ARGENTINA: ESCENARIOS DEMOGRÁFICOS HACIA 2025 (Con un Apéndice sobre el Sistema Estadístico Nacional

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Susana Torrado∗ (Febrero 2004)

Informe preparado para el Programa de Estudios Prospectivos de la Secretaría para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación Productiva (SECTIP)

CONICET/Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.

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ÍNDICE INTRODUCCIÓN 1. EL TAMAÑO DE LA POBLACIÓN 2. LOS NIVELES DE SALUD Y MORTALIDAD 3. LA ORGANIZACIÓN FAMILIAR Y LA NATALIDAD 4. EL ENVEJECIMIENTO DEMOGRÁFICO 5. LA POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA (PEA) 6. LA DISTRIBUCIÓN ESPACIAL Y LA URBANIZACIÓN 8. PROYECCIONES SECTORIALES 9 REFLEXIÓN FINAL BIBLIOGRAFÍA ANEXO 1 METODOLOGÍA USADA EN LAS PROYECCIONES APÉNDICE EL SISTEMA ESTADÍSTICO NACIONAL Y LAS DEMANDAS SOCIALES (Planteo de un problema) 1 4 7 10 16 18 20 21 22 22

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ARGENTINA: ESCENARIOS DEMOGRÁFICOS HACIA 2025 (Con un Apéndice sobre el Sistema Estadístico Nacional) Susana Torrado∗ (Febrero 2004) INTRODUCCIÓN Pocas asociaciones tan fuertes como las que pueden establecerse entre la dinámica demográfica de un país y sus niveles de bienestar. En América latina, a partir de la década de 1960, se afirmó la tesis de que los fenómenos demográficos constituyen un aspecto crucial cuando se trata de dibujar el futuro de cualquier sociedad. Los gobiernos trataron entonces de incorporar esta perspectiva en el

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no es fácil visualizarlos con la misma urgencia que otros fenómenos de repercusión más inmediata y visible sobre el bienestar. Pero ha tenido un efecto indeseado: el de reducir el concepto de “población” al de “inmigración europea”.diseño de las políticas públicas. trataremos de mostrar qué porvenir demográfico nos espera en el corto plazo (unos 20 años) y cuál sería su eventual repercusión en el bienestar social. en efecto. La expresión “gobernar es poblar” --que desde el siglo XIX domina el pensamiento de nuestras elites-.). a dos razones. En la Argentina. fue errática y basada en intereses sectoriales (geomilitares. Como se aprecia. sin embargo. A continuación presentamos el término “dinámica demográfica” en forma de diagrama. a pesar de su indudable importancia en el orden social.tiene el mérito cierto de postular que la dinámica demográfica es inherente al desarrollo de políticas públicas. etc. las plataformas partidarias no contienen propuestas sobre el particular. Primero. quizá. religiosos. Por ello mismo. por las especiales urgencias de nuestra coyuntura política en las últimas décadas. lo que equivale a decir que varían según los niveles de 3 . Segundo. por las ideas prevalecientes desde antaño respecto a las metas poblacionales. debido. la acción de los gobiernos. consideramos que los comportamientos demográficos de los individuos y las familias son diferentes según los estratos sociales y regionales. El caso es que. cuando existió. es que se manifiestan lentamente y sin ninguna espectacularidad. ese debate tuvo mucha menor trascendencia. las tendencias demográficas argentinas del último medio siglo nunca se debatieron políticamente. En este trabajo. con la consiguiente despreocupación por el resto de dimensiones poblacionales. mostrando sus diversos componentes. Un rasgo característicos de los hechos demográficos.

los que sufrieron un mayor deterioro de sus remuneraciones reales y perdieron posiciones relativas en la distribución del ingreso. 4 . trabajamos con la hipótesis de que. tanto desde el punto de vista de la situación ocupacional como del nivel de ingresos. Este contexto de empobrecimiento absoluto (caída por debajo de la línea de pobreza) afecta ahora no sólo a los sectores obreros estables y a los marginales. Para el año 2002. lamentablemente. aumentó el estrato marginal (no asalariado) en términos absolutos y relativos. Saber cuál será el verdadero enriquecería mucho nuestro pronóstico pero. el universo de los pobres es más heterogéneo porque las carencias inciden ahora sobre un espectro más amplio de estratos sociales. el grupo de pobreza extrema (indigentes) agravó notoriamente la intensidad de su infraconsumo. lo desconocemos. podemos tratar de incorporar estos temas a nuestro razonamiento. se habían agudizado algunos rasgos ya evidentes tres lustros atrás: cayó el volumen de la clase media y continuó su desalarización. la evolución se tradujo en severos niveles de desempleo y subempleo y en una extrema fragmentación de la estructura productiva. Es imposible cuantificar los cambios futuros en la distribución del bienestar porque dependen de coyunturas sociales y políticas también impredecibles.bienestar. En materia laboral. La contracara de estos hechos fue un aumento sin precedentes de la incidencia. recordando brevemente algunos aspectos de la evolución social de la Argentina en las tres últimas décadas. Sin embargo. profundizando la desigualdad social. Por lo tanto. Por otra parte. la intensidad y la heterogeneidad de la pobreza. Es por demás conocido que las políticas de ajuste implementadas a partir de 1976 indujeron efectos indeseables. los indicadores nacionales (que son un promedio de esas diferencias) llevan implícito el grado de equidad social existente en el momento de su cálculo. sin antecedentes en nuestra historia contemporánea. tanto sobre la estructura de clases sociales como sobre sus niveles de bienestar (Torrado 1994 y 2003).. La situación económica perjudicó comparativamente más a los sectores bajos y medios. no sólo desaparecieron sino que invirtieron su signo: hubo ahora descensos masivos de población en la escala social. se redujo la clase obrera estable y se acentuó su desalarización. los altos flujos de movilidad social ascendente que caracterizaron a la sociedad argentina desde fines del siglo XIX. Cuando proyectamos la población. no hay indicios certeros de que este panorama ensombrecedor se modifique sustancialmente en el corto plazo. sino también a las capas medias que hasta hace poco experimentaban sólo empobrecimiento relativo (deterioro de sus niveles de vida sin caer por debajo de la línea de pobreza). A fines de 2003 se constata lo siguiente: el nivel de incidencia (mayor del 50%) es 7 veces superior al que tenía la Argentina en 1974. en el futuro. En el momento de escribir estas líneas. habrá un cierto nivel de equidad.

Por ejemplo. aunque no sea a priori totalmente verosímil).165 16. el panorama demográfico de la Argentina experimentará cambios significativos. Los Cuadros 01. Total del país. implícitamente. 1990-2025 (miles) Años Población total 32.Ahora bien. es una hipótesis prudente. para explorar el futuro necesitamos analizar el comportamiento pasado de los componentes de la dinámica demográfica. lo que cuenta son las tendencias de la natalidad y la mortalidad. seguirá reduciéndose en el futuro.868 20.021 21. sin embargo. se supone que el crecimiento futuro debido a las migraciones internacionales será muy escaso hasta el 2015 y nulo a partir de entonces (lo cual. su volumen pasará de 33 millones de habitantes en 1990 a 47 millones en 2025. EL TAMAÑO DE LA POBLACIÓN En nuestro lapso de observación.076 23. Esta última continuará su 5 .032 39.302 41. entre esas dos fechas.140 23. dada la enorme incertidumbre respecto a esos flujos.474 43. SAD5 (pág.498 45.119 22. 02 y 03 proporcionan las cifras absolutas y relativas a la población por quinquenios. En estas proyecciones.713 18. 1. no modificará el insignificante peso relativo de nuestro país respecto a la población mundial (0.355 21. contiene también. cuya diferencia representa la tasa de crecimiento vegetativo o natural. dadas las hipótesis de proyección.347 47.160 Varones Mujeres 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2020 2025 15.281 20.056 18. a pesar de su antigua o secular lentitud por comparación al resto de América latina.559 17.996 Fuente: INDEC.271 23. Este incremento.969 17.527 34. Por lo tanto. aunque nuestro ejercicio prospectivo abarca el lapso 1990-2025.769 37. información correspondiente a la década de 1980 (Ver Anexo I).6% en el 2025). 29) Esos volúmenes resultan de un ritmo de crecimiento total que. Por esta razón.358 22. Cuadro 01 Población por Sexo.164 19. Y ello como saldo neto de la evolución de sus diferentes componentes.

119 963 1.634 1.736 2.647 1.660 1.280 3.080 992 870 689 868 AMBOS SEXOS 3.433 3.736 1.400 1.030 1.Cuadro 02 Población por Sexo y Grupos quinquenales de edad.699 1.696 1.812 1.618 15-19 1.109 970 811 660 467 440 1.168 1.816 1.798 1.655 1.174 921 637 539 1.344 1.803 1.492 3.156 1.567 3.285 3.418 1.115 1.626 1.739 1.193 1.500 3.685 1.803 1.419 1.698 1.683 1.818 3.063 997 874 742 625 535 434 291 213 1.779 1.126 1.740 1.432 3.395 1.026 1.922 1.4 1.521 1.420 3.654 1.207 1.698 1.644 1.154 1.097 1.694 1.647 1.754 1.168 35-39 1.178 2.423 3.243 1.331 2.066 976 836 681 546 694 2020 3.072 809 577 449 1.388 1.481 3.771 1.676 1.263 2.732 1.019 1.581 3.308 1.225 1.197 908 1.650 1.794 1.566 3.687 1.375 1.763 1.792 1.242 1.552 3.658 1.528 3.740 1.422 3.4 5.466 2.363 3.765 1.163 1.406 1.777 1.812 2.358 1.570 3.170 1.297 3.773 2.279 2.433 2.498 3.396 25-29 1.803 1.233 1.530 1.636 1.090 865 914 2015 3.304 2.386 1.146 1.721 1.225 1.731 1.338 2.217 2.626 1.721 1.703 1.692 1.249 3.718 1.673 1.237 1.649 1.210 2.666 1.684 1.057 45-49 841 945 50-54 769 826 55-59 733 747 60-64 689 703 65-69 589 646 70-74 466 529 75-79 348 387 80 y más 289 355 Fuente: INDEC: SAD5 (pág.310 2.501 3. 1990-2025 (miles) Edad 0.314 1.228 30-34 1.158 1.616 1.696 1.229 1.693 1.337 2.416 1.738 1.356 3.759 1.218 1.197 1.427 3.431 1.813 1.341 3.319 2.043 2.040 1.637 1.402 1.930 1.693 1.412 1.732 1.816 1.650 1.148 1.361 3.761 1.097 1.526 3.362 2.675 1. 32) .9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80 y más 0.499 3.165 1.632 1.796 1.754 1.994 1.523 3.671 1.110 1.498 1.797 2.660 1.777 1.722 1.633 1.703 1.851 1.362 1.041 1.400 2.032 928 819 729 673 608 483 344 229 160 1995 3.089 907 1.571 3.036 895 765 586 406 385 1.575 3.461 3.561 3.046 929 805 719 662 586 446 426 VARONES 1.146 1.325 1.400 1.821 1.132 1.406 3.007 776 877 680 737 605 625 501 523 513 610 6 0.757 1.742 1.734 1.333 2.666 1.076 1.754 1.665 1.158 1.777 1.657 20-24 1.643 10-14 1.468 3.9 1.299 2.387 1.345 1.671 1.703 1.159 1.697 1.700 1.818 1.720 1.4 5.689 1.275 3. Total del país.307 3.754 1.750 1.340 3.458 1.471 2.008 827 915 682 764 553 607 445 465 328 342 255 304 MUJERES 1.723 1.883 1.625 1.9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80 y más 1990 3.454 2.350 2.615 1.006 1.342 3.803 2.323 3.683 2.815 2.076 1.064 1.105 1.350 2.169 1.724 1.654 1.362 1.660 1.756 1.019 906 787 684 611 528 392 250 184 2000 2005 2010 3.683 5.641 1.050 737 829 639 769 1.534 3.085 960 849 685 515 362 345 1.294 3.752 1.812 1.141 1.122 40-44 956 1.191 1.731 1.357 3.297 1.689 1.613 1.035 933 776 600 773 2025 3.546 1.825 1.669 1.566 3.049 1.352 2.667 1.198 2.228 1.809 1.084 1.267 2.662 1.215 1.688 1.344 3.468 2.

4 8.3 8.1 2.5 18.4 7.9 4.9 9.6 2.6 7.1 2.1 2.5 2.0 75-79 2.6 10.0 8.9 4.8 8.0 3.4 17.1 9.1 8.6 100.4 33.3 3.9 9.7 8.4 2.1 2.0 3.9 16.9 2.5 1.1 3.0 8.7 8.5 2.0 1.2 8.8 9.0 7.8 7.6 31.8 7.6 9.8 3.3 7.0 7.7 100.4 1.3 17.0 10.5 14.8 3.4 9.6 10.6 3.3 7.2 3.1 9.6 100.1 16.2 9. 35) 7 .2 7.0 8.5 4.0 3.0 16.4 2. 1990-2025.0 9.2 100.9 2000 2005 2010 AMBOS SEXOS 100.0 8.1 2.3 10.4 2.8 2.3 1.9 60-64 4.4 8.6 3.1 9.7 2.8 15.5 8.5 2.0 2.0 4.2 4.0 100.5 3.4 2025 100.6 3.3 9.2 17.0 2.6 17.8 3.5 1.0 9.7 3.2 3.2 8.4 3.1 31.4 7.1 100.0 3.9 7.5 4.9 2.9 32.1 2.1 2.8 3.9 3.5 4.4 5-14 15-19 20-24 25-49 50-59 1990 100.9 7.8 18.4 100.8 3.7 7.1 2020 100.14 15-19 20-24 25-49 50-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80 y más Total 0.1 7.0 2.4 5-14 15-19 20-24 25-49 50-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80 y más Total 0.9 19.3 34.0 34.9 19.7 100.1 7.9 4.9 9.7 1.8 1.4 2.8 15.8 8.0 7.6 2.1 1995 100.0 2.6 33.0 9.8 3.0 Fuente: INDEC: SAD5 (pág.0 7.0 8.0 7.8 3.1 17.3 20.8 3.2 2.2 14.2 19.2 1.0 18.0 10.8 4.0 7.3 1.8 2.9 34.6 100.5 9.3 9.2 2.7 70-74 2.6 8.7 8.5 10.0 65-69 3.7 1.5 4.8 2.7 4.6 18.6 1.6 9.7 1.7 9.9 7.9 100.4 1.8 31.4 100.1 9.5 2.2 2.5 8.4 9.6 4.8 3.3 7.0 100.4 3.4 15.3 8.0 7.9 4.2 3.8 31.4 8.1 35.7 8.0 8.0 100.2 2015 100.6 3.5 2.4 9.6 1.7 3.3 31.2 2.1 3.6 3.5 3.0 10.1 8.8 1.8 7.3 3.6 7.5 2.3 34.1 2.1 31.0 9.Cuadro 03 Distribución porcentual de la población por Sexo y Grupos de edad escogidos Total del país.0 2.0 9.0 100.0 100.2 3.9 3.0 3.5 34.5 MUJERES 100.5 4.8 9.8 1.4 3.3 17.4 31.3 8.7 15.9 31.5 3.3 8.4 8.1 8.7 35.6 7.5 9.3 2.8 100.6 8.0 8.5 3.0 2.6 8.0 9.7 1.3 33. Edad Total 0.6 8.4 5.5 8.9 8.9 3.6 VARONES 100.3 32.8 3.2 80 y más 1.8 36.9 9.9 8.5 35.7 34.3 1.6 21.3 9.0 36.2 2.0 1.4 1.0 9.4 3.4 3.9 4.

1 18..3 10. Por un lado.7 0.6 11.2 8. que es el de su generación. Por otro lado. Veamos esto más de cerca.4 0. cerca del 2020) de la tasa de mortalidad. una estimación del promedio de años que alcanzaría a vivir un recién nacido.8 19. en la tercera década del siglo XXI. O sea. con clara ventaja para las mujeres.000 habitantes) continuará decreciendo cada vez con más lentitud hasta la década del 2020. si se mantuvieran las condiciones médicas y sanitarias prevalecientes en el año de su nacimiento.. 1990-2029 Quinquenio Tasas anuales medias (por mil) Crecimiento Natalidad Mortalidad Migración natural 12.caída secular. 1990-1994 1995-1999 2000-2004 2005-2009 2010-2014 2015-2019 2020-2024 2025-2029 Fuente: INDEC: SAD5 (pág. se produce en un contexto en el que hay una mejora constante en los niveles de salud: la esperanza de vida (promedio de ambos sexos) pasa de 72 a 78 años entre 1990 y 2025. Ahora bien.7 0.6 7.8 7.5 7.5 15..0 7.. Cuadro 04 Indicadores de crecimiento. LOS NIVELES DE SALUD Y MORTALIDAD El mejor indicador de la evolución de los niveles de salud en una población es la esperanza de vida al nacer (o esperanza de vida. la tasa bruta de natalidad (nacimientos por 1.3 7. la evolución de estos dos últimos indicadores expresa el cambio en dos dimensiones básicas del comportamiento individual y social: por un lado.9 19. el progreso en los niveles de salud .1 8. hasta acercarse al exiguo valor de 7 por mil anual. 39) La tendencia del crecimiento vegetativo también es el saldo neto de distintos fenómenos.8 7. por otro.9 15.000 habitantes) descenderá ininterrumpidamente hasta el 2025..2 20.9 15.2 . para revertir ese comportamiento secular a partir de entonces. la modificación en los patrones de organización familiar. la tasa bruta de mortalidad (muertes por 1. .9 11.0 16. 8 ..4 9.3 8.6 7.7 7. En el Cuadro 05 puede apreciarse que el cambio de tendencia (hacia el aumento. respectivamente. Total del país. 2. a secas).6 0.8 0. .

por ende.8 77.1 7.8 120. el mayor peso de población de edad avanzada determina que. 40) Esta aparente paradoja se explica por un hecho que analizaremos más adelante: la caída de la natalidad provoca envejecimiento demográfico.1 75. se produzca un mayor número de muertes anuales y.7 70. un mayor valor de la tasa bruta de mortalidad. a pesar de la mejora en las condiciones de salud. Total del país.1 17.1 7.2 20. tiene gran trascendencia el cambio que se verificará en las ganancias de plusvida en las distintas edades.1 1990-1994 1995-1999 2000-2004 2005-2009 2010-2014 2015-2019 2020-2024 2025-2029 Fuente: INDEC: SAD5 (pág. cólera.6 133.7 77.1 75. adultos y ancianos.7 108.9 7.9 76.7 75.1 7.7 76.2 9.4 73. Por otra parte. 1990-2029 Quinquenio Esperanza de vida al nacer (en años) Ambos Varones Mujeres Diferencia sexos 72. Este tipo de mejora beneficia con mayor plusvida 9 . un aumento progresivo del porcentaje de personas mayores en la población total. Total del país (Base 100= quinquenio 1990-1994) Quinquenios Esperanza de vida en la Población masculina en la edad Población femenina en la edad 0 años 65 años 80 años 0 años 65 años 80 años 68.1 7.5 78.2 68.) que afectan por igual a toda la población: niños. en el análisis de las tendencias futuras de la mortalidad.3 74.1 7.5 16.Cuadro 05 Esperanza de vida al nacer por Sexo.1 73.5 134.4 121.7 81. A su vez. en una primera etapa.6 7.5 80.7 79.6 69.5 5.7 78.1 81. el progreso de las condiciones médico-sanitarias permite la erradicación de las enfermedades infecciosas y parasitarias llamadas “exógenas” (diarreas.4 81.1 7.9 13.8 7.1 74.3 1990-1994 2025-2029 N° Indice Fuente: INDEC: SAD5 En el proceso de modernización social. etc.6 75. o sea. Cuadro 06 Aumento de la Esperanza de vida en edades escogidas entre 1990 y 2029.6 71.1 7. tuberculosis.8 108.0 74.6 74.6 72.

universalmente. el constatar que en algunos lugares la mortalidad cambió su tendencia histórica a la baja y comenzó a aumentar. Este fenómeno tendrá un efecto decisivo en el proceso de envejecimiento demográfico. lo que se traduce en un aumento de la esperanza de vida al nacer. dado que las proyecciones demográficas trabajan sobre promedios nacionales. la desorganización de los sistemas públicos de salud como consecuencia de los modelos de ajuste. la epidemia de SIDA. en un aumento de la esperanza de vida a los 65 años. Lo que ahora aumenta es la longevidad. las tendencias futuras de la mortalidad no serán indiferentes al mayor o menor grado de equidad social que exista en la Argentina en las próximas décadas. lo que aquí equivaldría a suponer que existen tendencias de evolución específicas y simétricas en todos los estratos sociales y regionales. por ejemplo. En esta segunda etapa. o sea la duración máxima de la vida que pueden alcanzar en promedio los seres humanos. la degradación del medio ambiente en algunas regiones. hemos estimado que. los avances sanitarios permiten que un mayor número de los integrantes de una generación llegue con vida a los 65 años.a todas las edades. en fin. en 1999. como ya mencionamos. Desde luego. Por otra parte. En primer lugar. la reaparición de enfermedades infecciosas que se creían definitivamente erradicadas. En la actualidad. hasta no hace mucho. cardiopatías. Por lo tanto. la diferencia sería de unos 15 años en favor de la primera.). proyectar los niveles de mortalidad era relativamente simple: se postulaba el aumento regular y constante de la duración media de la vida hasta un “límite biológico máximo“ que. En el Cuadro 06 puede apreciarse cuánto más favorecerán a los grandes ancianos las ganancias de plusvida entre 1990 y 2025. Después. han restado credibilidad a la hipótesis de una baja regular de la mortalidad. Cabe destacar que los estratos también difieren respecto a 10 . etc. este supuesto no es verdadero ya que siempre ha existido desigualdad social ante la muerte. En nuestro país. si pudiera calcularse la esperanza de vida de la clase alta de la Ciudad de Buenos Aires y de la clase baja de una provincia como el Chaco. las que afectan principalmente a los ancianos. se estimaba aproximadamente en 88 años para las mujeres y 83 años para los hombres. cuando esas causas de muerte son numéricamente insignificantes. Dicho de otro modo. durante esta primera etapa. En segundo lugar. por ejemplo. No obstante. estas afirmaciones deben ser acotadas desde un doble punto de vista. en el actual estado del conocimiento médico.7 por mil en la Ciudad de Buenos Aires y de 29 por mil en el Chaco. adoptan implícitamente la hipótesis de que la desigualdad existente en el momento de la proyección es inmutable. esa disminución supone prolongar la vida de aquellos que ya sobrevivieron hasta cierta edad y se manifiesta. la tasa de mortalidad infantil era de 10. las ganancias de plusvida se logran mediante la disminución o retraso de muertes debidas a las enfermedades “endógenas” o degenerativas del organismo (cáncer.

hay que estudiar la marcha de los dos fenómenos de los cuales depende: por un lado. LA ORGANIZACION FAMILIAR Y LA NATALIDAD Vimos ya la constante caída de la natalidad que tendrá lugar hasta 2025. por otro. A su vez. O bien se privilegia la inversión en recursos que erradiquen las enfermedades infecciosas y parasitarias (lo que favorecería en mayor medida a los estratos bajos. O bien se invierte en tecnologías altamente sofisticadas tendientes a aumentar la longevidad mediante el retraso de la muerte por enfermedades degenerativas (lo que. favorecería preferentemente a los estratos sociales más pudientes. Esta circunstancia agudizará una disyuntiva que ya deben plantearse los gobernantes al asignar el gasto público en salud.34 en Misiones (Cuadro 07. cuyos miembros llegan habitualmente a edades avanzadas). la nupcialidad. como se advierte. infra). la ganancia de plusvida a edades avanzadas implica generalmente que se prolonga la vida en condiciones de salud precarias. En cualquier caso. el comportamiento reproductivo o fecundidad que determina el número e intervalo de los nacimientos dentro o fuera de las uniones.su fecundidad: la tasa global de fecundidad (promedio de hijos nacidos vivos por mujer a los 50 años) en el quinquenio 2000-2004. dependerá del mayor o menor grado de equidad con que se encaren las políticas públicas. en los que se concentra este tipo de dolencias). Hay que explicar ahora que el nivel de este indicador depende directamente de los comportamientos individuales relativos a la organización o composición de la familia. Una elección que. era de 1. 3. que se logra más cantidad de vida pero de menor calidad. 11 . para analizar esta última cuestión. 47 en la ciudad de Buenos Aires y de 3. por definición. o sea. o sea la dinámica de formación y disolución de las uniones en las que tiene lugar la procreación.

2 2. como mecanismo de ingreso en unión.1 2.4 27. Por otro lado. tienden a aumentar los divorcios (ruptura de uniones registradas) por un doble efecto: el mayor número de parejas legales que disuelven su matrimonio.6 2.8 2.5 27.3% en 2001.3 27.Cuadro 07 Indicadores de fecundidad. Podemos decir ahora que ese método es excesivamente simple y que su empleo se explica por las graves falencias de estadísticas idóneas (ver Apéndice). Este fenómeno --metaforizado como "desacralización del matrimonio y de la procreación"-tiene múltiples manifestaciones. la mayor 12 .1 2.3 27.passim).3 1990-1994 1995-1999 2000-2004 2005-2009 2010-2014 2015-2019 2020-2024 2025-2029 Fuente: INDEC: SAD5 (pág. Nótese que 2 hijos por mujer es el mínimo indispensable para asegurar el nivel de reemplazo entre una generación y la siguiente. la organización familiar de nuestro país (semejante a lo acontecido en Europa occidental desde la década de 1960) ha sufrido cambios insospechados. por un lado. comenzó siendo "de prueba" (parejas que conviven un cierto tiempo para decidir luego si legalizan su situación). Total del país. Así.2003. la población comenzaría a disminuir en términos absolutos. podemos sintetizar lo que conocemos sobre estas temáticas (Torrado. lo que significa que. Quinquenio Tasa Global de Fecundidad (TGF) (a) 2. respecto a la nupcialidad. como consecuencia del notable incremento de las uniones consensuales en detrimento de las legales. en el largo plazo. se modifica en forma radical el proceso de formación y disolución de uniones.3% en 1960. el porcentaje de mujeres en unión consensual respecto al total de mujeres en pareja era 7.4 2. y de la más tardía edad al casamiento. hasta alcanzar el valor de 2. el método de proyección de la natalidad del Cuadro 04 se basó en una única hipótesis: la reducción gradual del promedio de hijos por mujer al término del período fértil. Por ejemplo.1 Edad media de la fecundidad (en años) 27.3 27. pero poco a poco está extendiéndose como elección de vida perdurable. 18% en 1991 y 27.3 2. 41) Ahora bien. En los últimos 30 años.1 hijos en 2015 y años posteriores. La cohabitación. 1990-2029. Sin embargo. disminuyen sin pausa los matrimonios de solteros (primeras nupcias registradas). sobre todo de las mujeres. En primer término.6 27. por debajo de ese valor.4 27.

Por un lado. lo que apareja un extraordinario incremento de la proporción de nacimientos extramatrimoniales. Y ello. tienen efectos trascendentes. En su reemplazo. Hasta entonces. más o menos independientes unas de otras. disminución del número de hijos deseados por las parejas que sí quieren descendencia.45 en 2001) al nivel de reemplazo generacional. postergación de los nacimientos en función de la realización personal de los cónyuges. los tuyos. por otro.precocidad de las rupturas. aumento del número de parejas que no desean tener hijos. sin cónyuge. Tales mutaciones demográficas traducen trastocamientos sociales y culturales más globales y profundos. que el nivel de procreación actual está muy cercana (TGF de 2. Estos nuevos comportamientos. y la pertenencia simultánea o sucesiva a varias familias en el curso de la vida individual (lo que modifica sustancialmente el contexto de crianza y socialización de los niños y los jóvenes). cambia la composición de los hogares (distribución de la población según el tipo de familia en el que reside). respecto a la fecundidad. b) incremento de los hogares no-familiares compuestos por amigos y/o parientes lejanos. Todo esto representa un desplazamiento del patrón de comportamiento dominante hasta mediados de la década de 1960. En segundo término. d) aumento notable del porcentaje de parejas en unión consensual. c) disminución correlativa de la proporción de hogares multipersonales familiares. De tal forma. f) aumento significativo de las familias ensambladas (“los míos. 13 . etc. son el alargamiento de la duración probable de la vida en pareja. a pesar de que los divorcios experimentan una tendencia relativa a la baja debida a la disminución de los matrimonios registrados y a que la mayoría de los divorciados que reinciden en unión elige la vía de la consensualidad. el espectacular progreso en la situación social de la mujer. se achica drásticamente el tamaño medio de las familias (legales o consensuales) como resultado de varios factores: virtual desaparición de los nacimientos no deseados. procrear luego en su seno un cierto número de hijos. Los principales emergentes relativos a las trayectorias de vida. se modifican las trayectorias de vida individuales. los nuestros”). una mujer cabeza de familia. e) multiplicación de los hogares de familia monoparental (por lo general. los principales cambios son los siguientes: a) aumento del porcentaje de hogares unipersonales. acompañados por la prolongación incesante de la esperanza de vida. etc. En la composición familiar. sino que suman en su trayectoria varias secuencias de vida familiar. lo normal era formar una familia a través de una unión legal (sin posterior disolución voluntaria del matrimonio) y. sobre todo los de tamaño numeroso. Por ejemplo. con uno o más hijos). las nuevas pautas de comportamiento implican que los individuos ya no transitan una biografía continua entre la familia de origen y la de procreación.

Así. La Argentina. Esto desencadenaría una serie de efectos en cascada que.000 habitantes aceleró bruscamente su caída. c) la progresión del porcentaje de los extramatrimoniales en el total de nacimientos también se hizo más rápida (en 1960 éstos representaban el 24% del total de nacimientos. los pocos indicadores disponibles sugieren tal conclusión. Por lo menos. eliminaría el injusto bloqueo que desde hace décadas se impuso a las mujeres más necesitadas respecto a la planificación familiar. Los más pobres podrían entonces regular eficazmente su fecundidad. la tasa bruta de mortalidad más baja) han tenido un ritmo de crecimiento vegetativo superior al de los estratos medios y altos. desde fines del siglo XIX. en consonancia con su ya desarrollada motivación por familias más reducidas. Pero también son el producto de situaciones coyunturales. se observa lo siguiente: a) el número anual de matrimonios y de nacimientos por 1. al final. Ya no sería aventurado prever que. Lo anterior sugiere que la hipótesis implícita en la evolución de la natalidad del Cuadro 02. Y esto sucede tanto en la muy europeizada población capitalina como en el interior del país. ya que existe influencia directa de la desocupación y la precarización del empleo sobre la nupcialidad y la fecundidad: la falta de inserción laboral estable conduce a posponer la formación de uniones legales (más difíciles de romper) y el nacimiento de los hijos. 14 . en 2000 bordean el 55%). después de 1990. tendería a bajar su natalidad. el número de hijos por mujer más elevado. Hasta el presente. lo que. Una política de salud materno-infantil desarrollada por fin en el contexto del hospital público. a pesar de sus peores condiciones de salud. por ende. Al punto que podría afirmarse que son las capas sociales más pobres de la Argentina las que han “sostenido” el ritmo de crecimiento promedio correspondiente al total del país.o la definitiva disociación entre sexualidad y procreación que ha posibilitado el progreso de la moderna tecnología anticonceptiva. la natalidad y el crecimiento vegetativo serían aún más exiguos y se agudizaría el proceso de envejecimiento demográfico. aunque de manera más abrupta. cuando empiezan a deteriorase las condiciones de trabajo). Este futuro también dependerá del grado de equidad de las políticas públicas. Algo similar parece estar aconteciendo en la actualidad respecto a la organización familiar. la proporción de niños y jóvenes más alta y. la fecundidad argentina descienda por debajo del nivel de reeemplazo. los estratos sociales más desfavorecidos (en los que las uniones son más precoces. desde hace 20 años (en especial. b) el peso tendencialmente ascendente de las uniones consensuales también se aceleró. quizás sea demasiado optimista. ha venido adoptando una dinámica demográfica global semejante a la de los países europeos. antes de 2025. Si ello es así.

trabajamos con la hipótesis de que.611 22. Reiteremos que.1 3. Dada la vital importancia que reviste la distribución de la población en hogares y familias de distinto tipo. el debilitamiento paulatino del patrón 15 . En 1995.2 6. lo que favorece el aumento del porcentaje de hogares con jefa mujer. lo que acrecienta el peso de los hogares unipersonales.repercutiría en la disminución del crecimiento vegetativo del conjunto del país y. este último proceso afecta sobre todo a la población femenina. se incrementen los hogares que tienen a una mujer como cabeza de familia.6 millones.3 20. disminuya sensiblemente el número de los hogares familiares y su tamaño medio. puede esperarse que en nuestro país. en el lapso 1995-2025. las ganancias en la esperanza de vida y el envejecimiento demográfico aumentan el volumen relativo de los viudos. la superior incidencia de la divorcialidad. están actuando fenómenos de distinta clase. Algunos son de índole demográfica: por ejemplo. Así.6 millones de hogares (persona sola o grupo de personas que comparten la vivienda y el consumo). la fecundidad y las formas de cohabitación. favorecen la posibilidad de que las mujeres asuman el rol de cabeza de familia.4 26.5 Fuente: Elaboración propia para (Torrado. en las tres próximas décadas: aumenten notablemente las personas que viven solas. obviamente.4 13. Los cambios en la distribución de estos hogares según su tipo son impactantes y se asemejan a la evolución reciente en los países desarrollados. a pesar de las falencias de la información disponible. en 2025 habrá unos 15. se acrecienten los hogares nofamiliares.8 81. la población total del país tenderá a formar y organizar familias de manera similar a la población de la Ciudad de Buenos Aires en 1991. a disminuir el tamaño medio de las familias. fuera de esta última jurisdicción. en estas transformaciones. por ende. en 2025. Total del país. su mayor participación económica. Otros son de índole socio-cultural: el cambio en la situación social de la mujer.4 72. Para ello.8 4. se modernizarán apreciablemente los comportamientos relativos a la nupcialidad. hemos hecho un ejercicio prospectivo de esta dimensión.4 5. existían cerca de 9. la caída de la fecundidad tiende. Esto implica el supuesto de que. Cuadro 08 Indicadores de la composición de los hogares y las familias. en un mayor envejecimiento.1997).598 15. 1995 y 2025 % % % % Tamaño Total de AÑOS hogares hogares hogares hogares hogares medio ho(miles) de jefa uniperno-fafamigares famujer sonales miliares liares miliares 1995 2025 9.

siendo la cohabitación un fenómeno que se expande con tal fuerza y rapidez.0 6.7 Familias monoparentales Total Madre Padre Flia.5 52. no sucede lo propio respecto al reconocimiento de los derechos de las parejas consensuales.6 2. los nuevos comportamientos demográficos están obligando a los gobiernos a rediseñar las políticas familiares y sociales. en el plano político. aunque la enconada resistencia de algunos grupos de opinión no permita visualizar para las mismas una rápida concreción. dado que los comportamientos relativos a la nupcialidad y a la procreación son también diferentes según estratos sociales y regionales.4 8.0 8. alientan arreglos de convivencia que se traducen en el aumento de los hogares no-familiares.4 1995 2025 100. y 16 . en el caso de ruptura por separación o muerte. En todo caso.1 4.PareFlia. es de suponer que también en este plano el futuro traerá cambios importantes en el derecho de familia. la mayor independencia de los jóvenes y la mayor longevidad de hombres y mujeres. si se cumpliera la hipótesis de proyección. ya existen iniciativas parlamentarias en tal sentido.8 15. más previsible.9 85. Sin embargo. es el cambio en la distribución de las familias completas (aquellas en las que están presentes ambos cónyuges): notable aumento del porcentual de parejas solas y apreciable disminución de las parejas con hijos. el conjunto de estas variables determinaría que la distribución de las familias según su tipo experimente modificaciones sustanciales. Si la equiparación de los derechos de los hijos matrimoniales y extramatrimoniales es ya un hecho casi universalmente aceptado. será más que compensada por la reducción del altísimo número de mujeres solas con hijos que existía en las regiones más pobres del país (el NOA y el NEA) en 1991. 1995 y 2025 AÑOS Total HF Total Famillias completas Pare.2 11.0 Fuente: Elaboración propia para (Torrado.1 15. En la Argentina. a simple vista inesperado. e e extenhijos hijos sa 17. será la disminución porcentual de las familias monoparentales: es que la mayor frecuencia de estas familias en las zonas más desarrolladas del país.7 26. Cuadro 09 Distribución de los hogares familiares (HF) según el Tipo de familia. ja ja con extensola hijos sa 15.0 46. Un segundo hecho.0 82. En cuanto a las políticas sociales.0 100. Total del país.6 2.1997). Ahora bien. Un primer hecho.de familia tradicional.

9 9. Con posterioridad.4 14. se reduce la proporción de niños y jóvenes. incluyendo en los mismos dimensiones que se relacionen con la organización familiar.5 17.2 10.5 12.7 11.2 22.5 96.5 17.3 24.9 8. las nuevas realidades demográficas obligarán a afinar los diagnósticos para asignar los recursos asistenciales.2 11. Quinquenio Indice de % de población de % de la población de 80 años y más masculi65 años y más en el total de la de 65 años y más nidad Ambos Varones Mujeres Ambos Varones Mujeres sexos sexos 96. ya que se salvan vidas de todas las edades. aumenta la proporción de ancianos.1 18. por lo que. la caída de la mortalidad tiende a engrosar la proporción de ancianos aunque se mantenga estable la natalidad.2 13.3 96.2 8.8 11. por lo tanto. 1990-2029. 4. de las familias monoparentales encabezadas por una mujer). hasta que alcanza un valor promedio de 70 años).1 8. cuando las nuevas ganancias de vida se realizan a costa de las enfermedades endógenas que afectan muy principalmente a las personas mayores.8 12. Total del país.2 10.2 17.7 18.1 25.6 13.4 1990-1994 1995-1999 2000-2004 2005-2009 2010-2014 2015-2019 2020-2024 2025-2029 Fuente: INDEC: SAD5 .9 9.4 8.3 22.6 10.3 7.5 11.dado que algunas situaciones familiares son más vulnerables a la pobreza (es el caso.5 16.6 14. la caída de la mortalidad no induce envejecimiento sino más bien lo contrario.es enteramente atribuible a la caída de la fecundidad: al disminuir los nacimientos.3 96.3 15.4 96.0 18.8 21. En esta etapa.resulta de tendencias de la fecundidad y la mortalidad que ahora podemos precisar.4 25.3 10.4 96. Este proceso --denominado envejecimiento demográfico-.4 9.5 8. Mientras la esperanza de vida aumenta como resultado de la erradicación de enfermedades exógenas (digamos. produciéndose lo que se denomina envejecimiento “por la cúspide” de la misma pirámide.5 96.1 22.6 7. EL ENVEJECIMIENTO DEMOGRÁFICO El hecho más impactante de nuestro futuro demográfico es el progresivo engrosamiento relativo de la población de 65 años y más.8 19. 17 .9 10. Cuadro 10 Indicadores de envejecimiento demográfico.5 13. complementariamente.1 18.5 20.7 9. el envejecimiento --denominado “por la base” de una pirámide que representaría a la población total por sexo y edad-. por ejemplo.3 96.2 25.7 22.5 16.

En el Cuadro 11.5 62. las Naciones Unidas consideran que una población está envejecida cuando el porcentaje de ancianos supera el 7%.6 17. denominándose “cuarta edad” al segmento que comienza en los 80 años.8.8 15. 1990-2029 Quinquenios Indices de dependencia Ancianos Total Niños (a) (b) ( c) 65. Antes se denominaba “tercera edad” a la franja de población de 65 años y más.8 57. Cabe destacar otra circunstancia relevante: con el avance del envejecimiento se modifica la carga de población inactiva que debe sustentar la población activa. Nuestro país entró en esa categoría hacia 1970.8 54.1 y 18.8 44.7 46. En 1990.8 1990-1994 1995-1999 2000-2004 2005-2009 2010-2014 2015-2019 2020-2024 2025-2029 Fuente: INDEC: SAD5 (a) Población de 0-14 años y de 65 años y más respecto a la de 15-64 años (por 100).7 55. cada 100 personas potencialmente activas (15-64 años) debían sustentar a 66 inactivas (50.6 15.3 42. Cuadro 11 Indicadores de dependencia entre grupos funcionales de edad. (b) Población de 0-14 años respecto a la de 15-64 años (por 100).9 35.7 18.Para los análisis comparativos.7 34. Hacia 2025. nos aproximamos a la medición de este fenómeno a través de la relación de dependencia que se establece entre tres segmentos de edad. la población de 65 años y más representa el 9% de la población total. 34. El incremento del volumen en las edades avanzadas ha determinado que esa expresión se reserve ahora para el grupo 65-79 años. la importancia de este último grupo respecto al segmento de 65 y más.9. esos valores serán.1 14. pasará de 15.8 16.7 niños y 14.1 40. Un hecho interesante es que cambiará la relación entre los distintos segmentos poblacionales definidos según la edad.5 15.5% en 1990 a 22% en 2025. Total del país. respectivamente 52. pero alcanzará al menos el 12% hacia 2025.4 52. El fenómeno del enevejecimiento es más patente cuando se hacen proyecciones para el largo plazo (por ejemplo para 2050).1 59. En 1990. Por ejemplo. Esto significa que nuestro país está 18 . En nuestro país.2 15.8 ancianos). ( c) Población de 65 años y más respecto a la de 15-64 años (por 100).5 53.9 50. habrá un envejecimiento interno del segmento de ancianos.0 37.

deberán readaptarse a las nuevas realidades demográficas. La hipótesis de proyección de este agregado está descripta en al Anexo I. 5. Para explorar esta dimensión de nuestro futuro socio-demográfico. En el largo plazo. ya que la población en edad de acudir a las urnas contendrá cada vez más ancianos. esta ventaja se perderá como consecuencia del rápido crecimiento del volumen de ancianos..gozando todavía del llamado “bono demográfico”. es decir. El envejecimiento demográfico (sobre todo el envejecimiento por la cúspide) es ineluctable y plantea desde ya a la sociedad argentina desafíos cuya trascendencia difícilmente podría subestimarse. sino el conjunto de la infraestructura educativa. aunque este último depende también de la propensión o preferencias de cada sexo y cada grupo de edad a participar en la actividad productiva. sanitaria. No sólo el funcionamiento de los mercados de trabajo y los sistemas de previsión social. habitacional. LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA (PEA) Un importante emergente de los cambios en la estructura etaria de la población total es la variación del volumen absoluto y relativo de la PEA (personas que trabajan o buscan trabajo en un lapso determinado). etc. También se verá afectada la dinámica electoral. un lapso durante el cual la dinámica demográfica tiende a reducir la carga que debe sustentar la población activa. estimamos el volumen y principales indicadores de la PEA total hacia 2025. asistencial. 19 .

0 60.0 69.525 1.8 20.3 40.5 62.0 19.5 Distribución porcentual 1990 2010 2025 100.1 35. unido a la ampliación de la franja de población en edades activas.237 10. sin embargo. Números absolutos y distribución porcentual.8 39.7 40.775 9.9 TOTAL Varones Mujeres URBANA Varones Mujeres RURAL Varones Mujeres Fuente: INDEC: SAD7 Cuadro 13 Población Económicamente Activa (PEA) según Hábitat y Sexo.6 22.9 100. determinará que.077 8. al tiempo 20 .084 21.5 1.702 1.9 40.8 37.4 77.021 444 Distribución porcentual 1990 2010 2025 100.3 TOTAL Varones Mujeres URBANA Varones Mujeres RURAL Varones Mujeres Fuente: INDEC: SAD7 En ambos sexos se reducirá la participación en la actividad de los jóvenes como consecuencia de la prolongación de la escolaridad. 2010 y 2025 PEA Tasa refinada actividad 1990 2010 2025 58. Este hecho.0 54.1 35.3 48.151 4.5 23.7 93.6 24.9 55.1 100.701 11.8 36.7 25.3 21.763 1.1 26.465 1. Indicadores escogidos: 1990.1 5.6 77.4 3.0 59.4 23.1 62.6 82.2 100.6 38.0 28.Cuadro 12 Población Económicamente Activa (PEA) según Hábitat y Sexo.2 23.9 22.075 449 22.9 77.3 % PEA 50 años y más 1990 2010 2025 21.2 19.6 38.7 40. 1990.754 8. 2025 PEA Números absolutos (miles) 1990 2010 2025 13.9 19.4 18.0 61.1 45.0 72.473 6. 2010.2 62.0 64.1 22.4 23.4 100. Los cambios más impactantes.224 1.549 7.8 79.5 29.225 477 18.9 20.0 8.7 30.0 76.3 48.4 4.0 60.4 91.640 1.7 25.394 12.0 62.2 21.0 100.4 57.7 23.7%.5 60.3 39.0 70.6 40.7 100.0 61.0 64.0 60.4 100.3 13.7 2.3 38.4 60.859 13.3 75.6 18. se centran en la participación de las mujeres residentes en áreas urbanas: tan espectaculares como para que su tasa refinada de actividad (porcentaje de mujeres activas respecto a la población femenina de 14 años y más) aumente 8 puntos porcentuales .6 55.212 17.5 77.9 24.9 37.376 7.7 32.0 9.3 45. entre 1990 y 2025.3 24.6 100.9% a 39.8 60.4 100.2 21.9 87. el peso de mujeres en la PEA pase de 35.7 61.5 100.761 11.376 4.3 39.8 6.9 19.9 25.8 77.

270 3. Cuadro 14 Distribución de la población total (ambos sexos) según Hábitat. HÁBITAT Números absolutos Distribución porcentual (miles) 1990 2025 Variación 1990 2025 Variación 32.4 -6. después de 2025. 1990 y 2025. en el lapso 1990-2025. contendrá 33 megalópolis (ciudades de más de 8 millones de habitantes) en 2015. la demografía no se arriesga más allá de algunos indicadores básicos. segundo. la PEA tendrá una composición más adulta y más femenina.577 -0. se revertirán estas tendencias benéficas: primero.000 ó más habitantes) pasaría del 86.6% a 23. el INDEC ha estimado que la tasa de urbanización (proporción de población residente en centros de 2.9 13.326 14. debe recordarse que. el que.257 43.0 86. No obstante. porque. en el que. de acuerdo a las Naciones Unidas. Por ejemplo. Buenos Aires habrá resignado posiciones dentro de ese grupo. Tokio ocupará el primer lugar con una población estimada en 29 millones.160 28.527 47.1 100.que el segmento de activos envejecerá internamente ( la proporción de los de 50 años y más pasará de 21.834 4.944 100. debido al rol procreativo de las mujeres.7%). su participación económica tiene un límite. por ese entonces. en su conjunto. tendrá menor carga de población a sustentar.0 92. En todo caso. 6.9% en 1990 al 92. LA DISTRIBUCION ESPACIAL Y LA URBANIZACIÓN Para completar este panorama.9 7. restaría evaluar cómo será en el futuro la distribución de la población en el territorio nacional. Total del país.4 Total Urbano Rural Fuente: INDEC:SAD7 El Area Metropolitana (Ciudad de Buenos Aires más Conurbano Bonaerense) continuará integrando el grupo de las mayores urbes del mundo. 21 .633 15. Dado que intervienen en este proceso las migraciones internas (de muy difícil predicción).1 6. Sin embargo. vale alegrarse de que. y. porque comenzará a perder peso la población adulta potencialmente activa.9% enl 2025.

0 0.9 1.9 4.0 0.1 0.3 -0.5 2.3 1.3 0.3 0. A los efectos de este trabajo.8 9.7 1.0 7.0 -0.6 3.6 0.4 1.1 0.5 38.8 1.3 (a) Dentro de cada región.5 8.8 6. Por último.8 1. PROYECCIONES SECTORIALES Para que las proyecciones demográficas sirvan a la promoción del bienestar.6 0.0 0.4 -0.5 -0.2 0.1 0. de Buenos Aires Córdoba Santa Fe REGIÓN SUBPAMPEANA Entre Ríos La Pampa REGION CUYANA Mendoza San Juan San Luis REGION PATAGONIA Chubut Santa Cruz Tierra del Fuego REGION COMAHUE Río Negro Neuquén REGION NOROESTE Tucumán Salta Santiago del Estero Jujuy Catamarca La Rioja REGION NORDESTE Corrientes Chaco Misiones Formosa Fuente: INDEC: SAD7 1990 2010 Variación 2010/ 1990 100.9 0. el asentamiento poblacional en las distintas regiones del país apenas cambiaría en las próximas décadas.8 38.6 0.5 -0.9 3. NEA. sería preciso que las mismas se usaran para estimar la demanda futura en algunas áreas básicas de interés social.2 0.7 1.9 0.5 1. 8.1 0.Cuadro 15 Distribución porcentual de la población total (ambos sexos) según Regiones y Jurisdicciones.1 1.0 9. las jurisdicciones se encuentran ordenadas por nivel social decreciente establecido con indicadores de 1991.3 1.2 0.3 0.6 2. en detrimento de la Ciudad de Buenos Aires.1 0.4 1.8 6.2 -0.1 1.8 0.2 8.6 2.9 3. 1990-2010.2 11.5 3.1 0. REGIÓN PAMPEANA Pcia.7 0.9 1.2 3.4 54.5 2.5 2. hemos investigado si existen tales estimaciones 22 .5 -1. con un ligero aumento del peso relativo de las regiones NOA.2 55.7 8.1 2. Patagonia y Comahue. AS.9 11.2 -0.2 2.1 0.5 3.2 8.6 0.5 1.4 2.7 0.5 3.2 100.8 4.5 0.6 2.6 0.8 -1. (a) REGIONES Y JURISDICCIONES TOTAL DEL PAIS CIUDAD DE BS.6 8.2 0.3 1.0 1.9 0.2 3.0 0.7 0.7 2.1 0.

1995. Torrado. 1997. la dinámica demográfica argentina en 2025 se parecerá notablemente a la que ostentan los países escandinavos en 1990. Serie Análisis Demográfico N° 7. REFLEXION FINAL De acuerdo a estas proyecciones. 1995 Naciones Unidas: Proyecciones mundiales de la urbanización: la revisión de 1994. Susana: Historia de la familia en la Argentina moderna (1870-2000). Serie Análisis Demográfico N° 1. momento en que estos últimos poseen un perfil de distribución del bienestar mucho más equitativo que el de la Argentina actual. Buenos Aires. Buenos Aires. --------------------: “Cuarenta y ocho millones de argentinos”. 1996. Buenos Aires. en Argentina en el Tercer Milenio. Nueva York. 23 . 2003. INDEC: INDEC: Naciones Unidas: Proyecciones mundiales de población: la revisión de 1994. Estimaciones y proyecciones de población – Total del país (versión revisada) 1950-2050. arrojó resultados nulos. Esta búsqueda. Esto señala el largo camino que deberá recorrer la administración pública argentina para ponerse en condiciones de satisfacer razonadamente demandas futuras. --------------------: Estructura social de la Argentina (1945-1983). 1995. (SAD5) Proyecciones de población por sexo y grupos de edad: urbana-rural y económicamente activa (1990-2025) y por provincia (1990-2010) (Versión revisada – febrero 1996). Ediciones de la Flor. ¿se lograrán mediante un amenguamiento de la actual desigualdad social.respecto a los sectores salud. lamentablemente. Nueva Yok. 9. (SAD7). (SAD1). Buenos Aires. Serie Análisis Demográfico N° 5. o mediante su mantenimiento o eventual agudización? BIBLIOGRAFÍA INDEC: Proyección de la Población urbana y rural y de la Población Económicamente Activa (1990-2025). Ediciones de la Flor. 1995. Buenos Aires. Buenos Aires. Editorial Atlántida. educación y vivienda. Se plantea entonces el siguiente interrogante: los indicadores demográficos promedio que corresponderán al conjunto de nuestro país en 2025. 1994 (segunda edición).

resultando así la población por sexo y edad. respecto al futuro. para el lapso 1990-2025. por el contrario. Por estas razones hemos extraído indistintamente información de las publicaciones SAD5 y SAD7. llamadas variantes “alta”. El SAD7. hasta 2025. En todos los casos. cuyos resultados están publicados en (SAD5) y (SAD7)). el método de proyección utilizado es el llamado de “componentes”. Posteriormente. se incorporó una hipótesis respecto a la evolución del saldo neto de las migraciones internacionales (la contenida en el SAD5 consideró que ese saldo sería nulo) cuyo escaso volumen. Para el total del país (SAD5). exhortando explícitamente al uso de esta última. la fecundidad y las migraciones internacionales. Este método se adapta luego para aplicarlo al nivel de cada provincia y al de cada tipo de hábitat (urbano o rural). no obstante. POBLACIÓN TOTAL El INDEC calculó dichas proyecciones en base a tres hipótesis. Indagando acerca de las posibles diferencias entre estas últimas y las que están aún actualizándose se concluye. lo publicado se refiere casi exclusivamente a la población total desde 1950 a 2050. que. los valores no difieren significativamente.ANEXO I METODOLOGÍA USADA EN LAS PROYECCIONES Al momento de elaborarse este informe. proporciona también datos referidos a la población total de las provincias y a la población económicamente activa. se aplican los índices elaborados para estos componentes a la población de base (1990). en ambos casos diferenciando zonas urbanas y rurales. el que calcula separadamente la evolución de la mortalidad. por año calendario o por quinquenio (años terminados en 0 o en 5). sobre todo cuando se trabaja al nivel agregado y se calculan no ya números absolutos sino indicadores e índices. las que aquí se utilizan están elaboradas en base a la extrapolación de las tendencias de los censos de 1980 y 1991. La diferencia entre SAD5 y SAD7 consiste en que. sin embargo. “baja” y “media” o “recomendada”. 1. en esta última. afecta muy levemente las cifras estimadas previamente. estaban todavía en curso de preparación en el INDEC las proyecciones que incorporan los datos del censo levantado en 2001. 24 . Los datos utilizados en este trabajo corresponden en su totalidad a la variante recomendada. Por lo tanto. Exponemos a continuación la metodología utilizada en las proyecciones publicadas y aquí utilizadas.

Se analizaron las tendencias anteriores a 1980 y se calcularon nuevas tablas de mortalidad para el lapso 1980-1995. 1. que la diferencia entre la mortalidad masculina y la femenina en términos de la esperanza de vida al nacimiento se mantendrá constante.6. 4) se proyectó por interpolación lineal (con un modelo empírico distinto para cada sexo y área geográfica) la evolución de dichos índices hasta el año 2025. la ganancia en la esperanza de vida al nacer será menor y. La que da origen a la variante recomendada supone un descenso de la fecundidad en Argentina que implica que. que. se aplicaron las tasas así estimadas a los datos de la población total por sexo y edad.1 MORTALIDAD Se hizo una sola hipótesis de evolución. 2) se conciliaron las mismas con las relevadas en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en la onda mayo de 1991.000 personas por quinquenio al inicio de la proyección. extrapolándose al futuro las tendencias establecidas en base a ambas estimaciones.6 y 1. 2. el que disminuye luego hasta hacerse nulo en el año 2015. 1. ya calculados para los años terminados en 0 y 5 del lapso de proyección (SAD1) . respectivamente). en el año 2015. POBLACIÓN ECONOMICAMENTE ACTIVA (PEA) Para la proyección de este segmento poblacional se siguieron las siguientes etapas: 1) se calcularon las tasas de actividad por sexo y edad provistas por el censo de 1991. a medida que se alcancen mejores niveles de salud. 1. en áreas urbanas y rurales. por un lado.2 FECUNDIDAD Respecto a la evolución de este fenómeno se hicieron tres hipótesis. 5) por último. manteniéndose constante este valor hasta el final de la proyección (las variantes alta y baja sitúan ese valor en 2. por otro. 3) se estimaron así las tasas para el año 1990. Este moderado crecimiento migratorio afecta muy poco al conjunto de las proyecciones SAD5.1 hijos por mujer). La hipótesis principal supone.3 MIGRACIONES INTERNACIONALES En la SAD5 se estimó que el saldo neto de este fenómeno sería nulo. la Tasa Global de Fecundidad (TGF) alcanzará aproximadamente el nivel de reemplazo (2. 25 .Exponemos de seguido las hipótesis adoptadas para la proyección de cada componente. En la SAD7 se adoptó la hipótesis de un crecimiento positivo igual a 120.

Para ello.1997). la población total del país (estimada por el INDEC en SAD5) tendería a formar y organizar familias de manera similar a la población total de la Ciudad de Buenos Aires en 1991. en el lapso 1995-2025. excepto esta última jurisdicción. Dada la vital importancia que reviste la distribución de la población en hogares y familias de distinto tipo. hicimos un ejercicio prospectivo de esta dimensión. 26 .3. en 2025. HOGARES Y FAMILIAS La proyección de estos universos es de elaboración personal (Torrado. Esto implica el supuesto de que. la fecundidad y las formas de cohabitación. las restantes provincias modernizarán apreciablemente los comportamientos relativos a la nupcialidad. trabajamos con la hipótesis de que. a pesar de las falencias de la información disponible.

Posteriormente.APÉNDICE EL SISTEMA ESTADISTICO NACIONAL Y LAS DEMANDAS SOCIALES (Planteo de un problema) Susana Torrado La condición de existencia de un Sistema Estadístico Nacional (SEN) es la confianza que deposite la población en el organismo responsable del mismo: a) confianza en su rol de custodio del secreto de la identidad del informante. Fue creado en 1968 por Ley 17.). Si se erosiona esta confianza. En particular. dentro del Ministerio de Economía. pueden falsear sus declaraciones. Y para esto último no hay remedio. los inversores extranjeros se alejarían por carecer de diagnósticos adecuados para la toma de decisiones. Implícitamente. la educación y la distribución 27 . b) confianza en su idoneidad técnica para transformar los datos que recoge en índices válidos. en el caso de que se los obligue por ley. sea la idoneidad técnica del Instituto. sea su fiabilidad ética. el Indice de Desarrollo Humano). En nuestro país. Aun ponderando el componente coyuntural de tales cuestionamientos. pasando alternativamente de la Secretaría General de la Presidencia al Ministerio de Economía. Ahora bien. de infraestructura. edilicias. demográficas. Sin ellas. sufrió diversas vicisitudes. dicha discusión (que involucra también las estadísticas sobre el mercado de trabajo. En la actualidad. etc. asusta el menosprecio y ligereza con que erosionan la confianza ciudadana. En los últimos meses. sanitarias. el INDEC es el responsable del SEN. los gobiernos no tendrían criterios para determinar sus políticas públicas (económicas. un sistema válido y confiable de estadísticas públicas constituye una pieza esencial en el funcionamiento de las sociedades modernas. situándolo bajo la dependencia del entonces llamado Consejo Nacional de Desarrollo. estas críticas ponen en tela de juicio. c) confianza en su fiabilidad ética para publicar sin adulteración los resultados obtenidos. los científicos no dispondrían de un insumo esencial para crear conocimiento. los organismos internacionales dejarían al país fuera de los estudios comparativos a nivel mundial (por ejemplo. etc. está en la órbita de la Secretaría de Programación. se atenta gravemente contra el desempeño de dicho organismo: los ciudadanos pueden negarse a llenar un registro o. en relación a los objetivos de este trabajo.622 (la misma que aún regula su funcionamiento). desde el propio Ministerio de Economía se ha cuestionado la validez de los índices de incidencia de la pobreza publicados por el INDEC. sociales. organismo que nombra a su Director.

Lo es porque. como queda dicho. entidades de investigación científica. técnicas. En los países del Primer Mundo (Alemania. operativas y financieras que supone el mantenimiento del Sistema Estadístico Nacional. En segundo término. Por último. universidades. Además.inducida por dichos del propio ex-presidente de la Nación. el que. no sólo de entes públicos nacionales y regionales (como es el caso del INDEC). a los efectos de llevar a cabo diagnósticos básicos.es indispensable pero no por las razones espurias que aducía el pasado gobierno (según el cual se estaba sobrestimando el desempleo). varios economistas cuestionaron por entonces la fiabilidad de otras estadísticas oficiales (creación de puestos de trabajo. sino también con delegados de organismos no gubernamentales (cámaras empresarias. A su vez. Italia). instrumento este último que también proporciona los datos para medir la incidencia de la pobreza. producción industrial. la reformulación de la EPH --antes y ahora-. en la década del ’90. por ley. la idea de que consultoras privadas podrían producir las estadísticas oficiales revela una ignorancia supina acerca de las portentosas dificultades legales. Incluso llegó a mencionarse la posibilidad de disolver el INDEC y contratar consultoras privadas para que elaboraran las estadísticas oficiales. ha funcionado exclusivamente en la órbita del Poder Ejecutivo. Tal desatino sólo pudo emerger en mentes de razón obnubilada por la ideología privatizadora. el nudo del problema reside—antes y ahora-. institucionales. En primer término. tildando de "algo mentirosos los índices del INDEC" por no reflejar la salud de la economía.del ingreso) es un ejemplo de la dependencia en la que se encuentran los científicos sociales respecto a la información pública. crecimiento del PBI). hasta se discutió una iniciativa gubernamental (luego desmentida) tendiente a cambiar la metodología de cálculo de los índices de desempleo que publica el INDEC a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). los funcionarios de 28 . Cabe recordar que. Felizmente este aspecto de la problemática del SEN parece estar mejorando. medios de comunicación. desde su creación en 1968. --referida entonces a la medición del desempleo-. Esta polémica revistió múltiples aristas de las cuales recordaremos aquí sólo tres. y porque la relación costo/beneficio (lo que se gasta en recolectar y procesar la encuesta en relación a la información que llega a los usuarios) resultaba exorbitante. en 1974) era obsoleto para captar las nuevas realidades del mercado de trabajo.) elegidos sin ninguna injerencia gubernamental. su formato (sustancialmente el mismo que el de sus inicios. los Institutos de Estadística son órganos absolutamente independientes del poder político y. centrales sindicales. integran sus Consejos de Administración con representantes. Francia.en la dependencia política del INDEC. también se suscitó una polémica semejante. hasta hace poco. etc. En ese momento.

Es absolutamente prioritario sustraer al INDEC de los vaivenes de la política contingente. Para ello.esos Institutos son elegidos por concurso y gozan de estabilidad en la función. En nuestro país. Sin ese compromiso. 29 . Este último objetivo resalta la perentoria necesidad de que la comunidad científica se involucre activamente en todo cambio de la organización del SEN. la mejor solución sería concederle autarquía financiera y autonomía funcional. los diagnósticos sociales seguirán tan limitados en su práctica como lo están en el presente respecto a cuestiones centrales. tomando ejemplo de los países más adelantados. serían impensables discusiones como las que tienen lugar entre nosotros. Esta no es una práctica de sociedad democrática y el Parlamento debería ponerle fin. situándolo más allá de toda sospecha. En esos países. esta falta de independencia ha conllevado un peligro ciudadano: los gobiernos de turno han gozado del raro privilegio de controlar la producción de las estadísticas con las que será evaluado el éxito o fracaso de su gestión.