Isla Negra 9/354

casa de poesía y literaturas
suscripción gratuita. julio – 2013Lanusei,Italia Dirección: Gabriel Impaglione.
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Por qué no ataca el tiburón A las impávidas sirenas? Pablo Neruda

Etelvina Astrada Argentina - 1930 -1999 Mi pueblo lleva un silencio por dentro, un largo oficio rumiante detrás de las rejas y por cada asesinato. Como un mar tendido con movimiento lento y seguro asciende y baja su sangre derramada en las altas mareas del tiempo. Mi pueblo con un mar de fondo agita sus aguas tumultuosas y no habrá mareógrafo que mida tan alto oleaje. Desde alta mar, constante desliza un golpe de ola y trae una agitada marejada que estremecerá a la tierra y levantará en vilo a sus muertos. Mi pueblo rompe en aguas libres su ola crestada contra las costas delineando las nuevas orillas del alba. Que nadie amaine las velas de su barca. Que nadie amaine en el fondeadero su ancla. Juntos debemos estar en este mare magnum. Mi pueblo no duerme. Mi pueblo está en armas.

Lili Picado Costa Rica - 1951 Espiga taciturna Espiga taciturna, leve sombra, pequeña alondra ciega, te miraste en las aguas del que amabas y solo pudiste ver, flotando en ellas –entre ínsulas de musgo y lentas ramas– el pálido cadáver de tu rosa.

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Carlos Contramaestre Tovar, Mérida, Venezuela -1933 - 1996 Universo puro El amor es un problema de cielo y tierra espacio de carne imaginativa y dolorosa sufriente ¿Dónde están los contrarios que no se encuentran los extraños que no se extrañan? Soledades que invocan soledades eje de ternura Universo Puro La Muerte ruptura con el cosmos desplome del Tiempo soledad que no besa rumor vuelto carne imposible

Roberto Fernández Retamar La Habana, Cuba – 1930 Uno escribe un poema En el agujero del silencio O sobre la algarabía descuidada infantil, Encontré un árbol solo con flor rosada Abriendo su caudal sobre la acera: Tenía la cresta contra la mañana del cielo, Y era como una mano, era como Un pensamiento amigo. Lo poseí Con tanta fuerza, que nos quedamos aún más solos El árbol de flor rosada y mi alegría. Pero luego pensé: triste, acaso imposible Era este príncipe hasta que yo vine, Y mis ojos, que atestiguan su perfección, También le dan realidad. Y esta felicidad Mía, a solas, quizá es también imposible, Es como un árbol de flor sin embargo necesaria Que se desperdicia entre silencio y ruido, Inexistiendo tal vez, sin el ojo Que al mirarla, alegrándose, La haga de veras. Entonces Uno escribe un poema.

David Escobar Galindo Santa Ana, El Salvador – 1943 Devocionario I La paz no necesita de los héroes. El heroísmo de la paz es otro. Es un sereno paso sin angustia por aquel campo en que acechaban minas. Y es sobre todo ese convivio afable de la diversidad de los anónimos. (...)

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Mariella Nigro Montevideo, Uruguay -1957 El río del cuerpo (IV) Así, si en el cuerpo naciera el río, si la poesía vertical desgranara en él su pedrería y voltearan a su paso los recuerdos, agotadas margaritas amarillas deshojadas los penares los dolorosos desmayos como quebrados juncos alegrías, camalotes brillantes y espeso plancton, las dudas y temores. Si pliegues en la ensenada de los años así en él formaran las arrugas desesperada la piel en su tersura desconcertara al tacto, si engañara la juventud antigua su luna oscura ese espejo, como el cielo, de la vejez que viene enjoyada yo andaría cascando los brillantes abalorios engalanada entre lo verde y lo fluido entre las ondas verticales los erectos remolinos el elevado albur allá en lo hondo.
De El río vertical

Basilia Papastamatíu Buenos Aires, Argentina – 1940. Reside en Cuba. Continuas invasiones, continuas improvisaciones Cruzados de brazos demasiado tiempo, nos rozan las alas, nos bate el viento, borran nuestras huellas evitan nuestras tiesas figuras y se alejan sin una palabra previa ni un gesto salvador penosamente impulsados en su marcha indetenible de pájaros de tormenta sin reconocernos, sin querer vernos en su alucinación

Vilma Vargas Robles San José, Costa Rica – 1961 Gárgolas literarias Y las hortensias morosas de la palabra con letras que servirán para banquetes incontables como repollos dibujados por las estrellas Las hortensias aldeanas gárgolas hambrientas de notoriedad, espectáculo... exigiendo la migaja de un renombre
En Quizá mañana, Edit. Universidad de Costa Rica, 2007

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Emma Villazón Santa Cruz de la Sierra, Bolivia – 1983 Aquí, entre frutos salvajes Dime ciudad,qué somos entre tus efigies de héroes y tus árboles con serpientes. Dime tú quién eres, más allá de tu historia de sangre y furiosos jinetes. Dime, qué hay detrás de tu paisaje de reinados, crímenes y festines. Dime, quién sabe qué animal fui antes de recorrer tus calles presurosa. Oh, dime ciudad, que yo entre tus hijos te miro y te miro, y quizás todo pasar por el mundo sea así: atarse a la imagen de una plaza con los ojos, reconocerse parte de un olor dulce con espinas, ser un poco de río, pradera, niño, pez y violencia. ¡Oh, ciudad de asesinos, pintura de mis recuerdos, fundida estoy a la raíz de tu aire desconocido!

Ana María Rodas Guatemala - 1937 La luna, siempre Redonda, hinchada de frotarse contra el cielo rasga mi piel con su delgada luz Cae sobre mi pelo con la levedad de una sirena que no se hubiera dado cuenta que no posee piernas Solivianta mi sangre me enciende de locura me regala una piel fosforescente y me convierte aceite hirviendo en fauna (cascos y cuernos y cabello desbocado bajo el lúbrico soplo de lo oscuro)

Alejandra Flores Guatemala – 1965 Yo las tortuosa la que no puede vivir en paz La soledad no sirvió los insomnios finalmente fueron vacuos Caí de nuevo La codependencia es mi augurio inevitable de amores innombrables con gusto doloroso
en Transparencia del mal, FyG editores, Guatemala, 2004

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Blanca Varela Perú – 1926 – 2009 Diálogo Él abre la boca es roja por dentro ella abre los ojos su córnea es blanca como la luna se está quieta la córnea luna iluminando apenas la bienamada encía adentro con silencio a boca cerrada a oscuras habitan ambos

Julio Iraheta Santos El Salvador Al menos tú tienes la paciencia Temo que mi agenda esté llena de tristeza porque qué más puede decir un peregrino cubierto de inviernos y de noches frías ¡Vaya expresiones tan comunes! Qué más puede decir si todos claudican en el momento menos indicado cuando por fin se veía una rendija en la distancia y se tenía la esperanza de encontrar el complemento para no vivir sin cobijo Qué más puedo decir cuando muere una madre y una hija se marcha para siempre sin boleto de regreso y la compañera de la vida ya no tiene interés en abrigarse con un poeta impredecible Sí que estamos jodidos poesía Pero al menos tú tienes la paciencia de soportar a un hipocondríaco
20-1-2013

Triunfo Arciniegas Colombia El alma de las fiestas Bailo y me retuerzo para dicha de todos, cuento chistes y hago Bromas, y al llegar a casa, me quito la pierna y me tiendo en la Cama con mi espantosa vida.
Los hombres solos / Noticias de la niebla, edic. Pluma de Mompox, Cartagena de Indias, Colombia - 2011

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Julieta Dobles Costa Rica - 1943 Cedro de gracias Un cedro de sabana florecido, tal es la vida, y su solícito esplendor. Con sus crespos copones rosa y blanco, se recuesta en el telón azul de un cielo que no sabe de nubes, donde el verano redondea en la luz su prodigio, tan breve, y tan eterno en tan inmensa brevedad. Lo ves y sólo sientes un sobrecogimiento de beatitud y gozo por tanto fulgor incomprendido, Así la vida, nuestra vida, punto de inflexión del universo. La vida que se abre en esplendores, Y que tiene sus veranos titilantes, sus inviernos verdes e iridiscentes, sus desnudeces dolorosas en el mutar y vuelta de cada temporada incierta y frágil. Un cedro de sabana florecido: pulso de diosa en medio de la fiesta interrogante. Como ignotos pasajeros de asombro en este breve viaje, sólo podemos musitar: ¡gracias por tanto don!, ... y compartirlo.

Amparo Osorio Bogotá, Colombia Resurrección Caminaré de nuevo. Levantaré las ruinas de mi casa y las ruinas de mi corazón. Me vestiré de alas y de soles de presencias amadas. Hallaré en otros labios aguas para mi sed y en otros ojos prolongaré caminos. Yo signada de viento desafiando conjuros... ceñiré nuevamente mi relámpago.
de: Memoria absuelta ( 2004)

Cristina Villanueva Argentina La taza de café La boca se acerca, es el inicio. Húmeda del sabor oscuro. Casi una forma de tomar la noche por asalto. La boca se mira en el espejo de los sueños. Ahora sí empieza el día.

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Piero de Vicari San Nicolás, Argentina - 1963 El derribador
(Obituario para Saint Exupéry)

Horst Rippert montado en su rayo de acero, atraviesa la noche escupe aceite, remolinos de vientos, va rascando su nariz con una astilla de jade alisa, con su mano, el parietal de los idiomas pegado al mudo olor de sus axilas compañera maniquea de sus flatulencias sus ojos son linternas voraces en el medio de la nada ahora mastica el tabaco que escupirá después cuando la saliva comulgue con las viejas osamentas del reich y allí va Horst Ripper con su rayo metálico y su nalga aria dando una razón más para abolir la luz, el sueño omnívoro de lo invisible y lo frugal, de lo que una vez fue levedad, pan madera balsa, pestañas o semen y ya no lo es Horst Ripper montado en su rayo de acero, atraviesa la noche y la noche le devuelve candelabros pumas extraños que dibujan círculos, vuelos fugaces veranos desprendidos de un seno opulento y la verdad, cuajada en el eructo que ahora sale de su boca de sus dientes de leche hoy ulcerosos de su ojo animal que escudriña y sin temblar apunta y dispara
*Horst Ripper, militar de la aviación alemana que confesó, en marzo de 2008, haber derribado la nave en que volaba el autor de El Principito.

Osvaldo Ballina La Plata, Argentina - 1942 El vínculo hacia el costado se inclinó lo exterior vertical en el interior cayó el verbo todo fue devorado sexo profano que nada resigna seca gira la llave de su naturaleza
De profanaciones ínfimas

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Lucy Chau Panamá – 1971 Casa rota Sólo escuché silencios repetidos, y un eco imitando mi voz dolida. Abrí todas las puertas, desperté las luces, abrigué las sillas desnudas. Dejé caer la casa – manos de avena, dulces, tibias, desechas – dejé dormir las flores y no volvieron del sueño, cerré las ventanas, sellé la entrada, doblé la espada. Divinamente triste ha llovido la tarde, susurro de adioses, miradas vacías. Tengo frío de veinte inviernos, hoy se quiebra el sauce y estamos secos. Mañana la llave me espera pegada a la puerta. Iré a su encuentro con la huella de siempre, el cerrojo domado, la alegría extinta y cinco hermanos que van a querer – entre todos – tocar lo que se ha ido.
De: La casa rota

Elsa Tió Puerto Rico 9 Tienes el aroma salobre de las playas desiertas y el olor olvidado de los pueblos sin gentes; hueles a pacholí a regiones lejanas a geografías distantes a pasiones remotas a islas sumergidas a sueños invisibles: eres como una raíz a la intemperie.
en Detrás de los espejos empañados, Puerto Rico, 1979

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Rosina Valcarcel Lima, Perú Extraviados Extraviados en la eterna neblina de Lima Santiago, el jilguero y su amada Nueve rocas tiradas por el deseo Poseerse bajo el árbol que tiembla Se hallan entre el viento azulino. El clavel rojo está vivo pero calcinan en el atardecer, una larga lágrima huérfana y el antiguo dios mancillado.
domingo, 21 julio, 2013, 6 de la tarde.

José Emilio Pacheco México - 1939
Vidas de los poetas

En la poesía no hay final feliz. Los poetas acaban viviendo su locura. Y son descuartizados como reses (sucedió con Darío). O bien los apedrean y terminan arrojándose al mar o con cristales de cianuro en la boca. O muertos de alcoholismo, drogadicción, miseria. O lo que es peor: poetas oficiales, amargos pobladores de un sarcófago llamado Obras completas.
De Irás y no volverás 1969/72

Vicente Feliú Cuba - 1947 A Tony Guerrero Si un amigo me clama en su tormento, ¿quién fuera yo si no acudiera en vilo; cuánta vergüenza pendería de un hilo si el amor al amigo no sustento? Amistad siempre ofrezco a mis amores, más allá de las pieles y los jugos. Amor y amistad, juntos, sin yugos, son como una rebelión de flores. Amor para el amigo. Siempre siento que la amistad merece los colores de la esperanza pura. Y en el viento donde las heces soplan sus olores, en ristre la amistad, vuelan amores de amigo a amigo. Y créeme: no miento.
Alamar. 8 de septiembre de 2002. 11:55 PM

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Ildefonso Finol Venezuela Esculpiendo nostalgias con José Nicanor Fajardo Se ha muerto mucha gente de nuestro mundo De hecho son más los muertos que los andantes Las animadas ánimas que asaltan mis sueños Las muchachas de miel sobre las calles agrietadas El sol hiriente de pieles con sed de renacimiento Con usted mi compadre oíamos canciones italianas Canciones que entraron en nuestros zaguanes a ser sal Usted volvió al pueblo por almas que vagaban en el éter Usted convirtió mi pueblo en la casa de Pedro Páramo Nunca más nada fue como cuando usted no existía Usted trajo demasiados espectros de tiempos ocultos Relojes en paredes calizas que preguntan la hora Eran aquéllos días de un país atrapado en puño de ogros Sus manos fuertes se dedicaron al alimento cultural Venían artistas de toda talla a beberse sus emociones Sobre todo los hacedores del rayo del Catatumbo Ay compadre, su obra inmortal la asesinan los agiotistas Malignos hechiceros por cuyas venas fluye el oro Recuerdo que usted prefería mi poética inconclusa Le gustaba esa improvisada locura en almíbares bares No los críticos comejenes criticones maricones Los roedores de toda madera dulce y buena Nada de homofobia hay en mis palabras Los grandes homosexuales de la época cenan con nos Nuestros hermanos y amigos son y les amamos También a las chicas asoladas que se sudan mutuamente Las islas verdeantes trasmutadas al ocre azul del cenit Nosotros compadre teníamos hambre de silencios Muchas veces en nuestras soledades callamos para hablar Mirábamos al suelo de cemento con el orgullo del mármol labrado Le entrábamos a la carcajada cuando nos fallaba la imaginación En su sala me descubrí mohán de telúrico arrebato Usted siempre viajó conmigo a sus perdidos pasos etíopes Así llegamos al monolito que unió la sangre del resucitado El que los banqueros visten de lúgubre misa invernal Su arte sedujo igual a mecenas que comensales Todos ellos quisieron tragárselo a mordiscos compadre Viajar por continentes no cambió su candidez Ni el frenético derribar cordilleras amainó su inocencia Yo le estoy agradecido, mi amado compadre de siempre Usted me dio una comadre santa y unos ahijados para amar. Si nadie le pregunta por mí será porque sigo en su sala Oyendo a Lucio Batisti, a Amelita Baltar, a los Indios de América Bailo con las sombras y vigilo los bebés en sus cunas Canto para que usted despierte compadre, para que me hable.

César Seco Coro, Venezuela - 1959 Aire Sólo guardo el claro rumor que siembra este instante El limbo es un tatuaje que desaparece en la piel
El viaje de los Argonautas y otros poemas, Fdo Editorial A.Cardozo, Trujillo, Venezuela, 2005

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Eleazar León Caracas, Venezuela – 1946 - 2009 Ningún camino me pertenece ni yo soy suyo para nada. ¿Quién atesora migraciones de nubes a la orilla del viento? Abro los días por la puerta del mar y en las corrientes planto mi casa, bebo los torbellinos. La luna me comprende con estaciones de intimidad y luego vamos cada quien, ella creciendo con mi lumbre por dentro, yo con la capa de los jinetes a pleno sueño. Ondulaciones en la hierba, sé sus andanzas de lluvia o sol, y el vencimiento de los árboles muertos por hacha, y el corazón abierto de las piedras. Nada retiene bajo su luz, y así mi abrazo rodea las cinturas de las espumas y cuando nazco de raíz pienso en el aire y el horizonte sobre mi mano. Se me vuelve un tesoro los días del universo. Sus regalos destellan por el instante de mi voz y pronuncio la fuga de las arenas en mi puño con júbilo las estrellas y hago silencio.
de: Reverencial

Juan Manuel Roca Medellín, Colombia - 1946 Botellas de náufrago En la pequeña habitación en donde vivo Como Jonás en el vientre de un cetáceo, Pienso: quizás los poemas sólo sean Mensajes enviados por un náufrago, Botellas con gritos pobremente escritos Que acaso vayan desde el mar de los silencios A las playas del olvido. Pero he aquí que lanzo una botella y otra, Y una última habitada por mis miedos. En la pequeña habitación en donde vivo Como Jonás en el vientre de un cetáceo, Van quedando pocas botellas del naufragio.

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Alex Pausides Manzanillo, Cuba - 1950 Rosa de los vientos Esta noche alumbrada ferozmente por tus ojos el azar hizo arder nuestros cuerpos hasta dejarlos mojados limpios incorruptibles La más violenta rosa de los vientos Pálida y roja ordenanza de la furia En mi rota camisa de fuerza tremolas mis banderas al garete Mujer habitada como un fuego un velamen

Salvatore Quasimodo Italia –1901 - 1968 Alla nuova luna Al principio Dios creó el cielo y la tierra, después en su día exacto puso luminarias en el cielo y al séptimo día reposó. Después de millones de años el hombre, hecho a su imagen y semejanza, sin reposar jamás, con su inteligencia laica, sin temor, en el cielo sereno de una noche de octubre puso otras luminarias iguales a aquellas que giraban desde la creación del mundo. Amen.
Versión del italiano Gabriel Impaglione Tomado de: La terra impareggiabile (1955- 1958)

Silvia Barei Córdoba, Argentina Pacto de náufragos Hay en mí una lengua animal que te requiebra. Energía desbridada más allá de la sangre dicta palabras forasteras desarraigadas. Un cuerpo de extraña geografía que termina en voz, pulsión, goce no medido en grito, marea y abismo. Que termina en vos, destino desapalabrado cama de lucha, acaso el lecho donde el espasmo y la blancura. Cuerpo siempre perdido pacto de náufragos Poesía.
En La casa en el desierto, Alción Editora, Córdoba, 2008

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Erkut Tokman Turquía Elegía song
Para Hamilton

Elegía para el milenio ¿Seré un filósofo muerto quien recoge huesos de libros no escritos? Cada vez que abrazo tierras fosilizadas olfateo mi alma salmodiando viejas serenatas de antiguos teatros ¡Vida! ¡Eres mi inolvidable primadonna mi último melodrama ! ¿Seré un poeta muerto quien aún no ha sido inspirado? Cada vez que concibo ideas llevo flores sobre mi cuerpo que florece Futuras semillas de civilizaciones ¡Arte! ¡Contigo mis hojas son siempre verdes y mis pecados engendrados! ¿Seré un hacedor de sueños muertos que visualiza el tiempo? Fundiéndome en alfarería cada vez que modelo de nuevo los espejos con barro para esconder mi cara, reaparece el espacio interior de la soledad ¡Edades! ¡Lugares santos y sagaces! ¡Vosotros sois mis mejores amigos mis rastros desconocidos! ¿Seré un contador de cuentos muertos que transmite memorias? que anima la alegría de los niños cada vez que acaricio la falta de imaginación de la gente me pienso en la ¡filosofía ! ¡Sueños plasmados vosotros sois mis tentaciones eternas mi contemplación ! ¿Seré un derviche muerto quien medita sobre la unidad no conseguida ? que gira y da vueltas en el universo ¡Familias santas ! ¡De ahí os estoy escribiendo vosotros sois mis antepasados, presagios ! ¡Por el amor de Dios, Pido perdón !
Traducción : Nicole Pottier

“No sé si prostitución es abrir las piernas o cerrar los ojos” - Reynaldo Uribe.

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Nicolás del Hierro Piedrabuena, Ciudad Real, España – 1934 En la cornisa de la torre el búho entona su nocturna carcajada de burla. Sólo quien apuró la copa intuye lo verdadero del mensaje: único el ebrio es quien descifra la sinfonía de su pico. Son los vapores de las nubes quienes invitan y sonríen al gong del péndulo sombrío. Lo demás, barro y miseria es que mancha, cardo que nos pincha; incertidumbre que devora, gélido golpe que constriñe.

Niels Hav

Dinamarca La visita de mi padre Mi difunto padre me visita, vuelve a sentarse en la silla que me dejó. ¡Bueno, Niels! me dice. Bronceado y fuerte, su cabello brilla como charol. Antes, arreglaba las lápidas con pala y carretilla, yo le ayudaba. Ahora él mueve la suya. ¿Cómo te va? me pregunta. Le cuento todo, mis planes mis intentos fallidos. En el tablero cuelgan varias cuentas. Tíralas, me dice ¡ya volverán! Se ríe. Por años estuve resentido conmigo mismo, dice, me desvelé pensando cómo ser un hombre decente. ¡Es importante! Le invito un cigarrillo, pero ha dejado de fumar. Afuera el sol le prende fuego al techo y a la chimenea. En la calle, los basureros gritan bulliciosos. Mi padre se pone de pie los mira por la ventana. Tienen prisa, dice, así debe ser. ¡Haz algo!
- Traducción: Gloria Galindo

“En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda, sólo se gana lo que se da.” -Antonio Machado

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Samir Delgado Islas Canarias - 1987 /27/ La exaltación naturalmente profunda De cada uno de los sentidos: vista tacto olfato. Otra prueba sobre la evolución de las especies Basada en la suma feliz de tus noches de febrero.
En Tratado del carnaval en Niza, Tenerife, 2011

Santiago Bao Villa Gesell, Argentina Errata La bronca le nubló la dirección del caño, tanto tiempo de neblinas suele empañar los ojos y digo así por esto de mirar lo oscuro de mirar lo claro como un olvido cuando la niebla persiste tanto, que en momentos de arrebato la dirección del caño sólo provoca rasguños.

Rodolfo Alonso Argentina ¿Bajo la luz de qué? ¿Bajo la luz de qué? ¿Bajo qué sol? ¿Bajo la voz de qué? ¿Bajo qué cielo vamos, en qué tierra, en el aire de qué? ¿Bajo qué pie caímos, bajo cual? ¿A la sombra de qué? ¿Bajo qué resonamos? ¿Bajo quién? ¿A la sombra de qué?
(29-4-1982) “Alrededores” (Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1983.- envió Anamaría Intilli

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Vladislav Felitsianovich Hodasevich Rusia – 1886 -1939 La mona El calor era feroz. Grandes bosques estaban incendiándose. El tiempo arrastraba los pies en el polvo. Un gallo cantaba en un terreno cercano. Mientras abría el portón de mi jardín vi a un costado del camino un vagabundo serbio dormido sobre un banco su espalda apoyada contra las empalizadas. Era magro y muy negro, y a lo largo de su semidesnudo torso colgaba una pesada cruz de plata, que jugueteaba con el goteante sudor. Encima del cerco que estaba sobre él, ataviado con una enagua carmesí, su mona estaba sentada mordisqueando ávidamente las polvorosas hojas de un arbusto; un collar de cuero estirado hacia atrás por la pesada cadena se hundía profundo en su cuello. Oyéndome pasar, el hombre se revolvió, se limpió la cara, y me pidió algo de agua.Tomó un sorbo para ver si la bebida no estaba demasiado fría, y colocó un platillo sobre el banco, e, instantáneamente, el mono se deslizó hacia abajo y tomó el platillo con ambas manos hundiendo los pulgares; entonces, sobre las cuatro patas, bebió, sus hombros presionando sobre el banco, su mentón tocando las tablas, su espinazo arqueado más alto que su pelada cabeza. Así, seguramente, hizo Darío agachándose sobre un charco del camino mientras huía de las estruendosas falanges de Alejandro. Cuando la última gota fue sorbida la mona barrió el platillo del banco, y alzó su cabeza, y me ofreció su pequeña mano negra y mojada. Ah, he estrechado los dedos de grandes poetas, líderes de hombres, mujeres claras, pero ninguna mano había sido tan exquisitamente moldeada ni había tocado la mía con tal emoción de familiaridad, y los ojos de persona alguna habían mirado dentro de mí con tan profunda sabiduría... Leyendas de eras perdidas se despertaron en mí gracias a esa deslucida bestia y de repente vi la vida en su plenitud y con un tropel de viento y olas y mundos la música de órgano del universo detonó en mis oídos, como había hecho antes en bosques inmemoriales. Y el serbio entonces siguió su camino golpeando su tamborín: sobre su hombro izquierdo, como un príncipe indio sobre un elefante, se balanceaba su mona. Un inmenso sol carmesí pero sin sol colgaba en la lechosa niebla. El sofocante verano fluía interminablemente sobre el trigo marchito. Ese día se desató la guerra, ese mismo día.
De la versión en inglés de V. Nabokov

“El escritor solo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad...” Miguel de Unamuno

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Enrique Barrero Sevilla, España – 1969 Presente Cuando pasen los años no lamentes el tiempo que se ha ido ni aunque el dolor enturbie tu presente. En la vida no sirven los lamentos y muestra la experiencia que solo se lamenta el derrotado. Bebe de cada fuente el agua que la vida te disponga y erradica tenaz con tu presente la inútil vanidad de tu recuerdo y la incierta ambición de tu mañana.
En: Poética elemental, Editorial Renacimiento, Sevilla, 2002.

Elica Ramos Tazacorte, Isla de La Palma – 1970 Fraguamos la veracidad de los dioses Locos no sabemos refundarla
En: Poetas Canarios en Buenos Aires, edit. La máquina del tiempo, 2009

José Emilio Tallarico Buenos Aires, Argentina Posteridad del parque Trabajo vano de los cuerpos. Palabras por cuyas líneas disipadas se empecina el rastro del amor. Y el sol quema estos álamos. Siempre.
En Creés mirar lejos y otros poemas, La Luna Que, Buenos Aires, 2011

Vicente Federico Luy Córdoba, Argentina - 1961 -2012 Eso es una pollera; eso es una mujer. Una mujer con un cigarrillo en la mano. Tiene las uñas pintadas y toma un té. Parece bonita. No me interesa ninguna otra cosa en el mundo.
(De La vida en Córdoba, 1999)

Rodolfo Álvarez Junín, Argentina - 1957 Labios el dibujo de sus labios -a vecesderrota la linealidad del mundo.
En Soles tranquilos y otros poemas pequeños, Argentina, 2009.

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Michel Butor Mons-en-Barœul, Francia - 1926
La senda aventurera para Joël Leick

Entre árboles y barreras malas hierbas y rocas zigzagando en serpiente cruzando una fuente luego rozando una carretera para dejarla pronto Y descender al medio de prados y huertos con algunas ovejas ladridos de perros las señales de las aves los ecos de los acantilados Algunas viviendas a veces muy destartaladas llenas algunas semanas en las vacaciones de verano de otras construcciones con todo el confort E incluso una piscina mientras las noches son frescas en pleno verano para mostrar que somos ricos a los amigos que galerean sin atreverse a hablar Los finales de mes son duros excepto para privilegiados que quieren hacer ver que saben aprovecharse de la crisis que dura es el lema del día Hechas trabajar más para ganar de más tendrá champaña los banquetes de los Elíseos caviar y pequeños hornos en las fiestas de jardín Balcones de geranios glicinas y lilas bocanadas de perfumes que hacen volver a la cabeza ramos de flores de manzanos perales y membrillos Los árboles se acercan se convierten en maleza las fresas están en flor lechos de anémonas primaveras y salvias verónicas lirios Un depósito de chatarra la herrumbre que levanta escamas de esmalte cajas de cartón en descomposición las botellas rotas

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pedazos de diarios Fotografías descoloridas se reconocen apenas las estrellas y las princesas que tanto hacían soñar a los jóvenes colegiales y a los viudos jubilados Se escuchan las cascadas con sus puentes de madera y sus rampas de hierro citas de enamorados trampas que concentran la precipitación El tiempo de preguntar la velocidad del tiempo sus dientes devoradores su sonrisa de lobo qué seremos mañana y dentro de algunos años El campanario da la hora es un poco menos tarde de que lo que se temía podemos descansar un momento sobre la espuma rompiendo ramajes Recogiendo indicios para la arqueología de hace algunos días allá se pasearon jóvenes del barrio entre urgencia y cansancio Podemos reconstruir sus deseos de fuga escaparse a los humos a las miradas al estruendo incluso a los automóviles de los que estábamos tan orgullosos Escaparse de los discursos de los recogedores de votos de los estafadores de todo borde en oficinas alfombradas observando los gráficos de nuestra perdición
Versión: Maritza Jiménez
Tomado de: Unión LIBRE, Curandero y fotografías, Enrique Hernández-D’Jesús - No 101

José Rui Teixeira

Porto, Portugal – 1974 A morte é azul como o solstício de inverno. Dizes: não hei-de sobreviver ao incêndio dos celeiros. Mas nunca soubeste o nome dos lírios nem o rumor que precede o dilúvio no interior do teu ventre.
In “Para Morrer”- (Nocturnos, Parte 1)

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Jorge Ariel Madrazo Buenos Aires, Argentina - 1931 Presencias Anoche visité amigos muertos Descansan, quién diría, todo su no-tiempo en jardines cuyos ramos cobijan poemas y citrus de ignota acidez Los descubrí trajeados y alegres, tanto que me hallé confesando: -No hubiera jamás creído Edgar, Francisco, Antonio, jamás pensé Gianni, Joaquín, Enrique, Alberto Horacio Celia hallarlos tan contentos como si fuese un suspirito vuestro transcurrir. Conversamos sobre bares y dragones y amores frutecidos en sórdidos hoteles y en parques con dedos de niebla Mateando, sonreídos me despidieron con un fulgor que no olvidaré Se escondía en sus miradas el color de una verdad. y había en sus labios una revelación.
A Edgar Bayley, Francisco Madariaga, Antonio Aliberti, Gianni Siccardi, Joaquín Giannuzzi, Enrique Puccia, Enrique Molina, Alberto Vanasco, Horacio Castillo, Celia Gourinski.--- del libro inédito: «Ayer decías mañana»

Henrique Augusto Chaudon Niterói, Brasil - 1955 IV Sinto-me triste pelas garçonetes das altas madrugadas. Olho suas sandálias de salto alto seus vestidos curtos e tenho vontade de dizer: Que fazeis aqui, meninas? A noite é voraz e desumana. Correi, correi para casa. Deixai-me aqui sem cerveja, sem cigarros, sem amores. Correi e amamentai vossos filhos, meninas, que os filhos da noite em qualquer alambique mamam.
poesia.net, www.algumapoesia.com.br, Carlos Machado, 2012

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K. Michel Holanda - 1958 Labios de perdigón Saludo II Recuerdo el piso de madera que crujía las urracas en el jardín, la escarcha formando dibujos en la ventana del dormitorio que me dijiste que en una vida anterior habías sido una acuarela; no, una línea en blanco que la hoja de hierbaluisa flotaba en la botella como un hipocampo que después de contar hasta cien me puse a buscar, dando un paso en falso en el último escalón de la oscura caja de la escalera que la tarjeta telefónica se quedó atascada en la cabina que había a la vera del camino que en aquel hall del aeropuerto el aire de repente se volvió macizo al darme un golpe con una puerta de vidrio Sí, esconderse es muy divertido pero es una tragedia cuando no te encuentran
Fte: Festival de Poesía de Medellín.

Luisa Futoransky Buenos Aires, Argentina - 1939 Reseña Soy de otra parte, otro cuerpo, otro golfo para que me entiendan para que no me entiendan demasiado por atajos y digresiones escribo. A mano limpia. A campo traviesa. Vivo por circunloquios, espirales, pidiendo disculpas, permiso. Demasiado. Tropiezo, desentono, me repito, adiciono prótesis, me encorvo, heteróclita, minuciosa, descuidada descartando a manotazos, boqueando con notas a pie de página inverificables. Desenraizada como tronco de plátano a merced de la borrasca, puro cráter, pura fragilidad sin saber echar raíces pero voy poniéndome en escena, fuera de foco, por lente cóncavo o convexo nunca el del arcoiris nunca el del amor correspondido menos furtivo. El mínimo denominador común del dolor es universal y su raíz cuadrada esta nuez, este rubí, que aún alumbra, soberbio, secreto, aunque airado la palma de mi mano.

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Constantino Mpolás Andreadis Argentina 12 – Los poemas no se deben fechar la gente se confunde se cree que los poemas se escriben cuando se escriben nadie puede escribir tantos poemas por día y es cierto y por eso los fecho para reírme y para que no se rían y por eso cuando los publique puede ser quién lo sabe que les altere un poco o mucho siempre o de vez en cuando no sólo algunas sino todas las fechas no soy tan tonto como soy o parezco para meter la mano en casa ajena los trapos y los versos los tropos los poemas hay que lavarlos plagiarlos o fecharlos en casa y con la pluma que escribe este poema que si bien es el último después de todo vaya uno a tener la suya o mi respuesta porque el poema tiene la última palabra pero de mí depende que esa palabra sea ésta
de: 20 poemas para empezar el día.

Héctor Hernández Montecinos Santiago, Chile - 1979 Verbo prohibido Bajas tus pantalones y te sacas la camisa! en tus huesos escribo, como un perro hambriento que devora la ficción de este cuerpo. Mi amor, en este mundo somos un desvío! Tu pene es la lengua muerta de Dios! tu pene es un libro sagrado! El cuerpo es el horóscopo que nos tocó esta noche ¡puro en nuestro destino! ¡la mente es alimentada por el corazón! que late en mí, a través de los poemas ¡santa epifanía! de hacer con nuestras vidas la libertad y la gloria! ¿Alguien se ha molestado conmigo? He dicho algo reprobable? Lector hipócrita! ... Ya sabes que donde haya un incestuoso la Poesía será un Cristo pecador!

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Gunter Grass Danzig -ahora Gdansk- Polonia - 1927 Las ventajas de las gallinas de viento Porque apenas ocupan sitio en sus perchas de corrientes de aire y no picotean mis domésticas sillas. Porque no desprecian las duras mondas de los sueños, ni corren tras las letras que el cartero pierde cada mañana ante mi puerta. Porque se quedan quietas de la pechuga al penacho, paciente superficie, escrita en letra pequeña, sin olvidar plumas ni apóstrofos... Porque dejan la puerta abierta y la clave sigue siendo la alegoría que canta de vez en cuando. Porque sus huevos son tan ligeros y digeribles, traslúcidos. Quién vio ese instante en que el amarillo se harta, agacha las orejas y calla. Porque su silencio es tan suave, la carne del mentón de una Venus, las alimento... A menudo con viento del Este, cuando pasan las hojas de tabiques intermedios, se abre un nuevo capítulo y me apoyo feliz en la valla, sin tener que contar las gallinas... porque son innumerables y se multiplican sin pausa.

Takenaka Iku Japón Al caer el día Ya está del todo en la noche. Ha cesado el clamor de mi amada ciudad, y mi dedo dejó de volver las páginas. Las pequeñas plumas del Tiempo se posan sobre mis párpados. Hago girar la llave, y me apoyo en la oscuridad, como si fuera el pecho de mi madre. Silenciosamente, me incorporo a la espesa oscuridad. Por un instante abandono a algún otro la forma que me fue dada. Ese instante, como el del fin de una vida, me hace crecer, de pronto, inmenso, inmenso. Y entonces, con lentitud, empiezo a circundar la totalidad del globo...
en: Versiones; Traducción, recopilación y prólogo de Alberto Girri- Ediciones Corregidor-Buenos Aires, 1974

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Ho Chi Minh Vietnam – 1890 - 1969 Leyendo la "Antología de los mil poetas" Los antiguos gustaban cantar a la naturaleza; Los ríos y los montes, el viento y las flores, la nieve y la niebla. La poesía de nuestro tiempo debe cantar al hierro y al acero, Y los poetas, aprender a luchar en la batalla.
del libro Diario de la prisión

Gonzalo Rojas Chile – 1917 - 2011 Contra la muerte Me arranco las visiones y me arranco los ojos cada día que pasa. No quiero ver ¡no puedo! ver morir a los hombres cada día. Prefiero ser de piedra, estar oscuro, a soportar el asco de ablandarme por dentro y sonreír a diestra y siniestra con tal de prosperar en mi negocio. No tengo otro negocio que estar aquí diciendo la verdad en mitad de la calle y hacia todos los vientos: la verdad de estar vivo, únicamente vivo, con los pies en la tierra y el esqueleto libre en este mundo. ¿Qué sacamos con eso de saltar hasta el sol con nuestras máquinas a la velocidad del pensamiento, demonios: qué sacamos con volar más allá del infinito si seguimos muriendo sin esperanza alguna de vivir fuera del tiempo oscuro? Dios no me sirve. Nadie me sirve para nada. Pero respiro, y como, y hasta duermo pensando que me faltan unos diez o veinte años para irme de bruces, como todos, a dormir en dos metros de cemento allá abajo. No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Toco esta rosa, beso sus pétalos, adoro la vida, no me canso de amar a las mujeres: me alimento de abrir el mundo en ellas. Pero todo es inútil, porque yo mismo soy una cabeza inútil lista para cortar, pero no entender qué es eso de esperar otro mundo de este mundo. Me hablan del Dios o me hablan de la Historia. Me río de ir a buscar tan lejos la explicación del hambre que me devora, el hambre de vivir como el sol en la gracia del aire, eternamente.

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Abdul Hadi Sadoun Bagdad, Irak - 1968 Sonrisa ligera Te digo que los caminos no son mi profesión ya que soy por excelencia un hombre de casa no me gusta plagiarme mis pies no aguantan el viaje se tropiezan desde la eternidad pero cada vez me marcho más lejos no me seduce el deseo de desaparecer tampoco el gusto de vigilar los paisajes que pasan gasto mi tiempo como un viajero en su habitación contemplando la guía turística y sonriendo sin apenas despeinarme Te digo que no soy Virgilio no soy el dueño del ligero equipaje soy una vista cansada y la sonrisa ligera de una imagen en color sepia.

Jorge Cadavid Pamplona, Colombia - 1962 Mímesis Las cosas habitadas por las palabras Basta nombrarlas para verlas moverse.

Hugo Ditaranto Buenos Aires, Argentina –1930 - 2013 En bandada El hogar de los cielos depura mi alma breves pasajes apuntan la solidaridad de los pájaros. Por encima de todo emprenden el mejor estado de la competitividad. En mi interior (por el contrario) el jolgorio nada dice. Con gratitud me va bien este paso respiro euforia

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Norges Sánchez Fonseca Cuba - 1958 Diálogo Un día de estos hablaré muy seriamente conmigo para que me explique, por qué pasan estas cosas.

Manlio Argueta El Salvador – 1935 Poeta mortal a los poetas jóvenes (I) El poeta vive Si suceden las cosas como anuncian los horarios solares. Si aves emigrantes se funden a las constelaciones o nieves extrañas descienden a la luz del invierno. Si el lecho es de cenizas y no de crisálidas, o si hay soledad en el universo, tómalo con calma que un ángel guardián poeta duerme a tu costado dibujando mapas de los ríos internos, descubriendo en los sístoles de vida la geografía del mundo.

Jorge Meretta Montevideo, Uruguay – 1940 - 2012 Silencio fábula de lo oculto germen dorado del sonido. Pero el amanecer ya lo sabe y confía. Palabra de pájaro.
En ávese, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 2003

Ramón Palomares Escuque, Venezuela – 1935 Colibrí Atrapa al colibrí—se deshace en las hojas—se estrella entre las flores se esconde, se pierde Cambia de verde a fuego Atrápalo, no dejes que se escape— el sol lo ayuda—la maleza lo oculta Vélo caer, es ya flor de granado y se ha dormido.

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Isla Negra /Navegaciones33
De puerto a puerto, del castellano al italiano, 10 Textos 10 en la bodega de la nave de línea de Isla Negra.

Nancy Morejón
La Habana, Cuba – 1944- Poeta, ensayista, periodista, crítica literaria y teatral, y traductora. Licenciada en Lengua y Literatura Francesas por la Universidad de La Habana. Miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua desde 1999. Publicó: Mutismos (1962), Amor, ciudad atribuida (1964), Richard trajo su flauta y otros argumentos (1967), Parajes de una época (1979), Elogio de la Danza (1982), Octubre Imprecindible (1982), Piedra pulida ( 1982), Paisaje célebre ( 1993), entre otros. En ensayo: Lengua de pájaro ( 1971), Recopilación de textos sobre Nicolás Guillén ( 1972), Ensayos críticos ( 1974), Nación y mestizaje en Nicolás Guillén ( 1980), Poetas del mundo latino ( 1988).

Piedra pulida Un nuevo libro, un nuevo día, otra nueva ciudad, más veranos, más flores, aquel perpetuo mar y yo, ahora, sobre piedra pulida, busco tus labios, busco tus ojos. Pietra levigata Un nuovo libro, un nuovo giorno, un’altra nuova città, più estati, più fiori, quel perpetuo mare ed io, adesso, sulla pietra levigata, cerco le tue labbra, cerco i tuoi occhi. Versos Ahora soy: solo hoy tenemos y creamos Nada no es ajeno Nuestra la tierra Nuestros el mar y el cielo Nuestras las magias y la quimera.

Versi Adesso sono: solo abbiamo e creammo Niente ci è strano Nostra la terra Nostri mare e cielo Nostre le magie e la chimera.

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Celia Celia es ágil y fuerte Y atraviesa una ruta De orquídeas, cada día. Celia es cubana y nuestra Como los mantos de la Sierra. Celia, buena y sencilla, Entre los pescadores de Niquero Y el esplendor de la bahía. Fusiles, hachas, flechas, Piedras del río condujo Hacia el pico más puro. Llega Fidel de la montaña Y ella deshierba helechos Y los pone a sus pies Para avivar el corazón del pueblo. Como el viento sutil de medialuna, Celia es así, como era Celia, Sonrisa y tempestad, Y con ellas se marcha, Entre mantos y orquídeas, Hacia las puertas de la eternidad.

Celia Celia é agile e forte, e attraversa una strada di orchidee, ogni giorno. Celia è cubana e nostra come i mantelli della Sierra. Celia, buona e semplice, tra i pescatori di Niquero e lo splendore della Baia. Fucili, asce, frecce, pietre del fiume condusse verso la cima più pura. Arriva Fidel dalla montagna e lei pulisce felci e le distende a loro piedi per riavviare il cuore del popolo. Come il vento sottile di Mezzaluna, Celia è così, come era Celia, sorriso e tempesta, e con lei si marcia tra mantelli e orchidee, verso le porte dell’eternità.

Un eco de un eco Nada más que una marimba, un guasá, un bombo y la astilla de un grito para poner el cielo al nivel de mis pies. Sube un temblor asentado en la raíz misma de mi ancestro.

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Una eco di una eco Nient’ altro che una marimba, un guasá, un tamburo e la scheggia di un grido per mettere il cielo a livello dei miei piedi. Sale un tremore fissato nella radice stessa del mio antenato.
Marimba: strumento musicale a percussione. Guasá: Strumento musicale di risonanza.

Mirar adentro Del siglo dieciséis data mi pena y apenas lo sabía porque aquel ruiseñor siempre canta en mi pena.

Guardare dentro Dal sedicesimo secolo data la mia pena e appena lo sapevo perché quell’ usignolo sempre canta la mia pena.

Elogio de la danza
A Leo Brouwer

El viento sopla como un niño y los aires jadean en la selva, en el mar. Entras y sales con el viento, soplas la llama fría: Velos de luna soplas tú y las flores y el musgo van latiendo en el viento. Y el cuerpo al filo del agua, al filo del viento, en el eterno signo de la danza.

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Elogio della danza Il vento soffia come un bambino e l’aria fiata nella selva, nel mare. Entri ed esci col vento, soffi la fiamma fredda: veli di luna soffi e i fiori e il muschio battono nel vento. E il corpo sul bordo dell’acqua, sul bordo del vento, nell’eterno segno della danza.

Nunca vi grandes lagos En esta isla que me viera nacer, nunca vi grandes lagos, o breves lagos verdes, o amarillos, o simples lagos límpidos en el centro del valle. Mas cuando silba el huracán, mis ropas se desgajan y el nudo en la garganta, y el salto que sube hasta los sesos, y el nido de mis gorriones revuelto, húmedo, vacío...

Mai ho visto grandi laghi In questa isola che mi ha visto nascere mai ho visto grandi laghi o brevi laghi verdi o gialli, o semplici laghi limpidi nel centro della vallata. Ma quando l’uragano fischia, i miei abiti si spezzano e il nudo alla gola, e il salto che sale fino al cervello, e il nido di miei passerotti rovesciato, umido, vuoto…

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Una rosa Los ojos de Abel Santamar ía están en el jardín. Mi hermano duerme bajo las semillas. Santiago alumbra las frescura del tiempo que nos tocó vivir. Un niño baila el dulce aire de julio en la montaña. Alguien escucha su canción bajo el estruendo puro

de una rosa.

Una rosa Gli occhi di Abel Santamar ía sono nel giardino. Il mio fratello dorme sotto i semi. Santiago illumina la freschezza del tempo che ci ha toccato. Un bambino balla la dolce aria di luglio nella montagna. Qualcuno ascolta la sua canzone sotto il fragore puro di una rosa.

Obsidiana
A Claribel Alegría, en Managua

Obsidiana es una palabra antigua, más antigua aún que las altas arenas del desierto, volando entre las bajas colinas de un paisaje más antiguo que su propia historia. Leo obsidiana. Hay una obsidiana entre las manos de Bud. Al alba, cantan los lagos como nunca. Leo obsidiana. Escribo obsidiana. Con ella entro a los secretos de las montañas, a los de la luna alta y blanca, luna sembrada en los cielos y en el follaje nacido alrededor de estos volcanes.
Managua, 14 de enero, 2005

Ossidiana A Claribel Alegría, in Managua Ossidiana é parola antica, ancora più antica dalle alte sabbie del deserto, volando tra le basse colline di un paesaggio più antico dalla propria storia. Leggo ossidiana. C´e una ossidiana tra le mani di Bud. Nell’alba cantano i laghi come mai. Leggo ossidiana. Scrivo ossidiana. Con lei entro nei segreti delle montagne, in quelli dell’ alta e bianca luna, luna seminata nei cieli

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e nel fogliame nato attorno a questi vulcani.

Largo camino Un largo camino ilumina la noche y ya el día avanza con su paso de amor, con su paso de muerte. Hay una clepsidra entre el camino y tú. Una luz nos abraza desde entonces. Hemos recorrido ese camino desde las costas húmedas de países sin presente, sin dudas de su porvenir. No estamos cansadas sino ebrias de saber cuál será el camino nuestro, el camino de la verdad por dónde viajen nuestros pasos sobre la hierba y la clepsidra siempre juntas

Lungo cammino Un lungo cammino illumina la notte allora il giorno cresce con il suo passo d’amore, con il suo passo di morte. C’è una clessidra tra il cammino e te. Una luce ci abbraccia da allora. Abbiamo percorso quel cammino dalle rive umide di paesi senza presente, senza dubbi sul loro pervenire. Non stiamo stanche se non ebbre di sapere quale sarà il nostro cammino, il cammino della verità sul quale viaggino i nostri passi sull’erba e la clessidra sempre insieme.
Versiones al italiano: Gabriel Impaglione

Waldo Leyva – Cuba- Sobre el compromiso social del escritor “El que tiene que estar comprometido es el hombre. Si tú estás comprometido, tú literatura va a responder a tu compromiso, lo que no se puede pensar es en la literatura de compromiso. ¿Cuántos escritores hoy, vivos y muertos, que son banderas de la derecha, en sus inicios tienen grandes poemas a la Revolución de Octubre, o grandes poemas a la Revolución o a la guerrilla? El compromiso no puede ser externo, no puede ser a partir de una vocación literaria. Tiene que ser interno, del ser y el hombre”(...)

Revista co-fundadora del Festival Internacional de Poesía Palabra en el mundo - 2 – blogs – 2 - Isla Negra:

http://revistaislanegra.fullblog.com.ar http://revistaislanegra.wordpress.com/

Isla Negra
no se vende ni se compra ni se alquila, es publicación de poesía y literaturas. Isla Negra es territorio de amantes, porque el amor es poesía. Isla Negra es arma cargada de futuro, herramienta de auroras repartidas. Breviario periódico de la cultura universal. Estante virtual de biblioteca en Casa de Poesía.

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“Poesía/ Perdóname / por haberte ayudado a comprender / que no estás hecha solo de palabras” - Roque Dalton

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