Hoy no, de plano no circulas. 27 de Marzo de 2009 San Luis Potosí S.L.

P Centro de las Artes Centenario

En el marco de las jornadas de Becarios del FECA se presentó en el Centro de las Artes Centenario el corto de ficción “Sueño Circular”. Dirigido por Luis Echenique Lima y producido por José Amílcar Vargas Rangel. En el se narra la historia de un hombre que entra a un universo onírico dominado por una especie de hechicero.

Para efectos de un análisis crítico (sin ánimo alguno de demerito de la labor de los involucrados) de la obra me parece pertinente enfocarse en dos cuestiones, partes

fundamentales de la construcción de todo proyecto audiovisual en relación con su espectador; el argumento y la realización. En el primero los clichés son abundantes, existe un personaje principal insatisfecho con el deber-ser del mundo al que ingresa y del que es parte. En su interacción con los individuos que se encuentran en un baile de gala (muy a la potosina) comienza a hacer patente su desacuerdo de tal suerte que hace una critica a la sociedad (sic) que raya en lo panfletario y en lo seudopoetico que resalta los vicios de la complicación innecesaria, del “barroquismo” de elementos simbólicos arquetípicos que no aportan nada nuevo; que se construyen sobre una base ya caduca, una visión simplona de la construcción del mensaje que presupone la creación de un producto artístico-cultural. “Es arte” y entonces atiborra de simbolismo inconexos y cursis para tratar de legitimar ese discurso en lugar de comunicar o proponer, porque presentar una historia que en el fondo trata de un héroe y su doncella en apuros en un universo con un villano todo poderoso no resulta muy propositivo, sobre todo cuando existe un abanico de posibilidades en la construcción y la exploración de temáticas menos abstractas (inconexas) que ésta.

La realización por su parte es más cercano a la grabación de un ejercicio teatral o un ensayo de presentación dancística que al cine, pues adolece de una construcción audiovisual en donde la cámara es nada más que un testigo del acontecimiento y no parte activa de la construcción para ser una serie de encuadres y movimientos de cámara empalmados con poca intencionalidad reciproca; hecha mano eso si de movimientos de cámara que

únicamente hacen “gala” del conocimiento de algunas técnicas del manejo de la misma pero poco contribuyen a la construcción del discurso cinematográfico al igual que las imagenes y efectos digitales que resultan tan poco verosímiles (visualmente) como los diálogos.

La primera vez que tuve la oportunidad de ver el corto fue presentado en el Cine Teatro Alameda (con un retraso de una hora, por cierto) en esa ocasión la utilización de la “Blue Screen” y las Imágenes generadas por computadora aunque gratuitos me habían sorprendido por la calidad con la que contaban. Cuando fue presentado en el CEART (no se si debido a las características del equipo o a que era una versión distinta) todo lo anterior se veía ya no tan sorprendente sino completamente deplorable, parecía incluso una versión en “Alta Calidad” para Youtube acentuando la no-expresividad de los actores convirtiendo a la tecnología digital en lo unico medianamente rescatable del producto.

En resumen lleno de lugares comunes en su enunciación y ejecución, sueño circular es un cortometraje tan gris que sólo abreva al tedio originado por el cliché de la tan recurrida crítica demasiado general y fatalista de la sociedad. Abusa de los efectos, de los encuadres y de todas los “moños rojos” que se le pudo poner anteponiendo la tecnica al contenido y destinado a circular unicamente entre amigos y conocidos, por más beca que tenga.

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