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EL COMERCIO

MARTES 18 DE JUNIO DEL 2013

OPINIÓN
“La libertad de expresión de un medio, en otras palabras, es la contracara de la libertad de conciencia de quienes lo escogen”. Editorial de El Comercio Entre Correas y mordazas / 20 de enero del 2012

EDITORIAL

Ajustando la mordaza

E

El señor Correa quiere disfrazar de “democratizadora” una ley que destruye la libertad de expresión.
una situación que ninguna sociedad libre quisie- nidos de prensa e impedido a los medios tener ra sufrir. acceso a los funcionarios estatales. Por varios años el oficialismo ha querido aproVarios de los casos de persecuciones encarbar una ley como esta bajo la excusa de que es nizadas a la prensa crítica han dado la vuelta al una forma de “democratizar los medios”. Curiomundo. Entre ellos, por ejemplo, el de la revissa elección de palabras, sin duda, cuando la luta “Vanguardia”, a la cual se le confiscó en varias cha del presidente Correa contra la prensa libre oportunidades sus computadoras so pretexto de de su país ha sido justamente una “violación de derechos laborales”. CENSURA forma de estrangular la democraO el del periodista Emilio Palacio La lucha de Correa contra y de tres directores del diario “El cia, pues solo ha buscado acallar la prensa libre de su país las voces críticas de su gobierno. Universo”, a quienes se les conha sido justamente una El desprecio del Gobierno forma de estrangular la denó aduciendo que un artículo Ecuatoriano por la prensa libre escrito por el primero injuriaba al democracia. y opositora es abierto. Fernando presidente. O el de los autores de Alvarado, secretario de Comunicación, inclu“El Gran Hermano” (el libro que hace un recuenso mencionó alguna vez, explicando los motivos to de cómo el hermano mayor del señor Correa ha por los que se persigue a la prensa privada, que tenido un sospechoso e inusitado éxito en sus ne“un jardinero debe podar todos los días la mala gocios durante el período gubernamental de este hierba”. Y vaya que el oficialismo ha sido efectiúltimo), a quienes se les obligó al pago de US$10 vo en su poda. Antes de lograr su ley mordaza, el millones como indemnización por publicarlo. presidente ecuatoriano ya había cerrado alrede- Todo esto, por supuesto, sucedió gracias a la comdor de veinte medios de comunicación oposiplicidad de un sistema de cortes controlado por el tores, creado un consejo censor para los conteEjecutivo, como evidencia el hecho de que, según el Reporte Global de Competitividad, Ecuador ocupe el puesto 128 de 144 países en lo que respecta a la independencia del Poder Judicial. A nadie debería extrañar por todo esto que el país vecino, según el Índice de Libertad de Prensa publicado por Freedom House, sea una de las naciones sudamericanas (junto con Venezuela y Paraguay) en el que se considera que no puede existir prensa libre. Y con la nueva ley, si hubiera a dónde caer más bajo en ese ránking, Ecuador seguramente seguiría cayendo, pues ahora su presidente tiene a la mano aún más mordazas con las cuales acallar a la prensa que lo critique y que no esté dispuesta a servir de mero altoparlante del oficialismo. La “democratización de los medios” no es más que una pobre excusa. Toda persona tiene el poder de elegir qué noticias y opiniones consumir cambiando de estación o dejando de comprar una publicación. Y nada puede ser menos democrático que un Estado que escoge por el ciudadano, censurando el programa, la revista o el diario en los que él ha decidido creer.

l pasado viernes, la Asamblea Nacional ecuatoriana aprobó una ley de comunicación que ha sido llamada la “ley mordaza”. A través de ella, se han creado organismos gubernamentales que establecerán normas “éticas” a las que se deberán ajustar los contenidos transmitidos por los medios de comunicación y que podrán auditar y sancionar a estos últimos y a sus periodistas. Además, la ley divide en tercios el espectro de frecuencias radiotelevisivas para futuras cesiones con la siguiente distribución: 33% para estaciones privadas, otro 33% para las del Estado y un 34% final para organizaciones comunitarias, restringiendo así la posibilidad de los medios privados que incomodan al oficialismo de acceder a dichas frecuencias. En palabras de la presidenta de la Asamblea Nacional, la oficialista Gabriela Rivadeneira, “por fin el país va a evidenciar un antes y un después en el manejo de medios, en la práctica de la libertad de expresión”. Y no le falta razón a la señora Rivadeneira, solo que el “después” será

HUMOR PROFANO
- MARIO MOLINA -

EL TÁBANO
- ROGELIO -

E

Inteligencia made in Perú
je, dándole amplias facilidades a la víctima para que lo descubra”, comentó entusiasmado un mando de inteligencia. Finalmente, el gobierno hará público el primer reconocimiento internacional recibido por el sinceramiento de su política de vigilancia: una postal desde una isla perdida del Caribe dirigida a los funcionarios que durante dos semanas aclararon en sintonizados programas televisivos que los agentes intervenidos estaban en realidad preparando el inminente arresto de extorsionadores colombianos. El mensaje: “Muchas gracias, Perú. Con aprecio, los extorsionadores colombianos”.

stando la vigilancia en el Parque del Amor todavía en primeras planas, el gobierno ha decidido promocionar las bondades del reglaje peruano para revertir su actual imagen negativa. La iniciativa busca enfatizar que el reglaje peruano es neutral: se mira y escucha, pero normalmente nada se hace al respecto. “Acá no solemos desbaratar planes para destruir la humanidad ni cosas por el estilo. Ninguna acción se toma, ni a favor ni en contra de los espiados, este caso es un buen ejemplo”, dijeron con orgullo voceros humalistas sobre el reglaje en modalidad ‘por las huiflas’ que parece practicar el gobierno. El oficialismo además considera que la transparencia de su vigilancia es un fenómeno único, que también merece destacarse. “Seguimientos exageradamente intensos, concentraciones masivas de agentes a plena luz del día, oficiales que confiesan ser agentes secretos al ser intervenidos. Hemos, en suma, revolucionado el espiona-

SALUD Y EDUCACIÓN PARA LOS NIÑOS TRABAJADORES

EL EJEMPLO DE FINLANDIA EN EL TEMA EDUCATIVO

Claves del trabajo infantil
- MARÍA JOSÉ AMPUERO LARCO -

El país de los docentes
- RICARDO CUENCA -

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Periodista y docente de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC)

ras el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, hay tres puntos claves que en el debate local se están dando por sentado y que no necesariamente se ajustan a la realidad. En primer lugar, en el debate internacional no solo existe el enfoque abolicionista defendido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) que busca erradicar y prevenir el trabajo infantil, sino también el de valoración crítica, que destaca sus aspectos positivos e intenta recuperarlos como parte integral del proceso formador del niño. Promovida por los movimientos de niños, niñas y adolescentes trabajadores, esta posición hace una diferencia entre trabajo infantil y explotación infantil, el cual sí es un delito por sancionar. La idea es concentrar esfuerzos no en eliminar su fuente de ingresos, sino en incorporar a los niños a un entorno de trabajo con niveles adecuados de salud y educación. En segundo lugar, si bien es un fuerte condicionante, la pobreza no es la causa determinante para el trabajo infantil. Según el estudio “El estado de la niñez en el Perú” (Unicef, 2004), 39% de los niños en pobreza trabaja; 22% de los niños en pobreza extrema trabaja; pero también un 20% de niños “no pobres” trabaja. Además, no es un problema exclusivo de países con altos índices de pobreza, sino también de Estados Unidos y algunos países europeos donde la OIT ha encontrado evidencias de exposición a riesgos laborales considerables en menores de 18 años que trabajan sin cobertura médica.

Por último, si la pobreza fuera la causa del trabajo infantil, este debería reducirse cuando lo hace el índice de pobreza; sin embargo, mientras la pobreza baja, las tasas de trabajo infantil aumentan (Giselle Silva, “Voces sobre el trabajo infantil. Actitudes y vivencias de padres, madres y maestros de niños que trabajan”, 2010). Así pues, más que la pobreza, son la desigualdad social, la falta de empleo decente para los padres de familia y su nivel de instrucción algunos factores que condicionan la decisión de permitir el trabajo de los menores de edad. En tercer lugar, el trabajo infantil no impide la educación de niños y niñas. Si bien en zonas rurales existe un factor cultural que promueve la inserción del niño en el mundo laboral, esto no es la causa de la deserción escolar. Según el documento “Perú: niños, niñas y adolescentes que trabajan, 1993-2008” (INEI), la inasistencia escolar es explicada en 45% por la condición de extrema pobreza, en 11% por el bajo clima educacional de la familia, en 11% por tener al quechua como idioma materno y en un mínimo 6% por el trabajo infantil. Las situaciones que sí influyen en la decisión de abandonar la escuela son la baja calidad de la educación estatal, la falta de profesores y la lejanía física de la escuela. En este contexto, aprender el trabajo de los padres y prepararse para un futuro laboral es comprensiblemente más atractivo. Promover la asistencia escolar impidiendo el trabajo del niño no es la solución. Finalmente, las propuestas más certeras tienen que ver con la creación de escuelas para niños trabajadores, con contenidos, metodologías y tiempos que se adecúen a su realidad.

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Investigador principal del Instituto de Estudios Peruanos (IEP)

esde hace 15 años, muchos países voltean la mirada hacia Finlandia y su éxito educativo. Durante este tiempo, delegaciones de funcionarios educativos del más alto nivel han visitado a sus pares finlandeses buscando la “fórmula” del éxito. Activistas educativos han logrado encontrar en el sistema educativo finés un ejemplo real de que es posible educar con un enfoque de derechos y la academia ha desarrollado un conjunto importante de investigaciones destinadas a identificar los factores de éxito de esta buena educación. Llevados por el entusiasmo que produce reconocer que el cambio es posible, algunos políticos y líderes de opinión exigen a los gobiernos aprender de Finlandia para ser como Finlandia; proponen adaptar (cuando no copiar) las políticas educativas esperando que los buenos resultados sean una consecuencia lógica de dichas decisiones. No obstante, estos 15 años de acuciosa mirada al éxito educativo finlandés indican que este cambio es posible modificando asuntos estructurales de la sociedad, a la vez que específicos de la educación, y esperando que estas decisiones se asienten durante largos lapsos. El éxito de la educación finlandesa se produce en un país que se preocupa por crecer económicamente para producir bienestar general, que exhibe uno de los menores índices de corrupción, que combina una cultura de competitividad con solidaridad, que privilegia la acción colectiva al individualismo que transgrede las normas de convivencia entre iguales y que, finalmente, cree genuinamente en la educación y apuesta por largo plazo como horizonte en que debe esta ser entendida.

En Finlandia, la educación es gratuita y está liderada por el Estado. Cada niño recibe comida y materiales de trabajo cada día durante toda su vida escolar. Contra lo que el sentido común sostiene, la educación formal empieza más tarde y contra lo que el “deber ser” propone, el sistema educativo opera equilibradamente entre cierto nivel de autonomía de las escuelas y el acatamiento de claras decisiones provenientes desde el Gobierno Nacional. Estas decisiones, al parecer acertadas, se sostienen principalmente en los maestros y profesores. Finlandia es el país de los docentes. Enseñar es una profesión de gran valor social. El Estado y la sociedad estiman a sus docentes y la exigencia hacia ellos está construida sobre la base del respeto. Estado y sociedad reconocen, por encima de políticos y emprendedores, en los docentes a los agentes más importantes del cambio y del desarrollo. Los docentes responden a un sistema en el que confían y esperan un buen salario a cambio de un compromiso efectivo. Estado y sociedad reconocen la importancia de ser docente y, seguramente por ello, estudian docencia los mejores estudiantes. Estado y sociedad confían en los docentes porque confían en la formación que les ofrecen, y estos se sienten seguros en su trabajo porque lejos de ser “apóstoles” son profesionales de primer nivel. Finlandia nos expone sin rodeos que la educación es la apuesta más importante para el desarrollo de un país y que sin docentes no hay posibilidad de cambio; que solo teniéndolos de aliados, respetándolos y reconociéndolos podremos exigirles resultados y compromiso con su tarea. Espero que decidamos todos que, como en Finlandia, el Perú sea el país de los docentes.