Fábulas literarias

de Tomás de Iriarte

Fábulas literarias
de Tomás de Iriarte

Raúl Berea Núñez - edición. Fernando Robles Otero - producción. Ciudad de México, 2010

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Cuando hablaban los brutos Su cierta jerigonza.) Allá. Hace una reverencia A todos con la trompa. El Elefante y otros animales (Ningún particular debe ofenderse de lo que se dice en común. Y en tierras muy remotas. Notó el sabio Elefante Que entre ellos era moda Incurrir en abusos Dignos de gran reforma. en tiempo de entonces. Y a este fin los convoca.Fábula 1. Y empieza a persuadirlos 9 . Afeárselos quiere.

10 . Sus consejos oían Muchos de aquella tropa: El Cordero inocente. La envidia maliciosa. La arrogante ignorancia. La afectada bambolla. Abominando estuvo Por más de un cuarto de hora Mil ridículas faltas. Mil costumbres viciosas: La nociva pereza. Y abriendo tanta boca. La siempre fiel Paloma.En una arenga docta. Gustosos en extremo. Que para aquel intento Estudió de memoria.

no pudo Sufrir tanta parola. 11 . Zumbando en voces roncas. el rapaz Lobo Contra el censor se enojan. la Avispa. Pero del auditorio Otra porción no corta. Ofendida. ¡Qué de injurias vomita La Sierpe venenosa! Murmuran por lo bajo. El Caballo obediente. El Tigre.El leal Perdiguero. La simple Mariposa. La Hormiga afanadora. El hábil Jilguerillo. La Abeja artificiosa. El Zángano.

La Garduña se encoge. que las oiga”. Y el insolente Mono Hace de todo mofa. Estaba el Elefante Viéndolo con pachorra. El Cigarrón dañino. Sálense del concurso. 12 . Por no escuchar sus glorias.El Tábano y la Mosca. Disimula la Zorra. se culpa. La Oruga y la Langosta. Y su razonamiento Concluyó en esta forma: “A todos y a ninguno Mis advertencias tocan: Quien las siente. El que no.

13 . Porque defectos notan Que hubo en el mundo siempre. Y pues no vituperan Señaladas personas.Quien mis fábulas lea. Quien haga aplicaciones Con su pan se lo coma. No sólo a la española. Ni de estos tiempos hablan. Sepa también que todas Hablan a mil naciones. Como los hay ahora.

Muy propia de su orgullo: “¿Qué dice de mi tela el seor gusano? Esta mañana la empecé temprano. La Araña. que tejía a toda prisa. Mire qué sutil es. Y ya estará acabada a mediodía. y no el tiempo que se ha tardado en hacerla.Fábula 2. De esta suerte le habló con falsa risa. mire qué bella…” El Gusano con sorna respondía: “Usted tiene razón: ¡así sale ella!” 14 .) Trabajando un Gusano su capullo. El Gusano de seda y la Araña (Se ha de considerar la calidad de la obra.

El Oso. Que me haces poco favor. replicó el Oso. la Mona y el Cerdo (Nunca una obra se acredita tanto de mala como cuando la aplauden los necios. Queriendo hacer de persona. Dijo a una Mona: “¿Qué tal?” Era perita la Mona. —”Yo creo. La no muy bien aprendida Danza ensayaba en dos pies.) Un Oso con que la vida Ganaba un piamontés.Fábula 3. Y respondiole: “Muy mal”. ¿Pues qué? ¿mi aire no es garboso? ¿No hago el paso con primor?” 15 .

Hubo de exclamar así: “Cuando me desaprobaba La Mona. Guarde para su regalo Esta sentencia un autor: Si el sabio no aprueba. Mas ya que el Cerdo me alaba. Muy mal debo de bailar”. llegué a dudar. al oír esto. con ademán modesto.Estaba el Cerdo presente. Sus cuentas allá entre sí Y. ¡peor! 16 . Echó el Oso. ¡malo! Si el necio aplaude. ¡bien va! Bailarín más excelente No se ha visto ni verá”. Y dijo: “Bravo.

Mas como el trabajar les era duro.Fábula 4. Y el enjambre inexperto No estaba muy seguro De rematar la empresa con acierto. Cada cual varios medios discurría Para disimular su inútil ocio. Y por librarse de tan fea nota A vista de los otros animales. La Abeja y los Zánganos (Fácilmente se luce con citar y elogiar a los hombres grandes de la antigüedad. hacer panales.) A tratar de un gravísimo negocio Se juntaron los zánganos un día. Intentaron salir de aquel apuro 17 . el mérito está en imitarlos. bien o mal. Aun el más perezoso y más idiota Quería.

Con esto se alababan tan ufanos. con la pompa más honrosa. ¡Cuántos pasar por sabios han querido Con citar a los muertos que lo han sido! ¡Y qué pomposamente que los citan! Mas pregunto yo ahora: ¿los imitan? 18 . Hacerla. Jamás equivaldrá vuestro zumbido A una gota de miel que yo fabrique”.Con acudir a una colmena vieja. hermanos. Que una Abeja les dijo por despique: “¿No trabajáis más que eso? Pues. Y sacar el cadáver de una Abeja Muy hábil en su tiempo y laboriosa. Unas grandes exequias funerales. Y susurrar elogios inmortales De lo ingeniosa que era En labrar dulce miel y blanca cera.

Y aquello era Babilonia. La isla en parte es francesa. Así. Pusiéronlos al balcón. como si el serlo fuera tacha. 19 . De francés y castellano Hicieron tal pepitoria. Que al cabo ya no sabían Hablar ni una lengua ni otra. Y otra parte española. cada animalito Hablaba distinto idioma.Fábula 5. Los dos Loros y la Cotorra (Los que corrompen su idioma no tienen otro desquite que llamar puristas a los que le hablan con propiedad.) De Santo Domingo trajo Dos Loros una señora.

Manda el ama separarlos. El español al francés Casi se las tomó todas. El español. Llegó a pedir en francés Los garbanzos de la olla. 20 .El francés del español Tomó voces. al contrario. Y el francés luego reforma Las palabras que aprendió De lengua que no es de moda. Y desde el balcón de enfrente Una erudita Cotorra La carcajada soltó. aunque pocas. Y aun discurre que con ella Ilustra su lengua propia. No olvida la jerigonza.

Haciendo del Loro mofa. Él respondió solamente, Como por tacha afrentosa: Vos no sois que una purista; Y ella dijo: A mucha honra. ¡Vaya que los loros son Lo mismo que las personas!

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Fábula 6. El Mono y el Titiritero
(Sin claridad no hay obra buena.) El fidedigno padre Valdecebro, Que en discurrir historias de animales Se calentó el celebro, Pintándolos con pelos y señales; Que en estilo encumbrado y elocuente Del unicornio cuenta maravillas Y el ave fénix cree a pie juntillas (No tengo bien presente Si es en el libro octavo o en el nono), Refiere el caso de un famoso Mono. Éste, pues, que era diestro En mil habilidades, y servía A un gran titiritero, quiso un día,
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Mientras estaba ausente su maestro, Convidar diferentes animales De aquellos más amigos, A que fuesen testigos De todas sus monadas principales. Empezó por hacer la mortecina; Después bailó en la cuerda a la arlequina, Con el salto mortal y la campana, Luego el despeñadero, La espatarrada, vueltas de carnero, Y al fin el ejercicio a la prusiana. De éstas y de otras gracias hizo alarde, Mas lo mejor faltaba todavía; Pues imitando lo que su amo hacía, Ofrecerles pensó, porque la tarde Completa fuese y la función amena, De la linterna mágica una escena. Luego que la atención del auditorio
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Con un preparatorio Exordio concilió, según es uso, Detrás de aquella máquina se puso; Y durante el manejo De los vidrios pintados, Fáciles de mover a todos lados, Las diversas figuras Iba explicando con locuaz despejo. Estaba el cuarto a oscuras, Cual se requiere en casos semejantes, Y aunque los circunstantes Observaban atentos, Ninguno ver podía los portentos Que con tanta parola y grave tono Les anunciaba el ingenioso Mono. Todos se confundían, sospechando Que aquello era burlarse de la gente.
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entre severo Y risueño le dijo: “¡Majadero! ¿De qué sirve tu charla sempiterna. Las que hacéis vanidad de ser confusas: ¿Os puedo yo decir con mejor modo Que sin la claridad os falta todo? 25 . sutiles y altas Musas. Si tienes apagada la linterna?” Perdonadme. E informado del lance. cuando Entró maese Pedro de repente.Estaba el Mono ya corrido.

Que sólo se tocaba algún solemne día. Con chico campanario. solía dar no más. Siendo su parroquial una pobre iglesita. Celebrada fue siempre en toda la comarca. Cuatro golpes. y ser mayor de la ordinaria marca. Y un rajado Esquilón. con pausado compás. Con el más recio son. Tenía la ciudad en su jurisdicción Una aldea infeliz de corta población. pendiente en medio de él.Fábula 7. o tres. Era allí quien hacía el principal papel. 26 . a modo de una ermita. La Campana y el Esquilón (Con hablar poco y gravemente. Por esto.) En cierta catedral una Campana había. logran muchos opinión de hombres grandes.

dispuso el vecindario Que despacio. Dígnanse rara vez de despegar sus labios. Muy verosímil es. Y piensan que con esto imitan a los sabios. Que el Esquilón pasó por una gran campana.A fin de que imitase aqueste campanario Al de la catedral. el dichoso Esquilón Se hubiese de tocar sólo en tal cual función. y muy poco. pues que la gravedad Suple en muchos así por la capacidad. Y pudo tanto aquello en la gente aldeana. 27 .

Cerca de unos prados Que hay en mi lugar.Fábula 8. que un zagal Se dejó olvidada Por casualidad. Una flauta en ellos Halló. 28 . Pasaba un Borrico Por casualidad. acierta por casualidad. el que en algo acierta. El Burro flautista (Sin reglas del arte. Me ha ocurrido ahora Por casualidad.) Esta fabulilla. Salga bien o mal.

Y sonó la flauta Por casualidad. En la flauta el aire Se hubo de colar. Y dio un resoplido Por casualidad. 29 .Acercose a olerla El dicho animal. Borriquitos hay Que una vez aciertan Por casualidad. ¡Oh! dijo el Borrico: ¡Qué bien sé tocar! ¡Y dirán que es mala La música asnal! Sin reglas del arte.

30 .) Tienen algunos un gracioso modo De aparentar que se lo saben todo.Fábula 9. Por más nueva que sea y primorosa. Esta casta de gente No se me ha de escapar. Pues cuando oyen o ven cualquiera cosa. Sin que lleve su fábula corriente. por vida mía. Aunque gaste en hacerla todo un día. algunos las suponen de fácil ejecución. A la Pulga la Hormiga refería Lo mucho que se afana. Y a tener que alabarla no se exponen. Muy trivial y muy fácil la suponen. La Hormiga y la Pulga (Para no alabar las obras buenas.

Y con qué industrias el sustento gana. Repartiendo entre todas la tarea. 31 . A todas sus razones Contestaba la Pulga. no diciendo Más que estas u otras tales expresiones: Pues ya… si… se supone… bien… lo entiendo… Ya lo decía yo… sin duda… es claro… Está visto: ¿tiene eso algo de raro? La Hormiga. Que pudieran pasar por fabulosas Si diarias experiencias No las acreditasen de evidencias. De qué suerte fabrica el hormiguero. que salió de sus casillas Al oír estas vanas respuestillas. Cuál es la habitación. cuál el granero. Cómo el grano acarrea. Con otras menudencias muy curiosas.

32 . dando un brinco muy ligera. La Pulga. Ya que con ese tono de maestra Todo lo facilita y da por hecho. pues yo quiero Que venga usted conmigo al hormiguero.Dijo a la Pulga: “Amiga. Siquiera para muestra. Respondió con grandísimo desuello: “¡Miren qué friolera! ¿Y tanto piensas que me costaría? Todo es ponerse a ello… Pero… tengo que hacer… Hasta otro día”. Ayúdenos en algo de provecho”.

sólo con poner un ligero prólogo o algunas notas a libro ajeno. —Cuando veo yo algunos que de otros escritores A la sombra se arriman. no sé dónde. Con socarronería le dijo de esta suerte: “Dios te guarde.) Yo leí. Él responde: “Querida. Que aunque más oloroso que todas estas plantas. Saludando al Tomillo la hierba Parietaria. Pues por más que presumas. Apenas medio palmo del suelo te levantas”. y piensan ser autores 33 . que en la lengua herbolaria. Yo sí te compadezco. pero crezco Sin ayuda de nadie. Tomillo: lástima me da verte. chico soy.Fábula 10. La Parietaria y el Tomillo (Nadie pretenda ser tenido por autor. ni medio palmo puedes Medrar si no te arrimas a una de esas paredes”.

34 .Con poner cuatro notas o hacer un prologuillo. Estoy por aplicarles lo que dijo el Tomillo.

Volaba un Conejo. olvidando el asunto principal.) Por entre unas matas. De su madriguera Salió un compañero. Seguido de perros (No diré corría). ¿qué es esto?” —”¿Qué ha de ser? responde: Sin aliento llego… Dos pícaros galgos Me vienen siguiendo”. 35 .Fábula 11. Y le dijo: “Tente. Los dos Conejos (No debemos detenernos en cuestiones frívolas. Amigo.

—”Digo que podencos”. 36 . Galgos y muy galgos. —”Son galgos te digo”. Bien vistos los tengo”. Llegando los perros. Pillan descuidados A mis dos Conejos. Que no entiendes de eso”. —”Son podencos: vaya. Por allí los veo… Pero no son galgos”. como mi abuelo. —”¿Qué? ¿Podencos dices? Sí.—”Sí (replica el otro). —”¿Pues qué son?”—”Podencos”. En esta disputa.

Los que por cuestiones De poco momento Dejan lo que importa. Llévense este ejemplo. 37 .

) Más allá de las islas Filipinas Hay una. Al fin tal fue la cría. pero todos Los pasaban por agua (que el viajante No enseñó a componerlos de otros modos). Ni me importa saberlo. 38 . Hasta que allá un viajero Llevó por accidente un gallinero. donde es fama Que jamás hubo casta de gallinas. cuando no hace más que repetir con corta diferencia lo que otros muchos han dicho. Los Huevos (No falta quien quiera pasar por autor original. que ya el plato Más común y barato Era de huevos frescos. que ni sé cómo se llama.Fábula 12.

39 . ¡Oh qué elogios se oyeron a porfía De su rara y fecunda fantasía! Otro discurre hacerlos escalfados… ¡Pensamiento feliz! Otro. Con que toda la isla se alborota. Hubiera estado largo tiempo en uso. Y todos claman ya: “¡Qué maravilla!” No bien se pasó un año. rellenos… ¡Ahora sí que están los huevos buenos! Uno después inventa la tortilla. Cuando otro dijo: “Sois unos petates. Y aquel guiso de huevos tan extraño. Yo los haré revueltos con tomates”. A no ser porque luego los compuso Un famoso extranjero a la Hugonota.Luego de aquella tierra un habitante Introdujo el comerlos estrellados.

En sorbete. en escabeche. Mas un prudente anciano Les dijo un día: “Presumís en vano De esas composiciones peregrinas.Esto hicieron diversos cocineros. dobles. ¡Gracias al que nos trajo las gallinas!” ¿Tantos autores nuevos No se pudieran ir a guisar huevos Más allá de las islas Filipinas? 40 . Pero ¡qué condimentos delicados No añadieron después los reposteros! Moles. Y los últimos huevos los mejores. hilados. en compota. Al cabo todos eran inventores. En caramelo. en leche.

Que le estaba escuchando. Diciendo estaba un Pato: “¿A qué animal dio el cielo Los dones que me ha dado? “Soy de agua. Le llamó con un silbo. nado”. vuelo. tierra y aire: Cuando de andar me canso. Si se me antoja. Y le dijo: “¡Seo guapo! 41 . Una Serpiente astuta.) A orillas de un estanque.Fábula 13. Si se me antoja. El Pato y la Serpiente (Más vale saber una cosa bien que muchas mal.

Pues ni anda como el gamo. Ni nada como el barbo. “Y así tenga sabido Que lo importante y raro No es entender de todo. Ni vuela como el sacre. Sino ser diestro en algo”. 42 .“No hay que echar tantas plantas.

Y en la lengua que en otro tiempo Con la Olla el Caldero habló. extremo opuesto del defecto reprendido en la fábula antecedente. el Abanico y el Quitasol (También suele ser nulidad el no saber más que una cosa. Servir sólo para una cosa Suele ser falta no menor. El Manguito. Dando estaba conversación A un Abanico y a un Manguito Un Paraguas o Quitasol. cierto día. A sus dos compañeros dijo: 43 .) Si querer entender de todo Es ridícula presunción. Sobre una mesa.Fábula 14.

“¡Oh qué buenas alhajas sois! Tú. En verano vas a un rincón. eres mueble inútil Cuando el frío sigue al calor. Abanico. pese a vos. Tú. 44 . Y en el verano Quitasol”. Manguito. en invierno sirves. Que en el invierno soy Paraguas. No sabéis salir de un oficio: Aprended de mí.

También de muchos versos lo diría. la espesura De un gran cañaveral. Por defuera muy tersa. Mas luego que del viento El ímpetu lento Una caña abatió. que cayó al río. y su verdura. Por dentro toda fofa. La Rana y el Renacuajo (¡Qué despreciable es la poesía de mucha hojarasca!) En la orilla del Tajo Hablaba con la Rana el Renacuajo. hijo mío. Si la Rana entendiera poesía. 45 . En tono de lección dijo la Rana: “Ven a verla.Fábula 15. muy lozana. toda vana”. Alabando las hojas.

46 . De perdiz y de tórtola. de jilguero y paloma. A este fin muchos huevos robados. Largo tiempo se estuvo sobre ellos. aunque fuese bastarda. Y aunque hueros salieron bastantes.Fábula 16. De alcotán. La Avutarda (Muy ridículo papel hacen los plagiarios que escriben centones. toma. Deseando sacar una cría Más ligera.) De sus hijos la torpe Avutarda El pesado volar conocía. Produjeron por fin los restantes Varias castas de pájaros bellos. Y en su nido los guarda mezclados.

Y hete aquí la Avutarda lucida. Ya dirá cada autor: “Ésta es mía”. 47 . Y veremos qué os queda a vosotros.La Avutarda mil aves convida Por lucirlo con cría tan nueva. a volar vuestra cría. Sus polluelos cada ave se lleva. pues. Sacad. Los que andáis empollando obras de otros.

Y el Cisne continuaba: “¡Qué insolencia! ¡Miren cómo me insulta el musiquillo! Si con soltar mi canto no le humillo. Dé muchas gracias a mi gran prudencia”. ¡Cuánto no admirarías 48 . tú. cuando sabes Que de mi voz la dulce melodía Nunca ha tenido igual entre las aves?” El Jilguero sus trinos repetía. si no corresponden las obras. pajarillo vocinglero (Dijo el Cisne al Jilguero): ¿A cantar me provocas. —”¡Ojalá que cantaras! (Le respondió por fin el pajarillo).Fábula 17. El Jilguero y el Cisne (Nada sirve la fama.) “Calla.

Aunque logran más fama que las mías!…” Quiso el Cisne cantar. Y perderle en llegando a la experiencia. 49 . ¡Gran cosa! ganar crédito sin ciencia.Con las cadencias raras Que ninguno asegura haberte oído. y dio un graznido.

) Harta de paja y cebada Una Mula de alquiler Salía de la posada. Y tanto empezó a correr.Fábula 18. El Caminante y la Mula de alquiler (Los que empiezan elevando el estilo. Que apenas el caminante La podía detener. No dudo que en un instante Su media jornada haría. Pero algo más adelante 50 . se ven tal vez precisados a humillarlo después demasiado.

“Esta vara. “¿Si lo hará de picardía?… “¡Arre!… ¿te paras?… Acaso Metiendo la espuela… Nada. que es delgada… Menos… Pues este aguijón… Mas ¿si estará ya cansada?” Coces tira… y mordiscón: Se vuelve contra el jinete… ¡Oh qué corcovo.La falsa caballería Ya iba retardando el paso. qué envión! Aunque las piernas apriete… Ni por ésas… ¡Voto a quién! Barrabás que la sujete… 51 . Mucho me temo un fracaso.

hombre! que te has de ver En el vergonzoso estado De la mula de alquiler”. Al punto digo: “¡Cuidado! ¡Tente. 52 .Por fin dio en tierra… ¡Muy bien! ¿Y eras tú la que corrías?… ¡Mal muermo te mate. amén! No me fiaré en mis días De mula que empiece haciendo Semejantes valentías. en viendo Que un autor ha principiado Con altisonante estruendo. Después de este lance.

) Estábase una Cabra muy atenta Largo rato escuchando De un acorde violín el eco blando. Confío (¡dicha grande!) que algún día No menos dulces trinos Formarán mis sonoros intestinos”. Y a cierto Jaco. que también suspenso Casi olvidaba el pienso.Fábula 19. Dirigió de esta suerte la palabra: “¿No oyes de aquellas cuerdas la armonía? Pues sabe que son tripas de una Cabra Que fue en un tiempo compañera mía. Los pies se la bailaban de contenta. 53 . La Cabra y el Caballo (Hay malos escritores que se lisonjean fácilmente de lograr fama póstuma cuando no han podido merecerla en vida.

Pero. y se consuela. que satisfacción igual esperas. Tú. al juicio apela De la posteridad. porque en vida No ha conseguido ver su obra aplaudida Algún mal escritor. Mi dolor me costó. tengo el gusto De ver qué lucimiento Debe a mi auxilio el músico instrumento.Volviose el buen Rocín y respondióla: “A fe que no resuenan esas cuerdas Sino porque las hieren con las cerdas Que sufrí me arrancasen de la cola. ni más ni menos. ¿Cuándo la gozarás? Después que mueras”. Así. al fin. pasé mi susto. 54 .

y más cucú. —”¿Te cansa mi canto igual? (El Cuclillo respondió): Pues a fe que no hallo yo Variedad en tu panal. porque no me deja Tu ingrata voz trabajar. “No hay ave tan fastidiosa En el cantar como tú: Cucú. cucú.Fábula 20. 55 . Y siempre una misma cosa”. La Abeja y el Cuclillo (La variedad es requisito indispensable en las obras de gusto. Dijo al Cuclillo la Abeja: “Calla.) Saliendo del colmenar.

“Pero en obra destinada Sólo al gusto y diversión. La falta de variedad No es lo que más perjudica. Si yo nada nuevo invento. A esto la Abeja replica: “En obra de utilidad.“Y pues que del propio modo Fabricas uno que ciento. Si no es varia la invención. 56 . En ti es viejísimo todo”. Todo lo demás es nada”.

pues que la tengo a mano. suele vituperarla después que lo sabe. No hay prenda más amable y estupenda Que la fidelidad. ¡Qué invención tan sencilla! ¡qué sentencias!… He de poner.Fábula 21. Un Gato replicó: “Pues esa prenda Yo la tengo también…”Aquí se asusta Mi buen Ratón. Una fábula suya en castellano. por eso quiero Tan de veras al perro perdiguero”. El Ratón y el Gato (Alguno que ha alabado una obra ignorando quién es su autor. se esconde. 57 .) Tuvo Esopo famosas ocurrencias. “Cierto (dijo un Ratón en su agujero).

señor lector? La fabulilla Puede ser que le agrade. Salió de mi cabeza”. Dijo Esopo una cosa como suya”. le responde: “¡Cómo! ¿la tienes tú?… Ya no me gusta”. y que le instruya. ¿Qué tal. —”Pues mire usted: Esopo no la ha escrito. La alabanza que muchos creen justa. señor erudito: Ya que antes tan feliz le parecía.—”¿Conque es tuya?” —”Sí. Critíquemela ahora porque es mía”. torciendo el hocico. 58 . —”Es una maravilla. Injusta les parece Si ven que su contrario la merece.Y.

Un breve caso a este intento Contaba una abuela mía. Los Perros y el Trapero (Atreverse a los autores muertos. sino traición. La Lechuza y Fábula 23. y no a los vivos. Porque vivos respondieran.) Cobardes son y traidores Ciertos críticos. Diz que un día en un convento Entró una Lechuza… miento. no sólo es cobardía. Que no debió ser un día. Para impugnar. que esperan. 59 . a que mueran Los infelices autores.Fábula 22.

Exclamó de esta manera: “Lámpara. Porque estás bien atizada. en fin. perdiéndote el miedo.Fue. ¡con qué deleite Te chupara yo el aceite. Y volviendo la trasera. Si tu luz no me ofendiera! “Mas ya que ahora no puedo. Sabré. estando el sol Ya muy lejos del ocaso… Ella. sin duda. 60 . Darme una buena panzada”. Si otra vez te hallo apagada. encontró al paso Una lámpara o farol (Que es lo mismo para el caso).

huye de él”.Aunque renieguen de mí Los críticos de que trato. Y díjoles un lebrel: “Dejad a ese perillán Que sabe quitar la piel Cuando encuentra muerto un can. Ladrábanle (como suelen Cuando a tales hombres huelen) Dos parientes del Cerbero. Para darles un mal rato. 61 . Estando pues un Trapero Revolviendo un basurero. En otra fábula aquí Tengo de hacer su retrato. Y cuando vivo.

Y con solo un ensayo Creyó tener pronunciación tan clara. y no los copiantes y malos traductores. Así salió tan diestra la Marica Como aquel que al estudio se dedica Por copias y por malas traducciones. El Papagayo. el Tordo y la Marica (Conviene estudiar los autores originales.Fábula 24. 62 .) Oyendo un Tordo hablar a un Papagayo. Quiso que él. le enseñara. y no el hombre. Que en ciertas ocasiones A una Marica daba ya lecciones.

63 . Y a cuántos con mi unto he dado salud”. en invierno. Tiénesme por malo. yo no sé por qué Me has mirado siempre con odio y horror. El Lobo y el Pastor (El libro que de suyo es malo. “Mi piel. ya sabes cuan útiles son. hablando con cierto Pastor. no lo soy a fe. “Mis uñas no trueco por las del tejón. que seguro está Que la piquen pulgas ni otro insecto vil. Que contra el mal de ojo tienen gran virtud.Fábula 25. “Amigo (le dijo). no deja de serlo porque tenga tal cual cosa buena. Y otra cosa tiene.) Cierto Lobo. Mis dientes. ¡qué abrigo no da! Achaques humanos cura más de mil.

64 . ¿Qué importa que puedas hacer algún bien?” Al diablo los doy Tantos libros Lobos como corren hoy. maldígate. amén. Después que estás harto de hacer tanto mal.El Pastor responde: “¡Perverso animal! Maldígate el Cielo.

Sobre todo la del vuelo. Dándose por uno de ellos. Y alega varias razones. Dio el Águila muchas quejas Del murciélago. 65 . El León y el Águila (Los que quieren hacer a dos partidos. diciendo: “¿Hasta cuándo este avechucho Nos ha de traer revueltos? Con mis pájaros se mezcla.Fábula 26. suelen conseguir el desprecio de ambos.) El Águila y el León Gran conferencia tuvieron Para arreglar entre sí Ciertos puntos de gobierno.

Pues ni alados. ¿Cómo ave queréis tratarme? Pues cuadrúpedo me vuelvo. dijo el León: Yo te juro que en mis reinos No entre más”. Respondió el Águila. si se le antoja. Y cuando con éstos vive. Con mis vasallos murmura De los brutos de tu imperio. ni patudos. Murmura también de aquéllos”.Mas. “—Está bien. dice: Hocico.—”Pues en los míos. Desde entonces solitario Salir de noche le vemos. Quieren ya tal compañero. y no pico. menos”. tengo. 66 .

Miraos en este espejo. Si queréis vivir con todos. Que hacéis a pluma y a pelo. 67 .Murciélagos literarios.

Como el de los matachines. Y con eso lo verán En fábula y en refrán. Yo también lo diré aquí. Aunque más bien creo yo Que su amo la vestiría. La Mona. con los cuales aparentan muchos el talento que no tienen.) Aunque se vista de seda. Mona se queda… El refrán lo dice así. Porque difícil sería 68 . Cierta Mona se vistió. La Mona (Hay trajes propios de algunas profesiones literarias.Fábula 27. Un traje de colorines.

ni tampoco He podido saber yo. Y de allí tomó el camino Para volverse a Tetuán. Si la Mona se embarcó. El refrán lo dice: pase. O si rodeó tal vez 69 . Saltó por una ventana Al tejado de un vecino. Esto no dice el refrán. Por ser el autor muy raro (Y poner el hecho en claro No le habrá costado poco). Viéndose ya tan galana. Pero lo dice una historia De que apenas hay memoria. Él no supo.Que tela y sastre encontrase.

Opinan luego al instante. Que a la nueva compañera La dirección se confiera 70 .Por el istmo de Suez: Lo que averiguado está Es que por fin llegó allá. Ingenio y tino mental Del petimetre animal. Y cada cual la saluda Como a un alto personaje. Admirándose del traje. Viose la señora mía En la amable compañía De tanta mona desnuda. Y nemine discrepante. Y suponiendo sería Mucha la sabiduría.

Y al cabo de la jornada Ninguna dio palotada. ríos. llanos. Perdió. cerros. (¡Lo que es tener buena ropa!) La directora. Con que buscar se debía En aquel país tan vasto La provisión para el gasto De toda la mona tropa. marchando Con las huestes de su mando.De cierta gran correría. pantanos. Y sus necias compañeras Atravesaron laderas. Y eso que en toda su vida 71 . Bosques. el tino. valles. Desiertos. Sino. no sólo el camino. lo que es más.

Hicieron otra salida En que fuese el capitán Más tieso ni más galán. sin ir a Tetuán. Y vieron por experiencia Que la ropa no da ciencia. Se han de quedar lo mismo que eran antes. También acá se hallarán Monos que. Pero. aunque se vistan de estudiantes. 72 . Por poco no queda mona A vida con la intentona.

pues que con eso estás contento. De este modo sus yerros disculpaba Un escritor de farsas indecentes. que ya un día Se enfadó el Asno. Díjolo tantas veces.) “Siempre acostumbra hacer el vulgo necio De lo bueno y lo malo igual aprecio: Yo le doy lo peor. Y un taimado poeta que lo oía. y no escribe bien. y le decía: Toma. Le respondió en los términos siguientes: “Al humilde Jumento Su dueño daba paja. y replicó: Yo tomo 73 . que es lo que alaba”. El Asno y su Amo (Quien escribe para el público. no debe fundar su disculpa en el mal gusto del vulgo.Fábula 28.

y verás si me lo como”. come grano. Siempre que la dan grano. Sepa quien para el público trabaja. pero. hombre injusto. Que tal vez a la plebe culpa en vano. ¿Piensas que sólo de la paja gusto? Dame grano. 74 . Pues si en dándole paja.Lo que me quieres dar. come paja.

Parece que cierto Can. Empezó a decir un día: “Bien trabajo.Fábula 29. y un Perro. Que la máquina movía. Le da vueltas con los pies. Metido en aquel encierro. En hostería o convento. Un artificioso invento Para andar el asador. Rueda de madera es Con escalones. El Gozque y el Macho de noria (Nadie emprenda obra superior a sus fuerzas. y ¿qué me dan? 75 .) Bien habrá visto el lector.

“¡Cómo sudo. Cuando dijo: “¿Quién va allá? Parece que por acá Asamos carne también”. no sólo de casa. por grande exceso. en donde un Mulo A una noria daba vuelta. Huyendo con disimulo. Y no le hubo visto bien. “Con mucha incomodidad Aquí la vida se pasa: Me iré. ay infeliz! Y al cabo. Mas también de la ciudad”. 76 . Llegó al campo. Apenas le dieron suelta. Me arrojarán algún hueso Que sobre de esa perdiz.

Algo más trabajaré. —·Eso también lo haré yo (Saltó el Can). 77 . aunque estoy flaco. que agua saco” (El Macho le respondió). Más ración.—”No aso carne. ¿Tanto pesa?… Pues ¿y qué? ¿No ando la de mi asador? “Me habrán de dar. sobre todo. “Como esa rueda es mayor. Que esta empresa es superior A las fuerzas de un Gozquejo”. tendré más gloria…” Entonces el de la noria Le interrumpió de este modo: “Que se vuelva le aconsejo A voltear su asador.

78 . Que a un autor da por gran yerro Cargar con lo que después No podrá llevar: esto es. Que no ande la noria el Perro.¡Miren el Mulo bellaco. Y qué bien le replicó! Lo mismo he leído yo En un tal Horacio Flacco.

¡ratón maldito! Que no se alimentaba de otra cosa Que de roerle siempre verso y prosa. Curar lograron su incesante anhelo De registrar las doctas papeleras. Ni extrañas invenciones De varias e ingeniosas ratoneras. 79 . El Erudito y el Ratón (Hay casos en que es necesaria la crítica severa. Y acribillar las páginas enteras. O el rejalgar en dulces confecciones.Fábula 30. Ni de un gatazo el vigilante celo Pudo llegarle al pelo.) En el cuarto de un célebre Erudito Se hospedaba un Ratón.

Yo haré que este desorden se corrija…” Pero sí. aburrido. desde ahora Papel blanco no más habrá en mi cuarto. El Autor. Si antes lo manuscrito le roía. Mucho mejor roía ya lo impreso. Tan hecha a malas mañas. la traidora Sabandija. “¡Qué desgracia la mía! (El literato exclama): ya estoy harto De escribir para gente roedora. Y aquel bicho travieso. Echa en la tinta dosis competente 80 .Quiso luego la trampa Que el perseguido autor diese a la estampa Sus obras de elocuencia y poesía. igualmente En el blanco papel hincaba el diente. Y por no verme en esto.

81 . Cuando no hablar con sincero denuedo Poca razón arguye. Y revienta por fin… “¡Feliz receta! (Dijo entonces el crítico poeta): Quien tanto roe. el animal perverso. pues. mire no le escriba Con un poco de tinta corrosiva”.De solimán molido: Escribe (yo no sé si en prosa o verso): Devora. Pero usarla conviene más severa Contra censura injusta y ofensiva. o mucho miedo. Bien hace quien su crítica modera.

Viéndole hacer movimientos Tan veloces y a compás.) Mirando estaba una Ardilla A un generoso Alazán. La Ardilla y el Caballo (Algunos emplean en obras frívolas tanto afán como otros en las importantes.Fábula 31. Ligereza Y destreza 82 . De aquesta suerte le dijo Con muy poca cortedad: “Señor mío. De ese brío. Se adestraba en galopar. Que dócil a espuela y rienda.

No me espanto. Subo y bajo. No me estoy quieta jamás”. Me paseo. Me meneo. Tantas vueltas 83 . Yo trabajo. El paso detiene entonces El buen Potro. Yo soy viva. y muy formal. En los términos siguientes Respuesta a la Ardilla da: “Tantas idas Y venidas. Que otro tanto Suelo hacer. y acaso más. Soy activa.

¿Son de alguna utilidad? Yo me afano. Sé mi oficio. Que me diga). Conque algunos escritores Ardillas también serán Si en obras frívolas gastan Todo el calor natural. Y en servicio De mi dueño Tengo empeño De lucir mi habilidad”. Mas no en vano.Y revueltas (Quiero. amiga. 84 .

Celebrando los días de su dama. “¡Bella plata! ¡qué brillo tan hermoso! (Dijo la dama): ¡viva el gusto y numen Del Petimetre. Y el oro y plata sin temor derrama. todo se le aplaude. El Galán y la Dama (Cuando un autor ha llegado a ser famoso. Unas hebillas estrenó de estaño. en todo primoroso!” 85 .Fábula 32. Que cuarenta vestidos muda al año.) Cierto Galán a quien París aclama Petimetre del gusto más extraño. Sólo para probar con este engaño Lo seguro que estaba de su fama.

que me emplumen. 86 .Y ahora digo yo: llene un volumen De disparates un autor famoso. Y si no le alabaren.

Fábula 33. El Avestruz. “No (dijo el Avestruz): en mi dictamen No hay más bello animal que el Dromedario”.) Para pasar el tiempo congregada Una tertulia de animales varios (Que también entre brutos hay tertulias). Mil especies en ella se tocaron. Hablose allí de las diversas prendas De que cada animal está dotado: Éste a la hormiga alaba. aquél al perro. quién al Papagayo. Quién a la Abeja. 87 . el Dromedario y la Zorra (También en la literatura suele dominar el espíritu de paisanaje. El Dromedario dijo: “Yo confieso Que solo el Avestruz es de mi agrado”.

tan temerario El de la Zorra. Y no muy advertido el Dromedario? ¿O bien porque son feos uno y otro? ¿O porque tienen en el pecho un callo? O puede ser también… “No es nada de eso (La Zorra interrumpió). ¿Sabéis por qué motivo el uno al otro Tanto se alaban? Porque son paisanos”. 88 . Y no fue juicio. no. ¿Será porque los dos abultan mucho? ¿O por tener los dos los cuellos largos? ¿O porque el Avestruz es algo simple. que no pueda hacerse Tal vez igual de algunos literatos. ambos eran berberiscos.Ninguno adivinó por qué motivo Tan raro gusto acreditaban ambos. En efecto. ya di en el caso.

Fábula 34.) Pues. Al término señalado Cuál llegó primero. Considérelo quien de ambos Haya visto el vuelo. como digo. El Cuervo y el Pavo (Cuando se trata de notar los defectos de una obra. 89 . no deben censurarse los personales de su autor. es el caso (Y vaya de cuento) Que a volar se desafiaron Un Pavo y un Cuervo. “Aguárdate (dijo el Pavo Al cuervo de lejos): ¿Sabes lo que estoy pensando? Que eres negro y feo.

Contra la persona cargos Suele hacer el necio. que tienes por regalo Comer cuerpos muertos”. 90 .“Escucha: también reparo (Le gritó más recio) En que eres un pajarraco De muy mal agüero. que me das asco. Cuando en las obras del sabio No encuentra defectos. —”Todo eso no viene al caso (Le responde el Cuervo). Porque aquí sólo tratamos De ver qué tal vuelo”. Sí. Grandísimo puerco. “Quita allá.

a presencia de animales varios. Y todos ponderaban su trabajo. Y aun el topo. Para muestra presentan un capullo. 91 .Fábula 35. Examínanle. La Zorra adivinó por qué se daban Elogios avestruz y dromedario. Confesó que el capullo era un milagro.) Si se acuerda el lector de la tertulia En que. La Oruga y la Zorra (La literatura es la profesión en que más se verifica el proverbio: ¿Quién es tu enemigo? El de tu oficio. Sepa que en la mismísima tertulia Un día se trataba del gusano. con todo que es un ciego. Artífice ingenioso de la seda. crecen los aplausos.

92 . aunque malos?” ¡Laboriosos ingenios perseguidos! ¿Queréis un buen consejo? Pues. mentecatos.Desde un rincón la Oruga murmuraba En ofensivos términos. llamando La labor admirable. unos a otros: “¿Por qué este miserable gusarapo El único ha de ser que vitupere Lo que todos acordes alabamos?” Saltó la Zorra y dijo: “¡Pese a mi alma! El motivo no puede estar más claro. No hagáis más que contarles este caso. Preguntábanse. que la Oruga También labra capullos. friolera. cuidado: Cuando os provoquen ciertos envidiosos. compañeros. pues. ¿No sabéis. Y a sus elogiadores.

Borlas y penacho Llevaba el pollino. cascabeles Y otros atavíos.) Ayer por mi calle Pasaba un Borrico. 93 . Albarda y cabestro Eran nuevecitos. Lazos. Y hechos a tijera Con arte prolijo. Con flecos de seda Rojos y amarillos. La compra del Asno (A los que compran libros sólo por la encuadernación.Fábula 36. El más adornado Que en mi vida he visto.

Y uno de ellos dijo: “Veamos. Que es. Mostró a sus vecinos La famosa compra. Y añaden que al pobre Le costó un sentido. Volviendo a su casa. Parece que el dueño.En pescuezo y anca Dibujos muy lindos. Si este animalito Tiene tan buen cuerpo Como buen vestido”. Un chalán gitano De los más ladinos. 94 . compadre. según me han dicho. Vendió aquella alhaja A un hombre sencillo.

Y un tumor antiguo. que me pago De adornos postizos”. “Burro (dijo el hombre) Más que el Burro mismo Soy yo. Que bajo la cincha Estaba escondido. Le hallaron el lomo Asaz malferido. Y bajo la albarda. 95 .Empezó a quitarle Todos los aliños. Al primer registro. Con seis mataduras Y tres lobanillos. Amén de dos grietas.

96 . Que no vale un pito.A fe que este lance No echaré en olvido. El cual a buen precio Ha comprado un libro Bien encuadernado. Pues viene de molde A un amigo mío.

la haragana reparona. El Buey y la Cigarra (Muy necio y envidioso es quien afea un pequeño descuido en una obra grande. Mas ¿si me habrá entendido 97 . Que a mi amo sirvo bien. pues.) Arando estaba el Buey. La Cigarra. y a poco trecho. ay! ¡qué surco tan torcido has hecho!” Pero él la respondió: “Señora mía.Fábula 37. ¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil! Una Cigarra al animal más útil. Calle. Si no estuviera lo demás derecho. le decía: “¡Ay. Usted no conociera lo torcido. y él me perdona Entre tantos aciertos un descuido”. cantando.

El que a tachar se atreve En obras grandes un defecto leve? 98 .

Salía de su cajón Aquel ridículo bicho.) Un pintado Guacamayo Desde un mirador veía Cómo un extranjero payo (Que saboyano sería) Por dinero una alimaña Enseñaba. muy feota. Es a saber. Y el ave desde el balcón Le dijo: “¡Raro capricho! 99 . la Marmota.Fábula 38. Dándola por cosa extraña. El Guacamayo y la Marmota (Ordinariamente no es escritor de gran mérito el que hace venal el ingenio.

Cuando siendo hermoso. Se fue como avergonzado. aquí Todos de balde me ven! “Puede que seas. —¿Por qué?—Porque un impresor Le tenía asalariado. Mas yo tengo ya bastante Con saber que eres venal”.“Siendo tú fea. 100 . Oyendo esto un mal autor. no obstante. ¡que así Dinero por verte den. Algún precioso animal.

Pero habrá quien piense que no habla castizo Si por lo anticuado lo usado no deja. 101 . El Retrato de Golilla (Si es vicioso el uso de voces extranjeras modernamente introducidas. Y porque le traiga más contentamiento. por el contrario.) De frase extranjera el mal pegadizo Hoy a nuestro idioma gravemente aqueja. también lo es. el de las anticuadas. En su mesmo estilo referille intento.Fábula 39. Mezclando dos hablas. No sin hartos celos un pintor de hogaño Vía cómo agora gran loa y valía Alcanzan algunos retratos de antaño. Voy a entretenelle con una conseja. la nueva y la vieja.

Maguer que le plugo la faz abastanza. Y ansí que del rostro toda la semblanza Hubo trasladado.Y el no remedallos a mengua tenía: Por ende. heredadas de sus ascendientes. Juzgó que lo antiguo de la vestimenta Estima de rancio al cuadro daría. El cual espantado fincó desque vido Con añejas galas su cuerpo vestido. 102 . Empero una traza le vino a las mientes Con que al retratante dar su galardón. La tabla a su dueño lleva sin tardanza. Antiguas monedas en un viejo arcón. Guardaba. queriendo retratar un día A cierto rico-home. señor de gran cuenta. golilla le ha puesto. Segundo Velázquez creyó ser con esto. Y otros atavíos a la antigua usanza.

“Llevaos la tabla. si voy al mercado Cuando me cumpliere mercar vituallas. Y en la mi casaca trocad la ropilla. Ca non habrá nadie en toda la villa 103 . Tornaré a mi casa con un buen recado”. ¿no me habéis pintado En traje que un tiempo fue muy señoril. y el mi corbatín Pintadme al proviso en vez de golilla.Del Quinto Fernando muchas de ellas son. Y agora le viste sólo un alguacil? Cual me retratasteis. tal os he pagado. o siquier medallas (El pintor le dice). —”¡Pardiez! (dijo el otro). Allende de algunas de Carlos Primero. Y henchido de todas le endonó un bolsón. De entrambos Filipos Segundo y Tercero. “Con estas monedas. Cambiadme esa espada en el mi espadín.

si a risa provoca la idea Que tuvo aquel sandio moderno pintor.Que. conozca mi gesto: Vuestra paga entonces contaros-he presto En buena moneda corriente en Castilla”. 104 . al verme en tal guisa. Si fue noble en tiempo del Cid Campeador. ¿No hemos de reírnos siempre que chochea Con ancianas frases un novel autor? Lo que es afectado juzga que es primor. Ora pues. Y no halla voz baja para nuestra edad. Habla puro a costa de la claridad.

Los dos Huéspedes (Las portadas ostentosas de los libros engañan mucho. De dos vecinos Reciben mil ofertas Los dos amigos.Fábula 40.) Pasando por un pueblo De la montaña. Porque a ninguno quieren Hacer desaire. Dos caballeros mozos Buscan posada. En casa de uno y otro Van a hospedarse. 105 .

De ambas mansiones Cada Huésped la suya A gusto escoge. 106 . La que el uno prefiere Tiene un gran patio Y bello frontispicio. Mas dentro no faltaba Donde alojarse. La del otro la vista No era tan grande. Hecho de piedra. Como un palacio: Sobre la puerta Su escudo de armas tiene.

Y por dentro desvanes A teja vana. 107 . El que allí pasó un día Mal hospedado. Claras y limpias. Contaba al compañero El fuerte chasco.Como que había Piezas de muy buen temple. Oscuro y frío: Mucha portada. Pero el otro palacio Del frontispicio Era. además de estrecho.

Pero él le dijo: “Otros chascos como ése Dan muchos libros”. 108 .

—”Yo (respondió la Salvia) voy a China. y no tienen la menor noticia de la de su nación. En Europa me tratan de salvaje. compadre?” —”A Europa voy.) El Té.Fábula 41. Que allá con sumo aprecio Me reciben por gusto y medicina. viniendo del imperio chino. Ella le dijo: “¿Adónde vas. Y jamás he podido hacer fortuna”. comadre. El Té y la Salvia (Algunos sólo aprecian la literatura extranjera. Pues no hay nación alguna 109 . Se encontró con la Salvia en el camino. No perderás el viaje. Donde sé que me compran a buen precio”. —”Anda con Dios.

Que al comercio su máxima se opone. Si hablase del comercio literario. La Salvia me perdone. 110 . Porque en él para algunos es un vicio Lo que es en general un beneficio. Yo no defendería lo contrario.Que a todo lo extranjero No dé con gusto aplausos y dinero”. Puede ser que no sepa todavía En qué lengua los hizo Garcilaso. Y español que tal vez recitaría Quinientos versos de Boileau y el Taso.

Pues conocen las hierbas diuréticas. siempre habrá necios que le aplaudan.Fábula 42. Que hablaba en un estilo tan enfático 111 . Cefálicas también y sudoríficas. el Lagarto y el Grillo (Por más ridículo que sea el estilo retumbante. El Gato. En esto era gran práctico y teórico Un Gato.) Ello es que hay animales muy científicos En curarse con varios específicos. eméticas. Y en conservar su construcción orgánica. Como hábiles que son en la botánica. Febrífugas. estípticas. prolíficas. narcóticas. pedantísimo retórico. sólo por la razón de que se quedan sin entenderle. Catárticas.

No entendió más la frase macarrónica Que si le hablasen lengua babilónica. Aunque se fue en ayunas del catálogo De términos tan raros y magníficos. Dijo a un lagarto: “¡Qué ansias tan mortíferas! Quiero por mis turgencias semihidrópicas Chupar el zumo de hojas heliotrópicas”. Yendo a caza de plantas salutíferas. Pero notó que el charlatán ridículo De hojas de girasol llenó el ventrículo. Hizo del Gato elogios honoríficos! 112 . Atónito el Lagarto con lo exótico De todo aquel preámbulo estrambótico. ¡Y no es bueno que un Grillo. oyendo el diálogo. en fin. señor hidrópico. Y le dijo: “Ya. He entendido lo que es zumo heliotrópico”.Como el más estirado catedrático.

Caiga sobre su estilo problemático Este apólogo esdrújulo-enigmático. que hay quien tiene la hinchazón por mérito. 113 . Y el hablar liso y llano por demérito.Sí. Mas ya que esos amantes de hiperbólicas Cláusulas y metáforas diabólicas De retumbantes voces el depósito Apuran. aunque salga un despropósito.

Que la bandurria he templado. Día de su cumpleaños. La Música de los Animales (Cuando se trabaja una obra entre muchos. cada uno quiere apropiársela si es buena. Y para darle principio Con el debido aparato. 114 . y echa la culpa a los otros si es mala. Unos cuantos animales Dispusieron un sarao.) Atención. Y han de dar gracias cuando oigan La jácara que les canto. noble auditorio.Fábula 43. En la corte del león.

Antes de llegar la hora Del canticio preparado. Ni se trató de calandria. Se ofrecieron a tomar La diversión a su cargo.Creyeron que una academia De música era del caso. Como en esto de elegir Los papeles adecuados No todas veces se tiene El acierto necesario. Cada músico decía: 115 . Ni hablaron del ruiseñor. Aunque más determinados. Menos hábiles cantores. De jilguero ni canario. Ni del mirlo se acordaron.

Con qué agradable cadencia. Rana y cigarra. Dos tábanos los tenores. Baste decir que los más Las orejas se taparon. El cerdo y el burro. Disimularon el chasco.“¡Ustedes verán qué rato!” Y al fin la capilla junta Se presenta en el estrado. Los tiples eran dos grillos. por respeto al león. Y. 116 . Con qué acento delicado La música sonaría. bajos. contraltos. No es menester ponderarlo. Compuesta de los siguientes Diestrísimos operarios.

y hable bien (Saltó la cigarra). —”Tenga modo. Esos tábanos tenores Son los autores del daño”. es falso.—”Poco a poco (Respondió luego el marrano). contralto”. Nadie desafina más Que la cigarra. sin embargo. Que habían de ser muy pocas Las palmadas y los bravos. Saliose del corro y dijo: “¡Cómo desentona el asno!” Este replicó: “Los tiples Sí que están desentonados”. 117 . —”Quien lo echa todo a perder (Añadió un grillo chillando) Es el cerdo”.La rana por los semblantes Bien conoció.

118 . Jamás volváis a poneros En mi presencia: ¡mudaos! Que si otra vez me cantáis. Diciendo: “¡Grandes bellacos! ¿Antes de empezar la solfa. Y a los otros hace cargos. Tengo de hacer un estrago”. No la estabais celebrando? Cada uno para sí Pretendía los aplausos. Como que se debería Todo el acierto a su canto. Nadie quiere parte en él.Cortó el león la disputa. Mas viendo ya que el concierto Es un infierno abreviado.

Cada cual quiere la gloria Si es bueno el libro.¡Así permitiera el Cielo Que sucediera otro tanto Cuando. o mediano. trabajando a escote Tres escritores o cuatro. Y los compañeros tienen La culpa si sale malo! 119 .

fina. en fin. Y airosos los sacó de mil empeños. Por mandado de su amo el posadero.) Sirvió en muchos combates una espada Tersa. cortante. La más famosa que salió de mano De insigne fabricante toledano. 120 . a parar (¡quién lo diría!) A un oscuro rincón de una hostería. La Espada y el Asador (Contra dos especies de malos traductores.Fábula 44. Vendiose en almonedas diferentes Hasta que por extraños accidentes Vino. bien templada. Se tomaba de orín. cual mueble inútil arrimada. Donde. Que debía de ser gran majadero. Una criada. Fue pasando a poder de varios dueños.

Y por espada de Tomás de Ayala Al pobre forastero. Un asador que en su cocina había Luego desbasta. Y que pasa por buena cualquier hoja. Díjole que volviese al otro día. Mientras esto pasaba en la posada. Siendo de moda el puño que se escoja. viendo que al presente Es la espada un adorno solamente. Y héteme un asador hecho y derecho La que una espada fue de honra y provecho. que no entiende 121 . El espadero. afila y acicala. Atravesó con ella una gallina. Transformado de payo en caballero. En la corte comprar quiso una espada Cierto recién llegado forastero.Se la llevó una vez a la cocina.

122 . Que infestada la tienen con sus frases? Unos traducen obras celebradas. Y venden por espadas asadores. Mas ¿de igual ignorancia o picardía Nuestra nación quejarse no podría Contra los traductores de dos clases. Otros hay que traducen las peores. se le vende.De semejantes compras. Siendo tan picarón el espadero Como fue mentecato el posadero. Y en asadores vuelven las espadas.

123 . no merecen se emplee en ellas el trabajo de muchos hombres. Y más sordo que una tapia. Mas hízole otras el mudo. Y él a oscuras se quedaba. Que para el mudo eran claras. Para que los ayudara. Los cuatro Lisiados (Las obras que un particular puede desempeñar por sí solo. Hablaba el ciego por señas.Fábula 45. trajeron. En este apuro. Vino a tratar con un ciego Cosas de poca importancia.) Un mudo a nativitate.

si le llaman”. “Compañeros. que apenas anda? 124 . Y por aquel medio el ciego Del negocio se enteraba. Que era preciso escribir Sobre el asunto una carta. Mi auxilio a tanto no alcanza. Que era manco por desgracia. —”¿Qué ha de venir (dijo el ciego). Si es cojo. Por último resultó. Pero a escribirla vendrá El dómine.A un camarada de entrambos. Éste las señas del mudo Trasladaba con palabras. De conferencia tan rara. saltó el manco.

Y el mudo parte a llevarla. Y a no ser porque ha tan poco Que en un lugar de la Alcarria Acaeció esta aventura. como eran ellas tales. Díctanla el ciego y el manco. Bien pudiera sospecharse Que estaba adrede inventada 125 . Cuatro fueron necesarias. Mas. Así lo hicieron.Vamos. será menester Ir a buscarle a su casa”. Testigos más de cien almas. Para el consabido asunto Con dos personas sobraba. y al fin El cojo escribe la carta.

Por alguno que con ella Quiso pintar lo que pasa Cuando. 126 . juntándose muchos En pandilla literaria. Tienen que trabajar todos Para una gran patarata.

sino el talento. El Pollo y los dos Gallos (No ha de considerarse en un autor la edad.Fábula 46. de manera Que armaron una brava pelotera.) Un Gallo. presumido De luchador valiente. 127 . Diose el Pollo tal maña. Quedando ya por suya la campaña. Que sacudió a mi Gallo lindamente. No sé por qué accidente Tuvieron sus palabras. Y un Pollo algo crecido. Y el vencido sultán de aquel serrallo Dijo. cuando el contrario no lo oía: “¡Eh! con el tiempo no será mal Gallo: El pobrecillo es mozo todavía”.

Teniendo un choque con un Gallo anciano.Jamás volvió a meterse con el Pollo. Sino a la habilidad de su adversario. Verbigracia de asunto literario. Quien se meta en contienda. Apenas le quedó pluma ni cresta: Y dijo al retirarse de la fiesta: “Si no mirara que es un pobre viejo… Pero chochea y por piedad le dejo”. Mas en otra ocasión. Guerrero veterano. 128 . A los años no atienda. por cierto embrollo.

Fábula 47. 129 . La Urraca y la Mona (El verdadero caudal de erudición no consiste en hacinar muchas noticias. y guardo Mil alhajas. sino en recoger con elección las útiles y necesarias.) A una Mona Muy taimada Dijo un día Cierta Urraca: “Si vinieras A mi estancia. ¡Cuántas cosas Te enseñara! Tú bien sabes Con qué maña Robo.

La contera 130 . Una hebilla.” Y al paraje La acompaña.Ven. La otra dijo: “Vaya en gracia. Y veraslas Escondidas Tras de una arca”. Un tontillo De casaca. Fue sacando Doña Urraca Una liga Colorada. Dos medallas. si quieres.

De una espada. Y otras muchas Zarandajas. hermana. Medio peine. “¿Qué tal? dijo. Un mal cabo De navaja. Vaya. Y una vaina De tijeras. Tres clavijas De guitarra. Una gasa. ¿No me envidia? ¿No se pasma? A fe que otra De mi casta 131 .

132 . Porque es útil Lo que guarda. Si no. Y al fin dijo: “¡Patarata! Has juntado Lindas maulas. Nuestra Mona La miraba Con un gesto De bellaca. mira Mis quijadas. Bajo de ellas. Aquí tienes Quien te gana.En riqueza No me iguala”.

Camarada. Avellanas. nueces. carne 133 . Y el sobrante Guardo en ambas Para cuando Me haga falta. Tú amontonas Mentecata. Como aquello Que me basta. Que se encogen Y se ensanchan. Hay dos buches O papadas. Trapos viejos. Mas yo. Dulces. Y morralla.

Y esta Mona Redomada ¿Habló sólo Con la Urraca? Me parece Que más habla Con algunos Que hacen gala De confusas Misceláneas Y fárrago Sin sustancia.Y otras cuantas Provisiones Necesarias”. 134 .

A imitar mis caprichos él se aplica: 135 . así decía: “¡Cuánto me maravillo De ver que de ese modo Un pájaro tan diestro A un discípulo tiene por maestro! Porque al fin lo que sabe el organillo A ti lo debe todo”.Fábula 48. que no tenga más que aprender. Y a la jaula llegándose entre tanto El Gorrión parlero.) Siguiendo el son del organillo un día. Si él aprendió de mí. Tomaba el ruiseñor lección de canto. yo de él aprendo. —”A pesar de eso (el Ruiseñor replica). El Ruiseñor y el Gorrión (Nadie crea saber tanto.

Yo los voy corrigiendo Con arreglarme al arte que él enseña. ¿De aprender se desdeña El literato grave? Pues más debe estudiar el que más sabe. 136 . Y así pronto verás lo que adelanta Un Ruiseñor que con escuela canta”.

) En un jardín de flores Había una gran fuente. El Jardinero y su Amo (La perfección de una obra consiste en la unión de lo útil y de lo agradable. De modo que entre tanto Los peces agua en que vivir no tienen. Pues aunque quiere flores. Cuyo pilón servía De estanque a carpas. Viendo tal desgobierno. Su amo le reprende. Regalarse con peces también quiere. 137 .Fábula 49. tencas y otros peces. Únicamente al riego El jardinero atiende.

Que me quede sin peces.Y el rudo jardinero Tan puntual le obedece. gran bárbaro. me dejes”. Al cabo de algún tiempo El amo al jardín vuelve. Halla secas las flores. Que sin flores. Que las plantas no riega Para que el agua del pilón no merme. dice de esta suerte: “Hombre. Mas repetirse debe: Si al pleno acierto aspiras. Ni cuides tanto de ellos. Une la utilidad con el deleite. 138 . Y amostazado. no riegues tanto. La máxima es trillada.

“¿Esa viña dónde está? (Le pregunta el mozalbete). Mozo de poca experiencia. su nietezuelo.Fábula 50. Los dos Tordos (No se han de apreciar los libros por su bulto ni por su tamaño. acelerando el vuelo. A un tordo. ¿Y qué fruto es el que da?” —”Hoy te espera un gran banquete 139 . Lleno de años y prudencia. A que.) Persuadía un tordo abuelo. Viniese con preferencia Hacia una poblada viña E hiciese allí su rapiña.

dijo el anciano: Aunque sé que más valdrá De mis uvas solo un grano”. Yo tengo fruta mayor En una huerta. Y no bien lo dijo. Al verlas saltó el rapaz: “¿Y ésta es la fruta alabada De un pájaro tan sagaz? ¡Qué chica! ¡qué desmedrada! ¡Ea. y mejor”. cuando Las uvas le fue enseñando. —”Veamos. vaya! es incapaz Que eso pueda valer nada. ven acá. A la huerta llegan ya. Aprende a vivir.(Dice el viejo). Y el joven exclama ufano: 140 . pobrete”.

141 .“¡Qué fruta! ¡qué gorda está! ¿No tiene excelente traza?…” ¿Y qué era? Una calabaza. y por el bulto. toda ella sobra. Pero es mucho más extraño Que hombre tenido por culto Aprecie por el tamaño Los libros. no lo dificulto. si es buena. Que un tordo en aqueste engaño Caiga. una obra. Grande es. Si es mala.

Aunque en oro trabajas. “Vecina.) Cerca de una Encajera Vivía un Fabricante de galones. ¡quién creyera (Le dijo) que valiesen más doblones De tu encaje tres varas Que diez de un galón de oro de dos caras!” —”De que a tu mercancía (Esto es lo que ella respondió al vecino) Tanto exceda la mía. Pues más que la materia vale el arte”. El Fabricante de Galones y la Encajera (No basta que sea buena la materia de un escrito. 142 . es menester que también lo sea el modo de tratarla.Fábula 51. y yo en lino. No debes admirarte.

También da la elegancia Su principal valor a la sustancia. 143 . Advierta que si el hilo Más que el noble metal caro se vende. Y diga que a las cosas sólo atiende.Quien desprecie el estilo.

El Cazador y el Hurón (A los que se aprovechan de las noticias de otros. A un amigo y vecino. pero ¡qué! Si mejor cacería No la he logrado. Encontró en el camino. “Me afané todo el día (Le dijo). Una tarde de lejos A su casa volvía un Cazador.) Cargado de conejos. ni la lograré. Y muerto de calor.Fábula 52. y tienen la ingratitud de no citarlos. 144 . Muy cerca del lugar. Y su fortuna le empezó a contar.

Fuera de vanidad.“Desde por la mañana Es cierto que sufrí Una buena solana. Y el puntiagudo hocico Sacando por la red. Con el oído atento Escuchaba un Hurón Este razonamiento. Mas mira qué gazapos traigo aquí. Desde el corcho en que tiene su mansión. 145 . “Te digo y te repito. con perdón de usted. Dijo a su amo: “Suplico Dos palabritas. Que en todo este distrito No hay cazador de más habilidad”.

“Vaya. Se quedó tan sereno Como ingrato escritor Que del auxilio ajeno Se aprovecha. y no cita al bienhechor. Que me tratan así? Me parece que en algo Bien se pudiera hacer mención de mí”. Cualquiera pensaría Que este aviso moral Seguramente haría Al Cazador gran fuerza. pues no hay tal. 146 . ¿cuál de nosotros Fue el que más trabajó? ¿Esos gazapos y otros Quién se los ha cazado sino yo? “¡Patrón! ¿tan poco valgo.

el Cerdo y el Cordero (Suelen ciertos autores sentar como principios infalibles del arte aquello mismo que ellos practican.Fábula 53. Un Marrano gordísimo yacía. Todos ellos en buena compañía.) Había en un corral un gallinero. se criaba allí un Cordero. qué pacífico destino Es el poder dormir! ¡Qué saludable! 147 . Qué feliz. Y detrás del corral. Ítem más. En este gallinero un Gallo había. en un chiquero. El Gallo. Y ¿quién ignora que estos animales Juntos suelen vivir en los corrales? Pues (con perdón de ustedes) el Cochino Dijo un día al Cordero: “¡Qué agradable.

Porque el sueño entorpece los sentidos. Roncar bien y dejar rodar la bola”. inocente. Deja los cuerpos flojos y abatidos”. en esta vida miserable. El Gallo por su parte al tal Cordero Dijo en otra ocasión: “Mira. Para estar sano. ambos dictámenes coteja El simple Corderillo. y no adivina Que lo que cada uno le aconseja No es más que aquello mismo a que se inclina. Que no hay. como soy gorrino. Confuso. es método prudente.Yo te aseguro. Con estrellas. Es menester dormir muy parcamente. para andar ligero. Acá entre los autores ya es muy vieja 148 . El madrugar. Gusto como tenderse a la bartola. en Julio u en Febrero.

La trampa de sentar como doctrina Y gran regla. Lo que en nuestros escritos practicamos. 149 . a la cual nos sujetamos.

Que el largo estudio no uniere 150 . Este ejemplo material Todo escritor considere. Porque a menudo le hería Para sacar chispas de él.) Al eslabón de cruel Trató el pedernal un día. Al separarse los dos. Riñendo éste con aquél. dijo.Fábula 54. Lo que sin mí valéis vos”. ¿Valéis vos algo sin mí?” Y el otro responde: “Sí. El Pedernal y el Eslabón (La naturaleza y el arte han de ayudarse recíprocamente. “Quedaos. con Dios.

Ni da lumbre el pedernal Sin auxilio de eslabón. Ambos inútiles son. Si obra cada cual aparte. 151 . Ni hay buena disposición Que luzca faltando el arte.Al talento natural.

entre asesinos. Hízole cargo el Juez de su delito. y otras alhajas. relojes.) Prendieron por fortuna a un Bandolero. Escalé casas. desde chiquito Fuí gato algo feliz en raterías. Y él respondió: “Señor. vueseñoría no se espante 152 . Espadines robé. A tiempo cabalmente Que de vida y dinero Estaba despojando a un inocente. ya entrado en días. Luego hebillas. y hoy.Fábula 55. Soy salteador famoso de caminos. Conque. capas. Después. El Juez y el Bandolero (La costumbre inveterada no debe autorizar lo que la razón condena. cajas.

Alegan la costumbre envejecida Contra el dictamen racional y justo? 153 .De que yo robe y mate a un caminante. Porque este y otros daños Los he estado yo haciendo cuarenta años”. cuando disculpan En las letras su error o su mal gusto. ¿Al Bandolero culpan? Pues ¿por ventura dan mejor salida Los que.

154 . que añaden más errores de los que corrigen. acaso de errores Suelen dejarlos diez veces más llenos… Mas no haya miedo que de estos señores Diga yo nada: Que se lo diga por mí la criada. Aun más ensucia que limpia la casa”. La Criada y la Escoba (Hay correctores de obras ajenas. Los remendones. “Reniego yo de la escoba (decía): Con su basura y pedazos que deja Por donde pasa. que escritos ajenos Corregir piensan.Fábula 56.) Cierta criada la casa barría Con una escoba muy puerca y muy vieja.

Fábula 57. El Naturalista y las Lagartijas (A ciertos libros se les hace demasiado favor en criticarlos. Y a toda prisa Quiere hacer de ellas Anatomía. Ya me ha pillado La más rolliza. Miembro por miembro Ya me la trincha.) Vio en una huerta Dos Lagartijas Cierto curioso Naturalista. Cógelas ambas. El microscopio 155 .

Toma la pluma. Todo lo aparta. Recapacita. Pellejo y tripas. Escribe un poco. Ojos y cuello. Sus mamotretos Después registra. De nuevo mira. Y lo examina.Luego le aplica. Patas y cola. Vuelve a la propia Carnicería. Lomo y barriga. Varios curiosos De su pandilla Entran a verle: 156 .

Otros cavilan.Dales noticia De lo que observa. Finalizada La anatomía. Otros preguntan. Cansose el sabio De Lagartija. Ella se vuelve A sus rendijas. Unos se admiran. 157 . En donde hablando Con sus vecinas. Todo el suceso Les participa. Soltó la otra. Que estaba viva.

“No hay que dudarlo. Cuando tenemos Cosas tan dignas De contemplarse Y andar escritas? ¡No hay que abatirse. ¿Y hay quien nos trate De sabandijas? ¿Cómo se sufre Tal injusticia. Se ha estado el hombre Todito un día Mirando el cuerpo De nuestra amiga. No (las decía): Con estos ojos Lo ví yo misma. Noble cuadrilla! 158 .

Es dar motivo De que repitan: 159 . Muy por encima.Valemos mucho. Que hacer gran caso De Lagartijas. No seriamente. Por más que digan”. ¡Y querrán luego Que no se engrían Ciertos autores De obras inicuas! Los honra mucho Quien los critica. Deben notarse Sus tonterías.

“¡Valemos mucho. Por más que digan!” 160 .

Fábula 58. La Discordia de los Relojes
(Los que piensan que con citar una autoridad, buena o mala, quedan disculpados de cualquier yerro, no advierten que la verdad no puede ser más de una, aunque las opiniones sean muchas.) Convidados estaban a un banquete Diferentes amigos, y uno de ellos, Que, faltando a la hora señalada, Llegó después de todos, pretendía Disculpar su tardanza.“¿Qué disculpa Nos podrás alegar?” (le replicaron). Él sacó su reloj, mostróle, y dijo: “¿No ven ustedes cómo vengo a tiempo? Las dos en punto son”.—”¡Qué disparate! (Le respondieron); tu reloj atrasa Más de tres cuartos de hora”.—”¡Pero, amigos!
161

(Exclamaba el tardío convidado) ¿Qué más puedo yo hacer que dar el texto? Aquí está mi reloj”… Note el curioso Que era este señor mío como algunos Que un absurdo cometen, y se excusan Con la primera autoridad que encuentran. Pues, como iba diciendo de mi cuento, Todos los circunstantes empezaron A sacar sus relojes en apoyo De la verdad. Entonces advirtieron Que uno tenía el cuarto, otro la media, Otro las dos y veinte y seis minutos, Éste catorce más, aquél diez menos: No hubo dos que conformes estuvieran. En fin, todo era dudas y cuestiones. Pero a la astronomía cabalmente Era el amo de casa aficionado;
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Y consultando luego su infalible, Arreglado a una exacta meridiana, Halló que eran las tres y dos minutos, Con lo cual puso fin a la contienda, Y concluyó diciendo: “¡Caballeros! Si contra la verdad piensan que vale Citar autoridades y opiniones, Para todo las hay; mas, por fortuna, Ellas pueden ser muchas, y ella es una”.

163

Fábula 59. El Topo y otros animales
Nadie confiesa su ignorancia, por más patente que ella sea. Ciertos animalitos, Todos de cuatro pies, A la gallina ciega Jugaban una vez. Un Perrillo, una Zorra Y un Ratón, que son tres; Una Ardilla, una Liebre Y un Mono, que son seis. Éste a todos vendaba Los ojos, como que es El que mejor se sabe De las manos valer.

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165 . Y a la primera vuelta. Como era de creer. Que voy allá. Pidió que le admitiesen. muy cortés. y en rueda Me he de meter también”. Porque tiene los ojos Cubiertos de una piel. pardiez. El Topo a cada paso Daba veinte traspiés. Y el Mono. Facilísimamente Pillan a su merced. Y dijo: “Pues. Se lo otorgó (sin duda Para hacer burla de él).Oyó un Topo la bulla.

con disimulo.De ser gallina ciega Le tocaba la vez. y lo sabe. Aparenta que ve. Por el bien parecer. Confesará que lo es? 166 . Y ¿quién mejor podía Hacer este papel? Pero él. Dijo al Mono: “¿Qué hacemos? Vaya ¿me venda usted?” Si el que es ciego. ¿Quien sabe que es idiota.

“Cuánto me estorba y cansa este gran palo Que llamamos chorizo o contrapeso. este paso. señor Maestro. Le dice: “Vea usted. “¿A qué fin quiere usted que me sujete. Si no me faltan fuerzas ni soltura? ¿Por ejemplo. El Volatín y su Maestro (En ninguna facultad puede adelantar el que no se sujeta a principios.) Mientras de un Volatín bastante diestro Un principiante mozalbillo toma Lecciones de bailar en la maroma. Cargar con un garrote largo y grueso Es lo que en nuestro oficio hallo yo malo. esta postura No la haré yo mejor sin el zoquete? 167 .Fábula 60.

y suelta el contrapeso. hijo. El equilibrio pierde… ¡Adiós! ¿Qué es eso? ¿Qué ha de ser? una buena costalada.“Tenga usted cuenta… No es difícil… nada…” Así decía. “¡Lo que es auxilio juzgas embarazo. No ha de ser éste el último porrazo!” 168 . Incauto joven! (el Maestro dijo): ¿Huyes del arte y método? ¡Pues.

) Escondido en el tronco de un árbol Estaba un Mochuelo. y veamos Si es bonito o feo”. señor solitario! Dijo el tal escuerzo: Saque usted la cabeza. Le vio medio cuerpo. Y aun por eso a salir a lo claro Apenas me atrevo. Respondió el de adentro.Fábula 61. 169 . Y pasando no lejos un Sapo. —”No presumo de mozo gallardo. El Sapo y el Mochuelo (Hay pocos que den sus obras a luz con aquella desconfianza y temor que debe tener todo escritor sensato. “¡Ah de arriba.

Cuanto componemos. que de día su garbo Nos viene luciendo. compañeros! Más queremos ser públicos Sapos Que ocultos Mochuelos. Pero ¡ay. aunque malo. 170 .Pero usted. Y tal vez fuera bien sepultarlo. ¿No estuviera mejor agachado En otro agujero?” ¡Oh qué pocos autores tomamos Este buen consejo! Siempre damos a luz.

El Burro del Aceitero (A los que juntan muchos libros. que ayudaba En su oficio a un Aceitero. y ninguno leen.) En cierta ocasión un cuero Lleno de aceite llevaba Un Borrico.Fábula 62. “¡Ay! clamó: ¿no es cosa dura Que tanto aceite acarree. Y de una puerta en la aldaba Se dio el golpazo más fiero. Y tenga la cuadra oscura?” 171 . A paso un poco ligero De noche en su cuadra entraba.

Mis fábulas leerá? 172 .Me temo que se mosquee De este cuento quien procura Juntar libros que no lee. Pero este tal.. ¿por ventura. ¿Se mosquea? Bien está.

(Pero extraño una cosa: Que el buen Villaviciosa No hiciese en su Mosquea Mención de esta pelea. La Contienda de los Mosquitos (Es igualmente injusta la preocupación exclusiva a favor de la literatura antigua o a favor de la moderna. Expertos y machuchos.) Era el caso que muchos.Fábula 63. Con tesón defendían Que ya no se cogían 173 .) Diabólica refriega Dentro de una bodega Se trabó entre infinitos Bebedores Mosquitos.

En sentir de otros varios. culpando Tales ponderaciones Como declamaciones De apasionados jueces. Al agudo zumbido De uno y otro partido Se hundía la bodega. Que se cogían antes. A esta opinión contrarios. Los vinos excelentes Eran los más recientes. 174 . Amigos de vejeces.Aquellos vinos puros. Gustosos y fragantes. Y del opuesto bando Se burlaban. maduros. Generosos.

Que en tonel. echando un taco: “¡Por vida del dios Baco…! (Entre ellos ya se sabe Que es juramento grave): Donde yo estoy. A fe de buen Navarro.Cuando héteme que llega Un anciano Mosquito. Cese ya el alboroto. Y dice. Catador muy perito. 175 . ninguno Dará más oportuno Ni más fundado voto. bota o jarro. Y en esto de catarle. o cuba. El jugo de la uva Difícilmente evita Mi cumplida visita. Barril. tinaja.

Sabed. por estas señas. Ya se hubiera torcido. Fue siempre aventajado. Con el tiempo ha ganado En bondad. no lo niego.Distinguirle y juzgarle. Pero si él desde luego Mal vino hubiera sido. Que es un gran desatino Pensar que todo vino Que desde su cosecha Cuenta larga la fecha. De Oporto a Valdepeñas. 176 . De Canarias a Malta. Puedo poner escuela De Jerez a Tudela. De Málaga a Peralta. Y al fin también había.

Y por final sentencia El mal vino condeno. Que apostarlas pudiera Al mejor de otra era. yo pruebo A veces vino nuevo. Basta ya de pendencia. En los siglos pasados. Puede ser que los beban Por vinos exquisitos Los futuros Mosquitos. Al contrario. Le chupo cuando es bueno. 177 . Y si muchos agostos Pasan por ciertos mostos De los que hoy se reprueban. Vinos avinagrados.Lo mismo que en el día.

Y jamás averiguo Si es moderno o antiguo”. Por lo antiguo los unos. Mi texto favorito Será siempre el Mosquito. 178 . Sigan litigio eterno. Mil doctos importunos. Otros por lo moderno.

no creyera. debe callar. el que nada hace. hermana. puede disimulársele que lo pregone. Y con toda esa bulla.Fábula 64. ¿qué hay de nuevo?” —”Nada. que de nada sirves. calla el pico”. Tú. Que fueras tan incómoda vecina. 179 . señora mía. La Rana y la Gallina (Al que trabaja algo. —”¿Un huevo solo? ¡Y alborotas tanto!” —”Un huevo solo.) Desde su charco una parlera Rana Oyó cacarear a una Gallina. lo publico. porque sirvo de algo. cuando no me espanto De oírte cómo graznas noche y día? Yo. sí. ¿Te espantas de eso. sino anunciar que pongo un huevo”. “Vaya (le dijo).

Y regalo el asunto a quien tuviere Más despierta que yo la fantasía.) Tengo para una fábula un asunto. Lo cual no sale siempre que uno quiere 180 . Porque esto de hacer fábulas requiere Que se oculte en los versos el trabajo.Fábula 65. Esto es lo que hoy me pasa con la mía. Que pudiera muy bien… pero algún día. Suele no estar la musa muy en punto. El Escarabajo (Lo delicado y ameno de las buenas letras no agrada a los que se entregan al estudio de una erudición pesada y de mal gusto.

Será. pues. un pequeño Escarabajo El héroe de la fábula dichosa. Con tal que diga en la final sentencia: 181 . Echará circunloquios y primores. La mollera es preciso que le sude Para insertar después una advertencia Con que entendamos a lo que esto alude. comiendo cualquiera porquería. Porque conviene un héroe vil y bajo. Nunca pica las hojas de la rosa. Aquí el autor con toda su energía Irá explicando. De este insecto refieren una cosa: Que. Aquella extraordinaria antipatía. como Dios le ayude. Y según le dictare su prudencia.

182 .Que así como la reina de las flores Al sucio Escarabajo desagrada. Así también a góticos doctores Toda invención amena y delicada.

El salón del norte A este fin destino. bello adorno. Útil y preciso!” —”Cierto.Fábula 66. ¡Que esa idea No me haya ocurrido!… A tiempo estamos. El Ricote erudito (Descubrimiento útil para los que fundan su ciencia únicamente en saber muchos títulos de libros. 183 . “¡Lástima que en vivienda tan preciosa (Le dijo un amigo) Falte una librería. responde el otro. Cuya casa magnífica adornaban Muebles exquisitos.) Hubo un Rico en Madrid (y aun dicen que era Más necio que rico).

saldrán caros. ¿Por qué no? Para estos casos Tengo un pintorcillo Que escriba buenos rótulos. Luego trataremos De comprar los libros”. El buen hombre dijo. A toda costa. Y es obra de un siglo… Pero ¿no era mejor ponerlos todos De cartón fingidos? “Ya se ve. pulidos. Ya tenemos estantes. 184 . ¡Echarme yo a buscar doce mil tomos! ¡No es mal ejercicio! “Perderé la chabeta.“Pues ahora.“Que venga el ebanista y haga estantes Capaces. e imite Pasta y pergamino”.

aprendiendo los rótulos de muchos. Modernos y antiguos. Varios manuscritos.Manos a la labor. y. a más de los impresos. Pues ¿qué más quieren los que sólo estudian Títulos de libros. El bendito señor repasó tanto Sus tomos postizos. Que. Mandó pintar. Libros curiosos. Si con fingirlos de cartón pintado Les sirven lo mismo? 185 . Se creyó erudito.

De tu boca reparo que se fía El hombre. querida. La Víbora y la Sanguijuela (No confundamos la buena crítica con la mala. Mas no picamos de la misma suerte: Yo. si pico a un enfermo. picando al más sano.) “Aunque las dos picamos (dijo un día La Víbora a la simple Sanguijuela). Vaya ahora de paso una advertencia: Muchos censuran.Fábula 67. 186 . Pero a fe que hay bastante diferencia De un censor útil a un censor maligno. le das muerte”. lector benigno. sí. La Chupona responde: “Ya. le doy vida. Tú. y de la mía se recela”.

ya un fragmento de basa. El Ricacho metido a arquitecto (Los que mezclan voces anticuadas con las de buen uso. Media pilastra y alguna repisa. Desenterró de una antigua ruina. para acreditarse de escribir bien el idioma. Ya un capitel. Y que arquitectos de juicio muy sano Con imitarlos se hacían famosos. Aquí un adorno y allá una cornisa. labrando una casa De arquitectura moderna y mezquina. le escriben mal y se hacen ridículos.) Cierto Ricacho. Oyó decir que eran restos preciosos De la grandeza y del gusto romano.Fábula 68. 187 .

Menos un quídam que tiene unos lejos Como de docto. ¡Lindo pegote! ¡gracioso remiendo! Todos se ríen del tal frontispicio. Que desentierra vocablos añejos Para amasarlos con otros del día.Para adornar su infeliz edificio. 188 . En él a trechos los fue repartiendo. y es tal su manía.

) Batalla el enfermo Con la enfermedad. el Enfermo y la Enfermedad (Lo que en medicina parece ciencia y acierto. Y ella por matar. Él por no morirse. Su vigor apuran A cual puede más. En extremo tal. Sin haber certeza De quién vencerá. 189 . El Médico.Fábula 69. suele ser efecto de pura casualidad. Un corto de vista. Que apenas los bultos Puede divisar.

Dejarlos matarse O ir a meter paz? 190 . Si tal vez sacude A la enfermedad. ¿Quién sabe cuál fuera Más temeridad. Garrotazo va. Mas si. Se acredita el ciego De lince sagaz. El ciego no es menos Que un topo brutal.Con un palo quiere Ponerlos en paz: Garrotazo viene. por desgracia. Al enfermo da.

191 . Ésta es fabulilla Muy medicinal.Antes que te dejes Sangrar o purgar.

logró divertir con él a varios aficionados y empezó a tener aplauso. excitó la envidia de algunos pájaros. como con lo que procuró estudiar para hacerse digno de él.Fábula 70. quiso hacerse famoso con empezar a chillar públicamente entre las aves contra el Canario. y justamente por ello le perseguían. suele desacreditarse a sí propio. Un Ruiseñor extranjero. Otros nada cantaban. hizo particulares elogios de él. generalmente acreditado. así con este favorable voto. habiéndose esmerado en adelantar en su canto. y por lo mismo le cobraron odio. El Canario y el Grajo (El que para desacreditar a otro recurre a medios injustos. bien o mal. No acertó a decir en qué cosa era defectuoso su canto.) Hubo un Canario que. Lo que el Canario ganó. que no podía lucir por sí. pero le pareció que para 192 . animándole con su aprobación. Al fin un Grajo. Entre éstos había unos que también cantaban.

si acaso era verdad que rebuznaba. hasta que el Águila. porque. acusándole. el Canario es un borrico”. no era sino un borrico. no quería ya cantar. Entonces el Águila. aburrido. Empeñose éste en demostrar a todos que el que habían tenido hasta entonces por un Canario diestro en el canto. El Canario. 193 . “¡Cosa rara! decían algunos. indignada de la calumnia que había levantado el Grajo. el Canario rebuzna. reina de las aves. y cantó a gusto de la mayor parte de los circunstantes.desacreditarle bastaba ridiculizarle el color de la pluma. y que lo que en él había pasado por verdadera música era en la realidad un continuado rebuzno. y vinieron a ver cómo un Canario se había vuelto burro. de cosas que nada tenían que ver con lo bueno o malo de su canto. quería excluirle del número de sus vasallos los pájaros. etc. le mandó que cantase para ver si en efecto rebuznaba o no. la tierra en que había nacido. Abrió el pico el Canario.. Extendiose entre los animales la fama de tan nueva maravilla. sin pruebas. Hubo algunos pájaros de mala intención que aprobaron y siguieron lo que dijo el Grajo.

que le castigase. y dijo al Águila que mandase cantar al Grajo. Condescendió el dios. el dios Júpiter. Pero cuando éste quiso echar la voz. por soberana permisión.suplicó a su señor. Riéronse todos los animales y dijeron: Con razón se ha vuelto asno el que quiso hacer asno al Canario. empezó. 194 . a rebuznar horrorosamente.

por buenas que sean. exclamó: “¡Por vida mía.) Mirándose al soslayo Las alas y la cola un Guacamayo Presumido. Pero otros guacamayos por ventura No te concederán esa hermosura”. pero lo hacen los inteligentes que no escriben. 195 . con todo que es un ciego. El Guacamayo y el Topo (Por lo general pocas veces aprueban los autores las obras de los otros. Que aun el Topo. El favorable juicio Se ha de esperar más bien de un hombre lego Que de un nombre capaz. si es del oficio.Fábula 71. Negar que soy hermoso no podría!…” Oyólo el Topo y dijo: “No lo niego.

“¡Con qué regocijo Me andaré viajando.Fábula 72. Que fama tenía Por su canto vario. El Canario y otros Animales (Hay muchas obras excelentes que se miran con la mayor indiferencia. 196 . Y el caudal apura De dulces trinados. Y haré alarde.) De su jaula un día Se escapó un Canario. De mi acento blando!” Vuela con soltura Por bosques y prados. dijo.

“Serás ciertamente Un músico tracio. Cantor soberano”. A buscar mi grano… Mas usted prosiga. 197 . dijo la Hormiga. —”Voy. Pero busca oyente Que esté más despacio”.Mas ¡ay! aunque invente El más suave paso. No encuentra viviente Que de él haga caso. Una Mariposa Le dice burlando: “Yo de rosa en rosa Dando vueltas ando.

Y así el vuelo tomo Hasta aquel tejado. “A mi palomita Es ya necesario Hacer mi visita. Pero yo entre tanto “(Esto es lo primero) Me voy acercando Hacia un gallinero Que me está esperando”. Perdone el Canario”. 198 . dijo un Palomo. Ando enamorado. —”Yo.La Raposa añade: “Celebro que el canto A todos agrade.

¡A cuántos autores Sucede otro tanto! 199 .Gorjeando estuvo El músico grato. Mas apenas hubo Quien le oyese un rato.

Era vergüenza no tener historia. a imitación del uso Establecido entre hombres racionales. El Mono y el Elefante (Muchos autores celebran solamente sus propias obras y las de sus amigos o condiscípulos. El Mono se encargó de la tarea. Que. al referir su origen y sus hechos. Instruirlos pudiese y darles gloria.) A un congreso de varios animales Con toda seriedad el Mono expuso Que. Quedando satisfechos De la propuesta idea. Y el rey León en pleno consistorio Mandó se le asistiese puntualmente 200 .Fábula 73.

El Elefante. Nada habló de los otros animales. un día Por tan grave omisión cargos le hacía. Pide al ganso una pluma El nuevo autor. como sabio. Pues aun en esto a muchos hombres copio. emprende su faena. Que sólo contenía los anales Suyos y de los monos compañeros. Mas pasando después años enteros. Y desde luego en escribir se estrena Una histórica suma. 201 . Además de los gastos de escritorio. Que esperaron en vano Volver a ver más letra de su mano. Y respondiole el Mono: “No te espantes.Con una asignación correspondiente.

Y al fin no escribo más que de mí propio”. 202 .Obras prometo al público importantes.

Fábula 74. El río Tajo, una Fuente y un Arroyo
(Los escritores sensatos, aunque se digan desatinos de sus obras, continúan trabajando.) En tu presencia, venerable Río, (Al Tajo de este modo habló una Fuente) De un Poeta me quejo amargamente, Porque ha dicho (y no hay tal) que yo me río. Un Arroyo añadió: Sí, Padre mío; Es una furia lo que ese hombre miente. Yo voy a mi camino, no censuro, Y, con todo, ha fingido que murmuro. Dicen que el Tajo luego Así les respondió con gran sosiego: “¿No tengo yo también oro en mi arena? ¿Pues qué? ¿De los Poetas os espantan
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Los falsos testimonios?…. No os dé pena. Mayores entre sí se los levantan. Reid y murmurad enhorabuena”.

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Fábula 75. El Caracol y los Galápagos
(Aunque se reúnan varios sujetos para escribir una obra, si carecen de ciencia, tan despreciable saldrá como si la hubiese escrito un ignorante solo.) Aunque no es bueno el todo Si no lo son las partes, Y vale poco el Cuerpo En que cada individuo poco vale, Muchos que obras no estiman De los particulares, Si estos las hacen juntos, Con respeto las miran al instante. Un Caracol terrestre Al caer de la tarde

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Salió a tomar el fresco, Y a un Galápago vio, que iba de viaje. No se apresure hermano, (Le dijo por burlarse Del paso que llevaba) Añadiendo otras pullas bien picantes. Diez Galápagos juntos Topó mas adelante, Que de un pequeño charco Pasaban a buscar otro mas grande. Y el Caracol entonces A cuadrilla tan grave Dejó libre el camino, Diciendo Únicamente; “Ustedes pasen”. Al Galápago solo Tuvo por despreciable;
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Pero a los diez unidos Tuvo como a personas de carácter.

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Fábula 76. La Verruga, el Lobanillo y la Corcova
(De las obras de un mal poeta, la más reducida es la menos perjudicial.) Cierto Poeta (Que por oficio Era de aquellos Cuyos caprichos Antes que puedan Ponerse en limpio Ya en los Teatros Son aplaudidos) Trágicos dramas, Comedias hizo, Varios Sainetes De igual estilo. Aunque pagado
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A un docto amigo Que le dijera Sin artificio Cuál de su aprecio Era más digno. Pidió. Él le responde: “Yo más me inclino A los sainetes”.De sus Escritos. Voy a decirlo… Óigame un cuento Nada prolijo. “Una Verruga. no obstante. Un Lobanillo 209 . —”¿Por qué motivo?” —”Tenga paciencia.

Quiso. Porque su gracia Funda en lo chico. La primacía Llevarse quiso.Y una Corcova. 210 . Mas la Verruga Pidió lo mismo. Por lo crecido. porque era Don Lobanillo Proporcionado. Doña Joroba. Ser más pulido. ¡Miren qué trío! Diz que tenían Cierto litigio Sobre cuál de ellos Era más lindo.

Que bien puedes decir: del mal el menos”. Y al punto dijo: ¡Vaya. Que hablas con juicio! Sois todos tres. a la verdad. 211 . Verruga. tan buenos. Diole gran risa.“Esta contienda Oyó un perito.

El Burro flautista Fábula 9. El Oso. La Parietaria y el Tomillo Fábula 11. la Mona y el Cerdo Fábula 4. El Elefante y otros animales Fábula 2. Los Huevos Fábula 13. La Campana y el Esquilón Fábula 8. La Abeja y los Zánganos Fábula 5. El Pato y la Serpiente Fábula 14. La Hormiga y la Pulga Fábula 10.Contenido Fábula 1. El Manguito. Los dos Loros y la Cotorra Fábula 6. el Abanico y el Quitasol Fábula 15. El Mono y el Titiritero Fábula 7. La Avutarda 9 14 15 17 19 22 26 28 30 33 35 38 41 43 45 46 . El Gusano de seda y la Araña Fábula 3. La Rana y el Renacuajo Fábula 16. Los dos Conejos Fábula 12.

El Lobo y el Pastor 63 Fábula 26. El León y el Águila 65 Fábula 27. La Lechuzay Fábula 23. El Erudito y el Ratón 79 Fábula 31. El Avestruz. el Dromedario y la Zorra 87 Fábula 34. El Gozque y el Macho de noria 75 Fábula 30. El Papagayo. La Cabra y el Caballo 53 Fábula 20. La Ardilla y el Caballo 82 Fábula 32. El Cuervo y el Pavo 89 Fábula 35.Fábula 17. La Abeja y el Cuclillo 55 Fábula 21. El Galán y la Dama 85 Fábula 33. El Asno y su Amo 73 Fábula 29. El Jilguero y el Cisne 48 Fábula 18. el Tordo y la Marica 62 Fábula 25. El Ratón y el Gato 57 Fábula 22. La Oruga y la Zorra 91 . El Caminante y la Mula de alquiler 50 Fábula 19. Los Perros y el Trapero 59 Fábula 24. La Mona 68 Fábula 28.

El Gato. El Cazador y el Hurón Fábula 53. El Guacamayo y la Marmota Fábula 39. La compra del Asno Fábula 37. El Retrato de Golilla Fábula 40. La Espada y el Asador Fábula 45. el Lagarto y el Grillo Fábula 43. El Gallo. La Música de los Animales Fábula 44. Los dos Tordos Fábula 51. El Té y la Salvia Fábula 42. La Urraca y la Mona Fábula 48. El Buey y la Cigarra Fábula 38. El Jardinero y su Amo Fábula 50. Los dos Huéspedes Fábula 41.Fábula 36. Los cuatro Lisiados Fábula 46. El Pollo y los dos Gallos Fábula 47. El Fabricante de Galones y la Encajera Fábula 52. el Cerdo y el Cordero 93 97 99 101 105 109 111 114 120 123 127 129 135 137 139 142 144 147 . El Ruiseñor y el Gorrión Fábula 49.

El Naturalista y las Lagartijas Fábula 58. El Escarabajo Fábula 66. El Juez y el Bandolero Fábula 56. El Sapo y el Mochuelo Fábula 62. La Rana y la Gallina Fábula 65. El Ricacho metido a arquitecto Fábula 69. El Canario y el Grajo Fábula 71. El Ricote erudito Fábula 67.Fábula 54. El Volatín y su Maestro Fábula 61. El Médico. La Discordia de los Relojes Fábula 59. El Burro del Aceitero Fábula 63. La Víbora y la Sanguijuela Fábula 68. La Criada y la Escoba Fábula 57. La Contienda de los Mosquitos Fábula 64. El Topo y otros animales Fábula 60. El Pedernal y el Eslabón Fábula 55. el Enfermo y la Enfermedad Fábula 70. El Guacamayo y el Topo 150 152 154 155 161 164 167 169 171 173 179 180 183 186 187 189 192 195 .

El río Tajo. El Caracol y los Galápagos Fábula 76. el Lobanillo y la Corcova 196 200 203 205 208 .Fábula 72. El Canario y otros Animales Fábula 73. La Verruga. una Fuente y un Arroyo Fábula 75. El Mono y el Elefante Fábula 74.

.Fábulas literarias de Tomás de Iriarte se terminó en la Ciudad de México en abril de 2010. En su composición se usaron tipos de la familia Palatino.