La fabricante de cocinas

La oportunidad que no perdió
Ana Tarazona empezó vendiendo ollas y cocinas en el Centro de Lima. A pedido de sus clientes, creó su propia empresa. Hoy fabrica 1.200 cocinas semanales bajo las marcas Surge y Master Gas.
ABRAHAM TAIPE BALLENA

Periodista

L

a noticia llegó de golpe: “Ustedes van a ser padres”. Ana Tarazona y su pareja, Mariano Yupanqui, eran jóvenes sin trabajo estable y en plena crisis económica de principios de los 90. Ella había terminado la carrera de Contabilidad y él estaba estudiando Derecho. Dos décadas más tarde, en un espacio de su tienda comercial Polimetálicas Master, enclavada en el jirón Puno, Ana recuerda esos episodios esbozando una sonrisa. Pero en aquella época la responsabilidad que cargaba sobre sus hombros no le permitía esas licencias. El primer paso que dio fue renunciar a sus prácticas preprofesionales. En tanto, Mariano, en una decisión complicada, dejó las aulas para laborar como taxista. En 1992, mediante el contacto de sus amistades, logró encontrar trabajo como contadora en la empresa Roca S.R.L, que fabricaba cocinas domésticas y ollas en un local de San Juan de Lurigancho, al este de Lima. Mariano, por obra del azar, también ingresó, aunque como operario de soldadura. Un año después, tras la inminente llegada de su segundo hijo, la pareja decidió formar su propio negocio. “Con mis dos hijos era más difícil cumplir un horario de oficina, así que con nuestros ahorros com-

pramos un bus de servicio público”, añade Ana. La experiencia no fue del todo satisfactoria. Los constantes problemas con los choferes y cobradores, así como las fallas en el vehículo, les ocasionaron miles de dolores de cabeza. El camino era identificar una nueva oportunidad de negocio. El regreso a las ventas A los 18 años, Ana había tomado la decisión de abandonar la ciudad donde nació, Caraz (Áncash), y trasladarse a Lima. Eran los últimos años de la década de los 80 y el futuro en provincias no era prometedor. Uno de sus hermanos accedió a acogerla en su casa y apoyarla en sus estudios. Su inexperiencia en el campo laboral la llevó a indagar por un trabajo en el viejo Mercado Central. Allí consiguió un puesto como vendedora de plásticos que complementó con sus estudios de contabilidad por las noches. Lo cierto es que varios años más tarde, cuando había formado una familia y los problemas económicos la aquejaban, pensó en ese primer trabajo. En el año 2000 buscó un local comercial en el Cercado de Lima con ese fin. Las posibilidades eran diversas: plásticos, productos de cocina, juguetes, artefactos electrodomésticos, etc. Sin embargo, en una de sus visitas a esa parte de la ciudad se encontró con Juan Roca, el hombre que años atrás le dio empleo en la fábrica de ollas y

ROSARIO SEMINARIO

ÁNIMO DE CRECER. Ana Tarazona tiene la licencia de la marca de cocinas Surge, pero también una propia: Master Gas. Su plan es diversificar su línea de productos.

FORTALEZA

Ana iba a los conos de Lima a vender sus cocinas y ollas a crédito. Así ganó clientes fieles.
cocinas: “Me propuso que venda sus productos. Inmediatamente acepté”. El trabajo no consistió en exhibir las ollas y cocinas en la tienda y esperar a los compradores con los brazos cruzados. Ana, junto a su pareja, visitó los grandes mercados de los conos de Lima en busca de buenos clientes. Cinco años más tarde, con la experiencia adquirida y ante el pedido de sus fieles

compradores, decidió crear la empresa Polimetálicas Master. La intención era fabricar todo lo que vendían. Sin embargo, en el rubro de cocinas la marca Surge se erigía como la líder. Entonces, buscó personalmente la licencia para usar dicha marca: “Fui con tanta convicción a la empresa que al final me la dieron”. Adicionalmente apostó por una marca propia: Master Gas. El éxito no tardó en llegar. Su capacidad de distribución fue la clave: siempre cumplía a tiempo con los pedidos. En el 2006, con apoyo de Interbank, adquirió un local de 1.000

m2 en Huachipa destinado para la producción, ante el crecimiento de la demanda. Al cabo de tres años tuvo que mudarse a otro local de 3.000 m2. Seguía creciendo. Hoy, en ese lugar, cada fin de semana –con la fuerza de 30 colaboradores– se producen 1.200 cocinas, que se distribuyen en Lima y provincias. “Incluso me han dicho que han visto mis cocinas en Bolivia”. El año pasado, Ana viajó a China en plan de negocios. Buscaba traer maquinaría para mejorar su producción e importar nuevos productos bajo su marca Master Gas. El primer objetivo está en espera, mientras

CRECIMIENTO

El año pasado, viajó a China para mandar a producir ollas y teteras bajo su marca Master Gas.
que el segundo se cumplirá en el corto plazo. En las próximas semanas cientos de teteras, ollas de acero, sartenes y tazas llegarán a Lima con su marca impresa. Ese será el primero paso para la ampliación de su línea de negocio y el fortalecimiento de Master Gas en el mercado local. Ana lo sabe y mientras habla de ello no deja de sonreír. Ahora sí puede darse esa licencia.

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