Ayuda idónea La mujer ha sido capacitada de una manera especial, para poder ser una ayuda para su esposo

. La palabra hebrea que ha sido traducida como “ayuda” es “ezer” cuya raíz es ”azar”, que significa “rodear”, “proteger”, “defender”, “ayudar”, “socorrer”. Esta palabra no tiene nada despectivo en sí, sino refleja lo mejor que pueda recibir una persona cuando hay necesidad. El hombre está menos capacitado para poder vivir solo que la mujer. La Biblia enseña que el hombre es el que necesita una ayuda, no la mujer. La palabra “ezer” aparece en la mayoría de los textos en las Escrituras como una referencia al Eterno, cf. Éxodo 18:4; Deuteronomio 33:7. Así que, la ayuda que la mujer pueda brindarle al hombre es una ayuda que viene del cielo. El hombre humilde acepta los consejos sabios y la ayuda que el Eterno le esté dando a través de su esposa. La palabra hebrea que ha sido traducida como “opuesta a él” es “ke-negdó”, cuya raíz es “negued”, que significa “en frente”. Esto nos enseña que la mujer fue creada para estar en frente del varón. Si el varón se porta de manera correcta, su mujer, que es temerosa del Dios, le va a tratar bien, pero si él no hace lo que el Eterno le ha llamado a hacer, entonces la mujer se convertirá en su enemiga. La palabra “ke-negdó” puede ser traducida “que le lleve la contraria”. La mujer ha sido hecha por el Eterno para ser así. Esa es la mejor ayuda que el hombre pueda tener, aparte del Eterno mismo. La mujer fue diseñada para ver las cosas de otra manera, para estar en un ángulo diferente y tener otro modo de comprender su contorno. El hombre tiene más capacidad para ver las cosas de manera general, pero no tiene la capacidad de ver todos los detalles. La mujer ha sido capacitada para ver ciertas cosas que el hombre no puede ver y él tiene la obligación

de escucharla para poder tener una imagen más completa de las cosas antes de tomar las decisiones finales y dirigir correctamente su familia. .