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EL SENTIDO DEL HAIKU Gabriel Caldirola

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DEPARTAMENTO DE LETRAS Seminario “Introducción a la literatura japonesa: siglos VIII-XXI” A cargo del Dr. Alberto Silva 1° cuatrimestre de 2010

por lo tanto. Jacques Derrida. no de la Explicación. Se comprende.60). el haiku constituye el sentido de un camino que se funda “fuera del sentido”2. sin embargo” (p. va a ser hablar de lo que Roland Barthes llama “mi haiku” o “haiku para-mí”. desde la propia ubicación o punto de vista.72). entre ellas: “se trata de un Discurso. ¿cuál es su sentido? Tal como se irá dando cuenta en el transcurso del texto que sigue. tal cual se ofrece al sentido para mí. se intentará 1 Desde ahora conviene hacer una aclaración: hablar del haiku. que llamaremos “sentido sentido”.6). veremos cómo el camino del haiku descubre un sentido del sentir. lo cual nos conducirá a entender el sentido del haiku como camino. La différance La pregunta que inicia es la que pone en cuestión el sentido del haiku1: ¿qué sentido tiene?. que para empezar esta aproximación es insoslayable la pregunta por el que camina. Pero lo que se quiere decir por “sentido del camino” también es otra cosa. “a todo lo que voy a decir le doy el nombre de haiku. El sentido de un camino no se refiere estrictamente a una cierta orientación o direccionalidad. en todo momento. “esto es el haiku para-mí. convendrá empezar haciendo un desvío que ponga en situación de preguntar por el camino. En segundo lugar. como se dice para denominar la habilidad de reconocer. un punto cardinal (el oriente por antonomasia) que dé una referencia de la posición actual de la propia persona y. por ende. Aquí nos remitimos a todas las razones que aduce en “La preparación de la novela”. indagando el sentido del camino (sección 1). fundadora de la filosofía. .INTRODUCCIÓN “Es preciso dejarse llevar aquí a un orden. se podría aludir al terceto: caminante-caminar-camino). asimismo. en tanto “no tiene un sentido (sino por proyección y fabulación) ni es absurdo (por despecho de no creer en él)” (Nutrir la vida. pues. p. para evitar la díada. O dicho de otro modo: la cuestión del camino no es distinta de la del que camina (y aún. que resista a la oposición. ni siquiera de la Interpretación. con cierta verosimilitud.59). Tras presentarlo liberado del sentido como fijación significativa. en su materialidad y en mi Deseo” (p. como se verá. entre lo sensible y lo inteligible”. sino de la Resonancia” (p. Avanzaremos. de su cauce. aunque si así fuera habría que pensar que el sentido de este camino no tiene que ver con su figuración geométrica (Descartes aconseja a quien está perdido en un bosque tomar azarosamente una dirección y marchar recto en un mismo sentido para salir) sino con un “sentido de la orientación”. 2 François Jullien caracteriza el “vivir” como “fuera de sentido”. Para abordar este sentido que. no es estrictamente propio —sería equívoco cualquier intento que quisiera confinarlo al control de la propiedad— ni del todo figurado —lo que impide hacer de él un objeto al modo científico como si se tratara de algo exterior al sujeto—.

. de manera aparentemente tautológica (y luego de dar cuenta del alcance del término). para concluir que su explicación sólo puede darse.decir algo sobre ese sentido (sección 2). con la denominación de sentido sentido.

Y acaso sea posible comprender un tercer aspecto. el pasado v ive en mí”. pero sí notar que en ella están los gérmenes del sentido que buscamos. el tránsito o lo transitorio (y lo transitable). se van retomar. es decir.2). La marca de la escritura del haijin. p. a la que nos referiremos en alusión al tránsito (cf. y COR para el Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana de J. EL CAMINO Según su definición establecida. . en el camino. Es decir que la huella tiene. y positivo desde el punto de vista de su propia materialidad. conviene empezar por considerar la huella. Otra corresponde a “pie”. en principio. ya no por lo que se evoca ni por la marca presente sino por lo que se persigue. ir “a la huella”5. la huella “resta sin restar… testimonia sin testimoniar”. El que camina es el que huella el camino. en el encaminamiento. Corominas. la de la huella como “señal” o marca. Estamos en presencia de un indicio. el pie (que designa. 4 El subrayado es nuestro. Por lo que respecta a la primera cuestión planteada. dice el filósofo francés.6). camino es la “tierra hollada por donde se transita habitualmente” (RAE3). el que marca la huella con su pie por donde pasa. un signo. “se piensa. Y una más insinúa “por donde pasa”. Aunque sin detenernos en este punto. MAM. el acto de caminar.1. como la ceniza. Una es la que abre “señal”. el hábito o la usanza. Estos son algunos de los elementos que vamos a tener que atravesar en nuestra búsqueda de sentido (sin descartar otros que surjan en la marcha): el camino. yo no vivo en el pasado. En este sentido se dice “seguir el rastro”. “En general”. Jacqes. 5 Según una declaración célebre. pueden dejarse planteadas tres direcciones que. 1. de la marca que produce. la huella. 1. del paso que deja una marca (empreinte). es “hollar”. a su vez. a continuación. “ir con los propios medios” (MAM). cabe hacer mención del concepto de trace que propone Jacques Derrida. cuando se trate del Diccionario de usos del español de María Moliner. Points de suspensión (entretiens). 1. podemos adelantar algo. el cuerpo) del que camina. como primera figura de la huella (trace).22. por metonimia. a aquella del paso. No querríamos detenernos en esta definición. Recurrimos a una definición estándar: huella es una “señal que deja el pie del hombre… en la tierra por donde pasa”4 (RAE). una huella o un vestigio”6. Caminar. Matsuo Bashô afirmaba no seguir la huella de los antiguos sino ir a la saga de lo que ellos mismos buscaron. desde el punto de vista de lo que evoca o lo que refiere como vestigio. todo lo relativo a la marca. tanto como la huella de 3 Las definiciones tomadas de diccionarios serán indicadas como RAE para el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española. Y agrega que.1 Marcar la huella Si el camino es “tierra hollada”. 6 Derrida. de su calidad de impresión. lo que respecta al cuerpo (cf. A partir de la definición dada de huella. esto es. La misma actitud (aunque en otros tiempos y lugares) que la del sambista Paulinho da Viola cuando dice: “mi tiempo es hoy. “marcar la huella”. un valor doble: negativo.

Dejamos en suspenso. El cuerpo que escribe acaso se escribe como espacio en el que tiene lugar una experiencia. 7 “Los kanji (ideogramas de origen chino que se emplean en la escritura japonesa) son huellas. rítmicas. incluso. por ejemplo. nadie mejor que el haijin para dar cuenta de una experiencia que tiene lugar en el cuerpo. está compelido. estas cuestiones que retomaremos más adelante. La huella. tanto a la escritura7 del haijin como a su andar en la vida. Silva. Ortiz). aquello que excede a la comprensión. Pero no conviene adelantarse. Comenzaron. 2. el del haiku es un cuerpo “a la intemperie”. si es de ley. el del haijin es un cuerpo indisciplinado aunque en vías de obligatoria ascesis. no porque sea inefable o inescrutable sino porque siempre se presenta como sin término. en un poema de Buson: “De noche tan breve/ y pasajera. Segregado de la sujeción a las normas de la civilidad8. p. una “vida retirada” que. por lo tanto. Alberto. “Al vagabundo/ el verano lo viste/ de tierra y cielo” (Kikaku) El ser humano y el poema se encuentran en esta condición ante lo abierto. Podemos rastrearla. sin fin. son los propios pies los que marcan la huella.345) 8 Los primeros haijines se apartaron de las crecientes regulaciones de la vida urbana y del proceso de homogeneización y sometimiento del cuerpo que se desarrollaron en Japón durante el período Edo (a partir del siglo XVII). apenas/ si quedan unas huellas/ en la playa de Yui” 1. mutante. en tanto se encuentra sometido a un orden “natural” (antes que a las leyes sociales) y. maneras de este “testimoniar sin testimoniar” (cf. son situaciones a las que el haijin. en Las ranas). de pasos que quedan registrados en la página en blanco”.su andar. entonces. el frío. lo incierto. Existencia pedestre. El libro del haiku. vagabundeante. marginal. el foco puesto en la experiencia (y el cuerpo como lugar medular de la puesta en acto de esa experiencia) va a ser la clave del sentido que se quiere conocer. Tal vez allí resida la experiencia del sentido que buscamos. corresponde. Alberto. Como indica Alberto Silva (en una traducción del concepto japonés de nozarashi en la que resuena la música de Juan L. 9 Con la palabra “Inhóspito”. Podría pensarse. colateral. con su propio cuerpo. al contrario de la que imaginara Fray Luis de León. Y dado que. El hambre. es peregrinante o al menos caminante. (Silva. como veremos. entonces. en contacto íntimo con los ciclos vitales y corporales. José Gaos traduce el concepto de Unheimlich en Heidegger. fugaz. Es el propio cuerpo el que camina. que de esta forma restituían su cuerpo a una cierta comunión de lo naturado (cf. Japón: disciplinas del cuerpo. de dejar una marca (en lo) que no se deja apropiar. La estación encuentra su mención atenta en el haiku a través del kigo o palabra de estación. volumétricas. así comprendida. el cansancio. por lo tanto. y también con su poema. fue cabalmente mundana. su vida nómade. Un poeta y una poesía que se hacen cargo de esa intemperie como hogar siempre “inhóspito”9 en el que albergan su existencia. son.2 Ir con los propios medios Caminar es ir con los propios medios.1). desplazada. . Como se verá.

Según la etimología griega de la palabra herejía (airesis) que denota la posibilidad de elegir. Con todo. de su nomadismo. paseandera.3 Hacer camino Tomar el camino en las propias manos significa hacerse cargo de la propia vida. y en este sentido el haijin es un hereje. y su relativa autonomía (favorecida por la hospitalidad del pueblo campesino) es condición de posibilidad. 11 Una mención del concepto de karma (encadenamiento de causas y efectos) podría resultar alusiva. un hereje es aquel que puede decidir. en un sentido amplio y más primitivo. su “hacer camino” toma la forma del “como si”10: un precario condicional que da forma a todo lo condicionado11. peregrina. mendicante. sentido restringido de la herejía que terminó predominando. Él es todo lo que le toca. provisoria. austera. desasida. desviaciones del camino habitual. practica el desapego de quien comprende la insustancialidad de las cosas del mundo pero vive esa situación precaria. . Elegir sobre la propia vida implica a menudo que las elecciones personales sean consideradas como per-versiones por el común de la gente. ni más y ni menos: “En mi caso. entonces. a la vez. “Hago del fresco/ mi propia residencia/ (y en ella duermo)” (Bashô) El haijin acepta su condición humana. es decir. en toda su intensidad: eso es lo que le toca. sin fronteras. esto es. excedería el horizonte de este trabajo. Basten tres ejemplos: “¡Placer!:/ vadear el río/ sandalias en la mano” (Buson) “En los zaguanes/ sandalias embarradas:/ ¡Ya es primavera!” (Issa) “Por el atajo/ y con los pies mojados/ (lluvia de mayo)” (Buson) Ir con los propios medios es la garantía que tiene el haijin de su autonomía. acepta la condición vital que le es dada y decide “hacer camino”. tratándose en el caso del haijin no de una elección cultual. andariega. sino./ labrador de mi nimia/ parcela” (Bashô) 1. Por lo tanto. pero también decide. En realidad se trata del intento imposible de “huir de todo espacio de 10 Si la vida es un “como si”./ cambiarse de ropa/ es colgarla del hombro/ y seguir andando” (Bashô) “Errante. De un modo similar. de la elección sobre la propia vida o del propio estilo de vida. la realidad es entendida por el hinduismo como “juego divino” (lila). viandante. errante. Reducidas sus necesidades a lo básico.ociosa. puede ser vivida como un juego. se hace cargo de ella hasta las últimas consecuencias. lo cual conlleva al mismo tiempo una actitud o un acto de aceptación y de decisión. elige la forma de llevar esa herencia. El haijin. El carácter pedestre del haiku lo atestigua una proliferación de pies y de pasos que no es difícil encontrar en los poemas.

se ha emancipado de su relación con un fin.6). “ponerse en camino”. la senda propuesta por el Zen o la del laico. como se verá en seguida. transita en un no-lugar. un género de vida. el camino del té (cuya práctica consiste en la “ceremonia del té”). se pueden mencionar: chadō. paso a paso. el retorno a un imposible incondicionado. Como los ciclos naturales. infructuoso. El libro del haiku. Pero no por imposible. dō designa una disciplina espiritual asociada culturalmente a prácticas estéticas o militares. 14 “Una praxis que. kadō o ikebana. al menos desde Platón (el demiurgo platónico le da forma a su obra fijando la mirada en las Ideas erigidas en paradigma). kyūdō. y el haijin participa de esa mudabilidad. Japón cuenta con una amplia tradición en lo que respecta al camino. como fue en algunos casos. Giorgio. caminando. El libro del haiku. implica una práctica. shodō. 335. lanzado al camino. hacer camino es realizar el camino. medio y fin se identifican. el haijin emprende la huida. Para el hombre de haiku. 1. pero que es. 333 . porque comprende que andar es la única manera de “hacer camino”. En traducción del dào (o tao) chino. para quien: “volver casi siempre es partir/ para otro lugar”. el camino de la escritura (que practica la caligrafía). 15 François Jullien revisa la noción del “modelo planteado como fin.5 Ponerse en camino “Ponerse en camino significa aceptar que somos tránsito. Una y otra vez. que se determina en un plano „teórico‟ y al cual. una vez establecido. emprender viaje o. p. para el hombre del zen (así lo expresa Dōgen). Es así como. Ya se mencionó. p. según Jullien. esto es. que puede ser. equilibrio en movimiento (cf. ha olvidado alegremente su objetivo y ahora puede exhibirse como tal. medio que no termina. que transitamos sumiéndonos en un viaje nadie sabe exactamente hacia dónde”16. la del que. el camino que practica el tiro al arco.sujeción social y mental”12. una vía media. Pero también es “medio sin fin”14. Alberto. una vía (dō13). 16 Silva. la senda del que no se instala en un lugar (“ni monje ni laico”. como se dice. incidentalmente. 13). p. El haijin decide. el camino de las flores (práctica del arreglo floral). decidir sobre el propio camino. al brasileño Paulinho da Viola. Sirvan sus versos otra vez para expresar el abandono del haijin. debe someterse la „práctica‟” ( Tratado de la eficacia. De manera similar.4 Camino del medio Elegir sobre la propia vida. 1. 1. 12 13 Silva. Este pensamiento del modelo ha constituido el modelo del pensamiento. como se dice. para Occidente. p. en el caso del haijin. una y otra vez. decía Bashô). El camino del medio es. práctica es realización. como medio sin fin” (Agamben. el camino se renueva continuamente. Alberto. De la variedad de dō. con los que está en íntimo contacto. Profanaciones. aun manteniendo tenazmente su naturaleza de medio. procedimiento que no apunta a una realización venidera que habría de perseguirse como fin o como modelo15. Este medio de vida es lo que tradicionalmente el zen ha llamado “camino del medio”. 112).

“como las plantas que flotan en el agua. Variaciones sobre el cuerpo. Él es. expansiva y flexible hasta lo espiralado. interior/exterior. anota Santoka en su diario. (Nutrir la vida. una reactividad mejor anclada. es permanecer en consonancia con la mudanza natural del mundo. logra establecer otra base alta. 20 Serres. por lo menos. en todo su ser (…) y. enfrentando los límites. p. Michel Serres se refiere. Ese ritmo de lo que recomienza da a las vacaciones su sentido plural: vacaciones que se suceden. que van discurriendo de una orilla a otra”19. Pero.21. bien podrían estar hablando de nuestro haijin. a los circuitos mejor asegurados. p./ a la fresca” (Bashô) “Ya mendigué la magra/ ración del mediodía/ Ahora me ocupo de la brisa/ de la tarde” (Ryôkan) Pero acaso sus vacaciones permanentes impliquen también la práctica de un vaciamiento que se reanuda cada vez para ajustar su sensibilidad a un ritmo que logre evitar la visita superficial de los destinos pero que participe de la fugacidad y la ligereza del momento./ los pies contra el tabique. “Calma/ Sólo vagabundear/ Sólo disfrutar” (Shiki) “Duermo la siesta. Raimon. p.6 De camino El equilibrio del haiku atraviesa contradicciones. Como señala Raimon Panikkar: “el círculo vicioso sólo puede superarse con el „círculo vital‟: la vida es riesgo y coraje. Así es como “bajo la incitación de los meros factores y funciones naturales (…) y por “vaciamiento” y “desapego” (…) “uno „se aviene a la gran transformación de lo natural‟”. cuerpo/mente son vividos como momentos distintos del movimiento de vaivén en el que se mece el haijin. suplemento Radar de Página 12. p. dice en referencia a Zhuangzi. 69) 18 Panikkar. en la inestabilidad”20. Adaptarse. Vacaciones17 que hacen lugar a la experiencia actual. entre alimento y evacuación. es “desobstruir la vitalidad”. por más que a veces parezca un inadaptado entre los hombres. en el cuerpo. en un proceso orgánico que tal vez se parezca a la alternancia. para él. 14.. así leídas. Sombra/luz. “Jugando su parte fuera del equilibrio. más allá de la escisión de lo que correspondería al cuerpo o al espíritu. intentos de una vacancia que no llega nunca a completarse o que. Paz e interculturalidad (Una reflexión filosófica). Michel. 19 El diario de Santoka es citado por Guillermo Saccomano en Cómo me hice monje. a los opuestos. . Asume la condición vital de la paradoja. por lo menos así lo atestiguan algunos haikus que parecen odas al ocio. más radical. Con la espontaneidad que resulta de atender los ciclos naturales y los ciclos corporales. Aunque tal vez convenga agregar se trata. no alcanza a ser definitiva. es 17 François Jullien se pregunta: “¿'estar de vacaciones‟ no es precisamente dejar jugar de nuevo. en particular. creando un espacio de complicidad y contagio. Pone en contacto. en este caso. 60. es porosa.Podría parecer que el haijin vive de vacaciones. al cuerpo. con estas palabras. 1. él practica una adaptación continua a su entorno.. de una circularidad que queda abierta. no se rige por la lógica”18. porque está despojada de su recubrimiento ordinario”? “Recargarse”.

Como el cuerpo del haijin. y el haijin boga por esa diversidad./ mi sombra vagabunda/ se congela” (Bashô) Incluso. transitividad y transitabilidad forman una tríada indisociable en lo que se refiere al camino de vida del haijin. mudable (vagabunda). transitable22. lo que Serres llama un “desvío en el equilibrio”21. según son vividos por el poeta del haiku. Aprender a mantenerse en tránsito. es un sentido en todo momento “traslaticio”.59. Facilitar (desobstruir../ soledad (Jôsô) En tránsito. practicar. así es como el haijin hace huella. dan cuenta de una existencia transitoria. Una existencia. no versificada. sentido). depurar) el tránsito es su tarea. en ocasiones. es su sombra: “A caballo. siempre inacabada. Y ese es el descubrimiento del haiku. de la cual cierta literatura japonesa (especialmente en su rama femenina) ha dado testimonio. él nunca es el mismo. haijin y haiku (sintiente. de residencia. Como se verá. Los cambios climáticos. p. se entrelazan con la tonalidad anímica. un sentido suspendido que pospone cada vez su establecimiento definitivo. también cambia de estado. Como señala Roland Barthes. Esta identificación con unas circunstancias que no permanecen idénticas obliga al haijin a mantenerse siempre “de camino”. Observando el transcurso de su paso. de forma. gracias a esta maleabilidad “tiende a quedar la notación pura. abandonando la medida canónica de 5-7-5 sílabas. el cuerpo no sólo cambia. eso busca el haijin. Pero también transitiva (traslaticia). es la clave de algunos poemas: “Quejarse y penar/ mientras florecen/ los cerezos” (Issa) “Calor de infierno/ Da vueltas mi cabeza/ Restalla el trueno” (Shiki) “Aguanieve/ infinita. 21 22 Ibid. Transitoriedad.buscar el equilibrio en el movimiento (aquél al que nos referimos al hablar de la mentada “vía del medio”). Esa continuidad entre un paisaje que podría ser considerado interior y aquello que llamamos exterior. de extensión: “Se alarga el día/ como mis ojos/ que se extravían/ escrutando el mar” (Taigi) “Largas huellas de pasos/ en la playa de aquel largo/ día templado” (Shiki) “El sol muere en la tarde/ y alguien pisa su sombra/ larga/ como la cola del faisán” (Buson) Como el clima. . el sentido del haiku se mantiene “de camino”. De dimensiones variables. mutable. impermanente. según lo requieran las circunstancias. En la segunda sección de este trabajo se ahondará en el problema del sentido. la circulación a la que todas las cosas asisten. no medida”. el haiku requiere un sentido flexible que no quede amarrado a las circunstancias de un único significado. Es otro. un poema casi transparente que se anota para dejar ver. en suma. Trashumante. a través de su leve aliento. el cuerpo es cambiante. puede variar el cuerpo textual del haiku. a hacer transitable el camino. impenetrable. como se dijo.

manteniendo viva su interpretación. De ahí la necesidad de re-preguntar a un texto. Heidegger y la hermenéutica). cada vez. 1. como se dice para indicar aquello que no sigue un método lógico o que no está rigurosamente sujeto a las reglas preestablecidas. ¿Y descubrirlo sin fondo? Salir al camino es salir al encuentro. Es ir hasta el fondo del asunto. Gianni. no de una verdad (universal) sino de lo que HansGeorg Gadamer llamó “experiencia de verdad”. el mismo se asienta en una sentida atención del momento antes que en un acatamiento de reglas prefijadas (las reglas sociales para el haijin. “un tipo ejemplar de Notación del Presente"24. Más allá del sujeto (Nietzsche. no es el camino razonante de una preceptiva (ni siquiera de la literaria) sino que es el razonable camino del sentir que. como lo define Roland Barthes. p. El sentido asentado en la experiencia pide. Si bien el haiku responde a un procedimiento retórico determinado. fracción efímera de un tiempo lineal) y Nikon (la “presencia” de una experiencia poética en la que se encuentran pasado y futuro). sin dudas. El camino del haiku. Una experiencia siempre inédita pide preguntar siempre por primera vez. dice Vattimo. caduco. Doblemente. un notar: apercepción y anotación. pronunciadas estas últimas “fuera de la conciencia actual de su presencia” ( El libro del haiku. y se vuelve urgente para el poeta revivirlo con palabras que lleguen a responder a la vibración de ese sentir23. el sentido habitual de las cosas a menudo se deja ver gastado. un evento (dice Gianni Vattimo) de “desplazamiento de la conciencia”. las reglas retóricas para su poema). p. Experiencia de verdad es “experiencia verdadera”. p. El “presente” al que alude la frase de Barthes podría estar incluyendo dos aspectos que el japonés nombra como Ima (“ahora”. siempre la misma: ¿qué sentido tiene? 23 Como señala Alberto Silva. El sentir del haijin es. 89. se abre una vez dispensado del aprisionamiento de un sentido apabullante cuya presencia no vendría más que a oponerse a la decepción angustiosa de un no-sentido. marchito. de “transformación-integración de lo nuevo con todo lo viejo que la conciencia ya era”25. se trata de palabras “vivas” (huo-chu) o de palabras “muertas” (su-chu). también podemos entender que el haiku es. “fuera de sentido”.7 Fuera de camino El haijin transita por fuera del camino habitual y puede llegar a parecer “fuera de camino”. En esta dirección podríamos delinear nuestra experiencia de sentido: hace falta actualizar la pregunta cada vez si la respuesta viene a darse en la experiencia. por lo menos en apariencia. aunque la pregunta sea. 458) 24 La preparación de la novela. 55.8 Salir al camino Camino del medio no es quedarse a medio camino. revivir la experiencia del sentido. doblemente. . 25 Vattimo. Cuando el sentir es el criterio que se sigue.1.

la palabra realization. en ningún caso. para Shiki. no tiene sentido. Shiki volviera a verlo pero. mantiene su acepción performativa (realizar) pero quiere decir también "darse cuenta" (en japonés. las palabras de Dōgen: si “uno efectúa un giro o retorno sobre sí mismo.El método koan. en traducción de Alberto Silva. al tornarse de nuevo. equivale a darse vuelta. hacer un giro26: “Fue darme vuelta/ y el hombre que cruzaba/ se hizo niebla” (Shiki) Podemos suponer que. aparecerá claramente que ningún dharma posee un sí-mismo permanente” (Genjokoan. satori). en apariencia. Como hace notar Alberto Silva. al reiterar la pregunta por el sentido (de lo que. en inglés. conduce a la experiencia de sentido en lo que la misma tiene de único e inédito. inédito). un sentido último o definitivo). 26 Resultan alusivas. Darse cuenta. aunque tal vez demasiado técnicas. a lo cual aludimos cuando decimos “realizar” o “hacer la experiencia del sentido”. al menos no un sentido lógico y. instituido por el zen Rinzai. claro. . ya con otros ojos.

La lectura de un haiku pide que. 2. es decir. tal vez. según se sienta que debe actuarse. pero no por ello se vuelve “especial”. para lo cual. Martin. busca dejar decir el asombro del instante. aquél que deja ver en ellas la pátina ocre. que quiere decir “sentarse simplemente”. atendamos. El ser y el tiempo. por ejemplo. SENTIDO SENTIDO 2. el sentido de su vida. en el modo de una “creadora apropiación”27. en el caso del haijin. come poco. Del haiku podría decirse: “simplemente anotar”. teniendo por efecto una escritura que dice como si nada. habría que entenderlo como “fuera de sentido”. que no involucra un raciocinio sagaz sino más bien la disposición que facilita la ejecución de alguna cosa. Ese “sentido” al que aluden estas expresiones denota un conocimiento del orden de la intuición. No quieren decir nada de más. Por su parte. Ya que su oficio es de tiempo completo. 32). que el tiempo y el uso ha ido adosando a su dibujo sonoro. El carácter acotado del haiku. no según el sentido de una lógica convencional sino según lo que dicte el propio sentido.2 Con sentido Hacer algo “con sentido” denota una cierta inteligencia. se queda sin dejar del todo de decir breves palabras sentidas. O no quieren decir nada de nada. duerme a la intemperie. según él. Estos breves poemas escritos al paso no quieren decir mucho. como el de sus poemas. describe su práctica con la expresión (acuñada por su maestro Rujing) shikantaza. siempre que el “sentido”. Esa emocionada brevedad no desdeña del sentido común de las palabras utilizadas. Más bien.1 Sentido común El sentido común. al relajarse. patriarca del Zen Sōtō. para que tenga lugar el haiku. . de nuevo. El haiku no es especial. pero encuentra. asomado al reborde de una escucha muda. Dōgen. pueda dar lugar al que llamamos un sentido sentido: actuar. gastada. al contrario.2. “leer con sentido” igual que como se dice “aguzar el sentido”. al sentido común que lo respalda. se trastoca. muy a menudo se encuentra en la luna. La visión clara que 27 Con esta expresión Heidegger nombra la actitud que. p. su propia retórica de simpleza quiere ser “no especial”. habría que observar respecto de la tradición (Heidegger. al dorso de la renovación inventiva de su sentido. en la frescura anonadada de la experiencia presente. Se dice. un “darse cuenta” en el que se resuelve la observación atenta. el haijin no parece tener mucho sentido común: anda bajo la lluvia. si “decir” significa fijar a las cosas un sentido que las coloque bajo su coto. la tonalidad singularísima que su expresión solicita. no convenga entenderlo como el sin-sentido que atribuiríamos sin más al comportamiento absurdo de quien encasilláramos en la categoría de lunático. entendido como cepo semántico.

el haijin la siente en carne propia: en su poema late el sentido de esa experiencia viva. de manera independiente y sin anclarse en el cuerpo humano concreto. define el “qi” como “lo que atraviesa y hace comunicar el mundo en su completitud”32. como lo define el filósofo italiano. la expresión alude al cuerpo.. p. en el ensamblaje del instante. Karada (El cuerpo en la cultura japonesa). p. Se dice “sentir sed” pero también se dice “sentir dolor”. . François. aquello que. Nutrir la vida. “con sentido”. “desmayarse”. Es una práctica “en la cual el Yo. anotará en un haiku escrito. entonces podemos decir que el sentido del haiku es genial. así entendido (de modo similar a como lo hace Jean-Luc Nancy).3 Perder el sentido “Perder el sentido” es una manera de decir. 11. permite al haijin notar. En este caso. la función de lo difuso (la niebla) no es eliminar los contornos sino ponerlos en con-tacto31. haya sido demasiado subsumida por el universo del lenguaje. hablamos de un “medio” en equilibrio: “No pertenece/ ni al alba ni al ocaso/ (flor del melón)” (Bashô) “Sombra en los árboles/ y la mía que oscila/ bajo la luna helada” (Shiki) En el haiku. El sentido del mundo. Si lo “genial” es.9 30 Nancy.proporciona un ojo despierto (y que el budismo ha llamado prajñā). Giorgio. Abandonarnos a “nuestra vida en tanto que no nos pertenece”28. los elementos que. en una suerte de especial. 33 Tada. Pero es necesario notar hasta qué punto esta comunicación. Declara Michitarō Tada: “La idea japonesa del ki. más bien. “Mu. 111. lo sensible y lo inteligible. Al contrario. para el ejercicio de esta visión clara hace falta abandonarse. Ibid. Alguien que está “sin sentido” es alguien desmayado o inconsciente. p. oscila en un “entre” que no llega a reunir los polos contrarios en un tercero inmóvil o en una “significación superior”30. 2. en tanto se deja saber siempre más que sí mismo. Jullien. como debería ser”33. 32 Jullien. aludiendo a su etimología. p. “en nosotros. así. nos coloca en una situación de “intimidad con una zona de no-conocimiento”. abre a la experiencia del sentido. “Con sentido” no quiere decir. 25. 31 El sentido del tacto. Se desplaza entre opuestos. tampoco. “Sentido”. mu. según su arte. El universo del lenguaje está tan centrado en lo abstracto que la palabra ki se ha convertido en una palaba que circula sola. nos supera y excede”29. que pone en contacto todas las cosas. en tanto no le pertenece. tal vez. a cierta inconsciencia que Giorgio Agamben llama “genial”. así. además de a la conciencia. En este sentido. Michitarō. se traslada entre (o pone en contacto) cuerpo y mente. dice Agamben. p. mu/ (emerge de a poco/ la vaca de la niebla)” (Issa) 28 29 Agamen. alegre esoterismo… testimonia incrédulo su propia e incesante disolución”. Profanaciones. 34. “con consciencia”. De a poco se van delineando las aristas que contornean nuestro “sentido”. Jean-Luc. llanamente.

maestro del Chan chino. no no tiene sentido./ va acalorado” (Kakô) 2. en cuanto que no significa. Jacques. El sentido del mundo. Esta última. Derrida habla de “metáfora viva” y “metáfora muerta” o “extinguida”. 45. en tanto “es anterior a toda significación. ni es sin sentido: está “fuera de sentido”. como “agotamiento”35. a la distinción entre palabras “vivas” (huo-chu) y palabras “muertas” (su-chu). la “metáfora viva” (como nuestro “sentido”) es mudable. Vamos a valernos de palabras que usa Jacques Derrida para tratar a (la “estructura intratable” de) la metáfora. Hacíamos referencia. son oportunas las palabras de Huineng. el “sentido” que hemos llamamos. cuando dice: “no es el viento el que se agita. es vuestro espíritu”./ enredada en la bruma/ del alba” (Bashô) “El durazno/ parece flotar/ en el río brumoso/ de la primavera” (Issa) “Río entre brumas/ Taloneo el caballo/ Escucho el agua” (Taigi) La lengua de la poesía sabe la levedad de la bruma. alcanza cierta transparencia para dejar ver a través de sí. Derrida. Jullien. Algunos haikus parecen dar cuenta de esta sentencia: “¡Qué brusco es el viento/ que empuja a tan bella/ mujer.8 de la sección anterior para expandir ahora su alcance. Ni tiene sentido. p. empobrecimiento o extenuación”. a tal punto que las vuelve posibles34. 44. La retirada de la metáfora. responde a un “proceso de la metaforicidad” entendido en un “esquema del desgaste” como “erosión. se trata de un “sentido” que. Estamos en condiciones de retomar una cuestión planteada en el apartado 1. imagen inmaterial del Dios oculto. Se trata de un sentido entendido. como lo hace Jean-Luc Nancy. en La deconstrucción en las fronteras de la filosofía./ tan enojada!” (Kyôrai) “El que vende abanicos/ va cargado de viento. para Derrida. pero tampoco (y aquí vale aplicar la lógica hindú de neti neti —ni. en la tradición filosófica occidental (en particular. dice. y a medida que nos acercamos a la resolución del enigma del sentido. Jean-Luc. Lo que dice Tada nos permite distinguir la naturaleza del ki de lo que. ni). el camino no tiene sentido. en cuanto pre-viene… todas las significaciones. como “devenir-usado o devenir-gastado”. ha sido la tiniebla divina. pero no según el movimiento de una transferencia unívoca (esto significa esto 34 35 Nancy. En polémica con Paul Ricoeur. en nota al pie.25. su húmeda indiferencia. entonces. en suma.“Voz de campana. en el neoplatonismo). Al respecto.4 Fuera de sentido Retomando lo que se dijo al inicio a partir de las palabras de F. disuadido de opacidad semántica. de manera doble. Esta interpretación de la metáfora responde a una concepción que conecta “la pareja metafórica de lo propio y lo figurado” con “la pareja metafísica de lo visible y lo invisible” comprendiendo “a la metáfora como transferencia de lo sensible a lo inteligible”. . Ahora bien. ¿Cómo entender. pp. sentido? Precisamente.

/ espíritus flotantes. 2. estricto. no tiene domicilio fijo). debe ser sentido. e incluso designa esa variabilidad. desgastado. Jean-Luc. para pedir disculpas.15. . como veremos a continuación. podríamos decir. p. hay que saber escuchar. transitiva y transitoria. me mudo de un sito para instalarme en otro) sino como una constante re-locación (dijimos del haijin: es nómade. recorriendo sendas similares a las de los haijines. su demorada anterioridad. Lo señala Alberto Silva: “la 36 37 Agamben. aclara Agamben. Salir del sentido “con sentido” será. la semántica lo separa en amplio. esto es. Sentido sentido es más que sentido. “que no coincide con el consumo utilitario” sino. en la experiencia del haijin. vivo. Para hablar desde el silencio. inestable. es polisémico.otro./ sin pensárselo tanto” (Shiki) Este decir sin decir (o decir “fuera de sentido”) no quiere clausurar un sentido porque entiende que es en lo abierto donde el poema tiene lugar. Cuántos caminantes habrá habido que. en cuanto ésta es viable. Para estudiarlo. nuevo cada vez. Gracias a su arte. es aquello que es restituido “al uso común de los hombres”36. 38 Silva. Un “uso especial”. De ellos. ¿Retirada. propio. donde el sentido. entonces. que el haijin. o despedida de un sentido habitual. abandona para restituir. haciendo buen uso de la palabra. un sentido sentido al hilo de la experiencia? “Sentido” tiene varios sentidos. también. lo cual hace posible comprender el sentido profundamente profano del haiku. Y también. para ser. según Giorgio Agamben. 39 Nancy. es decir que pueden usarse en diversos sentidos. Profanaciones. dejar (de) significar: “Abre el oído. sobre lo que se piensa o se dice. como cuando alguien dice: “siento molestarlo”. p. El sentido del mundo. “Profano”. p.5 Pudor de sentido Se dice “lo siento” para excusarse. etc. En el haiku podemos diagnosticar lo que hemos dado en llamar un “pudor de sentido”. el haiku es “ejercitarse en el arte de despedirse”38. ¿podemos decir que no ha quedado huella? “No quedan huellas/ de aquel que entró en el bosque/ siendo verano” (Shiki) Según Octavio Paz. no supieron usar las palabras del modo adecuado para dar cuenta de una experiencia muda. flexible. el silencio. a menudo. figurado. Alberto./ somételo/ al silencio de las flores” (Onitsura) La escucha. deambulante. 97. el haijin sabe usar las palabras37. Al “valor de desgaste” Derrida opone un “valor de uso”. lo que Nancy describe como “hacer lugar a un exceso del sentido por sobre todo sentido apropiable”39. El libro del haiku. Giorgio.346. con el terreno de la experiencia. Se trata de kanjis cuyo valor. “Vengan a refrescarse. prevalecen.

caracterizan a estos breves poemas41). p. unívoco. Ella pone en contacto. el ejercicio de una vacancia que es necesario realizar una y otra vez para hacer lugar a cierta disposición o disposicionalidad anímica. Por eso. Ni propio. ni figurado: sentido. gastado. la anti-condensación que. 65. Así llegamos a lo que denominamos sentido sentido.327. a la plenitud del sentido. un sonido equivocado puede obturar la apertura de la escucha silenciosa. 1978-1979 y 1979-1980). apertura del sentido al sentido. una sola palabra de más puede ser redundante. equivale (desde otro ángulo) a lo que aquí llamamos “pudor de sentido”. sentido que se siente: sentido sentido. estático. las variadas connotaciones que la palabra atraviesa en la errancia de su polisemia. etc. se presentan como posibilidad de actualizar una experiencia. .poesía es intemperie y el poeta vive a la intemperie”40. La obra de arte moderna. La preparación de la novela (notas de cursos y seminarios en el Collège de France. 28. traspasándolos. Anterior. deja oír. Barthes. Alberto. Para hacer lugar a un sentido que es sentido cada vez. lo vacío o lo vaciado (lo aireado. Barthes./ ni llanto:/ geranios” (Ransetsu) Recapitulemos: hemos dicho que el sentido que buscamos es tal que de él no puede decirse que tenga sentido ni que no lo tenga. por un efecto de resonancia. esto es. Lo abierto.5 fue definido como “vacaciones permanentes”. dijimos. Pero también hemos visto cómo. El libro del haiku. p. Esta denominación. descubrimos un sentido que sólo es en tanto es sentido. 40 41 Silva. liberado así de un sentido que por habitual. por lo tanto. en constante retirada. el haiku se mantiene reservado. anquilosado. Citado en: Fevre. p.6 Sentido sentido “Ni risa. según R. un “todavía no”42 se vuelve la condición de posibilidad del poema.. Fermín. se encuentra “fuera de sentido”. ya estaba contenido en él al modo de una proposición analítica. Roland. Lo que en el apartado 1. Exceso de sentido. lo espaciado. pero a condición de que todavía no estén pensados”. que quiere expresar una holgura. 42 M Blanchot: "en una obra literaria pueden expresarse pensamientos tan difíciles y de forma tan abstracta como en una obra filosófica. respaldado por una experiencia viva. expresión aparentemente tautológica: lo que el predicado aclara no es sino una explicitación del sujeto. Sabe que el más mínimo gesto puede resultar excesivo. una disponibilidad de sentido que no sea obturada por ningún significado. todos los pares de opuestos. 2. funcionaría como cárcel semántica.

se encuentra a la base del pensamiento occidental. en el sentido de una positiva apertura). la noción de sentido sentido ha mostrado ser fértil. a través de su lectura. como zonas que conforman un entramado vivo. la filosofía. a través de su ejercicio. . Con la noción de “sentido sentido” no se encontró una respuesta que llegue a obturar la pregunta inicial.CONCLUSIÓN La pregunta por el sentido del haiku condujo la búsqueda más acá y más allá. el sentido sentido es también “sentido ausente”. Si nos valemos. El sentido sentido pone en contacto a los opuestos. es porque encontramos en él cierta afinidad con el ejercicio que la lectura de los haikus nos sugiere en la elaboración de una clave de lectura. para dilucidar lo que creemos que es el sentido de esta poesía. conviene aclararlo. p. etc. Más bien. ideas. el acontecimiento poético del haiku no podría ser recíproco en el interés que el “pensamiento” (la teoría literaria. no es por el afán de una argumentación. como hace Maurice Blanchot. según el filósofo Jacques Derrida. Y después. Para alumbrar esa resolución nunca definitiva (siempre potencial44. “no a usencia de sentido. El haiku nos permite. la lógica de los opuestos se disloca. en su exceso. Si. Pero por supuesto. de algún modo. etc. La poesía no se interesa por conceptos. en buena medida del aparato discursivo de la filosofía contemporánea de Occidente. es pasar a otra cosa: “Profundamente emocionado/ por seguir vivo/ Es hora de remendar mis ropas” (Santoka) 43 “El sentido tiene todas sus chances y todo su sentido solamente más acá o más allá de la apropiación de significados y de la presentación de significantes” (Nancy. citado en Nancy. acaso porque el que se resuelve no es. 14). en tanto supera lo que se presenta de diversas maneras como oposición entre lo sensible y lo inteligible. nada tiene que ver con una operatoria conceptual o teórica. entre un sentido propio y uno figurado. “Fuera de sentido”. en definitiva. pero se resuelve de manera distinta en cada ocasión. p. la oposición entre lo sensible y lo inteligible que. Jean-Luc. El sentido del mundo.) puede tener en él. ¿Pero de qué manera el sentido sentido contribuye a superar esas oposiciones? Ya lo dijimos: no postulando un tercero inmóvil que venga a superar el dualismo con la identidad de lo mismo sino manteniendo el sentido aguzado en la inestabilidad de un equilibrio que se repone a cada paso. Jean-Luc. se contagien hasta comprenderse como momentos distintos de un movimiento de vaivén. Es sólo la resolución natural que ofrece una sentida atención a la experiencia de estar vivo. fuera del sentido43: antes de que sea instituido y después de él. 16) 44 El sentido sentido es potencia pero no en el modo de lo latente. se sientan. ella vino a dar cuenta de que la re-solución de la pregunta se presenta como una tarea que debe ser asumida cada vez: puede repetirse la misma pregunta. sino el que pregunta. superar. Esa superación. si por éste se entiende. potencial o latente” (Blanchot. teorías. El sentido del mundo. hace que se toquen. ni que faltara el sentido.

DERRIDA. Points de suspensión (entretiens). Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. Martin. Profanaciones. Gianni.. Barcelona: Herder Editorial. Guillermo. 1978-1979 y 1979-1980). Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. 3ª ed. Buenos Aires: Ediciones Correo Latino. Jacques. Nutrir la vida (Más allá de la felicidad). Alberto. VATTIMO. 1999. Jean-Luc. 2006. Fermín. Giorgio. Karada (El cuerpo en la cultura japonesa). El sentido del mundo. La preparación de la novela (notas de cursos y seminarios en el Collège de France. Año I. ensayo y traducción). 2005. JULLIEN. p. junio de 2005. Buenos Aires: Adriana Hidalgo. 1992..BIBLIOGRAFÍA AGAMBEN. 1992. SILVA. 2007. 79-85. n° 1. Buenos Aires: Libros Perfil. Barcelona: Ediciones Paidós. en Las ranas (artes. FEVRE. JULLIEN. François. Paz e interculturalidad (una reflexión filosófica). 2010. SILVA. 1989. El libro del Haiku.. 2011. Jacques. La obra de arte moderna. Variaciones sobre el cuerpo. Michitarō. Buenos Aires: Ediciones Paidós. HEIDEGGER. Roland. Heidegger y la hermenéutica). Japón: disciplinas del cuerpo. 2009.. Buenos Aires: Siglo veintiuno editores. 2005. 2010. 2ª ed. PANIKKAR. NANCY. Michel. suplemento Radar de Página 12. París: Editions Galilée. BARTHES. DERRIDA. 2ª ed. François. Buenos Aires: Adriana Hidalgo editora. SERRES. 9 de enero de 2011. Buenos Aires: Bajo La Luna. Buenos Aires: La marca editora. 2003. TADA. Buenos Aires: Katz Editores. 2ª ed. Más allá del sujeto (Nietzsche. Cómo me hice monje. SACCOMANNO. Alberto. La deconstrucción en las fronteras de la filosofía. El ser y el tiempo. Tratado de la eficacia (La inteligencia de hacer posible lo que parece inalcanzable). . 1992.

. SENTIDO SENTIDO………………………………………………………………...…13 2.16 BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………...…17 ..ÍNDICE INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………….6 De camino……………………………………………………………………7 1..…3 1.…………….…….4 1...…………5 1.11 2.4 Camino del medio……………………….…9 1.…6 1.6 Sentido sentido…………………………………………………………….15 CONCLUSIÓN………………………………………………………………………...4 Fuera de sentido………………………………………………………….8 Salir al camino……………………………………………………………….…3 1.12 2..2 Con sentido…………………………………………………………………11 2.5 Pudor de sentido………………………………………………………….3 Perder el sentido……………………………………………………………....7 Fuera de camino…………………………………………………………..…14 2.…11 2. EL CAMINO……………………………………………………………………….………………………….1 Sentido común………………………………………………………….…1 1.………………………….9 2.………………………………….1 Marcar la huella………………………………………………………….3 Hacer camino………………………….…6 1.2 Ir con los propios medios……………………………………..5 Ponerse en camino……………………..