RIDERHOOD the outer husk of Riderhood Charles Dickens1

el médico declaró que aunque fuera inexplicable. aunque ninguno daría nada por el paciente.3 Si no se ha ido para siempre.2 Poco después llegó el médico. ¡Un signo de vida! ¡Una muestra indudable de vida! Ahora todos pueden atestiguarlo: se esfuerza por volver en sí. luego de examinar el húmedo caparazón declaró. pero el espectáculo de un alma luchando entre los dos mundos es conmovedor.7 Puede que todo fuera una ilusión. Ora casi llega hasta aquí. había regresado de su extraño viaje. continúa presionando el pecho.6 Hay momentos en que una vida está suspendida entre la vida y la muerte. observa con más atención y piensa que fue un espejismo. pues esa blanda lonja de carne mortal sobre la que tanto se afanan no da señales de él. sin convicción. puede que brille y se expanda. .4 Por un instante el médico que lo asiste cree ver que los párpados tiemblan y la nariz se frunce. donde no es posible alcanzarlo. El suspenso continúa: puede que la chispa se agote y termine apagándose. tratando de que vuelva a respirar. en este suspenso hay una solemnidad que excede incluso a la que tiene la muerte: por eso temen mirarlo y temen también dejar de mirarlo. sería fascinante saber dónde se oculta.Lo arrastraron hasta uno de los cuartos. salvo que no fuera más que su cáscara externa. ni en el otro podría despertar esos sentimientos. Sea porque se fue para siempre o porque va a volver. al alcance de la mano.5 Ni en este mundo.8 Poco después. Todos trataron de ayudar al médico. En esos momentos la vida individual se borra en provecho de una vida singular. ora se va de nuevo más allá. pero la simpatía creció aún más cuando los signos de vida se intensificaron y comenzó a respirar naturalmente. sin saber bien porqué. No era sino él. inmanente a un ser que ya no tiene nombre aunque no se confunda con ningún otro. Sin embargo. Ya no está en este mundo ni en el otro. Ahora que la chispa de la vida es separable de él muestran profundo interés en ella porque es vida y porque ellos están vivos y deben morir. que de todas maneras valía la pena intentar reanimarlo.

opta por la manga del abrigo.Uno estrecha la mano del médico. 11 Dickens. cuanta más sangre fluye de su corazón. Gilles (1995). La emoción humedece los ojos de esos hombres curtidos.org 2 Dickens. Chapter 3. 6 Dickens. www. 2006: 353.9 Habiendo alcanzado su ápice. 3 Dickens. 5 Dickens. 2006: 355. la chispa de vida era misteriosamente atractiva. más se endurecen los corazones que lo rodean. 2006: 355. 2006: 353. menos en él. la ilusión comienza a evaporarse: el malvado rostro emerge de las profundidades del río. 2006: 355. 7 Deleuze. 4 Dickens. A medida que su cuerpo se entibia. 2006: 356. Mientras estaba en suspenso. The same respected friend in more aspects than one. 2006: 355.gutenberg. las almas de los otros se enfrían. Charles (2006). En Our mutual friend: 353-357 [1864-1865]. Philosophie. luego de buscar infructuosamente un pañuelo.11 1 “la cáscara externa de Riderhood” Dickens. Book 3. pero está claro que quisieran haber dedicado sus esfuerzos a alguien capaz de merecerlos. 2006: 354. 2006: 354. 8 Dickens. o de alguna otra profundidad desconocida. L’immanence… une vie. Como su ropa sigue empapadas alguien se ofrece a buscar ropa seca: ansían que termine de recuperarse… porque quieren sacárselo de encima. otro.10 Sería exagerado sospechar que lamentan que no haya muerto. . 47: 3-7: 5. 10 Dickens. pero ahora que se había instalado en él todos desean que lo hubiera hecho en cualquier otra persona. otro se suena la nariz. 9 Dickens.

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