Origen socioeconómico y religioso del amor cortés

Autor: Eduardo Ovidio Romero

La primera edad feudal 2. 5 pág. 9 pág. 11 pág. 2 pág. La transformación de la condición de la mujer como causa de la aparición del amor cortés 2.Índice Introducción Primera parte: Origen socioeconómico del amor cortés 1.1. La segunda edad feudal 2. Origen de la herejía cátara y su aparición en occidente 2. 16 pág.2. 9 pág. 3 . 2 pág. 3 pág. 1 pág. Herejía cátara y los trovadores Consideraciones finales Bibliografía pág. Las relaciones de parentesco como causa de la aparición del amor cortés Segunda parte: Origen religioso del amor cortés 1. 15 pág.

Rougemont sostiene que la poesía provenzal lejos de explicarse por las condiciones socioeconómicas en que nació. Cada una destaca diferentes aspectos que se articularon en aquel entonces para que acontezca un mismo fenómeno. que sólo permitía casar al mayor de los hermanos varones multiplicaban en este entorno social el número de hombres no casados. dando lugar a un nuevo modo de vínculo entre los dos sexos. que pueden llegar a complementarse. Por un lado. Pese a las explicaciones que dan tanto Laffite-Houssat y Duby del fenómeno cortés. Dos de ellas lo adjudican a factores socioeconómicos. la Iglesia del Amor. La primogenitura. A su vez. Tanto la figura femenina. con el fin de encausar las insatisfacciones de los esposos.Introducción En el presente trabajo estudiaremos tres visiones diferentes acerca del origen del amor cortés. Estas circunstancias hacían necesario un código. parece en contradicción absoluta con aquellas. Aquel término no refería a una mujer sino al espíritu que está en el Cielo y espera su alma presa de un cuerpo. tenemos a Laffite-Houssat para quien el rol de la mujer constituye el elemento determinante en la aparición del amor cortés. junto al progreso económico que se dio durante el siglo XII al norte de Francia confluyeron en una mejora de la condición femenina. Desde esta perspectiva la Dama de la que hablaban los trovadores adquiere un nuevo significado. el amor cortés. veremos a lo largo del este trabajo. tanto en el tiempo (siglo XII) cómo en el espacio (sur de Francia). Las transformaciones que introdujo la iglesia en la caballería. A pesar de la aparente incompatibilidad entre las tres teorías expuesta. que operara fuera del matrimonio. Por otro lado. como las relaciones de parentesco y la religión cátara conspiraron para que aparezca el amor cortés. una herejía poderosa que se desarrollaba de manera simultánea al amor cortés. Lo que nos propone Rougemont es comprender el fenómeno cortés a partir de la religión cátara. de sus mujeres y sobre todo de esa masa de hombres a los que las costumbres familiares condenaban al celibato. los acuerdos esponsales se concluían sin tener en cuenta para nada los sentimientos de los prometidos. Duby plantea que lo decisivo en el surgimiento de la cortesía fueron las estructuras de parentesco. . Su presencia fue suavizando poco a poco la rudeza en las maneras y dio más delicadeza a las relaciones sociales.

generó el advenimiento del amor cortés. el riesgo de empobrecimiento que. Por último. Todos los responsables del destino familiar. el caballero se entregaba sobre todo a la caza.Primera parte: Origen socioeconómico del amor cortés Según Laffite-Houssat y Duby la aparición y desarrollo de la cortesía. según Laffite-Houssat. a encontrar esposa entre los herederos de un mismo patrimonio. El señor vive para la guerra porque además de ahuyentar el aburrimiento causado por la monótona inactividad de la vida en el castillo. Se trata de una estrategia a largo plazo. todos lo varones que tienen algún derecho sobre el patrimonio. Aquella transformación de la vida en los castillos es la que señala Marc Bloch al distinguir dos períodos en la Edad Media: la primera edad feudal. Esta consistía en asegurar sin perjuicio la transmisión de un capital de bienes. producto escaso y deficiente de un ganado descuidado. dándole mayor importancia a las relaciones de parentesco. lo que explica que a menudo el acuerdo entre las dos parentelas precede en mucho tiempo a la consumación del matrimonio. Hay tres actitudes que orientan las negociaciones que anteceden al matrimonio: una propensión a la endogamia. De ahí que el matrimonio sea el desenlace de largas transacciones en las que están implicados los miembros de ambas familias. junto a la servidumbre. y la segunda edad feudal. a limitar el número de nuevas familias. La primera edad feudal Hasta el siglo XI. Duby. Pero ya sea por la guerra. que las ocupaciones guerreras. el hecho es que el caballero. Pero esto no constituía ninguna ventaja moral. Dentro del castillo quedaban. que constituía una fuente de entrada importante. La señora tenía a cargo toda esa gente y la dirección material del interior del castillo. estaba casi siempre ausente. mediante posteriores compensaciones. sus parientes y los hijos menores. corren los linajes cuando se vuelven prolíficos. en cambio. Y es justamente esta transformación de la condición de la mujer la que. manteniendo célibes a una parte importante de la progenie. que induce a no multiplicar desmesuradamente los descendientes y. 1. Durante el ocio que le dejaba la necesidad de guerrear. en una sociedad agraria. y con él sus hijos con edad para seguirlo. los señores iban a los torneos tanto por ser una buena ocasión para gastar su fuerza física como para conquistar cierta gloria. se explica por todo un conjunto de circunstancias económicas y sociales que transformaron enteramente la institución de la caballería. Es una estrategia que pretende conjugar. consideran primordial casar a los jóvenes y casarlos bien. hasta el siglo XI. la esposa del señor. a partir del siglo XII. y finalmente. les dejaba más y más horas de ocio en sus castillos. la caza o los torneos. El matrimonio feudal es ante todo un negocio entre dos señores. y garantizar a la descendencia una condición al menos igual a la de sus antepasados. la figura femenina avanzó poco a poco al primer plano de la vida cortesana. de gloria. menos frecuentes. lo mismo que el rescate siempre exigido al adversario prisionero. de honor. En efecto. el castillo donde vivía el señor era una construcción bastante rudimentaria. la cautela en las negociaciones entre familias. la prudencia. por tanto. es decir. a medida que cambiaba el modo de vida de los hombres. . Esto se debía al papel que desempeñaba la herencia en ese entonces. le otorga un papel secundario a este factor. cuya unión matrimonial tiende a unir los fragmentos dispersos más que disociarlos aún más. pues reemplazaba la carne de matadero. la rapiña era un medio regular de enriquecerse.

A raíz de esta severidad hacia la mujer ambos autores señalan que la Edad Media es profundamente misógina. era en cierta manera un octavo sacramento. No pudiendo impedir completamente la guerra. la constancia. y sostener e los débiles para que los fuertes no los humillen. prohibió las batallas durante el Adviento. larva del demonio. cristianizarla. el clero obtuvo el juramento de que no se volverían ya sino contra los enemigos de la iglesia. Debe alejarse de cualquier lugar donde habite la traición o la injusticia. San Jerónimo. San Juan Damasco. Cuando las damas o las doncellas necesiten de él. que señala la entrada del hombre joven a la caballería. LaffiteHoussat la adjudica a la importante transformación que la Iglesia introdujo poco a poco en la caballería. De manera que el primer período feudal es un período heroico.También se deriva de aquel celoso cuidado de la herencia que en la niña se exalte y se pretenda garantizar. arma del diablo. el bautismo del guerrero.1. La trasformación de la condición de la mujer como causa de la aparición del amor cortés La función eminente que desempeña la mujer en la segunda Edad Feudal. Los caballeros deben guardar la fe inviolablemente a todo el mundo y en . pues hay que honrar a las mujeres y soportar la pesada carga de defender su derecho. oír misa todos los días y hacer ofrendas si tiene con qué. A continuación veremos como esta situación se modifica radicalmente en la siguiente etapa. entre los herederos. debe proteger a los pobres para que los ricos no los opriman. pues si no se vigilase el desenfreno natural de esos seres perversos que son las mujeres amenazaría con introducir en el ceno del parentesco. la Iglesia intentó humanizarla. En ningún momento un rostro femenino viene a inclinarse sobre el caballero herido o moribundo. en ningún momento la imagen de una esposa o de una novia acude a reconfortarlos en los momentos difíciles. donde la mujer y el amor no desempeñan papel alguno. En el transcurso de la ceremonia se le recordaban sus futuros deberes: “Todo caballero debe tener rectitud y lealtad conjuntamente. Otro factor que contribuyó en ello fue la religión cristiana. la Cuaresma. debe ayudarlas con su poder si quiere ganar alabanzas y premios. intrusos nacidos de otra sangre. su virginidad. puerta del infierno. flecha del diablo . Utilizó el miedo al infierno. los días de fiesta y todas las semanas desde el miércoles por la noche al lunes por la mañana. San Antonio. aunque cada autor le adjudique razones diferentes a ese cambio. La ceremonia religiosa del espaldarazo. Por otro lado. centinela avanzada del infierno. y que en lo sucesivo se pondrían al servicio de los débiles y las mujeres. Debe ayunar todos viernes. 2. el mes de mayo. Los padres de la iglesia no son blandos con ella: soberana peste. tales son los epítetos que le dedican San Juan Crisóstomo. esos mismos bastardos que los solteros del linaje diseminaban fuera de la casa o entre los sirvientes. A su vez. Por otro lado. con toda una trama de prohibiciones. la literatura de la época eran largas epopeyas en donde la mujer no desempeñaba la menor función. La segunda Edad Feudal 2. Y en el caso de la esposa. al bendecir las armas que no había podido arrancar de las manos de la nobleza. el diablo y la excomunión para amenazar a los violentos caballeros.

reuniones en el castillos. “Así la Iglesia contribuyó sin saberlo. 3 Ibíd. Es en esta época cuando florecen las ferias de Champagne. por otra parte. Especialmente por medio de los puertos italianos. sus árbitros? El vencedor recibía solemnemente de la mano de una dama el premio del torneo”3. Fiestas de caballería. etc. Desde el siglo IX hasta principios del XIII en ningún otro lugar de Europa el crecimiento rural había sido tan importante como en el norte de Francia. Ibíd. p: 16. El agrupamiento de mujeres y hombres en los grandes castillos suavizó poco a poco la rudeza en las maneras y dio más delicadeza a las relaciones sociales. Un vocablo. acumulaban en sus muebles oro y objetos de valor. y visitas. Eudeba. se refinaron y adquirieron muy rápidamente el gusto por aquel. Deslumbrados por el lujo de Oriente. Y así sobrevinieron las cruzadas. La función a la que estaban llamadas a desempeñar en la ceremonia del espaldarazo. Ahora el caballero gasta en vestidos. que en presencia de un lujo inimaginable para ellos en aquel entonces. las justas y los torneos (…) Los aplausos y las sonrisas de las bellas espectadoras eran las más preciada recompensa del vencedor (. al principio secundario. menos dedicado a la guerra. introdujeron en la institución de la caballería un elemento nuevo. p: 15. reuniones agradables en donde las mujeres tienen su parte que desempeñar. llegará poco a poco a un primer plano. trata de brindar al interior de su vivienda el mayor confort posible. Las viejas y precarias construcciones de maderas fueron reemplazadas por hermosos castillos de piedra. torneos. vive más en su casa. unos a otros en toda ocasión”1. imponiendo el respeto a la mujer. Esta mejora económica trae como consecuencia la transformación de la vivienda señorial. p: 19. A menudo era una dama la que le ayudaba a calzarse la loriga. el nacimiento de ese sentimiento que tomó bien pronto el nombre de cortesía”2. La Iglesia también contribuyó al mostrarle a la nobleza infieles en el extranjero que eliminar y la tumba de Cristo para liberar. honrar y asistir. armas. el juramento que se exigía al caballero en cuanto a su protección y defensa. designó al conjunto de cualidades que nacen de este trato entre los dos sexos y que constituía el tipo perfecto de caballero. Pues el choque entre Oriente y Occidente tuvo consecuencias importantes desde el punto de vista económico y social. “La presencia de las mujeres y la emulación a que incitaban imprimieron una fisonomía absolutamente nueva y desconocida a las fiestas. Este elemento se desarrollará progresivamente... especies.. 1963. donde se hallaban todos los productos de Oriente: alfombras. El Oriente. de los progresos agrícolas.especial a sus compañeros: se deben amar. todas eran buenas ocasiones para que un caballero demostrara su generosidad. As. espejos. terciopelos. uno de cuyos resultados fue transformar completamente el modo de vida de los señores. Lejos se está de los hábitos de economía de los siglos X y XI. La prosperidad económica fue resultado. caballos. Así las mujeres comenzaron a gozar de cierta consideración.. los caballeros y las damas se acercaban al recipiendario llevando las piezas de la armadura..) ¿Y no eran ellas. el de cortesía. No bien regresaron a Francia modificaron sus hábitos. Cuanto más gasta más se consolida y se extiende su reputación de buen 1 2 Laffite-Houssat. siguiendo una costumbre germánica. Tras la prestación del juramento. Trovadores y Cortes de Amor. también. etc. otra que le ceñía la espada y otra la que la sujetaba las espuelas de oro. De la época de las cruzadas data el desarrollo del comercio del Mediterráneo. Las costumbres se pliegan a las nuevas condiciones: se suceden las recepciones. mucho más rico y civilizado. Bs. cuando los nobles. Ahora el señor. . ejerció una gran influencia en los cruzados.

y a través de ella toda la sociedad aristocrática.2. Por último. A la anterior descripción del sistema de parentesco se le agrega en este segundo momento de Edad Media un nuevo elemento. 2. formada preferentemente por bienes muebles y dinero. La sencilla vestimenta del siglo anterior cede su lugar a las largas faldas de costosas telas traídas de oriente. y que tenía el mérito de impulsar a los hombre hacia el desarrollo de las más nobles virtudes sociales a fin de merecer amor”5. el derecho de primogenitura refuerza los obstáculos al matrimonio de los hijos y convierten al siglo XII. dotándolas. “Desafiando la exhortación de los sacerdotes a la continencia.. De hecho. las figuras femeninas avanzaron poco a poco al primer plano del escenario cortesano. El amor en la Edad Media y otros ensayos. Esto ocurre cuando las mujeres se convierten en las protectoras de los trovadores. Esta mejora en las condiciones materiales de la mujer corresponde a su vez a una mejoría desde el punto de vista social. Alianza. Estas Cortes de Amor estaban constituidas por unas ilustres damas.. Ibíd. según Laffite-Houssat la etapa final se efectuó cuando la mujer obtuvo la preeminencia en el campo moral e intelectual. Participa más y más en la administración del feudo. La existencia de estas cortes Laffite-Houssat la extrae de “El arte de Amar” de André Le Chapelain. de los caballeros solteros 4 5 Ibíd. la plata y las piedras preciosas en la ropa y el cabello. Esto lleva al linaje a casar a todas sus hijas siempre que se pueda. “Esas damas llegaron por lo menos a crear y hacer aceptar la idea de un amor complejo y refinado. daban a los hombres reglas de conductas conforme a un código de amor adentrado en las costumbres de aquella sociedad. Por otro lado. la tendencia es excluir a las hijas casadas del reparto sucesorio. p: 23. Mientras que le adjudica un papel secundario a la mujer. Y tal ascensión de la mujer llegó a la cúspide cuando trovadores y caballeros se dirigieron a ellas para resolver sus disputas sobre cuestiones de galantería. . Cuando el señor feudal salía de su castillo. Las relaciones de parentesco como causa de la aparición del amor cortés Duby considera que las relaciones de parentesco constituyen el elemento central en el surgimiento del amor cortés. es más decisiva”6. Dado que el patrimonio cada vez soporta menos ser dividido o caer en manos de mujeres. aceptadas como señoras feudales por los caballeros. La cortesía. se sostenía en la generosidad del señor. Estamos hablando de la sucesión por la línea paterna y la primogenitura. que a maneras de juego. “La institución de las Cortes de Amor señala el apogeo del poderío femenino en la Edad Media”4. lo cual aumenta la importancia de la dote. En esta obra se pueden encontrar una serie de “fallos” sentenciados por damas que discutían y se pronunciaban sobre las cuestiones que algún caballero les planteaba. p: 75. fundado en el culto a la Dama y en su superioridad. la corte dependía de su “generosidad”. 1990. al civilizarse y salir más a menudo de su armadura los guerreros. lo cual explica la importancia de este valor en la ética caballeresca. que procede de una cierta disposición de las relaciones de parentesco. en la época de los jóvenes. p: 81. La segunda.. Las mujeres también se beneficiaron con esa prodigalidad. 6 Duby G. su mujer quedaba como representante de aquel y encargada de la defensa del feudo. de entretenimiento. los caballeros no han dejado de erotizarse. en el norte de Francia. y ello por dos razones: la primera consiste en que. Madrid.señor. El oro. Veamos qué modificaciones debió atravesar la estructura de parentesco de la primera edad feudal para que surgiera el amor cortés.

7 8 Ibíd. Una mujer inaccesible. aumenta las posibilidades de encontrar un mejor partido para aquel de los hijos que se case. la señora y el señor.. En segundo lugar. ofrecida por aquel que la posee y que lleva a cavo el juego (el señor). Ibíd. las reglas del amor refinado reforzaban las de la moral vasallática. lo que los jóvenes pretendían conseguir era el amor del príncipe. a una dama (una mujer casada). generalmente la esposa procede de una parentela más rica y gloriosa que la de su marido. el renacimiento del Estado. en donde la mujer es un simple intermediario. y cuanto más peligrosa es la prueba más formativa es. sino una relación fría de desigualdad”7. inclinándose. Del mismo modo que apoyaban la moral del matrimonio. se trataba de una prueba en el curso de una formación continua. en contraposición a lo que nos dice Laffite-Houssat.expulsados de la casa paterna que buscan un establecimiento que los transforme finalmente en señores. . comparable a los que es para nosotros el amor conyugal. e incluso si no se proyectaba hacia este sin rodeos (…) Las observaciones de Christiane Marchello-Nizia en un buen artículo obligan a plantearse la siguiente pregunta: en esta sociedad militar ¿no fue en realidad el amor cortés un amor de hombres? Contestaré gustosamente. su verdadero objetivo. los acuerdos de esponsales se concluían casi siempre sin tener en cuenta para nada los sentimientos de los prometidos. cediendo ese lugar al amor cortés: “Las severas prohibiciones a la nupcialidad de los jóvenes multiplicaban en este entorno social el número de hombres no casados (…) Por otra parte. consideraba el adulterio de la esposa como la peor de las subversiones. en esta figura triangular –el joven. aplicándose. De esta forma. con intención de tomarla. Más abajo veremos que justamente una de las funciones sociales que Duby le adjudica al amor cortés es la educación de aquellos jóvenes solteros. Al casar a todas las hijas y mantener solteros a todos los hijos excepto el primogénito. una especie de velo. El amor cortés se trataba de un hombre joven (un hombre sin esposa legítima y cuya educación no había concluido) que asediaba. p: 72-73. Son dos los papeles que la mujer cumplía en este juego de hombres: por una parte. de tapadera (…) Es lícito preguntarse si. plegándose. la oferta de mujeres tiende a superar abundantemente la demanda y. rodeada de las prohibiciones más estrictas. De este modo. en consecuencia. era entregada a un joven violento al que nunca había visto (…) Por tanto. p: 69-70. descritos más arriba. que más adelante describiremos. De este modo. Para Duby. del cual se derivan las siguientes consecuencias: en primer lugar. todo se conjuraba para que se estableciera entre los cónyuges no una relación ferviente. el amor cortés es un juego de hombres. Así. durante la segunda mitad del siglo XII. por ello. tal como el que plantea la Iglesia. erigidas por una sociedad de linajes cuyos cimientos eran las herencias que se transmitían por línea masculinas y que. disciplinándolos.el vector mayor que se dirige abiertamente del amigo hacia la dama no rebota en este personaje para dirigirse hacia el tercero. todo lo emocionante de la historia procedía del peligro que se afrontaba. una hija demasiado joven. en el centro del esquema se encuentra el peligro. se trata de un amor casto. constituye el premio de una competición. hemos llegado a las funciones sociales que Duby le adjudica al amor cortés en el siglo XII. amenazando con terribles castigos a su cómplice. En tercer lugar. de un concurso permanente entre los jóvenes de la corte. al menos en parte: estoy convencido de que al servir a su esposa. Disciplinando por el amor cortés ¿acaso el deseo masculino no fue utilizado con fines políticos?”8. sostuvieron en Francia. un señuelo: “Acaso la mujer no fuera más que una ilusión. Tanto los matrimonios arreglados. la noche de bodas. como la primogenitura conspiraron para expulsar el amor del núcleo conyugal.. canalizando de esta forma su potencia agresiva.

tienen algunos puntos en común. Duby considera que esta nueva visión del amor debió ser trasladada al terreno de la cortesía. los medios por los cuales lo logra serán diferentes para cada uno. en nombre del cual. Pero exigiendo en cierta medida más agudeza. ha demostrado magistralmente que la intención de André le Chapelain 10consistió en trasladar todas las reglas que los moralistas de la Iglesia acababan de crear a propósito del matrimonio. orientase hacia la regularidad. en el progreso hacia la civilidad (…) Se esperaba que este código. de fidelidad. sobre todo. También era necesario abstenerse de cualquier comercio carnal durante los períodos sagrados. la amicitia según Cicerón. Veremos que si bien la intervención de la Iglesia en ambos autores trae como consecuencia la civilización de la sociedad. Ahora bien. p: 72. aunque. la amistad. las insatisfacciones de los esposos. El autor del libro “El arte de amar” que ya hemos mencionado. de sus mujeres y. 10 . que ambos autores dan una explicación socioeconómica del fenómeno cortés. Este tipo de código era necesario para contener la brutalidad. De este modo. como decían los trovadores. y que data del siglo XII y principios de XIII. Por otro lado. la mujer presidía las rivalidades permanentes y premiaba al mejor. El aprendiz. a partir de San Pablo. de esa masa inquietante de hombres turbulentos a los que las costumbres familiares condenaban al celibato”11. ya que el objeto del servicio era una mujer. la violencia. entonces. 1990. al igual que Laffite-Houssat. promovida. a hacer de los esponsales una cuestión de elección personal. Esta obra constituye un manual práctico de las reglas que regían las relaciones en aquella época. 11 Duby G. deberían purificarse después de cada ocasión. Duby. Lo que el señor esperaba de sus hombres era que este deseara el bien del prójimo más que el propio”9. enseñaba a servir y servir es el deber de un buen vasallo. El amor cortés. Lo cual les permitió disociar mejor el amor espiritual y la sexualidad. Podemos decir. por esa vuelta del humanismo clásico que se dio en el siglo XII. puede convertirse en la metáfora de la unión de Cristo y la Iglesia. de olvido de sí. esto conduce a la liberación de las obligaciones familiares. Sus enseñanzas son mejores en cuanto agudizan el deseo. El amor en la Edad Media y otros ensayos. Aquella introduce en el matrimonio reglas y valores que desembocan en civilización de aquellos hombres guerreros de la primera Edad Feudal.domesticándolos. el amor cortés contribuía a estrechar los vínculos de vasallaje y a afianzar de este modo los fundamentos políticos de la organización social.. “Los juegos de amor refinado enseñaban en realidad. pero discrepan en la elección de esos elementos socioeconómicos: el mejoramiento de la condición de la mujer para Laffite-Houssat y las relaciones de parentesco para Duby. hacia una especie de legitimidad. a modo de conclusión.. como era de esperar. Por último. Los cónyuges sólo debían tener en mente la idea de procreación. Sin embargo. El juego amoroso era educación de la mesura. a su vez. con todos los valores del estoicismo. al ritualizar el deseo. “Rüdiger Schenell. Laffite-Houssat sólo ve la 9 Ibíd. El proyecto de la Iglesia consistía en eliminar de la unión matrimonial el placer carnal. Y aún cuando hubieran permanecido fríos. considera que la Iglesia contribuyó en gran medida en la aparición del amor cortés. un ser naturalmente inferior. es conveniente que ella se niegue y sobre todo que esté vedada. se veía obligado por una pedagogía exigente. por lo tanto. al terreno del juego sexual. En efecto. que era aquel que mejor la había servido. en Alemania. El amor refinado civiliza. Alianza. p: 70. Ambos coinciden en el importante papel que desempeñó la iglesia. para adquirir mayor dominio de sí mismo. por el Renacimiento. a poner énfasis en el intercambio espiritual. El ejercicio que se le pedía era de sumisión. Este rechazo por lo carnal los lleva. Madrid.

Y el otro. La mujer es un señuelo. Como nos dice Duby las relaciones de parentesco imponían el celibato a la mayoría de los jóvenes y el amor cortés surge para contrarrestar su agresividad. y acrítico que no tiene en cuenta los intereses de las clases dominantes y que ve a la mujer como el elemento determinante en la aparición de la cortesía. Esta visión negativa del lugar que ocupa la mujer en la sociedad cortesana. a no entregarse más que poco a poco mediante progresivas concesiones. Era un juego de hombres. Esta mayor participación resulta. El amor cortés puede verse como el resultado de la intersección de los elementos que los dos destacan. en el que colocamos a Duby.. que no se detiene en la comprensión literal de las fuentes históricas. sino que lee entrelineas y pone en evidencia los intereses socioeconómicos a los que servía el amor cortés. Además. junto con el progreso económico. Uno superficial. Aquí ubicaríamos la postura de Laffite-Houssat. a hacerse rogar durante mucho tiempo. consideramos Laffite-Houssat no se equivocaba al mostrar cómo la iglesia y la prosperidad económica contribuyeron en mejorar la condición de la mujer. no tiene en cuenta que tal proceso fue utilizado por la clase dominante para disciplinar la caballería y afianzar las relaciones de vasallaje. entonces. No obstante. Duby va un poco más lejos al señalar que dicho proceso estaba al servicio de los sectores dominantes y que el amor cortés constituyó un medio para lograrlo. Por último. del cual resulta el amor cortés. y de todos los escritos que invitaban a dedicarse a él hay muy pocos que no están marcados en profundidad por rasgos perfectamente misóginos. según Laffite-Houssat. tal como lo demuestra Duby. De esta manera. Se ve. Tampoco al señalar cómo se transforma la caballería al entrar en contacto con la figura femenina y cómo esta logra refinar su naturaleza guerrera. p: 68. como ambas explicaciones pueden articularse y complementarse. También coinciden en que este fue un período de un creciente proceso de civilización. nos lleva a plantear la posibilidad de dos niveles de análisis de fenómeno cortés. . haciendo surgir el amor cortes y contribuyendo. La presencia femenina suavizó poco a poco la rudeza de los caballeros y dio más delicadeza a las relaciones sociales. ¿Acaso no se invita a la mujer a engalanarse. del cual la iglesia también es indirectamente responsables. al proceso de civilización que tanto la Iglesia como la nobleza deseaban y necesitaban. hay algo que escapa a dicha complementación: la negación que hace Duby del papel femenino en la aparición del amor cortés: “Rechazo de plano los comentaristas que han visto en el amor cortés un invento femenino. De todas formas. de las modificaciones que la iglesia introdujo en la caballería para civilizarla y humanizarla. con el fin de que.influencia que aquella ejerció sobre el rol femenino. en las prolongaciones de la tentación y del peligro. a dominar su cuerpo?” 12. Segunda parte: Origen religioso del amor cortés 12 Ibíd. Pero si bien indica que todo ello forma parte de un creciente proceso de civilización que se desencadena a partir del siglo XI. similar a esos maniquíes contra los cuales el caballero nuevo se arrojaba en las demostraciones deportivas que seguían a las ceremonias en las que se le armaba solemnemente. las relaciones que este propicia dan lugar a una mayor intervención de la mujer en la sociedad. a ocultar y enmascarar sus encantos. consideramos que ambos autores describen el mismo fenómeno desde perspectivas diferentes pero no excluyentes. el Señor se servía de él para canalizar la agresividad de los jóvenes caballeros condenados al celibato. lo utilizaba para afianzar los vínculos de vasallaje. Como ya hemos visto más arriba. de esta manera. A su vez. mientras que Duby sólo destaca los cambios que introdujo en las relaciones de parentesco. el joven aprenda a controlarse.

la remisión de la falta de haber nacido. sólo exalta nuestros deseos terrenales para sacrificarlos. Rougemont sostiene que la poesía provenzal lejos de explicarse por las condiciones socioeconómicas en que nació. p: 78. Kairós. . Desde aquí abajo. parece no menos evidente que su concepción del amor venía de otra parte”14. Y su felicidad niega toda felicidad terrestre. nacimiento de un visión de la mujer enteramente contraria a las costumbres tradicionales: la mujer se ve elevada por encima del hombre. una herejía poderosa que se desarrollaba de manera simultánea al amor cortés. la reintegración en el Uno. Lo que nos propone Rougemont es comprender el fenómeno cortés a partir de la religión cátara. el amor cortés supone el ritual del vasallaje amoroso. nuestro Deseo supremo. En garantía de ese amor. la presencia del impulso del alma hacia la Luz. en el que el caballero le jura de rodillas a su dama eterna fidelidad. de los dogmas de la “Iglesia del Amor”. Pese a las explicaciones que dan tanto Laffite-Houssat como Duby del fenómeno cortés. por la muerte progresiva y voluntaria que representa la ascesis (aspecto negativo de la iluminación). Tal es el combate del amor sexual (que tiende a la oscuridad de la materia) y del Amor (que tiende a la Luz divina). De ello se sigue. Y con esta última frase el autor se refiere a la atmósfera religiosa. tanto en el tiempo (siglo XII) cómo en el espacio (sur de Francia). la dama daba a su amante un anillo de oro y depositaba un beso en su frente. que se encuentra prisionera de la materia. podemos acceder a la Luz. la paciencia y la mesura. 1. Pero el fin del espíritu es también el fin de la vida finita. en las formas más diversas. es misógina por excelencia. parece que estuviera en contradicción absoluta con aquellas. que deberá sortear las constantes trabas de los celos de Venus que quiere retener en la oscura materia al amante de la Luz. autor del mal que domina toda la Creación visible. y en la muerte el bien último. Barcelona. sin precedentes en toda la Antigüedad ni en los pocos siglos de la cultura romántica que sucedieron al renacimiento carolingio”13. Desde la India hasta las orillas del Atlántico encontramos la expresión. por una ascensión gradual. Y sobre todo el hombre será el sirviente de la mujer.. tan rápido: en el espacio de una veintena de años. Ibíd. intemporal y un Dios de Tinieblas. Hay un Dios de Luz increado. en lugar del medio puramente social. como hace con un señor o soberano. p: 79. Origen de la herejía cátara y su aparición en Occidente La herejía cátara tiene su origen en las sectas noemaniqueas de Asia Menor. El dogma fundamental de todas las sectas maniqueas es la naturaleza divina o angélica del alma. como ya hemos visto. Como toda concepción dualista ve en la vida de los cuerpos la desgracia. “Si es hasta tal punto evidente que los trovadores no sacaban nada de la realidad social. En adelante los amantes estarán vinculados por las leyes de la cortesía: el secreto. La fe maniquea es fundamentalmente dualista. muy complicadas y refinadas. El amor y occidente. 1979. y nacimiento de una poesía de formas fijas.. de ese mismo misterio del Día y de la Noche y de su lucha mortal en el hombre. Eros. que expresa la angustia fundamental de los ángeles caídos en cuerpos.Rougemont se pregunta cómo nace el amor cortés en aquella época que. 13 14 Rougemont D. en cuyo ideal nostálgico se convierte. gnósticos e hindúes. y aquí es donde se revela las convergencias de los mitos iraníes. “Nunca subrayaríamos demasiado el carácter luminoso de ese doble nacimiento. De hecho.

forma terrestre del culto a Eros. Se caracteriza por una visión del mundo dualista. Pero este dualismo radical es salvado con la encarnación del verbo. que las impusieron por la fuerza a todos los pueblos de Occidente. Rougemont explica de la siguiente manera este hecho aparentemente contradictorio: “La Iglesia primitiva fue una comunidad de débiles y despreciados. Ahora bien. es el abandono del egoísmo. convirtiéndose en un sacramento. si sólo el ágape reconoce al prójimo y lo ama no como un pretexto para exaltarse. sino matrimonio de Cristo y la Iglesia. una forma de amor-pasión. Desde entonces las viejas creencias paganas reprimidas se convirtieron en el refugio y la esperanza de las tendencias naturales. cabe preguntarse entonces la razón por la cual encontramos en occidente. evitando unirse a las criaturas. puesto que en tanto particulares no representan más que defectos del Ser. Por el contrario. p: 74-75. Y así es cómo el amor-pasión. irrumpe en las elites mal convertidas. En contrapartida. sus doctrinas se convirtieron en patrimonio de los príncipes y de las clases dominantes. del yo de deseo y angustia. Pero a partir de Constantino. el cristianismo. siendo esta propia de los pueblos que adoran a Eros. nuestro autor llama Occidental a la concepción religiosa que plantea que entre Dios y el hombre existe un abismo esencial. De esta manera.Rougemont señala que el maniqueísmo forma parte de una tendencia espiritual cuya máxima expresión se dio en Asia y que denomina Oriental. y luego tras lo emperadores carolingios. Mientras que el matrimonio cristiano. no tenía para los antiguos más que una significación utilitaria y limitada. puesto que no es más que un pretexto ilusorio para llegar a Dios. es una muerte del hombre aislado. se convierte en una reafirmación de la vida presente.. por lo cual el amor ya no es huida sino una acción positiva. una mística que tiende al monismo (tiende a la fusión total con el Dios) y una técnica de iluminación progresiva. con su dogma de la reencarnación. so capa de formas católicas. no modificadas y vejadas por la nueva ley (…) El matrimonio. un hombre tal fatalmente debía sentir en sí cómo se exaltaba la sublevación de la sangre bárbara. Es obediencia en el presente. todos los rebrotes de las místicas paganas capaces de liberarle”15. los pueblos históricamente cristianos. Las costumbres permitían el concubinato. Por lo tanto. imponía una fidelidad absoluta para el hombre natural. pues amar a Dios es obedecer a Dios. . el amor cortés. De esta manera Rougemont explica cómo las doctrinas paganas se desarrollaron ampliamente en Occidente en los siglos en que estuvieron condenadas por el cristianismo oficial. sino tal como es en realidad. Recordemos que Eros quiere la unión esencial del individuo en el Dios. pero es también es el nacimiento del prójimo. el otro desaparece. Estaba dispuesto a acoger. Este es un acontecimiento inaudito que libera de la desgracia de vivir. La herejía cátara y los trovadores 15 Ibíd. y el Eros oculta al prójimo. 2. que nos ordena amarse unos a otros. que padecen con el matrimonio. El individuo debe elevarse hasta perderse en la divina perfección. por ejemplo. Situado a pesar suyo en un marco cristiano pero privado de los auxilios de una fe real. El nuevo símbolo del amor ya no es la pasión infinita del alma en busca de la Luz. Consideremos el caso del convertido a la fuerza. Tal es el centro del cristianismo y del amor cristiano que la Escritura llama ágape.

El bautismo de Espíritu consolador era administrado por los obispos y el ritual consistía en la imposición de manos en medio del círculo de los “puros” y luego el beso de la paz intercambiado con los hermanos. . a mi me destruye y a sí se mata16. el rechazo del dogma de la encarnación. Muerte terrestre que significaba el nacimiento a la verdadera vida. Rechazan también el bautismo de agua y no reconocen más que el bautismo del Espíritu consolador. pero el mundo es malo. Esta es pues la herejía cátara. y se comprometían solemnemente a consagrarse sólo a Dios. incluso el propio Satán. Pero Cristo descendió hasta ellos para mostrarles el camino de vuelta a la Luz. si estaban casados. Luego abandonó el cielo con ella para descender a la materia. Por empezar tanto trovadores cómo cátaros glorifican (sin ejercerla siempre) la castidad. Los maniqueos tenían los mismos sacramentos que los cátaros: la imposición de manos. a no mentir jamás ni a prestar juramento. desde entonces. que continúa en el Cielo. el iniciado se convertía en objeto de veneración para los simples creyentes aún no consolados. fueron encarceladas en cuerpos materiales.Como ya hemos visto el dualismo sostiene la existencia de dos mundos y de dos creaciones. de todo deseo. que arriba donde dios sólo les permitía el bien”. es decir. el autor del mundo. Al término del ciclo de sus pruebas la creación será reintegrada a la unidad del espíritu original. Las Almas-Ángeles. Dios no puede ser. que les eran y continúan siendo extraños. pues. Veamos que dice sobre esto Aimeric de Belenoi: 16 Ibíd. el ángel sublevado. desemboca en un dualismo final. Este tentó a las almas o ángeles diciéndoles: “Que más le valía estar abajo. a los hermanos que aceptaban renunciar al mundo. y a abstenerse de todo contacto con su mujer. decretando la condena eterna del diablo y de los pecadores empedernidos. si algo puede perderse a fuerza de amar. Lucifer les mostró una mujer hermosa. no puede reinar en el infierno más que durante el tiempo que dure el error de las almas. mientras que la ortodoxia cristiana. pues. Después de eso. habiendo seguido a Satán y a la mujer hermosa. p: 94. el beso de paz y la veneración de los elegidos. De esto se sigue que el Bien y el Mal sean absolutamente heterogéneos. a no matar ni comer animales. se resuelve en un monismo escatológico.. Lucifer. Y a fuerza de exaltar ese deseo casto se moría de amor. no quiero ni el imperio de Roma ni el papado. por quien mi corazón se abrasa y se abre. sino que sólo tomó la apariencia de un hombre. se encuentra separada de su espíritu. En efecto: Dios es Amor. los pecadores arrastrados por Satán serán salvados. Es importante mencionar aquí la veneración maniquea que se dirige a “la forma de Luz” que en cada hombre representa su propio espíritu (que permaneció en el cielo) y que recibe a su alma con un saludo y un beso. en contraposición a la vida terrestre que no era más que muerte y sufrimiento espiritual. Pues su amor anega el mío por completo en aguas que no se evaporan… Si no puedo volver a ella. el Demiurgo. Su creación es adjudicada al Ángel sublevado. Lo cual va de la mano con la ascesis maniquea. Esta inflamación de deseo la podemos ver en las siguientes estrofas de Arnaut Daniel: La amo y la busco con tan gran empeño que por exceso de deseo me veré privado. Satán. El alma. Si ella no cura mi tormento con un beso antes de que el año pase. Lucifer. Este se daba en el momento de las ceremonias de iniciación. El dualismo de los cátaros. Ahora veremos cómo estos elementos de la Iglesia del amor se ven reflejados en la poesía trovadoresca. donde podrían hacer el mal y el bien. Para seducir mejor a las almas. creo. exaltar el deseo para sacrificarlo y de esta manera acceder a la iluminación. Ese Cristo no se encarno de hecho.

en todas las poesías se omite el nombre de la Dama. Por otro lado. la gracia. De hecho. Bs.Más quiero morir que gozar placeres viles. p: 84. una mirada. pues placer de vil origen no puede ni debe agradarme. en la poesía trovadoresca también vemos a una Dama inaccesible. en fin. como si se tratara de una fe. Y si bien los trovadores no hablaban de sus creencias en sus poesías. Llegados a este punto es posible explicar el cuestionamiento que Rougemont se hacía al comienzo. Renunciad os digo. una sonrisa. luego el elegido venera su propia forma de Luz. el mérito. o más precisamente aún. si obtuviera de ella una tierna retribución. su espíritu. si se dignara solamente concederme una mirada. p: 94. p: 91-92. 1963. As. a saber. ¿no se trataría del Ánima. sabedores de toda malicia. en una sociedad misógina.. A su vez. el saber. de la parte espiritual del hombre. en el maniqueísmo cuando el hombre muere su espíritu se le aparece y le consuela con un beso. …deseo tan extremado me matará. darme una respuesta benévola. quédeme o vague por los caminos. Trovadores y cortés de amor. no preguntéis quién es ella y cuál es su nación. en el momento de la iniciación. renunciad al nombre del Amor y al mío. “Si la Dama no es la Iglesia de Amor de los cátaros (como pudieron creer Aroux y Peladan) ni la María Sofía de las herejías gnósticas (el principio femenino de la divinidad). así fuese por simple cortesía. Ibid. mi amor no tendría nada que desear19.. a la que su alma presa en el cuerpo llama con un amor nostálgico que sólo la muerte podrá colmar?” 18. pérfidos delatores. Los trovadores insisten en que jamás traicionarán el secreto de su gran pasión. Al mismo tiempo. un saludo. Eudeba. de quien espera sólo un beso. nada creería yo que falta en sus perfecciones. los cátaros prometían. . pues os lo tendré oculto. cómo pudo aparecer el amor cortés con su novedosa visión de la mujer. Así se puede ver en el siguiente verso del moje de Montaudon: Doy gracias sinceramente al Amor por someterme corazón a una Dama que reúna la belleza. 19 Jacques Laffite-Huossat.. 17 18 Ibíd. razón. si es cercana o alejada. Me moriré antes de decir una sola palabra17 Pero lo más significativo de la interpretación que hace Rougemont del amor cortés es sostener que cuando los trovadores hablaban de su Dama no se referían a una mujer sino a la parte espiritual del hombre que lo espera en el Cielo. no traicionar jamás su fe. pues la que curarme puede no me compadece …y tal deseo prevalece –aunque de delirios hechossobre cualquier otro… Vimos al comienzo que en el ritual del amor cortés la dama le daba a su amante un beso en la frente como garantía de su amor y que en la religión cátara el hombre recibe de su espíritu un saludo y un beso. ambos se burlaban de los vínculos del matrimonio y vivían de manera errante.

que ésta exigía a sus fieles la eliminación del placer carnal del lecho nupcial. nos aventuramos a formular que una parte de la moral matrimonial cristiana antes mencionadas fueron depositadas en el matrimonio. Mientras que al amor cortés le concierne. Por otro lado. De hecho. De modo que. a propósito de la Iglesia. el origen religioso. por una parte. aquí también observamos que este nivel no tiene por qué excluir a los otros. el amor espiritual. el consentimiento mutuo. las relaciones de parentesco que describe Duby. mientras que la otra en terreno del juego sexual. la moral matrimonial de la Iglesia. por la otra. Duby nos dice. considerado hasta entonces una religión marginal. Y. Y de esta manera. Ya vimos que tanto Laffite-Huossat como Duby. que padecen con el matrimonio puesto que sus costumbres admitían el concubinato. En contrapartida. el eros Oriental y. al amor cortés.La completa sumisión del amante a la dama adquiere ahora un nuevo sentido. vemos en la explicación que da Rougemont sobre la aparente contradicción de la aparición amor cortés en el Occidente cristiano. las viejas creencias paganas irrumpen en las elites mal convertidas. Entonces tenemos un nivel superficial en el cual ubicamos a Laffite-Houssat. interpretan el vasallaje del hombre hacia la mujer como el resultado de un cambio en las condiciones socioeconómicas en el norte de Francia. creemos que una parte de las creencias paganas de las que nos habla Rougemont permanecieron en el ámbito matrimonial y otra fue transportada a la cortesía. que explica aquel aparente sometimiento del hombre hacia la mujer como símbolo de la sumisión del alma del hombre a su espíritu. por el otro. por el contrario. mientras que contrariamente Rougemont le adjudica su origen a una religión totalmente diferente. se explicaría por qué tanto Laffite-Houssat como Duby le otorgan a la Iglesia una cuota de responsabilidad en la aparición del el amor cortés. el amor carnal. Y luego describe cómo estos mandatos morales. agregamos un tercer nivel de análisis de la poesía trovadoresca. los complementa. el amor espiritual (el ágape según Rougemont) y el consentimiento mutuo son trasladados al amor libre. las costumbres orientales del matrimonio. De esta manera. En consecuencia. En vista de lo anterior y aunque Rougemont no se explaya en el tema y que tal distinción contradice en parte lo que piensa Duby. y otros dos que van más allá de las apariencias: el de Duby que desentraña los intereses de clases a los cuales servía el amor cortés y el de Rougemont que devela la religión oculta tras los versos de los trovadores. Consideraciones finales . la herejía cátara. es impuesto por las clases dominantes a partir de Constantino y los emperadores carolingios. paralelamente. por un lado. Ya vimos que el cristianismo. a la vez que fundaba el matrimonio en la elección personal y no en los tradicionales arreglos familiares. lo que perteneció en el siglo XII al terreno matrimonial fue. Por último. la clave para articular los tres autores. Rougemont verá en él una máscara utilizada para esconder una religión prohibida. El sentido latente de la poesía. el ágape cristiano y.

el amor carnal. puesto que para ello sería preciso una investigación . siguiendo a Duby las relaciones de parentesco imponían el celibato a la mayoría de los jóvenes. tanto las relaciones de parentesco como la figura femenina contribuían al mismo fin. las costumbres orientales del matrimonio. el ágape cristiano y. De hecho. mientras que Duby a las estructuras de parentesco. a su espíritu. mientras que contrariamente Rougemont le adjudica su origen a una religión totalmente diferente. La primera en un nivel superficial que no tiene en cuenta los intereses de las clases dominantes y que ve a la mujer como el elemento determinante en la aparición de la cortesía. el consentimiento mutuo. por una parte. se encuentra en total contradicción con las costumbres misóginas de la época. sino que lee entrelineas y pone en evidencia los intereses socioeconómicos a los que servía el amor cortés. la civilización de la sociedad guerrera del primer período feudal. De modo que. mientras que la otra parte en terreno del juego sexual. Y el amor cortés surgiría para canalizar su agresividad. aquel ritual de vasallaje adquiere un nuevo sentido: la sumisión del alma. LaffiteHoussat lo atribuye al mejoramiento de la condición de la mujer. no se detiene en la comprensión literal de las fuentes históricas. Y de esta manera arribamos al tercer nivel interpretativo del amor cortés. Como señala Laffite-Houssat su presencia suavizó poco a poco la rudeza en las maneras y dio más delicadeza a las relaciones sociales. que la está esperando en el mundo divino. Tampoco creemos haberlo logrado. por un lado. el ritual de vasallaje entre el caballero y la dama. De esta manera. el eros Oriental y. se explicaría por que tanto Laffite-Houssat como Duby le otorgan a la Iglesia una cuota de responsabilidad en la aparición del el amor cortés. por la otra. que se encuentra en este mundo. Pese a ello. Esta mayor participación también contribuía a la necesidad de civilizar la caballería.A lo largo del presente trabajo pudimos distinguir tres posturas respecto a la génesis del amor cortés. ellos mismo consideran secundario el papel de la Iglesia. señalamos que ambas posturas no se excluyen sino que se complementan. De esta manera. De esta manera. Las dos primeras adjudican su origen a factores socioeconómicos. Finalidad que ambos autores no se cansan de señalar. en donde la Dama simboliza la parte espiritual del hombre. el amor espiritual. Esta aparente contradicción se resuelve al interpretar la sumisión del caballero a la dama como una pantalla tras la cual se escondía una religión prohibida. De hecho. las relaciones de parentesco que describe Duby. Por el contrario. lo que perteneció en el siglo XII al terreno matrimonial fue. aunque sólo Duby haya logrado develar los intereses que motivaban tal proceso. añorada por el alma que se encuentra encarcelada en un cuerpo. Las relaciones que este propiciaba daban lugar a una mayor intervención de la mujer en la sociedad. Estos es. Situamos a cada una de ellas en niveles de análisis diferentes. lo que hemos pretendido lograr en el presente trabajo es integrar la mayor cantidad de aspectos destacados por cada autor con el fin de alcanzar una visión más amplia del problema que nos interesa elucidar. no atrevimos a conjeturar una posible articulación de los tres niveles mencionados. la moral matrimonial de la Iglesia. la herejía cátara. así como Duby señala que una parte de las creencias cristianas fueron depositadas en el matrimonio. Mientras que al amor cortés le concierne. Con esto no intentamos restarle importancia a los elementos socioeconómicos en los cuales tanto insistieron Laffite-Houssat y Duby. Este propone que el origen del amor cortés no tiene tanto que ver con las condiciones socioeconómicas en las que surgió como con su atmósfera religiosa. La segunda va un poco más lejos. Es decir. La tercer y última posición que estudiamos fue la de Rougemont. implícito en la cortesía. creemos que un parte de las creencias paganas de las que nos habla Rougemont permanecieron en el ámbito matrimonial y otras fueron transportadas a la cortesía. Por último. su origen religioso oculto en los versos de los trovadores. por el otro.

nos contentamos con haber abierto una incógnita. esbozado una problemática. lo consideramos valiosos en tanto que nos permiten comprender y orientarnos mejor en tal complejidad. Y si bien somos concientes de los errores en que suelen caer los esquemas que pretenden sintetizar a varios puntos de vistas sobre fenómenos tan complejos como el que nos toca. que no se corresponde con las condiciones del trabajo que hoy nos convoca. En consecuencias.más extensa y minuciosa. Bibliografía .

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