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Bestiario Loutremount

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Baños Reyes Francisco Uriel

Bestiario Maldoror
"Recuerdo que el amor era una blanda furia no expresable en palabras. Y mismamente recuerdo que el amor era una fiera lentísima: mordía con sus colmillos de azúcar y endulzaba el muñón al desprender el brazo. Eso sí lo recuerdo. Rey de las fieras, jauría de flores carnívoras, ramo de tigres era el amor, según recuerdo." Eduardo Lizalde, Retrato hablado de la fiera.

Precaución, salvajismo animal. “Quiera el cielo que el lector envalentonado momentáneamente vuelto feroz como lo que lee”1 no pretenda encontrar en este bestiario berridos temerosos o huellas perdidas entre líneas, que le ayuden a cazar y degustar en la comprensión psicológica un tierno y exótico, Isidore Ducasse. Mucho menos a la manera de esos densos volúmenes ilustrados por coloristas luminosos y comentados por un animalista sonrojado, una lección moral por cada animal o motivo natural descrito e ilustrado. Porque en este bestiario lo animal o mejor dicho lo salvaje, ese gran afuera, gran otro libre y seductor. Se mueve tan rápido y cambia constantemente de forma, que jamás da oportunidad de asirlo en un dibujo o en una descripción. El salvajismo aquí no posa para que el relajado colorista bajo la luz tibia del sol, encuentre en sus formas extrañas y peculiares una especie de punto privilegiado que le ayuda a entenderse y entender el mundo. Aquí no hay juego de espejos que entre tantos reflejos lograran una unidad de identidad entre lo salvaje que muestra y el hombre que asimila, dinastía de la representación. El denso camino que recorreremos por Maldoror no permite sentarse tranquilamente a corregir los esbozos en la interioridad, imagen a la cual embellecer o llenar de significado. Este bestiario será un trabajo con lo remanente, se trabajara con el jirón, con la ventosa olvidada, las pululaciones, la garra dejada en el camino tras la acción. Constantes sugerencias a lo salvaje, siempre significantes nunca significadas,

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Lautréamont, Los cantos de Maldoror, Ed.pre-textos,Valencia,2004.p.23

tal como lo concebimos en el orden del tiempo vivido. consultado el 20 de mayo del 2013. rapidez. pertenece al desastre –éste siempre lo tiene sustraído o disuadido– no hay porvenir para el desastre.Baños Reyes Francisco Uriel que no nos referirán completamente a un animal.2 3 Blanchot. Tal y como lo vería Foucault.5 . lo animal. siempre es un desastre que se encuentra por venir. Múltiples formas que terminan haciendo de este bestiario al igual que Maldoror una estancia que se no se puede habitar pero se intenta.Colombia. ya que el futuro. promesa de caminar junto a esos perros furiosos que rompieron sus cadenas 2 y no dejan de desgarrarse en mil pedazos. salvajismo del afuera. Desierto de elementos que al no tener contenido permitirá que el pensamiento salvaje. Monte Avila. Edición electrónica accesible en www.ac.p. ”Sed Foucault.hcostarica.ucr.Michel-Elpensamientodelafuera. pero.1986.(…)pura exterioridad desplegada. “Nada tiene derecho a limitarlo. El desastre es su propia inminencia. ni aquel al que se dirige.fcs. ni los valores o los sistemas representativos que utiliza. El pensamiento del afuera. ni la verdad de lo que dice. se desparrame. la ventosa desangra cual sanguijuela. Metamorfosis Lautréamont. nada es recibido. ni siquiera lo remanente lo residual.”3Una promesa. Ante esto. La escritura del desastre. Ed.”2 En Maldoror nada es pasivo. el colmillo aun sin mandíbula envenena y salta de la mano. p. temporalidad de la agresión de este espacio poético.cr/contenidos/historia/Foucault. lenguaje de transitividad casi infinita. nada posa. agresividad y violencia. a un objetivo final que retratar y describir. se manipulan con vértigo.pdf. no viene. se disperse hasta desaparecer en ese espacio desnudo. como no hay tiempo ni espacio en los que se cumpla. Pero esta agresión también es siempre referida. siempre en continua referencia pero nunca lo suficientemente estáticos para poder delimitarse y definirse. ¿de qué servirá un bestiario ante una animalidad inasible? ¿Qué será de un bestiario sin animales? Donde ni el sujeto ni el animal es soberano. la garra resulta tan fina qué o se quiebra en las manos o desgarra al intentar asirle. “cuando sobreviene el desastre.

límite del que no surge positividad y contradicción. como todos los humanos de largo y pálido rostro. pero tampoco humana. Pobre lector. No es una animalidad real. en la inmediata negación de lo que se dice. salvajismo que incrementa sus miembros y lo hincha de pululaciones.”5 4 5 Lautréamont. Exclusión del sujeto al momento que es referido. Op. como yo. si no los fragmentos de la pinza o la pluma hecha trizas transformada ya en murmullo de gruñido. ahora ya se busca piojos en los cabellos enmarañados o se precipita a encontrar las garras crecidas durante 15 días y cuando ya los cree encontrados.5 . Este vacío animal. esta animalidad. ahora ya son innecesarios. en un silencio que no es la intimidad de ningún secreto sino el puro afuera donde las palabras se despliegan indefinidamente.”4 La manipulación es tan rápida y los residuos cambian tanto. Poética de la trasformación que da la apariencia de una negación de los límites entre existencias. siempre ese grito que ya no es canto sino residuo tras residuo. como tú. sino un vacío para desaparecer. el poema salta a otra víctima. extraer su fundamento. nos lleva a aceptar este desenlace “en el rumor. que terminara por provocar una vacilación. Detonándose toda posibilidad de interiorizar este salvajismo. deslizamiento analógico. permite no una confirmación interior –certidumbre cómoda donde pueda ser retratado. Op. una duda en los roles a asumir. p.28 Foucault. Y hacia este vacío nos llama con sus cantos el gran animal que es Maldoror. continúa metamorfosis que no respeta al espectador.cit.cit.Baños Reyes Francisco Uriel insasiable de infinito. que las consecuencias de la interacción no llegan. canto que te incita a continuar y seguir manipulando y manipulando mientras recorres este otro monte. Ya el veneno es cortadura.sino un umbral siempre referido. cuando la sangre no se busca. su justificación.p.

una uña.”7 Libertad tan salvaje que trasforma el discurso y la palabra que la refieren en una palabra del afuera.ni reflexión. no se aleja. murmullo que al no ser ficción . desatadas de toda animalidad. algo a lo que no se puede callar. lo que termina por hacer atrayente los cantos salvajes del animal Maldoror. termina por no dejar hablar. no será reducido a perro o lobo alguno. menos que el abismo del vacío.Baños Reyes Francisco Uriel El canto agónico de Maldoror Las referencias animales serán doblemente salvajes. menos que un silencio. Donde el desgarrar carne.El pensamiento. ya que se encuentra continuamente deshaciéndose. acercándonos pero jamás llegando a esa animalidad.cit. jamás seremos devorados por él y por supuesto tampoco regresaremos con la prueba de su avistamiento.op. una piel. apenas un escalofrió.4 . aligeradas de lastres.p. que ocupa todo el espacio. en el 6 7 Ibídem Blanchot citado por Foucault en : Foucault .”6 Este espacio invisible termina otorgándoles a los remanentes animados a esos gritos metamorfos un estado latente y hostil. “alimentadas por una trasparencia interior que poco a poco las ilumina hasta hacerlas explotar en la ingravidez de lo inimaginable. nuestra sed de delicias no pasajeras. Las ventosas y la maldad no serán referidas al pulpo o a la sanguijuela. La unión metabólica no se presenta. un dibujo. Desgarrar carne como todos los animales y como solamente ellos lo pueden hacer. un escalofrió y acto seguido un murmullo. Y esta pretensión del hombre por avistar a la gran bestia. Pero justamente es este no dejar hablar. a ese afuera que nos lanza mordidas y zarpazos. En un lenguaje que no puede pertenecer a nadie. a la animalidad pura. lo incesante. Aun en esta imposibilidad. Estas garras y dientes solitarios que sin protección ni obstáculo roen la intimidad. Haciéndolos ”No una palabra. Esta será una maldad y perversión como potencias desatadas. para indirectamente ilustrar la maldad humana. la plenitud del vacío. ni algo de lo que ya se dijo o de lo que todavía no ha sido dicho. lo ininterrumpido. apenas un murmullo.

8 Bestiario que como Maldoror termina siendo un relato de único un animal. México. Lautremont. 1985. Valencia. El pensamiento del afuera. consultado el 20 de mayo del 2013. como soledad radical. Bibliografía Bachelard Gaston. como reducto de intimidad y de exterioridad absoluta. Lautréamont. Colombia.ac. terminara por referir a él. Porque ante la impotencia de atestiguar lo animal. 8 Lautréamont.2004. Los cantos de Maldoror. Ed. incluso por los medios más insensatos. terminara testimoniar su pasión de alcanzar el infinito.hcostarica. Blanchot. Ed. Experimentación del lenguaje como lugar de la ruptura y creación de lo humano. que en sus intentos continuos por asir lo extraordinario del afuera termina por regresar a la común vivencia de lo humano. Edición electrónica accesible en www. Op.32 . La escritura del desastre.pdf.pre-textos.cr/contenidos/historia/Foucault.Michel-El pensamientodelafuera. p.ucr. 1986 Foucault. como poder y como impotencia.cit.Baños Reyes Francisco Uriel espacio poético. Monte Avila. FCE.fcs.

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