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LA PEREZA Y LA ACEDIA

R.P. Dr. MIGUEL ÁNGEL FUENTES, V.E. http://www.herreros.com.ar/melanco/fuentes.htm En la Divina Commedia, Dante menciona a los perezosos y acidiosos en el Infierno y en el Purgatorio. En el Infierno los descubre en el "vestíbulo", "bajo un cielo sin estrellas", entre una vocinglera turbamulta de la que salían "suspiros, quejas y profundos gemidos... Diversas lenguas, horribles blasfemias, palabras de dolor, acentos de ira, voces altas y roncas, acompañadas de palmadas, producían un tumulto que va rodando siempre por aquel espacio eternamente oscuro, como la arena impelida por un torbellino". El florentino los denomina gl’ignavi, del latino "ignavus": los ignavos, los indolentes, los perezosos; son questi sciaurati, che mai non fur vivi, "estos desventurados que nunca estuvieron verdaderamente vivos" (1). Dante las describe con dureza como ...l'anime triste di coloro che visser sanza 'nfamia e sanza lodo. Mischiate sono a quel cattivo coro de li angeli che non furon ribelli né fur fedeli a Dio, ma per sé fuoro. Caccianli i ciel per non esser men belli, né lo profondo inferno li riceve, ch'alcuna gloria i rei avrebber d'elli». ...Questi non hanno speranza di morte e la lor cieca vita è tanto bassa, che 'nvidiosi son d'ogne altra sorte. ...las almas tristes de aquellos que vivieron sin alabanza y sin infamia. Mezcladas están al odioso coro De los ángeles que ni rebeldes fueron Ni a Dios fieles, sino para sí solos. Los cielos los rechazan por no mancharse, y el infierno profundo los evita, pues de estos reinos alguna gloria cobrarían. ...Estos no tienen esperanza de morir y su ciega vida es tan baja, que envidian toda otra suerte.

Fama di loro il mondo esser non lassa; Misericordia e giustizia li sdegna:

El mundo no conserva su memoria; La misericordia y la justicia los desprecia:

non ragioniam di lor, ma guarda e No pensemos en ellos, sólo mira y passa. pasa (2) Estos son los perezosos o neutrales, es decir, neutrum, ni una cosa ni la otra. Los que vivieron sin loa y sin infamia; la setta de’ cativi, a Dio spiacienti ed a’ nemici sui, "la secta de los viles que desagradan a Dios y a los enemigos de Dios" (3). Ni fríos ni calientes, como los define el Apocalipsis (3,15). Tras la opinión de Alejandro de Halès, Dante supone la existencia de ciertos espíritus caídos distintos de los que siguieron a Lucifer en la rebelión angélica; se pensaba que estos no se plegaron al pecado luciferino, pero mostraron vileza de ánimo al no osar oponerse al ángel rebelde. Por esta actitud, algunos teólogos medievales, y Dante con ellos, le asignaban como lugar de condena el vestíbulo de los ignavos como ángeles dubitativos e imbéciles (4). De ellos comentó Boccaccio: "si los cielos recibieran esta clase de ángeles, que es viciosa, profanarían su belleza; por eso, para que esto no suceda, los arrojan y distancian de sí" (5). A decir verdad, Dante usa más dureza con ellos que con otros vicios que describirá en los siguientes círculos del Infierno, muchos de los cuales incluso arrancarán lágrimas de conmiseración al Poeta. Para estos, en cambio, afirma que la misericordia y la justicia los desdeñan. La incuria de la pereza ha hecho que sus almas, en vida, no tuviesen consistencia; sólo capaces de provocar repulsión tanto en los que son de Dios cuanto en los enemigos de Dios. "Nunca vivieron de verdad"; son muertos vivientes que la misericordia del Cielo rechaza y la justicia del Infierno dantesco proscribe de su propio seno. Ellos, que en la tierra no abrazaron empresa alguna, son descritos por Dante como obligados por toda la eternidad a perseguir el giro veloz de una bandera que, por su vertiginosa rapidez, se hace irreconocible; ellos, los sin causa, están obligados a perseguir una causa que desconocen. ¿Por qué causó tanto fastidio en el poeta este vicio que aqueja a gran parte de los mortales?

I. LA PEREZA
1. Descripción de la pereza

tendencia a la ociosidad.30-34). incluso realizándolo superficialmente. otro poco tumbarse con los brazos cruzados y llegará. o al menos a la negligencia. elige su ocupación no según la razón (el deber que le impone la regla o que él mismo ha proyectado) sino según le sugiere el capricho del momento. las cuales suele hacer cuando "debería" estar haciendo otras que le impone el deber). que se opone a la magnanimidad" (6). tu miseria y como un mendigo tu pobreza» (Pr 24. Agarra por las orejas a un perro que pasa . La Sagrada Escritura escarnece duramente el vicio de la pereza. la continúa sin vigor. El perezoso se tiene por más sabio que siete personas que responden con tacto. necio: La puerta gira en los goznes. y estaba todo invadido de ortigas. y junto a la viña de un hombre insensato. como vagabundo. y tiene siempre prisa en terminarla (a veces le entra un apuro "irracional" por terminar pronto lo que está haciendo. Esta tendencia puede manifestarse en todos los dominios: físico. suele ponerse a la obra con lentitud. sino principalmente espiritual): He pasado junto al campo de un perezoso. y esto sin que el deber le urja comenzar otra cosa de importancia). los cardos cubrían el suelo. medité en mi corazón. El perezoso resta gustosamente ocioso. Describe al perezoso como dominado por la inutilidad. Dice de ella que conduce a la miseria (no sólo material. o si obra. pero le fatiga llevarla a la boca. Al verlo. como consecuencia. El perezoso hunde la mano en el plato. sigue la ley del menor esfuerzo (incluso puede ser compatible con una gran actividad: es muy activo con cosas que le gustan y son fáciles. y el perezoso en la cama. la cerca de piedras estaba derruida. al contemplarlo aprendí la lección: «Un poco dormir. Tal como se la entiende generalmente. a la pusilanimidad. intelectual. y a la postre. se caracteriza por el miedo y la huida del esfuerzo. se frena o demora ante la menor dificultad.La pereza es una "repugnancia voluntaria y culpable al trabajo. otro poco dormitar. metódico y profundo. y. es incapaz de un trabajo esmerado. moral y religioso.

por el placer (que él prefiere al deber). una de cuyas modalidades es apartarse y huir de todo lo que signifique peligro de la vida o desgaste de sus energías (11).14-17). Si extiendes mucho las vigilias de la noche. apartar al hombre de ejecutar con perfección los trabajos y obras necesarias en orden a su fin. opuesto a toda virtud. perderás el seso. Terrible es el Sirácida para estigmatizarlo: A una piedra sucia se parece el perezoso. desde este punto de vista la pereza es una forma de sensualidad. Con expresivas palabras lo manifiesta Fray Luis de Granada: "La pereza y flojedad dice: Si continuamente te das al estudio de la lección y oración y lágrimas. Naturaleza del pecado de pereza (7) La pereza puede considerarse. San Juan Damasceno la enumera. Ante todo. pereza. flojedad. ante todo. ya Cicerón la definía como "el temor de la fatiga" (8). 3. emparentando la pereza con una especie del temor (la segnities) y definiéndola como "la fuga del obrar por el temor del mucho trabajo" (10). con el nombre de segnities (lentitud. Concluye el pedagogo español: "En las anteriores frases se ve claramente que estamos ante uno de los vicios que con capa de necesidad encubre la superfluidad" (13). todo el mundo silba sobre su deshonra. En segundo lugar.1-2). (Pr 26. quedarás inhábil para todo ejercicio" (12). apatía). Gravedad de este pecado . exagerándolo y haciéndole traspasar los límites razonables. es decir.el que se mete en litigio que no le incumbe. es decir. con la sensualidad: porque el perezoso se deja llevar por un amor exagerado a la comodidad y al reposo. Señala García Hoz que radica este vicio en el desorden del instinto de conservación. Santo Tomás sigue en esto al Damasceno. 2. entre las especies del temor (9). que todo el que la toca se sacude la mano (Si 22. y si te fatigas con trabajo demasiado. como vicio general. según que esté al origen de omisiones y negligencias relativas a un deber u otro. Este apartamiento prudente es utilizado por la pereza para. Bola de excrementos es el perezoso. con el temor. perderás la vista. Se trata de una fuente de faltas específicamente muy diversas. Sea cual sea su objeto tiene un cierto parentesco con el temor y la sensualidad.

15: La pereza hunde en el sopor). La palabra griega avkhdi. pues. A menudo empuja a la duplicidad y a la mentira. tristeza. Naturaleza de la acedia La pereza en el plano espiritual y religioso se denomina propiamente acidia o acedia.28). incluso cuando los deberes que se abandonan son leves. porque el culpable busca excusas a sus omisiones o negligencias. podría llegar a ser grave si se convierte en algo habitual y profundo. es grave cuando implica una negligencia en deberes graves. . Hay que señalar también la gravedad psicológica de la pereza. no lo están las facultades inferiores. las cuales quedan en libertad para seguir sus inclinaciones naturales. que se considera por los efectos que produce en el alma. en Empédocles. indolencia de la dulce vida (Ez 16. con todo el cortejo de males que la acompañan. provocan pensamientos turbios. También es grave cuando se omiten deberes leves por desprecio formal de la ley. como por ejemplo. aparece tres veces en la versión de los LXX (Sl 118. La ociosidad –inacción– hace perder el señorío y el control sobre sí mismo.49). La Escritura lo testimonia frecuentemente: Mucho mal enseñó la ociosidad (Si 33.19). Sr 29. despiertan los instintos perversos y arrastran fácilmente a las peores locuras como a las más vergonzosas degradaciones. engendra sobre todo la ociosidad. porque como dice San Gregorio: "cuando se deja de querer obrar bien..5. En fin. traducida en la Vulgata por taedium (tedio) y maeror (tristeza profunda). El término griego. Cuando no se la combate precipita al alma en un sopor progresivo (como se lee en Pr 19. acidia o accidia. II.a o avkhdei.3).a. no aparece en la versión griega del Nuevo Testamento. Se la encuentra entre los autores paganos.. con el sentido de tedio. De ahí que en los perezosos la imaginación y la sensibilidad reinen sin control. leve si los deberes son leves. LA ACEDIA 1.28. Is 61. se pierde poco a poco hasta el cuidado de pensar bien" (14). Luciano y Cicerón.La gravedad moral de la pereza se mide por los deberes que hace omitir o negligir. se latinizó como acedia. pero si en el ocioso la inteligencia y la voluntad están inertes. liberan la fantasía. Sin embargo. Hipócrates. como dice el Señor: todo árbol que no produce buenos frutos será arrojado al fuego eterno (Mt 7. pereza espiritual. Este fue el crimen de tu hermana Sodoma:.

tristeza del bien espiritual. de flojedad de espíritu. El viento del norte nutre los brotes y las tentaciones consolidan la firmeza del alma. San Juan Clímaco. Podemos encontrarla retratada en la "desolación" ignaciana. a menudo eres atrapado por una suerte de inercia. Es una desazón de las cosas espirituales que prueban a veces los fieles e incluso las personas adentradas en los caminos de la perfección. Santo Tomás de Aquino la define con precisión como tristitia de bono spirituali. de donde procede que a todo lo bueno resiste y para todo inhabilita. a causa de la dificultad de esta vida. Isidoro de Sevilla. moviendo a infidencia. Casiano la define como: "taedium et anxietas cordis. sin amor. la tentación es para un alma noble lo que el alimento es para un cuerpo vigoroso. triste y como separada de su Criador y Señor" (18). etc. es detallada y precisa. hallándose toda perezosa. la dulzura que ayer y antes de ayer sentías en ti. La acidia es el principio de la tibieza" (16). así de la vida activa como de la contemplativa. Los Padres del desierto la llamaron "terrible demonio del mediodía. aquellas gracias interiores de las que habitualmente usabas gozosamente. La nube pobre de agua es alejada por el viento como la mente que no tiene perseverancia del . [a] oscuridad de alma. indicando que su efecto propio es el quitar el gusto de la acción sobrenatural. modorra y aburrimiento". La acidia voluntaria (ya sea buscada. las abreviemos o las omitamos por fútiles razones. sin esperanza. Garrigou-Lagrange la definía como "cierto disgusto de las cosas espirituales. inquietud de varias agitaciones y tentaciones. Evagrio Póntico describía al acedioso diciendo: "La acedia es la debilidad del alma que irrumpe cuando no se vive según la naturaleza ni se enfrenta noblemente la tentación. turbación de ella. es una flaccidez que los empuja a abandonar toda actividad de la vida espiritual..Los Santos Padres y los autores eclesiásticos le dieron una gran importancia en la lucha espiritual. y entonces sientes en ti un disgusto pesado: llevas la carga de ti mismo. Guigues el Cartujo la describió de la siguiente manera: "Cuando estás solo en tu celda. La descripción que nos han dejado los Santos Padres. quae infestat anachoretas et vagos in solitudine monachos" (tedio y ansiedad del corazón que afecta a los anacoretas y a los monjes que vagan en el desierto). No menos importancia se le dio entre los autores del renacimiento espiritual español. Fue estudiada por Casiano. La Puente dice que es "una tristeza o tedio de todas las obras de la vida espiritual. ya sea no combatida) es elemento culpable dispositivo de la desolación (19). tibia. San Juan Damasceno. y es lastimoso el estrago que hace" (17). decía Ignacio: "Llamo desolación. de fastidio del corazón. se ha cambiado ya en grande amargura" (15). torpor. moción a las cosas bajas y terrenas.. no tienen ya para ti ninguna suavidad. Alcuino. En efecto. que hace que las cumplamos con negligencia.

quitando la mirada del libro. se estira y. es suspendido acá y allá cada cierto tiempo. Cuando lee. Dispón para ti mismo una justa medida en cada actividad y no desistas antes de haberla concluido. la fuerza física. efectivamente. vuelto de nuevo a leer un poco. cosa que garantiza su propio objetivo. cerrando el libro. El flujo de la acedia arroja al monje de su morada. El monje giróvago. y sin quererlo. Un árbol transplantado no fructifica y el monje vagabundo no da fruto de virtud. el acedioso bosteza mucho. b) un desplazamiento en el objeto del amor: se ama el consuelo del bien o de la virtud. lo pone debajo de la cabeza y cae en un sueño no muy profundo. se deja llevar fácilmente por el sueño. poco después.espíritu de la acedia. 2. calcula los párrafos. está poco tranquilo. y reza prudentemente y con fuerza y el espíritu de la acedia huirá de ti" (20). repitiendo el final de la palabra se fatiga inútilmente. y luego. desprecia las letras y los ornamentos y finalmente. La paciencia. El enfermo no se satisface con un solo alimento y el monje acedioso no lo es de una sola ocupación. El ojo del acedioso se fija en las ventanas continuamente y su mente imagina que llegan visitas: la puerta gira y éste salta fuera. la fija en la pared y. se entumece. No basta una sola mujer para satisfacer al voluptuoso y no basta una sola celda para el acedioso. . escucha una voz y se asoma por la ventana y no se aleja de allí hasta que. cuenta las páginas. se refriega los ojos. el hacer todo con mucha constancia y el temor de Dios curan la acedia. y para él es malo lo que produce dolor). El rocío primaveral incrementa el fruto del campo y la palabra espiritual exalta la firmeza del alma. El monje acedioso es flojo para la oración y ciertamente jamás pronunciará las palabras de la oración. Un árbol bien plantado no es sacudido por la violencia de los vientos y la acedia no doblega al alma bien apuntalada. como seca brizna de la soledad. y no el bien y la virtud por sí mismos (en esto la acedia. sentado. San Juan Clímaco le dedica uno de los "escalones" de su "Escala Espiritual" describiéndola con términos semejantes (21). la planta débil es doblada por una leve brisa e imaginar la salida distrae al acedioso. como efectivamente el enfermo jamás llega a cargar un peso excesivo así también el acedioso seguramente no se ocupará con diligencia de los deberes hacia Dios: a uno le falta. Psicología de la acedia Psicológicamente la acedia entraña: a) una percepción errónea del bien (al acedioso le parece bueno lo que produce deleite –al menos espiritual–. el otro extraña el vigor del alma. el hambre le despierta el alma con sus preocupaciones. El monje acedioso es rápido en terminar su oficio y considera un precepto su propia satisfacción. El acedioso aduce como pretexto la visita a los enfermos. mientras que aquel que es perseverante está siempre tranquilo.

. porque. y por eso la impresión de apatía por las cosas del espíritu se manifiesta incluso en las almas mejor impulsadas hacia la santidad (San Juan Clímaco dice que esta tentación acompaña al solitario durante toda su vida para no dejarlo sino en el momento de su muerte. es muy grave en sus consecuencias.estas sequedades podrían proceder muchas veces. de pecados e imperfecciones. la acedia (aunque acose al hombre espiritual a lo largo de toda su vida) es un defecto más propio de los principiantes en el camino de la perfección. Santo Tomás reconoce que "en los hombres perfectos pueden darse movimientos imperfectos de acidia al menos en la sensualidad. Hay que tener en cuenta que la acedia. como son aquellas que contradicen al gusto sensible. c) consecuentemente se produce una parálisis. siendo así preludio de la ruina espiritual. Ocurre a veces que afecta sólo la sensibilidad. entraña un movimiento de sensualidad). o de flojedad y tibieza. En el origen de una crisis de acedia pueden hallarse diversas causas: la fatiga corporal. porque nadie es tan perfecto que no permanezca en él alguna contrariedad de la carne hacia el espíritu"(22)). comenzóme a faltar el gusto y el regalo en las cosas de virtud. Señor mío. o incluso una huida.como la pereza en general.. no siempre es plenamente voluntaria. Así se lee en San Juan de la Cruz: ". un despecho resultado de fracasos reales o aparentes en la lucha contra el mal o reprensiones más o menos merecidas. en cuanto tristeza del bien divino. o de algún mal humor o indisposición corporal" (23). suelen tener tedio en las cosas que son más espirituales y huyen de ellas. el hambre. si una vez no hallaron en la oración la . Esto es así porque se relaciona con varios defectos de los incipientes: el mendigar sabor o consuelo en las cosas espirituales. e incluso la necesidad del cambio que nos es natural. tentaciones muy frecuentes o muy violentas. o bien la simple monotonía de los ejercicios regulares del espíritu. el buscar la propia voluntad en lugar de la Voluntad divina. el huir de la cruz: "También acerca de la acidia espiritual. en no hallando sabor en ellas las fastidian. como una manifestación de la resistencia de la carne contra el espíritu. una prolongada ausencia de consuelos sensibles. pues no sólo empuja a la ociosidad sino que conduce al relajamiento y a la tibieza. como ellos están tan saboreados en las cosas espirituales. el sueño.. Como señala San Juan de la Cruz. como la pereza.. La acedia. Santa Teresa le asigna como causa las faltas deliberadas: "Como crecieron los pecados. que me faltaba esto a mí por faltaros yo a Vos" (24). en la ascética de la virtud a causa de la cruz que ésta comporta (en esto la acedia entraña un movimiento de temor y de fuga). Veía yo muy claro. Porque.

en lo que ellos no hallan su voluntad y gusto.7) (28). cuando ellos se satisfacen. y no a sí mismos con Dios.14).25). como ellos pretenden andar en las cosas espirituales a sus anchuras y gusto de su voluntad. Estos también tienen tedio cuando les mandan lo que no tiene gusto para ellos. cuando la tristeza es causada por algo que verdaderamente es un mal (y por tanto. muchas veces. entristecerse del bien divino es un pecado contra la virtud teologal de la caridad: "entristecerse del bien divino. al gusto y sabor de su voluntad. hablando del pecador. con repugnancia de acomodar su voluntad a la de Dios. posponen el camino de perfección. por esta acidia. que huyen con tristeza de toda cosa áspera. pertenece al vicio especial que es llamado acedia" (29). no sea que se vea hundido en una excesiva tristeza (2 Cor 2. midiendo a Dios consigo. y que. hechos semejantes a los que se crían en regalo. La acedia es vicio especial cuando se opone al gozo que debería procurar el bien espiritual en cuanto bien divino. Este gozo es un efecto propio de la caridad. pues el bien espiritual sólo debería alegrar. de la vida" (25). Y muchos de éstos querrían que quisiese Dios lo que ellos quieren. y oféndense de la cruz. El pecado de acedia La acedia es pecado. tendría razón de entristecer) pero entristece al punto de abatir el ánimo y alejar de toda obra buena. y en las cosas más espirituales más tedio tienen. piensen que no es voluntad de Dios. en que están los deleites del espíritu. Es mala en sus efectos. que dice Cristo (Mt 7. crean que Dios se satisface. Es mala en sí misma cuando la tristeza es causada por un bien verdadero. por eso. Este "entristecerse" ha de entenderse como: . San Juan Damasceno definió la acedia como "una especie de tristeza deprimente". porque. En este sentido San Pablo. Estos. a la cual en esta manera andan ellos por satisfacer más que a la de Dios. no querrían volver a ella. ya sea por sí misma o por sus efectos. De donde les nace que. Santo Tomás la describe como "tristeza mundana" (tristitia saeculi) (26). Santo Tomás afirma que siempre es algo malo. Y así. son muy flojos para la fortaleza y trabajo de perfección. háceles gran tristeza y repugnancia entrar por el camino estrecho. que es el de la negación de su voluntad y gusto por Dios.satisfacción que pedía su gusto (porque en fin conviene que se le quite Dios para probarlos). la apatía en torno a los preceptos (27). la dejan o van de mala gana. por el contrario. ése la perdería. el que la quisiese ganar. 3. y se entristecen de querer lo que quiere Dios. diciendo que el que perdiese su voluntad por él. San Gregorio Magno la denomina como torpor circa praecepta. porque se andan al regalo y sabor del espíritu. dice a los corintios: Perdonadlo y animadlo. o a veces. siendo muy al contrario lo que él mismo enseñó en el Evangelio (Mt 16. ése la ganaría. del cual goza la caridad.

la inmisericordia (sin estas actitudes difícilmente el avaro podría enriquecerse como apetece). pusilanimidad. La acidia tiene su raíz en el desorden de la carne y domina cuando domina en el hombre el afecto carnal (30). La acedia. Esto quiere decir que el vicio capital tiene un fin intrínseco para cuya consecución engendra otros pecados. debemos admitir con este último seis pecados derivados ("las hijas de la tristeza"): malicia. en cambio cuatro derivadas de la tristeza: el rencor. el dolo. la curiosidad (35). que equivale a lo que San Gregorio llama tristeza.descontentar. rencor. la indiscreción de la mente. apatía. displicencia. desgana. Los pecados capitales son origen de otros pecados en el género de la causalidad final. la inestabilidad. indolencia en lo tocante a los mandamientos. desesperación. aburrimiento. que tiene como fin la indefinida acumulación de riquezas. la dureza del corazón. como el Angélico. Por eso dice Santo Tomás que "llamamos pecados capitales a aquellos cuyos fines poseen cierto predominio sobre los otros pecados para mover el apetito" (33). San Isidoro de Sevilla indica. la somnolencia. en cuanto pecado especial. pereza para las buenas obras. inestabilidad de . divagación de la mente por lo ilícito (34). la desesperación. Alcuino asigna cinco vicios a la tristeza: malicia. pusilanimidad de ánimo. pecado capital La acedia no sólo es un pecado sino un pecado capital (31). amargura y desesperación. rencor. engendra el fraude. y ocho a la acedia: somnolencia. la pusilanimidad. por ejemplo. 4. las demás influencias causales son muy genéricas: "el pecado capital es aquel del que nacen otros vicios en razón de causa final" (32). el robo. y seis de la acidia propiamente dicha: la ociosidad. 5. En la cuestión De malo explica más en detalle que la acidia. pereza. la avaricia. la amargura. antipatía a la "virtud crucificada". sentir hastío. Propiamente consiste en la repugnancia a la virtud cuando ésta no va acompañada de consuelo. "produce tristeza del bien interno y divino". pues éste es el único modo de causalidad que entraña una influencia específica de ciertos pecados respecto de otros. cabeza o madre de otros pecados. "Pecado capital" significa etimológicamente el pecado que es principio. el desasosiego del cuerpo. Pecados derivados de la acedia ¿Cuáles son los pecados que la acedia engendra como vicio capital? Si consideramos. la verbosidad. así como "amar este bien lo hace la caridad como virtud específica".

. que dice Cristo (Mt 7. y en las cosas más espirituales más tedio tienen. en la desesperación de no poder llevar adelante tales obligaciones.lugar. y oféndense de la cruz. por lo que. Cuando el propio gusto. es superior al deseo de cumplir la voluntad de Dios. El tedio a la dificultad que comporta la virtud (al menos en los comienzos de la vida ascética) engendra miedo al trabajo y a la perseverancia en las buenas obras y consecuentemente el ánimo se apoca. Santo Tomás conoce las dos primeras enumeraciones y se esfuerza por darles un sentido lógico y armonizarlas tomando como base la de San Gregorio. Ha de entenderse como la natural repugnancia y consecuente huida de aquella obra difícil que produce tristeza. El tedio "envuelve al hombre con una cadena sin fin. de la cual sólo puede librarse mediante un esfuerzo de su voluntad. la falta de gusto en las cosas espirituales engendra el tedio y éste a su vez aumenta el disgusto. y de aquí nace el tedio aumentado que sigue su labor aniquiladora de las obras. 2) Pusilanimidad. vagabundeo de lugar en lugar. buscado como fruto de las obras. De este doble movimiento se originan seis pecados principales (y otros secundarios relacionados a estos) (38): 1) Desesperación. de la vida" (39). 14).. Estos. como dice San Juan de la Cruz: "Estos también tienen tedio cuando les mandan lo que no tiene gusto para ellos.. ‘Más me recelo –dice Fray Juan de los Ángeles– del tedio. tedio del corazón. porque. Esto proviene en definitiva del aprecio exagerado al cuerpo (sensualidad) y también de la baja apreciación de sí mismo al pensar . en que están los deleites del espíritu. de la tristeza nace necesariamente un doble movimiento: huida de lo que entristece y búsqueda de lo que da placer. hechos semejantes a los que se crían en regalo. La acedia engendra la "pusilanimidad y cobardía de corazón para acometer cosas grandes y arduas empresas" (41). tibieza para trabajar. háceles gran tristeza y repugnancia entrar por el camino estrecho. El fastidio y el aburrimiento no combatidos (al menos mediante la perseverancia y firmeza en no abandonar la obra comenzada o el deber contraído) pueden terminar en el abandono. basta el dejar de hallar tal gusto para que se origine un creciente aborrecimiento que puede llevar al abandono de ellas. que le vuelve incapaz de toda devoción y sentimiento espiritual’" (40). porque se andan al regalo y sabor del espíritu. que huyen con tristeza de toda cosa áspera. En esto más de perder llevan quienes más atados a los gustos están. como ellos pretenden andar en las cosas espirituales a sus anchuras y gusto de su voluntad. Parte de lo que dice Aristóteles: "nadie por largo tiempo puede permanecer con tristeza y sin placer" (37). son muy flojos para la fortaleza y trabajo de perfección. porque si se deja llevar de su tendencia sensible. murmuración y verbosidad (inaniloquia) (36).

en los que él es protagonista de cuanto no hace en la vida real. Esta divagación puede verificarse en todos los órdenes: en el hablar (verbosidad). Santo Tomás entiende esta expresión como "indignación contra las personas que nos obligan contra nuestra voluntad a los bienes espirituales que nos contristan" (43). Los primeros porque tienen autoridad para exigirnos el cumplimiento de la virtud. en los propósitos (inestabilidad del alma). pero en el que lógicamente puede desembocar el resentimiento y animadversión que experimenta (cuando no es combatido) por los bienes espirituales o las personas que con ellos nos relacionan: se empieza por "amar menos". en el lenguaje del Aquinate. 3) Incumplimiento de los preceptos. Es un punto probablemente no querido ni sospechado por el acidioso. inquietud corporal. y. cargando las tintas sobre su dificultad o inoportunidad de los mismos) cuanto contra a las personas que nos empujan a buscarlos. se sigue por "preferir" otra cosa a los bienes espirituales. como el santo. deja que su imaginación construya castillos en el aire. confesó cierta persona al tener que explicar por qué en su biblioteca no se hallaba hagiografía alguna.que por el amor y afición de los deleites no va a ser posible sufrir los trabajos y dificultades de la carne. "acusa" con su virtud eminente la desidia de los flojos. 5) Malicia propiamente dicha. en el conocer (convertido en curiosidad). Es decir. puede terminar por odiar aquello que ya desistimos de conseguir o buscar. como pudimos observar en los relatos de Evagrio y Juan Clímaco. Es un volcarse hacia las creaturas (conversio ad creaturas) del pecado en general y propio de este pecado en particular. Divagar significa "apartarse del asunto que se debe o se está tratando". Esto no sólo representa una pérdida de tiempo sino que suele terminar siendo ocasión de pecado. Magnificas descripciones al respecto debemos a los grandes recopiladores del monacato primitivo. para los perezosos en general. El término designa. "Los santos me acusan". aunque no es capaz de realizaciones concretas. y a la postre como una imposibilidad de obrar el deber fruto de la abulia adquirida (42). Este rencor puede tomar la forma de "espíritu crítico" tanto contra los mismos bienes espirituales (para justificarse a sí mismo de no buscarlos. en el reposo . Los segundos porque el virtuoso. los superiores en la vida religiosa. curiosidad. inestabilidad local). 6) Divagación por las cosas prohibidas (inestabilidad del alma. verbosidad. los virtuosos. "indignación y odio contra los mismos bienes espirituales" (44). Primero voluntariamente (ociosidad y soñolencia voluntarias ante los deberes de estado o simplemente ante los mandamientos divinos). Indica aquí el dirigirse hacia lo ilícito como fruto de la deserción de los bienes sobrenaturales. 4) Rencor o amargura. El perezoso o acidioso.

5) que ya dejó. los consejos evangélicos. Y el mismo en otro lugar: "Cuanto más pensamos en los bienes espirituales. Señalemos entre estos: 1) Hay que meditar y valorar como bienes reales para nosotros los dones sobrenaturales con que Dios nos agracia. y como por falta de diligencia no goce de los de Dios. se vence pues haciendo crecer la caridad hacia Dios y los dones por los que Dios se nos participa: la gracia. el cielo. está como puesto entre dos contrarios. Quien se ejercita de esta manera es capaz de afirmar como Santa Teresa de Lisieux: "me es dulce el padecer" (48). que cada uno le atormenta por su parte. las bienaventuranzas evangélicas. en fin. Todos los medios . porque como el tibio no goza de placeres de mundo por haberlos dejado con un poco de buen deseo. la gracia. San Francisco Javier: "los que gustan de la cruz de Cristo Nuestro Señor descansan viviendo en estos trabajos y mueren cuando de ellos huyen o se hallan fuera de ellos" (49). allende de ser desleal al Señor que con tanto ardor de amor negoció nuestro negocio tomando la cruz por nos con gran denuedo. los dones del Espíritu Santo. Esto es consecuencia lógica de su flojedad en entregarse del todo a Dios. el renunciamiento. y más de prisa desaparece el tedio que el conocerlos superficialmente provocaba" (46). la práctica de la misericordia. la "Contemplación para alcanzar amor" con que San Ignacio concluye sus Ejercicios Espirituales. el ejercicio de la virtud. Dice Santo Tomás: "Cuando pensamos más en los bienes espirituales. dejar el camino y con miserable consejo buscar las cebollas de Egipto (Núm 11. más aún: vivirá una vida tan miserable que de penada la haya de dejar.(permanente desplazamiento de un lugar para otro. y los medios para alcanzar este "Bien Sobrenatural": la cruz. y con esto cesa la acedia" (47). los mandamientos divinos. Condición fundamental para el amor es que la voluntad perciba como "bien para ella" aquello que debe amar. porque no puede sufrir la aspereza del desierto" (45). e incluso agitación física). la santidad. padeciendo desconsuelos gravísimos que le hacen. más nos agradan. 6. tanto más placenteros se nos vuelven. sobrándole amor y faltándole que padecer. este objeto tiene. otros son específicos de la acedia. 2) La acedia es pecado contra la caridad. Los remedios contra la acedia Algunos remedios son comunes con la pereza. El verse objeto del amor de Dios enciende nuestro amor por Dios. como explica muy bien San Juan de Ávila: "Si con pereza y tibieza negocia el negocio de Dios. En este sentido también es esencial el ejercicio de la fe iluminando con criterios sobrenaturales las realidades que han de ser amadas: Dios. por ejemplo.

para que experimentemos realmente lo que es de Dios en nosotros y los límites que tiene nuestra acción sin la ayuda y consuelo de Dios. 3) Como la tentación de la acedia puede ser parte de las desolaciones con que Dios purifica el alma (50). conviene también considerar todos los motivos por los cuales la desolación nos es provechosa: como purificación de nuestros pecados. porque se le tiene Dios quitado acerca de todas las cosas en esta purgación del apetito" (54) .. como la acedia es un modo de pereza. Se trata de una gracia purificadora a la que el alma debe responder por medio de su docilidad y paciencia. Lo explica San Juan de la Cruz en su "Noche oscura": "Acerca de las imperfecciones de los otros tres vicios espirituales que allí dijimos que son ira. 5) Siendo también una forma de sensualidad se la combate también con la mortificación. Dice Alcuino que el diablo tienta más difícilmente a quien nunca está ocioso (51). etc. y para hacernos crecer en la humildad. etc. porque aquéllos procedían de los gustos espirituales que a veces tenía y pretendía tener cuando no los hallaba.para acrecentar la caridad son remedios para vencer la acedia: la vida fraterna.. ni sobre las ajenas contra el prójimo. también en esta sequedad del apetito se purga el alma y adquiere las virtudes a ellas contrarias. pero estos tedios no proceden de esta flaqueza del gusto. porque. la lectura sabrosa de la Sagrada Escritura. Las acidias y tedios que aquí tiene de las cosas espirituales tampoco son viciosas como antes. de manera que ya no se enoja con alteración sobre las faltas propias contra sí. la verbosidad. la oración perseverante. la misericordia. el combate decidido contra el ocio obrando por medio de la lectura espiritual. en las purificaciones a las que Dios sujeta al alma. especialmente mortificando aquello que es más propio de la acedia: la constante movilidad. valen para ella los remedios generales para este defecto: la firmeza de propósitos. 6) Pero fundamentalmente la acidia se purifica en la "noche pasiva del sentido". la Salmodia. (53). la curiosidad. es decir. para reparar nuestras negligencia y lentitudes. ni acerca de Dios trae disgusto y querellas descomedidas porque no le hace presto bueno. 4) En cuarto lugar. el trabajo manual. se hace mansa para con Dios y para consigo y también para con el prójimo. envidia y acidia. el trato asiduo con la Eucaristía. la oración y las obras buenas de todo género. ablandada y humillada por estas sequedades y dificultades y otras tentaciones y trabajos en que a vueltas de esta noche Dios la ejercita. Y Casiano. apela a la experiencia para resaltar la resistencia antes que la huida: "Es algo experimentado que se impugna la acedia no huyendo sino resistiendo"(52).

Al igual que en el Infierno. los ve venir en gran número. cambia. Y ellos le contestan: "Noi siam di voglia a muoverci sì pieni... "chè studio di ben far grazia rinverda" (56). que detenernos no . "Pronto. sin embargo. El "anhelo de las buenas obras" cicatriza las llagas que la pereza abrió en la voluntad del bien.Volviendo a Dante con quien empezamos." (57). Estos no son los que penan su grave ingavia sino los que se purifican de ella. comentábamos que el Poeta no sólo ve a los perezosos en el vestíbulo infernal sino también en una de los cornisas en las que divide su "Purgatorio". lugartenientes de su rival Pompeyo. pero nota como diferencia que aquí son estimulados por una buena voluntad y un justo amor: cui buon volere e giusto amor cavalca (55). che restar non potem. corriendo y llorando.. La perspectiva. "que el afán de bien obrar reverdezca la gracia". Este apuro tiene en ellos un efecto satisfactorio por las perezas pasadas: "Ratto. pronto. Dante los contempla amonestándose unos a otros y acicateándose con ejemplos de presteza y solicitud: van recordando la celeridad sobrenatural de María Santísima al subir a la montaña de Judea para visitar a su prima Isabel." Estamos tan llenos de deseos de avanzar. que el tiempo no se pierda por poco amor" exclamaban otros en pos.. Y más adelante les dice el Poeta: "O gente in cui fervore aguto adesso ricompie forse negligenza e indugio "¡Oh almas en quienes un fervor ardiente rehace ahora quizá la negligencia y la tardanza da voi per tepidezza in ben que por tibieza empleásteis en el bien!" far messo. ratto che'l tempo non si perda per poco amor" gridavan li altri appresso. y a la prontitud humana de César en correr a Lérida para luchar contra Afrani y Petreo.

para la obra de manos diligente. Madrid 1988. De fide ortodoxa.. R. Milano 1965.4.VIII. (12) Fray Luis de Granada. p. 94. L. D. p. muerte del espíritu. l.. cap. Madrid 1926. (15) Citado por Vansteenberghe. Esta hace [considerar] a los seglares bienaventurados. San Juan Damasceno. 957.. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. odio de la propia profesión. (14) San Gregorio. Guía de pecadores. como arriba dijimos. III. XIII. De Malo. n. Comentario y textos afines.12.III. Vansteenberghe.(58).. II. G. Ejercicios Espirituales. Madrid. c. 869). 1958. 317. 175. y otro positivo. 287-289. para la oración enferma. de origen diabólico.XVIII. c. la quale è viziosa. p. t. Las tres edades de la vida interior.. Pedagogía de la lucha ascética. (11) Cf. para el servicio de casa como de hierro. y a Dios áspero y riguroso. A.A. Giovanni Fallani. (17) La Puente. 64. Acidia es relajación del animo. Víctor. p.35. II-II. III. 35-41. (10) I-II. p. c.15. (2) Inferno. (8) Cf. El . Y por esto convenientemente se le da este lugar en esta cadena espiritual. la retirada o negación de las gracias palpables consoladoras.. (20) Evagrio Póntico. c. Regla pastoral. l." (López Tejada. podemos. 450.. Paresse.R. (16) Op. es la acidia o pereza. Guía espiritual. XI.181. (18) San Ignacio. B. Obras de San Gregorio Magno. q. y el hombre. El segundo. II. (9) Cf. III. op. 931. Madrid 1946. PG. e perciò. 46-50. essi maculerebbero la lor bellezza. XIII-XIV. (6) Garrigou-Lagrange. 2026. Apostolado de la Prensa. menosprecio de la vida monástica. Notas (1) Inferno. Madrid 1998.cit. XV. E. 84 (5) "Se essi (i cieli) ricevessero questa spezie d’angeli. p. pues en la desolación espiritual "hay que distinguir dos elementos: uno negativo. movidos por la gracia y amor del Bien Sobrenatural que es Dios. El primero es de origen divino. trat. XVII. Santo Tomás. causa dispositiva (culpable o inculpable)" (Ibid.. 2023-2030. cit. Pereza. Tusculan. Consejo Superior de Investigaciones Científicas Instituto pedagógico ‘San José de Calasanz’. Dante poeta teologo. En la desolación "Dios es causa permisiva.. En el fondo. Dictionaire de Théologie Catholique. n. (4) Cf. y para la obediencia pesada. Colom. Ed. acciò che questo non avveng. (7) Cf. (3) Inferno.. 62-63.E. I. Cicerón. Para el cantar de los salmos está flaca.. causa eficiente. el demonio. t. p. es ese deseo de avanzar en la virtud.41. el gran acicate que purifica del vicio de la acidia. 182. (19) No se identifica plenamente con la desolación descrita por el Santo sino con uno de sus aspectos. el estado depresivo descrito. IV..11. 855-856). li scacciano e dilunganli da loro". c.. q.C. García Hoz... (13) García Hoz. l. pp. col. p.IV. De octo vitiosis cogitationibus. (21) "Uno de los ramos que nacen de la locuacidad y mucho hablar. 449.

(25) San Juan de la Cruz. ¿quién es el padre que tan mal hijo engendró? ¿quién son tus hijos? ¿quién los que te combaten? ¿y quién. Cuando no se llega la hora de cantar los salmos. por no poder tener el cuerpo quieto. A los que están en la oración fatiga con sueño. resucita un poco. y con el ejercicio de las cosas sensibles aprovecha en las inteligibles. Los padres que me engendraron y me dieron nombre son muchos: porque muchas veces la insensibilidad. y la memoria de la muerte. 9. Dícenos que vamos a consolar los tristes y pusilánimes: y siendo ella pusilánime.. I. no parece la acidia. Todas estas obras nos aconseja. y otros semejantes accidentes. y a los que están asentados hace que se recuesten sobre la pared. El anima varonil y robusta levanta y resucita el espíritu muerto y caído: mas la acidia y la flojedad todas las riquezas de las virtudes destruye en un punto. Noche oscura. El principal remedio contra este mal es el llanto.. La escala espiritual. no con espíritu de caridad ni de virtud. por el gran trabajo y desabrimiento que recibe en ellos. y careciendo ella de toda razón. En el tiempo que nos combate la acidia. y con importunos bostezos les quita el verso de la boca. y el trabajo de manos. I. 7. y llevémoslo arrastrando con el deseo y consideración de los bienes eternos. y todos los días que viviere le combatirá. alegándonos para esto aquel dicho del Evangelio: Enfermo estaba y vinisteis a mí. Vida. Esta nos encomienda el recibimiento de los huéspedes. XXXI. Atemos también este tirano con la memoria de los pecados. (23) San Juan de la Cruz. 45. y azotémoslo con el trabajo de las manos. 2-4. Noche oscura. torna a enflaquecerse y sentir pesadumbre. y nos incita a que hagamos limosna del trabajo de nuestras manos. porque estén más a su placer. Estando en la oración nos trae a la memoria alguna cosa que nos conviene hacer. y otras el olvido de las cosas celestiales. La vida monástica resiste a la pereza: lo cual por otra parte es tan perpetua compañera del monje solitario. y apenas hay cosa que tanta materia de coronas dé al monje. mas al tiempo del oficio divino luego abre los ojos y resucita. y otras también la demasía de los trabajos que me engendran. mas la pereza visita los monjes al medio día. sino viene con gran recato. Nos convida a salir de la celda. oh remiso y disoluto tirano. 11. (27) San Gregorio Magno. Los otros vicios y perturbaciones cada uno se vence con su virtud contraria: mas la acidia es muerte perpetua de toda la vida religiosa. no hay cosa que no haga por tirarnos de allí con cuerdas de razón. c. Pasando la acidia par de la celda del solitario se sonrió y llegándose a las puertas de ella determinó hacer ahí su morada. Mis contrarios que ahora me tienen presa son el oficio del cantar los Salmos. nos aconseja que vamos a esforzar los que lo son. Moralia. hallarás que este vicio cansa a los que están en pie cantando los salmos. y a veces también el desamparo de mi propia profesión. mas cuando se llega la hora de nona. . Si consideras atentamente.88. sea por orden de juicio preguntando: Dinos. y salta de su lugar: y cuando vuelve el tiempo de la oración. Por la mañana en amaneciendo visita el medico los enfermos. y hacer ruido o estruendo con los pies.3 ad 1. puesta ya la mesa. el olvido del juicio advenidero. 11. escalón XIII). Mis hijos legítimos son la mudanza de los lugares que por mí se hace. y estando en pie. sino para que bajo color de bien nos aparte de los espirituales ejercicios. Amonéstanos también visitar los enfermos alegremente.1. De malo. (26) Cf.3 sed contra 1°. (22) De malo.varón sujeto y obediente está lejos de la pereza. 7. entonces se descubre cuáles sean aquellos caballeros esforzados que arrebatan el Reino de los cielos. (24) Santa Teresa de Jesús. no sabe qué cosa es acidia.1. la desobediencia del Padre espiritual. finalmente el que te corta la cabeza? El entonces a estas preguntas responderá: Yo entre los verdaderos obedientes no tengo sobre qué reclinar mi cabeza: mas moro en compañía de los que buscan la quietud de la soledad. que hasta la muerte no le dejará. porque el que llora a sí mismo. c. Tres horas al día acarrea este espíritu de acidia calentura y dolor de cabeza. pues a todos los buenos ejercicios cierra la puerta. c. mas quien me corta la cabeza es la oración. acompañada con esperanza firmísima de los bienes advenideros" (San Juan Clímaco.

cuando la repetición de un pecado crea un hábito vicioso. 11.(28) En la cuestión disputada De malo. y la ira (cuando se rechaza el bien ajeno considerado como obstáculo para nuestra propia excelencia. por tanto. (31) Los vicios capitales se dividen según las distintas formalidades en que el apetito humano puede tender desordenadamente al bien o huir desordenadamente de él por el mal aparente que puede estarle unido. la lujuria (cuando es el bien de la conservación específica) y la avaricia (cuando se trata de los bienes exteriores). o sea. es pecado y causa de pecado. pues como dice el Apóstol. a saber. aquel que es bien sólo bajo cierto aspecto (pues no es verdaderamente bueno sino lo que es totalmente bueno). (32) De malo. la concupiscencia y el deleite que versan sobre el bien verdadero son laudables. al ser tristeza. Ahora bien. Hablando en sentido general. el Angélico explica: "Hay un doble bien. que hacían de barreras para no incurrir en otros pecados. igualmente el odio. si la acidia designa un acto de la voluntad que huye del bien interno y espiritual. así como el amor. I-II. es decir. Por tanto. uno el bien verdadero. así los que versan sobre el bien aparente y no verdadero. ya que por un pecado se pierde la gracia en el orden sobrenatural. en cambio. mientras que estos afectos cuando versan sobre lo que es un bien aparente y un verdadero mal.17). o la vergüenza en el natural. 11. En segundo lugar. así también hay un doble mal: uno es el mal absoluto. le resulta fastidioso el alimento saludable. si en cambio designa sólo un acto del apetito sensitivo. 11. y por tanto. no tiene razón de pecado sino por razón de la voluntad. pero sin rebelarse contra él). en segundo lugar. es decir.35.4. (29) II-II. en cuanto la voluntad podría impedirlo. y otro el que es mal sólo aparente y bajo cierto aspecto mientras que considerado en sí es un bien. un pecado puede ser causa eficiente de otros pecados y esto dos modos. como el bien espiritual e interno es un bien verdadero y no puede ser mal sino aparentemente. que es la voluntad. de modo directo. Esto puede ocurrir de varios modos: a) Ante todo. puede tener perfecta razón de pecado. En cambio. son vituperables y pecaminosos. ya había afirmado San Gregorio que el pecado que no se borra pronto por la penitencia. cuando el apetito huye del bien por las dificultades adjuntas tenemos tres vicios: la acedia o pereza (si se huye del bien espiritual. con deseo de venganza y violencia) (Cf. es la acidida" (De malo. en cuanto que es un acto del apetito sensible. Por tanto. en cuanto designan actos del apetito intelectivo. la acidia es tedio o tristeza del bien espiritual e interno. El pecado propiamente y en sí está en la voluntad. son vituperables. Y por tanto. Primero de modo indirecto en cuanto un pecado quita los obstáculos para caer en otros pecados (causa removens prohibens).2).2. puede considerarse doblemente: ante todo. el bien espiritual le causa fastidio como algo contrario a sí. un hábito . son pasiones.1). (30) "Este bien divino es capaz de entristecer al hombre por la contrariedad que hay entre el espíritu y la carne. la gula (cuando el bien perseguido es el de la conservación individual). tiene razón de pecado. en cuanto que es acto del apetito intelectivo. todo pecado puede ser causa de otro pecado.18. si no lo impide. cuando domina en el hombre el afecto carnal. Tal tristeza y abominación o tedio del bien espiritual y divino. La inclinación desordenada hacia el bien da lugar a la vanagloria (cuando se está dominado por la búsqueda del bien espiritual de la propia excelencia). como dice Agustín. Todos estos nombres de afectos que son actos del apetito sensitivo.4). y otro el bien aparente. como dice Agustín al comentar el Salmo 106. son simples movimientos de la voluntad. del mismo modo que el hombre que tiene el sentido del gusto infectado. la carne desea contra el espíritu (Ga 5. aunque imperfectamente" (De malo. el fastidio y la tristeza que versan sobre lo que es verdaderamente malo son afectos laudables. en cuanto contraría los deseos carnales. la envidia (si se rechaza el bien ajeno considerado como obstáculo para nuestra propia excelencia. por el esfuerzo que supone alcanzarlo).84. y le entristece el tener que comerlo. es manifiesto que la acidia. pudiendo.

31.. XV. 35. c) En tercer lugar. 84. Quaest. Test. t. 11. 31. (46) Santo Tomás. aumenta furtivamente con el sopor. (36) Cf. por el dinamismo interno de ciertos vicios que. II-II.. c. puede ocurrir que ciertos pecados sean causa material de otros. . es decir. porque la desidia del alma. II-II. que preparen el terreno y la materia para otros.513. 4 obj. 4 ad 2 y 3): A. c. Alcuino. la gula prepara los pecados de lujuria. 4. b) En segundo lugar. I. PL 101. 5. es la "inquietud corporal".4. En la búsqueda del placer que impulsa la tristeza: se da la divagación de la mente por las cosas prohibidas.4. cuando queremos. se termina por impugnar lo que causa la tristeza a’) Cuando cristaliza contra los hombres que encaminan a estos bienes: el rencor. por ejemplo. la cita de Fray Juan de los Ángeles es de Conquista. efecto de este rencor es la "amargura" que señala Isidoro. cuando no se sacude con oportuno ardor. (37) Aristóteles.V. cit. b’) Cuando se detestan los mismos bienes: la malicia rigurosa B. (47) II-II. (34) Cf.1 ad 4. (33) Cf. Desde este punto de vista. como. cit. Guía espiritual. (45) San Juan de Ávila. Noche oscura.VII.. IV. Moralia.366. (39) San Juan de la Cruz. 2029. Regla pastoral. col. poco después. De virt. es decir. d) si zarandea el cuerpo impidiéndole estar fijo. en Obras.35. De esta divagación se derivan cinco de los defectos que indica Isidoro: a) cuando esta divagación del alma lleva a derramarse sin concierto por lo más diverso se llama "inestabilidad del alma". diálogo VII. por Vanteenberghe. trat. San Isidoro. Madrid 1970. obj..1. et vitiis. tenemos la "inestabilidad de lugar". 35. pp. En la huida del bien que entristece: a) Produce la huida de lo contrista a’) Se huye del fin que contrista: tal es la desesperación b’) Se huye de los bienes (medios) que llevan al fin que contrista: a’’) si se trata de los consejos tenemos la pusilanimidad b’’) si de los mandamientos en general: la indolencia de los preceptos. (43) Cf. 3. b) Más aún. 11. la influencia es también formal. cuando no queremos hacer oportunamente las cosas que podemos.2. in Vet. (38) Podemos dividirlos con el Angélico. VIII Etica. II-II. de esto procede la "ociosidad" (cuando no los cumple de ninguna manera) y la "soñolencia" (cuando los cumple a medias) que indica Isidoro. algunos pecados pueden actuar sobre otros pecados al modo de una causa final. Santo Tomás. p. el cual hace decaer totalmente el deseo del bien. Santo Tomás. 35. Se dice que la pereza hace venir el sueño porque cuando se deja de querer obrar bien. engendran otros pecados para alcanzar sus propios fines. I-II. de la siguiente manera (cf.635." (San Gregorio Magno. en: Obras completas. 174-175). San Gregorio Magno. (44) De malo.cit. 183. ya que en el orden moral el fin da la forma a los actos. PL 83. (35) Cf. Epistolario. Madrid 1958. 4.2.4. b) si afecta al conocer.. e) si no lo deja estar en lugar alguno. XXXII-XXXIII. por su propia naturaleza. 1 ad 4. c) si en el hablar. (42) Decía San Gregorio Magno en su Regla pastoral: "Al perezoso se le ha de hacer saber que muchas veces. ya no podemos. (40) García Hoz. (41) La Puente. op. XVII. De malo. p. tenemos la "curiosidad". loc. BAC. carta 138. la "verbosidad".. poco a poco se pierde además el cuidado de pensar bien.desordenado que inclina a la ejecución de actos cualitativamente semejantes a sí. II-II..

103-105. Miente y se equivoca cada vez que abre la boca y hace todo para mostrar que es fiel. (58) Purgatorio. (57) Purgatorio. De instit. (53) "Nos es preciso tener una gran generosidad en el amor a Dios e imponernos cada día algunos sacrificios precisamente en la materia en que nos veamos más flojos e imperfectos. cit. levantarse a una hora fija y mostrarse amable con los demás. (54) San Juan de la Cruz. (49) Carta del 20 de setiembre de 1542. Ejercicios Espirituales. p. Quisiera una cancion para un amigo que no puede salir de la melancolia eterna de sufrir de amor. XVIII. (56) Purgatorio.Todos los derechos reservados. (50) Cf.. cit. BAC. I. XVIII. 95. 13. Noche oscura. loc.. c. San Ignacio. la cosa es ya más fácil. Alcuino.398. n.91. sólo el primer paso se hace cuesta arriba. 456). (51) Cf. 635.. por ejemplo. Después de una semana. para colocarte en la carcel de su ser. p. (55) Purgatorio. Fuente: http://www. Algunos sacrificios hechos cada día serán gran parte a dar a nuestra vida espiritual tonalidad y vigor. XI. (52) Casiano. 322. XVIII. Y así volverá paso a paso el fervor fundamental y la presteza de la voluntad en el servicio de Dios" (Garrigou-Lagrange. caenob. Y busca en cualquier parte y hace todo para amarte y sin embargo nunca pide perdon. . 115-116. 7 y 9. Madrid 1979. XVIII.htm Copyright © EDICIONES DEL VERBO ENCARNADO. 25. col.(48) Historia de un alma. op. PL 49. En este negocio.org/ediciones/dialogo/dial27/04perezaacidia. Cartas y Escritos de San Francisco Javier. 106-108. XII.. Salir de la Melancolía Charly Garcia Quisiera una cancion para un amigo que no puede salir de la melancolia eterna de sufrir de amor.iveargentina.. Sueña que vos sos como quiere el y asi todo lo va a perder.21.

Rompe las cadenas que te atan a la eterna pena de ser hombre y de poseer. Ella debe ser como quiere ser y eso ya lo tienes que ver.youtube.Salir de la melancolia (ATC 1982) http://www.com/watch?v=x0CU2UgKWTw&feature=player_embedded#! .youtube. Es un paso grande en la ruta de crecer.com Seru Giran . www. ni le digas lo que tiene que hacer. no la cuides desde lejos.com/watch?v=76wGp28WcZQ&feature=related Filosofía de la psicología transpersonal Parte 1 : Hugo Landolfi http://www.Si quieres un consejo.charlygarcia.