Gestión del Conocimiento para el siglo XXI: una oportunidad de fortalecer la práctica docente y los modelos educativos

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Gestión del Conocimiento para el siglo XXI: una oportunidad de fortalecer la práctica docente y los modelos educativos

Introducción En el presente ensayo reflexionamos sobre algunos elementos de la denominada sociedad del conocimiento hoy día convertido en foco de diferentes discusiones dentro de los centros de investigación. Vinculándolo a un fenómeno propio de las sociedades modernas: el uso de las Tecnologías de información y comunicación (TIC), destacando cómo funcionan para el desarrollo de los diversos espacios en los que el hombre interactúa. Así mismo, presentamos a los diferentes actores que intervienen en la creación de estas sociedades del conocimiento, ya que sin ello no sería posible el desarrollo y la articulación de sociedades avanzadas que tanto propone este nuevo paradigma. Algunos de los autores revisados en el presente seminario afirman que las nuevas tecnologías han apoyado o se han convertido en el medio por el cual se pueden transformar a los tradicionales sistemas de producción del conocimiento a través de diferentes modelos de enseñanza-aprendizaje. Proponen una nueva forma de generar conocimiento por medio de la colaboración e intercambio de ideas, así como el establecimiento de redes de colaboración organizadas y estructuradas para reforzar el conocimiento. El presente documento exhibe de forma breve los diversos temas analizados en el seminario Competencias para la Innovación con el objetivo de sintetizar los conocimientos adquiridos hasta ahora. Por lo que aparecen los temas en el siguiente orden: sociedad del conocimiento, formas de producción del conocimiento, actores involucrados y herramientas tecnológicas. Por último, a modo de conclusión, se expone un abreve crítica a los diferentes elementos analizados.

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Formas de producción del conocimiento La sociedad del conocimiento se refiere a una forma particular de generar este bien, es decir, lo importante consiste en el procedimiento por el cual se crea a través de las TIC dentro de las nuevas redes sociales. En la actualidad, la llamada sociedad del conocimiento exige la posesión de un capital intelectual considerado como el proceso más importante para el desarrollo económico, político y/o social de los grupos humanos. Esta forma tan particular de conocimiento resulta de combinar dos diferentes procesos: el primero, consiste en la organización de un conjunto de datos e información1 gestionados a través de diversos grupos de expertos o especialistas, trabajando en equipo y no de forma individual. Segundo, adicionalmente exige una interpretación que genere significado para otorgar un valor determinado, es decir, implica como elemento indispensable a un actor capas de proporcionarle valor significativo a ese conocimiento que luego pueda ser aplicado. Estos dos requisitos auxilian a distinguir entre lo que significa conocimiento e información y herramientas como las TIC, porque no son lo mismo. La producción del conocimiento se lleva a cabo a través de diversas maneras, de acuerdo a las formas de enseñanza-aprendizaje establecidas en cada sociedad o grupo. Dicha producción debe realizarse por medio de lo que Davies (2002) señala como el aprendizaje en acción que es la capacidad de colaborar y compartir información determinada y convertirla en conocimiento. Este puede presentar diversas características importantes, puede ser tácito y/o codificado, esto significa que debe desarrollar en el individuo habilidades y metodologías para que tenga la capacidad de reflejar el conocimiento en acciones de bienestar para la sociedad y el desarrollo colectivo. Por su parte, Levy (2004:36) nos sugiere que “La prosperidad de las naciones y los individuos depende de su capacidad para navegar por el espacio del conocimiento”. Entre ambos autores nos ofrecen una idea más completa sobre la importancia de las formas de generar conocimiento. Davies y Gibbons ofrecen una nueva forma de organizar los procesos de enseñanzaaprendizaje contraponiendo el modelo tradicional y el modelo ideal al que se debe aspirar:

Modelo cerrado o convencional centra su atención en los fines o resultados que proporciona el aprendizaje en los individuos sin importar los medios utilizados. Según este modelo no es significativo el medio o las herramientas para la creación del conocimiento, porque sólo tiene que ver con las capacidades que el individuo desarrolla: “entendida como el resultado de una serie de factores que tienen que ver con la personalidad del individuo” (Davies; 222:37). Adicionalmente este proceso de enseñanza-aprendizaje nos conecta con otro modelo propuesto por Gibbons2, el modo de enseñanza #1 que se denomina el modo lineal. Este al igual que el convencional de Davies, es sólo direccional y

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Colle expone las diferencias entre los diversos términos, entendiendo por dato un carácter o elemento de significado. Luego, por información el conjunto de datos organizados o un articulo de consumo que no son utilizados hasta que alguien los procesa y reflexiona para convertirlos en conocimiento. 3

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cerrado pues no existe una interacción entre los involucrados en el proceso de generación del conocimiento, éste es disciplinario y sólo se transmite en la academia, dejándolo en manos de unos pocos y limitando el saber colectivo.

Modelo abierto: este “centra su atención en el poder de la mente para organizar la experiencia y el significado” (Davies; 2002:38), no se preocupa por el fin en sí, es decir por la creación del conocimiento como resultado. Mas bien, de la comprensión, interpretación y manejo de ese conocimiento para que pueda aplicarse con algún valor específico. Así mismo, este modelo se relaciona con el manejado por Gibbons, el modo #2 o Modo interactivo, en el que intervienen diversos factores para la producción del conocimiento como que sea transdisciplinario (en donde participen diferentes especialistas y solucionen un problema a partir de diversas perspectivas), heterogéneo (en el que se unan diversas habilidades y experiencias que permitan formar redes de comunicación) y flexible (que se logre adecuar a las necesidades del contexto) que sea útil para algún ámbito de la sociedad.

Actores involucrados y nuevas formas de relacionarse Si bien es cierto que a partir de la industrialización en las sociedades, éstas cambiaron, evolucionaron y además se globalizaron gracias al uso de las tecnologías. También es cierto, hoy en día, que se requiere de la intervención del hombre de manera diferente –por no decir activa y colaborativa– para seguir llevando a cabo esa evolución. La tecnología por si misma no es capaz de generar conocimiento con algún valor, pues éste se lo proporciona el hombre, y sobre todo lo aplica hacia el bienestar social, económico y político. Los diversos grupos que intervienen en el proceso de producción del conocimiento son: Instituciones escolares o de investigación y organizaciones empresariales que forman a su vez redes de conocimiento en las que participan individuos con un capital intelectual 3 determinado y así consolidan redes de gestión4 del conocimiento para conformar una inteligencia colectiva5. “Las redes de conocimiento constituyen sistemas colaborativos de interacciones entre iguales que tienen por objetivo la construcción y difusión del conocimiento” (Martín; 2004:3).

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La referencia a este modelo lineal de Gibbons se extrajo de Sociedad del conocimiento, capital intelectual y organizaciones innovadoras de Rosalba Casas (2004).
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El capital intelectual es considerado como “la posesión de conocimientos, experiencia aplicada, tecnología organizacional, relaciones con clientes y destrezas profesionales que otorgan a la organización una ventaja competitiva en el mercado” (Molina;2002:7)
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Se entiende por gestión a la selección de las ideas más importantes para la creación de un saber, dentro de un sistema en el que participan individuos que tienen las mismas capacidades y habilidades para definir las estrategias adecuadas para el desarrollo, lo cual involucra un cierto nivel de organización y trabajo cooperativo entre las partes involucradas.
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Es considerada como un saber colectivo en el que el capital más importante es el conocimiento. 4

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Ahora bien, el proceso en el que el conocimiento se genera, es amplio y paulatino en el cual intervienen diversos grupos que cuentan con la experiencia necesaria, apoyados por un nuevo fenómeno tecno-social que ha impactado a las sociedades modernas, el uso de las nuevas tecnologías, que son designadas como las TIC. Herramientas tecnológicas Estas herramientas están diseñadas para facilitar el trabajo de los especialistas, para ello es importante recurrir a la administración del capital instrumental (herramientas tecnológicas), lo cual significa de a cuerdo a Valerio (2002) determinar, implementar y desarrollar la optimización de los instrumentos para generar el conocimiento, o bien, seleccionar e implementar las herramientas adecuadas para generar el conocimiento de la mejor manera dentro y fuera de las organizaciones. En este sentido es importante utilizar en cada organización o institución para el caso de las academias, la ínter creatividad que “es el proceso de hacer cosas o resolver problemas juntos” (Cobo; 2007:45) lo cual tiene que ver con el saber colectivo y recíproco, así mismo proporciona los elementos necesarios para que cada grupo o individuo pueda compartir su conocimiento y crear sociedades avanzadas, es por ello que el capital humano es indispensable para que cada organización pueda cumplir con su papel en la sociedad. Por otro lado debemos tener claro que para llegar a la sociedad del conocimiento es necesaria la organización de los diferentes grupos que participan en la creación de éste, sólo así pasaremos a la otra fase de desarrollo en las sociedades, y no nos quedaremos en las simples sociedades de la información, lo cual implica tener sólo la información o los datos sin saber cómo utilizarlos para el beneficio de los diferentes ámbitos de las sociedad. Para ello es importante crear redes que realmente participen en el beneficio de los diversos grupos existentes, redes de colaboración y lo que Cobo llama crear la arquitectura de la participación, en la que se suman los conocimientos individuales para tomar decisiones colectivas y llegar así a las sociedades del conocimiento. También podemos decir que la creación de las sociedades del conocimiento surge gracias a la necesidad del desarrollo mismo, pues sin este no podríamos tener un soporte en lo político, lo económico y lo social. CONCLUSIONES Las diversas formas de construir el conocimiento propuestas por el paradigma de la sociedad del conocimiento están condicionadas por los hábitos, valores y costumbres de

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los grupos sociales participantes de éste proceso. Por ejemplo, el requisito de colaborar en equipo previamente requiere cambiar el significado de una buena parte de los mexicanos de zonas urbanas culturalmente predispuestos a trabajar de forma individual6. Otro elemento a considerar sobre los presupuestos implícitos de la sociedad del conocimiento consiste en la igualdad de oportunidades para acceder tanto a las herramientas tecnológicas como a las redes sociales por parte de los ciudadanos. Esta nueva forma de entender el mundo requiere considerar en todo momento de no generar desigualdades sociales, al crear concentración de recursos entre aquellos que tienen oportunidades económicas de participar en detrimento de aquellos que carecen de ellas. Finalmente, como profesores comprometidos de la Nueva Escuela Tecnológica (NET) debemos comprender la importancia de ofrecer a nuestros estudiantes –porque eso es lo que nos distingue de otras ofertas educativas– tanto las condiciones, el uso adecuado de herramientas tecnológicas y nuevos hábitos culturales para formar parte de la llamada sociedad del conocimiento.

Bibliografía

Casas, R. y Dettmer, J. (2004) Sociedad del Conocimiento, Capital intelectual y Organizaciones innovadoras, Módulo 1, Sesión 1, Cátedra ALCUE, Flacso-México.

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Desde el punto de vista sociológico existe evidencia que respalda esta afirmación, por ejemplo se tiene mayor registro de atletas con medallas olímpicas en disciplinas individuales como boxeo y atletismo, que en aquellas disciplinas que requieren la participación colectiva. Pro tanto no se puede esperar que sociedades como la mexicana de pronto trabajen en equipo para generar conocimiento cuando se trata de un hábito inusual. 6

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Cobo, C. (2007). “Capítulo 2.Intercreatividad y Web 2.0. La construcción de un cerebro digital planetario” en Cobo Romaní, C. y Pardo Kuklinski, H. Planeta Web 2.0. Inteligencia Colectiva o Medios fast Food. Barcelona / México DF: Grup de Recerca d’Interaccions Digitals, Universitat de Vic. Davies. D. (2002) “Hacia una sociedad que aprende”, en Teare, R. Sandelans, E y Davies, D. (2002) Organizaciones que aprenden y Formación virtual. Gedisa, Serie Biblioteca de Educación (pp. 12-18). Levy, P. (2004) Introducción al libro Inteligencia Colectiva por una antropología del ciberespacio. Organización Panamericana de la Salud. Unidad de Promoción y Desarrollo de la investigación y el Centro Latinoamericano y del Caribe de Información nesciencias de la Salud. Washington. Martín, Q. (2004). Aprendizaje Colaborativo y Redes de conocimiento. En actas de las IX Jornadas de Organización y Dirección de Instituciones Educativas. (pp. 55-70) Grupo editorial Universitario, España. Molina, J. y Marsa, M. (2002) “Capítulo I, Conceptos. El Nuevo Paradigma dela gestión del conocimiento”, en La gestión del conocimiento en las organizaciones. Libros en red, Buenos Aires. Colle, R. “Procesos Documentales y Gestión del Conocimiento”. Razón y Palabra. N° 46 Valerio, G. (2002). Herramientas Tecnológicas Para la Administración Conocimiento. Transferencia, año 15, N° 57, enero 2002, (pp. 19-21) del

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