“La cita ideal de Anthony & Vanessa”

Autora: Vanessa Alonso dos Santos



Era una preciosa mañana, los rayos del sol empezaban a entrar por la ventana. Empecé a
abrir los ojos despacio porque me cegaba la claridad del día. Cuando me dije:

- Voy a quedarme unos 5 minutos más, me siento un poco cansada. No me extraña, si llevo
casi un mes sin poder dormir, pero no sé el porqué.

Lo que no sabía es que estaba así porque algo muy especial estaba por ocurrirme en ese
día.

Pero en unos segundos escuché el timbre de la puerta. Mi madre abrió y me dijo:

- Vanessa, es para ti.

- Que raro, si yo nunca tengo visitas. Sí, ya voy - le contesté.

Al llegar a la puerta veo al cartero con una carta dirigida para mí y una caja bastante
grande y con ella una hermosa rosa. Me quedé impresionada por el olor y la belleza de
aquella rosa. Firmé y volví a mi habitación para ver quien era la persona que me mandaba
el paquete. Lo más extraño es que la carta no tenía remitente, y sólo tenía unas pocas
líneas escritas:

“Espero te guste mi regalo. Te espero en Venecia (Italia), en el hotel: ´Luna blanca´.
Besos xxxxx
P.D. No te enfades por no decirte quién soy. Es una sorpresa.”
- Cómo que en Italia, seguro es una broma que alguien me está gastando.

Pero cuando vi otro papel junto a la nota, me di cuenta que era un pasaje para ir a Venecia
(¡¡¡¡¡mi ciudad favorita!!!!!) ESA MISMA TARDE. Tenía que coger el avión y
presentarme en el lugar que indicaba la nota. Pero no sabía como vestirme para esa
ocasión, ya que después de mucho pensar me di cuenta que en esos días se celebraba el
festival de Venecia (el Carnaval). Recordé que con la carta y la rosa venía también un
paquete. Rápidamente lo abrí y vi lo que contenía: un vestido del siglo XV. Era
hermosísimo: de un color rosa pálido con mucho vuelo en la falda, con pequeños encajes
blancos en la parte inferior de la falda y en el escote (muy discreto y con un toque
romántico). Por supuesto con el vestido venía su antifaz, un par de guantes blancos
lindísimos y por fin unos zapatos también blancos con un poquito de tacón. Estaba muy
nerviosa de como me iba a quedar, pero no podía estar pensando mucho tiempo porque
sólo tenía 2 horas para coger el avión.

Al estar ya en el avión, llevaba conmigo la rosa, una rosa que se me hacía muy familiar, y
por unos instantes pensé quién era la persona que me podría haber mandado aquel regalo
tan maravilloso, pero era imposible que fuese ÉL la persona en la pensaba.

Cuando llegué a mi destino, había un señor bien vestido, que me parecía un chofer o un
mayordomo, que me preguntó:

- Usted es la señorita Vanessa, ¿cierto?

- Sí, soy yo - le contesté.

- Sígame, que le voy a llevar al hotel: “Luna blanca”.

Entonces me di cuenta que él era el chofer de la persona que me había mandado el
paquete.

Al llegar al hotel, me instalé en la habitación que estaba reservada para mí, y allí me
empecé a arreglar porque sólo tenía 1h para estar en el lugar en el que estaba mi
acompañante. Había una chica que me ayudaba con el peinado y el maquillaje. Al acabar
me miré al espejo y me parecía imposible que yo fuese esa chica, estaba muy hermosa y
todo gracias a aquel vestido.

Cuando salía de mi habitación estaba el chofer esperándome para llevarme. Durante todo
el camino me moría de la curiosidad y de los nervios de quién podía ser esa persona tan
misteriosa.

Por fin llegamos: era un lugar precioso y muy romántico. Era una de las calles más
hermosas de Venecia (en donde se festejaba el Carnaval de máscaras).

Estaba lleno de parejas vestidas para la ocasión.

El chofer, que por cierto se llamaba George, me llevó a una de las mesas y me pidió que
me sentara allí. Yo no sabía que hacer, porque me quedé sola, y me sentía un poco
incómoda que todos estuviesen con pareja bailando y yo estaba allí sola, sentada.

Pero no tuve que esperar mucho por mi acompañante. Pasaron 10 minutos y delante de mí
apareció una bella rosa, igual a la que me llevaron a mi casa. De repente volví la cara y
ahí lo vi (aunque no sabía de quién se trataba), vestía un kilt escocés. Me extrañé
muchísimo, ya que eran dos las coincidencias que me llevaban a suponer quién era aquel
chico tan misterioso. Entonces él comenzó a hablar sacándome de mis más bellos
pensamientos:

- Buenas noches, señorita.

Qué voz tan linda tenía. Me sentía muy nerviosa.

- Bue… buenas noches, gracias por su regalo Sr.…

- Disculpe que no se lo diga, pero es una sorpresa, pero déjeme decirle que está muy
hermosa - me contestó.

- Ah, entiendo - le dije un poco desconcertada.

Después de eso se hizo un profundo silencio, hasta que me preguntó:

- ¿Me honraría de bailar conmigo, la siguiente pieza, señorita?

- Me encantaría - le contesté, cuando de repente mis oídos reconocieron de qué canción se
trataba. Era nada menos que “El Vals” ~(Jejeje, no podía ser otra que esa :P)~ - Mi canción
favorita - me dije a mí misma.

Empezamos a bailar, pero sentía que mi cuerpo entero se estremecía con el contacto de
sus manos y por la proximidad de nuestros cuerpos. Era la 1ª vez que bailaba “El Vals”,
aunque parecía que él ya lo hubiese bailado anteriormente, en otra ocasión. ~(Jijiji, por
supuesto, no había duda alguna)~

Durante el baile yo me sentía perdida en aquellos ojos azul cielo y aquel cabello rubio que
destellaba rayos tan brillantes como el mismo Sol. Aunque fuese de noche, sentía como el
Sol entraba en mis pupilas como ese mismo día por la mañana en mi habitación.

Sólo podía ver en él eso, ya que su antifaz le cubría toda la cara, excepto su boca. Esa boca
tan tierna, tan rosada que me apetecía besar esa misma noche.

Cuando acabó la canción, un reloj marcaba las 12 de la noche y comenzaban los fuegos
artificiales. En ese preciso momento sentí que una voz me decía:

- Es el momento.

Yo le miraba como preguntándole: - ¿Es el momento de qué? Entonces, con su mano en su
antifaz, me contestó:

- El momento de descubrirse el rostro.

Yo me sentía muy nerviosa de poder ver, al fin, quién era ese chico tan misterioso.

Cuando por fin se quitó el antifaz de la cara, después de yo quitarme el mío, me quedé con
la boca abierta sin saber qué decir o hacer. Había sospechado de quién se podría tratar,
pero no me lo podía creer después de lo que le había pasado. Yo sólo titubeaba, quería
decir su nombre pero no era capaz:

- ¡¡¡Tú eres A...!!!

Pero antes de decir su nombre me contestó:

- Sí, soy yo, Anthony.

- ¿Pero como es posible?, yo creí que habías muer...

Pero antes de acabar mi frase, me tocó los labios con sus dedos suaves, tan suaves como la
seda, y me dijo:

- Shh, no digas nada. Sé que todo el mundo creía que yo había muerto en aquel accidente,
pero sólo estaba desmayado. Mi tío y el chofer se dieron cuenta y me ayudaron, porque no
quería pertenecer más a esa familia. Entonces planeamos todo el funeral y así todo el
mundo creyó que yo…, bueno ya lo sabes.

- Pero todas las personas que te querían estaban preocupadas por ti y se sintieron muy
tristes.

- Sí, lo sé, pero no quería que lo supieran hasta que encontrase a alguien especial como
tú… como lo eres tú. Pero ya estoy preparando todo para que sepan que yo en realidad no
me he muerto cuando cabalgaba.

- Entiendo - le dije, pero no pude seguir hablando porque me sentía en las nubes cuando le
escuché decir que quería encontrar a alguien Especial… Como Yo. - Bueno, ya me tengo
que ir al hotel porque me siento cansada - le dije cambiando de tema. Sentía que si me
quedaba por más tiempo iba a hacer una locura y no quería que pensase algo mal de mí.

- Si quieres te acompaño para que no vayas sola - me dijo sonriente.

- No te preocupes, puedo ir yo sola. ¿Pero es que no te das cuenta que con sólo mirarme
me estremece todo el cuerpo?

- Ya entiendo, no quieres que vaya contigo. ¿No es eso? - me dijo, cambiándole el
semblante, ahora lo notaba un poco triste, tanto en su mirada como en su voz.

- Claro que no es eso, sólo que no quiero que te molestes - le contesté un poco
apesadumbrada al darme cuenta que él estaba triste. No pude decirle abiertamente que no,
pero la verdad es que me moría por que me acompañase.

- No te preocupes, no me molesta, al contrario, voy encantado contigo - me dijo.

- Bueno, pues vamos porque creo que el tiempo se está enfriando. Y muchas gracias por
acompañarme - le dije un poco sonrojada. - No sabes las ganas que tenía que me
acompañaras - me dije a mí misma.

Él sólo me contestó con una linda sonrisa.

Durante el camino hasta el hotel no hablamos de nada, fue un silencio muy largo.

Al llegar a la recepción del hotel, se ofreció a acompañarme hasta la puerta de la
habitación y yo no me negué (cómo le iba a negar eso al chico de mis sueños, si yo
también lo deseaba).

Cuando llegamos a la puerta, la abrí y me despedí de él con un tierno beso en la mejilla
diciendo:

- Nunca olvidaré este día, mi amado Anthony, mi príncipe - sin darme cuenta lo había
dicho en voz alta, y él lo escuchó todo y se quedó sorprendido por mis palabras.

Y como me había dado cuenta que él lo escuchó todo le dije:

- Tengo que entrar ya a la habitación, pero antes te tengo que agradecer todo lo que me
diste hoy. Gracias por cumplir mi más mayor deseo de estar aquí, en Venecia y estar…
estar contigo. Muchas gracias - le dije casi a punto de llorar.

Él notó que yo estaba empezando a llorar y no dijo nada, sólo me dio un abrazo, un abrazo
cálido que hizo que yo escuchara su corazón, latía muy fuerte… igual que el mío.

Antes de deshacer el abrazo le dije; ya con lágrimas en los ojos:

- Después de este día te voy a extrañar muchísimo, porque no voy a poder seguir contigo
así, como lo estamos ahora.

Después de escuchar esto, él se separó un poco de mí y me contestó:

- No tiene porque ser así, Vanessa, mi amor, porque la verdad es que me enamoré de ti
durante esta noche tan mágica. Me vas a decir que estoy loco, bueno, sí lo estoy pero por
ti… ¿Te Gustaría Ser Mi Novia y algún día Casarnos y Formar una Familia?

Yo me quedé muy sorprendida con sus palabras, pero mucho más con el beso que me dio
después. Ese beso dulce y tierno como sólo él los sabe dar. Con una cara de sorpresa y una
sonrisa en mis labios le contesté:

- Sí, me encantaría ser tu novia Anthony, es lo que más deseo en este mundo.

- No sabes lo feliz que me haces con tus palabras. Pero más feliz te voy a hacer yo a ti,
todos los días durante el resto de mi vida. Te amo.

- Yo también a ti, de amo muchísimo - le dije ya sin poder controlar mis emociones.

Después de nuestras confesiones, empezamos a besarnos hasta entra en la habitación. Los
dos sabíamos qué era lo que podría pasar, pero nos controlamos.

Nos quedamos dormidos en la cama abrazados, y aun seguíamos así vestidos, con los
trajes, hasta el día siguiente.

Fue una mañana preciosa: Anthony me llevó el desayuno a la habitación y con una de sus
rosas (nuestras preferidas). Durante todo el día fuimos a pasear por la ciudad en góndola,
como una pareja muy feliz y enamorada.



Un año después, nos casamos en compañía de su familia. Ellos entendieron qué fue lo que
le impulsó a Anthony a hacer aquello. Fue un día muy especial tanto para él como para
mí. A partir de ese día pasaríamos el resto de nuestras vidas juntos.

Después de la fiesta cogimos un avión y nos fuimos a... Venecia de Luna de Miel, y nos
alojamos en el mismo hotel que aquella vez. Lo que no había pasado aquella noche pasó
esa misma noche, ya que nuestros cuerpos así lo pedían. Fue una noche mágica y muy
romántica.


***Fin***


Notas de la autora:

Antes que nada quería decirles el porqué de la elección de Anthony… Desde pequeña me
encantó este chico rubio de ojos azules, y me puse muy triste por su muerte y porque él y
Candy no pudieron disfrutar de su amor plenamente. Pero no sólo me gusta Anthony,
también me encantó Terry, pero el que más me llena es Albert… ¡¡¡Ayyy!!!, que tres
hombres más lindos. Jejeje, estoy loquísima.

Espero les haya gustado mis locuras. Este minific lo había escrito para un concurso, en
una de las páginas de Candy, para el día de los enamorados, pero al final no lo mandé


Ahora os lo mando para que lo leáis, y os divirtáis leyéndolo.

Agradezco mucho a Patty (Suncrisma) por darme ánimos para mandarlo. Muchísimas
gracias por tu ayuda y tu tiempo en leer mis locuras

Para cualquier sugerencia o comentario sea bueno o malo… escríbanme a mi correo:
vanessa_love_albert3@yahoo.com, y les escribiré encantada. Siempre tendré tiempo para
contestarlas a cada una de ustedes 


Sign up to vote on this title
UsefulNot useful