P. 1
CONSTRUIR LA REVOLUCIÓN

CONSTRUIR LA REVOLUCIÓN

|Views: 3|Likes:
Published by Carlos Rehermann

More info:

Published by: Carlos Rehermann on Aug 19, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/26/2015

pdf

text

original

“Crecí con la idea de la vanguardia como estética y manera de pensar”, dice Pare, y en eso no es distinto a buena parte de los

artistas e intelectuales de todo el mundo que crecieron en la posguerra. Las vanguardias artísticas del siglo XX (el cubismo, el expresionismo, el fauvismo, etc.) marcaron decisivamente el territorio de la práctica y de la teoría del arte, y también de la estética del siglo XX. El cambio que se produjo en el entorno de la Gran Guerra fue cataclísmico, equivalente al cambio que produjo la revolución bolchevique. Con la caída del zar, el vuelco político y cultural de Rusia y los estados que se asociaron para formar la Unión Soviética no sólo cambió la vida de millones de personas dentro del país, sino que marcó el rumbo de la política planetaria a lo largo de siete décadas. En la Unión soviética, el empuje hacia las vanguardias tenía, en el plano artístico, un motor muy claro y simple: el rechazo del pastiche zarista. El arte y la arquitectura rusas se caracterizaban, hacia fines del siglo XIX, por un rebuscamiento ecléctico que también dominó el panorama del resto de Europa al menos hasta la eclosión del Art Nouveau belga y sus primos catalán, austríaco e italiano, genéricamente denominados “modernismo”. Así como la reconstrucción de la primera posguerra en Austria y Alemania iba a promover nuevos programas arquitectónicos, rediseños drásticos de la vivienda, que por primera vez se pensaba para clases trabajadoras y contaba con la participación de arquitectos (hasta entonces exclusivamente dedicados a una clientela rica), la naciente Unión Soviética necesitó planes masivos de construcción de viviendas, fábricas, carreteras, plantas de energía, represas, una cantidad extraordinaria de infraestructura que requirió los servicios de arquitectos nacionales y extranjeros. En el campo de las artes, un impulso gigantesco provino de la educación. El teatro y el cine se concebían como herramientas adecuadas para la educación de grandes masas analfabetas, y hacia los estudios de cine y las salas de teatro fueron los artistas más entusiastas de la Unión. La música y el teatro habían tenido representantes de alto nivel en la Rusia zarista, buena parte de los cuales estuvo junto a la Revolución desde el primer instante. La revolución bolchevique era pobre. Faltaban materiales. Había poco hierro, y cemento portland. Buena parte de la arquitectura moderna respondía a nuevos usos del hierro y el hormigón armado, pero en la Unión Soviética no se podía usar con la misma generosidad que en Europa. Richard Pare cree que hubo una correspondencia perfecta entre la falta de recursos y la estética minimalista de los lenguajes de las vanguardias, y que en muchos casos se dio un uso creativo de materiales alternativos, como la madera, en sustitución del hierro. Cuando Pare viajó a la Federación Rusa por invitación de un especialista que le sugirió hacer un registro fotográfico de la arquitectura superviviente de la vanguardia soviética, se encontró con una gran cantidad de edificios en un estado bastante lamentable de conservación, ya que no habían tenido un mantenimiento adecuado. Pero además, Pare especula con que el descuido tiene motivaciones políticas: dejar que los edificios desaparezcan favorece la idea de que todo lo que hizo la revolución fue una aberración. Dejar la prueba de que algunas de las más notables obras arquitectónicas del mundo fueron realizadas por aquellos bolcheviques podría sugerir que después de todo no fueron unos monstruos tan depravados e indeseables. Al menos esa es una idea que se puede manejar en una campaña electoral.

como en todo el programa de las vanguardias. Le Corbusier hizo su obra más grande justamente en Moscú. un arquitecto europeo triunfaba si podía diseñar y construir un gran palacio (con las variantes que la sociedad del momento admitía: una gran ópera. mucha importancia a la buena iluminación y ventilación de los espacios. pero había una cocina común. Pare cree que el hecho de que en Rusia no se haya podido desarrollar plenamente las ideas de la arquitectura de las vanguardias fue la gran catástrofe de la arquitectura del siglo XX. Fue en la Unión Soviética donde los arquitectos modernos construyeron con el entusiasmo de estar fundando un nuevo mundo. Ernst May reunía un grupo de arquitectos para diseñar un gran programa de vivienda social que seguía los dictados ideológicos de las vanguardias. con todos aquellos sueños. y conocía de primera mano el ambiente y las obras de los arquitectos soviéticos. un edificio de oficinas para una cooperativa). El estalinismo terminó en pocos años. . y se daba. Las casas-comuna buscaban alentar la vida comunal. y por lo tanto la planta de las unidades tendía a ser libre. ya que se trataba de buenas soluciones y no había medios como para dilapidar en demoliciones. con pocos corredores de conexión entre los espacios interiores. no muy preocupado por los transatlánticos y ciertamente en absoluto interesado por las villas privadas. especialmente porque las grandes iglesias del pasado seguían en funciones). en Alemania. a través del arte industrial por excelencia. los paradigmas eran la casa-comuna y la fábrica. aunque conservó las realizaciones. el palacio se suma a las obras paradigmáticas. las obras icónicas eran la casa-comuna y el acorazado. Los arquitectos y los artistas de la vanguardia soviética estaban literalmente construyendo Utopía. La economía de materiales imponía economía de área. esa visión es más producto de una ceguera e insensibilidad que del temor a un retorno de los comunistas al poder. Aquí no es descabellado pensar en que Eisenstein había instalado en el mundo la imagen del acorazado como bandera de la vanguardia soviética. difícilmente podamos escapar de la imagen de la gran catedral. Mientras tanto. Esa validez icónica se mantuvo hasta la eclosión de las vanguardias históricas del siglo XX. Algo parecido estaba ocurriendo en la Unión Soviética: para las vanguardias soviéticas. El vanguardista más lleno de discursos era Le Corbusier. Una variante interesante: para el gran arquitecto ruso Moiséi Guinzburg. El suizo sabía que tenía que convencer a la burguesía de las virtudes de sus ideas renovadoras. lo mismo que un comedor para todos los habitantes del complejo. que probablemente le debe mucho al esquema de la casa-comuna Narkomfim de Guinzburg. instalaciones para practicar deportes y jardines comunes. Hasta ese momento. de manera que las cocinas eran mínimas. un gran hotel) o una gran iglesia (aunque ese mercado estaba un poco retraído. que proponía como alternativas al palacio y la catedral otros paradigmas: el transatlántico de lujo y la villa privada. después de menos de dos décadas de práctica de vanguardia.Para el fotógrafo. el cine. Cada época tiene tipos de edificios que resumen las ideas dominantes acerca de la arquitectura: si pensamos en la Edad Media europea. Las casas-comuna soviéticas se construyeron veinte o veinticinco años antes del primer prototipo de unité d’habitation de Le Corbusier. Pasado el renacimiento. (Tsentrosoyuz. Los corredores de acceso estaban dimensionados para promover la interacción social.

panaderías.Obras: 1. de Moiséi Guinzburg e Ignati Milinis. Fábrica bandera roja. Trotsky hizo notar que la idea no era buena: el promedio de usuarios de los clubes era de 13 por día. el edificio sigue funcionando como teatro. artísticas e informativas que trascendían la propaganda. Ochenta años después de su construcción. Como más tarde la famosa Unidad de habitación de Le Corbusier. 2. y puede verse como una metáfora de la energía que impulsa a la fábrica hacia el porvenir. El arquitecto presentó un proyecto que fue muy modificado por los soviéticos. Muchos de los apartamentos no tenían cocina. como expansión de una fuerza originada en el escenario. Moscú (pag 212) A partir de 1917. hasta entonces su espacio tradicional en la familia. Club de trabajadores Rusakov. en explícita señal de su función interna. y un sistema de entrepisos móviles para aumentar aun más la segmentación. el techo tenía un jardín y zona de recreo que estaba concebido especialmente para niños. con la finalidad de inculcar valores marxistas a las masas. San Petersburgo (pag 152) En 1925 el Consorcio de la Producción textil de Leningrado invitó al alemán Erich Mendelsohn a diseñar una fábrica textil de gran tamaño. Los tres bloques de plateas se proyectan hacia afuera del edificio. En muchos casos. ya que se aceptaba que muchas familias no quisieran participar de la vida de la comuna en todos sus términos. justamente esa lectura pueril es lo más discutible. se encuentra en pésimo estado de conservación. 3. Pero algunos programas habitacionales incluyeron esos servicios. los sindicatos y las fábricas para construir clubes incluyeron planes de actividades sociales y deportivas. Casa comuna Narkimfin. a excepción de la planta generadora. aunque esa siguió siendo una función central. lavaderos. . tenía originalmente cuatro unidades: un bloque de viviendas. Moscú (pag 168) La concepción soviética de una sociedad igualitaria entre varones y mujeres impuso un modelo deservicios comunales que introdujo variantes en los programas arquitectónicos de vivienda colectiva. que ocupa una esquina y se parece a la cubierta de un gran buque. las iniciativas de los municipios. Mendehlson declaró su descontento por las modificaciones a su proyecto. incluyendo un dormitorio para los más chicos. un bloque de lavandería y una guardería que nunca se construyó. El edificio. y los vanguardistas su efectismo poco funcional. Lo que todos acuerdan es que la imagen del buque está cargada de simbolismo. ya que estaban destinados a quienes querían integrarse plenamente a la vida comunal y usarían la cocina y el comedor comunes. Desde entonces. los municipios proveían cocinas comunales. la casa-comuna Narkomfin. además de una sala de lectura. aunque la fuerza escultórica del edificio tiene valor en sí misma. los bolcheviques construyeron cerca de 2500 clubes de trabajadores en toda la Unión Soviética. El club diseñado por Konstantin Melnikov y construido en 1927 tiene un auditorio para 1200 personas que puede dividirse en tres espacios separados para albergar actividades simultáneas para menor número de personas. pero otros tenían dormitorios separados para los hijos y cocina. un bloque comunal con sala de deportes y sala de descanso en la planta baja y un comedor y cocina comunales arriba. El edificio está en desuso. pero no fue el único que se molestó: los conservadores repudiaron su modernidad. En 1924. incluyendo una planta de generación de energía eléctrica. guarderías que permitían que las mujeres salieran al mercado de trabajo sin que por eso se vieran recargadas en las tareas del hogar. construido en 1930.

Cocina industrial Narvskaya. San Petersburgo (pag158) Desde los años 20 se construyeron grandes cocinas industriales que servían a barrios enteros. compuesto por Armen Bárutchev. . con la idea de contribuir a la igualdad de género. construido entre 1928 y 1931. Este edificio. una zona comercial y espacios abiertos centrales. es una muestra cabal del rigor con que los arquitectos soviéticos se mantenían fieles a los postulados de las vanguardias. Yósif Meyerzón y Yákov Rubánchik.4. Estas cocinas solían ser espacios polivalentes en las que había un comedor. mediante el alivio del trabajo doméstico femenino. Cuidadosamente diseñada para mantener separada la zona de preparación de la comida y acceso de materia prima y la zona de uso masivo (comedor y comercios). Izidor Guilter. fue diseñado por un equipo de especialistas en cocinas comedor comunales.

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->