HIMNO AL MAESTRO Cantemos un himno de voto y vibrante que lleve

en sus notas veraz gratitud, que surja en mi pecho cual flama radiante recordando siempre tú fe y tu virtud, porque eres, maestro, mi guía y mi luz.

Tú sigues la senda del buen Nazareno; tus
sabios consejos me inclinan al bien, tú siembras celoso feraz cementera que un día orgulloso verás florecer, porque eres maestro mi guía y mi luz.