Alma I. Filosofia.

Categoria: Filosofía
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El conocimiento y comprensión de la realidad del a. humana, y la expresión de ese conocimiento, han sufrido sus lógicas vicisitudes a lo largo de la historia; pero, de un modo o de otro, con mayor o menor acierto, no han faltado en las diversas épocas, pensadores, escuelas, etc. (salvo las excepciones, por lo demás dudosas, del materialismo, v.). De modo que puede decirse que el conocimiento del a. humana, bien como principio vital general, bien, al menos, como principio de conocimiento, de conciencia o de voluntad, bien como lo inmortal e imperecedero de cada ser humano individual, es algo que pertenece al conocimiento natural, espontáneo y más o menos inmediato, de todo hombre. Nos ocuparemos de las diversas formas con las que se ha expresado y tematizado, mejor o peor, el conocimiento de la realidad espiritual, intelectual, moral e inmortal del a. humana, a lo largo de la historia. Para un estudio sólo sistemático, del a. y. de sus facultades: v. HOMBRE III, 4-8; ENTENDIMIENTO; VOLUNTAD; INMORTALIDAD; y V. t. ESPÍRITU I. 1. Tematización del alma en términos de principio vital. Interpretación «ingenua» del alma. Los pueblos primitivos; el naturalismo griego y su repercusión en la idea de alma cósmica. En los llamados pueblos primitivos hay diversas expresiones del conocimiento o idea del a. humana; hubo un tiempo en el que se especuló y polemizó bastante, especialmente alrededor de teorías de Lévy-Bruhl (p. ej., negaba que tuviesen una idea del a. individual) que él mismo rectificó. La mayor parte de los primitivos tienen unas ideas bastante claras sobre la inmortalidad y la responsabilidad individual. A veces el a. no designa simplemente la vida, la conciencia, o su principio, sino lo lleno de efecto y poder; principio de separación entre lo indiferente y lo colmado de efecto numinoso. También los poderes que el hombre no puede abarcar (aliento, sangre, rigidez cadavérica, cuerpo orgánico, etc.) pueden presentarse como un modo del alma. Tylor encuentra que una constante en varios pueblos primitivos es que a. significa fuego o aliento, faltando el cual el viviente muere, expira. El a. es, pues, principio de poder y de vida. También los filósofos naturalistas griegos definen el a. con los mismos términos usados para definir el principio de la realidad: es aire para Anaximandro (v.) (Diels, 12a29) y para Anaxímenes (v.): «así como nuestra alma, siendo aire, nos mantiene unidos, así también el aliento y el aire circundan todo el cosmos» (Diels, 13b2); es fuego para Heráclito (v.), y de ahí su sutilidad y profundidad: «Camina, camina, nunca quizá lograrás alcanzar los confines del alma, aunque recorras todos sus caminos; tan profundo es su «logos» (Diels, 22b45). Incluso en el craso materialismo de Demócrito (v.) y Epicuro (v.), para los que el a. estaba formada de átomos sutiles y móviles, como fuego, encontramos más un desconocimiento ingenuo de lo psíquicoespiritual, que un rechazo violento del mismo, pues junto a la afirmación materialista se da un vitalismo pampsiquista; el cosmos aparece como un organismo animado. De ahí la idea de a. cósmica. Según esta idea el mundo sería un organismo viviente con un principio o a. de formatividad; la preeminencia en los jónicos de uno de los cuatro elementos, el lagos de Heráclito (v.), el amor y odio de Empédocles (v.), el nous de Anaxágoras (v.), serían ejemplos de ello. La idea del a. vivificante del mundo viene a ser un intento de comprensión de la unidad (v.) del mundo, que sólo es posible cuando se conoce y comprende la creación (v.); sin esta última, aquella idea perdura sordamente en diversos pensadores con matices o sabor de panteísmo (v.). Del pitagorismo recoge Platón (v.) esta tradición y explica que el comienzo de la ordenación del caos primitivo el a. cósmica es «la más excelente de todas las cosas engendradas por el mejor de los seres inteligibles eternos» (Timeo, 37ab). Siguen los estoicos (v.) y el emanatismo de Filón (v.) y Plotino (v.). Según éste, del Uno se deriva la Inteligencia (nous) y de ésta el a. cósmica (psique), que contiene las «razones seminales» de todas las cosas y que «se extiende naturalmente, por una procesión necesaria, desde el mundo inteligible, donde permanece su parte más alta, hasta la planta, que ella hace crecer» (Enneadas, V 5, 9). Con la irrupción de la idea cristiana de creación, aquella especulación queda absorbida. No obstante, el a. cósmica es identificada con el Espíritu Santo por Teodorico de Chartres y Guillermo de Conches (v. CHARTRES, ESCUELA DE). En el Renacimiento (v. RENACIMIENTO II) algunos siguen la especulación panteizante sobre el a. cósmica, y así, p. ej., Agrippa, Paracelso y G. Bruno la consideran como difuso principio de vida de todos los seres. Posteriormente, el idealismo-panteísta de Schelling (v.) recoge la noción de a. cósmica y la define como «lo que sostiene la continuidad del mundo orgánico e inorgánico y unifica toda la naturaleza en un solo organismo universal» (Sämtliche Werke, I, 2.ª parte, 569). Así, pues, la tendencia a la aceptación de un a. cósmica debe verse como un radical «ingenuo» (antes y

IV 8. por el que comulga con las realidades inteligibles (76c. y entran en los cuerpos por respiración. «De todas cuantas cosas tiene el hombre. METEMPSÍCOSIS. pero luego se admiraría a sí mismo. lo cual excluye su participación en la idea de muerte (105b-107a). como la del músico al instrumento o el caballero al caballo (Fedro 246a. en Platón es menos una teoría científico-filosófica que una doctrina religiosa y ascética. 247c). pasional. no se trata. especie de tentación permanente del pensar antropomórfico. Que se trata de una teoría ético-religiosa del a... 3) Por la simplicidad del a. I 1. «Todo cuerpo que desde fuera sea movido es inanimado. distinguiéndose de ella como su contrario. d) Su unión con el cuerpo es violenta. b) Es inmaterial. en su primer estado las ve en sí como figuras manchadas por el tiempo. 726a). Se divide en tres partes: racional. imperecedero. vive miserablemente. es el pensamiento. inmortalidad y transmigración. así como la creencia en su preexistencia. de reflexión y replegamiento sobre sí: «la sabiduría y la justicia no se pueden ver saliendo del alma. 245d). la que mejor ha tomado forma y se ha mantenido en la tradición ha sido la del a. el aristotelismo. lo suficientemente libre de su cuerpo que le fuera posible sobrevivir. de deseos. Las a. mientras que el cuerpo es lo compuesto que cambia y desaparece (78b-80d). al verse aislado. Esta violencia induce a Platón a negar realidad humana al cuerpo: «El hombre es su alma» (Alcib. Fuera de esta aportación de la interioridad consciente. siendo sólo visible a la inteligencia» (Fedro. e incorruptibilidad. Plotino sigue fiel a Platón. al contrario. 78cd). inmutable. como la del barquero a la nave. el alma ve estas cosas en sí misma. Plotino elabora incluso la idea de interioridad consciente. pues.. v. puro. Aristóteles suministró una mejor explicación del a. en consonancia con la unidad sustancial del hombre. sino de tres. las cuales ella tiene que limpiar. Cuatro son las notas fundamentales que Platón atribuye al a. si viven bien y alcanzan su purificación. como resultado de la krasis o armonía entre elementos: el a. 611 e). tanto en el dualismo antropológico. al principio. Para más amplio estudio de esta teoría y de sus errores. y no desearía tener otra belleza extraña. todo cuerpo que desde dentro se mueva de por sí y para sí será animado. que tal es la naturaleza misma del alma» (Fedro. en su reflexión sobre sí misma. Para el alma el cuerpo es cárcel y tumba» (Enn. se reintegrarán a su estado primitivo. De todas estas ideas de Platón sobre el a. 10). lo demuestra su afirmación de que la causa de su encarnación es un pecado.. alojada en el tórax (es fuente de pasiones nobles). concupiscible. como en el menosprecio del cuerpo: «nosotros somos el alma» (Enn. y su afinidad con las ideas celestes: el a.. de temores y otros males. En el Fedón rechaza la tesis materialista de aquellos pitagóricos que consideraban el a. «¿Piensas que a un ser inmortal le está bien afanarse por un tiempo tan breve y no por la eternidad?» (Rep. Tematización de la sustancialidad intelectual del alma: pitagorismo y platonismo. «Allegada a lo divino e inmortal y de lo que siempre existe» (República. Es como si se tratara de una especie de oro que tuviera alma y se fuera despojando del lodo que lo recubriese. es lo simple.. I 130a). sin forma.. su propiedad más divina y verdadera» (Leyes. sobre todo Plotino. «Existe realmente sin color. En el Fedón ofrece las pruebas de su inmortalidad: 1) Por la sucesión cíclica de las cosas contrarias: si a la vida sigue la muerte. su a. «Siendo inmortales e ingenerables las almas. alojada en el abdomen (de ella provienen los apetitos groseros e inferiores). 498d).. accidental. de un a. IV 7. Dada su procedencia celeste. intangible. alojada en el cerebro (tiene por misión dirigir las operaciones superiores del hombre). profundizan más esta idea del a. perdida en el . no se vería como oro. «El alma humana se dice que en el cuerpo sufre todos los males. 611). 3). acentuando sus caracteres divinos. 41a-73a)..ahora) de la especulación filosófica. son de procedencia celeste. 10). De las sectas o thyasas órfico-báquicas recibió el pitagorismo la doctrina ética de la purificación y salvación del a. Tematización de la unidad sustancial del hombre. sino su principio. a la muerte debe seguir la vida (70d-72e). 4) Por su participación en la idea de vida. pero si viven mal se reencarnarán indefinidamente en cuerpos de animales o plantas. indivisibilidad. en su ignorancia de sí. Enraizada en el pitagorismo.: a) Es principio de vida. rodeada de dolores. no es resultado de la vida corporal. 2) Por la reminiscencia: para recordar es preciso haber aprendido en otra vida anterior lo que se recuerda (72e-77d). c) Es inmortal y eterna. las dos segundas mortales (Timeo.. sino que sería tanto más fuerte cuanto más se lo dejara librado a sí mismo» (Enn. es la más próxima a los dioses y. su número permanece siempre idéntico» (Rep. lo propio del a. La primera es inmortal. como partículas desprendidas del pneuma infinito. Los autores platónicos. unidad. la teoría del a. 247c). en castigo del cual es condenada a descender a la tierra.

su distinción de la materia y. vegetativa. que contiene en sí virtualmente todas las de los vivientes inferiores (V. sensitivo. unido ya al a. no llega a concebir una forma intelectual que sea al mismo tiempo la forma de un cuerpo y una sustancia espiritual. es la forma sustancial del cuerpo. Aristóteles (v. sino el hombre total en virtud de su a. y la superioridad de ésta sobre aquél: «el hombre es alma racional. a. porque tampoco concibe una sustancia espiritual compuesta de potencia y acto. es decir. Tematización de la sustancialidad intelectual informante: de S. La inmortalidad (v. a. una forma incorruptible es separada o incorruptible. Física. 2. el dilema presentado es el siguiente: el a. De Caelo). c) las formas naturales no son sustancias separadas y. por otra. Esta es la interpretación de los grandes comentaristas árabes.) corresponde. y cuerpo unidos sustancialmente (De Anima).platonismo. perecen cuando se desintegra el compuesto de materia y forma. para el aristotelismo estricto. en acto primero de vivir. crecimiento y reproducción.º Definición general descriptiva: el a. sobre todo Averrores (v. una forma material es corruptible como la sustancia material. animales y hombres) a los que corresponden tres principios que informan su materia: a. de él procede la vida. El a. su relación al cuerpo. y a causa de esto ella está en un cuerpo» (2. sino alguna cosa del cuerpo. y sustituyéndolas por potencias o principios de operación de una misma a. Hasta ahora. todavía con unión accidental. tomando como criterio el problema de las relaciones entre a. en los vivientes corporales. Además. nos movemos y entendemos» (2. es el primer principio. del cuerpo humano sea a la vez la sustancia intelectual individual (e incorruptible) o sea algo distinto. como principio de conocimiento. acentuando la unión accidental y violenta (Eudemo. a esta sustancia intelectual separada -o sea. debido a su claro conocimiento de la realidad de la inmortalidad y responsabilidad personales. 1 27-52). 3. racional. el a. Pero no obtuvo repentinamente la solución. figura como la raíz de nuestro vivir en todos sus grados: vegetativo. Aristóteles se refiere al cuerpo estrictamente físico. 414a22). viene a ser «una sustancia que participa .).) distingue tres clases de organismos (plantas. Aristóteles mantiene los tres puntos siguientes: a) en el hombre hay operaciones cognoscitivas que sólo una sustancia intelectual puede realizar. Un ejemplo de ello lo tenemos en S. según que la forma natural o a. distinto de la materia. incorruptible. la cual utiliza un cuerpo mortal y terreno» (De moribus Eccl. Entre los constitutivos ontológicos del hombre.º Definición especial descriptiva: El «alma es aquello por lo que primeramente vivimos. la cual es una forma única. F. El a. El a. Tomás. al que confiere una perfección específica (la perfección de vivir). como fuente y raíz de todos los actos vitales del organismo. sensitiva. humana no es una sustancia inmaterialinmortal (Platón) o es la formamortal de un cuerpo en la unidad sustancial del hombre (Aristóteles). c) entelequismo: a. enseñan que las operaciones intelectuales del hombre son causadas por una sustancia intelectual separada (el entendimiento agente) que sólo está presente en él por sus operaciones. como tal. más hacia el primero que hacia el segundo sentido. pero no violenta (Tratados menores. 414a12-13).. en el libro II De Anima encontramos una triple caracterización del a. o bien como principio operativo. pues. suprimiendo la multiplicidad de a. intelectivo. Por lo que respecta a la espiritualidad e inmortalidad del a. Aristóteles supera así la concepción tripartita de Platón.). como principio de los actos de conocimiento y apetición racionales. de esencia y ser (existencia). puede ser considerada entonces o bien como principio entitativo que constituye con el cuerpo potencialmente vivo un organismo. Así.: 1. el a. El acto primero es un principio sustancial que viene a perfeccionar la capacidad de un sujeto (en este caso. es una entidad sustancial. de la que es raíz ontológica. pues. oscilando . en su configuración previa a la unión. «no puede ser ni sin un cuerpo ni un cuerpo. Ética a Eudemo. Desde este último punto de vista. b) de transición o de instrumentismo vitalista.). apetito y movimiento sensitivos. el a. es decir. Aquí se ha interpretado diversamente a Aristóteles. forma del cuerpo. por tanto. b) una sustancia intelectual es una sustancia separada y. sería perecedera. sino en potencia pasiva. y cuerpo: a) platónico o de dualismo radical. que le permite hacer resaltar la distinción entre cuerpo y a. Según algunos no las identificaría. como principio de nutrición. incorruptible-. este cuerpo debe ser potencialmente vivo: no se trata de que esté en potencia (v. No es el a. personal. En esta definición se afirma. es decir. Nuyens ha estudiado tres periodos claves en la psicología aristotélica.. el cual se inclina por el concepto platónico. FACULTADES). 412b1). la que vive. o sea.) que tiene una relación básica unitiva con la materia.) activa de vivir (o lo que sería igual. al que está conformado por las mismas fuerzas naturales y no por el arte humano. porque ella no es un cuerpo. el cuerpo).º Definición esencial: «el alma es el acto final (entelequia) y primero de un cuerpo natural que tiene potencia de vivir» (1. Ética a Nicómaco). Agustín (v. por una parte. cath. sentimos. personal. el a. Agustín a S. Los Padres de la Iglesia han quedado indecisos ante ambas alternativas. una forma (v.

III 7). el a. que es acto. ni la potencia ser una materia. Guillermo de París. no es sustancia separada. por tanto. el principio de intelección llamado mente o entendimiento (v. Tomás la prueba de que el a. sin composición de elementos tales como materia y forma. sin advertir sus equívocos. Lo que no sucede en las otras formas no subsistentes. pues el obrar responde al ser en acto» (1 q75 a2).. sino en el a. el a. es físicamente simple. evidentemente. según él. Todo lo que puede sustraerse a la idea de una cosa. Pero el a. la siguiente serie: yo pensante= =alma =entendimiento=conciencia. pero no de que piensa y existe (en realidad. Del ser en acto del a. y asimismo. según su propia razón formal. Enrique de Gante y S. el alma intelectiva es una forma absoluta y no un compuesto de materia y forma» (1 q75 a5c). Del mismo acto de ser del a. En todo lo que existe. -del entender.. ergo sum. como sustancia espiritual (Platón). encuentra una certeza inquebrantable: la conciencia simultánea del hecho de su pensamiento y de su propia existencia: cogito.saca S. es más. hay una composición de algo que es potencia con algo que es acto. tampoco siente el cuerpo. . Para superar el escepticismo. y cuerpo. XXI 10.) consigue trascender este eclecticismo y formular la cuestión con pleno acierto: el a. da su ser al cuerpo a modo de causalidad formal. Al fin. y puede definirse en relación al cuerpo. Por consiguiente.. De ahí su afirmación de que el a. Ello hace que la unión del a. Luego es imposible que el principio de la intelección sea un cuerpo. 1). siendo. común a los dos» (Q. salvo en Dios.. animae. Ahora bien. establece a continuación. sino el alma por el cuerpo» (De Genesi ad litt.) tiene una operación propia en la cual no participa el cuerpo. humano es la forma de un cuerpo. La novedad del enfoque tomista sobre el aristotélico (que en este caso consideraba la sustancia como compuesta de materia y forma). hay cosas anteriores de las que no cabe la duda).. Ahora bien. sola. Buenaventura ponen la facultad sensible no en el compuesto de a. Tematización dualista: Descartes y el cartesianismo. Tematización del alma en términos de conciencia. Por tanto. pues en efecto. La forma en absoluto de la piedra está. II 11. las otras formas» (1 q76 a1 ad5). saca la prueba de su inmortalidad: «el alma comunica el mismo ser con que ella subsiste a la materia corporal. el a. como forma sustancial (Aristóteles). Así. ya impugnada por Aristóteles. humana es una forma simple. Así. Así. aunque la unión con éste no es violenta.. humana no es espíritu completamente libre del cuerpo. Alberto Magno (v. humana es una sustancia compuesta de esencia y ser (existencia). XIII 22). no violenta.. también lo es que la forma subsistente deje de existir» (1 q75 a6). «Aun en las sustancias espirituales hay composición de acto y potencia. el ser es aquello por lo cual una cosa es» (1 q75 a5 c ad4). y el ser le compete por esencia a la forma. de suerte que el ser que tiene todo el compuesto es también el ser del alma. estriba en mantener que el a. y de ésta y del alma intelectiva se forma una sola entidad.) representa un caso típico del compromiso ecléctico ante ambas alternativas: el a. pero no obstante es una sustancia intelectual que informa al cuerpo. aunque no de materia y forma. humana es subsistente: «no cabe duda que el hombre puede por su entendimiento conocer la naturaleza de todos los cuerpos. S. Mas para que se puedan conocer cosas diversas es preciso que no se tenga ninguna de ellas en la propia naturaleza. Fundamentalmente se inclina por la concepción platónica: «el sentir no es propio del cuerpo. es una sustancia porque está compuesta de su esencia. se destruye por el hecho de ser separada de ella. sino del alma por el cuerpo. pero Descartes comete el error de tomarla como inicio y principio de todo conocimiento. este modo de actividad es propio de una realidad subsistente. En cambio. sino natural (De civ. porque es la clase de sustancia que es. Conforme a esta tesis. de anima. cualquier realidad conocida lo es según el modo como su forma está en el que la conoce. Y dado que no incluye materialidad en su estructura. Afirmación cierta. Descartes (v. porque las que naturalmente estuvieran en ella impedirían el conocimiento de las demás. tiene el ser de una sustancia y recibe el cuerpo en la comunión de su propio ser (esse): «el cuerpo no está unido al alma accidentalmente porque el mismo ser del alma es también ser del cuerpo. Por consiguiente.) buscaba una idea incontrovertible. pero el acto no necesita ser una forma. Dei. a1 ad1). es imposible que una forma se separe de sí misma. un a. clara y distinta.. puede definirse en sí misma. Otras veces acude tímidamente a la explicación aristotélica: «el hombre es un animal racional. en el alma intelectiva. O de otro modo: «lo que por esencia compete a una cosa es. el alma intelectiva conoce la naturaleza de las cosas en absoluto: conoce la piedra en cuanto que es en absoluto piedra. no la concibe como forma del cuerpo. no de causalidad eficiente. 31). sino de forma y ser participado. La materia adquiere el ser en acto por el hecho de adquirir la forma. como en Platón. inseparable de ella. y de su acto de ser (esse). S. mortal» (De Ordine. Tomás (v. pues. en cambio. que es la de una forma espiritual. Por esto.de la razón y que está capacitada para regir el cuerpo» (De quant. puede dudar de todo. con el cuerpo sea natural. aunque metafísicamente compuesta: «todo lo recibido lo es según el modo de ser del recipiente. y no. permanece el alma en su ser una vez destruido el cuerpo. 2.

123). O sea. que trata de reducir toda la realidad a pura materia. donde encontramos facultades: sensibilidad. ambos coinciden respectivamente con los atributos de pensamiento y extensión. o sea. y cuerpo se distinguen entre sí como dos sustancias irreductibles: «tengo un cuerpo al que estoy estrechamente unido. Janet. el cuerpo es extensión. recibe las imágenes procedentes de los órganos corporales. es entera y verdaderamente distinta de mi cuerpo» (VI Méditation. «sin ventanas». pues. mi alma. (aunque no puedo concebirla si prescindo de mi facultad de pensar). Por tanto. y de su relación al cuerpo va unido a su teoría de las «mónadas incomunicables» (sustancias simples. no es simple. el a. Resumiendo: no hay formas sustanciales como principios de vida. entendimiento y voluntad (cosas que no tienen los animales). indivisibles. por consiguiente. San Sebastián 1968. se dividen los filósofos en dos grandes campos. De este modo. e incluso la operación de una sustancia sobre otra.. Malebranche (v. por su parte. aun cuando dormimos. París 1964. según la cual éste es una cosa extensa. actúa por medio del conarion sobre los espíritus vitales de la glándula pineal y los proyecta hacia los órganos. y. Pensar y ser es lo mismo. lo vegetativo y lo animal quedan adscritos a la extensión: el bruto no tiene a. Los que ven la naturaleza como originaria pertenecen a las diversas escuelas del materialismo» (F. con ello no evita el dualismo antropológico. Aunque Descartes dice a continuación que la unión de a. sin embargo. ante todo. la materia. y cuerpo es muy estrecha. son ocasión de que Dios intervenga y produzca en el cuerpo los movimientos correspondientes. Por otra parte. ya que el a. ej. establecida expresamente por el orden de la primera creación» (Carta a Arnauld.) del s. Engels. Y como puedo prescindir de mi cuerpo y de mi sensación. la relación entre a. Por tanto. cerradas. por eso es un mecanismo: el cuerpo es extensión movida y los movimientos animales son automáticos y reflejos.) reduce el a. Para Leibniz (v. expondremos sólo la tesis epifenomenista del materialismo dialéctico o marxista. no hay fines. el pensamiento es pura cualidad. según la equívoca alternativa de Engels: «¿Qué es lo originario. «la unión del alma con el cuerpo. el cual hizo una primera construcción. no hay cualidades. sino un paralelismo entre dos sustancias completas. IX-1. pensamos. a. o psique tiene que considerarse como su producto: «la dialéctica considera el proceso de evolución no como un simple proceso de crecimiento. entonces corresponden a cada una de ellas otras tantas ideas representativas en el a. Hay una armonía (v. no hay accidentes. o psique hay que tener presente. Para intentar entender su concepto de a. por otra parte. ed. XIX. imaginación. Prescindiendo de otros trasnochados materialismos (v. Con esto se nos pone de manifiesto que no hay unión sustancial (entre dos sustancias incompletas). acentúa el dualismo. en el que . únicamente los deseos del a. hábil y perfecta. ya que derivan de la sustancia divina única.). influye en el cuerpo. es la «idea del cuerpo».) preestablecida por el Creador. Como el a. entonces el pensamiento es la esencia del a.. sin influencia mutua entre sí. Mas como el cuerpo tiene una multiplicidad de partes extensas. el a. el cogito equivale al sum. por la cual soy lo que soy. 1606). y dispuso ambas sustancias de modo que concordarán en lo sucesivo entre sí (Monadología.) recoge este planteamiento cartesiano y afirma que el cuerpo no influye en el a. es decir. mucho más embrollada e imposible que en el cristianismo-. incorruptibles).). el a. Spinoza (v. pues. en la que coinciden. según la cual soy sólo algo que piensa y no extenso. está localizada en la «glándula pineal». no consiste más que en la perfecta concordancia mutua. admiten de alguna manera una creación del mundo -y ésta es la creación frecuente en los filósofos. en Oeuvres. en la naturaleza extensa no hay formas sustanciales. 62). por tanto. Adam y Tannery. en última instancia. resulta cierto que yo. Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. ni el a. 79). El a. Entonces surge una acción recíproca: los espíritus vitales ejercen su presión sobre la glándula pineal y el a. cantidad o volumen. ésta es movida por los «espíritus animales o vitales» que circulan por la sangre.permaneciendo intacta su esencia. y cuerpo es la misma que existe entre una idea y su propio objeto: el cuerpo es el objeto de la idea de la mente que lo constituye. memoria. que no piensa. formando el grupo idealista. sin embargo. el espíritu o la naturaleza? Según se responda a esta cuestión de una u otra manera. Lo originario sería... piensa siempre y por eso es conciencia. Tematización reduccionísta-materialista: el materialismo dialéctico. y el cuerpo a dos modos de la sustancia única (panteísmo). piensa en virtud de sus ideas innatas. el problema del a.. p. la decisión apriorística e irrevocable del marxismo de identificar realismo con materialismo. el a. El ocasionálismo (v. tengo una idea distinta del cuerpo. puesto que por una parte tengo una idea clara y distinta de mí mismo. en Hegel. no pertenece a la esencia de esa cosa. Hay así un paralelismo psicofísico entre ambos. mas no por eso dejo de concebir la esencia de mi a. es un finalismo. El a. Por una parte. Los que afirman la originalidad del espíritu respecto a la naturaleza.

llevando en sí la tensión interna que impide distenderse y dispersarse a la multiplicidad virtual que al mismo tiempo es. Gott. por otro lado. en forma de transición brusca (salto) de un estado a otro. el a. Tematización reduccionista-espiritualista: H. que tan atinadamente luchó contra el materialismo. ENTENDIMIENTO.) distingue entre vitalidad. París 1948. MARC. tales cambios cualitativos no se presentan poco a poco. como el clavo no lo es del vestido. Madrid 1963. F. el a. en cuanto posee en su esencia la indivisibilidad real. en Geschichte der kommunistischen Parte¡ der Sowjetunion. Los fenómenos espirituales no duran. El cuerpo es continuidad e indivisibilidad. y no casualmente. Ni incluso Bergson (v. incurre en una identificación del cuerpo con el a. B. WILLWOLL. todos los que adoptan una teoría estratificacional del hombre (v. el cuerpo es duración diluida o impulso que cae. Si consideramos detenidamente estas tesis veremos que lo que aquí se llama alma coincide grosso modo con lo que Platón y Aristóteles entendían por «alma pasional o sensitiva» (con su cálida localización en el tórax o corazón). L'Évolution de la Psychologie d'Aristote. ROHDE. P. La ingenua falsedad de estas tesis es evidente. Berlín 1957. Le problème de l'âme. pero no dependen de nuestro yo. INMORTALIDAD. Berlín 1949. El cuerpo es duración diluida. BERGSON. espíritu. NUYENS. V. F. A. Un paso más da el idealismo (v. a cambios cualitativos. como duración diluida. en cambio. Neuchâtel 1944. Max Scheler. S. pues. sino sólo en relación accidental con él. «Lo psíquico. El alma y el cuerpo. se acerca al cuerpo a medida que actúa dividiendo el continuo real.) consideran que mientras el espíritu (v. II. Schelling y Hegel.. sino de una manera regular. Alma y espíritu. Madrid 1965. sino como una evolución que pasa de cambios. intensidad heterogénea y cualidad.. es. llegando incluso a suprimirlo. Berlín 1950. repentinamente. Ortega y Gasset. cuantitativos insignificantes y ocultos a cambios visibles. de modo que se pasa insensiblemente de una vía a la otra. es una duración condensada o impulso que sube. Pero es producida por la materia en un salto dialéctico como única y suficiente causa suya. Bergson. sino rápida. L. etc. 3. SCHAERER. ej. Ueber dialektischen und historischen Materialismus. H.) es lo que no depende de las condiciones materiales. resulta el sentimiento de lo vital-concreto. pero no es simplemente materia. el cuerpo del hombre se conoce de dos maneras: una por fuera (el extracuerpo). En la conciencia hay siempre más que en el cerebro correspondiente. En el cartesianismo el cuerpo figura sólo como un miembro honorario y decorativo del hombre. El cuerpo no es el suplente o equivalente del a. Materie. Psicología reflexiva. no es un yo. individual y cordial. París 1950. de una cuestión de nombres.). Aparte de que. BIBL. STRASSER. Se trata. México 1948. de lo que es cálido. el mí corporal constituye una película adherida a la esfera del a. Madrid 1953. El a. La découverte métaphysique de l'homme chez Descartes. El espíritu está constituido por el conjunto de actos íntimos de que cada uno se siente autor y protagonista. No es un mí. J. El cuerpo es instrumento de la acción. J. en cuanto que participa de lo universal y de lo eterno.. R. Psique. sino el pensamiento en sí (panteísmo absoluto de Fichte. no son como dos vías férreas que se cortan en ángulo recto. Klages. ECHEVERRÍA. El a. condensación de duración.cambios cuantitativos no conducen a cambios cualitativos. en El . CRUZ CRUZ. idealismo de Brunschvicg).: HOMBRE III. el a. como resultado de la acumulación de cambios cuantitativos imperceptibles y lentos» (Stalin.. Nacen y mueren con nosotros. es solidaria del cuerpo en el mismo sentido que un vestido es solidario del clavo de donde cuelga. es material. es el más elevado producto de la materia (es decir. sino como dos rieles que empalman en curva. E. La vitalidad es la porción de la psique infusa en el cuerpo y distiende el ámbito de la corporalidad. C. es la función de aquel trozo o parte especialmente complicado de la materia que se designa con el nombre de cerebro humano» (Lenin. El cuerpo y el a. pudo sustraerse a la tentación espiritualista: el cuerpo es extensión homogénea y cantidad. El problema del alma humana en la Edad Media. se acerca al a. Lovaina 1953. son actos puntuales. VOLUNTAD. sino un mí. de lo físico).. t. pues. lo que se refiere a la acción sobre las cosas. si el a. en cambio. Tematización del alma en términos de sentimiento. el a. 145). Lersch y.). alma y espíritu. ORTEGA Y GASSET. Ph. Bergson vuelve al dualismo. en La energía espiritual. existe. Ahora bien. a cambios fundamentales. Ortega y Gasset (v. alma. CUERPO. ESPÍRITU. Buenos Aires 1941. pues se halla representado por la voluntad y por el pensamiento. El cuerpo. pero sólo manifiesta de la vida del a. pues no se pueden tener dos voluntades a un mismo tiempo. Materialismus und Empiriokritizismus. en general.. y la unión no es más que accidental: el vestido no está realmente unido al clavo. Vitalidad. 4-8. pues «existe una propiedad de la materia que se distingue cualitativamente de todas las otras propiedades de la materia» (G. el a. otra por dentro (el intracuerpo). neocriticismo de Renouvier y Hamelin. 217). un centro de actividad responsable. la conciencia. Klaus. Jesuiten. Los fenómenos del alma ocupan tiempo (sentimientos y apetitos).: A. J. Dieu. Idea del alma y la inmortalidad entre los griegos. con esta solución. sino un yo. con la tesis de que la única realidad humana no es siquiera la «cosa que piensa» de Descartes. discontinuos. 134). 861-888. l'homme et la vie d'après Platon. ALQUIÉ.

Madrid 1966. Montané Comunicación S. Roma 1955.L. C. FABRO. Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.Espectador. Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Gran Enciclopedia Rialp. 64-107. V. L'anima. Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio .A. 1991.

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