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l Mites Del Saber Acad Mico

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1 EL SUBALTERNO Y LOS LÍMITES DEL SABER ACADÉMICO* John Beverley

Jacques Lacan contó la siguiente historia en uno de sus famosos seminarios en París:
Tenía yo entonces unos veinte años –época en la cual, joven intelectual, no tenía otra inquietud, por supuesto, que la de salir fuera, la de sumergirme en alguna práctica directa, rural, cazadora, marina incluso. Un día, estaba en un pequeño barco con una pocas personas que eran miembros de una familia de pescadores de un pequeño puerto. En aquel momento, nuestra Bretaña aún no había alcanzado la etapa de la gran industria, ni el barco pesquero, y el pescador pescaba en su embarcación frágil, por su cuenta y riesgos. A mí me gustaba compartirlos, aunque no todo era riesgo, había también días de buen tiempo. Así que un día, cuando esperábamos el momento de retirar las redes, un tal Petit-Jean, como lo llamábamos –al igual que toda su familia, desapareció muy pronto por culpa de la tuberculosis, que era en esa época la enfermedad ambiental que cruzaba a toda esa capa social- me enseñó algo que estaba flotando en la superficie de las olas. Se trataba de un pequeña lata, más precisamente, de una lata de sardinas. Flotaba bajo el sol, testimonio de la industria de conservas que, por lo demás, nos tocaba abastecer. Resplandecía bajo el sol. Y Petit-Jean me dice -¿Ves la lata? ¿La ves? Pues bien, ¡ella no te ve! Le divirtió mucho esta observación –a mi menos. Me pregunté ¿por qué? Es una pregunta interesante. La moral de este breve cuento, tal como acaba de surgir del ingenio de mi compañero, el hecho que le pareciera tan gracioso, y a mi no tanto, se debe a que si se me narra un cuento como ese es porque, al fin y al cabo, en ese momento –tal como yo aparecía a esa gente que se ganaba el pan a costa de su esfuerzo, enfrentándose a lo que para ellos era una naturaleza inclemente- yo constituía una imagen bastante inenarrable. Para decirlo claramente, yo estaba fuera de lugar en el cuadro. Y porque me daba cuanta de ello, el que me interpelasen así, en esa cómica e irónica manera, no me hacía mucha gracia1 .

Estoy usando la figura de Lacan aquí para ilustrar al sujeto amo del saber –el “sujeto supuesto saber”. Lacan contó esta “pequeña historia” para ilustrar su teoría de la relación
*

Traducción de Marlene Beiza y Sergio Villalobos-Ruminott. Este artículo está tomado de la traducción del libro Subalternity and Representation: Arguments in Cultural Theory, Durham, Duke University Press, 1999; de próxima publicación en español bajo el sello editorial Iberoamerica-Vervuert. Este trabajo ha sido ha sido publicado en Chile en Revista Actuel Marx Nº2, agosto 2004, Universidad Arcis, Santiago de Chile (nota de S. Mansilla.) 1 Lacan, J., Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis 1964 (Seminario 11), Buenos Aires, Paidós, 1995, pp. 102-103. Mis agradecimientos a Henry Krips por recordarme esta historia.

El problema es que los hechos empíricos de esas rebeliones son capturados en el lenguaje y las correspondientes pautas culturales de la élite –pautas. sobre cómo el sujeto subalterno se representa al sujeto dominante. R. 5 Ibid. desde el otro lado de la fisura subalterno/dominante. Selected Subaltern Studies. R. en favor del archivo escrito y las clases dominantes y sus agentes. 333. 77.contra las cuales las rebeliones precisamente se dirigían.). ajeno al mundo del trabajo y su materialidad. en Guha. . por la posición del esclavo... género y oficio o de cualquier otra forma”2.2 entre el sujeto y el campo visual (forma parte de sus lecturas sobre la mirada y el objeto petit a). ya sea que ésta esté expresada en términos de clase. p. y G. cuyo estatus es parcialmente posibilitado por su dominio de la alfabetización y la escritura. constituye un sesgo que dificulta la construcción de la historiografía colonial y post-colonial. habiendo sido un esclavo se deviene un amo?3 . “el fenómeno histórico de la insurgencia es visto por primera vez como una imagen enmarcada en la prosa. argumenta Guha. p. la categoría que define la identidad o “voluntad” del subalterno es la negación. como joven intelectual. evidente incluso en formas de historiografía empáticas con los insurgentes.. debe ser invertida para reconstituir el proyecto insurgente como una inversión del mundo”4. p. Oxford University Press.. lo subalterno es “un nombre para el atributo general de la subordinación. 1988. de allí la perspectiva de la contra-insurgencia. mediante una negación o un desplazamiento: “yo estaba fuera de lugar en el cuadro”. 1983. y que habiendo sido un amo se deviene un esclavo. Este sesgo. quería “ver algo diferente” –en efecto. inscrita en el discurso 2 Guha. 4 Ibid. En la sucinta definición de Ranajit Guha. y en el proceso lo descoloca... edad. Delhi. el amo y el esclavo. cuando nos dice que. New York. Pero ésta es también una historia sobre subalternidad y representación –en este caso. tanto la nativa como la colonial. según Guha.. Para acceder al campesino rebelde como un sujeto de la historia se requiere. Spivak (eds. es un pasaje en sánscrito sacado de las escrituras budistas: (Buda a Assalayana. Tal dependencia. R. “Preface”. su discípulo): ¿Qué piensas sobre esto. casta. Elementary Aspects of Peasant Insurgency in Colonial India. Esto es lo que Lacan expresa. Para Guha. Por lo tanto. El epígrafe de Guha a su libro fundamental Elementary Aspects of Peasant Insurgency. Oxford University Press. como para Lacan. 35. 3 Guha. “excluye al insurgente como un sujeto consciente de su propia historia y los incorpora sólo como elemento contingente a otra historia y con otros sujetos”5. intercambiar la posición del amo. una correspondiente inversión epistemológica: “La documentación sobre la insurgencia en sí misma.. Assalayana? ¿Has escuchado que en Yona y Camboya y otras janapadas (poblados) hay sólo dos varnas (castas). se puede entender que “de cualquier otra forma” incluye la distinción entre educado y no (o parcialmente) educado que el aprendizaje en la academia o el saber profesional confiere. Seguramente..

p.. Responden a las presiones sobre la universidad. ¿cuál sería el interés. E. deben ser también formas de intervenir políticamente en esa producción. de representar al subalterno como subalterno? Ni tampoco los estudios subalternos tratan solamente sobre los campesinos o el pasado histórico. tiene que ser leída como una escritura en reversa”6. Véase. sino también el uso. Este pasaje captura elocuentemente como el saber académico está implicado en la construcción social de la 6 7 Ibid. “Foreword”.. Ibid. (El cuento de Lacan es sobre una manera de mirar en reversa). el lado en que el sujeto dominante se hace conciente como tal. de modernización) necesariamente le niegan al campesino rebelde el “reconocimiento como sujeto de la historia y su propio derecho a un proyecto histórico que era totalmente suyo”7.. en primer lugar. “por hacer de la seguridad del Estado la problemática central de las insurrecciones campesinas”.. de la contrainsurgencia” no sólo la información contenida en el archivo colonial del siglo XIX. Guha está preocupado con la manera en la que “el sentido de la historia [es] convertido en un elemento de cuidado administrativo” en estas narrativas. Hay un pasaje en el ensayo autobiográfico del escritor chicano norteamericano Richard Rodriguez Hunger of Memory (hambre de memoria) que re-narra la historia de Lacan. por consiguiente. En tanto que el subalterno es conceptualizado y entendido. p. Entonces. la investigación y las políticas institucionales para producir los saberes apropiados a la tarea de comprender y administrar mejor una trasnacional y heterogénea clase trabajadora. incluyendo el uso en el presente. que la reescritura de la historia de la India hoy día es una extensión de la lucha entre subalternos y la élite. cit. Pero esta observación implica que los estudios subalternos no pueden ser. y fortaleciendo otros anteriores. un discurso “sobre” el subalterno. de ese archivo para construir los discursos burocráticos y académicos (históricos. El proyecto de Guha es recuperar o re-presentar al subalterno como un sujeto histórico –“una entidad cuya voluntad y razón constituye una praxis llamada rebelión”desde el revoltijo de la documentación y los discursos historiográficos que le niegan el poder de agencia. como algo que carece de poder de (auto) representación.. Surgen y se desarrollan como una práctica académica en un marco contemporáneo en el que la globalización está produciendo nuevos patrones de dominación y explotación. etnográficos. Selected Subaltern Studies. literarios y otros) que pretenden representar estas insurgencias y ubicarlas en una narrativa teleológica de formación del Estado. en un proceso de diferenciación y fisuramiento con respecto al subalterno. En ese sentido. después de todo. 8 "Yo no creo que es una exageración decir. estas narrativas (de perfeccionamiento del Estado. de transición entre etapas histórica. Pues. Guha entiende por “prosa. op. 333. vii. 3.. desde la perspectiva del subalterno. simplemente. de ilegalidad. desde el otro lado. p. y entre las masas hindúes y el imperio británico". como observa Edward Said en su presentación del trabajo del Grupo de Estudios Subalternos sudasiático. . Said. este trabajo representa una continuación historiográfica de la insurgencia8. los estudios subalternos no son sólo nuevas formas de producción de conocimiento académico.3 de la élite.

ibid. Ellos carecían de identidad pública. Y alienación pública. una de las más prestigiosas en Estados Unidos. Lo que Hunger of Memory y Me llamo Rigoberta Menchú. como estudiante de post-grado en Berkeley. R. en la medida en que está escrito. R. Me llamo Rigoberta Menchú. Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia. 10 . del curriculum tradicional y humanista en literatura y de las destrezas de la escritura en inglés en particular. Hunger of Memory. 1983. comparten.. una celebración de la universidad. “Hace mucho tiempo yo fui un niño ’socialmente en desventaja’. 3. Treinta años después escribo este libro como una americano de clase media. proceso que le dio la oportunidad de trascender su acervo familiar parroquial (en su visión) de clase trabajadora. vulnerabilidad. también se representa performativamente. Véase. 137-38. construido sobre una conceptualización binaria de fluidez oral-poder versus mutismo-subalternidad. como del concepto liberal de la autoridad de la experiencia personal que la literatura puede engendrar: “Mi nombre es Rigoberta Menchú. que este breve pasaje. con Elisabeth Burgos-Debray.. Hunger of Memory es. pp. viceversa. Por contraste. De hecho. su pathos. Se mantenían profundamente ajenos. ediciones Casa de las Américas. Cuando escuchaba su camión salir. Sólo el silencio. mi cara cubierta de sudor.. que le dan a un “niño en ?desventaja social’ ” por su origen hispano en Estados Unidos. primero en Stanford y luego. Bantam. Rodriguez observa (en inglés) de sus compañeros de trabajo: El salario que esos mexicanos recibían por su trabajo era sólo una muestra de su condición desventajosa. tampoco lo aprendí sola”11. por así decirlo.. no conozco una descripción más exacta de la producción de la identidad del subalterno. que sus admiradores conservadores tienden a soslayar. Su silencio era más decidor.. finalmente. Hunger of Memory cuenta la historia del aprendizaje de Richard Rodriguez como un estudiante Chicano de pre-grado de literatura inglesa. su silencio permanece conmigo. Finalmente había estado frente a frente con los pobres9 . 11 Menchú. Un niño felizmente encantado.. Yo no lo aprendí de un libro. New York. Su complacencia. como Rodriguez se describe a sí mismo. el cual. p. La Habana. La decisión de incluir Me llamo Rigoberta Menchú en una de las clases de Cultura Occidental para los estudiantes de pre9 Rodriguez. Aunque no sin conflictos y pérdidas irremediables. Volviendo desde la universidad a su viejo vecindario. es una conexión fortuita con la Universidad de Stanford. como la emergencia del subalterno en la hegemonía altera ese saber. por supuesto. Rodriguez. junto con ser narrativas autobiográficas de cómo un sujeto subalterno “adquiere poder”. Este es mi testimonio.. en la ciudad de Sacramento en California. 1983.4 subalternidad y. un sentido subjetivo y de emprendimiento personal10. hispanohablante. comienza por un rechazo estratégico tanto de la cultura del libro. sentía escalofríos. como “antítesis necesaria” (la frase es de Guha) de un sujeto dominante. La mía fue una niñez de intensa proximidad familiar. que es también un texto autobiográfico sobre las negociaciones de estatus entre subalternos y la élite en las Américas. Lo que Rodriguez entiende por los pobres es. para trabajar el verano. Tengo 23 años. Yo he usado estas palabras para describir su impacto. Asimilado”. Algo extraño hay en esto. lo que Guha entiende por el subalterno.

“caballero” significa intelectual -completa. El debate no fue tanto sobre el uso de Me llamo Rigoberta Menchú como un documento del mundo del subalterno –la cultura occidental siempre ha dependido de reportes sobre y desde lo subalterno. fue decisivo para el debate público sobre multiculturalismo durante la era de Reagan. a pesar de su condición de mestizo. Durham. a pesar de su metafísica trascendental. pero no como subalterno.esto complicaría las reivindicaciones de Rodriguez acerca de la diferencia y la autoridad. con su bestseller IIliberal Education (Educación iliberal).5 grado de Stanford. en una incisiva relectura de Hunger of Memory.. p. y el entonces secretario de educación norteamericano. trabajar. requeridos en la lista de lecturas de un curriculum de las humanidades en alguna universidad de la élite... 1992. 1971. no es del todo claro que Rodriguez mismo pueda. narrativas. Si sus narrativas pudieran ser textualizadas para nosotros. Los pobres también tienen vidas. New York. personalidades. no en español. 13 Spivak señala: “¿Cuándo ha contradicho la historia esa práctica que norma la teoría. 43. ella trataba de decir que el subalterno no puede hablar en una manera que conlleve cualquier forma de autoridad o sentido para nosotros. Richard siente una profunda conexión con los 12 Sobre el diseño del curso y la controversia resultante. nacionales y trasnacionales12. Daryl Glass y Barbara Hernstein Smith. William Bennett. p. es así sólo desde la perspectiva de la élite -estatus que él cree haber alcanzado-. cit. rápidamente y con aparente facilidad. especialmente en el campo. Richard Rodriguez puede hablar (o escribir). al costo de las lágrimas y la sangre de sus hijos. es un letrado – una palabra que implica connotaciones negativas asociadas con un agente del Estado o un miembro de la clase dominante14. ver Louise Pratt. a pesar de que Estados Unidos es hoy el tercer país de habla hispana en el mundo. Selected Subaltern Studies . mapas cognitivos. Spivak. Selections from the Prison Notebooks. Más aún. ed. que: A pesar de su ideológicamente familiar distinción de los pobres. con la muy publicitada intervención de Dinesh D´Souza. G. o quiera borrar todas las marcas de subalternidad de su propia identidad. Y si es que estos textos fueran admitidos en la hegemonía –por ejemplo. 16. M. ellas se asemejarían a Me llamo Rigoberta Menchú. Duke University Press. Cuando Gayatri Spivak reclamó que el subalterno no puede hablar. reivindicaciones basadas precisamente en su dominio de los códigos de la cultura occidental. Al respecto. como la práctica subalterna norma en este caso la historiografía oficial?”. en otras palabras. él no es uno de ellos. Para decirlo con palabras de Spivak: “la práctica subalterna norma a la historiografía oficial”13. 14 Gramsci nota: “Ellos [los campesinos] ven el “caballero” (signore) -y para muchos. sino sobre el hecho de poner este texto en el centro de un conjunto de lecturas requeridas de los estudiantes de una universidad cuya función primaria es la de reproducir las élites locales. que él aprendió como estudiante de literatura inglesa en Stanford y Berkeley. . International. “Humanities for the Future: Reflections on the Western Culture Debate at Stanford”. op. El “silencio” del subalterno. no como Ricardo Rodríguez y. Henry Staten ha notado. su aquiescencia o “vulnerabilidad” en la imagen de Rodriguez. y ellos piensan que hay un truco”. sin alterar las relaciones de poder/saber que lo constituyen como subalterno. Su silencio frente a Rodriguez es estratégico: ellos no confían en él. The Politics of Liberal Education.

Rodriguex no puede escapar de esa contingencia. PMLA 133. entonces. “Ethnic Authenticity. se trata de una identidad (o identidades) contingente y sobredeterminada. The Life of María Elena Lucas. La identidad de Richard está escindida con relación a su padre.y la necesidad de desarrollar una crítica del saber académico como tal. en filosofía. al menos por dos razones: primero. Los estudios subalternos deben. En parte. 16 Staten. University of Michigan Press. tiene las manos callosas por el trabajo y ha sido humillado en la vida por ser subalterno (Hunger 119-20) -como los mexicanos de piel morena que Richard retrata.una de las obras maestras de la novela Chicana moderna. representa la persona que le permite a Richard ser diferente de los pobres y.. las implicancias de los estudios subalternos para el saber académico y la pedagogía? Mi propia respuesta en este libro es ambigua. The Case of Hunger of Memory”. como en las sociedades contemporáneas. H. . quién por un lado. ni siquiera un antropólogo. iii. en eso. p. Creo que hay una tensión al interior de los estudios subalternos entre la necesidad de desarrollar nuevas formas de pedagogía y práctica académica –en historia. Pero en el caso de Richard es mucho más que eso. 1995. por otro lado. representa a los pobres desde los cuales Richard es diferente15 . cómplices de la producción social de subalternidad. segundo. ed. estos sentimientos constituyen el “parroquianismo de clase media” contra el cual él mismo nos advierte (Hunger 6): un romance cultural interclase en el cual la burguesía anhela la corporeidad e inmediatez de los trabajadores. Guha y los miembros del Grupo de Estudios Subalternos Sudasiático tienen un agudo sentido de los límites impuestos por el hecho inevitable que ese discurso y las instituciones que lo contienen. Por un lado. ¿Cuáles son. ni un intelectual. no saben distinguir todos nuestros secretos”16. según el argumento de Staten. habla inglés precariamente.con su incapacidad de representar adecuadamente al subalterno (el fracaso de la estrategia norteamericana en la 15 La novela de formación de Tomás Rivera escrita en voz colectiva y plural acerca de los peones mexicanos. la idea de “estudiar” al subalterno es catacrética o autocontradictoria. la “teoría” y la literatura. En cierto sentido. La subalternidad es una identidad relacional más que ontológica –es decir.6 mexicanos percibidos de manera más abyecta y desea hacer contacto con ellos. en educación. El fracaso de ciertas formas de pensamiento asociadas con la idea de modernidad tiene que ver –en términos generales.es como tal sólo una narrativa. aunque “blanco” e identificado con la burguesía. Class and Autobiography. por más que tenga muchos libros. los estudios subalternos se ofrecen como un instrumental conceptual para recuperar y registrar la presencia subalterna tanto históricamente. la historia escrita. Aún cuando sus prácticas constituyen una forma de discurso académico elitista.. en ciencia política. Ann Arbor. son en sí mismos. tales como la universidad. entonces. 1988. consiste su perpetua frustración melancólica. Fran Buss. porque su padre. en crítica literaria. porque él comparte el fenotipo de los trabajadores y. enfrentar e incorporar la resistencia al saber académico que Menchú expresa en las palabras finales de su testimonio: “Sigo ocultando lo que yo considero que nadie lo sabe. Pilar Belver trajo a mi atención el testimonio de los peones migrantes: Forged under the Sun. en antropología. Y no se lo tragó la tierra..

Cathy Davidson. pero la 'invierte'. administradores y teóricos. no es dialéctica y no es teleológica. “ahora todos somos multiculturalistas”17). Esta es una idea de los estudios subalternos. Para Hegel la negación es un momento necesario en un proceso dialéctico de “devenir” (Entwicklung) a través de “momentos” que culminan en el Espíritu Absoluto (o. en momentos de alta expansión de la educación superior. señaló que veía a los estudios subalternos como un modelo de trabajo para el futuro en las humanidades y ciencias sociales. sino a algo similar a la simple negación o “inversión” en el sentido en que Feuerbach emplea esta idea en su conocida crítica de Hegel. Pero. Guha hace de la negación la categoría central de la identidad subalterna. oponiéndonos a la academia y a los centros de “saber”. En Estados Unidos. Pero. Esta comprensión de las implicancias de los estudios subalternos es bastante diferente de la primera. investigadores. Esta posibilidad se vuelve alcanzable no al final de una secuencia histórica (en el cual la idea de lo “sagrado” cambia a través de un proceso 17 En una conferencia sobre “Cross-Genealogies and Subaltern Knowledges”. quien sólo nos contaba lo que nosotros queríamos saber en primer lugar. la decana de estudios interdisciplinarios en Duke. Ya no necesitamos depender del “informante nativo” de la antropología clásica. La idea de Feuerbach de negación. Nosotros ahora podemos acceder al subalterno.7 guerra de Vietnam –una estrategia diseñada en la academia. Esta es la forma en que tanto la historia como el pensamiento se mueven. en la prestigiosa Universidad de Duke. continuamos participando en ellos y desplegando su autoridad como profesores. por decirlo así. en octubre de 1998. esta idea es en sí misma parte del problema: ¿Cómo pueden los estudios subalternos devenir parte de una institución como Duke dedicada a producir la élite dominante? . La religión es para Feuerbach. y entonces devenir parte de la agencia del subalterno? Guha no se refiere a la negación “dialéctica” –superación-conservación: aufhebung. Feuerbach toma de Hegel la cuestión de la religión como la forma imaginaria del Espíritu Absoluto. En la medida en que tanto los actores como las formas culturales subalternas se hagan visibles a través de nuestro trabajo. ello producirá nuevas formas de pedagogía y representación en las humanidades y las ciencias sociales (porque como dice un crítico norteamericano. una expresión alienada de la posibilidad de la igualdad humana. nosotros estamos desconectados del subalterno en virtud a un doble elitismo -el de la academia..que nos permite “ver” este fenómeno. por parte de las disciplinas y metodologías académicas). Pero ahora contamos con un “lente” –los estudios subalternos.hacía evidente los traumáticos problemas causados por la incomprensión o tergiversación de las clases o grupos subalternos. mientras al mismo tiempo. en la modernidad). por contraste. ser capaz de escuchar en el comentario de Menchú la resistencia a ser “conocida” por nosotros debe implicar también lo que Spivak llama “desaprender el privilegio”: trabajar contra la corriente de nuestros propios intereses y prejuicios. y el de la academia metropolitana. Como hemos visto. ¿Qué pasaría con la negación si esta ingresara en el espacio académico (en un sentido opuesto a ser simplemente representada desde la academia)? ¿Puede nuestro trabajo incorporar esa negación. de la felicidad y de una plenitud ya presente a la conciencia. en términos más prosaicos.

. Esto es la negación como “inversión”.. está políticamente fundado. p. la “forma general” de insurgencia campesina es “un proceso de inversión. Al invocar a Feuerbach soy consciente –me refiero a la discusión de Althusser sobre Feuerbach en Por Marx.sostienen relaciones de subordinación y deferencia en una sociedad semifeudal de “alta semioticidad” (Guha toma el concepto de Yuri Lotman). p. La inversión fue su modalidad principal. que la misma categoría de sujeto es ideológica). Ésta fue una lucha política en la cual el rebelde se apropiaba y/o destruía las insignias del poder de su enemigo. cuando ella nota el esencialismo del concepto de conciencia subalterna. opuesta a la negación-superación dialéctica. prohibiciones de comida.. antihistoricista. literatura e iconografía religiosa. inevitablemente por lo tanto. como la fiesta o el carnaval: 18 19 20 Guha. . Guha muestra que las insurgencias campesinas desbordan las formas de “cambio prescriptivo” permitidas por las expresiones de inversión social culturalmente sancionadas. 39. Aspects . La reivindicación de Guha es que la simple inversión es una de las formas en las cuales los grupos y clases subalternas experimentan la historia y la posibilidad del cambio histórico. sino simplemente mediante la denegación de la religión de una vez por todas.. p. quemar los archivos. Porque los signos culturales –formas de habla y etiquetas verbales. como Manu ha advertido.de que me mantengo plenamente dentro del dominio de una concepción ideológica de la identidad. de lo bajo (adhara) en lo alto (uttara)”18. a veces. reactiva y aún. en gran parte. rituales..8 de auto-alienación y devenir). De manera similar. el campesino se envolvía a sí mismo en un proyecto que estaba constituido negativamente”20. la insurgencia campesina es. cit. sino en cambio lo que constituye verdad para el sujeto (en el sentido del comentario de Althusser que “la ideología no tiene un afuera” –esto es. 76. “reaccionaria”: simular paródicamente o mofarse de los símbolos del prestigio y la autoridad cultural. vestuario. La visión histórica de los subalternos es más particularista. Ibid. alusiones intertextuales. ahora “invertida” en un signo positivo más que negativo). esperando así abolir las marcas de su propia subalternidad. escritura. Ibid. maniqueísta. (En la construcción de la categoría de subalterno tanto en Gramsci como en Guha hay más que un trazo de la idea de “moral de esclavos” de Nietzsche. invertir el mundo. Este es también el argumento de Spivak. una rebelión contra la autoridad de la cultura misma: “sería correcto decir que la insurgencia fue una masiva y sistemática violación de esas palabras. para Guha. pero al mismo tiempo lo justifica argumentando que ese esencialismo es “estratégico” –es decir. Lo que es de interés político aquí no es la verdad del sujeto. en la forma en que una práctica teórica desconstructiva podría revelar esto. “[F]ue este combate por el prestigio el que estaba en el corazón de la insurgencia. Al revelarse.. 75. gestos y símbolos que daban el sentido a las relaciones de poder en la sociedad colonial”19. op. recuperar la época dorada y todo será perfecto de nuevo.

como una forma de saber-. Paradójicamente entonces. De alguna manera.no modifica las relaciones existentes de dominación y subordinación. es comunicar el sentido de un quiebre imprevisto. Lo que se intenta. su compromiso con la idea de aproximación progresiva a la verdad. el proyecto de Guha es una continuación de la lógica “negativa” de las insurgencias campesinas que éste busca representar como historiador. El proyecto de los historiadores es. en sus formas colonial. Nada es cambiado en el pasado porque el pasado es pasado. p. nacionalista e incluso marxista. entonces la cuestión que debe plantearse es ¿cómo se localiza este proyecto con relación al proyecto necesariamente político de cambiar las estructuras. Porque mientras las inversiones rituales ayudan a asegurar la continuidad de la sociedad campesina. el discurso de la historia cuando la historia. . todo lo contrario: la acumulación de conocimiento histórico como capital cultural por parte de la universidad y los centros de saber. profundiza las subalternidades ya existentes. y la teleología.. tendría que producirse un momento en el cual el subalterno se disponga contra los estudios subalternos. De ahí entonces la intempestividad tan frecuentemente atribuida a los alzamientos campesinos y el imaginario verbal de irrupción. como en la analítica filosófica de Wittgenstein. básicamente. de una brusca discontinuidad. Dipesh Chakrabarty pregunta en su ensayo “Postcolonialidad y el artificio de la historia” ¿Cómo es que los intelectuales postcoloniales pueden tomar. en cuanto la historia como tal –es decir.. permitiendo a sus elementos altos y bajos cambiar de lugar por intervalos regulares y por periodos estrictamente limitados. una revuelta de subalternos sorprende por su relativa entropía. la motivación de la insurgencia campesina es tomar esa sociedad por sorpresa. según Guha. prácticas y discursos que crean y mantienen las relaciones élite/subalterno en el presente? Un historiador convencional podría decir “Guha hace esto mostrando una forma diferente de pensar sobre la historia social que produce una nueva concepción de los sujetos históricos y la agencia.. pero nada es cambiado en el presente tampoco. la acumulación institucional de saber y la relación entre ese saber y una “buena ciudadanía”. 36.son necesariamente diferentes de los intereses. sin problemas. explosión y conflagración usado para describirlas. un proyecto representacional en el cual. poner de cabeza las relaciones de poder existentes y hacerlo así para siempre21 . Si es que. Pero los intereses y teleología que gobiernan el proyecto de los historiadores –su “tiempo de escritura”. como Said argumenta. de la misma manera en que. “negativos” que gobierna la acción de las insurgencias campesinas. el subalterno se dispone contra los símbolos de la autoridad cultural-religiosa feudal en las insurrecciones campesinas. está profundamente implicada en la producción de subalternidades coloniales y 21 Ibid.9 En condiciones gobernadas por la norma de incuestionada obediencia a la autoridad. todo es dejado como era. de la nación y de lo nacional popular”.

p. no puede hablar de sí mismo como 'teoría' dentro de los procedimientos de saber de la universidad. p. la dignidad y la igualdad de todos los pueblos.)... R. 285. A Subaltern Studies Reader. Mallon argumenta. Minneapolis. F. antimoderno. Peasant And Nation: The Making of Postcolonial Mexico and Peru.10 postcoloniales?22. pp... dentro de la misma estructura de sus formas narrativas y de sus propias estrategias y prácticas represivas su colusión con las narrativas de la ciudadanía.. ¿cómo ésta puede ser un lugar donde el subalterno adquiera hegemonía? Esta pregunta obligaría a los historiadores disciplinarios a confrontar. 23 Ibid. “Desde el comienzo”. 1995. porque “la globalidad de la academia no es independiente de la globalidad que la modernidad europea ha creado”. 290. “la combinación histórica de democracia y nacionalismo con colonialismo creó una contradicción básica en el discurso nacional democrático [en América Latina]. University of Minnesota Press. 26 Ibid. en la práctica grupos enteros de población fueron impedidos de 22 Chakrabarty.. ayudaron a definir los contornos de lo que fue posible en la construcción de los Estados-Nación”. (ed. Guha. En el proceso de adaptar este imaginario a sus propios objetivos y valores culturales. "Postcoloniality and the Artifice of History: Who Speaks for the “Indian” Past?". Extendiendo el argumento de Chakrabarty. por lo tanto. Estos comentarios sirven para introducir una consideración del libro Peasant and Nation (Campesino y nación) de Florencia Mallon. la forma en la cual el discurso de la historia está implicado en la construcción de la ideología. la promesa universal del discurso identificó la autonomía potencial.en sí misma produce y reproduce la relación dominante/subalterno (porque si es superior debe haber otra educación inferior). y del pueblo. Berkeley. esto sería admitir que la escritura de la historia no tiene que ver con el pasado. . de la autoridad cultural. Chakrabarty plantea la posibilidad/imposibilidad de otra historia que encarnaría lo que él llama la “política de la desesperación” del subalterno: “una historia que deliberadamente hace visible. 263-94. junto con Chakrabarty. sino con el presente. D. quizá el más explícito y sostenido intento de aplicar el modelo de los estudios subalternos a la historia latinoamericana25.. Sin embargo. 25 Mallon. p. “los subalternos. para asimilar al proyecto del estado moderno todas las otras posibilidades de solidaridad humana”23. 1997. 1986-1995. Mallon quiere mostrar como. Mallon está preocupada con las formas en las cuales el imaginario jacobino de la revolución nacional-democrática es transferido al espacio postcolonial de Perú y México en el siglo XIX. en el mundo. Por un lado. del Estado y de la modernidad “occidental”. Pero la “imposibilidad” de esa historia antimoderna es a la vez interior a los estudios subalternos mismos como un proyecto académico.. Comprende el Estado en forma gramsciana como “una serie descentralizada de lugares de lucha a través de los cuales la hegemonía es tanto contestada como reproducida”26. University of California Press. Por otro lado. Chakrabarty concluye: “El sujeto antihistórico. aun cuando estos procedimientos de saber reconozcan y 'documenten' su existencia”24. podríamos insistir en una pregunta anterior: si es que la educación “superior” –la academia. 8. 24 Ibid.

. entre otras cosas. Estas intersecciones revelan en sus líneas de fractura o juntura “nacionalismos alternativos”28 que “ayudaron a producir el tipo de Estado-nacion con el que México y Perú llegaron al periodo contemporáneo”29. Ibid. Ibid.11 acceder a la ciudadanía y a la libertad de acuerdo a un criterio eurocéntrico excluyente de clase y género” ¿Cómo entonces recuperar los proyectos y las voces de los excluidos? El punto de partida de Mallon es una noción de “hegemonía comunal”27. clase y etnicidad dentro y entre cada una de estas esferas.se siguen de esto: (1) la noción de nacionalismo alternativo “debe afectar las formas en que nosotros re-escribimos el pasado en la actualidad”. a las que esa gente está aún sujeta. Pero tal narrativa tiene un costo demasiado alto: “Simplificando la política local y las prácticas discursivas se niega la dignidad. Ella delinea con considerable detalle las intersecciones entre esta “hegemonía comunal”.. ignorante o ingenuo habitante rural”31. Diferencias coyunturales llevan a un relativamente más autoritario Estado en Perú. 329-330. nos dice Mallon. p.. 32 Ibid. basado sobre el parentesco y la autoridad generacional (principalmente patriarcal). y a uno relativamente más democrático-popular en México30. 30 En particular. agencia y la complejidad de la gente rural y se facilitan los tipos de 'construcción del otro' dualistas y raciales.. pp. 329. nosotros sumergimos las voces disidentes y ayudamos a reproducir la falsa imagen de un paraíso rural (o de idiotez) que ha sido repetidamente invocado. por devolverle a las comunidades rurales un sujeto-de-lahistoria capaz de producir su propia comunidad nacional imaginada32. Dos implicaciones metodológicas –que parecen coincidir con el proyecto de Guha (aunque Mallon lo menciona sólo de paso). y (2) el hecho de que “la historia desde una perspectiva subalterna debe también tomar seriamente la historia intelectual de la acción campesina [lo cual] implica romper con la división artificial entre el analista como intelectual y el campesino como sujeto –es decir. 11. Cuando pretendemos que la historia oral. 33 Ibid. 31 Ibid. para explicar porqué los intelectuales y políticos urbanos saben lo que es mejor para este inocente. la actividad de lo que ella llama “intelectuales locales”. los rituales y la política comunal no son arenas de argumentación donde el poder se combate y se consolida. 27 28 Ibid. 29 Ibid. 315. los intereses y coaliciones regionales. 220 y ss... 89 y ss. p.. pp. la maquinaria constitucional y represiva del nuevo Estado-nación en formación. 10. y las resultantes contradicciones y negociaciones de género. comprender el análisis como un diálogo entre intelectuales”33. Para hacer este tipo de historia se requiere. p. 330. "las formas más radicales del discurso local comunal en la zona central del Perú se mantuvieron más aisladas que sus similares en México y potencialmente menos disponibles para conectarse a coaliciones nacionales alternativas". y formas colectivas o semicolectivas de propiedad de los grupos indígenas. recuperar las “voces locales” contra las presiones por omitirlas o ignorarlas a favor de una narrativa histórica más sintética de la emergente unidad de la nación. p.. p. tanto en la derecha como en la izquierda.

esto “sutura” un vacío a la vez conceptual y social que de alguna manera podría ser mejor dejar abierto. En parte el problema se debe a que Mallon mantiene una forma narrativa diacrónica –esto es. Por ello. Guha está preocupado con la manera en que una insurrección campesina “interrumpe” la narrativa de la formación del Estado. Metaphor. Esto es exactamente lo que hace Shahid Amin en Event. Berkeley. Isolde Reuque. Como Mallon. 329. Guha (ed. el producto de tales negociaciones. En cierto sentido. para usar una figura lacaniana. Amin quiere recuperar la “memoria local” campesina -en este caso. en la medida en que demuestra que los campesinos y los habitantes rurales tuvieron realmente un rol en la formación del Estado en México y Perú en el siglo XIX. La intransigencia y resistencia 34 35 Ibid. 179-239. en la cual la escritura de la historiadora (Mallon) estuviera “interrumpida” por otras formas de narrativa oral o escrita y otras teleologías de prácticas intelectuales –aquellas de los “intelectuales locales”35. sus modalidades estructurales. de una ”rebelión” en 1922. A pesar de su reclamo acerca de que la historia subalterna requiere “negociaciones” entre intelectuales –es decir. él rompe con lo diacrónico en su propia representación de estas insurgencias. 1993. sobre la necesidad de “desenterrar los tesoros de la imaginación popular”34. Memory: Chauri Chaura. Cambridge University Press. mostrando en esa narrativa formas de agencia subalterna que otros recuentos –la propia historia oficial del Estado. un sentido de la historia como desarrollo.. O. Lo que hace Mallon en Peasant and Nation. Boston. en el largo ensayo que lo precede. maduración. visiblemente. p. es escribir en efecto la biografía del Estado-nación. Cambridge. en la medida en que la mayoría de las metáforas lo son. Mallon misma ha estado trabajando en lo que ella llama testimonio “experimental” con una chilena mapuche y activista feminista. entonces. 1995. Para representar la narración histórica misma como un “diálogo” se habría requerido una muy distinta forma de narrativa o narración. Beacon. Pero esto es dejar el marco de la nación. La metáfora es quizá simplemente desafortunada. Mallon raramente abandona el rol de narradora omnisciente. “Remembering Chauri. Peasant and Nation resuelve la dualidad entre lo que Chakrabarty llama la “radical heterogeneidad” del subalterno y el “monismo” de la narración oficial del Estado-Nación y la modernidad. tratando. Ruth Behar. Subaltern Studies Reader.12 Mallon escribe en Peasant and Nation.). . reimpreso en R. pero también podría ser evidencia de un punto ciego en su proyecto. Chaura”. op. Recientes trabajos etnográficos proporcionan ejemplos de textos polifónicos en los cuales la voz narrativa y la autoridad del etnógrafo están contrapuestos con la voz y autoridad de los sujetos subalternos que el etnógrafo quiere representar: por ejemplo. Peasant and Nation. pp. de captar sus “aspectos elementales” –es decir. en cambio. o Phillipe Bourgois. Search of Respect: Selling Crack in the Barrio. los campesinos de un pequeño pueblo en el norte de la India quemaron una estación de policía. Translated Woman: Crossing the Border with Esperanza’s Story. 1995.pudieron haber ignorado.. “despliegue”. 1922-1992. pero él también está preocupado por encontrar un camino para incorporar formalmente las narrativas sobre el evento de manera textual. que ellos no actuaron sólo pasiva o negativamente respecto al Estado y sus agentes. Pero. entre historiadores profesionales como ella misma y los intelectuales orgánicos de las comunidades que ella estudia. matando a 23 policías. University of California Press. cit. en el curso de la cual. y la inevitabilidad de su presente (y también la autoridad de la historia y de la misma Mallon como historiadora) intacta.Peasant and Nation no es. en cambio. Por contraste. omite precisamente lo que quiere hacer visible: la dinámica de Negación en la agencia subalterna.

. en cambio. porque el Estado debe modificar sus estrategias y formas de relacionarse con el subalterno36. Véase. negociaciones y mediaciones que moldean históricamente al Estado. como en la narrativa testimonial. como Spivak diría. ella aún ve la historia a la luz de un modelo positivista de escolaridad y objetividad. Chakrabarty advierte que la historiografía de los estudios subalternos difiere de la “historia desde abajo” en tres principales áreas: “(a) una relativa separación entre la historia del poder. ella quizá se podría haber beneficiado de haber releído y –quizá. p. Pero.. ¿Cómo podría ser distinto? ¿Cómo 36 “Los niveles formativos del desarrollo del estado fueron interrumpidos una y otra vez por estas sísmicas agitaciones hasta que éste aprendió a ajustarse a su lugar desconocido por medio de la prueba y el error y se consolidó a sí mismo mediante la creciente sofisticación de los controles legislativo.reelaborado su propio texto desconstructivamente. y de cualquier historia universalista del capital. El problema está.13 campesina puede y contribuye a los complejos ajustes. En vez de estudiar cómo los campesinos peruanos o mexicanos estaban o no estaban envueltos en la formación del Estado. que la deja a ella al centro del acto de conocer y representar. si Foucault y Gramsci –las dos figuras que ella erige contra Derrida y la deconstrucción. la relación entre el archivo. D. y (c) una interrogación de la relación entre saber y poder (y por ello del archivo mismo y la historia como una forma de saber)”37. (b) una crítica de la forma nación. en algún sentido. pero no la tercera. Posteriormente apareció bajo el título “Subaltern Studies and Postcolonial Historiography”. “A Small History of Subaltern Studies”. pp. en el simple hecho de que la voz (y la escritura) del subalterno sencillamente no está presente como tal en su narrativa. el fonocentrismo –la identificación de la verdad con la presencia o voz del subalterno.. Aspects. están parafraseadas o re-narradas). El subalterno está siempre. administrativo y cultural”. Mallon critica el enfoque del Grupo Latinoamericano de Estudios Subalternos por estar demasiado centrado en la idea de desconstrucción textual. a una narrativa teleológica del desarrollo. 2000. Mallon podría haber interrogado como historiadora. Se podría concluir que Mallon incorpora las primeras dos de estas áreas.. la historia escrita y la formación del Estado en México y Perú en el siglo XIX. 15 y 18 de octubre de 1998. en la Universidad de Duke. Está sólo la voz de Mallon y su escritura (las historias alternativas de fundación por los intelectuales locales que ella refiere en su texto. Pero. Guha. cit. ahí afuera para ella. que no está sujeta a una representación futurista. op. las posibilidades contenidas en ellas mismas de otro Estado y de otra manera de relacionarnos con el tiempo o de ser. . Nepantla: Views from South 1. la “ciudad letrada”. R. 9-32. A pesar de su apelación a un diálogo entre intelectuales de diferente tipo y locación social. Pero. esto es que lo que nosotros hacemos está implicado de una u otra forma en las relaciones sociales de dominación y subordinación.nos enseñan alguna cosa. 2..1. al hacer el corte sincrónico –la temporalidad en Elementary Aspects es similar a lo que Walter Benjamin llamó Jetztzeit (el tiempo-ahora)Guha es capaz de preservar. trabajo presentado en la conferencia “CrossGenealogies and Subaltern Knowledges”. en la representación de esas insurgencias. El problema con su deseo de acceder a las “voces locales” no es tanto. en “el fango del trabajo de campo” y “en el polvo de los archivos”.. 37 Chakrabarty.

sino también la posibilidad de construir relaciones de solidaridad entre nosotros y las prácticas sociales que nosotros usamos como nuestro objeto de estudio. y entonces abandonaron todas su preconcepciones –universidad. un límite que no es sólo epistemológico sino que también ético? Un límite constituido por el lugar de historiadores como Mallon o de críticos literarios como yo en una posición que no es la del subalterno. Aún no resuelven la brecha entre las privilegiadas. Pero ¿no tenemos que admitir. no estar implicadas en el poder? ¿A qué intereses. en algún momento. Asumir como conmensurables el proyecto de representar al subalterno desde la academia y el proyecto de auto-representación del subalterno mismo es. El subalterno es algo que está al otro lado de esta posición.y las universidades latinoamericanas. Creo que la universidad debe “servir al pueblo”. frecuentemente. Como la teología de la liberación. responde la inmensa labor de investigación y narrativización que Peasant and Nation implicó en su realización? Mallon estaría de acuerdo con Chakrabarty en que los estudios subalternos son un proyecto dentro de la universidad. profesiones. para ese fin. Por esto prefiero enfatizar el aspecto “negativo” o crítico del proyecto de los estudios subalternos aquí: su interés en registrar dónde fracasa el poder de la universidad y de las disciplinas en representar al subalterno. poderosas y. privadas universidades que. En otras palabras. finalmente. No estoy tratando de decir “deja lo que estas haciendo y anda a trabajar con los grupos comunitarios en la India o con el movimiento indígena en Guatemala o las víctimas del SIDA”. como los Zapatistas hoy: “Nosotros tenemos que ir al pueblo. En un famoso pasaje. simplemente.y fueron a las comunidades campesinas y trataron de organizarse allí). ofrecer más posibilidades de asistencia. . En verdad. de ese país. sería más correcto decir que estos son proyectos diferentes. eso: una asunción. Richard Rorty distingue lo que él llama “el deseo por solidaridad” y “el deseo por objetividad”: 38 La frase viene de una serie de lecturas de Gutiérrez sobre “The New Evangelism” en el Seminario Teológico de Pittsburgh. las desprestigiadas y pobremente financiadas universidades públicas. democratizada. los estudios subalternos implican no sólo una nueva forma de concebir o hablar sobre los subalternos. comparte con la teología de la liberación una metodología esencial de lo que el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez llama “escuchar al pobre”38. o entre la universidad “metropolitana” como tal –sitio de los “area-studies”. en general. al narod”. no se trata de un proyecto Narodniki (los Narodniky fueron los populistas rusos quienes en los 1880s dijeron. ésta debe ser más accesible.14 podrían instituciones tan poderosas como la universidad y la disciplina de la historia. A veces pienso los estudios subalternos como una versión secular de la “opción preferencial por los pobres” de la teología de la liberación. han devenido el hogar de los estudios subalternos en los Estados Unidos y. mayo de 1993. que hay un límite a lo que nosotros podemos o debemos hacer en relación con el subalterno. Pero estas medidas en sí mismas no resuelven la brecha entre nuestra posición en la academia y el mundo del subalterno. incluso antagónicos. vida familiar de clase media.

porque éste asume que la “conversación” es posible a pesar de las diferencias de poder y riqueza que dividen y. o ambas. es que estos están impregnados por lo que Rorty llama “el deseo por solidaridad”. Duke University Press. Aronna. la imposibilidad empírica concreta de que el 'excluido’. La segunda es describiéndose como estando en una relación inmediata con una realidad no humana. R. u 'obligado’. ninguna conversación es posible”. 1985. y las historias del segundo tipo ejemplifican el deseo por objetividad39 . nota 15. Esta relación es inmediata en el sentido en que no deriva de una relación entre tal realidad y su tribu. haciendo la transición desde la “objetividad” a la “solidaridad”. constituida quizá de una docena de héroes y heroínas seleccionados desde la historia o la ficción. Oviedo. 3. Él toma como su punto de partida un ?nosotros americanos liberales’. p. The Postmodernism Debate in Latin America. diferencian radicalmente. Rajchman. “Eurocentrism and Modernity”. J. (eds. de dar sentido a esas vidas. o una totalmente imaginaria. no un 'nosotros aztecas en relación con Cortés'. él no toma seriamente la situación asimétrica del otro. Gutiérrez concluye que las consecuencias de una opción preferencial por los pobres para el 39 Rorty. La solidaridad basada sobre la asunción de la igualdad y reciprocidad no significa que las contradicciones sean superadas en el nombre de una noción heurística de fusión o identificación con el subalterno: la observación de Foucault sobre la vergüenza de “hablar por otros” es pertinente aquí. New York. West (eds. Durham. ’dominado’. por contraste. el acto de “contestar” del subalterno necesariamente perturba –a veces con displacer. Esta comunidad puede ser la comunidad histórica real en la que ellos viven. Sin embargo.nuestro propio discurso de benevolencia ética y privilegio epistemológico. parte del problema más que parte de la solución. como la consigna de los '60 decía. J. 40 “[C]uando Rorty argumenta por la conveniencia de la ?conversación’ en lugar de la epistemología racional. el deseo por solidaridad debe comenzar con lo que Gutiérrez llama una “amistad concreta con el pobre”: no puede ser simplemente un asunto de tener una “conversación con” (según el concepto del mismo Rorty). Mallon podría tener razón sobre los límites de la “textualidad” y las virtudes del trabajo de campo. o su nación.. “Solidarity or Objectivity?”. La primera es contando historias acerca de su contribución a la comunidad. Yo diré que las historias del primer tipo ejemplifican el deseo por solidaridad. o romantizar o idealizar al subalterno. 75. con el pretexto de que ahora estamos permitiendo al subalterno “hablar por sí mismo”. En este sentido.. Columbia University Press. Y hay una forma en la cual la política -¿necesariamente?. en Beverley. M. especialmente en aquellos momentos en que ese discurso reivindica “hablar por los otros”. no podemos simplemente despachar la cuestión de la representación. Más aún. o su banda imaginada de camaradas. J. p. creo. En tales casos.). Lo mejor de los estudios subalternos. ...liberal que el enfoque de Rorty da a la idea de solidaridad puede también ser. el proyecto de Mallon en Peasant and Nation. Dussel. a los participantes40. parece estar impregnado por “el deseo por objetividad”. pueda intervenir efectivamente en tal discusión.).15 Hay dos formas principales en que los seres humanos reflexivos tratan. 1995. o 'nosotros latinoamericanos en relación con los norteamericanos en 1992’. E. al poner sus vidas en un contexto más amplio. Post-Analytic Philosophy. y C. Como la pequeña historia de Lacan al comienzo de este ensayo.

como los narodniki. en cambio. cada vez más al mundo de los subalternos. Se nos pregunta cómo nosotros. en general. la inadecuación fundamental de ese saber y de las instituciones que lo contienen y. cómo el saber que nosotros producimos e impartimos como académicos está estructurado por la ausencia. y práctica política.16 intelectual están simbolizadas por la estructura de una curva asintótica: podemos aproximarnos en nuestro trabajo. por lo tanto. aún cuando. Esto es reconocer. que estamos. Pero nosotros no reivindicamos representar (“trazar un mapa cognitivo”. Los estudios subalternos tratan. en las mayores universidades en investigación en los Estados Unidos y pertenecemos socialmente a la clase media o clase media alta profesional. dificultad o imposibilidad de representación del subalterno. “dejar hablar”. “hablar por”. la necesidad por un cambio radical en la dirección de un más democrático e igualitario orden social. realmente. nosotros nos dispusiéramos a “ir al pueblo”. sin embargo. “excavar”) al subalterno. . podemos reivindicar representar al subalterno. fusionarnos con ese mundo. pero no podemos nunca.

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