colEcclÓtrl vlrvloRlAs 1. 2. 3. 4.

DE LA

nrpnrslÓtrl

LOS TRABAJOS DE LA MEMORIA

Los trabaios de la memoria, Elizabeth Jelin' Det estrado a la pantalla: Las imágenes del iuicio a los ex comandantes en Argentina, Claudia Feld.

Las conmemoraciones; /as disputas en las ¡""¡25 "infelices", Elizabeth Jelin (comp.). Los archivos de la represión: documentos, memoria y verdad, Ludmila da Silva Catela y Elizabeth Jelin (comps.).

ELrzneerH Jeuru

EN PREPARACIÓN

Luchas locales, comunidades e identidades, Elizabeth Jelin y Ponciano Pino (comPs.). Monumentos, memoriales y marcas territoriales' Victoria Langland y Elizabeth Jelin (comps.).

Er-tzRspru JEuN es socióloga, investigadora del

coNlcrr (Argeny directora Aires tina), proGsora de la lJniversidad de Buenos académica del Programa <Memoria colectiva y represión patrocinado por el ssnc. Dirige el área de investigaciones en el Instituto de Desarrollo Económico y Social (Buenos Aires). Entre sus múltiples publicaciones están Los trabajos de la memoria, en esta colección, y Pan y afectos: la transformacíón de lasfamilias, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1998.

INDICE

siglo veintiuno de españa editores, s.a. siglo veintiuno de argentina editores

Presentación

vtl
IX XI
1

Agradecimientos
Nota necesar¡a ...........

lntroducción

'1.
Todos los derechos rcserwados. Prohibida la rcoroducción total t-r parcial dc esta obra por cualquicr procedimiento (ya sea gráfico, electrónico, óptico, químico, mecánico, fotocopia, etc.) y el almacenamiento o transmisión de sus contenidos en soportcs magnéticos, sonoros, visuales o de cualquier otro tipo sin permiso er?reso del editor.

La memoria en el mundo contemporáneo

9
17

2. ¿De qué hablamos cuando hablamos
rias?

de memo39
63 79

3. 5. 6. 7.

Las luchas políticas por la memoria Historia y memoria social Trauma, testimonio y "verdad" El género en las memorias

@ dc esta edición,junio 2002
SI(]LO )O<I DE ESIáNA EDITORES,
S.

A-

Príncipe de Vergara, 78. 28006 Madrid

O

En coedición con Social Science Research Council 2001, ElizabethJelin

.. 99 Transmisiones, herenc¡as, aprendizajes...... 117 135 Reflexiones finales .' 139 Referencias bibliográficas..........

i)EREC]TJOS RTSERVADOS CONFORME A LA LEY

Impreso y hecho en España Printed and made in Spain Diseño de la cubierta: Juanjo Barco/Alins Ilustración ISBN: 84-323-1093-X Depósito legal: M. 26.995-2002

Fotocomposición: rNrotrlx, Julián Camarillo, 26, 1." 6 28037 Madrid

s.

L

Impreso en Closas-Orcoyen, S. L. Polígono Igarsa. Paracuellos dc Jarama (Madrid)

PRESENTACION

Este volumen inicia una serie de libros que pone a disposición del público los resultados de un programa, desarrollado por el l)ancl llegional de América Latina (rur) del Social Science Rescarch Council, cuyo próposito es promover la investigación y la formación de investigadores jóvenes sobre la memorias de la rcpresión política en el Cono Sur. Con fondos de las fundaciones Ford, Rockefeller y Hewlett, y bajo la dirección de ElizabethJelin y Carlos Iván Degregori, el programa apoyó a cerca de 60 becarios clc Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Perú, [Jruguay y los Estados lJnidos. Como volumen inicial de la serie, este libro prescnta el pensamiento de su directora, que a su vez sirvió como rnarco conceptual que orienta las investigaciones del programa.

OCEANO PACIFICO

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El programa fue diseñado para encarar tres cuestiones difercntes, aunque relacionadas entre sí. La primera es la necesidad clc generar avances teóricos y de investigación que contribuyan ;r enriquecer los debates sobre la naturaleza de las memorias en la región, sobre su rol en la constitución de identidades colectivas y sobre las consecuencias de las luchas por la memoria sobre l:rs prácticas sociales y políticas en sociedades en transición. La sc¡;unda cuestión u objetivo es promover el desarrollo de una nueva generación de investigadores con una formación teórica y rnctodológica sólidas, preparados para articular perspectivas novcclosas sobre los procesos sociales de memoria, pero preparados t;rrnbién para abordar la gran variedad de temas candentes que srrrgirán en el Cono Sur en el futuro. Finalmente, el programa ,rprrntaba a la creación de una red de intelectuales pírblicos de l:r región preocupados por el estudio de la memoria societal y It'nlas relacionados con ella. Es nuestra esperanza que esta colección de libros contribuya .rl :rvance del conocimiento académico, pero también que estimule

acabada sc manifiesta. Federico Lorenz.. También conté con el apoyo l)cnnanente y la confianza de mis colegas del Regional Advisory l'lrrel del ssRC. esperamos contribuir a la comprensión social de los conflictos sobre la memoria que continúan dando forma a la vida social. y la sensibilidad ala multiplicidad de dimensiones y a la compleiidad de la memoria. No pretende dar una versión y final de un tema. entre activistas y ciudadanos. Becky. Esperamos también que sirva para catalizar una colaboración continua entre investigadores que participaron en su preparación y que permita atraer a comunidades intelectuales más amplias para participar en un diálogo abierto.. Kaufman ocupa un lugar especial. brindando generosamente sus dudas y sus . el duelo y los nivelet . Como interlocutora permanente. sino reflejar un momento de balance de la trayectoria para abrir las preguntas para el trabajo futuro. Al hacerlo. Dedico este libro a la memoria de mís padres. con sus silencios. el silencio. qu. El entusiasmo y buena disposición de Rebecca l. Eric Hershberg. Carlos Iván Degregori. Alejandro Grimson.iclrtenfeld.Presentación AGRADEC¡MIENTOS debates y discusiones en un ámbito más amplio: entre estudiantes y docentes. Varios/as colegas y amigos han leído y comenrado detalladanrcnte el manuscrito. El diálogo ha sido permanenre también con Eric Hershberg. con los becarios y becarias y con otros t'olegas y docentes que participan en el Programa. compartiendo sus ideas e inquietudes: Gerardo ( )rrctano. de aprender y enseñar. En ese diálogo que lleva varios años y que. me han exigido y me han cuestionado y t'stimulado de manera continua. Este libro es parte de un diálogo. repeticiones -!n y huecos. de cada uno de los países pero también en un debate comparativo y transnacional. política y cultural de la región y del mundo. Claudia lit'lcl. Ludmila da Silva Catela. Susana G. espero.ryrrcias específicas. me ha <abierto la labeza. De todos ellos lrc aprendido mucho. con Carlos Iván Degregori. de quienes aprendi sLt "memoría obstinada". Alba . con su capacidad de interrogar e intcrrogarse. continúe en cl futuro.el ualor de lo humano. han sido una constante en esta tarea.

..o_ nocim ien ro y agradecimiento. rituales de homenaje e iniciativas ¡r..líticas que impulsen un (nunca más> a las afrentas a la disnidad lltrrnana.. qri. con prácticas de rememoración. cada año. el 11 de septiembre es un día cargado de significados. y a los demás que participr. una está expectante sobre el curso concreto que las luchas por la memoria van a tomar en los distintos escenarios de la sociedad chilena.o. el mundo entero fue conrnovido por los atentados en Nueva York y'V/ashington. las coincidencias y casualidades se convertrrán en otra cosa. los referentes y anclajes materiales y simbólicos dc las memorias de situaciones límite cobrarán otros sentidos para ()tros grupos de la sociedad global.o.Agradecimientos NOTA NECESARIA Kaplan. Patrick Dove yJosé olavarría. ". d. A partir de 200i.-. El manuscrito de este libro estaba en su fase de revisión final cuando. Espero que las preguntas planteadas en este libro estimulen trna reflexión más amplia sobre la necesidad humana de encontrar scntido a los acontecimientos y sufrimientos que nos toca vivir. .r. A todos ellos. Lucila SchoenGld hizo una-lectura cuidadosa de editora profesional y Mariana Mcloughlin colaboró en los múltiples detailes involuciados en la p. el 11 de septiembre de 2001.t iib. -incluyendo mi diálogo es imaginario pero no por ello ausente_ -i . .prr#iór. Teresa Valdés.. los sentidos de la fecha carnbian. Mauricio Taube. empren_ dimiento autores de textos y lib. Susana Kaufman. Para quienes trabajamos sobre las memorias de la represión cn el Cono Sur. "rt. ... En puntos específicos tarnbién conté con la ayuda de Silvina Jensen.

que ('nlergen con persistencia y continuidad' Estas cuestiones están apareciendo en el plano institucional y cn distintas instancias y niveles del Estado: el Ejecutivo. la comisión que investiga la muerte del ex presidente (]ciulart en 1'976 y el reconocimiento oficial de quienes. se cstá repitíendo siempre (Agamben.u pottetio. en uerdad' nunca ha dejado de surctler.. t.r dictadura en Brasil.-ra"tt-icnto por. las noticias centrales incluyen Ln" t. las legislaturas nacionales y provinciales.-. informaciones presentes en los documentos encontra.p"r". 2000. P.crímenes cometidos en ghile en ygi3. lJruguay. pr. las comisrotrJs especiales. políticas y policiales de coyuntura..1.hirro del Terror en Paraguay' A esto se suman las noticias sobre el Operativo Cóndor en el plano regional.tie á. el apar. Además de las obvias problemáticas econ(rmicas."r"do que nochet y . lis Fuerzas Armadas y policiales' El núcleo de .INTRODUCCIÓN No se prrcde qtrercr que Ar.tuhwitz retorne eterndmante porc1ue . el reconocimiento oficial de que hubo desrpariciones y la conformación de una Comisión para la Paz cn Uiuguay..r el esclarecimiento de la identidad de algún niño o niña fioven vcinteañero ahora) secuestrado durante la dictadura militar en Argentina.¡uicios de la verdad> para esclarecer desapariciones forzosas en la segunda mltad de la década de los setenta .t que indican la persistencia de un (no quiere pasar): los avatares de la detención de Pi1-. ft él At.tienen dcrecho .iones económicas por su victimización durante " l. Abrir los diarios de Argentina. los.rto judicial. 105). Chile o Brasil en el año 2000 puede asemejarse' en algún momento' a transitar por un túnel áel tiempo.

en el cine. lo hacemos desde un lrrr'. La discusión sobre la memoria raras veces puedc ser hecha tlcsde afuera. aunque sin duda difícil. Este abordaje implica. Tcrcero. tan elusivo. climas culturales. Este libro intenta contribuir a encontrar algunas herramientas para pensar y analizar las presencias y sentidos del pasado. Los movimientos de derechos hurranos en los distintos países han tenido Llna presencia significativa.El¡zabeth Jel¡n Introducción la institucionalidad republicana se vc impelido a encarar cuestioncs ligadas a dar cuenta de un pasado que data de varias décadas atrás.es posible y deseable. En mi caso. en lo refi'rente a las diferencias inter-étnicas o inter-culturales en la corrccptualización de la temporalidad y del lugar del pasado. coherente y único. insiste se rcsigna a quedar en el pasado. sin incorporar l. Aunque inr( ntcrnos reflexiones de carácter general. Primero. sino problcnatizar. l)ara mencionar sólo uno de ellos.r. tanto en lo que se refiere al lugar de la rnemoria en la construcción de comunidades étnicas. la memoria es Patricio Guzmán. necesariamcnte. conflictos y luchas. Porque. más avances. traducen en acciones públicas de distinto carácter. ligando las demandas de saldar cuentas con el pasado (las demandas de 3usticia) con los principios fundacionalcs de la institucionalidad democrática. incorpora y traba3a sobre ese pasado y su lcgado. en lo simbólico y en lo personal. Tamlrión. anclados en experiencias y en marcas simbólicas y materiales. de intentos (fá* llidos. el objctivo no es ofrecer un tex. de las memorias. rnás diálogos. Además. En todo caso.to rrdefinitivo> o <definitorio> del campo de estudio. <historizar> las memorias. en lo político y en lo cultural. La creación artística. El texto puede parecer descentrado. y las hilachas tienen una trama de la que salen y a la que se vinculan. así cotno en el lugar asignado a las memorias en diferentes sociedades. película de de la cn su presencia. abrir prcgpntas y rcflcxioncs que impulsen más trabajos. cn la narrativa.:rr particular: la preocupación por las huellas de las dictaduras . Queda abierto cl camino para el trabajo futuro y cl de otros colegas investigadores más conocedores del tema. Lcr voy a haccr en distintos niveles y planos. entender las memorias corrlo procesos subjetivos. no propongo un itinerario lineal. otros desde perspectivas más concrctas quc <atraviesan> cualquier estudio sobre memorias. o sea. ya que constituyen insumos para . espacios de luchas políticas e ideológicas. Para esto. y lo tradas sean convergentcs y permitan dilucidar el tema.ll proceso de reflexión y su empoderamiento. enmarcados en relacioncs de poder. a partir de tres premisas centralcs. la danza o la música. Pero hay un núcleo dc problemas.r rrrgcncia de trabajar sobre la memoria no es Llna inquietud de un contexto político y cultural específico. deshilachado a vcces. Segundo. Los afectados directos de la represión cargan con su sufrimiento y dolor.. El regreso de esas noticias a las primeras páginas ocurrc después de algunos años de silencio institucional. que la reflexión y el análisis crítico son herramientas que I'rtcden y deben ser ofrecidas a los actores sociales. Algunos de carácter conceptual que ayudan a puntualizar abordajes analíticos.. lo cual apunta a prestar atención al rol activo y productor de sentido de los participantes en csas luchas. Incorpora también sus compromisos políticos y cívicos. reconocer quc cxisten cambios históricos en el sentido del pasado. en 1o histórico y en lo social. en el teatro. se trata de un texto que explora distintas perspectivas. sus t'rcencias y emociones. y en ('Lranto a la centralidad de la dimensión étnica en procesos histírricos específicos de violencia y represión (pensemos en Perú o Guatemala). como dice el título -tan no obstinada. La esperanza es que estas mírltiples en- que habrá huecos y temas no desarrollados o subdesarrollados. esto incluye una fuerte creencia ('ll que la convivencia hurnana entre grupos diversos y en -aun 11¡¡1flis¡s. el texlo no se adentra en el ¡nálisis de la etnicidad. En el plano societal y cultural hubo mcnos silencios. por lo que parece) de construir un futuro democrátictl apropiadosin mirar al pasado. distintos puntos de entrada al tcma.r los más débiles y excluidos.r subjetividad deVa investigador/a. en las artes plásticas. reconocer a las memorias como objeto de disputas. Su objeto de estudio lo es. sin comprometer a quien lo hace. loS ANCLAJES DE "NUESTRAS" MEMORIAS .1:rcla | . especialmente . su propia cxperiencia.

una fuertc presencia mediática qrle provoca debates en la esléra ¡'rrlrlice dc cada país y la presión sobre los aparatosjrrdiciales de los países en l. convalidaron amnistías a los violadores.o. Otros observadores y actores. En todos los casos. relación al contenido de la democracia' Los países de la resión enfrentan enormes dificultades en todos los campcls: la viee. compartidas por toda una socie. Finalmentc. es imposible encontrar una rÍrcfi7oria.. sin cmbargo' una parte central del p. incipientes e incompletos regímenes constitucionales que los su- las violaciones de dercchos. de los derechos humanos. en los que un <libreto único> del panoventa. (llrc se cornetieron las violaciones...r de la lucha por lajusticia: los aparatosjudiciales de otros países (europeos r . Una . preocupados rnás que nada por la estabilidad de las instituciones denrocráticas. sistemática y reiterativa. Constituyen un terna público urcludible en la difícil tarea de for¡ar sociedades democráticas.ñt" y la dócada dc los ochenta. comcl cl correspondiente castigo a los responsables de I En la década de los . En la actualidad algunos creen que la represión y los abusils son fenómenos del pasado dictatorial. y ponen el énfasis en la ncccsidad de abocarse a la construcción de un futuro antes que volver a visitar el pasado.. ligadas a escenarios políticos del mo- nrento. pero en verdad en est'cnarios cambiados y con otros actores. Pueden encontrarse rrtornentos o períodos históricos en los r¡rrc cl consenso es mayor. la violencia policial es permanente. el <Nunca más> involucra tanto un esclarecimientcl completo de lo acontecido ba¡o las dictaduras. obstáculos de todo tipo para la real vigencia de un <Estado de derecho> están a la vista. los logros las i-ran .iclo muy limitados o nulos. Para los def. cedieron en términos de la vida cotidiana dc distintos grupos sociales y en términos de las luchas sociales y políticas que se dcsenvuelven en el Presente. Aun mantener las mismas bantlcras implica dar nuevos sentidos a ese pasado que se quiere (('()nservar). Sc trata de luchas presentes. qu. una visión y una intt'r'pretación únicas del pasado.rlíticas de olvido o de <rccc¡nciliación>. en su visión.btener justicia para las victimas de violaciones a los derechos humanos. A pesar de las protestas _de promulgaron se víctimas y .nómicos y sociales es crecientemente ráringida por el apego al mercado y a programas políticos de corte necrlibcral. lisas memorias y esas intcrpretacioncs son también clementos clavc en los procesos de (re)construcción de identidades individuaIcs y colectivas en sociedades qlre cmergen dc períodos dc vioIt'rrcia y trauma..'la región) y los organismos y cortcs internaclon¿lcs.rs interpretaciones alternativas (inclusive rivalcs) de ese pasado lcciente y de su mernoria comicnzan a ocupar un lugar central t'n los debatcs culturales y políticos.rcl. Esto plantea la pregunta sobre cuáles son las continuidades y las rupturas que han ocurrido entre los regímenes dictatorialcs y los frágiles.". .cia de los derechos ec.Elizabeth Jelin Introducción que gobernaron en el Cono Sur dc América Latina entre los aíros . la transformación del senticlo dc ese pasado es inevitable.iez instalados los mecanismos democráticos en el nivel dc lc¡s proccdimientos formales.ordcn y progreso)) que.l. se pr()mue.1. En cualquier momento y Irrgar.. cn casi toda la región ley". con r1n triple irnpacto: algunas condenas (a mcnudo trt .rltsctüia). Algunos actores pueden plantearlas como continuación tlc las mismas luchas políticas del pasado.r.trrrrcias es crecientc. Las confrontaciones .r p.r.' . están menos dispuestos a reabrir las experiencias do* Iorosas de la represión autoritaria. las minorías enfrentan discriminaciones institucionales sistcmáticas.rt. y lo elaborado en los procesos posdictatoriales en los años noventa. d"f.nror.rn. pasado un cierto tiempo permite -que t'stablecer un mínimo de distancia entre el pasado y el presentel. se h¡n sumado ¿ctores intportantes en el I'l. Cabe establecer un hecho básico. La actuación de est¿s rrr..r"n. En verdad. el desafío se traslada a su desarrollo I r -:---^ comlenzan a darse entony profundización. hay quienes cstán dispuestos a visitar el pasado para aplaudir y glorificar el r. los derechos civiles más elementales están amenazados cotidianamente. los procesos de democtatización que suceden a los regímenes dictatoriales militarcs no s()n scncillos ni fáciles. Desde esta postllra. Otros centran su atención en las formas en que la desigualdad y los mecanismos de la dominación en el piescnte reproduccn y recuerdan el pasado' El pasado dictatoriai reciente es.ttsores. produjeron las dictadurasl. El conflicto social y político sobre cilmo procesar el p"r"do rcprcsivo reciente permanece' y a menudo se agudiza' i)esde la perspectiva de quienes se esfucrzan p()r .

capítulos se retoman y sc revisitan temas *vtleltas dc Son antcriores' f . Hav una lucha política activa acerca memona la de sentido del acerca tido de lo ocurrido. de los pueblos indígenas? sentidos e itrterpretacto"ts.ttc.t riar>.r-ill. unívoca.lnzlrtIl|.e sentido. cn su ubicación en esccnaritts públicos. r¡rítulos siguientes. la t'rítica cultural..nri¿"¿...'.l. esconde lo que distintas lnemtlrias rivales (cada una de cllas una oposicií¡n entre . en términos política..i. Pretende con* tlibuir a 1a rcflcxión analítica y a la elaboración dc prcguntas quc l)ucdan impulsar una investigación con-rparativa más amplia en . quc exploran la relación entre historia y menr. la política. No obstantc. pero t.s insinuadas en c"pítuicls profunpermlten. cs el olvido> o (contra el silenáo. su pretensión va rnás allír de lo regional. El orden de exposición es relativamcntc scncillo. . . En segundo lugar.. nrríticos c interrclgan cucstioncs menr)s transitadas cn el campo . l:r rrremoria: el géncro y las generacioncs. tuerca)) qlte sc parece más a una cspiral. por lo cual las referencias a debates r.'. . Que lrorrtación y lucha entre actores con diversas narrativas contrasr. la historia. casos e ilustracioncs que . pero iambién gf espacio dc la -t-oria es cntonces un cspacio de lucha -it-r.n ái... sc usan conceptos e hipírtesis .rcdcn ofrecer para enriquccer la comprcrrsirin de los trabajos de mernoria quc esos actores llevan a cabo. Siemprc habrá otras historias' otras memorias privado' pretaciones alternatlas' en l¿r rcsistencia' en el mundo del scn:.6 sad() cs más accptado Elizabeth Jelin Introducción o aun hcgcmtittictl' Ntlrmalmcntc' ese liy batallas breto es lo que cuentan los veicedorcs dc conflictos e interf-rirJri.r"rro..nillcativas en esas páginas.rlturales) son espccialmcntc rr'. y cl tcnso lugar dcl testimonio personal. las del Cono Sur. lógica o deductiva' mi propia matlera de interrogar y avanzar y' cn ese un lado' cada capítulo cada lector pueda formular sus propias l)rclluntas que le pcrmitan avaDzar cn el trabajo reflcxivo sttbre su propia rnemoria y su compronriso pírblico.rtlórnicos disciplinarios (especialmente en cl campo de la hisr.'tt" . no prctcnde ser un híbrido rnultidisciplinaric'r. el desarrollo de los .lrr'r-cn apuntan más a desestructurar y desarmar (certczas) quc a . Sobre estos dos rr rtirs se ha cscrito mucho. y no pocas veces esta lucha es concebida ('xpuesto cada lectora no repctir' Las crlnsignas de la lucha (contra el olvido>: recordar para La <memorla contra pueden en este punto ser algo tramposas' cn realidad.lntear el contexlo actual dc la preocupación por la mcmoria. alianzas e identificaciones ( ()rl otros actores. Las reflexiones que .. I capítulo 2 erplora conceptualmente la propia nociírn de tnelas metlorias se collstruyen en cscenarios de con'rr.l'iA. el psicoanálisis.-u"o.. En el análisis... Su enfoque sc ccntra en Ios actores socialcs y políticos. el libro se nlltre de des. cl psicoanálisis y los estudios cr."t.ue planteados .CoIlnlcn)orlcit. Dos advertencias adicionales.. Primero. la antropología. q. en sus confrc-¡ntaciones y luchas. I tiempo y en cl cspacio. Los e¡cmplos..rtina. lo reitcro' es z a partir de lir los acot'ltccimientos qtte se dcbaten' cuando haya pasaclo tnucho ti""tpt' descle sc collnlemoraron los 500 ailos de Esto se hizo cl¿rranrente evidcnte cuatrdo de cotrtroversias sociales ¿rtiIl Las interprctacioncs del pasado son objeto hllegadedeColón:rArnérica.rntcs cs cl tcma del capítulo 3. mcmopropios olvidos)' Es en verdad <mcnroria contra EL ITINERARIO A COMPARTIR Este libro tiene una doblc estructura' Por url ordenamlent() que está centrado en un tema o cucstión' en aunquc sí argumcntal no sigue tlna línea única.. la psicología... I)espués de l)l.crt1492.rnrbión de la Shoah.i'Eraeludcsctlbrirrrict.lldeAnréltc¡ ostr<cotrquistll>?i'Eraeltetlcuentro. elJapón o la (iucrra Civil española.(' prescntan provienen de distintas experiencias de <situaciones y -r. aáentrarse más' penetrar en hay un orden l]"tát-' Por otro lado' que dtá.1rrc las distintas disciplir-ras pr. t En esa ocasión' dilerentes actores dieron i"clusive nornbres diversos a lo qtlc se estaba lírrritc> sobre las que hay investigación.NoIlrrbtlltittgttrtrposihiliclad<lc¿lt...rd. La intcnciótr. El registro cambia en los dos .dedili'rentcsculttrrasclelcclr¡rietrzodel .ril.-".lr ( ('cr <vcrdades>.rrrollos y contribuciones que provicncn de una rnultiplicidad de tlisciplinas: la sociología.. se puede d".t. .l. si bien el texto cstá enraizado en las cxncriencias dc las dictaduras recientes en el Cono Sur de América l. rcctlrc|atldo.r"rrior-t..J y i.genc'rcidio. ya q.. t. Los dos capítltlos finales son lnás r. crco.

sobre r. Las personas. Esta <explosióru de la memoria en el mundo occidental contcrnporáneo llega a constituir una <cultura de la memoria (Huysscn. los archivos oficiales y privados de todo tipo. Descansa enteramente en la materialidad de la huella. Hay un culto al pasado. 2000: 16) que coexiste y se refuerz con la valoración de kr efímero. las fechas de conmemoración se multiplican. los archivos crecen.rrLr. archivística. . señala que <la memoria moderna es. figura clave en la apertura de la reflexión y la investigación . l.1. Todas l.rcn ()illis. en la r¡¡rut'cliatez del registro. que parecen estar dispuestas/os a visitar esos ¡lrsados. las colecciones de diarios y revistas (o recortes) rcferidos a temas o períodos que nos interesan. Y los medios masivos de comurricación estructuran y organizan esa presencia del pasado en todos Ios ámbitos de la vida contemporánea. el ritmo rápido. I. la fragilidad y transitoriedad de los lrcchos de la vida.ntcrnporánea sobre la memoria. Taml. para sí mismos y l)rrra otros y otras. en el boom de los anticuarios y de la novela histórica. los grupos familiares.r: tr:rducciones de citas de textos publicados en otros idiomas son mías. a preguntar e rrrclagar.A MEMORIA EN EL MUNDO CONTEMPORANEO Vivimos en una era de coleccionistas. que se cx?resa en el consumo y mercantilización de diversas modas (retro)). ( ()nlo mecanismo cultural para fortalecer el sentido de pertenen¡ Pierre Nora. Registramos y guardamos todo: las fotos de infancia y los recuerdos de la abuela en el plano privado-familiar. en lavisibilidad de la imagen> (Nora. Esta <cultura de la memorio es en parte una respuesta . 1996: 8). las cor¡rtrnidades y las naciones narran sus pasados. . a escuchar y mirar sus iconos y rastros.' rcacción al cambio rápido y a una vida sin anclajes o raíces.:r memoria tiene entonces un papel altamente significativo. En cl espacio público. 1994. las demandas de placas recordatorias y monLlmentos son permanentest.

Enunciados fundamerrtales que regulan las representaciones comrrrr. En un sentido político. [.' r .]r (Flttyssen. A menudo.¡ria como cotnpcnsacicin a la acelcración dc la vida contemporánea y como fucnte de scguridad frente al temor u horror del olvido (exprcsado con un dejo de nostalgia por Nora. con la serie de <cuadragésimos y quincuagésirnos attiversarios de fuerte carga política y vasta cober- rnáticos de carácter político y a situaciones de represión y anic¡uilación. espccialmentc en el castl de grupos oprimidos. olvidar o elaborar.rrrrrismo de Estado.r:. sitr permitir el olvido o la ampliaciírn de la rnirada (Todorov.rr rrirr lr noción . la refcrencta a un pasado común pennite construir sentimientos de autovaloración y mayor confianza en uno/a mismo/a y cn el grupo. . 2000: 15). r.s derechos humanos estén garantizados para toda la población. Quiencs destacan el lugar de la lnctn. Ambos procesos. conmemor¡do públicamente en 19U8 [. el movimiento memorialista y los discursos sobre la memoria fueron estimulados por los debates sobre la Segunda Guerra Mur-rdial y el erterminio nazi. IJna. . evocado en 1985 [. Más allá del <clima de época> y la expansión de una <cultura de la memoriar.+5). <\razarr. que rcsisten y reitparccen. reconocimientos y -jtrsticia institucional se combinan con urgencias éticas y deruundas moralcs. los actores que luchan por definir y nombrar lo (lu(' tllvo lugar durante períodos de guerra.1. las <cuentas .10 Elizabeth Jelin La memoria en el mundo contemooráneo cia a grupos o comunidadcs.r'rn. .. la memoria y el olvido.' social. así como quienes intentan honrar y honr('n:ricar a las víctimas e identificar a los responsables..os debates acerca dc la memoria de períodos represivos y . Los actores partícipes de estos debates v r rcrrlan sus proyectos democratizadores y sus orientaciones hacia r I lilturo con la memoria de ese pasado. Kaes. recordados en 1983. lls r l. '. r'.. el fin de la Segunda Guerra en 1945. quien la elabora con ¡.ulrjctivos [..lc los lazos sociales inherente a las situaciones de catástrofe social. los lugares y funciones 1. las catístrofes sociales lo desagregan y dividen> (Klés. la conmemoración y el recuerdo se tornan cruciales cuando se vinculan a acolltecimientos trau2 Intensif-rcación que tuvo qlte ver.'on el pasador en términos de responsabilidades. rt'nlidad traumática interna y mcdio ambiente> (IGés.. las catástrofes naturales solidarizan el .lr'r) scr utilizadas por el sujeto debido a cualidades particulares de la relación de <catístrofe psíquicar: <(Jna catástrofe psíquica se produce rnodalidades habituales empleadas par¿ tratar la negatividad inherente . son simultáIleos..r ( \l)crienci¿l traumática se rnuestran insuficientcs.... el pogrom organizado contra los judíos alcrnanes en 193[J.].r.la noción de <catástrolé :r sociab de R. como Freud lo subrayó. ¡. 1998)... r'. género. especialmente cuando no ¡ rr. o cuando se trata de profundas catástrofes sociales3 y situaciones de sufrirniento colectivo.tr. . con- flictivos.2000: 14). tura mediática: el ascenso al poder de Hitler en 1933 y lir infame quema de libros. la Noche de los Cristales.trofi: social implica <el aniquilamiento (o la perwersión) de los sistemas .l. En el mundo occidental. silenciados y discriminadtls.. r t'l trabajo psíquico de ligadura. En su rnayoría "aniversarios alernanes" [.. [. . por las aparcntes <fijaciones>..¡'. en términos más generales..] Las situaciones de catástrofc social provocan eGctos de rup'. de representación y de articulación.i¡¡i¡¡¿.] '1.r\ quc. la Kristallnacht. l... Esto ha llevado a críticos culturales como Huyssen a plantcar la <glclbalización del discurso del Holocausto> quc <pierdc su calidad de índice del acontecimicnto histórico cspecífico y comienza a funcionar como una metáfora de otras historias traumáticas y de su tncmoria> (Huyssen. El debate cultural se tlluevc entre distintas interpretaciones y posturas. familiares o comunitaric-rs. aunque en clara tensión cntre ellos. entre otras cosas.t I I t-1. la marca de lo traumático interviene de marrcra central en lo que el sujeto puedc y no puede recordar.. rrrrlcpendientemente de su clase.... 1991: 142). no fácilcs de resolver por la conflictividad polític¿ en los escenarios dondc se plantean y por la destrucción . l:rs prohibiciones. visualizan r ' -fiur. religión o etnicidad.u'ios y sirnbólicos predispucstos en l¡s instituciones sociales y transge. silcnciar.. al lamcntarse por la desaparición de los mitieux de rnemoire y su rcemplazo por los lieux) parecerían ubicarse en el lado opuesto de aquellos que se lamcntan por esos pasados que no pasan. r ¡. rr{r. el temor al olvido y la presencia del pasado. A menudo. retornos y presencias pcrmanentes de pasados dolorosils.'. En lo individual. los contratos estnlcturantcs.lt' violencia política son planteados con frecuencia en relación r on h necesidad de construir órdenes democráticos en los que l. violencia política o t.. orientación ideol.xnlcs. intensificados desde comienzos de los años ochentat.] y también en 1995 con toda utra serie de eventos internacionales en Ettropa y etr Japón. rtr.

'rr r.licr. queda bien claro quc la complejidad está instalada en cl tcrna.. puedc con.'rr.n (() sc desorientan y se pierdcn) entre <futuros pasados> (Ko. |. .u lls e>. apunta al todavía-no. está vinculado a unidades políticas y sociales de acción. ll. Y al estudiar a esos hombres (iy también mujeres!) concretosl los sentidos de la temporalidad se establecen de otra mancra: el presentc contiene y construyc la crpcricncia pasada y las expectativas futuras. En otros lugares del mundo. los lrorrores del pasado no sc vuclvan a repetir -nuilc(l El Cono Sur de Alnérica Latina es un escenario donde esta vinculación se cstablece con mucha fuerza.' l).r lrrrrnana incorpora vivencias propias. Pasado. lr rrs. tlstas son algunas de las dimensiones de la cornplcjidad. l')()():22).'llcck. 1993). <fururos perdidos> (Fluyssen. .periencias y rr¡l. .. diríamos (natural).r Io no experimentado. multiplicidad de sentidos. La experiencia es un <pasado presente. si es que cl concepto tiene un sentido propio.' lc han sido transmitidas. donde los sujetos de la acción se mueven y orien'..lr( . que hace referencia a una temporalidad futura. Sin cmbargo.rsc cn períodos postcriores.. pero también las de c¡tros . Y en ese punro de inrersección complejo. iDe qué temporalidades estamos hablando? (Jna primera manera de concebir el tiempo es lineal.rr)) (Connan y Rousso.. Las experiencias se .¡¡¡[s transformación y cambio en actores y proccsos l-ris_ . en . en un tiempo físico o astronómico. de modo cronológico. El recuerdo del pa. a lo que sólo se puede descubrin (Ko_ '. pero las experiencias basadas en ellos I'r('(lcn modificarse con el paso del tiempo. l:st:lrnos hablando de procesos de significación y resignifica_ . aunqlre no lo sabemos con certeza. entonces. La experien. ya que las ex1.12 Elizabeth Jelin I i) memor¡a en el mundo contemporáneo j3 su accionar como si fueran pasos necesarios para ayudar a que más-. desde Japón y Camboya a Africa del Sur y Guatemala..k.rccicin humana. .u'i()s sociales y políticos. no pueden dejar de pro_ I'i. I9()3:347). además. es donde se produce l. El pasado. r. Las experiencias están también moldcadas por el <horizonte de erpectativas>. Algo parecido sucedici con algur. .r:.¡rr. nuevas coyltnturas y .zr )rtcS dc e>rpectativas. strl-ljetivos. como dice Koselleck..{. un año o un minuto.rn de la experiencia pasada y para construir erpectativas r. Multiplicidad de tiempos. 1993: 338). y l. Porque.r.r.. La erpectativa <es fr-rturo hecho presente.rs.¡t'ir'rn y en diálogo con otros. ¡ rcncias incorporadas en un mornento dado pueden modifi_ ¡ .r.. a hornbres concretos que actúan y sufren. se impregnan unas de otras> (Koselleck. <el tiempo histórico. I lay un elemenro adicional en esta complejidad...2000) y <pasados que lr. cuyos acontecimientos han sido incorporados y pueden ser rccordadosr (Koselleck. individual y . Esos scntidos se construyen y cambian ' . 1994) en un presentc que se tiene . J Ubicar temporalmcnte a la memoria significa hacer referencia rl ucspacio de la erperiencia> en el presente.lr-Se o cxpandirse.rlnrcnte. a sus instituci()ncs y organizacicrnes> (Koselleck. rr'.lrl)('rponcn.s cspacios de erperiencia y de los futuros incorporados en lr¡ ¡r r.se preserte donde cl pasado es el cspacio de la erperiencia y r'l firturo es el horizonte de expectativas. Si agregamos a esto la existencia dc múltiplcs subjctividades y horizontes tcmporales. r' rrrldificaciones en los marcos interpretativos para la com¡ . n. 1993: 338).r('crcar y alejar simultáneamente de esos pasados recogidos ' rr l.. Nuevos procesos históricos.r . .. presente y futuro se ordenan en ese espacio de manera clara. ( ) ¡.. expectativas de cada uno.. Las unidades dc tiempcl son cquivalentcs y divisiblcs: un siglo. <Los acontecimientos dc 1933 su_ .. 1993: 14).'¡¡. I efl función de un futuro deseado. <en el espacio vivo dc la culturar (llicoeur. los procesc'rs dc rememoración pueden tener otros sentidos éticos y políticos. al introducir los procesos histciricos y la subjetividad humana. que pueden compartir y con_ r.rtlo cstá incorporador pero de manera dinárrica.ros actores ligados a la memoria de la Shoah y dc las purgas cstalinistas en la Unicin Soviética. de inrnediato surgcn las complicaciones. una década.n definitivamente. segúrn cómo esas experiencias pasadas sean rrrr ( )l-lx)fadas. LA TEMPORALI DAD COM PLEJA El planteo antcrior r-rbica directamente el sentido del pasado en L1n presentc.

áer con r. como compulsiones o repeticiones. que reaparece y se metc. El trabajo claborativo es cierr rnrclltc una repetición.i analiza el duelo ¡'.r¡rórrtico.rlcto logra desprenderse progrcsivament.lt'l sujcto pasa de cstar (acapa. Este trabajo lleva riempo.r. instrumcntalizado y manipulado.q^uebrando la fijacitin ci el otro y cn el <la satisfacción que . LJno es agente de transformación. ápor qué hablar de trabajos de la mcmoria? El trabajo como rasgo distintivo dc la condición humana pone a la persona y a la sociedad en un lugar activo y productivo. susceptible de favorecer el traba¡o der sujéto frentc a .u.ión constiruyen lrrr r/. En cse proccso.¡ e'co'trastc co'ra i.stencias quc ésta suscita 1.r. elaborativ. de dicho objcto> (La_ ¡'l:rrche y Pontalis.o'el | rccobra su libertad y su desinhibición.1¡¡¡lg ¡11¡11."-l un gasro de tiernio y d.ser un agente_ético y políticor 1L"C"pr"... 437).r. como un intruso. en el presente.la imposibilidad de separarse del objeto perdido. La repetición implica un pasaje al acto.] puede haber otras porrUi_ lr.l:ru4.É-".L1c..r. Sin duda. a partir dc procesos de identificación con las víctimas. la conciencia.ryí" . .icoeur. Irsta nociítn puede ser aplicada y cxtendida fuera clel contexro t..¡. y en el proceso se transfurma a sí mismo y al mundo. rnerancolía.l. penctrar. r.'". El tr'.". hasta los procesos más personales e inconscientes ligados a traumas y huecos.. Observadores y testigos secundarios también pueden ser partícipes de esta actuación o repetición. concebida en un contexto tcrapéutico..cura picza rft't-t.l.1 especic lr t r aba3o psíquico que pcrmitc al sujeio aceptar ciertos . 2001: 1i4).rt. del duelo implica un (proceso intrapsíquilo. libcrador en la medida en que ( ( )lrsiste en un trabajo de rccuerdor (lticoeur.rba.gr" . la actuación (actíng-out).l t. 1976: 243).l"to.r_ Ir rl)rc'tación y supcra las resi.rs y tendencias coexistentes. Lln permanente retorno: la compulsión a la repetición. I{ay un tiempo de duelo. Esto sc manifiesta desde los planos más <objetivos) y socialcs como haber perdido una gucrra y estar subordinados a poderes cxtranjeros.q5r3 . y el de un olvido selectivo.s y scntimientos. un ob¡eto de fijación.. la agencia o la cstrategia de los actores. elaborar. io.futuro [. 1999: 36).. puedcn implicar una fijación. algunos hechos vividos en cl pasado tienen efectos en tiempos posteriores. r"" clk).rr" i.¡ sobre y con las memorias del pasado. En ésta.. el tcma sc rcfiere al trabajo áe duelo. ' l'r. No se vive la distancia con el pasado. scr imaginaria y cl yo se ide'tifrca con er objcto perdido.s y librarse del dominio de l.rr.s nrácanismos repetitivos> 1l r¡rlerrchc y Pontalis. La actuación y la repetición pucden ser confrontaias con el "tr'.oi-rport" eI p. E' el trabajo elaborativo.rr cl plano individual. pero no cs objeto dc trabaj. <la persona rr'rr'r clc ganar una distancia crítica sobre un problÉma y distinguir rrlrt' paszdo. como silencios.tl. especialmente en casos traumáticos.." .rtlt's.rd. Implica podcr olvidar yir".t'anisrltos rcpt'titivos (p.l> (Freud.l."b"¡o dc duelo se revela ' ( ( )st()sarnente como un ejercici. r.de. actuación y . Dc ¿hí cle respeto por el propio yo (Freud.r. Hay en esta situacicin un doblc peligro: el de un (exceso de pasador en la repetición ritualizada. La cclntracara de esta presencia sin agcncia es Ia de los sercs humanos activos en los procesos de transformación simbólica y de elaboración de sentidos dcl pasado.. independientemente de la voluntad. La noción lreudiana de tra* l'. . dice LaCapra.r r'. l{eferirse entonces a que la memoria irnplica <trabajo> es incorporarla al quchacer que genera y transforma el mundo social. y n. Los hechos del pasado y laltgazón del sujeto con ese pasado. en la compulsión que lleva al acto.. En t'l plano psicoanalítico. 197(r).rbalo elaborativor> (working-through).1'rlr.rrf. como huellas mnósicas (R. I rrr. prescnte y.14 Elizabeth Jelin l-a memoria en el mundo contemporáneo 15 LOS TRABAJOS DE LA MEMORIA El título de este libro alude a la mcrnoria como trabajo. la energíá priq)i.. ¡rr i'rid.r. 2000).y recuerdos cn lugar de re-vivir y actuar. accptando l': lr ¡'. y pbr medio del cual el sr. que ticnen quc lidiar. Seres hutnanos que <traba¡an. La actividad agrega valor.ada poi su dolor y rrrr"r. l'. invadir el presente como un sinsentido. pero modificada por la interpretación y. consistc r n ('l (proccso en virtud del cual el analizado'int. 1981: 435). in_ ()rporar memorias. consecutivo ( r la pérdida de (sc.rdo' 1' Para salir de esta situacicin se requiere <trabajarr. pero es a través de la elaboración que se adquicre la po_ . por. Su prcsencia pucde irrumpir. la nér- .rrrr"n. la memoria del pasado invadc. lg9r 436). Hablar de trabajos de memoria requiere establecer algunas distinciones analíticas. En estas situaciones.

Irn lo que sigue.n l" repetición. está en que un título así invita . identificando simplemente a toda elaboración como . t Jn primer eje que debe ser encarado se refiere al sujeto que r. ¿DE OUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE MEMORIAS? peligro de que el trabajo de elaboración despierte un sentimiento ie tiaición y de ruptura de la fidelidad hacia 1o perdido. y las conceptualizaciones y creencias (LaCapra. Dentro de este marco de referencia tan rert.r. <aprender a recordarD. Arrn cuando lógicamente no haya contradicción. Y hay t.. son abiertos v tr('lrcn muchos puntos de fuga. que genera un doble encierro: o l" tot"lirr. nr('n'rora y olvida. '.icti ro. Todorov.lr'l scntido común. sin I'rt'tcnder la exhaustividad o un abordaje completo y total de tenr. intentaremos avanzar en cuestiones conceptrr. hay fuerzas que enfatizan la fijación en la ictuación y. a partir de conceptualizaciones desde distintas . sllperar los olvidos y los abusos políticos. en definitiva y por su propia complejidad.rn¡bión huecos y fracturas. que lleva a una postergación indefinida del cambio institucional [. viéndolas como maneras de prevenir cierres. entonces. éQuién es? éEs siempre un individuo o es I'r r'. hay dos posibilrrl:rdes de trabajar con esta categoría: como herramienta teórir rr-rnetodol6gica. cura total. En principio.rblc hablar de memorias colectivas? Pregunta a la que las cien' ¡. que implican generalmente repeticiones más que elaboraciones y que podrían igualmente extenderse a silencioi y olvidos). pero también. . una apertura hacia una utopía vacua sobre la que no se puede decir nada. sin otras alternativas. El resultado es un tipo paralizante de lógica de <todo o nadau. tomar disiancia y al mismo tiempo promover el debate y la reflexión activa sobre ese pasado y su sentido para el presente/futuro. . modos de eliminar u oscurecer cualquier otra res- puesta posible. hay una tensión ('ntre preguntarse sobre lo que la memoria es y proponer pensar ('n procesos de construcción de memorias. hubo quizá demasiada tendencia a quedar fijados en la actuación.rs cllle. su uso (abuso. . Citemos en extenso una reflexión de LaCapra: En la crítica reciente (con la cual en parte estoy de acuerdo). pero también hay emociones. busca la salida en el intento de abandonar el acento en el pasado para ponerlo en el futuro (Todorov. lt'r'irse a recuerdos y olvidos..] lrl título del borrador de este capítulo era <iQué es la memoria?>. t. Ll dificultad.rrrscncia) social y político. una ng. en la compulsión a la repetición. 2001:145)."a..l <cs>. el desafío es superar las repeticiones. 1998)' Esto implica un pasaje trabajoso para la subjetividad: la toma de distancii del pasado. dominio total. su legitimidad sot r:rl y su pretensión de <verdadr. y en el mismo movimiento. de memorias en plural.1.ión y el cierre que hay que resistir.. señalada por colegas r.r. y dc disputas sociales acerca de las memorias.. Abordar la memoria involucra l.' I lay en juego saberes.lrsciplinas y áreas de trabajo.to Elizabeth Jel¡n 2.r c'lar una definición única y unívoca del significado de la palabra. como categoría social a la (lrr('se refieren (u omiten) los actores sociales. silencios y gesr. la política se convierte a menudo en una cuestión de esperanza vacía de futuro. y otra... En el plano colectivo.o especialmente a Ludmila Catela por su comentario y reflexión . narrativas y actos. y que manifiesta. y entre memoria y justicia.. armonizaciones o nociones simplistas de cura.i. preocupado por los abusos de memoria (provocados por maniatos moralei de recordar.". o actuar la compulsión a la repetición.rlcs. en dirección a algunas precisiones y puntos centrales. Al mismo tiempo implica repensar la relación entre memoria y política. Y esta visión a menudo se engarza con una política apocalíptica o quizácon una política de la esperanzautópica. Llevadas al plano ético y político. sociales han dedicado muchas páginas. tot"li"ación. .

En t'l lnundo occidental contemporáneo. no retener en la memoria. huecos. de medir cuánto y qué se . en las prácticas culturales de un grupo. son centrales en este camDo. mayor o menor. El pasado que se rememora y se olvida es activado en un presente y en función de expectativas futuras. los enigmas no son menos. á.llrilidad de activar el pasado en el presente _la com. La pregunta sobre cómo se recuerda o se olvida surge de la ansiedad y aun la angustia que genera la posibilidad del olvido. rllritiva indican que la memoria arrtobiográfica tiene mayor durabiliiad r'|1' ¡¡rr'r". TRADICIONES INTELECTUALES. el enigma de por qué olvidamos un nombre o una cita.¡1.¡. en tanto <facultad psíquica con la que se recuer- da o la <capacidad. Vivencias personales directas. -. TRADICIONES DISCI PLINARIAS La memoria. nos acompaña permanentemente. creencias."n_ r'rrrrl. a la cuestión de qué se recuerda y qué se olvida.l. lrr. el eje de la pregunta está en la fa_ ( llltad psíquica..)n('. '1. como parte de su resumen de las líneas principales l.lr. I ' l's(.. o la cantidad y variedad de recuerdos <inútiles> o de memorias que nos asaltan fuera de lugar o de tiempo. 1995y 199\2. y la l'.lvida. cl yo consciente no puede controlar. .r y Sivan (1999:12). el pasaje de lo individual a lo social e interactivo se lrrlr. Quienes tienen memoria y recuerdan son seres huma_ l'. Es esta singularidad de üs recuerdos.?o. lil c¡.r su parte. patrones de comportamiento. r . iNi qué hablar de los temores a la pérdida de memoria ligada a la vejez! En el plano grupal o comunitario.. lJn segundo eje se refiere a los contenidos. . que no puedá ser . sentimientos y emociones que son transmitidos y recibidos en la interacción social.r \\'rrrt.orr". ilr.|()nes y culturas. con todas las mediaciones y mecanismos de los lazos sociales.t' . se trata de mirar a la memoria y el olvido desde una persI'r'r tiva puramente cognitiva. en los procesos de socialización. de lo consciente y lo inconsciente.o.s procesos..rs sino insertos en redes de relaciones sociales. no ocurren en individuos rr. l" n.l(. y que es más densa cuanto más dramática es la experiencia vivida r' 1" t's rcinterpretada por el sujeto ' en términos emocionales...r".studian los procesos químicos involucrados en la memoria se ( ()r'plementan con los abordajes de la psicología cognitiva que rrtcntan descubrir lo^s^<<senderor¡ y .r t. y donde los rituales y 1o mítico ocupan un lugar privilegiado.r .. y repeticiones r l r. lrcrrr¡"1o. el orvido es temido. en grüpos. En una primera acepción.ridos a otros. y otros de silencios o aun de olvidos. en los procesos mentales.r. en palabras de Ricoeur (1999:16)_ Io que lrr¡t' la identidad personal y la continuidad del sí mismo'e.rr(r. o aun social o nacional... centrando la atención en er papel der inconsr r(''tc en la explicación de olvidos. la eterna tensión y el eterno dilema de la relación entre individuo y sociedad. \"r . 'l' '¡'r. En lo individual y en el plano de la interacción cotidiana.ercicio de las capacidades de recordar y olvidar es singular. ya sean de carácter expresivo o performativo.'18 Elizabeth Jelin l.¡¡i1jn de este vasto campo de investigación. I).jcntplo.rrl. ''.rtkr del misterio.'y relacionarlos r r rrr l¡¡6¡e. Los desarrollos d.urobioiogía que ¡'sicología rrtcntan ubicar los centros de memoria en zonas del ceñbrá y .rr¡slr. la memoria y r'l rrlvido (Schacter. para recordan (Moliner.-ori" I. ¡¡. Y también saberes. las investigaciones experimentales en el campo de la psi_ ¡ . de lo manifiesto y lo latente o invisible. l'\í(lricos ligados al desarrollo del yo y la noción de tiauma. Lo que más preocupa es no recordar.. el psicoanálisis se ha preguntado sobre el otro l. parecería que hay momentos o coyunturas de activación de ciertas memorias.rtl. De inmediato y sin solución d.l. La influencia de procero. o sea. Están también el cómo y'el cuándo se recuerda y se olvida.('lrtc del pasado.d" rr '. a l.cre.r r¡trc volveremos más adelante. campo propio de la y la psiquiatría.l " [Mencio'ado ..r pcrsona tiene <sus propios recuerdos). bien lo sabemos. su prescncia amenaza la identidad.. Hay también otras claves de activación de las memorias. 1998: 318) (recordar: (retener cosas en la mente>). Tanto en términos de la propia dinámica individual como de la interacción social más cercana y de los procesos más generales o macrosociales. ha intrigado desde siempre a Ia humanidad. sino de ver los <cómo> y los <cuándó>.t emocionales y aGctivos.De qué hablamos cuando hablamos de memorias? 19 vez más y en un tema o campo específico.

' trabajo sobre este capítulo y vuelvo a leer a Halbwachs. éSc puedc afirmar entonces la existencia de una memoria co_ l: . Y !iy"l si es así. reforzada r" 'r l.rrrrer.992: \72).rscñaba la mirada de Maurice Halbwachs. ¡'. que reproducen los debates entre tradiciones sociológicas clásicas..994 Olick. '¡r' r. 1999). áqué es la memoria colectiva? Algunas lecturas .rrt'r':r sirnultánea.1. por el grupo.r .r r¡rrt'.r'| r'r tlc nuestra fraternidad. Semprún lo incorpora a su (memoria>. parición de estos marcos o de parte de ellos [. que íbamos a morir. la cuestión y debatida -planteada reiteradamente en los textos sobre el temaes el peso relativo del contexto social y de lo individual en los procesos de memoria. el individuo. Si. de una sociedad o grupo. Dicho esto. Sus textos han producido muchas lecturas y relecturas. áCómo pensar lo social en los procesos de memoria? Aquí es posible construir dos modelos estilizados. I t. La figura de Maurice Halbwachs ocupa el centro de esta escena..i :rg. agonizando> (Semprún. prácticamente no habla de la relacit¡' ' .tlició' humana. Incluyen también la visión del mundo. I rr..r r)('rtcne'cia social. 1.. lo personalizado y la destitución I lr "'r¡tlició' humana en el campo... Y esto implica la presencia de lo social. Hay un punto clave en su pensamiento. aun en los momentos más <individualesr. cin' rr. lo individual y lo colectivo. Esos recuerdos personales están rlilnersos en narrativas colcctivas. esto significa que <sólo podemos recordar cuando es posible recuperar la posición de los acontecimientos pasados en los marcos de la memoria colectiva [. por e] cóntrario. Estos marcos lrs presta atención a la familia. r. Apunta entonces a establecer la rnatriz grupal áentro de I r r rr. la clave de nuestro destir-ro.. se pone .1999). 1998a. Namer.]> (Halbwachs. Para Flalbwachs. cómo se conrbinart el lrcmo psychologicus y el homo sociologicus (V/inter y Sivan. vivíamos juntos esta erperiencia de la ¡.¡r¡ scntido a las rememoraciones individuales3. de la memoria colectiva. 1. No es nuestra intención entrar en ese debate ni ofrecer una nueva lectura de Halbwachs. aun cuando las memorias personales son únicas y singulares-.nizando en el campo. . animada por valores. visitá'dolo. individuos.' llalbwachs interpretan su énfasis en lo colectivo como la afirr¡. como (cosa> independiente de los rrrrlivicluos. 2000). si en realidad se puede hablar de <memoria colectiva¡r o se trata de mitos y creencias colectivas. Ricoeur.t)e qué hablamos cuando hablamos de memorias? 21 nos. ylo que no ( D('uentra lugar o sentido en ese cuadro es material para el olvido I N. a partir de sus trabajos sobre los marcos (cadres) sociales de la memoria (obra publicada en 1925) y la memoria colectiva (obra publicada después de la muerte de Halbwachs) (Halbwachs.Elizabeth Jelin z.l. empiezo también a leer el libro de Semprúur. l. r'r 'r l¿r comunidad de los vivos. rogró quebrrr h disciplina lr rrr'rsiflcació'de lo <invisible.] Todos nosotros.rir()s después. N'estro ser estaba definido por eso: estar junto al rr'.1997). donde la memoria no tiene lugar (Hynes. 1992. siempre ubicados en contextos grupales y sociales específicos. tomo r('r(-i:l de que en sus reflexiones.rl se ubican los recuerdbs individuales. Es imposible recordar o recrear el pasado sin apelar a estos contextos... l()94).. Y encuentra en Flalbwachs.] El olvido se explica por la desa.r. toda me_ rr()na es una reconstrucción más que un recuerdo. Semorúrn '. el signo cle perr I . <Nunca estamos solos)) no -uno recuerda solo sino con la ayuda de los recuerdos de otros y con los códigos culturales compartidos. cuando estaba c'el campo de Bucllenward. r r ( r lclnoria y sufrirniento o trauma. hablándole. Como ( ()s marcos son históricos y cambiantes. para usar la feliz expresión de un texto reciente. en realidad. Las memorias individuales están siempre enmarcadas socialmente. Estos marcos son portadores de la representación general de la sociedad. de sus necesidades y valores.rt'itin de la existencia <real>. la religión y la clase -Halosocial'r. a alguien en quien depositar los <restosr ' ¡ '|rl ' Mie'tras ¡ r . Los puntos de debate son varios: si Halbwachs deja o no espacio para individualidades en el campo de la memoria colectiva. ¡r. Se juntan aquí ir 'lrr" ¡':1¡¡1fx5. srr pr ofesor cle la Sorbonne 'r' ¡rr. La escritura " I't t'i'l't Y n*ry pronto me encuentro con Harbwachs. y es la noción de marco o cuadro social.1994. Lo individual se desdibqia en lo colectivo. '. O sea. acompairando su agonía. que a menudo están reforzadas t'r¡ rituales y conmemoraciones grupales (Ricoeur.i) . así como análisis críticos (Coser. de la experiencia concentraclonaria buscando r l( rs r)crsonalizados..ra interpretación ' . había"rriclo la fraternidad de esta rnuerte por amor a la libertad. Eso es lo t. La memoria social e s.r .r' !!'''| rr( (st:r compasión. rr l.rrrlri¿r.1. y reflexiona: <Era ésta [la rnuerte] la " r.. para é1. I tlnfasis en la noción de <marco social> es la visión que -que r( "lrlta más productiva para nuestro objetivo.crte que avanzaba [. 19gg).

' (l. 'n('s clcl mundo puede implicar.scribe en una representación del tiempo y del espacio. ' rli.. en que son motorizadas en rr ( r()rcs orientadas a dar sentido al pasado. paratraer al escenario la diversidad de ma_ "'r r' '¡lr' ¡r1'¡¡s¿¡ el tiempo y. en formatos electrónicos y en bibliotecas. los psicólogos cognitivisras ha- I r. r r. en esta instancia. sino también centrar la atención sobre los procesos de su construcción. para no caer en lrr ('trl()centrismo o un esencialismo etremos. r('¡)r'cscntaciones en consecuencia...'|r'|i r'. En el plano individual. no garantizan su evocación.y con alguna estructura.rcs sociales. que las propias nociones de tiempo y espacio son cons_ r. l¡r. en consecuencia.ry que tomar en consideración _como ya lo hizo Halb_ . guardados pasivamente. en estado de flujo constante. r¡tr'.quii... r.l. Son huellas de un pasado que han llevado a algunos analistas (Nora especialmente) a hablar de una <sobreabundancia de memoria>. no puede haber memoria histórica.r'. sltperpuestas. la propia noción de <memoria colectivo tiene serios problemas.¡5. cle las memorias. r(..r..l)e qué hablamos cuando hablamos de ¡ memorias? 23 gunas voces son más potentes que otras porque cuentan con-almayor acceso a recursos y escenarios. en la medida en que se la entienda como algcr con entidad propia. se la puede interpretar también en el sentido de memorias compartidas.r" sc i. en diálogo con otros.'' clr cscena. y esto incluye.] la n-remoria colectiva sólo consiste en el conjunto de huellas dejadas por los acontecimientos que han afectado al curso de la historia de los grupos implicados que tienen la capacidad de poner en escena esos recuerdos comunes con motivo de las fiestas. esas evocaciones cobran . saberes reconocibles.rlidad en el proceso de interacción social.22 Elizabeth Jelin r.. Sin embargo.r' firera de ese marco social y del proceso de <encuadrar¡rrr nt(. las ' .'rt'iír'a la historia. la propia noci^ón de trf ¡ (una asociación. 'l rr ¡. []nu nota de cautela se hace necesaria aquí.r.r'.. sus huellas en distintos tipos de 'r¡r)()rtes reconocidos. es una permanente r 1r'' i I r)r'cscntc repetición y reproducció' . En verdad. en registros. la investigación antropológica e histórica clama i "r' lrrr. En un segundo movimiento. La antropología clásica se construyó. rr ¡r r. con alguna organización social t'' lr distinción entre el reconocímiento [. en reaiidad. Las nociones de tiempo parecerían. '.. rlc ull esfuerzo más activo por parte del sujeto). al escenario del drama presente..r.o.l'. información archivada en la mente de las personas. ¡r. 'r. Esto implica dar lugar a distintos actores sociales (inclusive a los marginados y excluidos) y a las disputas y negociaciones de sentidos del pasado en escenarios diversos (Pollak.rr.rrnente construidas. r. en archivos públicos y privados. 1999: 19). Reconocer que I r'. Pueden existir restos y rastros almacenados.'las del segundo. Era el estudio de los <pueblos en sin l¡. También permite dejar abierta a la investigación empírica la existencia o no de memorias dominantes. .rción de un ítem referido al pasado) y la euocación (recall. Pero éstos son reserworios pasivos. Si bien todo proceso de construcción de mc¡ 'r r. que rrrrPlica la evaluación de lo reconocido y en consecuencia r.rtcgorías de análisis utilizadas por investigadóres y ana_ -y. '. hegemónicas.son culturalmente variables lrr'. que deben distinguirse del uso.rias se construyen y cobran sentido en cuaclros sociai. encuadradas en marcos sociales y en relaciones de poder... del trabajo. y qué es presente. rrt'lr.r¡r¡ tt'. como entidad reificada que existe por encima y separada de los individuos.. únicas u <oficiales>. la existencia de ar..lr.lrv. los ritos y las celebraciones públicas (Ricoeur. Esta concepción surge de una interpretación durkheimiana extrema (tomar a los hechos sociales como cosa). en un primer movimiento. t.r i. Esta perspectiva permite tomar las memorias colectivas no sólo como datos <dados). lr.s y centros de documentación. y señalan que l.l tt'rtra.. ¡¡' scntada una clara y única concepción de pasado.r. por supuesto. dada por códigos culturales compartidos. I r¡ r'"rt' p. 1989). sin em_ l' ¡ ¡. En la medida r r rrrc son activadas por el sujeto. . presente r lrrrr¡¡.r(l()s de valores y de necesidades sociales enmarcadas en vl.nto. de la actividad humana en relación con ellos.r:' lrucllas mnémicas del primer tipo tienen mayor perdurabiliáad '¡rr. de conceptualizar ! rr r. Lo colectivo de las memorias es el entretejido de tradiciones y memorias individuales. it'. la iden- ¡ir' Hay otra distinción importante para hacer en los procesos de memoria: lo activo y lo pasivo. Llevado al plano social.. lr. Y si hay historia. interpretándolo y tra1 r rrr l.161O l. producto de interacciones múltiples. y aun el conocimiento v la r'l'r'rrración sobre el pasado.

ria es un elemento constitutivo del sentimiento cre icrentidad.Ir('l() ponen en relación con (otros). 1988: 135).¡l con algunos y de diferenciación con (otros)) para definrr l"'. Estos parámetros. l. como tales. que imr'lr'._ 1" 1' t. de identiñcación ¡1r rr¡r. En^los ' l'.rrr ¡.s materiales que se encuentran o pierden. no tienen existencia fuera de nu('stra política. cuando las memorias y las identidades están .1('('illtientos. dc mismidad) a 1o largo del tiempo y del espacio. r.r.r y c.s que pensamos.llevó a muchos judíos a convertirse al catolicismo (los llamados <marranos>). l:rs lnemorlas no son cosas sobre las que pensamos. 1994).. La performance ritualizada del mito. de género. Algo análogo ha sido planteado en relación a la llegada de los españoles a México (Todorov.te del sentimiento de continuidad y de coherencia de una r '. La inquisición. Después de varias generaciones.rrr :rl mismo tiempo resaltar algunos r"rgo. 1o que se (recuerda)) es el marco cultural de interpretación. que la re-presentación del mito es cambioa.¡'s6lLlc¡r no provocan urgencias de reordenar o de l'.tro tipo) el suJeto selecciona ciertos hitos.r' ". cuyo sentido original se ha perdido en el devenir y los cambios históricos del tiempo.'. Algunos de estos hitos se tornan. pol?tica r lt' . el reconocimiento y lr l'rr r. tanto para las personas como para los grupos .r trcs tipos de elementos que pueden cumplir esta función: personas o personajcs. sino de que los acontecimientos (nuevos> se insertan en estructuras de sentido preexistentes.{ ':l(lrar las memorias.rlrjct. son (nuevas) aunque no Io sean para los propios actores. rtr.stitución. Lr *. t':rll'os.24 Elizabeth Jelin r. '|lrr " rl( rr) gr". sino cosas r(r.r de los cuales se organizan las memorias. l)rrcdcn estar empíricamente fundados en hechos . pero desprovistas de sus sentidos iniciales. en rituales y repeticiones.proyecciones o idealizaciones a partir de otros eventos.nu('lltc. La limpieza profunda de las casas los días viernes en algún pueblo del interior de Brasil o estrellas de David en tumbas católicas en algunos pueblos de Portugal son algunos ejemplos.'s :r crperiencias vividas por la-persona o transmrtidas por .l de las memorias y de las identidades se alimenta' rurru. y sin embargo importante como punto de partida para la reflexión: el núcleo de cualquier identidad individual o grupal está ligado a un sentido de permanencia (de ser uno mismo. La relación es de murua constitución en la sub¡r'tividad. f rllr tut':u-.¡s. Hacerlo implica que <toda reproducción de la cultura es una alteración> (Sahlins. se convierten en marcos stciales para ' . r. herramienta que permite interpretar circunstancias que. y mantener en privado y clandestinamente algunas prácticas judías tradicionales. estas prácticas pueden haberse mantenido. ciértas memori^ '' .' rr. no reflexivas. vistas desde afuera. por ejemplo.rr.rr r-icrtos parámetros de identidad (nacional. lilritcq de la identidad. 1995).1. 191)2:2047.rlt'z. En muchas sociedades del pasado y del presente. No se trata de la a-historicidad.:.". los cuestionamientos oue ' I'r¡ rl. períodos <calmos> y períodos dé crisis.'. Poder recordar En su análisis del sentido de la muerte del capitán Cook en Hawai. sin embargo. en la medida en que es un factor extremal'::" rrr' ¡¡¡¡¡11¡¡tu. <Las identidades \. i'dividual o colectivo. pueden estar . lo vivido como <reab> no es la temporalidad histórica.. * . Irr'. rlr.l.r. en elementos uinvariantes. iillis.tl.. ó fijos. la institucionalización.l .orr.rl. MEMORIA E IDENTIDAD Hay un plano en que la relación entre memoria e identidad es casi banal. FIay. no es estática.. que pueden estar ancladas en mitos. En casos de este tipo. ya que ni las memorias ni la identidad son (cosas)) u 1{ y rcrncmorar algo del propio pasado es lo que sostiene la identidad . Alternativamente.1¡1'¡111¡:rl como colectivo.rrtill(l. y lugares. instituidas y amarradas. sino el tiempo mítico que remite permanentemente.rpo en su reconstrucción de sí mismo> (pollak. l" rrl)()ftante es que permiten mantenei un mínimo de coher'|.l)e qué hablamos cuando hablamos de memorias? 25 del pasado. nuestras relaciones sociales y nuestras historias> 1t irllis. icclades. necesarios para el mantenimiento del senrrrr( nto rlc identidads. i"'r'' ¡¡¡.rr¡t t.r. pa. La memoria y la identidad pueden trabajar por sí I r rr... 1994:5). 19BB: 139). pollak ltooz¡ . original.ntinuidad.. ¡'. existen tradiciones y costumbres incorporadas como prácticas cotidianas. Sahlins mrlestra cómo <Cook era una tradición para los hawaianos antes de ser un hechou (Sahlins. rrrrrlr. lrsta relación de mutua constitución implica un vaivén: para lr¡. a un momento fundacional.

formas de saludar a hombres y a mujeres. . de un fantasma o d" ¡r' il. Al mismo tiempo. en palabras de Enriquez. en las disyunciones . etc. es siempre activo y construido socialmente. r r¡t utdramientos sociales y las censuras dejan su impronta . .do acontecial. r. Estos períodos son precedidos.nlanera de construir un compromiso nucvo entre lo que reprc_ . .ilt('rnorableu será expresado en una forma narrativa. I l. El acontecimiento rememorado ... de identidad colectiva y de la memoria (Pollak.as rupturas en esas rutinas esperadas involucran al sujeto rlt' rnzr1cra diferente.li:ílogo e interacción. t orrro señala BaI (1999: viii) es este compromiso afectivo lo que t r . unidos a veces a la intención de comunicarla. (l(. LOS OLVIDOS La vida cotidiana está constituida fundamentalmente por rutinas. sino que cobran una carga afectiva y un sentido es¡rr r r. como lo muestran I' nlrnlcrosas investigaciones sobre el tema en Europa del Este .. 121). l.. La memoria r'.r ('xperiencia pasada que se activa en el presente. es el resultado de un proceso psíquico operante que restos de un recuerdo pantalla. libidinal. en una labor de mantenimiento de la coherencia y la unidad. del sujeto. convirll( r(l()se en la manera en que el sujeto construye un sentído del pasado. no muy frecuentes.1)e qué hablamos cuando hablamos de memorias? solas.u/olvidar.rs.r. Son los momentos en que puede haber una vuelta reflexiva sobre el pasado. de noticias.. y sobre sí mismas. ()tra.rrulr .n tnbajar los rr .r lt'rnemoración . acompañados o sucedidos por crisis del sentimiento [.r nreffroria que se expresa en un relato comunicable. son a la vez individuales y sociales. El acontecimiento o el momento cobra (n(()llces una vigencia asociada a emociones y afectos. '. Son parte de la vida <normal>. identificatorio. por un deseo .. lo que él tolera ignorar y conocer de éste> (Enr. l l. mancjos corporales en público y en privado. Los períodos de crisis internas de un grupo o de amenazas externas generalmente implican reinterpretar la memoria y cuestionar la propia identidad.r de los sentimientos. 1998: 1273).r st' trata necesariamente de acontecimientos importantes en I nusnlos. Primero. costumbres y creaciones artísticas colectivas>. l)rocesos de negociación. en los permisos y en los silen. esta interrogación sobre el pasado es un l'rix ('s() subjetivo. | )r\ ( rs()s mecanismos sociales y psíquicos entran en juego. aprendidos y repetidos. en la clase y err las tradiciones de otras instiruciones. rn. LAS MEMORIAS.r¡rsforma esos momentos y los hace <memorablesr¡. entendida como <paso de unas generaciones a otras a través de la vida de un pueblo. i i.. 1992). Están incorporados de manera singular para cada persona. .r( (.¡ . Las r rr Lrtrvils socialmente aceptadas..¡r1'r-t1¡ de ese pasado. La lista de comportamientos aprendidos donde funciona rutinariamente una <memoria habitual> es interminable.tr)0. formas de expresiílr l'st:r memoria narrativa implica. un (compromiso nuevo) entre el pasado y el presente6. el pasado . se transforma.1.r rl r. a extraños y a cercanos. se producen cuandcr se asocia la práctica cotidiana con el recuerdo de algún accidentc en la rutina aprendida o de algún avatar infantil en el proceso de aprendizaje personal. que im|.uls:rn una búsqueda de sentido.rl t'n el proceso de recordar o rememorar.ysu problemática '. que siempre implican también cuestionar y redefinir la propia identidad grupal. El pasado del aprendizale y el presente de la memoria se convierten en hábito y en tradición. rr. rrr! nrlrAtivas privadas y discursos públicos. claramente <enmarcados> (en el sentido de Halbwachs) socialmente en la familia. las conmemoraciones públicas. Las excepciones.r.. .. no reflexivos. una familia..' rrr srrfrimiento. reinterpretaciones y revisionismos. El acto de remerrrorar presupone rener ilr. Segundo.l.r sentido en su enlace con el presente en el acto de remerrr. Ilsta construcción tiene dos notas centrales..zo Elizabeth Jelin /. (lu('pueden empujar a la reflexión y a la búsqueda de sentido. ' rr . . Hábitos del vestir y de la mesa.¡¡ . son compartidos y repetidos por todos los miembros dc un grupo social. Allí se juegan los afectos y sentimientos. No hay nada <memorable> en el ejercicio cotidiano de estas memorias. ( n lo que se puede y no se puede decir. I l. I'r. Estos comportamientos.r. ' . comportamientos habituales. <circunstancia de tener una cosa su origen o raíces en tiempos pasados y haber sido transmitida de unas generaciones a otras) (Moliner.. con un | | rnlnro de coherencia.

rr. cstán las quc puede. irnpidiendo así recupcracioncs de mcmorias clr ci futuro -recordemos la célebrc frasc cle Hirnrnler cn el . El cleparterrcnt.juicio dc Nurernberg. sll lado..oria. Esto in-rplica un prirner trpo de olvido <nccesarioir para la sobrevivencia y el funcionarrriento dcl sujeto individual y dc los grupos y comunidades. La memclria es sclectiva. br¡rrír i'r'ccliatarnc'te l¿cl.. sino una multrplicidad de situacioncs en las cualcs se manifiestan olvidos y silencii-rs. c.. c.sencia de l.rrr ¿tc'to. hay viverrcias pasadas quc reaparecer de diversas ..i.. que no ha sido janrírs cscrita. e' cr bar_ cri' Err el sitio cr el qrre c'. En cste nivel. Dcntro dc cllas.r cs quc si esta supresiítn total es exitosa. Son las situaciones donde la reprcsiírn y la disociación r' títan como rrtecan i smos psíquicos que pr()v( )can i lt tcrrupci ( )ncs v lllrccc'rs traunráticcts cn la narrativa.rru'ist:r l{li-rre't (}ottwald saliir al [¡arcó.rsst'r irri.s()s cre silc'cios y vacíos políticos. .L:..c. La.:.. t. le rristoria y.p. c--:rr¿cterización quc sigue la tonr¡rnos de Ricr¡cur..'.rtrl. Lo únic. L)csde e'tonces (i.ttw:rrcr est:í s.ir.nciar. 1999).r..plgar¡d¿ a su l¿ cabcza desc--rrbir:rtr..las nheridas OC l:l nlclD. ') EIr el aito 20(X) sc dc'sarrollír cn el }{cino Unido un jtricio rcleciorr:rclo Lcnin... su mismo éxito intpidc su comprobaciírn. donde hacc rur plantco lesumido de lo desalr-ollado en el libro postcrior-. producidos en cl propio dcvenir histtiricos.. habl:r. silc'c-iada .r.icve rcvolotcrn.:rr.. ill.. Las borraduras y olvidos pueden tambión ser producto de una voluntad o política dc olvido y silencicl por parte dc actorcs que claboran cstrategias para ocultar y destrr:ir prucbas y rastros.rrrr* y rcpeticioncs.i.. pasados que parccían tilvidaclcls <definitivarncntcD reaparccen y cobran nLlcva vigencra a partir de canrbios en los fflarcos culturales y socialcs quc intprtlsan :r rcvisar y dar nuevo scntido a huellas y rcstos.i conllevan griet"s t. lo que indiia l.cxistiirrd. r.i.rrrtes dificultades ticnen cn constituir su sentido y armar su r.i..rc.. la inrp.i"tt. por srlprrcsto.. 'I'ocla narrativa dcl pasado inrplica una selección. En casos así.u'rativa. t.. conrcr la fanros:i fi¡tt¡ c-n l¿ c¡Lrc lrotsky:rcorrr¡uñllrl :r difulrdi(r cil cri'rtos dc rrrires dc c'jer'prares rr fbtografír dcl barcí'r de'clc'cr'q'e Gcittw:rld.lvido DO cs alrsencla ::. .'¡1a. Ilay un prirncr tipo de olvido profur.Elizabeth Jelin .). y qltc jarnás 1.'rirri. -tcrna t.:?1. la.:u.. a krs quc no se lcs había dado nirrgún significado durante décadas o siglos.iJ"d hucc--os cn ra rnel.i. 1999 (pp 103 y ss. iOll¡. 2(XX) L. hay L1n acto político volrrntaricr dc' destrucciín dc prucbas y hucllas.ttw. j (]cithv¿lcl cstatr¡r rodeaclt 7 La esccra i".spcci.. '94u.'¡.rriUiiii"a dt'incorprrr'rrlo n¿rrativanr('ntc...ls narratrvas..lciones traunráticas son <trágicamente scllitarias..rris.representacrón de algo quc cstaba y ya no está.5. gorro cre picres y sc'lo colocír e. las . cltlc'qttcclti de (llerncntis lire cl gorro cn la cabez¿ clc (i.sibilidad dc dar selrticlo al acct'tecinticrrt . clc todas Ias rirtogrlfías. A sr vcz.tis ro ¡c'saror crc tr. 1992. la llenrori:r total es imposiblc. h prrz:r dc le (lirrdld VicJa [.. pcrsistc'te y srr nra'ifcstación en síntonras.liH: Clc'rrrcrtrs. irr_...p". cuando declaró qtrc la <solución finalu fuc una <página gloriosa de nucstra historia.5iLr'lpfc t.taba crcrrie'tis aparccc sírlo la parccr vacía del p"l"...".. 1984:9). cJicho hasta aho¡a sc pucden distinguir dos tipos dc lrlcmorl¿ls... cre I)r¡g¿ par¡ dirigirsc r r. ". traur'ático. Las rcpeticiones y dranlat l.'{ay rrrrcrrrs otr()s c. sin enrbargo. Es la foto dc I{urdcra com... t..i..l.rt--itin y Io ccllgarclrr...:. tatnbién pollak. que rcspondc a la borr¿rdura de hcchos y procesos del pasado.1 )e qué hablamos cuando hablamos de memorias? 29 ' . i'icirl dc' l:r rir¡nt trt rd ri-¡a y cr oruido: <E' féb¡-cro de el líclcr-c.s act'rntecil'ient-s trarrr'átic. manifestaciír' clel vacío ..1'J. dc pr.rrrr()r)i()s de sobrcvivientes de calnpos de c_-o'certra_ . tr. d"i. En todo csto.rdo.. A mcnudo. .. llarnémoslo <deflllitivo>. L. cn las cxpcrienci:rs clíricas e' la fornra dc ause. con t'liversos (usos)) y sentidos."ti?l:l*. Son las segundas las quc nos intcrcsan. 'arrativa. La paradoj.1 El dc¡rlrt:ir'e'to de propaqe'dr l."T.¡¡¡q_ lnorias hcridas> (csta írltir-na. es verenlos. r lliil.. er.dn.. cxpresi<in de Ricoeur. borrada.i:JJ:f o vacío.r. Ias habituales y .. cronr.-rrcontrar o construir los sentidos dcl pasaclu y irn_ portantc aqr-rí.J.-. sc q'rtti s.rs . micntras que mcrnorias narrativas son constrllcciones socialcs comunicables En kr dc.rlrrrerrtc lllís qUt. con el fin dc pronlovcr olvidos n El tcrna clel olvidt¡ sc desarrolla en protirndiclad en llicocur-..r otros (llal. r" r( ... de rr'pahci.i.s cic'tos crc r¡rilcs de pcrso':rs quc lre':rba.rr_ dera.::'[Jtl.. (lu:rtro liros'ís t:rrder a c)e..t. re c:rbeza a (]otnvald. ( l'.l.il: r.:":l:J. prr. Es la prcsencia dc esa ausencia. b:rr¡.-'). negada..aldr (I{... cl gorro e'le c--abez:r y los carr:rracl:ls. 19g9 y úV0¡. el olvido y el silencicl ocrlpall lrr-r lugar ccntral. pcrcr rro hay un único tipo de olvido.

en las dictaduras del cono Sur. en el mundo simbólico.. cohibin. de evadirse de los |{ ( rl('fdos para poder seguir viviendo (Semprún. qué representar o qué escribir en un relato.( r()s ligados a situaciones límite en los campos. a los propios historiadores e inves_ tigadores que eligen qué contar. en las huellas <mnésicas> del sistema neurolósico humano.r.. que generan entre quienes y colectivos. ...o que el pasado deja son huellas. de la acumulación r .(.rr..rlr'n('i()s impuestos por temor a la represión en regímenes dic_ rrr()r.rr. ¡'t'r'f . 1989: 5).rs sc quebraron con el cambio de régimen.ut() clfcontrar del otro lado lavoluntad de escuchar (Laub.rr() clt Chile a fines de los ochenta o en la Francia dc la t.'l'rt'viven recuerdos dolorosos que (esperan el momento pro_ l¡r( r() l)ura ser expresados> (Pollak. ¡ r rrrscntirrliento tácito.. Pero esas huellas. . sino también en relaciones entre grupos sociales.l . '. es ¡.rrré.'lrrrl.. en la dinámica psíquica de las personas.':rnálisis para la recuperación de memorias individuales... . . sino en los impedimentos para acceder a sus huellas.y del desplazamiento (que provoca distorsiones y transformaciones cn distintas direcciones y de diverso tipo). presenciaron su deportación>. ('\l)l-csión del deseo de no herir ni transmitir sufrimientos.en que la voluntad de reconstrucción es vivida comcr .rrl cie silencio. t''cerradas en espacios inaccesibles. lrstá también el olvido que Ricoeur denomina (evasivo).l1r'j:r un intento de no recordar lo que puede herir. en el cual una de las partes argurnentaba su delensa sobre l¿ b¿se de lJ inex¡stenciJ de una orden escntl y firmada por Hitler sobre la <solución final>. por supuesto. la Unión Soviética stalinista o las dictaduras latinoame_ il. paralizar. en los distintos sentidos de la palabra -<expulsar impedir. en cuando testimonios de vecinos (y a'n de los propios represores) que denur. conservar o conmemorar. de no contar o transmitir. 1990). denunciados antes.. mantenidos l'lr l ( vrt:rr culpar a las víctimas (Pollak. ' . Se plantea aquí una segunda cuestión ligada il olnido' cómo superar las dificultades y acceder a esas huellas. al seleccionar huellas para preservar. ndetene.rrr'r"t. personales y públicos. poll rl ..rfchivos históricos.. la contracara del olvido es el silencio. (atravesar 9l qu¡o que nos separa de esas huellasr¡ (Ricoeur. Para relatar sufrimientos.r.1)c qué hablamos cuando hablamos de memorias? 31 " con_ de su exterminio fisico). no constituyen <memoria> a menos que sean evocadas y ubicadas en un marco que les dé sentido. Iill cste punto.30 Elizabeth Jelin . En estos casos.'tltl.lr'. hasta los rl. Es conocida ra cuidadosa borradura de pruebas y de huellas de la represión especialmente la destrucción de documentación y la supresión -incluyendo de los cuerpos de los detenidos-desaparecidos.que no es fácil lograr el <crimen perfecto)). 1989:6). Sin embargo. toda política de servación y de memoria. o que el pasado haya sufrido su destrucción. I.ll' tut modus uiuendi con sus vecinos que <sobre la forma '1. sacar a la luz 1o encubierto.r:. ¡ 1' ¡¡ ¡g¡1¡rias disidentes no sólo se dan en relación a un Estacio rlrrrrunilnte. masacres y genocidios. Una reacción social al temor a la destrucción de huellas se rrr. La dificultad no radica en que hayan quedado pocas huellas. Tareas en las que se ha especializado el psicon la interpretación de la Shoah en un libro. l'ollak. También hay .rr sufrido la voluntad de no querer saber.rlc t¡rriencs regresan a sus lugares de origen y necesitan en_ .. . los recuerdos y memorias de protagonistas y testigos no pueden ser manipulados de la misma manera (excepto t. Pero esos silencios . Existen . . por haber sido campos de aniquilamiento totar.rlcs de diverso tipo. 'rn.urificsta en la urgencia de la conservación. en las ruinas y marcas ma_ teriales. Corno muestra Dostoievsky.. La tarea es entonces la de revelar.rlrnente en períodos históricos posteriores a grandes catástrolcs sociales.rliza varios tipos de silencios de sobrevivientes de la Shoah. ocasionados por los meca_ nismos de la represión. ll. de guardar las I'rr.. 1997).. En este sentido. que r..lrr:. para cuidar a los otros. 1999: 105).r- cian la existencia de campos de detención clandestinos que no habían sid. Se da esI'r'r i. tiene implícita una voluntad de olvido.ry otra lógica en el silencio. lo que implica la inexistencia de sobrevivientes. Esto incluye.. de la conciencia ideas o deseos rechazablesr. rr'iules lr. . y tamI'rtirr algunas nuevas corrientes de la historiografia para procesos t irllis y Huyssen. Estas denuncias muestran -corno co¡rocido por la literatura policial. En Argentina aparecen de vez selectivos a partir de la eliminación de pruebas documentales.. I{ay coyunturas políticas de transición .. hasta el crimen perGcto deja huellas en el asesin. Es la <obsesión de Lr rrrcmoria> y eL espíritu memorialista de los que hablan Nora. en sí mismas. sujetar. es bic¡r ll. Los silencios durante la España fran. .

y de aquí que el progreso de los estudios históricrs sea frec'enrerxente .rp"rr. el temor . un simple <olvido>). está el olvido liberador. o como modelo para comprender situaciones nuevas.. cuanclo la batalla por la mernoria r') (1945 orgarriza el olvido dc la deportación. un uso <ejemplan. sino a su utilizació¡ por La ficbre memorialista der presente tiene otras características. pleno co'flicto tras la Revolución Industrial y la "i". 1983. Retomaremos este punto en el próximo capítulo.. cono reflexiona Huyssen: Sirwiír para inventar tradiciones nacionares en Europa. título dcl pequeño y provocador libro de Todorov (1998). y a menudo intentan transmitir y aun imponer sentidos del pasado a otros.2t El¡zabeth Jelin cDe qué hablamos cuando hablamos de memorias? Volveremos a este tema al hablar dei testimonio. para las comunidades y grupos. para tornar más productiva a la mernoria. que pennita ver las cosas sin la carga pesada de la hlstoria. éQuiénes deben darle sentido? aQué pasado? Son individuos y grupos en interacción con otros. ya " <[. áQué pasado es el que va a significar o transmitir? por un G.. social. 2000: 26). En ese caso. o defiende. Esta caracterización Como lo planteó en su momento Rcnan: El olvido. contradictoria con mensajes ligados a los horrores del pasado 10.i.¡s. de diversos grupos con interescs propios. experiencias vividas (en carne propiu. haberlo víctimas y los crímencs son vistos como únicos e irrepetibles. Para quienes vivieron un evento o erperiencia. .>. donde l. agentes activos que recuerdan. En verdad. Es el olvido <ne_ cesario> en la vida individual. el origen de este planteo esrá en Nierzsche.iturar tlc sí misma.o p". la erperiencia cs intransitiva.. a laiecuperación vivido puede ser un hito central de su vida y su memoria. una memoria que es posible porque evoca otra mernoria. histórica y al reclamar un olvido que permita vivir... Io que se está proponiendo es el olvido (político) de lo singular y único de una erperiencia. debe acompañarse con un reconocimiento de la pluralidad de (otros)) y de la compleja dinámica de relación entie el sujeto y la alteridad. Todorov.orrrprendido también lleva a silencios.ro r. Los deportados retornan cuan- p". 1989: 6). En el plano de las memorias individuales. las menos de las veces.. Esa fiebre histórica que... hay pasados autobiográficos. Están también quienes no tuvieron la <experiencia pasadar propia. cuando la escena política ya está armada: están de más> (Namer.. un silencio o las huellas de ese trauma manifiestas en conductas o aun patologías actuales (y.io' .ttr p"irg. que libera de la carga del pasado para así poder mirar hacia el futuro.r memoria de un hecho pasado es vista como una instancia de una categoría más general. ar condenai tí néur. la memoria comc-r operación de dar sentido al pasado. Y propone.] una memoria de ot¡a memoria.- Volvamos a la noción central de este abordaje. tema que rernite necesariamente al debate acerca de los <abusos de la memoriu. más que recuerdos lo que se puede vivir es un hueco. i" iacionalidad 2000: 56).r. e incluso diría que el error histórico son un fáctor esencial en la creació'de una nación.. se trata las de pensar la experiencia o la memoria en su dimensión intersubjetiva. las memorias se encadenan unas a otras. la memoria es una representacíón de! pasado construida como conocímiento cufuural compartido por generaciones sucesiuas y por diuersos/as <otrosfas¡. ro concruce más do las ideologías ya están establccidas. un vacío. oporr. Para este grupo. doncre arlá dcl pasado. para legitimar los Fstados-nación imperiales y para brindar cohcsión . citado cn Pollak. Encontrar a otros " con capa_ cidad de escuchar es central en er proceso de quebrar sirenci. Sólo podemos recordar gracias al hecho de que alguien . con agentes diferentes. i. Si hablamos de olvido. El abuso de memoria que el autor cáden" es el quc se basa en preservar una memoria nliterar. Esta ñlta de experiencia los pone en una aparente orra categoría: son (otros/as>. Como señala Passerinill. Si se trató de un acontecimiento traumático.. Finalmente. lado. DISCURSO Y EXPERIENCIA ciedades e' colorrial (Huyssen. Los sujetos pueden elaborar sus memorias cornenzó. y otros peligros.

onrritutiv/Ílcnte -aun rácter social (Ricoeur. vorvamos por un Inomento a la clilerencia er'. expres''.*fct]. como señala Bourdieu. En la situación extrema de ruptura y confusión.nciones sociales asociadas .'.'. cultura) como l'r('(:ondición para el proceso en el cual se construye la subjerrviclad.:j^t_t-:1.l.'1"r"¿1". No son in.onii..^perienciar? En ei sentido común. gl2: l' rupturas del funcionamiento de la memoria habitual. Í:::rt:*:iij.pt1tEsto ocurre cuando.: permite reconstruir el pasado> (Halbwachs. Se trata de múltiples sistemas discursivos y múltiples signilicados.rúvqe! \^ 4:. ( ()lDo Señala Scott: Aparece cuando cierros grupos humanos no logran sivamente.T"j?il"tj. 1992: | "r'^' :::^"^_:.t: . el silencio o l" m..t su propia vida. que en el pasado orra gente ru.. Pero además. los sujetos no son receptores pasivos sino .nti.t1 " ticas colectivas predominan la ritualización. rillcados de los conceptos. 1999:77). rr9b). -:r. . otorgado socialmente por el grupo al cual se dirige. ._ | . Li FlalDWaCnS. áA qué te "'jl. La memoria como construcción social narrativa implica el estudio de las propiedades de quien narra. Recordar dc'":'" ' t conro urra relación fuertemente inter-subjctiva! (passerini.n. debido . la muerte y el terror sobre la base de sus memorias.l?. en la inr¡uietud por algo que empuja a trabajar interpretativamente para cncontrarle el sentido y las palabras que lo expresen. la eficacia del discurso performativo es proporcional a la autoridad de quien lo enuncia.. Si no se califica lo anterior. esta perspectiva plantea la disporrrlrilidad de herramientas simbólicas (lenguaje.io. la mcdracrón lirrgiiística y narrativa implica quc . Potlría entonces plantearse que la subjetividad emerge y se manillcsta con especial fuerza en las grietas.T."ll_. esras carásrrotés pueden entre la memoria individual y las púctica.' | . l.Elizabeth Jelin . . loy narrativas porque hubo otros que lo han hecho ¡rrtes' han grado transmitirlas y dialogar sobre ellas.' por .'l)c qué hablamos cuando hablamos de memorias? 35 jetivo.ffi-!l-t:tY:tl" I I .i. Por el contrario.tftl.'l' ^^' de (-ela más individual y privacla. Y los sujetos tienen agencia. en las fy"l. .rstcrnas discursivos.expr' _"_^ "' ':'^: que ésta no clcpendc directa y lincalmcnt. púúlir.t t#:::|iT: se conceptualiza (Scott.fr . Itdad. podríamos estar frente a una perspectiva que centra la atención exclusivamente sobre el discurso. subjetivametrt.rrfieren (Scott. Y anAlphen. . ji. por rechazo..rido social tamb iéP " lnter-suD- Hn términos más amplios.:r |ffi:. 1999 . unificados. no se encuentran las palabras para expresar y representar lo sucedido y estamos frente :r manifestaciones del trauma. il En un pasaje -. que ejercen la voluntad libre.nda melnorl.lt-:"i"j_. Í^f1t'n p":?:" transmlslon entrañar silencios y líneas de ruptura en el procesd dc intergeneracional. 1985). Como ya se vio. ' | r ¡ r r .r. Implica tarnbién prestar atención a los procesos de construcción del reconocimiento legítimo.: j::l tecimiento.l ol."pPl.lividuos autónomos.. pero hay conflictos entre '. . Halbwachs sellji". teP'-tllt"r 11:-tformación o disiorsión. alguna catástrofe histórica que inrerrumpió el curso transmitir a la posteridad lo que aprendieroy' e-. a. sino que está mediati""a" po. El poder de las palabras no está en las palabras mismas. L::::' marco cultural inierpretativo cn el qrÉ . contradicciones dentro de cada uno. múltiples sig- rushalmi.ri. indiferencia o inclolencia " í. sobre la narración y el <poder de las palabras>.* ..t1L::t' l-t:1:t:t:t t".on pocas veces citado. 1989a: 18). I .l'cull.^r^ --" ^' lenguajó y i"r r.s '-o". Pero una reflexión sobre el concepro dc. en la confusión.rec()nocida del lengua¡c ya había sido ^¡0 el mis/]r'""" . Í En el mismo sentido.'ry.. y la memoria social.."-'t. de la institución que le otorga o niega poder y lo/a autoriza a pronunciar las palabras. No es ésta la perspectiva que queremos adelantar.r y el orvrclo personal de eventos quc uno h. La recepción de palabras y actos no es un proceso pasivo . . sino en la autoridad que representan y en los procesos ligados a las instituciones que las legitiman (Bourdieu.::t ^q:.:"ttltjt:" i^':' directas.rs sujetos son constituidos discursivamente. 1999).'^--_'"^'." . Pero el proceso no es sencillo y lineal."i'. ya que. r.res polítir¿sl . e"p.rgcntes sociales con capacidad de respuesta y transformación.. . sino sul('t()s cuya agencia se crea a través de situaciones y status que se les . . recordó a'tes qre nosorros. inmediatas.

Partiendo del lenguaje. Lo traumático altera la temporalidad de otros procesos psíquicos y la memoria no los pueáe tomar. silencios.por el poder. tensiones. entonccs. Esto lleva a reconceptualtzar lo que en el sentido común se de_ nomina <transmisión>. Aun aquellos que vivieron el acontecimienlo áeben._ terísticas de las experiencias traumáticas es la masividad del ir¡rpacto que provocan.36 Elizabeth Jetin ¿.r. ampliar el círculo que accpta y legitima"urr" ."are en un marco cultural que haga posible la comunicación y la transmisión.rtouiog. el proceso por el cual se construve un conocimiento c'ltural compartido rigado a una visión del pasado.Se provoca un agujero . (Estc tema será rt'tomado en el capítulo 7. películas o libros de historia. si toda erperiencia está mediada y no es (pura)) o dirccta. También se manificsta en actuaciolles y er?resitlnes que. centracras en la lucha. Hay contradicciones. para poder trans_ formarlo en experiencia. Faltan las palabras. monumentos. encontramos una sltuaclón de luchas por las representaciones del pasado. También implici una esrrategia para (ganar adeptos>.idad de representacicin psíquica. uehículos de la memoria. permite articular los niveles individual y coIcctivo o social de la memoria y la experiencia. faltan los recuerdos. 1997)."p".amediaión de mecanismos de transmisión y apropiación simbólica. encontrar las palab. la cxperiencia y la meuroria individuales no existen en sí. patologías y silencios. sino que sc n-ranifiestan y se tornan colectivas en el acto de compartir. por lo que no podcrros esperar encontrar tuna <integración> o <ajustc.. corporeizado en los contenidos culturales (discursos en un sentido amplio). Pensar en los mecanismos de transmisión.rr. y éstos son siempre colectivos. es decir.'Lo_ grar posiciones de autoridad.rbi. no puede recuperar. la experiencia individual constrlrye comunidad en el acto nrrrativo compartido. tales como libros. . Sin embargo. importa tener o no tener palabras para expresar lo . en el narrar y el escuchar. por el contrario. vivido. que la incorpora como propia. Las memorias son simultáneamente individuales y sociales. La memoria no es una excepción. es parte de estas luchas. Las inscripciones subjetivas de ll experiencia no son nunca reflejos especulares de los acontecimientos públici'rs.s y lt'uldos. En segundo lugar. en aprendizajes y en la conformación de tradiciones.) En tercer lugar. para construir la experiencia y li subletrvrdad a partir de eventos y acontecimientos que nos uchocan. creando un hueco en la capacidad de <ser hablado> o contado. contradictoria. La memoria.r". museos. se (()flra entonces una tarea analítica significativa.lje oué hablamos cuando hablamos de memorias? 37 sino. transmitir o comunicar lo vivido. Esras luchas. la <expcriencia. en tanto hay agentes sociales que intcntan <materializar)) estos sentidos del pasado en diversos productos culturales que son concebidos corno. por la legitimidad y el reconocimiento. Una de li. en herencia. entonces.. En resumen. . tema al cual volveremos al encarar las cuestiones institucionales en ras memorias. o la presencia de una memoria única. se hace neccsario repensar la supuesta distancia y diferencia entre los procesos de recuerdo y orüdo ficos y los procesos socioculturales compartiáos por la". áQué importa todo esto para pensar sobre la memoria? Primero. no se puede esperar una relación lineal o directa cntre 1o individual y lo colectivo. cara. A su vez. es vivida subjetivamente y es culturalmente compartida y compartible. La realidad social es compleja. se produce en tanto hay sujetos que comparten una cultura. lo incorporan performativamente (Van Alphen. ya que en la medida ('rr quc las palabras y la comunidad de discurso son colectivas. antes que re-presentar el pasado. O sca.implican. por parte de los diversos actores. l:r cxperiencia también lo es. Es la agencia humana la que activa cl pasado. 7996). identificándáre con ella."r. o que se convierten en. llena de tensiones y conflictos. disyunciones. entre memorias individualcs y mernorias públicas. estrategtas para <oficializan o <institucionahzar> una (su)narrativa del pasádo. conflictos. i" . un acto de reconocimiento hacia quien realiza la transmisión (Hassou n. La memoria queda desarticulada y sólo aparecen huellas dolorosas. Las vivencias individuales no se tr:rnsforrnan en erperiencias con sentido sin la presencia de dis('ursos culturales. o lograr que quienes las ocupan acepten y hagan propia la narrativa que se intenta difundir. huecos.Jti. así como lugares de encuentro y aun <integración>.

t's abierto.:t. cl sentido de lo que pasó. otros sentidos. áQuiénes son <Aunque. es algcr lc-terminado. por el contrario. no puede ser cambiado. que abre la perspectiva de la cxención de la deuda. no está fi. . por el contrario. 1999: 49). entonces. incierto. como un caso dc acción retroactiva de la intencionalidad del futuro sobre la aprel-rensión del pasado> (Ricoerrr. sino en analizar cómo los hechos sociales se tornan cosas. La intención cs establecer / convencer / transmitir una narrariva. cómo y por qué son solidificados y dotados de duración y estabilidadr> (Pollak. o el perdón. o contra olvidos y silencios. colocando en la esfera pública rlc debatc interpretaciones y sentidos del mismo. según tengan primacía la acusación. sujeto a reinterpretaciones ancladas en la ultencionalidad y en las expectativas hacia esc futuro'. El futuro. que equivale a una conversión del propio sentido del pasado. La investigación del tema. los hechos son imborrables y no puede deshacerse lo que se ha hecho. dado por agentes sociales que sc ubican en escenarios de confrontación y lucha frente a otras irrterpretaciones. que encierra al culpable en el sentimierrto doloroso de lo irreversible. no consiste cn (tratar con los hechos sociales como cosas. Se trata de r'studiar los proccscls y actores quc irrtervienen en c.l trabajtl de construcción y formalización de las memorias. indeterminado. Podemos considerar este fenónreno de la reinterpretación tallto en el plano mortl como el el del sirnple relato.1ado de rlna vez por todas. El pasado ya pasó. LAS LUCHAS POLíTICAS POR LA MEMORIA l'. la crrga tnoral vitrculada a la relación de dcr¡da respecto al pasado puede incrernentarse o rebajarse. Adenlás de I que los acontecirnientos del pasado prieden interpretarse de otra manera. ni hacer que lo qne ha st¡ccdido no suceda. Lo que puede cambiar es el ¡cntido de ese pasado.rul Ricoeur plantea una paradoja. en efecto. 1989: 4). Ese sentido tlcl pasado es un sentido activo. Act()res y militantes (usan) el pasado. que pucda r llcgar a ser aceptada.

. el stronismo cn Paraguay.en la interprcración y sentido dcl fa_ sado.. Al mismo . l consenso nacional que sc pretende imponer'. . rcvisionismos y relatos alterrr. d.un papel y Lln^peso ccntral para cstablece-r y elaborar la <historia / mcmoria oficial>. . En cstc punto.hr-"r-. Il. se constituyen en los a o su ruptura. LA CONFORMACION DE UNA HISTORIA NACIONAL Y UNA MEMORIA OFICIAL l.1.í.rs ide¿rs y la libcrtad de erpresión en el espacio público.. sin embargo.. '19981¡). op."ción.s. y <malosr están claramente identificados.1 l1lg" l:x. estos relatos nacionalcs son selectivos.. el nazistno. central en la intencionalidad iic la construcción de la narrativa de la naciciu.s narrati. Al misrno tiempo.. Con relaciírn a la historia de acontecirnientos contcmporáneos () ccrcanos en el tiernpo. Si el Estado es fucrtc.f. cono producto de las luchas políticas..rtivos. demplo". dondc <buenos. memoria 41 esos actores? i(lon quiéncs se enfrcntan o dialogan en ese pro_ ceso? Actores sociales divers.r. el nriedo y los huecos . con difi-'rcntes vinculacio'es con -quienes daron. trios.( ('xprcsan y cristalizan en los tcxtos de historia que se transnritcn . y el <policiamiento> incluye controlar l. Clhile.'rlt)rcs. .esaltar ciertr¡s rasgos como señales dc heroírrrr. sca en la fr¡rma de relatos privados .I"t.rnónicas oficiales. silenciar otros rasgos.. las narratrvrs alternativas se refugian cn el mundo de las <memorias privrrcl:ls>. . otros y convcrtirse cn hegem(tnicos.. l" . a veccs silcnciadas aun en el ámbito dc la intimidad (por vcrgüenza o por debilidad). porl. sin duda los allentes cstatales tienen. Porque la narrativa nacional tiende a ser la de los ven. y en el proceso por cl cual algunos relatos l'g. Ias narra- vir como nodo central de identificación y de anclaje'de la iclentidad rracionel. Durante los stalinismo.. Construir rrn conjunto de héroes implica opacar la acción dc otros.por simbólicas ccntrales fue la clabtración del <gra' .lr' Iransmisión oral o corl-lo prácticas de rcsistencia fi ente al poder.üi..S._ ePara qué sirven estas memorias oficiales? Son intcntos más En los procesos de formación cler Estado América Latina -en del siglo una de 1":...do su coniinuidad la erperiencia pasada la vivicron y qulencs la here_ . pudiera si. fronteras simbólicas (pollak. . culados> en esa historia.-. y habrá otros que..n dc divcrsas trata. Se tclrni nccesari. I9B9: 9).el espacio público cstá rnonopolizado por un rclato político dominante. El vín.-..iOn en ví'c'los privilegiad. especialmente cuatrdo estuvieron signados por fuertc conflictividad social y política. y el anílisis de varios casos cspccíficos. . quc lcgitim"r.r_ porcio'an los puntos de referencia para (encuadrar> las memári^ de grupos y sectorcs dentro de cada contcxlo nacional.o d. ccntrar ra rnirada sobre conflictos y disputas. la instalación de una historia oficial se torna difícil y problen'rática. que apuntan a mantcner la cohesión social y. iírn política de la etapa de conformación de Estados nacionales. 1992).li_"_ "prr.. dc los cambios de sensibilidad dc ópoca y del propio . Argentina el franquismo. como toda narrativa.r^.io.ii. La censura es explícita. prohibidas y clandestinas. las memorias alternativas son subterráneas.rfrr. y sc agregan a los estragos dcl terror. quienes la estudiaron y quienes la expresar. monumcntos y pantcones dc héroes nacionales. Las interpretat'ioncs contrapuestas y las revisiones de las narrativas históricas sc pmducen a lo largo dcl ticnrpo.l:rncos para intcntos de reformas.de actores que luchan porcl poder. En cstos intentcts.f icccrán narrativas y ser-rtidos difcrentes del pasado. l" relación elrtle mernona y naciótr. espccialmente los errores y malos pasos de los que son definidos como héroes y deben . junto ion lcrs símbolos pa_ tenencia. amenazandcr . ligadas históricamente al proceso de centrali- o menos conscientes de definir y reforzar sentimicntos clc per- tivas oficiales son cscritas por historiadores profesionales. pcríodos dictatoriales de estc siglo -el cn lJrasil. Porque en el mundo moderno..'rrlo con el poder es.. i-fh. ver el nírmero espccial dc Sor¿1 Sciantc f{istory conrpilado porJ.. n le educación forrnal. Olick (Olick.r"r. las dictaduras militarcs o lJruguay. iuchas políticas por la .rvAncc dc la investigación histórica.s con el pasado.. LJna vez establécidas esta.r. lJna versión de la historia_que. o se iutcgran cn prácticas de resistcncia más o rnenos clandcstiuas (Scott.40 Etizabeth Jet¡n Lr'. . el traba¡o de los historiadorcs profesionales ()cupa un lugar central.

rrl () una firemoria dominante expresada por el Estado. Por lo general. de memorias silenciadas en el mundo público pero con' . por el contrario. La lucha se da.trse. liberalizaciones y transiciones habilitan una esfera pública y en ella se pueden incorporar narrativas y relatos hasta entonces contenidos y censurados.. en el proceso de hacerlo. en los setenta. se trataba de la amenaza del <comunismo>) y al caos creado por quienes intentan subvertir a la nación.. entre actores que reclaman el reconocimiento y la legitimidad de stt palabra y de sus demandas. contra aquellos que. contra los revisores de enciclopedias y los conspiradores tlcl silencio.. .ultante Mercedes Sosa (cuyas canciones estaban prohibidas en los . y otra rr r r.¡s luchas políticas por la memoria 43 traumáticos que generan parálisis y silencio.de pasados recompuestos y míticos al servicio de los poderes de las tinieblll. en esos períodos. verdad y justicia parecen confundirse y fu'.I r l.r . tlc la mentira deliberada por deformación de fuentes y archivos. r )r y apropiación de los iconos de la música de protesta y . 1989a:25). entonces. los relatos oficiales ofrecidos por los voceros del régimen tienen pocos desafíos en la esfera pública. losjóvenes coreaban las canciones de r. entre una historia ofi. S()n momentos en los que emergen públicamente relatos y r¡. los relatos de las dictaduras dan a los militares un papel <salvador> frente a la amenaza (en el Cono Sur. .r ¡rcrsistencia .] yr no se trata de una cuestión de decadencia de la rnemoria colectiv¡ [. . indecibles o vergonzantes. fueron una ocasión para poner en la esfera pública y en el sistema escolar <milagro una versión donde el éxito económico del régimen -el económico>¡ brasileño.rlrlc pretensión.¡s : ... el historiador [. Hn la transición argentina. los deshielos. En este contexto. .rs itperturas políticas.rrrckr es.. . <olr'l.. adolescentes cl.r()n.uncnte afectados en su integridad física por muertes.rliclad clandestina). Esta apertura implica un escenario de luchas por el sentido del pasado. exilios 1r encierr65. Pollak (1989) presenta varios r ..r(l1rs y transmitidas en el ámbito privado (familiar o de so.nt. n r r :tlrnente una contraposición binaria. Estas .r r.r¡ rr r(l. a veces durante lr r . Por ejemplo. rr.. l'r{)v()ca gran sorpresa pública la supervivencia. porque el sentido del pasado sobre el que se está lu. .' rv. los relatos posteriores ponen el énfasis sobre los logros pacificadores (especialmente notorios en la Argentina) o sobre el progreso económico. con una pluralidacl de actores y agentes.l¡.rtrv:r de la sociedad. sino de la violación brutal de lo que la memoria puede todavía conservar.rrr rl. guardadas en la intimidad personal.¡.r (. torturas. ilrr)t)('()s de memOrias silenCiadaS. Contra los militantes del olvido. parte de la demanda de justicia en el rnrtkrs ¡ Las aperturas políticas. los asesino¡ de la memoria.ru t.rtivas que estuvieron ocultos y silenciados por mucho tiempo.lrrbidas. . o enterradas en huecos y síntomas traumáticos-.' '1r. .r |lrtir de su memoria y la de reclamar justicia. 2002).Elizabeth Jelin | .ulclo relatos del pasado y... r. Las memorias de quienes fueron oprtu[. Son momentos. los traficantes de documentos.r.. como señala Pollak I l'tli(): 8). donde ' I rrlicntan múltiples actores sociales y políticos que van esrril¡ rlil. No hubo menciones sobre el sistema político o sobre libertades públicas (Carvalho y Catela... memoria. -porque ¡'r. .rrubién sus proycctos y ex?ectativas políticas hacia el fu- r'st'tttr'. . como si hubieran teni¡ r.. no implican necesaria . ext r. En estas circunstancias.surgen con una . en 1974. En esos morrrcrrtt)s.rrlls> en un olvido <evasivou pueden ser memorias ' 'r t ' ! . por parte de jóvenes que no pudieron tener ex?erlrcctas en espacios públicos durante las dictaduras son ejemplo de rsit¡nas prohibidas irl)crtrlra española de la segunda mitad de los años setenta. El papel político y ético de los historiadores e intelectuales críticos es. quienes fueron direc-sn t.rl.\ ilntrlras de apertura muestran con toda claridad e intensidad ' ¡rr' l()s procesos de olvido y recuerdo no responden simple y lrn. .. || | .-] animado por la austera pasión pcf los hechos [... por otra parte. El escenario político es de cambio institucional en el Estadrl y en la relación Estado-socicdad.lc tlifirsión pública durante la dictadura militar). pueden borrar a un hombre de una fotografia para que nada quede de él cotl excepción del sombrero. y marginali2¿d65 el extremo. de una importancia especial 3. las conmemoraciones del décimo aniversario del golpe de Estado en Brasil. la de dar la versión (verdadero de la historia .fue el relato excluyente. para retoÍrar la magnífica imagen de Kundcll.rl o directamente al paso del tiempo cronológicoa. con demandas y reivindicaciones múltiples.rtl:rs. desapar rt iones forzadas. | .. de la invenciírrt -.. . en realidad. También se pueden generar nuevos...rciones republicanas de la Guerra Civil y voceaban las consignas I lr ' ¡rrx. rn l.].] puede velar y montar guardia> (ferushalmi.r(-to directo con ella desde siempre.l.

el alcrnán. cr dcportados y cx rcsistcntcs. los pcríodos . | . I r'ógirncn dc Vichy anterior. Ikxrsso estudia la rnemoria de Vichy cn Francia. 2000: 32). l. En cl caso dc la tr :rnsiciírn en España. va a trat:rr dc . 2(X)0: 36). Dentro misrlo del Estado hay lecturas rnúrltiplcs cn pullna. l.stls gestiorres pírblicas dc la rncnroria dcbcn ser entelrdidas.lL tr-ansici(rn. en e I contexto dcl csccnario político fi-ancés. del surgimienr() y popularidad cle disctrrsos y prácticas de la derecha y sus ex- l)r('si()lres antiscrnitas. en llrxrr parte exacta. En estas c()yunturas.r. t'onsidera corno Lll1 nllevo cril-ncn) (l{ousso. tcnlas lilc ()bviatncrlrtc cscapan a este trabajo.rr'('() dc los. lrrgal de poncr por delante la tr:riciírn a Francia y le rclaci(trr con o sea rllla visitin nacional dcl crinren [.. cn 192[0. tnás quc avivar las diftrcl'rcias y las confrontacioncs. Aguil. y quc cl régimcn de Vichy cs un <paróntcsis)).r'. y del contexto elrropco más arnplio.r iclea.. Ya en los primeros discurscls dc Dc (laullc. . Err el extfenl(). .r l. en Fc'ld. los venccdr¡res intcrpretan str accionar y el ac<tntecinricnto producicltt cn términ()s de su insercirin en r1n proceso histórico de duraciírn m:is larga.rl't'¡ l¡"q¡" quó punto elkrs eran <fascistas> y crltrscrnites. r (e rlr Rousso cs que si al conricnzo la acuiíln provino dcl Estado. rlc organizaciones fascistas francesas.1rrc lo hicieron conro <r-nilitantcs dc la lnclnoria>. sc construye Llna mctnoria mitillcada de la gucrra: los franccses son prcsentados conlo los hórocs de la rcsistcnci:r. norlna quc sc transgrede y el rnarccl irltcrprctativo carnbian: ¡. La dcfiniciór"r llccríalr a le trac'licicin fiancesa. Ia mclnoria dokrrosa de distintos act()rcs ( . con nucvas lectrlras dcl pasado. prrtiendo .juicios (Ilousso.rlíticos. lrr LA CONFLICTIVA HISTORIA DE LAS MEMORIAS I't Las controversias sobrc los scntidos del pasado sc ilrician con el acontccimicnto collflicrtivo nlisrtxr.. que se articulan corl la rnultiplicidad dc sentidos dcl pasado presentes cn cl t'sr't'rtario socirl.rlíticls. Sír1o a comicllzc'ls dc los años setenta se pmducc la primcra inculpacitin dc urr francós por crírncncs (contra la humanidad¡r. sirl lrrtlrr. en Fcld. dependicndo de la configrrraciírn dc ñrcrzas políticas en krs cs* pacicls dc disputa quc sc generan cn distint¡s c()yuntrlr¿s ecoIltirric¿s y p. Este discurso se irá rcvisando y rcsignificando cn períodos siguientcs. crímcncs no ligadcls a ' l . La transiciín inrplica un cartrbio cn cl Estado.rrcrlcrr reconoccrsc crínrenes contetidos por franccscs cn el l-nar. inclependientcnlcntc clc le ocnpacirin nrilnll.rr Fcrnándcz sosticue ouc (la cxistencia de una mcrnrtria trau* . el Estado tanp()c() sc presenta de manera unitaria. crcan un escenario de confrontacitin cntrc actc)res . En el ntomcnto de trn golpclnilitar o en la invasirin a un país extranjent. Los rnolncntos de c:u-nbio de régirnen político. ( )r)trapucstas. Ya las proclamas inicialcs y la manera conxr cl acontccilniento cs presentado a la población cxpresan tru scl'rtido dcl acontecrrnicnto. La prirnera ola dc jurcios cn la posgucrra se centrí) en el cri[]en de la colabor¿rcií)n.. 1 )r l cxperienci:rs y expectativas políticas difcrcntes. dcfinida como <traición a la patriar. Y cada una de esas posturas involucra una visirin .Elizabeth Jel¡n | .. <en nornbrc . l.re vorcid:r. crr Fcld. visitin aconrpañada por los juicios a colabclradores y la <depuraciónr dcspuós de la gucrra. dc que cl f¡scisrlo y el lntisenritisnrcr \1. la postura erprcsada es quc Francia (la <vcrdadera>) no fr. una visitin gcncrahnente salvadc¡ra de sí n'risrnos. ¡¡¡11¡ii.lt'l pasado y url prograrna (inrplícito elr much()s casos) dc trat. h:ry que tomar cn cuenta cl hecho de quc ese discrrrso se construyc desde cl conlienzo dcl acontccrtnicnto. particulernrcntc cn cl . décadas después quiclrcs pronro\ r('r'()n las :rccioncs ltrdicialcs y los reconocinrientos sinrbí¡licos . lrcron hrgar a la posibilidad de convergencia y ncgociaciílr. A partir de 1944. qrle se enraíza allír (lLousso.lL rln "dcbtr dc mciltotia" cr.rrlricl'lto dc csc pasado en la nueva etapa que cs dcfinida corno rnptura y catnbio cn rclaciín con la anterior. Cbllcr scñala llousso.'lir'ialcs fucrotr actorcs s<¡cialcs. generalnrente . rrocirin dc <traicitiu a la patriar. clr r-st:ls rcprr-\crrtJCiones recientes..] t.1. quL' cn esta Pcrsp¡¡¡iyx . <si clucremos c()lxprender la configuraci(in cle un discurso sobrc el pasaclo. | ()('upxlrtc nazi va r prsxr a un segundo plano.. . ()tro putrto qtlc lnarca .ryo objctivo era la perpetnación dcl r1 (-ucrclo colrtra toda forrna dc olvidil. iuchas políticas por la memoria 45 turo. 2t)00: 34). que necc'sit(r rnarcar ulta nlptllra con . ulr nuevo intellto fundacional.

La cuestión de cómo enc-arar las cuentas con el pasado reciente se convirtió entonces en cl eje de disputas entre estratcgias políticas diversas. Hubo una activación muy fuerte de la memoria dc la Guerra Civil en el momento de la muerte de Franco y la transición. así como la crudeza e inmediatez de las violaciones . que permitiera <retener el aprendizaje de la historia sin hurgar en la misma>.46 Elizabeth Jelin | ¿is luchas políticas por la memoria rrr. Acuña y Srnulovitz atr¡lizan las relaciones cívico-militares en las transiciones de Argentina. pero l¡s voces autoritarias no necesariamcntc dcsaparecieron dcl debate pudo haber sido rcpresentado en pírblico. y a esto deben contribuir todas las fuerzas políticas. de forma casi supcrsticiosa [. y las memorias de los conflictos sociales previos a la instauración tlictatorial. la cual empujaba a la mayor parte de los actores a tratar de evitar sll repetición a cualquier precio [ . (Aguilar Fernándcz.] qu. 1996:359). y la reaparición del pasado conflictivo en forma simbólica en el pla'o cultural.ítica dc la Guerra Civil española jugó un papel crucial en el rlisciro institucional de la transición al favorecer la negociación c inspirar la actitud conciliadora y tolerantc de los principales actores) (Aguilar Fernández.. Las voces censuradas y prohibidas comenzaron a hacerse oír.. la existencia de una memoria colectiva traumática de la Guerra Civil. un papel protagónico de los actores militares y la derecha (especialmcnte fuerte en autoritarios -los Chile). que tenían que convivir en cl marco de nucvas reglas de funcionamiento democrático. es analizado enJelin (1995). se intentó olvidar los rencores del pasado. 19t19). pero llevó décadas poder rcconocerlo y actuar cl-l consecuencia). y la principal lección que sacaron de esta visión fue el <nunca másr. Las transicioncs en el Cono Sur fueron distintas y singulares.. que pudo ocurrir porque en el plano cultural la Gucrra Civil sc convirtió en el foco de atención de cineastas y músicos. Ilr:rsil y Chile (Acuira y Smulovitz. 1996: 360). La memoria de la guerra es la hipótesis central de su trabajo. 1996:56). dc Francia en 1945. En la transición. Al mismo tiernpo. o más bien un silencio cstratégico.y un papel a menudo ambiguo de los partidos políticos tradicionales (notorio en Uruguay) '.de un una comunidad política que se libera de yugos extraños. 6 Esta interpretación de la transición española y el lugar del olvido político en ella puede ser leída en la clave que Nicole Loraux propone para la Antigua Grecia: la amnistía (y la amnesia) en el canrpo de la política. No se trataba -como ejército de ocupación que se retira. como parámetro para no repetir los errores cometidoss. 7 El papel del movimiento de dercchos humanos en la transición argentina. crearon esccnarios plrra la manifestación de confrontaciones. para lo que se evitó. sociales y económicas> (Aguilar Fernández. en un olvido intcncional. los españoles vieron la brutalidad de la Guerra Civil acontecida casi cuarenta años antes como rrkrcura colectiva)).. las n'rujetes de la tragedia expresan el dolor y lloran a sus muertos (Loraux.]. ' <La sociedad espaírola intentó [. tanto en re lación con la memorir. <jamás debe repetirse en la historia de España un drama semejante. Los honrbres de la política olvidan y construyen instituciones. de escritores y académicos6. 1996)..r los derechos humanos durante las mismas.] repetir su diseiro institucional. 1996: 57-58). cotno con las dernandas de justicia. corno medio para constrlrir el nuevo pacto o acuerdo. con una especificidad dc género interesante para profundizar.]r (Aguilar Fernández. en las transiciones cn el Cono Sur la diversidad de actores incluyó una presencia fuertc y visibte del movimiento de derechos humanos como actor político y como gestor de memoria.. . La asociación entre el momento que se cstaba viviendo y el pcríodo prcvio a la guerra (la Segunda Itepública) fue imporrantc. en la clisica tragedia. Ésta es un¡ dc las r¡zones que mejor explican la preferencia de [a forma monárquica de gobierno sobre la republicana.jugó un papel pa-ésta cificador en la transición. en el marco de un dificil rltcnto de generar consensos cntre los diversos actores políticos. del sistema electoral proporcional sobre el rnayoritario [. áQué memoria? áCómo se consrruyó? <En primer lugar. En términos de las cuestiones sobre la memoria. Era un olvido político. Eran lctores y fuerzas políticas internas (como también lo eran en gran nrcdida en Francia. no se reprodujeran los errores que habían acabado con la Segunda Repúrblica.

2002). ras cosas sc hagan. agentes sociales que a mcnudo sobrer la base de scntinrientos hunlanitrrios. La movilización social alrcdcdor de los derechos humanos ha sido significativamente ntcnor en Rrasil. donde lo lucrativo y 1o moral pucden combinarse de maneras diversase..e moral cnffcpreneur para aplicarla al carnpo de las luchas por las rnernorias. pero trrrrbién compror'cte a otros. cn diversos temas.n .ir" rcgla. I{oward llecker propone una pcrspccti.l lccesario pr.. l. y que re(luiere energías y perseverancia. Y quc también se ocupan y preocupan por nantcncr visible y activa la atención social y política sobre su enprendinriento..e de rcpeticrones-. 1971 (1963)]. _- p.r:.r. ..ritc ::lT:H: LT*:' :::f. A difere'cia dc la rr.'to. y con una mcnor fuerza se han manifcstado cn Clhile y Uruguay. especialmente a partir de la moviliz¡ción por la amnistía ert 1979. Estos sorr los moral entrepreneurs de los que habla Becker. a rncnudg.. Se trata de 5i¡ tcnsiclncs y conun actor hcterogéneo.-r.r.". Cuando en 1998 l:r televisiírn abierta proyectó Llll programa especial sobre la Escuela dc Mecánica de la Arniada (principal centro de detención clandestina durante la dictadura militar) conducido por la conocida periodista y ex miembro de la c:oNnlxl'. .. hay una lucha entre ucmprendedores dc 1a memoriat).i" .lt'alguna iniciativa que sc creía <debía) provocar dcbate y aten._. donde convivcn -¡¡'¡ de cxpectativas múlflictos. de creatividad ejcr'plo. Magdalena Ruiz Guiñazír. ron. 1g71. nreir.íercgida. .tiu. y dirrgir estas e'ergías.rt.rra. cl lucro eco'ónrc. r y crpresioncs. de ge'erar y (e'nrarcar.r. el er'prendedor es u¡r ge'eracl-r dc proyectos... prrvado.rlftli"r-fiú.r..rrta en este p. sino qrrc pocle_ 'o rnos LleDSar crr enr¡rrendirnicrrtos de carícter <soci¿rl> . como (cmprendedores de la memoiiau8.expcriencias diversas y horizontes tiples.rsta quienes intentan erplicar el éxito dc una película o el fiacaso .oÉr" de una callsa. extendicndcr n Prefiero cl r¡so de la palabra <crnprendcclor> a l:r cle <empresarior. el de las mcmorias dc un pasadcl grolítico rcciente en un escenario conflictivo.k.r. qr. Lo que es claro es que la gestacitln dc una cuestión pública ( s un proccso que se dcsarrolla a lo largo del ticmpo.r.ro.. En el campo que nos ocupa. y q.i rt::Tilil: ') Claudia Feld arraliza la televisión argentitra y la <espcctacularizacióru de las memorias de la dictadura. carnpos de disputa y lls actores quc inrervienen 1o. los actorcs en la esccna son diversos. E' un librr ya clásic. así como stts intereses y sus estrategias. quc empuja y dirige sus energías al fin deseado.1. pruvccr el irnprrls. dacla Ia lsociación de la r. pr.. Tienc que haber alguien qrre lo l)rornueve. los diarios informaron del evento con el título: <La memoria [el juicio a los ex conrandantes] tiene ratiryg (Feld.rr. La 'oción ¡e..."r (utilizlda. aq... enlpresari()s o entpl-"rrd"d. con rclación a las dictaduras del Cono Sur.-..-muy movilizan sus encrgías en f'ncicin lr.ci¿rda co.ill_" a ese grup(-¡ <moral ent.r.". y qu." l. tie'e por c1'ó estar as.t. áQuiénes son? áQué buscan? aQué los rnueve? En distintas coyunturas y momentos.oya. Beckcr sosriene q.ra que"en su morncnto revolucionó la nrancra de pcnsar cl té. c. llay también intcreses empresariales quc se l-t-tuevr:n por una mezcla dc criterios. que pretenden el reconocimientrr scrcial y de legitimidad política de una (su) versión o narrativa tlcl pasado..r.a dc ü desviación social.e es algo que qtriero rescat:rr y cor)serv:lr. dcsde quienes rrabajan .. Las frrcrzas de la derecha política (la Fundación Pinochet en Chile es posiblemente el caso rrtr accpción a la esfera púrblica -'rás ta¡nbién a Ia existencia de que p'ecl c i r' p r i car... luchas políticas por la memoria 49 LOS AGENTES DE LA MEMORIA Y SUS EMPRENDIMIENTOS _-_..._ cuada para qrlc se . gcncratrdo participación y una tarea organizada dc carácter cole. de nucvas icreas por q. r.r. cn la d#.clen ""_ scr vist()s.>lB. La prcgunta dc cómo y por quó cierto tema se convierte crr un rnornento y lugar dados en ura cuestió' pública atrac ra atención de analistas.a.rr-"r..r.Elizabeth Jetin | ..r. Este últinlo tél'rnilto pucdc provocar elguna ccxrf¡sió¡. cicrias conductas "i como desviadas.rl cntender.b19 lnemoriis en cllos IBccker. ofrece algunos pulltos p¿rra pcnsar analógicamcrrt. La iclca de cnrpre'decror. de la sociología nortearncricana. Su prescncia y accionar han sido sistemáticcts y permancntes en Argentina.r sc i'v<¡l'cra persorrarnrcnte .-ccio" .. a medida que van surgiendo.. Torno prestada csta noción d.ciór cre <rniritartes d. cs quc cl emprc'_ dc'd. i. . L.lc-ctiv.u p. cl movimiento de derechos humanos ha sido y sigue siendo un actor privilcgiado.rrp. Podría decirse que. dlndc q"r"rr. presan c intentan dcfinir c'l calnpo pue. <arguien debc llarnar la atención der público r.reprcneurs).i.roció' de <e'rpresar cc¡n la idea <ic rucl'o privado. por llorrsso). rroralcs.iiL:::'ff del trabajo bajo cl rnando de cstos ernprendedorcs.

. 1.* (r"rotd^t .aai"ttes.. Pueden buscar reivindicaciones y reparaciones materiales.] l. pueden in_ tentar influir y cambiar el sentido y el contenido de ra <historia oficial> o dominante sobre un período con el fin de eliminar distorsiones históricas o hacer públicos y legítimos los relatos que habían estado en las <catacumbas>...i d" lit generalización de la oGnsa particular. supone someter el pasado al presente..se del. censurados y silánciados.... y la reacción de ale.f.. que torna al acontecimiento pasado en indispensable... en tono auto..Elizabeth Jelin | ¡r¡ luchas oolíicas por la memor¡a 51 emblemático) y grupos políticos diversos también pueden jugar un papel..l"br* memoria. . participai en conmemoraciones.'....r l\()n:ts qLre igl'l... .. por ejemplo) la un . puede en que lo que se produce en el mundo público 1. o museos..de memorla) con un efecto de congelamiento .. Pueden elaborar rituales... . .. i.. entre usos <buenos> y <malos> de la memoria.r. En Francia podrán ser ex deportados o ex resistentes... La justicia ur.r.'ié l..i.f.... S. único actor ni es omnipotente. en cambio.] El uso común tiende a áesignar con dos términos distintos que son.t*ralót..r-.. Puede haber actores con propósitos muerte en acción de hijo.k.. l. ocultos. Ernst van Alphen relata.. ....rir^" ...)."rpién .¡¡ l. centrados en su lugar de víctimas de daños que el Estado debe reconocer y frente a las cuales debe asumir su responsabilidad. . . 'l ... Son voces diversas.1.. y es por ello que se encarna cr¡ aplicada por un juez anónimo y puesta en acto por a la persona del ofensor así como la ofbnsa [. que no conduce a nada más allá de sí mismo.r"trzal-' la..ontrarios a lo esperadol0. '. Algunas fechas tienen significados ' ¡ | | | ¡.1. .ort uti^t ¡..:. para la memoria literal... ara: ? que los propósitos manifiestos de un grupo 'rrr..... los aniversarios muy t... él pr.¡¡¡. lr.'r. .rr¡do público y social..nte estar participando...."n...o. rtt l^ que el Estado está siempre presente.. iTJNAS MAFCAS DE LA MEMORIA:CONMEMORACIONES ^t( Y I IJ( iARES .¡.. en el planteo de la acción de los <emprendedores de la memoriu está implícito el uso político y priblico que se hace de la memoria.r.. .. | Cle r t^< lu"...os pueden las políticas de Estado..... estar más lejos del micrófono.... que esto provocó en él y en su generación (Van Alphen' ¡r¡rf . a o .r... .'Winter y .. A partir de la analogíay la generalización....¡ ¡l¡¡.rr.i. .. Grupos soel ^ es .ntot .i. Lr usarÉrzción> en los años sesenta y setenta.análisis de la rememoración de las situaciones ..¡. c' l{olanda.. se puede traducir la experiencia en demandas más generalizadas....r-rlrr"n teniendo consecuencias inesperadas sobre el pro. Pueden buscar comunidades de pertenencia y conlención personal en grupos de pares... También.rt.. El uso literal.... . agrego yo.fr. . O...bre la fi.. .r-. monumentos.u.1i..c.:Á fn el siglo >o< (principalmente en Europa).rr¡t ¡ectaazo | ¡. Sus frentes de demandas y de luchas varían.. r .'. justicia. siguiendo a Toáoro.r. .tdil^' 31-32)' q* I I. . legitimidad moral frente a otros-.1.... ..iiidl¿U...r... rlr( ) y .e. .nal.. a su libro.".r.. lLqqél prlantean que la rememoración es una negociación pero no . .. lJn grupo humano puede recordar un acontecimiento de manera literal o de manera ejemplar...i'. El uso ejemplar.'ra*ofu lO necesariamente coinciden con las consecuenper..i*..r.dinámica social en las fechas. En el primer caso. se preserva un caso único. .¡... a rútl para explorar los conflictos de la memoria con. reclamar marcas simbólicas de reconocimiento en memoriales..^ de los conflictos alrededor de la memoria pública.r. 'ltas por falta de . con estrategias conver.. y para la memoria ejemplar..i.... i... el de las víctimas o afectados directos.. No cabe duda del protagonismo privilegiado de un grupo es_ pecial.. intransferible... el recuerdo se convierte en un ejemplo que permiie aprendizajes y el pasado se convierte en un principio de acción pr. que otras -por '.iótt de memoria del nazismo que rodeó su infancia y tr. Y aquí cabe distinguir. .-... usar las lecciones de las injusticias vividas para combatir las presentes [.. i. permite usar el pasado en vistas del presente.. (emprendedores de la memoria> es central en t. podrán ser grupos de veieranos de guerras (de Vietnam o de Malvinas) o sobrevivientes de masacres.. sin negar la singularidad. l. . . En realidad. ¡i.1.r i'troduc.t. El debate académico y el mundo artístico ofrecen también canales de expresión a partir de marcos interpretativos y oportunidades performáticas novedosas.. la p.apraciones.

. tcrrcs les confieren nucvos senridos (felin. como el 11 de s.rrr.. luchas políticas por la memoria anrplros y generalizados en una sociedad.s hccho. r lo largo der los años.rnes. La csfcra pública .rtra.ntrc etapas de sus vidas pcrsonales.. nucvas formas dc crprcsión y dc participaciírn (la agrupaciírn utl{rs. entre exiliados y en el nrovinriento solidarit'r.l lllr <Mensaje al pueblo argentino) en que las fuerzas arlrradas . Finalmcnti._ tiembre er Chile ct el24 de marzo en Arge'tira. "ráuo distintos b:rndos.r cl bando y por 'rilitar crc.lrr. publicado el 2'1 dc rnarzo dc 1984 en todos los diarios. Además. hasta mediadcls dc los novcntall. son rnomcntc)s cl traba¡o dc la mcrnoria e. Aun en csos momenkrs. Son hitos o lrlarcas. .J..s anivcrsari's s. sirnbírlic. c()nrp¿rtcn Jlaves dc vividr..: ál versario de una desaparición. 1o único que aparccía en esa fecha en el esp:rcio pírblicc'r r r.. las fechas de conmemoración p. enfatizando srr papcl '.. y a medida que nuevas generacione. no había actividades o relatos alterrr. largo clel tiernpo.Elizabeth Jelin I r'. '¡ cuando las claves de ro q'e cstá ocurrlendo e'la subocasiones jetividad y en el plan. y rr. y fueron (lrlicncs ocuparon la cscena pública dc la contncmoración a partir tlc la transición. cambian los actorcs. para todos.u. Por cjctnpkr.. irrr_ titncionalizan. crea'espacicls i'tersub. lJnos l-rablaban y otros callaban cn Lln período.nflickrs y dcbates. privad. Apartir de la derrota en la gllerra de Malvinas ( 1982) las conmcnloraciones oficiales pcrdicron su vigcncia. pucdcn tener scntido cn er plano más pcrs. las dift'rt'ncias clltrc c. para reactivarse a plrtir de 1995. c'andcr las mernorias de diGrentes actorcs sociales sc actualizan y se vuclvcn (presente).. En la mcdida en qllc lray difcrcntes intcrpretacittncs sociales del pasado..viejos y jiivcncs. p. cd." cstán suletas a c.r. .-'. tanto en la conflguración y orden de quicncs marchan como en las presencias y ausencias. lo escuc'ado o lo ornitido.Mensa¡e>r.r.1.ras el movirnicnto dc derech. un clía antes del ¡nivers:rrio del golpe. El misrno acontecirnic¡1lo _sl golpe militar_ es rc_ cordado y conmeÍnorado de difcrentcs rraneras por izquierda y rlcrccha. para los :t] 9". Otras .i. krs 24 dc tnarzo han sido conmemorados . sus suces()rcs..s. el presidente Allbnsín dirigió un rncnsljc u la ¡raciírn con motivo de los 100 días de su gobierno. áeué Gcha . con manifestaci.nal .r._ Las féchas y l.lrr"r? O mej.nes cxplícitas".r-. áq'ién quiere connlcl'orar qué? pocas vcccs hry.rctividades confirerrorativas han ido carnbiando. ¿r n-rcdida quc las diferentes visiones cristalizan y . El Estado cstuvo allscntc dc las mismas durante rrruchos años. e rnclusive el ílltimo año antes de la transición (19U3) no hubcr . L.r social sobre est..rb¿n srl versií)n de lo que habían hecho. clistintas mancras cn Argcntina (Lorenz. Dada la represiírn. en los preparativos dcl 20 anivcrsario y en los años postcriores. lrr..lr. Nucvos :lctorcs juvcnilcs. con experrencias vividas n'ruy diversas... Los primeros años de la década de los noventa fueron cle escasa actividad. lrr t¡dura.2002).. para. aparcccn las voces dc nucvas y vicjas g"rr".l. pregllntan' relatan. no todos colxpartctl las mismas memorias.r.x.r.r. 2002).-rr.. . se dcs. qtte siguctr sin enfrentarse abiertarr El 23 dc marzo dc 19f14. sc tornan más visibles.rr..in>.renan esq'emas cxistcntes. En tórminos personales y dc la subjetiviclad.976. la fécha de cumpleañ.rrp"á" por la co'nrern. Además de las diicrcncias ideorógiás entre los oponentcs en cl momentc¡ del conflict..r. el scntido fechas canrbia a r. sin embargo..s human. Este breve y resulrido rclato sirve para rnostrar quc cn la Argentina la conmcmoración del 24 de marzo en 1¿r esfera pública no es Lllr espacio de confrontaci(rn manificsta y conflicto abicrtcr cntre versiones radicalmente diferentes del pasado.r di'ch.l-"iiu.e re.rlvador de la nación amcnazada por un enen-rigo.s "nide algure' quc ya no está..raci(rn.proclucen una diníImica par'r'i:ls r( ulur en la circrtlaciótr social de las mcmorias. las rnurgas) marcan las transformaciones dc la fecha.2002).deran. El discurst¡. la rnernoria. . la usubver.i.. y al cambiar el contexto político. p"líti..' coyuntllras de activaciór de . ". Las organizacioncs dc dcrechos httmanos claborarou una ver- siírn antagónica dc 1<¡ ocurrido cl 24 dc rnarzo dc 1. I)urante la .. Las nrarchas y .rtcs quicncs vivieron la represitln o la guerra en diGrcntes -(. uo h:rce rrirrgunl ali-rsión:rl anivers¡rio del golpe (Lorenz.".compartrclas y con cor-rfrorr. entre ellos y los rnuy jóvenes que no tlenen nte_ personales de la represión.ibtl. excepto fuera del país. El 11 de septiembre en chirc es crararncnte u'¿r fecha conflictiva.rtivos. ser significativas en un nivcl regionar o liar.

rrl. r . entre quienes lo promueven y otros que lo rechazan 'r n() le dan la prioridad que los promotores reclaman. lrr ('sc caso. Chile. de este tipo de conflictos ha sido objeto de trabajos ya clásicos cultural. 't'conocimiento -"t. Young (1993 y 2000) es quien ha analizado en profundidad !' "rrrlli.¡¡¡i¡¡i1¡. Aun dentro de la misma marcha. placas recordatorias y otras marcas son las maneras en que actores oficiales y no oficiales tratan de dar materialidad a las memorias. rrrst¡laron algunas marcas placas con nombres de represores. convertida en un mo' rr() ccntro de compras. pequeño <barrio privado>). especialmente) como espacios de memoria. l)arque de la Memoria y laplaza de Mayo en Buenos Aires. de los campos y cárceles de las dict. como la rrrt'l cle Punta carretas en Montevideo. l l Mcr. el edificio de la uNE (unión Nacional de Estr.rl.lit'tadura.ío deJaneiro.rrluras. de habilitar lugares donde Se coffic..l. en preparación. Finalmente. como las placas y recordatorios que ssintentarón po_ r r. . como si al cambiar la forma y la función de un lugar. la confrontación entre actores con visiones y proyectos contrapuestos se da en las calles.. La iniciativa fue de vecinos y activistas de los del r lr()s humanos. En Chile. r. 2001.rr'rri' y el proyecto de cambiar su sentido (iba a ser un conrl.rrrsrnitir. Desde más de una década. los casos que se dirimen en la justicia. por el contenido de la narrativa ligada al lugar13. Brasil.lr.¡. Los carriles del conflicto político sobre cómo encarar las cuentas con el pasado son otros: las demandas de la corpo- ración militar frente al Estado y. se logra- (. ciativa y la lucha de grupos sociales que actúan como <<ernprettr 12 rl. etc. r rrir':r 'l-omemos un par de ejemplos del destino de lugares y espacios '' t. estas marcas fuedurante la noche sigrriente a su instalación. También se da el caso corrtr. serán yJelin (eds.rrmemorativas. | ('rr cl lugar donde funcionó el campo de detención El Atlético. o la construcción de museos y recordatorios. t'l predio que había sido el campo de la villa GrimalJi durante lr. e disputas sobre la ubicación de los diversos grupos y las diversas consignas. existen al menos dos convocatorias diferentes a dos even conmemorativos distintos: la Asociación Madres de Plaza de Mayo no la marcha con el resto de las orqanizaciones de derechos humanos v la multitt de organizaciones sociales (alrededor de 200) que se han agrupado para or la marcha central en Buenos Aires. los lugares.t<)s alrededor de los diversos monumentos y obras de arte que con¡'f rr¡ tl. es fruto de la ini. Jebn.t ¡ulisis Esto no significa la ausencia de conflictividad en el espacio público las conmemoraciones del 24.r lu memoria)). Yoneyama (1999) 'i los analiza en el caso del Memo' rr I r . Hay casos en que el espacio fisico ha sido <recuperado l. Además de las marcas de las fechas.-En sucesivas oportunidades.rrtlc ocurrió la represión.r' ¡ M.is en Recife.1.rr cl exterminio nazi.rr.¡¡1¡¡111¡5 . los proyectos que borran las marcas y destruven los edif fr frrs. rr'¡rrcsión en sitios de memoria enfrentan oposición v des_ rru. hubo varios eventos públicos de conmemoración. y está t. fundamentalmente. en los .) r'rr ll.iirr¡rr'. áCuáles son los objetos materiales o los lugares ligados con acontecimientos pasados que son elegidos por diversos actores para inscribir territorialmente las memorias? Monumentos.Elizabeth Jelin luchas políticas por la memoria Áq mente12.rrrbién la lucha y la confrontación por el relato que se va a tr.). que lograron detener la destrucción de la edi_ ll. para lJruguay. I no permiten lamaterialización de lá -e-oii".rlizados. ' ¡¡rlrr.lt'tlores de la memorio. otros intentos de transformar sitios 'L '1. se borrara la memoria. I ''t 'l \l¡'¡1¡¡"" ('st'dios de casos del cono sur. están también las marcas en el espacio.r. . el Palacio de la Moneda y varlos monumentos en . . I . 2002. como el Parque de la paz en Santiago. Pero se trata de confrontaciones entre diversos dentro del campo del movimiento de derechos humanos. Hay entonces luchas l y de transformar. I lrloshima. ver Linenthal. r'.rr. r'. 2002). . -mufales.. El contraste entre esta conmemoración en Argentina con la realidad de cada 11 de setiembre en Chile es notorio. entre ellos el monumento Tortura jr¡. tieron afrentas graves a la dignidad humana (campos de concentración y detención. Marchesi.s cn Langland " ''l' :' 'lh. muestra con claridad que la fecha y la conmemoración tienen sentidos di incluso para la gente que está <en el mismo bando> los distintos g -para y las distintas identidades que sejuegan en ese espacio. '1. Para el museo del Holocausto en V/ashington.orial de vietnam en washingon es analizado por Sturken (1997). Hay también fuerzas sociales que tratan de borrar y conflictos por público y oficial de esos recordatorio. Toda decisión de construir un monumento.1 . Las luchas por los monumentos y recordatorios se despliega abiertamente en el escenario político mundial. a veces inclusive con considerable violencia (Candina. ( r(in. ¡ lr { l ( ('ntro de Buenos Airesla.

encrgías y el desasosicgo cxistan ell un grupo hunano espccífico quc. cuando se crrcuentra bloqucada por otras fuerzas sclcialcs. No había relercncia a los judíos. con la versirin del scntido del pasado que quic_ ron instalar algnnas ser'rales q'e han pcrd'rado y'o ha. quedan las maic¿rs en la r. ya qlle l:r ¿. por un lado.. la responsabilidad de los crítnencs de guerra del l.rg"r. quc csta ltcrcncia llcroica es la base para las luchas futuras colltra el capitalismo intcrnacional.r víctimas no tnarxistas cn los canlp()s.s colectiv. 2(l(l(l).r.nen claramente de rnanifiesto dc lnanera priblica. ".r. a los gitanos o .rr alenrana.rr"i". Lrs atrocidades nazis dcben perlllxnecer cn el ccntro de la mcmoria públice cornp:rrtida. Estos lugarcs sor los cspaci. únicos e intransferiblcs. La rcunificacicin ba. La pregullta que cabe aqr:í es si es posible <dcstruir> lo que la gcnte i'tcnta rec. políticct y cttltural necesariamentc implica nue\. e' sig'ificad.ria personalizada dc la gente. . el menrorirl.t rrrrido cn Alcmania. h"y descanso.s fisic. 1".n¡llrlail.t.dc oc.. Scgútn Ktlorlz (1994).nern. .Jn caso extrcnro dc esta conflictividad 1a . luchas políticas por la memoria 57 transita' las mcr'. y .rscismo y cl capitalisnlo monopolista. rcaccioncs de rcchazo a rehacer sus historias segítn el n'rolde occidental. la narrativa era mtly difcrente. áNo será que cl olvido qu..""n t. Los sujetos tienern que buscar entonces canales alternativos de exprcsión.'s lograron su cometido inrpusiercln tl negociaron. y ayudada por las tropas soviéticas rt'sistiti cotl hravttra cl dorninio nazi: t('rccro. Testig.interpretaci. 1". paradójico ocllrra cn Ll'_<tien-rp. a partir de que sc oíatl cn rclatos ( l) la ex ulR. qLle la clase obrer.. ti. c()ll nucvas interprct. intentos de c()nnrcmorar a las víctimas de los caillpos soviétictls instalados cn 1a posguerra en l<ts t¡isnros calnpos nazis. y el resultado íueron cotrflictos localizados (por cjenrplo._el desco y Ia voruniad de ras mujeres y hombres que cstán luchando por materializar su mcnr. sido va'clalizadas (Telln y K. los l:rs visitas a los catnpos de ct¡ncentracicill cu Alen-rania Oriental ( uando cstaba bajo la órbita soviótica euñtizabau tres puntos básicos: primero.s innegables. liderada por el t'c. dr.senci¿r de c..r.rakrgra la iniciativa de ubicar fisicarncntc .1.ncs r. sc ac¡uit.l d"l y este cambio es lcr especialmcntc reunificación...rr. el rnlseo 'na o el monumento.t". qrr.rria-se D. El paso del rr('nlpo hjstórico.s do.)\ pr()ccsos dc significacititt del pasado. Y ternina con una exhortación más gcueral: {...tan necesariamente vez crnstruid. La crestió' dc transformar los sentimientos personales.rrió la represi(r' dictatorial.. y quc no . . Tambiér'r hubo expresiones de protesta dc cornutridadcs cercanas.'.nra_ rccucrdcl en un rnonumento? éCuándo la mcmctria no pucde terializarsc en un lugar cspccífico? pareccrí:r q'c la ficrza o las medidas adr'i'istrativas no puedcn borrar las menrtrrias personalizadas y los proyectos públicos de ernprendcdores activos. q-. pcro las categorías de víctimas sc han expandido rnás allá de los antiñscistas recordadtls en el Este y las víctimas del Holocausto por las que se hacc duelo cn el Ocste¡¡. pcrsonal> o biográfico cspccífico.s y públicc'rs qucda abierta y activa. Clomo concluyc Koonz: <Los campos de concentración siguen ernbrujar-rdo (haunting) el paisaje alcmán.rr" su fucrza o potcncia. Se rornpicron los consensc'rs <oficiales> dc un lado y del otro.Elizabeth Jelin Lr:. itnponer la oposición/rcpresión policial tie¡e cil cf. qlle utl querían vcr sus lugarcs dañados por imágencs de horrtlr.rrrr_ fc'ribles o transmisibles a otros que no lo vivicrtrn. cambios en las narrativas \' I lrlcvos conflictc¡s..rrarl..rr.erp. e intereses cconírmicos quc intentaron capitalizar el horror en iniciativas potencialn-rcnte lucrativas por la atracción turística.. por parte de grupos de ciudadanos de la ex I{DA.rr. Y enttlnces surgclr revisiolles.rias: cs posible quc cstc éf. aun rnicntras coufiotttatntls lr comple¡a hercucia qtle con- . per. intentos dc reivindicar o reparar a víctirnas judías por otro). Sc puedc intentar bc. clestruir edificios.s la i'certidrrrrrv bre dc la nruerte tornen irnposiblc el duelo.vivió un pcríodo y una expericncia dada... La contrrlversil y cl cturflict..llcg dc rnultiplicar las rnernorias.á p"-con radir. segundo. y dc actualiza. En cl lado tlccidental. No hay palrsa. . con sus rnírltiplcs sentidos. . y cl debate de 1o vivido en el pasado rccie'te? Erfrcntamcr-s aquí nucvamente el telna de la tc'rporalidad y las etapas por las . pr"gu. Los paisejes de la brlrtalidad nazi retietren su poder de horrorizar.iones. porquc la memoria no ha sido <depositado en ningún l.1o el dontinio de Alcmania Occidental provocír. r5 Esta firlta dc rnaterializaciírn sc hace nrucho rnás cmcial cuanclo se trara de nrerlorias dc desaparecidos. aeué pasa cuando se r. quedar en las cabezas y corazones de la gerite rs. la subjetividad.ri".t.rdar o perpc'tuar.

LA PROPIEDAD Y LOS SENTIDOS DEL "NOSOTROS" volvamos a Todorov por un momento. derivar del pasado las lecciones quc puedatr . para lograrro. Como ya se ha dicho. ar mismo tiempo que traería la ide'tificación de <víctimas privilcgiadas>. El legado persistcnte de los camios. Por un lado. cuya acción tcndrá t'fi-'ctos diferentes según el contexto más amplio que los recibe ¡nás abiertamente o se niega a escucharl('. y cl uso que se hace de ese pasado recuperado. 1994:275). del tircrr político y del odio racial> está exhortando a un uso univcrsalizador de la mcmoria dc los rnúltiples horrores de los campos. para entender causas USOS Y ABUSOS DE LA MEMORIA.s memoriales e. Y aquí podemos introducir el guaraní. | .. que planteamos más arriba. en oposición a lo que pide Koonz. n() para guiar comportamientos futuros en otros campos de la r rcla. Én la esfera de la vida pública. luchas pol¡ticas por la memorla de los aliados com() rcc()nocer qrrc al¡¡utros alernaucs rrruricrorr irrjustarxcrte cn los <campos especialesr. l: trata de una apelación a la mcmoria <cjempla. El uso literal. muchas veces intencionadatneute. <hace del acontecimiento pasado algo insupcrable' y a Iur de cuentas somete el presente al pasadorr (Todorov. En el caso literal. en con_ traste con quienes se quieren apropiar de u'o solo de esos horrores de los horrores nazis contra judíos. implica trna elaboración de la memoria en función de un proyecto o em- \' ('(). cuando establecc la drstinció' cntrc recuperar un pasado o sus hucllas frente a intentos de borrarlos. Rclusso . de esta disti'cirin.r r:r. Todorov propore la distinción entre rnernoria <literal> y menroria <ejcmplarr como pullto cie arranque para avanzar en cl tema. Ert" f. Todo cl trabalo de memoria se sitúa en la contigüidad directa. para relevar en detalle lo acontecido. 2000: 37) . con ubuenos. qu. Puede haber gestos de revanclea y de vcnganza.rii.ostura irnplica u'a doble tarea. o sea. queda encerrada en sí mis. Pero prcndimiento. de manera directa.rs búsquedas y el trabajo de memoria serwirán para identificar r r. r. los campos debe' conrnemorar tarlto cl rol s. Los usos qu<: se hacen de la memoria corresponden a estas .'clada |a transmisión hacia otras ex?eriencias. que invita al interlocutor a ser parte de la misma con-runidad. cuando ella pide que el legado de los carnpos sirva <como alerta contra todas las fbrrn". y hay un mandato moral tlc perpetuación del recuerdo contra toda forma de olvido. El problema público y social que acompaña a estas dos ptlsturas refiere.r. supérar.. gitanos o comunistas.lítica de glorificación dc unos y la infa'ria de otros. 1998:31). a la confclrmación de la comurridad política y a las reglas que la rigen.marca la frontera entre quienes hablan y su comunidad y el (otro)).secuencias del acontecimiento. d"l pasado son igualmente admirables. es un nosotros que qucda claramente excluido. para profundizar en é1. forrna'uestro mundo de la pos posgrlerra. l.r.los modalidades. y los militantcs (aceptall que de a veccs me¡tir sobre la historia.. la memoria cs un fin en sí rrrismo. Voy a sugerir que las dos formas de memoria' y sus r(' Rousso señala que el problema no es la rnilitancia en sí. si hay mancras de disting'ir de irternano los <buenos> y los <malos) usos del pasado (Todorov. Y la frase final del tex-to de Koonz es un buen cas.g.3" de estos <militantes de la memoriu. o expericncias de aprendizaje. dcbe scrvir corncl alerta contra todas las formas del terrcrr pcrlítico y del odio racial (Koonz . cl que escucha u observa. personal y privaclr para pasar a la esfera pública.s contra alcmanes-lo cual llevaría a una p.rl.r.rt'r. sin ernbargo. cl ro1_ que el pasado tiene y debe tcnér en el prescnte. dirá l'oclorov. y está .rc en principios de p"ra "cción cl presente. en Feld. sino el peligro para el rnilitante. La noción de <emprendedor de la memoriar.. uno ore. porque los recuerdos literales son inconmensurables. fue ra de toda la complejidad de los comportamientos huntanos> (liousso.58 Elizabeth Je¡rn | . no todos los recuerdo. para salvaguardlr una idea pure y sintple del pasado. i l" pr. el fl¡ justifica lc¡s medios.aprender dc é1. 199g: 30).rdas las pcrsonas quc tuvicr()n que v('r con el sufrimiento ini. El otro -ñatdeincluyente. que puede significar la posibilidad de un pasaje lracia una mcmoria <ejemplan..el doror causado por el recuerdo y lograr marginalizarlo para que no invada la vida: por el orro -y aquí salimos dcl ámbit. -cl o los horrores soviótic. y <malosr bicn identiflcados. por otro lado. La acción se explica v Justifica como <deber de memoria>. sir duda.rta siguien_ te es.r.viótico en la liberació' l-a memoria literal. En guaraní hay dos vocablos para el?resar la idca de (nosotrosr¡.

riítirna -qob¡s r.rción futura.rdar? iQ'iénes encarnan la ucrdddara rnem. la otra excluyentelT. Tarnbió' rray c. La cuestión dc la atttoridad de la memoria y 1:r vlntxn pucde ilegar a tcner una dirnensiírn aítn más inquietante.r. El tema. La pronunciación es <orér v <ira¡rclér. a recuperar las verdades dc lo ocurrido. y cs doblc. cs decir. Est.. más bien. terna sobre el cual volverclnos al hablar '' FIc apre'did.rvíctima directa¡i es tarnbién partc dcl proceso histciric. colcga paraguaya co'quien cornpartinros inqrrietr-rdes y preocupaciofrcs clr cstos tcrnas.sotros excluye'te.eriencias y cr?ectativas. acerca de qr-rién puede hablar y en nombrc de quién.s.pia definición de quó es <vivir en carne prrpiu . cl de la ¡rrsticia y las institucittnes. 1989a y 1989b). s.cas. la tnemoria y la justicia confluyen.rraduri de la rnarca. hay dispr-rtas perlnanentcs acerca de quién puedc promover o reclanrar quó. (en tórminos histtiric.1rró nredida la ntetnt¡ria sirve para ampliar el horizonte dc ex¡.res y los nremoriales? pero.lstitucionalizados oficialcs y legítimos qlte recorloccn abicrtamcnte Ios acotrtecimientos de violettcia de Estadcl y reprcsión pasados' l:r lucha sobre la verdad y sclbre las mctnclrias apropiadas sc desarrolla en la arena sc'lcictal.lt'ntificacitin vcrtical.lr' tcstimonios. Etr ese cscenaricl.rdar? iEs un no. Nadie duda dcl dolor dc la víctima. esta distirrciti'de Linc Barciro.r1 del diálogo horizontal nás quc de la la base l. áquió' es la autoridad que va a dccidir cuáles son las formas <apropiadasr¡ de rec. vivier'' e' carnc propia Llna cxperiencia person:rl de reprcsiiir-r participar del proccso histírrico dc construccirin dc Llna memoria colectiva? La pr. hay voces cuya lcsitimidad es pocas vcces cllcstionada: cl discurso de las víctinras clirectas y stts paricntes tnás ccrcanos.bre la base'remoria de ura versicin dcl pasado que minimiza o elimina el t. t rr oposición al olvido intencional (ferushalmi. ácn . de construcció' social del sentido. corresponden a estas dos nocic¡'cs dc <nos.tros> o de comunidad inclusiva.luchas políticas por la memoria 61 __. ya qrlc en esa le'g'a to<la palabra quc terr'ina cn vocal es aguda.r"rr._ cs otro.ro. por un lado. y csto es lo más irnportantc. está el tema plauteado por Todorov. quiónes ticnen el pocler (sim_ bólico) de decidir cuál deberá scr el contenido cle i" ._- rememorar. scr .nfio'taciones acerca de las forr'as o mcdios <apropiados.s conflict. En un nivel. cn el quc sólo pueden participar quicnes <vivieronri el aconiccimierr_ sentido de lo que los otrrs quierc' rclncrrorar. Existc el peligro (cspecular en relaciírn con el biologismo racista) dc anclar la legitirnidad de quienes cxprcsan la vstrlxtl en una visión escncializadora de la biología y del cucrpo.Elizabeth Jelin l. csta autoridad simbólica pnede fíciln-rcnte dcslizarsc (conscientc o inconsciente- . -urla Tant. Una hipótcsis prcliminar.s) que e' difercntcs casos tuvieron las <víctimas dircctas> y sus familiares corno voccs iniciales cn los cmprendimientos de las mernorias. Tampoco está cn discusi<i' el papel protagírnic.'. . en ulla operaclÓn a funcionar nlccanislnos de incorpt)ración conrienzan la cual ¡. ni de su dercch.s pueden resumirsc en el tem¿r de ra propiedad o la aprt'piación dc la mcrnoria. es dccir.f . El sr-rfrirnienttl perstual (cspecillnrt'rlte cuando st'viviti cn (cArn('' propia o a partir de vínculos de parcntesco sanguíneo) puedc llegar a convertirse para rnuchos en el dctertninante básico dc la legitimidad y de la verdad.. Cr-rando el Estado no dcsarrolla canalcs it. de dos us. si la legitirttidad social para ex?resar la memoria colectiva cs socialmentc asignada a aqucllos quc tuvieron una expcriencia personal de sufrinticnto corporal. Porque cuandtl se platrtea Ia gencralrzaciírn y universaliztción. relaciona ltls esccnarios de la lucha por la metnoria r-on la acción cstatal. hay una crnfrontación acerca de las fbrrnas aDr()piadas y no apropiadas de expresar la mernoria. En ausencia de parámetros cic legitimación sociopolítica basados cn criteritls éticcls gcuerales (la lcgitimidad dcl Estado de derecho) y dc la tradrrcción o trasladtr dc la mcmoria a la justicia institucional.'i áO hay lugar para ampliar esc nos()tros. Los vocablos err g'araní'o está'acentuados. ZExistcn .rtárr_ dares para juzgar las remern. dc y quienes pide' la b. e' las connrclnoraci()rres c()'lo el1 el cstablccimiento de los lugares de la memoria hay ura lucha política cuyos advcrsarios principalcs son las fucrzas sociales que demand"n .cnte.dc (nos)otros? áSe trata de utr ore o un ñande? l'or-<ltro lado. o se restringc al acclntecin-riento? AquÍ .ria? iEs co'diciírr nccesaria haber sido victima dirccta de la represiírn? ipueden quicnes n. así comcl en la determinacicin de qué actores ticnen legitimidad para actllar.". Paradójicar-r. áquién es el <nosotros> con legitirnidad para rec. l terna de la memttri¿r entra a jugar en otro escenario.r¿ci. que debcrá ser objeto de iuvestir¡.

una l. el r'ovir'iento de derechos huma'os y e.s/as invcstigadores/as I.r."r". n... Se obruran así las posibilidades de incorporación de nuevos suieros.de denrandas de uerdad basadas e' el sufrimiento y de las imágenes de la familia y los ví'culos de parentesco (Filc. que obrura la posibilidad de creación de nuevos sentidos. El debate y la reflexión son más extensos e intensos cn l:r propia disciplina de la historia. En el extremo. trcs marreras de pensar las posibles relaciones: en primer lugar.r. porquc los emprende_ dores saben muy bien que su éxito depende ie ureproducciones ampliadasr y de aperturas de nuevos proyectcts y nucvos espacios."-. Elegir hablar dc <emprendedores>r de la memoria agrega aquí un clemento de optimismo.rcurrió.io. lJna ¡rrimera complclidad surge del reconocimiento de que lo que <realmente ocurriór incluye dimensiones subjetivas de los agentes s.r. sobre el pasado y los procesos de cambio social está presente tambión en otros campos' clesde la filosofía hasta la etnografia. en_ tonces. 1998). Hay. sino que incorporan la complejidad en su tarea. 1984-1992.miso a obstruir los mecanismos de arnpliación del soáal con la memoria. I No es el objetivo de este capítulo una revisión exhaustiva de la bibliografla sobre el tema.. Hay aquí un doble peligro histórico: el olvido y el vacío ins_ titucional por un lado. Ver tanrbién LaCapra. El nosotros reconocido es.62 Elizabeth Jelin 4. HISTORIA Y MEMORIA SOCIAL mente) a un reclamo monopólico del sentido y del contenido de la memoria y de la vcrdadls. cn este punto.r. la memoria como obieto de estudio o de investisación.ración social. cxcluyente e intransferible.. .. finalmente._ se aisladas y encerradas en una rcpericiórr ritualizacla ie su d. especialmente entre aquellos (lue reconocen qu<: el quehacer de los/as historiadores/as no es sn-r-rple y solamente la <reconstrucción) de lo que <realmente> .r. sin duda. este poder puede llegar -compr. del poder requieren..rcocupación central en el campo académico de las ciencias sot iales. es. Y allí rcside la posibilidad de un ñande y dc la acción de la memoria eJemplar. l.¡ relación entre la historia y la nemoria La reflexión sobre la temporalidad. La relación historia-nretnoria está ltoy en día en el ccntro dc los debates dentro del carnpo disciplinario de la historia. en aquellas situaciones en que prevalece el silcncio y la ausencia de espacios sociales de circulación de la memoria (mecanismo. Iñ Los símbolos del strfrirniento personal tiende' a cstar corporeizados en las r'ujeres Madres y las Abuelas en el caso de Argentina.. Además. el papel que la investigación histórica puede tcner para <corregirr memorias equivocadas o falsas. la sociedad en su conjunto. sin clab.dcl ientido de las -sn experiencias transmitidas.cialcs.re. La investigación futura también deberá estudiar el impacto que la imagen prcvarccient. hoy en día. en segundo lugar. e incluye pr()cesos interprctativos..datosu y clección de estrategias Ilarrativas por parte de l. mucha rnás atención analítica. 1997) tienen en el proceso de construcción de una cultura dc la ciudadanía y la igrraldad. y la fijación de los <n-rilitantes de la memoria> en el aclntecimier-rto específico del pasado. que convierte a las memorias en memorias literales de propicdad intransferible e i'compartibre. en el proceso de obtcner y construir r<datosn sobre el pasado.in de . al no dejar lugar para la reinterprctación y la rcsignificacisn sus propios rérminos.mientras -las instituciorrales que los mecanismos parecen pertenecer más a nrenudo al mundo rnoria como recurso para la invcstigación.. para la elaboración de las experiencias traumáticas) las víctimas püeden . construcción y select i. a partir de los trabajos de Nora (Nora.r. la me- de los hombres. ternas a los que también alude Catela (2001). El significado de esta dimensión de género del te'-ra y ias dificultades de quebrar los estereotipos de género en relación co' los .

sca v. cste abordaje puede llcvar a . ya qnc i'c. i'v. por el lado dc los calnbios paradigmáticos en las t'icncias sociales dc las írltirnas dócadas ha cobrado un lugar central t'l análisis de las transformacioncs de 1a subjetividad. -rdenacror del i.crnoria. sici<i' dc categorías con las cualcs co' pi. la memoria.ri.r. a cambios ell los paradigrnas dominantes en las cienci¿rs roci¿rlcs. una postura constructivista y sr]b. por el papel activo y productor (la <agencia sociaLr) de sujctos individuales y colectivc'rs.urge de la preocupación por la mcmori:r.. ccntradas en la fiabiridad o confianza quc la infcrrnaciírn rccogida de csa lnancra rrerccc.lctivista cxtretna. del pasado. Er pr.d. ctlnfbrencias y .ra la inrpo'lccanisrn. La rrrcm.la intcrvcnción cle s..vcstrga<ior (crr el sertido más tnstitrrcio. regrrtia.blcrna cstá e' q'e se puedcn comcter (errorcs)) e. En cstc sc¡rtic'I. etc.le)-. De ahí la'prcocupaciá' por la autc'ticidad y la si'ccridad dc los relat.. rnancra pcrmarlente cn el pr. en collsecllelrcia. err entrei. r'ccr. a.terrollatorio policial. y quc. a procesos st'rcioculturales cn marcha y.-.s..nalnrcntc.plio de quicrr indaga o preg. pero tar'bié' i'f]'yc'y actúra' e' la relaciti' quc se c'stablcce en ulra e'trevista pcri.rrta) cstá prese'te e¡r toda interacció'socirl.s. Para el positivismo extrcmo. y dc mancra significativa.lt' época. sin embargo.istas de his* tori¿rs o de vida. o e' análisis basack¡s e' fuentes sc'arrativas cundarias (autobiografías y rnernorias.ria scría la crcc'cia acrítica.rrnalizaciónr. científicamentc comprobado. la prcocupacicin por el scntido de la acción y por la pcrspectiva de los ctr diversas disciplinas. se manificstan espccialmentc en el cstudio de diversos tipos de pr()cesos sociales que involucran carnbic'rs quc normirnalmentc cstán acompañados por procesos de reflcxión -la qracií)n. info'nes de ra r'ás diversa índ. Las cliGrcnci:rs de pode r entre indagaclor/a y narraclor/¿i sc nranifiestan de ¡nanera a las nuevas tecnologías.p.r nremoria)). al quc volvcremt>s más adelante.lógicas. dc rec. la <invc'ción.rsclltes sociales mistnos -manifiestas tlcsde los cstudios ctnográficos y etnohist(rricos hast¿r las preocupaciones histtiricas centradas en las <mentalidadcs> y los procesos ligados a la vida cotidiana. La preocupación por la memoria es.¿lizada c¡r el i. y .lt'batcs centrados en la tnernoria. los catnbios cn las prácticas frcntc ar.rbjetivas de la men-roria ctue tcrrnina idcrttiflcando a la memoria (inclu- .lrscjs11¡g-. el h-rgar de nacimic'to).s crlcrlcstas quc siempre incluye' algú' clato rctrospcctlvo-e' (com. mucho rnás r'. il. lo qu. el <dato> s'ponc la i'terve'ción (mcdiació') de sujctos quc rccuerd:rn.de. toda prc'gurta tr i'tcrrogacicin sc constituye cn ur-r dc <n.dística. pucde llegar a privilcgiar dc tal lrratrcra l:rs narrativas sr.lcccitin y ct. la sexualidad.luntariarnertc los lap_ -i'ch_ryc'clo sus y <rrnalas¡ngadasir del i'c. cl rccuerá..ía. el nelic'rsismo dc muchos historiadores ficnte . sentirnientos.s rnctodol(rgic. Estas preocttpaciones por la subjctividad. Lr incomodidad. el rnito.s.r" .l . la trans_ lnisiri'. Tambión.nstrucciírn dc <dat. concomitatlIr'rnellte. Si cn el plano cultrtral asistitnos a una <crplosiór-r dc l.r.tor¡a y memoria social 65 LA MEMORIA EN LA INVESTIGACIÓN SOCIAL rrrrrchas veccs con una mirada romántica o idcalizada del mismo.rriada y rnatizada que 1o qlle esta visiírn dicotírlnica puede hacer . por la cotrstrucciílrl clc identidades sociales cn los cscenarios de la acción. descos y pulsiones) y. Dc ahí el recelo.rdar y la r'ciiació' de subjetividades hurnanas pr:rntean algunas cuestl()nes técnicas y r-rct. Y l:r historia sería lcl fáctico.'a . Asistirnos a una prttliferación de estttdios. la ñrnilia. 1o <fáctico>r sc identifica con la existencia de pruebas naterialcs de quc algo ocurrió.siciírn cntre historia y r. proliferación ligada a cambicls .s>.ciares (incruyendcr a la historia) la apelació' a la rnernoria ha csrado pr.o4 Elizabeth Jelin I lr'. en la considcración y reflexitin sobre el propio proccso de construcción de sentido quc la mistna investigaciírn implica. Trrribiér. Ei cl cxtr'no. crste proceso "íg. o err la rclación tcrapéutic:r.luntaria . polrer é'ñsis en los recaud.ccs. Tradici.. estabrecen krs Jetos ntarc()s con los qlle se va a narrar y transmitir cl cvento o proccs(). cn esc rol. . cuando sc aplican tócnicas de recoleáció' de datos prirnari.r dc rcc._ -tcnra quc intcrmgan y ordcnan. y llcva a dcscchar las subjctividades de los actores (incluyendo creencias.rp. introdr-r'rucho y cicndo-controlcs prucbas diversas para accrcar er rcc'crdo a <la vcrdad> dc los hechos ocurrid. cn corltraposición. dc Io El'r la tradición de krs análisis de las cicncias s. rcgistran y trarlsmiten esos rccuerdos. r El papel nc¡rr¡ralizadc¡r y (trc (realmente> ocurrió (LaCapra. 1998: 16). en una e'trcvisn dc irrvestigación.

Esta bírsclueda l¡ hacc a partir cle la <voz irterrrreclia> (nriddh uoira) de Ba¡thcs. El . . En ltls temas quc hay trautnas y anrbigiledades. cogrriciór y l|cctividad.c <requierc .la tarea dc indagación posiblcrnentc se ubique en una (terccra posiciíln>. (cic los docunre'tos y .r"rr-ri.lcl cctmpron'riso profcsiclnal dcl histc>riador el1 talltt) qttc invespor extcnsiírn. .rtlxitna a trna uverdad>. y mrly especialmcnte a partir dc los debates políticos y acadénric..nflictivc'rs. y srls postlrras puedcrr tcner consecuencias políticas que varr rnás allá dc los sabcres disciplinarios y los debates académicos. La rcivir-rdicación del trabajo de la historia para ...tras ciencias s. son todos ejemplos de estc tipo dc inter\ (.. pocas veccs recotrocible pgr la tradició¡ . . cl abordajc de lc¡s sentidos dcl pasado v su incor_ poracicin en las luchas p. cspccialme'te cn rcraciírn con ternas p. en lls tareas de ll investigaci(rn.l) prof'ndidad. búsqncda y afcctos.. Cotno señala Ycrushalmi.roclulecit¡'es cle 'lla proxirnidad y distarrcia..líticas ponc sobre t"p"t. segítn cl auttlr está elr ví¿rs . qire 1". cuando sc trata de profund as calástroÍ'as socidlas y dc situaciones dc s'frirnicnt..nto de inforrración sino t:rntbié'n afectos. adelnás...ré itru. 2001: 35).s invcstigadores.tivas d(. Sin en'rbargo. ttna rcsptlcsta final quc se a¡'.r. el debate dc los hisr. vinculaciones y tcnsiones entre historia y mcrnrlria han cobrado crcciente Drotagorrisrno en el debate y la reflexión. Es óste un debate <intenrcr>. etc.líticamente c. o quizá dos. tlc 1'tq¡¡.objctos' de investigacióru (LaCepra. tal como cxpotlc LaCapra: dc^ la historir 1. una de las funciones dcl histclriadgr prolesional cs Lr clc rescatar cl pasado. La historia r1:rción -y dc producir co¡¡cir-nicnsocial-. cap.nalización y rnitologizaciír') con la <lristori¿rr (LaCapra.rrrifieste de los histgriadores en Chilc.ros.rclcl cn conrprctnriscts dc carácter ótico 9 moral..r iudores e¡ Alemania.. voz q.lrt-Cgiru las tnenttlrias Cs.le la historia..rtos dc legitir-nar a la historia or:rl dentro de los cánones de la disciplina y cn las corrccpciones de la historia c()nx) narrativa construida. Tanto clt cl extrctno pclsitivista coln() etl cl extrcmo constructivista hay un discurso que interrtl ttn cierrc. perderse).) y cltre pcrrnita :rrticular relacio¡cs de r¡¿¡cr¿rs ¡n¿is críticas y autocuestion:rdc¡ras. L.. 1998: i6. y u' intercambio dialógico con ól y con otr. ep cl quc el congcinriento Ílo cntraña solalnente el pro.s acr:lrtccinrientos quc intcresan aquí ticnc-n Lrna característica quc conrplica cl análisis..s historiadrtres> interwietren en la esfcra pública ciudadana.s accrca de la Shoah.n 66 Elizabeth Jelin |lr.. d. l¿r investitisador y ciudadano.r.k. busc¡rclo a'a manera de escribil o llarrar qlle stlpcrc' las oposiciones cntre el positivisrn6 y el c6rrstlrctivisnro extrerros (ertre objetividad y s.. hay algtt nlás.'p. o tergiversadas del pasadtl.r y cl rccuerdo se torrfan cruciales cuando se vincrrlan a acontecilnicntos y cventos tratrmáticos de represi<in y aniquilacirin. dentro mismo de la disciplira dc la hist'ria y de las .. la nlenroria soci¿rl (que. empatía y cucstiotrcs clc valor (LaCapra. la conmcmoracirir..rr't rnanifestaciotrcs dc una princra nlancra dc relar r()lltr cl terna dc la rnemrtria y olvido sociales coll la disciplina . o algo difcrente. ('n CStc Cit\(). El clcbatc historiográfict'r sobre el terna se manifiesta centralmentc en los intcr. tie¡c el papel to crítico que pucde tcner L1n scntido político..r. pcro cobra ttta dirnensión pírblica y política.. l. Además. El tema qlle qlrcremos desarrollar aquí nos obliga a dar un paso más. Ért".] le posición que dcfiendo proponc unx c()llccpcirin entrc la rcc--onstnrccitin ob¡etiva (no obietivista) clcl pesad. la memori¿r-olvido. ¡ctorcs y testigos.)l.'ionr's y crct'rrt. No se trata solamente de plantear Ltn con_ trapunto o rna cclmplemc'tariedad entrc l()s uá. Es co' relacián a cstas cxpcriencias.ncií)n política. ernputía e ironí¡ cor) fespccto a lc¡s difercntes . colcctiv.ias sub¡t.toria y memor¡a soc¡al 67 y_e'do toda la posible ficci. cntonces.r. LaCapra.letividad pert> tambié¡ cgmprotnisc'r cxcesos. Sor-r l. 1)3..tras fuc'tes debida'rente criticaclas) v krs njatos hlalldos. rcconstrucciórr y diálogo. en el cantpo del quehacer pírblico ciudadalo arr.ciales. la presencia (y la negativa) de actuar como l)r't-itos) en -luicit'rs. cn la que se confrontan las <verdadcs históricas> r les posturas <ñlsas. Ull C()lnp(lnClltC Ct'ntf:tl . la cuestiiin "i de la relaciír' entre mcmorias y verdadcs histciiicas. 2001: 30).ra una tensi(I-l ' Lec)apr:r araliza estos tcnlrs . l. silcncios y .rprt -dondc de ob. . hay situaciones cn que el invcstigador/historiador pucde tornarsc allcntt: pírblico... clo'r.. ya fuc dicho.t. llloillerrtos cn quc frertrte a controversias idcológico-políticas.bjetividad. 2001. En cfect. u.

la instalaciílr dc ult v. L:r relaciítn cntre acontccilniclltos trattnláticos.nes dc diversos síntomas. desp'és de pasado algír' ticrnpo. sino quc prcscr)te grictes.le de identidad. provocando tr¿lstorllos diversos cr str fu'cioramiento s. sino de la selección y el ónfasis etr ciertas dirnensicnrcs tr ¿rspcctos del pasado quc distintos actores rescatan y privilegian. así sido oblctt'r nrcrnoraciones dcl pasado. con rnanifcsáci. y sólo se rcgistra tardíamcntc.lstacitlnes sociales y colectivas. sin du- y recuperados). La construcciírn dc tnemorias sobre el pasado se convicrte entonces cn ul'l ttbleto de estudio dc la propia historia.cirl. nos crlcr)lrtr¿mos con cvidcncias de clue la tenrporalidad de krs fc'nilnenos sociales no cs lincal o cronolírgica. Los cjemplos de estas nrudanzas son rnúltiples. segírn una lógica compleja que cornbina la tcr-nporalidad dc la ma'ifcstaciíur y elaboración del traurna (irrupcioncs co'ro síntclrnas o corn() <superaciírn)). no estátr fijados de una vez para siempre.r.siblc hablar der lo prdccidci.. l)cbernos reir('l-:lr cn estc pullto una paradclja dc la nrcnloria. clr r-rrl rc-vivir qLre no se opaca o dilrryc con el simplc paso dcl trcrnpo (C)aruth. Nucvamentc.cle del rn. c1'ccla sin . sirve a nrenudo conro atlcla. da). cspecialrrrclrter crlanclo sc incorpora la dinrcnsión de l() traLunático.. 1998:7).r o rgutcr() cn ll capacidad dc explicel lo ocurriclo (Kaufirran. en estc c:tso c<trl rcfcrcncia a procesos individuales c intersrrlrjetivos. de tnodo que se pueda lccordar que algo octtrriít. Los acontecimicrrtos traLlnráticcls son aqr-rcllos que por su intensidad gencran er-r cl srqeto una incapacidad de rcspondcr. la entrada dc nuevos actores socialcs y las nrudanzas cn las sensibilidades socialcs irlevitablerrrente implican transfirrmaciones de los scntidos del pasado. las cucstioncs. y de los cat-nbiantcs invcstimicntos enrtlcionales y afectivos qtle csto implica. lul)trlr:¡s. Van cambiando a kr largo del ticmpc'r. rr cl c:rpítttlo 1: la:rctltaciítn del trautna. el cstudic'r histririco dc las memorias. que casi siempre inlplica rt'¡teticiotrcs dc sítrttxras. quc llanla ctrtorlccs :r <histc>rizar la mcmoria>. adernás de los <climas de época>.qh) irnphca poncr rrrra distancia entre cl pasado y cl presente.luyc utr tc[i()r a la claboración y al canrbio. retornos dc lo reprirnido o reitcraciclnes ntualizadas. rrcr se intcgrar'á :r la expcriencia y sus efcct. El evento tr:rumático es rcprirnido o ncgado. cor'o seírala Kaufm:r.lc nrlrnerosos trabajos.s pasarrin :r otros espacios quc el sujcto no puccle donlilur. ya qlle esto sigrrificaría ttna especic de traicit'ttr a la nremoria de lo octrrrido y Itr pasado. prcguntas y diálogos quc son introducidos en el cspacio social por las nucvas gencraciones. 1 995). En la men'roria. a c<1.. pioduce i. no será viviclo conr() pcrtenccientc al sujcto. qucdrrá ljcn.toria y memoria social cluando se toma a la rncnloria colr-ro. Elaborar lo traunático (working throu.los proccsos de cxpresar y haccr públicas l¿rs interpretactones y scntidos dc esos pas:rclos son dinánticos. cn cl rnorncnto del hecho. y. el pasaclo no invadc el preset'rtc sitlo truc 1o informa. I-a significación dc ltts acol'ltccirnientos del pasado no sc cstablece dc una vez para sicmpre. ya itrsinuada . a partir de csc nromcnto. collro silcncios o como olvidos HISTORIZAR LA MEMORIA [-os canrbios cn csceltarios políticos. la rclaciti' cntrc lrelnoria e historia cobra otro sentido. silencicls y la actllalrrrccc:rs.pr"r". La ñrerzr clel acontecirnient.. pero al rrlisnlo tietn¡-ro rccottoccr la vida prescnte y los proyectos futuros.. y los proccsos tclltporales posterio¡c5 -do1lcle y rcsentid()s los como lrzucirin dcl pasado en cl prcscnte..-ií.68 CATÁSTROFE SOCIAL.rt colapso de la cornprcnsitin.bjet. por la intcnsidacl y el inrpacto sorpresivo.t. genocidios y pr()ccsos rcprcsivos -sitnaciones típicas dc catástrofes socialcs y dc acontecin'rientos traulráticos nrrsivos. las cstratcgias políticas explícitas de diversos actorcs. Será clificil o irnp.ha .. MEMoRIA HISTÓRICA Y TRAUMA Etizabeth Jelin I lr1. que in. si'rbírlic. No sc trata nccesarianrelrtc de ejercicitts negacionistas (que tambión existcn. conÍlictos políticos violcntos.. de cstudio. En los distirt. a diferencir tlc la rcpetición traumática. tanto en 1o referido al platlo individual ( ()nlo a sus lnanif. para mantencrse c()llstal)tc c . Se gcnera ('lrtolrces una fijación cn esc pasado y ell csa idcntid¿rd. llgo sc despre.'cl.rcí. cobratr centralidad.s lugarcs donde sc viviercln gllcrras.

y carnbirn a lo hrgo del ticrrrpo.s comctidos por Alemania.s slrperar el dilema entre el (prescntismor (que afirma quc el pasado es continuamente modificado cn funcicin de los intercses del presente) y el <taxidermisrnor (que pone el énfasis s. poJrí:r y sc cn Estados Israel. ya que quedaba siernpre la esperanza rlt' srl rc-aparición en la forma de una detención reconocida. y ias luchas de sentid. la confc¡rmación del csce'ario polític. recollt¡cietrdt> ¿l mislrc'r ticrnpo lo siniestro del acontecinriento lristórico. Tan inimaginablc que llevó mucho rrclnpo construir esa figura. . Esta cstratcgia analítica cstá ta'rbió' presente c' el trabajo dc Agrrilar Ft'rnár¡dcz s. s. '. entonccs. en las que cstán embarcados.. o a veces la pahbrl hcbrea .] l" cuestión de la rnelnoria no es qlle hay un acontecimiento. La dinámica histórica de la rnetnoria.rzir. en el sentido dc que a medida quc pasa el tiempo el acon_ tecirnicnto va cayendo cn el olvido histórico. clcrechos humanos. para scr reemplazado por otros eventos más cercanos. LaClpre.l.rltnentc ll gcrlocidio de judíos. es la configuracicin quc cambio (Ilousscl.S/¡o¿l¡. (lon rclaciírn a los acc¡ntccirlientos erlropeos clel período trazi.tr)ri¿1 y memor¡a Social t in'rutable. No.rta la autora . Iloussr¡ sobrc la mcm. En este cas. El discurso militar era el discttrso de la después iba a hacerse más mani!. l:rrgc'r dcl tiernpo.s camhios de scntido.n algunos dc los clementos que ayudan a cxplicar cst. la construcción dcl enernigo cra l:r dc <la subversiónr¡. La ubicación social de los divers. La figura ccntral que sc constrrryír fue durante mucho ticmpo la del <detcnido-desaparecido>. en el que cstán i'scrtos. en Feld. el aprendizalc político pero en cl caso español fundarnentalnentc ne*ativo-pc'rsitivo quc los distintos actores políticos cxtracn dc las rnem.. que rcsul¡r cn su dccisión de no utilizar cl tértlrit..uerra quc. Los sentidos qut: sc le han dado tlr.2(X)1). Agarnbell dedrca :rlgruras páginas rrruy lírcidls a la etirnología de estas pll:rbras y srts itnplicaciortcs c¡ cl proccso dc ronrbr:rr. Desdc las fuerzas militares. Sin ernbargo.bre la repro<luccirin del pasado. adcnás -colllo licsto-. 20(X): 35). qtle c()ll 51¡ ¿¡6i1rl1ar en la lucha armada v cn la ofensiva idcológica venía a cttestitlnar ltls fundarncntos nrisr-nos dc la nación. . al analizar cn dctallc la evoluciíln dcl discurso oficial sobrc la guerra durante el franquisrno y la tra'sición. Dur:rnte la dictadura mistna.l.T 70 Elizabeth Jetin 1lr'. qtle ticne ctirrrolírgicamcnte un scntido de s:rcriflcio rcligioso y purificacitin ritual. llrucstra cltle Lrll l:r genenlizaci(¡n dcl usc'r dc este tí'rnlitro se h:r perdido por cotttplcto stl sts¡ific¿rdo ctirnol(rgico original y l:r asocilciórt cotr la tlociótl de sacr-iflcio ritu:rl HLtlordusttt La tcr'ri.rhr.. rr. rcquicre scr pr.rias de la gucrra para afrontar las incertidumbres de la transición (Asuilar Fernándcz. .ria dc vichy en Fra'cia c' los qllc mucstra cíuro. cronológico. u[. Tampoc. ¡rl:rsis sobre quó rc'cordar y quó destacar fucrorl cambiando a 1. La salida a este dilema lo encuentra al rescatar las <lccciones dcl pasado). La historia de las rcsignificaciones del período nazi y de los genocidi. cspeci. o sea... tanto en cl país com() en la red de stllr. cl discurso de los . la rnel)l()rir dc la (irr. cn i.2(X)0: 25-31). los I I I scntidos diversos.rque dando a la Shoah en Alemania.rlor de los dercchos hruratros por las fuerzas pa(y. p:rra cvltar clebatc del sentidc¡ inrplícito en el acto dc ttornbrar. y cilrcncnt¿ años después mucho más. por otra p:rrtc.or . f996).rridad internacional. cl desafío conceptual qne cnfrc.rrrrilitares dc la llamada Triplc A). que inr-nediatamcnte se lo esclarecc un pr)co. fuc tejicndo una narrativa centrada cn el y en las violacioncs cometidas '. llnrtlos y cn otros lugares del mundo han ido rnodificándose . 1994). antccedcnte. cs explícitamente un ob¡ctivo cn los trabajos de FI. tos políticos (y ecorrómicos) cspecíficos. era una guerra <sucia>.rr-bibliotccas cnteras. r'ír'tirna de lo inimaginable. cxiste un debate irnplícito sobrc el ¡so de la pallbra Llolocausto. Pre flero rus:rL l:r expresiilt rn¿is ltcutl:t (cxtcllnittiL) lt. Conan y Rousso. sobre la basc de que cxistcn límites a la posibilidad de rnanipulación del pasado).. inscrtándose en tc'nsiones y cL)nll. el movinlicnto .tcr elltrrr e¡ cl ' (Agamben. e¡ s¡ scutido dc c¡tástrofé o dcv¿rsteciótl (natrtral o lrumetra).. Esas nrancras dc ttolnt¡rar tetnbiétr cobr¿irl l}r cl c¿rso de la dictadura tnilitar argcntina (1976-19tt3).lcc1ida que pasa el ticmpo.r los (LaC:rpra. con el paso del ticmpo.. Est. 1990.c¡ticlos y signiftcldos dcl pasado. distintos actores sclcialcs y políticos rccuperan sclectivamente algunos evcntos y algpnos rasgos dcl período (Ilousso.blematizada y erstudiada.olcigía pare nonrbrer lo ocurrido cs plrrte de las ruchas p.s actores y sus sensibilidadcs.rra civil tlspañola. así corno los sentidos que cl extcrminict nazia ticne en distintos lugarcs y momcntos. existe Llna linealidad clara y directa entre la relcvancia de u' aco'tccimiento y el paso del tiemp. como n-rilitar régimen el ¡.

r quc lcs pc¡nitc lr:rcer preguntas novcd()sas o entrar c1 diálogcls sin ltls prccoll('clltos o prcJlllclos cle ópoca. la delluncia y prosecuciítn judicial de kts cx comanclantcs (con el . o sca. (]onzríle-'z tlonrbal.. que solarnentc sufiía las consccucncias pcro no era arrentc activo dc la confrontaciírn.¡¡¡ rr'sPtl¡¡¡lar. l{ccibe inrpactos.urclo :tctiv¿trretrtc crt h cotlstrttcciór'L de l¡s trarrativ:rs sgbrc el r. que relataban erpcricncias cle tortura y vcjación era denegada por losjueccs.rccfi¡ls hu¡tallgs y había ulta (vcrdad>. losjueces lracían lugar a l:rs pregunt:rs que l:rs dcfensas cle los ex conrandrntes cle las víctiul:rs dc ll rcpresititr. sin justificaciones ni atenuantes.lnl prcguntir dc c:rrícter cottt¡rarltivtl: Zctlíl es ll figura de l:r víctirna qrle sc cotrstruye etr p:ríscs clotrdc tio httbo juicios? Ell Rr:rsil. . la distalci¿r y la falta dc cotnprttr¡is. .g. no produce.loria y memoria social 73 dcrechos hum:rnos se convirtiír cn consisna y cn sírrrbolo de la transiciírn cn 191J3. . la imagcn de víctirna pern'ritici establecer y rcforzar. trausrnitidas cn rc-lcntificaci1.rarco dcl juicio a los e¡x cornandantcs de las juntas militares realizado en 19u5 fuc propicio para est¿ dcspolitizaciírn de krs conflictos. rr Argc¡ti¡a.lt-ienrclltc stl dcspolitizaciíln. . La víctima sufre un dairo como c()t'lsecucrlcia de la acción dc otros. cabe hacer crl cste pullro r.J¿)vcncs cluc no vivicron cl período y quc sc accrcall qtli('llcs s(' ICL'r('lll c()lt ll iltr r)n l)u('v()\ illtcrrt.rlrclud de los violadorcs. Adcnr¿ís.t('tivas rri p. pet'ticip. [Jn:r prcgttt]ta que queda abierta para tlrut-:ls invcstigaciotles cs elt qtté nrcdida lajudicialización de un cl conflictct polítictl vitllctrtc¡ dc los airos sctetrt:r . Sqercs. tltls vcz qtle cl Estado ya había re)lt()cido la lcgitimidad de las dcnr¿rndas por vitllaciones a los . clue irnplícitarncnte llcvaba a justifrcar los actos rcpresivos dcl aparatrt rnilitar-.rra L)r()v(x'Ar rri |.luicic-r de 19tt5) mantllvo corlo figura ccntral a la <víctirna.l()s)-.l ítica t'. En un pcríodo pcrstcrior.éginre¡ nrilit:ir (So:rrcs y l)'Aratrio. En los años ntlvetrta. y tro solatl'lcnte clc las vit¡lacitlnes. En el juicio. iuríclicatlr1¡ntc estable( rclu.lr. la culpa.2(X)1).lch)t-e\ Particil':rn ('ll ('stil r('ctlp('l'¿('i(ill: ltt.ttttt'\ -t. y quc podía en c()nsecltencia iderrtificarsc c()11 la crpresiítn <por algo seráir.trc. cc)lno quienes c¿rrgan las l-narcas biográficas clcl sufiinliento y la pórdida falniliar. Sc abrc utra uueva ctapa.el posible rnóvil político dc las -onritiendo acciones dc víctinras c'r reprcsores5. En esta prirnera etapa. tado. No cs agentc. ell la quc ctltt'licttzalr a ln¿lnifbstarse . la conflictividad política prcvia a la dictadura.72 Etizabeth Jelin llr'. víctimas del otro. sin prcguntarsc explícitarnente. MriltiPlt's. la militancia y la lucha annada nc-r cst¿rban en cl centro dc la atcncicin. Lo central cra detcrnrinar quc se habían colnetido crímencs. Estas irnágencs c()ntrapllest¿rs cutre l()s militarcs y cl movinricnto de dcrccl-ros hLlrrlanos ccdieron su lugar a desdoblamicntos significativos en cl discurso y la práctica instituciotral del Es- l. 1995: (lestro y I)'Ar':rtrjo. y para poder poner ell evidcncia la siste nraticidad del plan cle cxterrninio dc l¿rs Fuerzas Arnl. del y políticas sociales lttcl-ras r ir::rs ctt las rcllcy strs sus tcstilnotri. en las postrirncrías dcl régimcn militar.i¡rplic. 1995) '' El arr:ílisis de los rijuicios por l:r vcr-dadi) qlle sc lleven a cllro en varias j¡risdiccioncs:irgctttitr:rs a pertir cle 1995 podríe:ryttdar:r revel:rr l¡ colrtinttidad o cernbio cn este interprctaci(rrt derspolitizade dcl pasado. casi cualcluicr pregllnt:l que rerlitía filiaciótt ideológic:r o política dc un testiqo dc cllos sc¡brevivientes -rnuchc'rs dc carnpos do detenci(in clendestina.r llcccs. El marco jurídico formal eliminaba toda referencia a ideologías y colxpronrisos políticos.lrvcrsAs ntodalidades dc recuperación de l:rs menrorias de la rnilrt¡rrcia y cl activisnrtt ¡'rolíticc'1. ( | . 19t)4. Por un lado. i En cl rnarco dcl juicio.ra la cttettrigos dc ll trecititl ¡rla¡teeb:rrr.'villlicllttrs histír¡.. Por otro lado. lo qne hay son violadorcs y pcrpetradorcs de un lado. krs lrtilitat-es L¡rasileiros tanrbiérr Iticiertitl t¡ít'su vcrsiótl y \tl v(rz de tlmllcr:l r¡uy ñrcrte y nruy púrblica.rltcs intcrgclreracionalcs dc nlalleras conrplejas (el (-irso dc ttl.r r cncrtacf re trarrativo platrteadtl ell 1111¿l clave pctral antes que .tl)t(| scllllidad. la ¡rilitancil nurrcl fuc silencrade y se constittryó crt Llt):l ttt. de la represión estatal.rnflicto -c()lll(l . el cscenaricl político es ()tr(). ¡ror c'ic'tnplo. Por otro lado.r1íticos q¡c (usalr) el pasado parl scñalar cotltinuidadcs y ex n-rilitautes país. y los telrras y prc{uDt¿s qllc sc plltrtcatl s()n nuevos. D'Aret¡tr y Castro. pero no se lc rcconoccn capacidades El lr. Sólo en contad:rs ocasiones. oricnt¡chs a iclentificar:r lus víctitrias c<'rttto (Actrri:r y Sntttlovitz. que dc¡aba en cl rnedio a quicncs c¡ueríarr la paz y \a vida dcrnoc¡i1i6¿ rnayoría supltcstalrentc -¡11a ajcna y :ulscntc de csas luchas. Para cste cliscllrso.rs Ofrccer ¿l ntilit¿Urtes que colnicrlz¿Ill rioncs sobre pcríodos conflictivos dc la llistol-i¿ r'ct'icntc P()r lll()trvr¡s variados.l llItly tilcrtt. cl gobicrno de la transici(tn construyít una intcrpretacitin basada en un cscenario de fuerzas violcntas en luclra (los <dos dernonios>). 1995. y prcsentc en l:r constl'ucción d:rs. con independcncia dc su ideología o dc srl :rcci(in. por e-jernpkr.

dc quc se había alc¿lnzldcl una especic dc eqrrilibrio. la rncmoria no es idóntica a la historia. Los proccsos históricos ligadtls a las me'..ls dc las memorias.rrte dei horror del pasado. s<ilo s()rrlcraltlelltc el?uestos' están referidos a esccnaricls públi. Cc¡mo señala accrtadamcnte La( )apra: <El evento traumático tiene su efecto mayor y rr-rás clar:¡nente iljustificable clt la víctitna. enirr-r. l". ol-lositor y rcsistetrtc.rr-torias nológico..se los disturbios cn mucrte esa se ttbic¿r y ii"-p.. y menorias prescntcs.lr. intentos cle r¿:rpertrtra dc clsos de violencia dictatorial cn llrasil (tanto la bornb:r en Rioccntro tt 1982 colno las invesy l)uevos protlg¿rc:roncs sobre la mrlerte cle Goulart).gtii. iPor qué -pregunta Portelli.. dcsplaza¡rielttos y negact(1les. de la subjetividad. prícticls irrstitucionalcs prrccíln enrpcz:lr J rutitti/Jrse-' el escerrario cst:i ebsolutarnente convulsiollaclo: detencióll y proccsalllic¡ltL) de l)inochet en clhile. plebiscito . nes nacieron dcspuós> (LaCapra. cl qué 7 L:r realidad regional dcl (lono Sur cn el ¿iro 2(xX) es ttn claro ejcrnplo cle estc¡. . la histori¿r permlte cuestionar y probar críticamente los contenidt.r". en el recuerdo. ills¡tlsf¿rcltorlo cl lJrasil todos cstos cran social' J Cuililell7O5 dc lO0 pesldo argcntino. ()98: 10)."r. juicios por la vcrd¡d jrrdrCi:rl qrre SCIttel)CiJ l'l C(sítttlict)trr\ l)¡l.ra transforn-rada. en la elaboración de la agenda de la i¡rvestigaci(tn l-ristórica. esla rtentoriar. Si las cicncias socialcs v¿ul a lllcorporar cl análisis dc la sub3ctividad y de las maniféstaciones simbólicas . r r.. más quc el propirt acontccimiento en sí. i"... colno y:r fire nrencionaclo. porque <lo que t:s negado o reprimido cn .. algo quc y" fu" scñalaio y .rles y pr. a vcces desfigurada y disfrazada> (Lacapra. y csto ayuda en la tarea de narrar y transmitir memorias críticamcnte cstablecidas y probadas. aun (y espccialmente) crl sus tergivcrsacioncs.r. 1989).. | llcrnpo parte de lo quc quercmos comprelldcr y narrar c()lnc) (caJas negras)) que impiden la ela1.rr su partc. P¡. o racional. escribc Portelli corlo flasc final en stt traba¡o de indagación sobrc las mcmorias de la muertc de Luigi Trastulli trasponen los lPortelli. cuando se conviertc a la mcmoria en el objeto de estudio.a siendo seíralado a lo largo ncl es lineal.Jcu. y qtrit'l)t. Cu:ilqtrier' ¡¡fscruador dc la situacitin dc llsgado a la cotrclrtsiíltr estos paíscs :r cornienzos cle los airos noventa podílr hebel Estos ejernplos. cl pasaclo cs resignificado f a menttdo cobra trna salicncia pública inespcradaT En segundo lugar.4 .\r'(ll(\tru> clr' Iliños ctt A¡getttitlt y Obecliencia Dcbida Final cleclara la inconstitucionalidrd de las Leves ¡[s P11¡xr pcr('qr¡(lr!'l'rl¡tí¿r¡nrrivcl nrírrinr. quc plantean crigmis y preguntas abiertas a la investigación. a la orRN ligadas protestas las en por áespidos e' 1952-1953 y no En síntcsis."rc. Pcro hay lnás. La paradc¡a aquí cs que los huecos trarrmáticos son al mismo LOS HUECOS ENTRE HISTORIA Y MEMORIA etl la cttal las indicadores de urr¡ rcalnra Dicz años después.rr cstL roillltltl{rpr(}Cr'\o dc rt'lpcrtrtrr rlcl historia y memoria. objctivada como hccho histórico.rit-ln impcxtrrnte <objeto dc cstttdio> y llarnan a estudiar vinculacioncs cntrc historias i"r"d".' desliz de la memgria ncl dcsaparece. cstils ((meln(lriasn Y ltuccrrs.tor¡a y memoria soc¡al -. de aparcnte olvido tl silcncio' Cuando nuevos actores o nucvas circunstanctas sc presentan en cl escenario. <El hecho histrtrico rclevante. pcro de difercntes ¡aneras t. rnarcadtls por las manifestacitlttes y las claboraclones oe sltuaclones traurnáticas.rr. a:l ('()nl') sus lrrllpcl()nc\' implicarán dedicar csfucrzos a la relaciírn entrc los acontcclmlentos pasaclos y las rnanifestaciones de stls efectcls' <restclsl y legadtts en períodos posteriorcs. rnúestran con tc>da claridad "rp. cn cstos procesos.lt'catástrttfe social.llltelvlcnen dc mancra central lai transformaci. L"t tt-tantottas se collvlertcn. La memtlria cs Lrna fuente crucial para la historia.rr¡bién afccta a todos los quc elltran en contacto con él: percolahoradtrr.74 Elizabeth Jelin I lr. conrisión par:r la Paz I reconocirtriclrto de las violaciottcs por perte del gobicnro unlgu:lyo.ración clc esc mismo relato.'onvivcncill)¿tlllt:r' IrtdrlltoscttAlgetltirra.-. cn especial frcnte a situaciones . sin dr_rda. sicmpre rctorna de tn¿il(. como vitnos.1 Uruguay' elccciotres dircctts plra rnttcltos.rr.l. no hay una rnancra única de plantear la relaci(ln entre . 1998: tt-9). l c\ utro lritc.n-:ldor.rii" funciona como cstímul. tcstigo pasivo. y i. a imágenes dominantes cn lugares y nlorncntos En primer lugar. En cste sentido. de pasados conflictivos tiencn flolnelltos de mayor vi'monrcntos sibili<tad y de latencia. tralsicitin negociltla en Clhile.en stt foco dc t'sttrdio.r. no es crodel crte texto: el tiempo d. Son múltiplcs niveles y tipos de rclación.ífi.or..'l cómo sc recuerda y se silencia..

n a 335 rcsidentes ro''la'os (de disti'ta extracciíl'r social. li. para hacerlo. Al preguntar cuánto tiempo pasó cntre el atcntado y la rc_ presali:r. c'l oficial nazi Erich pricbkc fuc cxtraditado desde FJariloche. a cabo por la resiste'ci¿ itali¿'a clr ur¿ caile céntric¿r de l{orrra. éPor qué se h¿r cctnstruid.ría de los cntrevistad's de portclli. dcjar esta accitin partisalla clolno hecho aislado. Si los partisanos responsablcs . Se trata.' 33 policías alemancs y.. y decidicro. Lc pernrite también relacitlnar csc plano.nsables a entregarse.lctividad.dr de cxplicacitirr de cste hiato y dc esta creencia lleva a poitelli ¿r indasar s.".s sc entregara'y. al no concretarse esc acto. dc los cualcs se ha' idtl erc'adr¿rndo las rnernorias domina'tes y las subaltcr'as cn Italia descle la posglrr'r'a. cn men's de veinticlratro h. importa t'specialrrrerte la t-. fusilar a toárs. nivcl cducativr'¡ y crec'cia polític:r. íuera dcl ( ( )lttcxto histírrico de la gucrra. pcro se cqui_ vocaron cn las redadas por la ciudad. barrial e ideolírgica). El caso cobrri not. y la asig'ación fterr()r). realidad l"or. Portelli scirala qnc h izqtliercla itali:ina fircasó cn la incorporación dc las víctinl¿s civiles dc la resisterlci:r clt su rclato histírrico. rnome¡tos (etr sus análisis.brc lcls marcos ide. . Srn crrrbarg. l-cspollsabilidad a la resistcncia.. o distancia cntrc la r<I Iistoriu -los lrcchos.nenroria (Portelli. 'ritad cua'd.ral). I{csrrltít rnás entendible para el sclltido comírn. lo persolal) e¡ el atrálisis de lcls mecatrisnlt)s de trasposiciórr y desconrposiciítn dcl tielnpo quc funcionan cn la sLlbsub.. provttcandg ntllcrtes (i¡clgsive dc <inoccntes) qlle cstaban r rr el lugar)8. de conr'inar a krs partisanos resp. Etrtrarr cn esta historia dc la mcmoria las cambialltes visioncs . Ntl se trata de dcsclrbrir y rlenutrciar (ntclnorias filsas> o de analizar las cctnstrucciollcs sinl[írlicas en sí rnismas. mrrricr..lil¡l p. sino dc indagar cn las fracturas e hiatos c¡trc anrbas.. celltrados lundarncntaltnentc en los lnarcos políticos dc las narrativas dc la derccha y la izquierda a este punto.lc permite incorporar la cornplcjidad dc nivcles (1o ético-político.. Argcntina..rnstrucción estereotipada del caricter de los alcrnrncs (al dcfinirkrs como r<brutales> sc les quita la responsabilidad m.brc la resistcncia a lo largo dcl ticrnpc-r: firc fácil asitniiar su . (lon esto. cncuentra la explicacitin clel apare'tc t'n t'l rt'l.jctividad.n la ley de <diez por Llno)).3uzgado y condenado a prisitin perpetua por su particip:tciítn en esa ntasacre (portclli. c.cunrcntal? Extcndcr cl p..1 hcroico y stt ltlgar dc víctirlra.rro dc lgs testigos c¡ cl cal¡bi¡ clc t. Debían ser 330. la nray.s Aidcatinas. fuc .r. las fucrzas alcmanas de clcupación. proccder con la represalia anunciada. E' r'stc pllrlto.n tiernp. quc salva a la patria y qllc nrucrc por ella. La ntultiplicidad de narrativas.rÍ. hasta cl pllnto q'e sc puedc: hablar de tul mit. la izquicrda hizo rtlla cc¡ntribución lnuy costosa a su s Clo¡ r-clacitin propia dcrrot:r ctr h luche por la t. dar tienrp. y clrtre las diversas narrativ¿s qtlc se vatr tcjie¡do .do interrrrcdio perrnitc rcafirnrar la crecncia clc quc los alen-rancs tuvicr. En cse atentad. enr()licres. clcurridtls etr algítn lugar csper'íflco. irrl-rcrnrcablc a Ia irrftrr'ración fáctic:r y d. y rlo present:ula cr¡nro t¡tovinrietrto mor¡l de toclo cl ptreblo itali:rllcl. llubierau entrellad(). a que óst. impact:rntcs. la acc--iírtr c6lectiva. 1999). 1999). dc c.ras. rcunier.rrrcdc ilustrar l<ls diversgs y rnírltiples niveles de relaciótl entre lristgria y menloria. sc mailticrrr'y transrrritc. Portelli ubica stts pre[Julltas cctltralcs de inyestigaciírtr en cl hiato. re( uerdan y sirrrbolizalt csos hcchtls. El nlodclo que Portelli usa c-n estos trabajos de investigación ¡. la masacre de las Fosas Ardcati'as cn Ilorna er nrarzo dc 7941 fuc u'a rcprcsalia clc las fuerzas de ocupacirin alcrnanas en respucsta a un atcntado llevad.la divcrsos cn disponibles intcrpretativos los rnarcos con . cn las Fosas Ardeatinas. Pcrct stt papcl en el atcntado fue diferentc.r u113 fuerte sobrc cl ticnrpo transcurridt) entre el atentado partisano y la represalia alenran:r en la rnatanza de l¿s F()s.ip¿trtcs y vcc:illos relatall. irrdic¿ lr¡'rst-rs rluc van desde tres días hast" un airo..llrededor dc ul'l acorrtccirnietrto.i f'c clc "i crccncia tan nrcltos dc 24 httras. clesdc las burocráticas y periodísticas hasta las intirnist¿ts y personalizadas recogidas cn tcstitltonios de falniliares de víctilnas a L1n acotltecit'nieutct del pasado pcro intcgradas etr -rcferid¿rs l:r tctnporalidad del lnontellto t:n qucr se narra.alqurer edad. co'rclación a otro hecho-r'el'roria.. y los fusilaron en las afucras de I{oma.ricdad cn la scguncla dc los años noventa.lític¡ y social cn esos años en Italia.q¡¿r.rr'tivc'r.. dice Portelli.rElizabeth Jelin I lrliloria y memoria social 77 en 1()49? Y en su búrsqueda. hltectt. rcsptlnsabilizando a los partisanos. el de . dc una creencia quc no rcsiste la prueba dc la verdad. cua'do e.y las rlatreras cn rlttc ptrti. lrtrbier-a sido neces¿rrio rcconocer explícitarnetrtc a la rcsistelct¿t co¡lo. La búsqur.lógicos dentr. dolorosos. claramentc.

rr intaipr. así como sobre la posibilidad de escuchar. la historia <dura>. En cste . En la tensión entre una y otra es donde se plantean las preguntas más sugerentes. humanas que están involucradas? Los debates sobre el téstimonio permean prácticamente todos los campos disciplinarios. creativas y productivas para la indagaciiin y la reflcxión. la sociología y la antropología' iQué pueden decir o c()ntar quienes viviert¡n esas situaciones EL TESTIMONIO DESPUES DE AUSCHWITZ Las reflexioncs y el debatc sobre la posibilidad y la imposibilidad de testimoniar. desde la crítica literaria hasta la crítica cultural más abarcadora. sobre la <verdad>.ni la mcmoria debe ser descartaoa como dato por su volatilidad o fllta de <objetividad>. sus nerrativas y t. cxistieron se convierte cn un material irnprescindible pero_llo suficiente para comprender las firancras cn quc suJctos sQciales construyen sUS mctnorias. déb"t. TRAUMA. están los obstáculos y trabas para que el testimonio se produzca. subjetivistas -como y constructivistas extremas.taciones de esos mismos hechos. se trata de varios tenlas diferentes aunque rclacionados. fáctica.i a partir de ella. Llna tluda rLos asalta sobre la posíbilidad de contar.mr78 italianas) Elizabeth Jelin 5. los silencios y los huecos. ni la historia se diluye en la n-remoria afirman las posturas idealistas. de los eventos y acontecilnientos que <realmente. más en general. En primer lugar. para que quienes vivicron y sobrcvivieron la situación límite puedan relatar lo vivido. 1999). lo. E' la abundante literatura sobre las víctimas del nazismo y los avatares de sus narrativas personales y testin-ronios. 1998. <invivitles>? áCuálcs son las cuestiones éticas. TESTIMONIO Y <VERDAD" y cómo éstos se van transformatrdo. hay varias líneas de argumentación y varios ejes áe debate que ayudan a entendcr y a cuestionar cl lugar del tcstimonio personal (Wieviorka. políticas Y. desde el hacer político hasta el psicoanálisis. De esta manera. deben su origen contemporáneo y su potcnte impulso a la erpcriencia nazi y al desarrollo i. No as quc ld experientia uíuida sea indccible Ha sido inuiuible"' (Semprírn. Desde una perspectiva como ésta. 1997:25). En verdad. desde la filosofía hasta la historia.

vivtr. estc hucccl histórico. la htrclla <tcstim.ollak.s podrár darlc a l<'r largo del ticrrrpo. Scnr:rn:rs y ntescs rntcs de extinlluirse habíart perdido ya cl poder de obsclvar. l)rinrcro.r.rrlu (ird:ívcr..irtrientos y vivencias dc los quc no es posihle tcstinloniar. Se trata del tcstimonio cn prinrera pL-rsotr. l)esde la primcr:r accpciírn dc tcstigo-partícipc.80 Elizabeth Jelin If ¿luma. cclnccntración Quicnes vivieron la elperiencia dcl campo dc y l" p"rr. narrarla. de recorder. Ircr. la fi¡.r'rcs y scntid. Pero también <vivieronu en el calnpo de concctltraciírn. p()rqllc rro hay sobrcvivientcs.ga cle Auschwitz. cl intcnto (cxitosn en sll lnonlcnto) dc ncgar la condicirin hurnana de las víctirras y reducirlas a su aninralidad p. cl rcma se reficrc al tcstinrollio cn sí. quien sc recon()ce cn cl udclrcr clc ntemoria>> como testinrtrniantc <delcgatirro>) o (por cucnta clc tcrccros>r quc les cabe a los sobrevivientes. lrl¿lrca tttr lítnitc . o la :ursencia de condiciones socirlcs fivor¡blcs clue autorizal. la obra ctlnplida.rbsoluto de la capicidad dc n¿rrrar. Se 20(X))' (Agarnbcn' Agambetr v lo no-hunratlo. tt'stil I tonios dc s. En scgundo lugar.. cfcctos e inrpactos del tcstinxrnio sobrc la sociedad y cl cntorn() cll qLlc se ltrallificsta en cl momento cn qllc se narra. 1990. retratados cr-l innumcrables forr'¿rs y vehículos dc -libros historia. \cr te\tig()\ dt'sus propias vivent'i¡s y dc los acontccimientos cn los que participaron' áClómo pc'nsar' la posibilidad dcl testimonio de los sobrevivientes? "nt. Ha' sic]. <dar tc¡stirnctnit:l>. dcscribe J. lírnite dc lo decibleii (I. hccho.. testimon¡o y 'verdad" 81 punto sc ubica la inrposibilidad dc narrar y los huccos simbólicos de lo traur-nático."r. El sufiir'ic't. <indicador sobresalientc del doble carílcter lílrlite c1e la cxperienci. bicn c. por csto rnisnro.s pútrlic. Fillalnrcnte. cine. El punto cie partida cs. de apreciar y clc expresarse' Ñcrsotros lrablarnos por cllos. tarrrbión alude a un obscrvador.irnic.ltes. Este agu¡crtr negnt dc la vivcncia persotral..2000:41).cidos. artcs plásticas. el <rnusulntín.r concentracionaria: cl línlite de lo posible y. cn todos estos casos.rr. El testigcl-partícipc (luc no pued. Es el huect'r y la imposibilid-ad Irtrrnana pla'teaáos por Prim. solicitan o abrcrr l:i posibiliclad cle cscucha (pollak.'ial> quc queda clr lt¡s sobrevivicr. los huecos y vacíos qlle sc produccn. un haz dc lirnciones físices e¡tre lo h¡ma¡<r lír¡itc l:r situat:ió¡ dc triita (citado por Agarnbcn. comt'r n:rclie ha vueltg dc un <vuclo de la lnuertc)) cll Argcntina' para (. no hay nadie que ll I-:r lrr-rndiclos. conro no hay nadic quc haya vuclto parr c()rrtrlr 1.. a difércnci¡ dcl olvido. 1989: 72-f 3) ' Los sobrcvivicntcs pueden hablar desde lO que observarotr.r partc dc los nazis s. aunque hubicseu tenido papcl y plurna.. así conro las apropiaci. La nocirin de <tcstigo.r t¿rrbicl' . Los tnttcrtc.()ntar su eqteriencia O aun silerrciar sll trauma.'centraciírn. Anrcry lo col-tto agotrí:r> ya eri l¡nte .r¡llbuque había ab:rndonaclo su esper:rnza y su voluDtad d.d"n dar tcstimol'tio cotno obseladores de lo acc)ntecido a otros y. 1990 12)1. aquel-quc: ha perdido su capacidad 6umrrra c'tnd() tociavía rro había mucrto corporallttente ': haya condernoliciílr terntinada. l'ollak y Heinich. los vcrdadcros testigos. tlo hubicratr cscritcr su testilnonio. Nadie ha vttelto dc la cál'nara cle gas.. (tlar Mtrtlnntttt) trt cl pt'isiotlero . Su tcstitnonio sirvc para asellurar o verificar la existc-ncia dc ciert.s clue disti't..lvirnicnto pcrsonal en cl mismr.1 no sorTtos llosotros.ritc dcl ca'rpo dc c. a csta altura de la historia.5. Pttcdc terlrbión expl'es¿r la diflcult¡d dc haccr coirrcidir el testinro¡io corr las norrn:ls dc la nroral irnper:urtc. que vio algo aunquc no ruvo participacirin dirccta o cl'lv.)r-t. Lcvi. al nlislno tienrpo. porquc su verdadcra ntrlcrte habí:r ernpezado ya alltcs clc la mrrcrte cirrporal.. tcstilnoniar cs' cn cl mundcl de los catnpos <le clonccntracií>n y especialmcntc dc Auschwitz. la sittración lí.r l" É. como lo conceptttaliz:r . a cluielr preselrciti urr rc()rlte. 198(r).to desdc el h-rgar clcl terccro. lo quc se pucde y lo clue no sc puedc decir. teatro. stl t:rdo. Y sirl llegar al extrento dc la situacií¡n sin retorno. en un rnomellto posterior. fittografía. por de legaciirn (Levi. I lay dos sentid. l-ray aconte. thrcvivir'nt(. ficci(lt litcraria.i delibcrado.s dc la palabra <testigc'r> qlle cntran crr jtrcuo. . pucde firrrcion¿r cor)ro nroclo de gestión dc la ide'tidad cFre rcs'ltu del trabejo dc reirrscrt:rrse c' el de la vida 'rundo tttortnab.ura del <musrr¡nán>. por habcr vivido kr cluc sc intcnta narrar. los sobrevivientes o. es tcstigo quic' viviti una cxpcricncia y pucde. lcls supervivicntcs. ' El silencio.l.crrción pueden tencr memorias muy vívidas y detalladas E. cstá la cucstitin de krs usos.-l silcnci. lo que tienc y no ticnc scrrtid(). t¿ll-It() para quicrr Lr cucnta c()rlro para qulen escttcha.

primo Lcü merr- de 1o ocurrido. iquién escucha?. ocultos etr paredes y botellas. Sin embargo. .l:rr sclttido a ltls ¿ctlntecimientos. Al_ gunos sintieron cl imperativo de contar. la neccsidad impcriosa de contai pr...cc:uencia nadie ocupó el lugar de testigo de lo que acontecía' l.1Oir".7. además de la más frcc'entemente reconocida de sentir que se quierc sobrevivir al horror para poder contar.. no sólo o necesariamcnte como prueba jurídica.A.. escribanln. declaraba el historiador Sirnon l)obnov antes de su lnuel'te duralrtc la destrucción dcl ghetto rormal de recordar de chico de rni edad>. Quienes optan por ese silencio no for ellcr encucntran tranquilidad y paz. 1989: 172). er tclstigo ._ y el sujcto puede sentirse siempre traicionado por la falta de palabras adecuadas o por la i'suficiencia de los veh?culc.s exr('rn()s. dcsarrollo temporal.rcurrié a partir del juicio a Eichman en Jerusalén."-_ bio. 19()9:125). 1998)s. 5 Nuevamente aquí.á.á . como si fuera una necesidad para sobrcvivir.<El "no contar" la histoiia sirve para perpetuar su tiranía> (Laub. Hlhíl qurcnes"capt. silenciar. convertirse cn un evcnto sin testigc'rs. o cuenta. durante su propi. por otro lado. una enorme cantidad de estos escritos.odría decirse que los rrarcos interpretativos ctllturalmcnte disDonibles no contaban con los recursos simbólicos para ubicar y . en 1941 S/ieviorka. una audicncia. encontranlos indicios . Semprún. En el cxtremo.r los campos. . y a partir 'Wieviorka llama <la era dcl tesdé entonces sc instala lo que timonio>.rban y Laub (19921 hace referencia a s. insaciablc. Lo que estaba ausente era Lr capacidad humana para percibir.lcil al aniquil:rrniento: <iBttena gellte.T A2 Elizabeth Jetin lr. asimilar e interpretar lo que cstaba ocurriendo. quiencs en el interior de los ghettcls y los campos ( ntcrraban sus diarios y sus cscritctsa.. hablan dc Auschwitz incesantcmcnte. por la inexistencia de oídos abiertos dispuestos a escuchar.. En el juicro tle Nuremberg hubo solamentc un testimonio de un sobreviviente. Sin duda. 1999) El gran cambio en el lugar del testin-ronio de los sobrcvivientes .e dc-bate en una situación sin salida. de una nlanera qrre <cstlba rnrrcho más allá la capaciáad estos rasgos de q[re<Je de Riga. reproducida cn escala ampliada cn los años ochenta y noventa (Wieviorka.luicic-r donde <la pruebo fue fundamcntalmente clocun-rental (Wieviorka. Muchos sintieron la necesidad imperiosa de relatar insistentcmcnte lo quc habían vivido. En un nivel histórico general. Y entonces. no olvidcn! iBuena gente. épara quién se testimonia? - j a Wieviorka (1998) dcstlca la enorr¡re masa dc documentos y tcstlmonlos escritos por judíos en ghettos y calttpos cn el ntonletlto en qtle los evetlt¡rs estaban ocurricndo. D. para c()nscryar un vínculo iocial co. sin embargo. Hubo imágenes de la entrada de los ejércitos de liberación . ciona esta diferencia: <<.a (corno nríro qre logró sobrcvivir) extremadamente precisa. Ni testigos internos en su -aniquilados capacidad de ser testigos frentc a sí mismos en li fiqura lírnite del rnusullnán. corno en clpítulos anteriores. Respotrdían a un tnandatc'r de registrar y rcgistrar. propia rnenlo.1erior no logró captarlo. o calla y silerrcia. estaba ocurriendc¡. (Levi. con Ia p. guardar o intentar olvidar. p"rirrr"r. y yo soy uno de ellos. con el costct de reproducir un hueco y un vacío de comunicación. hubo relatos de sobrevivientes en la inmediata posquerra y hubo también la preparación dc libros de homenaje' []n ese momento. no habla'nunca de Auschwitz 1. en 1961' El testimonio de sobrevivientes jugó allí un papcl fundamental. y enc'ent* 'n nroria precoz> en otros sobrevivic'ntes a los que errtrevistó.ltrr¡nciaban. testimonio Y . incl'yc'do una cornpre'sió' de lo qrc . La pregunta permxnecc. 1992b:79) y a mcnudo provoca proíundas distorsiones en la mcmoria y en ia organizacibn posterior de la vida cotidiana.ruma. de los. Algunos sobrevivieron. sostiene Laub. sino como parte de una estratcgia cxplícita de quienes llevaron adelante la acusación: se trataba de traer al centro de la escena mundial la memoria del genocidio como partc central de la identidad judía' Aparece el <testigo> como elemento central del juicicl. estuvo entrc quienes no lrablaron hasta cincucnta años dcspuós (Sen-rprún.verdad' 83 para transmitir sus vivencias. tanrbién colno respuesta cle resistcl. el exterminio nazi logró.s pañaban esas vivencias3. sentirnicntos y pensamientos que acom_ La nccesidad de contar puede cacr en el silencio. en la im_ posibilidad de hacerlo. se perdicron en la destrt¡ccióli nazi. cue¡ten su historia! iBucna getlte.sibilidad clc pcrdcr la audiencia que no quiere o pucde escuchar todo lo quc quierc contar. 1998. hay quc callar.lgunos de mis amigos. amigos muy que_ ridos. el énfasis público estaba en descubrir y documentar la magnitud dc los crítnenes. Fue un.ni rcstig. y en con. El mundo c>.

. "us. el pacto se basa El testinronio incluye a quicn cscucha' y el escucha se con\tls Pr()pias rclc. la auscncia de un otro a r1uien dirigirse.. Con una sens¿ci(ln de qUc U¡o n9 sigue hay alguien que acompalla-"' alguierr que cstando solo -cluc (Laub. un pr()ce\() rr rt. dicc.r.rira. tructiva... transmisiblcs.t(. Cuand"o se-11i¡ abrc el cami. 'o fl-act'r¡s c lriatos ternporales cuya dir-rár'ica lray q'e ate'cler. La'b seirala los par.pero visibre y activa ie quic. sc constmyc alg. Se podría decir.afr Elizabeth Jelin | | illima' testimonio y'verdad" una prcsencia . 1990. t.. <La ausencia de un oyente cmpático o.s c'trc la escucha cas. y el archivo de testinro'ios de nrilitares e'Brasil (Soares.rro eienrplos. los realizados lientc gradtl. áial.s. en lnellor ... Srilo con cl paso del tienrpo se lrilo posible ser <<testig<1. un revivir el acotrtccimiento. se p'edcn citar el Archivo de Ilistoria oral que se cst¿í deserrc. diferentes gradits de cspontancidad. intcr¿rctuanclo cn Lln cscenario colnpartido.lra'dc. cn evocados hecl'ros a lc¡s rellciótr justificarse con que . cscucrra.stimtrnitl e¡ 1¡ta cntrcvista se crlnvi¡rtt'cn . Irs tcstimonios judicialcs y.ell participantc. de esa mancra. Er esta dirccciírn. r(. las erperiencias testimonialcs no lo son lnenos. sino una rcactualización de la situación traumática. Sjielberg. p¿rra rec()n()cer e intentar dai co'tenido a la brecha histírrica que se había crcado en la capacidad social de tcstimolriar.rlcl. Lattb. .brcviviente (Laub. difercntes relaciones de la pcrsona con su propia identidad y difercntes funcioncs del (tornar la palabra> (Pollak. y. Cada urra de estas u otras mt¡dalidades de exprcsicin indi.. F.fF de l¡ u'ivcrsid¡d de y:rle y co' el museo Yad vashcr' en Je.r. La entrevista dc historia oral ir.l tt. de obligatoried¡d de iltente clear un sentimiento cot)secllcllcla. 19t35)' En todos los casos..alidacl de l¿rs rncr'ori¿s cs li'eal. en el morncnto en q'e 'o se producían los aco. lg de febrcrr¡ cle 200r).. l()()2a). Así como l:r . que axperiencia conccntracitltraria cottstituye un c¡So lírnitc dc toda La soliexperiencia huntana. por cncoDtrar llllller¿ls sistelníticas dc prcserv:rr testirrro¡rios ¡lc sobreviviertes E' amb's cn la clínica psicoa'alítica y la cscucha eir la cntrevlsta testimonial.igi6¡¡ hay sujeto y no hay oyente. Cc..bs'.'. la escritrrra autobiográfica rey entrevistadg.lice."r..lc cnfrentar la pérdida.tecimicnt... afirmar y rcconocer sn realidad. Fue necesario el paso del ticmpo.. más recicntemente cor cl proyecto de recolecciór de tcstimo'ios de sobrevivicrtes patrocirado por S. aniquila el relato. quicn habla y qlrien cscucha comie'zan a nornbrar.cial de cscuchar y de dar sentido al tesrimoni.r.c¡ que presel)ta grictas. La narrativa dc la vícti'ra comienz¿ en Ll'. y es precisalnente esta aniquilación final de una narrativa.. a construir mcmorias. y . utt otro qlle puede cscuchar la angustia de las propias memclrias y. si. inclusive. dc rcconocer que lo perdido no va a re(( )r[ar. ya crue los testimo'ios f.. Yo soy testimonio cs solicitado y producidcr el qut: Los mctdos cn (lomo señala Pc¡llak. D'Ara'jo y c)astrrr. cuando cl contar -repetitivo o no.... los tiempos del testinronio sisternítico están llegar-rdo al c.r nr_revo. I3ourdieu. l" telter 99s). "S. <sítlo qUe esta vez. pero sc necesitan arnbcts. I o. .no incluye a un otro que escucha activamente. li narrítiva quc cstá siendo producida y c-scuchada es el lugar doncic. integrablcs. dcl testirnori.tro Finalmcnte.rsalén.s.. la alcrta es Derlnalrente..vis'al Fc¡rt. quc todavía se sustalrció. Aunclue h¿rva evidencias 'o y conocir'rientos sobrc los acontccinicntos.stanros aquí ficnte a u'a dc las paradcr-ias dcr <tra'rna históriccr.. del s. al diálog. el proccso por el cual. pcro se dan de negociaciórr y rclación personal entre cntrecl1 Llll "nto. irunque diferr'nci¿dt) y coll En este con1'992a)' r lt)ilcS (sobrc los dctalles y ejcrnplos. El equilibri.r el v"cíc.plica quc el testinronio es solicitadcl por alguien. e inclusive Ia lresacia dc Lln¿r gencraclón nacida en la posgucrra que c()lnerlz¿lr¿ l pri. vistador de hablar públicamentc por parte de personal fleja una dccisión cr de la Shoah se prodt{o varias décadas clesptrés dcl acontcciniiento (primero con cl Arclrivo Tcstirno'ial Audi. 1992a:91-92)' testigo) tt1 . 1990: 1t36)' . de q'e la ter'po. rlo puedcn hece ñcildc la dificultld y humillantes citud clc habl¿r clc recuerdos pero tarnbié¡ dtr testimoniar.. que señala cl doble hrreco cn ra n¿rrrativa: ra i'capacicrad o i'rposibilidad de construir una na'rativ:r pt. de sentirse no testigo sino acusado.> (Pollak. no hay e. aun cgando haya distintos grados de empatía.scncha_. quc en esc acto nacc una nlrcva <verdad>.. No nccesariamente hay alivio. a dar sentido.'o S. de rnanera más radical. puedc transfornrarse en un volver a vivir. conro cap:rcidad s. hay una presencia de otro que cscucha actlvamente. en Lr'relat. en Menrori¿r Abierta en Arge'ti'a (ctarín y página 12. es incstable y dificil de-rnartener.rr obst^rycntc.iien lo hace. Clttando n9 ocurre ¡¡ste prc)ceso ernpático. u() solt ajenos al resultado que se obtiene('.gurtar e intcrragar a sus nray()res..rci.fiebr.r.r col-rlisiorlcs dc investigacitin tristí¡rica están claramente detert¿rmbión lr-rinadr¡s por el destinatario.

. que fantasmas los oresentes en los silencios. es también aquí fuente de crcatividad..rodo más puro cle 204)' 1995: (Latrzmatrtt. es una obscenidadT. Urr scgulrd() punto tierrc que vcr con la relación entrc tcsrirnonio y.ipcián fáctica -66in1¿s un testimonio de sobrc-vipor provocado cs el tema en dcbate como relata Laub historiadorcs.. . que preguntan. (Kolitz. ideológica. pero en función terapéutica y.. Ricoeur. dice Lanzmann. resulta que lo rluc r1o . cn los miedos y en ruidos y uiritnr-. reitcradamcnte al sujeto en sus sueños. ayuda cn esa construcción.rc. En t. entre entrevistadores las vcrdades transmitc quc (19g2b). l" d. es posible identificar algunos dc esos (otros)) dispuestos a escuchar en cl suceder de las generaciones. . la narrativa testimonial puede a vcces ser una repetición ritualizada. Sugiero que la <alteridad> en diálogo. La pregunta del por qué y los intentos de desentrañar l:¡ matriz polítlca. en áCómo se €lenera la capacidad de escuchar? No se trata de la escucha <interna> de quienes comparten una comunidad y un nosotros. que insistía en que era ul1 texto dc ficción escrito cn printcra persolla..rribilidad de comprender puede ser entendida como lírnite.verdadn.rt". en olores qrle sc repite'. psicológica. este En 1998). por lo común. los lectores cluisieron creer qrlc la historia era verdadera. Se requieren entrevistadores y cscuchas sociales colxprometidos con (preselvar)). Hay dos puntos más que son estimulados por la reflexión a partir del exterminio nazi. En esos ámbitos. a pesar de hs desmentidas reiteradas dcl autc'¡r.verdad" no puede ser escuchdda y de un relato que no puede ser pre-tenciado o atestiguado.' o. sin los sobreentendidos que permean cl sentido común de una generación o grupo social victimizado.> que era litctahnentc s El tcrna de la <vcldad> y la ñlta de correlación cc¡tr la <verosimilitud> de la recepci(ln de un tcstlmonlo se pone en cvidencia claratncnte cn la historia cotno lo relata caso. Y esto no es siemprc posible.Elizabeth Jelin triruma. La cegrtera debe ser cornprendida realidad un¿r de alejarrne de tlo nlaltera la írnica rnirada. más que la identificación.lrrctas. como en muchos otros procesos sociales.grittttc Lmesos lntnnttos calcínatlos. No se trata dc comprcnder o cntender las causas del exterminio para poder elaborar un mensaje orientado a la transmisión. En el plano societal. Los psicoanalistas se especializan en csa labor de escucha.r cclmprensión de causas y condicioncs. no se trata de la obscenidad sino de la inquietud y l. El diálogct intercultltral.. Se requiercn (otros) con capacidad dc interrogar y cxpresar curiosidad por un pasado doloroso. de mancra individual. enceguecedora. Al traba3ar st'brc la relacitin clltr('tcstinl()nl() y trauma. social y cultural quc llcvó a esa situación límite han sido motores permanentes de invcstigaciones e indagaciones en todos los ámbitcls del sabcr." el acto creativo de transmitir -irt" i-p. metido crt una pcqrcña botella judío llanado lol Rókttucr tcstantctrt() csrrito ett las últirnds horas tlc esc !t!úo por un tltl gr. y no' col. más que un acto creativo de diálogo. Mc afe rré a estc rechazo a entender co¡no la ítnica actitud ética posible y al rnismo tiernpo cor¡ro la únicr actitud operativ:L Esta ceguera fue plra nri aqtlí cotno la condición vital para la cre:rcicin. a Dios lmbla Rákouer clel texto losl pal Badcle. de motivos o de ctu- relato: En ttna tle las n. señalado por Lanzmann con relación a los testimonios recogidos en su película Shoah. entrc montírultts de pictlras y dc tapadd.' rniiedad del ctrnocinriento. El primero.ste plano. Flacer la pregunta de por qué fueron mucrtos los judíos.o-p. se refiere a la imposibilidad de comprender lo ocurrido. el ejc dc la consideración de la ttverdad> se desplaza chimcneas había en Auschwitz . No es desde 7 uNo etrtender fue rni ley de hie todo caso. pero también atentos a los procesos subjetivos de quien es invitado a narrar. desde 1995)' (Lanzmann. .inde. sino al¡. Semprún se prcgunta: <¿Puede oírse todo?> (Semprtrn.unas cualidades especiales de esos proyectos. Para que haya proyectos sociales de escucha y rescatc de testimonios se requiere no solamente la existencia de <emprendedores de la memoria>. Es.a la narrativa subjetivada. Lanzmann insistc en su punto. e vicntc. desdc lo que incomprensible. 2000) ". .éit"r"t-t aquí los dile'-ras de la nvcrdad liistóricar y la fidelidad del recuerdo (Portelli. '.rlo sc illdica en el comienzo del cle Shoah.reto rro durantc los once airos de la producción (Kolitz. También pueden cumplir esta función otros (otros¡ sc acercan desde otros mar-quienes cos históricos y otras culturas-. testimonio y . la el n. sc cnrontró cl si. Son las nuevas gencraciones que interrogan.lo que constituye el golpe mortal) (Laub.tínas tla varsouía.-1. 1997 26).. 1992b:68). 1998b. l. que la experiencia se registra. 1998: 9). combinada con la capacidad de compasión y empatía. O sca.

.. la diflcultad para <téner la experienciu de lo acontecido rcside en la anrbi¡gedacl y en la ausencia de los recursos retírricos para manejarla.^ sobri el tcstir'onio y su relación con la literatura. lir postur:l de Sernprírn no es la úr'rica y su testitnotrto' identidad su con en que los sobrevivicutes se vincularotr r0 El prralelisrrlo coll las primcres etapas del feministno' do¡rde el <hacer demanda. I]L TESTIMONIO DE LOS SIN VOZ presente la negación total de la subjetividad.. El objetivo.lctividad ambigua.ríti. o puede estar lin los estudic-rs cultur¿lcs trorteamcricanos ligados a funérica Latina. La dificultad puede tambión estar ligada a los marcos narra_ tivos disponibles (o incxisrentcs) para .'rrclve a un plano donde 1o individual y kl colcctivo se encucnla individual-.l escribiíl Semprírn narrar.nii" d. Esto se puedc rnanifestar en una sub. que irnpide <ex_ perimentarlo> (en el sentido de erpericncia presentado en un capítulo anteri. el de la discursividad. dondc los sobre_ vivientes se ven reducidos a la unadar.. La memctria -aun .y"unla mcdiador/a privilegiad</a. por la inexistcncia de una tranla o marco narrativo que permita relatar los eventos con alguna coherencia significativa.rrrt dt l nl()vilnielll() lcttlltli:t¡' sid.. Ir¡n ..sintl que es producida . alcja al sujeto de srt lnuerte sc propia la el tielnpo' p¿sa que mcdid¡ a del curso de vida. desde la <buena concienciarr oculto' clcVla mediador/a. s. contradichos o negados por la traycctoria subjetiva del sobreviviente cjemplo. de reconstrucción. está cultural y colectivamentc entnarcada' que está allí para ser extraído.. 1".. del acontecimiento implica una <incapacidad semiótica> dnrante cl acontecirniento misrno.r) y representarlo en los términos del orden sirnbólico disponible. La i'capacidad semiótica puede estar anclada en las dificultades de ocupar una posiciírn de agente activo por parte de los sobrcvivicntes. . Muchos testlmonios han si<lo de tnujeres' y tnuchas de las rnediadoras p. sc ha gencrado en la írltima década una intensa prtrducción . t'ttr visible lc¡ invisiblc.. áEs por la naturaleza del acontecimiento. condiciones Lapotencialidaddescduccitindclgéncroesnotoria. st1 testllnonlo clllctlcl)t. la experiencia posterior trastoca los rnarcos inter- cl tiernpo qrtc pretativos disponibles etr térmillos de cursos de vide' porquc a ll <norlnalr contraria tdca lntlcrte' propia . Arrnquc puedan relatar algo de lo terrible que les ocurrió. como si su subjetividad hubiera sido asesinada en cl campo (Van Alplien. se trata de tcxtos claboradtls a partir dc una colaboración que tiende a.(Van Alphen. tnucho reqrtíere Se hace tnás cercana.er repre. Varr Alphen se pregunta sobre la imposibilidad de narrar la vivenci¿r dcl extcnninio. el cxtermillio nazi.lnvitar lectó. sujeio. se vive el campo dc concentración corno la rnuerte. I pasado y el presente. o porqlle los marcos interpretativos existentcs resultan inaceptables po.. y un <después>. eligió l:r segttnda (Semprúrn' 1997)' rnalleras otr¿s l{ay posible señalado.. en que simbudc capacidad y nrucha tiernpo. a participar y ser tcstigo clc la gcneraciílrr dc un actor "1 también 1997. generalmente de . como tan bien rogra transmitir Sernprún.ten una cultura y w ethos' ". de los sistemas simbólicos disponiblcs? Scñala que lo traumátic. la cuestión del testimonio . donde el/la sobrcviviente no logra ubicarse en ninguna de las dos posiciones ofrccidas por el marco interpre_ tativo habitual: ávíctima o responsable?.Elizabeth Jelin I riruma' test¡mon¡o Y *veroad' 89 La relación entre trauma y capacidad de reprcsentar o narrar puede ser vista desde otro ángulo. lo hacen con distancia. e Si. sin emocioncs. Por lcr qcneral. como interacción entre rr:rn.. cap.-. cornbinab¡ la investigaciótr. 1999.. "1g. y al depender de marcos r:rrrativos existentes en una cultura. entoltces podcrpara lízación.. Al tener cstc fundamento discursivo.. por s' carácter extremo? io tiene quc ver con restricciones y hmitaciones del lenguaje . cuando se espera del testimoniante que cuente -por su biografia en términos de una temporalidad linear.a par"td.. no 1o hizo antes porqüe airos después de su paso por Buchenwald. cs tnostrir al mundo algo quc' cstaba mismo al pocler"'' el pclr silenciado y invisible haccr visiblc lo contomar y concicntizar para rnedio ctll-no tiempo quc scrvir 1996b)' ((iugelberger' explotación dc .ir-p". activcls qr" ..i.:ntre alguicn que va a tcstimolli¿r -y scntante dc alguna catcgoría social desposeída (o del <Tercer Mundo>).. ¡.nr. la dettuncia y la cs cesual.rtro rnundo cultural. c indica quc Oomo ya fuc cntre ula cscritura y la viciar. ásujeto activo u ob]eto pasivo del accionar de otros? En este caso. 1999). con un (antes) normal.2)e. una disrupció' por las vivencias del exterminio.

1977). de la primera persona. por la cual u' significante (superitr) reempraza ffo sustituycndo a nosotros. rrn tcstimonio pu"edc tener en distintos públicos.fora cle la autobiografía y la narrativa heroica en general.. movirniento lateral dc ldentiflcación_a-tra_ a otro como componelltcs de un todo sin centro... lado. cuyas co'secuencias políticas deben ser evidentcs e'tre la metá.rtiótr de la <verdad histórico.j . parentes algunos de los rnecanisrnos retóricos dcl ter-t.rcsistas uáiversitarios dc los Estados Unidos' Su Premio Esto mundial. l" la elacon internacional. Ére .Rigoberta se presenta corxo representante de un colectiv'.. i'vitados a estar con quien habia antcs que a ser ella (Sommer. tuviera un <sujct.r r¡tr... alcance de p". Sommer va abriendo y haciercro trans- la autenticidad (Somrner. incluyendo las dimensiones políticas del fcnómeno' En segundo lugar. la creencia de compartir y proyectar una intimidad que. Lo importante del análisis de Sol-nmer para er ob¡etivo de este capítulo es el jucgo enrre idenrificación y dirtrrr. el líder al seguidor. como expresií¡n sintética de experiencias colectivas.. que reconoce las diferencias posibles entre (nosotros) tidad-por-sustitució'. El libro y la figura de Rigoberta. de Boilvia (liezzer. 1991:146). sino para el criál.tuma' testimon¡o Y "verdad' 91 y de una voz despierta complicidad.... que presupone la iden_ a esta altura. inierpl.i.lel texto de Stoll (1999) que cuestiona la veracidad dc inforrrrrción contenida en su testimonio.ni. figura como elevó en 1992la . nr.90 Elizabeth Jelin lr. acerca de la inoperancia política de la distinción elltre (protagonistas en carne propiu y (otrosD' Además' vuclestas distancias^y disonancias entre lo ocurrido y lo narrado anal\zat ven a plantear la necesidad dc penetrar en ellas. En . para así la relación entre eventos y representaciones' El caso de Rigoberta Menchír es ilustrativo del efecto que . ilusoriamente al menos. Postura que' cn últirna instancia. lo. no invita a la iclerrtlficación.tado fuera de su contexto de producción y de su recepción. scñalando perma'entemente la diferencia... l" . áinvalida su testimonio? el áCluál es .r"d-o. debc ser leído como plural. ó.g.nio de Domitila llarrios. Esto contrasta con la manera habitual cle las narrativas autobiográficas.i. hay una diferencia funrJamental E' vés-de-la relación.r. y en contraste claro con la escritura autobiográfica. ya que excede el motivo por el cual ct)ntroversia' La férencta a cste caso en nuestra argumentación' sin embargo.ros de construcción social? Todas estas preguntas. Este hecho.r kr largo del tiempo.io de su testimonio fue la controversia generada. pcro excluye al lector.rración dc estrategias y tácticas v enemigcts diversos. .1 i-o". en definitiva. política significó para ella una actuación aliados con tarea. cspccialmente en los círculos proNobel r. indican que ningún texto puede . pluralr. Se cspera de cllas que la escritura sea reveladora. 1991 : 135). tórminos retóricos.' creyentes)._ cretos)' la testir'oniante se oc'pa una y otra vez de cxcluir al lector de su círcul. y su cambio . El si'gular represeirta lo plural. No entraremos aquí a relatar la controversia que cste texto provocó en el ámbito de los estudios cultrrrales norteamcricanos hacemos reiAri"r. El paso significativo siguiente en cuanto a partir . No hay lugar para la identificación.. íntima.rr.. dc despertar curiosidad en er rector es product. 2001).i" que se es_ tablece entre Rigoberta y los rectores.ci"do. a través de los cuale's Iligoberta mantiene cl control clc la distancia social. 1991: 132). Su capaciáad de Rigoberta Menchú. el lugar donde cn_ tranlos como lectores.r directá de su perfonnatividad (Sonrmer. El us.fueron .. revicrte sobre la postura presentada en los capítulos inicialcs de este libro. pcrmanentemeirte nigobcrta Menchú llama la atención sobre ra distancia culturar eritre ella y los otros. cstá claro también que sll carácter testtmonial nJ cstá basido en su presencia pcrsonal como testigo de menos eso es lo que clla defiendecada evcnto narrado sino -al sobrc una presencia colectiva' por lo cual el texto' en primera persona def singular. por Rigobérta. a la adecuadas l. casi confesii'al. y la metonimla. P. usa'do la afirmaciírn cultural de su derecho a mantener el silenclo (<los i'díge'as ha' sido muy cuidadosos de revclar los detalles dc su comu'idad¡r leernos e'el texto) para'o tal fi'. el yo. Está claro que hay relatos prcsentadtts en primera Pcrsona pcro que no fueron pre.irto . Algo similar sucede con el tesrim. íntin'ro. en primera persona. la . como si cl tcstim. Se trata dc un orq no de un ñande. pone el accnto sobre dos temas pertinentes' Prilnero. t"r" .r"loi de verdad que se demanda? áEl fáctico o <ficción)? y <realidad) sinrbólico? áDóndc se pone el lírnite cntre éNo se trata siempr" i" pro. y hasta sacralizados.'.Ensu a'árisis del resrimoni..

rt.líticas se tra'sfor¡':ur c'categorías dc la psicologír inclivicilral (V/icviorka. 199():218-219).r. Lcl que selluranlcnte n() cst¿ba en cl campg de lo pcnsablc era quc esc sccllestr.. Lilian Porto Alcgre. 1y quc el/la testir'. co' lo c'al las c:rtegor'ías p.ltlcrcntes estratcglas de enunciación y divcrsas nrodalidades de ( \presicin de la subletividad. y la circulaciótl ¡. .la ¡¡9 ¡at¡l¿ cD su propia voz irrdividuel. Aurr cuando ctt cse Ínolllcnto poco y nada se sabía pírblicantcntc sobre cl Opcrativcl (Jílndclr12.s de sobrcvivicntes.. IIy'es r.lrdici(rn social y de un escenari. cre altcrnativas en quc sc la narrativa pcrs.r iba ¿ c(ullprollreter la vida de sus hrjos. i. 1999: 1. pero que también sentía la resptlnsabilidad por el áestilo de srrs h¡9s. jerárquic. crrrtrari.ia rnilit:rr> (p.r dc ltls archivos dc lt¡s l)epartltrlctttos de l:r l)olicía Secreta dc Brasil (lloccia Paz. LJnr$ray.'. sujetos tr¿rulnatizados que logran arnlar una n¿rr¿tiva v.rs y espaci's dc csc'cha pcrs. la refercncia al debatc sobre el testimonio y la literatura tcstirnonial pcnnite rescatar varios clementos .:ccs st' ap. t'r ."rr.nalizada y activa. cle clgcurnentos sobt-e el ctso por parte del l)ep:rrtatttetrto dc Estado clc Estadc¡s unidos en 1999 y dc la aperttll-. relata las cstratcgias que intcntci us_ar lJruguay. au'q'c establecc u'a cornplicidacr con er lcctor.r."ra crritaisti traslado a cn riesgo personal. 1999). Scgu'd. Llcgar a la frontcra y convencerlos dc quc había que volvcr a lrrtrto Alcgrc.92 Elizabeth Jerrn lr. del nlisnro. Tercero.-itnentar. '' AI arl¿lizarlasllarrativaspcrsotralcsclccc'rnrb¡tientcscic¡prir¡ereCluerra scñele l. la rcalidad nO está tan polarizada. de la guc-rra q'e cs la hist. que combiuan . Palaguay y Bolivia. E'r verdad.lítica.O scrr.a partir dc la i'tcr-vc'ci<in -a y la cre:. cuya vigcncia puclo ser c<tnrprob:rd:r con ccrtezJ a partir dcl descubrirllierrto pal'agttey e¡ 992. 19U9). de ruchas políticas1l. cl c. I3rasil.ri". prirncr-paso dc los cinco añtls de prisi(rn que ella sufriría hasta su libcración cn 1983. fracasar cn cl intellto dc haccr pública stt situaciórl oper:rtivr-r dc coorditr:rci(¡n sistentática cle acciottcs fepreslv:rs por partc dc l¡s fire. testimc¡niar hace cxplícit.rs¡ de la devastació' de vid:rs de i'clividuos..ba 1".r.'rr:rl. c.riz. Argentine..r. Ilegar a audicncia .nalidad dc la elab.sc-'tativo de'na c. Ei-. y cl traslado clanhijos) cn dt¡s i¡.. eLlnqllc itrcspcrldg. va <invcntancl<))) nlarlcras de desviar i" .''.. y qlle cac. tratrslnite cn cl relatcl su concicncia clel riesgg qne corría y los cuidados quc su actividad política rcqucrían. La rrediacit''r es...r porítico y prese'tarsc sírlo cor'o c:. Prinrcro. ¡rírbrico con r-ncnsajes qr" .'tal.t. es cor-rstitutivo dcl tcxto tcstirnonial.r"l. En ell otro extrenlo. Estc elcmcnto cs análogo a la escuclra en la c. cotno militantc activa. lrn las primcras páeinas dcl libro Mi habitaciótt.'i." y el cami'o que sus rcprcsores teníar dclincado para ella.a_'o fia).Lrvicrte' el relato colectiv.lectiv:r se ñagr'c'ta e'L*a serie de historias i'dr_ vidrr:rle's El c'xtcrnri'i.. I OS TESTIMONIOS DE LA REPRESION EN EL CONO SUR colcctiv:u (Hy'c's.rpiacií¡' dc sc'tid. cl ra'g.rzas tnnacles de (lhile. si'o al diálogcr (S. y sostic'e c1'c.. la mediaciír'dc quien edita..d"r "a scgún marcos y códigos intcrp_retados culturilcs ir"""irt".lrio dc Lln yo e' plurar.'. ni clc la l¡crllo¡il M"di¿rl. Clon la angustia clc quicn elta.r. .10). Llrasil. cotrtlcía los pcligros quc corría y los sulrimicntos que podía llcgar a expe.nstruido y rncdiacio.'strucciti' de los testiln.220).ción dc esce'ari. rcfirta. Este tip. dc text. instru'lé'tal.ración dc una cstrategia pírblica y p.. lo cual i'dica qr-re cl diálog. El rclatcr tlet la cletcnciítn rcfleja qt1c. rnarca el contraste e'tre ra auiobiografia in- obviarnentc. testimonio Y "verdad" J3 divid'alizada y el tcsti'.x'ranifiesta trerno.ncr diría h.'rrol y la r'anipirracitin dc rr>s silerci.c-clc entorces perdcr str caráctc. no se trata de ur texro quc invita a la idc'tificacirin. el actct de narr¿rr está irnpulsado pcx Ia voluntad y por la raci. para [.1 diálogct pueden asunrir formas muy diversas. y s. tni celda (Celiberti (leliberti relata los dctallcs de su sccuestro r' (iarrido. de la apcrtura y arrálisis dc l6s arclliyos de la Policía Sccrcür cle 1 ll wieviorka alcrta sobrc rrn pe ligro craro quc se deriva clc l¿r <era crcl testirrrouior: la rarrativa lristciric¿r y c. reprJ.ruma. en un scntid.'ezi p. y apunta al carácter dialógic.. c'arto. Elt las páginas siguicntcs. quc r)o es la voz cle l:r lristoria.s i ro no dicho so' herrar'ie'tas centrales para lnarcar esas difcrcncias y estableccr con claridad la alteridad dcl lccror. y:r q'c <clcra e'jc'rplo c'c'ta l:r rristoria dc' un horrrbre cn ¿rcciolres quc involtrcraron a nruchos. colrlo en la autobios.r-s'part. a srts tlcstino del grupo a lJluguny. el sccucstrg entraba cn cl canrp<t dc lo pttsible.nia'tc ro conocc a firndo). <ar cxisrir.

quc <normaliza>. A pcsar de la detallada descripción de sus acciones y de sus intcligentes movidas estratégicas. Hay una suspensión de la temporalidad. sin en-rbargo. rcquiere no re-vivir sino poder incorporar la vida del prcsente. para podcr construir en el presentc una marca. pero no una identidad (un re-vivir) con ese pasado. en la relación con sus hijos: <El momento de la despedioa con Camilo y Francesca lo viví muchas veces.1989:21). los fantasmas rccurrentes. En scgundo lugar. pero también regresar de la situación límite. un símbolo. no hay vivencia de ruptura y hueco en ese momento. especialmente de madrcs de detenidos-desaparecidos. testimonio Y ( "verdad' J5 y comproneter a las autoridades brasileñas. Muy pronto hay que descartar las hipótesis pcnsables. Esa reflexión sobre la falta de palabras. hay dos vínculos que son simultáneamente acer- . a través dcl diálogct desde la alteridad. de l:r idcntidad personal. sino reconocimiento de la alteridad.rmientos y distanciamientos involucrados en el testimonio. que significa salir y tomar distancia. Esta narrativa militante contrasta con muchos testimonios. No sc csDera identidad. una relación de acercamiento y de distanciamiento con relación al pasado. y también Celiberti. enterrado. que ordena. Sin csta segunda posibilidad. Consiste en elaborar y construir una mernoria de un pasado vividcl.. am[. En primcr lugar. En el otro caso. 1o ocurrido no puede entrar cn los marcos interpretativos disponibles. así como las iniciativas de archivos de historia oral y las bírsqucdas pcrsonalizadas a través del cine son indicios de procesos sociales importantes que están ocurriendo cn las sociedadcs de la región. pero no del todo>r. así como los horrores de la represión. 2000). todo parece salir dc una mente lúcida.r (Celiberti y Garrido. El presente de la memoria agrega algo fundamental. En síntesis. En un caso. lJna parte del pasado debe quedar atrás. que edita. de alguien (lue pregunta. una toma dc distancia entre presente y pasado. en la experiencia carcelaria. la negación de la existencia de la persona. no manifiesta ñlta de palabras. existe también un propósito políticcl y educativo: transmitir crperiencias colectivas de lucha política. del después. pL)r suerte sin regrcsar del todo. que permite construir y accedcr. la respuesta es el vacío.94 Elizabeth Jelin frauma. creo. De manera central. El devenir traumático implica una incapacidad de vivir una <experienciu con sentido. de que se lc/a llevaron <por error)). después de recorrer diversas dcpendencias policiales y llamar a todos los conocidos <influyentes> pidiendo ayuda para cncoÍrtrar aVala desaparccidofa. Lo hay. o una manera de nombrar un silencio que se in-rpone sobre la memoria aun en el presentc? (Dove. una relación con un/a (otro/a)). algunos de carácter autobiográficc'r y otros basados en mediaciones y proyectos de terccros.r construir una narrativa social con sentido. La profusión de textos testimoniales.. la ausencia. Y esta altcridad se traslada después al vínculo con el lector. Regresar a la situación lírnite. que elabora y funciona <a mil>. . pero no como una inmersión total. o cuando. el testimonio sc torna imposible . creativa. <Regreso. como lo hace Semprún. habla de esa situación conto una vivencia <sin palabras>. al pasado. activa. que pide. nccesaric'ls para la (re)construcción de sí mismo. las rcpeticiones. la <catástrofe> es masiva y total. dice Ccliberti (p 21). Prácticamente todos Ios relatos testimoniales tienen esta cualidad dialógica.requiere ese tiempo de la reconstrucción subjetiva. Lo habrá después. No se trata dc fenómenos ligados solamente al n-rercado (lo que los críticcts literarios llaman <el boom del testimonio y la biografiu) sino a complejas búsquedas de sentidos personales y a la reconstrucción de tramas sociales. que pueda ayudar. no puedo pensarlo sin morirme un poco. cn ese retorno. el de Lilian Celiberti. . exprcsada en los retornos. Referirse a la experiencia de la muerte. áes una <normalizaciírn> rctrospectiva del evento. La narrativa.os. que vivieron el momento de la irrupción forzada y la desaparición como algo totalmente inesperado e inexplicable. centralmente. La posibilidad de dar testimonio el doble sen-en de este catido de la noción de testigo presentada al cornienzo pítulo. en un intento de indicar caminos deseables y marcar con fuerza el <nunca másr.

pucden r. ncl siemprc es así. testimonio y "verdad' 97 EN SINTESIS El testimonio cc¡mo construcciírn de lnernorias implica multi_ plicidad de voces.. con el otro. las di¡.arco ínterpretativo plra dar se¡tido al pasado violento recientc.nir. El sufrimicnto traumático puedc privar a la víctima dcl recurso del le'guaje. cosas no dichas en el libro de Marta l)iarra.grtti"t de entrevistadores o se logre la disrcflc3ando enormcs. al rcrnitir al horror no elaborable subjetivarnentc. p. Los silencios y lo no clicho puedcr ser expresi. instittlcional y polítictl cstá ávidc¡ de relatos. Existen casos en que.. llcultadt's y tbstáculos narrativos son crcpancia entre la vivencia y la ausencia dc marcos narrativgs para clecirlo13. otros donde domina la sensación de saturación y de exceso. volviendo a dibu. quien escucha pucde llegar a sentir extrañarniento y distancia.nes dc huecos traumátic. de su comu'icaciíx.. se corre el riesgo de que el género testin'roni:rl caiga en la cxposición (áexcesiva?) y en la cspectacularizaciór del horror. a veces catártico o terapéutico. trabajos sobre la violencia política en el árer de Ayac'cho (Perír).@ 96 Elizabeth Jelin lrauma. *En el testimonic'r personal. FIay un rnodelo o marco quc incluye un proceso psicológicct dc sufrimierlto y trauma' proceso de duclo y curación tt". corno en i{igoberta Mencl-rír y sus silencios <culturalcsr. por parte dc quicn relata y quien pregunta o cscucha. de incluir la rcmporalidad y la historicidad dc las narrativas pcrsonalizadas y de las posibilidades de cscuchar. otros quc son repeticiones ritualizadas del relato del sufrimiento (Van Alphen. cn la cual a través de los mcdios de comunicación dc masas se plantea una <publicizaciónrr de la vida privada en los /a/ft shows y los realíty shows. Las huellas traumáticas. Estas posibilidadcs de escuchar varían a lo largo dei tiernpo: pareccría quc fiay nlomcntos históricc'rs ¿lptos para escuchar. del Pino y Theidon (1999) n-rucstran cómo las memorias de los campestnos están construidas a partir de la intersección de sus cosmovisioltes de origen indígena y la relativamente nuev¡ introducción de religioncs evangólicas que provecrr un n'evo t. un ejercicio de rremoria persur. Nuevamentc aquí dcbemos plantear la urgcncia dc historizar. tanlbién de silencios. O respondcr a lc> que los otros están preparados para escuchar (Pollak y Heinicl-r.ral y social cn tanto implica una narrativa quc illtellta dar algún scntido al pasado.i *. si bien a primera vista parecería quc la posibilidad tlc narrar inrplica una superación dcl hucco traumático y del silcncio. cl hablar y contar tleEn este proceso nen su lugar. circulación de rnúltiples <verdades>.s. 1996)-. Esto puede llcvar a una glorificación o a la estignratización de las víctimas. que banalizan los sentimicntos y la intimidad. Pueden ser tar-nbión. quienes sufrieron directanentc conrienzan a hablar y narrar su expcriencia y sufrimiento. Pero puedcrr también reflc-jar una bírsqneda dc restablecer la dignidad humana y ula vcrgücná>. sile'ciadas muchas vcrces para evitar el sufrimicntcl de quien las ha padecido. 1999).¡ar y marcar cspacios de intimidad. creativo. la disociación entre las víctilnas v It's dcnrás sc lgudiza.¡ctivo dc quicn lo padcce. atlnquc se rc's(contar). 1986).onda . Es al mismo tiempo urra fucnte fundamcntal para recogcr infonttación sobrc lo quc sucedió. Si el ierrorismo de Estado y la represión violaron la intimidad y los cuerpos humanos. y un medio de cxpresión personal. y esto puedc irnpcdir el tcstim.. En segundo lugar. . y otros cn los cuales esto no ocurre' Hay también momentos en qlrc el clima social. o permitir haccrlo <sin subjctividad>. se torna neccs¿ria una palabra de alerta sobrc las <bondadcsr¡ del tcstimonio y el marco interpretativo l. En la época que nos toca vivir.. []ay testimonios que carccen de subjctividad. -corno donde las mu¡ercs entrcvistadas rlunca hablan cle su participación activa cn la lucha arnrada (Diana. escuchadas o negad:rs por decisión política o por falta de una trama social quc las quiera recibir. Hay dos considcracioncs para introdttcir cn este punto' En ¡rrimer lugar. En esos casos.1tilizado para ubicar su sentido. A su vez. estrategias para rriarcar la distancia social con la audiencia. Pero tarnbión los (otros) pucden cncontrar un límitc en la posibilidad dc comprensión de aquello qlle entra en cl mundo corporal y sub. El dolor y sus lrarcas corporales pueden ir-npcdir slr transl'risibilidad. que no tienen por qué ex?olrerse a la mirada dc los otros.rót de la separación y aceptación de la pérdida' " individual e interpersonal. cc)mo las únicas pcrsonas cuyo rcclamo es validadcr o rcchazado. la reconstrucción de la identidad --otE. Se crca un medio donde el silcncio <suspendc> y dcja inmóvil su exprcsión y circulación.

rccidos o de presos políticos. casi siempre varones)' a sus maridos o compañeros' .ri. Y son hombres quienes. además de las personales. mane¡an los aspectos tucionales del asunto. .¡óvcnes embarazadas. y mujeres es también notoria' Las mu. robados y/o cntrcnuevo' gados. EL GÉNERO EN LAS MEMORIAS requiere reconstruir también los espacios privados y la intimidad.r-de dercchos humanos que re-claman . Comadres de detenidos-desapa1cres. En estc contexlo. la presencia ác hc. Hay una segunda imagcn que aparecc' específicamente para el caso argentino: prisioneras mujercs . las modas testimoniales corren peligros sobre los que hay quc alertar. uhuSi cerramos lcls o1i'rs. En las imágenes televisivas ligadas al caso Pinochet desde su detención en irrndres en octubre de 1998 hasta su proccsamiento diferencial I detención cn Chile a comienzos de 2001.-"ti"i . hay una imagen que dtlmina la csccna muotras y de Mayo nrana) de las dictaduras: las Madres de Plaza Viudas. Abuelas. La imagen se acompaña ctln la incógnita . las simbólicas y encontrar una cscucha no debe reemplazar. Son tambión mtUeres las quc defienden con todo su vigor cmocictnal la figura heroica del General. . La ola testimonial no puede reemplazar la urgcncia dc respuestas políticas.¡eres dirigen justicia y las organiza.irn. la importancia personal e individual de hablar y las morales o éticas. eFlay algo más para decir sobre gónero y reprcsiírn? áO sobre El intento de encarar cste tema estír basadtl género y ti.obre .mbrc. en los tres costados del caso (los acuinstisadores. los otros planos de trabajos de la memoria. institucionalcs y judiciales a la conflictividad del pasado.tár.Elizabeth Jelin 6. a quienes luego sc lcs dará identidades falsas' De áel otro lado están los machos militares' El contraste de géncro en estas imágenes es claro' y se repite Dermancntcmcnte en una diversidad de conterlos' Los símbolos iel dolor y el sufrimiento personalizados tiendctt a corporizarse en mujeres. desplcgando de lleno su masculinidad. Del otro lado. rcclamando y buscando a sus-hijos (cn la imagen.. pariendo en condiciclnes dc dctención clandcstina' para luego desaparecer.r.o' li. Familíares.l"p^radeio de los chicos secuestrados. más visibles en las manifcstaciones callejcras de apoytl y de jírbilo por la detención. mientras que los mecanismos institucionales pareccn (pertenecerr a los hombres. los militares. los defensorcs' los jueces). ocultar u omitir Por otro lado.

r-ttrc . 1999. El modelo de géncro presente identifica la masculinidad con la dominación y ia asrcsividad.tción de laJunta Militar en Argentirra. "r.uxy. el grupo étnico. r/) relaciones dc poder dcnrro dc cacla género (basadrs err la clase. Esta diferencia parece haber sido mas Esta sección sc besa cn el trlbajo de Tercsa Valdés.rrticho más cn kts años sesenta y setenta) más nurner()sos qLlc las mujeres en los rolcs <pírblicos)) y en la militancia política y sindica"l. Los irnpactos fueron diferentcs ell hombres y nrúJeres' sus pcrsicioncs dit-ercnciadr.).MOIIA del sslt:. blatlcolnegro-indígena-pobre) sistcnra de géncro involucra: o) ')t'. o vez -rlna lograr que cl género se torne invisible y desaparezca.. r) relacioncs de podc'r / orstincioncs jerárquicas. prestigio y lcgitirniclad. etc.-l) la constnrcción de identidades <donrinaliles>r lsociadas a las relacit¡ncs de poder en la sociedad (hetero/l-rornosexuales. Los ritualcs del poder en el escenario público (saludos rnilitares. etc. un Tarnbién el poder que st: ejcrce y ejercita en la represión dirccta se da en . 1^ybién hay difércncias en las características demográficas de las vlctin'ras directas.trcic'lnal mayor de homlrrcs adultos entre las víctimas directas. ó) la diférenciacitin dc cspacios y esféras sociales anchde en el gélero (utl:l esti'ra pública visible/una esfera privada invisible).r'p"ír.i.¡o ilnpcrante cn estos países implica que los hombres son (y lo cran . de relaciones de géncro. donde ya cn esa época la presencia de mujeres era sisnificativa.. etc. clesapariciítn. con las prácticas realcs y con las víctimas dírectas de tortrtra. La concentración dc la resobre funcionarios y políticos que cjercían cargos guber'..3) analiza esta perfornratividad dc gc(ttet. lilas- LA REPRESION TIENE GÉNERO1 La reprcsión clc las dictaduras dcl Clor. ri- .1 actor/poder masculino.rctrr.riót llllnentales implicó una presencia pnrp. prisi<in. en el que sc despliega sin tnaticcs la clrralidad .rn gobicrno stlcialista en eJercicio.. <Algunes idcas Prra la considerlción dc l¿ dinrensitin de género en la rnenroria colectiv:r ¿.rir"to fcrencias cntre paíscs y pcríodos en los tiptrs dc rcpresión. y muestra cómLr ell ese c. I que coinciden coll otrrs dinrcnsiones difererrciador¿rs. rePresión>. posicioncs que implican expericncias vltales y relacioncs socialcs jerárquicas claramentc distintas2. y uia feminidad ambivalente. por definiciór'r.ls llttucrcs tcrnrin:ur sielldo <tlo-reprcselltablcsD cotno sujctos.. produciendo une id:litidad nrasculina anclada en e I trabljo. a mcnos quc se rcalice un t:sfuerzo conscicnte y fircalizado para plantear prcguntas analític¿rs desdc una pcrspcctiva dc género' el rcsultado prrede rcmitir a la visión estercotipada scgúrn la cuat las mu¡cres sufrcn y los militarcs donrin.ro Sur tuvo cspecificidedes de géncro. de rnodo qrtc la rcprcsetrtación es. st-' acompairaba pot peyformances materializadas en cuerpos y en prácticas concretas en los espacios :r Taylor (19()7. c()lno en nrltchos ()tr()s carrlp()s dc tra- bajo. c:¡p. (inclúyendo movimientos guerrilleros arnrados)' donde lrabía unl fueitc prescncia juvenil. Existcrr di- hcÁo obvio y erplicable por lr)Dortante numéricamente en Chile que en Argentina o lJrul. ethlbición de armas. características exacerbadas en la identidad militar. h rnatet-tridad y su rol en la pareja. -con stls. I)ocurnento pr-cparado par:r el Prograrn:l MF.rn. tllll auto-represent¿lción m:rscrtlitr¿' El podcr masculino rnilitar en la esfera pública. Empecemos por las cxpericncias reprcsiv:rs corporales proplamcnte dichas..r rn Lr . lo cual implica cuotas dilbrenciales de reconociÍlielrto. que combina la superioridad espirittr"l cle las muJeres (inclusive las propias ideas de <Patria> y ie uNacióru está'teminizadas) con la sumisión y pasividad fientc a los deseos y órdenes de los hombres. La diferencia cntre la participación de hombres y mujcres tire menor en el movimiento cstudiantil y en los movimientos lrrmados. por un lado' y la pasividad/exclusión feminizada de la población o audiencia por el otro:1.tivcnes fue más alta en estos . 1. E] golpc miliiar dc 1973 cn Chile fue dirigido hacia .. desfiles. :-tt. mientr:rs que la identidad férncnina está ancleda cn el trab:rjo dornéstico. La división sexual del traba.l marc.tl sistema de género.100 Elizabeth Jelin | | qénero en las memorlas 101 etr la ccl-rvicci(rn de que. r) la consrnrcción de identidades de gétrercr I L)e rnarrera rnuy esquernática. En Argentina' IJrllguay y llrasil la represión más violenta estllvo dirigida a grupos miíir^'. y exilio.) tienen l1n carácter performativo.o forrna predorninantc de división sexu¡l dcl trabajo (producción/reprodrrcclott).r. Hubo más hombres quc mujeres entrc los mt-lertos y detenidos-desaparecidos. la provisión y la adrninistración de I podcr. La proporción de pcrsonas. tuales y prácticas de representación repctitivas en uniforrnes' desfiles.lso l.

dclante de srrs hijos.. sus úteros. además. nobleza. El tratamiento de las mujeres incluía siemprc una alta dosis de violencia sexual.rncs dc la guerríllera por partc nicación dc masas . impotentes y dependientes. 1 997: 58).y las ceremonias como objeto sexual. La identificación con la maternidad y su lugar familiar. . Todos los informes existentes sobre la tortura indican que el cuerpo femenino siempre fue un objeto <especial> para los torturadores. establecer la <<virilidad> militar(. el de responsables por los <malos caminos> y desvíos de sus hijos y demás parientes (Fllc. (para un testitntrnio. <La propia humanidad entra en suspenso [. en consecuencia. Aua María Clc¡nzález.Taylor. como esposas y como madres. Los cuerpos de las mujeres vaginas. FRIA-MEN-TE.l trrl sc tratar:l qut: inrportr No bre. las mujeres fueron secuestradas y fueron objeto de represión por su identidad familiar. 1991. aparece urla imagen dc mujcr masculinizada. colocó a las mu3cres en un lugar muy especial. Puma. la picana en los testículos. 1991:. tctiva dc la relación scxrlal entre hontbres.eiordar también que muchas mujeres detenidas eran jóvenes y Itractivas y. las refercncias al tamaño del pene para tJdos. Los hombres tenían quc <vivir corrlo mujeres). castigan cuerpos sin rostro. El uso de apodos animales Jaguar. Es el rol pasivo el que feminiza (Salessi. Por un lado. cuando el torturador se sentía como Dios.. qtte es la qtte realizaba¡ los tort¡fadores. 1997). 1998: 62). la construcción de la masculinidad nazi consistió en cultivar sinlultáneamcnte la agresión sádica y la disciplina y el auto-sacrificio rnasoquistas (citado por Van Alphen.con el fin de obtener infonnación sobre actividadcs políticas dc sus fbmiliarcs5. también hijos.^ p*nnattce ni con 1997). iniciáticas de los nuevos miembros de los equipos torturadores (momentos son de exaltación. La oc¡lartzación entre lo masculino/fcmenino. s Bunster señala que la situación rriás terrible se daba cu:rndo las mujeres cran secuestradas en sus hogares: <El arrcsto de una mujer en srl casa. en ese acto. ERA UN IIOMRRE qrte al acosterse ibr e ctrcotr- . cn que se privaba a la persona de todos los rasgos de str identidad: la vestimenta. activo/pasivo.. 7 El caso cle la jover-r estildiante que. así como una constante refcrencia a la genitalidad m¿¡g¿ de la circuncisión entre víctimas judías como factor -l¿ asravante de la tortura. t)o es siempre idelrtificada con la horn<>sexuelidad ser <aferninaclor.. en el sentido de transformarlos en scres pasivos.] L" capucha y la consccuente pórdida de la visión aumentan la inseguridad y la desubicación [. tr:riciolando todtls los setrtitnictltos cle atlrisIl{)l¡ltad. por su vínculo con hombres y maridos especial-compañeros mente..] Los torturadores no ven la cara de su víctima. 1999). además. La represión directa a muJeres podía estar anclada en slt carácter de militantes activas. gratitud.102 Elizabeth Jelin El género en las memorlas 103 -Tigre. Pero. y se infiltraúan coll eng¿ños parl cometer atentadosT' Como Para los hombres. con uniforme y armas' Lln cuerpo que rechaza todo rasgo femenino. específicos de la represión y especialmente en los lugares de tortura. castigan subversivos. está presente la ambicüedad dc la fen'rinidad. También lo estaba en los grupos gucrrilleros y en la sociedad como un todo' En las rcde los medios de comufreientaci. No importa qtte fuera tttr general cle la Nación' del-jefb de l¡ Policía Fcderal. la posibilidad de mirar y ver por capuchas y mordazas. no hornbrcs> (Calveiro.. se desliz. L¿r tradición hace que ella sea el eje dc la familia. 1995. Era una manera de convertir a los hombres en seres inferiorcs y. ver Tavares .-. es doblenre ntc doloroso para la mujer latinoarncricana. 1992:10T1 . ligados a la identidad -sus femcnina a Estos elementos no son privativos de los militarcs del Cono Sur. Pero tambié¡ tie¡en que reconocer la existencia de guerrilleras que actuaban cotno j(lvenes uinocentcs). estaba naturalizada entre los militares. cle <feminización). etc.'r. a un cuerpo a scr penetrado> (Franco.trtina dictatorial. logró poner utra bontb:r bajo stl calna es paradigrnático' <Elltt¡trccs unl noche. La violencia sexual era parte cle la tortura. (I3unster. haciéndose amiga dc la lrija del 3cle de policía. Segun Theweteit. trágica. más vulnerables al hostigamiento scxual. con poder para reducir al/ala otrt¡/a a ser una víctima pasiva. uua adolescelltc. sus scnos-. Taylor. las pcrtenencias pcrsonales. En eGcto. tomando conciencia de sus neccsidades corporales: (ser como una muJer o rnorir como un hombre.r sigilosanlelltc ell "el hogar tnás amigo" y. allí la masculinidad de los torturadores se afirmaba en su poder absoluto para producir dolor y sufrimiento.lB). eran claros trbjetos de tortura sexual (Bunster.n l" Atg. la tortura y la prisión implicaban un actc) . cumple la nrisióD de rscsitr'rr .1'997)' Hay que . La tortura era partc de una <ceremonia iniciática> en los campos de detención.

desde la perspectiva de los [rijos. Las taréas de la domesticidad oaricicin.104 . norrnalmente se desarrollan las actividadcs ccltidianas de la clomesticidad fue totalmente destruido. cn el ámbito privad. A mcnudo. la soledad fue un rasgo central. el entramadcr social cn . La accptación de las mujercs qucdaba siemprc en duda y.l 1. la creaciírn de organizacioncs de derechos humanos ancladas en el parentesco con las víctimas directas.leres en su rol familiar y de parentesco.. anclada en sus sentimientos.r Así describía el hecho el co'ocido periotrista B. <éSe prcguntó cuántas Anas Marías Gonzálezhty?>. Al ton-rar com. En prirner lugar. en el núcleo de sus identidades tradicionalei de muier y esposa. rehcnes a los hombrcs.r. Tarnbién. 2000. hijas. y como mecanismo p". 1992: 108).inbose én sentimicntos y responsabilidades familiarcs. basada en sus roles ñmiriares (tradicionalcs>. las muy ¡crcs debieron movilizar sus recursos personales para cuidar en otras . En nUmcroSOS CaSoS' adcmás. Tampoco es accidental que el lidcrazg.ccuestrados o encarcelados. uliciativas comunales tales como ollas comunes y pequeñas cm- y las responsabilidades ancladas que muchas mujeres deben llevar actividadcs son c¡ el parcltesco cn diversas circunssocialcs. para evitar sosdadés cotidianas <como si 'ada presentes de manera cr¡nsestaban silcnciit pechas. las mujercs debicron hacerse cargo del manIr'nimiento y la subsistcncia familiar cuando los hombres fueron .r. y éste es el rol en el que se las visualiza más a menudo: como ñmiliares de víctimas -m¿d¡ss y abuelas principalmcnte. Su caráctcr dc género también se manifiesta en algunos dc los iconos y actividades rituales de estas organizaciones: el uso dc pañuelos y pañales. En algunos tes_ timonios de cx militantes y ex presas. p. y ba.. contextos cabó solas en diversos " y están ligadas a lrleabandonos). 1997' . cn una popular revista (Bernardo Nenstadt. aino. es decir. ctr tlgtrtros testimonios recogidos en Gelrnatr y La Madrid. y las mu- s Estos espectos de la organiz:rción cotidiana cle la vida fretrte ll sectlcstro-desaparición de sus parejas aparecen con claridad en los testilnonios recogidos en ciollaro.. No es un simplc accidente que las organizaciones de dcrechos humanos tengan una identificación <familísticar (Madres. Jobrevivir y sobrellevar sus obligaciones familiares las mujercs movilizaron otro tipo de energía. q.l q. se vivía rcquería ocultamientos diversos. trar su ílltirno sucño. además de ser víctimas <directas>. no como resultado de proyecto político prtrpio sino como esposas' hijas o madres' Los'efectcts de la experiencia del exilio en esas circunstancias sit'l El exilio es una historia difcrente. cuandr. sea por el alcjamiento de éstoi <por miedo)) o por desaprobación social. En esas condiciones.¡uliode 1976:76). al encarcelamicnto o a la clandestinidad dc sus comrrañeros es intrínsecalnente diferente' para ellas y para sus hrjos y den-rás familiares. a vcces en el cspacio doméstico hogareño.. Neustadt. el sistema represivo afectó a las mu. también cn el movimiento gucrrillero había dificultades para integrar la feminidad de las mujeres militantes.571. COn Un emociOnal mUy altcl.. Hijos. 11de .para no comprometer a otros panentes y alxlgos.105 Elizabeth Jelin | | género en las memorlas demostraban su habilidad en operativc'ls armados. el exrlio era el resultado dcl comprorniso político de los hombres. en menor medida esposas. novias-.rlimentar. y la rnilitancia cn estas organizaciones sca básicamente de mujcres. -lógica Dos tipos de acciones <típicamente femeninas> se dieron en ese contcxto: cn la escena pública. de las muleres que La situación rrudo a condiciones de pobreza. rancias personales (divorcicts. la luchi por la subsistencia familiar y la adaptación o cambio en función dc las nuevas circunstancias. Abuc_ las.de.r Por otro lado. Revista Clente. quebrado. en el amor y en la ética del cuidado que difierc de la política. Desde csos lugares. clcbieron hacerse cargo de esas tareas debido al sccucstro-desa- l)rcsas cooperativas. Incluía intentar que los hijos siguicran sus activihubiera pasado. "un jeres debieron acompañar a sus parientes. porque la situación de terror . Viudas o Comadres). las mnjeres fueron básica y mayoritariamente víctimas <indirectas>. nírrn. El miedo y cl ta¡te. Muchas mujeres sc convirtiel-on en l:rs principalcs sostenedoras del l-rogar. eran vistas como (pseudo-hornbresr (Franco. aparcce tarnbién una auto-identificación des-sexuada o masculinizada. contrapartida.t. las fotografias y las flores. Dado el sistcma de gónero en las rclaciones familiares. inclusive del do- lcrr personal.de la expericncia: sea. COSTO fracturado ó. dirramitado por un erplosivo colocado por la mejor amiga de s' hija. Familiarcs. hermanas.r.

r elemplo)' narray la memoria un correlato en las práciicas del recucrdo dc las quc indican tivar0.tlte. En la medida cn qtle la socialización de gónero que y culturales.rá. rcsponsabilidades cn la armonía y la tranquilidad famrliar-. y tt" idÉología basadas en valores <familísticosr' La A.... especialmente t:n espacios púrblicos extra-familiares. en otras (trabajo o familia. tambierl d. sc prornovieron políticas específicas como soportes del rnodelo dc tegerD a las tnt¡ercs y u. cocina y chicos).foy"t' su rol centr¡l ^ c. 198t})' 10 En estc punto. Pcro...¿i"n".j.. Kirrler (casa. que debían fornentar con stls roles en l¿rs tres I{ (Koonz. Por supuesto..i" . MUJERES Y HOMBRES mujcrcs y homLa experiencia dirccta y la intuición indican que ür".. colno cl de Enrilio Mignone frente al secucstro y desaparicitin de su hija. 2001: 4).106 Erizabeth Jerin l:l género en las memorlas 107 duda son diferentes a los de cxilios ligados a un proyccto político o un compromisct públiccl propicl. la implica rncmoria. hubo tura crrrnplir a mujeres otras a nizaciones pírblicas d" . 5). Poco sc sabe sobrc esta cxpericncia pcrsonal. En tanto los hombres tiendcn a scr rnás activos en cstos cspacios.. El efecto de csre cambio producido por Ia represión de la dictadura limitír la amplitud de las redes y vínculos sociales.r".. Existen algunas evidencias cualitatiías que mientras tienderia recordar cvcntos con más detalles' -.ls estr¡dios cogrritivtls indic. Y aquí.oli. de encuentros entrc hombres. En sus visiones. los sindicatos y la <noche>. aunque hay ya algunos tcstimonitts.^l i"l régimen nazi. sin rnencionlr los aspcctos cotidianos y domósticos (Mignone. al ámbito de la familia.ran rrtilidad. adcrnás. porque contradicc las erpectativas y los patrones sociales <normalcs>.". diférerrcias ligrdas a t. Como en otros temas. Olavarría menciona cuatro espacios públicos que fucron dcsarticr-rlados por el <nuevo orden¡r: el lugar dc trabajo. En parte. sino de sentimientos de pasividad e impotencia (Olavarría. La represión fue ejecutada por una institución masculina y patriarcal: las fuerzas armadas y las policías. qu. Estos espacios habían sido significativos en las vivencias masculinas hasta los airos setenta. 1997)'' RECUERDAN'" UN NIVEL DIFERENTE.r". pertenccen a figuras públicas.¡"rá. son cllos los que se han vuelto invisibles.enla-chilc y . no ha sido una vivencia demasiado extendida: la de ser comoañero o ñmiliar dc ¿ctivistas y nrilitarrtcs sirr prcscrrcil púhlica propia. hijos.rollan habiliáadcs diferentes en lo que concierne a..]]..''l.p. Los testimonios existcntes. por ejcmplo. dcl vecindario más próximo y del propio trabajo> (p. El rnie* do y la incertidumbrc perrnearon espacios y prácticas de sociabilidad. l.. clc la Secletaría quclapolíticaactivafrerrtealasnrujercsylasfarrri|iasftrcutr¡caracteristlca las trcs K. y sus relatos ponen el énfasis en el aspccto más público y activo del acontecimiento. debían recordar permarrentemente a ias mujeres cuál era su lugar en la socicd¿d -gorxo dcl orden"social.lr" [lJrece \er dc g. entonces explorar rnetnoria en honlbres o mujeres <etr generab Es nccesario vcrsrls ternpclrll.. Los regímencs lnilitares irnplicaron transformaciones significativas en las prácticas cotidianas dc hombrcs y mujeres. posihlerncntc cl impacro ltaya sido más agrrdrr para cll. No se trataba de tortura corporal o prisiiin.. Estas instituciones se imaginaron a sí mismas con la misión de restaurar el orden ((natural)) (de género). po. quc a la vez pcrmitían vínculos y flqos constantes cntre distintos sectores de la socicdad chilerrarr (Olavarría. también fue literal (Filc.. . los hombres tarnbión fueron víctinas <indirectas>. .d"d propuesto (esto se l-rizo evidente elr la institución del N¡cional de la Mujer)' En este punto' se hace nccesrrio rccord:rr Ad. 199I). cuidando a maridos c hijos' asumien- *.r'rá. á. subvcrtir cl orden cntre hoirbrcs y tnujeres' Los militares apoyaron e."tt.¡n qtle Ilo lt'ry. cn líneas gencrales.Jit.rt. csta constelació'ñrniliar tiende a ser invisibilizada.Kurchc. la investigación psicológica sobre género y menlorla l)o L.s.r¡"r. 2001). Eran ellas quienes tenían la culpa dc las transgresiones jcrárquico <natural>r . los partidos políticos.t. <especialmentc de los varoncs. para Ia situación chilena. cl carácter dc género de la expcriencia del cxilio cs Lln tema sobre el quc poco se sabc.]liti" patriaical fue más que la metáfora central de los regítnenes ciictatoriales. sociales más atención a ciertos campos Drestar ¡-actividades cicrtas cn a ()tros Y dettntr 'las identidadcs ancladas es de esperar .impusieron t. espacial (trre tnoria cspecíficos ít. porque representaban instancias de <hornosociabilidad. Si bien la consigna est¿rba ccntrada en de orgamovilización ¡ctiva Kttdrcu. -l a través l¡s clictad'ras sc propusiet'otr discipli'ar l¡ vida cotidiarra reprcsivos' aprrrtos los dc través a de políticas pírblicas específicas y no sol¡tneltte orielltad¿rs a (proEn (lhile. .

. porqu. quc las nrujeres haccn más rcferenci". ligados a la noción de prueba jurídica. sin embargo. cap.na .. 1999). los solicitados por investigadores. de este tipo. y las represcntaciones (litcrariasr. corlo respuesta a dema'das i'stitucionales o conlo decisióu personal de contar y transrnitir la cxperierrcia (Pollak. La a. iá í'rimo y .r.r. sigue un librcto y un formato preestablccidos. 1997.) (Loftus. realizados en ámbitos pírblicos.r prcsc'taclas más arriba.rid"."sa rnás arta de dis_ 'lerlclonarl torsio¡les de la mer'oria cua'do se reracio.. además. porquc cl testimonio oral tienc que rccmplazar alas <huellas matcriales) del crimen. lo quc ocurría en sus barrios y comunidades. para lucgo podcr prcguntar acerca de las dift:rencias de género en ellas. en testimonios judiciales y cn inftrrmes pcriodísticos. Los testirnonios orales. lo que cstá implícito cn el párrafo anterior es una diferenciacitin primcra en cl tipo o encuadrc social de exprcsión de memorias. fictica. e'un artícuro recie'te qLle prcse'ta las co¡rtribucio'es q. hecha con la mayor precisiórr posiblc.m_ bres relatan más a rncnudo en una lógica racional y política.g^. queriendo (narrar al otro>.ifiestan . la situacla)n económica de la familia... csto implica una elección de ser testigo-observadora del protagonirrrro i. por ejc'r'pro). muchas mujcrcs narran sus recuerdos en la clave más tradicional del rol de mujcr.. y sus maneras de narrar. () quc las mu. cercanos' generalmente c'el marco de relaciones ñmiliares. Este tcma ha sido cstudiado Ra'aji' Schooler y Foster. precisa.i. los recogidos por archivos históricos. El testimonio judicial.. fría.mbigüedad de la posición dc sujeto activo/acompañantc o cui_ dadora pasiva puede entonces manifestarse cn Lln corrimiento de su propia identidad. I990).. Su :rnálisis del corpus de testinionios. los textos testimonialcs escritos por sobrevivientes.nre'to dcr día. Hombres y mrueres desarrollan prácticas diferentes cn cuanto a cómo hacer públicas sus mcmorias.l". Si bien cl testimoniit en escls árnbitos pucde tcner cotxo cfecto cl apodcrarniento y legitimación dc la vt'tz de la víctima.rr-r". lo que sc suponía que dcbían hacer e' cada m. centradas solarnente en la expcriencia concentracionaria o incluyenc-lo narrativas del <antesr y del <dcspués>.'n_ ciando el testimonio de sus p. iivencia. testigos y víctimas. _iu'q.rdo . por ejempio¡.s (i-eyJesdorff. muestra la diversidad de estratcgias discursivas: cronológicas o tenríticas.Li. En cl caso de las memorias cle la represión. . . ras difbre'cias de géner. especialrne'tc aquelra q'e tome en cue'ta srtuacio'cs co' u' alto grado de cornpromiso ernocional. ctc.rpi".a con evcntos qae ponen de rna'ifiesto srl mayor plopensión a'o reconocer q. elr clave personal o en clave política. reproductivos y a los ví'culos afectiv.e las neurociencias tienen para hacer cn relaciri' a la psicología cognitiva de Ia nrernoria (Schacter.". o años después. etc. mejor. Muestra tarnbién la inrportancia que tiene en l:r elaboración de las memorias el momento histórico y Ia situación social en que sc evoca la menroria de la deportación: inmediatarnente después de la guerra. apuntan en otra dirección.-' Las mujeres la vida cotidia'a.e sus pu'tos de vista canrbiaro' a lo largo del tiernpo. (un hijo detenido-desaparecido. passc'ni 'echos lle_ cuerdan cn el marco de relaci. 1986) r1. o. de acontecirnientos vividos o transmiridos. r9g7. 6. Cuanta lnenor cmocionalidad e involucramiento del sujeto que narra.s h.1996). sea de hornbres c'r de mujeres. se enrnarcan en una eryectativa de justicia y cambio político. su función <testimonial> está centrada cn la dcscripción fáctica. la de <vivir para los otros). " pcrsonalizadas "'lá. No hay *rucha investigació' " Estas distircio'es las esublcce Pollak en su a'ílisis de testimo'ios dc mnjeres sobrevivicntes de Ausclrwitz. por ejempro. ncccsari¿mentr' distanciadas dc los acc¡ntecimientos ocurridos en el pasado (Taylor.ncs farniliarcs. En las dos acep_ ciones de la palabra <testigo." " obvia_ mente éstas se <cueran> en relatos que aparentemente están ccntrados cn la erpericncia de otros. el tiempir subjetivo de las mujercs está organizacro y ligado a los tienden a ser más sintóticos en sus narrativas. Los testirnonios masculinos se cltcuentran ¿ mcnudo en doculnentos públic()s. episódica o ser'á'rica. Este tipo de tcstimonio público sc difercncia significativametrre de otros testirnonios.¡crcs ex?resan scntitnicnt()s tnicntras quc lt.ii. En realidad. sus miedos y scntimicntos de inseguridad.108 Elizabeth Jelin El género en las memorias y Thcrrr-rpson. que los varolres Las rncmorias de los hombres. ellas en la ñmilia o en el activismo po_ -seantiencre' a recordar lític. Pollak y Heinich.o se sólo una vcz: los hornbres r'a. no i'cluye rura dime'sión cornparativa con los testimonios de hombres o ur-r análisis dc la dimensión de qérrerc¡ e' el testinroniar. En un sutil análisis. Esto está ligado a la de_ finició' de una identidad centracra en atender y . de la rnatcrialidad de la r()rrura y la violencia política. transcritos para (materializar la prueba>.

r. Como menos.r.r> Ios intentos de destrucci. Para aniquilar una raza. Pero.. la vida . para Convcrtirse_en tema de contr.1996a).i ¿rr_ fasis sobre su vulncrabilidad como . Son los (otros) lados de la historia y de la memoria. hombres v muicres estaban "esferas separados. y es muy probable que todavía haya muchas mujeres que no sc han identificado debates acerca de la responsabilidacl del Estado japonés. Esta pcrspectiva tarnbién irnplica el reconocirniento y lcgitimación de (otrasD erperiencias además dc las dominantes (en primer lugar masculinas y desde lugares de poder)' Entran cn circulación narrativas diversas: las centradas en la militancía política. la esclavitud sexrral de cstas mujeres comenzíl a ser rcdefinida como <crirren> sólo t. De hecho.rp". contaron sus historias y *. lJna mancra de pensar la dimensión de género en la memoria parte del enfoque ya tradicional. el debate político es prescntado (áenmascarado?) como dcbate historiográfictr acerca de la <verdad>. Si bien no hay un cstudio sistemático comparativo de los testirronios de hombres y muJeres sobrevivientes o testigos..n los rños ochent¿.. dc <hacer visible lo invisible. Las voces de las mujcres cuentan historias di|erentes a las de los hombrcs.ico-raciales 'rujeres tomó otro carácter e' la exYugoslavia: la violació'como medio parl la <limpieza étnicar (Mosrov. hubo mujeres !r" .s familístic.r wr distintas íbrmas). involucra -"troversia política y la evidetrcia . los vín_ culos de afecto y cuidado que se cstablecieron entre ellas. En los relatos.. y también c1c compiladoras. 1999)' Se calcula que hubo entrc f10. de ahí que las narrativas dan cuenti dc y cxperiencias diferentes. Las mttjeres que fueron secuestradas en Corea permanecieron calladas durante cincuenta años. Si bien su existencia era conocida tanto en corea comcr en Japón (hay un libro sobre el tema publicado a comienzos de los años setenta. . en cl sufrimiento de la represión. En los campos de concentraciírn. y de esta manera se introduce una pluralidad de puntos de vista. 2001: 11)12. como estamos viendo. editoras y entrevistadoras mujeres.000 y 200'000 mujercs en esta situación.r.o_ brevivieron y que.i"r. las mujeres escribían y Jorgc Semprú.habíaque climinar-a lai mujeres.o_ brcvivientcs dc carnpos de conccntración nazis indican que las mujeres resistieron <mej.in dci la i¡rtegridad personal. las propias como víctimas directas (sobrevivientes de la represión . lo no dicho que se empieza a contar' Totnetnos el caso dc las mujcres (rnayoritrriametttc coreanas) que fueron secuestradas por las fucrzas armadas japonesas para establecer <estaciones de servicicts sexuales> (comfort stations).. hay en los disti'tos países un núrnero muy significativo de textos autobiográficos y de construcciones narrativas basadas en diálogos con algún/a mediadorá. el cuidado de otros.t o de <dar voz a qttienes ntl tienen voz>. sea por necesidad personal o política o por intermediación de otros.r-n. pr. pero además hubo menos mujeres sobrcvivientes. que fue best-selter cnJapón). No hubo ningún testimonio hasta comicnzos de la década de los noventa. 1990).rÁr_ nitarios que pcrrnitieron <reinventarD los raz.upación por su aspecto fisico.. u f. debido a que sus egos no estaban centrados en sí mismas.r-. trna forma de esclavitud sexual para servir a las tropas japonesas de ocupacicin durantc la Segunda Guerra Mundial (Chizuko..> (Cllanz.tversia política de primer nivcl en los noventa ''.'l 10 Elizabeth Jet¡n El género en las memorias 111 como víctimas <indirectasD o corrio nilitantes del movimiento de derechos humanos. tanto cn el feminismo como en la reflexión sobre el lugar del testimonio (Gugclbetger.n de hombres grandes escritores como primo Lcvi -los scñala ()lanz. Los testimonios más conocidos s."". Las narrativas de las mujeres ponen . En esre tipo de rexto..i.. En todos ellos. dem¡trdas de reparaciones económicas y fuertes debates s6bre la incl¡sión del tenra er-r los libros de texto escolares. La realidad demográfica es muy diferente en las dictacluras del Cono Sur. . sino dirigidos hacia su entorno y los otros ccrcanos.n mant('ner un.. la sobrevivcncia fisica y social está ligada a la reproduccicin y recreaciírn dc los roles apren<Jidos cn la socialización como mujcres: el énfasis en la limpieza.s (Goldenbcrg. .r. las habilidades para coser y rcrncrrdar_quc les perrrriticr. . y *b.r"i. porque cl ser <portadoras de la vida> les confería u'a <peligrosiáad especial. 2000). 12 para los sobrevivientes de la Shoah. dada la ausettcia de documentos escritos basada únicanlcnte en testimonios (Sand' 1999). por supuésto. ('ontramos un prcdominio de testimonios de mu¡eres. las mujeres pueden narrar las experiencias de los otros. o las basadas en sentimientos y en subjetividades. ya que. en_ La ani<luilación de portadoras de identidades ét.r. algunas cvidcncias de análisis d" .

1999: 143).112 Erizabeth Jerin El oénero en las memorlas 113 como víctimas'*. 15 Con debates acercl de si se trataba de prostitución o esclavitud. cn el proceso. estas voccs desafían el rnarco desde el cual la historia se estaba escribicndo. sosticnc Chizuko. por ejemplo. se refugia en ca¡ciones infantiles quc ac()stumbraba cantar a su En estc caso. producto de la acción del movimiento feminista concretamente. hija " (Partnoy. En tes- timonios de denuncia (frente a comisiones () como testigos en sin dar de¡rricios).r. La posibilidad de incorporarlas al campo de las memorias socialc's prescnta una paradoja: el acto dc la represión violó la privacidad y la intimidad. el contraste entre hombres y mujeres puedc ser más rrítido. <La agresión japonesa tuvo éxito en ennludecer a sus vícrimasri (Chizuko. Sin duda. el mundo que los torturadrtres quicren destruir. Su función es mucho más que la de cnriquccer y complementar las voces dominantcs que establecen el ffrarco para la memoria pública. y la relación de poder con la entrevistadora (sea en un juzgado. Sin llegar a estos eltrcmos. Entre las sobrevivientes.rdeles privados. 1996). contando una historia que anuncia que "mi realidad no era el tipo dc cosa que ustedes piensan". que incluye redefiniciones profundas y reescrituras de la historia. Aun sin proponérselo y sin tomar concicncia dc las consecuencias de su acción. Así sc fue construyendo un modelo repetitivo de víctima. cuando hay una enorrne diversidad de situaciones y narrativas que quedan ocultas. informan que fueron violadas. pocas regresaron e sus lugares de origen. que dcscribe su erpericncia de pérdida de la hombría y de verse forzadc¡ a vivir (como mujen (Valdés. las narrativas de la tortura y los sentimientos erpresados por mujeres y por hombres son diferentes..tibi. Que empezaran a hablar fuc. Las mujeres sienten vergüenza de hablar de sus experiencias. En esc acto. especialmente la orecuperación de la ver- güenza> en el proceso terapóutico. Sabemos. y nltlestra el papel quc juegan los sentimientos. Passerini y Thompson' 1996). '+ Al finalizar la guerra. 1998). o <normalizados> menos tall. y el relato de una mtrjer que deriva la fixrza para sobrevivir anclándose cn su mat. En relatos burocráticos. nrrrchas de estas mujeres fueron asesinadas o aban_ donadas. al poner en cuestión el marco interpretativo del pasado. se rchace la historia. que relativiza dc un plumazo la historia dominante> (Chizuko. va surgicndo una historia altcrnativa.d. el proceso de <dar voz a las enmudecidasr es partc de la transformación del sentido del pasado. Pcro hay más. antes que la incorporación (siempre subordinada) de voces no escuchadas cn una esfera pírblica definida de antemano' 'l'c¡memos un caso más cercano a la experiencia de las dictaduras. por vergiienza y certeza de que sus fanrilias no las iba' a recibir.. en parte. él hecho.s c. la crítica de las visioncs dominantes implfcita en las nuevas voces puede llevar eventualmcnte a una traniformación del contcnido y marco de la memoria social (Leydesdorff.rñid. comenzar a recuperar su dignidad hurnana. que el testimonio es una narrativa construida en la interacción de la entrevista. las memorias de la tortural". Para las mujeres. Las pocas que se casaron y tuvieron hijos nunc:r mcnciolraron su pasado (vefgonzoso) ni siquiera a sus parientes más cercanos. tortura) cstán en otro nivel de ¡nálisis. Franco marca la difcrencia cntre el rclato de un hombre. en una cntrevista de prensa o en una organización feminista de apoyo) lleva a adecuar el relato a lo que (se espera). á. Los procesos terapétlticos col. quebrando la división cultural entre cl ámbito público y la experiencia privada. que le pcrmite s()sreners('en la tortura y scntir cercanía con otras mujeres prisioncras. 1999: 131). en la medida cn que puedc significar una redefinición de la esfera pública misma. Las memorias personales de la tortura y la cárcel cstán fuertementc marcadas por la centralidad del cuerpo. Si la realidad del fenómeno corría antes por los canales de la historia escrita desde arribals. del -más que promovió tesdcsarrollo de una organización dc mujcres timonios de víctimas sn Co¡e¿-. Arrr:rti Sas (1991) plantea los dilcmas y co¡diciones específicas de estas situaciones terapóutlcas. . La rnayoría murió.l pacientes que han sufrido condiciones extrenles (campos de detención clandestinos. y sr la organizació'burocrática no era <preferibler y más benévola que los b. cuando una víctima (o sobreviviente) <comienza a hilar el hilo fragmcntario de su propia narrativa. La autclra inclusive menciona cónlo para <rehacei. ofi^eccr su testimonio significó recuperar un pasado suprirnido y. Superar el vacío traumático creado por la re16 Flablarnos aquí de testimonios y relatos pírblicos. Jean Franco señala que los relatos personales de víctimas de tortura tienden a ser lacónicos y eufemísticos. sin embargc-r.

y al legitimar la expresión pública del duclo y cl dolor. A menudo. sino ()tros que. Sin embargo. una alteridad.ro . Al mismo tiempo. Los silencios en las narrativas personales son. no puede dejar de tener efcctos. como una invasión de la privacidad deVde la que cuenta. cscuchar o leer los testim()nios puede ser sentido por el/la lectc¡r/a como voyeurismo. Se plantea aquí una encrucljada ética en relación a estc tipo de memorias sociales. viudas' etc. cofiro narradoras. iCómo combinar la necesidad de construir una narrativa pública que ¡l mismo tiempo pcrmita rccupcrar la intimidad y la privacidad? Sin duda. A menudo. ligado al proceso de <recuperar la vergüenzu (Amati Sas. 1991). Su performatividad y su papel simbólico tienen también una carga ética significativa que empu¡a los límites de la negociación política.que -e inchryen una liberación de las mujcres y de minorías sexuales que han estado sujetas a prácticas reprcsivas de larguísima duraciírn. abuelas. Se hace necesario aquí diferenciar varios niveles y cjes. . sino opciones personales como (un modo de gestión de la identidadr (Pollak y Heinich. la capacidad de escucha difcrenciada p. En terccr lugar. dc una definición <total>(itaria) de la y la desviaciórr.r". que necesariamente es públicri. reproduccn y refuerzan estereotipos y visiones tradicionales. la recuperación de la <normalidad> implica la reconstmcción de un sí mismo. lJn segundo las mujeres hacia prácticas represivas iugar de prescncia activa femenina cs el mc¡vimiento de dercchc¡s hurnanos.2002).i"rta de otros es un ingrediente fundamental en la tarea. en este pltnto. en el sentido de que debe ser compartida y comunicada a otros no serán -que los otros que torturaron ni otros anónimrts.. Su lugar social está anclado en víncultls iamiliares naturalizados.Ias ¡i¿s -cn de las mu¡eres tienen un lugar central.t actuaciítn implicó L1n proceso de masculinrzación para que se manifestó también en las poder legitimarsc -proceso secuestradas-. no son olvidos. con la reconstrucción de la intimidad y la privacidad. visioncs como mediadoras. EL SISTEMA DE GENERO Y LA MEMORIA Finalmcnte. sc pucde preguntar cuáles han sido los efectos de la reprcsión y los rcgímcnes militares sobre el sistema dc géncrcr mismo. El refilerzo dc un tipo cspecífico dc moralid¿d familiar. fundamcntales.114 Elizabeth Jelin El género en las memorias tt3 presión implica la posibilidad de elaborar una rnemoria narrativa de la experiencia. tema que cobra ccntralidad en la discusión sobre cláusulas de confidéncialidad y rcstricciones al acceso en archivos públicos de la represión. que incluyen numerosos documentos y aun objetos personalcs (Catela. en la expresión pública dc tnemosus distintos géneros y formas de manifestación. los períodos de transición tienden a ser pcríodos de liberación sexual inclusivc de <destape)) c()n clcnlentos pornográficos. siguen siendo (otros).) han aparecido en la escena pública como portadoras de la memoria social de las violaciones de los derechos humanos. En 'orr'alidad coincidencia no casual. pidiendo <lo irnposible>. pueden comprender y cuidar-. aunque muchas . Tanto dcntro de la guerrilla como de la resistcncia a la dictadura surgieron muJeres como sujetos políticos activos. comc¡ analistas. Las n-rujeres (madres.r tt. familiares. cn principio. 1986: 5).

IL. y . el vínculo se quebró por razones mucho rnás conrrrrjcntes: los abuclos no h"bl"b"n bicn las lenguas de cada País .6ls eso rluc se llamaba yictdkhteeit>> ('Wieviorka.rtldish tcnia un lugar central..é d. El vínculo entre las generaciones se había 4uel.7. HERENCIAS.rr(lllc r1o necesariamente los propuestos.ii. TRANSMISIONES. Y cuando los abuelos babian .r.1c se instalaron.Áenterios no visitados.cl tema.r implica que no se haya logrado u'a tra's'risiórr de sentidos' Como indican numerosos 1¡¿bajos carriles . la transmtsión intergelleracional no transita por canales y . lJn intento de transmisión que.ot-t .rtlo por la muerte de los abuelos.. olcctiva... no se concretó'.lt'ttna colectividad. sobrevivientes sintieron la urgencia de rescatlr .rr. Era la abolición .1. estos libros quedaron de la memoria de los descendiefltes '. los nietos no entendían yiddish. los sobrevivientes judíos lograron tt n)iurtcner (recuperar) sis vidas culturales privadJs.. Sin embargo. de un modo de vida...... -t-. . lo que generó una obsesión por prodrtctr de mcmoria..r-cvivido.i. en la forma y coÉ . Pero se había perdido 56 6ul¡ura úna . imposibl.1 .. 'o . la muerte de tal persona. en las 49" i..l filo del vacío cre:ado de memorias 1. algunas imágenes: En la inmediata potg... $/ieviorka. nl-a amrretta trt' la realidad para quienes tropezaron cn . rr.'.. de una cultura.. 1999' los l.lr' slls autores.'l gcnocidio. l.s Áuertos del olvido.ritt.t"... I ot-rjctivo principal para escribirlos. . 130). <La masacre no era simplcrnente la destrucción dc total .rnrunidad dada. En ese contexto' vidl Lt transmísióndc sus códigos de comport"-ient.r"1 . I99B:46).ntcnidos elegidos.con una letanía de nombres \ i:ker-bíkher era -libros I firtos de sus muertos. APRENDIZAJES { ]rriero comenzar con algunos casos. y modos de st . aunque la transmisi(ln lg.r.t.r.1. Es'por cse motivo quc los lihros (lrl('daron .r l:rs nucvas generaciones se tornó sumamente problemática-'..o-o .".r.

or-r. éerrc (otros) jóvencsi áeué scntido le dan al pasadá dictatonal? _h-".id. <Graffiti. { n('racií)n de instalada en el sentido común: hablamos de la posguerra. la mirada <difercnte> sobre el p"r"io áde quiénes krs difcrencia? Este es el titular de un artículo.rs durante la dictadur:¡ militar. No se trata solamentc dc la edad cronológica.s 2 y de estas manifestacicllrcs artísticas dc diverso tipo. Surgen . surgida a nrediados de la década de lo. que tienen una militancia notoria en la Argentina acturrl. (.listintos. o si se trata de un hombrc o de una mujer..r mcmoria en Argentina. Epslr. .:t Y adcmás. exl)criencias y horizontes futuros.r"rrta. herencias.rrroá.¡rortunidades y limitaciones históricas que les deparan un (destrlo común>. rl:rd. Otro titular celebrr .Silencio>) es una organización de acción pírblica novedosas y diferenciadas del resto de las organizaciont.r"p. r. ld memoría soddl es clt..r cdad en términos técnicos de la demografr.rcia una forma propia de pensamiento y erpericncia y rln tipc) .. Y llega a la conclusión de que es posible hablar dc generaciones franY qrre ellas surgen cuando.l. la de 1968 o la de la democracial. ' . (Epstein.a.()rr. igufJ: lll 2 La agrupación t t. (<FI¡os por la Identiclad y laJusticia contra el ()lvrr l.r.le nacimien¡o1is¡s también otra característica: define un coIt t'tivo. derechos hurnanos en el país. 291).¡rccífico de acci(in I Iay un hecho evidcntc: aun corno miembro de un mismo grupo social la familia hasta la humanidad toda. Los Irrnitcs son siempre difuscts. pintura lajunción sodal nercsaria Si Ia socidad ha de rcntinuar. Nora incluye a la noción de <generación) corno lugar de "'.rr. aprendizajes 119 !:. obras dc rearro y temas de rock.1 18 Elizabeth Jetrn Transmisiones. La ubicación r n ulr tiempo (y en un espacio) histórico compartido predispone . que puede ser imaginario. a través de la organizaci(:n rrl¡.r' se refiere a los hijos de sobrevivientes. los aciores sc vut'lveil [cs. nrol'i:r.. y el. '.' ¡t. rr. Este es el concepto de generación de Mannheim.r. buscan alternativas para hablar de la trágica herencil llT_tl:tl". ilcias y en colr\ccur'ncia conrp. '. por huecos y nriedos.> l. también hay un <destino 'rr. . <Bailando sobre las cenizas> que Patricia I{ojas escribe cn la revista puentes (diciembrc cle 20(X)) sobrc krs jóvcnes v l..t.r<--ión está ."Iía. sino tarrrbién por silencios. como <cl'grupo de personas quc. además del sentido rnás sencillo de conrpartir ri( l'. 1952: 294). porque afecta a condiciones dc vida.. yo. -dcsde tlc un acontecimiento histórico es absolutamente difercnte segúrn lrr edad que tiene la persclna en cuestión.. Vrvir una guerra a los r inco.s. la noción de geverbales explícitos. fueron poseídas por una historia que nunca.( r(l. Adcmás de estar cn los libros especializados.lr.rrtir memori¿s.o.r.r . . de personas que comparten r. El artículo en cuestiírr se centra cn las actividades dcsarrolladas por una categoría cspeci:rl de.. ra crcatlvlclao de los jóvenes en sus actividades de conmemoraciírn de las tcchas ltgadas a la dictadura militar. varias preguntas..it'L') ' En su obra monumer-rtal sobre los <lugares de rnernoria> (Lcs lieux dc en Francia.ro. Despliega firr rrr. la cohorte -o .ri. LA TEMPORALIDAD SOCIAL: GENERACIONES Y COHORTES El rclcuo gcneradonal rontribuye a de hacernos posible el oluido. como también lo es si uno cstá en el lugar dc los hechos . quien que al tener vivcncias comunes.jóvcnes: hi¡'os de detenidos-d.i en Argentina. a los veinticinco o a los sesenta son fcnómenos subjetivos .o.rclc ( )ntíln)). En términos sociales o colectivos. tdn importúnte rcmo el oluido (Mannlrein'r. porque se trata de categorías sociales ¡ creada por hljos de detenidos-desaprr-(. históricamente relevante> (Mannheirn.. murglreras. los jóvcncs pera reflexionar sobre ia últirna dictadura "-ilitrr.o que se afirma y reafirma en el artículo es que los jóvenes tiencn <una mirada difcrente sobre el pasado>. murales y encucntros de murgas son sólo algunos de'los tantos elementos que se surhan a la construcción de la memoria..ri".' a la distancia.la vivencia ¡ . 1952..1:'les apclan a la alegría oel Dasedo. La .lt'ia marcas específicas.-i^:rt]. el momento dc la vida en que suceden los acontccimientos. l.

muchos quicren rrtransmitir>.'gí. Prirncro..'r dá "lt"rr.rce llolocausto El objetivado' ttl"to estír.'atravósde utllreferentía¿rlnrisrno.!"i"ri.C]rtarldoll¡rncl ¡algotttrefc'ctoLlolocarrsto[. Ese devcnir esth hecho a partir de proycctos y cr?ectativas de grupos humanos. Esto implica I y ren()vación gencuna tercera temporalidad.t -"'-tt:'" performativas de actores pero tarlrbió.. Los acontecimientos públicos y los procesos históricos transcurren y sc succden.:. por definición"tttdiad¡ E"t" El tema del usc-r presentccllslll.t"d". y está en las manos de cada generación rcescribir su historia generacionab (Norr.. los olvidos y amncsias. el crccimiento. en cada persona.i. .iO. la dc la sucesión Las institucioncs pueden tener r':rcional de los agentes históricos' su lugar social' su sentido t:ontinuidad en la larga duraciírn.tft.. la reflexividad) y los nuevos testigos a su vez se transforrnan en actores.. económicas y todas las demás. para no mencionar los impactos corrtemporáneos de la mundiali zaciórt en las rcdes de comunic.-p¡¿1l61¡' DEL PASADO LOS APRENDIZAJES Y APREHENSIONES vincttl¿ pasad()s con expecLa ruetnorta.cl futuro' se ptitden cxtraer' puedg ser visto las lecciones y aprendizajes que perspectiva cognitivll.. inclirrÍndosc por la segtrnda' :t]t: se lr. ticne consecuencias la racionalcs para acción' Dcsdc una . pero también porcompartir algún campo der experiencia y alguna pertencncia específica (se habla de generacioncs literarias y de gencraciones políticas).. las nuevas cxperiencias y cl horizonte dc cxpectativas se transforman con el tiempo.. áQué huellas del pasado sc borran de mancra irrecupcrable? éCuáles quedan. p. aprendizajes 121 de cxperiencia. y en los scntidos dcl pasado? Estamos aquí fiente a tres procesos de transformación que resultan de la multiplicidad de temporalidadcs. de I Holocaustor y <efec-l 1¿' Alpher co¡trasta las ide as clc ureprcsentación represcnt:rci(in qi: Sosticne to Holocaustt'tr. Carnbia también el scntido de urgencia de trabajar sobre las hercncias y los legados."p. La identidad nacional pucde ser Llna frontera."..i. herencias.. "'iá t" cl el campo la dináinica de lo inconsciente' Desde il. Áostrando qu" envejecimiento ('L-s no se es obstáculo para Strocssner l" pl:'-"'-tt'rcia durante décadas .i.. marcadas por la ternporalidad. 't. activas o guardadas en cl olvido.-"1ítita. para ser cventualmente recuperadas? éCómo intervienen los trabajos de los <emprendedores dc la mcmoriar en la renovación dc los rccuerdos. aunque muy a menudo es atravcsada por grupalidades generacionalcs transnacionales generaciírn de 1968 y la dc los Beatlcs (en partc -la superpucstas y coincidentcs). Pero son hombres y mujeres que también crecen.cpresel. aprender del pasaáo? áCuál es la dinámica .-. las urgcncias cambian.. La succsión de gcneraci()nes sí... EI curso de vida actúa de manera inexorable.o. cnvejecen y mueren. .rcitin y de pertcnencia.. . demográficas. cruzando dinámicas institncionales.t¡t. <El juego continíra.. de la rncmoria para el presente y. cstá plresto culturales códigos los .i de una (re-presentacióru dcl pasado l-rensión de la cxPeriencia? tigos de su propia acción (es dccir. So. La presencia de estos t¡es elementos es la chispa que alirnenta cl <fuego> generacional. cl PaPa W'rjryla-)' :1 .'r""o itrterpretativo v racional' planificada' que pernrit.llbtt desde distrntas perspectlt'"'' E" ulla en las estrategias de lü'.-."tivas presente' de mírlperspectiva prr... sobre la conserwación de huellas. Las memorias de lo vivido.-r rr-t.. y se transform"'-t t'-t tu intc¡ucgo ctln circutrstanclas quc surge dc inrnediato sentes y ex?cctatlvas futLlras' La pregunta de esc ptl"i."tfttt"lt' -i.'t "4-'t:'i"ncias pasada' pre- .. más quc re-Prescntar o recordar' se apropiall . políticas.t.i?Uor".-""tcls dc esc Pasado-a' "'. Y. En la vc¡ez. el ticmpo del devenir de la historia. maduración y envc'-¡ccimient() personal.]cotrroobscrvldorest)|ectores. el pasado. ptáttitas simbólicas y y pol)elr cn qu().. l"' <lecciones de la historia>? áSe trata ¿ó.120 Erizabeth Jerin fransm¡siones. 1996: -531). pero (aunque a vey-r.l ..cx¡reritrlt-tttatntrs .t'ció. Segundo.tt se da que sclltido el sobrc :5'i.il . dc¡ar algo dc su cxperiet rcia a as ger rc rac iont's posteritlrcs. y con consecuencias que no sicmpre fueron previstas."r..'.¡r-ta"rt. en condicioncs y circunstancias que generalmente no controlan.'. c()lll() ya hcmos dicho' qtt pttt-tlanecel' s13ltativas futuras.rro"al se van i""t"t'""do p(]rmanentemente (eternlce) alguna figura.' 'ot o de otros procesos de aprc"p*"aiá.. en un sentido demo-esto gráfico de reemplazo gcneraci¡¡¡¿lestá íntimamcr-rte ligada a los procesos de memoria social.

en palabras de la autora. <las probabilidades de percibir erróneamente los pro- (decir "im"d". interrogando a los y represivo' compromisos y sus vivencias t" ttt pasado conflictivtl blemas actuales se increr'e ntan cuando Lur actor ha experime ntado dircctamente sitrraciones parecidas en el pasador (Aguilar Fernandez.. especialmente sobre procesos de dcmocrattzación. 1996:52). los acontecimicntos que dejan marcas más profundas son los de las etapas tempranas dc la vida y las del morlento en que se comienza a tomar conciencia del juego político en que uno está inmerso.¡cs. Además. "hacen" un aspecto específico del rnis¡rro¡ (Van Alphen.en el campo 1 I incluso imprescindible. plagado de heridas mal cicarrizadasr (Aguilar Fernández.9()7:10). las condiciclnes específicas de entre actores alrnegociación país) los intentos de concertación y echar (un manen toritartos y propuestas de la transiciírn' basados a trat. su poder erplicativo es significativo. tuvieron i doinestables.oa. En estas nuevas circunstancias las luchas políticas en cada además..r. ctc')' E.]. 1996). por el tiempo que le lleva a la nueva generación acceder al poder (Aguilar Fernández. La conclusión que saca de este (peso del pasado> de la Cluerra Civil española es que <[. En el caso de la transición española. Es también una idea presente en trabajos sobre cambios en sistemas políticos. el relevo generacional. aprendizajes l¿ó I I La idea de que se aprendc del pasado está irnplícita en el sentido común que guía la acción política de quienes proponen las consignas <Rccordar para no repetiD o (Nunca más>. sobre todo si tencmos en cuenta que había que lidiar con un pasado dramático y dificil.ridtn iobrc el pasado borrando responsabilidades énfasis en la construcclón vés de leyes de amnistía o de poner el éxito y termrnaron slenpoco de un nfuiuro promisorio)).. t'l cine. se hace presente como efecto performativo.t de expresioi:t 9' acompañados por un desariollo muy amplio la República' de la Guerra Civil' del rnemoria del pasado -de culfr"nqtlr-o y .] cra neccsario.sus diversos ejes de represión. el aprendizaje principal que la nueva generación trajo al escenario de la acción política fue el (nunca másr¡ a confrontaciones viodirectamente un cierto aspecto del llolocausto o del Nazismo [. 5 El peso del pasado puede llegar a ser.122 Elizabeth Jelin Transmisiones. mayores acerca de sus reavivar las memorias.. Parte de constatar que se tiende a aprender más dc las erperiencias propias que de las ajenas5. sosticne la autora. lo cual implica un <efecto retardado> de los aprendiza. mcjor dicho. las dictaduras fueron en general el franquismo en España' por lo cual no hubo -á.i. manifiestos en la fueron actores' diversos a negocrar y concertar por parte de los tii. la pregunt" sobre el posible cambio las pt.] En esos rnomentos el I Iolocausto no es re-prescntado. sólo se puedcn olvidar ltls acontecimientos no se puede olvidar lo quc tro se vivió' .. sino más bien presentado o re-actrralizado [. Estos actos perfor- tural (la literatura. los países del Cono Sur. Ademís del análisis de la transición española en términos dc aprendizajcs y olvidos en el relevo generacional.Losreclamosdesalidasinstitucionalesqueconsus voces templen <verdad y justicio persisten' Obstinadamente' En este frente a las que piJen nreconciliacióru y olvido' . Estos silencios. excesivo: <nrro tiende a obse rwar a sus adversarios actuales a través del prisma del advers¡rro que tuvo en el pasado>. y (usar) olvidos lentas y traumáttcas. 1996:52). (' en el plano indrYerushalmi señala que' en sentido estricto y quc uno vlvlo: vidual. por la renovación generacional queda abierta: otras con público generaclones pueden llegar al escenario nuevas de la experiencia pasada visiones] basadas en aprendiza¡es de parte por ejemplo) pero al mismo tiempo no a la lucha mativos "hacen" el Holocausto o.." "i""t de postura que se contexto. . áQué se puede aprender del pasado? Aguilar Fernández aplica la conccptualización del aprendizaje político al caso cspañol. de ol. La aplicación de las lecciones de la historia ocurre al rnenos con veinte años de distancia. en términos del curso de vida de los acrores sociales. 1996: 53)6. herencias.ort"r'que Se dieron tamun cambio generacionai en los actores políticos' el tema de donde bién en un contexto internacional diferente' y nuerelevancia mayor los derechos humanos había cobrado una lado' de (sin dejar vos sentidos. p.a.."á. 1. LA MEMORIA COMO TRADICIÓN Y TRANSMISION Aunque :r prime ra vista esta formulación parece algo mecanicista. 1o que requirió producir y disposición políticos. pucde consultarse el trabajo de Luisa Passerini sobre lajuventud f'ascista (Passerini.

á" . que s.i" social de ltls procesos de transmisión de <empreny-r"U. la tra'srnisión de .ina"ai¿r-t quc <coudeusa tttra historil 1c)9(r: 82)' El tr:rbaio terapóutico de desila gencración del p:rctctrte> (Faintberg' cn tanto ésta pertetrece al pasado' historia dcntificaciíxl <pcrtnite restituir ll condiciótr dc la liberrcií¡rl del deseo la cs La desirldcntificaciíln.ir-t"r. ade''rás de to.r. sc rt-cibió como cargado cle un scntido propio. Muchos se lalnc'tan. la expcrimentaron dc otra maIfera. la acción estratégica dcdoresde]amemoriuqucdesarrollanpcllíticasactivasdeccrnsir*..il í'llú"ü.10" de sentidos dcl pasado' y los procesos de transmisión entre .rias. en una época de aceleración de los ritrnos temporales.rcr. ... 1996: 17)' LAS MEMORIAS "ACTIVAS" F'n..nan crecncias sacralizadas. la cucstión de la transmisibn se desplicga c' al rnc'os trcs vías simultáncas.qlle ur-ra pluralidad dc nuevos sujetos reclama su lugar en la esfera pírblica.i". objeto dc luchas cstratégicas y dc <políticas dc la men-róriar. Pclrque si los melos silcnctcls y espccialmentc en los huccc'ls' fundamentales en . csta transmisión puede ser vista cotnúu' E. -l a partir de iclentificaciones f. Estc furcronamiento social dc larga duración se ve fuertcmcntc alteradcr en la actualidad. cntrc otros... Terna que preocupa a Ycrushalrni y a Nora.] un pueblo jarnás puedc <ol_ vidar> lo quc anrcs no recibió fferushalrni...ra dcl pas...| ¿4 Elizabeth Jelin Transmisiones..recibió o 'o ccsa cle transnritirlo a su vez..ryerldo el utclcscopaje .. dc inscrciones plurales quc cucsti.to rnismou (kais..hs. inch.:. transmür nlo quc no p99dc-ser ma'tenido :"r". lo traismitc a la sigrricnte.s v creerrsc'tido de su icle'ntidacr y dc su áestino. La rransrrrisi.n-. ccrm.:.gcneracitlnes.1. la recibe un espacio de libertad una transmisitin logracla ofrece a quien.. tre's'ritiJ.rar en cuenta la rnultiplicidad de actorcs corl la diversidad de expcriencias y sentidos clel pasado exprcsadas en sus rncm.. la halakhah.t q":"t p. En consecuencia. etr cottsccuetlcia' (Fairnberq' 1t)9(r: U6)' v de l:r constitución del fitturo> que' al t-nctros ell parte' no pertcnccc ll . en realidac. 19g9a: 17_ig)..t...i.'. también 1o cs la capacidad Ilasseírala Corncl "l 1996)1 ' autonomía coutl sujeto (Faimbcrg' SOUN. dc c. Las instituciones tradicionales lglesia y la farrrilia. de la dinárnica El"pri..u¡.y extendida la idca'dc 1a utransmisión inter-generacionalr de saberes' .-alr.r.fucron durantc socialcs para la mern'ria>. l.oanálisis se ha ocupado e>'tensamente la urgencla que señalando de l" transmisión intergenericional' q"t.y manificsto. y que después ese pasad. cntonccs.1 .rrr'rp. cuando decimos que un pueblo <rec'erdo.."it-"t d. y_ scntidos del pasado sc tonra una cuestiírn abicrta y pública... en qllc las visio'es jcrárquicas ancladas cn sabcres can<inicos están sujctas a profund"t .. la clase social y -la much.r. caminar de manera desarticulada de tradiciones i". o porquc no cstaban en cl lugar de los acontccimientos.n rransmitidas c iricorporadas por generacloncs suceslvas sin mucha planificación explícita.. sociales "cumulados. Por eso. por la pérdida dc la tradición. dc valores' de información' partc como prirncr nivel. Vivimcls u'a ópoca en que las tradicioncs están sometidas a nrírltiples visio'es críticas.-.ntactos rnúltiples desterritc¡rializados.n una cxpcric'cia y quienes no la vivicro'.l decinros Lur pasad. (Yerushalmi. r<ese conjunto de rit.ábcre. id".rsiciones y en. Con esto queda planteado un tema central: la transmisirin en_ Hay tradicioncs y costulnbres. . íuc activamente translnitido a las gereraciorrcs porquc todavía no habían nacido.. r989a:22). por la bi_ ft-'rente ubicación etaria o social.rcl dc transn'risiírrr. o cuando ésta rechrza lo qu.o1""-tt''ttc cn l''r visiblc..tt.cracirin posecd. Ia Lev.ica psicoanalític:r trabaja trtuy a tnctrtrdo proccso de idcrrgctreracionesr' l:rs cie pat(rgcnas.. nccesidad una a o-el impulso de transmiit '"'pt"tdc 1::^ll" narclslstas' exigcncias por de pulsioncs inconscientes gcneradas á.t dc conducta. herenctas. aprendizajes 125 primcro qtle contemporá'eas [. tre quienes vivier.. ticmpo los <marcos la nación.r. leq6). un pueblo <ol_ vidar cua'do la ge.. quc pucden refr¡rzarse clas quc da a un pucblo cl o aun contradecirse: entre sí.el scntido Volvamos a las memorias y a los sujctcls' ..".in tarnbién eu r-t. (mejor) raencontrarlo y trtra basc que le pcrm ite abandonar (et pasado) para iF1. lo co'ceptu:rliré H"lb*r. E' cstas circunstancias. Estcr i'rplica que. o porque arlnqre estaban allí.. Io que vienc a scr lo misrno [.tifitaciíln con los padres son d.

. ligada ^ l" t'""'-isión del sentido pero no por ello menos nuevas generaclones' La otra' implícita de legitimar e institucionalizar importante. y que no se.tas son evidencia la ¡cusación a Pinochet por la <caravana en otros lugares. Quienes comparten estas creencias elaboran estrategias orientadas a escucha en todas partes: los pretada en esta clave' La queja se at marzo de 1976' no saben ióvenes no saben qtte p"'á a Z+ '. cambiará su actitud y. dispuestos a dialogar más que a re-presentar a través de la identificación. . herencias. .rpotJ" a la urgencia No se trata nunca el reconocimiento público de una memoria' están cargados de maná. ya que la transrnisión de la reflexividad atenta contra la transmisión automática de patrones sociales de comportamientos cxplícitos. t" cuestión no es solamente *"-ll1t ^t:. por lo cual siempre habrá discontinuidades y novedades endógenas. El segundo.. la <mismar¡ verdad. la creación de nuevos contexlos.-u"6. tiene un papel activo y directo en la socializacíón de las nuevas generaciones. cobra sentidos diversos en contex. iDe qué hablamos entonces? iQuién y qué se intenta (transmitin? iA quiénes? áQué les queda o qué incorporan esos orros a quienes se va a transmitir? Para poder transmitir los sentidos del pasado hay al menos dos requiiitos: el primero.i". en cuanto se incorpora el nivel de la subjetividad.escuelas' referencia escudada "l derecha' ia de decisión provocó reacciones inmediatas que:: había'documenen el <cientificismo histórico>' al decir japonés había dado la orden mción que mostra'" lt" el Estado podía transmitir algo que de establecer el sistema. las demandas sociales dcl pasado' o. dejar abierta la posibilidad de que quienes <reciben> le den su propio sentido.to "t. En primer lugar. los conoc. hay otro mecanismo que el sentido común da por supuesto: asociar un tipo de comportamiento con la exis_ tencia o la ausencia de informaci(tn." ficadores> (Todorov.imientos sino que sólo tienen sentido tas que se pueden apilai o sullar' compartidos' F'n esta línea en marcos lnterpreh. reinterpreten. como en el caso de de la muerte> de 7973 en Chile' tlitler dio la orden de la usolución final> es Lt insistencia de l¡ derecha políticir ell que . resignifiquen no que repitan o memoricen-.o. resignificaciones. aprendizaies 127 de los mecanismos básicos de la reproducción social y cultural.::no son piezas suelcimientos.. historiográficos (pono cumpliera con los más eitrictos criterios <datos> sobre su . no hay manera de obturar reinterpretaciones. En términos de lo visto en-y el capítulo anterior sobre modalidades de recepción de testimonios. las demás instituciones después.tt"t. porque la <misma> historia. además de las producidas por la propia dinámica histórica.n prafelo con dc que no hay rringrin las controversias alemana' ¿cerca documento que demuestre que más que evidente en este t"o' <transmitir> información y saberes.ivos socialmente oue traen a la esfera púde razonamiento. y de datos (neutros)' sino que un sentido formativo o datos sociales.. diferentes. A partir de la rnodernidad y las de'randas de democratización cultural. se espera y presupone la socialización de sujetos reflexivos. la idea de que si la gente <sabe>. con capacidad para elegir y organizar su propia vida. Y la sucesión de cohortes o qe_ neraciones implica.iil""rrt'1.. En este punto. 1998)' "' en todo el mundo' La Este tipo de controversia se presenta las mujeres esclavas s¡xrrales controversia pofit'*¡"pott'" 'oÉ" a partir-de-la dc'cisión durante la guerra t""l t" punto culminante junio de 1996' de incluir una del Ministerio de Educación' en La he.lr".".. Sabemos que la transmisión de una cultura cle una seneración a otra no puede reducirse a reproducir y crear pertenencias. Esta memoria adquiere inte'p"tada en términos uejemplieducativo cuando p. para Llna ampliación inter*generacional del <nosotros>. en consecuencia.""""U"""' - . La evidencia testimonial y los demás Yoneyama ' 7999)'' 1S""d' 1999.. P*. Quizá la insistencia en la necesidad de <recordar para no rcpetiru también pueda ser inter- de respo'sabilidacl ambié'se rnrnifiesta sólo las órdenes esc. tambíén existencia . La ñmilia primero.lzo Elizabeth Jelin Transmisiones. este segundo requisito apunta a que las nuevas generaciones puedan accrcarse a sujetos y experiencias del pasado como (otrosr. De hecho.tos diferentes.ho en los litros de texto para las. irremediablemente. relecturas. su práctica. que existan Ias bases para un proceso de identificación. nir. to to"ot"t la historia de la Shoah' "-'si" .las deblica dcterminadas versiones t-' n""tiu" del pasado en el currículum esmandas de incluir ciertos datos una doble motivación: una' colar o en la <historia oficial> tienen del pasado a las i"-""pfl.

*.r_ cativo necesario para preparar las clases. EI debate sobre cómo incluir la historia rcciente en los nr. -si dictad'ra o régir'en r'ilitar. dc ra derecha ha tenido óxito en instalar una visión de sentido común por la cual las masacrcs de l.En tercer lugar. y dondc no hay consenso social. . rirodelo á los padres heroicos' De ahí en esa construcción intuitivamente' no quería verme envuelto (Van Alphen' cultural de una idütidad nacional.grarxas educativos se presenta también en los paíscs dcl c'or<r Sur. o mejor dicho.ltu"l de duelo ni una leccién en sensibilidad moral' se me <No confirmación ritual de un nacionalismo victorioso' sino moral' responsabilidad con interpelaba como ser humano tomanmasculinidad su . _i . de revolució'. Además.. Éstas son resistidas por las fuerzas conservadoras..**o era explicido como parte como Llna truible y más o menos consistente' a mí me resultaba de historia la integraba-a intromisión de otro mundo..:L" histJria h.. sirnplificadores. No había ambigüedadcs. pero tambión por los pro_ pios docentes..iido ' En esta línca de i'dagaciór'r.s en un volurnc... "utr. ..o-t.ión' i* . ent()nccs.á. o aun de elimi'ar fechas conmemorativas establecidas por el ré* B_rmen rnilitar (como cl fcriado del 11 de septiembre en chile.t.rpuaria a atc't¿dos parRecoLdemos aquí que las co'troversias acerca <ic las r'aneras de ¡rombrar llablar de golpe. 1997:1).r.^.. en las cuales los doccntes deben dar <clases alusivas>. Primero.. los ideírlog.liscnria y cl pluralisr''..pi*¿i.t el pasado tiene El tema de la transmisión de información sobre su reverso.s de la derecha han tenido más éxitcr en sus pcllíticas de transrnisión... había algo de hipocresía de un parte :i".r. se están ileva'do a cabo varias i'vestigacio'es sobre los procesos de incorporación de la histori¿ del pasado recic.. En segundo ligar. pucden vivir la iniciativa como el ingreso en un área que t. la posibilidad de saturación: lo cual son éstos los que resultan culpables y r:s1998b)' de las <muertes de inocenies' (P.rido.ro que nlr: eran guerra' esa de imágenes las historias y de ver todas las resistencia a Mi morales alert¿s ["'] oresentadas noficialmente) como sobre la gucrra y el Holocausto requieren explicac. Los rcsultados serán publica<i. que Ias irrtcrprctacioncs q'c rccon()ccn la p.ñ""ras yo tan vehementemente? iPor áFrente a qué aspecto' 'ó. no le permitían elaborar una respuesta y prograprescritas i"rpl.y secundaria dc la Segunda Guerra 1\4un. como muestra portelii para el caso de la memoria de la rcsistencia en Italia.s de la gu".r.o-.. masculina> no podía integrar el lugar del Holocausto 1997:2).""t"ttionaba (Van en vez de sentirme interpelado moralmente? q"J". abolido solamcnte e' 1999) provicnen por lo general de fuerzas sociales ligadas al movimiento de dercchos humanos.h. sin fisuras. Estudios en proiundidad de procesc'rs específicos sobre la incorporación crer tema en el sistcma educativo seguramente rxostrarán quc éste tiene un sentido institucional rnuy fuerte. no es posible elaborar tal vcrsió'.roi.rs nazis siempre ltuer.q. que no se mi expresar poder heroica en li guerra' Al no i" -"r. El sistcma educativo se convierte. "gr.LLt Alphen. sin (zonas grises>. cn una arcna cle lucha entrc diversos actores y ve-rsiones 10. tCSg..1i.. herencias. áe los setenta. ilñ. ni siquiera en cómo nombrar los acontecimientose. tn joven que debía construir mi aburrimiento: áo .. el sistema escolar holarrdés haccrlo' Pero fracasaron v las representaciones en los medios intentaron de escuchar todas yo aburridísimo estaba . se transmiten más f^ácilmerrt. tuve la memoria á.. n.davía es socialmcnte muy conflictiva. y el Holocarlsto' <Mientras quereconshistoria' misma la de iá.rmi"n"o. ya que pocas veces cuentan con el miterial cd. Si ei conflicto polític. !t" p"* por la educación primaria.son en sí r'ismas expresió' dc las luclias por la nremoria y el sentido dcl pasado.128 Elizabeth Jettn Transmisiones." que se narraba no era sino una .r.. de tcrrorismo de Estado o de gucrra sucia.n..rtelli' 1'998ay en una familia no 'iudía Como alguren que nació en los Países Bajos sesenta en los . Los intentos de introducir fechas de conmemoración en el tisanos.i. de esta Intsnla serle- ro varios En su reflexión en tono autobiográfico' el autor indica puntos de interés. cl discurs. está rcsuclto. aprendizajes 129 calendario.."'^ No lograba una continuidad entre .á..cinado por el ssrrc:. las historias de la guerra lo aburrían frente a ellas' Las . porque los csquemas maniqueos... uadecuadas" estaban culturalmente estaban morales madas.. ya qut: requieré un acucrdo y una vcr_ sicin institucioralmente legitimada de lo ocurrido. con fonr"fri.i. las po-siciones narralas en ya fiiadas.r.te en cl sistema educativo dc los países del cro¡ro Sur en el marco del prograrna Memoria patr.tllnidad . l" úirtoria de la el Hoi"t . A mcnudo.

iárttición' Son loi nostalgias e idealas pero también r".." " presewación' de sentidos en un mensaJe con la intención presentes en el accioestado han Estas tres intenciJ'alidades durante los últimos nar del movimrento de derechos humanos justicia estuvo preEl reclamo de . aprendizaies 131 incomodidad con la mancra en que el Holocausto estaba incorporado en la narrativa de la guerra. los museos los memoriales y monumentos para iodos estos. sólo pude almacenar imágenes del Holocausto) (Van Alphen.tt el Cono Sur' Las conmemoJ"nt" d.ia" i" f"t"'"oia' toda li -t5:1ttt".uptu'"s y tipo. .inll' "no.:. rr iCírrno y por llamado residuo (<entulho>) auEn 1978. de escribir' en el momento de hablar .J. 1.roluntad de actuar (preservar. La discusión sobre museos' lo nuevo' lo académica constituyen en este marco investigación I 1 l il. sin mediación del narrador.lí"... eI arte y la literatura del Ilolclcausto tuvieron éxito. Los actores sociales y las instituciones pueden expresar . tu lado con esta sombra' esta cosa años vtvrmos con este fantasfila' . O sea. toda aquella hetenti" malsana herencta una gran ya t-gt-¿t miedo' de autocensura' La censurapelículas' las de teatros' los de salido oficialmente Jtl l" ttd"ttiones' mi punto de-vista como Pero había de¡ado una cosa que' desde había etc. de principios éticos y morales. sea cn una visión más pasiva o más activa del proceso. la-segunda.á.. 1997 : 3)1t. p. Van Alphen muestra que la obra puede docufirentar. el momento inicial de la transición' han monumentos y placas de raciones. Al referirse a una pintura de Anselm Kiefer. 1997 3). lo."t". cap. transmitir) sobre las memorias. 1).. el país vivía todavía sobre el de la dictadura' y había en esta toritario.. Difícilmente puedan separarse estas tres tareas o intencioncs en qué. y no solamente la transmisión de infbrmación. diiección otra u más eficientes en una y pueden ser l il I il cuenta en cste segundo nivel son los procesos más complejos dc identificación y apropiación del sentido del pasado. a i. el pasado (Van Alphen. comienza a quebrarse. la intención educativa hacia el futuro..y pueden rastrearse de taciones que (están. tto-. analizar.casos' lo materiales educrtrt"" f"tl t" """ta)'-En la acción estratégica orlendominante es la intención' la voluntad' herencias y legados (como . q. tt" duró mucho tiempo' muchos para cohibii'pltl t"pti*it ["'] Y que-roldaba r. treinta años después.otking through).tto'u pí'"-t'"t de política una y archivos so.'i"'go de la últimi década' con (RousRousso de la terminología tosr y <enfri"-i. la de reconocimiento y homenaje a las víctimas..t.f11 cuando se necesitaba a nadie tamente. nerenclas. aunque sabemos quc (los juicios para la primera. y el estímulo al desarrollo de ciertas sensibilidades 12..130 Erizabeth Jerin Transmisiones. J sobre nosotr"' "tt 130)' 1999: (Ventura. reactualizar (raenact) o rnostrar direc- orden del día en la actualidad' ser estudiadas las mePero hay otro nivel en el que deben No tanto en la intencionalidad de los actores' -.. ttyo't'ígttttt srgnificativa en los períodos manera más confusa pero no menos a la ii it I aprendizaj:^:-tTolt::"t' de represiót y a. 12 El tema también puede llevar en dirección a pregr¡ntarse sobre las características de los wehículos>r o productos culturales de la mernoria. . periodista. y el lugar del discurso imaginativo del arte y la literatura.. En consecuencia."t"ntes a t..r. finalmente. del pasado' restos' prácticas y orlensino en el regrstro de aprendizajes. RESTOS Y SECUELAS Volvamos a la distinción analítica sobre la que estamos trabajando.i". la importancia de combinar la transmisión de información y saberes. Esta extensa cita nos permite plantear una cuestión central para los mecanismos de transmisión: el lugar relativo dcl discurso histórico documental para la enseñanza y la transmisión.... "f"iitio¡tt ritualizadai' y sobras de distinto retazos los fisuras' lizaciones.997.rir" . 1990). elaborar (u. en convoc:lr nti atención a este ntolnento apocalíptico de la historia hurnana> fl/an Alphen.'i"iie. La pedagogía moderna basa su práctica en la distinción entre los contenidos informativos y las prácticas <formativas>. triple objetit'o' í'""'-isión' suponen la inscripción de en testamento) cosa dejada "lgt. Lo que la algunos vchículos prácttca. "l"'rlt"io que la propia t"':lli:. 1". Puede estar presente la intención de justicia..r.. la propia idea de transmisión. ffi LEGADOS.""¡es a través(calentamien..rd. el autor llega a escribir un libro sobre el Ilolocausto? <Mientras que la educación que recibífracasó en convertir al Holocausto en un cvento sig'ificativo para rní.

. sido construida y mater'^1i110^' una narrauv.a"a:. qua tienen que tencr sunto ruidado. por lo t"". del grupo o comunidad' y se trf. ot"" l"iltl t"t'ituidad de huellas ' habla de restos' áe iobtas' óuandc'. o al <miedo radas ct¡rno hábito: no salir sin documcntos de identidad a la calle. huellas de un pasado (que no pasa)) en un sentido muy diferente al de l{ousso: no se trata de la insistencia recordatoria y el reconocirniento pcrrnancnte dc los acontecimicntos pasados promovidos por militantcs de la memoria.*. nrr.^iá.'Sfi ':'#:::::]'i.':q'1": ':i::"i1". t'' ttgJt".:.r. la gobernabilidad ocupa el ccntro de la escena p. p".t:'ll. al otro visto como -"-oria>.n T :'. . 2000).r"^lidad> (Lechner' 1999: 13)'cntre intellcionalidades en Estatnos delante de un contraste los. .s dejó como <le n*estras ventrjas tir.' t-t. Encuadrada en Llna transición pactada v con (alnarrcs)).[:i::ll L" J il . ."pont" Eltestamento es el mcdicr un mensaje . que no vivicron el período del quc quedan las hucllas.::. Huellas y marcas. io á ó "' : "::::::]1" :' ::1 vez 5'''por ¡.:ilT..". <Entendida la gobernabilidad más como allser-rcia de conflictc-rs quc como la forma colectiva de procesarlos.están ligados silenciados conEn .r.. o secuelas de un período autoritario no se supcran fácilmentc. veintc años después de ese mornento...."::L$ sobre Bras'' dc olvidtt (por p'trtc oc t' ru las divers¡: modalid'rdes i:: . Lechner y Giiell analizan la construcción social del silencio en el caso de Chile. Ete cl t|ía de mañana uos tantbiért te tas a uer inuolucrado. Y por teleuisiórt lo enJócaron a mi marido... " . la política dc la memoria no contribuye a ahuyentar los fantasmas de la memoria. y al silenciola' mor¡ndo los 30 aíros '.r reflejo del usíndrc'rne muy bien lo que sabía 1968) (a posterior a su parte.:ü:. o sea. quienes cuestionan y p()nen en evidencia csos restos13..ru. 1999). rc-stos o huellas del pasado' la transmisión de -t-o'i"' y la inscripción de sentidos en Las herenci".. joven argentina residente en Buenos Aires..or-r"r. ella opta por el silencio. quc cónto prrcdcn lmrcr e.it.''.. . ..]tii"fill y.oo..on...'^tt al olvido la otra cara dt i" 'ot-oria' o secuelas' la refbrencia es a T. Esos ñntasmas y sombras que rondan duraron mucho tiempo. son (restos> que quedan.. herencias' aprendizajes 133 Estas son rcflexiones de un periodista brasileño.Ti .'.riíti..T:. inclusive en la gestualidad corporal. Junto a los silcncicls voluntarios.i . Tornado deJclin y Kaufinan. cada 1'' los participantes' tt"tt"'to'lda t' .::*.t""" ". (los conflictos i l. rcaccionar con sobresalto a sircnas y uniforrncs. -a 1:' Pdsan los años y a mi uiejo lc qucda est rniedo. llamó y yo tto cstaba. Y la mcmoria opta por apropiarse dc la gerrte por la pucrta de los miedos> (Lcchner y ()üell. al sinsentido. Ayer jte la marrha de estudiantes a Plaza de Mayo y mi tnarido estaba an la seguridad de la marclm.?T|i 1c"'d*o' 1eee: 135) Hav ll'. no? O sea qua al micdo csrrí (Julia.nsmi.".. Diqantos. espíritu de rechazo' ven en las conmenloraclones lnterés en losjóvenes' qtle " rnás viejos' y no gener¿r -Áel 1999)' Jansen' por on'¡'n ionúatant' (Grrillebaud' ur." contribuyen a un libro t:'t:tel tono en que varios autores y Francia' Cardoso (1999)' ae t96g en Ilrasil' Alemania i: l3Íl'...i". incorpo- a 1a <mala rr'remoria)' potencial agrcsor. que percibe se de 196U (y yo vivo oyéndolos) oír r alguno de la generación (jansen' 1999: 196) cada vez qrle soll contadosr los mitos sc tornan mayores iiil:"i .n*'i¡¿'iiilt'*'"'iarr' ".l"ii.rri.. y permanecen en las prácticas cotidianas como rcaccioncs irreflcxivas.:*i::g il.132 Elizabeth Jelin Transmisiones.. mi papá se brotó. jnl. Y bucno.r-it.. La gente no encuentra en el ámbito político las rcpresentacioncs simbólicas quc pudieran servirle de espejo para dar nombre al pasado y con ello apropiarse dc é1. habló con el rcntestador.". Miedos diversos que Lechner detecta en la sociedad chilcna contemporánea la exclusión."ir T f .riturión que 1g6g n... sino todo lo contrario. Para rnuchos. A falta de palabras y símbolos para dar cuenra del pasado. aun cuando su origen y su sentido hayan sido olvidados.rrl-r ro-s¿rr. J J. Son a rncnudo las gencraciones más jí'lvenes. seirala que su generaciótr crítíco los espíritu Su 1as ideas de los protagonistas' había pasado y conoti"n anterior' Aquí a las iáeas cle la gerreración llevó a oponerse -no t ti"tittqlle una El :lutorloncluye: <Me parece no hay olvido. que permanecen. .:""1:. krs <restos. sentir arnenazas...if..t::X. el recuerdo trae un conflicto incontrolable . sino reluterpretación' Al herencia' ir'a. cs rctn quc él rescata esa inngcn y la traspasa al pasado.

rJo

Elizabeth Jelin

fleflexiones finales

137

de la ciudadanía se hacen evidentcs.

alemana en la posguerra. Esta salida puede resultar fácil, pero profundamcntc insatisfactoria r. Los dilemas y tensiones de la reración enrre una ciudadanía universal e igualitaria, por un lado, y ra comunidad identitarra con su carga de memoria del pasado, por el otro, cstán presentes cn todo el debate sobre el tema, incruyendo el debate de los historiadores alemanes, especialmente en la postura de Habermas. La tensión se da entre un constitucionalismo ciudadano amplio, p_?1 lado, y la presencia del pasado en el presente, por .l ot.o. "" El imperativo de recordar y actuar ..n consecuencia es producto de una comunidad en la cual el pasado tiene una presencla moral en el presente, basado en la existencia de una identidad colectiva, un (nosotrosr¡. En este contexto, el olvido, <cspecialmente si se trata de olvidar nuestras injusticias pasadas y nuestra responsa_ bilidad por ellas (o de olvida, benáfactores del pasado " ^.rt.o, y nuestra dcuda dc recordarlos_con agradecimiento), tiene .i g,rr,,, de algo mal hecho, de la violaciOn de una obligación o, ámo escribe F{abermas, de la deuda dc reparar reculrdos> (Booth, 1999: 259). La ambigüedad y tensión éntre ras comunidacres de memoria y responsabilidad retrospectiva y una visión universalista
Si partimos de una visión de continuidad histórica, la pregunta

sllceslvas y numeradas <repúrblicas> francesas o españolas, la <vie¡a> república y cl rrNuevo Estado> brasireño, o la nieconstrucción>

ponsabilidad cstatal- con períodos antcriores. Resulta entonces relativamente fácil resaltar las coyunturas fundacionares, inclusive marcando las rupturas en la propia nomenclatura oficial _las

cl orden dcmocrático requiere la legitimación dc los espacios de clisputas por las memorias. El orden democrátictl implicaría, en,on."r, e^l rcconocimiento del conflicto y la pluralidad' más que buscar reconciliaciones, silencios o borraduras. Pero ese reconocimiento del conflicto requiere también un anclaje fuerte en la ley y el derecho (Osiel, 1997). Í-a estrategia de incorporar el pasado, entonces, llama a la creación de múltlples espacios de debate. El sistema educativo y el ámbito cultural son algunos dc los escenarios donde se puede llcvar adelante una ertrát.gi" de incorporación de ese pasado- Su sentido, sin embargo, .rt.iá enmarcado por la centralidad de la lcy y la justicia 1Méndez, 1997)- Como pregunta-Yerushalmi (1'989, p. 26): náÉs posible que el antónimo de "el olvido" no sea "la memoria" sino ta justicía?>

o de intentar construir. un consensó lgeneralmente umínimor¡
r

se traslada a otro plano. écómo podrían rearticularse de-"o..¡ticamente las diversas memorias de las dictaduras y la represión? No es a través de los intentos de imponer una visión dei pasado

entre actores sociales, sino que, posiblemente, la reflexión sobre

Err la placa que fue colocada en ocasión de Ia co'memoracrón (en 1992) del incidente de la concentración de judíos en el vélocL'onre d,Iliver para lueg' ser deportados, ocurrido en Francia en 1942, se hace referencia a la Repúrblrc:a de vichy como ula autoridad de facto llamada ,,Gobier¡r. del Est¿do Fr¿'cés.,r, en un aparente lntento de plantear la duda acerca de cuán francés fue vichv (Connan y Rousso, 1994; Booth, -l999).

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