Verlioka

*************** Una vez vivía un matrimonio anciano con dos nietos huérfanos, tan hermosos, tan dócile s y buenos, que el matrimonio los quería sin medida. Un buen día se le ocurrió al abue lo llevar a los nietos al campo para enseñarles un plantío de guisante, y vieron que los guisantes crecían espléndidos. El abuelo se regocijó al ver aquella bendición y dij o: - No hallaréis guisantes mejores en todo el mundo. Cuando estén bien granados, harem os de vez en cuando sopa y tortilla de guisantes. Al día siguiente, el abuelo mandó a su nieta, diciendo: - ¡Anda y ahuyenta a los gorriones de los guisantes! La nieta se sentó junto al plan tío, agitando una rama seca y diciendo: - ¡Fuera, fuera, gorriones que picoteáis los guisantes del abuelo hasta que os hartáis ! De pronto oyó un retumbar de pasos en el bosque y se le presentó Verlioka, un gigant e de enorme estatura, con un ojo, nariz ganchuda, barbas como zarzas, bigotes de una cana de largo, pelos como cerdas, cojeando de un pie, apoyándose en una mulet a, enseñando los dientes y sonriendo. Se acercó a la preciosa niña, la cogió y se la lle vó detrás del lago. El abuelo espera que espera, y al ver que la nieta no volvía mandó al nieto en su bu sca. Pero Verlioka se lo llevó también. El abuelo espera que espera, hasta que dijo a su mujer: - ¡Cuánto tardan nuestros nietos! ¡Se habrán entretenido retozando por el campo o cazand o estorninos con algún muchacho, y entretanto los gorriones darán cuenta de nuestros guisantes! ¡Anda, mujer, y enséñales a tener juicio! La anciana dejó el fogón, cogió el palo que guardaba en un rincón y se alejó; pero no volv ió. En cuanto Verlioka la vio en el campo, se le acercó gritando: - ¿Qué buscas aquí, bruja? ¿Vienes a desgranar guisantes? ¡Si tanto te gustan, voy a dejar te entre los guisantes para siempre! Y levantando la muleta, empezó a golpear a la anciana hasta que la pobre perdió el s entido y se quedó tumbada en el suelo, más muerta que viva. El abuelo esperó en vano la vuelta de los nietos y de su mujer, y empezó a murmurar contra ellos, diciendo: "¿Dónde, demonios, estarán? Bien dicen que un hombre nada buen o puede esperar de su costilla". El viejo resolvió ir en persona al plantío de guisa ntes, y allí encontró a su mujer en tan lastimoso estado, que apenas la conocía; pero de sus nietos no vio ni rastro. El abuelo gritó, cogió a la anciana y poco a poco la arrastró hasta casa. Allí le roció el rostro con agua fría y la reanimó. La abuela abrió lo s ojos, y contó al marido lo que le había pasado. El abuelo se puso furioso contra V erlioka y gritó: - ¡Eso pasa de broma! Espera un poco, amigo, y te demostraré que también tenemos brazo s. ¡Ten mucho cuidado, Verlioka, y procura que no te retuerza los bigotes! ¡Tú has hec ho el mal con tus manos y lo pagarás con tu cabeza! Y como la abuela no trató de retenerlo, el abuelo cogió su bastón de hierro y salió en b usca de Verlioka. Anda que andarás, anda que andarás, llegó ante un pequeño estanque donde nadaba un pato sin cola, que al ver al abuelo dijo: - ¡Cuac, cuac, cuac! ¡Dios te conserve la vida cien años, abuelo! ¡Hace mucho tiempo que te esperaba aquí! - ¡Salud, pato! ¿Por qué me esperabas? - ¡Sé que buscas a tus nietos y que quieres ajustar las cuentas con Verlioka! - ¿Cómo conoces a ese monstruo?

Y he aquí que la cuerda se puso en movimiento ante ellos arrastrándose como una cule bra.¿Quieres ir delante y enseñarme el camino? ¡Aunque te falte la cola veo que no te fa lta cabeza! El pato salió del agua y se puso a caminar contoneándose. Verlioka lanzó un rugido. Te diré dónde vive. entró en la cabaña. El abuelo pensó: "Podría llevármela y quizá me serviría para ahorcar a Verlioka".¡No escupas en el pozo si no quieres tenerte que beber tú solo el agua! El abuelo pensó: "Por qué no llevármela?" Y dijo a la bellota: . . Anda que andarás. La cuerda se puso tirante en el umbral. .¡Hola. Entonces el molino se levantó y apoyándose en la turbina echó a andar delante del abue lo. Anda que andarás.Vengo de tal y tal parte a ajustarle las cuentas a Verlioka. pero me daré el gusto de hacerle p agar mi cola. cuac! No soy más que un ave pequeñita. si los vieses! . que dijo: . El pato se situó sobre la estufa. y adónde vas? . si los vieses! . llegaron ante una bellota tirada en el camino. porque la bellota se puso de pie y mar chó dando brincos delante de todos. piii! ¡Para moler a Verlioka estamos aquí! Verlioka se enfureció y cogió la olla por el asa. ¡y tan solitaria! La estufa estaba apagada y había un potaje de tr igo cocido con leche para seis. . cuac.¡Cuac.Entonces. agitó el aire con los brazos y de buena gana hubiera sali do de allí corriendo. Figúrate que ha mol ido a palos a mi mujer y se ha llevado a mis nietos. ¿Lo conoces? .Llévame y tal vez pueda ayudarte.¿De dónde vienes. cuac.¡Ya lo creo! ¡Llévame contigo y te ayudaré! .¡Hola. cuac! -graznó el pato-.¡Hola.¡Síguenos rodando! Pero aquello fue un rodar extraordinario.¿De dónde vienes y adónde vas? .Vengo de tal y tal parte y voy a vérmelos con Verlioka. abuelito juicioso! . ¿Cómo quieres que no lo conozca. cuerdecita! . El abuelo colocó e l molinito en el banco. llegaron ante un molino de agua. que dijo: .¿Pero en qué puedes ayudarme?. tal vez puedas decirme dónde vive. y Verlioka apareció caminando sobre un pie calzado de madera y apoyándose en la muleta. anda que andarás. Y contes tó a la cuerda: . molinito de agua! . abuelito narizotas! . La bellota dio un brinco y vació a Verlioka el único ojo. q ue dijo: . y el abuelo fue a coloca rse en un rincón.Voy a zurrar a Verlioka.¡Hola. Pero por vueltas que daba. si sabes el camino. bellota robliza! . no podía encontrar la puerta. Enton .¡Hola. que ha pegado a mi mujer y se ha llevado a mis dos nietos.¡Hola. Pero la bellota que es taba en el potaje se puso a silbar una canción: ¡Pi. anda que andarás. anda que andarás.Ven con nosotros. pii. Anda que andarás. Llegaron a un espeso bosque tan tenebroso que daba horror. y en el bosque había un a cabaña solitaria. llegaron ante un trozo de cuerda tirado en el ca mino.¿Dónde vas tan aprisa? . y ¡qué nietos. y ¡qué nietos. abuelito juicioso! .¡Llévame contigo y tal vez pueda ayudarte! Y el abuelito pensó: "El molino de agua también puede ser útil". La bellota que sabía de qué se trataba.. De pronto se oyó un retumbar que venía del bosque. dejó en el suel o una carga de leña que traía y se puso a encender la estufa. dio un salto y se metió en el potaje. pero el asa se rompió y todo el pota je se esparció por el suelo.¡Cuac. si fue él quien me arrancó la cola? .

. El abuelo le dio golpes hasta dejarlo muerto y luego derribó la cabaña y abrió el calabozo y del calabozo sacó a sus nietos. derribando sobre él el molino que cayó con fuerza del banco.ces la cuerdecita se le enredó entre las piernas y lo hizo caer de espaldas contra el umbral. cuac. Entonces el abuelo salió del rincón y con su bastón de hierro empezó a darle golpes con toda su alm a. Y yo que lo conté y vosotros que lo escuchasteis también merecemos probarlos. Y vivió feliz con ella y sus nietos. cuac! ¡Mátalo. mátalo!" Ni valor ni fuerza fueron de ninguna utilidad para Verlioka. cultivando los guisantes y cerniéndolos en paz y tranquilidad. Luego recogió todo el tesoro de Ve rlioka y se lo llevó a su mujer. mientras el pato gritaba desde la estufa con toda la fuerza de sus pulmones: "¡cuac.