Slawomir Mrozek

La mosca y otros cuentos

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BIBLIOTECA DIGITAL DE AQUILES JULIÁN
biblioteca.digital.aj@gmail.com

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La mosca y otros cuentos
Slawomir Mrozek, Polonia
Edición Digital Gratuita distribuida por Internet
Editor: Aquiles Julián, República Dominicana.
Email: aquiles.julian@gmail.com

Coeditores:
Fernando Ruiz Granados México José Acosta New York, EE.UU. Pedro Camilo Santo Domingo Aníbal Rosario New York, EE.UU. Milagros Hernández Chiliberti Venezuela Eduardo Gautreau de Windt Santo Domingo, RD Mario Alberto Manuel Vásquez Salta, Argentina José Alejandro Peña Estados Unidos Radhamés Reyes-Vásquez Nicaragua / Rep. Dominicana César Sánchez Beras Massachusetts, EE.UU. Martha de Arévalo Uruguay Félix Villalona Santo Domingo, RD Henriette Weise Barcelona, España Ángela Yanet Ferreira Santo Domingo, RD

Primera edición: Febrero 2010 Santo Domingo, República Dominicana
BIBLIOTECA DIGITAL DE AQUILES JULIÁN es una colección digital gratuita que se difunde por la Internet y se dedica a promocionar la obra narrativa de los grandes creadores, amplificándola y fomentando nuevos lectores para ella. Los derechos de autor de cada libro pertenecen a quienes han escrito los textos publicados o sus herederos, así como a los traductores y quienes calzan con su firma los artículos. Agradecemos la benevolencia de permitirnos reproducir estos textos para promover e interesar a un mayor número de lectores en la riqueza de la obra del autor al que homenajeamos en la edición.

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Libros de Regalo
EDITORA DIGITAL GRATUITA
Sol Poniente interior 144, Apto. 3-B, Altos de Arroyo Hondo III, Santo Domingo, D.N., República Dominicana. Email: librosderegalo@gmail.com

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Índice
La tragedia de la que fuimos cómplices / Aquiles Julián El árbol El futuro El socio La frontera Ketchup El agujero en el puente El muñeco de nieve La revolución En la penumbra El monumento al soldado desconocido El elefante Jaque La injusticia Un rebelde Revolución bis Hamlet La soledad Noche en el hotel El poder La vista más hermosa del mundo Exorcismos La mosca El triángulo Realidad realista Las cuitas del joven Werther El octavo día Noche en vela Una historia breve, pero entera Slawomir Mrozek / biografía 4 7 8 8 8 9 10 11 14 15 17 19 22 29 30 31 32 33 34 34 35 37 38 38 39 39 40 41 44 47

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La tragedia de la que fuimos cómplices
Por Aquiles

Julián

La habilidad con que a partir de la década del 1920, por encargo de Lenin inicialmente, y por conveniencia de Stalin a seguida, el alemán Willi Münzenberg montó la matraca canalla, ese aparato de desinformación, calumnia y acoso que Lenín denominó cínicamente de “tontos útiles” y que Münzenberg, no menos cínico, solía tildar de “el club de los inocentes”, tuvo un impacto trágico entre escritores, artistas e intelectuales de los países sometidos a la tiranía bolchevique. Ese hecho nefando, en que se chantajeó, se engañó, se cameló, se sobornó, se sedujo, se manipuló de manera descarada a artistas, escritores e intelectuales de los países no totalitarios con el fin de que endosaran, justificaran, glorificaran, excusaran y se hicieran cómplices del sistema estalinista, no sólo convirtió en cómplices, algunos de manera asqueante pues los comprometió incluso en crímenes horripilantes y en delaciones nauseabundas, a los artistas, escritores e intelectuales de los países democráticos, también tuvo otra consecuencia igual de mala: condenó a los escritores, artistas e intelectuales aherrojados en aquellos países-cárceles a la esclavitud, pues disentir del “socialismo real” era inmediatamente condenarse como agentes de los más retrógrados intereses. La maquinaria canalla a la que Münzenberg dio vida, financiada por Lenin y luego por Stalin, creo un aparato de propaganda, desinformación, calumnia, confusión y endiosamiento que prometía fama, claque, audiencias solícitas, publicaciones, viajes, premios, trato diferencial, etc., a aquellos escritores, artistas e intelectuales que se subordinaran a las directrices que se les pautaran. Por igual, amenazaba con descrédito, calumnias, puertas cerradas, agresiones, etc., a aquellos escritores, artistas e intelectuales que osaran disentir, poner en entredicho u osar oponerse a aquel adefesio político que fueron y siguen siendo las dictaduras totalitarias estalinistas (persisten en China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba). El aparato que suelo llamar la matraca canalla comprometió a importantes y no tan importantes escritores, artistas e intelectuales de Europa, Estados Unidos y América

Todos nos sumamos a esa claque siniestra..5 Latina que amplificaron. o se sometían como borregos a las directrices de los nuevos césares. Y. crearle una imagen negativa y descalificar cualquier juicio u opinión que emitiera sobre el régimen imperante en su país. Y quien lograba escapar de inmediato recibía la caterva de insultos. al buscar por intereses económicos y políticos. artista o intelectual que huyera de aquellas sociedades-cárceles. corrupta. lacras. calumnias. desalentaron y limitaron a quienes buscaban escapar de esos regímenes criminales. muchos dominicanos entre ellos. URSS. etc. partidos y organizaciones que les servían. mediocre e ineficiente en grado sumo. por la intelectualidad progre de los países democráticos. que asesinó a decenas de millones de sus propios ciudadanos desde sus inicios hasta el desaparición. autentificaron y reprodujeron todo lo que se les indicaba. que son parte activa de la matraca canalla. denostar. creó un cordón sanitario para aislar. Motejados de traidores. maltrataba. difundía y amplificaba a la cohorte mediocre de autorcillos de segunda que ocupaba los puestos designados en las “uniones de escritores y artistas” de las dictaduras de izquierda y sus satélites. Los mismos países de cultura política abierta. salvo exiguas y honrosísimas excepciones. veían cómo se les excluía. del chino y . Sobrevivió a la desaparición de aquel adefesio que fue la mal llamada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. relaciones con los gobiernos de aquellos infortunados países. Ese aparato. la matraca canalla no ha desaparecido. artistas e intelectuales latinoamericanos. Rechazados vehementemente por los artistas e intelectuales de “izquierda” de los países democráticos si eran desconocidos o vetados por las burocracias “culturales” de los países sometidos al estalinismo. Eran huéspedes incómodos. alababa. en realidad una feroz dictadura totalitaria. gusanos. de hecho. Hay un sinnúmero de escritores. respondiendo a directrices emanadas de los servicios de inteligencia totalitarios. calumniar. los artistas. a la vez que reconocía. Todos fuimos parte de ese entramado. Se enlodaron más allá de cualquier límite. rebajar. calumniaba. Se encanallaron al máximo. escritores e intelectuales de las burocracias totalitarias sufrieron verse sin ningún medio al que acogerse. dimensionaron. epítetos y acusaciones que buscaban poner en entredicho su integridad. Se autodefinen como “antiimperialistas” cuando fueron partidarios del imperialismo ruso. discriminaba. al que prometo dedicar un más amplio ensayo. que mantenían una serie de instituciones. destruir a cualquier escritor. Todos.

justificaban. el paredón. propias de las eufemísticamente llamadas “democracias populares”. Checoslovaquia. criminal y abusivo de aquellas sociedades oprimidas y vejadas. lo obtuso. la demencia de aquel régimen impuesto a la fuerza en Polonia por las tropas soviéticas y sus peones. padecieron. claques solícitas… Son siempre pro: prochinos. No renuncian a la esperanza de recuperar los viejos privilegios: viajes. fuera de los levantamientos anteriores de los obreros en Alemania. con sus obras teatrales. que resistían. inseguridad. sin que ello excuse los errores. Slawomir Mrozek. Esa es la realidad. pues funcionan como ariete y medio de propaganda y de guerra de modelos peores de gobierno. ceder y derrumbarse. La acción de los obreros que crearon Solidaridad fue una clarinada de que esas sociedades sometidas no estaban muertas. Escapó a Occidente y vivió de 1963 al 1996 exiliado de su país. . procubanos. amenazas. reclamaban mayores castigos. que refleja en sus relatos la estulticia. Se autocalifican de “democráticos” y son partidarios de dictaduras totalitarias cerradas. el brillante narrador y dramaturgo polaco. pues piensan que ellos serán parte de la élite que manda y no de la masa que padece. Y autores como Slawomir Mrozek. etc. fueron vitales para mantener la conciencia de lo absurdo. A Polonia le cupo el honor de provocar el estallido del imperio soviético. artistas e intelectuales que resistieron. única posibilidad de desarrollar su prodigiosa obra que evidencia aquellas parodias de socialismo impuesto por las bayonetas. abusos y agresiones en que incurren frecuentemente los gobiernos norteamericanos. el estado policial y la dictadura militar. Al final condujo a aquel régimen inepto y criminal a tambalearse. Y siguen operando como pandilla.. Con él. tenemos una deuda impagable. la censura. censura. Se llaman a sí mismos “partidarios de la libertad” y justifican y defienden las cárceles. continúa ejerciendo su asqueante labor. etc. que condujo al desmantelamiento de aquel mamotreto sanguinario. sigue actuando. con los escritores. sus relatos. sufrieron cárcel o perdieron sus vidas mientras en Occidente sus iguales aplaudían. Y que muchos autores que conocemos y elogiamos son parte de él. procoreanos. Y lo peor es que aquel aparato infame sigue vivo. Su único incordio es el “imperialismo norteamericano”. prochávez. Hungría. ya en la década de los ´80. tuvo que afinar su pluma para poder escribir en medio de una situación de restricciones. El símbolo de la caída del Muro de Berlín levantado por los rusos fue uno de los acontecimientos más conmovedores y trascendentales en toda la historia de la humanidad. ediciones. amplificaban las mentiras infames de los burócratas de aquellas tiranías o simplemente rehuían tomar partido y actuar decentemente para salvar vidas y obras.6 de las agresiones cubanas. callaban.

Por lo tanto. por el camino pasaban carros de campesinos arrastrados por bueyes. hay que talarlo". Cuando yo era joven. Pero sólo con que me dieran unas gafas y algo de munición. pero que si me dieran unas gafas seguro que acertaba. ya que el árbol crece en la curva. crece un árbol. Ahora los coches corren por la carretera de día y de noche. me quedaría sentado vigilando. "Existe el peligro --decía el escrito-. Por eso me arrestaron y me llevaron a juicio. y cada vez hay más coches que cada vez corren más rápido y sin prudencia. aparte de la munición. ¿Acaso es un gasto excesivo? . al ver acercarse al primero. Ahora es de asfalto en todas las estaciones del año.de que un coche pueda chocar contra el árbol. Eran más raros los carros de caballos. y sólo entre la salida y la puesta de sol. No hay justicia. ¿A qué tanta prisa por talar un árbol si hay otros métodos que pueden protegerlo de un accidente? Y no les costaría nada. aparecen de no se sabe dónde y desaparecen hacia no se sabe dónde.7 El árbol Vivo en una casa no lejos de la carretera. Traté de explicar al tribunal que había fallado únicamente porque mi vista ya no es buena. No sirvió de nada. Cuando yo era niño. el árbol está junto a la curva. Así que tomé una escopeta de dos cañones. Los conocía todos. me senté bajo el árbol y. Es decir. disparé. y en invierno cubierta de nieve igual que los campos. polvorienta en verano. Recibí un escrito de la Autoridad. fangosa en primavera y en otoño. Efectivamente. Es verdad que un coche puede chocar contra el árbol y dañarlo. Me quedé preocupado. a la entrada de la curva. verde desde la primavera hasta el otoño. Crece en mi parcela. No conozco ninguno. Sólo el árbol ha quedado igual. Llevaban razón. la carretera era aún un camino de tierra. En cualquier momento puede chocar alguno contra el árbol. Junto a esa carretera. Pero no acerté. porque eran de por aquí.

Los antiguos vaticinaban por el vuelo de las aves y de este modo llegaban a saber lo que les esperaba. ¿Cuánto podía dar un desgraciado así por mi inapreciable alma? -¿Seguro que es usted el diablo?. no sé. otros merodeaban por el césped. el poste fronterizo estaba podrido e inclinado como una tumba vieja. la cola arrancada y atada con una cuerda. otros estaban posados en los árboles. . algo así como una chapuza. El diablo que se presentó a la cita me decepcionó. Algunos volaban.8 El futuro El futuro es un enigma. de modo que esperaba hacer un negocio colosal. ¿por que lo duda? . donde pájaros no faltan. lo habían cubierto jóvenes matorrales. El alma es lo más valioso que tiene el hombre.Me esperaba al Príncipe de las Tinieblas y usted es. Qué aspecto tan diferente tenía antes esta frontera. No llevaba esperando mucho cuando sentí en la calva un ¡plaf! y mi futuro se me hizo simbólicamente claro. Las pezuñas de plástico.pregunté. el pellejo descolorido y como roído por las polillas. poco desarrollados.A tal alma tal diablo -contestó-. Alcé la cabeza y empecé a observarlos. El socio Decidí vender mi alma al diablo. A mi me interesaban sólo los voladores. Fui al parque.Sí. . los cuernos pequeñitos. pero ¿para qué están los augurios?. Vayamos al negocio. Incluso yo mismo puedo vaticinar mi futuro. He averiguado una sola cosa acerca del futuro: no vaticinar nunca por el vuelo de las aves sin un buen sombrero. . La frontera Habían desaparecido los alambres de espino.

«Qué suerte». y ese golpear de la puerta. en la plataforma de la torre. Siguiendo el trazado de un viejo sendero. Pero me acordé de que no iba armado y aflojé el paso. color de ojos. El viento mecía la abundante hierba y hacía golpear la puerta de la torre. No podía soportar más ese silencio.» Hasta ese momento había sido un consumidor poco entusiasta puesto que vivía a la espera de la catástrofe. el mundo tenía futuro. dirección. tomando doble ración de ketchup por tercera vez. si nos encaminábamos hacia el desastre? Ahora. ya no estaba a la altura de mi época. Al día siguiente volví a tomarme una hamburguesa con doble ración de ketchup. esos escasos ruidos y susurros.sonó una voz Era mi propia voz. sin embargo.9 Entre las temblorosas cimas de los abetos había una torre inmóvil de centinela. Y es que estaba cruzando la frontera. que se abría y cerraba inútilmente como unas fauces desdentadas. ¿Qué contesto? Antes era fácil. ¿Qué más daba el ketchup. . Ketchup Leí en un periódico que no habría Apocalipsis. mientras entusiasmado. «que no haya trompetas angelicales ni estrellas que caigan sobre nuestra Tierra abrasándola. pero al tercero ya me quedaba atrás. me lancé a la huída. talla. Bastaba con facilitar nombre y apellido. y después se detuvo. Así que me puse más ketchup porque ahora sí que valía la pena. «¡Alto! ¿Quien va? » . esperando en cualquier momento el disparo mortal. retrocedí a través del bosque. no había nadie. moreno. fui al McDonald’s y pedí una hamburguesa. debería ser como poco triple. Pero al tercer día noté que. ¿Y ahora que soy yo quien se pregunta a sí mismo? Al no encontrar respuesta. Rodó con desgana. el segundo seguía el paso de la contemporaneidad. Para celebrar la buena nueva. profesión y número de pasaporte. Arriba. emitiendo un breve y hueco sonido. sexo. mi bota chocó contra una oxidada lata de conserva oculta en la hierba. ¿Ketchup doble por tercera vez? ¡Es un retroceso! Para no quedarme a la cola. fecha y lugar de nacimiento. aderezaba mi hamburguesa con Ketchup. llegué al claro. El pimer día iba por delante. rubio o castaño. era yo mismo quien me gritaba. pensé.

Y cuanto más tiempo pasaba. preguntó por qué no se arreglaba el agujero. ni del segundo al primero-. porque ahora que el Apocalipsis había sido suspendido. Sin embargo. Los habitantes de ambos pueblos le preguntaron con insistencia si iba de la orilla derecha a la izquierda.10 Me puse. El pueblo de la orilla izquierda consideraba que era el objetivo de cualquier viaje. ni punto de comparación con el Apocalipsis. pero era mejor que nada. El agujero debía arreglarse. o bien de la izquierda a la derecha. Ya que cada uno de los pueblos se consideraba más importante que el otro. y una décuple. Los dos pueblos estaban unidos por un camino que pasaba por un puente. y una nónuple. pero en principio no me sentía mal. ¿qué? He quemado el McDonnald’s. había una vida en juego. bajó del carruaje. Supongamos que aguanto incluso la décuple. ¿Y ahora qué? El implacable avance del consumo exigía una ración séptuple de ketchup. surgió una disputa sobre quién debía hacer el arreglo. en cuanto a esto la opinión pública de ambos pueblos estaba de acuerdo. Tras la quíntuple. La disputa se prolongaba. ¿Quién es su propietario ? . de modo que el arreglo del puente debía de ser el interés para el pueblo de la orilla derecha. una triple. los habitantes de ambos pueblos se mostraron indiferentes con el accidente. tanto más crecía la mutua antipatía entre ambos pueblos. y al enterarse de las razones dijo: . el futurono tenía ya límite. y así sin fin. Eructé un poco. me entraban náuseas sólo con pensar en la séptuple. Un buen día en el puente apareció un agujero. así que el agujero seguía allí. y cayó al agujero y se le rompió el eje. y después de la séxtuple. y después una óctuple. El agujero en el puente Érase una vez un río. Algún tiempo más tarde pasó por el puente un carro con un viajero. Y después. Conseguí paliarlos con Alka Seltzer. hecho una furia. El viajero. Un buen día un mendigo local cayó al agujero y se rompió una pierna. Puesto que el viajero estaba de paso en ambos pueblos -no iba ni del primero al segundo.Quiero comprar este agujero. ya ningún remedio podía ayudarme. El incendio no ha sido grande. por lo que el pueblo de la orilla izquierda había de arreglar el agujero porque debía de estar más interesado en ello. pues. y en cada una de las orillas de este río había un pueblo. El pueblo de la orilla derecha opinaba que el camino conducía sobre todo a él. Pero él no se acordaba porque aquella noche iba borracho. ya que de esto dependía cuál de los dos pueblos era responsable del accidente. Los problemas de estómago no llegaron sino después de la cuádruple.

se sorprendió el viajero-. y la administración pública siguió administrando como si tal cosa. A los niños les hizo ilusión y estaban felices. ¿Me estáis tomando el pelo o qué ?. si aparece un viajero. un muñeco de nieve normal y corriente. Con unos tizos de carbón fingieron los botones del hombre de nieve. y le colocaron una zanahoria por nariz. otra más pequeña: era el pecho y los hombros. Por fin formaron otra aún más pequeña: la cabeza. Dan a ella las ventanas de muchas oficinas de la administración pública. lo detienen y lo zurran. El padre se alegró de que sus hijos retozaran al aire libre. estoy dispuesto a pagar por él un dineral.Pero ¿cómo?. y los niños hicieron en la plaza del mercado un muñeco de nieve. La parte propietaria del agujero tiene que demostrar que lo es. Con gran alboroto y gritando de entusiasmo. Arreglaron el puente en un santiamén y se presentaron para cobrar por el agujero. El muñeco de nieve Está nevando este invierno cuanto se quiera y más. de que se les pusieran . pero a la plaza no le preocupa eso. Es una plaza grande. Los habitantes de ambos pueblos se pusieron manos a la obra. Sólo el propietario del agujero tiene derecho a arreglarlo. Luego. En fin. -¿Qué agujero?. . por la que pasa multitud de gente todos los días. como cualquiera de los que cada invierno hacen los niños a millares por todo el país. si es que las nevadas lo permiten.preguntaron al unísono los representantes de ambas comunidades. Y los dos pueblos hicieron las paces.Es muy sencillo. mientras el viajero se fumaba un puro y su cochero cambiaba el eje. Hicieron rodar nieve hasta obtener una bola muy grande: eso era la barriga. Varias personas que pasaron por allí ojearon al hombre de nieve y luego siguieron su camino. Yo no veo aquí ningún agujero. está sencillamente ahí. Subió al carro y se alejó. de tal modo que estuviera abrochado desde arriba hasta abajo. Lo compraré al que arregle el puente. .O el uno o el otro.11 Ambos pueblos reclamaron al unísono su derecho al agujero. pero vosotros no tenéis ningún agujero para vender. los niños levantaron el estrafalario muñeco justamente en su centro. Los habitantes de ambos están ahora al acecho en buena armonía en el puente y. Hace tiempo que buscó un agujero para comprar. .

el vendedor. la nariz y el ven. sino porque una vez se le heló. y no porque bebiera más aguardiente de la cuenta. . y la tercera encima de la segunda. El vendedor de prensa le dio las gracias y se fue. no entendieron de qué les estaban hablando.. los niños no deben meterse con nadie. sí. por si las moscas. y él. satisfechísimo de recibir bajo su techo a tan importante personaje. Como es natural. —¡Pero si está clarísimo! Quieren dar a entender que en nuestro Sindicato Comunal se sienta un ladrón encima de otro. Pero a la noche. Tendrían ustedes que atarlos más cortos. Sólo por eso había venido.? Pues estaban haciendo tranquilamente un hombre de nieve. Pero ya había que andar con cuidado con ellos. el señor presidente se enfadó todavía más. Era el vendedor de prensa que tenía su quiosco en la plaza del mercado. Aclaró por fin que había ido a pedir que no volviera a ocurrir. nada menos que en la plaza del mercado.12 encarnados los cachetes y de que luego volvieran con hambre a casa. lo único que le importaba era el bien de todos los niños. se cruzó con el presidente del Sindicato Comunal. pero dijo que consideraba un deber hablar cuatro palabras sinceras con el padre. el padre los castigó y los dejó sin cenar. y no digamos ya si se toca el asunto públicamente. Al llegar a la puerta del piso. cuando todos estaban ya recogidos. Se excusó por venir tan tarde a dar la lata. también tenía la nariz de ese color. Ponen la segunda encima de la primera. —¡A mí qué me importa la nariz! Figúrese: primero hacen una bola. aseguraron muy formalmente que jamás les había pasado eso por la cabeza. —Ah. admitió. Claro que los niños eran todavía muy chicos.. alguien llamó a la puerta. les dijo señalando al hombre del quiosco: —¿De verdad que le habéis puesto esa nariz al muñeco para burlaros de este señor? Los niños se asombraron sinceramente y. de momento.. la educación infantil era una cosa que le preocupaba mucho. ¡tan chicos y ya tan descarados! ¿Pues no miro hoy a la plaza por una ventana de nuestras oficinas y veo. frunció el ceño y dijo malhumoradamente: —Caramba. ¡Y eso es una calumnia! Hasta cuando se pretende publicar en los periódicos una cosa así. Cuando por fin cayeron en la cuenta. o de lo contrario no acabarían bien. me alegra ver a estos pillastres. claro que. como ya había dicho antes. Tales observaciones impresionaron al padre bastante. por colorada que tenga la nariz y por mucho que eso les llame la atención. dijo. Y detalló que el motivo concreto de su visita era la nariz de zanahorias que estos niños le habían puesto al hombre de nieve. ¿No es para indignarse? Como el padre no entendía qué quería decir. De modo que reunió a los chicos y. poniéndose serio. no algo como para burlarse de él a la vista de todo el mundo. luego otra y luego una tercera. quien saludó en seguida al dueño de la casa. sólo en bien de su educación. Una desgracia. Pero. hay que presentar pruebas. Mas cuando el señor presidente vio a los niños. por otra cosa no lo hubiera hecho. —le interrumpió el padre. era una nariz colorada..

Sepa que. estaba dispuesto esa vez a dejarlo pasar. se levantó el gordo desconocido. sacudieron las cabezas y se echaron a llorar. si me da la gana. de pronto. y el tintineo se fue perdiendo a lo lejos. —Sí. volvieron a oírse los cascabeles del trineo. y otra cosa! Si por distracción salgo a veces de casa con los pantalones desabrochados. eso es cosa mía y sus niños no tienen ningún derecho a tomarme el pelo.. Dos hombres llamaron a la puerta simultáneamente: un gordo desconocido embutido en un abrigo de piel de oveja y el presidente del Consejo Nacional. sin embargo. dadas la poca edad y la inexperiencia de los niños. Pero el padre. ¿Por qué no van sus hijos y colocan un hombre de nieve al pie de la ventana de Adenauer? ¡Ah! No contesta. sus hijos. Se oyeron en la calle los cascabeles de un trineo que se paró. como dándose ya por satisfecho. al pie de la casa. Pero. Mejor será que me lo confiese todo ahora mismo. miró a un lado y a otro y se alejó de puntillas. señor mío. vengo por causa de vuestros hijos —dijeron al mismo tiempo desde el umbral. y les conminó a que confesasen inmediatamente que al hacer el muñeco de nieve habían pensado en el . el gordo desconocido. que ya estaba acostumbrándose a la cosa. —Ciudadano. El día no terminó con eso. Procure acordarse bien. ante la casa. Cuando se preguntó a los niños si al poner una bola de nieve sobre otra habían querido dar a entender que en el Sindicato Comunal estaba sentado un ladrón sobre otro. ¿eh? Un silencio que lo dice todo.. no hubiera un tío. acercó unas sillas para que los recién llegados se sentaran. sigilosamente. Yo sabré sacar de él mis consecuencias. El padre.13 Agregó. saldré de casa incluso sin pantalones y que a sus hijos no les importa un pimiento. ¡Ah. —Se ve en sus hijos inmediatamente. —¡Qué robo ni qué diablos! ¿Pero es que no entiende usted lo que significa levantar un hombre de nieve al pie de la ventana del presidente del Consejo Nacional? Sé muy bien lo que las malas lenguas van hablando de mí. —Ahora comprendo —suspiró el padre tímidamente—. le aconsejo que reflexione sobre lo que acabo de decirle —agregó el presidente—. Han levantado ese muñeco de nieve justamente frente a la ventana de mi cancillería. que estaban de cara a la pared. El presidente miraba de reojo al otro. Luego habló primero: —Me asombra que permita usted que se haga en su casa propaganda enemiga. los puso castigados de cara a la pared. eso sí. no iba a exigir explicaciones. la cosa no podía repetirse. El padre no entendía por qué se le decía aquello. Mucho me temo que no tenga usted conciencia política. El acusado hizo comparecer a los niños. que. amigo mío. Se trata de eso de querer representar el robo. En el momento de oírse la palabra «consecuencias». páseme usté el río. sí. y se preguntaba quién podría ser. ¿No sabe que se están burlando de los organismos de nuestro Estado de obreros y campesinos? Sus hijos.

Entre lágrimas y pucheros. Puse entonces la cama allá y el armario aquí. —¡Qué tonto eres! Yo voy a hacer el Sindicato. un hombre de nieve corriente es muy aburrido! —contestó el segundo. El resultado fue inconformista. Pero el aburrimiento acabó por volver. pero el padre ya no abrió más. Pues sucedió que no podía dormir con la cara vuelta a la pared. el padre no sólo los dejó sin cenar y los puso de cara a la pared. lo que siempre había sido mi posición preferida. o mejor dicho. Así que puse la cama aquí y el armario en medio. —Bueno. Ya que un armario en medio de una habitación es más . los niños afirmaron que habían hecho su hombre de nieve nada más que para divertirse y sin la menor mala intención. Y. La novedad volvió a animarme. eso sí que es un hombre de nieve. y mientras duró me conformé con la incomodidad inconformista que había causado. Llegué a la conclusión de que el origen del aburrimiento era la mesa. Se les había prohibido ir por la plaza del mercado y los niños estaban discutiendo a qué iban a jugar esa mañana. Durante un tiempo me sentí animado por la novedad. vamos a hacer un hombre que venda periódicos. Trasladé la mesa allá y la cama en medio. Y le ponemos una nariz bien colorada. uno detrás de otro. pasé junto a un jardincillo donde los niños estaban jugando. —¡Boh. el armario allá y en medio la mesa. Porque la tiene así de colorada de tanto aguardiente. Los niños se pelearon un poco. su situación central e inmutable. Y además le voy a poner botones porque siempre lleva los pantalones sin abrochar. ¿no? El mismo lo dijo anoche —dijo el tercero. el señor presidente llevaba por distracción desabrochados los pantalones. pero por fin se pusieron de acuerdo para realizar todos esos proyectos. Y se pusieron a trabajar con mucho interés. —Y yo al señor presidente. La revolución En mi habitación la cama estaba aquí. Pero. Aquella noche aún volvieron a llamar a la puerta varias veces.14 señor presidente y que además los botones eran un puyazo de mal gusto al hecho de que. Esta vez el cambio fue radical. —Vamos a hacer un hombre de nieve —dijo el primero. por si sí o por si no. a veces. Pero al cabo de cierto tiempo la novedad dejó de ser tal y no quedo más que la incomodidad. sino que les mandó hincarse de rodillas sobre el santo suelo. al día siguiente. Hasta que esto me aburrió.

cuando la vanguardia es ineficaz. Cuando el inconformismo no es suficiente. tomar una decisión terminante. blanco. Ahora la cama está de nuevo aquí. Ahora. Para ser breve. El molinero y su mujer. una victoria total. cada vez era más consciente de ese cambio. saludándolo con grandes reverencias. y ya la gente comenzaba a . pero me da miedo hacerlo. los campesinos se alejaron del molino. desesperados. por no hablar de la hinchazón de pies y de los dolores de columna. En la penumbra Queridos camaradas. en casa. no pueden imaginar el estado de obscurantismo y de superstición medieval que impera en nuestros campos. Sí. el armario en medio también dejo de parecerme algo nuevo y extraordinario. hay que hacer una revolución. Cualquiera que haya intentado dormir en un armario. por ejemplo. sabrá que semejante incomodidad no permite dormir en absoluto. Un éxito. sino que. Dormí tres días y tres noches de un tirón. Desde ese día. Después puse el armario junto a la pared y la mesa en medio. repito. Incluso yo he sufrido su influjo. rojo y azul. Era necesario llevar a cabo una ruptura.15 que inconformista. y les escribo. camaradas. sin moverme. de pie. que resultó tener sus límites. pero aquí me quedo. De modo que todo habría ido perfectamente a no ser por mi capacidad de resistencia física. Salí del armario y me metí en la cama. Al cabo de cierto tiempo. no sólo no llegué a acostumbrarme al cambio—es decir. si no fuera por ese «cierto tiempo». Ah. Nubes de murciélagos vuelan como enloquecidos. Una noche no aguanté más. porque el armario en medio me molestaba. esa era la decisión correcta. el cambio seguía siendo un cambio—. chocan contra los vidrios de las ventanas. el porcentaje ha bajado desde que el diablo hizo una visita al molinero. He aquí como están las cosas. Decidí dormir en el armario. Llevaba un sombrero tricolor. tengo necesidad de salir un momento a satisfacer mis más apremiantes necesidades (no tenemos excusado). Si dentro de unos límites determinados no es posible ningún cambio verdadero. pues. al contrario. Pero al cabo de cierto tiempo. y quien sale corre el riesgo de que se le enrede uno para siempre en el cabello. con la insignia escrita en francés: Tour de la Paix. Es vanguardista. el armario allá y la mesa en medio. se dieron a la bebida. pues el dolor aumentaba a medida que pasaba el tiempo. recuerdo los tiempos en que fui revolucionario. Y cuando me consume el aburrimiento. Ya que esta vez «cierto tiempo» también se mostró impotente.. En lo que respecta a la molienda del trigo.. Siento necesidad de salir. entonces hay que traspasar dichos límites.

y se escucha sólo el rumor de los pinos. por su parte. pero ya era un genio. cuando sintió de improviso pasos a su espalda. Así las cosas. rodeados de horizontes hasta donde alcanza la vista. pero nadie acudió en su ayuda. siempre la lucha de clases! Pero mi cabaña está aislada en los linderos del bosque y la noche es negra. Ahora. La gente cree en aparecidos y se vuelve supersticiosa. Camaradas. porque. y fue tal el susto. Nosotros nos hallamos aquí en medio de la llanura. sufrió horribles quemaduras. bañada en sudor. ¡Vaya uno a saber por qué grita! ¡Vaya uno a saber qué ideología tiene! En el sitio donde aquel puente debía construirse. blando y moderado. y de tumbas. Al alba desaparecen. según su opinión. y así tenemos una bruja más en nuestra aldea. en consecuencia. se ahogó después un artista. aconséjennos. camaradas.16 acostumbrarse a esta situación. como para hacerlo morir a uno de congoja. crédito extinto inmediatamente después en condiciones misteriosas. Sin embargo. Apenas ayer. una vieja de la aldea despertó sobresaltada. Tenía dos años. nunca se sabe. no es de maravillarse que hasta nuestra siquis haya mudado. cada vez que preparamos la crema para los dulces. Miró a su derredor. Una vez. rió y tosió. Han de saber. Y ustedes aseguran que estamos en Europa. ¿y qué vio? Sobre una manta. Un día mi compañero se sentó sobre el tronco de un árbol para leer el último número de Horizontes de la Ciencia. Algunos dicen que es el alma del campesino Triglia que expresa su auténtico odio contra los grandes propietarios. bella y verde. su alma vuela por estos contornos para amedrentar al prójimo. se dan de topetazos con las frentes heladas y vuelan sólo Dios sabe adonde. obscurísimos. en cambio. queridos camaradas. y mis pensamientos. cuando el molinero roció a su mujer con vodka y le prendió fuego. Cuando alguien grita. Después se precipitó a la Universidad Popular. cabezas desprendidas de sus cuerpos ruedan y se persiguen por los senderos y por los claros del bosque. que anduvo con la razón extraviada durante tres días. El crédito observó a la vieja. que se lamenta por el triunfo de las masas. el bosque es negro. Me ha dicho un guardabosque que durante la Luna llena. que todas las noches se escuchan aquí horribles lamentos. para inscribirse en el curso de marxismo. y si hubiera vivido habría comprendido y descripto todo lo que existe. La vieja empezó a gritar. necesitaba comenzar a luchar seriamente contra los elementos irracionales de la vida. estaba sentado aquel crédito establecido antes de las elecciones para construir el puente. ¡La lucha de clases. La molinera. y otros que es el feudal Pierna Chueca. como si hasta los mismos árboles se estremecieran de pavor. llegan los gnomos y se orinan en ella. le hizo muecas. detrás del establo del camarada . ¡Jesús mío! ¡No saldría de casa aunque se me reventaran los intestinos! Todo termina aquí del mismo modo.

aparece el hocico de un cerdo que me mira extrañamente. Un cortejo... Luego formaron un pequeño cortejo y se dirigieron al monumento. en los espectros y en las brujas.. Todos aquí creen hoy día en las apariciones de los ahogados. Este los observó durante unos momentos y luego se decidió a seguirlos a cierta distancia.. Muchos oradores. Ya les he dicho que aquí vivimos en condiciones del todo peculiares. es algo habitual. El maestro de historia los había logrado conmover de tal modo en el transcurso de una lección. camaradas.. ocho alumnos del liceo local decidieron rendir un homenaje al revolucionario. como bien se sabe. . cuando encontraron a un hombrecillo enfundado en un abrigo azul. Queremos presentarla como candidata a la célula del Partido. Y en realidad existe una mujer que hace salir sola la leche de las vacas y hace aparecer a los fantasmas. luego de nuevo: “pipi”! ¡Basta! ¡Vivan los grandes edificios! Allí al menos todo ocurre en el interior y no hay necesidad de correr hasta el bosque cuando se siente uno oprimido por las necesidades fisiológicas. como baten las alas. un viejo caserón adaptado para oficinas y un museo.. El monumento al soldado desconocido Hay en nuestra ciudad un monumento al soldado desconocido. sobre el que medio siglo más tarde se construyó un pedestal de mármol con la inscripción: “Gloria eterna”. Cuando se detuvieron frente al monumento. muchas flores. por lo que veo! ¡Magnífico! Pero con tanto quehacer he olvidado el aniversario que hoy se celebra. Algún tiempo después. la puerta se abre. Dios mío! ¡Cómo silban: “pi-pi”. El párroco dice que se trata de un cuerpo electoral. Atravesaron la plaza vieja. Sobre el pedestal se colocó la estatua de un joven en el acto de romper las cadenas. hay pocos edificios. La gente no reparaba en ellos. me mira. que decidieron hacer una colecta y comprar una corona de flores. Pero esto no es aún lo más grave. muchísimas coronas. En la plaza vieja no habita nadie. para substraer un argumento propagandístico a los enemigos del progreso.17 Andrzej fue encontrado un cuerpo.. ¡Cómo vuelan.. Apenas habían doblado la primera esquina. me mira. El caso es que mientras les escribo. erigido en memoria de los combatientes que cayeron bajo el plomo de la tiranía. el hombre del abrigo azul se les acercó rápidamente y les dijo: –¡Salud! ¡Una pequeña ceremonia conmemorativa. durante la revolución de 1905. La gente de la localidad levantó un modesto túmulo. La ceremonia de 1955 fue memorable. Sólo la iglesia de San Juan.

venimos de la escuela. Y en efecto. ni el de la ciudad. –No entiendo. –Sus documentos. –¿Cómo que todo en orden? –exclamó el hombre del abrigo azul. –¡Ah! Ya comprendo. El policía las examinó y dijo: –Todo en orden.18 –No se trata de ningún aniversario –respondió uno de los alumnos–. cuando uno de ellos exclamó: –Aquí viene de nuevo. Colocada la corona. –¿Qué significa eso de “así nada más”? –preguntó el desconocido. ni el Comité del Barrio. ¿Pertenecen ustedes a la célula del barrio? –No. ¿Qué significa “así nada más”? –Conmemoramos al revolucionario caído en la lucha por la liberación de la clase obrera. irguiendo la cabeza y frunciendo nerviosamente la nariz–. volvió a aparecer el hombre del abrigo azul. que ninguno es miembro de la célula? –No. –¡Ajá! ¿Así que lo admiten? –gritó–. por favor –dijo el policía. ¿Es decir. Los jóvenes estaban colocando la corona. El hombre se quedó pensativo durante unos minutos. pues. de una disposición del director? –No. El desconocido no dijo nada. y partió. ¿Admiten que para organizar esta ceremonia en honor del Revolucionario Desconocido no los ha movilizado ni el director del liceo. dirigiéndose a los estudiantes. Gracias. ni el provincial? . El hombre volvió a partir. se detuvo a unos metros y preguntó: –¿Quizás se trata del mes para un “Mejor Conocimiento de los Revolucionarios Desconocidos”? –¡No! –gritaron a coro–. –¿Se trata. y preguntó a los alumnos–: ¿quién les ordenó colocar la corona? –Nadie. los jóvenes se disponían a regresar a sus casas cuando lo vieron una vez más. ahora acompañado de un policía. Le extendieron las credenciales. ni la Dirección de la Juventud Socialista. sin que se trate de una ocasión especial. Hemos venido así nada más. Es una iniciativa personal. estamos aquí por iniciativa propia.

le ordeno. seguidos por el policía. Escudriñaba la estatua con ojos suspicaces y miraba cautelosamente a su rededor. . especialmente dado que el Zoo era visitado a menudo por grupos de escolares. Consideraba a sus animales simplemente como peldaños en la escalera de su propia carrera. El hombre se enjugó el sudor de la frente.19 –Sí. el monumento y el hombre del abrigo azul. con la corona a la espalda. –¿Que no poseen una circular del partido? ¿Que todo lo han hecho por su propia iniciativa? –Por nuestra propia iniciativa. usted sabe quién soy yo. se detenían en las orejas de piedra. –¿Qué no se trata de un aniversario. brillaban en las pupilas de granito. señor. Y allí estaban. y ustedes. El elefante El director del Jardín Zoológico ha demostrado ser un advenedizo. ni de un mes dedicado a celebrar alguna cosa? –Así es.. –Sargento –dijo–. Comenzó a llover. –¿Admiten que esta ceremonia no estaba prevista por la Unión de Mujeres ni por la Sociedad de Amigos de 1905? –No. Frente al monumento permanecía sólo el agente del abrigo azul. silbaban rara vez y con cierta reluctancia. uno frente al otro. Pequeñas gotas cayeron sobre el abrigo azul y sobre la capa de mármol del revolucionario. Las gotas resbalaban lentamente por el rostro de la estatua. Estos fallos no deberían haber sido permitidos. el tejón no tenía madriguera y los silbadores. habiendo perdido todo interés. En su Zoo la jirafa tenía un cuello corto. no lo estaba. ¡circulen! Los jóvenes se retiraron en silencio. pues. Era indiferente a la importancia educativa de su establecimiento.. La atmósfera se volvió obscura y tétrica. retirar inmediatamente esa corona.

En el exterior. entre ellos el elefante. »Le ruego humildemente que tenga en cuenta que tanto la idea como su ejecución son mi modesta contribución a la tarea y lucha comunes. del tamaño correcto. devoto de su trabajo. pues los habitantes de la ciudad. estaban ansiosos por verlo. etc. las voces humanas se habían acallado y solo los gritos de los chacales cortaban el silencio. Con ocasión del aniversario de la liberación. y que no examinó las trascendencia del asunto sino que.20 El Zoo estaba situado en una ciudad provinciana. el trabajo se realizaría durante la noche. aceptó el plan del director. sugiero que el elefante mencionado en su comunicado sea reemplazado por uno realizado por nosotros mismos. el director dio órdenes para que se confeccionara el elefante de goma. Exhaustos. Sin embargo. El dinero ahorrado de esta manera podrá ser dedicado a comprar un avión a reacción o a conservar algún monumento religioso. Transcurría la noche. iban siendo colmados los huecos en forma bien planificada. llenarlo de aire y colocarlo tras una cerca. Los dos empleados se encerraron en un cobertizo que habitualmente albergaba un taller. renunciando a la asignación y presentando un plan para obtener un elefante por medios más económicos. «nos damos cuenta de la pesada carga que cae sobre los hombros de los mineros y los obreros metalúrgicos polacos a causa del elefante. Tres mil conejos eran un pobre substituto para el noble gigante. Podemos construir un elefante de goma. Es bien conocido que el elefante es un animal lento y pesado. Al tener noticia de la aprobación del Ministerio. Será cuidadosamente pintado con el color correcto y hasta de cerca resultará indistinguible del verdadero animal. además. había escrito. siguiendo únicamente las directrices acerca de la reducción de gastos. y todo el personal». que contemplaba sus tareas en una forma puramente mecánica. y le faltaban algunos de los animales más importantes. si su idea resultaba ser un éxito. Deseosos de reducir costos. se le notificó al Zoo que finalmente se le había asignado un elefante. se alegró ante esta noticia. habiendo oído que iba a llegar un elefante al Zoo. El director insistió en dar prisas. «Yo.» Este comunicado debió llegar a algún burócrata sin alma. el 22 de julio. Todo el personal. a medida que nuestro país se desarrollaba. y que ni corre ni salta. los empleados dejaron de soplar y . Este iba a ser hinchado de aire por dos empleados que soplarían por extremos opuestos. porque esperaba un premio. descubrieron que la piel de goma apenas se había alzado unos centímetros sobre el suelo y que la masa no se parecía en lo más mínimo a un elefante. y por consiguiente fue muy grande la sorpresa cuando se enteraron de que el director había enviado una carta a Varsovia. y comenzaron a soplar. Para mantener la operación en secreto. Tras dos horas de duros esfuerzos. «Quedo. En el cartel de la cerca podemos indicar que este elefante en particular es especialmente lento y pesado.

Los niños estaban contemplando al elefante con embelesada admiración. Esperaban que arrancase un arbolillo. –Si seguimos a este ritmo –dijo uno de ellos–. grandes orejas y la inevitable trompa. Un gran cartel proclamaba: «Particularmente lento y pesado. El bulto en el suelo era mayor. no acabaremos antes de la mañana y. Siguieron soplando. –Sí. Detuvo al grupo frente al animal y comenzó: –El elefante es un mamífero herbívoro. Mientras estaban descansando. Enchufaron el elefante a la cañería de gas. Por consiguiente. . Por medio de su trompa arranca arbolillos y se come sus hojas. ¿No podrían llenar el elefante con gas? Se lo sugirió a su compañero. El maestro que los tenía a su cargo planeaba darles una lección acerca del elefante. abrieron la espita y. el director se había asegurado el tener en su Zoo un elefante verdaderamente grande. El hinchar un elefante no es un trabajo que se dé todos los días. uno de ellos se fijó en una tubería de gas rematada por una espita. Parecía real: el enorme cuerpo. no es sorprendente que sea el más grandes de los animales terrestres hoy vivos..21 se aseguraron de que el aire que ya estaba en el interior del elefante no se escapase. Y todo porque nuestro director es un izquierdista. ¿qué es lo que le voy a decir a mi señora? Nunca me creerá si le digo que he pasado la noche hinchando un elefante. patas como columnas. para su alegría. vieron como a los pocos minutos se alzaba un animal de buen tamaño en el cobertizo.. Apenas si se mueve. pero la bestia permanecía quieta tras la cerca. Ya no eran jóvenes y no estaban acostumbrados a este tipo de trabajo. parecía imponente y magnífico. es un trabajo cuesta arriba –convino el segundo–. el elefante fue trasladado a un lugar especial. pero después de otra media hora se sintieron demasiado cansados como para continuar. Los alumnos más conscientes estaban tomando notas. Movido por su ambición. Por la mañana. –De primera clase –declaró el empleado que había tenido la idea de usar el gas–. –Cada vez resulta más difícil –dijo el primer empleado. Colocado frente a una gran roca verdadera. Descansemos un poco. junto a la jaula de los monos. pero aún seguía sin tener la forma de un elefante. –.» Entre los primeros visitantes de aquella mañana se hallaba un grupo de niños de la escuela local.el elefante es un descendiente directo del ya extinto mamut. Decidieron intentarlo. muy céntrico. Ahora ya podemos irnos a casa. –Tienes razón –admitió el segundo empleado–.

En aquel momento. invitados profesionales. Una suave brisa movió las ramas de los árboles del Zoo.. impulsado por el viento. Se dice que beben licores y rompen ventanas. Durante un corto espacio de tiempo. Los asombrados monos se quedaron mirando al cielo desde el interior de su jaula. Basta esperar bajo techo a que pase la lluvia. —A ti te es fácil decirlo.. techos tenemos suficientes. Hallaron al elefante en el cercano jardín botánico. Podemos decir. . Nos conocíamos desde hacía mucho tiempo. –. Y ya no creen en los elefantes. pero la ballena vive en el mar. Me empiezan a doler los huesos.. trabajo a cielo abierto. vigilantes nocturnos. Irremediable. su abultada tripa y la trompa.solo la ballena es más pesada que el elefante. Había aterrizado sobre un cactus y había pinchado su piel de goma. Le respondí que no tenía por qué mojarse. catorceavos a una mesa.. Tengo un principio de reumatismo. Yo. el elefante se estremeció y se alzó en el aire. Abastecedores. no tienes obligaciones al aire libre. ¿Pero después? Nunca se sabe cuándo puede aparecer alguna complicación peligrosa. con toda seguridad. Basta que me moje hoy y estoy arreglado. que en tierra firme el elefante reina supremo. pero pronto. Jaque El día estaba nublado. "Le pregunté en qué trabajaba ahora. guardaespaldas. el elefante voló sobre la cerca y desapareció por encima de las copas de los árboles.el peso de un elefante adulto es de tres y media a cinco toneladas. pero encontré a un amigo que parecía muy preocupado.22 –. A mí me daba lo mismo. Hay que vivir de algo. llueva o truene. Creo que es un principio de gripe. pero una ráfaga de viento lo arrastró hacia arriba hasta que su gigantesca silueta quedó recortada contra el cielo. Los escolares que habían contemplado la escena en el Zoo pronto comenzaron a descuidar sus estudios y se convirtieron en gamberros. No le concedería mucha atención si no fuera porque acabo de resfriarme. la gente pudo ver desde abajo los cuatro círculos de sus patas. Me explicó que ahora había encontrado un trabajo relativamente liviano y que estaría del todo satisfecho si no fuera tan sensible a loa cambios de temperatura. A Dios gracias. consoladores de temporada. Habíamos trabajado juntos como extras en un teatro y probado muchas profesiones inseguras. dependientes de las circunstancias. Por unos segundos flotó a poca altura sobre el suelo.

. Mañana puede ser que el tiempo mejore. A los alfiles les pagan mejor porque corren más. ¿Recuerdas que tenía dificultades en el teatro? La multitud aumenta mi timidez y eso. dieciséis para los negros. Pero lo peor es en invierno. el ajedrez vivo también es un espectáculo. le mostré al público un forúnculo.Es un trabajo relativamente liviano. Por otro lado. Llegué a ese puesto con no poco esfuerzo y con la envidia de mis colegas. Por eso me echaron del teatro. Si hoy no voy a trabajar.23 —¿Sabes lo que es un ajedrez vivo? Lo mismo que un ajedrez corriente. te lo ruego.. A todas las figuras les pagan más. El ajedrez vivo se juega en las ferias al aire libre y es un espectáculo como pocos. En este caso no se trata de ningún espectáculo..No tendría de que quejarme —finalizó mi amigo— si no fuera por estas*nubes y mis delicadas amígdalas.Pero por ahora estamos en verano. la incomodidad depende de las más diversas circunstancias. por supuesto. no te preocupes —me tranquilizó mi amigo—. . Estoy de alfil. Y como tú mismo has dicho. Se necesita gente alquilada. aparte de que estorban a los jugadores. Los voluntarios no sirven. . —Oh. sólo que nublado. ¿Cuántas personas pueden seguir cómodamente una partida jugada sobre un tablero pequeño? Serán a lo sumo tres o cinco.. Cuando se juega durante una nevada copiosa. Puede ser que a fines del verano llegue a rey. El entusiasmo que los ha llevado a participar se esfuma a los quince minutos. me parece que ya que han venido para verme. A más del terreno necesario se necesita también un equipo de gente. en una partida de ajedrez vivo pueden asistir todos los espectadores que quieran. mientras los jugadores están lejos de la multitud y pueden pensar tranquilamente cómo darle mate al adversario. me pueden echar. me lleva a portarme de una manera demasiado abierta y desenfadada. En otoño.. sólo que en lugar de jugarse sobre un tablero puesto en la mesa. Se cansan rápidamente. Trabajo para dos caballeros de edad a quienes el médico ha . puede parecer muy agradable. bajo la influencia de tantas miradas.. También se puede organizar un ajedrez vivo bajo techo en algún club que disponga de una sala conveniente. después buscan cualquier pretexto (la muerte de un familiar.Sí. por reacción. cuando en un estreno. Dieciséis personas para los blancos. Se entiende que los jugadores deben sentarse sobre unas tarimas a ambos lados del tablero para poder abarcar con la vista todos los campos. En lugar de las pequeñas figurillas inertes se emplea a gente disfrazada. —No puedo —le respondí— me siento muy mal en público. algunos de reserva (todos son humanos) y el correspondiente vestuario. En cambio. Reemplázame hoy. que no se interese para nada por el asunto. éstos no están expuestos a perder el interés y garantizan su participación hasta el final con un entusiasmo uniforme. una plancha enchufada en casa o un dolor de cabeza) y se retiran echando a perder a veces una partida que prometía estar muy interesante. durante los días lluviosos.. Te llevas todo el jornal de hoy. puede causar catarro y melancolía. La gente lo mira con gusto. se impacientan. sería una falta de honradez no mostrarles todo. uno suele no ver más allá de dos cuadrados y tiene que fijarse bien para no tomar una figura propia en lugar de una contraria.. Piensa además en el colorido de los disfraces y todo aquello y comprenderás por qué es un espectáculo tan interesante.. . sin vaivenes. siempre que uno no sea propenso a las insolaciones. se juega en un enorme tablero situado en alguna plaza. con buen tiempo. por orden de antigüedad. Trabajan como profesionales y como tales aseguran el debido nivel de participación. En verano.

hasta que se dejó oír en su profundidad algo parecido a una escupida y se alejó rechinando sobre la grava con sus zapatos de suelas gruesas. las torres y los caballos eran enormes. hacia las almenas. De cerca vi las rayas blancas pintadas sobre fondo negro que remedaban las uniones entre los ladrillos. tan amplio que el tamaño del tablero de ajedrez pintado en el fondo. En medio vi unas figuras que se movían. pero que ahora se mostraba dispuesta a repetir en un eco sombrío el susurro más leve. rodeado por todos lados por una galería de dos pisos. Abandonaron. La partida se disputaba en un patio cerrado. Le expliqué cortésmente que no había venido a mirar sino en reemplazo de un amigo enfermo. Sólo los pies que salían por debajo de esos fantásticos andamios. pues. pero al mismo tiempo en un interior.24 recomendado ejercicio al aire libre. no causaba la menor impresión. que por un momento me había parecido tan familiar y acogedora. Yo me voy a dormir. Involuntariamente me detuve atemorizado al borde de la superficie que debía atravesar a la salida del umbral. Es un juego privado. . Los peones vivos eran los que menos se diferenciaban en tamaño de un hombre corriente. Lo saludé y él volvió hacia mí su musculoso pecho de cartón y sus crines en pintoresco y rígido desorden. En realidad. algunas de estas figuras habían adquirido dimensiones descomunales gracias a sus disfraces. Aquí me encontré. Soy de los blancos y él está junto a mí a la izquierda. En fin de cuentas ese día no tenía nada qué* hacer y no veía ningún motivo por el cual no hacerle un servicio a un amigo y ganar de paso un poco de dinero. callando. aunque sabía que la cabeza del que hablaba debía hallarse más o menos a la altura de la mía. Cavilé un momento. la arquitectura había conjugado muy hábilmente el espacio abierto con los planos que lo cerraban. —Está bien. —Voy. calzados con una profusión de zapatos viejos y raídos. debido a nuestra costumbre de que las figuras vistas en un interior nos parecen siempre bastante grandes a causa de la corta distancia. extrañamente pequeñas. Entré en el patio. sin embargo. La torre estaba parada junto a mí. Todo el patio estaba sumergido en una penumbra de color esmeralda cuyas tonalidades cambiaban con el pasar de las nubes en lo alto. —Arreglado —le dije—. de manera que las narices se encontraron justo sobre mi cabeza. No advertí que detrás de mí se había parado una torre negra. Era el patio interior de un viejo palacio. Instintivamente miré hacia arriba. conservaban su aspecto normal. Así que antes de que comience cada partida tenemos tiempo para conversar un poco. pues. —No se puede —dijo una voz en su interior. Por arriba se veían las crines de los caballos y las bocas que descubrían unos dientes del tamaño de baldosas* los muros austeros y regulares de las torres almenadas. Pasé por una puerta tan profunda que parecía más bien un túnel que una puerta. Pero los alfiles. Aparte del personal no encontrarás ningún mirón. Isa gorgueras de los alfiles. ¿Pero estás seguro de que podré hacerlo? —Es muy sencillo y las indicaciones que hagan falta te las puede dar el caballo. el ajedrez casero para dedicarse al ajedrez vivo. Aquí y allá trepaban por los muros grandes manchas de hiedra que cubrían de un color verde parte de los balcones. Un rectángulo de cielo gris cubría este enorme cajón. En el ala izquierda de los blancos vi el caballo que me había recomendado mi amigo. a cielo abierto. Nos despedimos.

aquí también hay que saber cómo hacer las cosas. A mi derecha te paró la dama. pero en cambio camina poco. mientras a nosotros se nos acalambraban las piernas. Hay que aprender a que el humo no vaya para arriba porque el viejo se enoja si lo ve. amigo —decía el caballo—. Es un trato que cerramos con él. hasta que comencé a inquietarme. un ancho saliente del techo echaba sombra sobre las paredes. Siguiendo las indicaciones del caballo entré al interior del alfil. —¿Qué pan? —le pregunté en voz baja al caballo cuando volvimos a estar cerca. —¿Cuál es mejor? —Ambos iguales. El fruto de tanto pensar eran unos movimientos sin ton ni son que no demostraban ninguna táctica general de ninguno de los jugadores. Lo difícil empieza más tarde. Si ves que le llega el tumo y él no se mueve. la niebla había apagado los contornos. así que hay que aprovechar antes de que empiece. por lo visto se les está agravando. Teníamos que esperar tanto cada movimiento que en los intermedios se podía sospechar que los jugadores se habían dormido o a» habían ido sin avisarnos. Escondidos en los balcones lardaban una eternidad en decidirse. empezamos! —anunció el peón. El humo hay que soltarlo por los pantalones para que salga por la bocamanga.25 —Está bien —dijo— te ayudaré a ponerte el disfraz. Con frecuencia se duerme pando allí dentro. ¿Tienes un cigarrillo? Durante el trabajo no se puede fumar. sobre un solo plano. Ahora. Como a otros» me trasladaron de aquí para allá un par de veces sin mayor sentido. Por sobre la creciente fila de los negros veía los balconea. Es la chochera —susurró—. Por los orificios para mirar vi el borde de mi gorguera y parte del patio sumergido en una penumbra verdosa. cosa muy importante a una edad avanzada. Por debajo se veían unos pies en zapatillas de lona. —Así es. dale unos golpes en la pared si estás al lado de él. —Ja —dijo el peón delante de mí. Gracias a ello las columnas. Hasta hace poco sabían jugar la partida en unas cinco o seis horas. —¡Cuidado. Vi las deshilachadas perneras de unos pantalones y unos botines andrajosos. Suele ocurrir que no llegan a jugar la partida hasta el anochecer y así nos dejan parados toda la noche para terminar al día siguiente. —El rey es al que más le pagan —decía el caballo— porque es la figura más pesada. sabido es que los caballos suelen caminar saltando a los costados y la diferencia no se nota mucho. —Hace muy mal —advirtió el caballo— ya que el alfil debe caminar en línea recta. Mucho . Eso es lo malo. o puedes comerte una merienda. así no se ve. pero sin tirar el papel al suelo. por ejemplo. un interior asfixiante y oscuro. los arcos y la balaustrada con sus borrones de hiedra daban la impresión de estar dibujados con descuidados trazos de vapor. Son cosas que tienes que aprender. Siempre es bueno tener unos céntimos más cuando se es viejo. El aire saturado de humedad había perdido transparencia. puedes encenderte un cigarrillo. Instintivamente miré las piernas de la reina. El alfil derecho de los negros llegó de nuevo borracho. Vaya y pase cuando se está de caballo. En mis tiempos había jugado bastante bien el ajedrez pero no había que saber mucho para advertir de inmediato la mediocridad de este juego en el cual me tocaba participar. siempre que lo hagas con cuidado. Mis allá se erguía d majestuoso contorno de la silueta del rey.

26 me temo que hoy ocurra lo mismo. a los que mirábamos con envidia cuando se iban. —¿Quizás me mate alguien? —te me ocurrió—. A mi caballo se lo volvieron a llevar a otro lado. Algo comenzó a gotearme detrás del cuello. ya que es sabido que el alfil se mantiene durante todo el juego en el mismo color. Comencé a sentir rabia. La cúpula de cartón que tenía sobre mi cabeza se despegó en un sitio y dejaba pasar agua. Me iría a mi casa. Lo importante era no exagerar. además corre a denunciarte cuando estás cansado y quieres sentarte un poco. Deambulábamos por el tablero ocupando las posiciones más increíbles. mejor ni pensar en ello. Dios quiera que no pierdan los negros porque se convierte en un energúmeno. ¿Ves esa torre con botas? —me preguntó el caballo indicando una de las torres negras. Las ocasiones más evidentes eran desperdiciadas meticulosamente por ambas partes. En todas partes se oía ahora el susurro constante de las goteras que caían desde las más diversas alturas. Comencé a desplazarme imperceptiblemente al campo adyacente. El éxito era casi seguro. Sería una casualidad demasiado feliz. Empiezan con pausada gravedad. Tenía que reunir el valor necesario para matar por mi cuenta al alfil negro que se encontraba en la misma diagonal que yo. Entre tanto comenzó a llover. le gusta patear en loa tobillos. La idea de que esta inmovilidad podía costarme una pulmonía me hacía rabiar aún más. y sin apurarse se convierten en una lluvia torrencial. Corrí el riesgo de que aun cuando no notaran mi movimiento fuera de turno. Y nada indicaba que la partida fuera a terminar rápido. Loa más viejos empleados del ajedrez ya se habían acostumbrado a esas incomodidades. Las pausas entre las jugadas se volvieron increíblemente largas. Es un patriota. Había visto tantas posibilidades de apurar el juego que ellos ni habían tomado en cuenta. pero yo sentí que mis zapatos se estaban empapando y no sabía tomarlo con calma. de ésas que no pasan tan rápido. Las gotas eran desagradablemente frías. Era de suponer que los viejos no iban a notar nada. Por ahora me protegía mi disfraz de cartón. ¿Y si nos dejan aquí toda la noche? El caballo dijo que suele ocurrir. conservar un poco de decencia y no cambiar impertinentemente el color del campo. Al principio era una pequeña llovizna. No pudiendo soportarlo por más tiempo decidí apresurar el resultado por mi propia cuenta. —Ten cuidado con ese. El alfil negro que había llegado en estado de euforia alcohólica se encontraba ahora decididamente alicaído y se balanceaba triste a dos cuadrados de distancia. Allá en lo alto las gárgolas de los canalones iniciaron un tímido canto que fue cobrando fuerza a medida que arreciaba la lluvia. Se ve que no les va bien y el tiempo está bastante variable. dándose algunos días de plazo. Mataron algunos peones. —¿Es dueño del ajedrez o qué? —No.. Un engaño insignificante. En derredor reinaba un hastío general.. un pequeño salto de uno o dos campos no debería ofrecer mayores dificultades. al jugador de las piezas negras podría ocurrírsele matarme a mí con dicho alfil . a veces hasta llora. pero estaba muy preocupado por mis zapatos. Cuando mata. ¿Qué me queda? Esperar. pero es un apasionado del juego. Ahora había llegado el momento de dar el paso decisivo. como si los jugadores no tuvieran una idea clara de la situación.

Ella también evitaba un encuentro directo conmigo. Los blancos estaban igual. que me odiaba. Quedé al acecho hasta recobrar mi aplomo. Mis cálculos demostraron ser exactos. Los minutos pasaban sin que sucediera nada. pero por otros motivos. Obrando de la manera más conveniente para mí. —¡Pues me voy! —gritó—. pasé decididamente por el cuadrado que nos separaba y me acerqué al negro. En el tablero había ahora mucho espacio. aun si sospechaba algo. también me ayudaban la lluvia y la penumbra. En cuanto a los jugadores. Me disponía a matar a uno de los caballos negros. De los nuestros habían quedado en el campo. No cabía duda de que la torre negra estaba al tanto de mi acción. maté a la dama negra. para que no percibiera nada. Tenía la esperanza de que cuando acabara con todas las figuras negras. Luego maté dos peones negros. la pateó sin misericordia con sus suelas claveteadas en los pobres zapatos de ella. amigo —le dije—. aparte de mí mismo y del rey. Yo sabia. No podía permitirme dejarle tanta ventaja y. Cuidaba únicamente de mantenerme alejado de la torre negra de los zapatones. —Estás muerto. del interior del disfraz salió un sordo carraspeo. sin guardar siquiera las apariencias. Exactamente lo mismo que yo. Mis esfuerzos eran así vanos. por supuesto si se percataba de que estábamos en la misma línea. La torre negra se mostraba cada vez más insolente. No ocultó su alegría. pero podía estar seguro de que ella también se daba cuenta de que yo estaba enterado de qué hacía ella. además. La victoria de los blancos. sin demora. Se balanceó un poco. a la que de este modo contribuía. era de suponer que sufrían temporales pérdidas de lucidez. Ella misma tenía la conciencia un poco sucia. también trampeaba. Pero no había más remedio que esperar pues no quería moverme con demasiada frecuencia por el tablero. No dijeron nada. Lo había elegido como primera víctima considerando que aún no le habría pasado la borrachera y que sería el que menos se daría cuenta de lo que ocurre en el tablero. la de los zapatos gruesos. Lo único que quería era apurar el final de la partida. Poco a poco me fui envalentonando y comencé a matar todo lo que se pusiera en mi camino. sólo mi amigo el caballo y unos pocos peones. era el único patriota en el tablero. haciendo pausas cada vez menores. el cretino más sublime sabría darle jaque mate al rey solitario.27 negro. La indiferencia y el aburrimiento eran Un grandes que a nadie se le ocurrió pensar si les tocaba moverse a los blancos o a los negros. Ahora comprendí por qué no me había denunciado. cuando caí en la cuenta de que algo andaba mal. uno detrás de otro. ¿Acaso no me merezco una cerveza? —agregó en tono agresivo y escapó. He aquí que a pesar de mis esfuerzos la relación cuantitativa entre ambas partes seguía siendo la misma. pero habían desaparecido tantas piezas blancas como negras. Conté hasta cien y jugándome el todo por el todo. también les prestaba un buen servicio a mis compañeros. Puedes ir a casa. ¿No sería que el jugador de las negras se había despertado con un inesperado espíritu de empresa? Comencé a mirar atentamente lo que ocurría y descubrí que la torre negra. . salieron corriendo del tablero con evidente alivio. Yo ocupé su sitio como si no hubiera pasado nada. no me interesaba en lo más mínimo. Llegué a ver cómo se acercó de un salto a nuestra dama y con premeditada brutalidad. El equilibrio entre las partes siguió inalterado y el final de la partida no se había acercado en absoluto.

Los jugadores hicieron aún algunas jugadas imbéciles. jaqueándose mutuamente los reyes. lo que no podía dar ningún resultado. Comprendo que eres patriota y quieres ganar pero. así que golpeé su disfraz. No quiero perder el empleo. —¿Ah. Ya observaba atentamente a la torre. Mejor vayamos a casa. Durante un tiempo nos observamos sin movernos. ya voy. fui empujando delicadamente al rey hacia el borde del tablero. abuelo! ¿No has oído? —Ah. —¡Jaque. de lo que había hablado el caballo. se había dormido a pesar de la lluvia. Mi disfraz se había ablandado y los pies me chapoteaban dentro de mis zapatos. como tú mismo ves. los liquidamos rápidamente y casi sin disimulo. Luego le llegó el tumo a los peones. sí. —He dicho jaque —respondió sombríamente. A ti no te pasaría nada porque igual has venido por un solo día. No pude despedirme de él porque ya corría a matar al caballo negro. Nos escondimos jadeantes detrás de una columna. Bostezó. Cuando llegamos al borde del tablero le di un empujón al viejo y comencé a correr con él hacia el balcón. pero si me llegan a descubrir me echan. . Sobre el tablero habían quedado los dos reyes. ya voy. amigo —le dije— no nos engañemos más. esta partida queda en tablas. Le ordené al rey que estuviera callado y escuché atentamente. Llovía a cántaros. y los reyes comenzaron a desteñirse. decidido a darle una buena patada antes de que me la diera ella a mí. Mi rey no se movió. Estaba tan oscuro que la enfurecida torre no se dio cuenta de nada. Era el único que sabía lo que pasaba. —Oye. qué pasa? —preguntó el viejo despertándose. empapadas. y que los jugadores nos habían dejado ahí con la ilusión de terminar la partida al día siguiente.28 —Yo no me meto —dijo el caballo— pero te aconsejo tener cuidado. En un espacio tan abierto y vacío no había cómo engañar. El silencio de la noche lluviosa era interrumpido a cada rato por un ronco "jaque". Tenía miedo de que la torre negra se enfureciera por ello y le hiciera algún daño. pateándolo según era su costumbre—. La oscuridad se estaba haciendo impenetrable y el chapoteo cada vez más fuerte. Los jugadores seguramente se han ido. dijo “hasta mañana” y se fue. —Vamos a casa —le dije en voz baja al rey negro cuando pasé junto a él. la torre negra y yo. Llegue a temer que había ocurrido lo peor. Mis intenciones debían ser bastante manifiestas porque se mantenía alejada. Las almenas de la torre estaban a punto de caerse. hasta que no resistió más y se dirigió al rey blanco con un ronco: —¡Jaque! Era tiempo de acabar con ello. Luego sobrevino una nueva pausa y no se sabía ya si los jugadores seguían ahí o se habían ido. Comprendí que no había para qué seguir discutiendo. —Caminó cansadamente al cuadrado contiguo. mientras mi desesperación iba creciendo. La torre volvió a jaquearlo de inmediato. Te ayudaría si no fuera empleado fijo. ¡Au! —gritó dolorido porque en ese mismo instante la torre negra se había acercado subrepticiamente. ¡Adiós! —me gritó yéndose del tablero. Cuidando de no acercarme mucho a ella. La refinada orquestación de gotas y chorros de las gárgolas se había perdido en el monótono murmullo que llenaba el patio. Es de noche y está lloviendo. Estábamos parados los cuatro absorbiendo agua.

Precisamente.29 Llovía a cántaros. . Mientras corría me di cuenta que se nos había acercado por la galería. Amenazados por la civilización moderna. Y es que ¿acaso hay que proteger a los elefantes? Siendo el elefante un animal prehistórico. la chinche por ejemplo. al progreso. Arrojé el disfraz lo más lejos que pude y nos largamos. si se puede saber. porque sólo se habla de los elefantes. Ahora el negro eco de la bóveda hacía llegar las triunfales cuchilladas que le asestaba al maniquí. Ya no había motivo para apurarse. Nos alejamos lentamente. Yo había llegado ya al profundo umbral de la puerta. Se trata de los elefantes. Me despojé de mi disfraz. a la vacía mortaja real de cartón empapado. volví y comencé a sacar febrilmente al viejo de su cascarón de rey. el elefante merece un trato especial y los demás no? ¿Será porque tiene un primo en el circo y un cuñado en el zoo? ¿Se lo han facilitado ellos a niveles superiores? ¿Enchufe? ¿O tal vez los judíos han metido mano en el asunto? Quién sabe si en verdad este mastodonte. hasta que es castigado merecidamente y se convierte en un fósil? Si el elefante no está a gusto en nuestra civilización. ¿Por qué otros animales. cuando se me ha ocurrido una idea mejor. Aquél tropezó con lo que buscaba y se detuvo. —Vamos. se adaptan y el elefante no? ¿Es que se considera mejor? ¿Y por qué precisamente el elefante? ¿Acaso no hay otras especies en vías de extinción? Nadie se preocupa de ellas. no es un mastodonte… ¿Los masones? Cada vez más indignado. Cuando llegué a la salida vi que el viejo. Esperaba oír el rechinar de la grava bajo las pisadas de los zapatones pero no oí nada. El disfraz cayó con ruido sobre el pavimento. pronto se extinguirán por completo si no se les protege. quitándose los zapatos para que no lo oyéramos. hijo del mamut. o sea. frente a alguien o algo que se obstina en las viejas costumbres y se resiste al cambio. agobiado por el disfraz empapado de agua. ¿Por qué. estaba a punto de protestar públicamente. el negro patio seguía cantando monótonamente. Comenzamos a correr hacia la puerta. ¿no es el símbolo del retroceso? ¿Acaso la misma palabra “mamut” no nos incita a una risa paternalista. cuando no desdeñosa. —Terminó —le dije. En la bóveda del umbral resonaba su jadeo y el chapoteo de sus zapatillas. acaban de ser aprobadas medidas en este sentido y eso es lo que me ha indignado. se había quedado atrás. Esperamos un buen rato. —¡Jaque! —rugió en la oscuridad a nuestras espaldas. que se extinga. Me di cuenta que así no íbamos a escapar. Creo que fue el miedo el que me dictó repentinamente una idea brillante. La injusticia He leído en el periódico una noticia que me ha indignado.

A ver si de esta manera sobrevivo. Dio un profundo suspiro. Los papeles de mi mesa se arremolinaron y cayeron al suelo. ya que su pecho era poderoso. y dijo. Sólo al cabo de un rato recobré la vista. aunque no le está permitido sentarse en mi presencia. porque eres pequeño. ya que tus deseos y tus ambiciones son mayores que el Universo. sinrazón y fealdad nada más surgiría de ellos. aunque no eres más que un puntito en el universo. por mucho que haga por ti. con lo que se levantó un fuerte viento. preferiblemente de nailon. Ahora su voz me llegaba desde arriba. sino también tu sirviente. desde más arriba del tejado. He puesto a tu disposición unos medios que valían más que tus objetivos. que es el principio fundamental de Universo. Tal vez no se den cuenta de que voy disfrazado y me acepten como a uno de ellos. y lo que quieres. He hecho realidad tus sueños y tus deseos. Por ti mismo no sabes nada. Y aunque se den cuenta. Va en contra del principio de la jerarquía. aunque por lo general no eran dignos ni siquiera de ti. Haces lo que quieres. —Por qué un ser superior ha de servir a un ser inferior es para mí un misterio. Si me atreviera a discutir los juicios del Ser Supremo. Con esto podría incluso conformarme. No eres más que un reflejo de mi fuego. me vienes siempre con exigencias. Un rebelde “Se sentó delante de mí. y la relación entre nosotros es la única excepción a este principio. Me arrodillé para recogerlos contento por esa interrupción. inútil e indefenso.30 Voy a hacerme un par de orejas de algún material duradero. eres un resultado mío y no tu propia causa. No tendría nada en contra. Todo lo que consigues es gracias a mí. es todo lo contrario de lo que yo te aconsejo. Y sin embargo. He procurado satisfacer tus antojos. desde más arriba de las nubes. si no fuera porque sólo me está permitido aconsejar y en cambio no puedo ordenarte ni prohibirte nada. porque él tenía razón y yo no podía objetarle nada. —Por si fuera poco. aunque sabía de antemano que aparte de la desgracia. lo cual quería decir que durante ese rato él había permanecido meditando tapándose los ojos con la mano antes de que los destapara y se hiciera de nuevo la luz. de mí ya ni hablemos. tal vez lo entiendan. y tomo a Dios por testigo de que he hecho no pocas cosas. diría que sólo gracias a una perversión suya es posible semejante aberración. Se tapó los ojos con una mano y se hizo de noche. por lo general. De modo que preferí no mirarle a la cara. Te he servido con fidelidad pese a que te supero. me pillaré alguna trompa y me iré a África a unirme a los elefantes. Me levanté porque me había quedado ciego y no podía seguir recogiendo los papeles desparramados por el suelo. . Y todo porque soy tu siervo. te comportas como si fuera yo quien no puede existir sin ti y no al revés. aunque no le está permitido hablar de sus propios asuntos: —Desde que llegaste al mundo cuido de ti. Pero tú. es decir. Se levantó y atravesó el techo con la cabeza. Nunca estás contento. puesto que éste es mi destino. no sólo tengo que ser tu consejero.

. han cambiado de nombre —observó Majer. en vez de llamarse Del Ejecutivo Central. medio litro por cabeza. que no conocía lenguas extranjeras. desapareció.. yo ya me he reído lo mío —contestó Majer—. Grouse. Champagne. estaba al otro lado de la calle mirando hacia mi ventana. Comí. Ballantines. Cogí un diario. —Siento el yugo del capitalismo oprimiéndome —dijo Majer una vez en la calle. Al menos resulta familiar. pues no es éste mi sitio. —Naturalmente. Beaujolais. —¿Qué tal Don Kozaken? —propuso Nowosadecki. Con todo. y ahora no puede soportar servir a la más baja. —Yo también —estuvo de acuerdo Nowosadecki—. Johnny Walker. Entonces una fuerza alta se rebeló contra la más alta. así que abandonamos el Arco iris Hawaiano. Tenemos que levantar el socialismo de nuevo. mi daimón. El negocio ya no es propiedad del Estado. Colossal Vodka y Capital Vodka. —¿Qué desean los señores? —preguntó un camarero. pero cuídate de compararla con aquella primera rebelión. no. —Tenemos Chivas Regal. —¿No hay vodka puro? —le interrumpió Majer. Bourgogne. lo dejé. Black Label. sino de un particular. Entramos y nos sentamos en la mesa. así que ahora póngase a servir. Bushmills. Me tumbé en el sofá para dormir un poco antes de que volviera y todo comenzara de nuevo. Además del nombre. Don Kozaken Vodka. No era la primera vez que me abandonaba para siempre mi ángel de la guarda. y me voy adonde pertenezco. Majer y yo fuimos a uno de nuestros restaurantes de siempre. Sin prisas fui a la cocina y me hice un huevo duro. Llámalo la rebelión de los ángeles. —Desde luego: Smirnoff Vodka. Revolución bis Nowosadecki. me da pena. leí la sección de anuncios breves. —¿Y vodka normal no hay? —Normal del todo. —Mira. Pero ¿de qué? —Si está bromeando. que no nos reconoció. Crystal Vodka. como nosotros tampoco a él.31 —Estoy harto de esta humillación. No me equivoqué. lo que hace un total de litro y medio. me marcho de aquí. Dicho lo cual. —Lo de siempre. Cutty Sark. Bostecé una y otra vez. se llamaba ahora Arco iris Hawaiano. —Es por la reprivatización —explicó Nowosadecki—. Bordeaux. medio litro. Ciertamente. desgraciadamente. Por fin me acerqué a la ventana. Pero resultó que Don Kozaken superaba también nuestras posibilidades económicas. No me gustaría estar en su pellejo”. . habían cambiado de personal.

porque también sería favorecerlo. Le di efusivamente las gracias al director y le prometí que no escatimaría esfuerzos para cumplir debidamente con la tarea encargada. Parecía un poco molesto.. —Sí. —Entiendo. Desdoblamiento de Hamlet en nueve personalidades. que viola la igualdad de derechos. —¡Es imposible! ¡Los nueve Hamlets en un “Hamlet”? —Así es. Se le olvida que todos deben tener las mismas oportunidades. —No. Más de nueve que puedan parecerse más o menos a Hamlet. porque entonces surge el problema de la rotación. Ya tenemos un director que se encargará de esto. en la misma. Nowosadecki se agenció la maquinaria. . La psicología del fondo. —¿Cómo que juntos. —¿Entonces. la materia prima. Como todos los actores. como buenos revolucionarios. ni el segundo. usted entiende. yo había sonado siempre con hacer ese papel. no tengo en la compañía. Hamlet Me llamó el director de la compañía y me dijo: —Lo felicito: hemos decidido darle el papel de Hamlet. Me volví loco de alegría. El director de la compañía se levantó. dio la vuelta al escritorio y me puso la mano en el hombro. —¡Ánimo! Socialmente vamos a estar muy bien. es decir. cómo? —En coro. por suerte. el sótano. Caí en la silla. y yo encontré el local. —Ya entiendo: yo y otros ocho nos turnaremos. entra el segundo. tenemos que trabajar en el subsuelo. de vanguardia. cada noche.. —Ajá. A Hamlet lo representarán usted y ocho actores más. así que. La compañía considera que al encargarle el papel de Hamlet lo estamos favoreciendo. Estaban a punto de empezar los ensayos cuando el director de la compañía me mandó llamar nuevamente.? Pero no en la misma representación. Pero encontramos una salida. sale. ni el noveno. etcétera. —Surgió una complicación. —No. Nadie tiene que ser el primero. y en lo artístico puede haber un gran éxito. Y es que destilar aguardiente casero se penaliza con severos castigos. Majer. será un experimento muy interesante. entra el tercero.32 Nos pusimos manos a la obra. —¿Quiere decir que el papel de Hamlet lo hará otro? —No. supongo. estarán todos juntos. Quiere decir que sale el primero.

me vigilarían mejor. Empezaron los ensayos. qué vida. ni siquiera cuando le pagan por ello. porque el utilero se había equivocado y sólo había preparado ocho piezas. —Nadie se preocupa por mí —dijo melancólicamente. Mientras tanto. pero no quiso dármela y los dos caímos a la tumba. nadie le prohibirá hablar más alto que los otros. —¿Qué te pasa? —pregunté—. pero. si a nadie le importa? Ay. ¿Para qué huir si nadie te persigue? ¿Para qué tener cuidado. Después se inclinó y añadió en voz baja: —Y aquí entre nos. Estuvimos un poco apretados en el camerino. Así llegamos al estreno. —¿No se han dado cuenta. pero ellos eran siete y cada uno quería tener dos calaveras. ¿Por qué sigues parado? ¡Muévete. dices? —Probablemente no. pero cuando llegó la escena en el cementerio a mí me falto la calavera de Yorick. y en el escenario nos tropezamos unos con otros. Luego. —¿De qué estás hablando? —Nadie se interesa. brincamos el muro y nos encontramos en un bosque. .. en cambio. Hubo nueve casos de contusión general. a nadie le importa. —¿Te estas lamentando? —El hombre no le da importancia a otro hombre. ¿Quién dijo que “Hamlet” era una tragedia del individuo? La soledad Limamos la reja y saltamos al patio interior. —¿Quién? ¿A quién? —Si yo les importara. —¿Por qué entonces reduces la velocidad? —Porque no nos están persiguiendo. Podrían darse cuenta. Nuestra calavera se había quedado allí: ahora tenían ocho. surgió un fuerte espíritu colectivo. por lo menos. Corrimos por el bosque.33 —Lo ha formulado excelentemente. rápido! Se sentó bajo un árbol. —Ahora empezarán. se detuvo. apenas se den cuenta de que hemos huido. —¿Te vas a mover o no? —No. Quise entonces quitarle la calavera a mi compañero de la izquierda. El primer acto transcurrió de cualquier modo. los de arriba también empezaron a golpearse.. cinco lesiones de la cara y tres casos de heridas punzantes. ¡Date prisa! Pero en vez de acelerar. ¿Te duelen las piernas? —No. Mi compañero corría cada vez más despacio.

comandante de una guarnición de provincias. Los guardaespaldas del Dictador resistieron hasta el fin.34 —¿Sabes qué? Tengo una pregunta para ti. cuando detrás de la pared resonó un fuerte golpe. Ahora no dormiré. ¿Por qué no regresas? Se levantó de un salto y gritó: —¡Oh. la cabeza levantada. me daba vergüenza tener prisa. y el segundo. ahora comienza —pensé— Igual que en aquella anécdota. Después . A marchas forzadas llegó a la capital. pero no estaba. Porque en el mío. al bosque. Tal vez tenga dos vecinos. y cercó el palacio presidencial. el cuarto ruido no llegaba y no llegaba. Lo único que me permitía resistir era la certeza de que tendría que quitarse el otro zapato en algún momento. sí. quién sabe cuánto tardara. hasta que al fin se colmó la medida. No lo esperaba. Y empezó mi tormento. Luego. no! Yo tengo mi dignidad. Me encontré con mi vecino. Y yo tras él. Un tonto ratón es mas fuerte que toda la lógica. —Eso es. se fue adelante. El vecino se quitó el zapato y lo dejó caer al suelo. Debía de haberse quedado dormido borracho y todavía dormía con un zapato. Noche en el hotel Ya iba a dormirme. Qué alivio: en seguida llegó el otro golpe. Rascaban tanto que tuve que arrojar un zapato para que dejaran de hacerlo. ¿se puso de nuevo un zapato y se lo quitó otra vez? Es poco probable. ¿Mi vecino tendría tres pies? Imposible. Desde aquel momento dejé de pensar lógicamente. pero la victoria de la revolución era inevitable. Ya iba a dormirme. No pegué el ojo en toda la noche y por la mañana bajé a desayunar completamente agotado. Al frente del descontento popular estaba un joven y ambicioso general. exactamente como lo había previsto. cuando detrás de la pared se oyó el tercer ruido. a la cabeza de los destacamentos bajo su mando. es decir. —¿En su cuarto hay ratones? —me preguntó el vecino—. Sin embargo. Yo buscaba con los ojos al otro. mientras no se quite el otro zapato. sordo. la noche pasaba. y la lógica sólo provoca insomnio. El poder Largo tiempo duró el dominio del Dictador. no voy a imponerme a nadie. ¡Me iré a mi soledad existencial! Y con su paso lento. y me privó del sueño. En cierto modo. no! ¡Eso.

En cambio. y él mismo le pegó un tiro al corresponsal. excepto el Dictador. Me esperaban merecidas vacaciones. La alegría por la caída del Dictador era total. luego decidí que esas vacaciones las pasaría en condiciones excelentes en todos los aspectos y no tenía la intención de ahorrar. . sino al pueblo y a los intereses de toda la nación. entraba a los hoteles de tercera. Al renunciar. Por desgracia. El General. Luego dio órdenes de que fusilaran a los guardias de inmediato. O no. yacían el revólver y la llave. en la silla imperial. tenía acceso. como no tardé en comprobar. estaba repleto de cajas de cartón.35 de un breve sitio. en una enorme cantidad de ejemplares Montones. salió del lugar con sus guardias. los destacamentos sublevados se lanzaron al ataque e irrumpieron en el palacio. y después. La vista más hermosa del mundo Llegué a un conocido lugar de descanso situado en las montañas. Detrás de un enorme escritorio dorado de caoba. pero sólo para oír en todos lados la misma respuesta: no hay. a orillas de un lago. Rompieron con bayonetas la primera. empezó a gobernar. estaba sentado el Dictador. avalanchas y aludes del Ratón Miguelito cayeron de las cajas de cartón y los rodearon por todos lados. se decía que allí se encontraban todo el tesoro del estado y todos los documentos importantes concernientes a la política interior y exterior. Frente a él. En seguida telegrafiaré: “Un descubrimiento sensacional en el palacio del Presidente”. proclamado por unanimidad Presidente de la República. al azar. Mientras daban los golpes de gracia a los últimos pretorianos. desde el suelo hasta el techo. primero al lujo y después incluso a la comodidad. Pero todas contenían lo mismo: el pequeño Ratón Miguelito de plástico de pacotilla. Nadie. hasta la última. todos los cuartos en los hoteles de primera estaban ocupados y. que fuera de eso estaba completamente vacío. una tras otra. —¡Es una revelación! —gritó el corresponsal extranjero—. las siguientes. tengo un título mejor: “¡El secreto del poder revelado!” —Me parece que no lo hará —dijo el General. renacida bajo su culto mecenazgo. con la frente sobre la tabla. cerró la puerta exterior y guardó la llave en el bolsillo. La libre prensa. El bunker no tenía ningún otro mueble. ahora iban a servir no a una dictadura egoísta. La garantía del éxito eran las enormes riquezas y los documentos de extraordinaria importancia encontrados en el palacio presidencial. anunciaba el florecimiento del estado renovado. Después tomó la llave de la mesa. cada vez más impacientes. Era un bunker subterráneo en el centro mismo del palacio. La puerta blindada estaba entreabierta. Además. hasta las rodillas. sobre el escritorio. rodeado de leyenda. excepto el escritorio y la silla. también en los hoteles de segunda. antes de que pudieran decirle nada a nadie. la llegada de la era del bienestar y de la creciente importancia de la nación en la escena internacional. unos oficiales y un corresponsal de prensa extranjera se dirigieron al gabinete privado del Dictador. el General. el más secreto de los lugares secretos.

—¡Excelente! ¿Por qué no me lo dijo antes? —Porque este cuarto tiene una vista extraordinariamente hermosa. Y por cierto que me extraña: ¿qué puede haber más hermoso que usted? Tenía razón. Un espejo grande. —Está bien. fui de inmediato a la ventana y abrí la cortina. no hay. —¿Qué quiere decir: en esencia? —Quiere decir que no hay cuartos ordinarios. además. —¡Y lo voy a demandar! —Y perderá el proceso. Sin prestar atención al interior miserable. al que yo no había prestado atención. Y si usted tiene otra opinión. Lo seguí hasta el cuarto. . Apareció un patio obscuro. El recepcionista estudió largo tiempo su libro y dijo: —En esencia. me quedo —dije. pero que en este momento era el único que me quedaba. —Se paga por adelantado. —¡Tanto mejor! —La vista es tan extraordinariamente hermosa que el cuarto cuesta mucho. es su problema. —¡Exijo que me devuelva mi dinero! —Usted es el primero que se queja. Pero. Corrí a la recepción. —¿A dónde miró usted? —¡Cómo que a dónde! ¡Por la ventana! —Permítame acompañarlo. no sólo del lado del patio. sin vacilar. acepté. Porque yo atestiguaré que su vista es la más hermosa del mundo y nadie me probará que pienso de otro modo. esa basura. Se apartó. —¡Quiero hablar ahora mismo con el dueño! —Yo soy el dueño. tampoco dejaba de ser normal. Recogí la llave y sólo al final del corredor encontré el número. No me extrañó. Que nadie me acompañara a mi cuarto ni me ayudara a cargar mi maleta. Naturalmente. Tenemos sólo un cuarto con una vista hermosa. —¿Cuánto? Dijo un precio realmente alto.36 Finalmente entré a un hotel que hasta entonces había ex—luido porque me parecía poco alentador. se detuvo frente al espejo. y en el espejo quedó solamente mi reflejo. porque no esperaba nada mejor. —¿Esa era la hermosa vista? No sólo el cuarto está en la planta baja. —¿No es una vista hermosa? —preguntó. una pared enfrente de la ventana y unos cubos para la basura. en lugar de acercarse a la ventana. en especial tratándose de un hotel de cuarta. en el que los dos nos reflejábamos de pies a cabeza. ya que los hoteles de baja categoría que tienen clientes de baja categoría ponen a veces esta condición.

ya que seguro que conocía la Biblia.37 Exorcismos Al término del comunismo impío nuestra parroquia recuperó su propiedad. saltó por la ventana al jardín y se escondió entre la maleza. —Vale —contestó el obispo—. Boleslaw (1892-1956). Después de Dzierzynski sólo salió de los rincones basura de menor categoría. 2 Bierut. Gottwald. Dzierzynski1. bajemos al sótano. pues no sabía que no se puede usar más que hisopos. La gente se abalanzó hacia la puerta. temblaron los muros y comenzó a caer el revoque del techo. debe reconocerse que fuerza no le faltaba. huyó a través de la chimenea y del tejado hacia el bosque. lo que no puede descartarse. Por orden de Lenin creó y dirigió la policía política. Comunista checoslovaco. de dos pisos. . el Partido se la quitó a la parroquia e instaló en ella la sede de su Comité. Es símbolo del terror comunista. lo cual alarmó al seños obispo. 1 Dzierzynski. Pero primero era necesario rociarla con agua bendita para purificarla de los miasmas comunistas. Pero no aparecía ningún fantasma mayor. construida años atrás con donativos de los feligreses. Fue presidente del país y del partido comunista a partir de 1948. como Bierut o Gottwald2. Tras él. —En algún rincón tienen que estar. Tanto si fue una cosa como la otra. —Me rindo —dijo. ¿Y dónde está mister Marx? Pero antes de que Engels tuviera tiempo de responder. al parecer un católico de poca monta. pero había tal cantidad que empezó a faltar agua bendita y ya nos veíamos enviando un carro con un barril a la parroquia vecina. y se habían organizado en ella distintas juergas parroquiales. que se ocultaba en la estufa. Comunista polaco miembro del equipo que se hizo con el poder en Polonia después de la Segunda Guerra Mundial. Ahora la casa iba a convertirse de nuevo en la Casa Parroquial. y un momento más tarde el edificio se hundió. Comunista soviético de origen polaco. algo dio un chillido bajo el suelo y el materialismo dialéctico salió corriendo de un agujero. Ya con las primeras gotas. de ninguna manera mangueras. Fue presidente del país y del partido comunista. Ahora hay quien dice que Marx también quería rendirse. tomando ejemplo del bíblico Sansón. pero que al salir del sótano tropezó si querer con el marco de la puerta. Pero después. Feliks (1877-1926). El encargado de rociar fue el señor obispo en persona. aunque no faltaban en el parque de bomberos y aunque con su ayuda la cosa hubiera sido mucho más rápida. Era una casa de obra. —¡Mojadle con el cubo! —gritó alguien de la multitud. Responsable del terror estalinista en Polonia. que se desplazó expresamente para la ceremonia. En 1948 dirigió el golpe que instauró el poder comunista en Checoslovaquia. Entonces se dejó oír un grito: —¡No rociéis! ¡Ya salgo! Y en la puerta apareció Engels con un pañuelo blanco atado a un palo. Otros sostienen que sacudió los fundamentos expresamente. Klement (1896-1953). Tenía una sala de reuniones y numerosas estancias.

—El Gallo miró al Zorro y el Zorro al Gallo.38 La mosca Me estaba molestando una mosca. —Imposible —dijo el Zorro. Alguien debe quedarse para constatarlo—salió en apoyo del Zorro el Gallo. —Entonces me marcho yo y os quedáis vosotros. hemos vivido juntos muchas aventuras. ni la tercera la segunda y la pri­mera. ¿quién quedará para constatar que no estamos aquí? —Eso es. Y por tanto sólo nos queda separarnos. No contestó. —Ya lo he dicho: estamos hartos unos de otros. ¿Tú te quedas aquí como si nada. ¿Para qué ocultarlo? Yo ya no os puedo ver. pero ella volvía. temiendo conocer ya la respuesta. El triángulo —Separémonos —dije—. —Conque no. Y además. la segunda la tercera. Yo la espantaba. Lo importante es que todos estamos hartos de nuestra compañía. Ni a él tampoco —añadió indicando al Gallo. —¿Para seguir viendo ese morro zorruno? —¿Para seguir viendo ese estúpido pico? . Pero soy yo quien no puede verte a ti. —¿A qué? —pregunté. —Y yo ni a él ni a ti—dijo el Gallo. Llevamos juntos mucho tiempo. ¿quién se marchará primero? —Nadie se marchará primero. esperaré a que… Se apartó un poco y se posó sobre un perro muerto. Nos marcharemos todos al mismo tiempo. Y yo no insistí. no —se opuso el Gallo—. Ya está bien de esta historia. pero la cosa dura ya demasiado y estamos hartos unos de otros. . —¿Por qué? —Porque si todos nos marchamos al mismo tiempo. —Ah. ¿eh? Vale. —Entonces me quedo yo.Eso es —corroboró el Gallo—. así que la volvía a espantar. Pero ¿quién debe separarse de quién? . mientras que yo tengo que marcharme? Ni hablar. —Tampoco sería justo para mí —observó el Zorro. —Perdona —observó el Zorro—.Bien —admitió el Zorro—. Así que la primera afirmación no excluye la segunda.

A pesar de todo. Al fin y al cabo. Realidad realista Un día que estaba leyendo el periódico con el perro tumbado a mis pies. Entonces. aquello no probaba aún nada en absoluto. así que vendí el perro y me compré una mona. si resulta que yo no soy ella ni ella. es la única solución —dijo el Gallo tras un momento de silencio. —Hoy ya no recibo. mi perro no se hubiese subido a un árbol. pero no acierto a saber por qué razón. Lo llevé al veterinario. ¿Podrían ustedes aclarármelo? —En calidad de anticipo —le aclaré. yo. —Es posible. bajó y se acercó a unos perros. sin embargo. Las cuitas del joven Werther El director de la filarmónica nos recibió con amabilidad. Al día siguiente. pero no reaccionaba. —Sí. ¿Fingió entonces no oír? Es absurdo. Cuando se dio cuenta de que lo observaba. trepó sólo un poco y la hostilidad de los perros podía deberse a otras causas. estoy muy ocupado. ¿Sería posible que no lo hubiese oído? No. ¿Se pensaría que me había vuelto loco? Quizá la realidad no sea tan unívoca como nos parece. al parecer no lo había oído. —dijo el Zorro—. Estos. ¿quién se marchará a otro sitio? —pregunté. Estaba sentada en mi butaca leyendo Phänomenologie des Geistes de Hegel. sonó muy cerca el maullido de un gato. La encontré después de una larga búsqueda. ¿por qué se sonrojó? Habría olvidado este incidente si unos días más tarde. —Nos debe cincuenta mil. lo trataron con hostilidad. —¿Cuándo? —No sé. ya que no tengo gato en casa. vuelva otro día. Aunque aquí estaremos los tres juntos.39 —Entonces quedémonos todos juntos. quiero saber si es un perro o un gato. Miré al perro. Eso. Yo con este tipo de cosas no quiero problemas. por favor. —Sí. —¿En qué puedo servirles? —preguntó. nos consolará saber que no lo estamos en otro sitio. durante un paseo. Me extrañó. —Pero entonces. . Esperaré a que acabe de leer el libro y después lo discutiremos. —No te preocupes. por qué iba a fingir. es la única posibilidad —corroboró el Zorro después de reflexionar un poco. —Examínelo. la mona desapareció.

—Indudablemente. Homo Sapiens. el jueves y el viernes. —¿A tocar? —Sí. ¿puedo sugerirles algo? Primero aprendan a tocar. Un día de estos la pondremos en la filarmónica. por lo que consideró que el sábado también le correspondía como día de descanso.» No hubo respuesta. Salimos de allí perjudicados socialmente. —Sí. ¿Acaso hemos firmado un contrato por correo? —Aún no. —¿Quiere decir que aún no saben? —Aún o ya. el muy facha. El octavo día Dios trabajó seis días y descansó el séptimo.. tal vez también cuele el viernes». por supuesto. Dejamos de pensar en el arte y nos dedicamos a construir una bomba. ¿a cuenta de qué? —De nuestra actuación en la filarmónica.40 —Tal vez. el miércoles. La torpeza de ese individuo comenzaba a enervarme. porque me falla la memoria. —Seguramente un viejo.. —¿Y más o menos con qué repertorio? —Eso ya lo veremos cuando aprendamos a tocar. . pero podemos firmarlo ahora mismo. ¿No ve que somos jóvenes? —¡Oh!. después toquen un poco y después nos vemos. y dirigí a Dios una solicitud con el siguiente contenido: «A causa del cansancio que siento después del lunes. Pero anticipo. ¿qué más da? El futuro de todas formas nos pertenece. pero no me acuerdo cual de nosotros. El futuro sin duda les pertenece. La lucha por la justicia es lo primero. —¿Quién es? —preguntó. Y no nos dio el anticipo. ruego tenga a bien otorgarme también el viernes como día libre de trabajo. desde luego. «Si ha salido bien con el sábado. por lo que consideré que también el viernes me había sido otorgado. el martes. pensé. En el muro había un cartel que anunciaba la actuación de un tal Mozart. El hombre no es Dios. se cansa antes. Sin embargo. sobre todo antes del mediodía. eso ya tiene cierto fundamento. Sin embargo. es la primera vez que nos vemos. es una práctica habitual. si no me falla la memoria.. Esta decisión no encontró una expresa objeción por parte de la Instancia Suprema. Pero quisiera conocer a grandes rasgos su propuesta. ¿Ustedes forman un conjunto musical? —De momento no. a tocar instrumentos musicales. pero lo formaremos.

yo no podía tener más de siete días libres a la semana. Así que escribí. así que con el lunes fue muy fácil. pero ese miércoles. Nada cansa más que el trabajo el último día de la semana laboral. Noche en vela En cierta ocasión emprendí un viaje.» Ahora mi semana laboral acaba el miércoles por la tarde.. 1844-1900) y Dios no existía. a mitad del trayecto me apeé en una estación para realizar un trasbordo a otro tren. 1913-1960).» En cuanto al martes.. Albert Camus. lo cual me afirmó definitivamente en mi convicción de que Nietzsche tenía razón (Friedrich Nietzsche. El martes atenta contra mi dignidad.» Ahora tenía siete días de la semana libres y me sentía orgulloso de mi rebeldía (L´homme révolté. Prometeo. . El silencio de Dios me dio valor. ¿quién era el culpable de que la semana sólo tuviera siete días y de que yo no pudiera tener más de siete días libres a la semana? Cogí un palo y me puse al acecho en la escalera. alguien tiene que ser el responsable de la injusticia que se me ha hecho. Así que telegrafié a Dios: «Crear inmediatamente un octavo día. Pero al cabo de un tiempo me di cuenta de que la semana sólo tenía siete días y. Sí. 1868-1936). «Exijo la supresión del miércoles como día laborable. Pero en ese caso. A fin de cuentas.41 Sin embargo. Anochecía. 1623-1662). Como no había conexión directa con mi destino. Estoy en total desacuerdo y acabo el lunes. le arreo. esta vez con más atrevimiento: «“El hombre es una caña pensante” (Blaise Pascal. por lo tanto.» No contestó. El otro tren no había de llegar hasta la mañana siguiente. Yo pienso que tampoco debo trabajar los jueves. Semejante limitación de mi libertad me pareció inadmisible. Bastó con un telegrama: «El lunes también queda excluido. entre el miércoles y el resto de la semana quedaba el horrible jueves. Cuando pase un vecino. me rebelé ya abiertamente: «“Llamarse hombre llena de orgullo” (Maxim Gorki. Abandoné la estación y me dirigí al pueblo para buscar un lugar donde pasar la noche.» No hubo respuesta.

"¿Un enorme perro negro?" Eché una ojeada debajo de la cama. alumbrando el interior con la lámpara. Me quité la chaqueta y la colgué en el respaldo de la silla. "¿El rítmico percutir de una tibia contra el cristal de la ventana?" Me sequé la cara con la toalla. "Pero. Ví un ratón común. y bueno por idéntico motivo. No se veía nada. —Yo ya le he prevenido —advirtió el propietario. una noche sin techo necesariamente tenía que ser una noche en vela. calaveras?" Me lavé la cara. Un fantasma grotesco no es nada más que un fantasma grotesco. me acerqué al armario. había un armario de gran tamaño. Pero sepa que aquí hay aparecidos. ni en ninguna otra parte. —Como quiera —dijo el propietario—. Finalmente. Me asustaba más una noche sin techo que una noche en vela.42 No encontré plaza en el hotel. entonces es peor que si se me hubiera aparecido una fantasma. Cerré el armario de golpe y me senté en una silla. "¿O quizás una cabeza rodando por el suelo?" Me quité los zapatos. "¿Un ahorcado dentro del armario?" Me levanté y abrí el armario. En general podía ser bueno y malo al mismo tiempo. me dieron unas señas donde me aseguraron que me acogerían. Me incorporé y encendí la luz. "¿O acaso el ectoplasma?" Me desnudé y me acosté. en tal caso. débil pero claro. "¿Realmente no da miedo? "Si lo que sea se ha presentado bajo la forma de ratón. Por lo visto. entre otros muebles. fantasmas. Por otra parte. Cuando me quedé solo. —¿Qué clase de aparecidos? —Aparecidos en general. oí un ruidillo. Alguien roía algo en el interior del armario. el dueño de la casa se había burlado de mí. "A no ser que lo que sea haya venido bajo la forma de ratón. Dejé entornada la puerta del armario y me volví a acostar. Se trataba de una casa amplia y baja. Me avine a las condiciones. Finalmente. Era bastante más de media noche. y me condujo a un cuarto donde. Estaba vacío. La hora crítica había pasado. lo que sea no da miedo. Pero ¿qué es un ratón común si no es un ratón común? . "¿Esqueletos. lo que sea no se ha tomado la molestia de venir a asustarme. Lo único fosforescente eran las manecillas del reloj. "¿Qué es lo que me espera?" Vertí agua de la jarra en el aguamanil. un vampiro o un esqueleto. Con la lámpara en la mano y de puntillas. Me asomé a la puerta entornada. Me puse a considerar en qué consistirían los aparecidos. con jardín. No logré conciliar el sueño. eché un vistazo por la ventana. Malo porque era como no decir nada. "Así pues. si el ratón tiene que significar algo.

si es él. . Me senté a la mesa y las extendí ante mí. "Conque. Luego. abrí la ventana y arrojé el zapato al jardín. pero ¿y si. ¿cómo lo averiguo?" Con cautela. Agarré el periódico y fingí leer. A oscuras pero seguía. Las levanté. "¿Y si no era el ratón. Pasé el resto de la noche en la estación. Me propuse sorprenderlo... "A no ser que tras él no se esconda nada.." Los pelos volvieron a su lugar. Desde entonces tengo miedo de mis manos. abandoné la casa. Aún así. ¿Qué se puede deducir de dos semillas de amapola? Cerré de un portazo. o se trata de algo mucho más terrible que un aparecido. ni el zapato. de color gris.. Quizá por ese motivo llegué a la conclusión de que mis manos eran unas manos.43 "¿Qué se esconde tras él?" Se me pusieron los pelos de punta. "Quizá no. Respiré aliviado. Y eso precisamente era lo que levantaba mis sospechas. no conseguía conciliar el sueño. sino mis manos. pero él hacía como si nada y seguía siendo un zapato. Apagué la luz y me acosté. Aquello no probaba nada. Él seguía ahí. o no hay nada que temer. Pero entonces vi el zapato que tenía en la mano. Las mangas del pijama eran demasiado cortas. "¿Significaba algo. Cerré la ventana y me acerqué al aguamanil para lavarme las manos..?" Me levanté. de sopetón. El corazón me latía con fuerza. De pronto me incorporé de un salto y me senté en la cama. volví la cabeza. "Sin embargo. Nunca antes había reparado en él. o no significaba nada?" Resultaba difícil adivinarlo. volví a echar un vistazo al interior del armario. Era un zapato como otro cualquiera. Me sentí bañado en sudor frío. Era "demasiado zapato". Repetí el experimento varias veces con idéntico resultado. Puse el zapato en el suelo y me lo quedé mirando. el zapato. me miraba con unos ojillos semejantes a dos semillas de amapola. Estaba en un rincón. "Y si no era el ratón.?" Agarré un zapato y lo maté.. di la luz." Sin esperar a la mañana.

un tubo. Parece fuera de lugar. otros aquello. Aún hoy en día no se sabe para qué servía esa teoría. telescopios y microscopios. No porque deban surgir. algo que no sólo hacía que un tubo fuera un tubo. un criterio lo bastante evidente como para que cualquier tubo. que más bien hace todo lo que se puede hacer y no sólo aquello que podría servir para algo. llamarse tubo se convirtió en algo que llenaba de orgullo. algunos muy complicados. en pocas palabras. pudiera entenderlo al instante. llegó a la conclusión de que la esencia del tubo es el agujero. y es difícil cuestionarla desde el punto de vista de la finalidad y la utilidad. es decir. un ideal del tubo al que todos los tubos pudieran referirse. Por esta razón hubo mucha alegría entre los tubos. un tubo ideal. Pues bien. Ese algo era el agujero. determinar la esencia del tubo. a partir de ahora esta desagradable inconsciencia se había acabado de una vez por todas. el tubo dejaba de ser sólo tubo. Desde entonces sabía que había en él algo más que forma. puesto que el tubo sabía que no era sólo un tubo hecho de un material u otro que hacía de conductor de esto o aquello. Ahora cada tubo ya sabía que había en él un concepto superior. la corteza terrestre. hasta que empezaron los problemas. Hasta que un día un tubo creó la teoría de los tubos. Sin embargo. (Así que aconsejo más bien la versión francesa. algo inasible y sin embargo esencial. . es decir. Hasta entonces. rechazar todo aquello que hay de casual en cada tubo y dejar. aquí o allí había algún tubo avanzado que sabía que era un tubo. cánulas de laboratorio. por su parte.44 Una historia breve. cada uno a su manera. qué era: esto es. La creación en el campo intelectual parece imitar a la naturaleza. la mayoría de los tubos habían vivido inconscientes de su condición de tubo. sólo aquello sin lo cual un tubo deja de ser un tubo. hacía mucho que abundaba en ríos subterráneos y conductos por los que corría la lava volcánica. al fin. aquel tubo decidió poner orden en la inmensa diversidad de tubos. Así que había tubos que conducían unos esto. Es más. aunque este ¿ para qué ?. peso y tamaño. común a todos los tubos. al tomar conciencia de ser tubo. Decidió descubrir ese algo que hacía que un tubo fuera un tubo y no un no-tubo Por supuesto. más que por la necesidad. El descubrimiento tuvo una enorme importancia y significó una revolución en el mundo de los tubos. referirse significa reducir. asimilar y comprender por ello. pero entera Los tubos han existido siempre. como el bambú. por la posibilidad. no material. Por supuesto. Después la civilización creó sus propios tubos. faltaba el ideal universal de tubo. y que traducido a nuestro idioma suena algo menos fino: la toma de conciencia de sí mismo. los vasos sanguíneos o los intestinos.) Y es que hasta entonces no todos los tubos sabían que eran tubos. Conductos de agua y de desagües. sino que también lo liberaba de su aislamiento. Tras muchos años de intenso trabajo. permitía cambiar cualquier tubo por otro tubo y unificaba a todos los tubos en una identidad común. algo que. al principio sólo los naturales. hasta el más simple. sino porque pueden hacerlo. ya que las teorías surgen. imitando a la naturaleza. tubos de distinta especie. Desde entonces. De modo que surgió la teoría del tubo. Sobre todo permitió a los tubos lo que en el idioma de los tubos franceses se llama prendre la conscience de soi meme.

siguiendo la voz de la verdad. Así que apareció una jerarquía à rebours. parecerse más al agujero en sí mismo. soy de cloaca’. un agujero pero gordo. a su vez. Puesto que resultó. Cuanto más corto era un tubo. según la cual si el agujero es un ideal. que en el fondo. un telescopio no se diferenciaba en nada de una manguera y una manguera de una estilográfica. y surgía la cuestión de si aún se los podía considerar tubos. no tanto a la cuestión en el grosor del agujero. ¿cómo de gordo? Esa era la clave de la cuestión. Porque si el agujero como tal significaba el ideal. un dogma ya irrebatible a partir de entonces--. es decir. no se sabía dónde tenía semejante tubo la entrada y la salida. agazapado en un rincón. Al mismo tiempo continuaron las discusiones. en lo esencial. o bien sólo una entrada y una salida. se empezó a iluminar las casas y las calles con tripa de cordero. y sin embargo era como si ya no lo fueran. estética. también jerarquía. habiéndose puesto a trabajar. porque al fin y al cabo esos tubos más cortos eran los que más se parecían al agujero an sich. más allá de cualquier duda. mucho menos. Empezaron a aparecer unos tubos tan cortos que se parecían más a un anillo que a un tubo. entonces incluso entre los tubos de cloaca había unas diferencias inquietantes. Ahora bien. de ir a la zaga de los acontecimientos. instrumento muy especializado) que. una estilográfica de una tripa de cordero y‚ ésta. a llenar las mangueras de tinta. a una conclusión tan irrefutable como la tesis según la cual el agujero es la esencia de los tubos. como a la cuestión del acierto en el grosor de este agujero. (Como podemos observar. incluido también en el dogma. Puesto que el agujero. Este segundo descubrimiento fue tan colosal como el primero. Y como la teoría sin la práctica no es nada. por ejemplo. de un fluorescente. En ambos casos. es decir. entonces todos los tubos son iguales y ningún tubo es mejor que otro tubo en relación con el agujero. más próximo estaba al ideal. Un tubo demasiado corto se aproximaba peligrosamente a un ‘anillo negativo’.) Así pues. siempre el mismo e idéntico —demostró otro tubo memorable—. y a menudo se podía ver. o bien la salida y la entrada. ¿de qué‚ largo debe ser un tubo? . fueron precisamente ellos los que empezaron a conquistar la supremacía moral. es lo que constituye la esencia del tubo. Los tubos más complicados empezaron a avergonzarse de su complicación. un tubo de Wittgenstein y Dropps (un aparato para la investigación científica en el campo de la física nuclear. Cuantos menos añadidos y complicaciones haya alrededor del agujero. se justificaba avergonzado: ‘No soy de Wittgenstein y Dropps. pues el intelecto. al infinito. Sin embargo. Era una cuestión ideológicamente ambigua. el centro de atención pasó del agujero-por lo demás. el tubo que esté más cerca de este ideal es el mejor. es decir. Tras numerosos debates se estableció que un tubo es un agujero más una entrada y una salida. pero a la inversa. Y como los que más se aproximaban a este ideal eran los tubos de cloaca. Es decir. de esta manera. ontológica y en general en todos los sentidos. la aproximación al ideal entendido demasiado al pie de la letra empezó a suponer un peligro. Y todo a causa de una argumentación irrefutable. ya no tenía ninguna intención de limitarse y. por lo que precisamente ellos debían ser más tubos que los demás. Algunos tubos simplemente se cortaban para. tanto más noble es el tubo. un tubo demasiado largo. Paradoja que era preciso superar. Lo llevaron a la etapa siguiente. y los telescopios (habiéndoles sacado las lentes) se instalaron en las pilas en calidad de tubos de desagüe.45 Resultó que otros tubos continuaron el trabajo iniciado por aquel tubo descubridor del agujero y llevaron el razonamiento más allá del punto en que aquel tubo lo había dejado. ética.

ningún tubo podía ser ni más largo ni más corto que ese promedio. A partir de entonces. e incluso se había llegado a olvidar que los tubos sirvieran para algo. la suma se dividió por la cantidad de tubos y así se llegó a un promedio. el tubo individual no tenía ningún sentido. y con toda razón. No eran demasiado largos.46 Respuesta: un tubo no tiene que ser ni demasiado largo ni demasiado corto. Entonces se midió el largo de cada tubo por separado. La existencia de los tubos separados era un anacronismo. . debe tener su justa medida. Todo estaba claro con respecto a los tubos más largos que el promedio. De modo que los días de este ente estaban ya. Éstos se podían cortar. Pero ¿qué‚ hacer con los tubos que eran más cortos que el promedio? Ahora aquellos tubos que antaño se habían cortado para acercarse al ideal se encontraban en una situación incómoda. sino mediano. pero sí demasiado cortos. Todos los tubos se acoplaron por sus extremos. contados. Puesto que desde hacía mucho tiempo ya no tenía importancia para qué servía cada tubo. un obstáculo en el inevitable y lógico desarrollo del tubo. La solución final estaba a la vuelta de la esquina. se sumaron los resultados. se soldaron y nació un único y gran tubo cósmico.

retratando muchas veces con ironía la supuesta diferencia entre los mundos comunista y capitalista. 2003)  El árbol (Acantilado. la alienación y el abuso de poder de los sistemas totalitarios. ya que para conseguir el efecto deseado se vale de la distorsión de la realidad. Empezó su carrera como periodista.Policja (Policía) 1964 . El elefante. Como dibujante de cómics. sin adherirse a ninguno de ambos bandos. pero al final de los Años 50 comenzó a escribir obras de teatro.Portret (Retrato) 1993 . En 2003 fue distinguido Caballero de la Legión de Honor por el gobierno de Francia por su trayectoria como escritor. La Mosca o El árbol. se sigue representando en toda Europa.Miłość na Krymie (Amor en Crimea) Obra en español  Juego de azar (Acantilado. Su primera obra larga.Słoń (El elefante) 1958 .Tango 1974 . Mrozek también es autor de relatos breves. La primera de ellas. 2005)  Huida hacia el sur (Acantilado. generalmente de tipo satírico y humorístico. la parodia de situaciones políticas e históricas y el humor. Policja la escribió en 1958. 2001)  La vida difícil (Acantilado.Francia y México. 2004)  La mosca (Acantilado. Tango (1964). La obra de Mrozek se puede clasificar dentro del teatro del absurdo. 2003)  El pequeño verano (Acantilado. 2002)  Dos cartas (Acantilado. alcanzaría también gran popularidad. Además de dramaturgo. Obra       1957 . y todavía la más célebre. En ellas parodia la vida cotidiana de los polacos. reunidos en volúmenes como.47 Slawomir Mrozek / biografía (nacido el 30 de junio de 1930 in Borzecin) es un escritor y dramaturgo polaco que explora en sus obras el comportamiento humano. hasta que en 1997 volvió a su patria.Emigranci (Los Emigrantes) 1987 . 2008) Tomado de Wikipedia . Entre 1963 y 1996 debió vivir fuera de Polonia en Italia.

Dublineses / James Joyce 9. Los chinos y otros cuentos / Alfonso Hernández Catá 29. Over / Ramón Marrero Aristy 21. Una cuestión de suerte y otros cuentos / Vladimir Nabokov 15. capitán de altura / Jorge Amado 26. La mosca y otros cuentos / Slawomir Mrozek . Caballería Roja / Isaak Babel 11. Antología del cuento chino / varios autores 4. Corazón de perro / Mijaíl Bulgákov 3. Huasipungo / Jorge Icaza 25. El libro de la imaginación / Edmundo Valadés 31. Las aventuras del Barón Münchhausen / Rudolf Erich Raspe 24. Seis cuentos para leer en yola / Aquiles Julián 28. Adán. Cuatro relatos / Joseph Roth 32. El libro de cristal de los Cohén / Aquiles Julián 33. el supremio / Augusto Roa Bastos 17. El hombre que amaba al prójimo y otros cuentos / Virginia Woolf 5. El tacto y la sierpe y otros textos / Reynaldo Disla 14. Yo. La casa de las bellas durmientes / Yasunari Kawabata 7. La agonía del Rasu-Ñiti y otros cuentos / José María Arguedas 10.48 BIBLIOTECA DIGITAL DE AQUILES JULIÁN 1. El caballo que bebía cerveza / Joao Guimaraes Rosa 35. La noche de Ramón Yendía y otros cuentos / Lino Novás Calvo 20. Cuentistas dominicanos 1 / Aquiles Julián 34. Un horrible bloqueo de la memoria y otros relatos / Alberto Moravia 13. Eva y los moluscos / Efraím Castillo 37. El siglo de las luces / Alejo Carpentier 18. El espejo de Lida Sal / Miguel Ángel Asturias 27. Tres relatos / José Bianco 36. La infancia de Zhennia Liubers y otros relatos / Boris Pasternak 2. Todo es engaño y otros cuentos / Sherwood Anderson 23. La mancha indeleble y otros cuentos / Juan Bosch 30. Voluntad de vivir y otros relatos / Thomas Mann 8. Crónica de la ciudad de piedra / Ismail Kadaré 6. Las últimas miradas y otros cuentos / Enrique Anderson Imbert 16. Vasco Moscoso de Aragón. Los siete mensajeros y otros relatos / Dino Buzzati 12. El principito / Antoine de Saint-Exupéry 19. Una visión del mundo y otros cuentos / John Cheever 22.

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