Hacia una Economía con Rostro Humano Bernardo Kliksberg Departamento de Capacitación y Estudios (1ª edición) © 2002.

Universidad del Zulia Bernardo Kliksberg ISBN: 980-232-856-1 Depósito legal: M. 18520023301156 (2ª edición) © 2002. Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) Bernardo Kliksberg ISBN: 980-07-8438-1 Depósito legal: M. 25220023302127 (3ª y 4ª ediciones) © 2002. Fondo de Cultura Económica Argentina Bernardo Kliksberg ISBN: 950-557-5222-X Depósito legal: DR02002 (5ª edición) © 2003. Fondo de Cultura Económica Argentina Bernardo Kliksberg ISBN: 950-557-5222-X Depósito legal: DR 2002 (6ª edición) © 2003. Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) Bernardo Kliksberg ISBN: 980-6604-00-8 Depósito legal: M. 8512003330984 (7ª edición) © 2003. Bernardo Kliksberg ISBN: 9M5-3-305-13 Dedicatoria A la memoria de mi madre Clara, ejemplo cotidiano de amor y solidaridad con el otro. A mi padre Eliezer, luchador incansable por un mundo mejor A Ana mi amor y a Iosi, Rubén y Yoel, mis estímulos y apoyos diarios. A Asilfredo Bracho, que en paz descanse, ejemplo de vida y entrega, expresión plena de la gran calidez y riqueza humana de Venezuela. Desarrolla: Instituto de Capacitación y Estudios Director: José Molinas Cuidado de la Edición: José María Costa Diseño original de tapa: Anat Weinstein Curndor y Haydée Ochoa Henríquez Hecho el depósito que prescribe la ley Derechos reservados conforme a la legislación vigente Impreso en Editora Litocolor SRL Telefax: 213 691 - 203 741 Asunción, Paraguay Prólogo por Edgar Morin Director Emérito del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia La Economía que es la ciencia social más avanzada matemáticamente, es la ciencia social y humana más atrasada. Ello tiene que ver con que con frecuencia se abstrae de las condiciones sociales, históricas, políticas, psicológicas y ecológicas, que son inseparables de las actividades económicas. Esta es la causa por la que los expertos económicos son incapaces de interpretar las causas y las consecuencias de las perturbaciones monetarias y bursátiles y de prever y predecir el curso de la economía, incluso en el corto plazo. Obediente al cálculo ella ignora lo que no es ni calculable ni medible, como la vida, el sufrimiento, la alegría, el amor, el honor, el talento, la magnanimidad, la conciencia, el bien y el mal. Su sola medida de satisfacción es el crecimiento (de la producción, de la productividad, de los ingresos monetarios). Ella puede establecer las tasas de pobreza monetaria, pero ignora la subordinación, la humillación, el dolor que experimentan los pobres. La expansión del mercado ha devenido en verdaderamente mundial bajo la égida del liberalismo económico que ha eliminado todos los antiguos controles y regulaciones éticas de la economía, sin que se haya adquirido un control y una regulación política superior. Su dinamismo invade todos los sectores de lo humano, de la vida, de la naturaleza Aporta mejoras materiales en ciertos sectores de la sociedad pero asimismo el empeoramiento de problemas. Cuando esta economía toma el comando de la política, la hegemonía de lo cuantitativo, ignora las cualidades de la existencia, de la solidaridad del ambiente, de la vida, de las riquezas humanas que no son calculables, ni son monetarizables. En nombre de la conquista del desarrollo la economía

inhumana desvaloriza los tesoros culturales y el conocimiento de las civilizaciones arcaicas y tradicionales. El concepto ciego y crudo de "subdesarrollo" permite el rechazo del arte de vivir y de la sabiduría de culturas milenarias. La racionalidad abstracta de los economistas deviene en irracionalidad cuando el Producto Interno Bruto cuenta como ingresos todas las actividades generadoras de flujos monetarios comprendiendo las catástrofes como los terremotos al mismo tiempo que ignora las actividades benéficas gratuitas. El desarrollo tecno-económico produce el subdesarrollo moral y psíquico: la hiperespectalización generalizada que compartimos en todos los dominios, el hiperindividualismo, el espíritu de lucro, inducen a la perdida de solidaridad. El desarrollo de la educación disciplinaria aporta diversos conocimientos, pero genera un conocimiento especializado que es incapaz de tener en cuenta los problemas multidimensionales, y determina una Incapacidad intelectual de reconocer los problemas fundamentales y globales. La idea de una economía con rostro humano desarrollada en esta rigurosa, inteligente y sugerente obra formula una exigencia capital de nuestro tiempo. Ella es válida particularmente en América Latina donde con frecuencia se está tratando de crear el desarrollo con apoyo en la veneración del egocentrismo, la sed de beneficios, y la corrupción. Es por ello que una economía con rostro humano ha devenido como una aspiración, una necesidad ampliamente sentida. Pero ella aún no ha emergido como una alternativa a la economía actual. Sin embargo, ya se pueden entrever algunos rasgos. Así la economía con rostro humano no pretende suprimir el mercado, pero sí regularlo y controlarlo. Ella no pretende suprimir la ganancia pero si superar su hegemonía. Ya se ha iniciado una economía plural que contiene los desarrollos de la economía solidaria, de las asociaciones y cooperativas, el desarrollo del comercio equitativo que permite liberar a los pequeños productores de los intermediarios, los "coyotes" que los explotan, el desarrollo de una ética de consumo que selecciona los productos de calidad y el desarrollo de uniones de ciudadanos consumidores para contrarrestar el poder de las firmas distribuidoras y sus medios publicitarios. Esta economía plural desarrollaría la dimensión gratuita de servicios mutuales y de actividades voluntarias que juegan un gran rol en las catástrofes, pero que deberían un rol en tiempos normales para todo lo que es necesidad básica. Una economía con rostro humano movilizaría "el capital social" que analiza con tanta precisión y agudeza Bernardo Kliksberg. El incluye las "buenas voluntades" de la sociedad civil, estos formidables recursos humanos, no utilizados, inhibidos o paralizados que pueden ayudar a las personas a salir adelante y hacerse cargo de su propio destino. Bernardo Kliksberg, fecundo luchador, investigador y autor, parte del escándalo de "porque un continente tan rico como el latinoamericano genera tanto sufrimiento", e indica con gran lucidez nuevas vías y abre horizontes. Esperemos que por el camino de la conciencia y de la solidaridad Americana Latina de un ejemplo al mundo. Cuando un sistema no funciona es imposible tratar sus problemas vitales. O bien el sistema se desintegra o bien llega a crear un meta-sistema, un sistema más rico, más complejo, capaz de tratar con esos problemas. Al arribar al paroxismo de la crisis las fuerzas generatrices operan un proceso creador. Yo creo en los potenciales creadores de América Latina captados con tanta fuerza en esta obra. Contenido Introducción Primera Parte: Problemas Críticos en la América Latina de hoy 1. El escándalo de la pobreza 2. En primer lugar, la gente 3. El escenario internacional: muchos perdedores, pocos ganadores 4. La desigualdad sí importa 5. ¿Qué está sucediendo con la familia en América latina? 6. Educación: una cuestión de Estado 7. La inequidad en la educación en América latina. Algunas cuestiones estratégicas 8. Salud Pública, Capital Social y Equidad. Datos para pensar 9. El acceso a la salud. Una cuestión crucial 10. Argentina 2003: Una sociedad en lucha Segunda Parte: Propuestas para la Acción 11.¿Es posible una economía con rostro humano? 12. Mitos sobre el gasto social 13. Hacia una nueva generación de políticas sociales 14. Gerencia social eficiente: Un desafío 15. Capital social y cultura. Claves olvidadas del desarrollo 16. La familia, pilar del desarrollo 17. Investigando un tema clave: Educación 18. La participación en el centro del escenario histórico Tercera Parte: Hacia una Nueva Visión del Desarrollo 19. Amartya Sen: un premio Nóbel que obliga a pensar 20. Diez falacias sobre los problemas económicos y sociales de América Latina 21. Cultura, Valores y Desarrollo 22. Muertes gratuitas: un gran llamado de atención 23. El nuevo debate sobre ética y desarrollo 24. El Impacto del Voluntariado 25. Ética y Economía: la relación marginada Referencias Introducción: Tiempos de perplejidad Según datos recientes de la CEPAL en los últimos 20 años, la pobreza ascendió significativamente en la región pasando del 40 al 44% de la población, la tasa de desocupación se elevó del 6 al 9%, y se deterioró la calidad de los empleos disponibles al aumentar las personas que trabajan en la economía informal. Pasaron de ser el 40% de la mano de obra activa no agrícola en 1980 a casi el 60% actualmente. Asimismo, la CEPAL y otros organismos indican que la desigualdad creció agudamente en los últimos años, en la ya región más desigual del planeta. La Organización Panamericana de la Salud señala que hay actualmente en América Latina 218 millones de personas que carecen de protección en salud, 100 millones que no cuentan con servicios básicos de salud y 82 millones de niños que no tiene acceso a los programas de inmunización. Un influyente centro de análisis estadounidense, el Diálogo

Interamericano, describe así la situación: "Un gran porcentaje de la población latinoamericana tiene poco o ningún acceso a los más mínimos servicios gubernamentales. En muchos países las ciudades están en crisis y los servicios de salud y educación siguen deteriorándose. El tráfico, la polución, el ascenso veloz del crimen y la fuerte corrupción degradan la calidad de la vida y el bienestar de los ciudadanos en todos lados. Virtualmente cada ciudad en América Latina es mucho más violenta y peligrosa ahora que doce años atrás". Estas realidades y muchas otras semejantes en áreas como el empleo, el acceso a factores básicos para la salud como el agua potable, y las instalaciones de alcantarillado, los déficits de vivienda, la pauperización de vastos sectores de las clases medias, el impacto de la pobreza sobre la familia, y la exclusión social, ensombrecen la vida cotidiana de buena parte de los latinoamericanos. Van acompañadas de una gran dosis de perplejidad. Amplios núcleos se preguntan con angustia creciente: ¿por qué un Continente tan rico potencialmente, genera un modo de vida tan opriménte para muchos? ¿Qué justificación liciten las desigualdades tan acusadas que existen en la región que han llamado la atención internacional? ¿Cómo en una época de tantos avances tecnológicos que multiplican muchas veces la capacidad de producir víveres y solucionar problemas, llega tan poco a la mayor parte de la población? Ante la falta de respuesta a preguntas de este orden, la ciudadanía expresa su disconformidad por diversas vías. Una de ellas es la pérdida de legitimidad de numerosas instituciones básicas de la sociedad. Los latinoamericanos han demostrado contundentemente su amor por la democracia y han luchado duramente por ella, pero su credibilidad en algunas de sus entidades claves está erosionada por los hechos. Así, en las encuestas prefieren abrumadoramente el sistema democrático a cualquier otro, pero manifiestan su descontento extendido sobre cómo está funcionando. Otra es el aumento de la desconfianza en las relaciones interpersonales. En una situación tan tensa de liderazgos no creíbles, de grandes desigualdades, esa confianza básica se deteriora. Según una amplia encuesta en 17 países, para LatinBarómetro sólo el 20% de los habitantes de la región tiene confianza en el otro. Otra reacción es la apatía: hay quienes se retraen totalmente del acontecer político. También surge con fuerza la vía del fortalecimiento de la sociedad civil y la creación en ella de nuevas organizaciones de base, orientadas a articular y canalizar diversas dimensiones de la protesta ciudadana. Numerosos sectores se plantean legítimamente: ¿cómo salir de la perplejidad, cómo recuperar una concepción válida de las causas de los graves problemas sociales de la región y a partir de ella, construir capacidad propositiva efectiva, para encontrar soluciones? Esta obra aspira aportar a mejorar la calidad del debate sobre este interrogante crucial. Esa calidad se ve hoy seriamente afectada por la circulación profusa de mitos y dogmas que se dan como verdades casi incuestionables, y que reemplazan el debate real por supuestas certezas. Ellos han fracasado en la única prueba importante, el cotejo con la realidad. Los hechos los han desmentido una y otra vez. Se han demostrado como proposiciones que nunca se han verificado, no reuniendo ninguno de los criterios de verdad científica planteados, entre otros, por Popper. Causan severos daños porque llevan a las sociedades hacia caminos que después se demuestran improductivos y al mismo tiempo les hacen perder un precioso tiempo histórico. En ese tiempo las políticas erradas que proponen, prolongan e incluso agravan, la sombría situación de extensos sectores de la población. El autor los pone a foco, analiza su validez científica, sus efectos en términos de políticas públicas, y trata de mostrar su vulnerabilidad. A partir de ellos sugiere pistas para buscar soluciones que se salen del "esquema" y que pueden aportar a la construcción de una Economía con Rostro Humano. En ese marco, la obra desarrolla tres momentos de análisis sucesivos. El primero toca varios problemas críticos de América Latina: pobreza, desigualdad, deterioro de la familia, brechas educacionales, acceso a la salud. Procura identificar su estado real, y algunas de sus principales causas, más allá de los mitos y dogmas mencionados. El segundo presenta propuestas y experiencias que pueden significar una alternativa concreta para enfrentar dichos problemas. Incursiona allí en lemas como visiones diferentes en una política social renovada, gerencia social eficiente, capital social, familia, educación, y participación. En el último momento, se recrea y somete a un análisis crítico de conjunto a las falacias que hoy ocupan el centro del escenario, y se recapitulan algunos elementos de lo que sería una nueva visión del desarrollo, Integrando a ella el tema de la cultura, y el papel de la ética. Esta obra publicada a Invitación del prestigioso Instituto Desarrollo del Paraguay, el cual está haciendo contribuciones de gran valor al desarrollo del país, contiene trabajos recientes del autor, publicados en numerosos medios y órganos de todo el Continente. El autor desea agradecer especialmente al Prof. José Molinas por su entusiasmo y su dedicación para hacer posible esta edición paraguaya. Sumidos en la perplejidad, muchos latinoamericanos comienzan a preguntarse si en definitiva el problema es que realmente no hay salida posible, si siempre ha de ser así, si la pobreza y la desigualdad que hoy los agobian son males inevitables. Ese razonamiento lleva al fatalismo, a una resignación triste, o a tratar de fugarse de la situación abandonando la región por cualquier vía. Es posible contestarles que la supuesta inevitabilidad no existe, pero que las cosas no cambiarán solas. El libro más leído en la historia del género humano lo anticipa. En la Biblia, los Profetas se dirigen al pueblo y le dicen "No habrá pobres entre vosotros". Un prominente intérprete contemporáneo de las fuentes. Yeshahahu Leibowitz explica que los profetas en realidad no decían lo que iba a suceder, sino lo que debería suceder. Su voz no era de oráculo, sino de exigencia moral. Lo que quieren decir es que no haya pobres depende de cada sociedad, de cómo se organice, de que haga lo necesario para ello. La pobreza no es un producto de la naturaleza, sino lo contrario. El designio divino es que el ser humano tenga todas las oportunidades para realizarse. Las sociedades lo violan a través de la pobreza. Aprendamos de ellos que sí hay salida. Es necesario buscarla a través de la democracia, forjando amplias concertaciones nacionales que cambien un rumbo que no es ineluctable. ¿Seremos capaces de hacer honor al desafío, construir sociedades que posibiliten una vida digna para todos, que es la visión que se halla en las gestas libertarias de América, o el sufrimiento de millones y millones continuará? Primera Parte: Problemas Críticos en la América Latina de Hoy 1. El escándalo de la pobreza 30.000 niños mueren diariamente en el mundo por causas ligadas a la pobreza. Resalta la ONU: "La tortura de un solo individuo despierta la indignación de la opinión pública, con justa razón. Pero la muerte de más de 30.000 niños por día por causas fundamentalmente prevenibles pasa inadvertida. ¿Por qué? Porque esos niños son invisibles en la pobreza" (Informe sobre desarrollo humano, 2000). La esperanza de vida era, en 1997 en los 26 países más ricos, 78 años: en los 49 países más pobres sólo 53 años, 25 años menos. Cada año mueren 500.000 mujeres en el embarazo, o al dar a luz, el 99% en los llamados "países en desarrollo". La pobreza no es una abstracción estadística. Se expresa en la vida cotidiana. Como señalara Peter Townsed, en definitiva, "la pobreza mata". En América Latina, donde casi la mitad de la población es pobre, entre otros aspectos se manifiesta en el plano más básico, la alimentación. Resaltan en informe conjunto la Oficina Panamericana de la Salud (OPS) y la CEPAL (1998): "Se observa en casi todos los países de la región un incremento en enfermedades no transmisibles crónicas asociadas con alimentación y nutrición. Las medidas de ajuste implementadas por los países han afectado la disponibilidad nacional de alimentos y han tenido repercusiones negativas sobre el poder de compra de los grupos más pobres, amenazando la seguridad alimentaria". El Fondo de Población de la ONU refiere que entre 1990 y 1997 descendió el consumo total de calorías per cápita promedio en América Latina. La pobreza masiva constituye un escándalo en un mundo que ha alcanzado posibilidades excepcionales de producción de bienes y servicios. Los acelerados descubrimientos en biotecnología, genética, ciencias de los materiales, comunicaciones, y otros campos han disparado las potencialidades productivas. Sin embargo, no llegan a incidir en la vida cotidiana de los pobres y, por el contrario, su número crece (son 4100 millones actualmente). Detrás de la pobreza hay una aguda desigualdad que la genera, la reproduce y la amplía. Las 200 personas más ricas tenían en 1999, 1.135.000 millones de dólares, mientras que del otro lado los 582 millones de habitantes de los 49 países más pobres sumaban un producto bruto total de sólo 146.000

millones. ¿Qué piensan los pobres? La pobreza no es sólo carencia de recursos económicos. Ella es una de sus dimensiones centrales. Pero hay otras de gran trascendencia. Cuando se le pregunta a los pobres las ponen a foco. Un reciente trabajo de investigación del Banco Mundial "Las voces de los pobres” (2000). realizó una encuesta a 40.000 pobres de 50 países del mundo. Es la primera visión en gran escala de la pobreza desde la perspectiva de sus víctimas. Internémonos en sus resultados. ¿Qué piensan los pobres? Primero, opinan que están peor que antes y con más inseguridades. Segundo, no les preocupa sólo la falta de trabajo y de ingresos estables. En muchos casos tienen carencias además en otros planos muy básicos como agua potable, instalaciones sanitarias, transportes, y caminos. Así, en América Latina, según la OPS, el 32% de la población no tiene agua potable y/o alcantarillado. También les resulta muy difícil, por mayor voluntad que pongan, que sus hijos puedan terminar estudios primarios. La necesidad de que trabajen para contribuir al misérrimo presupuesto familiar, la desnutrición, y otros males de la pobreza generan altas tasas de deserción y repetición. Los pobres resaltan especialmente que la pobreza está acabando con sus familias. Sus embates hacen muy difícil sostener la unidad familiar. También se advierte un aumento de la renuencia a formar familia ante las incertidumbres agudas respecto a su sostenimiento. Un aspecto central de su vivencia de la pobreza, que los afecta especialmente, son los atentados permanentes a su dignidad humana. Sufren maltratos continuos, en primer lugar de las fuerzas policiales. Son vistos por diversos sectores de la sociedad como seres inferiores. Su cultura, sus valores, sus creencias, son descalificados. Ilustrando hasta donde pueden llegar los niveles de deshumanización, en Brasil, los más pobres de los pobres, los niños de la calle, que son objeto de continuas operaciones de exterminio y hostigación según lo ha denunciado el Papa Juan Pablo II y numerosos organismos internacionales y nacionales, han sido denominados por sus atacantes "los descartables". Al preguntarles a los pobres sobre qué credibilidad les merecen las diversas Instituciones y grupos de la sociedad, ven con profunda desconfianza a la gran mayoría. En la cabeza de su tabla de credibilidad, a gran distancia de cualquier otra Institución, colocan a las organizaciones de base de los mismos pobres. Explican que en ellas es donde han encontrado comprensión y apoyo real. Sienten que al fortalecerse esas organizaciones y ellos mismos participar en ellas, allí comienzan a recuperar su dignidad humana. ¿Qué hacer? De la investigación surge con nitidez un rasgo sobresaliente de la situación de pobreza. Los pobres carecen de voz y poder. No se los escucha. Con frecuencia siquiera se tiene Interés en escucharlos, y su peso sobre procesos de decisiones que los afectan severamente, es ínfimo. El trabajo recomienda que se deben invertir recursos en fortalecer a las organizaciones de los propios pobres. Ello implica, entre otros aspectos, ayudarlos a construirlas, facilitar su existencia jurídica, dar oportunidades de capacitación a sus líderes, respetar y dar posibilidades de expresión a su cultura. A la misma conclusión llega la ONU en su Informe sobre la pobreza 2000. Resalta que "Una fuente central de la pobreza es la carencia de poder de los pobres". Plantea que organizados los pobres tendrán más influencia en los gobiernos locales, habrá que rendirles cuenta, y podrán formar coaliciones con otros sectores de la sociedad civil para presionar por políticas más adecuadas. Las experiencias corroboran ello. En América Latina, en los casos en que los pobres lograron desarrollar organizaciones sólidas de base los resultados fueron distintos para ellos. Tal entre otros el caso de Villa El Salvador del Perú, donde más de 350.000 pobres construyeron un municipio entero, en base a su participación y autogestión, y obtuvieron avances notables en educación, salud y otros aspectos básicos. La experiencia se hizo acreedora de algunas de las más importantes distinciones mundiales. O el de la organización de los indígenas ecuatorianos que les permitió ser escuchados en decisiones de fondo en dicho país. En esos y otros casos los pobres, a través de su autoorganización participativa, además de obtener mejoras materiales, reconstruyeron su autoestima individual y colectiva. La pobreza tiene estas múltiples dimensiones. No es sólo una cuestión de carencias económicas: Entraña una violación de derechos humanos en gran escala. Derechos como el acceso a salud, a constituir una familia y tener estabilidad para ella, a nutrición, a educación, a trabajo, a la propia cultura, a ser escuchados, a participar. La visión económica circulante argumenta que, a pesar de todo, no hay que desubicarse, todos los esfuerzos deben ponerse en el puro crecimiento económico, aunque ello genere en lo inmediato más pobreza porque a la larga el crecimiento se derramará y sacará a los pobres de la pobreza. Sus tesis se hallan hoy en colapso frente al aumento continuo de la pobreza. Trabajos recientes de la ONU y del Banco Mundial dicen que no basta el crecimiento, que hay un tema fundamental que es la calidad del mismo. Las preguntas son: ¿dónde va el crecimiento?, ¿cuáles son las prioridades?, ¿a quién beneficia? Así en América Latina, sumida en tan grandes brechas de desigualdad, si ellas no cambian, no llegará a los pobres. Hoy en promedio la mitad del ingreso nacional de cada país, va sólo a un 15% de la población. En Brasil, el 10% más rico es propietario del 40% del ingreso nacional, mientras que el 50,4 de la población sólo tiene el 15%. En la Argentina las cifras de desigualdad han escalado en la década del 90, y han incidido fuertemente en el ascenso de la pobreza. En un país con tantas potencialidades, se estima que es pobre un 45% de la población, y más de la mitad de los niños es el país de mayor pobreza de la Unión Europea. (Uruguay es pobre el 22%). La pobreza no es una maldición inevitable. Es producto de decisiones y políticas humanas. Enfrentarla requiere cambios en reglas de juego internacionales y en políticas nacionales. Entre las primeras, numerosas voces claman hoy por cuestiones como la apertura real de mercados a los productos de los países en desarrollo, el alivio efectivo de la deuda externa, el aumento de la ayuda internacional. Casi increíblemente, en el decenio de tanta prosperidad en el mundo desarrollado, la ayuda para el desarrollo se ha reducido y está en uno de los niveles más bajos de los últimos 50 años. A nivel nacional urge, entre otros aspectos, crear empleos apoyando decididamente a la pequeña y mediana empresa, democratizar el crédito, practicar políticas sociales agresivas, universalizar el acceso a la salud y la educación de buena calidad, impulsar reformas fiscales de signo progresivo y empoderar a los pobres apoyando la creación y fortalecimiento de sus propias organizaciones. El mundo en su conjunto, y América Latina en particular, debería estar muy atento a reflexiones cada vez más frecuentes, como la planteada por Félix Rohatyn, embajador de EE.UU. en Francia: "Para sostener los beneficios (del actual sistema económico) en EE.UU. y globalmente tenemos que convertir a los perdedores en ganadores. Si no lo hacemos, probablemente todos nosotros nos convertiremos también en perdedores" (Financial Times, 17/9/2000). 2. En primer lugar, la gente Un estudio del Banco mundial sobre 192 países concluye que sólo el 16% del crecimiento económico se puede atribuir al capital físico (maquinarias, edificios e infraestructura), un 20% viene del capital-natural, y 64% puede ser atribuido al capital humano y al social. Los análisis de países considerados exitosos económicamente como los tigres asiáticos y Japón arriban a conclusiones similares. También altas y continuadas inversiones en recursos humanos se hallan en la base de los logros de sociedades avanzadas como Israel, Canadá, los países nórdicos, Holanda, Bélgica, y otras. Los resultados son entendibles. Los cambios tecnológicos que se están produciendo internacionalmente en múltiples áreas simultáneas: biotecnología, informática, robótica, ciencia de los materiales, con explicaciones, modelos gerenciales, todos van en la dirección de formas de producción basadas en los recursos humanos y sus conocimientos. Lester Thurow señala que estamos entrando en un siglo de "conocimiento intensivo". en donde el conocimiento

será "la única fuente sostenida de ventajas comparativas". Estima que las empresas que invierten en educación de su personal tienen un retorno por esa Inversión que es él doble del que obtienen las que invierten en planta y equipo. El conocimiento y la educación, su soporte central, son "estratégicos" para los nuevos tiempos. Se trata además de una época explosiva en conocimientos de una educación que debe ser permanente. Robert Reich destaca "la Idea de que hemos finalizado de estudiar lo que necesitamos a los 18, 22, o 26 años, no es más verdadera, si es que alguna vez lo fue Peter Drucker sugiere que al cambiar la economía hacia trabajos basados en conocimiento, la calificación principal para muchas ocupaciones será "el hábito del aprendizaje continuo". Correspondiendo a estas realidades tanto en el plano macro, como en el empresarial, los países exitosos han basado sus logros, en mejorar permanentemente sus recursos humanos. El Premio Nobel Amartya Sen, resalta que "el papel de la educación y la atención en salud pública ha sido el éje fundamental para contribuir al cambio social y económico en el mundo entero, y en forma bastante espectacular en el este y sudeste asiáticos". Las empresas de punta han subido sus inversiones en entrenamiento de su personal y llegan a cerca del 10% del monto salarial total. Los déficits humanos de América Latina ¿Qué está sucediendo con el recurso humano, en la América Latina actual? Diversos informes dan lugar a serias preocupaciones. Entre ellos el Informe de la Comisión Latinoamericana y del Caribe sobre el Desarrollo Social (BID. PNUD, CEPAL), encabezada por Patricio Aylwin, los Informes sobre Desarrollo Humano del PNUD, y el Informe CEPAL/BID "Impacto de las tendencias demográficas sobre los sectores sociales en América Latina". La región tiene 520 millones de habitantes. Su tasa de crecimiento demográfico bajó de un 3% anual en los 60, a un 1.8% anual en 1990/95. El 46% de la población es menor de 19 años. El 71% es urbana. Ha habido avances relevantes en campos como entre otros, la matriculación escolar, y la erradicación de enfermedades epidémicas. Sin embargo, las cifras plantean agudos interrogantes. En el campo educativo, sólo el 14% de los niños se halla en preescolar, el 50% de los que ingresan en la escuela primaria desertan antes de completar el quinto grado, amplios sectores de jóvenes se hallan fuera de la secundaria, la educación de adultos es muy limitada. América Latina tiene actualmente sólo 5,2 años de estudios cursados por habitante. Corea tiene 9,6. Un estudio del Banco Mundial Indica que "la calidad promedio de la educación primaria es funesta", y marca que "la baja calidad del sistema educativo se refleja en el alto nivel de repetición, uno de los más altos del mundo en desarrollo". Las deficiencias educativas no se distribuyen por igual. Hay una marcada correlación entre nivel socioeconómico y rendimiento educacional. Así el número de niños de 7 a 14 años rezagados (desertores y repetidores) es el 45.1 en el 25% inferior de la escala socioeconómica en el Brasil, versus el 9,1% en el 25% superior, y esta tendencia se repite en los países. Según indican CEPAL/BID (1995) "el mundo de los niños ofrece un ámbito privilegiado para juzgar el carácter más o menos equitativo de las sociedades; las Inequidades de la región en este campo contribuyen a crear las condiciones para la reproducción de la pobreza". En materia de salud los indicadores de mortalidad infantil muestran grandes disparidades por grupos sociales, y zonas de residencia. Tienden a estar muy por encima de los Pocos países de la región con políticas de salud universales y vigorosas como Costa Rica, Uruguay y Chile democrático. Señalan CEPAL/BID que hay "una correspondencia sistemática entre los mayores niveles de mortalidad infantil y la residencia en las zonas rurales, el menor nivel de educación de las madres y los padres, los más bajos estratos ocupacionales, condiciones más deficientes en la calidad de las viviendas, y la pertenencia a comunidades indígenas". Según estimaciones de la UNICEF fallecen por causas evitables cerca de 2.000 niños por día Un reflejo de los problemas lo da la mortalidad materna que , Según los expertos en el estado actual de la medicina puede reducirse al mínimo. En América Latina se dan 2.250.000 partos anuales sin asistencia médica de ningún tipo. La mortalidad materna es cinco veces mayor que la de los países industrializados. Otra área aguda de déficits son las condiciones ambientales básicas. Se presentan serios problemas de suministro de agua potable, saneamiento, infraestructura de transporte, hacinamiento, y contaminación ambiental en muchas ciudades que tienen mucho mayor peso en los sectores más desfavorecidos. Se señala que "las familias pobres habitan en los lugares de mayor contaminación, con menos acceso a los servicios básicos, carentes de áreas verdes, propicios para la propagación de enfermedades contagiosas, y alejados de los centros de trabajo (CEPAL/BID, 1995). A los cuadros anteriores se suman problemas serios en materia de desocupación y de degradación de la calidad de los empleos existentes. Los problemas mencionados y otros añadibles muestran una región con serias dificultades vitales donde cerca de la mitad de la población está debajo de la línea de pobreza. Los recursos humanos, clave del nuevo siglo, aparecen fuertemente postergados, en un marco de severas inequidades. Joseph Stiglitz señala que estudios recientes corroboran los muy altos retornos sobre la inversión de la educación, y muestran la incidencia de la educación en la esperanza de vida, y el descenso de la tasa delictual. Nancy Birdsall indica "es posible que las tasas de crecimiento en América Latina no puedan ser más del 3% o 4% en tanto no se cuente con la participación y el aporte de la mitad de la población que está comprendida en los porcentajes de más bajos Ingresos". El capital humano además de un medio económico estratégico y poderoso, es como lo ha destacado de continuo el Papa Juan Pablo II, un fin en sí mismo, irrenunciable. Ha llegado la hora de asignarle la prioridad que le corresponde en la región. 3. El escenario internacional. Muchos perdedores, pocos ganadores El Premio Nóbel de Economía Amartya Sen llamó la atención recientemente sobre una nueva forma de globalización: la globalización de las dudas: Dice Sen: "Ha habido últimamente manifestaciones, no sólo ante las asambleas de los organismos financieros internacionales, como en Seattle, sino también protestas menos organizadas pero intensas en capitales de todo el mundo, desde Jakarta y Bangkok hasta Abidján y México hay suficientes razones para ver estas dudas sobre la globalización como un fenómeno global". El nuevo siglo se inicia con avances tecnológicos excepcionales. En áreas como las comunicaciones, la informática, la robótica, la biotecnología y otras, la tasa de innovaciones es acelerada. Ello ha multiplicado la capacidad de producción de bienes y servicios y abierto nuevos campos para las Inversiones. Sin embargo, al mismo tiempo que la humanidad tiene hoy crecientemente la posibilidad de derrotar toda tesis maltusiana, por el enorme poder de producción generado por la revolución tecnológica en desarrollo, buena parte del género humano ve cómo se agravan sus problemas de supervivencia diaria. Las brechas mundiales El mundo tiende a dividirse cada vez más en ganadores y perdedores. Estos últimos superan muchas veces a los primeros. Sobre 6.200 millones de personas, 3.000 millones ganan menos de dos dólares diarius, y 1.300 millones, menos de un dólar diario, son pobres. Su número creció en relación a 1980. Las distancias sociales aumentan. Las diferencias de ingresos entre el 20% de la población mundial que vive en los países más ricos y el 20% que vive en los más pobres era de 30 a 1 en 1960, pasó a ser de 60 a 1 en 1990, y en 1997 ya había llegado a 74 a 1. El 20% más rico es dueño del 86% del producto bruto mundial, tiene el 82 % de las exportaciones, y recibe el 68% de las inversiones extranjeras. El 20% más pobre tiene el 1% en todos esos rubros. Las tres personas más ricas del mundo tienen activos superiores al producto nacional bruto sumado de los 48 países más pobres. La ONU califica a las desigualdades actuales de "grotescas" y señala que con una contribución de sólo el 1% de la riqueza de las 200 personas más ricas del mundo, se podría dar acceso a educación primaria a todos los niños del planeta. Con frecuencia se plantea la Ilusión de que el avance tecnológico, progresos como la Internet, por ejemplo, solucionará los problemas. Bienvenidos los avances; son portadores de potencialidades positivas enormes. Pero las realidades pueden ser muy diferentes. Así, según la ONU, el acceso a los mismos es dispar. El 20% más rico de la población mundial tiene el 93,3% de los accesos a Internet, el 20% más pobre sólo el 0,2% y el 60% intermedio, el 6,5%. Las razones son muy claras. Así, comprar un computador representa para un habitante medio de Bangladesh más de 8 años de Ingresos: para un

estadounidense promedio 15 días de sueldo. Se está creando una nueva categoría de excluidos, los "analfabetos cibernéticos". Las oportunidades aparecen asimismo como muy desiguales en el fundamental campo del trabajo. El Secretario General de la OIT, Juan Somavía (2000), describe la situación crudamente: "la globalización destruye las industrias tradicionales y crea en consecuencia un aumento del número de desempleados superior al que los sectores industriales de tecnologías avanzadas son capaces de absorber. Aún en lo más básico, el acceso a cobertura de salud, las polarizaciones son agudísimas. El informe mundial sobre la salud 2000, de la Organización Mundial de la Salud (OMS). muestra cómo los años de vida sin problemas de salud son 74,5 en Japón, 73 en Suecia, 72 en Canadá. En cambio en 42 países de África son inferiores a 35 y en Brasil sólo llegan a 59. Siete millones de adultos mueren anualmente por enfermedades transmisibles como la tuberculosis (dos millones), y la malaria (un millón) que podrían ser prevenidas y curadas con costos reducidos. Casi la mitad de las muertes de niños en países pobres, se debe a diarreas y enfermedades respiratorias exacerbadas por la desnutrición. Los pobres están, como dice Musgrave, en "indigencia médica" por su falta de Inclusión en seguros de salud básicos. Las discriminaciones afectan aún a un elemento tan esencial como el agua. La Comisión Mundial del Agua indica que ante la desesperación por conseguir agua, los pobres la compran caro, gastando en ella parte importante de sus irrisorios ingresos. En promedio pagan por ella doce veces más que lo que pagan los estratos medios y altos. En Lima las familias pobres pagan a los vendedores de agua 20 veces más por metro cúbico,que la clase media, en Jakarta 60 veces más, en Karachl 83. El tema de las prioridades El cuadro descripto afecta duramente a la América Latina actual. Destaca en su Panorama Social 2000 la CEPAL "los años 90 contribuyeron a perfilar una nueva estratificación ocupacional que no favorece la movilidad social ni tampoco una mejor distribución del ingreso. La precariedad del empleo es ahora más generalizada. Una creciente vulnerabilidad social que tiene bases objetivas afecta a la mayoría de la población. Los latinoamericanos resienten profundamente la pobreza (cercana al 50% de la población), la desigualdad (la mayor del planeta), y las altas tasas de desocupación y trabajo precario. En la encuesta Latinoamericana, la gran mayoría dice que su generación está peor que la anterior. ¿Se trata de destinos Inevitables? El análisis de la reali dad mundial indica que de ningún modo. Es posible construir sociedades donde las mayorías no sean las perdedoras. Sen compara en trabajos recientes la suerte muy disímil de los habitantes de diversos países del mundo en desarrollo y muestra como algunos tienen cifras de esperanza de vida mayores al margen del producto bruto per cápita. Y ese no es un hecho menor la esperanza de vida es una medición mejor del éxito o el fracaso final de las economías que muchas de las cifras usadas con frecuencia ¿Cuál es el secreto? En esos países, aunque son más pobres, las prioridades en las asignaciones de recursos son diferentes. Así, proporcionan muy elevada cobertura en salud y educación a su población, y practican activas políticas públicas que garantizan servicios públicos básicos para todos. Por otra parte, sus niveles de equidad son mucho mejores, lo que permite que los progresos económicos desde ya totalmente deseables, lleguen a toda la población y no queden en unos pocos. Todo ello lleva a que "han registrado una reducción muy rápida de las tasas de mortalidad y una mejora de las condiciones de vida sin un crecimiento económico notable". ¿Cómo derrotar en América Latina a los círculos perversos de pobreza e inequidad que se reproducen y crean la situación de que, en lugar de avanzar, las personas sientan que a pesar de sus esfuerzos están peor que la generación anterior? Países como los que señala Sen aportan enseñanzas. También pueden extraerse de naciones desarrolladas que han logrado erradicar casi totalmente la pobreza, y conformar una sociedad de inclusión universal, de ciudadanía real, para todos. Países como Suecia, Noruega, Dinamarca, Canadá, Holanda, Japón, Israel y otros se caracterizan por buenos niveles de equidad, y fuertes concertaciones entre un Estado activo y eficiente, un sector privado con alta responsabilidad social, y una sociedad civil movilizada. Los pactos nacionales que operan en ellos se han orientado, entre otros aspectos, hacia educación, fomento enérgico de la pequeña y mediana empresa, amplias posibilidades de crédito, sistemas fiscales progresivos, políticas sociales agresivas, múltiples canales de participación de la población. Así, en el campo de la salud, el informe 2000 de la OMS dice que su papel de líderes mundiales en resultados en salud está ligado al peso de la actividad pública en sus sistemas sanitarios. En todos ellos el Estado ha asumido un papel activo en esta área. En Noruega el gasto público en salud es el 82% del gasto total en esa área, en Japón el 80,2%, en Israel el 75%; en Canadá el 72%. Por otra parte, estos países invierten sostenidamente en educación, The New York Times indica en nota especial dedicada a los éxitos económicos de Suecia (una de las más bajas tasas de desocupación de Occidente, con elevado crecimiento). que se basan en el aumento continuo de la calificación profesional de su población. A diferencia de lo que sucede en gran parte de América Latina, en todos esos países hay consenso en que dedicar recursos a lo social, no es un gasto sino una inversión, y una inversión prioritaria. Las realidades de pobreza e inequidad de la región no tienen que ver con leyes naturales, ni con situaciones inevitables. La relación actual de muchos perdedores y pocos ganadores, puede ser profundamente modificada. Ello es imprescindible desde el punto de vista económico si se aspira a un desarrollo de bases realmente sólidas, es fundamental para fortalecer el sistema democrático y es, sobre todo, una exigencia ética ineludible. Una de las primeras que fue planteada al género humano en el texto bíblico. Allí, la voz de la divinidad reclama "Ama a tu prójimo como a ti mismo" (Levítico 19:18). 4. La desigualdad sí importa El 5% de la población de América Latina es dueña del 25% del ingreso nacional. Del otro lado, el 30% de la población sólo tiene un 7.5% del Ingreso nacional. Es la mayor brecha social del planeta. Superior aún a la de África. 23.9% vs. 10.3%, y muchísimo mayor a la de los países desarrollados. 13% vs.12,8%. Para medir desigualdad se usa con frecuencia el llamado coeficiente de Gini. Cuanto más se acerca a 1, peor es. El de los países más equitativos del mundo, como los nórdicos, está entre 0,20 y 0,25, el de los países desarrollados en 0,30, el promedio mundial, considerado muy malo, en 0,40. el de América Latina es 0.57, el peor del orbe. Circulaban hasta hace poco varios mitos sobre las consecuencias de la desigualdad. Algunos economistas convencionales decían que no influía mayormente. Otros llegaban a afirmar, incluso, que era recomendable porque aumentaba la posibilidad de ahorro y por tanto de inversión de los sectores de mayores recursos. Hoy han caído estruendosamente. Una oleada de investigaciones de los últimos años ha demostrado terminantemente que es uno de los más importantes obstáculos al crecimiento y al desarrollo. Entre otros, Benabou analiza 23 estudios recientes comparativos, que concluyen que es regresiva para la economía. Bidsall, Ross y Sabot (1996) dicen sobre América Latina que "la asociación entre un crecimiento lento y una elevada desigualdad se debe en parte al hecho de que esa elevada desigualdad puede constituir en sí misma un obstáculo para el crecimiento". Impactos de la desigualdad Las investigaciones han identificado múltiples efectos negativos de elevadas desigualdades como la latinoamericana. Influye fuertemente sobre el aumento de la pobreza. El crecimiento de la misma en nuestro Continente, una región donde a pesar de sus inmensas potencialidades económicas, cerca del 50% de la población vive por debajo de la línea de pobreza, el 60% de los niños es pobre, el habitante promedio no tiene más de 5 años de escolaridad, y el 26% de la población carece de agua potable, tiene una de sus razones centrales en el aumento de las polarizaciones sociales. Birdsall y Londoño (1997) han estimado econométricamente que el 50% del aumento de la pobreza entre 1983 y 1995, se debió al incremento de la desigualdad. La Inequidad dañase veramente la salud pública. El informe mundial sobre la salud 2000 de la Organización Mundial de la Salud permite apreciarlo. Brasil, octava potencia Industrial del mundo pero uno de los países más desiguales (con un Gini de 0,59) aparece en el ranking de países según su performance total en salud pública en la posición 125. Incide fuertemente en ello que es tal la Inequidad que presenta en el campo de la salud, ligada a su inequidad

general, que es el tercer país más inequitativo del planeta en esta materia, superando Incluso a casi toda África. La desigualdad es un obstáculo formidable para el mejoramiento de la educación, clave del progreso tecnológico y fin en sí mismo. Crea circuitos educativos totalmente diferenciados entre los diversos sectores sociales, Así en América Latina, según mediciones del BID sobre 15 países, los jefes de hogar del 10% por ciento de Ingresos más altos habían completado 11,3 años de educación, en cambio los del 30% más pobre de la población sólo 4,3 años. Causa: las tasas de deserción y repetición son mucho mayores entre los desfavorecidos por el impacto de la pobreza. A ello se suma que la calidad de la educación que reciben los diferentes estratos sociales presenta fuertes desniveles. En estas condiciones buena parte del capital humano de la sociedad se anula y se crea un círculo perverso. Los de menos educación tendrán menos posibilidades de conseguir trabajo, y si lo consiguen recibirán pagós mucho menores, lo que influirá en que no puedan dar a sus hijos una educación mejor. Efectivamente, los estudios Indican que un altísimo porcentaje de los hijos de familias pobres no logran estudiar más años que los que estudiaron sus padres. La desigualdad tiene efectos severos en el deterioro de la familia. Los estudios indican así que casi el 30% de las familias de la región tienen hoy sólo la madre al frente. En su mayoría se trata de madres pobres. Las graves dificultades de subsistencia económica han quebrado la familia. También muestran que ha aumentado la tasa de renuencia a conformar familias por la incertidumbre de los jóvenes respecto a poder mantenerlas. Los niños están sufriendo el embate de la pobreza y la desigualdad con mucha fuerza. Hay 30 millones de niños y adolescentes de 5 a 17 años de edad trabajando en la región obligados por las penurias de sus hogares. La desigualdad tiene muchos otros efectos regresivos. Entre ellos, reduce las dimensiones de los mercados locales haciendo perder posibles economías de escala y limitando la existencia de industrias nacionales, atenta contra la productividad laboral, y resiente la gobernabilidad. Las encuestas Indican sobre esto último que más del 75% de los latinoamericanos condena severamente el grado de desigualdad existente en sus sociedades. El Presidente de Chile, Ricardo Lagos (1996) resumía así los efectos de la desigualdad en su país: "queremos terminar con la desigualdad antes de que la desigualdad termine con la familia chilena. Con las desigualdades sociales crece la frustración, el desaliento, el desconsuelo. Crece también la delincuencia. No son morales, no son decentes las desigualdades que existen entre los chilenos. Las desigualdades de ingreso, educación, seguridad, salud, acceso a la justicia". El cuadro argentino al respecto se ha agravado agudamente. Entre otros estudios, las cifras del INDEC indican que mientras en 1975 el 10% más rico recibía ocho veces más ingresos que el 10% más pobre, esa cifra subió en 1997 a 22 veces. Acerca de causas y mitos ¿Se puede actuar sobre la desigualdad, o es una especie de mal de la naturaleza inevitable? Se escucha con cierta frecuencia en la América Latina que: la desigualdad es parte del crecimiento, son los costos de la modernización. Estas afirmaciones pertenecen a la categoría de los mitos, o de las "coartadas históricas". Las desmienten terminantemente los datos científicos. La desigualdad deriva de causas muy concretas. Un prominente economista inglés, Atkinsons, señala que "la divergencia de las experiencias nacionales (en este campo) está reflejando diferencias en las políticas gubernamentales y las instituciones sociales". Los niveles de equidad o inequidad están ligados a las políticas económicás y sociales que se adopten y también a las actitudes de una edad respecto a las brechas sociales. Deininger y Squire (1996) Indican que "Más que estar gobernada por una ley histórica Inamovible la evolución del ingreso y la desigualdad es afectada por las condiciones Iniciales y las políticas posibles". En el caso de América Latina señala Barbara Stallings (1999) que "Las reformas económicas aplicadas en los últimos años han agravado las desigualdades entre la población", y enfatiza "se puede afirmar sin ninguna duda que los noventa son una década perdida en cuanto a la reducción de las ya alarmantes diferencias sociales existentes en la región con más desigualdad del mundo". El último mito a atacar es el de que buscar mejor equidad es mero populismo inviable, o deteriora la economía. El Premio Nóbel de Economía Amartya Sen demuestra que por el contrario la alta equidad y su preservación han estado en el centro de los logros económicos de los países que han tenido mejor crecimiento sostenido y desarrollo social en los últimos 50 años como Suecia, Noruega, Dinamarca, Canadá, Holanda, Japón y otros. En todos estos casos el mejoramiento y la protección de la equidad a través de políticas como entre otras la universalización de salud y educación de buena calidad, servicios públicos para todos, sistemas fiscales progresivos, una meritocracia pública estable. eficiente y capacitada, descentralización estatal, participación comunitaria, movilización activa de la sociedad civil, amplios pactos nacionales en defensa de todo ello, desencadenó círculos virtuosos. Fortaleció el ahorro nacional, potenció el capital humano nacional, clave de la competitividad y el avance tecnológico en el siglo XXI, favoreció la productividad, creó credibilidad en las instituciones fortaleciendo la gobernabilidad permitió erradicar casi totalmente la pobreza y otros efectos positivos que actuaron como potentes palancas de desarrollo económico. La agudización de las desigualdades ha producido y está produciendo daños de toda índole a la región. Algunos son económicos, pomo la destrucción de innúmeras pequeñas y medianas empresas, creadoras de buena parte del empleo de la economía; otros humanos, como la constitución de vastos sectores de jóvenes sin educación ni trabajo, y el aumento de la exclusión y la pobreza: otros políticos, como las inmensas tensiones sociales que generan atentatorias contra la estabilidad de la democracia. Todos son de extrema gravedad. Es urgente que el tema deje de ser eludido, o encarado con mito sin sustento, se discuta frontalmente, y se analice seriamente cómo hacer para dejar de ser la región más inequitativa del orbe. 5. ¿Qué está sucediendo con la familia en América Latina? Hay una víctima silenciosa de los agudos procesos de pauperización y ascenso de las desigualdades que vive América Latina: la familia. Las altas cifras de familias ubicadas por debajo de la línea de la pobreza que hoy presentan las estadísticas sociales en gran parte de la región no son un dato más. La pobreza no es neutra respecto a la familia: mina y destruye las bases de la constitución y permanencia de familias sólidas. La pobreza tiene una presencia muy central en América Latina actualmente. Una estimación de Naciones Unidas para toda la región señala que entre 1970 y 1980 había 50 millones de pobres e indigentes pero que en 1998 eran 192 millones. Las múltiples carencias y dificultades que genera la pobreza tensan al máximo las posibilidades de supervivencia de las familias y hacen explotar familias enteras. Hay muchas expresiones de esta tendencia. Ha crecido fuertemente el número de hogares pobres con sólo la madre al frente. Aumenta el número de niños que son enviados por sus familias a trabajar o se ven obligados de hecho a ello para poder subsistir. La OIT (2000) estima que trabajan en la región cerca de 20 millones de niños menores de 14 años de edad. En esas condiciones es muy difícil que puedan cursar la escuela primaria. Está creciendo la renuencia de los jóvenes de condición humilde a formar familia ante las pronunciadas incertidumbres respecto a si tendrán trabajo y podrán sostenerlas, y las dificultades enormes que encuentran en los planos más elementales comenzando por el acceso a una vivienda digna. Aumenta el número de hijos extramatrimoniales. También la pobreza incide marcadamente según los estudios existentes en el aumento de las madres adolescentes. En las ciudades de América Latina, en el 25% más pobre de la población, el 32% de los nacimientos son de madres adolescentes. El estrés socioeconómico es uno de los elementos que está Incidiendo en un problema que viene creciendo, la violencia doméstica en el hogar. Ella causa daños severos a los niños. Un estudio reciente en Nicaragua detectó que los hijos de familias con violencia intrafamiliar son hospitalizados con mayor frecuencia, tienen más alta tasa de repetición y abandonan la escuela a los 9 años. Quienes ven violencia doméstica en su hogar tienen a su vez más propensión a repetirla después en sus propias familias. Una expresión extrema del cuadro de debilitamiento, erosión, y crisis que caracteriza a muchas familias pobres, es el aumento de la población de niños que viven en la calle. Una de sus claves está en la impotencia de la familia para dar un marco mínimo adecuado a los niños. Los niños de la calle vienen aumentando. Se hallan presentes hoy en numerosas ciudades de América Latina, viviendo en condiciones subhumanas, vulnerables a los males más extremos como la droga y acosados por operaciones de exterminio de

corte hitleriano. La premiada película "La vendedora de rosas" documentó la búsqueda desesperada de afecto familiar y la sordidez de la vida de estas víctimas Inocentes de las sociedades latinoamericanas. Bruce Harris (1999). director de Casa Alianza. ONG pionera en la labor con niños de la calle denuncia: "Es un fenómeno social no atendido que se ha convertido en un problema, porque la respuesta de la sociedad en general es represiva, en lugar de invertir para que tengan las oportunidades que muchos de nosotros sí tuvimos". Fortalecer la familia La familia es actualmente revalorizada a nivel internacional como una unidad social que además de cumplir roles decisivos en lo afectivo y espiritual; lleva adelante con extrema eficiencia tareas fundamentales para la sociedad. Así se adjudica cerca del 50% del rendimiento de los niños en la escuela a factores como el seguimiento de sus estudios por los padres, y la solidez de la unidad familiar. La familia es el espacio donde el niño desarrolla la inteligencia emocional y las capacidades crítico creativas y forma hábitos de salud preventiva. Asimismo, claramente aparece como la principal estructura de prevención del delito. El papel que puede desempeñar en el campo moral es fundamental. Se han observado en investigaciones comparadas estrechas relaciones entre criminalidad juvenil y familias desarticuladas. Todos estos y otros potenciales inmensos de la familia están crecientemente vedados a amplios núcleos castigados por la pobreza en América Latina. Esta situación limitadamente enfocada es probablemente en una región tan desigual como esta, una de las mayores desigualdades de todas. Las oportunidades en cuanto a formar y tener una familia estable son totalmente Inequitativas. Las de los pobres son mucho menores que las de los otros sectores sociales. Ello va a ser un factor clave en la agudización de otras desigualdades. Los hijos de familias desarticuladas tendrán menores posibilidades de completar escuelas, por lo tanto reducidas chances en el mercado de trabajo, y por ende restricciones severas a su vez para formar familias estables. Se crea un "círculo de hierro" regresivo. ¿Cómo romper este círculo y recuperar el inmenso potencial de la familia? A diferencia de América Latina, en algunos de los países más avanzados del mundo hay actualmente enérgicas políticas de protección directa a la familia. Se percibe a la familia como un derecho esencial, como un pilar de un tejido social sano, y una base estratégica para el desarrollo económico. En América Latina es necesario actuar en varios niveles. Por una parte atacar las causas estructurales del aumento de la pobreza y de la desigualdad. Se necesitan al respecto políticas económicas que creen trabajo y mejoren la equidad, y políticas sociales agresivas articuladas con las anteriores que abran posibilidades reales de educación y salud para todos. Al centro de esas políticas deben hallarse estrategias de fortalecimiento de la familia. Es necesario dar apoyo a la formación de familias en los sectores desfavorecidos. Asimismo, proporcionar cobertura de salud total a la maternidad. Las elevadas cifras de mortalidad materna de América Latina son intolerables; significan en muchos casos muertes Innecesarias por falta de acceso a la atención médica. Hay que apoyar a los padres de las familias carenciadas para que sus hijos puedan dedicarse sólo a la escuela: programas como el exitoso beca-escuela de Brasilia son una útil referencia. Por otra parte debe desarrollarse una red de servicios de apoyo a las familias como guarderías; apoyos para ancianos y discapacitados y abrir posibilidades de recreación y acceso a la cultura para las familias pobres. Para todo ello debe darse la más alta prioridad a estos temas a nivel gubernamental, pero al mismo tiempo la sociedad civil debe multiplicar iniciativas y esfuerzos voluntarios, y deben realizarse alianzas entre sector público y sociedad civil al respecto. Todo esto es viable. Se podrá argumentar, pero ¿y los recursos? Amartya Sen ha demostrado en trabajos recientes, que el tema social más que de recursos es con frecuencia de prioridades. Aún sociedades con recursos muy limitados han obtenido excelentes logros en los campos sociales y en el de la familia, en base a priorizar estos problemas, reorientar recursos hacia ellos, hacer buena gerencia social, y mejorar la equidad. En nuestros países es hora de que las buenas intenciones y las proclamas sobre la familia den lugar a hechos concretos que la fortalezcan y restablezcan el derecho humano básico de toda persona a formar una familia, actualmente violado en la realidad. 6. Educación: Una cuestión de Estado Jacques Delors (1999). Presidente de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI creada por UNESCO, caracteriza la valoración actualmente asignada a la educación indicando: "de ella depende en gran medida el progreso de la humanidad. Hoy está cada vez más arraigada la convicción de que la educación constituye una de las armas más poderosas de que disponemos para forjar el futuro". En similar dirección Robert Reich ex Secretario de Trabajo de USA y prominente economista resalta el valor estratégico de la educación en los nuevos escenarios económicos internacionales señalando: "los ganadores de esta nueva economía globalizada y volátil son aquellos que pueden identificar y resolver problemas, manipular y analizar símbolos, crear y manejar información". Recomienda a su propio país "invertir en la educación y capacitación de nuestra gente; buenas escuelas públicas, y excelentes universidades públicas, públicas en el más verdadero sentido de la palabra: accesibles a todos, sostenidas por todos". Lester Thurow del MIT (1996) plantea que la diferencia entre países la hará crecientemente el conocimiento. Las industrias de punta no están basadas en recursos naturales, ni en capital, sino esencialmente en conocimiento. Tal es el caso de las telecomunicaciones, biotecnología, microelectrónica, informática, máquinasherramientas entre otras. Destaca: "las computadoras casi no utilizan recursos naturales" son puro conocimiento. Subraya: "el conocimiento es la única fuente de ventajas relativas". Conocimiento es educación que lo cultive e impulse. ¿Cuál es el tipo de educación necesaria? El nuevo siglo se presenta claramente como una época donde la educación no concluye nunca. Frente al cambio continuo en ciencia y tecnología, la única respuesta es educación permanente. Por ello, por ejemplo, hay un gran retorno de adultos profesionales a las aulas en países desarrollados. Así en USA en 1993, regresaron a la escuela a hacer postgrados 1.500.000 graduados. 87% de ellos con trabajos pero sintiendo la necesidad de seguir preparándose. Los países que han recibido el mensaje, que priorizan seria y consistentemente la educación, y la van convirtiendo en un sistema permanente que cubre toda la vida, están cobrando altos réditos históricos por ello. Las inversiones sistemáticas en una educación universalizada de buena calidad en países como entre otros los "tigres asiáticos", e Israel que se hallan Inmersos en una nueva revolución educativa de cara al Siglo XXI, les han permitido convertirse en productores y exportadores de conocimiento. Asimismo esta educación generalizada es un factor democratizador y de mejoramiento de la equidad interna. Un círculo perverso Latinoamérica presenta serias dificultades en este campo crucial. Ha habido avances considerables en matriculación. Sin embargo, menos del 15% de los niños asisten a preescolares, unidad clave para la formación, y la cifra desciende totalmente cuando se desagrega. Según los datos de CEPAL-BID la oferta preescolar se concentra fuertemente en los centros urbanos y en sectores medios y altos. Estudios del Banco Mundial evidencian la presencia de agudos problemas de deserción, repitencia, y calidad de la educación en primaria y secundaria. Establecen que el total de personas sin ninguna educación aumentó en una sexta parte en los últimos 30 años, y señalan que el nivel de repitencia es uno de los más altos del mundo en desarrollo. En cuanto a calidad, una encuesta del Ministerio de Educación del Brasil (1999) concluyó que "el 70% de los estudiantes del secundario es incapaz de resolver problemas matemáticos y la mitad es Incapaz de formular un juicio propio de los textos que lee". Las carencias educativas latinoamericanas tienen un sesgo fuertemente discriminatorio. En las áreas urbanas afectan particularmente a los más desfavorecidos. En las zonas rurales subsisten marcadas discriminaciones de género. Cerca de la mitad de las mujeres campesinas de países como México

y Brasil son analfabetas. Se crea en los países un "círculo perverso". Como señalan CEPAL-BID la pobreza, a través de factores como las deterioradas condiciones de vida, y el hacinamiento, y la debilidad del núcleo familiar, atenta contra la asistencia a la escuela y el rendimiento en la misma. El fracaso educativo condena a vastos sectores a quedar fuera del mercado formal de trabajo y esto a su vez es un factor de reproducción de la pobreza. Todo ello amplía la inequidad. Déficits educativos, pobreza e inequidad se refuerzan mutuamente. Romper este círculo es fundamental para el perfil mismo de las sociedades latinoamericanas, para el funcionamiento de la democracia, y para el acceso de América Latina a la nueva economía mundial basada en conocimiento y educación. Para ello será necesario que la sociedad asuma que la educación es una "cuestión de Estado" de la más alta prioridad, y se concertó para Invertir en ella, y mejorarla. Corea del Sur Invierte en educación el 10% de su Producto Bruto, Israel el 8%, los países latinoamericanos cifras proporcionalmente muy inferiores. La profesión docente ha sido Jerarquizada en países como los mencionados, y considerada de alto interés nacional. Germán Rama (1998) describe vívidamente el proceso en América Latina: "Se pauperizó a los maestros, se dejaron de mantener y construir locales escolares y se hacinaron a los niños; promoviéndose una profunda crisis de la profesión de maestro. Los mejores profesores buscaron ocupación en otra parte, los que quedaron se burocratizaron y dejaron de creer en lo que hacían porque a través de las políticas públicas se desvalorizó ese noble acto de enseñar a los niños, los jóvenes capaces no quisieron ir a formarse a los institutos normales y, en algunos países es posible que en el futuro inmediato no hayan jóvenes profesionales para sustituir a los que se retiran o abandonan y se vuelva a una enseñanza de maestros sin título". Para enfrentar este cuadro hay que producir cambios profundos. Como señala una aguda nota sobre el tema "Para tener mejores maestros “primero” hay que tratarlos como tales" (D. Feldman, 1996). Es posible en la región hacer las cosas en la dirección correcta. Costa Rica, ha decidido incorporar a la Constitución una cláusula por la que ningún gobierno podrá gastar en educación menos del 6% del Producto Bruto. Sin embargo, las realidades empíricas parecen señalar que las relaciones entre educación y desigualdad son más complejas, y que es necesario atender en forma realista ,a esa complejidad para poder movilizar las potencialidades de la educación como agente de cambio y mejoramiento. 7. Inequidad en la educación en América Latina. Algunas cuestiones estratégicas Educación: estrategia ganadora La educación aparece a inicios del siglo como un motor fundamental del crecimiento económico y de la competitividad en los nuevos mercados globalizados. La calidad en conocimientos de la población de un país constituye en los actuales escenarios económicos un factor diferenciador estratégico. Contar con una mano de obra calificada abre paso a la incorporación de progreso tecnológico en las organizaciones, les permite innovar y realizar cambios sabiendo que su personal puede manejarlos, crea condiciones para avanzar gerencialmente hacia un perfil de "organizaciones que aprenden permanentemente", considerado el perfil ideal en nuestros días. Los niveles de educación de su personal van a repercutir fuertemente tanto en el rendimiento individual, como en la performance colectiva de las organizaciones. Además, los trabajadores calificados tienen una incidencia técnica positiva sobre su grupo, y apuntalan la productividad de conjunto. Por todas estas y otras razones, la educación es percibida como una de las inversiones de más elevado retorno sobre la inversión. Las empresas de punta en el mundo, han aumentado en los últimos años significativamente sus asignaciones en capacitación de los miembros de la organización, y la concepción de la capacitación en general se ha expandido transformándose en Desarrollo de Recursos Humanos (DHR). A nivel de personas y de familias, la educación es vista como uno de los mayores canales de movilidad social. Se observa estadísticamente que hay correlaciones significativas, entre los niveles de educación y las remuneraciones que las personas pueden alcanzar. Dadas todas estas virtualidades y otras añadibles, se concibe normalmente a la educación como una estrategia central para mejorar las desigualdades. El razonamiento básico es sumariamente que su expansión generará mejores calificaciones que serán un Instrumento decisivo en "romper" desigualdades. Algunos problemas críticos Veamos algunas de las principales tendencias observables en América latina al respecto. Ante esto ha habido en la región un proceso vigoroso y positivo de expansión matricular. La cobertura de la escuela primaria se ha extendido fuertemente. Las tasas de inscripción en primaria superan el 90% en la mayoría de los países. También han aumentado considerablemente las tasas de inscripción en secundaria, y en educación superior. La legislación contiene la obligatoriedad de la educación primaria. y la población tiene libre acceso a inscribirse en ella. La proporción de analfabetos descendió de un 34% en 1960, a un 13% en 1995. Pero todo ello es una parte del panorama educativo. La otra que preocupa profundamente en los medios educativos de la región, tiene que ver con los serios problemas que se afrontan en las áreas de deserción, repitencia, y calidad de la educación. En lo que se refiere a deserción, la gran mayoría de los niños en edad escolar comienzan la escuela primaria, pero según las estimaciones, menos de la mitad la finalizan. También la mayoría de los que inician la secundaria no la completan. Se forma así un amplísimo grupo de niños y jóvenes con primaria incompleta, y secundaria incompleta. Su peso cuantitativo es observable en las estadísticas sobre el nivel de preparación de la mano de obra activa de la región. Ubicados fuera de los marcos de la educación formal, y con dificultades importantes para insertarse laboralmente, constituyen un extenso grupo social que está de hecho excluido de aspectos básicos de la vida de la sociedad. El frente de la repetición es de gran debilidad en América Latina. El Banco Mundial (1995) ha resaltado "el alto nivel de repetición, uno de los más altos del mundo en desarrollo". Jeffrey Puryear (1997) estima que un alumno promedio de la región está cerca de siete años en la escuela primaria para llegar a terminar sólo cuatro grados. Ese promedio surge de las elevadas repeticiones. Más del 40% de los alumnos repiten el primer grado, y la tasa de repetición promedio es de un 30% en cada año de estudios. Las elevadas tasas de deserción y repetición de la región llevan a un bajo índice de escolaridad promedio por habitante, 5.2 años. Ello significa que el latinoamericano promedio no ha completado los 6 años de un ciclo de educación primaria. En varios países las cifras de escolaridad promedio son inferiores aún a los cinco años, y aún en los más avanzados no exceden de los 9 años. La situación de la región es marcadamente más desfavorable que la que caracteriza a países de similar desarrollo económico de fuera de ella, como puede apreciarse. Educación e inequidad Cuando se desagregan las tasas de deserción y repetición se observa que las mismas varían agudamente según los estratos sociales. Análisis del BID (1998) constatan que completan el quinto año de escolaridad en varios países de América del Sur, promediados (Bolivia, Brasil, Colombia y Perú), el 93% de los niños de los estratos altos, y sólo el 63% de los niños de estratos pobres. En países de Centroamérica y el Caribe (Guatemala, Haití, República Dominicana) el 83% de los niños de estratos altos terminan el quinto grado, y sólo el 32% de los de estratos pobres. Las tasas de terminación de la secundaria son también muy disímiles según el estrato social. Los altos niveles de deserción y repetición de la región están vinculados a la pobreza y al patrón de Inequidad general de la misma. Se estima que el 60%

de los niños de la región son pobres. Los niños de familias pobres tienen posibilidad de ingresar al sistema educativo, pero su probabilidad de completar el mismo está totalmente condicionada por su situación socioeconómica. Carencias múltiples, que van desde la desnutrición que Impide un rendimiento educativo mínimo, hasta el hacinamiento, pasando por la presión para que trabajen desde edades muy tempranas para llegar a recursos, van a bloquear en los hechos su acceso real a la educación. Así lo ilustran, por ejemplo, las cifras centroamericanas. Los promedios de repetición que llevan a que los niños tarden más de 10 años en terminar la primaria en Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, y la elevada deserción, están vinculados directamente al hecho de que en los países de esa subregión, con excepción de Costa Rica y Panamá, la pobreza tiende a exceder el 70% de la población, y, a que una tercera parte de los niños presentan ya desde muy temprano síntomas serios de déficits nutricionales acumulados (talla menor a la normal para su edad). Por otra parte, se calcula que en América Latina hay 30 millones de niños y adolescentes de 5 a 17 años que se han visto obligados a trabajar, con el consiguiente impacto sobre su posibilidad de dedicación a la escuela. Bájo el peso de estas condiciones, el sistema educativo no cumple las expectativas de constituir un canal de movilidad. Van surgiendo niveles de preparación altamente estratificados que después van a ser la base de brechas de gran magnitud en el mercado laboral. En un análisis de la situación en 15 países de la región (BID, 1998), se ha verificado que en ellos los jefes de hogar del 10% más rico de la población tienen 11,3 años de educación, casi siete años más que los jefes de hogar del 30% más pobre. Estas distancias promedio son tan amplias y aún mayores en México, donde la diferencia entre unos y otros es de 9 años, y en Brasil, Panamá, y El Salvador, donde son de 8 a 9 años. Las desigualdades en deserción, repetición, y años de escolaridad expresan de por sí un cuadro de inequidad aguda en materia educativa, pero corresponde agregar otro plano de análisis: la calidad de la educación. No sólo importa cuántos años de escolaridad reciben los niños y los jóvenes, sino cuál es el grado de actualidad y relevancia del conocimiento recibido en relación a las demandas de inicios de siglo, y cuál es la eficiencia de las metodologías instruccionales utilizadas. América Latina ofrece indicadores que se están distanciando de los standards del mundo desarrollado, y de grupos de países del mundo en desarrollo, como los del Sudeste Asiático. En las mediciones internacionales como el Third International Math & Science Study (TIMSS), que compara los rendimientos educativos en ciencias y matemáticas de más de medio millón de niños de 13 años de edad, los pocos países latinoamericanos participantes ocuparon algunos de los últimos puestos entre los más de 40 que fueron medidos. Pero los rendimientos deficientes no son característicos de toda la sociedad. En cuanto se ingresa a observar datos sobre los desempeños educativos por sectores sociales se advierte que hay marcadas disparidades hacia el Interior de un país según cual sea el sector social al que pertenecen los alumnos. Como se advierte, los rendimientos en Matemáticas y Ciencia de niños de 13 años de las escuelas privadas de elite, a los que asiste un número muy reducido de los niños en edad escolar, son muy superiores a los de la escuela pública que concentra a la gran mayoría de los niños. Las diferencias de rendimiento no están al alcance de la voluntad de los niños. Tienen que ver con variables muy concretas. En todos los aspectos claves las primeras tienen condiciones mucho más favorables. Los niños que asisten a escuelas privadas tienen más de 1200 horas de clase anuales, los de escuelas públicas menos de 800, y los de escuelas rurales 100. Los maestros de escuelas privadas ganan en promedio de 5 a 10 veces el sueldo de los maestros de escuelas públicas. Las condiciones de infraestructura y los materiales que utilizan son de calidad muy superior. A todo ello se suma la incidencia del medio familiar. El peso de la situación familiar en el rendimiento educativo es muy alto. Se han observado correlaciones significativas entre los niveles educativos de padres, y niños. En los hogares pobres el aporte educativo de los padres es limitado, el número promedio de personas en el hogar suele ser muy alto en relación a su reducido espacio, y las familias atraviesan por dificultades continuas ante el embate de la pobreza. Todo ello afecta el rendimiento. A todo ello se suma la incidencia del medio familiar. El peso de la situación familiar en el rendimiento educativo es muy alto. Se han observado correlaciones significativas entre los niveles educativos de padres, y niños. En los hogares pobres el aporte educativo de los padres es limitado, el número promedio de personas en el hogar suele ser muy alto en relación a su reducido espacio, y las familias atraviesan por dificultades continuas ante el embate de la pobreza. Todo ello afecta el rendimiento. Las diferencias combinadas de condiciones favorables y desfavorables que surgen de escuelas y hogares estratificados, van a generar niveles de calificación muy disímiles. Diversas Investigaciones nacionales han corroborado recientemente el peso de estas diferencias, incluso en algunos de los países con mayores avances en el Continente en Materia educativa, como Chile, Uruguay y Argentina. Algunos casos nacionales En el caso de Chile los niveles de rendimiento difieren marcadamente entre las Escuelas Municipales, en las que se concentra la mayoría de la población pobre, y a las que asiste el 57% de toda la matrícula escolar, las escuelas privadas subsidiadas por el Estado, y las escuelas privadas sin subsidio, a las que sólo asiste el 8% de la población escolar. Las cifras de rendimiento en matemáticas y español son las siguientes. El rendimiento en matemáticas en las escuelas privadas sin subsidio excede en más de un 20% al de las escuelas municipales, casi lo mismo sucede en el área del lenguaje. Las tasas de graduación, y los años de duración de estudios ofrecen asimismo disparidades considerables. Sólo el 73.66% de los estudiantes de las escuelas municipales terminan la primaria vs. el 84,57% de los de las escuelas privadas sin subsidios. En el secundario la brecha es mucho mayor aún, 53% vs. 89%. La duración promedio de las carreras también difiere. Los estudiantes de escuelas municipales tardan 9.93 años en terminar una primaria de 8 años, y 5,91 en terminar la secundaria de 4 años, mientras que en los de las escuelas privadas las diferencias son reducidas respecto al periodo previsto. Un análisis en el Uruguay (Administración Nacional de Educación Pública, 1997) da cuenta de los siguientes resultados de los alumnos en matemáticas. y lenguaje, según el contexto sociocultural de las escuelas: Aún en un país con esfuerzos tan Importantes en el campo de universalizar educación de buena calidad, como el Uruguay, los rendimientos en matemáticas y lenguaje difieren fuertemente según el contexto sociocultural de las escuelas. Se observa una estrecha correlación entre dicho contexto y los resultados. Kritz (1997) realiza un Innovativo Intento de medición del capital humano con que cuentan los diferentes niveles económico-sociales en la Capital Federal y Gran Buenos Aires de la Argentina. Establece un índice de capital humano que integra el nivel de logros alcanzado por la población de más de 14 años en cuatro planos: nivel educativo, conocimientos de computación, conocimientos de idiomas, y cursos de capacitación. Los resultados dan Idea del grado de preparación que tienen las personas para funcionar en los mercados laborales actuales. Como se observa hay una correlación totalmente estrecha entre nivel económico-social y capital humano. El 65,6% de los que tienen un índice de capital humano alto, pertenecen a las clases media alta, y alta, que son sólo el 20% de la población. Del otro lado, sólo el 7.4% de los que tienen dichos índices son integrantes de las clases media baja y baja, que son el 52,2% de la población. Como se observa hay una correlación totalmente estrecha entre nivel económico-social y capital humano. El 65,6% de los que tienen un índice de capital humano alto, pertenecen a las clases media alta, y alta, que son sólo el 20% de la población. Del otro lado, sólo el 7,4% de los que tienen dichos índices son Integrantes de las clases media baja y baja, que son el 52 2% de la población.

Un sistema altamente segmentado Los tres casos dan cuenta desde diversas ópticas del funcionamiento silencioso de fuertes procesos de estratificación de la educación. Como se ha visto, la posibilidad de completar estudios primarios, y llevar adelante estudios secundarios, están altamente ligados al sector social de pertenencia. Asimismo, la calidad de dichos estudios tiene importantes saltos según el marco escolar al que se asiste. Como lo describe Puryear (1997): "Los sistemas de educación primaria y secundaria de América Latina están fuertemente segmentados en función del status económico de las personas, quedando las más pobres relegadas al sistema público, en tanto que los ricos y la mayoría de la clase media asisten a colegios privados. Como resultado se tiene un sistema profundamente segmentado en el cual los pobres reciben una educación que es abiertamente inferior a la que reciben los ricos. Un número desproporcional de aquellos que repiten y aquellos que desertan son pobres. Incluso cuando lo -permanecen en el colegio tienden a aprender menos - el problema total resulta mucho más amplio. El derecho a que surge de la ley, es difícil de ejercer en la práctica. En la realidad están operando de hecho en la región "circuitos educativos". A las escuelas que llenen una oferta de educación relevante en standards del mundo actual, Ingresan niños de ciertos sectores sociales Cinc, a su vez, cucniati ron in,treos familiares que han acunntlado signilicativas dosis ele capital humano. Como plantean Alessina y Perotti (1994), el campo de la educación es el de un mercado pionunciadanlente impcrlccto en ternlinos económicos. La mayoría de las personas dependen de sus propios recursos para invertir en educacicin. Por lo tanto la distribución Inicial de recursos determinará qué tipo de escuela seleccionarán. Frente a este circuito. que conduce a una educación couipetitlva en términos de los mercados laborales, se generan otros ciretillos, en donde se halla la mayoría de la población en muchos (le los paises. La misma asiste a escuelas con restricciones operativas concretas: infraestructuras deficientes, falta de materiales, bajas remuneraciones docentes, limitado número de horas de clase anuales. Las dificultades del medio familiar a su vez son desfavorables para el rendimiento. La rcpeticion y la deserción recorren este circuito en todos sus tractos. Operando a través de procesos de esta índole, la promesa de movilidad social latente en la educación no se ve correspondida en la práctica. De cada 100 niños que comienzan la primaria en Bolivia, Brasil, Colombia y Perú, sólo llegan a nueve años de escolaridad, 15. De cada 100 que la inician en Guatemala, Haití y República Dominicana, sólo llegan a dicho nivel 6 (BID, 1998). Además, la calidad de lo recibido tiene serias restricciones. Para los otros 85, ó 94, la promesa se ha desvanecido. La educación ha sido para ellas una etapa marcada por severas inequidades. Ellas van a conducir a inserciones marginales o precarias en el mercado laboral que, a su vez, los harán formar parte de las familias socioeconómicamente desfavorecidas, que en los cuadros estadísticos anteriores, tienen niños con más deserción y repetición, y menor rendimiento. La inequidad en ingresos, acceso a activos y otras dimensiones que tienen agudas presentaciones en América Latina, considerada,actualmerite la región más desigual del planeta, permea en todos sus segmentos y fases, el proceso educativo. ¿Cómo enfrentar este "círculo perverso" en donde la educación inf uida por dicha inequidad aparece a su vez como fuente reproductora. Algunas direcciones de trabajo La promoción dei capital humano aparece como un punto central de un modelo renovado de desarrollo. Tiene efectos positivos a nivel personal, familiar. y de las naciones. Es vital para la productividad y la competitividad. Se le atribuye un porcentaje considerable de las tasas de crecimiento económicp. Se han visto las restricciones concretas que la desigualdad impone a los sistemas educativos de la región. Superarlas requerirá ponerlas a foco y diseñar estrategias apropiadas a su naturaleza. Es muy importante continuar con la política de extensión de la cobertura. Todavía quedan amplios grupos de población que se hallan fuera de la matriculación en primaria. Pero como se ha visto, no basta. Debe haber una vigorosa política de elevación de la calidad. La gran mayoría de los estudiantes asisten a escuelas públicas con debilidades marcadas. Debe fortalecerse activamente la es-a cuela pública. Ello Implica recursos adecuados y acciones concretas en las áreas de la profesión docente, revisión curricular, materiales de trabajo, e infraestructura. La situación de los maestros es un eje básico de la cuestión. Se necesita una profesión docente jerarquizada socltilinente, rcnlune" rada apropiadamente, y que constituya una alternativa atractiva de trabajo para las nuevas generaciones, y les ofrezca posibilidades de progreso y crecimiento profesional. En las sociedades que figuran en los primeros puestos del TIMSS, esa ha sido una de las estrategias maestras empleadas para obtener dicho resultado. Así los maestros en diversos países de Europa Occidental tienen sueldos superiores al promedio de la población. En Israel, un país con muy buenos standards educativos, el Gobierno (le Rabin decidió, sin embargo, en 1994. hacer una gran reforma educativa hacia el Siglo XXI. La reforma educativa elevó en un 33%, en términos reales, el presupuesto de educación nacional. Entre los aspectos claves se incrementó sustancialmente la remuneración de los maestros; y se agregaron a su jornada de trabajo, tres horas pagas destinadas a entrenamiento en sistemas pedagógicos avanzados e introducción de la informática en todas las aulas del país. El país pasó a invertir en educación el 9% del Producto Bruto Nacional'. En Corea del Sur se invierte casi el 10% del Producto Bruto Nacional en educación. Estos cuadros contrastan con la situación de los maestros en América Latina. Numerosos análisis de reputados especialistas coinciden en el diagnóstico. Entre ellos, Puryear (1997) describe el estado critico de las remuneraciones y los desestímulos al Ingreso a la profesión del siguiente modo: "Se ha permitido el deterioro de la profeFión docente. Los profesores de todos los niveles educacionales están generalmente mal formados y peor pagados, y tienen pocos incentivos para la excelencia profesional y perfeccionamiento. Un tercio de los profesores de la región carece de certificados o de grados profesionales. En los colegios rurales del nordeste brasileño, sólo el 40% de los profesores han completado la enseñanza básica (Harbison y Hanunshek. 1992). En México, los profesores fueron uno de los pocos grupos ocupacionales que sufrieron la baja de un decil de sus salarios con respecto a otros durante los ochenta (de Ibarrola, 1995). Los bajos salarios y las condiciones precarias han empeorado particularmente el reclutamiento de nuevos profesores. La investigación reciente sugiere que aquellos que entran a programas de adiestramiento docente, tienen desempeños académicos desproporcionalmente bajos". Estos procesos que afectan severamente la calidad, requieren políticas orgánicas para superarlos. Algunos países de la región las han diseñado, puesto en práctica, y están obteniendo resultados. Costa Rica ha considerado a la educación, durante sus cincuenta y cuatro años de democracia, un gran proyecto nacional. Consénsualmente, sus fuerzas políticas han defendido la escuela pública y trabajado permanentemente en su mejora. El Congreso de dicho país aprobó, en 1997, una reforma constitucional que Incorpora una cláusula que obliga a los gobiernos a invertir en educación no menos del 6% del Producto Bruto Nacional, porcentaje muy superior al de la mayoría de los países de América Latina. Sus logros educativos han Incidido en que ocupe una de las primeras posiciones de la región en las estadísticas de desarrollo humano, y la calidad de su sistema educativo se ha convertido en uno de los elementos centrales que han atraído recientemente inversiones tecnológicas de punta en gran escala hacia ese país. Uruguay, en donde la educación ha sido una prioridad de la democracia en todo este siglo, ha desarrollado una amplísima reforma educativa que tiene entre sus metas avanzar hacia la universalización de la educación preescolar (Rama. 1998). Asimismo, hay en marcha uno de los más ambiciosos programas de jerarquización y desarrollo de la profesión docente. En Chile, según refiere Anninat (1998), la democracia ha considerado el tema de la educación de la más alta prioridad y se han iniciado una serie de programas para mejorar la "calidad y equidad" en la educación. Se aumentaron considerablemente los presupuestos educativos. Se reforzó la dotación de materiales y se Instalaron computadoras en todas las escuelas secundarias y el 50% de las primarias. Se puso en marcha un vasto programa de renovación curricular e innovaciones educativas, el Proyecto Montegrande. Especial énfasis en las reformas ha tenido el fortalecimiento de la profesión docente. Su aumentaron los su#ldos reales de los docentes desde 1990 a 1998, en un 80%. Se crearon premios a la excelencia docente, becas para perfeccionamientos en el exterior, y se mejoró la formación inicial de maestros.

En todos estos países hay una enérgica política de calidad en la educación pública, junto a la de cobertura. Sus medias de rendimiento superan a las deficientes medias de la región, y señalan la necesidad y viabilidad dee caminar en esa dirección. No son los únicos casos. Pueden desde ya mencionarse numerosas experiencias relevantes en marcha en otros países de la región. Sin embargo, los avances serán limitados aun con las mejores intenciones si no se encara frontalmente el problema de las pronunciadas inequidades que presiona continuamente hacia segmentaciones en los sistemas educativos, relegando y discriminando una y otra vez a través de múltiples mecanismos a los estratos pobres. La realidad exige consiguientemente que se diseñen vigorosas políticas de mejoramiento de la equidad en educación y que ellas sean un núcleo central de las políticas educativas generales. En sociedades como las latinoamericanas con vastos sectores de población viviendo en pobreza y miseria, la educación puede ser una poderosa fuerza de cambio social y devolución de dignidad y esperanza a los pobres, o por el contrario, de persistir las fuertes Inequidades que la marcan, un refuerzo permanente de los círculos perversos que conducen a la exclusión social, y la tornan en tina sli.naclón sin salida. 8. Salud Pública, Capital Social y Equidad. Datos para pensar Todas las constituciones latinoamericanas proclaman el derecho a salud paraa todos. Parece casi innecesario argumentar de que esta es una meta central para cualquier sociedad democrática. Al mismo tiem-po. la salud de la población de un país es un pilar de la productividad, la competitividad y el desarrollo. ¿Quién puede oponerse a ello? Sin enr bargo, como lo señala G. Alleyne (1998) (Director de la Oficina Panamericana de la Salud) hay en América Latina graves problemas de inequidad en salud. Si bien ha habido avances muy positivos existen grandes brechas en aspectos básicos como mortalidad infantil, mortalidad materna y esperanza de vida entre países, y al interior de los mismos. Tienen que ver con acceso a servicios de salud (el 46% de la población no tiene cobertura de seguridad social en salud, y el 17% de los partos no son atendidos por personal capacitado), pero también con factores externos a los sistemas de salud, como la disponibilidad de agua potable (152 millones de latinoamericanos carecen de ella), de instalaciones sanitarias y de electricidad (hay grandes (léficits), y con las insuficiencias en educación. Por ello ha enfatizado Go Brutland (1998) (Directora de la Organización Mundial de la Salud): "hay importantes factores determinantes de una mejor salud que están fuera del sistema sanitario, mejor educación. ambiente más limpio, reducción constante de la pobreza. Hay que decirles a los presidentes, primeros ministros y ministros de finanzas que ellos también son ministros de salud". Una serie de estudios recientes pionerizados por la Escuela de salud pública de Harvard han agregado otras dimensiones adicionales a las anteriores. Han logrado detectar que Influye profundamente en la salud pública lo que sucede en un país en materia de capital social y equidad. El capital social está formado por el grado de confianza iuterpcrsonal en una sociedad, las normas de comportamiento colectivo, y la densidad de su sociedad civil. El grado de equidad influye sobre cl mismo. Cuanto más desigual es una sociedad más débil es el capital social. Se erosiona la confianza de unos en otros, crece el individualismo, y se debilita la participación en asociaciones. Las mediciones (le Harvard registraron que estos factores inciden fuertemente en las tasas de esperanza de vida. 1 ,as sociedades más equitativas y con más capital social conforman un ambiente niás saludable. Resaltan que la salud no es una cuestión sólo individual. El medio social es muy determinante. Así países como Suecia, Japón, y hasta Costa Rica, que tienen menor producto bruto per cápita que EE.UU., pero mejor equidad, tienen nmayor esperanza de vida. La diferencia entre el producto bruto per cápila de EE.UU., y el de Costa Rica es de cerca ele 21.000 dólares, sin embargo la esperanza de vida es mayor en Costa Rica. (76,6 vs. 76,4). Lo mismo sucede al interior de EE.UU., entre sus Estados. Hay una fuerte correlación entre nivel de equidad, riqueza del capital social y esperanza ele vida. Las variaciones en el nivel de confianza interpersonal explican el 58% de las diferencias en mortalidad entre los Estados. Por otra parte, cuanto más sube el índice de pertenencia de las personas a organizaciones, tienen mejor esperanza de vida. Similares conclusiones se alcanzaron en Inglaterra. La equidad incide en la riqueza del capital social y este en la salud pública, por varias vías. Una (le ellas es la calidez del medio social (confianza, ayuda mutua. etc.). El capital social es una fuente de apoyo afectivo. autoestima y respeto mutuo. Otra es que si los vecindarios son fuertes eso hace que se difundan con rapidez los avances en salud, y que haya presión social sobre las conductas desviadas (drogas, etc.). Una vía muy relevante, según indican las investigaciones; es que si el capital social es fuerte, hay más, participación de la sociedad civil en la actividad política, y los gobiernos responden más a las necesidades de los desfavorecidos. Kawachi. Kennedy y Lochner (1997) muestran una robusta correlación estadística en EE.UU. entre grado de participación política de los votantes de clases pobres, y respuestas de los Estados en materia de servicios sociales incluida la salud. El capital social incluso incide, según lo verifican los investigadores, en las cifras de' crimen. Cuanto menor es el grado de confianza interpersonal mayor la tasa de crimen. Por otra parte, analizando 343 vecindarios de Chicago se ve que cuanto más cohesivo el vecindario hay más organicidad social y más capacidad de influir sobre los gangs, y menor es la tasa de criminalidad. Por las razones anteriores anotan Kawachi, Kennedy y Lochner (1997): 'Para encarar comprehensivamente el problema de las desigualdades en salud, los gobiernos deben comenzar por enfrentar la cuestión de las desigualdades económicas de por sí". La salud pública depende entonces de los factores directamente médicos, de las condiciones económicas básicas como los niveles de pobreza, de la provisión de servicios fundamentales y también del grado de equidad de una sociedad y la fortaleza de su capital social. El producto bruto per cápita no garantiza soluciones mágicas de por sí. El Nobel Amartya Sen se pregunta por qué países muy modestos, con reducidos productos brutos per cápita, tienen una esperanza de vida muy superior a otros donde el mismo es mucho mayor. Su respuesta es que son menos desiguales, la salud y la educación son prioridades reales, hay políticas públicas activas, y la sociedad las apoya. En América Latina, considerada la región más desigual del orbe, superar las agudas lnequidades en salud significará, al mismo tiempo, asegurar a todas las familias cobertura de salud, nutrición, agua, Instalaciones sanitarias, electricidad, educación, y otros factores, enfrentar la pobreza, mejorar la equidad, y fortalecer el capital social. SI queremos que las promesas constitucionales sobre salud para todos se conviertan en realidades, es hora de prlorizar el problema, y desarrollar políticas agresivas en todas estas direcciones. 9. El acceso a la salud. Una cuestión crucial América Latina es considerada la región más desigual del planeta. Es el Continente donde, según múltiples fuentes, las polarizaciones son mayores en diversos campos, y el acceso a las oportunidades es marcadamente disímil para los diferentes sectores sociales. ¿Cómo impacta la inequidad latinoamericana el fundamental campo de la salud? ¿Qué problemas determina en esta área decisiva de la vida de las sociedades, y qué obstáculos y trabas pone al avance de los esfuerzos para mejorar la salud? A pesar de su clara relevancia, este tema ha sido limitadamente puesto a foco. El objetivo de este trabajo es llamar la atención sobre el mismo, y contribuir a estimular este debate tan necesario. Para ello se sábraya, en primer término, el papel central de la salud para el desarrollo, se reseñan las amplias brechas que existen, a pesar de ello, a nivel mundial entre países, y a su interior, se encaran ciertos difundidos mitos sobre cómo superar los problemas en salud, se exploran algunos de los principales impactos de la desigualdad de América Latina sobre aspectos básico:, del campo de la salud y, finalmente, se sugieren algunas líneas de la gran tarea por realizar para enfrentar el peso de la inequidad sobre la salud pública. La inversión en salud, campo estratégico para el desarrollo La salud es ante todo un fin en sí mismo. Pertenece a la categoría de los derechos humanos más básicos. Crear condiciones favorables a la salud de toda,

la población no es una concesión, o una facilidad, es hacer honor a ese derecho básico. Es una de las obligaciones fundamentales de un sistema democrático por su misma definición. Como lo destacan adecuadamente George Alleyne (Director de la Organización Panamericana de la Salud) y Gerth Rosentlial (CEPAL, 1998), "el acceso equitativo a servicios de salud es un derecho esencial de los seres humanos en nuestro tiempo. y es una condición básica para asegurar la fortaleza de la democracia, la gobernabilidad de las naciones y la legitimidad de los Estados". Al mismo tiempo la inversión en salud es de las de mayor retorno posible. Significa fortalecer el capital humano de la sociedad, como se ha enfatizado, base de la productividad, el progreso tecnológico y la competitividad. Sin una base firme en materia de salud los objetivos de crecimiento educativo de la población. antes examinados, no tendrán posibilidad de materializarse. Un- mejor nivel de salud, dice el Banco Mundial (1993). aporta al crecimiento económico en cuatro aspectos muy concretos: reduce las pérdidas de producción causadas por enfermedades de los trabajadores; permite el acceso a recursos naturales que serían inaccesibles si no se eliminan enfermedades propias de las zonas, donde se hallan los mismos (por ejemplo, malaria, paludismo. ete.): aumenta el enrolamiento de niños en las escuelas y su capacidad de aprovecharlas: y libera recursos que de otro modo deberían destinarse a la curación cte enfermedades. OPS y CEPAL (1998) destacan que. condiciones de salud no adecuadas aumentan los días de ausencia laboral, disminuyen la productividad, restan motivación e iniciativas en el lugar de trabajo. La salud es un elemento de competitividad empresarial. Las empresas con personal más saludable tendrán menor ausentismo y mayor productividad. El estado de salud es un catalizador de círculos virtuosos o perversos en relación con la pobreza. Un círculo perverso frecuente es el de que los pobres tienen más posibilidades de enfermarse y, al perder salud, tienen mayores dificultades para buscar alternativas para enfrentar la pobreza. A la inversa, la mejora en su acceso a la salud los dota de mejores posibilidades para encararla. La salud es asimismo, por sus características, un campo casi óptimo para mejorar la inequidad en general. Es posible en salud lograr avances importantes en cobertura. acceso. información, y otros aspectos, con costos más bajos y en períodos de tiempo más cortos, que lo que significaría introducir cambios en la redistribución del ingreso, o crear empleos estables. Por otra parte las sociedades tienden a tener una actitud de apoyo casi consensual al mejoramiento de las condiciones de salud, y tina intolerancia mucho mayor a la inequidad en salud que en otros campos. Ambos aspectos crean bases favorables para políticas activas en esta materia. Por estas y otras razones la equidad en salud es una meta esencial para las sociedades democráticas de nuestro tiempo. Según M. Whitehcad (1993) esa equidad puede definirse como: Igual acceso a servicios de atención similar para iguales necesiclades de salud. Igual capacidad de uso de los servicios para las mismas necesidades. Igual calidad de atención para todos. A pesar de la aceptación en el "discurso público" usual de los hechos anteriores y (le Ingxn -lanlcs avances en salud pillrlica, principalmente ligados a descubrimientos en el campo medico, las realidades internacionales actuales indican pronunciadas brechas en las tres áreas de equidad mencionadas: acceso, capacidad de uso y calidad. Ellas fornian parte de los factores que conducen a pronunciadas diferencias en esperanza de vida. mortalidad general y mortalidad inlántil entre los países pobres y ricos en la actualidad. Las distancias mundiales en salud Puede apreciarse la magnitud de las brechas en el Cuadro 8, producido por la Organización Mundial de la Salud (1998). Como se observa, la diferencia en esperanza de vida entre los habitantes de los 26 países más ricos y los de los 49 países más pobres eran en 1997. de 25 años. La mortalidad de personas de menos de 50 años representaba el 8% de la mortalidad total en los países ricos, y el 73% en los pobres. Los datos sobre mortalidad Infantil dan cuenta de enormes diferencias. El número de niños que perecían antes de cumplir 5 años de edad era de sólo 8 de cada 1.000 en los países ricos, y de 144 cada 1000 en los pobres. La cifra básica de mortalidad antes de cumplir un año de vida, de los pobres. multiplicaba 16 veces a la de los ricos. Uno de cada 10 niños entre los pobres no llegaba al año de edad. La población pobre sufre todo orden de inequidades en salud. Tiene más posibilidad de enfermarse, su acceso a cobertura médica es menor, tiene menos información sobre su misma existencia y sobre cómo lidiar con sus dolencias, tiene menos capacidades para hacer uso de los servicios de salud, y la calidad de la salud que se le ofrece es mucho menor que la que llega a los otros sectores. En consecuencia, es una población que tiende a sufrir una forma de pobreza, la escasez de recursos de salud, que se añade a las otras, pero que puede conducir a la pérdida de la vida, o a deterioros graves. En los 26 países Indicadores de Salud En los 49 países más ricos más pobres 78 Esperanza de vida al nacer (en años) 53 8 Muertes antes de los 50 años (porcentaje 73 del total de muertos) 8 Muertes antes de 5 años (por cada 1000 144 nacimientos) 6 Mortalidad Infantil (muertes en el primer 100 ario de vida por cada 1000 nacimientos) Fuente: OMS' (1998). 1-lacia una economía con rostro humano 59 La Organización Mundial de la Salud (1998) describe con precisión su situación: "Los pobres soportan una parte desproporcionadamente grande de la carga mundial de morbilidad y sufrimiento. Suelen habitar en viviendas insalubres y haciendas, en zonas rurales o tugurios perlurbanos poco atendidos: Están inás expuestos que los ricos a la contaminación y a otros riesgos en el hogar, en el trabajo y en sus comunidades. Asimismo, es más probable que su alimentación sea insuficiente y de mala calidad, que consuman tabaco y que estén expuestos a otros daños para su salud. En general, esta situación reduce su capacidad de llevar una vida social y económicamente productiva y se traduce en una distribución diferente de las causas de mortalidad. Las desigualdades y la creciente diferencia entre ricos y pobres en muchos países y comunidades, aun cuando haya un crecimiento económico continuo, amenazan la cohesión social y en varios países contribuyen a la violencia y a la tensión psicosocial". El problema de la alimentación es de los más graves. Según datos de la FAO (2000), 828 millones de personas de los países en desarrollo padecen hambre crónica, y otros 2000 millones tienen deficiencias de inicronutrientes como vitaminas y minerales. El problema no es de disponibilidad de alimentos a nivel mundial. Según FAO, si la producción mundial de alimentos se distribuyera según las necesidades, se podría proporcionar a cada persona una dieta de energías diaria de 2.720 calorías. La situación real muestra una gran brecha. El promedio diario de la dieta energética es en los países desarrollados de 3.340 calorías, y*de sólo 2.060 en los países pobres. Algunas de las derivaciones de esta situación pueden apreciarse en el Gráfico 3. que marca las diferencias que existen entre las causas de muerte del 20% de población más pobre, y el 20% más rico. Casi el 60% de las defunciones de los pobres son' causadas por enfermedades transmisibles, causas nutricionales y mortalidad materna y perinatal. En los ricos esas cifras se reducen drásticamente. significan sólo el 8% de las defunciones. El Banco Mundial (1993) ha estimado que las cifras de defunciones

de los pobres podrían reducirse dramáticamente. Según sus cálculos, 7 millones de adultos mueren anualmente por enfermedades transmisibles que podrían ser prevenidas o curadas con costos mínimos. La tuberculosis sola causa 2 millones de esas muertes. En los niños las reducciones podrían ser enormes. Casi la mitad de las muertes en los países pobres es causada por diarreas y-enfermedades respiratorias exacerbadas por la desnutrición. En lo relativo a las madres, las tasas de mortalidad materna son, en promedio, 30 veces mayores en los países en desarrollo que en los ricos. El peso decisivo de las inequidades en salud va incluso a poner seriamente en riesgo, los logros alcanzados por poblaciones humildes, con muchos esfuerzos. En cualquier momento dichos logros pueden 8

60 Bernardo Kliksberq esfumarse si se presentan contingencias médicas significativas para poblaciones en "indigencia médica". Un ejemplo relevante puede encon trarse en un-estudio sobre el Graneen Bank, una de las experiencias de lucha contra la pobreza más destacadas del Planeta. Este pionero banco popular de Bangla Desh consiguió suministrar mini-préstamos a millones de pequeños agricultores. Con ellos pudieron mejorar su situación económica. Pero según el estudio (Todd, 1996) al analizar los usuarios del Banco, que después de 10 años de préstamos seguían en la pobreza, encontró_ que la mayoría de ellos tenían en común que un miembro de la familia había tenido una enfermedad seria en los últimos tres años. Allí tuvieron, _que vender sus bienes para pagar la asistencia médica. Gráfico 3 Distribución de la mortalidad según sus causas entre el 20% más rico y el 20% más pobre de la población mundial (estimaciones de 1990) -. . Hacia una economía con rostro humano61 sí solventaría el problema. Amartya Sen (1998a) pone en seria duda este orden de razonamientos. Señala que la evidencia empírica indica realidades más complejas. Los ingresos reales de la gente no dependen sólo del nivel de producto bruto per cápita, están fuertemente afectados por el tipo de estructura de distribución del Ingreso. Por otra parte, la calidad de vida de una persona no depende meramente de su ingreso personal, sino de diversas condiciones fisicas y sociales. Por ejemplo, el ambiente epidemiológico en que la persona vive puede tener un impacto sustancial sobre la mortalidad y la morbilidad. La disponibilidad de servicios de salud y la naturaleza de los seguros médicos -públicos y privados-. están dentro de las influencias Importantes sobre la vida y la muerte. También otros servicios sociales, como la educación básica, la organización de la vida urbana y el acceso a conocimiento médico Su tesis surge de diferentes estudios de campo. Entre ellos, analiza la evolución de las tasas de esperanza de vida en Inglaterra y Escocia en las primeras seis décadas de este siglo. El crecimiento de la esperanza de vida es moderado en las diversas décadas, salvo en dos de ellas donde presenta un brusco aumento: 1911-21 y 1941-51. Esas son las décadas de la primera y la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo se explica esta diferencia? Parece hallarse en el tipo de proceso que surgió de la situación especial creada por el esfuerzo bélico: la mejora en la entrega pública de alimentos y servicios de salud en ambas décadas. Mientras que la provisión total de alimentos per cápita descendió en los años de guerra, la incidencia de la desnutrición también declinó por el uso más eficiente de sistemas de distribución pública y la mayorigualdad en la distribución que surgía de los sistemas de racionamiento. Puede ser que hubiera una atmósfera de compartir, y de acciones cooperativas, en esos períodos. Incluso el Servicio Nacional de Salud nació en Gran Bretaña en la década 1941-51. La influencia de factores de diversa índole que trascienden al mere ingreso bruto per cápita explicaría, asimismo, el éxito comparativo ec salud de algunos países que en términos de ingreso per cápita son mu cho irás pobres que otros. Así Sri Lanka. Costa Rica, y el Estado de Kcrala en la India, indica Sen (1998b), tuvieron rápidas reducciones en las tasas de mortalidad a pesar de no tener mucho crecimiento económico. El proceso operó a través de la prioridad asignada a los servicios sociales. También se debe a la mejor equidad que tienenSus estructuras económicas en relación con otros países. Sen compara el Producto Nacional Bruto per cápita y las esperanzas de vida en un grupo de paí ses (Gráfico 4): Como se observa los productos per cápita de los tres primeros casos (Kcrala, China, Sri Lanka) son muy Inferiores a los de los otros tres (Sud África. Brasil, Gabón), sin embargo los superan ampliamente en esperanza de vida.

¿Pero cómo lo han hecho, se plantea Sen, si son países pobres. y 120 100 so V 9 E 60 4Ó 20 0 n 59 g

V a -

P

2014 MAS POBRE 2l1%MASRICC 13 Grupo 1. Defunciones por enfermedades transmisibles. mortalidad materna, y perinatal y defunciones por causas nutricionales. tI Grupo II: Defunciones por enfermedades no transmisibles. 13 Grupo 111: Defunciones como consecuencia de traumatismos. 1 Fuente: OMS 1998. Revisando el razonamiento convencional Una difundida tesis resalta que la probl.emAtica de la salud pública es básicamente una cuestión de ingresos: La elevación del producto bruto.naetonal y.delprodticto`bruto per cápita traerla consigo la vía de solución, Habría un paralelismo claro entre dichas elevaciones y cambios Importantes en los parámetros de salud, y por tanto todos los esfuerzos deberían concentrarse en el crecimiento económico que de por (i2 ticonur,¡o IUikaluut/ Gráfico 4 Producto nacional bruto y esperanza de vida en países seleccionados, 1992 93 ?0 71 69
72

4.450 66 63 i

5030 4530 4030

F_i3

3-m30 67C rr 4 IV 3030 ; 2e00 b 2030 ea 1 0J0 s 11330 503

Fl-O P w 20 v C 41 r a 10. 47 540

t Fuente: Aniartya Sen (1998b) con pocos recursos, de dónde ha surgido el financiamiento para expandir servicios sociales básicos como salud y educación? El investigador indica que los servicios sociales son trabajo-intensivos. Sus costos básicos son en mano de obra. La misma es mucho más barata en estos países que en los países ricos, consiguientemente con menos recursos se pueden generar servicios equivalentes a los que requerirían muchos más recursos en los anteriores. Estos factores. los costos y precios reta-..... deberían ser también tenidos en cuenta al analizar el tema de la salud. También los pioneros análisis de Sen (1981) sobre las causas de la;: hambrunas han llevado a conclusiones en similar dirección. En diVersos países. los períodos de hambruna masiva no están asociados necesariamente con escasez grave en la producción de alimentos. Influyen decisivamente factores como el acceso real a los mismos de los sectores pobres.en ft rición de los precios relativos, y de, las posibilidades de trabajo y de remuneración a su alcance. El replanteo de las causas profundas de los problemas en salud que sugieren -las hipótesis anteriores. descarta el razonamiento mecanicista de: que bastaría cl crecimiento económico para superarlos. Es absolutamente deseable y favorable, pero el tema es mas amplio .. Los 11cicía una ecoriolnfu con rostro Iilnnano 63 niveles generales de inequidad de las sociedades, sus políticas de lucha general contra la pobreza, y los arreglos organizacionales en materia de servicios básicos de salud y educación. influyen fuertemente en los resultados de salud. Los procesos al respecto no son espontáneos, se necesitan intervenciones públicas sostenidas y eficientes. Musgrave (1996) destaca: "Mientras que ninguna de las razones para la intervención del Estado es solamente para el sector de salud, ciertas fallas dei mercado son peores aquí. que en cualquier otra área de la economía". ¿Qué situaciones se observan en América Latina en términos de inequidad en cuanto a factores como los resaltados y, particularmente, qué peso tienen las agudas estructuras de inequidad de la región en el campo de la salud? Se requieren amplios esfuerzos de investigación y análisis en esta materia. A continuación se presentan exploratoriamente algunos elementos de la realidad regional al respecto, que mueven a reflexión. Inequidad en Salud en América Latina Ha habido progresos considerables en materia de salud en América Latina. Sin embargo. existen serios problemas que denotan la presencia de un agudo patrón de inequidad. Los promedios nacionales muestran avances, pero cuando se desagregan por nivelts socioeconómicos, regiones, género y edades, se observan amplios sectores de población con serios problemas. La Cumbre Presidencial de Miami (1994) hizo expresa, en su Plan de Acción final, la necesidad de que los Gobiernos de la región se esfuercen por mejorar la equidad en salud como una condición esencial para el desarrollo humano. La Cumbre de Presidentes de Santiago (1998) señaló, en su Declaración final, la determinación de "remover las barreras que niegan a los pobres el acceso a una nutrición adecuada, a servicios sociales, a un medio ambiente saludable". La esperanza de vida promedio, varía considerablemente entre los países de la región, como puede observarse en el Cuadro 9. Las distancias van desde las esperanzas de vida de Costa Rica (76,3 años), Cuba (75,3) y Chile (74.4), cercanas a los promedios del mundo desarrollado, hasta las de Haití (56,6) y Bolivia (59,3),- cercanas a los países más pobres del Universo. Similares distancias se observan en mortalidad infantil. Mientras que las cifras de Costa Rica (13,7 por mil), Cuba (11,8) y Chile (14) están cerca de las de los países desarrolladas, las de Haití (86,2), Bolivia (75.1), están cerca de los más pobres del mundo, y se observan también altos promedios en países como, entre otros, Perú (55,5), Brasil (57,7), Nicaragua (52.3) fE;cuadór (49,7) y Guatemala (48.5). 0 Kerala' China Sri Lanka S. , 4rjca Brasil Gabón 0 Esperanza de vida 0 PNB per capita o i

V

Cuadro 9 América Latina: Esperanza de vida al nacer 1990 - 95 País América Latina Bolivia Haití El Salvador Guatemala Esperanza de vida al nacer1990-1995 68,7 59.3 56,6 66,3 64,8 Países Ecuador México Panamá Perú República Dominicana Venezuela Argentina Chile Cuba Uruguay Esperanza de vida \ al nacer 1990-1995 68,8 71,5 72.9 66.7

69,6 Honduras 67,7 71,8 Nicaragua 66,1 72,1 Paraguay 68,5 74,4 Brasil 66,3 75,3 Colombia 69,2 72,4 Costa Rica 76,3 Fuente: CELADE. BID (1996) Hacia tina economía con rostro humano65 En los países con elevadas tasas de mortalidad infantil, se observan fuertes distancias al interior, al desagregar los promedios nacionales entre pobres y no pobres, como puede apreciarse en el Gráfico 5. Esas distancias tienen también alta expresión en las diferencias entre las zonas rurales y urbanas. La mortalidad Infantil es mucho mayor en el campo. en los países con altas tasas, llegando a sobrepasar en ellos los 100 niños por cada mil nacidos. Influyen en ello significativamente las carencias mucho más agudas en las zonas rurales en cuanto a agua potable, instalaciones sanitarias y servicios de salud primarios. Las asimetrías mencionadas en esperanza de vida y mortalidad infantil se acentúan en relación con la población indígena. Con frecuencia padece de malnutrición crónica, es muy vulnerable a ciertas enfermedades transmisibles, y está a distancia de servicios de salud. Las cifras de mortalidad materna de la región son muy elevadas con relación a las del mundo desarrollado, y están fuertemente influidas por el patrón de inequidad. Además dichas cifras son, según los expertos, considerablemente menores que las reales, por el sub-registro pronunciado que existe en esta materia. Así, mientras la cifra estadística de Guatemala para 1985-89 era, promedio anual, 97 muertes maternas por cada 100.000 nacimientos, la cifra que surgía de estudios directos era de 270 muertes. Estudios de este orden han podido establecer la extrema vulnerabilidad de determinados grupos de madres. Mientras que médicamente es posible controlar la gran mayoría de las causas de mortalidad materna y llevarla a límites mínimos (en Costa Rica es inferior a 28), en los barrios urbanos marginales de Lima se ha estimado en 286. en comunidades indígenas Mapuches en 414, y en villas rurales de actividad minera y precarias condiciones de vida de Bolivia, en 1.379. Las desigualdades en las tasas descriptas de mortalidad general, mortalidad infantil, mortalidad materna, están influidas por diversos factores según se ha indicado. Entre los aspectos básicos, influyen las condiciones socioeconómicas básicas, el acceso a servicios de salud, la disponibilidad de agua. instalaciones sanitarias y electricidad, el medio ambiente. y el acceso a educación. Una expresión fundamental de las consecuencias de las pronunciadas inequidades que se observan en la región en las condiciones socioeconómicas básicas de los diversos sectores de población, se registra en la vital área de la alimentación. La posibilidad de ingesta de los alimentos necesarios, factor decisivo de salud puede estar fuertemente restringido por la pobreza y la lnequidad. Según indican OPSCEPAI. (1998): "Se observa en casi todos los países de la región un Incremento en cnfcriuedades no transmisibles crónicas asociadas con alimentación y nutrición". Gráfico 5 I Honduras y Guatemala. Tasa de mortalidad infantil según situación de pobreza (tasa por 1000 nacidos vivos)

1,1 Tu t, OPobnc []un PobrvcJ 66 h ernardo Klilcshurct Destacan las mismas organizaciones que: "Las medidas de ajuste impicnucntadas por los países han afcclado la disponibilidad nacional ele aliurculos y h.cn tenido repercusiones negativas sobre el poder (le r_onipr:z de los grupos olas pobres an1cnazando la seguridad alimentaria". En los 80 descendió la producción alimentaría, decreciendo en todos los países de Centroamérica y del Caribe, y en 1992. 22 países de la región recibieron asistencia alimentaria dei Programa Mundial de Alimentos. Como señalaba Amartya Sen (1998a), "La desnutrición no está sólo ligada a restricciones en la producción de alimentos, inciden otros factores". Asi. por ejemplo. menciona que el Estado Portuguesa en Venezuela es el principal productor de granos del país. Sin embargo, tiene una de las mayores tasas de desnutrición del mismo. En lo atinente al acceso a servicios de salud OPS estiman que casi un tercio de los latinoamericanos no tienen acceso consistente a los mismos. La posibilidad de gastar en salud es totalmente desigual en la región. A pesar de tener mayores necesidades. los hogares más, pobres dedican un porcentaje menor de sus ingresos a dicho gasto, que los más ricos. En un estudio sobre 11 países, se detectó que mientras que el promedio de los hogares gasta el 4.35 de sus ingresos en salud, en el 25% más pobre de la población ese porcentaje desciende al 3,7%. En el 25% más rico sube al 4,9%. Además, los pobres dedican su limitado gasto especialmente a medicamentos. ítem cuyo costo ha subido agudamente en los últimos años como consecuencia de las políticas de desregulación del mercado respectivo. En cambio, el gasto de los cuarteles más elevados de la distribución del ingreso, va a atención de médicos. El Cuadro 10. construido por OPS, da cuenta de las amplias inequidades en el acceso a servicios de salud en tres países de la región. En cuanto se refiere a. agua potable, instalaciones sanitarias y electricidad, insumos esenciales para las condiciones de salud, se aprecian amplios déficits. Se estima que 130 millones de latinoamericanos carecen de agua potable. El panorama de vida que puede presentarse a las poblaciones pobres, en algunos países de la región. aparece vívidamente ene el Gráfico 6. El 58.9% de los hogares pobres carecían de electricidad, casi un 80% no tenía servicios sanitarios adecuados, y un 56,3% no disponía de agua en la vivienda. Los déficits en agua potable y en instalaciones de disposición de excretas tienen fuerte Incidencia en la extensión de las infecciones intestinales en los niños de la región. En 11 países de la misma, la diarrea es una de las dos principales causas de muerte en niños de menos de un año, y la principal en niños de 1 a 4 años. Los déficits de agua pota ble fueron uno de los factores esenciales en la rápida extensión del cólera en la década del 90. Aparecida a comienzos de 1991 en Perú, la epidemia alcanzó 811.000 casos en septiembre de 1993.

Fuente: INE / FNUAP, 1992 El agua es un elemento vital en general. En Perú, según refer;n OPS-CEPAL (1998), se realizó una significativa investigación. Se trató de comprobar la hipótesis de que la preparación en hábitos de higiene bastaría para reducir la transmisión de enfermedades infecciosas en una comunidad. Se llevó a cabo un estudio en pueblos jóvenes de Lima. Las dificultades de provisión de agua potable en ellos eran considerables. Se observó el comportamiento de 53 familias durante 12 horas diarias, en 3 días. Los hábitos familiares podían considerarse distantes de los aconsejables higiénicamente: limitado lavado de manos, poco uso de jabón, etc. Pero, según se verificó, no estaban determinados por falta de conocimiento sino estrictamente por la escasez de agua. Los problemas medio ambientales afectan asimismo, de modo diferenciado. a los diversos sectores sociales. Los sectores de mejores ingresos se ubican en zonas de las ciudades con menos industrias contaminantes, con áreas verdes, y pavimentos que evitan la contaminación con partículas de polvo. Los de menores ingresos están en áreas sin verde, con frecuencia en la cercanía de industrias contaminantes, y con calles de tierra. Educación y salud se hallan profundamente interrelacionados. Las dos fuentes principales de educación básica son la familia y el sistema educativo. Haber nacido en una familia con mejores niveles de educación implicará disponer, desde los primeros años, de una "cultura de salud" actualizada. La escolaridad permite continuar y ampliar los

1-lacia tuca econonria con rostro himnario 67 Gráfico 6 Guatemala. Disponibilidad de servicios básicos de los hogares pobres 7 0 10 20 30 40 50 Porcentaie 60 70 80 El Sin energía eléctrica 0 Sin servidos sanitarios adecuados 0 Sin abastecimiento de agua en el hogar i Cuadro lo Patrones de gastos e inequidad del acceso a lis servicios de salud en Jamaica, México y Perú

País y Mos Jamaica 1999(a) Gastos de Salud per cápita (1998 USS) Gastos de salud como % del gasto,de vivienda (b) Personas enfermas con necesidades' de ayuda médica (%) México 1989 Porcentaje del gasto per cápita (1988 USS) Gastos de salud como % del gasto del consumidor Porcentaje de ho gares reportando gastos de salud Total 13,2 1.7 3,1 1,5 iI 6,1 1,6

Ingresos quintiles/deciles 111 ,: 8,8 1,6 IV 15,2 1,9 V 30,8 1,8 VII `'Vil¡

47.7

38,7

52,0

48, 7 14, 5 2,5 .

50,6

47,8

31.0

11,4

14,8

18,0

16.8

23,3

26,7

31,8

52,1

2.3

3,7

3,0

2,6

2,0

2,3

2,2

2,0

2,6

64,1

46,6

59.2

65, 8

60,0

64,7

65,0

68,4

67,5

100,8

Cuadro 10 Patrones de gastos e inequidad del acceso a los servicios de salud en Jamaica, México y Perú Pais v Años Ingresos quintiles/deciles Total 1 II 11 IV V 1 VI Snn pQn 1 lh X

o PerPorcentaje del gasto per cápita (1955 USS) 23.0 0.7 2.7 4,1 8.7 10.3 Gastos de salud cor..o % del gasto del consumidor noa 20.4 Ó o. 41,5 108,6 pN

14,2

17,6

2.2 0,5 a O Personas enfer mas con necesi dad de ayuda médica (%)

1.1

1,2

2,0

2.0

2,4

2,5

2,7

3,6

4,5

Q

50.2

32.3

48.8

53.4

60,9

58.9

a) Información por quintiles en vez de deciles: b) Basado en números de hogares que reportaron tener gastos de salud. Fuente: OMS (1994). 70 Bernardo Klilcsberq lusuuws faudilares y couloruru' actitudes de salud preventiva. Las intensdades ohsenal)leS en el acceso (le las ramillas a c iucacitin, y en las estructuras educativas. condicionan 1ucrtcurente las conductas el) salud. Ello puede apreciarse el Gráfico 7. que indica la prevalencia de conductas-de riesgo, en varias áreas básicas para la salud en poblaciones con educación secundaria. y sin educación. de Porto Alegre. Las áreas indagadas fueron: hipertensión, obesidad. fumadores, alcohol, y falta de ejercicio. Gráfico 7 Educacion y factores de riesgos de salud en Porto Alegre (Brasil, 1987). Prevalencia del riesgo (porcentaje). Fuente: Achuta y otros (1988) La población con educación secundarla presenta factores de riesgo mucho menores a la población sin escolaridad. En el mismo sentido, según indica el Banco Mundial (1993), en el Perú, al indagar a jóvenes de 25 a 29 años de edad en el grupo que tenían padres educados, el 72% de los mismos estaban vivos, mientras que esa proporción bajaba al 55% en el grupo cuyos padres carecían de educación. Puede Inferirse, por consiguiente, que las desigualdades en educación contribuyen a la generación de desigualdades en salud, que a su vez van posteriormente a afectar las posibilidades de trabajo y las condiciones socioeconómicas básicas, llevando a problemas en educación. configurándose un círculo perverso de pobreza. Las tendencias a la inequic)ad delineadas para toda la región en Hacia una economía con rostro humano 71 campos básicos como la alimentación, los gastos en salud, las condiciones en cuanto a agua, Instalaciones sanitarias y electricidad, el medio ambiente y la educación se registran actualmente en casi todos los países de la región, aun cuando con intensidades desde ya diferentes. Los estudios al respecto son limitados, pero recorramos brevemente algunos trabajos sobre tres países muy diferentes: Ecuador, Jamaica y Argentina. Un estudio sobre Ecuador, Laspriella (1998) que Integra una serie de estudios sobre inequidad en salud patrocinados por el Banco Mundial indica, entre otros aspectos, los siguientes: Sólo el 21% de la población está protegida por algún tipo de seguro médico. El uso de servicios de salud se halla fuertemente sesgado hacia los sectores de mayores ingresos. Hacen mayor uso del gasto público en salud que los pobres. Incluso el porcentaje de personas sanas que usan los servicios de salud es mucho mayor entre los sectores de mayores Ingresos. Los de mayores ingresos gastan más que los pobres en salud proporcionalmente a sus ingresos. El número de visitas al médico y al dentista está directamente correlacionado con el nivel de ingresos. En los pobres hay una fuerte tendencia a automedicarse. Hay una correlación inversa entre el nivel socioeconómico y los días de inactividad debidos a enfermedad. El Informe concluye que: "hay diferencia en los patrones de gastos de salud, enfermedad, y utilización de servicios de salud que benefician a la población de más altos ingresos". En el caso de Argentina, un país tradicionalmente ubicado en los mejores niveles de la región en salud, algunos análisis recientes dan cuenta de profundas disparidades regionales entre los grandes centros urbanos, y las provincias con fuertes problemas de pobreza. Así, entre otros datos: . En Salta el promedio de desnutrición para menores de dos años, es del 17%. La tasa de mortalidad Infantil es de 31,1 por cada mil nacidos vivos. El 47,83% de la población no tiene cobertura de salud, y el 34% carece de inodoro con descarga de agua. En Misiones sobre 24.000 partos anuales, las muertes de niños menores de un año llegan a 700. En Formosa la desnutrición alcanza al 8% en toda la Provincia. La mortalidad infantil es del 35 por mil, muy superior a la media nacional. Se adjudica en gran parte a las carencias nutricionales. 100 V0 80 iiperten_ ón Obesidad Furrodores Acohol ló Sin educación o Con educación Falta de ejercicio

72 En el Chacó se ha estimado que el 60% de las muertes se producen por enfermedades vinculadas con la marginalidad y la pobreza. La tasa de mortalidad infantil es de 32,5 y la de mortalidad materna, 130 por 100.000. En las áreas de pobreza del Gran Buenos Aires y del interior de la Provincia de Buenos Aires. se estima que uno de cada cinco niños menores de dos años presenta algún tipo de desnutrición. El 20% de las mujeres embarazadas presenta también cuadros de desnutrición. Jamaica es considerado uno de los aisdlps e a región con mejor cobertura en salud. Un sistema de salud centralizado predominantemente financiado por el Estado, asegura que todos los miembros de la población tengan acceso a una relativamente buena calidad de aten ción médica. Sin embargo, Van Doosaler y Wagstaff (1998) tran: encuen Este patrón regresivo está vlrflculado con el hecho de que, si bien todos los habitantes del país tienen acceso a los servicios públicos de salud, los grupos de altos ingreso toman seguros suplementarios e] - les dan acceso a servicios de calidad mayor de carácter privado. La proporción de personas que cuentan con seguros privados está directamente correlacionada con el nivel de ingresos (Cuadro 11). Cuadro 11 Personas con seguros privados de salud En los tres países comentados, de características muy diversas en materia de salud, se observa 1. 1 cxlnlcncla de un 1)011(119 (le luequidad en plena operación con las especificidades de cada caso. En Ecuador, con serias brechas en salud, las distancias son inuy importantes. Pero también se dan en el ámbito regional en la Argentina, con muchos mejores indices, y en Jamaica, con un sistema de cobertura integral. 1-1 inequidad aparece como una característica estructural de la problemática de la salud en la región. La actividad pública resulta muy estratégica ante este cuadro. Su rol es fundamental en relación con buena parte de los problemas que se plantean. Como lo señala Musgrave (1998), entre otros aspectos. la acción del Estado en salud es especialmente importante para los niveles de ingresos bajos, por razones epidemiológicas y económicas. El financiamiento estatal es crucial. Asimismo, todas las personas pueden potencialmente tener que enfrentarse con

riesgos de salud catastróficos. En las sociedades con alta pobreza habrá muchos que no puedan financiar seguros para cubrirse. La intervención pública es central. También como previene la primera tendencia que el Gobierno deberla evitar, es usar el sistema impositivo o cualquier sistema de cobro de aranceles en l lcilidades públicas para hacer que los pobres subsidien servicios de salud utilizados por los ricos. Las tendencias set;utcias por el gasto público en i^,mérica Latina en este aspecto parecieran no ajustarse en diverso- v de la planos en objetivos a como los referidos y otros semejantes. El g' halla a distancia considerable del mundo desarrollado y de los promedios mundiales. Ello puede apreciarse en el Cuadro 12. Cuadro 12ca Mina, el Caribe r,.dicadores del ;to nacional en A en US$, 1990) y en los países desarrolla~, Amenca Latina Paises Uesarrouau~~ ` Ind~cadorc.5 7,8 Gasto nacional de saiud Como % del PNB Total 5.7 n.f) Público 2.5 _ .,.f1 I'ri~mlfll --- 3.2 („Qlrli)On:•I11RV ,ICI ((Jtit(1 100.0 100,0 nacir;ial (le salud otal 13.4 646 Público 12.2 Gobierno central 7.3 Gobiernos Descentralizados 23,9 35.4 Seguro social 56.6 1.620.0 Privado Gastos per cáldta 133.0 1.010.0 ¡ola¡ 58.0 610,0 1 1'i,bllco 75.0 Privado tiuulr: un1S. 1'1'1.1 Bernardo Klilcsberc

1-lacia una economía con rostro htannno 73 I LOS grupos de menores ingresos tienen una mayor necesidad de cuidados preventivos de salud. Analizando las cifras de visitas preventivas se observa que el patrón de las mismas es inverso. Cuanto más alto el nivel de ingresos mayor es el uso de los servicios preventivos. Lo mismo sucede con las visitas curativas, son más utilizadas por los grupos de mayores ingresos, a pesar de que sus necesidades son menores. Quintil 1 (20% más pobre) Porcentaje de personas con seguros privados ele salud ' 1 2 1,8 5,2 4 10.1 5 (20% más rico) 24 7.1 Bernardo l<lilcsbcj El cuadro indica que la región presenta un gasto per cápita anual en salud de 133 d dares fri•iilc a una nu•dla 1111 111(11:11 de los paiscs drs:i rrollados de 1.620 dólares. En estos iiltinxrs el sector publico tiene adcmós una presencia en el campo de la salud mayor (64,6% vs 43,4%). La media mundial de gastos de salud per cópita era 323 dólares para la misma época. Coininctti y Ruiz (1996). señalan respecto a la evolución de esta tendencia que en 1994/5 sólo cinco de dieciséis países mostraban un gasto real per cápila en salud superior al de 1980. La restricción del gasto público y de los recursos manejados por la seguridad social ha llevado• entre otros efectos, a la no realización de inversiones necesarias• la falta de mantenimiento adecuado de equipos, serias limitaciones en el entrenamiento del personal, y dificultades para sostener un nivel adecuado de gastos corrientes. Entre otras consecuencias regresivas de esta situación sobre los pobres, una de ellas es la extensión de las "colas" en los servicios médicos. Ello significa, para los pobres. fuertes "costos de oportunidad", dado que su supervivencia depende estrictamente de sus horas de trabajo efectivas. Según indican los estudios de OPS-CEPAL (1998). las limitaciones de la intervención pública en salud han llevado a que las familias tu'Aeran qué;•ásumir un porcentaje creciente del gasto total en salud. Las un1dades familiares pobres se han visto forzadas a usar una parte en ascenso de sus precarios recursos a este fi n. E11 }990 el gasto de las familias en salud representaba en Amérlga Látina el 56.6% del financiamiento total del sector. En cambio, en-los países desarrollados de la Unión Europea, Canadá, y USA. representaba sólo cl 35.4%. En su conjunto la inequidad en salud está contribuyendo activamente a agravar las inequidades generales. Esi una situación en donde el ascenso de la pobreza incrementa los riesgos de enfermedad, las dificultades de las familias pobres para encontrar respuestas efectivas son muy considerables por las

tendencias antes descriptas. Los resultados son "circuitos de salud" muy diferenciad os de acuerdo al estrato socioeconómico, la región, el género y las edades. Esas inequidades en un aspecto tan crucial contribuirán severamente a aumentar las distanciasen capacidad de utilizar el sistema educativo• posibilidad de integrarse al mercado de trabajo y de permanecer en cl. y ca definitiva en cuanto a la duración y calidad de la vida. La tarea por realizar Asegurar un acceso universal a una nutrición adecuada, y a sistemas de salud públicos de buena calidad, son metas que deben estar al tope de las prioridades de cualquier país. Están fuera de discusión, son .fines últimos de toda sociedad. Se hallan en las Constituciones de todas las naciones de la región, en la esencia de la promesa de igualdad de oporirniidades de la democracia. y debcrian convertirse en realidades u través de políticas sistemáticas. Las políticas de salud deberían considerarse una real "cuestión de Estado". Al respecto se han señalado los marcados déllcits y brechas que se presentan en América Latina en campos claves como la esperanza de vida, la mortalidad infantil y la mortalidad materna. Se han Indicado las claras diferencias que se clan a nivel de estrato social, zonas de los países, género y edades. Asimismo se ha planteado el peso sobre estas violaciones al derecho humano más básico cono lo es la salud, de factores como la desnutrición, las debilidades en cobertura y calidad ele la atención en salud disponible, las carencias de agua potable, instalaciones sanitarias y electricidad, las interrelaciones negativas entre los déficits educativos y la salud. Hay un enorme trabajo por delante que tiene en su apoyo los radicales avances producidos en los últimos años en las ciencias médicas. Los progresos conseguidos en la región son considerables y deben defenderse porque en este campo también puede haber retrocesos, como sucedió con el cólera• pero es necesario ir mucho más lejos. Se debe comprender lodo el problema como derivado de las interrelaciones entre la evolución económico-social de la sociedad y la salud. No es exclusivamente una cuestión resoluble al interior del campo de la salud. Las concliciones de pobreza e inequidad globales influyen cotidianamente en los parámetros de salud. 1 Junto al abordaje de las interrelacioncs entre medio y salud, en términos de políticas que favorezcan la salud, es necesario atacar a fondo los problemas existentes en salud. Como lo resalta Alleyne (1998) disminuir las incquidadcs en este área debe ser una meta fundamental. Llevar adelante políticas públicas ambiciosas en salud, no se halla fuera de las posibilidades reales de los países. Además de que esta sería una asignación de recursos de mayor prioridad a otras, los cálculos de los expertos indican que los recursos necesarios existen. En base a ejercicios de simulación realizados en varios países de la región, la OPS (1998) resalta que: "es económicamente viable para casi todos los países de la región, proveer cobertura universal de los servicios de salud actualmente ofrecidos por el sector público, y aún ofrecer programas que proveen más servicios y tienen mayor grado de complejidad tecnológica". Debe tenerse en cuenta que, como lo marcaba Amartya Sen, los costos respectivos pueden ser bajos en la región, dado que los insumos centrales requeridos son mano de obra de médicos, técnicos, y personal paramédico cuyos salarios son comparativamente mucho menores a los de los países desarrollados. A un nivel universal, enfatizando los contrasentidos en la fijación de prioridades y la asignación de recursos que caracterizan a la realidad de inicios de siglo, estima el Informe de Desarrollo Humano 1998"de las Naciones Unidas, que proveer servicios de salud básica y nutrición a los 4.400 millones de personas que viven en paises no desarrollados, costa 1 Hacia una economía con rostro humano 75

76 Bernardo Klíksberq ría 13.000 millones de dólares anuales. Actualmente se gastan 17.000 millones anuales en alimentos para perros en Europa y USA. 35.000 millones anuales en la industria del entretenimiento en el Japón, y 50.000 millones anuales en cigarrillos en Europa. Esclarecido el carácter prioritario de la tarea en salud, y visualizada su viabilidad, se requieren políticas públicas activas. El papel del Estado en este campo es clave en diversos aspectos. Entre ellos uno central es el diseño de políticas alimentarias de largo plazo que enfrenten los delicados` problemas nutricionales, concertando los esfuerzos de actores múltiples. La política pública de seguridad alimentaria debe ser una política unificada y programada ubicada entre las políticas públicas de más alto rango. Otro de los campos relevantes es el practicar políticas de discriminación positiva en relación a los sectores más pobres. Como destacan Birdsall y,Hecht (1995): "resulta evidente que para lograr la Igualdad en resultados de salud, el gasto público requerido por persona es mucho mayor para pobres que para ricos". En los países en donde se han practicado consistentemente políticas de esta índole los resultados han sido muy importantes. El Banco Mundial (1993) cita como ejemplar el caso de Costa Rica. Resalta cómo allí el gasto público en salud siguió favoreciendo a los pobres aun en medio de los problemas de la década de los 80 y los recortes de presupuesto público. En 1988 cerca del 30% del gasto público para salud iba al 20% más pobre de los hogares, y solamfnte un 10% al 20% más rico. Toda la población, en principio, está cubierta por los sistemas de seguridad social en salud, aunque sólo el 63% de la mano de obra activa contribuye a los mismos. Todos los costarricenses disfrutan, subraya el Banco Mundial, de un acceso y una calidad

relativamente iguales. Los resultados han sido muy concretos. Se reflejan en las altas tasas de esperanza y calidad de vida en términos de salud que colocan al país por encima de muchos paises del mundo de renta per cápita muy superior. Mejoras importantes en el campo del acceso a la salud significarán restaurar derechos humanos violados, y serán una contribución de fondo en términos de lucha contra la Inequidad. Elevarán el nivel de vida de los pobres en un aspecto decisivo, poniéndolos en mejores condiciones para enfrentar las otras inequidades. Ayudarán a romper "el circulo perverso de la pobreza y la exclusión" en uno de sus puntos de mayor incidencia. Hacia una economía con rostro humano 77 10. ARGENTINA 2003: UNA SOCIEDAD EN LUCHA A inicios de los 60's Argentina tenía un 53% de su población en los estratos medios y menos de un 10% de pobreza. La mayoría de los habitantes eran pequeña clase media. Era casi el sueño de un país de modesta clase media, con un exliuberante mercado para la educación, los libros, el teatro, las artes y el cine. Sin haber pasado por ninguna guerra externa, ni cataclismo natural excepcional, el país presenta actualmente, una sociedad agudamente pauperizada. El 58% de la población está debajo de la línea de pobreza y la condición de clase media es ahora un privilegio. En la década del 90. siete millones de personas, el 20% de los 36 millones de habitantes dejaron de ser clase media para convertirse en pobres. Una impecable movilidad social, pero al revés, descendente. La clase media ha quedado reducida a menos del 23% de la población. La pobreza argentina empieza a tomar perfiles cada vez más duros. El 25% de la población se halla en estado de indigencia, en pobreza extrema, no tiene los ingresos mínimos para alimentarse. Las cifras de pobreza son mayores entre los niños que en cualquier otro estrato, el 75% de los niños son pobres. El 66,6% de los jóvenes menores de 18 años de edad es pobre. El 46% de los jóvenes de Capital Federal y el Conurbano está desocupado. Uno (le los rostros más duros y sufridos ele la pobreza es el de "los nuevos pobres", las clases medias que fueron pauperizadas durante la di•cadadenoniinada mencmista. El Washington Post. (6/agosto/02) describe cómo en "Buenos Aires una ciudad comparada en su oportunidad con París, miles de personas que han perdido sus techos, surgen en la noche de edificios abandonados y vagones de tren inservibles, para revisar los tachos de basura en declinantes vecindarios de clase media y clase media alta". Entre las '7 y las 9 de la noche se puede ver en nunmerosas calles de la ciudad, a familias enteras, todavía bien vestidas, ex clase media tratando de encontrar en la basura, restos de alimentos para comer y vidrio y cartones que puedan vender. Se los llama "los carloneros" y son actualmente 40.000. Ganan un ingreso mensual que se estima cri 51 dólares. En una entrevista, uno de ellos explica (¡tic fueron clase inedia toda su vida. trabajando duramente, que perdieron

78 Bernardo Ktiksberq Hacia una economía con rostro humano 79 todo en la última década y que es muy humillante para ellos esta tarea. Paro que ellos iodos los días cuando se levantan a las 8 de la maüarra por lo menos saben que "a las 6 de la tarde tienen algo que hacer". El sufrimiento social de estas clases medias empobrecidas es dantesco, y se expresa el) eufernicdades, destrucción de lanrillas y búsqueda desesperada de posibilidades de emigrar. ¿Qué sucedió? ¿Por qué un país con inmensas reservas de recursos naturales, fuentes de energía baratas, capaz de autoabastecerse y exportar petróleo, privilegiadas posibilidades agropecuarias, una fuerte pequeña y mediana industria que era la base de su extendida clase media, está en estas condiciones? El Nóbel (le Economía Joseph Stiglitz, se pregunta: "¿si ésta era la nación que hizo todo lo correcto corno pudo haber caído de esla manera?" (Thc Washington Post, 12/nray/02). Su pregunta se halla hoy en boca de muchos analistas históricos, si cl país se convirtió en los 90's en el discípulo más elogiado de las políticas económicas ortodoxas, ¿cómo no vincular su debacle como lo hace Stiglitz y otros, con justamente esa característica? Para las clases medias, no hay muchas dudas. Sus bases económicas fueron duramente golpeadas por dichas políticas. Los mercados internos se redujeron. las importaciones fluyeron sin barreras al mismo tiempo que desaparecía el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, el crédito para ellas se redujo y el sistema financiero se concentró, las tarifas de los servicios públicos privatizados se elevaron sensiblemente. Fueron casi acorraladas. Un caso patético, entre otros que expresan esta realidad, es la veloz pauperización de la comunidad judía de la Argentina. Ubicada casi en su totalidad en la pequeña clase

media, esta pujante, creativa y culta comunidad de pequeños comerciantes, pequeños industriales, profesionales, jubilados, muy respetada en el país por sus aportes, fue profundamente dañada por las políticas practicadas, como sucedió con toda la clase media. Hoy uno de cada tres judíos argentinos, es pobre, y han recorrido el mundo las imágenes de centenares de familias que acuden a las sinagogas para poder comer y de i:unilias judías viviendo en villas miserables y en la calle. Las políticas aplicadas agudizaron severamente en Argentina. lo que constituye un problema fundamental de toda América Latina: la desigualdad. La pobreza en un Continente tan rico potencialmente tiene una de sus explicaciones básicas en que es la región más desigual del planeta. La desigualdad según indican numerosas investigaciones recientes de las más diversas fuentes, es fatal para el crecimiento económico. Estrecha los mercados, dificulta la formación (le ahorro nacional, bloquea el acceso de amplios sectores a la educación y la salud, atenta contra la productividad y la incorporación de nuevas tecnologías. La distancia entre los ingresos del 10% inás rico de la población y el 10% más pobre era en Argentina en 1986. elevada en 12 veces. pero creció incesantemente bajo las políticas aplicadas en los 90's. En 1993 era de 18 veces, llegando a 22 veces en el 95, a 24 veces en el 98, a 26 veces en el 2000. a 28,7 veces en el 2001, y a 35.6 veces actualmente (Artemio López, 2002). Los desarrollos referidos han erosionado seriamente el "contrato social" en la Argentina. Entre las expresiones de ese deterioro, los niveles de pérdida de credibilidad de los grupos que han concentrado la toma de decisiones, son muy altos y se reflejan en el conocido lema que hoy puede verse en toda manifestación pública "que se vayan todos". Por otra parte. la población está indignada con el incremento explosivo de la polarización social que viola las reglas más elementales de Igualdad de oportunidades, promesa básica de una sociedad democrática. Asimismo, esta shokeada por la acelerada movilidad social descendente que convirtió a muchos pequeños comerciantes e Industriales y profesionales, en desocupados y cartoneros, Sin embargo. aunque el contrato social está seriamente resentirlo, el "contrato ético' entre las personas, en las bases de la sociedad, está a salvo, e Incluso se ha fortificado y ello abre luces de esperanza hacia el futuro. Es impresionante el desarrollo de nuevas y creativas formas de solidaridad que han surgido de todos los rincones. de la sociedad civil, sin las cuales los impactos de la pobreza creciente: serían aun mucho mayores. En plena recesión en los últimos meses el número de personas que se presentan a las Organizaciones No Gubernamentales a ofrecerse para realizar trabajos voluntarios ha crecido en el 52% de ellas. El total de personas que realizan trabajos no remunerados para todo orden de ONGs solidarias pasó según Gailup (2002) del 20% de la población en 1997, al 26% en el 2000 y el 32% en el 2002. Las organizaciones más exitosas de solidaridad de la sociedad civil trabajan en: base a !se ejército en ascenso de voluntarios. Caritas, vigorosa organización de solidaridad de la Iglesia Católica, ayuda a 600.000 pobres en base a 20.000 voluntarios. La comunidad judía ha generado casi de la noche a la mañana la Alianza Solidaria, convirtiendo a casi todos los templos e instituciones en espacios de solidaridad, integración social y alimentación. En base a 10.000 voluntarios está protegiendo a casi el 60% de los nuevos pobres de la comunidad. Juan Carr, líder de la Red. Social que agrupa a organizaciones de base, informa que hace un año se abría un comedor popular generado por los vecinos cada 30 días, ahora cada 5 días. En muchas cuadras, los vecinos con trabajo salieron a la calle e instalaron en cualquier lugar posible, ollas y comedores para los desocupados. Se suceden los actos culturales y de todo orden donde se cobra como entrada alimentos. Se han roto las barreras entre los estratos medios y los excluidos. Los primeros están activamente al lado de los segundos. Una reciente encuesta (Clarín, 3/9/02) sobre la actitud de la población de la Capital Federal hacia los cartoneros comprobó que el 80% manifestaba sentimientos de solidaridad y compasión, sólo un 15% rechazaba su presencia en las calles. Ello se expresa en hechos. Numerosas amas de casa de estratos medios y altos están cocinando comidas adicionales que van a entregar a los cartoneros. A todo ello se suma la invención por parte de los exclase media, de una nueva y vieja forma de economía: la economía de trueque. Eran Inicialmente hace pocos años varios centenares que comenzaron a trocar conocimientos.

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servicios personales y pequeñas producciones. Ahora se estima que pueden llegar a los cinco millones y han generado una moneda especial. Junto a esta reacción de piel: la solidaridad con el prójimo, se advierte otro desarrollo que tiene fuertes posibilidades de Impactar las políticas públicas. Una amplia encuesta de opinión sobre la democracia latinoamericana, el Latinbarómetro, ha encontrado en su última edición (Agosto 2002), que Argentina es uno de los países donde hay mayor insatisfacción con como funciona el sistema democrático, sólo el 8% esta satisfecho, pero al mismo tiempo hay un rechazo abrumador a cualquier alternativa autoritaria. En medio de esta recesión brutal el apoyo a la democracia ha aumentado en el último año en lugar de descender alcanzando al 65% de los entrevistados. Una sociedad civil cada vez más articulada y participativa, está reaccionando frente a la grave situación no pidiendo "menos democracia", sino por el contrario exigiendo "más democracia", una democracia mucho más activa,

cogestionada, transparente, con control social, con un rol creciente para la ciudadanía. Simbolizando el país actual, en agudas dificultades económicas, pero rico en solidaridad, y creación de nuevas formas sociales y de participación ciudadana, las "cacerolas" han adquirido una doble identidad. Son el instrumento de protesta y descontento, y la voz de la ciudadanía que quiere más participación y al mismo tiempo el lugar basico de la solidaridad, más básica, la de proveer de alimentos a los más golpeados y hacerlo con toda dignidad. Un contrato ético reforzado a pesar de la adversidad, una voluntad de democratización creciente, una sociedad civil cada vez más movilizada, son activos decisivos para el futuro. Indican que lo principal, los fundamentos éticos sobre los cuales reconstruir están intactos. Desmintiendo los comentarios superficiales, triviales, y agoreros tan en boga sobre Argentina, la decisión profunda de la población del país, hace honor a diario a la terminante exigencia bíblica "no te desentiendas de la sangre de tu prójimo" (Levítico, 19:16). ,segunda Parte Propuestas para la Acción

Hacia una economía con rostro humano 83 11. ¿ES POSIBLE UNA ECONOMÍA CON ROSTRO HUMANO? '"Z Roben Solow (1995). Premio Nobel de Economía, describió hace algunos años a Amartya Sen como "la conciencia moral de la profesión económica". La Academia sueca al laurearlo con el Nobel destacó que "combinando instrumentos de economía y filosofía ha restaurado una dimensión ética en la discusión de problemas económicos vitales". Armado de poderosas herramientas de análisis epistemológicas, metodológicas y econométricas, el nuevo Nobel ha revolucionado áreas. clave de la economía, como la teoría de la elección social, la medición de la pobreza, los estudios sobre inequidad, las causas del hambre y, en definitiva ha conmocionado las visiones tradicionales del desarrollo. Stis planteos han impulsado una agenda no convencional en economía, que tiene como foco las penurias de los vastos sectores de población en pobreza, las causales de ésta y las alternativas para enfrentarlas. La extensa producción de Sen es una invitación a un debate abierto, basado en las realidades históricas, superador de dogmas y clichés. Para Sen, el progreso no puede medirse con los usuales productos brutos per cápita. Es necesario avanzar hacia una visión más amplia y real de qué son progreso y pobreza. Debe examinarse cuáles son las "capacidades de funcionamiento" de las personas en la vida. Cómo el contexto social les permite, o no,

satisfacer desde las necesidades básicas de nutrición, salud, vivienda, hasta las de cultura, participación, desarrollo, productividad, tener una vida estimulante, crecer como personas. Todo ello puede y debe medirse. Hay progreso cuando hay avance en esas capacidades. Sus contribuciones fueron de gran utilidad para la elaboración del índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas. Para el Nobel, la historia de las últimas décadas muestra que sin desarrollo social no hay desarrollo económico sostenido. Los países exitosos económicamente han efectuado fuertes y continuadas inversiones en su población, han acumulado "capital humano" reconocido hoy como clave central de un crecimiento sólido y de la competitividad. Las Interrelaciones entre desarrollo económico y social deben explorarse a fondo. Los déficits de nutrición, salud y educación de am-

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plios grupos humanos se pagan con graves incapacidades de funcionamiento personal, pero además, con agudas trabas para_ el desarrollo. Por otra parte hay efectos de la inversión social que van más allá de la productividad, inciden sobre todo el modelo de sociedad. Por ejemplo, los avances en educación y empleos de las mujeres reducen la discriminación de género ampliamente presente en el mundo. El tema de la equidad es vital. Supera ampliamente a la sola desigualdad en la distribución de los ingresos. Hay que estudiar los múltiples tipos- de inequidad y medirlos. Las sociedades con buenos niveles de equidad y servicios públicos para todos de calidad en campos como protección de salud, atención médica a la comunidad y educación básica han alcanzado esperanzas de vida muy superiores a otras en diversos casos con Producto Bruto y per cápíta mucho mayor. Entre los ejemplos favoritos de Sen de sociedades modestas, humanamente exitosas, se hallan Costa Rica y el Estado de Kerala en la India. Hambrunas Sus pioneros análisis dan nueva luz sobre las causas de las hambrunas. No derivan sólo de la falta de alimentos. Influyen factores como las desigualdades, y las posibilidades de acceso a alimentos, dados los precios relativos de los bienes, y las oportunidades de trabajo de los pobres. 1 Sen rebate la idea de que las dictaduras son más eficientes en economía. Los datos indican lo inverso. Entre otros aspectos observa que en las democracias reales y con prensa libre no puede haber ham bre masiva por la presión de la opinión pública. Una democracia activa crea fuertes "incentivos políticos" para la búsqueda de soluciones en lo social. Para Sen (1998a), la economía moderna "ha sido sustancialmente empobrecida por la distancia creciente entre economía y ética". Entre otros aspectos es unilateral y errónea la visión de que los seres humanos,sólo buscan maximizar su interés personal, difundida en la economia actual. La gente real es mucho más rica y compleja. Los valores la influyen y es necesario superar la visión circulante y recuperar el análisis de las imbricaciones entre economía y ética. Puede ser un camino dificil pero `las recompensas son muy grandes". Surge de la magna obra de Sen, muy limitadamente difundida en América Latina a pesar de su trascendencia mundial, el perfil de una "economía con rostro humano". Parece cada vez más Imprescindible aceptar esta provocación magistral a reabrir el debate sobre el de .5a rrollo, 12. MITOS SOBRE EL GASTO SOCIAL Hay actualmente una amplia conciencia en América Latina de que es necesario encarar urgentemente la cada vez más deteriorada situación social. Los

agudos déficits existentes en materia nutricional. de salud básica, de educación elemental, de instalaciones sanitarias, agua potable, vivienda, y otras áreas vitales, en una región con la mitad dala población en pobreza, requieren respuestas activas. Mantener gran parte de la población padeciendo graves sufrimientos en todos esos campos, va contra los principios fundamentales de una democracia, y al mismo tiempo compromete seriamente las posibilidades de desarrollo económico, de corripetitividad, de progreso tecnológico. y la estabilidad política. También hay conciencia hoy de que ha fracasado la visión que decía que no se necesitaban políticas sociales para enfrentar este cuadro, que bastaría para ello apostar al crecimiento económico. En un editorial dice el New York Times (2001) al respecto: "políticos en América Latina y Washington asumían que de por sí solo, el crecimiento económico tomaría cuidado de los latinoamericanos pobres. Mucha gente creía eso. Ya no creen más. El crecimiento ha sido lento, y en América Latina que tiene la más grande brecha entre ricos y pobres, las ganancias han ido principalmente hacia los ricos. Se compran demasiados celulares y no suficiente arroz". la advertencia de uno de los diarios más influyentes del mundo es clara. Siendo imprescindible que los paises crezcan económicamente, los beneficios no se "derramarán" mecánicamente a los más desfavorecidos. Se necesitan políticas sociales activas y eficientes, y mejorar la equidad. Sin embargo, difícilmente e avance en la región en este campo estratégico mientras persistan una serie de difundidos mitos en torno al gasto social que obstaculizan armar políticas sociales consistentes. El primer mito circulante es el que asocia gasto social con mal uso de recursos. Dice que gastar en lo social es distraer recursos de otros destinos más productivos. Se derrumba en cuanto se va a las cifras. Asignar recursos a educación y salud, se considera hoy que es de las Inversiones más rentables que existen en el planeta. Es invertir en las habilidades y productividad de las personas. Por ejemplo, extender la educación de las niñas cuya mayoría en América latina no completa primaria, es capacitarlas mejor para evitar el embarazo adolescente, manejar mejor el período preparto, y posparto, y aplicar normas de sa8!; lud preventiva. Un año más de escolaridad de niñas reduce la mortali dad inlantll el] un 9 por nlil. Esta inversión "es mucho tuás productiva que cualquier otra categoría valiosa de luversiones"(SuututersJ. inversiones en medidas sanitarias elementales han tenido resultados enormes. En realidad, no existe tal "gasto social", son "inversiones sociales". El segundo mito a revisar es el que ve al gasto social con los lentes del corloplaclsnlo. y exige de él resultados inmediatos. Por naturaleza la inversión en campos como la educación, y otros, producirá sus resultados a mediano y largo plazo. Sociedades que lo han entendido y han invertido durante largos períodos sistemáticamente en educación, como Suecia, Noruega. Dinamarca, Japón, Corea, Israel, están hoy a la cabeza en las competencias educativas mundiales de ciencias y matemáticas. Consecuentemente tienen una mano de obra capaz de absorber creativamente las tecnologías más avanzadas, y ocupan en base a ello posiciones claves en los mercados mundiales. Hubo en dichas sociedades pactos nacionales para defender una alta inversión en educación durante décadas. Entre otros aspectos los maestros factor estratégico para una educación de calidad ganan bastante más que los sueldos promedios, mientras en América Latina, perciben remuneraciones niarcadaniente inferiores a los sueldos promedios. El tercer mito, es el que plantea continuamente que los programas sociales son "ineficientes congénitamente". Estarían fatalmente destinados a ser mal gerenciados, y a derrochar los recursos a su cargo. Existe una clara necesidad de mejorar fuertemente la eficiencia gerencial en este campo como en otras múltiples actividades de las sociedades latinoamericanas, pero desmintiendo el mito hay en todos los países programas sociales con gerencia de excelencia que demuestran que el mito no es válido, y algunos de ellos han obtenido recientemente altas distinciones internacionales. El cuarto finito, predica la superfluidad de los programas sociales. Cortarlos o suprimirlos no tendría mayores efectos. Con estos razonamientos con frecuencia los cortes presupuestarios se inician amputando seriamente programas sociales con gran cobertura. Se está fugando con fuego. Los daños pueden ser gravísimos. Se estima que el gasto social está aportando hoy cerca de la mitad de los ingresos de las familias pobres de la región. CEPAL, PNUD y BID (1995)han señalado sobre su función: "El gasto social tiene Importancia crucial en la supervivencia de los hogares más carenciados y constituye para algunos la diferencia entre pobreza e indigencia". El cultivo y difusión de mitos como los mencionados por sectores influyentes de las sociedades latinoamericanas ha bloqueado seriamente el paso al diseño de políticas sociales coherentes y agresivas. La discusión se ha concentrado en si se debe o no gastar en lo social, y cuanto menos mejor. En los países avanzados la discusión es totalmente distinta. No se discute la Imprescindibilidad de una política social orgánica. La atención está concentrada en como concertar esfuerzos entre sector público, empresas, sindicatos, Universidades, Iglesias, organizaciones Hacia una economía con rostro humano 87 no gubernamentales, y otros actores sociales para llevarla adelante, y cama gerenclar nuJor los progrunmaR. 1.08 multoa Impiden ¡Avanza¡' hacia el tipo de debate necesario. Y le están costando muy caros a los países. Se estima que América Latina en lugar de acumular capital humano calificado la gran clave de la productividad y la competitividad a principios del siglo XXI lo ha estado destruyendo; y se ha descapitalizado en esta área decisiva para el perfil de una sociedad, y para el desarrollo. Así lo reflejan entre otros Indicadores, el hecho de que el 41% de la población padezca de algún grado de desnutrición, sus altas tasas de deserción y repetición escolar, los serios problemas con la calidad de la educación. Urge superar los mitos, pasar a la acción, concertar esfuerzos, y enfrentar la pobreza y la inequídad, con una inversión social sostenida, manejada con criterios de gerencia social de avanzada, proyectada a potenciar la gente, el principal recurso y el fin último de toda sociedad democrática. Uernardo Kliksberq i 88 Bernardo Kliksberq

Hacia una economía con rostro humano 89 13. LACIA UNA NUEVA GENERACIÓN DE POLÍTICAS SOCIALES Las ideas tradicionales sobre cómo enfrentar los agudos proble mas sociales de América Latina están en franca crisis. Simplemente no funcionan en la -realidad. No resuelven los problemas. Los mismos, según las cifras. continúan agravándose. Frente a ello están surgiendo ideas alternativas. Ante todo plantean que no es verdad que haya una sola manera de actuar en materia económica y social. Que esa tendencia a suponer que sólo hay un "pensamiento único" válido conduce a serlos errores en la acción.. Hay multiplicidad de alternativas. Como señala Amartya Sen "se ha sobrevendido" a los países en desarrollo cierta visión de cómo alcanzarlo que causa fuertes problemas sociales, que no produce desarrollo sostenido, y que no es desde ya la única vía posible. Casi todos los puntos centrales de razonamientos usualmente difundidos sobre estos temas están hoy en activo cuestionamiento a nivel internacional. En primer término, se impugna en todos sus aspectos el llamado "modelo del derrame". De alta difusión en la región, el modelo plantea que todos los esfuerzos deben ponerse en el crecimiento económico, y que alcanzado este se "derramará" hacia los más desfavorecidos, y solucionará 'de por sí solo la pobreza. En la "espera" se necesitaría una política social de "parches y remiendos". Esta visión se está cayendo. Los hechos no operan así. Es imprescindible que haya crecimiento pero no se derrama automáticamente. Incluso, según la experiencia mundial reciente, puede haber crecimiento y al mismo tiempo seguir empeorando la situación de vastos sectores de la población. Por eso el New York Times (2001) indicaba en nota editorial reciente, que "mucha gente creía" en el derrame pero "ya no creen más". El derrumbé de esta visión ha abierto el paso a la jerarquización de la política social. Se necesita mucho más que una política social de relleno. Se requieren políticas sociales orgánicas, de fondo, y sosteni Está naciendo a nivel internacional una nueva generacion de poli ticas sociales. A su centro se halla un gran cambio conceptual. Se per cibe que una profunda y eficiente política social, además de gran arma de lucha contra la pobreza, tiene otro papel estratégico. Potencia los recursos humanos internos de un país, y ello es hoy decisivo para la competitividad en los nuevos mercados globalizados, y favorece por diversas vías un crecimiento económico sostenido. El Presidente del Banco Mundial James Wolfénsohn (2000), lo plantea enfáticamente: "Sin desarrollo social paralelo no habrá desarrollo económico satisfactorio'. Todo esto no es una discusión entre teóricos. El derrame fracasó en la historia reciente. Ningún país solucionó la pobreza en base a él. En cambio, en los últimos 40 años. los países que apostaron a una buena combinación entre crecimiento. estabilidad, competitividad. y simultáneamente a un desarrollo social enérgico y continuado, y a mejora de la equidad, tuvieron los mejores resultados en ambos campos. Tal es el caso, entre otros, de Holanda. Japón, Corea, Israel, Canadá, Suecia, Dinamarca. Noruega. Uno de los secretos básicos de sus logros en altas tasas de crecimiento, estabilidad, y capacidad competitiva, está en sus amplias y sostenidas inversiones en nutrición, salud, y educación de su población. En el Siglo XXI, los recursos humanos hacen la "diferencia competitiva", porque las tecnologías productivas están cada vez más basadas en

conocimiento. Países como los anteriores, que han proporcionado a toda su población. y no a un grupo elitico solamente, educación de buena calidad al mismo tiempo que salud y nutrición garantizadas, tienen hoy recursos humanos que compiten con ventaja. En esos países fue esa población preparada la que permitió absorber tecnología avanzada, supo utilizarla y generó tecnología. En todos ellos se percibe que gastar en áreas sociales, es básicamente una "inversión". Una oleada de investigaciones recientes sobre los efectos virtuosos de la inversión social, y la equidad en el crecimiento, dan con frecuencia como contraejemplo a América Latina. Una región, indican, que teniendo enormes recursos materiales potenciales, presenta un cuadro social crítico. Señalan que mientras otros acumulaban capital humano, la región se descapitalizaba en este campo. El 60% de los niños está debajo de la línea de pobreza. sólo el 14% de los niños asiste a preescolar, el latinoamericano promedio no tiene hoy más de 5.2 años de escolaridad, frente a 9,8 del coreano. Y la calidad de la educación que recibe lo coloca en desventaja notoria respecto a los alumnos promedio de países a los que superaba décadas atrás. La ausencia de políticas sociales jerarquizadas, y los altos grados de Inequidad tienen peso en estos marcados déficits. El coeficiente de Gini de América Latina. Indicador que mide el grado de desigualdad de una sociedad,. es el más alto del mundo. superior al de África, y casi el doble de los del Sudeste Asiático, y sigue empeorando. Eso es grave, porque como advierte el Premio Nobel ele Economía Joseph Stiglitz (1998), está demostrado que "hay relaciones positivas entre crecimiento e igualdad" y está superada la visión de que "el crecimiento producía desigualdad, y la desigualdad era necesaria para el crecimiento". Parece urt ente actualizar concepciones en la régión. Alain Touraine (1997), Director del histlliito tic Estudios Superiores de la Universidad de Paris, hace un fuerte llamado al respecto en Le Monde. Dice "Queda _rU Bernardo Küksbe y planteado el principio central de tina nueva política social: en vez de conipensar los elci•los ele In lógica ecouón1ca, esta debe couceblrse cerruu condición indispensable del desarrollo económico". Urge abrir paso a nuevas políticas sociales, y entender que lo social es una inversión central para los países de la región. Políticas sociales orgánicas. inversión social, gerencia social cficienle. son necesidades impostergables, y hay un clamor generalizado por ellos en la gente. ¿No es hora de salir de los "pensamientos únicos" y revisar los esquemas? Hacia tina economía con rostro humano91

14. GERENCIA SOCIAL EFICIENTE: UÑ DESAFÍO 1

Según indican investigaciones comparadas de los últimos años, gerenciar proyectos para poblaciones carenciadas, en campos como la nutrición, la educación, la salud, el empleo. la vivienda, el desarrollo rural, etcétera: se muestra, en la práctica como una actividad gerencial muy particular, que no puede manejarse con los enfoques de administración de empresas privadas, o de administración pública tradicional. Se requiere un enfoque diferenciado, un enfoque de `gerencia social'. Esta discusión es altamente relevante para América latina, donde según todas las fuentes los indicadores sociales se vienen deteriorando sensiblemente y casi la mitad de la población está por debajo de la línea de la pobreza. Resulta imprescindible renovar los modelos conceptuales con los que se visualiza toda la problemática social en la región, y entre los temas a revisar se halla el de la gerencia. ¿En qué consiste un er+foque de "gerencia social"? En primer término, en cualquier programa social de ciertas dimensiones intervienen múltiples entidades: varios ministerios, gobernaciones, alcaldías, ONG, sectores de la sociedad civil, las comunidades carenciadas. Con frecuencia los programas se caracterizan por choques entre ellos, disputas burocráticas, serias limitaciones para coordinarse. La gerencia social trata de maximizar las sinergias entre los distintos participantes para optimizar los resultados de conjunto. En segundo lugar. la evidencia mundial indica'élaramente una altísima correlación entre el grado de participación de las comunidades carenciadas en el diseño y gestión de los programas sociales que quieren ayudarlas, y niveles de éxito de los mismos. Con frecuencia se escucha que dar lugar a la participación de la comunidad hará que la gestión de los programas sea más complicada, y lleve más tiempo. Esas dificultades, resultan menores, frente a los beneficios que se obtienen. Tanto el Banco Mundial, como el BID han publicado "libros maestros" sobre participación, por concluir que la misma hace una difc -enciá fundamental en los resultados finales de los programas. Sila coi%iunidad se involucra, y hace suyo el programa, la eficiencia del mismo sube radicalmente. Una gerencia social efectiva, favorece por todos los medios posibles la participación. En tercer lugar, la gerencia social cree en la descentralización. Los programas sociales pueden ser más efectivos si están más cerca de la población

asistida. Sin embargo, según la experiencia, el real aprovechamiento de las potencialidades de la descentra

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lización, se da cuando se llevan los programas al nivel organizacional más cercano a la gente, pero al mismo tiempo se dan plenas posibilida des a la participación comunitaria. En cuarto lugar, un enfoque eficien te de gerencia social se apoya en la cultura de la comunidad a la que se asiste. Sus valores, creencias, liderazgos naturales, tradiciones, tecno logías. no deben ser marginados por la gerencia del programa, sino respetados y movilizados en favor del mismo. Así, si la identidad cultural de la comunidad carenciada, en lugar de ser menospreciada como ha sucedido en diversas ocasiones, es fortalecida, se ha visto que se 'desatan' amplias capacidades creativas, y de acción. En quinto término, en gerencia social se duda de las posibilidades de los modelos gerenciales convencionales formalizados y rígidos, para atender adecuadamente al tipo de problemas que se plantean al poner en marcha programas que tratan de mejorar la salud de una comunidad pobre, extender la educación primaria, mejorar las condiciones básicas de un barrio, u objetivos semejantes. En los programas sociales las condiciones cambian continuamente, es necesario practicar un estilo gerencial 'adaptativo' y flexible que permita ir respondiendo -a esos cambios sobre la marcha. En sexto lugar, en gerencia social se practica el 'control social' del programa. Se trata de que los programas sean 'transparentes' para la sociedad, de que haya continua información sobre su marcha. Se crean asimismo instancias para que las comunidades asistidas controlen directamente la labor del programa. El mayor preventivo anticorrupción segúry parecen indicar los hechos es esa presencia directa de los asistidos. Estas son algunas de las direcciones de trabajo de un enfoque de gerencia social. Es entre otros aspectos: sinérgico, participativo, descentralizador adaptativo, y apela al control social. Según se observa a nivel internacional, cuando se aplica cabalmente, los resultados son muy significativos. América Latina está enfrentada

actualmente a graves e ineludibles déficit sociales. Uno de los diversos aspectos a reexaminar es el gerencial. Desarrollar capacidades para practicar una gerencia social eficiente, aparece como un desafio estratégico para la región. Un eminente estudioso de los problemas latinoamericanos, Albert Hirschman (1984), profesor Emérito de Princeton, advertía sobre cierta tendencia en nuestros países a la "fracasomanía";' a creer que no se puede, y por tanto autocondenarse,de antemano a fracasar. Ese sesgo también afecta a este campo. Debe superarse. Es imprescindible hacer buena gerencia social en la región, y es factible. Comencemos a sumar esfuerzos colectivos en` esa dirección cuanto antes. 15. CAPITAL SOCIAL Y CULTURA CLAVES OLVIDADAS DEL DESARROLLO El nuevo debate sobre el desarrollo A fines del siglo XX la humanidad cuenta con inmensas fuerzas productivas. Las revoluciones tecnológicas en curso han alterado sustancialmente sus capacidades potenciales de generar bienes y servicios. Los avances simultáneos en campos como la informática, la biotecnología, la robótica. la microelectrónica, las telecomunicaciones. la ciencia de los materiales y otras áreas, han determinado rupturas cualitativas en las posibilidades usuales de producción, ampliándolas extensamente, y con un horizonte de continuo crecimiento hacia adelante. Sin embargo, 1300 millones de personas carecen de lo más mínimo y viven en liobreza extrema con menos de un dólar de ingresos al día, 3000 millones se hallan en pobreza, teniendo que subsistir con menos de dos dólares diarios, 1300 millones de personas carecen de agua potable, 3000 millones no tienen instalaciones sanitarias básicas, y 2000 millones no reciben electricidad. Alcanzar la deseada meta del desarrollo económico y social es más viable que nunca en términos de tecnologías y potencial productivo pero, al mismo tiempo, el objetivo se halla muy distante de amplias poblaciones en diversos continentes, entre ellos, en América Latina. La "aldea global" en que se ha convertido el planeta, en donde las interrelacioncs entre los países y los mercados se multiplican continuamente, parece caracterizarse por una. explosión de complejidad, direcciones contradictorias de evolución, y altas dosis (le incertidumbre. Exploradores de las fronteras de las nuevas realidades, como Ylia Prygoginc (1988), Premio Nobel de Química, ha señalado que la mayor parte de las estructuras ele la realidad actual, son "esta icluras disipativas de final abierto", es dificil predecir en qué sentido evolucionarán, y las lógicas tradicionales son impotentes para explicar su curso. Edgar Morin (1991) resalta que en lugar del —fin de la historia", vaticinado por algunos que alegaron que al desaparecer el mundo bipolar. la historia sería previsible y hasta "al.nu-rida lo que tenemos ante nuestros ojos es clac "de aquí en adelante el futuro se llama incertidumbre". La historia en 9.1 curso está marcada por severas contradicciones. Así, al mismo tiempo, por ejemplo. que el conocimiento tecnológico disponible ha multiplicado las capacidades de dominar la naturaleza, el ser humano está creando desequilibrios ecológicos de gran magnitud. poniendo en peligro aspectos básicos del ecosistema. y su propia supervivencia. Mientras que las capacidades productivas han llevado la producción mundial a más de 25 trillones tic dólares. las polarizaciones sociales se han Incrementando fuertemente y. según los informes de las Naciones Unidas (1998). 358 personas son poseedoras de una riqueza acumulada superior a la del 45% de la población mundial. Las disparidades alcanzan los aspectos más elementales (le la vida cotidiana. Los acelerados progresos cn mc(1k-lua, han iicruiltido una extensión considerable en la esperanza tic vida pero, mientras en las 26 naciones más ricas la misma alcanzaba en 1997, a 78 años de edad, en los 46 países más pobres era. en dicho año, de 53 años. La idea del progreso indefinido está siendo suplantada por visiories que asignan un rol mayor a las complejidades, las contradicciones, y las incertidumbres y buscan soluciones a partir de integrar las mismas a las perspectivas de análisis, de la realidad.' En este marco general, hay un nuevo debate en activa ebullición en el campo del desarrollo. Buscando caminos más efectivos, en un mundo donde la vida cotidiana de amplios sectores está agobiada por carencias agudas, y donde se estima que una tercera parte de la población activa mundial se halla afectada por si -¡os problemas de desocupación y subocupación, el debate está revisando supuestos no convalidados por los hechos, y abriéndose hacia variables a las que se asignaba escaso peso en las últimas décadas. Hay una revalorización en el nuevo debate de aspectos no incluidos en el pensamiento económico convencional. Se ha instalado una potente área de análisis en vertiginoso crecimiento que gira en derredor de la idea de "capital social". Uno de los focos de ese área, a su vez con su propia especificidad, es el reexamen de las relaciones entre cultura y desarrollo. Corno señala Lourdes Arizpe (1998), "la cultura ha pasado a ser el último aspecto inexplorado, de los esfuerzos que se despliegan a nivel internacional, para fomentar el desarrollo económico". Enrique V. Iglesias (1997). subraya que se abre en este reexamen de las relaciones entre cultura y desarrollo, un vasto campo de gran potencial. Resalta "hay múltiples aspectos en la cultura de cada pueblo que pueden favo-. '. Morir resalta las dificultades para tener una visión clara de hacia adónde iwanZa la historia: "Estamos en lo desconocido, más aún, en lo ¡nominado. Nuestro conocimiento de tiempos actuales se mar¡fiesta solamente en el prefijo sin forma "pos " (posmdusirial, posmodemo, posesirucluralista). o en el prefijo negativo "ante" (antitotalitario). No podemos dar un rostro a nuestro futuro, ni siquiera nuestro presente". Hacia una economía con rostro humano 95 recer a su desarrollo económico y social, es preciso descubrirlos, potenciarlos, y apoyarse en ellos, y hacer esto con seriedad significa replantear la agenda del desarrollo de una manera que a la postre resultará más eficaz, porque tomará en cuenta potencialidades de la realidad que son de su esencia y, que hasta ahora, han sido generalmente ignoradas". Ubicado en este contexto bullente en reclamos por rediscutir la visión convencional del desarrollo, e integrar nuevas dimensiones, este trabajo procura poner a foco un tema relevante del nuevo debate, las posibilidades del capital social y de la cultura, de aportar al desarrollo económico y social. Particularmente, el trabajo se centra en sus posibles contribuciones a América Latina, una región con graves problemas en los campos de la pobreza (afecta a vastos sectores de la población) y de la inequidad (es considerado el Continente más desigual del Planeta). Seguramente la integración de estos planos complejizará aún mucho más la búsqueda de estrategias y diseños adecuados. Pero esa es la idea. Las políticas basadas en diseños que marginan aspectos como los mencionados, han demostrado muy profundas limitaciones. El trabajo se propone cumplir su-propósito a través de varios momentos sucesivos de análisis. En primer lugar se presentan aspectos de la crisis del pensamiento económico convencional. La nueva atención prestada a capital social y cultura, se inscribe en esa crisis. En segundo término se explora la idea de capital social. El énfasis se po*e, en este caso, no en la discusión teórica, sino en la presencia concreta del mismo en realidades actuales. En tercer término, con apoyo en los desarrollos anteriores, se ingresa a observar "el capital social en acción" en realidades latinoamericanas. Se indaga a través de experiencias concretas de la región, cómo el capital social y la cultura constituyen potentes instrumentos de construcción histórica. Por último, se formulan algunas reflexiones sobre posibles aportes de la cultura al desarrollo latinoamericano. La crisis del pensamiento económico convencional Se hallan en plena actividad, actualmente, diversas líneas de discusión sobre los supuestos económicos que han orientado el' desarrollo en las últimas décadas. El debate en curso no aparece como.litn debate hacia el interior de la academia, en donde diversas escuelas de pensamiento o personalidades defienden determinados enfoque surgidos de su propia especulación. Está fuertemente Influido por las dificultades del pensamiento convencional en la realidad. Lo han dinamizado y urgido procesos como los severos problemas experimentados por las economías del Sudeste asiático, las graves crisis observables en economías en transición, como la rusa, las inestabilidades pronunciadas en los Bernardo KtUcsberg

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mercados financieros internacionales, los desajustes y las polarizaciones sociales en regiones como América Latina, y otros. Aparece gracias a los importantes avances en la medición de los fenómenos económicos y sociales, como un debate en donde la especulación Infinita a partir de las propias premisas, característica de décadas anteriores, es reemplazado por análisis que arrancan de la vasta evidencia empírica que está generando el instrumental cuantitativo y estadístico. Una primera característica de la crisis en curso es el llamado. cada vez más amplio, a respetar la complejidad de la realidad. Se previene contra la "soberbia epistemológica" conque el pensamiento económico convencional trabajó múltiples problemas, pretendiendo capturarles y resolverlos a partir de marcos de referencia basados en grupos de -variables limitadas, de índole casi exclusivamente económico, que no dejaban espacio a variables de otras procedencias. Joseph Stiglitz (abril del 1998) reclama que "un principio del consenso emergente es que un mayor grado de humildad es necesario". Aboga por un nuevo consenso, post Washington, ante las dificultades surgidas en la realidad. Señala a América Latina como uno de los casos que evidencia las dificultades. Afirma: "yo argumentaría que la experiencia latinoamericana sugiere que deberíamos reexaminar, rehacer y ampliar, los conocimientos acerca de la economía de desarrollo que se toman como verdad, mientras planificarnos la próxima serie de reformas". Otro aspecto sobresaliente de la nueva discusión sobre el desarfollo, es la apelación cada vez más generalizada a superar los enfoques reduccionistas y buscar, para captar la complejidad, perspectivas integradoras de variables múltiples. Enrique Iglesias (1997) advierte: "El desarrollo sólo puede encararse en forma integral: los enfoques monistas sencillamente no funcionan". Joseph Stiglitz (octubre de 1998) destaca que se ha visto al desarrollo como un "problema técnico que requiere soluciones técnicas", y esa visión ha chocado con la realidad que va mucho mas allá de ella. Señala que "un evento definidor ha sido que muchos paises han seguido los dictados de liberalización, estabilización y privatización, las premisas centrales del llamado

Consenso de Washington y, sin embargo. no han crecido. Las soluciones técnicas no son evidentemente suficientes". Un tema resaltante de la discusión abierta es el énfasis en no 'confundir los medios con los fines, desvío en el que se sugiere, se ha caído con frecuencia. Los objetivos finales del desarrollo tienen que ver con la ampliación de las oportunidades reales de los seres humanos, de desenvolver sus potencialidades. Una sociedad progresa efectivamente cuando los indicadores claves, como años que la gente vive, calidad (le su vida, y desarrollo de su potencial avanzan. Las metas técnicas son absolutamente respetables y relevantes, pero son medios ti servicio de esos objetivos finalistas. Si se produce un proceso de sustitución silenciosa de los fines reales por los medios, se puede perder de vista el horizonte hacia el cual se debería avanzar, y equivocar los, métodos para Hacia una economía con rostro humano 97 medir avance. La elevación del Producto Bruto per capita. por ejemplo. aparece en la nueva perspectiva como un objetivo importante y deseable, pero sin dejar de tener nunca en cuenta que es un medio al servicio de fines mayores. como los índices de nutrición, salud, educación, libertad, y otros. Sus mediciones no reflejan por tanto, necesariamente, lo que está sucediendo en relación a dichas metas. Amartya Sen (1998) analiza detalladamente esta visión general en el caso de los recursos humanos. Señala que constituye un progreso considerable el nuevo énfasis puesto en los mismos, pero que debe entenderse que el ser humano no es sólo un medio del desarrollo, sino, su fin último. Esa visión no debe perderse de vista. Subraya `Si en última instancia considerásemos al desarrollo como la ampliación de la capacidad de la población para realizar actividades elegidas libremente y valoradas, sería del todo inapropiado ensalzar a los seres humanos como "instrumentos del desarrollo económico. Hay una gran diferencia entre los medios y los fi nes". Stiglitz (Octubre, 1998) enfatiza que la confusión medios-fines ha sido frecuente en la aplicación del Consenso de Washington: "se ha tomado la privatización y la liberalización comercial copio fines en sí mismos más que como medios para alcanzar un crecimiento sostenible. equitativo y democrático. Se ha focalizado demasiado en la estabilidad de los precios, más que en el crecimiento y la estabilidad de la producción. Se ha fallado en reconocer que el fortalecimiento de las instituciones financieras es tan importante para la estabilidad económica. como controlar el déficit presupuestario y aumentar la oferta de dinero. Se ha centrado en la privatización, pero se ha puesto demasiada poca atención a la infraestructura institucional, que es necesaria para hacer que los mercados funcionen y. especialmente, a la importancia de la competición—,_: A partir de estas percepciones sobre la estrechez del enfoque meramente técnico y la necesidad de delimitar fines y medios, se plantean visiones ampliatorias de los objetivos que debería perseguir el desarrollo. Junto al crecimiento económico• surge la necesidad ele lograr desarrollo social, mejorar la equidad. fortalecer la democracia, y preservar los equilibrios medioambientales. El Consenso de los Presidentes de América en Santiago (1998), reflejó este orden ele prcoccgrtciones incluyendo, en su pian de acción, puntos que exceden a los abordajes convencionales como, entre otros: el énfasis en la promoción de la educación, la preservación y profundización de la democracia, la justicia y los derechos humanos, la lucha contra la pobreza y la discriminación, el forlah cimicnlo de los mercados financieros, y la cooperación regional en asuntos ambientales. Se resalta en las críticas al pcnsamlento económico convencional como las limitaciones (le su amarro de análisis, han creado serias insrifclcnci:rs de opc•racion. Variables excluidas o marginadas corno, entre otras, las políticas, y las institucionales, tienen alto peso en la realidad Bernardo Klilcsberq

95 y van a Incidir fuertemente creando escenarios no previstos. Quejarse ele ellas como "intrusos indeseables" no conduce a ningún camino útil. Pareciera que lo que corresponde no es reclamarle a la realidad, sino revisar el esquema conceptual con el que se está analizando, para darles su debido lugar. Alessina y Peroti (1994). entre otros. plantean la necesidad de ingresar en un examen en profundidad de las intersecciones entre política y economía. Destacan: "... la economía sola no puede explicar integralmente la enorme variabilidad entre los países en el crecimiento y más generalmente los resultados económicos y las alternativas de política. Las elecciones de políticas económicas no son hechas por planificadores sociales que viven sólo entre documentos académicos. Más bien, la política económica es el resultado de luchas políticas dentro de estructuras institucionales'. Sen analiza. al respecto, cómo las realidades políticas son determinantes en las hambrunas masivas que han afligido a amplios grupos humanos en el presente siglo. Según sus investigaciones (1981), las hambrunas no tienen que ver necesariamente con escaseces de recursos alimenticios. Se vinculan más con factores como las disparidades de precios relativos, los bajos salarios, y las maniobras especulatorias. El cuadro de condiciones políticas pesa fuertemente al respecto. Examinando las correlaciones entre hambrunas masivas y tipo de régimen político, determina (1998) que "ningún país dotado de un sistema de elecciones multipartidistas, con partidos de oposición capaces de expresarse como tales, de una prensa capacitada para informar y poner en tela de juicio la política gubernamental sin temor a ser censurada, ha sido escenario de hambrunas realmente importantes". En esos países funcionan poderosos "incentivos políticos" para que se tomen decisiones que eviten la hambruna. En cambio, observa que las hambrunas de mayores proporciones han tenido lugar en: "territorios colonizados y gobernados por autoridades imperialistas extranjeras, dictaduras militares de corte moderno, bajo el control de potentados autoritarios, o regímenes de partido único donde no se tolera la disidencia política". "Las instituciones cuentan", es el título de un reciente trabajo del Banco Mundial sobre la materia (1998). En el mismo, desarrolla en detalle la visión de que todo el tema de las Instituciones debe ser incorporado al análisis de las realidades económicas y el diseño de políticas. Entiende, como tales, al conjunto de reglas formales e informales y sus mecanismos de ejecución que inciden sobre el comportamiento de los individuos y las organizaciones de una sociedad. Entre las formales se hallan las constituciones, leyes, regulaciones, contratos, etc. Entre las informales están la ética, la confianza, los preceptos religiosos y otros códigos implícitos. Una de las debilidades del Consenso de Washington habría sido, según el Banco Mundial, la no inclusión de las mismas entre las-políticas que recomienda. Señala al respecto: "Con una sola Hacia una economía con rostro humano 99 excepción (la protección de los derechos de propiedad), las prescripciones de política del Consenso de Washington ignoran el rol potencial que los

cambios en las instituciones pueden jugar en acelerar el desarrollo económico y social". Un amplio número-de Investigaciones recientes da cuenta de correlaciones estadísticas sigñ ficátívas entre buen funcionamiento de instituciones básicas, como los mecanismos anticorrupción, la calidad de las Instituciones públicas, la credibilidad, y otras, y los avances en crecimiento, desarrollo social y equidad. En las reformulaciones, en cursó del pensamiento económico convencional ha ingresado, como un tema central, el del capital humano. Mejorar el perfil de la población de un país es un fin en sí mismo, como resaltaba Sen. Al mismo tiempo, constituye una vía fundamental para alcanzar productividad, progreso tecnológico y competitividad en los escenarios económicos de -fin de siglo. En ellos el papel del capital humano en la producción es decisivo. En estructuras productivas, cada vez másbasadas en conocimiento, como las presentes y. prospectivas, los niveles de calificación promedio de una sociedadvan a ser determinantes en sus posibilidades de generar, absorber y difundir tecnologías avanzadas. La educación hace una diferencia crucial según las mediciones disponibles, tanto para la vida de las personas, el desenvolvimiento de las familias, la productividad de las empresas, y los resultados económicos macro de un país. Es, como se la ha denominado, una estrategia "ganadora" con beneficios para todos. La nutrición y la salud son a su vez, desde ya, condiciones de base para el desenvolvimiento del capital humano. En este cuadro de conjunto, donde las dificultades de la realidad han impulsado una crisis y un proceso de reenfoque profundo del pensamiento económico, se inscribe la integración activa a los análisis del capital social y de la cultura. Una ola de investigaciones de los últimos años Indica, con datos de campo a su favor, cómo diversos componentes no visibles del funcionamiento cotidiano de una sociedad, que tienen que ver con la situación de su tejido social básico, inciden silenciosamente en, las posibilidades de crecimiento y desarrollo. Denominados capital social, los exploraremos en la sección siguiente. Empiezan-a influir en el diseño de políticas en algunos países avanzados, han comenzado a formar parte de la elaboración de los proyectos de desarrollo, e Instituciones de cooperación internacional, están incluyendo los progresos en capital social, en los criterios de medición del grado de éxito de los proyectos. P Al centro del capital social se hallan múltiples elementos del campo de la cultura. Como lo destaca Arizpe (1997), tienen todo orden de implicancias prácticas y han sido marginados por el pensamiento convencional. Destaca: "La teoría y la política del desarrollo deben incorporar los conceptos de cooperación, confianza, etnicidad, identidad, comunidad y aínistad, ya que estos elementos constituyen el tejido social Bernardo Kliksberq

100 en que se' basan la política y la economía. En muchos lugares, el enfoque limitado del mercado basado en la competencia y la utilidad está alterando el delicado equilibrio de estos factores y, por lo' tanto, agravando las' tensiones culturales y el sentimiento de incertidumbre". El capital social y la cultura han comenzado a Instalarse en el centro dei debate sobre el desarrollo, no como adiciones complementarias a un modelo de alto vigor que se perfecciona un poco más con ellos. Todo el modelo está sufriendo severas dificultades por sus distancias con los hechos, y las criticas procedentes de diversos orígenes se encaminan de un modo u otro a "recuperar la realidad" con miras a producir. en definitiva, políticas con mejores chances respecto a las metas finales. En ese encuadre, el ingreso al debate de los mismos forma parte del esfuerzo por darle realidad a toda la reflexión sobre el desarrollo. _ El replanteo del modelo no se está haciendo solamente a través de la Inclusión de diversas variables ausentes. Está en discusión un aspecto subyaceñte más profundo, la lógica de las interrelaciones. Una parte significativa del nuevo debate está concentrado en el análisis de cómo se han subestimado los encadenamientos recíprocos entre las diversas dimensiones, y cómo ello ha generado errores de consideración en la preparación de políticas. Alessina y Peroti (1994). por ejemplo, subrayan sobre una interrelación clave: "... la desigualdad en los ingreso es un determinando importante de la inestabilidad política. Los países con un ingreso más desigualmente distribuido son políticamente más inestables. A su vez la Inestabilidad política tiene efectos adversos sobre el crecimiento". Las áreas económica, política y social están inextricablemente ligadas. Lo que suceda en cada una de ellas va a condicionar severamente las otras, La visión puramente economicista del desarrollo puede tropezar, en cualquier momento, con bloqueos muy serios que surgen de las otras áreas, y así se ha dado en la realidad. Hay en curso, en ese marco, una reevaluación integral de las relaciones entre crecimiento económico y desarrollo social. En la visión convencional se suponía que, alcanzando tasas significativas de crecimiento económico, el mismo se "derramaría" hacia los sectores más desfavorecidos y los sacaría de la pobreza. El crecimiento seria, al mismo tiempo, desarrollo social. Las experiencias concretas han indicado que las relaciones entre desarrollo

económico y desarrollo social son de carácter mucho más complejo. El seguimiento de la experiencia de numerosos países. efectuado por las Naciones Unidas a través de sus informes de Desarrollo Humano no encuentra corroboración para los sul)UCStós del llamado modelo de derrame. No basta el crecimiento para solucionar la pobreza. Siendo absolutamente imprescindible, el mismo puede quedar estacionario en ciertos sectores de la sociedad, y no llegar a los estratos sumergidos. Pueden incluso darse tasas significativas de Hacia una economía con rostro humano 101 crecimiento y. al mismo tiempo. continuar en vigencia agudas carencias para amplios sectores de la población. James Migdley (1995) señala que esa forma de crecimiento ha caracterizado a muchas naciones desarrolladas y en desarrollo en los últimos años, y la denomina "desarrollo distorsionado". El crecimiento. constata, no ha sido acompañado en ellas por un mejor acceso a`protección de salud, educación, servicios públicos y otros factores que contribuyen al bienestar social. Se plantea entonces que, junto a los esfuerzos que es desde ya necesario realizar por el crecimiento, deben practicarse activas políticas de desarrollo social. y debe mejorarse la equidad. Formarán parte de dichas políticas inversiones, mantenidas en el tiempo y considerables, en educación y salud, extensión de los servicios de agua potable, instalaciones sanitarias y energía eléctrica, protección a la familia, y otras. Para que el crecimiento signifique bienestar colectivo, debe haber simultáneamente desarrollo social. El análisis de las interrelaciones entre ambos está yendo, incluso, más lejos. Se resalta que son interdependientes. James Wolfensohn (1996), Presidente del Banco Mundial, ha planteado al respecto: "Sin desarrollo social paralelo no habrá desarrollo económico satisfactorio". Efectivamente, el desarrollo social fortalece el capital humano, potencia el capital social, y genera estabilidad política, bases esenciales para un crecimiento sano y sostenido. Alain Touraine (1997) sugiere que es necesario pasar a una nueva manera de razonar el tema: "Queda así planteado el principio central de una nueva política social: en vez de compensar los efectos de la lógica económica, esta debe concebirse como condición indispensable del desarrollo económico". La visión que aparece es la de que no es viable el desarrollo social sin crecimiento económico pero el mismo, a su vei, no tendrá carácter sustentable sino está apoyado en un intenso crecimiento social. Otro eje analizado son las relaciones entre grado de democracia y desarrollo social. Wickrane y Mulford (1996). entre otros, han examinado las correlaciones estadísticas respectivas. Sus datos indican que cuando aumenta la participación democrática, y se dispersa el poder político entre el conjunto de la población. mejoran los indicadores de desarrollo social. Los gobiernos 1 icnden a respondermás cercanamente a las necesidades de la mayoría de la población. Sumando factores, Wolfensohn (1998) sugiere la imprescindibilidad de ir más allá de los enfoques unilaterales: "Debemos ir más allá de la estabilización financiera. Debemos abordar los problemas del crecimiento con equidad a largo plazo, base de la prosperidad y el progreso humano. Debemos prestar especial atención a los cambios institucionales y estructurales necesarios para la recuperación cconoutica y cl desarrollo sostenible. Debemos ocuparnos de los problemas sociales. Bernardo Kliksberq

102 Debemos hacer todo eso. Porque si no tenemos la capacidad de hacer frente :c las emergencias sociales. si 110 c:pulamos con planes a más largo plazo para establecer Instituciones sólidas, si no logramos una mayor equidad y justicia social, no habrá estabilidad política. Y sin estabilidad política, por muchos recursos que consigamos acumular para programas económicos, no habrá estabilidad financiera". Como se observa, en la imagen transmitida, la estabilidad financiera no es posible sin estabilidad política. Ella a su vez está muy ligada a los grados de, equidad y justicia social. El frente a abordar es muy amplio. Es necesario atacar, al mismo tiempo que los problemas económicos y finarieieros, los sociales, y avanzar en las transformaciones institucionales. El capital social y la cultura son componentes claves de estas interacciones. Las personas, las familias, los grupos, son capital social y cultura por esencia. Son portadores de actitudes de cooperación, valores, tradiciones, visiones de la realidad, que son su identidad misma. Si ello es Ignorado, salteado, deteriorado, se Inutilizarán importantes capacidades aplicables al desarrollo, y se desatarán poderosas resistencias. Si, por el contrario, se reconoce, explora, valora, y potencia su aporte, puede ser muy relevante y propiciar círculos virtuosos con las otras dimensiones del desarrollo. La crisis de la reflexión convencional sobre el desarrollo en marcha está abriendo, entre otras, la oportunidad de cruzar activamente capital social, cultura, y desarrollo. Hasta hace poco la corriente principal de trabajo; sobre desarrollo prestaba limitada atención a lo. que sucedía en dichos campos. A su vez, en ellos, muchas indagaciones se realizaban al margen de posibles conexiones con el proceso de desarrollo. La crisis, que busca ampliar el marco de comprensión para poder superar la estrechez evidenciada por el marco usual, crea un vasto espacio para superar los aislamientos. En la sección siguiente se intenta avanzar en esa dirección, explorando algunos de las múltiples Interrelaciones posibles. Capital social, cultura y desarrollo Según análisis del Banco Mundial hay cuatro formas básicas de capital; el natural, constituido por la dotación de recursos naturales con que cuenta un país.- el construido, generado por el ser humano que incluye diversas formas de capital: infraestructura, bienes de capital, financiero, comercial, etc.: el capital humano, determinado por los grados de nutrición, salud, y educación ele su población, y el capital social, descubrimiento reciente de las ciencias del desarrollo. Algunos estudios adjudican a las dos últimas formas de capital, un porcentaje niayo Hacia una economía con rostro humano 103 ritarlo del desarrollo económico de las naciones a fines del siglo XX. Indlcan que allí hay claves decisivas del progreso tecnológico, la competitividad, el crecimiento sostenido, el buen gobierno, y la estabilidad democrática. ¿Qué es en definitiva el capital social? El campo no tiene una definición consetisualmente aceptada. De reciente exploración se halla, en realidad, en plena delimitación de su Identidad, de aquello que es, y de aquello que no es. Sin embargo, a pesar de las considerables imprecisiones, hay la impresión

cada vez más generalizada que, al percibirlo e Investigarlo, las disciplinas del desarrollo están incorporando al conocimiento y la acción, un amplísimo número de variables que juegan roles importantes en el mismo, y que estaban fuera del encuadre convencional. .Robert Putnam (1994), precursor de los análisis del capital social, considera en su difundido estudio sobre las disimilitudes entre Italia del Norte e Italia del Sur que, fundamentalmente, lo'éonforman: el grado de confianza existente entre los actores sociales de una sociedad, las normas de comportamiento cívico practicadas, y nivel de asociatividad que la caracteriza. Estos elementos son evidenciadores de la riqueza y fortaleza del tejido social interno de una sociedad. La confianza, por ejemplo, actúa como un "ahorrador de conflictos potenciales" limitando el "pleitismo". Las actitudes positivas en materia de comportamiento cívico, que van desde cuidar los espacios públicos ti pago de los impuestos, contribuyen al bienestar general. La existencia de altos niveles de asociacionismo indica que es una sociedad con capacidades para actuar cooperativamente, armai<- redes, concertaciones, sinergias de todo orden a su interior. Este conjunto de factores tendría, según las observaciones de Putnam, mayor presencia y profundidad en Italia del Norte en relación a la Italia del Sur, y habrían jugado un papel definitorio en la superioridad que la primera había evidenciado en materia de performance económica, calidad de gobierno, estabilidad política y otras áreas. Para otro de los precursores, James Coleman (1990). el capital social se presenta tanto en el plano individual como en el colectivo. En el primero tiene que ver con el grado de Integración social de un Individuo, su red de contactos sociales, implica relaciones, expectativas de reciprocidad, comportamientos confiables. Mejora la efectividad privada. Pero también es un bien colectivo. Por ejemplo, _si todos en un vecindario siguen normas tácitas de cuidar por el otro y de no "agresión, los niños podrán caminar a la escuela con seguridad, y el capital social estará produciendo orden público. Diferentes analistas actuales de esta vieja-nueva forma de capital ponen el énfasis en diversos aspectos. Entre otros, para Kenneth Newton (1997). el capital social puede ser visto como un fenómeno subjetivo, compuesto de Valores y actitudes que influencian cómo las personas se Bernardo Klilcsberq

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relacionan entre sí. Incluye confianza, normas de reciprocidad, actitudes y valores que ayudan a las personas a trascender relaciones conflictivas y competitivas para conformar relaciones de cooperación y ayuda mutua. Stpehan Baas (1997) dice que el capital social tiene que ver con cohesión social, con identificación con las formas de gobierno, con expresiones culturales y comportamientos sociales que hacen a la sociedad más cohesiva, y más que una suma de individuos. Considera que los arreglos institucionales horizontales tienen un impacto positivo en la generación de redes de confianza, buen gobierno y equidad social. El capital social juega un rol importante en estimular la solidaridad y en superar las fallas del mercado a través de acciones colectivas y el uso comunitario de recursos. James Joseph (1998) lo percibe como un vasto conjunto de ideas, ideales, instituciones y arreglos sociales, a través de los cuales las personas encuentran su voz y movilizan sus energías particulares para causas publicas. Bullen y Onyx (1998) lo ven como redes sociales basadas en principios de confianza, reciprocidad y normas de acción. . En visión crítica. Levi (1996) destaca la importancia de los hallazgos de Putnam, pero acentúa que es necesario dar más énfasis a las vías por las que el estado puede favorecer la creación de capital social. Considera que el foco de Putnam en asociaciones civiles, lejos del Estado, deriva de su perspectiva romántica de la comunidad y del capital social. Ese romanticismo restringiría la identificación de mecanismos alternatitbs para la creación y uso del capital social, y limitaría las conceptualizaciones teóricas. Wall, Ferrazi, y Schryer (1998) entienden que la teoría del capital social necesita de mayores refinamientos antes de que pueda ser considerada una generalización medible. Serageldin (1998) resalta que, mientras hay consenso en que el capital social es relevante para el desarrollo, no hay acuerdo entre los investigadores y prácticos acerca de los modos particulares en que aporta al desarrollo, en cómo puede-ser generado y utilizado, y cómo puede ser operacionalizado y estudiado empíricamente. Mientras prosigue la discusión epistemológica y metodológica totalmente legítima, dado que los estudios sistemáticos sobre el tema recién se iniciaron hace menos de una década, y el mismo es de una enorme complejidad, el capital social sigue dando muestras de su presencia y acción efectiva. En ello queremos concentrarnos. Una amplia línea de investigaciones enfocadas a "registrarlo en acción" está -arrojando continuamente nuevas evidencias sobre su peso en el desarrollo. Entre ellas, Knack y Keefer (1996) midieron econométricamente las correlaciones entre confianza y normas de cooperación cívica y crecimiento económico, en un amplio grupo de países y encontraron que los primeros presentan un fuerte Impacto sobre cl segundo. Asimismo. su estudio Indica que el capital social integrado por esos dos componen Hacia una economía con rostro humano 105 tes. es mayor en sociedades menos polarizadas en cuanto a desigualdad, y diferencias étnicas. Narayan y Pritchet (1997) realizaron un estudio muy sugerente sobre grado de asociatividad y rendimiento económico en hogares rurales de Tanzania. Detectaron que aun en esos contextos de alta pobreza, las familias con mayores niveles de ingresos (medidos por los gastos), eran las que tenían un más alto grado de participación en organizaciones colectivas. El capital social que acumulaban a través de esa participación los beneficiaba individualmente y creaba beneficios colectivos por diversas vías. Entre ellas: sus prácticas agrícolas eran mejores que las de los hogares que no tenían participación; derivaban de su participación información que llevaba a que utilizaran más agroquímicos, fertilizantes, y semillas mejoradas; tenían mejor información sobre el mercado; estaban dispuestos a tomar más riesgos porque se sentían más protegidos por formar parte de una red social: i• nfluían en el mejoramiento de los servicios públicos; así participaban más en la escuela; cooperaban más a nivel del municipio. Señalan los investigadores en sus conclusiones que: "los canales identificados por los que el capital social incrementaba los ingresos, y la solidez econométrica de la magnitud de los efectos del capital social sugieren que el capital social es capital y no meramente un bien de consuno". La Porta, López de Silanes, Shleifer. y Vishny (1997), trataron de convalidar las tesis de Putnam en una muestra amplia de países. Sus análisis estadísticos arrojan significativas correlaciones entre el grado de confianza existente en una sociedad y factores como la eficiencia judicial, la ausencia de corrupción, la calidad de la burocracia, y el cumplimiento con los impuestos. Consideran que "los resultados de Putnam para Italia aparecen confirmados a nivel internacional". Teachman, Paasch y Carver (1997) trataron de medir cómo el capital social influye en el rendimiento educativo de los niños. Utilizaron tres indicadores: la dinámica de la familia, los lazos con la comunidad, y el nñmero de veces que un niño ha cambiado de colegio. Encontraron fuerte correlación con 1117 indicador clave de rendimiento. la probabilidad de deserción. Su hipótesis es que el capital social hace más productivas otras formas de capital, cono el capital humano y el capital financiero. 1,:1 inlluciucla positiva de 1111 componente central del c:lpilal Social, la familia, en numerosos aspectos ha sido verificada por diversas 104 Bernardo Kliksberq T 106 Bernardo Klilcsberq investigaciones recientes. Cuanto mayor es la solidez de ese capital social básico, mejores los resultados y al revés. Una amplia Investigación sobre 60,000 niños en EE.UU. (Wilson, 1994), indica que los niños que vivían con un solo progenitor, eran dos veces más propensos a ser expulsados o suspendido en la escuela, a sufrir problemas emocionales o de conducta, y a tener dificultades con los compañeros. También eran mucho niás proclives a tener una conducta antisocial. Katzmnan (1997) señala que estudios en el Uruguay muestran que los niños concebidos fuera del matrimonio muestran una tasa (le mortalidad infantil mucho mayor que el resto, y los que no conviven con ambos padres biológicos exhiben mayores daños en distintas dimensiones del desarrollo psicomotriz. En una investigación en un medio totalmente diferente, en Suecia, en mucho mejores condiciones económicas, sin embargo, se mantiene el peso diferencial de las familias estables en el rendimiento del niño. Jonsson y Gahier (1997) demuestran que los niños que vienen de familias divorciadas muestran menor rendimiento educativo. Hay una pérdida de recursos en relación a aquellos con los que cuenta el niño en las familias estables.

Sanders y Nee (1996) analizan la familia como capital social en el caso de los inmigrantes en EE.UU. Sus estudios indican que el espacio familiar crea condiciones que hacen factible una estrategia clave de supervivencia, entre los inmigrantes, el autoempleo. La familia minimiza los costos de producción. transacción e información asociados con el mismo. Facilita la aparición de empresas operadas familiarmente. Hagan. MacMillan, y Wheaton (1996) señalan que en las migraciones.,incluso hacia el interior de un país. hay pérdidas de capital social, y que ellas son menores en familias con padres involucrados con los niños, y madres protectoras. y mayores, si se trata de padres y madres que no se dedican intensamente a los niños. Kawachi, Kennedy y Lochner (1997) dan cuenta de datos muy sugerentes sobre la relación entre capital social, equidad, y salud pública. El conocido estudio de Alameda County(EE.UU.), confirmado después en estudios epidemiológicos en diferentes comunidades, detectó que las personas con menos contactos sociales tienen peores probabilidades en términos de esperanza de vida, que aquellos con contactos más extensivos. La cohesión social de una sociedad, que facilita los contactos interpersonales es, afirman los autores, un factor fundamental de salud pública. Miden estadísticamente las correlaciones entre capital social representado por confianza y mortalidad en 39 estados de EEUU. Cuanto menor es el grado de confianza entre los ciudadanos, mayores la tasa de mortalidad promedio. La misma correlación se obtiene al relacionar la tasa de participación en asociaciones voluntarias, con mortalidad. Cuanto más baja es la primera, crece la mortalidad. Los investigadores introducen en el análisis el grado de desigualdad económica. Cuanto más alto, demuestran, menor es la confianza que unos ciudadanos tienen en otros. El modelo estadístico que utilizan les Hacia una economía-con rostro humano107 permite afirmar que. por cada punto de aumento en la desigualdad en la distribución de los ingresos, la tasa de mortalidad sube dos o tres puntos con respecto a lo que debiera ser. Ilustran su análisis con diversas cifras comparadas. EEUU, a pesar de tener un ingreso per capita de los niás altos del mundo ($24.680 en 1993),' tiene una esperanza de vida (76,1 en 1993) menor a la de países con menor ingreso como Holanda ($17.340, esperanza de vida 77,5), Israel ($ 15.130, esperanza de vida 76,6). y España ($13.660. esperanza de vida 77,7) Una distribución más igualitaria de los ingresos crea mayor armonía y-cohesión social, y mejora la salud pública. Las sociedades con mayor esperanza de vida mundial, como Suecia (78.3) y Japón (79,6) se caracterizan por muy altos niveles de equidad. La desigualdad, concluyen los investigadores, hace disminuir el capital social, y ello afecta fuertemente la salud de la población. El capital social, al margen de las especulaciones y las búsquedas de precisión metodológicas, desde ya válidas y necesarias; está operando en la realidad a diario y tiene gran peso en el proceso de desarrollo. Puede aparecer a través de las expresiones más variadas. Por ejemplo, como destaca Stiglitz (Octubre, 1998), son estratégicas para el desarrollo económico las capacidades existentes en una sociedad para resolver disputas, impulsar consensos, concertar al Estado y el sector privado. Hirschman (1986), pioneramente, ha planteado al respecto un punto que merece toda la atención. Indica que se trata de la única forma 4e capital que no disminuye o se agota con su uso, sino qué pár el contrario, el mismo la hace crecer. Señala: "El amor o el civismo no son recursos limitados o fijos, como pueden ser otros factores de producción, son recursos cuya disponibilidad, lejos de disminuir, aumenta con su empleo". El capital social puede, asimismo, ser reducido o destruido. Moser (1998) advierte sobre la vulnerabilidad de la población pobre, en ese aspecto, frente a las crisis económicas. En ellas resalta: "mientras que los hogares con suficientes recursos mantienen relaciones recíprocas, aquellos que enfrentan la crisis, se retiran de tales relaciones ante su imposibilidad de cumplir sus obligaciones". Fuentes (1998) analiza cómo en Chiapas, México, las poblaciones campesinas desplazadas, al verse obligadas a migrar, se descapitalizaron severamente en términos de capital social, dado que se destruyeron sus vínculos e inserciones básicas. Puede, asimismo, como lo señalan varios estudios, haber formas de capital social negativo como las organizaciones criminales, péro ellas no invalidan las inmensas potencialidades del capital social positivo, La cultura cruza todas las dimensiones del capital social de una sociedad. La cultura subyace tras los componentes básicos considerados capital social, como la confianza, el comportamiento cívico, el grado de asociacionismo. Como lo caracteriza el informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo de la UNESCO (1996), "la cultura es

maneras de vivir juntos ... moldea nuestro pensamiento, nuestra imagen, y nuestro comportamiento. La cultura engloba valores. percepciones, Imágenes, formas de expresión y de comunicación, y muchísimos otros aspectos que definen la identidad de las personas, y de las naciones iras interrelaciones entre cultura y desarrollo son de todo orden, y asombra la escasa atención que se les ha prestado. Aparecen potencia(:las al Fevalorizarse todos estos elementos silenciosos e invisibles, pero claramente operantes, que involucra la idea de capital social. Entre otros aspectos, los valores de que es portadora una sociedad van a incidir fuertemente sobre los esfuerzos de desarrollo. Como lo ha señalado Amartya Sen (1997), "los códigos éticos de los empresarios y profesionales son parte de los recursos productivos de la sociedad". Si estos códigos subrayan valores afines al proyecto reclamado por amplios sectores de la población, de desarrollo con equidad, lo favorecerán o, de lo. contrario, lo obstaculizarán. Los valores predominantes en un sistema educativo en los medios de difusión masiva, y otros ámbitos Influyentes de formación de valores, pueden estimular u obstruir la conformación de capital social que, a su vez, como se ha visto. tiene efectos de primer orden sobre el desarrollo. Como lo subraya Chang (1997): "Los valores ponen las bases de la preocupación del uno por el otro más allá del solo bienestar ersonal. Juegan un rol crítico en determinar si avanzarán las redes, ras normas y la confianza". Valores que tiene sus raíces en la cultura, y son fortalecidos o dificultados por esta como el grado de solidaridad, altruismo, respeto, tolerancia, son esenciales les para un desarrollo sostenido. La cultura incide marcadamente sobre el estilo de vida de los diversos grupos sociales. Un significativo estudio realizado en Holanda (Rupp. 1997) trató de determinar diferencias en estilo de vida entre hogares obreros de un mismo nivel socioeconómico, que se diferenciaban netamente en un aspecto. Algunos de ellos enviaban sus niños a escuelas con un fuerte énfasis en lo cultural, y otros a escuelas inclinadas hacia lo económico. Los comportamientos que surgieron eran muy distintos. Los padres culturalmente orientados utilizaban más tiempo y energía en formas (le arte sencillas como cantar, ejecutar instrumentos musicales, y leer un libro cada mes, Su estilo de vida incluía el gusto por formas simples del arte y la búsqueda de una

vida saludable, natural, y no complicada. Los padres con orientación hacia lo económico se centraban en logros económicos, bienes materiales, y en aspectos como la apariencia externa. Teniendo similares trabajos y niveles de ingresos, la actitud cultural-era-la variable básica que estaba impulsando contportanilenlos muy diversos. En la lucha contra la pobreza la cultura aparece como un cieinento clave. Como agudamente lo destaca la UNESCO, en el Informe Hacia una economía con rostro humano 109 mencionado (1997): "Para los pobres los valores propios son frecuentemente lo único que pueden afirmar" Los grupos desfavorecidos tienen valores que les dan identidad. Su irrespeto, o marginación. pueden ser totalmente lesivos a su identidad y bloquear las mejores propuestas productivas. Por el contrario, su potenciación y afirmación pueden desencadenar enormes potenciales de energía creativa. La cultura es, asimismo. un factor decisivo de cohesión social. En ella. las personas pueden reconocerse mutuamente, cultivarse, crecer en conjunto. y desarrollar la autoestima colectiva. Como señala al respecto Stiglitz (Octubre, 1998). preservar los valores culturales tiene gran importancia para el desarrollo, por cuanto sirven como una fuerza cohesiva en una época en que muchass otras se están debilitando. Capital social y cultura pueden ser palancas formidables de desarrollo si se crean las condiciones adecuadas. Su desconocimiento o destrucción, por el contrario, pueden crear obstáculos enormes en el camino hacia el desarrollo. Sin embargo-, podría preguntarse: ¿lograr esa potenciación no pertenecerá al reino de las grandes utopías, de un porvenir todavía ajeno a las posibilidades. actuales de las sociedades? En la sección siguiente del trabajo se intenta demostrar que ello no es así, que hay experiencias concretas que han logrado movilizarlos en escala considerable al servicio del desarrollo, y que debe prestárseles la máxima atención para extraer enseñanzas al res pecto. El capital social en acción. Experiencias latinoamericanas ¿Qué sucede cuando se realiza un trabajo sostenido de largo plazo de movilización de aspectos claves del capital social de una connnidad? ¿Cuáles son las respuestas observables? ¿Qué oportunidades nuevas y qué dificultades aparecen? Es posible obtener indicios signifi-cativos. al respecto. revisando experiencias actualmente en curso. Existe una amplísima gansa de ellas a nivel internacional. Algunas han obieniclo celebridad mundial, copio la del Graneen Bank de Bangla Desh, dedicado a apoyar ilnancleraniente a campesinos pobres, que ha logrado sorprendentes resultados apoyándose en elementos que tienen que ver con grado de asociatividad. confianza mutua, y otras dimensiones del capital social. Nos concentraremos en nuestro trabajo en experiencias de América Latina, que son indicativas del potencial latente en la región en esta materia, y pueden arrojar enseñanzas útiles para forntular políticas de desarrolla social en ellas. Fiemos escogido tres casos que han obtenido resultados de alta relevancia, que son reconocidos en sus países, y a nivel internacional, copio "prácticas sociales (le gran éxito" y que son cc)rrtirrua,mierrte analizados y visitados para buscar posibllida(les de replicarlos, total, o parcialmente. 108 Bernardo Klilcsberq

110 Villa El Salvador, Perú: De los arenales a una experiencia social de avanzada En 1971 varios centenares de personas pobres realizaron una invasión de tierras públicas en las afueras (le lima. Se les sumaron miles de habitantes de tugurios de Lhna. Li Gobierno Intervino para expulsarlos. y finalmente accedió a que se radicaran en un vasto arenal ubicado a 19 Km de Lima. Esos 50.000 pobres, que carecían de recursos de toda' índole, fundan allí Villa El Salvador (VES). Se les van agregando muchas más personas y su población actual se estima en cercana a 300.000 habitantes. La experiencia que desarrollan es considerada muy particular en múltiples aspectos. El plano urbanístico trazado diferencia VES netamente de otras barriadas de pobres. El diseño es el de 1300 manzanas, que configuran 110 grupos residenciales. En lugar de haber un solo centro, en donde funcionen los edificios públicos básicos, el esquema es totalmente descentralizado. Cada grupo residencial tiene su propio centro, en donde se instalaron locales comunales, y espacios para el deporte, actividades culturales, y el encuentro social. Ello favorece la interacción y maximiza las posibilidades de cooperación. Se da un modelo organizativo basado en la participación activa. Partiendo de delegados-por manzana, y por grupos residenciales, crean una organización, CUAVES, que representa a toda la comunidad y que va a tener un peso decisivo en su desarrollo. Establecen casi 4000 unidades organizativas para buscar soluciones y gestionar los asuntos comunitarios. En ellas participa la gran mayoría de la población, llegándose a que cerca del 50% de los mayores de 18 años ocupan algún cargo dirigencial en términos organizacionales. Desarrollan en estos arenales, carentes de todo orden de recursos, y casi incomunicados (debían recorrer 3 Km para encontrar una vía de acceso a Lima), un gigantesco esfuerzo de construcción basado, centralmente, en el trabajo voluntario de la misma comunidad. Un inventario de situación de fines de 1989 dice que. en menos de dos décadas, tenían 50.000 viviendas, 38.000 de ellas construidas por los pobladores, un 68% con materiales nobles (ladrillo, cemento, techos de concreto, etc.), habían levantado con su esfuerzo 2.800.000 metros cuadrados de calles de tierra afirmada y construido, en su mayor parte, con los recursos y el trabajo de la comunidad, 60 locales comunales, 64centros educativos, y 32 bibliotecas populares. A ello se sumaban 41 núcleos de servicios integrados de salud, educación y recuperación nutricional, centros de salud comunitarios, una red de farmacias, y una razonable estructura vial interna con 4 rutas principales y 7 avenidas perpendiculares, que permitían_ la comunicación interna. Plantaron medio millón de árboles. Permaneciendo pobres y .con serios problemas ocupacionales; como toda Lima, los logros sociales obtenidos por VES eran muy signi Hacía una economía con rostro humano 111 ficativos. La tasa de analfabetismo había descendido de 5,8% a 3,5%. La tasa de matrícula en primaria había alcanzado el 98% y, en secundaria, era superior al 90%, todas cifras superiores a las medias nacionales, y mucho mejores que las de las poblaciones pobres similares. En salud, las campañas de vacunación realizadás con apoyó en la corilúnl dad, que habían cubierto a toda la población. la organización de la comunidad para la salud preventiva, y el control de embarazos, habían incidido en un fuerte descenso de la mortalidad infantil, a 67 por mil, cifra muy inferior a la media nacional que estaba en 88 a 95 por mil. La tasa de mortalidad general era también inferior a los promedios nacionales. Se registraban, asimismo, avances en materia de obtención de servicios de agua, desagüe y electricidad, en un plazo que se estimó menor, en 8 años, al que tardaban otros barrios pobres para lograrlos, y se había desarrollado una considerable infraestructura, equipamiento y servicios comunitarios superior a la de otras barriadas. El enorme esfuerzo colectivo realizado ha sido descripto por el varias veces Alcalde de VES, Michel Azcueta (1991), del siguiente modo: "El pueblo de Villa El Salvador, con su esfuerzo y su lucha, ha ido construyendo una ciudad de la nada, con cientos de kilómetros de redes de agua y de luz, pistas, colegios, mercados, zona agropecuaria, y hasta un parque industrial, conseguido también con lucha por los pequeños Industriales de la zona". Se plantea una pregunta de fondo: ¿cómo fue posible lograr estos resultados partiendo de la miseria, en un marco natural tan dificil, en medio de la aguda crisis económica que vivió el Perú, como toda la región, en los ochenta, y de todo orden dé dificultades? Las claves para entender los logros. que no

erradicaron la pobreza, pero mejoraron aspectos fundamentales de la vida de las gentes de VES, y la convirtieron en una barriada pobre diferente, parecen hallarse en elementos Incluidos en la idea del capital social. La población originaria de VES estaba conformada, en su mayor parte, por familias llegadas de la sierra peruana. Los campesinos de los Andes carecían de toda riqueza material, pero teñían un rico capital social. Llevaban consigo la cultura y la tradición indígena, y una milenaria experiencia histórica de cooperación, trabajo comunal y solidaridad. Aspectos centrales de esa cultura, como la práctica de una intensa vida comunitaria, donde convive la propiedad comunal de servicios útiles para todos, al mismo tiempo que la propiedad familiar e individual, fueron aplicados en VES. Esa cultura facilitó el montaje dé esa'éxtendida organización participativa, donde todos los pobladores fueron convocados a ser actores de las soluciones de los problemas colectivos..: Funcio nó con fluidez, a partir de las bases históricas favorables, que había en la cultura campesina peruana. Hasta recetas técnicas. como las lagunas de oxidación utilizadas por los Incas, fueron empleadas intensamente en VES. Ellas permiten un procesamiento de los desechos ge Bernardo Klíksbcrq

Bernardo Kliksber,q nerados, por vía de un sistema de lagunas que lleva a la producción de abonos, que después se usaron en generar zonas verdes y producción agrícola. La visión anclada en la cultura de los pobladores de VES, de la trascendencia del trabajo colectivo como medio para buscar soluciones, impregnó desde el inicio la historia de la Villa. Aparece reflejada vívidamente en cómo se enfrentó el problema de construir escuelas. Michel Azcueta (Zapata, 1996) narra: "... desde la instalación misma, la poblaclon se organizó para que se construyeran escuelas y los niños no perdieran el año escolar. Se formaron doce comités proescuela en los primeros tres meses y se inició la construcción de muchas aulas en un esfuerzo que, mirado a la distancia, parece enorme y que no se entiende sin acudir a una explicación sobre sus motivaciones subjetivas. Se empezó a dictar clases en aulas que usaban esteras como paredes, las que se impermeabilizaban con plásticos para mínimamente combatir el frío invernal, mientras que el suelo era de tierra apenas afirmada, y los escasos ladrillos fueron reservados para ser usados como precarios bancos por los niños. Estas aulas. fueron construidas en jornadas colectivas dominicales, con un entusiasmo y febrilidad que han dejado un recuerdo imborrable entre sur protagonistas". A favor de estas condiciones se creó en VES un amplio y sólido tejido asociativo. Se constituyeron organizaciones de jóvenes, de muje-res. de madres, cooperativas de mercados, asociaciones de pequeños industriales y comerciantes, rondas urbanas, coordinadoras y brigadas juveniles, ligas deportivas, grupos culturales de todo orden, etc. La asociatividad cubrió en VES los más variados aspectos. Entre ellos: productores uniéndose para comprar insumos en conjunto, buscar mancomunadamente maquinarias, mejorar la calidad; más de un centenar de clubes de madres, que crearon y gestionaron ejemplarmente 264 comedores populares y 150 programas de vaso de leche; jóvenes que dirigen y llevan adelante centenares de grupos culturales, artísticos, bibliotecas populares, clubes deportivos, asociaciones estudiantiles, talleres de comunicación, etc El trabajo de la propia comunidad, organizada en marcos cabalmente participativos, estuvo en la base de los avances que fue logrando en corto tiempo. El proceso "disparó" el capital social latente, que se fue multiplicando. La creación, a partir de la nada, de un municipio entero por su población, generó una Identidad sólida e impulsó la autoestima personal,ycolectiva. Como señala Carlos Franco (1992), la ciudad que se creó era la expresión de sus habitantes. No eran simplemente sus pobladores, sino sus constructores. Al crear VES, y desarrollarla, se crearon a si mismos. Por eso como marca,, cuando se pregunta a los habitantes de VES de dónde son, no contestan como otros, llegados del interior, haciendo referencia a su lugar de nacimiento, sino que dicen "soy de Villa", el lugar que les dio una identidad que valoran altamente. El proceso de enfrentar desafíos muy difíciles y avanzar, fue asimismo Hacía una economía con rostro humano 113 fortaleciendo su autoestima. estímulo fundamental para la acción productiva. Describe Franco: "... cuando se asiste con alguna frecuencia a reuniones de pobladores y se conversa con los 'fundadores' de la comunidad. o sus dirigentes, no resulta dificil advertir expresiones recurrentes de autoconfianza colectiva, certidumbres sobre su disposición de un poder organizado, una cierta creencia en las capacidades de la comunidad para proponerse objetivos y unirse para su logro". La autoestima fue especialmente cultivada también en las escuelas de VES. Los maestros trataron de liberar a los niños de todo sentimiento de inferioridad derivado de sus condiciones de hijos de familias pobres. Procuraron darle seguridad a los niños, que no se sintieran en minusvalía. La cultura cumplió un papel significativo en la experiencia desde sus inicios. En 1974 Azcueta creó. y llevó adelante, el Centro de Comunicación Popular, espacio destinado a actividades culturales extracurriculares de toda índole. Allí surgieron primero Talleres de Teatro y Música, y luego de otras áreas, y se desplegó una intensisima labor. Desde esos espacios culturales se procuraba estimular la participación de la población en las asambleas de toma de decisiones y las actividades comunales. El teatro de VES produjo, a lo largo de los años, piezas que lo llevaron a los escenarios metropolitanos y nacionales. La actividad cultural formó parte de la vida cotidiana de la población. Describe Franco: "... el intermitente funcionamiento de 39 altoparlantes, las competencias deportivas internas, los programas radiales de la comunidad, los talleres de comunicación, los numerosos grupos artísticos y culturales, la nueva y moderna radio del Centro de Comunicación Popular, y el creciente número de peñas y grupos musicales, contribuyen al desarrollo de una intensa y bullente vida comunal". El esfuerzo de construcción comunitaria de VES. realizado en las más difíciles condiciones, fue presidido y orientado por ciertos valores. La población definió su proyecto como la conformación de una comunidad autogestionaria participativa. Una visión colectiva centrada en la promoción de valores coniunitaristas. de la participación activa y ele la autogestión, enmarcó todo el esfuerzo. En 1986 VES se convirtió en un Municipio. Al estructurarlo se mantuvieron todas los principios anteriores. Así se estableció que las decisiones comunales serían la base de las decisiones municipales. Recientemente VES estableció, con asistencia de varias ONG. el Diario El Comercio, y otras entidades, íin sistema destinado a facilitar la participación de la población empleando la informática. Entre sus elementos: el Consejo Municipal transmite sus sesiones en circuito cerrado a la Villa; en la misma hay terminales de computadora, y los habitantes pueden recibir, a través de ellos, inforníación sobre qué se va a tratar en dichas sesiones, y elementos de juicio al respecto,

y hacen llegar al Consejo sus puntos de vista; el Consejo realiza, a través del sistema (le computación, rcfcréndunís continuos sobre las opiniones de los habitantes.

Bernardo lUilcsberq La'experiencia de VES ha sido reconocida mundialmente siendo olr1cto (le conilnuars distinciones. En 1973 la UNESCO la premió como una de las más desafiantes experiencias en educación popular. en 1986 el Diario La República (de Lima) la declaró -personaje d el año del país" en 1987 las Naciones Unidas designó a VES Ciudad Mensajera de la Paz. distinguiéndola como promotora ejemplar de formas de vida comunitaria. También en 1987 se le otorgó el Premio Príncipe ele Asturias. del Rey de España, por el Impresionante desarrollo alcanzado por la comunidad en el área social y cultural. Asimismo, entre otras, recibió el Premio Nacional de Arquitectura y Desarrollo Urbano del Perú, y un premio por ser la comunidad con un mayor grado de forestación y arborización. En 1985 el Papa Juan Pablo 11 visitó Villa El Salvador destacando sus logros y señalando: "Con gran alegría me he enterado de la generosidad con que muchos de los habitantes de este 'pueblo joven' ayudan a los hermanos más pobres de la comunidad, en los coroedores populares y familiares. en los grupos para atender a los enfermos, en las campañas de solidaridad para socorrer a los hermanos golpeados por las catástrofes naturales". En VES no se lograron solucionar los problemas de fondo causantes de la pobreza, que tienen que ver con factores que exceden totalmente a la experiencia y forman parte de problemas generales del país. Sin embargo; se obtuvieron avances considerables respecto a otras poblaciones pobres. y se creó un perfil de sociedad muy particular. que mereció la larga lista de premios obtenida. La potenciación del capital social fugó un papel decisivo en los logros de VES. Factores no visibles, silenciosos, que actúan en las entrañas del tejido social, desempeñaron aquí un rol positivo constante. Entre ellos: el fomento permanente de formas de cooperación, la confianza mutua entre los actores organizacionales, la existencia de un comportamiento cívico comunal, constructivo y creador, la presencia de valores comunes orientadores, la movilización de la cultura propia. la afirmación de la identidad personal, familiar y colectiva. el crecimiento de la autoestima en la misma experiencia. Todos estos elementos fueron dinamizados por el modelo genuinamente participativo adoptado por la comunidad. Con desde ya avances, y retrocesos, pasando por momentos muy duros como los que se dieron durante el auge de la violencia en el país. VES se halla en 1999, como se mencionó, buscando formas todavía más activas de participación de la comunidad, y como lo indican periódicos del Perú se ha convertido, probablemente, en el primer Municipio de América Latina que ha sumado, a las metodologías de participación democrática usuales, la democracia virtual. Hacía una economía con rostro humano 115 Las ferias de consueno familiar de Venezuela: Los dividendos del capital social La pregunta de cómo abaratar el costo de los productos alimenticios. para los sectores humildes de la población, ha tenido una respuesta significativa en la ciudad de Barquisimeto, Venezuela. •iniciadas en 1983. las ferias de consumo familiar han logrado reducir eñ un 40% los precios de venta al público

de productos verdes como frutas y hortalizas, y en un 15 al 20% los precios de víveres. Ello beneficia semanalmente a 40.000 familias de esa ciudad de un millón de habitantes. Esas familias. integrantes principalmente de estratos bajos y medios bajos, obtienen comprando en las Ferias un ahorro anual que se estima en 10,5 millones de dólares. Las ferias están integradas por un amplio número de organizaciones de la sociedad civil. Formalmente constituyén parte de CECOSESOLA, la Central Cooperativa del Estado Lara. pero en su operación intervienen grupos de productores, asociaciones de consumidores y pequeñas empresas autogestionarlas. Así, en ellas participan 18 asociaciones de productores agrícolas, que agrupan a cerca de 600 productores.-y 12 unidades de producción comunitaria. Esos pequeños y medianos agricultores y los productores de víveres colocan su producción a través de las Ferias. Las Ferias comprenden 50 puntos de ventas, que operan los tres últimos días de la semana, y venden directamente a la población 300 toneladas semanales de productos hortofrutícolas y víveres comunes para el consumo hogareño.` Las ferias venden, como producto básico, un kilo de productos hortofrutícolas por un precio único. Ello simplifica al máximo su operación. Entre los productos se hallan: papa, tomate, zanahoria, cebolla, pimentón, lechuga, ñame, ocumo, apio, ayuma, yuca, repollo y plátano. Los hacen llegar a través de sus transportes y locales directamente del pequeño productor al consumidor. Todos salen ganando. El pequeño productor, antes dépendiente de "roscas" de la comercialización y de vaivenes continuos, tiene a través de ellas asegurada la venta de su producción a precios razonables, y es uno de los cogestores de toda la iniciativa. Los consumidores reciben productos frescos a precios mucho más reducidos que los del mercado. Las ferias han crecido rápidamente durante estos 15 Años, y se han convertido en el principal proveedor de alimentos y productos básicos de la ciudad de Barquisimeto. Su expansión puede observarse en el siguiente cuadro, Incluido en el sistemático estudio de las mismas, preparado por Luis Gómez Calcano (1998):

116

Bernardo Kfksberq Año Unidades de venta Venta semanal de productos hortofrutícolas (en toneladas) Número de familias atendidas Número de trabajadores Número de productores agrícolas Número de-organizaciones de productores Número de unidades de producción comunitaria 1984 1 3 300 15 15 1 1990 87* 168 20.000 400 100 n/d 1997 105** 300 40.000 700 500 18 12

Incluye todo el Estado Lara: aproximadamente la mitad en Barquisimeto • Incluye 50 ferias y 55 centros de abastecimiento solidario

Fltentes CECOSESOLA. Ferias de Consumo Familiar. Estado Lara. Barquisimeto, 1990. CECOSESOLA. Presentación del programa de Ferias de Consumo Familiar en reunión del Grupo Santa Lucía. Puerto La Cruz. Venezuela. Octubre de 1997. Como se observa, partiendo de una sola feria, y casi sin capital Inicial, las Ferias han crecido aceleradamente en todos los indicadores incluidos en el cuadro. Entre 1990 y 1997 aumentó en un 78% el número de toneladas semanales de productos verdes vendidos, y se duplicó la cantidad de familias atendidas. ¿Cuáles han sido las bases de estos éxitos económicos y de eficiencia de un conjunto de organizaciones de base de la sociedad civil. sin capital, que se lanzaron a un mercado como el de comercialización de productos agroalimentarios de alta competitividad y escasos márgenes de beneficio? En la base del éxito parecen hallarse elementos claves del capital social. Los actores de la experiencia señalan, como base de sus logros (Ferias de Consumo Familiar, 1996): "Tratando de buscar las claves para comprender los logros que hemos obtenido, podemos mencionar: 1. Una historia de formación de un capital social y humano 2. Potenciar el capital social por encima del financiero 3. Unas formas novedosas de gestión participativa" Los varios centenares de trabajadores que llevan adelante las ferias y las asociaciones vinculadas a ellas, han establecido un sistema organizacional basado en la cooperación, la participación, la horizontalidad, y fuertemente. orientado por valores. Las Ferias tienen tras suyo una concepción de vida que privilegia, según Indican sus actores, la solidaridad, la responsabilidad personal y de grupo, la transparencia en las relaciones, la creación de confanza, la iniciativa personal, el amor al trabajo. Hacia una economía con rostro humano 117 Esta tabla de valores no permanece confinada a alguna declaración escrita, como sucede con frecuencia, sino que se trata de cultivar sistemáticamente en la organización. Un observador externo (Bruni Celli, 1996) describe así la dinámica cotidiana de las ferias: "-Los valores coo perativistas de crecimiento personal. apoyo mutuo, solidaridad, frugalidad, y austeridad; de enseñar a otros, de no ser egoísta y dar lo mejor de sí para la comunidad, son temas de reflexión continua en las ocho o más horas de reuniones a las que asisten todos los trabajadores de CECOSESELA a la semana. El alto número de horas dedicadas a reuniones podrían verse como una pérdida en productividad, pero son el principal medio a travésdel cual se logra la dedicación, el entusiasmo y el compromiso de los trabajadores de la organización". Enmarcado en esos valores, el diseño organizacional adoptado parece haber jugado un rol decisivo en los resultados obtenidos. Está centrado en principios como la participación activa de todos los integrantes de la organización, en la comunicación fluida, el análisis y el aprendizaje conjunto, y la rotación continua de tareas. Uno de sus rasgos es que todos los centenares de trabajadores de la organización ganan igual remuneración, que es un 57% superior al salario mínimo nacional. Además, la organización ha creado un fondo de financiamiento que presta a tasas bajas. y un fondo integrado de salud. Siendo una remuneración modesta, los miembros de la organización han indicado que tienen otros incentivos, como participar de un proyecto con estos valores, formar parte de un ambiente de trabajo democrático y no autoritario, tener posibilidades de formación y desarrollo. Los mecanismos concretos de operación de la organización incluyen: reuniones semanales de cada grupo para evaluar y planificar; toma de decisiones por consenso: información compartida: disciplina y vigilancia colectiva; trabajo descentralizado de cada grupo, y la mencionada rotación de responsabilidades. A ello se suman los espacios de encuentro denominados -convivencias". Están dedicados al encuentro personal y social. Estos rasgos organizacionales coinciden con muchas de las recomendaciones de la gerencia de avanzada. Son propicios para crear lo que se llama hoy "una organización que aprende", y "una organización inteligente". El modelo organizacional de las Ferias tiene gran flexibilidad, les permite absorber por todos sus "poros" información sobre lo que sucede en la realidad y, al compartirla Internamente, aumenta la capacidad de reacción ante los cambios en la misma. Asimismo. permite monitorcar sobre la marcha los procesos, detectando rápidamente los errores y corrigiéndolos. El clima de confianza creado entre sus integrantes evita los cuantiosos costos de la desconfianza y el enfrentamiento permanente, muy característicos de otras organizaciones. Por otra parte, los elementos del modelo favorecen un sentimiento profundo de pertenencia que es un estimulo fundamental para la productividad y 118 la búsqueda continua de cómo mejorar la tarea. Las Ferias han resistido todos los pronósticos sobre que difícilmente podrían enfrentar los rigores del mercado. Por el contrario, -se han posicionado en tina situación (le liderazgo en el mercado respectivo, obligando a otros competidores empresariales a tratar de ajustar sus precios para poder tener un espacio. Se han convertido en cl principal comercializador de alimentos básicos de la cuarta ciudad en po-blación. de Venezuela y, a pesar de su dimensión local por las cifras que manejan, son una de las principales empresas de mercadeo de alimentos del país entero. Se han demostrado como una empresa con plena sustentabilidad que. en 15 años, ha ido ampliando continuamente su operación. Actualmente su modelo está inspirando réplicas en diversas ciudades de Venezuela. Las claves de la excelencia alcanzada no están, en este caso, en grandes inversiones de capital manejadas con criterios empresariales clásicos de maximización de la rentabilidad, y con una gerencia vertical "dura". El capital que han movilizado es. esencialmente, "capital social". Han promovido ciertos valores latentes en la sociedad civil, han mostrado la posibilidad de un proyecto colectivo, al mismo tiempo eficiente productivamente, útil socialmente, y atractivo como marco de vida, y han potenciado, a través de su particular estilo gerencial, que ellas han denominado "gestión solidaría", elementos básicos de la concepción aceptada de capital social, como la ásociatividad, la confianza mutua, y normas de comportamiento positivas hacia lo comunitario. Su objetivo, en realidad, no se reduce a lo económico. Lo declara así uno de los líderes de la experiencia, Gustavo Salas (1991): "... el objetivo fundamental del programa, y su mayor aporte a la organización popular, está dado por el proceso formativo que se intenta propiciar desde todas sus actividades concretas". Cuando son observadas desde el exterior, pareciera que se está frente a un mecanismo audaz e innovativo de mercadeo. Pero como señala un agudo observador. Luis Delgado (1998): "... en realidad, son una escuela de vida. Una escuela que potencia el desarrollo humano en colectivo, e impulsá la felicidad en las relaciones en el trabajo. en la vida familiar y personal". Analistas locales como Machado y Freytes (1994) señalan que. a su vez, se han apoyado en el vasto capital social existente en el Estado Lara. Existe en el mismo una vieja tradición cooperativa, es el estado de Venezuela con mayor presencia de organizaciones cooperativas. Tenía en 1994, 85 cooperativas, de ellas, 36 de servicios múltiples. Asimismo, presenta una densa red de organizaciones no gubernamentales (más de 3500), numerosas asociaciones de vecinos y otras formas de organización social. Hay en cl Estado Lara todo un habitat "cultural" que favorece el desarrollo del capital social y que dio pie a una experiencia de estas características. Hacia una economía con rostro humano 119 El presupuesto municipal participativo de Porto Alegre; ampliando el capital social existente.. La experiencia de Presupuesto Municipal Participativo iniclada en la Ciudad de Porto Alegre, del Brasil. en 1989. se ha transformado en una experiencia "estrella" a nivel internacional, concitando,. amplísima atención. Entre otras expresiones de ese reconocimiento eh 1996, las Naciones Unidas la escogió como uno de los 40 cambios urbanos elegidos, en todo el mundo, para ser analizados en la Conferencia Mundial sobre Asentamientos Humanos (Habitat II, de Estambul) y, en 1997. el Instituto de Desarrollo Económico del Banco Mundial, realizó una Conferencia Internacional en Porto Alegre, con la

presencia de representantes' de 9 países de la región para examinar la experiencia. Asimismo, el BID la seleccionó como una de las experiencias incluidas en su Libro Maestro sobre Participación. A nivel nacional, cerca de 70 Municipios del Brasil están iniciando experiencias similares Inspiradas en Porto Alegre. Este impacto se debe a resultados muy concretos. , La Ciudad de Porto Alegre. de 1.300.000 habitantes, tenía en 1989 importantes problemas sociales, y amplios sectores de su población tenían limitado acceso a servicios básicos. El cuadro era, asimismo, de penuria aguda de recursos fiscales. El nuevo Alcalde electo (elegido en 1999 Gobernadór del Estado al que pertenece la ciudad Río Grande do Sul), resolvió invitar a la población a cogestionar el proceso presupuestario de modo de administrar, de acuerdo a sus reales prioridades, los recursos limitados, y aumentar su eficiencia. La cogestión4ofrecida se realizaría sobre el rubro de inversiones de dicho presupuesto. En este caso la Invitación no fue mero "discurso", sino que se estableció un complejo y elaborado sistema que posibilitaba la participación masiva. La ciudad fue dividida en 16 regiones, en cada una de las cuales se analizan las cifras de ejecución presupuestaria, las estimaciones futuras, y se identifican, a nivel barrial, prioridades que luego se van concertando y compatibilizando a nivel regional y global. Junto a las regiones, existe otro mecanismo de análisis y decisión que funciona por grandes temas de preocupación urbana: desarrollo urbano, transporte, atención de la salud, tiempo libre, educación y cultura. Rodadas, reuniones Intermedias, plenarios, y otras formas de reunión se van sucediendo durante todo el año, con participación de públicos amplios, en algunos casos. delegadt#s elegidos por los mismos, en otros, y la colaboración de los funcionarios del municipio. El presupuesto que se va conformando de abajo hacia arriba, es finalmente sancionado formalmente por el Consejo Municipal. La población reaccionó con una "fiebre participativa", como la llama Navarro (1998), a la convocatoria del Alcalde. En 1995 se estimaba que 10Ó.000 personas participaban en el proceso. Bernardo Klilcsberq i

120 Bernardo Kliksberg Hacia una economía con rostro humano 121 Los resultados han sido sorprendentes y han echado por tierra los vaticinios pesimistas augurados por algunos sectores, que veían como una heterodoxia inadmisible la entrega de una cuestión tan técnica y delicada como el presupuesto, a un proceso de participación popular Por un lado la población determinó sus reales necesidades. Ello generó una precisa identificación de prioridades, reorientando recursos hacia los problemas más sentidos. Por otra parte, todo el trayecto del presupuesto, otrora impenetrable y cerrado, se abrió totalmente para la ciudadanía. Al compartirse con ella. toda la información se convirtió en transparente. Ello generó condiciones propicias a la erradicación de toda forma de corrupción. La población, masivamente, hizo el control social de la ejecución y confección de la partida de inversiones, que significó el 15% del presupuesto total y sumó, en el período 1989/95, 700 millones de dólares. Asimismo, al existir reglas de juego claras sobre cómo sería el proceso de toma de decisiones, se recortaron al máximo los espacios para prácticas clientelares arbitrarias. La correspondencia del presupuesto, con las necesidades prioritarias y la` mejora de su administración, llevaron a resultados muy significativos. Entre ellos, de 1990 a 1996, el abastecimiento de agua potable subió de 400.000 hogares atendidos, a 484.000, cubriéndose el 98% de la población. En materia del alcantarillado, mientras que en 1989 sólo el 48% de los hogares estaban conectados a la red de cloacas, en 1997 era el 80,4%, cuando el promedio del Brasil es el 49%. El p~ grama de legitimación de la propiedad de la tierra a sectores pobres, y asentamientos humanos, benefició entre 1990 y 1996, a 167.408 personas, el 13% de toda la población. La pavimentación de calles alcanzó a 30 Km por, año, en las áreas pobres de la ciudad. La matricula en escuela primaria y secundaria subió en un 159% entre 1989 y 1997, y el Municipio creó un programa de alfabetización de adultos que tenía, en 1997, 5.277 participantes. La identifieación de prioridades ajustadas a las reales, y todo el sistema-; habían producido una vasta reasignación de recursos que, sumada a 'la participación colectiva en el monitoreo de los procesos de ejecución, posibilitaron resultados de esta magnitud. La población se transformó en un gran actor del presupuesto municipal. Como describe el Libro Maestro sobre Participación del BID (1997): "Los ciudadanos de Porto Alegre han tenido oportunidad de pasar por un proceso plenamente participativo a través de haber: expresado su comprensión de los problemas cruciales que enfrenta la ciudad-, establecido prioridades de los problemas que merecen más inmediata atención; seleccionado las prioridades y generado soluciones prácticas; tenido oportunidad de comparar con- las soluciones creadas en otras regiones de la ciudad y en otros grupos de temas; decidido, con el apoyo de técnicos de la oficina del Alcalde, en invertir en los programas menos costosos y más factibles de atender; tomado la decisión definitiva sobre la aprobación. o nó, del plan de inversiones: y revisado los éxitos y fracasos del programa de inversiones para mejorar sus criterios para el año siguiente". La amplia base social de apoyo a cambios presupuestarios profundos, se expresó también en una fuerte presión hacia hacer más progresivo y eficiente el sistema fiscal del Municipio, y se realizaron importantes reformas en el mismo que permitieron ampliar la recaudación y mejorar la equidad fiscal. En su conjunto, cambió sensiblemente la fisonomía política tradicional del Municipio, semejante a la de muchos otros.de la región. Entre otras expresiones de este cambio, se hallaron: una nueva redistribución de funciones entre Municipio y sociedad civil, activación enérgica de la misma, instalación de formas de democracia directa junto a la representativa, reducción muy fuerte del margen para la corrupción, al hacerse tan trasparente y vigilado el proceso de manejo de las finanzas publicas, condiciones desfavorables para las prácticas clientelares. descentralización de las decisiones. El proceso se basó en el capital social existente en esa sociedad. Había en ella una tradición relevante de asociaciones de la comunidad. Se movilizaron activamente, en el mismo, y tienen un papel fundamental en los diversos niveles de deliberación creados. Como señala Navarro, el proceso tuvo un eje decisivo en la voluntad política del Alcalde de superar los esquemas de concentración del poder, usuales, y convocar a la población y a dichas asociaciones a, en definitiva, "compartir el poder". Ese llamado y la instalación de mecanismos genuinos de participación actuaron como ampliadores del

capital social. Se disparó la capacidad de cooperación, se creó un clima de confanzá entre los actores, se generaron estímulos significativos 'para un comportamiento cívico constructivo. La cultura asociativa preexistente fue un cimiento esencial para que la población participara, y a su vez, fue fortalecida enormemente por el proceso. El proceso demostró las potencialidades que aparecen cuando se superan las falsas oposiciones entre Estado y sociedad civil, y se produce una alianza entre ambos. En Porto Alegre, el capital social se comportó de acuerdo a las previsiones de llirschman. antes señaladas. Al invertirse mediante el presupuesto participativo, en mecanismos que implican su uso Intensi1t Bernardo Kliksberq Hacia una economía con rostro humano 123 vo. creció. Los señala con precisión el libro del BID antes mencionado (1997). destacando que cl proceso pariicipalivo: "... ha tenido un enorme impacto en la habilidad de los ciudadanos para responder a los retos organizadamente, como comunidad, y en la capacidad de trabajar en forma conjunta para mejorar la calidad de la adininlstraciúii pública y, en consecuencia. la calidad de la vida-. ' Algunas enseñanzas Las tres experiencias reseñadas, sumariamente, han obtenido iniportantes.impactos. demostrado fuerte sustentabilidad. y alcanzado múltiples reconocimientos. ¿Cuáles han sido las claves de su éxito? Las experiencias se han desarrollado en medios muy diferentes, y han atacado aspectos muy diversos. sin embargo, es posible encontrar como respuesta a esta pregunta. algunos elementos comunes a todas ellas, que han Influido significativamente en los resultados. En primer lugar. en los tres casos, las estrategias utilizadas se han basado en la movilización de formas de capital no tradicional. Se ha apelado a elementos intangiblés. no captados por los abordajes productivos usuales. Se ha promovido la puesta en acción de fuerzas latentes en los grupos sociales, que pueden incidir considerablemente en su capacidad de generar soluciones, y de crear. En todas las experiencias se hizo entrar en juego la capacidad de buscar respuestas y ejecutarlas cooperativamente. se creó un clima de confianza entre los actores, se partió de sus culturas. se las respetó cabalmente, y se estimuló su desarrollo; y se fomentó un estilo de conducta cívica solidario y atento al bienestar general. El estímulo a estos factores, y otros semejantes, creó energías comunitarias y organizacionales que pudieron llevar adelante amplios procesos de construcción, partiendo de la miseria en Villa El Salvador, de recursos ínfimos en las Ferias de Barquisimeto, y de recursos limitados y déficits en Porto Alegre. Un segundo rasgo común es la adopción de un diseño organizacional, totalmente no tradicional, que se demostró en la práctica como conformador de un habitat adecuado para la movilización de capital social y cultura, y para la obtención de eficiencia. En los tres casos la base de ese diseño fue la participación organizada de la comunidad. Hemos analizado en detalle las posibilidades organizacionales de la participación, en un trabajo reciente (Kliksberg, 1998). Allí se señala, en base al análisis de experiencias comparadas internacionales, y de amplia evidencia empírica, que la participación tiene ventajas competitivas relevantes respecto a los diseños jerárquicos usuales, y se identifican los mecanismos a través de los cuales se generan dichas ventajas. Por otra parte, la participación forma hoy parte central de los modelos de gerencia de las organizaciones más avanzadas existentes. Un tercer elemento distintivo de las tres experiencias es, que tras la movilización del capital social y la cultura, y los diseños de gestión. abiertos y democráticos, hubo una concepción en términos de valores. Ello es decisivo. Sin esa concepción no hubieran podido resolverse las múltiples dificultades que derivaron del camino Innovalivo, y no..lrndicional. seguido. Esos valores sirvieron de orientación continua, al mismo tiempo motivaron poderosamente el comportamiento. y transmitieron la visión de las metas finales hacia las que se dirigían los esfuerzos, visión que actuó de inspiradora permanente. En la región se están desarrollando otras experiencias, que se caracterizan con las marcadas especifcidades de cada caso por seguir, total o parcialmente, rasgos como los delineados, y agregarles otros. Sus resultados son muy relevantes. Entre muchas otras, mencionables, se hallan: el programa. EDUCO, en El Salvador, basado en la autoorganización de familias campesinas pobres para la gestión de escuelas rurales, los programas de Vaso de Leche en Perú, el rol de comunidades indígenas organizadas. en Bolivia y Ecuador, la' participación dedos padres en el manejo de las escuelas en Minas Geraes, y los diversos programas identificados, y sistemáticamente documentados y evaluados, en el marco del Encuentro "Programas sociales, pobreza y participación ciudadana", realizado por el BID (1998). Se podrá argüir, como se ha hecho, que experiencias de este orden tienen un alcance limitado. Sin embargo, la realidad muestra que, si bien encuentran dificultades considerables, y no son extensibles cón facilidad, hacen aportes formidables: mejoran directamente la calidad de vida de amplios sectores desfavorecidos, son un laboratorio de formas sociales avanzadas, e implican un llamado motivante a avanzar en esa dirección En definitiva, es posible extraer de todos estos programas la respuesta a la pregunta que se planteaba al final de la sección anterior de este trabajo. Movilizar el capital social y la cultura, como agentes activos del desarrollo económico y social, no constituye una propuesta deseable, peró añadible a otras utopías, es _viable, da resultados efectivos. Hay referencias significativas en las que apoyarse. Llevar a cabo esa movilización en escala considerable, gran desafio hacia el futuro, requerirá de políticas orgánicas, y de amplias concertaciones entre estado y sociedad civil. En la ultima sección de este trabajo se reflexiona sobre algunas posibles líneas de acción en el campo de potenciar la cultura para el desarrollo. La actividad cultural ha sido vista con frecuencia, desde la economía, como un campo secundario ajeno a la vía central por la que debe

i

Hora de movilizar el potencial de la cultura 124 tratarse Bernardo Kliksberq

125 de hacer avanzar el crecimiento económico. Ha sido con frecuencia-tratada de hecho como un área que insume recursos, que no genera retornos sobre la inversión, funcionales económicamente, que es de difícil medición, y cuya gerencia es de dudosa calidad. A su vez también ha existido, desde el terreno de la cultura, una cierta tendencia al autoencierro, sin buscar activamente conexiones con los programas económicos y sociales. Todo ello ha creado una brecha considerable entre cultura y desarrollo. Ese estado de situación significa pérdidas considerables- para la sociedad. Obstaculiza seriamente el avance de la cultura, que pasa a ser tratada como un campo secundario, y de "puro gasto" y, al mismo tiempo, tiene un gran "costo de oportunidad", no emplea sus posibles aportes a los procesos de desarrollo. Deben emprenderse esfuerzos sistemáticos para superar la bre cha causante de estas pérdidas. Como se ha visto en las secciones ante riores, la cultura constituye parte relevante del capital social, es portadora de múltiples posibilidades de contribución a las acciones del desarrollo, y ello no es teorización, como lo han Indicado las experiencias reseñadas, y otras muchas en curso. La crisis del pensamiento económico convencional abre una "oportunidad" para que. en la búsqueda de un pensamiento más comprensivo e integral del desarrollo, se incorporen en plena legitimidad las dimensiones culturales del mismo. Antes de explorar algunas de las intersecciones posibles, una advertencia de fondo. La cultura puede ser un'instrumento formidable de progreso económico y social. Sin embargo, allí no se agota su identidad. No es un mero instrumento. El desarrollo cultural es un fin en sí mismo de las sociedades. Avanzar en este campo significa enriquecer espiritual e históricamente a una sociedad, y a sus individuos. Como lo subraya el Informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo de la UNESCO (1996): "es un fin deseable en sí mismo porque da sentido a nuestra existencia". Esa perspectiva no debe perderse. Una reconocida economista, Franeoise Benhamou (1996), hace al respecto prevenciones a ser atendidas. Señala: "En realidad, sólo en áreas de un economicismo a ultranza, se puede pretender justificar el gasto cultural en función de los recursos tangibles que este puede generar como contrapartida. Las ganancias que la vida cultural le puede aportar a la colectividad, no siempre cubren los gastos ocasionados. Evidentemente, el interés de estos gastos debe ser evaluado en función de otros criterios, que van mas allá de la dimensión económica". Benhamou reclama criterios diferentes para medir el "rendimiento"de algo que es, en definitiva, uno de los fines últimos de la sociedad. Advierte sobre la aplicación mecánica de criterios usualmen te empleados en el campo económico, y las consecuencias "fáciles" y erradas que pueden extraerse *de ellos. Destaca: "Seria lamentable que en momentos en que las ciencias de la economía reconocen el valor de la dimensión cualitativa del objeto que están evaluando, los economistas

Hacia una economía con rostro humano se empeñen en tomar en cuenta solamente las repercusiones comerciales de la inversión cultural. ¿Hay que quejarse del costo de la vida cultural que, en definitiva, es realmente modesto? ¿No habrá que ver en él, el símbolo de una nación adulta y próspera?" Junto a ser un fin en sí misma la cultura tiene amplísimos potenciales a movilizar para el desarrollo. Entre ellos se hallan los que se presentan, sumariamente, a continuación. Cultura y políticas sociales La movilización cultural puede ser ele gran relevancia para la lucha contra la pobreza que hoy aflige, a través de diversas expresiones, a cerca de la mitad de la población de la región. Los elementos "intangibles" subyacentes en la cultura pueden cooperar de múltiples modos. Los grupos pobres no tienen riquezas materiales pero tienen un bagaje cultural, en oportunidades. como sucede con las poblaciones indígenas, de siglos o milenios. El respeto profundo por su cultura creará condiciones favorables para la utilización, en el marco de los programas sociales, de saberes acumulados, tradiciones, modos de vincularse con la naturaleza, capacidades culturales naturales para la autoorganización, que pueden ser de alta utilidad. Por otra parte, la consideración y valoración de la cultura de los sectores desfavorecidos, es un punto clave para el crucial tema de la identidad colectiva y la autoestima. Con frecuencia la marginalidad y la pobreza económicas son acompañadas por desvalorizaciones culturales. La cultura de los pobres es estigmatizada por sectores de la sociedad como inferior, precaria, atrasada. Se adjudican incluso, "alegremente", a pautas de esa cultura las razones mismas de la pobreza. Los pobres sienten que, además de sus dificultades materiales, hay un proceso silencioso de "desprecio cultural" hacia sus valores, tradiciones, saberes, formas de relación. Al desvalorizar la cultura, se está en definitiva debilitando la Identidad. Una identidad golpeada genera seltlniteniós colectivos e individuales de baja autoestima. Las polilicas sociales deberían tener como un objetivo relevante la reversión de este proceso y la elevación de la autoestima grupal y personal de las poblaciones desfavorecidas. Una autoestima fortalecida puede ser un potente motor de construcción y creatividad. La mediación imprescindible es la cultura. La promoción de la cultura popular, la ,uperlura de canales para su expresión, su cultivo en las generaciones jóvenes, la creación de un clima de aprecio genuino por sus contenidos, hará crecer la cultura y, con ello, devolverá Identidad a los grupos em pobrecidos. El América Latina hay Interesantes experiencias de este orden. Entre ellas, la pujante acción de formación de coros populares y conjun12b Bernardo ¡Oksben-1 Hacía una economía con rostro humano 127 tos musicales. realizada en Venezuela en las últimas décadas. Por vía de un trabajo sostenido se conformaron en distintas comunidades, m uchas de ellas pobres. conjuntos que aglutinaron a miles de niños y jóvenes en derredor, principalmente, de temas de la cultura popular. Estos espacios culturales, al mismo tiempo que permitían expresarse y crecer artísticamente a sus miembros, les transmitían amor y valoración por su cultura, y fortalecían su identidad. Asimismo. tenían efectos no previstos. La práctica sistemática de estas actividades fomentaba. ele hecho, hábitos de disciplina, culto por el trabajo y cooperación. Similares experiencias se realizaron en gran escala en períodos recientes en Colombia. y en otros países. Cultura e integracion social Uno de los problemas básicos de las sociedades latinoamericanas es la exclusión social. Ella implica dificultades severas para acceder a los mercados de trabajo y de consumo, pero junto a ellas, imposibilidad de integración á marcos de la sociedad. Unos factores se refuerzan a otros, configurando círculos perversos regresivos. La democratización de la cultura puede romper estos círculos en un aspecto relevante. La creación de espacios culturales asequibles a los sectores desfavorecidos, y estimulados especialmente, puede crear canales de integracion inéditos. La cultura puede, asimismo, reforzar significativamente el capital educativo de las poblaciones pobres. La región se caracteriza por altas tasas de desérción y repetición de dichas poblaciones en escuela primaria. Cerca dé la mitad de los niños abandona la escuela antes de completar seis grados. Deben realizarse todos los esfuerzos para mejorar esta situación. Pero, al mismo tiempo, las actividades culturales pueden funcionar como un parasistema educativo. que ofrezca posibilidades de formación informal, que complementen y refuercen la escuela. Un campo donde ello puede ser especialmente relevante, es en la amplia población de adultos que desertaron de la escuela en su juventud. La cultura puede ser un marco de integración atractivo y concreto para los vastos contingentes de jóvenes latinoamericanos que se hallan actualmente fuera del mercado de trabajo y que, asimismo, no están en el sistema educativo. Constituyen. de hecho, una población muy expuesta al riesgo de la delincuencia. Los análisis sobre los fuertes avanoes de la criminalidad en la región. en las últimas décadas, indican que un porcentaje creciente de los delincuentes es joven y responde al perfil de desocupación y limitada educación. En los espacios culturales puede darse. a ésta población, alternativas de pertenencia social y crecimiento personal básica de integración social, la familia. Investigaciones de los últimos años dan cuenta de que, junto a su decisivo rol afectivo y espiritual, la familia tiene Impactos muy relevantes en muchas otras áreas. Influye fuertemente en el rendimiento educativo de los niños, en la formación de la creatividad y la criticidad. en el desarrollo de la inteligencia--emocional. en la' adquisición de una cultura de salud preventiva. Es. al mismo tiempo, una de las principales redes de protección social, y el marco primario fundamental de Integración socia En América latina, ante el impacto de la pobreza, numerosas familias de las áreas humildes de la sociedad se han tensado al máximo, y han ingresado en procesos de crisis. Sé estima que cerca del 30% de las familias de la región, son unidades con sólo la madre al frente. En la gran mayoría de los casos se trata de familias de escasos recursos. Asimismo, han aumentado los hijos extramatrimoniales, indicador de la renuencia de las parejas jóvenes a conformar familias estables, en muchos casos influidá por las dificultades económicas para sostenerlas. Los espacios culturales pueden ayudar a fortalecer esta institu ción. eje de la sociedad. y de incalculables aportes a ella. La actividad conjunta de los miembros de la familia, en dichos espacios, puede solidificar lazos. En ellos, las familias pueden encontrar estímulos, respuestas, enriquecer sus realidades, compartir experiencias con otras unidades familiares con similar problemática. 1. I Cultura y valores Se asigna a los valores de una cultura peso decisivo en él desarrollo. Se ha elaborado largamente al respecto, en años recientes, sobre el tipo de valores que han ayudado a países que han obtenido crecimiento sostenido y logros sociales significativos. Si los valores dominantes se concentran en el Individualismo, la indiferencia frente al destino del otro, la falta de responsabilidad colectiva, el desinterés por el bienestar general, la búsqueda como valor central del enriquecimiento personal. el consumismo, y otros semejantes, puede esperarse que estas conductas debilitaran seriamente el tejido social y pueden conducir a todo orden de impactos regresivos. Ellos pueden ir desde fuerte inequidades

económicas que, según indican múltiples investigaciones, generan poderosas trabas a un desarrollo económico sostenido hasta, como ya se mencionó. descensos er la cohesión social que puede. Incluso, influir negativamente sobre la esperanza de vida promedio.' Uno de los efectos visibles de la vigencia de valores antisolidarios. es la extensión de la corrupción en diversas sociedades. Como lo resalta Lourdes Arizpe (1996): "La Insistencia monotemática de que enriquecerse, es lo único que vale la pena en la vida, ha contribuido en gran' medida a esa tendencia". La cultura puede realizar un aporte efectivo a la institución más

128 - Valores positivos con,, en en direcciones diferentes. Así, por ejemplo, sociedades que han estimulado y cultivado valores favorables a la equidad, y los han reflejado en múltiples expresiones, desde sus sistemas fiscales hasta la universalizacion de servicios s de salud, y educación de buena calidad, tienen actualmente buenos niveles en ese campo que, a su vez, facilitan su progreso económico y tecnológico, y su competitividad. Se mencionan con frecuencia, al respecto, casos como los de los países nórdicos, Canadá, Japón. Israel, entre otros La: cultura es el ámbito básico donde una sociedad genera valores y los transmite . generacionalmente. El trabajo en cultura en América Latina, para promover y difundir sistemáticamente valores como, la solidaridad de profundas raíces en las culturas indígenas autóctonas, la cooperación, la responsabilidad de unos por los otros, el cuidado conjunto del bienestar colectivo, la superación de las discriminaciones, la erradicación de la corrupción, actitudes pro mejoramiento de la equidad en una región tan marcadamente desigual, actitudes democráticas,' puede claramente ayudar al desarrollo además de contribuir al perfil final de la"sociedad. Son notables, al respecto, los resultados alcanzados por sociedades que han cultivado consistentemente el voluntarismo en las nuevas generaciones. La

acción voluntaria recoge muchos de los valores antes mencionados. Tiene un gran valor educativo, produce resultados económicos significativos al añadir horas de trabajo sin salarlo a programAs relevantes' para la sociedad. y es un estímulo que promueve sentimientos de solidaridad y cooperación. En diversos países los voluntarios constituyen un porcentaje significativo de la fuerza de trabajo total del sector social, su actividad es valorizada por toda la sociedad, y se constituye en una posibilidad que puede atraer numerosos jóvenes. Hay amplios contingentes de voluntarios en países, como entre otros, los nórdicos, Canadá, varios países de Europa Occidental, en EE.UU. e Israel. En este último caso, Falgon (1994) indica que un 25% de la población realiza tareas voluntarias de modo regular, particularmente en el Hacia una economía con rostro humano 129 campo social, y genera bienes y servicios equivalentes al 8%i del Producto Bruto Nacional. Las bases de estos resultados se hallan, según subraya, en la cultura judía que jerarquiza el servicio voluntario a la comunidad como un deber, y en la educación sistemática de valores soli darios en los marcos de la escuela israelí. El cultivo de los valores a través de la cultura y la participación, desde los primeros años, en actividades voluntarias y en tareas comunitarias, tiene un peso considerable en la adquisición de compromisos cívicos en las edades adultas. según indican Youniss. McLellan y Yates (1997), en base a investigaciones recientes. Se observa una correlación estadística entre haber actuado en organizaciones en los años jóvenes, y el involucramiento en la sociedad en épocas posteriores. Así, un estudio en EE.UU. evidenció, que quienes fueron miembros de clubes 4H tenían, 25 años después, el doble de probabilidad de estar integrando asociaciones cívicas, que quienes no pasaron por ellos, y una probabilidad cuatro veces mayor, de estar participando en política. Otro estudio sobre graduados de escuelas secundarias mostró que, quince años después. los que habían participado en actividades extracurriculares en la escuela, tenían mayor probabilidad de estar participando de asociaciones voluntarias- Los valores, y la participación, van moldeando lo que los autores llaman una "identidad cívica" orientada hacia el asumir compromisos con la cpmunidad, y aportar continuamente a ella. Una interesante experiencia orientada a promover valores culturales valiosos para la sociedad, se ha iniciado hace poco en Noruega. El 30 de enero de 1998 dicho país estableció la Comisión Gubernamental de Valores Humanos. Tiene por finalidades centrales: a) crear en la sociedad una conciencia creciente acerca de los valores y los problemas éticos; b) contribuir a un mayor conocimiento acerca del desarrollo de valores humanos en nuestra cultura contemporánea; e) identificar desafíos actuales en materia ética de la sociedad, y discutir posibles respuestas, y d) promover que los diferentes sectores de la sociedad se integren a este debate. La Comisión está constituida por integrantes que proceden de diversos sectores sociales, y de diferentes generaciones. Sus actividades se están orientando a que el tema de los valores esté en el centro de la agenda pública, sea discutido por las instituciones tanto públicas como privadas, se identifiquen y expliciten los dilemas éticos, y se busquen respuestas para ellos. Entre las primeras Iniciativas que puso en marcha, se halla la de que todas las escuelas del país discutan acerca de cómo los derechos proclamados en la Declaración de Derechos 1 Ictmanos de la ONU, se están aplicando en el ámbito local. También está impulsando estudios al nivel municipal, en el que descentralizará muchas de sus acciones, sobre las tensiones que niños y jóvenes sufren entre los valores con frecuencia contradictorios que reciben en el hogar, la escuela y la iglesia, en relación a los que les llegan por los medios masivos. Otro proyecto está destinado a aumentar el grado de concienBernardo HIiksberq 2 3 Una pionera investigación sobe la incidencia de los valores en la vida cotidiana y el tejido social se halla en el sugerente trabajo del PNUD "Desarrollo Humano en Chile. 1998. Las paradojas de modernización', PNUD, 1998. El trabajo explora el mundo interno de las personas y la calidad de sus relaciones con los otros, y realiza hallazgos de gran relevancia en términos de capital social, de cultura y de problemas ele desarrol o. Ickntitica un extensa malestar social en la sociedad ligado, entre otros aspcctosl al debilitamiento de has interrelaciones, la desconfianza y temor al "otro". Muy probablemente se encontrarla una agenda de problemas del mismo orden si la investigación se realizara en muchas otr as sociedades actuales de la región, y de fuera de cita Puede encontrarse una exploración detallada de la trascendencia de los valores culturales para cl fortalecimiento de una sociedad democrítica, y la necesidad de enfrentar y superar en la región actitudes culturales autoritarias, en los trabajos del Proyecto Regional Cultura y Democracia, impulsado por cl instituto ele Estudios l.atinmunericanos de la Uuivcrsidad de Maryland que dirige Saúl Sosnowski. 1;10 cia en relación a la responsabilidad, la solidaridad, y la participación. Uno de los proyccios invitó a los Alcaldes de los Municipios del país a iniciar un proceso deliberativo en el ámbito local, para contestar la cuestión: cuáles son los rasgos básicos de una buena comunidad local. En la movilización de las potencialidades culturales de América Latina, una región con inmensas posibilidades en este campo. como lo evidencia su fecundidad en tantos campos artísticos. se hallan importantes posibilidades de aporte a campos tan fundamentales como los presentados: lucha contra la pobreza. desarrollo de la integración social, fortalecimiento de valores comunitarios, solidarios y participativos. Dicha movilización requiere de una acción concertada entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil. Ambos deben coordinar estrechamente esfuerzos. aportar lo mejor que cada uno pueda contribuir para, en conjunto. liberar las ingentes fuerzas populares de creatividad cultural latentes en la región, y reforzar su legado de valores positivos. Hay serias falencias en América Latina en esta materia. Junto a grandes esfuerzos de algunos sectores por avanzar la cultura e-importantes concreciones, se observan reservas y marginaciones por parte de otros en incorporar la cultura a la agenda central del desarrollo. Se le restan recursos, se la hace objeto preferencial de recortes presupuesta-rios. se la somete a continuos cambios sin permitir la estabilidad necesaria para asentar actividades e instituciones. Se argumenta, asimismo, con frecuencia. que se trataría de una especie de necesidad secundaria que tendría su lugar cuando otras previas se hubieran satisfecho. Se llega, en algunos casos, a la situación tan bien descripta por Pierre Bourdieu (1986): "... la ausencia de cultura se acompaña, generalmente, de la ausencia del sentimiento de esta ausencia". Estos razonamientos y prácticas están dejando de utilizar una de las grandes fuerzas que pueden hacer cambios profundos en las realidades de un Continente, con tan dificiles desafíos abiertos en campos decisivos en la vida cotidiana de las personas. como la pobreza y la inequidad. 4. Ha llegado la hora de superarlas y explorar activamente los múltiples aportes que la cultura puede hacer al desarrollo. Pueden hallarse varios trabajos recientes sobre las nuevas formas de la pobreza en América Latina en B. Kliksberg (1997) (conf.) "Pobreza. Un tema impostergable. Nuevas respuestas a nivel mundial", Fondo de Cultura Económica. Entre ellos: B. Kliksberg "¿Cómo enfrentar los déficils sociales de América Latina?"; Alberto Minujín, "Estrujados. La clase media en América Latina”; José Wcinstcin "Desintegración y violencia urbana". El autor explora detalladamente el tema de la inequidad en B. Kliksberg (1999) "Desigualdad y desarrollo en América Latina. El debate postergado”. Reforma y Democracia. Revista del CLAD. Hacia una economía con rostro humano 131, 16. LA FAMILIA, PILAR DEL DESARROLLO Uno de los redescubrimientos de fines del milenio es la institución familiar. Un sinnúmero de investigaciones recientes da cuenta de que, junto a sus decisivas funciones espirituales y afectivas, la familia es un pilar del desarrollo. No hay ninguna organización ni pública ni privada que preste servicios sociales básicos con la eficiencia .con que lo hace una familia bien articulada.

Lo que la familia hace por los niños en educación temprana, hábitos de salud preventiva y, desde ya, los códigos morales es casi insustituible. Un estudio de la Secretaría de Salud de los Estados Unidos, realizado sobre 60.000 niños, demuestra que los que vivían con un solo progenitor eran dos veces más propensos a ser expulsados o suspendidos en la escuela, a sufrir problemas de conducta y a tener dificultadés con sus compañeros. En Uruguay se verificó que los hijos extramatrimoniales tienen una tasa de mortalidad infantil mucho mayor y que los que no viven con sus dos padres tienen mayores daños 'en el desarrollo psicomotor. La familia influye fuertemente en diversos campos. Tiene un gran peso en el rendimiento escolar de los niños. Según Goleman (1999), es clave en la conformación de la inteligencia emocional. Es una eficiente red de protección social para los jóvenes y los ancianos. Se ha comprobado que una de las causas de la criminalidad joven es la falta de una familia orgánica. El 70 por ciento de los alojados en centros de detención juvenil en los Estados Unidos proviene de familias con padre ausente. Cifras similares se observan en países latinoamericanos. Desigualdades latinoamericanas En definitiva, la familia es decisiva para dimensiones básicas de la vida y la calidad de los recursos humanos de un país, factor esencial para el progreso tecnológico y la competitividad. Consiguientemente, varios de los países más avanzados del mundo han montado enérgicas políticas públicas de protección de la familia: licencias remuneradas por maternidad,para el padre y la madre, subsidios por hijos, deducciones fiscales. ampliación de los servicios de apoyo familiar. Bernardo Kliksberq

132 Bernardo Kttksberq Hacia una economía con rostro humano 133 ¿Qué está sucediendo con la familia en América Latina?,Los datos indican que la agudización de la pobreza y de las desigualdades está incidiendo silenciosamente en la crisis de numerosas familias humildes y de los estratos medios, y en el surgimiento de un tipo de familia desarticulada, inestable y debilitada. Más del 20 por ciento de los hogares de la región sólo tienen al frente a la madre; la gran mayoría, madres pobres. Se observa una renuencia a' formar familia en los jóvenes de los sectores desfavorecidos. Ante la perspectiva de serias dificultades en los planos más básicos, desde la obtención de vivienda hasta tener trabajo estable, tienden a disminuir las familias regulares en dichos grupos. Aumenta el número de hijos ilegítimos. En Uruguay. su número pasó en sólo dieciocho años de uno de cada cinco a uno de cada tres. Las familias humildes constituidas tienen a su vez fuertes problemas para dar a sus hijos educación y salud. La impotencia de la familia para cumplir sus funciones es una de las causas de una situación extrema: el aumento de los niños que viven en las calles, en la miseria más absoluta. El balance es muy inquietante. La quiebra de la familia bajo el peso de la pobreza, la falta de trabajo y la inequidad, incide en las altas cifras de repetición y deserción escolar, golpea la salud, crea condiciones propicias para sensaciones de inferiorización, aislamiento, resentimiento, resta una fuente fundamentalde orientación en aspectos morales, y genera exclusión social. América Latina es considerada la región más desigual del globo, con grandes polarizaciones en ingresos. en acceso al crédito, en posibilidades educativas, pero una de las inequidades mayores ha sido escasamente explorada. Son totalmente desiguales las oportunidades para formar familias estables y bien constituidas. Ello va a incrementar las otras desigualdades. Los niños de familias desarticuladas tendrán menores chances en el colegio, en el mercado de trabajo, y menores posibilidades mañana de formar familias estables. Muchos discursos, poca acción En América Latina se repiten los discursos que invocan a la familia. Sin embargo, las políticas públicas al respecto son débiles y desarticuladas. Es necesario producir una amplia renovación en esta cuestión crucial. Deben -diseñarse políticas directamente enfocadas al fortalecimiento de la familia. Es

necesario apoyar de modo concreto la constitución de familias en los sectores humildes, dar plena protección médica a las diversas etapas de la maternidad, apoyar a las familias desfavorecidas para que pueda erradicarse el trabajo infantil y sus hijos puedan dedicarse a la escuela, desarrollar servicios de apoyo a las familias (guarderías. cuidado de ancianos, etcétera), extender las posibilidades culturales y de recreación familiar. Del discurso debe pasarse a la acción en campos como éstos. Montar políticas explícitas, organizaciones ejecutoras, alianzas entre el sector público y la sociedad civil para estos fines, conseguir recursos. Proteger a la familia, hoy en serio peligro bajo el embate de la pobreza, es fundamental para obtener desarrollo económico y social sostenible, pero junto a ello, la familia, además de sus funciones productivas estratégicas, es un fin en sí misma. Es un marco determinante para el crecimiento, la realización, la salud, el equilibrio, y la plenitud afectiva. Bombardeados por continuas presiones para que prestemos atención a tantos aspectos intrascendentes, ¿seremos capaces de distinguir las ramas del árbol, y luchar por asegurar la igualdad de oportunidades para todos de constituir familias dignas y sanas? 134 17. INVESTIGANDO UN TEMA CLAVE: EDUCACIÓN Es frecuente en América Latina la profunda distancia entre el discurso, lo que 'se dice', y la acción real 'lo que se hace'. Un área donde esa brecha aparece con mucha fuerza es la educación. En el discurso. se insiste en que es una de las mayores prioridades, y que debe apoyarse totalmente. En los hechos otras han sido las realidades de la región en las últimas décadas. En este caso la inconsistencia se está pagando muy caro. Nuevas investigaciones indican que relegar a la educación, además de causar serios perjuicios directos a la población, tiene graves consecuencias macroeconómicas. Nuevos hallazgos Los países que recitan loas a la educación, pero no hacen esfuerzos sistemáticos por ella, tienen trabas agudas para crecer. Un estudio de Nancy Birdsall, David Ross y Richard Sabot (1996), Educación, crecimiento y desigualdad. presenta hallazgos de la mayor significación. No es un trabajo especulativo, sino un análisis básicamente econométrico apoyado en amplios datos estadísticos, que compara realidades nacionales concretas. Estudia principalmente los casos de América Latina y de los países del sureste asiático (Corea, Taiwan, Malasia y otros). En primer lugar los investigadores indican que numerosos estudios coinciden en que la elevación del nivel educativo de una sociedad tiene múltiples efectos económicos. Entre ellos el aumento de conocimientos y habilidades incrementa los niveles de productividad y facilita la adquisición de nuevas tecnologías. En segundo lugar. muestra como los paises del sureste asiático han partido de niveles educativos en diversos casos inferiores a los de América Latina en los años 50, y han conseguido mediante políticas sistemáticas de inversión y apoyo a la educación importantes logros en cobertura y calidad. En cambio, en América Latina si bien ha crecido la matrícula educativa, la situación abre muchas interrogantes. Primero, la expansión de las matriculas no ha sido respaldada por suficientes recursos para mantener el gasto por alumno en cuestiones tan importantes como maestros, libros y equipo. El gasto promedio por niño en la escuela primaria que tenía en 1980 el reducido nivel de 164 dólares por año había bajado en 1989, a 118 dólares anua Hacia una economía con rostro humano 135 les. Segundo, las cifras de repetición son altas. El 42% de todos los niños de primer grado repiten en América Latina y 29% de todos los estudiantes de los 6 primeros grados lo hacen también. Tercero, los índices de deserción son altos y van en aumento. En 1950 el 60% de los estudiantes terinlnaban primaria en Brasil; en Corea sólo el 36%: En las tres décadas siguientes. la tasa brasileña bajó aún más, la de Corea subió a más del 90%. En cuarto lugar, son preocupantes las pruebas de rendimiento escolar latinoamericanas. Entre otros ejemplos: en 1992 en una evaluación en matemáticas y ciencias a estudiantes de 13 años China, Israel, Jordania, Corea y Taiwan superaron a Brasil En el mismo año en otra evaluación los estudiantes de 13 años de Argentina, Colombia, República Dominicana y Venezuela tuvieron (salvo los de escuelas de elite) rendimientos significativamente menores a los de Tailandia. En definitiva en Corea la población ha cursado promedio hoy 9.8 años de estudios escolares, en América Latina sólo 5,2 y con un nivel de calidad menor. Educación e Inequidad Estos hechos repercutieron por diversas vías en el sostenido progreso económico y tecnológico del sureste asiático y las severas dificultades para crecer de América Latina. Pero además la pionera investigación mencionada pone a foco otro problema central. La educación es un factor crucial en que el grado de inequidad social mejore o empeore en una sociedad. Brasil y Corea tienen ingresos per cápita anuales simRares: sin embargo, Corea es un país con mucho mejor distribución de los ingresos que Brasil. En ello incide haber puesto educación de calidad al alcance dé todos. Los altos grados de deserción y repetición y la baja calidad de la educación que reciben amplios sectores en América Latina, contribuyen a elevados desequilibrios en los salarios. En el sureste asiático en cambio, la generalización de educación de buena calidad redujo la brecha en salarios. Todo ello tiene í elevantes consecuencias. Numerosas investigaciones de los últimos años en economía demuestran que las sociedades con mejor equidad tienen mayores oportunidades de crecimiento económico que las que tienen alta desigualdad. Como destacan Birdsall, Ross y Sabot (1996), en América Latina el descenso de la calidad de la educación para amplios sectores contribuyó a aumentar la desigualdad y ello atentó contra el desarrollo. Si bien en el proceso global intervienen desde ya otros factores económicos, la educación aparece en cualquier análisis como un campo estratégico. Hay países en América Latina que están tratando permanentemente de cerrar la brecha entre hablar bien de la educación y hacer poco al respecto. Entre otros casos, Costa Rica ha establecido un pro grama nacional de fortalecimiento de la escuela pública y mejoramiento de su calidad. Además combina en el aula educación y salud. Los 700.000 niños y jóvenes que asisten a sus escuelas reciben al ingresar a ellas un seguro de salud. Ello incentiva la matriculación y permanencia en el Bernardo Kliksberq

136 1 Bernardo Khksberq sistema educativo y vela por la salud de las futuras generaciones. Ese mismo país resolvió proteger el presupuesto educativo manteniéndolo al margen de cambios políticos y variaciones ministeriales. Las nuevas investigaciones demuestran que educación es crecimiento económico. Ya sabíamos por el pensamiento de Bolívar y las palabras de José Martí: "Sé culto y serás libre" que la educación es base de la libertad y la democracia. Se impone recuperar el tiempo perdido en este terreno decisivo. f Hacia una economía con rostro humano 137 18. LA PARTICIPACIÓN EN EL CENTRO DEL ESCENARIO HISTÓRICO En Bamako, Mal¡, en un medio muy pobre opera una modesta clínica comunitaria. Cumple a la perfección sus funciones. Su ejemplo según menciona el Washington Post (2000). contrasta con los fracasos de proyectos similares en diversos países. Su secreto, según indica, fue la participación. Se incluyó a fondo a la comunidad usuaria en todos los aspectos de su gestión. Dos mil familias se asociaron a ella ante su éxito, y se está proyectando un nuevo y más amplio edificio. La participación comunitaria está siendo reanalizada hoy como un poderoso instrumento de desarrollo, dejando en el camino visiones despreciativas al respecto. El Banco Mundial publicó en 1996 un libro "maestro" sobre participación. Señala que "presenta la nueva dirección que el Banco está tomando en apgyo de la participación", y que "la gente afectada por intervenciones para el desarrollo debe ser incluida en los procesos de decisión". El BID ha publicado una obra guía sobre el tema. Explica que "enfrentando los desafíos del siglo XXI el Banco ve a la participación como el elemento esencial para impulsar el desarrollo y la democracia en el mundo". El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2000) destaca la participación como una estrategia de cambio central en sus difundidos Informes sobre el Desarrollo Humano Mundial, indicando que "el progreso del desarrollo debe ser centrado en la gente". Este consenso en torno de la participación se basa en razones muy concretas. Las ventajas de llevar adelante enfoques participativos en los esfuerzos de desarrollo en general, y en la lucha contra la pobreza, son múltiples y de gran envergadura. Abrir las puertas plenamente a que las comunidades carenciadas intervengan decisivamente en el diseño, implementación y evaluación de proyectos destinados a ayudarlas, lleva a'resultados muy superiores a los de los enfoques verticales, o paternalistas. La experiencia internacional muestra una clara correlación entre altos niveles de participación y mayor de eficiencia en programas de salud, educación, vivienda, desarrollo rural, mejora de barrios, cte. Cuando las comunidades participan hay una buena identificación de prioridades; nadie sabe mejor cuáles son las principales necesidades 1:3s 13c•rnardo IUlksbei~

Hacia una economía con rostro humano que ellas mnismas. Se convierten en una veta de Ideas innovativas para el diseño del proyecto. Aportan al mismo elementos de sus propias tradiciones y sabiduría acumulada. Van desarrollando al participar en su implementación una autoconflanza creciente. que es un estímulo formidable para lograr resultados. Controlan celosamente la rectitud en el uso de los recursos, y exigen transparencia. La vigilancia de la comunidad es un potente antídoto anticorru pelón. Son el mejor evaluador posible respecto al avance del proyecto. Al sentir que el proyecto es realmente suyo, se movilizan en ellas energías latentes de gran fuerza. El proceso de participación mismo las ayuda a desenvolver capacidades para la autosustentación del proyecto á mediano y largo plazo. Sin embargo, todo lo anterior opera cuando se trata realmente de un proceso genuino de participación, no de las "simulaciones de participación" que suelen aparecer. Un proceso donde como marca Mary Racelis (UNICEF, 1997) "en lugar de generar dependencia. se confiere poder" a la comunidad pobre. Barrera a la participación La participación comunitaria puede ser una herramienta fundamental para enfrentar los graves problemas sociales que afronta Latinoanmérica. Sin embargo, su utilización real es limitada. Ello indica la presencia de fuertes barreras. Se la margina.muchas veces alegando que "hace perder tiempo" o es muy costosa: argumento falso dados los resultados finales superiores que se logran con ella. Se la adultera tratando de "manipular" a la comunidad. Se bloquea por diferentes vías su participación efectiva y después se echa la culpa del fracaso de las experiencias a las comunidades carenciadas alegando que no querían participar. No se escucha a la comunidad, sino que se parte de supuestos de "laboratorio" sobre lo que le conviene. Se promete participación pero después se rechaza autoritariamente. Se "saltea" a los líderes naturales de la comunidad, que son los que pueden dar verdadera credibilidad a los programas. En definitiva a través de estos y otros mecanismos, se inhibe una participación seria, se frustra a las comunidades, y se crea

escepticismo y desconfianza en ellas. Tras estas barreras existe un menosprecio hacia las comunidades carenciadas. y aún más allá una resistencia a transferirles efectivamente poder sobre su destino. Cuando estas barreras se superan. se las escucha de verdad, se respetan sus líderes y su cultura, se potencian sus propias formas de organización, y se les da pleno espacio para participar los resultados pueden exceder a las mejores previsiones. Así ha sucedido en múltiples experiencias, con las mádres a cargo de hogares de cuidado diario en Venezuela y en Colombia, con las cocinas populares autoadministradas en Brasil, con campesinos indígenas en Bolivia, con la célebre Villa El Salvador, organización autogestionaria de más de 350.000 habitantes marginales de Lima, a la cual le han sido conferidos por sus logros algunos de los principales lauros mundiales. ¿América Latina seguirá "hablando" sobre participación, y simultánezunente dificultándola como se observa con frecuencia? ¿O en cambio se dará paso real a este caudal cuantioso de energías sociales positivas, y a esta exigencia de la democracia?

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Tercera Parte Hacia una Nueva Visión del Desarrollo 19. AMARTYA SEN: UN PREMIO NOBEL QUE OBLIGA A PENSAR La economía es una ciencia de gran influencia en nuestro tiempo. Las decisiones económicas tienen a diario impactos enormes en las condiciones de vida cotidiana de grandes sectores. La gigantesca obra científica de Sen ha lanzado un llamado de alerta a superar la insensibilidad y la tecnocrátizacióny tener en cuenta el,objetivo final de la economía: el bienestar de la gente. Al premiar a Sen, la Academia Sueca envió el mensaje de que ese tema, las consecuencias de los diseños económicos sobre la vida de las personas y especialmente de los más desfavorecidos, debe estar al tope de la agenda de la ciencia económica y del debate mundial sobre la economía. La Academia Señaló expresamente en su resolución que las contribuciones claves de Sen se han caracterizado Áepor un particular interés en los miembros más pobres de la sociedadÁf. La vasta producción de Sen, que recorre múltiples ámbitos gira sobre ese eje, y a partir de él critica diversos aspectos del pensamiento convencional en economía, y propone alternativas no tradicionales frente a los problemas. Veamos algunas dimensiones de esta amplísima relectura de la realidad económica, que en su conjunto nos está diciendo que no es verdad que ante los problemas que emergen de la misma haya una única solución posible. que puede haber diversas alternativas, y que la vara de medición final de su eficiencia, es cuáles son sus efectos en términos de la vida de la gente común y de los más pobres. Renovando el análisis económico Para Sen, la preocupación por el ser humano concreto debe nutrir los análisis económicos permanentemente. Así para él un problema central actual. el desempleo. no puede razonarse sólo con las categorías económicas usuales. No se trata de una pura cuestión de reducción o pérdida de ingresos. Los daños que debieran considerarse son más am-

144 Bernardo Kliksberq Hacia una economía con rostro humano 145

plios. Exceden totalmente las visiones puramente economicistas, que analizan el desempleo sólo en términos de oferta y demanda, y especulan sobre él como si fuera una mercadería más, Resalta Sen en uno de sus trabajos (1998a): "Hay mucha evidencia que sugiere que el desempleo tiene efectos negativos sobre el bienestar y la libertad, que van mucho más allá de la pérdida del ingreso, incluyendo daños psicológicos, pérdida de las motivaciones para trabajar, las habilidades y la autoestima, aumento en enfermedades y mortalidad, ruptura de las relaciones familiares y la vida social, acentuación de las tensiones raciales, y las asimetrias de género". Las altas tasas de desempleo, y los largos períodos del mismo, hoy propios de muchas realidades latinoamericanas, tienen como lo indica su señalamiento graves 'costos' que deberían tomarse en cuenta. En la concepción del Nobel, en múltiples cuestiones económicas es necesario ir más allá de los datos aparentes y ver qué es lo que está sucediendo en las entrañas de la sociedad. Sus análisis sobre los grandes episodios de hambre masiva en las últimas décadas abrieron caminos pioneros en esta dirección. No se conformó con la hipótesis usual de que el hambre se debía a la carencia de alimentos en los países respectivos. La chequeó con los hechos, y demostró que no era real. En diversas sociedades que observó había alimentos, el problema de fondo tenía que ver con otros factores, como entre ellos los precios relativos de los alVnentos, y la posibilidad de empleo y remuneración de los desfavorecidos. El hambre tenía %ie ver con la organización general

de las estructuras económicas respectivas. Para Sen, la economía moderna descansa con frecuencia sobre una base' errónea, la suposición de que las personas sólo persiguen maximizar su interés personal, y que ello lleva a la optimización económica. Basándose como en toda su obra en amplia evidencia histórica destaca que. "es extraordinario que la economía haya evolucionado por una vía que caracteriza la visión humana de un modo tan estrecho. Extraordinario porque se supone que la economía está preocupada por .la-gente real". Esa gente real es diferente, dice Sen: "Es dificil creer que esa gente esté completamente no afectada por el tipo de autoexaminación que plantea la pregunta socrática: cómo debiera uno vivir'. La gente real tiene motivaciones amplias y variadas. La economía moderna se ha empobrecido sustancialmente con estas suposiciones equivocadas". La dimensión ética En la concepción de Sen lograr progreso económico sostenido tiene que ver con criterios que 'superan las visiones convencionales. El desarrollo social es clave para el crecimiento económico. Las condiciones de nutrición, salud y educación de la población de un país van a influir fuertemente en el desarrollo. El capital humano es fundamental como hoy ya se admite. Pero va más lejos. Rechaza la idea de considerar a los seres humanos 'como instrumentos del desarrollo económico'. Ellos son el fin del desarrollo, el mismo es la ampliación de la capacidad de la población para realizar actividades elegidas libremente y valoradas'. Asimismo. considera a la equidad económico-social fundamental para lograr desarrollo. Muestra en sus trabajos cómo países modestos en recursos, pero con alta equidad, y menciona entre ellos a Costa,Rica, han logrado para su gente altos niveles de esperanza de vida, educación, y libertad real. En cambio la desigualdad traba seriamente el crecimiento y el desarrollo. Señala cómo en regiones como 'el Sur y el Oeste de Asia, América Latina y África, los componentes de equidad social y sus implicaciones económicas han sido particularmente dejados de lado'. En resumen como lo destacó la Academia Sueca, la vasta obra de Sen 'ha restaurado una dimensión ética en la discusión de problemas económicos vitales'. En tina América Latina con agudos problemas en campos decisivos para la población como la pobreza y la inequidad, y en donde han proliferado con tanta facilidad 'análisis económicos empobrecidos' cono el Nobel los llama, dogmas, y convencionalismos, resulta crucial recuperar esta dimensión ética en el debate sobre la economía. 1,16 Bernardo Ktlkslic'q

Hacia una economía con rostro humano 147 20. DIEZ. FALACIAS SOBRE LOS PROBLEMAS ECONÓMICOS Y SOCIALES DE AMÉRICA LATINA llora (le escuchara la gente ¿Qué piensan los latinoamericanos sobre lo que está sucediendo en la región? Cuando se les pregunta algo tan concreto sobre si creían que están viviendo mejor o peor que sus padres, sólo un 17% dijo que mejor. la gran mayoría sentían que su situación había desmejorado (LatinBarómetro. 2000). Esta respuesta evidencia un hondo sentimiento de descontento. Las mayorías tienen bien claro en el Continente cuales son las causas de su disconformidad. Se hallan bien conscientes de ellas. Y distinguen perfectamente causas aparentes, de otras más profundas. Cuando se les interroga sobre sí creen que la democracia es preferible a cualquier otro sistema de gobierno, muestran un apoyo masivo al sistema democrático y sus ideales. Dos terceras partes lo prefieren. y sólo un 20% siguen exhibiendo inclinaciones hacia el autoritarismo. Pero cuando se profundiza expresan que están fuertemente insatisfechos con la forma en que la democracia está funcionando en sus países. Sólo el 35% está satisfecho con su funcionamiento. En la Unión Europea. para comparar la cifra es el 47%, en Dinamarca el 84%. Los latinoamericanos han elegido la democracia como forma de vida, y la respaldan consistentemente, pero "democráticamente" están fuertemente disconformes con su desempeño concreto.

Entre las causas de insatisfacción algunas son políticas, pero tienen un peso decisivo las económico-sociales. La gran mayoría considera que los problemas vinculados con la pobreza han empeorado. Se refieren a carencias en oportunidades de trabajo, acceso a salud, acceso a educación de buena calidad, incertidumbre laboral, bajos sueldos. Agregan a t-llo temas como el agravamiento de la corrupción, la delincuencia, y el tráfico de drogas. Además testimonian que sienten que ésta es una región donde •existen grandes desigualdades, y resienten agudamente esa situación." Los dos únicos países donde los promedios de satisfacción con el desempeño del sistema democrático son mayores a los de la Unión Euro pea, son Costa Rica y Uruguay, donde más del 60% de la población está satisfecha con su funclonanrienlo. Son dos países que se caracterizan por tener los más bajos niveles de desigualdad de toda la región, y por haber desarrollado algunos de los más_ avanzados sistemas de protección social de la misma. Las encuestas reflejan que la población está clamando por cambios, a través de la democracia no por otra vía, que permitan enfrentar los agudos problemas sociales. Los avances en ese camino parecen encontrar obstáculos formidables en la región si se juzga por los limitados resultados alcanzados. Algunos tienen que ver con la existencia de fuertes intereses creados y de privilegios, que obtienen beneficios del mantenimiento de la situación vigente. Otros con dificultades derivadas de la inserción económica de la región en la nueva economía internacional. Otros, con el funcionamiento defectuoso de instituciones y organizaciones básicas. A estos y otros añadibles, se suma, la circulación profusa de ciertas falacias sobre los problemas sociales que llevan a la adopción de políticas erróneas, y a emprender caminos que alejan de la salida del largo túnel en que está sumida buena parte de la población. No son el único factor de retraso, pero claramente su peso muy fuerte en sectores con mucha influencia en la toma de decisiones, obstruye seriamente la búsqueda de alternativas renovadoras, y el paso hacia una nueva generación líe políticas económicas y sociales. El objetivo de este trabajo es llamar la atención sobre estas falacias, para estimular la discusión amplia y abierta sobre las mismas, con vías a su superación. Se presentan a continuación algunas de las principales, se analizan algunos de sus efectos en el diseño de políticas, y se examina su consistencia. Se trata sobre todo de procurar ponerlas a foco, e invitar a una reflexión colectiva sobre ellas. `Primera falacia: La negación o la minimización de la pobreza Existe una intensa discusión metodológicá sobre como medir la pobreza en la región. Sin embargo, a pesar de los resultados diversos que surgen de diferentes reediciones los estudios tienden a"coincidir en dos aspectos centrales: a) Las cifras de población ubicada por debajo del umbral de pobreza son muy elevadas: b) Existe una tendencia consistente al crecimiento de dichas cifras en los últimos 20 años. Las cifras se deterioraron severamente en los ochenta, mejoraron discretamente en parte de los 90. pero en los años finales de la década aumentaron significativamente. En su conjunto] pobr es mayor en el 2000 a la que la región tenla en 1980, tanto en términos de número de

b 148 Bernardo Kliksberq pobres. como en el porcentaje que significan los pobres sobre la población total. La CEPAL estima en su Panorama Social de América Latina 2000, que la población en situación de pobreza creció de 1997 hasta comienzos del 2000 de 204 millones a no menos de 220 millones. Analizando la estructura de la fuerza de trabajo en ocho países de la región que comprenden el 75% de su población total (Brasil. Chile, Colombia. Costa Rica, El Salvador, México, Panamá y Venezuela) la CEPAL constata que el 75% de la población que tiene ocupación "percibe ingresos promedios que en la mayoría de los países no alcanzan por sí solos para sacar de la pobreza a una familia de tamaño y composición típica". La evolución de la pobreza en América Latina fue la siguiente según refiere el BID (1998), en el Gráfico 8. Gráfico 8 Evolución' de la pobreza en América Latina, 1970-1995

Fuente: BID. informe de progreso económico y social. 1998 Nota: Linea de pobreza de 2 dólares diarios (ppp ajustado) en dólares de 1985 per cápita Como puede observarse, desde los 80 se produce una firme elevación del número de personas que gana menos de dos dólares diarios. Verrier (1999) señala que en toda América Latina había entre 1970 y 1980, cincuenta millones de pobres e indigentes, pero que en 1998 ya eran 192 millones. La Comisión Latinoamericana y del Caribe para el Desarrollo Social presidida por Patricio Aylwin (1995) considera que se hallan en pobreza "casi la mitad de los habitantes de América Latina y el Caribe". Diversas mediciones nacionales señalan con las diferencias propias de cada realidad la extensión y profundidad de la pobreza. Un Informe detallado sobre Centro América (PNUD-Unión Europea, 1999) señala que son pobres el 75% de los guatemaltecos, el 73% de los hon dureños, el 68% de los nicaragüenses, y el 53% de los salvadoreños. Las cifras relativas a la población indígena son aún peores. En Guatemala se halla por debajo de la línea de pobreza el 86% de la población Indígena frente al 54% de los no indígenas. En Venezuela se estimaba la po Hacia una economía con rostro humano 149 120 breza entre el 70 y el 80% de la población. En Ecuador en un 62.5%. En Brasil se estima que el 43.5% de la población gana menos de dos dólares diarios, y que 40 millones de personas viven en pobreza absoluta. Aun en países donde tradicionalmente las cifras de pobreza han sido bajas como en la Argentina, se estima que está en pobreza más de 45% de la población y más del 50% de los niños. En las provincias más pobres como las del nordeste las tasas son aun mayores. Uno de los tantos indicadores del grado de "rigidez"de la pobreza latinoamericana lo proporcionan las proyecciones sobre niveles de educación e ingresos. La CEPAL (2000) afirma en base a ellas que "10 años de escolaridad parecen constituir el umbral mínimo para que la educación pueda cumplir un papel significativo en la reducción de la pobreza: si se tiene un nivel educativo Inferior a 10 años de escolaridad y no se poseen activos productivos, son muy escasas las probabilidades de superar los niveles inferiores de ingreso ocupacional". El promedio de años de escolaridad en la región se ha estimado en 5.2, virtualmente la mitad del mínimo necesario para tener posibilidades de emerger de la pobreza. Frente a estas realidades la alternativa lógica es partir de ellas, y tratar de encontrar vías innovativas para enfrentarlas. Sin embargo, en el discurso público latinoamericano de las dos últimas décadas, ha sido reiterada la tendencia de algunos sectores a optar por otra vía, la negación o minimización del problema. La falacia funciona a través de diversos canales. Uno es la relativización de la situación. "Pobres hay en todos lados" es el tipo de respuesta utilizado por algunas autoridades públicas, cuando se les preguntaba sobre el ascenso de las cifras de pobreza en su país. En materia económico-social lo conveniente es siempre desagregar los datos, y tener una perspectiva comparada e histórica para saber cual es la situación real. Los países desarrollados tienen efectivamente también porcentajes de población ubicados por debajo de la línea de pobreza. Pero hay varias diferencias. Por una parte las cifras difieren muy fuertemente. La población pobre es normalmente en ellos menor al 15%. Es muy diferente tener entre una.sexta y una séptima parte de la población en situación ele pobreza, a tener a casi la mitad de la población en ese estado. No sólo es una diferencia cuantitativa, es otra escala que implica considerables diferencias cualitativas. En los países desarrollados se habla de "islotes de pobreza", o de "focos de pobreza. En vastas áreas de América Latina, es muy difícil reflejar la realidad con ese lenguaje. La pobreza es extensa, diversificada, y tiene actualmente incluso una fuerte expresión en las clases medias, en donde el deterioro de sus bases económicas ha generado un estrato social en crecimiento denominado "los nuevos pobres". No hay "focos de pobreza" a erradicar, sino un problema mucho más amplio y generalizado que requiere estrategias globales. Por o(ra parle, la comparación estricta podría llevar a identificar yue la brecha es aún mucho mayor. Las líneas ele pobreza utilizadas en o. 110 1100 • 90 80 70 160 150 140 130 l

1970 1972 1074 1976 1978 1980 1932 1934 1986 1988 1990 1992 1994

ISO los países desarrollados son mucho más altas que las empleadas normalmente en América Latina. Así entre otras la difundida tendencia a medir la pobreza considerando pobres a quienes ganan menos de 2 dólares diarios, es muy cuestionable. En todos los países,de la región la línea de pobreza está muy por encima de esa cifra. Otro pasaje usual del discurso negador, es la afirmación (le "que pubrcs hubo siempre", por tanto no se entiende por qué tanto énfasis en la situación actual. Allí la falacia adquiere el tono de la ahistoricidad. Uno de los razonamientos más utilizados cuando se trata de relavitizar un problema grave, es quitarle el piso histórico. La pobreza ha existido en América latina desde sus orígenes, pero el tema es: ¿Cuáles son las tendencias presentes? ¿En qué dirección apuntan, van hacia su disminución. su estancamiento, o su incremento? En los últimos 20 años parecen haber, suficientes evidencias para preocuparse. Los Indicadores han experimentado un deterioro; con altibajos y variaciones nacionales, las cifras han ascendido. Son muy pocos los casos en donde ha habido reducciones de consideración. La falacia de desconocer o relativizar la pobreza, no es inocua. Tiene severas consecuencias en términos de políticas públicas. Si hay pobres en todos lados, y los ha habido siempre ¿por qué dar al tema tan alta prioridad? Hay que atenuar los impactos, pero no asustarse. Basta con políticas de contención rutinarias. La política social no es la importante. Es una carga de la que no es posible desprenderse. pero como se trata de afrontar un problema que siempre existirá y todos los países tienen, cuidado con sobreestimarla. El enfoque lleva a políticas sociales de muy bajo perfil, y a una desjerarquización de todo el área social. En algunas dejas expresiones más extremas de la falacia, se procuró en la década pasada eliminar de agendas de reuniones relevantes, la palabra "pobreza' viéndola ya en sí como demasiado cargada de connotaciones. Además de conducir a políticas absolutamente incapaces de enfrentar las realidades de pobreza, la falacia expuesta entraña un importante problema ético. No sólo no da soluciones a los pobres, lo que lleva a la perduración y acentuación de situaciones de exclusión humana antiéticas, sino que va aún más lejos; a través de la minimización y la relativización, está cuestionando la existencia misma del pobre.

Segunda falacia: La falacia de la paciencia Con frecuencia el razonamiento explícito o implícito que se despliega frente a los problemas sociales por parte de sectores influyentes gira en derredor a la necesidad de una cierta "paciencia histórica". Se trata de etapas que deben sucederse las unas a las otras. Habrá una etapa de "ajustarse el cinturón", pero luego vendrá la reactivación y posteriormente ella se "derramará" hacia los desfavorecidos y los sacará de la pobreza. Lo social debe esperar. y se necesita entender el proceso, Hacía una economía con rostro humano 151 y guardar paciencia mientras las etapas se suceden. Independientemente del amplio cuestionamiento que hay actualmente sobre todo esta visión del proceso de desarrollo, queremos enfatizar aquí uno de sus elementos. El mensaje que se está enviando es de hecho, que la pobreza puede esperar. ¿Realmente puede esperar?. La"reálidád indica qué el mensaje tiene tina falla de fondo: en muchísimos casos, los daños que puede causar la espera son simplemente Irreversibles, después no tendrán arreglo posible. Veamos. Una buena parte del peso de la pobreza recae en América Latina sobre los niños y los adolescentes. En 1997 según CEPAL (2000) el 58% de los niños menores de 5 años de la región eran pobres, lo mismo sucedía con el 57% de los niños de 6 a 12 años, y con el 47% de los adolescentes de 13 a 19 años. Siendo en su conjunto los menores de 20 años el 44% de la población de la . región, representaban en cambio el 54% de todos los pobres. Las cifras verifican que efectivamente como fue subrayado por UNICEF (1995) "en América Latina la mayoría de los pobres son niños y la mayoría dedos niños son pobres". Esa no es una situación neutra. Como lo subrayara PeterTonwsed "la pobreza mata". Crea factores de riesgo que reducen la esperanza de vida, y desmejoran sensiblemente la calidad de la vida. Los niños son los pobres de América Latina según lo visto, y al mismo tiempo por naturaleza los más vulnerables. Sobre esos niños pobres operan varios factores que son generadores entre otros aspectos de lo que' se denot -nina "un alto riesgo alimentario", Insuficiencias en lo más elemental, la posibilidad de que puedan alimentarse normalmente. Los resultados de déficits de este orden, causan daños múltiples Entre ellos se estima que en los primeros años de vida se desenvuelven buena parte de las capacidades cerebrales. La falta de una nutrición adecuada genera daños de carácter irreversible. Investigaciones de UNICEF (1995) sobre una muestra de niños pobres, determinaron que a los cinco años la mitad de los niños de la muestra presentaban retrasos en el desarrollo del lenguaje, un 30% atrasos en su evolución visúal y motora, y un 40% dificultades en su desarrollo general. La desnutrición causa asimismo défcits en el peso y talla de los niños y ello va a repercutir fuertemente en su desenvolvimiento. Entre los factores generadores de riesgo alimentarlo se hallan: la falta de recursos de la familia, el carácter mónoparental de la misma, y la baja educación de las madres. Existe una robusta correlación estadística entre estos factores y la desnutrición Infantil. En la América Latina actuallos ti= es factores tienen significativa incidencia. Como se señaló numerosas fámulas tienen ingresos menores a los imprescindibles, se estima que más de un 20% de los hogares están a cargo de madres solas en su gran mayoría se trata de hogares humildes, y el nivel educativo de las madres pobres es muy bajo. La pobreza del hogar puede significar que muchas madres estarán a. su vez desnutridas durante el embarazo. Es probable entoníjcrnnicio Küksberq

ces que el hijo tenga anemia, déficits de macronutrientes esenciales, y bajo peso. Ello puede amenazar su misma supervivencia; o atentar contra su desarrollo futuro. Si además, la madre está sola al frente de la familia, tendrá , que luchar muy duramente para buscar ingresos. Sus posibilidades de dedicación al niño en las criticas etapas iniciales serán limitadas. El factor educativo influirá asimismo en aspectos muy concretos. Así las madres con baja escolaridad, tendrán poco información sobre corno manejarse apropiadamente respecto a la lactancia materna, como armar dietas adecuadas, como cuidar sanitariamente los alimentos, como administrar alimentos escasos. En 1999. en 10 de 16 países de la región un 40 a un 50% de los niños urbanos en edad preescolar formaban parte de hogares cuya madre no había completado la educación primaria. En las zonas rurales en 6 de 10 países analizados el porcentaje era de 65 a 85% en los cuatro restantes de 30 a 40%. Si se toman sólo los niños menores de 2 años de edad, en 1997 del 20 al 50% de los niños de la gran mayoría de los países vivían en hogares con un ingreso por miembro inferior al 75% del valor de la línea de pobreza, y cuya madre no había completado la educación primaria. La acción combinada de estos y otros factores lleva al sombrío panorama que capta CEPAL (2000): "Al año 2000 se estima que aproximadamente el 36% del total de niños menores de 2 años de América Latina están' en situación de alto riesgo alimentario". Los cuadros nacionales sor_ alarmantes en diversos países. En Nicaragua estimaciones del Ministerio de Salud (1999), indican que el 59% de las familias cubren menos del 70%%o de las necesidades de hierro que requiere el ser humano, el 28% de los niños de menos de 5 años padecen anemias por el poco hierro que consumen, 66 de cada 100 tienen problemas de salud por falta de vitamina A. El 80% de la población nicaragüense consume sólo 1700 calorías diarias cuando la dieta normal debería ser no menor a las 2125 calorías. En Venezuela un niño de 7 años de los estratos altos pesa promedio 24:3 Kg y mide 1.219 M. Uno de igual edad de los sectores pobres pesa sólo 20 Kg y mide 1.148 M. Aun en países con tanto potencial alimentario como la Argentina las estadísticas informan que en

el gran Buenos Aires, una de las áreas poblacionales principales, uno de cada cinco niños está desnutrido. Muchos de los países de la región tienen importantes posibilidades naturales de producción de alimentos. Sin embargo, como se ha visto una tercera parte de los niños más pequeños está en inseguridad alimentaariá.p roí (mekida. Ello parece difícil de entender. influyen factores como los que Identifican la OPS y CEPAL (1998) en Investigación conjunta, al observar que las medidas de ajuste implementadas por los países han afectado la producción nacional de alimentos y las capacidades de compra de los más pobres, poniendo en riesgo la nutrición de amplios sectores. Así como la falta de alimentación causa daños no reparables pos Hacia una economía con rostro humano 153 teriormente lo mismo sucede con otras expresiones de la pobreza como los déficits que afrontan los desfavorecidos en la región en dos aspectos básicos: el agua potable, y la existencia de alcantarillado y sistemas de eliminación de excretas. Ambos elementos son decisivos para la salud. Amplios sectores de la población pobre tienen dificultades muy fuertes para obtener agua potable o tienen que comprarla a precios muy elevados. Asimismo carecen de Instalaciones de alcantarillado -adecuadas lo que significará graves riesgos dé contaminación a través de las aguas subterráneas, y de contaminación del medio ambiente inmediato a la vivienda. Según los cálculos de la OPS cerca de la tercera parte de la población de la región carece de agua potable y/o alcantarillado. El 30% de los niños menores de 6 años viven en viviendas sin acceso a las redes de agua potable, y el 40% en viviendas sin sistemas adecuados de eliminación de excretas. Cuando se analiza por países se observan datos como los que siguen que describen los porcentajes de niños (te menos de 5 años de edad que habitaban viviendas sin conexión a sistemas ele evacuación por alcantarillado en 1998 (CEPAL, 2000): Paraguay 87, Bolivia 66, Brasil 59, Honduras 47, El Salvador 45, Venezuela 26, México 24. La acción de estos factores genera mortalidad infantil y riesgos graves de salud, como los contagios, y las infecciones intestinales. En 11 países la diarrea es una de las dos principales causas de muerte en niños de menos de un año. Nuevamente se trata de daños de carácter irreparable. La falacia de la paciencia. respecto a la pobreza, niega de hecho el análisis de la irreversabilidad de los daños. Lleva a políticas en donde bajo la Idea de que las cosas se arreglaran después, no se da la prioridad que correspondería a cuestiones elementales para la supervivencia. Nuevamente además de las ineficiencias que significan esas políticas en cualquier visión de largo plazo de una sociedad hay una falta ética fundamental. Frente a la pobreza debería aplicarse una "ética de la urgencia", no es posible esperar ante problemas tan vitales como los descriptos. Esta falacia desconoce el carácter de urgencia de estas y otras carencias básicas. Tercera falacia: Con el crecimiento económico basta El pensamiento económico ortodoxo de gran difusión en la región lanza el iueisaje baslco (le que todos los esfuerzos deben ponerse en el crecimiento. Dirime las miradas a los pronósticos sobre el aumento del producto bruto, y cl producto bruto per cápita. Despierta las expectativas de que todo está bien si ellos crecen a un buen ritmo. Plantea explícitamente como se mencionó que logradas metas importante de crecimiento todo lo demás se resolverá. El mismo llidra hacia abajo. a través dei fuuoso efecto "derrame" y ello solucionará los "rezagos" que pudieran existir en el campo social. 152 Bernardo Kliksberq

1J11 Bernardo Klilcsberq Hacia una economía con rostro humano 155 1 El siglo XX, ha enseñando muy duramente una y otra vez, que el último juez que decidirá si las teorías sobre el desarrollo son validas o no, no es su grado de difusión, sino lo que cuentan los hechos. Ellos han desmentido muy fuertemente que la realidad funcione como la ortodoxia supone que debería funcionar. Las promesas hechas a América Latina a comienzos de los 80 sobre lo que sucedería al aplicar c( modelo convencional no se cumplieron en la práctica. Describiendo los productos concretos de lo que llama la "forma de hacer economía", que "América Latina escogió en los años recientes" señala Ricardo French Davis (2000): "El resultado es una fuerte inestabilidad del empleo y la producción, una mayor diferenciación entre ricos y pobres, y un crecimiento promedio modesto.: sólo 3% en este decenio, y con una profunda desigualdad". Efectivamente los datos indican que el crecimiento fue muy discreto, no se derramó automáticamente, la desigualdad aumentó significativamente, la pobreza no se redujo. ¿Frente a este juicio de la realidad no correspondería revisar el razonamiento usual? El Nobel Joseph Stiglitz (1998) sugiere que ha llegado la hora de hacerlo. Se refiere a la visión general, uno de' cuyos componentes esenciales es la idea de que el crecimiento basta. Argumenta: "Muchos países han aplicado las recomendaciones intelectualmente claras, aunque generalmente dificiles políticamente del consenso de Washington. Los resultados no han sido sin embargo del todo satisfactorios. Esto tiene varias explicaciones. Será porque algunos no siguieron correctamente las recetas económicas? Tal vez. Sin embargo yo argumentaría que la experiencia Latinoamericana sugiere que deberíamos reexaminar, rehacer, y ampliar los conocimientos acerca de la economía de desarrollo que se toman como verdad, mientras planificamos la próxima serie de reformas". La experiencia de América Latina y otras regiones del globo, indica que el crecimiento económico es imprescindible, es muy Importante tratar de aumentar el producto total de una sociedad. Son fundamentales asimismo el desarrollo de las capacidades tecnológicas, de la competitividad, y un clima de estabilidad económica. Pero, enseña también que es simplificar extremadamente el tema del desarrollo y de sus dimensiones sociales, aventurar que el crecimiento económico sólo, producirá los resultados necesarios. El informe del Banco Mundial sobre la pobreza 2000, que expresa la política oficial de dicha institución, plantea la necesidad de pasar de una vez a una visión más amplia de la problemática del desarrollo. Comentando su enfoque diferencial señala' un influyente medio, el Washington Post (2000): "La publicación del Informe Mundial de desarrollo del Banco Mundial representa un significativo disenso del consenso sostenido entre economistas de que la mejor vía para aliviar la pobreza es impulsar el crecimiento económico, y que la única vía para hacerlo es a través de mercados libres y abiertos. El informe hace 'anotar que aun una década después de que las economías planificadas de Europa oriental fueran desmanteladas y el comercio e inversión global alcanzaran niveles récord, 24% de la población mundial recibe ingresos menores a un dólar diario. La conclusión ineludible de acuerdo a los economistas y expertos en desarrollo del Banco es que mientras el crecimiento económico puede ser un Ingrediente necesario para reducir la pobreza, no lo puede hacer solo'': Otro Informe posterior del Banco Mundial "La calidad del crecimiento" (2000) producido por otros equipos del mismo, plantea también vigorosamente el mismo tipo de argumento básico. Dice presentándolo Vinod Thomas Director del Instituto del Banco (The Economist, 2000): "La experiencia de los países en desarrollo y también de los industrializados muestra que no es meramente más crecimiento sino mejor crecimiento lo que determina en qué medida aumenta el bienestar, y el bienestar de quién. Países con Ingresos y crecimiento similares han obtenido en las últimas tres décadas logros muy diferentes en educación, salud, y protección del medió ambiente". Se está sugiriendo que es decisiva la estructura del crecimiento, sus prioridad_ es, vías de desarrollo, sectores beneficiados. La falacia de que el crecimiento basta, transmite la visión de que se estaría avanzando si el producto bruto per cápita sube, y que las miradas deben estar puestas en el mismo. Naciones Unidas ha desarrollado en la última década un cuerpo conceptual ampliamente difundido internacionalmente "el paradigma del desarrollo humano", que ataca radicalmente este razonamiento. No sólo el crecimiento no basta, es r!ecesario pero no alcanza, sino que corresponde iniciar una discusión mayor. Preguntarnos cuando realmente una sociedad avanza, y cuando está retrocediendo. Los parámetros definitivos, es la sugerencia, debemos encontrarlos en qué sucede con la gente. ¿Aumenta o disminuye su esperanza de vida? ¿Mejora o desmejora su calidad de vida? La ONU diseñó un índice de desarrollo humano que ha venido perfeccionando año tras año, que incluye indicadores que reflejan la situación de todos los países del mundo en áreas como entre otras: esperanza de vida, población con acceso a servicios de salud, población con acceso a agua potable, población con acceso a servicios de disposición de excretas, escolaridad, mortalidad infantil, producto bruto per cápita ponderado por la distribución del Ingreso. Los ordenamientos de los países del mundo según sus logros en desarrollo humano que viene publicando anualmente la ONU, a través del PNUD, muestran un cuadro que en diversos aspectos no coincide con el que deviene de los puros récords de crecimiento económico. Las conclusiones del paradigma, enfatizara que cuanto mejor sea el crecimiento y más recursos haya se ampliarári las posibilidades para la sociedad, pero la vida de la gente que es el fin último no se puede medir por algo que es un medio, debe medirse por índices que reflejen lo que sucede. en ámbitos básicos de la vida cotidiana. . La falacia de que el crecimiento basta, está en deflnitiva`ttansfor

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156 Bernardo Kliksberq Hacia una economía con rostro humano 157 mando un medio fundamental, pero sólo un medio, en el fin último. Es necesario desmistifrcarla y retomar un debate a fondo sobré que está sucediendo con el cumplimiento de los fines. Cuarta.falacia: La desigualdad es un hecho de la naturaleza y no obstaculiza el desarrollo El pensamiento económico convencional ha tendido a eludir una discusión frontal sobre la desigualdad y sus efectos sobre la economía. Se ha apoyado para ello con frecuencia en la sacralización de la U invertida de Kusnetz. De acuerdo a la misma la desigualdad es simplemente una etapa inevitable de la marcha hacia el desarrollo. En la primera fase de la misma se producen polarizaciones sociales, que después se van moderando y reduciendo. Algunos economistas convencionales-más extremos llegan aún más lejos, y plantean que esa acumulación de recursos en pocas manos favorecerá el desarrollo al crear mayores capacidades de inversión. Esta discusión tiene particular trascendencia para América Latina, porque es considerada unánimemente la región más desigual del planeta. Si la tesis de los ortodoxos más duros fuera cierta, la región debería haber contado con tasas de Inversión muy altas, dadas las "acumulaciones en pocas manos", que ha generado. No se ven. Tampoco parece ser una mera etapa del camino al desarrollo. En América Latina la desigualdad se ha instalado, y no sólo que no se modera, sino que tiene una tendencia muy consistente a crecer, particularmente en las t_los últimas décadas. La U invertida parece no funcionar para la región. En realidad Kusnetz (1970) nunca pretendió que fuera aplicable mecánicamente a los países no desarrollados. Corno han sucedido con frecuencia, algunos de sus supuestos intérpretes han hecho claro abuso de sus afirmaciones. Sus trabajos estuvieron referidos a la observación de USA, Inglaterra y Alemania en un periodo que comprendió desde la primera mitad del siglo XIX a la finalización de la primera guerra mundial. Advierte expresamente sobre el riesgo de generalizar las conclusiones que extrajo. Dice (1970): "Es peligroso utilizar simples analogías; no podemos afirmar que puesto que la desigual distribución de la renta condujo en el pasado en Europa Occidental, a la acumulación de los ahorross necesarios para formar los primeros capitales, para asegurar el mismo resultado en los países subdesarrollados es preciso por lo tanto mantener é Incluso acentuar la desigualdad en la distribución de la renta". Y enfatiza en afirmación que en América Latina tienen mucho sentido hoy: "Es muy posible que los grupos que perciben rentas superiores ep algunos de los países hoy subdesarrollados presenten una propensión de consuno mucho mayor y una propensión al ahorro mucho menor, que las que presentaban los mismos grupos de renta en los países hoy desarrollados durante sus primeras fases de crecimiento". 1 Además de haber desvirtuado el pensamiento real_ del' mismo Kusnetz, la falacia difundida respecto a la desigualdad, choca fuertemente con los datos de la realidad. La desigualdad latinoamericana se ha transformado a nivel internacional en un caso casi de laboratorio de

los impactos regresivos de la desigualdad. Frente a la pregunta de por qué un continente con tantas potencialidades económicas y humanas, ha generado resultados económicos tan discretos, y déficits sociales tan agudos, una de las respuestas con creciente consenso científico es que uno de los factores fundamentales mentales en contra ha sido el peso de la desigualdad, y su ascenso. Están operando activamente en América Latina entre otros cinco tipos de desigualdades. Uno es la inequidad en la distribución de los ingresos. En promedio la mitad del ingreso nacional de cada país de la región va al 15% más rico de la población. En Brasil el 10% más rico tiene el 46% del ingreso. mientras que el 50% más pobre sólo tiene el 14% del mismo. En Argentina mientras,que en 1975 el 10% más rico recibía ocho veces más ingresos que el 10% más pobre, en 1997 la relación se había más que duplicado, era de 22 veces. Otra desigualdad acentuada es la que aparece en términos de acceso a activos productivos. La extremadamente inequitativa distribución de la tierra en algunos de los mayores países de la región. como Brasil y México, es una de sus expresiones. Una tercera desigualdad, es la que rige en el campo del acceso al crédito. instrumento esencial para poder crear oportunidades reales de desarrollo de pequeñas y medianas empresas. Los 60 millones de PYME, sólo tienen acceso al 5% del crédito. Una cuarta inequidad es la que surge del sistema educativo. Los diferentes estratos socioeconómicos de los países alcanzan muy diversos récords en años de escolaridad. La deserción y la repetición provocadas por las condiciones socioeconómicas del hogar minan a diario la posibilidad de que los sectores pobres completen estudios. Según CEPAL (2000), en Brasil repetían los dos primeros grados de la escuela primaria el 41% de los niños del 25% de menores ingresos de la población, y en cambio sólo el 4.5% de los niños del 25% con mayores ingresos. Asluismo habían couipletado la escuela secundaria a los 20 años de edad, sólo el 8% de los jóvenes del 25% de menos ingresos. y en cambio el 54% del 25% de mayores ingresos. Mientras que en Europa la brecha de escolaridad entre el 10% más rico y el 10% más pobre es de 2 a 4 años, en América Latina es de 7 años y en México es de 10 años. La desigualdad educativa va a ser un factor muy importante en la inequidad en la posibilidad de conseguir trabajo y en los sueldos que se ganen. Los sectores desfavorecidos v.ui a estar en inuy pialas condiciones al respecto por su débil carga educativa. La fuerza de trabajo ocupada de la región presenta una marcada estratificación. Según CEPAL (2000), hay un nivel superior que es el 3% de la población ocupada que tiene 15 años de escolaridad, un nivel intermedio que es el 20% de la fuerza de trabajo que tiene entre 9 y 12 anos de escolaridad, y el 77% restante tiene sólo de 5.5 a 7.3 años 158 Bernardo Kliksberq Hacía una economía con rostro humano 159 de estudios en las ciudades y 2.9 en las zonas rurales. Una quinta y nueva cifra de desigualdad está surgiendo de las posibilidades totalmente diferenciadas de acceso al inundo de la inforniática y la Internet. La gran mayoría de la población no tiene los medios ni la educación para conectarse con el mismo. Forma parte así de una nueva cate iloría de analfabetismo, cl "analfabetismo cibernético". Todas estas desigualdades generan múltiples efectos regresivos en la economía, la vida personal y familiar, y el desarrollo democrático. Entre otros; según lo demuestran numerosas investigaciones: reducen la formación de ahorro nacional: estrechan el mercado interno, conspiran contra la salud pública, impiden la formación en gran escala (le capital humano calificado, deterioran la confianza en las instituciones básicas de las sociedades y en el liderazgo político. El aumento de la desigualdad es por otra parte una de las causas centrales del aumento de la pobreza en la región. La desigualdad latinoamericana no es un hecho natural propio del camino del desarrollo como lo pretende la falacia. Es la consecuencia de estructuras regresivas y políticas erradas que la han potenciado. Altimir (1994), después de analizar 10 países plantea que "hay bases para suponer que la nueva modalidad de funcionamiento y las nuevas reglas de política pública de éstas economías, pueden implicar mayores desigualdades de ingreso". Albert Berry (1997) indica: "La mayoría de los países latinoamericanos que han introducido reformas económicas promercado en el curso de las últimas dos décadas han sufrido también serios incrementos en la desigualdad. Esta coincidencia sistemática en el tiempo de los dos eventos. sugiere que las reformas han sido una de las causas del empeoramiento en la distribución". Por otra parte la otra dimensión de la falacia también es desmentida por la realidad. La desigualdad no se modera o atenúa sola. Por el contrario la instalación de circuitos de desigualdad en áreas claves tiene una tendencia "contaminante", propicia la generación de circuitos similares en otras áreas. Lo ilustra entre otros casos la dificultad a pesar de todos los esfuerzos en mejorar la situación educativa de la población pobre. Las desigualdades en otras áreas como ocupación e ingresos, conspiran contra las reformas educativas. Asimismo las desigualdades en educación van a reforzar como se ha visto las brechas en el mercado de trabajo. Los circuitos perversos de desigualdad muestran además una enorme capacidad reproductora. Se automultiplican. Sin acciones en contrario las polarizaciones tienden a crecer y ampliarse. Lo muestra la conformación creciente en numerosas sociedades de una dualidad central: incluidos y excluidos. Quinta falacia: La desvalt;rización de la política social Frente a preguntas sobre la política social el Upo dé.respuesta proporcionada por algunos decisores economicos adquirió en oportunidades el modelo: "La única política social es la política económica". Esta respuesta refleja toda una actitud hacia la política social que ha tenido hondas consecuencias en el Continente. Se ha tendido a verla como un complemento menor de otras políticas mayores como las que tienen que ver directamente con el desarrollo productivo, los equilibrios monetarios. el crecimiento tecnológico, la privatización, cte. Le correspondería atenuar los impactos transitorios que las anteriores producen en la sociedad. Debería atacar focalizadamente los desajustes sociales más irritables para reducirlos. En el fondo desde este razonamiento se la percibe como una "concesión" a la política. Como la pobreza genera fuerte inquietud política, la política social haría el trabajo de "calmar los ánimos" y mostrar que se están haciendo cosas en ese frente, pero el corolario consecuente es: cuanto menos concesiones mejor.' Los recursos destinados a lo social deberían ser muy acotados, y destinados a fines muy específicos. Albert Hirschman (1984) llamó en una oportunidad a esta forma de abordar el tema: "políticas pobres para pobres". Da lugar a reducir lo social a metas muy estrechas, a constituir una institucionalidad so'ial débil en recursos, y personal. alejada de los altos niveles de decisión, además altamente vulnerable, frente a reducciones presupuestarias, con muy escasa capacidad para defender su situación, y normalmente candidata preferida para los recortes. Por otra parte, esta visión supone en sí misma un cuestionamiento implícito de la legitimidad de la política social. Es distraer recursos de destinos más importantes, por "presión política". Reflejando la situación, una ministra de lo social muy' -experimentada de un país latinoamericano narró al respecto a un auditorio internacional: "No nos invitaban al gabinete donde se tomaban las decisiones económicas más importantes. Después de muchos esfuerzos logramos se nos invitara. Claro con voz pero sin voto Considerar a la política social en estos términos: dé una categoría inferior, concesión a la política, uso suboptimizante de recursos, conforma una falacia que está afectando seriamente a la región. ;. En primer término. ¿Cómo puede relegarse a lo so élal en un contexto como el latinoamericano, donde casi una de cada dos personas están por debajo de la línea de la pobreza, y expresan a_diario de mil modos su descontento y protesta por esa realidad? Atender lo social no es una concesión, es en una democracia tratar de hacer respetar derechos, fundamentales de sus miembros. Lo que está en juego es en el fondo como plantea Naciones Unidas, una cuestión de derechos humanos violados. Como resalta el Informe de Desarrollo Humano 2000 del PNUD: "La erradicación de la pobreza constituye una tarea importante de los derechos humanos en el siglo XXI. Un nivel decente de vida, nutrición suficiente, atención de salud, educación, trabajo decente y protección contra las calamidades no son simplemente metas del desarrollo, son también derechos humanos". Las políticas sociales son esenciales para la

población en la región, y estratégicas para la estabilidad :misma del sistema democrático. Cuando se consulta a la población ella no pide que se reduzcan, estrechen, o eliminen sino todo lo contrario-exige masivamente quese refuercen, amplíen, y se incorporen nuevas políticas. - En segundo lugar, es difícil sostener a inicios de este nuevo siglo que es una asignación de recursos de poca eficiencia. ¿Destinar recursos a asegurarse de que todos los niños terminen la escuela primaria, a elevar la tasa. de completamiento de la secundaria, o desarrollar el sistema de educación superior, es ineficiente?. Las mediciones econometricas dan resultadosmuy diferentes. La tasa de retorno en educación es una de las máa altas posibles para una sociedad. Actualmente, la competitividad de los países está fuertemente ligada al nivel de capacitación de su población. Algunos de los países más exitosos del planeta en los mercados internacionales están exportando básicamente productos como "higth tech" totalmente basados en el capital educativo que han sabido desarrollar. La absorción de nuevas tecnologías, la innovaclólocai a partir de ellas, la investigación y desarrollo, el progreso tecnológico dependen todos de los niveles de educación alcanzados. ¿En las condiciones latinoamericanas extender la posibilidad de acceder a agua potable a toda la población es una inversión deficiente? El retorno de hacerlo será cuantioso en términos de salud pública, lo que repercutirá desde ya en la productividad de la economía. En realidad Coda la terminología utilizada está equivocada, y nuevamente vemos un error semántico no casual. Así como existían quienes no querían oír hablar de la palabra pobreza, en la falacia que desvaloriza la política social, se ha llevado a que toda la discusión al respecto se haga en términos de "gasto social". En realidad, no hay tal gasto. Bien gereneiados los recursos para lo social constituyen en la gran mayoría de los casos inversiones de un alto retorno. Hoy es difcil discutir las evidencias de que la inversión social genera capital humano, y que el mismo se transforma en productividad, progreso tecnológico, y es decisivo para la competitividad. En realidad la política social, bien diseñada y eficientemente ejecutada, es un poderoso Instrumento de desarrollo productivo. En tercer término se ha planteado la gravedad que tiene el tema de la desigualdad en América Latina. Superada la falacia que la niega o minimiza, _cómo se puede reducir? Una de las vías fundamentales posi Hacia una economía con rostro humano 161 bles en una democracia, es una agresiva política social que amplíe fuertemente las oportunidades para los pobres, en campos cruciales. Deberá estar integrada entre otras por políticas que universalicen posibilidades de control de factores de riesgo claves en salud en la región. como el agua, el alcantarillado,- la electricidad el acceso a cobertura de salud, que actúen sobre los factores que excluyen a parte de la población del sistema educativo, que aseguren servicios públicos de buena calidad para todos. La política social puede ser una llave para la acción contra la desigualdad, proveyendo una base mínima de bienes y servicios indispensables, y contribuyendo así a abrir las oportunidades, y romper círculos perversos. En lugar de una política social "cenicienta" como plantea la falacia, lo que América Latina necesita es una nueva generación de políticas sociales con mayúscula. Ello implica dar prioridad efectiva a las metas sociales en el diseño de las políticas públicas, procurar articular estrechamente las políticas económicas y las sociales, montar una institucionalidad social moderna y eficiente, asignar recursos apropiados, formar recursos humanos calificados en lo social, fortalecer las capacidades de gerencia social, y jerarquizar en general esta área de actividad pública. La metáfora que se escucha en toda la región describe bien la situación. Dice que la política social es actualmente la "asistencia pública" que recoge los muertos y heridos que deja la política económica. La falacia examinada cultiva y racionaliza esta situación inaceptable. Se necesita una política social que potencie el capital humano, base esencial de un desarrollo económico sostenido. Es un tema ético, político, y al mismo tiempo de lucidez histórica. Sexta falacia: La maniqueización del Estado En el pensamiento económico convencional circulante se ha heclip un esfuerzo sistemático de vastas proporciones para deslegitimar la acción del Estado. Se ha asociado la idea de Estado con corrupción, con incapacidad para cumplir eficientemente las funciones más mínimas, con grandes burocracias, con despilfarro de recursos. La visión se apoya en graves defectos existentes en el funcionamiento ele las administraciones públicas en numerosos países de América Latina, pero fue mucho más allá de ello, y "maniqueizó" al Estado en su conjunto. Proyectó la imagen de que toda acción llevada en el terreno público seria negativa para la sociedad, y en cambio la reducción al mínimo de las políticas públicas, y la entrega de sus funciones al mercado la llevaría a un reino de la eficiencia y a la solución de los principales problemas económicosociales existentes. Además creó la concepción de que existía una oposición de fondo entre Estado y sociedad civil, y había que elegir entre ambos.

162 Como en otros campos, hoy es posible mantener una discusión sobre cl lepra ni: Ss allá de Ideologías. El Instrumental mclodológico (le las ciencias sociales actuales. aporta evidencias muy concretas que permiten establecer como funciona la realidad. La visión del Estado como solucionador de todos los problemas "el Estado omnipotente'; demostró ser errada. El Estado solo no puede hacer el desarrollo, y en América Latina la acción estatal ha presentado agudos problemas de burocratización, inefieiencia. y corrupción. Sin embargo, el proceso de eliminación de numerosas funciones del Estado, de reducción a niveles mínimos en muchos casos de sus capacidades de acción, como sucedió con frecuencia en las áreas sociales, el debilitamiento en general del rol de las políticas públicas, y la entrega (le sus funciones al mercado, no llevo al reino ideal supuesto. Los problemas estructurales de las sociedades latinoamericanas y de otras del mundo en desarrollo siguieron agudizándose, la corrupción acompañó también con frecuencia a los procesos de privatización. Se identificó como una ley operante que siempre que hay un corrupto en el Estado hay a su vez un corruptor en el sector privado es decir que el tema excede a cualquier simplificación. El funcionamiento sin, regulación del mercado llevó a profundizan las brechas, particularmente de inequidad. Se dio una marcada tendencia bajo las nuevas reglas de juego a la constitución de monopolios que significaron en la práctica la imposición de cargas muy pesadas a los consumidores, y a las pequeñas y medianas empresas, ahogando a estas últi mas. Pareciera que las dos polarizaciones han conducido a callejones sin sólida. El Estado solo no puede resolver los problemas, pero su minimizaciónlos agrava. Esa es la conclusión, entre muchas otras voces, del Banco Mundial, en su Informe especial dedicado al rol del Estado (1998), resalta como una idea central que sin un Estado eficiente el desarrollo no es viable, y propone una serie de directrices orientadas a "reconstruir la capacidad de acción del Estado". Por su parte. autores como Stiglitz y otros han llamado la atención sobre "las fallas del mercado". su tendencia a generar desigualdades, y a la cartelización para maximizar ganancias, y sus desvíos especulativos cuando no hay efi cientes controles regulatorios, como se da en Estados tan debilitados por las reformas de las últimas décadas como los de la región. Cáusticamente, afirma una autoridad mundial en cómo gerenciar con eficiencia Henry Mintzbcrg, (1996), respecto a la concepción de que se podía prescindir del Estado y la visión de que todo lo que se hace en el Estado es ineficiente y en el sector privado eficiente que: "el modelo representa el gran experimento de los

economistas que nunca han tenido que gerenciar nada". Hoy hay un activo retorno hacia la búsqueda de una visión más equilibrada en el debate Internacional de punta sobre el tema del desarrollo y el rol del Estado. Imposible desconocer la importancia de las políticas públicas en un contexto histórico donde la segunda economía Hacia una economía con rostro humano 163 del mundo Japón, está poniendo en marcha una tras otras sucesivas Iniciativas de Intervención activa del Estado para dinamizar la economía -octubre 2000-, inyectando 100.000 millones de dólares a tal efecto, Amartya Sen (1998), resalta especialmente el papel decisivo que ha jugado la política pública en el campo sóc1ál, en algunas de lás economías de mejor desempeño de largo plazo del mundo. Subraya: "De hecho muchos países de Europa Occidental han logrado asegurar una amplia cobertura de seguridad social con la prestación dé aten it6n en salud y educación pública de maneras hasta entonces desconocidas en el mundo; Japón y la región del Este de Asia han tenido un alto grado de liderazgo gubernamental en la transformación, tanto de sus economías como de sus sociedades". Un área totalmente decisiva para la economía y la sociedad es la salud. Toda sociedad democrática tiene la obligación de garantizar el derecho a la atención en salud a sus miembros. Asimismo mejorar los niveles de salud de la población tiene todo orden de impactos favorables sobre la economía. El informe sobre la salud mundial 2000 de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2000) establece el primer ranking de los países del mundo según el desempeño de sus sistemas de salud. Entre otros construye un índice muy significativo para esas mediciones: los años promedio que una persona vive con buena salud, sin enfermedades. A la cabeza de la tabla se hallan países como Japón 74.5 años, Suecia 73. Canadá 72. Noruega 71.7. En todos esos países el Estado tiene una participación fundamental habiendo construido una amplísima red de protección. En Japón el gasto público es el 80.2% del gasto total en salud, en Suecia el 78%, en Noruega el 82%, en Canadá el 72%. El gasto público per cápita en salud sobrepasa en todos ellos los 1300 dólares anuales. El contraste con la actual situación en diversos países latinoamericanos es muy marcado. El gasto público per cápita en salud es en Brasil 208 dólares, en México 172, en Perú 98. Los años de vida saludable promedio sólo llegan en Brasil a 59. Dicho país es una de las mayores potencias industriales del mundo. En cambio, cuando se lo busca en las tablas de desempeño de los sistemas de salud de la OMS figura en el lugar número 125. Los altos niveles de Inequidad que presenta inciden marcadamente en ello. El carácter crucial de la acción estatal en campos claves como salud y educación, surge con toda fuerza de una investigación reciente (Financia] Times, 2000) que muestra lo que sucede cuando se fija la política de arancelar los servicios en áreas de población póbre bajo la idea de "compartir costos" y de "financiamiento comunitárlo": reduciendo así las responsabilidades del Estado. En Tanzania, siguiendo condicionalldades del Banco Mundial, se Introdujeron aranceles en educación primaria. El resultado según indica la Iglesia Evangélica Luterana de Tanzania fue un inmediato descenso en la asistencia a la escuela, y los ingresos, totales a las mismas fueron la mitad de los previstos. En Zimbawe la cbndicionalidad se centró en que debían cobrar aranceles Bernardo Ktiksberq

164 en los servicios de salud, pero que los pobres estarían exceptuados de ello. Una evaluación del mismo Banco Mundial concluyó. que sólo 20% de los pobres pudieron conseguir los permisos de exención necesarios. En Ghana, al imponer aranceles en la escuela 77% de los niños de la calle de Acera. que asistían a las escuelas las abandonaron. La falacia de la maniqueización del Estado lleva a consecuencias muy concretas, al deslegitimar su acción deja abierto el terreno para su debilitamiento indiscriminado, y la desaparición paulatina de políticas públicas firmes en campos cruciales como los sociales. Causa así daños irreparables a vastos sectores de familias, aumenta la pobreza y la.desigualdad, y limita las posibilidades de un crecimiento sostenido. Los datos de la realidad sugieren que hay otro camino. En algunos de los países más exitosos económica y socialmente del mundo uno de los pilares de sus economías es un Estado activo de alta eficiencia. Una de sus características centrales, contradice uno de los ejes de la falacia. Es un Estado coordinado estrechamente con la sociedad civil. La falsa oposición Estado-Sociedad Civil que preconiza la falacia como un hecho, es desmentida en ellos, Los lazos de cooperación son multiplísimos. y surge una acción integrada. También en América Latina misma algunas de las sociedades con mejores cifras de equidad, menor pobreza, y mejores tasas de desarrollo humano tuvieron como base de esos logros a Estados bien organizados, con burocracias consideradas eficientes, como Cota Rica, Uruguay. y el Chile democrático. Es imprescindible reformar y mejorar la eficiencia estatal y erradicar la corrupción. Pero para ello es necesario avanzar en otra dirección totalmente distinta a la falacia. No satanizar al Estado, sino ir construyendo administraciones públicas descentralizadas, transparentes, abiertas a la participación comunitaria. bien gerenciadas, con carreras administrativas estables fundadas en el mérito. Séptima 'falacia: La incredulidad sobre las posibilidades de aporte de la Sociedad Civil El pensamiento económico circulante envía a veces explícitamente y con frecuencia implícitamente un profundo mensaje de desvalorización del posible rol que puede jugar la sociedad civil en los procesos de desarrollo y en la resolución de los problemas sociales. Su énfasis está totalmente volcado en el mercado, la fuerza de los incentivos económicos, la gerencia de- negocios, la maximización de utilidades como motor del desarrollo, las señales que pueden atraer o alejar al mercado. El mundo de la sociedad civil es percibido como un mundo secundario, de segunda línea respecto .a lo que sucede en el "mundo Importante" conformado por los mercados. De ese enfoque van a surgir políticas públicas de apoyo muy limitado, casi "simbólico" y por "cortesía" a las organizaciones de la sociedad civil, y una desconfianza fuerte a depositar en ellas responsabilidades realmente relevantes. Hacia una economía con rostro humano 165 La falacia razona en términos de una dualidad básica: Estado versus mercado. En los hechos la situación es mucho más matizada. Existe un sinnúmero de organizaciones que no son ni lo uno. ni lo otro. Fueron creadas con finalidades distintas. los actores sociales que se hallan tras ellas son otros, y las metodologías que utilizan no son de Estado, ni de mercado. Este mundo comprende entre otras: las organizaciones no gubernamentales en continuo crecimiento en América Latina que han sido denominadas con frecuencia el tercer sector y que realizan múltiples aportes en el campo social, los espacios de Interés público que son fórmulas especiales muy utilizadas en los países desarrollados en donde numerosas Universidades, y hospitales han sido fundados en base a ellas, se trata de emprendimientos de largo plazo animados por numerosos actores públicos y privados junto a lbs anteriores modelos económicos que no son de mercado típico como las cooperativas que tienen alta presencia en diversos campos, y el amplísimo movimiento de organizaciones en lucha contra la pobreza desarrollado en toda la región por las organizaciones religiosas, cristianas, protestantes, y judías que está en

primera línea de la acción social. La realidad no es sólo Estado y mercado como pretende la falacia. Incluso- algunos de los modelos de organización y gestión social y general más efectivos de nuestro tiempo fueron desarrollados en esta vasta área diferente de ambos. Todas estas organizaciones tienen un gran peso y una fuerte participación en la acción social en el mundo desarrollado. Recaudan recursos considerables, se les delegan funciones crecientes por parte del Estado, están interrelacionadas con la acción pública de múltiples modos están basadas fuertemente en trabajo voluntario. Movilizan miles y miles de personas que dedican anónimamente considerables horas a llevar adelante sus programas. Hacen aportes considerables al Producto Bruto Nacional con trabajo no remunerado en países como Canadá. Holanda, Suecia, Noruega, Dinamarca, España, Israel y otros. Así en Israel que figura entre los primeros del mundo en esta materia, una de cuatro personas hace trabajos voluntarios semanalmente, produciendo bienes y servicios ele carácter social, en su mayoría. También ha aumentado en el mundo desarrollado la participación empresarial en el apoyo a la acción social de la sociedad civil. Las contribuciones e iniciativas empresariales de solidaridad se han incrementado, y la asunción de su responsabilidad social ha pasado a formar parte creciente de legitimidad misma de la empresa. La aseveración de hace años de Milton Friedman el gurú de la Escuela de Chicago, de que la única responsabilidad de la empresa privada es producir utilidades a sus accionistas ha sido refutada constantemente por empresarios prominentes, y es hoy rechazada masivamente por la opinión pública de los países desarrollarlos. En América Latina la situación tiende a ser muy diferente. Existe Fui inmenso potencial de trabajo voluntario que de ser adecuadamente convocado y de crearse condiciones propicias podría cumplir roles de Bernardo Kulcsberq 1bb gran significación. Esforzadamente sectores de la sociedad civil están tratando de movilizarlo y surgen permanentemente múltiples Iniciativas. Pero todo ello a pesar de las desconfianzas y la incredulidad que surge del razonamiento desvalorizador, que alimenta a su vez gruesos errores en las políticas. No hay así entre otros aspectos apoyos públicos firmes a las iniciativas de la sociedad civil de acción social, y lbs incentivos fiscales son muy reducidos. Asimismo, el movimiento de responsabilidad social empresarial es débil y los aportes muy reducidos comparativamente. La proporción de las ganancias empresariales dedicadas a fines de Interés público es mucho menor a la de los países avanzados. Es notable el trabajo que aun con todas estas limitaciones llevan adelante numerosas organizaciones, entre ellas las de fe antes mencionadas, para lograr ayudar a las dificultades de supervivencia de extendidos sectores de la población. En el fondo lo que el pensamiento económico convencional está haciendo a través de su desvalorización de las posibilidades de la sociedad civil, es cerrar cl paso a la entrada misma del concepto de capital social'. Estudios del Banco Mundial atribuyen al capital social y el capital humano dos terceras parte del crecimiento económico de los países. Desarrollar el capital social significa fortalecer la sociedad civil a través de políticas que mejoren la confianza interpersonal y hacia las instituciones, que según dicen los mismos estudios, en sociedades polarizadas es muy fuertemente erosionada por la desigualdad. También implica propiciar el crecimiento de la asociatividad, y contribuir a hacer madurar la conciencia cívica. El razonamiento económico convencional ha estado aferrado a ideas muy estrechas sobre los factores que cuentan, que no consideran estos elementos, o que los relegan. Tras la falacia de la Incredulidad sobre la sociedad civil, se halla un rechazo más amplio a la idea de que hay otros capitales a tener en cuenta, cano el social. Un cerrado "reduccionismo economicista" obstruye el paso a ampliar la visión del desarrollo con su Incorporación y a extraer las consecuencias consiguientes en términos de políticas de apoyo al fortalecimiento y potenciación de las capacidades latentes en la sociedad civil. Octava falacia: La participación, sí, pero no La participación de la comunidad en forma cada vez más activa en la gestión de los asuntos públicos surge en esta época como una exigencias creciente de las grandes mayorías de la sociedad en América Latina y otras regiones. Los avances de la democratización producto de largas luchas históricas de los pueblos han creado condiciones de libre 1 Se puede encontrar la presentación de tina serie de investigaciones recientes sobre el capital social y sus impactos (Kliksberg y Tomassin. 2000) Hacia una economía con rostro humano 167 organización y expresión, que han disparado esta "sed" por participación. Por otra parte. existe hoy una convalidación mundial creciente de la superioridad en términos de efectividad de la participación comunitaria, sobre las formas organizativas tradicionales de corte vertical, o burocrático. En el campo social ello es muy visible. Los programas soda_ les hacen mejor uso de los recursos , logran mejor sus metas, y crean autosustentabilidad si las comunidades pobres a las que se desea favorecer participan desde el inicio y a lo largo de todo su desarrollo y comparten la planificación, la gestión, el control y la evaluación. Señala al respecto Stern, el economista jefe del Banco Mundial resumiendo múltipies estudios de la Institución (2000): "A lo largo del mundo, la participación funciona: las escuelas operan mejor si los padres participan, los programas de irrigación son mejores si los campesinos participan, el crédito trabaja mejor si los solicitantes participan. Las reformas a nivel de los países son mucho más efectivas si son generadas en el país y manejadas por el país. La participación es práctica y poderosa"a. Dos recientes trabajos: "Superando la pobreza humana"-del PNUD (2000) y "The voices of the poor" del Banco Mundial (2000), basado en una gigantesca encuesta a 60000 pobres de 60 países; llegan a similar conclusión en términos de políticas: es necesario dar prioridad a invertir en fortalecer las organizaciones de los propios pobres. Ellos carecen de "voz y voto" real en la sociedad. Fortalecer sus organizaciones, los permitiera participar en forma mucho más activa y recuperar terreno en ambas dimensiones. Se propone entre otros aspectos: facilitar, su consl titución, apoyarlas, dar posibilidades de capacitación a sus líderes, fortalecer sus capacidades de gestión. En América Latina el discurso político ha tendido a reconocer crecientemente a la participación. Sería claramente antlpopular enfrentar la presión proparticipación tan fuerte en la sociedad, y con argumentos tan contundentes a su favor. Sin embargo, los avances reales en cuanto a la implementación efectiva de programas con altos niveles de participación comunitaria son muy reducidos. Siguen predominando los programas "llave en mano", impuestos verticalmente, donde los decisores o diseñadores, son los que saben y la comunidad desfavorecida debe acatar-sus directivas, y ser sujeto pasivo de los mismos. También son usuales los programas donde se hacen fuertes apelativos a su carácter participativo, cuando en realidad hay un mínimo contenido real de intervención de la comunidad en la toma de decisiones. El discurso dice sí a la participación en la región, pero los hechos con frecuencia dicen no. Los costos de esta falacia son muy fuertes. Por un lado se están desechando enormes energías latentes en las comunidades po 2 Se refieren diversos datos e investigaciones sobre la superioridad gerencia] de la participaeiáil (HIiksberg, 1998) Bernardo Klilcsberq

bres. Cuando se les moviliza como sucedió en experiencias latinoamericanas mundialmente reconocidas como Villa el Salvador en el perú, las escuelas Educo en el Salvador, o el presupuesto municipal participatiyo en Porto Alegre', los resultados son sorprendentes. La comunidad multiplica los recursos escasos, sumando a ellos incontables horas de trabajo, y es generadora de continuas iniciativas innovativas. Asimismo, la presencia de la comunidad es uno de los pocos medios probados que previene efectivamente la corrupción. El control social,de la misma sobre la gestión es una gran garantía al respecto que se pierde al impedir la participación. Por otra parte, el divorcio entre el discurso y la realidad es claramente percibido por los pobres, y lo resienten con descontento y frustración. Se limitan así las posibilidades de programas donde se ofrezca participación genuina porque las comunidades están "quemadas"al respecto por las falsas promesas. El sí pero no, está basado en resistencias profundas a que en definitiva realmente las comunidades pobres participen, que se disfrazan ante su Ilegitimidad conceptual. política, y ética. Ha llegado la hora en la región de ponerlas a foco y enfrentarlas. Novena falacia: La elusión ética El análisis económico convencional sobre los problemas de AméricdLatina escabulle normalmente la' discusión sobre las implicancias éticas de los diferentes cursos de acción posibles. Pareciera que se está tratando un tema técnico más, de carácter neutro, donde sólo deben predominar razonamientos costo-beneficio para resolverlo. La situación es muy distinta. El tema tiene que ver con la vida de la gente y las consideraciones éticas deberían estar por ende absolutamente presentes. En esa dirección señaló Vaclav Havel. Presidente de la República Checa (2000) "es necesario reestructurar el sistema de valores en que nuestra civilización descansa", y advirtió que los países ricos los '"euroamericanos" los llamó, deben examinar su conciencia. Ellos dijo han impuesto las orientaciones actuales de la civilización global y son responsables por sus consecuencias. Estas voces prominentes sugieren un debate a fondo sobre los temas éticos del desarrollo. El llamado tiene raíces en realidades intolerables. La ONU (2000) llama la atención sobre la imprescindibilidad de un debate de: este orden en un mundo donde perecen a diario miles niños por causas evitables imputables a la pobreza. En América Latina, resulta imprescindible debatir entre otros temas como: ¿Qué pasa con las consecuencias éticas de las políticas? 3 El caso de Villa El Salvadores analizado en detalle por Carlos Franco (1997). Sobre el caso dei presupuesto municipal partlcipatlvo en Polio Alegre puede verse en Navarro (2000). Hacia una economía con rostro humano 169 ¿Cuál es la eticidad de los medios empleados, si es éticamente licito sacrificar generaciones? ¿Por qué los más débiles como los niños, y los ancianos son los más afectados por la;: políticas aplicadas en muchos países?, la destrucción de familias que e 3tá generando la pobreza y otras cuestiones similares. Es

una región donde como se ha visto la mayoría de los niños son pobres, donde miles y miles de niños viven en las calles marginados por la sociedad, y donde amplias áreas la tasa de mórtalidad de niños menores de cinco años está a gran distancia de los países desarrollados. Por otra parte en América Latina sólo se halla cubierto previsionalmente el 25% de las personas de edad mayor. Surgen de todo ello problemas éticos básicos: ¿Qué es más im- . portante? ¿Cómo asignar recursos? ¿No deberían reestudiarse las prioridades? ¿No hay políticas que deberían descartarse por su efecto "letal" en términos sociales? Cuando se denuncia la debilidad de la falacia que elude la discusión ética, ella toma con frecuencia el rostro del "pragmatismo". Arguye, es imposible discutir de ética. cuando no hay recursos. Sin embargo, niás que nunca cuando los recursos son escasos debería debatirse a fondo sobre las prioridades. En los paises en que ese debate se libra los resultados suelen ser muy distintos en términos de prioridades y de resultados sociales, a aquellos en donde se elude. Cuanto más recursos existan mejor, y se debe hacer todo lo posib'e para aumentarlos, pero puede haber más y seguir asignados bajo los patrones de alta inequidad propios de América Latina. La discusión sobre las prioridades finales es la única que garantiza un uso socialmente racional de los recursos. La Comisión Latinoamericana y del Caribe presidida por Patricio Aylwin (1995) realizó un análisis sistemático .para la Cumbre social mundial de Copenhague sobre que recursos hacían falta l: ara solventar las brechas sociales más importantes de la región. Concluyó que no son tan cuantiosos como se supone imaginariamente, y que una parte importante de ellos pueden obtenerse reordenando prioridades, fortaleciendo una sistema fiscal progresivo y eficiente. y generando pactos sociales para aunmentar los recursos para áreas críticas. En un artículo en el New York Times, plantea un renombrado lilósolü Pcter Singer (1999). que no es posible que los estratos prósperos de las sociedades ricas se libren de la carga de conciencia que significa la convivencia con realidades masivas de abyecta pobreza y sufrimiento en el inundo, y que deben encarar de frente su situación moral. Su sugerencia es totalmente extensiva a los estratos similares de América latina. l)écima falacia: No hay otra alternativa llna argumentación preferida en el t urso económico ortodoxo es la alegación ele que las medidas que se : plan son las únicas posi168 Bernardo K1iksberq

Del taruo nurcsroery Hacia una economía con rostro humano 171 bles. No habría otro curso de ac :ión alternativo. Por tanto los graves problemas sociales que crean sr n inevitables. la larga experiencia del siglo XX es plcua en intensos 1 il , , icos de niodclus de pcusauriurtu que se autopresclitaron como el "l-.tnsamiento único". Parece demasiado complejo el desarrollo. corno p: i a poder pensar que hay una sola vía. Por otra parte. en diferentes rel i mes del globo los hechos no han favorecido al "pensamiento únicoResumiendo la situación dice William Pfa1f (luternaciunal licrald'1'ribi nc. 2000): " El consenso intelectual sobre las políticas económicas global 's se Ira rolo". El clamor por cambios e,, las reglas de juego globales que afectan uucr a los países en de: arrollo es muy intenso. Comprende una uda inuy amplia desde ter das por los que ha clamado el Papa Juan Pablo II poniéndose a la cabra i de un vasto movimiento mundial que exige la condonación de la des da externa para los países más pobres, pasando por el reclamo por 1 ~ : fuertes barreras a los productos de los países en desarrollo, hasta el lila muy directo de que la ayuda interna cional al desarrollo ha baja y está en su punto menor en muchas décadas. El Presidente del l3_ rico Mundial Wolfensohn (2000) ha califi cado a este hecho cono "un rimen". Ha destacado que es "ceguera de los países ricos que destirri- sumas insignificantes a la ayuda al desa rrollo, no flan cuenta d 1 que está en juego". Planteando la necesi dad de una política glot:: 'crnativa señala el PNUD (2000): Que se debe `formular una nucc.1 : ieración de programas centrados en hacer

que el crecimiento sea más l propicio a los pobres, este orientado a supe rar la desigualdad y destac.ie la potenciación de los pobres. Las recetas anticuadas de complemen ación del crecimiento rápido con el gasto so cial y redes de seguridad , in demostrado ser insuficientes" El econo mista jefe del Banco Muf: !¡al. Stern (2000) también sugiere: "el creci miento económico es mal : r en países donde la distancia entre ricos y pobres es más pequeña y ''i gobierno tiene programas para mejorar la equidad, con reformas ag irlas, impuestos progresivos, y buen sistema de educación pública". Te : os ellos van más allá del pensamiento único. En este ambiente 1,3 alada de "que no hay otra alternativa" resulta cada vez más insosteni : le en la América latina actual. Por una parte a nivel internacional con;) se advierte empieza a haber una cada vez más activa búsqueda de: tcrnativas diferentes. Por otro lado, hay en el escenario histórico prese: ite países que han obtenido desempeños altamente exitosos en lo económico y lo social siguiendo vías distintas al pensamiento económico ortodoxo preconizado en la región como entre ellos: Canadá. varios países del sudeste asiático como Corea del Sur, Japón, los países nórdicos: Noruega. Suecia. Dinamarca, Finlandia. Israel, Holanda, y otros. Pero el argumento fundamental es la realidad misma. El pensamiento único ha producido resultados muy dudosos en América Latina. La CEPAL (2000). describe así la situación social presente: "Hacia fines de los noventa las encuestas de opinión muestran que porcentajes crecientes de la población declaran sentirse sometidas a condiciones de riesgo, Inseguridad e Indefensión. Ello encuentra suslento en la evolución del mercado de trabajo, cl repliegue de la acción del Estado, las nuevas formas institucionales para el acceso a los servicios sociales, el deterioro experimentado por las expresiones tradicionales de organización social, y las dificultadeg de la micro y pequeña empresa para lograr un funcionamiento que las proyecte económica y socialmente." Reflejando el desencanto con las políticas aplicadas en muchos casos, una encuesta masiva, el LatinBarómetro 2000, encuentra según describe Mulligan (Financial Times, 2000) resumiendo sus resultados que "los latinoamericanos están perdiendo la fe el uno en el otro, así como en sus sistemas políticos y en los beneficios de la privatización". Respecto a este último punto la encuesta informa que el 57% no está de acuerdo con el argumento de que la privatización ha beneficiado a su país. "Para mucha gente, dice Marta Lagos directora de la encuesta, la privatización significa costos más altos, y virtualmente el mismo nivel de servicios". La población Latinoamericana no acepta la falacia de que no hay otras alternativas que estas que conducen necesariamente a altísimos costos sociales y al desencantó. Aparece en su imaginario con fuerza creciente que es posible como lo han hecho otros países en el mundo avanzar con las singularidades de cada país, y respetando sus realidades nacionales hacia modelos de desarrollo con equidad, desarrollo compartido, o desarrollo integrado, donde se busca armonizar las mesas económicas y sociales. Ello implica configurar proyectos nacionales que impulsen entre otros: la Integración regional que puede ser un poderoso instrumento para el fortalecimiento económico de la región y su reinserción adecuada en el sistema económico global, el impulso vigoroso a la pequeña y mediana empresa, la democratización del acceso al crédito, el acceso a la propiedad de la tierra para los campesinos, una reforma fiscal orientada hacia una Imposición más equitativa y la eliminación de la evasión, la puesta al alcance de toda la población de la tecnología informática, la universalización de la cobertura en salud, la generalización de posibilidades de acceso a educación preescolar, y de finalización de los ciclos primario y secundario, el desarrollo del sistema de educación superior, el apoyo a la investigación científica y tecnológica. el acceso de toda la población a agua potable, alcantarillado y electricidad, la apertura de espacios que permitan la participación masiva en la cultura. El marchar en dirección a metas de esta índole requerirá entre otros aspectos reconstruir la capacidad de acción del Estadd construyendo un perfil de Estado descentralizado, transparente, responsable, con un servicio civil profesionalizado, potenciar las posibilidades de aporte de la sociedad civil abriendo todas las vías posibles para favorecer su fortalecimiento, articular una estrecha cooperación de esfuerzos entre Estado y sociedad civil, desarrollar la responsabilidad social del empresaiiádo,' practicar políticas activas proempoderamiento y partici

pación de las comunidades desfavorecidas. Todos ellos pueden ser medios formidables en una sociedad democrática, para movilizar las enormes capacidades de construcción y progreso latentes en los pueblos de América Latina. Una mirada de conjunto Hemos visto como la existencia de falacias de extensa circulación que presentan una visión distorsionada de los problemas sociales de América Latina y de sus causas, y llevan a graves errores en las políticas adoptadas, es parte misma de los retrocesos y de la dificultad por mejorar la situación. No ayudan a superar la pobreza y la desigualdad, y por el contrario con frecuencia las refuerzan estructuralmente visiones como: negar la gravedad de la pobreza, no considerar la irreversiblidad de los daños que causa, argumentar que el crecimiento económico sólo solucionará los problemas. desconocer la trascendencia del peso regresivo de la desigualdad, `desvalorizar la función de las políticas sociales, descalificar totalmente a la acción del Estado, desestimar el rol de la sociedad civil y del capital social, bloquear la utilización de la participación comunitaria, eludir las discusiones éticas, y presentar el modelo reduccionista que se propone con sus falacias implícitas, como la única alternativa posible. • Estas visiones no son la causa única de los problemas, que tienen profundas raíces internas y externas, pero oscurecen la búsqueda de las causas, y pretenden legitimar algunas de ellas. Buscar caminos diferentes exige enfrentar y superar estas y otras falacias semejantes. Ello aparece en primer lugar como una exigencia ética. Las sociedades latinoamericanas y cada uno de sus miembros no pueden ser indiferentes frente a los infinitos dramas familiares e individuales que a diario surgen de la problemática social de la región. Asimismo deben ser muy autocríticas con las racionalizaciones de la situación y los autoengaños tranquilizadores. Al mismo tiempo atacar frontalmente las causas de la pobreza, no dando lugar a las negaciones y tergiversaciones, es trabajar por restituir ciudadanía a gran parte de los habitantes de la región cuyos derechos humanos elementales están de hecho conculcados por las carencias sociales. Por último, frente a las falacias, permítasenos elevar la voz de un gran escritor latinoamericano, Carlos Fuentes, quien escribió (1995): "Algo se ha agotado en América Latina, los pretextos para justificar la pobreza". Hacia una economía con rostro humano 173 21. CULTURA, VALORES Y DESARROLLO Los resultados fueron sorprendentes. Una investigación de las Naciones Unidas analizó las percepciones de la población de Chile y encontró sensaciones contradictorias con los logros económicos. Entre ellas: el temor al otro y hiel -lc inseguridad sobre el futuro. El nivel de confianza mutua estaba muy resentido. Se preguntó: "_Usted cree que es difcil que las personas hagan algo por los demás sin esperar algo a cambio?" El 63 por ciento contestó que sí. Se les planteó: "Las personas no tienen reparos en hacer lo que fuere con tal de conseguir sus objetivos", y el 76 por ciento estuvo de acuerdo. También quedó claro que existe inseguridad. Dice el informe: "A pesar de un avance modernizador o quizás a causa de él, la mayoría de la gente se siente insegura

de encontrar empleo. y no está convencida de que la educación vigente asegure el futuro de sus hijos. Tampoco confía en poder costear una atención médica 'oportuna, y de buena calidad, y teme no tener ingresos suficientes para vivir adecuadamente en la vejez". Estereotipos de la pobreza Conclusión: hay un malestar difuso que puede generar desafiliación afectiva y emocional, y retraimiento. La encuesta L. itinl3arómetro, que se realiza en catorce países de América Latina, dio resultados parecidos.. Al preguntar si se puede confiar en la mayoría tic las personas, sólo el 21 por ciento de los 14.000 entrevistados contestó que sí. Las nuevas visiones de cómo se alcanza el desarrollo valorizan fuertemente aspectos que antes parecían pertenecer a una esfera ajena a la economía, como el grado de confianza, la posibilidad de construir lazos asociativos, las percepciones y los valores de las personas. 1luy estos cieiiiciitos, parte central de la cultura ele una sociedad. son vistos como claves del progreso o estancamiento de las naciones, como se concluyó en un simposio Internacional realizado en llarvard (1999). Las variables macroeconómicas son esenciales, pero la explicación tic por qué iuios países crecen y otros tienen dificultades tan seve-ras. no se reduce a ellas. Intervienen la cultura y los valores. 172 Bernardo Kliksberq

1 174 Bernardo Kliksberq Las actitudes culturales Influyen en que se puedan conformar democracias estables. Las fortalecen actitudes como tolerancia. respeto por las opiniones del otro, disposición a participar. rechazo de los autoritarismos. En el campo social, la sensibilidad y las percepciones hacia la pobreza inciden en la acción frente a ella. Actitudes como las de algunos círculos en la región, que atribuyen la pobreza a los pobres, inventando estereotipos que caracterizan a los pobres como Indolentes, alcohólicos, incluso peligrosos, llevan a la minimización de la solidaridad. Fortalecer la solidaridad En cambio, la asunción de que una pobreza tan extendida como la latinoamericana, que afecta a cerca de la mitad de la población, no puede adjudicarse a los pobres y tiene que ver con restricciones en las oportunidades de trabajo y desarrollo conducirá a multiplicar la solidaridad. Destaca el Papa Juan Pablo li: "Será necesario abandonar una mentalidad que considera a los pobres, personas y pueblos, como un fardo. o como molestos e inoportunos, ávidos de consumir lo que otros han producido. Los pobres exigen el derecho de participar y gozar de los bienes materiales y de hacer fructificar su capacidad de trabajo". En el centro de los logros de los países más exitosos se halla una cultura abierta y la educación en valores éticos. Muchas sociedades desarrolladas tienen un amplísimo tercer sector de organizaciones de la sociedad civil dedicadas a causas de interés colectivo, principalmente sociales. en las que actúan ejércitos de voluntarios. Es el caso, entre otros, de Holanda, los países nórdicos, Israel. Los voluntarios no vienen de la nada. Provienen del fomento de valores acordes en la familia y en la escuela, y del estímulo y reconocimiento que ellos tienen en la cultura. Estudios recientes indican que las personas que en sus años jóvenes participaron en programas de interés colectivo y actividades extracurriculares tenían el doble de probabilidad de ser voluntarios en edades posteriores. La cultura, los valores y la participación van moldeando una "identidad cívica' dispuesta a aportar a la comunidad. En varios de los países exitosos, otro valor que ha representado un papel significativo es la actitud hacia la equidad. La investigación comparada indica que la equidad favorece cl crecimiento económico y las brechas sociales lo traban, como ha sucedido en América Latina, región de tan altas desigualdades. En países como Noruega. entre otros, las actitudes culturales rechazan .la polarización social y contribuyen, por ende, al desarrollo. América Latina parece estar urgida de debates de calidad sobre cómo activar valores culturales que estimulen la participación ciudadana. el voluntariado. la responsabilidad social del empresariado, el fortalecimiento general de la solidaridad. Los modelos de desarrollo convencionales postulaban que primero viene el desarrollo económico, que después éste se "derramaría" y habría desarrollo social, y dejaban para el final el desarrollo de la cultura y los valores. Hoy en día, los fracasos enseñan que la vía es diferente. El desarrollo económico y el social deben darse conjuntamente para que haya real desarrollo. El crecimiento económico es fundamental para posibilitar el avance social, pero, a su vez; sin Inversión continuada en áreas como salud y educación no habrá un capital humano calificado, motor básico de la productividad y la competitividad. Ahora se sabe también que cultura y valores no son una tercera etapa: tienen que formar parte integrada del desarrollo. Sin una población bien preparada y saludable, y cultura. confianza mutua y valores éticos, los aparentes logros económicos pueden ser efímeros. Hacia una economía con rostro humano 175

. t. 176 22. MUERTES GRATUITAS: UN GRAN LLAMADO DE ATENCIÓN Ocho millones de personas mueren anualmente en el mundo por enfermedades perfectamente prevenibles o atacables. Es una cifra mayor a las de las

víctimas de muchas guerras. El 87% de las muertes de niños menores de cinco años de edad, que son altísimas en los países pobres (mueren entre 120 y 159 de cada mil que nacen) son evitables. Son algunas de las cifras de un riguroso informe que termina de producir una Comisión de prominentes economistas y científicos convocada por la Organización Mundial de la Salud para analizar las relaciones entre macroeconomia y salud. Las causas principales tie los decesos son: SIDA, malaria, tuberculosis, enfermedades infecciosas de los chicos, desnutrición, falta de atención adecuada a las futuras madres y a los partos y el cigarrillo. Casi todas ellas son enfermedades vinculadas a la pobreza. Las tendencias son inquietantes. Señala el World Watch Instltute (2002), que en los 70's se suponía que a finales del siglo, las enfermedades infecciosas serfrur un problema menor y que la ateueión médica podría concentrarse en las enfermedades de la abundancia, como las cardíacas y el cáncer. En lugar de eso. 20 enfermedades infecciosas incluyendo la tuberculosis, la malaria, y el cólera, han reemergido y se han extendido en los últimos 25 años en estrecha relación con el deterioro social. La Comisión plantea. que es imprescindible revalorizar el rol de la salud en el desarrollo y romper mitos al respecto. En primer lugar, descartar la idea de que basta el crecimiento económico para que mejoren los Indicadores de salud. La realidad no opera así, el crecimiento es necesario pero no suficiente. Y en sociedades muy desiguales como las latinoamericanas por ejemplo, suele no llegar a los pobres. En segundo lugar, y esta es una tesis central de la Comisión, buenos niveles de salud pública no son una consecuencia, sino un prerrequisito para que una economía pueda crecer. Con una población con problemas de salud. el rendimiento educativo baja, se pierden muchos años de vida activa posible y se reducen los niveles de productividad. El informe mide todo ello econométricaniente y constata así que el producto bruto de Ali•ica, sería hoy 100.000 millones de dólares mayor si años atrás se Hacia una economía con rostro humano 177 hubiera eliminado la malaria. Los estudios indican que la alta malaria está asociada con una reducción del crecimiento económico del 1%. o más por año. Algunas investigaciones van aun más allá. Así se ha encontrado que una elevada mortalidad infantil es uno de los principales predictores de posibles colapsos de la gobernabilidad. Con múltiples mediciones estadísticas la Comisión demuestra que invertir en salud es de altísima rentabilidad económica, multiplica por seis la inversión original. La historia económica reciente es por otra parte terminante. Diamond (2002) señala que, economías exitosas como Hong Kong. Taiwan. Singapur, Mauritania, y Malasya han hecho fuertes y sostenidas inversiones en salud pública y su crecimiento subió, al aumentar la esperanza de vida y bajar la mortalidad infantil. En tercer término, la Comisión dice, que seria posible enfrentar las enfermedades de los pobres si hubiera el adecuado esfuerzo de investigación. Pero allí hay un problema de fondo. Los grandes laboratorios no dedican recursos mayores a ellas. porque no son atractivas en términos de mercado. Una estimación indica que sólo el 5% del gasto mundial en investigación y desarrollo en salud, está dirigido a los problemas de salud del 95% de la población mundial. Así la Revista de la American Medical Association indica, que entre 1975 y 1997. sólo aparecieron en el mercado 13 fármacos destinados a las enfermedades tropicales y la mitad fueron el resultado de investigaciones veterinarias. La Comisión propone un plan de acción y lo cuantilica. Hace falta pasar de los 15 dólares per cápita de gasto en salud que tienen hoy los países de menores ingresos, a 34 dólares (los ricos gastan más de 2000). con ello se podrían financiar las políticas necesarias. El aporte debería provenir de repriorizar la salud en dichos países y de un aumento de la ayuda para salud de los países ricos. Sri contribución adicional representaría sólo el 0.1% de su producto bruto anual. La Comisión plantea: ,:No hay excusa en el mundo de hoy para que millones de personas sufran unrucu;rn < <.i_u :,ui por falta d; los 34 dotares por Per-son, ndos. para cubrir lo_ _er-5 rGs esencial_s de salud . ~- -=-- ~ = e:: c _. _.. _ " miento solucionara los problemas. desvalorizando el papel de-polt:cas de salud activas. La asignación de recursos a salud se ve con frecuencia como un mero gasto.'sin considerar que es una inversión fundamental para la macroeconomía. Son escasos los recursos para investigación. Lstuis visiones deber ser modificadas para poder enfrentar los importantes problemas existentes. Si bien ha habido avances considerables en algunas áreas de salud, los délicits y las desigualdades son muy agudos. Las tasas de mortalidad infantil son muy elevadas en los estratos pobres y en las zonas rurales. Así la tasa de mortalidad infantil del 20% más pobre de Bolivia es cinco veces mayor que la del 20% más ricos. Para toda Bolivia 83 niños de cada 1000 mueren antes rlc cumplir un año de edad. En Canadá de cada mil (15 veces menos). Según indica la Bernardo Klilcsberg

1,5 Organización Panamericana de la Salud (2000). 218 millones de personas carecen de protección en salud, 100 millones no cuentan con servicios básicos de salud y 82 millones de niños no tienen acceso a los programas de inmunización. El derecho a la atención de la salud está en todas las Constituciones de América Latina y es parte fundamental de la promesa de la democracia. La cada vez más activa ciudadanía de la región lo está exigicndo a diario. Aparece en primer lugar en las encuestas de opinión. Por otra parte, este derecho tiene raíces mucho más antiguas. El Antiguo y el Nuevo Testamento lo proclaman con toda fuerza. Es hora de ponerlo en el centro de las prioridades de los países y evitar que continúen las muertes y el sufrimiento gratuito de tantos. Hacia una economía con rostro humano 179 23. EL NUEVO DEBATE SOBRE ÉTICA Y DESARROLLO ¿Qué tiene que ver la ética con el desarrollo y la economía? Mueho. América latina presenta múltiples desafíos que, al mismo tiempo que económicos y sociales. son éticos. El 36% de los niños menores de dos años de edad padecen de desnutrición. El 17% de los partos se hace sin asistencia médica. La mortalidad materna quintuplica la de los países desarrollados. La desocupación juvenil duplica la general. Numerosas familias están siendo destruidas por la pobreza. La brecha de desigualdad es la mayor del planeta. La criminalidad asciende y está ligada a la desocupación juvenil y al deterioro de la familia. Son desafíos éticos„ ineludibles. I Estos y otros desafíos éticos han sido discutidos en un encuentro internacional realizado en Washington (diciembre 2000), que congregó a treinta

personalidades prominentes, entre ellas: Premios Nobel, ex-presidentes, filósofos, líderes políticos. empresarios, académicos. El Encuentro "Ética y Desarrollo" fue una iniciativa del Presidente del BID, Enrique Iglesias, quien encomendó su coordinación general al autor. El debate fue pleno en enseñanzas útiles para la discusión existente en América Latina sobre las vías para el desárrollo.-Tuvo varias direcciones centrales. La primera fue la necesidad de tomar conciencia crítica de los riesgos de la situación actual. El filósofo francés, Edgard Morin, resaltó que estamos en un Titanic. Es un mundo conducido por la ciencia, la tecnología, el mercado y el beneficio, motores, poderosos. pero.le falta la ética. que es la única que tiene una brújula. En lugar de ser objetos pasivos del Titanic, tenemos que pasar a ser sujetos, devolviendo a su lugar central a la ética. El ex-Presidente dé Chile, Patricio Aylwin, advirtió que los muy elevados niveles de pobreza y desigualdad de América Latina obstaculizan el desarrollo, son un peligro para la paz, y constituyen un escándalo moral, y que las tendencias son alarmantes. Georges Alleyne. Director de la Organización Panamericana -de la Salud, informó sobre las pronunciadas lnequidades en el acceso a los factores determinantes de una buena salud, y el autor detalló cómo ha surgido una nueva inequldad. Algunos tienen derecho a formar una familia estable y muchos, bajo el peso de la pobreza. el desempleo, y la Incerti Bernardo Kliksberq -49 180 Bernardo Kliksberq Hacia una economía con rostro humano 181 dumbre económica, desisten de constituirla, o no logran que perdure. Monseñor Martín, Secretario de Paz y Justicia del Vaticano, afirmó que la pobreza ofende la dignidad humana y va "contra la Divinidad que creó al hombre a su imagen". Otra dirección del debate fue el cuestionamiento de la visión reduccionista del desarrollo. Joseph Stiglítz (ex-Vicepresidente del Banco Mundial) abogó por una perspectiva más amplia que tenga en cuenta, junto a lo económico, las instituciones, la política, el desarrollo humano, y el medio ambiente. Cuestionó severamente los errores cometidos desde recetas unidimensionales que no funcionaron, y reclamó la necesidad de establecer un código ético para los asesores económicos. Su primer artículo debía ser la honestidad, no imponer teorías económicas que no tenían real validación empírica. Joan Prats, Director del Instituto para la Gobernabilidad de la ONU en España, resaltó queda buscada gobernabilidad democrática tiene su pilar en lo que se esté haciendo en el campo de lá ética política, porque allí se generan la confianza y la desconfianza. _ Una tercera dirección tuvo que ver con el llamado a asumir actitudes éticas auténticas. El filósofo Peter Singer (Princeton University) señaló que Santo Tomás había indicado que, satisfechas las necesidades básicas, lo demás debía ser compartido con los pobres. Hoy el margen para hacerlo es enorme en los países desarrollados y, sin embargo, la ay>•da real es mínima. Reclamó que "debe sentirse una nueva ética a todos los niveles, desde las instituciones financieras Internacionales, hasta las naciones y los individuos. Aquellos que deciden el destino de millones de personas, que viven en pobreza absoluta, deben mostrar su actitud hacia la inequidad, y el egoísmo en sus propias vidas". El Rabino Israel Singer, Director del Congreso Judío Mundial. resaltó que debemos imitar a la Divinidad, cuyos atributos centrales son el perdón, y la búsqueda de, justicia. La pobreza es una expresión cruda de la injusticia. Otra dirección de análisis fue las consecuencias de la nueva confguración de la economía mundial. Se destacaron las posibilidades productivas y tecnológicas de enorme magnitud abiertas pero, al mismo tiempo, los graves desajustes. Sigrun Mogedal, Secretaria de Estado de Noruega, resaltó que los más vulnerables están siendo empujados cada vez más hacia la exclusión, y que era un imperativo ético que la equi-dad. la inclusión y, la participación fueran colocadas en el centro de la agenda del desarrollo. "Los países desarrollados todavía tendemos a considerar la ayuda como caridad. Debemos hablar más abiertamente sobre que ignorar los reclamos de los pobres en otros países es una violación de principios de los derechos humanos". Exhortó a que los desarrollados debían moverse de las palabras a los hechos. Raúl Alfonsín (ex-Presidente de la Argentina) resaltó que "una globalización insolidaria atenta perseverantemente contra el desarrollo y contra la independencia de los países más desprotegidos". Señaló que bajo el fundamentalismo economicista el "Estado ineficiente se ha convertido en un Estado irresponsable. Irresponsable con los pobres, los enfermos, los Ignorantes, los marginados, los ancianos y los chicos. Ha quedado a merced de poderes fácticos que le imponen sus condiciones sectoriales y que termi nan devorándolo. Si antes era un Estado obeso, ahora es un Estado indefenso". Una última orientación del debate fueron las metas finales. Para el Nobel Amartya Sen el objetivo es lograr que los seres humanos puedan ejercer una libertad real y realizarse. Ella depende de su acceso a salud. educación, participación, y oportunidades. La desigualdad lo bloquea. Algunos rechazan, en nombre de la libertad, que se dé prioridad a la equidad. Se planteó: "Si la libertad es realmente importante, no es correcto reservarla sólo para unos pocos escogidos. La desigualdad es una preocupación central desde la perspectiva de la libertad". Enrique Iglesias cerró el encuentro señalando que era necesario pensar en la globalización de la solidaridad y, asimismo, impulsar por todas las vías la idea fuerza de la participación. Un planeta lleno de oportunidades, pero en donde mueren 30.000 niños por día, por causas prevenibles, una América Latina con más de 220 millones de pobres. una visión del desarrollo sólo economicista, que exige reformulación, la necesidad de asumir responsabilidades éticas frente a los desafíos sociales, y de reglas de juego mundiales más justas, una libertad real, y el valor de la solidaridad y la participación, fueron algunos de los énfasis de esta "provocación" a pensar éticamente el desarrollo. 182 24. EL IMPACTO DEL VOLUNTARIADO Margarita Barrientos vive en la villa miseria Los Piletones. Tiene doce hijos y su marido perdió un brazo en un accidente. Ambos montaron un comedor popular que alimenta diariamente a 1600 niños. Su marido plantó huertas que aportan verde al comedor. Son voluntarios. ¿Ejemplos Imponentes, pero aislados? No parece. El voluntariado -los que hacen cosas por los demás- genera en diversos países desarrollados más del cinco por ciento dei producto bruto nacional en bienes y servicios sociales. En Europa occidental, su monto de operaciones entre ingresos y trabajos gratuitos superaba en 1995 los 500.000 millones de dólares anuales. En Estados Unidos, rondaba los 675.000 millones y en Japón era de 282.000 millones (según datos de la John Hopkins University). En Israel, uno de los líderes mundiales. abarca el ocho por ciento del producto bruto nacional. Son millones de personas, que dedican significativas horas semanales a trabajar por la población pobre, los niños discapacitados. los ancianos desvalidos, las personas sin hogar, los enfermos carentes de protección, la preservación del medio ambiente y muchas otras causas morales. En esos países es una actividad altamente valorada. Se la mira con gran respeto. y los presidentes y primeros ministros le rinden homenajes. Forma parte de la vida cotidiana. En Estados Unidos, cien empresas terminan de firmar un programa para apoyar la participación en tareas voluntarias comunitarias de sus tres millones de empleados. El voluntariado no brota de la nada. En los países mencionados hay políticas públicas que lo promueven activamente, con desgravaciones fiscales, apoyo institucional, significativos subsidios y, sobre todo, con su cultivo en el sistema educacional. El caso latinoamericano En Israel, los niños de nueve años ayudan, como parte de su formación. a otros menores inmigrantes recién llegados o con Hacia tina economía con rostro humano183

minusvalías. El hermano mayor. experiencia israelí difundida Internacionalmente y replicada con éxito por la Secretaria de Educación de la ciudad de Buenos Aires, promueve que estudiantes de primer año de la Universidad sean tutores de niños de áreas pobres. apoyando sus estudlos,y aconsejándolos. Son un nuevo hermano mayor en-ésós hogares carenciados, y el rendimiento educativo, según indican las evaluaciones, se eleva sorprendentemente. Investigaciones hechas en Estados Unidos muestran que los voluntarios que hoy son mayores han sido activos en acciones de interés colectivo ya en sus colegios secundarios, estimulados por estas Instituciones. Por otra parte, algunas de las organizaciones de voluntariado surgidas en paises centrales se han convertido en líderes mundiales en Instituciones como Greenpeace. Amnistía Internacional, Oxfam, Médicos sin Fronteras y otras, obteniendo varios premios Nobel de la Paz. América latina tiene un enorme potencial en este campo. que podría aportar mucho para luchar contra sus graves problemas sociales. En un continente en el que a pesar de las enormes riquezas potenciales el sesenta por ciento de los niños está por debajo de la línea de la pobreza, hay más de un veinte por ciento de desempleo juvenil, el die ciocho por ciento de los partos se hace sin asistencia médica y la escolaridad es sólo de 5.2 años. el voluntariado podría resultar de gran ayuda. Las políticas públicas tienen la responsabilidad principal, en una democracia, de garantizar a los ciudadanos el acceso a la ntitrición, salud, educación y trabajo, derechos básicos que les corresponden, pero la actividad voluntaria podría complementarlas, ampliarlas en extensión, ayudar a mejorar su transparencia y efectividad. Es capital social en acción. Sin embargo. son muy débiles los apoyos Institucionáles y los incentivos para este invalorable capital. A pesar de ello, las organizaciones de la sociedad civil generan más del 2,5 por ciento del producto bruto en la Argentina. Perú y otros países. Muchas de esas organizaciones han ganado el reconocimiento y los más altos niveles de confianza de la sociedad en la Argentina. Entre otras, Caritas, la ADATA y la Red Solidaria. En Brasil, Comunidade Solidaria; en la región andina, Fe y Alegría: en Chile, el Hogar de Cristo: en América Central, Casa Alianza, y muchas otras. Entre múltiples referencias recientes, entidades como éstas ilustran el enorme potencial de América latina, el gran eco colectivo de voluntariado que ha tenido el programa Hambre Cero en Brasil y la multitudinaria respuesta (más de 5000 participantes y 900 organizaciones de 34 paises) al encuentro continental sobre el voluntariado, convocado en Santiago por el gobierno de Chile y por la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Etica y Desarrollo del BID, en mayo último. No es de extrañar este potencial. La actividad voluntaria, que contradice la fría imagen del ser humano como homus economicus de los textos de, economía convencionales, no está movida por la búsqueda de Bernardo Kliksberg

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184 Bernardo HIiksberq beneficios económicos ni de poder. Es producto de valores éticos, de la conciencia. Bueno para la salud En una encuesta en Perú sobre por qué se practica el voluntariado. las dos respuestas mayoritarias de los voluntarios fueron "el deseo de ayudar a otros" y "sentirse realizado como persona" (Universidad del Pacífico). Las; bases culturales latinoamericanas son ricas en estos Ideales éticos. En la civilización judeocristiana y en las culturas Indígenas que forman parte central de la matriz cultural de la región, el mandato de ayudar a otros es terminante. El texto bíblico transmite el mensaje de que es simplemente la manera correcta de vivir. Enfatiza, asimismo, que en realidad quien ayuda al otro se está ayudando a sí mismo. La-investigación moderna lo está corroborando. En un reciente artículo, Luis Rojas Marcos, director del sistema sanitario y de hospitales públicos de Nueva York. muestra que los voluntarios tienen menos ansiedad, duermen mejor, tienen menos estrés y mejor salud en general. Concluye así: "El voluntariado es bueno para la salud". Además de su aporte concreto, la actividad voluntaria tiene en medios como el argentino y el latinoamericano otro valor especial. Frente al frecuente individualismo y a la indiferencia frente al drama de la pobreza, envía el mensaje de que somos responsables el uno del otro, el mismo que plantearon Moisés y Jesús. Por otra parte, ante el sufrimiento de niños, mujeres, ancianos y familias por privaciones inadmisibles, dice que no hay postergación posible, que hay que actuar ya, como lo hizo Margarita Barrientos. Es hora de valorizar, apoyar por todas las vías y poner en marcha este capital ético, que puede ser un pilar para la reconstrucción de la Argentina y de todo el subcontinentc. Hacia una economía con rostro humano 185 25. ÉTICA Y ECONOMÍA: LA RELACIÓN MARGINADA Alguien podría preguntar: habiendo tantos problemas importantes concretos para la población, tiene sentido hablar de valores, de ética? No es ese un tema postergable, no urgente?. Pensamos que la pregunta debería invertirse. Cómo pueden diseñarse políticas económicas, asignarse recursos, determinarse prioridades, sin discutir los aspectos éticos, la moralidad de lo que se está haciendo a la luz de los valores que deberían ser el norte del desarrollo y la democracia. En América Latina esa discusión ha sido postergada. Es hora de retomarla porque puede arrojar muchas luces en una época de fuertes confusiones. Enfocaremos en primer término algunos problemas de la región que son económicos y sociales, pero al mismo tiempo

profundamente éticos, En segundo lugar, cuestionaremos ciertas "coartadas" comunes frente a ellos. Por último, mencionaremos valores éticos que tendrían que orientar la selección de políticas y la acción por el desarrollo. Desafíos a la ética La civilización occidental tiene firmes convicciones en materia de valores que permean la cultura, y que la población espera dirijan la vida pública, y el comportamiento individual. Ciertos desarrollos en la región las violan a diario. Identificaremos algunos de una lista que puede ser mucho más amplia. Según nuestra moral los niños deberían gozar de todas las oportunidades para su desenvolvimiento. La protección de su salud, y su educación son prioridades indiscutidas en Occidente. En América Latina según los datos recientes, la mayoría de los niños, 6 de cada 10, son pobres. La pobreza implica negaciones concretas de los derechos básicos de los niños á lo más elemental: alimentación, salud, escuela, juegos, deporte. Sólo uno de cada tres adolescentes asiste al colegio secundario (en el Sudeste Asiático son cuatro de cada cinco). Aumenta a diario un cuadro extremo que contraria todos los valores éticos, el número de niños que viven en las calles de las grandes urbes abandonados por la sociedad. Se iucrcuicnla lü utilización ele los niños en los circuitos ele la drogadicción y la prostitución. 186 Nuestra civilización tiene como fundamento básico la institución ñuo111cu. Es la uuldad pilar del tejido social. Deberían estar abiertas ele par en par las posibilidades para formar familias, y para que ellas pue-' dan desarrollarse. En los hechos, se está produciendo una seria erosión ele la unidad familiar, ante las tensiones fenomenales que genera en ella la pobreza que afecta a amplios sectores de la población. El problema no sólo se da en los estratos populares sino afecta también fuertemente a los "nuevos pobres", las clases medias en descenso. Las cifras dicen que aumenta el número de madres pobres que han quedado solas al frente del hogar. que se ha incrementado el indicador de renuencia a formar familias de los Jóvenes ante las incertidumbres que implica poder sostenerlas, que aumentan los niños extramatrimoniales, que está subiendo un índice alarmante, la violencia doméstica. La desocupación es un grave problema económico y social. Pero al mismo tiempo no puede dejar de verse que es una cuestión ética. No sólo implica no percibir una remuneración, causa daños muy graves a las personas en aspectos vitales. Así el Nobel de Economía Robert Solow (1995). señala que la economía convencional se equivoca cuando dice que es un tema de oferta y demanda. Dicha economía supone que los desocupados por períodos prolongados van a buscar activamente trabajo, van a bajar sus pretensiones salariales, y se alcanzará un nuevo equilibrio (de mercado) en el que encontraran trabajo. Solow muestra que cuando una persona está desocupada por un extenso tiempo, sufre todo orden de daños psicológicos. Es vulnerada su autoestima, su familia se tensa al máximo, se siente excluido de la sociedad. Según las investigaciones, en lugar de buscar intensamente trabajo tiende a retirarse del mercado laboral por temor a sufrir nuevos rechazos, y asimismo tiende a retraerse socialmente por la "vergüenza" de no tener trabajo. Son sufrimientos que afectan la dignidad humana. En América Latina la tasa de desocupación es elevada, el 9%, y la de los jóvenes más que duplica la tasa promedio. La civilización judeo-cristiana considera que todos los seres humanos son Iguales, criaturas de la divinidad, que merecen el pleno acceso a oportunidades de desarrollarse. Las desigualdades agudas vulneran ese credo igualitario, y han sido condenadas tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento. América Latina presenta agudas polarizaciones sociales. Constituyen según han demostrado numerosas Investigaciones una traba fundamental para el desarrollo, pero al mismo tiempo contradicen el credo de la igualdad de oportunidades. Las falsas coartadas Frente a éstos y otros problemas que son una afrenta a los valores éticos de nuestra civilización, suelen circular ciertos razonamientos que pueden considerarse "coartadas" destinadas a atenuar o marginar, los conflictos éticos existentes. Hacia una economía con rostro humano 187 Se alega que en definitiva la pobreza es un problema universal, que por ende se tratarla de un componente ineludible de la estructura de la sociedad. Efectivamente, en diversos países desarrollados también hay pobreza. Pero mientras en España e Irlanda es el 18%0,en.Gran Bretaña e Italia, el 19%, y en Suecia y Noruega casi no existe, en América Latina está cercana al 50%. Es otra dimensión no sólo cuantitativa sino cualitativamente totalmente distinta. Se trata de convertir la pobreza en un problema individual. Los pobres lo serían porque no han hecho suficientes esfuerzos en su vida, o tienen tendencias hacia el alcoholismo, la indolencia, etc. Señala categóricamente un difundido Informe de una Comisión de personalidades presidida por Patricio Aylwin (1995), que ello no tiene ninguna sustentación. Cuando una de cada dos personas es pobre, evidentemente hay problemas del contexto que están creando esa situación. Por otra parte, destaca que es bien claro que cuando las políticas aplicadas abren oportunidades reales a los, pobres las aprovechan a fondo como cualquier otro sector de la población. Se plantea que las desigualdades son inevitables, son una especie de ley de la naturaleza. Formarían parte del proceso de modernización de una sociedad. Diversas investigaciones recientes en cambio concluyen que tienen que ver con factores como las políticas públicas implementadas, y las actitudes culturales prevalecientes frente a la inequidad. Cuando ambas son proequidad la situación cambia. Ella explica los buenos niveles de equidad obtenidos en países como entre otros Suecia, Noruega, Dinamarca, Japón, Canadá, Holanda. Se plantea que la solidaridad es una especie de anacronismo, un valor premoderno. Que debe darse el máximo énfasis al individualismo. y que cada uno debe hacerse responsable por sí mismo. Los textos bíblicos proclaman lo contrario. La orientación a la solidaridad, forma parte central de la calidad humana, y ennoblece a las personas. Por otra parte, muchos de los países líderes del mundo actualmente erí economía y tecnología, tienen sociedades civiles con altos grados de ejercicio de la solidaridad, con multiplicidad de organizaciones no gubernamentales de acción solidaria, y ejércitos de trabajadores voluntarios. Se dice que el fin justifica los medios. Que los sufrimientos sociales infligidos son para obtener fines superiores. Ciertamente ese era el pensamiento de Maquiavelo. Pero los textos bíblicos dicen lo contrario. Proclaman que "el fin no santifica los medios". Albert Einstein reflexionaba al respecto "Quién puede dudar que Moisés (que entregó los Diez Mandamientos) fue mejor conductor de hombres que Maquiavelo". Recuperar la, ética Frente a los acuciantes desafíos éticos de nuestro tiempo y de la región, es necesario superar coartadas como estas y recuperar una re Bernardo Kliksberq

188 flexión ética en profundidad. Corresponde volver a plantearse: preguntas como estas: ¿Adónde vamos? ¿Qué tipo de sociedad queremos? ¿Qué valores son irrenunciables? ¿qué valores deberían ser un marco de referencia obligado en el diseño de políticas públicas? y otras semejantes. Enfrentar los problemas éticos, y abrir el debate eludido por las falsas coartadas. llevara probablemente al rescate entre otros, como valores que deberían orientar r los esfuerzos por el desarrollo, de los siguientes: La pobreza es intolerable. La voz profética señala en la Biblia "No habrá pobres entre vosotros". Como resalta un prominente filósofo Y. Leibowitz (1999), no está diciendo lo que va a suceder, sino lo que debería suceder. Que haya o no pobreza depende de las sociedades organizadas. Somos todos responsables los unos por los otros. La insolidaridad es contrarió a la dignidad humana. "Ama a tu prójimo como a ti mismo" proclamaba Jesús de Nazareth. Es necesario superar todas las formas de discriminación activamente subsistentes aun en la región, como las que ejercen contra las mujeres, los indígenas, los grupos afroamericanos. los discapacitados, las edades mayores, y otras. Corresponde a todos los seres humanos el pleno respeto, y los mismos derechos. I Hay muchas maneras de ayudar al prójimo. Maimónides las clasificó, teniendo en cuenta la genuinidad de la voluntad de ayudar, el grado de anonimato, el respeto por el otro, y la utilidad final de la ayuda. El grado Inferior de los ocho niveles de su tabla, es aquel que ayuda de mala gana, forzado por otros. El superior es quien ayuda de tal modo que el otro no necesite después más ayuda. Ese debería ser la meta. Se necesita una solidaridad, que respete profundamente la cultura de los pobres, sus valores, que abra espacios al fortalecimiento de sus propias organizaciones, y al crecimiento de su autoestima. La pobreza debe considerarse como un tema de derechos humanos violados. Ataca los derechos más elementales de las personas. Así lo ha proclamado recientemente las Naciones Unidas. La constitución de sociedades democráticas estables, y activas, requiere de la construcción de ciudadanía. Uno de sus componentes centrales es la_ restitución de los derechos a oportunidades productivas y de desarrollo que son negados por la pobreza. ¿Será ilusorio pretender que valores como estos puedan Influir en las políticas?. En primer lugar están en la esencia de la identidad humana. Por otra parte, parece haber un extendido clamor en las democraclas para que sean tenidos en cuenta. Respondiendo a él se ha comen Hacia una economía con rostro humano 189 zado a hacer interrogaciones éticas y buscar soluciones para ellas en temas económicos claves. Así el peso de los reclamos éticos en la reconsideración de la posibilidad de condonar parte de la deuda externa de los países más pobres. su incidencia en autorizar la transgresión de las normas usuales para posibilitar la producción de medicamentos genéricos que puedan combatir el SIDA en los países pobres.y.su influencia en el intento de establecer un foro mundial de salud concentrado en enfermedades típicas de la pobreza. Son inicios pero estimulantes. El tiempo sin embargo es corto, particularmente en América Latina. Aquí debería sumarse a los otros valores. la noción de que debe haber una "ética de la prisa". Cada día que transcurre sin respuestas adecuadas a los sufrimientos de la población significa daños en muchos casos irreversibles. Niños que por la desnutrición experimentarán daños para toda la vida, familias que serán destruidas sin que después ello sea enmendable, jóvenes que la desocupación permanente incentivará a la delincuencia, vidas perdidas o mutiladas. Como lo resaltara Juan Pablo II "La pobreza es algo urgente, que no puede esperar" (1999). Bernardo Kliksberg

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