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Evidencias de La Comunion

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7 Evidencias de la Comunión

1 Juan 3:11–23
La última parte del versículo 3:10 nos proporciona la transición para introducir este capítulo: “…todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios”. Aquí Juan comienza a tratar el tema del amor y el pasaje de 1 Juan 3:11–18 lo continúa.

PRIMERA EVIDENCIA: AMARNOS UNOS A OTROS 3:11– 12
El amor a los hermanos era un mandamiento antiguo que había sido dado desde el principio (3:11a). El principio en este contexto probablemente tiene que ver con las experiencias que los apóstoles tuvieron con el Señor Jesucristo durante su estancia aquí en este mundo. Sin embargo, vimos anteriormente que es un mandamiento más antiguo todavía (Levítico 19:18). De todos modos, es una orden que se había oído desde el comienzo.

EL AMOR HACIA LOS HERMANOS ES PRUEBA DE QUE SOMOS HIJOS DE DIOS (3:14A). Un ejemplo de falta de amor v. 12
El apóstol dice que nuestro amor no debe ser como el de Caín, quien mató a su hermano. Por el contrario, mostró odio y no amor hacia Abel. Aunque ambos nacieron de los mismos padres físicos, parece que eran de diferentes familias espirituales. El primero era del maligno, una referencia al diablo. La razón dada es que sus obras eran malas, y las de su hermano justas. He aquí un ejemplo de lo que vimos en 1 Juan 3:10, donde se dice que el que no ama a su hermano, no es de Dios, sino que manifiesta odio porque está arraigado en su corazón. Por lo tanto, hace las obras de su padre el diablo (Juan 8:41–44).

SEGUNDA EVIDENCIA: EL MUNDO NOS ABORRECE 3:13–14A
Si fuéramos del mundo, el mundo nos amaría (Juan 15:19a). El Señor Jesucristo nos ha escogido de entre el mundo, y por eso, éste nos aborrece (Juan 15:19b). Si el mundo nos amara, tendríamos que preocuparnos. Pero el odio del mundo es motivo de gozo. Como odia a Cristo, su odio hacia nosotros muestra que somos de Dios.

Hemos pasado de muerte a vida 3:14a
Juan habla con seguridad acerca de la nueva vida. “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos” (3:14a). Pasar de muerte es una referencia a lo que pasó cuando creímos en Cristo. Juan usa la misma fraseología en el evangelio que lleva su nombre (Juan 5:24). Antes, estábamos muertos en nuestros pecados y delitos (Efesios 2:1). Pero Dios nos dio vida por creer en el nombre de su bendito Hijo Jesucristo (Efesios 2:5). Ya pasamos a vida (3:14a). Es nuestro estado actual y permanente. ¿Cómo lo sabemos? Porque amamos a los hermanos. Aquí el término “hermanos” se refiere claramente a todos los demás seres humanos que han pasado de muerte a vida. Sólo Dios puede producir esta clase de amor. Para el creyente, el amor hacia los hermanos es algo muy especial. ¡Es un milagro! Antes de nacer de nuevo, uno tiende a

Es como Caín. El que tiene bienes de este mundo debe compartirlos con sus hermanos necesitados. 17 Debemos compartir con nuestros hermanos en sus necesidades. 16a Porque él puso su vida por nosotros. Por lo tanto. Santiago tiene instrucciones parecidas en 2:15–16. Nuestra tendencia es hablar mucho acerca del amor sin poner por obra lo que profesamos. ¡PENSEMOS! ¿Qué evidencias de nuestra comunión con Dios se aprecian en 3:11–14? ¿Por qué no hemos de extrañarnos si el mundo nos aborrece? ¿Qué ejemplo pone Juan de alguien que no amó a su hermano? ¿Qué es lo que prueba el odio de Caí n? Reflexione sobre su propio cambio de actitud hacia los hermanos cuando pasó de muerte a vida. y no sólo de palabra (3:18). el que odia a su hermano no posee vida espiritual (3:14b). No ama porque no ha tenido la experiencia de nacer de nuevo. 16b Debemos demostrar el amor. permanece en muerte (3:14b). Aquí usa la muerte y la vida.mirar a “los hermanos” con desprecio y considerarlos hipócritas. estando dispuestos a poner nuestra vida por los hermanos. Por lo tanto. Hay una diferencia crucial entre 2:7–11 y 3:14b–15. que era del maligno. La respuesta correcta v. La ausencia de vida eterna indica una condición perdida. EVIDENCIAS DE NO VIVIR EN COMUNIÓN 3:14B–15 No amar a los hermanos 3:14b Después de confirmar a los verdaderos creyentes su relación con su Padre Dios (3:14a). Posiblemente aún observe using fallas en ellos. Comparta su testimonio al respecto con otros. Cristo v. diciendo que el que no ama a su hermano. pero no puede permanecer donde nunca ha estado. ¿Cómo sabemos que el que . En el primer pasaje. La vida eterna no se pierde (Juan 10:27–28). ¡PENSEMOS! Lea cuidadosamente 3:14b–15. Juan exhorta a amar en hecho y en verdad. Juan pone de relieve la actitud contraria: “El que no ama a su hermano. OTRAS EVIDENCIAS DEL VERDADERO AMOR 3:16–18 El modelo. La conclusión lógica es que no ha pasado de muerte a vida. “NO AMEMOS DE PALABRA NI DE LENGUA…” (1 JUAN 3:18) Otra muestra v. permanece en muerte” (3:14b). pero llena el corazón de un amor semejante al amor de nuestro Señor Jesucristo. Tener tendencias malignas 3:15 El apóstol compara a este tipo de gente con un homicida que no tiene vida eterna permanente en el Señor. La nueva vida no ciega los ojos a las debilidades ajenas. el autor habla de tinieblas y luz para referirse a la comunión con Dios (2:11). su corazón está lleno de odio.

18. Juan informa que los mandamientos del Señor tienen dos aspectos: a) creer en el nombre de su Hijo. él contesta nuestras oraciones. Su conclusión es que Dios. Cuando el creyente confiesa su pecado. interviene para que el corazón no nos reprenda en forma innecesaria (3:20c y 21a). y nos asegura que Dios es mayor que nuestro corazón (3:20b). Dios promete que recibiremos cualquier cosa que pidamos (3:22a). Debemos guardar sus mandamientos y hacer las cosas que le agradan (3:22b y c). . sus mandamientos no son gravosos (5:3). Además de invitarnos a acercarnos con confianza. En 3:23. Es muy probable que el Espíritu le reprenda y esto es una bendición. podemos tener plena confianza en que cuando guardamos sus mandamientos. ayuda al corazón a no sentirse reprendido y da confianza a sus hijos para que se acerquen a él (3:21). En 2:3–6 vimos que hay una relación estrecha entre la obediencia y el conocimiento íntimo de Dios. PORQUE GUARDAMOS SUS MANDAMIENTOS…” (3:22) Sin embargo. Dicho de manera positiva. Se trata de la cuestión de las ocasiones en que nuestro corazón nos reprende (3:20a). pues. que sabe todas las cosas. ¿Cuáles son? Según el v. Una comaparación de 2:3–6 con 3:22 nos ayuda a ver que la comunión con nuestro Señor y el conocimiento de él tienen mucho que ver con las oraciones contestadas. En el caso de quien tiene poca fe. Generalmente es saludable que esto suceda. Como se dice en otra parte de esta epístola. Dios no reprende a los que no han nacido de él (Hebreos 12:5–8). Dios. Juan trata la reprensión de nuestro corazón como un problema. confiadamente al trono de la gracia. en especial cuando hemos pecado. 19–21 En este pasaje Juan da otra prueba de la manera en que podemos saber si somos de la verdad y así asegurar nuestros corazones delante de Dios (3:19). Nuestras oraciones son contestadas 3:22 Saber que Dios nos restaura al borrar de nuestra mente un sentido de culpabilidad. lo perdona y limpia (1:9).aborrece a su hermano probablemente es inconverso? ¿De qué manera es Cristo el modelo del amor? Juan menciona dos pruebas de nuestro amor para con los hermanos. existen algunas condiciones. que es omnisciente. ¿cómo debemos amar? MÁS EVIDENCIAS DE LA COMUNIÓN CON DIOS 3:19–23 Nuestro corazón nos reprende vv. en su fidelidad y justicia. debe salir de esa experiencia con el corazón limpio de reprensión. Si el pecador cree en la palabra de Dios en tales momentos. y b) amarnos unos a otros. Es el método que usa el Espíritu Santo para llamarnos la atención y encaminarnos de nuevo hacia Dios. nos da confianza y nos anima a acercarnos a él con nuestras plegarias. “…CUALQUIERA COSA QUE PIDIÉREMOS LA RECIBIREMOS DE ÉL. para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”. Menciona un problema difícil para el creyente. y las respuestas en sí son una prueba enorme de que le pertenecemos. El autor de la Epístola a los Hebreos habla de esto en 4:16: “Acerquémonos. Dios. Es otra prueba de su salvación. Supongamos el caso de que un creyente cometa pecado.

Debemos tener una buena doctrina. ¿Qué dice eso en cuanto a su relación con Dios? ¿Cuál es el mandamiento dado en el versículo 23? . ¿Cuáles son? Reflexione acerca de las oraciones que ha visto contestadas en su vida. El que quiere amar a los hermanos sin creer en Jesucristo el Hijo de Dios. ¿qué experiencia disfrutamos? Según el versículo 22 hay condiciones para que nuestras oraciones sean contestadas. carece del fundamento y la dinámica del verdadero amor. ¡PENSEMOS! ¿De qué manera podemos evitar que nuestro corazón nos reprenda? Cuando nuestro corazón no nos reprende.En este solo mandamiento se combinan la teología y la práctica. Ambas cosas se incluyen en un solo mandamiento y demuestran la importancia de que exista equilibrio en la vida cristiana. pero la buena enseñanza se ha de llevar al terreno de la práctica. Lo contrario de esto también es correcto. Es algo profundamente teológico depositar nuestra fe en el Hijo de Dios y algo maravillosamente práctico amarnos unos a otros.

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