El león y el ratón

Dormía tranquilamente un león, cuando un ratón empezó a juguetear encima de su cuerpo. Despertó el león y rápidamente atrapó al ratón; y a punto de ser devorado, le pidió éste que le perdonara, prometiéndole pagarle cumplidamente llegado el momento oportuno. El león echó a reir y lo dejó marchar. Pocos días después unos cazadores apresaron al rey de la selva y le ataron con una cuerda a un frondoso árbol. Pasó por ahí el ratoncillo, quien al oir los lamentos del león, corrió al lugar y royó la cuerda, dejándolo libre. -- Días atrás -- le dijo --, te burlaste de mí pensando que nada podría hacer por tí en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los pequeños ratones somos agradecidos y cumplidos. Nunca desprecies las promesas de los pequeños honestos. Cuando llegue el momento las cumplirán.

El caballo y el asno
Un hombre tenía un caballo y un asno. Un día que ambos iban camino a la ciudad, el asno, sintiéndose cansado, le dijo al caballo: -- Toma una parte de mi carga si te interesa mi vida. El caballo haciéndose el sordo no dijo nada y el asno cayó víctima de la fatiga, y murió allí mismo. Entonces el dueño echó toda la carga encima del caballo, incluso la piel del asno. Y el caballo, suspirando dijo: -- ¡ Qué mala suerte tengo ! ¡ Por no haber querido cargar con un ligero fardo ahora tengo que cargar con todo, y hasta con la piel del asno encima ! Cada vez que no tiendes tu mano para ayudar a tu prójimo que honestamente te lo pide, sin que lo notes en ese momento, en realidad te estás perjudicando a tí mismo.

El ratón y la rana
Un ratón de tierra se hizo amigo de una rana, para desgracia suya. La rana, obedeciendo a desviadas intenciones de burla, ató la pata del ratón a su propia pata. Marcharon entonces primero por tierra para comer trigo, luego se acercaron a la orilla del pantano. La rana, dando un salto arrastró hasta el fondo al ratón, mientras que retozaba en el agua lanzando sus conocidos gritos. El desdichado ratón, hinchado de agua, se ahogó, quedando a flote atado a la pata de la rana. Los vio un milano que por ahí volaba y apresó al ratón con sus garras, arrastrando con él a la rana encadenada, quien también sirvió de cena al milano.

--¡Ay. cuándo mi padre sólo me enseñó el oficio de carnicero. El lobo. EL RUISEÑOR Y EL HALCÓN Una mañana se presentó el Halcón en el nido de un Ruiseñor con intenciones asesinas. daba su mente entera al descubrimiento de la espina. con sus talones. no sea que cuando se lo vaya a comer pudiera perjudicarle su garganta. el Halcón le dijo: — Ven a mi nido. de nada vale. Moraleja: a los violentos muéstrales la belleza. El Cazador no volvió a levantar el arma y salió del bosque canturreando lo que había escuchado. — Cantaré para complacerte – dijo el Ruiseñor y aclaró su garganta. bajó la escopeta con la que apuntaba al Halcón que permanecía abstraído con los trinos del pajarillo. dijo. Él solicitó al lobo que le sacara la espina. de pié junto al tronco de un árbol. El asno contestó que pasando por un seto él había puesto el pie sobre una espina aguda.gritó el joven. --por favor. dio una patada a los dientes del lobo en su boca y galopó lejos. por meterme en el arte de la curación. Comenzó entonces el Ruiseñor a gorjear una melodía con tonos tan maravillosos que un Cazador. El joven en el rio Un muchacho que se bañaba en un río estaba en peligro de ahogarse. señor!-. siempre termina en contra del mismo que la comete. el hombre estuvo parado indiferentemente. Dar consejos sin dar la ayuda.Toda acción que se hace con intensiones de maldad. . El asno y el lobo Un asno que se alimentaba en un prado vio a un lobo acercarse para agarrarlo. preguntó la causa de su cojera. Pidió ayuda a un viajero que pasaba por allí. Nunca te metas a ejecutar un oficio que aún no conoces. cuando en eso. siendo así terriblemente maltratado. luego tiró la escopeta en un río. — Si cantas bien haré lo que me pides – respondió el Halcón cuidándose de parecer sincero. pero en vez de darle una mano de ayuda. no podrán contra ella. y reprendió al muchacho por su imprudencia. Una vez que el Ruiseñor hubo concluido su canción. El lobo. El Ruiseñor le rogó que no dañara a sus pichones. El lobo consintió y levantando en lo alto el pie del asno. acercándose. e inmediatamente pretendió ser cojo. te ruego que cantes para mis crías. --Bien me pasa esto. el asno. ayúdeme ahora y repréndame después.

aún sintió miedo. preguntó el león que cómo le iba. al verle por vez tercera. Los hombres sensatos advierten en ciertos indicios los peligros y los evitan. La madre contestó: . los atrapaba y se los comía. Al encontrar al león por segunda vez. 
 La puso el destino un día delante de la real fiera. Un cuervo que se encontraba muy enfermo dijo a su madre: . –Mal –contestó el león. ruega a los dioses por mí y ya no llores más. tendrá piedad de tí ? ¿Quedará alguno a quien aún no le hayas robado la carne ? No te llenes innecesariamente de enemigos. sintió un miedo espantoso y se alejó tan rápído como pudo. fingiendo hallarse enfermo. se presentó también y. de este modo. al verlo por tercera vez. se envalentonó hasta acercarse a él para trabar conversación con la fiera. pero menos que antes. aún sintió miedo. pues en momentos de necesidad no encontrarás un solo amigo. Por lo cual. Púsola el azar un día delante de la fiera.La zorra que nunca había visto un león Había una zorra que nunca había visto un león. . sintió un miedo de muerte. así le irás perdiendo el temor.
 En la medida que vayas conociendo algo. En fin. Pero mantén siempre la distancia y prudencia adecuada. y lo observó con calma por un rato. pero ninguna de animales que salen. dirigióse a una caverna y se tendió en el suelo. Y como era la primera vez que le veía. pensó que necesitaba hacerlo por la astucia. se envalentonó lo suficiente hasta llegar a acercarse a él para entablar conversación. Habían perecido ya bastantes. deteniéndose a distancia de la caverna. LA ZORRA QUE NUNCA VIO UN LEÓN HABÍA UNA ZORRA QUE NUNCA HABÍA VISTO UN LEÓN. preguntando a su vez por qué no entraba. Como era la primera vez que la veía.¿Y cuál de todos. El cuervo enfermo. Enseña esta fábula que la costumbre dulcifica hasta las cosas más aterradoras. comprendiendo su trampa. pero menos que la primera. cuando la zorra. ESOPO EL LEÓN VIEJO Y LA ZORRA UN LEÓN LLEGADO A VIEJO. –Hubiera entrado dijo la zorra si no viera muchas huellas de animales que entran. 
 Al encontrar al león por segunda vez. cuando los animales iban a visitarle. 
 En fin. incapaz de procurarse por la fuerza la comida. hijo mío.Madre.

Y cogiéndole le devoró con injusta muerte. CONVIRTIENDO EN ORO TODA SU FORTUNA. lobo. Cuando poco después volvió el avaro y halló el escondrijo vacío. el lobo dijo: –Hace seis meses hablaste mal de mi. caen naturalmente en la desgracia. exclamó: –¡Merezco lo que me ocurre. a un mismo arroyo acudieron el lobo y el cordero. incluso cuando el oro estaba allí no utilizaba para nada tu riqueza. Muestra esta fábula que nada es la posesión sin el usufructo. lo que dices? El agua corre desde donde tú estás hasta donde yo bebo. oh. desenterrando el lingote. ¿has enturbiado el agua que estoy bebiendo? El animal lanudo repuso atemorizado: –¿Cómo puedo hacer.EL CANGREJO Y LA ZORRA UN CANGREJO SALIÓ DEL MAR A LA RIBERA. La liebre. con lo que ganando gran ventaja sobre la liebre dormida. a punto de ser devorado. En esto le observo un hombre. fundió con el metal un lingote y lo enterró en cierto lugar. Todos los días se dirigía a ver su tesoro. no lo poseías. Coge una piedra. el que habló mal de mí! –insistió. después de informarse de su motivo. aunque tenias oro. hombre. –¡Pues fue tu padre. y bastante más abajo el cordero. púsose a llorar y a arrancarse los cabellos. corrió hacia él y lo apresó. consciente de su lentitud. adivino su suplicio y. el lobo buscó un motivo de riña. pues. buscando su vida solitariamente. Incitado por su gran voracidad. EL LOBO Y EL CORDERO OBLIGADOS POR LA SED. En la parte más alta se hallaba el lobo. un día y un lugar para la prueba y se separaron. no dejo de correr desde el primer instante. . confiando en su veloz carrera. Pero la tortuga. EL AVARO UN AVARO. –¿Por qué? preguntó–. si a éstos se los descuida. se lo llevó. sepultando allí al mismo tiempo su corazón y su espíritu. Le vio una zorra hambrienta y. Fijaron. no se dio prisa en partir. he querido hacerme de la tierra! Sucede lo propio con los hombres: aquellos que abandonan sus ocupaciones para entrometerse en los asuntos que no les atañen. y acostándose al borde del camino se quedo dormida. llegó a la meta y ganó el premio. –Todavía no había nacido –respondió el cordero. pues. el lobo. a lo que veo. porque. le dijo: –No te desesperes así. como no tenía nada que llevarse a la boca. LA LIEBRE Y LA TORTUGA DISCUTÍAN LA LIEBRE Y LA TORTUGA sobre cuál de las dos era más veloz. la piedra servirá para ti como si fuera el oro mismo. porque al fin y al cabo. Esta fábula nos enseña que a menudo el trabajo vence a los dones naturales. Esta fábula está escrita para aquéllos que con falsos motivos oprimen a los inocentes. Un sabio que le vio lamentarse de tal suerte. Entonces el cangrejo. Rechazado por la fuerza de la verdad. viviendo en el mar. escóndela donde estaba el oro y figúrate que es oro. entonces.

fue llevado junto con todo el rebaño a un encierro. para su protección. Los lobos reconciliándose con los perros Llamaron los lobos a los perros y les dijeron: —Oigan. Les proponemos lo siguiente: dennos los rebaños y los pondremos en común para hartarnos. Pero en la noche. Al atardecer. siendo ustedes y nosotros tan semejantes. Cuando sus amos comen. Creyeron los perros las palabras de los lobos traicionando a sus amos.El lobo con piel de oveja Pensó un día un lobo cambiar su apariencia para así facilitar la obtención de su comida. . Según hagamos el engaño. Se metió entonces en una piel de oveja y se fue a pastar con el rebaño. Nunca des la espalda o traiciones a quien verdaderamente te brinda ayuda y confía en ti. ¿por qué no nos entendemos como hermanos. en vez de pelearnos? Lo único que tenemos diferente es cómo vivimos. quedando la puerta asegurada. despistando totalmente al pastor. tomó al lobo creyendo que era un cordero y lo sacrificó al instante. lo primero que hicieron fue matar a los perros. Nosotros somos libres. soportan los collares y les guardan los rebaños. así recibiremos el daño. ingresando en los corrales. y los lobos. buscando el pastor su provisión de carne para el día siguiente. a ustedes sólo les dejan los huesos. en cambio ustedes sumisos y sometidos en todo a los hombres: aguantan sus golpes.

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