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Cultural AB Nº 12/13:REVISTA CULTURAL ALBACETE 14/8/08 10:02 Página 3

E ste número doble de la revista Cultural Albacete prosigue su línea editorial de publicar artí-
culos referentes a la historia de nuestra ciudad y provincia, a la vez que nuevas miradas sobre temas
de opinión que este recién inaugurado siglo nos plantea, además de ser una tribuna abierta donde dar
a conocer artistas plásticos y escritores actuales albacetenses, sin olvidar la inclusión de una entrevista
de interés cultural y general, además de gozar con la colaboración de una firma de reconocido pres-
tigio nacional e internacional, como ya se ha reflejado en otros números de la revista, donde la cola-
boración de José Saramago, Ernesto Sábato, José Manuel Caballero Bonald, Félix Grande, entre otros
han contribuido a prestigiar la publicación.
Con esa filosofía en este número se suscita nuevamente la interesante polémica surgida sobre ‘los
Sabuco’ –padre e hija– y se publican rigurosos testimonios en el Dossier sobre la autoría de la genial
obra Nueva Filosofía de la Naturaleza del Hombre, quedando estas páginas abiertas a futuras apor-
taciones al tema.
Por otra parte, en esta ocasión, la historia de la Iglesia a finales de la Edad Media, en la tierra de
Alcaraz, el Catastro de Ensenada, las andanzas del mariscal Moncey en Albacete –oportunísimo al ce-
lebrarse este año el 200 aniversario de la Guerra de la Independencia– y un trabajo sobre arte (escul-
tura) completan la mirada a nuestros temas locales y provinciales. Los pintores Juan Galiana y José
Félix, así como los escritores Diego Sanz, Miguel Ángel Arenas, Lucía Plaza, Ricardo Fernández
Moyano y Eloy M. Cebrián ocupan el apartado de creadores contemporáneos, que se unen al rescate
de un clásico del siglo XVI, Manuel Ramírez de Carrión. También el escritor de orígen albacetense
Juan Carlos Arce es entrevistado con motivo de la publicación de su última novela. Los derechos hu-
manos y la lucha tenaz de la mujer por la igualdad son los temas objeto de la sección Opinión.
Como se dijo anteriormente, el historiador británico Paul Preston, firma invitada en este número
doble, potencia esta sección una vez más con una colaboración extraordinaria, referida a nuestra his-
toria más reciente: Franco y Juan Carlos I.
Finalmente hay que destacar el importante trabajo que el historiador Aurelio Pretel ha realizado
sobre dos localidades de la provincia de Albacete: El Salobre y Reolid, que ocupan el apartado dedi-
cado a Nuestros Pueblos y que sin duda contribuirá a un mayor conocimiento de nuestro patrimonio,
tanto social e histórico, como ecológico.

CULTURAL ALBACETE, Revista de opinión, pensamiento y creación. Septiembre 2008 / Número 12-13 / Primavera-Verano
Presidente Consorcio Cultural Albacete: Fotocomposición, fotomecánica e impresión:
Pedro Antonio Ruiz Santos Grupo Gráficas Campollano
Dep. Legal: AB-148/96
Director Gerente: ISSN: 1697-8358
Ricardo Beléndez Gil
© De los artículos, sus autores.
Coordinación revista y realización:
• Los textos contenidos en esta revista pueden reproducirse libremente
José Manuel Martínez Cano/Antonio Selva Iniesta citando su procedencia.
Colaboradores: • Los artículos publicados expresan la opinión o criterio personal de
José Manuel Almendros Toledo, Miguel Ángel Arenas, Carlos Ay- los autores, sin que la revista CULTURAL ALBACETE comparta
llón Gutiérrez, José Félix, Ricardo Fernández Moyano, Juan Ga- necesariamente el contenido de los mismos.
liana, Godofredo Giménez Esparcia, Elia Gutiérrez Mozo, Domingo • La revista CULTURAL ALBACETE es una publicación cuatri-
Henares, M. Carmen Heredero, Pedro José Jaén Sánchez, Ana Mar- mestral editada por el Consorcio Cultural Albacete como una activi-
tínez, Lucía Plaza, Paul Preston, Aurelio Pretel Marín, Fernando dad más en su línea programática. La opinión, el pensamiento y la
Rodríguez de la Torre, Diego Sanz López, Celia Zafra. creación, tanto de temas locales como generales, es el objetivo de la
revista, donde especialistas y creadores ensayan y realizan su queha-
Suscripción y distribución: cer, tanto intelectual como artístico. Cultural Albacete les agradece su
Cultural Albacete. Paseo de la Libertad, s/n. estimada colaboración, que sin duda enriquecerá el panorama cultu-
Telf. 967 19 36 30. www.albacete.com/cultural ral del ámbito al que se dirige.
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DOSSIER: EL ENIGMA SABUCO

Oliva Sabuco: una farsa editorial


Marco e Hidalgo, completas o no, vaya el nombre de Oliva
como autora del libro Nueva filosofía, publicadas en 1587,
1588, 1622 (en Portugal), 1728, 1734 (completas, ésta última
en Portugal y en portugués), 1847, 1873 (incompletas) y 1888
(completa, con prólogo de Octavio Cuartero). De manera que
recurrir a la circunstancia de que las ediciones antedichas
vayan a nombre de Oliva, para argumentar que ella es la au-
tora, carece de sentido, y significa también el desconoci-
miento del cambio de perspectiva a partir del año 1903,
precisamente desde esta fecha, en la que se descubre el tes-
tamento de Miguel Sabuco, y se plantea con propiedad la dis-
cusión sobre la atribución de autoría de la Nueva filosofía.
Así, desde el principio, debe quedar claro, para el mejor
entendimiento de este ensayo, que el problema que plantea-
mos aquí es el de una mera atribución indebida de autoría.
Pues, en efecto, no vamos a concluir después de nuestro aná-
lisis que el Bachiller Sabuco fuera el autor de la Nueva filo-
DOSSIER

sofía (lo es desde su publicación, 1587), sino que, estando


este extremo dado por seguro desde la lectura del testamento
de Miguel Sabuco (1588), llegaremos a la afirmación de que
Con los documentos que poseemos al pre- ha habido un problema precisamente de atribución indebida
sente, ya es hora de ir zanjando una cuestión su- (a Oliva Sabuco) durante largo tiempo, y no de autoría es-
ficientemente debatida, a lo largo de más de un tricta, jamás puesta en entredicho por ningún documento en
siglo, sobre la autoría de la Nueva filosofía a su contra. Es decir, hubo un deslizamiento nunca justificado
nombre de Miguel Sabuco, atribuida también, desde una mera atribución de autoría, a favor de Oliva Sa-
por los partidarios que ella tiene todavía, a su buco por decisión del padre, hasta la concesión gratuita de la
hija Luisa de Oliva. En efecto, en su testamento autoría a su nombre también de la Nueva filosofía.
fechado en Alcaraz a 20 de febrero de 1588, el Como era de suponer, a partir del hallazgo del testamento
Bachiller Sabuco en una de las cláusulas afirma de Sabuco por parte de Marco e Hidalgo en 1903, esta obli-
que él es el autor del repetido libro Nueva filo- gada (por cuestión de fechas) unanimidad en la atribución a
sofía (1587), haciendo constar, igualmente, que Oliva Sabuco de la autoría de la Nueva filosofía se rompe en
pone por autora a su hija Oliva, aunque tan sólo sucesivas ediciones (los márgenes de este ensayo no permi-
para darle “el nombre e la honrra”. Esta cir- ten descender a la misma controversia en artículos o confe-
cunstancia, la atribución pactada de autoría, es- rencias). Así, tenemos la obra de Florentino M. Torner: Doña
tuvo oculta, sin embargo, hasta 1903, fecha en la Oliva Sabuco de Nantes / siglo XVI, Aguilar, Madrid, 1935
que José Marco e Hidalgo, Registrador de la (?). No es una auténtica nueva edición de la Nueva filosofía,
Propiedad en la ciudad de Alcaraz, encuentra y sino que se trata de una amplia antología muy útil. Por lo que
hace público el testamento del Bachiller Sa- respecta a nuestro propósito, y a pesar del título que da a su
buco. Esto es, Oliva Sabuco había figurado obra, Torner escribe en la página 8 de su Doña Oliva…: “Un
como “autora” de la Nueva filosofía, y sin dis- celoso registrador de la propiedad, D. José Marco Hidalgo,
cusión apenas, durante trescientos dieciséis movido quizá en lo subsconsciente por el honroso hábito pro-
años, por el hecho, principalmente, de aparecer fesional de registrar cada cosa bajo el nombre de su legítimo
como tal en la portada del antedicho libro y por- propietario, destruyó la falsa atribución y consignó para
que así lo había decidido el verdadero autor, su siempre la Nueva Filosofía a nombre del bachiller Miguel
padre. Sabuco”… y, en la página 20, añade: “¡Lástima grande que
Desde esta consideración previa, no es ex- la diligencia de un erudito nos haya destruido para siempre
traño, pues, que en todas las ediciones anterio- el bello mito de esta mujer filósofa y reformadora de la Cien-
res al descubrimiento testamentario que realizó cia!”.

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DOSSIER: EL ENIGMA SABUCO

Otra edición significativa de la Nueva filosofía la tenemos bre… compuesta por doña Oliva Sabuco” (portada de la pri-
en la publicación de Atilano Martínez Tomé: Oliva Sabuco de mera edición, 1587); 2) la palabra “Sabuco”, sin más indica-
Nantes y Barrera / Nueva filosofía de la naturaleza del hom- ción (en la hoja segunda); 3) “lo que contiene esta Nueva
bre y otros escritos. Editora Nacional, Madrid, 1981. De Filosofía es lo siguiente… compuesta por doña Oliva Sabuco
todas formas, para nuestro interés en la falta de unanimidad de Nantes” (en el índice de la obra); 4) “Yo, Cristóbal de
que venimos afirmando en la atribución de autoría a Oliva León, escribano de cámara del Rey… doy fe, habiéndose
Sabuco de la Nueva filosofía, este autor mantiene una teoría visto… un libro intitulado Nueva filosofía, compuesto por
ecléctica: “ … De este grupo (de intelectuales en Alcaraz en doña Oliva Sabuco” (en la tasa a pagar, 12-II-1587); 5) “Por
la época, el doctor Heredia, Simón Abril, la familia Sa- cuanto por parte de vos, Oliva Sabuco de Nantes… nos fue
buco…) saldría el libro (la Nueva filosofía) con sus distintos hecha relación, diciendo que vos habíades compuesto un
tratados, que, por razones afectivas, por miedo a la Inquisi- libro intitulado Nueva filosofía” (en el privilegio donde, su-
ción o por ser ella la que llevó a cabo la recopilación defi- puestamente, el Rey le da permiso para imprimir); 6) “Oliva
nitiva, se atribuyó a doña Oliva Sabuco de Nantes (p. 44). de virtud y de belleza / con ingenio y saber hermoseada…
Reseñamos también la edición más reciente, en inglés Pero pues ya esta Oliva generosa / da luz y claridad y fin per-
(Waithe, M. E. Colomer Vintró, M. y Zorita, A: Oliva Sabuco feto”… (en los dos sonetos laudatorios de Juan de Sotoma-
de Nantes Barrera / New Philosophy of human nature. Illi- yor, se dice Oliva en seis versos); 7) “Una humilde sierva y
nois, 2007). Los traductores aún no ven razones suficientes vasalla, hincadas las rodillas en ausencia, pues no puede en
para cambiar la atribución tradicional de la autoría de la presencia, osa hablar” (en la dedicatoria, tan pintoresca, que
Nueva filosofía a nombre de Oliva Sabuco. Oliva de Nantes Sabuco Barrera haría al Rey); 8) “Vera Me-
A lo largo, pues, de más de una centuria, han corrido dicina y vera Filosofía… compuesta por doña Oliva Sabuco
afluentes de río de tinta sobre esta controversia en verdad li- Barrera” (en la primera página del diálogo de la Vera Medi-
teraria, pues se trata en rigor de un problema de cesión de los cina); 9) “Al ilustrísimo don Francisco Zapata… Doña Oliva
derechos de autor sobre una obra, más que de una discusión Sabuco, humilde sierva, salud, gracia y eterna felicidad
estricta de autoría. Por más que los partidarios de una Oliva desea” (carta en el diálogo anterior, en la que “doña Oliva
escritora hayan desenfocado, últimamente, el núcleo del de- pide favor y amparo”). Pero son textos gratuitos, no hay nin-
bate, acumulando en su defensa fingidos agravios a la muje- gún documento que los avale, o es desconocido todavía por
res, como si alguna vez los investigadores que apuestan por los defensores de Oliva como escritora de tan altos vuelos.
la autoría de Miguel Sabuco hubieran puesto en duda la ca- Son requisitos formales, los inmediatamente anteriores,
pacidad intelectual de medio mundo, es decir, del colectivo donde figura el nombre de Oliva y que suelen citarse como
que forman las mujeres, representadas en la parte que le toca prueba de que ella compuso el libro que escribió su padre.
por Oliva Sabuco. Pero ya no es tiempo de continuar una dis- Pero todos estos pretendidos documentos, por la falta de sus-
cusión estéril, que nada produce porque se alimenta de la tento legal (presencia de escribanos o testigos) que los re-
nada, sino la hora de acudir al veredicto implacable de los frende, son meramente escritos apócrifos, papeles muy bien
documentos, que son los materiales de la Historia. distribuidos para una farsa editorial que se ha representado
Desde este apunte sobre la Nueva filosofía y su autor ver- infinidad de veces. Son puro formulismo para sacar un libro
dadero, pretendemos valorar, en esta ocasión, los repetidos de la imprenta, y cuya autenticidad dejaba indiferentes a las
argumentos que se exhiben para sustentar en vano la autoría autoridades que daban las licencias o ejercían las censuras. Y
de Oliva Sabuco, a partir de los escritos que se entienden hasta sería lógico pensar que son verdaderos, si no fuera por-
como preliminares y que, como requisitos habituales, lleva- que existen en su contra documentos donde se afirma que fue
ban los libros impresos en tiempo de Felipe II, en nuestro el Bachiller Sabuco el autor de la Nueva filosofía, y no Oliva.
caso, aunque las pragmáticas sobre la imprenta venían prin- Además, él consiguió formación intelectual suficiente para
cipalmente desde los Reyes Católicos. Y eran, pues, declara- escribirla en la Universidad de Alcalá de Henares.
ciones que daban forma a la sola estructura externa de toda Más allá de una creencia orteguiana (esto es, que no se
publicación y que nosotros vemos como un estricto proto- discute, porque no se trata de una idea que nosotros tenga-
colo editorial. mos, sino, más bien, de una idea que nos tiene) sobre la au-
Nos referimos, así, a varios extremos que se debían cum- toría de Miguel Sabuco y Álvarez de su Nueva filosofía,
plimentar, con más o menos rigor, y que aquí nos interesan queremos poner nuestros argumentos en orden de razona-
por su aparente consistencia legal, indicando cómo figura en miento lógico desde varios puntos de vista. Y, en primer lugar
ellos una supuesta autora, sin ninguna escritura legal que (como hizo Sócrates ante el tribunal que lo juzgaba), la de-
avale y refrende dicha pretensión, puesta al descubierto, entre fensa inicial consiste en señalar con el dedo índice a los ene-
otros, por un documento que no se discute, el testamento del migos ausentes, pero que alientan por todas partes. Es decir,
Bachiller Sabuco que veremos más adelante. a todos cuantos urdieron la engañosa prueba de los llamados
Ponemos ahora los preliminares, o documentos aparentes textos preliminares que debían llevar en la época toda obra
(ninguno está autenticado) referidos a la Nueva filosofía: 1) impresa y que, en el caso de la Nueva filosofía, están redac-
nombre de autor: “Nueva filosofía de la naturaleza del hom- tados a favor de Oliva.

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Por supuesto que, en ninguna caso, hay firma de autoridad que se tome por real la autoría que, por declaración paterna,
correspondiente, como la del supuesto escribano de cámara sólo fue a título honorífico. Y sospechar siquiera que Su Ma-
Cristóbal de León (que tasaría el libro), como tampoco apa- jestad el Rey Felipe II, tan prudente y tan serio como se diga,
rece la firma del Rey (que le habría concedido a Oliva Sa- había de ofenderse por este juego de ocultación de autor,
buco el privilegio de imprimir la Nueva filosofía), ni la firma entre un padre y su hija, es tanto como decir que nuestros
del secretario real que dice ser Juan Vázquez. Hasta hay que reyes antepasados (o sus descendientes) alguna vez estuvie-
suponer aquí la censura de la obra, pero está implícita, pues ron preocupados por los aconteceres pequeños que tienen
como tal no aparece. Ni siquiera en los sonetos que Juan de lugar entre los súbditos. Entonces como ahora, la distancia
Sotomayor hizo “en alabanza del Autor y de la Obra”, se re- entre los gobernantes augustos y sus administrados era con-
laciona expresamente a Oliva Sabuco con la Nueva filosofía. siderable.
Y, por supuesto, la pieza principal para los que defienden una Hasta aquí hemos ganado que uno de los extremos que,
Oliva escritora, la carta dedicatoria de ésta al Rey, carece de por ley, debía figurar en toda obra impresa, era el nombre del
cualquier referencia documental que pueda autenticarla. Y autor y, refiriéndonos a la Nueva filosofía, consignado a favor
dígase otro tanto de la carta que también supuestamente Oliva de Oliva Sabuco sin ningún fundamento. Otros componentes
dirige al Presidente de Castilla. Se trata, en definitiva, de un de la estructura formal del libro en la época, llamados preli-
ramillete de escritos organizados por no sabemos quién, fa- minares, fueron las ilustraciones (en la Nueva filosofía, el es-
miliar o vendedor de libros, que estaría de acuerdo con el im- cudo real), los privilegios (del rey, o licencias eclesiásticas)
presor. Incluso éste mismo pudo hacerlo a sus expensas. Así, para imprimir y tasas, con el pie de imprenta (en Madrid, por
mientras no aparezcan documentos en contra, y por falta de P. Madrigal, MDLXXXVII), en portada. Otros elementos, li-
identidad precisa, en el mundo literario Oliva Sabuco no pasa terarios, consistían por lo común en dedicatorias (carta de
de ser una autora indocumentada. Oliva al Rey, con otra al Presidente de Castilla) y poesías (del
Lo único cierto que hemos podido detectar es el hecho de licenciado Juan de Sotomayor a Oliva). De cuyos extremos,
que, en la Nueva filosofía, aparece una “autora” nada menos como existentes todos en la Nueva filosofía, hemos dado
que ocho veces y que no se llama siempre de la misma ma- cuenta. Y la falsedad palmaria de cada uno de estos preten-
nera (Oliva Sabuco, 3 veces; Oliva Sabuco de Nantes, 2 didos y mal llamados documentos (que no lo son, pues nin-
veces; Oliva de Nantes Sabuco Barrera, una vez; Oliva Sa- guno lleva la firma de quien lo expide, como tampoco hay
buco Barrera, una vez; y Sabuco, sin más, una vez. Con la testigos) es el primer paso para desacreditar la atribución li-
antedicha repetición del nombre, y sin más, Oliva figura hasta teraria e indebida de la autoría de la Nueva filosofía a nom-
seis veces en los versos de los dos sonetos laudatorios, cinco bre de Oliva, ya que esta circunstancia se basa principalmente
veces en el primero. Pero tanta insistencia de autoría, 14 en el hecho evidente de figurar su nombre en el libro en cuan-
veces, y tanta indecisión al nombrarla, resulta al menos sos- tas ocasiones hemos dicho más arriba. Nombre que salta a la
pechosa, ya que demostrar demasiado, acumulando razones vista catorce veces, como hemos advertido, por lo que puede
inconsistentes, puede ser indicio, al fin, de no demostrar resultar hasta catorce veces falso.
nada. Sin miedo a equivocarnos, podemos asegurar que el Desde estos supuestos, ¿será indicio de veracidad el hecho
impresor de la Nueva filosofía, no leyó uno de los escritos de que un autor sea considerado como tal, y sólo porque apa-
que los sabios antiguos dejaron en el templo de Delfos: nada rece su nombre al frente de un libro? La respuesta, claro está,
demasiado. Pues pocos libros habrán consignado tantas puede ser afirmativa en la mayoría de los casos, a no ser
veces, en demasía, el nombre de su autor. Y sin el más pe- (como ocurre con Oliva Sabuco) que tengamos argumentos
queño documento acreditativo. Eso es lo grave. De manera concretos, documentos independientes de la obra impresa
que las supuestas pruebas en las que aparece Oliva como au- (esto es, escritos firmados con testigos ante escribanos), y
tora carecen de valor probatorio, pues ellas mismas carecen más de uno, en su contra. De manera que nos encontrábamos,
de justificación, pues no hay ningún documento a su favor, y hasta 1903 (cuando se descubrió el testamento de Miguel Sa-
sí en contra, como vemos más adelante. buco, donde él se confiesa autor de la Nueva filosofía), con
La prueba, entonces, de autoría de la Nueva filosofía a una atribución de autoría indebida, sin sospechar siquiera un
favor de Oliva Sabuco, por el hecho de figurar en la dicha fraude de la historia de la literatura española, tal vez invo-
obra hasta ocho veces con nombres distintos, más seis en los luntario, pero escandaloso a todas luces. Por cuanto los de-
sonetos, en principio no es un argumento fuerte. Ya que nada fensores de Oliva Sabuco escritora sólo tienen por asidero,
impide que un autor se esconda bajo el nombre de otra per- precisamente, la circunstancia de que un libro vaya a su nom-
sona (de mutuo acuerdo), por más que nos gustaría saber las bre. Y de que a nombre suyo vayan también (como un for-
razones de tan extraño comportamiento del propio Bachiller mulario que se debía cumplimentar en la imprenta) las tasas
Sabuco y, tal vez, de sus familiares. Tampoco puede cono- a pagar por el tan repetido libro, el privilegio o licencia para
cerse ni, menos aún, castigarse esta conducta, a no ser que el imprimirlo, las cartas dedicatorias a las autoridades corres-
autor suplantado acuda a los tribunales solicitando que lo re- pondientes, y hasta los versos laudatorios del autor.
pongan o, como hace Miguel Sabuco en su testamento, recu- Veamos ahora la posibilidad realizada (en nuestra litera-
rriendo a la maldición incluso de su hija, si ésta persiste en tura clásica española) de obras que salieron de la imprenta, y

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después de las pragmáticas de los Reyes Católicos, sin nom- que obligaban tanto a los autores como a los regidores de las
bre de autor conocido e, incluso, con autoría falsa, descu- imprentas.
bierta con el correr de los siglos. Advertimos, sin embargo, Así tenemos, en el Quijote de Avellaneda (1614, edición
que se trataba de obras inocuas para el buen mantenimiento de Espasa-Calpe, Madrid, 1972), desde la primera hoja, que
de la fe, pues, de otra manera, las autoridades civiles y ecle- son suficientes los extremos que coinciden en su exposición
siásticas habrían dado con sus autores. Autoridades que po- con los de la Nueva filosofía. En portada se afirma que el
dían ser tolerantes en materia de impresión de libros, pero no libro está “compuesto por el Licenciado Alonso Fernández
del todo indiferentes. Así, la falta de autoría la vemos, en pri- de Avellaneda”, con su lugar de nacimiento (Tordesillas), la
mer lugar y a título de ejemplo, en La vida de Lazarillo de dedicatoria y un dibujo, el obligado “con licencia” y el titu-
Tormes, de 1554 (original anterior perdido, escrito hacia lar de la imprenta, Felipe Roberto; seguidamente, encontra-
1530). Obra sin autor reconocido durante mucho tiempo. En mos el privilegio para que su autor imprima el libro, expedido
la edición de 1969 (Espasa-Calpe, p. 57), Julio Cejador man- por el canónigo y doctor Francisco de Torme y de Liori, del
tiene, basándose en la autoridad de Francisco Rodríguez Consejo de su Majestad (“… este libro, que se intitula Se-
Marín y de Adolfo Bo- gundo tomo de don Qui-
nilla y San Martín, que jote de la Mancha,


el autor, por fin, del compuesto por el licen-
Lazarillo de Tormes no ciado Alonso Fernández
pudo ser otro que Se- No es propósito de estos apuntes de Avellaneda, damos y
bastián de Orozco. atorgamos licencia que
Pero, no obstante la descubrir identidades de otros escritores se pueda imprimir…”);
opinión de las tres au- más adelante figura una
toridades últimas, tene- españoles ocultos bajo nombres dedicatoria del autor “al
mos que la filóloga alcalde, regidores y hi-
Rosa Navarro Durán apócrifos, sino el probar, de pasada, que dalgos de la noble villa
publica su teoría muy
verosímil de que el
el simple hecho de figurar Oliva Sabuco del Argamesilla…”; le
sigue un prólogo muy
autor buscado del La- como autora de la Nueva filosofía no parecido a las cartas su-
zarillo no puede ser
otro, según las pruebas
aportadas, que Alfonso
de Valdés (suplemento
cultural del diario El
Mundo, 15-5-03, pp. 6-
8; y diario La Verdad,
concluye que esta pretendida autoría sea
cierta. Pues la sustentan únicamente
unos cuantos escritos
“ puestas de Oliva; y, por
fin y cómo no para
cumplir con la costum-
bre, hasta hay un soneto
atribuido a Pero Fernán-
dez, que también debe
ser del supuesto Avella-
20-8-03, pp. 44-45). insuficientes, sin una mínima neda.
No sabemos todavía si,
andando el porvenir,
prueba documental a su favor A pesar de las leyes
de la época, y con los
encontraremos nuevos requisitos formales para
argumentos que den por falsas dichas teorías. De lo que sí imprimir una obra bien cumplidos, resultó, sin embargo, que
estamos ciertos es de una posibilidad ocurrida, la de sobre- el nombre de Alonso Fernández de Avellaneda, como autor,
vivir y circular un libro a sus expensas, sin autor conocido y era tan falso como el de Oliva Sabuco. Y son varios los nom-
cambiando incluso su nombre. Entre otras razones, porque bres que se han dado para ponerlos como ciertos: Luis de
ninguna ley se lo impidió. Aliaga, confesor de Felipe II, o fray Juan Blanco de la Paz
Hay, sin embargo, otro misterio aclarado, o desvelándose (Marco e Hidalgo, Revista de Archivos, Bibliotecas y Mu-
con el tiempo. Nos referimos al Don Quijote de la Mancha de seos, julio, 1903). Como también pudo ser, según Menéndez
Alonso Fernández de Avellaneda, autor tan falso como su y Pelayo, el poeta aragonés Alfonso Lamberto (en Benjamín
obra, que quiere continuar la de Cervantes. En efecto, nos en- Marcos: Miguel Sabuco (antes doña Oliva), Caro Raggio,
contramos con un caso paradigmático para detectar a las cla- Madrid, 1923, p. 92). Más recientemente, en la edición de
ras la posibilidad de que un autor cualquiera mantenga su Espasa-Calpe, 1972, de Martín de Riquer, se lanzó la idea de
nombre en el anonimato, sin que ningún rey (a la sazón, Fe- que, tras el seudónimo de Avellaneda, se ocultaban los her-
lipe III) tenga que indignarse, y sin peligro de que se con- manos Bartolomé y Lupercio Leonardo de Argensola, y Ge-
muevan las columnas que sustentan el universo. Además, esta rónimo de Passamonte, o Guillén de Castro. Lo mismo que
obra tiene un paralelismo evidente con la Nueva filosofía, si Avellaneda ha sido identificado con Juan Ruiz de Alarcón,
nos fijamos, claro, en los llamados preliminares legales de con Tirso de Molina… y hasta con el mismo Miguel de Cer-
todo escrito, lo que hemos denominado protocolo editorial, vantes Saavedra (p. LXXXIV y ss.).

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filosofía (no con su autor), de la que mandaron tachar (“en-


mendar”) algunas líneas de diecisiete párrafos de poca im-
portancia (en las dos primeras ediciones) por lo que la obra
El descrédito definitivo de pudo seguir editándose, teniendo en cuenta esas leves co-
rrecciones tanto los libreros como los lectores (ver Henares,
Oliva como escritora de la Nueva D.: El Bachiller Sabuco ante la Inquisición, número 11 de
Cultural Albacete, 2007, pp. 44-49).
filosofía está, por fin, en un Hay también otro dato para negar la atribución de autoría
de la Nueva filosofía a Oliva Sabuco. Pues resulta que, en el
manojo de escrituras ante “coloquio de la compostura del mundo” de dicha obra (p.
150), los equinoccios de primavera y de otoño ocurrieron el
escribanos y testigos, todas
concordantes entre ellas y como
una sola pieza que se
“ 11 de marzo y el 11 de septiembre, respectivamente. Y sa-
bido es que esta circunstancia ocurrió en el año 1580, por lo
que dicho coloquio no estaba escrito antes de ese año, ni des-
pués de 1582, pues en éste el Papa Gregorio XIII y Felipe II
deciden cambiar el calendario juliano, quitando diez días a
octubre, por lo que, a partir de entonces, los equinoccios tie-
vuelven en contra de la nen lugar del 20 al 21 de marzo y del 22 al 23 de septiembre.
Oliva tendría entonces, en 1581, diecinueve años. Y, si el “co-
supuesta autora loquio de la naturaleza del hombre”, el fundamental de la
Nueva filosofía, fue escrito en años anteriores, habrá que re-
bajar la edad de Oliva dos o tres años, acaso hasta los dieci-
No es propósito de estos apuntes descubrir identidades de séis. Demasiado joven para escribir un libro donde se conoce
otros escritores españoles ocultos bajo nombres apócrifos, a Salomón, a Galeno, a Hipócrates, a Platón, a Aristóteles, a
sino el probar, de pasada, que el simple hecho de figurar Séneca, a Horacio, a Plutarco, a San Agustín, a Boecio, la
Oliva Sabuco como autora de la Nueva filosofía no concluye historia de la literatura española, de la ascética y de la mística,
que esta pretendida autoría sea cierta. Pues la sustentan úni- de la Medicina y Psicología. Y todo, desde su espléndido ais-
camente unos cuantos escritos insuficientes, sin una mínima lamiento de Alcaraz en el siglo XVI. Un portento.
prueba documental a su favor (la portada con su nombre, la El descrédito definitivo de Oliva como escritora de la
tasa, el privilegio del Rey, etc.), y que están de acuerdo arti- Nueva filosofía está, por fin, en un manojo de escrituras ante
ficiosamente entre ellos para cumplir las formalidades que se escribanos y testigos, todas concordantes entre ellas y como
exigían en su tiempo a la hora de imprimir un libro, los lla- una sola pieza que se vuelven en contra de la supuesta au-
mados preliminares y que no eran, como hemos visto antes, tora. Tenemos cartas de obligación, de poder y, sobre todo, el
necesariamente verdaderos, sino, más bien, en algunos casos testamento del Bachiller Sabuco. Documentación ofrecida
un simulacro editorial. Escritos, en fin, que no resisten la por Marco e Hidalgo en 1903 a Serrano y Sanz, catedrático
prueba en su contra de varios documentos, con la presencia de Historia en la Universidad de Zaragoza y secretario de re-
y con las firmas de testigos, de familiares y de escribanos, dacción de la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos,
dando fe de que el Bachiller Miguel Sabuco es, y no otro, el quien, a su vez y entonces (corrigiendo sus Apuntes para una
autor verdadero de la Nueva filosofía. biblioteca de escritoras españolas desde el año 1401 al 1883,
Antes de rebatir con documentos este mero formulismo donde figuraba Oliva Sabuco), fue el primero en asumir que
editorial, a nombre de Oliva Sabuco, recordamos que los par- el Bachiller Sabuco era el autor de la Nueva filosofía (F. Ro-
tidarios de esta supuesta escritora apelan también, con exce- dríguez de la Torre [sin duda, el bibliógrafo fundamental
siva frecuencia y sin aportar una sola prueba, a los rigores sobre Miguel Sabuco], Al-Basit, Nº 22, p. 248, Albacete,
del Tribunal de la Inquisición, como si esta institución en ver- 1987). Así, acudimos ahora a los antedichos documentos úl-
dad terrible hubiera tenido algo que ver, al menos que se sepa, timos en sus párrafos pertinentes:
con la familia más próxima del Bachiller Sabuco. Y claro está 1) del testamento del Bachiller Sabuco: “… Iten aclaro
que la Inquisición, persiguiendo herejes, era despiadada y que yo conpuse un libro yntitulado nueva filosofía e una
cruel con las conciencias y con los cuerpos de quienes fueran norma y otro libro que se imprimieron, en los quales todos
sospechosos de desvío en el camino recto de la auténtica fe puse e pongo por autora a la dicha Luisa de Oliva mi hija,
cristiana. Mas aquí se trata de aportar pruebas (o callarse) de solo para darle el nombre e la honrra, y reservo el fruto y
que dicho Tribunal tuviera algo que ver directamente, pri- provecho que resultare de los dichos para mí, y mando a la
mero, con la familia Sabuco, de lo que no hay ninguna evi- dicha mi hija Luisa de Oliva no se entremeta en el dicho pri-
dencia escrita, pues tan sólo se repiten suposiciones vilegio, so pena de mi maldición, atento lo dicho, demás que
interesadas y gratuitas para fingir la autoría, tan fácil de des- tengo fecha ynformación de cómo yo soy el autor y no ella.
mentir, de Oliva. En segundo lugar, y para no desorientar la La qual ynformación está en una escritura que paso ante Vi-
cuestión, se impone analizar la mínima relación que, efecti- llarreal escribano… Hecho en la ciudad de Alcaraz a veinte
vamente, los censores inquisitoriales tuvieron con la Nueva días del mes de febrero de mil quinientos ochenta y ocho

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DOSSIER: EL ENIGMA SABUCO

años, a lo qual fueron testigos presentes Juan de Coca y el (Claramente, el hijo del Bachiller Sabuco afirma que su padre
Licdo. Juan Velazquez, y el Licdo. Sebastián de Molina, todos es el autor de la Nueva filosofía).
clérigos, vecinos de esta dicha ciudad de Alcaraz, y el otor- b) “Sepan cuantos esta carta de venta cesion y traspasa-
gante a quien yo el presente escribano doy fe que conozco lo cion vieren como nos acacio de buedo y yo doña oliva de
firmó de su mano… Ante mí, Alonso Romero escribano. De- nantes su muger… por quanto en el libro llamado nueva fi-
rechos dos reales”. (Es el texto más apodíctico sobre la au- losofía que hordeno mi el bachiller Sabuco padre de mí la
toría del Bachiller Sabuco de la Nueva filosofía. Y de una dicha oliva … me puso a mí por autora… por tanto confesa-
claridad meridiana, si nadie intenta manipularlo, pues los tex- mos e declaramos por esta presente carta que yo la dicha
tos históricos expresan cuanto quisieron decir sus autores doña oliva no fui autora del dicho libro…”. (Seguir defen-
cuando los escribieron. Y, para negarlos o interpretarlos, hay diendo que Oliva Sabuco escribió la Nueva filosofía es per-
que dar pruebas documentales al efecto). der el tiempo).
2) de una escritura de obligación, otorgada en Alcaraz el Como se ve, son documentos [los señalados con 1), 2) y
10 de septiembre de 1587: “… Sepan cuantos esta carta de 3), más los últimos a) y b)] concordantes y con las mismas
obligación vieren cómo nos Alonso Sabuco e Ana de Espi- garantías que nuestras escrituras actuales ante notario. Textos
nosa su mujer… nos obligamos de dar e pagar a el bachiller que deben leerse en el sentido normal de las palabras, porque
Sabuco, padre de mí el dicho Alonso Sabuco… ciento e veinte su claridad es evidente, si no hay otro argumento más veraz
ducados, los cuales son de razón que el dicho bachiller Sa- en contra, y no tomarlos como si fueran escritos literarios,
buco… me dio en razón del privilegio y merced que tiene de cuya significación podría estar a expensas de interpretaciones
su magestad para poder imprimir el libro llamado Nueva fi- distintas, según fuesen de diferentes los lectores. Con este
losofía… para que pueda yo hacer imprimir el dicho libro en método último se pueden conseguir aparentes estudios so-
el reino de Portugal… siendo testigos el dotor Sarmiento, ciológicos en defensa de los derechos de las mujeres, en este
Juan Dominguez e Luis Gomez e Francisco Tellez… e yo el caso a escribir un libro. Pero, sin argumentos en contra de los
presente escribano doy fe conozco a los otorgantes… ante mí inmediatamente anteriores, no debe afirmarse que Oliva
Francisco González de Villarreal escribano. Derechos, un fuese escritora, a no ser que alguien dé por conclusión lo que,
real… Recibí la escritura en prendas contenida en esta obli- en este caso, tan sólo era un supuesto, que Oliva fuese la au-
gación y lo firmé, el bachiller Sabuco”. (Miguel Sabuco tiene tora de la Nueva filosofía, afirmación puesta aquí tantas veces
el privilegio de imprimir la Nueva filosofía porque él es el en entredicho. Y a favor de la cual no hay ninguna prueba
autor). que llevarnos a los ojos, a no ser la pretendida autoridad que
3) de una carta de poder, en Alcaraz, a 11 de septiembre se ha querido dar a unos papeles sin firma, textos apócrifos
de 1587: “Sepan cuantos esta carta de poder vieren cómo yo (nombre de Oliva en portada de la Nueva filosofía (porque
el bachiller Miguel Sabuco… autor del libro intitulado Nueva su padre la puso como autora), tasa, privilegio, cartas su-
filosofía, padre que soy de doña Oliva mi hija, a quien puse puestas al Conde de Barajas y al Rey (tan atrevida, si fuera
por autor solo por darle la honrra y no el provecho ni inte- cierta, allí donde dice: “… de este coloquio del conocimiento
rés… otorgo y conozco por esta presente carta que doy e de sí mismo y naturaleza del hombre, resultó el diálogo de la
otorgo todo mi poder… a vos Alonso Sabuco mi hijo… para vera medicina que allí se vino nacida, no acordándome yo
que por mí y en mi nombre podais ir al reino de Portugal y de medicina porque nunca la estudié…”), más dos sonetos en
hacer imprimir el dicho libro llamado Nueva filosofía… su alabanza, donde tal vez el impresor, para cumplir las for-
siendo testigos presentes Miguel Gonzalez y Pedro Lopez y malidades de toda publicación y de acuerdo siempre con los
Juan de Coca, alpargatero… lo firmó el otorgante de su nom- interesados, organizó estos conocidos preliminares que ya
bre al qual doy fe que conozco… ante mí Francisco Gonza- hemos visto, para dar consistencia, sin más, a un enredo lite-
lez de Villarreal, escribano. Derechos un real”. (En esta rario. Al fin esclarecido.
carta, con fecha del día siguiente a la anterior, el Bachiller La atribución de la Nueva filosofía a Oliva Sabuco con-
Sabuco confirma el contenido antedicho, en cuanto a su au- sistió, tal vez, en un capricho de su propio padre Miguel Sa-
toría de la Nueva filosofía). buco y, en definitiva, en una auténtica farsa editorial que duró
A mayor abundamiento, el autodidacta en investigación trescientos dieciséis años (hasta 1903) y que ya no puede re-
González interviene en la búsqueda de autor para la Nueva fi- presentarse por más tiempo. Pues lo prohíbe la cegadora luz
losofía, con la peor fortuna y con escritos que destilan pus en de los documentos que hemos expuesto, firmados y con tes-
todas direcciones. Y, desde un comportamiento que resulta tigos ante notario, frente a la pastosa oscuridad de unos tex-
desconcertante (él es partidario a ultranza de Oliva escritora), tos amañados, los llamados antes preliminares, como puro
aporta saberes coincidentes con los que ya teníamos desde formulario exigido por la imprenta para justificar, en este
1903, cuando Marco e Hidalgo publica los documentos que caso, la aparente autoría de Oliva Sabuco, autora apócrifa
hemos señalado anteriormente con 1), 2) y 3): que, en la supuesta carta a don Francisco Zapata, termina con
a) “Sepan cuantos esta carta de obligación vieren como una premonición: la verdad se impone siempre. En este caso,
nos alonso sabuco e ana de espinosa su muger… que por la de que Miguel Sabuco escribió y publicó la Nueva filoso-
quanto el bachiller Sabuco padre de mí el dicho alonso sa- fía en 1587.
buco autor del libro llamado nueva filosofía nos a dado el Domingo Henares
previlegio que tiene de su magestad para lo ymprimir…”. Doctor en Filosofía

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El Enigma Sabuco:
El parto de los montes
Con varios ademanes horrorosos,
los montes de parir dieron señales.
Después que con bramidos espantosos
infundieron pavor a los mortales,
estos montes, que al mundo estremecieron,
un ratoncillo fue lo que parieron.
Hay autores que en voces misteriosas,
estilo fanfarrón y campanudo,
nos anuncian ideas portentosas;
pero suele a menudo
ser el gran parto de su pensamiento,
después de tanto ruido, solo viento.

F. M. Samaniego.

Desde que, hace diez años, vinieron a Albacete las inves- Luego supe también del rosarioauroresco resultado del
tigadoras Mary E. Waithe y María C. Vintró, y el profesor curioso congreso monográfico –y unidireccional– montado
Henares, que las acompañó en su viaje a Alcaraz, me habló en Alcaraz hace cosa de un año, del que hemos tenido refe-
de sus teorías sobre Oliva Sabuco como auténtica autora de rencia en la crónica del Sr. Biedma López (Cultural Alba-
la célebre Nueva Filosofía, he intentado seguir sus investi- cete, Nº 11, del año 2007); y he de reconocer que esperaba
gaciones, que veían la luz en el año siguiente al de mi libro con cierta expectación que apareciera “El Enigma Sabuco”,
sobre el Alcaraz del siglo XVI. Si bien no me apasiona, ni largamente anunciado y alabado por su modesto autor como
está dentro del campo de mi investigación, su tesis me atraía, definitivo, y el segundo volumen con los más de 250 docu-
porque era una visión para mi novedosa, ya que no imagi- mentos inéditos que habrían de aclarar para siempre el
naba que existiera verdadera polémica al respecto desde que “enigma” (ahora dice en la prensa que ese segundo tomo se
Marco Hidalgo publicó su trabajo; y he de reconocer que las publicó hace un año, pero ni él lo menciona en su bibliogra-
alegaciones de las americanas siempre me parecieron bas- fía, aunque sí nos remite a un ISBN “de la obra completa”, de
tante razonables, aunque disten de ser demostraciones y aun- la que solamente se conoce un volumen). He perdido dos días
que a mi juicio pierdan parte de su valor por su tono bastante en leer el que dudo que sea el Huevo de Colón de la histo-
“militante”, quizá poco apropiado a la investigación. Aun así, riografía albacetense, aunque sin duda es el más cacareado,
he seguido con gusto sus artículos y su página Web –magní- y no me decepciona: son los mismos insultos, los mismos ar-
fica, por cierto– y con un cierto asombro la polémica, menos gumentos descalificadores que ya le conocía, ahora acompa-
civilizada, que el profesor González ha creado en la suya ñados de una compilación enciclopédica, que me ha
(digo suya porque él es el “Forum” y la denominada “Socie- sorprendido por su exhaustividad –aunque él mismo confiesa
dad Oliva Sabuco”, nacida no se sabe si a mayor gloria de que es cosa de Internet– de todo lo que han dicho sobre el
ésta o de su creador), titulada –en inglés, no sé por qué– “In- tema durante varios siglos diferentes autores, desde los más
tellectual War”, y llena de increíbles símiles militares, desde expertos hasta los pelagatos que apenas lo rozaron, entre los
las “ofensivas” y “ataques por el flanco”, hasta el lanza- que me incluyo, antes de que él lo haga. Pero lo que jamás
miento, nada menos, que de un “artefacto nuclear”. Polémica podía imaginar es que sus argumentos fueran exactamente
en que nunca pensé participar, aunque debo decir que logró los de Waithe, Vintró y alguna autora más, sin otra aporta-
divertirme –con sus extravagancias– en algún rato de ocio. ción personal que su estilo arrogante y faltón, y que de los

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250 documentos, que no he podido ver en su totalidad, por- sus procedimientos y el terror que inspiraba a los intelectua-
que se han publicado “de incógnito” en el segundo tomo, que les, temas de los que algunos ya teníamos noticias, aunque es
nadie ha conocido, aunque en parte se copian también en el de agradecer la recopilación. Y como ha de explicar la falta
primero, publicado después (difícil de entender, pero posi- de un proceso contra la que figura como autora del libro,
ble, con la particular lógica del autor), la inmensa mayoría piensa en la consabida mentalidad machista –que, en efecto,
no aportan nada al tema. Eso sí, hay tres o cuatro que son de- existía, aunque no fue un obstáculo para haberlo editado a
finitivos, lo que tiene su mérito, aumentado además por el nombre de una fémina– que impedía acusar a una mujer por
esfuerzo de haber sido capaz de leer en corto plazo –aunque un delito propio de mentes masculinas. En fin, una “película”
las transcripciones disten de ser correctas– esa letra del siglo –por usar sus palabras– que no estaría mal como guión de
XVII, que no es nada sencilla, aunque tampoco puede lla- cine, aunque tiene el pequeño inconveniente de no estar con-
marse “jeroglífica”. El problema es que apuntan justamente firmada por ningún documento. No digo yo que sea total-
en sentido contrario al de la tesis que defiende el autor, coin- mente imposible (lo diría, en el caso de haber en el guión
cidiendo con otros que aportó Marco Hidalgo hace ya más algún anacronismo o algún extraterrestre, como suele ocurrir
de un siglo. Y –en actitud insólita, que para mí sí es un ver- en los de Holliwood); sólo digo que a mí sigue sin conven-
dadero enigma– en lugar de aceptarlos y cambiar de opinión, cerme, pero defenderé el derecho legítimo del profesor Gon-
como haría cualquiera en su lugar, el profesor González de- zález a mantener su “tesis”, siempre que no la imponga como
dica todo el resto del libro a discutirlos, pretendiendo que “verdad histórica”, pues ni es verdad, ni Historia, ni él histo-
mienten o no dicen lo que quieren decir. riador. Mejor hubiera sido que un experto filósofo como él
hubiera dedicado algo más que tres páginas –28 a 30– a ha-
blar del contenido del libro de Sabuco; pero yo no soy quién
para decirle cómo ha de organizar las más de cuatrocientas de
que consta su obra. También le hubiera hecho alguna obser-
vación sobre sus transcripciones paleográficas –por ejemplo,
sospecho que el nombre de “Sanchín” debe de ser “Juachín”
o algo semejante– y le hubiera explicado que lo que él llama
“ñ” es una abreviatura que suele transcribirse como una doble
“n”, por lo que los errores que achaca a Marco Hidalgo pu-
dieran no ser tales; pero como no tengo a mano el documento,
y no creo que sea demasiado importante (al fin y al cabo,
todos nos hemos confundido en muchas ocasiones), no haré
más comentarios sobre esta cuestión. Que cada cual escriba
cómo y de lo que quiera, que el papel es sufrido y hay gente
para todo, como decía Guerra.

EL DISCURSO Y EL MÉTODO: EL “ENIGMA


La Trinidad, iglesia donde fue bautizada doña Oliva
GONZÁLEZ” EN LA CACHARRERÍA
Lo que ya no disculpo, y rechazo de plano, es esa obce-
En estos documentos, doña Oliva, su esposo, su hermano cación del profesor González en defender sus tesis recu-
y su cuñada dicen ante notario, en una misma fecha, pero por rriendo al insulto, cuando no a la calumnia, en actitud más
separado, lo mismo que decía en el mes anterior el archico- propia de un profeta tocado por la mano de Dios –¿el Espí-
nocido testamento del bachiller Sabuco: que éste es el autor ritu Santo, que dice le ilumina en su investigación?– que de
de la famosa Nueva Filosofía. Y el profesor González, tras un buscador de la verdad. Hipócrates diría que el problema
un profundo estudio, infiere que tendrían poderosas razones radica en su temperamento colérico o bilioso; Sabuco, que el
para mentir también, y supone que fuera por miedo al Santo “celebro” se le ha calentado con los humores cálidos que
Oficio; presunción antiquísima y nunca demostrada, que él suben del estómago; un psiquiatra, que tiene tendencias pa-
convierte en el eje de su argumentación. No da una sola ranoides... Yo prefiero creer que su extraña actitud deriva en
prueba que implique relación entre la tenebrosa institución y gran medida del método que emplea: apoyándose en Kuhn,
el bachiller Sabuco (yo tampoco la encuentro, aunque sí sé de o en su interpretación de las teorías de éste, pues no creo que
otras familias de Alcaraz que fueron perseguidas); pero en el filósofo dijera lo que él dice, él mismo nos explica (p.405)
cambio aprovecha que el río Guadalmena pasa por Alcaraz, que la elección de tesis o postura científica para nada depende
de camino hacia Úbeda y sus famosos cerros, y endosa dos de los criterios lógicos, sino de los valores que imperan en el
capítulos –unas 50 páginas, sacadas sobre todo de las obras grupo en el que se milita –todo lo explica en términos de dia-
de Kamen, Beinart, Pérez, Suárez Fernández, Blázquez y Ca- léctica y guerra– y que si desde el “paradigma igualitario” el
rrete Parrondo– sobre el curioso tema de los judeoconversos, documento de la retractación de Oliva es la prueba cabal de
desde el rey Sisebuto a nuestros días, y de la Inquisición, con su autoría, desde el “paradigma patriarcal” el mismo docu-

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Inscripción del bautismo de Oliva Sabuco en 1562. Son padrinos, entre otros, la mujer del médico Velázquez y el doctor Heredia

mento sería lo contrario. Dicho de otra manera: lo que diga a su propia teoría de la conspiración y seguir fustigando a los
el papel es lo de menos; lo que vale es la idea de partida, y machistas, terroristas y falsificadores que no acepten su ver-
cualquier otra hipótesis debe ser apartada, marginada y pros- dad revelada. Una verdad que, ya antes de comenzar sus in-
crita como propia del otro paradigma, que él llama patriarcal vestigaciones, y con sólo leer la obra de doña Oliva, dice
y antidemocrático. La “defensa de Oliva” –no ya la de su haber visto “clara, como el agua cristalina que brota de la
libro, ni la de su autoría– es cuestión que debiera congregar, Cueva de Los Chorros, cuando nace el río Mundo en el co-
según él, a todas las mujeres... Y a los hombres también, por razón de la Sierra de Alcaraz”. Bucólica impresión, serrana
descontado, porque “igual que un soldado debe defender su y refrescante, que dice le llevó, no a pretender saber del autor
bandera, porque es símbolo de su patria y los valores que en o la autora, “que eso ya lo sabía”, sino a recolocar e “inten-
ella confluyen, los demócratas debemos defender a Oliva, tar resolver” ese “rompecabezas” que eran para él los docu-
símbolo de que las mujeres españolas pueden alcanzar la mentos que ofrece Marco Hidalgo, hasta que coincidiera con
cumbre de la Ciencia y la Filosofía”. En fin, lo que se llama su acuática y límpida intuición.
un discurso científico. Y los que no tenemos “paradigma” Y así, nuestro novel –no confundir con Nobel– y relati-
ninguno, ni ganas de tenerlo, nos vemos abocados al famoso vamente joven “descubridor” de Oliva, que confiesa que hace
dilema: conmigo o contra mí, y sin términos medios: con cuatro años no sabía siquiera quién era esa señora, y que del
Oliva y González, su profeta, o con los cavernícolas y anti- Bachiller tan sólo “le sonaba” que había sido médico, pese a
democráticos machistas y misóginos. estar trabajando en un centro docente que llevaba su nombre,
Ésa es la diferencia entre el señor González y un investi- irrumpe en la polémica con la delicadeza del famoso elefante
gador: si mañana se encuentra una demostración de que el en la cacharrería, arrollando, insultando y ridiculizando a
libro fue escrito por Oliva, cualquiera que no tenga prejui- cuantos no coinciden con sus afirmaciones, sin que sirva de
cios al respecto estará tan feliz como si se demuestra lo con- excusa –aquí no hay Limbo– haber escrito antes de que él re-
trario, incluso escribirá una retractación, como hizo Marco velara lo que debe creerse. Y esta es la razón, la principal
Hidalgo al descubrir –o creer descubrir– que no era la autora razón, por la que, aunque me temo que no vale la pena, por-
del libro que firmaba, pocos años después de haberla enalte- que a él, desde luego, no voy a convencerle ni enseñarle mo-
cido. Y no me cabe duda de que investigadoras como M. dales, escribo estas cuartillas, no en mi propia defensa –que
Balltrondre, que defienden aún la autoría de Oliva, “transe- también, aunque menos– sino en la de personas como aquel
xual por intervención historiográfica”, pero admiten que precursor de la investigación albacetense, don José Marco
puedan estar equivocadas, aceptarán también una demostra- Hidalgo, al que lógicamente no pude conocer, porque escri-
ción en sentido contrario. En cambio, don Ricardo ha llegado bió hace un siglo, y del que no me importa si era feminista
tan lejos que no podrá volver: después de lo que dice sobre (improbable, en su tiempo), machista, homosexual o medio-
otros autores, y de los argumentos que utiliza al efecto, se pensionista, ni si era liberal, conservador, republicano, car-
verá condenado a no cambiar de idea y tendrá que aferrarse listón o anarquista. Sí me importa saber que, como tantos

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otros, con mayor o menor habilidad, se dejó muchas horas conspiración alguna, “bunker” ni “camarilla”, ni “bastión del
revolviendo legajos, abriéndonos camino a quienes les se- franquismo” (más bien, será al contrario, aunque tampoco
guimos (como suele decirse, sólo somos enanos en hombros tiene un carácter político, y puede haber de todo), ni existe
de gigantes, aunque hay liliputienses que se creen muy altos), una postura formal ante un asunto del que la mayoría de los
y que seguramente no pretendió con su obra hacer una “ba- miembros no tiene ni noticia (el IEA patrocina las investiga-
zofia que apestaba a misoginia patriarcal”, como la califica ciones e intenta asegurarse de que sean rigurosas, pero no es
caritativamente el profesor González. También lo hago en de- responsable de las afirmaciones de los especialistas en cam-
fensa de una institución, el IEA, que ayudé a construir en pos tan dispares como la Geología, el Derecho o la Historia).
tiempos muy difíciles, luchando contra muchos y con muy Por tanto, si es que existe ese “tándem Rodríguez-Henares”
pocos medios, y que fue, es y será, una parte importante de del que habla, cosa que dudo mucho, no influyó para nada
mi vida y mi obra, como de las de otros excelentes amigos. en aquella ocasión. Tan sólo se creyó que sería conveniente
Institución que puede tener sus deficiencias, pero es recono- celebrar el cuarto centenario de la edición del libro y se en-
cida como una de las más activas de su género, y que al cargó de ello a Fernando Rodríguez de la Torre, que acaso
menos merece, ya que no la alabanza, respetuoso silencio por no sería “el más listo de todos” –yo no tengo “listómetro” y
parte de quien nunca hasta el día de hoy ha publicado nada, no puedo saberlo– pero sí el que más tiempo pasa en la Bi-
y acaba de llegar –si es que ha tocado tierra– a este complejo blioteca Nacional, el mayor erudito en la bibliografía alba-
mundo de la investigación. cetense, como ha demostrado en varios de sus libros, el que
Para tranquilizar al profesor González sobre el dinero pú- propuso hacer un pequeño congreso, que no se celebró por di-
blico que gastó el IEA en la publicación del monográfico (Al- versas razones, y el único dispuesto a asumir la tarea, por lo
Basit, 22) que tanto le molesta, le diré que no hubo que le quedamos bastante agradecidos. Lo ideal hubiera sido
contar con don Ricardo, pero en aquellas fechas faltaban to-
davía unos dieciochos años, según su confesión, para que él
se enterara de quién fue doña Oliva –un “pez gordo”, nos
dice– y de la identidad del Bachiller Sabuco.
Tampoco fue tan mal con Fernando Rodríguez de la Torre,
que logró coordinar a los doce estudiosos que a la sazón pu-
dieron y quisieron decir alguna cosa respecto los Sabuco (in-
cluida la primera traducción conocida de la parte latina de su
libro, por S. García Rubio), sin censurar posturas ni excluir
a nadie, e invitando a personas de diferentes centros y uni-
versidades. Como coordinador, hizo la introducción, aportó
un repertorio bibliográfico único por entonces, y un artículo
propio con su visión del tema, sin que nadie le haya llevado
la contraria civilizadamente hasta el año 2000, en que vieron
la luz las conclusiones de Waithe y Vintró, ni le haya insul-
tado hasta la fulgurante aparición del profesor González. Por-
que no estar de acuerdo y discrepar es parte del debate,
campo en que se mantienen las dos americanas; pero ironizar
sobre su inteligencia y descalificarle como “un oficinista de
la Seguridad Social, aficionado a escribir sobre los terre-
motos”, cuando además es miembro de honor del Colegio de
Doctores y Licenciados de Madrid, como doctor que es en
Geografía e Historia, y una autoridad en otras disciplinas, y
cuando se ha dejado la vista y la salud –literalmente ha-
blando– en el estudio, entra ya en el terreno personal y sería
insultante, si no fuera tan cómico, al ser quien lo formula pro-
fesor de instituto –filósofo, que ignora hasta hace poco
tiempo la obra de Sabuco– y cuya actividad científica ante-
rior se reduce a las charlas sobre igualdad de género y a ser
el “Responsable de igualdad de su Centro”, lo que tampoco
creo le cualifique mucho como historiador. A mí, que no co-
mulgo con algunas ideas del amigo Fernando, se me revuelve
el alma, por no decir las tripas, y sólo se me ocurre decir a
don Ricardo que se ha equivocado al elegir su blanco, y que
Primera edición de la Nueva Filosofía… para cubrir las propias desnudeces –o mostrarlas al sol, en

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Alcaraz en el siglo XVII. Grabado de la época

este caso– no hay que despellejar ni desnudar al prójimo. Si un desván y en forma de montón de papeles revueltos cu-
tuviera razón, que no la tiene, y si fuera cien veces más bri- biertos de palomas– y hemos visto perderse documentos que
llante de lo nos demuestra, no tendría derecho al ninguneo hemos manejado e incluso inventariado, sabemos que hay
de quien en su momento aportó lo que pudo –bastante más mil causas, desde el desaprensivo a los traslados y remode-
que él– al tema que le ocupa. Lo del endiosamiento es ya laciones, que a veces ocasionan extravíos o desapariciones.
cuestión de estilo (de educación, más bien), pero a mi juicio Yo mismo he detectado la pérdida de libros que citan Marco
es mucho más elegante, al par que más prudente, esperar que Hidalgo o Jesús Carrascosa, cuyas informaciones se pueden
las flores y alabanzas nos las dediquen otros. Si algún día comprobar –no siempre, y a menudo no en todos los extre-
desciende de su altísimo ego –que acabará bajando, si no lo mos– en otros conservados, y he podido seguir el rastro de
bajan antes– descubrirá que ya existía la vida inteligente en sus pasos por los libros de acuerdos y bautismos, por lo que
el planeta Tierra antes de que él naciera; incluso había hom- nunca tuve, ni tengo, inconveniente, en fiarme de ellos, den-
bres hartos de trabajar en esas mismas bibliotecas y archivos tro de ciertos límites. De la misma manera que el profesor
que él ha descubierto a principios del año 2005, según su con- González se permite dudar de la honradez del Sr. Marco Hi-
fesión, y capaces de hacer un cotejo en detalle de las cinco dalgo, pudiera yo decir, a título de hipótesis, que esos docu-
primeras ediciones de la obra de Oliva, y una bibliografía que mentos que dice no encontrar –y que, por cierto, son
veinte años después sólo se ha mejorado gracias a Internet y contrarios a su tesis– los ha robado él, deseoso de fama y re-
a la incorporación de títulos recientes. conocimiento como investigador; pero no lo diré, por dos
En cuanto a Marco Hidalgo, se puede criticar –y yo buenas razones: porque –al contrario que él– no hago a nadie
mismo lo hago en varias ocasiones– su metodología, algunas el agravio de imputarle un delito, y porque él –al contrario
transcripciones e incluso algún exceso al formular hipótesis que el Sr. Marco Hidalgo– todavía está vivo y pudiera po-
o juicios de valor, siempre con el respeto debido a un pre- nerme, con razón, una nada hipotética querella. No me pa-
cursor y sin perder de vista que escribe hace cien años, con rece noble, ni ético, ni estético, acusar a un difunto, que no va
las dificultades de formación y medios que entonces existían. a defenderse; pero es que además –y tal es el enigma que a mí
Pero de ahí a decir, primero como hipótesis, y más tarde de se me plantea– no parece sensato publicar este libro, que deja
forma plenamente asertiva, que fuera un resentido –por no en mal lugar al autor y su tesis, y que tampoco puede bene-
ganar los juegos florales de Albacete– y que sus apetencias de ficiarle mucho, porque ni Marco Hidalgo se hizo famoso y
fama le llevaran a inventar documentos, inspirándose en rico al publicar su estudio, ni creo que lo logre el profesor
otros, que después robaría para no dejar pruebas, hay un pro- González con su arrogante estilo y sumando más pruebas a
fundo abismo. Los que llevamos décadas pisando los archi- las que daba aquél, aun en el hipotético e inverosímil caso de
vos –y más, el de Alcaraz, que hará cuarenta años conocí en que tenga razón (él y las profesoras que defienden lo mismo

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antes y con mejores modales y argumentos). Todo el mundo Albacete y proteger así (Nota 588) el patrimonio de éste (se
se puede equivocar, pero hacerlo gritando para atraer la aten- supone que sea frente a los terroristas y los robapapeles que
ción, insultando y mostrando tanta falta de clase y de prepa- tanto le preocupan). Precaución novedosa que sabrán valorar
ración, es algo que mi mente no alcanza a comprender. como merece los investigadores de ambos hemisferios, y que
Por último respondo a la breve mención que el profesor probablemente se adopte en el futuro como norma acadé-
González hace de un libro mío, que apenas roza el tema que mica, aunque hoy diste de estar tan bien conceptuada.
a él le quita el sueño, pero se hace acreedor de sus amables Igualmente, me acusa de dar crédito al Sr. Marco Hidalgo,
citas. En principio pensé no contestar siquiera, porque los y asegurar, por ende, que el libro era del padre, y no de doña
fuegos fatuos no necesitan leña, porque no me parece un de- Oliva, en lo que reconozco no le falta razón (ahora que lo
bate de altura –y menos en los términos en que él lo plantea– pienso, tampoco he comprobado que Colón descubriera las
y porque esta su “guerra” nunca ha sido la mía, ni estoy in- Américas, y llevo muchos años difundiendo esa especie irres-
teresado en tomar parte en ninguna cruzada feminista ni an- ponsablemente), y de hablar de vecinos de Alcaraz que no
tifeminista. Sin embargo, al final, he decidido hacerlo para tienen directa relación con Sabuco y sus hijos, “como si fuera
puntualizar, no para refutarle, porque creo que tiene un punto gente que se hubiera colado en una boda” (lo dice quien de-
de razón en algunos aspectos, y porque, al fin y al cabo, casi dica dos docenas de páginas a hablar de los negocios y car-
me trata “bien”: al menos, no me tacha, como a otros, de ma- gos de su yerno –que en lo fundamental ya condensaba yo
chista, franquista, oportunista, resentido, falsario, misógino, en tres o cuatro líneas de una sola nota– y el resto de su libro
plagiario, inquisidor, inventor de noticias, ladrón de docu- a tratar de personas y cuestiones que no tienen que ver con el
mentos... Se contenta tan sólo –lo que es de agradecer, vistos famoso “enigma”). Pero la principal y más justificada acu-
sus argumentos– con dedicar un párrafo de diez o doce líneas sación es la de abusar de expresiones tan vagas que no con-
llenas de un peculiar sentido del humor a ridiculizarme a cluyen nada, y de incapacidad para aclarar la identidad real
costa de un error que ocupa sólo dos en nota a pie de página, del bachiller Sabuco; algo que confesaba hasta en dos o tres
error que reconozco, aunque no creo que tenga la menor tras- párrafos, y sigo confesando en el día de hoy. Por lo tanto,
cendencia (puedo indicarle otros, para que se divierta); con también tiene razón, pero debe entender que es defecto
llamarme ignorante –“el tuerto entre los ciegos”– e incapaz común de los historiadores no hacer afirmaciones donde no
de encontrar un documento nuevo sin que Waithe y Vintró existen datos o no se ve muy claro; no a todos nos asiste,
me alumbren el camino (aunque olvida que llevo casi cua- como a él, el “Espíritu Santo”, y no todos tenemos su gran
renta años apañándome solo, y que en la obra de éstas, pu- clarividencia para saber que es blanco lo que tres documen-
blicada en 2000, hay datos que yo daba en el 99). Añade que tos coinciden en que es negro. Por tanto, pido excusas al pro-
no aporto gran cosa de interés al tema que le ocupa, en lo fesor González: si yo hubiera sabido que un lustro después de
cual me parece que no está equivocado, aunque creo que en mi publicación él iba a interesarse por Oliva Sabuco, que
diez páginas aporto poco menos que él en cuatrocientas sobre sería capaz de examinar en sólo un par de años nada menos
el Bachiller y su entorno social (salvo su “Trinidad”, que re- que “decenas de miles de documentos, escritos con letra
conozco como hallazgo importante), y no doy más detalles unas veces endiablada y otras jeroglífica” –me asombra, por-
porque no me parece que sean trascendentes datos como las que yo no creo haber leído ni la décima parte en los casi cua-
vacas, las casas o los paños que vendía su yerno, o las niñas renta que llevo investigando, y eso que daba clases de letra
que toma a su servicio. Datos que, sin embargo, protege don “jeroglífica” (vulgo, Paleografía), cuando él todavía jugaba a
Ricardo inventando un sistema propio de referencias –casi las canicas– y que proclamaría su total monopolio de autori-
una encriptación, como las que realizan los servicios secre- dad mundial en todas las materias anexas y conexas al mis-
tos– para no divulgar las del Archivo Histórico Provincial de terioso “enigma”, ya me hubiera guardado de escribir una
sola palabra. Disculpe mi osadía y avise cuando quiera re-
servarse otro tema.
Pero basta, que mi obra no es tan importante... Y la suya
tampoco, aunque él, con la modestia que le caracteriza, crea
haber desentrañado “la más extraordinaria problemática de
autor de toda la Historia de la Filosofía y de la Ciencia uni-
versales”. Es posible que un día él o las profesoras Waithe,
Vintró, Rivera, Romero u Otero, que defienden sus tesis
mejor y antes que él, encuentren documentos que desmientan
no tanto el testamento del bachiller Sabuco –que por sí sólo
no es prueba definitiva– como las confesiones de Oliva y su
marido, su hermano y su cuñada, que atribuyen al padre la
autoría del libro. Si así fuera, prometo proclamar encantado
la autoría de la hija (la verdad, me apetece, aunque tampoco
es cosa que me traiga sobre ascuas); pero por el momento

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sólo avalan la tesis de la Oliva escritora la edición a su nom- tos datos y que encajen tan bien. No es frecuente en Historia
bre y algunos argumentos de crítica textual aportados por Dá- poder documentar una misma versión por triplicado –o por
maris Otero y Mónica Balltondre, ninguno de los cuales sextuplicado– y mediante notarios y testigos distintos.
parece irrebatible (de hecho, la última admite que sus obser- Sin que esto suponga que me crea en posesión de la ver-
vaciones pueden no ser muy firmes, y llega a plantear la po- dad, ni que sea más “listo” que quienes han hablado hasta
sibilidad de una doble autoría, y yo puedo añadir que en los ahora del tema, yo, que nunca hasta hoy he entrado en la po-
documentos de la Baja Edad Media son bastante frecuentes lémica, aunque la he seguido y tengo que admitir que me va
referencias a omnes e mugeres” y otras expresiones seme- interesando, intentaré ordenar todas estas noticias, para que
jantes, que no forzosamente son indicio de un lenguaje mo- hablen solas, aunque sea tan sólo para que don Ricardo no
derno y no sexista), mientras que son ya tres los testimonios me pueda acusar de no haber aportado mi granito de arena a
notariales en contra, si no consideramos los que da Marco su debate, de seguir ciegamente a Marco Hidalgo y de no ser
Hidalgo, el “falsificador”. Aunque fuera tan sólo por la pe- capaz de alumbrar una idea sin que vengan las musas trans-
queña gloria de haberlos encontrado –que vale mucho más atlánticas con su brillante antorcha a traer claridad a mi único
que la de desmentirlos sin razones de peso– el profesor Gon- ojo:
zález debería, a mi juicio, volver a plantearse todo el razo- Si el Sr. Marco Hidalgo no nos miente –y no lo creo así,
namiento que utiliza contra los documentos que él mismo nos pues no tiene motivos, ni se ha demostrado que lo haga– en
aporta, queriendo demostrarnos que no dicen, o no quieren agosto de 1586 el bachiller y su hijo estaban en la Corte ges-
decir, lo que afirman con toda claridad. tionando la compra del papel y la edición del libro Nueva Fi-
losofía... Los fondos necesarios para ello y para conseguir el
MI VISIÓN DEL “ENIGMA” (CON PERDÓN, Y SI SE privilegio de su publicación en exclusiva, dado en El Esco-
ME PERMITE) rial el 23 de julio, pudo proporcionarlos parcialmente el pro-
Sobre los documentos se puede especular, debatir, colegir, pio bachiller, que hipotecó sus bienes en diciembre anterior,
conjeturar, llorar, patalear o dar coces al aire; pero lo que es recibiendo la suma de 7.000 maravedís del cabildo de los be-
decir, dicen lo que está escrito: lo que los otorgantes dijeron neficiados; pero también su hijo, y quizá más su yerno, Aca-
al notario y firmaron con él. Se puede aventurar que se han cio de Buedo, que firmará con éste algunos compromisos con
falsificado, o que los tres Sabucos, con sus correspondientes la imprenta de Pedro Madrigal y el comerciante Florensen
cónyuges y testigos, fueron en comandita a mentir al notario (recojo la lectura del profesor González, aunque me suena
por tal o cual motivo; pero eso hay que probarlo con otros raro), y que aporta al efecto una carta de aval u obligación
documentos. A mi modo de ver, es preferible leerlos sin hi- por 200 ducados, junto a Alonso González del que sólo sa-
percriticismos estrambóticos, salvo que haya motivos para bemos que vive en Solanilla y que quizá fue síndico veinte
desconfiar –que no hay, en este caso– y tratar de ordenarlos, años atrás, poco tiempo después de que lo fuera cierto Miguel
usando la cabeza y la “navaja de Ockham”, en vez del “pa- Sabuco, que supongo sería el Bachiller, aunque esto no se ex-
radigma”, en el marco inmediato en que se produjeron, y bus- presa.
cando la lógica relación entre ellos, aunque es obvio que No se dice si Oliva también está en Madrid, o si se ha que-
nunca llegarán a decirnos todo lo que queramos. Yo, que creo dado en casa con Acacio, que sería lo normal en una esposa
en la buena voluntad del Sr. Marco Hidalgo, y hasta
en la de González, que lo pone bastante más difícil,
estimo que, hoy por hoy, el “enigma Sabuco” –si en-
tendemos por tal la autoría del libro– está, si no re-
suelto, porque en Historia nunca se sabe “la verdad”,
sí bastante más claro, paradójicamente gracias a don
Ricardo y a esos documentos que él aporta en seis
páginas y discute a lo largo de otras cuatrocientas. Si
su propia soberbia y sus prejuicios –que él llama
“paradigma”– no le hubieran cegado, se habría dado
cuenta de que los testimonios notariales de Oliva y
de su hermano Alonso, de 28 de abril de 1588, que
él supone mendaces, encajan de manera bastante ra-
zonable con los de Marco Hidalgo, que considera
falsos; y que si por azar unos fueran veraces y los
otros auténticos –que es lo más normal– podrían re-
solver en gran parte su “enigma”, aunque, lógica-
mente, puedan quedar resquicios y cuestiones
oscuras o sujetas a la interpretación. Lo raro, a mi
entender, después de cuatro siglos, es que haya tan- Maqueta de una imprenta del s. XVI, por J. C. Molina

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del siglo XVI (y espero no me tachen de machista por cre- avala dicho aserto es la del impresor Pedro de Madrigal, que
erlo); pero sí queda claro que Felipe II ha dado el privilegio vive del cliente que le paga el trabajo. En cuanto a lo difícil
de edición a su padre. El libro, sin embargo, saldría de la im- que puede ser burlar la real vigilancia y falsear un dato al im-
prenta, en el año siguiente, con el nombre de la hija y con la primir un libro, quizá no fuera tanto: yo no conozco a nadie
transcripción del privilegio que se dice concedió el mismo condenado a galeras por semejante culpa; y si en la actuali-
rey a doña Oliva. Un hecho incontestable, que sirve de argu- dad hemos visto editarse en Albacete un libro cuya ficha tiene
mento a las dos profesoras de ultramar y a su divulgador al- el ISBN de la obra completa, que consta de dos tomos, de los
baceteño, y que efectivamente puede tener su peso, aunque cuales el último no lo conoce nadie, cabe conjeturar lo que
no es por completo irrebatible: nada impide que hubiera un pudo ocurrir en el Madrid en que nace Quevedo. Pero ni tan
acuerdo del padre y los hermanos, que pudiera incluir la ce- siquiera sería necesario que existiera algún fraude o corrup-
sión de derechos de primera impresión a cambio del aval de tela grave para explicar el hecho de que un libro saliera a
200 ducados, u otras condiciones, sobre las que tan sólo se nombre de la hija de su autor, mientras no hubiera alguna de-
puede especular, a falta de otros datos; o una carta de venta nuncia sobre el tema. Otra cosa sería la siguiente edición, si
y cesión, como la que después haría doña Oliva al traspasar este pequeño engaño llegara a descubrirse.
al padre sus posibles derechos reales y personales, distin- Y en efecto, parece que muy poco después de salir la pri-
guiendo entre el nombre que figura en el libro y el derecho a mera, y cuando acaso ya estuviera en imprenta la segunda,
editarlo, que ella misma afirma fue dado al bachiller. Recor- empiezan los problemas: en septiembre de 1587, el Bachiller
demos que, antes de publicarse el libro, el marido de Oliva envía a Portugal, “por mi y en ni nombre, representando a
avala cualquier gasto que realice su suegro “para la em- mi propia persona”, a su hijo mayor –que parece moverse
prenta de un libro que por merced e previlegio de S. M. el en las imprentas con bastante soltura– a gestionar por sí, y
dicho Bachiller Sabuco a de ymprimir...” (nótese que no sin intermediarios, otra nueva edición. Dice, sin esconderse,
aclara quién tiene el privilegio ni quién es el autor, aunque y en documento público, que Alonso ha de mostrar cuando
queda muy claro quién está a pie de imprenta), y que en lo su- sea necesario ante los impresores y jueces lusitanos, que él es
cesivo éste vende a su hijo en sendas ocasiones, primero por el autor, aunque puso a su hija como tal “para darle la honra
dos años, y después por el tiempo de vigencia del mismo, “el y no el provecho”. Parece, por lo tanto, que se va a publicar
previlegio que tiene de su magestad para lo ymprimir...”
No se puede negar que hay contradicción entre estos do-
cumentos y lo que dice el libro, y que ésta genera cierta in-
seguridad, al no darnos respuestas a todas las preguntas que
podemos hacer; pero dar automáticamente más credibilidad
a un impreso sin firma manuscrita que a los testimonios no-
tariales parece temerario. El privilegio en sí, más que un cer-
tificado de autoría del libro, es licencia del rey para editarlo
y ponerlo a la venta en exclusiva. Ni siquiera parece impres-
cindible, como podremos ver cuando se haga la tercera edi-
ción. En cuanto a la autoría, tampoco es de creer que se
pusieran demasiados problemas: todos hemos sabido de al-
gunos catedráticos cuyo estilo es visible en trabajos y tesis de
sus vástagos, y de “negros” que escriben las novelas de otros,
sin que la editorial o las autoridades pongan grandes reparos,
salvo que haya denuncia de por medio. No sería tan raro que
el bachiller Sabuco tuviera el privilegio y pudiera cederlo a
quien quisiera, controlando el proceso y la distribución; pero
aun cuando lo fuera –porque no es lo normal que se falsee el
nombre del autor– no hay por qué pensar que las posibles
irregularidades fueran únicamente cosa de los notarios y los
protagonistas de esta tragicomedia. Puestos a sospechar,
como hace don Ricardo con mucha más frecuencia, me ofre-
cen más confianza los fedatarios públicos, que hablan de per-
sonas conocidas por ellos, que un burócrata oscuro de una
corte corrupta –desde el rey hasta el último mozo de escri-
banía– donde cada merced tiene su precio, como ha señalado
M. Marcos Martín en su excelente artículo titulado “España
en almoneda...” Y tampoco está impresa ni la firma del rey ni
la del escribano Cristóbal de León, por lo que la palabra que Un taller de impresión del siglo XVI

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Licencias otorgadas a Fructuoso Lourenço para hacer la tercera edición de la obra de Oliva Sabuco

una vez más como obra de Oliva, pero bajo el control de su al viejo bachiller, renunciando a cualquier reclamación fu-
padre y su hermano, sin que esto suponga ningún tipo de tura. En ese mismo día comparecen su hermano y su cuñada
clandestinidad. Pero, bien porque Oliva y su marido preten- ante el mismo notario y se obligan a dar al padre una pen-
dieran tener derecho permanente a la edición del libro –quizá sión de 60 ducados anuales a cambio del derecho de edición
porque pensaran que con el privilegio de Felipe II impreso en de la obra (que luego no utilizan, por lo que puede ser una
la primera quedarían a salvo de cualquier compromiso ante- compra ficticia). Y en otro documento con idéntica fecha,
rior, y hubieran encargado una nueva impresión– o porque Alonso deja libre a su cuñado Acacio de las obligaciones que
hubiera alguna disputa con el padre, cuya causa ignoramos, ambos contrajeron con la imprenta de Pedro Madrigal.
se rompe la armonía dentro de la familia. El bachiller Sabuco, Parece, por lo tanto, que el hermano de Oliva, propietario
que al parecer había tomado precauciones haciendo infor- oficial de todos los derechos, rompe la “sociedad” que tuvo
mación ante notario respecto a su autoría, y que parece estar con Acacio, y que se hace cargo del activo y pasivo de la
indignado con ella, hace su testamento el 20 de febrero de misma, aunque no está tan claro si pretende sacar una nueva
1588 y amenaza a su hija nada menos que con su maldición edición en Portugal, o sólo liquidar el contrato con Pedro Ma-
si osa disputarle los derechos que él se había reservado. Está drigal. Solamente sabemos que la segunda está publicada en
sano y no corre peligro de morir, por lo que el testamento Madrid, en 1588, por el mismo impresor de la primera y con
–en el que se revoca cualquier otro anterior– puede tener, más los mismos tipos y letras capitales (hasta coincidirá el texto
bien, un papel de advertencia. Y parece que surte efectos in- contenido en la gran mayoría de las páginas, si bien he com-
mediatos: el 28 de abril Oliva y su marido –sin que la Inqui- probado que hay detalles que se cambian, por lo que no se
sición les obligara a hacerlo, por lo que está de más cualquier trata de la misma tirada). En la portada dice que es “segunda
comparación con Bruno o Galileo– reconocen que el padre es impresión”, que va “enmendada, y añadidas algunas cosas
el único autor y tiene el privilegio de la publicación, y que si curiosas, y vna tabla”; y en efecto, hay retoques, sobre todo
algún derecho les queda sobre el libro, lo venden y traspasan de estilo, y uno que, conociendo la amenaza del bachiller Sa-

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buco, pudiera ser –o no– tomado como un guiño: como ya autora, y a nadie importan ya la honrilla ni el antiguo pro-
dijo Henares (Cultural Albacete, Nº 11, Diciembre 2007, p. blema familiar, no saldrá la tercera, impresa en Braga, no en
47), en la página 13, hablando de las causas de infelicidad, Lisboa ni en Madrid, y no por doña Oliva, ni por su hermano
dice “el otro porque por su yerro y necedad le revocó el pa- Alonso, ni por su esposo Acacio, sino por un extraño, el por-
riente el testamento”, que en la segunda es “el otro porque tugués Fructuoso Lourenço de Basto, impresor y editor, que
por su necedad erró el negocio”. La desaparición de esta re- corre con los gastos y con los beneficios, y que ya en 1616-
ferencia a la revocación de un testamento permite aventurar 17 había conseguido la oportuna licencia de la Inquisición y
varias explicaciones, pero será mejor dejarlo como está, por- del Consejo, aunque no el privilegio del monarca reinante.
que no aportaría a la cuestión sino más conjeturas. Solamente Precisamente es esta nueva impresión de Lourenço de
podemos suponer, sin gran seguridad, pero con cierta lógica, Basto –el primer “olivófilo”, puesto que reivindica la autoría
que esta reimpresión estuviera ya en marcha antes de que Sa- de ésta y habla de la “vontade com que resusçito sua memo-
buco hiciera el testamento, y que apenas impresa pudo ser ria”– la que nos da una pista sobre lo que ocurrió, al defen-
“recogida” no por la Inquisición, sino a solicitud del propio derla de supuestas “calumnias” que habían motivado el “mal
bachiller, que, indignado con su hija, interrumpiera la venta suceso” de la anterior tirada. Dice, en primer lugar que la
de la obra, tirando de la manta y exhibiendo las pruebas de su nueva edición ha de salir “cobarde” –se supone que sea te-
propia autoría. Desde luego, la “norma” y “otro libro” que merosa, ya que no clandestina, porque cuenta con todos los
iban a publicarse, igualmente bajo el nombre de Oliva, ya no permisos, excepto el privilegio– “pello mao sucesso da se-
verán la luz; y la idea de hacer en Portugal una nueva edi- gunda impressão em que o mandarão recolher...” Y añade
ción de la Nueva Filosofía quedará postergada durante mu- un argumento que podría pasar por “feminista” –aunque yo
chos años. Si bien las relaciones entre los dos cuñados dudo mucho que agrade a las mujeres– al decir que ello fue
parecen ser cordiales a finales del siglo XVI, lo cierto es que por ser su autor mujer, y por lo tanto débil (“fraca”, dice
hasta 1622, cuando han fallecido el bachiller y la supuesta Lourenço) y por naturaleza más proclive al temor, sobre todo

Nueva dedicatoria, en la tercera edición de la obra, del editor, Lourenço, al barón de Albito, cuyo favor se pide, a falta del del Rey

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DOSSIER: EL ENIGMA SABUCO

El síndico Sabuco pide a los regidores


que nombren mayordomo del
Concejo a Juan de Santo Domingo,
que ya lo ha sido antes y es persona
llana y abonada (1564)

en empresas semejantes, tan ajenas a su profesión y a las que los datos que dan los documentos con algunos detalles de la
tan pocas se atrevieron. Por eso mismo –añade– el libro y su obra publicada bajo el nombre de Oliva y con lo que sabemos
autora, aun después de muerta, parece que le están pidiendo ocurre en Alcaraz en esos años críticos (consúltese mi libro
no lo saque otra vez a la luz sin algún protector que lo anime Alcaraz en el siglo..., págs. 331-352). A mi juicio se trata de
y defienda de las mismas calumnias de que el favor de un rey una simple disputa familiar, vulgar y repetida desde que el
no puede defenderlo. Defensor que será no ya el rey, sino el mundo es mundo donde hay un negocio entre parientes con
barón de Albito, un noble de segunda, aunque formara parte criterios e intereses distintos. Pudo ser motivada no por el
del Consejo Real, al que dedica el libro, pidiéndole su amparo matrimonio del propio bachiller, como se ha sugerido, sino
y recordándole que como caballero está obligado a ello (lo por el de su hija con Acacio de Buedo, un trepador inquieto,
mismo que la autora solicitó en su día al monarca reinante). que se mete en negocios de todos los colores, que ya tuvo
Es decir, que se trata de defender a Oliva, pero ya no se in- problemas por la dote de Oliva, y que pudo encontrarse con
cluye la licencia de Felipe II –ni de su hijo o su nieto, que un suegro más duro de pelar de lo que se creía, tras haber in-
reinaba en 1622– y de alguna manera se deja suponer que, a vertido su dinero en la edición del libro a nombre de su es-
pesar de contar con el favor de un rey (que otorgó el “copy- posa. También hay que contar con la mentalidad intransigente
right”), se recogió la obra, que ahora ya no saldrá con aquel del viejo bachiller, que, si es el autor de la citada obra, y si
privilegio, que llevaba en las dos primeras impresiones. No habla por boca de su pastor Antonio, como todo parece indi-
se dice por qué, pero parece claro que no fue el Santo Oficio, car, es un hombre pagado de sí mismo, dogmático, soberbio
que seis años atrás ya ha dado el visto bueno a una nueva edi- y un poco visionario: nos dice que su libro faltaba en este
ción de la obra expurgada. Y también está claro que Lourenço mundo, en el que otros sobran, y hasta ridiculiza a los gale-
de Basto –aunque probablemente nunca la conoció– piensa, nos, sin haber estudiado medicina, basándose tan sólo en su
o dice pensar, que doña Oliva ha sido calumniada, y que esta propia experiencia –que tendría más valor si la hubiera ejer-
calumnia fue la causa inmediata de dicha recogida. A mi cido– y en una neoplatónica idea de “la verdad”, que a su
modo de ver, la decisión no partió, por lo tanto, de la Corte modo de ver “nació del cielo y tiene grandes fuerzas y osa-
ni de la Inquisición, sino de Alcaraz, donde estaba la única día”... No es extraño que acabe como un Nostradamus, com-
persona que sabemos la había amenazado con sacar a la luz parando su libro con oráculos o versos sibilinos: “Creed que
la información oculta si ella se entrometiera a usar el privi- os he recitado hojas de la Sibila. En tiempos de un rey sabio
legio. reinará la verdad, no la mentira”.
Hasta aquí lo que dicen los papeles, y alguna reflexión al Pero no sólo hay arrogancia y soberbia en su actitud: el
hilo de los mismos, sin duda, discutible (yo no voy a llamar bachiller Sabuco también parece un hombre de genio y de
“ignorante” o “mastuerzo” a quien no la comparta); y ahora, principios, que ha tomado partido por la gente modesta y en
las hipótesis, que lo son igualmente, incluso mucho más, pero contra de los ricos y de los poderosos. No se puede afirmar
a mi me convencen un poco más que otras, porque encajan que sea el Miguel Sabuco que ejerció como síndico –una es-

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pecie de defensor del pueblo– hasta 1564 (no hasta el 65, nero que honra, de la caballería de la sierra a la mayordomía
como dije en mi libro equivocadamente, lo que indico a Gon- del Alhorí del trigo; pero nunca sería un miembro prominente
zález, por si quiere reírse), y que el 8 de julio de 1566 se ne- de la buena sociedad de Alcaraz, como piensan algunas, quizá
gaba a aceptar un nombramiento como repartidor de moneda precisamente por su dedicación a estas actividades, sus mo-
forera en representación de los pecheros, puesto que “no se destos orígenes y su posible falta de brillo cultural. Desde
alla ábil ni sufiçiente para el dicho efeto”; pero si, como luego, no es un bachiller, como la mayoría de los que tienen
pienso, es la misma persona (hay otros de ese nombre, pero cargo y como las personas que frecuenta su suegro, y en una
creo que son más viejos o más jóvenes, salvo, acaso, Miguel sociedad donde todo el que puede, y muchos sin poder, pre-
Sabuco Peñarrubia), parece un personaje un tanto radical, tende ser hidalgo, no nos consta que él lo intentara siquiera.
pero quizá por ello respetado por todos. Sus dos intervencio- Como otros nuevos ricos, llegará a regidor (no a la alcaldía,
nes principales en el Ayuntamiento son para exigir que se como se ha señalado, porque a la sazón no existía tal cargo en
cumpla la ley y que se cubran con personas decentes y abo- la ciudad, donde únicamente podremos encontrar al alcalde
nadas las dos mayordomías conflictivas del Alhorí del trigo mayor de su corregidor, que estatutariamente no puede ser
y de las rentas de propios concejiles, para evitar las típicas co- vecino, y a los de la Hermandad, institución arcaica y casi
rruptelas en ellas. Y tanto da si es él como si es su hija –que inoperante, cuyas dos alcaldías solían sortearse en la misma
se habría educado conforme a sus ideas– el autor o la autora sesión que las caballerías de la sierra, y que, al igual que
de la Nueva Filosofía despotrica agriamente contra los mer- éstas, no da fama de honrado a quien las desempeña); pero
caderes, leguleyos, arribistas y especuladores, causantes de la ser regidor en esas fechas sólo quiere decir que se tiene el di-
ruina de las clases humildes, y que además no pueden si- nero suficiente para comprar el cargo. Quizá no fuera rico to-
quiera ser felices, al estar tan atados al ansia de riqueza. Es davía en los años ochenta, pero parece ya un hombre
decir, contra gentes como Acacio de Buedo, que no deja es- incompatible con la mentalidad estoica y católica, de des-
capar una oportunidad de ganar un ducado, sea en la com- precio a los bienes materiales, que desprenden las páginas
praventa de ganados vacunos o caprinos, el transporte y trata del libro que firma doña Oliva. A mi modo de ver, pudiera
de maderas o los arrendamientos de negocios, tierras, rentas ser el último varón sobre la tierra que hubieran elegido como
de tercias y alcabalas, o cargos concejiles como el de caba- yerno o marido el autor o la autora de esta obra. Sin embargo,
llero de la sierra, uno de los oficios donde más corruptelas se lo fue, por alguna razón que, al parecer, no hizo muy feliz al
detectan, ya que “los cavalleros de sierra que esta çiudad bachiller Sabuco.
provee se conçiertan publicamente y benden los montes y no En el título XII de la Nueva Filosofía, y sin que venga a
dan denunçiaçion ninguna”. cuento en el contexto general de los diálogos de Veronio y
Acacio, el ganadero, el mercader, el especulador –éste sí Antonio, aquél pregunta a éste si le aconsejaría la boda de su
da el perfil de “moral protestante” o de judeoconverso, lo que hija con un hombre sensato, pero pobre, o con un “pusilá-
no significa que lo sea– es un ejemplo típico del burgués la- nimo” de “poca habilidad” para las cosas que de veras im-
borioso que triunfaba en Europa, pero no en una España gue- portan, aunque posee vacas, ganados y riquezas. Y la
rrera y tridentina, que tenía por únicos desempeños honrados contestación es que “más quiero hombre que tenga necesidad
el servicio del rey o de la religión, y como distracción, el rezo de dineros, que no dineros que tengan necesidad de hombre”,
y la lectura. Incluso en Alcaraz, que no es ni mucho menos el ya que “pareceme que es mejor casarla con hombre que no
ambiente adecuado, conseguirá labrarse poco a poco una con vacas y ovejas... pues no es menor el yerro que el vulgo
buena fortuna y controlar oficios desde donde se gana más di- haze cada dia en los casamientos, no mirando mas de la ha-

El síndico Sabuco pide al corregidor y a


los regidores que nombren cuanto antes
mayordomo del Alhorí y las Tercias (1564)

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DOSSIER: EL ENIGMA SABUCO

Miguel Sabuco dice que no puede


aceptar su nombramiento como
repartidor de la moneda forera,
y que nombren a otro mas capaz.
8 de julio de 1566

zienda y riqueza, olvidando lo principal que es la perfección orador bitinio, que se metió a sanar “por su propia ganancia
de naturaleza en la persona, como se ve cada dia...” Pero, e interese”, “en mi vida gané vna blanca a esse oficio, ni
además, concluye melancólicamente que de padres virtuosos pienso ganarla”. Él lo hace solamente por causas filantrópi-
pueden nacer los hijos más viciosos y necios, por haber he- cas y en servicio del rey, pues “muchos años ha que concebí
redado los defectos de la otra mitad de la pareja; y habla del vn desseo de mejorar el mundo viendo quan perdido esta y
error que supone aceptar como yerno a cualquiera: “buscas quantas faltas y yerros ay en el, por seruir a cuyo es el gran
y examinas un caballo para padre por tener buenos caba- Felipe, rey y señor nuestro a quien todos deuemos esta deuda
llos, y no examinarás al hombre que ha de ser padre de tus general y natural....”
nietos y descendientes, para tener buenos nietos y descen- Una excusa perfecta, que a mi modo de ver no es tanto la
dientes, hombres hábiles y no bestias”. Será una coinciden- de Antonio como la de Miguel, un boticario que nunca ha
cia, pero el Ayuntamiento en el que estuvo el síndico Sabuco sido médico, pero ha conversado durante “muchos años” –
deliberó a menudo sobre la selección de los “caballos padres” seguramente más de los que tiene Oliva– con Velázquez y
que mandaba comprar por todo el reino para montar las ye- Heredia, y con muchos enfermos, a los que acaso ha tratado
guas que criaba el concejo; y el bachiller Sabuco parece haber de curar, por lo que necesita guardarse las espaldas. Ejercer
tenido diferencias con Buedo a causa de la dote excesiva de como tal sin poseer el título era delito grave, y en el mismo
su hija, aunque después de un pleito hubo arreglo pacífico Alcaraz, ya desde los comienzos del siglo XVI, encontramos
(lo que no significa que existiera cariño). diversas ordenanzas, sentencias y pragmáticas, que imponen
Se podrá argumentar que es literatura, y que en esos con- el destierro y la confiscación a quienes lo intentaran. Y los
sejos de Antonio a Veronio no hay nada autobiográfico, pero más sospechosos de intrusismo, entonces como hoy, eran los
ya que hay quien habla de crítica textual y de un timbre de boticarios, sobre los que, además, se aumenta la inspección
voz femenino en el texto –timbre que yo no escucho, aunque por esas mismas fechas para evitar que suplan la carencia de
sí me parece percibir la experiencia vital de alguien entrado médicos o administren remedios sin receta, y sin el visto
en años, y una cierta amargura o decepción con el comporta- bueno de sendos regidores, a los pobres que deben recibirlos
miento de los hijos, que aflora en varios párrafos– creo que, a costa del concejo. A mediados de 1580 se propone en ca-
como mínimo, se puede sostener que el diálogo refleja una bildo contratar a otro médico, pues, tras morir Heredia, sólo
preocupación íntima del autor, cuando no sus vivencias per- queda el doctor Velázquez en la plaza, pero un regidor“dixo
sonales recientes. Y aunque el libro procura no darnos mu- que contradize el enviar por medico, atento que el que ay es
chos datos –hasta camufla el nombre de algunos personajes bastante, y que el lugar esta sano”; y seis dias despues “Gra-
que debieron ser próximos, como la Ludovica de la página viel de Moscoso dixo que el no es de pareçer que se trayga
13, y el vecino Revulgo de la 283– sí se le escapa alguno, mas medico... porque el dotor Zamora juez condeno al regi-
que a mi modo de ver es muy revelador. En uno de los diá- miento desta ciudad en el salario que se le dio a otro me-
logos de la Vera Medicina (pág. 282-83), ese protoarbitrista dico...” En septiembre de 1581 “se acordo que se les
autodidacta que es el pastor Antonio, respondía al doctor, que notifique a los boticarios que uvieren de dar medizinas a los
le acusaba de opinar de estos temas como hacía Asclepiades, pobres del ospital por esta çiudad en virtud de la liçençia de
sin haber estudiado medicina, diciendo que, al contrario del Su Magestad, no las den si no fueren firmadas de vno de los

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DOSSIER: EL ENIGMA SABUCO

caveza, y para los pobres del espital de abajo se den dos re-
ales para que se conpren lo nezesario, y se den diez reales
para carne al espital general...” Pero en junio es preciso in-
crementar también el presupuesto de los dos hospitales “ por-
que con lo que asta agora se a dado no alcança para
remediar todos los pobres que ay... y que pan se les de lo que
fuere menester, atento que vnos salen y otros entran y se mue-
ren... y que esto se gaste por orden y zedulas del señor don
Alonso de Guzman, al qual se le encarga que tenga cuidado
de los pobres que ouiere forasteros enfermos que vayan sa-
nando que se vayan enbiando fuera, y los que ouiere de mal
contaxioso el dicho señor comisario los aga enbiar al espi-
tal de Santiago de Toledo; y que todo el gasto vaya por çe-
dulas del señor don Alonso como todo lo demas de la
limosna”. A finales de mes incluso se decide dar salario a un
barbero que atienda las urgencias, pues “los onbres enfermos
son muchos y muy neçesitados”, pero el regidor Aguado con-
tradice no ya sólo este sueldo, sino el que se pagaba a los dos
médicos entonces contratados, aunque en julio “los dichos
señores acordaron que atento que en esta çiudad ay muchos
enfermos en cantidad de mas de seteçientas personas y muy
agravados, y el dotor Coca y el dotor Velazquez medicos
desta çiudad estan ansi mismo enfermos y en la cama y de
manera que no pueden servir ni exerçitar el dicho ofiçio, que
vaya vn caballero regidor desta çiudad a buscar vn medico
qual convenga para que cure y bisite los enfermos por quinze
dias, y se le de el salario conviniente”. Entre tanto, se ordena
que sean expulsados“todos los pobres mendigantes foraste-
Puerta del Alhorí de Alcaraz, del siglo XVI ros que estan en esta çiudad”, y que deje de darse limosna a
los más sanos, que pueden conseguirla pidiendo por las ca-
lles. Aunque tampoco hay demostración posible, supongo
señores Alonso de Busto y Pedro de Montiel, los quales vean que Sabuco, el puritano, crítico de los ricos y los médicos,
el pobre que se debe curar de limosna ansi en el espital como no se estaría quieto en tales circunstancias, y que probable-
fuera del... ...so pena que no se les pagara; y a los medicos mente aprendería mucho de medicina práctica, o vería,
y zirujanos se les avise que no reçeten para otros...” cuando menos, numerosos enfermos, a los que no podría re-
Restricciones de gasto que no impiden en esos mismos cetar medicinas, pero sí aconsejar, tomado precauciones para
años quiebras escandalosas del Alhorí Mayor y del “Pan de que no pudieran acusarle de intruso.
los Pobres”, y negocios oscuros de algunos regidores, caba-
lleros de sierra responsables de la tala de montes, mayordo-
mos, que darán con sus huesos en la cárcel en alguna ocasión,
pero no se corrigen. Los excesos tendrán consecuencias te-
rribles cuando el hambre y las plagas de langosta se acumu-
lan con las enfermedades, como ocurre en 1585: en mayo de
este año se habilita un espacio para nuevo hospital y se com-
pran más camas “por quanto en el espital ay muchos pobres
enfermos y en esta çiudad ay otros muchos que por no tener
camas ni recavdo conviniente no se van a curar y se mueren
en sus casas”, y se acuerda aumentar la limosna en comida
que se daba a los pobres: “se acordo que se den de limosna
a los pobres bergonçantes desta çiudad cada vn dia quinien-
tas libras de pan y dozientas libras otras para los que vienen
a comer al espital general y al otro espital antiguo y a los
pobres de la carzel, porque los que comen en el espital ge-
neral suelen ser quatroçientos pobres y mas de ordinario, y El Alcaraz moderno. En la cima del cerro, el alcázar y el solar de la ciudad
se den para carnero a los enfermos y macho a los sanos e antigua, hoy despoblada

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trada de Acacio en el negocio de la publicación, que el viejo


bachiller y el yerno emprendedor querrían manejar con cri-
terios distintos. La discrepancia pudo provocar la ruptura de
Miguel y su hija, sumisa a su marido como tantas mujeres
del siglo XVI (no se me tachará de machista si digo que en
todos los papeles Oliva ocupa el plano nada protagonista que
le impone la ley, imagen que por cierto, dista de la que ofrece
como autora del libro). Sin embargo, después del testamento,
que revoca cualquier otro anterior y avisa de que existe in-
formación abierta ante notario –la de Villarreal, que nunca
apareció, lo que no significa que no hubiera existido– el ma-
trimonio corre a decir al notario que el padre es el autor, y
renuncia al honor y a todos los derechos. ¿Por qué? No lo sa-
bemos, pero cabe pensar si en el aviso no habría una adver-
tencia de que había argumentos mucho más contundentes que
el de la maldición. Y si, a pesar de todo, el bachiller, indig-
Las torres y la plaza vistas desde el lugar donde estuvo la Plaza de Arriba y nado con ella, no sacó a relucir la información, denunciando
los “barrios altos”
a su hija e impidiendo la difusión de la obra; incluso si no
En estas circunstancia cobra más interés el párrafo si- pudo prohibir la impresión con el nombre de Oliva, lo que
guiente al que hemos citado de Vera Medicina. Platicando prácticamente equivaldría a condenar la obra a no ser reedi-
del hambre y de la decadencia demográfica de su localidad, tada. Tendrían que pasar casi cuarenta años hasta que, falle-
dice Antonio al doctor: “...mira por las calles las casas que cidos los dos protagonistas, el portugués Fructuoso Lourenço,
ay caydas, que alla en mi barrio ay siete u ocho y otras in- que entre tanto pudiera haber comprado los derechos al ma-
habitadas: y por toda la ciudad para mientes y vereys que ay rido o hermano de la supuesta autora –o tal vez a los dos–
mas de dozientas casas caydas que no se tornan a edificar, pudiera reeditarla, ahora en Portugal, vindicando su nombre
como bien os acordays vos que veynte años atrás no auia vna frente a unas calumnias que no se especifican, pidiendo pro-
casa cayda, y si se caia luego tornaua en pie [...] pues que los tección al barón de Albito, y sin el privilegio que constaba
mercaderes tratantes y todos los que venden han subido los en las dos ediciones anteriores.
precios de todas las cosas al doblo con su desuergonçada Claro está que nos quedan numerosas preguntas: ¿Por qué
codiçia, y esto causa la gran caristia, y esta caristia causa la se puso el libro a nombre de una hija todavía veinteañera?
pobreza, y desta pobreza nace essotra falta de la gente...” ¿Quizá para dejar más patente, si cabe, que el autor no era
Aquí no cabe duda de que habla de Alcaraz, pues repite las médico ni pretendía serlo, ni ejercer como tal? ¿O porque su
quejas habituales en esos mismos años sobre la decadencia y marido avaló la edición con 200 ducados? ¿Por qué y quién
abandono de los barrios más altos, donde no llega el agua, recogió la segunda edición? ¿El boticario Alonso, que ha
como el de la parroquia de San Pedro, donde vive Sabuco, y comprado a su padre el privilegio, o más bien la justicia, a pe-
el empobrecimiento de la gente común. Quejas que en este tición del propio bachiller, enojado con su hija? ¿Y qué pinta
caso acusan claramente a los desvergonzados negociantes; en la historia Fructuoso Lourenço, un portugués de Braga que
pero además contienen dos pequeños detalles que hacen casi muy difícilmente pudo haber conocido a Oliva ni a su padre,
imposible que su autora sea Oliva: uno, la referencia a lo que pero crea la polémica defendiendo a la autora? ¿Quién le
sucedía veinte años atrás, cuando ella tenía sólo cinco (quizá cedió o vendió los derechos de autor y de editor, y quién le
menos, pues es de suponer que el libro se escribiera algunos habló de Oliva y de aquellas “calumnias” que habían moti-
años antes de publicarlo); el otro, el varapalo contra los mer- vado la anterior recogida? ¿Por qué tuvo que hacer una im-
caderes y tratantes, de los que el arquetipo en Alcaraz será presión “cobarde” y acogerse al amparo de un miembro del
Acacio de Buedo. Sería inconcebible que una esposa del siglo Consejo? Y su clara defensa de la difunta Oliva, ¿no sería
XVI –y casi del XXI– hiciera semejante crítica al estamento más bien la de una inversión en los derechos de edición de
en que ella y su esposo se encuadraban. En cambio, un sue- una obra que ahora se publica sin tener privilegio? Carezco
gro airado... de respuestas, pero creo con Ockham que a menudo la expli-
Si me es permitido lanzar mi propia hipótesis, y el profe- cación más simple y menos rebuscada es la más adecuada, y
sor González no me envía por ello a las mazmorras pobladas que no es de recibo presumir la existencia de más causas o
de “mastuerzos”, “machistas” y “fascistas”, pienso que los hechos que los que imprescindibles. Y a mi juicio cualquier
problemas, nada extraños entre suegros y yernos, comenza- otra razón parece más probable que la del Santo Oficio, que
ran quizá por la exigencia de una dote excesiva, que sabe- existe, por supuesto, y resulta temible, pero aparece poco y
mos fue objeto de un acuerdo después del matrimonio; suele dejar huella cuando se fija en alguien; y cuya interven-
pudieran aumentar por la falta de encaje entre dos concep- ción ni está documentada ni resulta siquiera necesaria para
ciones tan distintas del mundo, y estallaran al fin con la en- entender el caso.

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DOSSIER: EL ENIGMA SABUCO

Por otra parte, creo que Sabuco no sólo no parece un he- tuvo o pudo haber tenido tanto en la medicina como el pen-
reje, sino que es un “beato”, que se pasa la vida apadrinando samiento filosófico –y en el arbitrismo– del siglo XVII.
bautizos de neófitos, es cofrade de Cortes y de la Vera Cruz,
aparece rodeado de clérigos al hacer testamento, encarga por DE MACHISMOS, FRANQUISMOS Y OTRAS
su alma y las de sus mayores 150 misas en su propia parro- ZARANDAJAS
quia y en los tres conventos de Alcaraz, y una invitación a Yo no creo que la Historia se haga exclusivamente desde
los curas y frailes franciscanos, ordena comprar bulas hasta los documentos, como en tiempos querían Langlois y Seig-
después de muerto, y tiene una hipoteca del cabildo de los nobos, pero sin documentos es difícil hacerla, y todavía más
beneficiados, que no hubiera invertido en ningún “sospe- contra los documentos. Las elucubraciones del profesor Gon-
choso”. Y aunque se demostrara –que no parece el caso– un zález, sin ser forzosamente absurdas o imposibles en su tota-
origen converso, o que la Inquisición le hubiera molestado, lidad, son indocumentadas y antidocumentales. Sólo sirven
habría que probar la relación entre esto y el lío familiar, y ex- de adorno y justificación a su tesis central: que la autora es
plicar por qué el libro se sigue publicando si verdaderamente Oliva, que miente el Bachiller y toda su familia –incluida la
tiene algo de herético. hija– y mienten Marco Hidalgo, que además falsifica y roba
En aquel Alcaraz del Siglo XVI, arruinado y hambriento, documentos, y todos los autores que de entonces acá dan
repleto de tensiones sociales y económicas de diferentes valor a los datos que aquel autor publica, porque son tan ma-
tipos, incluso de “milagros” como el acontecido en octubre chistas como él; y de postre, fascistas, puesto que en el fran-
de 1586; en aquel Alcaraz donde los edificios se caen a pe- quismo se persiguió a la pobre doña Oliva Sabuco
dazos mientras la corrupción desborda cualquier límite, y promoviendo libelos contra ella e incluso suprimiendo su
donde se decía en este mismo año que en la última década nombre en los ficheros de nuestra Biblioteca Nacional. Ima-
“esta çiudad se a despoblado y cada dia se va despoblando gino que yo también debo de serlo, porque no me convence
porque de dos mill y quinientos vezinos que avia en la dicha con tales argumentos, y aunque no sé si esto me llevará a in-
çiudad y sus arrabales no an quedado mas de mill y trezien- cluirme en la nómina de los “neoinquisidores que tratarán de
tos, y estos tan nezesitados que por vista de ojos se ha visto usar esos papeles contra ella”, mi idea es que si Oliva y su
morir de hanbre y se sabe que no ay posibilidad en los que marido dicen en un papel firmado ante notario que no ha sido
eran mas ricos para socorrer nezesidades tan estremas...,” la autora, confirmando lo que antes ya decía su padre, y coin-
no faltan argumentos para escribir “películas”, pero la “dic- ciden en ello su hermana y su cuñado, hablando todos ellos
tadura de las fuentes” de que a veces se queja el maestro Val- delante de testigos, hay que ser retorcido, y estar desocupado,
para leer otra cosa, arguyendo que “a veces, las palabras ex-
presan lo contrario de lo que se piensa”. Semejante lectura,
aunque se haga para favorecer la causa femenina y se arrope
con citas procedentes de las nuevas tendencias de la “Histo-
ria de Género”, no es ni “Historia” ni “Género”; es del “gé-
nero tonto”, que decía mi abuela. Y no creo que en esto
tengan mucho que ver el sexo ni el franquismo, al que cabe
acusar de muchos crímenes, pero no de haber sido persegui-
dor de Oliva; sobre todo, porque era tan poco conocida entre
aquellos señores de la camisa azul como entre don Ricardo y
esos colegas suyos a los que dice haber consultado al res-
pecto, de los que sólo uno conocía su nombre todavía a fina-
les del año 2004.
Por cierto, una noticia que ofrezco a don Ricardo para una
segunda edición de su libro: desde 1939 hasta después de la
El solar donde estuvo el Alcaraz antiguo, visto desde la plaza del S. XVI muerte de Franco pervivió en Albacete una calle llamada de
Oliva Sabuco de Nantes, quizá porque el franquismo no se
deón, debe poner fronteras a la imaginación, que ha de ser hubiera enterado de que fue una mujer, o porque la tuviera
usada con prudencia exquisita, para que no derive en simple por una de las suyas, ya que sí se cambiaron o pusieron de
fantasía, como dice Le Goff. A mi modo de ver, hay motivos nuevo los de otras setenta, incluidas las dos travesías de aqué-
bastantes para creer que el libro lo escribió el bachiller, y que lla y una paralela. Y otra más, de propina: sé de muy buena
probablemente él mismo recogió la segunda edición, hecha tinta que en el 73, antes de que muriera don Luis Carrero
sin su permiso, y evitó mientras pudo que hubiera una ter- Blanco, mientras la Biblioteca Nacional suprimía su nombre
cera; pero eso no quita para que pueda haber otros puntos de en los ficheros cumpliendo la consigna del machismo fran-
vista igualmente legítimos. En cualquier caso, nada justifica quista, se creó en Albacete, que no en el extranjero, ni por
un debate con soberbias e insultos al gonzálico modo, y más parte de ningún exiliado, un premio dedicado a la investiga-
cuando, a mi juicio, lo importante es la obra y el impacto que ción con el curioso nombre de Oliva Sabuco, que no Miguel

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DOSSIER: EL ENIGMA SABUCO

damas desvalidas, pero como demócrata histórico y genético,


yo no le doy mi venia para hacerlo en el mío. La democracia
es un asunto muy serio como para dejar que un iluminado,
que ni por su talante ni por su ejecutoria demuestra autori-
dad en tan honroso campo, se atreva a proclamarse adalid de
la misma, y menos todavía a conceder patentes y decir quién
merece o no merece el título. Y en cuanto al feminismo, sin
entrar ni salir en su terreno, ni descubrir América, porque ya
he oído a algunas luchadoras de bien ganada fama pronun-
ciarse en la misma dirección, quisiera recordar que no todo el
que apoya una causa tan justa –sobre todo, si empuja, en
lugar de apoyar– lo hace por las razones que aparenta tener.
A mí, que estoy también por la plena igualdad de las mujeres
–a las cuales prefiero tener por compañeras, y no por prote-
gidas o menores de edad– me parece, además, que algunos ar-
gumentos y algunos defensores, lejos de prestigiarla,
Personaje de la época del Bachiller Sabuco. Retrato de Tiziano convierten en ridícula la causa más sensata. Y esto es todo lo
que hoy, y en los próximos años, Dios mediante, voy a opi-
Sabuco. Y, mire usted por dónde, quien lo patrocinaba era ni nar acerca del “Enigma Sabuco”, que me interesa poco (por-
más ni menos que la Delegación Provincial de Cultura del que nunca fue cosa que me inquietara mucho, y porque creo
aún imperante Movimiento, entonces dirigida por la persona que ahora está bastante claro, paradójicamente gracias a don
menos feminista del mundo. Si viviera, es posible, aunque Ricardo), o el “Enigma González”, que a mi juicio resulta
puede que no demasiado probable –¿qué tal mi ambigüe- harto más enigmático, pero no me parece más digno de aten-
dad?– que se uniera al vibrante llamamiento con el que don ción. Si hoy escribo es tan sólo para que nadie pueda creer
Ricardo termina su volumen animando a la “ciudadanía” a que mi silencio equivale a otorgar, pero no estoy dispuesto a
acudir a su puesto en ese “ejército de la democracia” que, dedicar al tema ni un minuto más. No me busque polémica,
hasta el “triunfo de Oliva”, combate en una antigua y “en- que no la va a encontrar, porque no tengo nada que ganar en
carnizada” “guerra” contra el “terrorismo”, los “neoinquisi- darle propaganda, ni él nada que perder, excepto el tiempo,
dores”, las “hordas de misóginos” y la conspiración que al parecer le sobra.
machónico–franquista (de la última expresión soy responsa-
ble yo, no el profesor González, aunque puedo cederle los
derechos de autor). Aurelio Pretel Marín
No sé yo qué ni cuántas mujeres autorizan al profesor Instituto de Estudios Albacetenses
González para hablar en su nombre o hacer de paladín de “Don Juan Manuel”

PD. Escrito ya este artículo, leo en su página Web y en el modesto tríptico que publicita el libro, titulado “¡El Quijote de Verdad!”, la
curiosa visión del profesor González sobre su propia obra y su figura como investigador. Cabalgando una moto que es de suponer será
su Rocinante –aunque a mí me parece más bien un Clavileño– y ante una lontananza de molinos de viento muy “ad hoc”, el autor se pre-
senta: “el Caballero de la Mancha, desfacedor de agravios y sinrazones, para restituir el honor de la dama ultrajada y la propiedad moral
sobre su honra, va entablando sucesivos combates con personajes delirantes e hilarantes como el caballeros del Pilar, el señor Regis-
trador, Rodríguez el Listo y su fiel escudero Henares. Ajustando cuentas con todos y cada uno de los bellacos que le salen al paso... La
realidad no es lo que aparenta ser: los doctores y catedráticos son mastuerzos, las instituciones culturales son molinos que trituran y
exterminan la cultura de producción femenina, los rebaños de ilustres prohombres son ejércitos de siniestros misóginos. Pero todo esto
sólo es el principio”. No pongo una palabra de mi propia cosecha, y no sigo copiando por la vergüenza ajena que causa repetir los piro-
pos insólitos con que inciensa su obra y su sagacidad para desentrañar“el mayor fraude cometido en la Historia de la Filosofía Univer-
sal”.
No sé si esos piropos y ese autorretrato dicen mucho del tema que le ocupa, pero dicen bastante del autor. Y como consecuencia, he de
rectificar lo que dije al principio: parece que este hombre tiene serios problemas, y no sólo de método. Y lo más preocupante es que, ade-
más, parecen contagiosos, como muestra el aval que a su tesis y estilo prestan historiadores tan experimentados y solventes como Gar-
cía Cerdán y Sánchez Sahorí, quienes, es de creer que tras profundo estudio del problema en cuestión, despachan en dos párrafos, que el
profesor González se apresura a citar modestamente en su propia alabanza, a quienes se atrevieron a escribir antes que él, tildándolos de
vacuos, chapuceros, alevosos, pacatos, impostores, infatuados, misóginos, carentes de nivel, e “investigadores”, con comillas irónicas,
que serían ofensivas si vinieran de un Sánchez Albornoz, pero hacen menos daño cuando vienen de ellos. Con semejante apoyo, y con
el nuevo método intuitivo-kuhniano-quijotesco-forofo que al parecer propugnan González y su escuela, nuestra historiografía alcanzará
bien pronto cotas que ni siquiera me atrevo a imaginar.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: HISTORIA DE LA IGLESIA

Sobre las Parroquias de la tierra de


Alcaraz a finales de la Edad Media
sección Universidades del AHN alberga un valioso informe
que describe con cierto detalle la estructura beneficial, las
rentas y los nombres de cada clérigo que oficia en las parro-
quias del arciprestazgo. De tal documentación procede buena
parte de los datos que aquí aporto referidos a las parroquias
del sur de la actual provincia de Albacete.1
Para que mejor se comprenda la descripción de tal pano-
rama, conviene que aclare algunos términos relativos al ám-
bito eclesiástico de la época. En primer lugar, las iglesias que
a continuación se describen pertenecen al arciprestazgo de
Alcaraz, demarcación que abarca una gran parte del arce-
dianazgo de Alcaraz. El obispado de Toledo se dividió en va-
El sistema feudal que caracterizó la vida eu- rias circunscripciones de gran tamaño denominadas
ropea hasta hace un par de siglos no puede con- arcedianazgos, y éstos a su vez se vertebraron a través de
cebirse sin el concurso, presencia y áreas de menor entidad llamadas arciprestazgos. El arcedia-
protagonismo activos de la Iglesia, auténtica nazgo de Alcaraz fue el único de toda la diócesis compuesto
constructora de ideología y hasta muy recien- por un solo arciprestazgo, aunque ambas jurisdicciones no
temente principal agente configurador de con- coincidieron en su área geográfica, toda vez que el arcipres-
ciencias (individuales y colectivas). tazgo no afectaba a las tierras occidentales del campo de
Para comprender la capacidad de penetra- Montiel, que estaban incluidas en el arcedianazgo de Alcaraz
ción de la institución eclesiástica en la socie- pero no sometidas al arcipreste de esta ciudad, sino a la Orden
dad rural albacetense, sería conveniente acudir de Santiago.
a la época en que se lleva a efecto su estable- Por otra parte, en cada parroquia ejerce su oficio un cura,
cimiento al hilo del proceso reconquistador y párroco o rector, investido con órdenes mayores y cura de
repoblador durante la primera mitad del siglo almas, y cuya retribución se denomina beneficio curado.
XIII; pero lamentablemente apenas si dispone- Cuando las circunstancias demográficas y sobre todo las eco-
mos de un puñado de noticias explícitas acerca nómicas lo permiten, este cura se ve auxiliado en sus funcio-
del desarrollo de dicha implantación. nes por otros clérigos asignados a la parroquia, que perciben
Hay que situarse en la coyuntura del paso a su vez una beneficio simple (o beneficio servidero), que casi
del siglo XV al XVI para tener una visión más siempre tiene la misma cuantía material que el curado, pese
o menos precisa de la estructura y funciona- a la inferioridad de rango eclesiástico del beneficiado simple
miento e incluso composición de muchas pa- con respecto al cura.
rroquias de la provincia de Albacete, y más en Estas rentas o beneficios se obtienen de una parte del
concreto las pertenecientes al arciprestazgo de diezmo (en concreto de un tercio de lo diezmado), que apor-
Alcaraz. Dicho momento nos ha legado una tan todos los parroquianos que carecen de exenciones tribu-
serie de documentos –custodiados en el Ar- tarias. Sin embargo, los obispos o cabildos catedralicios
chivo Histórico Nacional (AHN) y en el de la muchas veces quitan de ese montante de sueldos una parte
Catedral de Toledo– que nos permiten recons- sólo para gratificar a otros clérigos de su confianza, que mu-
truir en parte la composición beneficial de las chas veces son los propios miembros del cabildo y que no
parroquias, su funcionamiento, el cobro del ofician en la parroquia: sólo se llevan renta generada por los
diezmo y las implicaciones sociales del clero fieles. Esta porción de la renta eclesiástica descontada a los
comarcal. Entre todas las fuentes conocidas, la servidores se denomina préstamo. Así en las parroquias de

1
Parte de esa documentación fue dada a conocer en la obra de Mª Luisa GUADALUPE BERAZA: Diezmos de la sede toledana y rentas de la mesa arzobispal (Siglo XV),
Universidad de Salamanca, 1972, p. 14 y ss. La pieza del AHN se encuentra en Universidades, 1192, fols. 70v-76r.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: HISTORIA DE LA IGLESIA

la tierra de Alcaraz el tercio del


diezmo se divide a partes iguales
entre los clérigos servidores y los
beneficiarios de los préstamos.
En el arciprestazgo se detecta
además un considerable grado de
absentismo entre los eclesiásticos
(en torno a un 70%), lo que signi-
fica que los titulares se llevan su be-
neficio y a cambio dejan en su lugar
a otros clérigos precariamente asa-
lariados, lo que redunda en una des-
incentivada atención pastoral.
Una vez revisadas algunas cues-
tiones básicas, pasemos a compro-
bar cómo fueron las diferentes
parroquias del sur de la tierra alca-
raceña a finales de la Edad Media, y
en concreto en último lugar nos
ocuparemos de las iglesias del se-
ñorío de las Cinco Villas de los
Manrique, compuesto por Villapa-
lacios, Bienservida, Riópar, Cotillas
y Villaverde.

REOLID AYNA
La iglesia de Reolid tenía asignados un beneficio curado La existencia de una parroquia en Ayna en el siglo XV
y medio préstamo. El cura en 1501 es Fernando de Avilés, permite suponer que quizá desde el siglo anterior la aldea po-
clérigo instalado en la curia de Roma, que creemos sea el seía una población relativamente amplia de cristianos.2 Lo
mismo que poco más tarde ostenta el arciprestazgo de Alca- cierto es que en 1501 el beneficio curado que valió 10.000
raz, y pariente de Fernando González de Avilés, un impor- maravedíes lo disfrutaba Bartolomé Sánchez, que residía en
tante sacerdote alcaraceño procesado por la Inquisición pocos el lugar.3
años atrás. Dada su ausencia, el cura de Reolid será sustituido
por Gonzalo Sánchez de Siles, joven clérigo que ese mismo VIANOS
año atendía también la capellanía fundada por el citado Gon- Durante el siglo XV, Vianos es una pequeña iglesia pa-
zález de Avilés en San Ignacio de Alcaraz, y futuro benefi- rroquial rural capaz de mantener su propio cura. Sin embargo,
ciado en esta misma iglesia. El curato estuvo dotado el citado a finales de la centuria, es posible que no pueda generar su-
año con 2.500 maravedíes y 40 fanegas de pan. Por su parte, ficientes rentas para mantener el beneficio curado. Entonces
el medio préstamo obtenido en la iglesia estaba asignado al en Toledo se decide transferir la feligresía y los diezmos a las
cura oficiante de la capellanía de San Pedro de la Catedral parroquias de Alcaraz, dada la proximidad entre las dos po-
de Toledo, que mantendrá anexada dicha renta durante toda blaciones, sin que la iglesia se clausure. De hecho el servicio
la Edad Moderna. en el templo se mantiene con el régimen de una capellanía
perpetua, de manera que la antigua parroquia se podrá man-
BOGARRA tener abierta al público con un clérigo que percibiría unos
De Bogarra sólo sabemos que ya en el siglo XV tenía una modestos ingresos en forma de primicias y algunas cantida-
iglesia con un cura, que en 1501 era Juan Soriano, canónigo des que los fieles aportan en cierta ceremonia de besamanos,
de la catedral de Murcia, quien por su condición de capitular cuyo contenido desconocemos, pero que acaso se trataría de
no residía en Alcaraz y asalariaba como teniente a un Diego un desfile de pobladores que aportarían la voluntad como sus-
Díaz, procedente de la diócesis de Calahorra (quien acaso sea tento del servidor. Esta situación suponía de hecho una je-
el Pedro Díaz, destinado en El Bonillo o un pariente suyo, rarquización feudalizante entre los clérigos de Alcaraz y los
pues ambos son coetáneos y llegan del mismo lejano obis- de la aldea de Vianos, como sucede con los comendadores
pado). con respecto a los servidores de las iglesias santiaguistas. En

2
PRETEL MARÍN, A.: “Ayna medieval: del hisn andalusí a la villa cristiana”, Privilegio de villazgo de Ayna, I.E.A., Albacete, 2003, p. 30.
3
Quizá sea el clérigo de Santa María de Alcaraz, Bartolomé Sánchez de Orozco, o bien Bartolomé Sánchez Vallejo, teniente de beneficiado de Riópar.

28
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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: HISTORIA DE LA IGLESIA

1501 el que se ha hecho con el cargo de capellán es el bachi- llapalacios y El Pozo por Villaverde. Por lo demás, en su pe-
ller García de Grajal (sin duda mediante autoadjudicación, queño señorío Pedro Manrique fomentará la actividad reli-
aprovechando su posición de vicario local), pero en su lugar giosa mediante la construcción –o reedificación– simultánea
deja a un sustituto que cobra el pie de altar y un magro sala- de sus iglesias más adecuadas y con mayor cabida de fieles
rio, mientras que al bachiller apenas si le quedaban 50 fane- y cuyos rasgos arquitectónicos corresponden al final del siglo
gas del cereal (en trigo, cebada y centeno) de las primicias, XV.
testimonio significativo de la precariedad productiva de la
población. VILLAPALACIOS
La iglesia de Villapalacios es una construcción cuya fac-
PATERNA tura arquitectónica actual se remonta al siglo XV. Las distin-
Paterna, llamada “del Madera”, es un pequeño lugar que tas generaciones de condes de Paredes otorgarán a la iglesia
ya existe con tal nominación al poco de producirse la con- apoyo material, y en este sentido caben destacar las dona-
quista cristiana, si bien después parece despoblarse a tenor ciones efectuadas en 1509 por la condesa doña Isabel Fa-
del silencio de las fuentes, que lo recuperan para el siglo XV. jardo, esposa de Rodrigo Manrique.4
En esta centuria su iglesia tuvo dos beneficios, uno curado y En fecha ignota, pero en la época en que Villapalacios aún
otro servidero. El primero lo ocupa en 1501 Justo (o Yuste) se llamaba Cenillas, hubo un cura en su iglesia que fundó una
Martínez, vecino de Villarrobledo, pero que por ser canónigo capellanía en la iglesia de San Miguel de Alcaraz, de donde
extravagante en la catedral toledana, deja como teniente a un se desprende el escaso apego que muchos clérigos tenían por
Rodrigo Abad Vizcaíno. El beneficio simple o servidero su centro de destino.5 En 1501 ninguno de los titulares de los
había sido adjudicado al Hospital de Buitrago (fundado en beneficios reside en el pueblo, pese a lo cual cada uno de
1455 por Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana), ellos está gratificado con una generosa renta de 7.000 mara-
pero a falta de clérigos en la zona o dadas las dificultades de vedíes y 60 fanegas de cereal. El curato lo posee un mosén
los gestores del hospital para designar algún servidor en estas Pascual, que tiene cedido el cargo bajo salario a un Juan
tierras tan lejanas a Buitrago, decidieron que el propio Viz- Franco; mientras el beneficio servidero está concedido a
caíno se hiciera cargo del beneficio. Si consideramos que Pedro Fernández de Villegas,6 en cuyo lugar oficia Gutierre
cada una de las rentas beneficiales valieron ese año 4.000 de Ávila. El préstamo pertenece a un desconocido Juan de
maravedíes y 40 fanegas de cereal, el teniente de cura se con- Pastrana.
siguió embolsar unos montantes mucho más desahogados de
lo previsto en su sueldo. EL POZO (VILLAVERDE)
El Pozo, rebautizado en la segunda mitad del siglo XV
LAS PARROQUIAS EN EL SEÑORÍO como Villaverde (o Villaverde de Entrambasaguas) es otra
MANRIQUEÑO DE LAS CINCO VILLAS de las poblaciones otorgadas por Juan II en 1436 a Rodrigo
Una familia que impulsa las construcciones religiosas en Manrique. La iglesia parroquial pudo atender a todas las po-
su señorío configurado en la sierra de Alcaraz es la de los blaciones dispersas que se enclavaban en torno a la depre-
Manrique. En 1436 el rey Juan II concede a Rodrigo Manri- sión geográfica que daba nombre a la zona y a la aldea
que, comendador de Segura, las aldeas de Matilla, Cenillas y principal. En la documentación diocesana, sólo muy a fina-
El Pozo, por su participación dos años atrás en la conquista les del siglo XV, el término Villaverde reemplaza a lo que
de Huéscar; y algunas décadas más tarde, en 1471, en medio hasta entonces se denomina El Pozo. Su iglesia estaba ser-
de las luchas por el trono de Castilla, Pedro Manrique se hace vida por un cura, que en 1501 recibe una renta de 10.000 ma-
con la fortaleza de Riópar, incorporándola al reducido seño- ravedíes y 80 fanegas de pan. Ignoramos su nombre, aunque
río que se acabará completando con la anexión del lugar de sabemos que desde que fuera nombrado tres o cuatro años
Cotillas. atrás nunca había residido en la población, por lo que en su
Una vez firmadas las paces y confirmada su autoridad en lugar servía un presbítero vasco llamado Joanes.
la comarca, don Pedro lleva a cabo una política de repobla-
ción, reorganización poblacional, transformaciones toponí- COTILLAS
micas y mejoras eclesiásticas, encaminada a la consolidación Durante su reinado, Pedro I otorgó una merced para po-
del elemento humano y de las rentas generadas por éste. blar el lugar de Cotillas con cien vecinos. Demasiado ex-
Mientras, los nombres de algunas aldeas se transforman si- puesta a incursiones fronterizas granadinas y a la expansión
multáneamente por otros de mayor sonoridad. La aldea de santiaguista, sin duda hubo interés por parte de los oficiales
Matilla cambia su nombre por Bienservida, Cenillas por Vi- de Alcaraz y los jerarcas de la Iglesia de Toledo para que en

4
CARRIÓN ÍÑIGUEZ, Vicente P.: Los conventos franciscanos en la provincia de Albacete. Siglos XV-XX. Historia y arte, Espigas, Murcia, 2006, p. 135.
5
En 1496 uno de los oficiantes era un tal Pedro de La Plaza (Archivo Municipal de Alcaraz: leg. 42, Acta Capitular de 22-noviembre-1496).
6
Se trata del insigne humanista burgalés Pedro Fernández de Villegas (1453-1536), arcediano de Burgos, abad de la colegiata de Cervatos (1490), escritor y traductor de La
Divina Comedia de Dante (1516). Fue enterrado en la Catedral de Burgos, en un sepulcro obra de Simón de Colonia.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: HISTORIA DE LA IGLESIA

Cotillas se mantuviera a toda costa una iglesia atendida con llamar “La Puebla con Matilla” a la parroquia. Como hemos
un cura. Aunque tal vez la cifra de moradores no llegara a al- comprobado ya en los casos de Villaverde y Villapalacios,
canzarse, este privilegio debió de asegurar una población su- las fuentes diocesanas siguen consignando la parroquia bajo
ficiente para mantener los ingresos decimales del lugar. El la antigua toponimia. Seguramente es un síntoma del desco-
párroco que ejercía en 1501 era Gonzalo Ruiz de Rueda, que, nocimiento y desinterés por parte del arzobispo y sus insti-
contra lo habitual en muchas pequeñas poblaciones de la sie- tuciones auxiliares hacia estas tierras humildes tan alejadas
rra de Alcaraz, habitaba en la aldea en que servía. Ese año de Toledo. Nos sorprende más aún el arcaísmo toponímico
recibe 5.000 maravedíes y 40 fanegas de cereal. en las fuentes toda vez que Villapalacios, que es nombre
nuevo, sí que figura con tal nominación. Sin embargo en la
LA PUEBLA Y MATILLA (BIENSERVIDA) concienzuda revisión hecha en el arzobispado para 1501 ya
En 1436 Juan II concede a Rodrigo Manrique la aldea de aparece el nombre real de la población donde hace tiempo
Matilla (junto con la de Cenillas y El Pozo). Dicho lugar La Puebla quizá ya hasta ha desaparecido. Ese año el curato
constituye el origen de la actual población de Bienservida, lo posee Fernando Martínez de Los Arcos, canónigo de la ca-
junto a la cual se promovió –quizá antes de la creación del se- tedral de Jaén, quien por no residir nunca en la villa, es sus-
ñorío de los Manrique– un intento colonización territorial en tituido por un Juan Sánchez (que vive en una casa que es
el cerro Vico en torno a un nuevo poblamiento, denominado propiedad vinculada al curato y por la que no sabemos si ten-
La Puebla, que no llegó a prosperar. Dada su proximidad, La dría que abonar alguna cantidad al titular). La renta alcanza
Puebla y Matilla constituyeron una única parroquia, y la igle- los 12.000 maravedíes y 160 fanegas de pan. El medio prés-
sia, que suponemos edificada en Matilla, estaba atendida por tamo –valorado en la mitad de la renta del curato– se entrega
un cura y tenía asignado medio préstamo. a Alonso Yáñez, que desde 1488 es canónigo de la Catedral
En 1500, varias décadas después de que a Matilla se le de Toledo.
haya empezado a nombrar con el insólito topónimo de Bien-
servida y cuando ésta ya tiene la categoría de villa (así apa- RIÓPAR
rece en 1490 en las Actas Capitulares del concejo de Es más que verosímil que en Riópar existiera iglesia desde
Alcaraz), todavía la administración diocesana se obstina en el mismo momento de la ocupación castellana. Como en el

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: HISTORIA DE LA IGLESIA

A finales del siglo XV, la iglesia ya tenía la advocación del


Espíritu Santo. Por entonces poseía una estructura beneficial
de un cura y medio préstamo. El curato es uno de los mejor
En el arciprestazgo se
detecta además un considerable
grado de absentismo entre los
eclesiásticos (en torno a
“ dotados del arcedianazgo, como atestigua la sólida posición
económica de Sancho Sánchez de Angulo, quien ejerció de
párroco al menos entre 1473 y 1496. Esta estructura se
modifica en 1501, en que se añade un beneficio servidero.
Cada uno de los beneficiados percibe ese año 13.000
maravedíes, con lo cual podemos percatarnos del volumen
de ingresos del cura cuando oficiaba a solas. En 1501 el cu-
rato lo ostenta un canónigo de Sigüenza llamado Monteale-
un 70%) gre, aunque lo ejerce Juan de Vandelvira, un simple clérigo de
Alcaraz; mientras que el beneficio servidero fue entregado a
otro clérigo de la misma diócesis, Alonso Fernández de Ten-
dilla8, y lo desempeñaba Bartolomé Sánchez Vallejo. Por lo
que se observa, parece que el clero seguntino obtuvo en la
lugar quedó una guarnición cristiana y la población islámica villa de Riópar algunas gratificaciones por parte de Cisneros.
fue exterminada o expulsada, la mezquita aljama sin duda fue El medio préstamo se transforma en un quinto de préstamo y
adaptada a las necesidades religiosas de los ocupantes. Pero pertenece al arcediano de Alcaraz, quien atesora otros cuatro
los documentos episcopales se muestran confusos: en un préstamos en su arcedianazgo.
motu proprio de Inocencio III de noviembre de 1213 no se
hace ninguna mención a parroquia alguna en Riópar. ¿Aún UN CASO SINGULAR: SANCHO SÁNCHEZ DE
no se ha construido? ¿No se ha consolidado todavía una in- ANGULO, UN CURA BURGALÉS EN RIÓPAR
cipiente población cristiana? En definitiva, una vez despo- El caso del cura de Riópar, Sancho Sánchez de Angulo, re-
blada la plaza de moros, no debió de considerarse prioritaria sulta ilustrativo de la implicación de ciertos clérigos en las lu-
la atención espiritual de la exigua población del lugar, que chas civiles castellanas. Este eclesiástico procedía de un
acaso compondrían unos cuantos soldados. Hay que llegar a ilustre linaje burgalés y recaló –no sabemos de qué manera–
las bulas de febrero de 1217 en las que el papa Honorio III en la población serrana algo después de mediado el siglo XV,
ratifica multitud de concesiones a la iglesia toledana, para mientras un hermano suyo, Martín de Angulo, pasó a morar
encontrar alusión a iglesias en Riópar. en La Solana.9
Sin embargo, Riópar cayó en una continuada crisis Don Sancho ejerció de cura párroco de Riópar desde 1473
poblacional de la que no parece recuperarse hasta mediados a lo más tardar, esto es, antes de iniciarse los conflictos su-
del siglo XV. Las luchas civiles existentes en el reino de cesorios por el trono de Castilla. Riópar era una población
Castilla devuelven a la población cierto protagonismo, en ansiada por los Manrique a fin de ampliar su señorío en la
especial en los enfrentamientos entre las tropas del marqués comarca y poder vigilar al poderoso concejo vecino de Alca-
de Villena y las de conde de Paredes. La concesión de la villa raz. Por su parte, Juan Pacheco se había hecho con el control
de Riópar otorgada, en un derroche de generosidad, por parte de esta ciudad a raíz de su enésima reconciliación con Enri-
de los Reyes Católicos a Pedro Manrique llevó seguramente que IV en 1468, y además había instalado como alcaide en
a este caballero a restaurar la iglesia del pueblo, que fue muy Riópar a Juan Alonso de Haro.
dañada en los combates. Tras el infructuoso intento de Pedro Manrique, servidor
La iglesia de Riópar está diseñada, como otras del señorío del bando isabelino, de arrebatar Alcaraz del control de los
de las Cinco Villas de los Condes de Paredes, con arcos- Pacheco en 1471, tomó por sorpresa las fortalezas de San Vi-
diafragma, rasgo que ha llevado a varios autores a situar en cente de la Vegallera, Cotillas y Riópar, dejando en esta como
esta época el inicio de la construcción del templo, aunque no nuevo alcaide a García de la Mora en sustitución del pache-
hay que descartar que la fábrica date de algunos años atrás. quista Haro. Se abre así un periodo de unos tres años en los
En todo caso, la semejanza tipológica de las iglesias del que se produce un acercamiento entre el cura y las fuerzas
citado señorío nos lleva a datarlas en fechas próximas al de los Manrique (si es que dicha connivencia no existía desde
establecimiento del poder de los Manrique en estos pueblos.7 antes). Poco después Martín de Guzmán es nombrado corre-

7
Sobre las iglesias de arco-diafragma del señorío de Paredes en la sierra de Alcaraz (Riópar, Cotillas, Villargordo, Villapalacios, Ossa), quizá todas ellas iniciadas en el siglo
XV, Vid.: SANTAMARÍA CONDE, A., GARCÍA-SAÚCO BELÉNDEZ, L. G., y SÁNCHEZ FERRER, J.: Arquitectura de la provincia de Albacete, p. 85; SANZ GAMO,
Rubí: “La iglesia del “Espíritu Santo” de Riópar”, Al-Basit, 2, Albacete, 1976, pp. 25-29.
8
El cura Tendilla era secretario de don Juan de León, protonotario en la diócesis de Sigüenza y después camarero del cardenal Cisneros.
9
Un Fernán Sánchez de Angulo figura en el Becerro de las Behetrías (1352) como señor de la Torre de Oteo, en la tierra de Traslaloma, y es uno de los petristas que mueren
en la Batalla de Nájera (1367).

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: HISTORIA DE LA IGLESIA

gidor real en Alcaraz por instigación de Juan Pacheco, y será templo, gravemente dañado debido al uso militar que se le
nombrado alcaide ya en 1473. Durante su mandato los alca- otorgó en la guerra sucesoria.
raceños intentaron sin éxito tomar las plazas ocupadas por En consecuencia, con ocasión del final de la guerra en
Manrique, hasta que a finales de 1474 Guzmán consigue favor del bando de doña Isabel, el cura de Riópar consolidará
tomar Riópar instalando como nuevo alcaide en lugar de Gar- su posición, lo que aprovecha para tomarse su particular re-
cía de la Mora a Alonso de Montoya, un vecino de Belmonte vancha. Durante todo 1477 don Sancho denuncia que durante
de la órbita de Pacheco. el periodo en que Alonso de Montoya fue alcaide de Riópar,
Pedro Manrique no cejará en su empeño de recuperar la éste y sus secuaces lo asaltaron y le arrebataron 300.000 ma-
villa. En la coyuntura de la muerte de Enrique IV y de los ravedíes. Por ello solicita a los Reyes Católicos que secues-
inicios de la guerra civil se producirá un nuevo enfrenta- tren los bienes de Alonso de Montoya. Ante la insistencia del
miento en el lugar con su consiguiente ocupación. Entre todo acusador, los Reyes dictan su resolución el día de Noche-
un aluvión de datos confusos y declaraciones contradictorias, buena accediendo a las súplicas del cura; por lo que ordenan
puede deducirse que el origen de la nueva conquista de Rió- a Gonzalo de Ballesteros, alcalde de Alcaraz, y a las justicias
par se halla en la sublevación de sus habitantes a consecuen- de Belmonte –villa en la que habita el acusado– que ejecuten
cia del asesinato de un vecino por hombres de la guarnición la incautación. La ejecución de la sentencia quizá se demoró
dirigida por Montoya, y debido a que el alcaide se negará a algún tiempo, aunque en 1480 ya se había cumplido. Ese año
entregar a los agresores. Las arbitrariedades de Alonso de los habitantes de Belmonte amparando a su convecino de-
Montoya en Riópar caldearon los ánimos de los moradores clararán que Angulo había cobrado la indemnización de ma-
que acabaron protagonizando una verdadera revuelta, azu- nera indebida.
zada quizá por el propio cura de la parroquia, quien –afecto, Frente a los numerosos casos de clérigos que no se sitúan
como la mayoría de la población, a don Pedro Manrique– no en ningún partido, o de cuyas tendencias políticas no hay ras-
perderá ocasión de inclinarse por el bando isabelino. La agi- tro cierto, en Sánchez de Angulo tenemos el ejemplo del cura
tación provocó que Alonso de Montoya y sus colaboradores perfectamente compenetrado con su señor, alineado en un
se apresuraran a refugiarse en la torre del castillo. Tras un bando político-militar de forma patente y probablemente ac-
largo asedio, la iglesia pa-
rroquial, única construcción
sólida del núcleo, se emple-
ará como eventual fuerte a
fin asediar el alcázar, sin
duda con la estrecha cola-
boración del citado párroco.
Así éste no tuvo inconve-
niente en que en los muros
del templo se abriera trone-
ras desde las que se pudiese
disparar la artillería contra
el alcázar, en donde los vi-
llenistas acabaron rindién-
dose.10
Concluido el asedio, los
reyes concedieron Riópar a
Pedro Manrique en com-
pensación por su esfuerzo,
y el noble destinó una
buena suma monetaria para
proceder a reconstruir los
desperfectos causados por
los duros combates y por la
artillería, a la que debió de
sumarse la restauración del

10
Los pormenores de la implicación de Riópar en la guerra de sucesión castellana han sido abordados, entre otras, en las siguientes obras de Aurelio PRETEL MARÍN: “No-
ticias sobre el castillo de Riópar en la Edad Media”, Al-Basit, 2, Albacete, 1976, pp. 7-24; Una ciudad castellana en los siglos XIV y XV (Alcaraz 13001475), I.E.A.,
Albacete, 1978, pp. 144-150; “La guerra sucesoria de los Reyes Católicos (1475-1480) y sus repercusiones dentro del marquesado de Villena”, II Congreso de Historia de
Albacete, I.E.A., Albacete, 2000, p. 136.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: HISTORIA DE LA IGLESIA

clérigo Juan de Busto– hizo gastos indebidos con la hacienda


que el cura dejó al morir. Estas y otras irregularidades lleva-
ron al resto de la familia a entablar un pleito que acabó siendo
Frente a los numerosos dirimido en la Chancillería de Granada. La capellanía recibía
en 1501 de dotación provisional 70 fanegas de trigo, a la es-
casos de clérigos que no se sitúan pera de la resolución del pleito emprendido en torno a la he-
rencia del párroco y a dicha capellanía, que entre tanto estaba
en ningún partido, o de cuyas servida por el teniente de beneficiado, Sánchez Vallejo.13

tendencias políticas no hay rastro BALANCE


Los datos dispersos que hemos traído aquí pretenden com-
cierto, en Sánchez de Angulo pletar la panorámica de las funciones de la Iglesia y de sus
tenemos el ejemplo del cura servidores en los últimos años del medievo en una pequeña
comarca albacetense. De ellos podemos extraer algunas con-
perfectamente compenetrado
con su señor, alineado en un
bando político-militar de
forma patente y
“ clusiones, como son la existencia de las bajas rentas que en
general los eclesiásticos perciben en la zona, o la asignación
de beneficios a clérigos foráneos, lo que a su vez propicia la
salida de montantes de capital hacia los lugares en que habi-
tan los titulares de los oficios clericales. Asimismo, con la re-
visión de la figura del cura Angulo podemos apreciar la fuerte
implicación de algunos clérigos en las banderías político-mi-
litares del siglo XV y su fuerte protagonismo en el devenir de
probablemente activa los pueblos en los que ejercen su función religiosa, al mismo
tiempo que verificamos la intensa actividad de algunos no-
bles en el fomento y financiación de las empresas religiosas
en los pueblos de sus respectivos señoríos. En el caso de
tiva. Esta lealtad será convenientemente recompensada al Pedro Manrique en las villas de la sierra de Alcaraz sus re-
acabar la guerra, y el cura aprovechará su posición de ven- formas sirvieron al linaje señorial para hacer todo un pro-
cedor protegido por el nuevo orden para vengarse de sus opo- grama de exhibición propagandística, adhesiones de los
nentes.11 vasallos y acaso del propio clero local, aspectos fundamen-
Después el cura burgalés siguió viviendo, queremos creer tales para mantener sumisa y satisfecha a la población cam-
que bien tranquilo, en el pueblo en donde oficiara, acapa- pesina.
rando un notable patrimonio y acaso recompensado con
alguna gran propiedad en Riópar o las inmediaciones que
estuvieran bajo dominio de Manrique.12 En sintonía con el Carlos Ayllón Gutiérrez
bando vencedor, Sánchez de Angulo siguió colaborando en la Instituto de Estudios Albacetenses
depuración de personajes poco gratos al nuevo régimen. De “Don Juan Manuel”
ahí que llegue a cooperar incluso con la Santa Inquisición,
como se desprende de ciertos maravedíes que el Santo Ofi-
cio le abonara al cura y que al morir éste hacia 1496 pasaron
de manera poco ortodoxa a manos de su hermano Martín.
Asimismo, mientras vivió Sánchez de Angulo el sistema de
beneficios no se alteró, tal vez debido a la protección que le
proporcionaban los Manrique y acaso también los propios
monarcas, agradecidos por su alineamiento isabelino durante
la guerra de sucesión de Castilla.
Sancho Sánchez de Angulo fundó una capellanía en Rió-
par para la que dejó legados 120.000 maravedíes, aunque des-
pués Martín de Angulo parece ser que se apropió de buena
parte de lo legado y que el albacea de don Sancho –el también

11
Para los problemas procesales con Montoya, Vid. Archivo General de Simancas: Registro General del Sello, 1477, diciembre 24. Sevilla (fol. 573); y 1480, abril 20. Toledo
(fol. 325).
12
Suponemos que entre sus propiedades se podría incluir una finca, al mediodía de Riópar y próxima a Cotillas, conocida hasta hoy como AUmbría de Angulo@.
13
Archivo de la Real Chancillería de Granada: Caja 2336, n12.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

“Especies de
frutos y medidas
de Tierra”.
Diversidad Provincial a
partir del Catastro de
Ensenada

A comienzos del siglo XVIII, la recién entronizada dinas-


tía borbónica en España, se encontró con un panorama nada
alentador: por un lado, un extenso imperio que gobernar; por
otro, una mala administración y en el centro de todo ello, una
Castilla tan mermada en sus recursos que se podía palpar la
pobreza. En la raíz de la mayor parte de estos males se ha-
llaban los impuestos que el pueblo tenía que afrontar, agra- El Marqués de la Ensenada, de M. Salvador Carmona (1734-1820) Publicado en
vado todo ello por una serie de circunstancias como la 1797. Fondo Biblioteca Nacional
existencia de varias fiscalidades, -real, señorial, eclesiástica,
municipal...- y la falta de equidad en el pago, al estar exen-
tos los estamentos privilegiados de la mayoría de cargas; todo cultades que ello entrañaba, pues, aunque se venían elevando
ello hacía que los oprimidos siempre fueran los mismos, el voces en ese sentido y se contaba con el precedente de Patiño,
estado llano, sobre los que directa o indirectamente recaían la mayor dificultad estribaba en la toma de decisión política
todos los pagos. para iniciar una empresa que se adivinaba costosa, de gran
La reforma de esta situación planeaba en el ambiente y envergadura y de difícil implantación. Sería el protegido de
eran muchas las ideas que circulaban para reformar la recau- Patiño, Cenón de Somodevillaa y Bengoechea, I Marqués de
dación de las rentas; sería tras la victoria borbónica en la gue- la Ensenada, quién tomaría la decisión de realizarlo e impul-
rra de Sucesión, cuando se presentaría la ocasión que saría personalmente el proyecto.
permitiría imponer una reforma fiscal a Cataluña, Valencia y Sin profundizar mucho en su trayectoria, si comentare-
Aragón, llevada a cabo por José Patiño, a partir de los decre- mos como, pese a su origen humilde, realizó una fulgurante
tos de Nueva Planta, que introducía por primera vez dos tipos y meritoria carrera civil en la Marina Española, accediendo
de imposición: uno real, que gravaba las propiedades, y otro prontamente a la Corte, donde trabajó al servicio de los hijos
personal, que gravaba las actividades lucrativas de las perso- de Isabel Farnesio, los infantes D. Carlos1 (futuro Carlos III),
nas. Estas medidas traerían consigo un aumento de la contri- y D. Felipe, en el contexto de las guerras de Italia, debido al
bución de estos lugares a los gastos de la Corona y sobre empeño de la reina por conseguirles un trono.
todo, implicaría la introducción de una racionalización y sim-
plificación en las rentas reales. EL PROYECTO DE REFORMA FISCAL
Se hacía necesaria, por tanto, una profunda reforma de la Tras la muerte, en 1737, del ministro de Hacienda, José
fiscalidad en el reino castellano, aún a sabiendas de las difi- del Campillo, Ensenada, accederá a la Secretaría de Estado y

1
El infante D. Carlos, tras acceder al reino de las Dos Sicilias como Carlos VII, le otorga en 1736, a Cenón de Somodevilla, el título napolitano de Marqués de la Ensenada
que, con posterioridad y ya como Carlos III de España, convertiría en título de Castilla.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

favorables a la idea, pero discordantes entre sí en diversos


puntos. El mismo informe también lo remitiría el monarca,
para su dictamen, a los responsables de varios Consejos,
quienes, a su vez y por separado, emitirían su voto en contra.
Así las cosas, a mediados de julio de 1749, Ensenada, con-
sigue del monarca que se vuelva a encomendar a la conside-
ración de los Intendentes del ejército y regente de la
Audiencia de Barcelona, para que “… se pronuncien sobre
la posible o imposible práctica del Proyecto…” pronuncia-
miento éste que, como ya ocurriera en 1748, sería favorable
Firma de Cenón de Somodevilla. Museo Naval ms 5 doc 128 a la implantación del mismo, no sin antes realizar una serie
de recomendaciones. Fernando VI firmaría, por fin, el De-
creto que ordenaba la realización del Catastro en Octubre de
del Despacho Universal de Hacienda, a las que pronto incor- 1749, para lo cual se crearía una Real Junta de Única Con-
poraría Guerra-Marina e Indias. Como responsable de ésta, tribución, dependiente directamente de Fernando VI,4 po-
muy pronto comienza a reunir, comprobar y verificar todo niendo, así, en acción la maquinaria que recorrería las
tipo de información tendente a sistematizar el que sería su Castillas, averiguando los bienes de todos los vasallos, sin
gran proyecto reformista: el saneamiento de la hacienda Pú- excepciones. En sus primeros párrafos, que reproducimos
blica,2 una vez comprobado cómo la recaudación distaba textualmente, viene recogida, en esencia, la reforma preten-
mucho de ser todo lo eficiente que debiera al estar arrendada, dida y el porqué de la misma:
y, lo que era más gravoso para el pueblo, verificar la exis-
tencia de una gran desigualdad en el reparto de los impues-
tos, agrupados en las llamadas “rentas provinciales,” que a
todos afectaban, al estar basadas en los productos básicos. El
sistema se podía llegar a complicar tanto que, en el caso de
que las contribuciones asignadas a una villa, –los llamados
encabezamientos– pudieran verse disminuidos por alguna
circunstancia, como podía ocurrir en caso de pérdida de po-
blación, ésta optaba por pagar el encabezamiento anterior,
más elevado, antes que iniciar un litigio que sería mucho más
costoso.
Ante esta situación, Ensenada dispuso, de una parte, que
la Corona asumiera la administración directa del otro tipo de
impuestos que se agrupaban en las llamadas “rentas genera-
les” y por otro lado, concibió el proyecto de catastrar el reino
de Castilla, en la convicción de que este cometido era condi-
ción indispensable para ultimar su reforma, todo ello reali-
zado con cargo al erario público.
Tras numerosas vicisitudes y un largo debate político
sobre la conveniencia o no de modificar el sistema estable- “… Bien informado de los perjudiciales que son al común
cido para su realización, en 1747, se inicia la elaboración de de mis vasallos las Rentas comprendidas bajo el nombre de
un Catastro-piloto sobre Guadalajara, dirigido por Bartolomé Provinciales, más por el modo y medios de su recaudación,
Sánchez de Valencia,3 quien, con los resultados obtenidos en que por lo substancial de estos tributos; y deseando ejercitar
el mismo y los antecedentes que obraban en su poder sobre en todo lo posible, a favor de mis vasallos, el amor y cuidado
el Catastro efectuado por Patiño en Cataluña, elaboraría un que me merece su conservación y felicidad: Hice examinar
proyecto para someterlo a la consideración del monarca, este importantísimo asumpto por Ministros y sugetos de
quien, a su vez, lo remitiría en 1748, para su evaluación, a practico conocimiento de mis Provincias y Pueblos, de que
los cinco intendentes del ejército junto con el regente de la constan, para que con estas positivas noticias, y las de otras
Audiencia de Barcelona. Éstos emitieron tres informes, todos partes en que se haya remediado este daño, expusiesen la

2
Para una amplia y explícita visión del proceso de gestación del Catastro de Ensenada, ver: Vasallos y Pueblos Castellanos ante una averiguación más allá de lo fiscal. El
Catastro de Ensenada (1749-1756) de Concepción Camarero Bullón, Pág. 113-388, en DURAN BOO, I. y CAMARERO BULLÓN, C. 2002. El Catastro de Ensenada, magna
averiguación fiscal para alivio de los vasallos y mejor conocimiento de los reinos.
3
Uno de los tres Directores Generales de Rentas y responsable en gran medida de que se ultimasen las averiguaciones del Catastro.
4
Estaría compuesta por miembros de los Consejos junto con los Intendentes. Su secretario sería Bartolomé Sánchez de Valencia y la presidiría el Inquisidor General.

35
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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

forma de atender el vasallo, sin olvidarse de la necesidad de dispuesto (si lo hallase por conveniente) vengan de los lu-
acudir a las precisas obligaciones de la Monarquía, para gares inmediatos, les recibirá a todos, a excepción del Cura,
sobstenerla con el debido decoro: Y haviendoseme propuesto Juramento de decir verdad a lo que les fuere preguntado, al
bien digeridas controvertidas y aclaradas las reglas, que la tenor del Interrogatorio señalado… El Interrogatorio deberá
prudencia humana ha dictado, con el fin de reducir a una llevarse impreso y las respuestas que dieren, se pondrán en
sola contribución las de Millones, Alcavalas, Cientos, Servi- papel separado, siguiendo el mismo orden de los números de
cio ordinario y sus agregados, contribuyendo cada vasallo a las preguntas…”
proporción de lo que tiene, con equidad y justicia…he re- El resultado a este Interrogatorio de 40 preguntas, al que
suelto, que los intendentes, que separadamente nombrare, respondieron las 22 provincias que a mediados del siglo
pongan en práctica la Instrucción que se insertará a conti- XVIII conformaban la corona de Castilla, es lo que conoce-
nuación de este Decreto…” mos como “Respuestas Generales” realizadas entre 1750 y
Dicha Instrucción, compuesta de 41 artículos, desarrolla, 1756, al tener que repetirse todas las relativas a Murcia, –ex-
pormenorizadamente, la forma de proceder para obtener los cepto Caudete–
datos necesarios, y se inicia con una visita a la población co- Se pretendía obtener información precisa sobre diversos
rrespondiente, por parte del Intendente Provincial o persona aspectos de cada población: su extensión y límites, tipos y
en quien éste delegue, como recoge el Decreto, en los si- calidades de las tierras, clases de árboles y frutos, número de
guientes términos: vecinos y sus bienes, riqueza, impuestos, rentas y un largo
“… advirtiendo con anticipación a las Justicias de su ida a etcétera, que proporcionaría a la administración un profundo
él, para que no se ausenten y estén promptos con las perso- conocimiento del territorio, del que en esos momentos care-
nas ancianas y de conocimiento de la Población y su Tér- cía.
mino, para dar los informes que les pidiere… convocará al Uno de los aspectos contenidos en las Respuestas Gene-
Cura, por medio de un recado cortesano para autorizar el rales, que no descuidó Ensenada, es el referido a la petición
acto como persona imparcial… hará comparecer el Alcalde de datos cartográficos, con los que ir profundizando en el co-
o Alcaldes, en caso de haverle de el Estado Noble; uno o dos nocimiento de la estructura territorial del reino y paliar, en la
Regidores y el escrivano de Ayuntamiento y les prevendrá medida de lo posible, la falta de cartografía sobre éste, como
elijan dos, tres, o más sujetos, según la extensión del Tér- queda reflejado en un informe que dirige al rey:5
mino y Pueblo, de los de mejor opinión e inteligentes, tanto “… No hay cartas puntuales del Reyno y de sus provincias;
en las calidades y cantidades de tierra que hay en el Tér- no hay quien las sepa grabar, ni tenemos otras que las im-
mino, sus frutos y cultura, como en el número de Personas perfectas que vienen de Francia y Holanda…”
del pueblo, sus Artes, Comercio, Grangerias, Ocupaciones y La precaria situación a este respecto y los intentos fallidos
Utilidades de cada uno: y estando todos juntos, con otros dos de traer un Cartógrafo de Francia, -a lo que se opuso el mo-
sujetos de iguales circunstancias, que el intendente havrá narca francés- precipitó que Ensenada enviara a París, como
becario durante nueve años (1752-1760), a Tomás López,
junto a Juan de la Cruz, a propuesta de los marinos Jorge Juan
y Antonio Ulloa, “… para estudiar geografía y levantar el
mapa de España…”
A su regreso, pondría en práctica lo aprendido junto a su
maestro D´anville, utilizando la técnica de trabajo en gabi-
nete, pues no consta que realizara jamás ningún levanta-
miento de campo. Esta consistía en insertar las informaciones
gráficas de distintas comarcas colindantes –a veces, realiza-
das a diferente escala– en un plano general, lo que explicaría
la inexactitud de sus mapas.

LOS DOCUMENTOS QUE COMPONEN EL


CATASTRO Y SU CONTENIDO
Volviendo al procedimiento seguido en la realización del
Catastro, mientras una parte del personal que formaba parte
de la Audiencia, obtenía las respuestas al interrogatorio, el
resto se ocupaba de reunir los Memoriales o relaciones indi-
Mapa General de España y Portugal con la división provincial del momento viduales de los bienes de los vecinos, como se pedía en la
(1782) por D. Tomás López. Biblioteca Nacional Instrucción:

5
Fragmento de un Informe dirigido al Rey Fernando VI, (1748) cit. Por Rodríguez Villa, Pág. 162. tomado de: Ministerio de Cultura. Portal de Archivos Españoles. Catastro
de Ensenada/División territorial y Catastro/Provincias Antiguas.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

dario, al incluir, éste, una relación de cada vecino cabeza de


casa, recogiendo su estado civil, edad, profesión, estamento
al que pertenece y demás extremos mencionados en la Ins-
trucción, separando también aquí a seglares de eclesiásticos.
Una vez realizada esta operación, continúa:
“…Concluidos estos libros, se hará juntar el Ayuntamiento
en paraje público, donde puedan concurrir los Vecinos que
quisieren y volviendo a hacer notorio el Vando que se pu-
blicó, se leerán del primero solamente en alta voz todas las
partidas, para que cada uno alegue lo que se le ofreciere, si
tiene algún agravio, o si sabe que alguno tenga ocultado
parte de sus haciendas u otros haberes…Concluido de esta
conformidad el todo de la Provincia, deberá el Intendente
formar los Estados, o Mapas…”
Estos Estados o Mapas, no son sino resúmenes cuantita-
Cuaderno del personal tivos de los datos del pueblo, como indica Camarero Bullón,6
secular y vecindario del recogidos en distintos libros encabezados por una letra; de
Bonillo A.H.P.
ellos, el Estado D agrupaba el número de medidas de tierra
existentes en el término, que dada la diversidad de éstas y
“… Al propio tiempo que se dará principio a la operación, se para unificar criterios, las medidas de superficie se piden en
hará publicar y fixar un Vando o Edicto, mandando, que den- varas castellanas. El Estado E, por su parte, recoge el valor de
tro del Término que pareciere competente, a todos los veci- los restantes bienes, como molinos harineros o de otro tipo,
nos, Cabezas de Casa, estantes y habitantes, de cualquier casas, corrales, hornos de diversas clases, tejeras, calderas de
estado, calidad y condición que sean, presenten una Rela- aguardiente, etc. El Estado F recogía el beneficio producido
ción firmada (y si no supiesen, de un testigo) en la que se en el ejercicio de la actividad profesional. El Estado G in-
ponga su Nombre y Apellido, si es Cavallero, Hidalgo, Mi- cluía a todos los varones de entre 18 y 60 años, pertenecien-
nistro, Abogado, Escribano, Procurador, Mercader de por tes al Estado General, y, por último, el Estado H que agrupaba
mayor, o por menor, Artista o Jornalero, ú de cualquier otro el número de cabezas de ganado de las distintas especies y las
Arte ú Oficio que ejerza, número de Personas de que se com-
pone su familia, de uno, y otro sexo, sean Hijos, Hermanos,
Criados, Oficiales ó Aprendices, y sus edades: Que bienes
raíces tienen en el Término… Practicadas estas diligencias,
se formará un Libro donde se sentaran Partida por Partida
todas las Piezas de Tierra, Casas, Molinos, y demás edifi-
cios…En otro Libro deberán sentarse todas las Cabezas de
Casa, explicando su Nombre y Apellido, si es Casado o
Viudo; número de Hijos que hayan entrado en los 18 años,
quantos de menor edad; quantas Hijas, quantos Hermanos,
Oficiales, Aprendices o Criados… …Iguales libros se for-
maran, con la propia distinción, de todo lo que perteneciese
y corresponda al Estado Eclesiástico, Secular y Regular y
Comendadores de las Ordenes…Con los mencionados docu-
mentos recogidos, se procederá a verificar el producto redu-
cido a dinero y la clase a que corresponde de las tierras del
Término…”
Los datos así recogidos en los Memoriales, sobre bienes,
derechos, rentas y cargas, de cada vecino, se pasarían al libro
de lo Real, conocido también con otros nombres: Maestro,
de lo Raíz, de Hacienda, de Bienes, separando a seglares de
eclesiásticos. Del mismo modo, toda la información demo-
gráfica obtenida quedaría reflejada en el libro de los Cabezas
de Casa, llamado también: de lo Personal, o incluso, Vecin- Motilleja. Original. Respuestas Generales. A.H.P.Albacete

6
CAMARERO BULLÓN, C. “La nota de valor de las clases de tierra y los estados locales del Catastro de Ensenada” CT Catastro nº 51, pp. 120-130. y CAMARERO BU-
LLÓN, C. cit en n. 2, pp.146-149.

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taciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen…” esta


resulta sumamente simplificada. Un claro ejemplo de ello, es
lo que ocurre con el municipio albaceteño de Motilleja, cuyo
término viene representado en el margen de la tercera res-
puesta, tanto en el original de las Respuestas Generales, que
conserva el Archivo Histórico Provincial de Albacete, como
en la copia existente en el Archivo General de Simancas, que
es donde, finalmente, acabaron todas las copias mandadas re-
alizar.
Con los trabajos casi finalizados y cuando todo indicaba
que, por fin, se llevaría a cabo la beneficiosa reforma, inex-
plicablemente, ésta no se produjo, quizás debido a una suce-
sión de acontecimientos muy próximos en el tiempo, como
apuntan algunos autores,7 que pudieron motivar su inviabili-
dad en esos momentos; en cualquier caso, la considerable in-
formación recogida quedó bien custodiada, –teniendo que
lamentar algunas pérdidas y destrucciones posteriores– y su
consulta supone para cualquier interesado, la más amplia, va-
riada y fiable visión del siglo XVIII en Castilla, debido a la
minuciosidad y exactitud en la averiguación llevada a cabo
sobre vecindad, rentas, propiedades, agricultura, ganadería,
artesanía, oficios y comercio de cada lugar.

Motilleja, según copia de Archivo General Simancas

colmenas. Todos los libros –excepto el Estado G,– se hicie-


ron dobles, para legos y eclesiásticos. La Instrucción, con-
cluye:
“… A medida de que se concluyen los libros o Registros de
todo lo que existiese en cada población y su Término, en la
forma que queda expresado, dispondrá el Intendente, que se
saque una Copia integra de cada uno; y unos, y otros los
guardará, hasta que se le prevenga el destino que se les de-
berá dar, y lo que se deberá ejecutar…”
Las Respuestas Generales se depositaron, en un primer
momento, en las Contadurías Principales de cada Capital de
Provincia, junto con otros documentos del Catastro, teniendo
en cuenta la división provincial de mediados del siglo XVIII,
que, para la provincia de Albacete –creada con posteriori- Olmo de
Montaña
dad,– supuso la pertenencia de sus actuales municipios a las (Ulmus Glabra)
provincias de Cuenca, La Mancha y Murcia. De estas Res- Sierra del Segura.
Foto: A. Matea
puestas Generales, se manda sacar por cada Contaduría, una
copia compulsada, conforme al original. Sin embargo, estas En cuanto a las poblaciones que en la actualidad confor-
copias “…a la letra…” contienen diferencias palpables con man la provincia de Albacete, y que en el siglo XVIII for-
sus originales y cuando aparece una representación gráfica maban parte de las provincias de Murcia, La Mancha y
del término, como se ordena en la pregunta tercera de las res- Cuenca, el Archivo Histórico Provincial conserva el grueso
puestas: “… qué territorio ocupa el término, cuánto de le- de los libros de Respuestas Generales, pertenecientes a 59
vante a poniente y del norte al sur, y cuanto de poblaciones más un descampado cercano a La Roda, com-
circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confron- plementados con otros volúmenes (Memoriales, Mapas, de

7
Para una visión completa y pormenorizada sobre estas causas, consultar: Camarero Bullón, C. “Informe del Consejo de Hacienda a Carlos III, sobre el Catastro de Ense-
nada, 1779” CT Catastro, 2004. pp. 67-107.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

lo Real, de Cabezas de Casa, etc.) relativos a algunas pobla- radas, en las que predominaba el arbolado en sus distintas es-
ciones concretas. Sin embargo, el hecho de la última división pecies autóctonas, que en multitud de ocasiones, las res-
territorial y la posterior creación de la provincia de Albacete, puestas encubren bajo el concepto de “montes”, 9 figuraban
con núcleos de población que originariamente formaron parte especies tan diversas como carrascas, robles, fresnos, sabi-
de estas antiguas provincias, trajo consigo que una parte de nas, enebros, alcornoques, madroños, acebos, avellanos, en-
estos fondos del Catastro de Ensenada permanezcan custo- drinos, tejos, olmos, etc., cuya extensión se ha visto reducida
diados en otros Archivos.8 a las zonas más abruptas y elevadas.
Por lo general, éstas solían distinguir entre “monte alto”
PLANTACIÓN DE ÁRBOLES Y ESPECIES DE y “monte bajo,” especificando si estaba poblado de pino, ca-
FRUTOS rrasca u otras especies; en otras, simplemente, detalla “mon-
Dentro de las respuestas expresadas por los pueblos a las tes de pastos” o “tierras montuosas con matorrales”.
cuarenta preguntas contenidas en el Interrogatorio, el estu- De la prohibición de roturar y desmontar estas tierras, se
dio de algunas de ellas (referentes a montes, árboles, frutos hace eco la respuesta del Bonillo:
y medidas de superficie) evidencian la gran diversidad pro- “… entre las zitadas tierras de pastos y dehesas propias de
vincial que sobre estos aspectos concurría en tiempos de la esta dicha villa hay una porcion de ellas que aunque son pro-
realización del Catastro, en claro contraste con las transfor- pias de diversas personas de este pueblo, y otros, no produ-
maciones sufridas en el paisaje actual. Así, de lo que debió de cen ni aprobechan para sembradura porque ademas de
ser una gran masa de tierras montuosas, incultas, poco rotu- cortisima sustancia de la mas ynferior calidad y que por ello
jamas las an conocido cultivarse, se hallan mui enzepadas y
apoderadas de Monte que sobre estar prohibido el rozarlas
y desmontarlas nunca el sumo costo que en azer esto se tu-
viera si se permitiese podia equibaler al corto producto que
sembrandolas darian, lo que nunca se puede berificar por lo
que llevan expuesto, y solamente acaeciendo algun inzendio
sucediera el sembrarse alguna parte de ellas porque la
mayor porcion son tierras sobre montuosas mui quebra-
das…”
Otra población albacetense, Montealegre del Castillo, res-
pondería dentro de la misma pregunta: “…hay tierras de ma-
torrales y Monte alto poblado de pinos…” descripción que
nos cuesta creer, conociendo el paisaje actual, aunque, como
nos dicen las Respuestas, no siempre fue así, pues sabemos
que el “Cerro de los Santos,” famoso yacimiento ibérico si-
tuado sobre un montículo cercano a la población, fue descu-
bierto en 1830, a partir de la tala del bosque que lo cubría y
la posterior acción erosiva de viento y agua.
Análisis faunísticos posteriores, realizados con parte de
los materiales recogidos apuntan hacia un paisaje anterior
mucho mas boscoso10.
De la respuesta a la sexta pregunta: “Si hay alguno plan-
tío de árboles en las tierras que han declarado, como fru-
tales, moreras, olivos, higueras, almendros, parras,
algarrobos, etc.” Comprobamos cómo el olivar es el más ex-
tendido entre las poblaciones de la provincia (62,7 %), ex-
presando Tarazona de la Mancha, la cantidad exacta de los
mismos, (26000 olivos). El Ballestero, sin embargo, mani-
festaría “…no hay plantío alguno de árboles ni de otra es-
Serbal de los Cazadores (Sorbus Aucuparia) Sierra del Segura. Foto: A. Matea pecie alguna…”, al igual que haría Fuentealbilla.

8
Estos fondos permanecieron en las antiguas Contadurías, posteriormente Delegaciones de Hacienda de las provincias originarias y de ahí pasaron a custodiarse en los A.H.P.
correspondientes. El Archivo Histórico Provincial de Ciudad Real, custodia distintos fondos albacetenses: Memoriales, Índices, Mapas, Interrogatorios, Libros de Personal
de Legos y Eclesiásticos, de lo Real, de Casas y correspondencia variada relativa a municipios de Alcaraz, Ayna, Balazote, El Ballestero, Barrax, Bienservida, Elche de la
Sierra, Lezuza, Masegoso, Munera, Cilleruelo, Cotillas, Reolid, Riopar, Ossa de Montiel, Paterna de Madera, Peñas de S. Pedro, Bogarra, El Bonillo, Canaleja, Cepillo, Ro-
bledo, Salobre, Solanilla, Vianos, Villapalacios, Villarrobledo, Villaverde de Guadalimar y Viveros.
9
García González, F. “Alcaraz según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada” Tabapress, 1994. nº 60. pág.49-50.
10
Hornero del Castillo, E. “La cerámica gris en la Península Ibérica. El Cerro de los Santos, un Santuario Ibérico con cerámica gris” Albasit, nº 26. Albacete, 1990. pág.
171-205

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

Mapa de El Bonillo (1752). Catastro de Ensenada. Archivo Histórico Provincial de Albacete

Los árboles frutales, orientados al autoconsumo destacan Limoneros, Naranjos, Parras…, algunas de estas especies
por su extraordinaria variedad, dándose ésta con mayor pre- sólo se desarrollarían en zonas orientales de la provincia, con
dominio en las poblaciones de las sierras de Alcaraz y Se- climas más propicios.
gura, donde se detallan las especies; valga como ejemplo las Otras poblaciones sin embargo, declaran la existencia de
distintas variedades del peral, recogidas en las poblaciones “frutales” sin llegar a especificar variedades; no ocurre lo
de Bienservida, Cotillas y Villapalacios (Pera de Santiago, mismo cuando se trata del árbol de la Morera, al ser éste uno
de Buen Cristiano, de Bergamota, de San Miguel, de Vutar de los árboles sobre los que se demanda información precisa
del Negro, de Riopar, de Agua, de Invierno), a los que hemos en la pregunta. Su importancia viene dada por la utilización
de añadir los frutos de Melocotonares, Higueras, Ciruelos, de la hoja como alimento del gusano productor de seda, cuya
Granados, Membrillares, Cantuesos, Manzanos, Guindos, cría contaba con una larga tradición que se remonta al siglo
Duraznos,11 Selvares,12 Nogales, Maquillos (Manzano sil- XVI, en determinadas comarcas de la provincia (Sierra del
vestre), Endrinos, Almendros, Pumares (variedad de man- Segura, ribera del Júcar) y que en el siglo XVIII, ocuparía la
zano), Toronjos (Pomelo), Cerezos, Albaricoqueros, máxima extensión en los términos de las poblaciones de lo

11
Fruto de carne adherida fuertemente al hueso o de piel muy dura. No está bien delimitado el uso de este nombre. En unos sitios llaman así a los melocotones; en otros, a los
albaricoques; también se aplica a alguna variedad determinada de una u otra de estas frutas.
12
Árbol rosáceo que produce las selvas, semejantes a una pera pequeña de color amarillo y rojo, comestible, aunque no recién cogida que es áspera y ácida.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

que en el futuro sería la provincia de Albacete, gracias, entre


otras causas, a la gran demanda de seda en ciudades como
Murcia y Valencia.
Las respuestas facilitadas sobre la undécima pregunta:
“Que especies de frutos se cogen en el término”, también
son reveladoras de esta diversidad. En una economía de sub-
sistencia, donde persisten los sistemas tradicionales de cul-
tivo, con rotación de los mismos según las calidades de las
tierras, éstas, se dedicaban, principalmente, al cultivo de ce-
reales en todas sus variedades (trigo, cebada, centeno, avena,
escaña), con cosechas casi siempre escasas, por lo que se re-
curría –siempre que era posible– a diversificar las especies Madeja de Cáñamo

XVIII, era considerado como una de las materias primas tex-


tiles básicas, siendo indispensable su utilización en la fabri-
cación de todo tipo de aparejos para las embarcaciones,
además de otros usos (velas, cordaje de diferente grosores,
redes, costales, alforjas, bramantes…) ampliándose éstos,
cuando se logró la obtención de un acabado en el hilo sus-
ceptible de poder ser tejido.
Todo se aprovechaba tras la recolección de esta planta,
desde la cañamiza sobrante utilizada como combustible,
hasta las semillas, de las que se extraía un aceite secante uti-
lizado para el alumbrado y en la fabricación de jabón, siendo
apto al mismo tiempo, como alimento para el ganado. La ob-
tención de esta fibra viene recogida en el 59,3 % de las Res-
Granado. Sierra del Segura. Foto A. Matea puestas Generales relativas a la provincia de Albacete.
Pero, sin duda, el cultivo más extendido fue el Azafrán,
cultivadas para poder completar el sustento, reservando, ha- (cultivado en el 64, 4% de las poblaciones de las que se con-
bitualmente, las pocas tierras de regadío disponibles, para la servan las Respuestas Generales) en franco retroceso hasta
siembra de hortaliza de diversas clases, u otro tipo de labo- el día de hoy en que su cultivo es prácticamente testimonial,
res, cuando se reunían las condiciones idóneas, como ocurría aunque con actuaciones tendentes a su recuperación.
con el cultivo de arroz en Hellín y Férez. Hubo especies cuyo cultivo en la provincia es residual,
Otra de las especies cuya plantación se hallaba muy ex- pues, solamente se producía en una población; este es el caso
tendida, era el cáñamo –hoy desaparecido–, que en el siglo de Ontur, donde se obtenía Barrilla, planta que se daba es-
pontánea en zonas salitrosas pero que también se cultivaba
para la extracción una vez quemada, de sosa (carbonato só-
dico) que se empleaba en la elaboración de jabones y en las
industrias de vidrio y papel. Del mismo modo, en Tarazona,
se cultivó Zumaque, arbusto empleado como curtiente de-
bido a la gran cantidad de tanino que contiene.

MEDIDAS DE TIERRA
Esta pluralidad a la que aludimos, adquiere su máxima di-
mensión en las respuestas dadas a la novena pregunta: “De
que medidas de tierra se usa en aquel pueblo. De cuantos
pasos o varas castellanas en cuadro se compone…” de todo
ello, nos ofrece un claro ejemplo los innumerables intentos
Extensión del Moreral en la provincia de Albacete, realizados para tratar de unificar las unidades de medida,
según las Respuestas Generales del Catastro de
Ensenada
cuyos orígenes algunos autores13 establecen en las ordenan-
zas de Alfonso X el Sabio, en 1261.

13
TEN ROS, A.E. “La metrología castellana en el siglo XVIII” Historia de la Ciencia y la Técnica en la Corona de Castilla, Vol. IV. Pp. 403-416; BRINGAS GUTIÉRREZ,
M.A. “El Catastro de Ensenada y la metrología castellana del siglo XVIII” CT Catastro nº 53.

41
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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

En este sentido, a mediados del siglo XVIII, la realidad ello hacía que esta superficie variara en función de la calidad
de la situación metrológica oficial era la siguiente: Por un de la tierra. Este modelo de fanega aparece en seis respues-
lado, se comprueba por parte del respetado marino Jorge tas que no declaran su superficie; en el resto de ocasiones en
Juan, la diversidad entre los diversos patrones existentes de que la medida expresada se refiere a la fanega, su valor viene
la “vara castellana” conservados en distintas ciudades cas- expresado en “varas castellanas” siendo muy dispares entre
tellanas (Burgos, Ávila, Madrid…) por otro, la confusión es- sí, oscilando sus dimensiones desde las 3481 varas, hasta las
tablecida en estamentos como Ejército y Marina, donde era 12500 varas cuadradas castellanas. Su denominación en las
obligado expresar las dimensiones de todas las construccio- Respuestas es muy variada, “fanega” “fanega Apeo Real”
nes que de ellos dependían (planos, cañones, barcos, alma- “fanega medida Real” “fanega o cuerda” y parecen basa-
cenes…) en una medida de origen francés, la Toesa, que se das en patrones longitudinales sin aparente relación con las
aplicaba o retiraba al socaire de las influencias políticas del calidades de las tierras.
momento. Por tanto, la diversidad en las prácticas metroló- Otra medida muy extendida (esta en 26 ocasiones) es el
“almud”15 que también viene recogida con diferentes expre-
siones “Almud según Pote de Ávila”16 “Almud de Apeo
Real” “Almud de Marco Real” “Almud de Apeo Trigal”
“Almud en heredades de Sierra, dos un Jornal”, algunas de
ellas en clara referencia al patrón seguido, manifestando asi-
mismo un amplio espectro en cuanto a las dimensiones que
fluctúan desde las 1625 varas, hasta las 5725 varas cuadradas
castellanas.
También se detalla otra medida, ésta en cinco ocasiones,
con la peculiaridad de mantener en todas las poblaciones los
mismos valores: 1600 varas castellanas. Nos referimos a la
Real de vellón (aleación de cobre y plata) que en la época valía 24 maravedíes “Taulla” medida propia de vega y regadío, aunque aquí tam-
bién incluye la plantación de viña (de cabida, 256 cepas). No
es coincidencia que las poblaciones que usaban de esta me-
gicas era patente, siendo en las medidas de superficie en par- dida pertenecieran a la antigua provincia de Murcia. En al-
ticular, donde se apreciaban mayores variaciones de un guna ocasión, la taulla también se ha usado para medir
pueblo a otro, a veces colindantes. cultivos de secano, –aunque no es el caso de Albacete, que
Existía conciencia de esta pluralidad como se observa en para estos casos utiliza la fanega y el almud– cambiando en-
el propio texto de la pregunta, por lo que los pasos se orien- tonces de valor porque una taulla de secano necesita más su-
taron hacia la conversión de todas ellas a una sola medida en perficie para producir la misma cantidad, que una de regadío.
teoría oficial, la “vara castellana”, cuyo cumplimiento ade- Dos nuevas referencias nos acercan a otra medida, se trata
más, era fundamental para la realización de un documento del “Jornal o Cavallería” al que se refiere la población de
esencial del Catastro, la llamada “nota de valor de las clases Almansa, con una superficie declarada de 9600 varas caste-
de tierra” que serviría de plantilla, aplicándose ésta para ob- llanas, ligeramente menor a la medida que menciona la po-
tener el valor anual medio del producto de las tierras; este blación de Caudete, –colindante con Almansa– que alcanza
valor se pidió expresado en “reales de vellón”. las 10000 varas castellanas en cuadro, y que denomina “Jor-
Los nombres de las medidas agrarias aparecidas en las nal de a zien pasos por cada cara en quadro cada uno”
operaciones catastrales sobre los pueblos albaceteños, -sin Son varias las poblaciones que como Valdeganga, decla-
incluir la totalidad del territorio- no es muy amplio pero, esa ran: “… que en este dicho lugar no se ha usado en tiempo al-
aparente simplicidad encubre en multitud de ocasiones bajo guno de medida de tierra, por hacerse a ojo de peritos
un mismo nombre, valores de muy diversa cuantía; un fiel cuando se compra alguna pero que habiendo pasado a me-
ejemplo de ello es el caso de la fanega,14 medida que aparece dida un almud de cada calidad, han encontrado que el de
en mayor número de ocasiones como podemos observar en primera se compone de mil ciento y diez y seis varas en qua-
las tablas que incluimos. dro; el de segunda mil quinientas y sesenta, el de tercera, dos
Fundamentalmente, había dos tipos de fanega: una era la mil y seiscientas; el de quarta, tres mil y doscientas…” esto
de “puño sembrar” basada en la cantidad de grano empleado, es así, como explicábamos anteriormente porque, a peor ca-
por lo general trigo, y que podemos definir como la superfi- lidad de tierra, es necesaria mayor superficie para producir
cie de tierra necesaria para sembrar una fanega de grano; todo la misma cantidad de grano.

14
Medida de capacidad de áridos, subdividida en dos almudes o doce celemines.
15
Medida de capacidad para áridos, aún utilizada; corresponde a media fanega. También se empleaba para medir superficies, correspondiendo a ésta l extensión de campo en
que cabe media fanega de sembradura.
16
Patrón impuesto por Juan II en 1436, como unidad de capacidad legal y obligatoria en toda Castilla. “Que face doce celemines”

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ECONOMÍA

Otras localidades mencionan la cuerda17 como medida, en


semejanza con la fanega, pues ambas son aludidas indistin- BIBLIOGRAFÍA
tamente en algunas respuestas, mostrándonos para éstas, dos ÁLVAREZ TAMAYO, J.A. “Estudio del Catastro del Marqués
valores correspondientes en unos casos a “cien varas caste- de la Ensenada en la villa de Férez (1755). Revista La Cantarera
llanas en quadro” que harían diez mil varas cuadradas cas- nº3. 1996. Pág. 13-20.
tellanas y en otros casos, “… la acostumbrada en el Campo BRINGAS GUTIÉRREZ, M.A. “El Catastro de Ensenada y
de Calatrava…” como nos relata Riopar “… en este territo- la metrología castellana del Siglo XVIII.” CT Catastro, nº 53. 2005.
rio nunca se a usado de medida alguna por las tierras ni se CAMARERO BULLÓN, C. “Del cáñamo, lonas y jarcias. Efí-
a oido de semejante arte asta la práctica de estas diligen- mero intento de modernización del campo castellano” El medio
rural español: cultura, paisaje y naturaleza. Homenaje a D. Ángel
cias, que se a pasado por la acostumbrada en el Campo de
Cabo Alonso. Vol. I, 1994. Pág.279-292.
Calatrava en la provincia de la Mancha que consiste en 96 CAMARERO BULLÓN, C. “El Catastro de Ensenada en
varas castellanas en quadro y que en esta atención solo para Murcia, una averiguación atípica” Estudios Geográficos nº 199-
cualesquier apeo se valen los declarantes de la experiencia 200. Tomo 51. 1990.
a la extensión de la semilla…” CAMARERO BULLÓN, C. “El Catastro de Ensenada, 1749-
Por otra parte, Villarrobledo, será la única población de 1759: Diez años de intenso trabajo y 80000 volúmenes manuscri-
la provincia que proporcionará el valor de la Cuerda en es- tos” CT Catastro, nº 46. 2002. Pág. 61-88.
CAMARERO BULLÓN, C. “Geografía de la sal a mediados
tadales.18
del siglo XVIII” Boletín de la Real Sociedad Geográfica, nº 137-
Ante esta diversidad metrológica, se hacía necesaria su 138. Pág. 129-160.
unificación lo que no podía acarrear sino ventajas; intentos en CAMARERO BULLÓN, C. “Informe del Consejo de Ha-
este sentido los hubo y continuarían produciéndose durante cienda a Carlos III sobre el Catastro de Ensenada, 1779” CT Ca-
largo tiempo (Decreto de unificación de pesas y medidas de tastro, nº 51. 2004. Pág. 67-110.
1801; implantación del sistema métrico decimal en 1849) CAMARERO BULLÓN, C. “La cartografía en el Catastro de
hasta llegar a la generalización en el uso del sistema métrico Ensenada, 1750-1756” Estudios geográficos, vol. 59. nº 231,
decimal, comenzado ya el siglo XX. Págs., 245-283.
CAMARERO BULLÓN, C. “La lucha contra la falsedad de
Hasta aquí, este particular enfoque de algunos aspectos
las declaraciones en el Catastro de Ensenada (1750-1756) CT Ca-
concretos del territorio albacetense, en base a los datos que se tastro, nº 37, 1999. pp.7-33.
desprenden de las respuestas proporcionadas por pobladores CAMARERO BULLÓN, C. “La nota de valor de las clases
de estas tierras, en el marco de un proceso catastral, que si de tierra y los estados locales del Catastro de Ensenada” CT Ca-
bien despertó suspicacias y generó falsedad y ocultación en tastro, nº 51. 2004. Pág. 120-130.
algunas de las declaraciones, la información derivada de CAMARERO BULLÓN, C. “Vasallos y pueblos castellanos
estas, comprobada y verificada, –concienzudamente en al- ante una averiguación más allá de lo fiscal: El Catastro de Ense-
gunos casos– representa la mejor radiografía del siglo XVIII nada, 1749-1756” en DURÁN BOO, I y CAMARERO BULLÓN,
C. El Catastro de Ensenada, magna averiguación fiscal para alivio
español y nos sumerge en una visión, un tanto idílica de este
de los vasallos y mejor conocimiento de los reinos. 2002. Pág. 113-
territorio en el que abundarían montes y dehesas, –tan esca- 388.
sos actualmente– y donde la diversidad, forzosamente, era DOMINGUEZ ORTIZ, A. “El Catastro de Ensenada en su cir-
parte necesaria de aquel modo de vida en el que nuestros an- cunstancia” CT Catastro, nº 46. 2002. Pág. 7-16.
tepasados desarrollaron sus actividades. FERNÁNDEZ PÉREZ, J. “Algunas especies vegetales de uso
industrial en la época romana” Artifex: Ingeniería romana en Es-
paña. Madrid, 2002. Pág. 315-330.
GARCÍA GONZÁLEZ, F. Alcaraz según las Respuestas Ge-
Pedro José Jaén Sánchez
nerales del Catastro de Ensenada. Tabapress (1994) colecc. Alca-
Lcdo. en Geografía e Historia bala del Viento, nº 60.
GARCÍA GONZÁLEZ, F. La Sierra de Alcaraz en el siglo
XVIII. Población, Familia y Estructura Agraria. Albacete, 1998.
IEA
GILA REAL, J.A. “La sierra del Segura en el Catastro del Mar-
qués de la Ensenada” Instituto de Estudios Giennenses, nº 168.
1998. Pág. 191-366.
LÓPEZ ONTIVEROS, A. “El Catastro de Ensenada y las me-
didas de tierra en Andalucía” Revista de Estudios Regionales, nº
53. 1999. Pág. 191-204.
TEN ROS, A. E. “La metrología Castellana en el siglo XVIII”
Historia de la Ciencia y la Técnica en la Corona de Castilla, vol. IV.
Pág. 403-416.

17
Medida de superficie agraria equivalente a una fanega, o algo más, de sembradura.
18
Medida superficial o agraria que tiene 16 varas cuadradas. Como medida de longitud, su equivalencia era de 3 m. y 334 mm.

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ANEXO I

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ANEXO II

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ANEXO III

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ANEXO IV

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: 200 ANIVERSARIO GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

El verano de
1808.
EL MARISCAL
MONCEY en
ALBACETE
El levantamiento del pueblo de Madrid, a comienzos de
mayo de 1808, fue conocido inmediatamente en todas las
poblaciones de la geografía española, entre las que ya
cundían numerosos recelos y desconfianzas sobre el com-
portamiento del “aliado francés”. En muchos puntos, el La Junta de Gobierno amenazó con tomar represalias contra los intentos de
pueblo llano en su mayor parte, había comenzado ya tomar levantamiento
posturas contra el ejército napoleónico al grito de “al arma,
al arma”, que se fueron generalizando tras la declaración de villa, fechada el día 1 de junio, en la que se comunicaba que
guerra al Emperador por los alcaldes de Móstoles, pero, sobre era preciso tomar posturas por la defensa de la legitimidad
todo, al saberse las noticia de los acontecimientos de la de la monarquía de Fernando VII. Así las cosas, a mediados
entrevista que se estaba desarrollando en Bayona entre la del mes, la Junta de defensa y gobierno formada en Albacete
familia real española y Napoleón.Ambos hechos actuaron le informaba a Murcia, su cabeza de partido que: “Los
con un gran efecto multiplicador sobre el nervio patriótico moradores de este pueblo fueron los primeros que en Castilla
del pueblo. La situación llego a ser tan preocupante, que la la Nueva manifestaron su celo por la Religión, por la Patria,
colaboracionista Junta de Gobierno que había dejado y por nuestro amado soberano Fernando séptimo y…
Fernando VII antes de marcharse a Francia, amenazó con descubrieron varias noticias, con las que fustraron las
tomar represalias contra todos aquellos que secundasen la perbersas intenciones de nuestros enemigos los franceses…,
insurrección. En este sentido fueron numerosos los impresos afirmación que parece no poder manenerse.
editados llamando a la calma y a guardar respeto y dejar el Una vez decidido el gobierno municipal por la causa de
paso franco al ejército imperial. La desobediencia y el Fernando, y jurado lealtad a su persona, se levantó una Junta
incumplimiento de aquellas órdenes podía castigarse hasta de defensa y gobierno, como en la mayoría de las poblaciones
con la pena de muerte. españolas se venía haciendo. Para la defensa del término,
A pesar de que se pusieron en juego toda clase de medios dicha Junta pidió permiso a la Junta Suprema de Murcia para
represivos,el levantamiento fue creciendo en toda España, crear un regimiento que llevaría el nombre de “ALBA-
hasta generalizarse ya a lo largo de la última semana del mes CETE”, que estaría bajo las órdenes de un capitan retirado
de mayo, días en los que se alzaron la mayoría de las llamado Don Pedro de la Mota. Seguramente esta decisión
ciudades que estaban libres de la ocupación francesa. habría que embridarla con el movimiento de tropas francesas
No parece que en Albacete se dieran movimientos de que a principios del mes de junio había salido de Madrid para
importancia, hasta que no se recibió una orden impresa de la sofocar la sublevación de Valencia, y podía presentarse en
Audiencia de Granada, a cuya jurisdicción estaba sujeta la las inmediaciones en cualquier momento. Tendremos que

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: 200 ANIVERSARIO GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

retener este detalle para sincronizarlo con los aconte- Como es sabido, al no poder someter a Valencia, gracias
cimientos que se estaban produciendo en el lado francés. a la valiente y tenaz defensa que hicieron de ella sus vecinos,
Según se fue generalizandolos levantamientos, Murat, el militar francés tomó la decisión de abandonar su empeño
desde la Corte, trató de abortarlos enviando, entre otros, a y regresar a Madrid, aunque esta vez si que lo haría por el
dos cuerpos de ejército, uno hacia Andalucía, al mando de camino real que pasaba por Albacete.
Dupont, y otro a tomar Valencia, al mando del Mariscal Moncey hizo su entrada en nuestra villa, el día 6 de julio
Moncey, desde donde pretendía sofocar las revueltas del de 1808, donde se enteró que una fuerza armada, al mando de
Levante español. general Frere, venía a su encuentro, pues en Madrid nada se
Moncey salió de Madrid hacia su destino la primera sabía de los resultados de su expedición a la ciudad del Turia
semana de junio. Para hacer su camino el militar francés tenia y Murat pensó que era conveniente enviarle refuerzos. Tras
dos opciones, o bien marchar por el camino real que ocupar y saquear Albacete durante los tres días que
atravesaba Las Cabrillas y el río Cabriel, ruta que presentaba permaneció en ella, el francés intentó ponerse en comu-
grandes didficultades al avance de las tropas; o bien hacerlo nicación con las tropas auxiliares de Frere. Lo hizo mediante
por el camino real que pasaba de la Corte a Valencia, pasando el párroco de San Juan, Don José Escámez, seguramente un
Albacete y Almansa, con toda seguridad el más adecuado. clérigo afrancesado, que, a su vez, se sirvió del paisano José
Contra todo pronóstico eligió el primero, seguramente Jareño como emisario.
tratando de evitar a los ejércitos de Valencia y Murcia que Será la carta de Moncey a su compañero de armas, que
estaban apostados en las inmediaciones de Almansa, en por aquellos tenía a sus tropas acampadas en San Clemente,
defensa de sus provincias. Habiendo ocupado Motilla del la que nos informará del resultado de su acción en tierras le-
Palancar, el 19 de junio, preguntó cual era la ruta que debía vantinas, pues el mensajero fue detenido y registrado minu-
tomar para llegar a Albacete1, con la consiguiente alarma ciosamente por un campesino de Mahora, cuando intentaba
entre los pueblos que se encontraban a su paso, especiamente pasar hacia Iniesta por el barco de Los Frailes, en el Júcar. El
entre el vecindario de este último, que buena parte de él tomó paisano envió inmediatamente la carta al corregidor de Jor-
la decisión de abandonar la villa para buscar refugio tras las quera3, que lo tradujo al español y lo puso a disposición del
murallas de Chinchilla, o en los caseríos apartados de las conde de Cervellón, general en jefe de las tropas valencia-
afueras. nas, y de Don Pedro González Llamas, de las murcianas, que
estaban acantonados entre Almansa, Bonete y Chinchilla.
Decía sí:

“Quartel General de Alvazete, 6 de julio de 1808.

Señor General: He sabido a mí llegada a esta villa que un


cuerpo de tropas francesas que ha pasado por San Clemente
marchó a Iniesta de donde ha tomado la dirección a Re-
quena. Esta división me parece destinada a obrar de con-
cierto con la que está a mis órdenes. Yo devo daros algunas
noticias que os ilustren y os figen sobre las disposiciones que
os pudiese parecer conveniente tomar.
El día 21 forzé el paso del puente y puerto de Pajazo, y tomé
tres cañones. El 24 dejando la villa de Requena a mi derecha
me dirigí con rapidez a las Cabrillas donde los insurgentes
estavan
fuertemente atrincherados. Fueron allí también batidos y me
abandonaron dos cañones. El 27, hallándome a legua y
media de Valencia tube que combatir la masa de los insur-
gentes; les tomé cinco cañones y les obligué a encerrarse
dentro de sus murallas. El 28 hize fuego de cañón contra la
ciudad, pero hallándome con pocas fuerzas, no teniendo sino
El mariscal de campo Moncey, Bon Adrien Jannot, Duque de Conegliano2
muy pocas municiones, ni habiendo adquirido de la división

1
Mateos y Sotos. Rafael. Monografías de Historia de Albacete. Diputación de Albacete. 1977.
2
J.Fournier y J. Manenti. Autores de la recopilación de datos sobre el Mariscal. Le Marechal Moncey: 1754-1842. Paris 1.986. Asociación de Sauvergade a la memorie du
Marechal Moncey. Grabado perteneciente a los fondos del Museo de Louvre.
3
Almendros Toledo J. M. Jorquera en la Guerra de la Independencia. Bandos, órdenes y proclamas: literatura de resistencia.. Instituto de Estudios Albacetenses “Don
Juan Manuel”. Albacete 2008.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: 200 ANIVERSARIO GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

Chabrám, sino noticias que me han hecho creer que no ha Carta inclusa bajo el sobre anterior. Albazete y julio 6 de
pasado de Tortosa, me decidí a retirarme por el camino real 1808. Mi estimado condiscípulo: espero me digas e contes-
con dirección a Almansa y Albazete, a fin de restablecer mis tación a ésta si ha salido de esa villa para la de Requena, la
medios de comunicación con Castilla y Madrid. El 1º de julio división de San Clemente, como igualmente quál es su di-
a mi llegada a Alzira supe que había sido cortado el puente; rección pues las noticias son tan superficiales que no pode-
el vado estaba defendido por quatro o cinco mil hombres, los mos fixarnos en ellas. Pásalo bien con tu familia y manda a
dispersamos y les tomamos dos cañones de a doze que les tu afectísimo condiscípulo. Escamez. Señor Don Pedro
habían servido para defender el paso del Júcar en el desfi- Ortiz”.
ladero que cubría a Almansa, cuya posición habían tomado.
Si es cierto que hay un cuerpo de tropas francesas en camino Bien, volviendo nuestros pasos unos días atrás, diremos
para Requena os exorto, Señor General, que os retiréis al que ante la amenaza de invasión que les venía encima, el pa-
instante a San Clemente poniéndoos en comunicación con- triciado local albacetense tuvo que interrumpir sus proyec-
migo lo más pronto que sea posible. Tengo el honor de salu- tos de formar y pertrechar aquel regimiento que, como se
daros con una consideración muy distinguida. El Mariscal recordará, el corregimiento de Murcia, y cabeza de partido,
Money. les había autorizado a crear, para la defensa de la villa, en la
segunda mitad del mes de junio, y del que ya hemos hablado
En posdata se lee.- Me haseguran que las tropas citadas anteriormente. Después de salir Moncey de Albacete aquellos
marchan bajo las órdenes del General Frère. Si hay algunas vecinos que habían abandonado la villa ante la amenaza que
noticias de un cuerpo de tropas que se dice están en camino se les venía encima regresaron a sus hogares y la Junta de de-
hacia Cuenca, le ruego que me de noticias y que se reúna él fensa local decidió retomar el proyecto de uniformar y armar
mismo conmigo con celeridad porque hay que tomar nuebas un regimiento local, aunque, claro está, la situación del mo-
disposiciones. mento no era la del principio, debido al pillaje al que habían
sometido los imperiales a la villa. Así se justificaban las au-
Pasaporte.- Dejar pasar libremente al español conductor del toridades locales ante Murcia, “…no poder siquiera costear
presente a quien yo he encargado de una misión particular el uniforme… pues en el día se hallan imposibilitados, me-
tanto a la ida como a la vuelta. Albacete 6 de julio de 1808. diante la indigencia y miseria a que los a dejado reducidos
El Mariscal del Imperio, Comandante en Xefe del cuerpo de el saqueo de los malvados franceses de la división de Mon-
observación de la Costa del Océano. Moncey. cey en su entrada y permanencia en esta villa”.
Sin embargo, estaban dispuestos “a costear las banderas,
Sobre el pliego principal.- A monsieur el General Coman- (del regimiento), que llevará en un lado la efigie de María
dante de la Tropa Francesa que está camino de Requena. Santísima de los Llanos, y por el otro las armas Reales y una
inscripción que dirá: Albacete y su distrito por el Señor Rey
Sobre de la carta del cura de Albacete.- A Don Pedro Ortiz Don Fernando Séptimo, y en los ángulos “Vencer o morir”4
Presbítero de la villa de Iniesta.

Detalle de la notificación de la Junta de defensa a la de Murcia, comunicándole el diseño elegido para la bandera del regimiento “Albacete”

4
Archivo Histórico Provincial. Municipios Albacete. Notificación de la Junta de defensa de Albacete a la Junta Suprema de Murcia. 11 de agosto de 1808. Legajo 364. Caja
225.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: 200 ANIVERSARIO GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

Bandera del Regimiento “Albacete”

El profesor Luis Guillermo García- Saúco Beléndez, en


su apartado “Milicia y Guerras”, destinado al catálogo AL-
BACETE EN SU HISTORIA5, incluye una reproducción de
la mencionada bandera, y de dicho trabajo la recogemos.
La acción de Moncey trajo también consecuencias en las
relaciones entre Albacete y Jorquera, ya que la Junta de la
primera, por medio de su corregidor y la de Don Pedro de la
Mota, ante la posibilidad de que el ejército de Frere, acanto-
nado en las inmediaciones de San Clemente pudiera tomar el
mismo camino, es decir, atravesando el Júcar, para encon-
trase con el mariscal Moncey, pidieron a su vecina que des-
truyera los numerosos puentes existentes en su jurisdicción,
cosa que en principio se negaron a hacer ya que podría su-
poner un obstáculo para el ejército español, si bien, final-
mente, ante la grave situación por la que pasaba la comarca,
y por razones de buena vecindad, los jorqueranos aceptaron.
Pasado el peligro, las autoridades municipales albaceten-
ses se negaron a participar en los gastos del levantamiento
de los mencionados puentes, lo que trajo consigo un bronco
enfrentamiento entre ambas villas.
Los puentes no se levantarían hasta después de la derrota
del ejército del duque del Infantado en Uclés, puesto que tu-
vieron que reconstruirse para que el ejército disperso, y es-
pecialmente la caballería, pudieran pasar en su huída hacia
Murcia. Como consecuencia de aquel desastroso encuentro
para las tropas españolas, tuvo que improvisarse un hospital
militar en Jorquera, que por resultar insuficiente, se tuvieron
que levantar otros dos en Chinchilla y Albacete, para alojar
a los enfermos y heridos. Pero, estos hechos, aunque su punto
de partida tengan su origen en los acontecimientos ocurridos
en el verano de 1808, exceden en el tiempo a nuestro propó-
sito.
Impreso de la Junta de Murcia pidiendo vendajes y pertrechos para los
José Manuel Almendros Toledo heridos y enfermos alojados en Albacete y Chinchilla
Instituto de Estudios Albacetenses
“Don Juan Manuel”

5
V.V.A.A. Albacete en su Historia. Museo de Albacete. 1991.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ARTE

El Monumento a
SATURNINO
LÓPEZ,
en el Parque de
Abelardo Sánchez
de Albacete, obra de
Ignacio Pinazo
La estatuaria en una ciudad nos da la dimensión de su his- Para perpetuar la generosidad y la ejemplaridad de Satur-
toria y pone en relieve a las personas y a los hechos singula- nino López, se acordó desde el Ayuntamiento y por inicia-
res, lamentablemente en Albacete es escasa la presencia de tiva del concejal Joaquín Hortelano, la constitución de una
testimonios escultóricos; de ahí la importancia de conservar comisión para realizar el monumento por suscripción popu-
lo poco que tenemos. lar, que recordará en el tiempo a tan importante filántropo.
El monumento-homenaje urbano más importante desde el El proyecto y su boceto fue encargado en 1.919 al escul-
punto de vista artístico de Albacete, es el dedicado a Satur- tor valenciano Ignacio Pinazo, entonces en Albacete, con un
nino López; realizado por el escultor Ignacio Pinazo Martí- costo de 12.000 pesetas. El tiempo transcurrió y no fue posi-
nez (1.883 – 1.970) y que se mantiene en el mismo lugar en ble hacerlo realidad hasta el 1.931; luego de modificar el
el que se levantó: el parque de Abelardo Sánchez. autor el proyecto para ajustar el precio.
Saturnino López Villanueva nace en Albacete el día 11 de Para estimular la colaboración de los ciudadanos y recau-
febrero de 1.832 y fallece el 21 de junio de 1.912. Este ilus- dar fondos se insertan estos recuadros en un artículo del se-
tre albacetense dedicó su vida a mejorar la de sus paisanos. manario Eco del Pueblo el 20 de diciembre de 1.930
Fue concejal en más de una ocasión, donó terrenos para cons-
truir escuelas pero sobre todo cedió el agua desde sus tierras Albacetenses:
en los Ojos de San Jorge a la ciudad de Albacete, mejorando Recordar, que a la generosidad de
la salubridad. De la importancia de este hecho escribe Joa- nuestro ilustre paisano Don Saturnino
quín Quijada Valdivieso en su libro Albacete el en siglo XX López, se debió el venero de la
y en su capítulo primero lo siguiente: “Con Letras de Oro salubridad de nuestra población.
habrá de escribirse en la historia de Albacete la fecha del 15 Contribuid con vuestro entusiasmo a
de abril de 1.905. Al apretar S. M. el rey Don Alfonso XIII el la obra de perpetuación de la memoria
botón eléctrico colocado en el balcón central de la casa Ayun- del gran filántropo.
tamiento y surtir el agua en la fuente de la Plaza del Alto-
zano, se realizó el hecho mas grande y de mayor importancia Correligionarios:
para la vida local de cuantos han tenido lugar durante mu- La figura del insigne republicano
chos siglos”. Don Saturnino López, es modelo a

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ARTE

imitar por todos nosotros. El lugar elegido para situar el monumento –después de
Exteriorizar vuestra admiración hacia desestimar otros- fue en un lateral del paseo central del Par-
aquel gran ciudadano prestando apoyo que de Canalejas, hoy de Abelardo Sánchez.
a la empresa que nos proponemos realizar. El monumento está formado por un busto de Saturnino
López sobre pedestal alto de base rectangular y levemente
Del resultado de esta y otras gestiones se obtiene el di- despuntado para producir efecto de esbeltez, otro bajo y de-
nero suficiente para acometer esta empresa, no sin algunas lante que soporta una figura desnuda de una niña sosteniendo
dificultades según consta en el Archivo del Ayuntamiento de un recipiente que vierte agua sobre una concha y en su lado
Albacete, en cartas y documentos. Estas cartas tienen interés izquierdo unos libros. Esta alegoría está titulada por su autor
por estar manuscritas. Unas son del propio Ignacio Pinazo, “La Enseñanza”. Las dos figuras son de bronce, los pedesta-
solicita al alcalde Virgilio Martínez Gutiérrez dinero para les y basas de mármol. El conjunto del monumento es armo-
pagar a la fundición y a distintos artesanos que intervienen en nioso y de gran calidad plástica, como toda la obra de Ignacio
la obra; otra del Gobernador Arturo Cortés al Alcalde indi- Pinazo, unos de los escultores mas importantes de su tiempo.
cándole que atienda al Sr. Pinazo en su petición. Existe tam- La inauguración se produjo al finalizar la feria del año de
bién en el mismo expediente una relación de personas y 1.931, el 15 de septiembre siendo alcalde de la ciudad Virgi-
entidades que han contribuido a la suscripción pro monu- lio Martínez Gutiérrez.
mento. Encabeza la lista José María Blanc Rodríguez, Anto- El escultor Ignacio Pinazo Martínez, nace en Valencia el
nio Gotor Cuartero, Nicolás Belmonte y otras personas muy 30 de abril de 1.883, es hijo del prestigioso pintor valenciano
significadas en la ciudad, entidades como: el Casino Primi- Ignacio Pinazo Camarlench y hermano del también pintor
tivo, Colegio de Abogados, Círculo Republicano, el Ayunta- José unos años mayor que él.
miento, Escuela Normal de Maestras... El 31 de Julio de A la edad de 9 años empezó su formación artística – aparte
1.931 se entrega la suma de 4.462,75 pesetas al escultor Ig- de la recibida por su padre – en la Escuela de San Carlos de
nacio Pinazo. Una vez más, los ciudadanos, con su generosi- Valencia. Sus dotes para la lírica lo alejan unos años de la
dad hicieron posible saldar la deuda que la ciudad tenía con plástica; después de esta experiencia regresa a sus estudios a
Saturnino López. la Escuela de San Carlos.
Con su obra del “Grabador Esteve” y con la edad de 20
años gana una beca para estudiar en Roma, concedida por la
Diputación Provincial de Valencia. De su estancia durante 3
años en Italia adquiere una profunda formación que estará
presente a lo largo de toda su obra época que aprovecha tam-
bién para tomar clases de música y canto, su otra gran afi-
ción.
En 1.907 se traslada a Paris, toma residencia y estudio en
Montmatre, lugar donde residían muchos artistas, siendo cen-
tro de la vanguardia.
Viaja a Buenos Aires, La Habana, Méjico y Nueva York.,
regresa en 1.912.
Ignacio Pinazo llega a Albacete en 1.917, en plena juven-
tud, para ejercer la docencia, después de aprobar las oposi-
ciones como profesor de dibujo de Escuelas Normales. Se
integra en la sociedad local con gran facilidad participando
activamente en la vida artística y cultural. Albacete tiene
suerte de contar con esta persona durante 18 años, que posee
una gran formación artística, cultural y humana.
En repetidas ocasiones actúa como conferenciante con
gran éxito, ilustra revistas, expone en el Círculo de Bellas
Artes, pero sobre todo deja una obra escultórica muy intere-
sante, aunque no toda se ha conservado.
Además del monumento a Saturnino López, tiene espe-
cial interés su colaboración con el arquitecto Julio Carrilero
Prat, al integrar la escultura tanto en la fachada como en el in-
terior, rematando y presidiendo la fachada –de rotunda traza–
en el edificio del Colegio Notarial, está colocada una estatua
con los ojos vendados y apoyados los brazos en una espada
que simboliza la Fe. Se conserva en el interior una deliciosa
figura en bronce que sirvió de boceto para la de la fachada.

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TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: ARTE

Ostentó cargos y distinciones. La Dirección General de


Bellas Artes lo nombra colaborador del Comité Francés con
relación a las obras que proceden del Museo de Luxemburgo.
Fue secretario en la exposición de Arte Español en París y se
le concede la Legión de Honor. Se le nombró Socio de Honor
del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Fue profesor de la Es-
cuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid.
Nombrado en 1.927 académico correspondiente de la Real
de San Fernando. Se le concedió la Encomienda de Alfonso
X El Sabio.
Después de su estancia en Albacete se traslada a Madrid
y ejerce como profesor numerario de la Escuela de Artes y
Oficios. Obtiene la Primera Medalla en la Exposición Na-
cional, ya en el año 1.948.
Por último también será nombrado Académico de Número
de San Carlos de Valencia.
Su vida fue intensa y su obra extensa, variada y de cali-
También obras de Ignacio Pinazo son los 5 relieves que dad.
cubren en su totalidad la parte alta de los paramentos latera- Murió en su tierra valenciana el 10 de octubre de 1.970 a
les del salón de actos, con temas alusivos a la función nota- los 87 años de edad.
rial. Hace un tiempo, la figura de la niña, alegoría del agua y
Dos bustos hizo de Antonio Gotor Cuartero, una está co- de la enseñanza, que es parte importante del monumento a
locado en la fachada de la casa donde vivió en la Plaza del Al- Saturnino López, desapareció de su lugar, no obstante el 26
tozano, otro se conserva en el Museo de Albacete. de marzo de 2.008, en uno de los últimos actos de Manuel
Otro relieve en mármol se encuentra en el cementerio cu- Pérez Castell - antes de dejar la alcaldía de la ciudad – se re-
briendo unos nichos, con el tema un ángel. puso en su pedestal, quedando completo el monumento.
Una imagen de la Virgen de los Llanos –con destino a la Este acto municipal enlaza con aquel deseo popular de
Iglesia de la Purísima– está desaparecida. El Cristo de la Mi- significar y perpetuar a un hombre y su obra.
sericordia – polémico en su día – fue destruido.
De su estudio, situado en la Plaza del Altozano, debieron
salir mucha mas obra con distintos destinos. Godofredo Giménez Esparcia
Ignacio Pinazo durante el tiempo que permaneció en Al- Instituto de Estudios Albacetenses
bacete, realizando su labor pedagógica, lo compartió con su “Don Juan Manuel”
quehacer artístico. Expuso obras en Venecia, París, Londres,
Toronto, Burdeos, Argentina, Norte América…

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NUESTROS PUEBLOS EL SALOBRE y REOLID


TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: OPINIÓN

dos pueblos “sin historia”


Por AURELIO PRETEL MARÍN

atrevido a abordar esta empresa. Son demasiado es-


casas y demasiado oscuras las fuentes disponibles -
y demasiado poco el tiempo que he podido emplear
en buscar las que existen, cosa que en el futuro es-
pero remediar- como para hilvanar un relato cohe-
Pizorro del Aljibe y Estrecho del Hocino, camino de Reolid
rente del pasado de unas poblaciones que nunca
destacaron por su gran importancia militar o econó-
mica, y que por consiguiente no atrajeron la ambi-
C reo que fue mi abuela, que apenas tuvo estudios, ción de los grandes, que suelen escribir o
pero sí una inquietud por la lectura y una curiosidad protagonizar las historias al uso. Pero por eso mismo
intelectual que es el fundamento de la auténtica cul- quizá valga la pena, sin esperar a más, pues tiempo
tura popular, la primera persona que me habló de la habrá después para rectificar lo que sea preciso, or-
supuesta Historia de El Salobre y su término: de la denar los escasos y escurridizos datos que he podido
“Ciudad Bermeja” que decía se encontraba en Reo- encontrar, aunque puedan quedar deslavazados, y
lid; del paso de los moros, que dejaron tesoros es- adelantar lo poco que puedo decir hoy sobre aquellos
condidos en el mismo Reolid y en El Hocino… paisanos que, sin tener “Historia” -ellos son los au-
Leyendas, semejantes a otras muchas que existen en ténticos “cocineros de César” del poema de Brecht-
diferentes pueblos, pero que aquí causaron una au- la hicieron día a día, con su anónimo esfuerzo. Hom-
téntica fiebre, hará cosa de un siglo, cuando un ve- bres, por eso mismo, más representativos de la au-
cino vino de su mili en Melilla diciendo haber oído téntica Historia, la de masas, la de la mayoría, que
a dos moros hablando de uno que ocultaron antepa- los excepcionales individuos concretos, y por tanto
sados suyos en la “Plaza de Armas” del llamado Pi- más dignos de atención, aunque no dejen tantos ras-
zarro del Aljibe. Numerosos vecinos comenzaron tros documentales. Todos los pueblos tienen, aunque
entonces a cavar en aquellas alturas, con el éxito que no lo conozcan, un pasado, y todos sus vecinos el
era de esperar, lo que les llevaría a ser protagonistas derecho -si no la obligación- de intentar conocerlo,
durante muchos años de burlas y coplillas. Historias aunque sea en sus rasgos generales, pues no es cierto
de tesoros y de antiguos poblados, que hasta hoy no que sean más felices los pueblos sin Historia (son los
se han podido confirmar, aunque pueden tener un menos conscientes, como mucho, de sus propios
fondo de verdad, pues la zona se presta al estableci- problemas, y los que más se arriesgan a caer en los
miento de grupos no muy grandes ya en época neo- mismos errores).
lítica, tiempo desde el que hay hallazgos
de herramientas y restos materiales,
sobre todo en las cuevas de esos mismos
parajes, donde hará cuarenta años se en-
contraron importantes ajuares y mate-
riales líticos por parte del maestro y un
grupo de escolares que protagonizaron
una “misión rescate”. Sin embargo,
habrá pocos pueblos en la provincia que
conozcan tan poco su pasado.
Aunque a veces me han solicitado
una pequeña Historia de estas localida-
des, donde tengo mis raíces y mis más
entrañables recuerdos de la infancia, y
a pesar de que he escrito trabajos relati-
vos a otras de la actual provincia de Al-
bacete y sus alrededores, nunca me he El Salobre, en un valle hundido entre montañas

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

Por eso, y porque creo pagar así una deuda con mis ante- Elche de La Sierra, poblaciones antiguas del llamado “Ca-
pasados, quisiera, cuando tenga el tiempo necesario, seguir mino de los Cartagineses”. Por desgracia, esta vía, no fue la
investigando en los libros de actas del propio municipio, que principal de acceso a Andalucía, quizá por las crecidas del
aún no he podido ver, y los fondos de archivos civiles y ecle- río Guadalmena, que solía destruir los puentes y caminos, y
siásticos de Alcaraz y Albacete, y hablando con los viejos quedó marginada por la de El Ballestero a Terrinches y la
que conservan memoria del pasado -una tarea urgente, dejar Puebla del Príncipe; pero aun así, parece que siguió utilizán-
constancia escrita o grabación de sus declaraciones- tratando dose intermitentemente. Menos claro parece que se usara
de ampliar y afirmar estos datos, que son provisionales y también la de El Salobre a Riópar, que fue un camino estre-
poco sistemáticos, y a veces poco más que simples intuicio- cho hasta tiempos recientes; pero tampoco puede descartarse
nes, por lo que pueden ser y serán discutibles. Pero, entre del todo.
tanto, animo a todos los vecinos de El Salobre y Reolid, jó-
venes y mayores, a emprender la tarea, repartiendo el trabajo,
e ir adelantando la recuperación de su “memoria histórica”.
Verán que no es difícil y que les puede dar muchas satisfac-
ciones, pues en estos niveles la investigación no tiene por qué
ser cosa especialistas. Al contrario, se puede convertir en una
actividad placentera y de auténtica cultura popular, mucho
más divertida que correr delante de una vaca o hartarse de
comer y beber en las fiestas. Quién sabe si entre todos po-
drían ampliar y mejorar ese precioso libro, “Imágenes de un
pueblo”, publicado en 1994, que tiene muchos méritos, pero
ante todo tiene el que a mí mas me gusta, que es obra colec-
tiva, sin un autor concreto, y por tanto coral en cuanto a su
autoría y sus protagonistas.

Reolid (a la derecha) visto desde el Pizorro del Aljibe

En principio parece inconcebible que un enclave minero


como el que al parecer existió en El Salobre o en sus proxi-
midades, y unas aguas termales como las de Reolid, no hu-
bieran atraído pobladores, incluso instalaciones balnearias,
en época romana, cuando las hay en Tus, en los Baños del
Cristo y algunos otros puntos de las sierras vecinas. Pero no
Hacha neolítica hallada en El Salobre hay evidencias escritas al respecto, y el único topónimo que
inequívocamente viene por lo menos de tiempos medievales
-cuando una familia notable de Alcaraz toma de él su ape-
LOS OSCUROS ORÍGENES: LA SIERRA Y SUS llido- es el de Reolid, nombre que no aparece en los prime-
CAMINOS DESDE LA ANTIGÜEDAD A LA BAJA ros documentos cristianos, pero pudiera ser de época
EDAD MEDIA andalusí. Otra cosa es saber si procede del árabe, y en tal caso
Desde luego, en el término actual de El Salobre se han en- si viene de Ra (Campo) o de Raha (Molino), y del nombre de
contrado restos desde la Edad de Piedra -las “centellas” o alguien que se llamó Walid, como ha sugerido Franco Sán-
“rayos”, que según la creencia popular son los restos de chis- chez, o tal vez del vocablo, no demasiado claro, que puede
pas eléctricas que caen, aunque en realidad son hachas del dar origen al actual Peñolite (¿Peña-Olit?) de Jaén, Gorgojí
Neolítico- desde el mismo Reolid y la Nevaza al Pizorro, la (¿Bury Ulit o Torre de Ulit?), Arguellite (Arguellit), o Gor-
Breña y el Hocino, y me dicen que algún yacimiento del gollitas (¿tal vez el Furgulit o Fargalit de los autores árabes?)
Bronce -encima del Pizorro, en el sitio llamado “Plaza de y diversos topónimos formados con “Olite” u “Olid” en el
Armas”- y algún enterramiento romano o visigodo, cosa que, resto de España.
de momento, no puedo confirmar, aunque no me parece in- Otro posible nombre de procedencia árabe es el del Ace-
verosímil. Hasta es de sospechar, por algunos indicios, que buche, paraje situado no lejos de Reolid y de la junta de los
existiera una vía muy antigua que aproximadamente por la ríos Salobre y Angorrilla, que puede referirse a un olivo sil-
actual carretera de Jaén y por el valle del río Guadalmena vestre, pero probablemente tenga que ver más bien con la ex-
uniera Turruchel con Balazote a través de Reolid, y puede presión az-zeuch, que E. Terés documenta en alusión a puntos
que de ésta se apartara en Reolid o en sus alrededores un ca- situados entre dos arroyos o corrientes, y que podemos ver en
mino menor que iría por El Salobre y Zapateros a Riópar y otros muchos puntos de esas características. También el de

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

Angorrilla pudiera ser objeto de especulaciones sobre su pro- (que más tarde serán llamadas Bienservida, Villapalacios, Vi-
cedencia del árabe Ayn (Fuente) y de un Oria o Aurea latino, llaverde), a las que se añadieron con posterioridad Riópar y
cuando no del euskérico/ibérico Gorría, que significa rojo. Y Cotillas. Aunque la donación se refiere en principio sola-
aún podrían hacerse conjeturas en torno a los orígenes de al- mente a las villas “de las tejas adentro”, la ampliación de las
gunos otros nombres, pero sería sólo especular sin pruebas, dehesas, que terminan convirtiéndose en términos, y el auto-
lo que, por el momento, no parece prudente (las que hace ritarismo arrogante del conde y de sus descendientes, que po-
poco hice sobre el denominado Ojuelo de Bayona -que no es seen además un poder militar sin parangón en toda la
el de El Salobre- no fueron acertadas). Solamente apuntar comarca, serán ya en adelante, durante el siglo XV y parte
que la falta de indicios toponímicos claros anteriores a la Baja del siguiente, una fuente constante de conflictos con las au-
Edad Media no ha de significar automáticamente que no hu- toridades de Alcaraz y con sus aldeanos. Entre ellos, sin duda,
biera poblados en el término actual antes de la conquista; los que pudiera haber en Reolid y El Salobre, que están en el
también puede deberse a la etapa de varias centurias de aban- camino de Alcaraz hacia Riópar y hacia Villapalacios, si bien
dono que padeció la zona después de su caída en manos cas- no poseemos noticias al respecto hasta fechas tardías.
tellanas.
Como todo el entorno, las tierras de El Salobre pasaron a
poder del reino de Castilla en 1213, fecha en que Alfonso
VIII, tras tomar Alcaraz, funda en ella un concejo y le en-
trega un enorme territorio, en gran parte vacío, que por el sur
llegaba a incluir el de Albanchez, que lindaba con Torres y
Segura, todavía musulmanas durante algunos años, aunque
no tardarían en ser reconquistadas por la orden de Santiago,
que acabó anexionándose también las de aquel municipio y
dejando los límites aproximadamente en los actuales de Al-
bacete y Jaén, siguiendo más o menos el río Turruchel hasta
el Guadalmena. Alcaraz, sin embargo, no pudo controlar ni
repoblar durante varias décadas buena parte del término que
el rey le concedió, y menos en las zonas limítrofes con la
orden, donde no solamente no hubo nuevas pueblas, sino que El río de El Salobre, desde el puente, El puente de El Salobre, que se
en el centro del pueblo supone es del siglo XIX, pero puede
languidecen y hasta desaparecen las pocas que existían. Al- tener precedentes antiguos
gunas volverán a resurgir en el siglo siguiente con sus anti-
guos nombres (La Cenilla, el actual Villapalacios, que pudo
tener otro todavía anterior) o con otros cristianos (Matilla, LAS PRIMERAS NOTICIAS
que sería el actual Bienservida), mientras los santiaguistas se Aunque es de suponer que ya existiera antes, las primeras
afanan en repoblar Bayonas (cerca de aquella villa) y el Al- noticias que tenemos de Reolid y El Salobre se contienen en
baladejuelo (actual Villarrodrigo), pero quizá son más las que unas ordenanzas de pesca de Alcaraz que en pleno siglo XV
desaparecen definitivamente, como las que existieron cerca -aunque probablemente puedan ser anteriores, pues en ellas
de Cerro Vico. Los únicos topónimos que parecen haberse se habla al propio tiempo de los ríos de Bayona y Cenillas,
mantenido en todo el valle del río Guadalmena son los de Tu- que son nombres antiguos de los de Bienservida y de Villa-
rruchel, donde hubo un castillo, quizá ya abandonado (el palacios- prohíben coger truchas: “…El río de Reolir de la
nombre nos remite a una Torrecilla o “Turricella” anterior al puente arriba sea vedado… El río del Salobre de la puente
Islam) y el de Gorgojí, una alquería dotada de una torre, que arriba sea vedado…” Por lo tanto, parece que ya existen los
se conserva aún, y que estuvo en poder de la orden de San- puentes, y si bien no se dice todavía que existieran los pue-
tiago. Y puede que Reolid, que es una de las pocas que no blos, es de creer que así fuera. Otra noticia habla del “Puerto
cambian de nombre, y que probablemente fue una gran pro- del Salobre” (sin duda el que hoy en día conserva el mismo
piedad entregada al linaje del que hemos hablado.
Por desgracia, la historia de Reolid y El Salobre, nombres
que casi siempre aparecen unidos, y puede que no sólo por su
proximidad, ha dejado muy poco rastro documental, en parte
por estar en caminos difíciles, y en parte por hallarse en tie-
rra fronteriza entre las de Alcaraz y la orden de Santiago, en
un primer momento; pero más todavía, en la Baja Edad
Media, por situarse cerca del nuevo señorío que el conde de El camino del Puerto
del Salobre, que pasa
Paredes, don Rodrigo Manrique -el padre del poeta- conse- entre el Pizorro (a la
guirá en el sur del término de aquélla, al recibir de Juan II de derecha) y el Puntal de
Castilla, hacia 1436, las villas de Matilla, Cenilla y El Pozo la Mina (a la izquierda)

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

nombre, en el carril que va de ésta a Villapalacios, pasando sallos del Conde de Paredes; entre ellos el ataque a unos ca-
entre el Pizorro del Aljibe y el Puntal de la Mina), hasta zadores por vecinos de Riópar, y la entrada de cinco o seis
donde llegaba la cañada ocupada desde Villapalacios por va- hombres de Bienservida, que llegaron armados a El Salobre,
sallos del Conde de Paredes, a los que una sentencia judicial “lugar de Alcaraz”, y se llevaron preso a uno de sus vecinos,
de 1483 obliga a devolver a la jurisdicción de Alcaraz. Y a que hubo de obligarse a pagar cierta suma para recuperar su
juzgar por los datos eclesiásticos que ofrece Ayllón Gutié- libertad.
rrez, parece que a finales de este mismo siglo por lo menos
Reolid tiene una iglesia servida por un cura y que además
sostiene media prestamería, aunque es muy dudoso que siga
manteniéndose, como podremos ver. Iglesia que tal vez es-
tuviera ya entonces donde hoy, aunque el arco ojival y el ar-
tesonado de apariencia mudéjar que conserva no sean
suficientes para decir si ésta pudiera ser o no el primitivo tem-
plo. De El Salobre no se habla todavía, quizá porque tuviera
muy poca población, dado su alejamiento del camino real, o Un puente sobre el
río Angorrilla, que
porque hubiera sólo una pequeña ermita atendida de forma es el de Reolid
ocasional (en el siglo siguiente, veremos que depende de la
de San Ignacio de Alcaraz, de donde han de venir los orna- De los años siguientes hay noticias sobre reparaciones del
mentos, el óleo para ungir y hasta los hierros de fabricar puente y el camino del Vado de Reolid (1518), y en 1520 en
obleas). el Ayuntamiento de Alcaraz, se ordena “hazer dos puentes
A finales de siglo, en 1494, cierto Juan Batanero, que vive en los ríos del Salobre e de Reolid, que son camino de la An-
en Villanueva, hace una petición en el Ayuntamiento de Al- daluzia”, lo que indica que sigue existiendo esta vía de co-
caraz, pidiendo una licencia para hacer un molino y un batán municación, aunque sin duda alguna era más importante por
“en el río del Salobre, cabo Cardos” (o sea, cerca de Cardos, entonces la que de El Ballestero y Viveros seguía por Terrin-
que es una de las fincas mejor documentadas de toda la pro- ches y la Puebla del Príncipe. Pero tanto Reolid como El Sa-
vincia, desde el siglo XIV, aunque es de suponer que el mo- lobre eran, al parecer, poblaciones pequeñas todavía: En 1530
lino citado sea el actual de Iramala, u otro que existiera en el la primera tenía 11 vecinos y la segunda apenas llegaba a 17
mismo lugar o en otro no lejano). Todavía no se habla del (es decir, poco más del centenar de almas entre los dos luga-
pueblo de Salobre, sino sólo del río, donde, por cierto, pes- res), cuando Vianos rondaba los 200 vecinos (800 personas,
can truchas ciertas personas, que serán denunciadas el 20 de aproximadamente) y las villas cercanas del Conde de Paredes
febrero de 1504 por haberlas llevado a vender a Villapala- (Bienservida y Villapalacios) los 250 (sobre 1.000 habitantes
cios. Pero en ese mismo año de 1504 vemos ya una denuncia cada uno). Y a tenor de los datos de Isabel García Díaz, la in-
de las autoridades de Alcaraz a Pedro de Reolid, vecino de El mensa mayoría de aquellos habitantes de Salobre y Reolid
Bonillo, al que se acusa de llevar al Salobre, sin pagar los de- por esos mismos años serían ganaderos; por lo menos, pas-
rechos de almotacenía, nada menos que ochenta cargas de tores, porque probablemente no fueran propietarios de mu-
vino; lo que quiere decir que el pueblo ya existía y que, pro- chas de las reses que tenían a cargo.
bablemente por estar retirado, pero cerca, del camino real,
sirviera de refugio y almacén a los contrabandistas, pues por
mucha afición que sus vecinos le tuvieran al mosto fermen-
tando, no se puede pensar que las ochenta cargas fueran para
el consumo de la localidad. Y sabemos también que el 16 de
marzo de 1509 la reina doña Juana encarga al licenciado De
León abrir información y dar sentencia sobre ciertos agra- Un puente sobre el río
vios que gentes de Alcaraz habían padecido por parte de va- del Salobre, construido
quizá sobre el antiguo
Puente del Vado de
Reolid, junto a la
carretera de Albacete
a Jaén

Sabemos, además, que seguían produciéndose violencias


de las gentes del conde de Paredes contra sus habitantes. In-
cluso hay noticia de un proceso seguido en El Salobre, a fi-
nales de 1535, contra el conde don Rodrigo Manrique (II) y
Molino de Iramala,
algunos de sus hombres, incluido su hijo y un criado negro,
con su balsa de que habían atacado, desarmado y vejado, llegando a amena-
piedra zarles incluso con la horca, a sendos alguaciles de Alcaraz

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

que volvían de embargar sesenta cabras a un vasallo suyo.


Las malas relaciones del noble y el concejo eran una cons-
tante -en ese mismo año y en el anterior caballeros de sierra,
guardianes de los montes, de Alcaraz habían requisado sus
espadas y varas de justicia a las autoridades de Riópar que Vecinos de Salobre, 1570
Pedro Martínez
iban en procesión al castillo de El Santo, junto a La Vega- Pedro Rodríguez
llera- pero nunca hasta ahora habían terminado los pleitos en Alonso Reguillo
condena del conde de Paredes. En cambio, en el de 1535, reu- Cristóbal Sánchez
Cristóbal Garrido
nidos en la aldea de El Salobre acusados, testigos y abogados Sancho Fernández
con el pesquisidor Rodríguez de la Seca, en octubre y no- Sebastián Moreno
viembre, y tras analizar las distintas versiones, la sentencia Gonzalo Sánchez
-o sentencias, porque el representante de Alcaraz se había Catalina Díaz
Pedro Moreno
querellado contra cada individuo, para que escarmentaran Moreno el Mozo
con la condena en costas- cerrarían el año condenando al or- La de Andújar
gulloso noble a una multa de 10.000 maravedís, destierro por Diego Reguillo
el tiempo que quisiera imponerle Carlos V y estricta prohi- tuación junto a Villapalacios y Riópar, donde los aldeanos de
bición de acercarse a tres leguas de Alcaraz, además de las Alcaraz eran poco queridos, no les permitiría aumentar sus
costas. Los demás implicados serían condenados en costas contactos, ni atraer población, probablemente. Ni siquiera pa-
igualmente, destierros que oscilaban de dos meses a un año, rece haber iglesia -aunque acaso pudiera haber alguna ermita
pérdida de las armas que usaron el día de autos, y multas ade- en la que celebrar bodas y funerales- y de la de Reolid, que
cuadas a las distintas culpas. hasta parece haberse despoblado, tal vez a consecuencia del
paso de las tropas, como suele ocurrir por esas fechas en pue-
LOS PRIMEROS VECINOS. POBLAMIENTO E blos camineros, no tenemos noticias. A mediados del siglo
INDUSTRIALIZACIÓN EN LA ÉPOCA MODERNA XVI los fieles de El Salobre -entre los que se incluyen tam-
Sin duda este proceso animó por un tiempo la vida de El bién los de Reolid- forman una unidad con los de Vianos; ni
Salobre, que debía de ser normalmente anodina. Pero su si- siquiera parroquia, puesto que todos juntos dependían de la
de San Ignacio de Alcaraz (como ya señalamos, en pleno
siglo XV existieron iglesias en Vianos y Reolid, pero en el si-
guiente, ambas parecen ser simples capellanías de la de San
Ignacio). Entre los tres lugares, apenas pasarían del centenar,
de los que sólo uno, Sebastián Pellejero, se dice expresa-
mente que resida en Reolid, aunque acaso pudiera haber al-
guno más. Poco tiempo después, seguramente al entrar en
servicio la iglesia de Vianos, esta localidad desaparece de las
listas que hace San Ignacio anualmente, y figuran tan sólo
los fieles de El Salobre, que en la lista de 1570 eran ya sólo
trece -los primeros que hemos conocido- de apellidos tan
poco aristocráticos como los de Martínez, Rodríguez, Sán-
chez, Fernández, Garrido, Moreno y Reguillo, y también dos
mujeres, “la de Andúxar”, que sería la viuda de alguien así
llamado, y Catalina Díaz, que debía de ser cabeza de familia,
sin que se diga nada de si alguno de ellos vive aún en Reo-
lid.
A partir de este año, el archivo eclesiástico conserva al-
gunas órdenes de inscripción entre los feligreses de El Salo-
bre de vecinos que vienen a vivir al lugar, sobre todo de
Vianos, desde donde quizá trataban de escapar huyendo de
los gastos que llevaba consigo la erección de la iglesia de su
pueblo. El hecho es que a los 13 que figuran aún en la lista
de 1571 se añaden ese año y en los tres que le siguen, con
letra diferente, 26 nombres más, a menudo parientes de los ya
establecidos, aunque también figuren algunos Avilés, Del
Portal, Burrucal, De las Yeguas, López y Cabrejano. Se ha
triplicado el censo, y son ya los 40 que vemos en la lista,
Vecinos de Vianos y Salobre a mediados del siglo XVI

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

en inventario hecho recientemente, se encuentran extravia-


dos. De momento, podemos apuntar que los datos que ofrece
el profesor García en su valioso estudio La Sierra de Alcaraz
en el siglo XVIII registran un descenso de consideración en
el censo de 1631: El Salobre, que cuenta con 28 vecinos,
capea el mal momento mejor que Reolid, que sólo tiene 15,
y ha perdido, por tanto, la mitad de su censo de cuarenta años
antes. Sin duda es un reflejo de la crisis del siglo XVII, que
aún habrá de empeorar conforme avance el siglo y España,
derrotada en los campos de batalla de Europa, deje de ser po-
tencia, sin dejar de tener los enemigos que como tal tenía.
Desde el punto de vista productivo, es de creer que la vida
de El Salobre y Reolid se vincule a la huerta y a la ganade-
Los 40 vecinos de
ría, y puede que a las minas, que sabemos debieron existir,
Salobre, en 1575 pues en el XVI había “ferrerías”, propiedad del Conde de Pa-
redes, que necesariamente debieron instalarse cerca del mi-
mucho más ordenada, de 1575, que es la última del libro que
neral. Ignoramos, no obstante, si esta pequeña industria llegó
nos brinda estos datos. En el censo de 1591 figuran 35 veci-
nos en Salobre y otros 30 que viven en Reolid; total, 65, de
los que hay dos hidalgos e incluso un sacerdote, que sin duda
no es párroco, porque aún no parece que existiera una iglesia.
Aunque pueda crecer, el Salobre se encuentra en la parte se-
rrana del extenso término de Alcaraz, la más pobre del tér-
mino (tanto, que ni una sola de sus pocas aldeas intenta
emanciparse comprando su villazgo, como hacen Las Peñas,
El Bonillo, Munera o Barrax). Por tanto es de pensar que ese
crecimiento no fuera prolongado.
Por desgracia, no he podido proseguir esta investigación
hasta la creación de la nueva parroquia de El Salobre y Reo- Dos pedazos
lid, que debió producirse poco tiempo después, pues sabe- de escoria en
La Herrería
mos que hay libro de bautismos de 1610 y registro de bodas
a partir de 1596, aunque estos documentos, que figuran aún
a sobrevivir a la crisis del siglo XVII, general en Castilla,
pero muy acusada en las zonas serranas y aisladas como ésta.
Puede que terminara en posesión del Conde de las Navas de
Amores, que a mediados del siglo XVIII comprará al de Pa-
redes, arruinado, Villapalacios, Riópar, Bienservida y el resto
de su antiguo señorío serrano. Probablemente, el lote inclu-
yera también sus intereses en tierra de Alcaraz, y muy en es-
pecial en El Salobre, e incluso es muy posible que ampliara
el negocio al trabajo del cobre, aprovechando la energía del
río del Salobre, o del de Zapateros. El famoso Catastro de
Ensenada (1753) señala que, además de “un molino harinero
de agua contiguo al lugar” (es de creer que un antiguo pre-
cedente del que existe en la “Cuesta del Molino”, aunque
hubo otros dos aguas arriba) y de otros dos molinos, uno en
el río Angorrilla -posesión de la duquesa de Alba- y otro más
adelante en el curso del mismo, propiedad de vecinos de Via-
nos y Alcaraz (se supone que fuera el actual de Iramala), exis-
tía “un martinete para batir cobre en la vega del río del
Salobre, con cuia agua anda”; artefacto que acaso pudiera si-
tuarse en el paraje que aún en nuestros días se llama “El Mar-
tinete”, cerca de “La Herrería”, en el camino de El Salobre a
Riópar, donde puede encontrarse todavía gran cantidad de es-
coria de mineral fundido, aunque ésta puede ser posterior o
Piedras, grúas y tolva del antiguo molino de la “Cuesta del Molino” anterior.

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

Hasta entonces, y acaso a consecuencia de la crisis pa- cia de agua y de madera, la sanidad del clima y la facilidad
sada, agravada en la tierra del Conde de Paredes a partir de para el alojamiento, no es de extrañar que pronto se eligiera
la Guerra de Sucesión de España, El Salobre parece haber El Salobre para la instalación de una manufactura de chapa de
perdido parte de su importancia. A mediados del siglo XVIII, hojalata, latón, cobre y alambre. Una empresa modelo del
y a tenor del Catastro de Ensenada, sólo hay cinco vecinos mejor Despotismo Ilustrado, que nació, sin embargo, en mal
propietarios de tierra, un pastor mayoral, un molinero, tres momento, en 1788, el año en el que muere el rey Carlos III,
jornaleros pobres y un martinetero, en tanto que en Reolid y en vísperas del cambio que comenzó en París en el año si-
hay 9 propietarios, un mayoral de labor y otro de labranza, guiente y afectó a toda Europa. Una idea magnífica, que tuvo,
tres gañanes y un guarda de los cerdos y cuatro jornaleros. El sin embargo, escasa pervivencia, como ha señalado el exce-
mismo documento evalúa los impuestos que pagaba El Salo- lente estudio del profesor Helguera. Ni siquiera llegó a fruc-
bre en 18.100 maravedís, mientras que, por ejemplo, El Ro- tificar, a pesar de contar con un buen presupuesto, con sendos
bledo pagaba más de 43.000, El Cepillo rentaba casi los edificios del maestro arquitecto Lucas de Villanueva para la
30.000, El Cilleruelo 27.000, y Reolid sobrepasa los 29.000, misma fábrica y el alojamiento de los trabajadores (en El Sa-
lo que puede indicar su mayor población, aunque no es ele- lobre había sólo 26 casas, que se pensaba iban a ser insufi-
mento de juicio suficiente. Paradójicamente, sin embargo, los cientes), y con tecnología de lo más avanzado en la
gastos del Concejo de El Salobre (840 reales anuales) supe- laminación. Las improvisaciones, la actuación negligente,
ran los del resto de pequeñas aldeas, a excepción de Vianos, cuando no interesada o corrupta, de don Félix de Gérica,
que es un pueblo importante y mucho más poblado. Y no nombrado director, la muerte de Reynaud y Delone, los ex-
cabe pensar que la razón esté en la mayor riqueza de los pertos franceses creadores del proyecto, y otras circunstan-
pocos vecinos de El Salobre, que hubieran de pagar una cuota cias, hicieron que la empresa terminara en fracaso en menos
más alta; más bien, hay que buscarla en el mejor control de de diez años de ensayos y mentiras, sin haber comenzado a
las actividades industriales (martinete y molinos), y en la ne- producir en serio. Las fábrica, saqueada por los propios obre-
cesidad de guardar la dehesa que ocupaba gran parte de las ros como resarcimiento del salario incobrado, y por el ve-
tierras cercanas. En el mismo Catastro se dice hay “tres pie- cindario, será desmantelada y trasladada a Asturias a
zas de tierra de corta consideración” y “una dehesa que comienzos del siglo XIX (1803). Sólo perdurarán los grandes
rodea al lugar, que se arrienda anualmente por sus aprove- edificios, divididos muy pronto entre varias familias de ve-
chamientos en ochocientos reales”. Por tanto, no parece que cinos, en cuya situación seguirán hasta hoy, y aunque se man-
la riqueza agrícola sea considerable, sino que hay que pensar tendrá la vieja ferrería y en el martinete se elabora tiradillo de
que el martinete y la ganadería fueran las principales de la hierro (medio siglo después, Madoz habla de ambos y de la
localidad, aunque seguramente ninguna de las dos seria de exportación de este metal en bruto), no parece que esta acti-
propiedad de los trabajadores. Pero, aun así, parece que El vidad proporcione trabajo a mucha gente, ni que alcance de
Salobre comienza a progresar bajo Carlos III: como podre- lejos la importancia que se había pensado alcanzara la fá-
mos ver, tiene 26 casas hacia 1788. brica.
Con sus antecedentes mineros e industriales, el hallazgo Pese a todo, se da un fuerte crecimiento: los 26 vecinos
de nuevas minas en la comarca (aunque probablemente exis- que El Salobre registra hacia 1784, más otros 26 que viven en
tieran ya antes), la cercana creación de las Reales Fábricas Reolid, serán 51 y 31 al comenzar la siguiente centuria, e in-
de San Juan de Alcaraz (las Fábricas de Riópar), la abundan- cluso llegarán a los 71 y 28 cuando empieza la guerra contra
Napoleón (1808) y hasta 82 y 83 cuando ésta termina (1815).
Ni las fiebres y otras epidemias del siglo XVIII, de las que
quedan rastros en alguna inscripción de enterramiento, ni la
mortalidad infantil constatada de manera habitual y en años
más concretos como 1768 y 1774, ni las posibles muertes en
la guerra (en la de Independencia el cura de Reolid dice haber
enterrado al menos dos soldados voluntarios locales, aunque
pertenecientes al llamado Regimiento de Málaga), parecen
limitar la tendencia al aumento, general en la época gracias
a la mejora de la alimentación y a los avances médicos, que
empiezan a llegar a las clases humildes. Además, desde fines
del siglo XVIII crece la inmigración, de familias que vienen
de Vianos (como los Mañas, Maestro, Quílez y Cabezuelo),
de Alcaraz (los Marín), o Albacete (Godoy), y todavía más de
Paterna y Bogarra, incluso de El Bonillo, que parece el ori-
gen de la familia Herrera. También vienen, y muchos, de las
villas del conde de Paredes, como Villapalacios, de donde al
El antiguo edificio de la fábrica, convertido en viviendas parecer proceden los Calabria y un Gaspar de Bono que bau-

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

La iglesia de
Reolid, que
parece anterior
de rango mayor
que el templo de
El Salobre

Por entonces parece que El Salobre, que posee además


varios “cortijos” o pequeñas aldeas dependientes, es mayor
que Reolid, y sin embargo, por alguna razón que no se ex-
El Salobre, en el valle de su río, cuyo curso se sigue por la hilera de árboles
plica, las actas de bautismo, boda y enterramiento de princi-
pios del siglo XIX se refieren a este último lugar como el más
importante eclesiásticamente, y dicen que El Salobre es
tiza a sus hijos, Juan de Mata, Ramón y Candelaria, desde “anejo” a Reolid y a su parroquia de Santo Domingo de Guz-
1815 en adelante. Familias que serán, a partir de estos años, mán. Desde 1812 en adelante, las actas de El Salobre ya no
junto a los Aguilar, Burrucal y Rodenas, Torres, Cuenca y hacen referencia a esta relación, y solamente hablan de su
Castillo, los Salto de Reolid, que ya no tardarán en llegar al propia parroquia, la de Nuestra Señora de la Paz, que creemos
Salobre, y a las ya mencionadas con anterioridad (sobre todo existe mucho antes, pero no se menciona durante aquellos
Garrido, Martínez y Rodríguez), los nudos de una malla de años. En cambio, el Diccionario Geográfico-Estadístico de
múltiples enlaces, que seguirá creciendo en los años siguien- don Pascual Madoz, sí vuelve a señalar que hacia mediados
tes. del siglo XIX la parroquia de San Bartolomé es la iglesia ma-
triz, mientras la de El Salobre se considera aneja. Parece, por
EL SIGLO XIX lo tanto, que, al menos desde el punto de vista religioso hay
Con todo, el incremento no parece indicio suficiente para una primacía de San Bartolomé, quizá justificada por su
hablar de mejora general. Sin inversión alguna por parte del mayor solera, por la facilidad de comunicaciones, o porque el
gobierno, y sin tierra bastante para el mantenimiento, pues cura tenga su vivienda en Reolid, pero que deja huella per-
los montes serían del Estado o del Ayuntamiento de Alcaraz, durable en el tiempo.
sólo queda el recurso de saltarse la ley y roturar los montes. Por entonces se había producido, desde 1836 -aunque la
Recurso que, en principio, sólo estará al alcance de los bien dotación de término se atrase hasta 1840 y no sea ordenada
situados, como son los Asenjo de Alcaraz, grandes terrate- de manera efectiva hasta el año siguiente, cuando Espartero
nientes y especuladores, uno de cuyos miembros solicita que es ya el regente del reino- la emancipación de El Salobre y
no se le prohíba disfrutar de las siembras y labores que él y Reolid respecto al municipio de Alcaraz, y el establecimiento
sus consortes han hecho en El Salobre. Es posible que otros
imitaran su ejemplo ya desde muy temprano, rozando las de-
hesas o comprando terrenos y ampliándolos de manera ilegal,
como es muy común en las primeras décadas del siglo XIX.
Pero los documentos parroquiales nos hablan a menudo del
entierro “de gracia” o “de limosna” de “pobres miserables”,
lo que indica a las claras que no todos tenían unos medios de
vida suficientes. Y como aquí no hubo Revolución Francesa,
ni venta de baldíos como la reclamada por ciertos ilustrados,
el eterno problema de los brazos sin tierra y la tierra sin bra-
zos tenía mal arreglo. Aunque con la anarquía traída por la
guerra contra Napoleón, y con el descontrol de los años si-
guientes, se pudo producir un momentáneo alivio con la ro-
turación de tierras por los pobres, es de creer que las cosas no
cambiarían mucho. Si acaso, extendería el minifundio, típico
de la zona, que no siempre asegura una supervivencia en con-
diciones dignas; pero incluso esto habrá que comprobarlo,
Real Orden de 1840 aprobando los nuevos términos de El Salobre, Vianos y
pues no pasa de ser una simple intuición. demás municipios que se han segregado de Alcaraz

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

en El Salobre de un nuevo Ayuntamiento. Un hecho trascen-


dente, que bien pudo ayudar a incrementar el censo. El
mismo Diccionario de Madoz nos indica que entre ambas su-
maban a mediados de siglo los 234 vecinos (1.025 almas),
de los que en El Salobre viven la mayoría (se señala que tie-
nen 150 casas, y que a su escuela asisten unos 40 alumnos,
cuando a la de Reolid sólo se asignan 20). Ni tan siquiera el
cólera, que según nos informa el cura párroco matará un cen-
tenar de feligreses, que es casi el 10% del censo de El Salo-
bre, en agosto de 1855, detendrá la citada tendencia al
crecimiento.
Los procesos desamortizadores -Mendizábal, Madoz- que
por aquellas fechas transformaron la vida de otros munici-
pios, cambiarían muy poco, a corto plazo, al menos, la pro-
piedad agrícola de El Salobre y Reolid, aunque sí
incrementaron las tierras susceptibles de nueva explotación. Reolid, en el camino de Alcaraz a Jaén, y en lugar que articula a toda la
Si bien hubo vecinos de Alcaraz y El Salobre, como los Ro- comarca
zalén, Simarro y Marín, que adquirieron parcelas de menor
extensión (los Rozalén también las comprarán en Vianos y María Luisa y Gertrudis de Llano, las que hacia mediados
en Villapalacios), los más beneficiados serán los forasteros del siglo XIX amadrinas a niños de los Mañas, Navarro, Mar-
solventes y capaces de forzar a la baja los precios de subasta. tínez o Moreno, entre otros apellidos). Con el tiempo, hasta
En el recién nacido término de El Salobre un solo propieta- habrá una cierta adscripción de esta y otras familias impor-
rio, don Ramón de Llano y Yandiola, vecino de Madrid y bien tantes a a partidos políticos de la Restauración, y aunque la
relacionado con los nuevos gobiernos liberales, se hará con mayoría no intentarán siquiera ocupar la alcaldía, ejercida a
cuatro quintos de la tierra vendida, que se irá fragmentando menudo por gentes de confianza, tampoco es tan extraño en-
poco a poco en el siglo siguiente. Sus hijos y sus nietos se- contrar a un De Llano al frente de la misma (Luis de Llano
rían los “caciques” hasta bien avanzado el siglo XX, aunque Navarro la ejerció durante cinco años, y su hermano Ramón
competirán con otros de nueva implantación, lo que proba- por un cuarto de siglo, desde 1890 hasta 1921, y su hijo
Ramón de Llano Ruiz lo será desde 1921hasta 1922). Pero en
el cacicato que rige la provincia los De Llano y otros terrate-
nientes de la misma comarca no tienen tanto peso, compara-
dos con otros, como son los Acacio, los Ochando y Jiménez
de Córdoba, y como consecuencia, la sierra de Alcaraz va
quedando atrasada, con un ferrocarril que no se terminó y
una carretera propia del Tercer Mundo hasta hace pocos años.
Carretera, además, que pasa por Reolid, pero deja a El Salo-
bre marginado de la ruta de Albacete a Jaén, aunque luego se
hará una bastante estrecha, incluso peligrosa, a través del pa-
raje del Hocino, y seguirá existiendo al menos un camino que
conduce a Las Fábricas, sucesoras de Riópar.
Los datos compilados por Francisco García permiten afir-
mar que, pese a todo, la población aumenta, pasando de los
133 vecinos en el año 1830 a los casi 270 treinta años des-
pués, pero al no repartirse en la misma medida la propiedad
La carretera vieja de El Salobre a Reolid y el río en el Hocino y el Pizorro del agraria, es de creer que este aumento se debiera a razones de
Aljibe (a la derecha) orden vegetativo y no se tradujera en la mejora del conjunto
social (problema interesante que, no obstante, deberá confir-
blemente hizo menos sangrante en estos pueblos el dominio marse mediante un estudio del catastro y actas municipales).
oligárquico de estos terratenientes. También hay que pensar en una inmigración de familias quizá
Aquellos “señoritos”, que ocupan el lugar de los viejos algo más desahogadas económicamente, que invirtieran en
“señores”, llegarán a tener su propia clientela, criados y fa- tierras y negocios, y acaso en la constante roturación de mon-
milias bajo su protección, que a menudo les piden mediación tes emprendida de forma irregular, que quizá en buena parte
o consejo en sus asuntos, o que sean padrinos de bautismo sea el origen de las muchas pequeñas propiedades que vere-
de un niño, estableciendo así un cierto parentesco, siquiera mos después; pero son sólo hipótesis, que habrá que com-
espiritual (aunque aquí son más bien las hijas de la casa, probar con un examen de las escasas fuentes que han llegado

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a nosotros. De los libros de bodas y bautismos solamente po- raciones excesivas y las necesidades de madera y carbón para
demos deducir la citada tendencia al crecimiento y la conti- la industria. El mismo Roa, hablando de la aldea de Reolid,
nuidad de una inmigración a veces procedentes de lugares pero con referencia al conjunto del término, dice que está
lejanos como el asturiano de Cangas de Tineo, si bien la ma- agotada la antes abundante caza y vegetación, “por las abun-
yoría son de pueblos cercanos, muy en particular de la misma dantes talas en sus montes”. Y aunque los propietarios del
provincia de Albacete, de Alcaraz y su sierra, donde hay una molino y la fábrica de lana pudieran obtener unos medios de
increíble movilidad social. Un ejemplo perfecto es el del ma- vida suficientes, es difícil creer que la gran mayoría de veci-
trimonio formado por un tal José María Pretel, que viene de nos, sin despensa ni escuela, como decía Costa -o con una
Alcaraz (aunque su madre, Maximina Castedo, fue natural despensa y una escuela tasadas, que las clases más pobres no
de Vianos), y María Cebrián, que procede de Riópar (aunque llegaban siquiera a conocer- no participaría del moderado
sus padres eran de Peñas de San Pedro y de la villa serrana de avance que una España atrasada comienza a conocer. El re-
Bogarra). Establecidos ya en los años sesenta en El Salobre, cién estrenado sufragio universal no significaría para la ma-
bautizan a sus hijos desde fines de esa misma década y en la yoría sino un renovado servilismo, la entrega de su voto al
de los setenta. Estos convivirán con los de otras familias, cacique de turno, o a quien las fuerzas vivas (sobre todo los
como los Valdelvira, que proceden de Riópar y Bogarra, o curas y los terratenientes) indicaban que había que votar. Con
los Cádiz de Vianos, los Castedo, Romero, Rozalén, Oncala, el tiempo, algún pobre conseguirá vender su voto por comida,
Ciria, Moreno y otras tantas familias, o con los Galletero y o a cambio de promesas de un trabajo más fijo, o incluso la
Montano, que tienen en Reolid su tronco principal, aunque al- cesión de un pedazo de tierra en la huelga del río; pero eso
gunos también viven en El Salobre, que tenía 828 habitantes tardó, y las elecciones no eran todos los años.
de hecho, sin contar más de 100 en los cortijos -El Ojuelo, el
Horcajo, La Laguna, Tobar Alto, Vega de Las Nogueras- y
270 en Reolid, según datos que ofrece Roa Erostarbe. Algu-
nos, oficiales del hierro o la madera, tendrán mejor pasar, e
incluso lograrán ahorrar lo suficiente para adquirir sus tie-
rras; pero otros tendrán que resignarse a vivir del jornal, aun
cuando muchos puedan tener un huerto en propiedad o censo.

Salto y central eléctrica en La Herrería

LOS COMIENZOS DEL XX


Otro tanto, sin duda, se podría decir del siglo XX, cuando
esa mayoría, que vive del jornal y de algún eventual y no muy
duradero empleo en obras públicas, como la carretera y el fe-
El valle del Ojuelo visto desde las ruinas de la aldea de este nombre rrocarril (el de Baeza-Utiel, que no se concluyó), no tendrá
más remedio que emigrar o aceptar la sumisión total a los te-
rratenientes y a las “fuerzas vivas”, que con mucha frecuen-
Sin embargo, a finales del siglo XIX ya ha desaparecido cia abusaron de ellos. La instalación de un salto y una central
la pequeña industria metalúrgica, de la que ni siquiera se con- eléctrica en la antigua Herrería, vino a proporcionar energía
serva recuerdo (Roa Erostarbe piensa, equivocadamente, que a las casas mejor acomodadas, pero es de pensar que no lle-
el antiguo edificio de la fábrica, en el que se alojó, era un gara a todas (el candil y el carburo fueron durante décadas el
viejo almacén de los productos hechos en las de Riópar), aun- único alumbrado en las de los humildes), y además esta in-
que hay una pequeña fábrica de tejidos y funciona el molino dustria dará poco trabajo, y venderá gran parte del fluido pro-
alimentado por el caz o río chico. Está claro, por tanto, que ducido a una compañía que opera en la comarca. La riqueza
El Salobre entra en el siglo XX con bases económicas mucho mayor será la plantación masiva de olivar en las laderas, que
menos modernas que las que poseía en la anterior centuria, y permite sacar un cierto rendimiento, aunque es menos renta-
además con recursos más pobres y esquilmados por las rotu- ble y más penosa que en las zonas más llanas, y también de

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frutales en las vegas, que darán fama al pueblo, aunque de- cinco niños de las buenas familias, entre las que destacan la
penderá de las oscilaciones de la demanda externa y de las del cura don Valentín Moreno y las dos hijas de Felipe Mar-
conveniencias de los intermediarios. Gracias a esto, y a al- tínez, rodean a un teniente de la Guardia Civil -desconocido,
gunas nuevas roturaciones y ampliaciones de riegos, que lle- porque en el pueblo nunca hubo casa cuartel- al cura José
gan a crear algún nuevo cortijo, como el de Los Marines, Parra, Ramón de Llano Ruiz, y al teniente Martínez, de uni-
rodeado de tierras de cultivo, que permiten vivir a unas pocas forme, que es de suponer estaría de visita. El ejército, el clero
familias, se ampliarán los recursos laborales del término. y la Guardia Civil, las “fuerzas vivas”, y -aunque la Dictadura
se decía regeneracionista y contraria al antiguo caciquismo,
y aunque el joven de Llano diera menos que otros el perfil del
típico cacique- uno de los mayores propietarios del término,
que había sido alcalde poco antes del golpe. En esa misma
foto, de pie, en segundo término, hay dos o tres muchachos
de chaqueta y corbata, también pertenecientes a familias de
orden, y el maestro, José Rieta; pero ni tan siquiera hay pro-
pietarios medios, y menos todavía proletarios o pobres. No es
extraño que Primo no lograra apoyo a su proyecto de instituir
un régimen semejante al fascista, que tenía prestigio y hasta
cierta apariencia de revolucionario. En España, las clases po-
pulares, e incluso amplios sectores de las de medio pelo, se
fueron apartando no ya del dictador, sino de Alfonso XIII,
uniéndose a menudo a los republicanos, y en medida menor
a las ideas marxistas o anarquistas. Pero nada de esto tiene
efectos directos en el poder local, más allá de los cambios
que sufre la alcaldía, perfectamente acordes con los que en
El río de El Salobre, marcado por los chopos, entre la carretera que conduce
a Reolid y el camino del Puerto de El Salobre, que va a Villapalacios pasando ese tiempo registraba el gobierno: si hasta 1923 habían sido
por la falda del Puntal de la Mina y el Pizorro alcaldes Ramón de Llano Ruiz y Emiliano Martínez Valdel-
vira, durante el Directorio Militar ejercerá este cargo don Fe-
lipe Martínez, “el Teniente” y padre del “Teniente”, y en el
Pero no hay que olvidar que muy pocas familias poseían Civil se siguen don Vicente Muñoz, conservador y propieta-
la tierra suficiente para la subsistencia con cierto desahogo. rio ajeno a los partidos del período anterior, que sería, no obs-
Hasta los propietarios que tenían, además, otras fuentes de tante, rival de los De Llano, y Toribio Martínez, labrador
ingreso en oficios mecánicos del hierro o la madera o la mo- hacendado y no significado, aunque luego será más bien re-
linería, tendrán que dedicar a sus hijos varones al trabajo del publicano. Y con la “Dictablanda” de Berenguer y Aznar vol-
campo, y rezar para que éstos no fueran destinados a hacer la verá Emiliano Martínez Vandelvira, un personaje oscuro, rico
“mili” en África, porque ellos -al contrario que los acomo- por matrimonio y rechazado incluso por los suyos, que solía
dados- no podrían pagar la redención que los eximiría. Por ufanarse de pagar los jornales un real más baratos que los
tanto, fueron muchos, sobre todo los pobres, los que hicie- demás patronos, lo que ya le retrata como hombre y político.
ron en África el “servicio”, y varios los que vieron de dema-
siado cerca el desastre de Annual, donde algunos murieron,
y las duras campañas subsiguientes. En éstas, sin embargo,
comenzó su carrera el teniente Martínez (don Ramón), típico
africanista, hijo de un militar de la Guerra de Cuba (don Fe-
lipe), que se había retirado y era alcalde del pueblo durante
el Directorio Militar de Primo de Rivera. Este Ramón Mar-
tínez, que parece el único militar de academia salido de El
Salobre, fue enviado a Melilla, bajo el mando de Mola, y lle-
gará a teniente por méritos de guerra bajo la dictadura de
Primo de Rivera. Obviamente, no estuvo mucho tiempo en el
pueblo, pero sin duda vino a visitar a su padre y hermanas,
“las Tenientas”, que formarían parte de la elite local, aunque
no por razones económicas.
De aquella Dictadura tenemos una foto de un acto de ad-
hesión a Primo de Rivera, que vale por un libro, por cuanto
es un auténtico dechado de los grupos sociales que apoyaron
a éste. Dos docenas de mozas -alguna ya no tanto- y cuatro o Acto de adhesión a Primo de Rivera

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

Sin embargo, quizá porque ya en esas fechas el minifun- pero sin extremismos o actos de violencia como los que se
dio tiene un auge extraordinario (el 90% de las fincas pare- dieron en otros municipios, quizá porque no había demasia-
cen ser pequeñas y estar muy repartidas hacia el año 1930, lo dos obreros afiliados (un centenar y medio entre la FNTT de
que no significa que todos tengan tierra, y menos suficiente campesinos y UGT, oficios varios), mientras que las dere-
para vivir de ella), no parece que hubiera en estos pueblos chas -los antiguos monárquicos- y la izquierda de Unión Re-
demasiados episodios violentos, ni antes ni después de Primo publicana -la de Ramón de Llano- eran en ambos casos
de Rivera, ni en el denominado “trienio bolchevique” ni al formaciones burguesas, no revolucionarias. Hasta la incau-
llegar la República, pues aparte de algún jornalero extremista tación y ocupación de tierras con la Reforma Agraria parece
en el barrio más pobre -la llamada “Piñísula” o “Península”- haberse hecho con acierto y mesura, aunque con rapidez: Ma-
y de alguna familia ultraconservadora desde el punto de vista nuel Ortiz señala que hacia mayo de 1936 se habían expro-
católico y social, comunismo y fascismo tuvieron poco éxito. piado unas 90 hectáreas, menos del 2% del total existente en
Salvo casos concretos, la “derecha”, encuadrada por los el término, y se habían asentado más de 100 campesinos, lo
Muñoz/Vizcaya y otros propietarios de menor entidad, los que es una ratio bastante moderada que indica la intención
“Tenientes”, las maestras, el cura don José y la familia en- de resolver problemas, más que de provocar un gran cambio
tera del otro sacerdote, natural de El Salobre, don Valentín social. Desde el punto de vista cultural, llegó al pueblo, ade-
Moreno, no destacó por ser demasiado agresiva; la “iz- más, la primera pequeña biblioteca, y alguna que otra beca,
quierda” no pasó de ser republicana, como demuestra el que permitió empezar a estudiar bachiller a jóvenes humildes,
hecho de ser Ramón de Llano -que en tiempos apoyó a Primo que hasta entonces no podían soñarlo (y es justo destacar la
de Rivera- su líder principal. Sus buenas relaciones con la iz- ayuda que al respecto les prestaba el maestro, don Hipólito,
quierda burguesa y una cierta actitud paternalista de “padre al que muchos guardaron desde entonces eterna gratitud).
de los pobres”, que venía de años anteriores, explican que tu- Luego vino la Guerra, con todos los problemas de la falta de
viera muchos simpatizantes, pese a los evidentes vestigios brazos, la escasez y el temor; pero ni tan siquiera en estas cir-
caciquiles que había en su actitud (no ya sólo en la suya, sino cunstancias, hubo serios problemas para la convivencia, pese
en la de otras personas hacendadas, que mantienen pequeñas a los resquemores que pudieron crear la incautación de algu-
clientelas, además de sus “mozos” y “mozas” o criadas, a nas propiedades y alguna humillación que sufrieron las gen-
veces “para todo”). Paradójicamente, los mayores apoyos a tes sospechosas de afectas al golpe militar (sólo fue asesinado
los republicanos -o a Ramón de Llano, porque aquí la política don José, “un cura muy político”, por unos milicianos veni-
se hace más bien en términos de lealtad personal- no necesa- dos de Alcaraz, y el Capitán Martínez, que no murió en el
riamente serán de los más pobres, que a menudo solían votar pueblo, sino ejecutado en Cartagena, en un barco prisión).
a la derecha siguiendo las consignas del cura o del patrón, Por regla general, la gente de derechas fue bastante prudente,
sino en la clase media más o menos liberal e ilustrada, que a y la de izquierdas tuvo bastante contención, quizá porque era
menudo debía igualmente favores a los Llanos. Por regla ge- raro encontrar dos familias que no fueran parientes más o
neral, cuando haya elecciones, el pueblo votará mayoritaria- menos cercanas, y porque aunque el gobierno del Frente Po-
mente por las candidaturas de derechas. Las de 1931 pular fuera más izquierdista, el local estaría, bajo Cándido
eligieron a Cándido Lozano, herrero y propietario poco sig- Quílez, en la línea de Unión Republicana, o de Ramón de
nificado, que pronto dimitió y fue sustituido por Bernardo Llano, que estaba por entonces en la Junta Gestora de la Di-
González, aún más conservador, que lo ejerció hasta el putación. Fue frecuente, según cuentan los viejos, que a las
triunfo del Frente Popular. actividades y los bailes de la Casa del Pueblo, y a las parti-
culares, asistieran lo mismo los unos que los otros, aunque,
lógicamente, las muertes en el frente y los mutuos agravios
fueran creando un clima de mayor crispación durante la con-
tienda. Desde 1937 la alcaldía pasó a un Manuel Segura, del
que conozco poco, salvo que al aparecer no gozaría de mu-
chas simpatías por su radicalismo, y en octubre de 1938 a Be-
nigno Maestro, que será el último alcalde democrático (por lo
menos, legal, porque las condiciones ambientales impiden
hablar de democracia). Parece que entre tanto aumentaron de
forma llamativa, a veces por razones de simple oportunismo,
El maestro,
las nuevas inscripciones al PSOE y los demás partidos de la
don Hipólito izquierda, pero en todo ese tiempo, a juzgar por las listas del
libro de Ortiz Heras, ni siquiera parece que se dieran denun-
LOS MOMENTOS DIFÍCILES: LA GUERRA Y LA cias ante los tribunales populares, lo que es todo un indicio,
POSTGUERRA sabiendo lo que entonces pasaba en otros pueblos.
Cuentan quienes la vieron que bajo la República hubo Al acabar la guerra hubo dos o tres muertos, fusilados por
cierto sosiego, no exento de tensiones entre clases sociales, el bando franquista, y unas cuantas condenas a prisión o a

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

pena capital, lo que no es demasiado, si vemos lo que ocurre al publicar su esquela mortuoria carguen toda la culpa a la
en otras poblaciones por esas mismas fechas. Pero, aun así, “canalla roja”). Su padre y sus hermanas gozaron desde en-
las cosas no pudieron ser fáciles. Si bien la mayoría no entró tonces de consideración particular, como otras familias de
en esta dinámica, y prefirió olvidar los agravios pasados, tam- derechas, cuyos hijos, que no tardaron mucho en vestirse de
poco faltaría algún aprovechado que ascendió en poco tiempo azul -no parece que hubiera muchas “camisas viejas”, pero sí
de nivel económico y social, o individuos rabiosos que in- que abundaron los nuevos afiliados a FET y de las JONS- o
tentaron saciar en los vencidos sus ansias de revancha (dicen del verde uniforme de la Guardia Civil, reforzaron sus lazos
que incluso hubo quien fue a Villarrobledo, donde entonces de solidaridad y distinción. Incluso oportunistas de clase más
había una orgía de sangre). Además, desde 1939 volverá a modesta se hicieron falangistas y se hicieron notar, adminis-
ser alcalde un viejo conocido, Emiliano Martínez, que ejer- trando dosis aceite de ricino, incluso aprovecharon para bus-
cerá el poder hasta el 42, con un breve paréntesis de apenas car esposa en familias mejor acomodadas, de izquierdas o
unos meses, en el 41, en que ocupó su asiento el joven fa- derechas. Los vencidos, en cambio, se hicieron invisibles,
langista José Antonio Martínez, sobrino de su esposa. La dándose por contentos aquellos que pudieron recuperar al
“Victoria” vendría también acompañada por el cambio habi- hijo o al marido herido o maltratado, sin sufrir demasiada hu-
tual del nombre de las calles y la exaltación del Capitán Mar- millación o demasiada hambre. Pero hay que decir que, por
tínez, que se había pasado de teniente a la Guardia Civil y se lo menos entre la gente joven, y entre la clase media, las
había distinguido en el Bienio Negro reprimiendo disturbios ganas de vivir características de todas las postguerras y la tra-
izquierdistas en La Roda, El Bonillo, Villarrobledo y Aspe, dicional actitud solidaria de la localidad triunfarían muy
pronto. En numerosas fotos de comienzos de los años cua-
renta pueden verse muchachos y muchachas de familias de
todas las tendencias compartiendo las fiestas y otras activi-
dades; aunque hay que matizar que no todos tenían el cuerpo
para fiestas, y menos todavía la peseta que valía el “retrato”,
por lo que éstos pudieran resultar engañosos.
La dureza habitual de la posguerra se vería agravada muy
pronto en El Salobre a causa de los “maquis”, que encontra-
ron aquí, donde además tenían algunos familiares, un refugio
perfecto en un lugar rodeado de montañas y caminos difíci-
les, y sin Guardia Civil. En el 47, su confianza al bajar y
hacer noche en el pueblo y en sus alrededores, donde muchos
vecinos solían ayudarles, provocó la llegada de fuerzas de
Esquela, en ABC, Alcaraz y otros pueblos vecinos y una dura refriega -8 de
del Capitán Martínez marzo- que acabó con la muerte de Antonio Hidalgo (“Atila”)
y toda su partida, copada en Los Marines, cortijo situado muy
donde sería herido en octubre de 1934. Ya como capitán, fue cerca de El Salobre. A las muertes habidas en la acción -y a
enviado a Albacete en enero de 1936, distinguiéndose pronto, los ejecutados “in situ” tras rendirse, algunos de los cuales
al lado del famoso Comandante Molina, como “propagan- todavía permanecen sin nombre en su fosa común del ce-
dista y arrojado defensor del Glorioso Alzamiento Nacional” menterio- se sumará muy pronto la de una persona que fue
en la sublevación del 18 de julio, cuando fue capturado y en- considerada delatora del grupo y las que seguirían después,
viado al barco “Sil”, donde fue ejecutado sin formación de en represalia. Las fuerzas de ¿orden público? al mando de un
causa (aunque la causa era totalmente evidente, por más que auténtico sádico sanguinario, el teniente Casado, torturaron,

Jóvenes salobreños de distintas familias ideológicas, en octubre de 1940 Ruinas de Los Marines, cortijo donde tuvo lugar el tiroteo en 1947

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

aficionados, no hubo más reuniones que las actividades reli-


giosas -misas y procesiones- en un ambiente incómodo en el
que el Nacionalcatolicismo invadía la vida cotidiana: hasta
“La Milagrosa”, sociedad cooperativa agrícola creada por la
Hermandad Sindical en el 52, la hermandad de regantes “Vir-
gen de La Paz”, y la mutualidad escolar “San Isidro”, debe-
rán acogerse a nombres santos (por otra parte, lógicos, en un
pueblo que siempre fue bastante católico y ahora lo sería obli-
gatoriamente). Pero sin duda alguna tuvo más influencia la
pobreza y el hambre, que por aquellas fechas todavía seguía
matando a los humildes y hacía verdaderos estragos en los
niños. A tenor de los datos que ofrece Sánchez Sánchez, Al-
caraz y El Salobre -que alcanzaba su máximo al terminar la
Grupo de salobreños en el “Hotel Rejillas” (la Prisión Provincial de
Albacete). Nochebuena de 1947
guerra- son los pueblos que más vecinos han perdido en toda
la comarca durante aquella década del 50 al 60. El Salobre,
mataron y enviaron a prisión durante años a muchos inocen- en concreto, comenzó a vaciarse por los barrios más altos y
tes, incluidos ancianos y mujeres o niñas, y a otros que eran más pobres, pero la emigración también afectará a los de
culpables, como mucho, de haber visto a los “maquis” o ha- clase media e incluso a los pequeños propietarios de tierras
berles ayudado con informes o víveres. Pocas familias hubo y negocios, que se fueron o enviaron a sus hijos en busca de
que quedaran a salvo del clima de terror que propició aque- un futuro mejor. Por esos mismos años se cerrará también el
lla represión, una de las mayores que registra la historia del
Franquismo en estas latitudes (hasta el antiguo alcalde y jefe
de Falange sería encarcelado, tras intentar huir, aunque lógi-
camente, no sería asesinado, como otros, que no soportarían
los “interrogatorios” en el mismo Salobre o en la más refi-
nada cámara del horror montada en Alcaraz).

LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX


Aunque probablemente no fuera sólo ésta la razón del fe-
nómeno, bastante general, no se puede excluir que aquella
represión y sus secuelas influyeran de forma decisiva en el
gran movimiento migratorio que, iniciado en la guerra y la
posguerra con los que no volvieron o se fueron huyendo de Cagarraches (peones de almazara), delante de las trojes en que depositaba su
la quema, diezmó la población, de los años cincuenta en ade- aceituna cada uno de los socios de la Cooperativa
lante, y vino a resolver el antiguo problema de la falta de tie-
rra llevándose los brazos que en otras circunstancias se último vestigio de industrialización que quedaba en el pue-
hubieran empleado y creado riqueza en estos pueblos. Desde blo: la fábrica de mantas, refajos y textiles de “Pepico” Al-
luego, motivos para irse no faltaban entonces: la alcaldía, miñana, experto tejedor procedente de Alcoy, que la había
ocupada entre el 42 y el 47 por Luis García Muñoz, un fo- mantenido desde los años treinta.
rastero, y más tarde otra vez por Bernardo González, que lo Todavía quedaban -aunque moliendo poco- dos o tres de
fue en la República, vino a parar de nuevo, en los años cin- los cinco molinos que existieron, y las tres almazaras (la de
cuenta, a manos de Emiliano Martínez Valdelvira, cuya sola La Milagrosa, la del Puente de La Dehesa y la de los Muñoz)
presencia era un buen acicate para salir corriendo. Las liber- que producen al año unos 200.000 kg. de aceite; pero las exi-
tades públicas quedaron anuladas, y a excepción de los bai- gencias del mercado moderno ya hacían presagiar su poca
les y las obras de teatro esporádicamente preparadas por los duración. Como compensación, llegan los adelantos: en el 58
se instala en El Salobre el teléfono público. En los años se-
senta llega el repetidor y la televisión, aunque sin duda no a
todos lo hogares. Por lo menos, permite crear un video-club,
que, con las dos maletas bimensuales de libros que envía al
Ayuntamiento el Centro Coordinador de Bibliotecas, man-
tendrán el contacto de El Salobre con el mundo cultural ex-
terior (además, obviamente, hay que contar con las obras de
Visita del teatro aficionado que montan los vecinos esporádicamente).
obispo en
los años Ya en el año 70 se elabora el proyecto del nuevo Ayunta-
cincuenta miento, la traída el agua y el alcantarillado a todas las vi-

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

existían en Reolid. En cuanto a los cortijos, quedan 11 veci-


nos en la aldea del Ojuelo, pero están despobladas las demás.
Igualmente compara los nacidos desde 1917 hasta los años
treinta, que son entre sesenta y setenta inscripciones cada
año, con los de los cuarenta, en que las privaciones de pos-
guerra hacen bajar el número a los 45, y con los 16 que se re-
gistran en 1969. Hasta las defunciones han bajado en el
pueblo, desde las 27 y 23 anuales de los años cuarenta y cin-
cuenta a los 13 de 1969. Y es que el desarrollismo del Fran-
quismo tardío comenzó a dar sus frutos con bastante retraso,
cuando ya era muy tarde para las poblaciones serranas de Al-
bacete. Numerosos vecinos de El Salobre y Reolid habían
La central
telefónica
emigrado a Asturias, Barcelona, Vizcaya o Alicante, en un
primer momento, y luego al extranjero, Suiza, Francia, Ale-
viendas. Hasta se empieza a hablar de llevar al Ojuelo el te- mania… La sangría alivió la presión popular sobre la tierra
léfono y la corriente eléctrica, que ya no llegarán a tiempo y aumentó los ingresos de los que se quedaban gracias a las
de evitar la ruina de la aldea. En el mismo Salobre, aunque las remesas (aunque muchos aún habrán de ir como vendimia-
diferencias de clase de otros tiempos se han matizado mucho dores temporeros a Francia o a la Mancha, o a las obras de
-en realidad, parece que nunca fueron grandes- y hay una Asturias, o los hoteles de Palma de Mallorca); pero se em-
convivencia mejor de lo habitual en esas mismas fechas (aun- pobreció irremisiblemente la vida de los pueblos, sobre todo,
que probablemente mi memoria no sea la mejor referencia, en la sierra, convertida en “desierto de los viejos”. Aspecto
no recuerdo que hubiera un casino de ricos y un bar de los po- que parece acentuarse más aún con la llegada de antiguos
bres, como en otros lugares, ni que las diferencias sociales y emigrantes que venían a morir a su lugar, pero sin mucha
políticas, que sin duda existían, influyeran de forma deci- prisa por descansar en paz, y el envío de los jóvenes al ejér-
siva), parece ya difícil la recuperación. cito o a estudiar bachiller en Albacete, o a la Universidad
Durante aquellos años, como diría el castizo, se acabó la (Murcia, Madrid, Valencia…) de donde muchos de ellos ya
política por falta de políticos. Después de lo pasado, queda- no habrían de volver. El abandono al monte de parcelas de
ron pocas ganas de meterse en dibujos, y la vida local se tierra, con la vuelta de especies como los jabalíes, y hasta ca-
sumió en la rutina y la falta de pulso, pasando del fascismo bras monteses, que ahora son abundantes, sobre todo en la
triunfante y militante de los primeros tiempos al franquismo zona del Pizorro, es una un claro reflejo de la despoblación
aburrido y cotidiano, que tuvo la virtud de devolver la calma y de los cambios que se acentúan ya en el tardofranquismo.
y restañar heridas. José Bono Pretel, en su largo período de
mandato, desde el 57 hasta el 74, que viene a coincidir a gran-
des rasgos con el desarrollismo (aunque aquí, el desarrollo
será muy limitado), viene a representar ese franquismo ató-
nico que sin duda cumplía la consigna de Franco a sus mi-
nistros: “no me hagan política”, y dedica el esfuerzo a las
cuestiones prácticas, como la petición de un consultorio mé-
dico o el arreglo de calles, que tenían su falta. Franquismo,
desde luego, pero de rostro humano y “despolitizado”, den-
tro de lo que cabe, debido en gran medida al talante no sólo
del alcalde, sino de todo el pueblo, donde predominaban las
ideas de reconciliación (de hecho, habrá concejales de fami-
lias bastante lejanas al franquismo), a los múltiples lazos fa-
miliares de que ya hemos hablado, y a dos hechos, si cabe,
aún más influyentes: el pánico que aún se dejaba notar en la
Braceros salobreños vendimiando en La Mancha
gente de izquierda, y el hecho incontestable de la despobla-
ción, que alcanzó en El Salobre, como en toda la sierra de Afortunadamente, el panorama hoy ha cambiado bastante.
Alcaraz, cotas muy importantes. Tras una transición típica y ejemplar, en los que la alcaldía
Un curioso trabajo dirigido hacia 1970 por el maestro de pasó, como es normal, del franquismo final de las Asocia-
escuela, don Vicente, se alarma ante la pérdida de población ciones al PSOE, en las últimas décadas hemos visto aumen-
del pueblo, que en menos de treinta años pierde casi 1.000 tar y mejorar de forma exponencial las comunicaciones (y lo
almas, bajando de 2.200 habitantes a aproximadamente que aumentarán con la nueva autovía de Albacete a Linares)
1.270. Nos explica también que han quedado vacías más de e incluso los caminos y carriles rurales, que hacen mucho
50 casas de las 250 que tenía El Salobre y 30 de las 130 que más fácil la explotación agrícola; convertirse los “baños” de

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NUESTROS PUEBLOS: EL SALOBRE Y REOLID

Reolid en buenos balnearios que atraen visitantes de toda la ción hasta pueden ser hoy un factor favorable, con el auge
región, surgir nuevas empresas de turismo rural, confección, del turismo ecológico e histórico-artístico, por no hablar de
construcción, energías renovables, carpintería, forja y ali- la pesca y de la caza que renacen, y la gastronomía, que se ha
mentación… Los servicios de escuela y sanidad, sin ser in- convertido en los últimos años en un nuevo atractivo. Ya no
superables, son mejores que nunca; los actos culturales hay tantas razones para irse, y hay bastantes más para per-
dependen todavía casi exclusivamente de las instituciones manecer, aunque, lógicamente, sea cuestión de gustos. Es lo
provinciales -muy en particular, Cultural Albacete- pero hay más importante: que quien quiera marcharse pueda hacerlo,
que señalar la sensible mejora que suponen espectáculos pú- y quien quiera quedarse tenga de qué vivir, y que nadie se
blicos de teatro o de danza, como los que hemos visto en la vea obligado a tomar decisiones contrarias a su gusto o a su
pasada feria, si bien sería buena mayor continuidad y auto- voluntad, ni apartado de ellas por su nivel social o su capa-
nomía de organización y ejecución por los propios vecinos. cidad cultural o económica.
También ha mejorado de forma exponencial la calidad de
vida. El dinero europeo y la inversión en obras o en servicios
públicos, como el de vigilancia y extinción de incendios, per- BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
miten a la vez complementar la renta y fijar al terreno la es-
casa población. La propiedad agrícola ya no es la que marca ANÓNIMO., Salobre: Imágenes de un pueblo, Toledo, 1994.
AYLLÓN GUTIÉRREZ, C., “Sobre las Parroquias de la tie-
diferencias entre la población, primero porque está muy des- rra de Alcaraz a finales de la Edad Media”, en Cultural Albacete
valorizada, y también porque muchas han cambiado de nº 12-13, 2008.
manos. Y hemos visto volver a muchos emigrantes e hijos de GUADALUPE BERAZA, M. L., Diezmos de la sede toledana
emigrantes, que se han asentado en sus viejos solares o han y rentas de la mesa arzobispal (s. XV). Univ. de Salamanca, 1972.
DÍAZ GARCÍA, A., La Desamortización en la provincia de
construido casas donde antes no las hubo (casi se puede ha-
Albacete, Albacete, 2001.
blar de una resurrección del hábitat disperso, aunque mal or- FRANCO SÁNCHEZ, F., Vías y defensas andalusíes en la
denado y poco permanente). Incluso estamos viendo llegar Mancha Oriental. Alicante, 1995.
hasta nosotros a inmigrantes de razas y lenguas diferentes, GARCÍA DÍAZ, I., Agricultura, ganadería y Bosque. La ex-
que están contribuyendo a invertir la tendencia a la despo- plotación económica de la tierra de Alcaraz (1475-1530), Alba-
cete, 1987.
blación, aunque aún queda mucho por hacer al respecto; y no
GARCÍA GONZÁLEZ, F., La sierra de Alcaraz en el siglo
resulta raro encontrar un turista que busca en estos pueblos la XVIII: población, familia y estructura agraria. IEA, Albacete,
calidad de vida, los paisajes y el ocio que les niega la vida de 1988.
las grandes ciudades. La convivencia es grata, y aunque cada HELGUERA QUIJADA, J., “La industria experimental del
familia sabe lo que pasó y quién es cada cual en la pequeña siglo XVIII: la fábrica de hojalata de El Salobre, 1786-1798”, en
Cuadernos de Investigación Histórica, FUE, Madrid, 1980,
historia de la localidad, se prefiere mirar hacia el futuro, sin
pp.125-150.
olvidar jamás -porque sería injusto para los que murieron e HELGUERA QUIJADA, J., La industria metalúrgica experi-
incluso peligroso para los que quedaron- pero sin insistir en mental en el siglo XVIII: las reales fábricas de San Juan de Al-
los viejos rencores, que ni siquiera fueron demasiado impor- caraz (1772-1800). Valladolid, 1984.
tantes, por lo menos en tiempos democráticos. Hasta se han ORTIZ HERAS, M., Violencia política en la Segunda Repú-
blica y el primer franquismo. Siglo XXI, Madrid, 1996.
producido curiosísimos cruces de linajes antaño incompati- ORTIZ HERAS, M., Voces Del campo y ecos en la prensa.
bles, que son el mejor síntoma de la superación de un pasado Problemas agrarios en Albacete durante la República, Albacete,
espinoso. Y en cuanto a las opciones ideológicas, la presen- 1988.
cia de un político de raza, figura destacada a escala nacional, PRETEL MARIN, A., “Despoblados y pueblas medievales en
como es José Bono, un “hijo predilecto” y ejerciente, ade- las sierras de Riópar, el Pozo y Alcaraz”, en Homenaje a Miguel
Rodríguez Llopis, IEA, Albacete, 2004, pp. 233-284.
más, de salobreño, convierte las campañas en paseos triun- PRETEL MARÍN, A., Alcaraz y su tierra en el siglo XIII,
fales del PSOE, sin que esto signifique que todo el que lo IEA, Albacete, 2008.
vota comparta su ideario. PRETEL MARÍN, A., Una ciudad castellana en los siglos XIV
Contemplando el futuro, aunque también existen indicios y XV (Alcaraz, 1300-1475), IEA, ALBACETE, 1978.
inquietantes, como cierto abandono -por desgracia, común- REQUENA GALLEGO, M., Partidos, elecciones y elite po-
lítica en la provincia de Albacete, 1931-1933. IEA, Albacete,
de las preocupaciones culturales y las actividades colectivas 1991.
que no sean las vaquillas y fiestas de la feria, o ciertas acti- ROA EROSTARBE, J., Crónica de la Provincia de Albacete,
tudes elitistas que parecen más propias de otros tiempos y Vol. II, Albacete, 1891.
otras localidades, las circunstancias son muy esperanzado- ROMERO GONZÁLEZ, J., La despoblación de La Mancha.
ras. La patente mejora del nivel y calidad de vida y el fin del IEA, Albacete, 1980.
SÁNCHEZ SÁNCHEZ, J., Geografía de Albacete (2 vols).
aislamiento involuntario con la revolución de los transportes I.E.A, Albacete, 1982.
y comunicaciones permiten al vecino leer cualquier perió- SÁNCHEZ SÁNCHEZ, J. Y MATEOS RODRIGUEZ, M.
dico u ofertar sus productos y servicios con la facilidad e in- ANGEL., Elecciones y partidos en Albacete durante la Segunda
mediatez de cualquier otro punto del planeta. Y esa misma República. Albacete, 1977.
distancia y aislamiento que antes impidieron su moderniza-

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TEMAS DE ALBA-

JUAN CARLOS ARCE


«Nin murió por intentar decir que en la
izquierda era posible decir libertad»
Por Ana Martínez

Todos estuvieron implicados: quienes ejecutaron las órdenes, la poli-


cía, los dirigentes de los partidos, algunos ministros del gobierno Ne-
grín, e incluso el propio Negrín. Todos estuvieron implicados en el
secuestro, tortura y asesinato del líder revolucionario Andreu Nin, y en
el calculado hundimiento del Partido Obrero de Unificación Marxista,
fundado el 29 de septiembre de 1935 en Barcelona. Setenta y tres años
después, el escritor albacetense Juan Carlos Arce novela, en una nueva
ENTREVISTA

propuesta literaria, el asesinato de Andreu Nin. La noche desnuda (Ediciones B) fue presentada en la Librería
Popular, dentro de una nueva cita organizada por el Aula de Cultura de La Verdad, el pasado 27 de junio.

-Novela de ficción o relato histórico. -¿Quiere decir que en la propia izquierda


-La noche desnuda es una novela y no un libro había muchas fisuras?
de historia; es un relato donde hay un ejercicio de -El Partido Comunista era el intérprete de la vo-
imaginación, ficción y hechos reales. luntad de Stalin, quien no es un campeón de los De-
rechos Humanos y, por tanto, había comunistas,
-La novela está basada en el Partido Obrero hombres de izquierdas, que estaban en oposición a
de Unificación Marxista (POUM) y se centra en el los dictados de Stalin. Eso significaba que en la pro-
asesinato de su fundador Andreu Nin. ¿Cómo pia izquierda había una brecha entre quienes se con-
llega hasta este personaje para novelarlo? sideraban una izquierda democrática y libre, y
-A mí me interesaba la figura de Andreu Nin por- quienes pertenecían a la izquierda del Partido Co-
que revela una contradicción muy interesante: a An- munista, basada en la voluntad del monstruo de Sta-
dreu Nin lo mataron los comunistas por la voluntad lin.
de Stalin y él era comunista, por lo tanto me parece
una contradicción suprimir una figura como la de -¿Y por qué centra su última novela exacta-
Nin en plena guerra civil. Parece que los partidos de mente en el asesinato de Andreu Nin?
izquierdas se dedicaron a eliminarse unos a otros en -Me interesó porque Nin era un revolucionario,
lugar de luchar contra el enemigo común que era el probablemente el más preparado de los que ha ha-
fascismo. Los hechos también revelan que hubo una bido, no sólo en la época, sino también después. Ha-
segunda guerra civil en la retaguardia, es decir, en la
zona republicana, una guerra sobrepuesta a la guerra
civil donde disentir se pagaba con la muerte. Me pa-
reció muy interesante, porque la muerte de Nin en
realidad produce una quiebra ideológica en la Repú-
blica. A partir de ese momento, las personas empie-
zan a desconfiar de las ideas, de las personas y de la
lucha misma, porque empiezan a darse cuenta de
“ La muerte de Nin
en realidad produce una

que, delante estaban los fascistas, pero detrás tam-
bién había asesinos capaces de suprimirte por pensar
quiebra ideológica en
de otra manera. la República
Esta entrevista, realizada por la redactora del diario La Verdad de Albacete Ana Martínez, se publica en estas páginas por cortesía del citado medio.

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ENTREVISTA: JUAN CARLOS ARCE

blaba y escribía en seis idiomas, era traductor, llegó a ser con- capacidad de escribir una novela, sino acabas haciendo una
seller de Justicia de la Generalitat…, todo eso sin un duro. A crónica o un libro histórico.
mí me parece que fue una figura fascinante que murió con
45 años por intentar decir que también en la izquierda era po- -¿Le acompaña la inspiración?
sible decir libertad. -Escribir es oficio, dedicación, voluntad y técnica.

-En la portada del libro que presentó se lee textual- -Ya, pero siempre hay un pequeño germen como inicio
mente «La novela que descubre toda la verdad sobre la de la historia que se quiere desarrollar.
voladura del POUM y el asesinato de su dirigente, An- -Cuando escribo es porque me gusta escribir, porque
dreu Nin». ¿La historia ha tratado de ignorar o tergiver- quiero explicarme el mundo, porque me apetece, porque es
sar lo que ocurrió con este partido marxista? una de mis aficiones, pero que olviden los lectores la idea de
-Claro, después de la muerte de Nin había que suprimir a que quiera hacer justicia o decir cosas importantes. Un día
todos los demás, empezando por el comité ejecutivo del me dijeron «es que tú dices cosas importantes en los libros».
POUM. Se declaró ilegal el partido y para hacer eso se montó Pues nada más lejos de esto, las cosas importantes las dice el
un proceso judicial con apariencia de justicia, pero que en re- Papa, los banqueros, los ministros…, pero yo no hago nada
alidad era una comedia, para imputar al POUM todos los importante, sólo escribo literatura para ir andando.
males del mundo, incluidos que eran espías de Franco, a
sueldo de Hitler, que eran fascistas y, por tanto, espías infil- -Y lo hace pensando en el lector o en sí mismo.
trados. Al declararse ilegal el partido fueron juzgados por es- -Yo siempre escribo pensando en el lector, lo que quiero
pionaje, lo que revela que el sistema en los asesinatos de es que se lo pase bien, por eso hago novelas muy amenas.
Stalin siempre era el mismo: primero hay un desprestigio so-
cial lleno de calumnias, de imputaciones, de mentiras…, des- -Usted es abogado de profesión, ¿le es fácil compatibi-
pués se va a la eliminación física y después se cubre todo con lizar pleitos con escritura?
olvido para que ni siquiera parezca que han vivido. Esta es la -Para mí ser escritor es un oficio más. Soy un trovador de
historia, porque efectivamente el POUM no levantó cabeza muchos balcones, hay actividades que son complementarias
desde entonces, sus pocos militantes que quedaban después y las compatibilizo muy bien, porque si yo tuviera que vivir
de la guerra estuvieron en el exilio y no pudieron recompo- de lo que escribo tendría que escribir lo que se vende, lo que
ner el partido. Fue por tanto una voladura calculada. está de moda, ver por dónde gira la rosa de los vientos de los
intereses de los lectores, de modo que teniendo una profe-
FELICITACIONES sión que me da de comer, puedo ser independiente como ar-
tista que es una cosa que me parece más interesante.
-¿Con esta novela cree que se le hace justicia a Andreu
Nin? -Usted es de los que opina que a las editoriales sólo les
-No, yo lo único que he escrito es una novela para que la interesa las modas literarias.
gente se entretenga y tenga un fondo histórico, pero yo no -El mundo de las editoriales me pilla de lejos porque sólo
pretendo hacer justicia con nada ni con nadie. trato con ellas para vender la novela, pero es cierto que se
edita mucho más de lo que se puede leer, hay una inflación
-¿Ha recibido alguna crítica desde Cataluña teniendo editorial enorme, sacan libros que duran cuatro días, tiradas
en cuenta que Nin era de esta comunidad autónoma y pequeñas… Antes cuando un escritor escribía un libro tenía
ahora se lo disputan socialistas y nacionalistas? mucho cuidado de lo que opinara el público y lo que dijera la
-Este personaje importa mucho en Cataluña porque nació crítica; ahora cuando un escrito publica un libro el que tiene
allí, porque los hechos ocurrieron allí y es cierto que es que tener mucho cuidado es el lector.
menos conocido fuera de Cataluña. No he recibido críticas,
sino alguna que otra felicitación por la elección del tema, que
parece ser que ha interesado.

-¿Es usted rata de archivos históricos y bibliotecas a la “



hora de documentar la novela?
-Bueno, deliberadamente nunca utilizo demasiada docu-
mentación, sólo la necesaria para plantear la época, porque si
miro mucha documentación entonces empiezo a tener un
Escribir es oficio,
montón de datos, y los datos tienen un peso y el peso acaba dedicación, voluntad y
con la imaginación. Para mí es bueno tener zonas de sombra
e, incluso, aprender cosas de la época y olvidarlas para tener técnica
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PLÁSTICOS: JUAN GALIANA. 1957

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PLÁSTICOS: JUAN GALIANA. 1957

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OPINIÓN: DERECHOS HUMANOS

Solidaridad con Myanmar*


En septiembre del año pasado, en diferentes ciudades del cuentran recluidos
mundo, desde Washington a Manila, desde Santiago de Chile en condiciones pe-
a Bruselas y también en España, miles de personas se con- nitenciarias cada
centraron en solidaridad con los ciudadanos de Myanmar vez peores.
para subrayar su derecho a manifestarse pacíficamente y para • Con frecuencia se
exigir al gobierno de la antigua Birmania que pusiera fin a la detiene a la gente
represión violenta. sin la correspon-
Dos meses después, a principios de noviembre de 2007, diente orden judi-
siguieron produciéndose detenciones de activistas políticos, cial y se la recluye
practicadas pese al compromiso formulado por el primer mi- en régimen de inco-
nistro Thein Sein al representante especial de la ONU Ibra- municación. La tor-
him Gambari de que no habría más detenciones. Algunos de tura y otros tratos
los detenidos fueron el presidente de la Alianza Panbirmana crueles, inhumanos
de Monjes y líder de las manifestaciones de septiembre, que y degradantes son

© AI
fue acusado de traición, además de otros defensores de dere- habituales.
chos humanos, monjes y miembros de minorías étnicas. • Los procedimientos Monjes birmanos atan tiras de
tela en las puertas de Downing
En un país que vive bajo la opresión desde hace décadas, judiciales contra los Street, Londres (U Uttara, líder
prácticamente desde que consiguiera la independencia de In- detenidos políticos de los monjes en el Reino Unido,
es el más cercano a la cámara).
glaterra, destacaron lamentablemente los sucesos de 1988, distan mucho de Esta acción formaba parte de la
en los que las fuerzas de seguridad disolvieron multitudina- cumplir las normas Manifestación Global por
Myanmar
rias manifestaciones en favor de la democracia con violencia internacionales
mortífera, que se cobró mas de 3000 vidas. Aunque el pasado sobre juicios justos:
año las protestas estallaron por el aumento desmesurado del a los acusados se les suele negar el derecho a recibir
precio del combustible – que impidió a muchas personas asistencia letrada y los fiscales se basan en confesiones
pagar el autobús para ir al trabajo y comprar artículos esen- conseguidas bajo tortura.
ciales como el arroz-, en realidad, el telón de fondo de lo que
ocurrió es el terrible historial de Myanmar en materia de de- Por todo ello, Amnistía Internacional sigue insistiendo:
rechos humanos. EXIGIMOS al Gobierno de Myanmar que ponga fin de
Myanmar es una de las situaciones olvidadas de emer- inmediato a la represión violenta y que permita a la pobla-
gencia en materia de derechos humanos que hay en el mundo. ción el libre ejercicio de sus derechos a la libertad de expre-
Las violaciones son numerosas y sistemáticas, entre ellas: sión, de asociación y reunión sin temor a ser hostigada,
• El uso de niños soldados y el trabajo forzoso. intimidada o detenida arbitrariamente. Asimismo exigimos
• Leyes que criminalizan la expresión pacífica de la di- la inmediata e incondicional puesta en libertad de los presos
sidencia política. Más de 1.160 presos políticos se en- de conciencia, entre ellos la Premio Nobel de la Paz San Suu
Kyi.
INSTAMOS, como ya hicimos el pasado mes de sep-
tiembre, al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a adop-
tar medidas de inmediato, entre ellas la posibilidad de
imponer un embargo de armas a Myanmar.

Monjes birmanos en Amnistía Internacional quiere reconocer una vez más el


Trafalgar Square, valor de Aung San Suu Kyi y de todas esas personas que a
Londres, durante la
Marcha Mundial pesar de las amenazas y la represión siguen ejerciendo y rei-
© AI

por Myanmar vindicando su derecho a manifestarse pacíficamente.

*Textos de la intervención de Celia Zafra, representante de Amnistía Internacional en Albacete, durante la mesa redonda celebrada en la sala Pepe Isbert del Teatro Circo el
14 de enero de 2007 para difundir el premio “Abogados de Atocha”, concedido por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha a Aung San Suu Kyi en su edición de 2007.

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OPINIÓN: DERECHOS HUMANOS

AUNG SAN SUU KYI, UNA LUCHADORA Sometida de nuevo a arresto domiciliario en 1996, rara
INFATIGABLE vez ha podido recibir visitas, aunque consiguió enviar a las
Naciones Unidas algunos mensajes grabados que denuncian
Nacida en Rangún, el 19 de junio de 1945, es hija de Aung el empeoramiento de la situación de los derechos humanos en
San, el héroe nacional que firmó en 1947 el tratado de inde- su país, pidiendo a la comunidad internacional que conceda
pendencia con el Gobierno británico antes de ser asesinado. prioridad a los derechos políticos de la Liga Nacional cuya
Tras diplomarse en Oxford, trabajar en la Secretaría de las dirección sigue asumiendo.
Naciones Unidas y ser profesora en la India, Aung San Suu La Junta de gobierno que mantiene el poder en su país no
Kyi regresó a Birmania en 1988 y participó en el “segundo ha ahorrado las invitaciones de exilio a su eminente y enojosa
combate en pro de la independencia nacional”. Este combate semirreclusa, jugando con el elemento de la separación fa-
se inspiró en el ejemplo pacífico de Gandhi y en su fe miliar, como una manera rápida de deshacerse de ella. Un ca-
budista, que le llevó a propugnar una “revolución del espíritu pítulo de esta táctica de acoso psicológico sucedió cuando su
que se manifiesta mediante el reconocimiento de la necesidad esposo, Michael Aris, murió de cáncer de próstata en marzo
del diálogo y la compasión por los más humildes”. Insistió en de 1999, sin volver a ver a su mujer, esperando el visado que
la necesidad de reconciliar a las etnias de su país, profunda- el gobierno birmano nunca le concedió.
mente divididas. Se encuentra en arresto domiciliario desde el 2003. En
Curiosamente, Suu utilizó una de las técnicas de presión septiembre del 2007 fue trasladada a un nuevo recinto penal
tradicionales de Amnistía Internacional. Promovió una in- debido a las manifestaciones que se realizan en todo el país
tensiva campaña para el envío masivo de cartas al gobierno exigiendo democracia.
en el que se sugerían reformas políticas. Desafiando la ley
marcial, viajó por todo el país y participó en multitudinarios Celia Zafra
mítines donde denunciaba los abusos del gobierno militar. Amnistía Internacional
Las relaciones con el poder se volvieron cada vez más tensas
y, después de salir ilesa en abril de 1989 de un atentado, en
julio de ese mismo año fue puesta bajo arresto domiciliario
en su domicilio de Rangún.
Aun así, asumió la dirección de la Liga Nacional para la
Democracia, formación en torno a la cual se reunieron todos
los miembros de la oposición, que ganó las elecciones en
1990 por mayoría aplastante. Como las autoridades militares
se negaron a tener en cuenta este resultado, su partido no
pudo formar gobierno.
Reconocida como prisionera de conciencia por Amnistía
Internacional, su propósito de que el drama birmano no ca-
yera en el olvido fue recompensado el 14 de octubre de 1991
con el Premio Nobel de la Paz, gracias al cual dio a conocer
su combate al mundo entero. Ella rechazó el exilio que se le
proponía a cambio de su silencio. Su actitud constituyó uno
de los más extraordinarios ejemplos de coraje civil en las úl-
timas décadas del siglo XX. El gobierno de Rangún denegó
la solicitud de las autoridades suecas para liberar a Aung San
Suu Kyi, con el argumento de que había alterado el orden le-
gítimo de la nación. Los militares emprendieron una cam-
paña de descrédito hacia la activista y, mediante un decreto
gubernamental, se la apartó de su cargo de secretaria general
© Chris Robinson

de la Liga. En su representación acudió a recoger el Premio


Nobel su hijo Alexander.
Suu Kyi ha recibido también los premios Thorolf Rafto
de defensa de los derechos humanos, el Premio Sajarov de AUNG San Suu Kyi, presa de conciencia y líder de la oposición
libertad de pensamiento y el Premio Simón Bolívar. del partido de la Liga Democrática en Myanmar
En 1995, las presiones ejercidas por los Estados Unidos
condujeron a su “liberación” (por poco tiempo) de su resi-
dencia, tiempo que ella aprovechó para dirigirse cada fin de Más información en la web de Amnistía Internacional España,
semana a una muchedumbre atenta a su mensaje de aliento. www.es.amnesty.org <http://www.es.amnesty.org>

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OPINIÓN: MOVIMIENTO FEMINISTA

Una tenaz
lucha.
(La de la mujeres,
por ser tenidas en
cuenta en el trabajo
y en el sindicalismo)
Manifestación 8 de Marzo de 1978. Madrid (colección Unidad Obrera, C.C.O.O. de Madrid.
Archivo de Historia del Trabajo, Fundación 1º de Mayo)

Si bien hubo círculos obreristas que planteaban que la


emancipación de la mujer vendría con el trabajo, como los
socialistas utópicos Owen y Fourier, el socialismo ‘oficial’
negaba una actuación específica como mujeres trabajadoras,
defendía la idea de que el socialismo liberaría automática-
mente a las mujeres y se rechazaba la lucha feminista por
considerarla algo propio de las mujeres burguesas.2
Entre las posiciones defensoras de las mujeres, encontra-
La historia del movimiento obrero europeo ha venido mar- mos algunas auténticas pioneras de las luchas de las trabaja-
cada por las dificultades para la participación de las muje- doras por ser tenidas en cuenta por el movimiento obrero,
res: el colectivo masculino ha entendido poco, e incluso ha como Flora Tristán, precursora del movimiento feminista, de-
sido beligerante, con respecto a un tratamiento específico de fensora declarada de los derechos y libertades de la clase
la problemática de las mujeres y de su participación en el obrera y de la mujer, que defiende que la clase obrera está
ámbito público. Y así, los sindicatos han ido conformando formada por hombres y mujeres; Clara Zetkin, que defiende
una imagen monolítica del trabajador: masculino, obrero in- el asociacionismo de las mujeres y el derecho al voto, a la
dustrial…, con muchas dificultades y obstáculos para que educación..., los derechos políticos que se entendían propios
las mujeres tuvieran un papel relevante en ellos. del movimiento feminista burgués, y además, derechos so-
ciales para las mujeres; Aleksandra Kollontay, que apuesta
LOS ORÍGENES por una revolución de la vida cotidiana y de las costumbres,
Las mujeres han tenido una altísima participación en por forjar una nueva concepción del mundo y, muy especial-
el mercado de trabajo desde los inicios de la revolución mente, una nueva relación entre los sexos, definiendo su de-
industrial, pero han estado al margen de la clase obrera, sim- nominada ‘mujer nueva’...
bolizada por el varón adulto. Esta clase obrera –sus organi-
zaciones– han tenido generalmente un discurso excluyente EN ESPAÑA
hacia las mujeres trabajadoras, porque, o bien las veían como El Congreso Obrero de los internacionalistas españoles,
competidoras en el mercado laboral, o bien se consideraba de Zaragoza (1872) se pronuncia por que “la mujer como el
que su trabajo fuera de casa aumentaba la mortalidad infan- varón es un ser libre e inteligente que hay que situar en con-
til, o, simplemente, se erosionaba la jerarquía masculina en la diciones de libertad y el medio para ello es el trabajo y la ins-
familia1. trucción.” Las declaraciones programáticas de anarquistas y

1
Cristina Borderías, conferencia en Círculo de Bellas Artes, Madrid, el 31 de octubre de 2007.
2
Jacqueline Heinen.1978. De la 1ª a la 3ª Internacional: la cuestión de la mujer. Barcelona. Fontamara.

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OPINIÓN: MOVIMIENTO FEMINISTA

socialistas siempre fueron favorables a la igualdad de los Trabajo, de 1944, la necesidad de permiso marital para que la
sexos; ahora bien, según señala Ballarín, citando a Capel mujer casada pudiera trabajar fuera de casa. Por supuesto,
(1986)3, “el hecho de aparecer consignados una y otra vez discriminación salarial expresa. Todo eso hasta 1961, nueva
estos objetivos, sin variar apenas su formulación pese al dis- legislación que estableció la equiparación de derechos entre
currir de los años, nos habla no sólo del interés puesto en con- hombres y mujeres en materia laboral y derogó parcialmente
seguirlos, sino también de las dificultades encontradas en el las restricciones legales de antaño. De este modo, el artículo
camino”. Por otra parte, en ambas corrientes se daba una plu- segundo del Reglamento de 1962 señalaba que el cambio de
ralidad de posiciones con respecto a la función social de las estado civil no rompe la relación laboral y en el artículo ter-
mujeres y, por tanto, encontraremos declaraciones y expe- cero se precisaba que la mujer disfrutará del mismo salario
riencias diversas en relación con el trabajo y la educación fe- que el hombre a trabajo de rendimiento igual, algo que aún
menina4. no hemos conseguido, en la práctica.
Ya desde entonces aparecen sindicatos femeninos: la So- Aun así, va creciendo el número de mujeres que se incor-
ciedad Autónoma de Mujeres, fundada por Teresa Claramunt, pora al mercado laboral (ver tabla). Y las mujeres participan
una de las militantes fundamentales del movimiento liberta- en las importantes huelgas mineras en Asturias y otras zonas
rio español, que defendió a ultranza los derechos de las tra- industriales (Vizcaya, Sevilla...), como apoyo a los huelguis-
bajadoras, o La Unión. Sociedad Feminista de Resistencia y tas. Son detenidas, maltratadas...
Socorros Mutuos, sociedad femenina en la que, desde un
principio, la cuestión social aparece estrechamente vinculada PORCENTAJES DE MUJERES Y VARONES
a la cuestión de género. Y luchas de mujeres trabajadoras, ACTIVOS
como las de las cigarreras de Madrid y Sevilla. Y se produ-
cen cambios en la legislación que afectaba a las mujeres (la Mujeres Varones
regulación del trabajo a domicilio, la prohibición del trabajo 1960 18,2 81,8
nocturno para las mujeres, el establecimiento del horario de 1970 19,6 80,4
lactancia...)5 1976 28,3 71,7
Pero el discurso de los Sindicatos continuó siendo exclu-
yente, contra los trabajos que se consideraba impropios de En 1965 se crea el Movimiento Democrático de Mujeres,
las mujeres, recogido incluso en algunos convenios colecti- que realiza acciones de solidaridad con los presos políticos y
vos. En ocasiones, se reivindica la igualdad salarial, pero, reivindica derechos para las mujeres españolas. Especial ac-
para defender, a continuación, que si no es así, se contrate a tividad sindical de las mujeres de textil, con importantes con-
los hombres, es decir que se trataba, realmente, como señala
Cristina Borderías, de una estrategia de exclusión, junto con
otras, como no aceptarlas como aprendizas, intentar sindi-
carlas para controlar su contratación o la segregación laboral.
Junto con ello, hay acusaciones a las trabajadoras de ‘rom-
per la clase’ con su defensa del derecho al trabajo remune-
rado. Pero las mujeres están presentes en el mercado laboral
de forma creciente, así que siguen organizándose y recla-
mando derechos.
Con el franquismo, se promueve expresamente el aleja-
miento de las mujeres del trabajo fuera de casa. El Fuero del
Trabajo (1938) estipulará que “el Estado liberará a la mujer
casada del taller y de la fábrica”. Y se prohibirá el trabajo
nocturno para las mujeres, una medida proteccionista clara-
mente dirigida contra la independencia económica y la auto-
nomía de las mujeres. La Sección Femenina será la encargada
especial de transmitir los valores que el Régimen considera
propios de las mujeres: ser sumisas esposas y buenas madres.
Y ésa será la educación que reciban desde niñas.
Nave industrial. Standard Eléctrica. Talleres de Villaverde, Madrid. 1977
Se instaura la dote, para compensar la retirada del trabajo (colección Unidad Obrera, C.C.O.O. de Madrid. Archivo de Historia del
de las mujeres, al casarse. Y, según la Ley de Contratos de Trabajo, Fundación 1º de Mayo)

3
Rosa M. Capel Martínez (Coo.). (1982). Mujer y sociedad en España (1700-1975). Madrid. MEC.
4
Pilar BALLARÍN DOMINGO. 2001. La educación de las mujeres en la España contemporánea siglos XIX-XX. Madrid. Síntesis.
5
Catálogo de la Exposición El voto femenino en España. 2006. Madrid. Instituto de la Mujer.

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OPINIÓN: MOVIMIENTO FEMINISTA

Mujeres de Albacete
en defensa de la
República

flictos entre 1970 y 1974, en fábricas de Madrid, como In- mática de las trabajadoras, de la constitución de secretarías de
duyco, Santa Clara o Rock. la mujer y su representación en los órganos del Sindicato, de
la relación con el movimiento feminista. Y como reivindica-
EL NACIMIENTO DEL ACTUAL MOVIMIENTO ciones: la eliminación de las categorías femeninas, contra la
FEMINISTA Y SU PLASMACIÓN EN LAS discriminación salarial, la compatibilidad del trabajo asala-
ORGANIZACIONES SINDICALES riado y el trabajo doméstico, la igualdad ante la ley, anticon-
1975 es la fecha que tomamos como referencia del surgi- ceptivos y aborto..., se denuncia la violencia de género... y
miento del feminismo en su versión actual, el nuevo femi- todo ello, desde la consideración de que ‘lo personal es polí-
nismo, con la realización de las Primeras Jornadas por la tico’. Y se van constituyendo Secretarías de la Mujer, no sin
Liberación de la Mujer, en Madrid, y poco después, las Pri- dificultades y desencuentros6. A pesar de ello, o quizá por
meras Jornadas Catalanas de la Dona, en Barcelona. Unido a ello, las Secretarías de la Mujer y el trabajo en defensa de la
esos primeros pasos del movimiento feminista en España, problemática específica de las mujeres, dentro de CCOO –
surge el trabajo feminista en el interior de los sindicatos: como en los demás sindicatos–, se han ido fortaleciendo.
- en la Asamblea de CCOO de Barcelona, en 1976, se de- En las organizaciones sindicales, hoy, se discute normal-
cide crear la Secretaría de la Mujer, lo que luego se formali- mente de los problemas y reivindicaciones de las mujeres.
zará en el I Congreso Confederal, de 1978. Por ejemplo, en CC.OO, con la realización de una conferen-
- en 1977 tienen lugar las Jornadas de Mujer Trabajadora cia de mujeres (CC.OO., un espacio sindical para hombres y
de UGT. mujeres, febrero-junio de 1993), el conjunto del sindicato dis-
- otros sindicatos, después, han ido constituyendo secre- cutió durante varios meses los problemas y reivindicaciones
tarías o áreas de la mujer y realizando un trabajo específico de las mujeres y significó un importante nivel de consolida-
de sensibilización y reivindicación de derechos femeninos. ción de las Secretarías de la Mujer.
Pero podemos decir que, en el ámbito sindical, es CCOO Las reivindicaciones de las mujeres van incluyéndose en
la organización que más dedicación y más elaboración ha la acción sindical. Las mujeres se van incorporando a los ór-
aportado a la causa de las trabajadoras. En ese I Congreso de ganos de dirección. Después de pasar por varios congresos,
CCOO, de 1978, se habla de la especificidad de la proble- en el 7º (abril, 2000), en CC.OO. se incorpora a los estatutos

6
Extracto de un escrito del Grupo de Mujeres de Intelsa, sobre la negociación del convenio (1978-1979):
“... Un grupo de obreras... Planteamos la necesidad de introducir en los puntos de negociación la petición de una guardería... Una iniciativa que [contaba] con el apoyo de bas-
tantes trabajadoras...”
“... Las primeras opiniones que manifiestan son que es una barbaridad introducir más puntos porque bastante difícil está ya la cosa como para apretarle las clavijas más a la
patronal. Otros dicen que hay que concentrar la fuerza de la lucha en la defensa de las reivindicaciones más urgentes y no dispersarla con cosas secundarias. Otros nos acu-
san de quererle poner a la patronal en bandeja la justificación del laudo.”
“... Se nos termina acusando de estar dividiendo a los trabajadores y restando fuerzas para luchar.”
“... A una compañera le dicen: “No sé para qué quieres tú una guardería, si ya tienes la menopausia”.
Al tratar de explicarles que esta reivindicación también les afecta a ellos, porque son padres, uno contesta: “A nosotros no nos hacen falta, que para eso tenemos mujeres de-
centes que se quedan con ellos y no hacen como vosotras que venís a quitarnos el puesto de trabajo”.
“... Al final la guardería termina siendo incorporada en la tabla, aunque en la negociación no se consigue.”

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OPINIÓN: MOVIMIENTO FEMINISTA

la obligación de la proporcionalidad de mujeres en los órga- En conclusión, el trabajo de las mujeres en los sindicatos
nos de dirección, aunque su cumplimiento no es aún el dese- es una necesidad, no exenta de dificultades, ciertamente,
able. Las propias mujeres somos conscientes de que, en pero, podemos estar seguras de que si hemos llegado hasta
muchas ocasiones, la norma sirve para muy poco si la propia aquí es porque muchas mujeres antes que nosotras han pele-
organización, su funcionamiento cotidiano… no facilita la ado arduamente para permitírnoslo. Unas pocas han pasado
incorporación de las mujeres y, por tanto, no tenemos muje- a la historia con nombres y apellidos, pero muchas, la gran
res que quieran participar en los órganos de dirección. mayoría, ha estado en ocasiones detrás de ellas, en ocasio-
No cabe duda de que hemos avanzado mucho. Las muje- nes, también a la cabeza de luchas claves para la consecu-
res hemos ido ganando terreno, tanto en nuestra presencia y ción de los derechos que ahora tenemos. De la misma manera
participación, como en la capacidad de incidir en las políti- que las que ahora estamos seguimos también reclamando la
cas sindicales, aunque la imagen de las organizaciones sin- consecución de una igualdad real, que todavía no hemos con-
dicales sigue siendo muy masculina y cualquier pequeño quistado, para las que vendrán detrás.
avance sigue requiriendo de nosotras mucho tiempo y es-
fuerzo. M. Carmen Heredero
Federación de Enseñanza de CC.OO.,
Secretaría de la Mujer

Homenaje a las Trece Rosas, militantes de la JSU fusiladas en 1939 por el


régimen de Franco (foto cedida por la Federación de Pensionistas de C.C.O.O.
de Madrid)

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OPINIÓN: ARQUITECTURA Y SOCIEDAD

La MIRADA de la OTRA
A ntonio Averlino, el Filarete, tratadista italiano del siglo
XV, decía que el Arquitecto NO es el padre de la Arquitec-
favor de las personas, de todas. Una ciudad más igualitaria es
una ciudad mejor y lo es para todos: para los niños, para los
tura. El Arquitecto es la madre de la Arquitectura. Probable- ancianos, para las mujeres y también para los hombres. Una
mente quería expresar con esta bella metáfora que el ciudad más justa y más amable es una ciudad mejor para los
Arquitecto es el catalizador, el procesador, el alquimista que seres humanos. Para todos.
sintetiza toda una serie de estímulos, componentes, condi- Igualdad es calidad. Las dos pequeñas reflexiones urbanas
ciones, peticiones, exigencias, datos, etc. que provienen del que deseo compartir con ustedes arrancan, es cierto, de una
exterior y que es capaz de hacer suyos, de reelaborarlos en un perspectiva de género sobre la arquitectura y sobre la ciudad
todo que comprehende las partes, pero que es distinto de pero su alcance y su proyección apuntan a un urbanismo que
ellas, al que llamamos Proyecto. incluya entre sus componentes de calidad, la consecución de
En definitiva, para el Filarete, el arquitecto es, básica- la igualdad.
mente, un gestante. Por eso mismo es la madre y no el padre El urbanismo “de ingeniero”, la máquina de habitar a es-
de la Arquitectura. Esta idea entraña una reflexión, en mi opi- cala metropolitana, está pensado para el ser humano adulto,
nión, profunda, hermosa y de plena actualidad. Trata sobre la sano y, si me apuran, perfecto. Para una especie de Doríforo
actitud del profesional que llamamos Arquitecto. en la plenitud de sus capacidades y facultades (la misma ple-
Un Arquitecto, si lo es, está siempre a la escucha. Como nitud que hoy se exige, por ejemplo, para acometer, sin morir
Mozart componía: escuchando. Escuchando ¿qué? ¿a quién? en el intento, la visita a un museo moderno).
Pues, en primer lugar, a su cliente, a lo que le dice y a lo que Pero, incluso ese ser humano desarrollado, maduro, per-
calla (quizá más importante si se tiene la sensibilidad afi- fecto y, por supuesto, varón (piensen, por favor, en la ima-
nada). Pero también y además, al solar, al emplazamiento, al gen del Modulor del Corbu), una vez fue niño y, si todo va
sitio, a la calle, al barrio, a la ciudad. Un Arquitecto debe es- bien, alguna vez será viejo (“veterano” dicen con elegancia
cuchar. Luego, el proceso de gestación es suyo: suya es la innata mis amigos latinoamericanos, y no imaginan cómo se
criatura. Y la respuesta es, así, Arquitectura. agradece cuando una es mujer y va madurando).
Una perspectiva de género sobre la Arquitectura y sobre Es en estas circunstancias de los umbrales de la existen-
la Ciudad es una perspectiva que se caracteriza, básicamente, cia cuando el urbanismo “de ingeniero” (fíjense, inspirado li-
por la escucha, por ponerse en el lugar del otro, como nos teralmente en el ingenio para hallar la solución y complacerse
dice el Profesor José Maria Montaner de la ETSA de Barce- en ella), de infraestructuras, de grandes equipamientos re-
lona. Hay un refrán que, con la malicia y el realismo que sueltos con audacia estructural y técnica, de intercambiado-
suele caracterizar estas sentencias populares, reza: “A río re- res modales, etc., sirve pero es insuficiente. El ingeniero
vuelto, ganancia de pescadores”. Pues bien, es verdad que es sienta las bases que han de garantizar tanto la eficacia téc-
difícil oír en medio del griterío que nos marea y confunde, nica como la equidad en el reparto de beneficios y cargas. El
pero hay que hacer el esfuerzo para que la ganancia de pes- proyecto del ingeniero es la condición necesaria, pero no la
cadores no sea tan abusiva y el río no esté tan revuelto. suficiente.
Y es indudable que las mujeres estamos más y mejor pre- Actualmente, en eso que llamamos la aldea global, se
dispuestas a esa escucha que es, en el fondo, un ejercicio fun- tiende a una exacerbación de lo individual (propulsada por
damental de respeto, de aprendizaje constante y de sentido la economía capitalista que pretende hacernos creer únicos
común. ¿Por qué estamos más y mejor preparadas para es- en el mundo) mientras, paradójicamente, se sirven soluciones
cuchar? Porque históricamente nuestra existencia se ha des- generalistas del tipo “café para todos”. La ciudad necesita la
arrollado acompañando y cuidando a otros: a nuestros hijos, asunción de la complejidad y de la diferencia. Hace falta, es
a nuestros padres, a nuestros maridos... Otro refrán implaca- precisa, otra manera de pensar, manera que es más afín a la
ble y machista donde los haya sentencia (porque es una au- mirada femenina sobre la realidad que a la masculina porque
téntica condena a la invisibilidad eterna) que “detrás de cada su escala es lo humano (me niego a aceptar que la escala de
gran hombre hay una gran mujer”. En rigor y en justicia, trabajo de la mujer sea el detalle) y no lo semidivino.
todos sabemos que, detrás de cada gran hombre, lo que hay Una mujer y un hombre miran diferente (obvio) como ha-
es muchos hombres, defendiendo y apoyando el sistema. blan diferente: el lenguaje del varón es informativo, a veces,
Para las mujeres, la escucha es un ejercicio cotidiano. Para casi informático, digital, de “síes” y de “noes”. El lenguaje de
nosotras, ponernos en el lugar del otro es una actividad habi- las mujeres es inquisitivo: nosotras nunca decimos sólo lo
tual. Y esta destreza es la que deseamos poner al servicio de que decimos. Nosotras hablamos entre líneas como leemos
la comunidad. entre líneas. Cuando hablamos, buscamos y obtenemos una
Porque la perspectiva de género sobre las ciudades no tra- información que va más allá del contenido estricto y objetivo
baja sólo en la dirección femenina en exclusiva: trabaja a de la conversación. Es así. Y les cuento todo esto, para evi-

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OPINIÓN: ARQUITECTURA Y SOCIEDAD

denciar que la mirada femenina es absolutamente necesaria y un ser humano es la presencia de otro y que ésa y no otra es
complementaria de la masculina para comprender la realidad la esencia de la vida en comunidad: crear una red de apoyos
y para proyectarla hacia el futuro. Somos diferentes, claro mutuos que nos sostenga a todos.
que si y ¡viva la diferencia! (cito a Spencer Tracy en la pelí- Para “colocar” en esa malla al “activo” denominado “an-
cula “La costilla de Adán”) entendiendo siempre que el re- ciano” hay que reconocerle previamente un valor, hay que
conocimiento de lo distinto trabaja a favor de garantizar la estar convencido de que puede aportar y por tanto recibir en
justicia. igualdad. No es, por consiguiente, una cuestión de caridad
En la ciudad conviven no sólo géneros, entendidos como sino de EQUIDAD.
formas de construcción cultural y social que viven y ocupan Una sociedad que sólo explota al viejo como fuente de
el espacio de manera distinta, conviven también diferentes notables ingresos (me da igual la versión de alto standing que
generaciones. En la ciudad, amén de hombres y mujeres de prolifera, vergonzante y vergonzosa, en las costas mediterrá-
distintas etnias, viven niños y ancianos, enfermos y sanos. neas españolas que la versión cruda y dura del geriátrico: casi
El niño es, amén de un superviviente nato, un ser depen- prefiero ésta última que no enmascara su condición predo-
diente. En gran medida, basa el éxito de su supervivencia en minantemente sanitaria), que sólo sabe ver en él otra oportu-
el grado de dependencia que establece con los demás y esos nidad de negocio, es una sociedad que lo condena a una letal
demás no son sólo sus padres. Con el niño, nos guste o no, soledad.
todos nos convertimos en “guardianes” de nuestros herma- E insito en su efecto letal: el anciano es, fundamental-
nos que ahora son locos y bajitos, en palabras de Serrat. Su mente, el espectador de la vida de los otros. Si no está rode-
presencia es una responsabilidad que irradia hacia los demás. ado de esa escenografía vital, su vida pierde el rumbo: ayuna
Por eso unos espacios públicos y unos sistemas de trans- de sentido propio y sin reflejo en la vida de los demás.
porte (público) que cooperen activamente en el cumplimiento Es, además, proveedor de conocimiento empírico y no li-
cabal de esa suerte de “custodia” compartida son instrumen- bresco. Posee el tesoro de la experiencia. Recuerdo con es-
tos eficaces para que todos, cuidadores y cuidados, depen- pecial cariño una vivencia de pocos años atrás en la cual llevé
dientes y soportes, veamos satisfechas nuestras necesidades a mis alumnos, entonces adolescentes, a visitar algunos gran-
y aspiraciones. des museos madrileños. Para ese tipo peculiar de visitantes,
El diseño de un buen parque hace felices a nuestros hijos las instituciones correspondientes tenían previstos unos guías
(hijos biológicos, hijos del corazón, hijos de nuestros her- muy especiales: los abuelos. Una legión de voluntarios que
manos..., hijos al fin y al cabo) y, además, a nosotros que los explicaban las cosas entregándose a fondo, sin mirar el reloj.
sabemos seguros y sanos en estos espacios. Y, en realidad, a La Comunidad de Madrid conseguía así que estas personas
nosotros nos hacen felices no sólo en tanto en cuanto res- mayores se sintieran, porque lo son, útiles a la comunidad y,
ponsables de estos seres dependientes sino también y además por otra parte, grababa en la memoria de los niños una expe-
en memoria del niño que fuimos y que, si no estamos aún riencia rica y entrañable, educativa y formadora, inolvidable.
malogrados del todo, aún conservamos. La manera de ordenar los usos y actividades puede y debe
El otro extremo de este hilo conductor de la existencia acudir en pro de una mixtificación enriquecedora, verdadera,
vital de un ser humano es la vejez. Eufemismos no faltan para compleja, cambiante, orgánica, ¡viva! Una mezcla en la que
enmascarar una realidad creciente que exige compromiso, so- todos tengamos cabida, sin exclusiones, una mezcla activa
lidaridad, justicia y, como casi siempre, altas dosis de profe- que nos haga poner en circulación nuestras valías y nutrirnos
sionalidad. Ahí tenemos por ejemplo apelativos tan “finos” de las aportaciones de los otros.
como la tercera edad, la edad dorada, nuestros mayores... en He tenido la inmensa fortuna de trabajar profesionalmente
fin, un sinfín de cursilerías, si me lo permiten, que se dan en encargos relacionados con los ancianos y les puedo ase-
justo en las sociedades (¡qué casualidad!) donde no se mira gurar que da igual el esfuerzo que haga el arquitecto redac-
de frente, con serenidad y con responsabilidad, la vejez, o tor del proyecto del edificio: si previamente la ordenación
sea, el último tramo de la vida, considerada casi política- urbana no ha sido sensible a esta realidad, uno está llamado,
mente incorrecta (¡y no hablemos ya de la muerte!). inexorablemente, a fracasar.
Hablar de la muerte en Europa es, como mínimo, políti- Y una última reflexión para acabar: lo que en la jerga de
camente incorrecto. Y, sin embargo, es la única certeza, amén género se llama “la vida cotidiana”, no se equivoquen uste-
de la existencia si pensamos y creemos a Descartes, que po- des, no es ni más ni menos que la vida, la de todos los días,
seemos. El viaje de la vida sólo posee la seguridad del des- la que tenemos, la que disfrutamos o padecemos. Es por hacer
tino. El itinerario es un misterio plagado de sorpresas además. más plena y mejor esa vida, que mayoritariamente sucede en
Pues bien, es curioso que las palabras más aparentemente las ciudades, por lo que hemos de trabajar. Hombres y muje-
duras para designar o nombrar a los viejos se dan sin em- res. Mujeres y hombres. De todas las edades. De todas las
bargo en sociedades mucho más sensibles, en la realidad, con razas. De todas las condiciones. Todos.
ellos. Por ejemplo: los ancianos de la tribu. Se les llama por
su nombre, pero, a la vez, se les trata con reverencial respeto.
Una ordenación urbana que refleja fielmente esa condi- Elia Gutiérrez Mozo
ción maldita de algunos sectores de la población es aquella Doctora Arquitecta
que los relega a guetos vendidos en la publicidad como islas Instituto de Estudios Albacetenses
de la felicidad, como remansos de paz, como auténticos pa- “Don Juan Manuel”
raísos en la tierra. Todos sabemos que lo que más estimula a

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FIRMA INVITADA
TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: OPINIÓN

PAUL PRESTON*
P aul Preston (Liverpool, 1946) es catedrático Príncipe de Asturias de
Historia Contemporáne Española y director del Centro Cañada Blanch
para el estudio de la España contemporánea de la London School of
Economics & Political Science. Entre sus libros destacan España en
crisis: evolución y decadencia del régimen franquista, La destrucción
de la democracia en España y El triunfo de la democracia en España,
Franco, La Guerra Civil española y Palomas de Guerra. En 1988
ganó el I Premio Así fue. La Historia Rescatada con su obra Las tres
Españas del 36. Sus últimas obras aparecidas en España son Idealis-
tas bajo las balas y Franco. El gran manipulador.

(…) Tras la muerte de Franco, los mecanismos sucesorios la legitimidad dinástica otorgada por la abdicación de su padre.
se activaron y Juan Carlos se convirtió en rey en virtud de la le- Ahora, las elecciones remataron el proceso iniciado con el refe-
gislación franquista -lo que neutralizó los del Movimiento que réndum de diciembre de 1976 para garantizarle la legitimidad
temían que fuera a ser rey democrático. Por otra parte, las pro- popular. Juan Carlos había pasado de ser el sucesor de Franco y
longadas vacilaciones de Franco sobre la sucesión y el apoyo jurar la perpetuación de la dictadura, a ser Rey de una demo-
de la camarilla de El Pardo de Alfonso de Borbón Dampierre cracia, cuyas competencias quedarían limitadas por la Consti-
habían distanciado a Juan Carlos del régimen y le había ganado tución que iba a elaborarse de inmediato. Después de las
la simpatía de algunos elementos de la oposición democrática. elecciones, los problemas pendientes eran ya, estrictamente ha-
Desde mediados de 1976, el nuevo rey desempeño un papel cru- blando, responsabilidad del Gobierno del Rey, y no del Rey,
cial en el complejo proceso de desmantelamiento del régimen aunque había temas políticos urgentes que serían imposibles de
franquista y en la creación de una legalidad democrática. La in- resolver sin la ayuda del Rey. La democracia no seria viable
tención de Franco había sido instaurar una monarquía totalmente mientras no se consiguiera atraer al redil democrático tanto del
franquista para perpetuar su régimen. El papel de Juan Carlos no Ejército como a la mayoría de los vascos. La violencia antide-
tenía nada que ver con los planes de Franco. mocrática tanto de la ultra derecha como de ETA iba a compli-
La decisión del Rey de asignar a Adolfo Suárez como el car la tarea de construir un marco constitucional aceptable para
hombre que había de hacerse cargo del siguiente y trascenden- la inmensa mayoría. Fueran cuales fueran las preferencias del
tal paso del proceso pareció extremadamente extraña. La res- Rey acerca de mantenerse fuera de la Política, el Gobierno y, en
ponsabilidad de la elección perteneció exclusivamente a Don realidad, la democracia española necesitaban su constante vigi-
Juan Carlos. El destino de la monarquía dependía de su éxito o lancia como comandante supremo de las Fuerzas Armadas.
de su fracaso. Suárez comento tiempo después que el Rey “se Entre 1977 y 1981, Don Juan Carlos tuvo que hacer frente a una
jugó la corona” con su nombramiento. Había un ambiente de re- situación que, a tenor de lo que exigía de él, debe de haberle re-
celos existente entre militares. Por lo tanto, era de una impor- sultado profundamente mortificante después de todo lo que
tante capital el hecho de que el propio Don Juan Carlos se había hecho. Se había conseguido el establecimiento de un ré-
sintiera militar. Tuvo una combinación de camaradería, preocu- gimen democrático, en muy buen medida como resultado de sus
pación con conocimiento de causa por las inquietudes de los ofi- propios sacrificios. Sin embargo, la democracia peligraba y ne-
ciales y autoridad sobre ellos que caracterizaban sus frecuentes cesitaba los incansables esfuerzos del Rey para impedir que que-
contactos con las fuerzas armadas. Tanto sus apariciones públi- dara aplastada entre el martillo del terrorismo vasco y el yunque
cas en calidad de comandante supremo como sus reuniones en de la subversión militar. Don Juan Carlos no podía limitarse a
privado con oficiales del Ejército constituían una parte funda- ser observador mientras su Gobierno se las apañara en solitario
mental del proceso de refrenamiento de la hostilidad militar con estos problemas. En su calidad de comandante supremo, la
hacía el proceso democrático. neutralidad política de las Fuerzas Armadas era su problema más
El proceso que había culminado en las elecciones democrá- acuciante. Habían sido tantos años de tensión y sacrificios, pero
ticas del 15 de junio dio a Juan Carlos una capa más de legiti- no podía descansar todavía sino que tenía que estar tan alerta
midad. En mayo, había progresado desde la cuestionable como siempre. A medida que el terrorismo se intensificaba, los
“legitimidad” de sus nombramiento como sucesor de Franco a ambientes derechistas bullían de resentimiento y cólera (…)

* Paul Preston asistió, el pasado 29 de mayo de 2008, invitado al ciclo “Personajes de la Historia de España” que organizó la Obra Social de Caja Castilla-La Mancha.
Este texto es un fragmento de su conferencia (“Juan Carlos I”) y se publica en estas páginas por cortesía del autor y la citada entidad financiera.

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PUBLICACIONES

JORQUERA EN LA GUERRA DE
LA INDEPENDENCIA.
BANDOS, ÓRDENES Y PROCLAMAS:
LITERATURA DE RESISTENCIA
*
Conocidos sucintamente los tipos de Literatura existentes
durante los años de la lucha contra las tropas napoleónicas, cen-
trémonos en el libro de José Manuel Almendros Jorquera en la
Guerra de la Independencia. Bandos, órdenes y proclamas: Li-
teratura de resistencia. A partir de la consulta de documentos de
diversos Archivos, nacionales, regionales y locales, sabiamente
trabajados, reconstruye lo sucedido en los pueblos del antiguo
Estado de Jorquera en ese momento, un amplio territorio, habi-
tado, por aquellos entonces, por unas 20.000 personas, deseosas
de sacudirse el régimen feudal, encarnado por el Duque de
Frías, quien, al tomar partido por los ideales que representaba
José I, facilitó la escusa perfecta para que las localidades de
aquella zona hicieran todo lo posible para desuncirse del yugo
señorial y pasar a ser de realengo.
Una parte importante de la documentación vista está confor-
mada, como ya se dijo, por los impresos oficiales, que el autor
maneja con soltura y, en ocasiones, presenta fotografiados, para
dibujar el fresco de lo acontecido en las tierras del Estado du-
rante los años de lucha. No sólo analiza lo sucedido desde el
punto de vista administrativo en los pueblos, con los intentos
de secesión de la tutela de Jorquera y el nacimiento de Juntas lo-
cales en cada uno de ellos, sino que trata los problemas deriva-
dos de su estratégica situación entre las zonas de Cuenca,
Valencia y Murcia, como la solicitud de demolición de los puen-
tes sobre el río Júcar, demandada por Albacete, para dificultar
los movimientos del enemigo hacia el este y viceversa; la pro-
clamación de la Constitución de Cádiz o la creación de la Mili-
cia Hondada.

José Manuel Almendros Toledo, nació en Albacete en 1942. Es Licenciado en Historia. Ha ejercido labores
de docente durante muchos años en los pueblos de la demarcación del antiguo Estado de Jorquera, comarca a la que ha
prestado su interés investigador, y de la que ha escrito y publicado numerosos trabajos.
El libro nos acerca a los acontecimientos ocurridos en los pueblos de la zona nororiental albacetense durante la invasión
napoleónica. Especialmente destaca el declinar de la sociedad estamental del Antiguo Régimen, mostrándonos como los
pueblos del antiguo Estado de Jorquera se dispusieron a evadirse de la jurisdicción señorial, en manos de la casa de Vi-
llena, pretensión largamente anhelada por ellos y que la confusión reinante y el vacío de poder existente durante la gue-
rra va a permitir.

* (Extracto prólogo del libro). Juan González Castaño, Real Academia Alfonso X el Sabio.
–Jorquera en la Guerra de la Independencia. Bandos, órdenes y proclamas: Literatura de resistencia. José Manuel Almendros Toledo. 192 págs. Instituto de Estudios Albace-
tes “Don Juan Manuel” de la Excma. Diputación de Albacete

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PUBLICACIONES

Los fantasmas de Edimburgo*

Al profesor Luis Miguel Ortiz, protagonista de


esta historia, no le van bien las cosas. O al menos
no le suceden cosas normales desde el día en que
un perro callejero eligió su aula para vaciar su es-
tómago y, poco después, fue sorprendido en su des-
pacho en medio de una situación comprometida. A
partir de ahí su vida, expuesta sin pudor, cobra la
forma de un descenso a los infiernos, con parada en
la fantasmal ciudad de Edimburgo, donde tendrá
lugar el encuentro con El Ladillas, agente de su
destrucción, y conocerá el lado más oscuro de la
existencia en el transcurso de un alucinante y alu-
cinado verano. Zigzagueante, divertida, obscena,
hilarante, meticulosamente incorrecta, Los fantas-
mas de Edimburgo constituye un festín de situa-
ciones desaforadas e imprevistas, una bofetada en
el rostro de los bienpensantes y un ejercicio de
maestría narrativa, que provoca por igual la carca-
jada y la reflexión, el asombro y el escándalo, pero
nunca la indiferencia del lector. La novela más ca-
nalla de un consumado narrador del caos. Un
Jeklly y Hyde para el siglo XXI.

Eloy M. Cebrián es licenciado en filología inglesa y catedrático de secundaria en un instituto de Albacete. Como
novelista, ha obtenido el premio Francisco Umbral de Novela (“El fotógrafo que hacía belenes”, Zócalo Editorial, 2005),
y el Premio Jaén en su modalidad de novela juvenil (“Bajo la fría luz de octubre”, Alfaguara, 2003).
Los fantasmas de Edimburgo fue finalista del premio Fernando Lara, de Editorial Planeta, en mayo de 2007 y finalista
del Premio Herralde de Novela, también en 2007, por la Editorial Anagrama. En su faceta de autor de narrativa breve,
tiene en su haber varios premios de cuento (Marco Fabio Quintiliano, Alfonso Sancho Sáez).
También ha sido finalista en dos ediciones consecutivas del prestigioso premio NH Mario Vargas Llosa de relato y del
Premio El País-Aguilar de relatos de viajes. Desde el 2000 codirige la revista albaceteña de creación literaria “El pro-
blema de Yorick”, de la que han aparecido siete números.

* Los fantasmas de Edimburgo. Eloy M. Cebrián. 480 págs. Edif. El Tercer Nombre

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PLÁSTICOS: JOSÉ FÉLIX. ALBACETE 1959

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PLÁSTICOS: JOSÉ FÉLIX. ALBACETE 1959

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CREACIÓN. POETAS DE ALBACETE. MIGUEL ÁNGEL ARENAS, 1978

Por Qué en Paz


A Bienvenida Sánchez, Alicia Oria y Luzmarie Álvarez

Poema para niños que recuerdan


o aprenden lo que es la paz
mientras ven las noticias.
M de Malo Mundo
Porque no hay otro camino
si queremos seguir siendo. Poema con motivo del atentado contra los trenes en la es-
Porque las guerras sólo sirven tación de Atocha el 11 de marzo de 2004, escrito en cola-
para hacer más ricos a los ricos. boración con Irene Roquel,
Porque el odio enferma compañera de versos (también escritos)
y no hay antídoto;
porque la violencia no soluciona los problemas. Macabro montaje de mentiras,
Porque es mentira que unos sean más que otros, manoseo de mezquindades y de miedos,
y si lo fueran, para eso tenemos cerebro mecano mediocre con la memoria de los huesos.
y un millón de años de historia. Moda malversada del menosprecio por lo humano y por la
Porque la paz es la paz. vida.
Porque vivimos en el mismo planeta,
Monopolio del mercado de la miseria,
porque podemos pensar,
mecenas de la muerte,
porque podemos,
porque la paz está cerca. marketing misántropo para el desprecio de lo mutuo,
Porque la paz está donde estéis en paz. melodrama,
masacres en trenes de Madrid,
Houston, Estados Unidos de América, 2007 máscaras que se masturban antes los espejos,

P mordaza impuesta por la moral,


mierda a la que llaman alimentos,
manifestaciones malversadas por masones,
mutilación de la magia, la melodía del mar manipulada.
Mercantilismo mediático, monotonía de las máquinas.
Mafias malvas que amordazan las miradas

O ( ) mandan matar las mentes que piensan.


Milicias de metrallas mercenarias
que muerden los músculos de la verdad y las palabras.
matacanes como mandrágoras.
Matanzas de mujeres y de pueblos.

E
Mantas de mula para ciclones
que acaban en Meliás de puerto.
Pero basta ya.
Esquema y Discurso sobre el origen
Ya basta.
de la Desigualdad entre las Mujeres Paremos con p de paz
–¡por Pios!–
A Juan Sánchez, David Ruiz y Jorge Castrillón

S con permiso de Rousseau

Son las 3 a.m. en la ciudad de Guatemala,


en un d-pub de pvc con puffs y pets
basta de emes de mal
y poemas con sólo versos.

Villarrobledo, España 2005


entregan ruido y cerveza Gallo.
A las chicas guapas que allí van,

Í con la chela les dan pistachos.


A las medio guapas,
cacahuetes.
A las feas,
nada. Miguel Ángel Arenas

A Ciudad de Guatemala, 2007


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CREACIÓN. POETAS DE ALBACETE. DIEGO SANZ LÓPEZ, 1961

SIN LÍNEAS DE SOMBRA

¿A qué tanto afán por perpetuar nuestra


memoria? ¿Acaso nuestra vida seguiría
habitando en ella? ¿No será la vanidad
su hilo conductor?
¿O es que la
inmortalidad, más que un deseo o una
desesperada y loca aspiración, es algo
innato a nuestra naturaleza?

LA MEDIDA DEL MUNDO

Mirad, ahí va el Hombre, arrastrando


su dolor por el mundo; su corazón
será probado y abrazará la tierra, y
se quedará absolutamente Desnudo,
en las blancas nervaduras de su Alma.

P
ESTATUAS DE SAL
METÓDICA DUDA

Si Dios no existiera,
Vuelves, una y otra vez, a esa imagen
recobrada. Aquella vívida imagen de ti
O
¿qué hacemos aquí? mismo, naciendo y muriendo sin fin, como
¿Qué sentido tendría las olas orillándose en una bahía lejana.
Nada?
Y si existe,
¿qué esperamos,
Vuelves, una y otra vez, a tu Tristeza.
E
destruyéndonos los unos
a los otros,
mientras tanto?
S
Diego Sanz López

Í
Poemas pertenecientes al libro de próxima aparición “Aufhebung”

A
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CREACIÓN.
TEMAS POETAS
DE ALBACETE
DE ALBACETE.
Y PROVINCIA:
LUCÍAOPINIÓN
PLAZA, 1977

Puerta de Atrás Barrio Alto


Volver a casa “No conservo mi primer poema
Con el corazón blindado y un mapa Pero no he olvidado sus consecuencias.”
Para poder reconocer los caminos (Jesús Maroto. Metáforas radicales.)
Que llevan a tu puerta
Quizás no debería asumir con naturalidad este hostil
Intercambio de miedos
Barrer de debajo de la cama
Ni construir un suburbio de lágrimas
Las migas del pastel
Apiñadas
Ahora que el azúcar En torno al Barrio Alto del corazón
Sabe dulcemente amargo Quizás no debería aceptar las noches de silencio
Ahora que busco huellas de ti Que se extienden entre tú y yo como dunas de eternidades
En la voz de alguien que desconozco Admitirlas como vaporosas zapatas de lúrex
Alguien que ya Y cimentar sobre ellas mi soledad
No me conoce De corredor de fondo
Preguntándome
En qué momento Con el cuello partido me enfrento a cada día
Salimos disparados hacia mundos diferentes Al principio de las semanas
Cuándo Que ya sólo saben a segundas partes
Empezamos a utilizar un telescopio A la mitad de mí
Que quiere escapar
Para mirarnos a los ojos
Y a la otra mitad
Que quiere quedarse
Me rindo / me venzo

P Sofá
Sentarnos aquí
Con las manos atadas
Me ato los cabellos a la almohada con la punta de los dedos
Y comercio con las ruinas de mi estómago hasta regresar
Al punto más occidental de mi memoria

Viendo viajar el tiempo El único umbral desde el que reconocer


Mientras creamos tradiciones nuevas Que a veces el amor no es suficiente

O Como celebrar una fiesta


El veintiuno de cada mes
Y que es otra

Mi verdadera historia

Mirar por la ventana

E Gritar

Caminar por la casa con una nube de tormenta


Botiquín
Vaciar el corazón limpiarlo a fondo no vaya a incubar

Suspendida sobre la cabeza La misma enfermedad de siempre

S
Sellar con tiritas las goteras mirar en el botiquín por si
Sonreír queda
Volver a subir en la montaña rusa
Hablar Bastante paracetamol
Sentir
Amar O algunos abrazos de emergencia

Í Y apostar muy fuerte por una combinación


Que quizás
No sea
Que utilizar como paracaídas

La ganadora Lucía Plaza

A
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CREACIÓN.
TEMASNARRADORES
DE ALBACETEDE
Y PROVINCIA:
ALBACETE. OPINIÓN
RICARDO FERNÁNDEZ MOYANO, 1954

El Catalejo
Un fugaz haz de luz iluminaba la habitación, proyectando duras Barcelona 17 de agosto de l896
sombras sobre paredes; la multitud de enseres que se hallaban es-
parcidos por todas partes daban a aquel antro un aspecto lúgubre y Mi querida Sara:
casi fantasmagórico. Después de largo tiempo aprovechó aquel ve-
rano para visitar la abandonada casa solariega de sus abuelos. Era Cuando recibas esta carta ya estaré lejos, pues esta misma
una construcción sencilla de dos plantas con buhardilla. En su des- noche embarco rumbo a La Habana. No me da miedo entrar en
ván solía pasar ratos maravillosos en los veranos de su infancia ju- combate ni enfrentarme a mil peligros ni a terribles enferme-
gando y revolviendo entre los trastos que allí se amontonaban en dades, lo único que temo es estar lejos de ti mucho tiempo –sólo
anárquico desorden. La única claridad le llegaba por un ventanuco Dios sabe cuánto durará esta guerra– y no poder estrecharte
de madera hinchada y carcomida por los años, que crujía como si entre mis brazos. Todo se me hará más llevadero pensando que
a mi regreso podremos estar juntos y realizar todos nuestros
se quejara cada vez que se la abría. En el fondo de un viejo arcón
sueños.
de madera había, entre otros objetos, un catalejo de latón, una brú-
jula de barco y un curioso astrolabio. Ponía una mesa boca abajo, Te quiere. Tu amado
ataba un trapo negro a una de sus patas y armado de una oxidada
espada recorría los mares y océanos en busca del botín de algún Mauricio.
antiguo corsario. Con el mapa de una isla desierta y una cruz en
rojo que marcaba el lugar donde llevaría escondido desde antiguo La lectura de aquella carta le intrigó profundamente. ¿Quién
el fantástico tesoro de algún malogrado capitán pirata, se hacía a la era aquella misteriosa Sara de la que nunca había oído hablar en
mar para vivir mil y una aventuras. su familia, a quién iba dirigida esa romántica carta de despe-
Dando rienda suelta a su imaginación y atiborrándose de fabu- dida? ¿Quién era el tal Mauricio de quien tampoco tenía noti-
losas historias infantiles que devoraba con avidez desmedida, pa- cia alguna? y sobre todo ¿qué ocurrió con los dos enamorados?
saba las tardes de verano jugando en aquel trastero que tan pronto Tanto le impresionó su descubrimiento que se quedó absorto

N
era bodega de barco, océano embravecido o perdida isla llena de pe- durante unos minutos contemplando la carta y la foto sin poder
ligros. dar crédito a sus ojos. De improviso, recordó una historia que
— ¡Vamos, marineros de agua dulce! ¡Soltad amarras, levad el había escuchado en su casa siendo niño: una tía lejana de su
ancla! ¡Aunque tengamos que surcar los siete mares y afrontar mil madre se había arrojado al mar desde un acantilado al recibir la
peligros, el tesoro del capitán Cook será nuestra recompensa! noticia de que su novio había muerto en la guerra. Era muy pro-
Pero no fue ese tesoro el que tuvo la suerte de encontrar. En un
rincón del revuelto desván, medio oculto entre un montón de tras-
tos, vio un pequeño baúl de mimbre que pensó le serviría como
cofre del botín en sus imaginarias travesías por ignotos parajes. Al
bable que esos fueran los personajes de la carta. Pero ¿cómo y
cuándo había llegado al interior del catalejo? Sorprendido por
el hallazgo no se fijó en un libro lleno de polvo que hasta ahora
no conocía. Lo abrió con curiosidad y comenzó a leer lo que
parecía un libro de viajes. E1 protagonista era un marinero que,
A
abrirlo descubrió el mejor tesoro que nunca hubiera imaginado. El
cesto estaba repleto hasta los bordes de una multitud de tebeos e
historietas, que harían sus delicias en aquellas tardes veraniegas y
llenarían su cabeza de maravillosas e inimaginables fechorías.
al parecer, recorrió el mundo en busca de aventuras. Se sentó en
una hamaca junto a la ventana y se enfrascó en su lectura. Re-
corrió los lugares más misteriosos que nunca hubiera imaginado
junto a él: la selva del Amazonas, ríos inmensos e inhóspitas y
R
R
Desde entonces en aquella estancia se mezclaron, entre otras, las lejanas tierras. En una de sus visitas a tierra firme, se introdujo
hazañas de “El Capitán Trueno”, “El Jabato”, “El Guerrero del An- en la ciudad y fue recorriendo sus calles con afán como si fuera
tifaz” y “Roberto Alcázar y Pedrín” entre otros. Todos sus perso- en busca de algo o de alguien. Llegó a una casa solariega cuya
najes, en tropel algarabía, desfilaban por su mente infantil viviendo puerta encontró abierta, llamó a sus dueños, pero no escuchó
con ellos arriesgadas e inverosímiles aventuras. respuesta alguna. Recorrió el salón, subió al primer piso, al no
Cuando abrió el ventanuco volvió a chirriar de nuevo, como en-
tonces, en lo que a él le pareció un quejido lastimero por haberse
atrevido a despertarlo del insondable sueño de los años. Alguno de
los objetos que retenía en su memoria desde siempre habían des-
ver a nadie se dirigió a la buhardilla, abrió la puerta y descubrió
a un muchacho sentado en una hamaca que leía con gran inte-
rés un libro. A
aparecido, como el baúl de los tebeos o la mesa sobre la que nave-
gara en sus aventuras. Tampoco pudo encontrar la brújula ni el
astrolabio. Sólo el catalejo de latón, lo cogió entre sus manos con
cuidado como si hubiera hecho el mayor de los hallazgos y acari-
ció su pulida superficie con nostalgia como queriendo extraer de
—¡Nunca debiste leer esa carta, canalla!

Al escuchar su voz se giró hacia él y con un gesto de horror


en su rostro balbució:
—¡Mauricio!
T
él jirones de su infancia. Intentó desplegarlo, pero estaba atascado
y, al forzarlo, se abrió en dos partes dejando caer al suelo un papel
apergaminado. Se trataba de una carta en cuyo interior había una
antigua fotografía de un joven ataviado con el típico uniforme a
Fueron sus últimas palabras antes de caer desvanecido. Al
día siguiente unos vecinos encontraron su cadáver, tenía un
libro en las manos, los ojos abiertos y una extraña mueca de pá-
I
V
rayas de los soldados de la guerra de Cuba. Después de mirar aten- nico en su pálida cara.
tamente la fotografía, pasó a su lectura, cuyo contenido transcribo
a continuación: Ricardo Fernández Moyano

A
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CLÁSICOS ALBACETENSES. Manuel Ramírez de Carrión TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: OPINIÓN

Maravillas de naturaleza
(Comentarios a cargo de Fernando Rodríguez de la
Torre, extraídos de su prólogo de la edición “Clásicos
Albacetenses, 4)

I. EL PERSONAJE
En Hellín vio la luz Manuel Ramírez de Carrión en el año
1579. Frente a errores publicados sobre su fecha y lugar de
nacimiento la revista local “Macanaz” prestó un impagable
servicio al publicar la partida de bautismo de su ilustre pai-
sano:
“En diez dias del mes de enero de mil y quinientos y se-
“tenta y nueve años, yo Francisco Rodriguez de enesa clérigo
“cura, baptice a Manuel, hijo de Miguel Ramirez y Maria de la
“Paz, y fueron sus padrinos Francisco de Valcarcel Ju.° Fer-
“nandez y doña Maria de Velazco muger de Gomez de Valcar-
“cel.— la capita en la caja. = Francisco R. de enesa.

Muy cortos son los esbozos biográficos que poseemos de


Ramírez de Carrión por lo que sería bienvenida una investi-
gación sobre su vida, que no podemos acometer en esta breve
introducción. Hemos observado, señalemos, crasos errores
que deberían ser eliminados para el futuro.
Dicen el doctor Bernaldo de Quirós y la doctora Gueler,
que Ramírez de Carrión vivió en Hellín en su juventud, y al
mismo tiempo que adquiría una vasta cultura comenzó su
labor de desmutización con un muchacho sordomudo. De su-
poner es que hasta él llegaron noticias sobre la obra del pre-
decesor fray Pedro Ponce de León.
El marqués de Priego, don Pedro Fernández de Córdoba
y Figueroa, era padre de un sordomudo y llamó a Ramírez
de Carrión a Montilla (Córdoba), para que se encargara de la
educación del joven noble disminuído. La desmutización y
educación del alumno tuvo un completo éxito, y la fama de La fama de Ramírez de Carrión llega a Italia y de allí
Ramírez de Carrión debió de llegar a Madrid, por cuanto en viene a Madrid la princesa de Carignan, hacia 1636, para con-
1615, doña Juana de Córdoba, duquesa de Frías, la célebre seguir con el apoyo y recomendación del rey Felipe IV que
viuda del Condestable de Castilla, llamó a Ramírez de Ca- nuestro preceptor se desplazara a Italia para desmutizar y
rrión para que se ocupara de la educación de su segundo hijo, educar a un hijo sordomudo de la princesa. Pocas noticias
sordomudo a causa de una enfermedad surgida a los dos años. nos han llegado de la actividad de Ramírez de Carrión en Ita-
La duquesa recurrió a la influencia del rey para que el mar- lia. Parece que volvió a España hacia el año 1645, perdién-
qués de Priego consintiera en desprenderse durante algún dose desde entonces su pista, por lo que se ignora la fecha
tiempo del profesor de su hijo. Ramírez de Carrión pudo tras- (¿acaso 1650?) y el lugar de su muerte. Lamentable final his-
ladarse a Madrid y comenzó la desmutización y enseñanza tórico de quien tiene el título de “primer preceptor de sordo-
de don Luis de Velasco, que así se llamaba el hijo de la du- mudos del mundo” y para quien en vida se escribieron
quesa de Frías. elogios inusitados.
La “excedencia” de Ramírez de Carrión duró cuatro años,
volviendo de nuevo a Montilla, ya como secretario del mar- II. LA SORDOMUDÍSTICA DE MANUEL RAMÍREZ
qués de Priego. A partir de ese momento consideramos que DE CARRIÓN
comienza Ramírez de Carrión a organizar la biblioteca del Es el siglo XVI el siglo de oro español (mundial) en la
marqués y empieza a preparar la documentación para su historia de la educación de los sordomudos. El precusor fue
libro, que no saldría a la luz hasta 1629. el monje fray Pedro Ponce de León.

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CLÁSICOS ALBACETENSES. Manuel Ramírez de Carrión TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: OPINIÓN

En el año 1579 nacen Juan Pablo Bonet y Manuel Ramí- Estas obras tenían como un método común: se trata de pe-
rez de Carrión. El primero publicó un celebrado tratado que queñas enciclopedias, con numerosos y cortos capítulos de
tiene todo el mérito que le pertenece por ser el primero en el las más variadas cuestiones, agrupadas o no en series temá-
mundo que trató de esta didáctica especial. Pero una exége- ticas.
sis moderna descubre aspectos inéditos que favorecen a Ra- El método de Manuel Ramírez de Carrión es totalmente
mírez de Carrión en detrimento de Bonet. En palabras de innovador. Después de haber leído muchos libros, españoles
Bernaldo de Quirós y Fany S. de Gueler: “evidentemente a y extranjeros, en latín, griego, italiano y francés, sobre las
Bonet le faltaba experiencia, pues… Ramírez de Carrión tuvo más variadas ciencias –desde la historia a la anatomía– ob-
que volver en repetidas oportunidades a retomar la educación tiene de ellos una cita, normalmente un corto texto expositivo
de Don Luis, cosa que por cierto no habría ocurrido de ha- y en el margen del mismo referencia el autor y la obra.
berse mostrado Bonet suficientemente eficaz. Sin embargo, Por esto decimos que Ramírez de Carrión debía de traba-
no podemos tener duda alguna sobre el hecho de que Bonet jar con fichas, ya que, obtenido el texto, coloca el substantivo
tuvo acceso —a través de Don Luis— al sistema de ense- de la palabra-clave delante, al objeto de proceder a su alfa-
ñanza de Ramírez de Carrión y que supo sacar buen partido
betización. Por ejemplo: “Gengibre, aprovecha en los man-
de ello”.
jares, contra los desmayos, y flaqueza de estómago”.
También, añadimos nosotros, Bonet, nada más publicado
Este método no lo hemos visto en otros libros “de mara-
el libro, desaparece de la escena pedagógica y continúa con
villas”, ni siquiera en el llamado Diccionario de maravillas
su ocupación habitual, que no era otra que la de miembro del
servicio secreto del rey. En cambio, Ramírez de Carrión tiene de la naturaleza, del francés Sigaud de la Fond (por otra
una biografía acreditada de cuarenta años de preceptoría sor- parte, del siglo XVIII), ya que, aunque trabaja alfabética-
domudística. mente, los textos son muy extensos y no puede ofrecer más
Muerto Bonet en Madrid en 1633, cinco años después se que algunas docenas de asuntos, y no dos mil.
publicó un extraordinario elogio —poco o nada conocido
hoy— de Ramírez de Carrión escrito por José Pellicer de En Montilla (Córdoba) aparece en 1629 la edición prín-
Ossau y Tovar en el que se alude al largo período de ense- cipe:
ñanza sordomudística de Ramírez de Carrión, los alumnos MARAVILLAS / DE NATURALEZA, / EN QVE SE
que tuvo, las ideas y venidas del profesor y de sus alumnos CONTIENEN DOS MIL SE- / cretos de cosas naturales,
de Madrid a Montilla, así como que Bonet escribió su libro dispuestos por abe-/cedario a modo de Aforismos faci-
“por lo que vió que obraba Vm. y oyó de su boca”. les, y bre-/ues de mucha curiosidad, y prouecho. Reco-
En su libro Maravillas de naturaleza, Ramírez de Carrión /gidos de la leccion de diuersos y graues / Autores. / Por
expone en dos ocasiones, en el prólogo (“A la curiosidad del Manuel Ramirez de Carrion Maestro, y Secretario del /
lector”) y en letra “S” (voz “sordo de nacimiento”), sus ideas MARQVES DE PRIEGO. / (adornito) Dirigido a su Ex-
sobre el problema de la sordomudez y de la enseñanza de sor- celencia (adornito) / Año de (Escudo) 1629. / CON PRI-
domudos. VILEGIO REAL. / En Montilla en la Imprenta de su
Mas desgraciadamente no es en este breve prólogo donde Excelencia / por Iuan Batista de Morales. //
podamos realizar un estudio sobre la obra pedagógico-sor-
domudística de Manuel Ramírez de Carrión, de tanto interés Portada.- V. en b.- Svma de la tassa, Madrid a 28 de
para educadores especiales… y para albacetenses. Agosto de 1629.—Erratas, Madrid y Iulio 24 de 1629. El
Licenciado Murcia de la llana.- Suma del privilegio.-
III. LAS “MARAVILLAS DE NATURALEZA Aprovacion del Consejo, 4 de mayo de 628, Doctor Iuan
Llamaremos literatura de maravillas a aquella prosa di- de Salazar.– Censura del Doctor Hieronimo Fernandez
dáctica que trata de sucesos o cosas extraordinarias que cau- de Leon, Montilla, 15 de Março de 1628.– Licencia del
san admiración; por su misma esencia corresponde o forma
Ordinario de Cordova, 17 de Março de 1628.— Don Ga-
parte de la divulgación científica.
briel Ioseph de Arriaga, Soneto.— Del Licenciado Don
Con la imprenta aparecieron pronto obras de la antigüedad
Antonio Suarez de Ocampo (dos décimas).— Al Excmo
de este género y, a este respecto, son paradigmáticas la obra
Señor Marques de Priego.- (Firma grabada del autor).—
de Cayo Julio Solino, bien utilizada por Ramírez de Carrión,
las Noches áticas de Aulio Gelio, las Saturnales de Macrobio, A la curiosidad del Lector.– Autores citados en este libro.-
el Banquete de los sabios de Ateneo. En otro orden de cosas, Texto.
no olvidemos las ediciones de la obra de Marco Polo-Rusti- (In fine): FIN. / Sub correctione Sanctae Matris Aec-
chello de Pisa (precisamente, denominada Libro de las ma- clesiae / (estrellita) CON PRIVILEGIO (estrellita) / EN
ravillas del mundo). MONTILLA POR / Juan Baptista de Morales. / Año de
En el siglo XVI hay muchas “novedades” de este género; M.DCCXXIX./
tuvieron universal difusión las obras del francés Pedro Bo- En 4°.– 8 hojas de preliminares sin numerar, y 144 fo-
vistau y la del sevillano Pedro Mexía, utilizadas, obviamente liadas, con numeración equivocada en las cuatro últimas.
por Manuel Ramírez de Carrión. Sig. A-Nn-3.

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CLÁSICOS ALBACETENSES. Manuel Ramírez de Carrión TEMAS DE ALBACETE Y PROVINCIA: OPINIÓN

Es una impresión sin gran mérito, tosca, pero con adornos tura de las dos mil “maravillas” se nos ocurren las simples
en los comienzos y finales de capítulos, así como con todas notas siguientes:
las páginas recuadradas.
En el mismo año apareció la edición de Córdoba. Copia- a) Está omnipresente en la obra toda la filosofía aristoté-
mos del gran bibliógrafo Valdenebro su cédula de esta edi- lica en su proyección cosmológica y antropológica, así como,
ción cordobesa: por extensión, toda la cultura latina y renacentista.
b) Se encuentran, no obstante, atisbos de experimenta-
“MARAVILLAS / DE NATVRALEZA, / EN QVE SE ción. No es que hubiera llegado a los ojos de Ramírez de Ca-
CONTIENEN DOS MIL / secretos de cosas naturales, rrión el Novum Organum, de Francis Bacon, salido a la luz en
dispuestos por abecedario à modo de Aforismos faciles, 1620, pero la idea de que el conocimiento es fruto de la ex-
y breves, de / mucha curiosidad, y provecho, recogidos / periencia se trasluce en numerosas ocasiones, cuando se traen
de la leccion de diversos, y graves / Autores. / Por Manuel a colación las ideas tópicas, del vulgo, que se contrastan y
Ramirez de Carrion, Maestro, y Secretario / del Marques rechazan con la fórmula “como yo lo he experimentado”,
de Priego. / Dirigido à Su Excelencia. / Año (E. de armas “como lo enseña la experiencia”, “hecha la experiencia se ha
del Mecenas) 1629. / Con privilegio. / En Cordova en la hallado ser falso”, “pero por experiencia se ha visto lo con-
Imprenta de Francisco Garcia. trario”, y otras muchas similares.
8 °mayor.- Ocho hs. al principio sin foliar, 122 hs. fo- c) El contenido es multidisciplinar. Sin afán de enumera-
liadas.—Sign. , A-Q, todas de ocho hojas, menos Q, ción completa de todos los saberes que se tocan, las senten-
que tiene dos. cias, citas o aforismos corresponden a la anatomía, fisiología,
Port.- V. en B.— Suma del Priv.— Suma de la tasa: cirugía, medicina; farmacopea, albeitería; teratología; física,
Madrid, 28 Agosto 1629. Aprobacion del Consejo.– meteorología (en la concepción aristotélica), astronomía, as-
Aprob. del Dr. Jeronimo Fernandez de Leon: Montilla, trología, cosmografía, arte del cómputo, zoología (ornitolo-
15 Marzo 1628.– Licencia del Ordinario: Cordoba, 17 gía, hipología, mirmecología, etc), etología, botánica (en
Marzo 1628.—Soneto de D. Gabriel José de Arriaga.– especial, los simples), agronomía, química y alquimia; mi-
Poesia del Ldo. Antonio Suarez de Ocampo.— Dedica- neralogía y lapidaria; naútica, balística y un largo etcétera
toria.— A la curiosidad del lector.—Autores citados en Hay cierto bagaje inútil de supersticiones, incomprensibles,
este libro.– Texto. claro es, a los ojos actuales.
Puede considerarse como segunda edición del libro, d) Llama la atención la pobrísima presencia de las mara-
puesto que la original debió ser la hecha el mismo año en villas del Nuevo Mundo, pues una sóla mención de Fernán-
Montilla, en la imprenta que tenía allí el mismo Marqués dez de Oviedo (voz “moscas”) y otra de la Historia de las
de Priego, a quien está dedicado el libro. Esta circuns- Molucas (voz “clavo de la India”) es todo lo que aparece. Si
tancia de ser de un mismo año y hechas en lugares tan bien es cierto que hasta la obra de José de Acosta no se inte-
próximos las dos ediciones, me hizo sospechar si serían gró el Nuevo Mundo en el contexto general del pensamiento
una sola con diferente portada; pero habiéndolas con- europeo hay que reconocer que dicha obra es de 1590, es
frontado, he visto que son absolutamente distintas. (Bib. decir, 39 años anterior a la publicación de las Maravillas de
Nacional)” naturaleza.
Desde 1625 profesaba historia natural en el Colegio Im-
Es muy curioso que los buenos bibliógrafos del pasado perial de Madrid el sabio y noble jesuíta Juan Eusebio Nie-
siglo no dieran con la pareja de ediciones conjuntamente; remberg. En 1630, al año siguiente del libro de nuestro
todos hablaron sobre la rareza y curiosidad de la obra. Ramírez de Carrión, publicaba su Curiosa filosofía y tesoro
Aludiremos de pasada a una supuesta edición de Madrid, de maravillas de la naturaleza. Obsérvese la coincidencia
anterior a las andaluzas y más pequeña de contenido. Es el con el título de la obra del hellinense. El éxito del Padre Nie-
erudito Nicolás Antonio quien la da a conocer de una forma remberg fue grande, lo suficiente para ahogar la posibilidad
no segura. Desde entonces no conocemos la existencia de de reeditar la obra de Ramírez de Carrión.
ningún ejemplar, y todos los que mencionan la edición, pre- Los títulos de “maravillas de naturaleza” o “secretos de
sunta, madrileña, se apoyan en la autoridad de Nicolás Anto- naturaleza” se han seguido usando hasta nuestros días. Valga
nio. Nosotros nos apoyamos en la autoridad del mejor como ejemplo por todos los casos, los títulos de dos discur-
bibliógrafo que ha tenido España, el tobarrense Cristóbal sos de fray Benito Jerónimo Feijóo bajo estas mismas deno-
Pérez Pastor, quien en su magna Bibliografía Madrileña… minaciones.
desconoce esta hipotética edición; suponemos que bien le hu-
biera gustado fichar una obra del hellinense Ramírez de Ca- Fernando Rodríguez de la Torre*
rrión, si hubiera existido. Mientras se deshace el misterio, *(Textos del prólogo de Maravillas de naturaleza)
Instituto de Estudios Albacetenses
nos inclinamos por la inexistencia de esta edición de Madrid.
“Don Juan Manuel”. Albacete 1987. 275 págs.
Y entremos, finalmente, en unas leves consideraciones El texto se publica sin las notas a pie de página.
sobre el libro de nuestro hellinero. Después de una atenta lec-

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