Teoría de la Decisión

Axiomas de la Teoría del Valor Esperado

ALGUNAS ACLARACIONES PREVIAS Concepciones En todo proceso de dirección, y entre ellos el de toma de decisiones, es conveniente diferenciar las distintas concepciones de valor. Tradicionalmente hablamos de ´´valor´´ y nos referimos a él. El problema es que confundimos las distintas concepciones, que nos podrían originar distintas tomas de decisiones. Sin pretender un análisis económico, a efectos de nuestro tema, es conveniente que se tenga presente al menos dos concepciones básicas: a) Valor Objetivo: establecido por las teorías clásicas y marxistas, relacionado con el valor de producción de un bien o servicio. Incluye el costo de oportunidad. También, desde la economía puede considerarse como valor de cambio. b) Valor Subjetivo: es la propuesta de la teoría neoclásica (a partir de la Escuela Austríaca). En esta concepción, el valor es una magnitud subjetiva que se mide por la estima o importancia que el público le da un objeto. Por ello, la teoría neoclásica supone que los precios no tienen por qué tener ninguna cercanía con los costos de producción. Llamamos también a esta noción como valor de uso o de utilidad subjetiva ya que incluyen las experiencias, expectativas, la utilidad para cada persona, etc. Sobre este enfoque, se construyen las teorías de marketing y generalmente se toma decisiones en la dirección de una empresa. Nótese la importante diferencia entre ambas posiciones. Mientras en el valor objetivo los precios (valor de intercambio) variarían para todos alrededor de los costos para producir socialmente un bien o servicio, para la teoría subjetiva esos precios variarán alrededor de la utilidad que esos bienes o servicios tengan para el vendedor y el comprador, incluyendo el juego de fuerzas. También nótese que no es una simple disquisición teórica, sino que tiene aplicación en todo proceso directivo. Por ejemplo, en el establecimiento y aceptación de las escalas salariales en convenios colectivos de trabajo, subyace la concepción objetiva. En cambio, para quienes proponen la libre discusión salarial, subyace la teoría subjetiva (neoclásica). Cuando un directivo discute hacia la baja de los salarios de sus empleados o un grupo de ellos, con el objetivo de mantener o mejorar la rentabilidad, sin analizar otras alternativas, puede afirmarse que se encuentra en esta posición. Nótese también, que este enfoque no permite ver el todo, que significa: bajar salarios es achicar el mercado interno. Tomar decisiones es un proceso que debe ser racional, finalista y conciente. Algunos interrogantes serían: ¿se es consciente de las consecuencias inmediatas y mediatas que generan las tomas de decisiones, según el enfoque que se adopte?. ¿finalista en relación a qué?, ¿al fin/objetivo inmediato sin considerar la cadena medio-fin?.

Cr. Gualberto J.M. Milocco – v.2009

-1-

Teoría de la Decisión

Axiomas de la Teoría del Valor Esperado

Tensiones En consecuencia aparecen dos nuevas tensiones en el proceso directivo: a) Teoría subjetiva – teoría objetiva, cuya variable principal será la percepción del decisor b) Reflexión – acción, siendo el tiempo la variable indicadora. Reflexión significa más tiempo y acción el menor tiempo. LOS AXIOMAS Según el diccionario de la Real Academia Española1 axioma es: (Del lat. axiōma, y este del gr. ἀξίωμα). 1. m. Proposición tan clara y evidente que se admite sin necesidad de demostración. 2. m. Mat. Cada uno de los principios fundamentales e indemostrables sobre los que se construye una teoría. Es decir, axioma es una ´´verdad evidente´´, tan evidente que no requiere demostración, se justifica por sí misma. En matemática, puede no ser necesariamente evidente, pero sí una expresión lógica que se utiliza para la deducción; es decir, para construir conceptos a partir de ellos. Los autores que formalizaron la teoría del valor esperado fueron matemáticos, por ello utilizan este término. En administración utilizamos más la expresión ´´supuestos básicos´´, que cumplen la misma función que los axiomas. Los axiomas que se describen, si bien en general se consideran aplicables a la teoría del valor (sin discriminación), debemos reconocer que fueron explicitados desde una concepción subjetiva. Por ello, existe bibliografía que se refieren a los axiomas de la teoría de la utilidad esperada, que es más correcto. Monotonía Significa que se elige la alternativa que mejor se adapta a las preferencias. Si p es preferido a p´ entonces la alternativa S (que contiene a p) es preferida a la alternativa S´ (que es de p´). En otros términos, es el que indica la racionalidad económica. Por eso, el Dr. Lu no viola este axioma. El determina las preferencias y su ordenamiento (axioma siguiente), pero al elegir, no respeta el análisis racional y elige según su conciencia, su situación, su psicología. En el ejercicio del Dr. Lu, la respuesta es que no viola ningún axioma, sólo lo hace con las preferencias y la idea de ponerlo como ejercicio es comprobar las dos realidades: que hacemos análisis racional económico, pero al decidir influye nuestra personalidad. El que es ´´frío´´ resolverá según la teoría racional, el que es emocional según las circunstancias. Orden completo Es decir, un conjunto de alternativas y resultados y que el decisor puede ordenarlos desde el más preferido hasta el menos preferido
1

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=axioma
-2-

Cr. Gualberto J.M. Milocco – v.2009

Teoría de la Decisión

Axiomas de la Teoría del Valor Esperado

Transitividad Igual que matemática. Si se prefiere A a B y B a C, entonces prefiere A a C. Los autores que formalizaron esta teoría para la decisión fueron matemáticos. Continuidad: También igual que matemática, no hay ´´cortes´´ o saltos en las preferencias y los resultados; es un continuo. Linealidad Toda preferencia tiene un resultado, el cruce de una variable y una alternativa siempre da un resultado. Siempre es un resultado. No hay dos. Por ello, se puede representar en una línea continua (semejanza con la matemática). Invarianza En el proceso de decisión no hay transformación o modificación en los elementos y sus cualidades. No se cambia de preferencias (y especialmente su orden), ni de los hechos aleatorios (por ejm, si estimo lluvia, y considero que ella es un mínimo de 10 milímetros, siempre en el proceso será considerada lluvia cuando llueva 10 o más milímetros). Si hay cambios, entonces se está en otro proceso de decisión, otro distinto. Independencia Las preferencias y los resultados tienen independencia entre sí. No se podría elegir, con esta teoría, si uno (resultado o preferencia) dependiera de otro. Es el más discutido, porque significaría también: si S es preferida a S´ y luego tengo S + 10 y S´ + 10 entonces la elección será S + 10. Pero los psicólogos dicen que es otra situación, que no necesariamente se elegirá de esa forma.

Cr. Gualberto J.M. Milocco – v.2009

-3-

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful