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La Verdad Del Pueblo 56-1

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AÑO 10

NÚM. 56 MÉXICO, D. F., JULIO 6 DE 2013

DIRECTOR GENERAL: RAMÓN COUOH CUTZ

PRECIO: $10.00

¡La represión contra el Magisterio Chiapaneco, ofensiva del Gobierno de EPN contra la CNTE y el pueblo!
Violento desalojo de profesores en Chiapas

¡Lucha frontal contra el charrismo sindical y la reestructuración del sistema, por la conquista de los sindicatos y la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores y el pueblo!

La Verdad del Pueblo Núm. 56, México D. F., julio de 2013

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EDITORIAL
¡La represión contra el Magisterio Chiapaneco, ofensiva del Gobierno de EPN contra la CNTE y el pueblo!
El sábado 29 de junio, a las 19:30 horas aproximadamente, más de 1,500 policías uniformados y vestidos de civil, desalojaron a cientos de maestros democráticos de la Sección 7 del SNTE de Chiapas, delegados al 26 Congreso Seccional Extraordinario para renovar el CES, con el saldo de más de 200 maestros golpeados, varios heridos de gravedad, 29 detenidos, además de que fueron perseguidos hasta varias cuadras del Polyforum Mesoamericano en Tuxtla Gutiérrez, sede del Congreso, y que los mismos policías saquearon comercios, para responsabilizar de vándalos a los maestros, como han publicitado en Televisa y el canal 40, principalmente por Pablo Hiriart. La policía actuó por órdenes del Gobierno del Estado de Chiapas Manuel Velasco Coello para respaldar el charrazo y buscar fortalecer al hijo putativo de Elba Esther Gordillo Morales, Juan Díaz de la Torre, el nuevo cancerbero del SNTE, supuesto Presidente y Secretario General, que el Estado promueve como nuevo Cacique, continuador de las camarillas de Robles Martínez (1955-72), Carlos Jonguitud Barrios (1972-89) y Elba Esther Gordillo (1989-2013), que sin presencia alguna y repudiado por las masas trabajadoras, se entrega incondicionalmente al Estado, como se comprueba con su discurso ante legisladores el 10 de junio, en que compromete el SNTE al Estado y apoya incondicionalmente la mal llamada reforma educativa. La represión contra el magisterio democrático de Chiapas, es parte de la política represiva del gobierno fascista de Peña Nieto, ante la imposibilidad 2 La Verdad del Pueblo Núm. 56, México D.F., julio de 2013. de sacar a su gusto las reformas estructurales, puesto que a la reforma laboral y su mal llamada reforma educativa y su intención de reforma energética que pretende privatizar Pemex y Electricidad, así como su entrega total al imperialismo, principalmente yanqui, como se comprueba con la minería, las inversiones, su silencio cómplice ante la fascista reforma migratoria en Estados Unidos, la construcción de 1800 kms. de la barda fronteriza por los yanquis y hoy de la denuncia del espionaje, que convierte a su gobierno en los puntales de la traición a la Patria, abjurando a la defensa de la soberanía e independencia nacional; la CNTE, se pone a la vanguardia en la lucha popular por la defensa de los derechos e intereses no sólo del magisterio, sino también en gran parte del conjunto de los trabajadores del país, sin descartar el abonar el camino para la liberación nacional. De ahí que la represión al magisterio chiapaneco sea un anticipo a la represión general contra la CNTE, que la campaña de los medios contra los maestros, en particular contra la Sección 22 de Oaxaca, la 14 de Guerrero y la 18 de Michoacán, amén de muchos hechos que anuncian la ola represiva. La represión al Congreso de la Sección 7, tiene varios antecedentes. Es importante señalar, que en marzo de 2008, los charros del CEN y del Estado, consumaron un ―charrazo‖, porque eran igualmente minoritarios frente a los democráticos, imponiendo al espurio Rosendo Galindez, contando el charrismo

con el respaldo del Gobernador Juan Sabines Guerrero, que ordenó la intervención policiaca, desde entonces se habían negado los charros a convocar al Congreso, a pesar de las denuncias y el derecho que asiste a los democráticos. Con la huelga iniciada el 15 de mayo, que duró 5 días, el Gobernador se comprometió a intervenir; el 21 en reunión de la representación democrática con el CEN del SNTE se arrancó la convocatoria al Congreso a realizarse los días 27 y 28 de junio del año en curso, sin embargo el Gobierno de Manuel Velasco Coello exigió ―un pacto de caballeros‖, que en los hechos representó la desmovilización de las masas, no suspensión de clases, dando luz verde al charrismo para accionar con todo el contingente de autoridades y con el Secretario de Educación al frente. El Congreso tenía que iniciarse el jueves 27 a las 10:00 horas, y fue hasta el viernes 28 a las 10:00 horas que los charros del CEN inauguraron y hasta las 22:00 horas que lo instalaron, violentando en todos los aspectos su misma convocatoria; ya en el proceso electoral, arbitrariamente en vez de confrontar Planilla contra Planilla, comenzaron por nombrar a los responsables por niveles y al llegar a la elección de los responsables de Organización, los democráticos los superaron con creces, comprobándose que a pesar de sus maniobras, la compra de votos, la campaña de corrupción, amenazas y otras práctica propias del charrismo, no podían derrotar a los democráticos, los charros del CEN optaron por imponer receso, romper el congreso y dar el charrazo que los caracteriza; la presión de los delegados democráticos, mantuvo a los casi 800 delegados desde la madrugada del 29 hasta la represión en la noche. Los cínicos y esquiroles charros, a pesar de tener minoría de delegados, exigían 50% de carteras y

la Secretaría General para ellos, es decir, que su democracia consiste en avasallar, agandallar, que si pierden arrebatan. Esta ofensiva del Estado y el charrismo contra el magisterio democrático de la Sección 7, contingente de la CNTE, se enmarca en el contexto de la lucha de cientos de miles de trabajadores de la educación en contra de las reformas estructurales, principalmente en contra de las criminales reformas laboral y supuestamente educativa, que impone el gobierno fascista de Enrique Peña Nieto y su comparsa del Pacto por México, de los partidos de Estado PRI-PN-PRD, que no solo atentan contra todos los trabajadores del país y de la educación, sino que aceleran la privatización de los recursos estratégicos de la nación la minería, PEMEX y electricidad, entregando el país al imperialismo y negando la independencia y soberanía nacional. Para el magisterio democrático y clasista de Chiapas, la situación es bien clara, es la exigencia del respeto a la decisión mayoritaria, para la CNTE, es la conquista del SNTE en su carácter de sindicato y nacional, no la pestilencia corporativa que hoy predomina con el charrismo. Contra la política fascista y reaccionaria del Estado burgués-terrateniente que encabeza Peña Nieto, y de sus cancerberos charros del SNTE, se impone como arma fundamental la Huelga Nacional del Magisterio Mexicano, vinculado estrechamente con las luchas del pueblo mexicano. ¡Apoyo total al magisterio democrático de Chiapas! ¡Apoyo a la dignidad clasista de la CNTE!

DIRECTOR GENERAL: Ramón Couoh Cutz; SUBDIRECTOR GENERAL: Alberto Del Canto Hernández; GERENTE GENERAL: Braulio Mena Lagunas. DIRECCIÓN COLECTIVA: Rodrigo Arias Hernández, Nardo Benavides Ocampo, Braulio Pérez, José Casillas, Ernesto Lucero Flores, Isidro Bautista Reyes, Antonio Cota Araiza, José Pilar Sainz Muñoz, Francisco Javier Salgado, Julia Oyorzábal González, Germán Peña Ocampo, Alberto Barrera Sandoval, Zenón Rojas, Ricardo Rodríguez, Lilia Abarca Laredo, Leonardo Albino Ramos, Fermín Vázquez Gualberto, Irma Sandoval Samperio, Efraín Ayala Bernal, Perfecto Almorín. Email: laverdaddelpueblo@yahoo.com.mx

Directorio

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NACIONAL:

Deslinda MBM con los charros del SNTE y la partidocracia
A la opinión pública y a los trabajadores de la educación que forman parte y participan al lado del Movimiento de Bases Magisteriales en el centro del estado o en otras regiones de Jalisco.
Derivado de que en la fiesta organizada en una finca de la colonia La Duraznera municipio de Tlaquepaque, presunta propiedad de Juan Alcalá Espitia a donde acudieron cerca de un millar de personas el día sábado 22 de junio de 2013, para festejar el cumpleaños de este personaje del charrismo sindical del SNTE de la sección 47 y, que fue notorio y público que por el altavoz se mencionó la presencia de representantes del Movimiento de Bases Magisteriales, señalamos lo siguiente: 1.- Quienes formamos parte del Movimiento de Bases Magisteriales en la Región Centro y compañeros que se coordinan con nosotros en diversos contornos del estado, nos deslindamos de Juan Flores Vázquez y Paulino Nivón Velázquez porque forman parte de la cúpula de la sección 47 del SNTE desde hace más de 15 años a donde llegaron precisamente negociando con los grupos de poder que controlaba Juan Alcalá Espitia y estos mismos personajes no fueron capaces de acercarse a quienes en el pasado congreso de la sección 47 presentamos una planilla que contendió por la dirigencia sindical, por el contrario, lograron obtener nuevamente posiciones negociando y sosteniendo que son disidentes. 2.- No concebimos ni avalamos que el Movimiento de Bases Magisteriales resucite y de su aval a un personaje siniestro que fue cacique de la sección 47 del SNTE y que compitió con Elba Esther Gordillo para entronizarse en el CEN del SNTE, que cayó preso por corrupción de menores y otros cargos, no somos como ellos y no fuimos ni queremos ser parte de su grupo. 3.- Tal como lo hemos expresado de manera pública, nuestra lucha es por la abrogación de las reformas al artículo 3º y 73 de la Constitución Mexicana, por tanto, rechazamos la reciente reforma educativa porque representa un retroceso en las conquistas sociales y laborales de hace cien años, contradiciendo el espíritu del constituyente de 1917 en lo que se refiere a la gratuidad de la educación. 4.- Nos congratulamos por la reciente incorporación a la lucha de cientos de trabajadores de la educación en Jalisco, la indignación no es para menos, está en grave riesgo la pérdida del empleo y otros derechos fundamentales, pero no es justo que las movilizaciones tengan un sesgo electorero y de conciliación con quienes han traicionado y se han entregado al charrismo sindical del SNTE de Elba Esther Gordillo y ahora de su engendro Juan Díaz de la Torre. 5.- Este deslinde no lo hacemos de la lucha digna y verdadera de los trabajadores de base, sí estamos en contra de la reforma educativa, porque no somos comparsas del gobierno federal, ni de Mexicanos Primero, tampoco de los charros del SNTE, somos profesores de grupo, directores, personal de apoyo a la docencia que desde nuestras escuelas denunciamos y nos oponemos a la represión y las imposiciones del patrón-gobierno. 6.- No formamos parte del Comité Ejecutivo Nacional Democrático (CEND) del SNTE, ni nos coordinamos con esta corriente sindical ajena a la CNTE. Desde la Coordinadora estamos hermanados con trabajadores que padecen los mismos atropellos en sus derechos en otros estados de la república y coincidimos en la urgente necesidad de democratizar el SNTE, la educación y el país. 7.- Nuestra lucha no es por obtener posiciones políticas o de comodidad en los partidos políticos electoreros, en el gobierno, ni en el SNTE, somos maestros y desde nuestras escuelas les seguimos recordando que ―Con el gis escribimos la historia y con la lucha la forjamos‖, no podemos quedarnos callados ante quienes se publicitan como disidentes del charrismo del SNTE en la secciones 16 y 47 y forman parte o son satélite de los mismos grupos de poder que lo sostienen. Guadalajara Jalisco, 28 de junio de 2013. ¡Con el gis escribimos la historia, con la lucha la forjamos! Movimiento de Bases Magisteriales Región centro, Moisés Guerrero Rincón Región Costa Sur, Alberto Pintor Anguiano Región Altos Norte, Anastacio Jaramillo Aguilar Región Ciénega, Hermelinda Bueno Aguilar Por el Movimiento Independiente de Trabajadores de la Educación, Aldo Santana.

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CESE DE LA REPRESIÓN EN CONTRA DE LA PROFA. ANA LUISA CELESTINO MARTÍNEZ
SECRETARIO DE EDUCACIÓN Y DIRECTOR DE LA UNIDAD DE INTEGRACIÓN EDUCATIVA DEL ESTADO DE NUEVO LEÓN, ING. JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ TREVIÑO Correo Electrónico: antonio.gonzalez@nuevoleon.gob.mx PRIMERO: Exigimos la reinstalación inmediata de nuestra compañera, Profra. Ana Luisa Celestino Martínez, en su plaza de base como maestra de grupo en la Escuela ―María Trinidad Murillo Olivares‖, turno matutino, C. T. 129 DPR1496A, Zona 52, Sector 1 USEDES N° 11, ubicada en Joaquín Pardavé s/n, Colonia el Mirador de las Mitras, Monterrey, N. L. SEGUNDO: Demandamos el pago inmediato de la última quincena del mes de junio de 2013 que ilegalmente le ha sido retenida por funcionarios de esta Secretaría a su cargo. TERCERO: Solicitamos que se apliquen los estudios psicológicos y las pruebas de confianza necesarias tanto al Lic. Edgardo Sebastián Jiménez Solís, Jefe de la Oficina Regional USEDES N° 11; al Lic. Roberto Arnulfo Hinojosa Santos, encargado de la Dirección Jurídica de Relaciones Laborales de la Secretaría de Educación; al Profr. Valeriano González López, Supervisor de esa Zona N° 52; a su hermano, el Profr. Francisco Javier González López del Colegiado de Primarias de Asuntos Laborales de la Sección 21 del SNTE; al el Profr. Casimiro Alemán Castillo, titular de la Secretaria General de la Sección 21 del SNTE y a la Lic. María del Carmen Ruiz Esparza Contreras encargada de la oficina de Enlace de Información de la SEP en Nuevo León. CUARTO: Reclamamos se sancione a los todos los funcionarios y/o representantes sindicales que resulten responsables de los ilícitos aquí señalados. Monterrey Nuevo León 5 de Julio de 2013.

CNTE Nuevo León

Saturación de celulares
¿No es impresionante que en la sala del hogar, en la cafetería, en la antesala del dentista y hasta en el Metro, casi todos estén prendidos de su celular? Unos, texteando; otros, escuchando música, algunos más en el whatsup? ¡Se está acabando la comunicación persona-persona! Y las cosas tienden a empeorar. Para finales de 2013 se estima que habrá 6 mil 800 millones de suscriptores de celulares en el planeta, de acuerdo con el reporte presentado ayer de los Objetivos del Desarrollo del Milenio 2013. La penetración global (medida como la cantidad de clientes en relación con la población total) habrá alcanzado 96 por ciento, en el primer mundo, y en los países en desarrollo 89 por ciento. De lo que no se habla mucho –porque no conviene– es el daño físico y síquico que causa el uso desmesurado del celular. La primera víctima, los ojos; cada día se detectan más casos de alguna enfermedad, por cansancio de la vista. La relación entre la radiación que producen los aparatos y el cáncer ha sido acallada. Sin embargo, en San Francisco, California, y otras ciudades, es obligatorio que los fabricantes pongan una leyenda relativa al tipo e intensidad de radiación que generan. (Enrique Galván Ochoa. Dinero. La Jornada del 2-07-13, p. 8).

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MOVIMIENTO OBRERO—CAMPESINO Y SINDICALISMO:

El Sindicalismo Clasista en la situación actual
Ramón Couoh Cutz
Junio 24 de 2013 Las intensas y multitudinarias movilizaciones recientes en Turquía y Brasil, detonadas en el primer país para evitar la destrucción del Parque Gezi de Taksim en Estambul, y en el segundo en contra del incremento a la tarifa de pasaje, ha logrado la incorporación de millones de estudiantes, jóvenes, trabajadores, desocupados, parias y hambrientos, demostrándose que en el mundo las masas desposeídas están hartas del capitalismo, de las injusticias, de la polarización entre ricos y pobres, que cualquier mínimo pretexto es detonante para grandes insurrecciones, confirmando la cercanía de la chispa que pueda incendiar la pradera en todo el mundo. Tanto en Turquía como en Brasil, los levantamientos populares han enarbolado demandas muy sentidas por la población, y que al margen de los partidos burgueses y de la supuesta izquierda, de las organizaciones sindicales y corporativas, las masas populares están poniéndose de pie, pero que la misma realidad está enseñando que sin una férrea dirección, organización, disciplina, unidad y combatividad no será posible la transformación de las sociedades. En México, el golpe asestado a los electricistas en octubre de 2009 con la desaparición de su fuente de trabajo ―Luz y Fuerza del Centro‖ y el despido de más de 44 mil trabajadores y afectando directamente a más de 22 mil jubilados; los golpes a la burocracia y el magisterio con la imposición de la Ley del ISSSTE en marzo de 2007, que canceló sus conquistas y derechos; la imposición de la ―Alianza por la Calidad de la Educación‖ (ACE) en 2008 y la reforma a los artículos 3° y 73 Constitucionales en diciembre de 2012, que infamemente el Estado denomina ―reforma educativa‖ que es en realidad medidas punitivas a los maestros mexicanos, haciéndolos responsables de la crisis educativa, cuya responsabilidad directa es del Estado burgués-terrateniente mexicano; la reforma laboral de noviembre de 2012 que es un atentado criminal contra todos los trabajadores, que cancela conquistas históricas arrancadas en más de 200 años de luchas del proletariado internacional y nacional; las reformas fiscal, hacendaria, en telecomunicaciones y otras, que conforman las llamadas reformas estructurales; han constituido un verdadero reto a los trabajadores y al pueblo, exhibiendo su orfandad, la ausencia de una dirección y organización proletaria y la dispersión de las luchas populares. Todas las luchas campesinas, de las comunidades contra las afectaciones de las explotaciones mineras, de los propios trabajadores mineros, de sectores petroleros, de los electricistas –reconociendo su heroísmo y prolongado sacrificio—, de sectores sindicales de la industria automotriz (Honda…), de amplios sectores estudiantiles y de la juventud, hasta hoy se han dado de manera aislada. Las luchas de los maestros, principalmente de la CNTE, aunque intensa y con una fuerza de cientos de miles de militantes, por el predominio del gremialismo y la fuerte influencia del reformismo y el oportunismo, divorciándose cada vez más de la línea clasista del sindicalismo, a pesar de estar a la vanguardia de la lucha popular, no ha habido la capacidad de cohesionar el movimiento nacional; siendo alarmante la claudicación de sectores de la dirección, como es notorio en la mayoría de los contingentes, principalmente en Oaxaca, que antes era el contingente más consolidado, convirtiéndose hoy en el mejor ejemplo de la cooptación del gobierno y de los supuestos partidos de izquierda, y en general es alarmante la conciliación con el Estado. Ante la ofensiva del capital financiero, la polarización de las contradicciones imperialistas y la pasajera debilidad de la organización y la fuerza del proletariado internacional y nacional, es fundamental asumir la responsabilidad –todas las organizaciones clasistas— de retomar el camino de la línea, la organización y la emancipación proletaria, sustentada en el marxismo-leninismomaoísmo. Como una arenita en el inmenso océano, hoy abordaremos tres temas relacionados en la lucha del magisterio y del pueblo, de mucha importancia: el sindicalismo, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la situación actual. Agonía del capitalismo. El modo de producción capitalista atraviesa por la peor crisis de su historia, que detonada en octubre de 2008

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hasta hoy no se prevén perspectivas de una pronta solución, salvo un paliativo temporal que le ofrece la reestructuración, misma que impone intensificar la explotación, expoliación y una mayor opresión a los trabajadores, a todos los pueblos del mundo –de las metrópolis y de la periferia, es decir de las metrópolis capitalistas e imperialistas y de los países subdesarrollados y semicoloniales de todos los continentes—, provocando más hambre, miseria, represión y por lo tanto incrementa el descontento social, acercando aún más su muerte, anunciando una nueva etapa de revoluciones y el posible ascenso del modo de producción socialista y comunista, que el siglo XX fue rico en experiencias, enseñando a la humanidad las enormes posibilidades de un salto cualitativo a una nueva sociedad más humana, libre de la explotación del hombre por el hombre, inmerso en un profundo desarrollo de la ciencia y la tecnología, una amplia cultura y el imperio de la democracia proletaria. La crisis capitalista, ha puesto a prueba toda la estructura y superestructura del sistema, demostrando su gran debilidad e inclusive putrefacción, pulverizando la democracia burguesa exhibiendo su esencia, y la incapacidad de la burguesía de conducir por senderos humanos, democráticos y justos a la humanidad, desenmascarando su verdadera catadura cancerosa, impregnada de corrupción, egoísmo, individualismo, teniendo las clases dominantes como única salida el militarismo, el armamentismo, cuyo fin sería la destrucción humana. Las conquistas obtenidas en los doscientos años recientes de luchas del proletariado y todos los trabajadores del mundo, se han ido perdiendo, limitándolas o cancelándose definitivamente. a).- en el campo económico-social, la jornada laboral diaria de 8 horas y descanso obligatorio de un día a la semana principalmente los domingos, se va perdiendo; los mejores salarios y prestaciones sociales, laborales, profesionales, va disminuyendo; la educación pública gratuita para todos los trabajadores, sus hijos y todo el pueblo, paulatinamente, con la privatización, se va limitando; la seguridad social bajo la responsabilidad patronal y del Estado tiende a desaparecer; el derecho de asociación, sindicalización y huelga, como instrumentos de unidad, organización y lucha, va desapareciendo con las reformas laborales, etc., b).- en el campo ideológico-político, el derecho al voto de todos los trabajadores y el pueblo y el ser votados, la demagógica democracia burguesa, son tan sólo una burla, parte de una práctica perversa; los sindicatos como instrumentos de lucha por arrancar, preservar e incrementar conquistas y lograr mejores condiciones de existencia para los trabajadores, son ya una quimera, puesto que han sido nulificados con el corporativismo que unce a los trabajadores al yugo burocrático-patronal, hasta la forja de partidos propios de los explotados de la ciudad y el campo, y sobre todo la posibilidad de la toma del poder por el proletariado y la liberación ideológica, sepultando la alienación, después de la derrota del socialismo y la restauración capitalista en la URSS, China, y decenas de países más; hoy, las conquistas han sido eliminadas, volviendo a las condiciones prevalecientes en la infancia proletaria. Los Partidos y organizaciones de la clase obrera y el campesinado, socialistas, comunistas y populares, desa-

rrollados en la mayoría de los países del mundo, principalmente en países europeos como Rusia, Alemania, Francia, Gran Bretaña, España, Italia, Holanda, etc., asimismo, en China, Corea, Vietnam, Argelia, Estados Unidos, en América Latina, han sido destruidos, ya sea derrotados por la represión, o cooptados por el sistema capitalista mediante la conciliación de clases, fundamentalmente por la traición del revisionismo, del reformismo y el oportunismo. En muchos países, como en Francia, gobierna supuestamente el Partido Socialista, que es el mejor impulsor de la línea y la política burguesa. En todas partes, el proletariado y todos los trabajadores padecen la orfandad de la inexistencia de partidos proletarios, comunistas, que defiendan y enarbolen los intereses de los explotados y tiendan a la emancipación social, es decir, temporalmente subsisten en condiciones de indefensión, siendo avasallados por el fascismo, como garante de la ―paz‖ capitalista e imperialista. Salvo la nueva aurora que anuncia el resurgimiento de partidos comunistas, de guerras populares y otras experiencias, pero que aún son incipientes, representan la oportunidad de un nuevo amanecer para la humanidad. La gran experiencia sindical, desarrollada en los países europeos, en Estados Unidos, en Asia y Latinoamérica, principalmente; los poderosos sindicatos y centrales obreras en Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, España, Estados Unidos y otros más, hoy han sido sometidos a las centrales oficiales, corporativizados a los tradicionales ―sindicatos‖-cárceles burgueses y neo corporativizados a las organizaciones revisionistas y oportunistas, de la supuesta izquierda. Esta lacerante situación se confirma con la pobre o nula respuesta que el proletariado, los trabajadores y los pueblos han dado, frente a la agresión capitalista e imperialista de las reformas estructurales, que cancelan todas las conquistas arrancadas en 200 años de luchas, haciendo recaer todo el peso de la crisis sobre las espaldas de los explotados y oprimidos de la sociedad. Sin embargo, al margen de los sindicatos, centrales y organizaciones amarillas (en México, charras), los últimos años se han caracterizado por un creciente descontento, que ha favorecido la intensificación de la lucha de clases, renaciendo la movilización y acciones de protesta de millones de trabajadores, desempleados, marginados y reprimidos, principalmente en Europa, Estados Unidos, el mundo Árabe, en varios países africanos como Sudáfrica, en Latinoamérica, principalmente en Argentina, Chile, Colombia, Perú, Venezuela, Cuba y México. I. El Sindicalismo

El capitalismo mundial y sobre todo el imperialismo – como su etapa superior y última—, conscientes de que ante la profunda crisis que los asola no tienen más alternativa que la reestructuración del sistema, que para la burguesía no es otra que hacer recaer todo el peso sobre los trabajadores, intensificando la explotación, nulificando las conquistas históricas y hundiendo a la humanidad a más hambre y miseria, se han propuesto nulificar todas las organizaciones de defensa de los mismos, para hacerlos fácil presa de su voracidad insaciable.
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De ahí que el sindicalismo haya sido sentenciado a muerte por la burguesía y su Estado, por el capital y el imperialismo, para que los trabajadores queden en condiciones de total indefensión. En las condiciones actuales no ha sido tan difícil para el gran capital, puesto que la burguesía desde hace décadas, venía generando modificaciones, mediante la alienación del proletariado y todas las masas trabajadoras, la intromisión de la burguesía y sus agentes en las organizaciones de los trabajadores, ya sea modificando las legislaciones haciéndolas más dóciles y fomentando el pacifismo, la conciliación de clases, el corporativismo, en la mayoría de los casos, y en otros la imposición y control de los sindicatos por el revisionismo, el reformismo, el oportunismo, el anarco sindicalismo y demás variantes burguesas en el seno del sindicalismo. La pasividad y sumisión de los sindicatos estadounidenses, la incapacidad de los sindicatos europeos, lo mismo en Alemania, Francia Inglaterra, Italia y España, que aun desarrollando multitudinarias movilizaciones como las realizadas en España en los últimos años, que incorporó a más de 10 millones de obreros, campesinos, maestros y estudiantes; o en Francia que en octubre de 2011, durante dos semanas se movilizaron y un sector de obreros paralizaron varias refinerías, no pudieron detener las reformas, entre ellas de incrementar los años para la jubilación que es ya de 67 y 69 años, con la perspectiva de llegar a los 75 años. ¿Por qué la incapacidad de los trabajadores para derrotar la ofensiva del capital?, porque han sido sometidos por el corporativismo o por el revisionismo, reformismo y el anarcosindicalismo. En nuestro país los trabajadores organizados en sindicatos no rebasan el 20%, y aun así son sometidos por el charrismo sindical, independientemente de las alharacas del sindicato minero, de la UNT y otras agrupaciones. En el caso del magisterio, sólo la CNTE puede presentar una alternativa de lucha, a condición de construir una dirección proletaria, consciente de la situación, profundizar la democratización en sus filas, poner atención en el trabajo nacional, combatiendo en su seno a los agentes burgueses mediante la lucha entre dos líneas, al mismo tiempo que intensifique la lucha de clases, principalmente ideológica y política en el SNTE y se abra a otros sindicatos, principalmente con los mineros, electricistas, petroleros, ferrocarrileros, transportistas, el Metro y otros sectores estratégicos, con un plan debidamente estructurado. La Huelga Nacional en el SNTE, dirigido y organizado por la CNTE, es vital para revertir las agresiones del Es-

tado; la Huelga General con todos los trabajadores mexicanos es determinante. De ahí la necesidad urgente de intensificar la ardua tarea de la forja de cuadros clasistas y la educación ideológica y política de las masas. Hacemos un esfuerzo por aportar una mínima colaboración en esta tarea, que es responsabilidad de los trabajadores conscientes y de las organizaciones clasistas. I.1. Surgimiento del Sindicalismo. A casi 250 años de surgimiento de la clase obrera a partir de la Revolución Industrial iniciada en Inglaterra a mediados del siglo XVIII, debido a sus precarias condiciones de vida, que históricamente ha sido sometida por la burguesía a la más despiadada explotación, obligados a trabajar jornadas extenuantes de 12 a 16 horas diarias, percibiendo salarios miserables, laborando en condiciones de insalubridad, analfabetismo y aún tratados peor que animales irracionales. Del producto de la degradante situación de la clase obrera mundial, provienen las inmensas fortunas de las burguesías financieras que han generado el imperialismo internacional, que hoy domina el planeta, y de ahí emanan las cuantiosas riquezas de las burguesías nacionales, criollas, compradoras y burocráticas que como fieles sirvientes del gran capital custodian los intereses imperiales. La burguesía de cualquier país, ya sea francesa, inglesa, italiana, yanqui, japonesa, suiza, sueca, canadiense, colombiana, peruana, mexicana, brasileña, guatemalteca y del resto del orbe no puede ufanarse de humana, justa o democrática, todas son buitres que han medrado y se han enriquecido del sudor, la sangre, el hambre, la miseria y la sobreexplotación del proletariado. Sus políticas, llámense liberalismo económico, keynesianismo, harvardiana u otra escuela, y el ―neoliberalismo‖ no es ni puede ser la excepción; su finalidad siempre será la de mejorar el capital, mantener el sistema capitalista, buscando siempre la forma de perfeccionar los mecanismos de explotación de los generadores de la riqueza: el proletariado y demás clases sociales explotadas y oprimidas. El proletariado, se recluta entre todas las clases de la población y sus propias condiciones de existencia lo obligan a buscar formas de organización para luchar por su liberación. El proletariado pasa por diferentes etapas de desarrollo; desde su surgimiento luchó contra la burguesía, acumulando hasta ahora un extraordinario arsenal de experiencias de unidad, organización y combatividad.

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Carlos Marx y Federico Engels, en el ―Manifiesto del Partido Comunista‖, señalan: ―Al principio, la lucha es entablada por obreros aislados, después, por los obreros de una misma fábrica, más tarde, por los obreros del mismo oficio de la localidad contra el burgués aislado que los explota directamente. No se contentan con dirigir sus ataques contra las relaciones burguesas de producción, y los dirigen contra los mismos instrumentos de producción: destruyen las mercancías extranjeras que les hacen la competencia, rompen las máquinas, incendian las fábricas intentan reconquistar por la fuerza la posición perdida del trabajador de la Edad Media. ―En esta etapa, los obreros forman una masa diseminada por todo el país y disgregada por la competencia. Si los obreros forman en masas compactas, esta acción no es todavía la consecuencia de su propia unidad, sino de la unidad de la burguesía, que para alcanzar sus propios fines políticos debe –y por ahora puede— poner en movimiento a todo el proletariado. Durante esta etapa, los proletarios no combaten, por lo tanto, contra sus propios enemigos, sino contra los enemigos de sus enemigos, es decir, contra los vestigios de la monarquía absoluta, los propietarios territoriales, los burgueses no industriales y los pequeños burgueses. Todo el movimiento histórico se concentra, de esta suerte, en manos de la burguesía; cada victoria alcanzada en estas condiciones es una victoria de la burguesía. ―Pero la industria, en su desarrollo, no sólo acrecienta el número de proletarios, sino que los concentra en masas considerables; su fuerza aumenta y adquiere mayor conciencia de la misma. Los intereses y las condiciones de existencia de los proletarios se igualan cada vez más a medida que la máquina va borrando las diferencias en el trabajo y reduce el salario, casi en todas partes, a un nivel igualmente bajo. Como resultado de la creciente competencia de los burgueses entre sí y de las crisis comerciales que ella ocasiona, los salarios son cada vez más fluctuantes; el constante y acelerado perfeccionamiento de la máquina coloca al obrero en situación cada vez más precaria; las colisiones individuales entre el obrero y el burgués adquieren más y más el carácter de colisiones entre dos clases. Los obreros empiezan a formar coaliciones contra los burgueses y actúan en común para la defensa de sus salarios. Llegan hasta a formar asociaciones permanentes para asegurarse los medios necesarios, en previsión de estos choques circunstanciales. Aquí y allá la lucha estallará en sublevación. ―A veces los obreros triunfan; pero es un triunfo efímero. El verdadero resultado de sus luchas no es el éxito inmediato, sino la unión cada vez más extensa de los obreros. Esta unión es favorecida por el crecimiento de los medios de comunicación creados por la gran industria y que ponen en contacto a los obreros de diferentes localidades. Y basta ese contacto para que las numerosas luchas locales, que en todas partes revisten el mismo carácter, se centralicen en una lucha nacional, en una lucha de clases. Más toda lucha de clases es una lucha política. Y la unión que los habitantes de las ciudades de la Edad Media, con sus caminos vecinales, tardaron si-

glos en establecer, los proletarios modernos, con los ferrocarriles, la llevan a cabo en unos pocos años. ―Esta organización del proletariado en clase y, por tanto, en partido político, es sin cesar socavada por la competencia entre los propios obreros. Pero surge de nuevo, y siempre más fuerte, más firme, más potente. Aprovecha las disensiones intestinas de los burgueses para obligarles a reconocer por la ley algunos intereses de la clase obrera;...‖ ―En general, las colisiones en la vieja sociedad favorecen de diversas maneras el proceso de desarrollo del proletariado. La burguesía vive en lucha permanente: al principio, contra la aristocracia; después, contra aquellas fracciones de la misma burguesía, cuyos intereses entran en contradicción con los progresos de la industria, y siempre, en fin, contra la burguesía de todos los demás países. En todas estas luchas se ve forzado a apelar al proletariado, a reclamar su ayuda y a arrastrarse así al movimiento político. De tal manera, la burguesía proporciona a los proletarios los elementos de su propia educación, es decir, armas contra ella misma. ―De todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía sólo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria. Las demás clases van degenerando y desaparecen con el desarrollo de la gran industria; el proletariado, en cambio, es su producto más peculiar.‖ (págs. 43, 44, 45, 46, ELE, Pekín 1991). Como expresan con claridad Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, el proletariado desde su surgimiento buscó distintas formas de organización y emprendió infinidad de luchas por mejorar sus condiciones de existencia. De ahí, que haya pasado por el proceso del ludismo o maquinismo, enfrentando a las máquinas, haciéndolas responsables del despido de miles de trabajadores y de los males del sistema capitalista, que por su inexperiencia e infancia aún no distinguía. Vivió la práctica del mutualismo y el cooperativismo, procesos que le permitieron acumular conocimientos del sistema y del enemigo de clase, así como experiencias de organización y lucha en contra de ellos. En los años veinte y treinta del siglo XIX, paulatinamente, con el extraordinario desenvolvimiento de las luchas obreras en Inglaterra, pero sobre todo en Francia en 1830 y 1848 surgió y se cimentó el sindicalismo, con experiencias insurreccionales, tomas de fábricas, amotinamientos, enfrentamientos con las fuerzas represivas; luchas que permitieron al proletariado (clase obrera) pasar de clase en sí a clase para sí, es decir, de la inconsciencia a la conciencia de clase, sobre todo con el gran salto cualitativo que permitió arribar a la concepción del Partido, que para los maestros del proletariado Marx y Engels, desde un principio fue el Comunista, como un deslinde con las viejas concepciones tan manoseadas del ―socialismo‖, lo que permitió definir con claridad el socialismo científico. En los años cuarenta del mismo siglo surgió el marxismo, coronado con el ―Manifiesto del Partido Comunista‖ de Marx y Engels, redactado en diciembre-enero de 1847-48 y publicado en varios idiomas en febrero de este año. Las insurrecciones obreras de 1848, sirvieron de marco para corroborar los avances organizativos y teóricos de la clase obrera. De 1864 a 1872 la Primera Internacional, permitió la difusión mundial del marxismo y la
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aceptación generalizada de la necesidad del partido proletario, así como la posibilidad de que la clase obrera pueda ascender al poder económico y político. En marzo-mayo de 1871, la Comuna de París, demostró por primera vez en la historia que el proletariado en alianza con el campesinado y otras clases explotadas y oprimidas, son los únicos capaces de resolver los problemas de la humanidad, estableciendo una sociedad libre de la explotación. La Comuna de París, aunque haya sido en un breve tiempo, demostró que la clase obrera es capaz de organizar superiormente a la sociedad, la única que puede resolver las contradicciones de clase, que puede unir a las razas y pueblos, que el capitalismo y el imperialismo y las burguesías financiera y criollas han sido incapaces –como hoy lo sigue confirmando— de sacar a la humanidad de sus terribles males, y al contrario lo promueven y se benefician de ellos; los obreros, en menos de dos meses eliminaron la inseguridad, aseguraron el abasto, impulsaron la producción, defendieron a la patria francesa cuando la burguesía y los terratenientes la traicionaban –como hoy cotidianamente se repite—, desarrollaron planes sobre educación y cultura, salubridad, etc. Las luchas sindicales, la participación en los parlamentos, la lucha por la jornada laboral de ocho horas, en un clima de ―estabilidad‖ capitalista, crearon la imagen de que por medios pacíficos era posible ascender al poder, lo que favoreció el encumbramiento del revisionismo, ideología y política dominante en la II Internacional de 1889 a 1914. El triunfo de la revolución proletaria en la Rusia zarista en octubre de 1917 y el surgimiento de la III Internacional en 1919, confirmaron la potencialidad de la alianza obrera-campesina, bajo la dirección del Partido Comunista y la unidad del pueblo en el Frente Único y el accionar del Ejército Popular. La intensa lucha de clases internacional, a pesar de la reacción burguesa expresada principalmente por el fascismo, el proletariado como clase dirigente condujo a la instauración del socialismo, además de Rusia, que se fundió en la URSS, en China, Alemania Oriental, Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Yugoslavia, Rumania, Bulgaria, Albania, Corea del Norte, Vietnam, Kampuchea, Cuba y más de una decena de países de África y Asia. Lamentablemente, todos los triunfos arrancados a base de sacrificios fueron trastocados por la acción del revisionismo y por errores cometidos de burocratismo, el abandono de la forja de cuadros y educación de masas, la renuncia a la democracia proletaria y al centralismo democrático y otros principios fundamentales en el proceso de cons-

trucción socialista; que hoy debe servirnos de lecciones, para organizar mejor la lucha presente, en la perspectiva de la transformación de la sociedad actual. Ante la formidable fuerza desarrollada por el proletariado, la burguesía internacional buscó a toda costa frenar sus luchas, para ello comenzó a infiltrar las filas del movimiento obrero, sobre todo en el seno de las organizaciones sindicales, con la finalidad de desviarlas de sus objetivos, mediatizarlas para finalmente derrotar los procesos democráticos y revolucionarios. Después de varias décadas, sobre todo en los países europeos, en Estados Unidos y en Latinoamérica, la burguesía logró sus objetivos. Actualmente, en Europa los sindicatos están muy debilitados, dispersos, controlados por los partidos burgueses, alienados y mediatizados, a tal grado, que ante la caída del nivel de vida y la pérdida de conquistas históricas, no han sido capaces de enfrentar dicha ofensiva burguesa, y menos aún han podido responder a las agresiones imperialistas a Irak, Afganistán, Irán, Palestina, Cuba, Honduras, el mundo Árabe, Siria, Venezuela, etc... Los imperialistas están de plácemes por su victoria sobre el sindicalismo y el socialismo. Para el proletariado, la situación es muy difícil, pero las condiciones de existencia impondrán con seguridad nuevas formas de organización, que auguran pronto un renacer del movimiento proletario. El sindicalismo como ideología y estructura orgánica de los trabajadores, surgió como una necesidad de los mismos para la lucha por mejorar sus condiciones materiales, económicas, políticas, sociales y profesionales de existencia. Surgió como arma, como instrumento de lucha de los trabajadores para la mejor venta de su fuerza de trabajo. La lucha de los trabajadores por sus reivindicaciones es permanente, primero por arrancar conquistas, segundo por mantenerlas y, tercero por acrecentarlas. I.2. El Sindicalismo en México. En México, la situación de la clase obrera no ha sido distinta, en esencia es la misma, las diferencias son de época y de matices. La industrialización es tardía y supeditada al imperialismo internacional, principalmente al yanqui, lo que impide que se desarrolle una burguesía nacional, dando paso a una burguesía burocrática, agente directa del imperialismo. El surgimiento de la clase obrera, también fue tardío, las primeras formas de organización, como las mutualidades y el cooperativismo y posteriormente el sindicalismo, fueron profundamente

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influidos por el socialismo utópico impulsado por Plotino Rhodakanaty, de origen griego y educado en Alemania, quien escribió para los mexicanos la Cartilla Socialista, o sea el Catecismo elemental de la Escuela de Carlos Fourier. Del grupo que él creó surgieron destacados luchadores como Francisco Zalacosta, Santiago Villanueva, Julio López Chávez y otros más. Además del socialismo utópico, en fechas posteriores el anarco sindicalismo influyó decididamente en el sindicalismo, sobresaliendo la corriente Flores Magonista, que prevaleció hasta después del triunfo definitivo de la burguesía en los años veinte del siglo XX, participando en la fundación de la CROM. El marxismo arribó igualmente en forma tardía, desvirtuado y nunca logró consolidarse como la alternativa real y efectiva para el proletariado y todos los explotados y oprimidos mexicanos. Sin embargo, debido a las terribles condiciones en que se ha debatido el pueblo mexicano, lo ha obligado a luchar, protagonizando heroicos y trascendentales movimientos huelguísticos y luchas que conmovieron a la sociedad, en las décadas de los años veinte, treinta, cuarenta y cincuenta, sin dejar de señalar las luchas de los últimos cuarenta años. Después de la etapa armada de la llamada ―revol ución mexicana‖, la clase obrera vivió un extraordinario auge, con las luchas de los obreros textiles, tranviarios, mineros, electricistas, petroleros y ferrocarrileros, período en que también despuntó el magisterio que buscaba construir su organización, desarrollando experiencias que le permitió enfrentar con éxito al naciente Estado burgués-terrateniente de los ―caudillos‖ de la Revolución, construyendo su primer sindicato nacional el STERM en 1938, época en que la línea clasista alcanzó su mayor auge, pero que finalmente fue derrotada, consolidándose el charrismo sindical por la intromisión directa del Estado en la organización de los trabajadores. Las ricas experiencias acumuladas por el proletariado internacional, en particular de México, a pesar de las infiltraciones de la burguesía, del charrismo sindical, han permitido rescatar y fortalecer el auténtico sindicalismo, que se opone a la conciliación de clases, al corporativismo y al fascismo, postulando esencialmente: … que los trabajadores adopten el principio universal de lucha de clases, … que se rijan en lo orgánico por el centralismo democrático, … reitera la necesidad de la forja de la conciencia de clase, lo que impone como tarea impostergable la forja de cuadros (teoría y práctica) y la educación ideológica y política de las masas. Este sindicalismo, producto de las ricas experiencias en la intensa lucha de clases se denomina Sindicalismo Clasista, que en México, en la práctica ha existido desde los años veinte, y que en las últimas décadas ha ido tomando forma en algunas experiencias del Sindicalismo Independiente y Democrático, sobre todo en las portentosas luchas libradas en los años setentas y ochentas en cientos de Sindicatos del Estado de México, Distrito Federal, Monterrey, Puebla, Monclova, Cananea y otros lugares, sobresaliendo algunos sindicatos mineros, acereros, la UOI, SUTAUR-100, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otros muchos más.

La CNTE, en sus 33 años de existencia, ha aportado grandes experiencias para el conjunto del sindicalismo, enfrentando la política general del Estado, combatiendo al charrismo sindical y a las desviaciones burguesas, revisionistas, reformistas, liquidacionistas y claudicantes en su seno. I.3. Estructura Ideológica, Teórica, Política y Orgánica del Sindicalismo Clasista. ¿Qué es el sindicalismo? El sindicalismo, es la doctrina del proletariado, es la ideología y la política de los trabajadores en su etapa primaria de unidad, organización, disciplina y combatividad, basado en la teoría proletaria, que parte de considerar que la sociedad desde hace aproximadamente 8 a 10,000 años, desde que la humanidad se escindió en clases sociales: explotadores y explotados, surgió al mismo tiempo la lucha de clases, por lo tanto los intereses de las clases dominantes son unos y los de los explotados otros; son intereses irreconciliables hasta la desaparición definitiva de las clases, y esa misión grandiosa le corresponde al proletariado, que como ―clase verdaderamente revolucionaria‖, al luchar contra el capitalismo y por el socialismo, lucha por la extinción de las clases, por lo tanto de sí mismo. El sindicalismo, pone el acento en la organización de sindicatos, es la primera escuela en donde aprenden los explotados y oprimidos sus primeras lecciones sobre cómo organizarse, cómo enfrentar a la patronal, así como reciben educación ideológica y política, apropiándose de su pensamiento. En el sindicalismo, los obreros y demás asalariados aprenden sus primeras lecciones de unidad, democracia, independencia, solidaridad, autosuficiencia y combatividad clasista. Lucha por los intereses inmediatos de las masas (demandas económicas, sociales, políticas, laborales y profesionales) sin desdeñar, sino al contrario privilegiar la lucha por los derechos políticos, que sin ellos hubiera sido imposible arrancar conquistas a la burguesía y su Estado. Los sindicalistas, no son ni pueden ser apolíticos; el enemigo de clase siempre ha trabajado por marginar a la clase obrera de la lucha política, por el miedo pánico que le tiene, de que comprenda que la única lucha política válida para los explotados es la toma del poder político y económico, la transformación revolucionaria de la sociedad, como ha sido confirmada científicamente por la experiencia de la Comuna de París en 1871, pero sobre todo las revoluciones proletarias y populares triunfantes en decenas de países en el siglo XX, fundamentalmente en Rusia en octubre de 1917 y en China en octubre de 1949. El Sindicato, es la estructura orgánica de los trabajadores, son éstos los que lo hacen posible. El Sindicato, es la agrupación de los propios trabajadores, sin éstos no puede existir, de ahí que sea una mentira y una gran patraña del Estado mexicano y del charrismo sindical, de crear un ―sindicato‖, cuando apenas está surgiendo una Empresa, cuando ni siquiera han contratado trabajadores; es una trampa, porque de antemano ―encarcelan‖ al trabajador, imponiéndole a ―sus dirigentes‖, sin siquiera darle la posibilidad de decidir si desea o no sindicalizarse y decidir sobre su propia estructura orgánica y sobre sus dirigentes.
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De ahí que en México, es una camisa de fuerza que condiciona a las organizaciones de los trabajadores la ―Toma de Nota‖ que otorga o niega la patronal a través del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, puesto que la legalidad y legitimidad de un sindicato, no es ni puede ser potestad de la patronal y su Estado – independientemente que hoy así lo impongan para el control y sometimiento de los trabajadores, corporativizándolos—, puesto que ambas son condicionadas por la conciencia de clase y la decisión de los trabajadores de militar o no en la organización, hacerlo suyo, por lo tanto defenderlo y enarbolar su bandera; la posición de la patronal, de su Estado y sus agentes el charrismo sindical y el reformismo es condicionado por la alienación cultivada por la burguesía; la posición independiente de los trabajadores impone primero la desalienación y la decisión de emancipación de los mismos. ¿Qué es el sindicalismo clasista? Los sindicatos surgieron como una necesidad de los obreros industriales por defenderse de manera organizada de la voracidad de los capitalistas. Los sindicatos surgieron y se desarrollaron en el modo de producción capitalista. Los sindicatos, son inevitables, pues, la burguesía, clase dominante que detenta el capital, sólo le es posible incrementar su riqueza a condición de explotar implacablemente a la clase obrera y a los trabajadores en general, sin importarle en lo más mínimo que los explotados vivan en la miseria, la inanición y el hambre, o que la mayoría de la población sobreviva en el analfabetismo, la insalubridad, el desempleo y la falta de viviendas. ―Para enfrentarse contra la explotación y los abusos, arbitrariedades y prepotencia de la burguesía, la clase obrera y los trabajadores en general requieren de una capacitación y preparación sistemática y ordenada. En una palabra, necesitan de una verdadera educación proletaria. Sin los conocimientos indispensables, los trabajadores de la ciudad y del campo, principalmente sus dirigentes, no estarán en condiciones de comprender que sus intereses y sus derechos de clase son diferentes y contradictorios a los intereses de los capitalistas, ni podrán comprender a cabalidad la impotencia, objetivos y fines de sus organizaciones sindicales, y menos aún estarán en condiciones de efectuar verdaderos análisis de sus luchas, de sus errores, deficiencias y debilidades para fortalecer sus órganos de clase‖. Para enfrentar la opresión capitalista, después de décadas de experiencia que transitaron desde formas artesanales de organización, como las cajas de ahorros, las sociedades mutualistas y otras, los obreros accedieron a una forma de organización superior que es el Sindicato.

―Podríamos definir el sindicato, como una organización que agrupa a los trabajadores de un centro de trabajo, empresa o rama de industria u oficio y que sirve de instrumento de lucha fundamentalmente para defender las conquistas logradas en sus jornadas de lucha y que aparecen formalizadas en leyes o convenios colectivos, y para alcanzar nuevas y mejores reivindicaciones, mediante la revisión de convenios sobre aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo. Sirve también para respaldar organizadamente el movimiento revolucionario y emancipador de nuestros pueblos.‖ ―El Sindicato, como organización es un Frente Único, en que participan todos los trabajadores que se afilian, independientemente de su color político o tendencia religiosa, ya que la condición principal para organizarse es el común denominador que los une: el capitalismo que los explota y oprime.‖ ―El Sindicato no debe exigir de sus afiliados sino la aceptación del principio clasista. Dentro del sindicato caben así los socialistas, los reformistas, los sindicalistas, los comunistas y los libertarios. El sindicato constituye fundamental y exclusivamente un órgano de clase. La praxis, la táctica, dependen de la corriente que predomine en su seno. Y no hay por qué desconfiar del instinto de las mayorías. La masa sigue siempre a los espíritus creadores, realistas, seguros y heroicos. Los mejores prevalecen cuando saben ser verdaderamente los mejores.‖ (José Carlos Mariátegui. Primer Congreso Obrero de 1925…). Está claro que el sindicalismo clasista: ―es el conjunto de conocimientos teóricos y prácticos que enseña y orienta a los trabajadores a luchar consecuentemente en la defensa de sus derechos e intereses de clase y a mantener su autonomía orgánica e independencia política de clase frente al Estado y el capital. Con tal fin, aplica en forma permanente, invariable y disciplinada el principio del sindicalismo clasista. El sindicalismo clasista no permite la intromisión de los elementos de la burguesía ni menos del Estado, bajo ningún pretexto o motivo, defendiendo siempre su autonomía orgánica…‖. El sindicato, por lo tanto, es instrumento de organización de los trabajadores para la defensa de sus intereses inmediatos; para la lucha por el mejoramiento de sus condiciones de vida material, laboral y profesional. El sindicato no puede abanderar la lucha por acabar con la explotación del hombre por el hombre, no lucha por abolir la explotación, sino amainarla, pero sí puede ser una escuela para la revolución proletaria. El sindicalismo clasista, sostiene que la única condición de existencia de un sindicato es la aceptación voluntaria de sus miembros. La política, la estrategia, las tácticas y todo el quehacer sindical lo decide la mayoría de sus afiliados. Tiene como principio rector la lucha de

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clases, cuyas características principales, de cuya observancia y aplicación permanente y disciplinada depende el éxito de la lucha sindical. Para enfrentar en mejores condiciones al enemigo de clase (la burguesía y su Estado y sus agentes) y con grandes posibilidades de éxito, es indispensable comprender que en la lucha hay que ser consecuente, es decir, participar permanentemente, actuando en todo el quehacer sindical, elevando la conciencia de clase mediante una forja constante; el enemigo tiene mucho poder económico y político, dispone de su Estado, de los medios masivos de comunicación (radio, prensa, televisión, internet, etc.), asesores especializados; por lo tanto los trabajadores no deben en ningún momento bajar la guardia, deben informarse de todo el acontecer internacional, nacional y local. Es vital la unidad sindical, condición fundamental para evitar que la patronal pueda maniobrar y golpear a la organización sindical. La democracia sindical, entendida como la potestad y capacidad de los trabajadores de decidir todo el quehacer sindical. Para mantener la unidad es indispensable la práctica continua de la crítica y la autocrítica. Es condición básica mantener la independencia ideológica y política de clase, frente a la patronal y su Estado y de las organizaciones lacayas del enemigo, en el caso de nuestro país el charrismo y los oportunistas. La lucha de los obreros, de los campesinos, de los estudiantes, de los maestros, de las mujeres y demás trabajadores y sectores organizados del pueblo, no debe darse de manera aislada, ya que la lucha de unos es la lucha de todos, hacerlo aisladamente facilita la represión y la derrota. La solidaridad de clase con la autosuficiencia de clase van de la mano, puesto que en toda lucha es vital basarse y confiar en primera instancia de nuestra fuerza, de nuestra capacidad, sin depender en principio de la solidaridad, ya que ésta puede llegar oportunamente o nunca llegar, nuestra capacidad de combate es fundamental. En lo orgánico, es determinante la práctica del centralismo democrático, única garantía del desarrollo y práctica de la democracia de los trabajadores al mismo tiempo que se garantiza la centralización y la disciplina de clase, que evita la anarquía, la dispersión y potencia la capacidad de combate. En toda organización de Partido o de masas, es determinante la forja de cuadros y la educación ideológica y política, en forma permanente, lo que mantiene en alto la vigilancia hacia el enemigo de clase, e internamente afianza la cohesión. … La lucha consecuente. El sindicato, es un arma e instrumento de los trabajadores para la lucha y defensa de sus intereses de clase, para hacer respetar sus conquistas plasmadas en leyes, convenios o Contratos Colectivos de Trabajo (CCT), para mejorarlas y acrecentarlas. El sindicato, enfrenta los abusos de los capitalistas, que constantemente se atreven a desconocer las conquistas proletarias ―despidiendo injustificadamente a los dirigentes y trabajadores más conscientes, consecuentes y combativos, imponiendo medidas disciplinarias, recargando el trabajo en forma unilateral sin la correspondiente remuneración para aumentar la productividad, que

significa exprimir las últimas energías de los trabajadores para aumentar sus ganancias en beneficio exclusivo de los capitalistas…‖. La lucha consecuente, impone tanto a dirigentes como al conjunto de los miembros del sindicato, para los primeros estar atentos del comportamiento de la patronal respecto al trato a los trabajadores, el cumplimiento al CCT y a las leyes y convenios pactados, de las maniobras posibles de las autoridades y patronos, hacer que se cumplan los acuerdos de las asambleas y de todas las instancias de dirección y organización del sindicato, garantizar la forja de cuadros y la educación ideológica y política de las masas. Las bases trabajadoras del sindicato a su vez, están obligadas a participar en todo el quehacer sindical, estar vigilantes de sus dirigentes para evitar desviaciones, claudicaciones y traiciones, asimismo estar dispuestos a cumplir todas las tareas que se le asignen, de acuerdo a las necesidades de la organización y de acuerdo a sus facultades. El sindicato, no es propiedad ni potestad de los dirigentes, sino de todos sus miembros, de ahí que todos tengan la obligación de velar por su integridad y buen funcionamiento. La lucha sindical exige mantener la vigilancia permanente; la patronal y su Estado, en cualquier momento por necesidades del sistema, por una crisis económica, social y política, devalúan la moneda, provocan inflaciones y otras tantas medidas para arrebatar a los trabajadores sus conquistas. Para los trabajadores y sus organizaciones sindicales, es muy difícil arrancar una conquista, pero es mucho más difícil preservarla. Por ello es que es indispensable tener un trabajo sindical permanente, exigiendo de cada uno consecuencia de clase, férrea disciplina, lo que permita enfrentar con éxito al enemigo de clase. … Unidad sindical. Es una condición indispensable para poder librar una lucha consecuente de los trabajadores en contra del capital, para lograr mejores conquistas, preservarlas y acrecentarlas. A los patronos y al gobierno no solo les conviene que los sindicalistas se dividan, sino que aprovechan las fisuras, las pugnas internas e inclusive las promueven. ―El deber y la obligación de todos y cada uno de los militantes del sindicato es cuidar de su unidad‖, las contradicciones en el seno del sindicato son normales. Las contradicciones entre los explotados no son de clase, no son antagónicas, por lo tanto deben ser resueltas internamente y por ningún motivo o pretexto debe permitirse la injerencia externa. La unidad sindical, se garantiza en la medida de que todos los trabajadores participen en todas las tareas del sindicato, que los dirigentes respondan a los intereses de las bases trabajadoras, que exista una estrecha comunicación y vinculación entre dirigentes y representados, que haya democracia sindical, que se practique la crítica y la autocrítica. La lucha ideológica y política y la lucha entre dos líneas, en el seno de los sindicatos fortalecen a los mismos, siempre y cuando sea conducida correctamente poniendo el acento en los principios, debatiendo las distintas posiciones respecto a cómo conducir y fortalecer la lucha sindical, debe ser de altura y debidamente organizada.

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… Democracia sindical. No es posible luchar consecuentemente, sin la unidad del conjunto de los trabajadores sindicalizados de un centro de trabajo, empresa o rama de industria u oficio. Pero para lograr la unidad no es suficiente la voluntad y buen deseo de los dirigentes y trabajadores más consecuentes, que muchas veces se limitan a hacer llamamientos o invocaciones a favor de la unidad sindical. Es necesario e indispensable para forjar la unidad que se practique amplia y libremente la democracia interna, conscientes de que todos los trabajadores, sin distingos ni diferencias de ninguna clase, el derecho y la libertad de participar directa y activamente en todos los aspectos de la vida del sindicato, con igualdad de oportunidad; pero asimismo exigiendo de todos el cumplimiento de sus obligaciones. Todos los problemas del sindicato deben ser conocidos por dirigentes y afiliados sin ocultar nada a nadie y con oportunidad. En el ejercicio de la democracia sindical, los trabajadores y sus dirigentes deben emplear el método de la crítica y la autocrítica como medio eficaz para superar los errores, deficiencias y debilidades en sus luchas cotidianas. … Crítica y autocrítica. La crítica, debe ser aplicada en determinadas condiciones. En primer lugar la crítica debe ser oportuna, es decir, a tiempo para señalar los errores que se cometen, las debilidades y deficiencias que se observan en el trabajo sindical y de ninguna manera dejar pasar el tiempo hasta el olvido, o hasta que los errores o deficiencias hagan estragos en el órgano sindical, cuando debieron ser corregidos y superados a tiempo, si se quiere trabajar con honestidad y lealtad de clase. En segundo lugar, la crítica debe ser constructiva lo que significa que deben señalarse las causas por las que se cometieron los errores, los factores que determinaron las deficiencias en el trabajo, y además, sugiriendo y formulando los medios o formas para superarlos a efecto de que no se vuelvan a cometer. En tercer lugar, la crítica debe ser fraternal y de altura sin ánimo e intenciones de dañar a quienes se critique, porque en la práctica sindical se observa a menudo que quienes formulan las críticas, lo hacen con la intención de aplastar y liquidar al dirigente o trabajador que se critica, sin considerar que no son enemigos de clase. En otros casos las críticas se hacen empleando los peores epítetos. La crítica debe ser utilizada para ayudar y contribuir de forma positiva y constructiva a mejorar el trabajo sindical, pensando siempre en los altos y nobles intereses de la clase trabajadora y sin hacer el juego al enemigo de clase. La autocrítica, es la aceptación de la crítica; el reconocimiento de que se han cometido errores de que hay

deficiencias y debilidades en el trabajo sindical, si es que realmente los hay. Del reconocimiento y aceptación de los errores cometidos, debe corresponder el compromiso, la promesa sincera y honesta de no volver a incurrir en los mismos y de esforzarse por superarlos, porque la práctica nos ha demostrado que muy pocas son las personas que aceptan de buen grado la crítica que se les hace, y por otro lado, muchas no son capaces de esforzarse por superarlos. Si no hay autocrítica sincera y responsable, la crítica tampoco surtiría los efectos deseados. La práctica de la crítica y la autocrítica son sumamente importantes para lograr y mantener la unidad sindical, de ahí que deban ser aplicados, evitando hacerlos en forma personal en plan de amiguismo, porque hacerlo de esta manera, muchas veces degenera en pleitos personales o en grillas, que cambian el objetivo buscado. La crítica y sobre todo la autocrítica ennoblecen y fortalecen al individuo y a la organización. … Independencia ideológica y política de clase. Significa que el movimiento sindical se organiza, conduce y administra en cumplimiento estricto de la voluntad de los trabajadores sin interferencias ajenas, pues no depende de los capitalistas ni del Estado. Claro está que los trabajadores en actividad sindical actúan políticamente, pero la acción política de la clase trabajadora en lo sindical es en defensa de sus intereses inmediatos de clase y no debe confundirse con la política proletaria. ―Los sindicatos no deben someterse a decisiones de los partidos políticos, aunque algunos dirigentes y trabajadores pertenezcan a ellos. El sindicato, como frente único de clase no debe llevar una política partidista al seno de la organización sindical, porque esto conduciría al sectarismo y provocaría la desunión de los trabajadores, ya que cada uno se disputaría el derecho de imponer sus consignas partidarias. Es por lo tanto nocivo querer utilizar el órgano sindical como si se tratara de una organización política partidaria. Esto no significa que se deba practicar el apoliticismo, el antipartidismo o neutralidad al interior del sindicato. Está claro que éste no puede prescindir de la lucha política e ideológica, ya que indudablemente a los trabajadores les interesan los problemas nacionales, pronunciándose a través de sus organizaciones sindicales, expresando y defendiendo sus puntos de vista. El apoliticismo, es una actitud política reaccionaria, preconizada por la burguesía para apartar a los trabajadores de la lucha de clases y en general de la vida política nacional. La independencia política de clase significa además, que los trabajadores tienen su propia política de acuerdo a sus intereses de clase, así como la burguesía tiene su política para defender sus intereses‖.

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Los militantes de un partido, ya no se diga el Partido Comunista, intervienen en la vida de los sindicatos haciendo análisis de la realidad internacional y nacional, presentando propuestas, criticando la práctica sindical, buscando formas de mejorar la organización para lograr triunfos en la lucha, pero no lo hacen a nombre del partido, sino a título personal, lo que permite que si los planteamientos son correctos las masas los hacen suyos. Un partido proletario que no actúa políticamente en los sindicatos comete un craso error, ya que deja en libertad a la burguesía para que a través de los patrones y sus agentes mediaticen a los trabajadores. Un partido comunista, actúa consecuentemente en los sindicatos, a través de sus cuadros, forjando cuadros y desarrollando la educación ideológica y política de las masas, buscando que éstas hagan suya la línea, programa y planteamientos comunistas. La ideología y la política de las masas en los sindicatos, no puede ser otra que la proletaria, que debido a más de 100 años de desclasamiento en México, predomina la línea burguesa, haciendo que ésta las controle para sus fines, como se comprueba con la teoría y la práctica en las organizaciones corporativas y neocorporativas, de la CTM, CTC, CROC, CROM, FSTSE, SNTE, STUNAM, STRM, UNT, etc. El proletariado y todos los asalariados mexicanos tienen que apropiarse de su ideología y política, combatiendo férreamente a la burguesía, puesto que no pueden combatir y derrotar a sus enemigos de clase en tanto enarbolen su propia bandera, aunque parezca a los señoritos reformistas y oportunistas muy ―radical‖, los explotados y oprimidos tienen que desarrollar el odio de clase, que los burgueses sí desarrollan, de ahí los asesinatos constantes de los dirigentes clasistas más destacados, la cancelación de contrato a los comités sindicales combativos, los despidos de activistas y el acabar con el CCT y desaparecer por ende al sindicato, por lo tanto los trabajadores deben ser irreconciliables en el combate. La independencia ideológica y política de los trabajadores en los sindicatos es determinante, para librar con éxito las luchas y poder arrancar conquistas. Toda la práctica sindical deber ser una verdadera escuela para la futura transformación de la sociedad. … La solidaridad de clase, ―emana del hecho de que todos los trabajadores son hermanos de clase, son parte de la misma clase, independientemente del gremio, industria y oficio al que pertenezcan y tienen un común denominador: el de ser explotados por los capitalistas, sean éstos nacionales o extranjeros, grandes o pequeños. Es decir, tienen el mismo enemigo común contra quien luchar‖. ―De esto se desprende que todos los trabajadores deben apoyarse y ayudarse mutua y recíprocamente en todos sus combates para que de esta forma puedan vencer la resistencia de los capitalistas. Con tal fin deben coordinar sus luchas y mantenerse siempre unidos teniendo en cuenta que los capitalistas no actúan ni golpean aisladamente, están unidos en torno a la defensa de sus intereses comunes, en diversas organizaciones, de acuerdo al sector de la producción o actividad a la que pertenezcan sus capitales. Asimismo, debe tenerse presente que siempre que una organización sindical o central sindical se lanza a la lucha por reivindicaciones importantes, no lucha únicamente contra su empresario o

un patrón, sino que su lucha es contra el sistema capitalista, quienes disponen del poder del Estado a través de sus representantes en el gobierno. Como muy bien lo señalan Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista: ―El Gobierno del estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa‖. La solidaridad de clase debe ser: material, real, efectiva y consecuente. Debe ser oportuna y permanente. La solidaridad es recíproca, ya que eso permite mantener la unidad de la clase trabajadora, permitiendo enfrentar con mayor éxito al enemigo de clase. Debe ser material, real, efectiva y consecuente, porque los huelguistas enfrentan inmediatamente el poder de la patronal, quien de inmediato suspende los salarios, buscando doblegar por hambre a los trabajadores y su familia, por lo tanto todos los demás trabajadores deben responder unitariamente con el respaldo económico, con víveres, material de propaganda, incorporándose a las guardias, a las brigadas de propaganda y de autodefensa, impulsando asambleas, difusión de la huelga, participando en movilizaciones, y en los casos en que existan condiciones, hay que trabajar para conseguir, impulsar huelgas de solidaridad, que representan un salto cualitativo en la lucha sindical. La solidaridad consecuente debe aportarse consecuentemente, es decir desde que comienza la huelga hasta que termina. Sólo la fuerza unificada de los trabajadores podrá vencer el poder de la burguesía y de su Estado. En síntesis la solidaridad de clase debe ser: material, económica, política y moral, ésta es la menos recomendable y en nuestro medio la más socorrida. … El autosostenimiento de clase. Es un principio que enseña que para enfrentarse en las luchas contra el enemigo de clase, hay que prepararse, fortalecerse, valorar las propias fuerzas de la organización, apreciando sus deficiencias y debilidades en la perspectiva del combate. Asimismo hay que evaluar cuidadosamente la fuerza y los lados débiles del enemigo. Hay que partir del principio de que la lucha debe basarse en primera instancia en la propia organización, en su propia fuerza, y en segunda instancia en la solidaridad de clase. … Centralismo Democrático. El sindicalismo clasista, sostiene como elemento vital la práctica del centralismo democrático, entendiéndose como el régimen de dirección colectiva, responsabilidad individual, disciplina consciente, el carácter permanente y selectivo de los dirigentes. La práctica del centralismo democrático se expresa en las siguientes normas: 1. Las decisiones y la autoridad emanan de las bases. 2. La estructura organizativa obedece a un mando centralizado. 3. Las mayorías respetan a las minorías y éstas acatan las decisiones de aquéllas. 4. La permanente relación entre las bases y la dirección. 5. La organización se rige por sus principios, programa, estatutos y las decisiones de sus eventos orgánicos de consulta y decisión. 6. La dirigencia es elegible según la calidad y es revocable. 7. Se practica la crítica y la autocrítica.
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… Forja de cuadros y educación ideológica y política de masas. El sindicalismo clasista exige que los dirigentes estén preparados científicamente y capacitados, sean firmes ideológica y políticamente, preparados en teoría y práctica para enfrentar con mayores posibilidades de éxito a los enemigos de clase, al mismo tiempo de que las masas sean debidamente informadas y educadas, para elevar su nivel de conciencia, para que hagan suyo el sindicato y comprendan que su lucha es tan sólo parte de la lucha general del pueblo por su emancipación. En la actualidad el sindicalismo enfrenta una nueva ofensiva del capitalismo. El imperialismo triunfante, principalmente el yanqui, en el caso particular de México, en amasiato con el Estado, pretende destruir a toda costa a los sindicatos, sobre todo hoy, que ante la crisis del sistema, las clases dominantes, principalmente el capital financiero no tiene otra alternativa que la reestructuración, con la cual avanza en la cancelación de todas las conquistas arrancadas en más de 200 años de luchas y sacrificios de los trabajadores. La reforma laboral impuesta en noviembre de 2012, es un atentado criminal contra los trabajadores, que cancela conquistas históricas y los deja en condiciones de indefensión, para soportar la intensa explotación e injusticias. En México, está muy socorrida la actitud en los sindicatos, de que al despedirse a uno o varios obreros, son ellos quienes individualmente tienen que defenderse, sin ser una obligación del sindicato, lo que es aprovechado por la patronal para eternizar los conflictos legales, hasta desgastar al trabajador y derrotarlo por cansancio y aceptar las limosnas que arroja la patronal. Esta política errónea debe superarse imponiéndose la línea clasista sindical, en que la agresión a un trabajador debe entenderse como una agresión al conjunto por lo tanto debe enfrentarse colectivamente, esto requiere el trabajo permanente de educación sindical a las masas. En la forja de cuadros, es indispensable seleccionar a los obreros o trabajadores más inquietos, más decididos, más comprometidos con la colectividad, dispuestos a prepararse y a sacrificarse, es decir con mayor conciencia de clase. Estos elementos, son observados durante un determinado tiempo, ya sea corto o largo, darles trabajo práctico, ponerlos a prueba, observar su disciplina y su consecuencia de clase. Posteriormente unirlos y formar células o círculos, en donde estudien colectivamente y elaboren los planes de lucha, desarrollando tareas, que les permitan practicar lo que están estudiando. La práctica es riquísima y variada, es tanto en el interior del sindicato como en la solidaridad con otros sindicatos y organizaciones de masas, así como en el contexto general de la lucha de clases en el país.

Es vital la preparación teórica, recomendándose como fundamental el estudio de la teoría del proletariado: el marxismo-leninismo-maoísmo, cuyas partes integrantes son la Filosofía Marxista, la Economía Política Marxista y el Socialismo Científico; además del Movimiento Comunista Internacional. El estudio de la Realidad Nacional, es decir la historia económica, social, política y cultural de México, desde la época de los primeros pobladores del territorio nacional hasta la actualidad. El objetivo es lograr, que los obreros o los trabajadores hagan suya la problemática social, que todos los problemas del pueblo lo sientan parte de su clase, dispuestos a comprometerse en las tareas por su reivindicación y solución definitivas. El proletariado y todos los trabajadores mexicanos, deben rescatar su ideología, su política y su organización proletarias. El sistema, sus ideólogos, sus agentes y testaferros, pregonan que el socialismo ha muerto, demostrándose según ellos, en sus sueños guajiros que el capitalismo es superior y eterno, y por lo mismo el marxismo revolucionario ha muerto, confirmándose también su inoperancia, en tanto, según ellos, lo máximo es el liberalismo burgués, en sus variantes neoliberales, globalizadores, que buscan ocultar la esencia opresiva del capital y el avasallamiento mundial imperialista. Para desgracia de los jilgueros del capital el socialismo y su teoría marxistaleninista-maoísta, gozan de muy buena salud. En síntesis, la lucha sindical, tiene que ser una lucha científica, que exige planeación, premeditación, enemiga de la anarquía, la improvisación, el espontaneismo. Por ello, es una exigencia la definición correcta de la línea, el programa, los estatutos, los planes de trabajo y de lucha, la forja de cuadros y la educación ideológica y política de las masas. La lucha sindical, es parte de la lucha de clases, es parte de la lucha general del pueblo por su emancipación. El enemigo de clase posee una maquinaria de guerra para explotar y oprimir al pueblo, que es su Estado. Por lo tanto los trabajadores, para enfrentar esa máquina enemiga, tienen que construir una dirección, organización y disciplina proletarias, que constituye su máquina de combate, capaz de arrancar conquistas inmediatas y pavimentar el camino para luchas de mayor envergadura, que permitan su propia emancipación. … Estrategia y Tácticas del sindicalismo . En el movimiento y lucha sindical, la estrategia fundamental es la lucha por mejorar las condiciones económicas, sociales, profesionales, sindicales y políticas; la defensa de las conquistas arrancadas por el proletariado internacional y nacional en más de 200 años de luchas; abrevar en las

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ricas experiencias de lucha del proletariado mundial. En cuanto a la táctica, lo correcto es utilizar todas las formas de lucha legal e ilegal, privilegiando la lucha y la movilización política. Utilizar los medios legales, es sólo para desenmascarar el sistema, el carácter de clase de la burguesía y al Estado como su instrumento fundamental de control y represión. Lo fundamental para la lucha sindical es la movilización política. En este aspecto, la CNTE, aporta muchas lecciones al conjunto de los trabajadores mexicanos. En los casi 34 años de existencia la CNTE ha enfrentado al enemigo de clase y arrancado muchas conquistas mediante la movilización política, poniendo por delante la huelga que es el arma fundamental en el sindicalismo. La experiencia de los más de 2.5 millones de amparos en contra a la reforma del ISSSTE, los cientos de miles de amparos contra la ACE y la reforma constitucional a los artículos 3° y 73, que fueron ignorados por las instancias legales, es un severo mentís a los gobiernistas, reformistas, oportunistas, electoreros y legaloides, que confían en el enemigo de clase, intentando desconocer y desacreditar el marxismo, que fundamenta científicamente el carácter de la sociedad, de las clases y lucha de clases, del Estado y otros conceptos básicos en la lucha. La Huelga es el arma fundamental de los sindicalistas, que después sólo queda la alternativa de la lucha revolucionaria. Vladimir I. Lenin, en su escrito titulado ―Sobre las huelgas‖, expresa: ―En los últimos años, las huelgas obreras son extraordinariamente frecuentes en Rusia. No existe ni una sola provincia industrial donde no haya habido varias huelgas. En cuanto a las grandes ciudades, las huelgas no cesan. Se comprende, pues, que los obreros conscientes y los socialistas se planteen cada vez más a menudo la cuestión del significado de las huelgas, de los modos de llevarlas a cabo y de las tareas que los socialistas se proponen participar en ellas. ―Queremos intentar hacer una exposición de algunas de nuestras consideraciones sobre estos problemas. En el primer artículo pensamos hablar del significado de las huelgas en el movimiento obrero en general; en el segundo, de las leyes rusas contra las huelgas, y en el tercero, de cómo se han desenvuelto y se desenvuelven las huelgas en Rusia y cuál debe ser la actitud de los obreros conscientes ante ellas. ―En primer término, es preciso ver cómo se expl ica el nacimiento y la difusión de las huelgas. Quien recuerde todos los casos de huelga conocidos por su propia experiencia personal, por los relatos de otros o a través de los periódicos, verá en seguida que las huelgas surgen y se extienden allí donde aparecen y se extienden las grandes fábricas. De las fábricas más importantes, en las que trabajan centenares (y a veces miles) de obreros, apenas si se encontrará una donde no haya habido huelgas. Cuando en Rusia eran pocas las grandes fábricas, escaseaban las huelgas, pero desde que aquéllas crecen con rapidez, tanto en las antiguas localidades fabriles como en las nuevas ciudades y pueblos industriales, las huelgas son cada vez más frecuentes. ―¿Por qué la gran pr oducción fabril conduce siempre a las huelgas? Ello se

debe a que el capitalismo lleva necesariamente a la lucha de los obreros contra los patronos, y cuando la producción se transforma en una producción hecha en gran escala esa lucha se convierte necesariamente en lucha huelguística. ―Aclaremos esto. Se denomina capitalismo a la organización de la sociedad en que la tierra, las fábricas, los instrumentos de producción, etc., pertenecen a un pequeño número de terratenientes y capitalistas, mientras la masa del pueblo no posee ninguna o casi ninguna propiedad y debe, por lo mismo, alquilar su fuerza de trabajo. Los terratenientes y los fabricantes contratan a los obreros, les obligan a producir tales o cuales artículos, que ellos venden en el mercado. Los patronos abonan a los obreros únicamente el salario imprescindible para que éstos y sus familiares puedan bien que mal subsistir, y todo lo que el obrero rinde por encima de esa cantidad de productos necesaria para su mantenimiento se lo embolsa el patrono; esto constituye su ganancia. Por tanto, en la economía capitalista, la masa del pueblo trabaja a jornal para otros, no trabaja para sí, sino para los patronos, y lo hace por un salario. Se comprende que los patronos traten siempre de reducir el salario: cuanto menos entreguen a los obreros, más ganancias les queda. En cambio, los obreros tratan de recibir el mayor salario posible, para poder sostener a su familia con una alimentación abundante y sana, vivir en una buena casa y no vestirse como pordioseros, sino como se viste todo el mundo. Por tanto, entre patronos y obreros se libra una lucha constante por el salario: el patrono tiene libertad para contratar al obrero que le venga en gana, por lo que busca el más barato. El obrero tiene libertad para alquilarse al patrono que quiera y busca el más caro, el que más pague. Trabaje el obrero en el campo o en la ciudad, alquile sus brazos a un terrateniente, a un labrador rico, a un contratista o a un fabricante, siempre regatea con el patrono, luchando contra él por el salario. ―Pero ¿puede el obrero, por sí sólo, sostener esta lucha? Cada vez es mayor el número de obreros: los campesinos se arruinan y huyen de las aldeas a las ciudades y a las fábricas. Los terratenientes y los fabricantes introducen máquinas, que dejan sin trabajo a los obreros. En las ciudades aumenta sin cesar el número de parados y en las aldeas, el de gente reducida a la miseria; la existencia de un pueblo hambriento hace que bajen más y más los salarios. Al obrero le es imposible luchar él sólo contra el patrono. Si el obrero exige mejor salario o no acepta la rebaja del mismo, el patrono contestará: Vete a otra parte, son muchos los hambrientos que esperan a la puerta de la fábrica y se verán contentos de trabajar aunque sea por un salario bajo. ―Cuando la ruina del pueblo llega a tal grado que en las ciudades y en los pueblos hay siempre masas de parados, cuando los patronos amasan enormes fortunas y los pequeños propietarios son desplazados por los millonarios, entonces el obrero aislado se transforma en un hombre absolutamente desvalido frente al capitalista. El capitalista obtiene la posibilidad de aplastar por completo al obrero, de condenarle a muerte en un trabajo de forzados, y no sólo a él, sino también a su mujer y a sus hijos. En efecto, ved las industrias en las que los obreros no han conseguido aún estar amparados por la ley y no pueden ofrecer resistencia a los capitalistas y comproLa Verdad del Pueblo Núm. 56, México D. F., julio de 2013

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baréis que la jornada es increíblemente larga, hasta de 17 y 19 horas, que criaturas de cinco a seis años ejecutan un trabajo extenuador y que los obreros padecen hambre constantemente, condenados a una muerte lenta. Un ejemplo es el de los obreros que trabajan a domicilio para los capitalistas; ¡pero cada obrero recordará otros muchos ejemplos! Ni siquiera bajo la esclavitud y bajo el régimen de servidumbre existió jamás una opresión tan tremenda del pueblo trabajador como la que sufren los obreros cuando no pueden oponer resistencia a los capitalistas ni conquistar leyes que limiten la arbitrariedad patronal. ―Pues bien, para no permitir verse reducidos a esta situación tan extremada, los obreros inician la lucha más porfiada. Viendo que cada uno de ellos por sí sólo es impotente en absoluto y vive bajo la amenaza de perecer bajo el yugo del capital, los obreros empiezan a alzarse juntos contra sus patronos. Dan comienzo las huelgas obreras. Al principio es frecuente que los obreros no tengan ni siquiera una idea clara de lo que tratan de conseguir, no comprenden por qué actúan así: simplemente rompen las máquinas y destruyen las fábricas. Lo único que desean es dar a conocer a los patronos su indignación, prueban sus fuerzas mancomunadas para salir de una situación insoportable, sin saber aún por qué su situación es tan desesperada y cuáles deben ser sus aspiraciones. ―En todos los países, la indignación de los obreros comenzó con disturbios aislados, con motines, como los llaman en nuestro país la policía y los patronos. En todos los países, estos disturbios dieron lugar, de un lado, a huelgas más o menos pacíficas y, de otro, a una lucha multifacética de la clase obrera por su emancipación. ―¿Qué significado tienen las huelgas en la lucha de la clase obrera? Para responder a esta pregunta debemos detenernos primero a examinar con más detalle las huelgas. Si el salario del obrero se determina –como hemos visto- por un convenio entre el patrono y el obrero, y si cada obrero por sí sólo es del todo impotente, resulta claro que los obreros deben necesariamente defender juntos sus reivindicaciones, deben necesariamente declararse en huelga para impedir que los patronos rebajen el salario o para lograr un salario más alto. Y efectivamente, no existe ningún país capitalista en el que no estallen huelgas obreras. En todos los países europeos y en América, los obreros se sienten por doquier impotentes cuando actúan individualmente y sólo pueden oponer resistencia a los patronos si están unidos, bien declarándose en huelga, bien amenazando con la huelga. Y cuanto más se desarrolla el capitalismo, cuanto mayor es la rapidez con que crecen las grandes fábricas, cuanto más se ven desplazados los pequeños capitalistas por los grandes, más imperiosa es la necesidad de una resisten-

cia conjunta de los obreros, porque se agrava el paro forzoso, se agudiza la competencia entre los capitalistas, que tratan de producir las mercancías del modo más barato posible (para lo cual es preciso pagar a los obreros lo menos posible), y se acentúan las oscilaciones de la industria y la crisis. Cuando la industria prospera, los patronos obtienen grandes beneficios y no piensan repartírselos con los obreros; pero durante la crisis los patronos tratan de cargar las pérdidas sobre los obreros. La necesidad de las huelgas en la sociedad capitalista está tan reconocida por todos en los países europeos, que allí la ley no prohíbe la declaración de huelgas; sólo en Rusia han quedado leyes salvajes contra las huelgas. ―Pero las huelgas, por dimanar de la propia naturaleza de la sociedad capitalista, significan el comienzo de la lucha de la clase obrera contra esta estructura de la sociedad. Cuando con los potentados capitalistas se enfrentan obreros desposeídos que actúan individualmente, esto equivale a la plena esclavización de los obreros. Pero cuando estos obreros desposeídos se unen, la cosa cambia. No hay riquezas que puedan reportar provecho a los capitalistas si éstos no encuentran obreros dispuestos a trabajar con los instrumentos y los materiales de los capitalistas y a producir nuevas riquezas. Cuando los obreros se enfrentan a solas con los patronos, siguen siendo verdaderos esclavos, que trabajan eternamente para un extraño por un pedazo de pan, como asalariados eternamente sumisos y silenciosos. Pero cuando los obreros proclaman juntos sus reivindicaciones y se niegan a someterse a quien tiene la bolsa de oro, entonces dejan de ser esclavos, se convierten en hombres y comienzan a exigir que su trabajo no sólo sirva para enriquecer a un puñado de parásitos, sino que permita a los trabajadores vivir como personas. Los esclavos comienzan a presentar la reivindicación de transformarse en dueños: a trabajar y vivir no como quieran los terratenientes y los capitalistas, sino como quieran los propios trabajadores. Las huelgas infunden siempre tal espanto a los capitalistas porque comienzan a hacer vacilar su dominio. ―Todas las ruedas se detienen, si así lo quiere tu brazo vigoroso‖, dice sobre la clase obrera una canción de los obreros alemanes. En efecto: las fábricas, las fincas de los terratenientes, las máquinas, los ferrocarriles, etc., etc., son, por decirlo así, ruedas de un enorme mecanismo: este mecanismo suministra distintos productos, los transforma, los distribuye donde es menester. Todo este mecanismo lo mueve el obrero, que cultiva la tierra, extrae el mineral, elabora las mercancías en las fábricas, construye casas, talleres y líneas férreas. Cuando los obreros se niegan a trabajar, todo este mecanismo amenaza con paralizarse. Cada huelga recuerda a los obreros que su situación no es desesperada y que no están solos. Ved que enorme influencia ejerce una huelga tanto sobre

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los huelguistas como sobre los obreros de las fábricas vecinas o próximas o de las fábricas de la misma rama de industria. En los tiempos corrientes, pacíficos, el obrero arrastra en silencio su carga, no rechista ante el patrono, no reflexiona sobre su situación. Durante una huelga el obrero proclama en voz alta sus reivindicaciones, recuerda a los patronos todos los atropellos de que ha sido víctima, proclama derechos, no piensa en sí solo ni en su salario exclusivamente, sino que piensa también en todos sus camaradas, que han abandonado el trabajo junto con él y que defienden la causa obrera sin temor a las privaciones. Toda huelga acarrea al obrero gran número de privaciones, y además tan terribles que sólo pueden compararse con las calamidades de la guerra: hambre en la familia, pérdida del salario, a menudo detenciones, expulsión de la ciudad en que residía y donde trabajaba. Y a pesar de todas estas calamidades, los obreros desprecian a los que se apartan de sus camaradas y entran en componendas con el patrono. A pesar de las calamidades de la huelga, los obreros de las fábricas inmediatas sienten entusiasmo siempre que ven que sus camaradas han iniciado la lucha. ―Los hombres que resisten tales calamidades para quebrar la oposición de un burgués, sabrán quebrar también la fuerza de toda la burguesía‖, decía un gran maestro del socialismo, Engels, hablando de las huelgas de los obreros ingleses. Con frecuencia, basta que se declare en huelga una fábrica para que inmediatamente comience una serie de huelgas en otras muchas fábricas. ¡Así de grande es la influencia moral de las huelgas, así de contagioso es el influjo que sobre los obreros ejerce el ver a sus camaradas que, aunque sólo sea temporalmente, se transforman, se transforman de esclavos en personas con los mismos derechos que los ricos! Toda la huelga infunde con enorme fuerza a los obreros la idea del socialismo: la idea de la lucha de toda la clase obrera por su emancipación del yugo del capital. Es muy frecuente que, antes de una gran huelga, los obreros de una fábrica o de una industria o una ciudad cualquiera no conozcan apenas el socialismo ni piensen en él, pero que después de la huelga se extiendan cada vez más entre ellos los círculos y las asociaciones y sean más y más los obreros que se hacen socialistas. ―La huelga enseña a los obreros a comprender dónde radica la fuerza de los patronos y dónde la de los obreros, enseña a pensar no sólo en su patrono ni en sus camaradas próximos, sino en todos los patronos, en toda la clase capitalista y en toda la clase obrera. Cuando un patrono que ha amasado millones a costa del trabajo de varias generaciones de obreros no accede al más modesto aumento del salario e incluso intenta reducirlo todavía más y, en el caso de que los obreros ofrezcan resistencia, arroja a la calle a miles de familias a todo trance a los obreros, de presentarse ante ellos como un bienhechor, de encubrir la explotación de sus obreros con una fútil dádiva cualquiera, con cualquier promesa falaz. Cada huelga destruye siempre de golpe este engaño, haciendo ver a los obreros que su ―bienhechor‖ es un lobo con piel de cordero. ―Pero la huelga abre los ojos a los obreros no sólo en lo que se refiere a los capitalistas, sino también en lo que se refiere al gobierno y a las leyes. Del mismo modo que

los patronos se esfuerzan por aparecer como bienhechores de los obreros, así también los funcionarios y sus lacayos se esfuerzan por convencer a los obreros de que el zar y el gobierno zarista se preocupan de los patronos y de los obreros por igual, con un espíritu de justicia. El obrero no conoce las leyes y no se codea con los funcionarios, en particular con los altos, por lo que frecuentemente da crédito a todo esto. Pero estalla una huelga, se presentan en la fábrica el fiscal, el inspector fabril, la policía y a menudo las tropas, y es entonces cuando los obreros se enteran de que han infringido la ley: ¡la ley permite a los fabricantes reunirse y tratar abiertamente de cómo reducir el salario de los obreros, mientras que los obreros son tachados de delincuentes por ponerse de acuerdo juntos!… ―…Tras cada huelga asoma la hidra de la revolución‖. Durante cada huelga crece y se desarrolla en los obreros la conciencia de que el gobierno es su enemigo y de que la clase obrera debe prepararse para luchar contra él por los derechos del pueblo‖. ―…, las huelgas enseñan a los obreros a unirse, las huelgas les hacen ver que solo unidos pueden sostener la lucha contra los capitalistas, las huelgas enseñan a los obreros a pensar en la lucha de toda la clase obrera contra toda la clase patronal y contra el gobierno autocrático y policiaco. Por eso mismo, los socialistas llaman a las huelgas ―escuela de guerra‖, escuela en la que los obreros aprenden a librar la guerra contra sus enemigos por la emancipación de todo el pueblo y de todos los trabajadores del yugo de los funcionarios y del yugo del capital.‖ ―…Las huelgas son uno de los medios de lucha de la clase obrera por su emancipación, pero no el único, y si los obreros no prestan atención a otros medios de lucha, con ello demoran el desarrollo y los éxitos de la clase obrera. En efecto para que las huelgas tengan éxito son necesarias las cajas de resistencia, a fin de mantener a los obreros mientras dure el conflicto.‖ ―…, las huelgas sólo son victoriosas donde los obreros poseen ya bastante conciencia, donde saben elegir el momento para declararlas, donde saben presentar reivindicaciones, donde mantienen contacto con los socialistas para recibir octavillas y folletos.‖ ―…, las huelgas muestran a los obreros, como hemos visto, que el gobierno es su enemigo y que es preciso luchar contra él. En efecto, las huelgas han enseñado gradualmente a la clase obrera, en todos los países, a luchar contra los gobiernos por los derechos de los obreros y por los derechos de todo el pueblo.‖ ―…; las huelgas sólo son uno de los medios de lucha, una de las formas del movimiento obrero. De las huelgas aisladas los obreros pueden y deben pasar, y pasan realmente en todos los países, a la lucha de toda la clase obrera por la emancipación de todos los trabajadores. Cuando todos los obreros conscientes se hacen socialistas, es decir, cuando tienden a esta emancipación, cuando se unen en todo el país para propagar entre los obreros el socialismo y enseñarles todos los medios de lucha contra sus enemigos, cuando forman el Partido Obrero Socialista, que lucha por liberar a todo el pueblo de la opresión del gobierno y por emancipar a todos los trabajadores del yugo del capital, sólo entonces la clase obrera se incorpora plenamente al gran movimiento de los obreros y enarbola en alto la bandera roja en la que están
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inscritas estas palabras: ―¡Proletarios de todos los países, uníos!‖ Como todo partido político –burgués o proletario— u organización de masas, el sindicato tiene su estructura ideológica, que es la concepción científica del universo, el mundo y la vida, fundamentada en el materialismo dialéctico-histórico, que al mismo tiempo es un método, una guía, conocida hoy universalmente como marxismo-leninismo-maoísmo. La ideología de los sindicalistas de todos los trabajadores conscientes es la proletaria. Su teoría, entendida como la interpretación científica de la realidad, no es otra que la aplicación de la ciencia proletaria para explicarse sus condiciones de existencia, los modos de producción, la sociedad de clases y la lucha de clases, para conocer a sus enemigos los explotadores y sus agentes y crear las condiciones para la transformación social. La política proletaria, se sustenta en la utilización de todas las formas de lucha, poniendo el acento en la movilización política, que en el caso del sindicalismo la huelga constituye su máxima arma de lucha. La organización proletaria, se sustenta en la unidad, organización, dirección, disciplina y combatividad proletaria, fundamentada en el centralismo democrático. El artículo de Lenin ―Sobre las huelgas‖, es muy elocuente al respecto.

I.4. Bibliografía. 1. Marx-Engels. El Manifiesto del Partido Comunista. 2. Losovski. Marx y los sindicatos. Colección 70, Editorial Grijalbo, S. S. México, D. F., 1969. 3. Academia de Ciencias de la URSS. El Leninismo y el movimiento obrero revolucionario mundial. Editorial Progreso, Moscú, 1971. 4. B. Ponomariov, E. Kuskov, T. Timoféiev. El movimiento revolucionario internacional de la clase obrera. Editorial Progreso, Moscú, 1974. 5. Lenin: ¿Por dónde empezar? ¿Qué hacer? Carta a un camarada. Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática. Un paso adelante, dos pasos atrás. El Estado y la Revolución. El imperialismo, fase superior del capitalismo. La Enfermedad Infantil del izquierdismo en el Comunismo. Acerca de los sindicatos. Antología. Jefe, Partido, Clase, Masas. Diversas ediciones. 6. Maldonado Edelmiro. Breve Historia del Movimiento Obrero. Colección Realidad Nacional, 8. Universidad Autónoma de Sinaloa. 7. Perú. ―Conceptos del sindicalismo clasista‖.

Impulsemos las movilizaciones masivas, nacionales de la CNTE

8 de julio a las 10 horas, del Plantón Nacional Representativo de la CNTE (Zócalo de la Ciudad

de México) a la Secretaría de Gobernación para emplazar al Congreso de la Unión, a la Secretaría de Educación Pública y al Gobierno Federal a dar respuesta favorable a nuestra demanda central que es la abrogación de las reformas y adiciones a los artículos 3° y 73° constitucionales.

12 de julio a las 10 horas, del Centro de Convenciones Siglo XXI del IMSS al Plantón Nacional
Representativo de la CNTE (Zócalo de la Ciudad de México).

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EDUCACIÓN Y CULTURA
EL ORIGEN DE LA MAL LLAMADA ―REFORMA EDUCATIVA‖ ESTA SUSTENTADA EN PERVERSIONES FILOSÓFICAS Y POLÍTICAS ORIENTADAS AL QUEBRANTO DE LOS DERECHOS LABORALES DE LOS DOCENTES Y A LA ILEGAL SUPRESIÓN DEL DERECHO SOCIAL QUE TIENE EL PUEBLO A LA EDUCACIÓN PÚBLICA
PONENCIA de José Pilar Sainz Muñoz. Integrante de la Dirección Política de la CNTE en Sinaloa, Región Guasave.
Hoy como nunca la burguesía criolla y el imperialismo ha fijado con toda frialdad el objetivo de arrebatar y conculcar los derechos de los trabajadores de la educación y del pueblo de México a través de ―Reformas estructurales‖ que evidencian la voracidad de la iniciativa privada, de los medios informativos corifeos de este sistema que enajenan y promueven el linchamiento mediático en contra de la CNTE, y de quienes se han atrevido a luchar abierta y decididamente en contra de estas reformas. Las pretensiones de reducir a la nada la rebeldía e insurgencia magisterial data de varias décadas pero se sistematiza desde el mismo surgimiento del SNTE en 1943, tres grandes cacicazgos han definido el carácter corporativo, fascista y corrupto del SNTE, fue Jesús Robles Martínez, (de 1949 (maximato) al 22 de septiembre de 1972).Carlos Jongitud Barrios del 22 de septiembre de 1972 al 23 de abril de 1989) y Elba Esther Gordillo Morales de esa última fecha hasta su caída el 26 de febrero de este año en un ajuste de cuentas entre priistas, 24 años duro esta nefasta gánster en el poder dilapidando y atracando los recursos de los maestros, pesa sobre ella la demanda penal por la autoría intelectual del crimen del distinguido luchador el profesor Misael Núñez Acosta. Todos sabemos que la relación del SNTE con el gobierno es de sumisión, pareciera que el régimen mexicano estudió bien la máxima de Benito Mussolini: ―El sindicato no puede ser un fin de sí mismo: o se agota en el socialismo político o en la corporación fascista‖, y en esto último se convirtió desde su nacimiento en 1943, y muerta la reina viva el rey, el nuevo pelele Juan Díaz de la Torre anda por todo el país como ventrílocuo diciendo que hay que apoyar ―La reforma educativa que nada nos pasará‖ Decía José Martí que un pueblo culto será un pueblo libre y el actual régimen priista llegado con el fraude, con la imagen trabajada a través de la televisión de un presidente (EPN) que tiene el seso seco y parálisis reflexiva aguda, han trabajado la idea maquiavélica a través de una retórica avasalladora ( para eso están los medios) de deseducar al pueblo, están convencidos de que cuanto menor sea el nivel cultural de las clases populares, menos incentivos hallarán éstas para las luchas reivindicativas, para la rebeldía y la protesta, mucha telenovela y futbol, noticieros que rayan en el cinismo y en la alienación, un pueblo capturado en una enorme burbuja de limbo, que en muchas ocasiones se vuelven enemigo de su propio hermano de clase por tanto veneno que ciega y obnubila el pensamiento crítico, reflexivo y transformador. Como dice Noam Chomsky, la propaganda, a través de la manipulación del lenguaje, desarma a la gente y la inhibe en su capacidad de ejercer la crítica. La reforma impuesta con precipitación irresponsable por los intereses políticos del nuevo gobierno institucionaliza antivalores que contradicen la filosofía del artículo tercero constitucional se rompe con la filosofía humanista e igualitaria que en el subyace orientándola hacia el manejo de competencias y el instrumentalismo en el aprendizaje además que atenta grave y drásticamente con las condiciones de trabajo de los maestros sin embargo se ha vendido como la panacea que pondrá fin al grave rezago educativo, la permanencia será sometida a un examen estandarizado de opción múltiple como la La Verdad del Pueblo Núm. 56, México D. F., julio de 2013 21

perversidad de ENLACE que privilegia una visión reduccionista de la educación, para eso en tan solo 11 días se aprobó la disfrazada Reforma laboral etiquetada como Reforma Educativa, que pone en riesgo la estabilidad laboral y seguridad del empleo, es decir quien no apruebe las evaluaciones será despedido de sus trabajo, aunque quieran disfrazar esta atrocidad esta es por cruda que parezca la real situación. Respecto a la modificación al artículo 73, fracción XXV, que a la letra dice Fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas con el objetivo de mejorar su infraestructura, comprar materiales educativos, resolver problemas de operación básicos y propiciar condiciones de participación para que alumnos, maestros y padres de familia, bajo el liderazgo del director, se involucren en la resolución de los retos que cada escuela enfrenta; Este párrafo bien entendido sin necesidad de ser un avezado hermeneuta nos dice con plena claridad que será responsabilidad de la comunidad escolar comandados por el director quien sostendrán económicamente las escuelas, es decir ya sin tapujos, ni medias tintas se impone la legalización de las cuotas escolares, la intromisión de empresas, y por ende el camino abierto a la privatización, el Estado se deslinda descaradamente de su responsabilidad de financiar la educación pública. Afirmamos que no es una reforma educativa porque no aporta elementos transcendentales en el ámbito pedagógico y filosófico de la educación, su carácter es punitivo, persecutorio y descontextualizado de la realidad social que viven los alumnos y maestros de México. Por ejemplo, no hay una sola idea que aclare cómo terminar con la desigualdad y el rezago educativo en el que se encuentran 32 millones de personas. Toda la culpa está sobre las espaldas de los maestros por eso como buenos testaferros siguen los ordenamientos de la OCDE (Orga-

nización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Que ordena que los maestros deban estar controlados y rendir cuentas sobre la base de exámenes estandarizados, cuyos resultados deben servir para premiarlos a ellos y a las escuelas con estímulos económicos, si los resultados son buenos, o castigarlos con el despido, si son malos. El grave problema que estas recomendaciones de este organismo se han elevado a rango constitucional en un tiempo record sin consulta, atropellando la inteligencia y la dignidad de los maestros y de especialistas honestos que tienen mucho que aportar. Su gran cacareo consiste en darle vida al INEE, (Instituto Nacional para la Evaluación Educativa) invento de Fox pero que quedó empolvado cuyo tufo derechista y privatizador se manifiesta actualmente al imponer a Silvia Schmelkes como directora de este instituto cuyo mérito es haber servido como asesora al grupo ―empresarial‖ Mexicanos Primero es decir una empleada de la burguesía y de este grupo que se ha caracterizado por atacar rabiosa y con saña a la educación publica y a la CNTE. Nos queda claro que la imposición de estándares es una premisa urgente para aplicar en nuestro país, que la visión empresarial reduccionista será una constante a la educación, que la intromisión de la iglesia estará a la orden del día como lo que declaró recientemente‖, el representante del Vaticano en México Christopher Pierre. ―Muchos hacen todo menos ser maestros y que son el principal problema de México‖ toda esta podredumbre solo se va a detener con la movilización no solo de los maestros sino del pueblo mexicano, la enorme lucha de Guerrero nos deja aprendizajes muy claros la unidad de los maestros fundida en un crisol con el pueblo hará que se detenga esta vil agresión. ¿Por qué hasta ahora los foros? ¿Por qué se evadió cualquier debate en foros públicos? ¿Creerán los del Pacto por México que nos vamos a tragar el cuento que con diez foros se detendrá los aviesos fines de esta Reforma Educativa disfrazada de laboral y administrativa?, o tal vez ¿serán atenuantes y bondadosas las leyes secundarias que reglamentarán el despido basado en un examen o la intromisión de la iniciativa privada en la educación y la legalización de las cuotas escolares? Una verdadera reforma educativa requiere de un plan integral que comprenda medidas para combatir el analfabetismo, la desigualdad

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social y mejorar los planes de estudio. La reforma tiene la intención de privatizar la educación, que sean los empresarios quienes presten los servicios educativos del sector público, desde la venta de herramientas tecnológicas, libros de texto, comedores escolares, certificaciones y evaluaciones. Cuando decimos privatizar los intelectuales y portavoces ―exquisitos‖ del sistema dirían que estamos alucinando pero los traiciona sus propias acciones y sus textos ya aprobados en el diario Oficial de la Federación ―En el campo específico de la educación existe, como diría Aníbal Ponce, una verdadera lucha de clases que no se detiene en la extensión cuantitativa de la escuela pública, sino que se expresa en los contenidos de la enseñanza, más allá de los explícitos valores pedagógicos como un proyecto ideal, inseparable de una cierta concepción del mundo‖1. Manifestamos que los maestros de la CNTE jamás nos hemos negado a que nos evalúen esta debe ser responsabilidad de la SEP y no exámenes que apliquen empresas privadas que solo pretenden calificar – y no evaluar- y que sirven a los intereses de reducidos grupos de holgazanes capitalistas, causantes en gran parte de la miseria popular, es por eso que no aceptamos que con un simple examen estandarizado, con un ―llenado aberrante de bolitas‖ expresen la esencia de ser maestro, ―para ser maestro se necesita tener la capacidad de motivar, imaginar, explicar ampliamente, entender las dificultades de cada niño, analizar problemas, descubrir el mundo, y eso no se mide con bolitas‖ (Tatiana Coll), nos oponemos al INEE y a la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) ya las modificaciones a la Ley General de Educación (LGE). porque son los mecanismos legales de control que retratan y caracterizan a esta reforma como profundamente autoritaria, que fortalece la burocracia, el centralismo y la uniformidad, basándose en su concepto estelar de la medición no evaluación recuerden que medir significa segregar, señalar, excluir y será usada por este sistema como un mecanismo atípico y absurdo que no tiene nada que ver con una orientación humanista, democrática y científica la cual proponemos como eje vertebral para el diseño del nuevo currículo y por ende por mecanismos de evaluación cualitativa que rescaten los saberes, los valores y actitudes para promover una educación que fortalezca y afiance los derechos humanos, una educación impregnada de dominio disciplinar, de ética y de solidaridad para formar ciudadanos que reflexionen y transformen la realidad de este país.

PROPUESTAS. Aunque se han dejado implícitas en este breve escrito retomamos los planteamientos expresados. 1.- Diseño de un plan integral donde se ataque el rezago educativo, analfabetismo, deserción, reprobación, desigualdad social y la participación activa del docente para el replanteamiento de nuevos planes de estudio, tiene que surgir de lo que ya existe aportado por la CNTE y de una consulta nacional de escuela por escuela. 2.- ABROGAR de inmediato la reforma educativa (a los artículos, 3º y 73 Constitucionales) y retomar los resolutivos, propuestas y acuerdos de los distintos foros para suplir esta nefasta agresión. 3.- Aplicar el 12% del PIB a la educación tenemos datos de que solo se aplicó en este ejercicio presupuestal 2013 el 3.78%. 4.- Debido al carácter autoritario de origen de la ―Reforma Educativa‖ presentado como iniciativa el 10 de diciembre de 2012 y aprobada en pocos días sin consulta ni debate parlamentario mucho menos por la sociedad, exigimos que sean los colectivos escolares con maestro, padres de familia y sociedad en general que debata ampliamente y en tanto se abrogue esta imposición que tiene satisfechos a la OCDE, y a la burguesía nacional. 5.- La educación pública democrática es un derecho humano básico, esencial para el desarrollo de las personas y de la sociedad. Rechazamos la concepción de que la escuela debe copiar la estructura y clima de una empresa. Eso es una aberración y ofensa a los legados históricos de la escuela pública mexicana. 6.- La CNTE demanda, para garantizar la equidad en la educación, la dotación de útiles escolares, uniformes y calzado, así como becas y la dotación de libros en todos los niveles educativos. 7.-Proponemos una evaluación basada en procesos donde se pondere una razón ética y dialógica que nazca en tres momentos autoevaluación, coevaluación y heteroevaluaciòn, que el padre de familia participe en este proceso y se distingan cuatro grandes rubros: a).- dominio de contenidos, b).- estrategias de aprendizaje c). Métodos de evaluación d).- promoción de valores. esto a nivel interno) otros rubros de suma importancia serian: a).- las condiciones materiales de las escuela en las que se labora (baños, mobiliario, aire, abanicos, material didáctico, etc.) b).- actitud de la supervisión escolar y jefes de sector, c).- carga administrativa d).- condiciones
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socioeconómicas de los alumnos (asistencia y alimentación). 8.- Salarios dignos para los trabajadores de la educación y seguridad en el empleo, basificación a todas las plazas interinas y temporales. 9-Extender la democratización en la educación y luchar para que no siga secuestrada en manos de incondicionales que hoy se acuerpan con los charros esto implica la democratización del SNTE para elegir libremente a sus representantes sindicales exigimos la realización de los congresos seccionales y la votación universal directa y secreta. 10.- Fortalecer y defender a las normales públicas como formadoras de docentes replanteando su espíritu crítico y científico en la formación de futuras generaciones de docentes, retomando las teorías pedagógicas emancipadoras y la inclusión del materialismo histórico en el programa de estudio. 11.- Supresión inmediata de ENLACE por su enfoque instrumental, reduccionista y por el uso perverso y engañoso de resultados que juzga de manera infundada e

injusta a través de un examen estandarizado a la educación pública en el país. Sabemos que estos foros forman parte de una estrategia nacional de la CNTE pero que por sí solos no garantizan la solución a fondo de nuestra problemática, tenemos que trabajar en la organización de base para difundir y concientizar a los compañeros, una base desinformada difícilmente asumirá un compromiso de lucha, es importante seguir movilizándonos y generar las condiciones para establecer un diálogo digno y con soluciones concretas a las demandas del pueblo y de los maestros de México. (Algunas informaciones fueron tomadas de escritos de Luis Hernández Navarro, Tatiana Coll, Ramón Couoh Cutz, Adolfo Sánchez Rebolledo, notasde la Revista Mexicana de Investigación Educativa, La Jornada, Proceso y la Verdad del Pueblo) ¡¡UNIDOS Y ORGANIZADOS VENCEREMOS!! Ciudad Obregón, Sonora a 14 de junio de 2013.

La reforma educativa y la nueva categoría de maestros aprendices.
Por César Navarro Gallegos
Las leyes no se hacen con amenazas, se hacen con argumentos, pontificó Emilio Chuayffet ( La Jornada, 21 de junio), ante la continuidad de las movilizaciones magisteriales en rechazo a la reforma constitucional y las leyes reglamentarias que pretenden sancionarse. Sin embargo, calculadamente omitió señalar que su oposición a la reforma no sólo se ha expresado a través de intensas protestas y amplias movilizaciones por todo el país y que simultáneamente han formulado críticas fundamentadas y diversos proyectos alternativos expuestos en múltiples congresos y foros educativos. Pero, al parecer, el secretario ha resuelto desdeñar sus planteamientos y, por el contrario, es 24 La Verdad del Pueblo Núm. 56, México D.F., julio de 2013. quien reiteradamente ha vertido amagos y amenazas al magisterio en resistencia. Al informar que las iniciativas de ley sobre el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y el Servicio Profesional Docente fueron entregadas desde abril al Congreso, aseveró que el gobierno federal ha celebrado consultas con todos los agentes y protagonistas del proceso educativo, legisladores y con quienes tienen interés legítimo en participar. Seguramente se refiere a Mexicanos Primero, organismos empresariales, partidos del Pacto por Peña Nieto, la OCDE y la domesticada dirigencia recién impuesta en el SNTE. Mientras, para Chuayffet los docentes que

han cuestionado la reforma no son considerados interlocutores auténticos y legítimos. Es decir, se consultan y valoran otras opiniones, pero no de quienes reclaman ser escuchados y tienen derecho a participar y decidir sobre la reforma educativa: los maestros. El contenido de las leyes secundarias se ha mantenido virtualmente en la penumbra por el gobierno federal y los legisladores, y su debate público permanece agazapado; sin embargo, se anuncia que serán aprobadas en agosto. En el proyecto sobre el Servicio Profesional Docente, éste es definido como el conjunto de actividades y mecanismos para el ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia de los docentes de educación pública y el impulso a su formación continua, a fin de garantizar la idoneidad de sus conocimientos, competencias y capacidades en educación básica y media superior que imparta el Estado y sus organismos descentralizados. Por su relevancia e implicaciones, sólo nos referimos ahora a las cuestiones enunciadas sobre el ingreso. En este apartado se ratifica que el acceso al servicio docente se realizará mediante concursos públicos de oposición que determinarán las capacidades y conocimientos de quienes aspiren a incorporase al trabajo magisterial, con base en los estándares e instrumentos de evaluación definidos por el INEE y la SEP. Así, a los aspirantes eventualmente seleccionados para acceder al trabajo docente sólo se les concederá nombramiento con carácter inicial. Es decir, sujetos a un periodo de inducción de tres años, evaluaciones anuales y acompañamiento de un tutor designado por la autoridad. Al término de la inducción, los profesores iniciales que a juicio de la autoridad muestren niveles de insuficiencia en su desempeño, resultados desfavorables en las evaluaciones o incumplan con esta obligación, serán separados del servicio público sin responsabilidad para la autoridad educativa, es decir, simplemente despedidos. En tanto, aquellos que obtengan resul-

tados favorables y cumplan con las exigencias del servicio, obtendrán nombramiento definitivo, lo cual es relativo, también estarán en riesgo de perder su puesto de trabajo conforme a los resultados de las evaluaciones que les sean aplicadas en el transcurso de su vida docente. Las innovaciones que se aprestan a imponer constituyen una aberración regresiva que deforma drásticamente el acceso al trabajo magisterial y deja en la indefensión laboral a quienes en adelante se incorporen como docentes en condición de profesores aprendices. Por ello es necesario enfatizar que los denominados concursos de oposición, en realidad son exámenes de selección y no la vía para reclutar supuestamente a los mejores profesores, como se dice. Abundan investigaciones y estudios que lo han demostrado plenamente. La selección tiene destinatarios e intenciones identificables: excluir a miles de jóvenes egresados de las normales públicas, especialmente a los normalistas rurales, para incorporase al trabajo docente y avanzar en la desarticulación de estas instituciones con el sistema público de educación, así como apostar a su gradual extinción. Los concursos aplicados desde 2008 hasta ahora han significado la exclusión de alrededor de 400 mil aspirantes a profesores. La creación del profesor inicial y el periodo de inducción no sólo representa carecer de plaza docente y derechos laborales, es además la imposición de un nuevo mecanismo de control y disciplina para los nuevos maestros en todos los ámbitos de su quehacer educativo y de contención de sus actividades sindicales, sociales y políticas, mediante el tutelaje y las sanciones evaluatorias que condicionan su permanencia. Su objetivo de fondo es consolidar un proyecto de limpieza preventiva que paulatinamente elimine de la escuela a los profesores comprometidos con la defensa de la educación pública y el derecho a la educación de los mexicanos.
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JUVENTUD Y MOVIMIENTO ESTUDIANTIL
La Toma de Rectoría por los estudiantes del CCH y otras Escuelas de la UNAM y la lucha estudiantil contra la Reforma Educativa
Por Juan García Sánchez Un tema de gran discusión en los últimos días ha sido la toma de la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México por un conjunto de estudiantes, en su mayoría integrantes de los planteles de los Colegios de Ciencias y Humanidades. La prensa burguesa y la televisión ramplona han realizado un linchamiento total a los miembros del movimiento estudiantil, acusándolos de violentos, provocadores y agitadores, para alabar en consecuencia al rector José Narro y exigir castigo a los estudiantes. Desde el 19 de abril hasta el primero de mayo del presente año una importante masa de estudiantes ocupó la rectoría de Ciudad Universitaria en el Distrito Federal. La Oficina de Relaciones Públicas, la Dirección de Evaluación Institucional presidida por Imanol Ordorika y la Dirección Jurídica de la UNAM encabezada por Luis Raúl González Pérez exigían el desalojo violento y la represión directa contra los ocupantes del edificio. A su vez, el rector José Narro Robles dio órdenes a los directores de los institutos y facultades de conseguir firmas de los profesores e investigadores para exigir el desalojo y el castigo de los luchadores sociales. ¿Qué pedían los estudiantes? ¿Por qué tanta saña y tirria? ¿A qué se debe tanta apología y alabanza a las autoridades universitarias? Esta reflexión pretende ofrecer algunos puntos de vistas al respecto. En primer lugar el rector Narro y sus compinches han hecho caso omiso de los intentos de diálogo con las autoridades planteados por los estudiantes a lo largo de los últimos meses en diversas instancias, incluido el propio Consejo 26 La Verdad del Pueblo Núm. 56, México D.F., julio de 2013. Universitario, demandando respeto al proyecto educativo primario del CCH, la no criminalización de la protesta y la reinstalación de los cinco estudiantes expulsados. En ese sentido hay una enorme razón por parte de los estudiantes. La soberbia del grupo en el poder en la UNAM no tiene límite y son incapaces del más mínimo esfuerzo conversacional y dialógico con la comunidad universitaria. En segundo lugar, la respuesta por parte de las autoridades a las demandas estudiantiles tiene diversos componentes que no solamente obstaculizan cualquier intento de dialogo y reflexión que posibilite una solución real sino que agravan el conflicto. Ha existido un total desprecio a la masa estudiantil. Dicha acción se observa en la ofensiva mediática generada, orientada a inhibir cualquier intento de participación democrática, privilegiando en su lugar la denuncia penal interpuesta por el abogado general; por otro lado el despliegue generalizado, una vez más, de la burocracia universitaria en apoyo a las medidas anunciadas por el rector, como se vio en el desplegado firmado por todas y todos los directores de las facultades, institutos y centros de investigación de la UNAM; además de esto, la ofensiva de la mencionada convocatoria, instrumentada por todos los directores, solicitando al personal académico su adhesión, para ser publicada el pasado jueves 25 de abril; finalmente, la resolución del Tribunal Universitario de la UNAM de expulsar definitivamente a los cinco alumnos del CCH Naucalpan, suspender a cuatro más y amonestar a otros dos, indica la prepotencia del equipo de Narro Robles para pretender denigrar una vez

más al movimiento estudiantil. Es claro que la mayor parte de los pseudointelectuales han apoyado las indicaciones de su patrón. Incluso gente de la supuesta izquierda pedía a gritos la intervención de la policía, mostrando una vez más su carencia de principios. En tercer lugar ha existido una nefasta campaña en contra de la educación pública, la cual se ha generalizado en todos sus niveles y se expresa de diversas maneras: la crisis del proyecto original del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM, en la cual se inscribe la actual y mal llamada reforma de los CCH; la escasa cobertura educativa, como lo muestra el rechazo de más del 90% de los jóvenes que presentaron el examen de admisión para ingresar a la UNAM; la supuesta reforma educativa recientemente lanzada por el gobierno federal, que en diversos lugares ha tenido como respuesta la movilización popular en defensa de las demandas del magisterio de educación básica y media. El gobierno burgués de Peña Nieto y sus aliadas oportunistas del PAN y del PRD han impulsado una reforma educativa en la que se desprecia la igualdad de oportunidades y el acceso a la población a la vida escolar. De cerca de 127 mil aspirantes a ingresar a la UNAM solo se han aceptado 10,500. Eso demuestra la falta de interés de la burguesía mexicana por la juventud. ¿A dónde va ir esa inmensa masa de rechazados? Ahora que el desempleo es de 2 millones 532 mil mexicanos, es decir, el 5.04 por ciento de la Población Económicamente Activa y que el sector informal es de más del 60 por ciento, según indica el INEGI. El movimiento estudiantil del CCH y otras escuelas nos ha indicado que la sociedad mexicana debe ensayar nuevas formas de lucha que cuestionen la lacerante pobreza. En México de una población de 116 millones de habitantes según el informe de INEGI para el primer trimestre de 2013, 107 millones viven con un ingreso inferior a cinco salarios mínimos. El 94 por ciento de la población mexicana carece de una vivienda digna, de una alimentación adecuada, no se ocupa racionalmente de su tiempo libre, carece de recursos para viajar, no tiene servicios eficientes de salud y por supuesto no posee una educación pertinente.

En cuarto lugar es encomiable sin duda alguna la respuesta de los movimientos estudiantiles, magisteriales y populares que han sugerido una auténtica participación democrática verdadera. Ese es el mayor reto y la verdadera responsabilidad de todos. En quinto y último lugar, los estudiantes y maestros conscientes, así como el pueblo en general, debemos apoyar la lucha no solo de los estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades, sino también de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación, por su compromiso en el rechazo a la reforma educativa burguesa que pretende eliminar las materias humanistas y sociales, privatizar las escuelas y centros de investigación, establecer exámenes de admisión de corte excluyentista, elitista y segregacionista, controlar policíaca y militarmente a la masa estudiantil, imponer un programa positivista en la formación pedagógica, impulsar carreras donde solo se privilegie la ingeniería, el cómputo y el inglés, despreciar la reflexión crítica en las ciencias sociales e impedir una educación científica, democrática y popular. En cambio, la lucha revolucionaria de los estudiantes y el sindicalismo clasista de la CNTE proponen un camino diferente, al margen del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio y sus voceros criollos al interior de la COPARMEX, CANACINTRA, Consejo Coordinador Empresarial, Consejo Mexicano de Hombres de Negocios y demás agrupaciones similares. Es necesario mencionar el siniestro papel de la mal llamada ―izquierda‖, representada por el perredismo, el lopezobradorismo, el Partido del Trabajo, que se han dedicado a confundir a la gente y en los hechos impedir la verdadera organización de los obreros y campesinos. En ese camino, los estudiantes verdaderos y los profesores auténticos de la CNTE que ocupan un espacio primordial. Por los puntos anteriormente mencionados la lucha de los estudiantes que han ocupado la rectoría de la UNAM y que continúan denunciando y participando activamente en el cuestionamiento de la reforma curricular de los CCH, merece la solidaridad de toda la sociedad mexicana.

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¡Huelga Nacional magisterial-Popular, contra las reformas estructurales, la traición a la Patria y la defensa de la educación pública, la soberanía y la independencia nacional!

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