José Lázaro y Galdiano

José Lázaro Galdiano
José Lázaro Galdiano1 (1862-1947) fue un empresario de fortuna, financiero, editor, intelectual, y coleccionista, que dedicó gran parte de su vida y su fortuna a la cultura. Llegó a ser el hombre más rico de España. En su biografía caben dos facetas: la del hombre de negocios con éxito y la del aficionado a coleccionar objetos de arte valiosos.

Juventud
José Cecilio nació en Beire, pueblecito navarro cercano a Tafalla, a las cuatro y media de la madrugada del 30 de enero de 1862 y fue bautizado al día siguiente en la parroquia de San Millán. En el bautizo, su padrino fue el vicario de la parroquia de San Pedro de Olite, don Pedro Suescun, en nombre y comisión del doctor don Cecilio Lázaro, maestrescuela de la S. I. Catedral de Lérida . Su padre fue Leoncio de Lázaro Garro y su madre, Manuela Gregoria de Galdiano Garcés de los Fayos. Leoncio y Manuela eran modestos terratenientes, aunque hijosdalgos sin el menor renunciamiento a su prosapia personal e histórica. Leoncio Lázaro Garro llevó la reciedumbre navarra de su fe católica al extremo de tener siempre (y desde los sesenta años en su propia alcoba) el ataúd en que había de ser enterrado. Todos los años, en determinada época, tomaba sobre sus hombros una pesada cruz, y la llevaba, en sucesivas jornadas, a hombros y descalzo, hasta el lejano santuario de la Virgen de Ujué. Su esposa, muy bella y de costumbres refinadas, falleció cuando aún era niño José Cecilio, y fue substituida por Sotera, su ama de llaves hasta entonces. Tuvo siete hijos: José Cecilio, Josefa Apolonia, Rogelio María José Miguel, Jesús Mª Bernardo, Carmen Polonia, Ángel Remigio y Asunción Josefa . Tras su paso por la escuela rural donde aprendería las primeras letras, su padre dispuso que estudiase el bachillerato en los Escolapios de Sos del Rey Católico obteniendo el grado de Bachiller en el Instituto de Zaragoza. No destacó especialmente por su rendimiento escolar. A la edad de quince años entró como escribiente en la sucursal del Banco de España en Pamplona. Allí permaneció hasta aprobar el examen para el ingreso en la escala general de empleados de sucursales. Tomó posesión de su cargo el 9 de
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Retratos de Lázaro Galdiano 1

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octubre de 1880 y dos días después fue destinado a Valladolid, donde intentó compatibilizar su trabajo con los estudios superiores, pues se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras en tres asignaturas: dos correspondientes a los Estudios preparatorios, y una de las que formaban parte de la Licenciatura de Derecho: «Literatura general», «Historia universal -primer curso-» y «Elementos del Derecho romano -primer curso-», materias que aprobó, la primera con la calificación de «Aprobado» y las dos últimas con la de «Bueno». Se sabe que era un empedernido lector. Tras una serie de obligados traslados a Málaga, Valencia y Valladolid, el joven funcionario, ya conocedor de los mecanismos financieros y especulativos del oficio, aunque sin haber ocupado cargos relevantes, decide poner fin a su actividad como empleado de banca, con el siguiente argumento:
“No siéndome posible atender al cumplimiento de mis deberes de empleado del Banco de España con la puntualidad, y detenimiento que requieren y deseo, por impedírmelo el estado de mi salud, presento la dimisión de mi destino”.

Barcelona (1880-1889)
Dotado de gran inteligencia, atractivo físico, ambición y sensibilidad artística José residió unos años en la Barcelona modernista orientando sus gustos hacia el arte y las humanidades aunque no completó sus estudios superiores. Se desconoce su medio de vida durante estos años. Los numerosos hagiógrafos de Lázaro resaltan su vasta cultura autodidacta pero obviaron los orígenes de su fortuna. El esquema para un joven ambicioso con aspiraciones de triunfar en la nueva élite dirigente de la Restauración era el siguiente   : el capital surgía de una simbiosis entre la antigua aristocracia y los nuevos burgueses . La aristocracia aportaba prestigio social y la burguesía, el emprendimiento . A su vez este grupo tenía el poder político e imponía la cultura (literatura, arte, modas, consumo) a los demás. Para comprender la biografía de Lázaro hay que analizar su constante juego dialéctico entre estas tres categorías   : riqueza→jactancia cultural→prestigio social. Por su gran versatilidad lo mismo se anunciaba participando en las sesiones del Ateneo barcelonés que colaboraba en un periodismo ligero del corazón, dedicado a las mujeres; llevaba una sección desenfadada en La Vanguardia titulado "Damas y Salones" en la que incluso adquirió reputación como reseñista de fiestas 2 y
2

Las colaboraciones del joven Lázaro en La Vanguardia estaban dirigidas al público femenino de la nobleza y la burguesía en forma de cartas confidenciales a una amiga condesa o marquesa imaginarias. Describía con precisión los detalles de la casa y de los atavíos de las anfitrionas e invitadas que estimaba impactarían a sus lectoras. Sus críticas literarias versaban sobre autores poco relevantes de la época. 2

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crítico literario, o en “El Imparcial” o “El Liberal” de Madrid, medios en los que continuó escribiendo sobre arte, cultura y política . "Discretas damas hermosas finas, alegres y honestas, en quien están todas estas y otras mil gracias y cosas excelentes manifiestas".
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Participó en la comisión encargada de temas artísticos de la Exposición Universal de 1888. Comenzó a coleccionar antigüedades, entonces a la moda, que distribuía por su casa. Trabajó algún tiempo en la Trasatlántica, compañía naviera donde había posibilidades de grandes ganancias con el transporte de ingentes cantidades de soldados y avituallamientos a la isla de Cuba. Trabó amistades con personalidades que podrían ayudarle, como el catalanista Narcís Oller y relaciones más estrechas con Emilia Pardo Bazán4 5 y con el político Emilio Castelar, bastante mayor que él. Ambos le ayudarían más tarde en sus proyectos de aproximación cultural : la que fue considerada como mejor revista culta de la época “La España Moderna” y por la que desfilarían las plumas más brillantes e influyentes 6 .

El negocio editorial (1890-1914)
José Lázaro se instaló en Madrid en 1888 provisto de una primordial acumulación de capital. Su espíritu emprendedor comenzó fundando y dirigiendo en cuerpo y alma un negocio editorial   : la revista literaria para personas cultas “La España Moderna” 7, donde hizo relaciones públicas e incluso, posiblemente, tras esta fachada se iniciara en otros negocios más productivos. En la portada del primer número escribió su intención y deseo de que la revista:
«Fuera a nuestra patria, y en general a los países que hablan nuestra lengua, lo que a Francia “la Revue des deux mondes”: suma intelectual de la edad contemporánea».

3

Versos de Lázaro tomados de su reseña de una fiesta dada por la Sra. de Monteys de Barcelona y publicada en La Vanguardia de 12 de marzo de 1887.
4

Thion Soriano-Mollá, Dolores: "Pardo Bazán y Lázaro. Del lance de amor a la aventura cultural (1888-1919)". Ed. Fundación Lázaro Galdiano / Ollero y Ramos. Madrid, 2003.
5 6 7

Freire, Ana María : "Emilia Pardo Bazán: amores con Lázaro Galdiano: Insolación" [1] Ronald Hilton. Op.cit.

 La España moderna / dir. ... J. Lázaro y Galdiano-- [Año 1, n. 1] (en. 1889)-año 26, n. 312 (dic.
3

1914). Madrid : [La España Moderna], 1889-1914 (Imp. y Fundición de Manuel Tello). Mensual

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D. José, Doña Paula con los dos hijos de ésta, Rodolfo Gache y Manuela Vázquez, h. 1909

A instancias de sus amigos por fin en mayo de 1898 terminó la carrera de Derecho 8. Convertido ya en un hombre de mundo que viajaba mucho conoció en París a un joven diletante argentino recién casado y con aspiraciones literarias; le publicó una poesía en "La España Moderna" 9 y pronto se hizo amigo de él en aquel ambiente cosmopolita. Escribía a su madre :
"Recibimos del caballero Lázaro, un poético saludo desde Bruselas, de paso para la histórica Brujas”.

Su madre, joven viuda con otros dos hijos pequeños, era congruente con la práctica de las clases altas argentinas de la época que pasaban largas temporadas preferentemente en París, Londres y Madrid. En determinado momento escribió a su hijo poeta Juan Francisco Ibarra para notificarle
"Que iba a contraer nuevo matrimonio precisamente con ese personaje español que tan bien les había caído, mismo que no perdió oportunidad para hacerse grato".

En 1903 José Lázaro se casó en la embajada española de Roma con Paula Florido y Toledo10 (San Andrés de Giles. Buenos Aires. Argentina, 1856 - Madrid,

8

En la convocatoria de mayo de 1898 aprobó las dos últimas asignaturas que tenía pendientes: «Derecho civil español común y foral» y «Práctica forense». El 23 de mayo de aquel año solicitó la admisión al Ejercicio de Grado de Licenciado y, una vez admitido, eligió el tema titulado «Fuero Juzgo»; después del ejercicio oral, verificado ante los jueces Jacobo Gil -presidente-, Ramón Gutiérrez -vocal-, y Ángel Pintos secretario-, el día 7 de junio de 1898 obtuvo el Grado de Licenciado en Derecho Civil y Canónico por la Universidad Literaria de Santiago.
9

Juan Francisco Ibarra  : “Poetas americanos. Marché a estudiar…” . Revista Nueva España de 1/8/1902, pág. 77
10

Paula Florido, la gran mujer 4

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1932)11 , dama muy rica que había enviudado anteriormente en tres ocasiones y que aportó tres hijos : con sólo 17 años se casó con el español Francisco Ibarra Otaola (que le dejó una gran fortuna) residente en Argentina, con quien tendría el único hijo que le sobreviviría. Tras enviudar, se casó con el gallego Manuel Vázquez Castro “Barros” 12, que le dio una hija. Este segundo matrimonio fue muy breve, y tres años después, viuda de nuevo, se unió al criollo Rodolfo Gache, con quien tendría otro hijo. Paula tenía 47 años y José 41. José Lázaro estabilizó la riqueza del matrimonio, (proveniente principalmente de la explotación de haciendas agrícolas y ganaderas en la zona de Bolívar Argentina administradas por un hermano de Paula) con su conocimiento financiero y sus inversiones estratégicas en arte, en empresas y en entidades bancarias, como el Banco Hispano Americano del que fue uno de sus fundadores. De carácter altanero y duro para los negocios, pudo desenvolverse posiblemente entre la gran actividad económica que se suscitó durante la Restauración con el retorno de capitales desde las colonias recién perdidas, con el proteccionismo nacionalista o con el tráfico entre guerras . Unos años más tarde publicó un opúsculo sobre cambismo y la valorización de la peseta13 . Probablemente estableciera lazos financieros y de negocios con gente importante de la Argentina a las que agasajaba en su casa, conocida desde el otro lado como El palacio de los Argentinos 14 y cuya opulenta economía estuvo muy receptiva para con Europa. Su estilo expeditivo queda de manifiesto en el artículo "Un forjador de cultura" que había solicitado a Unamuno 15 para que lo publicase en el periódico La Nación de Buenos Aires (1909). Cuando visitó Argentina con su esposa, pidió a su amigo un artículo elogioso sobre su persona y su obra
«...para no llegar a la patria de su mujer como cualquier emigrante sin fortuna».16

11

Ver biografía lado argentino de Paula Florido  : Cf. Peppino Barale, Ana Mª: "Paula Florido y Toledo. Identidad relegada". Revista Fuentes Humanísticas. Azcapotzalco. Mex. nº 42, 2011, págs: 7-30 [1] Manuel Vázquez Barros era un periodista padronés emigrado posteriormente a la República Argentina, y que fue conocido tanto por su actividad periodística como por sus obras literarias, una de las cuales, "Ocios de un peregrino", fue editada en Buenos Aires en 1875. Fue además director de la "Revista Galaica" de Buenos Aires, órgano oficial del primero de los Centros Gallegos de América.
12 13 14

Ver bibliografía (1926)

En los medios argentinos el Palacio Florido era conocido también como "El palacio de los Argentinos" . Ver "Caras y Caretas en Europa. El Palacio de los Argentinos". Caras y Caretas nº. 457-69 [3]
15

Unamuno, Miguel de: "Un forjador de cultura""De patriotismo espiritual" (Artículos en La Nación de Buenos Aires (1901-1914). Ed. Univ. de Salamanca, 1997, pág 167 [2]
16

Escobar, Hipólito: op.cit. pág 10 5

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Parece ser que Lázaro había descubierto las posibilidades de Miguel de Unamuno, desconocido profesor recién incorporado a Salamanca; le ofreció trabajo como traductor de griego y de alemán y publicó sus primeras obras. La empresa editora era un negocio poco lucrativo porque en España se leía poco. Pero se consolidó merced al incipiente mecenazgo de José Lázaro Galdiano, cuyas intenciones eran claras :
«[...] seguir mientras las pérdidas no sean tan grandes que quebranten notablemente mi patrimonio: no anhelo ganar, pero sí cubrir gastos».17

Huelga decir que el inteligente empresario se estaba construyendo su propia imagen de hombre con carisma intelectual, utilizando la revista como plataforma entre gente con poder adquisitivo:
«No tengo La España Moderna como una empresa, sino como un arma, como una fuerza, como un medio mejor dicho. Por ello, mi gran interés está en que circule, no tanto por lo que me produzca como por la influencia que me dé, tanto más grande cuanto mayor sea el número de lectores». 18

La estructura de la revista literaria “La España Moderna” 19 respondía al siguiente esquema: un relato o una novela corta distribuida en varias entregas; una poesía, notas bibliográficas firmadas por especialistas, crónicas, secciones y artículos. En la revista colaboraron mediante contrato firmas de los escritores españoles de la generación del 98 como Emilia Pardo Bazán, Unamuno, Echegaray, Clarín, Palacio Valdés, Zorrilla, Pérez Galdós o Menéndez y Pelayo, políticos y pensadores como Giner de los Ríos, Silvela, Castelar, Cánovas y Pi y Margall. También se publicaron en la revista, en muchas ocasiones por primera vez en español, obras de escritores extranjeros como Dostoievsky, Tolstoi, Balzac, Daudet, Flaubert, Gorki y Zola, por ejemplo. La editorial publicó, además de centenares de títulos literarios, otras revistas más especializadas como “La Revista Internacional”, “Revista de Derecho y Sociología” y “La Nueva Ciencia Jurídica” 20 que, como “La España Moderna” pretendían mejorar el acceso de los estudiantes y lectores españoles a lo más interesante de la ciencia y las letras. Hacia 1919 José Lázaro dejó definitivamente el negocio editorial.

17 18 19 20

En Carta al Doctor Thebussem [julio 1889], citada por R. Davies, op. cit., p. 546. en Carta de Lázaro a Juan Cortina, 27 de octubre de 1890; citado por Maryse Villapadierna, op. cit., p. 86. La revista mensual "La España moderna" [3]

La nueva ciencia jurídica : antropología, sociología / dir. J. Lázaro-- Año I, t. I (1892)--- Madrid : Imp. de la Comp. de Impresores y Libreros, 1892 (La España Moderna)2 v. : il. ; 25 cm. Mensual 6

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Entendidos en arte

Charles Sedelmeyer: coleccionista y marchante francés que proporcionó importantes pinturas inglesas al matrimonio Lázaro-Florido (1907).

José Lázaro utilizó el arte como su nueva plataforma de promoción personal. Compartían ambos cónyuges la pasión exquisita por el coleccionismo, aportando ella sus conocimientos del mercado de arte internacional y su gusto por las joyas valiosas. Su importante fortuna les permitió la construcción de su hogar en Madrid en el palacete de Parque Florido, en el barrio de Salamanca, de estilo neorrenacentista, en flagrante contraste con el estilo modernista que recién había conocido en Barcelona. Lo decoraron con materiales nobles y se convirtió en su hogar familiar y en la sede de sus colecciones de objetos preciosos. Proyectado en 1904 por el arquitecto José Urioste Velada, sus planos fueron modificados, según instrucciones laboriosas del propio Lázaro, por los arquitectos Joaquín Kramer y Francisco Borrás, los cuales se sucedieron en la dirección de las obras hasta su conclusión en 1908. Los techos de las estancias principales fueron pintados, al óleo sobre lienzo, por Eugenio Lucas Villaamil. Para el visitante tenía el atractivo añadido de disponer de luz eléctrica y de un ascensor (adminículo desconocido en Madrid). Los Lázaro abrieron sus salones a una vida social muy activa, ofreciendo brillantes fiestas, incluso benéficas, a la sociedad madrileña . Las reseñas sociales de periódicos como “La Época”, “El Heraldo” y “ABC” 21 están llenas de estos

21

“En casa de los señores de Lázaro”. ABC de 11 de mayo de 1911, pág. 6 7

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distinguidos saraos en los que se admiraba arte, se comía, se tomaba té y se jugaba al ''bridge'' 22 23 24 . El arte del mercado en arte.
En el concepto burgués del mercado del arte, imperante en la época se consideraba : el artista hacedor, el conocedor de información de los mercados en los canales de distribución (intermediario) y el comprador final o coleccionista. El coleccionista a su vez adquiere el producto artístico con fines de prestigio, estéticos o, de nuevo, especulativos. En el comercio del arte sólo los canales de distribución tienen una buena información veraz de lo que ocurre en el mercado; los artistas y los coleccionistas tienen una información imperfecta, defectuosa. Esto lleva a la especulación más fría y provoca falta de criterio en los compradores y una inestabilidad del mercado. Peraza, M. y Iturbe, J.: "El arte del mercado en arte". Universidad Iberoamericana. México,1990, pág. 17

El mismo día de su inauguración (29 de mayo de 1908) les rindió visita la tía del Rey, infanta Eulalia, acompañada de sus hijos y un numeroso cortejo para admirar antigüedades 25 . Al igual que los papas y algunos príncipes laicos, la cotidianidad de los Lázaro prácticamente se desenvolvía entre objetos preciosos y piezas únicas. En 1913 su colección de pinturas se había ampliado a 466 obras. A las pinturas y dibujos se unían las

Palacio Florido recién inaugurado (1908).

22

Lázaro aprovechaba las reseñas de sociedad de sus fastuosas fiestas para pormenorizar sus tesoros a la vista y sus nuevas adquisiciones de arte. Ver Crónicas madrileñas. En casa de los señores de Lázaro. La Época de 3 de febrero de 1914
23

En esta época, a pesar del volumen de sus riquezas, la nobleza española vivía al margen del país, vuelta de espaldas a las letras, al trabajo, al estudio, al sacerdocio, a la política, a la carrera de armas, «al movimiento de las ideas que agita y conmueve al mundo»; y pasaba su existencia cotidiana «dividiéndose, descansando, holgando y quejándose de lo que no tiene remedio, sin intentar hallarlo a lo que puede tenerlo todavía». Ver Fernández de Bethencourt, Francisco: «Las letras y los Grandes». Madrid, Librería Tormos (Oliva) 1914; página 45 y s.s.
24

Como en sus tiempos de corresponsal de La Vanguardia, en estos artículos los periodistas resaltan pormenores de notables novedades  : mesa de comedor circular, floreros de bronce, flores eléctricas incluídas en el mantel, tarjetas del menú dobladas e impresas en relieve con grabados franceses etc. También se incita a los redactores de otras revistas de sociedad, como "Gran Mundo" se hagan eco de estos lujosos detalles del arte de la casa. Ver Una comida en casa de los señores de Lázaro. "La Época" de 27 de marzo de 1914
25

La Época de 20 y 30 de mayo de 1908 8

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esculturas, armas, medallas, libros 26, marfiles, miniaturas, muebles, tapices, abanicos y todo tipo de objetos bellos. Se encaprichó de la espada del conde de Tendilla que vió en una exposición . Sus poseedores no querían venderla en España por lo que en 1912 hubo de pagar por ella 120.000 pesetas a unos marchantes de Munich. 27 Todo ello configuraba una colección bizarra y heterogénea muy del gusto pompier de la época pero, a la vez, terriblemente desigual desde el punto de vista sistemático o cualitativo. Como dijera en su día el marqués de Lozoya :
«Parece imposible que aquello pueda ser la obra de un solo hombre, aun cuando la Providencia fuese con él generosa en larga vida, gustos selectos y amplísimos medios de fortuna.»28

Aunque Lázaro tuviera una cierta reputación como entendido en el extranjero, especialmente en Estados Unidos y Francia, donde llegó a ser elegido presidente del XXIII Congreso Internacional de Historia del Arte de París (1921), su labor intelectual como especialista en arte y antigüedades no fue plenamente reconocida entre el estamento institucional, político y académico español. El control de los asuntos del patrimonio histórico-artístico estaba en manos de la aristocracia ociosa, del alto clero y de la propiedad terrateniente "deferente", tenedora de las fincas y monumentos, quienes lo consideraron un diletante recién llegado a un mundo que les pertenecía por derecho natural 29 .

26

La biblioteca de Cánovas del Castillo en la casa de La Huerta, en la madrileña calle Serrano, que llegó a albergar unos 35.000 libros, se dispersó a su muerte. José Lázaro , preocupado por la unidad de las colecciones, adquirió alrededor de un millar de esa colección y, fiel a su deseo de unidad, conservó su Ex libris, encuadernó las piezas más deterioradas y las distinguió con el superlibros A.C. del C. sobre el lomo. El archivo, que conoció menos disgregaciones que los libros, también fue adquirido por Lázaro, probablemente antes de fallecer la viuda de Cánovas.
27 28

Arriba de 28 de enero de 1951

Marqués de Lozoya : «Inauguración del Museo Lázaro Galdiano», Archivo Español de Arte, nº 93. pág. 90, 1951,
29

El conde de Guendulain poseía capilla (con su capellán mayor) en Toledo con tres cuadros del Greco, que el periódico El liberal temía estuvieran en venta, cosa que él desmiente enérgicamente. Ver Una falsa noticia. Los cuadros del Greco. La Época de 5 de febrero de 1914 9

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En las elecciones parlamentarias a diputado de marzo de 1914 se presentó por

Lázaro y la política. Anuncio de elecciones a diputado por Madrid. Marzo de 1914. “La Época de 27 de febrero.

Madrid por la coalición monárquico-liberal (liberal-romanonista) sin obtener escaño. Lázaro Galdiano fue miembro del Ateneo de Madrid (aunque no fue incluido en las comisiones de arte) y entre los años 1912-18 un miembro muy activo del Patronato del Museo del Prado donde llevó a cabo una importante actividad 30 . Su figura destaca también entre los columnistas defensores del patrimonio artístico español, centrando su activismo en la recuperación de obras que habían salido de nuestras fronteras y oponiéndose con firmeza al expolio31 . Curiosamente no formó parte de la “Sociedad Española de Amigos del Arte”, que editaba una revista trimestral llamada "Revista Española de Arte" [8] [9]. Siempre independiente, entre 1925 y 1928 Lázaro publicó por su cuenta no menos de siete trabajos de erudición (ver bibliografía). Desprovisto del suficiente crédito universitario, su solicitud para ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando no fue aceptada, respondiéndole el conde de Romanones, entonces presidente de la Academia, además de Presidente del Consejo de Ministros:
"Pero usted, don José, ¿para qué quiere ser académico?."32

30

El Patronato se reúne por primera vez el 10 de junio de 1912 bajo la presidencia del Duque de Alba figurando José Lázaro como vocal designado.[4]
31

Hasta la ley promulgada en julio de 1911 el cuerpo legislativo español consistía en la Real Cédula de Carlos IV, de 6 de julio de 1803 que aprueba y manda observar la Instrucción formada por la Real Academia de la Historia sobre el modo de recoger y conservar los monumentos antiguos descubiertos o que se descubran en el Reyno y la real cédula de Fernando VII, de 28 de abril de 1837 Por la que se prohibe la salida de la Península de pinturas, libros y manuscritos antiguos. El liberalismo hizo poco en favor del patrimonio anticuario. La inoperancia política estaba interesada y mantenida por la calculada ambigüedad de los grandes propietarios y caciques, muchos de ellos incluso académicos. Durante la Restauración, el gobierno del Partido Liberal, por real orden de 6 de diciembre de 1883 mandó crear una comisión para proponer una Ley de Conservación de Antigüedades Españolas, la cual debía presentar las bases en el término de tres meses a contar desde su constitución, al Ministro de Fomento: nunca llegó a producirse.
32

Tomás López, Mariano: "José Lázaro y sus colecciones". Madrid. 1925 10

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Rodolfo Gache Florido, hijo menor de Paula, muerto en Madrid en 1916.

La casa de los Sres. de Lázaro si bien alcanzó un perfil singular como punto de referencia en el Madrid de la época, las desgracias familiares ocasionaron el cierre definitivo de sus salones y su desaparición de las columnas de «Sociedad» de la prensa conservadora. Primero fue el fallecimiento en plena juventud de Rodolfo Gache, en 1916 33 , cuando ya había dado muestras de sus cultas aficiones artísticas y literarias y luego, la temprana desaparición de Manolita Vázquez Barros en 1920 34 35 . En 1929 Paula Florido de Lázaro testó en Madrid designando heredero universal a su hijo Juan Francisco Ibarra 36 y a su nieto Néstor de Ibarra Saubidet . A su marido José Cecilio le legó la casa "Parque Florido" con todo su contenido :
"Para que resida en ella con la dignidad, libertad y comodidad que ha tenido durante su feliz matrimonio, disfrutando de cuantos objetos existen en dicha casa y de la casa misma, le lega todo lo que a la testadora corresponde en dichos objetos y obras de arte".

33 34

Rodolfo Gache, hijo de Paula Florido.

El 17 de febrero de 1917 se celebró la boda de Manuela Vázquez (Castro) Barros y Florido con el gallego José Luis Albarrán Botana. José Luis Albarrán estudió la carrera de Derecho y tras licenciarse, se dedicó al mundo de los negocios llegando a ostentar la representación en Madrid de la poderosa Compañía Trasatlántica Española, además de ser propietario de una importante agencia de viajes en la misma capital. Manuela pronto quedó embarazada, sin embargo el 17 de agosto de 1919, en Madrid, a los 34 años, falleció en el parto junto con su bebé.
35 36

ABC de 16 de agosto de 1920 [8]

Vecino de Beccar, en una de las estancias (La Vizcaína) de su padre, en el partido de Bolívar, en la provincia de Buenos Aires, fundó un pueblo con su nombre Juan F. Ibarra. 11

José Lázaro y Galdiano

Palacete Parque Florido (actual Museo).

Recién instaurada la II República José Lázaro y Galdiano fue presa de ciertas dudas y se vio imputado y procesado37 38 en 1932 por un asunto de evasión de capitales en gran escala. Para disfrutar de libertad provisional tuvo que depositar en un juzgado especial una fianza total de 14.000.000 de pesetas de la época, las que evadió a través de una agencia de Bolsa. Luego fue amnistiado durante el llamado Bienio negro en 1934, siendo ministro de justicia Ramón Álvarez-Valdés, compañeros ambos que fueron en el Consejo de Administración del Banco Hispano Americano 39 . Precisamente durante el debate de la ley de amnistía, patrocinada por los grupos de derecha, el parlamentario socialista Indalecio Prieto suscitó la cuestión de que con una tal amnistía general serían favorecidos delitos de toda índole, como el de José Lázaro40 . Después del fallecimiento de su esposa en octubre del 1932, José Lázaro, se recluyó mucho a nivel social, si bien continuó coleccionando con obsesión compulsiva.

Lázaro y los Lucas
José Lazaro había descubierto cierto mérito en la pintura de los Lucas (padre e hijo) en 1905 41 y desde entonces intentó colocarlos en los circuitos internacionales. Compró y vendió obras de Eugenio Lucas Velázquez y Eugenio Lucas Villaamil llegando a reunir una importante colección de sus cuadros. Este conjunto lo mostró al público en la Sala Iturrioz de Madrid en 1912, y mas tarde
37 38 39 40 41

La Vanguardia de 27 de noviembre de 1932, pág. 6-7 [5] La evasión de capitales. La Vanguardia de 17 de diciembre de 1932 [6] "Evasión de capitales y el ministro de Justicia". El Sol (Madrid) de 12 de abril de 1934, pág. 2 La Vanguardia de 12 de abril de 1934, pág. 22

Todo comenzó en 1905, cuando Lázaro Galdiano recibió una carta del director de un museo francés en la que le comentaba que tenía una pintura que podía atribuirse perfectamente a Goya, si no fuera porque estaba firmada por un tal Lucas, sobre el que requería información. Ante su desconocimiento sobre este pintor, Lázaro comenzó a investigar hasta que dió con el hijo de Lucas, el también pintor Lucas Villaamil (1858-1918), con el que descubrió la calidad de un pintor que, en sólo medio siglo, había caído en el olvido. 12

José Lázaro y Galdiano

formaron parte de una exposición celebrada en la galería Heinemannn de Munich ese mismo año y luego en Berlín donde vendió varias de sus obras. Entre 1913 y 1928, Lázaro siguió exponiendo y vendiendo obras de los Lucas y adquiriendo otras en el mercado del arte, de tal forma que llegó a reunir un importante conjunto tanto de pinturas como de dibujos que guardó hasta su presentación en París. Donde le sorprendió el golpe de Estado de julio de 1936 mostrando sus libros en la “Exposición de la estética del libro español” . Con respecto a la pintura contemporánea, se sabe que comerció con coleccionistas de Argentina pero él no la coleccionaba 42.

Con su patrimonio a buen recaudo, pasó los años de la Guerra Civil Española resguardado en el extranjero, primero en París y luego en Nueva York, en donde continuó procesando antigüedades en un mercado dislocado por la guerra 43 , rehuyendo el arte contemporáneo, exponiendo sus mejores obras y dando conferencias de un alto contenido estético44 . Tras el estallido de la Guerra Civil, muchas residencias, como palacios, Sede del Banco Hispano-Americano en Madrid palacetes, casas de campo, fincas urbanas, etc., fueron abandonadas por sus propietarios, dejando en ellas aquellos objetos de arte y del patrimonio bibliográfico y documental que no pudieron llevarse en su huida. El gobierno de la República se incautó del palacio Florido 45 , para residencia de artistas jubilados. Fue confiscado por la Asociación General de Actores de España de la UGT, por inspiración de Josefina Díaz de Artigas. Tuvo suerte de no ser destruido por

42

Junquera Mato, J. J.: «Parque Florido: una casa, unos muebles, unos dueños», Boletín del Museo e Instituto Camón Aznar, nº 92, 2003, p. 162.
43

En una entrevista concedida un año antes de su muerte, dijo: «Al Gobierno de la U.R.S.S., en París, por medio del Banco de las Regiones del Norte, le compré piezas soberbias, vendidas bien caras, es cierto, del Ermitage de San Petersburgo. Pero ellos me dieron a escoger entre lo mejor del catálogo. Principalmente, querían deshacerse del arte religioso». Serrano, E.: «J. Lázaro Galdeano (sic). Coleccionista y banquero», “Fotos” de 1 de junio de 1946.
44

Conferencia en Nueva York sobre la elegancia de la raza española en la orfebrería. La Vanguardia 19 de mayo de 1944, pág. 6
45

A los pocos días de iniciarse la contienda, el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de la República creó, por Decretos de 23 de julio y de 1 de agosto de 1936, la Junta de Incautación del Tesoro Artístico. En el Decreto de 23 de julio de 1936 se constituyó una Junta, que, en virtud de su artículo 2, “intervendrá con amplias facultades cuantos objetos de arte o históricos y científicos se encuentren en los Palacios ocupados, adoptando aquellas medidas que considere necesarias a su mejor conservación e instalación y trasladándolas provisionalmente, si así lo estimare, a los Museos, Archivos o Bibliotecas del Estado”. 13

José Lázaro y Galdiano

bombardeos aéreos. Sus tesoros no fueron saqueados sino protegidos y trasladados a Valencia por el Gobierno republicano. Volvió a Madrid terminada la guerra y en buena armonía con el régimen nacionalsindicalista de Franco. Al finalizar de la contienda, Lázaro Galdiano reclamó su patrimonio, según Decreto de 22 de abril de 1938 y Orden de 13 de enero de 1940, en función de la cual le fue devuelto, excepto una pequeña parte documental que quedó camuflada entre otros muchos documentos en el Archivo Histórico Nacional. Tenía su casa tan colmada que vivía en el hotel Ritz, falleciendo en 1947 a los 85 años con fama de “viejo huraño, arbitrario y esquivo con las gentes”. Murió retirado y solitario, en lucha permanente con sus propios fantasmas y amargado, sin duda, por no haber obtenido el reconocimiento social y científico que creía merecer. Aunque con alguna familia en Bilbao, temiendo la dispersión de sus colecciones Lázaro Galdiano había dispuesto una acción filantrópica que perpetuase su recuerdo, como hizo el Marqués de Cerralbo . Legó su patrimonio al Estado español, creándose la Fundación que lleva su nombre. El día 26 de Diciembre de 1947, salía en el B.O.E. la aceptación de la herencia de José Lázaro y poco después el 18 de Julio de 1948 la Fundación Lázaro Galdiano. Siempre discreto con el volumen de su peculio, se supo a su muerte que era la mayor fortuna de España y una de las cinco más grandes de Europa. Era superior en mil millones al presupuesto nacional de 1947. Fue el mayor accionista del Banco Hispano Americano, por encima de Antonio Basagoiti Arteta, que fue su presidente y cofundador. Aparte del palacio de Madrid, tenía un palacio en París que pasaría a ser la sede de la embajada española. Poseía acciones de Nestlé, participaciones de los cines de París, dinero en la Banca Morgan, y en bancos suizos, ingleses y americanos 46 . A pesar de su impronta navarra no se le conocieron relaciones especiales con la Iglesia Católica española.

Fundación y Museo
A fines de los años cuarenta, se constituyó la Comisión de la Fundación, con objeto de administrar este volumen patrimonial y gestionarlo. Más tarde se instituyó un Protectorado para asumir las funciones de dirección de este órgano. Este estaba constituido por la Jefatura del Estado y varios ministros, junto al director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el de la Real Academia de la Historia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En 1951 se inauguró por Franco 47 en su palacete de Parque Florido, el Museo Lázaro
46 47

Historia de la familia Lázaro [7]. Leido el 6 de mayo de 2013. ABC (Madrid) de 28 de enero de 1951, págs. 15-16 14

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Galdiano (calle Serrano 122, Madrid)48 , después de unas reformas de adecuación dirigidas por Fernando Chueca Goitia. En la actualidad, el Patronato Rector está compuesto por el Ministro de Cultura, el Subsecretario de Cultura, el Interventor General del Estado, los Directores Generales de Patrimonio, de Bellas Artes y el Abogado General del Estado. El museo se mantuvo sin cambio alguno hasta enero de 2001, mes en el que cerró sus puertas para acometer las importantes obras de rehabilitación arquitectónica y reorganización museológica y museográfica inauguradas el 13 de febrero de 2004 y que han sido realizadas según los proyectos de los arquitectos Fernando Borrego y Jesús Moreno, respectivamente.

Coleccionista

El Salvador adolescente, cuadro del círculo de Leonardo da Vinci, que Lázaro poseía desde joven.

Las colecciones que fue reuniendo José Lázaro a lo largo de su vida incluyen unas 12.600 piezas de los géneros artísticos más diversos, siempre dentro del arte clásico (Lázaro no coleccionó arte de su tiempo) y muy centrado en el arte español, cuyo patrimonio luchó por mantener en España, frente a la importante presión de coleccionistas y museos internacionales 49 . En esta faceta de promotor de la conservación del arte español, mantiene un interesante paralelismo con el coleccionista norteamericano Archer Huntington, fundador de la Hispanic Society de Nueva York. Destaca su excelente pinacoteca con más de 750 pinturas en la que sobresale la representación de pintura española con autores que abarcan desde el Renacimiento hasta el Romanticismo como: Pedro Berruguete, Zurbarán, Ribera, Murillo, Velázquez, Claudio Coello, Goya (de quien la colección es una referencia muy relevante), Leonardo Alenza... y en la que la colección de tablas góticas y del primer renacimiento español puede considerarse entre las mejores del mundo. La colección de pintura incluye también una interesante representación

49

Ver descripción gráfica de la mansión Lázaro en ABC de 15 de febrero de 1923 (pág 31-33) y de 13 de enero de 1924 (págs. 32-35) 15

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de la escuela inglesa: Gainsborough, Reynolds, Constable y Allan Ramsay... así como de los primitivos flamencos y alemanes, con obras tan importantes como Meditaciones de San Juan Bautista de El Bosco. Una de las pinturas más singulares de la pinacoteca es el cuadro anónimo renacentista El salvador adolescente, que aunque actualmente es atribuido a uno de sus discípulos, pasó durante muchos años por ser la única pintura de Leonardo da Vinci en España. Su faceta de bibliófilo se refleja en piezas notables de su biblioteca, como el incunable L´Antiquité Judaique de Flavio Josefo, fechada entre 1460 y 1470, el Libro de horas de Gian Giacomo Trivulzio, obra milanesa de hacia 1500, o el Tratado de la Pintura Sabia de Fray Juan Ricci, sin olvidar una de las joyas bibliográficas que reunió: el Libro de descripción de verdaderos Retratos, de Ilustres y Memorables varones, manuscrito autógrafo de Francisco Pacheco, maestro y suegro de Velázquez y uno de los grandes teóricos españoles del siglo XVI. Hay que señalar que a su excelente biblioteca añadió alrededor de mil libros de la de su gran amigo Antonio Cánovas del Castillo, que adquirió tras el asesinato de éste, en 1897, así como su archivo50 . También son importantes las colecciones de esculturas y otras artes decorativas como esmaltes, marfiles, orfebrería, bronces antiguos y renacentistas, joyas, armaduras, muebles, cerámicas y cristalería.

Bibliografía
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50

Cánovas y Lázaro: Dos bibliófilos de fin de siglo: Fundación Lázaro Galdiano, 1999. 16

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Lázaro Galdiano, José: "Los incunables bonaerenses". Madrid, Tip. Blass, 1925. Lázaro Galdiano, José: "El vandalismo en una catedral: la Seo de Urgell". La España Moderna. Madrid. 1925. Lázaro Galdiano, José   :"El robo de la Real Armería y las coronas de Guarrázar". Blass. Madrid. 1925. Lázaro Galdiano, José; "Un retrato de Gilbert Stuart en España".Blass. Madrid. 1925. Lázaro Galdiano, José: "Un museo español en Paris". Madrid. Blass, 1927. Lázaro Galdiano, José: "Un supuesto breviario de Isabel la Católica   : comunicación al Congreso de Historia del Arte, celebrado en París en 1921, sobre el Manuscrito... del British Museum llamado "Isabella Book" o Breviario de Isabel la Católica". Blass. Madrid. 1928. Lázaro Galdiano, José: "La valorización de la peseta". Madrid. Blass. 1928 . Peraza, M. y Iturbe, J.: "El arte del mercado en arte". Universidad Iberoamericana. México,1990, pág. 17 ISBN 968-842-855-8 Saguar Quer, Carlos   :"Fondos aragoneses del Museo Lázaro Galdiano" . Artigrama, núm. 20, 2005, págs. 111-130 ISSN 0213-1498 Thion Soriano-Mollá, Dolores: "Emilia Pardo Bazán en los negocios culturales de José Lázaro Galdiano: el curioso caso de María Bashkirtseff". Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes [11] Villapadierna, Maryse: "José Lázaro Galdiano (1862-947) et La España Moderna (1889-1914) ou une entreprise culturelle et ses implications économiques et commerciales" . En Culture et Société en Espagne et en Amérique Latine au XIXe siècle. Textes réunis par Claude Dumas, Lille, Centre d’Etudes Ibériques et Ibéro-américaines du XIXe siècle de l’université Lille III, 1980 , pp. 93-106 Villapadierna, Maryse (b): «La España Moderna 1889-1914   : éléments de caractérisation d’une revue culturelle sous la Restauration », en : Typologie de la presse hispanique, Rennes, PUR2, 1986, pp. 79-86 Yebes Andrés, Juan, A.: "El Doctor Thebussem y Lázaro : instruir deleitando (1889-1903)". Fundación Lázaro Galdiano. Madrid. 2003 ISBN 978-84-7895-191-8 Fundación Lázaro Galdiano *Museo Lázaro Galdiano

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Copiado de WIKIPEDIA (español) el 26 de mayo de 2013

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