COMENTARIOS SOBRE EL LIBRO "ANTE EL DOLOR DE LOS DEMÁS" Susan Sontag comienza este libro citando a Virginia Woolf

la cual publicó un libro que reflexionaba sobre la guerra. Pone de manifiesto la diferencia entre los hombres y las mujeres. La diferencia principal, es que la guerra está echa para los hombres, la causan los hombres y la disfrutan los hombres. Después plantea el echo de lo que sentimos cuando miramos fotografías desagradables de guerra. Que por diferente que sea nuestra educación o seamos hombre o mujer, nos puede causar “horror y repulsión”. Sontag va citando durante todo el libro “grandes y famosas” imágenes de guerra que han recorrido el mundo, las cuales causan unos efectoS que son dignos de analizar y básicamente de eso trata el libro. Las fotografías dotan de realidad una guerra, nos muestran lo que hace una guerra, el dolor que causa y que arruina y no retraerse de mirarlas sería de un monstruo moral. EL problema está cuando una misma imagen que recorre el mundo son utilizadas por ambos bandos para fomentar el odio al contrario, y simplemente cambiando el pié de foto. No debería sorprender entonces que muchas imágenes canónicas de las primeras fotografíaS bélicas hayan resultado trucadas o que sus objetos hayan sido amañados, pero lo peor de esto es que al saberlo nos decepcione. La fotografía tiene un mismo lenguaje para todos, algo se vuelve real a ser fotografiado, la fotografía se convierte en recuerdos y en memorias para todos hayas estado allí o no. Los medios buscan que una imagen sea impactante o perturbadora, cuanto más mejor. La búsqueda de imágenes más dramáticas es un negocio donde la conmoción es la principal fuente de valor. La fotografía consigue en un abrir y cerrar de ojos lo que la literatura ha buscado durante mucho tiempo. La foto resultan mas autenticas cuando no se componen a la perfección ni tiene una iluminación correcta cuanto peor echas están se cree que en tales fotos hay menos manipulación. Aún así las intenciones del fotógrafo no determinan la significación de las imágenes pues los medios utilizan la fotografía a su antojo.

es decir los sufrimientos causados por las barbaries humanas han de serrepresentados. apenas será merecedor de ser representado.Sontag plantea el sufrimiento como una iconografía. El espectador quizá se apiade del dolor de quienes lo padecen. La guerra era y sigue siendo la noticia más irresistible y pintoresca. No hay guerra sin fotografía. La gente fue incapaz . Entonces no nos molesta. porque nos duelen nos hacen daño.y cuanto mas desagradable más creíble. Enlas ruinas vemos belleza. Pero nos creemos lo que nos dicen. Un ejemplo son las fotografías de Guilles Peress. es más ver su rostro descubierto es mejor cuando se trata del enemigo. La apetencia de ver cuerpos dolientes puede ser muy semejante a la apetencia de ver cuerpos desnudos y esta idea la reitera en varias ocasiones en el libro. Algo que me resulta interesante es que cuando se tratan de “nuestros muertos” los de nuestro país o nuestros familiares. eso no pasa nada. Un ejemplo sería el ver cuerpos mutilados que perfectamente podrían ser trozos de carne de cerdo. Las fotografías tienen la cualidad de hacer algo bello que en la realidad no lo es. pero sin embargo ver los “muertos ajenos” si. Empezamos a quejarnos de que tenemos derecho a que esas imágenes no sean vistas por todo el mundo. pero esto ocurre desde tiempos antiguos en la historia del arte. Susan Meiselas y Joel Meverowitz sobre el 11m. ya nos planteamos la cuestión de los derechos de los parientes. Encontrar la belleza en las fotografías bélicas parece cruel. y será muy criticada si parece estética. aunque sea para fines militares exclusivamente. Pero el paisaje de la devastación sigue siendo un paisaje. Hacer guerra y hacer fotos se convierte en actividades conjuntas.." Las imágenes de los sufrimientos se difunden de manera tan rápida y amplia en la actualidad que es fácil olvidar."Somos mirones tengamos o no la intención de serlo. La guerra destruye lo que identifica a la gente como individuos. eso si es correcto. Si se trata de sufrimiento por causa natural.

El problema surge cuando se mira la foto vez tras vez. Para que las fotografías denuncien o alteren . Nos pone el ejemplo de cuando nos tragamos un atasco por culpa de un accidente. A la gente le deleita ver imágenes de sufrimiento en los demás. han de conmocionar. entonces dejan de conmocionar. únicamente se atrevían a decir que eran “surrealistas”.Por ejemplo las imágenes de Salgado a las que las han calificado de “cinemáticas”. Al pasar por al lado no solo esperamos ver un accidente grave si no que nos decepcionamos cuando no vemos ninguna víctima en el suelo. esta puede desaparecer.Lo respulsivo también puede fascinar. Una fotografía bella desvía la seriedad de su asunto y pone en entredicho su carácter documental. Parece ser que el amor a la maldad o crueldad es natural en los seres humanos. Además pondrán en entredicho su autenticidad si la fotografía de guerra parece el fotograma de una película. .de reconocer que eran bellas en una de las exposiciones.

podemos mirar desde diferentes formas. y pensar que esas personas que están ahí no pueden hablarnos ni quejarse ni expresar lo mal que lo pasaron. Podemos decidir si verlas o no. vivimos en un mundo saturado de imágenes y que las que deberían importar tiene un efecto cada vez menor. Y nos resulta satisfactorio saber que esas cosas no nos ocurren a nosotros.Pero de una manera positiva podemos pensar que ver este tipo de imágenes nos ayuda a fortalecernos contra las flaquezas. Y al menos pensar que sirvió de algo el echo de que ese fotógrafo. o periodista sobrevivió a ese momento por nosotros ya que no podemos imaginarnos ni por . Como el comandante de Auschwitz que al llegar a casa abraza a su mujer y sus hijos. Podemos sentir o no. "Sontag nos expone dos ideas: La primera es que la atención pública está guiada por los medios. Pero debemos pensar en que cada uno de ellos gritaba que se pusiera fin a ese sufrimiento. Cada vez nos remuerde menos la conciencia y somos menos capaces de sentir. ver a sí las imágenes desde mi punto de vista es la única manera de no sentirnos tan culpables. Las personas son incapaces de asimilar los sufrimientos que tienen cerca." Las imágenes nos recuerdan lo que el ser humano es capaz de hacer. es que. La segunda algo contraria a la anterior. Y podemos gracias a ellas culpar a alguien. Cuando hay fotografía la guerra se vuelve real.Actualmente hay un creciente sadismo de violencia por todas partes y que miramos sin pestañear. reconocer la existencia de lo irremediable. como creemos que cualquier guerra no se puede evitar. televisón periódico y lo último. los que miramos. en una galería de arte. El caso es que el sentimentalismo es compatible con la afición por la brutalidad y cosas peores. Nosotros. ver la suerte que tenemos de haber nacido en cierto país. Se nos invita a reflexionar. Se le da mas valor a la memoria que a la reflexión. Pero debemos pensar en el coste humano que supone tener el privilegio de ver ciertas imágenes. La pasividad es lo que embota los sentimientos: los de rabia y frutración. respondemos cada vez menos a los horrores. Eso nos ayudará a valorarlas de otra manera cada vez que veamos una imagen con sufrimiento ajeno.

su tono en general –en tanto que transmitieron. En este sentido. Es por todo ello que las consideraciones de Woolf son de máxima actualidad por su frescura. la de Secesión de Estados Unidos y la Primera Guerra Mundial) no se fotografiaba el campo mismo de batalla en parte debido a que los equipos fotográficos antiguos limitaban la movilidad del fotógrafo. casi todas anónimas. puesto en evidencia a través de las innumerables fotografías. publicadas entre 1914 y 1918. De esta forma. Resumen Comienza Susan Sontag citando a Virginia Woolf y a sus interesantes reflexiones sobre la guerra contenidas en el extraordinario libro Tres guineas (publicado en 1938) que tiene. además. parte del terror y la devastación– era épico. Conviene precisar que la idea de pioneras no sólo hay que entenderla desde la perspectiva de las reivindicaciones feministas. sufrimiento. Woolf reflexiona sobre el dolor de las imágenes de guerra al tiempo que pone en evidencia la situación de la mujer (el sufrimiento femenino como otro aspecto del dolor). crueldad y muerte. Tanto el contenido de estas fotografías y el uso ideológico que se hace de ellas. Paralelamente. Susan Sontag recuerda como en las primeras guerras fotografiadas (la de Crimea. poniendo en evidencia la validez de sus argumentos y la necesidad de su divulgación. La referencia a esta escritora ya desde el comienzo mismo de su libro es. el mérito de contener un juicio intelectualizado en defensa de las reivindicaciones de las mujeres. El rechazo femenino a la guerra. Un comentario de Marisol Romo Mellind (2006) Tema Susan Sontag reflexiona sobre las imágenes más lacerantes que han podido captar los reporteros gráficos en las diferentes guerras y sucesos que han asolado a la humanidad. la confrontación entre el dolor de la marginación y el dolor de la guerra quedan perfectamente perfilados desde la reflexión sobre la iconografía del horror. sin duda. Esto es realmente meritorio sobre todo si se tiene en cuenta que aún hoy en día los teóricos se muestran reticentes a reflexionar sobre este tipo de imágenes. espontaneidad y nivel de madurez y sobre todo porque hablan de lo que hasta ahora ha parecido un tabú: las fotografías del horror de la guerra. sino también por haber sido precisamente mujeres las primeras intelectuales en mantener un enfrentamiento reflexivo directo con el dolor de la guerra (y la manipulación propagandística de este dolor). una escenificación de la toma de relevo que intelectuales como Sontag han llevado a cabo a partir de pioneras como Woolf.asomo lo que es pasar por situaciones de dolor. en efecto. le permite a Woolf reivindicar simultáneamente los derechos negados a la mujer en la época en que ella vivió. DEBORAH BROCAL VALIENTE “Ante el dolor de los demás” de Susan Sontag (2003). Respecto de las fotografías bélicas. la aparición de la Leica (una cámara ligera) con una película de 35 milímetros . como la reacción del espectador y de los propios fotógrafos son por partes iguales materia de análisis para esta intelectual. y casi siempre presentaban una secuela: el paisaje lunar o de cadáveres esparcidos que deja la guerra de trincheras. Es por todo ello que Sontag empieza su libro con este reconocido homenaje a Woolf.

precisa de la diaria transmisión y retransmisión de retazos de las secuencias sobre ese conflicto. películas…) que caracteriza a la época contemporánea. retrató a los militares en actitud de pose relajada al lado de los campamentos militares. fotografía y video) marcan claramente una relación muy diferente con el espectador. Si la guerra civil española fue la primera “cubierta” por los fotógra fos profesionales. Se recordará. Susan Sontag reconoce igualmente la instrumentalización política del reportaje de Fenton. Si bien las imágenes con fuertes connotaciones de analogía con la realidad (televisión. cine. su unidad fundamental es la imagen individual. La primera guerra fotografiada. Al hilo de estas consideraciones. las palabras de Sontag sobre las peculiaridades de la fotografía en su relación concreta con la memoria. la fotografía sirve mejor para recordar: la fotografía cala más hondo. un mirador para un conflicto determinado. La guerra civil española (1936-1939) fue la primera guerra atestiguada (“cubierta”) en sentido moderno: por un cuerpo de fotógrafos profesionales en la línea de las acciones militares y en los pueblos bombardeados. la de Vietnam fue la primera guerra de la que se hizo cargo la televisión. además de tener sus propias especificidades en lo que respecta al ámbito de la representación. Esta autocensura de Fenton fue consecuencia de las instrucciones recibidas por la reina Victoria que quería ocultar a la población la realidad de la guerra. La escultura. En una era de sobrecarga informativa. si lo permitía la censura militar. la fotografía ofrece un modo expedito de comprender algo y un medio compacto de memorizarlo. lejos de cualquier connotación de los horrores de la guerra y de la presencia de los campos de batalla. y se podía estudiar de cerca a las víctimas civiles y a los tiznados y exhaustos soldados. video. expuestos a dramas de todas partes. pero en todo caso había ya una instrumentalización propagandística que marcó este trabajo. Tan sólo su imagen de El valle de la sombra de la muerte. La memoria congela los cuadros. Para Sontag. pero en lo que respecta concretamente a la representación fotográfica de la guerra fue a partir de los años cuarenta cuando puede empezar a hablarse de una madurez del fotoperiodismo. los grabados y la pintura abordaron desde sus mismos inicios los temas referidos al dolor. La fotografía es como una cita. Roger Fenton encargado de fotografiar esta guerra. marca ya lo que será –en mi opinión– una característica fundamental de la fotografía bélica: la instrumentalización propagandística. la escasa movilidad de los equipos así como el complejo proceso de preparación de las placas fotográficas dificultaban el movimiento del fotógrafo. la de Crimea. Sin embargo. al sufrimiento y a la barbarie. en la que se ve el campo de batalla después de tener lugar una contienda en la que murió un batallón completo de ingleses. En opinión de Sontag. Sin embargo. Desde entonces. Crear en la conciencia de los espectadores. en este sentido. con todos estos adelantos técnicos ya se podían hacer fotografías en el fragor de la batalla. sujetas a la recuperación instantánea. hay que recordar que muchas de estas . la iconografía del sufrimiento es anterior a la fotografía como ha quedado constancia por los estudios en historia del arte.permitió a los fotógrafos desplazarse libremente por los escenarios de la guerra y obtener así imágenes más directas y con mayor grado de espontaneidad. cuya labor fue de inmediato vista en periódicos y revistas de España y el extranjero. se puede percibir el horror ya en off. Sontag constata como desde el principio (en 1939 con las primeras cámaras) la fotografía ha acompañado siempre a la muerte. Cada cual almacena mentalmente cientos de fotografías. las batallas y las masacres rodadas al tiempo que se desarrollan –precisa Sontag– han sido componente rutinario del incesante caudal de entretenimiento doméstico de la pequeña pantalla. una máxima o un proverbio. a pesar del caudal masivo de imágenes (televisión. Lógicamente. al tiempo que recuerda que muchas de las imágenes que se han realizado a lo largo de la historia de conflictos bélicos han sido manipuladas.

Sorteando las disputas sobre el número preciso de muertos (a menudo la cantidad se exagera al principio). de unos niños que corren aullando de dolor camino abajo de una aldea recién bañada con napalm estadounidense. Miedo. por ejemplo). Hay que tener en cuenta. sitúa Sontag la difusión y la recepción de las imágenes violentas. dado que el propio horror va a servir de justificación para iniciar una cruzada generalizada contra el mal que va a permitir la escenificación mundial de la guerra (guerras teledirigidas). la fotografía ofrece la muestra indeleble. fundamental para dejar constancia de los acontecimientos dramáticos. También es. interés lascivo. pertenece al ámbito de las fotografías en las que no es posible posar (p. El atentado al World Trade Center marcaría un punto de inflexión importante en lo que se refiere a la representación audiovisual de la guerra. en efecto. Está . con entusiasmo. La mayor parte de las representaciones de cuerpos atormentados y mutilados incitan. Sontag reconoce que las imágenes dicen: Esto es lo que los seres humanos se atreven a hacer. Se debería sentir la obligación de pensar en lo que implica mirarlas. los prejuicios. convencidos de que están en lo justo. angustia y a veces apatía acompañan al espectador ante las innumerables fotografías de la barbarie. 69). Hay que tener en cuenta que la recepción de este tipo de imágenes tiene. Y muchas de las que se han puesto en duda comola fotografía de la muerte de un soldado republicano en la guerra civil española realizada por Robert Capa se ha demostrado tras arduas investigaciones que era auténtica (para los interesados. además. entre la estrategia propagandística de mostrar o esconder las imágenes del horror. El papel de la fotografía en la representación del dolor y del sufrimiento es. un componente morboso como confirma la autora con estas palabras: Se puede sentir una obligación de mirar fotografías que registran grandes crueldades y crímenes. Y ello es consustancial a la autoridad moral de esas imágenes. Las fotografías de lo atroz ilustran y también corroboran. en la capacidad efectiva de asimilar lo que muestran. por tanto. asimismo. Por tanto. La fotografía de 1972 que rubrica el horror de la guerra de Vietnam. Pero Sontag considera que sólo a partir de la guerra de Vietnam hay una certidumbre casi absoluta de que ninguna de las fotografías más conocidas son un truco. La función ilustrativa de las fotografías deja intactas las opiniones. que en esta guerra se produjo otro acontecimiento importante que fue la “rebelión” de los fotógrafos que quisieron dar cuenta de la tragedia con documentos trascendentales. y quizá se ofrezcan a hacer. a pesar de tener que enfrentarse a las propias agencias gráficas algunas de las cuales servían a los interese americanos. Comentarios El libro de Susan Sontag es fundamental para acercarse al fenómeno de las imágenes violentas. hecha por Huynh Cong Ut.manipulaciones. Desde una perspectiva general. Frente a esta instrumentalización de la violencia. las fantasías y la desinformación. a partir de la guerra de Vietnam cuando la fotografía bélica se convierte por norma en una crítica de la guerra. No todas las reacciones a estas imágenes están supervisadas por la razón y la conciencia. se recomienda la lectura de mi artículo Muerte súbita de la mirada –incluido en esta misma web– donde se habla de los problemas sobre la autenticidad de esta fotografía). para esta autora. hay que situar la creciente censura que padecen los reporteros gráficos en guerras como las de Irak. no han desfigurado en lo más mínimo la realidad del acontecimiento y la mayoría son sólo recreaciones o interpretaciones de matanzas que tuvieron efectivamente lugar (el caso de Felice Beato.

escrito con gran desenvoltura y con una prosa muy accesible. Más allá del por qué de estas imágenes. Sontag trata de acercar al lector al sufrimiento de los otros. genocidios y barbaries son así estudiadas desde sus propias representaciones audiovisuales. de su difusión y modos de representación. Ante el dolor de los demás mantiene un diálogo directo con las imágenes de la violencia: guerras. .

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