Historia Económica del Perú Integrantes: -Valladolid Castillo Fabio - Torres Escalante Mariana -Fan Litano Gretel

Facultad de Economía

Tema: Manufacturas y precios en el Perú colonial

Manufacturas y precios en el Perú colonial, la producción textil y el mercado interno, siglos XVI y XVII
Este capítulo se refiere a la producción manufacturera en el Perú colonial temprano; se centra en la producción textil debido a que es el sector manufacturero mejor estudiado en la economía colonial, a diferencia del resto del análisis del resto de actividades que exige un mayor acercamiento, aunque muchas de ellas sean más bien un oficio de carácter artesanal. Los encomenderos emplearon a sus indios encomendados como la base de las múltiples empresas que constituyeron. Los dueños de los obrajes no participaban directamente en el proceso de producción, se dedicaron a la vida aristocrática y delegaron el control directo del obraje a los kuracas. En el siglo XVI la maquinaria obrajera utilizada en el transporte de los insumos necesarios para la producción y conducción de las piezas de tela al mercado consistían principalmente en llamas ya que estaban más adaptadas a la geografía de nuestra sierra por donde las caravanas de animales guiadas por los indios obrajeros atravesaban caminos tortuosos. Cuando Felipe II se convirtió en monarca hizo que el objetivo económico de la Corona se ajuste al deseo de privilegiar la actividad minera y aniquilar la producción textil y agropecuaria, tanto en el Perú como en México. Se envió como virrey del Perú a Francisco de Toledo y se estableció el Tribunal de la Inquisición mediante una Real Cédula de Felipe II. También llegaron los jesuitas para apoyar en la evangelización y adoctrinamiento de la población indígena. Tiempo después con la organización de la mita por Toledo, el usufructo de la fuerza laboral de los indígenas se sujetó a la reglamentación y autorización virreinal. Hacia los años 1600 las minas se convirtieron en el motor de la economía colonial. ESTRUCTURA FISICA DE LOS OBRAJES A fines de siglo, los obrajes dirigidos por administradores españoles cambiaron de fisonomía al incluir una especie de casa-obraje para el administrador, debido a los continuos movimientos de los indígenas en su contra. La construcción de los edificios estuvo a cargo de los propios trabajadores, ligados al propietario mediante contrato firmado ante el corregidor u otra autoridad. LOS TRABAJADORES LEGALES E ILEGALES Los encomenderos del área andina, impedidos de disponer libremente de sus indios encomendados, debieron solicitar reiteradamente a las autoridades virreinales provisiones de mano de obra indígena. Así, al lado de los indios de provisión (en su mayor parte, viejos, niños e indios de la mita de la plaza), surgió otro tipo de trabajadores fuera de la ley. VOLÚMENES DE PRODUCCIÓN, MERCADOS Y PRECIOS En el siglo XVI, la decena de telares de los obrajes de entonces producían anualmente alrededor de diez mil varas de telas, que se expendían en la ciudad-eje regional o en la mina más próxima.