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A campo traviesa / Pedro Cornejo Guinassi

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A CAMPO TRAVIESA Quimeras y visiones en la aldea global Pedro Cornejo Guinassi 5 .

para su sello editorial Ediciones El Santo Oficio Galicia 190.com www. Telf. febrero de 2011 © Pedro Cornejo Guinassi pedrocornejoguinassi@gmail.: 273-2055 guilceb@hotmail.A CAMPO TRAVIESA QUIMERAS Y VISIONES EN LA ALDEA GLOBAL Lima.A.C. Santiago de Surco.pedrocornejoguinassi.com © Códice ediciones S.com Diseño de portada: Mónica Gonzales Hecho el depósito legal: xxxxxxxxx ISBN: xxxxxxx Impreso en el Perú 6 .

Dedicado a Tali Castro 7 .

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I can’t live under water. madness takes hold today. imprisons in the social order. PETER HAMMILL 9 .Atlantis is strange. It traps in ashen hours and concrete towers. no-one really knows what to do. and the city is a cage.. the explosion of an age.. The city’s lost its way.

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El Santo Oficio. Orión Ediciones. Sin pena ni gloria. El Santo Oficio. De ese modo.Edited by Foxit Reader Copyright(C) by Foxit Corporation. Algunos de esos temas son abordados en este libro: las promesas incumplidas de la modernidad y la desorientación 1 2 3 El rock en su laberinto. 2004. recuperé mi disciplina para la investigación. 11 . 2010. PRÓLOGO Hace seis años. Miseria de la política. el 2004. Como resultado de esa decisión.2005-2010 For Evaluation Only. El concepto de Estado en el pensamiento de san Agustín. la docencia universitaria y mi afición por la literatura. 2010. hice mi tantas veces postergada tesis de licenciatura –un trabajo sobre el pensamiento político de san Agustín cuya versión abreviada publiqué en forma de libro en noviembre del año pasado2 casi en simultáneo con mi primer libro de narrativa3–. Monólogos de un desconocido. puse punto final a un ciclo que duró más de diez años y que me deparó tantas satisfacciones como sinsabores. Manual para no perderse. volví a la universidad. publiqué mi último libro sobre rock1. Consideré que poco o nada era lo que podía aportar ya en ese terreno y opté por retomar viejas pasiones: el trabajo intelectual. el placer por la lectura y la obsesión por expresar a través de la palabra mis puntos de vista sobre los temas que eran y son de mi interés.

la inevitabilidad del dolor y las dificultades que supone sobrellevarlo. por razones de simple supervivencia. agradecer a algunas personas que. Algunos de ellos fueron publicados en la revista Somos . las tensiones que supone la exigencia contemporánea de ser exitoso y la permanente tentación personal del fracaso. el motor de nuestra existencia y la fuente de nuestra frustración. mientras que otros permanecieron inéditos. en fin. sin embargo. en estos dos últimos años. la aparentemente irrenunciable necesidad de amor y la creciente sensación de desencanto frente a toda forma de romanticismo. Todo ello conforma un libro de estructura caleidoscópica y aleatoria cuyo sentido o sinsentido queda a consideración del lector. ciertos criterios que nos permitan orientarnos en un mundo cada vez más confuso. que suscita la crisis de sus ideales fundamentales. Los ensayos que integran este volumen fueron escritos entre el año 2000 y el 2008. debemos hallar. los dilemas que plantea el hecho de saber que nada es seguro ni estable y que. Me gustaría. en todo caso.2005-2010 For Evaluation Only. los conflictos internos que genera vivir en una época donde el deseo es. A este último grupo pertenece una última reflexión –la del estribo– sobre el rock como fenómeno cultural. a un tiempo.Edited by Foxit Reader Copyright(C) by Foxit Corporation. la desesperada ansiedad por ser felices en contraste con el feroz hastío de la vida cotidiana. me ayudaron a sortear los escollos a los que tuve que hacer frente en ese tráfago ¡VITAL! 12 .

Farid y Dina Kahhat. Max Reinkendorf. por ser el arquimédico punto de apoyo sin el cual. todo se habría venido abajo. José Javier Castro. Javier Rubio. Mati Silva. a la señora Ruth Guinassi por su generosidad e inteligencia para comprender y perdonar mis extravagancias.incontrolable que fue mi vida cotidiana. A Oriana Cornejo. mi única hija y la incombustible fuente de energía que me permite seguir adelante. Fidel Tubino y Claudia Salem por tolerar con cariño y paciencia mis devaneos y turbulencias emocionales. Patricia Melinchon. Pedro Cornejo Guinassi 13 . Eduardo Salinas y Adolfo de la Cuba por su afectuosa y siempre oportuna orientación. Ellos saben en qué medida han sido importantes para que Eros prospere y mantenga a raya las irreductibles pretensiones de Tánatos. y. a Tali Castro. Víctor Makhluf. a mi hermano Juan Luis. muy especialmente. tal vez. a Francisco Otero.

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ZONA DE NEBLINA 15 .

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Y es que. Modernidad es sinónimo de actualidad. En tal sentido. la modernidad es. de cambio. poder. todos somos.a la que se suele denominar con el nombre de modernidad.LOS SUEÑOS ROTOS DE LA MODERNIDAD Si no podemos cambiar el mundo. de la siguiente manera: «Todos los hombres y mujeres del mundo comparten hoy una forma de experiencia vital –experiencia del espacio y del tiempo. crecimiento. JAMES JOYCE El politólogo norteamericano Marshall Berman iniciaba su notable ensayo titulado. la época en que el hecho de ser 17 . Ser modernos es encontrarnos en un medio ambiente que nos promete aventura. amenaza con destruir todo lo que tenemos. de innovación. transformación de nosotros mismos y del mundo y que. del ser y de los otros. lo que sabemos y lo que somos». cambiemos de conversación. de una u otra manera. a diferencia de cualquier otra época. al mismo tiempo. alegría. en alusión a una frase de Marx. de progreso. como señala Gianni Vattimo. de las posibilidades y peligros de la vida. Pero si hay algo sobre lo cual es difícil que estemos en desacuerdo es sobre la valoración positiva que le damos al término. de libertad. modernos aún cuando interpretemos la palabra de maneras muy distintas. Todo lo sólido se desvanece en el aire.

moderno se convierte en un valor determinante. Frente a la tradicional visión que concebía el orden del mundo como algo preestablecido y esencialmente inmutable. una asociación de individuos libres reunidos a través de un contrato racional. desde sus lejanos orígenes allá por el siglo XVI. Tan determinante que. Esta se apoyaba en la garantía inviolable de un principio trascendente. La sociedad. paulatinamente. el desafío que significaba construir un mundo que había perdido su centro. pues. la modernidad surgió de cara a la quiebra de la organización religiosa del mundo medieval. La modernidad asumió. como la prehistoria de la modernidad que. su principio ordenador. desde el saque. en constante proceso de transformación. de ese modo. o dicho de otro modo. su fundamento. por lo tanto. es decir. sobrenatural que articulaba y legitimaba desde fuera la realidad. un mundo cuya unidad había saltado en pedazos. PROMETEO DESENCADENADO Como se sabe. de ser comprendida como obra de Dios y se convirtió en un «organismo» artificial y voluntariamente creado por los hombres. entretanto. 18 . se concebía a sí misma como sinónimo de madurez de la humanidad. fue dejando. se convirtió en el patrón de medida con el cual se juzgaba las épocas anteriores que pasaron a ser entendidas como premodernas. surgió una nueva visión secularizada que lo entendía como algo producido por los propios hombres y.

La sociedad resultante de este proceso fue un organismo cuya vitalidad dependía del libre flujo del capital –la «sangre» del Estado moderno. en palabras de Hobbes– dentro de una economía que. transformada y dominada por el hombre. quedan 19 . Entonces ocurre lo que Marx. con su cortejo de creencias e ideas veneradas durante siglos. las homogeneizaba subordinándolas a la lógica de la rentabilidad. iniciándose asi un proceso de secularización que socavó los fundamentos teológicos del orden tradicional medieval.Edited by Foxit Reader Copyright(C) by Foxit Corporation. en fin. el primado de la identidad individual sobre la identidad colectiva. a partir de la revolución industrial. autónomamente definidos. la reivindicación del derecho subjetivo individual. En el plano científico ello se tradujo en una nueva comprensión de la naturaleza como sustancia inerte susceptible no sólo de ser conocida sino manipulada. Con el desarrollo de la tecnología. en un pasaje del Manifiesto Comunista. este sueño de someter el universo –incluido el hombre– a los dictados de la razón pareció hacerse perfectamente viable. describió tan bien: «Todas las relaciones estancadas y enmohecidas. Esto suponía la concepción del hombre como sujeto racional. entendida como el derecho individual a desarrollar las propias convicciones y a perseguir los propios intereses. la pretensión del reconocimiento de la libertad subjetiva. al convertir las cosas en mercancías susceptibles de ser intercambiadas en el mercado.2005-2010 For Evaluation Only. La religión cristiana dejó de ser el referente principal desde el cual se establecía la jerarquía de valores.

injusticia. etc. Es decir. rotas. que existe y está vigente en el tiempo presente o en torno a él.Edited by Foxit Reader Copyright(C) by Foxit Corporation. Desde este punto de vista. etimológicamente el término «moderno» viene de «modernus».2005-2010 For Evaluation Only. miseria. referido. un sobrepeso innecesario y el futuro no existe por sì mismo. Por otro lado. ser moderno implicaba. las nuevas se hacen añejas antes de haber podido osificarse. sobre todo. El futuro aparece como una proyección del presente. Su elemento principal. como dice Lipovetsky. como ha hecho ver Michelangelo Bovero. de la razón y de la revolución que se traduciría en una emancipación de los esquemas de comportamiento preestablecido. lo único importante es el hoy. Surgió entonces la idea del progreso –material pero. moral de la humanidad– bajo el supuesto ilustrado de que una vez disipadas las tinieblas de la ignorancia por la ciencia. la luz alumbraría las distintas zonas oscuras de la vida social (violencia. a un arco temporal que va del pasado más próximo al más próximo futuro: el breve arco que tiende a a. ante todo. Todo lo sólido se desvanece en el aire. Estado temporal vaciò. todo lo sagrado es profanado y los hombres al fin se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas».) y garantizaría una marcha difícil pero segura hacia su finalidad: la emancipación del género humano. en performance sin sgnificado pues es el aquì y ahora. performa y proyecta el futuro. 20 . una palabra latina cuyo significado oscila entre lo «reciente» y lo «presente» o «actual». desigualdad. Es una consecuencia de cómo se vive. su àtomo para la concepciòn del tiempo es el presente. opresión. «moderno» sería aquello que posee validez actual. El pasado es una forma de mochila a cargar. asumir una actitud de ruptura con las jerarquías de sangre y la soberanía sagrada. en todo caso. con las tradiciones y los particularismos en nombre de lo universal.

del fortalecimieno del poder político e ideológico en desmedro de la autonomía individual y civil. sino que experimenta las desastrosas consecuencias de la explotación generalizada de la naturaleza a manos de la ciencia y de la técnica. La racionalidad técnica –y su correlato.Edited by Foxit Reader Copyright(C) by Foxit Corporation. el sentido en que se usa coloquialmente la palabra «moderno». precisamente. LA HORA DEL DESENCANTO Sin embargo. del fracaso de los diferentes modelos económicos (incluido. por supuesto. Y este es. De ahí que la modernidad sea una dialéctica de innovación y obsolescencia perpetuos en la que las distintas formas de modernidad caen en desuso y resultan. puede decirse que no sólo la humanidad no se ha acercado a las utopías prometidas. el (post)industrialismo– se han revelado incapaces de realizar los ideales del proyecto ilustrado. cada vez más rápidamente. superadas por el ritmo trepidante de lo nuevo. y de la inédita posibilidad de destrucción del planeta. a la luz de lo ocurrido en los siglos XIX y XX. el capitalismo en sus distintas versiones) para resolver los problemas sociales. caducas. obsoletas. y se cierra en torno al inmediato presente. los sistemas socio-económicos y políticos modernos –el «victorioso» capitalismo demoliberal y el ya casi inexistente socialismo de Estado– han perdido su aureola al renunciar a lo mejor de sus respectivas herencias para lanzarse a una carrera por la 21 .2005-2010 For Evaluation Only. Por su parte.

se ve en dificultades para «articular una pluralidad de voluntades individuales. LA CONDICIÓN POSMODERNA Es en ese contexto que la modernidad como proyecto ha quedado puesta en cuestión. Otros. Ni siquiera el principio democrático de la soberanía popular está libre de problemas en la medida en que presupone la noción de «pueblo» como una entidad homogénea allí donde lo que hay es una diversidad de voluntades particulares e intereses de grupo. establece límites» (Lechner). los teóricos de la 22 . Marshall Berman).2005-2010 For Evaluation Only. surgiendo a partir de ello una serie de planteamientos filosóficos que apuntan a responder la interrogante sobre su factibilidad. los llamados «conservadores».Edited by Foxit Reader Copyright(C) by Foxit Corporation. en una voluntad colectiva que. Unos. modernización que se mide únicamente en términos de productividad y masificación del consumo. Incluso el Estado que debía asumir el rol de instancia unificadora que representa a todos los miembros de la comunidad. los llamados «reconstructores» (Jurgen Habermas. tratan de sacar a la luz las patologías del proceso de racionalización seguido hasta hoy pero con la mirada puesta en la reconstrucción de una racionalidad universal que posibilite la realización del proyecto «inconcluso» de la modernidad. fustigaron duramente el modernismo cultural y propusieron una vuelta a posiciones previas a la modernidad. por definición. en principio ilimitadas. con Daniel Bell a la cabeza. Al interior de ese debate.

a su vez.2005-2010 For Evaluation Only. posmodernidad (Francois Lyotard. con el desarrollo combinado de nuevas tecnologías de teledifusión e información se ha instaurado 23 . entre otros). Según Lyotard. tanto el modo en que se producen y transmiten los conocimientos como las condiciones de la vida social. Hoy en día. cada uno a su manera. por ejemplo. la magnitud de las transformaciones tecnológicas ha acabado por alterar. Jean Baudrillard. cibernética. el saber científico se convierte en mercancía y deja de estar asociado -como querían los modernos. lo cual hace que todos aquellos conocimientos que no son traducibles al lenguaje de las máquinas sean dejados paulatinamente de lado. Frederic Jameson. El conocimiento ya no se legitima por su verdad sino por su eficiencia al interior de un determinado sistema que. Ese sería el escenario en que se desarrolla lo que denomina «cultura posmoderna». de manera decisiva. la «liquidación» de la modernidad y afirman el surgimiento de una época posmoderna. proclaman. el agotamiento definitivo. promueve sólo aquellas investigaciones que acrecientan su poder. Gianni Vattimo.Edited by Foxit Reader Copyright(C) by Foxit Corporation.a la formación y emancipación del individuo. el saber científico tiende cada vez más a convertirse en información procesable en computadoras. A su juicio. De esa manera. Por otro lado. las sociedades avanzadas ingresan a la llamada edad postindustrial -–es decir. informática e informacional– hacia fines de los años cincuentas.

que apunte a resolver todos sus dilemas y paradojas. Se habla. del fin de las utopías y. signos. reconocer su finitud.Edited by Foxit Reader Copyright(C) by Foxit Corporation. ideas. un nuevo orden comunicativo donde cantidades de información vuelan instantáneamente de un lado al otro del planeta. la aspiración moderna de formular una comprensión universal. Dicho en otras palabras.2005-2010 For Evaluation Only. provisionalidad y precariedad. el proyecto de una emancipación progresiva de la humanidad en su conjunto por la vía de un consenso universal se revelaría como ilusorio. a sus propios criterios. En este contexto. el arte. se independizan obedeciendo cada uno a su propia lógica interna. la política. Se diluye entonces el concepto de 24 . es decir que no tiene necesariamente un curso unitario ni una finalidad universal. la economía. se torna imposible en tanto la realidad ha perdido su centro. entonces. pues. pautas. «se abre paso la sospecha de que la historia no conduce hacia lo mejor». De este modo no sólo la vida social sino la razón misma queda fragmentada. globalizante de los hechos humanos. El tejido social se fragmenta y se complejiza en tal medida que se vuelve inasequible para cualquier discurso racional que pretenda esquematizarlo en su totalidad. el derecho. deja de existir un sistema de valores y orientaciones de comportamientos estable y surgen diferentes «esferas de valor» (Weber). Perdido el centro. los acontecimientos se multiplican y los modelos. La ciencia. proliferan exponencialmente. Todo discurso debe. como diría Lyotard. estallando en una diversidad de esferas heterogéneas e irreductibles. la moral.

la misma idea de historia como proceso unitario encaminado hacia un fin queda en entredicho. poco a poco. «es aquello que permite que las cosas marchen de la misma manera». como necesario y feliz desenlace. Y el progreso. perdiendo así su significado de ruptura con la tradición.historia como proceso teleológico universal que debía conducir. Como dice Gianni Vattimo en El fin de la modernidad: «La historia que en la visión cristiana aparecía como historia de la salvación se convirtió primero en la búsqueda de una perfección intraterrena y. El progreso se convierte así en rutina. modos y perspectivas desde los cuales se puede reconstruir el pasado. luego. al desaparecer los meta-relatos que le daban sentido (Lyotard). privado del «hacia dónde» en la secularización. en la historia del progreso. Pero el ideal del progreso es algo vacío y su valor final es el de realizar condiciones en que siempre sea posible un nuevo progreso. llega a ser también la disolución del concepto mismo de progreso. Las innovaciones se producen a un ritmo tan acelerado que cada vez resulta más difícil hablar de algo realmente original. La misma noción de progreso queda radicalmente puesta en cuestión. Más aún. La novedad no sólo se ha vuelto predecible. 25 . sino que como señala Vattimo. Sólo parece posible hablar de múltiples historias particulares de acuerdo a los diversos niveles. que es lo que ocurre precisamente en la cultura entre los siglos XIX y XX». a la emancipación general de la humanidad.

«todo o casi todo está permitido». Y añade: «La filosofía del terrorismo es precisamente aquella que lleva hasta las últimas consecuencias la idea de que la historia tiene una norma aboluta. verdad absoluta ni punto de referencia seguro y definitivo hacia el cual se dirija la existencia humana para obtener sentido. por eso mismo. como dice Vattimo. como decia Octavio Paz. Una heteregoneidad radical que ha hecho ilusorio pretender alcanzar consensos globales sobre la base de principios absolutos que le confieran una hipotética unidad y que obliga a forjar múltiples consensos parciales. pues. los individuos que se sienten portadores de ese valor adquieren el derecho de vida o de muerte sobre los otros». El hombre. dispersos. Con responsabilidad. LA DIVERSIDAD COMO FÁCTUM Ante el aparente final de los «grandes relatos». un valor final que realizar. No hay fundamento último. sin resignarse a a aceptar las cosas tal como están pero sin proceder dogmáticamente «cueste lo que cueste». son fuentes 26 . se impone el reconocimiento de la diversidad cultural como el signo de nuestros tiempos. «debe aprender a vivir en la condición de quien no se dirige a ninguna parte». de los metadiscursos omniabarcantes y totalizadores. El mismo curso de la historia ha acabado por revelar su provisionalidad y su finitud.Hay que desconfiar. Y eso ocurre con toda ideología que eleva sus postulados a la categoría de principios absolutos en cuyo nombre. a menudo contradictorios y que.

de conflicto permanentes e irresueltos. Sin pretender eliminar el conflicto y la pluralidad sino reconociéndolos como constitutivos de nuestra identidad ¿pos?moderna. Tal vez esa sea una forma de entender lo que Lyotard llamó. 27 . como señaló en su momento José Joaquín Brunner. totalmente estable y definitivo. inciertos y precarios. en La condición posmoderna. si la realidad social y cultural es fundamentalmente heterogénea. lo que se requiere. En ese contexto. «la ruda sobriedad del realismo». En efecto. Un realismo que lejos de proponernos un orden puro. si está atravesada por diferentes racionalidades –ninguna de las cuales es «la verdadera»– su transformación no puede suponer la imposición de «una» racionalidad sino el discernimiento –lúcido y sin mesianismos de ninguna clase– de las racionalidades en pugna y el esfuerzo por fortalecer aquellas que consideramos mejores. nos recuerda que debemos actuar en contextos siempre inestables. donde el futuro no está jamás garantizado. es «organizar el conflicto y dar lugar a concentraciones de intereses» para construir un orden político «que refleje acuerdos sobre reglas de gobierno capaces de concitar respeto y de evitar la guerra de todos contra todos».

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término acuñado para 29 .LA PERCEPCIÓN EN LA ERA DE LOS MASS MEDIA Las masas buscan disipación pero el arte reclama recogimiento. que por primera vez en la historia de Occidente la masa de la población era incorporada a la sociedad. asimismo. Se trataba. el capitalismo ingresó en una nueva fase: la de producción masiva de mercancías que requería. junto con ella. en efecto. La irrupción de las masas en el centro de la vida moderna generó una extraordinaria demanda en el ámbito de la cultura que fue satisfecha con el surgimiento de lo que se ha dado en llamar una «cultura de masas». de un mercado masivo de consumidores. De ese modo se produce lo que el teórico norteamericano Edward Shils señalaba como uno de los aspectos característicos de los tiempos modernos. el de los medios de comunicación masivos. con el desarrollo de la revolución industrial. cultural y política. de un fenómeno completamente nuevo en la medida en que hasta principios del siglo XX la mayor parte de la población de las sociedades modernas permanecía excluida de la vida social. En efecto. es la irrupción de las masas y. WALTER BENJAMIN Si hay un fenómeno que ha jugado un rol determinante en el proceso seguido por la modernidad desde la mitad del siglo XX en adelante. a saber.

Los países vencedores del segundo conflicto bélico mundial veían prosperar sus economías de manera inusitada. para hacer referencia justamente al sello indeleble de mercancías producidas en serie que. con su correspondiente cultura y medios de comunicación. No obstante.distinguir a los productos culturales masivos de aquellos productos de «Alta Cultura». pareció realizar. las desigualdades sociales se atenuaban. Desde la Escuela de Frankfurt. En tal sentido. en tal industria. según ellos. los ideales de la modernidad que habían quedado tan radicalmente puestos en cuestión en la primera mitad del siglo XX. el nuevo protagonismo de las masas y la difusión de una cultura al alcance de todos. de millones de personas impone métodos de reproducción que 30 . tenían los productos de la cultura de masas. La aparición de la sociedad de masas. no todos compartían el optimismo respecto a la emergente sociedad y cultura de masas. por fin. «La participación. los estilos de vida se nivelaban. pareció ser coherente con el proceso de democratización de las sociedades avanzadas luego de la segunda guerra mundial. propios de quienes hasta ese momento habían sido los únicos que tenían acceso a ella: la élite dirigente. pensadores como Theodor Adorno y Max Horkheimer fustigaban implacablemente el nefasto papel de lo que ellos denominaron «industria cultural». la movilización entre las clases sociales se hacía cada vez más fluída y el libre acceso a la cultura y a la participación ciudadana se hacía realidad.

competencia específica. en innumerables lugares.conducen inevitablemente a que. necesidades iguales sean satisfechas por productos standard. UNA NUEVA SENSIBILIDAD Una manifestación emblemática de la industria cultural y de sus perniciosos efectos era. dotes de observación. Y que su objetivo no era otro que la diversión o el entretenimiento entendido como la prolongación del trabajo 31 . no dejaba espacio para la fantasía ni para el pensamiento. el cine. (…) Pero no se dice que el ambiente en el que la técnica conquista tanto poder sobre la sociedad es el poder de los económicamente más fuertes sobre la sociedad misma. incluso en estado de distracción. Es el carácter forzado de la sociedad alienada de sí misma». Un medio que. De ahí que Adorno y Horkheimer consideraran que los productos de la industria cultural estaban diseñados para ser consumidos rápidamente. atrofiando la imaginación y la espontaneidad del espectador a través de productos «hechos de tal forma que su percepción adecuada exige rapidez de intuición.(…) Los clichés habrían surgido en un comienzo de la necesidad de los consumidores: sólo por ello habrían sido aceptados sin oposición. para Adorno y Horkheimer. pero prohibe también la actividad mental del espectador. La racionalidad técnica es hoy la racionalidad del dominio mismo. según ellos. si éste no quiere perder los hechos que le pasan rápidamente por delante.

el gran derrotado es el sujeto pensante que renuncia a su condición de tal. perdiendo. El Pato Donald en los dibujos animados. Los postura de Adorno y Horkheimer respecto a la cultura de masas era tan negativa que llegaron a sostener lo siguiente: «Si los dibujos animados tienen otro efecto que el de acostumbrar los sentidos al nuevo ritmo. su capacidad de resistencia frente a un sistema económico que funciona de una manera implacablemente eficaz y que no deja resquicio alguno para una recepción personal y diferenciada de sus productos. No se interesan. se olvide momentáneamente del proceso productivo mecanizado en que se halla inmerso cotidianamente. En este contexto. de ese modo.bajo el capitalismo tardío. es la condición de vida en esta sociedad. en cambio. como un mecanismo de evasión cuya finalidad es hacer que el trabajador se sustraiga. Como puede verse. Adorno y Horkheimer se concentran en la lógica del funcionamiento de los medios de comunicación de masas como herramientas de dominación del capitalismo tardío. para luego ponerse de nuevo en condiciones de afrontarlo. es el de martillar en todos los cerebros la antigua verdad de que el maltrato continuo. recibe sus puntapiés a fin de que los espectadores se habitúen a los suyos». como los desdichados en la realidad. por estudiar a los receptores o usuarios de esos medios de comunicación a 32 . su capacidad crítica. Es decir. el quebrantamiento de toda resistencia individual.

subrayando así el colapso de toda una manera de relacionarse con la cultura basada en la concentración intelectual y el recogimiento espiritual y el surgimiento de una nueva sensibilidad que poco a poco se habitúa a asimilar los estímulos que la rodean de una manera fundamentalmente dispersa. múltiple y simultánea. sensorial. en el cual por efecto de la reproductibilidad técnica de los productos artísticos y culturales. quedaban desacralizados y totalmente expuestos al escrutinio de un público masivo que empezó a disfrutarlos y a usarlos con una sensibilidad y percepción radicalmente distintas a las que hasta ese momento se pensaban como propias y exclusivas de la experiencia estética o cultural. Benjamin tomaría distancia de la Escuela de Francfurt a partir. Benjamin hablaba de una percepción distraída o dispersa que se acostumbra.los que ven. Le correspondió a Walter Benjamin –otro filósofo alemán ligado inicialmente a la Escuela de Frankfurt– la tarea de entender el proceso de recepción de los productos de la cultura de masas como una nueva forma de apropiación de los objetos culturales. ineludiblemente. con resultados obviamente distintos pero no necesariamente mejores ni peores que la anterior sensibilidad a la que pensadores como Adorno y Horkheimer se aferraban. 33 . éstos perdían su «aura». En efecto. de su personal interpretación de la cultura de masas como una suerte de momento de quiebre en la historia del arte y de la cultura occidentales. como víctimas inertes. entre otras cosas. sin ninguna capacidad de reacción.

lo transitorio. más tarde. gusto y deseo». No es posible fijarlo». la conclusión que saca Benjamin de esta constatación es radicalmente distinta a la de Adorno y Horkheimer. «la cultura popular moviliza lo táctil. es capaz de asimilarlos y apropiárselos. lo desechable. es decir. En efecto. la radio o. Lejos de condenar sin reservas la actitud dispersa y disipada de las masas frente al cine. que sólo cuando se ha acostumbrado a la dispersión. No involucra una investigación estética abstracta entre objetos privilegiados de atención sino que invoca ordenes móviles de sentido. Apenas lo hemos registrado con los ojos y ya ha cambiado. Benjamin sostiene que «también el disperso puede acostumbrarse». la actitud contemplativa y de recogimiento no cabe dentro de la experiencia perceptiva de la cultura de masas. Este último invita a la contemplación. Como es de suponer. Y en cambio no podremos hacerlo ante un plano cinematográfico. Por la sencilla razón de que.«Comparemos». Es decir. a la percepción simultánea de diferentes estímulos transitorios e incluso efímeros. «la pantalla sobre la que se desarrolla una película con el lienzo en el que se encuentra una pintura. Y el cine 34 . ante él podemos abandonarnos al fluir de nuestras asociaciones e ideas. Benjamin descubre que lo que está surgiendo allí es un nuevo tipo de percepción que «no sucede tanto por la vía de la atención como por la de la costumbre». Más aún. como dice Iain Chambers. dice Benjamin. lo incidental. la televisión. lo visceral.

televisión. las imágenes de nuestro mundo que proveen los 35 .) pero. cómo ellas son moldeadas. resulta mucho más significativo examinar cómo estas condiciones son experimentadas y vividas por los individuos y por los grupos sociales. etc. transformadas. de entrenarse en ese nuevo tipo de percepción. revistas. millones de veces. de participación inmediata y de criterios desechables. video clips– existen en los rápidos circuitos de la producción/reproducción/distribución electrónica. para Benjamin. televisión. Y es que lo que Adorno y Horkheimer –y todos los críticos apocalípticos de la cultura de masas– perdieron de vista es que si bien la cultura es construida bajo determinadas circunstancias sociales. Con el desarrollo de la tecnología digital y de la electrónica. moda. cine. traducidas y modificadas de acuerdo a sus preocupaciones y necesidades particulares. música. No son artefactos únicos sino objetos y eventos multiplicados miles. cultura popular. sin embargo. eso ya no es un requisito indispensable. Ello produce una estética de la recepción transitoria. Y las imágenes y sonidos de la escena urbana –publicidad. La contemplación y el estudio pueden continuar (es decir. configuradas. la mejor forma de adiestrarse. en un medio en el cual todos nos hemos convertido en «expertos». los libros sobre música pop. La cultura popular contemporánea es un fenómeno urbano.constituía. los estudios sobre películas. económicas y políticas que la condicionan.

Su circulación es correspondientemente forzada a acelerarse. Y ese significado es. más allá de las apariencias. La información que ellas transmiten es rápidamente consumida. en última instancia. Pero esto no significa que las imágenes dejen de ser procesadas por el espectador que es. preocupaciones y demandas de cada uno. un significado personal en la medida en que responde a las interrogantes. el que les da significado a los mensajes producidos por las máquinas.medios masivos de comunicación son crecientemente transitorias y fragmentarias. 36 . El tiempo entre recibir y procesar la imagen es progresivamente eliminado.

Todos esos signos distintivos eran una proposición atractiva de cara a la predictibilidad cotidiana de la casa. en la vida no parecía haber espacio para algo intermedio» (MacInnes). 37 . fue en las dislocantes realidades del mundo de postguerra que la imagen del dinero. Si uno elegía sustraerse a las circunstancias familiares. fue aparentemente una invención de postguerra. entonces * Este ensayo fue escrito en el año 2004 y ha permanecido inédito desde entonces. clubs. trabajo o futuro. o mejor el teenager.VIDA. the weight on their shoulders Here are the young men. discos y bailes americanos. «Tu eras un chico demasiado crecido o un hombre que no había crecido lo suficiente. PASIÓN Y ¿MUERTE? DEL ROCK* Here are the young men. well where have they been? JOY DIVISION Según Edgar Morin el rasgo distintivo de la edad moderna en la época de la cultura de masas es el haber inventado una nueva edad del hombre: la adolescencia. la juventud. Antes de 1945 los teenagers simplemente no existían. las ropas y la música. Fue de origen claramente americano. escuela. conjugados en un distintivo estilo juvenil de bares. Como dice Iain Chambers. establecieron al teenager como un provocativo ícono. consideré oportuno publicarlo aquí. De hecho. Toda vez que el rock ha dejado de estar dentro del área de mis intereses teóricos.

la cultura de masas no nos pertenecía. Nos refugiamos en esta cultura extraña porque en aquel momento respondía a dos necesidades nuestras: protegía y enmascaraba nuestra vulnerabilidad y ofrecía un modelo de 38 . fue lo que caracterizó a la novísima «subcultura juvenil». pues. «En aquella época. EL NACIMIENTO DE UNA SUBCULTURA JUVENIL En los años cincuentas comienza a percibirse lo que más adelante se definirá como generation gap (ruptura generacional). unos modelos a los que referirse. limitada y manipulada por empresarios y directores y dirigida a los que tenían alrededor de veinticinco años. su condición de estar privados de unos símbolos y valores que habían quedado disueltos y rotos por la guerra. unos ídolos que imitar. Era el reino del joven adulto. sobre todo. la falta de una real y auténtica cultura juvenil con la cual identificarse. sin que ellos hubieran contribuído a su creación y desarrollo. La sensación de impotencia emocional de los jóvenes.las nuevas imágenes y los sonidos sugestivos podían ofrecer una alternativa. presas fáciles del clima de violencia y desesperación característico de la posguerra y. especialmente a la clase obrera. a lo que ya existía. la sensación de vivir sobre el abismo del conflicto atómico. tenía que tomar el material de una anterior cultura de masas que esperaba a los jóvenes desde el final de los años de la guerra. El mundo de los teenagers (término que se utilizó más adelante) tenía que limitarse.

marcado por los aspectos típicos de una subcultura: rechazo 39 . las pandillas empezaron a propagarse. Mientras los demás jóvenes se movían a tientas en busca de una identidad propia. sus casacas y el pelo lustroso y untado de brillantina. lejos de desaparecer. los teenagers tenían ahora dinero para gastar. No tenían su música. carecían de la menor identidad tribal.comportamiento formalizado que podía compensar nuestra falta de dirección» (Nuttall). peleando y causando destrozos a diestra y siniestra. poseían unas características concretas que hacían de ellos un grupo en sí. Todo era compartido con los adultos. de una cultura «propia». sus ropas ni sus clubs. Poco después empezaron a vestirse de cuero y a usar motocicletas. Fueron el primer grupo subcultural juvenil. En Inglaterra surgieron los teddy boys con sus jeans de tubo. con mayor posibilidad de empleo. El único problema era que cuando buscaban en qué gastar su dinero no encontraban nada de nada. sin saberlo. Nunca había aparecido nada semejante: eran numerosísimos y se dedicaban únicamente a vagabundear en pandillas. Pero vino el boom económico de los cincuentas. Y es precisamente la ausencia de un mundo con el cual identificarse. Y con ello. Era frustrante. lo que contribuyó a la difusión de las bandas. los teddy boys. Si sus semillas habían sido sembradas en la particular atmósfera posbélica. el boom las hizo germinar. Y es que. Y esa frustración desató una ola de delincuencia juvenil. sus zapatos puntiagudos.

sin fines. sentido de solidaridad de grupo. el hedonismo inmediato y la autonomía de grupo. agresividad. verdugos emotivos de una esfera de valores que el resto del mundo juvenil rechazaba en su interior pero de la que no conseguía alejarse de una manera clara y total.de los valores tradicionales. Los primeros no tenían conciencia de ser en cierto modo los protagonistas negativos y los otros de ser los herederos designados de este cambio de valores y componentes culturales (o subculturales) que acompañaba el surco abierto entre las generaciones y. negadores drásticos. Es probable que ni los teddy boys ni el resto del mundo juvenil viese claramente este cambio. los artífices futuros e inconscientes de la «cultura» juvenil de los años sesentas. hostilidad por parte de la realidad exterior y las características de una subcultura delincuente: el «ser gratuita. Movidos por una carga sustancialmente negativa y destructiva. los tedddy boys cumplieron una función fundamental: la de cirujanos. propósitos ni intenciones contestatarias. al mismo tiempo que los primeros 40 . maligna y destructiva» (Albert Cohen). La violencia del teddy boy expresaba lo que el no sabía expresar: que la sociedad constituída era la emanación de una gigantesca mentira y que él quería salir de ella. al mismo tiempo. En el lento proceso que llevará años después al nacimiento de la «cultura juvenil» los primeros componentes de los años cincuentas. extracción social generalmente comun. Con el agregado de la versatilidad.

nació el rock’n’roll. influyendo sobre sus elecciones. Howling Wolf.vehículos. llamado inicialmente race music o sepia music. particularmente en su versión urbana. el jazz. encauzando sus preferencias culturales y socio-políticas después de haber sido llevado al éxito por esos jóvenes y. etc. El «ídolo» creado por los gustos del público pasará ser el portavoz de los jóvenes. la moda. por la industria musical. sobre todo. fueron la manera de vestir y la música. el que se originó en las grandes oleadas migratorias del campo a la ciudad que se produjeron en los Estados Unidos durante los años de la primera y segunda guerra mundial.B. la manera de vestir.) que recibió el nombre de rhythm & blues o blues urbano (B. King. John Lee Hooker). etc. el vaudeville. Cuando el rhythm & blues y el conuntry se encontraron y cuando el rhythm & blues llegó a la radio y fue cantado por intérpretes blancos superando los límites del gueto o de la comunidad negra. EL SURGIMIENTO DEL ROCK’N’ROLL El rock’n’roll procede de la fusión entre la música country & western y el blues pero su base es. Muddy Waters. Cuando se abandonaron estas dos 41 . este último. en el caso de los ejemplos espúreos. durante los cuales se asistió a la formación de los primeros guetos. y convirtiéndose en un auténtico líder. La segunda guerra y su enorme explosión migratoria produjo una situación propicia para la síntesis de diferentes estilos (el country blues .

últimas definiciones.» (Frank Zappa). una visceral oposición a los valores del sistema que en aquellos tiempos se identificaban con los de los «viejos» y tomaban el aspecto de papá y mamá. un mercado enorme. Little Richard. Fue Bill Haley quien desencadenó el desenfreno juvenil. para evitar «el estigma racial de la vieja clasificación». como de su contenido erótico. «Blackboard jungle.. Sus canciones y especialmente sus films (Rock around the clock y Blackboard jungle) llevaron el rock a un público masivo: de este modo la cultura. un potencial de venta y compra propios. se eligieron para el nuevo nombre las dos palabras más repetidas en los temas del rhtyhm & blues: rock y roll. puede decirse que el rock’n’roll fue el primer fenómeno artísticocultural de masas que produjo una sustancial integración de los diferentes grupos étnicos americanos. además de un frente de disenso que todavía era inmaduro e instintivo. o subcultura juvenil. unos personajes. Gene 42 . una música. Aparecieron entonces los grandes del género: Chuck Berry. del ritmo de la música. Pero Bill Haley tenía muy poco que ver con el rock. Jerry Lee Lewis.. En tal sentido. aun sin tener en cuenta el desarrollo del argumento (que al final veía victoriosos a los adultos) representó una forma extraña de «aval» de la causa juvenil: Han hecho un film sobre nosotros. comenzaba a desarrollar un lenguaje. Tenía 30 años y su imagen estaba lejos de la que los teenagers estaban buscando. existimos. por consiguiente. indicativas ambas tanto del movimiento.

quienes recrearon la mentalidad del teenager.Vincent. cinecon-chica-en-la-última-fila. El estallido en los campos universitarios (Berkeley. bailes. Eddie Cochran y por supuesto Elvis Presley. su jerga. Con él. sino de modo generalizado. el nacimiento de las organizaciones estudiantiles de izquierda. sexo incompleto y turbulento. relaciones con la mafia. de furiosas insurrecciones. El poder de los mass media no pudo negar la realidad de la lucha contra el racismo expresada en una oleada de revueltas negras. de atentados. su codigo de conducta. la amplia oposición a una guerra –la de Vietnam– que seguía cambiando de rostro con los presidentes de turno pero que siempre era la misma guerra de agresión. de boicots guiados por Martin Luther King y Malcolm X. el proceso de identificación alcanzó su cota máxima y no sólo para un sector restringido y parcial. Todos los teenagers se encontraron a a sí mismos en Elvis Presley. de brutalidad policíaca. su mundo hecho de noches de sábado. la putrefacción que afloraba de vez en cuando –corrupción. 43 . el Free Speech Movement). el ídolo que dictaba leyes en el campo de la moda. finalmente. Fueron las antenas sensibles de un naciente sector de la población y produjeron una auténtica y fundamental expresión musical. Pero fue con Elvis Presley que nació el mito. UNA CRÍTICA DE LA MODERNIDAD Los años sesentas fueron para los Estados Unidos una década de profunda efervescencia. de guetos en llamas.

asesinatos políticos (el de Kennedy, Martin Luther King, Malcolm X, entre muchos otros de activistas y estudiantes)– todo ello se producía en un paradójico contexto de bonanza económica y de desarrollo de una tecnología supuestamente concebida para hacer más feliz la vida del hombre pero que no hacía otra cosa que sumergirlo en una enloquecida vorágine de consumo y alienación. En este panorama, como señaló Mario Maffi, el underground de los sesentas constituyó un aspecto muy peculiar del disenso americano: un disenso llevado con las armas de la no participación, de la revolución estéticopiscológico-psicodélica, de la liberación individual, del abandono de la sociedad, de la búsqueda de nuevas experiencias internas y externas, del pacifismo, del irracionalismo-misticismo, de la desesperada voluntad de construir un mundo propio en el que no existan la violencia, el engaño, la competitividad ni la tecnología, de replegarse en sí mismos con la voluntad de recrear el ideal roto (el del sueño americano: «democracia, libertad, bienestar, igualdad de oportunidades para todos»), de construir aquí y ahora una alternativa a la realidad, de encontrar la paz y el alivio a la tragedia americana. Por tanto, el underground surgió como un intento de «retorno a los orígenes» para volver a descubrir al hombre natural, no corrompido por la tecnología y el maquinismo, con una opción cultural romántica y mística hacia los pueblos destruídos o sojuzgados por el imperialismo norteamericano

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y soviético. Sin embargo, no era una búsqueda intelectual sino práctica: no era el estudio de los ritos y de las funciones de las sustancias alucinógenas, sino el uso de esas sustancias para una más completa identificación con esas culturas. Este abandono al misticismo, característico de la experiencia hippie, se transformó a menudo en una fuga de la sociedad. El lugar de los factores de cambio y revolución del sistema fue ocupado por la exasperación del individualismo, aún cuando éste se amparara en formas comunitarias: el núcleo de la actividad hippie era el descubrimiento del yo. Así la «revolución psicodélica» se redujo a este simple silogismo: transformemos la conciencia individual, predominantemente mediante el uso de la droga, y transformaremos el mundo. Los miembros de la contracultura, a diferencia de las subculturas previas (teddy boys, rockers, mods), no proponían vivir inmersos en el consumismo y la vida diaria urbana sino salirse de ellas. La música psicodélica de Jimi Hendrix, Jefferson Airplane, Grateful Dead y Pink Floyd, entre otros, connotaba los lisergicos viajes interiores de un trip a «cualquier parte», a donde el establishment no tenía esperanzas de entrar o comprender. Dentro de esta realidad, la música, crecientemente menos estructurada, era proclive a la improvisación, a los jams y al despliegue de las destrezas individuales. Como ha subrayado Chambers, que las raíces de esa revuelta juvenil que cuminó en Mayo de 1968 estuvieran

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profundamente comprometidas con los orígenes sociales de sus protagonistas –los «oprimidos» eran invariablemente blancos, hombres, muy bien educados y de clase media- no elimina las contradicciones que dicha revuelta puso en evidencia: la promesa del presente y su fracaso para realizarla. Pero 1968 pasó, y la romántica creencia en que la música podía «atravesar hasta el otro lado» (The Doors), es decir, «cambiar el mundo», aunque temporalmente sostenida por el festival de Woodstock al año siguiente, fue cruelmente ridiculizada con la violenta conmoción del concierto de los Rolling Stones en Altamont, California, sólo tres meses más tarde, y que tuvo como consecuencia la muerte de un joven negro asesinado por los Hell´s Angels, a la sazón contratados por los organizadores del concierto como fuerzas de seguridad. Artistas lúcidos como John Lennon tomaron nota de que «el sueño había terminado» y empezaba a convertirse en pesadilla. En ese nuevo contexto, el rock arrió las banderas de la contestación contra el sistema y se convirtió en el refugio de los «músicos» y «artistas»; su vínculo con la promesa de la contracultura se desvaneció dejando atrás las drogas, un vago idealismo y una «libertad» para hacer un montón de dinero. El rock dejó de ser la punta de lanza de la contracultura y lentamente se transformó en un mundo separado de la vida, es decir, en «arte», cuando no en franca y abierta «música de consumo». Entretanto sus artistas más emblemáticos se convertían en superestrellas que ganaban

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el rechazo del Todo. el punk reivindicaba la vieja consigna nihilista del dadaísmo. No sólo porque. de toda contracultura. como dijo Chambers. De ahí también que su turbulenta y efímera trayectoria como grupo –duró apenas un año– siga siendo la más emblemática de lo que es –o fue– el punk. Por otro lado. la negación del pasado y del futuro. vivían en lujosas mansiones y viajaban en sus aviones particulares. De ahí que la famosa frase de los Sex Pistols siga resonando en nuestros oídos: «No sé lo que quiero pero sé cómo conseguirlo / Yo quiero destruir» (Anarchy in the UK). haciendo evidente de ese modo la absoluta futilidad de toda vanguardia. irreverentes «robos» de sus signos más representativos así como de irónicas poses. en un acto que estaba destinado a autodestruirse. es decir. 47 . se trató de una subcultura que que subvertía y canibalizaba todas las subculturas juveniles anteriores haciéndolas objeto de citas burlonas. LA ÚLTIMA METAMORFOSIS DEL ROCK La irrupción del punk rock a mediados de los años setentas supuso la última gran conmoción dentro de la historia del rock. También llevó a cabo una blasfema remezcla de reverenciados recuerdos subculturales para construir una iconografía basada en el irrespeto y el pillaje del pasado subcultural. incluso de sí mismo.millones de dólares.

etc. diálogos y estrategias musicales. no significa una expresión musical determinada.– que a la vez se componen de otros fragmentos extraídos del pasado de manera aleatoria. en un proceso de cambio y reciclaje perpetuo. una música que ha sobrevivido a varias generaciones. lo que ha terminado es una experiencia concreta del rock. Así el rock ha pasado a ser una etiqueta que engloba múltiples actividades. el rock ha establecido nuevos y múltiples diálogos con otras músicas e interesantes alianzas e hibridaciones que no han hecho otra cosa que poner de manifiesto el grado de mutación que se ha operado en su interior en los últimos 25 años. Musicalmente abierto. a una enorme variedad –heterogénea y multiforme– de propuestas sonoras. En efecto. Negus. el rock se ha convertido en el lugar donde se desarrolla un enorme collage compuesto de innumerables fragmentos –léase corrientes. susceptible de ser definida o delimitada a través de un concepto. entre las cuales resulta poco menos que imposible identificar un denominador común 48 . innovación y renovación parecen haber perdido lo poco que les quedaba de su aureola. géneros. sino que designa. traspasado sus fronteras angloamericanas hasta convertirse en un «móvil geográfico». tras el estallido del punk.Desde entonces. es decir. donde las ideas de originalidad. grupos. el término «rock» actualmente no significa nada en términos musicales. de manera más o menos arbitraria. arbitraria e incluso inconsciente. Como ha señalado K.

y siempre siguiendo a Frith. un valor primeramente constituído a través del intercambio global de bienes musicales particulares. «la constitución de la música rock como una industria transnacional» ha dado también lugar a la constitución de una industria musical transnacional según las leyes del rock. con la amplificación eléctrica y el ritmo de cuatro por cuatro). el rock ya no puede ser definido como un estilo musical en sí mismo (aunque todavía se relaciona vagamente con un sonido. es decir. el rock ha pasado a ser un término que designa los procesos de producción musical transnacional contemporáneos y estos procesos se han convertido en hegemónicos. un rostro identificable. En otras palabras.musical o temático. una diferencia específica. Como dice Simon Frith. El rock define menos un estilo musical (o un contenido) que un valor auditivo. Pero mientras esto significaba antes referirse a una forma 49 . y ahora unido a la tecnología digital. ni como una especie de ideología juvenil (incluso si la palabra conserva huellas de esta corriente enfrentada a lo clásico). Es decir. discos y cintas. El rock ha dejado de tener un perfil definido. para convertirse en un conjunto disperso de expresiones cuyo único denominador común es el marco que le da una industria y un mercado también fragmentados pero globalizados por el capital que los sostiene y moviliza. en la pauta que debe seguir cualquier género de música popular que tenga aspiraciones universales o cosmopolitas.

El rock ha dejado de ser un género musical y se ha convertido en un modo de producción cultural que no sólo ha influenciado sino que ha permeado a todas las expresiones musicales que se han incorporado al circuito masivo internacional. En tal sentido. perdiendo.musical que se había comprometido con el futuro –o quizás con el presente. con una forma especial de modernidad– hoy parece describir una forma (y una industria) que se ha hundido en su propio pasado. 50 . ha fijado un standard. el rock ha establecido un know how. no obstante. el carácter vanguardista que tuvo alguna vez. en el proceso.

entonces es lícito preguntarse: ¿qué diablos necesitan los hombres y mujeres del Primer Mundo para ser felices? LA FELICIDAD DE LAS NACIONES Algunos autores. 51 . y si el consumo –que depende de los ingresos– no garantiza la felicidad. con notorio suceso. En efecto.EL BIEN ESQUIVO* I La mayor felicidad del mayor número es el fundamento de la moral y la legislación. economistas. aunque las sociedades occidentales se han hecho más ricas. si asumimos que el modelo imperante en el planeta y. filósofos. es el de la sociedad consumo. JOHN BENTHAM Una paradoja perturba a psicólogos. no dudan en cuestionar el modelo liberal y plantear que un aumento en la felicidad de las personas estaría en relación directa con la * Versión corregida del texto publicado originalmente con el título de «El sueño de todos» en la revista Somos # 1072 (23/06/2007) del diario El Comercio. científicos sociales y políticos del mundo desarrollado. las personas que las forman no son más felices». en Europa y Norteamérica. El economista británico Richard Layard la formula así: «La mayoría de la gente quiere aumentar sus ingresos y lucha por conseguirlo. no obstante. como Benjamin Radcliff.

la inseguridad y la desigualdad». «¿por qué las personas siguen haciendo cosas estúpidas? ¿Por qué hay tanta gente que fracasa al intentar controlarse a sí misma y hacer lo que sabe que es bueno para ella?».adopción de políticas públicas propias de los llamados Estados de Bienestar de corte socialdemócrata. una cuestión fundamental: «¿por qué debería sentirme responsable de otras personas?». según sostiene Will Wilkinson en su ensayo La investigación en busqueda de la felicidad. los mismos que pretenden explicar las decisiones de los seres humanos basados en el supuesto de que siempre actúan como agentes racionales. En ambos casos.¿Es fiable? ¿Qué implica para la política?. Y que ese egoísmo. como John Haidt. buscando maximizar sus beneficios. critican abiertamente los modelos de «elección racional» creados por los economistas. hecho extensivo a todos los 52 . Otros. La falta de una respuesta clara a esta interrogante ha dejado la vía libre para que la vieja teoría de Darwin de la «selección natural» sea reinterpretada en términos de que es necesario ser egoísta para sobrevivir. se pregunta Haidt. lo que suscita. la hipótesis es que ninguna sociedad puede funcionar a menos que sus miembros asuman sus responsabilidades además de reclamar sus derechos. Y añade que la calidad de la vida debería variar positivamente en la medida en que «complementemos la fría eficiencia del sistema de libre mercado con intervenciones (del Estado) que reduzcan la pobreza. En tal caso.

el vendedor deberá incluir entre sus costos el daño que produce a esos terceros. la misma que estaría representada por la renta nacional. porque es imposible comparar una subida de la renta de una persona con la pérdida sufrida por otra. En primer lugar. 2) que compradores y vendedores tengan acceso a la misma información. En consecuencia la teoría económica es insuficiente para medir la felicidad. que la economía de libre mercado es eficaz siempre y cuando se cumplan tres condiciones: 1) que el mercado sea realmente libre. producirá –gracias a «la mano invisible» del mercado– la mayor felicidad posible. la renta per capita no es un buen criterio para determinar la felicidad ni de los individuos ni de la sociedad. es decir. sin embargo. Ocurre. 3) que el trato solo afecte a las partes que lo efectúan. si hay terceros afectados por la transacción. Ahora bien. y en segundo lugar. porque implica suponer que las preferencias de los individuos no cambian en un cierto plazo. Por otro lado. Layard subraya que. Lo sería si la política económica solo afectase a 53 .miembros de la sociedad. Si esto último no se cumple. este análisis de costobeneficio debe hacerse tomando en cuenta no solamente el dinero que está en juego sino la felicidad de los implicados. si en un país se trabajan más horas diarias la renta per capita será mayor pero no necesariamente la felicidad general puesto que lo trabajadores tendrán menos tiempo para disfrutar su tiempo libre. es decir que cualquiera pueda entrar en él y fijar su precio. en tal sentido.

en la delincuencia. Y es que el destino de los individuos no depende solo de sí mismos. Los hallazgos de la neurociencia condujeron a la confirmación de que la relación existente entre la genética de una persona y su capacidad para ser feliz era mucho más fuerte de lo que se había supuesto. Era solo cuestión de tiempo que los investigadores y políticos comenzaran a pensar acerca de lo que puede hacer felices a sociedades enteras. Como dice Haidt: «¿quizás exista realmente una línea 54 .los ingresos pero lo cierto es que repercute en la vida familiar. Y tampoco quieren vivir en una sociedad totalmente atomizada –donde cada cual busca su propio beneficio– porque confiar en los demás es. Fue entonces que las mediciones de la felicidad –hasta entonces. para todos. en la familia y en el barrio. meros sondeos imprecisos– se volvieran más creíbles. razón por la cual desean tener seguridad en el trabajo. muy importante. en las relaciones con las otras personas de la comunidad. obligaba a hacer un giro de 180 grados en las investigaciones sobre el tema. EL PODER DE LOS GENES El renovado interés por el tema de la felicidad surgió a partir del momento en que los avances científicos –particularmente en el terreno de la neurociencia– abrieron la posibilidad de establecer correlaciones entre los juicios que formulaba la gente sobre su felicidad o desdicha y las actividades del cerebro. por supuesto. Cosa que. etc. en la autoestima individual.

de base fijada en cada cerebro. No obstante. se siga un cambio en nuestro comportamiento y en el modo que tenemos de apreciarnos a nosotros mismos. la comunidad y los amigos. Lo que esto implica es que podemos modificar –hasta un cierto punto– el sentido al que nuestra vida está orientada de acuerdo a nuestra particular carga genética. objetivo que. de manera natural. En tal caso. por lo menos. Es lo que Haidt llama «cambiar el estilo afectivo». En efecto. Para ello es preciso algo más: cambiar el repertorio de nuestros pensamientos. modificar nuestro interior en lugar de pretender transformar una realidad «objetiva» que está fuera de nuestro control. es decir. la salud. aún cuando los genes explican mucho más sobre nosotros de lo que cualquiera hubiese imaginado. es ilusorio si se pretende alcanzar por medio de lo que se conoce como «fuerza de voluntad». entrenarnos. quizás tuvieran razón los antiguos estoicos o los budistas cuando afirmaban que el único camino para encontrar la felicidad era cambiar nuestra manera de relacionarnos con el mundo exterior. eso no los hace absolutamente impermeables al medio ambiente. es decir. sin embargo. la libertad individual y los valores personales contribuyen de diferentes maneras –según cada persona– a incrementar o a disminuir nuestra felicidad. habituarnos a ver las cosas de otro modo para que. las relaciones familiares. tres 55 . el trabajo. como un termostato establecido en 58 grados Farenheit (para depresivos) o en 75 grados (para gente feliz)?». la situación financiera. Haidt y otros psicólogos coinciden en señalar que hay.

Enfrentados a esa coyuntura el dilema parece ser bastante simple: o conseguimos el éxito o fracasamos. Ser feliz. difícilmente pueden disfrutar en paz de sus victorias. como dice Haidt. «tener relaciones sociales fuertes enriquecece el sistema inmunológico.métodos para conseguir colocarnos en la autopista de la felicidad: la meditación. los perdedores siempre sufren y se convierten en una amenaza para el resto. a los ganadores que. la sociedad ultracompetitiva en la que vivimos tiene sus propias reglas de juego. Y ello por una razón muy simple: porque en una sociedad donde el triunfo está reservado únicamente a los más fuertes. Y eso está relacionado directamente con nuestro estatus. incluídos. Por otro lado. si bien estos métodos pueden ayudarnos a cambiar nuestra forma de percibir la realidad y de relacionarnos con los otros. de acuerdo a Layard. 56 . el cual a su vez depende del empleo y el nivel de ingresos que tengamos. por su puesto. así. unas reglas implacables en las que la presión por alcanzar el éxito es el imperativo dominante. no implica patear el tablero y salirse del juego sino fortalecer los cada vez más precarios sentimientos de solidaridad de manera que la vida no sea vivida esencialmente como «una carrera de ratas». ¿COMPETENCIA O SOLIDARIDAD? El problema consiste en que. la terapia cognitiva y los fármacos.

permisos. Para lograrlo plantea la necesidad de imponer mayores impuestos a los que más tienen. subvencionar las actividades que fomenten la vida en común. reducir el desempleo. 57 . sobre todo en el terreno de los valores. continua Layard. Necesitamos interactuar y entrelazarnos con otros. la política tiene una tarea urgente: «hacer del mundo un lugar más amable. prohibir la publicidad destinada a niños y mejorar la educación. necesitamos pertenecer. ciudades y matrimonios en la búsqueda de satisfacción personal y profesional. Desde esta perspectiva. sobre todo del Tercer Mundo. trabajos.). necesitamos dar y recibir. acelera la recuperación de una cirugía y reduce los riesgos de depresión y los desórdenes de ansiedad. Una ideología de libertad personal extrema puede ser peligrosa porque alienta a las personas a dejar hogares.extiende la vida. no un campo de batalla». y de ese modo rompe las relaciones que probablemente eran las mejores esperanzas para alcanzar esa satisfacción». introducir facilidades en la vida laboral que traigan efectos positivos para la vida familiar (flexibilidad de horarios. con un objetivo básico: lograr que los niños y adolescentes sientan que sus metas son parte de metas globales más amplias que trascienden su individualidad. etc. gastar más en ayudar a los pobres. destinar mayores fondos para luchar contra la enfermedad mental.

es decir. no significar nada para alguien que está acostumbrado a ellas. son altamente lábiles y dependientes de la perspectiva.LA POSTURA LIBERAL Según Wilkinson. la gente tiene distintos standards para afirmar cuán bien le está yendo y tiende a emplear diferentes standards en diferentes circunstancias. el problema de estas investigaciones en torno a la felicidad es que se apoyan. por la sencilla razón de que estamos 58 . al estado previo a la obtención de dichos niveles. todo vuelve a la normalidad. en cambio. qué clase de trabajo realizan.. por ejemplo. es sabido que los seres humanos se adaptan con suma facilidad a los niveles de vida que alcanzan. cuántos niños tienen. en datos reunidos luego de largas encuestas en las cuales la gente reporta cómo se está sintiendo. citado por Wilkinson. luego de un lapso de intenso disfrute. puede significar un salto cualitativo en la autopercepción que tiene una persona sobre su felicidad y. lo que tiende a ocurrir es que. La poca fiabilidad de sus conclusiones se funda en que los juicios que formulan las personas sobre el grado de satisfacción que alcanzan sus vidas. cuánto dinero gana. en su mayoría. en la medida en que nuestros niveles de satisfacción se elevan. de manera tal que gozar de ciertas comodidades. En otras palabras. etc. Puede ocurrir incluso que nos sintamos muy bien y que ni siquiera seamos conscientes de ello. Por otra parte. De acuerdo al filósofo Dan Haybron. después de lo cual cruzan información utilizando una gran variedad de técnicas estadísticas.

es evidente que cada persona establecerá sus prioridades de un modo distinto. sentirse felices en algún aspecto –la vida amorosa– no excluye sentirse. en ese caso. Finalmente. etc. Por el contrario. trabajo. no estaría siendo fiel al conjunto de sus sentimientos. ¿cómo me siento yo en relación a fulano?». 59 . en términos absolutos. de manera tal que la felicidad se parece más a un fenómeno subjetivo evanescente que a una situación objetiva duradera. desdichados en uno u otros aspectos (salud.habituados a sentirnos así. que los individuos construimos una representación interna de la escala de la felicidad tomando como punto de referencia una convención histórica y cultural («¿Bajo qué condiciones la gente que vive aquí generalmente dice que es feliz?») y sobre la base de algún tipo de comparación con uno mismo o con otros: «Si todos dicen que fulano es feliz. familia. es: ¿cómo puede una persona evaluar. Por otro lado. Resulta.). simultáneamente. el disfrute que nos provocan suele ser efímero y tampoco parece que sea posible «acumular alegrías o momentos felices». Los nuevos excluyen a los antiguos. o «¿cómo me siento ahora en comparación a cómo me sentía el año pasado?». amigos. su situación respecto a la felicidad en general? Necesariamente tendrá que priorizar un aspecto sobre otro pero. La pregunta entonces. pues. No existe la posibilidad de que nuestros logros nos hagan felices permanentemente.

juicios acerca de los sentimientos y calidad de vida. habla de tres niveles: placeres momentáneos.La literatura existente sobre la felicidad utiliza indiscrimidamente cuatro variables: satisfacción subjetiva. placer. concluye Wilkinson. más plausible pero presenta grandes problemas para aplicarle técnicas de medición y. pone una clara restricción al éxito práctico y a la legitimidad moral de las políticas derivadas de cualquier standard evaluativo. por lo tanto. Lo que esto indica. según el sociólogo holandés Ruut Veenhoven. es que no existe una correlación verificable entre un Estado Benefactor y el nivel de bienestar de la gente que vive en él. En todo caso. según otro investigador holandés Piet Ouweneel. Sería necesario establecer cuál de esas dimensiones es la más importante. Pero aquí surge nuevamente el problema: ¿más importante para quién? Toda decisión referida a qué es lo mejor nos conduce al mismo callejón sin salida: ¿mejor para quién? El hecho de que exista tantos desacuerdos respecto al contenido de la felicidad. Más aún. si la felicidad tiene diferentes dimensiones será muy difícil maximizarlas todas a la vez. calidad de vida y bienestar objetivo. Daniel Nettle. entendida como la realización del propio potencial. para usarla como punto de partida para la evaluación de políticas públicas. por lo tanto. por su parte. el mayor gasto realizado por el Estado –o la redistribución más equitativa del ingreso– para mejorar la calidad de vida de 60 . Esta concepción es más compleja y.

por si esto fuera poco. visto el asunto en profundidad. De hecho. Esto quiere decir que los Estados Benefactores no aseguran que la gente sea ni más ni menos rica. liberales y democráticas.las personas no tiene una significativa incidencia estadística ni siquiera entre los desempleados. son los lugares más felices de la tierra. los datos existentes no nos permiten distinguir entre diferentes políticas 61 . Por otra parte. Esto podría conducirnos a pensar que las economías de mercado. Pero. aceptación del pluralismo). los más recientes trabajos estadísticos muestran inequívocamente que nos sentimos más felices en tanto somos más ricos. hay estudios que encuentran que la libertad económica tal y como es medida tanto por la Fundación Heritage y el Instituto Frasier se correlaciona fuertemente con altos y significativamente iguales niveles de felicidad. Y. los individuos con mayores ingresos son más propensos a decir que son muy felices. tan fuertemente como cualquier otra variable. los economistas Tomi Ovaska y Ryo Takashima encuentran que la libertad económica es la variable más altamente correlacionada con la felicidad que reportan los sujetos encuestados. Veenhoven encuentra que la libertad económica se correlaciona más fuertemente con los años de vida feliz que cualquier otra variable que no sea la riqueza (medida como poder de compra per capita) y el grado de tolerancia (es decir. ni más ni menos feliz. Y en otro estudio sobre libertad económica y felicidad.

62 . Y es que. es evidente que la reducción de ingresos se correlaciona fuertemente con el declive del bienestar subjetivo. solo para impresionar a los amigos o para comprar artefactos que palien el aburrimiento. Como arguye Wilkinson. parece quedar claro que lo que importa. En todo caso. como ocurre con la desigualdad. es nuestra actitud respecto a la aspiración de ganar dinero (la cual no es buena o mala en sí misma).específicas como para decir cuál es mejor que la otra. más dinero nos ayudará a hacer lo que para nosotros resulta más importante. más allá de las críticas que se le pueda hacer al materialismo de la sociedad de consumo. En todo caso. Y. el dinero no nos hará bien. a fin de cuentas. No hay pues. una guía específica para desarrollar una política al respecto. cómo ocupar su tiempo libre. si queremos tener dinero solo por tenerlo. a menudo encontraremos que el efecto de la política sobre la felicidad está mediatizado por creencias culturales y actitudes específicas. y asumiendo que en el Primer Mundo la solución definitiva del problema de la escasez llegue tarde o temprano. cabe preguntarse: ¿y entonces qué? Una posible respuesta es la de John Maynard Keynes en su ensayo titulado Posibilidades Económicas de Nuestros Nietos: «Por primera vez desde su creación el hombre afrontará su verdadero y permanente problema: cómo usar su libertad cuando ya no tiene presiones económicas. Pero si buscamos el dinero como instrumento para alcanzar fines más significativos.

agradablemente y bien». como quiere Layard? Hasta donde sabemos. ese ideal que la democracia representativa. de los ideales ilustrados. y no el gobierno. 63 . y más preciado. tendrá que resolver. la noción occidental de felicidad surge en la Grecia antigua en las obras de Hesíodo y Heródoto. Y esto es algo que cada uno. la ciencia y la tecnología modernas tenían como propósito supremo: la felicidad de los hombres y de las naciones? Y en última instancia. para vivir sabiamente. II Quien habla de la felicidad suele tener los ojos tristes.que la ciencia y el interés compuesto habrán ganado para él. de los valores absolutos y de las utopías colectivas? ¿ No habrá detrás de las buenas intenciones el deseo de aferrarse al último. ¿es el concepto occidental de felicidad un concepto tan unívoco y evidente por sí mismo que pueda ser reducido a la noción de «sentirse bien». LOUIS ARAGON Pero ¿a qué viene tanta cháchara –empaquetada con el «novedoso» envoltorio de la neurociencia y la psicología positiva– sobre un tema tan antiguo como la felicidad? ¿No será simplemente el manotazo postrero de quienes –académicos y políticos– se resisten a aceptar el dictum posmoderno del fin de las ideologías. la economía de libre mercado.

por decirlo así. tal y como la concebían los griegos de la antigüedad. ello ha quedado reflejado hasta hoy en las palabras con las que las distintas lenguas indoeuropeas designan la felicidad. 64 . que sería castigado por los dioses. sin embargo. Y.quienes emplean el término eudaimonía –del que proviene el latín felicitas y luego el español felicidad– para referirse a la «buena fortuna». de orgullo excesivo. De manera tal que resultaba impropio hablar. Había. acompañaba al hombre «afortunado» durante un tiempo indeterminado e impredecible. destino. acontecimiento que. fortuna. ni un estado subjetivo. sino una caracterización de la vida entera que solo podía evaluarse en el momento de la muerte». en términos absolutos. corresponde al término happ que significa ocasión. entendida como una suerte de favor divino que. La raíz de happiness («felicidad» en inglés). una altísima dosis de azar. de la «buena fortuna» o de la «felicidad» de una persona hasta el momento de su muerte. en la felicidad. «la felicidad no era un sentimiento. pues. En tal sentido. permitía hacer un balance definitivo de la vida de un hombre y concluir si había sido feliz o desgraciado. De ahí que «creerse feliz» en pleno itinerario vital fuese para aquellos griegos no solo prematuro e ilusorio –pues cualquier desgracia podía abatirse. por ejemplo. en el momento menos pensado. sobre la persona y terminar con su «felicidad»– sino altamente peligroso porque se consideraba un acto de soberbia. como dice Darrin McMahon. de hybris. como bien dice McMahon.

a veces. Calicles. cuando la define como el fin supremo de la vida humana –sinónimo de plenitud y excelencia– pero. La replica socrática –«el que quiera ser feliz habrá de buscar y ejercitar la moderación. constituyen la virtud y la felicidad». sin dejar que los deseos estén sin freno y sin vivir la vida de un bandido por tratar de satisfacerlos»– pavimentó el terreno para una concepción de la felicidad que será una piedra de toque fundamental dentro de la ética occidental. Me refiero a la definición clásica que da Aristóteles en su Ética a Nicómaco. proceden todos del latín felix (suerte y. En italiano. como «una actividad del alma de acuerdo con la virtud» a lo largo de una vida entera. y concluye diciendo que «la molicie. español y portugués. felicitá. La palabra francesa bonheur procede asimismo de bon (bueno) y el término del francés antiguo heur (suerte o fortuna). una etimología que resulta perfectamente coherente con el término alemán Glück.fortuna. En el diálogo Gorgias de Platón. ya en la cultura griega clásica esta idea empezó lentamente a cambiar. No obstante. uno de los personajes. que todavía se usa para significar felicidad y suerte. dichosamente– «debe dejar que sus deseos alcancen la mayor intensidad y no reprimirlos sino estar en condiciones adecuadas para saciarlos con los objetos a que sucesivamente aspira». Es 65 . si están defendidos. destino). ante todo. señalaba que el que quiere vivir bien –léase. felicidad y felicidade. la intemperancia y el libertinaje.

No faltaría mucho para que. forma de gobierno. Correspondería a los estoicos darle otra vuelta de tuerca al concepto de felicidad definiéndola como ataraxia e indolentia. con el cristianismo. en un anhelo que había que perseguir y alcanzar aquí y ahora.tarea del hombre alcanzar esta eudaimonía pero Aristóteles es suficientemente lúcido como para no perder de vista el papel que juegan los bienes exteriores. un premio que recibiremos pot-mortem si es que hemos llevado una vida acorde con los mandamientos de Cristo. Esta visión cristiana de la felicidad –como sinónimo de beatitud– dominó el pensamiento de Occidente hasta la Ilustración. etc. como resultado de las revoluciones científica y política. es decir. la felicidad deje de ser cosa de este mundo y se convierta en una gratificación diferida. la felicidad empezó a ser entendida como «algo a lo que todos los seres humanos pueden aspirar en esta vida» (McMahon). la buena suerte o la divinidad. es decir. como ausencia de perturbación anímica y de dolor: un estado del alma que no depende de las viscisitudes del mundo externo y que. por el contrario. todo aquello que está fuera del control de los hombres. La felicidad se convirtió. entonces. aún cuando la sombra de la desdicha 66 . es decir. exige un radical desapego tanto de los bienes materiales como de los objetos de nuestros afectos. costumbres. época en la que. si es que son capaces de transformar sus condiciones de existencia (percepción de la realidad.).

la idea de la felicidad «como un estado de euforia en la que la vida adopta dinamismo y colorido. En este proceso. Por ello. Pero. dice Boris Cyrilnuk que «la felicidad solo pasó a ser terrenal cuando la Revolución Francesa hizo de ella un programa político». un estado en el que uno descubre que entre la realidad externa y sus esfuerzos puede existir cierta correspondencia». La promesa de la felicidad colectiva pareció encontrar terreno propicio con el advenimiento de la revolución industrial en el siglo XIX y de la sociedad de consumo en el XX pero no tardó en quedarse solo en eso cuando el mundo postindustrializado comenzó a mostrar su lado oscuro y cuando las gélidas cifras de los economistas se convirtieron en la nueva Biblia de los gobernantes. como dice Stuart Walton. se mantuvo como un anhelo. la felicidad dejó de ser sinónimo de serenidad interior para relacionarse con la efervescente vida social y el ejercicio de las prerrogativas que el nuevo régimen les abría. cuando la felicidad se convirtió en un «derecho de todos». a pesar de las admoniciones de filósofos de la talla de Kant –quien consideraba quimérica su búsqueda– y de Hegel quien sostuvo que «la historia no es la tierra en la que la felicidad crece». 67 . es decir. Una visión optimista de la felicidad irrumpió en la conciencia de Occidente.esté a la vuelta de la esquina agazapada bajo la forma de un accidente fortuito o de un acto de violencia imprevisto. Y así quedó establecido en la Declaración de los Derechos del Hombre donde se garantiza «la felicidad de todos».

nos permite vencer. por otra parte. con toda razón. de los jóvenes que veían en la imagen de la carita amarilla y sonriente del Smiley la expresión gráfica de un deseo que. aunque sea por un momento. las sensaciones de tedio. 68 . la convicción de que el progreso no podía ser cuantificado únicamente en términos de crecimiento económico y que era imperativo tomar en consideración la calidad de vida y. No obstante. particularmente. según Walton. impotencia y deseo. desplazadas por una noción mucho más realista que la entiende. que definen la mayor parte de la vida humana. pero también es verdad que las ilusiones de una felicidad permanente o de un destino final que nos redima han sido. Es cierto que ya nadie esgrime las viejas concepciones de la felicidad y que esta ha sido simplificada al máximo hasta convertirse en sinónimo de autorrealización cuando no de puro júbilo.En los años noventas esta noción de felicidad estuvo tan en boga que llegó a impregnar la vida cotidiana de la gente y. cuando la experimentamos. una nueva droga llamada éxtasis prometía hacer realidad. como «un estado intermitente que profundiza la textura de la vida presente» y que. la felicidad de la gente comenzó a ganar terreno no solo en círculo académicos sino en el debate público. en última instancia. Los noventas pasaron y los efectos destructivos del éxtasis no se hicieron esperar.

de algo cuya naturaleza seguramente desconocemos pero bajo cuyos efectos (casi) todos los seres humanos. tarde o temprano. como señala Kureishi. «uno se siente obligado a buscarlo sin pausa. Y. LLOYD COLE ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?. 69 .MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA* I believe in love / I believe in anything. como si fuese la única razón por la que mereciese la pena vivir». Todo lo contrario: el amor nos subyuga y enloquece de tal manera que parece irresistible para el ser humano. Y tenía razón al hacerlo porque el amor pertenece a ese tipo de cuestiones que nos resultan absolutamente familiares cuando no se nos pregunta acerca de ellas y harto enigmáticas cuando se nos interroga al respecto. Porque el primero puede ser unilateral: uno puede estar enamorado sin ser * Versión corregida del texto publicado originalmente con el título de «Maldito amor» en la revista Somos # 1053 (10/02/2007) del diario El Comercio. Ahora bien. hemos –o creemos haber– sucumbido. es que no ha sido a pesar nuestro. se preguntaba Raymond Carver en el título de uno de sus más célebres relatos. una cosa es hablar de amor y otra muy distinta es hablar del vínculo amoroso. para decirlo en otras palabras. lo más curioso. Se trata. Tanto que.

de la tristeza a la alegría. A partir de este concepto griego. pues. «la suprema ventura y la desdicha suprema». implica. por lo que me falta. como diría Octavio Paz. 70 . de la desesperación a la sensualidad. precisamente porque la absoluta posesión del objeto deseado supone la aniquilación del deseo como tal. aspirar a un objeto inalcanzable. sin embargo. a priori. ser capaz de amar. El deseo tiende al futuro. Ya Platón afirmaba que lo que define a Eros es el deseo. ni tan lejos– para que la llama se mantenga viva sin que te aplasten o te abandonen. parece satisfacerme.correspondido. El segundo. simetría o equilibrio. Este carácter contradictorio del amor ha sido señalado por quienes han reflexionado sobre el tema desde la antigüedad. Aspira a lo inalcanzable: al objeto del deseo. o. es un trabajo que suele ser desgastante. De ahí que el amor sea un nudo de contradicciones en el que termina por concentrarse todo el sufrimiento y toda la alegría. pero que huye nuevamente de mi posesión. En este sentido. tal como lo describía el autor de El Banquete. no implica. exige un grado de reciprocidad que. Estar vivo. de la cólera a la ternura. toda relación amorosa es una relación de fuerzas en la que encontrar la distancia adecuada – ni tan cerca. en cambio. cuyo sentido profundo es que el deseo nunca se satisface plenamente. Una mezcla de sentimientos que van de la exaltación al desánimo. como señala Esther Díaz. es el anhelo por lo que no tengo. en un fugaz y entrañable instante. Y el deseo. Jaques Lacan acuña la proposición «el deseo no tiene objeto». Un objeto que.

un momento de enajenación durante el cual el enamorado deja de ser él mismo para convertirse en otro. lo mata. ese amor que. a un tema platónico: el del amor entendido como una manía. deja de ser dueño de sus actos para ser el títere de fuerzas que están más allá de su control –la pasión. el inconsciente– y que lo dominan por completo. esa intensidad tiene un alto precio: la pérdida de la independencia. «el amor aniquila al amante. entendido como una atracción sentimental involuntaria. en ambos casos. Enamorarse es quedar prisionero. una locura. el único que de verdad puede llevarnos a un orden de percepción diferente. lo trastorna. es el único que vale la pena. Pero esa plenitud. cegándolo y poniéndolo a merced del objeto de su amor. como dice Esther Díaz. hay locura de amor». donde la individualidad se resquebraja. El amante desea ser deseado: ése y no otro es su objetivo último. el deseo. Hay que morir de amor o matar por amor. Cuando esa reciprocidad se produce se puede hablar de un amor compartido. 71 . atado. exclusiva y excluyente hacia una persona cuyo deseo buscamos. que da paso a una relación simbiótica. como dice uno de los personajes de Houllebecq. donde las condiciones del mundo se modifican y su continuación se revela legítima. del sentido de individuación. donde ambos seres quedan atrapados en una especie de sentimiento oceánico que tiene su expresión extrema en el amor romántico donde. de esta manera. de fusión. Volvemos.A partir de aquí pueden trazarse algunos rasgos del amor contemporáneo.

a tu gusto. mientras mantiene la (in)satisfacción en el ámbito de lo privado. o no hacerlo. como dice Hanif Kureishi. dice Paz. «amenaza con disolverse». desprovisto de toda trascendencia e inclusive del trágico lirismo del romanticismo decimonónico. Un tiempo en que el amor. La satisfacción. de sufrimiento tan o más intenso que los breves momentos de placer que se obtienen a cambio. Es el amor en los tiempos de la sociedad de consumo. «a una bola y a una cadena». Afirmación que nos pone de cara a lo que es el amor en nuestro tiempo. No hay ninguna seguridad ni social ni sexual. alquilar y rechazar. se reduce a una relación de pareja humana encerrada en su dualidad doméstica y estimulada de manera artificiosa por una sociedad eróticopublicitaria que se empeña en aumentar el deseo en proporciones inauditas. la expresión de la propia personalidad y la «creatividad» son los únicos valores existentes». ¿para qué nos enamoramos? La respuesta de Houllebecq es despiadadamente provocadora: «para frustranos y castigarnos el uno al otro». Significa. 72 . mirar y elegir. en todo caso. Confiscado por los poderes del dinero y la publicidad. se puede «curiosear y comprar.como cantaba Janis Joplin. ingresar en una espiral de dolor. el amor vive una época crepuscular donde la idea del amor. de los mass media y del mercado libre donde. cada cual tiene que cuidar de sí mismo. Entonces.

en tanto que asumimos no sólo que el amor no es para toda la vida sino que puede convertirse en una carga de la que es mejor estar libre. un especialista en adicciones. en cualquiera de los sentidos expuestos anteriormente. en plano del amor. como señala Michel Houellebecq. Lo cual. por su parte. que el principal problema no consiste en cómo iniciar una relación sino en cómo terminarla. sin sentir placer alguno por ello. entonces. ayer– se ha vuelto ahora inútil. que las explicaciones científicas que reducen toda nuestra vida emocional a movimientos sinápticos y neuronales. que. tortura y mata sin intención de hacer daño. una sustancia química que nos 73 . Para muestra un botón: según el doctor John Marsden. encuentren tanta acogida en la actualidad. es la siguiente: ¿es posible el amor en estos tiempos? Tiempos en donde ser (pos)moderno significa aprender a deshacernos de aquello que –imprescindible. con una total indiferencia». significa. Como dijo alguna vez Charly García: «cuando el mundo tira para abajo es mejor no estar atado a nada». y te pone a merced del otro. No es sorprendente.En este contexto. La pregunta que queda flotando. es involucrarse en una experiencia que «no paga». según Zygmunt Bauman. entonces. «lo que llamamos enamorarse o estar enamorado se reduce a una excreción de oxitocina». «oprime. estar enamorado. porque te vuelve vulnerable –en una época donde la debilidad emocional es vista como anacrónica y disfuncional–.

¿en el mejor de los casos?. alguien que esté cuando lo necesite. Si hay atracción física. O. Pero.permite disfrutar intensamente del sexo. «lo que yo quiero es alguien con quien acostarme. el amor pierde significación y se desvanece en una multitud de instantes inconexos pero todavía emocionalmente poderosos. Desprovisto de esa aura. 74 . en realidad. se convierte en una forma de sentirse unido a alguien. no es otra cosa que el desenlace de un proceso de desacralización. Y sobre todo alguien que me deje en paz cuando así lo prefiera». de atrofia de esa aura que durante siglos ha tenido el amor. el cerebro libera un cóctel químico que activa la dopamina haciéndonos sentir felices y enamorados. Como dice Mankell. La descripción de Marsden puede parecer excesivamente «materialista» para quienes todavía ven en el amor un sentimiento sublime o una expresión del «espíritu».

FAROS EN LA OSCURIDAD 75 .

76 .

W.. de ordenar el caos existente en función de un vértice central que le de unidad y sentido sino de «grabar». ha sido identificado durante años como el escritor de la droga.. Pero sus libros no son sólo un testimonio de viaje. No se trata. Lawrence Ferlinghetti y Jack Kerouac. sino además –y sobre todo– una visión crítica del establishment capitalista y sus soterrados mecanismos de control social.WILLIAM S. quizás desempeñe una función correcta» (El Almuerzo Desnudo).. No pretendo imponer «relato». «continuidad». fragmentario. Soy un aparato para grabar. merced a su dura experiencia con ella. Es un modo de vivir. casi colindante con el surrealismo. Junto con Allen Gingsberg.. William Burroughs es uno de los miembros más notables de la generación beat norteamericana. «Sólo hay una cosa de la que puede escribir un escritor: lo que está ante sus sentidos en el momento de escribir. En la medida en que consiga un registro directo de ciertas áreas del proceso psíquico... «registrar» todo ese caos dejándolo que fluya libremente a través de ese aparato para grabar que es la sensibilidad del 77 .B. BURROUGHS EL ESCRITOR Y SU RELACIÓN CON LA HEROINA La droga no es un estimulante. pues. Poseedor de un discurso narrativo difícil. «argumento».

sórdidos y silenciosos del yonqui. Pero ¿qué quiere decir esto? Inadecuado sería entenderlo como que Burroughs describe solamente el mundo de la droga. El yonqui es el adicto a la heroína. de entrada en el camino pero no en el camino efervescente y poéticamente desgarrado del beatnik sino más precisamente en los puntos de contacto. De este modo el escritor deja de imponer a la realidad la forma que él imagina mejor. para pasar a intentar ser un registro fiel y directo de lo que percibe. en efecto.escritor. «Un yonqui funciona con el tiempo de la droga. Burroughs «expulsa las páginas en todas direcciones. popurrí de melodías y ruidos callejeros. pedos y protestas» (Almuerzo Desnudo). tan sólo puntos de intersección. Lo que se mantiene más allá de sus variaciones temáticas es una cierta manera de mirar la realidad que no es otra que la mirada del yonqui. que Burroughs aprendió. supone adentrarse en otro tiempo. durante su experiencia con la droga. pues. sin duda. Nos encontramos. pues ya a partir de El Almuerzo Desnudo su universo se amplía hasta trascender por completo los marcos en que podría situarse el mundo de la adicción. Ser adicto supone sumergirse en una dimensión por completo desconocida e inmanejable. caleidoscopio de panoramas. que los caminos de Burroughs son los caminos del yonqui. No hay comienzo ni llegada. subterráneos. Sabido es. Cuando se corta el 78 .

nos dice Burroughs. en uno sólo: la droga. puede pasarse ocho horas mirándose la punta del zapato y sólo se moverá cuando su reloj de arena corporal le indique la necesidad de una nueva dosis. Ahora bien. Una vez dentro. ¿qué ocurre al interior del yonqui? «Un yonqui quiere estar fresco.. Al interior de ese tiempo nada ocurre: un yonqui. no FUERA donde no le sirve de nada sino DENTRO.. «Nadie sabe lo que es la droga hasta que se siente enfermo por falta de ella» (Yonqui). más fresco. Por lo tanto.. aquellos referentes que configuran la existencia humana se convierten. Así es la vida en la Vieja Casa de 79 .suministro de droga el reloj se retrasa y se para. La droga lo chupa todo y no da a cambio más que la seguridad contra la carencia de droga» (Yonqui). «La droga no causa placer. Pero quiere el FRIO como quiere su droga. insoportable por extremadamente doloroso y prolongado. El círculo vicioso se cierra: uno necesita de la droga para no sufrir la enfermedad que conlleva su carencia. imposible de eludir porque sólo ella puede evitar el síndrome de carencia. la droga se convierte en una especie de virus que absorbe y engulle la totalidad de la existencia del adicto. Lo único que puede hacer es esperar que comience el tiempo ajeno a la droga (Yonqui). La droga se convierte en una necesidad inexorable. FRIO. la ecuación de la droga es incomprensible si uno no entra en ella. Es decir. en el caso del yonqui. pues sólo cuando esto ocurre puede uno comprender lo que ella significa..

Hielo. Lo que importa retener aquí es el carácter absolutamente cerrado del universo de la droga. Una vez dentro es imposible salir de sus líneas de (des)conexión. Este. Ninguna emoción. 80 . con lo cual intenta subrayar el carácter sistemático de la droga: dados ciertos axiomas todo lo que se sigue es absolutamente necesario. «. Una lucidez distante. Pero esto ocurre precisamente porque el yonqui concentra todo su tiempo DENTRO...» (El Almuerzo Desnudo). Objetivamente nada ocurre. descarnada. Ante todo debe guardar Silencio. Burroughs denomina a todo este entramado «álgebra de la necesidad total». necesita del adicto y el Poder necesita de ambos para justificar la existencia de una serie de leyes y mecanismos de control y así ad infinitum.. «un autismo radical y desprovisto de toda nostalgia».. a su vez. sentimiento o interés media la relación del yonqui con su entorno. todas las líneas cortadas. y el No Hay Salida en cada rostro. Y así como el adicto necesita inexorablemente de la droga también requiere en la misma medida del traficante que se la proporcione. Todo lo que ocurre a su alrededor es registrado pero desde una desconexión radical. No Hay Salida. no hay actividad exterior.... ¿Para qué moverse y perder el tiempo?» (El Almuerzo Desnudo).. Una mirada desde el Silencio. Pero para que esto ocurra el yonqui no debe gastar energías en actos que no sean los indispensables para la consecución de la droga. todo lo que percibe lo in-corpora. todo debe ir a esa Vieja Casa de Hielo que es su organismo ganado por el virus de la droga. gélida preside su mirada.

cambian quienes ejercen el Poder– pero el sistema en cuanto totalidad permanece imperturbable. el sistema de Poder asegura su autopreservación –más conflictos entonces más leyes. Y aquí nuevamente es el prisma de la droga el que le da la pauta a Burroughs para comprender el problema del Poder como un sistema que se sostiene en un mecanismo análogo al que regula la ecuación de la droga: el mecanismo de interdependencia o. generando sus propias 81 . Así. Ahora bien. El Poder entendido en términos de Control Total. lo que Burroughs descubre es que la ecuación de la droga conduce necesariamente a una dimensión que se sitúa más allá del campo específico usual de la misma. de feedback. «El mecanismo Nova básico es muy simple: crear constantemente tantos conflictos insolubles como sea posible y agravar los conflictos existentes» (Nova Express). más precisamente. De hecho. más aparatos de control– dando la imagen de que está cambiando y solucionando los problemas. «El modelo establecido que aceptamos como «realidad» ha sido impuesto por el poder que controla este planeta. lo único que cambia son ciertos aspectos particulares –por ejemplo. de retroalimentación. El «álgebra» ensayado líneas arriba nos había conducido del adicto al traficante y de éste a los mecanismos de control y de poder. De este modo.El adicto es la base y factor indiscutible de la pirámide de la droga: su presencia garantiza axiomáticamente todo lo demás. un poder primariamente orientado al control total» (Nova Express).

asfixia a su huésped. Al igual que la droga. el sistema se retroalimenta. y la Burocracia como su parásito constituyen el núcleo mismo de esta enfermedad viral que corroe la cultura. ya que son organismos puramente parásitos» (El Almuerzo Desnudo). Una oficina arraigada en un punto cualquiera del Estado. la palabra y la imagen. Y el «médium» a través del cual se reproduce esta estructura parasitaria es. ¿a quién se refiere Burroughs cuando habla de «entidad parásita»? «La democracia es cancerígena y su cancer es la burocracia.. 82 . es decir. La «realidad» no es otra cosa que una cierta imagen que tenemos de ella. El Estado. Ahora bien. una imagen formada a partir de un modelo establecido impuesto por el Poder y transmitida y retransmitida incesantemente por ese gran emisor que son los mass media. así como una burocracia que subsiste en base a la invención de necesidades que «expliquen» su razón de ser. se reproduce interminablemente a sí misma.contradicciones internas. si no es controlada o extirpada. en tanto organización total. y crece y crece reproduciéndose sin descanso hasta que. que una vez que actúa. como una entidad parásita que se reproduce a costa del exterminio de la creatividad humana. Un Estado que se sostiene en base a la generación artificial de conflictos que lo justifiquen como Control. así también el Poder se constituye.. según Burroughs. según Burroughs. la información procesada y distribuida a través de los medios masivos de comunicación.

y atacar el núcleo mismo de su parasitismo: la información. «aprender a hacerlo sin la jodida química» (Nova Express). Pero Burroughs es lo suficientemente lúcido como para darse cuenta de que es una alternativa individual: implica ponerse al margen dentro del sistema y toda marginalidad requiere de aquello de lo que se margina. Así el Silencio. Se trata de que cada cual desde el Silencio pueda reconstruir y recomponer los datos que tiene a su disposición sin recurrir a ese Emisor. allí donde se instala. De este modo. la burocracia.La única sálida que ve Burroughs es atacar el virus. Dicho en otras palabras. Lo único que queda es desconectarse . 83 . Para ello es imprescindible no entrar en el juego de las imágenes reproducidas por el sistema: toda imagen. suerte de no colaboración o Gran Rechazo. Se hace claro que tal referencia al Silencio nos remite a lo que fue el comienzo de este periplo: el yonqui. esto es. el Emisor. Cuando respondes a la máquina le proporcionas más grabaciones que serán oídas por tus enemigos y mantienes en funcionamiento toda la máquina nova –No respondas a la máquina– Desconéctala» (Nova Express). parásito por excelencia. es preciso aprender la mirada del yonqui pero sin ser adicto. retroalimenta a esa máquina productora de imágenes. incluso las «revolucionarias». no tendría ya dónde subsistir. se muestra como única alternativa posible. el Estado. «Interrúmpase todo el asunto –Silencio–.

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Y cualquier adicto podría suscribir dicho verso que. ofrece una de las más bizarras definiciones de felicidad que se han formulado a lo largo de la historia. claro está.GILLES LIPOVETSKY LA LEY DEL DESEO* En nuestra sociedad el consumo funciona como una droga. El contexto en el que se inscribía la frase hacía referencia a la sensación producida por un «chute» de heroína. Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo. La cuestión. Sin embargo. cantaba John Lennon en la canción del mismo nombre incluído en el famoso Album Blanco de los Beatles. radica en saber qué es lo que puede conducirnos a dicho estado: ¿La sabiduría? ¿El placer? ¿La riqueza? La pregunta viene a cuento a propósito del libro del filósofo francés Gilles Lipovetsky titulado La felicidad paradójica. por lo demás. «La felicidad es una pistola caliente». luego existo» en la revista Somos # 1109 (08/03/2008) del diario El Comercio. edificantes: la idea de que la felicidad es un estado supremo de bienestar interior.L. En dicho trabajo. droga que Lennon empezó a consumir en aquella época. G. 85 . hay en ella algo que la emparienta con otras definiciones más. digamos. Lipovetsky realiza un diagnóstico de la sociedad contemporánea avanzada para interrogarse sobre las * Publicado originalmente con el título de «Compro.

Lipovetsky sostiene que a partir de la década de los ochentas el mundo «desarrollado» ha ingresado a una nueva etapa de la modernidad que coincide con la «civilización del deseo» que se construyó durante la segunda mitad del siglo XX. Se trata. según él. Esta «sociedad de hiperconsumo» tiene como imperativo comercializar todo tipo de experiencias. LOS CICLOS DE LA ECONOMÍA En opinión del autor de La era del vacío esta etapa constituye el tercer ciclo dentro de la historia general de la civilización de masas. Todo lo cual supone un giro radical en la economía que ha dejado de estar orientada hacia la oferta para colocarse en función de la demanda. y una comercialización y multiplicación infinita de las necesidades.condiciones de posibilidad que existen en ella para alcanzar ese viejo ideal –que se remonta. se inició 86 . diversificar la oferta adaptándola a las expectativas de los compradores y reducir los ciclos de vida de los productos mediante prácticas comerciales diferenciadas. El primero. sin embargo. como se sabe. solo hasta el siglo XVIII– que es la felicidad y que en nuestra época se ha convertido en una pasión de masas así como en el objetivo supremo –e incluso político– de las sociedades democráticas. de una «revolución» que está íntimamente vinculada a las últimas orientaciones del capitalismo caracterizadas por una estimulación perpetua de la demanda.

Es en esta época que se empieza a hablar. un periodo caracterizado por un extraordinario crecimiento económico y por la elevación del nivel de productividad del trabajo. la aparición de modernas infraestructuras de transporte y comunicaciones (el ferrocarril. propiamente. Una vuelta de tuerca industrial que no hubiera sido posible si no estaba acompañada de una nueva filosofía comercial: vender la máxima cantidad de productos a bajo precio con un pequeño margen de beneficios antes que una cantidad limitada con un amplio margen.alrededor de 1880 y terminó con la Segunda Guerra Mundial.) que se ponen a disposición de todos o casi todos. el telégrafo y el teléfono). de una «sociedad de la abundancia» (o «sociedad de consumo de masas»). los electrodomésticos. etc. De ese modo. los bienes que hasta ese momento estaban reservados a una minoría aristocrática se transformaron en artículos de consumo de masas destinados a la burguesía. la televisión. la puesta a punto de máquinas para fabricación continua que condujeron a un aumento de la productividad con menor coste abriendo el camino de la producción masiva. El segundo ciclo histórico de las economías de consumo se construye en el curso de los tres decenios posteriores a la guerra. 87 . y se caracterizó por la irrupción de los grandes mercados nacionales. Lo distintivo de este ciclo es que se produce una democratización en la adquisición de bienes duraderos y emblemáticos (el auto.

el hedonismo al deber. en buena medida. la liberación a la represión. gracias a la automatización y a las cadenas de montaje. «Queremos objetos «para vivir» más que objetos para exhibir. el gasto al ahorro. en el escenario de las sociedades desarrolladas. «Tener más» se convirtió en la clave del bienestar y elevar el nivel de vida de todos en términos cuantitativos se presentó como el gran proyecto de una sociedad que hacía todo lo posible por gestionar una cotidianidad cómoda y fácil. al tercer acto de las economías de consumo. de superioridad social o de clase. La seducción reemplazó a la coerción. EL NUEVO ORDEN Desde la perspectiva de Lipovetsky este segundo ciclo culminó hacia finales de los años setentas dando paso. Surgió así un nuevo estilo de vida aguijoneado por el virus de la compra. el objetivo era fabricar productos estandarizados en cantidades enormes. un mecanismo de distinción. 88 . sino de «romper los precios» poniéndolos «menos caros que los menos caros». Entramos así a la época del hiperconsumo. se compra menos esto o aquello para enseñarlo. con la intención ya no solo de vender a bajo precio.Como señala Lipovetsky. donde el consumo deja de ser. la avidez de novedades y el culto a los valores materialistas. el presente a las promesas del futuro y las antiguas resistencias culturales a las frivolidades de la vida material comercial empezaron a ceder rápidamente. que era entendida como sinónimo de felicidad. el humor a la solemnidad.

de la diversión y el espectáculo. el consumo tiene como correlato un ideal social profundamente hedonista que hace que. olvidarse de uno mismo y «desembarazarse de la carga de su historia». el turismo y la distracción». vale decir. capaces de generar emoción. sensaciones. de un presente que siempre vuelve a comenzar y a vivirse. En tal sentido. afectos. necesariamente. alienación sino que remite a un uso -legítimo. multiplicando las ocasiones de vivir experiencias directas de lo inesperado y lo extraordinario. proyección. las industrias del ocio se orienten a satisfacer la dimensión participativa y afectiva de los individuos. lúdicas y entretenedoras».para alardear de posición social. En palabras de Lipovetsky. lúdica y juvenil. donde las compras se realizan para obtener experiencias subjetivas satisfactorias y donde la evasión ya no significa. más allá de los equipos y los productos acabados. que pensando en satisfacciones emocionales y corporales. «la civilización del objeto ha sido reemplazada por una «economía de la experiencia». El resultado es una cultura hedonista. por lo demás– de la libertad del individuo para dejar de pensar. sensoriales y estéticas. Y el consumo parece hacer realidad el sueño de la eterna juventud. festiva y recreativa. Lo que triunfa en este proceso es el juvenilismo: la consagración social de la juventud como ideal de existencia para todos. comunicativas y sanitarias. del juego. Incluso el salir de compras (el shopping) se envuelve en una atmósfera hedonista. 89 .

sus gustos particulares. compara costos. El fetichismo de las marcas va en esa misma dirección: no se trata ya de buscar el reconocimiento social sino de disfrutar el placer narcisista de ser diferente de la masa. Se ha liberado en buena medida de los corsés que le imponían su pertenencia a una determinada clase social y se ha convertido en un homo consumericus desatado y libre que consulta páginas web. alimentando una imagen positiva de sí para sí. busca calidad antes que cantidad y ya no aspira 90 . Pero este nuevo consumidor ya no es el mismo de antes. al menos parcialmente. una apropiación personal. entonces. La marca es expresión de la subjetividad pues manifiesta. su raigambre cultural y su identidad personal. Como señala. «yo demuestro. como individuo único. aunque sea en la ambigüedad. que existo. audazmente. El consumo. por lo que compro. por los objetos que pueblan mi universo personal y familiar.IDENTIDAD EN CIERNES Los actos de compra empiezan a expresar una búsqueda de identidad personal en un mundo cada vez más globalizado y desprovisto de raíces y tradiciones con las que uno pueda construir un yo personal. por los signos que combino «a mi manera». pasa a ser un dispositivo a través del cual los individuos subrayan sus diferencias de edad. Lipovetsky. una búsqueda de individualidad que se da en un contexto que busca ser igualitario. se preocupa por optimizar la relación calidad-precio.

SOMBRAS DE LA DICHA Pero –y he aquí la paradoja– todos esos estilos de vida. la depresión y la ansiedad se apoderan de individuos de todas las edades. las inquietudes. Son estos rasgos de la sociedad de hiperconsumo los que la convierten. armonía interior y plenitud subjetiva. en la civilización de la felicidad paradójica. placeres y gustos dependen cada vez más del sistema comercial que. detrás del espejismo de un bienestar material y efímero. Las incitaciones al hedonismo están por todas partes: no obstante. Lipovetsky recuerda que la sociedad de hiperconsumo se despliega en nombre de la felicidad. la tristeza. de ese modo. Y «sus promesas son ante todo un complejo de 91 . La felicidad parece estar al alcance del bolsillo y. esconde unas fauces de metal que no hacen otra cosa que triturar toda posibilidad de realización individual y colectiva. las decepciones. extiende su influencia tentacular. según Lipovetsky. la tensión. las inseguridades sociales y personales aumentan. sin embargo. ¿Dónde está el origen de estas diversas formas de insatisfacción? Desde los años sesentas una fuerte corriente de pensamiento ha tendido a demonizar la sociedad de consumo condenándola como un sistema que. Contra esta interpretación.únicamente al bienestar material sino que exige confort psíquico.

pueril y contradictoria. de su condición múltiple. pues si algo caracteriza a la sociedad comercial contemporánea es el pluralismo y la diversidad de su oferta que deja amplio margen para un consumo reflexivo. por el río de «frivolidades» de la sociedad de hiperconsumo? ¿O que estemos condenados a vivir bajo ese régimen? De ninguna manera. 92 . Esos placeres «inútiles» –habría que preguntarse desde el punto de vista de quién– forman parte de la existencia humana. ni el entretenimiento ni la formación concienzuda de uno mismo. ¿CALLEJÓN SIN SALIDA? ¿Quiere esto decir que debemos dejarnos llevar.mitos. ecológico y selectivo que no es incompatible con la exigencia educativa y el perfeccionamiento de los sujetos. La filosofía de la felicidad no puede excluir. pues. favorece la oxigenación de un presente a menudo sin aliento». sueños y significaciones imaginarios que. No se trata. sin oponer resistencia ni tener una actitud crítica. pues. Y el hombre de carne y hueso –que está absolutamente lejos del ideal que proponen filósofos. cualitativo. ilustrado. distraerse y «aligerar» la existencia cotidiana. al impulsar metas y confianza en el futuro. ni la superficialidad ni la «profundidad». espiritual. moralistas y educadores– no consume sólo para satisfacer las necesidades «primarias» sino también para soñar. Y que no ha eliminado –aunque haya quienes piensen lo contrario– el deseo de trascendencia.

ay. 93 . una propina.de denunciar el consumismo sino su hipertrofia: ese imperialismo que obstaculiza el desarrollo de la diversidad de los potenciales humanos. que ningún tipo de organización social o política podrá garantizar. Pero la felicidad. la felicidad será siempre un bien esquivo.

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donde trabaja como director del Teatro Avenida. H. 1948) alcanzó el estrellato con una serie de novelas policiales que tenían como protagonista al inspector Kurt Wallander. Sus libros han vendido más de 20 millones de ejemplares. 95 .HENNING MANKELL INTRIGAS NÓRDICAS* Una novela es siempre un acto de creación despótico y arbitrario. La carrera literaria y dramatúrgica de Mankell se remonta a la década de los años setentas pero no sería sino hasta el año 1991 que su trayectoria como escritor daría un salto cualitativo con la publicación de Asesinos sin rostros. A partir de ahí Mankell * Publicado originalmente con el título de «Intrigas nórdicas» en la revista Somos # 1068 (26/05/2007) del diario El Comercio. El escritor sueco Henning Mankell (Estocolmo. una novela policial que tiene como protagonista al inspector de policía Kurt Wallander y que le valió ganar un premio como la mejor novela policial escandinava de ese año. Eva. han sido publicados en 33 países y han ocupado los primeros lugares de las listas de bestsellers en Europa recibiendo los mayores premios literarios y generando numerosos filmes internacionales y adaptaciones para televisión. y actualmente divide su tiempo entre Suecia y Maputo. Mankell está casado con la hija del cineasta Ingmar Bergman. M. Mozambique.

Acaba de ser abandonado por su esposa Mona. al extremo da haber sido detenido –y luego liberado– por los miembros de su propio staff por conducir en estado de ebriedad. mantiene una conflictiva relación con su anciano y ya senil padre que nunca le perdonó el haberse metido a la policía. TRIBULACIONES DE UN ANTI-HÉROE Se trata.publicó una serie de siete novelas con el mismo personaje: Los perros de Riga (1992). se alimenta a base de comida chatarra y bebe whisky con demasiada frecuencia. La falsa pista (1995). vive solo. «Un policía de dudosa reputación». se dice a sí mismo en Asesinos sin rostros. Con cuarenta y pico años a cuestas se encuentra en un estado francamente patético. pues. que cierra el ciclo volviendo sobre los pasos de un Wallander juvenil. Wallander es el primero en autoflagelarse: «Soy una mierda de policía». No entiende – aunque trata de hacerlo– los cambios que se han producido 96 . con sentimientos de culpa y miedos que. La quinta mujer (1996). no puede controlar y que está en las antípodas del policía intrépido que desprecia la muerte y afronta los riesgos sin despeinarse. Wallander es el héroe imperfecto por antonomasia. Pirámide (1999). anterior al de Asesinos sin rostros. La leona blanca (1992). A ellas hay que sumarle el libro de relatos. de un detective inseguro. El hombre sonriente (1994). muchas veces. Pisándole los talones (1997) y Cortafuegos (1998). Desde su aparición. su hija Linda casi no tiene comunicación con él desde que intentó suicidarse a los quince años.

indica el fin de su inocencia como policía. En la piel aparecían señales de quemaduras. por lo tanto. Asesinos sin rostros marca el comienzo de la saga de Wallander pero. un pequeño pueblo donde hasta ese momento –1991– no pasaba nada y en el que de pronto empiezan a producirse crímenes de lo más atroces. al mismo tiempo. el fémur derecho estaba roto. De ahí su desconcierto. al tomar conciencia del desplazamiento gradual que se había producido en el mundo del crimen hasta llegar a un punto «en el que nunca se podía excluir la necesidad de la violencia para resolver ciertos problemas». al igual que el brazo izquierdo y la muñeca. que se quitaban cortesmente la gorra cuando les arrestábamos». Porque. De ahí su miedo. A la vista de tan macabra escena Wallander no puede evitar preguntarse con desconsuelo: «¿Qué está pasando en este país? ¿En qué mundo estamos viviendo? ¿Cómo se pueden cometer crímenes de esta naturaleza?». En esos tiempos Wallander creía firmemente que todos los problemas se resolverían sin usar la violencia más que en casos de extrema necesidad. El médico sugería una sierra de podar. eso significaba 97 . Además. tampoco comprende las nuevas y salvajes formas de violencia que han aparecido en Ystad. hinchazón en los testículos y el hueso frontal estaba hundido» (Asesinos sin rostros).en la sociedad en las últimas décadas y. para él. «El cuerpo tenía ocho heridas o cortes profundos producidos por un objeto afilado y serrado. Atrás habían quedado «los ladrones de coches y los reventadores de cajas fuertes de antaño.

Ante semejantes atrocidades Wallander se pregunta si no será necesario que surja un nuevo tipo tipo de policías que tenga el suficiente estómago como para permanecer impasibles cuando. sistemático e intuitivo para encontrar las claves para resolver los crímenes y. comprometido totalmente con los casos que tiene que resolver. «Murió en el mismo instante en que el hacha le partió la columna vertebral en dos. un tipo de criminalidad del que hasta ahora no había constancia (por lo menos en Suecia) y que planteaba desafíos ante los cuales Wallander se sentía desarmado. estén obligados a entrar en un matadero humano en la campiña sureña de Suecia. que ama la ópera y que personifica la creencia de que es preciso –aunque no necesariamente factible– cambiar 98 . un poco por debajo de los omóplatos. le arrancó la mayor parte del pelo y la piel de la coronilla» (La falsa pista). preocupado por la decadencia de la vida moderna y por el incierto futuro que le espera a la humanidad. que tal vez fuera un animal. en una madrugada cualquiera. La nueva violencia era una violencia sin sentido. En tal sentido. de un violento tirón. inteligente. Wallander es un tipo moralmente íntegro. sobre todo. se arrodilló y le hizo un corte en la frente y. Wallander es un humanista. EL RECURSO DEL MÉTODO Pese a todo esto. No sintió cómo el hombre.que «la sociedad habría girado sobre sí misma y se había convertido en un monstruo» (La falsa pista).

el mundo y convertirlo en un lugar decente, donde no haya explotación, degradación ni saqueo. Pero el interés de las novelas de Mankell no se agota en la cautivante y compleja personalidad de Kurt Wallander ni en las trepidantes tramas en las que se ve envuelto. Y es que si bien Mankell enfoca el género de la novela policial desde una óptica que conjuga la intriga, la violencia y el misterio que le son inherentes, su originalidad radica en que pone el énfasis en el proceso racional, analítico y deductivo, que lleva a la solución del caso, más que en la acción misma. En efecto, las historias de Mankell suelen ser intrincadas, no tanto por lo que ocurre, es decir, por los acontecimientos que se suceden a lo largo del relato, sino por los vericuetos y laberintos que debe recorrer el investigador –Wallander o quienes lo suceden– para llegar a desentrañar el o los crímenes. De ahí, que sus historias tengan siempre un «doble fondo», es decir, una historia detrás de otra historia, así como un sinnúmero de pistas falsas que será preciso esquivar hasta encontrar la verdadera. De ahí que lo más importante en sus novelas no sean los crímenes –por muy salvajes que éstos puedan ser– sino el razonamiento que conduce a descubrir al autor y a sus motivaciones. Por eso, refiriéndose a Wallander, Mankell señala que lo que le interesa es lo que él está pensando, razón por la cual pueden pasar cinco o seis páginas a lo largo de las cuales lo único que encontramos es el cuidadoso ordenamiento de la

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información, el lento y metódico examen de los detalles más insignificantes, el procesamiento lógico de todas las premisas, el despliegue de las inferencias, la escrupulosa verificación de las hipótesis y el riguroso análisis y disección del problema global en sus diferentes aspectos. En tal sentido, Mankell se sitúa en la línea de autores como Edgar Allan Poe, Arthur Conan Doyle, John Le Carré, entre otros, y no tanto en la de los explosivos escritores americanos de novela negra. EL SISTEMA EN CUESTIÓN Pero las novelas de Mankell no se circunscriben a resolver el crimen sino que reflejan una profunda preocupación social y política que, empero, nunca resulta artificial sino que es parte consustancial de la trama. Como dijo en una entrevista concedida a Ian Thompson del diario británico The Guardian en noviembre del 2003: «Yo formo parte de una vieja tradición que se remonta a los antiguos griegos dentro de la cual el crimen es un espejo de lo que está sucediendo en la sociedad. Yo no podría escribir una historia criminal solo por el gusto de hacerlo porque siempre quiero hablar acerca de ciertas cosas de la sociedad». Demás está decir que las observaciones socio-políticas de Wallander están enfocadas a desmitificar ciertos estereotipos de la sociedad en la que vive. Para él, Suecia es un país en proceso de desmoronamiento que, detrás del orden y la prosperidad material del establishment social-demócrata,

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esconde un submundo de corrupción en el que la ley y la justicia no prevalecen. Sus libros están marcados por el asesinato del primer ministro Olof Palme ocurrido en 1986. Este fatal acontecimiento y la incapacidad de las autoridades para capturar al autor del crimen han creado, según Mankell, un «peligroso escepticismo» sobre el sistema de justicia y las instituciones del estado en general. De ahí las críticas de Wallander al carácter excesivamente liberal de la sociedad sueca que se manifiesta en la ausencia de eficaces políticas de control sobre la corrupción, la violencia, el racismo, la inmigración, la trata de mujeres, el tráfico y consumo de drogas, entre otros males. En palabras de Mankell: «Quizás por mantener una sociedad abierta, hemos olvidado la necesidad de cerrar algunas puertas». Las novelas de Mankell tienen, por ello, un cierto sentimiento melancólico, desencantado y nostálgico. A menudo, el autor se refiere a los noventas como «la época de los fracasos», el tiempo en el que «las ilusiones que se habían forjado resultaron ser menos sólidas de lo esperado» (La falsa pista). El Estado de Bienestar del que tan orgullosos estaban los suecos empezaba a mostrar grietas a través de las cuales emergía a la superficie «la pobreza hibernada y las miserias familiares». Como dice Wallander en La falsa pista «al volar por los aires la vieja sociedad, en la que las familias todavía estaban unidas, olvidamos reparar la pérdida con otra cosa. La soledad inmensa era un precio que no sabíamos que teníamos que pagar».

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Mankell denomine a sus historias como «novelas sobre el desasosiego sueco». fundamentalmente. esas mismas grietas dejaron salir a la luz numerosos escándalos judiciales que pusieron de manifiesto que el sistema legal era manejado de manera poco transparente en pasillos secretos y poco iluminados. tienden a rebasar no sólo el escenario escandinavo sino. en Pirámide. entonces. Antes de que hiele (2002) y El cerebro de Kennedy (2005). Pero es claro que. a adoptar una perspectiva más universal que lo lleva a plantear cada argumento como un thriller. dice Wallander en Los perros de Riga. El crimen. deja de ser ante todo un hecho delictuoso para convertirse en el garrotazo violento. ¿CRÍMENES PERFECTOS? Es perfectamente legítimo. era que la 102 . Como dice Mankell en El cerebro de Kennedy. que. «lo aterrador. sus libros y. entonces. pero ya no en un sentido estrictamente policial o de género. entre otros–. «Nuestra sociedad se está apagando». lo horrendo. lejos del control que se suponía era la característica básica de un Estado de derecho. especialmente de los de la última etapa –El retorno del profesor de baile (2000).Por otro lado. sí. inesperado y gratuito –aunque no necesariamente sangriento– de la muerte sobre los seres humanos. «Esta es una metáfora que se está haciendo realidad». lejos de circunscribirse a un contexto geográfico y social específico.

Porque. a pesar de todo lo «políticamente correctas» que puedan ser. presas del hambre y expuestos a las epidemias más horrendas (el ébola. Pero es ahí. En ese contexto. Las pruebas que resultan incómodas se ocultan bajo la alfombra. en base a la manipulación de la infomación y del conocimiento.muerte atacase tan al azar». donde Henning Mankell permanece vigilante. etc. el Sida. se abre paso una visión trágica y decididamente sombría en la que el mundo aparece «como una desgracia cada vez mayor que se encamina hacia la catástrofe definitiva». los males sociales –la pobreza.)– no se explican de otro modo que como resultado de una suerte de «conspiración» de ciertas élites de poder que se sostienen y se fortalecen. el sufrimiento y la innecesaria muerte de millones de personas que viven en la absoluta indigencia. 103 . De ahí la ira. Y ahí donde todavía era perceptible un asomo de ironía y sentido del humor. como cree descubrir la arqueóloga Louise Cantor. Vivimos en un mundo en el que es más importante ocultar los hechos que revelarlos». la indignación y el dolor que suscita la lectura de las novelas de Mankell. en ese mundo. el problema de la verdad se vuelve crucial. atento al momento en que los angeles blancos duermen y despierta el inframundo. La verdad ha de disfrazarse. que es también el nuestro. precisamente. «Aquí parece que todo ha de enterrarse. protagonista de El cerebro de Kennedy.

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su boca abierta en actitud de total abandono. Nacido en Brooklyn. En 1956 Andy Warhol pintó un cuadro llamado Rock´n´roll que mostraba a una mujer joven sentada al costado de una radio. una generación que se sintió literalmente salvada por el rock´n´roll. 105 . Reed tuvo una infancia aparentemente normal pero ya en su adolescencia empezó a mostrar los primeros síntomas de una personalidad disfuncional. L. un barrio residencial de Nueva York. su cabeza tirada para atrás con felino placer. Y la convirtió en el punto de partida de una obra musical y lírica de gran envergadura. Esta imagen define de alguna manera lo que el rock´n´roll significó para la generación de jóvenes norteamericanos de los años cincuentas.LOU REED DE LA AGONÍA AL EXTASIS* Quiero traer la sensibilidad de la novela a la música rock. Su inclinación hacia «esa * Publicado originalmente en la revista Somos (24/06/2000) del diario El Comercio. Lewis Allan Reed fue uno de esos chicos de los cincuentas que encontró en el rock´n´roll la excitante promesa de una satisfacción instantánea. el 2 de Marzo de 1942. Hijo de una ex reina de belleza y de un exitoso contador legal.R. toda ella transportada por la música.

106 . su interés cada vez más acentuado por la literatura y las artes y. Un escritor en la gran tradición de la literatura occidental pero que en lugar de utilizar el formato de la poesía o de la novela. Y eso. Allí aprendió a lidiar con su propia sexualidad. descubrió lo que verdaderamente quería ser: un escritor. convirtieron a Reed en un chico-problema que necesitaba ayuda psiquiátrica. pues. como denominó la America macartista al rock´n´roll. Era imperioso. sobre todo. significaba terapias de electroshock. Y es que Reed estaba extasiado por la simplicidad de la música rock pero. Huelga decir que lo único que consiguieron aquellas sesiones de pesadilla —además de dañar su memoria y convertirlo temporalmente en un vegetal— fue acentuar el resentimiento hacia sus padres y fortalecer la convicción de que era un paria. en los casos que involucraban tendencias homosexuales. por el hecho de que un formato tan predecible pudiera albergar tantas variaciones y ganchos. sobre todo. la atracción que empezó a sentir por chicos de su mismo sexo. emplea el novísimo formato del rock. conoció al que sería su mentor —el poeta Delmore Schwartz— y a uno de sus futuros colaboradores musicales —el guitarrista Sterling Morrison— pero.música de negros». Tenía 17 años cuando fue sometido a la humillación de dicho tratamiento. abandonar la casa paterna y empezar a recorrer el propio camino. por encima de todo. Cosa que empezó a hacer en 1961 cuando ingresó a la Universidad de Syracuse para estudiar literatura inglesa y filosofía.

Así que decidió hacer algo absolutamente inédito: abordar los grandes temas del arte americano a través de un medio —el rock— cuyas letras estaban hasta ese momento restringidas a los tópicos de amor adolescente. De ahí el carácter único de la obra de Lou Reed: nadie como él ha logrado capturar la esencial simplicidad del rock y, a la vez, dotarlo de una densidad emotiva y conceptual tan compleja. De ahí también la incomprensión de la que fue objeto su obra durante mucho tiempo, sea porque resultaba demasiado vanguardista y difícil de digerir, sea porque lo sustancial en ella quedaba velado por lo más epidérmico: las máscaras de sus propios personajes, máscaras que, en más de una ocasión, se confundieron con su creador. EL TERCIOPELO SUBTERRANEO La trayectoria de Lou Reed puede dividirse en cuatro etapas que se corresponden con las respectivas décadas en las que se desarrollaron. Antes que nada está la época con The Velvet Underground, un cuarteto que rompió todos los cánones de la música pop de los años sesentas, en virtud de un estilo innovador que combinaba una instrumentación desquiciada e hiriente, melodías cristalinas y delicados arreglos, todo ello dentro de una estructura básica de tres acordes que servía de soporte para que Lou Reed verbalizara perversas historias que hablaban de alienación social, paraonia (Run run run), desviaciones sexuales (Venus in Furs), violencia doméstica, drogas duras (Heroin, Waiting for my man), asesinatos (The Gift, The Murder Mistery) y mujeres fatales

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( Femme Fatale ). Con un estilo narrativo ambigüo, distanciado y exento de todo moralismo. Sin embargo, por revulsivo que fuera el cuadro que pintaban, en las canciones de Velvet Underground siempre hubo espacio para el amor (Pale Blue Eyes, I´ll be your mirror), para el humor (Some kinda love) y para una búsqueda de redención espiritual que se tradujo en canciones llenas de confusión y, a la vez, de esperanza (Beggining to see the light, Jesus, Rock´n´roll). Inicialmente apadrinado por Andy Warhol y formado originalmente por Reed (guitarra y voz), John Cale (bajo y viola eléctrica), Sterling Morrison (guitarra) y Maureen Tucker (batería), The Velvet Underground publicó, durante su corta existencia, cuatro discos —The Velvet Underground & Nico (1966), White Light White Heat (1967), The Velvet Underground (1968) y Loaded (1969)— que le bastaron para convertirse, con el paso de los años, y a contramano de su fracaso comercial, en una de las bandas más influyentes de la historia del rock. CAMINANDO POR EL LADO SALVAJE Lou Reed dejó The Velvet Underground el 23 de agosto de 1970. Curiosamente fue a partir de ese momento que el grupo empezó a ser reconocido por un sector de la crítica que reivindicaba su obra y exaltaba su figura. A fines de 1971 conoció a David Bowie quien se ofreció a producirle un nuevo álbum: el excepcional Transformer (1972). Gestado entre el

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rock y el cabaret, el disco es una obra maestra del pop: elegante, provocador y absolutamente irresistible, como lo demostró su rápido ascenso en las listas de éxito que convirtió a Lou Reed en lo que nunca se imaginó: un ídolo. En ello tuvo mucho que ver, por cierto, la canción Walk on the Wild Side, un tema en el que Reed recordaba algunos de los personajes que deambulaban por la galaxia de Andy Warhol en la época de la Factory pero que fue interpretada como una invitación a «caminar por el lado salvaje»: «Holly llegó de Miami, Florida/ Se hizo todo el camino en autostop/ Se depiló las cejas durante el viaje/ Se afeitó las piernas y entonces él fue ella/ Dice, oye guapo, date una vuelta por el lado salvaje». Todavía confundido por el inesperado suceso de Transformer, Lou Reed concibió la obra más ambiciosa y sobrecogedora de su carrera solista. Planteada como «una película para los oídos», Berlin (1973) ponía en escena la historia de un expatriado americano, Jim, que recuerda los momentos finales de su trágica relación con Caroline, una femme fatale adicta a las anfetaminas a la que conoció en un café de Berlín y que terminó suicidándose luego de que sus hijos le fueran arrebatados porque «no era una buena madre»: Este es el lugar donde ella apoyaba su cabeza/ cuando ella iba a dormir en la noche/ este es el lugar donde los niños fueron concebidos/ y este es el lugar donde ella se cortó las venas» (The Bed). Una odisea emocional de dimensiones devastadoras que se convirtió desde su aparición en uno de los discos más duros y deprimentes de la historia del rock.

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El disco se vendió como pan caliente. violencia. pálida. abuso de drogas. Porque —y esto es tal vez lo más notable— Lou Reed se las arregla para que la música que vehicula sus escarapelantes historias posea una magnificencia orquestal y esa lúcida. Al año siguiente aparecía su primer álbum en vivo. insensibilidad. la de bestia rockera. Lo que vino después fue la prolongación de ese espiral autodestructivo alentado por un público. LA ESPIRAL DESCENDENTE La experiencia de grabar Berlin fue brutal para todos los involucrados y un fiasco comercial para su disquera. al poeta. al obsesivo cronista 110 . Rock´n´roll Animal. delgada. una crítica y una industria que ignoraba al escritor. siempre enfundado en cuero negro y escudado detrás de lentes de sol.Promiscuidad sexual. que ponía en escena toda la degradación de los personajes que había creado: de hecho la parte más celebrada del espectáculo llegaba cuando el cantante se preparaba un torniquete en el brazo con el cable del micrófono y simulaba inyectarse heroína. con el pelo teñido de rubio platinado. un disco inspirado. implacable pero finalmente serena tristeza que sólo puede ser consecuencia de la aceptación de que las cosas no podían ser de otro modo. vibrante y demoledor en el que Lou Reed exhibía toda la energía de su nueva faceta. demencia —articulados en torno a un núcleo de amor y muerte— son retratados sin que medie juicio moral alguno en diez canciones de desoladora belleza.

su separación de su primera esposa. limítrofe con el suicidio artístico. con el claro propósito de usufructruar la aureola maldita de su impredecible artista. melodía o apariencia conocida y reducido a una pura armazón sónica que como última broma había sido prensado de tal manera que al llegar al último surco se repetía una y otra vez hasta el infinito o hasta que el oyente levantara la aguja del tocadiscos. Fue su venganza. Los bandazos que dio su carrera en aquellos años fueron la prueba de ello: su cada vez más intensa dependencia de las drogas y el alcohol.de la vida en Nueva York y que sólo quería satisfacer su propio morbo viendo el decadente espectáculo de la virtual desintegración de un aprendiz de brujo que no pudo controlar las fuerzas que él mismo había conjurado y cuya vida devino un desesperado esfuerzo para mantener su integridad emocional y artística. despojado de todo ritmo. harto de las presiones de la industria musical. la secuela de Rock´n´roll Animal. un transexual de origen mexicano y el desgano con el que realizó Sally can´t dance (1975). Publica Metal Machine Music. un disco doble que en sus cuatro caras ofrecía un torbellino de ruido y distorsión electrónica de 16 minutos 1 segundo. cuando su sello RCA edita Live (1975). Betty. decide responder a su manera con un supremo acto de audacia. Una manera radical de desinflar su propio mito. a riesgo de terminar con su carrera. su relación con Rachel. Lou. Por eso. Pero Reed 111 .

pero ¿realmente crees que soy responsable de una cosa que. Se había convertido. Pero la credibilidad comercial de Reed ya estaba por los suelos. a la vez. Street Hassle.. una tragedia de amor callejero que culmina con el personaje central expresando su dolor ante la muerte de su pareja: «El amor se ha ido/ me quitó el anillo de los dedos/ y no hay nada que decir/ más que. Como resultado de esa nueva relación. un viejo conocido que acaba de montar su propio sello. en paria. como te necesito. en su mayor parte. en el que se burla sin piedad de su anterior encarnación —el animal del rock´n´roll— y en el que vuelve a escribir algunas de sus canciones más terribles y. Arista Records. apareció en abril de 1978. hermosas. amargura y madurez. Dicen muchas cosas.sobrevivió —por aquella época corrían las apuestas para ver cuando pasaba a habitar el panteón de las leyendas del rock o terminaba en un manicomio— y con Coney Island Baby (1976) empezó a recuperar el control de su carrera en un momento en que el punk rock emergía a la superficie reivindicando a Reed como una de sus fuentes. Como Street Hassle. un disco que sintetiza espíritu callejero. Hasta que apareció Clive Davis. otra vez. Pero también un álbum en el que se autoparodia. es pura bazofia?». nena/ 112 . charm. A lo que Lou —siempre reacio a subirse al coche de lo que es actual— respondió: «Pueden decir lo que quieran pero yo no me siento responsable de nada. La RCA terminó su contrato con él y ninguna disquera quería firmarlo. oh.

abandonó el alcohol. LA ÚLTIMA MÁSCARA Street Hassle había sido el disco de Lou Reed que muchos esperaban. Lo que sí estaba claro es que con los últimos estertores de la década de los setentas parecían irse también los últimos rastros de la leyenda negra de Lou Reed. Así lo definió una publicación de la época. Y definitivamente conmovedor». En segundo lugar. decidió dejar de hacer conciertos por un tiempo y tomar distancia de los medios de comunicación. luego de un proceso de rehabilitación. Por último. Fascinante. su siguiente álbum. Y así fue: la nueva década trajo para Lou Reed una serie de cambios drásticos en su vida y en su obra. dejó las drogas y. Y eso hizo abrigar grandes expectativas respecto a su nuevo disco. así que. Repelente. una mujer de cuerpo entero. reflejó el nuevo estado de 113 . Pero la inestabilidad emocional del artista era algo que se reflejaba en su trabajo y que lo volvía imprevisible. por favor no te largues». con Sylvia Morales. Para empezar. De ahí que no fuera del todo sorprendente que The Bells (1979) no estuviera a la altura de su predecesor y que mostrara a un Lou Reed decidido a experimentar con la electrónica y el jazz pero no siempre eficaz a la hora de redondear sus canciones. Growing Up in Public. con la que viviría una relación estable que duró más de diez años. se casó. el 14 de febrero de 1980. «Aterrador.por favor no te largues/ necesito tu amor.

sin embargo. Sería. Y el disco dejaba en claro el proceso por el que estaba atravesando: temas que investigan positivamente la complejidad de las relaciones humanas. Standing in ceremony). My house. joviales odas a un romanticismo sin reparos (Heavenly Arms) o atormentadas historias de crímenes. los conflictos entre padre e hijo (My old man). las presiones sociales como símbolo máximo de hipocresía (Growing up in public. sacrificios y terror (The Gun. Como dijo en una ocasión: «Ha habido muchos Lou Reed pero la imagen básica es y siempre ha sido ésta: Lou Reed viene de Nueva York y escribe canciones de rock´n´roll». Y efectivamente The Blue Mask mostraba a un artista en la plenitud de sus facultades como creador. Los siguientes discos de Lou Reed mantienen vivo su talento pero a medio gas. Legendary Hearts (1983) y New 114 . destilando un rock tan conciso como expresivo y desgranando viñetas de la vida adulta narradas desde la perspectiva de un observador (Average Guy.ánimo de su autor: casado. Underneath the bottle). similar a la que existe entre un novelista y los suyos. las ventajas de un consumo moderado de alcohol (The power of positive drinking ). enamorado y bien. The Blue Mask y Waves of Fear). a veces hasta con un simpático tono de complicidad. sin aspavientos ni rencores. en The Blue Mask (1982) que Lou Reed se desprendería de su última piel para dejar definitivamente sentado que entre él y sus personajes hay una distancia definitiva.

así como el sonido escogido para la ocasión: un rock espartano. en plan casi documentalista. todo ello sin olvidar las historias de amor entre callejones. duro y transparente que se prestaba de maravillas para que Reed cubra. Su adhesión a Amnistia Internacional data de esta época así como su participación en festivales para recaudar fondos para promover la defensa de los derechos humanos.Sensations (1984) son obras ligeras. en cambio. las incitaciones a la rebeldía y los cánticos contra los desmanes genocidas. publica con el músico galés un disco de homenaje a Warhol titulado Songs for drella que es recibido entusiastamente por la crítica y el público que ya 115 . A resultas de ello. imbuídas por su reciente bienestar y la armonía de su vida en pareja. Lou Reed renueva su contacto con sus viejos compinches de The Velvet Underground y en particular con John Cale. introduce programaciones electrónicas y hasta se manda con un rap en el que cuestiona duramente la situación social y política de los Estados Unidos. Por aquella misma época. El tema no le podía ser más propicio: su ciudad. la corrupción del poder político. UN CLÁSICO DE LA MÚSICA POPULAR New York (1989) marcó la vuelta de Lou Reed a su mejor nivel. y a raíz de la muerte de Andy Warhol. la situación de los veteranos de Vietnam. En Mistrial (1986). temas como las batallas de la comunidad gay de Nueva York. el centro de su inspiración.

de paso. El cáncer que se llevó a su amigo Doc Pomus —uno de los compositores emblemáticos de la música norteamericana de los años cincuentas— y todo el entorno que acompaña a la enfermedad se convirtieron en la excusa. Punzante. por cierto.consideraba a Reed como un clásico. la compositora y performer neoyorquina que es hoy su nuevo amor. y ante todo. sin dejar de lado. ese tono elegíaco que también es su marca registrada. en cambio. confesional. Desde entonces Lou Reed ha espaciado su producción en un intento por no repetirse y. situada en las antípodas del entretenimiento: Magic and Loss. constituyó una nueva vuelta de tuerca en su carrera. una reflexión sobre la muerte pero también. Su siguiente disco. divertido y descaradamente romántico. titulado Set The Twilight Reeling (1996) y dedicado a Laurie Anderson. No es una obra mayor pero igual se deja paladear con placer. tiene todos los ingredientes de los grandes trabajos de Lou Reed. Una instrumentación 116 . el álbum volvía a echar una irónica mirada a los pequeños placeres que le dan color y sabor a la vida. Semejante reconocimiento. Así que en 1992 publica otra obra suicida. Su más reciente disco de canciones titulado Ecstasy (2000)(*). dosificar sus entregas. no relajaría su talante creativo ni su resistencia a hacer concesiones. sobre la magia de la vida y la amistad. sin embargo. el punto de partida para un recorrido musical que sigue la línea básica de New York y Songs for Drella.

ha deslizado la posibilidad de no volver a hacerlo. * Desde entonces Reed ha publicado varios discos: The Raven (2003). si es posible. convivir en paz con ellos.imponente. un disco experimental hecho en base a improvisaciones. un disco en vivo totalmente instrumental y deliberadamente desestructurado. Y. y The Creation of The Universe (2008). Es como si Lou Reed hubiera decidido abrirle nuevamente la puerta a sus viejos demonios. un sonido directo y contundente pero rico en matices armónicos y un puñado de oscuras canciones que giran en torno a relaciones humanas en franco proceso de desintegración: «Algunas parejas viven en armonía/ Otras no/ Algunas parejas gritan y chillan/Otras no/ Pero lo que dijiste es algo que no puedo olvidar/ Resuena en mi cabeza como una bala de plomo/Duermes en el dormitorio/ Mientras yo voy de arriba abajo por el corredor/ Nuestro bebé nos mira a ambos/ Sin saber a cuál de los dos llamar/ Nuestra vida yace aquí en harapos» (Tatters). 117 . en algunas entrevistas. no para confundirse con ellos —como le ocurrió en los setentas— sino para entenderlos. The Stone: Issue Three (2008). no ha vuelto a publicar un disco de canciones y. Hudson River Wind Meditations (2006). una recreación del poema homónimo de Edgar Allan Poe. un album de música para acompañar la práctica del Tai Chi.

118 .

pues que no sólo no se trata de un libro sobre el Estambul de hoy. ciudad y recuerdos un fascinante libro de memorias e imágenes de una ciudad bautizada originalmente como Bizancio y que. De manera. 119 . «histórica» ni «sociológica» –aunque. Estambul. luego. Orhan Pamuk. sino más bien sobre el * Publicado originalmente con el título de «Un mundo en blanco y negro» en la revista Somos # 1064 (27/04/2007) del diario El Comercio. otrora gloriosa. bajo el nombre de Constantinopla fue capital de dos imperios: el Romano de Oriente y el Otomano y que por ello tiene un lugar prominente en la historia universal. Y al escribir sobre «su» Estambul nos está advirtiendo que la suya no será una mirada «objetiva». Pero Pamuk no escribe sobre esa ciudad. Escribe sobre «su» Estambul: esa ciudad que existió hace cincuenta años. por momentos.ORHAN PAMUK ENTRE DOS TIERRAS* La belleza del paisaje está en su amargura AHMET RASIM Con este enigmático epígrafe inicia el escritor turco. pueda adoptar esos puntos de vista– sino que será una mirada «subjetiva» y literaria: «la mitad hecha con mis recuerdos y la otra mitad con mis pensamientos». cuando el escritor era un niño y Turquía aún trataba de asentar su nueva república.

Y es que. soy un muerto viviente. la que ha formado su carácter. un cadáver que respira.espíritu de aquel Estambul que ha quedado impreso en el alma de Pamuk. Estambul sólo guarda una fugaz semblanza con el sonriente y vibrante lugar que los occidentales conocen por haber pasado las vacaciones allí. La ciudad natal de Pamuk rara vez es consoladora. pero tampoco un novelista jovial. con una voz amortiguada y unos colores apagados por las nevadas que caen más a menudo en la imaginación del autor que en la vida real. En estas memorias de juventud. como la ciudad. a través de lo que nos dice sobre la ciudad. como en las seis novelas que ha ambientado en la ciudad. 120 . noto que ya no me queda nada que hacer: yo. en última instancia. tal y como me hacen notar las calles y las aceras». Y entonces resulta que al hablar de Estambul Pamuk no está haciendo otra cosa que hablar de sí mismo y. Porque Pamuk es de esos autores cuya dependencia respecto de su ciudad natal es de tal magnitud que su destino es inseparable del de ella que es. como bien señala Christopher De Bellaigue. Pamuk no es un biógrafo alegre. de su visión del mundo. De ahí que Pamuk pueda señalar lo siguiente: «Cuando una profunda tristeza y una intensa amargura se filtran de la ciudad a mí y de mí a la ciudad. y viceversa. con más frecuencia resulta perturbadora y maliciosa. un miserable condenado a la derrota y a la suciedad.

dice Pamuk. Pero. el Estado nacional laico fundado por Atatürk. El resultado de esa tensión irresuelta era. así como su 121 . como un lugar en dos colores. para entender el espíritu del Estambul de su infancia. por un lado el ansia por occidentalizarse y suprimir todo lo relativo al pasado otomano. por otro. Y añade que esa sensación tiene que ver con la pobreza de una ciudad envejecida y caída en desgracia. una ciudad hundida en las propias ruinas y donde «el esfuerzo por occidentalizarse parecía. una inquietud por librarse de todas las cosas cargadas de recuerdos llenos de amargura y tristeza que quedaban del imperio desaparecido». y es así como lo recuerdo». más que un deseo de modernización. Lo que había.EN BLANCO Y NEGRO «Viví el Estambul de mi infancia como las fotografías en blanco y negro. según Pamuk. en cambio. que ha inoculado en sus habitantes un sentimiento muy particular de amargura por ser los sobrevivientes de lo que en su momento –no hace demasiado tiempo. Amargura. en el centro de cuya ideología estaba. oscuro y plomizo. era la nueva República Turca. Esta es la palabra clave. tal vez cien años– fue el gran Imperio Otomano. en la década del cincuenta –Pamuk nació el 7 de junio de 1952– ese periodo de esplendor ya formaba parte de un pasado cada vez más lejano. para Pamuk. y. la realidad incontestable del vínculo existente con aquella tradición manifiesta en la densa presencia de una cultura islámica reacia a la modernización.

Un recuerdo que. Podrán estar descuidados. recuerdan a los millones de personas que viven entre ellos que son lo que queda de un gran imperio. De ahí que ponga especial cuidado en precisar lo que. tanto como los diminutos restos de acueductos. a un entorno y a un sentimiento en los que viven inmersas millones de personas». Porque ese presente no era otra cosa que una pálida copia de la civilización occidental. no es un sentimiento individual sino una emoción más oscura que es compartida por toda una comunidad: «La amargura es una palabra muy adecuada para referirse no a algo que afecta como una enfermedad a un solo individuo sino a una cultura. significa: un sentimiento de aflicción relacionado con una pérdida y el sufrimiento que se deriva de ello. y que esa ausencia no hace otra cosa que restregarles por la cara no sólo la pobreza y pequeñez del presente sino el hecho de que no sean capaces de estar a la altura de ese pasado glorioso como para considerarse dignamente herederos suyos. sin embargo. a diferencia de la melancolía.propio yo. Y es que en Estambul la Historia y los restos de las victorias y las civilizaciones del pasado están demasiado próximos. ignorados y enterrados entre montones de cemento. en lugar de suscitar un sentimiento de orgullo. produce amargura. las fuentes y oratorios que hay en cada esquina. pero esos grandes monumentos y gigantescas mezquitas. para él. Pero que. 122 . La amargura de saber que la fuerza y riqueza del pasado desapareció al extinguirse la cultura que los hacía posibles.

de su derrota y de su pobreza. pero que. aunque parezca contradictorio. como lo estaban también de su fracaso. Así se viven como un honor y no como un fracaso la pobreza. resulta una actitud prestigiosa pero falaz. dice Pamuk. aceptada como destino y enquistada en la vida de Estambul como una enfermedad incurable. la visión de Pamuk es tan lúcida como implacable. que los estambulíes de su infancia y juventud se sentían orgullosos de esa amargura. ENTRE ORIENTE Y OCCIDENTE El tal sentido. fue una República que solo supo ver su carácter turco y que pretendió acceder a la modernización aislándose del mundo. la confusión y el dominio del blanco y negro». Lo que vino después del desplome del Imperio Otomano. La amargura de los estambulíes ciega cualquier creatividad con respecto a los valores y a las formas sociales y sirve de apoyo a la moral de conformarse con poco. invencible. en un contexto espiritual como el descrito. hasta transformarse «en un lugar vacío. ciertamente. 123 . con una sola y una única lengua». perdiendo de esa manera toda su rica diversidad cultural y lingüística.Por eso. parecerse a los demás y ser modesto. Al mostrar la derrota y la pobreza no como resultados sino como honrosas condiciones previas anteriores al nacimiento. Por eso dice Pamuk: «Nada está más alejado de la amargura que la ambición por el éxito y por afirmar la individualidad ante la sociedad. Un orgullo autodestructivo. se presentaba como lo único a lo cual podían aferrarse.

mostrar el daño humano que causó la revolución de Atatürk sin sucumbir a la ignorante nostalgia de muchos islamistas turcos. que. entre otras cosas. Y es eso lo que hace de Estambul. lo que hace Pamuk es hurgar en el alma de Estambul para sacar a la luz sus contradicciones. sin embargo. Ciudad y Recuerdos un libro tan memorable. tradicionalista o comunitarista. todavía está en proceso de configuración. Pamuk encarna a la perfección la imagen del intelectual laico de origen oriental que está en un permanente proceso de autocrítica. como señala Christopher de Bellaigue. Ajeno por completo a sentimientos de corte nacionalista. a su pesar. que esa amargura tiene algo de nostálgica. no solo eso. Porque quien lo escribe no se estaciona en el adentro o en el afuera de la cultura que examina sino que está entrando y saliendo. abierta y europea. ni en él mismo. plantearse el problema de las relaciones entre Oriente y Occidente –relaciones que le atañen personalmente como escritor y como ser humano– de un modo distinto y que evita en todo momento los 124 . en la realidad.No hay que pensar. en un juego de desdoblamiento que le permite. Ni por completo de aquí ni por completo extraño. Pero. Ni en los estambulíes tal y como los retrata Pamuk. también. en el símbolo de una Turquía moderna. Esas contradicciones que él ha aprendido a exorcizar a través de la literatura y que le han permitido no solo observar Estambul como un extranjero sino convertirse. Le permite.

con un escrito. el novelista Tampinar y el escritor de memorias Abdülhak Sinasi Hisar). Borges. Ese extraño no es otro que ese doble interior. al que Pamuk sabe recurrir cuando las cosas se ponen difíciles. cuyos libros revelan un profundo conocimiento de los orígenes persas e islámicos de la cultura otomana –algo que difícilmente pudo haber aprendido en las aulas escolares o universitarias del Estambul modernista– a la vez que reflejan la impronta de autores occidentales como Faulkner. al tiempo que observaban la ciudad como europeos. necesito un extraño que le dé sentido a la vida que llevo con un texto nuevo. De ahí su identificación con aquellos cuatro amargos autores solitarios turcos (el poeta Yahya Kemal. quienes se percataron de que solo encontrarían una voz original si miraban al pasado de Estambul con la amargura de saber que aquella cultura había muerto. La lección fue bien aprendida por Pamuk. Cuando noto que me faltan las miradas de los occidentales sobre mí. me convierto en mi propio occidental». ese otro Orhan.maniqueísmos. Proust o Nabokov. Ya lo dice Pamuk de forma rotunda: «Como mi mente no puede aceptar como único texto el de la antigua vida tradicional. el historiador Resat Ekrem Kocu. 125 . con una imagen o una película.

126 .

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