CONSERVATORIO NACIONAL DE MUSICA Alumno: Gabriel J. Cuba Espinoza Profesor: R.

Daniel Sierra Márquez Curso: Análisis I Fecha: 11 de junio de 2013

Análisis del primer movimiento de la Sonata N°1 de W. A. Mozart

El primer movimiento de la Sonatina número 1 de Mozart, K. 279, tiene forma sonata, está en la tonalidad de Do mayor y es, al igual que el resto de la obra, de estilo clásico. La obra inicia con la exposición de los 2 temas, propio de la forma sonata. El Tema 1 está formado 6 frases o ideas diferentes, en una evocación al estilo barroco (o al rococó). La idea a se compone de dos compases, los cuales se repiten, de característica instrumental. El motivo realizado por la mano izquierda (salto y bordadura) es ampliamente utilizado en partes posteriores del movimiento, sobre todo como acompañamiento. La idea b, en contraste, es más lírica, acompañado por un bajo “Alberti”. La idea c utiliza arpegios (material instrumental), y se compone de dos compases, que culminan en una cadencia rota, para repetirse y culminar en cadencia perfecta. La idea d y la idea e son más pequeñas, de dos compases cada una. Mientras d tienen una intención cadencial, pues enfatiza los grados I y V, e tiene intención rememorativa, algo ideal luego de

haberse expuesto una variedad de ideas. A la vez, dicha multiplicidad de ideas le otorgan a la sección un carácter expositivo frente al resto del movimiento. El puente nos conduce hacia la tonalidad de Sol Mayor, pasando por el V/II, el II y el V de Sol mayor. Las dos semifrases son secuencias, por lo que el puente, además de intención conductiva, tiene intención recesiva, conveniente luego de haberse presentado múltiples ideas. El tema 2 se inicia en el segundo tiempo del compás 20. Está compuesto por tres frases: a, b y c. En la frase a, el consecuente (c. 22,23) parece repetirse con ligeras variaciones melódicas, sin embargo, es interrumpido por la aparición de la frase b. Esta frase b es antitética respecto de la frase a, al ser de carácter lírico. La frase c, cuya armonía conforman prácticamente el II y V grado, tiene intención cadencial, que permite cerrar la exposición del tema 2. A su vez, el tema 2 es antitético frente al Tema 1, pues el estilo usado es más fiel a la época. Inmediatamente aparecen las frases conclusivas, contándose hasta 4 frases. La frase a, contiene una síntesis de materiales del consecuente de la frase b del tema 2, y de la frase c del Tema 1, algo común y de importancia en las frases conclusivas. La subsiguiente frase a’ es una repetición de la frase anterior con variaciones en la melodía y en el bajo. La frase c, concluye la exposición con una escala, seguida de una cadencia perfecta cuya resolución se retarda por una apoyatura, y una bordadura en el bajo. Adicionalmente, en una clara intención ornamentativa dentro de las FF.CC., y cíclica a nivel de la sección, aparece un

arpegio de Sol mayor adornado con bordaduras, creando una especie de “reverberación”. A continuación, se inicia el desarrollo. Formado por dos periodos, A y B, de dos frases (a y b) cada una. El periodo A (cp. 39-44) se desarrolla mediante secuencias y pedales. Para ello, Mozart utiliza material de la idea a del Tema 1. Aparentemente se inicia en Sol menor, pero la progresión usada resulta ser un II – V que se pasa por las regiones de Re menor, Do mayor y La menor. Una sexta napolitana en La menor (Sib6 – Mi), une las frase a y b. La siguiente frase, b (cp.44-47), está formada por una secuencia melódica basada también en material de la idea a del Tema 1; esta vez utilizando imitación entre ambas voces. La secuencia pasa por las regiones de La menor, Sol menor, y Fa mayor, utilizando la progresión II –V. En el periodo B, la frase a (cp. 48-51) rememora la idea b del Tema 1, pasando por la región de Do mayor y luego Sol mayor. La última frase del desarrollo, b, aparece en el tercer tiempo del compás 51. Esta frase alterna los grados V y I en Do mayor, por lo que tiene intención cadencial, lo cual permite cerrar la sección en dicha tonalidad. A continuación, aparece un enlace (cp. 55), un fragmento escalístico, que cumple una función recesiva antes de la reexposición. Toda esta sección, por su carácter modulante, es antitética respecto de la sección de exposición. La reexposición inicia con la frase a del Tema 1 re expuesto sin modificación alguna. La frase b, inicia aparentemente sin modificación, pero rápidamente modula hacia el IV grado, iniciándose una pasajera inestabilidad tonal, que resulta extraña por ser una característica del desarrollo. Se utilizan los

grados VII7/II, VII7, I, Im, V/V y V en Do mayor, para luego finalizar la frase en semicadencia, por lo que la inestabilidad tonal termina sin alejarnos del centro tonal, Do mayor. La frase d de del tema 1 reaparece tal cual, pero en Sol mayor, permitiéndole así al puente aparentemente conservar su función modulatoria. En esta ocasión el puente es más largo, modificado melódicamente, y cumpliendo las mismas funciones armónicas, esta vez en la tonalidad de Do mayor. Luego, el Tema 2 se re expone, pero tan solo la frase a. Esta frase se repite como a’, pues la melodía está transportada una octava hacia abajo y el consecuente sufre variaciones melódicas. Luego se re expone parte de la frase c del y la frase e del Tema 1, esta última sin variación alguna, completándose la reexposición del

Tema 1. Inmediatamente le sigue la reexposición de las frases b y c del Tema 2, en Do mayor, casi exactamente igual a la exposición. Las frases conclusivas se re exponen tal cual fueron presentadas en la exposición, con la diferencia de estar en la tonalidad de Do mayor. La “reverberación” que aparece al final se presenta también tal cual fue expuesta, pero esta vez aparece alargada un compás y medio adicional, sobre el acorde de I grado, para dar una intención cadencial y enfatizar el final del movimiento. Además de recordar las técnicas barrocas, lo que más destaca en este movimiento es la inusual reexposición de los temas. Aprovechando las múltiples ideas que componen el Tema 1, Mozart realiza la reexposición de estas ideas variándolas, e intercalándolas con las 2 frases del Tema 2. Esto puede resultar extraño dado el estilo, sin embargo, no se aleja de una de las características más importantes de la forma sonata, que es la “reconciliación” de ambos temas en la

reexposición. En ese sentido, este aspecto es resaltado aún más en el presente caso. Por otro lado, la utilización de una técnica barroca por parte de Mozart parece lógica dada su juventud, pues la compuso con 18 años de edad. Fuera de esto, los elementos del estilo clásico están presentes en la forma, textura, acompañamiento y equilibrio entre las partes.