Álvaro Matute

La teoría de la historia en México (1940-1973)

Textos de: Alfonso Caso JOSÉ GAOS LUIS GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ EDMUNDO O'GORMAN RAMÓN IGLESIA J ESÚS R EYES H EROLES WENCESLAO ROCES ALFONSO TEJA ZABRE SEPSETENTAS 126

Contenido
Advertencia…………………………………………………………..…..5 Introducción…………………………………………...…………..….….7 La teoría de la historia en México antes de 1940 ……..................…...9 La institucionalización académica y la historiografía….....................15 La teoría de la historia en el ámbito académico……..........................18 La época de las especializaciones……….....................................…..25 Bibliografía mínima …….................................................................….28 Textos 1. 2. 3. 4. Edmundo O´Gorman, Alfonso Caso, Ramón Iglesia y otros / Sobre el problema de la verdad histórica (1945) .........32 José Gaos / Notas sobre la historiografía (1960) ........................66 Ramón Iglesia / La historia y sus limitaciones (1940) ................94 Edmundo O´Gorman /Historia y vida (1956)..............................121 La vida como historia I. El problema: unidad y pluralidad de la historia .....................121 II. El hecho Histórico y su conocimiento....................................126 III. Necesidad del hecho histórico: la soledad de la conciencia.................................................................................134 IV. La solución al problema: conflicto innecesario de intencionalidades.....................................................................138 La historia como vida V. La sucesión histórica.............................................................140 VI. El pragmatismo vital del conocimiento historiográfico.......145 VII. ¿Qué es historia? ..................................................................147 VIII. Ciencia histórica como saber de la vida...............................150 5. Wenceslao Roses / Algunas consideraciones sobre el vicio del modernismo en la historia antigua (1957) ...................................152 6. Jesús Reyes Heroles / La historia y la acción (1968).......................173 7. Luis González y González / Sobre la invención en la historia (1973).......................................................................................199 Los alumnos perplejos ..........................................................................201 La loca semiatada..................................................................................202

Primera edición: SEP, 1974 Primera edición: SEPSETENTAS. Enero de 1981

ISBN 968-13-0993-6 DERECHOS RESERVADOS-COPYRIGHT-SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA-IMPRESO EN MÉXICO

ADVERTENCIA En conversaciones con mi colega Rosa Camelo de Matesanz, estuvimos de acuerdo en lo útil y necesario que sería reunir una colección de textos sobre teoría de la historia, oriundos de los medios académicos mexicanos. Teníamos un modelo: el libro de Juan A. Ortega y Medina, Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia, en el que se recogen materiales de más de un siglo de historia intelectual mexicana. Aunado aquello al interés de Humberto Batis, puse manos a la obra, aunque no con total dedicación. Aquí es donde intervino Irma, mi esposa, que impidió que este libro se fuera al archivo de los proyectos no realizados. A todos e l l o s les doy mi agradecimiento. Asimismo, a mis alumnos de Historiografía de México de las promociones de 1971 y 1972, porque en cierta forma fueron los primeros "lectores" de lo que aquí presento. Este libro es, también, un reconocimiento a la labor de los autores de los textos seleccionados. Todos ellos se han ganado un sitio indiscutible en la inteligencia mexicana. Sus reflexiones en torno a temas de teoría de la historia son buena muestra de su quehacer intelectual. ÁLVARO MATUTE Instituto de Investigaciones Históricas,

UNAM

5

en cambio. La teoría crítica es aquella que tiende a poner en tela de juicio las verdades prevalecientes en una época o que son patrimonio de una escuela. después de haber señalado lo que no debe hacerse. para apartarse del puro empirismo y meditar en torno a la función humana que desempeña la historiografía. Pero. En estos casos. en realidad. Nace ésta. sirve para hacer pensar. La teoría de la historia. infiriendo sobre las ideas y procedimientos de que se valió un determinado autor para dar término a su obra. una teoría de la historia. sus enunciados teóricos son el programa a seguir. La necesidad. En todos los casos. en realidad. cuando los autores juzgan conveniente explicar al lector. entonces proponen lo que debe hacerse. los métodos que se derivan de dichas corrientes o doctrinas. las corrientes interpretativas de la historia. en este caso. quien realiza un análisis historiográfico podrá cotejar los aspectos teóricos y prácticos en la obra. La teoría se da a posteriori. del esfuerzo del historiador para puntualizar el porqué de los fines que persigue al investigar y cómo procedió para alcanzarlos. que sirve a los adeptos de ella para formarse dentro de alguna escuela o doctrina historiográfica. Además de su valor histórico. Cuando la teoría es explícita. a qué campo pertenece su obra y de qué fundamentos se ha valido para hacerla. muchas veces la teoría contempla ambas posibilidades. entre otras cosas. a su vez. los procedimientos propios para analizar la información de que se nutre el trabajo historiográfico y otras cuestiones más. didáctico. con ello. pasando por la teoría del conocimiento histórico. es decir. la teoría se presenta avalada por una investigación ya realizada. en este caso. aunque. no pone en crisis lo generalmente aceptado. cuando es explícita. la teoría de la historia tiene el valor indicativo. acerca de porqué y cómo hay que trabajar en la historiografía. Para ellos. puede darse a priori o a posteriori. Conocer la teoría de la historia vigente en una época nos da una muy buena llave de acceso a la historiografía correspondiente. reflexione acerca de los fundamentos de su tarea y se interrogue sobre su quehacer.7 INTRODUCCIÓN EN TODA obra historiográfica hay. en suma. desde una perspectiva teórica. formado o en ciernes. Cuando la teoría de la historia está implícita. es hija de la necesidad. implícita o explícitamente. Éstas pueden ir desde la concepción general del acontecer hasta lo puramente técnico. La práctica se encargará de convalidar sus afirmaciones. es tarea de quien se dedica al análisis historiográfico encontrarla. Algunos de los que se han dedicado a escribir sobre teoría de la historia lo han hecho antes de proceder a la investigación de algún asunto histórico. proponen sin destruir a sus predecesores. Como a muchos no les gusta quedarse en la fase negativa. Sirve. lo que los orientará en la investigación. la teoría de la historia es muy práctica. simplemente. la mayoría de las veces novedosa. Sirve para conocer un pensamiento y. como tantas cosas. . porque su teoría. hay dos vertientes: la crítica y la propositiva. se convierte en objeto de estudio. es la de dar a conocer una proposición. sobre todo. la cual. cuando no aparece. porque no creen que esto sea necesario. Hay varias facetas en la teoría de la historia. Otros. sino únicamente lo enriquece con alguna aportación más. en cambio. para que el historiador. nos ofrece ricos elementos para el conocimiento de la realidad histórica existente cuando se dio ese pensamiento. en cualquiera de sus vertientes. La teoría de la historia. Por lo general.

escribió unos Preceptos historiales. posteriormente. 234 pp. 1 10 Álvaro Matute. Del epos a la historia científica. antes de 1940 No ha sido escaso en México el cultivo de lo que. VIII-109 pp. Si bien su rasgo característico ha sido la aclimatación de ideas producidas originalmente en el ámbito europeo. O rtega y 4 Medina podemos leer una buena colección de textos que nos remiten a la historia de la teoría de la historia en México. 8). Bartolomé Leonardo de Argensola. pp. Instituto de Investigaciones Históricas. (Serie documental. Si bien Boturini hace referencias al pensador napo litano. 2 Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán.2 Los ejemplos citados pertenecen al campo de la teoría explícita. 5 Ibidem. Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia.8 La teoría de la historia en México. podemos llamar teoría de la historia. Dos autores que escribieron sobre la Conquista de México. 1957. 1966. L. Manuel Larráinzar hizo un esfuerzo mayor que el de traducir para fundamentar cómo había que realizar una historia general de México. cuando en realidad eran la traducción de unas lecciones dictadas en Francia por M. El título del escrito de Volney traducido por Zavala es "Programa. Discurso sobre los provechos de la historia. la contribución de autores clásicos como Benito Jerónimo Feijoo. 5 Con apoyo en este mismo autor francés. Ortega y Medina. sino que se dedica a comprender el mundo náhuatl a la luz de las ideas con las cuales Vico se explicó la antigüedad clásica occidental. Guatemala. . 152 pp. Discurso y tratado de la historia e historiadores españoles. Cassani y A. p. No hay que descartar. en la Capitanía General de Guatemala. tesis. México. a un ámbito determinado la filosofía de la historia propuesta a partir de 1725 por Gianbattista Vico. aunque en realidad no hubo trascendencia. Discurso acerca de las cualidades que ha de tener un perfecto cronista [1615]. Facultad de Filosofía y Letras. Madrid. Dentro de las obras completas de aquél. Lorenzo de Zavala publi có en La Águila Mexicana una serie de artículos de teoría de la historia que hizo aparecer como suyos. Buenos Aires. apud Benito Sánchez Alonso. notas bibliográficas e índice onomástico por Eugenia W. qué cosa es y de cuántas maneras. de 1824 a 1936. en 1746. en la Metrópoli se elaboraron los primeros escritos en materia de preceptiva histórica. Larráinzar legó un esquema detallado de cómo había que desarrollar la historia para él contemporánea y un largo inventario de obras a las cuales recurrir para conocer a fondo la historia mexi- 9 Luis Cabrera de Córdoba. aparecen bajo el nombre de Lecons d'Histoire. 15-69. 161 1 .1 Ya en tierra americana. el descendiente de Bernal Díaz del Castillo. que ilustra la relación entre l a teoría y su aplicación. Antonio de Fuentes y Guzmán. Antonio de Herrera y Bartolomé Leonardo de Argensola siguieron el ejemplo del metodólogo hispano Luis Cabrera de Córdoba. UNAM. De historia. . 478 pp. Lorenzo Boturini y el pensamiento histórico de Vico. Si nos remontamos al siglo XVII. que aparecieron en la Biblioteca Palafoxiana de la ciudad de Puebla. considerado con cierta amplitud. Boturini fue el primer historiador que aplicó. Madrid. 3 . UNAM.1970. plan y distribución del estudio de la historia". Editorial Nova. Preceptos historiales [presentación de Carlos Samayoa Chinchilla]. Cit. Pérez Amuchástegui. México. Discurso y tratado que el medio de la historia es suficiente para adquirir prudencia (inédito). Para entenderla y escribirla. Volney. J. Hay casos intermedios entre ella y la implícita. como el de Lorenzo Boturini. 3 Gracias a una reciente investigación de Juan A. En 1824. pero también con base en otros escritos. por Luis Aznar en J. Meyer.. no desarrolla ni resume las teorías de éste. 1889: Antonio de Herrera y Tordecillas. objeto. Publicaciones del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala. 12n. Además de los apuntamientos metodológicos. . 1970. Una visión de la historiografía a través del método. 4 Juan A. lo realizado en nuestros medios ha tenido el valor de ser un esfuerzo de asimilación y de cotejo entre la realidad concreta local y la pretendida universalidad de la doctrina. Historia de la historiografía española.

El historiador ya no se acerca a su objeto para demostrar cómo un hecho pertenece a una determinada etapa o estadio evolutivo. Cf. 8 Parra y Bulnes se dedicaron al aspecto relativo al método de investigación. 6 La polémica. tuvo lugar en 1920. . Caso le negó a la historia el carácter de ciencia que le había otorgado el positivismo. Exposición compendiada de la Teoría de la Historia de A. La polémica entre el positivismo ortodoxo y las nuevas corrientes idealistas se personificó en Agustín Aragón y Antonio Caso. la historiografía mexicana ejemplifica la disolución del positivismo en un empirismo tradicionalista y en un pragmatismo político. El Colegio de México. biológica. Ortega y Medina. El positivismo en México.D. y se publicó en 1891. el positivismo se redujo a su parte empírica. (Jornadas. 371-423. racista.. Contiene una muy representativa selección de textos de los positivistas más connotados. sí le da una vertiente en la que se recupera la libertad humana dentro del plan general de la historia. pp. 1927. 133-255. Fondo de Cultura Económica. Identificado plenamente con su época. providencialista. Talleres de Imprenta y Encuadernación del Estado. segunda entre Caso y Aragón. México. 10 Manuel Brioso y Candiani. Positivismo y porfirismo. cit. Op. Op. México. Sociología e historia en México. cit. para proponer la suya. Un estudio sugestivo de estos autores se encuentra en Moisés González Navarro. Xenopol y comentarios por el Lic. El escrito de Bulnes es la primera parte. 484 pp. quien se tomó la tarea de hacer un resumen crítico de la obra xenopoliana. por su parte.cana . El de García Granados data de 1910 y su título es "El concepto científico de la historia".. si bien no trasciende al positivismo. Nacimiento. pp. hasta nuestros días. Cf. de Juárez y las revoluciones de Ayutla y de Reforma. apogeo y decadencia. que abarca los dos primeros capítulos. pp. Al final del siglo el positivismo es la orientación prepon derante de la intelectualidad mexicana. . Munguía. haciendo una interesante aportación a la teoría de la historia en México. que era toda una concepción del mundo. 9-33. . etcétera. 40). 1970. Ambos pueden leerse en Ortega y Medina. 7 En el campo de la historiografía. Una buena introducción la da Abelardo Villegas. 1972. 301-370. Poco a poco se fue abandonando la concepción del estudio de la historia como necesario para encontrar o reconfirmar las leyes reguladoras de la evolución social. en 1821. o mejor dicho. Cf. pp. 652 pp. sólo quedó el método. 8 El texto de Porfirio Parra lleva por título "Los historiadores. Su enseñanza". La discusión entre Caso y Aragón había tenido como punto de arranque la crítica de Caso a la Teoría de la historia del rumano Alexandru Dimitriu Xenopol. excepción hecha de los supervivientes liberales. en Ortega y Medina. elaboró una revisión crítica acerca de las diversas. Ello dio lugar a la tardía intervención indirecta del abogado oaxaqueño Manuel Brioso y Candiani. en el que inter- 11 venía la intuición creadora. y de los católicos. Fue presentado a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1865. Oaxaca. México. El empirismo tradicionalista es de corte erudito. teorías deterministas entonces en boga: climática. el escritor 6 chiapaneco propone una historia de tipo ejemplar. algunos autores como Porfirio Parra. Secretaría de Educación Pública. para concebirla como un saber sui generis. 1968. Del positivismo.10 El positivismo se diluyó en dos vertientes. 224 pp. no desterró al positivismo en el terreno de la teoría de la historia. 1905.9 La polémica.. Op. que. especialmente la contemporánea. 88 pp. México. 67). García Granados. (SEP/SETENTAS. cit. desde la declaración de la independencia. Pretende continuar la aportación de grandes investigadores como García Icazbalceta y Paso y Troncoso con la tarea de encontrar y publicar documentos inéditos El título del opúsculo de Manuel Larráinzar es "Algunas ideas sobre la historia y manera de escribir la de México. como José María Vigil. has nuevas orientaciones para la constitución de la historia. respectivamente. 109 pp. sin embargo. 9 . Entre los años que van de la revolución armada al cardenismo. Francisco Bulnes y Ricardo García Granados expusieron sus ideas acerca de la historia y la investigación histórica. 7 El estudio fundamental sobre el positivismo es el de Leopoldo Zea.

A partir de 1940. esquemática. esta corriente no llegó a afirmarse definitivamente como la oposición tajante del positivismo ni como un semillero del cual saliera una teoría marxista de la historia debida al análisis riguroso de los autores que. 11 14 . en cambio. para conocer cada vez mejor la historia mexicana. El pragmatismo político. capítulos III-V. apenas se conocían las obras más divulgadas de Marx y Engels. El rasgo fundamental es la profesionalización del historiador. de propaganda fides. también harán su historia pragmática nacionalista. Otra corriente historiográfica derivada de la revolución es la que incorpora elementos marxistas a la interpretación de la historia. Chávez Orozco desarrolló una importante obra de erudición y todos ellos participaron del nacionalismo propio de la época en que vivieron. ya que quien escribía historia lo hacía por libre voluntad. un campo extensivo: el de la educación. Muchos de los seguidores de esta corriente veían en la historia un lugar a donde ir para no enfrentarse a la realidad radical. Por otra parte. se suele contar a Alfonso Teja Zabre. llevaba consigo una fuerte dosis de frustración para aquel que. estos autores interpretaron la historia mexicana a su modo y se apartaron del empirismo puro. José Mancisidor y Agustín Cué Cánovas. Luis Chávez Orozco. son obviamente pragmáticos todos los autores de la primera historiografía de la propia revolución. la "revolución hecha gobierno" dará su interpretación de la historia de México con un fin muy claro: modelar las nuevas conciencias. El pragmatismo político toma. populista y violenta de la revolución. Guando comenzaron a escribir.12 y muy raros. Andrés Molina Enríquez. es la respuesta que da la revolución en materia historiográfica. Mendizábal conservó elementos positivistas debidos a uno de sus maestros. como Orozco y Berra. "cuando tenía tiempo no tenía pan y cuando tenía pan no tenía tiempo" Vid Josefina Vázquez de Knauth. así como de la desintegración del positivismo que los formó. El futuro de este tipo de historiografía estaba hipotecado. Con una fuerte dosis de nacionalismo. la cual se puede demostrar con la experiencia vivida y con documentos de primera mano. Los grandes conflictos entre Iglesia y Estado tuvieron una repercusión abundante en el campo historiográfico. sin contrato por medio o tiempo completo con alguna institución. 1970. han ido enriqueciendo esa doctrina. Aparece con Rafael Ramos Pedrueza en la década de los veintes y entre quienes escribieron historia apoyados en los lineamientos más generales del marxismo. como el Manifiesto del Partido Comunista. Sin embargo. Anteriormente la vocación historiográfica se daba plenamente. Nueva serie. Teja Zabre sólo en una época se guió por esta doctrina. Armando y Germán Liszt Arzubide. la teoría de la historia y la historiografía se van a enriquecer y van a entrar dentro de nuevos cauces. 13 aunque la mayor parte de la obra de los dos últimos es más reciente. o cuando se formaron. que fue su contemporáneo. durante y después de la experiencia cristera. esta ventaja liberal anterior. los católicos. además. Por una parte. (Centro de Estudios Históricos. por lo cual. Lo importante del caso es que. Como reactivo. El Colegio de México. pero con su propia interpretación de la historia. y es por ello que en muchas de las obras de estos autores se nota una aplicación mecánica. Miguel Othón de Mendizábal. 11 El resultado fue el establecimiento de la visión maniquea de la historia de México. x-294 pp. 9). No se les puede filiar a todos ellos dentro de una ortodoxia marxista. Los civiles y militares que escriben memorias o historias no tienen otro propósito que el de convencer acerca de su versión de los hechos. Nacionalismo y Educación en México. de los criterios más obvios del análisis marxista. aunque con mínimos elementos teóricos. en otros ámbitos. México. Particularmente.

la de Hacienda y otras más. 1954. sobre la base del antiguo Museo. En el mismo número. México. La institución dedicada a la investigación histórica más antigua en México es. Joaquín Xirau y Eugenio Ímaz. haya nacido en medio de vicisitudes. pp.12 El Archivo General de la Nación también contribuyó a la investigación histórica dando a conocer colecciones documentales de sus fondos y. ils. ya en sus últimos años. hoy de Industria y Comercio. a partir de 1930. en el del derecho. Una contribución fundamental para el desarrollo de las instituciones académicas mexicanas fue la incorporación a ellas de los transterrados españoles. han patrocinado ediciones de obras históricas y bibliográficas. El general Cárdenas fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. sin duda. Para sólo citar unos cuantos nombres de esos destacados representantes de la inteligencia española de su tiempo conviene recordar. 20. el precario presupuesto con que ellas se mantenían. a Juan Comas y Pedro Bosch Gimpera. 12 Cf. Filosofía y Letras. propicio para el desarrollo de la institucionalización académica. 13 . por ejemplo. sino también a estimular la discusión de temas historiográficos y la investigación. José Miranda. a Niceto Alcalá- 16 Para una revisión histórica de la Facultad de Filosofía y Letras. Manuel Toussaint. núm. como Guerra y Marina. Algunos se debieron al patrocinio oficial y otros aprovecharon el clima existente. 167-183. a Rafael Altamira y Crevea. en el campo de la filosofía. en el de la historia. en 1934 comenzó a pasar de lo artesanal a lo industrial con el Fondo de Cultura Económica. Puede inferirse que. o bien. 168 pp. 145-165. La Unión Panamericana creó el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. su conocido Boletín. La presencia de don Genaro Estrada en la Secretaría de Relaciones Exteriores permitió que se impulsara la edición de documentos de la historia diplomática y de monografías bibliográficas mexicanas. a Ramón Iglesia. que dio lugar al Instituto de Investigaciones Estéticas: Pablo Martínez del Río y Rafael García Granados hicieron lo propio con el Instituto de Historia. y que a éstas se hayan sumado las que vinieron con la lucha armada. la Escuela de Altos Estudios es la precursora. Apuntes para la historia de la Facultad de Filosofía y Letras.. pp. con sede en México. Otras secretarías de Estado. explica en parte por qué se retrasó en nuestros medios académicos el desarrollo de la investigación científica y humanista bajo la égida de instituciones. El Instituto Francés de la América Latina no sólo se dedicó a impartir la enseñanza de la lengua y la civilización francesas. octubre-diciembre de 1945. Juan David García Bacca. "Cinco años de historia en México''.LA INSTITUCIONALIZACIÓN ACADÉMICA Y LA HISTORIOGRAFÍA La investigación institucionalizada en México es algo reciente. Eduardo Nicol. en el terreno de la antropología. 15 Estos antecedentes permitieron que en el sexenio cardenista se establecieran nuevos centros de interés para la investigación histórica. No hay que olvidar. El hecho de que. Dentro del ámbito universitario. fundado por Daniel Cosío Villegas. como el actual de la Defensa Nacional. tomo x. que por regla eran abogados que optaban por la carrera humanística. llegaron a tener departamentos de historia o archivos históricos. Francisco de la Maza. el Museo Nacional de Arqueología. Wenceslao Roces y. la Escuela Nacional de Altos Estudios. a José Gaos. vid Beatriz Ruiz Gaytán de San Vicente. Ahí se preparó por primera vez a historiadores profesionales. La Universidad Nacional Autónoma creó su Imprenta Universitaria. fundada por Justo Sierra en 1910. En el aspecto docente. por ejemplo. por otra parte. básica para el desarrollo de la investigación. Junta Mexicana de Investigaciones Históricas. pero ésta es una sociedad científica y no un lugar donde se investiga. Justino Fernández y otros fundaron el Laboratorio del Arte.13 La tarea editorial. Historia y Etnografía. la Secretaría de Economía. la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística se remonta muchos años antes. Edmundo O'Gorman. José Gaos "Cinco años de filosofía en México".

Zamora y a Manuel Pedroso. José Gaos dirigió seminarios de los cuales salieron libros importantes sobre la historia de las ideas en Hispanoamérica. José Miranda estimuló a sus discípulos y les dio base para el análisis de la historia de las instituciones. se hace una breve historia del Fondo y cada sección (economía. A partir de 1940. al lado de profesores mexicanos destacados como lo eran en el campo filosófico Antonio Caso y Samuel Ramos. entonces muy desconocidas entre los mexicanos. 1. Es también responsable de la primera versión completa castellana de la Fenomenología del espíritu de Hegel. a Luis Cernuda. Wenceslao Roces dio a conocer la primera edición completa de El Capital de Carlos Marx. tradujo y editó las obras de Dilthey. la teoría del conocimiento. la misma editorial ha publicado otros catálogos generales. 1955. el seminario. Posteriormente. académicamente. fundamentalmente. De hecho.) va precedida de un comentario a cargo de un connotado especialista. Otra es el neo-positivismo de aquellos que permanecieron fieles a un cierto tipo de empirismo más sistemático que el tradicionalista y en cierta forma influido por algunas corrientes sociológicas. en filosofía. a José Moreno Villa y Enrique Díez-Canedo. de manera que. Catálogo general. fundaron La Casa de España en México. México se puso al día en más de una especialidad. se dan en México diversas corrientes historiográficas. así como de otras obras de este pensador y de Federico Engels. Ramón Iglesia impulsó el estudio de la historia de la historiografía. la sociología. la ciencia política y. por su novedad y sus aportaciones. sobre todo. El marxismo. a Agustín Millares Cario.14 17 La cátedra. Por una parte. 1955. enriquecieron el saber de nuevas promociones. a José Medina Echavarría. en el de la sociología. Gaos puso en nuestra lengua El ser y el tiempo de Heidegger. Todos concurrieron al campo de la traducción. base del actual Colegio de México. la estética y la lógica dialéctica. de obras escritas en alemán. en el de la literatura. enseñar. Los campos de la historiografía y la teoría de la historia se enriquecieron con esa experiencia. Fondo de Cultura Económica. contempló un enriquecimiento en el aspecto teórico más que en el de las realizaciones historiográficas. tales como la economía. . traducir y editar. se sumaron a la Facultad de Filosofía y Letras. asimismo. entre otros. por otra. al lado de Alfonso Reyes y Cosío Villegas. Eugenio Ímaz. ils. que a través de José Ortega y Gasset pasaron a México con los transterrados. 14 18 . Sobre el problema de la verdad histórica. En 1945 tuvo lugar en México una interesante confrontación de ideas Cf. León Felipe. además de cumplir cabalmente con los fines comerciales propios de un catálogo. en el bibliográfico. a dos tareas de índole intelectual: la docente y la editorial. en la crítica de arte. la conocida con los nombres de historicismo. . donde.. entre otras cosas. Todos ellos se incorporaron. En el terreno de la teoría de la historia. años que limitan los ensayos reunidos en este volumen. Emilio Prados y muchos otros. Sobresale. institución muy destacada en el campo historiográfico. historia. XXVI488 pp. esta corriente ha sido la más significativa del periodo. México. filosofía. alimentada por las aportaciones de la filosofía alemana (de las cuales no son ajenos el italiano Croce y el inglés Collingwood). en el desarrollo particular de la teoría de la historia. En él. Esta corriente no produjo teoría en el lapso de 19401968. mexicanos y transterrados se dedicaron. relativismo histórico y perspectivismo. José Bergamín. serán otras las disciplinas que se desarrollen dentro del marxismo. la traducción y la edición revertieron en la investigación y. como nunca antes en México. en la cual han producido obras importantes. LA TEORÍA DE LA HISTORIA EN EL ÁMBITO ACADÉMICO Entre 1940 y 1968. por su parte. a investigar. Su objeto más frecuentado ha sido la historia de las instituciones.

México. vertió al español una larga lista de obras filosóficas e históricas. véase GonzaloAguirre Beltrán. Secretaría de Educación Pública.entre Edmundo O'Gorman y Silvio Zavala. 3. formó parte de la generación de 1915. representantes. pp. Entre sus primeros discípulos. el arqueólogo Caso dio al mundo el conocimiento de la orfebrería zapoteca que yacía en la tumba 7 de Monte Albán. Por último. prólogo a Alfonso Caso. a partir de su "piedra roseta" que fue el Mapa de Teozacoalco. José Gaos. su tierra adoptiva. Ortega y Medina (ed. Alfonso Caso. invitó a don Rafael Altamira y Crevea y a Domingo Barnés. 9. conocida como la de "los siete sabios". vol. Aunque su participación en la confrontación de 1945 fue pequeña. Ellas fueron recogidas. 436 pp. destacan los nombres de Luis Villoro y Francisco López Cámara. se celebró una serie de tres mesas redondas en las cuales O'Gorman.16 Su trasfondo intelectual como profesor de teoría del conocimiento lo llevó a la mesa redonda en cuestión. De otra generación. la necesidad obliga a colocar en este lugar al doctor José Gaos. respectivamente. aquellos que ya estaban más formados al momento de su llegada al país. 1968. 17 Diversas imágenes de Gaos aparecen en José Gaos y la cu.17 Como escritor fueron muchos los campos de 20 19 Sobre aspectos particulares de la obra de Caso. mayo de 1970. Escritos en homenaje a Edmundo O'Gorman. Con Manuel Gómez Morín. 16 Una reseña de la actividad de O'Gorman como polemista y de las circunstancias particulares de ésta. O'Gorman llevó a José Gaos y a Ramón Iglesia. "Edmundo O'Gorman como polemista". como su definición del indio y de lo indio.). XXIV. y. 248 pp. México. Desde joven fue sobresaliente. no ejerció la profesión jurídica. del relativismo y del neo-positivismo. En España destacó como discípulo de Ortega y Gasset. Una última generación fue formada por Gaos: algunos de sus miembros son Andrés Lira. como muchos. Edmundo O'Gorman. Al igual que Teja Zabre y otros tantos de aquellas generaciones. La comunidad indígena. entre otros. José María Muriá y Elias Trabulse. el mismo indigenista no divorció la especulación de la acción y capitaneó el Instituto Nacional Indigenista hasta su fallecimiento en 1970. Conciencia y autenticidad históricas.15 ambos polemistas acordaron presentarse a un duelo ideológico acompañados de padrinos. núm. 15 . en 1900. Uno de los participantes en la serie de mesas redondas celebradas en El Colegio de México en 1945 fue don Alfonso Caso. Vicente Lombardo Toledano y otros. dentro de quienes han permanecido en los caminos señalados por el propio maestro. terreno en el que destacó plenamente. Nació en 1896 en la ciudad de México. Su dedicación y paciencia lo llevaron a descifrar el contenido de muchos códices mixtecas. Muy joven ocupó la rectoría de la Universidad de Madrid. en la cual expuso sus ideas en torno a la objetividad y la subjetividad en el conocimiento histórico. Justino Fernández y Leopoldo Zea. En su tierra natal y en México. fue siempre ejemplo de lo que debe ser una vida intelectual. en Juan A. sus seminarios sobre Hegel y Heidegger constituyen una de las más importantes páginas de la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. (SEP/SETENTAS. Después de una discusión inicial. así como intervenciones de otros participantes. que si fueron.. Caso estudió Derecho. 2. También.tura mexicana. 58-61. que no fue a la reunión. enseñó y tradujo. y aunque muchos de ellos después han transitado por otros caminos. Escribió. 8). número monográfico de la Revista de la Universidad de México. Nació en Gijón. Dentro de este campo. en Carmen Ramos. destacan Antonio Gómez Robledo. Universidad Nacional Autónoma de México. El indigenista Caso produjo textos valiosos. Alfonso Caso y Ramón Iglesia presentaron sendas ponencias. Elsa Cecilia Frost y Vera Yamuni. como maestro. 1971. Dentro de la antropología. Por un tiempo su interés fue la filosofía y de ahí derivó a la antropología. Zavala. En El Colegio de México formó varias promociones en el campo de la historia de las ideas en Hispanoamérica. No obstante que se frustró el propósito original.

siempre con máximo rigor. Su aportación a la teoría de la historia no se limitó al curso impartido en El Colegio de México. Fue el principal provocador de la confrontación de 1945 y a ella aportó la primera de las ponencias. desarrolla unas "variaciones sobre un tema de Kant". en 1948. De ellas. Nacido en Coyoacán en 1906: como muchos otros. Bartolomé de las Gasas. en las cuales se responde a la interrogante básica: ¿qué es la historia? La obra de O'Gorman se caracteriza fundamentalmente por su interés y preocupación americanista. 7-39. la Conquista de México. El ciclo de Hernán Cortés. como la de Bernal Díaz del Castillo. 16). Su preocupación fundamental fue encontrar al hombre que escribió la historia. el cual abandonó después de litigar. En su escrito se apunta. Cronistas e historiadores de la Conquista de México. En el mismo libro propone una historia de tipo ontológico-existencial. Murió Gaos en una aula. En España había iniciado su trabajo de análisis historiográfico. donde produjo su obra fundamental. en 1969. Sus trabajos teóricos han revertido en sus obras capitales: La idea del descubrimiento de América y La invención de América. Edmundo O'Gorman. en términos generales. Illinois y Madison. 330 pp. cómo se hace presente en ella y cómo. mientras presidía un examen doctoral. los cuales se sintetizan en La supervivencia política novohispana. "La historia y sus limitaciones". 4. a partir del análisis historiográfico. fray Servando Teresa de Mier. dio sus primeros pasos profesionales en el terreno de las leyes. Carlos Bosch García y Hugo Díaz Thomé. . como las de Berkeley. obra de teoría de la historia que pone en tela de juicio los fundamentos de la escuela científica pretendidamente objetivista. formado por un par de conferencias que impartió en la Universidad de Guadalajara. sino que es rica en sugerencias metodológicas. derivan sus trabajos sobre el México nacional. escrito diez años después. Incluye una bibliografía de Iglesia. Su contribución fue una ponencia sobre el estado en que se encontraban los estudios históricos en aquel momento.18 5. en Wisconsin. Su labor como 22 21 18 Sobre Ramón Iglesia. México. en 1940. Ortega y Medina a la segunda edición de Cronistas e historiadores de. En "Historia y vida".la filosofía y de la historia de las ideas por los cuales transitó. es posible remitirnos al mundo que vivió el cronista o el historiador. La erudición no es ajena a O'Gorman. Fue uno de los partícipes en la tantas veces mencionada mesa redonda sobre el problema de la verdad histórica. Iglesia también puso en español textos historiográficos de gran importancia y formó a un grupo de discípulos que inició su carrera en el análisis de textos históricos. véase la presentación de Juan A. de sus ideas americanistas. Su labor como editor y estudioso de la historiografía se manifiesta en sus revaloraciones de José de Acosta. materia ésta en la que fue maestro indiscutible. Ramón Iglesia. Entre ellos podemos contar a Ernesto de la Torre. la cual no se limita a reseñar. Murió en esta última. En la península se dedicó al estudio de crónicas medievales y de la Conquista de México. Su análisis a esa práctica historiográfica sigue tan vigente como entonces. lo que más tarde desarrollaría en Crisis y porvenir de la ciencia histórica. o mejor. para dedicarse plenamente a la enseñanza y la investigación de la historia. La adversidad lo envió fuera de nuestro país y enseñó en diversas universidades norteamericanas. Julio Le Riverend. (SEP /SETENTAS. aunque en éstas resume con precisión sus ideas sobre la historiografía y la filosofía de la historia. implícitas en sus apuntamientos críticos. Pedro Mártir de Anglería. Este transterrado nació en Santiago de Compostela. en 1905. Secretaría de Educación Pública. De él recogemos otro texto. del cual extrajo sus "Notas sobre la historiografía". Este trabajo continuó en México. pp. En ella podemos leer su análisis magistral acerca de Francisco López de Gómara. 1972.

número 72. Si bien su bibliografía es escasa. editó documentos. . Dentro del panorama de la teoría de la historia. Su labor docente se caracteriza por el rigor con que trata los temas y su profundo saber de los mismos. Michoacán. Nacido en el año de 1925 en San José de Gracia. en la que aborda un objeto de estudio de dimensiones limitadas. sobre El Congreso de Anáhuac (1964). llega a afirmar que en México se elaboró un liberalismo social. En el terreno bibliográfico. en 1897. tema del cual se muestra profundo conocedor. Su obra más acabada es Pueblo en Vilo. Reyes He roles ha manifestado en sus discursos lo que recibió de la experiencia historiográfica. además de materialismo histórico. Su obra 23 Semblanzas y estudios sobre O'Gorman. en parte. es responsable.19 6. como respuesta al aclimatamiento de las ideas europeas a nuestra realidad. Roces representa el aclimatamiento de un marxismo estudiado en sus frentes. . contribuyendo con gran parte del volumen dedicado a la vida social de la República Restaurada (1956). los seguidores de esta teoría pueden beneficiarse con los textos de los creadores y con los de los principales exégetas. con ella ha dado nuevos textos con lo que quedó de los escritos de Motolinía y de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. Dio sus primeros pasos historiográficos con "El optimismo nacionalista como factor de la independencia de México" (1948) y con "El pensamiento político de fray Gerónimo de Mendieta" (1949). de don Daniel Cosío Villegas. Bühler. 19 24 * Volumen editado por SEP/SETENTAS. Formó parte del equipo redactor de la Historia moderna de México. su escrito pertenece a un pragmatismo consciente de sí mismo. ha transitado por diversos rumbos de la historia. Fue catedrático de Derecho Romano en la célebre Universidad de Salamanca. Reyes Heniles ha destacado como administrador público. Nacido en 1921.funcionario del Archivo General de la Nación fue fructífera.. en su actual dedicación política. con base en el análisis detallado de un elevado número de libros y folletos producidos en el siglo XIX. A partir de la castellanización del marxismo. Ese liberalismo social se afirma en la Revolución y. en España. Ya hemos aludido a sus principales trabajos. actualmente conjuga lo que el título de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia enuncia: la historia y la acción. Luis González y González. nació el doctor Wenceslao Roces. Wenceslao Roces.). con una introducción. Conciencia y autenticidad. no lo es así su labor de traductor. En su importante obra El liberalismo mexicano. Formado por El Colegio de México. que abarca tres volúmenes. ha impulsado el estudio de la historia regional y teorizado sobre la micro-historia: Invitación a la microhistoria * ( 1 9 7 3 ) . 8. además de una bibliografía. ofreciendo perspectivas ilimitadas para su comprensión. siempre con mano maestra. fue subsecretario de Instrucción Pública. en Ortega y Medina (ed. de Fuentes de la historia contemporánea de México ( 1 9 6 1 ) . en él investiga y enseña. En nuestro país fue acogido por la Universidad Nacional. Jesús Reyes Heroles. La labor de este maestro permite que todo desarrollo teórico se haga sobre bases firmes. Mommsen y Ranke. donde es profesor emérito en su Facultad de Filosofía y Letras. Dentro del régimen republicano. En otros campos. A partir de ella. Lukacs. Originario de Tuxpan. Entre sus trabajos sobresale su edición de las obras del jurista jaliscience Mariano Otero. a los cuales se pueden sumar las obras de Burkhardt. . como político y como historiador y jurista. 7. sin improvisación. a menudo permeado de la experiencia del autor en materia de teoría del Estado. Veracruz. Microhistoria de San José de Gracia (1969). Ahí ha enseñado historia de Grecia y de Roma. donde ha formado a muchas promociones de historiadores. El doctor O'Gorman es profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras. En Asturias. De vuelta por la independencia. como el mencionado Lukacs.

Ante esta obvia proyección de nuestra sociedad técnica y especializada. la del arte.diciembre de 1971. En la época del positivismo la misma cosa. no es casual que se haya dedicado todo un congreso. Esta institución. hace en parte la historia de las corrientes mencionadas en estas páginas. por cuanto a que iba dirigida a problemas epistemológicos o a la conceptualización. De hecho. implica desde luego un quehacer de índole teórica. Se ha llegado a afinar tanto los instrumentos de análisis en historia. El Colegio de México y The University of Texas at Austin. . no sólo en épocas. que para algunos sociología e historia eran deslinde . en general. en . con el marxismo y la identificación con teorías políticas. A medida que pasa el tiempo. Méxi co. por estar escrita en una prosa rica en matices y en buen humor. no formados dentro del puro empirismo. (Esto. octubre. Morelos. es un hecho la cuasi-independencia de la historiografía eco- nómica. dos de los discursos de ingreso a la Academia han versado sobre cuestiones de teoría: el de Carlos Martínez Marín. entre otras virtudes. a grado tal. 317-338. ha hecho apuntamientos teóricos sobre la historiografía económica y sobre la metodología cuantitativa. Universidad Nacional Autónoma de México. Oaxtepec. Enrique Florescano.) En lo tocante a la historiografía de tema mexicano. Memorias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norte americanos. aunque hubo otros que insistieron en el clásico. pp. 1971. sólo hasta el decenio pasado acogió en sus filas a historiadores provenientes del campo universitario. dado que para ofrecer su reflexión teórica.21 La preocupación teórica asociada a la especialización ha llegado a un ámbito otrora tradicionalista como la Academia Mexicana de la Historia. en 1969.se caracteriza. Cada vez se plantea con más frecuencia la imposibilidad de recapturar las interrelaciones de los aspectos en que se divide la cultura. 4-7 de noviembre de 1969. En 1973. por ejemplo. 21 20 25 en México". predomina una teoría de la historia más relacionada con la filosofía. "Perspectivas de la historia económica Investigaciones contemporáneas. 758 pp. se nota una vuelta a la sociologización de la concepción de la historia. que ya la mirada de un solo historiador parece no ser suficiente para abarcar el conjunto de actividades humanas que constituyen la historia. la política.20 Muchas de las revisiones contenidas en las ponencias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos llevan los suficientes ingredientes teóricos. la relación evidente era entre historia y sociología. coexisten las dos ideas y las prácticas que de ellas derivan. La cada vez más frecuente adopción de análisis cuantitativos en la historiografía remite a una historia sociológica. Es menester dividir el acontecer. no queda sino tener conciencia del problema y hacer lo posible por resolverlo. dicho sea de paso. la de la ciencia y. que ya sobrepasa los cincuenta años de existencia. Tam bién véase el núm. . sino en aspectos. LA ÉPOCA DE LAS ESPECIALIZACIONES Los últimos cinco años de práctica historiográfica en nuestros medios acusan que los ámbitos académicos son terreno propicio para la formación y el desarrollo de especialistas dentro de la especialidad social que es ser historiador. sobre la 26 Investigaciones contemporáneas sobre historia de México. 82 de la revista Historia Mexicana. Durante los casi treinta años que cubre el material reunido en este libro. frente a una historiografía autónoma y consciente de su deslinde frente a otras disciplinas. El escrito que se incluye en este libro viene a cerrar el ciclo abierto en 1940. en nuestros días. Enrique Florescano. la social. a revisar la historiografía reciente por campos de especialidad. de todo aquello que constituye la cultura. . A partir de 1940 se comenzó a dar una reflexión de tipo filosófico. lo cual nos remite a la especialización de la teoría de la historia. Así.

octubre-diciembre de 1971) también ofrece ensayos valorativos acerca de la perspectiva actual de diversos as- 27 28 Carlos Martínez Marín. Cada vez se evidencia más lo necesaria que resulta en la formación del historiador. Invitación a la microhistoria. en un congreso celebrado en 1959. después vueltos a publicar como libro. El Colegio de México. 1973. Historia Mexicana. Por eso. fruto del congreso de historiadores de Oaxtepec. Mé xico. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". comentarios bibliográficos. Discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. Sólo él puede formular nuevas hipótesis de trabajo y aplicarlas en procedimientos concretos: mientras no haga eso. muchas de las obras citadas al pie de página en la introducción precedente pueden aclarar muchas dudas y abundar en los temas. en su entrega número 82 (vol. del arte. política. se define. Al historiador compete reflexionar so bre los fundamentos y fines humanos de su ciencia.23 En ellos se hacen deslindes. Quien tal pensara sólo demostraría tener una pobre idea del historiador. 23 22 Luis Villero. se conceptúa y se afirma lo que son dichas vertientes del saber histórico. ensayos. 3. citado en la nota 21. al reducirlo al papel de simple técnico o ingenuo narrador. específicamente. mejor que nada. núm. social. núm. podrá recuperar el papel director en la 24 sociedad que antaño le correspondiera. hace apuntamientos teó ricos. bajo el título de Veinticinco años de investigación histórica en México (México. Del mismo autor. 1967). en los cuales se encuentra suficiente información. pese a todo. sobre la necesidad de la teoría: Creemos que los historiadores americanos necesitan plantearse con mayor gravedad el problema del objeto y mé todos de su ciencia. noviembre de 1969. cuál es el pensamiento historiológico de cada uno de los autores. Secretaría de Educación Pública. "La etnohistoria". etcétera. 72) . Sólo el historiador cobra cabal conciencia de la especificidad de su objeto y redescubre en él la vida creadora del hombre en toda su riqueza. todas las teorías filosóficas acerca de la historia serán vacías especulaciones. Mi meografiado. de las ideas y alguna otra que se me escapa. 2. las grandes reformas de la histo riografía nunca fueron resultado de los filósofos de la historia en cuanto tales. XXI. los materiales que forman este libro aclararán al lector. pp. IX. se caracteriza. regional. asimismo. Complementa esta información lo que podemos considerar como antecedente de aquello: los volúmenes 58-60 de la revista Historia Mexicana. 188 pp. 24 . Luis Villoro llamaba la atención de los historiadores norteamericanos. En primer lugar. En una época en la que. sino de los mismos historiadores. Este estudio incluye una revisión acerca de la función humana del historiador. discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. de la independencia. Llamo la atención sobre el voluminoso libro. enero-marzo de 1960. novohispana. Con ello no pedimos que hagan filo sofía. sólo si se percata de la dignidad de su función humana. (S EP/SETENTAS . "Hacia una teoría de la microhistoria". una obra que trate acerca de la historia de la teoría de la historia en México. La propia revista. vol.22 y el de Luis González. Inédito. porque en él se estudian las tendencias especializadas de la historiografía de terna mexicano que se han producido en los últimos años: historiografía prehispánica. capítulos de obras sobre cuestiones afines. evaluación y crítica sobre el particular. Luis González. La teoría de la historia continúa siendo reflexión. BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA Aun cuando no hay. económica.etnohistoria. En segundo lugar. 1973. sobre la microhistoria. según criterios tradicionalistas. las cuestiones de método eran "cosas de filosofía”. el 23 de enero de 1973. En este libro. a lo largo de varios siglos. 339. diplomática. de síntesis. sí se encuentran artículos.

pp. "Cinco años de historia en México". "Theory of History. de los trabajos citados. Revista de la Universidad Veracruzana (2a. se publicó en Deslinde.pectos de la historia o de la investigación histórica de tema mexicano. núm. época. 223-239). el de Edmundo O'Gorman. XVII. julioseptiembre de 1967. "El joven historiador ante las generaciones''. de Abelardo Villegas. aparecido en Historia Mexicana. 3. aparecido en la revista The Americas (vol. que aportan evaluaciones de lo hecho en materia historiográfica son. publicado en La Palabra y el Hombre. 1954) y. de Enrique Florescano. Otras visiones de conjunto. Filosofía de lo mexicano (México. Se trata de una evaluación de lo aparecido en la obra mencionada Veinticinco años de investigación histórica en México. 1910-1950 (México. Por su parte. enero de 1961. 43. Para una información más abundante. Fondo de Cultura Económica. en su entrega 23. Panorama actual de la filosofía en México. 1960). El Colegio de México. núm. 525-547). "Notas sobre la producción histórica en México". Twelve Mexicans". pp. Muy sugestivo es el de Luis Villoro. publicado en el número 20 (1945) de la desaparecida revista (de la Facultad de) Filosofía y Letras. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". no deben dejarse de ver obras importantes acerca de las corrientes de pensamiento en el México contemporáneo. tales como la de Patrick Romanell. también citado. es sugestivo el análisis de José Antonio Matesanz. La formación de la mentalidad mexicana. Además de éstos. son ampliamente recomendables el artículo del norteamericano Merril Rippy. correspondiente al último trimestre de 1968 y al primero de 1969. revista hoy descontinuada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. 29 .

20. se celebraron en El Colegio de México. Cinco años de historia en México. como secretario de la Sociedad Mexicana de Historia. UNAMUNO.) El texto que se da a continuación lo constituyen las ponencias que se presentaron por escrito y algunas noticias sobre las diversas intervenciones. El licenciado Edmundo O'Gorman.25 Organizadas por la Sociedad Mexicana de Historia. El propósito de esta breve ponencia es ofrecer al debate unas cuantas ideas acerca del modo en que debe enten- 32 derse el problema de la verdad en Historia.TEXTOS 1. pp. Cumplo así con el compromiso contraído en una discusión pública que sostuve con el Texto tomado de Filosofía y Letras. octubre-diciembre de 1945. al final. ALFONSO CASO. 245-272. 25 . abre la sesión y propone como presidente de la misma al doctor Rafael Altamira. Iª parte. núm. EDMUNDO O'GORMAN. durante el mes de junio de 1945. tomo X. titulada: CONSIDERACIONES SOBRE LA VERDAD EN HISTORIA "La historia es enterrar muertos para vivir de ellos. Primera sesión: El señor Rubio Mané. da lectura a su Ponencia. después de explicar los antecedentes que originaron la idea de celebrar estas sesiones. RAMÓN IGLESIA Y OTROS/ SOBRE EL PROBLEMA DE LA VERDAD HISTÓRICA (1945). (Véase en el artículo de Edmundo O'Gorman. el relato de los antecedentes de dicha junta. que se inserta en el número 20 de la revista Filosofía y Letras." (La agonía del Cristianismo. tres sesiones dedicadas a debatir el tema que encabeza estas páginas.) 1.

de nuestra vida. Todos sabemos que semejante supuesto descansa en la creencia de que nuestro ser. he intentado contrastar en los supuestos más íntimos. y en efecto. y por eso se ha venido hablando sin dificultad. la postura tradicional cientificista y la postura contemporánea historicista. el apoyo de la veneración que venía usufructuando. por ejemplo). de un pasado cualquiera.señor Silvio A. La postura tradicional que. de la naturaleza de la piedra. consiste en tener conciencia de lo histórico en un sentido nuevo y radicalmente revolucionario. Se trata entonces simple y sencillamente "del pasado''. pugna desesperadamente por mantener la vigencia de sus postulados y de sus métodos. no obstante. hostil a la tradición. consiste en el esfuerzo por asimilar la historia a las disciplinas científicas. en cuanto tal. Saquemos ahora la conclusión provisional que nos interesa más directamente. No pretendo exponer nada que pueda llamar original mío: apoyado en las huellas que me dejaron muchas lecturas (Ortega merece especial mención) y en recuerdos de gratísimas conversaciones con mis amigos. Esto quiere decir que se ha intentado constituir la historia en ciencia rigurosa. siempre el mismo. como todas las épocas llamadas de crisis. estático. le es 34 33 pues. En eso. desde Aristóteles y aun mucho antes. aunque claro está. En nuestro día la pugna se manifiesta en toda su crudeza en el campo de la historia. a nadie escapa que en ese concepto tan equívoco anda agazapado todo el problema. síguese necesariamente que su pasado ni le va ni le viene. previo o invariable. comenzando por una crítica demoledora de las implicaciones y supuestos en que se fundan y proponiendo a su vez una nueva aventura espiritual. a su vez. estático. para esta manera de pensar no hay diferencia esencial entre conocer el pasado humano y conocer cualquiera otra realidad. consiste precisamente su identidad esencial con las demás realidades. conformándome con presentar en forma esquemática la cuestión que va a debatirse. ya lo vimos. 2. 3. Nuestra época. como si se tratase en esencia de un mismo concepto. [34] ajeno. Ahora bien. aspirando a iguales pretensiones y garantías y empleando los mismos métodos que cualquiera otra de las ciencias. al igual que la Luna. Pero si bien se examina ese intento de asimilación o identificación entre esa realidad que es el pasado humano y cualquiera otra realidad ( l a física. previo. Éstas pugnan por substituir a aquéllas. invariable. el ser humano al igual del ser de todas las cosas es algo fijo. ha perdido. y primariamente a las ciencias físicas y naturales. En suma. Y así es como queda aclarada mi afirmación de que para la postura tradicional cientificista en Historia. porque. El intento de constituir la Historia en una ciencia supone. recientemente celebrado en México. en suma. Se trata. le es radicalmente indistinto. Pero como el pasado humano se refiere simple y necesariamente a esa realidad que es la vida del hombre. de una escuela que gusta concebirse a sí misma como realista. ese pasado que estudia y que intenta conocer es algo independiente al ser del . fundamentándola en idénticos supuestos. Si se cree que el hombre tiene un ser fijo. es la diferencia radical entre la tradición y la postura contemporánea: de ella brota la discrepancia fundamental que trataré de mostrar en el curso de esta exposición. resulta una realidad independiente de nosotros. una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra. precisamente. la postura contemporánea. que el pasado es una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra realidad. en términos generales. se verá que el pasado humano. resulta que hubo de suponerse también que la vida humana es ella. se dice. Zavala en una de las sesiones del Seminario sobre Métodos de Enseñanza de la Historia. presenta el espectáculo de una lucha violenta entre unas creencias que constituyen la tradición inmediata y otras creencias que forman el nuevo programa. la enorme y fundamental diferencia que hay entre estas dos maneras de concebir el pasado humano. pero no de "nuestro pasado''. es un puro accidente. Esa postura. de la naturaleza del animal y de la naturaleza del hombre. eso es lo que se supuso y lo que durante muchos siglos se ha venido suponiendo.

entre otras cosas. Pues bien. a diferencia de lo que ha calificado de "visión auténtica". es decir. A mayor número de fuentes de información de una enorme cantidad de hechos. por eso. es lo que le ha pasado al hombre y. en cambio. Pero lo malo. como dije. ¡Claro! Puesto que el pasado humano le es ajeno. El pasado humano. todos y cada uno de los hechos del pasado. pues. pues.hombre. inconsciente o no. La primera consiste en la tradicional pretensión de la imparcialidad del historiador. Lo decisivo. se trata de una realidad independiente del hombre: para la postura contemporánea. Como el pasado humano se concibe como una realidad radicalmente indiferente a nuestro ser. por eso. de un pasado cualquiera. visión cuya veracidad está en relación directa con la suma total de los hechos averiguados. al ser del historiador. es ya una selección indebida. Cualquier omisión. en definitiva. la tarea del historiador queda necesariamente sujeta a dos exigencias o pretensiones capitales. con notoria violación. la verdad histórica que tan afanosamente persigue la escuela tradicional es absolutamente inalcanzable. el pasado humano no es un pasado cualquiera. una mentira radical que. En efecto. precisamente porque hemos sido lo que fuimos. y en consecuencia. o lo que es lo mismo. son de su propiedad. y. no es sino la operación mecánica de reajuste o rectificación. Porque adviértase que decir lo que le ha pasado a un hombre. Las consecuencias que resultan de este modo de pensar son tan monstruosas como obligatorias. es que esa verdad no es una verdad. más verdadero el conocimiento del pasado. Aquí se explica el porqué de ese fetichismo todavía tan en boga por descubrir documentos inéditos y por aportar datos desconocidos. Aspira. más completo. porque equivale a permitir que intervengan las circunstancias personales del historiador. que es "nuestro pasado". Pero como obtener el gran total de todos y cada uno de los hechos del pasado es un imposible. el énfasis está en considerar que el pasado es algo nuestro. de "su pasado''. totalmente separada o independiente de las preocupaciones y de las circunstancias vitales del presente. referencia a nuestra vida. intencional o no. reclaman con idéntico derecho el ser conocidos en la visión total del saber histórico. de la exigencia de su estricta imparcialidad. es decir lo que ese hombre es. Para la tradición. y más concretamente. sea cual fuere su contenido. La segunda exigencia es la de pretender conocer en su totalidad el pasado humano. como nuestro pasado es algo que nos es esencialmente ajeno. sino suyo en cuanto que involucra a su ser. puesto que el pasado es una realidad independiente. Consiste aquélla en una visión del pasado humano. que a eso y no a otra cosa se reduce la llamada imparcialidad. de una aproximación que en todo momento está sujeta a ser rectificada por la posible aparición de nuevos datos. lo que para esta escuela se llama interpretar los hechos. según se mostró ampliamente. suyo entrañablemente. Los supuestos de la escuela tradicional ponen al hombre en la falsa coyuntura de conformarse con una verdad que no podrá jamás posee: : pero esta exigencia es un absurdo vital. se trata de una verdad siempre diferida e indefinidamente proyectada hacia el futuro. en lugar de ser una realidad . En una palabra. nosotros somos lo que somos. Pero no suyo a la manera en que decimos que una casa o un objeto. porque conocer algo es siempre referencia al presente. la escuela tradicional a lo que Ortega (creo que en Prólogo a una Historia de la Filosofía) ha llamado una "visión completa". de la suma siempre provisional de lo ya averiguado. Se trata siempre de una verdad fragmentaria. que es para nosotros la verdad radical. si sólo fuera porque el tiempo mismo se ha encargado de destruir las 36 por ejemplo. desde los más importantes hasta el más mínimo detalle. En algún párrafo anterior afirmé que la discrepancia básica entre la postura contemporánea y la escuela tradicional (cuyos supuestos y consecuencias acabo de examinar) estriba en la manera distinta de conceptuar el pasado. produce un tipo de historia inhumano y un tipo de historiador deshumanizado. sino "del pasado". 35 datos averiguados. será precisar en qué sentido hemos de entender esta última afirmación. ¿Puede pedirse algo más monstruoso? 5. 4. No se trata pues. el historiador está obligado a portarse respecto de él con total y absoluta indiferencia.

No se crea que el contenido de esta última afirmación es una teoría más. Por lo contrario. único verdaderamente capaz de dar razón de la vida humana. es un hecho. no será el método de la simple acumulación de lo "averiguado". para ella verdadera puesto que conocer es función interna a la vida y no independiente de la vida. . nos enfrentamos con un espectáculo . El saber histórico no consistirá ya en una suma de hechos que. que verdad en Historia no es otra cosa sino la adecuación del pasado humano (selección) a las exigencias vitales del presente. puesto que conocer el pasado es conocimiento de sí mismo. Si lanzamos una mirada sobre el conjunto del esfuerzo humano por comprender su propio pasado. y por lo tanto que el pasado humano (no se entienda esto en un sentido puramente individual) es en parte esa realidad radical. En efecto. He aquí un ejemplo que ilustra. a medida que el conocimiento formal de lo abstracto con que pretendemos substituirla se hace más espeso e impermeable. sino que va siendo. Las preferencias del historiador son las que comunican sentido pleno y significatividad a ciertos hechos que. el Cuarto Evangelio. de la "visión completa" (abstracta) postulada por la escuela tradicional. que es un conocimiento producto de una selección. eso de la significatividad de los hechos y de las fuentes históricas. La conclusión fundamental a que ha llegado el pensamiento contemporáneo por estos caminos es revolucionaria respecto a la vieja tradición que ha venido concibiendo al hombre como un ente dotado de un ser fijo. hay que admitir con franqueza. el más parcial de todos los conocimientos. es 6. previo e invariable. Este dar razón de la vida humana es lo que yo llamo historiar. Y no se diga que esta operación selectiva es arbitraria. el conocimiento selecto por excelencia. pero auténtica en cuanto que se funda en una serie de hechos significativos por sus relaciones con el presente y con nuestra vida. pues. es decir. sino que el hombre vive". precisamente. búscase una "visión auténtica" (concreta) cuya autenticidad estriba. . Por eso el Maestro concluye que no debemos decir "que el hombre es. y alegría que el conocimiento histórico es parcial. pero en el sentido hondo. Y el método histórico no será ya ningún método de los empleados en las ciencias naturales. o lo que es lo mismo. inhumana. sino que será el método narrativo. Podemos concluir. y en definitiva los más verdaderos. en nuestra vida. consistirá ahora en una visión cuantitativamente limitada. nuestra verdadera realidad. que es un conocimiento basado en preferencias individuales y circunstanciales: en suma. bajo la autoridad de uno de los pensadores contemporáneos más profundos. malamente puede justificarse ni menos exigirse esa fría. Ha hecho y está haciendo mucho más la historia agónica del cristianismo" (Agonía del Cristianismo. son efectivamente los más importantes. en cuanto que lo es. se consideran definitivamente conocidos. en el sentido idealista y personal. A diferencia. es la única capaz de aprehender esa radical realidad de la que nuestro pasado es parte y de la que insensiblemente nos separamos cada vez más. pues. que los otros tres. y si concedemos que el pagado humano existe. dice Ortega (Historia como sistema) "no es. visión que sólo es válida para ella.ajena a nosotros es nuestra realidad. Ahora bien. Un hecho que el examen más superficial de la Historiografía documenta con gran abundancia. en que brota de la referencia a nuestra vida. la tarea del historiador se habrá liberado de una vez por todas de la famosa pretensión de imparcialidad. también tendremos que conceder que existe en el único sitio en que puede existir: en el presente. lo que en todo caso es un grandísimo disparate. "El hombre". "Pasa el Cuarto Evangelio (San Juan) —dice Unamuno— por ser el menos histórico en el sentido materialista o realista de la Historia. y ese ir siendo (que es una expresión absurda) es lo que llamamos vivir'". el simbólico. monstruosa indiferencia que la imparcialidad supone. a no ser que se afirme a la vez que la vida mucho más histórico que los sinópticos. Esta visión auténtica. estático. los más históricos. VII). por eso mismo. 38 37 humana es para el hombre una arbitrariedad. de nuestra vida. una vez "descubiertos". si se admite que la realidad radical del hombre es su vida.

es verdad verdadera. me pregunto ¿habrá aún quien se atreva a sostener en serio que el pasado no es "nuestro pasado". y lo he pensado por experiencia. Es decir. porque la física moderna ya no cree que las cosas de la naturaleza han de ser eternas como hasta ahora las hemos visto. no tiene la seguridad de ser previsto ningún acto de ningún hombre. pero eso no quiere decir que sea la verdad para todos los siglos de los siglos. que el hombre es el ser dotado de mayor número de posibilidades y posiciones y de cambios en ellas. La postura contemporánea cuyos fundamentos he querido esbozar en este escrito. de ese hecho. no obstante. Pero yo me pregunto si no hay una cosa 39 EL DOCTOR RAFAEL ALTAMIRA. Sin embargo. por lo tanto. Exactamente lo mismo pasa en las ciencias naturales. su realidad vital. y es que las ciencias de ese género. que los mismos acontecimientos revelados por los mismos documentos se narran de muy diversas maneras. si en cambio. pero además. y es porque la postura contemporánea consiste precisamente en tener conciencia histórica. el pasado se concibe como realidad de nuestro ser en el sentido radical que he insinuado. por lo menos en algunos casos. un hombre ya casi del pasado. Mientras la escuela tradicional cientificista no pueda a su vez dar razón de un modo igualmente satisfactorio de ese espectáculo.singular. aunque lo pretenda. pero también las fuentes del conocimiento histórico son fuentes que no se han agotado todavía. Lo que me ha preocupado a mí es averiguar con una serie de pruebas o fuentes que me satisfagan por el momento. En primer lugar yo he pensado siempre. hay una porción de notas que se presentan como representantes de esa historia con las que no estoy conforme. Pero recuerden ustedes que esta misma posición es hoy día la de los fenómenos de las ciencias físicas y naturales. de ese hecho histórico innegable. porque nadie puede saber por dónde va a salir. ni anteriores ni venideras. en efecto. cada generación pronuncia su verdad. y nos reservan muchísimas sorpresas. pero que. que cada generación siente la necesidad de escribir su historia. la verdad de otras generaciones. por lo mismo. la historia de su pasado. las ciencias de la naturaleza en general. la verdad que hoy puedo conocer. YO soy. pero naturalmente. estamos obligados a suscribir la postura contemporánea historicista. entonces. que es la verdad histórica de los hombres que compusieron esa generación. vemos. si vemos lo que realmente vemos. El ser naturaleza ha mostrado que es tan variable como el hombre. a través de los años. no se cierra el espíritu a las . pueden usar las hipótesis. Cada generación tiene la necesidad ineludible de enfrentarse con su pasado. es la única que explica o da razón de ese espectáculo. y por lo tanto. por razón de ideas. Se verá claro que la cuestión a debate puede y debe reducirse a lo siguiente: si se concibe el pasado como una realidad independiente a nuestro ser. Con la meditación y. que no por filosofía. El historiador no puede usar la hipótesis para nada. no puede ser. es decir. por lo menos debo de ser un hombre de la antigua escuela. escribirla desde su punto de vista. desde su peculiar situación o circunstancia. la postura contemporánea tendrá que admitirse. Vemos. tendrá razón la escuela tradicional. pues en todo lo que he escrito como historiador 40 humana que se estacione: lo humano es algo que se está haciendo siempre. Pero lo que me ha preocupado principalmente en el estudio de la historia es llegar a averiguar alguna cosa con fundamento. con el aumento de la responsabilidad. verdad que. sino que es un pasado cualquiera? he tomado ante el problema la postura que hoy se da como característica de la escuela tradicional de la historia. y han cambiado la posición de muchos fenómenos de la naturaleza. Yo he creído también que la única verdad histórica es la verdad que se ha podido comprobar. la verdad adquirida de este modo lleva una ventaja.

se pasó al problema del concepto de la historia misma. que de la realidad tal como se ofrece en los actos mismos de la vida humana. un historiador ve los documentos y escribe su historia. y de la honestidad del historiador. También difieren las interpretaciones de los hechos más comprobados. A mí me parecen bien todas las consideraciones que ha hecho el doctor Altamira: la primera estuvo de acuerdo conmigo. etcétera. Éste afirma que ante un hecho histórico no sólo puede haber dos interpretaciones distintas y sucesivas por parte de un historiador. también el doctor Kirchkoff. No sólo difieren a veces las fuentes. La afirmación del doctor Caso de que el historiador es un poeta. Entonces la cuestión de la objetividad se viene por tierra. lo que nosotros decimos que es nuestro conocimiento. Quisiera tratar de concretar la discusión sobre alguno de los puntos de tal tema. Pero yo creo esto: que los documentos son hechos y a veces contradictorios. el doctor Gaos y el doctor Medina. para el cual cuenta con la ley. diciendo que lo importante era decir o narrar aquello que dicen las fuentes. Además. pero otra persona con la misma buena fe. pues en realidad a Roma se va por muchos caminos. Pero sus puntos de vista sobre la verdad histórica los resumió en una ponencia escrita que leyó en la 2ª sesión. en el hombre que merece ser juez. EL DOCTOR ALFONSO CASO tomó la palabra a continuación. nos encontramos con que no creemos en la justicia humana en el sentido de tener confianza en el juez. El doctor Medina habla de las categorías que se emplean en el menester histórico y que pueden dar fijeza o solidez a los resultados que en él se obtienen. la discusión empezó a centrarse en torno de las cuestiones fundamentales. el problema de la verdad histórica plantea el problema de distinguir entre historia e interpretación. Con la intervención del doctor Medina se aclara la posición de los principios respectivos. que ese es el fundamento en el oficio histórico. no se presente sino lo que ellos están diciendo. y que se incluye en el lugar correspondiente. He dejado a mis alumnos que usen de los programas a su albedrío.] Tomaron además la palabra en esta sesión el doctor Isso Brante Schweide. en tanto que hecho histórico. por encima de todas las limitaciones que lleva la posibilidad de nuevas fuentes. o su juicio. La objetividad consiste en que. Usted fundaba esta opinión. En la interpretación interviene la ideología del sujeto y su orden de los valores. Pero si llevamos nuestro pesimismo a la manera y crudeza que se nos pide muchas veces. hacemos más caso de nuestro juicio y nuestro conocimiento. 41 EL LICENCIADO O'GORMAN. etc. el historicismo y el cientificismo. los documentos. Yo he sido siempre un hombre contrario a los sistemas. en dos momentos diferentes de su vida. Pero vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Hay acaso algo en que la intervención de la persona no sea ya una introducción de elementos ajenos a los hechos mismos? La objetividad en la historia consiste en ponerse en una posición desde la cual lo mismo dé que aquellos hechos hayan existido. y sólo permanece igual en tanto que hecho físico: documento. en definitiva. ¿Qué diferencia fundamental hay entre un historiador y un juez en cuanto a la verdad de los hechos? El juez procura enterarse de la verdad de los hechos y sobre esta base fundarse para dar su veredicto. que derivan de doctrinas opuestas. Si llegamos al escepticismo de la imposibilidad de obtener una verdad histórica. Y no sólo entre dos historiadores. tocó un punto que me parece de toda consideración.nuevas ideas y a los nuevos movimientos. monumento. Ahora. sino en el mismo historiador. Del problema de la verdad histórica. no se diga de ellos sino lo que se ha encontrado. encuentra la aquiescencia del doctor Gaos. el doctor Francisco Barnés. no prefijando ningún juicio sobre su ideología. infra. En sus últimas etapas. sino que el hecho mismo ha cambiado. de la objetividad. . ve esas mismas fuentes y difiere en opinión de la anterior. en otra 42 Éstas son. La cuestión capital de la objetividad. [Cf. cuando se ha estudiado una serie de hechos históricos.

no podemos decir que se equivocan. que no escriba Historia. 8. de aquellos que creen que lo 44 pues objetivamente. en materia histórica. si querernos darles un nombre menos duro y más moderno. no es posible actualmente un historiador universal. sino que mienten. es fundamental para determinar el grado de objetividad que puede alcanzar el conocimiento histórico. que queda comprendida dentro de la gran interrogación: ¿Qué es la verdad? 2. Es indudable que el problema de la verdad.SEGUNDA SESIÓN Se nombró presidente de la misma al doctor Alfonso Caso. Desde luego debemos considerar que el hombre tiene. mencionando sólo la parte que les sirve para sostener su tesis. 6. pero con el fin de poder fijar un criterio. que es lo que podríamos llamar objetivo. con relación a la verdad. pero no por lo que se refiere al documento que estudia. es decir fuera del espíritu. ya que los otros. etc. una época. para persistir y satisfacer sus necesidades sexuales y económicas (belleza que afirman es verdadero. En primer lugar. El error del historiador puede ser debido a la malicia del que redactó el documento. los llamaríamos propagandistas. La primera fase en esta elaboración es la formulación del hecho histórico. y se vuelve crítico. mimetismos de ataque y de defensa). tres posibilidades: acertar. los que alteran los documentos o los publican incompletos. El problema de la objetividad de la verdad histórica se debe en gran parte a que la historia se escribe por los historiadores y también por los propagandistas. nos quedan pues las otras dos. 5. que el hombre posee en común con todos los seres vivos y que lees tan útil en la lucha por la existencia. un aspecto social. Desde un punto de vista epistemológico tendremos que plantearnos estas preguntas: ¿Puede el hombre conocer lo que pasa en su propio espíritu? ¿Puede conocer lo que pasa fuera de él? La respuesta a estas dos cuestiones. Tomemos desde luego en cuenta la última posibilidad. cuando se discute de verdad histórica entre propagandistas de distintas ideas. 43 aparente de machos en celo. Acto seguido lee su ponencia: NOTAS ACERCA DE LA VERDAD HISTÓRICA 1. Todos estamos siempre apunto de errar. El historiador de buena fe puede entonces captar una verdad o incurrir en un error. 3. una cultura. 7. por lo que se refiere al historiador. errar y mentir. . Eliminada la posibilidad de mentir. no hay hechos interesantes. él está siempre en actitud de mentir. y es claro que entonces no son historiadores sino falsarios o. El historiador selecciona su campo por historiar y a priori concentra arbitrariamente el foco de su interés en un hombre. sino filosófico. un país. no es un problema histórico. es cuestión epistemológica. para saber si el historiador acierta o se equivoca. la de acertar y la de errar. veamos primero cuáles son las etapas en la elaboración del conocimiento histórico. El que haya dedicado su vida a la propaganda de una idea. o aparentan ignorar la existencia de documentos contrarios. El hecho histórico queda ya determinado entonces por el interés del historiador y no por el interés humano. para descartarla definitivamente de nuestras consideraciones. usando y aun abusando de la posibilidad de mentir. Se engaña sin embargo quien crea que el historiador es puramente pasivo ante el hecho histórico. 4. Podemos decir entonces que no nos ocuparemos sino de los historiadores de buena fe: es decir.

11. entre dos que se señalan como probables y que son mencionadas en dos fuentes distintas o quizá en la misma fuente. en qué medida intervinieron en su producción? ¿Fue la decadencia de Motecuhzoma. por ser ésta la fecha que mencionan las fuentes que nos merecen más crédito. si son varias. y paralizando con su terror la voluntad de su pueblo: fue la revancha de las naciones indígenas sojuzgadas. es la caída de Tenochtitlán en poder de Cortés el 13 de agosto de 1521. Supongamos que hemos admitido como más probable la fecha 13 de agosto. o si se quiere como punto previo. pretendiendo destruir a Cortés aumentó sus huestes. un designio divino que inexorablemente había de realizarse en el día y hora fijado desde toda la eternidad? La importancia que se dé a cada una de estas causas. y comprobar si ocurrieron o no. o el intento de Velázquez que. marcará la personalidad del historiador. Vemos entonces que. Esta estimación puede fundarse en la posibilidad de información que haya tenido el autor del documento. representada por los caballos. su valor como antecedente capaz de explicar el proceso de un espíritu. Todavía una segunda parte para la fijación del hecho histórico. que por no estar su nombre en el calendario y "tabla general del rezado" se pasó al día siguiente. Viene entonces un trabajo de extraordinaria importancia en el historiador. en su cultura. contemporáneos o posteriores. para saber a cuáles puede otorgar mayor confianza. el historiador interviene de un modo definitivo con sus conocimientos. 10. todavía nos falta la explicación de este hecho por sus causas (que en lo histórico prefiero llamar antecedentes). día de Santa Clara. en la autenticidad del documento. que vieron la oportunidad de sacudir un yugo. el hierro y la pólvora: o el genio diplomático y militar del Capitán. con su facultad de selección y con su sagacidad. una ciencia o una técnica. Lo primero que hay que determinar es si fue el 13 de agosto o el 12. Pero supongamos que el hecho histórico ya ha sido fijado y que dentro de la probabilidad a la que está sujeto todo lo histórico.9. y que se trata de explicar ahora este hecho histórico: la caída de Tenochtitlán y con ella el derrumbamiento del llamado Imperio Azteca. la critica ética de las condiciones que 45 lo produjeron y de los hombres que lo realizaron y. Cuantos se han dedicado a escribir historia. o como creían los cándidos cronistas. no es histórico). Supongamos que el hecho en cuestión. montado en un caballo blanco. es imposible o improbable que otro acontecimiento hubiera ocurrido en la fecha en que sabemos que ocurrió. y a las fortuitas que intervienen también en todo hecho histórico. por último. podemos considerarlo como verdadero. como dice Torquemada. Primero tiene que hacer un análisis de las fuentes y valorarlas. Así el panegirista de Cortés atribuirá todo el honor y la gloria al Capitán. con disgusto de Bernal Díaz y regocijo de Gómara. aterrorizado ante los presagios. es la tarea a la que se dedica el historiador. y frecuentemente es contradictoria. día de San Hipólito. saben la importancia que tienen estas deducciones que dependen de la sagacidad del historiador. simplemente para fijar el hecho histórico. en contra del imperialismo azteca. como causa determinante de la Conquista. la relación de este hecho con los otros pasados. haciendo notar que si se admite una de esas fechas. Supongamos que se trata de determinar una fecha. 46 y otro dirá cómo la utilería europea es la causa de la victoria. por último. de deducir las consecuencias que se derivarían de las diversas posibilidades. en su interés al relatarlo y. ¿Cuál sería en este caso la verdad objetiva? ¿No dependerá la importancia que un historiador conceda a una causa. sin medir la posibilidad de caer en otro? o bien. de la . y no faltará quien haga intervenir el Apóstol Santiago. ¿fue la superioridad de una utilería guerrera. un pueblo. ¿ Cuáles fueron las causas o antecedentes que produjeron este hecho y. en su inteligencia para percibir el hecho. En segundo lugar el hecho histórico no es perceptible por los sentidos (si lo es. sino que se encuentra narrado en uno o varios documentos y generalmente la narración no es idéntica en todos ellos. el historiador establecerá una cronología. una cultura. ¿Preferimos en este caso el dicho de Cortés y Bernal Díaz o el de Torquemada? Claramente se ve que tenemos que hacer un análisis de las fuentes.

el acero y el petróleo. que no se escribió con el fin de hacer historia. cómo no seria difícil (he tachado imposible) ser justo. no es porque menosprecie la verdad histórica y la considere como algo totalmente diferente de la verdad vulgar o de la científica. una acción y hasta sobre él misino. explican por qué los jóvenes dejan sembrados sus cuerpos en los campos de batalla. ¿Podrá un historiador liberal y burgués de nuestro siglo entender lo que representaba la limpieza de sangre en la Europa feudal? Y por entender quiero decir sentir. quiéralo o no. de clase. si nos engañamos con frecuencia sobre el motivo de nuestras propias acciones. en su clase. de la cultura a la que pertenecía el rey. las juzga. de la clase social. a la moda de 1945? Si es difícil ser un juez justo. que sacrifique afectos e ideales por ganancias materiales. Lo que se puede pedir al historiador no es que diga lo que realmente pasó. serán para él incómodos hechos históricos. sino que abandonando hasta donde pueda sus propias ideas. en su época. es objetivo. el que oscurece las pruebas. el que determinadamente cierra su espíritu para no comprender los móviles de las acciones de los otros hom- 47 48 Ni siquiera el documento privado. Además del ser que sucedió (¿cómo y por qué?) está el deber ser (¿debió suceder?). pugnar por la imparcialidad. en su cultura? Un hombre sórdido. Sócrates bebiendo la cicuta o Cristo muriendo en la cruz. es sólo probabilidad. volvemos a comprobarlo. Padece bajo el poder de la moda" y creerá que un bello discurso provocó una situación histórica o que las curvas estadísticas sobre los precios del carbón. de nación. o juzgará con los prejuicios de la época. debe creer que ha acertado. de cultura. ¿Podremos los ateos entender la importancia del sentimiento religioso en las culturas asiáticas y americanas? ¿Daremos a estos antecedentes la importancia que realmente tuvieron? 12. ¿cómo podremos estar seguros de los motivos que tengan nuestros prójimos. Todo historiador. casi inexplicables. no estará dispuesto a conceder que hubo actos generosos que fueron capaces de crear hechos históricos. cuando el juez y el acusado hablan idiomas morales separados por siglos de prejuicios. sobre todo cuando nuestros prójimos son tan lejanos? La verdad histórica. ¿Habrá alguien que no esté más o menos atacado de bovarismo y que se conciba realmente como es? Pues bres: y si es sincero. la mejor historia es la crónica. El cronista tiene las mismas ideas. más que concebir. pues esto nadie puede afirmarlo. prejuicios o intereses. pero precisamente por eso. Aquí también la misión del historiador es comprender y será gran historiador si lo logra. procure adentrarse e identificarse con el mundo que nos revive y explica. cuando el acusado y el juez admiten la misma moral. está en una situación muy desfavorable para valorar los antecedentes de los fenómenos. Su obligación es creer que lo ha conseguido. pero nunca podremos estar seguros de que lo ha realizado. pero estar convencido de que su reconstrucción es un esquema de lo que realmente sucedió. es un juez —como decía el doctor Altamira la otra noche—. el santo o el mártir que está juzgando? ¿Alabará al que defendía la autonomía del feudo o al rey que trataba de destruir los feudos? ¿Cantará con Kipling loas al Imperio Británico. pero no podemos estar seguros de que lo haya conseguido. sino . 13. Y si digo un esquema. sentimientos y Prejuicios de la época en la que el acontecimiento sucede. indica solamente lo que creyó el autor del documento sobre un hecho. y gran psicólogo. un hombre. o su juicio sereno condenará todo imperialismo a la moda 1918-1943? ¿O propugnará una nueva forma de imperialismo. a la moda victoriana.importancia que tenga esta causa en él mismo. ¿pero aplicará para juzgar una ley derogada o la ley actual? ¿Aplicará para juzgar sus prejuicios de familia. Pero todo hombre que conoce las acciones de otro. por la objetividad. Quiere esto decir que la historia debe escribirla el contemporáneo del hecho que narra. No es historiador el que a sabiendas falsea el hecho. Y será gran historiador si logra hacerlo.

y las infinitas vicisitudes en la vida de la flor. provoquen resultados siempre iguales. como la de todo conocimiento. y lo transforma en un caso particular de una ley. para despertar en nuestro espíritu reacciones semejantes a las acciones que fueron sus causas. pero nuestras preferencias 49 históricos. Por último. cuando lo que deseamos es encontrar en ellos . tan concreta. Sólo que en la historia. realice el deber de ser. y las complejísimas causas que motivaron el que cayera hoy y no ayer uno de sus pétalos. tan personal. Podemos si queremos hacer la historia de un guijarro. la religión. Él desea explicar el presente en función del pasado. El historiador que da profundidad al presente. Desea que los hechos que suceden todos los días queden aclarados por sus antecedentes: porque sabe que la vida que anima el cuerpo de la sociedad moderna está sostenida por el esqueleto del pasado.porque creo que toda verdad es esquemática con relación a su objeto. factores constantes. Podríamos decir que si Ciencia e Historia son dos métodos diferentes para entender. la raza. la economía. sin divorciarse del ser. que no pueda explicarse por su historia. su actividad estará fundada en el principio de que causas iguales producen iguales efectos. Es el que desea prever la trayectoria de su pueblo y modificarla de tal modo que. política. usamos el método científico. y podemos también reducir la vida de los hombres. sino de nuestro interés humano. para hacerlo inteligible. y lo que en la vida vulgar o en la ciencia es un esquema. en la historia es una esquematización del hecho histórico. y que no hay un solo fenómeno social: lengua. que es histórica. murieron". es decir. que al igual de las causas físicas. a esta simple frase: "nacieron. la guerra. injertándolo en el pasado y aquel que funde el pasado y el presente en un programa para el porvenir. cuando se repitan las mismas condiciones. puesto que sólo vemos en ella lo general. por ser una falsa igualación de semejanzas con un fin utilitario. el principio de la causación nunca se realiza. Esquematizar el hecho para entenderlo. diferentes. En uno y en otro caso. es el político. Su misión. costumbres. trata de descubrir en ellos causas permanentes. los antecedentes históricos han influido en los hechos actuales: qué importancia han tenido las causas sociales e individuales en la producción actual del fenómeno social? Aquí también interviene la personalidad del historiador concediendo mayor o menor importancia a los factores del hecho: el medio. derecho. como decía Anatole France. el espíritu del pueblo o "la nariz de Cleopatra". lo abstracto. le hace perder lo que tiene de concreto. el historiador no se conforma con explicar el hecho histórico por sus antecedentes. los grandes hombres. de acuerdo con el principio de causación. La rosa es un objeto de ciencia. llamémosle sociólogo. V no es que yo admita que es más personal y más concreto César que una rosa. religión. tal es la misión del sabio y la del historiador. Pero la ciencia y la historia las hacemos los hombres y no las rosas. O lo que es lo mismo: Ciencia e Historia son dos métodos diferentes de entender la realidad. porque la causa es tan compleja. nunca más volverá a presentarse. llamémosle político. si queremos insistir sobre su actividad concreta. virtudes y crímenes. no nos interesan. es en suma el que esquematizando el hecho histórico. es decir. por lo que caen de un modo individual en el campo de la historia. modas. aquello precisamente que no la distingue de otros individuos de su especie. 14. Aplicar uno u otro de estos métodos no depende del objeto mismo. de personal. menos que en ninguna otra parte. ¿Cómo los hechos históricos. es servir al presente y al futuro. que a menos de que admitamos la pesadilla del eterno retorno. si no coinciden con un amplio interés humano. sufrieron. cuando consideramos que los fenómenos no son interesantes individualmente. mientras que en César nos interesan sus actos y sus pensamientos y es precisamente por ser personales. que volverá a 50 individuales serán pueriles. Es el que tendiendo la mirada sobre los hechos repetirse. Si queremos considerar que su actividad es abstracta.

no habría razón alguna para rebajar las exigencias de la investigación histórica. que de este modo se venga de nuestro esquematismo. incluyendo nuestro propio espíritu. ni siquiera los distintos historiadores. La cuestión sería. es una pregunta ingenua. sin el cual sería imposible. cuando lo que nos interesa en el fenómeno es precisamente su individualidad. elaborar una teoría de la unidad y pluralidad de la realidad. e incluso un mismo historiador en distintos momentos de su carrera. aun cuando se tratase de un Robinson histórico. Nos parece ahora descubrir que la historia. nos llevan a emplear. de las que no podemos prescindir. precisando sus límites y correlativamente aquellos dentro de los cuales es posible una verdad válida para más de un sujeto. pues si fuera completamente sui generis. naturalmente. En cambio. la explotación. que son actividades subjetivas. Pero si se trata ya no del hecho histórico. a pesar de todo. capaz de explicar el doble hecho de que estos sujetos en parte coinciden y en parte discrepan. ya sea que se trate de un hombre. de un país. no lo entenderíamos. EL DOCTOR JOSÉ GAOS. lo que justificará. Creemos descubrir en la historia un sentido no trascendente al hombre. esta perturbación de la Naturaleza que llamamos: el Hombre. Puesto que es un ser consciente. el único criterio objetivo en la gran marcha histórica de la humanidad. expresado en la sesión anterior. por eso lucha contra la miseria y la explotación. por cumplir con lo que en cada hombre hay de humano. leyendo la nota siguiente: Cada historiador. la miseria. eterna. La lucha contra sus enemigos: el hambre. de una época o de una cultura. considerada en grandes periodos. que pone en manos de otros hombres su derecho a" vivir y a pensar. la ignorancia y el fanatismo. sino que es relativa al historiador a tal punto que hay tantas verdades históricas como historiadores? Así concebida. se encuentra enfrente de distintas realidades históricas. No. la tiranía. inmutable? Así formulada. el miedo. Es la suma de los anhelos individuales por ser. ha de haber siquiera un mínimo de unidad. Pero no podemos ignorar que contra la ignorancia y los prejuicios. las semejanzas que existen entre ese fenómeno y los actuales. Esta teoría sería la única capaz también de hacer justicia al historicismo y a la vez de superarlo. siquiera parcialmente. quizá. nos sirven para entender el hecho. por la afirmación de su personalidad. 1os sujetos. También una autobiografía es tanto mejor cuanto más esconde del autor en la realidad de su propia vida con ser ésta . pues. incluyendo. para conocerlo. ¿Hay alguna verdad no formal. son tan distintos como para que entre ellos no haya unidad alguna. no podemos dudar seriamente que Hidalgo era cura de Dolores o que Bucareli fue virrey de Nueva España. ¿No hay pues en la historia una verdad objetiva. el hecho de que se comunican y entienden. es la realización de la lucha del hombre por alcanzar su liberación. que sea eterna e inmutable? ¿Debemos entonces proclamar un escepticismo corrosivo y declarar que la verdad histórica no existe. pero sus diferencias. contra la injusticia y la tiranía. porque la realidad histórica es dependiente del historiador mismo: es lo que se expresa con la afirmación de que el hecho es construido por la interpretación misma. 52 Pero aun cuando no hubiese posibilidad de comunicación alguna. sino inmanente a su propia naturaleza. por la realización íntegra de lo que es humano. 51 durante largos siglos el hombre parece que reniega de sí mismo. el método histórico y no el científico.sus semejanzas y fundir éstas en la identidad de la ley. sería inútil pedir una objetividad absoluta. a reserva de utilizar más tarde los coeficientes de inexactitud. Resume su punto de vista. como en general entre los distintos hombres. la pregunta es exagerada. sino de su explicación y valoración. Pero ni las distintas realidades históricas. cuando tratamos de aplicar la ley a la realidad. Entre los distintos historiadores. para dispensarse de investigar lo más amplia y lo más hondamente posible. pugna por su propio bien. Y éste es.

dentro de determinadas etapas del conjunto de la humanidad. En este sentido. pero yo creo que no contestó precisamente la cuestión por la relación que existe entre la historia como ciencia y la política. Pienso que es una idea un poco anticuada la de que la historia humana no es comprensible sino concibiéndola como dividida en grandes etapas que tienen determinada estructura económica. es que la idea de la imparcialidad. pero me parece que falta todavía aclarar este pensamiento.una realidad por su propia naturaleza sólo dada o asequible al sujeto correspondiente. EL DOCTOR KIRCHKOFF. dentro de determinada característica. la circunstancia de que una realidad no sea dada o asequible sino a un sujeto no descarga a éste de ninguna de las obligaciones que pueda tener respecto a ella. No debernos oponernos a la idea de que hay una verdad absoluta: me parece que tanto O'Gorman como Caso se han colocado en una posición con la cual yo no estaría de acuerdo. Claro que él creyó contestarla en su ponencia. Así. La repetición absoluta de acontecimientos. No se trata de considerar la historia como una serie interminable de acontecimientos aislados. La primera cuestión es averiguar cuáles son los hechos que nos dio Caso y 54 El último punto que me interesa subrayar. o lo mismo en otras sociedades anteriores. las tendencias de desarrollo dentro de nuestra sociedad moderna. y por otro. creencias y costumbres que corresponden a este conjunto. no es en sí la búsqueda de la verdad acerca de un acontecimiento individual y sólo puede ser interpretada dentro de un conjunto. Pues lo que necesitamos es encontrar. estamos obligados a curarnos con arreglo a la medicina actual. estructura social. Por consiguiente. ningún escepticismo histórico parece más justificado que el escepticismo médico que habría en no querer curarse hoy so pretexto de que la unidad médica de hoy no será la de mañana. al dar término a la lectura de sus notas. por causas y efectos. Esta búsqueda es de la verdad de grandes líneas de desarrollo. El doctor Caso manifestó. En general. jurídica y una serie de instituciones. Solamente concibo de esta manera el problema de la historia y la búsqueda en el fondo empieza con la verdad. es que nuestra aspiración debe ser entender las tendencias históricas dentro de estas grandes agrupaciones de fenómenos. es también un punto que la historia y el pensamiento han ganado hace mucho tiempo. yo creo que ya no es necesario combatir esa idea. claro es que no existe. una relación de desarrollo. aun cuando estemos convencidos de que la medicina actual no será la de dentro de un número muy pequeño de años. para usar un término concreto. es decir. pero esta idea se ha formulado de tal manera que de hecho parece que el individuo historiador está frente al . que es exactamente lo que queremos saber. que con ello dejaba contestado lo dicho por mí otros que se han dado en la última sesión y que eran más o menos por el estilo. Me parece que también hay que distinguir varios tipos de verdad. Me Parece que aquí se plantean dos problemas: por un lado. pues me parece una idea muerta. El doctor Caso dijo que hay que distinguir tres tipos posibles de hombres. Se podría decir que la base de nuestra actitud hacia el universo es que hay una realidad que existe a la cual nosotros tratamos de aproximarnos. para mí. espero que vuelva a tratar este punto. Me parece que se ha presentado una idea que. El punto básico en mi pensamiento frente a la historia. cuál es la finalidad de lo que hacemos. por desgracia. etc. 53 la última vez. Solamente de este modo podemos llegar a algo que es más que una mera serie de acontecimientos. no se realiza en línea recta sino ando ron frecuencia un paso adelante y dos atrás. y los presentes saben muy bien que no soy un historiador sino un etnólogo. de la objetividad. cada uno conocido por otros hechos. Existe el problema fundamental de la búsqueda de la verdad histórica. Se afirma que cualquier historiador parcial representa las ideas. la tradición.. qué son esos famosos hechos de que se habla. pero esta continua aproximación. es bastante peligrosa.

E! ideal del nuevo historiador -que no es tan nuevo. inspirada por el deseo de ver el pasado desde la perspectiva de un determinado presente. y nos da con todo esto una visión totalmente deformada de la historiografía. El historiador sigue viviendo hoy. que los hechos hablen por sí sólos. de dos maneras distintas.acontecimiento. impreciso. Porque lo cierto es que siempre tiene que apelar a sus tristes predecesores que vivían en unas tinieblas de las que él parece haber salido en la primera mitad del siglo XIX en los países más "adelantados". La aparta con horror de otras formas de cultura que le habían sido siempre afines: la filosofía. en diferentes momentos de su historia individual. frente a la época histórica. Basta con hojear las páginas de cualquier libro o de cualquier revista dedicados a estudiar temas históricos para que podamos percibir en el acto el estado de euforia en que sus autores se encuentran: a cada momento tropezamos con alusiones a la maravillosa perfección que estos estudios han alcanzado en nuestros días. cuando se partía de meras conjeturas en lugar de las sólidas aportaciones documentales de hoy. Y lo más estupendo es que al sentar este enorme prejuicio dice que está libre de . imparcial. en todas partes. en un brave. Se nota aquí ya la actitud que propende a separar lo más posible la historia 55 desgracia de vivir cuando los estudios históricos no habían alcanzado dignidad. subjetivo. absolutamente todo: creencias religiosas y políticas. en dejar. En vez de aceptar que cada época humana. cuando la historia era una forma literaria y sus autores manifestaban tendencias peligrosamente subjetivas en la elección y el tratamiento de sus temas y en la preocupación por el agrado o desagrado que pudieran producirles a sus lectores. según el pretende. que cada país y cada grupo han tenido su historia propia. un trabajo malo es superficial. 56 de la vida. serio. en la mayoría de los casos. en las que no es posible aplicar esta noción de progreso rectilíneo. para elaborar las tan decantadas producciones de la historia científica que anulan. con todos los peligros que ella supone. Toda esta cuestión de si un historiador puede ver la misma realidad. y. sin darse cuenta de que son muy pocos los que comparten su optimismo. después de todo— consiste en no existir. a la seguridad de los métodos empleados. en el mejor de los casos. Y los únicos que parecen reacios a darse cuenta de que existe la crisis son los más directamente obligados a relatarnos cómo la crisis se produce: los historiadores. y de las que se esfuerza por salir. como él dice. penosamente. exhaustivo. a la exactitud y minucia de sus técnicas. de un plumazo. la literatura y las bellas artes. tendencioso. según ella. De hecho. la reduce por entero a la condición de fuente. Los calificativos que la historia científica al uso emplea cuando elogia o cuando censura. es siempre sólido. no pueden ser más elocuentes: un trabajo valioso. a la que se acude en busca de datos. entre las ciencias positivas y las técnicas que se supone están en continuo progreso y mejoramiento. EL DOCTOR RAMÓN IGLESIA lee su ponencia sobre: EL ESTADO ACTUAL DE LOS ESTUDIOS HISTÓRICOS Curioso fenómeno el que presenciamos en nuestros días: se ha puesto en tela de juicio todo. es simplemente el reflejo de que el historiador vive dentro de un mundo en continua pugna. como si en la proximidad de ambas no estuviera la razón misma de ser de la historia. el historiador es simplemente el exponente de un grupo social. definitivo. sistemas económicos. la nivela y unifica. acompañado todo ello por un desdén más o menos piadoso hacia los autores de otras épocas. cuando son suficientemente sólidas y documentadas. Pone así a la historia. de hechos. new world. todo lo que las ha precedido. formas de cultura. de materia prima. bien documentado. que tuvieron la El historiador de hoy se cree culminación de un desarrollo que no nos explica bien cómo se ha producido. que insisten en ser los últimos en enterarse. plenitud y madurez científicas.

Y es que el historiador positivista pretende que todos los temas merecen el mismo interés. de un Macaulay. la interpretación más. Todo esto es sumamente grave. pero sí dice siempre que todo eso vendrá más tarde. No se da cuenta de que con su criterio microscópico se desarrollan en él. Lo que ya no encontramos con tanta frecuencia es un juicio sobre el contenido mismo del libro. más apocados. salvo quienes tienen la obligación de hacerlo por razón de su oficio. por pequeño que sea. De aquí 57 y la síntesis. en los que brilla por su ausencia en la mayoría de los casos la comprensión profunda del sentido de las obras estudiadas. menos inquietos intelectualmente. sus fuentes. Es el enano encaramado en hombros del gigante. en lo instrumental.prejuicios. Este deseo obsesivo y vano de escribir la historia sin tocar a los hechos —que el científico identifica de modo igualmente arbitrario con los documentos que los relatan— le lleva a insistir cada vez más en lo accesorio. de la abundancia de notas y bibliografías. metido en su oscuro rincón. de su aportación para nosotros. Lo peor es que se inicien bajo el signo positivista. El historiador científico no dice nunca. objetiva y desinteresada. una timidez y una inercia mental que a duras penas prepararán el terreno para ninguna síntesis futura. claro está. de un Michelet. sobre todo. de que su estudio se desenfoca cada vez 58 que una época que lo ha historiado todo esté apenas iniciando los estudios de historia de la historia. con lo que ya tenemos algunos repertorios valiosos. Esta tendencia actual de los estudios históricos no sólo ha dejado a la historia erudita sin lectores. sobre las ideas que en él se encierran. porque mete a la historia por una vía muerta. . pues lo considera un mérito más de su disciplina. Todos sabemos del gran desdén con que se viene hablando de un Agustín Thierry. en las guerras y revoluciones y. Para lo cual tendrá que acudir. cree haberlo superado definitivamente. que orientarán su curiosidad y sus actividades hacia otros campos en los que puedan lograr mayor estímulo y salida. el orgullo de su perspectiva y su estimativa defectuosas. sino que fatalmente produce una selección al revés en los centros de enseñanza superior e investigación. a los que estuvieron anotados por la tormenta. de modo inevitable. Con ello se quedan los seminarios de historia sin los jóvenes más valiosos. que él renuncia a la elaboración. Llenas están las revistas especializadas de unas reseñas en las que el valor de un libro de historia se hace depender de la cantidad de autores citados. que considera torre de marfil. El historiador científico. que serán su materia prima. cuando las actuales generaciones hayan reunido los materiales suficientes. En ellos se prefiere a los muchachos más dóciles. y se limita a aportar una multitud de menudencias que sólo servirán de estorbo para quien desee trazar grandes líneas y quiera darnos algo más sustancioso que estos pobres y áridos resultados de la historia científica que nadie lee. que si descubre algún error. que le acerca a los conocimientos científicos especializados innaccesibles para el profano. sobre cuál es la índole de su mensaje. son dignos de idéntica dedicación. de todos los que sintieron y vivieron la historia como algo entrañable. en cualquier historiador que le haya precedido. una vez más. pero que no pasan de ser repertorios. lo cual al historiador profesional le trae sin cuidado. amontona datos y más datos. esperando a que pase el temporal para luego poder estudiarlo en forma serena. de la profusión de índices analíticos. Sigue diciendo eso en los momentos en que un puñado de bandidos audaces trae de cabeza a la humanidad entra. Que el historiador que no se resigna a esta pasividad de copista es parcial y anticientífico. en las grandes figuras históricas. ¡Como si la historia no debiera ser el tema más apasionante para una persona de alta calidad espiritual! El historiador científico tiene un orgullo ingenuo. para que lo antes posible se dediquen a reunir ficheros impresionantes sobre temas minúsculos. Reprocha a los antiguos que se fijaron de preferencia en los momentos de crisis. de un Carlyle.

en forma única. ¿es que puede decirse lo mismo de las actitudes hacia el Renacimiento o la Revolución Francesa? No creo que nadie pueda mantener en serio que la estima o la repulsión dependen de falta o sobra de monografías. que tantas cosas interesantes ha dicho sobre estas cuestiones. "Señor. ¿Cómo se puede pensar que es un simple problema de documentación la simpatía o repulsión que unas épocas sienten hacia otras? Si se nos dice que el desdén por la Edad Media se debió a un conocimiento insuficiente. sólo sabe enseñar lo más externo y rudimentario de la técnica: pero nunca podrá salir de ellos un historiador si el alumno no lleva en sí la semilla El historiador nace. ¿ Qué historiador científico. sin pintores y músicos y arquitectos. como la ha denominado Ortega y Gasset. subsanado más tarde —aun suponiendo que ese interés posterior por la Edad Media no estuviera en sí mismo condicionado ya por la repulsión hacia el XVIII que sintieron los románticos—. Si el recién llegado no tiene madera de ratón de biblioteca. inmutables. no se hace. como ellos pretenden. Querer estudiar la historiografía y no aceptar e1 hecho de que es un continuo cambio de perspectiva. es marchar en el vacío. Insisto tanto en la historiografía y no en la teoría de la historia o historiología. como en las escuelas de bellas artes y en los tratados de preceptiva. lo problemático a lo definitivo? 59 de que todas las enseñanzas instrumentales que recibe en el seminario son la última palabra y no el comienzo de la labor histórica. El historiador digno de tal nombre tendrá que ser. ha producido una biografía que valga la pena? ¿Cómo se puede trazar la semblanza de un personaje aplicando sus métodos? Ah. es que el individuo es algo anecdótico. un creador. Aterra pensar en lo tosco de la crítica historiográfica. si no. según las personas que los manejan. a la vida. mientras la historia no vuelva a ocupar su rango de estudio humanístico. Siempre recuerdo a este respecto la vieja anécdota española del caminante que llega a la posada y pregunta qué hay de comer. pues El Otoño de 60 En la busca frenética de lo sólido y lo definitivo se ha dado de lado a aspectos que en la historia son esenciales. lo que es peor aún. se me dirá. por ejemplo. pasajero y nosotros buscamos terreno más firme. sólidos. no acabamos de ver bien ese sistema de la historia de que con tanta insistencia viene habiéndonos. Y es que la historiografía actual está empeñada en una tarea vana: en llegar a unos resultados inconmovibles. como no puede haber teoría de la literatura o del arte sin poetas y novelistas. el auge que ha tenido entre los . Si ha de haber sistema. de que hay siempre una forma de visión que se les impone a los hechos estudiados. lo que Ud. sino que sus lenguas son múltiples. le responden. a la literatura y. De aquí que en la génesis de su obra nos encontremos muchas veces con elementos que no se dejan expresar con facilidad en términos racionales.No es fácil que un historiógrafo positivista pueda estar dotado de esta comprensión. ¿Cómo puede pretenderse alcanzar lo inconmovible y lo inmutable en la historia? ¿Por qué no se ha de preferir lo flexible a lo sólido. que son inefables. porque le faltan las bases mismas indispensables para el enfoque del problema. traiga". mal podrá elaborarse una historiografía decorosa. es seguro que se desanimará si le inculcan la idea la Edad Media está hecho a base de unos pocos cronistas. porque creo que todo conocimiento histórico ha de ser esencialmente descriptivo. En el propio Ortega. Véase. cuando la historia es toda cambio. cuando se la compara con lo que han hecho la crítica literaria y la historia del arte. tan acuciosa en otros terrenos: el de que los documentos no hablan por sí solos. como ellos. devenir. En los seminarios de historia. y el historiador se ponga de espaldas a la filosofía. ¡cómo hablan en manos de Huizinga! He aquí otro problema que no se comprende cómo ha escapado a la atención de los historiadores científicos. pero. Incluso los más recientes no cumplen con sus requisitos. No sé cómo no han visto los flamantes historiadores científicos que los grandes libros de historia han sido escritos por gentes que no pasaron por seminarios de investigación. tiene que haber primero estudio historiográfico a fondo.

No tiene categoría histórica el que yo tome todos los días el desayuno de la misma manera. pero que la calidad del relato debería realzar a un plano superior. lo que había vivido. como todas las ideas cuando se arraigan bien. es en zonas que no interesan a la historia. de algo inevitable y justificado en el momento en que se produjo. desde Herodoto y San Agustín. He aquí otra deformación curiosa de los positivistas. Y sin ir tan lejos. que es imposible de lograr. como algo superficial y episódico. como no lo son para la producción artística o literaria o filosófica. experiencias personales. De aquí que considere funesta la prédica contra y la rebusca entre los presuntos épocas ni todos los lugares son igualmente aptos para ella. estos momentos de viraje de pueblos y culturas. para llegar lo antes posible a unos resultados que han de ser forzosamente deleznables. el que estos hechos básicos de la historia. Eso es precisamente lo que no se produce en los hechos humanos: y si se produce. que pretendía poder repetir un experimento tantas veces como quisiera. por lo menos— el haber tomado parte en la guerra de España.científicos. las guerras y revoluciones. antimilitarista. sin pensar en notas ni bibliografías. Que nos demuestren a nosotros que la guerra de España y su prolongación por todo el mundo son historia externa. liberal. Lo malo es que hoy no es fácil hacer esto. en algo entrañable. Felices los tiempos en que un Bernal Díaz podía contarnos lo que había visto. es una de las muchas deformaciones que han sufrido en su trayectoria. éste y aquél y el de más allá. añadiríamos nosotros. en lugar de ser la perfección para los estudios 61 historiadores de los más rígidos y los menos inquietos espiritualmente. dadas determinadas condiciones. No todas las 62 históricos. Hemos perdido espontaneidad. Se le quiere dar a la producción histórica un ritmo continuo. porque su poder de evocación es infinitamente mayor. Así el historiador científico de hoy nos considera a quienes no compartimos su actitud como elementos disolventes. Es reflejo de una época racionalista. de trabajo en la cadena. progresista. vemos aquí que la idea de la historia de los positivistas es una concepción entre otras muchas. porque nos presentan la historia como arte. Sí la tiene —para mí. que el ideal progresista. mecánico más que científico. de la imitación de las ciencias culturales. Novelas que para mí son más verdaderas que las sólidas monografías de muchos colegas. . Frente a un tipo de producción histórica excesivamente declamatorio y arbitrario. Dichoso el que de joven se pierde y se desorienta en sus lecturas y no aspira tan sólo a una prematura especialización. se convirtieron en creencias. y la tendría para los demás el que yo fuera capaz de dar un relato de mis experiencias en ella. que se da por supuesto y que no se discute. que se nos ha olvidado que es preparatorio. hasta los corresponsales de nuestros días. laica. los tiempos en que un historiador como Macaulay encontraba inspiración en las novelas de Walter Scott. la historia de las instituciones. Estas ideas. El historiador imita en todo momento las pautas que toma de una ciencia física caducada. pues ponen al descubierto muchos aspectos del ser humano y despiertan o aguzan su conciencia histórica. Habría que recordarle. que creía haber encarrilado a la humanidad de modo definitivo por la vía ascendente de los conocimientos científicos y técnicos. se despacharan con el nombre de historia externa. estaba bien hace unas décadas la apelación al documento y a la erudición a palo seco: pero bastante hemos insistido ya en el trabajo preparatorio. Que lo digan. como si las instituciones no las crearan los hombres. determinados hombres. En realidad se trata. sino todo lo contrario. poco serios y a los que no se puede tomar demasiado en cuenta. Esa regularidad buscaba el científico —y el historiador que suspira por parecerse a él. anatematizadas por los científicos como destructoras de documentos. hemos perdido el sentido de ver las cosas de frente y la capacidad de relatarlas. No son malas las catástrofes. y cine nada tiene de única. Tanto. si no. con palabras de Croce. Por si no estuviera aún suficientemente claro.

He aquí la raíz de nuestra oposición a los historiadores científicos. ¿Para qué publicar. la literatura y el arte. sino sus virtudes. La inclusión de una idea —idea personal— en el relato historiográfico. en estos países de la América española. No se trata para nada de renunciar a la corrección en las labores previas del manejo de los materiales. que tiene que ir acompañado por una actitud tensa por parte del historiador. Hay. En el debate de este tema participa con el doctor Gaos el doctor Medina. 64 parece entonces perturbar la objetividad y la validez científica del trabajo. ¿Se nos ocurriría indignarnos con un poeta o con un filósofo porque nos dan una visión parcial de la realidad. la selección. en relación con la posibilidad y el sentido de la verdad histórica. lo que tenemos que hacer los dedicados a la enseñanza de la historia es encauzar y controlar debidamente esa imaginación: pero de ningún modo pretender suprimirla. lo cual podrá darnos algún día una historiografía. después de todo. pues había desde el principio manifiesta discrepancia. puede ser entendida como categoría causal. de la realidad. Por ejemplo. Se puede canalizar un torrente. sea intensa y rica. es una noción categorial. Hace un resumen no tanto de los puntos a que se había llegado en las sesiones anteriores. Se trata de encontrar los matices de diferencia entre el historicismo y el relativismo. naturalmente. el punto de vista no son sus pecados. su visión? ¿ Por qué el historiador ha de ser de distinta naturaleza que ellos? Lo que importa es que su visión. pero nunca dará agua un cauce seco. quienes consideran el documento como simple punto de referencia vital que hace el historiador desde su presente hacia el pasado. Lo que se trata es de romper el fetichismo del documento inédito y de afirmar que su busca y publicación es la tarea más elevada del historiador. multiforme. Y aceptar de una buena vez que la verdad histórica no es una sino múltiple. el de la manera de valuar el documento histórico y de operar con él. cuanto de algunos que quedaron pendientes en discusión. pues es la única forma en que podrá tener sentido amplio y humano. que se nos señala como especialmente peligrosa. como lo son las historias de la filosofía. Uno de ellos se refiere al problema de las categorías históricas. en que las gentes son más ricas en imaginación que en paciencia. Todo lo demás es un triste esfuerzo por lograr la objetividad del TERCERA SESIÓN La preside también el doctor A LFONSO C ASO . documentos. forzosamente parcial. según los lugares y las épocas. si sólo los inéditos tienen interés? Lo que hay que predicar con insistencia es que el documento no es nada en sí. Ninguno de los que no compartimos su actitud preconizamos. rica. en el extremo opuesto. que la interpretación. este punto fue el que originó el debate entero. la vuelta a una historiografía desenfadada y arbitraria. En realidad. el que suscitó la idea misma de celebrar estas reuniones. la elaboración. de tipo declamatorio. Conexo a este problema está el del método: el del criterio histórico. El concepto con que se organiza la sucesión y concatenación de hechos históricos. o de papeletas referentes a ellos. E L DOCTOR G AOS. Sobre estas cuestiones tomaron . y consideran la validez científica de la historia como algo suficientemente apoyado en el vigor de esas averiguaciones y anotaciones. Hay quienes conciben el menester histórico como acumulación de documentos. El valor del documento está pues en relación con la idea filosófica —explícita o implícita— de la verdad histórica. Y si en los pueblos de América española los jóvenes son más ricos de imaginación que en otros lugares. Con ello se reanuda la discusión de temas ya planteados en la primera sesión: temas de metodología y de filosofía de la historia. 63 directorio de teléfonos.

66 existe efectivamente. en los sentidos correspondientes. posible. "científico". Así como lo histórico es objeto de la Historiografía. historia se funda en la tradición oral. en el sentido más amplio posible. preferible emplear la expresión "lo histórico". el doctor Isso Brante Schweide. mutatis mutandis. el doctor Kirchkoff. la misma palabra designa el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. 2. En una frase como "la historia es un proceso milenario". Para designar la realidad histórica con la mayor generalidad posible resulta. con las expresiones "la Historiografía" y "lo historiográfico". núm. En una frase como "la ** Texto tomado de Historia Mexicana. A fin de distinguir ambos sentidos se puede reservar la palabra "historia" para designar la realidad histórica y emplear la palabra "Historiografía" para designar el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. 481-508. 4.la palabra. y 65 2. Lo mismo resulta. vol. . el señor Arnáiz y Freg. la palabra "historia" designa la realidad histórica. los documentos y los monumentos''. mejor que el nombre "Ciencia de la Historiografía". como consecuencia. una Historiografía de la Historiografía. como el estudio filosófico de la Historiografía. el licenciado O'Gorman. ya que este nombre puede abarcar así el estudio científico. sin embargo. el señor Justino Fernández y algunos estudiantes. en cambio. abril-junio de 1960. JOSÉ GAOS/NOTAS SOBRE LA HISTORIOGRAFÍA (1960) ** 1. la expresión "lo histórico" puede aplicarse igualmente bien. ya a una parte cualquiera de esta realidad. en lugar de la expresión "la historia": esta última expresión designa más bien exclusivamente la realidad histórica tomada en su integridad. la Historiografía es ella misma una realidad histórica: es. por tanto. Los adjetivos "histórico" e "historiográfico" se emplearán. También es posible y existe efectivamente una ciencia "teórica" de la Historiografía. ya a la realidad histórica tomada en su integridad. Así. LA PALABRA "historia" tiene en español dos sentidos. pp. ésta es a su vez una realidad que puede ser objeto de un estudio científico tomando este término. IX. en sentido estricto. para designar la cual resulta preferible el nombre "Filosofía de la Historiografía". además el doctor Caso.

de la Tierra. este proceso no puede continuar. pero una bibliografía de bibliografía de este género sería del mismo género bibliográfico. y por esta misma Tazón. filosofar sobre la Historiografía sin conocer ésta de la manera más completa posible en su realidad histórica misma. de los vegetales y animales y el origen del hombre. en conclusión. pues. pero este género es sumo. por "historia natural" en el sentido de "Historiografía Natural" debiera entenderse exclusivamente el estudio de los orígenes y evoluciones. 4. por tanto. De este género son estas notas. de que se trate. por ejemplo. el capítulo y de El Ser y el Tiempo de Heidegger: género II. evidentemente. ahora bien. 6. no sólo del origen y evolución del universo físico. La Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. a estudiar el objeto de la Historiografía.3. o del género literario. Thyssen. el conocimiento más completo posible de esta realidad lo da la Historiografía de la Historiografía. hablando de "historia natural" y de "Historiografía Natural". Una última complicación es la acarreada por el hecho de que la Historiografía de la Historiografía. del sistema solar. La Historiografía de la Historiografía es la base de la filosofía de la Historiografía: no se puede. Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. la Filosofía dela Historiografía y la Filosofía de la Historia son ellas mismas realidades históricas de las que. La Filosofía de cualquier ciencia. Geschichte der Geschichtsphilosophie: género III. Historiografía de la Historiografía: un libro sobre los historiadores. Pero una bibliografía de bibliografía del género III sería del mismo género bibliográfico. J. En el sentido de "historia natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" estos orígenes. 5. son posibles y existen efectivamente a su vez Historiografías y Filosofías. Por fortuna. Historiografía de la Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. evoluciones y grupos mismos. Historia e Historiografía: género I. se encuentra conducida a estudiar el objeto de la ciencia. no los grupos. En el sentido de "Historiografía Natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" el estudio. La expresión "Historia Natural" se usa corrientemente en un sentido ambiguo entre los dos sentidos que con arreglo a las distinciones hechas pudieran distinguirse. Una Filosofía de la Filosofía del género II sería parte de la Filosofía de la Filosofía: género III. vegetales y animales y de las distintas razas humanas. Pero por "Historia Natural" en el sentido de "historia natural" debiera entenderse exclusivamente los orígenes y evoluciones. Y una Historiografía de la Filosofía de la Filosofía es la parte correspondiente de la Historiografía de la Filosofía. Y una Filosofía de la Historiografía de cualquier género superior al I sería del género II. no los grupos tomados como constituidos. 68 propiamente históricos lo son sólo los orígenes y evoluciones. Una Historiografía de la Historiografía del género III podría ser una bibliografía de libros de este género y ser un género IV. sino también de los distintos grupos de rocas y minerales. por ejemplo. ya que 67 Historiografía de la Historiografía de la Historiografía: por ejemplo. a su vez. lo histórico. 7. no de los grupos. el de Shotwell sobre los historiadores griegos: género II. y de cualquier género literario. a abarcar una Filosofía de la Historia. griegos: género I. el conocimiento del cual empieza por proporcionarlo la Historiografía misma: el estudio filosófico de lo histórico es la Filosofía de la Historia: la Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. Los orígenes y evoluciones que . una bibliografía de libros del género II: género III. como hace ver el siguiente dispositivo: Historiografía: los historiadores.

12. para abreviar. La historia de la Historiografía puede resumirse diciendo que la Historiografía ha acabado por venir. respectivamente. todas aquellas que tienen su expresión en la palabra escrita. una grave consecuencia para los historiadores mismos y para el público: la pérdida de la visión de conjunto de la historia humana y de las enseñanzas insustituibles de una visión tal. unidades de expresión verbal escrita de orden superior. de la Historiografía la integran ante todo las obras historiográficas. Pero como. el hombre y los animales superiores. 10. "Expresión es. son las últimas unidades integrantes de la Historiografía. por una parte. sin embargo. y el mantenimiento de la denominación "Historia Natural" en los dos sentidos. se distingue corrientemente la "historia". lo expresado 69 en que el conjunto.se acaba de mentar pueden llamarse. las obras historiográficas mismas son unidades de orden superior. a ser o pretender ser una ciencia —en lugar de un simple género literario— de la historia universal —en lugar de "sucesos particulares" — de la cultura —en lugar de sólo uno de los "sectores de la cultura". El estudio de unas y otras debe empezar por aplicarles un esquema para el estudio de cualquier expresión. aunque accidentalmente pueda no haber ser "comprensivo" alguno. se divisa como tal en forma concluyente. 8. Al aumentar inmensamente el volumen de la Historiografía. Las unidades últimas de la Historiografía. a saber. son cuerpos de proposiciones en ciertas relaciones. justa y paradójicamente en el momento subrayada. a secas. 13. ser al que se puede llamar. de "historia natural" e "Historiografía Natural". y más por excelencia aún la palabra oral y escrita. como todas las de la misma índole. El mantenimiento de esta distinción dependerá de que la historia humana se distingue en realidad suficientemente de la evolución natural. Lo expresado por los "movimientos expresivos" del hombre y de los animales superiores se dice habitualmente que son "movimientos o estados psíquicos". Estos mismos seres. En adelante se entenderá por "historia" e "Historiografía" a secas la historia humana y la Historiografía de esta historia. las obras historiográficas. en sus relaciones. de que la distinción entre la historia humana y la evolución natural no consista en que esta evolución no sea histórica en ningún sentido propiamente tal. y se ven crecientemente reducidos a las monografías los historiadores. pero al menos tienen éstos la conciencia y la voluntad de cooperar a la grande y única Historiografía de la cultura universal. Pero esto es verdad mucho más de la colectividad de los historiadores que del historiador individual. De la "Historia Natural". a saber. en el doble sentido de la historia humana y de la Historiografía de esta historia. tomada la palabra "obras" en el sentido más amplio que pueda tener dentro de la expresión 70 por lo expresivo por excelencia son movimientos o estados psíquicos del hombre y de los animales superiores y. las proposiciones integrantes de las obras historiográficas. Estas proposiciones. de la expresión en general. 1 1 . son unidades últimas de expresión verbal escrita. "la evolución natural". son los seres comprensivos también por excelencia. en la actualidad. Lo expresivo está destinado a la "comprensión" por parte de un ser capaz de ésta. Lo expresivo está destinado esencialmente a esta comprensión. Unas y otras unidades son las realidades integrantes de la realidad total de la Historiografía que resultan susceptibles de un estudio más directo y riguroso y por las cuales debe iniciarse el estudio de la realidad total de la Historiografía. para abreviar. histórica. La situación tiene. el político. La realidad. Expresivos son por excelencia ciertos movimientos de los animales superiores y del hombre. apenas hay historiador que por sí solo pueda abarcarlo. el "comprensivo". propiamente. por otra . la peculiar relación existente entre algo "expresivo" y lo "expresado" por ello. diplomático y bélico. Estas obras. en todos sentidos.

de los objetos ideales. los espíritus puros.parte. quizá. Simplemente. u hombres y animales. de los objetos psíquicos y. son más propiamente las almas. animales. pero no designa ningún objeto. que no debe proceder a su obra con prejuicios ni ideas preconcebidas ni mucho menos con simpatías y antipatías. aunque sólo fuese él mismo desdoblado en público de sí propio. 18 . puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos y. No importa que éstos no se hallen presentes en la inmediación espacial del que habla. y el comprensivo es el público para el que escriba el historiador. la Historiografía es expresiva de la situación integrada por el historiador y su público y por lo histórico designado por aquél a éste. por lo menos. 16. nuestros cuerpos y estos muebles tales como los percibimos—. los objetos ideales y los valores pudieran . Dios— y los objetos ideales y los valores —como son los objetos estudiados por las Matemáticas y las cualidades buenas o malas. humano o animal. y por el objeto designado por aquél a éstos. los objetos físicos fenoménicos son fenómenos en la conciencia de los sujetos. Ahora bien. pero con arreglo a lo dicho escritas. si no es que de toda. de los objetos metafísicos y. de admiración o de sorpresa con que el sujeto escribe significando. los objetos metafísicos — que además de poder abarcar los objetos físicos metafenoménicos. resulta que lo expresivo es un instrumento u órgano de la convivencia de estos seres y que lo expresado son. no serían deseables. en parte. Este imperativo supone. pues. comprensivos por excelencia son estos mismos seres. La situación estará. el escritor escribe frecuentemente para la posteridad. En la Historiografía. El hombre que habla se encuentra en una situación concreta de convivencia con los demás hombres. o lo que es lo mismo. esto es. es algo que no tiene sentido sino en medio de un complejo de relaciones reales o posibles entre hombres. uno y otros con toda su vida y personalidad. el de 72 71 esto abarcará no sólo el objeto designado. pero aunque fuesen posibles. los objetos físicos metafenoménicos —los átomos constitutivos de nuestros cuerpos y de estos muebles en su verdadera realidad física—. que es posible que los sujetos se despojen de buena parte de su subjetividad. imposibles. que existen objetos puros. en realidad. y esta situación será lo expresado. los objetos psíquicos —nuestros "hechos de conciencia"—. en total. desde luego. por un lado. lo expresado es lo histórico. las situaciones en que se concreta esta convivencia. ni que éste no los conozca personalmente: el escritor escribe esencialmente para un público más o menos definido. el objeto que sea. feas o bellas y otras análogas de los objetos físicos fenoménicos. significa un movimiento o estado psíquico del animal. los medios de que para significar dispone la palabra escrita son más limitados que aquellos de que dispone la oral. Un grito. un grito animal. además. A la palabra escrita le corresponde la misma dualidad: signos como los de interrogación o admiración sir ven para significar el movimiento o estado de curiosidad o de duda. integrada por el que habla y los que comprenden o pueden comprender lo que dice. por otro lado. por la palabra expresiva. la del primero significada a los segundos. los llamados habitualmente "hechos históricos" sino también el movimiento o estado del historiador significado por las proposiciones y las obras los límites entre la objetividad de los objetos y la subjetividad de los sujetos: los objetos psíquicos son lo que constituye esta misma subjetividad. lo expresivo son las proposiciones que integran las obras historiográficas y éstas mismas. En suma. 14. 15. Ambos supuestos son. La tradicional Filosofía de la Historiografía sienta como primer imperativo de la Historiografía o del historiador el de que éste debe proceder a su obra con una "objetividad" absoluta. en cambio. Todos los objetos habidos y por haber se reducen a las clases de los objetos físicos fenoménicos —por ejemplo. todas estas clases de objetos están en tales relaciones con los sujetos que es un problema. 17. A la palabra oral le corresponde una expresión doble: designa un objeto y significa un movimiento o estado del sujeto. No existen ni pueden existir objetos absolutamente puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos.

los que. 20.no ser sino productos o creaciones de esta conciencia. que son lo que ha hecho que se haya dado a lo uno y lo otro el calificativo "histórico". que es un nombre propio. "Clavijero". por ejemplo. de cambiarlas por aquellas otras que el curso de sus trabajos le muestre deber preferir —sin esperar lograr cumplidamente ni aquella conciencia ni este cambio. muy bien pudiera ser que el practicarlo no fuese deseable. sin otras muchas ideas preconcebidas no puede proceder a su obra en la forma debida. que no son sino un caso particular y sumamente complejo de las relaciones entre las distintas clases de objetos. la ignorancia de las relaciones expuestas entre lo expresivo y las situaciones. por lo menos. en realidad. más o menos inconsciente. "es". Así el uno como el otro pueden tener una designación más sustantiva o más activa. 23. Como las proposiciones en general. si no es que también de sentimiento y hasta de acción. y el predicado. puesto que la ignorancia de la imposibilidad de despojarse de la subjetividad hasta donde el imperativo lo pretende se reduce a la ignorancia del hecho de que los sujetos están constituidos por los objetos psíquicos. Esta última posibilidad basta para hacer vislumbrar. Pero incluso es posible. sino por ser. esencialmente imposible lograrlo. sea por la naturaleza peculiar del pensamiento humano —reflejada en el lenguaje que lo expresa—. por cuanto la subjetividad con la cual no puede menos de tomarlo. Lo histórico es lo histórico natural y lo histórico humano. que sin una previa y grande simpatía por su tema no fuese capaz de comprender de veras nada de él. a que se refieren las notas inmediatas. que no podría proceder sino sustantivando en alguna medida incluso aquellos de sus objetos que no serían de suyo "sustancias". en general. por lo menos. "Clavijero es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII: el sujeto. A lo específico de la subjetividad del complejo se refieren las ulteriores notas 45 y 56 a 64. de las relaciones entre los objetos y los sujetos. Lo histórico es el objeto de la Historiografía. La índole de esto. lo pasado. con gran probabilidad. Sujetos y predicados de las proposiciones historiográficas mientan conjuntamente lo histórico. respectivamente. El mencionado imperativo es en realidad una formulación errónea de otro imperativo. un sustantivo. más o menos involuntaria: la ignorancia. en definitiva. un mínimo de elementos sustantivos resulta indispensable en ellas. del que se predica casualmente otro proceso. y el verbo sustantivo: "introducir la filosofía moderna en la Nueva España originó una serie de conflictos": el infinitivo "introducir" sustantiva un proceso. no sólo por no haberlo logrado de hecho ningún historiador. según lo apuntado en las notas . simpatías y antipatías. y. Histórico parece ser. 73 21. éste sí certero y fundado: el historiador debe proceder a su obra con la conciencia más cabal posible de sus indispensables ideas preconcebidas y prejuicios. y lo mismo los objetos físicos metafenoménicos y los objetos metafísicos en general. que aunque el mencionado imperativo fuese practicable. de suerte que el despojarse de éstos sería pura y simplemente el suicidio del sujeto. con su forma verbal. ni siquiera son objetos para nosotros sino por medio de peculiares operaciones subjetivas de pensamiento e imaginación. Uno y otro tienen ciertas notas en común. 22 . son. siquiera. Lo histórico es complejo de todas las clases de objetos. sin embargo. tendería a hacer que las proposiciones historiográficas fuesen lo más exclusivamente activas posible. ante todo. el historiador no puede proceder a nada. sea por la naturaleza de las cosas en general. 19. El mencionado imperativo es la pura y simple manifestación de una doble ignorancia. Tampoco los sujetos pueden despojarse de su subjetividad hasta donde pretende que se despojen el imperativo mencionado: sin la idea preconcebida de su tema. en todo caso. las historiográficas pueden dividirse en un sujeto y un predicado. y con la voluntad más resuelta 74 pero una consideración sumaria basta para percatarse de que el historiador de lo natural o de lo humano no puede tomar por objeto lo pasado sin tomarlo en relación con lo presente y hasta con lo futuro: con lo presente. en particular.

lo que 75 mentalidad de los antiguos griegos y las nuestras. En realidad. sino esencialmente. Ahora bien. en esta segunda dimensión. En cambio. Pero entre la evolución natural y la humana hay una diferencia fundamental. lo permanente. con el movimiento del tiempo. más o menos consciente y distintamente. Lo histórico es. o en una extensión creciente del evolucionar con el repetido tempo desde unas porciones de la Humanidad al resto de ella. Hay que distinguir entre esto último y lo que. historia > Humanidad. es por lo menos mucho más probable la existencia de novedad auténtica. el de lo más y mejor representativo de lo coetáneo. 25. el de lo pasado que no ha pasado totalmente. expectativas y actividad dirigida por éstas o hacia la realización o la evitación de lo previsto y deseado o querido o no deseado o no querido. En el supuesto de que propiamente histórica fuese tan sólo aquella porción de lo humano que evoluciona con tempo vertiginoso —historia < Humanidad. lo decisivo. y el historiador no puede menos de seleccionar. en mayor o menor grado. Lo hace en dos dimensiones: salvo en los casos en que su tema es la historia universal de la cultura. aunque la realidad es que. En el supuesto de que lo natural en general fuese tan histórico como lo humano. sino que propiamente histórico fuese tan sólo lo humano. incluso la de la vida. En todo caso. en lo humano. con lo futuro. Lo absolutamente nuevo se daría en el seno de lo persistente. pues. La ciencia de la naturaleza tiene por ideal formular matemáticamente los fenómenos naturales. son cardinalmente tres: el de lo influyente. lo histórico oscila entre la creación y la repetición. en todos los casos. Este último supuesto no excluye la posibilidad de que la historia consista precisamente en un creciente ingreso en ella de las porciones de lo humano antes fuera de ella. tras una interrupción. en el sentido más propio de la palabra. al servicio de causas proyectadas sobre el futuro. por cuanto uno de los ingredientes de toda subjetividad y situación humana son sus previsiones. sino que bien pudiera ser la de que no todo lo naturalmente humano sería por igual históricamente humano — o idénticamente humano. que sigue presente en lo presente. 24. incluso así en su situación también presente. algo temporal. historia = Humanidad. pero que lo humano fuese todo ello histórico por igual. no sólo normal. la formulación matemática implica en último término la equivalencia de lo formulado o la inexistencia de toda auténtica novedad en ello. pero la conclusión que deba sacarse quizá no sea por fuerza la de que no todo lo históricamente 76 "hace época". La historia misma es potencia de destrucción y de olvido tanto cuanto de memoria y conservación. reproduce o reitera algo anterior. En el supuesto de que lo natural en general no fuese propiamente histórico. La aplicación extrema de este último . o en una historización y humanización creciente o en una actualización creciente de una potencia de humanidad.anteriores y se desarrollará en otras posteriores. y el de lo persistente. tiene que seleccionar dentro de su tema ciertos hechos u objetos. 28 . pero más en tal caso que en ningún otro. de creación. Los criterios de selección que los historiadores aplican. Lo reiterativo no repetiría o reproduciría nunca íntegra o exclusivamente lo anterior. Es cierto que hay grupos humanos que han venido permaneciendo milenariamente en el mismo estado. Por estos motivos está la Historiografía. 26. Aún dentro de lo que evoluciona con tempo más acelerado. selecciona un tema. también en general. el tempo de la evolución histórica humana es mucho más rápido que el de la natural. 27 . además de estar condicionada por la presente subjetividad y situación del historiador. es su subjetividad presente. no todo lo pasado es igualmente histórico. en general: lo "memorable". en el sentido de cambiante o evolutivo con el curso. Los animales y aún los cuerpos humanos de los tiempos de la Grecia antigua y los de nuestros días son mucho más parecidos entre sí que las instituciones y la humano evolucionaría con el mismo tempo veloz.

heurística. categorías selectivas y axiológicas. en contra de la al parecer esencial temporalidad y evolutividad de lo histórico. a lo general. por debajo de éstas. se aproxima a lo nuevo en absoluto. y también modificándola. Confirman que no se puede hablar de aquél sin referirse a éste. lo inmutable. Es que lo histórico oscila entre lo individual. general— dicen alguna relación del objeto de la Historiografía al sujeto de ésta. más a fondo. el tema a que la dedicará. etiología. La recolección y el descubrimiento de los documentos y . que pueden reducirse a la 77 presión las proposiciones historiográficas o en que. 31. Lo histórico oscila entre lo individual y lo colectivo. Todas las categorías historiográficas mentadas hasta aquí — sustantivo y activo. como por investigación científica toda la actividad del hombre de ciencia—. crítica. tanto en una sucesiva adición de nuevas operaciones. pues aunque también es fuente de conocimiento historiográfico la palabra oral. pues. sino que debe entenderse la recolección y. así acaso en su volumen total como sin duda en el detalle. La Historiografía no puede menos. colectivo. pues un tema se elige porque se le estima singularmente valioso. que de lo histórico sólo se puede hablar hablando de lo historiográfico o de las operaciones de que son resultado o ex- en que se entiende por investigación toda la actividad del historiador. no será sin que tenga alguna idea de la existencia de fuentes de conocimiento accesibles y alguna idea de los hechos mismos constitutivos del tema y de su lugar dentro de la historia en general. sea por influyente. 30. pues ésta abarca la crítica y la comprensión y puede abarcar la explicación. lo intemporal. desde que se le ocurre. de entrañar. pues. proposiciones de las llamadas "juicios de valor" o aquellas en que se predica del sujeto un valor. o si se prefiere llamarlas todas en griego. individual. Las dos selecciones practicadas por los historiadores son valorativas: también la del tema. Lo individual. Lo memorable. sea rigurosamente individual o individual colectivo. A aquel a quien se le ocurre un tema de investigación historiográfica. en casos. creación y repetición. sea más en absoluto o más por obra de ciertas circunstancias. Un ejemplo es el anterior "Clavijero" es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII". cuanto como ingredientes lógicos diferenciables dentro acaso de cada uno de los actos concretos llevados a cabo por el historiador desde el comienzo mismo de su actividad. por representativo o por permanente.criterio representaría el resultado paradójico de hacer objeto preferente de la Historiografía lo eterno. el descubrimiento de las fuentes de conocimiento de los hechos. al menos en parte. y lo general. comprensión o interpretación. temporalidad. más o menos explícitamente. y expresión. por imprecisa que aún sea. lo persistente y lo reiterativo. Estas operaciones pueden reducirse a las siguientes: investigación —en sentido estricto o a diferencia del sentido lato 78 palabra escrita o los documentos y a los monumentos mudos. ésta acaba regularmente por fijarse por escrito. explicación. lo que da siempre un aire más científico. ya que sin ella el tema apenas podría pasar de ser una palabra sin sentido. crítica. pero con una complicación peculiar: que aún lo colectivo se toma en lo que tiene de individual: el Imperio Romano fue una colectividad individualmente única. pasado. y si el tema se le ocurre como susceptible y merecedor de investigación. consiste la Historiografía. 34. 32. Estas operaciones no deben entenderse tanto como rigurosamente sucesivas. 33. Por investigación en sentido estricto no puede entenderse la investigación de los hechos históricos mismos. 29 . sobre todo ante el profano. quizá sólo vagamente. es lo importante o lo valioso. cuanto en un ejercicio conjunto de las enumeradas que va amplificando la primera ocurrencia. evolución. hermenéutica. El proceso del trabajo historiográfico no consiste. se le ocurre con una cierta arquitectura o composición. arquitectónica y estilística. reconstrucción o construcción o composición. rigurosamente individual o individual colectivo.

en efecto. lo mismo abarca también el círculo de la crítica. pero ya una pequeña reflexión basta para advertir que la solución efectiva no podrá ser la ideal. Este problema es el del círculo en el que se mueven y no pueden dejar de moverse la crítica y la comprensión enteras. ya que para percatarse de que también lo abarca basta advertir que la crítica es imposible sin la comprensión. los de Filosofía de la Historiografía y de la Historia. 36..monumentos no puede hacerse sin ideas previas acerca de ellos en relación con el tema. ya que lo pasado sólo se comprende desde lo presente y esto por aquello. un solo documento o monumento puede servir de base para una obra historiográfica. pero el principal problema que la recolección y descubrimiento de ellos plantea es el del número de los necesarios. La crítica se reduce en última instancia a fijar la autenticidad de los patente que el círculo no abarca sólo los documentos y monumentos en su relación recíproca. La comprensión del presente por el pasado es la comprensión genética del presente. La solución ideal parece ser la de recoger y descubrir todos los existentes o subsistentes. 37 . La crítica y la comprensión de los documentos y monumentos plantean una gran serie de problemas que van desde los más concretos y materiales hasta los más vastos y espirituales. aunque en ésta no sea al pronto tan patente. Pues. El pasado histórico no es un pasado definitivamente tal. sino porque su realidad misma se integra de ingredientes presentes y hasta futuros. los historiadores trabajan sobre los documentos y monumentos disponibles después de una investigación propia o ajena detenida cuando les parece que disponen de suficientes para aportar novedades más o menos importantes. con su estado en el XVI y con el estado de otros países desde este siglo hasta el actual. puede un historiador estar seguro de haber recogido y descubierto todos los existentes y por tanto la solución ideal representaría un aplazamiento de la obra historiográfica ad Kalendas graecas. la comprensión del pasado por el presente es la comprensión del pasado en lo que tenga de propio. Y no sólo porque sin reliquias de él en el presente no sería conocible. y quizá principalmente de éstas. No se olvide nunca lo dicho en la nota 33. y la autenticidad se fija a la postre por una comparación recíproca o circular de los documentos y monumentos. hasta las de reconstrucción y expresión. pero en la comprensión se hace en seguida 80 éste desde el presente y por el presente. como en el caso de ciertas monografías.. De hecho. sino que los abarca juntamente con el historiador mismo en lo que se ha llamado anteriormente la "situación historiográfica". La comprensión del pasado por el presente y la de éste por aquél son de distinta índole y orden. La dependencia en que el pasado histórico está del presente del historiador es un caso particular de la dependencia en que el pasado histórico está del presente y del futuro históricos en general. manifestación de su "sentido histórico" o talento para la Historiografía. también se vendría a no juzgar ya a España decadente desde el siglo XVII. por una doble comparación. con el que no se ocupan a fondo sino ciertos libros del segundo género. En el círculo de la comprensión del pasado por el presente hay una tensión entre la necesidad de comprender el pasado por el presente y la conveniencia de comprender el pasado en lo que tenga de privativo y distintivo del presente. Es lo que ilustra un ejemplo como el de la decadencia de España. o es. El presente es la realidad en la cual no pueden menos de presentarse todas las demás y desde la cual no se puede menos de presenciarlas todas. en definitiva. si se toma la palabra "autenticidad" con toda la amplitud con que puede tomarse. Pero todos ellos gravitan en último término sobre uno. Pero si los "valores" en la estimación de los cuales estriba la comparación viniesen a ser estimados de otra manera. Con los primeros se ocupan preferentemente los libros de técnica de la Historiografía y de las llamadas "ciencias auxiliares": con los segundos. Lo mismo pasa con la comprensión de unos y otros. El historiador debe . hasta. Nunca. y este "parecer" es consecuencia de las operaciones restantes. y esto en realidad. A ésta se la juzga decadente desde el siglo XVII. 38. Ésta priva sobre aquélla: ya el primer paso de una comprensión del presente por el pasado implica comprender 79 documentos y monumentos. 35. De acuerdo con esto.

39. pero también en el sentido de la psicología científica.esforzarse por acercarse al extremo de esta comprensión. Comprendamos a los demás por nosotros mismos o a nosotros mismos por los demás. formal. . en justa reacción a la atención fijada preferentemente durante siglos. "comprender" por relaciones de simple inserción de los hechos menos amplios en otros más amplios. . . por mucho que llame la atención sobre su pluralidad. Del problema de la explicación en general. el problema 81 mundo griego: lo que fue la Cristiandad medieval puede comprenderlo por su propio cristianismo. el funcional —aparte de que bien pudiera ser que este tipo de explicación no fuese sino una manifestación solapada de la vieja explicación por las causas formales. porque ninguno de nosotros es absolutamente aislado: como cada uno de nosotros con-vive con otros. de 82 de las leyes en la historia o la Historiografía. . así también comprende con ellos. En la medida en que la comprensión historiográfica es una operación psicológica. tan sólo más o menos explícitamente. sobre la unidad. sino también sociológica. necesita el historiador ser psicólogo. antes bien cabria otro tipo de explicación. Desde luego. final y eficiente. comprender una obra literaria de la época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento por los rasgos medievales y renacentistas que tendría por insertar en tal época. a saber. No se comprendería igualmente bien lo histórico vivido (auto) biográficamente y lo histórico vivido sólo historiográficamente. 41. por ejemplo. en el sentido en que en la vida corriente se dice de alguien que es un buen o un gran psicólogo. Ni siquiera el historicismo puede dejar de reconocer la unidad de la realidad. la Cristiandad medieval y el causalidad o finalidad. material. bien que relevante. y aún más en especial. sino la de que no toda explicación habría de ser forzosamente de tipo causal. desde que ésta se ha acercado a la concreta y diferencial que necesita el historiador. estilístico. y que este movimiento parece haberse extendido a la misma Historiografía. serían relaciones generales de lo histórico o formulaciones de estas . por toda labor historiográfica. si en lo histórico mismo entrasen esencialmente las relaciones. 42. reconocida por el pensamiento griego. De haber leyes en la historia o la Historiografía. un creciente eliminar o aspirar a eliminar la cuádruple causalidad. un cristiano de hoy. fundado en la fe en Zeus Pater? . como la comprensión en general. de la explicación por las causas formales. La comprensión historiográfica es. 40. no es sino un caso particular. una operación psicológica —aunque no exclusivamente tal. Se trata de un caso particular de la comprensión de los demás hombres. verbigratia. En la comprensión historiográfica parece haber cierto importante límite entre dos grados. La explicación no sería una operación practicable o no al criterio del historiador. sustituyéndola por el concepto de función. Es cierto que la historia de la cultura intelectual de Occidente ha venido siendo. o por relaciones de paralelismo. Una ley natural no es sino una relación general o la formulación de una relación general. la comprensión de lo que nos diferencia y la comprensión de lo que nos identifica son inseparables. por ejemplo. donde se pretende. en este punto fundamental. por ejemplo. pero ¿cómo comprenderá lo que era el mundo griego. en la medida en que toda comprensión individual es también social: nada comprendemos por nosotros mismos absolutamente aislados. sino implicada. en lugar de "explicar" causalmente. relaciones todas que serían de índole funcional. en aducir las cuales consistiría la explicación. como cuando se trata de "comprender" el arte. la literatura y hasta la filosofía y la política de la época barroca por la presencia de rasgos de estilo barroco en las obras de estos sectores de la cultura. Pero la conclusión quizá no debiera ser la de que esté en trance de desaparecer toda explicación. consciente de que no lo logrará sino asintóticamente.

por tanto. Ahora. Las ideas no sólo son tan hechos históricos como los que más lo sean. sino el problema mismo de la existencia o inexistencia de algo general en lo histórico. que es lo que ha sido siempre la explicación por las causas formales. 44. pero ni siquiera los máximos historiadores dejan de representarse y representar las épocas como de un "alma" simple. acerca de las mismas tierras. . por ejemplo. hasta los menos "ideales"'. no pueden ser sino Historiografías con uno de estos sectores en primer término y los demás en segundo. no habría auténtica previsión ni predicción. Los máximos historiadores han sabido presentar a los personajes históricos en toda su humana complejidad. la necesidad y la libertad. al empeñarse —inconscientemente. 46. Las criaturas de los máximos literatos son complejas de bien y de mal— como las criaturas humanas de carne y hueso. 45. y aún de los hombres en general. Las Historiografías de la política. nunca menos que del todo angelicales —como en las películas cinematográficas corrientes.relaciones. aunque así la hayan '"hecho" muchas Historiografías de la filosofía. Esta nota entraña una "regla" 83 término es obra de la selección del tema considerada en una nota anterior. de haberlas. historia de las ideas por sí 84 de la explicación funcional de unos sectores de la cultura por otros: lo a priori más probable es que no tengan todos los de un mismo momento los mismos caracteres. si predeterminación absoluta equivale a in-exis t e ncia de toda contingencia y contingencia entraña esencialmente futuridad.. en el sentido de una explicación de lo individual por lo general. Que lo general en lo histórico no sea exactamente de la misma índole que lo general en lo natural se desprende de las mismas notas. la filosofía. es verdad—. La explicación "funcional" de unos sectores de la cultura por otros muestra que no hay más que una Historiografía: la de todos los sectores de la cultura en su dependencia funcional unos de otros. el arte. 43.. Donde no haya predeterminación alguna. sino que las ideas sólo tienen "realidad" como ideas de las colectividades o las individualidades correspondientes. la literatura. 28 y 31. sobre el proceso así de la contingencia. El hecho del descubrimiento de América no consiste "quizá" tanto en haber visto por primera vez cierto día determinados hombres unas tierras localizables geográficamente. se extiende. por ejemplo. etc. serían una explicación de lo histórico en el misino sentido. Lo que parece más probable es que lo humano fluctúa entre el determinismo y la creación. sino en lo que representó para ellos tal vista como consecuencia de las ideas que llevaban consigo y que les llevaron a las tierras aludidas. Esta nota puede hacer vislumbrar qué importancia capital tendría dentro de la Historiografía la de las ideas. El poner uno u otro de los sectores en el primer solas. No hay. la religión.. en el sentido que ilustrará el siguiente ejemplo. cuando lo que habría que pensar por anticipado más bien sería que la complejidad de las ''almas'' colectivas no va a ser inferior a la de las individualidades. El problema de la profecía en historia radica en el de la necesidad y el determinismo o la creación y la libertad en la constitución de lo histórico. Los malos literatos hacen sus personajes de una pieza: sus malvados son el puro colmo de la maldad: sus buenas personas. Desde aquellas ideas acerca de estas tierras y las ideas actuales de los historiadores. el proceso que se puede llamar de "la idea de América". sino aquellos hechos históricos de que dependen los demás. de ser cabales. el problema de si hay electivamente o puede haber tales leyes en la historia o la Historiografía no es. Las leyes natura-les son una explicación de los fenómenos individuales sujetos a ellas. que vino a quedar resuelto en sentido afirmativo en las notas 25. no puede haber previsión ni predicción sino puramente azarosa: pero donde hubiera predeterminación absoluta. sin solución de continuidad. en que todas las manifestaciones de la cultura de una época han de tener el mismo espíritu o estilo. y las leyes de la historia o la Historiografía.

51. Caso particular: las divisiones anteriores y posteriores no se suceden a rajatabla. Es una tendencia general del espíritu humano la que mueve a los descubridores de los conceptos o categorías de un sector de la realidad universal que por autóctonos de él tienen en él un éxito teórico o práctico. por otra parte de operaciones y facultades análogas a las del artista en general. pero en todo historiador hay siquiera un rudimento de Filosofía de la Historia. Como tampoco parece que puedan hacer frente con éxito a la complejidad de lo histórico Filosofías de la Historia de un solo factor —sea éste ideal. . ante todo. Así. por una parte. La conclusión sería. porque en todo hombre hay siquiera un rudimento de filósofo. A la composición historiográfica parecen esenciales las divisiones y subdivisiones de la materia histórica. La reconstrucción. por decirlo así. comunes a todo hombre: como el pedagogo profesional representa una especialización de la función pedagógica de todo hombre. así el historiador profesional representa una especialización de la función mnémica. Los conceptos de las divisiones y subdivisiones de la materia histórica no son los únicos que deben ser autóctonos de tal materia. sino que sean los sugeridos por la articulación con que lo histórico mismo se presenta. en el sentido de la nota 33. racial. La historia no parece ser razón pura. la Filosofía de la Historia. Consecuencia: en todo corte transversal de la historia en un momento dado serán perceptibles vetas o venas de distinta edad. rememorativa. ni pura sinrazón. construcción o composición y la expresión en la Historiografía son obra. Pareja autoctonía deben tener todos los conceptos de la comprensión. sino que las anteriores van paulatinamente extinguiéndose en el seno de las posteriores como éstas van paulatinamente desarrollándose en el seno de aquéllas. en contra de aquella parte del imperativo tratado en las notas 17 a 21 que 86 conceptos o categorías que los autóctonos de él. a generalizarlos a otros sectores de la realidad. económico. El historiador cabal es el que llega a hacer vivir su tema histórico en forma análoga a aquella prescribiría a los historiadores una gélida "apatía". . . Pero en ningún sector de la realidad pueden tener éxito teórico ni práctico más 85 en que el artista literario hace vivir su tema literario. parece que la imaginación no se despliega cabalmente si no es movida a ello por la pasión. incluso a todos. conmemorativa inherente a las sociedades humanas y a los individuos que las integran. explicación y composición historiográficas. Las "especializaciones" los son de funciones generales del hombre. No sólo "de poeta. Mas el historiador ha de cuidarse de que los marcos en que encuadre su materia no los imponga a ésta desde un antemano extrínseco a ella. 50. sino también de filósofo. Entre ellas son decisivas las operaciones y la facultad de la imaginación. Ahora bien. de las anteriores operaciones. La explicación historiográfica culmina en la Filosofía de la Historia tomada en la acepción de una "teoría" del "sentido" de la historia. sino únicamente una Filosofía de la Historia que trabaje con un múltiple sistema de factores. sino una combinación de razón e irracionalidad cuya dosificación sería el tema principal de la Filosofía de la Historia. desniveles históricos. va que todos los hombres estamos "formándonos" continuamente los unos a los otros.—.47. el historiador de la cultura mexicana se sentirá tentado a aplicar a la realidad mexicana conceptos de éxito en la Historiografía de otras culturas —y hasta conceptos de disciplinas distintas de la historiográfica. Por lo mismo no parece que pueda tener éxito en la explicación de la historia ninguna Filosofía de ésta que sea absolutamente racionalista o puramente irracionalista. . en vez de esforzarse por conceptuar la historia de la cultura mexicana en forma tan sui generis como es la de la cultura mexicana y su historia mismas. 49. que no cabría historiador cabal sin ser apasionado en algún sentido. 48. Por ello viene consistiendo el progreso histórico de la conceptuación científica y filosófica en resistir a la mentada tendencia y esforzarse por . como. músico y loco todos tenemos un poco". Una cabal Filosofía de la Historia implica una filosofía cabal también. y a las del artista literario en especial.

la Magia. La conformidad de las proposiciones con la realidad propuesta se "conoce" directa o indirectamente según que se "conozca'' directa o indirectamente la realidad propuesta. Las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan. la Cábala. una peculiar conformidad de las proposiciones con los objetos o la realidad propuestas por ellas. o lo que es lo mismo. en su sentido más propio. Esta verificación es la prueba. 52. que fuese muy importante. Hay realidades que. pero en todo caso igualmente. 88 . pues. pero esta generalidad no significaría en realidad sino que abarcaría mucho de especial. La verdad es. por todo sujeto posible. que toda proposición verdadera es o debe ser verificable por todo sujeto posible. definitivamente el problema de hasta qué punto sea la Historiografía ciencia. por la naturaleza misma de las cosas. Mas esta noción dista de ser tan inconcusa como por tal se la ha recibido. sino al par de la idea de la ciencia. Es que no son verdaderos. 56. ni siquiera acerca del mismo objeto en algún sentido. siquiera en potencia. que actualmente no se consideran ciencias. por ciertos sujetos o incluso por uno solo: así. estos muebles. directa o indirecta. por verdadera que fuese. muy general. el conocimiento de la conformidad de las proposiciones derivadas con los fenómenos en el segundo. La anterior nota 49 ha indicado hasta qué punto la Historiografía sería arte. Se comprende que la solución de este problema no depende tan sólo de la idea de la Historiografía. Plantea. Es una noción recibida universalmente la de que toda verificación es o debe ser efectuable por todo sujeto posible. pues. muy amplia. la Alquimia. 53. los fenómenos 87 derivado es en el que se puede decir que ciencia es un sistema de verdades. particulares o singulares. Pero tampoco sería ciencia una pluralidad de proposiciones. la noción de verdad —del sistema de proposiciones. Pero ha habido cuerpos o sistemas de proposiciones como los de la Astrología. de la verdad o el sistema de verdades. respectivamente. o que la conformidad de la proposición con la realidad propuesta es o debe ser "cognoscible" directa o indirectamente. Toda proposición o sistema de proposiciones verdaderas es susceptible de una verificación de uno u otro tipo. en efecto. como las proposiciones o este su objeto no tengan una unidad calificable de sistemática en alguno de los sentidos recibidos de esta palabra. La percepción sensible en el primer ejemplo. a nosotros mismos en parte. de la "validez universal"' de la verdad: lo que con esta expresión se quiere decir es. Por ejemplo. en cierta forma. resumida en las notas anteriores. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran varias nociones. como se hace corrientemente. directamente estamos ahora conociendo por medio de la percepción sensible todo lo que estamos ahora percibiendo sensiblemente. constituyen la verificación de la proposición '"entre ustedes y yo está esta mesa' de la teoría atómica entera. de la teoría con ciertos fenómenos físicos. Una sola proposición. que abarcaría. De este sentido deriva aquel en que se entiende por "verdades" las proposiciones mismas que tienen esa peculiar conformidad. En suma. las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan la noción de un cuerpo sistemático o sistema de proposiciones. particular o singular. esta sala. 54. Es la noción que se expresa cuando se habla. no sería ciencia —a menos se ocurre. y directamente conocemos la conformidad de una proposición como "entre ustedes y yo está esta mesa" con la realidad propuesta por ella: indirectamente conocemos los átomos y la conformidad con ellos de las proposiciones integrantes de la teoría atómica por el conocimiento de la conformidad de ciertas proposiciones. una pluralidad de proposiciones más especiales. sólo son cognoscibles. demostración o fundamentación. derivadas.descubrir los conceptos o categorías autóctonos de cada sector de la realidad. En este sentido 55.

más que nada. . la conformidad de las proposiciones que propongan semejantes realidades con estas mismas realidades sólo será cognoscible o semejantes proposiciones sólo serán verificables en cierta forma por semejantes sujetos o sujeto. como las que son objeto de las Matemáticas. la verdad no tiene por requisito indispensable la validez universal. La justeza de la expresión o del estilo historiográfico es parte no inimportante para esta verdad. las humanas personalidades. cuando menos. como desde luego los correspondientes a los ingredientes generales de lo histórico y otras relaciones de aquellas en aducir las cuales consiste la explicación y en emplear las cuales la reconstrucción. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran. verificable en formas divergentes en distintas direcciones: y. 57 . las nociones del sistema. 62 . Las obras historiográficas son cuerpos de proposiciones que tienen al menos algunos rasgos sistemáticos. 58. El conocimiento y la verificación indirectos. Las obras historiográficas pueden. puesto que el no ser cognoscible igualmente por todas ellas equivaldrá a la necesidad de tomar en cuenta diferencias personales o a no haber abstraído de las personalidades. que no universal. universal. ser tan verdaderas o sus proposiciones tan conformes con lo histórico como con lo suyo aquellas que más conformes puedan ser con las realidades propuestas. la autobiografía y la biografía. Por la misma razón. Por consiguiente. de la verificación o la fundamentación y de la validez universal. en general. Por eso la Historiografía no puede tener validez universal. o no serán universalmente válidas. de la verdad. los hechos de la experiencia mística con sus objetos. incluso más o menos verdadera o conforme con la realidad. hasta la concreción total. La ciencia podría ser más o menos sistemática o de variado sistematismo. la crítica y la interpretación. y las memorias. Pero así como esta última no es requisito indispensable de la verdad. 61 . los objetos matemáticos son el producto de un abstraerlos de cuanto no es lo puramente cuantitativo o puramente extenso de la realidad universal. Lo que menos tendría la historiografía sería validez universal. aquellas partes de la realidad universal que sean menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades. de las obras historiográficas la ilustran las relaciones existentes entre la Historiografía. no es posible un conocimiento directo de la conformidad con ello de las proposiciones que lo proponen. bien podría ser que las demás no fueran requeridas igualmente por la de ciencia. Es evidente que una de estas partes de la realidad universal menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades es lo histórico. En un extremo opuesto a las partes más abstractas se hallan aquellas otras partes de la realidad universal que son los individuos. Lo histórico abarca las personalidades con sus diferencias. por otro. 60. entre los cuales los más individuos son los humanos. Producirlos abstrayendo de éstas equivale a que resulten universalmente válidos o cognoscibles igualmente por todas ellas. en todo caso. Las memorias son una de las formas primordiales de la Historiografía al mismo 89 90 . son los que se esfuerzan por proporcionar la investigación. 59. pues. La verificación de las proposiciones historiográficas es lo que plantea un problema peculiar. únicos posibles. . entre ello las personalidades. no universalmente válida. abarcarán a éstas con sus diferencias y no serán cognoscibles sin tomar en cuenta estas diferencias o igualmente por todas las personalidades. Las partes más o menos abstractas son las más o menos abstraídas del resto: así. Pero evidente es que la falta de validez universal de semejantes verdades no las priva. La validez personal.de conciencia. en absoluto. La realidad es a la vez una y plural. Una ciencia sería conceptuada como más o menos ciencia según el valor concedido a cada una de las nociones enumeradas para la idea de ciencia y la proporción de cada uno de los rasgos correspondientes en la del caso. En la medida en que lo histórico es lo pasado. Se integra de partes que van desde las más abstractas. o que. por un lado. de su verdad.

sino historia. de la visión de la propia vida en este caso. la concepción historicista de la Historiografía no tendría un carácter exclusiva ni siquiera preferentemente normativo. pretenden ser una pura descripción de la realidad universal. a su vez. Por eso parece más fundado entender por historicismo una filosofía de la unidad y la pluralidad de la realidad. En verdad. por otra parte. En realidad.tiempo que una de sus primordiales fuentes de conocimientos y es evidente su proximidad a la autobiografía. 63. cuanto. se debe conceptuarla de ciencia en los términos de la nota 57. sino que al hombre lo penetra todo la mutación histórica. Si la concepción historicista de la Historiografía es una descripción verdadera de la realidad de ésta. 65 . aunque sea el principal agente de la pluralidad de ésta. 2) el concebir la realidad como constituida al menos en parte por individuos y personalidades diferentes e irreductibles. como puede tener verdad plenaria verificable en ciertas formas hasta cierto grado y no deja de tener composición sistemática. y en particular la concepción historicista de la Historiografía. justo por lo que tendrían de históricos: 3) el considerar estas partes humanas de la realidad universal o estas realidades humanas como no cognoscibles igualmente para ellas mismas todas: 4} el negar que el conocimiento de estas realidades tenga validez universal y que la validez universal sea un requisito indispensable de toda verdad. se comportarán como dice la concepción. Si por historicismo se entiendo exclusivamente la pluralidad de la realidad. resumida en todas las notas anteriores es una concepción "'historicista". pues. aun cuando quieran y crean comportarse de otra manera. puesto que por "historicismo" se entiende en la actualidad todo lo siguiente: 1) el distinguir de lo natural lo humano por estar esto constituido esencialmente por lo histórico en un sentido esencialmente distinto. al ser algo así como la Historiografía del individuo. 64. con la autobiografía. de todo lo que en lo natural pueda haber de histórico —en otro sentido. en la unidad de ésta tiene un límite. 91 . por lo individual del objeto. sino hasta los más antihistoricistas. Se advertirá que estos cuatro puntos son simplemente cuatro aspectos de una misma concepción de la realidad e incluso simples formulaciones en distintos términos de unos mismos aspectos. en que la validez personal. con la Historiografía. al menos en parte también. Se quiere decir que en el hombre no hay nada de una naturaleza inmutable. Pero la imposibilidad de prescindir de todo elemento sustantivo en el lenguaje historiográfico significaría que por lo menos el conocimiento de un ente absolutamente así sería imposible. cuanto una colección de trabajos subjetivos. La biografía está en tan estrecha relación. es singularmente notoria. lo histórico. Del historicismo se ha dado esta definición: es la filosofía que sostiene que el hombre no tiene naturaleza. no sólo los historiadores historicistas. La índole personal y unificada o especializada y colectiva de la disciplina se cruzaría con su subjetividad u objetividad: el trabajo colectivo podría no ser tanto una corrección mutua de la subjetividad de los trabajos. en contra de las filosofías tradicionales afirmadoras exclusivas de la unidad de la realidad — y el hombre. La concepción historicista de la realidad o el historicismo en general. no dejaría de participar de su unidad. parte de la realidad. por una parte. La concepción de la Historiografía y de su objeto. ha sido la necesidad de explicar o comprender hechos como el de la falta de validez universal de las obras historiográficas lo que ha traído consigo la elaboración de la concepción historicista de la realidad universal. A la falta de validez universal de la Historiografía podría no ser remedio ni siquiera su actual forma colectiva. Por consiguiente. Pero aunque la Historiografía no pueda tener validez universal.

. México. para dirigirse a un público al que no conocen bien. no los pretendidos por los anteriores al historicismo o por los antihistoricistas. Jal. **** Universidad de Guadalajara. como debe. una curiosidad viva. Yo he procurado adaptarme. Allí pude escuchar determinadas 94 93 Texto tomado de El hombre Colón y otros ensayos. lo sé. porque nada hay de hostil en el público que viene a escuchar a estos conferenciantes viajeros. son sumamente comprometidas. aplicado. de nuevo. al señalar el tema de mis conferencias. El Colegio de México. no vale sino parcialmente. en todos los casos. una esperanza de conocer nuevas ideas y nuevas teorías que tal vez puede quedar defraudada por la falta de conocimiento que el conferenciante tiene de su auditorio.92 no harán más que estar engañados acerca de su comportamiento efectivo o ser inconscientes de él. 1944. no. 308 pp. a la realidad de unos hechos con que me he tropezado en mi breve experiencia mexicana. Se puede. 3. muy al contrario. seguir comportándose como se comportan los antihistoricistas o como se comportaban los que no sabían nada de historicismo y antihistoricismo por ser anteriores a la aparición del primero. una concepción sin otra validez personal o más que personal que la que le corresponda según los ingredientes de unidad o pluralidad de la realidad universal que la integren. Por consiguiente. sino los que el historicismo describe. Ni dejaría de ser así precisamente por ser el historicismo. y quizá hasta se deba. prescribe.. mayo de 1940. que se descuelgan como caídos del cielo. RAMÓN IGLESIA/LA HISTORIA Y SUS LIMITACIONES (1940) *** ESTAS CONFERENCIAS**** de profesores viajeros. el resultado mismo de las conferencias lo dirá. Hasta qué punto haya sido acertado en la elección. no es menester comportarse de propósito "historicísticamente". La comparación que acabo de hacer no es muy afortunada. Me hallaba yo hace cuatro meses en Morelia en un congreso de historia de México. a sí mismo. sino. Puede con facilidad pasarle al conferenciante lo que les pasa a esos soldados paracaidistas que se descuelgan sobre un país extraño en el que todo es desconocido para ellos: que son víctimas de su propia calidad de extraños y que sucumben. pp. 147-130. *** . Los resultados fueron y serán. donde otro soldado más habituado a las condiciones del terreno y del país hubiera podido tener éxito. tal vez.

Se queda uno perplejo y aterrado cuan- 95 96 . Quiero hablarles. en las que un ansia de renovación y de conocimiento nos había llevado a estudiar con avidez. lo que en Europa se había producido en los últimos años. quizás excesiva. Quiero. pues. personales. Naturalmente. y el de quien cree que la historia puede establecer leyes que permitan conocer el porvenir. tratar de señalar ante ustedes cuáles son los limites dentro de los que se mueve el conocimiento histórico. Esta inseguridad. al saludar a los congresistas —siento no recordar textualmente sus palabras. partiendo del supuesto de que quienes mayor resultado deben obtener de ellas son los oyentes menos preparados y más jóvenes. esta incertidumbre. los autores y libros que me han servido para la preparación de estas charlas. pero también de lo que algunos quieren que sea y no puede ser. podría el país tener un conocimiento exacto de cuáles habían sido las leyes de su evolución en el pasado y que. Yo no pretendo. que existen aquí muy acusadas las divergencias que separan hoy a los historiadores del mundo entero sobre la manera en que deben enfocarse sus trabajos. que habían sufrido durante mucho tiempo del letargo que se había apoderado de la vida española. la apreciaremos de continuo en el curso de las conferencias. pero el sentido era el que sigue—. porque gracias a los trabajos que en Morelia iban a desarrollarse.opiniones. En el congreso de Morelia pude apreciar con marcada nitidez. podríamos decir. resolver ante ustedes la cuestión: pero sí aportar mi grano de arena. que no son muchos. no pudo sacar ninguna conclusión para el futuro. con exageración. de lo que la historia debe ser y no es. idea tal vez errónea —y aquí de mi comparación con el soldado paracaidista— pero que dio pie para que yo pergeñara estas cuartillas. aportar mi experiencia traída de otras tierras. aunque esos pocos no siempre sean aquí fáciles de encontrar. confrontar ciertos puntos de vista que me dieron una primera idea sobre cuál es el estado de los estudios históricos de este país. en parte. que México estaba de enhorabuena. pero que en parte están orientadas por esas tendencias recientes del conocimiento que con tanta avidez habíamos procurado incorporarnos en España. ciencias exactas. en una palabra. podría conocer cuál debía ser su conducta en el porvenir. Indicaré. La incertidumbre empieza con la definición misma del término "historia". por lo tanto. para que ello nos sirviera de orientación en nuestros trabajos. y he de advertir que la creo esencial tratándose de un tema como el nuestro. se encuentran todas las teorías que se disputan hoy el campo del conocimiento histórico y que pretenden fijar el sentido que deben tener estos estudios. pues. de la misma manera que pueden predecirse los eclipses de sol. con un tipo de meditaciones que son. Mientras la mayoría de los historiadores allí presentes aportaron estudios de tipo estrictamente monográfico. Entre estos dos polos. esta persona quedó decepcionada porque no vio que los trabajos de los congresistas la iluminaran suficientemente sobre las leyes del pasado de su pueblo y. el de quien piensa que no se puede escribir todavía la historia de un país porque no se conocen hechos suficientes para ello. en cada caso. claro está. mientras que alguna persona dijo que la historia de México no podía aún escribirse porque nos faltaba para ello el conocimiento de multitud de hechos. sobre cuestiones muy precisas y limitadas. Ya al hablar de las distintas opiniones manifestadas en el congreso de Morelia se ha podido apreciar que son muy distintos los puntos de vista sobre lo que la historia puede y debe ser. Advierto también que procuraré darles a estas lecciones la mayor sencillez posible. ajustándose a ellas. con gran riqueza de datos para iluminar pequeñas porciones de nuestro pasado. hubo otra que se manifestó repetidas veces durante el congreso primero en tono de esperanza y luego de reconvención por lo que consideraba esterilidad de sus labores. con más o menos razón. que nada tiene que ver con las que se llaman. Esta última persona dijo al principio.

procurando establecer sus leyes inmutables y eternamente valederas. y siempre. autor de un tratado de metodología histórica que. estos empleos corrientes del vocablo 'historia" están preñados de sentido. el historiador alemán Bernheim. como cuando decimos "eso ya pasó a la historia". lo que ha de suceder dado un determinado conjunto de circunstancias. hacer sus medidas y sus experimentos. lo experimentable. nos encontramos con que la palabra historia tiene en el lenguaje corriente acepciones distintas. puesto que los tienen más recientes— que se nos ha dicho que no hay más ciencia que la de lo general. ha sido en el análisis que de ellas hace el profesor holandés Huizinga en su estudio titulado Una definición del concepto de la historia. especialmente en Alemania. No tengo a mano el libro de Bernheim. la ciencia. E hizo correr raudales de tinta porque para decidir si la historia era ciencia o no se partía del concepto de ciencia mejor elaborado y más seguro entonces. y. Una misma persona. no ha sido superado. que lo característico del conocimiento científico es que llegue a establecer leyes. Cuando la pobrecita historia se acercó temblorosa al mostrador de este gran almacén de trajes hechos que era la ciencia del siglo pasado. se estableció una gradación en las ciencias. le dijeron muy despectivamen- . si el conocimiento del pasado es cosa poco segura ¿cómo se entiende que se comprenda por historia -también en el uso corriente— un conjunto de conocimientos y de estudios de tipo cien-tífico. verdades universalmente válidas. y resultó que las primeras favorecidas fueron las ciencias matemáticas puras: pasaron luego las ciencias físicas y químicas. En realidad. que sientan bien a todas las realidades posibles. o el relato de ese hecho. y si he tenido ocasión de volver a ver recientemente sus definiciones. luego las biológicas. las psicológicas.do ve las enormes diferencias que existen entre las distintas definiciones que se han propuesto. en este sentido generalizador. el de ciencia físico-matemática y ciencia natural. Pues bien. hubo que hacer cola. En el siglo pasado todos los conocimientos acudieron a esta gran tienda de ropas hechas de la ciencia. es decir. de que se trata de un conocimiento eminentemente inexacto. aunque con más dificultad. Si esto es así. como lo indican frases en las que la gente del pueblo indica muy acertadamente su desconfianza acerca de la veracidad de determinados relatos: "así se escribe la historia'' o "déjese usted de historias". por consiguiente. Todos más o menos recordamos por nuestros estudios —muchos de ustedes mejor que yo. Como se ha dicho muy bien —es el filósofo francés Bergson quien lo ha dicho—. y el designar con el mismo término los hechos del pasado y su relato nos indica la estrecha conexión que existe entre la historia —concebida como narración— y la vida — que es historia. no se planteó con rigor hasta el siglo pasado. en conjunto. da en cada una de las ediciones de su libro una definición distinta de lo que es la historia. por último. confecciona trajes hechos. Las otras expresiones citadas indican que el saber popular tiene plena conciencia de las dificultades con que la historia tropieza. No vamos aquí a hacer ahora un análisis de conjunto de lo que son la ciencia y el conocimiento científico. época en que los estudios históricos adquirieron gran desarrollo. Como sabéis. como ocurre siempre que hay demasiada demanda de un artículo. Historia es un hecho ocurrido en el pasado. lo mensurable. que la historia conseguirá tanto mejor su propósito cuanto más se acerque en el relato a los hechos vividos. según veremos— y. Prescindiendo de momento de las definiciones de los especialistas. que determinan de antemano. que tienen cabida en los centros de cultura superior y a los que hay personas e instituciones que dedican toda su actividad? 97 Este problema de si la historia es o no conocimiento científico ha hecho correr raudales de tinta. país que dio las normas para esta clase de investigaciones.

bien establecidas. con sus andrajos. llegó con especial rigor un profesor de la Universidad de Heidelberg. uno de los primeros conocimientos que los humanos habían poseído desde que comenzaron a hacer uso de la razón. la historia. a la historia le nacieron una serie de hermanitas orgullosas. Y si a la historia lo que le interesa es el pasado humano ¿por qué no remontarnos a los orígenes y ver cuál es el tipo de vida de las sociedades más primitivas. el derecho ¿no podremos encontrar elementos más sólidos que nos permitan descubrir leyes? Parece que. no señor. decía la filología. se decían unos. decía la antropología: todo es cuestión de que acabe de estudiar la organización de las sociedades primitivas y que aplique los resultados de mi estudio a las más complejas y civilizadas. la sociología. señor. Pues hagamos filología. y si los resultados de ese trabajo no se parecen a los de las ciencias naturales ¿no será que la historia es un tipo de conocimiento distinto y que habrá que investigar cuál sea este conocimiento? A esta conclusión. Seguramente los fenómenos económicos nos darán la clave de la explicación de la historia. el lenguaje. Para conocer los hechos en gran escala. decía la economía: yo soy la historia. no tenemos ningún traje de tu medida! ¿Cómo vas tú a vestirte de ciencia si no puedes medir. todos los que se dedicaban a su estudio adquirieron un complejo de inferioridad terrible. como la Cenicienta del cuento. ¿Cómo podríamos hacer? La humanidad ha tenido siempre como problema básico el de su subsistencia. con que no había traje para ella en los grandes almacenes de la ciencia. aguantando las impertinencias de unas y de otras. ni experimentar. que con aire impertinente le ordenaba que buscara los datos para que ella los clasificara y estableciera sus grandes leyes del devenir humano. no señor. ni establecer leyes? ¡Fuera! Y la pobre historia. En este deseo de ponerse a tono con las ciencias respetables. y a ver si podían encontrarse algún traje que les sirviera. ¿Puedes medirlos? No. señor. y precisamente en este siglo XIX que tanto la denigraba y que no le reconocía el carácter de ciencia. ¿ Puedes hacer experimentos? No. Los hechos que tú estudias ¿tienen una validez general? No. y ya verás cómo yo también soy la historia. . mediante su comparación. es cuando produjo algunos de sus resultados más valiosos. Yo soy la historia. Se consolaban del desaire sufrido diciendo que si la historia no había llegado al grado de perfección de los otros conocimientos científicos es porque el objeto de su estudio era el más complejo de todos: pero que. y apelaron a todo género de expedientes. también aquí. a establecer leyes. con su vejez de siglos. podremos llegar. si la historia trabaja tanto y tan bien. más rudimentarias? Hagamos antropología. Fueron los mismos alemanes quienes en la segunda mitad del siglo pasado y los comienzos de éste se plantearon la cuestión: pero. el lenguaje se presta a esto. por decirlo así. pero ¡ qué contratiempo! La estadística es una ciencia de nuestra época y no encontramos en ella datos suficientes para otras épocas del pasado. E incluso le salió a la historia una hermanastra. más eternas. se encontró. estudiemos la evolución de los idiomas. con que lo fácil de explicar 99 para el presente. y podría establecer sus leyes. Pero nos encontramos. que pretendieron suplantarla. que tan despiadadamente le habían rehusado. espera un poco. seguía trabajando. con un poco de paciencia. Pues entonces ¿qué vienes a hacer tú aquí? ¡Lárgate. a ver lo que resulta. ¿Puedes establecer alguna ley? Yo creo que no. ¡A ver. en apariencia tan sencilla. el arte. Entonces. Y los historiadores se lanzaron al vano empeño de querer lograr que sus conocimientos se organizaran siguiendo el sistema de las c i e n c i a s naturales. también la historia lograría el ansiado rigor.98 te. confusa. y se dedicaron a imitar a sus colegas de las demás ciencias. resulta complicadísimo para el pasado. a ver! Buscando aquellas manifestaciones de la vida humana que son más constantes. y podría ponerse el traje nuevecito de la ciencia. Seguro que si reunimos datos suficientes. sobre todo. La pobre historia. lo mejor es que estudiemos las estadísticas.

apagar su personalidad. Así. aunque lo acepte teóricamente. los fisiólogos. Pero ¿y el otro? El hecho de que para este grupo de ciencias. El profesor Rickert comienza reconociendo un hecho: el que las ciencias particulares se dividen en dos grandes grupos. que carece de sentido la idea de que sea posible una reproducción exacta de la realidad en su individualidad. los anatómicos. sólidamente constituidas y orgullosas de los resultados obtenidos a lo largo de toda la historia intelectual de Europa desde el Renacimiento. en la historia entra todo. que su clasificación puede hacerse 101 no sólo desde puntos de vista materiales. Pero Rickert observa que esta denominación no es adecuada porque precisamente la que se considera como ciencia específica de la vida espiritual. Es decir. todas igualmente significativas o insignificantes. Le parece más adecuado el término de ciencias culturales. Es este un libro que todo historiador debiera conocer. se considera hoy como una rama de las ciencias naturales. tal como lo determinó Kant. porque todas ellas estudian hechos humanos espirituales. más significativos. ''para ése no habría historia científica. en la práctica de su trabajo. Ningún historiador admitirá que para él sea indiferente cualquier hecho. que adoptan la actitud del niño que quería meter el mar en un hoyo que se había hecho en la playa. . pero está visto que muchos no lo conocen. los químicos. Sobre ello insistiremos más tarde. que el historiador selecciona entre los hechos del pasado humano los que le parecen más importantes. o sea como existencia de las cosas "en cuanto que es determinada según leyes universales''. Las ciencias naturales extraen de la infinita variedad de la realidad lo que hay de común y universal en determinados tipos de hechos. mientras que las históricas no se preocupan en absoluto de formar conceptos universales. se alza el concepto de historia. Memos de indicar ahora. Efectivamente. se dirá. Así.. sino también formales. El trabajo del historiador es imposible sin un criterio selectivo previo. pues de continuo vuelve a plantearse el problema de si la historia es no ciencia con los ojos vueltos a un concepto de ciencia natural. falte un nombre común. en efecto. economía. quieren exponer esa realidad —que nunca es general. filólogos. como algunos han postulado. jurisprudencia. que él propone y con el que siempre las designa. Y esta laguna es la que se propone llenar Rickert con su estudio. Ya veremos que es actitud normal en los historiadores ésta de rehuir los problemas básicos de su disciplina. Sobre este segundo grupo no hay duda alguna: es el de las ciencias naturales. la psicología. juristas. pero sin ningún interés histórico". sino también por los métodos que aplican. diciendo que eso es . Son dos modos de conocer irreductibles. pero cuyo significado todos entendemos lo suficiente. . quien en 1898 dio en Friburgo una serie de conferencias que fueron el germen de su libro Ciencia cultural y ciencia natural. opuestos lógicamente. Un nombre que ha tenido mucha aceptación en la terminología alemana es el de ciencias del espíritu. de acuerdo con la cual el mejor conocimiento sería el del espejo. Pero entonces. El método naturalista generaliza y el método histórico individualiza. Este concepto está en oposición formal al concepto de ley universal". ya caducado. el concepto del suceder singular. no sólo por los objetos que tratan. todas diferentes. Es decir. sino una insensata vorágine de figuras diversas. término que no es fácil de definir. por otra parte. pues si el historiador consiguiera. como. Esto. etc. sino constantemente individual— en su individualidad misma. limitándonos a exponer las ideas de Rickert. los teólogos. "es decir.100 Heinrich Ricker. en su peculiaridad e individualidad. lo están entre sí los físicos. historia. es lo que se proponen algunos historiadores. Las ciencias —n o s dice— pueden distinguirse. historiadores. en ellas se estudian distintos aspectos de lo que llamamos cultura. se hallan reunidos por intereses comunes. sugiere que falta un concepto común que las abarque a todas. No ha existido en ellas un gusto marcado por las investigaciones metodológicas. Las ciencias culturales son mucho más jóvenes que las naturales. frente al concepto de naturaleza.

Esto. la ciencia. Por ejemplo ¿quién puede dudar que las historias de la América hispana han venido escribiéndose hasta ahora en función de dos ideas directrices opuestas. primero. El historiador parte siempre de la creencia. cualquiera que sea su pretensión de imparcialidad. y escribe su historia en función de esta creencia. el de una idea preconcebida que vicia y deforma todas nuestras apreciaciones. Evidentemente. en realidad. tal vez inconscientemente. El historiador escribe. y de él nunca podremos prescindir.102 cosa de los filósofos. Pero. considerándolos esenciales. el historiador tendrá que procurar descubrir. por los que sienten un soberano desprecio. se nota que desde la primera página hasta la última corre una continua censura para lo que el autor —que es norteamericano— considera incapacidad de los españoles. como si se tratara de especuladores abstractos. desde un punto de vista determinado. que bien escaso es el valor de dicho conocimiento si se limita a estudiar hechos singulares y si su estudio está presidido por criterios individuales. y da de lado a otros. en determinados valores. el complejo de ideas y sentimientos que condicionan su manera de ver las cosas. para poder apreciar luego cuáles son los puntos de vista de otros historiadores. ¡Qué maravillas habríamos hecho! Es decir. El libro parece satisfacer las exigencias más rigurosas de las que se llaman objetividad e imparcialidad científicas. como si el autor pensara todo el tiempo: ¡qué lástima que todo eso no hubiéramos podido organizarlo nosotros!. Valores son ciertas entidades que el ser humano considera como bienes de cultura. El historiador apelará seguramente al sentido común si se le pregunta por qué estudia determinados temas. pero sí se refiere a valores. No hace mucho tuve necesidad de leer un libro dedicado al estudio del 103 comercio y la navegación entre España y las Indias occidentales. Parece que el autor no interviene para nada y que se limita a relatar de la manera más fría e impersonal posible todos los aspectos de la administración española en las Indias en el campo del comercio. que el autor. cuáles son sus propios puntos de vista. nótese bien. la cultura. Pero la historia se salva porque esos hechos particulares que estudia con criterios cambiantes según la época. plenamente falsas. incluso cuando los historiadores los ocultan o desfiguran más o menos cuidadosamente? Una de las ideas que hay que desechar como más perturbadoras para el estudio de la historia es la de que ésta se escribe sin prejuicios. de su misma época o de otras distintas. Lo primero que ha de hacer es establecer cuidadosamente la que se ha llamado ecuación personal de cada autor. porque en tal caso no tendríamos posibilidad de seleccionar los hechos y todos serían para nosotros igualmente importantes. Son cosas éstas bastante complicadas. este es uno de los problemas fundamentales de su trabajo. porque de lo contrario no comprende nada. tienen una importancia especial . diciendo que están faltos de interés. También hemos de ver que. Se me dirá. ocurre siempre. pone todo su relato en función de ciertos valores que para él son esenciales: los de la eficacia y la capacidad de organización comercial de su propio país. la de que la conquista fue beneficiosa o la de que fue perjudicial para los indígenas. el punto de vista con que nos acercamos a todos los problemas de conocimiento. que yo quiero simplemente sugerir a ustedes para ponerles en guardia contra ideas muy en boga. seguramente. sin embargo. no es sino el juicio previo. que viven perdidos en las nubes. La palabra prejuicio ha adquirido un sentido peyorativo. Esto confirma todavía más lo que hemos dicho de la singularidad e individualidad del conocimiento histórico. la historia cae en los peores extravíos. la justicia. una de las más fecundas de la filosofía actual. Y. consciente o no. sin la ayuda de la filosofía. la nacionalidad. no hace juicios de valor. por ejemplo. y una especie de lamento sordo. Rickert pretende resolverlo con ayuda de la teoría de los valores. si se lee el libro con mayor atención. pero. el país. La historia —y esto es muy importante— no establece valores. Y así como el médico que piensa dedicarse al psicoanálisis tiene que empezar por psicoanalizarse a sí mismo.

cabe en ella el estudio de las grandes personalidades. Confirma lo que digo un precioso trabajo del Prof. En los trabajos históricos la excelencia no está en la amplitud del tema tratado. '"los pocos miles de años conocidos de la evolución humana. pero no lo será menos el estudio del movimiento independizador en todos los antiguos dominios 105 españoles que hoy constituyen la América hispana. Pero en el terreno de la historia propiamente dicha se hacía toda una serie de equilibrios para diluir el papel de los personajes más destacados. La historia de terminada ciudad. con las que no se sabía qué hacer cuando se partía de una tendencia generalizadora. o a una distancia de miles de siglos. o un estudio comparativo de lo que ocurrió en estos países con la guerra de independencia de las colonias inglesas de que surgieron los Estados Unidos. Este trabajo es valioso y es sugestivo. y en determinadas ramas de la historia. llena de sugerencias. que. que consiste en el fondo en matices relativamente pequeños de una naturaleza humana relativamente igual a sí misma. Claro que ya este autor nos advierte que lleva su división al extremo para establecer los conceptos con claridad. pues los conceptos de universal y particular son relativos. sino en la manera de tratar un tema. pero tampoco se debe esperar demasiado de ellos. De vez en cuando surgen cerebros vigorosos que manifiestan su disgusto por la estrechez de los campos de estudio en que se mueven los historiadores y ensayan grandes síntesis. ni creer que son necesariamente superiores a los que se ocupan de temas más reducidos. Así. comenzaron mirando despectivamente a la historia y queriendo partir en su estudio de grandes síntesis y de leyes universalmente válidas. como decía antes. no ya en todo México sino en determinadas regiones del país. o de la música anterior o posterior a Beethoven. se hablaba de la pintura anterior o posterior a Goya. catedrático de historia económica . Postan.104 en cada caso para quien a ellos dirige su atención. o el estudio de algún personaje que tuviera parte destacada en esa guerra. sin duda. la economía y la sociología. nos parecerán tan inesenciales como las diferencias entre los adoquines de la calle o entre las espigas de un campo de trigo" —dice Rickert—. Estos libros exigen de sus autores calidades realmente excepcionales. Que Rickert no debe de andar muy descaminado nos lo prueba el hecho de que las ciencias que arrancaron de las ideas universalistas del siglo pasado. de determinado personaje o de determinado aspecto de la vida de un personaje puede ser más valiosa que muchas síntesis de historia universal ramplonas y mal logradas. de vastas perspectivas. Tal vez contemplados desde otro planeta. y los enfocan históricamente. de aquí que nos interesen tanto las modificaciones que se han producido en nuestro breve pasado y que su estudio sea uno de los más útiles y apasionantes a que podamos dedicarnos. por ejemplo. ni descartarlos. Según este concepto de la historia. y sus estudios son hoy mucho más de detalle que en un principio. La historia. todos nosotros hemos experimentado el placer de su lectura. pero particular con relación al concepto de hispanoamericano. en la del arte. Los libros que lo afrontan suelen tener éxito extraordinario. que parte de conceptos individuales. Esto ya no tiene por qué ocurrir enfocando los estudios históricos como postula Rickert. Es problema también muy discutido éste de las grandes síntesis históricas. No se los debe mirar con sistemática prevención. el concepto de mexicano es universal si lo consideramos con relación a Hidalgo o a Morelos. por ejemplo. Será perfectamente válido un estudio de la guerra de independencia mexicana. somos prácticamente esos adoquines o esas espigas. los hombres. Pero como nosotros. Y todos hemos experimentado. han tenido que dar marcha atrás. el desencanto de ver que lo que dicen de temas que conocemos con cierto detalle es terriblemente insuficiente y está casi siempre deformado con violencia para darle cabida en determinados esquemas. trabaja también con numerosos conceptos de grupo. Lo curioso es que la realidad acababa por imponerse siempre.

por una precipitación en síntesis hechas sobre materiales incompletos. En él puede apreciarse bien hasta qué punto estamos hoy de vuelta de las ideas utópicas y generalizadoras del siglo pasado. con la producción de los grandes enciclopedistas franceses del XVIII. no está hecho. Este hecho indiscutible de que siempre se hayan podido señalar en las obras históricas de gran aliento. como les decía ayer de quienes pretenden meter el mar en un agujero de la playa. pues al estudiar las obras de quienes les han precedido en el desarrollo de algún tema. como ocurre. Pero éste será el tema siguiente. somos modestos. titulado El método histórico en las ciencias sociales. porque somos historiadores. como todo en el mundo. Hasta qué punto se ha ganado en modestia después de las desaforadas e ingenuas pretensiones de hombres que se creyeron semi-dioses. esto es. en suma. absoluto. se han dado plena cuenta de ello. han podido siempre descubrir en ellas errores e insuficiencias motivados por un defectuoso conocimiento de los hechos." Lecturas de este tipo serían saludables para el congresista de Morelia. No debe descorazonarse por saber que existen limitaciones para sus conocimientos. una ciencia generalizadora. Es la actitud. quienes partiendo de sus ideas universalistas se lanzaron a grandes síntesis históricas con un insuficiente trabajo de preparación. tampoco logra nunca un conocimiento pleno. es creación humana. la de pedirle a la historia grandes leyes y fórmulas aplicables a fenómenos de inmensa amplitud suele proceder de personas que no se dedican de un modo especial a los estudios históricos. incluso en . Esta segunda actitud no es ninguna excepción. la de quien dijo en Morelia que la historia de México no podía aún escribirse porque para ello nos falta todavía el conocimiento de gran cantidad de hechos. Hay que advertir que esta actitud. descubridora de leyes válidas para el mayor número posible de fenómenos. ¿ Acaso no es esencial para la vida humana misma ese elemento de inseguridad y de misterio. Concluíamos diciendo que era inevitable la desilusión de quien en Morelia había creído poder obtener de un estudio histórico datos concretos sobre la evolución de su país en el futuro. Estos errores e insuficiencias eran tanto más apreciables cuanto más ambicioso y amplio fuera el tema de la obra histórica. Hemos hablado de lo que algunos han querido que la historia sea y que la historia no puede ser. porque lo más grave es que la historia. Nuestra ciencia. ''Tenemos esperanzas -dice Postan— porque somos modestos. no sólo en México. Ya apuntamos que ésta era una de las actitudes extremas sobre las posibilidades de la historia. por ejemplo. sino en todas partes. Ya hemos dicho que la historia es un conocimiento eminentemente inseguro. como la caridad. para curarle de su decepción al ver que de los trabajos de los historiadores allí reunidos no surgían grandes leyes que le iluminaran sobre el futuro de su patria. y no cabe predeterminar lo que aún no está vivido. es elaboración. como es lógico. claro está— y su estudio es concreto. y así como la primera. esta segunda es hoy la habitual entre los historiadores de profesión. del pasado. Hemos dicho que las 107 mismas ciencias que habían reprochado a la historia su individualidad excesiva han dado marcha atrás y han aplicado a sus problemas el método histórico. empieza por uno mismo. Los historiadores. La historia se ocupa del pasado —sin perder de vista el presente. que se sintieron capaces de una amplitud de visión que no es posible.106 en la Universidad de Cambridge. con lo cual han ganado en rigor y en eficacia. individualizador. dada la limitación de la mente humana. porque la experiencia de un siglo de historiografía nos ha hecho más prudentes de lo que hubiéramos sido hace cien años con respecto a lo que la historia puede y no puede hacer. que no puede predecir el futuro. tiene una justificación. ese ignorar lo que nos guarda el porvenir? ¿ Qué sería de nosotros si pudiéramos consultar en unas tablas lo que ha de ocurrir el año 1950 o el año 2000? La historia es acción. que no resulta valida. Veamos ahora la a c t i t u d opuesta.

Los investigadores de la sección de Historia del Arte del Centro de Estudios Históricos de Madrid le propusieron a aquel buen señor que hiciera en su compañía una visita al Museo del Prado. 109 Se ha escrito ya mucho sobre el peligro que entraña esta especialización excesiva. casos de médicos especialistas empeñados en referir todos los males de sus pacientes al campo de su especialidad. de que cuanto más redujeran su campo de investigación. sino típico de toda la ciencia de nuestra época. Este fenómeno de la excesiva especialización no es exclus iv o de la historia. Por este camino se ha llegado a una esencialización excesiva de los estudios históricos. de que cuantos más datos acumularan para el mejor conocimiento de temas minúsculos. Todos hemos conocido. con la consiguiente estupefacción de todos. de no meditar sobre los hechos. en el mejor de los casos. no hay trabajo histórico posible digno de ese nombre. al ocuparse de un tema. Y en historia la especialización ha adquirido caracteres más graves. etc. la que aspira. . ¿Hay en ese museo sarcófagos paleo-cristianos? —preguntó el sabio especialista alemán.108 las de calidad más excelente. aplicando la investigación a temas muy reducidos. que convierte a los investigadores en bárbaros que de nada se enteran fuera de lo referente a su especialidad. le dijo que el no hacerlo valdría tanto como llegarse a un montón de piedras y analizarlas minuciosamente. Pues entonces no me interesa visitarlo — respondió el germano. tanto más sólidas serian sus conclusiones. Recuerdo yo que visitó Madrid hace algunos años un especialista alemán de historia del arte. y que los historiadores han hecho de su profesión un coto cerrado. De no tenerlo nos encontramos con lo que ocurre hoy. consignando su peso. de personalismo. a dejarlo totalmente agotado. No señor —le contestaron mis colegas del Centro. los historiadores han hecho gala de no opinar en absoluto. careciendo en absoluto de una visión de conjunto de los grandes problemas históricos y creyendo que lo único que tiene interés es el campo de su pequeñísima especialidad. cuyo hallazgo interesa. justa en principio. a la busca de documentos inéditos sobre temas insignificantes. con un criterio que podría llamarse microscópico. Su ideal llegó a ser la que se ha llamado investigación exhaustiva. quien contestando a alguien que le reprochaba el empleo de hipótesis en sus trabajos. para evitar los cambios que sufren con el transcurso del tiempo toda afirmación. para no comprometerse y ser tachados de parcialidad. a que cada historiador conozca tan sólo un círculo de temas muy limitado. llevó a muchos historiadores a la idea.. sin preocuparse de más. y tantos menos errores y deficiencias encontrarían en sus obras quienes después de ellos se ocuparan de los misinos temas. También en la historia ha llegado a extremos grotescos la atomización riel conocimiento. en forma tal que nada quede por decir acerca de él. Frente a esta actitud es preciso insistir. sino que. de que su misión consiste en reunir la mayor cantidad posible de datos sin establecer selección alguna entre ellos. toda hipótesis más o menos atrevida. a media docena de personas que están atacadas de la misma chifladura. en el que se lanzan desesperadamente a la caza de datos nuevos. una y mil veces. en que. sin darse cuenta de que en los archivos sólo tiene cabida una parte mínima de la realidad de los hechos del pasado. la que pretende no dejar ningún cabo por atar. Se les podría recordar a estos tales la anécdota de Darwin. deficiencias y errores de detalle. sin un criterio previo de selección. color. como es natural. porque no sólo se ha fijado la atención en hechos de importancia mínima. Su especialidad eran los sarcófagos paleocristianos. con que la mayoría de los historiadores pretenden volcar en sus publicaciones el contenido íntegro de los archivos. por ejemplo. El terror a la síntesis aventurada y de base deficiente ha hecho caer a los historiadores en el extremo opuesto. El resultado es que la historia se ha quedado exclusivamente reducida a su fase previa de acumulación de materiales. convirtiéndolos en coleccionistas de datos perfectamente inútiles. Sólo puede pretenderse esto.

en el siglo y a. se han ido en busca de los famosos "documentos" que les parecían de un tipo más impersonal: tratados diplomáticos. no existe. es querer suprimir en la historia el factor humano. ve una sola porción de la realidad. en el sentido absoluto en que ellos la conciben. que son los únicos materiales en que se puede apoyar un relato ulterior de los hechos. Curiosa actitud ésta de quienes estudian los hechos humanos. en nombre del progreso científico y del espíritu crítico. hechas. y ese riesgo del compromiso es el que hay que arrostrar. pues. Lo que sí lo es. y cada testigo o actor tiene un punto de vista distinto sobre un mismo hecho. en la mayoría de los casos. según nos dicen. no está en lo cierto quien dice que no se puede escribir la historia de México porque todavía no están reunidos materiales suficientes para ello. no tiene más valor que el de un entrenamiento. y han criticado esos datos.110 El trabajo de investigación en los archivos. a partir de 1800 aproximadamente. pero muy justo en el fondo. Lo que tiene el historiador de hoy es miedo a comprometerse. Hay en él una crítica sumamente certera de esta actitud ingenua de los historiadores de hoy que creen que su ciencia ha entrado. y muy grave. toma de partido. Como resultado de esta actitud nos encontramos con la indigesta producción histórica de nuestros días. no emprende su labor de elaboración y de síntesis. es decir. por fuerza limitados e incompletos siempre. actas notariales. los comunicados militares. en presencia de un cierto número de materiales. sino en las mentes de quienes los contemplan o toman parte en ellos. en las crónicas. Como los hechos. Conviene recordar a este respecto las palabras de José Ortega y Gasset en su estudio. En verdad que nuestra época está presenciando cosas estupendas. sin el menor esfuerzo para interpretarlos ni sacar nada de ellos. todos los historiadores. algo exagerado. pongamos por caso. El acopio de datos y su crítica no son. colecciones legislativas. La labor propiamente dicha del historiador no comienza hasta que. los historiadores "científicos" han querido anular este margen de inseguridad y prescindir en lo posible de los relatos de los contemporáneos. Yo no conozco documento más cargado de pasiones y resentimientos que el proceso de residencia de Hernán Cortés. sin haber hecho esta labor previa de investigación exhaustiva sobre algún tema menudo. desde que existe la historia en el mundo. en que se ha llegado. han reunido datos para escribir sus libros. Los historiadores de profesión parecen 111 112 . El hombre no se puede situar frente a los hechos humanos en la misma actitud que el químico ante sus tubos de ensayo. y que no quieren opinar sobre ellos. decisión. no se registran en ningún aparato automático. de documentos del pasado. en una etapa de gran seriedad científica porque lleva a cabo con más minuciosidad que antes el acopio de datos y la crítica de fuentes. a la pura y simple publicación de documentos. además. al que se concede hoy importancia tan exclusiva. pero creer que ésa es la única labor histórica es tomar el rábano por las hojas. El concepto mismo de imparcialidad es un mito. por ejemplo. Así. al producirse. realizó viajes por todo el mundo conocido para conseguir los materiales que necesitaba a fin de componer su historia de la suena entre griegos y persas. Cada hombre. pues. La filosofía de la Historia de Hegel y la historiografía. Todos sabemos el grado de verdad que encierran los documentos aparentemente más serios y objetivos. Nadie puede trabajar en historia. etc. naturalmente. a las Cartas de Relación del conquistador. que son esencialmente compromiso. Ya Herodoto. Y no digamos nada de los documentos judiciales. su visión es siempre parcial. Pero lucidos están los historiadores si creen que en esos documentos no existe el factor subjetivo que tanto les aterra en los relatos de los contemporáneos. Ya va siendo tiempo de que estas personas se den cuenta de que la "imparcialidad" histórica. Al quedarse sin los relatos de los contemporáneos. ninguna novedad. que los historiadores objetivos prefieren. evidentemente. Como observa muy bien Ortega. c. tachándolos de "parciales".

Sobre este punto vale también la pena consultar a Ortega y Gasset. en su contemplación de los hechos históricos. Para ello ha apelado a todo género de procedimientos. aplicada a la visión de determinado objeto. pero con conceptos plenamente válidos para la historia. Este último quiete hoy prescindir. sobre la evolución pausada de determinadas costumbres o instituciones. el no comprometerse. puesto a describir lo que ve. Ya vemos hoy. No se puede d e s t e r r a r de la historia el estudio de las épocas de c r i s i s . No existe un paisaje arquetipo que sea igual para todos los contempladores. frente a una escasa preparación documental y una elaboración caprichosa y apresurada de las síntesis. El historiador c i e n t í f i c o de hoy está metido en un callejón sin salida. frente a una tendencia re t ó r i c a y superficial de la historia. pues.lo que se entiende por perspectiva. la h i s t o r i a no hacía otra cosa que proyectar una idea del presente s o b r e el pasado. declarara que es fa l s o lo visto por el otro? ¿Tendría sentido que los dos se pusieran de acuerdo para d e c i r que. uno de los componentes de la realidad. las que parecían más sólidamente establecidas. La perspectiva es. no lo logra. Pero es el caso que la realidad. naturalmente. de ese factor que Ortega considera integrante de toda realidad: la perspectiva. ha llegado a un grado de anquilosamiento intolerable. y por tanto sería f als a. Todos sabemos -nos dice. "La realidad cósmica — d i c e Ortega— es tal que sólo puede ser v i s t a bajo una determinada perspectiva. q u e c a r e c e d e r e a l i d a d ? Evidentemente que no. No quiere situarse. las que s e sustraían al cambio y al movimiento brusco. de las crisis históricas. toda visión de ella desde un punto de vista determinado no coincidiría con ese su aspecto absoluto. Se ha querido desviar la atenc ión de los grandes momentos. Pensando así. que inicialmente fu e injusta. Lo que para uno queda más cerca queda para el ot r o en último plano. no es tal presentación de hechos. pacífica correspondía a la idea que la democracia y el liberalismo se habían hecho do lo que iba a ser el desarrollo de la humanidad en el futuro. co m o en todo. que llevan ya implícita. Y. todas ellas igualmente verídicas y auténticas. pues eso que él llama presentarnos los hechos. claro está. Esta idea de la evolución lenta. es una ilusión el p a i s a j e . que es estudio de la v i d a humana. de documentos referentes a los hechos. Esto que se dice del paisaje puede decirse de todo fenómeno. puesto qu e lo v i s t o por ellos no coincide. Busca a todo trance la neutralidad. ha querido despojarse de todos los ingredientes que en la vida humana son esenciales." "El error i n v e t e r a d o consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma e independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara. sino presentación de testimonios. tiene i n f i n i t a s perspectivas. por ejemplo. de todo hecho contemplado por la mente humana. lo que queda de esa i l u s i ó n de desarrollo lento y sin sacudidas. En esto. Dos personas que contemplan el mismo t i p o de paisaje desde puntos de v i s t a distintos no lo ve n de la misma manera. y se ha concentrado el interés sobre los movimientos más lentos de la vida diaria. un paisaje. No se escapará a la atención de ustedes la importancia fundamental que tienen los conceptos de Ortega para el trabajo del historiador. una fisonomía propia. en su e s t u d i E ol te m a d ne u e s t r ti oe m p o . Lejos de ser su deformación es su organización.ignorar por lo general una noción muy conocida de siempre. ¿Tendría sentido que uno de los observadores. Con referencia al problema de la filosofía. que habían sido hasta ahora los temas justamente preferidos. Una realidad que v i s t a desde cualquier punto de vista resultase siempre idéntica es un concepto absurdo. como un paisaje. La sola perspectiva falsa es esa que pretende ser la única". de g r andes choques y virajes en la vida de 114 113 . la perspectiva de quienes los contemplaron. que ha expuesto co n gran precisión sus puntos de vista. pero que sólo recientemente ha sido elaborada con cierta precisión: me refiero a la noción de perspectiva. Porque la historia. Su actitud. aunque el historiador no quiera. cuando es imposible enseñar geografía a los chicos porque diariamente cambian las fronteras.

ni en de la vida de las grandes personalidades. no habían q u e r i d o opinar. Antiguamente. evidentemente. Las obras de estos escritores abundan en lo que les falta a los profesionistas deshumanizados: vida. a que solamente se ocupan de la historia los que son incapaces de hacerla. José Luis Mora. el historiador sabía muy bien que escribía para un público amplio al que había que interesar. y a es otra cos a . contingencia. Tengo bien presente el ejemplo d e lo ocurrido en España. en esa fase precientífica de la historia. Pr oyecta su atención sobr e la s époc as más remot as para obtener la ansiada imparcialidad. sino que hicieron historia: Lucas Alamán. y tiene que existir un calor.. Así se llega. ni una sola obra seria sobre problemas históric os esenciales pa r a la vi d a del país. Son muchos los historiadores para quienes es pecado el escribir medianamente. y a que no resueltos. en cambio. que consideran sus obras tanto más serias y científicas cuantos menos lectores tienen y que se 116 . claro.pueblos y culturas. Pero lo cierto es que no afronta. De aquí que sea tan valiosa la aportación a la historia de quienes han participado activamente en la vida de su pueblo. México tiene la ventaja. inseguridad. una simpatía al tratarlos. que fuera fruto de la a c t i v i d a d de un historiador profesional. Y es que en esos terrenos el historiador encuentra más facili d a d e s p a r a no comprometerse. la narrativa. donde en los últimos años se habían producido obras sumamente valiosas sobre c i e r t a s instituciones medievales. las artes. Yo no creo. hoy tan despreciada. esto ocurría en los tiempos en que la historia adoptaba su forma más primitiva. de los aspectos de desarrollo más lento y seguido de la humanidad. Los españoles desconocíamos y despreciábamos la historia posterior a la invasión francesa y el resultado de ese desconocimiento lo estamos sufri e n d o hoy. que no sólo escribieron. ni quiere hacerlo. Hubo. épocas en las que una excesiva preocupación por la forma hizo daño a la producción histórica. al que debe orientar. Yo digo con toda sinceridad que me han enseñado mucha más historia los tres años que he pasado combatiendo en España que todo lo que había leído en los libros. donde no se había publicado. según los científicos de hoy. Justo Sierra. pero si un papel más importante que el que ha venido desempeñando desde que la historia se ha deshum anizado. El historiador no debe pensar que escribe para media docena de colegas. la guerra las cogió por sorpresa. En el terreno de la historia de las instituciones. Si se comparan los resultados obtenidos por la his toria de las lenguas. según nos dice Nietzsche en su maravilloso ensayo De la utilidad y la desventaja de la historia para la vida. las instituciones jurídicas o económicas. para hacerla compartir a los lectores. Hay una determinada preferencia por los lemas. Hoy. pero. se veía que son muy superiores los primeros.. A ninguno de ellos se le hubiera ocurrido dedicarse a la historia si no se sintiera capaz de llevar al papel su visión de los hechos. por citar sólo los más importantes. Deleitar al lector es frase que de continuo surge en las páginas de nuestro cronista. y que sólo desentendiéndose de ellos puede lograr un mejor conocimiento del pasado. Le encanta distanciarse de todo lo que s i g n i f i q u e cambio. sino para un público más amplio. que el historiador pueda jugar un papel decisivo en la vida de s u p a í s. con los de la historia propiamente dicha. es donde los estudios históricos se han apuntado más éxitos en los últimos años. naturalmente. y ¡para qué seguir! Este es uno de los resultados más graves de la deshumanización de la historia: que el profesional de su estudio 115 crea que nada tiene que ver con los problemas vivos de su país o de su época. en cambio. pasión. por lo menos planteados. Nuestras grandes figuras en el campo de los estudios históricos no habían querido comprometerse. los problemas esenciales para la vida misma de su época aquellos que la gente interesada quisiera ver . o sobre el lenguaje de determinado poeta l í r i c o o sobre las t a b l a s de cualquier pintor catalán del siglo XV. Si lo consigue o n o . hemos caído en el extremo opuesto. de contar con una serie de historiadores de primera fila.

El ensayo en cuestión fue publicado por primera vez en 1913 y reeditado en 1030. No es el suyo un análisis de tipo filosófico. Una buena defensa de lo que ha dado en llamarse aspecto artístico de la historia se encuentra en el delicioso ensayo de George Macaulay Trevelyan. para comunicar al lector sus sentimientos. de lo difícil que es la labor de historiador. má s una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector en forma que actúen sobre é l . sin ser ellos mismos capaces de escribir historia. Y estos mismos historiadores que hubieran evitado la ruina del Imperio romano o la del español.vanaglorian de que su exposición sea aburrida. A los relatos de los historiadores actuales —dice Trevelyan— les falta fluidez. y sin simpatía humana la historia no puede existir. Hay que lograr atraer hacia la historia el interés de jóvenes excelentes que hoy enfocan su vocación hacia otros 117 118 . se explica uno plenamente que abunden tan p o c o los historiadores dignos de ser leídos. se convierte en arqueología. titulado Clio. para llamar sobre ellas la atención de alumnos y lectores. sino simple expresión de un sano sentido común. . se cree n superiores a los grandes maestros si logran descubrir en sus obras algunos errores de detalle. Mala actitud ésta de desdeñar lo que uno no s e r í a capaz de hacer. en la capacidad que tenga el historiador para hacer vivir sus personajes o sus situaciones. Esa sequedad e indiferencia que se postulan para su trabajo hacen que les falte toda simpatía humana. Nada tan divertido como la actitud de esos historiadores que adoptan un gesto displicente ante grandes personajes o grandes momentos de la historia porque pueden ver —ahora— cuáles fueron sus arciones o derivaciones desfavorables o funestas. y la bibliografía se aumenta al infinito con obras y más obras que en la mayoría de los casos no se han visto más que por fuera. Este es el buen camino.mente porque s e les rectifiquen o agreguen detalles. señalando con cuidado los defectos y virtudes de sus grandes fisuras. sin que pueda para ello apelar a los reclusos de invención de los autores de historia novelada. si queremos sacar a la historia de su marasmo. pongamos. Pero ese reconocimiento de la di f i c u l t a d de la labor hace que resulta más mezquina la actitud de quienes. El relato debe recordarnos que el pasado fue una vez tan real como el presente y tan incierto como el futuro. indigesta. Comienza Trevelyan analizando los estragos producidos por la proyección de las ciencias físico-matemáticas sobre los estudios históricos. no se mueven como corrientes. que es él mismo un gran escritor. Su calidad fundamental está en el relato. . Sólo combinando el estudio de la historiografía con el de los procedimientos de investigación podía salir la historia del atolladero en que se encuentra. ¿Cuáles son los procesos de causa y efecto? Y arremete contra esos historiadores científicos que tienen un enorme conocimiento de hechos menudos. como nos la damos todos quienes nos dedicamos a estos estudios. Hoy se ve ya claro que los grandes maestros de la historia no se '"superan" fác i l . Hacer que los grandes historiadores del pasado dejen el humilde lugar que ocupaban en las notas de pie de página y se conviertan en objeto principal de estudio. son plenamente incapaces de tomar la decisión más sencilla en los asuntos de su propia vida. yo creo que puede suscribírsela íntegramente. pero un conocimiento escaso o nulo de lo que es el hombre. vengan o no a cuento. a Muse. sino que están parados. Trevelyan se da perfecta cuenta. la obra histórica es esencialmente obra artística. Para Trevelyan. El estudio de Trevelyan concluye con un resumen de la historiografía inglesa. Cuando se piensa en las dificultades que presenta la tarea del historiador. Tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. como el de Rickert. el único posible. por caso. como el agua en los charcos. Las páginas se atiborran de notas. o en otras bibliografías. Aunque el propio autor parece estar en la actualidad un poco asustado de su audacia. ¿Cuáles son las leyes que la historia científica ha descubierto? Se pregunta Trevelyan.

en que los poetas escribían para los poetas y los pintores pintaban para los pintores. Todo trabajo de busca de datos.campos literarios o artísticos porque les descorazona la gravedad. en efecto. que tampoco tenía razón quien en Morelia afirmaba que no es posible aún escribir la historia de México porque para ello se desconocen muchos datos. pues. cuando se les estudie desde el futuro. más que un reflejo del sistema industrial. será estéril y embarazoso si no va acompañado por una labor de meditación e interpretación. Que su producción se está ya contemplando con perspectiva relativista. no obstante. 119 120 . Piensen los historiadores científicos que en la época de crisis q u e vivimos no van a ser ellos la única excepción. Para él los grandes historiadores de la época actual. ''Con la centésima parte de los que hace tiempo están ya recogidos y pulimentados bastaba para elaborar algo de un porte c i e n t í f i c o mucho más auténtico y substancioso que cuanto. Como conclusión de esta precipitada y desmañada exposición del estado actual de los conocimientos históricos debemos. si renuncia a hacerlo. afirmar. donde es un arma más al servicio de la propaganda. Y que quizá no salga de este examen tan favorecida como ellos c r e e n . la aridez con que se presentan las fases iniciales de la investigación. de publicación de documentos. siempre se presta a nueva reflexión. Buena prueba de ello es lo que nos dice el historiador inglés Toynbee. Ya pasó la época de las actividades "puras". No podemos dejarnos llevar en nues t r o e s t u d i o por ideales ya superados. y. Sólo un reconocimiento previo de sus li m i t a c iones y el esfuerzo por superarlas. La historia debe aspirar a ocupar un puesto decoroso en el horizonte cu l t u r a l del hombre de hoy. encontrarán situados sus libros al lado de las grandes construcciones de nuestra ingeniería. El libro histórico no es una especulación de a l t a matemática. nos presentan los libros de historia. podrá impedir que caiga en los excesos de la historia novelada o en los países totalitarios. pero. los resultados serán fatales. Ésta siempre puede y debe hacerse. Y hay que conseguir que los historiadores no se si e n t a n tan orgullosos de ser inaccesibles. pero ése no es un elogio excesivo cuando se trata de obras históricas. coto cerrado para las personas no in ic ia d as . y que. quien inicia su monumental producción A Study of History con un capítulo t i t u l a d o precisament e "La relatividad del pensamiento histórico". Esta es la verdad. Toynbee no ve en toda la ingente labor de los historiadores actuales. Ta l vez los papeles de los archivos puedan despejar todavía algunas incógnitas. Su misión ha de ser llegar al mayor número posible de lectores. la mayoría de las que aguardan a ser despejadas se encuentran precisamente en lo que parece que todos conocemos ya. dice Ortega y Gasset en el estudio antes mencionado. Ni partir hoy de la tendencia progresista ingenua que creía posible efectuar a cada paso descubrimientos estupendos. en sus aspectos de división del trabajo y producción manufacturada en gran escala de l a s materias primas.

como meta final. En todo caso. ¡Pues. En ese deslinde decisivo estriba. Fondo de Cultura Económica. Impulsado por semejante motivación. s e p ropo ne más mo de sta me n te u na bi o lo g í a o c a s i fu e ra m e jo r d e ci r un a f i s io l o g í a d e l viv ir p rop ia me nte hu ma n o. en definitiva. es muy probable que se trate de un nuevo extravío que sólo el entusiasmo momentáneo presenta como acierto. como no podrá menos de advertirse. d el v iv ir in co n sc ien te d e e se mo do peculiar de vida que llamamos la conciencia. ¿qué la vida tan solo ha de estudiarse bajo el microscopio y en el laboratorio? Diánoia invita y anima a s u s colaboradores ***** 121 a presentar tra b a j o s en proceso de elaboración. la ciencia historiográfica. Tal parece. la solución de aquel problema tradicional con el que. ha si do el punto de partida de estas reflexiones que. de aclararse para sí mismas las ideas en el siempre d i f í c i l t rance de las formulaciones iniciales. porque su d i s t i n g o entre considerar lasa c c i o n e s de los hombres en sí como realización de la libertad y considerar l a s co m o meras manifestaciones fenoménicas. s e b us c a finc a r la in te lig e nc ia d e lo his tó ric o. ****** Estas reflexiones quieren ser un mero bosquejo de las ideas que me han sugerido la experiencia en e! cultivo de las disciplinas históricas y la meditación sobre el problema capital de toda filosofía de la historia. quizá. . sobre todo. El a t r e v i m i e n t o de publicar estas re flex ione s e n el de sh ilva nado e stad o qu e g ua rdan s e e xp lica y justifica por el deseo de aprovechar esa oportunidad. 1956 LA VIDA COMO HISTORIA****** I. Anuario de Filosofía. la e x p r e s i ó n v a r i a c i o n e s sobre un tema de Kant. y. si en algo atina alguien. a saber: alcanzar una visión unitaria del discurso histórico. sin atropello del sentido de la pluralidad que lo constituye. El escollo fundamental de toda filosofía de la historia es la d i f i c u l t a d de conceptuar la pluralidad de los hechos dentro de Texto tomado de Diánoia. Les rinde así un señalado servicio en cuanto les ofrece de ese modo la posibilidad de oir críticas y. Ciertamente suena a mucha vanidad pretender que la flaqueza propia pueda algo atinar a ll í donde la fortaleza ajena se ha extraviado. quisieran renovar el profundo a c i e r t o de aquella idea Cómo y en qué sentido y medida se pretende esa meta es lo que adelante se verá. han luchado tantos esforzados espíritus. 1956. El problema: unidad y pluralidad de la historia ***** una unidad significativa: aprehender la multiplicidad como un todo. como es obvio que nada puede lograrse sin la previa lección de tantas honrosas pretéritas tentativas. ha s ta d on d e m ás e s d ab le. año II. de n o ser t a n de músi c o s . el ser con que dotamos esa realidad al constituirla en la visión que nos puede ofrecer. Cent r o de Estudios Filosóficos de la UNAM. y la aspiración fi n a l del empeño consiste en iluminar la estructura real del devenir histórico. que si se mantiene aquella distinción se llegará a ver que la formidable antinomia lógica entre unidad y pluralidad se desvanece como falso planteamiento de una situación mal entendida. pp. 233-253. en efecto. e n e l campo de los procesos vitales s i n pretensión de descifrar su espeso misterio y en vez de un sab er me t a f í s i c o que nos habla de la realización en la historia de la libertad o de cualesquiera otras esen cialidad es d e y a difíc il comu nión. México. Baste ant i c i p a r que en lugar del plano trascen-d en ta l d e u na c on s id e rac ión de los ac to s e n s í .4. EDMUNDO O'GORMAN/ HISTORIA Y VIDA. a ella se lo debe. a la luz de modos de pensar más contemporáneos a nosotros. En c i e r t o se n t i d o . como Job con el Señor. la ingente realidad a que alude esa palabra. e idea de la historia. estas páginas p u d i e r o n haberse titulado. se intenta aquí sentar las bases de un distingo entre historia.

voluntad divina. que en su expresión más acabada corresponde a la visión provi d e n c ia li s t a del Cristianismo primitivo y a la visión del claroscuro del Enciclopedismo del siglo XVIII (en ambos casos. a decir verdad. Semejante modo de concebir el discurso histórico. generalmente aceptados hoy como los propiamente científicos. manera conceptual de ne g a r l e s significatividad propia. porque a cambio de una concepción que miraba en el pasado la resultante del error. En efecto. Se pensó que el pasado entero se explicaba como producto del error. sean los de tipo evolucionista. Por lo co n t r a r i o . entonces. permanecen necesariamente oc u l t a s a nuestra mirada. por una parte. Si echamos un a mirada retrospectiva sobre la historia de la filosofía de la h i s t o r i a podremos ver que. es decir. se ofrece la posibilidad de examinarla desde sus premisas. por otros como inalcanzable. la situación actual del filosofar sobre la historia nos descubre la a p o r í a en que ha acabado por encerrarle ese secular empeño. naturalistas. preciso admitir que hasta ahora no se ha logrado una solución satisfactoria del problema. etc. en todos esos intentos late subyacente la implicación de que si la historia muestra las variaciones que efectivamente mues tra. es decir. en definit i v a.En torno a eso problema se agrupan todos los sistemas que han aparecido como intentos de explicación de la historia. pero en todo caso postulada como esencia 122 123 . hubo de sucumbir ante la c r í t i c a obvia a que estaba expuesto.). se la substituía con la idea más sutil de un paulatino y lento proceso de la verdad en su marcha progresiva. en alguna i n s t a n c i a la proceden del error. sean los causalistas en toda s u variedad (psicológicos. garantizar el punto de partida y. fincar la reflexión en una circunstancia históricamente dada. y cedió frente a la explicación de la historia a base del concepto evolucionista. l e y moral. 2. Mas si esto es así ¿no será aconsejable. la luz de f i n i t i v a de la verdad frente a las tinieblas pasadas del error supersticioso). puesto qu e se presenta así al espíritu la necesidad de preguntar por la razón de ser de esa antinomia en cuanto t a l . Durante mucho tiempo esta maneta de proceder fue ingenua y al descubierto. que aceptemos plenamente esa situación en lugar de porfiar en la reducción de una antinomia que parece insuperable? Abrazar este partido tiene a su favor la doble ventaja de. error felizmente superado por el presente en turno. por otra parte. las cuales. provocar una nueva problemática. es porque. de otro modo. los variados intentos por alcanzar una visión unitaria de la pluralidad histórica se logran a c os t a de negar más o menos expresamente el sentido de las particularidades concretas que forman la pluralidad. meta final postulada por algunos como asequible. Pero. La variedad en la historia no e r a sino la huella de una aproximación cada vez mayor a la Verdad. Parecía vencida la dificultad. Merece la pena t r a t a r de abrir e s t a brecha.

se obstinó en rechazar como lo característico del espíritu teológico. sin el paliativo comtiano de una verdad absoluta inasequible. es decir. que la meta es prácticamente inalcanzable. de variaciones que en realidad no lo son. La experiencia parece. pues. es preciso admitir que ahora será a costa de aquella unidad tan afanosamente buscada. o si se prefiere. ¿ Esa verdad absoluta.de la realidad. lo que. o se afirma ésta a costa de aquélla. sin duda. Al igual que las doctrinas providencialistas o idealistas. La reacción se hizo sentir por donde era preciso que apareciera. con lo que. El relativismo positivista que parecía apuntar hacia el reconocimiento plenario de la variación histórica. y su consecuencia. paralizaría para siempre la historia. o dicho de otro modo. en beneficio de una meta que. la unidad histórica queda afirmada a costa de la variedad histórica. como un positivismo purgado del elemento idealista. en cuyo beneficio se sacrificaba el sentido de las verdades históricas. de todo conocimiento. y convirtiéndola en objeto de una meditación expresa quizá se haga alguna luz. tan trabajosamente afirmada por la tradición. Tal la antinomia a que nos venimos refiriendo. que también las explicaciones de tipo evolucionista conciben el pasado como un error. Y en nada aprovechó afirmar. Vemos. que la variedad del pasado quedó ideada como expresión deficiente de la verdad absoluta. para conjurar el carácter de arbitrariedad que parece implicar la variación histórica. Porque. no era acaso. La reacción consistió en tomar en serio la doctrina positivista de la relatividad de los conocimientos. fue el haber planteado la noción radicalmente opuesta a la tradicional en el intento de solucionar el problema central de la filosofía de la historia. como la consumación de la rebeldía contra el idealismo iniciado por Comte y Marx. tan histórico y variable como esas verdades sacrificadas? Lo malo no consistía. Frente a semejante situación apareció una vigorosa reacción crítica: el absolutismo de las doctrinas evolucionistas acabó por delatarse. A este respecto se reconoció plenamente la razón que asistía a los viejos idealistas: lo malo estuvo en no haber reparado en que el a priori era una instancia más de la variedad histórica y no una instancia situada más allá de ella. porque basta su postulación para que el esquema del devenir histórico sea el mismo e implique idéntica negación de la pluralidad que así se pretende explicar. no le quita que también sea un idealismo doctrinal. Vemos. El problema no se soluciona. desde el punto de vista que aquí interesa. sin embargo. echó marcha atrás frente a esa consecuencia lógica al declarar que se trata de '"variaciones graduales". la proclamación del relativismo de toda verdad. como afirmó el positivismo. un llamado a la cordura. ya que. obviamente. El relativismo histórico contemporáneo aparece. pondría término al proceso. como ciegamente pretendían y pretenden aún los historiadores del tipo meramente erudito. encerrar esta lección: o se afirma la unidad a costa de la pluralidad. 3. sin embargo. se arruinaban sus pretensiones totalizadoras y trascendentales. por definición. pues. por más que lo presenten como constituido por una verdad relativa y aproximada. en que se partiera de un a priori. ella también un producto histórico. debemos ver en ello su contribución decisiva como instancia reveladora de la antinomia que nos sirve de punto de partida. 124 125 . Aceptémosla como se nos da. Quizá. Frente al idealismo desaforado el positivismo es. y se fue percibiendo con creciente claridad que las filosofías de la historia llamadas científicas (señaladamente el positivismo y el marxismo) son tan idealistas y tan absolutistas como la filosofía de donde salieron. postulan en el límite una verdad absoluta como instancia suprema de significatividad. meramente se soslaya. se aceptaba esa variedad sólo para negarla en seguida. efectivamente. pues. por tenue que sea. sin arredrarse ante el peligro de caer en aquel escepticismo disolvente que tanto asustó a Comte. ¿qué es sino la afirmación plenaria de la variedad histórica en cuanto tal variedad? En cambio. implicando así esa '"pretensión a lo absoluto" que. pues. en torno al problema que la ha suscitado.

debemos advertir cuidadosamente que cuando se afirma con obvia inteligibilidad que aquella tormenta es un hecho histórico. si bien es cierto que tales consecuencias no siempre son discernibles. el asesinato de César. en cuanto tal tormenta. y es. una tormenta en la lejana cima de una montaña desierta. cambia de índole y se ofrece como constituyendo un hecho histórico. Partamos de estas instancias concretas y preguntemos en qué estriba la diferencia que las separa. Ahora bien. Parece indicado para quien pretenda llegar hasta la razón de ser de la antinomia que se acaba de puntualizar. notoriamente debemos admitir al propio tiempo que algunos acontecimientos no se ofrecen con el carácter de históricos. Mientras el planteamiento la presente como problema de reducción de pluralidad a unidad. La investigación se ahoga en el ámbito de esa imposibilidad lógica. Pero esto que parece tan claro no tiene mayor evidencia que la de una petición de principio. Y se podrá añadir que. hace posible la victoria en una batalla entre dos ejércitos contendientes. el ejemplo aducido todavía puede servirnos. por ejemplo. será muy difícil pasar adelante. pongamos por caso. es cierto que la tormenta. como un hecho meramente natural: pero desde el momento en que. en lugar de pensar en una tormenta acaecida en la desierta cima de la montaña.II. con lo que no hemos avanzado mucho. algo que acontece. es porque tácitamente suponemos que ese acontecimiento estaba animado por la intención de producir el efecto que produjo. En efecto. imprimiéndole una dirección especial.Si procedemos con la s e n c i l l e z aconsejable en estos casos. Si. De inmediato podrá responderse que aquella lejana tormenta no es un hecho histórico en cuanto que es ajena a la vida y al destino de los hombres. En suma. postulamos detrás de ella uno intencionalidad de acuerdo con los resultados de la batalla. para hacerla inteligible dentro del ámbito de los intereses humanos. a partir de ese momento se transfigura. EL HEC H O HISTÓRICO Y SU CONOCIMIENTO 4. por otra parte. es un hecho histórico? Esta sencilla reflexión abre una esperanza: bien podría acontecer que la antinomia por cuya razón de ser preguntamos no sea sino la resultante de una confusa e indebida aplicación de aquel concepto. cualquier hecho de la índole que sea es un acontecimiento. Porque ¿qué. se dice así que un acontecer es un hecho histórico por sus consecuencias respecto al hombre. en efecto. La tormenta aparece como el aliado o el enemigo de uno de los ejércitos contendientes es decir. podemos desde luego admitir que un hecho histórico como. Ahora bien. primariamente. Sin embargo. puesto que impidió o favoreció la victoria. es un acontecimiento que. Equivale a decir que un acontecimiento es histórico cuando es histórico. pensamos que esa misma tormenta impide o. por ejemplo. esa intencionalidad la que autoriza la conceptuación del acontecimiento bajo la especie de hecho histórico. como un agente activo dotado de voluntad que intencionalmente interviene en la batalla con el fin de producir un desenlace determinado. porque se t r a t a de conceptos de SUYO contradictorios y mutuamente excluyentes. en definitiva. que debe pensarla más originariamente con el objeto de traducirla a términos que delaten los supuestos en que descansa. independientemente de su rango y de su filiación? La respuesta es obvia: se trata en primer e indispensable lugar de entender esos que se llaman los hechos históricos. Notoriamente otros acontecimientos se presentan como históricos. que pasa. Pues bien. entonces se podrá decir que se trata de un hecho histórico. expresión que no por habitual deja de provocar la duda desde el instante en que procuramos aclarar pulcramente su sentido. 5. esa circunstancia no altera el principio. Encaminemos la meditación por este rumbo. precisamente. . por lo contrario. mientras que el asesinato de César afectó el curso de la civilización 126 romana. todo filosofar de la historia. se nos ofrece como un hecho físico. ¿en qué tarea descansa.

pues. Vemos. la Naturaleza. En principio no hay razón alguna para que solamente los actos ejecutados por los hombres sean hechos históricos propiamente dichos. advertimos que la atribución de intencionalidad que permite constituirla en un hecho histórico no es necesaria para concebir el acontecimiento. resultará un hecho histórico propiamente dicho. vemos que semejante atribución es gratuita y que. que todo acontecimiento (ideal o material) puede quedar constituido 127 en hechos de diversa índole. La tormenta nos resulta perfectamente inteligible bajo la especie de hecho natural. De parecida manera. la creación del mundo. todo acontecer para cuyo sentido la intencionalidad sea un elemento constitutivo es un hecho histórico propiamente dicho. porque ¿no acaso. Por lo contrario. Hace falta. y nada nos constriñe a atribuirle la finalidad precisa de impedir o favorecer el éxito de una batalla. con lo que determinaremos cuándo un acontecimiento se constituye propia o impropiamente como hecho histórico Pues bien. por ejemplo. en definitiva. constituye el cimiento de la visión del mundo. dada esa premisa. la conclusión contraria salta a la v i s t a : será manera propia del ser del hecho histórico cuando la atribución de intencionalidad es necesaria. equívoca. existe una gran tradición que ha vivido como hechos históricos acontecimientos tenidos por sobrenaturales o divinos? Esta pregunta nos avisa. mientras y en la medida que esa creencia obligaba necesariamente a concebirlos como algo constitutivamente intencionado. en efecto. pues. Pero esta conclusión certera no basta: nótese que hemos dicho ""en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue".De lo anterior me parece que se puede concluir sin ulteriores explicaciones lo siguiente: primero. cuando la fe en un Dios personal fue substituida por la creencia en un ente meta-físico. Es. si nos valemos todavía del ejemplo de la tormenta. regido por una legalidad o por un finalismo inmanente. Dadas ciertas circunstancias. por lo tanto. determinar esa necesidad. por eso es forzoso constituirlo en el ser propio de hecho histórico. que aun cuando es dable constituir en hecho histórico a la tormenta. Entitativamente. pues que. es clarísimo que múltiples acontecimientos extraños a la agencia humana serán legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. que tanto por el lado de lo sobrenatural y divino. La formulación es. acontecimiento no tan sólo no humano. para quien el destino del hombre no es indiferente. el caso en que no podernos menos de atribuir intencionalidad al acontecimiento. el asesinato de Cesar es un acontecimiento que exige atribución de intencionalidad. y por eso. muchos acontecimientos ajenos al querer y a las posibilidades de obrar humanos fueron no menos legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. En una época como la Edad Media en que la fe en un Dios omnipotente y providencial. como por el lado de lo natural y físico es posible que el hecho histórico rebase el límite del mundo de las operaciones estrictamente humanas. que todavía hace falta mirar más de cerca esa necesidad de atribuir intención en que hemos visto lo específico del hecho histórico. 6. que lo especifico de ese modo de ser que llamamos hecho histórico consiste en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue al acontecimiento de que se trate. Mas si esto es así. sino anterior al hombre. Esta manera de comprender el hecho histórico nos permitirá aclarar el peculiar equívoco que encierra la noción 128 común de que el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. hablamos en sentido metafórico. so pena de no poder siquiera concebirlo. La fe en Dios crea esa necesidad: existe un agente en quien radicar la voluntad de la intención. En suma. según sea el sentido que se les otorgue En otras palabras. . como con lógica congruencia lo ha postulado la historiografía cristiana primit iv a. la atribución de intencionalidad es necesaria. Segundo. independientemente de sus consecuencias. que lo que llamamos un hecho no es sino el modo de ser con que dotamos a un acontecimiento al otorgarle sentido. pues. Depende de la necesidad que exista de atribuir intencionalidad en virtud de las creencias de un momento dado. se trata de un caso de la manera impropia de ser de esa índole de hechos. o dicho de otro modo. por implicación absolutamente necesaria.

De esta teoría del hecho histórico se deducen consecuencias decisivas respecto a la posibilidad del conocimiento histórico. Esa necesidad es la fuente originaria del hecho histórico. se sigue que el conocimiento de esos hechos (la ciencia historiográfica) es. Si. a su sentido y a sus límites. y la intención atribuida es meramente eso. ella siempre exigirá que se atribuya al acontecimiento la intencionalidad fáctica. Conocer un hecho histórico es. siempre que así lo pida la necesidad de su vida. Lo decisivo. Y la razón es clara: si el hecho histórico queda constituido como tal por la atribución de intencionalidad y no por el sentido concreto de una intención dada. la Naturaleza. como podría 130 y suele pensarse. No es posible negar. no es sino la manera en que el hombre. de una especificación entre otras de la operación constitutiva del hecho histórico. un astro son capaces de hechos históricos. un animal. y es en esta segunda posibilidad donde radica propiamente la esencia y peculiaridad del conocimiento historiográfico. Se trata. una coincidencia que no altera la estructura peculiar del conocimiento historiográfico. y por otra parte. y esto sí es algo exclusivamente humano. debe repararse cuidadosamente en que el acto de atribución parte de una necesidad en el sujeto y no de una solicitación por parte del objeto o. puesto que se trata de conocer y no de engañarse a sí mismo más o menos deliberadamente. por lo tanto. también lo es que no coincidan. Pero lo decisivo a este respecto estriba en ver en qué consiste y dónde radica la verdad. también podemos advertir que esa capacidad no radica en esos entes. la Naturaleza. en definitiva. cuando así lo exija aquella necesidad.129 todo acontecer puede quedar constituido en un hecho histórico propiamente dicho con independencia de que se trate o no de un acto realizado por el hombre. quizá. por lo tanto. que la necesidad aludida no es sino la necesidad de verdad y que. En este otro sentido. ¿Cuál. solamente se constituirá el hecho histórico a base de la atribución de la intencionalidad fáctica. aquella atribución responde a una necesidad anterior a la constitución del hecho.Ahora bien. contra lo que acaba de afirmarse se podrá decir. la constitución en hecho histórico no depende del agente de manera que Dios. simplemente concederle el sentido que le otorga la atribución de intencionalidad a un acontecer determinado. el hecho histórico no es por manera esencial un hecho humano. El distingo es esencial. dicho de otro modo. el conocimiento de esa atribución. 8. 7. puesto que la atribución de intencionalidad. porque aun cuando es cierto que ambas cosas pueden coincidir. es decir. pues. con lo que la exigencia de verdad queda . la relación entre lo uno y lo otro? El deslinde que acaba de practicarse nos permite responder a la pregunta. se apropia de todo o de alguna porción del devenir cósmico al convertirlo en devenir histórico. En este sentido. llamémosla así. pues. es cierto. un animal o un astro son capaces de hechos históricos. según sea la necesidad en que esté de hacer la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho. entonces. una especificación que no goza de ninguna primacía de verdad sobre las demás especificaciones posibles. por motivos que veremos. no la intencionalidad misma. la cual. Y si admitimos que Dios. ese afán dirige la atribución de intencionalidad. una intención que aparece como siendo la intención con que verdaderamente se realizó el acontecimiento. La coincidencia entre la intención fáctica. En efecto. no es. es lo que genera o constituye al hecho histórico. bien vista. conocer la intención con que el acontecimiento se realizó fácticamente. en tal caso. sino exclusivamente en el hombre. como hemos visto. el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. que la atribución de intencionalidad se hace siempre postulando para el acontecimiento una intención "verdadera". que el afán de verdad gobierna la operación constitutiva del hecho histórico. es preciso admitir al mismo tiempo que lo son en la medida en que el hombre esté obligado a realizar aquella operación. En efecto. sino la operación que consiste en atribuir una intención y su necesidad. no es la intención.

por paradójico que parezca. la confesión más libre y espontánea dejan siempre abierta la puerta a ser desmentidas por vía interpretativa. que el hombre puede dotar de ese ser peculiar a cualquier acontecimiento cuando una necesidad previa así lo exige. que. Conocer un hecho histórico. pese a tanto empeño. por medio de una operación hermenéutica. Vamos viendo. cuando el conocimiento histórico. de suyo cambiante y plegadizo a las circunstancias. pero objetivo en cuanto que constituir un acaecer en hecho histórico es ya conocerlo como tal. es dable afirmar que. digo. por considerarse que todas las ciernas posibles son o meras aproximaciones a la verdad o puros errores. pero 132 las dos deben dar razón de algún modo de la existencia y contenido de ese testimonio. lo que dista mucho de ser la misma cosa. el saber historiográfico es plenamente objetivo. el camino de la interpretación queda franco. es que su sentido como tal no está más allá de nosotros. porque nada parece más obvio y nada se acepta más habitual-mente que el hecho histórico es en sí mismo el que determina la atribución y el sentido de la intencionalidad. dijimos. ahora vemos que todo consiste en reparar con claridad que no hay hechos históricos en sí. salvo cuando en nombre de. Esta manera de comprender el conocimiento historio-gráfico como un conocimiento movible. de manera que jamás se puede pasar de una presunción más o menos fuerte. en esta apertura permanente estriba la peculiaridad del conocimiento historiográfico. y justamente. Este reparo . es dotar a un acontecimiento de ese ser al atribuirle necesariamente una intencionalidad constitutiva. por consiguiente. de suerte que. en fin. se pretende que sólo es legítima una única atribución de intencionalidad. la historiografía no ha podido nunca establecerse como una ciencia de verdades acumulativas! ¡Por algo será que es de la esencia de su trabajo la constante renovación! En suma. aun en el caso óptimo. y conviene insistir sobre el particular. La afirmación expresa y contundente. ofrece una complicación peculiar respecto al problema de la sucesión de los hechos históricos. Pero en historia. Pero este argumento es falso por una razón decisiva. en cuanto un acontecimiento es histórico. Pero si esto fuera todo. que la supuesta exigencia de verdad objetiva no es la necesidad a que obedece la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. La necesidad de verdad se satisface. Efectivamente. se dice que el resultado del examen cuidadoso y ponderado de las "fuentes"' a que está obligado todo fiel historiador. pues. queda herido de un subjetivismo incurable que paraliza su perpetuo y constitutivo movimiento. precisamente. de modo que. elude todo empeño probatorio. a saber: que por su índole misma la intención es algo incomprobable. hay condiciones a las cuales la interpretación debe hacer frente. una supuesta objetividad científica. nosotros se lo concedemos y de ese modo lo dotamos de aquel ser. Detrás de las intenciones confesadas cabe siempre la posibilidad de la intención de ocultar las "verdaderas" intenciones del acto. no hay pruebas estrictamente hablando. vista la peculiar y movediza índole del hecho histórico. es lo que le fuerza a comprender el acontecimiento a partir de la intención con la cual fue realizado por el agente. En el campo de los intereses jurídicos podemos hablar de pruebas. nunca alcanzaríamos una visión de conjunto. esa circunstancia no basta para invalidar el principio. Es entonces. Un mismo documento puede autorizar interpretaciones contrarias. pero eso no quiere decir que ésa sea la necesidad originaria a la que responde la operación. como lo sabe el más mínimo de los juristas. Tal sería la necesidad del acto constitutivo del hecho histórico.131 satisfecha. y aun cuando se reconozca que las fuentes no son siempre lo suficientemente explícitas para hacer una atribución segura e inequívoca. ¡ Por algo será que. simplemente porque se trata de la aplicación de ciertas convenciones previas establecidas por el legislador con el fin de no dejar indefinidamente sin resolución legal los derechos y las responsabilidades de los sujetos jurídicos.

que será una necesidad que podemos calificar de explicativa de los acontecimientos de que tomamos nota. es saber lo que es la vida. Es el proceso que obligará a la vida consciente a reconocer los límites de su propia peculiaridad dentro del amplio horizonte de los procesos cósmicos. entonces.nos advierte que será menester ahondar más para aclarar qué tipo de acontecer es la sucesión de los hechos históricos los realizados intencionalmente por el agente consciente. para ver si la sucesión de esos hechos cae o no bajo su imperio. Parece claro que la necesidad de explicarnos a nosotros mismos y. el curso de los astros. Toda conciencia implica la actitud inquisitiva. a lo que llamamos la vida consciente. la lluvia será inconcebible sin la intervención de esa divinidad. sino que. es corolario entrañable y constitutivo de la conciencia. 134 de explicación de todos los fenómenos consiste en postular detrás de ellos un agente dotado de voluntad. parece obvio que el modo más originario 133 y cómo la aprehendemos. cuestión. el fenómeno de la generación. por el contrario. ya que de eso dependerá el problema de su conocimiento. pero esto nos remite directamente a la estructura misma de nuestro modo de vida. constituyéndolos así en hechos históricos. no por eso. la exigencia de atribuir intenciones como elemento constitutivo de los acontecimientos es una exigencia poco menos que absoluta. Tal es. visión que puebla al cosmos de unos entes capaces de intenciones malévolas o benéficas que es preciso atraer y conjurar. al porqué de esa operación que estriba en atribuir intencionalidad a ciertos acontecimientos. Y en efecto. Es un momento decisivo: marca el tránsito en que se separa al mundo histórico del mundo natural. Desde esta perspectiva se podría trazar el gran cuadro del secular espectáculo que ofrece la lenta y paulatina re-vis ión del campo de . Si existe el dios de la lluv ia. sin embargo. sin que pueda decirse. el problema fundamental de la historiografía. es la intencionalidad previamente atribuida la que dota al acontecimiento de sentido. es decir. de buenas a primeras. III. el fluir de los ríos. de manera que. pues. quizá. sin metáfora ni hipérbole. Puesto que no es la exigencia de descubrir una verdad que supuestamente estaría alojada en los acontecimientos misinos la que obliga a la atribución de intencionalidad. por consiguiente. el momento en que semejante atribución se ofrezca como mera hipótesis de inteligibilidad: pero no por eso. de verdad. y solamente una secular elaboración racionalista va sutilizando esa visión primara del despertar de la vida consciente. puede ser la necesidad de esa operación? Es obvio. la necesidad radical a que debemos atenernos si queremos hacer alguna luz en torno al problema presente. NECESIDAD DEL HECHO HISTÓRICO: LA SOLEDAD DE LA CONCIENCIA 9. y en el que se inicia la extensión del primero a costa del segundo. porque todavía falta determinar con mayor precisión la necesidad a que responde la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. Mientras domine la creencia en unos agentes sobrenaturales o trascendentales. menos necesaria. El proceso cósmico entero queda sumido dentro del cauce del devenir histórico. Es por eso que toda visión inicial del mundo es antropomórfica. es decir. la procesión de las estaciones son hechos tan históricos como la sangrienta victoria sobre la ciudad vecina o los complicados ritos de los matrimonios. En un principio era la historia. que desaparezcan del todo las profundas huellas de aquel fetichismo. ¿cuál. la de explicar el mundo. de ese saberse vida que. que no puede aún resolverse. por cuyas intenciones cobre sentido el fenómeno. como de cuantos acontecimientos de los cuales toma nota la vida consciente. Llegará el momento en que la atribución de intencionalidad ya no involucre por necesidad un agente personal detrás de los fenómenos. sólo resultan inmediatamente explicables aquellos que parten de la conciencia misma.

lo histórico, al ir cediendo terreno ante los avances del campo de la naturaleza a medida que va restringiéndose la exigencia de atribuir intencionalidad a los fenómenos para explicarlos. Ese cuadro mostraría

afanes peculiares de la moderna filosofía de la historia y su problemática contradictoria, porque mientras hay un Dios providente y misericordioso en el horizonte humano, el filosofar sobre la historia no es un problema verdadero. La moderna filosofía, en cambio, cuyo

135 que el fetichismo y la mitología representan un vigoroso intento de apropiación humana del cosmos, reducido momentáneamente a la domesticidad de lo histórico. Se vería, en lugar del consabido balbuceo, un enérgico despliegue de saber historiográfico cumpliendo, como nunca antes, su misión. Ese cuadro permitiría vincular con un fondo y afán comunes todas las tesis providencialistas, a lo divino o a lo profano, que ofrece el largo trayecto de la filosofía de la historia. Se mostraría, por último, cómo al quedar finalmente reducida la provincia del hacer histórico a sus propios y estrechos límites, es decir, a meramente los acontecimientos realizados por los hombres (puesto que únicamente respecto a ellos subsiste la necesidad que obliga a constituirlos), se mostraría, digo, la aparición de un abismo entre historia y naturaleza; el abismo precisamente que la tradición filosófica ha tratado en vano de salvar al caer en la irreductible antinomia que hemos visto. 10. En todo esto se advierte un sentido fundamental que puede enunciarse como el proceso de extrañamiento del hombre respecto al mundo. El proceso de su orfandad cósmica. Pasamos de una apropiación total de la realidad, vivida y concebida como historia, a una enajenación extremosa que nos enfrenta ante un mundo, ya que no hostil, por lo menos indiferente a nuestro destino. El hombre, como un caracol, se encierra en su historia, rodeado por todas partes del océano de múltiples expresiones y creaciones de una vida que, con serlo, no es la suya. Podemos decir, pues, que la marcha histórica no es, como proponía el idealismo, realización de la racionalidad del mundo, sino extrañamiento de la vida consciente, enclaustrada en la soledad de su propio laberinto. Soledad de la razón, si se quiere, pero sobre todo, ante todo soledad, que es lo decisivo. Situación tan amenazante y temerosa es lo que mejor explica los

136 mayor empeño tiene que ser echar un puente para salvar al hombre del aislamiento creado por el abismo entre historia y naturaleza, se vincula, en definitiva, a la motivación antigua que le inspira al hombre la soledad que es la conciencia y, por lo tanto, responde al deseo de reducir el mundo a algo humano. El panteísmo moderno de un Herder, por ejemplo, y de cuantos siguieron sus pisadas, no es sino el viejo fetichismo más o menos sublimado por arte y magia de filosofía. El empeño por lograr aquel puente salvador aparece con claridad en esos escritores; pero, bien considerados sus afanes, no son sino la indebida y extremosa prolongación del secular proceso que redujo a sus términos naturales el campo de los hechos históricos, proceso que ya para entonces había alcanzado su verdadero equilibrio. Así se explica que la tentativa acabó por frustrarse en una negación autodestructora. Efectivamente, esa indebida prolongación acontece cuando, para vincular naturaleza e historia, fue necesario suponer que ésta no era sino culminación de aquélla, para lo cual fue preciso, a su vez, atribuir intencionalidad a los procesos de la naturaleza, pero una intencionalidad apriorística en cuanto condicionada por la misma historia que así pretendía explicarse. Dicho de otro modo, la intencionalidad atribuida a la Naturaleza respondió al supuesto previo de que la hi s t o r i a es ella un hecho intencional, un hecho, pues, histórico. Pero ¿qué otra cosa significa esta operación inversa sino convertir a la Naturaleza en un hecho histórico condicionado a priori por la historia, sólo para darle cabida a ésta dentro de la naturaleza? No se logró el intento impunemente, porque en el momento mismo en que se realizó la equívoca maniobra, la intencionalidad cósmica atribuida a la naturaleza sólo para

entender la historia entró en conflicto con la intencionalidad de, justamente, los hechos históricos propiamente dichos, es decir, del acontecer individual humano. Para salvar el escollo hubo necesidad, pues, de decretar la insignificatividad real de las intenciones individuales concretas en beneficio de aquella otra intencionalidad abstracta, postiza y supuestamente cósmica,

IV. LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA: CONFLICTO INNECESARIO DE INTENCIONALIDADES 11. ¿Qué nos revela esta inspección? Muestra que en los dos intentos hay uno y el mismo supuesto, salvo por la inversión de términos de su enunciado, y que, por lo tanto, a ese único supuesto se debe la contradicción idéntica a que se llega por ambos contrarios caminos. Nos hemos colocado así, va se habrá advertido, en el corazón de la

137 con el resultado, casi chusco, de que el acontecer natural, tan violentamente aniquilado como tal al verse transformado en acontecer histórico, se refugió en la historia misma y allí afirmó su ser. En efecto, la consecuencia de toda esta maniobra del idealismo fue que la intencionalidad individual tuvo que conceptuarse como manifestaciones del egoísmo arbitrario y de la pasión ciega ("locura, vanidad, maldad y afán destructivo", Kant), es decir, como animalidad, y aquel abismo que trató de salvarse se abrió de nuevo a espaldas de los caballeros del idealismo. Los procesos cósmicos eran en realidad historia; bien, pero entonces, los procesos humanos eran en realidad naturaleza. La reacción contraria produjo un resultado igualmente insatisfactorio. Al percibirse la falla y la necesidad de restablecer la significación del acontecer humano individual, se le concedió a la intencionalidad de ese acontecer su sentido histórico propio. Ahora bien, al tratarse, desde esa premisa, de conceptuar unitariamente ese acontecer histórico, la única solución consiste en suponer que esa totalidad es ella, también, un hecho histórico, suposición gratuita que inmediatamente provoca la misma contradicción que en el caso anterior. En efecto, si se asume que la historia, en el sentido de la totalidad de los hechos históricos es ella también un hecho histórico, se supone implícita, pero necesariamente una intencionalidad propia y peculiar a ese hecho, y en cuanto propia y peculiar, distinta a la de los hechos individuales, con lo que surge el mismo conflicto.

138 famosa antinomia de pluralidad y unidad, el escollo capital de la filosofía de la historia. Con estos elementos ¿podremos ya superarla? Veamos. En el primer caso, que no es sino el de todas las doctrinas idealistas, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un acontecimiento intencional y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un hecho histórico. En el segundo caso, el de todo historicismo, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un hecho histórico y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un acontecer intencional. Pero debido a este supuesto único y común, a saber: que la historia es, ella, un hecho histórico, las dos soluciones contrarias acaban, como vimos, por negarse en una contradicción lógica irreductible. ¿Qué lección encierra este desenlace? La cosa es clara: si no nos comprometemos en un combate tan perdido por ambos lados, sino que simplemente miramos el espectáculo que ofr ec e, podemos percibir en él una instancia reveladora del mal original: el intento de rebasar los términos propios del hecho histórico, cuyos limites, ya lo vimos, han quedado reducidos a sus propios términos, a la estrecha provincia de la intencionalidad humana. Todo el mal, pues, está en aquel supuesto, al parecer inocuo y obvio, de que la historia constituye, ella, un hecho histórico, y con esta determinación nuestras reflexiones alcanzan su punto decisivo. En efecto, volvamos ahora sobre la famosa antinomia de unidad y pluralidad, y veremos que no es sino un planteamiento que responde al supuesto cuya legitimidad vamos denunciando. La antinomia ha sido la manera lógica de expresar el conflicto

irreductible de intencionalidades que se ha puesto al descubierto. Pero es una manera equívoca de expresarlo, porque en realidad no se trata de un conflicto. Mientras se mantenga la intencionalidad que, debido al supuesto, es necesario atribuir a la historia, ésta aparecerá como unidad frente a la pluralidad que procede de la intencionalidad de los hechos históricos propiamente dichos. Pero cuando advertimos que aquella necesidad de

circunstancia de que aquel supuesto conduzca a una misma contradicción a dos soluciones de signo contrario, es ya indicio elocuente de su in-autenticidad. Conviene, sin embargo, ahondar más en este problema para hacerle frente a la objeción que parece más obvia, la dificultad que ofrece la sucesión de los hechos históricos, en cuanto tal sucesión. En efecto ¿no se trata, acaso, de un hecho histórico más entre los otros hechos históricos? Mas si así es ¿no, entonces, debemos afirmar

139 atribución no es realmente una necesidad, sino una condición de un supuesto gratuito, vemos que no existe conflicto, porque es oposición entre una intencionalidad de atribución necesaria y constitutiva (la de los hechos históricos) y una intencionalidad de atribución innecesaria y, en todo caso, de finalidad meramente gnoseológica. Descubrimos entonces, que no existe antinomia real y que, por consiguiente, la gran cuestión de la filosofía tradicional de la historia, el debate entre unidad y pluralidad, no es un problema auténtico: procede del supuesto de que la historia en cuanto tal es un acontecimiento de la misma índole de los hechos históricos propiamente dichos, es decir, un acontecimiento que necesariamente debe constituirse en ese modo de ser del hecho. Pero ¿ realmente se trata de un supuesto falso, gratuito e inauténtico? He aquí la gran cuestión a que nos vemos constreñidos. L AH IS T O R IAC O M OV ID A V. LA SUCESIÓN HISTÓRICA 12. Seguramente resulta de difícil comunión la idea de que la historia no sea un hecho histórico y que, por lo tanto, el supuesto contrario es gratuito e ilegítimo. Desde nuestro punto de vista esas dos conclusiones son inconclusas. Por una parte, vemos que nada obliga a hacer, en el caso, la atribución de intencionalidad creadora del hecho histórico: por otra parte, la

140 en contra de nuestra conclusión que la historia es un hecho histórico? Pues ¿qué no la historia es, precisamente, esa sucesión? Empecemos por una aclaración. Pensar que la sucesión de los hechos históricos es, ella, un hecho histórico, únicamente porque es la sucesión de esos hechos, es una idea que sólo tiene a su favor la apariencia de verdad: descansa en el supuesto de que la sucesión de algo tiene que ser idéntico en índole a lo que se sucede, o dicho de otro modo, que la sucesión no es sino la acumulación o suma de lo sucedido, lo cual es obviamente gratuito. Con toda evidencia, la sucesión es un acontecer distinto al acontecer de los hechos que se suceden, y cuanto debemos decidir es, primero, si ese acontecer distinto es o no es, en el caso de la historia, un hecho histórico; pero, segundo, si ese hecho histórico, en caso de que lo sea, constituye o no la historia. Pues bien, pensemos concretamente en un acontecimiento que se acepte sin discusión como un hecho histórico, el asesinato de César, pongamos por caso. Si miramos con atención ese acontecimiento, pronto advertimos que está formado de una serie de acontecimientos que aparecen en sucesión, a saber: la idea inicial de la conveniencia de matar a César, la conspiración de los conjurados, los debates acerca del modo, el momento y el sitio de realizar ese fin y los sucesivos actos que supone su realización. Todos esos acontecimientos singulares constituyen, en sucesión, el acontecimiento único que llamamos "el asesinato de César", y ahora la pregunta consiste en averiguar qué sea esa sucesión.

La intención que atribuimos a la reunión de Bruto y sus amigos no es privar a César de la vida. un acontecimiento que obligue a una necesaria atribución de intencionalidad? Propiamente no es un acontecimiento. porque no existe un agente concreto dotado de voluntad en quien responsabilizar dicha supraintencionalidad. atribuimos a un grupo de acontecimientos responsabilizados en agentes humanos. un hecho histórico por la atribución de intencionalidad implicada: pero lo es impropio. si no es propiamente un acontecimiento no podrá ser propiamente un hecho. etcétera. Sin embargo. Pero esa manera ¿es. Se pensará que hemos extremado el caso.Ahora bien. es. se trata de la constitución en el modo de ser del hecho histórico de algo que no puede legítimamente constituirse en ese ser. cuya índole equívoca siempre se delata en nuestro modo obligado de aludir a él. del mismo caso de la tormenta que impide o favorece la victoria en una batalla. ella. ni histórico ni de ninguna clase. Podemos concebir la temporalidad sin finalidad. es un a exigencia pragmática y poderosa. Cuanto se ha aclarado con auxilio del ejemplo del asesinato de César debe ahora extenderse hasta su límite lógico. se advierte. decimos que la historia es un hecho histórico. es decir. la sucesión es un hecho histórico en cuanto hay una atribución de intencionalidad. Se trata. propiamente un hecho histórico. Ahora bien. Es. el asesinato de César y la historia entera no se . pero ese hecho histórico llamado ''el asesinato de César” ha sido impropiamente 141 estructuralmente hechos intencionales. puesto que. por ejemplo. por la índole de éstos. ella. cuando concebimos unitariamente los mismos hechos como "la salvación de las instituciones republicanas". sino la exigencia gnoseológica de inteligibilidad del hacer histórico. sin embargo. pese a apariencias contrarias. "la historia es madre de la experiencia" o "la historia nos invita a obrar". pero con otro signo. la exigencia no ontológica constitutiva del ser del hecho histórico. pero que. en cuanto esa atribución no es necesaria constitutivamente. Cuando. como un hecho histórico más. es estrictamente hablando. que la equiparación entre la tormenta. ¿Qué hay. ''la historia juzgará sus actos". pero que. la sucesión subsiste. en el sentido de la sucesión total. implicando un agente detrás de la historia. 13. a no ser que creamos de veras en un dios de las tormentas interesado en el desenlace bélico. la temporalidad mostrándose en esa manera especial de conceptuación que llamamos el hecho histórico. sin duda. es obvio que la sucesión de los hechos históricos se presenta. que esa sucesión es la manera en que los hechos singulares aparecen vinculados dentro de una concepción unitaria. sin embargo. Cuando decimos: "el asesinato de César'". ésta se halla situada más allá de los hechos que vincula. bien. Así decimos. es una condición esencial de la constitución de los hechos históricos. en vez cíe decir que el asesinato de César es un hecho histórico. para decirlo de una vez. la concepción: "el asesinato de César". en esta paradoja? La respuesta es sencilla: se trata de un hecho histórico impropio. La sucesión es necesaria como manera de aparición de los hechos históricos. por lo pronto. pues. En efecto. una supraintencionalidad que en cierta forma gobierna y en cierta manera anula la intencionalidad concreta y particular atribuida a esos acontecimientos. reunirse para discutir sobre la conveniencia o no de la muerte de César. son en hechos históricos propiamente tales. La atribución de esa supraintencionalidad es constitutiva de un hecho histórico. así se constituye cediendo a una exigencia ajena a la necesidad creadora del hecho histórico. Si se substituye esa concepción por otra. ya constituidos 142 constituido: la atribución de aquella supraintencionalidad no ha sido ontológicamente necesaria. como aclaración del problema general de la sucesión total de los hechos históricos. es decir. también postulamos una supraintencionalidad constitutiva de un hecho histórico impropio. pero es impropio. por ejemplo.

mantiene. Se dirá que en el caso de la tormenta, que es un hecho natural, es claro que no existe un agente que obligue a la atribución de intencionalidad. Aquí sí se trata de un hecho histórico impropio. Pero en los otros dos casos ese agente existe, es el hombre, el actor en el asesinato de César o en la historia. No nos dejemos engañar por la seductora apariencia. Si volvemos sobre nuestro ejemplo, parece, en efecto, que el agente en el caso del asesinato de César está integrado por todos los conjurados, pero que, no por ser varios hombres, estamos menos obligados a la atribución de intencionalidad. Se trataría, pues, de un hecho histórico propio. Sin embargo, la reflexión

atribuírsele: la salvación del género humano, la realización de la libertad racional, o el progreso de la ciencia. Pero estos pálidos entes metafísicos, "el asesinato de César", "la humanidad", "el espíritu racional", etc., no nos constriñen: es al revés, nosotros los hemos inventado por los obscuros, profundos, reales motivos de aquella nuestra soledad a que aludimos antes. Nos queremos acompañar aunque sea del Sujeto Trascendental. Resolvamos, pues, que la sucesión histórica es, sin duda, un hecho histórico, pero en su manera impropia de ser. Es la temporalidad constituida impropiamente en hacer humano. Es, en cierto sentido, el último acto de fetichismo que nos es permitido: pero también es, lo veremos en seguida, una función de la vida consciente en la actividad de su propio vivir; es su manera de luz en las tinieblas de su aislamiento cósmico.

143 VI. EL PRAGMATISMO VITAL DEL CONOCIMIENTO HISTORIOGRÁFICO nos descubre pronto el engaño: ese supuesto agente plural es una mera abstracción, tan abstracción como la adusta señora que aparece encarnando la historia en los monumentos públicos y en los libros escolares. Se trata de un único hipotético asesino que estaría animado por la mera y exclusiva intención de matar a César, y que, en el momento de matarlo, desaparece como por ensalmo. Se supone, en esa abstracción, la identidad absoluta de las intenciones en cada uno de los conjurados a lo largo de cada uno de los monumentos y actos vinculados conceptualmente por la visión totalizadora, y se desconoce que si Bruto mata por amor a la patria, otro mata, quizá, por mezquina venganza o canceroso resentimiento. No tiene remedio: la supraintencionalidad atribuida a la sucesión tiene que desconocer el sentido plenario de las intenciones singulares responsabilizadas en agentes reales dotados de voluntad y conciencia, y sólo así se puede fabricar ese agente supuestamente único. Y si esto lo pensamos respecto a la sucesión total no tardamos en tropezar con las abstracciones forzosas del idealismo que hace de "la humanidad'' o de "la especie humana" el agente único responsable de la historia, un único hombre hipotético dotado de la supraintención que quiera

144

14. Al considerar la índole del conocimiento historiográfico (Nº 8) tuvimos que dejar para más tarde el problema peculiar que le plantea la sucesión histórica: ahora podemos hacerle frente. Hemos afirmado: la sucesión constituye, si bien impropio, un hecho histórico. Su conocimiento, pues, será de la misma índole que el de esos hechos. Consiste en concederle el sentido que le comunica la intencionalidad que se le hubiere atribuido. Si, por ejemplo, se trata de la finalidad de realizar una supuesta racionalidad del cosmos, conocer la sucesión histórica no será sino vincular conceptualmente los hechos históricos en una cadena de sucesión dotada de ese sentido, o lo que es lo mismo, ideando el devenir de las acciones humanas, su temporalidad, de acuerdo con semejante finalidad. Es así cómo el conocimiento historiográfico supera el atomismo de un mero saber de los hechos particulares desvinculados (los cuales, por otra parte, no tendrían dónde aparecer si no hubiera sucesión), y nos entrega una visión unitaria y total de esos hechos. La decisiva importancia de esto es, pues, que se trata del único modo a nuestro alcance de hacer inteligibles las acciones humanas constituidas en hechos

históricos. La atribución de una supraintencionalidad es, por consiguiente, indispensable hipótesis de inteligibilidad. Pero, además, debe advertirse que esa visión total, meta final de toda historiografía, no es un conocimiento de tipo estático: la comprensión total del suceder histórico, en cuanto que ese suceder queda constituido en un hecho histórico (aunque impropio), ofrece la misma esencial movilidad en donde, según vimos, radica la objetividad del saber historiográfico. Del mismo modo que el conocimiento de un hecho histórico propio depende del sentido de la intencionalidad atribuida de acuerdo con las exigencias de quien hace la atribución, así también, la visión total del suceder histórico está sujeta a igual dependencia. Es un conocimiento de algo que se mueve, pero para un sujeto que se mueve con ese

vez más poderosa la creciente convicción de que la verdad no es esa distante, lejana, abstracta amada, indiferente y separada de la vida y de sus exigencias. La verdad es función de vida; pero además, ya va siendo tiempo de confesar que llamar gusto al esfuerzo que implica el conocimiento es, en el peor caso, una hipocresía y en el mejor caso, un equívoco. Se trata siempre de una penalidad que, cuando se convierte en gusto, sólo lo es mediato y por deformación profesional y siempre con ojo más o menos puesto en el crédito y en el halago que trae aparejada la reputación de sabio. La frivolidad tiene un sentido cultural profundo, y el hombre que la rechace o vitupere carece de una dimensión

145 algo, es decir, es un conocimiento relativista en el sentido matemático, y aquí se involucra lo que podría llamarse la revolución einsteiniana frente a la postura newtoniana de la tradición historiográfica pedida por Kant. Y si ahora consideramos que la peculiaridad de nuestra vida es ser vida consciente, podríamos concluir afirmando que en el saber de que es capaz la ciencia historiográfica, entendida como lo hemos dicho, debe verse la manera propia y única en que la vida consciente hace inteligible para sí misma su propia actividad, es decir, formándose de sí misma la idea de que su vivir es también algo consciente, que es, en suma, un proceso intencional del cosmos. Tal, pues, el sentido más profundo de la historiografía. Pero ¿qué fin, qué propósito anima y persigue ese afán de inteligibilidad que ha obligado al hombre desde siempre a formarse una idea del pasado, constituyéndolo en un gigantesco pseudohecho histórico? Nada parece justificarlo, porque, a fin de cuentas, ¿qué nos importa el pasado? ¿No podemos, acaso, vivir sin preocuparnos por saber lo que le ha acontecido al hombre? 15. Es un lugar común aducir a ese respecto el gusto innato e irresistible que el hombre tiene a conocer. Conoce, se dice, por gusto de conocer; lo impulsa, se añade, el amor a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que contra esta noción beata se yergue cada

146 esencial. Nada delata con mayor elocuencia la declamatoria beatería del amor a la verdad por la verdad misma, que la índole del conocimiento historiográfico. En efecto, si, según se ha mostrado, ese conocimiento estriba en dotar de ser a un acontecimiento al atribuirle una intención (que no es necesariamente la fáctica), es claro que el sentido concreto de la intencionalidad atribuida debe responder a algo, y ese algo no es sino la necesidad de satisfacer exigencias vitales y concretas del sujeto que hace la atribución. Vemos, pues, que el conocimiento historiográfico es la manera de adecuar el pasado a las exigencias del presente, es decir, una operación que consiste en poner al pasado (concebido bajo especie de hecho histórico) al servicio de la vida; y como ésta es constante y obligada proyección hacia el futuro, siempre amenazante por in-cierto, el fin perseguido es conjurar en lo posible ese obscuro peligro. Contra todas las oblaciones de imparcialidad y desinterés está el indubitable pragmatismo futurista que anima toda hermenéutica historiográfica. Y si, como he intentado mostrarlo en otra parte, se ofrecen los resultados de la tarea bajo el escéptico signo de la indiferencia práctica, no ha sido para robustecer su eficacia. La finalidad que persigue la vida consciente al hacer inteligible para sí misma su actividad pretérita es, pues, orientarse en el

despliegue de su actividad futura. Por eso cabe decir que toda historiografía es política en el más alto sentido; por eso, también entraña por manera esencial un espíritu profético que la vivifica. Y si es eso, un conocimiento de previsión, un instrumento permanente, como dijo Tucídides, la luz que la vida consciente encuentra en sí misma para actuar y acertar en lo porvenir, no se ve bien por qué el llano reconocimiento de misión tan noble e indispensable provoque aún tanta protesta. Sólo la ceguera respecto al sentido de la tarea histórica y la beatería de la cultura explican semejante actitud.

especie de hecho histórico, o sea, como algo intencional, algo responsabilizado necesariamente en un agente dotado de voluntad, en un agente consciente. En suma, historia es esa realidad que concebimos como mera potencia, mera posibilidad de quedar constituida en el ser de "hecho histórico" propiamente dicho: pero que no por eso es, ella, un hecho histórico, ni, en definitiva, hecho alguno, puesto que, de quedar constituida en ese modo de ser llamado "hecho", necesariamente aparece como histórico. Ahora bien, si eso es historia, esa realidad anterior al hecho histórico, mera potencia o posibilidad, es claro que estamos aludiendo a eso que designamos con la palabra vida. La historia es vida; pero una especificación singular de la vida, un modo de ella, el modo peculiarísimo que llamamos la vida consciente, y del que sólo podemos decir que entraña la posibilidad efectiva de hacer inteligible para sí misma su

147 VII. ¿QUÉ ES HISTORIA? 16. Visto lo que son los hechos históricos y la sucesión de esos hechos, falta preguntar por la historia: ¿qué es la historia? Pues bien, desde nuestro punto de vista, se puede contestar que es el acontecer que lógicamente supone como anterior la operación constitutiva de los hechos históricos propiamente dichos. Si constituir un hecho histórico es dotar de sentido a un acontecer mediante la atribución de una intencionalidad, ese acontecer es lo histórico, el acontecer previo al hecho, y respecto al cual solamente podemos decir que, cuando queda dotado de sentido, es en la forma y manera de ser del hecho histórico. Lo uno y lo otro se distinguen claramente. Diríamos, arriesgando una expresión equívoca, que ese acontecer previo es la substancia o soporte vital del hecho histórico; pero no como una esencia o naturaleza, sino como un acontecer real que de suyo carece de sentido, algo puramente fáctico. Acerca de ese acontecer previo y necesario para la constitución del hecho histórico no podemos predicar nada, salvo que existe como eso, es decir, como esa realidad que únicamente cobra sentido bajo la 148 propia actividad en la manera de ser del hecho histórico, posibilidad en que ese modo de vida se vive. Historia, pues, no es ni la suma de los hechos históricos, ni la sucesión de los mismos, ni ambas cosas. Es algo anterior a todo eso; pero posibilidad de, precisamente, eso. Vida, en suma, que así vive su peculiaridad de ser vida consciente de sí misma, pero que, no por eso, sabe lo que sea ese vivir. De allí que, en última instancia, el conocimiento histórico no aclara su propio e inefable misterio, porque no debemos tomar a esa idea que la vida consciente es capaz de formarse y se forma de sí misma (lo que llamamos visión del mundo y del hombre), por ser un conocimiento de ese modo peculiar de vida. Se trata de dos planos distintos que no se tocan. En uno se despliegan y se dan esas sucesivas visiones unitarias de los hechos históricos que nos ofrece el pragmatismo futurista y profético de la ciencia historiográfica. En el otro, el devenir histórico queda vinculado, más allá de toda lógica y de toda visión científica al gran proceso universal' de la vida, cuyo sentido y necesidad, si los tiene, nos eluden por completo. Porque es claro que saberse vida dista mucho de saber lo que es la vida, como saberse ser dista mucho de saber lo

en una contradicción irreductible. entonces. como. ni su acontecer mismo parezca justificar su necesidad. la índole verdadera de ese acontecer quedará oculta a nuestra vista \ seremos víctimas de nuestro propio engaño. Sería observar lo que esa vida consciente tiene de inconsciente (casi iba a decir. acaba ahogándose. La historia no es. lo que tiene de vida). CIENCIA HISTÓRICA COMO SABER DE LA VIDA 17. en lugar de empeñarnos en dotarlo de una conciencia ficticia y supuesta. sin violación de sus índoles? Puestos ante la realidad de la vida consciente. vincular así.que es el ser. como vida que es. si se me permite la expresión. como espejos ontológicos. aparecen constituidos en el ser de esos . simplemente da por supuestas esas formas y entes sin averiguación alguna acerca de sus estructuras ontológicas. es un velo que nos esconde la ingente. en plan historiográfico. en la invenci ó n d e formas y entes peculiares. ya que no nos sea dable penetrar en su intimidad esencial. esos dos órdenes. por qué no observar curiosamente su modus operandi. que ha supuesto la filosofía tradicional de la historia y que. como hemos tratado de ver. van pareciendo día a día irrealizables. transfigurándolo todo en un fetichismo panteísta y antropomórfico que. por eso. Pero con todo esto se abre una perspectiva de cuestiones insospechadas que nos limitaremos a insinuar. La historiografía. Pero si es preciso reconocer llanamente esa limitación que nos pone frente a lo desconocido de nuestro propio vivir ¿no acaso. Si. precisamente. más alta jerarquía? ¿No será éste el modo de echar el puente entre naturaleza e historia tan afanosamente buscado. ni la suma. el contexto. vista su pregunta motivadora y su finalidad pragmático-vi t a l . claro está. puesto que se afirma el misterio impenetrable de ese acontecer previo al hecho histórico. pero una inquisición que tensa por punto de partida las visiones que de sí misma va elaborando la vida consciente en la actividad de su propio irse viviendo. justamente ese enfrentamiento es ya ganancia decisiva? Mientras se crea que la historia es la idea acerca de la totalidad de los hechos históricos que puede ofrecernos la ciencia historiográfica. permanece sumido en el misterio de cuanto se nos ofrece como lo puramente dado. Lo histórico. quizá nos muestre que esas estructuras. la inconsciente potencia creadora de la vida consciente. y que de esa manera la considere como una función u operación vital de un cierto modo de la vida. en última instancia. Porque ¿qué no podrá enseñarnos la fisiología (permítase la expresión) de los procesos creadores de entes que. quizá. pues. que cale hasta sus supuestos. y solamente la obscura confusión de esas dos cosas tan diferentes ha podido hacernos tomar la ciencia de las acciones humanas (en plan historiográfico o metafísico) como conocimiento de la vida y ser humanos. Pero una vez disipado el obstáculo ¿no será posible. ese modo peculiar de vida que es la vida consciente se vive a sí misma en una proyección hacia el futuro y para eso dota a su actividad pretérita de una inteligibilidad que le da sentido de conocimiento de previsión racional ¿no. un hecho histórico. haciéndonos concebir esperanzas desmedidas que. No cabe duda que el deslinde practicado parece cerrar la puerta a un conocimiento más fundamental. abrir un nuevo campo de observación de la vida en sus operaciones de. misteriosa realidad cósmica que somos. esa "nuestra realidad radical". merecería la pena observar esa operación tan singular. a una reflexión sobre la historiografía que no se quede en el plano propio de esa ciencia y de su problemática. sin embargo. interrogarla en demanda 149 VIII. y solamente puede afirmarse lo contrario en un contexto equívoco y superficial. s i t i o que vaya más a l l á . y haciendo de ella objeto de estudio. acaso. al menos. en un fondo común. y 150 de la estructura de sus resultados? Alucio. ni la sucesión de esos hechos. sin que nada. un proceso de autocatarsis que quizá revele. como vimos. reflejan intimidades insospechadas acerca de nuestra realidad.

importantes problemas relacionados con los criterios y los métodos de nuestra disciplina y con su propio ser y concepción. se ahonda y se pone como en carne viva. por el camino que aquí se insinúa. su destino final e inexorable sea la auto-destrucción por haber osado ir más allá de los límites debidos. Como la ciencia de la economía y como todas las ciencias sociales en general. pp. vol. Creo que el examen de esta deformación historiográfica permite esclarecer. . con ademán ejecutivo. como un vicio de la historiografía. entiendo que certeramente. la signatura bien definida de tantos libros de historia y del estado de ánimo de tantos historiadores. sobre un armazón científico. Y es que. Partiendo. en el campo de la historia antigua. coherente y sistemático de la historia. una ya-no-vida plenaria. sustancialmente distintas.hechos históricos impropios que. induce a la confusión y al desconcierto. hasta el mismo carácter científico. disciplina que yo profeso en nuestra Universidad. en que las fuerzas determinantes. de la premisa de que realmente la historiografía descanse sobre métodos y criterios. es decir. están haciendo la historia grande ante nuestros ojos. se refugian en el azar y en el mito. la responsabilidad de los que escriben o explican las res gestae. propias y peculiares de los tiempos modernos. ya desde ahora. segunda serie. como si temieran chamuscarse con la lava ardiente de los volcanes en erupción. esta responsabilidad o el empeño por rehuirla. algún día se logre atisbar si el modo de vida consciente no es el gran pecado biológico. en instrumento apologético. hoy. acabado— algunas consideraciones de orden crítico acerca de lo que algunos han señalado. se llaman la fundación de Roma o el descubrimiento de América? Quizá. la historiografía que yo me permitiré llamar usual o académica impugna. o si. a la tendencia a presentar y construir ciertos hechos y fenómenos de las sociedades antiguas enfocándolas a través de conceptos y categorías que corresponden a realidades históricas Texto tomado de Cuadernos del Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos. la historia ya hecha. a ese talante de crisis que es. en estos periodos. ciertas mentes. I. en muchos. WENCESLAO ROCES/ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL VICIO DEL MODERNISMO EN LA HISTORIA ANTIGUA (1957)7* ME PROPONGO hilvanar aquí —bien entendido que sin la pretensión de hacer un estudio sistemático. En épocas como la nuestra. 77-93. a la luz de un aspecto concreto. objetiva. como niños medrosos. México. puesto que sobre todo es conciencia de la muerte y que. por ejemplo. de grandes y decisivas transformaciones sociales. la conciencia no significa la floración y más alta jerarquía de lo vital. por ministerio de muchos de sus representantes. por el contrario. y que el saber de la muerte sea el tembloroso aviso de la posibilidad contraria. con gesto suicida. Y. para empezar. en lo fortuito y en lo caótico. por eso. cuando la realidad asusta. Universidad Nacional Autónoma de México. dimitiera de antemano su cometido de cientificidad. como si 151 5. 7* 152 el historiador. típicas. la historia corre el peligro de convertirse de disciplina científica. Pues es bien sabido que. Me refiero al vicio o a la tergiversación historiográfica del "modernismo": es decir.

bajo condiciones distintas. y tantos más. sobre todo. en la zona de la sombra. como fuerzas proscritas. la de la historia. como el del papel de las masas y de la personalidad en el decurso de ella. De ahí la concepción de la historia como algo por definición incoherente. los arrojan por la borda y arrasan su propia morada historiográfica. por lo menos. al "underworld" al "maquis" de lo conspirativo. las condiciones económicas y las ideas. entonces. el de la función histórica de las f u e r z a s materiales. ya en 1845: "Sólo conocemos una ciencia. empavorecidos ante la llegada de los nuevos huéspedes no gratos. el impacto negativo del temor. escondiendo la cabeza bajo los pliegues de la toga. de la angustia. en épocas c o m o la nuestra. sino que fluye de los hechos mismos. esto no importa — ese espectáculo tan singular y poco edificante de los historiadores que tiran piedras contra su tejado. la zozobra y la inhibición ante la irrupción y la toma legal de posesión de fuerzas tradicionalmente clasificadas a extramuros de la historia o condenadas por los definidores de ésta. decía Marx. revolucionaria de toda la ciencia social. a quien. perdidos en esta "selva selvaggia" del poeta florentino. que no mana precisamente de la pluma del historiador. entre las nieblas mitológicas del pensamiento de los orígenes. Y. legitima esa toma de posesión de los que vienen de la manigua a la calzada real del mundo. para no dar albergue en ella a los que tienen por advenedizos. La responsabilidad del historiador ha sido siempre grande. Pero se aquilata y acrecienta. se rebelan contra sus mismos penates. disperso y fortuito." Y del mi s m o periodo juvenil. Es el retorno a aquella idea de la historia como "un montón de basura y un desván de trastos viejos''. de Engels: "La historia lo es todo. en rechazar por principio la objetividad de lo histórico y la existencia de leyes históricas. resulta fácil. ahora con gran alarde de erudición y aparato técnico. En la Ideología alemana. en última instancia y atalayada la trayectoria en su conjunto. incluyendo la de Hegel. se hunde de nuevo la historiografía. la historia sólo le servía para contrastar su propio problema lógico. De ahí —con ánimo deliberado o sin la conciencia de 153 logógrafos. en el consuelo de que la historia que se escribe no lo legalice. y la colocamos más alta que las filosofías más recientes. informe y presida el proceso del desarrollo histórico. en la que la historicidad." "La historia —añadía— nos pone en guardia contra el peligro del apriorismo. científico de la historicidad. Oswald Spengler. los que se asustan de lo nuevo y se refugian. subjetivo y caprichoso. en muchos definidores de la historia de ésos a que me refiero. para la pretendida cruzada triunfal del "homo germanicus"." La concepción materialista y dialéctica de la historia. como fundamentada sobre las fuerzas que revolucionan la propia . como un desfile caleidoscópico de sucesos y figuras bajo el dictado anárquico del azar. siempre se han ventilado sustancialmente en historia. como la papeleta de defunción de lo que muere y el título de legitimidad de lo que nace. llegando hasta la repulsa del mismo principio de la condicionalidad causal de los fenómenos históricos. como factor que. antes de que el contacto con Herder le llevara a descubrir en ella ''el gran drama interior de la humanidad". la cerrada obstinación en negar el carácter objetivo. son las palabras. retrocediendo hasta mucho más atrás de Tucídides y del propio Herodoto y los ingenuos 154 forma de lo histórico. trató de pavimentar míticamente el camino de la historia hacia el poder. En medio de esta noche obscura en que todos los gatos son pardos. antes de ellos y como maestros suyos. de 1844. el de la base y la supraestructura o la materia y la ello. tan cargadas de sentido. el d e las contradicciones internas y su exponente. Y si la marcha de la historia. para nosotros. De ahí. riguroso.Es. en el fondo. naturalmente. pululan a sus anchas la mitomanía y el culto fetichista a los símbolos en que son maestros un Toynbee o un Jaspers y con el que. a la manera como la veía y la describía Goethe. las luchas de clases como el autor de la historia. revela su sentido profundamente revoluci o n a r i o . extraviarse y extraviar a otros ante problemas que. y no digamos del criterio del progreso en la historia. considerada como unidad coherente. Así.

los criterios y los métodos fundamentales de la 26 En la Colección Problemas Científicos y Filosóficos (N. y la Histoire Universelle de la Encyclopédie de la Pléiade. es decir. Cada una de estas dos obras nos ofrece. no hace mucho. fundada por el eminente historiador René Grousset. etcétera. ha salido de las prensas. los conceptos. autónomo. Y digo que esa proyección de las sombras nacionalistas de una concepción filosófica y sociológica general enderezada contra la razón sobre el campo de la historiografía es evidente y explicable. a los especialistas y estudiosos de la materia en nuestra lengua.) . del Instituto Orientalista y del Instituto de la Cultura Material. la estética. de la cátedra y de la investigación. la sociología. convocando a unas reuniones de mesa redonda de historiadores y universitarios interesados por estos problemas para discutir y aquilatar. y que seguramente habrá de ser muy útil. Y. en el que. dentro de la importante tarea que se ha trazado. de ese motín del pensamiento descoyuntado contra las normas y los criterios de lo racional. a su vez. podría nuestro Seminario prestar un señalado servicio a este campo del estudio. una síntesis de ideas y un balance de trabajos. porque la visión un cuerpo de colaboradores muy ilustres en el campo de la historiografía francesa. los primeros volúmenes de dos importantes obras de Historia universal. dentro de lo posible. Acaban de ver la luz en sus lenguas respectivas de origen. que con tanta maestría ha estudiado críticamente el profesor húngaro Georg Lukács en su magistral libro El asalto contra la razón. del estudio de la historia misma. La Universidad de México prepara una edición española de este último libro. como resultado de las labores del Seminario de Historia de la Universidad alemana de Marburgo. es decir. brota del estudio de la propia evolución humana. a la parte cuyo tratamiento le ha sido asignado dentro del plan general. en curso de publicación: la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. la tecnología. los más destacados en las diversas ramas del quehacer histórico. Una disciplina de conocimiento acotada. maestro en Historia. más que una proyección especial de la concepción general del mundo y del hombre sobre el desarrollo de la sociedad humana. cuando aparezca. la significación y la metodología de la historia. la lingüística. señor Brom. sino por el ángulo en que lo contempla y vinculada en indisoluble unidad con las otras ciencias especiales del conocimiento humano. de Moscú. sino la proyección sobre el campo historiográfico de la corriente general del irracionalismo entronizada ideológicamente en una buena parte de la filosofía y la sociología del mundo en que nosotros vivimos. se trata de ayudar a esclarecer las principales etapas 156 155 histórica no es.sociedad. evidente y explicablemente.26 cuya traducción ha sido encomendada a mi discípulo. El panorama que ante nosotros ofrece ese tipo de historiografía actual a que me he referido no es. un volumen titulado La Ciencia de la Historia. a la luz de una selección de textos de los grandes historiadores y filósofos de la historia de las diversas épocas y con un aparato bibliográfico bastante completo y breves estudios preliminares a los distintos autores y a las diversas épocas. traducido por mí del alemán y cuya próxima aparición está ya anunciada. cada uno de los cuales aplica su criterio personal. no precisamente por el campo sobre el que se enfoca. como concepción y como realización. del E. compuesta con arreglo a los lineamientos por él trazados antes de su muerte y escrita por de la historiografía en torno a los problemas fundamentales del concepto. obra colectiva de un conjunto de especialistas soviéticos. bajo el patrocinio del Instituto de Historia. bajo la dirección del profesor Fritz Wagner. de dos maneras muy contrastadas de abordar los problemas de la historia. social: la economía. a la vista de estas publicaciones que acabo de citar y de otras recientes de la misma o parecida índole y del acervo fundamental de los valores ya establecidos para el enjuiciamiento de la historia y de la misión del historiador. de los pueblos y de la humanidad a través del tiempo y en el espacio. Yo creo que.

pero harto revelador. en particular. deba buscarse en otra parte. que. Aunque no por la puerta grande. Pero. a este propósito. del llamado "milagro de Grecia" había —y era el fundador del "Corpus inscriptionum graecarum" quien lo proclamaba— factores económicos y sociales. de la historia de la antigüedad que acostumbramos a llamar clásica. de un modo especial. 157 alcanza cómo la historia mexicana. pero también por limitaciones de conocimiento. Karl Bücher. en buena parte. Y quienes. Ahí quede la sugestión. pueda desglosarse de la historia del Renacimiento en Europa y. cubiertos por el polvo de los siglos. no sé si con fundamento. Tengo para mí. Ya he dicho que lo que. revolucionario y revolucionador de la historicidad. ciñéndome ya.historiografía. dejábase sentir en la historiografía el gran impacto de la concepción materialista y dialéctica de la historia. Es posible que estas apreciaciones mías debieran referirse. como los historiadores idealistas. a la altura que las presentes circunstancias reclaman de esta disciplina. en un campo muy delimitado. Por razones de espacio. En los años finales del siglo pasado. a lo relacionado con la Historia antigua. dentro de nuestra Universidad. me permito expresar desde aquí la aprehensión o el temor. y concretamente en una de sus etapas fundamentales. No poseo los elementos de juicio necesarios para apreciar hasta qué punto sea ello aplicable al interés por la historia general y. ciertos historiadores se resignaron a dejarlos deslizarse en la morada de la historia por la escalera de servicio. al aspecto concreto sobre el que brevemente deseo discurrir hoy ante ustedes. el estudio de la historia de la antigüedad comenzó a orientarse cada vez más de lleno hacia los problemas económicos y sociales de los pueblos antiguos." En la década del noventa. paso a hablar de la anomalía historiográfica del "modernismo" en algunos representantes muy caracterizados de la Historia antigua. ya en 1817. he de referirme solamente al rasgo de la modernización en la historia económico-social de Grecia y de Roma. a veces muy ilustres. no los veían con buenos ojos. da un interés especial a este tema es que a través de él. por la de México. nace precisamente de aquel apego a la visión de la historia como un desván de trastos viejos. supuesto que éste sea cierto. y me permito expresarlo. se expresa 158 Ya no era posible seguir ignorando olímpicamente la acción de los factores determinantes de la sociedad. Pero no se me con bastante claridad. los problemas de la historia y la historiografía no se hallen tal vez. Aunque a regañadientes y a la defensiva. la de la creación de la moderna nacionalidad y la aportación a ella del elemento europeo. es muy posible que yo esté equivocado y que la verdadera explicación del hecho. Por debajo del arte y la cultura de los griegos. de que. el primer paso con su estudio sobre La economía del Estado ateniense. optaron por tratar de conseguir mediante el rodeo de la tergiversación lo que ya no podía lograrse por la vía directa de la negación. con la consiguiente falta de interés hacia ella por parte de la juventud estudiosa. a través de ella. amenazan con empujar la historia. la fa l t a de interés de un gran sector de los estudiantes por los problemas de la historia. Había que contar con ellos. El gran helenista. Y. epigrafista e historiador August Bock había dado. Y. pese a los esfuerzos muy loables de distinguidos profesores e investigadores en la materia. en el momento actual. en rigor. después de estas consideraciones generales. por si las autoridades competentes creyeran oportuno recogerla y darle forma. o por lo menos preferentemente. a mi modo de ver. se encendió entre los economistas e historiadores académicos de Alemania una viva polémica en torno a las características de la economía antigua. de nuestra falta de capacidad para inculcar a la juventud el sentido vivo. el embrollo y el confusionismo irracionales a que algunos de sus servidores. "Sólo la parcialidad o la superficialidad —señalaba Bock— puede ver en la antigüedad solamente ideales. profesor .

en lo fundamental. en la antigüedad). su carácter de economía doméstica. cerrada ( l a economía del "oikos"). entre otros muchos. basadas en la explotación del trabajo de hombres jurídicamente libres. autor de una de las más importantes obras sobre la historia universal de la antigüedad. gran parte de los juicios y conclusiones a que llega Beloch. en su sección de Obras de Historia. al margen de los de primera necesidad. en el estudio de su rica documentación. además. comienzan. . aparecen invalidados por el vicio de origen de una radical modernización. no esencial. 159 La teoría de Bücher suscitó inmediatamente la oposición de tres historiadores alemanes de la antigüedad. Sostenía en ella la tesis de que la economía de la sociedad antigua conservaba. que versaba. principalmente los de carácter demográfico. Independientemente de su caracterización más o menos imprecisa y discutible. cuyos tres volúmenes se publicaron por vez primera en los años 1893 a 1904 y en segunda edición. asalariados. se hallaba ya muy cerca de la economía capitalista y podía asimilarse a ella. en la gran mayoría de los casos. de que se nutrían los partidos en lucha en el ágora. la tesis de Bücher trataba de destacar los rasgos propios y específicos. La "paralia". La Historia de Grecia de Beloch. sobre los artículos de lujo. Beloch exagera. una compilación de trabajos monográficos "sobre la teoría de la Historia y la historia económica y política de la antigüedad". el primer historiador de Grecia que se esfuerza por aquilatar estadísticamente los datos de las fuentes. Eduard Meyer. en masa. Según él. cuya obra principal lleva ya en su frontispicio. a dibujar sus perfiles materiales entre las nieblas de lo ideal. a la misma órbita en que se producían y en que los actos de cambio constituían un fenómeno concomitante. Beloch es. en el título mismo. numérica y funcionalmente. en la que los objetos de consumo se destinaban. el enunciado más explícito de la modernización anacrónica de la antigüedad. Llevado de este prejuicio modernizado. muy ilustres y representativos y claros exponentes. y de que la sociedad y la economía capitalistas. traducidos por Carlos Silva. refundida en cuatro tomos. las tres fuentes sociales de las clases de la sociedad griega de los hombres libres. en la industria y en la agricultura. tiene. De Eduard Meyer. tienen su asiento como unos veinte siglos antes de aparecer la manufactura en la Grecia de Pericles. así. habría que llegar a la conclusión de que la economía y la sociedad esclavistas han fenecido ya. supeditarlo todo a la historia política y a los acontecimientos de la historia externa. ha dado a conocer recientemente el Fondo de Cultura Económica. de la actitud modernizadora: el helenista Julius von Beloch. a la de la sociedad feudal. y Robert Pohlmann. historiador alemán muerto en 1930. de 1912 a 1927. como la base de sustentación de la economía griega. la economía antigua. como una fase histórica de la economía anterior a la de la sociedad capitalista. bajo el título El historiador y la historia antigua. los tres. de la economía antigua. aunque obscuramente entremezclada todavía. Por donde. en la Grecia clásica y en el mundo que Diovsen llamará más tarde "helenístico"'. A través de ellos. virtualmente. el mérito de haber sido tal vez la primera obra de conjunto en que los problemas económico-sociales de la Grecia antigua se estudian con gran detenimiento. pues se denomina Historia del socialismo y el comunismo antiguos (en la segunda edición. el título fue cambiado por el de Historia del problema social y del socialismo. en los talleres artesanales de Grecia y desvaloriza el peso y la significación de la fuerza de trabajo de los esclavos. en resumen. en su concepción. publicó por aquellos años su célebre obra titulada Los orígenes de la economía nacional. publicada bastantes años después. muchos siglos antes de llegar a su apogeo bajo la égida del Imperio romano. muerto el autor. además.de Economía en Leipzig. esencialmente. por desgracia incompleta. sin 160 la importancia de los trabajadores libres. la "llanura" y la "montaña'"). el "pedion" y la "diakria" (la "costa". Desgraciadamente.

salvadas las grandes distancias. por el camino de esta interpretación. que es casi un manido lugar común entre tantos historiadores académicos de Grecia. según Eduard Meyer. En este aspecto. recogidos en la obra que citábamos. niega incluso el carácter propio y peculiar de la esclavitud. en la interpretación de la historia antigua. bien ostensible. Según esta versión historiográfica. los movimientos sociales de la antigüedad. sobre menospreciar. al final del cual alboreará en inevitable retorno. pero no. sosteniendo que únicamente se diferenciaban el uno del o t r o por su status jurídico. según este historiador. al equiparar económicamente las actividades del esclavo a las del trabajador libre asalariado. Eduard Meyer. en el campo del trabajo. la que puso un dique al hundimiento de la sociedad. En los dos primeros trabajos. para infundirle un sentido social o. y de velando harto claramente los designios que ella envuelve. y no simplemente su antepasado o antecesor. en esencia. a un nuevo periodo medieval. con la decadencia y la vuelta a la economía natural. el trabajo de los esclavos y su peso específico en la economía antigua. en los siglos V y IV para abrir paso después. de la decadencia y la 161 modernizadora. descansaba ya sobre un capitalismo desarrollado. por principio. profesa la llamada teoría cíclica de la historia. asocial. Tras la consabida ''Edad Media" de los señores feudales anteriores al feudalismo. tan cargado de sabiduría. como en general en toda su metodología y en sus posiciones como historiador. el florecimiento del capitalismo. Este historiador llega. Meyer expone la teoría de que la economía de la Grecia clásica. son característicos Sus estudios. consagra una gran atención a los problemas de orden económico-social. siguiendo las huellas de Beloch. pues todo es. Así se escribe la historia. y luego. el desarrollo del capitalismo señala el acné de la sociedad antigua. por tanto. a pesar de sus patéticos esfuerzos por . en cuanto al régimen social. suscitados por la obra de Bücher y dirigidos contra su tesis de la economía del "Oikos". vuelta a empezar. uno y lo mismo. la monarquía del Macedonio o la del Augusto. el nuevo capitalismo. en sus criterios y aspectos metodológicos fundamentales. negando rotundamente la existencia de cualquier clase de leves históricas. sobre "La evolución económica de la antigüedad" y sobre "La esclavitud en el mundo antiguo" y el que lleva por título Investigaciones sobre la historia de los Gracos. esta importante figura de historiador." Para Robert Pohlmann. Como dice el cantar: "Pecar. causantes. y la decadencia y la crisis del capitalismo marcan el colapso de la cultura. colocada al parecer por encima de las clases. aquel 162 ruina del mundo clásico. en su actitud principio historiográfico del "eterno retorno". También él. Eduard Meyer es uno de los ejemplos más cumplidos del anacronismo modernizante. pues. que Vico adornara con tan bellos rasgos literarios y que los profesores de ahora desnudan de su ropaje mitológico. el "capitalismo" antiguo hace brotar. tan genial como Mommsen. todavía más allá que Beloch. esta visión histórica deformada y anacrónica del mundo antiguo a la exaltación apasionada de la figura de Julio César en la pluma de historiador tan brillante.pueden hoy los lectores y especialistas de habla española conocer. El esclavo antiguo era ya. en lucha contra él. substituyeron la esclavitud por la servidumbre y ésta por el trabajo asalariarlo fueron en vano. como más tarde la de Roma y entre ambas la del imperio alejandrino. cuando. Fue la instauración de la que él llama la "monarquía social". el "socialismo" y el "comunismo" antiguos. en lo substancial. Y. por mejor decir. viene. cuya aportación al estudio de la antigüedad es indiscutible. el proletario moderno. el historiador sostiene ahora que son los movimientos de lucha y la rebeldía de los de abajo los culpables de la regresión y que sólo la mano de hierro de un monarca soidisant por encima de las clases pudo contener la marcha hacia el abismo En algo se asemeja. hacer penitencia. por su número y su función. dando un paso más. Una historia de la que resulta que los l a r g o s siglos de lucha y de desarrollo histórico que. En su Historia de la antigüedad.

Según Rostovtzev. a las clases altas provinciales. Y. en el siglo ni (el siglo de la anarquía militar. la derrotó. emigrado en los Estados Unidos y profesor de una universidad norteamericana. de la concepción de los pueblos. los historiadores fascistas. en su Study of History del "proletariado" de la sociedad antigua. que. En esta obra. El llamado "proletariado externo" lo formaban. No estamos ya muy lejos. se envileció. como una vieja tradición de tiempos pasados. que yo sepa. que más tarde habrán de entronizar. pero sí en el continente. para gobernar. publicadas en inglés. levantándose contra la "burguesía de las ciudades". según el esquema toynbeeniano. como en la primera edición del conocido libro del historiador y jurista italiano Salvioli que lleva por título El capitalismo en el mundo antiguo. con interpretación no muy alejada de la de Pohlmann e igualmente explícita que la de éste en sus intenciones. el de Toynbee.muy aficionado a símiles anacrónicos tan audaces como los que le llevan a llamar a Catón el Viejo el Don Quijote de Roma y a Cartago el Londres de la antigüedad habla de la existencia del capitalismo en la Roma antigua. los emperadores italianos comenzaron apoyándose. la segunda ha sido traducida al español. hasta hoy. De sus obras. en lo que a este gran historiador se refiere. nombre éste de "burguesía" que el historiador de referencia da a la nobleza. conviene citar la breve nota que Marx le dedica en el tomo III del Capital y que dice así: "En su Historia de Roma Mommsen no emplea la palabra capitalista en el sentido que se da a esta palabra en la economía y en la sociedad modernas. hacia las deformaciones modernizantes y caprichosas que tienden a asimilar las manifestaciones esporádicas del capital en la economía de la antigüedad a los rasgos inherentes al capitalismo moderno. Y. Pero. sostiene la tesis de que la decadencia cultural del Imperio romano se debió a que la cultura "perdió en intensidad". momentáneamente. para traer ahora a colación un caso más actual y sobradamente representativo. En este libro encontramos ideas muy características y significativas en torno a la interpretación modernizadora y tergiversadora de la historia antigua. no en Inglaterra o en América. del "underworld". se empeña en convertir al historiador de la dictadura militar de los esclavistas en el develador de los privilegios y los abusos de los señores de la esclavitud. al ampliarse en extensión a lo que él llama "el proletariado" de la época. Por lo demás. bajo Dioclesiano) se produjo lo que Rostovtzev califica de una "revolución proletaria y 164 sinónimo para él de los "bajos fondos". con acento racial clásico. sino a la manera de la acepción popular que ese concepto conserva todavía hoy. que habrá de conducir a la instauración del Imperio dominical. como régimen social específico. como se ve." campesina". señalemos la superabundancia y la ligereza con que este sociólogo de la historia tan a la moda habla a troche y moche. en la "burguesía italiana triunfante" y contaron con el apoyo de "la burguesía de numerosas ciudades de las provincias". se llama críticamente la atención. The Social and Economic History of Hellenistic world y The Social and Economic History of Román Empire. no se haya dado a conocer en nuestra lengua el valioso estudio del sociólogo alemán Max Weber sobre la Historia agraria del mundo antiguo. como la impronta . un patrimonio exclusivamente aristocrático. Pero para ser justos y dejar las cosas en su punto. Es sensible que. las poblaciones que. las razas y las clases señoriales. es decir. de modo muy certero. dejando de ser con ello la cultura de las clases altas. siguen rotulándose con el marbete de "bárbaras". en el efímero. portadores y depositarios de la alta cultura.salvar a César del cesarismo. y distinguiendo entre lo que llama "un proletariado interno" y otro "externo". el propio Mommsen . 163 Un autor que ha dedicado importantes estudios a la historia económica y social de la antigüedad es el ruso Rostovtzev. pero no fácilmente olvidable triunfo político del irracionalismo.

que me permito transcribir aquí. colgando sus sagaces meditaciones de historiador moderno sobre el clavo de las "Dé c adas" de Tito Livio.sustancial de una formación económico-social nueva. Hay que decir. al enfocar los hechos del pasado. la sociedad oriental es —para el l o s — una sociedad estática. Ya antes Maquiavelo. y la economía esclavista mercantil y hasta natural de Grecia y Roma -aunque ni una ni otra se basaran ni pudieran basarse. se halla sujeto a las categorías y a los conceptos fundamentales de la filosofía de la sociología y la economía. independientemente ant i g uo empeñándose por encuadrarlos a la fuerza dentro del marco de las condiciones de la sociedad burguesa contemporánea. y así sucesivamente. pretenden j u st i f i ca r l a p olítica imperialista actual. Llaman. el autor se inclina ya más bien a replegarse sobre las posiciones modernizantes de Eduard Meyer y Pohlmann. 'feudalismo' y otros. Con arreglo a estas concepciones. por ejemplo." Es la misma proyecc ión invertida solo que al revés y ahora con designio diametralmente opuesto.se c o ns i d e r a como una economía capitalista. por ejemplo. o puede administrar el . El carácter a n t i c i e n t í f i c o y la tendencia de clase de este linaje de analogías. podía imaginarse que la lucha ideológica de la naciente burguesía i t a l i a n a contra las potencias de la sociedad feudal se hallaba d i r e c t a m e n t e ent r o n c a d a con la del demos contra los eupátridas en Gre c i a o la de los trib u n o s de la plebe contra la oligarquí a senatorial roma n a . al descuajar violentamente los hechos de las condiciones históricas objetivas en que se produjeron. los historiadores de orientación reaccio nari a tratan de presen tar las relaciones c a p i t a l i s t a s baj o un ángulo de perennidad y. Al modernizar los fenóme nos y las relaciones sociales del m undo 166 Lo mismo que la visión anacrónica del presente en el pasado se trasluce en las ideas. en la que domina un perenne feudalis mo. publicada en 1929. compartiendo en considerable medida la misma falsa asimilación que antes criticara. saltan a la v i s t a . de esa tendencia a la modernización que tergiversa peligrosamente la verdadera fisonomía de la historia antigua. los sociólogos e historiadores reaccionarios introducen un contenido ahistórico. regresivo. como tal. a ciertos ideólogos de la Revolución Francesa a arropar s u lucha contra el feudalismo entre los pliegues de la toga de los Graco s . Pero lo que me interesa señalar aquí. se mata la verdadera esencia de la historia. es si el historiador. a que me he referido. c o m o si la h i s t o r i a fuese una especie de guardarropía del theatrum mundi. aunque la cita sea un poco larga: "En el empleo de términos como los de 'esclavitud'. He aquí solamente unos cuantos botones de muestra. yo creo que bien representativos. la economía del poder real y de los templos del Antiguo Oriente (con su complicado sistema de c á l c u l o del trabajo y de retribución de los trabajadores y su feroz explotación de los esclavos) se define como un 'capitalismo de Estado'. de otro tipo fundamentalmente distinto de sociedad. por medio de e sta i nter pretaci ón tendenci osa de los hechos de la sociedad antigua. que llevaba. en aquellas condiciones en el sistema d e l a e x p l o t a c i ó n d e l t r a b aj o a sa l a r i a d o . y califican de capitalismo a toda actividad de empresa. feudalismo a toda dispersión estatal. En la introducción al tomo I de la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. esta visión deformada del pasado como presente late en la misma entraña de la generosa concepción del Renacimiento. figura este párrafo. 165 de su contenido económico. En uno y ot r o caso. de los historiadores modernizantes de la antigüedad. que en la segunda edición de la obra de Salvioli. sobre todo si va aparejada a una estructura jerárquica del poder. apuntando para termi n a r el problema verdaderamente sustancial que va envuelto en el vicio historiográfico del modernismo. presentándola como algo 'perenne' e 'inmutable'. en relación con la materia tratada. sin embargo. los intereses o las instituciones propias de otro mundo histórico. para verlos a través del prisma de las ideas. Y en rigor. ya menos generosas.

con inspiración autárquica. una doctrina rigurosamente sujeta a leyes.len-guaje. Sin la pretensión de entrar aquí en el crucial problema de la cientificidad de la historia. como en los buenos tiempos del tri v i u m y el quadrivium de los escolásticos. conceptos como los de capitalismo. que yo profeso. como de factores básicos que definen la fisonomía económico-social de una época? Es evidente que la función científica de los conceptos y 167 Es bien sabido hasta qué extremos exalta Dilthey. con la concepción del mundo y con la materia de la vida social del hombre. por esencia. caprichosamente. dialécticamente. ¿Puede hablarse. certeramente concebida. Pero. una sociedad esclavista. ciertamente. a la abstracción de "ciencias del espíritu". la terminología y los conceptos a su libre albedrío. . en historia. objetivamente. Ya Windelband y Riekert. es decir. sin tener que dar cuentas a nadie. políticas o culturales de una época dada y la base sobre la que descansa. tan riguroso en su técnica documental de escrutador de los archivos. sociales. o sigue siendo. tan empeñosamente debatido. sí me permitiré decir que. en las peligrosas aberraciones del apriorismo. el determinante. un apéndice de la gramática y la retórica. junto a él. sostiene. modelados al gusto de cada cual y buenos para esmaltar. para entendernos y no para confundirnos y para confundir. de una clase obrera asalariada. poniendo a las cosas. de un "capitalismo" en la antigüedad y. Y. como ya se ha dicho. como órgano exclusivo de creación y receptividad actitud científica fundamental que corresponde por esencia al mismo ser histórico del hombre y de la sociedad y se halla consustancialmente entrañada con la filosofía y la economía. sabemos hasta qué punto el enfoque histórico puede ser. cambio y transformación. las realidades sociales. llamando a las cosas por su nombre. Problema que entraña. al mismo tiempo. al caracterizarla históricamente. ya que la historia. de la fundamental división en clases en torno a la cual se polariza la sociedad antigua. cuando decimos que la sociedad antigua es. de un "proletariado". del arbitrismo y del pensamiento anárquico u olímpico. humano. de si la historia es realmente una ciencia y. que despiertan en nosotros". de reducir a conceptos" y que sólo "podemos intuir. formulable en normas y principios. al mismo tiempo. profundamente revolucionario. la categoría de la esclavitud aparece como la expresión fundamental y adecuada de toda la fisonomía histórica de aquella época de la historia de la humanidad. Así. en la concepción. centrado sobre el factor intuición. por tanto. una etapa básica en la gran trayectoria del desarrollo social. de la unidad profunda de todas las ciencias humanas. la historicidad es una 168 las categorías no puede ser otra que la de fijar con la mayor fidelidad posible. en su concepción de la historicidad. los nombres o los motes que se le antoje. de símiles y parábolas las propias elucubraciones: algo así como la percha en qué colgar elegantemente nuestro vestuario ideológico. a la orden del día entre ciertos historiadores. es por esencia movimiento. burguesía. Y. en su empeño por reducir las ciencias históricas. Sólo la visión histórica del hombre y del mundo nos libra de caer. feria de ejemplos morales y adoctrinadores bajo la muestra publicitaria de la magistra vitae . El intuicionismo en la historia está hoy. al formular su concepción de la historia. de la relación fundamental entre los hombres de aquel tiempo. si en la historia se busca la vida en movimiento. en su desarrollo y en sus desplazamientos. la concepción histórica de la materia social. tendían en realidad a convertir la historia en un arte. como el poeta. se deslizan en ella. percibir" a través del "sentimiento y la emoción de su existencia. como el término que lo complementa. que es. que las grandes fuerzas espirituales creadoras de vida son "factores imposibles de definir. toda la supraestruetura de una sociedad. desde que existe la concepción materialista de la historia. más o menos brillantemente. dejemos estos problemas para mejor ocasión y volvamos al de los conceptos y las categorías en la historia. sociales. el papel intuitivo de las "Erlebnis" Y el propio Ranke. Y cuando.

combinado con la concentración de la propiedad privada sobre la tierra. como afirma Bloch en su Introducción a la Historia. consecuentemente. para ser más justos. que consiste en negar las categorías y los conceptos fundamentales del pensamiento. pero no existía ni podía existir el capitalismo. entre ciertos filósofos e historiadores—está hoy en boga la llamada semántica. "esclavitud". superar las más profundas contradicciones entre las clases. por ejemplo la economía. a la manera como los nuevos ricos inventan blasones y escudos nobiliarios? Es cierto que el capitalismo no vino al mundo de la arcilla adámica. en la forma de explotación del trabajo peculiar y básica de aquel tipo de sociedad. se llega al resultado de que conceptos como los de "capitalismo". sea arriba "a la peregrina idea de que. por muy desagradable que pueda resultarle. "ambiguo". Y. Pero. etc. Lo que equivale. a una ilógica del lenguaje. en cuanto régimen social. es d e c i r . es posible cambiar el orden social. etc." Ya lo decía el clásico español. que ésta reciba. Pero esos antecesores hay que buscarlos. o la estética.. "la expresión más alta y la más consecuente. deslizado en los intersticios de la trama básica. reduciéndolos a una lógica y muchas veces. . respetarlos con la mayor escrupulosidad. cambiando las palabras. mercantiles y hasta un incipiente capital artesanal. modificando los nombres con que se designan tales o cuáles fenómenos o hechos. en su total irracionalización del idealismo subjetivo".proletariado. que es de origen muy posterior en la terminología económica. de un modo radica l . Y es evidente que esta categoría deforma anacrónicamente. antes de llegar a un cierto es qu e se qu i e r e ennoblecer y dignificar los orígenes del capit alis m o. queden reducidos a "signos vacuos". del régimen de la esclavitud. A mí me parece que el investigador y el expositor de historia deben esforzarse.. En historia. como en filosofía --o digamos. aunque los autores antiguos y las fuentes no pronuncien esa palabra. en la institución de la esclavitud. Categorías del materialismo dialéctico. los tengan ya debidamente acuñados. se desdibuja y se falsea. a "negar en absoluto la lógica del conocimiento de la realidad".. Con lo que. el capital usurario. "libertad". sino que tuv o abuelos y antepasados muy añejos ya en la antigüedad. buscando las raíces de su árbol genealógico en Grecia y en R o m a . era tan brutal que podía reducir a esclavitud al deudor insolvente y h a s t a cortarlo en tajadas ( partis secanto!). escrito contra la fealdad que. Yo creo que no es cierto. reminiscencias de aquellos tiempos arcaicos. como razona el propio Rosental. etc. en aquilatar las palabras y los conceptos para que expresen adecuadamente el contenido histórico. su vocabulario de la materia misma de su estudio. como en la fábula shakespeariana el Mercader de Venecia. "ya desganado y deformado por un dilatado uso" y que el lenguaje del historiador tenga que ser.. Y cuando otras ciencias. fundamentales de una formación histórica dada. o la filosofía. Claro que en la antigüedad había "capitales" y "capitalistas". "burguesía". en aquel verso tan certeramente realista. sugeridos por la endeblez del lenguaje". quiérase o no la verdadera fisonomía histórica de la antigüedad. o la tecnología. confesión de impotencia y testimonio de irracionalismo. cuando un historiador de hoy escribiendo para lectores de nuestro tiempo habla de "capitalismo" no puede entenderse por ello sino la relación fundamental de explotación del trabajo asalariado y de enriquecimiento y acumulación a base de la plusvalía c a p i t a l i s t a extraída a la tuerza de trabajo de una masa de obreros jurídicamente libres. "proletariado". a símbolos engañosos. De ahí que "en la ciencia y en el estudio de los problemas sociales 169 momento en Grecia y en Roma y en muchos países del Antiguo Oriente. por fuerza. como ha dicho Rosental en un li b r o reciente. Había capitales usurarios. sobre todo cuando se trate de categorías fundamentales. la realidad social del mundo antiguo. Es ésta. "Por este camino —concluye el autor soviético citando—. "fascismo". ahistóricamente. en su mayor parte. ¿O 170 campee hoy —en determinados medios— la más desenfrenada arbitrariedad".

etc. Lo conocí como lector de sus obras y por amigos comunes que lo describían como un hombre de leyenda. que se conceden carta blanca para los símiles más caprichosos y las analogías más disparatadas. creo yo. como quería el retórico romano. la maestra de la vida. el subjetivismo. en la historiografía actual. por ejemplo. Pues si la historia no es. las históricas y las actuales. como el Moisés del Sinaí proletario. México. el pintar a Marx según lo hace Toynbee. tiene que ser el espejo de la vida misma. a la vista de doctrinas de la historia como las de Toynbee. En cambio. el semanticismo y por ahí adelante. p. Academia Mexicana de la Historia. 4. y no en pequeña medida. son demasiado testarudas para dejarse embaucar. si acaso.. JESÚS REYES HEROLES/LA HISTORIA Y LA ACCIÓN (1968) 8* ÚNICAMENTE a la benevolencia debo el acceso a este recinto9* y encuentro justificación en la posible y modesta utilidad que pueda prestar. como el novelista. que no sustituyo. podría exagerarse. para el historiador. Heidegger. el dios omnímodo de sus personajes y de sus sucesos. ante la crisis creadora y destructora de nuestro tiempo. etc. que el espejo no hay por qué. aunque algunos snobs puedan reputar estos símiles baratos como un hallazgo feliz del ingenio y hasta del genio. aunque para mí tengo que su sitial permanecerá vacío. ¿Tiene algo qué ver con la historia. Jaspers y otros. el gran trastocador de los valores históricos. 8 de agosto de 1968.? Sobre el historiador y sobre el filósofo. por lo Windelband y Rickert. Aminoro." Las realidades sociales mismas. . encierra un peligro que difícilmente. sobre el hombre de ciencia. Suplo. para el historiador como para el filósofo y para el hombre en general. viendo en sus obras el trasunto de las Sagradas Escrituras. a don Ángel María Garibay. como si la narración histórica fuese el palenque del capricho y la arbitrariedad vale también. el hacer cubileteos con los nombres resulta ya más fácil.semánticamente. el intuicionismo. su ausencia en este Cuerpo. 7 de agosto de 1968. de la realidad humana en constante desarrollo. Aquel "discite moniti" (¡sabed que estáis advertidos!) que Lukács predica de todo intelectual 172 6. culpa de ella a la imagen reflejada: "Arrojar la cara importa. de pensamiento y de pluma pesa hoy el grave deber de resistir valerosamente a las muchas solicitaciones empeñadas en convertir lo que debe ser una actividad noble y elevada del espíritu en una vulgar propaganda. Sería interesante analizar —si la sugestión que al principio apuntaba yo fuera recogida— las corrientes del irracionalismo. el lenguaje es inseparable del pensamiento y éste la expresión y el reflejo adecuados de la realidad objetiva. Todos esos "brillantes" embrollos disfrazados de síntesis a que nos tienen acostumbrados ciertos historiadores y filosofantes de la historia muy cotizados a la hora actual. Pero. hasta remontarse a Nietzsche. a 8* 9* Texto tomado de El Día. pasando por Spengler y Croce. 171 y el historiador.

brindando breves notas bibliográficas amenas y ricas. ¿Podía la Revolución en que nací y me desarrollé ser producto de generación espontánea? Llegué al siglo XIX mexicano. La cumbre misma del conocer parece ser la historia de la historia. y esta comprensión del pasado lo incitó a estar al día. en ellas encuentro motivos que superan la admiración. Todos los caminos conducen a la historia y de historia está en la entraña de todo conocer o hacer. los datos y análisis de la sociología. pero lo agible implica o parte de un pensamiento que produce . camino distinto seguí. Los caminos que llevan a la historia son medios a través de los cuales se estaría ser realista. don Ángel María Garibay se mantenía el presente de tinta pesca. la ciencia. todo lo que tortura. Lo primero que el tema demanda es establecer la relación entre el conocer y el hacer. a su cabal enunciación. tuvo otro singular atractivo. sin aspirar. con una aproximación de la política. en los ajados amplio sentido. Si el ilustre Garibay llegó a la historia por la teología. intuición. arribe a la historia. revelándonos en ella "virtudes muy hondas. Descubrió joyas literarias de nuestro pasado y. la teoría y la práctica. Lejanía o alejamiento a lo contemporáneo. con el rigor de la ciencia. estilo. Pero si lo que queda son las letras. la sociología. El período. atosiga. al conectarlas. las ideas y los fines de los que hicieron el derecho. no obstante la innata unidad de su autor. al mismo tiempo que marcan la distinción. dio un nexo espiritual más a nuestra historia. una vez iniciado su estudio. invitaban a prescindir de alguna lectura. Porque estuvo al día. encubiertas por símbolos". innecesaria. Estas palabras latinas facere y agere y agere surgen los vocablos factible y agible. En el viejo castellano encontramos palabras que. Gracias a él podemos leer a un Sahagún pulcro. pues la historia pertenece al conocer. la economía. en las ruinas. como el hombre escribe historia. aun cuando en mucho se ocupe de describir el hacer e influya sobre éste. Exponer esa cultura simbólica en su esencia fue. la literatura. Dialogando con nuestro pretérito. Es con la precisión del derecho. más que ardua tarea. otra fuente indudable de nuestra historia— con todo el sabor que el vocabulario de palabras indígenas y arcaicas permite obtener. o que. razón adicional para que el fervoroso tributo que le reunimos sea necesariamente pequeño ante la medida de sus méritos. En la factible es la mano la que priva. con el símbolo del arte. Las relaciones de los que actuaron. comprendió el pasado. comprobando la unicidad de la historia. clarividencia. en un perpetuo remontarse o aventurarse. estrechamente ligado con el tema central de 173 y apolillados los papeles.quien más grande se veía mientras más cerca de él se estaba. vivifica y alienta. la política en su muy 174 estas palabras: tratar con nombres que hacían la historia y también la escribían. certeros comentarios que inducían a leer. impide profundidad para conocer el pasado. el arte. y con mucho. No creo que el conocimiento indirecto pueda deparar frutos similares a los del trato personal. la teología. buscando explicaciones al mundo en que vivía. Aunque el tema de este discurso es ambicioso (la historia de la acción) sólo lo rozaré. la milicia. lo vio en los códices. precisan la relación entre el conocer y el hacer. sino mala. de delante hacia atrás o de atrás hacia adelante. Estuvo sumergido en el presente. Interrogó el pasado. Por vocación o equivocación. Ilustre hombre que nos dio la llave para franquear la pesada puerta de la cultura náhuatl. sin notas dispendiosas ni interpretaciones dudosas y gozar su obra póstuma —la alusiva a la crónica de Diego Durán.

29 Aristóteles. Saavedra Fajardo y la política del barroco. que bajo el signo del antimaquiavelismo se dedica a extraer y a destilar de la experiencia humana. Aristóteles. Hoy se ve cuánto en su fondo había de válido en esa tendencia. Se da una amplia gama de consignas. se apoya en el todo que engendra lo que influye en el todo. la interpretación de Francisco Murillo Ferrol. da lugar con su obra. pp. un mano inmoral. pp. más que por su contenido en cuanto a consejo o máximas de gobierno. por sus intrínsecos méritos literarios. a lo agible lo dota de valor intrínseco. con la misma preocupación esencial —extraer de la experiencia y de los ideales normas para la acción. hay. que van desde las formas covachuelistas hasta el barroco literario. al presentar la primera teoría del Estado. Planteada la relación. aunque sin comprender la totalidad que cada uno de ellos abarque. La razón de estado. Palacios hace varias distinciones entre factible y agible y. Madrid. Madrid. el esquema Seguimos. conciliar la práctica con la teoría que se profesa—. pero bien aprovechada. partiendo de la realidad. Ciencia y experiencia. M. La constitución de Atenas. y cuando. sabe y hacer. Pero detrás de ésta no se encuentra la nada o el vacío. 28 . a una intensa y extensa literatura. Madrid. para usar el término de nuestros días. de principios. de la práctica de los gobernantes. racional. debemos ocuparnos de la vinculación de la historia como conocer con la práctica como quehacer. Instituto de Estudios Políticos. 1946. 27 176 que hizo de un Estado ideal? 29 En palabras llanas. un Gracián o un Quevedo que perduran. Ciencia y experiencia se traban: "El arte de reinar no es don de la naturaleza. sino de la especulación y de la experiencia. desecha y si no quema es porque la antigua barbarie estaba superada y la nueva aún no había surgido. 1962. se reforma la línea de quien en verdad fue padre de la teoría política. 62 y ss. estudio preliminar. consejo para los gobernantes. prólogos y notas de Ángel González Palencia. que es naturaleza del hombre más la mutable sociedad en que vive. por lo menos con todos y cada uno de sus componentes. Instituto de Estudios Políticos. Si en algún terreno esta vinculación se da. Pocas obras se salvan y permanecen. dirigidos por dos grandes manifestaciones normativas del pensamiento práctico: el arte y la prudencia. Se trata de la historia y no Diego Saavedra Fajardo. la entendió con una orientación concreta. práctica? ¿Y no derivó. habla de dos aspectos: lo factible y lo agible. con estudio preliminar por Antonio Tovar. Cartas latina: Empresa V. en esencia. se resume en la decisión. acaso. al paso que se ve lo factible por su rendimiento. sobre la base de sopesar lo que es constante en la evolución histórica: la condición humana. forma de actividad que. Madrid. se convierte 175 en razones. concilio los imperativos de ésta con los ideales perseguidos. y éstas. Instituto de estudios políticos. praxis. de consejos. no subordinada o subalterna de otro conocimiento. traducción y notas. mal comprendida. 192. de aquí y de su conocimiento de la naturaleza humana y con fundamento precisamente en ese pragmatismo. infinidad de textos perdidos. Obras completas. por su participación directa o indirecta en la política. si bien no encierra o comprende toda la acción." 28 Con ello. recopilación. pp. que se proporcionan a los príncipes en libros y que muy pronto un afán de reducir la sapiencia a ciencia. y 71 y ss. Maquiavelo. Idea de un príncipe político cristiano. Junto a un Saavedra Fajardo. ¿No Aristóteles. 20 y ss. 1948. Aguijar. al surgir su contrarrazón. con la obvia interpenetración de los opuestos. 49 y ss. La prudencia política. la reciprocidad de influencias entre idea y acción. sí condena y concentra parte de la acción realizada en casi todos los órdenes del quehacer. 1946. edición. De esta directriz emana una serie de máximas. es en el de la teoría política. a través de las complicaciones de su suegro Hermias.y conduce a la acción o que procede de ella27. La política. El tema excluyente totalmente ciertos aspectos de la realizada por Leopoldo Eulogio Palacios cuando distingue razón especulativa o teorética de operativa o práctica. p. dentro de lo operable.

tratando hechos que pertenecen al pasado. Lord Acton. de grado o por fuerza. De aquí que sea condición para escribir historia estar consciente de que se desconoce más de lo que se conoce. En crónicas. "sino entre la sociedad de hoy y la sociedad de ayer". Seix Barral. de que. se caracteriza por sugerir la hipótesis del condicionamiento de las ideas a la historia y su naturaleza relativa. p. tiende a afirmar el carácter individual del hecho histórico y. al negar toda posibilidad de predicción y de leyes. p. lo que. Provistos de la mayor serenidad. de creer a Toynbee. cualquier planteamiento que postule la influencia de la historia en la acción. ni siquiera de causalidad. 40 y 73. ¿Qué es la historia? Barcelona. Instituto de Estudios Políticos. de realizarse el milagro. Fondo de Cultura Económica. citaba el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece. Esto no quiere decir que el historicismo excluya en general la busca de regularidades y tipos universales de la vida humana. reduce u obscurece el material histórico. 31 Por mi parte. En la elección del material y la elaboración de la hipótesis de trabajo. El historicismo. "Por historicismo se entiende. Se reserva la palabra historicismo para aquellas concepciones que tienden ya sea a sostener la existencia de leyes inexorables del desarrollo histórico o del cambio. Ensayos sobre la libertad y el poder. Madrid. Ahora bien. explicarlos hasta donde es posible y situarse en posición equidistante entre aquellos que todo lo ven como fruto de la necesidad y aquellos que todo lo atribuyen a la voluntad del hombre. Popper. 1959. puedo afirmar que no he leído una historia en que el autor no aparezca. está en aptitud de escoger en las máximas alternativas. irrebatible. se está en un mirador que elimina. Veamos el historicismo en sus grandes rasgos como una concepción que. p. en libros. este indomeñable 30 Edward Hallet Carr. constituyó con su vida una prueba palpable de baldía erudición. encaminados al logro de la mayor objetividad. 1961. Necesita emplearlas y fundirlas con su sentido por lo individual. El historicismo y su génesis. 23. 12. La miseria del historicismo. por consiguiente. 1959. de que quien busca material total. en artículos. siempre se interpone el demonio del subjetivismo. cae en una especie de historicismo. Escribir historia impone formar parte del presente. 1943. por negar verdades universales. 1967. por último. que niega la posición historicista. Buenos Aires.de las historias. nunca se repiten. en memorias."32 [178] Friedrich Meinecke. así aúnen cualidades universales. David Easton. Madrid. siempre se dedica a buscarlo y nunca escribe historia. 48. Resignémonos o vanagloriémonos de que esta gran ciencia no sea exacta. diálogo no entre individuos aislados de hoy y de ayer. la no existencia de leyes del desarrollo histórico. 31 . Nueva York. hay una cierta virtud en el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece". (Capítulo x ) . para Easton. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado". no hay que confundir las historias con la historia. sea cual fuere su orientación primordial. Escribir historia y no historias significa buscar el sentido de los hechos. en el sentido originario. y. según Karl R. p. en general. además. The Political System. nunca he dejado demiurgo se adueña de buen trozo de nuestra perspectiva. salvo la de que las ideas corresponden a un determinado periodo histórico que no pueden trascender. hasta donde estos conceptos son válidos en el desentraña-miento o en la interpretación del acontecer histórico. en otras palabras: "La médula del historicismo radica en la sustitución de una consideración generalizada de las fuerzas humanas históricas por una consideración individualizadora." "Pero por otra parte. Alfred Knopf. El retorno a la razón. una dirección del pensamiento que hace consistir la realidad en un proceso espiritual dinámico que durante su curso realiza valores universales en formas individualizadas que nunca se repiten. 1964. admitiendo para éste que. Editorial Paidós. sabiendo que la historia ''es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos. Taurus. 12. sin abjurar de la búsqueda de lo universal. seguramente estaríamos ante una historia muerta y aburrida. aun cuando la historia en que éste no aparezca es imposible. tal modo de pensar se quiere denominar histerismo. Empleamos el término historicismo en su sentido originario. Lo curioso es cómo Popper. Los hechos individuales. implica la pretensión de que existe una "teoría científica del desarrollo histórico que sirva de base para la predicción histórica". pp. tiene que partir de las tendencias. aun cuando aquéllas formen parte de ésta. John Emerich Edward Dalberg Acton. En nuestros días. México. 32 177 de encontrar al autor y pienso que. 30 Un erudito que. O." Guido de Ruggiero. Pero creo que el hecho de que aparezca el autor no implica la carencia de perspectiva ni de objetividad.

p. en el propósito de De Ruggiero de situarse más allá del historicismo. 51-52. a más de colocar la historia como cúspide del conocer.. disolución de los valores. Historia de Europa en el siglo xix. a la "justificación recíproca de los que luchan a causa precisamente de que no pueden actuar el uno sin el otro". Reiteramos que entre las muchas tendencias antihistoricistas quizá se encuentre una brecha a seguir.El historicismo reacciona lo mismo en contra del irracionalismo que en contra del clásico racionalismo iluminista. De Ruggiero puede. De Ruggiero dispuso del más válido ejemplo a la mano: Croce. México. Si por alguno me inclino es por aquel esbozado por Guido De Ruggiero. el suceder al suceder. Aun en aquel libro 35 en que Croce rebate las acusaciones al historicismo —fatalismo. que quiere superar por igual el dogmatismo racionalista y el conformismo consecuencia del historicismo. sino a pesar de él. 1945.33 El historicismo. 1950. su Benedetto Croce. si la Inquisición o sus adversarios. la tabla de valores para medir y enjuiciar el acontecer. en la más depurada: a la "neutralidad del juicio histórico". que no se sacrifique la historia hecha a la historia que se hace o a la inversa. En resumen. admitiendo por congruencia. la ineludible liga de lo relativo. En su forma radical conduce al relativismo y produce los adoradores del triunfo por el mero triunfo. sin temeridad alguna. santificar el pasado. poniendo la razón en la fluencia misma de la historia y logrando de esta manera. disminuir la fe en la acción creadora y embotar el sentido del deber— no se elimina la servidumbre ante el acontecer ni se erige el hombre a lo retrospectivo a dar rienda suelta a la historia. una razón de la propia existencia. dar la prueba: Croce luchó contra el fascismo en que le tocó vivir. sino el teórico y especulativo que critica por igual "el academicismo literario y el intelectualismo filosófico que habían dominado en la época iluminista". para Croce carecía de sentido. 31. Fondo de Cultura Económica. reduce el acontecer al puro acontecer. por sus energías espirituales y su criterio del bien y del mal. la pregunta de quién tuvo razón. pero no el sentimental y vernáculo. por tener en qué 179 vista histórico. Desde el punto de historicismo y su actuación. Numerosos intentos se han dado para negar o superar al historicismo.34 En una u otra forma se niegan los absolutos situados más allá o por encima de la historia. . Op. Entronca con el romanticismo. no por su historicismo. Ediciones Imán. cit. pp. dado que la historia "incluye y supera ambas instancias". no se construye el "puente entre la historia hecha y la historia que se hace". entre sus múltiples implicaciones. fundiendo "en un solo molde la razón histórica y la razón metahistórica". 34 Guido de Ruggiero. en desmedro de la personalidad que encuentra en la lucha por lo que considera bueno o en contra de lo que considera malo. 33 35 180 La historia como hazaña de la libertad. manteniendo la continuidad entre las distintas fases del proceso histórico y la innovación o transformación proveniente de un voluntarismo que. conformismo. Buenos Aires. es decir.

37 Louis Althusser. El esquema de la Storia della filosofía de De Ruggiero se encuentra en su Sumario de la historia de la filosofía. Un fatalismo histórico que paraliza la acción tanto como el historicismo. hacer necrología. 23-58. Junto a este apoyarse en las tendencias contrarias al historicismo. extraemos otra en cuyo apoyo tampoco invocamos a De Ruggeiro: pensamos que conjugar el racionalismo con el His toric ismo da al historiador ductilidad ante los valores en que cr ee y que lo hace permeable a los contenidos de que el devenir histórico los dota o intenta dotar.. sino encontrar en el pasado acicates para transformar. Se supera la actitud "refractaria" frente al concepto histórico y se invierte aquella frase siempre exagerada. en los movimientos ideológicos revolucionarios. a la vez. para el revolucionar. y bajo ningún concepto como una defi. 38 . En el propio siglo XVIII surgieron concepciones aisladas que intentaban poner un principio positivo de explicación para la historia37 y la precisión de su motor: unas excluyendo del transcurso del tiempo la conciencia individual. 1955. En contraste con aquellos con que en su utopía encontraban la negación radical de la historia. Pero dejando a un lado estos excesos inevitables. numerosos pensadores. y su. pp. debemos tener presente un cambio de criterio f u n d a m e n t a l . Buenos Aires. sino que debe ser historiador. 29. 44-46. La recuerda Rodolfo Mondolfo en un libro que. incurre en la noción elemental de pensar en leyes inexorables del desarrollo histórico.. había que prescindir del pasado. los ingenios y los inventos influyen en su continente. para modificar el mundo en que se actúa. explica y estudia el cambio de mentalidad: Espíritu revolucionario y conciencia histórica. Ediciones Laterza) . imbuidas de un determinismo que apriorísticamente marca el curso del futuro. Contagiados por este afirmarse en la negación del ayer. L'Etá del romanticismo ( 1 9 5 7 ) y Filosofi del novecento (1963). Dedicarse a la historia no es ya vivir en el ayer. Ediciones Populares Argentinas. se traduce en acción.36 Al igual que esta conclusión. pero predominan las variantes revolucionarias que ven la revolución como perfeccionamiento y culminación del proceso histórico. en cambio. París. afirmando el pasado. El extremo de las corrientes que consideran la revolución como final del proceso histórico. Buenos Aires.. En el siglo XVIII las corrientes ideológicas predominantes. 1962. 181 DE Ruggiero. En el siglo XIX el debate vuelve a surgir. pp. Editorial Claridad. cit. Op. o al menos. Para ser revolucionario. México. los hechos. 38 el revolucionario no sólo puede. estar al tanto de la historia. asimilarlos y aprovecharlos. se basaban en un retorno a la naturaleza humana. La razón. se dieron los que. 1948. Presses Universitaires de France. 1959. rechazaban en sus planteamientos reformadores la influencia de la historia. supuestamente con fundamento en el ocurrir anterior. proporciona un valioso material para proseguir su orientación sobre todo en L'Etá dell'iluminismo ( 1 9 6 0 ) . p. catastrófico y jubiloso desenlace. de que: "El revolucionario no puede. está dispuesta a interpretarlos. Jesús Reyes Heroles. veían la realización revolucionaria como culminación del proceso histórico. por tanto. insertándola y postulando valores de la historia hecha para la historia por hacer. prescindiendo del desenvolvimiento histórico.crear. cuando se da una copernicana vuelta de mentalidad de los ideólogos revolucionarios ante la historia y guiándose con lo que el cambio en lo sustancial implica.nición. que incluso en algunos casos se lanzaron al estudio de la historia y ensancharon sus horizontes. como una incitación a explorar un sendero. con singular acierto. sabiendo que su ámbito es la historia y que. El propio autor en su Storia della Filosofía (Bari. Montesquieu: la politique et l'histoire. había que apuntalarse en la utopía frente a los hechos. éste resultó trascendental para la historiografía y sus métodos. la transformación. Únicamente indicamos este afán de síntesis como una inclinación. 36 La frase es de Giusseppe Ferrari.. viciada por el desarrollo histórico y la vida social. sobretiro de Cuadernos Americanos. sobre la base de que lo avanzado al proceso en sí constituye el pie para la transformación. no debe ser historiador". Rousseau y el liberalismo mexicano. otras. que pretendían modificar el contexto mismo de la sociedad. Da Vico a Kant (1964).

que no simplifica e incurre en armonías forzadas. pues siendo principio establecido que toda historia tiende a ser universal. Recurramos a una conclusión prestada: "Historia y política están estrechamente unidas. 40 . 67. 1962. entendida ésta en el sentido antes expresado. al mismo tiempo que reducen su universalidad. El gran político debe por ello ser 'cultísimo'. la diferencia en los actos respectivos. lo particular. como sustancia concreta de 'intuición' política (sin embargo. Si la historia está constituida por los muertos que hablan a través de los vivos. El problema es delicado. se obtiene una concepción que sostiene la continuidad de la historia. conocerlos no en forma 'libresca'. según su dosis. La primera. (Existe versión en castellano: Notas sobre Maquiavelo. sino la acción en sentido contrario frente al punto de vista adoptado. determinado este último por las peculiaridades de espacio. Torino. Antonio Grams-ci. que. sulla política e sullo Stato moderno. la fundamentan. storia in atto. se debe recoger lo individual. Giulio Einaudi Editare. nunca carecen de fuerza e impiden el surgimiento de fenómenos de ruda espontaneidad. determinar que la contra-acción también es acción. se cometen menos errores que en la apreciación de los hechos y actos políticos en curso. tiempo y sociedad. la historia para revolucionar. que llevan sobre sus espaldas el pesado Antonio Gramsci.un historiador que es el político mirando hacia atrás" John Emerich Edward Dalberg Acton. "Puo es-sistere política. El transcurrir está sujeto a un factor condicionante decisivo: lo que antes sucedió. empero. son la misma cosa. lo que ocurre y lo que va a ocurrir no pueden ser separados radicalmente. pero es preciso distinguir en la consideración de los hechos históricos y de los hechos y actos políticos. se califica al movimiento y las fuerzas que lo generan. Buenos Aires. 67. p. Giulio Einaudi. conforma o deforma al historiador. pretendiendo ser absolutas e intemporales. la quietud o inmovilidad. p. apoya la pretensión a buscar razones universales. lo es también que para que se pueda cumplir con esta aspiración o imperativo. la semejanza en las diferencias de las fases históricas. Torino. Atendiendo a esta última advertencia. sin ambición?"). El mero hecho de afirmar la continuidad y ver la transformación como culminación del proceso histórico proporciona un prolífico terreno para la influencia de la historia en la acción. comparado y con las debidas sedimentaciones. dos salvedades sobre este actuar de la historia. como 'erudición'. Conjugando la negación del historicismo con lo que podríamos llamar revolucionarismo histórico. sufren tales adaptaciones particulares que. 1954. la afirmación y la contradicción. La continuidad histórica tiene significado cuando deriva de la concordancia y el contraste. Note sul Machiavelli. continuidad por supuesto que no se da en línea recta. sobre la política y sobre el Estado moderno. para que se transformen en sustancia viviente de 'intuición' será preciso aprenderlos también 'librescamente'). debe conocer el máximo de elementos de la vida actual. convirtiéndola en una esencia de contenido variable. no es lo contrario de la acción. bajo la influencia del subjetivismo. 1964. La segunda salvedad se refiere a la gravitación de la historia en la acción. que. p. sino de una manera 'viviente'. Passato e presente.40 Hagamos. En otros términos. o mejor. dada su amplia perspectiva hacia el pasado y dado que los resultados mismos de las iniciativas son un documento de la vitalidad histórica."39 Relación entre historia y política que da un sentido a la historia por hacer y a la hecha. entre ellas la historia. Op. Toda ideología o concepción del mundo y de la vida. Son hilos de regularidad y contraste que unen etapas coincidentes o divergentes y que. Lautaro. para el mismo actuar de la historia. senza ambizione" ("¿Puede existir política. cioe. 161. . historia en acto. sin embargo. lo que ha ocurrido.. aun cuando frecuentemente tenues. . cit.182 De aquí proviene una relación inescindible que no descarta. hay pueblos abrumados por la historia.) 39 ". 183 Se trata de opacas urdimbres esenciales que van de lo inmemorial al futuro. En la historia. resulta evidente que la historia no en todas las colectividades desempeña el mismo papel. es decir.

p. encorvados por la historia. todo queda para hacerse mañana. Unos están afectados de consunción. Otros. hay otros que ven el porvenir como una expectativa. están expuestos a que la acumulación y sublimación del pretérito embote su propia intuición. Hay pueblos que nunca pasan de ser herederos y a los que. que. Como nada se hizo ayer. es un pueblo que no comprende el momento que enfrenta. 104. deslizándose en la suave incredulidad que atrae prosélitos. convencidos de que la historia únicamente enseña que no puede enseñar nada. El abuso o el desuso de la historia produce consecuencias similares. Agreguemos otra enfermedad que también proviene de la historia: la de aquellos que negando su utilidad y viendo su abuso o desuso. Un pueblo aquejado de amnesia histórica. repelen su pasado. 41 42 Op. 1949. Aguilar Editor. MadridBuenos Aires-México. asimismo. por falta de comunicación con un pasado grandioso o por falta de aprecio y conocimiento del pasado con que cuenta.184 fardo del ayer. una historia que. con palabras de Nietzsche. pues una u otra dependen de la condición social que se guarda. Frente a esta evaluación pesimista de la historia. no halla en el ayer impulso para el porvenir. sin punto de apoyo en lo hecho por sus antecesores. p. tienen que llenar. de glorias que no pueden emular. un aprovechar el ayer para construir el mañana. 160. la desdeñan y caen. recurren a las cenizas e invocan el valor del ayer como un privilegio para el mañana. se da un sentido optimista de la historia. sujetos a glorias que ya no existen. Por razón inversa. pero coincidentes. que proviene de vertientes distintas. en lugar de 185 vivirla —recrearla— con el sentido de toda proporción guardada. se impregnan de un ánimo despectivo hacia el saber histórico. caen en el elegante escepticismo y buscan en la historia lo pequeño o picante. Son colectividades que el peso histórico conduce a ignorar el presente y a no vislumbrar el futuro. el: "Dejad a los muertos que entierren a los vivos". se convierte en impulso creador. Constituyen estas colectividades campo propicio para que se dé la maldición recalcada por un irracionalista no exento de razones concretas. M. pero remota. como una bolsa vacía que sólo ellos con su acción. Los obstáculos a vencer sin ejemplos a seguir se sobrestiman de tal modo que. encorvados por la carga de la historia. . no les importa vivir de su legado. Asidas a glorias pretéritas que al pretérito pertenecen y a un mundo yerto que a nadie excita. que se sobrevalorizan en el presente en función del pasado y que llegan. junto al vivir del pasado. a la servidumbre. Unos por tener una historia grandiosa.41 En estas sociedades. no menores son aquellos de los que carecen de memoria. dado que no pueden ni resucitar a sus muertos ni engendrar los vivos que necesitan. una historia que. son graves. dt. o mejor dicho. se aparta de los peligros de la historia para no ser víctima de ellos 42 Federico Nietzsche. sin poseer siquiera avidez histórica. que padecen amnesia histórica. por exceso de un pasado que no deja de serlo. Pero si los males de los pueblos agobiados. replegándose en su ignorancia o desdén. Frente a los problemas. El fenómeno se percibe en pueblos que han emergido a la independencia en esta segunda parte del siglo xx y en que la colonización cultural borró el patrimonio anterior. se dan también quienes hastiados de él. en la amnesia. porque tienen una historia corta o pequeña y. en que no hay puentes suficientes para comunicar los abismos con la tierra firme en que se vive o para salvar sucesivos precipicios. creen que para ser protagonistas todo depende de ellos y en un momento dado. otros de inhibición para nuevas empresas. en que la sima no se puede vencer. Consideraciones intempestivas. se exponen al exceso histórico. lejos de ser lastre. que es una enfermedad incurable. 1873-1875. Pueblos abrumados.. como a tales. careciendo de móviles para luchar. se conforman con una decadencia placentera o se inconforman con una decadencia molesta. Su capacidad creadora se reduce. en este caso.

es lo que hace que la historia sea en México un factor que opera para el bien en la vida cotidiana. Por la historia. con especial acento sobre el conocer histórico y situándonos. en contra del historicismo. trasplante. En nuestro acaecer histórico. logrando darle fisonomía a nuestra patria. el actuar. como si se cortaran las raíces de un árbol en crecimiento. contenga en sí los gérmenes del futuro.186 y se aleja de todo aquello que constriñe la espontaneidad y. ni le aqueja la amnesia por desuso. Hemos. p. en su sentido nato de la historia. el pasado. elimina la libertad de la personalidad. desentrañar el pasado y el presente. e incrementar su dominio de la sociedad del presente". pero. considerando las relaciones del conocer y del hacer.43 Probablemente el medio en que vivo y actúo. a la par. recibieron influencias y se salvaron do imitar.. Como pueblo viejo y joven que somos. cit. así como de las tendencias revolucionarias que. prescindiendo de los dogmas económicos. sin embargo. Concierne a la historia. Valiéndonos de rechazos y adhesiones pudimos formular unas cuantas reflexiones del papel de la historia. Aquellos hombres. en medida análoga. por la creencia en una ley férrea e inmanente de la historia. anulando su genealogía. pues. En el siglo pasado nuestros hombres. supieron matizar. era posible encontrar una pauta política original que respetara o incorporara nuestra peculiaridad. el hombre puede "comprender la sociedad del pasado. No debernos. según su relación en distintas colectividades con 43 Edward Hallet Carr. culturas. con un pueblo abierto a la rosa de los vientos. que es tanto como eliminar la persona misma. No hubo. influencia positiva para la paciencia que afianzar el futuro exige. me induzca al error disculpable de creer que México no tiene en su historia un lastre por abuso. sino injerto. partiendo de una teoría de supuesta validez universal. proporcionar a las fuerzas que actúan conciencia de su sentido. Su acción no sólo constituyó un antecedente. . sino también un ejemplo de cómo sin amurallarse. apartándose de la aberración del dejar hacer. que nos dotaron de una fórmula perfecta e inmutable. dejar de lado una serie de principios inaplicables o dudosos. que pronto será pasado. negándolos. por tanto. La historia de México es impulso para el actuar. el pragmatismo que nos libera de ataduras dogmáticas. Es la sabiduría histórica que induce a sacar fuerzas de la debilidad. Hemos tocado las líneas de pensamiento que nos conducen a afirmar la acción. corrido riesgos de que se haya llegado hasta descubrir las raíces de nuestro árbol. que aconseja negociar en vez de pelear. nunca hemos visto que se hayan podido arrasar etapas. dejar pasar. que ayudó al presente. u obteniendo triunfos de supervivencia. 73. sin aislarse del mundo y sus vientos. inclusive en su intrínseca naturaleza. o no se presentó el instrumento lo suficientemente poderoso para lograr el corte. y el realismo. y a favor de la incipiente idea de colocar la razón en el fluir mismo de la historia. y construir una forma política particular. cíe un modo de hacer y proceder que permite y facilita la actualización y el enriquecimiento de nuestras normas de convivencia y progreso. hacia dónde van. La vitalidad histórica de México radica en la constante revisión que de sí mismo puede hacer. ven la revolución como continuación y perfeccionamiento de la historia. Op. es la sabiduría histórica de un pueblo que hizo una revolución que nunca intentó rebasar sus fronteras y que defendió éstas precisamente para afirmar el derecho a buscar su propio camino. un liberalismo social que. una razón de nuestra Revolución. Es la sabiduría de un pueblo que no es adorador del triunfo. La continuidad. creer. del dogmatismo racionalista de impronta iluminista y del fatalismo. lo que persiguen alumbra lo que les dio origen. Lo que las originó arroja luz sobre lo que deben perseguir. con las características apuntadas. se afanó por conjugar las libertades espirituales y políticas del hombre 187 con sus necesidades económicas y sociales. hace que éste. por tanto. el liberalismo. esclareciendo de dónde provienen y. sufriendo derrotas. sí. o el árbol injertó lo que pretendía matarlo. casi siempre autoderrotas.

París. a no dudarlo. Paul Louis Courier. en lo general. Panfletos políticos ( 1 8 1 6 . no deja de llevar aparejadas consecuencias de no fácil dilucidación: los hombres que en dos campos se mueven. Ejemplo claro de estos riesgos. II. la investigación o ambas. pp.47 Sean o no están las causas. nada menos que a Augusto Comte. aquellos que se dedican a investigar.ouis Courier. p. el tráfago cotidiano y la vocación de aclarar las propias ideas. por el azoro del propio descubrimiento o por la preocupación de que. acaba por convertirse en desertor. XII. de que nadie es peor con los hombres de letras que un colega ejerciendo el poder y que tan gráficamente se describe en la anécdota de Cuizot. 1 8 2 6 . resulta indudable que. "que no teniendo más que un talento" —las letras—. la codicia de fama. Revista de Occidente. traducida por Francisco Zarco. México. pero de quien estamos seguros que. que nuestros revolucionarios invocan la razón de Estado. XXII. p." Georges Sorel. y consideran la justicia como una arma de la que pueden abusar de sus enemigos. Son. Flammarion. sirven. encuentra un fragmento del manifiesto de Dafnis y Cloe. 45 “Sois como todos esos ambiciosos de gloria. p. aspiran precisamente al que les falta y pierden uno sin alcanzar el otro. Collection complete des pamphlets politiques et opuscules littéraires de Paul I. casualmente historiador. Essais politiques.45 189 Cabe preguntarse si los trabajos literarios de estos hombres habrían alcanzado mayor calidad. de haber sido ajenos a la actividad política. que emplean entonces los procedimientos de policía. Imprenta de Ignacio Cumplido. si en apariencia es más sencillo. Como reproche generalizado. que no contenían las ediciones de la obra. de quien ignoramos si al descubrir un pasaje no aparecido en las ediciones de un clásico. obedezcan o no a la ingeniosa apreciación de que lo más terrible es el poder en manos del escritor con escasos lectores. a la altura de la más desbocada imaginación. 47 "La experiencia nos ha demostrado siempre. 1861.188 sellos peculiares. parece ser que repetido. Librairie Marcel Riviere. en 1950. aspiraran al que les faltaba —el necesario para la actividad política— con la consecuencia de que "pierden uno sin alcanzar el otro". a condiciones equívocas para la acción. que a dos amos. es el intelectual quien ve irreconciliables las dos funciones.44 Riesgo de servir a dos amos. 156-157. Mucho me temo que no. en lo general. de Lamartine o su a s estudios oratorios y políticos. 1954. Tócanos ahora abordar un problema que. 46 . abordaremos exclusivamente uno. Madrid. estaba abandonando sus tareas de militancia." La tribuna de M.1824). los intelectuales los que condenan la actividad política de los de su gremio. Pero apartándonos de este comentario. con soberbio desdén. p. XXV. simultáneamente. la tesis generalizada establecía una artificiosa dicotomía de talentos. ocupémonos de una figura dominante en nuestro siglo XIX: el intelectual político. 44 Charles Maurras. hacía que estos hombres. el de Ortega y Gasset. recibiendo como presidente del consejo de ministros. desde el momento que llegan al poder. hacer o que aprovechan el conocer para hacer. derramó su tintero sobre el texto. Réflexions sur la violence. lo que nos permitió hacer una digresión sobre el caso de México. como todos esos avarientos de fama que no teniendo más que un talento. Al margen de este ilustrativo incidente. Bruxelles. Oewers capitales. a cual más celosos. de saber e investigar lleva. sino que tal conducta también siga el intelectual. Podríamos citar numerosos intentos en esta dirección. cíe aquel gran folletista político. 118. París. hasta ahora. al estudiarlo. Chez tous les librairies. 1936. No sabemos que se deba al fenómeno. Se trata de Paul Louis Courier cuando en la Biblioteca Laurentina. El estar entre la tarea del día. en ese siglo se decía que sólo la ambición. es la vida. o aquel otro escritor que con desprecio intenta aplastar a sus colegas del día anterior con las palabras: "¡Vosotros teorizantes!"46 Hay también una pizca de duda de que se dé la condición de que no sólo el revolucionario al llegar al poder arguya con la razón de Estado. de Longus. siervo de la erudición. de Florencia. conocer y. Sus letras más valiosas estuvieron encaminadas al hacer o narrar y explicar éste.

Dicotomías. una condena a las ideologías que nada tiene que ver con los que en nuestros días y no obstante los hechos. Mirabeau o el político. el político no lo hace. Ignora al hombre que con su acción modifica la realidad. ha levantado una división inconciliable. las cosas. pp. en segundo lugar. y me rebelo ante la expresión de dos imaginarias dimensiones: la figura del intelectual. que por su sagacidad y destreza aprovecha coyunturas para transformar radicalmente realidades maduras que. Ciertamente que hay algo de esto último. tiene. en el fondo. tanto por la amplia difusión que obtuvo. Detengámonos en la caracterización de Ortega. Este último. el político sólo se justifica en la medida en que está regido por un pensamiento. el intelectual con el pensamiento precede al acto. En cambio: "el político es el que se anticipa a este resultado. Para estos intentos clasificadores las simplificaciones son 191 esenciales: el político." Junto a la paradoja viene la acrobacia: el político con las siguientes cualidades: facultad para la transacción. y éstos son los intelectuales. un poco tan siquiera. El intelectual interpone ideas "entre el desear y el ejecutar". pueden estar invitando al cambio. ella. perturba su mundo. por un pobre neopositivismo o una infantil confianza en la infabilidad de la técnica. según Ortega: "Reflexiona después de hallarse fuera de sí. al actuar. a contrario sensu. al empeñarse en "creaciones suplementarias y superfluas". comprometido en la acción". Madrid. cuánto porque. que viola puntos de partida adoptados en este trabajo.48 ¿No inspira un sentimiento lastimoso este querer que el político sea. está revelando que siente "fruición intelectual". también se rebaja al político. ofuscado o no por sus ideas. y aunque Ortega busca fórmulas que aproximen las antitéticas figuras. pues toda revolución provoca su contrarrevolución. intelectual? A mí me lo inspira... pensar y actuar se robustecen al comunicarse. Espasa-Calpe. Esta es su gloria y tal vez su superioridad. no siente la necesidad de la acción. a la vez. disociaciones son parcializaciones. en el más miserable o valioso de los sentidos. El intelectual debe ser ocupado en mucho. 1123 y ss. intercala cavilaciones entre el pensar y el hacer y si se contrae a la acción lo hace de mala manera. y en tercero. El político revolucionario -dicees un contrasentido: os he político o se es el revolucionario. pero mucho más que ese algo. Obras de José Ortega y Gasset. desechan la utilidad de las ideologías y las reducen a producto específico de los pueblos subdesarrollados. por sí mismo. en fin. pequeña o grande. un ingrediente intelectual: "intuición histórica" y frecuentemente el gran político. De aquí proviene el juicio que rebaja al intelectual: "Hay hombres que es preciso no ocupar en nada. postula la unidad de los contrarios". Ortega y Gasset excluye más de lo que incorpora. flexibilidad y previsión. el levantar dos dimensiones de la política. cuando es forzoso. toda auténtica política. obtiene lo contrario de lo que se propone. 1943."' Pero parejamente. Como se ve. Las premisas de que parte Ortega y Gasset son ratificadas por otros intelectuales que se ocupan de la materia. pensar y actuar. que. Deja de lado algo decisivo en la acción: la capacidad para transformar el medio. Ortega conduce a su lector a que ingiera ideas profundas en una prosa que en su ligereza las disimula. y hace.190 en torno al estudio de Mirabeu. e inepto para ejecutarlas por mera profesión y la imagen desmedrada de un político sin ideas. En primer lugar. en el fondo. En contraste con esta tesis afirmamos que la actuación requiere del pensamiento y que el pensamiento se amplía con la actuación ligera o profunda. incluso. Da la imagen de un político mutilado por la comprensión unilateral de su función: ". 48 . la dicotomía de talentos a que nos hemos referido. la revolución en la contrarrevolución. sólo apto para la transacción oportunista. Ante la complicada sociedad —asienta— el político necesita ser cada vez más intelectual. con elegancia. además. como compartimientos estancos.

I.192 fraccionamientos de lo que es unitario. en rigor.) 50 En la literatura política italiana el tema de la clase política surge. la vieja clase política está en crisis y la nueva no logra aún emerger con caracteres bien definidos. 1960. Si algo caracteriza a ambas clases es el estar constituidas por quienes. Torini. con Maquiavelo. establece: 1º Que fueron l os fisiócratas quienes en primer lugar se esforzaron en determinar con exactitud científica el concepto de una clase política que en virtud de hallarse libre de la necesidad material. Gli intelle-tuali e l'organizzazione della cultura. económicos. pues. No creemos. pp. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales:49 en correlación con este pensamiento podríamos decir que todos los hombres son políticos. De Ruggiero se ocupa expresamente de la clase política incisivamente y de la relación de clase y partido y técnica y política. que ignora el todo. Technocratie el politique. Por su parte. pero no todos los hombres desempeñan una función política en la sociedad. . 3º Esta clase operaba como clase política y no como clase económicosocial. Etudes de Science Politique. Barí. al respecto. que era general. de haber una clase mediadora. como parte siempre conspicua de la clase política" (p.) El tema aparece. 14. que ella. Las dificultades para definir la clase política radican más que en su existir. Hay. VIII). actuar o las dos [193] cosas. (Jean Meynaud. (Elementi di Scienza Política. se fraccionara en clases particulares. por el hecho de serlo. (De Ruggiero. cerca de un siglo antes de su época y fundamenta su método y doctrina en la existencia de la clase política. Ambas clases se alimentanentre sí y dan un producto que corresponde a las dos: el intelectual político. En el subsuelo existe una explicación que no se apoya en la clasificación de individuos. y siempre ha habido. sin embargo. 1954). se convierte en una ideología con la voluntad de reducir la política a la técnica. los intereses agrarios pasaron a segundo término y la clase industrial. 129-145.) Encontramos un evidente acierto en De Ruggiero cuando. puedan representar clases. confirmando el aserto marxista." Tómese en cuenta la época en que De Rug-giero escribe. La definición de interés general ya implica una apreciación y juicio político. 4º Al fraccionarse la propiedad agraria y reducirse a complemento subsidiario de otras actividades. y trataron de dominar esta última con medios indirectos y por interpósitas personas". 83 y ss. da una clave cuando pone cuidado en no confundir la clase política con "La clase de los técnicos. perdían toda verdadera calificación 49 su pensar. con la misma reserva. estaba disponible para cumplir funciones públicas y gratuitas. política". y a ello contribuyó la clase industrial. a su parecer. con su copiosísima literatura que exalta el valor de la técnica y degrada al político con las acusaciones tradicionales y. (Op. ideológicos. una diferenciada clase intelectual. Gaetano Mosca rastrea la doc-trina de la clase política. nuestra época obliga a la especialización. por estar constituida por propietarios. pues burocracia no es clase política. 5º Dejó. admitiendo de antemano el concepto multívoco de clase. Firenze. sobre la base de que ésta resuelve objetivamente los problemas en atención al interés general. en el casuismo histórico. morales. Notas parciales sobre la materia pueden encontrarse en casi toda la obra de Gramsci. 2" Se trataba de una clase disponible o clase general apta paraasumir la defensa de los intereses generales. y que es necesario conocer para la decisión política. 1964. cit. Buenos Aires. 78 y ss. haya surgido todavía con caracteres bien definidos.C.50 lo que no excluye que unos y otros en "Se podrá decir que todos los hombres. p. una c l a s i f i c a c i ó n que es social en su esencia: todos los hombres son intelectuales. pp. Casa Editrice G. no pertenecen a ninguna clase. son intelectuales.) Por otra parte. Sansoni. en numerosos autores como preocupación teórica o investigación concreta aplicada al campo italiano. una clase política. pp. en un libro que es modelo de investigación en su género (La formazzione della classe política nell'Italia contemporanea. asi como el proletariado agrícola y urbano. cuyos miembros "Casi siempre fueron adoradores de la técnica y denigradores de la política. en el fondo. la nueva clase política. Laussanne. Giulio Einaudi Edi-tore. religiosos. El retorno a la razón. 6° "En conclusión. hay. teniendo en cuenta los obstáculos humanos. al político toca moderar los rigores de los técnicos. Tampoco en el derivado. Gius Laterza & Figli. 1939. Giacomo Perticone.) No dudamos que los técnicos puedan constituir otra clase. 6. sujeta a servir al bien común. Como se ha dicho. (Hay traducción al español: Los intelectuales y la organización de la cultura. aunque sea muy en lo general. en el concepto de clase. t. que en su sentido primitivo convertiría a la clase política en administradora de los negocios de la burguesía. Lautaro." Antonio Gramsci. en realidad.. Es a través de la función como podemos obtener algunos resultados. sin embargo. Tampoco encontramos la clase política en la descripción de Djilas: dominio de una burocracia privilegiada del capitalismo o socialismo de Estado. No lo es la pintada por Burnham en la revolución de los gerentes. pero sí que constituyan la nueva clase política. hicieron que la clase política. nacida. "las cuales justamente por eso. 1960. representado por las actuales tendencias tecnócratas. lo cual da lugar a una función que debe considerar la totalidad de los factores del hombre. p. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales. actuaba para todos.

constante renovación. sin peligro y sin responsabilidad. Imán. de conformidad con las ideas en que cree. exagere las dificultades de su actividad para desalentar el ingreso de competidores. Madrid. Revista de Occidente. nada plástica. carecer de muchas dotes. se abroquela frente al polí tico con dos argumentos: la obligación que éste tiene de salvaguardar la pureza de las ideas. implica perenne transformación. de tal manera que el pensamiento únicamente posee en él volun tad ofensiva "como medio de ejercer un poder absoluto. Apoyémonos en Croce: el político puede tener muchos defectos. sin importar su vida personal. los inevitables temperamentos. ante la grosera realidad que interrumpe sus juegos mentales. con el deseo de cambiarla o conservarla. una realidad rebelde. Situado en el mundo etéreo de las ideas. sino que se le exige que llene cualidades al margen de ésta. La cultura tiene un claro sentido político. y repliegues y acomodos le permiten ver al político como un hombre carente de posiciones doctrinales y que se exime ante las grandes opciones espirituales. transigirá con todo. Etica y política.194 No nos atrevemos a decir que encontramos la solución a las antítesis parciales. Si consideramos que la ineficacia en la política se siente y se ve y la eficacia ni se siente ni se ve. 28. no hay que medirlo con el rasero que se aplica al mediocre. menos con lo que atañe a la poesía y nunca se prestará a escribir malos versos". supone la búsqueda de perfeccionamiento. afirmémonos en la concepción funcional y fortalezcámonos con dos principios fundamentales que hermanan al intelectual y al político. Personalismo y Cristianismo. las contradicciones individuales. nos percatamos de que se da una disparidad perniciosa de criterios para enjuiciar. 1952. 608-611). en su ensayo sobre Mirabeau. por mucho Emmanuel Mounier. constituye "el fin sustancial de su vida". por su parte. Manifiesto al servicio del personalismo.51 El intelectual. Cuando éste recurre al gradualismo y evita acumular por su acción fuerzas y resistencias e intensificar su agresividad. 52 . pues. el político del más alto rango procura moldear. valiéndose de ella hasta donde es posible. Concebir la política como una actividad cultural. que puede ser degradante o enaltecedora. y recordarnos que al artista se le juzga por su obra. El "hombre de obras" no puede ser considerado "bajo la perspectiva moral y según los datos psicológicos del hombre menor. y que al político no 195 se le juzga exclusivamente por el ejercicio de su profesión. Por el verbo. pero no en ella. el intelectual se cierra en la idea del todo o nada. Ortega y Gasset. de ser intransigente en su persecución. Mirabeau o el político. I I I . por tanto. justificado o trastornado el mundo ante su tintero". coincide sustancialmente con Croce en que no hay que exigir al político las pequeñas virtudes.52 Por tanto. 1962 pp. La caracterización ya se ha hecho: el intelectual. p. de la misma manera que el poeta. Numerosas páginas se lleva ría señalar reproches que el político puro formula al intelectual puro o que éste acumula sobre el primero: el político habla de ausencia e indiferencia del intelectual ante la cosa pública. 1965. Madrid. por la reflexión y por la decisión. Buenos Aires. Corresponde este texto en que se ocupa de la honradez política a Fragmentos de ética publicados en 1922. por individual que sea. pp. "si es poeta. 147 y ss. de 1927. se podrá dejar corromper en cualquier actividad. mas si la política es su vocación. Cualquier obra cultural. quizá. sin pasar por la prueba de la acción: en otros casos para resarcirse de la frustración en el actuar. se re fugia en las ideas como en "un Olimpo sin riesgo". sin destino de creación" (Obras completas. t. El político recalca la propensión del intelectual a erigirse en severo juez en algunos casos. en cuanto no se entiende como yuxtaposición o hacinamiento de conocimientos. Taurus Ediciones. e impele a estar dentro de la sociedad en que se vive en una posición crítica. pero irrelevante para su obra. 51 Benedetto Croce. el intelectual condena el más mínimo repliegue y el menor apartamiento de la totalidad de las ideas que el político profesa. empezando por el propio y.

aquilatándola como fuente de cultura. Madrid. 1967. mas "se hace con la cabeza y no con otras partes del cuerpo o del alma". Señoras y señores: La historia hecha y la historia por hacer constituyen tarea vital. la trasciende. han quedado pendientes para un estudio que algún día procuraré realizar. que ayuda a la longevidad. Los años dotan de altura para el juicio histórico: obligan a poner entre interrogaciones lo que se aseguraba."54 Hacer historia exige años y ayuda a tenerlos. consumen o rechazan. Para cumplir la tarea vital que nos concierne. Alianza Editorial. proferiremos paros de periclitar. La figura o tipo exige que el intelectual sea modestamente receptivo a la realidad. otorgan capa c i d a d de duda e imponen. 197 Como si el saber histórico fuese resultado no sólo del es-fuero personal sino del tiempo mismo. la capte y exprese sin desprecio. es decir. procure racionalizar su actuar y encuentre en el pensar una fuente insoslayable de la política. quizás estén inquiriendo o preguntando. 153- 156. Es con esta actitud espiritual que ofrezco contribuir a las tareas vitales de la Academia Mexicana de la Historia. y el político se mantenga vinculado con el mundo de las ideas. el recurrir a los puntos suspensivos. adquiere sentido objetivo cuando los demás la aprecian. adoptando una actitud que no busca perpetuar convicciones. Piemos sido testigos d e muchos cambios: preparémonos a ser protagonistas o cron i s t a s de muchos cambios más. en su sentido más trascendente. La historia. Si la política es actividad cultural y la cultura. Madrid. mesura: "capacidad para dejar que la realidad actúe sobre uno sin perder el recogimiento y la tranquilidad. VII-IX. Instituto de Estudios Políticos. a veces. permitirá comprender los nuevos significados de los valores en que se cree y luchar por las nuevas emancipaciones que las nuevas esclavitudes demandan. parece ser que la demanda. De no seguir esta conducta. Luis Díez del Corral. la figura del intelectual político no sólo se ha dado en el pasado y existe en el presente. al hacer o a ambas cosas. sino que tiende por sí a subsistir y está sustancialmente justificada. con la convicción de que la libertad es imperecedera como necesidad del espíritu y que la justicia también es imperecedera como necesidad de la dignidad moral del hombre. Numerosos esclarecimientos. V i v imos época de tiempo rápido. siguiéndola. pp. La combinación es "pasión ardiente" y "mesurada frialdad".53 He querido en estas notas proporcionar alguna explicación sobre la acción de la historia y sobre los hombres dedicados al conocer. mantengámonos en actitud abierta a lo que proponen las avanzadas de nuestra contemporaneidad: aprendamos de aquellos a quienes pretendemos enseñar: tengamos presente que quienes niegan o afirman rotundamente. 54 . exigidos por los temas tratados. Es indispensable tener esa que Max Weber considera cualidad psicológica decisiva del político. pp. tiene un significado político. 1959. El político y el científico.196 que agote una individualidad. Esta actitud espiritual abierta. sino recibir y tratar de comprender las influencias filiales —de los hijos de la cátedra a los hijos de la acción— podemos contribuir a configurar un mundo siempre antiguo y nuevo. lo que da lugar al comentario de que el tiempo parece ser más considerado con los que a desentrañarlo dedican sus vidas: "Y éstas parecen henchirse y madurar a medida que pasa el tiempo por ellas. La política requiere pasión para ser auténtica y no frívola. se deje influir por ésta. estudio preliminar a La idea de la razón de Estado en la Edad Moderna por Friedrich Meinecke. 198 53 Max Weber. para guardar la distancia con los hombres y las cosas". Ranke escribió que el historiador debe hacerse viejo.

28-30. 52. y embistió a sus adversarios. sólo porque aspiraba a la costumbre apícola de recoger pacientemente los jugos de multitud de flores y transformarlos en miel. porque la historia es género literario'". procedía a su trabajo sin ideas previas ni prejuicios. dejando a los hechos que hablasen por sí solos. recibieron su primera lección de una polémica magisterial." Sus estribillos eran: "El historiador nace. el buen historiador no era de ningún país y de ningún tiempo. uno quiso merecer su apodo: trajo en su auxilio a figuras universales." Según él." Decía a voz en cuello: "La historia es un conocimiento eminentemente inexacto". negaba la posibilidad de separar la historia del historiador. Él aceptaba humildemente para sí el rol de abeja. el más joven de los tres y el más fecundo. . Letras y Ciencias humanas. El pasado parcialmente se descubre y parcialmente se crea. sin nada de imaginaciones"'. al segundo. las virtudes del historiador se resumían en dos palabras: paciencia e imaginación.7 . idealista. Un tercero dijo: "la historia es ciencia y arte. y araña que todo lo saca de sí misma." "El verdadero historiador no recopila. pues éste no podía ser una simple máquina registradora aunque lo quisiera. Alguien había lanzado la pregunta: ¿Debe intervenir la creación en los escritos históricos? Uno de los maestros contestó: "no. julio-agosto de 1973. crea. sostenía serenamente. El Colegio de México. El catedrático "positivista". pues ya llevaba publicados media docena de libros sin contar compilaciones documentales. . Otro repuso: "sí. es necesario interpretar y dar forma a la investigación. sin nada de fantasía. Nadie 199 Publicado en Diálogos. Los tres instructores máximos del CEH aparentaban odiarse cordialmente entre sí. En adelante. ecléctico. apta para recibir las más variadas formas." "Trato simplemente de exponer cómo ocurrieron en realidad las cosas. no se hace. A éste. núm. y al último. Arles. Fue aquello una trifulca de trastienda que no trascendió a los clientes. no daba cuartel a la postura de Ranke y de su discípulo mexicano." El doctrinante "ecléctico" se complacía en decirle pegador de fichas y hormiga acarreadora de papeles a uno de sus colegas. Juan de Mairena lo supo: "Lo pasado es materia de infinita plasticidad. investigaba y no suplía con ficciones las lagunas documentales. al otro. Dizque los traía divididos un asunto muy espinoso. un apasionado ex combatiente de la guerra civil española. en su curso de "Introducción al Estudio de la Historia". Pensaba como los Goncourt: "Los historiadores son cuenteros del pasado. le oían decir sus alumnos: "En el quehacer histórico hay elementos subjetivos y objetivos. y escribía sin el pronombre yo. no por lo ponzoñoso. Según el maestro "positivista". porque la historia es ciencia de lo real". El historiador "idealista''. Al primero se le llamó positivista. narradores del presente. . pp. aceptados en 1946 como alumnos del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México. verdad y ficción". No basta con reunir noticias acerca cíe lo acontecido. un creador. paciencia para juntar ladrillos e imaginación para construir palacios. sin ningún adorno. Por principio de cuentas. de manera impersonal y sobria.L U ISG O N Z Á L E ZYG O N Z Á L E Z / L A IN V E N C IÓ NE N 10 * H IS T O R IA S O B R E (1 9 7 3 ) LOS MAESTROS DISPUTANTES Los DOCE bachilleres. . el deber de elevar la tarea del historiador al rango de ciencia mediante el cumplimiento de tres anhelos que nunca satisfizo Leopoldo von Ranke: ''Desearía que enmudeciese por completo mi voz propia para dejar hablar de por sí a los hechos. 10* 200 . La imaginación hispánica era el diantre que impedía a Hispanoamérica tomar conciencia de su pretérito." "El historiador digno de tal nombre tendrá que ser como los artistas." Busco "la verdad escueta. los novelistas.

se procuró conciliar las opuestas opiniones de los tres maestros disputantes. como suelen ser los productos de lo llamado. que podría prestarse a equívocos. se servían del juicioso y de la loca. equivalente a dar con una cosa nueva. en la cantina o en el cabaret. Si el acto de descubra era achacable al entendimiento. Los científicos los proclamaban humanistas. que no mayores ni esenciales. Allí había sitio únicamente para la docena de estudiantes. Ésta remitía a una actividad que los filósofos medievales habían reservado para Dios. porque vivían en un mundo que aunaba lo mejor de los dos restantes. De otra manera no hubiesen sido miembros sobresalientes de la república de la historia. 202 201 .podía dispensarse de las arduas operaciones heurísticas. criticas y hermenéuticas. LA LOCA SEMIATADA Aquellos maestros hacían historia y de Herodoto al presente las figuras máximas de la historiografía han inventado en las tres etapas del quehacer histórico. en medio del estrépito de la música. pero no podían menos de ser un poco inventores. por el vocablo invención. fantasía. y el terceto. El idealista iba y venía entre los rigores del descubrimiento histórico y la orgía de la invención. científicos. y el último la miraba como una pariente incómoda con la que había de apechugarse. por la noche. la loca de la casa. Éstos podían oír a sus maestros en una aula. con algo no existente antes de que se inventara. y una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector. Así todo resultaba más claro. por los romanos. el otro quería dejarle la administración del mismo. el de inventar habría que adjudicárselo a la imaginación. y por los griegos. la comprensión. lo que nos sacamos inesperadamente de las entrañas. En la obra sus diferencias eran minúsculas y de grado. opuesto a descubrimiento. al juicioso entendimiento. No había lugar para discusiones estudiantiles fuera del aula y dentro del recinto académico. El Colegio de México se hospedaba en una casita neocolonial de la calle de Sevilla. el primer maestro tomaba la defensa del juicioso: el segundo. imaginación. se les habría domiciliado en la república de las letras o en la república de las ciencias. a la hora de la verdad. Eran más que nada descubridores. cada uno era tan riguroso como fantástico. Ninguno era pura cámara fotográfica y ninguno mero inventor de cuentos y novelas. sin compañeras. El "positivista" demostraba. Por lo que mira a la loca." LOS ALUMNOS PERPLEJOS En 1946. En el Morán y en el Río Rosa. En la etapa preparatoria. o si era día de quincena. y éstos. el uso alternante de la imaginación y el cacumen. Él y sólo Él podía sacar cosas de la nada. En la disputa magisterial. Uno de los compañeros creía en las definiciones del diccionario y combatió el derecho de usar con ligereza la palabra creación. ni de la síntesis creadora. en la calle. imaginativos. leer en un salón contiguo a la incipiente biblioteca y hacer sentadillas en un brevísimo jardín. En el taller. Combinaban el ejercicio de la imaginación con el ejercicio de la observación. con la praxis de sus libros. uno pedía su lanzamiento del hogar. el ataque. aquel compañero solicitó sustituir la palabra creación. fantasiosos o inspirados. Comulgaba con Trevelyan: "El historiador tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. Los tres. aquello que no es deducible racionalmente de las premisas. En la práctica los tres eran eclécticos. La discusión libre se hizo. Pero aun el devoto de le mot juste estuvo de acuerdo en que podía atribuírsele metafóricamente al término creación el sentido que le daban el vulgo y los artistas: el fruto del magín. Sin embargo. Eso a la hora de la discusión y en el mundo de las ideas.

gracias al esfuerzo creador. La historia monumental o de bronce. La vitalización del pasado. en Maquiavelo. tanto Miguel Ángel como los historiadores pueden sustituir. y con retratos en que parece que presta su pluma el novelista. Pero lo consigue 203 204 . tenga que echar mano de ficciones. "Por tales virtudes —escribe Marcelino Menéndez y Pelayo— antes poéticas que históricas.. Aceptan de mala gana que el pensar histórico. no todas las escuelas de historia se muestran igualmente rudas con la inventiva. se inventan imágenes interinas del pasado. . Lo fue mucho por los antiguos y los románticos. ¡Si el hombre pudiera ver sin soplar al mismo tiempo! Inevitablemente. el cual no ha desaparecido aún en el seno del pensar científico. inventado. se hace perdurar al hombre y la cultura del pasado a fuerza de inyecciones de fantasía. y éstos el detalle perdido de un relato. en Tito Livio. para bien y para mal. en Tucídides. en Tácito. en Lord Maucalay. ¿Qué se ha hecho de Hidalgo. el tumulto de las legiones del Rin. Variará el grosor del caudal y el uso que se haga de él. No en todas las épocas la fantasía histórica ha sido igualmente tolerada. Algunos sólo manamos chisguetes. según el decir de Dilthey. a cualquier costo. aquél el brazo mutilado de una estatua. la historia conmemorativa le permite menos libertades a las locuras de Clío que la historia rememorativa. la conjuración de los Pazzi y la muerte de Julián de Médicis. Aunque esas invenciones se sujetaran a ciertas reglas. en Jenofonte. auspiciada por el propósito de tomar ejemplo de seres humanos y acciones de otras épocas. la elocuencia del historiador. al ser fijado por la atención que congela lo fluido. "todo instante pretérito. viven y vivirán eternamente a los ojos de la memoria la peste de Atenas. Por último. Y las alteraciones no paran aquí. Los idealistas se abren de par en par a toda hora. En la etapa de síntesis la inventiva del historiador se suelta el pelo. En la historia anticuaría. encontramos el recurso constante a las ficciones para representar lugares y personajes. ponían discursos jamás pronunciados en boca de sus personajes. Son creadores a pesar suyo. En la etapa de la búsqueda de testimonios y el análisis de ellos se usa del magín para llenar lagunas de información. Entre otras cosas. se hacen preguntas e hipótesis: es decir. Los modernos han maniatado a la imaginación mucho más que los antiguos. Más exigente aún es la historia crítica. otros. quehacer deseable.. Entonces se dan las ficciones externas e internas de que habla Alfonso Reyes. con descripciones en que hay reflejos imaginados. Los modernos disimulan los inventos de la ciencia histórica. aunque las palabras atribuidas a los grandotes debían ser "adecuadas a su carácter y a los acontecimientos". Unos creen que la historia debe captar fielmente lo histórico y cierran sus compuertas y obligan a sus aguas a salir por el derramadero. quiere ser ciencia respetable y no ceja en ocultar y amarrar a la loca de la casa. no sería posible sin soltar la rienda a las virtudes de la imaginación creadora. la acusación parlamentaria de Warren Hastings. . con más disimulo en los modernos." No sólo los poetas acuden a la alada inspiración para dar vida carnal y espiritual a los huesos de nuestros difuntos. Todo descubrimiento se vuelve parcialmente invento. Los eclécticos viven habitualmente en sus cabales. Los historiadores positivistas se arrancan algo de sí para trasmitirlo a los demás cuando ya no les queda otro recurso. Con la ayuda de la fantasía. "En los historiadores clásicos muy a las claras. pero no se resisten a los necesarios momentos de éxtasis. embellece o desfigura el pasado con ficciones literarias. la batalla de Ciro el joven y su hermano. Ésta." En ningún momento podemos contener el caudal del río que mana de nosotros. corren las compuertas cuando los terrones ardientes piden fecundación. al través de ellas podía lucir. reforma y revolución? Con todo. mares. Nadie se puede contener en el límite de la observación o el descubrimiento.. Juárez y Carranza y de las movidas de independencia. según Luciano. la consagración de Publio Decio a los dioses infernales y la ignominia de las Horcas Caudinas.. la oración fúnebre de Pericles y la expedición de Sicilia. tan cara a los románticos. resulta apreciablemente alterado".

205 . Hay dificultades en los sectores cultural y político.poco cuando se trata de prehistoria e historia antigua. pero el control de la loca es casi perfecto en el sector económico. el menos humano de los asuntos de la historia. Con la moderna le va mejor.