La fiesta de Viernes Triste en Yepes (Toledo) (Transcripción del programa de Radio que se emitió en 2012) -Viernes triste en mi pueblo

, viernes trágico, viernes glorioso, viernes sublime, viernes histórico, ¿que nos sugiere a los yeperos del siglo XXI el Viernes Triste, como se dio a llamar a este día del Señor donde el pueblo de Yepes escribió para su gloria en las páginas de la Historia? -Señores contertulios, muy buenas días. Ayer celebramos el Viernes Triste con un ánimo renovado con que cada año recordamos en este día a nuestros mejores hijos de este pueblo. Me acuerdo que al principio de llegar nuestro párroco D. Emilio al pueblo hablaba conmigo de este día. Me decía: “David, este día tenemos que hacer que sea aún más grande en el pueblo, pues en verdad esto define al pueblo y tenemos que ensalzarlo.” Y bien que yo doy fe de ello, pues me consta que así es. Todos queremos hacer grande este día, pero es fácil que nuestro mejor heraldo o representante sea nuestro escudo; sí, nuestro escudo heráldico. A mí no me cabe duda de que es así. ¿Me podéis decir qué os sugiere, amigos contertulios, nuestro escudo, así a primera vista? ¿Quién va a contestar primero? Y he tirado de biblioteca y también me han escrito un artículo titulado El Escudo de Yepes, por Salvador Juárez; sí, mi hermano el cartero que le he dicho “Venga, tírate el saci y a ver qué nos cuentas del escudo de nuestro pueblo.” Y aquí tengo la consulta. ¡Leedla! No tiene desperdicio.

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Esta primera parte del artículo está sacada de la página de Wikipedia; en él se habla de Yepes y su historia; una parte del mismo nos habla de la historia del escudo de la Villa; en la web no consta su autor, pero vaya aquí nuestro agradecimiento por adelantado.

En el siglo XVIII, una Real Orden de Carlos III concedía a la villa de Yepes poder ostentar en todos sus documentos su antiquísimo escudo, el cual contiene una custodia sostenida en las garras de un león rampante sobre campo rojo, adornado por su corona acompañado por el laurel y la palma. La Ley diez y siete, tomo primero, libro cuarto de la Recopilación, y en el tomo original de Diego Urbina regidor de Madrid, y rey de armas, asienta en que el oro representa, de las virtudes, la justicia, benignidad, y clemencia, y de las calidades mundanas, la nobleza, caballería, generosidad, soberanía, pureza y "grabedad".  El León, es frecuentado en Armeria, así en España como en toda Europa, por símbolo de los grandes Héroes, y fuertes Capitanes, en señal de valor majestuoso, de ánimo generosamente guerrero, y noblemente soberano, y por eso, propia y singular Insignia del Español Imperio, que representa Nobleza, ardimiento, hecho esforzado y gallardo. La custodia que tiene el León en las garras, es símbolo de la Fe con que los naturales de la mencionada Villa de Yepes, han defendido siempre los elevados y Sagrados Misterios que encierra, dispuestos siempre para ello hasta perder sus vidas, honras y haciendas.

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El Color rojo del campo del dicho Escudo, simboliza de las Virtudes y Caridad, y de las calidades mundanas, valentía, nobleza, magnanimidad, valor, atrevimiento, victoria, ardid, honor, furor y vencimiento con sangre.

Adorna el expresado Escudo la Corona Real, ostentando la Insignia, y Dignidad del Rey, en señal de la jurisdicción civil, y criminal, alta y baja, mero, mixto imperio que dicha Villa de Yepes posee como pública la fama que sale por detrás de dicha Corona.  Y en fuerza de lo que resulta de los referidos Instrumentos, y citada Real facultad con que me hallo señalo a la mencionada Villa las expresadas Armas, para que las pueda grabar, esculpir y pintar en sus Sellos, Reposteros, Tapices, plata Labrada, Títulos de Escribanos, y demás Oficiales de Justicia, y en todos los instrumentos y partes acostumbradas, que pareciere a su Concejo, Justicia y Regimiento, que ahora es y en lo sucesivo fuese, sin que en ello se la pueda impedir ni embarazar, por ningún Tribunal, Audiencia, Chancillería, ni Ministro alguno de S.M. "Certificación de Armas, sellada con el Sello de las nuestras, (quedando en mi poder y Real Archivo minuta de todo lo expresado) y firmada de mi mano en esta Villa de Madrid, a veinte de enero de mil setecientos setenta y tres".

Hay divergencias sobre los elementos que componen el escudo de la villa de Yepes, en el que se inspiran las familias que llevan ese mismo nombre.  El códice Confirmación de los privilegios y exenciones de la villa de Yepes, que contiene la documentación sobre el paso de la villa al poder de Felipe II, lo representa bajo la efigie real, con un león rampante sosteniendo un castillo sobre campo azul, enriquecido con otros elementos secundarios. El códice se conserva en el Archivo del Ayuntamiento de Yepes. Posteriormente se introducen algunas modificaciones- campo rojo y león sosteniendo el estrellón de una custodia-, como consta en el documento con que Carlos III confirma oficialmente el escudo. También este documento, que lleva el título Confirmación de Armas de la villa de Yepes se conserva en el archivo de la villa. En el escudo modificado, el mismo documento justifica los varios elementos: el león simboliza el valor y el heroísmo; la custodia, la fe y devoción eucarística en la historia de Yepes; el color rojo, la caridad y otras virtudes humanas y bélicas de sus habitantes. Espíritu eucarístico y escudo de Yepes quedaron fundidos en la monumental custodia regalada por Don Paulino Bernardo Herrero, a la villa. Fue saqueada durante la Guerra Civil Española de 1936. Sólo se ha conservado de ella la parte central, que reproduce la temática misma del escudo: el león rampante que sostiene la custodia. Actualmente se conserva en el museo parroquial de Yepes.

Hasta aquí lo que nos cuenta Wikipedia; pero aparte de todos estos elementos debidamente documentados, la tradición popular, la licencia del artista, concesiones no documentadas o quizá una combinación de todas ellas añaden al escudo los siguientes elementos: 1º Sobre la Corona Real un arcángel tocando a Gloria que nos habla del gozo y alegría que sin duda se produjo en el Cielo por la feliz conclusión de la batalla entre nuestros antepasados y los sarracenos. La adición de este elemento, que se llama precisamente Gloria, es sumamente rara en la Heráldica española y mundial y es señal de gran privilegio. 2º Al pie del Escudo, un conjunto variopinto de objetos y herramientas; en él se representa desde el noble con su yelmo y su escudo de batalla, los estandartes y lanzas de la milicia, los útiles de labranza y las herramientas de labradores y artesanos, el almirez de las damas y las doncellas y el garrote del gañán, para que sirvan de recordatorio perenne de que fue todo el

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pueblo, todos sus linajes, oficios y condiciones los artífices de tan magnífica proeza como la que premia nuestro escudo, y 3º A ambos lados del escudo, se colocan diversos elementos que rinden homenaje a los presentes en el mismo; a Nuestro Señor Jesucristo en la Hostia, con la sencillez de las hojas de palma y los ramos de olivo; y al pueblo de Yepes, representado en el león, con las banderas de España a la izquierda (que es en realidad la derecha del escudo) y a la derecha (que es la izquierda) la bandera del reino de Castilla, inclinándose ambas en protocolario saludo a los protagonistas del blasón.

Salvador Juárez Mancebo 4 de junio de 2012 ---Bueno, ¿qué cuerpo se os ha quedado? Ahora tenéis un conocimiento más grande de lo que significa ser de Yepes y la relación que tiene la Eucaristía y este querido pueblo nuestro donde por la gracia Divina hemos nacido. Ya iremos viendo en otros programas el compromiso que tenemos todos los vecinos con Cristo Eucaristía; nuestros padres lo lograron cumplir con creces pero nosotros… ¿podemos decir lo mismo? Hoy solo nos ocuparemos de lo que concierne al Viernes Triste. Se admiten preguntas, amigos, a ver qué conclusión sacamos. -A mí se me ocurre esta: ¿Por qué harían esto los sarracenos? Contestad con los que os parezca y si no, os puede valer esta: el darles un palo así, en el centro de su fe; debieron pensar que esto les haría un daño terrible; lo que ocurre es que se les volvió en su contra y lo que consiguieron es unirles más. Pero seguramente no fue más que el ansia de ganar méritos de los capitanes sarracenos al asestar un golpe psicológico tan grande a los cristianos y así medrar en el escalafón de su milicia. No olvidéis que en la época a que nos estamos refiriendo nos encontrábamos muy cerca de la frontera y era habitual por ambos bandos las incursiones en territorio enemigo mediante golpes de mano. -Debió ser terrible. ¿Qué pasa? ¿Es que iba poco protegido? -Qué va, qué va; a mí me consta que muchos, por no decir todos los que acompañaban al Santísimo en ese preciso momento; lo que ocurrió es que el factor sorpresa jugó una baza decisiva, nadie debía esperarlo; mira, sólo tienes que ver una cosa y es que hasta hace muy poco se hablaba, que yo recuerde, por lo menos de 4 cofradías que vivían por y para el Sacramento. -¿Cuatro dices? ¿Las recuerdas? -Hombre, por supuesto. Mira: -La primera la Sacramental, que es la misma que queda y que además me consta que era la más antigua. La segunda era la Cofradía de la Banda Dorada, sólo compuesta por la parte noble del pueblo. La tercera cofradía de Piqueros y Arcabuceros, dedicados a la escolta del Santísimo. Y la cuarta la Cofradía de los Pajes y Hachas; pero no las de cortar leña, sino las de llevarlas encendidas. -Oye, ¿y tú de dónde has sacado esta información? -Pues mira, ahora que lo dices, agradecédselo a nuestro querido párroco de feliz memoria D. Tirso Trillo Siaba. Bueno, y volviendo a la pregunta esto demuestra que el Santísimo iba muy bien custodiado. -Oye, otra pregunta que se me ocurre. ¿Hubo muchos muertos? -Bu… ya lo creo; por parte de los dos bandos; lo que debió de terminar en un gran dolor para las familias del pueblo. -¿Y qué pasó después? Menudo encono entre unos y otros, ¿no? -Pues mira, eso sería lo que pudo pasar, pero no, no, ni mucho menos. Cuando rescataron al Santísimo Sacramento recogieron a sus muertos y heridos y también a los perdedores curándoles y atendiéndoles y entre cantares trajeron al Sacramento hasta su iglesia donde le rindieron honores. -Oye, ¿y no hay nada escrito de todos esto, lo digo a nivel de pueblo llano, no se algo que lo recuerde?

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-Pues no te puedo decir; lo que sí recuerdo es que Damián Florín recitaba unas coplillas que había oído a la tía Filina, una anciana que vivió en nuestro pueblo. -Y ¿qué decían esas coplillas? -Pues mira, yo sólo me sé el principio. -Anda, no te hagas de rogar y recítalas. -Bueno, si os empeñáis… Decían así: Por el callejón del val llamado la Sinagoga salieron los sarracenos a quitarnos la custodia Las mujeres a pedradas y los niños a cantazos metieron al Sacramento en la tahona del Perrazo. -¡Qué lástima que no recuerdes más! -No te preocupes cuando esté aquí Damián le pedimos que venga un día y nos las recite. Volviendo al escudo de Yepes: yo no sabía la importancia del Ángel tocando la trompeta; me ha dejado sorprendido de verdad. Sí, es uno de los privilegios más grandes, ya lo creo. Pero lo más grande, para nosotros ya no es en sí el privilegio del ángel, sino el anuncio que éste hacía a los Cielos con su atronadora trompeta que por la puerta entraban unos hombres, mujeres y niños que con su sangre habían defendido a Cristo Eucaristía y que todos, todos, eran de nuestro querido pueblo. Ahora entiendo el por qué del tañer de las campanas en ese día. Esta es otra, las campanas en ese día hacen de todo, desde cantar hasta llorar; fíjate que hasta la campanilla que ayuda a misa en ese día, cambia su forma de tocar a la hora de Alzar. Algún día les enseñaré a los monaguillos cómo se tocaba. -Ya, ya; otra cosa. Y la custodia ¿qué pasó de ella? -Bueno, eso es otra cosa; en esos tiempos no se usaba custodia para procesionar la Santa Hostia; no fue hasta que la adoración a la misma aprobada y recomendada por la gula papal de Urbano IV, tras el milagro de Bolsema (Italia) en 1264 que se impulsó el establecimiento como fiesta litúrgica el Corpus Cristi; la custodia es posterior a todo esto. La mandaron hacer al platero de Toledo Justo Gamero, don Paulino Bernardo Mercero, que era hijo de Yepes y capellán mayor de la Orden de Mozárabes de Toledo ; costó 16.000 reales de vellón (aproximadamente 90.000 euros de ahora; un pan era lo que ganaba un hombre trabajando de sol a sol) y fue en el año 1852 cuando por primera vez ostentó la Hostia Consagrada. Como curiosidad os diré que este señor exigió que por regalarles esta magnífica el pueblo de Yepes debería comprometerse, todos los años, a pedir por él y sus familiares en los funerales del Viernes Triste; y así se hacía, pues mi padre así me lo contaba. La perdimos durante la guerra Civil del 36; así que podéis ajustar los pocos años que la disfrutamos. Se dice que fue destruida en su totalidad, y los que tuvieron la suerte de verla dicen que en nada envidiaba a la de Toledo. Como veis, el Viernes Triste, el Escudo Heráldico y el pueblo no se entienden si no es dentro del marco eucarístico. Lo sucedido en el Viernes Triste, lo que hizo en el pueblo de Yepes no fue ni más ni menos que engrandecer su fe en el Santísimo Sacramento que, día tras día, año tras año, ha ido vertiendo abundantes gracias en los corazones de sus habitantes. Ojalá que el arcángel siga anunciando con su trompeta la alegría de los cielos por la llegada de más hijos de Yepes y que lo siga haciendo por siempre. Me gustaría poder despedirnos, si es posible y os parece con esas palabras que D. Tirso escribió en unos de sus libros, hablando de Yepes que decían así: Hombres y mujeres de Yepes, en vuestras venas lleváis sangre más rica que el oro No la ensuciéis sin decoro y dejad limpio el tesoro a los hijos que engendréis. Queridos compañeros y radioyentes: hasta un próximo encuentro. Alabado sea en Santísimo Sacramento.

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