Martí, José - Ismaelillo

JOSÉ MARTÍ

ISMAELILLO

CONTENIDO: Dedicatoria Principe Enano Sueño Despierto Mi Caballero Musa Traviesa Hijo Del Alma Tábanos Fieros Rosilla Nueva .

Cuando he cesado de verte en esa forma. ¡Lleguen al tuyo! . Tal como aquí te pinto. Tengo fe en el mejoramiento humano. en la vida futura. Esos riachuelos tan pasado por mi corazón. he cesado de pintarte. en la utilidad de la virtud. Si alguien te dice que estas páginas se parecen a otras páginas.Hijo: Espantado de todo. Con esos arreos de gala te me has aparecido. diles que te amo demasiado para profanarte así. y en ti. me refugio en ti. tal te han visto mis ojos.

En la pelea! . Tiene guedejas rubias. Por sobre el hombro blanco Luengas le cuelgan. Como al sol que las hiere Las nubes negras. puesto en armas. temo. Si el ceño frunce. Con fulgores de ópalo. palpitan. Cual si en lóbrego antro Pálida estrella. ¡Venga mi caballero Por esta senda! ¡Éntrese mi tirano Por esta cueva! Tal es. Donde él la lleva. anima Mis flacas venas: ¡Con su gozo mi sangre Se hincha. Sus dos ojos parecen Estrellas negras: ¡Vuelan. pues. A su paso la sombra Matices muestra. que así embrida Potros y hienas. Va. espuela. Mi mano. cuando a mis ojos Su imagen llega. brillan. ¡Heme ya. Cual de mujer. o se seca! Para un príncipe enano Se hace esta fiesta. mansa y obediente. mi rostro Nieve se trueca. Su sangre.PRINCIPE ENANO Para un príncipe enano Se hace esta fiesta. Almohada. Blandas guedejas. Relampaguean! Él para mí es corona. Si se me queja. Todo vistiera.

a él le ofrezca! Para un príncipe enano Se hace esta fiesta. espuela! Y como el sol. ¿Conque mi dueño quiere Que a vivir vuelva? ¡Venga mi caballero Por esta senda! ¡Éntrese mi tirano Por esta cueva! ¡Déjeme que la vida A él. En banda de colores La sombra trueca. borda En la onda espesa. Almohada. . al tocarla.— Él. nubes negra. quebrando Las. Mi banda de batalla Roja y violeta.Quiere el príncipe enano Que a luchar vuelva: ¡Él para mí es corona.

Y sobre las espumas Del ancho mar revuelto. . Y por entre las crespas Arenas del desierto. Montado alegremente Sobre el sumiso cuello. Y del león pujante. y de día Y noche siempre sueño. Un niño que me llama Flotando siempre veo. Monarca de mi pecho.SUEÑO DESPIERTO Yo sueño con los ojos Abiertos.

¡Cómo reía Mi jinetuelo! Y yo besaba Sus pies pequeños. Bridas forjaba Con mis cabellos.MI CABALLERO Por los mañanas Mi pequeñuelo Me despertaba Con un gran beso. Me espoleaba Mi caballero: ¡Qué suave espuela Sus dos pies frescos!. De gozo yo ebrio. Puesto a horcajadas Sobre mi pecho. Ebrio él de gozo. ¡Dos pies que caben En sólo un beso! .

andar heridos.MUSA TRAVIESA ¿Mi musa? Es un diablillo Con alas de ángel. Y ven lo que yo veo: ¿Qué el mundo frágil? Seres hay de montaña. Cabalgar horas luengas Sobre los aires. Me entro en nubes rosadas Bajo a hondos mares. Hasta dar sonriendo —¡No en tierra!— exánimes! Y entonces sus talleres La luz les abre. caballero En sueños graves. ¿Qué el mundo frágil?. Allí asisto a la inmensa Boda inefable. ¡Y con ella es la oscura Vida. Y seres de pantanos lodazales. Y en los senos eternos Hago viajes. Y a mis ojos los antros Son. De mis sueños desciendo. musilla traviesa. Roto el cuerpo en harapos. Seres de valle. Los pies en carne. Qué vuelo trae! Yo suelo. Y en los talleres huelgo De la luz madre. Muy largo el valle. radiante. nidos de ángeles! Al viajero del cielo. Y andar. . Vaciar su sangre. Pues ¿no saben los hombres Qué encargo traen? ¡Rasgarse el bravo pecho. ¡Ah.

Cual si en mi hombro surgieran Fuerzas de Atlante. Al alba enamorando Con voces ágiles.Volando vanse. Al par da el sol en mi alma ¡Por la puerta se ha entrado Y en los cristales: Mi diablo ángel! ¿Qué fue de aquellos sueños. Y en papel amarillo Cuento el viaje. De llanto suave? Cual si de mariposas. vibro. Contándolo me inunda Un gozo grave. Labrando esmaltes. Me siento cual si en magno Templo oficiarse. Y estallo. aire. Echáralos risueños Por falda y valle. Cual si el sol en mi seno La luz fraguase. Y éntranse a él gozosos Luz. Así al alba del alma Regocijándose. Refrescando sedientas Cálidas cauces. Del papel amarillo. risas. Y salpicando riscos. Mi espíritu encendido Me echa a raudales Por las mejillas secas Lágrimas suaves. Queriendo holgarse. hiervo. ¡Alas me nacen! Suavemente la puerta Del cuarto se abre. Tras gran combate. Y cual si el monte alegre. . De mi viaje. Cual si mi alma por mirra Vertiese al aire. Sus hilillos sonoros Desanudarse.

Pluma. Jacob. Lópeos galanes! De águilas diminutas Puéblase el aire: ¡Son las ideas. y cíñese. Así vuelan las hojas Do cuento el trance. Indio plumaje: Aquella que me dieron De oro brillante. De beso en beso escala Mi mesa frágil. y la blande. en vez de acero. De ambos lados el rubio Cabello al aire.Volaran alas de oro Por tierra y aire. Rotas sus cárceles! Del muro arranca. Brumosos pensadores. mariposa. Hala acá el travesuelo Mi paño árabe. verle De pluma armarse. Allá monta en el lomo De su incunable. Del sol a los requiebros Brilla el plumaje. Y buscar en mis brazos Tregua al combate? . que ascienden. Ismaelillo. a marcar nacida Frentes infames. A mi súbito viénese A que lo abrace. Que baña en áureas tintas Su audaz semblante. De su caja de seda Saca. Un carcax con mis plumas Fabrica y átase. Y. Y ¡allá ruedan por tierra Versillos frágiles. ¡Oh. ¡árabe! ¿Qué ha de haber que me guste Como mirarle De entre polvo de libros Surgir radiante. Un sílex persiguiendo Vuelca un estante.

—¡Qué encaje no se rompe En el combate!— Su cuello. Roto el encaje. Y a mis manos la vieja Péñola arranque. hijo mío. Y siéntese magnífico Sobre el desastre. muriendo. Y del vaso manchado La tinta vacié! ¡Vaso puro de nácar: Dame a que harte Esta sed de pureza Los labios cánsame! ¿Son éstas que lo envuelven Carnes. venga. en que la risa Gruesa onda hace! ¡Venga. como en taza De ónice árabe. Envejecerte súbito. Mis años dándote. o nácares? La risa. y por cauce nuevo Mi vida lance. La vida ahorrarte! Mas no ¡que no verías En horas graves Entrar el sol al alma Y a los cristales! Hierva en tu seno puro Risa sonante. Quebrando el arte Universal. Y muéstrese sonriendo. Y por los anchos pliegues Del paño árabe En rota vergonzosa Mis libros lance. Rueden pliegues abajo . hueso pálido. Vivo y durable! ¡Hijo soy de mi hijo! ¡Él me rehace! ¡Pudiera yo. En su incólume seno Bulle triunfante: ¡Hete aquí.Venga. Ismaelillo: ¡La mesa asalte.

Libros exangües. y de beso en beso Mi mesa asaltes: ¡Pues ésa es mi musilla. Sube. Ven. Qué vuelo trae! . musilla traviesa. Jacob alegre. La escala suave. Mi diablo ángel! ¡Ah.

Pudiera con mi mano. De la noche revuelta Te echa en las aguas. . En el umbral obscuro Fiero te alzas.HIJO DEL ALMA ¡Tú flotas sobre todo. Sino tus manecitas En mi almohada. De mi calma celosas. ¡Yo tengo tu alma! Ésas son cosas nuevas. La no cerrada Puerta de mi hondo espíritu Amante guardas. Y les cierran el paso Tus alas blancas! Ondas de luz y flores Trae la mañana. ¡Y si en la sombra ocultas Búscanme avaras. Hijo del alma! De la revuelta noche Las oleadas. Y en las doradas Olas de aire que baten Mi frente pálida. no. En mi seno desnudo Déjante al alba. Y del día la espuma Turbia y amarga. No es. Mis penas varias. Yo sé que tus dos ojos Allá en lejanas Tierras relampaguean. Mías y extrañas. Guardiancillo magnánimo. la luz del día La que me llama. Y tú en las luminosas Ondas cabalgas. Me hablan de que estás lejos: ¡Locuras me hablan! Ellos tienen tu sombra.

segar haces De tus miradas: ¡Tú flotas sobre todo. Hijo del alma! .Cual si haz segara De estrellas.

El diablo bátame: ¡A espada cegadora No ha de cegarme!. Parezca que la tierra. Por todas partes! ¡De virtud mercaderes. Con su espada de plata. los vendados Celos voraces! ¡Y tú. En los dos labios muérdeme: Sécame. . ¡mánchame! ¡Por acá. tábanos fieros. Mercadeadme! Mató el. Y muevan trompa y diente Y en horda ataquen Y cual tigre a bisonte Sítienme y salten! ¡Por aquí verde envidia! Tú. en mirra untadas. Con sus amables Manos. Asorde la. Cubrió su dorso verde De áureos gigantes. con su copa. chacales. Venid. Brillen cascos plumados Como brillasen Sobre montes de oro Nieves radiantes. La virgen ágil. Como gotas de lluvia Las nubes lancen Muchedumbres de aceros Y de estandartes. Gozo a la Honra: Venga a mí. caterva De batallantes. ¡y mate! Cada Cual con sus armas Surja y batalle: El placer. bella carne. Rota en el trance. moneda de oro.TABANOS FIEROS ¡Venid.

por desiertos Y calcinados valles. y con voces grandes De duelo. Vestido irá de oro El diablo formidable. Royéndose las mondas. Cíñame recia veste De amenazantes Astas agudas. . no a la lumbre Del sol suave. Sacudan sus raíces Libres los árboles. Su diente en lodo afilen Pardos chacales. Hambrienta. Sino al funesto brillo De los cortantes Hierros. Escuálidas falanges. En el cansado puño Quebrada la tajante. hilos Tenues de sangre Por mi piel rueden leves Cual.Lidiemos. Vistiendo con sus lágrimas Irá. Sus faldas trueque el monte En alas ágiles. rojos relámpagos La niebla tajen. ¡Que ya viene. las almas todas Volando ex-cárceres Rodar a sus pies vieran Su hopa de carnes. rojos áspides. la Hermosura Su inútil arreaje. Clamor óigase. como Si en un instante Mismo. Muérdame en los dos labios La bella carne. Lime el tábano terco Su aspa volante. ya vienen Mis talismanes! Como nubes vinieron Esos gigantes: ¡Ligeros como nubes Volando iránse! La desdentada envidia Irá. secas las fauces.

esparce. Restaño sonriendo Mis hilillos de sangre. En tanto. Ya miro en polvareda Radiosa evaporarse Aquellas escamadas Corazas centellantes: Las alas de los cascos Agítanse. Ni vírgenes voraces: Él vuela en torno mío. Él gira.Y yo en. De la derrota ciega Los gritos espantables Escúchanse. Corren como que vuelan Tábanos y chacales. Aquí su escudo opone. Allí su clava blande. . No temo yo ni curo De ejércitos pujantes. Ni tentaciones sordas. Las flámulas ondeantes. que evocan Callados capitanes. Y mésase soberbia El áspero crinaje. él para. Y como muere un buitre Expira sobre el valle. él bate. debátense. Junta la tierra súbito Sus grietas colosales Y echa su dorso verde Por sobre los gigantes. Cual sierpes de colores. el agua fresca De algún arroyo amable Bañaré sonriendo Mis hilillos de sangre. yo a la orilla De un fresco arroyo amable. Tras misterioso viento Sobre la hierba arrástranse. quiebra. Y queda el campo lleno De un humillo fragante. A diestra y a siniestra Mandobla. Y el casco de oro en fuga Se pierde por los aires.

¡Ya vuelan. Que va ese arroyo amable. Alfómbrase la tierra De dagas y montantes. Y echemos por la vía. onda. Bríndalo a nuevo ataque. Ya en mi regazo lánzase. deja Rumor de alas de ave. ¡Ya la enemiga tropa Huye. Detiénese. Caballero del aire! ¡Véngase mi desnudo Guerrero de alas de ave. De los cansados padres! ¡Venga mi caballero. Sacúdelos al suelo. ¡Ya vuelan. Y con sus aguas frescas Bañe mi hilo de sangre! Caballeruelo mío! Batallador volante! . Al aire chispas fúlgidas Suben en rubios haces. ya se esconden Tábanos y chacales! Él como abeja zumba. Él rompe y mueve el aire. Ya sobre mi hombro párase. Ya mis cabellos roza. ya se vuelan Tábanos y gigantes! Escúchase el chasquido De hierros que se parten. rota y cobarde! ¡Hijos. escudos fuertes.Recibe en su escudillo Lluvia de dardos hábiles. Ya a mi costado cruza.

Humildoso y alegre Rueda el peñasco. Hiela el dolor: el pecho Trueca en peñasco.ROSILLA NUEVA Traidor! Con qué arma de oro me has cautivado? Pues yo tengo coraza De hierro áspero.— Así. Y salta el hilo alegre Al valle pálido. Y las rosillas nuevas Riega magnánimo. suelta el magnífico Manto plateado. guerrero fúlgido. Y así como la nieve. Roto a tu paso. Del sol al blando Rayo. Y cual lebrel sumiso Busca saltando A la rosilla nueva Del valle pálido. .

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