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"Capítulo 7. La Realidad. Teoría de los objetos" en: MUÑOZ rocha, Carlos, Filosofía. Bachillerato. DGB.

, México,McGraw Hill, 2009, p. 75-84. Para enseñar y sin fines de lucro. Digitalizado por Licenciado Madrigal Bailon Joel Tucídides.

Capítulo 7 La realidad. Teoría de los objetos 75

La realidad. Teoría de los objetos
Si las cosas se manifestaran tal como son, la ciencia y la ñlosofia sen'an inútiles.

Karel Kosik

Estudiar la realidad desde el punto de vista filosófico es entrar al campo de la ontología y de ésta al campo de la metatísica. Así que te invito a recordar algunos conceptos y a ha­ cer algunas reflexiones. Hagámoslo en forma paulatina. Generalmente cuando hablamos de la metafísica no sabemos qué imaginar, y si imaginamos algo lo relacio­ namos con cantidad de cosas o temas que resultan todo menos metafísica, entre ellas imaginamos seres extra mundanos, entes sobrenaturales o cosas misteriosas. Te comentaré que alguna vez un compañero de traba10 me invitó a comer a su casa; camino a ella, me platicó, con algo de entusiasmo, sabiendo que yo era estudioso de la filosofía, que a su esposa le encantaría la visita pues ella leía libros de metafísica, lo cual me pareció en verdad

extraño, sabiendo de su profesión y actividad profesional

Un error común es confundir la metafísica con muchas otras cosas que van desde las recetas para alcanzar la felicidad en / O pasos, o estrategias de relajación, tan de moda hoy en día.

así charlando finalmente llegamos a casa. Después de los saludos y cortesías de costumbre, nos sentamos a la mesa y la conversación llegó al tema obligado; “los libros de metafísica”. De inmediato el entusiasmo se desbordó y sobre la mesa empezaron a aparecer libro tras libro, fácilmente llegaron 15 de ellos y por supuesto ninguno de filosofía V menos de metafísica; hice un esfuerzo por ser amable, pero también me apresu­ ré para regresar el trabajo. Seguramente te preguntarás, ¿qué sucedió, qué libros eran?, te lo diré brevemente. Eran libros de esos que abundan en restaurantes que venden libros, efectiva y tristemente titulados como metafísica, pero comprendían desde ejercicios de yoga ¿meditación?, recetas para encontrar la paz, ser felices, tener relaciones exitosas y recetas para llenar el vacío existencial, cuanto cuento motivacional te puedas imaginar. Te platico esto para que no caigas en esas trampas y falsa metafísica. Para ti que eres estudiante de bachillerato y que además cursas la asignatura de filosofía, caer en esto sería lamentable. Así que recordemos, la palabra metafísica surge en el siglo i a. C., cuando Andrónico de Rodas, estudioso de Aristóteles, estaba ordenando las obras de este filósofo; al realizar esta tarea se encuentra una de ellas que Aristóteles denominaba “filosofía primera”, colocada después de otras que hablaban de la “física” y por esta razón Andrónico de Rodas la llamó metafísica, que significa más allá de la física, precisamente por estar después de la física. Coincidentemente este libro de filosofía primera hablaba de lo que se encuentra más allá del ser o del ente concreto, de lo trascendente y esto coincide con lo que está más allá del mundo físico. La metafísica o filosofía primera, según Aristóteles estudia el ser en cuanto ser, la totalidad de las cosas en cuanto que son, por ello también le llaman ontología.

Algo para reflexionar.
Metafísica, actualmenf<=, es el térmi no que se emplea para referirse a ¡os temas el set, íilosoficos aiuxiLie reiacionacíos con

literalmeese

signifi<c3

"más alia de la física’

Algo para reflexionar.
La metafísica se ocupa de lo abstrac­ to, írT.'CSiiga ios principios y las cau­ sas rriás elevadas.

76

unidad

Planteamientos filosóíicifs sobre la naturaiei«

Pero podemos advertir que en el estudio de ¡a metafísica se puede incluir también el estudio de dios, así como el estudio de la sustancia. En opinión de Aristóteles la me­ tafísica incluye tanto el estudio del ser en tanto ser, conio el estudio del ser supremo, por lo que se empezó a distin­ guir entre metafísica y ¡a ontología propiamente dicha. Puedes advertir que en este capítulo estudiaremos al­ gunos conceptos de la ontología o teoría de los objetos, pues nos ocuparemos de la realidad, la sustancia y el es­ pacio y el tiempo, pero no hay que alarmarse, si piensas un poco, realidad, sustancia, tiempo y espacio, son cosas con las que estamos en contacto diario y a cada instante. En este capítulo estudiaremos tres concepto básicos de la ontología que son: la teoría de los objetos o reali­ dad (la realidad espacio temporal en Tomás de Aquino,

La metafísica se encarga de estudiar lo que está más allá de la física.

la sustancia en René Descartes (recordarás que lo estudiamos cuando vimos el ra­

Algo para reflexionar...
La ontología es el estudio de aque­ llo en lo que los entes consisten y de aquello en lo que consiste el ser

cionalismo) y el espacio y el tiempo, de acuerdo con Immanuel Kant. Así que empecemos por la realidad o teoría de los objetos.

Realidad o teoría de los objetos
¿Qué es la realidad?

Para iniciar el estudio de la realidad nos podemos preguntar; ¿cuándo decimos que algo es real? Una de las primeras respuestas sería: es real lo que se percibe mediante alguno de los sentidos, es decir, la vista, el tacto, el oído, el gusto, el olfato; algo de lo que no cabe duda de que es así. Sin embargo, al analizar el asunto con más profundidad se observa que hay cosas que no son perceptibles de esa manera. Nótese la diferencia entre ver un árbol, sentir frío, percibir un olor desagradable, saborear un alimento, y entender el significado de una ecuación, una integral o una derivada, o bien comprender el significado de la libertad, la justicia, la igualdad, el bien común. La realidad puede entenderse como el modo de ser de los objetos fenómenos o

la forma de existencia de los mismos fuera de nuestra mente e independientemente

La de

realidad, nuestra

lo

real,

existe o de

más

allá

voluntad

nuestra

capacidad para percibirla.

Lcìpituic

La realidad. Teoria de ios cb.etüs

ce ella. En pocas palabras, la realidad está ahí y no depende de mi voluntad, más 3un ;.'o también soy un objeto o parte de esa realidad, aunque a alguien no le parezca, Vo existo" y me manifiesto de muchas maneras. En este sentido, se puede afirmar, tomando como referencia a Berger y Luckmann: ■'L.a realidad es una cualidad propia de los fenómenos que reconocemos como independientes de nuestra propia volición, no podemos hacerlos desaparecer”.' Según este concepto, la realidad es cualquier manifestación de lo existente, se tenga o no conciencia de los objetos o fenómenos, e independientemente de que sean captados por nuestros sentidos. Asimismo, la realidad o los objetos existen aienos a la voluntad del sujeto pero con la posibilidad de ser aprehendidos por el agente cognoscente, es decir, por cada uno de nosotros.

a) Otra acepción de realidad es lo opuesto a la apariencia, ilusión o idealidad, es
decir, es el ser en cualquiera de sus significados existenciales, ya sea concreto o abstracto, material o de razón. Cuando se hace referencia al ser abstracto o de razón no se concibe de manera ideal o como una creación mental arbitra­ ria, sino como un ser abstracto con una realidad ontològica, cuya aprehen­ sión se deriva de un procedimiento racional que se encuentra debidamente fundamentado en una realidad concreta. b) La realidad también puede entenderse como lo ya dado, lo ya realizado o lo
La de realidad los es una cualidad no prc fenómenos, pode"

liacerlos desaparecer.

ya actuado y, por tanto, posee existencia de ipso (de hecho) y, en consecuen­
cia, no es potencialidad. En conclusión, la realidad es para los objetos concretos su cosalidad; por ello, cuando se hace referencia a un objeto, se sepa o no de qué se trata, se dice que es “una cosa”. Cuando se trata de objetos abstractos se habla de su onticidad, su “ser” esto es, su fundamento en la realidad. Para los seres estrictamente de razón, la on­ ticidad o su “ser” está dada por su posibilidad de demostración mediante procesos argumentativos que dejan fuera de duda su existencia. En general la ontología distingue los siguientes objetos:

Algo para reflexionar.
La ontologiü reconoct: la rej factual, los objetos formaies., ic lores como realidad v ios or

metafísicos

a)

Realidad factual u objetos reales. Son los objetos que tienen corporeidad o materialidad, por lo tanto ocupan un lugar en el espacio y además se dan en el tiempo.
Se puede decir que estos objetos testimoniados por la experiencia, por ejemplo un automóvil, una computadora, la lluvia, un huracán, etcétera, obe­ decen al mundo causal,

oñSí5Co•

b) Los objetos formales o ideales. A diferencia de los anteriores no obedecen al
mundo causal, no ocupan un lugar en el espacio, ni están sujetos a la tempo­ ralidad. Estos objetos son, por ejemplo, las realidades matemáticas, las opera­ ciones lógicas, los conceptos; sus relaciones obedecen a procesos racionales, argumentativos de implicación, como las relaciones que estableces en una operación matemática, como la suma, la resta, la división, etcétera. c) Los valores como realidad. Dentro de los objetos ideales o abstractos merecen niención especial los valores como realidad, entre los que podemos mencionar a los valores estéticos como la belleza v sobre todo los'alores éticos o morales.

La realidad factual abarca ios objetos Ber ,¡ckmann, i‘, l.a corntrucaon social de la reali:jj L - -

4,raent¡na, 1939, p, 11

que ocupan un lugar en el espaao.

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Unidad 1 1 Planteamientos filosóficos sobre la naturale/-?-

d) Los objetos metafísicos, denominados objetos o cosas en el sentido de reali­
dades, no por su realidad material; estos objetos han sido objeto de estudio de prácticamente todos los filósofos, aun los que les niegan realidad; aquí se encuentra el alma humana, dios o el absoluto, el yo, es el mundo de las esen­ cias, “de las cosas en sí”, realidades fuera del tiempo y del espacio. Sin duda el campo de la ontología en cierto modo es complejo, por ser abstracto, pero a la vez es simple pues su campo de indagación es el problema del ente, es decir, de lo que es. Dentro de este capítulo abordaremos los siguientes aspectos o concepciones acerca de la realidad.

Los objetos abstractos son por ejem La realidad espacio-temporal. Tomás de Aquino
pío, los valores estéticos.

Ente es lo que signiñca la sustancia de la cosa.
Tomás de Aquino

El concepto de realidad es algo primitivo, anterior y evidente, es decir, el concepto de realidad va siempre unido ai concepto de ser, en otras palabras, lo real es lo que es. O viceversa, ser es simplemente lo real. Según esto, en la realidad encontramos dos rasgos característicos que son: ’ La presencialidad: esto es que el ser no es creado por el espíritu sino en­ contrado por él. La realidad o el mundo no es subjetivo, no lo inventamos, no es una contemplación de nuestras propias creaciones. Tomás de Aquino (1225-1274), sin duda el más grande filósofo de la Edad Media y de la filoso­ fía escolástica, se pregunta si acaso el ser no tendrá tan sólo una e.xistencia en nuestra conciencia; si asi fuera no cabria posibilidad para la ciencia, por l o que el ser, en toda circunstancia tiene que ser transubjetivo, es decir, fuera d e y encontrado por nosotros. En esto consiste la realidad y la objetividad, e n e l l o también está ia verdad. Las cosas determinan nuestro espíritu.

Las píritu.

cosas

determinan

nuestro

es­

■ilUIO La realidad, Teoria de los objetos

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El ente concreto e invididual Otro rasgo característico de la concepción de
Tomás de Aquino de la realidad el que está en el espacio y en el tiempo, o sus­ tancia primera, es para Tomás de Aquino, el ser en su propio y original sentido” El ser es la sustancia primera que surge de la materia y la forma unidas, el objeto del conocimiento humano, es una “quididad” que existe en la materia en una realización individual. Éste es el ser propio y real.

Actividades
Realiza una investigación en torno a la vida de Santo Tomás de Aquino, para que comprendas la relación que guarda su concepto de realidad en todo su sistema filosófico.

La sustancia. Descartes
Descartes define la sustancia como una cosa existente que no requiere más que

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de sí misma para existir; esta definición fue cuestionada porque, de acuerdo con
ella, dios sería la única sustancia, lo que traería consigo la eliminación de toda causalidad propia y de toda subsistencia en el reino de lo creado, lo que dejaría sin explicación las realidades concretas del mundo real. Por ello Descartes distingue las diferentes sustancias de la manera siguiente:

a) La sustancia infinita o dios. b) La sustancia finita-, dentro de la cual se distingue:
La sustancia finita extensa o corpórea {corpas). La sustancia finita pemsante {cogitans). Si bien estas sustancias dependen de dios, ya no dependen de ninguna otra cosa para existir, por sí mismas pueden ser pensadas y existir Ahora bien, dice Descartes: nosotros no percibimos sustancias como tales, sino atributos de sustancias; sin embargo estos atributos o cualidades de la sustancia no son iguales, porque “hay siempre una propiedad principal de la sustancia que cons­
De tros acuerdo con los Descartes, atributos noso­ de las

percibimos

sustancias.

tituye la naturaleza o esencia de ésta y de la que dependen todas las demás”.
Pero nos podemos preguntar ¿cómo podemos determinar cuál es el atributo principal de una determinada sustancia? La respuesta consiste en preguntar; ¿qué es lo que percibimos clara y distintamente como atributo imprescindible de la cosa?, de modo que las demás propiedades y cualidades de él dependan. Dentro de las cualidades Descartes distingue;

a) Los atributos: son las propiedades o cualidades esenciales que pueden pen­ sarse sin las accidentales. Por ejemplo, en los cuerpos es esencial la extensión espacial, es decir, ésta es un atributo. Es importante decir que en estos atri­
butos encontramos a la propia sustancia.

<^olegio de ciencias

y HU/MhJjDAPfS

b) Los modos: son propiedades o cualidades accidentales que no pueden pen­
sarse sin las esenciales o atributos. En los cuerpos, por ejemplo, son acciden­ tales (modos): la posición, la figura, y movimientos. En la \'ida anímica son accidentales o modos: el amar, el odiar, el querer, el juzgar; y es esencial o atributo: la conciencia.

Algo para reflexionar.

de

lüÜOS l(j[‘

11

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Unidaû i!

Planteamientos filosoficos sobre ia naturaleza

Siguiendo la concepción de Descartes de la sustancia y sus atributos o acciden­ tes o modos, se pueden identificar, en distintas sustancias o seres, las cualidades \propiedades y encontrarás que algunas son más importantes que otras, es decir, siguiendo a Descartes, algunas son atributos y otras modos.

El universo y su alrededor. Kant
Sin tiempo y sin espacio son imposibles nuestras percepciones sensibles.

El espacio y el tiempo son dos conceptos que, aunque no los puedas definir, cuando te mencionan el tiempo in­ tuyes lo que es y lo mismo sucede cuando te refieres al

espacio.
Pero te puedes preguntar, ¿cómo se forman estos con­ ceptos? Esta cuestión no deja de ser interesante y aunque todos sabemos lo que son, es interesante lo que dice Kant respecto a ellos; por cierto, te comento que este filósofo nace en Königsberg, Alemania en 1724 y muere en 1804. Su obra filosófica es muy importante; dicen sus biógra­ fos que fue un hombre muy disciplinado, que tuvo que luchar mucho, como algunos de nosotros, para abrirse paso en la vida; dicen además que nunca se casó. Cuando alguna vez le preguntaron sobre esto último dijo; "Cuan­ do joven, tuve pasiones y no me casé porque no tuve di­ nero para mantener una mujer; pero cuando tuve dinero para mantenerla, ya no tenía pasiones". Pero volvamos a lo nuestro, cómo explica Kant, al es­ pacio y al tiempo.
¿Cómo se forman ios conceptos?

Kant trata el problema del espacio y el tiempo en la

Estética trascendental, por cierto, el sentido originario de estética en la obra de Kant es el de la percepción sensible. Centra el estudio del
espacio y el tiempo en lo siguiente; 1. Probar que el espacio y el tiempo son dos intuiciones sensibles y no concep­ tos de la mente. 2. Que son intuiciones a priori (se dice que algo es a priori, cuando se obtiene o se afirma sin experiencia previa, es decir, no necesitas haberlo visto o conocido antes) y no adquiridos a posteriori es decir, por la experiencia. Para probar lo anterior, Kant propone los siguientes argumentos:

a) Las ideas de espacio y tiempo no pueden ser pi'oducto de una abstracción
(por ejemplo, ver un árbol y abstraer o representarte la idea de árbol), es de­ cir, a partir de un material recibido a posteriori, pues si queremos aislar cor. la mente la representación de espacio y tiempo de la yuxtaposición de los cuer­ pos y de la consecución de los hechos, nos encontramos con que estamopresuponiendo ya aquella representación. b) Espacio y tiempo, fíjate qué interesante lo que dice Kant, son representacio­ nes que tenemos siempre y de las que no podemos despojarnos. No podemos

Capitulo / La realidad. Teoria de los abíetos

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representarnos los seres y el mundo sin la representación de espacio y tiem­ po. Por lo que esta noción de espado y tiempo tenemos que tenerla, es por tanto necesaria, es a priori.

c) Espacio y tiempo no son conceptos universales, sino representaciones sin­
gulares y únicas. Cuando hablamos de espacios y tiempos, no es que haya varios, sino que sólo son secciones cuantitativas del único espacio y del único

tiempo. Este único espacio no se contrae ni se determina cualitativamente, respecto de sus inferiores lógicos; sino que permanece siempre cualitativa­ mente el mismo, el único espacio. Lo propio sucede con el tiempo, siempre es cualitativamente el mismo, el único tiempo. d) Espacio y tiempo son infinitos y contienen en sí espacios y tiempos como partes,
no debajo de si, como si fuera un concepto universal con sus individuaciones concretas. El espacio no está contenido, como los conceptos universales, en los individuos concretos, es decir, en los espacios particulares, sino que los

espacios particulares están en el espacio. Lo mismo se dice del tiempo.
Para Kant el espacio y el tiempo no son una propiedad de las cosas en sí. El espa­ cio no es nada si lo desligamos de la condición de la posibilidad de toda experiencia y lo concebimos como algo que sirve de soporte a las cosas en sí mismas. Dicho en palabras sencillas, el espacio desaparece si lo desligamos de las cosas. El espacio es, según expresión kantiana; empíricamente real pero trascendental­

Algo para reflexionar...
A\ af\rma( que el conocimiento limi­ la a lo expenenciü, la líiosofia kantiana seaproxima que no todo al el empirismo, conocimiento valo^’mm:' proviene

mente ideal.
En conclusión, según la estética trascendental de Kant, espacio y tiempo son

formas a priori de la sensibilidad y se explican así; Son formas: porque dan sentido a nuestras sensaciones, espacio y tiempo son una forma de manifestación de las impresiones, éstas aparecen ordenadas o estructuradas en el espacio y el tiempo. Por ejemplo, cuando vemos una silla en un espacio y en un tiempo (la vimos en el comedor a las dos de la tarde).

de líj experiencia se acerca al raciona­ lismo. Pero también es esencial en el pensamiento del tercer kantiano gran !a infiiiencia filosofico

moMmiento

de ia modernidad, la limitación.

El espacio y el tiempo son infinitos, afirma Kant.

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Unidad II Planteamientos filosóficos sobre ia naturaleia

Son a priori: porque constituyen condiciones anteriores y necesarias gracias a las cuales se hacen posibles todas las impresiones sensibles, es decir no podemos eliminar el espacio y/o el tiempo de los fenómenos, pero sí puedo imaginar un espacio y un tiempo vacíos. Espacio y tiempo tienen que ser condiciones “a priori” esto quiere decir que yo no puedo tener impresión, experiencia o in­ tuición empírica de una computadora, un automóvil, una escuela o cualquier objeto sin extensión espacial, es decir sin ocupar un espacio y tampoco puedo percibir o tener impresión de la duración de un acontecimiento o la sucesión de los mismos si ellos no tienen lugar en el tiempo. Son de la sensibilidad: porque todos nuestros conocimientos sensibles son condicionados por el tiempo y el espacio, esto es, los objetos, animales o co­ sas los vemos gracias a que ocupan un espacio y a que están en el tiempo. Sl el tiempo y el espacio se eliminaran, nuestras percepciones resultarían im­ posibles. Por consiguiente el espacio y el tiempo, como formas a priori, son inherentes y absolutamente necesarias a nuestra sensibilidad, los objetos i¡>:>

T
Actividades

pueden ser percibidos sin espacio y sin tiempo.

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T

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Realiza una investigación a la obra de Kant y con la ayuda de tu profesor, reflexiona sobre ei papel que desempeñan el tiempo y el espacio en la percepción de los objetos sensibles.

Con la finalidad de que identifiques qué tanto aprendiste en este capítulo, te propongo lo siguiente: 1. Construye un concepto de la realidad. Discútelo con tus compañeros e intenta elaborar una definición de grupo. 2. Responde: • Explica ¿A qué nos referimos cuando decimos que los objetos existen de manera independiente a nuestra voluntad?

¿Qué es la Ontología?

Explica con tus propias palabras. A qué se refiere Kant cuando afirma que el tiempo y el espacio son condiciones a priori de toda percepción sensible.