Con el permiso del P. Sergio Fernando Hernández Avilés, Provincial de la Orden de las Escuelas Pías en México.

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© 2005 Ediciones Dabar, S.A. de C.V. Mirador, 42 Col. El Mirador 04950, México, D.F. Tel. 56 03 36 30, 56 73 88 55 Fax: 56 03 36 74 e~mail: dabar.ediciones@prodigy.net.mx www.dabar.com.mx

ISBN: 970-652-373-1 Impreso y hecho en México.

SIGLAS UTILIZADAS

A.T. N.T. CA CU DV EV FC GS

Antiguo Testamento Nuevo Testamento Encíclica Centesimus annus de Juan Pablo II (1991) Documento sobre El hambre en el mundo del Pontificio Consejo “ Cor unum” (1996) Instrucción Donum Vitae de la Congregación para la Doctrina de la Fe (1987). Encíclica Evangelium vitae de Juan Pablo II (1995) Instrucción Familiaris consortio de Juan Pablo II (1981) Constitución Gaudium et spes del Concilio Vaticano II (1965)

Medellín Documentos de la Conferencia de Medellín (1968) Puebla ST Documento de la Conferencia de Puebla (19799 Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino

Las siglas bíblicas son las utilizadas normalmente.

En este sentido -sólo en este sentido. Princi­ pios que no caen de la estratosfera. ciertamente. pues. Tengan en cuenta. la este­ rilización por motivos de política demográfica. sino desde Amé­ rica Latina. la redacción final ha sido una experiencia interesante y apasionante. Pero sí. “ a la luz del Evangelio y de la experiencia humana” (GS 46). el lector no en­ contrará en estas páginas un libro de investigación. como dicen los mexicanos. Por otra parte. Es bro­ ma. el alcoholismo. sino que surgen. a la que después del Concilio los moralistas habíamos echado de nuestra casa con una buena patada en el trasero. También en esta obra quisiera que constara desde el principio mi voluntad de ser fiel al Magisterio de la Iglesia. se ha dicho que la casuística. el narcotráfico. Tan acuciantes. Por esto he procurado eliminar -dentro de lo posible. el género literario. Este libro está escrito no sólo en América Latina. se nos ha metido dentro de nuevo por la ventana de la bioética. Apasionante. sino sobre todo un libro de divulgación. sino en los principios. etc. Espero no haber contribuido a ello. Esto se concretiza en el modo de enfocar las cuestiones y en la introducción de una serie de temas que no suelen tratarse en los manuales europeos: el hambre. que probablemente cuando el libro llegue al lector algunas de mis afirmaciones ya habrán sido supe­ radas.creo que se podría apli­ car al libro una frase del célebre escritor británico Chesterton que dice: “Todo lo que merece ser hecho merece ser mal hecho” . Agradecería también al benévolo lector que no se fijara tanto en los ejemplos que pongo de vez en cuando. porque se trata de temas que te ponen en contacto vital con muchos de los problemas más acuciantes de las mujeres y varo­ nes de nuestro tiempo.PRESENTACIÓN Aunque este libro es fruto de muchos años de enseñanza teológica. desde la libertad de los .la utilización de una terminología demasiado científica. como dijo el Con­ cilio Vaticano II.

me han ayudado a estudiar más y a poder expresarme mejor. por favor. Finalmente quisiera dar las gracias a mis alumnos de moral de la Universidad Pontificia de México que. Arturo Lara Guerrero la lectura que hizo del original desde el punto de vista médico. Eduardo Bonnín. se remite a la bibliografía -la más accesible que he encontrado— que se halla al final de cada ca­ pítulo. haga un esfuerzo para entenderla en el sentido más ortodoxo posible. escolapio bonnin@avantel. Si alguno de los lectores -que siempre lo habrá en una materia como ésta. Una observación: Cuando en el texto o en las notas se cita un autor con sólo el nombre y el número de página.net . yo le rue­ go.10 • MORAL DE LA VIDA hijos de Dios. con sus preguntas y observa­ ciones.cree tener vocación de Gran Inquisidor. También agradezco al amigo Dr. que si encuentra alguna expresión confusa o ambigua.

Tomás y la tradición tomista. Estas han sido las principales: a) La virtud de la justicia en Sto. colocan dentro del 5o mandamiento. comenzaron a publicarse dentro del campo teológico una serie de obras de moral dedicadas monográfica­ mente a la moral médica.______________________________________ CAPÍTULO INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA 1. en los que se abordaban los problemas plan­ teados por el ejercicio de las profesiones sanitarias. Tomás colocó en su Suma Teológica los problemas referentes a la vida corporal en el trata­ do sobre la justicia en la II-II. b) El 5o mandamiento en la moral jesuítica y en san Alfonso de Ligorio. Si­ guiendo a la Etica a Nicómaco de Aristóteles. Venían a ser una . “ ética de la vida corporal” o “ ética de la corpora­ lidad” ha sido objeto de gran preocupación a lo largo de la historia de la teología moral. c) La “ moral médica” en los tratados autónomos. Los autores del renacimiento tomista (siglos XVI-XVII) abordaron dentro del tratado “ De justitia et jure” los nuevos temas que sobre esta materia se iban presentando. “bioética” . A finales del siglo XIX. EL DERECHO A LA VIDA HUMANA EN LA HISTORIA DE LA TEOLOGÍA MORAL Lo que actualmente los moralistas prefieren llamar “ moral de la vida humana” . “no matarás” . 65-66). Sto. aunque desde diversas perspectivas. La llamada “ moral casuista” y los autores que adoptaron el esque­ ma de los mandamientos para el estudio de la Moral Especial. todo lo relativo a la moral de la vida corporal. al estudiar los vicios opuestos a la justi­ cia conmutativa (qq. Este es el esquema que sigue el Catecismo de la Iglesia Católica. conforme avanzaban los descubrimientos científicos relaciona­ dos con las ciencias de la salud.

Ética Médi­ ca. 190). W. Anamnesis. Reich (ed). Villarreal. la bioética tendrá que tener en cuenta la relación de la conducta humana en este campo con la mani­ festación del Reino de Dios y cómo a través de sus actos y actitudes en 1 2 3 En México.J. como la biología. La última edición que conozco es de Librería Parroquial Clavería. política son magnitudes imprescindibles para configurar la bioética” (p. 3 (1993). fue el de Julio Roldán González. sino también com o existir de una manera digna de la persona humana. El análisis de los temas. en cuanto que dicha conducta es examinada a la luz de los valores y de los principios mora­ les”2. la antropología. que lo que actualmente se entiende por bioética en la mayoría de los teólogos moralistas es bastante más amplio que una “ moral médica” . Los contenidos materia­ les le son proporcionados a la bioética por la realidad del ‘cuidado de la salud’ y p or los datos de las ‘ciencias de la vida’. 1990. Desde una perspectiva algo distinta también puede definirse la bioética como: “ El estudio de las cuestiones éticas relacionadas con el derecho a la vida” . . un buen ejemplo de estos tratados. Simón & Schuster. Comentando esta definición. tiene que ser llevado a cabo mediante una metodología interdisciplinar: ciencia. Ed. I. 59-71. vol. Cf. derecho. Nueva York 19952 . DEFINICIÓN DE BIOÉTICA Según la norteamericana Encyelopedia ofBioethics puede definir­ se como: “ El estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud. aunque prevalecía la orientación casuística. México. este poner énfasis en “ el derecho a la vida” es particularmente importante en la realidad latinoamerica­ na3. Encyelopedia o f Bioethics. Elizari-Vidal añaden: “La bioética es formalmente una rama o subdisciplina del saber ético. aun­ que tiene una omnipresente referencia a la ética. 2. 250. pp.12 • MORAL DE LA VIDA especie de tratados de deontología o moral profesional médica1 . Hay que resaltar. Dadas las circunstancias actuales. “ De la bioética a la moral de la vida” . sin embargo. la medicina. Como parte de la ética teológica. la sociología. La orientación de estos tratados era muy diversa. La vida entendida no sólo como “ subsistir” .T. p. O. del que recibe el estatuto epistemológico básico y con el que mantiene una relación de dependencia justificadora y orientadora.

individual y socialmente consi­ derada. NUEVOS PLANTEAMIENTOS EN LA ÉTICA DEL DERECHO A LA VIDA A partir de la renovación del Concilio Vaticano II. — Las nuevas posibilidades en el trasplante de órganos y en las in­ tervenciones sobre los estados intersexuales y sobre la transexualidad.) y a los grandes avances que se han dado en las ciencias biológicas y médicas. — Los progresos técnicos en la práctica de la reanimación de los enfermos en fase terminal (eutanasia y distanasia). 3. pero especialmente en los países del Tercer Mundo (guerras. pero tam­ bién a la manipulación de la especie humana. Pensemos en los siguientes: — La ingeniería genética aplicada a la biología humana. clasificación y distri­ bución de semen masculino. 4. que podemos resumir del siguiente modo: . La cues­ tión de la clonación en los animales y en el ser humano. la huel­ ga de hambre. va respondiendo al diálogo con Dios que en Cristo y por el Espíritu Santo le concede los dones de la vida y del amor. en la esterili­ zación y en la contracepción. Esto se debe a las graves amenazas que se ciernen sobre el derecho fundamental a la vida en los pueblos ricos. que puede aplicarse a la curación de enfermedades genéticas. posi­ bilidades y riesgos. El culti­ vo de las “ células madre” . etc.INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA 13 esta materia toda la persona humana. con el consiguiente almacenamiento. RAZONES DEL AUGE ACTUAL DE LA BIOÉTICA En los últimos años la bioética es la parte de la moral sobre la que más se escribe y se discute. el SIDA o el narcotráfico presentan desafíos éti­ cos que el moralista no puede dejar de lado. — Por otra parte. cultura de la muerte. proble­ ma ambiental. — Las técnicas de reproducción humana: la inseminación artifi­ cial. la fecundación artificial. condiciones inhumanas de vida. hambre. Esto lleva consigo una serie de problemas. con la implantación de embriones en útero propio o alquilado y con la congelación y manipulación de embriones humanos. cuestiones como la liberación femenina. los teólogos mo­ ralistas que abordan los temas referentes a la bioética tienen en cuen­ ta una serie de orientaciones fundamentales.

a la experiencia vivida del cuerpo como realidad fenomenológica. c) El moralista debe superar en el campo de la bioética una con­ cepción fixista. Ciertamente también ha de tener en cuenta que no todo lo que es científicamente realizable es un auténtico avance hacia un mejor vivir humano. en el sentido de que aquello por lo que hay que trabajar es “ el paso. Esto significa que la concepción dicotómica platónica (alma y cuer­ po como realidades muy separadas) tiene que cambiarse por una an­ tropología integral. . a condiciones más humanas” (n° 20). por ejemplo. se habla actualmente del problema de “ la calidad de la vida humana” . El principio “ el obrar sigue al ser” (ope­ ran sequitur esse) hay que aplicarlo a una naturaleza humana que no es estática. sino dinámica y en proceso histórico de cambio. no sólo afir­ ma que existe un “ derecho a la vida” . En este sentido. El cri­ terio de caminar hacia una mayor humanización de todo el género hu­ mano. por el contrario. sino que. y no sólo la de unos pocos grupos privilegiados. como criatura de Dios que ha de resucitar en el último día” (n° 14). al comenzar la enumeración de los derechos humanos fundamentales. aunque el tér­ mino se preste a ambigüedades. b) Debe pasarse de una antropología del cuerpo a la de la “corpora­ lidad” . en la que se tiene en cuenta una visión más unitaria del hombre. la Pacem in terris. tal como aparece en la Biblia. es una instancia crítica que deberá tener siempre presente el teólogo cristia­ no. para cada uno y para todos.14 • MORAL DE LA VIDA a) La mera supervivencia biológica no constituye el sentido de la vida humana. Hay que pasar a una moral en la que el criterio fundamental sea la persona en su vivir concreto. de condiciones de vida menos humanas. La moral debe tener en cuenta que la corporalidad es una característica peculiar de la condición humana que afecta a toda la persona. No siempre se debe hacer todo lo que se puede hacer. Esto lleva consigo el pa­ sar de un “ desprecio del cuerpo” a una valoración más equilibrada de la condición corporal del hombre. Se debe aplicar a la bioética lo que Pablo VI dice del desarrollo en la Populorum progresio. biologista y ahistórica de la naturaleza humana. sino que añade que también existe un derecho “ a la integridad corporal y a los medios necesarios para un decoroso nivel de vida” (n° 11). debe tener por bueno y honrar a su propio cuerpo. Por esto. es decir. Recuérdese en este sentido la afirmación de la GS: “El hombre no debe despreciar la vida corporal.

De todos modos esta preocupación resulta falsa e ilusoria si no se defiende con la misma determinación el derecho a la vida como el derecho primario y fontal. Incontables personas son degradadas y han sufrido la pérdida de su identidad. Sal 72. se refiere especialmente al “ derecho a la vida de los pobres” (cf.5 y 25). La declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre el aborto (1974) afirma: “El primer derecho de una persona humana es su vida. La opción para la liberación integral de los pobres (cf. 4). 6. Así la Declaración de la ONU (1948) habla de derecho a la vida. La Pacem in terris de Juan XXIII (1963) coloca el derecho a la vida com o el primero de los derechos humanos (n° 11). genocidios. condición de todos los otros derechos de la persona” (n° 38). la en­ fermedad y la represión. 3. como por ejemplo sobre el derecho a la salud. EL DERECHO A LA VIDA EN LAS DECLARACIONES DE DERECHOS HUMANOS Las principales declaraciones de derechos humanos colocan siem­ pre en lugar destacado el derecho a la vida. a la familia y a la cultura. La Conven­ ción Americana sobre derechos humanos (Pacto de San José) afirma que “ toda persona tiene derecho a que se respete su vida” (art. a la casa. No es el reconocimiento por parte de los demás lo que consti­ tuye este derecho. y con razón. hombres y niños a través del hambre. al trabajo. eutanasia y el mismo suicidio deliberado-” como prácticas “ totalmente contrarias al honor debido al Creador” (n° 27). Juan Pablo II indica en la exhortación Christifidelés laici: “ Se ha hecho habitual hablar.INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA • 15 5. Puebla 1134) debe hacerse tam­ bién efectiva en el campo de la bioética. Exige ser reconocido y el negárselo es totalmente injusto” (n° 2b). sobre los derechos humanos. es anterior. a la libertad. La Gaudium et spes condena “ cuanto atenta contra la vida -hom icidios de cualquier clase. En este sentido afirmaban los miembros de la Asociación Ecumé­ nica de Teólogos del Tercer Mundo reunidos en Nueva Delhi (1981): “ La pobreza y la opresión en el Tercer Mundo no son solamente una situación de privación: traen como consecuencia la muerte temprana de millones de mujeres. Pero la muerte en el Tercer Mundo no es sólo física. aborto. EL DERECHO A LA VIDA DE LOS POBRES Desde una perspectiva latinoamericana debe subrayarse que cuando la Biblia habla del derecho a la vida.4.13-14). a la seguridad de la persona y a un nivel de vida adecuado (art. No sólo mueren las perso- . dignidad y personalidad.

familiares o de grupo. Dios supera la muerte (cf. Los pobres y oprimidos están luchando no solamente por un mejor nivel de vida económico. sino también por la libertad y la dignidad. Aparece como coronación de la creación (Gén 1. carac­ terizada por la difusión de una cultura contraria a la solidaridad. que afecta no sólo a las personas concretas en sus relaciones individuales. San José. las relaciones en­ tre los pueblos y los Estados” (EV 12). Es también denunciar las causas de la deshumanización de nuestro pueblo y luchar contra los sistemas que disminuyen y extinguen las vidas de tanta gente” 4. 1982. Dios ha superado la muerte en todas sus formas.. cristiano5. Cf. A. La teología del Tercer Mundo se orienta así a una dimensión esencial de nues­ tra fe bíblica: a través de la muerte de Jesús.. Se desencadena así una especie de ‘conjura contra la vida’. por la vida y por un desarrollo integral. . que se puede con­ siderar como una verdadera y auténtica estructura de pecado. la paz y el desarrollo integral. sino también culturas enteras y tradiciones religiosas aniquila­ das por el colonialismo o por los modernos métodos represivos. DOCTRINA BÍBLICA SOBRE EL DERECHO A LA VIDA a) La vida humana es una cosa preciosa. pp. Creer en este Dios de vida es creer en el amor. Ed. Bompiani.ñas. en cierto sentido. 2 Tim 1. Ellos arriesgan sus vidas por salvar sus vidas y derrotar la muerte y los poderes del mal. Dehoniane. se puede hablar. Juan Pablo II ha subrayado muy fuertemente el carácter de vio­ lencia contra los pobres y los débiles que está presente en nuestro mundo neoliberal: “ Estamos frente a una realidad.. la justicia. Esta estructura está activamente promovida por fuertes corrientes culturales. DEI. portadoras de una concepción de la sociedad basada en la eficiencia. a nivel mundial. Bolonia. económicas y políticas. Bioética dalla parte dei deboli. por lo tanto. Esta es la fuente de nuestra esperanza de que las fuerzas que dan la vida.20-28).. 7. Ed. finalmente triunfarán. sino que va más allá llegando a perjudicar y alterar. que en muchos casos se configura como verdadera ‘cultura de muerte’. 94-95. de una ‘guerra de los poderosos contra los débiles’. Teología desde el Tercer Mundo. Por esto la perspectiva de los pobres y los débiles es la que más nos ayuda a estudiar y profundizar la moral de la vida de un modo auténti­ camente humano y. 1995. El hombre está pronto a sacrificarlo todo 4 5 Asociación Ecuménica de Teólogos del Tercer Mundo.10). Mirando las cosas desde este pun­ to de vista.

Gén 9. Las parábolas del buen samaritano y del pobre Lázaro nos muestran cómo el Evangelio nos pide ser responsables de la vida corporal del prójimo en peligro.13. el tema de la sangre.19-20). La imagen de Dios en el ser humano exige que su vida sea respetada (cf. e) Como consecuencia de lo anterior. (Le 12. Lev 17.10). Dios no es un inquisidor de nuestra vida. ni es un valor absoluto: por esto a veces el amor puede exigirnos el dar la vida (Me 8. un tiempo de gracia. Nadie puede responder como Caín: “ ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?” (Gén 4. Mt 25.28). Dios prohíbe el homicidio. En este sentido. Se nos pedirá cuenta de lo hecho durante esta vida (cf. f) La vida de cada uno está confiada al amor y cuidado de los otros. Jn 15. no ha de adoptar for­ mas idolátricas o absolutizadoras. exigencia ética fundamental.14-30: pa­ rábola de los talentos). Mt 5.10-12).26.6). aunque considero que todavía es válido hablande que el hombre es un “ administrador de su vida” .T. La vida bajo este aspecto es misión y tarea (cf. hablaremos en el capítulo 3. Hech 17.7. El ejemplo de Cristo nos manifiesta con toda claridad que el respeto a la vida. Esto significa el respeto positi­ vo por la vida humana (no es suficiente el simple no hacer daño a na­ die). es gozar largos años de vida (Deut 30. Le 14.4).35. .15). (Éx 20. El ideal del A. La vida es un kairós. d) La vida es un don en usufructo. De hecho la vida humana puede entrar a veces en conflicto con valores religiosos o morales que en al­ gunas circunstancias prevalecerán sobre el derecho a la propia vida. e insufló en sus narices aliento de vida. sino que nos la está regalando continuamen­ te. c) Dios es la fuente de la vida. b) La vida es una cosa sagrada. El dominio de Dios sobre la vida no sólo respeta nuestra libertad. cf. (Cf. Hay que aplicar al tema de la vida la doc­ trina tomista de que el hombre ha sido hecho por Dios providencia de sí mismo. y re­ sultó el hombre un ser viviente” (Gén 2. 2 Cor 5.INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA • 17 por salvar la vida (Job 2.T.21-22. “Ningún homicida tiene en sí la vida eterna” . sino como expresión del dominio amoroso de Dios sobre nuestra exis­ tencia. en que Dios manda matar. con­ viene no entender esta expresión en un sentido mercantil y jurídico. Acerca de la dificultad que proviene de los textos del A. Pero la vida no es intangible.20). “Entonces Yavé Dios formó al hom­ bre con polvo del suelo. Recuérdese la frase de san Ireneo: Homo vivens. 1 Jn 3.13).9). gloria Dei. sino que quiere que ésta se exprese lo más plenamente posible.

levante a los abatidos. pero también ofrece su liberación al asaltante. En la parábola del buen samaritano Jesús nos muestra su misión de restaurar la vida de la humanidad (Le 10. porque el mundo viejo ha pasado” (Ap 21. A través de toda su existencia Jesús da vida con gestos que sanan a los enfermos. el que nos conduce a dar la vida para alcanzar la Vida. Este mismo Espíritu “vivificante” nos comunica el amor por la vida y la sensibilidad para cuidarla y respetarla aun en sus más mí­ nimas expresiones. del que “ no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida” (Mt 20. de Cristo hemos también aprendido que nadie pue­ de transformarse en apóstol de la vida sino en el seguimiento del que se hace Siervo de todos para levantar a la humanidad de todas sus ser­ vidumbres. Pedro presenta a Jesús como el “ Señor de la vida” (He 3. Todo el ministerio de Jesús puede resumirse como una opción ra­ dical en favor de la vida. Han caído en manos de asaltantes que se han apro­ vechado de ellos.4). limpie sus llagas. El envía a Jesús para que en su paso por los senderos del mundo sane a los heridos. a la víctima y al opresor. devuelven la dignidad al hombre y multiplican el pan 6 Sigo en este punto el documento de los obispos chilenos citado en la bibiografía. Jesús libera al caído y asaltado. Tendidos a la orilla del camino. Hombres y muje­ res. Nosotros hemos recibido el don del Espíritu para recorrer el cami­ no liberador de Jesús. el que ha venido a dar la vida En uno de sus primeros discursos después de Pentecostés. Y para esta tarea convoca a todos los que quieran escuchar su palabra a fin de construir una nueva ciudad.28).25-37). claman por el Dios de la vida.. PRINCIPIOS TEOLÓGICOS FUNDAMENTALES PARA UNA MORAL DE LA VIDA6 1) Jesucristo. en la que “ no habrá ya muerte.18 • MORAL DE LA VIDA 8.15).. sin opresores ni oprimidos. jóvenes y niños. Por otra parte. ancianos. En realidad Cristo resucitado nos ha dado las claves de interpretación para reco­ nocer la acción de Dios en favor de la vida. pueblos enteros se debaten hoy entre la vida y la muerte. . res­ taure la vida de tanto moribundo y se los confíe a quien quiera ser el posadero de sus hermanos.

La Iglesia ha recibido el Espíritu de Je­ sús para proseguir su obra en el mundo. social y político. b) La Iglesia defiende la vida. ya sea en el trabajo educativo. ya sea en el plano individual. Por eso denuncia proféticamente a los que se hacen cómplices de la muerte y de la esclavitud de sus hermanos. Por eso acoge en sus manos la vida de la humanidad desfallecida o convaleciente y quiere ayudar a que ésta se restablezca mientras espera la venida del Señor. De ahí el aprecio especial hacia aquellos que. Que la vida plenamente humana. La Iglesia ha aprendido de su Señor a celebrar la vida.INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA 19 para todos. no el mero subsistir. ya sea por medio de las obras corporales y espirituales de misericordia. y. St 1. nos salva de la raíz de la muerte al liberarnos del pecado con la gracia del perdón. La Iglesia sabe que es parte integrante de su misión el de­ fender la vida. La Iglesia se empeña por que en el mundo prevalezca una “ cultura de la vida” . Que nadie se atreva a atentar contra el valor sagrado de la vida. sea efectivamente lo primero para per­ sonas y pueblos. EV 83-86). muerto el que es la vida. de las tradiciones religiosas as­ fixiantes que llevan a un culto muerto y legalista. En todos los sacramentos de la fe —en especial en la Eucaristía— la Iglesia celebra la acción que da la vida. luchan contra el poder de la muerte. En último término. Por esto nosotros sabemos que promover la vida es una manera de dar culto a nuestro Dios (cf. Al celebrar la liturgia nos convoca a ser fieles al Dios de la vida. 2) La Iglesia servidora de la vida a) La Iglesia acoge la vida. c) La Iglesia celebra la vida. Ella acoge con respeto sagrado la vida que se gesta en el vien­ tre materna y la acompaña todos los días a través del proceso de la existencia hasta el trance doloroso de la muerte.27). Da vida liberando. La liturgia expresa muy bellamente esta victoria de Cristo sobre la muerte en la secuencia del día de Pascua: “ Lucharon vida y muer­ te en singular batalla. . incluso. ya sea en el esfuerzo colectivo por superar las “ estructuras de pecado” que impiden la vida en nues­ tra sociedad (cf. Ella se sabe convocada por su Señor para optar radicalmente por la vida como él. triunfante se le­ vanta” . Y en cada sa­ cramento ella ofrece al pueblo de Dios lo mejor de su vida.

Esta debe orientar a todo el pueblo cristiano para que. que debe tener siempre presente la teología moral cristiana. al tratar de la situación del 7 La primera de estas necesidades básicas es el trabajo. en América Latina dice relación a algo más fundamental: dice relación a la “vida” . en la satisfacción de las necesida­ des materiales básicas)7 fue un criterio prioritario de la conducta de Jesús. Recordemos aquí los principales documentos. Otras necesidades materiales básicas son: la alimentación. Por esto en su misión liberadora Jesús lu­ cha decididamente contra cualquier tipo de fuerza social que de una u otra forma deshumaniza al hombre y le impide desarrollar su vida. No hay libertad verdadera donde no se acoge y ama la vida. el que el hombre viva y viva en plenitud (plenitud que comienza. Si no hay trabajo. cada vez con mayor entrega. 9. En ella se dice. pero es también la condición indispensable para que ésta pueda darse. Son bienes inseparables: donde se viola uno. aunque no se agota. la vivienda. Este amor como don sincero de sí. Pero. ha sido una de las constantes en el pensamiento de Juan Pablo II. Ambas realidades guardan además una relación innata y pecu­ liar. . que en su complejidad in­ cluye también la libertad. 1) Comencemos por un documento fundamental: la exhortación Familiaris consortio (1981). es el sentido más verdadero de la vida y de la libertad de la persona” (n° 96). el cuidado de la salud. no hay respeto a la vida. la educación. el otro acaba también por ser violado.20 • MORAL DE LA VIDA 3) Defensa de la vida y liberación humana En América Latina la teología ha insistido con razón en que el cris­ tiano debe seguir a Jesús liberador e invocar a un Dios liberador. que las vincula indisolublemente: la vocación al amor. y no hay vida plena sino en la liber­ tad. La encíclica Evangelium vitae se ha referido a este tema en los si­ guientes términos: “Es de suma importancia redescubrir el nexo inse­ parable entre vida y libertad. "CULTURA DE LA VIDA Y CULTURA DE LA MUERTE" EN JUAN PABLO II La denuncia de una cultura contemporánea de la muerte frente a la cual hay que promover una cultura de la vida. a diferencia de otras latitudes en las que la liberación dice una directa relación a “ libertad” . En este sentido. se ponga al servicio concreto de la defensa y prom o­ ción del derecho a la vida.

“ cautivos de la mentalidad consumista y con la única preocupación de un continuo aumento de los bienes materiales. el 6 de septiembre de 1984 (Texto en Ecclesia. de la vida humana cuando aparece” . e) “En último término. n. Esta mentalidad estaría caracterizada por los si­ guientes aspectos: a) “La costumbre de disponer. pero al profundizar en sus causas nos da otra descripción de la mentalidad que acompaña a la cultura de la muerte. que se debe evitar a toda costa y con todos los medios” . la ideología que lleva a vivir como si Dios no exis­ tiera. es decir. el concepto de sufrimiento como mal absoluto. la razón última de estas mentalidades es la ausencia de Dios en el corazón de los hombres” (ib. c) “La valoración del bienestar material y del placer com o bie­ nes supremos y. según el propio arbitrio.). 22-9-1984. b) “La tendencia a estimar la vida personal sólo en la medida en que sea portadora de riquezas y placeres". pp.INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA V K M • 21 mundo actual: “Ha nacido una mentalidad contra la vida” (n° 30). a los cuales imponen métodos y programas de anticoncepción. El Papa se refiere directamente en este discurso al tema de la eutanasia. d) Otros. b) “Algunos se preguntan si es un bien vivir o si sería mejor no ha­ ber nacido. .). 1146-1147). 2) Dentro del magisterio de Juan Pablo II sobre la defensa del dere­ cho a la vida es importante el discurso pronunciado a los participan­ tes en el LIV curso organizado por la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Italia. De hecho sólo el amor de Dios es más fuerte que todos los posibles miedos del mundo y puede vencerlos. y por consiguiente rechazar la ri­ queza espiritual de una nueva vida humana” (ib. Creo que las distintas razones que da Juan Pablo II para explicar la mentalidad antivida pueden resumirse en una sola palabra: la secu­ larización.). 2190. c) “Otros piensan que son los únicos destinatarios (de la vida) y ex­ cluyen a los demás” . esterilización y aborto procurado. acaban por no comprender. los cua­ les maldecirán su existencia en un mundo cruel. cuyos terrores no son ni siquiera previsibles” (ib. Esta mentalidad es debida a diferentes causas: a) El progreso científico-técnico crea en algunos una angustia cada vez más profunda ante el futuro de la humanidad. en consecuencia. dudan de si es lícito llamar a otros a la vida.

consumistas.22 • MORAL DE LA VIDA d) “La concepción de la muerte como final absurdo de una vida que todavía proporciona goces o como liberación de una vida considerada a partir de ahora como ‘carente de sentido’. Es por ello necesario que. porque está destinada a continuar en el dolor” . sobre todo. el sufrimiento. como consecuencia de una acrítica aco­ gida práctica de concepciones hedonistas. es responsable solamente ante sí mismo y ante las leyes de la sociedad libremente establecida” . 3) En su encíclica Dominum et vivificantem sobre el Espíritu San­ to (1986). la Iglesia co­ labore a la formación de una nueva mentalidad. el Papa trató también el tema de la cultura de la muerte al hablar de “ los signos y señales de muerte” . es decir. es importante que el Papa recalque en este discurso que los católicos no deben contentarse con atacar los efectos del fenóme­ no. sino que deben remontarse a las causas y actuar sobre ellas: “El compromiso que se impone a la comunidad cristiana en dicho contex­ to socio-cultural es algo más que una simple condena de la eutanasia o el simple intento de obstaculizar el camino hacia una eventual difu­ sión y posterior legalización. que subyacen bajo cierto estilo de vida” . b) “Descubrir las auténticas concepciones cristianas sobre la vida. a plantear nuevamente sobre estas con­ cepciones la propia existencia individual. especialmente la más avanzada en el sentido técnico-científico . a la que hemos llama­ do “ cultura de la vida” . la muerte y la justa escala de valores de la vida concebida como vocación y misión. El problema de fondo es.. no temiendo marchar con cristiana firmeza en contra de la co­ rriente” . Al igual que en la FC el Papa afirma que todo lo anterior acompaña al proceso de secularización. etc. prescindiendo de Dios. que han llegado a estar presentes y ser frecuentes en el horizonte de la civilización contempo­ ránea. a través de las diversas instancias en que se toman decisiones o se influencia en la opinión pública. Para esto se ayudará a las personas a: a) “Tomar conciencia de la diferencia que muchas veces se ha ins­ taurado entre fe y vida. familiar y profesional. en lo que respecta a la actitud pastoral ante la cultu­ ra necrófila. Por otra parte. “ al convencimiento de que el hombre. de la que cada uno es responsable ante Dios. cómo conseguir ayudar a los hombres de nuestro tiempo a tomar con­ ciencia de la crueldad de ciertos aspectos de la cultura dominante y a redescubrir los valores más preciosos oscurecidos por dicha cruel­ dad” .

pobres y ninguneados o excluidos. condición de todos los otros derechos de la persona” (n° 38). Es en este contexto social don­ de hay que buscar la explicación del “imperialismo anticonceptivo” del que habla el Documento de Santo Domingo (n° 219). Se trata.INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA 23 (cf. aunque sea mal paga­ do. 5) Pero es en su más reciente encíclica social. sobre todo si es débil o enferma. n° 57). del cólera. el terrorismo y la guerra. Se puede afirmar que los trabajadores explotados por las multinacionales o por las in­ dustrias maquiladoras son todavía unos privilegiados del sistema. Dice así el Papa: “En la aceptación amorosa y generosa de toda vida humana. Pero el Papa habla también de otro aspecto de la cultura de la muerte que los documentos preparatorios a Santo Domingo recogie­ ron con el título de “ teoría de la prescindencia” . el peligro de una autodestrucción nuclear. la Centesimus annus (1991). no tienen cabida en las estructuras de producción actualmente en vigor. ya que al menos tienen un trabajo con el que vivir. Entre estos signos el Papa enumera: la carrera armamen­ tista. la familia constituye la sede de la cultura de la vida” (n° 39). de sida o de lo que sea) y si no llegan a nacer muchísimo mejor. En ella se habla de la familia como “santuario de la vida” y se afir­ ma que. En el mismo número se emplea ya la expresión “ cultura de la muerte” . la exhorta­ ción apostólica Christifideles laici (1988) sobre la vocación y misión de los seglares. Decíamos que Juan Pablo II abordaba esta temática en la CA. Allí afirma el Papa que la preocupación por la defensa de los derechos humanos “ resulta falsa e ilusoria si no se defiende el de­ recho a la vida como el derecho primero y fontal. “ contra la llamada cultura de la muerte. Lo hace brevemente en el n° 28 al afirmar: “ Sobre todo será necesario . la Iglesia vive hoy un momento fundamental de su misión. 4) El tema que estamos tratando aparece una vez más en uno de los principales documentos del pontificado de Juan Pablo II. Es de­ cir. el aborto. Pero los ninguneados o sobrantes. la indigencia y el hambre que llevan a la muerte a extensas regiones del planeta. en pocas palabras. la eutanasia. hay una gran masa de la población mundial (algunos hablan de más del 50%) que pura y simplemente sobra. donde el Papa aborda nuestro tema de una forma más integral. sino en ricos. lo mejor que pueden hacer por el mundo es morirse (de hambre. tanto más necesaria cuanto más dominante se hace una ‘cultura de la muerte’” . de denunciar el hecho de que en el Orden Económico Internacional vigente el mundo ya no se divide en ricos y pobres.

que les ayuden a expresar su creatividad y de­ sarrollar sus capacidades. De una forma más amplia el Papa plantea este problema al tratar la cuestión de los riesgos que conlleva la “ moderna economía de empre­ sa” . la cual —a través del aborto. n. no disponen de medios que les permitan entrar de manera efectiva y humanamen­ te digna en un sistema de empresa. inalcanzable para ellos. “ Carta a todos los obispos de la Iglesia” . en ocasiones. No se les reconoce de hecho su dignidad y. coartados a su vez por la necesidad. Dice así: “De hecho hoy muchos hombres. uno de los títulos cristológicos que merecerían una mayor atención. la guerrilla. No tienen posibilidad de adquirir los conocimientos básicos. Estos hombres.de ser seguidora del autor de la vida (Hch 3. donde a me­ nudo se ven desarraigados culturalmente. “La Iglesia recibe de Cristo el Evangelio de la vida y se siente responsable de su anuncio a toda criatura” (Juan Pa­ blo II. . p. ávidos de consumir lo que otros han producido” .15). 19-5-91: Ecclesia. 2538. 1148). donde el trabajo ocupa una posi­ ción realmente central. el se­ cuestro. contrarias a la dignidad hu­ mana” (CA 33). esos hombres forman verda­ deras aglomeraciones en las ciudades del Tercer Mundo. quizá la gran mayoría. por encima de su alcance. Ellos. limitando incluso los espacios ya reducidos de sus antiguas economías de subsistencia. No consiguen entrar en la red de conoci­ mientos y de intercomunicaciones que les permitiría ver apreciadas y utilizadas sus cualidades. la guerra. 6) El Papa insistió también sobre el tema en su discurso inaugural de la Conferencia de Santo Domingo: “ Es necesario crear en América una cultura de la vida que contrarreste la anticultura de la muerte. La Iglesia debe cumplir con la misión -incluso en circunstancias en que esto incluye el riesgo de ir contracorriente. impotentes para resistir a la competencia de mercancías producidas con métodos nuevos y que satisfacen necesidades que anteriormente ellos solían afrontar con sus formas organizativas tradicionales.24 • MORAL DE LA VIDA abandonar una mentalidad que considera a los pobres —personas o pueblos— como un fardo o como molestos e inoportunos. por así decirlo. 18). ofus­ cados por el esplendor de una ostentosa opulencia. en medio de situaciones de violencia y sin posibilidad de integración. la eutanasia. 7) La muerte no es nunca la última palabra para el cristiano. el terrorismo y otras formas de violencia o explotación— in­ tenta prevalecer en algunas naciones” (n. son ampliamente marginados y el desarrollo económico se realiza. se trata de eliminarlos de la historia me­ diante formas coactivas de control natal. aunque no explotados propiamente.

comités hospitalarios de bioética. A la bibliografía del final del capítulo añadir: T i .19. Childress. y frente a toda actitud acomodaticia. el himno a la vida que Juan Pablo II nos ha dejado en la Familiaris consortio: “La Iglesia cree firmemente que la vida humana. los principios de bene­ ficencia. es siempre un don espléndido del Dios de la bondad. se ha llegado al consenso de que es bioéticamente correcto el actuar haciendo el bien a los demás. es decir. en realidad se confunde con el de la fundamentación de la ética filosófica. y en cada vida humana sabe descubrir el esplendor de aquel ‘Sí’. El problema. 77 y 87. de la fundamentación de la bioética civil. Gafo. el respeto hacia su libertad y el comportarse justamente con los otros. sino que positivamente todo el capítulo 4o del documento está des­ tinado a promover “ una nueva cultura de la vida humana” . Pueden verse también los n° 21. se presenta ante nuestros ojos. Ap 3. 8 Cf. autonomía y justicia. Juan Pablo II aplica a los atentados contra la vida el concepto de “ estructura de pecado” explicado ampliamente en la encíclica Sollicitudo rei socialis (cf. J. Al ‘no’ que invade y aflige al mundo. la Iglesia está en favor de la vida. 10. defen­ diendo de este modo al hombre y al mundo de cuantos acechan y reba­ jan la vida” (FC 30). 17-24. en la actualidad se ha extendido a campos no relacionados con lo religioso: comisiones parlamentarias de bioética. contrapone este ‘Sí’ viviente. 1999. PRINCIPIOS DE LA BIOÉTICA CIVIL Aunque puede decirse que la bioética como “ moral médica” nació en el ámbito confesional cristiano. . Ed. Téngase en cuenta que el Papa no sólo condena las manifestaciones de la cultura de la muer­ te. En la actual realidad de América Latina y del mundo. Principi di etica biomedica. 2 Cor 1. pp. etc. estos tres principios son parte del patrimonio cultural universal8.14). Podemos afirmar que. muy discutido. Beauchamp —J f . como un reto magnífico y entusiasmador. d e aquel ‘Am én’ que es Cristo mismo (cf. EV 12).INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA 25 8) Finalmente el Papa ha tratado ampliamente del tema de la cul­ tura de la muerte en su encíclica Evangelium Vitae (1995). prescindiendo de su fundamentación. aunque débil y enfer­ ma. Florencia. 28. Contra el pe­ simismo y el egoísmo que ofuscan al mundo. Le Lettere. Sin em­ bargo.

dentro de sus posibilidades. Este es el primer princi­ pio de la deontología médica y en el que se han fundamentado los có­ digos éticos médicos desde el de Hipócrates. Bilbao 2003. como ambos principios no son absolutos. Deben respetarse las decisiones de pacientes competentes.Gafo. Relacionado con el anterior está el principio de “ no-maleficencia” (“primum non nocere” ). . después de una adecuada información. que sería más obligatorio y del cual se deriva­ rían normas concretas como el “ no matar” . Ciertamente. Indudablemente. A partir de este principio debemos afir­ mar la obligatoriedad de un “ mínimo decoroso” o de un “ paquete de servicios necesarios” que toda sociedad debe ofrecer a cada ciudada­ no. en el caso de los testigos de Jehová. Ed. es un sujeto y no un objeto propiedad del médico o del hospital. 164-166. etc. de la forma que el profesional considere más adecuada. Piénsese. En estos casos habrá que aplicar lo que se dice en moral fundamental sobre conflictos de deberes o de valores. “ no causar dolor innece­ sario” . El principio de justicia con­ sidera que un cierto nivel de servicios debe estar a disposición de todos. pp. aunque esto no significa que todo enfermo tenga derecho a la tecnología médica de punta. Principio de autonomía: Este principio se basa en la convicción de que el ser humano debe estar libre de todo control exterior y ser res­ petado en sus decisiones vitales básicas. Desclée de B. J. Esto conlleva en concreto que el paciente debe ser co­ rrectamente informado. de su situación y de las posibles alternativas de tratamiento que se le pueden aplicar.26 • MORAL DE LA VIDA Principio de beneficencia: En el ámbito médico este principio obli­ ga al profesional sanitario a poner el máximo empeño en atender al paciente y a hacer cuanto pueda para mejorar la salud. pueden surgir conflictos entre los principios de beneficencia y el de autono­ mía. Todo esto teniendo en cuen­ ta el criterio de que “ casos iguales exigen tratamientos iguales”9. Significa que la persona. esté inscrito o no en un seguro social. Bioética teológica. “ no incapacitar física o psicológicamente” . Normalmente prevalece el principio de autonomía sobre el de beneficencia. Principio de justicia: La bioética se plantea con frecuencia el tema de la distribución de los recursos médicos cada vez más costosos y es­ casos en relación al número de pacientes. por ejemplo. en caso de más demanda que oferta de servicios médi- 9 Cf. también el enfermo.. que se niegan a recibir una transfusión de sangre necesaria para no morir.

Psicología del desarrollo femenino. 12 Cf. J. 4) Que exista una razón proporcionadamente grave que justifique la tolerancia del efecto malo: esta razón suele ser el efecto bueno que primariamente se consigue con el acto. Gafo. 1999. Ed. 2) Que la intención sea buena u ho­ nesta. pp. Gafo (ed. 3) Que el efecto bueno no se consiga a través del efecto malo. Creo que este principio es perfectamente válido en la actualidad. si se dan estas cuatro condiciones: 1) Que la ac­ ción en sí sea buena o indiferente. aunque una aplicación demasiado física o matemática (veremos un ejemplo de ello al tratar el tema de los trasplantes de vivo a vivo) ha provocado el rechazo de algunos moralistas. FCE. 1Í85. por la ética de las virtudes o por la ética de la responsabilidad12. sino a aquel paciente que se presume pueda beneficiarse más1 0 . Otros autores opinan que en bioética los principios han de ser per­ feccionados por el método casuístico. op. a) Principio del doble efecto: Se aplica cuando de una misma acción se siguen diversas consecuencias.). Los más actuales para la bioética me parecen los siguientes. que la voluntad se dirija al efecto bueno.INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA • 27 eos. 10 Cf. El derecho a la asistencia sanitaria y la distribución de recursos. Afirma que una acción será lícita. 11. Univer­ sidad P. Algunas pensadoras feministas han subrayado que la bioética de los principios debe ser complementada con la “ bioética del cuidado” . México. . En ésta se enfatiza que la pregunta fundamental no es tanto la de cóm o ser justos1 1 . J. es decir. Ed. sino la de cómo responder a las necesidades de las personas con las que se entra en relación. (2003). 62-71. La moral y la teoría. C. éstos no deben ofrecerse a quien paga más. Madrid. la moral católica ha utiliza­ do siempre una serie de principios éticos. sino para ayudar a un discerni­ miento a fin de encontrar una salida éticamente aceptable cuando nos encontramos con situaciones conflictivas. 11 Cf. Comillas. Gilligan.cit. que el bien no se consiga como consecuencia de hacer el mal. aunque se sigan algunos efectos malos. es decir. PRINCIPIOS ÉTICOS PARA LOS CASOS CONFLICTIVOS No para fundamentar la bioética. unas buenas y otras malas ética­ mente hablando.

pues en tales circunstancias falta la libertad que se requiere para que haya pecado formal1 4 . 14 Lo dicho en el texto es una traducción libre. situado entre diversos valores o deberes. deberá elegir lo mejor teniendo en cuenta la jerarquía y la ur­ gencia de los valores. El principio fundamental o tradicional sobre esta cuestión es el si­ guiente:'4 ^ la persona que tiene una conciencia perpleja puede sus­ pender la acción. evitando transgredir la ley natural más bien que una ley positiva. 1 Cor 10. Este principio del conflicto de deberes es muy utilizado actualmen­ te en un mundo en donde se han multiplicado las situaciones difíciles. las partes pueden ser manipuladas y modificadas según convenga e incluso. cree pecar tanto si realiza como si omite una determinada acción. El todo es determinante para la parte y puede disponer de ella en interés suyo”1 3. 1858. Madrid. En virtud de este principio un médico puede amputar la pier­ na de un paciente con gangrena. 1086. Zalba lo explica del siguiente modo: “Es aquella norma moral en virtud de la cual las diversas partes com po­ nentes de una entidad compleja permanecen subordinadas a la uni­ dad integrada por ellas. en la unidad sustancial. c) El conflicto de deberes o de valores: Es una actualización de un tema clásico en teología moral. 1975. Y Dios no nos obliga nunca a pecar (cf. “ Principio de totalidad” en Diccionario enciclopédico de teología moral.28 • MORAL DE LA VIDA b) Principio de totalidad: Puede sintetizarse diciendo que “ la parte está al servicio del todo” . Zalba. . suprimidas según las exigencias del todo constituido por ellas. vol. el de la “ conciencia perpleja” . elíjase el valor que se quiera.3. Por consiguiente.13).. sabiendo que entonces no habrá pecado. teniendo en cuenta que en materia de contracepción “ hay esposos que se encuentran ante verdaderos conflictos de deberes” . M. I. en su documento de 1968 sobre la encíclica Humanae vitae. El bien de la parte queda subordinado al bien del todo. deberá hacerlo para informarse mejor. aunque esto sea una mutilación. Pauli­ nas. p. 13 M. Ed. pero fiel. p. pero esto no será pecaminoso porque en el caso de concien­ cia perpleja no se puede evitar. Indu­ dablemente se dará una transgresión material u objetiva de uno de los deberes. sobre todo en cuestiones de moral matrimonial y de bioética. En el caso de que no se pueda discernir cuál es el va­ lor moral más importante y/o urgente. Barcelona. Se lla­ ma así la del que. de lo que dice San Alfonso Ma de Ligorio. Imprenta Católica de Pons y compañía. Theologia Moralis. Así los obispos franceses.. Si urge el actuar. a fin de salvarle la vida.

Madrid. Los fundamentos de la bioética. Reflexiones en tom o a la “Humanae vitae”. Algunos hablan en estos casos del “ principio del mal menor” . Universidad Ponti­ ficia Comillas. Madrid. pp. pp. Madrid 1984. 7. Ed. “ ¿Bioética ‘católica’ ? ” en J. 1988. Madrid. al menos subjetivamente ha­ blando. 157-206. Alvarez. 1989. 4. 1983. Sardi. Santander. pero no me parece exacto. en los cuales. 3. Ed. Conferencia Episcopal de Chile. 8. Eudema Universidad. Javier Gafo.W . resulta ser el más importante” 1 5 . F. aunque esto comporte transgredir mate­ rialmente deberes menos importantes. Ed. 1992. Ed. Madrid.M.Madrid. pp. Ed. pp. IV. La Iglesia servidora de la vida. 119-132. sino el bien más importante. Salamanca.Vidal (ed.) Fundamenta­ ción de la bioética y manipulación genética. BIBLIOGRAFÍA 1. Moralia 26 (1985). 9. 1971. pp. Vol.Ed. 1982. Ed. 2. El valor de la vida humana en las Sagradas Escri­ turas. 615-639. Ed. Ed. H. Fundación Santa María. 6.. Diccionario Teológico Interdisciplinar. Fundamentos de bioética. cual­ quiera que sea la decisión que se toma. en el caso concreto.Juan C. “Vida” en A A . “La Bioética” .Gafo (ed. pues no se trata de que la voluntad elija un mal. Para fundamentar la bioética. uno no puede evitar el mal. Comillas. Antonio Bringas. Diego Gracia. Diego Gracia. “ La aparición del Dios de la vida en Jesús de Nazaret” en Jesús en América Latina. 10. 15 En K. Paulinas. Santiago. 5. Ed. 138-139. . 2003. J.INTRODUCCIÓN A LA MORAL DE LA VIDA 29 añadían: “A este respecto recordamos precisamente la enseñanza de la moral: cuando existe una alternativa de deberes. 421-428. Conceptos fundamentales de la ética teológica. P. 1995. Desclée de B. Sígueme. 1985. 189-199. Rahner (ed. Trotta.). Tristram Engelhardt. Paidós. Ferrer . pp. . Jorge J. Bilbao . Elizari . Barcelona. Sal Terrae.). Universidad P. la sabiduría tradicional dice que se busque ante Dios el deber que. Vidal. Jon Sobrino. “Planteamiento general de la bioética” en M.

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11. Gloria M. Tomás Garrido (ed.), Manual de Bioética, Ed. Ariel, Bar­ celona, 2001 .Parte I. 12. Marciano Vidal, Bioética, Ed. Tecnos, Madrid, 1989, pp. 15-27.

CAPITULO

EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA

O

1. EL SIGNIFICADO DE LA PREGUNTA POR EL SENTIDO DE LA VIDA

La pregunta por “ el sentido” es fundamental en la problemática an­ tropológica de nuestro tiempo. Frente a la tentación del absurdo y de la alienación, la persona humana desea saber para qué y por qué tiene que vivir. Muy expresivamente afirma la GS: “ Se puede pensar con toda razón que el porvenir de la humanidad está en manos de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar” (n° 31). Entendemos aquí por “vida humana” la existencia del individuo humano tanto en el estrato biológico como en el psíquico. No nos refe­ rimos directamente a la vida sobrenatural, aunque no prescindimos de ella. Entendemos la palabra “ sentido” no en su acepción de “ significa­ do” , sino en el de “ dirección” . La dirección es aquella propiedad del movimiento que hace que el móvil tienda a alcanzar una meta deter­ minada. El movimiento puede ser actual o potencial. La pregunta sobre el sentido de la vida humana es válida, tal como la estamos enfocando, porque la vida del hombre no es una realidad estática sino dinámica, es decir, dotada de movimiento. El movimien­ to, en su sentido más amplio, es una serie continua de cambios. Ahora bien, la existencia del hombre es permanente cambio, tanto en el pla­ no físico como en el psíquico. La continua transformación psico-física del ser humano determina la aparición de las grandes etapas de la vida: infancia, adolescencia, juventud, madurez y vejez. Pero también pertenece al ser del hombre el movimiento potencial del deseo. La persona humana está proyectada hacia el futuro no sólo por su condición de ser en el tiempo, sino también por su condición de

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MORAL DE LA VIDA

ser ansioso. Preguntar por el sentido de la vida es también preguntar­ se cuáles son los deseos fundamentales del ser humano. Esto, que equivale a la pregunta sobre la naturaleza de la felicidad, ha preocu­ pado siempre al hombre y es un tema primordial de la antropología, con importantes consecuencias éticas. Intentaremos responder a él desde la Palabra de Dios en la Biblia y desde los aportes de la antropo­ logía psicosocial. No negamos ni ignoramos la respuesta tradicional del catecismo a la pregunta por el sentido de la vida: “El hombre está hecho para amar y servir a Dios en este mundo y así salvar su alma en el cielo” . Pero creemos que esta respuesta es insuficiente frente a las expectati­ vas actuales y, por otra parte, se presta a interpretaciones platónicas ajenas al pensamiento bíblico.

2. EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA SEGÚN LA BIBLIA

De alguna forma las religiones pueden dividirse en estáticas y di­ námicas. En las primeras el ideal de la perfección humana consiste en que la persona quede absorbida por la divinidad. En las segundas el ideal religioso se personifica en el Héroe, con frecuencia divino o semidivino, protagonista de una “ gran gesta teológica” . Recuérdese a Gilgamesch en la cultura mesopotámica y a Prometeo en la cultura griega. La religión bíblica es ciertamente de carácter dinámico. Esto se experimenta muy claramente y de una manera muy singular en la his­ toria de Israel. Su religiosidad es la de un pueblo del desierto, cami­ nante, nómada. Para un pueblo así la religión es una religión de la promesa. La existencia se siente como historia. Dios conduce a un fu­ turo que no es el mero retorno cíclico de las estaciones. La meta a la que conduce el caminar hacia el futuro es lo que da sentido al camino y a sus penalidades. Como en el caso de Abraham, el creyente por ex­ celencia, la decisión actual de confiar en Dios está cargada de futuro (Gén 15,5). Véase una descripción muy bella de esta manera de pensar en Heb 11,8-16. Podemos definir la religión bíblica como la de aque­ llos “ que van en busca de una patria” . Recordemos, además, que uno de los primeros nombres que recibió el cristianismo fue “ el camino” (Hch 9,2; 19,23; 22,4; 24,14; 24,22). El Dios bíblico es un Dios que cami­ na delante de su pueblo hacia la tierra prometida (Éx 13,21). En el N.T. Jesús camina al frente de sus discípulos hacia Jerusalén (Me,10,32). El tema del camino está implícito, pero claro, en el tema del seguimiento de Cristo.

Para la religión del Antiguo y del Nuevo Testamento el sentido de la existencia humana es vivir en la tierra como un héroe de la gesta de la liberación integral del hombre. más ajeno al hombre bíblico que considerar la muerte como un bien. de la que Dios mismo es el supremo Héroe protagonista. el fracaso. alguien que en cuanto tal ama la vida y está en favor de la vida (cf. pues. Nada. Para la Sagrada Escritura. Sólo Dios “ es” la vida. Rom 4. Juan Pablo II. una esperanza que no es nunca la simple espera. 3. GS 39). El ca­ rácter horrendo de la muerte física sólo queda amortiguado cuando surge la fe en que esa misma vida física continuará a través de la resu­ rrección de la carne. CARACTERÍSTICAS BÍBLICAS DE LA EXISTENCIA CRISTIANA Desde la perspectiva anterior podemos afirmar que la religión bí­ blica (sobre todo en su suprema expresión cristiana) puede caracteri­ zarse por las seis notas siguientes: 1) EL VITALISMO: En la Escritura los conceptos de vida y muerte son fundamentales. por consiguiente. una especie de nirvana. FC 30). porque: . El Dios bíblico no es el Júpiter envidioso del pleno desa­ rrollo del hombre.EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA • 33 La esperanza bíblica no se centra. el sentido del devenir humano es desembocar en la plenitud de la vida. 2) EL MATERIALISMO: Podemos hablar de un materialismo bíbli­ co. En la Biblia la seguridad intramundana es sustituida por algo muy distinto: por la esperanza (cf. Pero este Dios no proporciona seguridad en esta vida. como una liberación. sobre todo comparándolo con el espiritualismo gnóstico o platóni­ co. y esto se fue entendiendo de una forma progresiva. El primero abarca cuanto de positivo hay en la realidad en sus más variadas manifestaciones. de do­ loroso y de rechazable contiene la realidad: la enfermedad. aunque sin las contrapartidas presentes del dolor y de la muerte. en alcanzar el reposo total en la disolución en Dios. la igno­ rancia. En este sentido no es un Dios manipulable a nuestro antojo por medio de los ritos sagrados.18). En cambio el concepto de muerte encierra cuanto de negativo. el pecado. tanto de la mente com o del cuerpo. El cristiano es. y cuya meta es el pleno encuentro amoroso con el Dios viviente. sino en el anhelo de continuar la gran aventura de la vida. pues. sino la participación en la creación del futuro (cf. tal como aparece en el mito de Prometeo.

ya que el cristiano lleva dentro de sí la plenitud de la ley. 3) LA ETICIDAD: Aunque la religión bíblica no puede reducirse a un moralismo. no aislada­ mente.13. 4) LA LIBERTAD: La religión bíblica nos conduce al cumplimiento por amor de “ la ley perfecta de la libertad” (St 1. . Ello lleva a las grandes figuras de ambos Testamentos. Flm 16) lleva consigo el que la Biblia no concibe la vida religiosa sino en el seno de la comunidad creyente del Pueblo de Dios.25). Y donde está el Espíritu allí está la libertad (cf.31-46. anunciándoles el Amor que es Dios (1 Jn 4.1).16). b) La Biblia aprecia positivamente los valores terrenos. el amor que lo impulsa a vivir según el Espíritu. Gál 5. 29-37). sin conexión alguna de unos con otros. la raíz última del comunitarismo cristiano se halla en el misterio de la Santísima Trinidad por el que sabemos que Dios es una comunidad personal en la unidad esencial. a un sacrificio total del interés propio en aras del de los demás. Por esta razón hay que seguir. para la Sagrada Escritura la plenitud de la vida consis­ te en amar sin medida a todos sin distinciones. que hizo aparecer a la Iglesia como enemiga de las libertades modernas. e imagina la vida eterna como una continuación transfigurada de la existencia presente (cf. Mt 23. 5) EL COMUNITARISMO: La primacía de la fraternidad como va­ lor ético (cf. el tema de la “ nueva tierra” : 2 Pe 3. y casi siempre a un enfrentamiento con los po­ derosos de este mundo. De hecho. aun­ que desde una perspectiva comunitaria y solidaria. En América Latina especialmente hay que superar los vestigios de la identificación que se dio en el siglo X IX entre Iglesia e ideología conservadora. Mt 25. Rom 5. también en la Iglesia. Le 10. 2 Cor 3.8. Este amor debe ser eficaz y práctico. no individual ni egoísta. sino constituyendo un pueblo” (n° 9a). tal como nos lo presentan las parábolas del juicio final y del buen samaritano (cf. La Constitución Lumen gentium lo resume afirmando que “fue voluntad de Dios el santificar y salvar a los hombres.17. 7).1). y no debe restringirse sino cuando es necesario y en la medida en que lo sea” (Declaración Dignitatis humanae sobre la libertad religiosa. culminando este dinamismo en Jesús. según la cual debe reconocerse al hombre el máximo de libertad.34 • MORAL DE LA VIDA a) La Biblia ama esta vida concreta y real. Ap 21.5. La ética cristiana no es heterónoma sino autónoma. “ la regla de la entera libertad en la sociedad.

b) La autoridad visible nunca fue considerada en Israel o en la Iglesia como divina en sí misma. dentro de la unidad de la fe. 6) LA GRATUIDAD: La doctrina bíblica sostiene que el hombre es incapaz de alcanzar por sus propias fuerzas los anhelos más íntimos del corazón humano (cf. las equivocaciones y las contro­ versias de los apóstoles fundadores (cf.EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA 35 Nótense. Esto significa que el hombre está lla­ mado a trascenderse a sí mismo y que la consecución del fin natural del hombre sólo puede hacerse con la gracia. La Iglesia es una comunidad en la que. el pluralismo y la opinión pública. Por el contrario. reve­ lación.27). las profundas diferencias entre el concepto bíblico de comunidad y el de las sectas mistéricas o el de los modernos grupos elitistas o cerrados: a) La ausencia de secreto: Jesús insiste en que todo ha de procla­ marse públicamente (Mt 10. Hch 15. a diferencia de la mayoría de los pueblos antiguos. De este modo. sin que ello constituya un atentado contra la divinidad. carismas) como dones gratuitos del amor divino y no como consecuencias del trabajo humano. en especial parece complacerse en anotar la cobardía. sin embargo. sino com o una relación amorosa en la que ambos participantes se dan li­ bremente el uno al otro.11-14. sino. encarnación.T. gracia santificante. El N.5). La persona humana. Gál 2. aunque siempre la iniciativa proviene de Dios. redención. Jamás existió en la Iglesia primi­ tiva una doctrina o un culto esotéricos. por el contrario. . ciertamente. el cumplimiento de la tarea que Dios le ha encomendado. El hombre debe caminar hacia la plenitud de vida con Dios. la debilidad. la relación entre Dios y la creatura humana es presentada en la Escritura no como una relación necesaria. pero la concepción bíblica del hombre no es la de un progresivo ascenso ha­ cia una meta que aguarda inmóvil a ser conquistada por el esfuerzo humano. Esta enseñanza es lo que la teología católica expresa con la distinción entre lo natural y lo sobrenatural. aunque las persecuciones obligaron a una cierta clandestinidad no deseada. puede y debe dominar el mun­ do. se nos muestran todos los pasos que permiten al hombre encaminarse al definitivo encuentro con Dios (alianza. se permiten la crítica. Jn 15.39).

a pesar de los riesgos que esto lleva consigo. . o. que han combinado los datos de la psicología con los de la sociología. 1985. cuando se convierte en algo frustrante. la cantidad de experiencias vitales a las que estamos dispuestos a re­ nunciar a cambio de correr un menor riesgo de sufrimientos. Karen Horney describió las dos tendencias que se combaten en el espíritu humano1 . está en la raíz de todos los con­ flictos psíquicos. Es de­ cir. Ed. El ser humano sería radicalmente contradictorio. parte de un profundo análisis del carácter dialéctico del proceso de desarrollo que hay en el hombre. mayores riesgos de dolor y destrucción se corren. Erich Fromm.36 • MORAL DE LA VIDA 4. Sin em­ bargo. el que escoge vivir intensamente escoge también y al mismo tiem­ po vivir inseguramente. Planeta-Agostini. La personalidad neurótica de nuestro tiempo. van indisolublemente unidos el crecimiento de la libertad y el aumento de la soledad. Se trataría de lo que Freud llama respectivamente el instinto de muerte o “ tánatos” y el instinto de vida o “eros” . La naturaleza del conflicto básico de la naturaleza humana surge cuando la persona advierte. mostrando cómo tanto en el individuo com o en la historia de los pueblos y de la humanidad. ya desde muy pronto. Por una parte está el deseo de eludir los sufrimien­ tos que llevan consigo las limitaciones intrínsecas al hombre median­ te la disolución de nuestra conciencia y de nuestra individualidad. sobre todo en su libro El miedo a la libertad. En la práctica todos hemos escogido una fórmula vital (que puede ir cambiando con los años) en la que hemos establecido la can­ tidad de experiencias dolorosas a que estamos dispuestos a arriesgar­ nos a cambio de vivir intensamente. Barcelona. planteado a la inversa. que cuanto más li­ bre e intensamente se vive. pueden iluminar un poco más los aspectos bíblicos que an­ tes hemos expuesto. cualquier fórmula vital es insatisfactoria y esta insatisfacción. 1 Cf. Para Freud ambos instintos o ten­ dencias son fundamentales y la contradicción que hay entre ellos es la contradicción más fuerte que hay en el hombre. LA TENSIÓN ENTRE EL ANSIA DE LIBERTAD Y EL ANSIA DE SEGURIDAD Las reflexiones de algunos científicos seguidores independientes de Freud. Frente a este deseo está la tendencia a desarrollar todas las capacida­ des que hay en nosotros mediante la creciente afirmación de nuestra personalidad.

c) entre el deseo de vivencias corporales y el miedo al cuerpo. Si no se dan estas condiciones la persona o la sociedad se verán domina­ das por lo que Fromm llama los “ síndromes de la decadencia” : necrofilia o amor a la muerte. 1983. El instinto de la vida. pues. de la contradicción básica entre ansia de in­ tensidad y ansia de seguridad se derivan otras tres: a) entre el deseo de individuación y el miedo a la individuación. justicia y libertad. Fromm considera que el instin­ to de muerte. la justicia. y su derivado el ansia de seguridad. vivir primariamente para la seguridad es vivir para la no-vida. se permiten las desapariciones. desde su punto de vista. . e intentando una valoración del pensamiento frommiano. porque al final siempre se encuentra con el fracaso ine­ ludible de la muerte. narcisismo individual o de grupo y fijación incestuosa2. la tortura. apartándose de Freud. el camino de la felicidad auténtica. y el que la ha logrado puede decir que “ha vivido” . b) entre el deseo de cambio y el miedo al cambio. Resumiendo. El corazón del hombre. es renunciar a la vida. nos mostraría cómo el sentido de la vida. y que pue­ de dar sentido a su existir. es un fenómeno ma­ ligno. y no una parte de la biología normal. sólo lo encuentra aquel que. en los regímenes bajo la ideología de la seguridad nacional. el bien. aun sa­ biendo los riesgos que esto lleva consigo (“ amar es empeligrarse” ). Esta tendencia primaria se desarro­ lla si existen las condiciones apropiadas para la vida: satisfacción de las condiciones materiales para una vida digna. Ed. México. la censura y otra serie de manifestaciones en contra de la vida. La ciencia. debe constituir la tendencia primaria del hombre. En el campo político esto se experi­ menta. Ahora bien. la verdad.EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA • 37 Según Erich Fromm. en los que bajo el pretexto de impedir los abusos de la liber­ tad. por el camino de la psicosociología podemos hallar un punto de encuentro con todo lo que de positivo hemos visto antes en la Biblia sobre la “ religiosidad del desierto y de la esperanza” . abandona sus seguridades y “ sale de su 2 Cf. el ansia de vivir intensamente. FCE. la seguridad total intramundana es imposible. la belleza. como Abraham. que la única plenitud digna del hombre en la tierra. En cambio. se arriesga. mientras que una cierta intensidad vital es alcanzable para el ser humano. De este modo. hemos de afirmar que la vida es para vivirla arriesgada­ mente. por ejemplo. psicopatológico. es la de las grandes experiencias del encuentro con el amor. Además.

En cristiano podemos afirmar que la plenitud del senti­ do de la vida sólo la consigue el que la entrega por el Reino en el seguimiento de Jesús. “ya que el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo Encarnado” (GS 22a). entre los necrófilos y los biófilos” (El corazón del hombre. aunque en proporciones diferentes. que se oponen a la liberación.e. directa o indirectamente. Pero hay una violencia que se dirige “contra” la vida. que la que existe entre los que aman la muerte y los que aman la vida. el narcisismo individual o de grupo y la fijación incestuosa en la madre. de entierros. la le­ gítima defensa). por todo lo muerto. Se aclara así de algún modo la dialéctica de las palabras de Jesús: “El que quiera salvar su vida. Este autor afirma que “ no hay distinción más fundamental entre los hombres. psicológica y moralmente. 1) La necrofilia La persona con orientación necrófila se siente atraída y fascinada por todo lo que no vive.38 • MORAL DE LA VIDA casa sin saber a dónde va” (Heb 11. Indudablemente las tendencias necrófilas pueden presentar formas benignas.6). Gozan hablando de la muerte. el creyente tiene siempre la seguridad que le ofrece el “ andar como el anduvo” (1 Jn 2. Por esto Cristo “manifiesta plenamente el hombre al propio hom­ bre” . que no llegan a lo pato­ lógico. pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio la salva­ rá” (Me 8. que es paso de la muerte a la vida. En este camino. aunque esto le lleva necesariamente a enfren­ tarse (y en América Latina son muchos los que lo están viviendo en su carne) con los poderes de la anti-vida. 37).8).35). 5. nunca en el futuro. LOS SÍNDROMES DE LA DECADENCIA ¿Por qué se da en nuestro mundo una cultura de la violencia y de la muerte? Ciertamente hay formas de violencia que intentan de alguna forma. servir a propósitos de vida (p. y en la persona concreta pueden estar presentes ambas ten­ dencias. A este respecto Erich Fromm habla de los tres “ síndromes de deca­ dencia” : la necrofilia. de muertes. p. Sus emociones se reducen a alimentar el recuerdo de emociones que tuvieron en otro . Los necrófilos son indivi­ duos aficionados a hablar de enfermedades. la perderá. El necrófilo vive en el pasado.

Se siente profundamente temeroso ante la vida porque ésta es desordenada e incontrolable. los mata­ dores y los muertos. Se trata de . Es co­ mún a todas las formas de narcisismo la falta de verdadero interés por el mundo exterior.EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA 39 tiempo. Por lo general el narcisista no escucha lo que dicen los demás. Erich Fromm señala que en los niños de ambos sexos se da una fijación en la figura de la madre. Para él todos los procesos. religioso. sentimientos y pensamientos de vida se transforman en cosas que debe poseer. el cual juega un gran papel como fuente de la violencia y de la guerra. la propia raza. etc. se identifica el aficionado. 2) El narcisismo El concepto de narcisismo es uno de los descubrimientos más fe­ cundos de Freud. El individuo necrófilo puede relacionarse con algo o alguien sólo si lo posee. Según Simone Weil. Al ado­ rarse a sí mismo o a su imagen o a su ídolo en una forma enajenada. Piénsese también en las violencias que provoca la afición desbordada por un determinado equipo deportivo con el que. Es característica del necrófilo su ac­ titud hacia la fuerza. Especialmente tiene en cuenta el hecho de que una sociedad que carece de los medios para satisfacer las necesidades fundamenta­ les de la mayoría de sus miembros. En estos casos se glorifi­ ca hasta el límite la propia nación. ni se interesa realmente por ellos. El grupo narcisista fácilmente se siente atacado por los “ otros” . sino destruirla. el narcisista se convierte en un individuo violento. De ahí han surgido a lo largo del tiempo los odios y las guerras de carácter na­ cionalista. El enamorado de la muerte ama siempre la fuerza. Toda fuerza se basa. fuerza es la capacidad para convertir un hombre en un cadáver. o que creen que tuvieron. Para el necrófilo la diferencia fundamental existe en­ tre los que tienen el poder de matar y los que carecen de él. Para él la mayor hazaña del hombre no es dar vida. la propia religión. en último término. Erich Fromm estudia especialmente el hecho del narcisismo social o de grupo. Ama el control y en el acto de controlar mata la vida. tiene que proveer a los individuos de una satisfacción narcisista de tipo maligno. más o menos manipulado. etc. en el poder para matar. 3) La fijación incestuosa También a partir de Freud. El narcisista es un enamorado de sí mismo. tribal.

Sobre el sentido de la vida. una para la aventura y otra para la seguridad. c) La incapacidad para la libertad. progresar.es inherente a todos los hombres y mu­ jeres. cultura. 128 (1977) sobre el tema: “ ¿Para qué esta­ mos en la tierra?” . Fromm estudia también tres consecuencias que se derivan como resultado de esta fijación: a) La falta de objetividad. En el caso de un desarrollo normal vence la tendencia al crecimiento.40 • MORAL DE LA VIDA una tendencia que va más allá de la atracción del hijo varón por la ma­ dre en el complejo de Edipo. raza. BAC. crecer-.) y. n. es decir. sobre todo. frente a los peligros y los riesgos de la vida. 2. la tribu. 124s). especialmente pp. una para el riesgo de la independencia y otra para la protección de la depen­ dencia. Esta tendencia se da tam­ bién en el adulto. Cuando vence la segunda tendencia tenemos la inclinación patológica de una fijación maternal incestuosa. etc. Fromm resume su pensamiento en la siguiente frase: “La tenden­ cia a seguir vinculado a la persona maternizante y sus equivalentes -la sangre. contra el que intenta atacar de alguna forma a la madre con la que el individuo vive de una forma simbiótica. Como fruto de estas consecuencias se da la agresividad y la violen­ cia contra todo aquel que no se identifica con la propia madre (lláme­ se ésta nación. Madrid. 1971. para ser uno mismo. BIBLIOGRAFÍA: 1. en un caso patológico grave vence la ten­ dencia regresiva a la unión simbiótica y da por resultado la incapacitación más o menos total del individuo” (El corazón del hombre. que está adherido a ella y de ella re­ cibe la vida y la seguridad. p. religión. b) La insensibilidad ante el otro como ser humano. protección y amor. 184-211. Según Fromm es una de las pasiones más fundamentales de hombres y mujeres y se refiere al deseo de pro­ tección que experimenta todo ser humano. el cual. la familia. Está constantemente en pugna con la tendencia opuesta -n a­ cer. Revista Concilium. Ed. siente el anhelo de una fuerza que le dé seguridad. Miguel Benzo. De hecho en todas las personas existen dos tendencias desde el momentos mismo de nacer: una para salir a la luz y otra para volver al seno materno.

5. ¿tiene sentido? Ed. Vida cristiana y peregrinación según el Nuevo Testa­ mento. BAC. Ed. El corazón del hombre. Georg Moser. Ed. México. . Guadalupe. Buenos Aires. 1980. 1983. Vivir. 4.EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA • 41 3. FCE. Erich Fromm. Madrid. 1977. Ceslas Spicq.

Si la muerte del prójimo es querida en sí misma. cuando de la venta de alcohol adulterado con la intención de hacer negocio. El homicidio es voluntario cuando procede de acción o de omisión querida o voluntaria.______________________________________ CAPÍTULO O EL HOMICIDIO Y LA LEGÍTIMA DEFENSA 1. por ejemplo. En estos casos puede a veces darse cierta culpabilidad o responsabilidad jurídica por falta de prudencia. tenemos entonces el homicidio directo. El homicidio es indirecto cuando la muerte no es querida o busca­ da en sí misma sino en su causa. Es decir. un derecho fundamental que es requisito indispensable para po­ der gozar de los demás derechos. ya sea como fin o como medio. En el caso anterior pudo haber habido impruden­ cia en el hecho de no revisar adecuadamente el estado del vehículo. EL HOMICIDIO Se entiende por homicidio la privación de la vida de un ser humano causada por otro ser humano. por ejemplo. El homicidio es involuntario o casual cuando es consecuencia de una acción o de una omisión involuntaria del que causa la muerte. resulta la muerte de algunos de los consumidores. cuando resulta de una ac­ ción u omisión ordenadas de suyo y en la intención del agente a otro efecto. El homicidio con premeditación y alevosía recibe el nombre de asesinato. pero prevista y de alguna manera relacionada con la acción o la omisión. El respeto a la vida aparece en todas las civilizaciones y culturas como uno de los principios éticos más fundamentales para la convi­ . El homicidio culpable atenta contra el derecho a la vida del próji­ mo. Así. de la rotura de los frenos del coche se puede seguir que el conductor atropelle a un transeúnte y lo mate. Así.

el suicidio indirecto.5) sintetiza el sentido de la tradición moral al presentar los argumentos por los que el homicidio.a. Las principales excepciones son las siguientes: el aborto indirectamente realizado. sin embargo. Las tres razones que hemos señalado constituyen el apoyo de que se ha servido la moral tradicional cristiana para fundamentar el valor de la vida del ser humano. la muerte del enemigo en la situación de guerra justa y la muerte del tirano usurpador del poder.q. La vida de cada individuo pertenece. es decir. la muerte del agresor en el caso de le­ gítima defensa. Ni siquiera era acepta­ da la violencia como legítima defensa contra un injusto agresor. en qué sentido positivo hay que enten­ der el hecho de que somos meros “ administradores” de la vida humana propia y ajena. de algún modo al patrimonio común de la humanidad. Cualquier atentado contra la vida humana era conde­ nado como opuesto al Sermón de la Montaña. que no nos per­ tenece. pues es un don en usu­ fructo que hemos de administrar según la voluntad de Dios. el realismo ético o una acomodación a las costum­ bres imperantes en el ambiente hizo que poco a poco fueran admi­ tiéndose una serie de excepciones a la prohibición del homicidio. Sin respeto a la vida lo único que impera es la ley de la selva. ésta es una realidad de la que no podemos disponer. Los cristianos de los primeros siglos radi­ calizaron el precepto bíblico “ no matarás” a la luz de las enseñanzas del Evangelio. II-II. pues en principio todo el mundo está de acuerdo en que si no se respeta el derecho a la vida no es posible un mínimo de armonía y de civilización. Ya hemos explicado. va en contra de la ética: a) El homicidio es ante todo una falta de amor contra la persona occisa. la muerte del malechor decretada por la autoridad pú­ blica (la pena de muerte).44 • MORAL DE LA VIDA vencia humana. Dis­ poner de la vida humana a nuestro capricho sería erigirnos en propietarios de algo de lo que no somos dueños.T. . Si él es el creador y conservador de la vida. ya sea propio o ajeno. Desde una pers­ pectiva religiosa de la existencia toda vida humana es un regalo de Dios. es realizar un robo a la sociedad. entre los que la vida ocu­ pa un lugar preeminente. Su fundamentación no requiere ningún esfuerzo ra­ cional. Santo Tomás (S. El amor nos tiene que llevar a respetar los bienes funda­ mentales de uno mismo y del prójimo. Hacer desaparecer este bien. b) El homicidio es también una falta contra la justicia. la preeminencia del más fuerte. c) El homicidio es además una ofensa contra Dios. Sin embargo.64.

La muerte de un hombre sólo está permitida por una dispensa o autorización de Dios. ya en­ contramos en el Antiguo Testamento. es decir. grupo o nación) que ataca y pretende des­ truir otras vidas pierde por este mismo hecho la propia inviolabilidad. El Catecismo de la Iglesia Católica se hace eco de esta doctrina cuando. apelando al texto de Ex 23. excepciones que. Pero incluso la vida del inocente puede ser eliminada cuando la oc­ cisión se considera sólo como un efecto indirecto y no pretendido de una acción que busca como su principal objetivo la defensa de un bien tan importante o mayor que la muerte del inocente. podemos decir que esta teoría es teóricamente más consecuente con el valor de la vida humana. Si las excepciones se explicaban en la moral tradicional a la luz del principio del voluntario indirecto. Y más adelante afirma: “ El quinto mandamiento condena como gravemente pecaminoso el homicidio directo y voluntario” (n° 2268). Por otra parte se habla del “ derecho . Según esta teoría el derecho a la vida sólo se hace absoluto en la persona “ inocen­ te” . a la regla de oro y a la santidad del Creador” (n° 2261). El criminal (persona. puede pedir a veces cierta contemporización. por otra parte. Históricamente se han dado dos formas de explicar las excepcio­ nes al precepto “ no matarás” . Aunque apartir de este presupuesto se aceptaron bastantes excepcio­ nes. pero también conscientes de que la si­ tuación actual del cristiano. Sin embargo. En estos casos la muerte del inocente no es querida. es uno de los más clásicos. intermedia entre el “ya” y el “ todavía no” .EL HOMICIDIO Y LA LEGITIMA DEFENSA 45 No se puede negar que todas estas excepciones y la forma en que se intenta demostrar su licitud crean un cierto desconcierto y malestar en el ánimo de muchos cristianos deseosos de ser consecuentes con las exigencias éticas de Jesús.7 (“No quites la vida del inocente y justo” ) indica que “ el homicidio voluntario de un inocente es grave­ mente contrario a la dignidad del ser humano. sólo es permitida. Es por esto que la mayoría de los autores señala que lo único que sería intrínsecamente malo. El caso de la lici­ tud del aborto indirecto cuando se trata de salvar la vida de la madre. La escuela franciscana y el posterior defienden nominalismo la prohibición absoluta de no matar por iniciativa propia. sin ex­ cepciones. será la interpretación tomista la que prevalecerá en la doctrina teológica y en los documentos del Magisterio. es el homicidio directo de un inocente. pues ninguna otra persona puede arrogarse semejante poder. hoy muchos prefieren aplicar a estos casos la situación de conflicto de deberes.

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MORAL DE LA VIDA

inviolable de todo ser inocente a la vida” (n° 2270), dando a entender claramente que el derecho a la vida del no inocente ya no es inviola­ ble. Juan Pablo II, recordando las enseñanzas del n° 27 de la GS, ha dado un paso más declarando solemnemente (aunque no es una defi­ nición): “ Con la autoridad conferida por Cristo a Pedro y a sus Suce­ sores, en comunión con los obispos de la Iglesia Católica, confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral” (EV 57).

2. LA LEGÍTIMA DEFENSA

Definición: Es la resistencia y la defensa activa contra un agresor injusto llevada hasta el límite de la muerte de éste, si fuera necesario. No se trata aquí del derecho a matar a nadie, sino del derecho a de­ fender la propia vida y la de aquellos que de algún modo nos están en­ comendados. Tampoco se trata del derecho a la venganza. El daño al agresor es tolerable sólo en la medida estrictamente necesaria para la defensa y, por lo tanto, guardando la moderación en el acto de defen­ derse (cum moderamine inculpatae tutelae). La legítima defensa (también llamado “ derecho de resistencia” ) es un derecho reconocido en todos los tiempos y lugares. Podemos decir que es de derecho natural, en cuanto es una expresión de la tendencia natural a conservar la propia vida. La Biblia no habla del derecho a la legítima defensa. El texto de Ex 22,2 no tiene mucho peso sobre esta cuestión. La legítima defensa podemos fundamentarla en dos argumentos de tipo racional: a) No se puede colocar al atacado en el mismo plano que el atacan­ te o incluso en una posición desfavorable. En una situación de necesidad, la legítima defensa es la posición más justa. b) ¿Qué sería de la seguridad social, el elemento fundamental del bien común, si los malechores supieran que pueden contar con la total pasividad de los agredidos? El derecho a la legítima de­ fensa es necesario para que la vida en la sociedad no se convier­ ta en el triunfo de la ley de la selva. Santo Tomás habla del tema en la Suma Teológica (II-II,q.64,a.7). Aunque se refiere a la duplicidad de efectos, se trata de una aplicación

EL HOMICIDIO Y LA LEGÍTIMA DEFENSA

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del principio del conflicto de deberes, pero no del principio del doble efecto tal como luego fue explicado por la teología, pues en este caso la defensa de la vida del inocente se realiza como consecuencia de la muerte del agresor. Incluso creo que se puede afirmar que la argu­ mentación de Sto. Tomás es de tipo teleológico. Dice así:
“Nada impide que de un solo acto haya dos efectos, de los cuales uno sólo es intencionado y el otro no. Pero los actos morales reciben su es­ pecie de lo que está en la intención y no, por el contrario, de lo que es ajeno a ella, ya que esto les es accidental. Ahora bien: del acto de la per­ sona que se defiende a sí misma pueden seguirse dos efectos: uno, la conservación de la propia vida; y otro, la muerte del agresor. Tal acto, en lo que se refiere a la conservación de la propia vida nada tiene de ilí­ cito, puesto que es natural a todo ser conservar su existencia todo cuanto pueda. Sin embargo, un acto que proviene de buena intención puede convertirse en ilícito si no es proporcionado al fin. Por consi­ guiente, si uno, para defender su propia vida usa de mayor violencia que la precisa, este acto será ilícito. Pero si rechaza la agresión mode­ radamente será lícita la defensa, pues con arreglo al derecho es lícito repeler la fuerza con la fuerza, moderando la defensa según las necesi­ dades de la seguridad amenazada. No es, pues, necesario para la salva­ ción que el hombre renuncie al acto de defensa moderada para evitar ser asesinado, puesto que el hombre está más obligado a mirar por su propia vida que por la vida ajena”.

Hay que subrayar que Sto. Tomás insiste mucho en el aspecto de la intención. “Es ilícito que un hombre se proponga matar a otro simple­ mente para defenderse a sí mismo” . Lo único que está permitido es intentar la defensa propia, aunque como consecuencia de esto, y como efecto no deseado, venga la muerte del agresor. En cuanto a los actos interiores no está permitido nunca el odio a la persona que nos ataca. Por lo tanto, no se debe desear el mal al agre­ sor y al enemigo. El odio es siempre algo que impide la plena realiza­ ción del ser humano; el odio empequeñece al hombre y lo hace actuar en contra de su dignidad1 . “ Todo el que odia a su hermano es un asesi­ no; y saben que ningún asesino tiene en él la vida eterna” (1 Jn 3,15). En contra de la licitud moral de la legítima defensa se aducen los textos del Sermón de la Montaña (Mt 5,38-41)2 y el de 1 Jn 3,15, que acabamos de citar. Sin embargo, todos los que emplean esta argu­

1 2

Cf. A.A. Hásler, El odio en el mundo actual, Alianza Editorial, Madrid, 1973. Cf. J. y H. Goss-Mayr, Evangelio y lucha por la paz, Ed. Sígueme, Salamanca, 1990, pp. 25-41.

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MORAL DE LA VIDA

mentación caen en el error de interpretar el Sermón de la Montaña como ley y no como evangelio3, como norma estricta y no como un ideal que hay que llevar a cabo a través de las situaciones de pecado con que se enfrenta el cristiano de hoy. No hay que simplificar, por otra parte, las palabras y hechos de Je­ sús. Es verdad que dijo “ aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón” (Mt 11,29), pero también es verdad que expulsó a los merca­ deres del Templo de una forma violenta (cf. Jn 2,14-16). También es verdad que Jesús no puso la otra mejilla cuando lo abofetearon en la pasión (cf. Jn 18,22-23). Véanse por otra parte los textos contrapuestos de Mt 26,52 (“ Guarda tu espada, que todos los que empuñan la espa­ da, perecerán a espada” ) y Le 22,36 (“El que no tenga espada, que venda su manto y se la compre” ). René Coste (pp. 188-192) ha estudiado detenidamente el problema de las palabras de Jesús sobre la violencia. La conclusión del autor es la siguiente: “ Concediendo una dirección dinámica a la no-violencia, Cristo no ha querido prohibir a los cristianos recurrir a la defensa le­ gítima, por lo menos cuando ella parezca indispensable para proteger a los inocentes... El cristiano no debe, sin embargo, aceptar recurrir personalmente a la legítima defensa -defensa de los demás antes que defensa propia-, sino después de haber hecho lo imposible por limi­ tarse a los métodos no-violentos y por esforzarse en repudiar todo sentimiento de venganza y de odio, no dejando jamás de sufrir en sí el dolor de poner en juego la vida de un hermano, aunque éste sea el peor de los criminales” . Hay que tener en cuenta, sin embargo, que no siempre es obligato­ rio defenderse y que el Espíritu Santo puede otorgar a algunos el carisma de la no-violencia como actitud significativa de la presencia del Reino de Dios entre nosotros. La persona que ha recibido este carisma tiene la obligación de ejercitarlo. Pero recuérdense las limitacio­ nes que pone la GS a la no-violencia cuando la admite “ siempre que esto pueda hacerse sin lesión de los derechos y obligaciones de los de­ más y de la comunidad” (n° 78e). Como ya hemos indicado, el derecho a la legítima defensa vale tam­ bién cuando se trata de defender la vida de otros, sobre todo la de per­ sonas sobre las que se tiene especial responsabilidad.

3

Cf. J. Jeremías, Palabras de Jesús, Ed. Fax, Madrid, 1968, pp. 23-100.

p. porque en la práctica es a veces im­ posible saber si por ejemplo la persona que nos ataca viene sólo a ro­ bar o a matarnos. después de recordar el texto antes citado de la Populorum progressio. 4 Ecclesia. n° 2142(24-9-1983). una vida humana que no consiste sólo en subsistir. Esto objetivamente. 2263-2267. incluso cruenta. los bienes materiales. Pero también en este caso es vinculante el mandato cristiano del amor al enemigo. Existen casos en los que la lucha ar­ mada es un mal inevitable al que en circunstancias trágicas ni siquie­ ra los cristianos pueden sustraerse.. al que pertenece mi amor. Conviene también recordar el texto de la Instrucción sobre “Liber­ tad cristiana y liberación” de la Congregación para la Doctrina de la Fe (22-3-1986) en el que. que estos hechos llevan necesariamente consigo. La discusión acerca de la guerra. la virginidad. Es iluminador tam­ bién el discurso de Juan Pablo II en Viena el 10-9-1983 en el que afirma: “ Somos conscientes del hecho de que el lenguaje de las armas no es el lenguaje de Jesucristo. Sobre el tema de la legítima defensa puede verse también el Cate­ cismo de la Iglesia Católica. nn. de la insurrección revolucionaria y de la licitud de la violencia. de la misericor­ dia. Con una cierta dificultad bastantes teólogos aceptan el aplicar tam­ bién en estos casos el principio de la legítima defensa. aun cuan­ do me defienda de su ataque” 4. aquel que fue muerto sobre la cruz por sus verdugos transforma un enemigo mío en un hermano. pero con mu­ chas limitaciones y precauciones. me parece que pertenece más bien a la “Mo­ ral política” . las palabras de Pablo VI en la Populorum progressio en las que declara lícita la violencia re­ volucionaria “ en el caso de tiranía evidente y prolongada que atentase gravemente contra los derechos fundamentales de la persona y daña­ se peligrosamente el bien común del país” (n° 31).EL HOMICIDIO Y LA LEGÍTIMA DEFENSA 49 Se discute también si es lícito matar en defensa de bienes distintos de la vida: la libertad. 1201. el honor. . Personalmente me inclino a restringir la licitud de matar al injusto agresor sólo cuando se trata de la defensa del derecho a la vida. se afirma: “A causa del desarrollo continuo de las técnicas empleadas y de la creciente gravedad de los recursos implicados en el recurso a la violencia. Conviene recordar. sin embargo.. lo que se llama hoy ‘resistencia pasiva’ abre un camino más conforme con los principios morales y no menos prometedor de éxito” (n° 79).

T. menos agre­ siva. Así se dice en 1 Sam 15. Barbaglio. Recordemos el final del. . criminal. Sobre el tema de la violencia en la Biblia cf. que parecen aprobarse o al menos no se condenan. sino un de­ ber grave para el que es responsable de la vida del otro. A este respecto dice la GS: “ Los que se entre­ gan a la tarea de la educación.. G. castiga a Amalee y consagra al exterminio todas sus pertenen­ cias sin piedad: mata hombres y mujeres. dichoso el que te pague el mal que nos has he­ cho. Dios ¿violento?. tengan como gravísima obligación la preocupación de formar las mentes de todos en nuevos sentimientos pacíficos” (n° 82c). 3. dichoso el que agarre a tus hijos y los estrelle contra la roca” . bellísimo salmo 137: “ Capital de Babilonia. En esta hipótesis el resultado mortal se ha de atribuir al mis­ mo agresor que se ha expuesto con su acción. Estella. Por desgracia sucede que la necesidad de evitar que el agresor cause daño conlleva a veces su eli­ minación. por otra parte. El problema de la moral en el Antiguo Testamento. especialmente pp. incluso en el caso de que no fuese moralmente responsable por falta del uso de razón” . también Jos 6. recordemos la obliga­ ción de trabajar por construir una sociedad no-violenta. más participativa y solidaria. Barce­ lona. 1977. Ed. En ocasiones se nos narran sacrificios humanos en honor de Yavé (cf. al encontrarse con escenas de suma violencia o con expresiones muy duras de deseo de venganza. Finalmente. Jue 11. Ed.50 • MORAL DE LA VIDA Juan Pablo II ha tratado la cuestión en el n° 55 de la Evangelium vi­ tae. A veces incluso se pone en boca de Dios la orden de matar a los niños. muchachos y niños de pecho.3: “Así dice el Señor todopodero­ so:. principalmente de la juventud. Esto forma parte de la educación para la paz y la justicia. García Trapiello. EL PROBLEMA DE LA VIOLENCIA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO Para muchas personas constituye un escándalo la lectura del A. camellos y asnos” (cf.39: el caso de Jefté y su hija). 162-246. desde el punto de vista social. 1992. En él se dice: “La legítima defensa puede ser no solamente un derecho. Herder.. del bien co­ mún de la familia o de la sociedad. Verbo Divino. bueyes y ovejas. J. Para ayudar a comprender estos hechos conviene tener en cuenta las siguientes observaciones5: 5 Cf.20-21). o for­ man la opinión pública.

Por esto no debe extrañarnos que algunos autores bíblicos atribuyan a Dios unos deseos de ven­ ganza o de violencia que hoy nos parecen inaceptables. pp. 1992. Por esto se atribuyen directamente a Yavé ciertas acciones y órdenes crue­ les que de hecho habían sido realizadas o mandadas por perso­ nas concretas del pueblo. 2. pp. En el caso de Israel es muy posible que nos encontremos con un género literario particular por el que se exagera la magnitud de ciertos hechos históricos. 4) Hay que tener en cuenta el hecho de que en el mundo antiguo todo era atribuido a Dios como su única causa. 1 (1979). pp. Paulinas. Moralia. 21-39. No tengamos una visión esencialista de la Biblia.T. Morale de la vita física. y ha­ blando en lenguaje escolástico. pp. “ Homicidio y legítima defensa” en A A . Ed. Madrid. Francesco D ’Agostino. BIBLIOGRAFÍA: 1.W . 4. Francisco J. 187-208.EL HOMICIDIO Y LA LEGÍTIMA DEFENSA • 51 1) La moral del Antiguo Testamento es una moral imperfecta. “ ¿Es la vida humana un valor absoluto? Ha­ cia una reformulación del valor ‘vida humana’” . Madrid. fue dura y prolongada. El ideal ético que Dios pide a su pueblo sólo se fue re­ velando poco a poco a través de las vicisitudes de la historia de Israel. influenciada por los pueblos vecinoá. 155-170. 3) La idea que Israel se formó acerca de su Dios no fue perfecta y clara en todo desde el primer momento. Dehoniane. Ed. El herem o anatema. Cuadernos para el Diálogo. que ponían de relieve más a gus­ to la causa primera que las causas segundas. Evangelio y política. La lucha entre la revelación divina y la mentalidad natural de Israel. Elizari. René Coste. por el que se destruían totalmente las ciudades enemigas era un acto religioso arcaico por el que el pueblo vencedor renunciaba a la posesión del botín de guerra en favor de la propia divinidad. sino que la fue descu­ briendo progresivamente. 1969. 843-852. Nuevo Diccionario de Teología Moral. 2) Hay que prestar la debida atención a los géneros literarios del A. . Se va dando un desarrollo de la moral a través del A.T. Es decir. a la que se le ofrecía en sacrifi­ cio. sino una visión histórica. Ed. Bologna. Enrico Chiavacci. 1976. 3.

Marciano Vidal. 1 (1979). Moralia. . José-Román Flecha. 1990. 12 (1990). Moralia. 11-24. 5-20. Ed. pp. 7. Eduardo López Azpitarte. pp. “ Sobre el derecho a disponer de la vida hu­ mana” . 383-406. Paulinas. pp. Ética y vida. 6.52 • MORAL DE LA VIDA 5. “ ¿Inviolabilidad de la vida humana? Ambigüeda­ des de un valor ético en la historia de la moral” . Madrid.

com o quiera que se realice. DEFINICIÓN DEL ABORTO “Interrupción del embarazo. EL ABORTO ANTE LA BIBLIA Y LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA La Biblia no habla expresamente del aborto. 2. Desde el punto de vista moral o canónico la problemática gira en torno al aborto provocado1 . Jer 1. En algunos lugares del A. Is 46. Pero se supone que no ha sido directamente intentado. desde el punto de vista moral y jurídico ambas acciones reciben la denomina­ ción de aborto. de un ser humano en la fase inicial de su existencia. del embrión o feto humano antes de que sea viable. accidental o provocada.no me gusta nada.T.__________________CAPÍTULO % EL ABORTO 1. La moralidad del aborto accidental de­ penderá de hasta qué punto el “ accidente” haya sido o no fruto de la imprudencia.3). Aunque los médicos distinguen entre aborto (expulsión y muerte del feto) y feticidio (homicidio del feto en el seno materno). Otros lo definen como: “ Pérdida del producto de la concepción antes de alcanzar la viabilidad extrau­ terina” .5. De algunas frases se deduce que ya en el 1 Juan Pablo II da la siguiente definición de aborto provocado: “Es la eliminación deliberada y directa. . antes de que pueda vi­ vir fuera del organismo materno” . se menciona el periodo de la vida que precede al nacimiento indicando que es objeto de la atención de Dios (cf. Pero habla del apre­ cio a la vida. Aunque he de confesar que utilizar aquí la palabra “produc­ to” -com o hacen muchos m édicos. es decir. que va de la concepción al nacimiento” (EV 58b).

por haber duplicado la maldad” . y de sus resultas concibiere. está lafarmakeia (hechicería). castigúelos tu moderación. II de Braga (572). Atenágoras en su En defensa de los cristianos señala: “Los cristianos afirmamos que las que practican el aborto cometen homicidio y habrán de dar a Dios cuenta del abor­ to” (33).21. Razón y Fe. y después de esto ma­ tase a su hijo. De modo parecido se expresan los concilios de los primeros siglos imponiendo graves penas a los que provocan el aborto: Elvira (año 306). le quitarás la vida” (XIX. Así la Didajé afirma: “ No matarás al hijo en el seno de su madre” (5. es constante en la condena­ ción del aborto desde el primer documento que se nos ha transmitido.20. Le 1. Mas ahora suaviza­ mos esta disciplina fijando su penitencia en diez años” . Madrid. una vez nacido.54 • MORAL DE LA VIDA útero materno hay una vida humana: cf. Gál 5. Entre los Papas que condenaron el aborto están: Gregorio III (731-741). indica lo siguiente escribiendo al obispo de Maguncia: “A aquellos a quienes se les prueba. de tal forma que ha podido hablarse con propiedad de “ dos mil años de acogida a la vida no-nacida” . En términos parecidos se expresa la Carta de Bernabé: “No matarás a tu hijo en el seno de la madre ni. .8). o que confiesan que son culpables del crimen de infanticidio. Entre las prácticas con­ denadas en el N.41-44 (la reacción de Juan Bautista en el seno de su madre Isabel).J.T. por ejemplo. Esteban V. Estos textos se explican porque la práctica del aborto y la del infanticidio eran muy frecuentes en el mundo greco-romano. Ancira (314).5). La tradición de la Iglesia. Bozal. Inocencio XI (1679). Sixto V (1588). Trullo (692). El concilio de Elvira afirma en el canon 63: “ Si alguna mujer en ausencia de su marido co­ metiere adulterio. estaba mandado por los cánones antiguos que hasta el fin de su vida estuviesen excluidas de la Iglesia. Ap 9. El canon 20 del concilio de Ancira mode­ ra el castigo anterior en los siguientes términos: “ Respecto a aquellas mujeres que fornican y matan sus partos.7). Ed.2). que es posible se re­ fiera a prácticas abortivas (cf. El Magisterio eclesiástico y la medicina. ¿cóm o podrá ser excusado de ser homicida el que matare un niño de un solo día?” 2 2 Pueden verse los textos de Papas y Concilios en M. Entre los Santos Padres posteriores podemos citar la condena de todo aborto que hacen san Jerónimo (cartas 22 y 123) y san Agustín (Contra Faustum 15. y de las que ponen medios para abortar. Esteban V (885-895). 1955. Zalba . 21. no recibirá la comunión ni aun al fin de la vida. porque si es homicida el que por el aborto destruye en el útero lo con­ cebido. sin embargo.

los Papas y obispos han reiterado la condena tradicional de la Iglesia. pp. Cf.. Conviene tener en cuenta que los partida­ rios de la animación sucesiva o retardada nunca sacaron la conse­ cuencia de que en las primeras semanas el fruto de la concepción fuera una simple “cosa” que lícitamente se pudiera expulsar o matar (cf. J. Sólo a partir del siglo X IX -al superarse ciertos conocimientos científicos de la antigüedadse va imponiendo en la Iglesia católica la doctrina de la animación in­ mediata después de la fecundación (Cf.Gafo. EL MAGISTERIO RECIENTE DE LA IGLESIA Ante el hecho de que los Estados modernos han ido despenalizan­ do el aborto. se supone que es una persona. J.Gafo. pp. entre otros documentos. aunque conde­ na el aborto. 91-99). . por amor a la verdad histórica. 1979. Pablo VI y Juan Pablo II en numerosos discursos.22-23. Gafo (1979). En México. J. Es decir. siguiendo a Aristóteles. Sin embargo. 91-126). muchos afirmaban que la infusión del alma humana no se realiza sino 40 días después de la concepción para los varones y 80 para las muje­ res. Los obispos han hablado en los últimos años sobre el asunto en casi todos los países. Es importante la Declara­ ción de la Congregación para la doctrina de la fe sobre el tema del aborto provocado del 18/11/1974. Así Pío XI en la encíclica Casti connubii y Pío XII. hay que tener en cuenta que esta traducción tuvo un gran influjo en los primeros siglos. 65-68. Allí se dice que si el feto que muere en una pelea es formado se exige la pena del talión. El Vaticano II dice en la GS 51c: “La vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado.cit. También el n° 27c condena el aborto al hablar de los atentados contra la vida. es importante la declaración del episcopado sobre “Aborto y despenalización” del 3 Se quería encontrar una base bíblica para la distinción entre feto formado y no formado en la traducción griega de los L X X de Éx 21. op. el aborto y el infantici­ dio son crímenes abominables” . 3. pp. Pero hoy está fuera de dudas que la traducción de los L X X falsea en este caso el texto hebreo. Hay que afirmar. Pero san Alberto Magno y otros defendieron la “ animación instantánea” .EL ABORTO • 55 En cuanto a la doctrina de los teólogos medievales. Así Santo Tomás3. sin embargo. hay que tener en cuenta que. que la tesis de la animación retardada (y la consiguiente distinción entre feto formado y no formado) fue defendida casi unánimemente por el magisterio y los teólogos durante muchos siglos.

56 • MORAL DE LA VIDA 27/9/1983. sino que “ basta la razón para exigir el respeto a la vida humana. sino de la libertad. No voy a decir que no sea triste interrumpir un embarazo no deseado. “Aborto. inmediata. Declaración de la Congregación para la doctrina de la fe. excomunión y sacramento de la penitencia” . En unas declaraciones periodísticas Susan Sontag -pensadora norteamericana. En el Código de Derecho Canónico (canon 1398) se condena con la excomunión latae sententiae. n° 11 y 12).se expresaba del siguiente modo: “Yo creo que la cuestión principal no gira alrededor de la vida. 4 Cf. 39 (1992). especialmente entre algunos grupos feministas. El argumento principal por el que el Magisterio condena el aborto es siempre el mismo: lo que hay en el seno materno es una persona humana que tiene derecho a la vida. Estas perso­ nas suelen plantear el aborto como un conflicto entre vida y libertad. Juan Pablo II en la encíclica Evangelium vitae (1995) ha condenado el aborto con las siguientes palabras: “ Con la autoridad que Cristo confirió a Pedro y a sus sucesores. 245-268. Matarlo es cometer un asesinato directo. F. 4. pp. matar a una persona. n° 8). es siempre un desorden moral grave. querido como fin o como me­ dio. basándose en el análisis de lo que es y debe ser una persona” (idem. declaro que el aborto directo. pero en este caso concurren otras consideraciones. en comunión con todos los obispos. es una acción inmoral que nunca puede permitirse (cf. Y esto. en cuanto eliminación deli­ berada de un ser humano inocente” (n° 62c). es decir. y téngase en cuenta que se trata de una vida que se halla en una fase muy primaria de desarrollo. excepto el caso de legí­ tima defensa.R. a los que procuran el aborto. Aznar Gil. lo es. es decir. si éste se produce. Es de resaltar el hecho de que al condenar el aborto la Iglesia no insiste en una argumentación específicamente cristiana. Salmanticensis. Se trata para las mujeres de que exista la posibilidad de elegir libremente si quieren o no traer al mundo una nueva vida. ¿CÓMO SE PLANTEA ACTUALMENTE EL TEMA DEL ABORTO? Sobre todo en el mundo occidental secularizado son muchas las personas que no comprenden la postura de la Iglesia Católica ante el aborto. . Hay que tener presentes sin embargo las circunstancias que eximen de la pena4. que no tiene conciencia” .

como entre los grupos de derecha que atacan el aborto y defienden la pena de muer­ te. Hay que optar. n° 1367 (26-2-1983). es muy importante determinar cuándo el fruto de la fe­ cundación se convierte en persona humana. el derecho a la libertad me exige ante todo la búsqueda de la verdad para adherirme a ella y orde­ nar toda mi vida según las exigencias de la verdad (Cf. el problema del aborto supone una defini­ ción entre dos derechos en conflicto: el derecho del embrión a continuar su desarrollo en el claustro materno y el derecho de la mu­ jer a su libertad. El mundo moderno ha fomentado la existencia de una libertad ilimitada del individuo. a su felicidad y a una maternidad libre y voluntaria. Creo que aquí está el meollo del problema. en donde se realiza la fecunda­ ción. sobre todo cuando ésta está al servicio de los antivalores del consumo y del hedonismo. Un planteamiento menos serio se da cuando se identifica a priori defensa del aborto y pertenencia a grupos de la izquierda política. Cf. aborto”. Esto quiere decir que 5 6 El País (Madrid) (7/1/1983). Por otra parte. p.EL ABORTO • 57 En un periódico español un articulista hacía la siguiente afirma­ ción: “A mi modo de ver. En nombre de mi libertad yo no puedo eliminar a cualquier persona que coarte mi auto­ nomía. los actuales prefieren hablar de “ hominización” . Abel. Declaración del Vaticano II sobre Libertad Religiosa. ¿CUÁNDO COMIENZA A HABER EN EL SENO MATERNO UNA PERSONA HUMANA? Si el argumento principal para condenar el aborto es el de que lo que hay en el seno materno es una persona humana que tiene dere­ cho a la vida. Recordemos antes que los espermatozoides no llegan a la porción de la trompa más cercana al ovario. A este respecto los autores antiguos hablaban del momento de la infusión del alma. medicina. Pero en realidad sólo es auténtica libertad aquella que está al servicio de la verdad y de la vida. de es­ tilo puramente subjetivo. F. “ Biología. n° 2). 5. Yo he optado a favor de la mujer”5. . La defensa de la vida no puede estar supeditada a mis intereses personales. En este sentido hay tanta contradicción entre los grupos de izquierda que defienden el aborto y atacan la pena de muerte. Vida Nueva. 396. antes de las diez horas después del coito6.

39). J. Puede decirse que el cigoto es “ arquitecto” de sí mismo en un doble sentido: porque tie­ ne programados los planos de lo que él mismo va a ser y porque sinte­ tiza. La autonomía que el nuevo ser tiene con respecto a la madre no es en esencia diferente de la que tiene un adulto con respecto a su medio ambiente. Puede afirmarse que desde la fecundación queda inaugurada una nueva vida humana. Esto no sólo es verdad respecto a los caracteres físicos. Estos son los argumentos en que se apoyan los defensores de esta opinión: a) El cigoto es una realidad humana7. en el que estuviese programado un ser perteneciente a la especie humana” (J. pero nunca nada que se parezca a un aborto. desde la fecundación has­ ta la terminación de la implantación en el útero (los primeros 14 días). que son diferentes de los de la madre y que van a ir mol­ deando todo su desarrollo posterior (cf.58 • MORAL DE LA VIDA si por razones válidas o no (y son válidas cuando se ha producido una violación) el semen masculino es expulsado durante este tiempo me­ diante un lavado vaginal u otro tipo de técnicas. 7 Adoptamos la terminología más común entre los biólogos: Cigoto. Desde este momento tenemos un ser con un código genético determinado en el que ya están marcados los caracteres más individuantes de cada ser humano. embrión. p. desde el ini­ cio de la tercera semana hasta el final de la séptima. tendremos un caso de anticoncepción. sino tam­ bién respecto a las predisposiciones espirituales y caracteriológicas. sus encimas específicas./eto. . Puede decirse que la singularidad de cada ser humano está en conti­ nuidad con esta primera realidad que surge de la fecundación. Las cuatro principales opiniones actuales sobre el tema planteado son las siguientes: 1) EXISTE UNA PERSONA HUMANA DESDE EL MOMENTO DE LA FECUNDACIÓN. desde el principio. b) El cigoto es una realidad autónoma: Desde el principio comienza a dirigir su propio proceso de desarrollo. 1982. p. Gafo. desde la octava semana hasta el fi­ nal de la gestación. 1982. las sustancias bioquímicas. Gafo. Aunque de tamaño mínimo es un ser extremadamente complejo en el que están programados los rasgos característicos de un individuo perteneciente a la especie hu­ mana. que no es la del padre ni la de la madre.38). “El cigoto sería comparable a un complejísimo microorganis­ mo electrónico.

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En este sentido, lo mínimo que puede decirse de la afirmación de ciertos grupos feministas de que el fruto de la concepción es un “ apéndice” , una “excreción” o “una parte del cuerpo de la madre” , de la cual ésta puede disponer a su antojo, es que no tiene el más mínimo apoyo científico. Hay que añadir que esta primera opinión de que existe una perso­ na humana desde el momento de la fecundación es la que favorecen la mayoría de los documentos actuales del Magisterio de la Iglesia. Uno de los textos más explícitos es el de la declaración Donum vitae (1987) de la Congregación para la Doctrina de la Fe: “El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida” (1,1). 2) NO HAY UNA PERSONA HUMANA HASTA EL FINAL DEL PROCESO DE LA IMPLANTACIÓN O ANIDACIÓN EN EL ÚTERO (en el día 14 después de la fecundación)8. Las razones en que se basan los que así opinan son las siguientes: a) La gran cantidad de cigotos (más del 50%) que muere antes de que termine la anidación. Con la muerte de este elevado número de óvulos fecundados se consigue la eliminación de una cantidad importante de cigotos anómalos, destinados a originar personas “ anormales” . Se trata, pues, de un mecanismo previsto por la naturaleza para “ corre­ gir” sus propios errores. Todo esto lleva a preguntarse a algunos mo­ ralistas: ¿Es tan absoluta la inviolabilidad de la vida humana antes de la anidación, si las leyes naturales actúan con tal prodigalidad que “ eliminan” al menos uno de cada dos óvulos fecundados? b) No tenemos certeza de que antes del final de la anidación nos en­ contremos ante un individuo humano. Esta duda viene provocada por la existencia de los mellizos o gemelos monocigóticos y por la existen­ cia de quimeras humanas. Io Los gemelos monocigóticos son el fruto de la división de un óvu­ lo fecundado. Esta segmentación se produce antes de la anidación y no puede producirse después. Pero como una persona humana no puede existir si no tenemos una individuación completa, no podemos hablar, al menos en estos casos, de persona humana con derecho in­ violable a la vida antes de los 14 días.

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Cf. Norman M. Ford, Quando eomincio i o? Ed. Baldini & Castoldi, Milán, 1997.

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2° Lo anterior se confirma también por la existencia, científica­ mente demostrada, de las llamadas “ quimeras humanas” . En este caso tenemos el proceso contrario: dos cigotos se mezclan para for­ mar un solo individuo. Tal fusión se produce siempre antes del térmi­ no de la anidación. En todas estas situaciones, que parecen ser más numerosas de las que a primera vista se pueden advertir, si recordamos la definición clásica de Boecio de que persona es “ una substancia individual de na­ turaleza racional” , está claro que no tenemos una persona antes de la anidación al no tener un individuo, es decir, algo que es “ en sí indis­ tinto y distinto de los demás” , algo esencialmente indivisible. Por otra parte algunos autores le dan mucha importancia a la aparición de la llamada “ línea primitiva” , precisamente a los 14 días. 3) NO EXISTE PERSONA HUMANA HASTA QUE NO SE HA ESTRUCTURADO EL CEREBRO Y HA COMENZADO A FUNCIO­ NAR (40-45 días después de la fecundación). Los que así opinan argu­ mentan que de la misma manera que el criterio fundamental para diagnosticar la muerte de la persona es la “ muerte” de su cerebro -falta de actividad cerebral y existencia durante un cierto tiempo de un encefalograma plano-, así también se puede decir que no hay una persona hasta que no esté en marcha su cerebro. Con respecto a esta teoría podemos señalar que hay una cierta ana­ logía entre el inicio de la vida y su final. Pero la situación es muy dis­ tinta. En el caso del embrión no nos encontramos con un cadáver cuyo cerebro empieza a funcionar, sino con un ser ya vivo y que posee un dinamismo interior y eficaz en evolución, ya antes de iniciar la ac­ tividad cerebral, un dinamismo que va orientado hacia una vida cada vez más plena9. 4) EL COMIENZO DE LA PERSONA HUMANA SE DEFINE POR “ CRITERIOS RELACIONALES”. Los defensores de esta teoría, nu­ merosos en el campo no católico, afirman que no hay persona huma­ na sino mediante la relación del feto con y para los demás. Distinguen entre ser humano y ser humanizado. Sólo este último es persona. Des­ de la perspectiva de que la persona se constituye por la relación yo-tú,

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Algunos opinan que en virtud de que durante las 10-12 primeras semanas de gestación el embrión humano es prácticamente idéntico al de otros mamíferos, sólo hasta entonces el feto puede considerarse com o humano, ya que es cuando aparecen los rasgos morfológicos genuinos de la especie humana. Cf. J.M.García Mouriño, Otras formas violentas de morir, Ed. San Pablo, Madrid, 1998, p. 64.

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afirman que lo que vive en el seno materno sólo será persona si es “ aceptado” por los padres, “ reconocido como humano” , “procreado intencionalmente” , “ destinado a vivir” (no sería persona un embrión concebido “ in vitro” en el laboratorio y que estuviese destinado sola­ mente a ser objeto de experiencias científicas). Esta forma de pensar la considero insostenible. Es verdad que la persona en cierto sentido se constituye por la relación con el otro, pero el yo humano se constituye como tal por su relación con el “Tú” de Dios, que lo llama amorosamente a la vida, aunque no sea aceptado por los padres o por la sociedad. A este respecto recordemos la ense­ ñanza de la Congregación para la Doctrina de la Fe en la Declaración sobre el aborto procurado: “El primer derecho de una persona es su vida... No pertenece a la sociedad, ni a la autoridad pública, sea cual sea su forma, reconocer este derecho a unos y no reconocerlo a otros... No es el reconocimiento por parte de otros lo que constituye este de­ recho; es algo anterior; exige ser reconocido y es absolutamente injus­ to rechazarlo” (n° 11). RESUMIENDO: Los teólogos católicos se reparten mayoritariamente en la actualidad entre las dos primeras opiniones que hemos resumido. Personalmente me inclino por la segunda teoría: sólo hay persona humana al finalizar el proceso de implantación del cigoto en el útero. El hecho de que, en algunos casos al menos, podamos estar ciertos de que antes no tenemos un individuo humano, me parece que tiene un peso decisivo. Es cierto que la biología no podrá de­ cir nunca cuándo tenemos una persona, pero también es cierto que puede decirnos cuándo no se dan el mínimo de condiciones para que exista. Creo, sin embargo, que en este caso hay que distinguir entre con­ vicción teórica y práctica pastoral. El hecho de que la biología no haya demostrado todavía que la capacidad de dividirse o mezclarse con otro se dé en “ todos” los cigotos, hace que no podamos prescindir en la práctica de los serios argumentos que tiene en su favor la primera teoría. A esto nos inclina además la doctrina del Magisterio de la Igle­ sia. Me parece que en esta cuestión, siguiendo un lenguaje tradicio­ nal, en la praxis hay que inclinarse no por la opinión que parece más probable, sino por la más segura. Por esto, exista o no una persona hu­ mana, “ la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado” (GS 51c). Como dicen los obispos mexicanos: “Des­ de el punto de vista moral, ciertamente, y aunque haya duda sobre si el fruto de la concepción es ya una persona humana, es un pecado

pero nadie incurre en la excomunión si el delito de aborto no se produce con certeza (cf. de que no tengamos tampoco una certeza total de que exista desde el momento de la concepción una persona humana. 11 Cf. 15a. El hecho. cánones 1321 y 1398). “indicado” . y sigue enseñando. en un caso de violación en que el posible embarazo pusiera en serio peligro la vida de la madre. Por otra parte. D. se ha de garantizar el res­ peto incondicional que moralmente se le debe al ser humano en su to­ talidad y unidad corporal y espiritual” (EV 60b). que al fruto de la generación humana. p. Reforma (México. Sobre el particular afirma Juan Pablo II: “Por lo demás. desde el punto de vista de la obligación moral. E.) del 1/2/2004. LAS INDICACIONES ABORTIVAS Se llaman así las razones por las que alguien en un momento deter­ minado juzga aconsejable. está enjuego algo tan importante que. Bonnín. sin embargo. podría provocar algún caso límite en el que un derecho pri­ mario. 10 Documento “Aborto y despenalización” del 27/9/1983. Es verdad que no son sim­ ples anticonceptivos. . fundamentalmente el DIU o dispositivo intrauterino y la “píldora del día siguiente” 1 1 (estrógenos postovulatorios en el lenguaje científico). pero en cierto sentido dudoso. desde el primer momento de su existencia. más allá de los debates científicos y de las mismas afirmaciones filosóficas en las que el Ma­ gisterio no se ha comprometido expresamente. En esta situación el derecho totalmente cierto de la vida de la madre prevale­ cería ante el derecho no totalmente cierto de la vida del cigoto. interrumpir el embarazo por medio del aborto. antes de los 14 días. Precisamente por esto. la seriedad de los argumentos aducidos por la que hemos llamado segunda opinión. n° 5. 6. creo que debe conducirnos a no acu­ sar demasiado fácilmente de incurrir en el delito de aborto y en la con­ siguiente pena de excomunión a las mujeres que utilizan los llamados métodos interceptivos o antianidatorios.F. Tal sería el caso de la eliminación del posible cigoto.62 • MORAL DE LA VIDA osar asumir el riesgo de un homicidio” 1 0 . pudiera ceder ante un derecho primario pero totalmente cierto. “Píldora del día siguiente” . bastaría la sola proba­ bilidad de encontrarse ante una persona para justificar la más rotun­ da prohibición de cualquier intervención destinada a eliminar un embrión humano. Veamos sus aspectos éticos. la Iglesia siempre ha enseñado.

EL ABORTO • 63 a) INDICACIÓNEUGENÉSICA: Se da cuando se considera indica­ do eliminar en el seno materno la vida de la criatura que se supone ha de venir al mundo con una carga hereditaria grave de taras y enfer­ medades físicas o psíquicas. Aquí la pregunta fundamental es: ¿cóm o se sabe que una vida humana va a ser útil o inútil. el feto ectó- . las cámaras de gas de los campos de concentración de Hitler son la consecuencia lógica e inevitable. feliz o infeliz? Una moral auténtica­ mente humana debe decir no al aborto por razones eugenésicas. Indudablemente la genética va a poder señalar cada vez con mayor exactitud cuándo un niño va a nacer mongólico o con otros graves traumas. también hay que recordar ante el problema de los padres con taras genéticas que el derecho a tener hijos puede conver­ tirse en el deber de no tenerlos (paternidad responsable). la experiencia de muchos hijos deficientes física o psíquicamente nos enseña que ellos son a menudo unos felices miembros de sus familias y unos decisivos factores de cohesión fami­ liar y de amor mutuo. pero es un problema que me parece re­ quiere ser estudiado más profundamente. hay que decir que no. Esta no es una razón para permitir el asesinato que representa el aborto. De todos modos. sino incluso cuando se supone que el embarazo o el parto afectarán a su salud física o mental. Por otra parte. Si se admite el aborto en estos casos. Relacionado con esto está la esterilización de los enfermos mentales que con tanta frecuencia se realiza en los hospitales. aun­ que ahora puedan cometerse estos crímenes de una forma más ele­ gante. b) INDICACIÓN MÉDICA: Se da cuando se considera indicado el aborto a fin de evitar un grave peligro para la vida de la madre. No podemos claudicar ante el epicureismo de la sociedad de consumo. cada vez son más raros los casos en que debe escogerse entre la vida de la madre o la del niño. Gracias a los avances médicos. En la actualidad se habla también de indicación médica no sólo cuando hay peligro para la vida de la madre. ¿Hasta qué punto el Estado puede impedir por medio de la esterili­ zación el tener hijos a una persona que no puede o no quiere ser res­ ponsable en esta cuestión? En principio. ya sea que este peligro sea inmediato (indicación vital) o se haya de presen­ tar más tarde (indicación terapéutica). En el caso de los abortos indirectos tradicionalmente aceptados por la moral católica (cáncer en el útero de una mujer embarazada. siguiendo al Magisterio de la Iglesia.

Vol. Stromata 58 (2002). hay que prestar atención al argumento de aque­ llos que consideran éticamente sostenible que. Zalba. Non uccidere. El principio moral que debe regirla puede enunciarse así: Estando en tela de juicio dos vidas. 13 Conferencia Episcopal Alemana. “ el feto que pusiera en peli­ gro la vida de la madre ya no podría catalogarse com o inocente” : “ La Evangelium vitae y el aborto terapéutico” . están enjuego tanto la vida de la madre como la del hijo (indica­ ción vital). a veces. II: Vivir la fe. p. 1998.64 • MORAL DE LA VIDA pico). Catecismo católico para adultos. ¿no resulta demasiado artificial el aplicar en estas situaciones como una fórmula matemática el principio del voluntario indirecto? Quizás sea mejor la solución que dan los obispos belgas en su docu­ mento del 6/abril/1973: “En los casos en que la vida de la madre o la del hijo están verdaderamente en peligro. Otros autores prefieren aplicar en esta situación el caso de conflicto de valores. G. Ed. desde el punto de vista de la mo­ ralidad. haciendo todo lo posible para salvar ambas. 309. . M. Roma 1973. Ed. La Civiltá Cattolica. 261s. se intentará salvar una vida. se considera que es inhumana la exi­ gencia ética de dejar que. BAC. ¿Aborto indirecto?” . 52 (1977). pp. aunque comporte indi­ rectamente la pérdida de una de las dos vidas que se trata de salvar. de dos vidas insalvables de otro modo. Caprile. la Iglesia ha reconocido siempre la legitimidad de una intervención. El episcopado del Canadá afirma lo siguiente: “ Las palabras del Concilio sobre el aborto condenan evidentemente el atentado directo a la vida del feto y no aquellas intervenciones que se imponen para salvar la vida de la madre y que. II magistero della Chiesa sull 'aborto. pero que pueden darse. siguiendo lo declarado por la Evangelium vitae de que el injusto agresor deja de ser inocente “incluso en el caso que no fuese moralmente responsable por falta de uso de razón” (n° 55). El Catecismo católico para adultos de la Conferencia Episcopal ale­ mana lo explica del siguiente modo: “En casos raros. Esta última. Madrid. dado que el ob­ jetivo de la intervención médica es salvar la vida” 1 3 . En la praxis médica es a veces difícil establecer si este inconveniente (la muerte de una de las dos vidas) deriva directa o indirectamente de la operación realizada. sin quererlo” Los obispos de Corea del Sur se expresan en el mismo sentido: cf. termina su artículo afirmando: “El aborto terapéutico nos parece que no es aborto directo” . Pero en este caso ex­ cepcional extremo. pp. en tal caso. 12 Cf. López Azpitarte afirma que. E. n° 83 y 112. Estudios Eclesiásticos. antes de dejar que se pierdan las dos” 1 2. puede considerarse como un todo. En general. 9-38. pro­ vocan la muerte del feto. El autor. Aquí. Parece que casi no se puede echar mano de las categorías éticas sobre la intangibilidad de la vida. “El aborto terapéutico. es lícito salvar al menos una. conocido por sus opiniones conservadoras. la naturaleza siga su curso y permitir que mueran ambos: la madre y el hijo. Quizás no sea inútil recordar que este Catecismo tiene el visto bueno de la Santa Sede. la situación resulta tan dramática que todos los im­ plicados se encuentran ante un grave conflicto personal.

. Hay que recordar la distinción entre lo moral y lo legal. sino de mantener aquellas mínimas normas de con­ vivencia humana sin las cuales es imposible que una sociedad funcio­ ne de un modo humano. Tampoco en estos casos la Iglesia considera lícito el aborto. Cf. porque de él dependen todos los demás. Si se comienza a eliminar sin ninguna sanción una vida humana que se inicia. Afirmamos que el derecho que más debe ser protegido. Lo que se pide es el cambio de es­ tructuras morales y sociales que haga imposibles o muy raras estas si­ tuaciones.EL ABORTO • 65 c) INDICACIÓN SOCIAL: Se da cuando se considera justificado el aborto si el niño ha de ser para la madre. económica o social demasiado grande. se ha pasado a la esterilización humana y al aborto provocado. Por esto los obispos mexicanos afirmaban en 1983: “Una sociedad que no proteja. Relacionada con la indicación social está la práctica del aborto por razones de política demográfica. principalmente. por las razones que se aduzcan. es el de­ recho a la vida. ¿Pero puede la ley dejar impune un asesinato? Entonces el respeto a la vida humana. Entra dentro de estos casos la llamada indicación psicológica. .. para la familia o para la so­ ciedad una carga personal. nadie po­ drá detener el crimen en cualquier grado” . en los casos en que el aborto se realiza cuando se ha dado un embarazo no deseado a consecuencia de una violación. 7.. EL ASPECTO LEGAL DEL ABORTO Conviene insistir en que cuando la Iglesia se opone a una legisla­ ción en favor del aborto (y esto se da aun en el caso en que simplemen­ te lo despenaliza). En lo concerniente a las conductas que violan los derechos humanos fundamentales no puede admitirse el principio de la tole­ rancia. fundamento de la sociedad. práctica que se conecta con las cam­ pañas antinatalistas promovidas en los países pobres por las agencias internacionales neomalthusianas por razones de imperialismo econó­ mico y político. sino sólo lo que daña gravemente al bien común. La ley no puede prohibir todo lo malo. se va por los suelos. a los más débiles de los caprichos de los prepotentes. no está tratando de imponer a todo el mundo una “ moral católica” . también el n° 577 y el n° 219 del Documento de Santo Domingo.. Refiriéndose a estas agencias dice el Documento de Puebla: “Ante el fracaso de los anticonceptivos químicos y mecánicos. para lo cual se emplean insidiosas campañas” (n° 575). es una falsa sociedad destinada a la descomposición y a la muerte.

Fandiño. se añadieron los casos de peligro de malformaciones (indicación eugenésica) y de peligro para la salud de la madre. la ma­ yoría de las veces practicados en condiciones higiénicas pésimas. a practicar abortos en contra de la propia conciencia. El argumento que más se emplea para pedir la despenalización del aborto es la existencia del gran mal de los abortos clandestinos. 333) y cuando.UU • MORAL DE LA VIDA ¿Puede un legislador votar para que entre dos leyes favorables al aborto se apruebe la ley menos mala? Sería una aplicación lícita del principio del mal menor el que un legislador votase en favor de una ley que despenaliza el aborto sólo en ciertos casos. Precisamente porque son “ clandestinos” es difícil saber cuántos se cometen. n° 244-248)1 4 . pero que el juez tenga en cuenta las circunstancias eximentes o atenuantes (cf. despenalizar el aborto es la única manera de elimi­ nar los abortos clandestinos y. cau­ sando la muerte de miles de mujeres anualmente. bajo pena de quedarse sin trabajo. Las primeras tienen la posibilidad y el dinero para viajar a países donde pueden abortar en buenas condiciones sanitarias. a médicos y enfermeras. En la práctica. Por lo menos debe defenderse siempre que la ley no obligue. Según algunos. Pero en el caso de que la ley obligue injustamente a practicar el aborto hay que hacer objeción de conciencia: “A veces las opciones que se imponen son dolorosas y pueden exigir el sacrificio de posiciones profesionales consolidadas o la renuncia a perspectivas legítimas de avance en la carrera” (EV 74a). . conviene ir con cuidado con la manipulación que se da con las cifras referentes a dichos abortos. impedir la odiosa discrimi­ nación entre mujeres ricas y pobres. Pero este argumento juega con el sentimentalismo y no tiene nin­ gún valor racional: ¡Claro que los ricos tienen más facilidades para 14 La legislación sobre el aborto en México es muy variada según los diversos estados. me parece acerta­ do lo que proponen los obispos belgas: que se penalice el aborto. la mujer embarazada corre peligro de muerte (artic. EV 73a). de no provocarse el aborto. para impedir que triunfe una ley que permite el aborto bajo simple demanda (Cf. El Códi­ go penal para el Distrito Federal permite el aborto cuando el embarazo es fruto de una viola­ ción (artic. sobre todo. 334). Aunque es realmente una plaga que hay que evitar. para solucionar la cuestión legal. tras desafortunada controversia. Más recientemente. las pobres no. El único estado que hace tiempo despenalizó el aborto por razones económ icas es el de Yucatán. A.

EL ABORTO • 67 hacer el mal! Tienen más facilidades para abortar. Desde un punto de vista religioso hay que hacer reflexionar a la luz de la fe sobre el sentido de la responsabilidad adquirida ante Dios al engendrar una nueva vida humana. Juan Pablo II les dedica un ex­ celente párrafo en la EV. Noguer. a respetar la vida que lleva en su seno. salas-cunas. que pesan so­ bre la mujer y la impulsan a obrar contra su conciencia. Un ejemplo de estas presiones puede verse en el excelente libro de la periodista italiana Oriana Fallad Carta a un niño que no llegó a nacer. y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. centros de orienta­ ción profesional. a través de instituciones específicas y hospitalarias. 8. no os de­ jéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza” (n° 99c)1 5. Probablemente la herida todavía no ha cicatrizado en vuestro interior. Entre estos servicios los más urgentes son: a) ORIENTACIÓN: La decisión de abortar es con frecuencia el re­ sultado de presiones familiares. Sin embargo. Es verdad que lo sucedi­ do fue y sigue siendo profundamente injusto. . económicas. Barcelona. asistentes so­ ciales. etc. especialmente médicos. 1976. así tampoco la igualdad de oportuni­ dades ante el crimen del aborto es razón para que se despenalice. enfermeras. sociales. 15 “No raramente la mujer está sometida a presiones tan fuertes que se siente psicológicamen­ te obligada a ceder al aborto: no hay duda de que en este caso la responsabilidad moral afec­ ta particularmente a quienes directa o indirectamente la han forzado a abortar” (EV 59a). Lo anterior no quiere decir que la Iglesia sea insensible a la trágica situación de las mujeres que abortan. SU PREVENCIÓN La sociedad y la Iglesia deben establecer una serie de servicios a las personas expuestas al aborto. a pesar de las dificultades. EL ASPECTO PASTORAL DEL ABORTO. ofrece muchas veces a la mujer un suplemento de serenidad y le suministra el apoyo moral necesario para ver con más claridad y de­ cidirse. Pero así como lo anterior no es razón para que se despenalice el asesinato a fin de dar a todos la igualdad de oportunidades para la venganza. lo mismo que tie­ nen más facilidades para comprar droga y más facilidades para con­ tratar un asesino a sueldo. en el que entre otras cosas se afirma: “ La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión. La ayuda de personas expertas. ed. guarderías infantiles.

Como en otros casos parecidos. Las leyes no deben poner tantos obstáculos que hagan imposible la adopción. tampoco en éste la limosna es solución para paliar la falta de justicia. A la madre. debe darse una auténtica y efectiva educación sexual. n° 2533 (22-6-1991). para luchar eficazmente contra el aborto. Las personas y los grupos en favor de la vida harán más creíble y efectiva su benemérita labor si tienen en cuenta el consejo de Puebla: 16 Cf. también las opciones de pastoral familiar en el Documento de Pue­ bla n° 590-616. 965. Pero hay casos en que la única ayuda posible es la asistencial. el discurso de Juan Pablo II en Polonia el 4/6/1991: Ecclesia. Cf. De todas formas. deben desplegarse las iniciativas para solucionar estos casos de emergencia1 6 . para evitar el aborto social urge la ayuda económica para los hogares que se encuentran en situa­ ción de miseria y para las madres solteras rechazadas del trabajo o in­ capacitadas para trabajar. Para los padres adoptantes la adopción significa la posibilidad de realizar espiritualmente una paternidad tal vez hecha imposible por la naturaleza y desplegar ampliamente el amor conyugal. mien­ tras se logran las necesarias reformas sociales. que tanto se da en algunos países de América Latina. c) ASISTENCIA ECONÓMICA: Mientras no se llegue a un cambio de estructuras que la haga innecesaria. p. que no se siente con fuerzas para criar y educar a su hijo. a los padres adoptivos y a la misma sociedad. Por esto. Previo a todo lo anterior. al hijo. Para el niño representa la posibilidad de ser acogido con cari­ ño y de escapar del injusto rechazo de un ambiente quizás hostil. que no puede reducirse a una mera información fisiológica y que debe ayudarnos a superar las lacras sociales del erotismo ambiental y del machismo. La adopción ofrece al niño el hogar que necesita para crecer como persona. El problema de los “ niños callejeros” es alarmante en toda América Latina. las instituciones que promueven la adopción no de­ ben convertirse en fácil refugio de la irresponsabilidad de los padres. También se beneficia la sociedad al asegurar así el cuidado de ni­ ños que quizás hubieran sido abandonados. le permite cumplir con éste por medio de otras personas la res­ ponsabilidad de la que no puede hacerse cargo por sí misma. .68 • MORAL DE LA VIDA b) LA ADOPCIÓN: La adopción beneficia por igual a la madre. pero deben impedir a toda costa el negocio de la compra-venta de niños.

Paulinas. 1999. Vol.EL ABORTO • 69 “ No circunscribir la pastoral para el respeto del derecho básico de la vida al crimen abominable del aborto. 1989. 1994. La fuente de la vida. Ed. 7. Eduardo López Azpitarte. José-Román Flecha. Problemas actuales de moral. Sólo enfocando el problema de esta forma po­ sitiva. Alvaro Fandiño. 125-151. 6. 3. Ed. En este sentido las campañas contra el aborto deben realizarse en el marco de una defensa integral de la vida humana. Salaman­ ca. 9. Francisco Javier Elizari. 117-143. Universidad Pontificia de México. 1982. podremos ha­ cer frente de una forma auténtica a los desafíos que nos presenta la mentalidad anti-vida. Crítica de la razón abor­ tista. Ed. El aborto. El aborto: reto y tarea en México. . unidos por la gracia al “vencedor de la muerte” 1 7 . lo cual lleva con­ sigo un comprometerse a fondo para eliminar las estructuras de peca­ do que impiden que en nuestra sociedad se desarrolle plenamente la vida de los más pobres. José I. Sígueme. El aborto ante la conciencia y la ley. sino extenderla a la defensa de la integridad y la salud en los demás momentos y circunstancias de la existencia humana” (n° 612). González Faus. 5. Madrid. Santander. 1995. PPC. El derecho de nacer. Ed. 17 Cf. Paulinas.). pp. Marciano Vidal. Madrid. México. pp. Tecnos. Javier Gafo. Madrid 1991. pp. Bioética. Cuadernos “ Cristianisme i Justicia” . 8. 1990. Ed. Ética y vida. Salamanca 1980. Ed. 2 tomos. Ed. 38-61. Bogotá. Bioética. pp. Ed. pp. Ed. Javier Gafo. José Luis Martín del Campo (ed. 10. 2. Madrid. Barcelona. 4. II. 45 documentos del Magisterio. Antonio Hortelano. Sí­ gueme. Secuencia de la Misa del Domingo de Resurrección. Sal Terrae. El aborto y el comienzo de la vida humana. 1975. Paulinas. 122-146. 159-200. BIBLIOGRAFÍA: 1. 1979.

Esterilización: Es la intervención médica destinada a eliminar la fertilidad sea del varón o de la mujer. sobre todo en algunas personas no del todo equilibradas. pp. La castración suele tener repercusiones graves para el equilibrio psíquico y somático de la per­ sona. que hacen hincapié en las consecuencias psicológicas que pue­ den seguirse de la esterilización. es irreversible. sin embargo. En este caso el acto sexual sigue siendo posible. Normalmente. aunque se está intentando que se pueda volver a adquirir la capacidad reproductora. En ella se estrangula el conduc­ to del semen (en el varón) o del oviducto (en la mujer) o bien son sus­ traídos parcialmente._______________________________CAPÍTULO LA ESTERILIZACIÓN 1. 167-168. Los modos más corrientes de esterilización son la sección de los conductos deferentes o vasectomía (en el varón) y la ligadura tubárica o de trompas (en la mujer). conviene distinguir entre castra­ ción y esterilización. al menos por aho­ ra. Gafo. Cf. pero nunca se podrá llegar al embarazo. Puede hacerse también por me­ dio de radiación o de productos quínicos. La este­ rilización tiene menos efectos negativos que la castración para el equilibrio y la salud de la persona1 . J. DEFINICIÓN Y CLASIFICACIONES DE LA ESTERILIZACIÓN Aunque a veces suelen confundirse. . Castración: Es la intervención consistente en la extirpación de las glándulas sexuales (los ovarios o los testículos) o bien la anulación to­ tal de las funciones de estos órganos. Hay otros conceptos relacionados con el tema que conviene tam­ bién distinguir: 1 Hay autores.

2. Puede tener causas anatómicas. fisiológicas o psicológicas. cuando existe en la mujer un riesgo grave en caso de un ulterior embarazo. Hasta época muy reciente la ética católica discutía la moralidad de la imposición de este castigo en nombre de que. etc. ya que se permitía la pena de muerte. o bien puede derivarse de las condiciones naturales en que se encuentra el organismo en la época de madurez y cuya causa puede ser diversa. LA CASTRACIÓN EN EL PASADO La castración fue ampliamente permitida y practicada en el pasa­ do. Impotencia: Es la incapacidad para realizar la cópula. y secundaria. Puede ser curativa. con frecuencia de carácter sexual. quien puede lo más puede lo menos. cuando nunca ha habido embarazos. o contra los enemigos en situaciones bélicas. aunque lo que realmente se realizaba era la castración.72 • MORAL DE LA VIDA Esterilidad: Es la incapacidad de procrear. económicas. Puede darse a consecuencia de una castración o esteriliza­ ción. c) Contraceptiva: Cuando se utiliza como método de control de la natalidad por razones demográficas. al haber presencia de una enfermedad. Recuérdense las campañas en este sentido en la Alemania nazi. La impotencia antecedente y perpetua es un impedimento diri­ mente que hace nulo el matrimonio (canon 1084). cuando ha habido embarazos previos y lue­ go surge la imposibilidad de nuevas gestaciones Infertilidad: Se da en la mujer cuando no se excluye la concepción. Clasificación de la esterilización según la finalidad: a) Punitiva: La que se ha realizado como castigo contra determina­ dos delitos. Actualmente . Puede ser masculina o femenina. por no desear hijos. o preventiva. d) Terapéutica: Cuando se realiza por motivos de salud. b) Eugenésica: Utilizada para mejorar la raza o para eliminar la propagación de personas consideradas por la sociedad com o “ tara­ dos” o con problemas hereditarios. sobre todo como medio para castigar a los delincuentes sexuales. Fue corriente en la antigüedad. Puede ser esterilidad primaria. pero se excluye la posibilidad de llevar adelante el embarazo.

La castración o la esterilización terapéutica se admiten. aunque en algunos luga­ res de los Estados Unidos se está intentando imponerla. La Gaudium et spes (n° 27c) coloca a las “ mutilaciones” entre los actos que atentan contra la vida.122. Esta práctica fue condenada por el Concilio de Nicea (año 325) y en numerosas ocasio­ nes posteriores. pueden ser amputados o reducidos a la incapacidad de funcionamiento. en la moral tradicional con las mismas condiciones exigidas para la licitud de todo tipo de mutilación: 1) Debe ordenarse al bien de todo el organismo.8-9 (caso de Orígenes). Está práctica fue condenada por los Papas. PRINCIPIOS MORALES ACERCA DE LA ESTERILIZACIÓN TERAPÉUTICA Cuando se trata de esterilizar o castrar por razones curativas debe aplicarse el principio de la totalidad. rela­ cionándolo con el de Mt 18. pues. 2) Debe ser necesaria para el bien del organismo. espe­ cialmente en las capillas o coros musicales romanos a fin de conservar las “ voces blancas” . incluida la salud mental. lo mismo que a otros órganos corporales. 3. pero con la autorización del interesado. a fin de conseguir una rebaja en la pena. Muchos moralistas en la actualidad aplican sin embargo este prin­ cipio de la totalidad no sólo a la salud del cuerpo. si no se dispone de otros medios. En la historia de la Iglesia se dio el caso de la castración por razo­ nes ascéticas al tomar al pie de la letra el texto de Mateo 19. 2 “ Hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los cielos” . pero de hecho se siguió con ella hasta finales del siglo X IX . inhumanos o degradantes” . 3) Debe ser necesaria precisamente en el momento actual. El artículo 5o de la Declaración de Derechos Humanos de la ONU pa­ rece que va en contra de esto al señalar que “ nadie será sometido a pe­ nas o tratos crueles.LA ESTERILIZACIÓN • 73 todos los moralistas la consideran inmoral. Se dio también lo que se ha llamado la castración eufónica. Esto quiere decir que cuando la conservación o funciona­ miento de algún miembro u órgano constituyen directa o indirecta­ mente una seria amenaza para todo el cuerpo. sino al bien integral de la persona.

en tales circunstancias.636) responde lo siguiente: “Habida cuenta de las condiciones concretas en que se encuentra la mujer y atendiendo so­ bre todo a que en tales condiciones la mujer es ya estéril. a través del sacrificio de una parte que ya no es funcio­ nal y potencialmente sólo fuente de riesgo. procediendo a una ligadura de trompas? El P. a condi­ ción de que no se produzca un embarazo. pues. Perico (p. las condiciones de salud de la paciente” . que el médico. referidas siempre a la mujer. se trata de salvar. ¿Puede en estos casos procederse a una intervención quirúrgica preventiva. Por ejemplo. está comprobado que el crecimiento de un tumor en los pechos (el cáncer de mama) se puede retrasar o incluso detener mediante la supresión de la función ovárica. pudiendo crear situacio­ . Gafo dice sobre el particular: “ No acaba de convencer la consideración de que la histerectomía (la extirpación del útero) en es­ tos casos es ilícita porque el útero no está enfermo en ‘estado de repo­ so’. ¿Puede decirse que no está enfermo un órgano. Su in­ tervención es equiparable al principio moral de la totalidad. la única solución que se ofrece a los esposos está en la abstinencia total o en el uso de un método como el de la abstinencia periódica. cuya eficacia es bastante limitada. estimamos. sino únicamente cuando tiene lugar un embarazo libre. Es suficiente que su conservación o función constituyan directa o indirectamente una se­ ria amenaza para el organismo. cuando precisamente es inca­ paz de realizar su función específica? ¿Hasta qué punto puede decir­ se que la vida sexual dentro del matrimonio es ‘libre’ y que. J. Se trata de aquellas situaciones. dado que es una inter­ vención más sencilla. 4. en las que puede decirse que su útero no se encuentra en un estado patológico. a fin de dar mayor seguridad a la mujer y de prevenir eventuales e imprevistas complicaciones. G. o sea. puede recurrir a la esterilización permanente. estaría permitida la esterilización de la mujer para conseguir la supresión de dicha función ovárica. extirpando el útero o.74 • MORAL DE LA VIDA Hay que tener en cuenta que para que el órgano sea extirpado o inutilizado no es necesario que esté enfermo. El P. En este caso. con otros conocidos especialistas de moral. LA ESTERILIZACIÓN TERAPÉUTICA PREVENTIVA Este caso de esterilización constituye el problema más debatido so­ bre la doctrina de la Iglesia en materia de esterilización. pero en las que tal hecho po­ dría ocasionar graves complicaciones para la vida o integridad física de la madre.

por ini­ ciativa de sus gobiernos. indicando que se trata en estos casos de una esterilización directa no permitida. Igualmente el Documento de Santo Do­ mingo condena. consecuencia del “ imperia­ lismo anticonceptivo” (n° 219). 30 y SRS. Sucede a menudo que tales campañas son debidas a presiones y están financiadas por capitales provenientes del ex­ tranjero y. 1978. En el mismo sentido se expresó el Do­ cumento de Puebla (n° 577).LA ESTERILIZACIÓN • 75 nes graves para la mujer y para la vida familiar? Por otra parte. los médicos que se encuen­ tran en tales situaciones deben realizar la objeción de conciencia de que habla la Evangelium vitae (n° 73) cuando los profesionales de la salud se encuentran ante leyes o normas gravemente injustas. sino con la naturaleza del verdadero desarrollo. . FC. Son las poblaciones más pobres las que sufren los atropellos. en contraste no sólo con la identidad cultural y religiosa de los mis­ mos países. están subordinadas a las mismas y a la asistencia económico-financiera. 5. 3 4 Nuevas perspectivas en la Moral Médica. En la encíclica Sollicitudo rei socialis dice concretamente: “Resulta muy alarmante consta­ tar en muchos países el lanzamiento de campañas sistemáticas contra la natalidad. Con ocasión de la Conferencia Internacional de Población que tuvo lugar en la ciudad de México en 1984. A pesar de los argumentos anteriores. a la luz del Vaticano II y de la Humarme vitae. en algún caso.. igualmente racistas” . 254 ). p. Indudablemente. Madrid. y ello llega a originar en ocasiones la tendencia a un cierto racismo o favorece la aplicación de ciertas for­ mas de eugenismo. Juan Pablo II se ha referi­ do de un modo especial a la esterilización contraceptiva por motivos políticos (cf. LA ESTERILIZACIÓN COMO MEDIO DE CONTROL NATAL Ya en la encíclica Humanae vitae (n° 14) Pablo VI declaró ilícita la esterilización por motivos anticonceptivos. como muestra de la cultura de la muerte. no es fácil llamar ‘libre’ a las relaciones sexuales dentro del matrimonio” 3. los “ programas de esterilizaciones masivas” .. hay que señalar que la este­ rilización directa preventiva fue declarada inmoral por el Papa Pío XII y ha sido rechazada nuevamente en un documento de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe del 31-7-1994. en los que se habla de la im­ portancia de la vida sexual para la realización de los valores específi­ cos de la vida matrimonial.182. IEE. los obispos de la provincia eclesiástica de México publicaron un mensaje sobre “ Iglesia y políti­ cas de población” en el que se afirma: “ No es raro que se llegue a ex­ tremos de obligar a los médicos que trabajan en dependencias oficiales a que comprueben un número elevado de esterilizaciones para ser promovidos” . Ed.

también por razones más graves puede que la persona encuentre una salida subjetiva a su problema a través de la esterilización. Como no puede usar los métodos naturales. con legislación o sin ella. Sin embargo. En muchos de estos casos la maternidad estaría gra­ vemente contraindicada. de contraer matrimonio. 6. porque éste es probablemente un método microabortivo. o bien. por ejemplo. En . que no siempre es culpable subjetivamente. no existiera otro camino para impedir el peligro de la concepción. Un autor tan conservador com o Elio Sgreccia hace notar que cuando los documentos del Magisterio declaran ilícita la esterilización se refieren constantemente al ejercicio libre y consciente de la sexualidad. y. se realiza en muchos países la esterilización de los deficientes mentales. de la mujer cuyos hijos están naciendo con graves taras físicas o psíquicas y cuyo marido es totalmente irresponsable en cuanto a la paternidad. cuando más tarde se vuelve incapaz de reivindicar con un acto li­ bre el derecho adquirido por un matrimonio válido.” Creo que con bastante razón algunos moralistas opinan que si se verificaran simultáneamente las condiciones de peligro de violencia física (o de incapacidad mental para consentir libremente) y. El mismo autor recuerda las palabras de Pío XII en un discurso del 12-11-1944: “Cuando el portador de una tara hereditaria no es capaz de compor­ tarse humanamente ni. la que tiende. Ciertamente hay que acudir antes a la esterili­ zación que al DIU. como lo hicieron el episcopado francés y otros episcopados en 1968.76 • MORAL DE LA VIDA Conviene tener en cuenta que lo que se condena en los documen­ tos del Magisterio antes citados es la esterilización directa. además. finalmente. En tal caso nos encontramos siempre con un desorden objetivo. com o medio o como fin. LA ESTERILIZACIÓN DE LOS DEFICIENTES MENTALES Actualmente. esto es. Este sería el caso. creemos que así como a la esterilización temporal pue­ de aplicarse el principio del conflicto de deberes o el caso subjetivo de conciencia perpleja. la necesidad motivada de no procrear por razones proporcionada­ mente graves. sería lícito recurrir a la esterilización en vir­ tud del principio de legítima defensa contra una injusta agresión. Se alega con frecuencia que esto se hace para defender a estas personas de las consecuencias de una violación. en consecuencia. se le puede impe­ dir lícitamente procrear una nueva vida. a hacer imposible la procreación. sería lícita la esterilización si tampoco puede usar los anovulatorios por motivos de salud.

Convendría en este sentido penalizar más duramente la viola­ ción sexual contra los deficientes mentales. Tony Mifsud. 7. pp. Ed. José Antonio Guillamón. Giacomo Perico. 1985. pp. “Documento sobre la esterilización” . “ hay el deber de buscar medios más legítimos y menos cruentos de autodefensa. Ed. como señala el antes citado Elio Sgreccia (el cual personalmente abriga serias dudas sobre la licitud de la esterilización en este caso). Ed. BIBLIOGRAFÍA: 1. II. “La esterilización” . Elizari. 4. 115-132. 1996. pp. Razón y Fe. 6. Manual de Bioética. México.LA ESTERILIZACIÓ N • 77 estos casos habrá que atenerse a las condiciones y requisitos que se­ ñalan las leyes para evitar todo tipo de abusos. CIDE. Bioética. De todos modos. Ed. “La esterilización” . más respetuosos de la dignidad humana. 16 (1978). 1988. 37 (1988). 485). Lahidalga. 8. pp. 1991. pp. Elio Sgreccia. Pentecostés. 5. 628-636. n° 755 (1987). 405-410. pp. 1992. Paulinas. Lumen. pp.. Javier Gafo. 2. “ La sexualidad de los deficientes mentales y la paternidad eficazmente responsable” . Paulinas. 3. Obispos mexicanos. Nuevo Diccionario de Teología Moral. que habría que emplear contra el agresor y no contra el agredido” (p. Moral de discernimiento. Madrid. José M. 463-491. Madrid. 101-106. Ed. El problema moral de la esterilización. . Elizari. pp. 9. Madrid. Diana. “Esterilización” en Varios. Santia­ go. Francisco J. Palabra. 233-249. 202 (1980). 114-144. DIC. 161-170. Vol. Francisco J.

T. Bioética teológica.1-3 y 9-16. p. El texto de san Pablo de Rom 13. son simple expresión de la imperfección de la moral del A. Se suponía que los fami­ liares de un asesinado estaban obligados a vengar la sangre derrama­ da. DATOS BÍBLICOS E HISTÓRICOS En el mundo antiguo el derecho del poder público a imponer la pena de muerte nunca se discutió.CAPITULO LA PENA DE MUERTE. LA PENA DE MUERTE.12-13: “El que hiera mortalmente a otro morirá. acepte la pena de muerte com o una institución jurídica perfectamente natural. Estos textos no representan ningún argumento teológico en favor de la pena de muerte. Gafo. Bilbao. J. Lev 20. Así se dice en Ex 21. Ed.10). Jn 8. Éx 22. en el mundo grecorromano se le reconocía al padre de familia el derecho de vida y muerte sobre sus hijos. Por esto no hay que sorprenderse de que el A. 31.T. Más bien la institucionalización de la pena de muerte se consideró com o un modo de evitar los abusos de la venganza privada (la venganza de sangre). 2003. Lo mismo que tampoco se deduce nada en contra de di­ cha pena por el hecho de que Jesús impidiese la lapidación de la mu­ jer adúltera (cf. pero si no estaba al acecho. será castigado con la muerte” (Éx 21. sino que Dios se lo puso al alcance de la mano.14. Hay también otros delitos que se castigan con la muerte: cf.17-19. Acerca del secuestro se dice: “El que rapte a otra persona. . ya la venda o la tenga en su poder. Gén 4. LA TORTURA 9 1. 313. 1 Cf.4 en que habla de la espada de la autoridad no justifica ni condena la legitimi­ dad de la pena de muerte1. Por lo demás. Desclée. su mujer y sus esclavos.16). pues ésta clamaba ante Dios (cf. yo le señalaré un lugar donde pueda refugiarse” .1-11).

29). “ Declaración de la Conferencia Episcopal de los Estados Uni­ dos sobre la pena de muerte” (1980). II-II. b) Valor ejem­ plar o de intimidación. que en la práctica significa aprobación de la pena de muerte y de la tortura de los presos. De hecho es lamentable que la campaña contra la pena de muerte y la tortura hayan tenido que ha­ cerse contra la jerarquía de la Iglesia o al menos al margen de ella. VALOR DE LOS ARGUMENTOS EN FAVOR DE LA PENA DE MUERTE Los juristas suelen hablar de cuatro fundamentos para la pena en general: a) Retribución o restauración del orden social. Francia y Canadá4. 2038 (11-7-1981). laudable y saludablemente se le quita la vida para la conservación del bien com ún” (Suma Teológica. Se condenó a los valdenses que impugnaron la licitud de la pena de muerte (DS 795).6. Ecclesia. fue puesto en el índice de libros prohibidos. Altaya (Col. 858-862. por lo tanto. que fue el primer ataque moderno contra la pena de muerte.80 • MORAL DE LA VIDA Después de Constantino parece que la Iglesia olvida la sangre de sus mártires y hay un silencio multisecular del Magisterio. 1994. pasaban al brazo secular.4).q. pp. d) Valor defensivo o de prevención del delito.a. Cuando la pena es aceptada vo­ 2 3 4 “ Si fuera necesario para la salud de todo el cuerpo humano la amputación de algún miem­ bro.2). 2. si está podrido y puede inficionar a los demás. Hay edición española reciente en Ed. Bar­ celona. y. . El Catecis­ mo de la Iglesia Católica (n° 2266) resume estos fundamentos en la si­ guiente frase: “Las penas tienen como primer efecto el de compensar el desorden introducido por la falta. Sobre los Estados Unidos cf. Santo Tomás es partidario de la pena de muerte en nombre de la aplicación del principio de tota­ lidad2. Y. aunque fue sobre todo por las premisas filosóficas de las que partía el autor. tal amputación sería lauda­ ble y saludable. Pues bien: cada persona singular se compara a toda la comunidad com o la parte al todo. no se puede negar que durante siglos la Iglesia ha estado mezclada en juicios que terminaban con la aplica­ ción de la pena capital. por ejemplo. También se admite la pena de muerte en el Catecismo del Concilio de Trento (111. que en los últimos años han apareci­ do importantes documentos contra la pena de muerte escritos por los episcopados de Estados Unidos. El libro de Cesare Beccaria Sobre los delitos y las penas 3(1764). c) Procuración de la enmienda o regeneración del culpable. Grandes Obras del Pensamiento.64. Entre los teólogos. aunque cuando se trata­ ba de infligir las penas a los condenados por el Tribunal de la Inquisi­ ción. sin embargo. Hay que reconocer. si un hombre es peligroso a la sociedad y la corrom pe por algún pecado.

es un volver a la ley del talión (vida por vida en este caso). Pero este modo de argumentar me parece que no puede aplicarse sin más a todo tipo de pena. La pena tiene como efecto. contribuir a la enmienda del culpable” . lo cual es prácticamente imposible. Bíblicamente el poder coercitivo del Estado suele funda­ mentarse en Rom 13. ni aumentan donde es abolida. debido a la facilidad con la que algunos presos es­ .4: “ (La autoridad) es un servidor de Dios para hacer justicia y castigar al que obra el mal” . Pero en realidad los asesinatos no disminuyen allí donde la pena de muerte se pone en vigor. Finalmente. me parece que ésta es la única razón por la que en situaciones extremas podría ser lícita la pena de muerte. además. es decir. la falta de trabajo.LA PENA DE MUERTE.e. al menos en algunas ocasiones? a) Valor retributivo: El delito reclamaría la pena. la injusticia estructural de la socie­ dad. casi a modo de venganza. LA TORTURA 81 luntariamente por el culpable. tiene un valor de expiación. d) Valor defensivo: Personalmente. Para que el reo pudiera “retribuir” sería preciso conocer plenamente el grado de culpa­ bilidad. en la medida de lo posible. pues­ to que debe. Pero esto normalmente puede lograrse con la aplicación de la cadena perpetua. ¿Pero puede en virtud de los argumentos anteriores declararse lícita la pena de muerte. La andadura de la delincuencia está en relación con factores muy distintos. la violencia am­ biental. c) Valor correctivo: Ciertamente no es matando a un asesino como se le dan posibilidades de regenerarse. aparte de ser un absurdo. para defenderse de alguien que está dispuesto a volver a matar en cuando quede libre. etc. b) Valor ejemplar: Algunos opinan que la difusión de la criminali­ dad podría detenerse con la amenaza de la pena de muerte. como puede ser la educación. pedir la aplicación de la pena de muerte al asesino en nombre de la sa­ cralidad de la vida. Por esto sólo cuando la sociedad no tiene otros medios de salva­ guardar el derecho a la vida de sus ciudadanos y la cadena perpetua no es suficiente (p. se impide total­ mente su rehabilitación. para restablecer el orden violado y dar a cada uno lo que le corres­ ponde. preservar el orden público y la seguridad de las personas. En nombre del principio de la legítima defensa la sociedad tiene derecho a defenderse contra alguien al que si se le deja con vida se conver­ tirá en agresor mortal. tiene también un valor medicinal. Por lo demás. aunque se camufle bajo el concepto de justicia. al revés.

Hendrickx. sería lícita la pena de muerte com o mal menor5. sin que se deba llegar a la medida extrema de la elimina­ ción del reo salvo en casos de absoluta necesidad. . Otro argumento que hay que tener en cuenta contra la pena de muerte es su carácter irrepa­ rable cuando ha habido un error judicial. Téngase en cuenta que este texto ha sustituido en la edición definitiva del Catecismo de la Iglesia Católica al que sobre este tema se encontraba en el n° 2266 de la primera edición. que fue ampliamente criticado. sistemática o caprichosa. Barcelona. aunque es un artículo que no se ha regla­ mentado y no se ha aplicado. con el fin de forzar a otra persona a dar informaciones. So­ bre este libro se ha hecho una magnífica película. Nouvelle Revue Théologique. qgí com o ya hay tribunales internacionales. al menos los mínimamente civilizados. Hoy.82 • MORAL DE LA VIDA capan de la cárcel sobornando a sus guardianes). LA TORTURA Definición: “ Es el sufrimiento físico o mental infligido en forma de­ liberada. que recom iendo enca­ recidamente. “ Le Magistére et la peine de mort. pero se mantiene en la práctica la costumbre de hacer “ desaparecer” a ciertas personas sin ningún tipo de juicio. pp. sin embargo. bajo el mando de la ONU. hubiese también cárceles internacionales. Cf. a hacerla confesar o por cualquier otra razón” (Declaración de Tokio 1975). gracias a la organización cada vez más adecuada de la institución pe­ nal. 5 6 7 8 Para estos casos. ed. 3. actuando sola o bajo las órdenes de cualquier autoridad. Réflexions sur le Cathéchisme et “Evangelium Vitae” . cuando la defensa de la sociedad no sea posible de otro modo. 3-22. M. De todas formas no ganamos nada si no se aplica la pena de muerte. 118 (1996). Consecuentemente me parece que la aplicación de la pena de muerte en países com o los Esta­ dos Unidos es totalmente inmoral6. La posición que defiendo coincide con la de Juan Pablo II en la Evangelium vitae: “La medida y la calidad de la pena deben ser valoradas y decididas atentamente. estos casos son ya muy raros. lo mejor sería que. por no decir prácticamente inexis­ tentes”7. para garantizar que los reos muy peligrosos pudieran realmente cumplir una cadena perpetua. es decir. En México la pena de muerte está ampliamente permitida en el ar­ tículo 22 de la Constitución. B. Sobre la necesidad de eliminar la pena de muerte puede verse el testimonio de la religiosa norteamericana Sister Helen Prejean en su libro Pena de muerte. 1997. con el mismo título. Convendría eliminar dicho artículo8. por una o más personas. Pero esto no ocurre en la mayoría de los países.

no justificada por ningún motivo. 9 Acerca de los documentos de los Episcopados Latinoamericanos condenando la tortura cf. inhumanos o degradantes” de 19851 0 . La Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas condena la tortura en el artículo 5. Esto no quita el que sea ampliamente practicada por las policías de buena parte del mundo (cf. Pero no parece que esto se note mucho en la práctica. sobre todo en el n° 1262 al afirmar que: “Asesinatos. . interrogadas o puestas en situación de vigilancia o de de­ tención” . Si se admitía la pena de muerte. La educación contra el uso de la tortura lleva consigo el denunciar la publicidad de las prácticas sadomasoquistas. Sobre la práctica de la tortura en México cf. Los cristianos de México deberían hacer suyas las palabras de Pablo VI en su discurso al cuerpo diplomático del 14-1-1978: “La Iglesia y los creyentes no pueden permanecer in­ sensibles e inertes frente a la multiplicidad de las denuncias de tortu­ ras y malos tratos practicados en diversos países sobre personas arrestadas. n° 3 (1986). los informes anuales de Amnistía Internacional). prisiones ar­ bitrarias.LA PENA DE MUERTE. 10 Ver el texto de la convención en Justicia y Paz. Téngase en cuenta que el gobierno mexicano ha firmado la “Conven­ ción de las Naciones Unidas contra la tortura y otros tratos o penas crueles. el artículo de M. los libros de Luis de la Barrera Solórzano y los informes anuales de Amnistía Internacional. En lo referente a la situación de América Latina. Ver también los n° 42 y 5319. 4. demuestran un total irrespeto por la dignidad de la perso­ na humana” . pp. el dominio de sí mismo. puede lo menos. anula o disminuye la racionalidad y reduce al hombre o a la mujer a un puro objeto. secuestros. GS 27c). Concha citado en la bibliografía. Hoy día existe una con­ ciencia ampliamente extendida de la absoluta ilicitud de la tortura. La tortura física atenta contra la dignidad humana y toda tortura vul­ nera la dignidad de la persona: quita la libertad interior. desapariciones. ¿PUEDE SER LÍCITA LA "TORTURA LIMPIA"? De hecho la persistencia de la tortura física o psíquica en la actuali­ dad sólo se explica por la crueldad y el sadismo de los que la practican. tan frecuentes todavía en el cine o la TV. quien puede lo más. actos de terrorismo. La Iglesia Católica también ha condenado la tortura (cf. LA TORTURA 83 Antiguamente se justificó la tortura penal. torturas continentalmente extendidas. el Documento de Puebla condena la utilización generalizada de la tortura. 41-50.

). 1997. Ciertamente nunca sería ético emplearlas para forzar la confesión de un reo. por ejemplo. aun admitiendo el valor de los argumentos anterio­ res. en caso de conflicto de valores. 2. n° 69 (1977). a nuestro jui­ cio. BIBLIOGRAFÍA: 1. permiten obtener de la persona todo lo que se quiera saber. 1990. Méxi­ co. 5. Londres. 11 R. Iglesia Viva. 439-444. Meditación sobre la pena de muerte. Sin embargo. Ed. Alberto Bondolfi. Luis de la Barreda. Mé­ xico. 237-238.84 • MORAL DE LA VIDA En realidad la tortura indagatoria puede aplicarse sin lesionar la inte­ gridad física del detenido. “La Iglesia de América Latina y la práctica de la tortura” . Amnistía Internacional. Para evitar todo tipo de abusos. Porrúa. Barcelona. Esto podría darse.. Belda. Herder. pueda permitirse en situaciones límite el uso de la “ tortura limpia” . pp. 4. pero sí que sería lícito usarlas contra un terrorista que amena­ za con hacer explotar una bomba nuclear en una ciudad. Nuevo diccionario de moral cristiana. México. 3. La lid contra la tortura. 6. Rotter . en la lucha que com o exigencia del bien común las legítimas autoridades deben entablar contra el terro­ rismo. Miguel Concha. 5-10. ¿Qué decir de este tipo de prácticas? Algunos autores opinan que “ cualquier clase de tortura. su malicia esencial” 1 1 . Tortura e impunidad. Ed. Agustín Basave. La tortura. como el pentotal o suero de la verdad.G. sea o no dolorosa. Ed. El narcoanálisis o el interrogatorio poste­ rior a la inyección de ciertas drogas. personalmente no descarto que.Virt (eds. México. Amnis­ tía Internacional. dolorosa o no. Luis de la Barreda. .. Ed. “ La tortura” . 1995. FCE. Cal y Arena. porque intenta despojarla de su libertad inte­ rior y reducirla a la condición de un objeto que se posee a discreción. pp. pp. atenta contra la dignidad de la persona humana. deberían quedar bien claras las condiciones jurídicas en que podrían permitirse estas prácticas. Ed. 1991. La tortura en México. “ Pena de muerte” en H. Justicia y Paz (México). aspira a conseguir la cosificación de una persona humana y a su posterior utilización: Ahí radica. n° 3 (1986).

II. pp.. Moralia. n° 140 (1978) dedicado al tema “ Pena de muer­ te y tortura” . Ed. Javier Elizari en Varios. 9. LA TORTURA 85 7. Revista Concilium. Ma­ drid. 343-397. 121-130. Madrid. vol.Rossi . “Pena de muerte” en L. 80-87. Salamanca. Manual de bioética. 793-799. Moral de discernimiento. pp. vol.Valsecchi (eds). Diccionario Enciclopédico de Teología Moral. 12. La fuente de la vida. Paulinas. 1999. 325-373. “La tortura” . 1 (1979). Santiago de Chile.LA PENA DE MUERTE. 1975. 1985. pp. ed. Sígueme. Tony Mifsud. II. 10. Ed.A. Manuel Gómez Ríos. José-Román Flecha. Ed. pp. pp. F. Praxis cristiana. Leandro Rossi. 11. Paulinas. CIDE. 8. . 1981.

ya que el moti­ vo inmediato de éste nace casi siempre de la desesperación y ésta no es sino el índice de la pérdida del sentido de la vida. factores psicológicos que pueden atenuar o incluso quitar la responsabilidad” (n° 1. ya sea como fin o como medio. hacia las di­ versas comunidades y hacia la sociedad entera. El alcoholis­ mo y la drogadicción se cuentan también entre las causas del suicidio. es tan inaceptable como el homicidio: semejante acción constituye por parte del hombre el rechazo de la soberanía de Dios y de su designio de amor. La Declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre la eutanasia afirma: “La muerte voluntaria. EL SUICIDIO Definición: Darse muerte a sí mismo. social (de los servicios que debemos a los demás). La sociedad actual agrava el problema del suicidio. Esta definición excluye el suicidio indirecto o muerte por imprudencia. una negación de la natural aspiración a la vida. una renuncia frente a los deberes de justicia y caridad hacia el prójimo. Por su parte la encíclica Evangelium vitae señala lo siguiente._____________________________________ CAPÍTULO 0 EL SUICIDIO. El suicidio se da con frecuencia en personas con tendencia a la depresión. culturales y . Además el suicidio es a menudo un rechazo del amor a sí mis­ mo.3). como se sabe. religiosa (del puesto que Dios nos ha otorgado en la construcción del Reino). Aunque determinados condicionamientos psicológicos. LA HUELGA DE HAMBRE 1. reco­ giendo algunas ideas del documento anterior: “ El suicidio es siempre moralmente inaceptable. al igual que el homicidio. El suicidio es una triple deserción: individual (de las tareas que nos aguardan). La tradición de la Iglesia siempre lo ha rechazado como decisión gravemente mala. o sea el suicidio. aunque a veces inter­ vengan.

.2)” (n° 66).W. Creo que el problema del suicidio no se resuelve buscando crite­ rios para saber si un suicida concreto es o no culpable (esto sería con­ tinuar en una “pecatología” . Morir con dignidad. para las distintas comunidades de las que se for­ ma parte y para la sociedad en general. cf. una moral que se dedica sólo a decir lo que es o no es pecado). Desde una posición contraria. El nuevo Código de 1983 no ha­ bla de este asunto. En su realidad más profunda.1). La posición tradicional de la Iglesia ha sido de condena total del suicidio. Pero hay situaciones en que negar esta libertad va con­ tra toda evidencia. Trotta. Según el Código de Derecho Canónico de 1917 los suicidas quedaban sin sepultura eclesiástica. 1 Hans Küng pone en duda el valor del argumento de que la vida la tenemos en usufructo en nombre de la autonomía que Dios nos ha dado: H. de que la vida la tenemos sólo en usufructo. proclamada así en la oración del antiguo sabio de Israel: ‘Tú tienes el poder sobre la vida y sobre la muerte.53-54. bajo el punto de vista objetivo. haces bajar a las puertas del Hades y de allí subir’ (Sb 16. Ed. de impedir la alienación. Tb 13. Lo fundamental es tomar conciencia de hasta qué punto cumplimos con nuestro deber de buscarle un sentido a la vida. y ciertamente no tiene ninguno en los no creyentes. algunos psicólogos y sociólogos han optado con frecuencia por la negación de la libertad del suicida en to­ dos los casos. Jens. atenuando o anu­ lando la responsabilidad subjetiva. Por esto puede haber casos en que sea pastoral­ mente más oportuno resaltar la obligación de hacer frente a las res­ ponsabilidades personales. 1997. porque comporta el rechazo del amor a sí mismo y la renuncia a los deberes de justicia y de caridad para con el prójimo. Küng . de vivir com o personas y de ayudar a los demás en estas tareas. cuando ello sea oportuno. constituye un rechazo de la soberanía absoluta de Dios sobre la vida y sobre la muerte. Madrid. pp. el suicidio. Sólo dice que quienes intentan el suicidio son irre­ gulares para recibir y ejercer las órdenes sagradas (cánones 1041 y 1044.88 • MORAL DE LA VIDA sociales puedan llevar a realizar un gesto que contradice tan radical­ mente la inclinación innata de cada uno a la vida. Este argumento quizás no tenga mucho peso en personas con una mentalidad secularizante1 . Ciertamente el argumento principal contra el suicidio es el hecho de que estamos en las manos de Dios. es un acto gravemente inmoral.13.

especialmente a los enfermos y a los ancianos. Romero). Hay tres facto­ res en que la sociedad es particularmente responsable: a) La sociedad con frecuencia propone a sus miembros “valores” que no satisfacen las exigencias más profundas del ser humano (por ejemplo. en los casos de san Maxi­ miliano Kolbe o de Mons. c) La sociedad evolucionada frena e inhibe la agresividad indivi­ dual. la belleza en la mujer. LA HUELGA DE HAMBRE 89 2.e. . no se puede negar a priori el que Dios inspire un suicidio indirecto. los suicidios “ contestatarios” o de protesta) más bien parece ser un acto de valentía. a volcar la agresividad contra sí mismos. No se buscaría la muerte.EL SUICIDIO. ALGUNOS CASOS SOBRE EL SUICIDIO a) No parece sostenerse el argumento tradicional que condenaba el suicidio por tratarse de un acto de cobardía. Esto lleva. el ganar dinero o la virilidad sexual en el hombre). 3. sino un valor que en determinadas circunstancias se considera más importante que la propia vida (piénsese p. b) La sociedad se preocupa muy poco por la formación del carácter de la persona y por su fortaleza moral para superar las dificulta­ des. sin ofrecer a sus miembros la posibilidad de canalizarla en sentido responsable y productivo. La persona puede llegar a encontrarse va­ cía cuando le falta lo que es su máximo deseo. sobre todo en los introvertidos. Santo Tomás dice que no se puede uno suicidar “ más que por una orden del Espíritu Santo” . b) ¿Puede ser el suicidio un acto inspirado por Dios? La tradición cristiana estudia el caso de los mártires que se presentaban ante sus perseguidores y el de las vírgenes que se suicidaban para no ser viola­ das. la sociedad y la Iglesia deben descu­ brir y eliminar las causas que pueden conducir a serlo. Si aceptamos que el argumento más firme para condenar el suici­ dio es que Dios es el dueño de nuestra vida. SUICIDIO Y RESPONSABILIDAD SOCIAL Más que condenar al suicida. Desde un punto de vista pastoral conviene recordar que el sacer­ dote tiene que continuar siendo siempre un hombre capaz de escu­ char. En algunos casos (por ejemplo. Y todos tenemos que aprender el arte de “ saber perder el tiempo” escuchando a todo el que necesita a alguien con quien ha­ blar.

tal com o se da actualmente. creo que hay ciertos valores (como el honor o la virgi­ nidad física) que objetivamente son menos importantes que el valor de la propia vida. aunque éste lo pida y lo quiera y no pueda ya vivir” (Carta 204. Antes se aplicaba aquí el principio del vo­ luntario indirecto.) hay que poner los medios para reducir el peligro al mínimo. 4. Sin embargo. Parece mucho mejor enfocarlo como un conflicto de valores (el valor de mi propia vida y el valor de las vidas que yo pue­ do salvar con mi muerte). Afortunadamente. Hoy vemos lo ridículo de creer que en una disputa tiene razón el que sabe manejar mejor la espada o la pistola. etc. submarinismo. DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LA HUELGA DE HAMBRE a) En sentido estricto consiste en la abstención total de alimentos sólidos hasta el fin para conseguir el cese de una injusticia grave que afecta al ayunante o a otro grupo humano. Juan Pablo II lo condena en la Evangelium vitae (n° 66b) recordando unas pala­ bras de san Agustín: “No es lícito matar a otro. f) Referente al “ suicidio asistido” o “ ayuda al suicidio” . e) El suicidio y el deporte2. Concilium. es especial: parece que hay que condenarlo. etc. manejar tomado. Con esta condición no son inmorales. g) El duelo ha sido otra práctica tradicionalmente condenada por la Iglesia.90 • MORAL DE LA VIDA c) El caso del espía o prisionero suicida por no revelar los secretos que perjudicarían gravemente a su grupo o a su país. pp. n° 225 (1989). 5). En los deportes peligrosos (carreras de autos y motqs. Creo que es un caso parecido al anterior. El Código de Derecho Canónico de 1917 excomulgaba a todos los que participaban en él (cánones 1240 y 2351). toros. En este caso se acepta 2 Cf. Era consecuencia de una falsa idea del honor. 241-285. Mieth. . En este sentido sería inmoral el suicidio de un hom­ bre de negocios o de un político antes de ir a la cárcel. “ Etica del deporte” . alpinismo. d) El suicidio indirecto por grave imprudencia es ciertamente un acto inmoral: falta de higiene. ya nadie lo practica. D. falta voluntaria de seguridad en el tra­ bajo. El caso del boxeo profesional. ya que lo que se busca di­ rectamente es noquear al adversario.

ya que la palabra ayuno subraya más los elementos religiosos y morales que los aspectos sociales de pro­ testa. es preciso que la sociedad valore pero no absolutice la vida humana.EL SUICIDIO. b) Es una decisión meditada. Si no la valora. Pero este térmi­ no tampoco es adecuado. lo cual supone la existencia de un mínimo de li­ bertad de expresión. c) La motivación se dirige ordinariamente a defender derechos po­ lítico-sociales o económicos de señalada importancia. al que normalmente sólo se llega cuando han fracasado todos los otros medios intentados para solucionar el problema. el gesto no será aceptado. En el lenguaje corriente se le llamaría ayuno. Características de la huelga de hambre: a) Es un medio extremo. es decir. Algunos prefie­ ren llamar a las huelgas de hambre en sentido amplio “ huelgas por el ayuno” . LA HUELGA DE HAMBRE 91 la posibilidad de que se llegue a la propia muerte. d) El efecto buscado es el presionar a la autoridad mediante la con­ moción y la adhesión de la opinión pública. incluso en ocasiones con la oración y el discernimiento espiritual. dadas las consecuencias que puede traer. . Es preciso en primer lugar que la so­ ciedad en que la huelga se efectúa sea sensible respecto al valor de los derechos humanos. Finalmente. el gesto parecerá intranscendente. de los medios de comunicación social. En segundo término debe ser posible una movili­ zación de la opinión pública a través. b) En sentido amplio es la abstención total de alimentos sólidos por un periodo fijado o no de antemano a fin de presionar moralmente para que cese o se evite una grave injusticia. que es lo característico de la huelga de hambre. con la esperanza de que antes se obtendrán los resultados que eviten este trágico de­ senlace. si la absolutiza. En este segundo sentido la expresión “ huelga de hambre” es ambi­ gua. En las siguientes reflexiones nos referiremos a la huelga de ham­ bre en sentido estricto. Lo exige el compromiso personal y el he­ cho de que la acción se sitúa en el marco de una estrategia para conse­ guir unos determinados objetivos. e) Condiciones para el éxito. normalmente. hasta las últimas consecuencias.

c) El motivo de la huelga debe ser de tal gravedad que justifique arriesgar seriamente la salud e incluso la vida. no se puede banalizar la huelga de hambre. El que practica la huelga de hambre es una persona que acepta graves riesgos porque no ve otras salidas. y a veces lo acepta con ex­ cesiva facilidad. etc. La cuestión más importante desde el punto de vista ético es el cuestionamiento de “ si hay derecho a poner enjuego la pro­ pia vida” . . por el progreso científico o para salvar a otras personas.). CONDICIONES PARA QUE LA HUELGA DE HAMBRE SEA ÉTICAMENTE ACEPTABLE a) Deben tenerse en cuenta todas las condiciones que pide el prin­ cipio del conflicto de deberes: que se hayan agotado todas las salidas. Pero.). en ciertos deportes (alpinismo. en mayor o menor grado. En nuestra sociedad. con el aplauso de todos. La conciencia social parece aceptar este riesgo si no hay más remedio. Pero lo que queremos señalar es que no se puede tratar de la moralidad de la huelga de hambre como un acto aislado del contexto de una sociedad en que ciertas personas. b) El objetivo perseguido debe ser moralmente bueno. desgracia­ damente. LA ÉTICA DE LA HUELGA DE HAMBRE La huelga de hambre pone en peligro la salud y la misma vida del que la practica. también la huelga de hambre puede convertirse en una moda y ser realizada por motivos débiles y desproporcionados. una huelga de hambre para mantener privile­ gios discriminatorios. Jamás se le­ gitimaría. En pocas palabras. siempre se ha admitido un margen de riesgo: en ciertos trabajos (bomberos. En los primeros el riesgo está sujeto. al accidente o al azar. que el mal que se tolera no sea mayor que el que se quiere evitar. lo mismo que en la de todos los tiempos. etc. fuera de la vio­ lencia o la resignación. d) La huelga de hambre ha de conmocionar poderosamente a la opinión pública con relación a los derechos humanos conculcados. que las consecuencias no empeoren la situación actual. por ejemplo. arriesgan su vida por el bien común. auto­ movilismo.92 • MORAL DE LA VIDA 5. Normalmente con ella se pide el respeto a derechos humanos fundamentales. 6. Es cierto que los riesgos citados son distintos que los de la huelga de hambre. astronautas.

en el trato a los emigran­ tes extranjeros) y. las posibles solidari­ dades y el eco en los medios de comunicación. por lo tanto. con frecuencia en los templos.). habrá que valorar atentamente la erosión y desgaste que puede pro­ vocar la multiplicación de tal tipo de acciones. f) No puede darse incoherencia entre el pacifismo que conlleva la huelga de hambre y el estilo de otros comportamientos de la persona o del grupo. Prescindimos por tanto aquí del caso de la persona que.e. Si éstos son violentos vincularán la huelga de hambre a la estrategia de combate y la teñirán del carácter de violencia y de des­ precio de la vida humana. la sensibilización de la opinión pública. 7. y si se hace con plena libertad. Un terrorista no tiene derecho moral a ape­ lar a estos procedimientos.174). e) Se requiere una esperanza razonable de obtener el resultado que se intenta. me parece poco realista afirmar que “ la huelga de hambre no es un ideal ético con futuro. OBJECIONES CONTRA LA HUELGA DE HAMBRE a) La huelga de hambre es una forma de suicidio. LA HUELGA DE HAMBRE 93 Habrá que discernir seriamente sobre las posibilidades de este im­ pacto. nos muestran la actualidad del tema. En cuestión de respeto a los derechos humanos el mundo no ha ido siempre hacia adelante en los últimos tiempos. la disposición de la au­ toridad y el mismo contexto cultural general. A esta afirmación se puede oponer que la motivación en estos casos no es de muerte sino de vida y que pretender la reparación de una injusticia no es buscar la 3 Estoy de acuerdo con Marciano Vidal en que las condiciones enumeradas muchas veces no se dan en los países del Primer Mundo y en que “ la huelga de hambre solamente puede te­ ner derecho a credibilidad ética en situaciones tercermundistas” (p. así com o los éxitos y los fracasos recientes. a lo sumo puede ser un lamentable y anticuado procedimiento que sirve todavía en situaciones de notable injusticia” (ibid. asume la decisión personal de ayunar hasta la muerte antes de soportar condiciones que juzga inhu­ manas e indignas. Debido a todo esto. que los inmigrantes extranjeros han rea­ lizado en los últimos tiempos en Francia o en España. Las huelgas de hambre. .EL SUICIDIO. El éxito esperado puede depender de muchos factores que hay que aquilatar: la notoriedad y la determinación de quien se arriesga. Creo que con estas condiciones. también en el Primer Mundo. aun­ que no se entere prácticamente nadie. pero también en los países desarrollados se dan situaciones de grave injusticia (p. la huelga de hambre puede ser un medio de protesta perfectamente líci­ to que se inscribe en la estrategia de la no-violencia activa3.

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MORAL DE LA VIDA

muerte. Si alguien arriesga su vida con la huelga de hambre lo hace por una razón proporcionada y no por considerarse dueño de la pro­ pia vida, que es la característica del suicidio. Creo que a la huelga de hambre pueden aplicarse las palabras de la Declaración sobre la eutanasia de la Congregación para la Doctrina de la Fe (1980) cuando afirma que “ se deberá, sin embargo, distinguir bien del suicidio aquel sacrificio con el que por una causa superior se ofrece o se pone en peligro la propia vida” . b) La huelga de hambre, cuando consigue sus objetivos, favorece una creciente e intolerable atmósfera de desprecio a la ley. Ante esta objeción hay que decir que no se puede negar el aspecto “ a-jurídico” que comporta la huelga de hambre. Pero de ahí no se sigue que tal ac­ titud sea siempre moralmente condenable. No se puede olvidar que hay valores superiores al respeto a la legalidad, sobre todo cuando en manos dictatoriales la ley se convierte en una forma de “violencia ins­ titucionalizada” (Medellín, 2,16). Además, por la huelga de hambre las víctimas de la injusticia pueden romper la espiral de violencia, favore­ cida en ocasiones por la pasividad de las víctimas. Al oponer una fuer­ za moral a la injusticia, incluso al precio de sus vidas, pueden conseguir que se abran nuevas plataformas de diálogo (recuérdense por ejemplo las huelgas de hambre de Gandhi). c) La huelga de hambre es un chantaje contra la autoridad. En este caso no se usa la palabra chantaje en el sentido de exigencia de dinero o ventaja bajo la amenaza de una imputación difamatoria o de la reve­ lación de un escándalo, sino en el sentido amplio de obtener algo bajo la amenaza de causar, en caso contrario, molestos inconvenientes a la autoridad. Respuesta: Creo que en la práctica no se puede tachar a la huelga de hambre de chantaje si quien la inicia se compromete con la máxi­ ma libertad posible, se apoya en la fuerza moral, no se resigna a una ruptura inevitable, la vive con el deseo de llegar a una negociación, busca propiciar situaciones más justas y la entabla por razones pro­ porcionadas.

8. EL MÉDICO ANTE LA HUELGA DE HAMBRE

Un problema particular en relación cpn la huelga de hambre es el planteado a los médicos. Para algunos el médico debe respetar la au­ tonomía del huelguista mientras está consciente y sólo está obligado a

EL SUICIDIO. LA HUELGA DE HAMBRE

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¡Kudir a la alimentación forzada cuando éste ha perdido el conoci«ie n to . Otros defienden que el médico ha de respetar la autonomía del interesado y su jerarquía de valores, incluso cuando se ha perdido «1 conocimiento. Me parece más razonable esta segunda postura, so­ bre todo si el huelguista en plenas facultades mentales ha declarado su voluntad de no ser alimentado artificialmente4. Digamos, finalmente, que en este tema de la huelga de hambre no hay hasta ahora una postura definida del Magisterio de la Iglesia, aunque sí ha habido declaraciones de obispos concretos, con frecuen­ cia negativas, ante concretas huelgas de hambre.

BIBLIOGRAFÍA:

1. M. Bautista - M. Correa, Relación de ayuda ante el suicidio, Ed. San Pablo, Buenos Aires, 1999. 2. Santiago Corcuera, “Huelga de hambre. ¿Suicidio o martirio?” , Signo de los Tiempos 13 (1997), n° 73, pp. 18-21. 3. Javier Elizari, Bioética, Ed. Paulinas, Madrid, 1991, pp. 199-204. 4. Equipo belga de “Justicia y Paz” , “ Comprender la huelga de ham­ bre” , Selecciones de Teología 27 (1988), pp. 111-124. 5. Javier Gafo, Bioética teológica, Ed. Desclée de B., Bilbao, 2003, pp. 289-309 6. Gonzalo Higuera, “ Etica de la huelga de hambre” , Razón y Fe 199 (1974), pp. 389-399. 7. Eduardo López Azpitarte, Etica y vida, Ed. Paulinas, Madrid, 1990, pp. 199-217. 8. Giuseppe Pellizzaro, “ Suicidio” en Varios, Nuevo Diccionario de Teología Moral, Ed. Paulinas, Madrid, 1992, pp. 1737-1747. 9. Marciano Vidal, Bioética, Ed. Tecnos, Madrid, 1989, pp. 165-175.

4

Cf. F. J. Elizari, Praxis cristiana, vol. II, Madrid, 1981, pp. 108-109.

_______________________________________________CAPÍTULO Q

LA EUTANASIA Y EL DERECHO A MORIR CON DIGNIDAD

1. LA PROBLEMÁTICA ACTUAL

Aunque la eutanasia es un problema moral muy antiguo, actualmente es una cuestión que se presenta con nuevos matices y con gran inten­ sidad, sobre todo en los países más desarrollados. Es un hecho social que allí donde se ha despenalizado el aborto, a los pocos años, se pre­ senta la cuestión de la eutanasia. Podemos decir que es algo que for­ ma parte de la “ escalada de la cultura de la muerte” . Sin embargo, no todo hay que atribuirlo ni a la necrofilia, ni al hedonismo reinante, ni al miedo generalizado al dolor. También hay que tener en cuenta que las modernas técnicas de reanimación artifi­ cial pueden llevar a una situación de prolongación de la vida en cir­ cunstancias que provocan numerosos interrogantes1 . Es la problemática relacionada con la distanasia. Por otra parte, el moderno y antiguo concepto de “ derecho a una muerte digna”2 implica una serie de nuevos planteamientos morales, que se estudian en la nueva ciencia de la tanatología, expresión usada por primera vez por el ruso E. Metchnikoff en 1901.
2. LA EUTANASIA

Según su etimología la palabra eutanasia significaba en la antigüe­ dad una muerte dulce sin sufrimientos atroces. Hoy nos referimos

1

2

Una autora llega a decir que “ frecuentemente quien pide que se le aplique la eutanasia no hace otra cosa que pedir a la medicina que le libre de la medicina” : Ma Elena Martín en G.Ma Tomás Garrido (ed.), Manual de Bioética, ed. Ariel, Barcelona, 2001, p. 464. Cf. V. Méndez, Sobre morir, Ed. Trotta, Madrid, 2002, pp. 53-58.

bus­ cando lo que se cree el mayor bien para el enfermo. sino acompañarlo y prepararlo para la muerte. Tengamos en cuenta que la buena intención que se pretende. Siguiendo a la “ Declaración sobre la eutanasia” de la Congrega­ ción para la Doctrina de la Fe (1980). no deben ser entendidas como expresión de una verdadera voluntad de eutanasia. ha llamado “ moritorios” . Se ha comprobado que allí donde se organizan eficientemente los cuidados paliativos disminuye el número de los que piden la eutanasia. impide que esta acción se considere un simple homicidio.sin contar con la voluntad del enfermo. con el que pueden y deben rodearlo todos aquellos que están cerca­ nos. causa la muerte. Como no siempre las fa­ milias actuales pueden dar a los enfermos terminales los cuidados necesarios. El motivo principal suele ser la compasión o el miedo ante el dolor. podemos definirla como: “Una acción u omisión que por su naturaleza. a los enfermos mentales o a los in­ curables la prolongación de una vida desdichada. éstas. son casi siempre peticiones angustiadas de asistencia y afecto. cuando manifiesta su deseo de palabra o por escrito.98 • MORAL DE LA VIDA más bien a la intervención de la medicina encaminada a atenuar los dolores de la enfermedad terminal o de la agonía. Además de los cuidados médicos. en efecto. con una expresión no muy fe­ liz. el calor humano y sobrenatural. En ellas no se busca primariamente sa­ nar al enfermo. Con respecto a la voluntariedad me parece de buen sentido pasto­ ral la observación que hace el documento de la Congregación vatica­ na: “ Las súplicas de los enfermos muy graves que alguna vez invocan la muerte. han surgido en bastantes países las llamadas clínicas de “ cuidados paliativos” . médicos y enfermeros” . padres e hijos. con el fin de eliminar cualquier dolor” . aun antes de la enfermedad. lo que necesita el enfermo es el amor. Se realiza en los casos en que ha desaparecido la esperanza de impedir la muerte a corto pla­ zo o de superar una situación de enfermedad gravemente deshumani­ zante. o en la intención. En un significado más estricto la palabra es usada para indicar el “causar la muerte por piedad” con el fin de eliminar radicalmente los últimos sufrimientos o de evitar a los niños subnormales. Sería un homicidio con ate­ nuantes. . La eutanasia es voluntaria en el caso de que sea pedida por el pro­ pio sujeto. o lo que alguien. Es involuntaria o impuesta cuando la deci­ sión es tomada por otras personas -normalmente familiares o médi­ cos.

de la que luego ha­ blaremos. Desde un punto de vista jurídico. . más que despenalizar las leyes que prohíben la eutanasia. En estas circunstancias puede darse una situación de con­ ciencia invenciblemente errónea que exima de pecado. me parece más equitativo que los jueces estén siempre atentos a todas las posibles circunstancias eximentes (recuérdese el caso de los niños deformados por la talidomida en Bél­ gica)3. Nadie además puede pedir este gesto homicida para sí mismo o para otros confiados a su respon­ sabilidad. ni puede consentirlo explícita o implícitamente. Pero esto no quita la malicia objetiva del hecho. niño o adulto. La citada declaración del Vaticano lo hace en los siguientes términos: “ Es necesario reafirmar con toda firmeza que nada ni nadie puede au­ torizar la muerte de un ser humano. pues. no dejan de 3 En la legislación mexicana lo único que indirectamente se refiere a la eutanasia es el artículo 312 del Código Penal sobre el que ayuda a otro a suicidarse. es transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal” (EV 65d). Esta doctrina se fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escrita. Lo anterior no quita el que puedan darse casos en que el dolor inso­ portable. anciano. LA IGLESIA Y LA EUTANASIA La Iglesia ha condenado tradicionalmente la eutanasia (cf. GS 27). de acuerdo con el Magisterio de mis Predecesores y en comunión con los Obispos de la Iglesia Católica. enfermo incurable o agonizante. Por otra parte. entre medios proporcionados y desproporcionados. decla­ ra solemnemente: “ Hechas estas distinciones. de un crimen contra la vida.LA EUTANASIA Y E l DERECHO A MORIR CON DIGNIDAD 99 3. Ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitirlo. induzcan a alguien a creer que puede legítimamente pedir la muerte o procurarla a otros. las leyes que en nombre del supuesto derecho sf es­ coger la propia muerte permiten la eutanasia voluntaria. razones de tipo afectivo u otros motivos diversos. en cuanto eliminación deliberada y moralmente inacep­ table de una persona humana. Se trata en efecto de una violación de la ley divina. Esta enseñanza se basa. confirmo que la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios. Juan Pablo II. de un atentado contra la humanidad” (n° 2). después de hacer la distinción. sea feto o embrión. en que la eutanasia conlleva la malicia propia del suicidio o del homicidio tradicionalmente condena­ dos por la Iglesia.

n° 1536 (1998). que es menos digno y valioso que los demás. 457 y 459. Un ejemplo bien claro de lo fácil que es deslizarse por la “ pendien­ te resabaliza” es el caso de Holanda. A este respecto me parece interesante el argumento que Germán Cerdá-Olmedo da contra la eu- 4 5 “Declaración de la comisión permanente de la Conferencia episcopal española sobre la eu­ tanasia” : L 'Osservatore Romano (ed. Como dicen los obispos españoles: La aceptación social y legal de la eutanasia generaría. los profe­ sionales tendrían el derecho y el deber a ejercer la objeción de con­ ciencia. La atención esmerada y cuidadosa de los más débiles es precisamente lo que dignifica a los más fuertes y timbre de verdadero progreso moral y social4. en L 'Osservatore Romano (ed. en español). Ante el “ejemplo” de otros a quienes se les hubiera aplicado la eutanasia de modo voluntario y reconocido ¿cómo no iban a pensar estas personas si no tendrían también ellas la “obliga­ ción” moral de pedir ser eliminadas para dejar de ser gravosas? Esta consecuencia inevitable de una hipotética despenalización de la euta­ nasia significaría introducir en las relaciones humanas un factor más del dominio injusto de los más fuertes y del desprecio hacia las perso­ nas más necesitadas de cuidado. económico y profesional” (EV 74c).100 • MORAL DE LA VIDA presentar muchos interrogantes con relación a esta voluntariedad. por un motivo u otro. No sólo porque está comprobado que la despenalización de la eutanasia voluntaria ha traído como con­ secuencia el aumento de las eutanasias involuntarias. pudieran sentirse como una carga para sus fami­ liares o para la sociedad. los discapacitados o incapacitados y sobre todos aquellos que. Este peligro de pasar fácilmente de la eutanasia voluntaria a la involuntaria es lo que se ha llamado la “pendiente resbaladiza” . el comentario del obispo Elio Sgrecia. en español). sino también de cualquier daño en el plano legal. p. . disciplinar. Algunos han dicho que la única razón que vale siempre contra la eutanasia activa es que Dios es el dueño de la vida. Pero hay que reco­ nocer que esto vale sólo para los creyentes. vicepresidente de la Academia pontificia para la vida. bajo ningún pretexto. para evitar “ sufrimientos insoportables”5. e incluso los re­ cién nacidos. Cf. Si en un país o Estado las leyes permitieran la eutanasia. n° 1863 (2004). teniendo en cuenta que quien recurre a ella “ debe estar a salvo no sólo de sanciones penales. 334. de hecho. sino porque en el momento de escribir estas líneas ha llegado la noticia de que la jus­ ticia holandesa ha permitido al Hospital Universitario de Groningen inducir la muerte a los niños menores de doce años. una si­ tuación intolerable de presión moral institucionalizada sobre los an­ cianos. p. Nadie debe ser inducido a pensar.

Barcelona. entonces estoy ad­ mitiendo que la vida humana. que no vale por el mero hecho de ser persona.LA EUTANASIA Y EL DERECHO A MORIR CON DIGNIDAD • 101 tanasia. tie­ ne un valor extrínseco o relativo. condicionado a la posesión de ciertas cualidades o ventajas. í * ¿ . porque está (o estoy) sufriendo mucho o porque su (o mi) vida “carece de calidad o sentido suficiente” . que no respeta el derecho a una muerte digna. en último término. es decir. 461. La De­ claración Vaticana las expone en los siguientes términos: Es siempre lícito contentarse con los medios normales que la medicina puede ofrecer. Manual de Bioética. con pocas probabilidades de éxito o muy costosos en sí mismos o en relación con la situación económica del enfermo. la teología clásica hacía la distinción entre eutanasia activa ("hacer morir) y eutanasia pasiva (“ dejar m o­ rir” ). de un anciano o de un moribundo desahuciado o sin esperanza humana de recupera­ ción. por lo tanto. N o se puede. Tomás Garrido. Ed. prolongando la vida de un enfermo. LA DISTANASIA Podemos definirla como “ la práctica que tiende a alejar lo más po­ sible la muerte. por el mero hecho de nuestra naturaleza humana6.Ma. que creo también es válido desde la perspectiva de una ética civil o no confesional: Si yo admito que es lícito matar a alguien. ayudarlo a que se mate o ma­ tarme a mí mismo. 4. De este razonamiento se desprende que la razón funda­ mental por la que nadie tiene derecho a matarse o ayudar a otros a ha­ cerlo es porque todos tenemos una dignidad. toda- 6 En G. sino a condición de que posea ciertas cualidades (salud) que la sociedad considera necesarias para que me­ rezca seguir viviendo. imponer a nadie la obligación de recurrir a un tipo de tratamiento que. . Estoy diciendo que la persona huma­ na carece de una dignidad o valor intrínseco. La práctica de la distanasia lleva a lo que se ha llamado el encarni­ zamiento terapéutico. de la familia o de la sociedad” . Se estaría imponiendo un “control de calidad” al ser humano. Ariel. • A propósito de esta temática. aunque ya esté en uso. un valor intrínseco. p. el ser humano. Para evitar confusiones en el lenguaje es mejor llamar eutanasia sólo a la eutanasia activa. Es decir. El “ dejar morir” es lícito en determinadas circunstancias. utilizando para ello medios desproporcionados muy dolorosos. y.

Ante la inminencia de una muerte inevitable. A su vez definimos la cura como: “La ayuda física ordinaria debida a los enfermos. p.102 • MORAL DE LA VIDA vía no está libre de peligro o es demasiado costoso. hay que examinar si los medios terapéuticos a disposición son objetivamente proporciona­ dos a las perspectivas de mejoría. sin embargo. cualquiera que sea la complejidad de las téc­ nicas” . Su rechazo no equi­ vale al suicidio: significa más bien o simple aceptación de la condición humana o deseo de evitar la puesta en práctica de un dispositivo médi­ co desproporcionado a los resultados que se podrían esperar o bien una voluntad de no imponer gastos excesivamente pesados a la familia o a la colectividad. El Catecismo Católico para adultos de la Conferencia Episcopal Alemana afirma más concretamente: “El respeto a un morir digno del hombre incluye también la permisividad moral de no seguir adminis­ trando la respiración artificial cuando se trata tan sólo de mantener las funciones biológicas” 7. . Como dice Juan Pablo II: “ Ciertamente existe la obliga­ ción moral de curarse y hacerse curar. Madrid. sin interrumpir. a pesar de los medios empleados. las curas normales debidas al enfermo en casos similares a una persona en peli­ gro (n° 4). al que el uso de estos aparatos solamente darían el alargamiento de una vida destinada a morir en breve tiempo. 1998. expresa más bien la aceptación de la condición humana ante la muer­ te” (EV 65b). En virtud de lo anterior es lícito moralmente. es lícito en conciencia tomar la decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una prolongación pre­ caria y penosa de la existencia. se entiende por tratamiento: “ Todas las intervenciones médicas disponibles y apro­ piadas al caso específico. pero esta obligación se debe valorar según las situaciones concretas. con las condiciones que determine la ley justa y con la autorización del enfermo. lo mismo que la compasión y el acompaña­ miento afectivo y espiritual a todo ser humano en peligro” . 7 Ed. retirar los aparatos de respiración arti­ ficial (lo que los médicos llaman el “ventilador” ) al enfermo que está en una situación terminal e irreversible. o de sus familiares si ésta no es posible. 279. BAC. En cuanto a la diferencia entre tratamiento y cura. es decir. La renuncia a medios extraordina­ rios o desproporcionados no equivale al suicidio o a la eutanasia.

no es una especulación abstracta. sólo sirve para prolongar su agonía. sin ningún otro beneficio. todo el mundo comprende y capta la diferencia entre inyectar una dosis de morfina para producir la muerte del enfermo o emplearla sólo como un analgésico para el alivio de sus dolores. aunque de ahí se derive una muerte. LA ORTOTANASIA La conducta ante la muerte debe tener en cuenta dos valores: el respeto a la vida humana y el derecho a morir dignamente. incluso cuando se realiza­ ra mediante vías artificiales. Hay autores. Pero esta distinción “entre el hacer. por lo tanto. Así pues. constituye siempre un medio natural de conservación de la vida y no un acto médico. Aunque produzca el mismo resultado. Sin embargo Juan Pablo II se ha pronunciado sobre la cuestión en su discurso a un congreso médico el 20/marzo/2004: “ Quisiera subrayar cómo la administración de agua y alimento. sobre todo en el ámbito no confesional. en la medida y hasta el punto en que demuestre alcanzar su finalidad propia. 5. 509-511. no prestar una ayuda cuando existen graves razones para esta omisión. López Azpitarte. en línea de principio. El tema es com ­ plejo. como ac­ ción positiva. se le podría suprimir su alimentación artificial que. com o en el caso an­ terior. y el omitir. aunque suponga también un desenlace más rá­ pido. n° 3199 (2004). Pero otros responden que de la misma manera que a un individuo que ya no puede respirar se le desconecta lícitamente de su aparato. por muy buenos que sean los motivos que se tengan” 9. El primer 8 9 Cf. pp. el texto íntegro del discurso en Ecclesia. no es lo mis­ mo que atentar directa y voluntariamente contra una vida humana. que no com ­ prenden la distinción que hemos hecho entre “ hacer morir” y “ dejar morir” . a otro incapaz de comer. E. ya que las dos cosas pro­ ducen el mismo efecto. 226-227.LA EUTANASIA Y EL DERECHO A MORIR CON DIGNIDAD • 103 Se ha discutido en los últimos años si la alimentación e hidratación artificial forman parte de las curas o del tratamiento. que en este caso concreto consiste en^procurar alimento al paciente y aliviar sus sufrimientos”8. ordinario y proporcionado. . sin oponer resistencia a un proceso natural e irreversible. y com o tal moralmente obligatorio. Les parece una distinción formalista. sino una realidad dife­ renciada que no conviene eliminar por la identidad de los efectos. Su uso deberá conside­ rarse. pp. Algunos opinan que el derecho a ser alimentado es tan funda­ mental que a nadie se le puede privar de él.

Para ello favorecer la recepción consciente y oportuna de los sacramentos (ya no existe la extrema unción. de la libertad de optar 10 M. Cuando ambos valores se mantienen en equilibrio y se respetan. que cita la doctrina que acerca de esta cuestión dio ya Pío XII. una comuni­ cación e información eficaz y el apoyo a la familia. 3a No escamotear la vivencia del misterio humano-religioso de la muerte.104 • MORAL DE LA VIDA valor es conculcado por la eutanasia. no se puede privar al moribundo del derecho de asu­ mir su muerte con plena lucidez y. Esto último tam­ bién en lo que se refiere al duelo después del fallecimiento. 11 Algunos médicos afirman que al sufrir menos se mantienen las defensas del paciente y se alarga la vida. EV 65c. Para ello recordar que el enfermo terminal tiene derecho a saber la verdad de su estado. Estas son las principales 1 0 : Ia No privar al moribundo de morir en cuanto “ acción personal” . por lo tanto. aunque haya que extremar la prudencia y la deli­ cadeza en el momento de decírselo. tene­ mos el “recto morir” u “ortotanasia” . 2a Organizar los servicios hospitalarios de tal modo que la muerte no sea un “ hecho anónimo” . sino la unción de los en­ fermos) o de los servicios religiosos. por los familiares y por el personal hospitalario. . aunque este tipo de terapia suma al moribundo en un estado de inconsciencia y suponga una abreviación indirecta de la vida1 1 . Lo que llamamos el derecho a una muerte digna conlleva una serie de exigencias. Vidal (1990). Sobre este punto cf. sino un acontecimiento asumido cons­ cientemente. 427. La cuestión de la ortotanasia ha surgido porque actualmente es muy importante proteger en el momento de la muerte la dignidad de la persona humana contra un tecnicismo que corre el riesgo de hacer­ se abusivo. 4a Pertenece también al contenido del derecho a morir dignamen­ te el proporcionar al enfermo en fase terminal todos los remedios oportunos para calmar el dolor. por el enfermo. p. En el caso de los hospitales privados no es raro que en el uso de estas técnicas entren los deseos de mayores ganancias econó­ micas. Sin embargo. en cuanto se pueda. Los pilares fundamentales de lo que antes hemos definido como cuidados paliativos son el control de los síntomas. el segundo por la distanasia.

aun en medio de fuertes dolores. que no se me aplique la eutanasia activa..... a mi notario: Si me llega el momento en que no pueda expresar mi voluntad acerca de los tratamientos médicos que me vayan a aplicar.. es lógico que esto no se comprenda.. deseo y pido que esta Declaración sea considerada como expresión formal de mi voluntad asumida de forma consciente........... a mi médico. el que suscribe.. Considero que la vida en este mundo es un don y una bendición de Dios.. pero a la luz de la fe cristiana es preciso respetar la voluntad de aquellos que desean participar en la pasión del Señor en los últimos momentos de su vida... pero desde la fe creo que me abre el camino a la vida que no se acaba..... como algunos prefieren llamarlo... En una sociedad que ha hecho del dolor uno de los principales tabús...... El significado de la ortotanasia se refleja en los llamados “ testa­ mentos vitales” o.... Soy consciente de que les pido una grave y difícil responsabilidad.. Sé que la muerte es ine­ vitable y pone fin a mi existencia terrena. Preci- 12 Ver el texto en M. Vidal (1990). 428... Por ello yo...... Pido igualmente ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte..... Deseo poder prepararme para este acontecimiento fi­ nal de mi existencia. p. Es interesante el que ha propuesto la Comisión Pastoral de la Conferencia Episcopal Española1 2. en paz. no se me mantenga en vida por medio de tratamientos despro­ porcionados o extraordinarios. responsable y libre. pero no es el valor supremo y absoluto. Y pido que los que tengan que cuidarme respeten mi voluntad. con la compañía de mis seres queridos y el consuelo de mi fe cristiana..LA EUTANASIA Y EL DERECHO A MORIR CON DK5NKMO • i«s por vivir conscientemente sus últimos momentos. Suscribo esta declaración después de una madura reflexión... sin caer por ello en una actitud masoquista (cf.. y que sea respetada como si se tratara de un testamento.. EV 65c).. junto a Dios.. pido que si por mi enfermedad llegue a estar en situación crítica irrecupe­ rable.. “ cartas de volun­ tades anticipadas” ... ni se me prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte: que se me administren los cuidados adecuados para paliar los sufrimientos.. TESTAMENTO VITAL O VOLUNTAD ANTICIPADA A mi familia. .. a mi sacerdote..

Madrid. “Declaración so­ bre la eutanasia” . Santuario. Ed. Firma y fecha. San Pablo. Madrid. Ediciones Dabar. creo que el testamento vital o vo­ luntad anticipada es también el lugar oportuno para declarar la intención de donar los órga­ nos para trasplante. Madrid. Jus. Víctor M. Bolonia. 4. Juan Pablo II. 219-236. Madrid 1990. pp. Especialmente los n° 64-67. Apare­ cida (Brasil). . Ed. Ed. 10. en español). Dehoniane. Paulinas. Ed. Universidad Pontificia Comillas. 13 Aunque el texto de los obispos españoles no hable de ello. 6. L 'Osservatore Romano (ed. n° 601 (1980). Marciano Vidal. 1995. Hay también edición mexicana en Ediciones Pauli­ nas. Leocir Pessini. 5. 3. 1990. Pauli­ nas. 9. 1990. he redactado y firmo esta declaración. 11.106 • MORAL DE LA VIDA sámente para compartirla con ustedes y para atenuarles cualquier posible sentimiento de culpa. Ed. 1990. Bioética dalla parte dei deboli. Ed. 539-580. Eutanasia e América Latina. México. La eutanasia y el derecho a morir con dignidad. 407-428. 2. México. Eutanasia: un reto a la conciencia. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. Firma de los testigos1 3 . pp. Varios. 1994. Encíclica Evangelium vitae (EV). 1984. 7. Madrid. Adriano Bompiani. Ed. 8. Eutanasia. 1989. 400-401. Ed. Temas de hoy. Pérez Valera. “ Derecho a morir dignamente y respeto de la vida humana” . Eduardo López Azpitarte. pp. La eutanasia y el arte de morir. Marciano Vidal. 2000. BIBLIOGRAFÍA: 1. La eutanasia. Javier Gafo. Moralia 12 (1990). pp.). Etica y vida. Javier Gafo (ed.

Estos últimos pueden ser de vivo a vivo o de muerto a vivo. División de los trasplantes: 1) Autoplástico: Es el traslado de tejidos de un lugar a otro del mis­ mo organismo. es decir. Se llaman también xenotrasplantes cuando se traslada un órgano de un animal a una persona humana. ya que todas las partes de un organismo dicen refe­ rencia al todo (sustitución de partes quemadas o infectadas. a fin de que cumpla las funciones que poseía en principio. Se divide en: a) Aloplástico: Cuando el trasplante se da de un individuo de una especie a un individuo de otra especie. 2. PRINCIPIOS ÉTICOS SOBRE LOS TRASPLANTES 1) Los trasplantes autoplásticos en principio no presentan ningún problema moral.CAPITULO LOS TRASPLANTES 1. b) Homoplástico: Cuando el trasplante se da entre individuos de la misma especie. 2) Heteroplástico: Es el traslado de un órgano de un organismo a otro organismo. DEFINICIÓN Y DIVISIÓN DE LOS TRASPLANTES Entendemos por trasplante el paso quirúrgico de un órgano o parte del cuerpo a otra parte del cuerpo o a otro organismo. cuando ésta es siempre el receptor y casi siempre el donante.). . etc. Nos referimos aquí a los trasplantes en relación con la persona humana. relleno de zonas carentes de tejidos.

La transmisión de retrovirus y priones animales a los humanos a través de los xenotrasplantes puede causar enfermedades y. si éstas se transmitiesen a otros humanos. se exigía que el donante fuera un consanguíneo. de segmentos de tendones. de una cantidad limitada de fragmentos de piel. Se trata. Por esto ya Pío XII se declaró en contra del trasplante de glándulas sexuales de un animal a un ser humano (discurso del 14-5-1956). para evitar el rechace. No se da en es­ tos casos ningún ultraje contra el ser humano. Conviene tener en cuenta que la es­ casez de órganos para trasplantes y las dificultades para aumentar las tasas de donación han hecho que muchos investigadores crean que el futuro está en los trasplantes de órganos de animales. p. Aunque actualmente este tipo de trasplantes se realiza de muerto a vivo con grandes posibilidades de éxito. 3) Los trasplantes homoplásticos de vivo a vivo son lícitos siempre que la donación se realice con plena libertad y con fundadas probabi­ lidades de éxito. las posibles consecuencias de este tipo de trasplantes no están todavía completamente aclaradas. Dentro de este tipo de trasplantes el más discutido en la moral ca­ tólica ha sido el trasplante de riñón. Son trasplantes de este tipo las transfusiones de sangre. n° 16 (1999). . Al ser un órgano doble el donante puede prescindir en circunstancias normales de uno de sus riñones sin excesivo peligro para su salud.108 • MORAL DE LA VIDA Es suficiente una causa razonable. basándose en que: “Los riesgos son hoy incontrolables. de pequeñas secciones de glándulas o de vasos sanguíneos. 2) Los trasplantes aloplásticos son lícitos con tal que no produzcan una alteración grave de la personalidad. para justificar este tipo de trasplante. El Consejo de Europa re­ comendó en 1999 que se introdujera una moratoria en los xenotrasplantes. en los años 50 mu­ 1 Cf. pandemias graves” 1 . etc. Debido a una aplicación demasiado fisicista y matemática de los principios de totalidad y del voluntario indirecto. Podría darse algún in­ conveniente moral cuando. Sin embargo. de que el donante ofrezca una parte de su cuerpo de la que pueda prescindir sin consecuencias des­ proporcionadamente peligrosas. 8. por razón del estado concreto de la persona. Bioética & Debat. como pueden ser las razones es­ téticas. la operación representase un peligro desproporcionado en relación a los bienes que se desean obtener. en un principio. claro está.

afirman: “ Nosotros aprobamos. pues. Los obispos franceses. el principio de la dona­ ción de tejido o de órgano hecha por una persona viva” . Es decir. 204). totalmente lícitos. los indi­ viduos no dependen de ninguna manera unos de otros ni de la huma­ nidad”. c) Que exista una razonable expectativa de éxito en el receptor. Se requieren. sobre todo si en el futuro son posi­ bles los trasplantes cerebrales y de órganos genitales. No tengo ninguna objeción ética contra este tipo de leyes. pero es mejor la donación explícita. En algunos países se ha legislado en el sentido de que se supone la voluntad de donación mientras no conste lo contra­ rio. sin embargo. . aunque habrá de tener en cuenta los riesgos de al­ terar la personalidad del receptor. De hecho Pío XII en su discurso del 14-5-1956 se colocaba en la misma posición al argumentar que “ en cuanto a su ser físico. Pero invitan a la prudencia y recuerdan las exigencias éticas: libertad plena del con­ sentimiento del donante. que se colocaba en la línea de Cristo que dio su vida por los demás. actúen con toda libertad y sin coacción. junto con una comprensión más am­ plia del principio de la totalidad (“cuando mi hermano está enfermo yo también estoy enfermo” ). en sí mismos. Para evitar abusos en este último punto las legislaciones que se van promulgando exigen determinadas condiciones (p. 4) Los trasplantes homoplásticos de muerto a vivo son. en su documento sobre los trasplantes (p. o sus familiares. Muchos. Una concepción más persona­ lista y más solidaria de la moral. las siguientes condiciones: a) Que el donante. empleando el sentido común y un elemental sentimiento de solidaridad y amor cristiano no llegaban a comprender cómo se podía condenar un gesto. que sea distinto el equipo médico que trata al donante y el que se encar­ ga de realizar el trasplante). que no se dé la compraventa de órganos. como la donación de un riñón para salvar la vida de un hermano o de un pariente próximo.e. asegurarse de un bajo nivel de riesgos por parte de éste y evitar todo lo que pueda favorecer el comercio de órga­ nos. d) Que se compruebe que el donante esté realmente muerto. Pero poco a poco se fue dando un cambio con respecto a este tema. ayudaron a la actual aceptación unánime por parte de los moralistas de este tipo de trasplantes.LOS TRASPLANTES • 109 chos moralistas declararon inmoral el trasplante de riñón de vivo a vivo. b) Que se haga por motivos altruistas y sin remuneración.

16-18. o sea. . Lo mismo puede decirse respecto a las palabras empleadas por Juan Pablo II en su discurso del 29/8/2000. Creo que en la primera parte de este texto hay una clara afirmación de la licitud. en su citado dis­ curso del 14-5-1956 a la Asociación Italiana de donadores de córneas (el único trasplante que entonces era médicamente posible). Para quien la recibe. Por analogía con el misterio pascual de Cristo. L 'Osservatore Romano (ed. la muerte es de algún modo vencida y la vida restaurada2 . Los mismos conceptos. Pero la triste realidad es que en muchos países. y por una razón justa y proporcional. en el sentido propio de la palabra.. Es evidente que sólo pueden darse órganos vita­ les después de la muerte. salvadas las condiciones. han sido repetidos por el Papa en su discurso del 29/8/2000 al XVIII Con­ greso Internacional de la Sociedad de Trasplantes3. no se lesiona ninguno de los bienes que le corresponden ni su derecho a tales bienes. Pero dar durante la vida una parte del cuer­ po. El cadáver ya no es. pp. y concretamente en México.110 • MORAL DE LA VIDA En cuanto al Magisterio de la Iglesia. al morir. es ya en numerosos casos un acto de gran amor. una ofrenda que sólo será efectiva después de la muerte. realizada según criterios éticamente aceptables. Más recientemente el Papa Juan Pablo II afirmaba en su discurso del 20-6-1991 a los participantes en un importante congreso interna­ cional sobre los trasplantes de órganos: Una persona sólo puede dar aquello de lo que puede privarse sin serio peligro o daño para su vida o su identidad personal. 17. representa una restauración y corrección de un defecto de nacimiento o accidental. más explicitados. el amor que da la vida a los de­ más. en español). n° 35.. En relación con el difunto al que se le quita la córnea. 32 (2000). Juan Pablo II indicaba en su encíclica Evangelium vi­ tae” al hablar de los gestos que contribuyen a alimentar una auténtica cultura de la vida: “Merece especial recomendación la donación de órganos. El texto ci­ tado está en la p. n° 47 (1992). Así el progreso de las ciencias biomédicas ha hecho que sea posi­ ble para los individuos proyectar su vocación al amor más allá de la muerte. los trasplantes de muerto a vivo son por ahora muy esca­ 2 3 Cf. el texto completo del discurso en Signo de los Tiempos. un sujeto de derechos. 6 y 11. pp. aproba­ ba dicho tipo de intervención afirmando: Desde el punto de vista moral y religioso no hay nada que objetar con­ tra la ablación de la córnea de un cadáver. para ofre­ cer una posibilidad de curación e incluso de vida a enfermos tal vez sin esperanzas" (n° 86). ya Pío XII. el paciente. Asimismo. del trasplante de vivo a vivo al que antes me he referido. n° 4.

Lo mejor es hacer la donación de órganos en vida. sobre todo dada la falta de órganos disponibles en los paí­ ses ricos. 1994. gracias princi- . para que los po­ sibles trasplantes puedan realizarse lo más rápidamente posible y con el mínimo de trámites burocráticos. en la mayor parte de los países ha sido oficialmente reconocido un criterio neurológico de la muerte. Madrid. Relacionado con los trasplantes está el lamentable tema de los “ ni­ ños desaparecidos” en América Latina. tel. Sobre esta cuestión cf. Jardines de la Montaña. Ed. 5644-8148. Lo asombroso es que uno de los motivos que frenan más la generosidad de muchos en la do­ nación de órganos es. n° 154. no ofende la piedad debida al difunto cuando se tienen para ello poderosas razones” . Sin embar­ go. Del. piso 6o. 3. Pero añadía: “Es necesario educar al público y explicarle con inteligencia y respeto que consentir expresa o tácitamente en serias intervenciones sobre la integridad del cadáver. que sustituye al antiguo criterio de muerte cardíaca. Cuando la muerte cerebral se ha producido. en interés de los que sufren. todo parece indicar que se dan casos en que los niños son secuestrados para obtener sus órganos con fines de trasplante. Para muchas personas la mutilación de un cadáver es considerada como una especie de profanación. el de “ la cesación irreversible de toda función cerebral” o “ muerte cere­ bral” . En algunos esta­ dos de la República Mexicana se puede indicar en la cédula de mane­ jar si el poseedor es donante de órganos. ya Pío XII en el discurso antes citado recordaba que no se puede “ considerar y tratar el cadáver de un hombre simplemente como una cosa o como el de un animal” . SOBRE EL DIAGNÓSTICO DE LA MUERTE La necesidad de verificar la certeza de la muerte del donador de ór­ ganos vitales ha llevado a la ciencia al replanteamiento de la cuestión sobre el momento de la muerte. ciertas razones o prejuicios supues­ tamente religiosos. Complutense. Tlalpan. Martín Medem. al parecer. col. Aunque las autoridades lo han negado una y otra vez. es posible.LOS TRASPLANTES • 111 sos porque son también muy raros los donantes. Tal cesa­ ción puede ser diagnosticada recogiendo un conjunto de signos. especialmente el encefalograma plano durante un cierto tiempo. Desde hace ya algunos decenios. Niños de re­ puesto. José M. Para obtener en la ciudad de Mé­ xico la cédula de donador de órganos puede acudirse a la Dirección General de Trasplantes: Bulevard Picacho Ajusco.

que regula la actividad cardiorrespiratoria. es decir. y el neocórtex o corteza cerebral. Esta certeza moral es necesaria y suficiente para poder actuar de manera éticamente correcta. Han surgido sin embargo algunas dudas. sólo cuando exista esa certeza será moralmente legítimo iniciar los procedimientos téc­ nicos necesarios para la extracción de los órganos para el trasplante. con­ seguir durante algún tiempo el mantenimiento de la circulación sanguínea de forma que se puedan extraer órganos aptos para ser trasplantados. De todos modos. en cada caso. Desde el punto de vista biológico. 516). el grupo afirma que sólo son posibles en los casos de completa e irreversible pérdida de todas las funciones cerebrales”4. Ciudad del Vaticano. el agente sanitario que tenga la responsabilidad profesional de esa certificación puede basar­ se en ese criterio para llegar. Sobre este tema un grupo de trabajo de la Pontificia Academia de las Ciencias declaraba en un documento de 1989 que “ en lo que se re­ fiere a los trasplantes de muerto a vivo. White y otros. a aquel grado de seguridad en el juicio ético que la doctrina moral califica con el término de ‘cer­ teza moral’. A veces pueden presentarse situaciones en que sólo una de las dos partes está muerta. The determination ofbrain death and its relationship to human death. la cesación total e irreversible de toda actividad cerebral. p. hay que respetar las legislaciones que exigen se dé la muer­ 4 R.'82. parece que el cese irreversible de las funciones del tronco cerebral es el punto de no retorno. . 1992. Así pues. J. la condición necesaria y suficiente para que ocurra la muerte por muchos medios artificiales que se quieran apli­ car (cf.112 • MORAL OE LA VIDA pálmente a la continuación de la asistencia respiratoria artificial. el momen­ to a partir del cual se produce la disolución del funcionamiento del or­ ganismo como un todo. si se aplica escrupulosamente no aparece en conflicto con los elementos esenciales de una correcta concepción antropológica. con el previo consentimiento informado del donante o de sus repre­ sentantes legítimos” (n° 5). Pon­ tificia Academia Scientiarum. Gafo. Hay que distinguir en el cerebro entre el tronco encefálico. que es la sede de la con­ ciencia y de las funciones cognitivas humanas. En consecuencia. En su discurso del 29/8/2000 Juan Pablo II planteaba el tema de la muerte cerebral o encefálica con referencia a la licitud de los tras­ plantes de muerto a vivo y afirmaba: “ Se puede afirmar que el recien­ te criterio de certificación de la muerte. p.J. mientras no se aclaren más las cosas.

¿Es lícito moralmente este tipo de trasplantes por parte de los que consideran inmoral el aborto voluntario o inducido? Creemos que sí. 5. trasplantes y pérdi­ da de vida” . en vida o después de su muerte. LEGISLACIÓN MEXICANA SOBRE TRASPLANTES Y MUERTE CEREBRAL En mayo del año 2000 entró en vigor en México una reforma a la Ley General de Salud. y rechazado por muchos. consiste en el consentimiento tácito o expreso de la perso­ na para que. He aquí algunas de las principales afirmaciones desde una perspectiva ética. mientras se den ciertas condiciones. células y cadáveres. apare­ cen las nuevas disposiciones sobre “ Donación. fue el de “ consentimiento tácito” . En la discusión previa el concepto más problemático. sino simplemente utilizar un material biológico que tienen a su disposición para poder ayudar al enfermo. El uso del tejido fetal se­ guramente será sustituido en el futuro cercano por las células madre. para cualquier finalidad. En ella. 4. pueden ser al menos contenidas por la implantación de células nerviosas extraídas de un cerebro embrionario o fetal. . de tejidos embrionarios o fetales producto de abortos inducidos” (Artículo 330 de la Ley General de Salud). ya que el procedente de abortos espontáneos con frecuencia presenta anomalías genéticas. tejidos. Artículo 321. En es­ tos casos es preferible la utilización del material biológico procedente de abortos voluntarios. Por otra parte. En primer lu­ gar hay que evitar la “programación de abortos” para servir a este tipo de trasplantes. Téngase en cuenta que en México “ está prohibido el uso. en el artículo decimocuarto.LOS TRASPLANTES • 113 te de ambas estructuras del cerebro para proceder a una extirpación de órganos vitales con vistas a un trasplante. por los abu­ sos a que puede prestarse dentro de la actual situación mexicana. su cuerpo o cualquiera de sus componentes su utilicen para trasplantes. los médicos que hacen el trasplan­ te de tejido fetal no han de participar de ningún modo en el aborto in­ ducido. como la enfermedad de Parkinson y el mal de Alzheimer. La donación en materia de órganos. EL TRASPLANTE DE TEJIDO FETAL Desde hace algún tiempo se sabe que ciertas enfermedades dege­ nerativas del cerebro.

la concubina. Habrá consentimiento tácito del donante cuando no haya manifestado su negativa a que su cuerpo o componentes sean utilizados para trasplantes. los órganos y tejidos sólo podrán extraerse cuando se requieran para fines de trasplantes. el adoptado o el adoptante. la pérdida de la vida ocu­ rre cuando: I. El consentimiento tácito o expreso otorgado por meno­ res de edad. en los términos que se precisan en este Título. Asegurarse que no exista riesgo sanitario. En el caso de la donación tácita. III. no será válido. se tomará en cuenta la gravedad del receptor. el concubinario. Para realizar trasplantes de donantes que hayan per­ dido la vida. La donación de éstos con fines de trasplantes. los ascendientes. se regirá por princi­ pios de altruismo. siempre y cuando se obtenga también el consentimiento de alguna de las siguientes personas: el o la cónyuge. Está prohibido el comercio de órganos. ausencia de ánimo de lucro y confidencialidad. Artículo 327. Artículo 343: Para efectos de este Título. II. Existir consentimiento expreso del disponente o no constar su revocación del tácito para la donación de sus órganos y tejidos. previamente a la extracción de los órganos y tejidos y por un médico distinto a los que intervendrán en el trasplante o en la obtención de los órganos o tejidos. incapaces o por personas que por cualquier circunstancia se encuentren impedidas para expresarlo libremente. la oportunidad del trasplante. por lo que su obtención y utilización serán estrictamente a título gratuito. Artículo 336. los hermanos. El consentimiento tácito sólo se aplicará para la dona­ ción de órganos y tejidos una vez que se confírme la pérdida de la vida del disponente. tejidos o célu­ las.114 • MORAL DE LA VIDA Artículo 324. los beneficios esperados. Se presenten los siguientes signos de muerte: . los descendientes. conforme a la prelación se­ ñalada. o II. Artículo 325. deberá cumplirse lo siguiente: I. Artículo 334. la compatibilidad con el receptor y los demás criterios médicos aceptados. Se presente la muerte cerebral. Artículo 326. Para la asignación de órganos y tejidos de donador no vivo. Comprobar. la pérdida de la vida del donante.

Ed. c) La ausencia de los reflejos del tallo cerebral. pp. 1991. Bioética. los herma­ nos. Madrid.Pablo Simón. II. barbitúricos o sustancias neurotrópicas. los ascendientes. . y d) El paro cardiaco irreversible. o II. la concubina. Se deberá descartar que dichos signos sean producto de intoxica­ ción aguda por narcóticos. ausencia de movimientos oculares en pruebas vestibulares y ausencia de respuesta a estímulos nociceptivos. el concubinario. 142-148. Artículo 345. 277-285. sedantes. se prescinda de los medios artificiales que evitan que en aquel que pre­ senta muerte cerebral comprobada se manifiesten los demás signos de muerte a que se refiere la fracción II del artículo 343. Labor hospitalaria".LOS TRASPLANTES • 115 a) La ausencia completa y permanente de conciencia. pp. Electroencefalograma que demuestre ausencia total de activi­ dad eléctrica cerebral en dos ocasiones diferentes con espacio de cin­ co horas. conforme al orden expresado. Ausencia de automatismo respiratorio. Artículo 344. manifestado por arreflexia pupilar. Francisco Javier Elizari. “Problemas éticos de los trasplan­ tes de órganos” . b) La ausencia permanente de respiración espontánea. Evidencia de daño irreversible del tallo cerebral. el adoptante. 46 (1994). Inés M. el adoptado. Pérdida permanente e irreversible de conciencia y de respuesta a estímulos sensoriales. Angiografía cerebral bilateral que demuestre ausencia de circu­ lación cerebral. Paulinas. No existirá impedimento alguno para que a solicitud o autorización de las siguientes personas: el o la cónyuge. los descendientes. 2. Los signos señalados en las fracciones anteriores deberán corrobo­ rarse por cualquiera de las siguientes pruebas: I. Barrio . y III. BIBLIOGRAFÍA: 1. La muerte cerebral se presenta cuando existen los si­ guientes signos: I.

Paulinas. 285-294. PS. 203-225. Razón y Fe. Obispos Franceses (Comisión Permanente). Eduardo López Azpitarte. . FCE. 7. Nuevo Diccionario de Teología Moral. pp. 1992. 430-439. Ed. Moral de actitudes. Ed. “Muerte cerebral y trasplante de órganos” . 1990. Etica y Vida. 19855. 6. II. n° 2670 (1994). “ Solidaridad y respe­ to a las personas en los trasplantes de tejidos y de órganos” . Etica y trasplantes de órganos. Javier Gafo. pp. 511-520. 203-210. G. pp. 1999. Perico. Sígueme. Ecclesia. 233 (1996). Madrid. Madrid. Madrid. pp. “ Trasplantes humanos” en A A . Ed. 1808-1815. 9. Salaman­ ca. pp. José-Román Flecha. 5. Ed. 4. Paulinas. Ed. 8. Marciano Vidal. Eduardo Rivera López. Vol. pp. México 2001. La fuente de la vida.W .116 • MORAL DE LA VIDA 3.

Para ello se requiere un razonable método de vida para conservar la sa­ lud. El cuidado de la salud física y mental es un grave deber moral. trabajar juntos por una mayor higiene. no consiste sólo en la ausencia de dolencia o enfermedad” . EL SIDA 1. Desde un punto de vista humano hay que tener siempre en cuenta que la salud es algo más que el simple “poder trabajar” . sino también social. b) Es necesario cultivar el “ mens sana in corpore sano” . La calidad de vida no se identifica de ningún modo con el “ nivel de vida” expresado en la renta per cápita. ._______________________________________________CAPÍTULO 1 1 1 LA SALUD Y LA ENFERMEDAD. EL DEBER DE CONSERVAR LA SALUD Según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “ la salud es un estado de completo bienestar físico. c) La salud es un bien no sólo individual. Yo soy responsable solidario de la salud de mis hermanos. uso de vacunas. Hay que evitar el “ culto al cuerpo” . mental y social. pero no se ha de caer en una morbosa preocupación (hipocondría). Pobreza no tiene por qué identificarse ne­ cesariamente con suciedad y descuido. No es lo mismo vida feliz que vida sin dolor. El amor a la vida de los pueblos lati­ nos y africanos no debe sacrificarse en favor de un desarrollo concebido con mentalidad anglosajona. etc. Es nece­ sario un esfuerzo comunitario inteligente y organizado: luchar contra las epidemias. Pero la salud corporal no es el valor más elevado. Principios éticos sobre la salud: a) Hay que educar para que no se identifique “vida útil” con “vida productiva para el sistema” .

son sus cómplices1 . El problema de la vivienda va estrechamente unido con el de la sa­ lud física y mental. alcoholismo. “ En las actuales circunstancias la Iglesia no alienta el ideal de la creación de megápolis que se tornan irremediablemente inhumanas” (Puebla. la leche y los jugos de frutas natu­ rales no se pueden sustituir por “ alimentos chatarra” . o callan no denuncian­ do. proteínas y minerales nece­ sarios para la salud del organismo. favelas. Sólo de frijoles. Así se evitará caer en el paternalismo demagógico estatal o clerical. A veces no habrá otra solución que la de que “ el padrecito” se ponga a hacer de todo para que suba el nivel de desarrollo del pueblo. Por ejemplo. preo­ cupación pastoral (marzo 1984). Se requiere la lucha colectiva contra el tabaco. chile y tortillas. villas miseria. Las enfermedades disminuyen la capacidad de es­ tudio y trabajo (parásitos intestinales. En estas cuestiones relativas a la salud y a la higiene lo fundamen­ tal es educar para la superación de la ética individualista. 1 2 Cf. pero este tipo de funciones “ supleto­ rias” debe ejercerse cada vez más por medio de los laicos convenien­ temente preparados. Hay que educar para resistir el in­ flujo de la publicidad. El trabajo en todos estos campos tiene que regularse por los princi­ pios de subsidariedad y solidaridad. Por ejemplo. Hay que tener en cuenta muchos otros aspectos de la salud. la droga y el alcohol. la pastoral de los Obispos de la Región Pacifico-Sur de M éxico sobre Narcotráfico. Y los que colaboran. GS 30). . subali­ mentación). Es necesaria la educación alimenticia para saber obtener con una dieta balanceada el mínimum de calorías. tal com o lo indica el Vaticano II (cf. Los plantadores de droga y los fabricantes de alcohol adulterado son unos auténticos asesinos. no se puede vivir. pueblos jóvenes) y las megalópolis2.118 • MORAL DE LA VIDA La falta de salud es una de las más importantes causas del atraso del Tercer Mundo. Hay que hacer todo lo posible por impedir la proli­ feración de los tugurios urbanos (ciudades perdidas. un exceso de TV puede perjudicar física y mentalmente a los niños. aun en cantidad. 430). paludismo.

24)... enfermedades venéreas. es decir. y exige que toda su actuación moral esté penetrada por este misterio. EL SIDA • 119 2. pero sabiendo que lo que redime no es el sufrimiento en sí mismo sino el amor.. Ha de recibirse la enfermedad como me­ dio de unir la propia vida a la obra redentora de Cristo (cf. Carta Apostólica Salvifici doloris (1984).. mediante la fe se ha entrega­ do a Dios y ha aceptado que él diga la última palabra sobre la historia del hombre. en la actitud espiritual de quien. BAC. Sandro Spinsanti afirma: “ Cierta ‘espiritualidad de la acción’ ha contribuido a mostrar los límites y la ambigüedad de la actitud de resignación. Jn 9.3-5). Por otra parte su lucha no reviste un aire prometeico: es una lucha en la esperanza. Vida cristiana y peregrinación en el el Nuevo Testamento. pp. ciertos tipos de neurosis. . Esto no quita que el enfermo (lo mismo que el pobre) puede estar en una situación privilegiada para experimentar a Dios3. ¿Es cristiano el concepto de resignación en la enfermedad? Se debe inculcar no tanto una espiritualidad de la paciencia negativa cuanto la virtud de la constancia (la hipomoné)5cf. que muchas veces se expresa en el sufrimiento. Spicq. Ed. 1966. El cristiano ‘paciente’ (= constante) no es un ser pasivo frente a las fuerzas de disminución que atacan al ser humano: puede y debe resistir al mal. Recordemos las enseñanzas del libro de Job. Cf. 30-32.LA SALUD V LA ENFERMEDAD. Nova T erra. Ed. José Ma González Ruiz. 1977. Pero no se debe hacer la conexión con demasiada facilidad. combatiendo contra todo aquello que disminuye al hombre. Le 7. Pobreza evangélica y promoción humana. pp. Juan Pablo II. Barce­ lona.21-23). LA LUCHA CONTRA LA ENFERMEDAD No hay que tomar la enfermedad como un castigo de Dios (cf. Madrid. Pero la fe introduce al cristiano en el misterio pascual. Col 1. 174-186. Sobre el concepto bíblico de “ hipomoné” cf. C. Rom 5. El espíritu moderno ha tomado conciencia definitivamente de la serie­ dad de la obligación que tenemos de someter la tierra. De hecho la enfermedad es una forma de pobreza y como tal hay que combatirla: vencer la enfermedad tiene relación con hacer más presente el Reino de Dios (cf. Se debe su­ perar todo tipo de “ masoquismo cristiano”4. Lo cual no quiere decir que en la enfermedad a veces no pueda darse un encuentro especial con Dios. 3 4 5 Cf.2-3). ¿Existe relación entre enfermedad y pecado? A veces es clara: drogadicción.

“ Enfermedad” . Paidós. Ed. Sporken. El documento de la Santa Sede sobre la euta­ nasia (1980) habla de medios “ proporcionados” y “ desproporciona­ dos” . Ocultar la realidad de la propia muerte es alie­ nar al ser humano. La muerte se ha convertido en el tabú de la sociedad secularizada. 25 (1986). Bruch. Ed. b) En cuanto a la enfermedad de la anorexia (falta de apetito. H. los gastos necesarios y las posibilidades de aplicación con el resultado que se puede esperar de todo ello. pp. Barcelona. 1976. en el Diccionario Enciclopédico de Teología Moral. también L. Boff. La jaula dorada. aunque de un modo ade­ cuado a su situación. pp. 3. a fin de poder adelgazar) se señala que es ante todo un mal que afecta de un modo especial a los países ricos y a los ricos de los países pobres. hay que educar sobre todo a los y las jóvenes para que no se hagan esclavos de los dictados de la moda. c) El derecho del enfermo a saber la verdad. porque se realiza dentro de la fe. Sobre este tema cf. Cf. . Spinsanti. el grado de dificultad y de riesgo que comporta. 294-295. Sal Terrae. A las jóvenes particularmente hay que inculcarles que su ideal de vida no puede consistir en convertirse en un buen “objeto sexual” 7 . 2002. 1978. Selecciones de Teología. Ayudando a morir. y tiene sentido la aceptación de la esperanza”6. dolorosas y con pocas probabilidades de éxito. Y añade: “En cada caso se podrán valorar bien los medios poniendo en comparación el tipo de terapia. Ed. 246-253. P. Cf. Aparte del tratamiento psicológico. tenien­ do en cuenta las condiciones del enfermo y sus fuerzas físicas y mora­ les” (n° 4).120 • MORAL DE LA VIDA Dentro del misterio pascual tiene sentido la lucha. Santander. Pero no hay obligación en caso de operaciones muy caras. “ ¿Cómo predicar la cruz en una sociedad de crucificados?” . Y esto exige que no se levante a su alre­ dedor una muralla de silencio con la complicidad de médicos. ALGUNOS CASOS ESPECIALES a) Intervenciones quirúrgicas: Todo paciente está obligado en con­ ciencia a someterse a las operaciones necesarias. enfer­ meras y familiares. Pauli­ nas. cuando son indis­ pensables para la conservación de la salud o de la vida. Sobre todo el enfermo próximo a morir tiene el derecho a morir dignamente8. A este respecto afirma la declaración de la San­ ta Sede antes citada: “Numerosos testimonios hacen pensar que la misma naturaleza facilita en el momento de la muerte una separa­ ción que sería terriblemente dolorosa para un hombre en plena sa­ 6 7 8 S. Madrid.

Fase de ira: En ella el enfermo adopta actitudes agresivas o de profundo enfado con las personas que lo rodean y hasta con Dios. 8. 7. En esta etapa no tiene sentido decirle que “ debe animarse” .. Son los momentos en que se hacen determinadas prome­ sas con tal de conseguir la curación. 4. A partir de los estudios de la tanatóloga E. Fase de ignorancia: En ella el desconocimiento de la gravedad de la enfermedad puede ser más o menos grande. Estas serían las siguientes: 1. d) Las fases de la enfermedad terminal. Fase de negación implícita: El paciente sospecha su situación pero no quiere aceptarla. no le interesa comer. EL SIDA • 121 lud. 5. Con frecuen­ cia la familia sí que está informada y no sabe cómo comportarse con el enfermo. Fase de negación: Aun en los países donde existe la práctica ge­ neralizada de informar al enfermo sobre la gravedad de su esta­ do. una situación de soledad y de abandono pueden determi­ nar tales condiciones psicológicas que faciliten la aceptación de la muerte” (n° 3a). Fase de inseguridad: El enfermo atraviesa por periodos de an­ gustia y tristeza que alternan con otros de optimismo. Se siente molesto por la vida que observa a su alrededor. sobre todo los que están en situación terminal. En cierto sentido es el mismo enfermo el que debe indicar cuándo está preparado para recibir la noticia de que se encuentra en estado terminal. de un año. Hay que de­ jarlo llorar.LA SALUD Y LA ENFERMEDAD.. A veces hace preguntas indirectas a personas relativamente alejadas. Kubler-Ross se ha profundizado bastante en las distin­ tas etapas por las que suelen pasar los enfermos graves. el médico y los familiares intentan infor­ mar al paciente sobre su situación. Es fácil que la relación con éste se bloquee con un muro de mentiras. Por lo cual una enfermedad prolongada. Fase de depresión: El paciente prefiere estar solo. . 3. Se piden plazos de meses. No reconoce en sí mismo la presencia de síntomas que calificaría de graves si los observase en otra persona. 6. una ancianidad avanzada. 2. éste con frecuencia niega la evidencia que se le ha puesto delante de los ojos. le molesta que se le hable del mundo exterior. Fase de negociación: Es una especie de tregua en que frecuente­ mente se “negocia” con Dios. Fase de información de la verdad: Aunque no siempre hay que decir toda la verdad. Ello requiere un continuo contacto y diálogo con él.

La llamada “pista africana” parece la más probable. Sobre todo si tiene alguien que lo acompañe. La eutanasia y el derecho a morir con dignidad. Las personas que padecen el síndrome de inmunodeficiencia ad­ quirida (sida) manifiestan en general enfermedades poco frecuentes. Esta hipótesis se basa en la gran difusión de la enfermedad en África Central y en la re­ lación del VIH con un virus presente en la carne de los chimpancés africanos. Paulinas. Puede definirse como la enfermedad viral causada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Gafo “Ayu­ dando a bien morir” en Varios. Fase de aceptación: El enfermo puede llegar a un sentimiento profundo de paz interior y exterior si se le ayuda a pasar por las fases anteriores. un tipo raro de cáncer de piel. un nombre que alude a que se trata de infecciones no especialmente graves. J. El moribundo puede llegar a superar el miedo y la amargura.122 • MORAL DE LA VIDA 9. Ha resuelto sus asuntos pendientes y está dis­ puesto a partir. puede morir en paz 9. pp. pero que aprovechan la “ oportunidad” de atacar a un enfermo carente de defensas. como sería la de que si se tiene sida es que se han mantenido relaciones ho­ mosexuales. 4. cf. además del libro de Kübler-Ross citado en la bibliografía. Se caracteriza por la destrucción progresiva de linfocitos T. De hecho la enfermedad comienza a afectar a la especie humana a partir de los años 70. A la difusión de la enfermedad han podido contribuir las grandes corrientes migratorias hacia las grandes ciudades. como el sarcoma de Kaposi. Se han aventurado diversas hipótesis sobre el origen del sida. especialmente los llamados T cooperadores. Ed. QUÉ ES EL SIDA. La mani­ festación clínica más frecuente en los enfermos de sida se resume en las llamadas “ infecciones oportunistas” . 9 Sobre estas fases. . Madrid. En ge­ neral la muerte de los enfermos del sida acaece como consecuencia de una infección a la que finalmente se sucumbe porque no hay trata­ miento adecuado o por dejar de responder a los tratamientos conven­ cionales. ORIGEN Y TRANSMISIÓN Para muchas personas el sida se ha convertido en la gran maldi­ ción de nuestro tiempo. 1980. Es necesaria una información seria sobre esta enfermedad para no caer en exageraciones ni simplificaciones. 71-72 y 67-68.

que se inyectaban por vía endovenosa. no se ha probado que se transmita a través de contactos casuales. 5. al irse expan­ diendo la enfermedad. Muchas voces han afirmado que la revolución sexual ha ido demasiado lejos y que se han derribado barreras en el comportamien­ to sexual que deberían ser mantenidas. Tampoco se contagia a través de picaduras de insec­ tos. que había venido precedido de un gran au­ mento de las enfermedades de difusión sexual. En ellos el vi­ rus está en forma latente y quizás nunca desarrollen la enfermedad. etc. ya que hay muchas personas que están contagiadas. además del acto sexual. De ahí que se hablase de poblaciones de alto riesgo al referirse a estos grupos. y a los que habían recibido transfusiones sanguíneas. por transfusiones de sangre en mal estado. EL SIDA • 123 La difusión de la enfermedad se realiza a través del semen o de la san­ gre. puede transmitirse por jerin­ guillas o material quirúrgico contaminado. pero en las que el virus “ no ha dado la cara” : son los seropositivos. alimentos o bebidas contaminadas o polución ambiental. De hecho los avances de la . Por lo tanto. EL CRISTIANO ANTE EL SIDA Ante el hecho del sida. especialmente entre los más promiscuos. a través de las personas con conducta bisexual. se vio que afectaba preferentemente a los drogadictos. por el instrumental de los dentistas. 6. pero pueden transmitirlo.LA SALUD Y LA ENFERMEDAD. el peligro del sida se ha extendido también a las relaciones heterose­ xuales. ¿A QUIÉNES AFECTA EL SIDA? LOS SEROPOSITIVOS El sida fue observado inicialmente en varones homosexuales. Es difícil dar cifras de las personas que llevan consigo el virus del sida. por agujas de acu­ puntura. de la que tanto se ha hablado en los últimos tiempos. Para algunos el sida sería la actualización del diluvio de lava y fuego que cayó sobre las ciudades bíblicas de Sodoma y Gomorra. se escucharon no po­ cas voces que hablaban de un “ azote divino” com o castigo a la inmoralidad sexual de nuestro tiempo. especialmente los hemofílicos. Sin embargo. Más tarde. En todo caso. Creo que sería inoportuna y errónea una campaña de moralidad de las Iglesias basada en el hecho del sida. La polémica en torno al sida se inscribió en torno a la llamada “ contrarrevolución sexual” . sobre todo en los Estados Unidos.

sino que abren horizontes amplios sobre la vida humana.. LAS CAMPAÑAS ACERCA DEL "SEXO SEGURO". La enseñanza de Jesús sobre la sexualidad humana y las nor­ mas morales de la Iglesia no son coacciones arbitrarias. Jesús. En poco tiempo se ha identificado el virus. Nosotros no estamos aquí para juzgar a este o aquel enfermo. para actitudes de cólera o recriminación. pp. los libros que hablaban del grado de seguridad de los distintos medios anticonceptivos señalaban que el preservativo tenía un índice del 15% de fallos. en el documento citado en la bibliografía. 7. pero no se descarta de ninguna manera que otras sean víctimas por causas que no revisten ninguna maldad moral.. los casos de sida no pueden convertirse en una ocasión para estereotipos o prejuicios. . de animar y dar fuerza a los que viven con la perspectiva de la muerte y a sus seres que­ ridos10. se están encontrando algunos fármacos que controlan la enfermedad en muchos casos. 115-148.. rechazo o aislamiento. aunque como estas medicinas son muy caras están sólo reservadas a los ricos. ha proclamado también la “bue­ na nueva” del perdón. No parece que desde 10 Cf. de nosotros es el socorrerlos lo mejor que podamos. se ha desa­ rrollado el test para identificar los anticuerpos. señalan lo siguiente: Sabemos que algunas de las víctimas de esta enfermedad provienen de relaciones sexuales ilícitas. los obispos mexicanos. de mostrarnos compasivos con ellos sin dejarnos llevar por el miedo.. Nos ofre­ cen la oportunidad de acompañar a quienes sufren. psicológicos y religiosos. Por otra parte. todo el documento en Moralia 11 (1989). Este avance de la ciencia puede tirar pronto por la borda una campaña moralizante basada en el miedo y no en la convicción de que la sexualidad no es un jueguito en el cual pueden dejarse de lado sus contenidos afectivos. esto es de Dios. A la luz de todo lo anterior. Jesús nos ha revelado un Dios de compasión y no de ven­ ganza.124 • MORAL DE LA VIDA medicina respecto al sida han sido espectaculares.. aunque aún sean insuficientes.. que predica un evangelio de conversión y compasión. EL USO DEL PRESERVATIVO Antes de que apareciese el sida. injusticia o condena. Esto afirman los obispos norteamericanos en un documento sobre el sida de 1987: Ante todo.

n° 2453 (9-12-1989). tienen derecho a que ésta sea realizada en forma anónima y que los resultados de la misma sean conservados con absoluta discreción.1812. En otras palabras. 3o Cuando soliciten empleo. Si viven con VIH o han desarrollado sida. 8. la promiscui­ dad sexual es alienante y antihumana. LOS DERECHOS DE LOS QUE TIENEN EL VIRUS DEL SIDA Diversas organizaciones mexicanas han hecho pública una car­ ta de los derechos de las personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o que han desarrollado el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). aunque ciertamente el riesgo disminuye considerablemente. EL SIDA 125 entonces la industria del condón haya mejorado tanto que el riesgo ahora sea nulo. en lo que se refiere a la conducta sexual. En este sentido Juan Pa­ blo II señalaba que “ paralelamente con la difusión del sida. en consecuencia no deben sufrir discriminación de ningún tipo. 11 Discurso a los participantes en la IV Conferencia Internacional sobre el sida: Ecclesia. 2o No están obligados a someterse a la prueba de detección de anti­ cuerpos del VIH ni a declarar que viven con VIH o que han desarrolla­ do el sida.LA SALUD Y LA ENFERMEDAD. que no puede dejar de reconocerse com o una verdadera patología del espíritu” 1 1 . p. Ciertamente. lo único seguro es el celibato o la relación sexual con una pareja estable por parte de los dos. Entre estos derechos están los si­ guientes: I o La ley protege a todos los individuos por igual. 4o No se les puede privar del derecho a superarse mediante la edu­ cación formal o informal que se imparta en instituciones educativas públicas o privadas. se ha veni­ do manifestando una especie de inmunodeficiencia en el plano de los valores existenciales. no podrán ser obligados a someterse a ninguna de las pruebas de detección del VIH. Es por lo tanto una solemne y peligrosa mentira afir­ mar que con el uso del preservativo todo tipo de relación sexual es ya “ segura” y no hay peligro de contraer el sida. con sida y sin sida. . Si de manera voluntaria deciden someterse a la prueba de detección de anticuerpos VIH. En toda esta cuestión hay de­ masiados intereses de por medio. esto no podrá ser motivo para que sean suspendi­ dos o despedidos de su empleo.

. en el acceso de todos a los medicamentos genéricos. Debe permitirse la fabricación de las medi­ cinas antisida como medicamentos genéricos y la exportación de di­ chos medicamentos genéricos a los países pobres que no tienen la infraestructura para fabricarlos. 27. El progreso de la medi­ cina exige también apoyarse en la experimentación. Para esto es necesaria la experimentación. 6o Tienen derecho a una atención digna. p. 35 (17/1/2003). Sobre este tema ha dicho Juan Pablo II: “Todos los pueblos tienen derecho a recibir una parte equitativa de los bienes de este mundo y de la com ­ petencia de los países más expertos para elaborarlos. ¡Cómo no pen­ sar. necesarios para luchar contra las pandemias actuales! Este acceso frecuentemente se ve obstaculizado por consideraciones económicas a corto plazo”1 2 . Sin ella. la medi­ cina moderna no se hubiera desarrollado con la serie de avances que conocemos y que esperamos continúen. y su historial médico de­ berá manejarse en forma confidencial. según el más puro neoliberalismo. En estos últimos tiempos ha surgido la cuestión del derecho de to­ dos los enfermos del sida a obtener los medicamentos que impiden el desarrollo de la enfermedad (sin eliminarla) a un precio asequible. El experimento es el fundamento del progreso científico y técnico. 9. n° 1777. por ejemplo. en español). que la vida de los millo­ nes de personas que. que es una realidad que acompaña toda la historia humana. sobre todo en Africa. aunque es importante la elaboración de códigos 12 “ Discurso al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede” (13/1/2003): L 'Osservatore Romano (ed.126 • MORAL DE LA VIDA 5° Tienen derecho a los servicios de asistencia médica y social que tengan como objetivo mejorar su calidad y tiempo de vida. han muerto o están a punto de morir a causa del sida. LA EXPERIMENTACIÓN CON SERES HUMANOS La lucha a favor de la salud y en contra de la enfermedad lleva con­ sigo la necesidad de encontrar nuevas vacunas. Es evidente que la experimentación médica debe comenzarse siempre en animales. Las grandes multinacionales farmacéuticas han demostrado que para ellas es más importante la libertad para imponer sus precios abusivos. Este es un caso más en que el dere­ cho a la vida está antes que el derecho de propiedad privada. fármacos o técnicas quirúrgicas.

4o Este respeto a la persona del que hemos hablado no puede en­ tenderse de un modo individualista. hay que recordar que la voluntad del experimentador -co n frecuencia un . que nunca es un medio sino siem­ pre un fin.LA SALUD Y LA ENFERMEDAD. y otros abu­ sos que nos muestra la historia. fijar unos determinados límites a la investigación médica. Este respeto a la persona puede. Los experimentos humanos que hicieron los nazis. La segunda pretende de forma exclusiva o prevalente una finali­ dad científica. 5o En lo que se refiere a la experimentación terapéutica. El libre consentimiento pide una información veraz y lo más com­ pleta posible. Aunque la frontera no siempre está clara. La primera busca de forma directa e inmediata la curación del enfer­ mo. ya que no puede disponer de su vida de un modo absoluto. nunca han puesto en duda la legitima­ ción de la experimentación médica. en ciertas cir­ cunstancias. Pero para conseguir el éxito llega un momento en que hay que dar el salto a la experimenta­ ción con seres humanos. que no puede nunca ver­ se condicionado con ningún tipo de presiones. El hombre es un ser social y el po­ sible bien que con la experimentación se puede conseguir para la sociedad es un aspecto que también hay que tener en cuenta. lo cual lleva consigo determinados proble­ mas éticos que hay que resolver a fin de salvaguardar al mismo tiempo el éxito de la experimentación y el respeto de la dignidad de la persona sometida al experimento. Criterios éticos: Io. dentro de las circunstancias. Este consentimiento no puede ser arbitrario. EL SIDA • 127 éticos que regulen este tipo de experimentos. los posibles riesgos que el experimento conlleva. al menos de un modo general. ya que el progreso de la medicina juega un papel de suma importancia en la construcción y progreso de la sociedad. La persona debe conocer. 2o Pero esta legitimidad debe ir avalada por el respeto a la dignidad de la persona humana. Esto quiere decir que hay derechos a los que la persona no tiene derecho a renunciar. 3o El respeto a la persona en la que se realiza la investigación exige contar siempre con su libre consentimiento. será bueno comenzar con la distinción entre experimentación terapéutica y no-terapéutica.

GPPAN. Alburquerque. Este último autor trata con amplitud la discutida cuestión de los ensayos con placebo. Bilbao. En algunos casos será la última posibilidad de lu­ cha contra la enfermedad.F. Este fue el fundamento de la “ Declaración de Hel­ sinki” (1964). ¿sería lícito que los presos se sometieran vo­ luntariamente a experimentación. Más todavía que en la experimentación terapéutica se exige la experimentación previa con animales. 103-113. Conasida. aunque he de confesar que no lo veo claro. se aprobó en 1946 el “ Código de Nüremberg” . Ed. Aunque en principio no se debe cobrar por some­ terse a experimentación. “ Criterios morales y doctrinales sobre el sida” : Ecclesia. Conferencia Episcopal Mexicana. . 6o La experimentación no-terapéutica es la que se realiza en perso­ nas que no se encuentran enfermas y se someten al experimento de forma voluntaria. CCS. Gafo. 7o A nivel de códigos internacionales sobre el tema de la experi­ mentación humana. La experimentación no-terapéutica ha sido frecuente entre encar­ celados en algunos países. Ed. pp. Ed. aunque deben darse las garantías que señale la ley. 2003. elaborado basándose en los criterios utilizados en los juicios contra los médicos nazis. Madrid. Por esto el riesgo que se corre es justifica­ do. 331-356. llegando a darse graves violaciones de los derechos humanos. Bioética teológica. 2.S. úl­ timamente. 13 Puede encontrarse dicho texto en G. aprobada por la Asociación Médica Mundial y revisada después en la Asamblea de Tokio (1975). Desclée. 1995.128 • MORAL DE LA VIDA equipo. Legislando en Bioética.). pp. López Brito (eds. en la de Edimburgo (2000)1 3 . México.es. en la de Venecia (1983) y. Bioética. dándoles como contrapartida una disminución del tiempo de condena? Algunos moralistas no ven en ello inconveniente. García Colorado . Cf. México. el compromiso in­ formado. 2003. pp. n° 2598 (19-9-1992). Mario Bronfman y otros. También J. curar y comprobar la eficacia de un nue­ vo fármaco o de una nueva terapia no suficientemente conocidos o empleados todavía. la proporción entre beneficios y riesgos y la certeza moral de que el experimento se podrá mantener bajo control. Sobre este tema de la experimentación con seres humanos he seguido sobre todo a E. Ed. Sida en México. 425-432. BIBLIOGRAFÍA: 1. 1995. al mismo tiempo.

25-32. EL SIDA • 129 3. Eidos.). pp. en el Nuevo Dic­ cionario de Teología Moral.LA SALUD Y LA ENFERMEDAD. Marciano Vidal. 8. Diego Gracia. Cuestiones actuales de Bioética.43-87. 4. Madrid. 10. pp. Universidad Pontificia Co­ millas. 1991. Moralia. Ed. Javier Gafo (ed. Ed. 2000. pp. 1989. 1639-1651. pp. Elisabeth Kübler-Ross. “ Sida y discriminación” . n° 1570 (28-2-1987). 11 (1989). Ed. 7. “El Sida. ¿un azote de Dios?” . 1992. 1986. Barcelona. Ed. muerte” . enfermedad. 173-189. Javier Gafo. Vida Nueva. Ed. Paulinas. 1998. Madrid. Madrid. El Sida.). pp. Sandro Spinsanti. Miguel Rubio. 286-314. pp. San José de Costa Rica. 9. . 6. Gafo (ed. Ed. Grijalbo Mondadori. Todo el n° está dedicado al tema del sida. Francisco Javier Elizari. “ Salud. Universidad Pontificia Comillas. 5. “Los derechos de los enfermos” en J. Di­ lemas éticos de la medicina actual. Sobre la muerte y los moribundos. Madrid. Paulinas. 51-84. Bioética.

en este caso hu­ mana. De ahí el gran impacto. LA CLONACIÓN. En el primer caso puede ser homologa (con semen 1 J. LAS CÉLULAS MADRE 1. Y es que resulta evidente que todo lo relacionado con el nacimiento de la vida -igual que con la muerte. La inseminación artificial puede realizarse en el matrimonio y fue­ ra del matrimonio. raro es el mes en que no se haya pro­ ducido en esta materia algún acontecimiento que no haya tenido reso­ nancia en los medios de comunicación social. la polémica que con frecuencia acompaña a estas noticias y la dificultad de asumir planteamientos que no vayan acompañados de importantes cargas emocionales1. p. también llamadas técnicas de reproducción asistida. no a través de un acto sexual normal.remueve estratos profundos del ser humano. Gafo.__________________________________________ CAPÍTULO LAS NUEVAS TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN HUMANA. la niña Louise Brown. A partir especial­ mente del nacimiento en Gran Bretaña en 1978 del primer “ bebé de probeta” . 169. y cuanto a ellos se refiere re­ percute en la conciencia del humano y en las estructuras sociales y cul­ turales. UN TEMA DE ACTUALIDAD Uno de los campos de la moral de la vida que más eco suscita en la opi­ nión pública es el de las nuevas técnicas de reproducción humana. LA INSEMINACIÓN ARTIFICIAL Es la técnica dirigida al logro de una concepción. Son los dos grandes enigmas de la condición humana. sino mediante la transfe­ rencia a las vías genitales de la mujer del semen previamente tomado del hombre. . 1993. 2.

aparte la cuestión del modo. no puede tener hijos de una manera normal. Muchos moralistas actuales han opinado que era inmoral la inse­ minación artificial fuera del matrimonio y la que se realiza en el ma­ trimonio con semen de una persona distinta del marido. tampoco se puede aceptar el caso de la inseminación artificial homologa después de la muerte del esposo. Hay que recordar además que nadie tiene “ derecho a tener hijos” . El hijo no es algo debido y no puede ser considerado como objeto de propiedad: es más bien un don. No pare­ ce lícito. La Donum vitae dice al respecto: “Un verdadero y propio derecho al hijo sería contrario a su dignidad y a su naturaleza. Lo anterior no quita que el sufrimiento de los esposos que no pue­ den tener hijos o que temen traer al mundo un hijo gravemente disca­ pacitado no sea una aflicción que todos deben comprender y respetar . Fuera del matri­ monio siempre es heteróloga. una viuda puede ser inseminada con el se­ men de su marido ya fallecido.8). el provocar artificialmente esta situación difícil. Lógicamente. pero han admitido la inseminación artificial homologa. Estas son sus pala­ bras: “ La inseminación artificial homologa dentro del matrimonio no se puede admitir. el más grande y el más gratuito del matrimonio y es el testimonio vivo de la donación recíproca de sus padres” (11. aprender a vivir sin él. para paliar de algún modo su soledad y tener “ algo” que le recuerde a su difunto esposo. sino que sea una facilitación y una ayuda para que aquel alcance su finalidad conyugal” (11. El niño tiene derecho a un padre y hay que pregun­ tarse si en estos casos la madre quiere tener un hijo por amor al hijo o solamente por amor a sí misma.6). La Santa Sede. Puesto que las técnicas de congelación del esperma garantizan su poder fecundante durante ocho o diez años.132 - M O M L D E lA V n A del marido) o heteróloga (con semen de un donante). Desde el punto de vista moral hay que decir que los hijos nacidos después de la muerte de su padre deben. ha expresado el rechazo ético a la in­ seminación artificial homologa en la Instrucción Donum vitae de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 1987. sin embargo. pese a sus deseos. Pero el niño concebido huér­ fano anticipadamente entra en la vida con la desventaja de un padre ausente para siempre como algo querido por otras personas. sin duda alguna. salvo en el caso en que el medio técnico no sustituya al acto conyugal. si el hecho es el fruto de un matrimonio que vive en un auténtico clima de amor y que. La disocia­ ción física que se da en este caso entre el ejercicio amoroso de la se­ xualidad y la procreación no parecería un obstáculo ético.

aunque con la implantación posterior en el útero mater­ no. de manera que los matri­ monios actualmente estériles consigan procrear respetando la natu­ raleza del acto conyugal (cf.. E igualmente en este caso muchos teólogos católicos han opinado que la fecundación artificial homologa con implantación posterior en el útero materno (no en un “ útero alquilado”2) sería lícita en las mis­ mas condiciones que la inseminación artificial homologa. traído al mundo y educado por los propias padres.LAS NUEVAS TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN HUMANA. gestado. Aun prescindiendo de esto último. ésta es en sí misma ilícita y contraria a la dignidad de la procreación y de la unión conyugal. Pero la doctrina de la Santa Sede en la Donum vitae.3). ofende la dignidad y el de­ recho del hijo a ser concebido.5). LA CLONACIÓN..8).A. la de ser el térmi­ no y el fruto de un acto conyugal. . Incluso ha sido practicada en las facultades de medicina de diversas universida­ des católicas. En este caso las cosas se complican porque nor­ malmente la fecundación artificial lleva consigo la destrucción o con­ gelación de los llamados “ embriones sobrantes” . Donum vitae 11. LA FECUNDACIÓN ARTIFICIAL Se habla de fecundación artificial o fecundación “ in vitro” cuando la unión del óvulo con el espermatozoide y el desarrollo de la célula germinal. ocurren fuera del seno de la madre. También la fecundación artificial puede ser homologa y heteróloga. una división entre los elementos físicos. sobre todo en sus estadios iniciales. La inmoralidad de la inseminación artificial lleva consigo el que no sean aceptables los llamados “bancos de semen” . psíquicos y morales que la constituyen” (Donum vitae. Por esto se debe alentar a los investigadores que se esfuerzan en la lucha contra la esterilidad. lo mismo que en la encíclica Evangelium vitae. la generación de la persona humana queda obje­ tivamente privada de su perfección propia: es decir. el juicio del Vaticano es negativo: “En la fecundación artificial homologa. La Iglesia es contraria desde el punto de vista moral a la fecundación homologa ‘in vitro’. en detrimento de la familia.. de la fidelidad conyugal y de la maternidad responsable.. ha condenado también todo tipo de fecundación artificial. instaura. Nos encontramos aquí con el caso del llamado “ niño de probeta” . 2 “ La maternidad sustitutiva representa una falta objetiva contra las obligaciones del amor materno. 3. aun cuando se pusieran todos los medios para evitar la muerte del embrión humano” (DV 11. II. LAS CÉLULAS MADRE • 133 adecuadamente.

bajo el pretexto del progreso científico o médico. En cuanto a la lógica técnica es necesario un gran coraje para supe­ rar la tentación tecnocrática: si se puede. que signi­ fica “ esqueje” . En realidad. a cualquier precio” . y estos así llamados ‘embriones supernumerarios’ son posteriormente suprimidos o utilizados para investigaciones que. en contra de él. No todo lo que es factible técnicamente es factible éticamente. se debe hacer. cuando ésta no está al servicio de la plena liberación de la persona y de la sociedad humana. con respecto a los avances en el campo de la procrea­ ción asistida y de la genética.134 • MORAL DE LA VIDA Acerca de la situación de los embriones en este tipo de técnicas. desde el primer momento de su existencia. Sobre este tema la Iglesia no puede dejar de ser consecuente con su enseñanza de que. En general. Consiste en la reproducción de dos o más in­ . 4. recalcar la necesidad de superar los dos obs­ táculos mayores: la lógica del sentimiento y la lógica técnica. EV 60b). o lo intenta hacer a través de la instrumentalización inmoral de otra per­ sona. el problema de qué hacer con los embriones congelados se está presentando ya en bastantes países. si yo quiero y como yo quiero. reducen en realidad la vida humana a simple ‘material biológico’ del que se puede dispo­ ner libremente” (EV 14a). el Papa Juan Pablo II añade lo siguiente: “ Se producen con frecuencia embriones en número superior al necesario para su implantación en el seno de la mujer. tal como opinan los obispos franceses en el documento ci­ tado en la bibliografía. “ injerto” . La lógica del sentimiento hace que si una mujer desea a toda costa un hijo en nombre de un inexistente derecho a la maternidad. Su deseo se convierte en algo absoluto: “ un hijo. Esto habrá que aplicarlo también a la manipulación genética y a la llamada “repro­ ducción clonal” o clonación. de la que hablaremos a continuación. la su­ puesta omnipotencia de la ciencia hará insoportable una frustración. Es necesario prever las consecuencias a largo plazo. en caso necesario. Hay que saber distinguir entre el uso y el abuso de la técnica. al margen del deseo aparente y. Para superar esta lógica del sentimien­ to es necesario tener la suficiente perspectiva para descubrir lo que es realmente bueno para la persona y la comunidad humana. LA CLONACIÓN REPRODUCTIVA HUMANA La palabra “ clonación” viene del término griego “ klon” . al fruto de la generación humana se le debe garantizar el respeto incondicio­ nal que moralmente se le debe al ser humano (cf. me parece importante desde el punto de vista ético.

se traslada el óvulo fecunda­ do al útero de otro individuo. previamente desnuclearizado. conviene tener en cuenta lo siguiente: a) Las intervenciones sobre la genética vegetal y animal han de ser realizadas en función del bien general de toda la humanidad. Vidal (1998). con los gemelos monocigóticos. b) Existen límites a este tipo de intervenciones cuando éstas pue­ den causar desastres ecológicos (desaparición de especies. Se hicieron 277 fusiones con otros tantos óvulos desnuclearizados y al final una fue exitosa. en este caso una reproducción asexual. es decir. LA CLONACIÓN. A continuación. p. el embrión en las primeras fases de desarrollo. En primer lugar se obtiene una célula somática del organismo que se quiere clonar. No se puede caer en nuevas formas de imperialismo económico. l )L a clonación en vegetales y animales: De por sí este tipo de clona­ ción no reviste la importancia ética que conlleva la clonación de seres humanos (doy por supuesto el hecho de que los animales no tienen derechos).LAS NUEVAS TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN HUMANA. El segundo paso consiste en transferir el núcleo de esta célula a un óvulo de otro individuo. a través de las patentes de los nuevos organismos que se van consiguiendo. ahora de tipo biotecnológico3. obviamente femenino. 171. tercer momento. La transferencia del núcleo se desarrolla en tres momentos. que se convertirán en dos individuos iguales genéticamente. peli­ gro producido a otras especies) o riesgo para la especie humana 3 M. incluso en la reproducción humana. Esto es lo que sucede también en la naturaleza. . La fisión gemelar es un proceso por el cual una ovocélula fecundada. pues. LAS CÉLULAS MADRE • 135 dividuos genéticamente idénticos. La célula somática obtenida fue una célula mamaria de la ubre de una oveja. En el caso de la célebre oveja Dolly (1997) se siguió el segundo pro­ cedimiento. Puede ser obtenida al menos por dos métodos distintos: por medio de la “ fisión gemelar” o bien por “ transferencia del núcleo” . En la práctica esta clonación puede aportar notables ven­ tajas para aumentar y mejorar los recursos de la agricultura y la gana­ dería. Tenemos. Pero el equipo científico experimentador reconoce la formación de diversos monstruos antes de llegar a Dolly. que será quien lo geste. es dividida dan­ do origen a dos embriones iguales. Sin embargo. la nueva célula germinal contiene la dotación genética del primer indi­ viduo.

4 5 6 7 En El Cultural (Madrid) del 21/11/01. p. 13. d) Existe el derecho de todo ser humano a no venir diseñado y con­ dicionado. El País (16-2-1997). en su más profunda intimidad biológica. En este sentido se ha hablado del “ derecho a ser diferentes” y el filósofo español Fernando Savater se ha ex­ presado afirmando que “es lícito planear tener un hijo. el “padre” de la oveja Dolly. ha señalado que “ los pocos niños que llegaran a nacer tendrían un altísimo riesgo de padecer daños irreparables y devastadores: insuficiencias respiratorias. Como estos riesgos todavía no están claros. algunas institucio­ nes europeas han pedido una moratoria en la comercialización de productos tratados genéticamente.136 • MORAL DE LA VIDA (p. malformaciones renales y deficiencias menta­ les. b) Estas manipulaciones pueden dar lugar a serias malformacio­ nes transmisibles al nuevo ser. por deseos ajenos que pueden ser una nueva forma de tiranía6. Recuérdense los monstruos pre­ vios a Dolly. Ian Wilmut. Cf. 375. Por esto. J. Gafo (1997). El País del 29/3/2001. sino que hay también otros aspectos (ambientales. aunque sea embrión. el biólogo Bernat Soria afirma que “ la clonación reproductiva humana es en estos momentos irrespon­ sable y criminal” 4. psicológicos. c) La biodiversidad también es un criterio ético a tener en cuenta en la especie humana. . p. Cf.e. transmisión de virus o contaminaciones no controlables). Aunque hay que tener en cuenta que la persona humana no es sólo biología. educativos. problemas cardiovasculares. los embriones que no mueran temprano pueden convertirse en niños y adultos anor­ males”5. daños inmunológicos. ideológicos) que también influirán en la manera de ser de la persona. En el proceso de la clonación existen tantas y tales manipulaciones que no se puede menos de caer en la “ cosificación” de una persona. 2) La clonación de seres humanos: La clonación reproductiva en se­ res humanos conlleva una serie de contravalores importantes que ha­ cen inmoral dicha clonación: a) El ser humano tiene la dignidad de persona y no puede ser redu­ cido a “ cosa” . Si se intenta la clonación humana. pero re­ sulta repugnante planear el hijo que se va a tener” 7.

evitando su degeneración demiúrgica. A los pocos meses. LAS CÉLULAS MADRE • 137 e) Recordemos finalmente el derecho de toda persona a ser hijo de un padre y de una madre. de la Universidad de Wisconsin. que las células del ce­ rebro humano adulto no se regeneren. en los Estados Unidos. en el fin. n° 1489 (11-7-1997). 5. la sangre o el corazón. tal como se había creído hasta entonces. para no ser privado planificadamente de algo que necesita para su pleno desarrollo. 359s. El científico no puede conside­ rar el rechazo moral de la clonación humana como una ofensa. Por todo esto la Santa Sede ya se pronunció sobre la clonación hu­ mana en la instrucción Donum vitae (1. aísla por primera vez células embrionales hu­ manas que pueden trasladarse de un tejido u órgano a otro. Lo más urgente ahora es armonizar las exigencias de la investigación científica con los valores humanos imprescindibles. sino precisamente su arbitraria fija­ ción en oposición a la estrategia dominante en la naturaleza” . Se abren. LA CLONACIÓN. LA CLONACIÓN TERAPÉUTICA Y LAS CÉLULAS MADRE En el año 1998 James Thomson.6) afirmando: “ Los intentos y las hipótesis de obtener un ser humano sin conexión alguna con la se­ xualidad deben ser considerados contrarios a la moral en cuanto que están en contraste con la dignidad tanto de la procreación humana como de la unión conyugal” . diferentes grupos de investigadores consiguen demostrar que no es cierto. el riñón. incluyen­ do el hígado. pues. a la vez. Más adelante sé añade hablando en general de la libertad de investiga­ ción: “La razón del rechazo (de la manipulación humana) radica en la negación de la dignidad de la persona sujeta a clonación y en la nega­ ción misma de la dignidad de la procreación humana. nuevas vías de 8 L'Osservatore Romano (ed. citando a Hans Joñas: “ La clonación humana es en el método la forma más despótica y. la forma más esclavizante de manipulación genética. En él se afirma. pp. su objetivo no es una modificación arbitra­ ria de la sustancia hereditaria. de la Academia Pontificia para la Vida8. en castellano). al con­ trario.LAS NUEVAS TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN HUMANA. La dignidad de la investiga­ ción científica consiste en ser uno de los recursos más ricos para el bien de la humanidad” . . esta prohibición devuelve la dignidad a la investigación. Posteriormente se publicó un documento titulado “ Reflexiones so­ bre la clonación” .

se evita­ ría el grave problema del rechazo. Conseguir células madre es lo que se intenta hacer con la técnica de clonación humana no reproductiva (también llamada terapéutica. de órganos humanos. la obtención de un embrión clonado por transferen­ cia de núcleo plantea el problema ético de haber creado un embrión humano que ha de ser destruido para poder establecer los cultivos ce­ lulares deseados. Esto es lo que han realizado un gru­ po de científicos coreanos en febrero del 2004. Sin embargo. sino el de man­ tenerlo en el laboratorio a fin de utilizar sus células troncales totipotentes para tratar de establecer en el laboratorio determinados cultivos de tejidos o de órganos. Desde un punto de vista clínico es innegable el avance que supone la posibilidad de poner a punto técnicas que permitirán con estas cé­ lulas llamadas “ estaminales” o “ madre” obtener cultivos de tejidos y. al trasplantar luego al enfermo unas células provenientes de su mismo organismo. Llamamos.138 • MORAL DE LA VIDA investigación para el desarrollo de terapias impensables hasta ahora para enfermedades degenerativas como el alzheimer o el parkinson. Por su capacidad de diferenciación las células madre se clasifican en totipotentes (cuando pueden dar lugar a cualquier tipo de células) y pluripotentes (si pue­ den diferenciarse en varios tipos celulares). pues. En ella se transfiere el núcleo de una célula somática diferenciada al citoplasma de un óvulo (humano o de animal) al que previamente se le ha quitado el núcleo. Sin embargo el destino de este em­ brión no es el de ser transferido a un útero femenino. Con ellas empieza un capítulo de extraordinaria importancia en el nuevo milenio: la medicina regenerativa. . acaso más adelante. células madre a un tipo especial de células que tienen la capacidad de dividir­ se indefinidamente y de llegar a producir células con una especialización distinta a la que tenían en un principio. En algunos de los países que han dado luz verde a este tipo de experimentos (como Gran Bretaña) el embrión se destru­ ye antes de los 14 días porque la ley supone que antes de esta fecha no es todavía una persona humana. Tres modos de conseguir células madre A) La clonación no reproductiva. aunque este nombre es con vistas al futuro). convirtiéndola así en el equivalente de un cigoto que puede iniciar un proceso de desarrollo embrionario normal (hasta aquí es el método que se siguió con la oveja Dolly). De este modo. En una decisión de marzo del 2003.

10 En este caso. . El Mundo (Madrid) del 11/4/2003. las células madre de origen 9 Cf. B) El trasplante de células estaminales embrionarias humanas. En este caso la pre­ paración de estas células implica lo siguiente: 1. Repetidos cultivos de las células de las colonias obtenidas. donde se multiplican hasta la formación de colonias. 5. 1-5. que llevan a la formación de líneas celulares capaces de multiplicar­ se indefinidamente. Esto significa su capacidad para desespecializarse y conver­ tirse en células que pueden regenerar tejidos u órganos distintos de aquéllos para los que en principio estaban destinados. hoy por hoy. 11 Cf. operación que implica la destrucción del embrión. Por ahora es­ tas células madre adultas se han encontrado en el cerebro. conservando las características de células madre durante meses y años. Bioética & Debat.LAS NUEVAS TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN HUMANA. claro está. no se trata de células “ adultas” . 2. Su desarrollo hasta la fase de blastocito inicial (64 células). 6 (2000). Francesc Abel. pues lo que se ha conseguido es demostrar la plasticidad de las células madre adultas. La extracción de la masa celular interna. Estas células estaminales son capaces de dar ori­ gen a diversos tipos de células. que las hace capaces de regenerar de forma constante células dañadas del mismo tejido. en la sangre del cordón umbilical1 0y en el tejido conjuntivo de varios órganos. 4. LA CLONACIÓN. El cultivo de dichas células en un ambiente adecuado. La producción de embriones humanos con este fin o la utiliza­ ción de los sobrantes de la fecundación in vitro. la mayoría hemáticas. Es otro modo de conseguir las células madres. El camino inverso también es posible. LAS CÉLULAS MADRE 139 el Parlamento Europeo ha pedido la prohibición de la clonación tera­ péutica9. Pero en 1999 Vesconi y su equipo de colaboradores comunicaron que habían conseguido con éxito conver­ tir células madre del cerebro de un ratón adulto en células madre fa­ bricantes de sangre. “ Embrión humano y medicina regenerativa” . 3. en la mé­ dula ósea. musculares o nerviosas1 1. n° 22. pp. Uno de los descubrimientos recientes más espectaculares fue el hallazgo de que en casi todos los tejidos existen células en estado de indiferenciación o indeterminación que muestran una sorprendente versatilidad. Ciertamente. C) El trasplante de células estaminales adultas humanas.

. muy prometedores los resultados que está obteniendo la Dra. ya constatada. pero los investiga­ dores son optimistas de cara al futuro. En ella se dice que son éticamente inmorales la clonación terapéu­ tica humana y el trasplante de células estaminales embrionarias hu­ manas. L 'Osservatore Romano. Por otra parte. a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona. En estos casos se evita el problema del rechazo. Es decir. lOs. La razón es porque “ el ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y. se afirma que “ la posibilidad. ni el de que es mejor utilizar los embrio­ 12 Cf. típico de los trasplantes tradicionales. Pero son. principalmente el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida” (EV 60). n° 1655 (15/9/2000). . en español. Hasta ahora el Magisterio de la Iglesia católica se ha expresado en una “Declaración de la Academia Pontificia para la Vida sobre la pro­ ducción y uso científico y terapéutico de las células estaminales em­ brionarias humanas” 1 2 .. por eso. im­ plica esta posibilidad como la vía más razonable y humana que se ha de seguir para un correcto y válido progreso en este nuevo campo que se abre a la investigación y a prometedoras aplicaciones terapéuti­ cas” . médicos alema­ nes han conseguido resultados exitosos al renovar el corazón de un hombre que había sufrido un infarto con células madre de su propia médula. de uti­ lizar células estaminales adultas para lograr los mismos fines que se pretendieran alcanzar con las células estaminales embrionarias. pp. USA. En este tema de las células fetales y adultas quizás hacen falta todavía tres o cuatro años de investigaciones para conseguir resultados más amplios y definitivos. Catherine Verfaillie en su laboratorio de la Universidad de Minneso­ ta. Por ejemplo. por ejem­ plo. estas últimas son más difíciles de aislar y cultivar. ed. Todavía se está en estado de experimentación. Frente a estas razones no vale el argumento de que hay que conti­ nuar con las células madre embrionales porque la investigación está más avanzada en este campo.140 • MORAL DE LA VIDA embrionario poseen una mayor capacidad de expansión y de diferen­ ciación que las células fetales o de adulto. D) La posición de la Iglesia católica.

pp. “Le cellule staminali e la clonazione terapéuti­ ca” . Clones y clones. Razón y Fe. Madrid. Instrucción Donum vitae.). Ed. Paulinas. “El estudio de las células madre: el plan comercial oculto” . 6. Vidal. Lo que ha­ bría que haber hecho es no haberlos producido nunca y. 1987. Adriano Bompiani.Bilbao. 2000. “ Cuestiones éticas sobre la clonación humana” . pp. Reproducido también en M. Ética y vida. . José Antonio Abrisqueta. Verdad y Vida. 83-110. por supuesto. 355-368. 10. Madrid. Eduardo López Azpitarte. Ed. Ecclesia. Madrid . México. 8. 7. El País (7-9-2001). 13 Esto es lo que establece la legislación de la República Federal Alemana. 105-127.Desclée de B. Marciano Vidal. no continuar produciéndolos1 3 . LA CLONACIÓN. Román Flecha Andrés. “La sorpresa científica de la clonación” . 58 (2000). Moral de actitudes. pp. pp. Ed. 19855.). J. pp. II. Javier Gafo. 543-563. Congregación para la Doctrina de la Fe. Hay edición mexicana.Des­ clée de B. Madrid. Vol. “Vida y muerte por en­ cargo” . 45 (1998). Una ampliación de todo lo anterior puede encontrarse en el libro: Julio Luis Martínez (ed. Paulinas. 330-358) las ‘cé­ lulas madre’” . Javier Gafo.LAS NUEVAS TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN HUMANA. Universidad P. 1990. 3. 19855.Bilbao. Madrid. 363-376. 211. 4. Nussbaum . 235 (1997). pp. Universidad Pontificia Comillas . 1519-1523. 2. 2003. Cátedra. Sunsteirv (eds. pp. Vol. 14 Cf. Moral de actitudes. BIBLIOGRAFÍA: 1. pp. Obispos franceses (Comisión de la familia). “ De la oveja Dolly a (pp. 2003. PS. Bioética teológica. Ed. Martha C. Rivista di Teología Morale. 9. pp. Células troncales humanas.256. n° 2201 (15/12/1984).Cass R. Por otra parte. 330-358. parece que detrás de esta insistencia en las células madre embrionarias hay sospechosos intereses comerciales de deter­ minadas empresas farmacéuticas1 4 . II. Ed.. 5. Salmanticensis. 351-358. Ed. 32 (2000). Comillas . Madrid .. LAS CÉLULAS MADRE • 141 nes sobrantes de la fertilización in vitro que destruirlos. Jeremi Rifkin.

Eidos. 12. ¿Existe un derecho a tener hijos? Ed. Mary Warnock. Cuestiones actuales de bioética. Gedisa. Ed. 2004. Fabricando bebés. . Barcelona. 81-111 y 165-172. San José de Costa Rica. pp. Marciano Vidal. 1998.142 • MORAL DE LA VIDA 11.

La transmisión de los caracteres hereditarios era conocida desde la antigüedad. hacen posible sacar partido de algunos procesos biológicos de modos muy concretos. si prefieren llamarlo así. . b) Qué son el gen y la genética: La historia de la genética comenzó en 1865. Así la ingenie­ ría genética -q u e es una biotecnología. pero se ignoraba la razón por la que ciertos caracteres de los progenitores se reparten de forma desigual en la descendencia. Tal factor no se pierde de una a otra 1 Cf.CAPITULO © BIOTECNOLOGIA E INGENIERÍA GENÉTICA 1. Lo que estaba buscando Mendel e^a la mejora de las plantas por hibridación. El gran mérito de Mendel fue demostrar que la transmisión de los ca­ racteres hereditarios estaba regulada y determinada por un factor re­ sidente en los seres vivos.S. Dichas técnicas. Grace.nos permite transferir las pro­ piedades de un solo gen de un organismo a otro1. aplicadas principalmente a células y moléculas. p. ACLARANDO LA HISTORIA Y LOS CONCEPTOS a) Qué es la biotecnología: Puede decirse que biotecnología es un tér­ mino comodín . Otros opinan que la ingeniería genética (ciencia) incluye como instrumental la biotecno­ logía (técnicas de trabajo de laboratorio) y el gen como la unidad de trabajo.que se aplica a varias técnicas destinadas a utilizar la capacidad de los seres vivos para proporcionar productos o servicios.o polivalente. cuando el monje agustino Gregor Mendel publicó en el Bole­ tín de Historia Natural de la ciudad de Brno (Chequia) los resultados de sus laboriosos trabajos de investigación. E. 22-23. cruzando especialmente guisantes y frijoles.

fosfato y cuatro bases distintas que contie­ nen nitrógeno. citosina. Tres años después el danés Johannsen designa al factor hereditario propuesto por Mendel con el nombre de “gen” . Esto es lo que venían a mostrar las leyes de Mendel en 1865. pp. en 1944. En 1928. La Academia Española designa el gen como “ cada una de las partículas dispuestas en un orden fijo a lo largo de los cro­ mosomas y que determinan la aparición la aparición de los caracteres hereditarios en los virus.144 MORAL DE LA VIDA generación. hasta que Oswal Avery. Sus ele­ mentos básicos son azúcar. timina y adenina (abreviadas como G. las plantas y los animales” . C.deseaba conocer qué sustancias químicas hay en el núcleo celu­ lar.J. el material del que están hechos los genes. c) Qué es el ADN: En 1869 un joven químico suizo -Johann Miescher. Concluyeron que tenía que ser el responsable de transmitir la información hereditaria. El orden de estas cuatro bases es el que determina los caracteres de los genes. denominadas guanina. Este orden regula la formación 2 Cf. 11-13. Se consideró que el ADN era demasiado pequeño y sencillo para albergar la ingente cantidad de información necesaria para contener las instrucciones para la formación de nue­ vos organismos. Gafo (1992). Es decir. el británico Fred Griffith puso a los investigadores en el buen camino al descubrir la presencia de un “principio transforma­ dor” que en sus experimentos pasaba de las bacterias muertas a las vivas. Pasaron años estudiando las bacterias. las bacterias. En 1906 el biólogo inglés William Bateson empleó-por vez primera el nombre de genética para denominar la ciencia que estudia la he­ rencia y la variabilidad dentro de las especies. aunque la importancia de sus estudios no se descubrió hasta 19002. refinando y purificando sus extractos y añadiendo compuestos químicos. El análisis fue revelando la composición química del ADN. pero entonces nadie se dio cuenta. . subrayando de esta forma la consistencia físi­ ca de dicho factor. T y A). los genes estaban hechos de ADN. Unos años más tarde separó de esta sustancia celular un ácido que contenía fósforo y le dio el nombre de ácido nucleico. Miescher había descubierto el ADN (ácido desoxirribonucleico). sino que se transmite y se distribuye en la descendencia según unas reglas matemáticas determinables. Para ello analizó el material que extrajo del núcleo de las células sanguíneas blancas del pus. descubrió que el principio transformador esencial era el ADN.

Co­ mienza a convertirse en una ciencia aplicada. son las que permiten que los procesos metabólicos. llamada también ma­ nipulación o ingeniería genética. J. Concretamente. además de que un tipo especial de proteínas. Llega el momento en que comienza a “tocar el gen” . que puede comenzar a intervenir directamente en el material genético. Esto significa que el ADN se compone de dos filamentos complementarios. que son unas estructuras circulantes de ADN. p. que son fundamentales en el hecho de la vida. 26. d) Qué son la nueva genética y la ingeniería genética: Al inicio de los años 70 la genética da un paso importante. Gafo (1992). En el desarrollo de la nueva tecnolo­ gía han tenido un papel importante los plasmidios. caracte­ rísticos de los seres vivos. . cuyas consecuencias en el desarrollo tecnológico de la humanidad empiezan a vislumbrarse4. las enzimas. Gafo (1992). p. J. El paso básico fue el descubrimiento de unas enzimas llamadas nucleasas de restricción. presentes en las bacterias. propusieron el modelo estructural de una doble hélice.y C-G. Con ellas se han ido articulando técnicas que permiten trocear el ADN en lugares específicos e introducir fragmen­ tos de ADN procedentes de otros seres vivos. Es decir. y que. Algunos de los logros conseguidos: a) Teniendo en cuenta la gran capacidad de multiplicación de las bacterias.ASPECTOS ÉTICOS DE LA BIOTECNOLOGÍA Y DE LA MANIPULACIÓN GENÉTICA • 145 de los aminoácidos que. 73. contienen genes responsables de resistencia a los antibióticos. con cierta frecuencia. ya que componen la estructu ra de los seres vivos. dado que siempre se repite la asociación de las ba­ ses nitrogenadas A-T. Así nació la técnica del ADN-recombinante. se da el salto de una genética meramente científica a una genética manipuladora. Un segundo juego de enzimas ligasas “pegan” los cabos que han que­ dado sueltos después del corte realizado. constituyen las proteínas. Las enzimas de restric­ ción pueden compararse a unas tijeras con las que se corta el ADN. Cf. puedan realizarse con rapidez y a tempera­ turas compatibles con las estructuras vitales3 . es posible realizar el clonado de forma ilimitada de frag­ 3 4 Cf. análoga a una escalera de mano enrollada heli­ coidalmente. a su vez. En 1953 Watson y Crick dan un paso fundamental al describir la es­ tructura del ADN.

es decir. conocer su lugar den­ tro de los cromosomas. el ADN que los codifica. c) Ha nacido la que ha sido calificada como la “ genética inversa” . d) Como consecuencia de ello se puso en marcha el llamado Pro­ yecto genoma humano.146 • MORAL DE LA VIDA mentos de ADN procedentes de otros seres vivos y que son introduci­ dos en las bacterias por medio o a través de plasmidios o fagos (una especie de virus bacterianos). y también secuenciar o conocer el orden de las bases nitrogenadas en cada gen. Por otra parte pueden conseguirse grandes beneficios al modificar genéticamente ciertos microorganismos de tal forma que sean capaces de disolver mareas negras petrolíferas. de rebajar las temperaturas de congela­ ción del agua o de asumir el nitrógeno atmosférico. b) La misma técnica puede llevar a la introducción en las bacterias de genes que sintetizan productos importantes para el ser humano. de la hormo­ na del crecimiento o de la vacuna contra la hepatitis B. posteriormente. forman agregaciones de fragmentos que se . es decir. Se trata de leer los 3000 mil millones de pares de bases nitrogenadas en los que está codificado el mensaje heredita­ rio de nuestra especie. dividiéndolo en fragmentos muy pequeños e inser­ tándolo en bacterias. El proyecto tropezó con objeciones iniciales de buena parte de la comunidad científica por considerarse que no había que darle prioridad. ya que muchos de los datos que se iban a conocer no tenían valor. que no son todos ni muchísimo menos. Este es un camino importante para “ mapear” los genes. ya que los puntos de corte de las enzimas de restricción actúan a modo de se­ ñales fácilmente identificables de la presencia o ausencia de determi­ nados genes. Así se ha conseguido la producción de insulina humana. la posibilidad de pasar desde las proteínas y aminoácidos hasta el ARN y. Esto es un paso importante para poder estudiar el genoma o conjunto de factores genéticos del ser humano. Pero la capacidad de la cartografía genética se elevó exponencial­ mente al ir avanzando la tecnología del ADN recombinante. Todo lo que se necesitaba era la identifica­ ción de los genes responsables de enfermedades. 2. EL PROYECTO GENOMA HUMANO (PGH) En 1990 tiene lugar el inicio oficial del PGH. Bit a bit. De hecho es posible clonar todo el ADN de un mamífero. que ha sido llamado el primer megaproyecto de la biología. tanto por sus costos económicos como por su complejidad.

y es que cuando sepamos las funciones de los genes. que por cierto sólo son 300 genes más que los del ratón y poco más que los de la mosca o el gusano. y por el proyecto privado llevado por la empresa estadounidense Celesa Genomics. se comunicó oficial­ mente que el genoma humano había sido descifrado en sus partes esenciales. La biogenética tiene. Pero propiamente lo ya conseguido es “el final del comienzo del proyecto” . Con respecto al hecho -que ha extrañado a m uchos. que al final habían abandonado la dura pugna que habían mantenido. p. China. de carácter público. aceptó que todos los científicos. Tras 10 años de intensa investigación. pues. Gran Bretaña.de la poca di­ ferencia entre el número de genes de la especie humana y el de los animales inferiores. Ya tenemos el mapa de los poco más de 30000 genes que tienen los individuos de la especie humana. Japón. Los genes sólo funcionan cuan­ do y como se relacionan con otros. que se han estudiado hasta ahora. por el Proyecto Genoma Hu­ mano. cóm o son expresados los genes y cuáles son los pasos bioquímicos en­ tre la codificación de una proteína y la manifestación de una enferme­ dad. trabajen para el proyecto público o para el privado. .ASPECTOS ÉTICOS DE LA BIOTECNOLOGÍA Y DE LA MANIPULACIÓN GENÉTICA 147 solapan los unos a los otros en un orden conocido.. En la com ­ plejidad de las redes de intercambio. mucho camino por delante6. el sociólogo Manuel Castells tiene el siguiente comentario que me parece intere­ sante: “Nuestra diferencia (y probablemente la de todas las especies) no está en los genes. Cf. han ido generando la vida mediante propiedades emergentes de la 5 6 Cf. Son las redes entre genes que. El País (27/6/2000). de­ ben compartir las informaciones de sus descubrimientos básicos so­ bre el genoma5. E.S. Grace. en el que habían intervenido Estados Unidos. hasta que acaban por reproducir toda la extensión de un cromosoma. todavía no sabremos cóm o éstas son llevadas a cabo. Venter. en solemne ceremo­ nia presidida por el presidente Clinton.97. El 26 de junio del 2000 fue una fecha memorable en la historia de la biología. Los fragmentos adyacentes forman ordenadas bibliotecas de cromosomas que ayu­ dan a los investigadores a la localización de genes específicos. Como nosotros en el fondo.. Pero este conocimiento por sí solo no nos dirá las funciones de los genes. el director de Celesa Genomics. sino en la interacción entre los genes. La noticia fue dada simultáneamente. mediante su interacción biológica en el tiem­ po. sea de la raza que sean. Francia y Alemania.

b) La terapia genética germinal: Técnicamente se puede realizar en óvulos o espermatozoides.J. Por lo tanto el juicio ético es negativo. Pero en la actualidad este tipo de terapia sigue siendo una técni­ ca altamente experimental y. En concreto: cóm o vivimos determina lo que somos” 7. Es posible que entonces se pueda intentar curar las células germinales portadoras de anomalías genéti­ cas o bien los cigotos de pocas células. la ciencia en general: pasamos (o aceleramos la transición) de lo elemental a lo relacional. por otra parte. Castells. Es una auténtica “ ruleta rusa” de consecuencias imprevisibles para el embrión huma­ no. “ El genoma y la humanidad” . a) La terapia genética somática: En estos casos se busca ante todo la salud de la persona enferma. conlleva demasiados riesgos. El País (19/2/2001). por lo tanto. Gafo (2003). pp.148 • MORAL DE LA VIDA materia. en buena medida. En estos 7 8 Cf. M. Cf. 411-415. De todos modos en este tipo de casos siempre habrá que tener en cuenta el principio de justicia. deban dedicarse a otras necesidades humanas más urgentes. o bien nos reducimos a gusanos o aceptamos la idea de que nuestra naturaleza biológica (y no sólo nuestra sociedad) depende de nuestra interacción interna. en muy pocos casos. realizar una terapia genética en las células germinales de los humanos con la finalidad de que los embriones no estén afectados por anomalías genéticas. aplicadas. Qui­ zás los recursos económicos dedicados a este tipo de terapias costosas y sofisticadas. dados los conocimientos actuales. Pero. . se deberán tener en cuenta los criterios éticos indicados anteriormente para la experimentación con seres humanos. en sus células precursoras o en los órganos reproductores (ovarios o testículos). Lo cual cambia la biología y. 3. Una vez comprobado que nuestro almacén genético es com ­ parativamente pobte. social y con nuestro medio ambiente. c) La ingeniería genética perfectiva y eugenésica: Creo que estas dos posibilidades futuras pueden tratarse conjuntamente. ASPECTOS ÉTICOS DE LA INGENIERÍA GENÉTICA APLICADA AL SER HUMANO Siguiendo a Javier Gafo trataré de cuatro tipos de problemática8. La situación podrá cambiar cuando se avance mucho más en el co­ nocimiento del genoma humano. Hay unanimidad en considerarla legí­ tima.

Bilbao. p. La histo­ ria nos enseña que cuando se han promovido políticas eugenésicas ha sido para favorecer los caracteres asociados a los grupos sociales do­ minantes y para hundir más a los grupos inferiores o excluidos. Una ingeniería genética perfectiva sería. Pruebas genéticas.ASPECTOS ÉTICOS DE LA BIOTECNOLOGIA Y DE LA MANIPULACIÓN GENÉTICA • 149 casos ya se ha traspasado la frontera de lo terapéutico. Cada vez será más factible el pronóstico de enfermedades genéticas que la persona puede padecer en un futuro incluso lejano. Esto puede traer com o consecuencia que la familia pase de ser comu­ nidad de apoyo a convertirse en comunidad de personas portadoras de riesgo. Sobre esta materia es muy importante la “ Declaración universal sobre el genoma y los derechos humanos” aprobada por la Conferen­ cia General de la Unesco el 11/11/19971 0 . la que buscase un aumento de talla del individuo. 2003. Legislar en Bioética. ya que en la inmensa mayoría de las enfermedades heredita­ rias no se trata de algo infalible. sino que depende en buena parte de factores ambientales o del régimen de vida de la persona. dicha persona podrá someterse a 9 Cf. hay que evitar el determinismo ge­ nético. Pero en principio. 4. ed. 10 Puede verse el texto completo en G. 395-405. México. Ed. García Colorado .F. J. 414. Por esto es bueno que la persona sepa que es probable que a determinada edad padecerá una enfermedad grave. Masía. Gafo (2003). . J.S. pues los seres humanos pueden verse afectados de muy distinto modo por este tipo de noticias. en estas cuestiones. GPPAN. La eugenésica sería la que buscase el cambio de factores genéticos relacionados por ejemplo con el psiquismo humatno9. aunque no se puede dar una solu­ ción válida para todos los casos. LAS PRUEBAS GENÉTICAS Esta . El juicio ético me parece que también debe ser negativo. no vale fabricar el “ niño a la carta” . 11 Cf. Otra consecuencia será que la intimidad biológica del indi­ viduo podrá ser conocida tras la extracción de unas gotas de sangre y la utilización de los llamados marcadores genéticos.es una cuestión en la que ya se están encontrando algunas personas1 1 . Ante todo. pp. López Brito (eds. Desclée. 2004. si a una persona se le dice que tiene una variante de un gen responsable del mal de Alzheimer. Como diremos más adelante.). Si estos datos se hacen públicos. por ejemplo. la persona puede encontrarse con serias dificultades para conseguir trabajo o para contratar un seguro de vida.

5. Supermán y la Mujer Maravilla. En la mujer este par está formado por dos cromoso­ mas X. Me parece que es éticamente lícito la elección del sexo en caso de enfermedades ligadas a los cromosomas X o Y. forman la célula de 46 cromosomas (23 pares). si lleva un cromosoma Y. pero el espermatozoi­ de puede llevar un cromosoma X o uno Y. 93. En la reproducción cada célula aporta 23 cromosomas que. a menos que represente un peligro grave para la comunidad. Desgraciadamente en Gran Bre­ taña se acaba de abrir la puerta a la discriminación por motivos gené­ ticos. es un deber moral aplicarla. LA ELECCIÓN DEL SEXO DE LOS HIJOS Los seres humanos tenemos 23 pares de cromosomas. al unir­ se con los otros 23 de la pareja. Harris. Pero el par vigé­ simo tercero es diferente y de él depende la determinación del sexo de un ser humano. El descubrimiento científico de lo anterior ha hecho posible la se­ lección del sexo del futuro hijo. pp.150 • MORAL DE LA VIDA un régimen de vitamina E y de minerales antioxidantes que retrasen o impidan la enfermedad. es bueno que sepa que no va a transmitir anomalías genéticas gra­ ves a sus descendientes. Sobre todo si una persona piensa tener hi­ jos. Las compañías de seguros podrán servirse de los exámenes de ADN de sus clientes para subirles las primas a los posibles enfermos o dejarlos sin cobertura1 2 . 294-315. E. Madrid. aunque para ello habrá que recurrir a la inseminación artificial. nacerá un niño1 3 . prescindiendo aquí de las diferentes legislaciones que hay en los dis­ tintos países: Io. . J. nacerá una niña. Ed. Pero ¿es lícito en este sentido el “ hijo a la carta” ? Creo que hay que tener en cuenta los siguientes aspectos. Madrid. p. 19952. mientras que en el varón lo está por un cromosoma X y otro Y. Bioética. CCS. 13 Cf. 12 Sobre este tema cf. 1998. De ellos 22 pares son estructuralmente iguales en los dos sexos. Creo que la información genética es algo que pertenece a la intimi­ dad de la persona y no debe hacerse pública. Alburquerque. Por el contrario. Si la elección del sexo puede evitar la aparición de nuevos casos de una enfermedad. Tecnos. Si el espermatozoide que fecunda lleva un cromosoma X. Ed. El óvulo lleva siempre un cromosoma X.

pp. n° 34 (2003). Es decir. 14 Cf. Es lo que ya está sucediendo en China con la política estatal del hijo único. Instituí Borja de Bioética. mayores defensas contra las plagas o una ma­ yor y mejor cantidad del producto vegetal o animal. 6. 8. aunque allí la eliminación del sexo fe­ menino se hace a través del infanticidio. . Por otra parte. Bioética & Debat. el análisis de la realidad debe preceder normalmente al juicio ético. Ante todo habrá que recordarles que el hijo no es un objeto ni una propiedad de los progenitores.el científico no tiene la última palabra en lo que se refiere a los juicios éticos. No creo que los que estén a favor hayan sido todos comprados por el poder de las transnacionales alimenticias. con el soporte psicológico ade­ cuado que les permita asumir sus responsabilidades com o padres. “ Sobre la elección del sexo de los hijos” .ASPECTOS ÉTICOS DE LA BIOTECNOLOGÍA Y DE LA MANIPULACIÓN GENÉTICA • 151 2° ¿Pueden darse otros casos? Me parece que no. Sólo la contrariedad que puede suponer tener un hijo de condi­ ción sexuada no deseada no creo que justifique la elección previa del cromosoma sexual. es decir.9. ni que los que estén en contra sean to­ dos unos fanáticos ecologistas radicales. pero sí tiene una palabra penúlti­ ma sin la cual el moralista no puede pronunciar la suya. sino un don de Dios y un sujeto de de­ rechos que está llamado a alcanzar el máximo grado de autonomía mediante su acogida tal y como es y con el cuidado y la ayuda por par­ te de los padres1 4 . Parece que lo mejor es educar el sentido de la paternidad y de la maternidad ayudando a las parejas que no ven satisfechas sus expec­ tativas respecto al sexo de sus hijos. y en este sentido va el Convenio Europeo sobre Derechos Humanos y Biomedicina de 1997. el machismo está todavía muy pre­ sente en muchos países y la libertad de elección podría llevar a un de­ sequilibrio de los sexos (mayor número de varones) con graves repercusiones mundiales. LOS AUMENTOS TRANSGÉN1COS En las cuestiones relacionadas con la genética -y con las ciencias experimentales en general. En este sentido conozco pocos temas en que los científicos estén tan divididos como el de la producción y utilización de los alimentos transgénicos. aquéllos a los que se les han introducido genes que les confieren determinadas cualidades como la resistencia a in­ secticidas y pesticidas.

Madrid. Ed. . hoy por hoy. 16 Cf. etc. “ Riesgos y ventajas de los alimentos transgénicos” . enfermedades. Mensaje. Por lo tanto hay que exigir la información al consumi­ dor sobre la procedencia del producto.152 • MORAL DE LA VIDA Lo anterior significa que estamos ante un tema complejo y que los juicios éticos concretos. 180. García Olmedo. d) Domesticar nuevas especies: Transformar especies silvestres en especies cultivadas de mayor rentabilidad. Este es un derecho re­ conocido por la legislación europea. b) Aumento de calidad: Mejor valor nutritivo de plantas y anima­ les. Es lo que parece que ya pasó con el maíz en el Estado de Oaxaca. Quizás lo más prudente sea lo que afirma el profesor F. Debate. Sobre todo en las actuales circunstancias. La tercera revolución verde.. Veamos ahora las desventajas: a) La pérdida de biodiversidad: Algunas especies transgénicas se pueden “ com er” a las tradicionales. pero en México y en otros países del Tercer Mundo. da al menos la impresión de que las empresas alimenticias tienen patente de corso para hacer del consumidor un conejillo de indias al que se manipula impune­ mente. Veamos algunas ventajas de los transgénicos1 6 : a) Aumento de rendimiento: Lo cual lleva consigo mejora de pro­ ductividad. lo que sí debe quedar muy claro es que a nadie se le puede obligar a consumir productos transgénicos. pp. p. García Olmedo: “La aproba­ ción de productos transgénicos debe hacerse caso por caso y la caren­ cia de toxicidad se debe averiguar en los antecedentes bibliográficos y en la investigación según ensayos bien establecidos” 1 5 . al no haber legislación. J. mejora de resistencia a plagas. Por esto es preocupante la pérdida de 15 F. n° 487 (2000). mejora de características agronómicas (mejor adaptación a exi­ gencias de mecanización de la agricultura). 1998. Gafo. c) Poder extender el área de explotación: Adaptar las plantas a nuevas áreas geográficas con características de clima extremoso o ti­ pos de terreno difícil. heladas. son provisionales. Aunque algunos opinan que la resistencia producida por los cam­ bios en los alimentos transgénicos con frecuencia los hace indigestos para el ser humano. poniendo en letra visible en la etiqueta si se trata de un alimento transgénico.

que podría ser muy importante en el futuro. Grace (1998). c) Lo que más preocupa a muchos son las posibles consecuencias negativas de los alimentos transgénicos en humanos. que incluyan va­ riedades silvestres de posible interés futuro. Las compañías productoras quieren patentar las nuevas es­ pecies transgénicas. una vez más. En este sentido es nece­ saria y éticamente exigible la intensificación de la conservación de los recursos fitogenéticos y los bancos de germoplasma. técnicamente más desarrollados. Siempre que se discute sobre los as­ pectos éticos de la biotecnología se subraya el riesgo muy real de que pueda constituir una nueva forma de imperialismo colonialista de los países ricos. Todo parece in­ dicar que no ha pasado todavía suficiente tiempo para saber cuáles serán los posibles efectos nocivos. d) El riesgo de colonialismo. Ante todo se da un principio general: “La biología y la medicina contribuyen con sus aplicaciones al bien integral de la vida humana. siguiendo la ley de la oferta y la demanda. 248-250. EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA La Congregación para la Doctrina de la Fe publicó en 1987 la Instrucción Donum vitae. Los que se oponen a los transgéni­ cos opinan que quizás cuando ya haya pasado más tiempo será dema­ siado tarde. sobre los países más pobres. la llamada “ erosión genética” . Urge llegar a acuerdos internacionales de comercio que impidan los monopolios y favorez­ can una justa distribución de los nuevos productos.S. E. los ricos serán más ricos y los pobres serán más pobres. en el caso de que su producción y utilización sea permitida1 7 . a fin de amortizar sus gastos de investigación. Para evitarla es necesaria la reali­ zación de diseños previos de investigación. y hay el peligro de que. b) La incidencia de las plantas y animales transgénicos en los equi­ librios ecológicos de los distintos hábitats puede ser importante y por lo tanto hay que tenerla en cuenta. pp. cuando desde el momento en que acuden a la persona enferma respe­ 17 Cf. así com o la evaluación de los primeros resultados conseguidos. pon­ gan los precios que les dé la gana. 7. que abordaba tangencialmente algunos de los problema éticos relacionados con la ingeniería genética. Con lo cual. .ASPECTOS ÉTICOS DE LA BIOTECNOLOGÍA Y DE LA MANIPULACIÓN GENÉTICA • 153 biodiversidad y de factores genéticos.

n° 2885 (1998). 3). Juan Pablo II ha intervenido con algunos discursos -normalmente ante los miembros de congresos científicos. será en principio considerada de­ seable. Una acción de este tipo se sitúa de hecho en la lógica de la tradición moral cristiana” (1. Luego. supuesto que tienda a promover verdaderamente el bienestar personal del individuo. El Papa. Pero el documento condena la posible aplicación futura de la inge­ niería genética en el ser humano con fines eugenésicos: “Algunos in­ tentos de intervenir sobre el patrimonio cromosómico y genético no son terapéuticos.3). a su integridad y a su identidad. se afirma citando a Juan Pablo II: “Una acción estrictamente terapéutica que se proponga como objetivo la curación de diversas enfermedades. 19 Cf. Cada persona merece respeto por sí misma” (1. sin causar daño a su integridad y sin deterio­ rar sus condiciones de vida. pero dentro del contexto de la afirmación de que los animales están al servicio de una utilización inteligente y razonable del ser hu­ mano. Hay en los discursos del Papa una continua afirmación de que la dignidad humana es el criterio fundamental para evaluar las nuevas biotecnologías1 8 . 18 Cf. 436-437. pp. 400-401. No pueden justificarse de modo alguno a causa de posibles consecuencias beneficiosas para la huma­ nidad futura. . por ejemplo. sino que miran a la producción de seres humanos seleccionados en cuanto al sexo o a otras cualidades prefijadas. Se habla ciertamente de las limi­ taciones de la experimentación animal (evitar el sufrimiento innece­ sario). Por esto la aplicación de la ingeniería genética al ser humano se aprueba cuando tiene una finalidad terapéutica. Discurso a la IV Asamblea General de la Pontificia Academia para la Vida (24/2/1998): Ecclesia. Estas manipulaciones son contrarias a la dignidad personal del ser huma­ no. no se consideran lícitas las intervenciones sobre el ge­ noma “ de las células germinales del embrión precoz” 1 9 . Pero al distinguir entre terapia genética de las células somáticas y de las célu­ las germinales. aplicando esto al embrión humano. como las origi­ nadas por defectos cromosómicos. no pone objeciones a las aplicaciones de la ingeniería genética a los vegetales y animales.para esclarecer los crite­ rios éticos que deben tenerse en cuenta en la biotecnología. Pero ningún biólogo o médico puede pretender razonablemente decidir el destino y el origen de los hombres en nombre de su competencia científica” (Introducción. J.154 • MORALDE LA VIDA tan su dignidad de criatura de Dios. Gafo (2003).6). pp.

20 Discurso ai grupo de trabajo sobre el genoma humano promovido por la Pontificia Acade­ mia de las Ciencias (20/11/1993): Ecclesia. Ed. 4. La fuente de la vida. Javier Gafo. Problemas éticos de la manipulación genética. 2. 5. En principio cree que “ debemos fomentar es­ tos estudios” . pero ha alertado sobre el peligro de una selección de embriones “ eliminando aquéllos que estén afectados por enfermeda­ des genéticas o sean portadores de caracteres genéticos patológi­ cos”2 0 . 393-426. finalmente. Paulinas. 1867-1868. 21 Discurso a la Asamblea Plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias (28/10/1994). Los retos de la gené­ tica en siglo XXI: genética y bioética. Cf. Ingeniería qenética para todos. 405. Universitat de Barcelona. 6. Universidad Pontificia Comillas. 7. Bioética teológica.Madrid. Sígueme. Ed. Bilbao . 2003. pp. 1999. 1993. 93-108. n° 2263 (1993). Ya que el cuerpo humano no es un objeto del que pueda disponerse a voluntad. Jorge José F errer-Julio Luis Martínez (eds. Etica y biotecnología. 2002. Ed.). BIBLIOGRAFÍA: 1. Ed. Universidad Pontificia Comillas. Alianza Editorial.). Madrid 1992. Desclée . Cita­ do en J. Javier Gafo. William Bains. Ed. Gafo (2003). pp.Universidad Pontifi­ cia Comillas. Madrid. 3. los trabajos de los capítulos III y IV.Roser González-Duarte (eds. Barcelona. 1991. Bioética: un diálogo plural. Digamos. Madrid. 1999. María Casado . Ed.). que el Papa se opone a que sea patentado el material genético humano: “Nos regocijamos de que numerosos in­ vestigadores se hayan negado a permitir que los descubrimientos rea­ lizados sobre el genoma humano sean patentados. Javier Gafo (ed. José-Román Flecha. Salaman­ ca. los re­ sultados de la investigación deben ponerse a disposición de toda la co­ munidad científica y no pueden ser propiedad de un pequeño grupo” 2 1. . p. Madrid. pp.ASPECTOS ÉTICOS DE LA BIOTECNOLOGIA Y DE LA MANIPULACIÓN GENÉTICA • 155 Juan Pablo II se ha referido también en varias ocasiones al Proyec­ to Genoma Humano.

Genética y bioética. medicina y ética. .Univer­ sidad Pontificia Comillas. Taurus.156 • MORAL DE LA VIDA 8.Madrid. Ed. Bilbao . Madrid. Ed. Hans Joñas. 1997. Paidós. Barce­ lona. Juan-Ramón Lacadena. Desclée . Genoma. 2000. Ed. 11. Barcelona. La biotecnología al desnudo. 1998. 2002. Anagrama. Técnica. 10. Eric S. Ed. 9. Matt Ridley. Grace.

De ellos seis millones son menores de cinco años. económico. Del total de desnutridos. sino que cada año estamos peor. millón más millón menos. Cifra que aumenta cada año a pesar de los programas de beneficencia gubernamental1 . Pero que no parecen quitar el sueño a la mayoría de los poderosos del mundo. Sobre todo cuando llega el 16 de octubre. .___________________________________________ CAPÍTULO EL PROBLEMA DEL HAMBRE 1. El hambre sigue siendo la principal causa de muerte en el mundo. Esto no es de extrañar si la ayuda alimentaria en el mundo bajó de 15 millones de toneladas en 1999 a 10 millones en el 2003. Y dan cifras. Pero lo peor no es que estemos mal. UNAS CIFRAS ATERRADORAS Los medios de comunicación nos hablan con cierta frecuencia de la cuestión del hambre y de la desnutrición en el mundo. Y. por supuesto. lo cual significa que mata más gente que el sida. Unas cifras que son aterradoras y que hacen doler el corazón de las personas con un mínimo de humanidad. patrocinado por la ONU. Esto ya no se lo cree nadie. Al me­ nos una persona en el mundo muere cada cuatro segundos por causas relacionadas con la desnutrición. sobre todo. 1 Todos los datos han sido proporcionados por la FAO. tanto desde el punto de vista po­ lítico como. Las cifras del año 2004 son las siguientes: Más de 842 millones de personas padecen hambre y desnutrición en el planeta tierra. Esto significa 22000 cada día y unos 8 millones cada año. 40 millones. mata más que el cáncer y las enfermeda­ des del corazón. la Organización de las Naciones Uni­ das para la Alimentación y la Agricultura. Una reciente Cumbre Mundial de la Alimentación acaba de aprobar un ambicioso proyecto para que antes del 2015 el número de hambrientos baje a la mitad. Esto significa un 38% de la población. en que se conmemora el Día Mundial de la Alimentación. son mexicanos. la malaria y la tubercu­ losis juntas.

Hoy en día el hambre no es una fatalidad. así como su interrelación (cf. CU 9)5. 2. Ser pobre significa. “ El derecho a los alimentos” . 1964. Landgrave (eds. . de Castro. Recordemos que el derecho a la alimentación es uno de los dere­ chos fundamentales del ser humano.158 • MORAL DE LA VIDA Para no hacer demagogia. coyunturables o durables. Cf. México.) Pan para to­ dos.l) 3. estudios reali­ zados por la FAO y la OMS han establecido que el mínimo diario de calorías necesarias es de 2100. Para comprender bien el problema conviene consi­ derar todo el conjunto de las causas. J. Ed. L.D. 1. mientras la disponibilidad diaria de ali­ mentos debe equivaler a 1. Causas económicas: El hambre nace en primer lugar de la pobre­ za. “Los pobres son las primeras víctimas de la malnutrición y del hambre en el mundo. Figueroa. Para que este derecho se haga realidad “ no basta con producir alimentos. Geografía del hambre. Cf. LAS CAUSAS DEL HAMBRE Ciertamente los factores climáticos y los cataclismos de todo tipo son también causas del hambre. Madrid. se puede considerar que una persona sufre de subalimentación crónica. p. etc. J. por debajo de estos parámetros. Universidad Pontificia de México.2. aclaremos que llamamos hambriento a la persona que debido a la falta de alimentos -e n cantidad o en cali­ dad. Uno de los aspectos de la catástrofe es que cada año se destruyen miles de toneladas de alimentos a fin de mantener los precios que convienen a los intereses de las grandes multinacionales de la alimen­ tación. Son palabras de un pionero en la materia. proclamados en la Declaración Universal de la ONU en 1948 (artic. es consecuencia de la falta de voluntad política. 223-228.55 veces el metabolismo basal. desarrollo deficiente de la capacidad cerebral. Ziegler. Porque el mundo actual produce alimentos para to­ dos. raquitismo. También es preciso que a los grupos humanos que los precisan les sea posible comprarlos y consumirlos” . pero están muy lejos de ser las únicas o las principales. en R. CID. O muere en un pla­ zo más o menos breve o vegeta en un estado de deficiencia grave (ceguera. Ed. En este tema de las causas sigo el documento del Pontificio Consejo Cor Unum al que me re­ fiero en la bibliografía. el brasileño Josué de Castro4. López . 2004. verse más fá­ 2 3 4 5 Cf. Lo citaré con las siglas CU. anemia. pp.padece lesiones con frecuencia irreversibles. casi siempre. 15. 25. Aunque no todo es cuestión de calorías.

enfermos y ancianos” (CU 7). Ed. 2. p. son otros factores que pueden acumularse y producir contemporáneamente malnutrición y miseria (cf. las primeras víctimas son siempre los individuos más frágiles: niños. Desde este aspecto el hambre puede provenir: a) de políticas económicas equivocadas. los partos precoces y a veces demasiado cercanos. El crecimiento poblacional se ha ralentizado a nivel mundial. pueden llevar consigo dificultades especiales (cf. . 172. por ejemplo.a las amenazas contra la supervivencia de la especie. la situación so­ cial de la mujer. En medio de una población pobre. aun­ que no ha sido la principal ni mucho menos. como pretenden los neomalthusianos. el analfabetismo generalizado. Pensemos. Hay que recordar-com o ha dicho un autor. La explosión demográfica también ha sido causa de hambre. la precariedad del empleo y el desempleo.EL PROBLEMA DEL HAMBRE • 159 cilmente atacado por los numerosos peligros que comprometen la su­ pervivencia y llevan a una menor resistencia a las enfermedades físicas.. La política demográfica en España. mujeres embarazadas o que amamantan. sería uno de los principales. 1974. Los periodos de transición de­ mográfica. b) de estructuras y costumbres poco eficaces y que incluso llegan a destruir la riqueza de los países. CU 11).que “el desarrollo es la píldora anticonceptiva más eficaz”6. CU 13). en las restricciones para el comercio y los incenti­ vos económicos a veces desordenados. sería un caso concreto. la falta de formación en las técnicas de nutrición. Madrid. El modo según el cual desde Londres se fija el precio mundial del café. CU 14-15). Una de las causas del crecimiento de la pobreza en los países del Tercer Mundo en los últimos tiempos ha sido la existencia de una deuda externa impagable. Del Campo. en los que la mortalidad se reduce más aprisa que la natali­ dad.. que se presenta bajo muy diversas formas. que lleva consigo altos costos sociales (cf. Cuadernos para el diálogo. pero recordemos que el tener muchos hijos es una reacción de la naturaleza -y por consiguiente del ser humano. a nivel internacional. Causas socioculturales: Los tabús alimentarios. La co­ rrupción. c) De comportamientos deplorables en el ámbito moral. “Hoy día se sostiene que es más 6 S.

hay un tipo de organi­ zación -auténtica estructura de pecado. y cuyo resul­ tado fueron unos ocho millones de muertos. situación geográfica. sino que favorece además el clientelismo com o única posibilidad de realización personal. realizada por Stalin hacia 1930. La concentración de los medios económicos: En muchos países. La distancia entre los niveles de vida no sólo produce situaciones conflictivas. alfombras. las diferencias entre las clases sociales pobres y las más ricas son abismales. En estos países “la riqueza y el poder están muy concentrados en una capa reducida. De este modo se han perpetrado verdaderos crímenes contra la humanidad. tribal o reli­ giosa” . 3. Esto paraliza las iniciativas posi­ bles desde un punto de vista meramente económico y dificulta pro­ fundamente las motivaciones altruistas que existen en todas las sociedades tradicionales” (CU 17).los sectores de más altos ingresos importaron varios miles de millones de dólares en bienes de lujo: joyas de todas clases. todo adelanto. pero compleja. Uno de los más célebres fue la privación sistemática de alimentos a los campesinos de Ucrania. Causas políticas: La privación de alimentos se ha utilizado a lo largo de la historia. Se detiene. Un caso muy sintomático es el de México.160 • MORAL DE LA VIDA probable llegar a reducir un excesivo crecimiento demográfico tra­ tando de vencer la pobreza masiva. . sexo. como arma política o militar. Observemos también las situaciones de embargo por motivos polí­ ticos como ha sucedido con Cuba e Irak. ayer y hoy. edad o identidad étnica. Con relación a estos ca­ sos la “Declaración mundial sobre la nutrición” (1992) afirma: “La ayuda alimentaria no se debe negar por motivos de afiliación políti­ ca. que pueden llevar a violen­ cias en cadena. e incluso se asiste a un retroceso económico y social. que vencer la pobreza contentán­ dose con bajar la tasa de crecimiento demográfico” (CU 16). Dos días después de que los periódicos publicaran los datos de la FAO indicando que está desnutrida cerca del 40% de la población. vinculada a los ambientes interna­ cionales y que ejerce el control en el aparato del Estado. así. los mismos medios denun­ ciaban que durante los últimos cuatro años -sin considerar el contra­ bando.que propicia el que “ los ricos sean cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres” (DP 30). Más aún. al ser éste bastante deficiente. Esta es una de las principales causas económico-políticas del hambre. so­ bre todo en el Tercer Mundo.

con la sustitución de producciones tradicionales poruña agricultura industrial que trabaja tanto para la exportación como para producciones de substitución lo­ cal (cf. En este rubro entran también la política de la mayoría de los países industrializados que protegen ampliamente su agricultura. La Jomada (18/10/2004). ¿QUÉ HACER? LA CUESTIÓN DE LAS AYUDAS ALIMENTICIAS Para ir venciendo el problema del hambre. Si no existiera proteccionis­ mo. etc.EL PROBLEMA DEL HAMBRE • 161 relojes. Algo muy malo ha pasado y está pasando cuando estas compras las realizan mu­ chas personas que se llaman católicas. Las desestructuraciones económicas y sociales: Son también causas de la pobreza y del hambre y son el resultado a la vez de políticas eco­ nómicas equivocadas y consecuencia de presiones políticas naciona­ les e internacionales. en detrimento de los productores lo­ cales de alimentos. los países pobres no piden que se les dé ayuda. consideradas com o una amenaza poten­ cial para la estabilidad política del país.7. . sino precios justos para sus productos. vinos. Entre las más nocivas están las políticas nacionales que bajan arti­ ficialmente los precios agrícolas. los precios mundiales serían más elevados en beneficio de otros países productores. de las que hemos hablado en el punto anterior. ante todo hay que ir su­ perando las causas que lo provocan. en las reuniones internacionales. p. alimentos caros. de las que este libro no es el lugar más adecuado para tratar. Por esto. coñacs. Hay también una serie de estrategias y tácticas de ca­ rácter más técnico. 3. tomadas bajo la presión de las poblaciones menos favorecidas de las ciudades. una ONG de carácter internacional nacida en 7 Cf. Recomiendo sobre todo los informes anuales de “Acción contra el Hambre” . mármoles. 24. es el cultivo tradicional de plan­ tas comestibles que se ve amenazado con frecuencia por un desarro­ llo económico mal enfocado. favore­ ciendo de este modo la producción de excedentes que se exportan a precios inferiores a los precios internos. Otro elemento desestructurante. Por ejemplo. CU 18).

bien de forma directa. destruyendo las cose­ chas. bien de forma indirecta. la ayuda alimentaria de ur­ gencia se puede mejorar mediante la concertación entre los sucesivos interlocutores de la cadena: Estados. Tal como se ha dado con fre­ cuencia ¿es realmente una ayuda o un obstáculo para superar el ham­ bre? Recuérdese el célebre proverbio chino de que es mejor dar los medios y ayudar a pescar que regalar un pescado. otros afirman que puede favorecer sólo a los intermediarios y dar oca­ sión de corrupción. El documento del Pontificio Consejo “ Cor Unum” . En Sierra Leona hay que hacerse cargo directamente de miles de niños que padecen hambre.. y no geográficos ni logísticos” 9. que puede desalentar a los productores locales. poniendo trabas a las me­ didas que podrían remediar la situación de sus pueblos. En algunos países la ayuda alimentaria se prolon­ ga por tanto tiempo que se convierte en algo estructural formando parte de los recursos ordinarios que alivian el déficit comercial” (CU 45). aso­ 8 9 Su correo electrónico es: www. existen múltiples formas de ayudar a las personas. que puede crear dependencia y modificar costumbres alimentarias. Sus mismos miembros reconocen que el tipo de acción a em­ prender puede ser muy distinto según las circunstancias. “A pesar de las críticas que suscita. en cambio. ONG. La ayuda humanitaria que pretendemos entregar a las víctimas despierta cada vez más codicias y más contubernios políticos. En uno de sus informes se lee: “ Luchar contra el hambre no es sólo ‘repartir ali­ mentos’. en Níger o en Colom­ bia ayudamos a las comunidades a incrementar su producción de ali­ mentos.org Acción contra el hambre. en el transcurso de todas y cada una de las misiones. 14. p. cuando habla de las posibles soluciones. En todos y cada uno de los países.. Algunos dicen que no incide en las causas mismas del hambre. Cada vez topamos con más impedimentos hu­ manos. por ejemplo. Suele suceder que quienes ponen trabas a nuestra labor son los mismos que han provocado la hambruna. . Es una cuestión que ha sido muy discutida. de los que nos vemos obligados a zafarnos. trata del tema de la ayuda alimenticia. a recuperar su autonomía y a restablecer el equilibrio económico que la guerra y la violencia han quebrantado. Luchar contra el hambre es también luchar contra la injusticia.accioncontraelhambre.162 • MORAL DE LA VIDA 19798. autoridades locales. Afirma el docu­ mento: “Existen muchas controversias en relación con la ayuda ali­ mentaria en general.

4. a pesar de que ellas son las principales administra­ doras... deberían in­ cluso estar constituidas por productos locales en cuanto fuera posible. por el bien de todos y de cada uno. Lo cual nos lleva a aplicarnos a todos nosotros las pala­ bras con que el Papa se refiere a los pueblos ricos: “ Una nación que 10 M. es decir. Vidal.. para que todos seamos verdaderamente responsables de todos” (SRS 38). Jesús se identifica con los hambrientos. la ayuda de urgencia debe contribuir a liberar a las pobla­ ciones de la dependencia. pp. Tuve hambre y no me die­ ron de com er” (Mt 25. condiciones que llevan al incremen­ to de las muertes por desnutrición y hambre” (CU 46). pues permite que persistan y se agudicen las condiciones de extrema pobreza. como el cese de cultivos de plantas comestibles y de los mercados locales. Esta es la perspectiva que debe tener una reflexión teológico-moral.35 y 42). De este modo. realizada bajo ciertas condiciones. 133-151. De otra forma. “ Es conveniente subrayar la función esencial de las mujeres para la supervivencia de enteras poblaciones. Pero son con fre­ cuencia “ las víctimas principales de las decisiones tomadas a sus es­ paldas. puede ser considerada como una acción notable de solidaridad inter­ nacional. Esas maneras de actuar no respetan a las mujeres y perjudican el desarrollo” (CU 36). com o ha dicho Juan Pablo II. Son ellas las más directamente responsables de dar en la casa una alimentación sana y equilibrada” . Las ayudas podrían ser limitadas en el tiempo y estar más enfocadas hacia la población que se encuentra realmente en situación de déficit alimentario.EL PROBLEMA DEL HAMBRE • 163 ciaciones eclesiales y población beneficiaría. “ Una ética de la solidaridad contra el hambre” . Ésta.. sería un tipo de asistencia que no aporta una solución satisfactoria.. Ante todo. n° 82 (1997). Un aspecto también muy importante en la lucha contra el hambre es tener en cuenta el papel primordial de las mujeres. . algo que toda­ vía no es suficientemente reconocido y apreciado. Las ayudas deben de estar acompañadas de proyectos de prevención contra futuras carestías alimentarias.. ASPECTOS ÉTICO-TEOLÓGICOS DEL PROBLEMA DEL HAMBRE “ Tuve hambre y me dieron de comer. “ es la determinación firme y perseverante de em­ peñarse por el bien común. Y esto nos lleva al ágape cristiano en cuanto en nuestro tiempo se expre­ sa especialmente bajo la categoría de la solidaridad1 0 . la ayuda de urgencia. Corintios XIII.

. lo matas’. que se inserta en el corazón del hombre. . olvidando la responsabilidad que le confiere una cierta su­ perioridad en el concierto de las naciones. “Discurso a la 28 Conferencia General de la FAO” (23/10/1995): Ecclesia. faltaría gravemente a un preciso deber ético” (SRS 23). particulares y autoridades. porque. ayudando en primer lugar a los pobres. cuestionan el valor mismo del progreso en cuanto tal” . el egoísmo culpable y la búsqueda desenfrenada del dinero. si no lo alimentas. Para la Iglesia. El Vaticano II ha recordado un aspecto importante cuando hacién­ dose eco de la tradición cristiana afirma: “ Habiendo como hay tantos oprimidos actualmente por el hambre en el mundo. Esta es una de ellas: “ El hambre en el mundo nos hace tocar de cerca las debilidades del hombre en todos los niveles: la lógica del pecado. La tierra posee los recursos ne­ cesarios para dar de comer a toda la humanidad. respetando el ambiente y los ritmos de la na­ 11 Cf. a que puedan ayudarse y de­ sarrollarse por sí mismos” . sobre todo en sus encuentros con los participantes en las Conferencias Generales de la FAO. 1692s. está en el origen de las flaquezas de la socie­ dad debido a la acción de las. que afirma: “ Quien se halla en situación de necesidad extrema tiene derecho a tomar de la riqueza ajena lo necesario para sí” (GS 69).. n° 2762 (11/11/1995). Juan Pablo II se ha referido en muchas ocasiones al problema del hambre. Hay que saberlos utilizar con inteligencia. que tiene su sede en Roma1 1 . así llamadas. el poder y la gloria. acordándose de aque­ lla frase de los Padres: ‘Alimenta al que muere de hambre. a que. el Pontificio Consejo “ Cor Unum” relaciona mu­ chas veces el tema del hambre con el de las “ estructuras de pecado” . a la tentación de cerrarse en sí misma. El año 1996 el Papa dedicó su Mensaje para la Cuaresma al tema del hambre. tanto individuos como pueblos.164 • MORAL DE LA VIDA cediese. el sacro Concilio urge a todos. ‘estructuras de pecado’. comuni­ quen y ofrezcan realmente sus bienes. pp. según las propias posibilidades. enseñado por Santo Tomás. En él se dice: “ El hambre es un drama enorme que aflige a la humanidad: se hace aún más urgente tomar conciencia de ello y ofre­ cer un apoyo convencido y generoso a las diversas organizaciones y movimientos surgidos para aliviar los sufrimientos de quien corre el riesgo de morir por falta de alimento. muy bien explicado por Juan Pablo II (SRS 36-37)). En su documento. Antes había hecho suyo el principio tradi­ cional cristiano. más o menos conscientemente.

n° 82 (1997). Jean Ziegler. .. Muchnik Editores. No se puede esperar que la paciencia de los hambrientos sea infinita. Geopolítica del hambre. por otra parte. México. Todo el número de la revista está dedicado al tema del hambre. FCE. La maquinaria del hambre. Si no. Encontros Teológicos. El hambre en el mundo. Corintios XIII. Ayer y hoy él hambre ha sido caldo de cultivo de la violen­ cia. 1988. pp. Ed. en es­ pañol). El hambre en el mundo explicada a mi hijo. 6. 2. 3. Y el hambre es una de las principales causas del te­ rrorismo. Luis. 5. Todo el número de la revista está dedicado al tema del hambre. la guerra y el terrorismo. El País . Se habla mucho. González-Carvajal. Quisiera terminar este capítulo con un aspecto muy particular del tema del hambre. Ed. de “ luchar con­ tra el terrorismo” . serán los primeros beneficiados de ello. 4. 2000. con imprevisibles consecuencias” (PP 49). 2 y 4. 38 (1996). después del 11-S. PPC. Bar­ celona. su prolongada avaricia no hará más que suscitar el juicio de Dios y la cólera de los pobres. 1996. Umberto Melotti. “ Interpelagóes éticas em contexto de fome” .Susan George.Aguilar. Pero no se habla tanto de “ luchar contra las causas del terrorismo” . 3. Madrid.. 12 “ Mensaje de Juan Pablo II para la Cuaresma 1996” (n° 3): L 'Osseruatore Romano (ed. 19 (2004). 1998. Acción contra el hambre. Ed. 33-41. Sociología del hambre. Icaria. “ La realidad del hambre” . Barcelona. garantizando la equidad y la justicia en los intercambios co­ merciales y una distribución de las riquezas que tenga en cuenta el deber de la solidaridad” 1 2 . pp. Márcio Bolda da Silva. Jon Bennett . Pontificio Consejo “ Cor unum” . A ello se refería Pablo VI cuando afirma­ ba en su encíclica Populorum progressio al tratar la cuestión del ham­ bre: “ Lo superfluo de los países ricos debe servir a los países pobres. BIBLIOGRAFÍA: 1. n° 1414 (2/2/1996). Los ricos. Madrid. Ed. 1984.E l PROBLEMA DEL HAMBRE • 165 turaleza.

es decir. EL ALCOHOLISMO ES UNA ENFERMEDAD Éste es el principio fundamental del que tenemos que partir. El abuso del alcohol se relaciona con el aumento del riesgo de acci­ dentes. Una parte significativa depende de factores ambientales e interpersonales. pero todavía tie­ ne la capacidad de decir “basta ya” . lo cual quiere decir que no incluimos entre los alcohólicos al llamado “ bebedor problema” . La consideración del al­ . 2.____________________________ CAPÍTULO EL ALCOHOLISMO L. aun desde una perspectiva ética del tema. DEFINICIÓN DE ALCOHOLISMO La diversidad de definiciones sobre alcohólico y alcoholismo nos ayu­ dan a ver los distintos enfoques desde los que se puede estudiar esta plaga de la humanidad. a la sociedad o a ambos” (Jellinek). sobre todo en América Latina. “Alcohólico es toda persona que ha perdido la capacidad de abste­ nerse de beber” (Bogani). Nos quedamos con esta última definición. “Alcoholismo es todo uso de bebidas alcohólicas que origina algún perjuicio al individuo. que incluyen las actitudes culturales acerca de la bebida y los bebedores. En algunos casos se han detectado indicios de algunos factores ge­ néticos. al que con frecuencia toma unas copas de más. violencia. suicidio. Sin embargo. éstos sólo explican una parte del riesgo para la dependencia alcohólica. “Alcohólico es todo aquel que busca la provocación de un cambio de su situación a través de la toma de alcohol” (Castilla del Pino). actos criminales y ausentismo laboral.

etc. El creer que el alcohol es algo que anima y ayuda a tener éxito en los negocios o en el trato con los demás. No hay que olvidar nunca las causas sociales del alcoholismo: 1. indolencia responsable en eliminar las causas sociales del alcoholismo. intereses económicos de las multi­ nacionales del alcohol. Dejar de considerar al alcohólico primariamente como una persona inmoral. mediante el consumo continuado en personas sa­ nas. 2. Por tanto. de una forma más rápi­ da. cuando se opina que el alcohol ayuda a tener unas mejores relaciones sexuales o a ser más “hombre” . La publicidad continua en torno al alcohol. es el primer paso para en­ focar bien la solución del problema. Esto debe recor­ darlo el sacerdote o agente de pastoral al interesado y a los familiares. La responsabilidad moral del alcoholismo como estructura dé pecado hay que verla sobre todo desde el aspecto sociopolítico del problema: publicidad. no puede curarse con consejos piadosos ni con promesas más o menos sinceras del enfermo. la gente prefiere ser más pecadora que enferma. sino el ponerse cuanto antes bajo tratamiento médico y/o psicológico.168 • MORAL DE LA VIDA coholismo como una enfermedad constituye una conquista que toda­ vía encuentra serias dificultades. a veces haciendo creer que el tomar ayuda a tener una mejor posición social. como cualquier otra enfermedad. No parece que la herencia sea un factor importante en el hecho de contraer la enfermedad alcohólica. A veces. El machismo. . Los consecuencias del alcohol son peores que las de la marihuana. el alcoholismo. A lo más lo que se debería jurar no es el dejar de tomar. 3. el alcoholismo puede ser un pecado en cuanto es una enfermedad en la que se ha caído debido a una conduc­ ta imprudente o en cuanto no se quieren poner los medios para cu­ rar la enfermedad. 3. En cuanto al aspecto moral. b) En personas con tendencia a la neurosis. pero que lleva a la adicción a la droga. aunque en un primer momento produce una cierta desinhibición. ¿CÓMO SE ALCOHOLIZA UNA PERSONA? a) Lentamente. En realidad se trata de una de las drogas más depresivas y que no favorece la vida se­ xual o de relación. Por esto debe desaconsejarse la práctica de los llamados “juramentos” (a menos que se trate sólo de un “bebedor problema”). sin embargo.

sujeto y no objeto” . Falta de captación del sentido de la vida. Los indígenas. Esto lo denunciamos como un pecado histórico gra­ ve contra el pueblo y contra Dios. Esto incluye el caso frecuente de la mujer de clase alta o media que se alcoholiza por aburri­ miento. el al­ cohol ha sido en ocasiones instrumento en manos de los explotadores. 2. Miguel Arredondo: “El hombre popular no bebe por sed ni por gustar del trago. quienes propician él consumo del alcohol atenían con­ . familiar y social. ASPECTOS POLÍTICOS DEL ALCOHOLISMO Dentro de la dominación que sufre el pueblo latinoamericano. 3. inactivo políticamente. Falta de libertad frente a la publicidad. Tony Mifsud (p. la moda o el ambiente.. Ocio que no sabe aprovecharse. Por eso.EL ALCOHOLISMO • 169 Causas psicológicas del alcoholismo: 1. que se intenta olvi­ dar con el alcohol. Por eso difundieron el al­ coholismo. El alcohol desintegra la co­ munidad. 201) nos presenta la siguiente afirma­ ción del P. Todos los sistemas políticos que México ha tenido han propicia­ do el alcoholismo. 4. Trabajo o vida en condiciones inhumanas. sino que al consumir al­ cohol quiere sentirse tal como es. debido a la desintegra­ ción familiar o a diversos traumas que llevan a la desesperación. 41. dependiente. 4. Parece que se quiere tener un pueblo intoxi­ cado.. No pocos europeos descubrieron que con el alcohol los podían dominar mejor. las comunidades están desunidas. y en lo que se refiere a los ambien­ tes populares. Con respecto al último aspecto. Donde hay alcohol. que presenta­ mos en resumen: 38. El usuario del alcohol no soporta la infelicidad personal. durante la Colonia. como el drogadicto o marihuanero. pensando que al tomarlo hacían una expe­ riencia religiosa. sino que bebe por una sed mucho más grande: la sed de no sentirse sujeto de su propia historia. que no reacciona ante la injusticia ni la dominación. sin complejos. Esta infelicidad se traduce en que él no encuentra una salida a sus propios problemas. cambiaban su trabajo y pro­ piedades por alcohol. Esto se puede comprobar porque el usuario del alcohol no busca felicidades extremas momen­ táneas. En su documento sobre el alcoholismo los Obispos de la Región Pací­ fico Sur de México hacen las siguientes afirmaciones. o que no tiene un proyecto o sentido de vida.

El alcoholismo se convierte en medio de despojo contra los pue­ blos. 3. Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de Dios. sobre todo en los casos graves en que ya se da el delirium tremens (alucinaciones) y otras con­ secuencias como la cirrosis (enfermedad en el hígado). 42. Los doce pasos en que se fundamentan los Alcohólicos Anónimos son los siguientes1 : 1. MODOS DE CURAR EL ALCOHOLISMO a) Suprimiendo las causas. Llegamos a creer que sólo una Fuerza Superior a nosotros po­ dría restituir nuestro sano juicio. 4. El alcohol.170 • MORAL DE LA VIDA tra la finalidad natural que tiene el pueblo de construir una au­ téntica comunidad. Actúa según las ideas que otros le imponen. al corromper la tradición.. Sin ningún temor hicimos un completo inventario moral de no­ sotros mismos.. Un pueblo alcohólico pierde la capacidad de pensar. Bogani. tal como cada cual lo concebía. c) La psicoterapia de grupo. y además con una base religiosa (aun­ que no confesional). Admitimos que éramos impotentes contra el alcohol y que nuestras vidas habían llegado a ser ingobernables. 56-57. 1 Cf. 5. b) Acudir a un centro médico especializado. Puede presentar diversas formas. . se convierte en medio para destruir la vida social. los Obispos de la Región Pacífico Sur de México afirman lo siguiente: “Debemos poner especial atención a los Alcohólicos Anónimos. Una de las que ha tenido más éxito. de modo que su recuperación los lleve a actuar dinámicamente en medio del Pueblo de Dios. entender y decidir. cultural y religiosa del Pueblo de Dios. pp. y atenían contra la recta conciencia y la moral cristiana. es la de los grupos de “Alcohólicos Anónimos” . que a veces facilita la convi­ vencia. Reconociendo que “ no se proponen una finalidad pastoral o de fe” . pero respetando siempre su identidad propia como miembros de un grupo de Alcohólicos Anónimos” (n° 56). 2. Ya no lucha por su propio proyecto.

reconociendo en el acto cada uno de nuestros errores. a través de la oración y de la meditación.e. 52-54)2. 8. sino que por el contrario han sido adoptados por decisión propia” . Esta postura lo dejaría a él más desvalido. Afectuosamente y con un clima familiar sereno. 6. ante nosotros mismos y ante otros. sus gustos. en Bogani los consejos para esposas de alcohólicos (pp. Estos no quitan que pueda haber casos de alcohólicos particularmente violentos en que la última pero necesaria solución sea la separación física. Hicimos una lista de todas las personas con quienes habíamos actuado mal y nos dispusimos a reparar el daño que habíamos causado. piense que en deter­ minados momentos él también lo desea y a la par lo teme. es decir. la na­ turaleza exacta de nuestra culpa. mejorar nuestro concepto consciente de Dios. comprender que su violencia no es na­ tural. También se dice: “ Procure reactivar en él todas las iniciativas que antes le interesaban. 12. Estuvimos dispuestos a dejar que Dios eliminase todos estos defectos de nuestro carácter. Humildemente pedimos a Dios que nos liberase de nuestros defectos. Sea paciente y ayúdelo a madurar esta idea todavía en embrión. aprenda cuáles son sus centros de interés. Habiendo logrado un despertar espiritual com o resultado de estos pasos. tratamos de llevar el mensaje a otros alcohólicos y practicar estos principios en todos nuestros actos. Admitimos ante Dios. pero que en ningún momento sienta que su tratamiento o su hospitalización son impuestos. 11. 9. Piense usted que muchas esposas -aun­ que no sea éste su caso-jam ás supieron por qué su marido se encontraba más a gusto en el bar que en casa. Ver p. Con frecuencia sus inquietudes y aficiones eran más comprendidas por los compañeros de barra y vaso que por los suyos. como medio para conseguir la seguridad de la esposa y de los hijos. Reparamos hasta donde fuera posible el mal que causamos a estas personas. 7. d) Ayuda por parte de familiares y amigos. sino fruto de una enfermedad. tal com o lo concebimos. pidiéndole que nos iluminase a fin de cumplir con su voluntad. 2 Entre estos consejos hay uno que me parece particularmente interesante: “No distancie al alcohólico de sus hijos. sus aficiones. intente ha­ cer causa común con ellos. Procuramos. conceda importancia a sus sugerencias e in­ terésese por ellas.EL ALCOHOLISMO • 171 5. salvo en aquellos casos en que el hacerlo les hu­ biera infligido más daño o perjudicado a otros. Tal vez deseando ser compadecida y necesitando apoyo. . Continuamos con nuestro inventario personal. Otro de los consejos afirma: “ Si es preciso que se someta a tratamiento. 10. Sus hijos deben apren­ der a través de usted a querer a su padre pese a todo. Aprenda ahora lo que tal vez debió hacer antes. y que si entre todos consiguieran curarlo. sería tan bue­ no com o cualquier padre” .

Promexa. Ed. Víctor M. Dale Mitchel. 3. la responsabilidad de manejar después de haber tomado. E. 195-204. en las fies­ tas las “ botanas” deben servirse junto con la bebida. que no respeta sufi­ cientemente la dignidad de la persona. 5. Ed. AYUDA QUE DEBEN PRESTAR LOS SACERDOTES Y AGENTES DE PASTORAL Io Animar al alcohólico y a su familia para que se comience cuanto antes el tratamiento. El alcoholismo. ya que el al­ coholismo es una enfermedad irreversible. 2o Influir para que cese el abuso actual de la publicidad y para que desaparezcan las falsas ideas a priori sobre el alcohol (machismo. 1975. 1985. Esplugas. 4.e. 209-238. Revista Documentación Social (Madrid). Yo soy el día de hoy. México. ya que el alcoholismo con frecuen­ cia es una forma patológica de vivir las contradicciones y tensiones que genera una sociedad represiva y consumista.). CIDE.II. 3o Insistir en puntos concretos graves: p. Tony Mifsud. Fondo de Cultura Económica. 2. 6.M. Nuestro Tiempo. n° 35 (1979) sobre “ Socie­ dad y alcoholismo” . después de comenzar a beber. Sociopsicoanálisis del campesino mexica­ no. 1989. Ed. Bernal y otros. BIBLIOGRAFÍA: 1.Maccoby. México. enfermedad social. Emilio Bogani. Santiago. El alcoholismo en México. 1974. Vol. 1999. Plaza y Janés. no mucho des­ pués). no puede volver a beber alcohol nunca más. Ed. México. pp. Fromm . aunque aparentemente ya esté curado. Por tanto.172 • MORAL DE LA VIDA e) La abstención total: Esto último es fundamental. etc. 6. 4o Fomentar la educación en unos buenos hábitos alimenticios (dieta bien balanceada) y cambiar ciertas costumbres (p. El alcohólico es una perso­ na que por definición ha perdido para toda su vida la capacidad de decir basta.e. Moral de discernimiento. 5o Trabajar por el cambio social. pp. . Ed. que es un alimento.

8. Oaxaca. Alcoholismo. Nueva Antropología. . “Hacia una economía política del alcoholismo” . 10 (1988). Merrill Singer. 9-53.EL ALCOHOLISMO • 173 7. 1990. pp. preocu­ pación pastoral. Obispos de la Región Pacífico Sur de México. n° 34.

cuyos efectos analgésicos. Es entonces cuando se produce el fenómeno de la drogadicción que puede definirse como: “La apetencia anormal y prolongada que manifiestan ciertos sujetos hacia sustancias tóxicas o drogas. que puede convertirse en toxicomanía cuan­ do se da una relación de dependencia que lleva a la falta de libertad de la persona para abandonar el consumo de una sustancia determi­ nada. Una característica típica de las drogas es que su uso suele producir una creciente adicción. diagnósti­ cos. terapéuticos o dionisíacos. va tomando auge el negocio del narco­ tráfico. Su uso estaba bastante normatizado por la sociedad. A partir del siglo X X se entra en una nueva fase de mayor difusión de las drogas en el mundo occidental. Pero es sobre todo a partir de los años 60 del siglo X X . para lograr nuevas sensaciones o para llegar a un estado psíquico más agradable” . exceptuando de­ terminados casos de consumo terapéutico debidamente autorizado. LA DROGA Y LA DROGADICCIÓN Elizari define las drogas como “ aquellos productos con un poder acti­ vo sobre el sistema nervioso. coincidiendo con la revolución estudiantil y el movimiento “ hippy” . consiguientemente. El consumo de estos productos está atestiguado desde tiempos muy antiguos con diversos objetivos: rituales. cuando se multiplica el uso de los estupefa­ cientes y. de iniciación. negocio ilícito en cuanto que la mayoría de los países han declarado ilegal la venta y el consumo de las drogas. euforísticos o dinámicos han conocido acciden­ .CAPITULO íD LA DROGADICCION Y EL NARCOTRÁFICO 1. a las que se acude para mejorar el rendi­ miento intelectual o físico.

que indican que la persona continúa con­ sumiendo la sustancia a pesar de la aparición de problemas significa­ tivos relacionados con ella. p. pp. la despenalización del consumo tendría que ser una decisión a nivel mundial. n° 1995 (1980). Vidal. por lo menos de las menos dañinas. Diccionario de ética teológica. elevada ansiedad en las relaciones interpersonales. aparte de los di­ solventes (p. algunos grupos propician actual­ mente la despenalización del uso de las drogas. etc. entre dro­ gas blandas (entre las que estaría también el tabaco) y drogas duras. Cf. resistol) o el cemento. Verbo Divino. 127. 1991.e. desaparecería así el “ gusto por la fruta prohibida” . El abuso de las drogas produce numerosos efectos nocivos tanto para la salud del consumidor como para la sociedad. la heroína. Es posible que esto pudiera ayudar a la paulatina ex­ tinción de las mafias del narcotráfico. Por otra parte. La característica esencial de la dependencia consiste en un grupo de síntomas cognoscitivos. débil tolerancia a las frus­ traciones. diversos estudios de la perso­ nalidad han descrito algunos rasgos característicos de muchos toxicómanos: dependencia hostil. especialmente en aquellos casos no infrecuen­ tes en que la droga ha sido adulterada. baja autoestima. Entre las drogas de consumo más habitual en la actualidad están la marihuana. conductuales y fisiológicos. según sus efectos. Indudablemente. Ed. Apelando a los resultados positivos que produjo la abolición de la “ ley seca” en los Estados Unidos.176 • MORAL DE LA VIDA talmente o buscado voluntariamente. 2. Entre las causas morales el Papa Juan Pablo II en una homilía ha­ blaba de las siguientes2: 1 2 M. el hachís. el crak. que especialmente en los jóvenes tiene un fuerte atractivo. CAUSAS DE LA DROGADICCIÓN Respecto a los factores psicológicos. bloqueo de la emotividad. Cuando se da la sobredosis se llega con frecuencia a la muerte. apetencia que se convierte rá­ pidamente en hábito tiránico y comporta. casi inevitablemente. Se ha hecho común la distinción. . Ecclesia. La necesidad de obtener la droga causa con frecuencia una conducta antisocial y supo­ ne graves cargas económicas. reacciones incontroladas. un aumento progresivo de la dosis “ x. 10-11. la cocaína. Estella. que suelen ser las drogas de los pobres.

que disminuyan la tendencia a recurrir a las drogas por problemas de aburrimiento. Es sabido. ya que la drogadicción se da sobre todo en­ tre aquéellos que no han encontrado un sentido a su vida. Se debe identificar al drogadicto con la imagen de un en­ fermo que necesita ayuda familiar. promover entre los jóvenes las inquietudes re­ ligiosas. además. promoción de actividades re­ creativas y culturales para los jóvenes. 318). social y médica. no como una per­ sona necesariamente culpable de su mal y a la que hay que rechazar. la intensidad del peligro depende en buena parte de las características psicológicas del sujeto. Con frecuencia en la edad de la adolescencia el influjo de los compañeros es determinante (cf. c) El sentimiento de soledad y de incomunicabilidad. parecen relacionarse con un mayor consumo de drogas. Esto no quita el que se diga clara­ mente a los jóvenes que el ponerse en peligro de convertirse en drogadicto (y la marihuana es generalmente el primer paso) es una actitud incompatible con una vida cristiana auténtica. hay que aplicar aquí los mismos principios morales que dimos en el caso del alcoholismo.LA DROGADICCIÓN Y EL NARCOTRÁFICO • 177 a) La falta de claras y convincentes motivaciones de vida. Finalmente hemos de relacionar el problema de la drogadicción con las actitudes “necrofílicas” de la sociedad. Desde el punto de vista pastoral. Cualquiera tiene un cierto riesgo. Dios nos llama a no esclavizarnos y a ser dueños de nosotros mismos. que el ambiente familiar puede contribuir po­ derosamente a una mayor difusión de la droga: muchos drogadictos vienen de familias divorciadas o con graves problemas internos. mayor o menor. ASPECTOS ÉTICOS Y PASTORALES DE LA DROGADICCIÓN Dejando los aspectos médicos y técnicos del problema. hay que insistir en la importancia de la información y la educación sobre las drogas. de acabar depen­ diendo de una droga si comienza a utilizarla. Elizari. de la facilidad que tiene para en­ contrar alternativas a las drogas. b) Las estructuras sociales deficientes e insatisfactorias. p. Pero para que sean efectivas hay que completarlas con otras medidas: creación y promo­ ción de centros de asistencia terapéutica. de sus circunstancias ambientales. ya que las frustraciones laborales. superar la situación del desempleo juvenil y promover la satisfacción en el trabajo a todos los niveles. sociales y políticas. de las que hemos ha­ . 3. incluyendo las es­ tudiantiles. programas de orientación y asistencia familiar que sirvan para prevenir o disminuir los conflictos familiares.

del alcoholismo y hasta del armamentismo. Esto necesariamente provoca un desajus­ te notorio en la comunidad. De esta . la psicoterapia y las terapias conductistas. F. la terapia convulsiva. Desajuste que inmediatamente en­ gendra divisiones y discordias. De ella saco los siguientes puntos: 1. Existe un elemento interno que es fundamental para entender el incremento de la siembra de la marihuana y amapola: la ex­ trema pobreza a que han sido conducidas las comunidades cam­ pesinas. de sus bosques y demás recursos naturales. dis­ tribución y venta de drogas ilegales.178 • MORAL DE LA VIDA blado en capítulos anteriores. El narcotráfico es un pulpo que con sus tentáculos domina cada vez más las estructuras sociales y políticas de los países productores de droga o que son vías de tránsito para llegar a los países consumido­ res. Su capacidad para corromper a todo tipo de autoridades es real­ mente enorme. El dinero obtenido por los campesinos en la siembra de la ma­ rihuana es poco en relación a lo que obtienen los grandes del ne­ gocio. Los supuestos afortunados de la marihuana. EL PROBLEMA DEL NARCOTRÁFICO Entendemos por narcotráfico todo el proceso de producción. Dicho autor enumera entre ellos la psicocirugía. son presa fácil del consumismo. 2.J. Superar estas actitudes es una tarea moralizadora a largo alcance. cuyos datos se encuentran en la bibliografía. pero es mucho en relación a lo que normalmente obtenían de la siembra de maíz. las mafias de los narcos a través del lavado de dinero influ­ yen también poderosamente en las instituciones bancarias. Pobreza que ha sido agravada en los últimos años a consecuencia de la crisis general que vive el país y que repercute en los sectores marginalizados (n° 31). Acerca de los tratamientos médicos y psíquicos contra la en­ fermedad de la drogadicción cf. al no tener en qué gastar el dinero. pero necesaria si queremos plantea­ mientos terapéuticos globales contra la droga. como consecuencia del despojo sistemático de sus tierras. de su pro­ ducción y de sus mejores hijos. 245-253. Elizari pp. Acerca de una visión teológica y pastoral del cáncer del narcotráfi­ co recomiendo especialmente la pastoral de los Obispos de la Región Pacífico Sur de México. Por otra parte. Se ha hablado incluso de las “narcolimosnas” . 4. la psicofarmacología.

p. Conferencia Episcopal Mexicana. En vista de las perspectivas halagadoras del negocio los campe­ sinos se confían del futuro promisorio que se les presenta. creo que podría aplicarse en ciertas situaciones el principio del con­ flicto de deberes. en el negocio de la droga hay que distinguir diver­ sos grados de responsabilidad. Ante esto algunos del pueblo reaccionan y deciden abandonar el negocio. Aunque también hay que recordar que a veces el to­ marse el Evangelio en serio puede llegar a pedir actos heroicos. los países consumidores deben asumir también la cuota de responsabilidad que les corresponde” (p. queman algunos plantíos y detienen a varios de los productores. por otra parte. saneando la sociedad que la exige. En esto viene el ejército o la po­ licía federal. son asesinados (n° 20). Los que persisten en zafarse son amenazados directamente en sus personas o en sus familias y. libera así a sus adictos y las co­ sas parecen volver a la normalidad. en últi­ mo caso.LA DROGADICCIÓN Y EL NARCOTRÁFICO • 179 manera son de nuevo despojados de lo que ilícitamente obtuvie­ ron (n° 38). pues se convierte en parte integrante del hombre. Desde el punto de vista ético. Piden créditos cada vez más altos a los promotores del negocio y deci­ den ampliar sus áreas de cultivo. 50). Es cuando las comunidades se empiezan a dar cuenta de la alta peligrosidad del negocio. 3. pero es demasiado tarde. Están tan endeudados o com pro­ metidos con el dueño del “ negocio” . porque los liberó de la policía. 50). la solución de raíz del narco­ tráfico sería la supresión de la demanda. también humanizada. por esta razón. normalmente con lujo de violencia. que ya no pueden echarse atrás. De ahí que sea ilícito degradar la natura­ leza. suelta dinero aquí y allá. A la luz de la situación anterior podemos decir con la Conferencia Episcopal Mexicana: “ Sin duda alguna. Hay. Pero interviene inmediatamente el “ dueño del ne­ gocio” . Con el trabajo del hombre la naturaleza es enno­ blecida y. de algún modo. un aspecto de ética ecológica que también hay que tener en cuenta. destruyéndola o sometiéndola a actividades contrarias al ser hu­ . que la de muchos trabajadores del campo que se ven obligados a esa acti­ vidad a causa de su ignorancia o de su extrema necesidad económica (cf. En este sentido. No es igual la culpa de los grandes je ­ fes del narcotráfico que cuentan con todo el poder y la lucidez para llevar a cabo su tarea siniestra o la de las autoridades implicadas. en el caso de las personas cuya vida o la de sus familiares corre serio peligro si dejan de plantar la droga.

México. 1995. 1992. Dogras. 8. 9. Marcos Kaplan. II. Insti­ tuto Nacional de Ciencias Penales. Narcotráfico y poder. Dehoniane Bologna. Ed. en el Nuevo Diccionario de Teología Mo­ ral. Madrid. para productos que son causa de injusticias y de muerte. Ecclesia (Madrid). preocupación pastoral” . 434-443. n° 2405 (1989). Ed. Alejandro Gálvez Camino (ed. .). “ El nar­ cotráfico. Ed. Obispos de la Región Pacífico Sur de México. 1984. Jorge Fernández Menéndez. Narcotráfico. Adriano Bompiani. La tierra es para alimentar al hombre y no para destruirlo. pp. 1992. 2. Bioética della parte dei deboli. 204-221. 3. México. Paulinas. 7. México.180 • MORAL DE LA VIDA mano y a su dignidad. 1999. Leandro Rossi. Tony Mifsud. 315-326. 6. la tierra se degrada y queda maldita. 1985. 1992. Ed. 4. Paulinas. Bioética. pp. sociedades adictas y eco­ nomías subterráneas. 48-50. Ed. Cuando se emplea. “Drogas” . En el plan salvífico nadie tiene derecho a sembrar muerte sobre la tierra. BIBLIOGRAFÍA: 1. porque Dios le pedijrá cuentas de ello.. preo­ cupación pastoral. Madrid 1991. pp. El Caballito. como se hace con la siembra de droga. Conferencia Episcopal Mexicana (Consejo Permanente). Ed. Oaxaca. Moral de discernimiento. Rayuela. CIDE. Aspectos sociopolíticos del narcotráfico. Bolonia. Vol. Santiago de Chile. Francisco Javier Elizari. pp. 5. Ed. 341-354 y 360-363. pp.

desde finales de los años sesenta se ha ido imponiendo con realismo la necesidad de establecer nuevas normas de comporta­ miento humano frente al medio ambiente. Diez palabras clave en bioética. Desgra­ ciadamente los grandes intereses económicos de las empresas más importantes continúan con frecuencia pesando más que los intereses del conjunto de la humanidad. Ed. Nunca se había estudiado con tanta profundidad. Han surgido ON G 's me­ dioambientales (Greenpeace. 341-346. No. Durante estos mismos decenios. económico y político sobre el medio ambiente. el pobre. El cual sí. . p. ASPECTOS DEL PROBLEMA AMBIENTAL Muy conscientemente he puesto en el título “problema ambiental” y no “ problema ecológico” . han contri­ buido a que sectores cada vez más numerosos de ciudadanos sientan el medio ambiente como algo propio y necesitado de cuidado. incluyendo las generaciones futuras. J. Porque lo que se discute actualmente no es la salud de la ecología.) y partidos políticos ecologistas. se ha venido tam­ bién desarrollando el interés de los filósofos y teólogos por las relaciones entre el ser humano y la naturaleza. Los propios poderes públicos.CAPITULO LA DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE ÍD 1.e. Verbo Divino. a través de la legislación. pp. cada vez más graves y fre­ cuentes. coincidiendo con el debate cientí­ fico. Estos son algunos de los principales problemas relacionados con el medio ambiente1: 1 Cf. es del medio ambiente. Esta nunca ha­ bía estado tan bien. la ciencia del medio ambiente. nunca había estado tan mal. Por influjo de los desastres ambientales. el problema no es de la ecología. Estella. Gafo. 1993.

especialmente el dióxido de carbono (C02). especialmente los tropicales. Tanto los intereses econó­ micos de los países ricos. Se trata del llamado “ efecto invernadero” . 3) El riesgo de cambio climático: Este es producido por las emisio­ nes de gases contaminantes. Por otra parte. es altamente preocupante. en gran parte debido a la caza y a la pes­ ca incontroladas. se encuentra en un grave pro­ ceso de avance. considerada como “el pulmón de la tierra” . como los de los pobres son responsables de este intenso proceso de deforestación. La lluvia que cae sobre los campos y bosques está contaminada por dichos gases y es diez veces más ácida. ocasionado por la contaminación atmosférica que impide la refracción de la radiación procedente del sol y que puede incrementar la temperatura de la su­ perficie terráquea. dejando bajo el mar muchas zonas bajas de la tierra firme. el proceso de desertificación. 5) El agujero de la capa de ozono: Debido a las condiciones climáti­ cas.182 • MORAL DE LA VIDA 1) Deforestación y desertificación: La disminución de los bosques. procedente de la combustión de hidrocarburos (carbón. necesitan roturar cada vez más tierras para dedicarlas a la agricultura. Es consecuen­ cia sobre todo de las emanaciones de gases de azufre y nitrógeno pro­ cedentes de las plantas industriales. Se afirma que desaparecen cen­ tenares de especies cada día. gas y petróleo). Un aumento de la temperatura global del planeta podría ocasionar deshielos en los polos y el consiguiente aumento de la superficie de las aguas marinas. en el invierno del hemisferio sur se ha constatado en él un adelga­ zamiento importante de la capa de ozono que rodea a la tierra y que . con el aumento de tie­ rras inútiles para producir alimentos. debido al cre­ cimiento demográfico. Téngase en cuenta que la biotecnología confiere un especial interés a las reservas genéti­ cas de la biosfera. sobre todo los relacionados con la produc­ ción de madera. Y esta pérdida es irreparable. 4) La lluvia ácida: Está relacionado con lo anterior. Estos últimos porque. especialmente las presentes en los bosques tropicales. 2) La pérdida de biodiversidad: Se trata de la desaparición de un número creciente de especies vegetales y animales. lo cual tiene efectos muy negativos para la vegetación. En los países desarrollados existen numerosos bosques cuyos árbo­ les están gravemente enfermos como consecuencia de la citada lluvia ácida. especialmente en Africa. Esta preocu­ pación se ha vuelto más intensa con relación a la selva del Amazonas.

LA DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE • 183 nos protege de los efectos perniciosos de los rayos ultravioleta del sol. pero la situación es gra­ ve porque los que ya se han enviado a la atmósfera no se pueden reabsorber. Lo que no puede admitirse es que la fecun­ didad de los pobres sea la causa principal de degradación del medio ambiente. 2. Un ciudadano rico del Norte consume un promedio de veinte veces más recursos naturales que un ciudadano pobre del Sur. DIOS NO TIENE LA CULPA DEL PROBLEMA AMBIENTAL En ciertos círculos se dice que la culpa la tiene el Dios de la Biblia. desde la perspectiva de la población la disminución del problema ambiental no está en que los países pobres disminuyan drásticamente su población. Hay ya acuerdos in­ ternacionales para prohibir el uso de los CFC. 7) El crecimiento demográfico: Sin admitir las exageraciones que se dijeron en decenios anteriores. Y todo porque al Señor. 6) La contaminación de las aguas: El gran desarrollo agrícola que se inicia en los años 50 caracterizado. por el uso masi­ vo de abonos químicos. según el primer capítulo del Génesis. climatizadores. Por lo tanto. En el hemisferio norte también ha comenzado a constatarse dicho fe­ nómeno. Chernobil en la antigua Unión Soviética)) y el envío de desechos radioactivos a determinadas fosas marinas constituyen otros factores de preocupación ambiental. sino en que los países ricos dejen de vivir en la actual cultura del despilfarro y del consumo inútil. Los CFC en la atmósfera se descomponen y producen monóxido de cloro que degrada el ozono convirtiéndolo en oxígeno. insecticidas y pesticidas se ha estancado en los últimos años y sus repercusiones negativas sobre los suelos y las aguas son preocupantes. Entre las causas se ha hecho hincapié en el uso de los clorofluocarbonos (CFC). llenen la tie­ . aunque debe disminuirse más el crecimiento demográfi­ co de lo que ya se ha hecho en los últimos años. Todos más o menos contaminamos y por lo tanto es lógico que cuantos más seamos más contaminación habrá. multipliqúense. espumas industriales. Añadamos el efecto contaminante de la in­ dustria sobre mares y ríos. es obvio que el crecimiento constante de la población constituye un factor de contaminación. un producto químico que se utiliza en la fabricación de frigoríficos. se le ocurrió decirles a Adán y Eva: “ Crezcan. etc. Los problemas ocasionados por las centra­ les nucleares (cf. entre otras cosas. aerosoles.

que si Adán y Eva son los fundadores del cultivo de la tierra. y que en realidad es el más antiguo. Noé desempeña ciertamente el mismo papel respecto de la conservación de la vida animal. El principio administración: En el pensamiento cristiano sobre la relación del hombre con su medio ambiente ha tenido siempre una gran importancia el llamado “principio de administración” . Con lo que Dios no sólo sería el culpable del problema medioambiental sino tam­ bién del problema demográfico. dominen los peces del mar. que es el que ofrece dificul­ tad para algunos.una pa­ reja de cada una de las especies animales “ para conservar la vida” (Gen 6. por un lado. se no dice que “ el Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín del Edén para que “ ¿o guardara y lo cultivara” (Gen 2. el que los biblistas lla­ man el “ texto yavista” .28). Puede que en Occidente hayamos ido demasiado lejos a la hora de domesticar a la naturaleza. un papel activo y creativo por nuestra parte con respecto al medio ambiente. pero lo cierto es que la tradición cristiana afirma claramente que el hombre no existe simplemente para rendir culto a la naturaleza salvaje. En el segundo. La palabra hebrea original tiene que ver con la autori­ . ¿Cuál es el papel que frente a la naturaleza y en el seno de ella los seres humanos estamos llamados a desempeñar? No ciertamente la de permitir que sea la naturaleza salvaje la que nos go­ bierne. Hemos de ser tanto cultivadores com o guardia­ nes. Pero volvamos al texto de Génesis 1. La administración supone.28 que habla de “ domi­ nar” la tierra.15). responsabilidad y. Creo muy sinceramente que a todos estos que explotan sin miseri­ cordia los productos no renovables del planeta Tierra no les mueve ciertamente el afán de obedecer a Dios. Los humanos debemos estar con Dios y colaborar con El en su plan de perfeccionar y completar la creación.18-20).28. Por de pronto hay que tener en cuenta que en el Génesis hay dos relatos de la creación. sino las ganas de tener más di­ nero y más poder económico. habría que decirle que está interpretando muy mal la Sagrada Escritura. si alguno hubiera que se escudase en el Génesis para cometer sus desmanes y atropellos medioambien­ tales. Pero no abandonemos el texto de Génesis 1. por otra parte -y sin abandonar el libro del Géne­ sis. Un buen administrador de la creación debe actuar como un fiel representante de Dios.184 • MORAL DE LA VIDA rra y sométanla. al introducir en el arca -p o r orden de Dios. las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra” (Gen 1. muy relacionado con el anterior. Recordemos. sustentando su creación y manteniéndola para las generacio­ nes futuras. Pero. por otro.

degradarse el agua que bebemos. Esto puede ser tanto un importante correctivo a una interpretación abusiva del “ dominio” del hombre. Pero en el antiguo mundo israelita los monarcas eran vistos como representantes de Dios. si es que no se adoptan valien­ temente y no se ponen en práctica con severidad algunas enérgicas medidas” 2 (Cf. de­ cía en un discurso a la FAO: “Ya estamos viendo viciarse el aire que respiramos. n° 21). sino de que el Señor de todas las cosas confía en una de sus criaturas y la hace responsable del bienestar y del crecimiento de todas las de­ más. com o a la noción de algunos ecologistas de que la naturaleza pura es superior al ser humano y de que puede prescindir de él sin ningún problema.Dios es verde. Juan Pablo II ha tratado el tema del medio ambiente en su primera encíclica Redemptor hominis (n° 15). R. paz con toda la creación” . La fuente de la vida. contaminarse los ríos. es explicable que el Concilio Vaticano II no estudiara esta problemática. en la Sollicitudo rei socialis (n° 34) y en la Centesimus annus (n° 37-38). Ed. el texto en J. No se trata de que alguien entregue el poder a otro. Es en esta clase de dominio en la que piensa el autor del primer relato de la creación. derivada de su común pertenencia a la categoría de “ seres vivientes” . Quizás -siguiendo también el pensamiento b íblico. el cual les habría confiado la misión de practicar la misericordia y la justicia con sus súbditos. Pero el texto más articula­ do es el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 1990 titulado “ Paz con Dios creador.haya que te­ ner más en cuenta la idea de la unidad de los seres humanos con el resto de las creaturas vivas. hasta hacernos temer una verdadera muerte biológica en un futuro cercano. Así. también Octogésima adveniens. 425. Flecha. 3. Pero a partir de los años 70 tenemos diversas intervenciones del papa Pablo VI sobre la cuestión. p.LA DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE • 185 dad de los reyes. los lagos y aun los océanos. Salamanca. 1999. . Con todo lo cual quizás hayamos aclarado un poco la idea de que -com o afirma el título de libro del teólogo escocés Ian Bradley. En él afirma: 2 Cf. EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA ANTE EL PROBLEMA AMBIENTAL Como la preocupación por el medio ambiente no se generaliza has­ ta finales de los años sesenta. Sígueme.

LA ÉTICA ANTE LA CUESTIÓN AMBIENTAL Hay que señalar ante todo que la crisis que padecemos no es sólo medioambiental. Si falta el sentido del valor de la persona. 1995. la tem­ planza. 55-77. pues. 3 4 Un estudio resumido de la tradición cristiana sobre la relación del hombre con la naturaleza puede verse en I. Herder. Hay. Bradley. Hace falta un cambio en la escala de valores. c) No comprometas las condiciones para una continuación indefi­ nida de la humanidad sobre la tierra. pp. a fin de que la mayoría no tenga que sufrir las con­ secuencias negativas de la negligencia de unos pocos. 4. El episcopado latinoamericano trató el tema ambien­ tal en los documentos de Puebla y Santo Domingo (cf. aplica al tema medioambiental una reformulación de los principios éticos kantianos. . los índices de las ediciones oficiales). pp. Barcelona. una urgente necesidad de educar en la responsabilidad ecológica: respon­ sabilidad con nosotros mismos y con los demás. El Catecismo de la Iglesia Católica trata del problema ambiental y de las relaciones entre el hombre y la naturaleza en los párrafos que llevan por título “El respeto a la integridad de la creación” (n° 2415-2418)3. la autodisciplina y el espíritu de sacrificio deben conformar la vida de cada día. responsabilidad con el ambiente.186 • MORAL DE LA VIDA La gravedad de la cuestión ecológica demuestra cuán profunda es la crisis moral del hombre. b) Actúa de tal modo que los efectos de tu acción no sean destructi­ vos de la posibilidad futura de la vida humana. 39-40. Hans Joñas. La austeridad. Estos serían los tres principios principales: a) Actúa de tal forma que los efectos de tu actuación sean compati­ bles con la permanencia de genuina vida humana sobre el pla­ neta. Esto debe llevar a una modificación de la voluntad ilimitada de dominio que ha empujado al hombre de la modernidad a apoderarse de la tie­ rra para explotarla sin misericordia. en su libro titulado El principio de responsabilidad4. Los descubrimientos científicos y técnicos no deben ser para que el ser humano tenga más poder so­ bre la naturaleza. sino para que todos puedan conseguir una vida de auténtica calidad humana. au­ menta el desinterés por los demás y por la tierra. Ed.

“ Ecología y bioética” . sino la comunidad creada como un todo. Padre. 5 6 Dios en la creación. Lo que refleja la belleza y la sabiduría de Dios no son las partes individuales. 169-192. 2. 1991. México. Salamanca. Estella. sino de cono­ cer para compartir con todos los seres creados. De esta manera surge un sentimiento de comunidad entre el ser humano y la naturaleza y nos pone en camino hacia una reconciliación con ésta. Verbo Divino. Javier Gafo (ed. 3. sino la verdadera comunidad humana. en J. Ed. José-Román Flecha. Etica y ecolo­ gía. Verbo Divi­ no. Ed. sino un Dios comunitario y rico en relaciones. . Ed. Dios es “verde”. En mi opinión los anima­ les no tienen derechos ni siquiera en un sentido analógico. Estella. IMDOSOC. El subtítulo del libro es: “Doctrina ecoló­ gica de la creación” No trato aquí el discutido tema de “ los derechos de los animales” . 1987. Juan Masiá. Diego Gracia.). Hay que vivir en el respeto a la naturaleza para encontrar a Dios en la naturaleza y a la naturaleza en Dios. Esto significa que podemos y debemos asemejamos a Dios. Señala que la teología trinita­ ria nos muestra un Dios que no es un solitario.l) 6. BAC. No es el hom­ bre sujeto solitario y dominador el que refleja la vida de Dios. 139-166. Hijo y Espíritu Santo viven dentro de la más perfecta comunidad de amor. sino a través de la comunidad y una reciprocidad fomentadora de la vida. Gafo (ed. no-amado y dominador en el cielo. BIBLIOGRAFÍA: 1. en J.). 1999. pp.). Ed. 1993. Recordemos las palabras del salmista: “ Los cielos proclaman la gloria de Dios” (Sal 19.LA DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE • 187 Desde el punto de vista de la moral teológica es interesante la refle­ xión que ha hecho Jürgen Moltmann5. Lo cual no quita que tengan que ser respetados y que creo que ciertos espectáculos com o las corridas de toros o las peleéis de gallos deberían ser eliminados. La naturaleza se convierte entonces en el espe­ jo más claro en el que Dios se manifiesta. Santander. 5. Gafo (ed. 4. 1998. pp. no me­ diante el señorío y sometimiento de la naturaleza. Madrid. Ya no se trata de conocer para dominar. Diez palabras clave en ecología. 2002. Cf. Ian Bradley. Sígueme. Universidad Pontificia Comillas. Cristianismo y medio ambiente. 2001. El respeto a la creación. Diez palabras clave en ecología. Madrid. Sal Terrae. Cuidar de la creación. “ Derechos de los animales” . Ed. Ed. ed. Marjorie Keenan.

1993. 1988. 8. Desclée de B. IMDOSOC. México. 1999. 1995. Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva. FCE. Santander.188 • MORAL DE LA VIDA 6. . McCloskey. Ética y política de la ecología. 1993. M. Antonietta La Torre. El humanicidio. Ed. Ed. 10. J. Ed. Ecología y moral. Sal Terrae. Ed. Bil­ bao. 7. 9. Victorino Pérez Prieto. Ed. México. Michel Lacroix. H. Sal Terrae. Miguel Angel Sobrino. Santander.. Ecologismo y cristianismo.

............................................................................ 8.................................................................................. 4.............. 43 El aborto................. Las nuevas técnicas de reproducción humana............................................. Biotecnología e ingeniería genética...117 11.. Las células m a d re .............................................. 87 La eutanasia y el derecho a morir con dignidad....................... La salud y la enfermedad................................................................ 175 16. 71 La pena de muerte............. 6.............................................. El problema del hambre............................................... 181 .. 7...............................................97 Los trasplantes...................... 131 12.. ..................................................................... El alcoholismo............. 2.......... 5...... 31 El homicidio y la legítima defensa...................................9 1.............. 3... La tortura... 53 La esterilización.............................................................................................. La huelga de hambre............... 157 14........11 El sentido de la vida humana..............................................................79 El suicidio... La drogadicción y el narcotráfico ..... 143 13........... 107 10... La defensa del medio ambiente............................................ 167 15...................................... Introducción a la moral de la v id a ........ 9............ El sida.......................... La clonación........ÍNDICE Introducción.....................................

a fin de que ésta no se reduzca a una mera casuística. ISBN 970-652-373-1 EDICIONES % 789706 523730 D4B4R . Como el autor —sacerdote y doctor en teología moral —escribe desde la realidad mexicana. ha tenido en cuenta una serie de cuestiones de las que normalmente no tratan los que escriben desde otras latitudes: el hambre. etc. bebés a la carta. etc. sobre todo a los no especialistas. células madre. se tiene en cuenta lo que dice la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia. una moral de la vida es algo mucho más amplio que una simple moral médica. La perspectiva es teológica. pero en íntimo contacto con los datos que nos aporta el mundo científico. la esterilización por motivos de política demográfica. Se explican también al comienzo del libro los principios que fundamentan la Bioética. teniendo en cuenta ante todo el respeto a la dignidad y a los derechos fundamentales de la persona humana. el alcoholismo. En este sentido. eutanasia. Para aquellos que quieran profundizar más. cada tema viene seguido de una selecta bibliografía. aborto. Este libro intenta dar. el narcotráfico. manipulación genética. trasplantes. es decir. pena de muerte. madres de alquiler. clonación reproductiva o terapéutica.Los medios de comunicación social constantemente informan —a veces con sensacionalismo— de cuestiones relacionadas con la Moral de la vida o Bioética: violencia terrorista. reproducción asistida. una visión que les ayude a distinguir —en éstas y en futuras problemáticas —entre lo que es posible hacer desde el punto de vista de la biotecnología y lo que se debe hacer desde el punto de vista moral.

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