“La escritura de obras de ficción es un arte del tiempo: la ficción cuenta historias.

Y, a través de estas historias, nos conocemos a nosotros mismos y a los demás. Un país sin historias sería un país sin espejo: no proyectaría ningún reflejo. Un país así tampoco tendría corazón, pues la escritura es el arte de las emociones. Todo, en nuestras sociedades, se ve influido no sólo por la tierra que nos sustenta, sino por el mundo imaginativo que construimos, y en el que habitamos” Margaret Atwwod. Escritora canadiense. Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2008.