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La importancia de una "E" y una invasión extraterrestre / The importance of an "E" and an alien invasion

La importancia de una "E" y una invasión extraterrestre / The importance of an "E" and an alien invasion

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H.G Wells / Orson Welles
Descubre cómo la relación de estos dos talentos llevó a gran parte de las personas que vivían en Nueva York en los años 30 a pensar que los extraterrestres los invadían.

Find out how the relation between this two talents lead new york citizens to think that an alien invasion was taking place in 1938.

This article is written in spanish, if you wish a translation please send an e-mail to columnapensandoen@gmail.com and I'll send it to you.
H.G Wells / Orson Welles
Descubre cómo la relación de estos dos talentos llevó a gran parte de las personas que vivían en Nueva York en los años 30 a pensar que los extraterrestres los invadían.

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La importancia de una “E” y una invasión extraterrestre Por: Patricia Díaz Terés “Sólo hay una guerra que

puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción”. Isaac Asimov Dos diferentes pero impresionantes talentos fusionados por el azar en un momento específico, con un contexto social y cultural particular, son las condiciones que rodearon la primera invasión extraterrestre al planeta Tierra. Aunque este inicio bien podría ser propio de un relato de ciencia ficción, el hecho sucedió en los años 30 de la centuria pasada, cuando la habilidad literaria de Herbert George Wells fue aprovechada por la singular imaginación del director Orson Welles. A finales del siglo XIX un joven escritor, nacido en Bromley (R.U) e hijo de una empleada doméstica y un jugador profesional de criquet, dejó volar su imaginación hacia el ignoto espacio sideral para plasmar el miedo latente que existía por una posible invasión marciana. H. G. Wells, habiendo estudiado Biología en la Normal School of Science, publicó en 1898 una novela de ciencia ficción que constituye un hito en el género, erigiéndose como referente obligado para los aficionados o expertos en esta clase de literatura: La Guerra de los Mundos. En el relato Wells hace, por medio de elaboradas simbologías y alegorías, una dura crítica al sistema colonialista que la Inglaterra victoriana llevaba a cabo, principalmente en el continente africano. De este modo, los marcianos que aparecen en sus páginas son en realidad los colonos ingleses que se encontraban en plena expansión en los territorios del continente negro. En el texto percibimos el miedo experimentado por los conquistados, hacia sus dominadores tecnológica y militarmente más avanzados, siendo aquéllos “aplastados como hormigas” como se describe que los invasores, instalados en gigantescos trípodes metálicos, masacraban a la raza humana. Herbert George demostró a lo largo de su carrera un interés especial por la situación social que se vivía en la Inglaterra de la Revolución Industrial. Al haber atravesado él mismo las penurias que enfrentaban los habitantes de la clase media-baja de Londres, se convirtió en un activista social, abandonando la ciencia ficción de sus primeros escritos como La Máquina del Tiempo (1895) o El Hombre Invisible (1897), para entregarse a novelas que retrataran el modo de vida de los suburbios y barrios bajos, surgiendo así Kipps: La Historia de un Alma Simple (1905) o El Trabajo, la Riqueza y la Felicidad de la Humanidad (1932). Así, mientras Wells abandonaba paulatinamente el mundo fantástico, nacía en Wisconsin (E.U) el incomprendido cineasta Orson Welles cuando corría el año de 1915. Su talento precoz fue evidente cuando a los diez años cuando produjo su primera obra de teatro, basada en el relato de Robert Louis Stevenson: El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde. A partir de entonces el joven Orson se dedicó por entero a las artes escénicas, ya fuera en el teatro, la radio o el cine. En 1936 realizó su primera producción teatral marcada con el sello de su extravagante personalidad, una adaptación de Mcbeth ambientado en el Vudú. Para 1939 ya había obtenido de la compañía cinematográfica RKO un contrato para escribir, dirigir y producir dos películas. A los 25 años este visionario creativo dirigió la que ahora es considerada por muchos como la mejor película jamás filmada: El Ciudadano Kane (1941). La estructura de los filmes de Welles no era fácilmente comprendida, por lo que fue tratado duramente por los expertos y despreciado por el público, esto se reflejó en escasos ingresos en taquilla. Dicha situación presentó numerosos y difíciles obstáculos en el desarrollo de su carrera, teniendo él que recurrir a la actuación para obtener fondos, por lo que –casi involuntariamente- dio vida a personajes legendarios como Harry Lime en El Tercer Hombre (1958). Pero Orson Welles pasó a la historia por un acontecimiento ajeno al celuloide. En 1938, trabajando en Nueva York con el Mercury Theatre para la Columbia Broadcasting System (CBS) y contando con un guión escrito por Howard Koch y Ann Froehlich, dirigió la transmisión

de una dramatización de La Guerra de los Mundos; siguiendo sus impulsos creativos, propuso – inocentemente- que se utilizara en el programa el formato de los noticiarios vigentes de la época. De este modo, a las 20:00 hrs. del 30 de octubre de 1938 y después de haber transmitido la introducción normal del cotidiano programa de los domingos por la noche, Welles dio inicio a su interpretación de la obra de Wells. Así fue como en el transcurso de una hora 1.5 millones de personas (Gallup Poll) -–la mayoría de ellos había sintonizado el programa después de comenzado- a lo largo y ancho del ingenuo país norteamericano, fueron poseídos por una histeria colectiva. Los marcianos habían aterrizado. La gente corría aterrorizada por las avenidas, huía hacia las montañas, caía de rodillas en plena calle para rezar e implorar auxilio del Cielo, llamaba para dar a sus familiares y amigos un último adiós ante el inminente Apocalipsis, tomaba las armas para defender a su mundo y a sus seres queridos; incluso hubo quien fue sorprendido a punto de ingerir veneno para tener un rápido fin y de este modo escapar a la esclavitud que le esperaba en manos de los alienígenas. Actualmente estas reacciones podrían resultarnos incomprensibles e incluso ridículas, pero habremos de recordar que ese octubre de 1938 el mundo se encontraba al borde de la que sería la Segunda Guerra Mundial, habiéndose firmado ese verano el Pacto de Munich por medio del cual se compró una breve paz con Adolf Hitler por el precio de la independencia de Checoslovaquia. Habiendo sido engañados por igual amas de casa y científicos -como el Dr. Arthur F. Buddington del Depto. De Geología de Princeton, quien partió rápidamente hacia Dutch Neck en busca del meteoro que había transportado a los invasores- algunos expertos, escritores y críticos como Hadley Cantril de la Universidad de Princeton o el columnista Heywood Brown, explicaron después que el estado de ánimo general causado por las condiciones económicas y sociales, sumado a la euforia existente por cualquier cosa relacionada con el planeta Marte y combinadas con la maestría de Welles para manejar los elementos teatrales, todo esto enmarcando un texto como el de Wells, fue lo que provocó el pánico que cegó a los norteamericanos. Aunque H.G. Wells hizo una declaración en la que desacreditaba a O. Welles por el uso indebido de su novela y este último tuvo que emitir una disculpa pública, sin ser su propósito, ambos demostraron cómo en un ambiente de tensión, el caos -por increíble que sea el motivo- es desatado por el más nimio de los sucesos, tal como un programa radiofónico que estuvo a punto de no ser transmitido porque sus guionistas consideraban su argumento como “tonterías infantiles”.

FUENTES:
“La Radio, el despertar del gigante”. Aut. Francisco de Anda y Ramos. Ed. Trillas. México 1997. “La Guerra de los Mundos. Cien años después”. Aut. Miguel Uceda. Revista de Estudios literarios Espéculo. No. 8. Marzo-junio 1998. Depto. De Filología Española. UCM. “La Guerra de los Mundos de H.G. Wells”. Aut. Luigi Amara. Letras Libres. México, julio 2003. “Humanos al grito de guerra”. Aut. Albert Cohen. Revista Cinemanía año 9 No. 106. México, Julio 2005. “H.G. Wells Biography”. Aut. C.D. Herriman. Jalic Inc. 2007. “H.G. Wells”. Aut. Norman Cornthwaite Nicholson. Encyclopedia Brittanica, 2009. “Orson Welles, biofilmografía”. Aut. Enrique Martínez-Salanova Sánchez. Universidad de Huelva, España.

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