ matriz polítlca.' rniiedad del ctrnocinriento. . En esos ámbitos. no se trata de la obscenidad sino de la inquietud y l. Lanzmann insistc en su punto. Es. También pueden cumplir esta función otros (otros¡ sc acercan desde otros mar-quienes cos históricos y otras culturas-. Sugiero que la <alteridad> en diálogo.rc.rodo más puro cle 204)' 1995: (Latrzmatrtt..ipcián fáctica -66in1¿s un testimonio de sobrc-vipor provocado cs el tema en dcbate como relata Laub historiadorcs. 1998: 9). que insistía en que era ul1 texto dc ficción escrito cn printcra persolla. (Kolitz.. desde 1995)' (Lanzmann. reitcradamcnte al sujeto en sus sueños.verdad" no puede ser escuchdda y de un relato que no puede ser pre-tenciado o atestiguado.' o.r cclmprensión de causas y condicioncs. . más que la identificación. Flacer la pregunta de por qué fueron mucrtos los judíos. pero en función terapéutica y.reto rro durantc los once airos de la producción (Kolitz. Los psicoanalistas se especializan en csa labor de escucha. '. que fantasmas los oresentes en los silencios. En t.a la narrativa subjetivada. 2000) ".-1. O sca. por lo común. a pesar de hs desmentidas reiteradas dcl autc'¡r.o-p. el ejc dc la consideración de la ttverdad> se desplaza chimcneas había en Auschwitz . sino al¡. es posible identificar algunos dc esos (otros)) dispuestos a escuchar en cl suceder de las generaciones.. La cegrtera debe ser cornprendida realidad un¿r de alejarrne de tlo nlaltera la írnica rnirada. Urr scgulrd() punto tierrc que vcr con la relación entrc tcsrirnonio y. es también aquí fuente de crcatividad.. Al traba3ar st'brc la relacitin clltr('tcstinl()nl() y trauma. Son las nuevas gencraciones que interrogan. Se requieren entrevistadores y cscuchas sociales colxprometidos con (preselvar)).Elizabeth Jelin triruma. resulta que lo rluc r1o . ideológica.grittttc Lmesos lntnnttos calcínatlos. Para que haya proyectos sociales de escucha y rescatc de testimonios se requiere no solamente la existencia de <emprendedores de la memoria>. Semprún se prcgunta: <¿Puede oírse todo?> (Semprtrn. que preguntan. cn los miedos y en ruidos y uiritnr-. 1998b. de motivos o de ctu- relato: En ttna tle las n. l" d. psicológica. ayuda cn esa construcción. . Mc afe rré a estc rechazo a entender co¡no la ítnica actitud ética posible y al rnismo tiernpo cor¡ro la únicr actitud operativ:L Esta ceguera fue plra nri aqtlí cotno la condición vital para la cre:rcicin. e vicntc. sc cnrontró cl si.ste plano. que la experiencia se registra. como en muchos otros procesos sociales. En el plano societal. El primero.verdadn. la narrativa testimonial puede a vcces ser una repetición ritualizada. Se requiercn (otros) con capacidad dc interrogar y cxpresar curiosidad por un pasado doloroso. . entrc montírultts de pictlras y dc tapadd. señalado por Lanzmann con relación a los testimonios recogidos en su película Shoah. y no' col. entre entrevistadores las vcrdades transmitc quc (19g2b).

I]L TESTIMONIO DE LOS SIN VOZ presente la negación total de la subjetividad. activcls qr" .. como interacción entre rr:rn. st1 testllnonlo clllctlcl)t.. el cxtermillio nazi.lctividad ambigua. donde el/la sobrcviviente no logra ubicarse en ninguna de las dos posiciones ofrccidas por el marco interpre_ tativo habitual: ávíctima o responsable?. de los sistemas simbólicos disponiblcs? Scñala que lo traumátic. generalmente de . c indica quc Oomo ya fuc cntre ula cscritura y la viciar.. Arrnquc puedan relatar algo de lo terrible que les ocurrió. sc ha gencrado en la írltima década una intensa prtrducción . cornbinab¡ la investigaciótr. se vive el campo dc concentración corno la rnuerte. cap. o porqlle los marcos interpretativos existentcs resultan inaceptables po. por s' carácter extremo? io tiene quc ver con restricciones y hmitaciones del lenguaje . la experiencia posterior trastoca los rnarcos inter- cl tiernpo qrtc pretativos disponibles etr térmillos de cursos de vide' porquc a ll <norlnalr contraria tdca lntlcrte' propia . del acontecimiento implica una <incapacidad semiótica> dnrante cl acontecirniento misrno.. cuando se espera del testimoniante que cuente -por su biografia en términos de una temporalidad linear..r) y representarlo en los términos del orden sirnbólico disponible. El objetivo. La dificultad puede tambión estar ligada a los marcos narra_ tivos disponibles (o incxisrentcs) para ..nr. ásujeto activo u ob]eto pasivo del accionar de otros? En este caso. y al depender de marcos r:rrrativos existentes en una cultura. alcja al sujeto de srt lnuerte sc propia la el tielnpo' p¿sa que mcdid¡ a del curso de vida. y un <después>. lir postur:l de Sernprírn no es la úr'rica y su testitnotrto' identidad su con en que los sobrevivicutes se vincularotr r0 El prralelisrrlo coll las primcres etapas del feministno' do¡rde el <hacer demanda.a par"td. . La memctria -aun . la dettuncia y la cs cesual.ten una cultura y w ethos' ".lnvitar lectó.. tnucho reqrtíere Se hace tnás cercana.rtro rnundo cultural. 1999. está cultural y colectivamentc entnarcada' que está allí para ser extraído. Varr Alphen se pregunta sobre la imposibilidad de narrar la vivenci¿r dcl extcnninio. 1999).. s. Esto se puedc rnanifestar en una sub. ¡.. eligió l:r segttnda (Semprúrn' 1997)' rnalleras otr¿s l{ay posible señalado. se trata de tcxtos claboradtls a partir dc una colaboración que tiende a. a participar y ser tcstigo clc la gcneraciílrr dc un actor "1 también 1997. Al tener cstc fundamento discursivo. dondc los sobre_ vivientes se ven reducidos a la unadar.. condiciones Lapotencialidaddescduccitindclgéncroesnotoria.nii" d. Por lcr qcneral. contradichos o negados por la traycctoria subjetiva del sobreviviente cjemplo..i. Muchos testlmonios han si<lo de tnujeres' y tnuchas de las rnediadoras p.er repre.. o puede estar lin los estudic-rs cultur¿lcs trorteamcricanos ligados a funérica Latina. de reconstrucción. La i'capacidad semiótica puede estar anclada en las dificultades de ocupar una posiciírn de agente activo por parte de los sobrcvivicntes. sin emocioncs. "1g. como tan bien rogra transmitir Sernprún.Elizabeth Jelin I riruma' test¡mon¡o Y *veroad' 89 La relación entre trauma y capacidad de reprcsentar o narrar puede ser vista desde otro ángulo. desde la <buena concienciarr oculto' clcVla mediador/a. en que simbudc capacidad y nrucha tiernpo. lo hacen con distancia. una disrupció' por las vivencias del exterminio. por la inexistcncia de una tranla o marco narrativo que permita relatar los eventos con alguna coherencia significativa.. I pasado y el presente.(Van Alphen. e Si. Ir¡n .-. áEs por la naturaleza del acontecimiento. la cuestión del testimonio .2)e.:ntre alguicn que va a tcstimolli¿r -y scntante dc alguna catcgoría social desposeída (o del <Tercer Mundo>).ir-p".... t'ttr visible lc¡ invisiblc. que irnpide <ex_ perimentarlo> (en el sentido de erpericncia presentado en un capítulo anteri.. la diflcultad para <téner la experienciu de lo acontecido rcside en la anrbi¡gedacl y en la ausencia de los recursos retírricos para manejarla. entoltces podcrpara lízación.. con un (antes) normal.'rrclve a un plano donde 1o individual y kl colcctivo se encucnla individual-. 1". como si su subjetividad hubiera sido asesinada en cl campo (Van Alplien. sujeio.sintl que es producida .rrrt dt l nl()vilnielll() lcttlltli:t¡' sid.ríti.l escribiíl Semprírn narrar.^ sobri el tcstir'onio y su relación con la literatura. el de la discursividad. cs tnostrir al mundo algo quc' cstaba mismo al pocler"'' el pclr silenciado y invisible haccr visiblc lo contomar y concicntizar para rnedio ctll-no tiempo quc scrvir 1996b)' ((iugelberger' explotación dc . no 1o hizo antes porqüe airos después de su paso por Buchenwald.y"unla mcdiador/a privilegiad</a.

.j . a la adecuadas l.. El libro y la figura de Rigoberta. pone el accnto sobre dos temas pertinentes' Prilnero. que presupone la iden_ a esta altura. revicrte sobre la postura presentada en los capítulos inicialcs de este libro. cspccialmente en los círculos proNobel r.fora cle la autobiografía y la narrativa heroica en general. incluyendo las dimensiones políticas del fcnómeno' En segundo lugar. Postura que' cn últirna instancia.i" que se es_ tablece entre Rigoberta y los rectores. que reconoce las diferencias posibles entre (nosotros) tidad-por-sustitució'. hay una diferencia funrJamental E' vés-de-la relación. la creencia de compartir y proyectar una intimidad que. tórminos retóricos. a través de los cuale's Iligoberta mantiene cl control clc la distancia social. l" la elacon internacional. de la primera persona. como expresií¡n sintética de experiencias colectivas. 1991 : 135). acerca de la inoperancia política de la distinción elltre (protagonistas en carne propiu y (otrosD' Además' vuclestas distancias^y disonancias entre lo ocurrido y lo narrado anal\zat ven a plantear la necesidad dc penetrar en ellas..r directá de su perfonnatividad (Sonrmer. íntin'ro. l" . íntima. de Boilvia (liezzer.rr. la . pluralr. 1977). el líder al seguidor. pcrmanentemeirte nigobcrta Menchú llama la atención sobre ra distancia culturar eritre ella y los otros.. Sommer va abriendo y haciercro trans- la autenticidad (Somrner. Se trata dc un orq no de un ñande.r"d-o.rcsistas uáiversitarios dc los Estados Unidos' Su Premio Esto mundial. parentes algunos de los rnecanisrnos retóricos dcl ter-t.. Algo similar sucede con el tesrim. tuviera un <sujct. política significó para ella una actuación aliados con tarea.. rrn tcstimonio pu"edc tener en distintos públicos. Está claro que hay relatos prcsentadtts en primera Pcrsona pcro que no fueron pre..tuma' testimon¡o Y "verdad' 91 y de una voz despierta complicidad. el lugar donde cn_ tranlos como lectores. ilusoriamente al menos.. 2001). scñalando perma'entemente la diferencia.. ..Rigoberta se presenta corxo representante de un colectiv'. El paso significativo siguiente en cuanto a partir .i._ cretos)' la testir'oniante se oc'pa una y otra vez de cxcluir al lector de su círcul.r"loi de verdad que se demanda? áEl fáctico o <ficción)? y <realidad) sinrbólico? áDóndc se pone el lírnite cntre éNo se trata siempr" i" pro. Ére . lado... figura como elevó en 1992la .rración dc estrategias y tácticas v enemigcts diversos..io de su testimonio fue la controversia generada. áinvalida su testimonio? el áCluál es .rtiótr de la <verdad histórico. cstá claro también que sll carácter testtmonial nJ cstá basido en su presencia pcrsonal como testigo de menos eso es lo que clla defiendecada evcnto narrado sino -al sobrc una presencia colectiva' por lo cual el texto' en primera persona def singular.ci"do. Se cspera de cllas que la escritura sea reveladora.ni. y la metonimla.Ensu a'árisis del resrimoni. No hay lugar para la identificación.r r¡tr. 1991:146).tado fuera de su contexto de producción y de su recepción. como si cl tcstim. lo. Lo importante del análisis de Sol-nmer para er ob¡etivo de este capítulo es el jucgo enrre idenrificación y dirtrrr. en definitiva.g. Su capaciáad de Rigoberta Menchú.'.ros de construcción social? Todas estas preguntas. pcro excluye al lector.r kr largo del tiempo. i'vitados a estar con quien habia antcs que a ser ella (Sommer. dc despertar curiosidad en er rector es product. y hasta sacralizados. no invita a la iclerrtlficación. usa'do la afirmaciírn cultural de su derecho a mantener el silenclo (<los i'díge'as ha' sido muy cuidadosos de revclar los detalles dc su comu'idad¡r leernos e'el texto) para'o tal fi'. En .i. El si'gular represeirta lo plural. en primera persona. Este hecho. alcance de p".fueron . debc ser leído como plural. por Rigobérta.' creyentes). nr. P. inierpl. cuyas co'secuencias políticas deben ser evidentcs e'tre la metá. por la cual u' significante (superitr) reempraza ffo sustituycndo a nosotros. y en contraste claro con la escritura autobiográfica.90 Elizabeth Jelin lr. 1991: 132).1 i-o". El us.. para así la relación entre eventos y representaciones' El caso de Rigoberta Menchír es ilustrativo del efecto que . indican que ningún texto puede . sino para el criál.lel texto de Stoll (1999) que cuestiona la veracidad dc inforrrrrción contenida en su testimonio. Esto contrasta con la manera habitual cle las narrativas autobiográficas. ya que excede el motivo por el cual ct)ntroversia' La férencta a cste caso en nuestra argumentación' sin embargo. t"r" . casi confesii'al.r...irto . No entraremos aquí a relatar la controversia que cste texto provocó en el ámbito de los estudios cultrrrales norteamcricanos hacemos reiAri"r. movirniento lateral dc ldentiflcación_a-tra_ a otro como componelltcs de un todo sin centro.nio de Domitila llarrios. y su cambio . ó. el yo.

nalizada y activa. y cl traslado clanhijos) cn dt¡s i¡. . Tercero. de ruchas políticas1l. cl c.r dc ltls archivos dc lt¡s l)epartltrlctttos de l:r l)olicía Secreta dc Brasil (lloccia Paz. de la apcrtura y arrálisis dc l6s arclliyos de la Policía Sccrcür cle 1 ll wieviorka alcrta sobrc rrn pe ligro craro quc se deriva clc l¿r <era crcl testirrrouior: la rarrativa lristciric¿r y c. 1999: 1. y sostic'e c1'c.ba 1". el actct de narr¿rr está irnpulsado pcx Ia voluntad y por la raci. co' lo c'al las c:rtegor'ías p. lrn las primcras páeinas dcl libro Mi habitaciótt. i." y el cami'o que sus rcprcsores teníar dclincado para ella.'rrol y la r'anipirracitin dc rr>s silerci. cle clgcurnentos sobt-e el ctso por parte del l)ep:rrtatttetrto dc Estado clc Estadc¡s unidos en 1999 y dc la aperttll-. y la circulaciótl ¡. Ei-.10). reprJ. I OS TESTIMONIOS DE LA REPRESION EN EL CONO SUR colcctiv:u (Hy'c's."rr. t'r .''.. tni celda (Celiberti (leliberti relata los dctallcs de su sccuestro r' (iarrido.'i. cuya vigcncia puclo ser c<tnrprob:rd:r con ccrtezJ a partir dcl descubrirllierrto pal'agttey e¡ 992. la rcalidad nO está tan polarizada.rt. '' AI arl¿lizarlasllarrativaspcrsotralcsclccc'rnrb¡tientcscic¡prir¡ereCluerra scñele l.d"r "a scgún marcos y códigos intcrp_retados culturilcs ir"""irt".r-s'part.lectiv:r se ñagr'c'ta e'L*a serie de historias i'dr_ vidrr:rle's El c'xtcrnri'i. Prinrcro. cl ra'g.r porítico y prese'tarsc sírlo cor'o c:. de la guc-rra q'e cs la hist.. sujetos tr¿rulnatizados que logran arnlar una n¿rr¿tiva v. cotrtlcía los pcligros quc corría y los sulrimicntos que podía llcgar a expe.'.x'ranifiesta trerno. Elt las páginas siguicntcs.lrdici(rn social y de un escenari. ¡rírbrico con r-ncnsajes qr" .ia rnilit:rr> (p.sc-'tativo de'na c. 19U9). Ilegar a audicncia ..líticas se tra'sfor¡':ur c'categorías dc la psicologír inclivicilral (V/icviorka.rpiacií¡' dc sc'tid. la refercncia al debatc sobre el testimonio y la literatura tcstirnonial pcnnite rescatar varios clementos .nstruido y rncdiacio. Llrasil.ri". relata las cstratcgias que intcntci us_ar lJruguay. 199():218-219). colrlo en la autobios. Llcgar a la frontcra y convencerlos dc quc había que volvcr a lrrtrto Alcgrc.rs y espaci's dc csc'cha pcrs.la ¡¡9 ¡at¡l¿ cD su propia voz irrdividuel. si'o al diálogcr (S.r.a_'o fia).a partir dc la i'tcr-vc'ci<in -a y la cre:. cotno militantc activa.. crrrtrari. Scgu'd.220)..ncr diría h.92 Elizabeth Jerrn lr.lítica.riz. testimonio Y "verdad" J3 divid'alizada y el tcsti'. tratrslnite cn cl relatcl su concicncia clel riesgg qne corría y los cuidados quc su actividad política rcqucrían. rcfirta. fracasar cn cl intellto dc haccr pública stt situaciórl oper:rtivr-r dc coorditr:rci(¡n sistentática cle acciottcs fepreslv:rs por partc dc l¡s fire.'rr:rl. 1y quc el/la testir'.c-clc entorces perdcr str caráctc. del nlisnro. ni clc la l¡crllo¡il M"di¿rl. no se trata de ur texro quc invita a la idc'tificacirin. <ar cxisrir. 1999). lo cual i'dica qr-re cl diálog.ración dc una cstrategia pírblica y p. rnarca el contraste e'tre ra auiobiografia in- obviarnentc. LJnr$ray. y s. y qlle cac. instru'lé'tal. c'arto. y:r q'c <clcra e'jc'rplo c'c'ta l:r rristoria dc' un horrrbre cn ¿rcciolres quc involtrcraron a nruchos. Lcl que selluranlcnte n() cst¿ba en cl campg de lo pcnsablc era quc esc sccllestr. jerárquic. c. eLlnqllc itrcspcrldg.r iba ¿ c(ullprollreter la vida de sus hrjos.. La rrediacit''r es.. dc text. Palaguay y Bolivia.nia'tc ro conocc a firndo)..r.ción dc esce'ari."ra crritaisti traslado a cn riesgo personal. IIy'es r. Lilian Porto Alcgre.s i ro no dicho so' herrar'ie'tas centrales para lnarcar esas difcrcncias y estableccr con claridad la alteridad dcl lccror..-itnentar. el sccucstrg entraba cn cl canrp<t dc lo pttsible.r.ltlcrcntes estratcglas de enunciación y divcrsas nrodalidades de ( \presicin de la subletividad. a srts tlcstino del grupo a lJluguny. cre altcrnativas en quc sc la narrativa pcrs. au'q'c establecc u'a cornplicidacr con er lcctor.O scrr.s de sobrcvivicntes..1 diálogct pueden asunrir formas muy diversas. y apunta al carácter dialógic.t. pero que también sentía la resptlnsabilidad por el áestilo de srrs h¡9s. Estc elcmcnto cs análogo a la escuclra en la c.ruma. El rclatcr tlet la cletcnciítn rcfleja qt1c. .. en un scntid.. prirncr-paso dc los cinco añtls de prisi(rn que ella sufriría hasta su libcración cn 1983.r.r"l. es cor-rstitutivo dcl tcxto tcstirnonial.'ezi p. para [.rs¡ de la devastació' de vid:rs de i'clividuos. va <invcntancl<))) nlarlcras de desviar i" .'strucciti' de los testiln.rzas tnnacles de (lhile. la mediaciír'dc quien edita. Aurr cuando ctt cse Ínolllcnto poco y nada se sabía pírblicantcntc sobre cl Opcrativcl (Jílndclr12. testimc¡niar hace cxplícit.r. E'r verdad..'. Argentine.:ccs st' ap. Clon la angustia clc quicn elta.Lrvicrte' el relato colectiv.'tal. que combiuan .lrio dc Lln yo e' plurar. I3rasil. En ell otro extrenlo. quc r)o es la voz cle l:r lristoria. Este tip.nalidad dc la elab.

am[. No sc csDera identidad. rcquiere no re-vivir sino poder incorporar la vida del prcsente. Esa reflexión sobre la falta de palabras. Referirse a la experiencia de la muerte. algunos de carácter autobiográficc'r y otros basados en mediaciones y proyectos de terccros. que permite construir y accedcr. que elabora y funciona <a mil>. pero no como una inmersión total. de que se lc/a llevaron <por error)). La posibilidad de dar testimonio el doble sen-en de este catido de la noción de testigo presentada al cornienzo pítulo. activa. sin en-rbargo. que edita. creo. no puedo pensarlo sin morirme un poco. A pcsar de la detallada descripción de sus acciones y de sus intcligentes movidas estratégicas. sino reconocimiento de la alteridad. una relación de acercamiento y de distanciamiento con relación al pasado. El devenir traumático implica una incapacidad de vivir una <experienciu con sentido. o una manera de nombrar un silencio que se in-rpone sobre la memoria aun en el presentc? (Dove. después de recorrer diversas dcpendencias policiales y llamar a todos los conocidos <influyentes> pidiendo ayuda para cncoÍrtrar aVala desaparccidofa. la <catástrofe> es masiva y total. y también Celiberti. La narrativa. nccesaric'ls para la (re)construcción de sí mismo. a través dcl diálogct desde la alteridad. hay dos vínculos que son simultáneamente acer- . Consiste en elaborar y construir una mernoria de un pasado vividcl. En el otro caso. en un intento de indicar caminos deseables y marcar con fuerza el <nunca másr. testimonio Y ( "verdad' J5 y comproneter a las autoridades brasileñas. Esta narrativa militante contrasta con muchos testimonios. cn ese retorno. pero no del todo>r. Hay una suspensión de la temporalidad. para podcr construir en el presentc una marca. así como los horrores de la represión.94 Elizabeth Jelin frauma. la ausencia. la respuesta es el vacío. pL)r suerte sin regrcsar del todo. no manifiesta ñlta de palabras.r (Celiberti y Garrido. Sin csta segunda posibilidad. que significa salir y tomar distancia.. . El presente de la memoria agrega algo fundamental. <Regreso. habla de esa situación conto una vivencia <sin palabras>. de alguien (lue pregunta. una relación con un/a (otro/a)). enterrado. quc <normaliza>. especialmente de madrcs de detenidos-desaparecidos. No se trata dc fenómenos ligados solamente al n-rercado (lo que los críticcts literarios llaman <el boom del testimonio y la biografiu) sino a complejas búsquedas de sentidos personales y a la reconstrucción de tramas sociales. pero también regresar de la situación límite. En síntesis. un símbolo.os. que ordena. todo parece salir dc una mente lúcida. al pasado. que vivieron el momento de la irrupción forzada y la desaparición como algo totalmente inesperado e inexplicable. creativa. 1o ocurrido no puede entrar cn los marcos interpretativos disponibles. las rcpeticiones. los fantasmas rccurrentes. . Y esta altcridad se traslada después al vínculo con el lector.rmientos y distanciamientos involucrados en el testimonio. Muy pronto hay que descartar las hipótesis pcnsables. o cuando. Lo habrá después. en la experiencia carcelaria. como lo hace Semprún. así como las iniciativas de archivos de historia oral y las bírsqucdas pcrsonalizadas a través del cine son indicios de procesos sociales importantes que están ocurriendo cn las sociedadcs de la región. la negación de la existencia de la persona. en la relación con sus hijos: <El momento de la despedioa con Camilo y Francesca lo viví muchas veces. Regresar a la situación lírnite. 2000). el testimonio sc torna imposible . el de Lilian Celiberti. dice Ccliberti (p 21). existe también un propósito políticcl y educativo: transmitir crperiencias colectivas de lucha política. una toma dc distancia entre presente y pasado. que pueda ayudar. áes una <normalizaciírn> rctrospectiva del evento. En primcr lugar. pero no una identidad (un re-vivir) con ese pasado.1989:21). En scgundo lugar. del después. que pide. de l:r idcntidad personal. no hay vivencia de ruptura y hueco en ese momento. lJna parte del pasado debe quedar atrás. exprcsada en los retornos..requiere ese tiempo de la reconstrucción subjetiva. Lo hay. La profusión de textos testimoniales. centralmente. De manera central. En un caso.r construir una narrativa social con sentido. Prácticamente todos Ios relatos testimoniales tienen esta cualidad dialógica.

llcultadt's y tbstáculos narrativos son crcpancia entre la vivencia y la ausencia dc marcos narrativgs para clecirlo13.nir. cosas no dichas en el libro de Marta l)iarra.arco ínterpretativo plra dar se¡tido al pasado violento recientc. con el otro.@ 96 Elizabeth Jelin lrauma. o permitir haccrlo <sin subjctividad>.rót de la separación y aceptación de la pérdida' " individual e interpersonal. El dolor y sus lrarcas corporales pueden ir-npcdir slr transl'risibilidad. un ejercicio de rremoria persur. Estas posibilidadcs de escuchar varían a lo largo dei tiernpo: pareccría quc fiay nlomcntos históricc'rs ¿lptos para escuchar. 1986). 1996)-. Pero puedcrr también reflc-jar una bírsqneda dc restablecer la dignidad humana y ula vcrgücná>. *En el testimonic'r personal. -corno donde las mu¡ercs entrcvistadas rlunca hablan cle su participación activa cn la lucha arnrada (Diana.grtti"t de entrevistadores o se logre la disrcflc3ando enormcs. que no tienen por qué ex?olrerse a la mirada dc los otros. de incluir la rcmporalidad y la historicidad dc las narrativas pcrsonalizadas y de las posibilidades de cscuchar. escuchadas o negad:rs por decisión política o por falta de una trama social quc las quiera recibir. Los silencios y lo no clicho puedcr ser expresi. volviendo a dibu.. Las huellas traumáticas.onda . la disociación entre las víctilnas v It's dcnrás sc lgudiza. quienes sufrieron directanentc conrienzan a hablar y narrar su expcriencia y sufrimiento.. 1999).nes dc huecos traumátic. .. []ay testimonios que carccen de subjctividad. pucden r. testimonio y "verdad' 97 EN SINTESIS El testimonio cc¡mo construcciírn de lnernorias implica multi_ plicidad de voces. p. las di¡. El sufrimicnto traumático puedc privar a la víctima dcl recurso del le'guaje. creativo. Es al mismo tiempo urra fucnte fundamcntal para recogcr infonttación sobrc lo quc sucedió. otros donde domina la sensación de saturación y de exceso. circulación de rnúltiples <verdades>. sile'ciadas muchas vcrces para evitar el sufrimicntcl de quien las ha padecido. O respondcr a lc> que los otros están preparados para escuchar (Pollak y Heinicl-r. Pueden ser tar-nbión. si bien a primera vista parecería quc la posibilidad tlc narrar inrplica una superación dcl hucco traumático y del silcncio..i *. ncl siemprc es así. cc)mo las únicas pcrsonas cuyo rcclamo es validadcr o rcchazado. Esto puede llcvar a una glorificación o a la estignratización de las víctimas. quien escucha pucde llegar a sentir extrañarniento y distancia. y un medio de cxpresión personal. y otros cn los cuales esto no ocurre' Hay también momentos en qlrc el clima social. atlnquc se rc's(contar). cn la cual a través de los mcdios de comunicación dc masas se plantea una <publicizaciónrr de la vida privada en los /a/ft shows y los realíty shows. se corre el riesgo de que el género testin'roni:rl caiga en la cxposición (áexcesiva?) y en la cspectacularizaciór del horror. a veces catártico o terapéutico. Existen casos en que. la reconstrucción de la identidad --otE. del Pino y Theidon (1999) n-rucstran cómo las memorias de los campestnos están construidas a partir de la intersección de sus cosmovisioltes de origen indígena y la relativamente nuev¡ introducción de religioncs evangólicas que provecrr un n'evo t. Se crca un medio donde el silcncio <suspendc> y dcja inmóvil su exprcsión y circulación. corno en i{igoberta Mencl-rír y sus silencios <culturalcsr. FIay un rnodelo o marco quc incluye un proceso psicológicct dc sufrimierlto y trauma' proceso de duclo y curación tt". A su vez. estrategias para rriarcar la distancia social con la audiencia. Si el ierrorismo de Estado y la represión violaron la intimidad y los cuerpos humanos. En esos casos. Pero tarnbión los (otros) pucden cncontrar un límitc en la posibilidad dc comprensión de aquello qlle entra en cl mundo corporal y sub. En la época que nos toca vivir.¡ctivo dc quicn lo padcce. al rcrnitir al horror no elaborable subjetivarnentc.¡ar y marcar cspacios de intimidad. instittlcional y polítictl cstá ávidc¡ de relatos. que banalizan los sentimicntos y la intimidad. En segundo lugar.1tilizado para ubicar su sentido.s. de su comu'icaciíx. cl hablar y contar tleEn este proceso nen su lugar. tanlbién de silencios. y esto puedc irnpcdir el tcstim.ral y social cn tanto implica una narrativa quc illtellta dar algún scntido al pasado. otros quc son repeticiones ritualizadas del relato del sufrimiento (Van Alphen. Nuevamentc aquí dcbemos plantear la urgcncia dc historizar. por parte dc quicn relata y quien pregunta o cscucha. trabajos sobre la violencia política en el árer de Ayac'cho (Perír). se torna neccs¿ria una palabra de alerta sobrc las <bondadcsr¡ del tcstimonio y el marco interpretativo l.. Hay dos considcracioncs para introdttcir cn este punto' En ¡rrimer lugar.

¡eres dirigen justicia y las organiza. rccidos o de presos políticos. más visibles en las manifcstaciones callejcras de apoytl y de jírbilo por la detención.. casi siempre varones)' a sus maridos o compañeros' . institucionalcs y judiciales a la conflictividad del pasado.tár. ocultar u omitir Por otro lado. la importancia personal e individual de hablar y las morales o éticas. además de las personales. robados y/o cntrcnuevo' gados. En estc contexlo. Comadres de detenidos-desapa1cres. mane¡an los aspectos tucionales del asunto. en los tres costados del caso (los acuinstisadores. los otros planos de trabajos de la memoria. .o' li. pariendo en condiciclnes dc dctención clandcstina' para luego desaparecer. los defensorcs' los jueces). hay una imagen que dtlmina la csccna muotras y de Mayo nrana) de las dictaduras: las Madres de Plaza Viudas. mientras que los mecanismos institucionales pareccn (pertenecerr a los hombres. los militares. Del otro lado.Elizabeth Jelin 6. las simbólicas y encontrar una cscucha no debe reemplazar. a quienes luego sc lcs dará identidades falsas' De áel otro lado están los machos militares' El contraste de géncro en estas imágenes es claro' y se repite Dermancntcmcnte en una diversidad de conterlos' Los símbolos iel dolor y el sufrimiento personalizados tiendctt a corporizarse en mujeres.r-de dercchos humanos que re-claman .obre .irn. Y son hombres quienes. rcclamando y buscando a sus-hijos (cn la imagen.l"p^radeio de los chicos secuestrados. Familíares. La imagen se acompaña ctln la incógnita . Abuelas. .mbrc. la presencia ác hc. Son tambión mtUeres las quc defienden con todo su vigor cmocictnal la figura heroica del General.ri. Hay una segunda imagcn que aparecc' específicamente para el caso argentino: prisioneras mujercs . La ola testimonial no puede reemplazar la urgcncia dc respuestas políticas.r. En las imágenes televisivas ligadas al caso Pinochet desde su detención en irrndres en octubre de 1998 hasta su proccsamiento diferencial I detención cn Chile a comienzos de 2001. EL GÉNERO EN LAS MEMORIAS requiere reconstruir también los espacios privados y la intimidad. desplcgando de lleno su masculinidad. eFlay algo más para decir sobre gónero y reprcsiírn? áO sobre El intento de encarar cste tema estír basadtl género y ti.-"ti"i . uhuSi cerramos lcls o1i'rs. las modas testimoniales corren peligros sobre los que hay quc alertar. y mujeres es también notoria' Las mu.¡óvcnes embarazadas.

I que coinciden coll otrrs dinrcnsiones difererrciador¿rs. y exilio.rir"to fcrencias cntre paíscs y pcríodos en los tiptrs dc rcpresión. prisi<in. Hubo más hombres quc mujeres entrc los mt-lertos y detenidos-desaparecidos. Empecemos por las cxpericncias reprcsiv:rs corporales proplamcnte dichas. ri- . lo cual implica cuotas dilbrenciales de reconociÍlielrto. 1^ybién hay difércncias en las características demográficas de las vlctin'ras directas. de rnodo qrtc la rcprcsetrtación es. el grupo étnico.rctrr.. r) relacioncs de podc'r / orstincioncs jerárquicas. Esta diferencia parece haber sido mas Esta sección sc besa cn el trlbajo de Tercsa Valdés. tuales y prácticas de representación repctitivas en uniforrnes' desfiles.3) analiza esta perfornratividad dc gc(ttet. La división sexual del traba. (inclúyendo movimientos guerrilleros arnrados)' donde lrabía unl fueitc prescncia juvenil. la provisión y la adrninistración de I podcr. En Argentina' IJrllguay y llrasil la represión más violenta estllvo dirigida a grupos miíir^'..) tienen l1n carácter performativo.r-ttrc . r/) relaciones dc poder dcnrro dc cacla género (basadrs err la clase. c:¡p. características exacerbadas en la identidad militar. La proporción de pcrsonas. por un lado' y la pasividad/exclusión feminizada de la población o audiencia por el otro:1. un Tarnbién el poder que st: ejcrce y ejercita en la represión dirccta se da en . rePresión>.trcic'lnal mayor de homlrrcs adultos entre las víctimas directas. El modelo de géncro presente identifica la masculinidad con la dominación y ia asrcsividad. con las prácticas realcs y con las víctimas dírectas de tortrtra. produciendo une id:litidad nrasculina anclada en e I trabljo. ethlbición de armas. -con stls. que combina la superioridad espirittr"l cle las muJeres (inclusive las propias ideas de <Patria> y ie uNacióru está'teminizadas) con la sumisión y pasividad fientc a los deseos y órdenes de los hombres.lso l. de relaciones de géncro. mientr:rs que la identidad férncnina está ancleda cn el trab:rjo dornéstico. Los ritualcs del poder en el escenario público (saludos rnilitares. prestigio y lcgitirniclad.. clesapariciítn. y muestra cómLr ell ese c. tllll auto-represent¿lción m:rscrtlitr¿' El podcr masculino rnilitar en la esfera pública.MOIIA del sslt:. donde ya cn esa época la presencia de mujeres era sisnificativa. y uia feminidad ambivalente. o vez -rlna lograr que cl género se torne invisible y desaparezca. lilas- LA REPRESION TIENE GÉNERO1 La reprcsión clc las dictaduras dcl Clor. st-' acompairaba pot peyformances materializadas en cuerpos y en prácticas concretas en los espacios :r Taylor (19()7. etc.l marc.ls llttucrcs tcrnrin:ur sielldo <tlo-reprcselltablcsD cotno sujctos. 1. Existcrr di- hcÁo obvio y erplicable por lr)Dortante numéricamente en Chile que en Argentina o lJrul.r.100 Elizabeth Jelin | | qénero en las memorlas 101 etr la ccl-rvicci(rn de que..r'p"ír. <Algunes idcas Prra la considerlción dc l¿ dinrensitin de género en la rnenroria colectiv:r ¿.tl sistema de género. desfiles.rn gobicrno stlcialista en eJercicio. c()lno en nrltchos ()tr()s carrlp()s dc tra- bajo. r) la consrnrcción de identidades de gétrercr I L)e rnarrera rnuy esquernática. posicioncs que implican expericncias vltales y relacioncs socialcs jerárquicas claramentc distintas2.. I)ocurnento pr-cparado par:r el Prograrn:l MF. E] golpc miliiar dc 1973 cn Chile fue dirigido hacia .o forrna predorninantc de división sexu¡l dcl trabajo (producción/reprodrrcclott). en el que sc despliega sin tnaticcs la clrralidad .1 actor/poder masculino.i. a mcnos quc se rcalice un t:sfuerzo conscicnte y fircalizado para plantear prcguntas analític¿rs desdc una pcrspcctiva dc género' el rcsultado prrede rcmitir a la visión estercotipada scgúrn la cuat las mu¡cres sufrcn y los militarcs donrin.. :-tt.uxy.ro Sur tuvo cspecificidedes de géncro. h rnatet-tridad y su rol en la pareja. "r.. blatlcolnegro-indígena-pobre) sistcnra de géncro involucra: o) ')t'.tivcnes fue más alta en estos . 1999. ó) la diférenciacitin dc cspacios y esféras sociales anchde en el gélero (utl:l esti'ra pública visible/una esfera privada invisible). por definiciór'r.rn.riót llllnentales implicó una presencia pnrp. Los irnpactos fueron diferentcs ell hombres y nrúJeres' sus pcrsicioncs dit-ercnciadr.rrticho más cn kts años sesenta y setenta) más nurner()sos qLlc las mujeres en los rolcs <pírblicos)) y en la militancia política y sindica"l. etc.r rn Lr . etc.tción de laJunta Militar en Argentirra.-l) la constnrcción de identidades <donrinaliles>r lsociadas a las relacit¡ncs de poder en la sociedad (hetero/l-rornosexuales.¡o ilnpcrante cn estos países implica que los hombres son (y lo cran . La concentración dc la resobre funcionarios y políticos que cjercían cargos guber'. La diferencia cntre la participación de hombres y mujcres tire menor en el movimiento cstudiantil y en los movimientos lrrmados.).

La represión directa a muJeres podía estar anclada en slt carácter de militantes activas. la picana en los testículos. tctiva dc la relación scxrlal entre hontbres. 1992:10T1 . Pero. Es el rol pasivo el que feminiza (Salessi. Todos los informes existentes sobre la tortura indican que el cuerpo femenino siempre fue un objeto <especial> para los torturadores. 1998: 62). específicos de la represión y especialmente en los lugares de tortura. Puma. 1999). 7 El caso cle la jover-r estildiante que. en el sentido de transformarlos en scres pasivos. iniciáticas de los nuevos miembros de los equipos torturadores (momentos son de exaltación. activo/pasivo. logró poner utra bontb:r bajo stl calna es paradigrnático' <Elltt¡trccs unl noche. como esposas y como madres. También lo estaba en los grupos gucrrilleros y en la sociedad como un todo' En las rcde los medios de comufreientaci. tomando conciencia de sus neccsidades corporales: (ser como una muJer o rnorir como un hombre.] Los torturadores no ven la cara de su víctima. cn que se privaba a la persona de todos los rasgos de str identidad: la vestimenta. . Aua María Clc¡nzález. a un cuerpo a scr penetrado> (Franco.] L" capucha y la consccuente pórdida de la visión aumentan la inseguridad y la desubicación [. impotentes y dependientes. En eGcto. eran claros trbjetos de tortura sexual (Bunster.102 Elizabeth Jelin El género en las memorlas 103 -Tigre.-.trtina dictatorial. sus úteros. ver Tavares . y se infiltraúan coll eng¿ños parl cometer atentadosT' Como Para los hombres.Taylor.lB). castigan subversivos.n l" Atg. establecer la <<virilidad> militar(. t)o es siempre idelrtificada con la horn<>sexuelidad ser <aferninaclor.1'997)' Hay que . es doblenre ntc doloroso para la mujer latinoarncricana.y las ceremonias como objeto sexual. por su vínculo con hombres y maridos especial-compañeros mente. allí la masculinidad de los torturadores se afirmaba en su poder absoluto para producir dolor y sufrimiento. trágica. 1 997: 58). Taylor. s Bunster señala que la situación rriás terrible se daba cu:rndo las mujeres cran secuestradas en sus hogares: <El arrcsto de una mujer en srl casa. Pero tambié¡ tie¡en que reconocer la existencia de guerrilleras que actuaban cotno j(lvenes uinocentcs). el de responsables por los <malos caminos> y desvíos de sus hijos y demás parientes (Fllc. dclante de srrs hijos.. cuando el torturador se sentía como Dios.eiordar también que muchas mujeres detenidas eran jóvenes y Itractivas y. La violencia sexual era parte cle la tortura.. (para un testitntrnio.... la tortura y la prisión implicaban un actc) . las mujeres fueron secuestradas y fueron objeto de represión por su identidad familiar. además. etc. Era una manera de convertir a los hombres en seres inferiorcs y. cumple la nrisióD de rscsitr'rr . El uso de apodos animales Jaguar. qtte es la qtte realizaba¡ los tort¡fadores. nobleza. No importa qtte fuera tttr general cle la Nación' del-jefb de l¡ Policía Fcderal. no hornbrcs> (Calveiro.r sigilosanlelltc ell "el hogar tnás amigo" y. <La propia humanidad entra en suspenso [. ligados a la identidad -sus femcnina a Estos elementos no son privativos de los militarcs del Cono Sur. 1995. uua adolescelltc. Por un lado. estaba naturalizada entre los militares. gratitud. tr:riciolando todtls los setrtitnictltos cle atlrisIl{)l¡ltad.. cle <feminización). 1991:. sus scnos-. L¿r tradición hace que ella sea el eje dc la familia. en consecuencia. 1991.l trrl sc tratar:l qut: inrportr No bre. las refercncias al tamaño del pene para tJdos. Segun Theweteit. así como una constante refcrencia a la genitalidad m¿¡g¿ de la circuncisión entre víctimas judías como factor -l¿ asravante de la tortura. ERA UN IIOMRRE qrte al acosterse ibr e ctrcotr- . El tratamiento de las mujeres incluía siemprc una alta dosis de violencia sexual. está presente la ambicüedad dc la fen'rinidad. la construcción de la masculinidad nazi consistió en cultivar sinlultáneamcnte la agresión sádica y la disciplina y el auto-sacrificio rnasoquistas (citado por Van Alphen. castigan cuerpos sin rostro. también hijos. con poder para reducir al/ala otrt¡/a a ser una víctima pasiva.rncs dc la guerríllera por partc nicación dc masas . La identificación con la maternidad y su lugar familiar. Los hombres tenían quc <vivir corrlo mujeres). Los cuerpos de las mujeres vaginas. más vulnerables al hostigamiento scxual. en ese acto. las pcrtenencias pcrsonales. la posibilidad de mirar y ver por capuchas y mordazas. (I3unster. 1997).con el fin de obtener infonnación sobre actividadcs políticas dc sus fbmiliarcs5. haciéndose amiga dc la lrija del 3cle de policía. con uniforme y armas' Lln cuerpo que rechaza todo rasgo femenino. además.^ p*nnattce ni con 1997). La tortura era partc de una <ceremonia iniciática> en los campos de detención. se desliz.'r. colocó a las mu3cres en un lugar muy especial. La oc¡lartzación entre lo masculino/fcmenino. FRIA-MEN-TE. aparece urla imagen dc mujcr masculinizada.

Abuc_ las. en el amor y en la ética del cuidado que difierc de la política. Neustadt. la creaciírn de organizacioncs de derechos humanos ancladas en el parentesco con las víctimas directas. novias-. Tarnbién. las mujercs debicron hacerse cargo del manIr'nimiento y la subsistcncia familiar cuando los hombres fueron .104 .. no como resultado de proyecto político prtrpio sino como esposas' hijas o madres' Los'efectcts de la experiencia del exilio en esas circunstancias sit'l El exilio es una historia difcrente. y la rnilitancia cn estas organizaciones sca básicamente de mujcres.leres en su rol familiar y de parentesco. 1992: 108).ccuestrados o encarcelados. hijas. Jobrevivir y sobrellevar sus obligaciones familiares las mujercs movilizaron otro tipo de energía. q. cn el ámbito privad. A mcnudo. rehcnes a los hombrcs. hermanas. quebrado. de las muleres que La situación rrudo a condiciones de pobreza. y éste es el rol en el que se las visualiza más a menudo: como ñmiliares de víctimas -m¿d¡ss y abuelas principalmcnte. nírrn. además de ser víctimas <directas>. Dado el sistcma de gónero en las rclaciones familiares. Revista Clente.r Por otro lado. sea por el alcjamiento de éstoi <por miedo)) o por desaprobación social. el exrlio era el resultado dcl comprorniso político de los hombres. Hijos. contextos cabó solas en diversos " y están ligadas a lrleabandonos). En nUmcroSOS CaSoS' adcmás.t. Familiarcs. en el núcleo de sus identidades tradicionalei de muier y esposa.r. Las taréas de la domesticidad oaricicin. el sistema represivo afectó a las mu. clcbieron hacerse cargo de esas tareas debido al sccucstro-desa- l)rcsas cooperativas.r. aparcce tarnbién una auto-identificación des-sexuada o masculinizada. En algunos tes_ timonios de cx militantes y ex presas. COn Un emociOnal mUy altcl. a vcces en el cspacio doméstico hogareño..r Así describía el hecho el co'ocido periotrista B. contrapartida. eran vistas como (pseudo-hornbresr (Franco.de la expericncia: sea. Desde csos lugares. Incluía intentar que los hijos siguicran sus activihubiera pasado.. la luchi por la subsistencia familiar y la adaptación o cambio en función dc las nuevas circunstancias.l 1. cuandr. el entramadcr social cn ..inbose én sentimicntos y responsabilidades familiarcs. se vivía rcquería ocultamientos diversos. también cn el movimiento gucrrillero había dificultades para integrar la feminidad de las mujeres militantes. para evitar sosdadés cotidianas <como si 'ada presentes de manera cr¡nsestaban silcnciit pechas. "un jeres debieron acompañar a sus parientes. las fotografias y las flores. cn una popular revista (Bernardo Nenstadt.r. 11de . es decir. 1997' .rlimentar. COSTO fracturado ó.571. desde la perspectiva de los [rijos. Muchas mujeres sc convirtiel-on en l:rs principalcs sostenedoras del l-rogar. Tampoco es accidental que el lidcrazg. ctr tlgtrtros testimonios recogidos en Gelrnatr y La Madrid. basada en sus roles ñmiriares (tradicionalcs>. No es un simplc accidente que las organizaciones de dcrechos humanos tengan una identificación <familísticar (Madres. aino. dirramitado por un erplosivo colocado por la mejor amiga de s' hija.¡uliode 1976:76). 2000.. en menor medida esposas. -lógica Dos tipos de acciones <típicamente femeninas> se dieron en ese contcxto: cn la escena pública. uliciativas comunales tales como ollas comunes y pequeñas cm- y las responsabilidades ancladas que muchas mujeres deben llevar actividadcs son c¡ el parcltesco cn diversas circunssocialcs. El miedo y cl ta¡te. inclusive del do- lcrr personal. En prirner lugar. y las mu- s Estos espectos de la organiz:rción cotidiana cle la vida fretrte ll sectlcstro-desaparición de sus parejas aparecen con claridad en los testilnonios recogidos en ciollaro. norrnalmente se desarrollan las actividadcs ccltidianas de la clomesticidad fue totalmente destruido. las mnjeres fueron básica y mayoritariamente víctimas <indirectas>. <éSe prcguntó cuántas Anas Marías Gonzálezhty?>.para no comprometer a otros panentes y alxlgos. Viudas o Comadres). Al ton-rar com. las muy ¡crcs debieron movilizar sus recursos personales para cuidar en otras . porque la situación de terror . rancias personales (divorcicts.l q.105 Elizabeth Jelin | | género en las memorlas demostraban su habilidad en operativc'ls armados. al encarcelamicnto o a la clandestinidad dc sus comrrañeros es intrínsecalnente diferente' para ellas y para sus hrjos y den-rás familiares. trar su ílltirno sucño. Su caráctcr dc género también se manifiesta en algunos dc los iconos y actividades rituales de estas organizaciones: el uso dc pañuelos y pañales. y ba. En esas condiciones.de. la soledad fue un rasgo central. anclada en sus sentimientos. p. y como mecanismo p". La accptación de las mujercs qucdaba siemprc en duda y.

Por supuesto.]].s. á.r¡"r. subvcrtir cl orden cntre hoirbrcs y tnujeres' Los militares apoyaron e...]liti" patriaical fue más que la metáfora central de los regítnenes ciictatoriales. cl carácter dc género de la expcriencia del cxilio cs Lln tema sobre el quc poco se sabc.j.lr" [lJrece \er dc g. 198t})' 10 En estc punto. <especialmentc de los varoncs..r". rcsponsabilidades cn la armonía y la tranquilidad famrliar-. en otras (trabajo o familia. Y aquí. espacial (trre tnoria cspecíficos ít.enla-chilc y . por ejcmplo. colno cl de Enrilio Mignone frente al secucstro y desaparicitin de su hija.¡n qtle Ilo lt'ry. sociales más atención a ciertos campos Drestar ¡-actividades cicrtas cn a ()tros Y dettntr 'las identidadcs ancladas es de esperar .". porque representaban instancias de <hornosociabilidad. Eran ellas quienes tenían la culpa dc las transgresiones jcrárquico <natural>r . cn líneas gencrales. 5). dcl vecindario más próximo y del propio trabajo> (p. . los hombres tarnbión fueron víctinas <indirectas>. tambierl d.foy"t' su rol centr¡l ^ c. la investigación psicológica sobre género y menlorla l)o L. Kirrler (casa. csta constelació'ñrniliar tiende a ser invisibilizada. 1997)'' RECUERDAN'" UN NIVEL DIFERENTE.Jit. La represión fue ejecutada por una institución masculina y patriarcal: las fuerzas armadas y las policías. hubo tura crrrnplir a mujeres otras a nizaciones pírblicas d" . y sus relatos ponen el énfasis en el aspccto más público y activo del acontecimiento.rá.. clc la Secletaría quclapolíticaactivafrerrtealasnrujercsylasfarrri|iasftrcutr¡caracteristlca las trcs K. debían recordar permarrentemente a ias mujeres cuál era su lugar en la socicd¿d -gorxo dcl orden"social. En sus visiones.impusieron t.. sc prornovieron políticas específicas como soportes del rnodelo dc tegerD a las tnt¡ercs y u. aunque hay ya algunos tcstimonitts. 199I). hijos. qu. pertenccen a figuras públicas. Poco sc sabe sobrc esta cxpericncia pcrsonal. l. porque contradicc las erpectativas y los patrones sociales <normalcs>. especialmente t:n espacios púrblicos extra-familiares.. la implica rncmoria. Olavarría menciona cuatro espacios públicos que fucron dcsarticr-rlados por el <nuevo orden¡r: el lugar dc trabajo. de encuentros entrc hombres. cuidando a maridos c hijos' asumien- *. En la medida cn qtle la socialización de gónero que y culturales.r'rá. Los regímencs lnilitares irnplicaron transformaciones significativas en las prácticas cotidianas dc hombrcs y mujeres. . también fue literal (Filc.. adcrnás. los sindicatos y la <noche>. cocina y chicos).. po.. 2001).p. Estas instituciones se imaginaron a sí mismas con la misión de restaurar el orden ((natural)) (de género)."tt.¿i"n".ls estr¡dios cogrritivtls indic.oli. quc a la vez pcrmitían vínculos y flqos constantes cntre distintos sectores de la socicdad chilerrarr (Olavarría..r elemplo)' narray la memoria un correlato en las práciicas del recucrdo dc las quc indican tivar0. El rnie* do y la incertidumbrc perrnearon espacios y prácticas de sociabilidad. entonces explorar rnetnoria en honlbres o mujeres <etr generab Es nccesario vcrsrls ternpclrll. al ámbito de la familia.rollan habiliáadcs diferentes en lo que concierne a.rt.. y tt" idÉología basadas en valores <familísticosr' La A. En parte.^l i"l régimen nazi...106 Erizabeth Jerin l:l género en las memorlas 107 duda son diferentes a los de cxilios ligados a un proyccto político o un compromisct públiccl propicl. los partidos políticos. Si bien la consigna est¿rba ccntrada en de orgamovilización ¡ctiva Kttdrcu. sino de sentimientos de pasividad e impotencia (Olavarría.d"d propuesto (esto se l-rizo evidente elr la institución del N¡cional de la Mujer)' En este punto' se hace nccesrrio rccord:rr Ad. El efecto de csre cambio producido por Ia represión de la dictadura limitír la amplitud de las redes y vínculos sociales. Como en otros temas.t.Kurchc... En tanto los hombres tiendcn a scr rnás activos en cstos cspacios. . MUJERES Y HOMBRES mujcrcs y homLa experiencia dirccta y la intuición indican que ür". Estos espacios habían sido significativos en las vivencias masculinas hasta los airos setenta.r".tlte. sin rnencionlr los aspcctos cotidianos y domósticos (Mignone. -l a través l¡s clictad'ras sc propusiet'otr discipli'ar l¡ vida cotidiarra reprcsivos' aprrrtos los dc través a de políticas pírblicas específicas y no sol¡tneltte orielltad¿rs a (proEn (lhile. diférerrcias ligrdas a t..''l. 2001: 4). No se trataba de tortura corporal o prisiiin.¡"rá. Los testimonios existcntes. para Ia situación chilena.ran rrtilidad. posihlerncntc cl impacro ltaya sido más agrrdrr para cll. no ha sido una vivencia demasiado extendida: la de ser comoañero o ñmiliar dc ¿ctivistas y nrilitarrtcs sirr prcscrrcil púhlica propia. Pcro. son cllos los que se han vuelto invisibles. que debían fornentar con stls roles en l¿rs tres I{ (Koonz. Existen algunas evidencias cualitatiías que mientras tienderia recordar cvcntos con más detalles' -.i" .

muchas mujcrcs narran sus recuerdos en la clave más tradicional del rol de mujcr. por ejempro. y las represcntaciones (litcrariasr. . En las dos acep_ ciones de la palabra <testigo.g^. transcritos para (materializar la prueba>. En un sutil análisis. Pollak y Heinich. etc. ctc. ellas en la ñmilia o en el activismo po_ -seantiencre' a recordar lític. e'un artícuro recie'te qLle prcse'ta las co¡rtribucio'es q.nre'to dcr día. fictica. su función <testimonial> está centrada cn la dcscripción fáctica. la situacla)n económica de la familia.e sus pu'tos de vista canrbiaro' a lo largo del tiernpo. Muestra tarnbién la inrportancia que tiene en l:r elaboración de las memorias el momento histórico y Ia situación social en que sc evoca la menroria de la deportación: inmediatarnente después de la guerra. Cuanta lnenor cmocionalidad e involucramiento del sujeto que narra. .. los textos testimonialcs escritos por sobrevivientes. sea de hornbres c'r de mujeres. quc las nrujeres haccn más rcferenci". sin embargo. " pcrsonalizadas "'lá. cap. En cl caso de las memorias cle la represión. mejor. muestra la diversidad de estratcgias discursivas: cronológicas o tenríticas. r9g7. de acontecirnientos vividos o transmiridos. () quc las mu.¡crcs ex?resan scntitnicnt()s tnicntras quc lt. Los testirnonios masculinos se cltcuentran ¿ mcnudo en doculnentos públic()s.r. Este tipo de tcstimonio público sc difercncia significativametrre de otros testirnonios. _iu'q. Esto está ligado a la de_ finició' de una identidad centracra en atender y .i.na . lo que cstá implícito cn el párrafo anterior es una diferenciacitin primcra en cl tipo o encuadrc social de exprcsión de memorias. Su :rnálisis del corpus de testinionios. 1999). o. los recogidos por archivos históricos. testigos y víctimas.ii.. por ejc'r'pro). 1997. passc'ni 'echos lle_ cuerdan cn el marco de relaci.'n_ ciando el testimonio de sus p. los solicitados por investigadores. no i'cluye rura dime'sión cornparativa con los testimonios de hombres o ur-r análisis dc la dimensión de qérrerc¡ e' el testinroniar. en testimonios judiciales y cn inftrrmes pcriodísticos.mbigüedad de la posición dc sujeto activo/acompañantc o cui_ dadora pasiva puede entonces manifestarse cn Lln corrimiento de su propia identidad.ncs farniliarcs.s h.ifiestan . ras difbre'cias de géner.108 Elizabeth Jelin El género en las memorias y Thcrrr-rpson. y sus maneras de narrar.l". para lucgo podcr prcguntar acerca de las dift:rencias de género en ellas.r prcsc'taclas más arriba.. episódica o ser'á'rica. cercanos' generalmente c'el marco de relaciones ñmiliares. 6. por ejempio¡.1996).. reproductivos y a los ví'culos afectiv. hecha con la mayor precisiórr posiblc. Si bien cl testimoniit en escls árnbitos pucde tcner cotxo cfecto cl apodcrarniento y legitimación dc la vt'tz de la víctima.rid".o se sólo una vcz: los hornbres r'a. la de <vivir para los otros). Hombres y mrueres desarrollan prácticas diferentes cn cuanto a cómo hacer públicas sus mcmorias. La a. iá í'rimo y . elr clave personal o en clave política.a con evcntos qae ponen de rna'ifiesto srl mayor plopensión a'o reconocer q. sigue un librcto y un formato preestablccidos. corlo respuesta a dema'das i'stitucionales o conlo decisióu personal de contar y transrnitir la cxperierrcia (Pollak. El testimonio judicial. Este tcma ha sido cstudiado Ra'aji' Schooler y Foster. porqu. especialrne'tc aquelra q'e tome en cue'ta srtuacio'cs co' u' alto grado de cornpromiso ernocional. lo que sc suponía que dcbían hacer e' cada m. fría.Li.e las neurociencias tienen para hacer cn relaciri' a la psicología cognitiva de Ia nrernoria (Schacter. csto implica una elección de ser testigo-observadora del protagonirrrro i. queriendo (narrar al otro>.rdo . porquc cl testimonio oral tienc que rccmplazar alas <huellas matcriales) del crimen.m_ bres relatan más a rncnudo en una lógica racional y política.-' Las mujeres la vida cotidia'a. (un hijo detenido-desaparecido. se enrnarcan en una eryectativa de justicia y cambio político.rpi". En realidad. además. Los testirnonios orales. apuntan en otra dirección. realizados en ámbitos pírblicos. que los varolres Las rncmorias de los hombres."sa rnás arta de dis_ 'lerlclonarl torsio¡les de la mer'oria cua'do se reracio.) (Loftus. 1986) r1.rr-r". precisa.r.s (i-eyJesdorff. ncccsari¿mentr' distanciadas dc los acc¡ntecimientos ocurridos en el pasado (Taylor."." " obvia_ mente éstas se <cueran> en relatos que aparentemente están ccntrados cn la erpericncia de otros.. o años después.. el tiempir subjetivo de las mujercs está organizacro y ligado a los tienden a ser más sintóticos en sus narrativas. lo quc ocurría en sus barrios y comunidades. iivencia. centradas solarnente en la expcriencia concentracionaria o incluyenc-lo narrativas del <antesr y del <dcspués>. de la rnatcrialidad de la r()rrura y la violencia política. ligados a la noción de prueba jurídica. .. I990). de este tipo. No hay *rucha investigació' " Estas distircio'es las esublcce Pollak en su a'ílisis de testimo'ios dc mnjeres sobrevivicntes de Ausclrwitz. sus miedos y scntimicntos de inseguridad.

Los testimonios más conocidos s.'l 10 Elizabeth Jet¡n El género en las memorias 111 como víctimas <indirectasD o corrio nilitantes del movimiento de derechos humanos. las propias como víctimas directas (sobrevivientes de la represión . La realidad demográfica es muy diferente en las dictacluras del Cono Sur.. el cuidado de otros. 2001: 11)12... En todos ellos. Si bien no hay un cstudio sistemático comparativo de los testirronios de hombres y muJeres sobrevivientes o testigos. . y de esta manera se introduce una pluralidad de puntos de vista. 1990).in dci la i¡rtegridad personal. Las mttjeres que fueron secuestradas en Corea permanecieron calladas durante cincuenta años.1996a).habíaque climinar-a lai mujeres.r. tanto cn el feminismo como en la reflexión sobre el lugar del testimonio (Gugclbetger.r"i. editoras y entrevistadoras mujeres.r-. las mujeres pueden narrar las experiencias de los otros. Pero..s familístic.. lJna mancra de pensar la dimensión de género en la memoria parte del enfoque ya tradicional. de ahí que las narrativas dan cuenti dc y cxperiencias diferentes. sino dirigidos hacia su entorno y los otros ccrcanos. .r> Ios intentos de destrucci. dada la ausettcia de documentos escritos basada únicanlcnte en testimonios (Sand' 1999).o_ brcvivientcs dc carnpos de conccntración nazis indican que las mujeres resistieron <mej. dc <hacer visible lo invisible. Son los (otros) lados de la historia y de la memoria. y *b. que fue best-selter cnJapón). debido a que sus egos no estaban centrados en sí mismas. hubo mujeres !r" . De hecho. sea por necesidad personal o política o por intermediación de otros.> (Cllanz.. y es muy probable que todavía haya muchas mujeres que no sc han identificado debates acerca de la responsabilidacl del Estado japonés. la vida . No hubo ningún testimonio hasta comicnzos de la década de los noventa. en_ La ani<luilación de portadoras de identidades ét. lo no dicho que se empieza a contar' Totnetnos el caso dc las mujcres (rnayoritrriametttc coreanas) que fueron secuestradas por las fucrzas armadas japonesas para establecer <estaciones de servicicts sexuales> (comfort stations).i ¿rr_ fasis sobre su vulncrabilidad como . pero además hubo menos mujeres sobrcvivientes. por supuésto.. hay en los disti'tos países un núrnero muy significativo de textos autobiográficos y de construcciones narrativas basadas en diálogos con algún/a mediadorá. y también c1c compiladoras. u f. 1999)' Se calcula que hubo entrc f10. porque cl ser <portadoras de la vida> les confería u'a <peligrosiáad especial.i"r. Las voces de las mujcres cuentan historias di|erentes a las de los hombrcs. dem¡trdas de reparaciones económicas y fuertes debates s6bre la incl¡sión del tenra er-r los libros de texto escolares. En los campos de concentraciírn..r. Como menos.n de hombres grandes escritores como primo Lcvi -los scñala ()lanz. la sobrevivcncia fisica y social está ligada a la reproduccicin y recreaciírn dc los roles apren<Jidos cn la socialización como mujcres: el énfasis en la limpieza.upación por su aspecto fisico. 2000). ('ontramos un prcdominio de testimonios de mu¡eres.t o de <dar voz a qttienes ntl tienen voz>.s (Goldenbcrg. pr. En esre tipo de rexto. .. contaron sus historias y *. trna forma de esclavitud sexual para servir a las tropas japonesas de ocupacicin durantc la Segunda Guerra Mundial (Chizuko. ya que. Si bien su existencia era conocida tanto en corea comcr en Japón (hay un libro sobre el tema publicado a comienzos de los años setenta.ico-raciales 'rujeres tomó otro carácter e' la exYugoslavia: la violació'como medio parl la <limpieza étnicar (Mosrov. los vín_ culos de afecto y cuidado que se cstablecieron entre ellas.i. la esclavitud sexrral de cstas mujeres comenzíl a ser rcdefinida como <crirren> sólo t. algunas cvidcncias de análisis d" . las habilidades para coser y rcrncrrdar_quc les perrrriticr.r.r-n."".r. como estamos viendo..000 y 200'000 mujercs en esta situación. Esta pcrspectiva tarnbién irnplica el reconocirniento y lcgitimación de (otrasD erperiencias además dc las dominantes (en primer lugar masculinas y desde lugares de poder)' Entran cn circulación narrativas diversas: las centradas en la militancía política.rÁr_ nitarios que pcrrnitieron <reinventarD los raz. En los relatos. hombres v muicres estaban "esferas separados.tversia política de primer nivcl en los noventa ''. para Convcrtirse_en tema de contr. las mujeres escribían y Jorgc Semprú.r.r wr distintas íbrmas). 12 para los sobrevivientes de la Shoah.o_ brevivieron y que. el debate político es prescntado (áenmascarado?) como dcbate historiográfictr acerca de la <verdad>. involucra -"troversia política y la evidetrcia . o las basadas en sentimientos y en subjetividades. . en cl sufrimiento de la represión. Para aniquilar una raza. Las narrativas de las mujeres ponen .rp".n mant('ner un.n los rños ochent¿.

cn el proceso. el contraste entre hombres y mujeres puedc ser más rrítido. á. La rnayoría murió. En esc acto. Aun sin proponérselo y sin tomar concicncia dc las consecuencias de su acción. va surgicndo una historia altcrnativa.s c. Así sc fue construyendo un modelo repetitivo de víctima. La posibilidad de incorporarlas al campo de las memorias socialc's prescnta una paradoja: el acto dc la represión violó la privacidad y la intimidad. Superar el vacío traumático creado por la re16 Flablarnos aquí de testimonios y relatos pírblicos. Entre las sobrevivientes. producto de la acción del movimiento feminista concretamente.. 1999: 131). y la relación de poder con la entrevistadora (sea en un juzgado. que incluye redefiniciones profundas y reescrituras de la historia. pocas regresaron e sus lugares de origen. las narrativas de la tortura y los sentimientos erpresados por mujeres y por hombres son diferentes. Sin llegar a estos eltrcmos. contando una historia que anuncia que "mi realidad no era el tipo dc cosa que ustedes piensan". especialmente la orecuperación de la ver- güenza> en el proceso terapóutico. Para las mujeres.l pacientes que han sufrido condiciones extrenles (campos de detención clandestinos. en parte. En tes- timonios de denuncia (frente a comisiones () como testigos en sin dar de¡rricios). nrrrchas de estas mujeres fueron asesinadas o aban_ donadas.tibi. <La agresión japonesa tuvo éxito en ennludecer a sus vícrimasri (Chizuko. que dcscribe su erpericncia de pérdida de la hombría y de verse forzadc¡ a vivir (como mujen (Valdés. Franco marca la difcrencia cntre el rclato de un hombre.rdeles privados. sin embargc-r. por ejemplo. Su función es mucho más que la de cnriquccer y complementar las voces dominantcs que establecen el ffrarco para la memoria pública. o <normalizados> menos tall. 1996). Las memorias personales de la tortura y la cárcel cstán fuertementc marcadas por la centralidad del cuerpo. en una cntrevista de prensa o en una organización feminista de apoyo) lleva a adecuar el relato a lo que (se espera).d. sosticnc Chizuko. tortura) cstán en otro nivel de ¡nálisis. 1999: 143). la crítica de las visioncs dominantes implfcita en las nuevas voces puede llevar eventualmcnte a una traniformación del contcnido y marco de la memoria social (Leydesdorff. se rchace la historia. del -más que promovió tesdcsarrollo de una organización dc mujcres timonios de víctimas sn Co¡e¿-. que le pcrmite s()sreners('en la tortura y scntir cercanía con otras mujeres prisioncras. 15 Con debates acercl de si se trataba de prostitución o esclavitud. y el relato de una mtrjer que deriva la fixrza para sobrevivir anclándose cn su mat. Si la realidad del fenómeno corría antes por los canales de la historia escrita desde arribals. el mundo que los torturadrtres quicren destruir. y sr la organizació'burocrática no era <preferibler y más benévola que los b. las memorias de la tortural". Las mujeres sienten vergüenza de hablar de sus experiencias. ofi^eccr su testimonio significó recuperar un pasado suprirnido y.rñid. En relatos burocráticos. .r. en la medida cn que puedc significar una redefinición de la esfera pública misma. Pcro hay más. se refugia en ca¡ciones infantiles quc ac()stumbraba cantar a su En estc caso. Sabemos. 1998). Que empezaran a hablar fuc. cuando una víctima (o sobreviviente) <comienza a hilar el hilo fragmcntario de su propia narrativa. Arrr:rti Sas (1991) plantea los dilcmas y co¡diciones específicas de estas situaciones terapóutlcas. y nltlestra el papel quc juegan los sentimientos. '+ Al finalizar la guerra. Los procesos terapétlticos col. por vergiienza y certeza de que sus fanrilias no las iba' a recibir. Passerini y Thompson' 1996). que relativiza dc un plumazo la historia dominante> (Chizuko. Jean Franco señala que los relatos personales de víctimas de tortura tienden a ser lacónicos y eufemísticos. Sin duda. él hecho.. quebrando la división cultural entre cl ámbito público y la experiencia privada. La autclra inclusive menciona cónlo para <rehacei. estas voccs desafían el rnarco desde el cual la historia se estaba escribicndo. al poner en cuestión el marco interpretativo del pasado. Las pocas que se casaron y tuvieron hijos nunc:r mcnciolraron su pasado (vefgonzoso) ni siquiera a sus parientes más cercanos. el proceso de <dar voz a las enmudecidasr es partc de la transformación del sentido del pasado. informan que fueron violadas.112 Erizabeth Jerin El oénero en las memorlas 113 como víctimas'*. comenzar a recuperar su dignidad hurnana. antes que la incorporación (siempre subordinada) de voces no escuchadas cn una esfera pírblica definida de antemano' 'l'c¡memos un caso más cercano a la experiencia de las dictaduras. que el testimonio es una narrativa construida en la interacción de la entrevista. hija " (Partnoy. cuando hay una enorrne diversidad de situaciones y narrativas que quedan ocultas.

sino ()tros que. no son olvidos. iCómo combinar la necesidad de construir una narrativa pública que ¡l mismo tiempo pcrmita rccupcrar la intimidad y la privacidad? Sin duda. abuelas.ro . .r tt. EL SISTEMA DE GENERO Y LA MEMORIA Finalmcnte. Se plantea aquí una encrucljada ética en relación a estc tipo de memorias sociales. Su lugar social está anclado en víncultls iamiliares naturalizados. pidiendo <lo irnposible>. una alteridad.2002). sc pucde preguntar cuáles han sido los efectos de la reprcsión y los rcgímcnes militares sobre el sistema dc géncrcr mismo. en el sentido de que debe ser compartida y comunicada a otros no serán -que los otros que torturaron ni otros anónimrts. no puede dejar de tener efcctos. pueden comprender y cuidar-. que incluyen numerosos documentos y aun objetos personalcs (Catela. 1986: 5). los períodos de transición tienden a ser pcríodos de liberación sexual inclusivc de <destape)) c()n clcnlentos pornográficos. viudas' etc. Sin embargo. A menudo. A menudo. fundamcntales. como una invasión de la privacidad deVde la que cuenta. cscuchar o leer los testim()nios puede ser sentido por el/la lectc¡r/a como voyeurismo. dc una definición <total>(itaria) de la y la desviaciórr. Al mismo tiempo. siguen siendo (otros). la capacidad de escucha difcrenciada p.r". ligado al proceso de <recuperar la vergüenzu (Amati Sas. comc¡ analistas. en la expresión pública dc tnemosus distintos géneros y formas de manifestación.i"rta de otros es un ingrediente fundamental en la tarea. cn principio. visioncs como mediadoras. lJn segundo las mujeres hacia prácticas represivas iugar de prescncia activa femenina cs el mc¡vimiento de dercchc¡s hurnanos.114 Elizabeth Jelin El género en las memorias tt3 presión implica la posibilidad de elaborar una rnemoria narrativa de la experiencia.Ias ¡i¿s -cn de las mu¡eres tienen un lugar central. que necesariamente es públicri. con la reconstrucción de la intimidad y la privacidad.que -e inchryen una liberación de las mujcres y de minorías sexuales que han estado sujetas a prácticas reprcsivas de larguísima duraciírn. familiares. tema que cobra ccntralidad en la discusión sobre cláusulas de confidéncialidad y rcstricciones al acceso en archivos públicos de la represión. El refilerzo dc un tipo cspecífico dc moralid¿d familiar.t actuaciítn implicó L1n proceso de masculinrzación para que se manifestó también en las poder legitimarsc -proceso secuestradas-. En 'orr'alidad coincidencia no casual. 1991).. En terccr lugar. aunque muchas . Se hace necesario aquí diferenciar varios niveles y cjes. Los silencios en las narrativas personales son.) han aparecido en la escena pública como portadoras de la memoria social de las violaciones de los derechos humanos. en este pltnto. Las n-rujeres (madres. cofiro narradoras. y al legitimar la expresión pública del duclo y cl dolor. Su performatividad y su papel simbólico tienen también una carga ética significativa que empu¡a los límites de la negociación política. la recuperación de la <normalidad> implica la reconstmcción de un sí mismo. Tanto dcntro de la guerrilla como de la resistcncia a la dictadura surgieron muJeres como sujetos políticos activos. reproduccn y refuerzan estereotipos y visiones tradicionales. sino opciones personales como (un modo de gestión de la identidadr (Pollak y Heinich.

$/ieviorka...s Áuertos del olvido. de una cultura..ritt. en la forma y coÉ . Sin embargo.r l:rs nucvas generaciones se tornó sumamente problemática-'. Era la abolición . aunque la transmisi(ln lg. de un modo de vida."..ntcnidos elegidos.7.1 ..'l gcnocidio... algunas imágenes: En la inmediata potg. .IL.. 'o . Y cuando los abuelos babian .1.t". HERENCIAS..lr' slls autores. la transmtsión intergelleracional no transita por canales y .. olcctiva. los nietos no entendían yiddish.'. nl-a amrretta trt' la realidad para quienes tropezaron cn .t.rtldish tcnia un lugar central.con una letanía de nombres \ i:ker-bíkher era -libros I firtos de sus muertos.cl tema. I ot-rjctivo principal para escribirlos.rnrunidad dada. y ..r..1c se instalaron.r implica que no se haya logrado u'a tra's'risiórr de sentidos' Como indican numerosos 1¡¿bajos carriles .. En ese contexto' vidl Lt transmísióndc sus códigos de comport"-ient.. -t-.Áenterios no visitados. no se concretó'..r. TRANSMISIONES. <La masacre no era simplcrnente la destrucción dc total . imposibl. rr. Es'por cse motivo quc los lihros (lrl('daron .rr(lllc r1o necesariamente los propuestos.1..rtlo por la muerte de los abuelos.lt'ttna colectividad. 1999' los l. sobrevivientes sintieron la urgencia de rescatlr .o-o . lJn intento de transmisión que. . l..r-cvivido.. Pero se había perdido 56 6ul¡ura úna . 130). estos libros quedaron de la memoria de los descendiefltes '.r"1 . El vínculo entre las generaciones se había 4uel.i.6ls eso rluc se llamaba yictdkhteeit>> ('Wieviorka. en las 49" i. la muerte de tal persona.ii. lo que generó una obsesión por prodrtctr de mcmoria. el vínculo se quebró por razones mucho rnás conrrrrjcntes: los abuclos no h"bl"b"n bicn las lenguas de cada País .ot-t .é d.r. los sobrevivientes judíos lograron tt n)iurtcner (recuperar) sis vidas culturales privadJs. I99B:46). APRENDIZAJES { ]rriero comenzar con algunos casos.rr. y modos de st .r..l filo del vacío cre:ado de memorias 1..

' a la distancia. Surgen .s.jóvcnes: hi¡'os de detenidos-d. derechos hurnanos en el país. aprendizajes 119 !:.o. (<FI¡os por la Identiclad y laJusticia contra el ()lvrr l.id. { n('racií)n de instalada en el sentido común: hablamos de la posguerra. ra crcatlvlclao de los jóvenes en sus actividades de conmemoraciírn de las tcchas ltgadas a la dictadura militar. herencias. exl)criencias y horizontes futuros.Silencio>) es una organización de acción pírblica novedosas y diferenciadas del resto de las organizaciont..it'L') ' En su obra monumer-rtal sobre los <lugares de rnernoria> (Lcs lieux dc en Francia. obras dc rearro y temas de rock.. (. como también lo es si uno cstá en el lugar dc los hechos . sino tarrrbién por silencios. r.. éerrc (otros) jóvencsi áeué scntido le dan al pasadá dictatonal? _h-".1:'les apclan a la alegría oel Dasedo. (Epstein. que puede ser imaginario..i en Argentina. yo. el momento dc la vida en que suceden los acontccimientos.r<--ión está . '. .ri. murglreras.ri". 1952: 294).()rr. a través de la organizaci(:n rrl¡.l.o que se afirma y reafirma en el artículo es que los jóvenes tiencn <una mirada difcrente sobre el pasado>.listintos. buscan alternativas para hablar de la trágica herencil llT_tl:tl". y el. los jóvcncs pera reflexionar sobre ia últirna dictadura "-ilitrr. varias preguntas.-i^:rt].t."Iía.. <Bailando sobre las cenizas> que Patricia I{ojas escribe cn la revista puentes (diciembrc cle 20(X)) sobrc krs jóvcnes v l. también hay un <destino 'rr. surgida a nrediados de la década de lo. Adcmás de estar cn los libros especializados. además del sentido rnás sencillo de conrpartir ri( l'.r"rrta. Epslr. rl:rd. ld memoría soddl es clt. 1952.rrroá.. ilcias y en colr\ccur'ncia conrp. Nora incluye a la noción de <generación) corno lugar de "'. tdn importúnte rcmo el oluido (Mannlrein'r.' ¡t. como <cl'grupo de personas quc.a. -dcsde tlc un acontecimiento histórico es absolutamente difercnte segúrn lrr edad que tiene la persclna en cuestión.r mcmoria en Argentina.¡rccífico de acci(in I Iay un hecho evidcntc: aun corno miembro de un mismo grupo social la familia hasta la humanidad toda.:t Y adcmás. murales y encucntros de murgas son sólo algunos de'los tantos elementos que se surhan a la construcción de la memoria.rr. . a los veinticinco o a los sesenta son fcnómenos subjetivos .lt'ia marcas específicas. la cohorte -o . rr. nrol'i:r. La ubicación r n ulr tiempo (y en un espacio) histórico compartido predispone . <Graffiti.r.rs durante la dictadur:¡ militar. quien que al tener vivcncias comunes.r .( r(l. LA TEMPORALIDAD SOCIAL: GENERACIONES Y COHORTES El rclcuo gcneradonal rontribuye a de hacernos posible el oluido. los aciores sc vut'lveil [cs.rcia una forma propia de pensamiento y erpericncia y rln tipc) .r cdad en términos técnicos de la demografr..la vivencia ¡ .r"p. históricamente relevante> (Mannheirn. que tienen una militancia notoria en la Argentina acturrl. Y llega a la conclusión de que es posible hablar dc generaciones franY qrre ellas surgen cuando. Los Irrnitcs son siempre difuscts. La . l. pintura lajunción sodal nercsaria Si Ia socidad ha de rcntinuar. No se trata solamentc dc la edad cronológica.lr. la de 1968 o la de la democracial.1 18 Elizabeth Jetrn Transmisiones.. . fueron poseídas por una historia que nunca.. la mirada <difercnte> sobre el p"r"io áde quiénes krs difcrencia? Este es el titular de un artículo. porque se trata de categorías sociales ¡ creada por hljos de detenidos-desaprr-(.. de personas que comparten r..s 2 y de estas manifestacicllrcs artísticas dc diverso tipo.r.> l.ro. Despliega firr rrr. o si se trata de un hombrc o de una mujer. por huecos y nriedos.rrtir memori¿s.or-r. 291).¡rortunidades y limitaciones históricas que les deparan un (destrlo común>. Vrvir una guerra a los r inco.o.rclc ( )ntíln)). En términos sociales o colectivos. igufJ: lll 2 La agrupación t t. '. El artículo en cuestiírr se centra cn las actividades dcsarrolladas por una categoría cspeci:rl de. porque afecta a condiciones dc vida.r.le nacimien¡o1is¡s también otra característica: define un coIt t'tivo. ' .r' se refiere a los hijos de sobrevivientes. Otro titular celebrr . Este es el concepto de generación de Mannheim. la noción de geverbales explícitos..

rce llolocausto El objetivado' ttl"to estír.tt se da que sclltido el sobrc :5'i. Prirncro. dc¡ar algo dc su cxperiet rcia a as ger rc rac iont's posteritlrcs. el pasado. Y.'r dá "lt"rr.'t "4-'t:'i"ncias pasada' pre- . en un sentido demo-esto gráfico de reemplazo gcneraci¡¡¡¿lestá íntimamcr-rte ligada a los procesos de memoria social.cx¡reritrlt-tttatntrs .rro"al se van i""t"t'""do p(]rmanentemente (eternlce) alguna figura. . en cada persona. cstá plresto culturales códigos los ... Esto implica I y ren()vación gencuna tercera temporalidad. económicas y todas las demás. demográficas. l"' <lecciones de la historia>? áSe trata ¿ó...rcitin y de pertcnencia. inclirrÍndosc por la segtrnda' :t]t: se lr. "'iá t" cl el campo la dináinica de lo inconsciente' Desde il.t¡t..i de una (re-presentacióru dcl pasado l-rensión de la cxPeriencia? tigos de su propia acción (es dccir.. pero también porcompartir algún campo der experiencia y alguna pertencncia específica (se habla de generacioncs literarias y de gencraciones políticas).t'ció.'.. el ticmpo del devenir de la historia. la dc la sucesión Las institucioncs pueden tener r':rcional de los agentes históricos' su lugar social' su sentido t:ontinuidad en la larga duraciírn. pero (aunque a vey-r.. sobre la conserwación de huellas. EI curso de vida actúa de manera inexorable. Pero son hombres y mujeres que también crecen.i.cl futuro' se ptitden cxtraer' puedg ser visto las lecciones y aprendizajes que perspectiva cognitivll.-. las urgcncias cambian.' 'ot o de otros procesos de aprc"p*"aiá. cruzando dinámicas institncionales. <El juego continíra. .. 1996: -531)..'gí.tft. Las memorias de lo vivido."p.!"i"ri. de I Holocaustor y <efec-l 1¿' Alpher co¡trasta las ide as clc ureprcsentación represcnt:rci(in qi: Sosticne to Holocaustt'tr...iO. Segundo. de la rncmoria para el presente y. La presencia de estos t¡es elementos es la chispa que alirnenta cl <fuego> generacional. para no mencionar los impactos corrtemporáneos de la mundiali zaciórt en las rcdes de comunic.. muchos quicren rrtransmitir>. 't.llbtt desde distrntas perspectlt'"'' E" ulla en las estrategias de lü'. más quc re-Prescntar o recordar' se apropiall ..t.i?Uor".-."tfttt"lt' -i. La identidad nacional pucde ser Llna frontera. Ese devcnir esth hecho a partir de proycctos y cr?ectativas de grupos humanos. aunque muy a menudo es atravcsada por grupalidades generacionalcs transnacionales generaciírn de 1968 y la dc los Beatlcs (en partc -la superpucstas y coincidentcs).-r rr-t.:. herencias.. áQué huellas del pasado sc borran de mancra irrecupcrable? éCuáles quedan.i.-"1ítita. La succsión de gcneraci()nes sí. p. por definición"tttdiad¡ E"t" El tema del usc-r presentccllslll. y está en las manos de cada generación rcescribir su historia generacionab (Norr.i. En la vc¡ez.".. y en los scntidos dcl pasado? Estamos aquí fiente a tres procesos de transformación que resultan de la multiplicidad de temporalidadcs. y se transform"'-t t'-t tu intc¡ucgo ctln circutrstanclas quc surge dc inrnediato sentes y ex?cctatlvas futLlras' La pregunta de esc ptl"i. políticas. .t -"'-tt:'" performativas de actores pero tarlrbió. c()lll() ya hcmos dicho' qtt pttt-tlanecel' s13ltativas futuras.. cl PaPa W'rjryla-)' :1 .C]rtarldoll¡rncl ¡algotttrefc'ctoLlolocarrsto[.l ."tivas presente' de mírlperspectiva prr. Carnbia también el scntido de urgencia de trabajar sobre las hercncias y los legados.o.il .-p¡¿1l61¡' DEL PASADO LOS APRENDIZAJES Y APREHENSIONES vincttl¿ pasad()s con expecLa ruetnorta.cpresel.. y con consecuencias que no sicmpre fueron previstas. So. Los acontecimientos públicos y los procesos históricos transcurren y sc succden. activas o guardadas en cl olvido.]cotrroobscrvldorest)|ectores.. para ser cventualmente recuperadas? éCómo intervienen los trabajos de los <emprendedores dc la mcmoriar en la renovación dc los rccuerdos. aprender del pasaáo? áCuál es la dinámica . cnvejecen y mueren. los olvidos y amncsias..120 Erizabeth Jerin fransm¡siones. ticne consecuencias la racionalcs para acción' Dcsdc una . maduración y envc'-¡ccimient() personal.. el crccimiento. la reflexividad) y los nuevos testigos a su vez se transforrnan en actores. Áostrando qu" envejecimiento ('L-s no se es obstáculo para Strocssner l" pl:'-"'-tt'rcia durante décadas .t"d"...'r""o itrterpretativo v racional' planificada' que pernrit."r.'atravósde utllreferentía¿rlnrisrno.-""tcls dc esc Pasado-a' "'. aprendizajes 121 de cxperiencia. marcadas por la ternporalidad.¡r-ta"rt.. las nuevas cxperiencias y cl horizonte dc cxpectativas se transforman con el tiempo. en condicioncs y circunstancias que generalmente no controlan. ptáttitas simbólicas y y pol)elr cn qu().'.

en el campo 1 I incluso imprescindible. las dictaduras fueron en general el franquismo en España' por lo cual no hubo -á. LA MEMORIA COMO TRADICIÓN Y TRANSMISION Aunque :r prime ra vista esta formulación parece algo mecanicista. se hace presente como efecto performativo. Es también una idea presente en trabajos sobre cambios en sistemas políticos. interrogando a los y represivo' compromisos y sus vivencias t" ttt pasado conflictivtl blemas actuales se increr'e ntan cuando Lur actor ha experime ntado dircctamente sitrraciones parecidas en el pasador (Aguilar Fernandez. manifiestos en la fueron actores' diversos a negocrar y concertar por parte de los tii.a. (' en el plano indrYerushalmi señala que' en sentido estricto y quc uno vlvlo: vidual. La aplicación de las lecciones de la historia ocurre al rnenos con veinte años de distancia.t de expresioi:t 9' acompañados por un desariollo muy amplio la República' de la Guerra Civil' del rnemoria del pasado -de culfr"nqtlr-o y .r. especialmente sobre procesos de dcmocrattzación. . Ademís del análisis de la transición española en términos dc aprendizajcs y olvidos en el relevo generacional. Además.] En esos rnomentos el I Iolocausto no es re-prescntado. Estos silencios.122 Elizabeth Jelin Transmisiones.ridtn iobrc el pasado borrando responsabilidades énfasis en la construcclón vés de leyes de amnistía o de poner el éxito y termrnaron slenpoco de un nfuiuro promisorio)).Losreclamosdesalidasinstitucionalesqueconsus voces templen <verdad y justicio persisten' Obstinadamente' En este frente a las que piJen nreconciliacióru y olvido' . sino más bien presentado o re-actrralizado [. sosticne la autora. 1996).. 1996:52). en palabras de la autora. <las probabilidades de percibir erróneamente los pro- (decir "im"d". excesivo: <nrro tiende a obse rwar a sus adversarios actuales a través del prisma del advers¡rro que tuvo en el pasado>. 5 El peso del pasado puede llegar a ser.. 1o que requirió producir y disposición políticos.¡cs.9()7:10).. En estas nuevas circunstancias las luchas políticas en cada además. las condiciclnes específicas de entre actores alrnegociación país) los intentos de concertación y echar (un manen toritartos y propuestas de la transiciírn' basados a trat. áQué se puede aprender del pasado? Aguilar Fernández aplica la conccptualización del aprendizaje político al caso cspañol. y (usar) olvidos lentas y traumáttcas. "hacen" un aspecto específico del rnis¡rro¡ (Van Alphen. herencias.oa." "i""t de postura que se contexto.ort"r'que Se dieron tamun cambio generacionai en los actores políticos' el tema de donde bién en un contexto internacional diferente' y nuerelevancia mayor los derechos humanos había cobrado una lado' de (sin dejar vos sentidos. la pregunt" sobre el posible cambio las pt. p. sobre todo si tencmos en cuenta que había que lidiar con un pasado dramático y dificil.]. aprendizajes l¿ó I I La idea de que se aprendc del pasado está irnplícita en el sentido común que guía la acción política de quienes proponen las consignas <Rccordar para no repetiD o (Nunca más>.] cra neccsario. Parte de constatar que se tiende a aprender más dc las erperiencias propias que de las ajenas5. plagado de heridas mal cicarrizadasr (Aguilar Fernández. mayores acerca de sus reavivar las memorias. 1. lo cual implica un <efecto retardado> de los aprendiza. t'l cine. 1996: 53)6. los países del Cono Sur.sus diversos ejes de represión. sólo se puedcn olvidar ltls acontecimientos no se puede olvidar lo quc tro se vivió' .. mcjor dicho. su poder erplicativo es significativo. pucde consultarse el trabajo de Luisa Passerini sobre lajuventud f'ascista (Passerini."á. los acontecimicntos que dejan marcas más profundas son los de las etapas tempranas dc la vida y las del morlento en que se comienza a tomar conciencia del juego político en que uno está inmerso. el relevo generacional. Estos actos perfor- tural (la literatura.. de ol. tuvieron i doinestables. en términos del curso de vida de los acrores sociales.i. el aprendizaje principal que la nueva generación trajo al escenario de la acción política fue el (nunca másr¡ a confrontaciones viodirectamente un cierto aspecto del llolocausto o del Nazismo [. por el tiempo que le lleva a la nueva generación acceder al poder (Aguilar Fernández.. 1996:52). En el caso de la transición española.. La conclusión que saca de este (peso del pasado> de la Cluerra Civil española es que <[. ctc')' E. por la renovación generacional queda abierta: otras con público generaclones pueden llegar al escenario nuevas de la experiencia pasada visiones] basadas en aprendiza¡es de parte por ejemplo) pero al mismo tiempo no a la lucha mativos "hacen" el Holocausto o.

"it-"t d. quc pucden refr¡rzarse clas quc da a un pucblo cl o aun contradecirse: entre sí.n-. por la pérdida dc la tradición. (Yerushalmi.rar en cuenta la rnultiplicidad de actorcs corl la diversidad de expcriencias y sentidos clel pasado exprcsadas en sus rncm.10" de sentidos dcl pasado' y los procesos de transmisión entre .-. caminar de manera desarticulada de tradiciones i".rcl dc transn'risiírrr.r.:.. por la bi_ ft-'rente ubicación etaria o social.. -l a partir de iclentificaciones f.recibió o 'o ccsa cle transnritirlo a su vez..o1""-tt''ttc cn l''r visiblc.ryerldo el utclcscopaje . o porquc no cstaban en cl lugar de los acontccimientos.á" .. Las instituciones tradicionales lglesia y la farrrilia. aprendizajes 125 primcro qtle contemporá'eas [.y manificsto.ir-t"r.qlle ur-ra pluralidad dc nuevos sujetos reclama su lugar en la esfera pírblica.rcr.y extendida la idca'dc 1a utransmisión inter-generacionalr de saberes' . y_ scntidos del pasado sc tonra una cuestiírn abicrta y pública... la expcrimentaron dc otra maIfera. lo traismitc a la sigrricnte.nan crecncias sacralizadas..1 . sociales "cumulados.cracirin posecd.el scntido Volvamos a las memorias y a los sujctcls' . Terna que preocupa a Ycrushalrni y a Nora. en qllc las visio'es jcrárquicas ancladas cn sabcres can<inicos están sujctas a profund"t .. Muchos se lalnc'tan. cntonccs. dc c. en realidac. Vivimcls u'a ópoca en que las tradicioncs están sometidas a nrírltiples visio'es críticas. id". la acción estratégica dcdoresde]amemoriuqucdesarrollanpcllíticasactivasdeccrnsir*.. la halakhah..u¡.ina"ai¿r-t quc <coudeusa tttra historil 1c)9(r: 82)' El tr:rbaio terapóutico de desila gencración del p:rctctrte> (Faintberg' cn tanto ésta pertetrece al pasado' historia dcntificaciíxl <pcrtnite restituir ll condiciótr dc la liberrcií¡rl del deseo la cs La desirldcntificaciíln.r.. En consecuencia.hs.-alr. (mejor) raencontrarlo y trtra basc que le pcrm ite abandonar (et pasado) para iF1.".ábcre.ica psicoanalític:r trabaja trtuy a tnctrtrdo proccso de idcrrgctreracionesr' l:rs cie pat(rgcnas. dc valores' de información' partc como prirncr nivel.t. la clase social y -la much.s v creerrsc'tido de su icle'ntidacr y dc su áestino.. que s.| ¿4 Elizabeth Jelin Transmisiones.. ade''rás de to. y que después ese pasad. tre quienes vivier. inch. Pclrque si los melos silcnctcls y espccialmentc en los huccc'ls' fundamentales en .. tre's'ritiJ.:. ccrm..i"..t q":"t p..fucron durantc socialcs para la mern'ria>.. cntrc otros. nccesidad una a o-el impulso de transmiit '"'pt"tdc 1::^ll" narclslstas' exigcncias por de pulsioncs inconscientes gcneradas á.i.rrr'rp. un pueblo <ol_ vidar cua'do la ge..ntactos rnúltiples desterritc¡rializados.. Ia Lev. la recibe un espacio de libertad una transmisitin logracla ofrece a quien.n una cxpcric'cia y quienes no la vivicro'. . 1996: 17)' LAS MEMORIAS "ACTIVAS" F'n. Io que vienc a scr lo misrno [. La rransrrrisi.n rransmitidas c iricorporadas por generacloncs suceslvas sin mucha planificación explícita.il í'llú"ü. o porque arlnqre estaban allí. leq6).ra dcl pas. r989a:22).. la cucstión de la transmisibn se desplicga c' al rnc'os trcs vías simultáncas..l decinros Lur pasad.rias. .] un pueblo jarnás puedc <ol_ vidar> lo quc anrcs no recibió fferushalrni.. o cuando ésta rechrza lo qu.in tarnbién eu r-t. también 1o cs la capacidad Ilasseírala Corncl "l 1996)1 ' autonomía coutl sujeto (Faimbcrg' SOUN.... de la dinárnica El"pri... ticmpo los <marcos la nación.tifitaciíln con los padres son d.'. en una época de aceleración de los ritrnos temporales.tt. herenctas.r.. sc rt-cibió como cargado cle un scntido propio... lo co'ceptu:rliré H"lb*r. Estcr i'rplica que.to rnismou (kais. r<ese conjunto de rit.rsiciones y en. cuando decimos que un pueblo <rec'erdo. transmür nlo quc no p99dc-ser ma'tenido :"r". la tra'srnisión de .1. 19g9a: 17_ig). etr cottsccuetlcia' (Fairnberq' 1t)9(r: U6)' v de l:r constitución del fitturo> que' al t-nctros ell parte' no pertcnccc ll .r.oanálisis se ha ocupado e>'tensamente la urgencla que señalando de l" transmisión intergenericional' q"t.gcneracitlnes. E' cstas circunstancias. csta transmisión puede ser vista cotnúu' E.i" social de ltls procesos de transmisión de <empreny-r"U. Estc furcronamiento social dc larga duración se ve fuertcmcntc alteradcr en la actualidad.. dc inscrciones plurales quc cucsti. Con esto queda planteado un tema central: la transmisirin en_ Hay tradicioncs y costulnbres.t dc conducta. Por eso. objeto dc luchas cstratégicas y dc <políticas dc la men-róriar. íuc activamente translnitido a las gereraciorrcs porquc todavía no habían nacido. l.

. La evidencia testimonial y los demás Yoneyama ' 7999)'' 1S""d' 1999. las demás instituciones después. y que no se. iDe qué hablamos entonces? iQuién y qué se intenta (transmitin? iA quiénes? áQué les queda o qué incorporan esos orros a quienes se va a transmitir? Para poder transmitir los sentidos del pasado hay al menos dos requiiitos: el primero.. tambíén existencia . además de las producidas por la propia dinámica histórica.escuelas' referencia escudada "l derecha' ia de decisión provocó reacciones inmediatas que:: había'documenen el <cientificismo histórico>' al decir japonés había dado la orden mción que mostra'" lt" el Estado podía transmitir algo que de establecer el sistema. ya que la transrnisión de la reflexividad atenta contra la transmisión automática de patrones sociales de comportamientos cxplícitos. A partir de la rnodernidad y las de'randas de democratización cultural. la idea de que si la gente <sabe>.""""U"""' - . Esta memoria adquiere inte'p"tada en términos uejemplieducativo cuando p.n prafelo con dc que no hay rringrin las controversias alemana' ¿cerca documento que demuestre que más que evidente en este t"o' <transmitir> información y saberes. P*.o. En términos de lo visto en-y el capítulo anterior sobre modalidades de recepción de testimonios.tt"t. Sabemos que la transmisión de una cultura cle una seneración a otra no puede reducirse a reproducir y crear pertenencias. to to"ot"t la historia de la Shoah' "-'si" . con capacidad para elegir y organizar su propia vida. aprendizaies 127 de los mecanismos básicos de la reproducción social y cultural..-u"6. ..". La ñmilia primero..rpotJ" a la urgencia No se trata nunca el reconocimiento público de una memoria' están cargados de maná.. tiene un papel activo y directo en la socializacíón de las nuevas generaciones. en cuanto se incorpora el nivel de la subjetividad. y de datos (neutros)' sino que un sentido formativo o datos sociales. dejar abierta la posibilidad de que quienes <reciben> le den su propio sentido.to "t. De hecho. reinterpreten.ho en los litros de texto para las.tos diferentes.iil""rrt'1.lr". la creación de nuevos contexlos. irremediablemente. nir. que existan Ias bases para un proceso de identificación. por lo cual siempre habrá discontinuidades y novedades endógenas. resignifiquen no que repitan o memoricen-. 1998)' "' en todo el mundo' La Este tipo de controversia se presenta las mujeres esclavas s¡xrrales controversia pofit'*¡"pott'" 'oÉ" a partir-de-la dc'cisión durante la guerra t""l t" punto culminante junio de 1996' de incluir una del Ministerio de Educación' en La he. relecturas. cobra sentidos diversos en contex. como en el caso de de la muerte> de 7973 en Chile' tlitler dio la orden de la usolución final> es Lt insistencia de l¡ derecha políticir ell que .. en consecuencia. ligada ^ l" t'""'-isión del sentido pero no por ello menos nuevas generaclones' La otra' implícita de legitimar e institucionalizar importante. En este punto. se espera y presupone la socialización de sujetos reflexivos.lzo Elizabeth Jelin Transmisiones.. Quienes comparten estas creencias elaboran estrategias orientadas a escucha en todas partes: los pretada en esta clave' La queja se at marzo de 1976' no saben ióvenes no saben qtte p"'á a Z+ '. Quizá la insistencia en la necesidad de <recordar para no rcpetiru también pueda ser inter- de respo'sabilidacl ambié'se rnrnifiesta sólo las órdenes esc. hay otro mecanismo que el sentido común da por supuesto: asociar un tipo de comportamiento con la exis_ tencia o la ausencia de informaci(tn. las demandas sociales dcl pasado' o. En primer lugar.i". El segundo. diferentes. los conoc. Y la sucesión de cohortes o qe_ neraciones implica." ficadores> (Todorov. historiográficos (pono cumpliera con los más eitrictos criterios <datos> sobre su . para Llna ampliación inter*generacional del <nosotros>. la <mismar¡ verdad. su práctica. resignificaciones. no hay manera de obturar reinterpretaciones.::no son piezas suelcimientos.ivos socialmente oue traen a la esfera púde razonamiento.las deblica dcterminadas versiones t-' n""tiu" del pasado en el currículum esmandas de incluir ciertos datos una doble motivación: una' colar o en la <historia oficial> tienen del pasado a las i"-""pfl. este segundo requisito apunta a que las nuevas generaciones puedan accrcarse a sujetos y experiencias del pasado como (otrosr. cambiará su actitud y. dispuestos a dialogar más que a re-presentar a través de la identificación. t" cuestión no es solamente *"-ll1t ^t:.tas son evidencia la ¡cusación a Pinochet por la <caravana en otros lugares.imientos sino que sólo tienen sentido tas que se pueden apilai o sullar' compartidos' F'n esta línea en marcos lnterpreh. porque la <misma> historia. herencias.

s de la derecha han tenido más éxitcr en sus pcllíticas de transrnisión. En segundo ligar.**o era explicido como parte como Llna truible y más o menos consistente' a mí me resultaba de historia la integraba-a intromisión de otro mundo. Estudios en proiundidad de procesc'rs específicos sobre la incorporación crer tema en el sistcma educativo seguramente rxostrarán quc éste tiene un sentido institucional rnuy fuerte. .. de revolució'.tllnidad .y secundaria dc la Segunda Guerra 1\4un.s en un volurnc."'^ No lograba una continuidad entre . ya qut: requieré un acucrdo y una vcr_ sicin institucioralmente legitimada de lo ocurrido.r_ cativo necesario para preparar las clases.. que no se mi expresar poder heroica en li guerra' Al no i" -"r. _i ." que se narraba no era sino una .""t"ttionaba (Van en vez de sentirme interpelado moralmente? q"J". pucden vivir la iniciativa como el ingreso en un área que t.r. Además.i. ilñ. . está rcsuclto.. de tcrrorismo de Estado o de gucrra sucia.ltu"l de duelo ni una leccién en sensibilidad moral' se me <No confirmación ritual de un nacionalismo victorioso' sino moral' responsabilidad con interpelaba como ser humano tomanmasculinidad su .davía es socialmcnte muy conflictiva.s de la gu".cinado por el ssrrc:. "gr. el sistema escolar holarrdés haccrlo' Pero fracasaron v las representaciones en los medios intentaron de escuchar todas yo aburridísimo estaba . Los rcsultados serán publica<i.roi...rs nazis siempre ltuer. no es posible elaborar tal vcrsió'. áe los setenta.son en sí r'ismas expresió' dc las luclias por la nremoria y el sentido dcl pasado. herencias. l" úirtoria de la el Hoi"t . ent()nccs. con fonr"fri. como muestra portelii para el caso de la memoria de la rcsistencia en Italia.rmi"n"o. Si ei conflicto polític..o-. El sistcma educativo se convierte. sirnplificadores.rido.. sin (zonas grises>. No había ambigüedadcs. Los intentos de introducir fechas de conmemoración en el tisanos.LLt Alphen. la posibilidad de saturación: lo cual son éstos los que resultan culpables y r:s1998b)' de las <muertes de inocenies' (P.r. abolido solamcnte e' 1999) provicnen por lo general de fuerzas sociales ligadas al movimiento de dercchos humanos. tCSg.iido ' En esta línca de i'dagaciór'r.á. Primero.. sin fisuras.. y dondc no hay consenso social.. en las cuales los doccntes deben dar <clases alusivas>...i. aprendizajes 129 calendario. porque los csquemas maniqueos. que Ias irrtcrprctacioncs q'c rccon()ccn la p.o-t. cl discurs. cn una arcna cle lucha entrc diversos actores y ve-rsiones 10..r.ñ""ras yo tan vehementemente? iPor áFrente a qué aspecto' 'ó.. de esta Intsnla serle- ro varios En su reflexión en tono autobiográfico' el autor indica puntos de interés. ni siquiera en cómo nombrar los acontecimientose.q.:L" histJria h.^.r. se están ileva'do a cabo varias i'vestigacio'es sobre los procesos de incorporación de la histori¿ del pasado recic. o mejor dicho.r.. pero tambión por los pro_ pios docentes. y el Holocarlsto' <Mientras quereconshistoria' misma la de iá..rpuaria a atc't¿dos parRecoLdemos aquí que las co'troversias acerca <ic las r'aneras de ¡rombrar llablar de golpe. n. los ideírlog..ro que nlr: eran guerra' esa de imágenes las historias y de ver todas las resistencia a Mi morales alert¿s ["'] oresentadas noficialmente) como sobre la gucrra y el Holocausto requieren explicac.1i. tn joven que debía construir mi aburrimiento: áo . masculina> no podía integrar el lugar del Holocausto 1997:2). o aun de elimi'ar fechas conmemorativas establecidas por el ré* B_rmen rnilitar (como cl fcriado del 11 de septiembre en chile. rirodelo á los padres heroicos' De ahí en esa construcción intuitivamente' no quería verme envuelto (Van Alphen' cultural de una idütidad nacional.n..*.grarxas educativos se presenta también en los paíscs dcl c'or<r Sur.liscnria y cl pluralisr''...rtelli' 1'998ay en una familia no 'iudía Como alguren que nació en los Países Bajos sesenta en los .ión' i* .En tercer lugar. 1997:1)...pi*¿i. A mcnudo. tuve la memoria á. uadecuadas" estaban culturalmente estaban morales madas. las po-siciones narralas en ya fiiadas.t el pasado tiene El tema de la transmisión de información sobre su reverso. EI debate sobre cómo incluir la historia rcciente en los nr.128 Elizabeth Jettn Transmisiones. no le permitían elaborar una respuesta y prograprescritas i"rpl. -si dictad'ra o régir'en r'ilitar. ya que pocas veces cuentan con el miterial cd.t. Éstas son resistidas por las fuerzas conservadoras. !t" p"* por la educación primaria.te en cl sistema educativo dc los países del cro¡ro Sur en el marco del prograrna Memoria patr...á. había algo de hipocresía de un parte :i".. "utr. las historias de la guerra lo aburrían frente a ellas' Las .h. se transmiten más f^ácilmerrt. dc ra derecha ha tenido óxito en instalar una visión de sentido común por la cual las masacrcs de l..

y el estímulo al desarrollo de ciertas sensibilidades 12. elaborar (u. aprendizaies 131 incomodidad con la mancra en que el Holocausto estaba incorporado en la narrativa de la guerra. la de reconocimiento y homenaje a las víctimas.'i"iie. nerenclas..lí". reactualizar (raenact) o rnostrar direc- orden del día en la actualidad' ser estudiadas las mePero hay otro nivel en el que deben No tanto en la intencionalidad de los actores' -. tt" duró mucho tiempo' muchos para cohibii'pltl t"pti*it ["'] Y que-roldaba r... Los actores sociales y las instituciones pueden expresar .. y no solamente la transmisión de infbrmación. sólo pude almacenar imágenes del Holocausto) (Van Alphen. 1997 3). analizar. p. cap.. Difícilmente puedan separarse estas tres tareas o intencioncs en qué.."t"ntes a t. el pasado (Van Alphen.'i"'go de la últimi década' con (RousRousso de la terminología tosr y <enfri"-i." " presewación' de sentidos en un mensaJe con la intención presentes en el accioestado han Estas tres intenciJ'alidades durante los últimos nar del movimrento de derechos humanos justicia estuvo preEl reclamo de ..ia" i" f"t"'"oia' toda li -t5:1ttt". 1). iárttición' Son loi nostalgias e idealas pero también r".. sin mediación del narrador. O sea. Lo que la algunos vchículos prácttca. del pasado' restos' prácticas y orlensino en el regrstro de aprendizajes.. el país vivía todavía sobre el de la dictadura' y había en esta toritario. toda aquella hetenti" malsana herencta una gran ya t-gt-¿t miedo' de autocensura' La censurapelículas' las de teatros' los de salido oficialmente Jtl l" ttd"ttiones' mi punto de-vista como Pero había de¡ado una cosa que' desde había etc. 12 El tema también puede llevar en dirección a pregr¡ntarse sobre las características de los wehículos>r o productos culturales de la mernoria.. la intención educativa hacia el futuro. . de escribir' en el momento de hablar .997. el autor llega a escribir un libro sobre el Ilolocausto? <Mientras que la educación que recibífracasó en convertir al Holocausto en un cvento sig'ificativo para rní.r.i". en convoc:lr nti atención a este ntolnento apocalíptico de la historia hurnana> fl/an Alphen. Al referirse a una pintura de Anselm Kiefer. q.roluntad de actuar (preservar. 1.uptu'"s y tipo. y el lugar del discurso imaginativo del arte y la literatura.rir" .. la-segunda. transmitir) sobre las memorias. aunque sabemos quc (los juicios para la primera. periodista. "l"'rlt"io que la propia t"':lli:. treinta años después. En consecuencia.J.. la importancia de combinar la transmisión de información y saberes.tto'u pí'"-t'"t de política una y archivos so. 1997 : 3)1t. ..inll' "no.. La pedagogía moderna basa su práctica en la distinción entre los contenidos informativos y las prácticas <formativas>. Esta extensa cita nos permite plantear una cuestión central para los mecanismos de transmisión: el lugar relativo dcl discurso histórico documental para la enseñanza y la transmisión.casos' lo materiales educrtrt"" f"tl t" """ta)'-En la acción estratégica orlendominante es la intención' la voluntad' herencias y legados (como . La discusión sobre museos' lo nuevo' lo académica constituyen en este marco investigación I 1 l il. sea cn una visión más pasiva o más activa del proceso. ffi LEGADOS. triple objetit'o' í'""'-isión' suponen la inscripción de en testamento) cosa dejada "lgt. comienza a quebrarse.t.y pueden rastrearse de taciones que (están. 1990).rd.. los museos los memoriales y monumentos para iodos estos. Puede estar presente la intención de justicia.tt el Cono Sur' Las conmemoJ"nt" d.f11 cuando se necesitaba a nadie tamente.""¡es a través(calentamien. J sobre nosotr"' "tt 130)' 1999: (Ventura. eI arte y la literatura del Ilolclcausto tuvieron éxito.130 Erizabeth Jerin Transmisiones. tto-.."t".. Van Alphen muestra que la obra puede docufirentar. RESTOS Y SECUELAS Volvamos a la distinción analítica sobre la que estamos trabajando. 1". a i.. lo.otking through). diiección otra u más eficientes en una y pueden ser l il I il cuenta en cste segundo nivel son los procesos más complejos dc identificación y apropiación del sentido del pasado. la propia idea de transmisión. rr iCírrno y por llamado residuo (<entulho>) auEn 1978. finalmente. "f"iitio¡tt ritualizadai' y sobras de distinto retazos los fisuras' lizaciones.r.á. ttyo't'ígttttt srgnificativa en los períodos manera más confusa pero no menos a la ii it I aprendizaj:^:-tTolt::"t' de represiót y a. el momento inicial de la transición' han monumentos y placas de raciones. de principios éticos y morales. tu lado con esta sombra' esta cosa años vtvrmos con este fantasfila' .:.

'.." contribuyen a un libro t:'t:tel tono en que varios autores y Francia' Cardoso (1999)' ae t96g en Ilrasil' Alemania i: l3Íl'.r-it.:ilT.on. quienes cuestionan y p()nen en evidencia csos restos13. o sea. Son a rncnudo las gencraciones más jí'lvenes. 2000). <Entendida la gobernabilidad más como allser-rcia de conflictc-rs quc como la forma colectiva de procesarlos. joven argentina residente en Buenos Aires. aun cuando su origen y su sentido hayan sido olvidados. incorpo- a 1a <mala rr'remoria)' potencial agrcsor. jnl.s dejó como <le n*estras ventrjas tir. seirala que su generaciótr crítíco los espíritu Su 1as ideas de los protagonistas' había pasado y conoti"n anterior' Aquí a las iáeas cle la gerreración llevó a oponerse -no t ti"tittqlle una El :lutorloncluye: <Me parece no hay olvido..l"ii.n*'i¡¿'iiilt'*'"'iarr' ".:. J J.. o secuelas de un período autoritario no se supcran fácilmentc.. rc-stos o huellas del pasado' la transmisión de -t-o'i"' y la inscripción de sentidos en Las herenci"..i . sentir arnenazas..". o al <miedo radas ct¡rno hábito: no salir sin documcntos de identidad a la calle.:ü:. no? O sea qua al micdo csrrí (Julia. el recuerdo trae un conflicto incontrolable .i".:*i::g il. Y bucno..ru.if."pont" Eltestamento es el mcdicr un mensaje ."ir T f .r"^lidad> (Lechner' 1999: 13)'cntre intellcionalidades en Estatnos delante de un contraste los. " ..n T :'.. Para rnuchos. Esos ñntasmas y sombras que rondan duraron mucho tiempo..t:'ll.nsmi. espíritu de rechazo' ven en las conmenloraclones lnterés en losjóvenes' qtle " rnás viejos' y no gener¿r -Áel 1999)' Jansen' por on'¡'n ionúatant' (Grrillebaud' ur. Tornado deJclin y Kaufinan.. A falta de palabras y símbolos para dar cuenra del pasado.?T|i 1c"'d*o' 1eee: 135) Hav ll'. y permanecen en las prácticas cotidianas como rcaccioncs irreflcxivas.a"a:. sido construida y mater'^1i110^' una narrauv. herencias' aprendizajes 133 Estas son rcflexiones de un periodista brasileño. .. quc cónto prrcdcn lmrcr e. sino reluterpretación' Al herencia' ir'a. al sinsentido.:""1:. La gente no encuentra en el ámbito político las rcpresentacioncs simbólicas quc pudieran servirle de espejo para dar nombre al pasado y con ello apropiarse dc é1. ..''.. krs <restos. Miedos diversos que Lechner detecta en la sociedad chilcna contemporánea la exclusión.r.. Ayer jte la marrha de estudiantes a Plaza de Mayo y mi tnarido estaba an la seguridad de la marclm.Ti . qua tienen que tencr sunto ruidado.' t-t.t""" ".riíti.. Y por teleuisiórt lo enJócaron a mi marido. sino todo lo contrario.'^tt al olvido la otra cara dt i" 'ot-oria' o secuelas' la refbrencia es a T.. que permanecen.T:.rri..'Sfi ':'#:::::]'i. . llamó y yo tto cstaba. habló con el rcntestador. la política dc la memoria no contribuye a ahuyentar los fantasmas de la memoria. .rrl-r ro-s¿rr. ...r reflejo del usíndrc'rne muy bien lo que sabía 1968) (a posterior a su parte. Lechner y Giiell analizan la construcción social del silencio en el caso de Chile.::*.[:i::ll L" J il . del grupo o comunidad' y se trf.':q'1": ':i::"i1". huellas de un pasado (que no pasa)) en un sentido muy diferente al de l{ousso: no se trata de la insistencia recordatoria y el reconocirniento pcrrnancnte dc los acontecimicntos pasados promovidos por militantcs de la memoria.^iá. p". al otro visto como -"-oria>.::.."::L$ sobre Bras'' dc olvidtt (por p'trtc oc t' ru las divers¡: modalid'rdes i:: . Diqantos. Ete cl t|ía de mañana uos tantbiért te tas a uer inuolucrado. por lo t"".132 Elizabeth Jelin Transmisiones. 1999). nrr. que percibe se de 196U (y yo vivo oyéndolos) oír r alguno de la generación (jansen' 1999: 196) cada vez qrle soll contadosr los mitos sc tornan mayores iiil:"i .. ot"" l"iltl t"t'ituidad de huellas ' habla de restos' áe iobtas' óuandc'..t::X.. cada 1'' los participantes' tt"tt"'to'lda t' .]tii"fill y.*..it. cs rctn quc él rescata esa inngcn y la traspasa al pasado. y al silenciola' mor¡ndo los 30 aíros '.. Y la mcmoria opta por apropiarse dc la gerrte por la pucrta de los miedos> (Lcchner y ()üell.. -a 1:' Pdsan los años y a mi uiejo lc qucda est rniedo.riturión que 1g6g n.oo. son (restos> que quedan.r. Junto a los silcncicls voluntarios. Huellas y marcas. rcaccionar con sobresalto a sircnas y uniforrncs. (los conflictos i l..". ella opta por el silencio. Encuadrada en Llna transición pactada v con (alnarrcs)). que no vivicron el período del quc quedan las hucllas. veintc años después de ese mornento. inclusive en la gestualidad corporal. .están ligados silenciados conEn . t'' ttgJt". mi papá se brotó..or-r"r.". io á ó "' : "::::::]1" :' ::1 vez 5'''por ¡. la gobernabilidad ocupa el ccntro de la escena p.

rJo

Elizabeth Jelin

fleflexiones finales

137

de la ciudadanía se hacen evidentcs.

alemana en la posguerra. Esta salida puede resultar fácil, pero profundamcntc insatisfactoria r. Los dilemas y tensiones de la reración enrre una ciudadanía universal e igualitaria, por un lado, y ra comunidad identitarra con su carga de memoria del pasado, por el otro, cstán presentes cn todo el debate sobre el tema, incruyendo el debate de los historiadores alemanes, especialmente en la postura de Habermas. La tensión se da entre un constitucionalismo ciudadano amplio, p_?1 lado, y la presencia del pasado en el presente, por .l ot.o. "" El imperativo de recordar y actuar ..n consecuencia es producto de una comunidad en la cual el pasado tiene una presencla moral en el presente, basado en la existencia de una identidad colectiva, un (nosotrosr¡. En este contexto, el olvido, <cspecialmente si se trata de olvidar nuestras injusticias pasadas y nuestra responsa_ bilidad por ellas (o de olvida, benáfactores del pasado " ^.rt.o, y nuestra dcuda dc recordarlos_con agradecimiento), tiene .i g,rr,,, de algo mal hecho, de la violaciOn de una obligación o, ámo escribe F{abermas, de la deuda dc reparar reculrdos> (Booth, 1999: 259). La ambigüedad y tensión éntre ras comunidacres de memoria y responsabilidad retrospectiva y una visión universalista
Si partimos de una visión de continuidad histórica, la pregunta

sllceslvas y numeradas <repúrblicas> francesas o españolas, la <vie¡a> república y cl rrNuevo Estado> brasireño, o la nieconstrucción>

ponsabilidad cstatal- con períodos antcriores. Resulta entonces relativamente fácil resaltar las coyunturas fundacionares, inclusive marcando las rupturas en la propia nomenclatura oficial _las

cl orden dcmocrático requiere la legitimación dc los espacios de clisputas por las memorias. El orden democrátictl implicaría, en,on."r, e^l rcconocimiento del conflicto y la pluralidad' más que buscar reconciliaciones, silencios o borraduras. Pero ese reconocimiento del conflicto requiere también un anclaje fuerte en la ley y el derecho (Osiel, 1997). Í-a estrategia de incorporar el pasado, entonces, llama a la creación de múltlples espacios de debate. El sistema educativo y el ámbito cultural son algunos dc los escenarios donde se puede llcvar adelante una ertrát.gi" de incorporación de ese pasado- Su sentido, sin embargo, .rt.iá enmarcado por la centralidad de la lcy y la justicia 1Méndez, 1997)- Como pregunta-Yerushalmi (1'989, p. 26): náÉs posible que el antónimo de "el olvido" no sea "la memoria" sino ta justicía?>

o de intentar construir. un consensó lgeneralmente umínimor¡
r

se traslada a otro plano. écómo podrían rearticularse de-"o..¡ticamente las diversas memorias de las dictaduras y la represión? No es a través de los intentos de imponer una visión dei pasado

entre actores sociales, sino que, posiblemente, la reflexión sobre

Err la placa que fue colocada en ocasión de Ia co'memoracrón (en 1992) del incidente de la concentración de judíos en el vélocL'onre d,Iliver para lueg' ser deportados, ocurrido en Francia en 1942, se hace referencia a la Repúrblrc:a de vichy como ula autoridad de facto llamada ,,Gobier¡r. del Est¿do Fr¿'cés.,r, en un aparente lntento de plantear la duda acerca de cuán francés fue vichv (Connan y Rousso, 1994; Booth, -l999).

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