Identidades sexuales disidentes: Lesbianas y bisexuales organizadas. El caso de “Cruzadas”, Tucumán.

“tortas unidas por un mundo más dulce”
(Fragmento de la convocatoria ala primera reunión )

Matías Galindo

Introducción Hoy que el lesbianismo ha adquirido una visibilidad inusitada en películas, concursos televisivos, series y en especial Internet, cabe preguntarnos ¿cómo son esas lesbianas que comienzan a calar en el imaginario de nuestra sociedad?, ¿cómo aparecen las lesbianas en la red?, ¿quiénes y para quienes las construyen discursivamente?, ¿desde qué lugar se construyen esas representaciones?, ¿con qué objetivos? o ¿qué dicen ellas acerca de sí mismas? Por razones de espacio-tiempo no nos detendremos aquí en un análisis exhaustivo de esas construcciones mediáticas que representan modos de ser lesbiana; esas formaciones discursivas propuestas generalmente por hombres y cuyo objetivo es ser objeto para erotizar a los hombres1. Más bien nos concentraremos en la reflexión en torno a la lucha política de las llamadas “sexualidades disidentes”2 alrededor del tema de la identidad, particularmente la identidad lésbica. Si la introducción de está publicación parte de las preguntas ¿qué es la identidad? ¿qué sentido cobra en el espacio político?, en este capítulo abordaremos los siguientes interrogantes: ¿qué especificidades toma ésta en el marco de las desigualdades derivadas de la orientación sexual y más específicamente de la identidad de género3? A partir del estudio de un caso concreto de organización política en torno a una identidad sexual y de género disidente, abordaremos la politización en la construcción de la identidad lésbica como estrategia identitaria contrahegemónica. Es así que buscaremos definir las

Para profundizar ver Ruiz P. Una pornografía de ellas sin ellas: la representación de la sexualidad lesbiana en Internet en Lesbianas. Discursos y representaciones. Raquel Platero (Coord.). Madrid: Melusina. 2008. 2 Entendemos por disidencia sexual al conjunto de orientaciones sexuales existentes fuera de los cánones heterosexistas normativos que, a partir de sus variables comportamentales cuestionan conscientemente esa norma; es decir, al conjunto de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgénero, etc., con toda su amplia gama de formas de manifestación cultural o grupal de oposición o crítica a las formaciones hegemónicas. 3 La feminista Marta Lamas ha afirmado en Usos, dificultades y posibilidades de la categoría “género que el uso riguroso de la categoría de género conduce ineluctablemente a la desencialización de la idea de mujer y de hombre. Para Lamas, “comprender los procesos psíquicos y sociales mediante los cuales las personas nos convertimos en hombres y mujeres dentro de un esquema cultural de género, que postula la complementariedad de los sexos y la normatividad de la heterosexualidad, facilita la igualdad de los seres humanos y la reconceptualización de la homosexualidad” (1996: 360-361) y en seguida afirma que no se trata de defender el derecho de las minorías sexuales sino de cuestionar la heterosexualidad como la forma natural alrededor de la cual surgen desviaciones ‘antinaturales’. En su opinión, “las identidades de género son inventos culturales, ficciones necesarias, que sirven para construir un sentimiento compartido de pertenencia y de identificación” ((1996: 361). Para profundizar existe amplia bibliografía sobre el tema. Sugerimos ver también: LAMAS M. (1999): Género, diferencia de sexo y diferencia sexual en ¿Género?, Debate Feminista, Año 10, Vol. 20, México.

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especificidades que el concepto “identidad” cobra cuando es tomado por una organización que entiende el proceso de construcción de la propia identidad como herramienta de lucha para cuestionar los modos de dominio y la reproducción por parte del sistema político de relaciones hegemónicas en lo cultural. Una primera parte del trabajo estará destinada a la elucidación de este concepto, a saber, identidad; el trayecto del término en el campo de las ciencias sociales para luego indagar acerca de una dimensión política del concepto y de sus posibilidades estratégicas de uso en los procesos de politización. En una segunda parte nos centraremos en un caso concreto de construcción de la identidad como práctica política contrahegemónica. “Cruzadas”, una joven organización de lesbianas, primera y única por ahora en Tucumán y el Noroeste Argentino, nos permitirá ilustrar la dimensión política del concepto en la práctica de un colectivo que no se inscribe en la heteronormatividad patriarcal. Para ello, será necesario, primero, repasar la historia de las significaciones en torno a la homosexualidad para luego contextualizar la actualidad local que intentaremos interpretar.

La identidad como campo de lucha La Identidad según Lomnitz (2002:129) “puede manar de una cualidad intrínseca de las cosas, o bien puede ser construida desde la razón, identificando dos cosas que en su naturaleza son distintas”. Para él en las ciencias sociales conviven dos formas de entender la identidad “esencialistas, que consideran que la identidad mana de una naturaleza idéntica compartida, y los construccionistas, que consideran que la identidad es construida artificialmente en la interacción social”. No es necesario aclarar la sintonía de su posición con la idea construccionista de abordar la identidad: “No se trata de que cada individuo tenga una naturaleza propia, ‘una identidad’, a partir de la cual pueda ‘identificarse’ con otros”. Es decir que la identidad no precede a las formas de identificación sino que más bien estas la construyen. Una conceptualización similar de las formas de entender la identidad es la que había propuesto Denys Cuche décadas atrás. Según él los diferentes discursos sobre identidad pueden ser englobados en dos grandes nociones: las subjetivistas y las objetivistas. “Existe una estrecha relación entre la noción de cultura y la de identidad. Los que asimilan cultura a una “segunda naturaleza”, que se recibe como herencia y de la que sería imposible escapar, conciben la identidad como algo dado que definiría de una vez y para siempre al individuo y que lo marcaría de manera casi indeleble. Desde esta perspectiva, la identidad cultural remitiría, necesariamente, al grupo original de pertenencia del individuo. El origen, sus “raíces” según la imagen común, sería la base de toda identidad cultural, es decir que definiría al individuo de manera certera y auténtica.” (D.Cuche, 1966: 107). Concebida de esta manera la identidad parece una esencia que no puede modificarse y sobre la cual el individuo ni el grupo tienen ninguna influencia. En los enfoques culturalistas el acento se pone en la herencia cultural vinculada con la socialización del individuo en el seno de un grupo cultural, mientras que en los enfoques biologicistas el énfasis estaría puesto en la herencia biológica. Si esta última perspectiva es exacerbada puede llegar a una consideración sólo racial de los individuos y de los grupos, dado que la identidad estaría prácticamente inscripta en el patrimonio genético. En ambos casos la identidad se define como preexistente al individuo y resulta de la definición de la identidad a partir de cierto número de criterios determinantes considerados “objetivos”. Estas concepciones de la identidad son muy criticadas por quienes defienden una concepción subjetivista del fenómeno. La identidad cultural,

1966: 109). Si bien este punto de vista tiene el mérito de dar cuenta del carácter variable de la identidad. puesto que cada uno seria totalmente libre de realizar sus propias identificaciones. Adoptar un enfoque puramente objetivo o puramente subjetivo es encerrarse en un callejón sin salida. tanto desde el ámbito de las ciencias como desde el del sentido común. Para ellos lo que cuenta son las representaciones que los individuos se hacen de la realidad social y de sus divisiones” (D. la auto identidad tendrá más o menos legitimad que la heteroidentidad. como intentamos demostrar en este trabajo. es una construcción. Por eso señalamos la necesidad de prestar especial atención a las formas de interpretar la noción de identidad so pena de contribuir a ensanchar el volumen de los discursos conservadores que. No puede decirse que el lenguaje represente directamente un “yo” preexistente. pero no por ello es ilusoria. La identificación para este autor puede funcionar como afirmación o como asignación de identidad.temporal en que se desarrolla. La identificación es siempre un compromiso.” En conclusión. sino encontrar entre estos rasgos los que son empleados por los miembros del grupo para afirmar y mantener una distinción cultural. 1966: 108). la diferencia identitaria no es consecuencia directa de diferencia cultural. 1991). tiene una tendencia a proponer las identidades como totalmente efímeras. pues está dotada de una eficacia social. es siempre una relación con otro. . es hacer abstracción del contexto relacional. facilita la entrada y la convergencia en la agenda académica de la dimensión política de todas las prácticas culturales. sino que el lenguaje y el pensamiento constituyen al “yo” y lo hacen existir mediante los procesos de significación (Rorty. Cuche. Situacional porque está profundamente ligada a la locación espacio.según ellos. “Para los “subjetivistas” la identidad no es otra cosa que un sentimiento de pertenencia e identificación con una colectividad más o menos imaginaria. la identidad es un concepto relacional y situacional.Cuche. Este concepto. La heteroidentidad. produce efectos sociales reales.” (D. En otras palabras. se traduce en la estigmatización de los grupos minoritarios. “La identidad es una construcción que se elabora en una relación que opone un grupo a los otros con los cuales entra en contacto(…) Lo que importa no es hacer un inventario del conjunto de rasgos culturales distintivos. cabalmente aplicado. raíces. La política. Nunca debemos olvidar que la identidad se hace en el interior de marcos sociales que determinan la posición de los agentes y por lo tanto orientan sus representaciones y sus elecciones. Este punto de vista llevado al extremo reduce la identidad a una elección individual y arbitraria. nos hablan de identidad en términos de esencias. ni siquiera para sí. que en muchos casos llega a lo que se denomina identidad negativa. De acuerdo a la relación de fuerzas entre grupos en contacto. ni puede ser algo estático tomado de una vez y para siempre. el único que puede explicar las identidades situadas. Relacional por que no existe identidad en sí. la construcción identitaria. en una situación de dominación determinada. una negociación entre una autoidentidad y una heteroidentidad. Entendemos que las identidades son construcciones del lenguaje y por lo tanto no son eternas y fijas. En este sentido Paul Gilroy (2008:65) nos advierte “que seria equivocado imaginar que el concepto de identidad pertenece exclusivamente al pensamiento crítico o que está entregado únicamente a los proyectos emancipatorios intelectuales y políticos. autenticidad. lo político y la politización Al abordar el estudio de la lucha de las sexualidades disidentes resulta particularmente útil el concepto de identidad que intentamos despejar en los párrafos precedentes. Por otra parte. no puede reducirse a su dimensión atributiva. naturaleza. es decir. etc.

La dimensión política (“lo político”). la educación. ya sea en acciones de protesta o en movimientos sociales. Finalmente. los campos discursivos —sus enunciadores. la familia y los medios de comunicación. únicamente aquellas formas de participación política como un conjunto de prácticas y representaciones que se producen entre los ciudadanos en relación con las instituciones formales de la política: participación en partidos políticos. Es decir. Eso significa. lo cual hace de la identidad una cuestión ineludiblemente política. “recetas” identitarias para ser “mujer”. no como una sustancia sino como una estrategia o relación. Nuestra concepción de la política es más cercana a las propuestas de quienes. “argentino”.Paul Gilroy al explicar la popularización del concepto dentro y fuera del campo de las ciencias sociales. Si nos mantenemos dentro de los márgenes de una definición estrecha de la política4 no podremos aprehender aquello que puede favorecer la comprensión de los procesos de subjetivación comunes a partir de la creación de prácticas disruptivas que disputan asuntos centrales de la vida pública. “tucumano”. etc. la politización no es un estado acabado sino un camino que se transita constantemente. Es decir. por consiguiente. “blanco”. 2) la visibilidad pública (ya sea de un sujeto. que no es una propiedad de alguien que se puede identificar y confrontar. es constitutiva de toda práctica social. en procesos eleccionarios. un campo de tensiones en el que pujan diferentes sistemas de producción discursiva: instituciones como el Estado. no está de más definir de qué hablamos cuando hablamos de política. Foucault está convencido de que “el poder produce. 3) el reconocimiento de un antagonista a partir del cual la organización adquiere potencial político y 4) la formulación de una demanda o reclamo que. ni deber ser pensado (al menos en primera instancia) como algo inherente a ciertos agentes o instituciones. “gay”. Al: 2008) que la politización es un potencial u horizonte. de una acción o de una demanda). Afirmamos con Bomvillani (et. susceptibles de generar marcos de experiencias y subjetivación comunes”. (Gomez: 2001) Ahora bien. es un proceso que consiste en la toma colectiva de posición con respecto a un otro. afirman la necesidad de incorporar “al análisis aquellas otras formas de participación ligadas con la acción colectiva no institucional. a través de una transformación técnica de los individuos que en nuestra sociedad recibe un nombre: normalización” (Foucault: 2001:11). la religión. adquiere carácter público. En tal sentido sus efectos no son atribuibles a una apropiación sino a ciertos dispositivos que le permiten funcionar plenamente. Entendemos al poder. sus medios— pugnan desde sus posicionamientos por el poder de formar y regular las identidades. orientaciones hacia el gobierno y sus respectivas instituciones. como Vázquez (2007). Es en la intensa y abigarrada discursividad mediática donde se encuentra la proliferación más interpelativa de patrones y modelos para la identificación. por lo dicho. Hoy en día la identidad se ha convertido en una idea importante precisamente por la existencia de esas categorías puente. 4 . “joven”. en el sentido de espacio en el que se juega el poder. “hombre”. “negro”. Y produce lo real. afirma que (2008: 65) “una gran parte de su atractivo proviene de su capacidad de suministrar conexiones entre los asuntos académicos y los políticos.” Y puesto que es en los discursos donde se construyen las identidades. al igual que Foucault. sus textos. Este autor sugiere cuatro aspectos consustanciales a la politicidad de la acción que nos permitirán reconocerla: 1) la organización colectiva. el poder no se posee sino que se ejerce. Es la manifestación de los procesos de identificación y diferenciación a partir del reconocimiento de determinadas relaciones desiguales de poder.

No arriesgamos nada acerca del proceso por el que se acceden a ciertos grados de politización.de dos posiciones opuestas que no se presentan en estado puro en la arena del mundo de vida6. la clase no es definible matemáticamente en la relación con los medios de producción y tampoco es algo real dado de una vez para siempre. Por eso es que en este caso preferimos hablar de identidades sexuales y de género que no sólo divergen (se diferencian) de lo socio-culturalmente normado. Entre la 5 Cabe aclarar que. Si estas categorías describen dos maneras bien distintas de vivir la identidad. las distancias y perspectivas de los objetos quedan determinadas. es el camino de una posible identidad sexual disidente. Igual lógica podemos aplicar a la politización. Simplemente describimos elementos que nos permitan reconocer la politización en determinadas prácticas no convencionales o no institucionalizadas. Ahora bien. la clase no precede a la conciencia. No debemos perder de vista que el propuesto es sólo un modelo. está sujeto a cambios contantes.Thompson (1989: 13-14) entiende la identidad de clase como una construcción histórica y relacional: “…la clase cobra existencia cuando algunos hombres. Pero su estructura. El carácter disidente o contrahegemónico de un conjunto de prácticas no convencionales o no institucionales no significa que todas las prácticas lo sean. A partir de este reconocimiento se vislumbra la decisión de organizarse para determinar un enemigo/antagonista (qué y/o quiénes me empujan a esa situación). Entonces suponemos que para que exista disidencia o contrahegemonía es necesario un cierto grado de politización que les permita a las y los agentes reconocer sus prácticas. en comunión. un “aquí” y un “allí” es fija (Shutz y Luckmann. no puede atribuírsele mecánicamente una conciencia determinada. en un lugar de subordinación. tanto en la propuesta Bomvillani como en la nuestra no hay ningún ánimo de prefigurar un camino hacia la politización ni de aportar recetarios programáticos hacia “la toma de conciencia”. 2003:54 y ss) . “el mundo al alcance efectivo” es ese “sector del mundo que es asequible a mi experiencia inmediata”. sino que además disienten (se resisten) de esa normalización. no son las únicas maneras de hacerlo. La experiencia de clase está ampliamente determinada por las relaciones de producción pero la conciencia de clase es la forma en que se expresan estas experiencias en términos culturales. de resultas de sus experiencias comunes (heredadas o compartidas). Es un “allá” definido desde un “aquí”. que es el origen del sistema de coordenadas dentro del cual las dimensiones de la orientación. en un proceso en el que se van articulando intereses propios frente a intereses ajenos. Así. 6 El espacio como experiencia intersubjetiva ha sido postulada por Shutz y Luckman (2003). Volviendo a párrafos anteriores: “la politización es un potencial u horizonte” (Bomvillani: 2008).como tal exacerbado. establecida la distinción teórica entre la divergencia (como “desvío” con respecto a un patrón o norma hegemónica) y la disidencia (como politización del desvío) caben algunas aclaraciones. Si. Pero ese “aquí”. además de en una situación de diferencia con respecto a lo normado.5 Advertimos sobre la tendencia a identificar cualquier práctica no institucionaliza de los grupos subalternos como eminentemente contrahegemónicas. sienten y articulan la identidad de sus intereses a la vez comunes a ellos mismos y frente a otros hombres cuyos intereses son distintos de (y habitualmente opuestos a) los suyos. de valoración negativa. Es decir. De allí que se modifique constantemente el contenido de ese “mundo al alcance efectivo”. La experiencia de la homosexualidad. El ordenamiento espacial del “mundo de la vida” es posible en la experiencia que tengo de mis semejantes y de los objetos.” Podríamos establecer un paralelismo entre politización y lo que Thompson entiende por conciencia de clase. plantear estrategias y viabilizar reclamos en la esfera pública. De hecho no existen como tales en el entramado de la realidad. según él.

siguiendo a Salinas Hernández (2008). Está en un continuo movimiento..) Durante la edad media el homosexual fue considerado como un perverso. más que otros). Lo que sí sabemos es que la opresión patriarcal ha conformado sujetos cuya existencia está marcada por discriminaciones políticas. volviendo a una propuesta teórica que sintetiza muy bien el trayecto que hemos hecho hasta aquí. Así. Foucault ha demostrado que. a través de una tendencia casi congénita hacia el vicio. y en el siglo XVIII se convierte en un monstruo. al consolidarse el Estado moderno. económicas y culturales.” (Aries. 1987:107) No es posible hablar de la mujer lesbiana como sujeto unitario y transcultural. la medicina incorpora la visión clerical respecto a la homosexualidad. detectados a través de ciertos estudios del ano o el pene -. Cuche. como mental. sociales. “De una manera más general. sociedades y situaciones. La identidad se construye. y en Roma se conocen prácticas de tipo homosexual entre los gobernantes del imperio. encontramos que la antigüedad clásica habla de una bisexualidad tolerada bajo el enfoque del contacto por azar entre las personas. tiempos. Antes de esta inflexión existían actos homosexuales. Se inician los debates sobre la existencia o no de la sexualidad infantil y adolescente. Esta es la época de los primeros esfuerzos científicos por estudiar la sexualidad. la condena a la homosexualidad. cada cambio social la lleva a reformularse de una manera diferente. Como indica el siempre citado Michel Foucault en Historia de la sexualidad la emergencia del homosexual como sujeto cuya sexualidad condiciona su estar en el mundo desde el punto de vista síquico. teniendo en cuenta el carácter cambiante y relativo de la identidad. no es un sujeto universal ni transhistórico y hay que definirlo de acuerdo a tiempos y espacios concretos. se deconstruye y se reconstruye según las situaciones.supuesta ingenuidad total que caracterizaría a la divergencia y la absoluta confrontación de la disidencia. no homosexuales como sujetos unitarios definidos por sus actos íntimos. recién en el siglo XIX y principios del siguiente la sexualidad se transforma en un dispositivo central en el ejercicio del poder. social y cultural es una creación del discurso médico del siglo XIX (Foucault: 1998: 29). en un anormal. Surge. Cuche nos invita a entender la dimensión política de la identidad en tanto estrategia. 1966: 119) Normativización de la heterosexualidad Sin lugar a dudas. hacia el siglo VI. Desde fines del siglo XVIII y hasta entrado el XX. tanto física –a través de los estigmas del vicio. el concepto de estrategia puede explicar las variaciones identitarias. las formas de la conducta sexual están relacionadas con las condiciones históricas y psico-sociales de los humanos. entendida como una especie de “ciencia del deseo”.” (D. igual en todas las culturas. Y la “mujer lesbiana” no es la excepción. lo que se podría denominar los desplazamientos de la identidad. En este sentido. Esta perspectiva sostiene que.. Pero al establecerse el cristianismo como religión oficial del imperio romano y al sobrevivir ésta a la debacle de las instituciones imperiales en occidente. se pretende imponer una moral más estrecha al resto de Europa. que en los países europeos recibirá el nombre de sexología. de la histeria y la sexualidad . desde el Estado se anudan dos preocupaciones fundamentales: el control de la población como un todo y el control sobre el cuerpo. Muestra la relatividad de los fenómenos de identificación. “(. Para el siglo XIX es a la vez un anormal (la Iglesia católica “reconoce” las anomalías físicas que convierten al homosexual en un hombre-mujer) y un perverso (la víctima no dejaba de ser sospechoso expuesto por su condición al pecado. la misma puede constituirse en “un medio para alcanzar un fin”. convirtiéndola en una enfermedad. Finalmente. Esos matices representan la complejidad del proceso de politización. existe un amplio espectro de grises.

Estados Unidos y algunos de Latinoamérica fue particular. se le ha creído necesario de cura. Por un lado. el travestismo y la pederastia pasiva o activa. el imaginario social respecto a la homosexualidad se ha ido construyendo histórica y paulatinamente a partir de negarla como una de las posibilidades sexuales del ser humano y cargarla de estigmas y valoraciones negativas. Primero fue encarcelado y luego. transgénero. y comienzan las primeras especulaciones sobre la homosexualidad. la intersexualidad. La medicina y sobre todo la psiquiatría. lesbianas. la construcción que se hizo por entonces de la homosexualidad definía a ésta como un mal que acechaba espacios de formación e instrucción del nuevo sujeto argentino tales como las escuelas y el ejército. Como consecuencia de ello. Diversidades en Argentina La historia tradicional de las “diversidades sexuales” en el país responde a un esquema que ha ocultado y silenciado los debates y las tensiones políticas que hacen posible la construcción de una simple evolución o transformación “epocal” del activismo de estas diversidades. entonces. durante las últimas décadas del siglo XIX se investigaban los sistemas educacionales. Así. como objeto de la medicina.femenina. descripciones y ordenamientos taxonómicos de “inversiones” sexuales o genéricas como la homosexualidad. transexuales. travestis. Jorge Salessi (1995: 183185) nos refiere los diversos propósitos que cumplieron las construcciones textuales. preso de su sexualidad y un ser anormal. establecerán criterios de “normalidad” y “anormalidad” o “desviación”. y vivida como una forma de marginación social como pocas otras. Asimismo. cualquier forma de divergencia sexual. cualquier manifestación distinta a las formas de conducta determinadas por el heterosexismo. ya que amparadas en la cientificidad. es decir. El homosexual ha sido identificado a lo largo de este tiempo como invertido sexual. disciplinas y metodologías orientadas a realizar la integración cultural de la nueva población de argentinos de primera generación a los que se les debía inculcar nociones de nacionalidad connotadas y asociadas con significados de respetabilidad y ética laboral burguesa. el hermafroditismo y el travestismo. La deconstrucción de este planteo abre un umbral en el que la identidad deja de “aparecer” como un pivote preexistente y se convierte en un punto de articulación y condensación política que problematiza la historización en la que se ha basado la historia del activismo GLTTTBI. 7 . una cultura de homosexuales y travestis crecientemente visible en el Buenos Aires de la época. es estigmatizada por sociedades y gobiernos. trasgresor de la tipificación social entre lo masculino y lo femenino. bisexuales e intersexuales.7 Intentaremos brevemente repasar la historia de este activismo quebrando la homogeneidad de las historizaciones que han constituido un relato histórico asentado en la plena presencia de las identidades GLTTTBI en el contexto político argentino. a través de la estigmatización y criminalización. fueron los médicos criminólogos quienes encabezaron las investigaciones de los “desvíos sexuales” y Es una sigla que refiere al activismo y a las personas gays.8 La situación Argentina. En pleno proceso de formación del Estado Nacional. 8 En los cuarteles del Ejército Nacional argentino se debía completar la integración y educación de los hijos de inmigrantes que conformarían el primer electorado del país. Por otro lado. con respecto a otros países de Europa. Para el caso de la Argentina finisecular. se trataba de controlar. cumplirán un rol fundamental en la regulación y control del individuo.

que nucleaba alrededor de veinte personas. 2001:143). fundado en el barrio de Once de Buenos Aires en agosto de 1971. entre ellos Néstor Perlongher. que funcionó desde 1970 hasta el golpe de 1976 y el radical Movimiento de Liberación Femenina (MLF) fueron los más influyentes. somos soldados de FAR y Montoneros!". A su núcleo original se sumaron intelectuales y estudiantes universitarios. prohibición del los anticonceptivos10 y fomento de una moral sexual procreativa disociada del placer. (Rapisardi y Modarelli. surgió la agrupación Nuestro Mundo. heredero del grupo “Nuestro Mundo”. los que dieron el puntapié a un movimiento en el que luego explotarían tendencias y enfrentamientos políticos y culturales. (FELITTI. El resto de los partidos revolucionarios.quienes. y Sara Torres. siempre con sus particularidades. no dudaron en asociar a los homosexuales “científicamente” al concepto de delito. criticando la asimilación de la mujer a su tarea reproductiva. a instancias de un grupo de homosexuales. económico y social del país. Con el transcurrir de las primeras reuniones. CEHIM Nº 2: 56). el debate identitario fue un espacio de articulación política. (Somos Nº 5: s/f). durante una manifestación de apoyo. no somos faloperos. Hubo que esperar a la segunda mitad del siglo XX para reconocer el nacimiento del movimiento en el país. Durante los setenta se formaron diversos grupos de mujeres. Los militantes del FLH sostenían como consignas la lucha contra el machismo y “el derecho a disponer del propio cuerpo”. La Unión Feminista Argentina (UFA). CEHIM Nº 2: 53) El sindicalismo y la izquierda autóctona fueron entonces. estando comprometidos directa o indirectamente en ese proceso político. dando así origen. las tres miembros de UFA. Muchos otros surgieron en este opresivo contexto de exaltación social y comercial de la maternidad. el ingreso del FLH a la Plaza de Mayo. en su mayoría trabajadores con experiencia sindical. que también militaban en otras organizaciones. 10 En 1974. y por las feministas: María Elena Oddonne. en Mayo de 1973. fue una organización de defensa de los derechos de los homosexuales de tendencia izquierdista y revolucionaria. El Frente de Liberación Homosexual. fue recibido por el peronismo de izquierda al grito de "¡No somos putos. por eso su organización participó de las campañas contra la celebración del día de las madres. 9 . Con motivo de la asunción presidencial del candidato peronista Cámpora. Marta Migueles. mientras que en Somos recordaron la exaltación que había hecho el nazismo de su figura. se aprobó el Decreto 659/74 que prohibía la venta de anticonceptivos. al Frente de Liberación Homosexual de la Argentina. que en 1972. La ocasión de consolidar un grupo formado por mujeres y varones. De allí surgió el Grupo Política Sexual como una plataforma de estudio y acción. En el Frente de Liberación Homosexual (FLH)9 no existía un acuerdo sobre el carácter identitario o contraidentitario de las políticas emancipatorias. de experimentaciones político-conceptuales en torno a modos de organización. A ese llamado respondieron miembros del FLH. los varones heterosexuales abandonaron el grupo. en agosto de 1971. durante el tercer gobierno de Perón. preparó un número dedicado a la sexualidad. En esta primera experiencia política de las “diversidades sexuales” en Argentina. surgió a partir de la convocatoria de la revista 2001. Hilda Rais. unidas en su lucha contra la opresión y con el objetivo de transformar las relaciones entre los géneros. homosexuales y heterosexuales. los que se manifestaron en muchos debates. Hacia fines de los sesenta. aunque su participación se inscribía más en términos personales que orgánicos. (FELITTI. contra ciertas interpretaciones actuales que privilegian enfoques que resaltan el carácter globalizado del movimiento de “minorías” (ya desde la década del sesenta).

articulación que nunca cuajó por no estar la violencia estatal para con los homosexuales entre las prioridades de los organismos. Las razias policiales se sucedieron14 una tras otra empujándolos del calor de los hogares a la acción. y el Partido Revolucionario de los Trabajadores los que le dieron un lugar. Santa Fe.desde el trotskismo hasta el ERP11 osciló entre el espanto. en junio de ese mismo año. 13 El término se populariza durante esta década. un conjunto de estrategias de crítica y creación de nuevos patrones sociales de representación y puesta en escena pública. Las “Marchas del orgullo” fueron parte de esta estrategia. espacio privilegiado de circulación gay. “Pero el FLH no se amedrentó con los rechazos de la izquierda. La expresión de la necesidad de organización fue la Comunidad Homosexual Argentina (CHA). pero las palabras tienen su fuerza. pero este espacio político no temió ser acusado de “puto” por la Triple A12. 11 . El Ejército Revolucionario del Pueblo era la fracción armada del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PTR). Esta primera CHA organiza su agenda bajo el lema “El libre ejercicio de la sexualidad es un derecho humano” y pretende articular su reclamo con los organismos de Derechos Humanos que en aquel entonces se multiplicaban. izquierda marxista-leninista. Había que empezar casi de cero.militar.” (Rapisardi: 2008: 986) Precisamente en ese periodo “la triple A”. Con la crisis del régimen cívico. Fueron el Frente Anti-imperialista y Socialista. Una gigantesca razia en un bar de San Telmo fue el detonante que transformó el grupo de reflexión en la CHA. como si algún comentario del fascismo fuera una injuria. lo que era suficiente para hacer más degradantes (si fuese posible) las torturas en los campos de concentración. la mayor ofensiva del terrorismo estatal del gobierno de Isabel Perón. o para encontrar el castigo o la muerte en las comisarías policiales. Una de las iniciativas privilegiadas durante este periodo fue la denominada política de la visibilidad. El recelo y la desconfianza se agrava a partir de las pintadas que en las calles de la ciudad denuncian una alianza "entre la izquierda. y allí puede reconocerse uno de los intentos más interesantes y productivos de articulación entre la izquierda y el movimiento que por aquel entonces se denominaba homosexual. Este lugar fue nominal. Poco después la dictadura cívico militar vino a terminar lo que ya se había empezado. en el que militaban Agustín Tosco. órgano de prensa de la ultraderecha peronista en su artículo "Acabar con los homosexuales" en Febrero del 75’. 14 El accionar policial se amparaba en la inconstitucional ley de averiguación de antecedentes. en ocasión del retorno de Perón. no permitió profundizar este encuentro entre sexualidad y revolución. Muchos/as de los/as treinta mil desaparecidos y desaparecidas fueron homosexuales. Pocos sabían de la existencia pretérita del FLH. el Grupo de Política Sexual tampoco logró superar los obstáculos y el peligro del funcionamiento clandestino y se disolvió poco después del golpe de 1976. fue una fiesta. los homosexuales y los drogadictos" y de los comentarios que en ese sentido publica El Caudillo. algunos homosexuales se atrevieron a reunirse en domicilios particulares a reflexionar sobre la experiencia de ser “gay”13. El discurso alfonsinista socialdemócrata de los Derechos Humanos atrajo a la incipiente comunidad gay. durante la guerra en Malvinas. Pero las reacciones desde dentro de Montoneros son disímiles frente a esta alianza. Pero las expectativas ante un verdadero cambio de época pronto se esfumarían. nuevamente secundario. Finalmente. Festejaron el triunfo del candidato radical. el rechazo o el silencio ante estas nuevas presencias. la Av. 12 El FLH promueve un acercamiento a la izquierda peronista y participa dentro de las columnas de Montoneros en la asunción de Cámpora y en Ezeiza.

18 Los cortes de ruta como método de lucha se popularizan desde mediados de la década del 90` sobre todo entre los desocupados. Ediciones 26 de junio. sobre todo por el carácter de clase de sus interpelaciones y su aceptación del marco liberal de negociación como perspectiva para impulsar sus reclamos. (como Act Up o Queer Nation ). 17 15 . El activismo gay concebía a las sociedades del presente en términos demoliberales. Transexual y Bisexual” (LGTTB). al poder en términos de gestión. también cae la ilusión de la posibilidad de “inclusión” ilimitada a la mesa de reparto estatal de nuestro capitalismo. En un contexto de fuerte convulsión social y de “crisis orgánica”17 de la burguesía argentina la política de las “diversidades sexuales” se vio enfrentada a profundos interrogantes: ¿Qué agenda tomar en este nuevo contexto? ¿Qué papel cumplen “nuestras” luchas en medio de esta crisis? ¿Existe alguna relación necesaria o contingente con otros actores sociales? ¿Cuál es la relación entre las luchas “nuestras” y la de los “nuevos movimientos sociales”18? Ante estos interrogantes algunas organizaciones se encerraron en sus narrativas identitarias reforzándolas y mantuvieron agenda en torno a Un claro ejemplo de esto.Posteriormente se asistió a una pluralización del movimiento15 derivada principalmente de la irrupción de un nuevo paradigma teórico-político en el campo de estas luchas: el movimiento queer. Buenos Aires. sino el de una de las peores utopías: la de la validez inapelable del modelo neoliberal. Travesti. 992) Este nuevo período tendrá su momento más “crítico” en la revuelta popular de diciembre de 2001 para derrocar al gobierno neoliberal de Fernando de La Rúa. fue resignificado por grupos activistas radicales. Podemos decir que a la lógica desconfianza hacia partidos que no eran capaces de comprender ni articular una política emancipatoria en el tema LGTTBI se sumaban las diferencias políticas de la “identidad gay” de la CHA y otras organizaciones que comenzaban a aparecer. Gay. y por lo tanto a la participación política como co-gestión estatal bajo la forma de ONGs. a la cultura como superficie conciliable (multicultural) y al sujeto de la identidad como eternamente presente. en la que murieron treinta y cinco personas en todo el país producto de la represión policial. 16 El término queer. “Los finales de la década del noventa no fueron sólo el fin de un siglo. Con la rápida sucesión de las atrocidades de las políticas neoliberales en nuestro país desde la debacle del programa económico de Domingo Cavallo. es la ampliación del lema convocante a las marchas que pasaron de llamarse “Marcha del Orgullo Lésbico/Gay” a “Marcha del Orgullo Lésbico.16 Durante este periodo la izquierda política dejó de ser visualizada como una potencial aliada del activismo homosexual. que en inglés significa peyorativamente raro o extraño.” (Rapisardi: 2008. La perspectiva queer en tanto política deconstructiva articula un distanciamiento tanto de la importación como de la utilización acrítica del modelo gay-lésbico-trans en América Latina a partir de la puesta en cuestión de las políticas de la identidad propias del paradigma cultural dominante estadounidense que se relaciona con la cultura política de negociación liberal y que exige un tipo particular de modo de organización y relación entre Estado y sociedad civil. Ese año es también el momento de la ruptura del movimiento de las “diversidades”: la aparición de las travestis puso en tela de juicio el carácter neutral en términos de clase de las políticas del movimiento. en 1995. Ver MTDA Verón (2003): Darío y Maxi: Dignidad piquetera. Por “crisis orgánica” me refiero al concepto gramsciano de ruptura de las cadenas de dominio y hegemonía en un cuerpo social. lo que produjo una prolija división en dos: los grupos articulados en torno a los temas identitarios (HIV y sida. y unión civil) y los que privilegiaron las alianzas en los conflictos desatados en torno a las demandas del colectivo de las travestis contra la policía y por el acceso a los circuitos de participación y consumo (lucha antirrepresiva y por derechos sociales y económicos).

en tanto somos concientes de que es una lucha diaria en la que nos embarcamos hacia la búsqueda y conquista del respeto al otro. 994) entiende que en estas dos perspectivas “no sólo existe una diferencia de agenda. Cruzadas es una organización creada por mujeres lesbianas y bisexuales. gordas. Nosotras somos CRUZADAS.com . durante los siglos XI al XIII contra los no cristianos. afeminadas. podemos arriesgar algunas definiciones acerca de Cruzadas sin miedo a equivocarnos. como la Asamblea Nacional de Trabajadores/as Desocupados/as. movimiento social en el segundo. a la lesbofóbia y a todas las acciones machistas que nos violentan a diario. después de un proceso de dos años. adoptando así una estrategia para anular su contenido negativo original e invertirlo: “Esto es una cruzada. sin el artículo que precede al sustantivo identificándose por un lado con el sentido de empresa en tanto persecución de un fin determinado. machonas. por los francos de Francia y el Sacro Imperio Romano. en particular.derechos civiles en término liberales. Descreyendo del poder de las etiquetas. desmantelamos una estructura de pensamiento arcaico y luchamos por construir la sociedad en la que queremos vivir. calladas... o lo que es lo mismo. que en un contexto donde la desinformación y los prejuicios dominan las ideas de la sociedad. depiladas. Tucumán Hoy. en cambio.cruzadasentucuman. no somos lo que pensás. La discriminación y la violencia que sufren por no haber aceptado la heterosexualidad como un destino inexorable es el motor que impulsa a algunas chicas a convocar las primeras reuniones.. se plantea una lucha en pos de la diversidad sexual y el respeto hacia la sexualidad de todas las personas. Por extensión designa cualquier tipo de guerra religiosa o política. peludas. Por eso se describen así mismas como “…lesbianas. nos oprime y pretende silenciarnos con su discurso heteropatriarcal. cualquier campaña que persigue un objetivo determinado. nos reapropiamos y resignificamos conceptos. los paganos. todas 19 Manifiesto Cruzadas en www.” Cruzadas. Nos cruzamos y le hacemos frente a la misoginia. bisexuales. sino también de los modos en que la identidad es concebida como modo de organización política: organización no gubernamental en el primer caso. Nos cruzamos. por lo tanto una de sus principales actividades es la puesta en circulación de información que rompa la hegemonía de los estereotipos que circulan fomentando la discriminación. nos cruzamos y le hacemos frente a la hipocresía de una sociedad que nos invisibiliza.). El término “cruzadas” está ligado a “las cruzadas” militaresreligiosas llevadas a cabo por gran parte de la Europa latina cristiana. flacas. los herejes y los enemigos del papa. En este sentido. pero al mismo tiempo apropiándose de un término despectivo (“cruzada de vereda”) proveniente del contradestinatario y otorgándole un valor positivo. gritonas. privilegiaron los acuerdos con los movimientos que hicieron aparición en ese contexto. somos lo que queremos…”19 Consideran que parte de los prejuicios tienen como base el desconocimiento. El grupo elige autonombrarse “cruzadas” a secas. Rapisardi (2008. en tanto seres humanos libres que reclaman la igualdad de derechos (. Mientras unos aspiraban a conquistar prerrogativas legales otros.blogspot..

reapropiándose y resignificando un adjetivo que desde afuera se les imputa como un insulto. nuevamente. Se acepta que hay diferencias y similitudes entre las chicas pero: “…está la cuestión base de que nos gustan las mujeres y tenemos esas ganas en común de hacer algo para cambiar la realidad de todas aquellas personas a las que no le gusta alguien del sexo opuesto” (Mariana P.” (Milagro M. asumo el lesbianismo como una identidad política que atraviesa mi vida en todos los ámbitos. esperando ser cada vez más y que no quede nadie sin luchar. También en su trato diario surge recurrentemente el adjetivo “torta” o “tortón”.). implica que soy mujer. ya que caracteriza mi orientación sexual.) Sin embargo. del encuentro y el reconocimiento de experiencias similares a la confección de una identidad (definiciones) alrededor de lo común que es la homo o la bisexualidad.”(Mariana R. pero que no lo considero como una etiqueta definitiva ni totalmente determinante (tampoco soy bisexual. pero también de un cuestionario anónimo respondido por siete integrantes del colectivo. Recordamos que en el apartado “Identidad.) “somos tortas unidas por un mundo mas dulce. para comprender el proceso de politización de estas identidades sexuales que llamamos disidentes es necesario reconstruir o mejor dicho desandar el camino transitado hasta hoy. nunca en sentido negativo sino.) 20 Ibid nota 18 .” (Sol R. advertíamos sobre la errónea tendencia a identificar cualquier práctica no institucionaliza de los grupos sulbarternos como eminentemente contrahegemónicas. de la lesbiana machona que juega al fútbol y tiene pelo corto. lo político y la politización”.”20 En este sentido ponen énfasis en que no hay un modo único de ser lesbiana o bisexual. y da un paneo general de la que puede llegar a ser la visión social y política de mi contexto. La hipótesis que articula el trabajo es que con el devenir de esta organización. se fue avanzando en ese pasaje de la divergencia a la disidencia. al menos por ahora). diría que soy sobre todo lesbiana. Para ello nos serviremos del discurso institucional de la organización (sobre todo material publicado en su blog). D. prefiero huir de las etiquetas. F.felices.) “Más allá de una orientación sexual. los debates y las acciones. Aún así. Igualmente la mayoría prefiere restar importancia a las denominaciones rígidas a sabiendas de que la cristalización o los anclajes de sentido derivan en etiquetas excluyentes: “A la hora de definirme me inclino por lesbiana.” (Emilia D. “Intentamos que se salga del estereotipo.) “Sobre mi orientación sexual. Encausando esa idea en nuestro tema afirmamos que la homosexualidad y/o la bisexualidad no serian contrahegemónicas en sí misma. creo no hacen más que limitarnos. En sus definiciones individuales la mayoría se inclina por la primera.G. sino únicamente después de transitar algún trayecto del eterno camino de la politización. que por supuesto está presente. de las voces de algunas referentes.” (Graciela C. Puestas en el compromiso de nombrarse como colectivo eligen las palabras “lesbianas” y “bisexuales”.

La política era mala palabra. “(…)la misoginia. y así comenzamos a planear ser más que un espacio.G.) “…me llegó un mail que tenía la propuesta de hacer un grupo (en ese momento no se pensaba en organización) de lesbianas para poder cambiar el mundo. La mayoría no había salido del closet entonces llegaba siempre alguien a la reunión que nos contaba que había hablado con su familia y bueno.F. había un grupo fijo de 10 más o menos y de ahí podían ir hasta 20 chicas nuevas a cada reunión. La mayoría no nos conocíamos. el estado y sus instituciones. el heteropatriarcado. el recinto religioso o alguna otra organización social. pues en la gran mayoría de los casos es la familia la primera en manifestar actitudes de rechazo. Para las personas cuya orientación sexual no coincide con la heterosexual este proceso es vivido en absoluta soledad.” (Graciela C. a través de un mail. llantos.” (Milagros M.va empujando a las chicas a salir del silencio y a aceptar su orientación sexual. La convocatoria fue espontánea. En el relato que hacen de su propia historia y. la militancia. en particular de la etapa fundacional se repite la mención a un primer periodo que podríamos llamar de consolidación del grupo.” (Mariana RF) “A partir de convocatorias vía mail semanalmente pasaban por el espacio muchas chicas.G. Me pareció muy interesante y necesario y fui a la primer reunión. catarsis.) “Con otra de las chicas que actualmente esta en Cruzadas decidimos crear un espacio de charla y debate. abrazos. cuyo papel integrador principal lo cumple la familia.que se vivía en soledad como circunstancia excepcional. etc. una organización” (Mariana R. luego. Así se fue creando en algunas y 21 Ibid nota 18 . justamente porque ambas la habíamos pasado mal “saliendo del closet” y además porque no encontrábamos ningún ambiente explícitamente Lgbti que no fuera un boliche. la lesbofóbia y a todas las acciones machistas que nos violentan a diario”21. Constatar que hay otras situaciones similares a la propia .” (Mariana P.) Este periodo se caracterizó por la falta de organicidad y el rechazo a la política entendida como aquellas formas de participación ligadas a un conjunto de prácticas y representaciones –generalmente negativas. Reinsertando aquí a Bomvillani. qué hacer con eso” (Graciela C. procesos eleccionarios.) “en un principio [éramos] un grupo de mujeres lesbianas y bisexuales sentadas en un bar haciendo catarsis sobre los prejuicios sociales de su vida privada y viendo.que se producen entre los ciudadanos en relación con las instituciones formales de la política: partidos políticos. diríamos que se empezaron a delinear aspectos consustanciales a la politicidad de la acción: organización colectiva y reconocimiento de un antagonista. a saber.) Desde este primer momento se fue avanzando en el proceso de politización. es central en la autoaceptación de cada individuo. “Fueron meses en los que funcionó como grupo de contención.La primera socialización. En este momento fundacional la participación en el espacio estuvo más bien ligada a compartir la experiencia personal. etc. y que luego es consolidada en instituciones como la escuela. “al principio estaba ese rechazo a la política.

Eso es un gran paso. la primera persona a la que le conté fue mi mamá. de no hablarlo. la diferencia es “tolerada”22 siempre y cuando no cuestione los pilares mismos del sistema. La política pro-visibilidad es. A ver. la tratan como una más.” Ver Preciado. fue cuando ya formaba parte de Cruzadas. ha sido ampliamente cuestionado por no contemplar las tensiones y los conflictos que genera la convivencia ciudadana de las diversidades.D.” (Mariana R. es decir como “potencial revolucionario frente a la norma institucionalizada.F. es otro gran paso.” (Emilia D.html 22 . a los 18 años. Retóricas del género/ políticas de identidad: performance. Esa puesta en circulación no sólo es la puesta en circulación de discursos e información. Las palabras de Núria Estrach son taxativas: “la diversidad cultural se acepta cuando actúa en beneficio de una particularidad específica: la sociedad capitalista burguesa.reafirmando en otras la voluntad de hacer de su identidad sexual una forma de activismo político.) “Primero lo hice ante mis amigos. performatividad y prótesis.es/artpen/estetica/estetica01/frame.uia. Eso es un paso que falta. a modo de ejemplo” (Sol R. Disponible en http://www. el racismo moderno contemporáneo. El límite de la tolerancia liberal se deja ver en este entorno que se supone integrador. el modo de producción capitalista y la democracia representativa de signo liberal. Los espacios de sociabilización y de encuentro de los colectivos LGTTBI se han caracterizado por lo marginal y lo subterráneo de su significación en la simbolización geopolítica. “Con mi familia la relación fue mejorando mucho. el resto. entre otras. El núcleo familiar generalmente es el último al que se da aviso. 16 (…) Respecto a la familia. Estos grupos se han constituido en un segmento del mercado antes que en ciudadanos portadores de derechos. una autoidentidad construida por ellas mismas y puesta en circulación.” (Estrach: 2001. Beatriz (Dir. 23 Entendemos “minorías” en el sentido no cuantitativo que le da Gilles Deleuze. a los 21. pasé a invitar a mi pareja a pasar el verano con toda mi familia juntos. UU en la segunda mitad del siglo XX.) (2003): Retóricas del género. mi papa y hermanxs. sentí que el grupo me daba la fuerza y contención necesarias para hacerlo.) “Con amigxs.) El concepto de tolerancia. a los 15. que muestra la condición propia del proyecto ideológico liberal-democrático. No le puedo dar ni la mano porque mis sobrinitos que “son muy chicos para entender” todavía no saben. es también la puesta en circulación de sus cuerpos como portadores de sentido. una de las estrategias elegidas: acción consistente en la crítica a los discursos y representaciones que las construyen desde el afuera heteronormativo. La amenaza a los valores hegemónicos de la occidentalidad cristiana por parte de las “minorías”23 sexuales las ha desplazado a espacios que conjugan la menor visibilidad posible conservando sus atributos como importantes consumidores que conforman un segmento de mercado específico. enmarcado en las políticas del multiculturalismo surgido en EE. pero todavía no es lo mismo que si fuera heterosexual. una disputa por oponer a las representaciones que construyen la heteroidentidad. El capitalismo tardío multiculturalista tiene un síntoma. En la sociedad moderna que combina los ideales de la revolución francesa. después la familia me costó mucho. 104). En la gran mayoría de los casos la familia es la primera en manifestar actitudes de rechazo a un miembro cuya orientación sexual no es la normada.

Y así también de a poco a miembros de mi familia. el resto (padre y hermanxs) fue cuando ya formaba parte de Cruzadas. En cada ámbito social e institucional donde me muevo siento que constantemente tengo que “salir del closet” porque . se sale continuamente y en diferentes espacios. sino relacionado al sentirse comodxs con unxs mismx. “…hay algo de lo que hablamos siempre. “salir del closet” no es eliminar la desigualdad de una vez y para siempre sino solamente salir del letargo y disponerse a un inacabable trayecto de enfrentamientos más o menos explícitos. Tienen mucha convocatoria.F.D.” (Mariana R. Con amigxs. Creo que a mi vieja le conté al año siguiente… no me acuerdo… No antes… no sé ja.) El “salir del closet” en sus narraciones es una tarea constante. que no se hace de una vez y para siempre. tal y como se es.” (Milagro M.” (Milagros M. 16… Respecto a la familia.” (Milagro M. no solo basado en derechos adquiridos y por adquirir. fuera del boliche gay y de la cancha.) “Creo que se está saliendo constantemente del closet. en algún espacio público. Ahora se viene el II Encuentros de la diversidad. día a día.como plazas y parques.) “(…) es una forma de plantear una alternativa al circuito gay nocturno de los boliches. la primera persona a la que le conté fue mi mamá. a los 18 años. que son los otros dos lugares de referencia.) “Creo que salir del closet es algo que nunca se termina. Tomando la noción de poder de Foucault que entiende que no existe un afuera con respecto al mismo.en particular familiar. la elección de lugares de mucha circulación y permanencia .“(…)la primera vez que se lo dije a alguien fue a mis mejores amigas del colegio (…).) [Hacemos] “actividades públicas. al aceptar su orientación sexual no hacen más que reposicionarse en el campo a sabiendas de que ese campo es el de la lucha. a los 15. y hablar de cosas que nos pasan específicamente por ser lesbianas.” (Mariana P. no se sale una sola vez del closet. De ahí progresivamente le fui contando a más amigos. durante días domingo o feriados. de día. Es decir. sentí que el grupo me daba la fuerza y contención necesarias para hacerlo. Cruzadas viene a abrir uno de esos espacios. “Con nuestras acciones y prácticas buscamos interpelar a un sector que no se acercaría a un acto partidario. (Sol R.) “(…) las que estamos.) Las acciones privilegiadas por Cruzadas para hacer frente a esa “hipocresía de la sociedad” se caracterizan por la ocupación del espacio público. en horarios diurnos y buscando expresar un clima festivo en cada una de ellas. La alegría es nuestra forma de acción e intentamos que esté en todas nuestras actividades. sin una agenda de discusión. podemos afirmar que. las que estuvieron en cruzadas y gente cercana manifestaron que es difícil encontrar espacios amigables y libres de prejuicios para poder compartir experiencias. porque siempre hay gente que sigue asumiendo la heterosexualidad como única opción. espacios de encuentro. a los 21. al gueto periférico y closetero al que se nos expulsa. que son encuentros periódicos abiertos. También organizamos mateadas.F. que nos visibilicen y en donde podamos difundir el discurso que logramos construir.” (Mariana R.

” (Mariana P. en medio del clima festivo y la sensación de empoderamiento del Encuentro [por el Encuentro Nacional de Mujeres. Entonces. Digamos. sin la necesidad de preparar el terreno tanto o de entrar tanto en confianza. Hicimos nuestra primera aparición pública en . un día llegué a mi casa y empecé a buscar a los miembros de mi familia. (…)Cruzadas me proporcionó la información y la contención para poder luchar por lo que quiero y siento en mi casa.) Otro dato que surge del análisis de las entrevistas es la centralidad del grupo en el empoderamiento para afrontar etapas cruciales del proceso de autoaceptación y exposición ante los otros significantes. para contarles. militar y en cierta forma poner el cuerpo y dar la cara. Sostener con coherencia algunas definiciones políticas implicaba sumergir la actividad del grupo en el profundo barro de las luchas sociales. hermanxs y la sociedad en general.en el plano nacional.ese complejo entramado cultural incomprensible si no se aborda desde una multiplicidad de dimensiones. Un primer acercamiento con otras fuerzas del campo de la lucha política fue con un sector del feminismo tanto local como nacional.D. estar de la mano con una chica en la calle. (Mariana R. “Cruzadas surge en julio y en octubre se hace el encuentro acá en Tucumán.) Con el discurrir de la organización se fue desbordando la especificidad que en ese primer momento las nucleaba.” (Emila D. Me animé a decir lesbiana en voz alta. y con otras agrupaciones de diversidad –lésbicas en particular. Una actitud más. en la facultad y donde sea.el acercamiento y la diferenciación con otras organizaciones sociales se hizo inevitable. y no tanto. Así que sí.” (Sol R. sin andar midiendo qué van a pensar para afuera. Cruzadas me ayudó a hacerlo. y aprendí a decirlo de una.G) “El grupo me daba la fuerza y contención necesarias para hacerlo sobre todo ante mi papa. soy lo que soy. La fuerza vino de ser un grupo de personas con algo en común que estábamos pasando por experiencias más o menos parecidas. o que planeaban hacerlo y estaban preparando el terreno.compulsivamente se asume que todxs somos heterosexuales. “Entrar al grupo me abrió una nueva visión de la situación porque es un espacio donde me muestro tal cual.” (Graciela C. si tenes algún problema es tuyo (rima y todo).) “creo que con cruzadas terminé de contarle a todo mi entorno cercano. El problema no es decir soy lesbiana sino reafirmarlo constantemente. Todas coinciden en que el Cruzadas proporcionó herramientas conceptuales e infundó la confianza necesaria para hacer frente a situaciones postergadas o para reafirmar una decisión previa de confrontación. al que asistí con Cruzadas. realizado en Tucumán en 2009]. en la calle. Cruzadas tuvo una activa participación en XXIV Encuentro Nacional de Mujeres coordinando actividades con Lesbianas y feministas de todo el país.) “Cruzadas me ayudó a reafirmarlo. Al identificar como antagonista al patriarcado heterosexista .F.) “…una vez que entré a la organización y empecé a escuchar experiencias más o menos positivas de otras chicas que ya habían hablado en su casa. sentí que también yo podía hacerlo. con orgullo.” (Mariana P. A los meses de su bautismo. uno por uno.

” (Milagros M. Tiene otra connotación socialmente. No es lo mismo ser gay que lesbiana. No es lo mismo ser gay que lesbiana. El feminismo puede llegar a ser más lesbofóbico que cualquiera de la barbarie24” (Milagro M.) Asimismo. sujeto construido desde la opresión.) “[la especificidad] en primer lugar está atravesada por el hecho de ser mujer. por ahora. Esto las persuade.) “Por ahora [sólo somos] lesbianas y bisexuales mujeres porque consideramos que la temática es específica y es necesario en este momento poder discutir esa especificidad. Grupo ultranacionalista –católico con asentamiento en diferentes provincias del país. te miran diferente. A su entender la lesbiana sería un sujeto mujer cuya sexualidad y afectividad entra en tensión con la heteronormatividad pero también con el patriarcado.) “[la especificidad] está atravesada por el hecho de ser mujer. “[Por ahora solamente] lesbianas y bisexuales mujeres porque consideramos que la temática es específica y es necesario en este momento poder discutir esa especificidad. de abrir el juego a hombres homosexuales y conformarse en una organización mixta. es una posibilidad para la lesbiana feminista apropiarse de la categoría mujer. te miran diferente. Pero hay una gran lucha dentro del feminismo hay muchas feministas que no se acercan a las lesbianas.” (Milagros M. social y cultural. Ver http://la-barbarie. que no es lo mismo que ser varón.” (Mariana RF) El feminismo entendido como movimiento orientado a la transformación de la sociedad patriarcal. política. Es más difícil. que no es lo mismo que ser varón.ar/labarbarie/ 24 .” (Mariana P. enmarcan su lucha en la doble especificidad de ser “mujeres / no heterosexuales”. no vaya a ser que se las confunda. Es más difícil. 4 o 5 únicamente. para sus propios fines. Además hicimos un festival de bandas una noche. En Tucumán privilegian el trabajo con “Las Lilith”. Se reconocen en aquel que no clausura la particularidad de su lucha. (Mariana P. entre ellas Tucumán. que nos acompañaron bastante en los comienzos de Cruzadas. Pero el feminismo es una corriente muy amplia y sabemos que entre las organizaciones feministas y las lésbicas en todo el mundo ha habido no pocas tensiones y desencuentros. En ese momento éramos alrededor de 15 en Cruzadas pero pocas se animaron a mostrarse.) La discusión en torno a la relación con el Estado y sus instituciones surgió en un momento coyuntural específico: la discusión por el matrimonio homosexual en el primer semestre de 2010. “(…) uno de los grupos con los que más nos relacionamos son Las Lilith. la línea de aborto “más información menos riesgo” y apostasía colectiva) en una carpa lésbica que pusimos.com. Cruzadas registra la heterogeneidad del feminismo y toma distancia de algunos sectores del mismo.coordinación con otras organizaciones del país (Baruyeras. cuyo sujeto político (la “mujer”) está en condición de desventaja económica. Tiene otra connotación socialmente.

Fue una discusión que nos agarró desprevenidas.org. Entonces con los partidos políticos decidimos no participar más.) “la discusión acerca de qué pensábamos vino después. y quienes prefieren no acercarse” (Milagro M.“hemos estado re activas. http://www. Mientras tanto nos manifestábamos. que se manejan mas o menos de la misma forma que nosotras: objetivos en común.) Otro intento de coordinación fuera del ámbito del feminismo se dio en 2010. que en todo caso cada una participe.” (Mariana P. La diferencia entre las relaciones actuales de la izquierda y los movimientos de la diversidad sexual con respecto a periodos pretéritos consiste en que ahora estas últimas tienen un pequeño espacio en los programas partidarios.) “Y hay de todo. ni la estructura ni todas las consignas.) Las experiencias de coordinación con partidos políticos de la izquierda no fueron positivas. pero siempre subordinado en relación al programa del partido.” (Mariana RF) “En este ámbito hemos encontrado trabas.F. no participar como cruzadas.frentedariosantillan. quienes buscan usar a los grupos LGBT porque es políticamente correcto. [El Foro] “es del INADI. A nostras no nos interesa esa parte de la Federación25” (Mariana P. Adherimos y todas esas cuestiones formales. “Con los partidos políticos hemos tomado la decisión de no participar en sus actividades.” (Mariana P. Hemos estado participando pero después decidimos abrirnos. porque nos parecía que era un espacio en el que no había nada para construir.) “no nos identifica.lgbt.” (Mariana R.org/fpds/ 26 25 .” (Mariana P.) En ese momento se creó en Tucumán el “Foro por la Diversidad” impulsado por el Instituto Nacional contra la Discriminación. quienes nos apoyan y nos tratan igual. la Xenofobia y el Racismo (INADI) y la convocatoria se hizo extensiva a Cruzadas. Las cuestiones de género ya se encuentran minorizadas.” (Milagros M. cuyas fronteras no son otras que las lo “políticamente correcto”.” (Milagros M. Ver http://www.) “el foro se creó en el marco de la lucha por el matrimonio igualitario. modos de actuar parecidos. con la invitación cursada por la COBA26 a participar de la Federación Argentina LGBT (FALGBT). y con las organizaciones con las que participamos son generalmente las organizaciones afines en el sentido de que tienen estructura horizontal como la nuestra. los invitamos a participar pero sin instancias de discusión porque siempre perdemos. Se creó para ser sede en Tucumán de la Federación LGBT.) “nos parecía una bajada de línea y tampoco lo único que nos importaba era luchar por el matrimonio. que después reflexionamos si era nuestra mayor necesidad o no. Hoy estos colectivos tienen un lugar en las agendas de la izquierda partidaria. las de diversidad sexual o lesbianismo explícitamente apenas si figuran en las agendas de este tipo de grupos.ar/ Coordinadora de Organizaciones Barriales Autónomas en el Frente Popular Darío Santillán.

” (Mariana P.” (Mariana R.blogspot.” (Milagro M.) “Siempre hacen falta acciones. Así que esa experiencia fracasó. La mayoría son estudiantes con trabajos de medio tiempo.) “Una de las críticas que nos hacemos constantemente es el reducido estrato social al que llegamos. invitados por la COBA.) “La acción de Cruzadas es bastante limitada (…) Nuestra intención es llegar a otros grupos tanto en edad como en pertenencia social.com/ . nuestra lucha es más amplia que solo el lesbianismo. la extensa parafernalia estereotipada de la industria cultural. por ahí estaría bueno recuperarlo. Pero nunca hubo un trabajo real en el barrio.” (Mariana R. porque es una etapa que muchas vivimos juntas. tampoco queremos dejar de ser el espacio de contención que tan importante fue para nosotras en nuestros comienzos. La corrección política de estas múltiples representaciones de prácticas identificadas con el lesbianismo es compleja. La verdad es que poco sabemos sobre la experiencia de ser lesbianas en los sectores más populares. o pasa a un espacio secundario. liberales cuya orientación sexual enlaza de modo contingente con diferentes posiciones político-ideológicas. Los medios hegemónicos de comunicación construyen estereotipos de lesbianas (y modos de ser lesbianas) para ser puestos en circulación en el mercado de productos comunicacionales.F. Queríamos llegar a otros sectores a partir del trabajo territorial que ellos tienen. “malas” o “distorsionantes”? ¿Cuál instancia garantiza la 27 Coordinadora de Organizaciones y Movimientos Populares de Argentina. búsqueda que continúa en el plano de las proyecciones.” (Mariana P. El discurso pornográfico en sus diversas manifestaciones.F. pero ¿Puede plantearse que las representaciones del sujeto mujer lesbiana son “buenas”. sino un complejo entramado de múltiples determinaciones es sumamente pertinente. como bisexuales. nos faltan herramientas y capacidad para llegar a sectores sociales de menos recursos. trans. marxistas y anticapitalistas pero también cristianas y socialdemócratas. El contexto (provincia/ región) no ayuda y donde los estigmas y la violencia que sufren tanto lesbianas. No olvidemos que existen lesbianas indígenas. y los textos de divulgación científica son algunos de los discursos que pujan por representar al colectivo lésbico. El precepto de que las identidades nunca son unidimensionales. las hay “mestizas” o “blancas”. son enormes.) “Esa es una de las razones por la que intentamos hacer una experiencia en la COMPA. Entonces. Y esto último a veces también se pierde. gays. para gente que recién llega y tiene ganas de contar su experiencia de vida. Un dato estimable es que Cruzadas está compuesto en su totalidad por chicas jóvenes. “La mayoría somos parte de una clase media amplía universitaria podría decirse.) La proliferación de discursos que hablan de lesbianas y lesbianismo es evidente. y muy pocas trabajan exclusivamente. En este sentido cruzadas busca ampliar su composición trabajando junto a estas organizaciones territoriales y de desocupados. una instancia de articulación multisectorial federal. Ver http://coordinadoradeorganizaciones. mas excluidos por la pobreza a la que son sometidos. Siempre hay más cosas que hacer que las que como grupo podemos. y también las hay de todas las clases sociales.COMPA27. Las instancias desde las que se producen estos discursos tienen el poder de nombrarlas y de asignarles determinados atributos.

Entendemos que hay una diferencia entre los medios hegemónicos y los contrahegemónicos. lo que es muy molesto porque eso se extiende a la sociedad. Se han esbozado sintéticamente algunas identificaciones y diferenciaciones que hacen a todo proceso de construcción de identidades. travesti.” (Mariana R.) “con cualquier estereotipo. 28 . tampoco podemos pasar por alto las relaciones de poder entre enunciadores y sujetos –mejor dicho sujetas. Ver DERRIDA. Paidos.“veracidad”.” (Sol R. han identificado claramente a sus antagonistas y han formulado demandas o reclamos en la esfera pública.F. Hoy es incuestionable la politicidad de la acción de grupo. la tensión entre autoidentidad y heteroidentidad en la que. Barcelona. descartándose la celebración de la diversidad en los términos propuestos por el multiculturalismo liberal. El término adquiere sentido político en tanto describe no sólo diferencias culturales sino sobre todo las desigualdades que las atraviesan. Cruzadas. una tendrá más o menos legitimad que la otra. en sus 2 años de existencia han experimentado un rico proceso de organización colectiva.” (Mariana R. desde los primeros encuentros en 2008 hasta la actualidad.) Reflexiones finales Hemos expuesto cómo desde las ciencias sociales el concepto de identidad como categoría puente – perteneciente no exclusivamente al repertorio de proyectos emancipadores. Es lo mismo que pasa con el estereotipo de ser mujer. han adquirido visibilidad pública.F. Las integrantes de Cruzadas distinguen entre enunciadores hegemónicos y contrahegemónicos. A su entender las representaciones propuestas por los primeros son creaciones altamente machistas montadas sobre la subjetividad patriarcal para alimentar el deseo masculino: “En los medios hay muchos estereotipos que hacen que la gente te encierre en categorías o características para nada representativas. por ejemplo las lesbianas son puestas al servicio del deseo masculino” (Milagros M. Por lo general no estamos de acuerdo con los estereotipos con los que se nos representa.28 Ante estas preguntas que buscan alejarnos de cualquier esencialismo de “fidelidad realista” es necesario hacer una advertencia. que no la verosimilitud. La identidad se ha ido orientando hacia la disidencia y la confrontación.) “pudimos trabajar y discutir entre algunas eso. del texto? ¿El lesbianismo de su autora o la “fidelidad” del autor o autora no lésbica a la “realidad”? ¿Por qué mantenemos con los productos culturales una visión que recuerda a la mimesis planteada por Aristóteles en la Poética como imitación de las acciones humanas vistas como “naturaleza” cuando estamos en plena era posestructuralista y no deberían abordarse desde la perspectiva de su “acuerdo” con la realidad?. En la pornografía.D. J. el ratoneo entre dos mujeres exclusivamente para los varones. el estereotipo de gay.de la enunciación.) “claro.puede ser de utilidad para ciertos colectivos que se proponen estrategias de resistencia. En torno a la politización se ha descripto brevemente el proceso atravesado por un colectivo de lesbianas y bisexuales. de acuerdo a la relación de fuerzas entre grupos en contacto. (1989): “Envio” en La Deconstrucción en las fronteras de la filosofía: la retiradade la metáfora. Si bien no hay instancia que garantice la veracidad de las representaciones. Volviendo a Cuche.

. a partir de esta primera aproximación se disparan nuevos interrogantes a elucidar en posteriores investigaciones.y en tanto autoidentidadreapropiación y resignificación por parte de los actores nombrados por ejercer el poder de nombrarse a sí mismos y cargar de nuevos significados los términos con que lo hace el discurso hegemónico. es decir. siguiendo la propuesta de Cuche.desde el discurso mediático. se reeditan viejas actitudes de la izquierda partidaria para con la colectividad LGTTBI. porque . Así como no hay identidad en sí ni para sí. médico. por el mismo sistema políticojurídico y la misma economía sexual que se quiere cambiar. Insistimos en que hemos decidido abordar el caso de Cruzadas por ser este una clara muestra de la dimensión política del concepto de identidad al tiempo que permite entender la politización como una trayectoria circunstancial. hemos procurado alejarnos de los esencialismos y entender al lesbianismo como un fenómeno contextuado. estamos hablando. en este contexto post 2001. tampoco hay lesbianismo en sí ni para sí. “como un potencial u horizonte”. Además.no debemos olvidar . y también se mencionó brevemente algunas de las dificultades de Cruzadas para ampliar la composición del grupo interpelando a mujeres no heterosexuales de sectores sociales diversos. A través de las voces de las protagonistas se ha delineado la tensión y la pugna simbólica entre la identidad en tanto heteroidentidad . según Judith Butler (1999: 27). finalmente.Hemos puesto énfasis sobre todo en la tensión existente entre lesbianismo y ciertos feminismos. creados.cuando hablamos de “mujer lesbiana” estamos hablando de un sujeto cuyo conjunto de posiciones posee una unidad relativa y contingente. Tanto aspectos sustantivos como teórico-metodológicos surgen como programa para una profundización del conocimiento en relación a este objeto. político. ¿Cuáles son concretamente los discursos hegemónicos que nombran a las lesbianas? ¿Qué particularidades adquieren esos discursos en la provincia de Tucumán? ¿Cuales son las prácticas y producciones simbólicas que Cruzadas opone a ellos? ¿A través de qué canales se ponen en circulación los discursos de la autoidentidad y por qué? ¿Con qué herramientas teórico metodológicas abordar esos problemas desde las ciencias sociales? Estas son algunas de las preguntas que podrían dar continuidad a este trabajo. Finalmente. se ha visto cómo. como una estrategia hacia la explosión de las categorías clausurantes. de un sujeto del feminismo y activismo lésbico.

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