Análisis de las cuestiones previas En relación a las cuestiones previas presentadas por los demandados, son fundamentadas en el artículo

346 de Código de Procedimiento Civil, en cuanto a la primera cuestión previa de defecto de forma y que sustenta el demandado en el hecho de que la actora se limita a indicar el último contrato de arrendamiento, omitiendo de este modo indicar cuándo se suscribió el primer contrato, o cuando comienza la relación arrendaticia tal defecto seria procedente en el caso de que s estuviera demandando el cumplimiento de un contrato a tiempo determinado, por vencimiento de la prorroga legal, puesto que el lapso de prorroga legal se computa tomando en cuenta el tiempo de duración de la relación contractual y no de la celebración del último contrato. Pero en el presente caso lo que se ventila es el desalojo por falta de pago por varios meses de arrendamiento de suerte que lo determinante en este caso será, establecer si se trata o no de un contrato de arrendamiento a tiempo indeterminado si en efecto se ha incumplido con la obligación de pago, lo cual está suficientemente explanado en el libelo, pero en nada en influir la falta de mención de contrato anteriores por lo que la cuestión previa de defecto de forma basada en esta omisión debe quedar desechada. El otro fundamento del defecto de forma es la inepta acumulación en la que incurrido la actora al reclamar el desalojo conjuntamente con el pago de los cánones insolutos y los daños y prejuicios además de las costas siendo estos procedimientos incompatible por conllevar pretensiones diferentes una de cumplimiento de contrato y otra de desalojo, además de la inclusión de la intimación de las costas las cuales no han sido especificadas ni causadas. En este sentido, el artículo 78 del CPC expresa que: “… sin embargo podrán acumularse en un mismo libelo dos o más pretensiones incompatible para que sean resueltas una como subsidiaria de otra siempre que su respectivos procedimientos no sean incompatibles entre sí.” Dando a entender que esta cuestión previa presentada por los demandados tampoco fue homologada. Ya que no hay una inepta acumulación de procedimientos en el escrito libelar en cuanto a las costas así quedan establecidos.