"DONDE ESTUVO MARCEL CLAUDE PARA EL 11/09/73”

RESPUESTA DE CLAUDIO FAJARDO FAÚNDEZ, COMPAÑERO DE LICEO DE MARCEL: A propósito de la publicación de rumores infundados sobre Marcel y el golpe de estado, hacemos pública una carta enviada por Claudio Fajardo, ex compañero de colegio, quién compartió esos duros momentos con nuestro candidato. "No podría decir que volver a verlo me sorprendió. Su rostro estaba un poco transformado, pero su timbre y su tono perentorio seguían siendo los mismos. Desde el televisor me llegaba su voz polemizando con todo lo que se ponía por delante, mientras el ordenador de pantalla iba informando las letras de su nombre: MARCEL CLAUDE. FUNDACIÓN TERRAM. Hacía casi treinta años que habíamos egresado del liceo en que estudiamos juntos. No habíamos podido ser grandes amigos a pesar de estar en el mismo curso: transitábamos veredas políticas opuestas; él era Demócrata Cristiano; yo defendía el gobierno de la Unidad Popular. Habíamos discutido intensamente, así era la época, pero también habíamos aprendido intensamente. El golpe militar vino a interrumpirlo todo. Escuchándolo en la televisión aquella vez, recordé el fragor político de antaño, pero también reviví un episodio que nunca había olvidado: fue durante el último año de colegio; un confuso incidente entre estudiantes del curso nuestro con alumnos de otro cuarto medio que terminó con los compañeros nuestros expulsados. Entonces, la furia colectiva se subió por las paredes; la sangre adolescente clamó venganza y heroísmo, y en ese ambiente de hostilidad y ruido, Marcel, y solo él, declaró que en razón de sus principios humanitarios y cristianos, no estaba dispuesto a negarle su amistad a ninguna persona si la oportunidad se daba. Yo, desde mi banco, me sumé al rechazo condenatorio, pero en mi zona más íntima y desnuda, admiré en silencio su integridad y coraje en la defensa de principios; a pesar de la tormenta en contra. Mientras lo escuchaba en aquel programa de TV, entendí que ahora se venía una decisión urgente: o me estacionaba en el cálido rencor de las antiguas rivalidades partidistas, o celebraba y compartía la luminosa evolución de su posición política. Tomé mi decisión. Me recibió en la que entonces era su oficina. No perdimos ni un minuto haciendo halago del pasado; la tarea más urgente se venía hacia el futuro. Hoy no me sorprende que sea él quien amplifique los ecos de aquel sueño que se nos quedó inconcluso. La causa justa está en las manos justas; el resto, cada uno debe tomar su propia decisión. Como escribió Mario Benedetti: " Cada cual en su faena porque en esto no hay suplentes". Un gran abrazo para los que están y el recuerdo siempre vivo para los que ya no están. Claudio Fajardo Faúndez. Profesor de Historia y Geografía. Universidad de Chile.

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