Modelo de Gestión Forestal para el uso sustentable de los Bosques Mediterráneos Chilenos

Autores Pablo Cruz J. Pablo Honeyman L. Carlos Hube A. Jorge Urrutia R. Carlos Ravanal E. Andrés Venegas S. Carlos Schulze D. Colaboradores Gustavo Cruz M. Cristián Romero M. Benjamín Castro M. Rodrigo Aguilar A. Marco Antonio Peña A. Agradecimientos Quisiéramos expresar nuestros agradecimientos a todos los profesionales e instituciones que colaboraron con nosotros en esta iniciativa, y en especial al Observatorio de Ciencia, Tecnología e Innovación Kawax, de Conicyt, que con su apoyo permitieron el desarrollo de este proyecto. Pablo Honeyman L. Coordinador proyecto

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Índice

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Introducción

El modelo que se presenta a continuación es una propuesta técnica de gestión, desarrollada específicamente para incorporar el rendimiento sostenido en el manejo de los recursos asociados a los ecosistemas mediterráneos de Chile. Esta herramienta se sustenta sobre la base de los principios, criterios y parámetros del ordenamiento forestal, y considera en particular, el estado actual de degradación de los ecosistemas mediterráneos como principal elemento de análisis. En este contexto, el modelo persigue como principal meta, que la utilización de estos bosques considere su conservación, recuperación y mejore su estado de fuente generadora de productos y servicios ambientales, para el presente y futuro. ¿Bosque mediterráneo o bosque esclerófilo? Cuando se trata de describir las formaciones vegetales arbóreas de la zona central de Chile se usa definirlas en algunos casos, como asociaciones de matorral y bosque esclerófilo, y en otros, como asociaciones de matorral y bosque mediterráneo (C. Donoso; R. Gajardo; A. Vita). En el contexto del proyecto que nos atañe, parece más apropiado utilizar la caracterización de mediterráneo, dada la referencia zonal y ecosistémica asociada al paisaje de la zona central, a diferencia de esclerófilo, que es un atributo particular fisiológico que poseen algunas especies para enfrentar con éxito la condición climático-ambiental de la zona. En términos generales, Vita (1993) distingue los siguientes tipos de vegetación en las asociaciones vegetales de las regiones mediterráneas: Los bosques mediterráneos, que corresponden a una formación dominada por árboles que generalmente son especies siempre verdes; esclerófilas, aunque también se encuentran coníferas. Se pueden clasificar en: Bosque denso o cerrado (Cryptocara a., Beilschmiedia sp. y Peumus b.); bosque abierto (Cryptocaria a., Beilschmiedia spp., Peumus b., Quillaza s., Lithraea c. y Jubaea ch.); y bosque estepario (Quillaza s., Litraea c., Prosopis spp. y Acacia c.). Los matorrales mediterráneos, que corresponden a una fase inferior al clímax mediterráneo, están formados por el bosque esclerófilo perennifolio. Su existencia, en general, se atribuye a la intervención humana. No obstante en los ambientes más xéricos, puede constituir estados climáticos. La vegetación mediterránea se encuentra distribuida preferentemente en forma de mosaicos de comunidades, siendo muy sensible a las variaciones topográficas, edáficas, de exposición y posición. Los aspectos fisiográficos tienen gran influencia sobre el clima local y por lo tanto, su influencia es decisiva sobre las variaciones en la vegetación. A lo anterior deben agregarse los diferentes tipos de intervención antrópica, lo que contribuye a acentuar la heterogeneidad de la disposición de la vegetación en el terreno.

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Cuadro 1. Superficie del bosque mediterráneo en las regiones centrales de Chile

Regiones /(Ha)
Estado Bosque Matorral
1

especies deciduas las espinas están en los troncos o ramas (Acacia, Prosopis, Trevoa).
Total 277.820 1.886.899

Valparaíso 93.692 851.446

Metropolitana 86.857 528.287

O’Higgins 97.271 507.166

En forma adicional, las especies de ambientes mediterráneos han desarrollado adaptaciones para sobrevivir al fuego, elemento que forma parte de dichos medios: órganos leñosos subterráneos, los lignotuber, la vigorosa retoñación de los tocones, la capacidad para dispersar grandes cantidades de semilla, entre otras.

Total

945.138

615.144

604.437

2.164.719

1 . Considerando solo los estados matorral y matorral arborescente (según catastro de vegetación, 1999)

La vegetación de los ecosistemas mediterráneos presenta una serie de particularidades que les permite adaptarse a las condiciones climáticas imperantes y al fuego, elemento que está muy relacionado con dichos ecosistemas. El seco verano mediterráneo impone un consiguiente estrés hídrico a la vegetación siempreverde. Un pequeño pero constante suministro de agua es necesario para mantener el dosel verde durante el período seco. Solamente si el período de sequía excede los 100 días, el follaje puede llegar a ser semideciduo, al agotarse la cantidad de agua almacenada en el suelo. Para asegurar un balance entre la conservación del agua y la utilización de ella, la capacidad evaporativa de la comunidad vegetal siempreverde debe estar cuidadosamente balanceada con la secuencia climática anual. Para ello existen varios atributos esclerófilos, en particular hojas duras y coriáceas, con gran desarrollo que en ellas alcanza el esclerénquima con estomas hundidos. La mayoría de las especies los tiene solamente en la parte inferior de las hojas (Di Castri and Mooney, 1973). Las hojas son altamente reflectivas, capaces de disipar un porcentaje de la radiación incidente. Otra característica de las especies de ambientes mediterráneos es el gran desarrollo del sistema radicular, en profundidad y en forma lateral. En su etapa inicial de desarrollo, las especies de estas zonas producen un rápido alargamiento de la raíz primaria como medio para sobrevivir el primer período seco. En el caso de las especies de ambientes más xéricos de las regiones mediterráneas, una de las posibilidades de adaptación a las condiciones del medio es la espinescencia, como una adaptación a la sequía o al pastoreo. En las especies perenne, las espinas están en las hojas, y en las especies deciduas las espinas están en los troncos o ramas (Acacia, Prosopis, Trevoa). En las especies perenne, las espinas están en las hojas, y en las

* Pueden comportarse como semideciduas ante eventos de sequía extrema. * El esclerénquima alcanza un gran desarrollo con estomas hundidos. * Pueden tener grandes sistemas radiculares. * Desarrollo de espinescencia, la cual puede ser una adaptación a la sequía o al pastoreo. * Crean adaptaciones para sobrevivir al fuego.

Legislación y política forestal El 2007 fue promulgada la Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal (en adelante Ley de Recuperación del Bosque Nativo) después de un proceso de modificaciones de larga data. El esfuerzo realizado por el Estado y la sociedad civil en sacar adelante esta iniciativa, es un reconocimiento a las falencias serias del uso de los bosques del país hasta la fecha, tanto de la deficiencia que poseía la batería normativa como de los exiguos alicientes que tenían sus dueños para dar buen uso al recurso. Sin embargo, una sola ley no basta para modificar una conducta derivada de un complejo grupo de variables que impiden alcanzar el paradigma de la conservación de estos recursos. Por mencionar algunas relevantes, considérese la directa relación existente entre los bosques y la pobreza rural, la dinámica de otros sectores productivos como la fruticultura y monocultivos de madera que compiten agresivamente por los suelos que han generado los bosques del país. En este contexto, la proposición de un modelo como el descrito parte de una perspectiva diferente a la simple necesidad de una ley. Se propone resolver problemas estructurales que tiene el cluster de productos y servicios originados en el bosque mediterráneo, los que en algunos casos podrían ser resueltos de una manera sorprendentemente simple si existiera el ambiente adecuado para que convivan los servicios públicos, los consumidores, los especialistas y los dueños del recurso. Por tanto, es de esperar que la combinación de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo y la valiosa señal de sensibilidad del Estado hacia el bosque que ella representa, y este enfoque pragmático y simplificado de un estilo de gestión del bosque esclerófilo, constituyan un avance para su conservación.

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Capítulo I. Descripción del modelo

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Justificación del modelo
Los proyectos que desarrolla el Centro de Investigación Oterra relacionados con la utilización de bosques mediterráneos de la zona central, han permitido una fluida discusión con actores responsables del manejo y utilización de los bosques mediterráneos de la zona central. A partir de ella, fue posible perfilar problemas que afectan al buen desarrollo de la actividad forestal sobre estos bosques y que tienen fuerte relación con la propia gestión, planificación y ejecución de las actividades. Así, por ejemplo, no existe un método reconocido en Chile que posibilite conocer si las acciones sobre los bosques se ajustan a su rendimiento productivo, como asimismo se desconocen las tasas de recuperación de los bosques después de las intervenciones silviculturales. Más aun, en algunos casos simplemente no existen las herramientas de cálculo dendrométrico para determinar la información de algunas de las especies que componen estos bosques. Es frecuente la carencia de funciones de volumen de algunas especies arbóreas, o bien no se conoce el ritmo de crecimiento en altura ni en diámetro, o estos crecimientos son variables en pequeñas áreas y se requieren evaluaciones locales. Este es un dilema permanente de la utilización de los recursos. Se espera que la ciencia entregue la totalidad de las variables necesarias, en un plazo incierto y en muchos casos en riesgo de que nunca ocurra, o se ejecutan los proyectos con la conciencia de que la información es ajustada indirectamente y por ellos se adoptan resguardos de seguridad que permitan saber si es necesario corregir los procesos antes de provocar alguna tragedia. Sería recomendable, por ejemplo, que los organismos del Estado definieran una tasa de aprovechamiento para alguna zona administrativa de su territorio, si se constata que la propiedad de los bosques está atomizada en pequeñas propiedades que no tendrán la capacidad de financiar algunos planes de ordenación. Otra iniciativa relevante sería la tipificación forestal oficial del bosque mediterráneo en un número reducido de tipos, que incluyera su caracterización silvícola y actividades silvícolas requeridas, como una forma de redireccionar las inversiones desde el simple diagnóstico, que actualmente ha sido sólo un informe de bajo valor técnico, hacia las actividades silvícolas. Decisiones como estas serían parte de una adecuada política para facilitar el correcto uso de los recursos. En Chile se ha comenzado a desarrollar el concepto de ordenación forestal desde hace dos décadas, gracias a iniciativas de Conaf y corporaciones internacionales tales como la KfW, DED, GTZ y ONF. Esta herramienta de manejo se basa en conceptos de sustentabilidad que implican: •El enfoque predial. Se invalida la "visión de rodal", que significa eliminar una evaluación beneficio/costo rodal a rodal, para evaluar el rendimiento del predio como unidad productiva. Los costos de formación de un rodal

pueden ser pagados con las ganancias generadas en otro sector del predio, y finalmente realizar una gestión que permita cancelar los costos de manejo y mantener utilidades con la gestión. •Tasa de aprovechamiento. Cupo de corta basado en el incremento anual predial: es decir, sólo se extrae el crecimiento y nunca el capital ecológico. •Equilibrio de producción. En cualquier sistema productivo es fundamental equilibrar la producción en el tiempo. Un predio equilibrado maximiza los medios productivos, como son la mano de obra, la maquinaria y la administración (Cruz et al.; Rivera et al., 2002; ONF, 1998). La experiencia en el país ha sido aplicada en general a predios experimentales, pertenecientes al Snaspe y ciertos predios privados piloto. Algunas iniciativas interesantes son las desarrolladas en la Reserva Nacional Valdivia (Rivera et al., 2002), en la Reserva Nacional Mañihuales (Cruz et al., 2001) y en la Reserva Nacional Malleco (Leonard Burgos, 1997), entre otras. Un hecho destacable es que la potencia del método motivó al Ejecutivo a incorporarla como requisito para la entrega de incentivos de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. El sentido que da esta normativa al concepto es una planificación del uso basada en el crecimiento de las especies pertenecientes al bosque. Probablemente esta iniciativa motivó las inversiones que las cooperaciones internacionales mencionadas han realizado en el tema en Chile. Con las consideraciones expuestas, resulta interesante la construcción de un modelo de gestión que intente superar las limitaciones descritas, por la vía de aplicar una ordenación simplificada, y cuyas etapas sean discutidas con los actores relevantes del cluster relacionado. Por ello, y a pesar de las carencias mencionadas, se consideró necesario realizar un acercamiento a un modelo de gestión como una manera de identificar el conjunto de problemáticas y comenzar a trabajar en su solución.

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Objetivos
El objetivo general es proponer un modelo de utilización de las formaciones boscosas mediterráneas, basado en su rendimiento sostenido y ajustado al marco de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. En específico se espera lograr: Identificar instrumentos metodológicos que sean simultáneamente útiles para todos los actores involucrados con el bosque mediterráneo, de manera que se optimicen los recursos destinados a su utilización. Identificar las condiciones y requisitos necesarios para que el uso del bosque en una propiedad respete sus capacidades de recuperación y generación de bienes y servicios. Proponer etapas secuenciales para establecer el uso bajo rendimiento sostenido y procedimientos de seguimiento y fiscalización del modelo. Aportar al desarrollo y aplicación de futuras políticas, normativas y reglamentos relacionados con los recursos naturales de ambientes mediterráneos. Es importante señalar que el actual modelo económico de Chile tiene como norma dejar el protagonismo en manos privadas. Ello significa que parte importante del éxito de los objetivos de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo, como del funcionamiento de cualquier modelo de gestión de recursos, estará en manos de sus dueños. La primera condición que debe cumplirse es que el propietario esté dispuesto a transformarse en un productor forestal de bienes y servicios del FBM. Por mencionar algunas de las implicaciones que esto tendría para él serían: a)Esforzarse por entender los nuevos procedimientos. b)Mantener una relación permanente con los trabajadores para fomentar su capacitación, su seguridad laboral y otras. c)Invertir tiempo y parte de las ganancias generadas de su producción en silvicultura para mejorar la productividad futura. d)Cambiar las altas ganancias instantáneas de cortas masivas actuales, legales pero no sostenidas, por un sistema de cortas ajustadas a ordenación forestal, que son sacrificios de corta actual para beneficios económicos, sociales y ambientales futuros. Aquellos que cada cierto tiempo (dos o tres años) abren la puerta del predio para sacar madera, y frecuentemente dejan la gestión en las manos de terceros, solo cuando hay una oportunidad de negocios, no estarán interesados en un modelo como este. Este tipo de actividad esporádica de

bosque no debe entenderse como sinónimo de pequeño productor, ya que un campesino podría perfectamente aplicar rendimiento sostenido a una o dos hectáreas, así como una gran propiedad ser explotada en uno o dos años agotando sus bosques. Resumiendo, las explotaciones forestales oportunistas (EFO) no merecen el esfuerzo de pensar un modelo. Existiendo la voluntad de los propietarios de aplicar un modelo de gestión de rendimiento sostenido en el tiempo, debe estar asegurada de la misma forma una segunda condición: al Estado le interesa esta voluntad de aquellos propietarios, reconoce los sacrificios implicados y expresa un apoyo político y financiero para lograr el éxito en su transformación de productor forestal, bajo las restricciones y estrategias de este modelo. La Ley de Recuperación del Bosque Nativo es un potencial instrumento para que se cumpla esta condición, ya que de ella se derivarían colaboraciones expresas a: a) Cofinanciar la silvicultura de mejoramiento de la producción del bosque. b) Cofinanciar la confección de la planificación bajo rendimiento sostenido. c) Comprometer su participación activa y positiva en el proceso de lograr un uso sustentable de los recursos forestales del país. En específico, reconocer que estos recursos requieren tratamientos especiales diferentes a los de monocultivo, que no se conocen todas las técnicas necesarias para su mejor gestión, y que necesitan un seguimiento y fiscalización diferente al que ha existido hasta antes de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. Si bien la actividad y el protagonismo se ha cedido a la actividad privada, el Estado cumple el importante rol de "dar confianza", por la vía de expresar su interés para que funcione alguna actividad que es en beneficio del bien común, y en este caso sería la de la conservación de las FBM. Parte de este mensaje debe expresar claramente que la explotación forestal oportunista no es deseada, no se apoyaría con los impuestos de los chilenos, o a lo menos que el Estado es indiferente a que exista.

FASE
Ley de bosque nativo

Resultados Principales
Caracterización estado actual del predio y de su entorno Sistema cartográfico predial Definición del Área de Gestión Forestal (AGF) del predio Planificación y ejecución actividades de preordenación Recurso apto para el manejo bajo rendimiento sostenido Definición y zonificación de funciones para el AGF Plan de manejo forestal bajo criterios de ordenación

1. DIAGNOSTICO PREDIAL

2. PREORDENACIÓN

3. ORDENACIÓN

Plan de manejo de preservación

Programa de manejo forestal Maderero Programa de manejo forestal No Maderero

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1. Fase Diagnóstico Predial

Esta fase consiste en una descripción cualitativa del predio(s), y considera tres etapas principales:

1.1. Caracterización general
Esta descripción debe ser sencilla y de bajo costo, y deben destacarse elementos históricos, ambientales, infraestructurales y del entorno sociocultural. Hay que hacer énfasis en aquella información que afecta las decisiones de manejo. En el cuadro 2 se muestran tópicos fundamentales a modo de guía, sobre los que se aplicará el criterio de considerar la información suficiente; vale decir, que aquella información que no tiene utilidad será un costo perdido, debido al esfuerzo de su colecta y su análisis:
Cuadro 2. Elementos de caracterización del diagnóstico predial

Elementos Tópicos
Localización Historia Ambiente Política: región, provincia, comuna / Ambiental: cuenca, microcuenca, zona edafoclimática. Usos productivos pasados y actuales; productos generados; explotaciones; incendios históricos; otros. Mapas antiguos, fotos aéreas y de paisajes. Documentación legal. Principales ecosistemas naturales y antropizados presentes, bosques, matorrales, praderas, humedales, vegas, otros. Cercanía a áreas protegidas del estado Snaspe o sitios prioritarios de conservación de biodiversidad. Presencia y distribución aproximada de especies o poblaciones, o comunidades de flora y fauna con riesgo de conservación y alto valor ecológico. Presencia de elementos de degradación ambiental en el predio como plagas, riesgo de incendios, cortas ilegales, ganado ilegal, u otras relevantes. Instalaciones, servicios básicos, mano de obra disponible, red caminera, red de riego, cercos, red eléctrica y personal administrativo. Cercanía o presencia en el predio de centros poblados rurales, descripción básica de estos, considerando tamaño, población, principal actividad productiva, rango etario de la mano de obra, centros turísticos, entre otros. Cercanía o presencia en el predio de sitios de interés cultural, antropológico, paisajístico o recreacional. Información de mercados actuales de productos de especies mediterráneas, precios, puntos de venta, intermediarios, otros.

Infraestructura Entorno

Económico

Parte de esta información no está escrita o publicada, por lo tanto se debe buscar en fuentes no convencionales, como testimonios de trabajadores o vecinos, y evidencias físicas dentro del predio, como anteriores instalaciones, restos quemados de antiguos incendios, por ejemplo. Por esta razón, en esta etapa se considera una primera visita al predio y sus alrededores. En caso de que se trate de varios pequeños propietarios que quieran implementar el modelo en forma conjunta, la visita debe hacerse de manera grupal, y se recomienda hacer un primer trabajo tipo taller con todos los propietarios.

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1.2. Elaboración cartografía predial
Es importante que la cartografía cumpla con dos premisas fundamentales. En primer lugar, deberá ser predial y no sólo referida al área de manejo, dado que el modelo será integral. En segundo término, incluirá toda la información que sea posible espacializar, incluso la descrita en el apartado anterior. Lograda una cartografía de buena calidad en estas condiciones permitirá mantener una base de datos para el desarrollo en el tiempo de las actividades prediales con un bajo costo y de utilidad permanente. Las capas básicas de información son las siguientes:
*Uso de suelos *Hidrografía *Infraestructura caminera *Límites prediales

Una manera adecuada de abordar la definición de los usos potenciales es la identificación de las limitantes y potencialidades que el predio tiene en cada zona, y definir éstas como variables de decisión. Este tipo de análisis se simplifica si se enfrenta con técnicas de análisis multicriterio, en un proceso de tres etapas como las que se muestran a continuación. 1.3.1. Predefinición del área de gestión forestal y usos La definición de estas áreas se hará sobre la base de la información contenida en la cartografía y aquella suplementaria que esté disponible. Algunas informaciones frecuentes de encontrar y disponer para estos efectos son los catastros de la vegetación, la interpretación de fotografías o imágenes de la web. Un segundo nivel de información será la recogida por inspección preliminar del predio para identificar los diferentes ambientes incluidos. Un tercer tipo de información deseada es la contenida en estudios de la zona, especialmente de hidrología, listados florísticos, distribución de especies con problemas de conservación u otros similares. En un mapa preliminar se deben identificar los usos dentro del área de gestión forestal, y que están definidos en la Ley de Recuperación del Bosque Nativo, según los tipos de bosque propuestos en ella: *Bosque nativo de preservación: aquél, cualquiera sea su superficie, que presente o constituya actualmente hábitat de especies vegetales protegidas legalmente o aquellas clasificadas en las categorías de "en peligro de extinción", "vulnerables", "raras", "insuficientemente conocidas" o "fuera de peligro"; o que corresponda a ambientes únicos o representativos de la diversidad biológica natural del país, cuyo manejo sólo puede hacerse con el objetivo del resguardo de dicha diversidad. *Bosque nativo de conservación y protección: aquél, cualquiera sea su superficie, que se encuentre ubicado en pendientes iguales o superiores a 45%, en suelos frágiles, o a menos de 200 metros de manantiales, cuerpos o cursos de aguas naturales, destinados al resguardo de tales suelos y recursos hídricos. *Bosque nativo de uso múltiple: aquél, cuyos terrenos y formaciones vegetales no corresponden a las categorías de preservación o de conservación y protección, y que está destinado preferentemente a la obtención de bienes y servicios, maderables y no maderables.

Nótese la diferencia entre la información base incorporada en las capas de información y la confección de mapas temáticos para el modelo. Un mapa explicará un tema específico y las capas que lo conforman estarán organizadas en ese sentido. Por esta razón, no es relevante el tipo de capas, sino los mapas que serán necesarios para que el modelo funcione. Será fundamental lograr que cada mapa sea de utilidad a la mayor cantidad de actores del sistema. Esto es, que una misma confección sea de utilidad al servicio forestal para el seguimiento y fiscalización, al equipo de manejo para planificar y guiar la cosecha, y al dueño para administrar su recurso. Las diferentes coberturas temáticas necesarias en la cartografía se describirán en las sucesivas etapas que se presentan a continuación.

1.3. Establecimiento del área de gestión forestal
Se define como área de gestión forestal a la superficie claramente delimitada sobre la que se aplicarán las diversas actividades del modelo de gestión, tanto las productivas como las de preservación. Dicha zona se considerará comopermanente y estable en el tiempo, o mientras dure la planificación definida para ella, y deberá estar dividida en los usos generales a los que se destinará cada zona. La definición del área de gestión forestal será decisión privada, en función de los intereses de cada propietario. Es importante consignar que en el área de gestión forestal se deben incluir superficies sin vegetación y matorrales, además de las áreas boscosas, donde existe un potencial de recuperación como bosques en el futuro, ya sea de forma natural o por medio de enriquecimiento, forestación o reforestación.

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Se incluyen además en el área de gestión forestal, áreas de restauración, las que se entenderán como: Áreas de rehabilitación: aquellas superficies que no califican como bosques de acuerdo a la normativa vigente, y que sin embargo se incluyen dentro del área de gestión forestal dado su potencial forestal. Esta área podría incluir espinales, áreas descubiertas, cultivos o plantaciones agrícolas, cultivos o plantaciones forestales, matorrales, e incluso formaciones xerofíticas. Las áreas de recuperación serán reclasificadas en alguna de las otras tres categorías, cuando su estado y características así lo permitan. Para establecer estos usos se recomienda, a modo de guía, analizar los siguientes aspectos en el modelo de decisión: Estado y calidad de bosque (nivel degradación): se toman en cuenta aspectos que definen niveles de degradación como la composición, la sanidad y la estructura vegetacional. Especies importantes: desde el punto de vista de la generación de productos (madereros y no madereros) y/o servicios ambientales. Posibilidades de uso actual: sobre la base de los descritos anteriormente. Posibilidades de uso futuro: considerando las posibles acciones de recuperación, o reforestación o de acciones de restauración, según sea la decisión del propietario y las posibilidades de cada zona. Nótese que los tipos de funciones son sólo cuatro en esta propuesta, debido a que el sentido de la definición de usos es una organización del predio a una escala mayor. Es de esperar también que cada uso conforme un área integrada y sin división, aunque en muchos casos es posible que existan pequeñas zonas asignadas a algún uso, pero que no son colindantes con la superficie mayor de éste. Sería recomendable evitar separaciones de este tipo, aunque siempre habrá enclaves especiales dentro del predio.
Simbología
hidro limite huella_prospección caminos

Uso en las AGF
Area de rehabilitación Bosque de conservación Bosque de preservación Bosque de uso multiple

Figura 2. Definición de usos del área de gestión forestal en un predio tipo

1.3.2. Validación del área de gestión forestal y los usos del predio Es necesario realizar una validación de la asignación anterior, por medio de una visita a cada zona, a partir de la cual se redefinirán los límites de cada uso, y sobre todo la evaluación de la correcta asignación de cada lugar. El recorrido por la propiedad requiere una pauta de evaluación previamente estructurada en aspectos relevantes que permitan aceptar o modificar la asignación realizada con anterioridad.

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Construcción preliminar de huellas de acceso Un aspecto fundamental del reconocimiento del predio y de las futuras acciones, es la posibilidad de acceder a las zonas de interés, situación que es compleja en la gran mayoría de los predios con bosques mediterráneos, dada la alteración que ha tenido la vegetación, favoreciéndose especies invasoras que hacen imposible el tránsito. Es fundamental entonces, que previo a la validación de terreno se construya una red de huellas de acceso a la área de gestión forestal. Un diseño adecuado permitiría la mayor cobertura con un mínimo trazado, haciéndose énfasis en las zonas en las que se espera mayor tránsito futuro, y procurando que los trazados sean definitivos para el horizonte de planificación del plan. 1.3.3. Definición del área de gestión forestal y los usos del predio Con la cartografía confeccionada preliminarmente y la validación de terreno, el área de gestión forestal quedará definida, cartografiada y descrita cualitativamente. Una misma superficie tendrá siempre un solo uso, pero puede tener múltiples funciones, siempre que estas no sean contradictorias, así como se ejemplifica en la siguiente matriz de doble entrada:
Cuadro 3. Matriz usos y funciones (tipos de manejos) Funciones
Productivo sustentable generar productos madereros/ madereros/servicios Conservación y recuperación de la cuenca hidrográfica a nivel edáfico e hidrológico Secundaria Principal Secundaria Por definir Conservación y recuperación de la biodiversidad (ecosistémico, poblacional y genético) Secundaria Secundaria Principal Por definir

Usos
Bosques de uso múltiple Bosques de conservación Bosques de preservación Áreas de rehabilitación Principal Restringida* Restringida* Por definir

*Solo actividades de ecoturismo que la Ley de Recuperación del Bosque Nativo considera como un producto no maderero de los bosques.

Las funciones para cada uso serán definidas después de la fase de preordenación, y serán específicas para cada caso particular. El uso asignado a un área no es modificable de acuerdo a lo establecido en la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. El sentido de dicha restricción radica en que la aplicación de un modelo como este parte del principio de permanencia de la gestión sobre la propiedad, y no sólo la obtención de beneficios inmediatos por el uso de las zonas boscosas, sino que contempla inversiones para la producción futura. El logro de los objetivos descansará en la seguridad sobre la estabilidad de la asignación de usos que se ha realizado en esta etapa.

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2. Fase de preordenación

2.1. Justificación de la fase
El actual estado de degradación y fragmentación existente en los bosques mediterráneos ha originado que estas formaciones se presenten como un mosaico heterogéneo de situaciones en los predios. Un elemento característico de este estado de la vegetación es la prácticamente nula regeneración natural por semilla, que los convierte en bosques con altos grados de envejecimiento. La gran mayoría han sido transformados en estructuras de monte bajo y matorrales, con gran cobertura de arbustos espinosos, acompañados de cepas arbóreas de baja altura, mala forma y con numerosos vástagos, originados por quemas y cortas sin un manejo adecuado. En los casos de mayor alteración, se han favorecido especies arbustivas o arbóreas más adaptadas a condiciones de baja cobertura y aridez (espinales). La condición descrita genera dos inconvenientes importantes en la gestión forestal. La primera dice relación con su caracterización, ya que la descripción cuantitativa y cualitativa de los bosques es un proceso crítico en la planificación forestal. Los procedimientos tradicionales para caracterizar bosques en Chile son métodos de inventario para monocultivos, basados principalmente en la medición de volumen distribuido por clases diamétricas. Los inconvenientes de tales inventarios son su baja precisión y pobre descripción de la calidad y vitalidad de los bosques, en especial en aquellos degradados. Una consecuencia mayor del tema de inventario radica en la forma de análisis de los resultados. El error de inventario en monocultivos, por ejemplo, puede reducirse de manera fácil y a bajo costo, y considerando la ganancia económica que resulta de una buena estimación del volumen comercial, es plenamente justificable su exigencia. Los bosques en cambio, tienen una heterogeneidad intrínseca (gran variabilidad por rodal y gran varianza) y en consecuencia, precisar el error es oneroso. Se ha demostrado que bajo las metodologías actuales, los errores superan el ciento por ciento (ver proyecto "Generación de valor agregado y encadenamiento productivo de la especie peumo", de la Universidad Mayor). Un segundo inconveniente derivado de la variabilidad, es la complejidad de su gestión y de las actividades silvícolas que deben ajustarse a pequeños bosquetes, resultando además un rendimiento productivo variado y heterogéneo. En estas condiciones, predecir estadísticamente los efectos de la gestión de un rodal implica una gran incertidumbre. Nótese que en la complejidad anterior ni siquiera se ha mencionado la calidad de las funciones de volúmenes, que también en muchos casos no existen o son de alto costo de aplicación. No tiene sentido técnico ni económico realizar inventarios y estimaciones dasométricas, como tampoco calcular incrementos, tasas de extracción u otro parámetro asociados a la ordenación. No es recomendable tomar decisiones para el futuro sin saber qué se tiene y en qué estado se encuentra.

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Cuadro 4. Matriz sitio/degradación

La fase de preordenación tiene como objetivo modificar el estado actual de las formaciones vegetales del área de gestión forestal, de manera que cada zona mejore sus aptitudes para comenzar un proceso de gestión bajo rendimiento sostenido. Se debe entender que con la preordenación, este proceso mejorará desde la descripción inicial del recurso hasta la ejecución de las actividades del futuro, tanto en las áreas de preservación, conservación, protección y recuperación como en aquellas de usos múltiples. Dependiendo del estado en que se encuentra el recurso, la preordenación puede incluir actividades que van desde excluir animales domésticos hasta realizar fuertes intervenciones en el recurso, siempre que con ello se logre recuperar y mejorar la condición del área de gestión forestal.

Degradación Sitio

Alta
FA CA LSA LNA PA

Media
FM CM LSM LNM PM

Baja
FB CB LSB LNB PB

Fondo quebrada Cabecera Ladera dominante sur Ladera dominante norte Plano

2.2. Planificación de la preordenación
2.2.1. Definición de unidades de preordenación Serán las unidades básicas de trabajo en la fase de preordenación, y su definición busca diferenciar áreas donde los trabajos de preordenación serán similares, dado el tipo y el estado de la vegetación presente. Un diagnóstico adecuado resulta del análisis de las variables: *Condición del sitio. *Identificación de la cuenca o microcuencas (si hay más de una); posición fisiográfica dentro de la cuenca (fondo de quebrada, ladera, cabecera). *Exposición dominante (norte, sur, este, oeste, plano). *Degradación: estado actual de alteración en la vegetación definido en tres grados, considerando pérdidas en los factores de calidad ya nombrados (1.3.1.): *Alta:pérdida en composición, sanidad y estructura. *Media: pérdida en sanidad y estructura. *Baja: pérdida en estructura. Este análisis supone que en similares condiciones de sitio dentro de una cuenca, la estructura y composición de la vegetación existente debiera ser igual o similar, y si no es así en la realidad, esto se debe a procesos de alteración históricos o actuales. Los criterios para analizar y definir la condición de sitio y la degradación pueden variar en cada caso particular, dependiendo del tamaño predial, la historia del predio, entre otros. Al integrar los dos elementos de análisis, se generan unidades sitio/degradación como se muestra en el cuadro 4 y figura 3.
Figura 3. Unidades sitio/degradación en el área de gestión forestal Finalmente, para obtener las unidades de preordenación se cruza la información anterior con los usos definidos (capítulo 1.3.1.), como se muestra en la figura 4.

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2.2.2. Caracterización de las unidades de preordenación Las unidades de preordenación serán evaluadas de una forma general, en sus aspectos más relevantes, con el fin de determinar su aptitud para cumplir con los objetivos que tiene el tipo de uso en que se encuentra. Por lo tanto no sólo se describirá la condición de la vegetación, sino además los potenciales usos y las acciones que requeriría para mejorar su estado. Es vital la optimización del tiempo y recursos invertidos en la planificación a todo nivel; por ello, del total de unidades de preordenación, se revisarán en terreno sólo un grupo que represente el total, buscando el menor costo y la mayor representatividad de condiciones. Metodológicamente, esta caracterización se realizará en dos etapas. La primera será una descripción cualitativa de la unidad de preordenación completa (no por establecimiento de parcelas). Aspectos relevantes pueden ser: Descripción cualitativa: enfocada a describir la condición general de la unidad de preordenación que se está recorriendo. *Condiciones físicas principales (pendientes y microtopografía dominante). *Estado de degradación (validar nivel asignado e identificar factores de degradación in situ). *Factibilidad operativa de manejo. *Potenciales productos madereros y no madereros. *Presencia de plagas o formaciones arbustivas invasoras. *Elementos especiales (particular de cada caso). Luego, a partir de unidades muestrales prelocalizadas en el mapa facilitadas por las huellas de prospección implementadas en la fase anterior, se realizará la descripción cuantitativa. Descripción cuantitativa: enfocada a cuantificar la biomasa forestal de la unidad de preordenación que se está recorriendo. Por especie: *Número de cepas. *Número de vástagos. *Diámetros vástagos: medio; desviación (%). *Altura vástagos: media; desviación (%). *Sanidad en vástagos: % afectación o daño. Forma de vástagos: % buena, regular, mala. En cada unidad de preordenación, según su superficie y uso, se realizará un mínimo de dos parcelas circulares de radio variable (según visibilidad, entre 6 y 10 m), en los que por medio de una interpretación visual (no hay medición instrumental en esta prospección) se describirán los siguientes elementos (se sugiere un formulario tipo para este caso):

Simbología
hidro limite huella_prospección caminos

Uso en las AGF
Area de rehabilitación Bosque de conservación Bosque de preservación Bosque de uso multiple

Figura 4. Unidades de preordenación, obtenidas de la intersección de la clasificación de sitio/degradación con los usos del capítulo 1.3.1.

Cada uso tendrá un conjunto propio de unidades de preordenación, sobre las que se designarán las sucesivas actividades del modelo.

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La caracterización en cada unidad de preordenación debe ser rápida y se requiere de solo una persona capacitada.
FASEDEPREORDENACIÓN
Predio Tipo de Uso UP nº Parcela nº FORMULARIO TERRENO Fecha

A partir de los valores medios se genera para cada unidad de preordenación una tabla referencial de preordenación, instrumento que entregará información básica para proyectar y planificar las diferentes actividades de preordenación.
Figura 6. Formato tabla referencial de preordenación

DESCRIPCIÓNCUALITATIVA

Tipo parcela Superficie (m2)

Pendiente
MuyFuerte > 60% Fuerte 60 – 45% Moderada 45 -15% Baja o nula <15%

Degradación
Alta Media Baja

Factibilidad de Manejo
Si Restringido No

USO UP N°
Densidad (ha) Altura (m) cep vást esp 3 esp 1 esp 2 esp 3 esp 1 esp 2 esp 3 esp 1 esp 2 esp 3 Area basal (m2/ha) Biomasa (Kg/ha)

PRODUCTOS Madereros No Madereros Servicios
clase 0-5 5-10

cep vást esp 1

cep vást esp 2

Observaciones

10-20 20-40 más de 40

2.2.3. Tipo de actividades de preordenación Las actividades destinadas a mejorar la calidad ambiental y de producción del predio, dependiendo del estado actual de cada unidad de preordenación, podrían clasificarse en dos grupos:
Figura 5. Formulario tipo de preordenación para estimación visual
Clases diamétricas ESPECIE N° Cepa N° Vastagos por cepa <a 5 % alt 5-10 cm % alt 10- 20 cm % alt 20 - 40 cm % alt > 40 cm % alt Forma % 1 2 3

Daño (%)

Mejoras: son actividades relacionadas con la eliminación o disminución de los factores de degradación, el enriquecimiento de la masa vegetal, así como la implementación de infraestructura para la gestión predial. Tratamientos de conversión: intervenciones que buscan mejorar el estado actual del recurso desde el punto de vista ecosistémico y productivo, mejorando la calidad, estado sanitario y de forma, además de incentivar la regeneración natural vegetativa y de semilla. Las intervenciones de este tipo implican extracción de biomasa, en algunos casos de considerable volumen (> a 50% área basal), afectando principalmente a las especies invasoras que se han favorecido después de la degradación de estos ecosistemas. Un listado de posibles actividades silviculturales para la preordenación de un área de gestión forestal se muestra a continuación:

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Actividades de mejora Construcción de caminos y huellas: actividad destinada a la implementación de vías de acceso y extracción desde el bosque, a partir de la red existente. Mantenimiento de caminos y huellas: actividad destinada al mejoramiento y mantención de la red existente. Construcción de canchas de acopio: habilitación de áreas destinadas al acopio de la biomasa generada producto de las extracciones, y al acopio de materiales u otros insumos necesarios para la preordenación. Control de plagas: acciones destinadas al control de especies dañinas, tanto animales como vegetales. Estas acciones pueden ser de carácter: Físico: mallas protectoras, exclusiones, rozaduras, trampas, entre otras. Químico: pesticidas o pellets. Biológico: perchas para rapaces. Control de ganado: destinado a la exclusión o control del ganado al interior del área de gestión forestal, básicamente por medio de la instalación y mantención de cercos. Protección contra incendios: implementación y mantención de fajas cortafuego y accesos en el interior del área de gestión forestal. Acondicionamiento de suelos: preparación de suelos para el establecimiento de regeneración natural por semilla, donde se generan las condiciones necesarias para este proceso natural. Esta actividad puede ser complementada con siembras artificiales. Plantaciones suplementarias: tiene como objetivo aumentar la diversidad vegetal en composición y abundancia, reemplazar cepas viejas, aumentar la diversidad genética, y optimizar el uso del sitio. La Ley de Recuperación del Bosque Nativo define esta actividad como aquella plantación bajo dosel o con protección arbórea lateral que se efectúa con especies nativas propias del lugar, o del mismo tipo forestal que hayan existido anteriormente en él, y que se realiza en forma complementaria a la regeneración natural, para mejorar la calidad del bosque nativo. Actividades que pueden cofinanciarse con incentivos del DL 701: Protección de suelos: trabajos y obras destinadas a la protección y recuperación de los suelos frágiles y zonas con alto potencial de erosión al interior del área de gestión forestal. Estas obras pueden ser:

Biológicas: siembras y plantaciones. Físicas: zanjas de infiltración, canales de desvío, fajinas, diques, entre otros. Forestaciones: plantaciones realizadas en áreas sin bosque dentro del área de gestión forestal, posibles de calificar como de aptitud preferentemente forestal. Gran parte de este listado debiera incluirse en las actividades bonificables por los incentivos definidos en el reglamento de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo (artículo 22, literales a, b, c), que a la fecha de la edición de este documento, se encuentra en proceso de construcción de su reglamento.

Cita el artículo 22 de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal Artículo 22. Habrá un fondo concursable destinado a la conservación, recuperación o manejo sustentable del bosque nativo, en adelante "el Fondo", a través del cual se otorgará una bonificación destinada a contribuir a solventar el costo de las actividades comprendidas en cada uno de los siguientes literales: a) Actividades que favorezcan la regeneración, recuperación o protección de formaciones xerofíticas de alto valor ecológico o de bosques nativos de preservación, con el fin de lograr la mantención de la diversidad biológica, con excepción de aquéllos pertenecientes al Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (Snaspe). Dicha bonificación alcanzará hasta cinco unidades tributarias mensuales por hectárea. b) Actividades silviculturales dirigidas a la obtención de productos no madereros. Dicha bonificación alcanzará hasta cinco unidades tributarias mensuales por hectárea. c) Actividades silviculturales destinadas a manejar y recuperar bosques nativos para fines de producción maderera. Dicha bonificación alcanzará hasta 10 unidades tributarias mensuales por hectárea.

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Tratamientos de conversión
Cuadro 5. Matriz uso/actividades preordenación

Limpias: eliminación de vegetación que compite con la regeneración, ya sea ésta de monte bajo o alto, o aumenta el riesgo de incendios, la visibilidad y el tránsito al interior del bosque. Estará enfocada a especies arbustivas leñosas de carácter invasor (nativas o exóticas) y/o especies herbáceas con las mismas características. Clareos: extracción de árboles o vástagos en estado de repoblado, brinzal y monte bravo, con diámetros menores a cinco centímetros. El objetivo es disminuir la competencia inicial de las especies principales a favorecer, conjuntamente con mejorar la composición al sacar más de aquellas especies que pueden encontrarse en exceso, y reducir los focos de futuras afecciones sanitarias, al eliminar individuos enfermos o dañados. Raleos: extracción de árboles o vástagos en estado de latizal y fustal joven. El objetivo es concentrar el crecimiento en los mejores individuos, al liberarlos de competencia, y a la vez mejorar la estructura vertical del bosque. Corta sanitaria: extracción de árboles o vástagos con pudrición central evidente, daños graves o con presencia de alguna plaga o infección. En la práctica cuando se interviene una zona, es frecuente que la intervención sea una combinación de algunas o de todos los tipos de cortas, sobre todo si las unidades de preordenación son tan heterogéneas. Las intensidades de extracción en estas cortas también serán específicas para cada caso, sin existir a priori porcentajes mínimos o máximos definidos. La figura técnica propuesta por la Ley de Recuperación del Bosque Nativo, el "acreditador forestal", será el encargado de definir si el porcentaje de extracción propuesto en cada caso es o no el adecuado. Es importante recordar que la preordenación busca principalmente mejorar y recuperar todo el recurso predial, por lo que ambos tipos de actividades (de mejora y de conversión) serán realizadas en todas aquellas unidades de preordenación que la requieran dentro del área de gestión forestal, incluyendo bosques de preservación y conservación, considerando las restricciones en cada caso.

Uso Actividad
Actividades de Mejora Construcción de huellas y senderos
Mantenimientode huellas y senderos Construcción de caminos Mantenimiento de caminos Construcciónde canchas de acopio Control de plagas Control de ganado Protección contra incendios Acondicionamiento de suelos Protección de suelos Plantaciones suplementarias Forestacione
SI SI NO NO NO SI SI SI RESTRINGID NO RESTRINGID NO SI SI RESTRINGID RESTRINGID RESTRINGID SI SI SI SI SI SI NO SI SI SI SI SI SI SI SI SI NO S NO SI SI SI SI NO SI SI SI SI SI SI SI

Bosques de preservación

Bosques de conservación

Bosques de uso múltiple

Áreas de restauración

Tratamientos de conversión
Limpias Clareos Raleos y podas Cortas sanitarias
RESTRINGID NO NO RESTRINGID SI RESTRINGID RESTRINGID RESTRINGID SI SI SI SI SI SI SI SI

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La Ley de Recuperación del Bosque Nativo establece en su artículo 24: "Los recursos del Fondo se adjudicarán por concurso público. Para postular, los interesados deberán presentar una solicitud de bonificación, acompañada de un proyecto de plan de manejo, que deberá detallar la o las actividades a realizar e identificar la superficie a intervenir. Un mismo interesado podrá participar en nuevos concursos, con el fin de obtener una bonificación, para una misma superficie, para realizar otras actividades forestales definidas en el reglamento y que correspondan a un mismo literal, siempre que el monto de la bonificación a la que se postula, en conjunto con el de las que se haya obtenido en otros concursos, no supere el monto máximo bonificable por hectárea señalado en los literales del artículo 22". Dado lo anterior, el propietario que desee postular a incentivos en la fase de preordenación, deberá cuidar de postular a los fondos del concurso con las siguientes consideraciones: *Las actividades de preordenación en bosques de preservación al literal a); las actividades de preordenación en bosques de conservación al literal b); y las actividades de preordenación en bosques de uso múltiple al literal c). Con esto logrará maximizar los incentivos a futuro, sean cuales sean los objetivos que se plantee para el predio tras la preordenación. *Solicitar un monto inferior al 50% del máximo bonificable en cada actividad en cada literal, de manera que se asegure la posibilidad de bonificación en la fase de ordenación. Literal a) Actividades que favorezcan... menos de 2,5 UTM por hectárea. Literal b) Actividades silviculturales... menos de 2,5 UTM por hectárea. Literal c) Actividades silviculturales... menos de 5 UTM por hectárea. Para planificar teniendo en consideración los beneficios de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo, las actividades definidas para una unidad de preordenación se deberán caracterizar según la siguiente información: *Ubicación y dimensión (sistema cartográfico predial). *Características técnicas (sistemas, intensidades, criterios). *Prioridad (alta: clave para el proceso; media: importante pero puede postergarse; baja: puede no hacerse). *Actividades con las que se integra y complementa. *Requerimientos operativos. *Volumen aproximado de productos a generar (si es el caso). *Posibles bonificaciones del Estado.

Esta información será sistematizada para todas las unidades de preordenamiento del área de gestión forestal (ejemplo en el cuadro 6).

Cuadro 6. Síntesis de la caracterización de las unidades de preordenación
Up 23 Sup. (ha) Tipo 46
Construc. de huellas de huellas madereo Construc. de 1 cancha canchas de enplano, orilla acopio camino principal Control de ganado cercode postes impregnados y alambre púa en cuatro hebras 2.5 Actividad Característica Magnitud Prioridad Actividad asociada Requerimiento Volumen a Bonificación operativo generar

MEJORAS

Km

Alta

limpia, raleo limpia, raleo -

2 obreros,rozón, motosierra

-

-

LBN

200

m2

Media

2 obreros,rozón, motosierra,caba llo Externos -

-

LBN

3

Km

Media

-

DL.701

T. DE CONVERSIÓN

Limpia Clareo

80% densidad de individuos de tevo 50% de vástagos de peumo,boldoy litre 60% área basal de peumo,litre,boldo; 40% área basal de quillay

46 46

ha ha

Alta Alta

Clareo y raleo limpia

2 obreros, 1caballo,rozó n,motosierra 1 obrero, tijeretón 2 obreros, 1 caballo, motosierra

2 -

T/h -

LBN LBN

Raleo

46

ha

Alta

limpia

5

T/h

LBN

Se debe aprovechar la ventaja de la gestión integral en todo el predio y en plazos que van más allá de un año, ya que permite minimizar los costos fijos de instalación y traslado de una actividad a otra, si se logra coordinar las actividades adecuadamente. Los criterios que ayudarían en este sentido son: *Calendarizar para un mismo momento actividades iguales o similares en las diferentes unidades de preordenación. *Comenzar por áreas de fácil acceso. *Agrupar geográficamente las actividades de un año o un período para minimizar los desplazamientos. *No cambiar de zona en el predio hasta que se terminen completamente las actividades en una unidad de preordenación. *Capacitar la mano de obra del predio o emplear contratistas con experiencia en todas las actividades de preordenación definidas, considerando que se realizarían actividades periódicas todos los años. *Generar una modalidad de contrato que incentive y optimice calidad y rendimiento de operación. *Priorizar sitios y actividades en función del tiempo, mano de obra disponible y otras actividades productivas del predio.

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Será fundamental considerar la información de las etapas anteriores, especialmente: *Datos de las tablas referenciales (ver figura 6). *Información técnica para acceder a beneficios de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. *Precios y mercado de productos que generará la preordenación. *Costos del manejo y extracción de estos productos. *Costos de plantación y otras actividades complementarias. El balance neto de estas actividades va a depender del estado de cada predio y de las condiciones particulares del mercado, si se da el caso de generarse productos de las actividades de conversión. Sin embargo, se proyecta que en la gran mayoría de los casos, el balance de la preordenación será negativo, lo que implica que el propietario deberá hacer una inversión a futuro para mejorar el potencial productivo de sus recursos. En esta fase es muy sensible entonces el aporte que puedan realizar los incentivos del Estado considerados en la nueva normativa forestal. No es imprescindible que terminen todas estas actividades en todo el predio para empezar con la ordenación predial (fase siguiente). Si toda el área de uso múltiple está preordenada, se podrá comenzar la fase de ordenación en ella, aunque no se haya realizado la preordenación en los bosques de conservación y/o preservación.

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3. Fase de ordenación

Los instrumentos de gestión forestal de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo son tres: Plan de manejo de preservación: un plan de manejo de preservación tendrá como objetivo fundamental resguardar la diversidad biológica, asegurando la mantención de las condiciones que hacen posible la evolución y el desarrollo de las especies y ecosistemas contenidos en el área objeto de su acción. Plan de manejo forestal: un plan de manejo forestal tendrá como objetivo el aprovechamiento del bosque nativo para la obtención de bienes madereros y no madereros, considerando la multifuncionalidad de los bosques y la diversidad biológica. Plan de manejo bajo criterios de ordenación: la ordenación forestal se entenderá como el conjunto de intervenciones silviculturales que organizadas espacial y temporalmente, persiguen una estructuración tal del bosque, que permite un rendimiento sostenido, sin afectar negativamente su productividad, ni de manera significativa las funciones ambientales del mismo, conforme a las prescripciones técnicas contenidas en un plan de manejo forestal.

El artículo 23 de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo dice: "Se bonificará, además, la elaboración de los planes de manejo forestal concebidos bajo el criterio de ordenación, cuyos proyectos hayan sido seleccionados en los concursos a que se refiere el artículo siguiente. El monto de este incentivo será de hasta 0,3 unidades tributarias mensuales por cada hectárea sujeta a actividades bonificables en el literal c) del artículo 22. Este incentivo se pagará una vez acreditada la ejecución de dichas actividades. Con todo, el interesado no podrá recibir más de 700 unidades tributarias mensuales por este concepto, ni ser beneficiado más de una vez".

En las definiciones descritas se incorpora por una parte la diferenciación entre bosques destinados a la preservación y el resto, y por otro el ámbito territorial y espacial menos restringido del plan de manejo respecto de un plan de ordenación. En consideración de ello, la fase de ordenación debe iniciarse con la asignación de funciones prediales definitivas a partir de los usos establecidos en la etapa anterior, y que una vez terminada la preordenación, y cumpliéndose exitosamente sus objetivos, debiera haber mejorado la percepción de las posibilidades y limitaciones del conjunto de situaciones que ofrecen los recursos de la propiedad. Los usos originales serán referenciales para la asignación de funciones.

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3.1. Definición de funciones prediales
Los criterios de este análisis radican en las expectativas que el propietario tiene para sus recursos; vale decir, son de carácter privado y estarán reguladas por las restricciones originadas en la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. Considerando que las actividades de preordenación habrán mejorado el conocimiento de las posibilidades del recurso, los usos se utilizarán como referencia para un replanteo sobre la base de esta nueva perspectiva. Por ejemplo, un propietario podría dejar una parte o toda el área de los bosques definidos como uso múltiple, con función de preservación de la biodiversidad, y no realizar en ella actividades de manejo forestal productivo (figura 7). Las funciones definidas generarán un nuevo mapa que será la base de la ordenación.

Cada superficie del área de gestión forestal tendrá alguna función principal, y asociada a ella, actividades productivas forestales o de otra índole. Estas se definirán cuidando que no se contrapongan con el uso original. El tipo de plan que se haga en el bosque debe estar enfocado al desarrollo de esas funciones y actividades. Una vez definidas las funciones, el propietario planteará las actividades a realizar en cada función, de acuerdo al potencial del predio, a los mercados y a sus intereses. Posteriormente se definirá el tipo de plan, según lo estipulado por la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. En el ejemplo serían:

Cuadro 7. Tipo de planes
Función principal Recuperación de bosque nativo Actividades asociadas Manejo de productos no madereros (apicultura,silvopastoreo entre otras) Manejo de productos madereros Aprovechamiento forestal Protección de agua y suelos Producción de agua Preservación de la biodiversidad Manejo de productos no madereros Investigación y docencia Manejo de productos no madereros Manejo de productos no madereros Manejode productos no madereros (solo ecoturismo de bajo impacto) Ecoturismo Investigación y docencia Plan de manejo de preservación bajo criterios de restauración. Plan de manejo forestal bajo criterios de ordenación. Tipo de plan

Simbología
hidro limite huella_prospección caminos

Funiones Principales
Aprovechamiento forestal Preservación de la biodiversidad Producción de agua Protección de agua y suelos Recuperación de Bosque Nativo

Es importante recordar que los incentivos para la confección de planes de manejo forestal bajo criterios de ordenación (0,3 UTM ha), están enfocados solamente a actividades silviculturales del literal c) para productos madereros. Sin embargo, el plan de ordenación forestal debe incluir también la gestión en áreas donde el manejo está enfocado a otras actividades productivas relacionadas al bosque, y/o en áreas de recuperación forestal.

Figura 7. Ejemplo funciones prediales

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3.2. Plan de manejo de preservación
3.2.1. Conceptos El plan de manejo de preservación es una figura nueva para Chile y tiene una implicancia especial en los bosques mediterráneos. Es por esto que el presente modelo propone un enfoque especial de la preservación y las actividades que se le asocian. La Ley de Recuperación del Bosque Nativo indica que se llevará a cabo un plan de manejo de preservación cuando se resguarde "la diversidad biológica, asegurando la mantención de las condiciones que hacen posible la evolución y desarrollo de las especies y ecosistemas contenidos en el área objeto de acción". Esta definición requiere de un análisis de los alcances. Concepto de preservación El concepto de preservación derivó de las corrientes preservacionistas que enfatizaban el valor intrínseco de la naturaleza, más allá de su valor meramente instrumental o de uso para los seres humanos. Esta escuela promovió la creación de parques nacionales en América a partir de la segunda mitad del siglo XIX. La perspectiva preservacionista propende a la mantención de sistemas naturales de relativa pristinidad (por ejemplo, las comunidades Clímax), limitando al mínimo la intervención humana sobre los sistemas naturales, con la finalidad de que los procesos ecológicos y evolutivos que allí ocurren (y que son el resultado de siglos de selección) sigan operando. Desde esta perspectiva, es lícito preguntarse si la preservación per se es una estrategia apropiada para los sistemas mediterráneos de Chile central, puesto que ellos han sido históricamente perturbados por el hombre, y la pristinidad como requisito ineludible es actualmente una quimera. Por ello, es recomendable identificar fracciones de sistemas nativos con regímenes de perturbación moderado y cuya resiliencia permita retrotraer el sistema a una fase anterior a la perturbación, concepto ampliamente desarrollado en el ámbito de la restauración ecológica. Se propone precisar que los "bosques de preservación" en ecosistemas mediterráneos sean formaciones boscosas representativas por su singular composición, estructura y funcionamiento, y que posean un alto potencial de restauración por medio de actividades adecuadas para ello. Resguardo de la diversidad biológica Los alcances del concepto de diversidad biológica son muy amplios e involucran atributos estructurales, composicionales y funcionales, y sus respectivos niveles de organización (genes, especies y poblaciones, comunidades y ecosistemas y paisajes). El espíritu de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo debería apelar a resguardar cada uno de los atributos y niveles antes mencionados; sin embargo, desde el punto de vista práctico esto es complejo de ejecutar. Se recomienda que al determinar un bosque de preservación, los planes de manejo incorporen aspectos desde la perspectiva técnica y logística.

Mantenimiento de las condiciones que hacen posible la evolución y desarrollo de las especies y ecosistemas En esencia, la preservación busca que los procesos macro y microevolutivos se desarrollen en ausencia de perturbaciones antrópicas: es decir, elimina la presión selectiva que genera el impacto de las actividades humanas. Las zonas consagradas a la preservación deben presentar poblaciones y comunidades representativas que sean un reservorio genético y que permitan su adaptación a fenómenos estocásticos. Este principio desde la perspectiva conceptual es correcto, pero desde el punto de vista práctico (logístico) es difícil de abordar, ya que la información base que existe para los bosques nativos mediterráneos es escasa, por lo que muchas preguntas -como cuál es el número de individuos para que una población sea viable o cuál es el estado sucesional de un sistema alterado- son difíciles de contestar a ciencia cierta. El fenómeno se complica por la escasez de comunidades mediterráneas Clímax que sirvan de marco comparativo, ya que la mayoría se encuentran bajo sistemáticos regímenes de perturbación antrópica de magnitud variable desde siglos. Por todo lo anterior, no es aplicable la esencia del sistema de preservación para la mantención de los procesos evolutivos, pues cualquier ecosistema que se desee proteger incorporará interacciones recientes producto de la influencia humana (por ejemplo, especies invasoras). La pérdida de hábitat y la fragmentación de bosques provocan el empobrecimiento del acerbo genético de las poblaciones presentes en la comunidad, perdiéndose primero los alelos "raros" (escasos), disminuyendo significativamente su variabilidad genética. Si a ello se suman poblaciones pequeñas, pueden producirse fenómenos estocásticos, lo que implica una disminución aún mayor de la variabilidad genética que responde sólo a fenómenos aleatorios, aumentando su probabilidad de extinción. Claramente todos estos fenómenos están ocurriendo en mayor o menor medida en los bosques mediterráneos y, por ello, al aplicar estrictamente el concepto de preservación, se está aceptando implícitamente el cambio progresivo en la composición de especies, de nativas por introducidas, y la simplificación de las estructuras por la preponderancia de especies nativas que actualmente actúan como invasoras, y finalmente, la pérdida gradual del particular acerbo genético de las poblaciones nativas, producto de miles de años de evolución biológica, cuyo resultado es desde la perspectiva de sus endemismos, una de las comunidades más relevantes a nivel mundial. En resumen, la preservación absoluta, sin manejo o intervención de ningún tipo, no es viable para mantener los bosques de preservación en sistemas mediterráneos. La alternativa que se propone es implementar actividades y acciones directas de tipo restaurativa, enfocadas a la eliminación o disminución de los factores de alteración, y a la mejora del recurso.

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3.2.2. Definición de actividades de preservación A continuación se definen las actividades susceptibles de ser realizadas para resguardar la diversidad biológica, mejorando las condiciones que hacen posible la evolución y el desarrollo de las especies y ecosistemas contenidos en el área objeto de su acción. Actividades restaurativas *Control de ganado: se ha demostrado en varias investigaciones que el ganado -caprino, ovino, equino y bovino- es muy perjudicial para las dinámicas del bosque mediterráneo, ya que afecta a procesos poblacionales claves, tales como la dispersión, germinación y reclutamiento natural de plántulas. Es extremadamente necesario realizar acciones para excluir a estas especies de las zonas de preservación. Las actividades puntuales podrían ser: -Instalación de cercos tradicionales. -Instalación de cercos eléctricos. -Mantención de cercos. *Control de plagas: las plagas vegetales y animales son muy perjudiciales para el desarrollo de los bosques nativos. Estas son especies introducidas casual o deliberadamente por el hombre, y dado que son foráneas, los sistemas naturales no han desarrollado aún la capacidad de controlarlos naturalmente. Para preservar los recursos nativos del área de preservación, se debe generar un efectivo control de plagas. El propietario debe determinar cuál o cuáles son las especies perjudiciales -lagomorfos, roedores exóticos o insectos- y generar medidas de contingencia. En estas zonas de preservación se debe prohibir la utilización de pesticidas -organoclorados, piretroides, etc.- y favorecer el control biológico, ya que es conocido el efecto bioacumulativo de estos pesticidas de origen químico. Las actividades puntuales podrían ser: -Control mecánico de plagas vegetales (extracción). -Exclusión física de plagas animales (mallas, cercos, otros). -Control biológico de plagas animales (perchas para rapaces). -Control químico de plagas vegetales (restringido). -Control químico de plagas animales (restringido). Plantaciones suplementarias: esta actividad tiene como objetivo aumentar la diversidad vegetal en composición y abundancia, reemplazar cepas viejas, aumentar la diversidad genética y optimizar el uso del sitio. La Ley de Recuperación del Bosque Nativo define esta actividad como aquella plantación bajo dosel o con protección arbórea lateral que se efectúa con especies nativas

propias del lugar, o del mismo tipo forestal que hayan existido anteriormente en él, y que se realiza en forma complementaria a la regeneración natural, para mejorar la calidad del bosque nativo. Acondicionamiento de suelos: preparación de los suelos para el establecimiento de la regeneración natural por semilla, en áreas donde las actividades complementarias anteriores a esta, otorgan las condiciones necesarias para que se dé este proceso natural (exclusión). Esta actividad puede ser complementada con siembras artificiales. Limpias y cortas sanitarias: a pesar de que las actividades extractivas sobre la biomasa nativa están prohibidas en áreas de preservación, se aceptará la realización de trabajos de este tipo en condiciones puntuales como: -Áreas quemadas. -Áreas contaminadas. -Individuos arbóreos y/o arbustivos infectados por agentes no nativos. -Áreas con alto riesgo de incendios. -Áreas dañadas por ganado. Todas estas actividades podrían postular a la bonificación según el artículo 22, literal a) Actividades de seguimiento e investigación Estas deberían ser las actividades más importantes en un plan de preservación, ya que por una parte permiten evaluar la evolución del área y por otra, generan los datos necesarios para definir las actividades restaurativas a futuro. Las actividades puntuales podrían ser: -Evaluaciones de la riqueza y diversidad de las especies nativas. -Determinación de los fenotipos con potencial económico. -Dinámica poblacional de los bosques mediterráneos. -Dinámicas comunitarias del bosque mediterráneo. -Análisis a escala ecosistémica. -Análisis a escala de paisaje. -Autoecología de las especies nativas vegetales. -Estudios microclimáticos. -Prospección de las aves y mamíferos. -Monitoreo de poblaciones y especies de la fauna silvestre amenazadas. -Ensayos del establecimiento de regeneración de las especies esclerófilas. -Ensayos de reintroducción de las especies de fauna nativa. -Diseño de corredores.

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Todas estas actividades podrían postular al concurso anual que la Ley de Recuperación del Bosque Nativo propone como un fondo destinado a la investigación del bosque nativo, cuya finalidad será promover e incrementar los conocimientos en materias vinculadas con los ecosistemas forestales nativos, su ordenación, preservación, protección, aumento y recuperación, sin perjuicio de los aportes privados que puedan complementarlo.

3.2.3 Planificación de actividades de Preservación Las actividades definidas en cada predio, deberán ser dimensionadas, priorizadas y finalmente referenciadas en el sistema cartográfico de información predial.

Cita el artículo 43 de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal: Artículo 43. Estos recursos estarán dedicados especialmente a incentivar y apoyar: a) la investigación científica y tecnológica relacionada con el bosque nativo y la protección de su biodiversidad; b) la investigación y los proyectos de desarrollo tecnológico que propendan a la protección del suelo, de los recursos hídricos, de flora y fauna, y de los ecosistemas asociados al bosque nativo; c) la creación y establecimiento de programas de capacitación, educación y transferencia tecnológica en áreas rurales, dedicados a la instrucción y perfeccionamiento de las personas y comunidades rurales cuyo medio de vida es el bosque nativo; d) la evaluación de los efectos de las intervenciones en el bosque nativo de acuerdo a esta ley, y e) el desarrollo de iniciativas complementarias a las indicadas, que permitan aportar antecedentes, información, difusión, conocimiento o recursos tendientes al cumplimiento del objetivo de esta ley.

Actividades complementarias Construcción de senderos: la accesibilidad guiada mediante senderos especialmente diseñados es fundamental para lograr ejecutar todas las acciones relacionadas con el plan (investigación, control), poniendo especial cuidado en producir el mínimo impacto, en especial sobre los atributos que llevaron a determinar dicha área como de preservación (comunidades singulares, poblaciones en categorías de conservación, áreas en regeneración y otras). Mantenimiento de senderos: el plan de manejo debe ser llevado a cabo en todo el período de vigencia; por ello, los senderos y huellas que aseguran la accesibilidad deben permanecer en buen estado.

Simbología
hidro limite huella_prospección caminos

Actividades
Enriquecimiento con Belloto del Norte (2009) Limipa de Zarzamora (2010) Cercos (2009) Senderos interpretativos (2009)

Función Preservación

Figura 8. Mapa Planificación Preservación

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3.3. Plan de manejo forestal bajo criterios de ordenación
Introducción El plan de manejo forestal se realizará para toda la proporción del área de gestión forestal en la que se definieron funciones y actividades productivas relacionadas con la obtención de productos forestales madereros y no madereros. Esta clasificación es relevante, puesto que la Ley de Recuperación del Bosque Nativo propone diferentes incentivos para estas actividades:

Cita el artículo 22 de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal: b) Actividades silviculturales dirigidas a la obtención de productos no madereros. Dicha bonificación alcanzará hasta cinco unidades tributarias mensuales por hectárea. c) Actividades silviculturales destinadas a manejar y recuperar bosques nativos para fines de producción maderera. Dicha bonificación alcanzará hasta 10 unidades tributarias mensuales por hectárea.

Por esta razón, deben definirse en primer lugar las áreas de manejo exclusivo para productos no madereros, y las áreas de manejo de ambos tipos de productos, de acuerdo a funciones y restricciones.

Simbología
hidro limite huella_prospección caminos Aprovech. no maderero Aprovech. maderero y no maderero

Areas según tipo de productos

Figura 9. Áreas de manejo según tipo de productos

Es importante mencionar que los literales de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo antes mencionados no son aditivos; es decir, una misma hectárea de bosque no puede postular a los incentivos por b) y por c). En las áreas de manejo con ambos tipos de productos, el propietario debe optar por el tipo de incentivos que solicitará, sopesando el monto de estos (5 UTM versus 10 UTM) con el potencial productivo mayor (maderero versus no maderero). En el capítulo 2 de este documento, se presenta un completo estudio histórico de los productos madereros y no madereros de los bosques mediterráneos. A modo de resumen, a continuación se presentan los principales resultados de este estudio, relevantes para esta fase:

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Cuadro 8. Resumen productos del bosque mediterráneo

Cuadro 9. Especies y productos del bosque mediterráneo

Tradicionales en la Historia Tipo productos Madereros % No madereros % Total % 16 14 especies 16 productos 54 100 32 100 86 100 11

Uso actual productos 20% 15 37% 26 30% Con mercado 2 4% 2 6% 4 5%

Especie

Productos históricos madereros

Producto históricos no madereros Fruto para alimento base medicinal: resinas y gomas del tronco. curtiembre: taninos, corteza. medicinal: hojas y extract. alimento: fruto fresco, dulce y chicha. aceites esenciales melífera: flores

Mercado actual Maderero, inexistente No maderero, pequeño e informal

Mercado potencial Maderero,casi nulo por la baja superficie de la especie No maderero,ídem

mueblería,enchapados, incrustaciones muebles, ebanistería y tallados, Algarrobo parquet, madera tornería, madera estructural. leña de primera.

Boldo

mueblería, enchapados, incrustaciones muebles, ebanistería, madera tornería

Maderero, inexistente No maderero, uno de los principales de los bosques mediterráneos

Maderero,grande por calidad de madera y forma No maderero, grande y formal Maderero,grande por calidad de madera y combustible No maderero,en industria de extractos muy interesante Maderero, mediano

Un resumen de las especies y productos con mayor potencial económico actual se presenta a continuación:

Espino

mueblería,enchapados, incrustaciones, ebanistería y tallados, parquet, maderatornería y estructural, mangos de herramientas.

curtiembre: taninos, vaina de semillas. medicinal: corteza y fruto. alimento: "café" molienda semilla.

Maderero, centrado en el carbón, informal.

No maderero, casi inexistente

leña y carbón de primera. mueblería,enchapes, incrustaciones, madera tornería, postes cuadrados o redondos, madera estructural, construcciones. mueblería, enchapados, incrustaciones ,ebanistería y tallados, parquet, tornería, embarcaciones, instrumentos musicales. biomasa para mulch y compostaje. tallados (estribos) y bateas (agua), madera estructural (resistencia humedad),

melífera y perfume: flores. alimento: fruto fresco. Maderero,casi inexistente No maderero, nulo Maderero, inexistente

Litre

medicinal: tintura de hojas alimento: fruto fresco, arrope. medicinal: corteza y hojas. curtiembre: taninos, corteza. aceites esenciales. extraíble saponina: corteza. medicinal: hojas.

No maderero, bajo Maderero, grande por calidad de madera y forma No maderero, en industria de extractos muy interesante Maderero, muy grande por industria saponinas No maderero, corteza en baja por restricciones, miel en alza Maderero, muy grande por industria saponinas No maderero, pequeño

Peumo

No maderero, inexistente Maderero, uno de los principales de los bosques mediterráneos No maderero, uno de los principales de los bosques mediterráneos Maderero, casi inexistente No maderero, casi inexistente

Quillay

biomasa leñosa para extracto (saponina) leña de primera Trevo biomasa leñosa para extracto (saponina)

melífera: flores medicinal:corteza

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Es importante definir claramente qué se considerará un producto maderero y qué no. Esto se plantea usando como criterio el tipo de biomasa extraída del bosque, sin importar el uso o producto elaborado final. Por ejemplo: *La extracción de árboles, vástagos o ramas de quillay para la industria de extractos saponínicos es un producto maderero. *La extracción de árboles, vástagos o ramas de peumo para el uso de la corteza en la extracción de taninos y aceites esenciales es un producto maderero. *La extracción exclusiva de corteza de un árbol vivo estará prohibida siempre; sólo podría colectarse del suelo del bosque, y en ese caso sería un producto no maderero. *Colecta de frutos, flores y hojas serían productos no madereros. *Los servicios de ecoturismo se definen como un producto no maderero. La ordenación debe considerar estos tipos de productos como los objetivos del manejo sostenido. 3.3.1. Caracterización del recurso forestal Una de las principales ventajas que ofrece este modelo de gestión, es el hecho de que la caracterización del recurso forestal, posterior a la preordenación, debería ser operativamente más eficiente, más barata y con menores errores. Además, tras la preordenación, esta caracterización podrá restringirse únicamente al bosque que tiene efectivamente un potencial productivo dentro del área de gestión forestal, optimizando los esfuerzos del propietario y del Estado. Inventario forestal Este inventario debe considerar el levantamiento de información necesaria para cuantificar los productos madereros y no madereros presentes en el área productiva, así como los potenciales a futuro. Es decir, debe incluir la estimación de biomasa maderera, de hojas, frutos y otros productos que ya fueron definidos para el predio en la descripción cualitativa de la fase de preordenación (ver 2.2.2.). En el inventario se usarán las parcelas levantadas en la prospección, que estén dentro del área de manejo forestal, y se complementarán con otras si se considera necesario.
Se propone la siguiente metodología de inventario: *Muestreo y tipo de parcela
Cobertura del bosque
Características Distribución de parcelas dentro de las UP Intensidad de muestreo Tipo de parcela Mayor a 90 % Aleatorio Entre 90 y 40 % Aleatorio Menor a 40 % Aleatorio
Simbología hidro límite huella_prospección caminos Aprovechamiento forestal

Figura 10. Áreas de manejo forestal

1 cada 2 ha Circular radio 8 m

1 cada 5 ha Circular radio10 m

1 cada 5 ha Circular radio 15 m

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En cada parcela, se describirá el recurso utilizando un formulario tipo como el que se presenta a continuación:

El llenado de este formulario en terreno debe contemplar las siguientes consideraciones: -Cada parcela tendrá una hoja de datos para cada especie presente. -La indicación Queda o Sale debe ser coherente con la o las actividades silviculturales propuestas en la Proyección del manejo. El sentido de esta marca es estimar la productividad de la unidad de preordenación en el caso de tomar la decisión de incorporarla en la gestión del período. -La indicación Forma debe ser coherente con el objetivo (producto) de manejo de la especie descrita. -En bosques de uso múltiple o en superficies de rehabilitación del área de aprovechamiento forestal, esta descripción debe integrar el manejo maderero y el no maderero. -Si el inventario se realiza en unidades de preordenación que están en bosques de conservación, esta descripción debe integrar sólo el manejo no maderero. -Estimación de edad: solo en una parcela de cada unidad de preordenación se medirá la edad del bosque, dato necesario para estimar los incrementos y los parámetros de ordenación posteriores. Metodológicamente, se propone extraer tarugos con taladro de incremento a un individuo de cada clase diamétrica. Tabla de bosque Para cada unidad de preordenación se generará una tabla de bosque que resuma y sistematice la información capturada en el inventario.
Figura 12. Tabla de bosque

Figura 11. Formulario tipo inventario de ordenación

FASE ORDENACIÓN FORMULARIO TERRENO
Predio Función Fecha UP N° Parcela N° PROYECCION MANEJO Origen del bosque Cobertura especie principal manejo (maderero) Cobertura especie principal manejo (no maderero) Propuesta actividades
Limpia Clareo Raleo Recolección Cosecha Poda

Radio Spp. %

Plant. Suplementaria

HOJA ESPECIE

Tabla de Bosque DAC (cm) DAP (cm) Altura (m) Ramas (N°) Sanidad 1-2-3 Forma 1-2-3 Silvicultura Sale Queda Clase 0-5 5-15 15-30 >30 Total UP N° Sup.(ha) Densidad (N°vastagos/ha) Área basal (m2/ha) Existencia (Kg/ha) Edad (años)

Cepa N°

Vastago

Esp 1 Esp 2 Esp 3 Total Esp 1 Esp 2 Esp 3 Total Esp 1 Esp 2 Esp 3 Total Esp 1 Esp 2 Esp 3 Total

La estimación de las existencias se realizará por medio de funciones de volumen o biomasa para cada especie. En el capítulo II de este documento se proponen algunas de estas funciones.

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3.3.2. Parámetros de ordenación Con el inventario terminado, se estimará(n) un(os) parámetro(s) simple(s) de sustentabilidad para los productos madereros y no madereros del bosque. Este(os) parámetro(s) se utilizará(n) como una herramienta de guía para la planificación y dimensionamiento de las actividades de manejo, y dependerán del estado y calidad del bosque inicial. Rendimiento sostenido En términos simples, el rendimiento sostenido de un recurso renovable como el bosque descansa en dos aspectos fundamentales. El primero tiene relación con el cuidado de la unidad productiva. La silvicultura permitirá en este caso que las extracciones en un lugar específico mejoren la condición del bosque. El segundo aspecto, y menos difundido en Chile, se refiere al ritmo en que se explota un predio, siendo deseable que la producción anual de una superficie que contiene un conjunto de tipos de bosque, fuera lo más estable en el tiempo (año a año), y que dicho ritmo no agote nunca el recurso. El incumplimiento de cualquiera de estas condiciones impide el mantenimiento de la capacidad productiva y/o el rendimiento sostenido. La planificación bajo parámetros de ordenación se define como el ajuste de las actividades extractivas de un área de aprovechamiento forestal, a los ritmos del crecimiento y recuperación de sus bosques en conjunto, y la evaluación de los impactos de estas actividades del presente en el desarrollo futuro de ellos. Un aspecto esencial de una planificación con estos criterios es que los parámetros son integrales para el predio, y nunca por unidad cartográfica rodal u otra forma parcial usada para el análisis predial, y de la misma forma se consideran estables, fijos, para un período de planificación. Los parámetros de ordenación son prediales y afectan un período completo de ordenación. Se desprende de ello que la magnitud de extracción en una zona específica del predio y su periodicidad es una cuestión silvícola, como ya se mencionó, y nunca ajustada a parámetros de ordenación. Como se verá, el cálculo de parámetros requerirá una acumulación de datos algo compleja; sin embargo, su aplicación al período de planificación y para todo el predio de una sola vez para cinco años, tiene como consecuencia un reducido costo de levantamiento de información y análisis, si se compara con la elaboración de planes de manejo parciales por rodal, y con duración de solo un año. En este mismo sentido, los parámetros de ordenación no requieren alta precisión, dado que su utilidad es guiar y restringir los máximos de extracción para un largo lapso de tiempo, y a una escala predial, por una parte, y por otra, que siempre exista una revisión de la correcta aplicación de las actividades silvícolas. A continuación se examinan sintéticamente los aspectos conceptuales de los aspectos mencionados.

Análisis del crecimiento Si la extracción se ajusta a la suma de los crecimientos de todos los árboles del área de protección forestal, luego de cada intervención el predio contendría la misma masa que tenía antes de la intervención. El parámetro que representa este aspecto es la tasa de aprovechamiento, o posibilidad de extracción, y su lógica de aplicación es idéntica, tanto si se trata de volúmenes de madera, biomasa, hojas u otros productos generados por el bosque. En el mundo existen varias propuestas de tasas de aprovechamiento, sin reconocerse una especialmente como la más apropiada, puesto que la elección de una dependerá de la calidad y cantidad de información que se posea. Lo trascendental en todas ellas es que el factor más importante en que se basan es el crecimiento total del bosque (todos los conjuntos de situaciones del área de aprovechamiento, ponderadas por la superficie que ocupan). Se propone para este modelo el uso de la tasa de aprovechamiento usada en algunas de las comunidades autónomas de España, llamada masa cortable (González, 2006). TA= Donde, ER CR + 2 E

TA = Tasa de aprovechamiento. La unidad en que se medirá esta tasa dependerá de las unidades en que se hayan medido sus términos. ER = Existencias estimadas para el bosque en conjunto. En el capítulo II, se presentan algunas de las funciones elaboradas para el cálculo de la biomasa para los bosques mediterráneos. E = Edad de madurez de las especies que componen los bosques. La edad de madurez a la que se espera cortar cada especie depende de los productos que se desea obtener, y una forma adecuada de establecer estas edades es definir una edad por especie para el predio. Operativamente se sugiere analizar los crecimientos diametrales actuales con una muestra predial y con ese crecimiento estimar el tiempo que se demoraría cada especie en alcanzar los diámetros deseados. CR= Crecimiento actual, determinado por la división entre la biomasa de cada especie (ER) y su edad en el momento de levantamiento de la información. Las ventajas de esta forma de cálculo de la tasa de aprovechamiento *Considera el stock de madera actual, el que dependerá del estado de intervención o degradación del recurso. *Considera el crecimiento actual de la masa, que dependerá tanto del stock como de la bondad del sitio. Así las mejores tasas de aprovechamiento se encontrarán en bosques poco alterados y que están ubicados en mejores condiciones de crecimiento. *De los métodos de cálculo conocidos es el más fácil de estimar.

son:

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sonelihC soenárretideM seuqsoB sol ed elbatnetsus osu le arap latseroF nóitseG ed oledoM

Algunos trabajos interesantes relacionados con la confección y aplicación de parámetros de ordenación pueden encontrarse en:
-H. Rivera, A. Rudloff y P. Cruz (2002). Plan de ordenación de la reserva nacional Valdivia, Conaf/GTZ. -J. González, P. Piqué Vericat (2006). Manual de ordenación por rodales, Centre Tecnológico Forestal de Cataluña. -P. Cruz, Honeyman y C. Caballero (2005). "Propuesta metodológica de ordenación forestal, aplicación a bosques de lenga en la XI Región". En: Bosque 26 (2): 57-70. -A. Madrigal (1995). Ordenación de montes arbolados. Colección Técnica Icona.

De cualquier manera, aun faltando información como la mencionada, es posible establecer mecanismos de regulación de la planificación, y algunos de ellos se presentarán en los capítulos siguientes. El tratamiento de las áreas destinadas a productos madereros respecto de los no madereros es sustancialmente diferente en relación a los métodos de extracción, rotaciones, criterios de sustentabilidad y otros elementos, y por ello se recomienda la confección de programas de aprovechamiento separados, como se presenta a continuación. 3.3.3. Programa de manejo forestal para productos madereros El marco de confección de este plan será el planteamiento de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo.

Parámetros bibliográficos de apoyo Se debe reconocer la falta de información existente en el país respecto del crecimiento de otros productos que no sean madera en los bosques, así como de métodos de medición de la biomasa y el crecimiento y recuperación, por ejemplo, de cortezas, hojas o follajes de helechos, por mencionar algunos. Más aun, no se tienen todavía funciones de volúmenes confiables para algunas de las especies del bosque mediterráneo. Sin embargo, y como se discute en la justificación del modelo, es factible buscar mecanismos que permitan establecer supuestos razonables para la utilización de estos recursos con los resguardos suficientes para evitar su agotamiento, mientras se perfeccionan mecanismos de evaluación de sus tasas de crecimiento. En el siguiente cuadro se sintetizan experiencias de manejo en los bosques mediterráneos, donde se han utilizado parámetros para gestionar la extracción de algunas especies bajo las condiciones y mercados actuales. A partir de ellas sería posible establecer supuestos de crecimiento de los productos no tradicionales que permitan fijar las tasas de aprovechamiento para ellos.

Cita el Artículo 23 de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal: Artículo 23. Se bonificará, además, la elaboración de los planes de manejo forestal concebidos bajo el criterio de ordenación, cuyos proyectos hayan sido seleccionados en los concursos a que se refiere el artículo siguiente. El monto de este incentivo será de hasta 0,3 unidades tributarias mensuales por cada hectárea sujeta a actividades bonificables en el literal c) del artículo 22.

Cuadro 10: Parámetros bibliográficos
Tasa máxima de extracción (% de biomasa) 60% 75% 50% 35% 40% 35% 35% 45% 45% 40% Cobertura de copa residual mínima (%) 70% 10% 60% 40% 40% 40% 35% 60% 60% 65% Diámetro cosecha Rotación (años) (cm) 12 cm 4 cm 14 cm 25 cm 15 cm 20 cm 22 cm 15 cm 10 cm 15 cm 15 5 15 45 20 30 40 30 20 35 Producto principal polines hojas biomasa saponina biomasa saponina biomasa madera aserrada Madera aserrada leña-carbón estacas carbón

Especie Boldo Quillay Peumo Litre Espino

Origen Monte alto Monte bajo Monte bajo Monte alto Monte bajo Monte alto Monte alto Monte bajo Monte bajo Monte alto

Se entenderá que las actividades de este programa se podrán postular a la bonificación complementaria por criterios de ordenación (0,3 UF/ha). Este programa comprenderá solamente las superficies de bosque de uso múltiple y las áreas de rehabilitación, donde se definieron funciones de aprovechamiento forestal y recuperación de bosque nativo como se muestra en la figura siguiente.

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Figura 14. Establecimiento de las unidades de ordenación
TA = X ton/año/AAM
Volumen acumulado en un año en toda el AAF

=

Extracción UO 16 = X ton/año/AAM
Volumen posible de extraer con silvicultura apropiada para la Unidad de Ordenación

El proceso de establecimiento de las unidades de ordenación se detalla a continuación. Priorización de zonas Será fundamental establecer una prioridad temporal para las acciones sobre las unidades de ordenación, según el interés del propietario. Se asigna mayor prioridad a aquellas que requieren actividades más simples, o bien tendrán un rendimiento más alto como una forma de "hacer caja" en los inicios de la aplicación del plan de ordenación. Es frecuente que algún producto requiera una gestión de comercialización y en consecuencia, sea oportuno postergar su aprovechamiento. A partir de esta etapa metodológica se proponen dos métodos para la definición de las unidades de ordenación, según se tenga la información suficiente, y como se describe a continuación. Alternativa 1. Método de superficie equivalente Este método será eficaz en casos en que no sea posible obtener datos adecuados respecto de la biomasa u otros requeridos para el cálculo de la tasa de aprovechamiento. Definición de especies y productos La preordenación, el inventario y las condiciones del mercado local permitirán establecer cuáles son las potencialidades del área de aprovechamiento maderero. Con esta información se determinarán los productos de mayor valor que es posible obtener. -Producto principal: producto maderero de mayor interés dadas las condicionantes de mercado y el estado del bosque. -Productos secundarios: productos de interés comercial, complementarios al principal. -Especie(s) principal (es) de manejo: una o más especies de donde se obtendrá el producto principal. -Especies secundarias de manejo: especies de donde se obtendrán los productos complementarios.

Simbología
hidro limite huella_prospección caminos

Función
Aprovechamiento forestal Recuperación de Bosque Nativo

Figura 13. Áreas de aprovechamiento Maderero

Definición de unidades de ordenación El rendimiento sostenido que se busca en la planificación obliga a determinar zonas de intervención que tengan una superficie tal, que permitan extracciones equivalentes cada año, por una parte, y que el número de las unidades, por otra parte, sea tal que al comenzar la segunda explotación en un área, ésta haya recuperado el volumen extraído en la primera. Se definirá como unidad de ordenación a una superficie que ofrece un volumen de extracción equivalente al estimado como crecimiento promedio anual para el área de aprovechamiento. Así, si el bosque es considerablemente heterogéneo dentro del área de aprovechamiento maderero, cada unidad de ordenación tendrá una superficie diferente. En contraposición, si el bosque fuera homogéneo en el área de aprovechamiento maderero, la superficie de todas las unidades de ordenación sería igual.

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Superficie teórica de cada unidad de ordenación La superficie que deberá tener cada unidad de ordenación, en forma teórica, se obtiene al dividir la superficie total St de manejo de productos madereros por la edad de madurez definida r. Para la zona del ejemplo se han definido cuatro especies como aprovechables y escogiendo la Sp1 como la principal de manejo. Entonces, si la superficie St en el predio es de 605 ha, se calcula: S t 605 = 37,8 ha ; r 16 Vale decir, que para mantener el rendimiento sostenido del bosque se deben intervenir SUO = 37,8 ha al año, en el caso que el bosque fuera extremadamente homogéneo. S =
UO

Creación y ajuste de las unidades de ordenación Como ya se ha discutido, este tipo de bosques se caracteriza por una extrema diversidad de situaciones, por lo que no se obtendrían producciones equivalentes con una simple división en superficies equivalentes a la SUO calculada, de manera que las superficies de cada unidad de ordenación deben ser ajustadas, según las condiciones que ofrece cada tipo de bosque dentro de la área de aprovechamiento maderero. Para ello se creará un índice de dominancia (ID), a partir del área basal (AB) de la especie principal de manejo. En la figura 10, se presentan las unidades de preordenación (UP) de aprovechamiento maderero con las parcelas de las que se obtiene el área basal.
Cuadro12: Definición de superficie equivalente
Prioridad 1 2 3 4 5 6 7 8 Totales AB promedio SUO UP 1 10 2 11 5 17 24 25 Función Área de restauración Bosque de uso múltiple Área de restauración Bosque de uso múltiple Área de restauración Bosque de uso múltiple Bosque de uso múltiple Bosque de uso múltiple Sup (ha) 36,9 61,4 49,9 118,2 82,3 131,1 57,9 67,0 605 ha AB 4,8 38,4 10,8 30 9,6 21,6 18 14,4 AB pond 177 2.358 539 3.546 790 2.832 1.042 965 ID 0,2 1,9 0,5 1,5 0,5 1,1 0,9 0,7 sup correg 8,7 116,4 26,6 175,0 39,0 139,8 51,4 47,6

Figura 15. Unidades de preordenación del área de aprovechamiento maderero y parcelas de inventario

Rotación y diámetro límite A partir de la especie y producto principal se definirá la edad de rotación de la especie principal del bosque y su diámetro límite (diámetro de cosecha). Las consideraciones para el establecimiento de las edades de madurez fue discutido en el capítulo Rendimiento sostenido.
Cuadro 11. Edades de madurez establecidas

Especie Sp 1 Sp 2 Sp 3 Sp 4

Edad de madurez 16 40 25 40

20,26 m2/ha 37,8 Ha

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Nótese que la reducida AB de la UP 1, por ejemplo, genera que su superficie equivalente, ajustada por el ID, se transforme de 36,9 a sólo 8,7 ha. En otras palabras, la UP 1 no sería suficiente para extraer una masa como la correspondiente a la SUO. La primera UO se definirá con la siguiente lógica:
Cuadro 13. Confección de la primera UO
UO UP 1 1 10 sup 36,9 61,4 ID 0,2 1,9 sup equiv 8,7 29,1 37,8 sup real 36,9 15,4 52,3

Con este método se resolvería intervenir una superficie de 187 ha en un período de cinco años. Las divisiones establecidas con el método de superficie equivalente no requieren alta precisión, pudiéndose conceder algunas aproximaciones si con ello se evita realizar divisiones de pequeñas áreas. Un aspecto importante es realizar una buena priorización, de manera que las unidades de preordenación queden colindantes y así mejorar la calendarización, como se muestra en la figura 16. Dado que el índice de dominancia se basa en el área basal de la especie principal de manejo, los volúmenes totales del conjunto de especies que resulten de las explotaciones podrían ser muy diferentes a pesar de que el índice de dominancia sea similar. No obstante, la ganancia financiera de la venta del conjunto debería ser similar, puesto que la especie principal habría sido escogida por el mejor valor de sus productos. Una ventaja de este método es que permite realizar una división de una forma simple y con poca información de campo. Sin embargo, el método de la superficie equivalente no permitirá indicar cuáles serían los montos de las extracciones período a período ni tampoco de la total, sino que se establece el supuesto que dichas extracciones serán similares cada año.

Dado que las 36,9 ha de la UP 1 equivalen a 8,7 ha de una UO con AB promedio por la baja densidad de la especie principal, es necesario unir superficie de una UP colindante. Como en la prioridad la siguiente UP es la UP 10, entonces se agrega la superficie faltante hasta completar las 37,8 ha de la primera UO. Así el grupo de 52,3 ha reales serán equivalentes a 37,8 ha promedio de una UO. El resto de la superficie de la UP 10 se asigna a la siguiente UO. El ID de la UP 10 es considerablemente mayor, por lo que sólo se requieren 15 ha para lograr la equivalencia con la SUO. Este método se repite hasta lograr establecer las UO definidas para el área de aprovechamiento maderero. Las unidades para un período de planificación de cinco años se presentan en el cuadro 14.
Cuadro 14. Determinación UO para un período de 5 años
UO 1 totales 2 totales 3 totales 4 10 2 totales 5 totales 11 118,2 1,5 6,4 49,9 1,9 0,5 10 26,4 1,9 10 46,4 1,9 UP 1 10 Sup (ha) 36,9 61,4 ID 0,2 1,9 sup Equiv 8,7 29,1 37,8 36,9 36,9 37,5 37,5 12,3 26,6 38,7 36,8 36,8 Sup real 36,9 15,4 52,3 20 20 20 20 6,4 49,9 56,3 25 25

Figura 16. Unidades de ordenación finales con el método de superficie equivalente

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Alternativa 2. Determinación de la tasa de aprovechamiento En el caso en que exista buena información de cada unidad de preordenación, será posible utilizar la tasa de aprovechamiento y en consecuencia, lograr planificar con estimaciones de los volúmenes o toneladas que se obtendrían cada año. La información para su cálculo se habrá originado en el inventario forestal ya levantado (ver 3.3.1.), y se determinará sólo para las unidades de preordenamiento sobre las que se ha definido la extracción de productos madereros. En los cuadros siguientes se ejemplifica el cálculo de la tasa de aprovechamiento propuesta para las unidades de preordenamiento que compondrían el área de aprovechamiento maderero del predio tipo presentado.
Cuadro 16. Cálculo de tasa de aprovechamiento
ER/E (ER/E+CR/2) + CR/2 Pond. Sup. C14 8,0 10,6 11,5 8,7 8,6 7,1 5,5 6,7 C15 0,5 1,1 1,0 1,7 1,2 1,5 0,5 0,7 8,2

Up

ER /E (ha) sp 1 sp 2 sp 3 sp 4 Total C5 1,3 1,5 1,0 2,3 C6 6,1 7,9 8,8 6,9 6,3 5,4 4,2 4,9 sp1 C7 0,3 0,9 0,4 0,7 0,7 0,8 0,9 0,2 sp2 C8 1,5 1,5 1,6 1,5 1,8 2,0 1,3 0,3

CR sp3 sp4 C9 2,0 2,0 2,4 1,4 1,3 0,6 0,5 1,1 1,8 0,8 1,0 1,1 C10 Total C11 3,8 5,3 5,5 3,6 4,5 3,4 2,7 3,6

sup (ha) C13 36.9 61.4 49.9 118.2 82.3 131.1 57.9 67.0 604.6

C1 1 10 2 11 5 17 24 25

C2 0,6 1,9 0,9 1,9 1,6 1,9 1,9 0,8

C3 1,5 2,0 2,0 2,3 1,8 2,5 1,5 0,3

C4 4,0 2,8 4,4 2,8 2,0 1,0 0,8 1,6

Totales

Cuadro 15. Datos para el cálculo de TA en el área de uso múltiple
Existencias (ton/ha) Up 1 10 2 11 5 17 24 25 sp 1 10 30 14 30 25 30 30 12 sp 2 60 80 80 90 70 100 60 10 sp 3 sp 4 100 70 110 70 50 25 20 40 92 40 50 60 Total 170 230 264 190 185 155 110 154 Edad estimada actual (años) sp1 40 35 40 45 35 40 35 50 Total sp2 40 55 50 60 40 50 45 30 sp3 50 35 45 50 40 40 40 35 50 50 50 55 sp4 Edad de madurez(años) sp1 16 16 16 16 16 16 16 16 sp2 40 40 40 40 40 40 40 40 sp3 25 25 25 25 25 25 25 25 sp 4 40 40 40 40 40 40 40 40

Finalmente, la tasa de aprovechamiento predial se obtendrá con los datos del siguiente cuadro:
sup (ha)

Cuadro 17. Términos para el cálculo de la tasa de aprovechamiento
36,9 61,4 49,9 118,2 82,3 131,1 57,9 67 604,6 Término sup (ha) TA (ha) TA TA (5 años) estimado 604,6 8,2 4,947 24.736 ton/ha/año tons/predio/año ton/predio/período unidades

Las existencias se obtendrán de los inventarios en cada Up.

La tasa de aprovechamiento calculada se debe leer como "el monto máximo que debiera extraerse durante el período de planificación, para asegurar el mantenimiento de la capacidad productiva del área de aprovechamiento maderero, dentro del área de aprovechamiento forestal", que para el predio ejemplo es de 24.736 toneladas en cinco años.

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La flexibilidad en la gestión que ofrece planificar con criterios de ordenación radica en establecer la tasa de aprovechamiento del período como parámetro principal. La lectura presentada en el párrafo anterior significa que no será relevante el ajuste año a año si se logra que la totalidad de las extracciones del período equivalgan aproximadamente a la tasa de aprovechamiento. Así será posible que las extracciones sean inferiores o nulas en un año, a causa de algún imprevisto que impida hacer las cosechas, o bien, que por algún factor impredecible la extracción haya superado la fracción dedicada a un año. En estos casos, se podrá corregir el volumen total para el año siguiente. Más aun, si los eventos imprevistos son de una magnitud tal, que no es posible corregir las extracciones dentro del período de planificación, será posible traspasar los saldos para el período siguiente, como una resta a la tasa de aprovechamiento del segundo período, si es el caso de excesos de extracción; o como suma, en caso contrario. No obstante, las ventajas de la producción permanente y estable cada año debieran ser suficientes como para que los administradores se esfuercen por mantener estable la producción. El inventario de ordenación recogió en terreno la biomasa que sería extraída en caso de aplicarse la silvicultura propuesta. Con esta información, es posible determinar el rendimiento de las explotaciones en cada unidad de preordenación, de forma referencial como lo muestra el cuadro.
Cuadro 18. Extracciones posibles en cada unidad de preordenación (UP)
Biomasa posible de cosecha ton/ha 1 10 2 11 5 17 24 25 Totales 36,9 61,4 49,9 118,2 82,3 131,1 57,9 67 604,6 77 104 119 86 83 70 50 69 ton/UP 2.824 6.352 5.925 10.102 6.854 9.145 2.865 4.641 48.706

Con estos resultados es posible determinar las unidades de ordenación para el siguiente período de cinco años.

Cuadro 19. Determinación de las UO a partir de la TA

Uo

Año cos 1

Sup. Usada en la Up Sup (ha) ton/ha UOs (ha) 1 10 36,9 61,4 77 104 Total 36,9 20 56,9 41,4 5 46,4 40 40 4,9 50 54,9 55 55 Total para 5 años 253,2 2.824 2.070 4.894 4.285 594 4.879 4.752 4.752 582 4.275 4.857 4.702 4.702 24.084 Extracción

1

2

2

10 2

41,4 49,9

104 119 Total

3

3

2

44,9

119 Total

Up

Sup (ha)

4

4

2 11

4,9 118,2

119 86 Total

5

5

11

68,2

86

Una planificación con un volumen mejor de datos permitirá estimar tanto la superficie que se intervendrá anualmente como los volúmenes esperados.

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Tipo de actividades incluidas en el programa maderero Las actividades sobre esta zona corresponden a un conjunto que incluye las presentadas en el punto 2.2.3., de la preordenación, a las que se adicionan básicamente dos faenas relacionadas con el aprovechamiento de los recursos. *Cortas de cosecha: corta final del ciclo, destinada a generar el o los productos definidos como principal y secundarios. El criterio será el diámetro de cosecha definido para cada especie. *Podas: extracción controlada de ramas y parte de la copa de los árboles, con el fin de generar productos madereros de alto valor o para mejorar la competencia. De la perspectiva de la ejecución de alguna actividad no habrá diferencia si se aplica en la preordenación o en la ordenación, salvo las cosechas y podas. Sin embargo, en la fase de ordenación existirá mayor seguridad respecto de los resultados esperados, considerando la mejora del diagnóstico. Si a esto se agrega que los montos de los incentivos son fijos, independiente de si alguna actividad se ejecuta en una fase o en la otra, lo razonable será que la mayor concentración de actividades bonificables se reunieran en esta fase. Además, las bonificaciones por cada actividad no son aditivos sobre una misma superficie, por tanto se debe cuidar de invertir en aquellas que causen los mayores efectos en la mejora de la producción predial. Se esperaría que las actividades definidas en ambas fases sean bonificables por los incentivos definidos en el reglamento de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo (artículo 22, literal c). Planificación operativa del programa El plan operativo será una sistematización de los análisis realizados para proponer una gestión bajo rendimiento sostenido. Los contenidos fundamentales del plan serán los siguientes: a) Establecimiento del período de planificación: este corresponde al horizonte de validez del plan completo. Los esfuerzos de diagnóstico y análisis de este modelo sólo se justificarán si logran tener utilidad por un largo plazo. No obstante, los plazos de planificación muy largos provocan serias dificultades en el cumplimiento de los objetivos deseados. Se propone como razonable que el plan de gestión tenga una validez de cinco años. Así una vez aprobadas las actividades, no existirán nuevas evaluaciones del recurso, ni los parámetros de ordenación, salvo las necesarias revisiones relacionadas con el seguimiento y fiscalización. Finalizado el período, deberá elaborarse una revisión intermedia que usará los antecedentes del período anterior y analizará el predio completo para establecer una nueva propuesta.

Aprovechamiento de la flexibilidad del modelo de gestión Mientras se ejecuta el plan de ordenación, será posible trasladar faenas de un año a zonas propuestas para otro año, y así también será posible que se suspendan actividades planificadas, o se realicen en uno solo las de varios años, y en general, sería posible realizar las modificaciones que permitan al propietario optimizar su gestión y responder a cambios en las condiciones en las que él opera. Esta versatilidad será posible si se establecen restricciones respecto de marcos simples de observar y fiscalizar. b) Caracterización de las unidades de ordenación establecidas: para todas las unidades de ordenación se definirán las actividades a realizar, y cada una de ellas debe ser caracterizada de acuerdo a su ubicación y dimensión (sistema cartográfico predial); características técnicas (sistemas, intensidades, criterios); prioridad; actividades asociadas; requerimientos operativos; volumen aproximado de productos a generar; y posible bonificación. Las temáticas a incorporar en dicha caracterización serán: *Información dasométrica: densidades, estados de desarrollo, entre otros. *Antecedentes administrativos y legales pertinentes para solicitar las bonificaciones de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. *Precios y mercado de productos que generará el manejo. *Costos del manejo, extracción, plantación y otras actividades complementarias. Así también será fundamental alimentar la base cartográfica con aquella información que sea posible de georreferenciar. En el cuadro 20, se presenta un ejemplo de un plan de trabajo para una unidad de ordenación.

Cuadro 20. Plan de trabajo para una unidad de ordenación
Pr io rid a
Sup. (ha) Superficie intervención

d

UO

Tipo Activ idades Extractivas Cosecha

Año

Características 40% Área basal peumo sobre diámetro de cosecha 20 cm 30% Área basal quillay sobre diámetro de cosecha12 cm 75% de vástagos de peumo y quillay Características huellas de madereo 1 cancha en plano, orilla camino principal

Actividad Requerimiento Volumen asociada operativo a generar

Bonificación

2009

14.5

Alta

30.000 Construc 2 obreros, peumo LBN ción de 1caballo, 15.000 Kg/ha huellas motosierra quillay

Clareo 3 14.5

2012

14.5

Alta

1 obrero, tijeretón

-

-

LBNN

Complementarias Construcción de huellas Construcción de canchas de acopio

Dimensión 0.8 Km

2009

2009

200 m2

Requerimie Volumen Prioridad Actividad ntos asociada a generar operativos Alta cosecha 2 obreros, azadón, motosierra 2obreros, Media cosecha azadón, motosierra, caballo

Bonifica ción LBN

LBN

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3.3.4. Programa de manejo forestal para productos no madereros Este programa comprenderá toda la superficie del área de gestión forestal, excluyendo sólo el área definida con función de preservación (figura 9). Definición de unidades de manejo no maderero (UNM) A partir de la información recopilada en el inventario se definirán unidades operacionales de manejo productivo sostenible de acuerdo a los siguientes elementos: *UNM= f (Unidades de Ordenación (UO) + Productividad no maderera) También se deben definir ciertos elementos: Especies y productos a) Producto principal: producto no maderero de mayor interés, dadas las condicionantes de mercado y el estado del bosque. b) Especie(s) principal (es) de manejo: una o más especies de donde se obtendrá el producto principal. Rotación A partir de la especie y producto no maderero principal se definirá la edad de rotación del bosque para este producto. Superficie teórica de UNM La división de la superficie total de manejo de productos no madereros por la edad de rotación definida, nos permitirá definir la superficie teórica de las UNM. Sup. UNM = Sup. Total Manejo / Rotación Sup. UNM = x (ha/año) Esto significa que para mantener el rendimiento sostenido del bosque, se deben intervenir por hectárea al año para extraer productos no madereros. Existe poca información respecto a la rotación de este tipo de productos. Algunas experiencias en boldo recomiendan rotaciones de cuatro años, pero para frutos, flores, hongos y otros es poco lo investigado. La implementación de modelos de este tipo permitirá ir creando una base de datos y experiencia en estos temas. Finalmente, a las unidades de ordenación definidas en el programa maderero, se incorporarán las áreas nuevas de otras funciones de uso exclusivo no maderero (figura 9). Considerando criterios operativos y usando como referencia la superficie teórica estimada, se limitarán las UNM definitivas.

Tipo de actividades incluidas en el programa no maderero. Las actividades sobre esta zona corresponden a un conjunto que incluye las faenas de mejora y tratamientos de conversión presentados en el punto 2.2.3., de la preordenación, a las que se adicionan básicamente dos actividades relacionadas con el aprovechamiento de los recursos. Podas: extracción controlada de ramas y parte de la copa de los árboles, con el fin de generar productos no madereros de alto valor o para mejorar la competencia. Recolección: actividad destinada a la extracción desde el bosque de productos no madereros como frutos, flores, hojas, hongos, helechos, lianas u otros. Las actividades definidas para este programa que se realicen en áreas de manejo exclusivo maderero, podrán recibir incentivos indicados en la Ley de Recuperación del Bosque Nativo (artículo 22, literal b). Planificación operativa del programa El plan operativo adoptará el mismo período de planificación del programa maderero. a) Caracterización de las UNM: para todas las unidades se definirán las actividades a realizar, y cada una de ellas debe ser caracterizada de acuerdo a su ubicación y dimensión (sistema cartográfico predial); características técnicas (sistemas, intensidades, criterios); prioridad; actividades asociadas; requerimientos operativos; volumen aproximado de productos a generar; y posible bonificación. Las temáticas que se incorporarán en dicha caracterización serán: *Información dasométrica: densidades, estados de desarrollo, entre otros. *Antecedentes administrativos y legales pertinentes para solicitar las bonificaciones de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo. *Precios y mercado de productos que generará el manejo. *Costos del manejo, extracción, plantación y otras actividades complementarias. Así también será fundamental alimentar la base cartográfica con aquella información que sea posible de georreferenciar.

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4. Características Distintivas del Modelo

Esta propuesta metodológica se diferencia de los métodos y herramientas actuales de manejo, principalmente en elementos técnicos, en criterios y enfoques productivos, que le dan las características distintivas a este modelo. Los aspectos destacados se presentan en el cuadro 21.

Actividades
DiagnósticoPredial Caracterización general Cartografía predial Definición AGF Preordenación Definición y caracterización de unidades operativas de preordenación Actividades de preordenación Ordenación Definición de funciones en AGF

Característica

Enfocada a la totalidad del predio, y a su entorno territorial y ambiental. Es un sistema cartográfico dinámico y adaptable, que integra todos los usos prediales. Superficie predial destinada al uso y manejo forestal permanente. Decisión estratégica privada de largo plazo, considerando el entorno y las características del predio.

Utiliza como elementos de análisis el estado del bosque (alteración) y su ubicación en la cuenca (sitio). Buscan describir, mejorar y preparar el bosque para el manejo bajo rendimiento sostenido.

De acuerdo a los resultados de la preordenación, el propietario define qué quiere hacer con su recurso bosque. Decisión privada táctico/operativa, de corto y mediano plazo. Oportunidad de desarrollo complementario a la producción, que integra la restauración como herramienta principal. Enfocado a todo el AGF Tiene una preordenación anterior que permite generar una caracterización y evaluación potente del recurso Se basa en el crecimiento u otros parámetros de sustentabilidad Planificación de largo plazo y sostenida en el tiempo

Plan de manejo preservación
Plan de manejo forestal con criterios de ordenación

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5. Matriz Actividad Costo/Incentivo

Se presenta a continuación de forma resumida, un compendio de todas las actividades propuestas para el funcionamiento del modelo, indicando las fases y los tipos de planes y programas en que deben/pueden realizarse. Se propone un monto estimado del costo por hectárea de cada actividad a partir de datos aportados por la experiencia del equipo elaborador del modelo. Se contraponen además estas cifras con el monto total de incentivos para el "tipo de actividad" que estipula la Ley de Recuperación del Bosque Nativo en el artículo 23, literales a, b y c.
*Contempla aplicar el modelo completo en el tiempo, integrando el diagnóstico inicial y el seguimiento de su aplicación ** Hacer este plan es optativo en el modelo

TIPO DE PLAN
Plan Manejo Preservación Plan Manejo Forestal bajo criterios de Ord.
Programa Maderero Programa No Maderero

Actividades Modelo

FASES

Costo Incentivos estimado Ley BN UTM/ha (UTM/ha)

Aplicación Modelo completo (*)

1. Diagnóstico 2. Preordenación 3. Ordenación SI (**) SI SI 0,42 0,3

Inventario Forestal Cosecha Recolección Poda Limpias Clareos Raleos Cortas sanitarias Construcción caminos Construcción huellas Mantención de caminos Mantención huellas Cons. canchas acopio Control de plagas Control de ganado Protección incendios Acondic.de suelos Protección de suelos Plant.suplementarias Forestaciones Seguim. e investigación

3 3 3 2,3 2,3 2,3 2,3 2,3 1,2,3 1,2,4 1,2,5 1,2,6 2,3 2,3 2,3 2,3 2,3 2,3 2,3 2,3 2,3

NO NO NO NO SI NO NO SI SI SI SI SI NO SI SI SI SI NO SI NO SI

SI SI NO SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI NO

SI NO SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI NO SI SI NO

0,20 7,00 1,40 1,12 4,20 0,84 5,60 0,42 1,96 0,28 0,05 0,04 0,19 0,30 1,40 1,12 0,33 Tabla 8,41 Tabla ?

10 10 5 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 5 ó 10 DL. 701 5 ó 10 DL. 701 5 ó 10

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6. Seguimiento, Fiscalización y escenario deseado para la Aplicación del Modelo

Un modelo de gestión, con una planificación de largo plazo, en el que existen compromisos privados en atención a percibir incentivos de Estado, es un modelo poco frecuente en el país, y su novedad requerirá actitud de los participantes del proceso en atención a lograr su buen funcionamiento. En este contexto, el seguimiento de los efectos del modelo es esencial, tanto en su frecuencia como en la calidad de información que entregue, especialmente si se considera la diversidad de temáticas en las que se carece de información pertinente. Se presentan a continuación las ideas centrales sobre las que debiera descansar el seguimiento y ajuste del modelo, así como el espíritu y predisposición de los participantes del clusters forestal al que se destina este modelo. Principio de garantía Los esfuerzos implicados en implementar un modelo como este en una propiedad privada se traducen en serios compromisos de sus dueños, tanto por la inversión inicial de establecerlo como en el compromiso implícito con la producción futura. Serán condiciones ineludibles: *Imposibilidad por parte del propietario de renunciar a ejecutar los planes establecidos, salvo por restringidas causas. *Imposibilidad por parte del Estado de renunciar a los incentivos y otros apoyos al plan propuesto. Específicamente, si los servicios estatales de competencia han aprobado los correspondientes planes del modelo -léase que la propuesta cumple con las exigencias normativas-, el propietario debiera tener asegurados desde la aprobación los incentivos para todo el período, de no mediar inconvenientes que lo hagan incumplir con las exigencias comprometidas. Principio de eficiencia de la gestión pública Se debe tener presente que la política nacional respecto de la actividad económica deja a la iniciativa privada la gestión económica de los recursos privados. Ello significa que si la gestión deseada del bosque esclerófilo no es atractiva para sus dueños, será prácticamente imposible su puesta en marcha. El servicio estatal de competencia debiera considerar que toda la información que se les requiere a los interesados en manejar sus bosques tiene un costo, y en el mismo sentido evaluar cuál es la mínima información esencial y suficiente para cumplir con sus funciones fiscalizadoras y de esa forma, no transformarse en una carga económica sustancial que resolver para iniciar el manejo. En particular, y respecto de la revisión de las actividades anuales, se propone una modalidad de informes de avances ex post de las actividades comprometidas en un año. Las ventajas de un método así serán:

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El servicio estatal encargado de la administración podrá focalizar los esfuerzos de revisión de actividades sobre aquellas que realmente han sido ejecutadas. -El Estado podrá tener estadísticas confiables de la actividad económica relacionada con el sector. -El propietario se obligará a resumir y conocer la gestión realizada durante el período, o simplemente no hacerlo si no tuvo actividad. -Las entregas de futuros incentivos podría condicionarse a la elaboración de los informes de avance descritos. Obedeciendo al principio de eficiencia de la gestión pública, dicho informe de avance ex post debiera contener la mínima información, dado que se ha hecho un gran esfuerzo de diagnóstico y planificación inicial, además del correspondiente por parte del Estado en revisarlo, que no justificaría abundar en análisis técnicos intermedios. En el mismo sentido, un modelo con el volumen de planificación y detalles técnicos como el presente llegará a ser más económico que los métodos tradicionales en la medida en que el período de su vigencia sea el mayor posible. Principio de flexibilidad Se deberá aprovechar al máximo la ventaja de planificar y establecer una planificación de largo plazo. Una manera de hacerlo será exigir que las actividades comprometidas deban estar terminadas al final del período, y en particular no relevar el hecho de que durante él, el propietario haga modificaciones tanto del calendario como de las zonas en que se ejecuten las actividades. Específicamente, se podría considerar aceptable que las actividades propuestas para un año, por ejemplo, no se realicen y en cambio se ejecute una corta en otra parte del predio, siempre y cuando las funciones territoriales determinadas le permitan ejecutar dicha labor en ese sitio, y que la actividad esté permitida dentro de su plan. Ello, porque el propietario deberá presentar sus avances ex post del año, y quien realice el seguimiento tendrá la opción de fiscalizar si las extracciones respetan los parámetros de ordenación, y la condición del bosque afectado es el adecuado. Este principio es uno de los fundamentales para lograr que exista un productor forestal permanente, y que tenga la mayor autonomía permitida para optimizar su unidad productiva, la que además frecuentemente debe ser compatibilizada con otras actividades del agro.

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Capitulo II. Productos y Mercados de Especies Arbóreas del Bosque Mediterráneo de Chile

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Prólogo
Los montes son a los ojos de los legisladores un objeto precioso y digno de toda protección; mas en el uso común, son el juguete de la arbitrariedad de los propietarios y de la usurpación de los aventureros. La utilidad y necesidad de los arbolados las reconoce una inmensa mayoría, pero todos a un mismo tiempo palpamos el estado deplorable de los montes en los pueblos y provincias inmediatas a la capital, y especialmente en las del norte. Claudio Gay

Resumen Introductorio El presente capítulo intenta recopilar datos e información respecto a los productos y mercados de las especies arbóreas que conforman el llamado bosque mediterráneo de Chile. El trabajo, si bien responde a una estructura prediseñada de acuerdo a los objetivos planteados, hace un énfasis en la búsqueda de información que permita responder en alguna medida a las preguntas: ¿cómo eran estos bosques que fueron el ambiente de desarrollo de culturas ancestrales?, ¿en qué y cómo se usaban las especies del bosque? La investigación dio con los registros históricos más antiguos y de estos se fueron rescatando algunos apuntes respecto a la vida natural que se observaba en el paisaje de Chile, muy menores por supuesto en relación a otros temas que ocupaban a los hacedores de la nación. Las primeras crónicas y acopios de información dan algunas luces sobre los tamaños, calidades y usos de los árboles de este bosque, separándolos por ejemplo entre los frutales y no frutales, y por las especies que se nombran se va uno orientando respecto a los paisajes y ambientes que conformaban estos bosques, que al parecer eran más húmedos que ahora. Aparece en forma clara que los árboles eran bastante más grandes que los que se observan actualmente y que había un aprovechamiento bastante integral de ellos, dando por ejemplo relevancia al uso de los frutos para alimento, hojas o corteza para la medicina, y madera para las construcciones y abrigarse de los fríos. Había en cierta medida un "uso apropiado y sustentable, derivado de la experiencia".

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De las 16 especies arbóreas que se identifican con usos ancestrales, actuales y potenciales, las con mayores capacidades son el espino, el peumo y el algarrobo. Estas tres especies representan en conjunto, un número de 41 usos y aplicaciones (madereras y no madereras) que han sido señaladas, de un total de 86 aplicaciones que se describen para las 16 especies identificadas como productivas o de interés. Del total de 86 usos potenciales de las especies identificadas, solo cuatro constituyen actualmente productos con mercado formal, de solo tres especies: la corteza de quillay, la biomasa de quillay, las hojas de boldo y el carbón de espino. Se describen y evalúan estos productos a partir de una recopilación y selección de las mejores funciones de rendimiento a nivel de árbol, y se analizan las rentabilidades para el productor. Se entrega información de los mercados internos y de exportación, se analizan los métodos de evaluación de productos y las implicaciones del manejo en el desarrollo de los bosques.

Usos y Aplicaciones de Especies del Bosque Mediterráneo I. Primeros avistamientos editados de las especies y bosque del reino de Chile (se respeta la escritura original, salvo en los casos en que podría llevar a equívocos) Año MDLVIII (1558), Gerónimo de Bibar, natural de Burgos "Crónica y relación copiosa y verdadera de los reinos de Chile" "Está la ciudad de Santiago en un hermoso y grande llano como tengo dicho. Tiene a cinco y seis leguas montes de muy buena madera que son unos árboles muy grandes que sacan muy buenas vigas. Hay otros árboles que se llaman canela. Los españoles le pusieron este nombre a causa de quemar la corteza más que pimienta mas no porque sea canela, porque es muy gorda. Es árbol crecido y derecho, tiene la hoja ancha y larga, casi se parece como la del cedro. "Hay arrayanes, hay sauces, y otro árbol que se dice molle y no es muy grande; tiene la hoja como granado y lleva un fruto tan grande como granos de pimienta; lleva muy gran cantidad. De esta fruta se hace un brebaje gustoso, cociendo estos granos en agua, muy bien se hace miel que queda a manera de arrope. Suple esta miel a falta de la abeja. La corteza de este árbol cocido con agua es muy buena para hinchazones de piernas. Hay laureles, hay otro árbol que tiñe la hoja, como cerezo lleva un fruto como los granos que tengo dicho; son gustosos. "Hay algarrobos; llevan muy buena algarroba, y los indios se aprovechan dello como en otras partes tengo dicho. Hay otro árbol que se dice espinillo a causa que lleva muchas espinas como alfileres y mayores; es muy buena leña para el fuego; críanse en llanos; no se riegan, ni reciben otra agua si no es la del invierno. Lleva una hoja menudita y una flor menudita a manera de flueco, amarilla; es olorosa; no lleva fruto de provecho. Hay guayacán y se ha dado a muchas personas y no les he visto hacer ningún provecho, y críanse en cerros muy altos. Es árbol pequeño. Hay palmas y solamente las hay en esta gobernación en dos partes, que es en el río Maule hay un pedazo de estas palmas y en Quillota las hay en torno de siete y ocho leguas. Llevan un fruto tan grande como nueces de que es tan verde y despedidas de la cáscara que da un cuesco redondo, y sacado lo que tiene dentro que es como una avellana. Es gustoso; tienen muy buenos palmitos".

Objetivos
El estudio se planteó tres objetivos básicos: •Identificar especies y productos del bosque mediterráneo. •Conocer los mercados para los productos identificados. •Plantear métodos para cuantificar productividades y fiscalizar extracción.

Método
Para objetivo 1: Revisión y recopilación de antecedentes históricos y actuales de las características y aptitudes de las especies arbóreas que componen y tienen presencia significativa en el bosque nativo de la zona mediterránea de Chile. Para objetivo 2: Revisión y análisis de estadísticas de venta de productos primarios y procesados provenientes de las especies del bosque mediterráneo para el mercado de exportación y nacional, y consulta a compradores e intermediarios del mercado. Para objetivo 3: Revisión de las metodologías de cuantificación de productos forestales que se han elaborado en trabajos y estudios, análisis de su aplicación en inventarios y en evaluaciones de intervención.

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Año MDCXLVI (1646), Alonso de Ovalle, Roma "Histórica relación del Reino de Chile" " ...de los árboles silvestres y propios de la tierra hay dos diferencias, unos son frutales, y otros no; de los primeros hallo solamente tres especies de los que se hallan en Europa, que son los avellanos, los pinos y algarrobos, de los que no son frutales. Nacen allá los laureles, los robles, los sauces y los cipreses, aunque son ellos mucho mayores y en más abundancia; sacan de ellos tablones muy anchos sin que sea menester ensamblar una tabla con otra, sino ponerla toda de una pieza, y las puertas, y techos de las iglesias se hacen comúnmente de esta madera. "Nacen estos árboles más ordinariamente en las quebradas de la cordillera y como ellas son tan profundas, son muy crecidos los cipreses, porque no dejan de subir y crecer hasta carearse con el sol, y así salen derechos como un cirio y es tan lindo olor, y tan preciosa esta madera, que con haber tanta, se vende a bien subido precio, y a mayor en el Perú, donde también se lleva conjuntamente con la de alerce, pero vale esta menos, porque hay mucha más abundancia. "También se hacen tablas bien anchas, y larga de robles, porque estos crecen, y engruesan mucho, y unos son blancos, y son corruptibles, y otros colorados e incorruptibles, las tablas de patagua son más ordinarias, y de menos estima, son blancas, y el árbol es muy copado, y hermoso, y conserva las hojas verde todo el año, y son a manera de los olmos, la madera más ordinaria, y común, de que hay grandísima abundancia, y firme para las vigas, y techumbres para las casas, es la de canela, son estos unos árboles muy crecidos, y de muy hermosa vista, no pierden la hoja todo el año... "El guayacán se cría en los montes, y cordillera, y allí toma de ellas lo duro, pesado, y denso de su madera, que es tanto que parece hierro, y las bolas que se hacen de él para el juego de trucos son casi tan duras como las de marfil; es el árbol pequeño, y tiene el corazón amarillo, y verde, sirve para muchas enfermedades su cocimiento. "Los árboles frutales, que se nacen y crían en los montes, son muchos, y de varias suertes. Demos el primer lugar a los que entre todos se llevan la palma no solo por convenirles el nombre, y el significado, sino por su altura, hermosura, abundancia, y la de su regalado fruto les hacen lugar entre los de más estima. "Otros árboles hay también frutíferos de los silvestres, que nacen en los campos, y se llaman peugu, tienen la fruta colorada un poco más larguita, y obada, que la avellana, la cual comen los indios cocida con otros ingredientes.

"Otros árboles se llaman maques, y son muy hermosos, y frescos, y sirven sus hojas (que lo son en estremo) contra quemaduras y otros accidentes, que nacen de calor; es su fruta negra a manera de la de arrayán, y muy sabrosa, porque tiene un dulce picante muy agradable, tiñe la boca y manos cuando se come, y por ello no es tan usual entre gente política... "... acuérdome del quelu, que es una fruta muy dulce pequeñita, entre colorada, y amarilla, que hacen una bebida demasiadamente dulce; otra hacen del que llaman huingán y los españoles molle, que es del color, y figura de pimienta, y el árbol, que la lleva, no es muy crecido, pero carga más que hojas, y la bebida que de ella se hace suele ser muy apetecida, aun de las señoras...".

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Año MDCCLXXXVIII (1788), Abate Juan Ignacio Molina "Compendio de la historia geográfica, natural y civil del Reino de Chile" "Las selvas de Chile presentan una gran variedad de árboles nativos o indígenas, cuya mayor parte, según indicamos antes de ahora, jamás se desnuda del color verde que le es propio; de modo, que de las 97 especies que conocemos, 13 únicamente pierden las hojas en el invierno. "Los bosques están llenos de árboles aromáticos, como son varias especies de mirto, un laurel, cuya corteza exhala un olor de azafrán, aunque más suave; el boldu, cuyas hojas huelen a incienso, y cuya corteza tiene un sabor picante y algo parecido a la canela, y el cual es diverso de otro que tiene efectivamente este nombre y la cualidad del canelo de las Indias orientales, aunque diferente de él (...).También se cría allí otro árbol llamado peumo, cuya corteza, cocida con agua, alivia mucho la hidropesía. Su fruta es de color rojo y parecida a la aceitunas, y su madera puede servir para la construcción de navíos. "El molle es de dos especies, porque lo hay común, Schinus molle, que se cría en las tierras marítimas, y lo hay con hojillas sumamente pequeñas, y conocido por nombre de huingán, Schinus huingan, el cual nace indistintamente en todo el país. Los naturales hacen de las bayas de ambas especies un vino rojo, agradable, pero muy cálido. "El algarrobo, Ceratonia chilensis, se distingue de la siliqua europea en las gruesas espinas que producen sus ramas, que son de cuatro pulgadas de largo, pero tan duras, que los labradores hacen de ellas los clavos que necesitan. "Pero los árboles que producen las maderas más preciosas de Chile, además de las especies de cedro, de que dejamos hecha mención, son: el caven, el quillay, el lithi, el maitén y el temu. "El caven, Mimosa caven, que los españoles llaman espino... Es tan sumamente agradable el olor que exhala esta especie de flores, que les llaman aromas. Sus vainas, que tendrán tres o cuatro pulgadas de largo, son casi cilíndricas; su color, cuando maduran, es pardo cargado, y contienen varias simientes ovales, circuidas de una línea amarillaza, y envueltas en un mucílago astringente, de que se hace buena tinta de escribir. Este árbol nace por sí en todos los campos mediterráneos del Reino de Chile, y particularmente entre los grados 24 y 37, donde sirve de leña para la lumbre; gusta de tierras substanciosas, en las cuales se eleva tanto como las más altas encinas; su madera es sumamente compacta, durísima, de un color rojo pardo, venado de amarillo y de negro, y susceptible, de bellísimo pulimento. Los artesanos hacen de esta madera los mangos de sus herramientas.

"El quillai, Quillaja saponaria gener. nov, arroja un tronco bastante alto y derecho, cubierto de una corteza gruesa y cenizosa, y el cual se divide cerca de la punta en dos o tres ramas... "La madera de quillai es dura, rubiona, y jamás se raja ni se ventea; por cuyo motivo hacen de ella los labradores sus estribos para montar a caballo. Pero la cualidad más apreciable que tiene este árbol para los chilenos depende de su corteza, la cual machacada y disuelta con agua, levanta tanta espuma como el más perfecto jabón, quita muy bien las manchas, desengrasa las lanas, y pule y limpia bellísimamente todo género de paños y lienzos; y tal es el motivo de que los peruleros extraigan todos los años grandes cantidades de esta corteza. Su nombre proviene del verbo quillcan, que significa lavar. "El lithi, Laurus caustica, que se encuentra en todo el Reino de Chile (...). Los efluvios que se exhalan de este árbol, particularmente en estío, causan hinchazón (...). Sin embargo de estar su madera impregnada de un jugo verdacho, viscoso y tan cáustico, se aprovechan de ella los naturales, cortándola con ciertas precauciones para emplearla en la fábrica de los edificios; porque luego se seca, depone su jugo maligno, y adquiere un hermoso color rojo, veteado de manchas amarillas y pardas. Es incorruptible en el agua, en la cual se endurece tanto como el hierro, de modo que no puede haber árbol de madera más apreciable para la construcción de navíos. "El maitén, Maytenus Boaria gen. nov., es un árbol hermosísimo, y siempre verde, que se cría por todas partes lo mismo que el lithi, contra cuyo veneno es un antídoto de gran eficacia. Su tronco no se eleva más que unos treinta pies: pero las muchas ramas que arroja a ochos o diez pies de la tierra, forman una bellísima copa (...). La madera del maitén es dura, y de color anaranjado, veteado de rojo y verde; y el ganado vacuno apetece tanto sus hojas, que abandona cualquier otro pasto siempre que las encuentra; de modo, que a no ser por los cercados y zanjas con que defienden los naturales estos arbolillos, habría el ganado vacuno extinguido enteramente la especie. "El temo, Temus moscata gen. nov., es también un árbol bastante frondoso que echa las hojas alternativas, ovales y lisas, de un color verde reluciente, y de un sabor semejante al de la nuez moscada. Sus flores distinguen las dos variedades que hay, pues la una las lleva amarillas, y la otra blancas (...). Las semillas de estos árboles son semejantes a las del café, a las cuales se pudieran sostituir, a no ser tan amargas. La corteza de su tronco es amarilla, y la madera de color gris, pero de una extraordinaria dureza, por cuyo motivo líanse de ella varios géneros de labores. "La patagua, Crinodendron patagua gen. nov., no es tan apreciable por su madera, que es blanda y fácil de trabajar, cuanto por lo hermoso de sus flores, muy parecidas a la azucena en la forma, en el color y aun en el olor, aunque son mucho menores (...), el tronco que echa llega a ser algunas veces tan grueso, que apenas lo podrán abrazar cuatro hombres.

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"En las playas del país crece también otro árbol grande y de bellísimo aspecto, llamado bollén, el cual me parece un verdadero veneno. Sin embargo, en ciertas circunstancias críticas usan los médicos de los polvos de sus renuevos disueltos con agua, administrándolo como vomitivo y como purgante, pero no pasando la dosis de medio escrúpulo, por cuanto estos polvos son uno de los eméticos más terribles que se conocen en el reino vegetal... "Comparado el Reino de Chile con las provincias americanas situadas entre los trópicos, tiene pocos árboles indígenas o nativos que produzcan fruta comestible. Los más principales, además de los ya nombrados, son la palma de coco, el pehuén, el gevuin, el peumo y la lúcuma".

II. Aptitudes y usos de las especies en la historia reciente de Chile Federico Albert, 1924. Consultor forestal (ex inspector general de Bosques, Pesca y Caza, y jefe de la Sección de Aguas y Bosque del Ministerio de Industrias de Chile, 1898-1917) "Materias primas vegetales y animales" "Informaciones para establecer un intercambio comercial y fomentar la implantación de industrias y empresas nacionales" "La exportación de las materias nacionales es sobre todo regional, debido a la dificultad de los fletes en años pasados. Poco a poco se ha generalizado el uso de ciertas materias primas en los centros industriales del país, como ser: las maderas de roble pellín, coihue colorado, raulí, laurel, luma, lingue, cipreses, mañíos, alerce, laurel, avellano, litre, espino común, algarrobo, ulmo y araucaria, el saponín de la corteza de quillay; los colihues para lanzas de caballería y picanas (...); y algunas substancias tintóreas y medicinales como el boldo, relbún... "En muchos casos no se usan las materias primas en su propia región para los objetos que se indicarán, por no conocerlos, aunque en parte ya se exportan para este propósito; o por la escasez de leña ordinaria que les obliga echar al fuego maderas preciosas para enchapados, parquets, tallados, etc., como espino común, carbón, guayacán y otros. A pesar de nuestra propaganda constante de tantos años atrás, es reciente el empleo de estas materias para los usos a los cuales debieran haber sido destinados desde el principio. "Se recomiendan las siguientes materias para los usos que se indican: En el uso maderero (especies de ambientes mediterráneos ordenadas por abc): • Postes cuadrados o redondos: algarrobo, litre, molle. • Parquet: algarrobo, belloto, espino, guayacán, maitén, mayo, peumo. • Mueblería de lujo, enchapados e incrustaciones: los citados para parquet, más boldo, litre, molle. • Maderas de ebanistería y tallados: algarrobo, boldo, espino, guayacán, maitén, peumo, quillay. • Maderas para tornería: las citadas para ebanistería, más litre, molle, patagua. • Instrumentos de música: peumo. • Carrocerías: algarrobo, espino, litre. • Leña de primera clase: algarrobo, espino, guayacán, mayo. En el uso no maderero (especies ordenadas por abc): • Saponina: quillay. • Resinas y gomas medicinales: algarrobo, molle. • Substancias taninas: algarrobo (corteza); espino (vainas), patagua (corteza), peumo (corteza). • Substancias medicinales: algarrobo (exudación tronco), boldo (hojas), molle (exudación tronco, corteza), peumo (hojas). • Alimenticio: algarrobo (fruto, vainas), boldo (fruto), litre (fruto), maitén (semillas), molle (fruto).

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III. Capacidades y usos de especies, obtenidos de fuentes actuales Usos madereros Respecto a las propiedades madereras de algunas de las especies mencionadas en el texto precedente, no hay información científica consistente que avale las posibilidades de uso para el cual se describen, por lo tanto se asume que la información proviene del uso aplicado de estas maderas, cuando los árboles tenían los tamaños y formas adecuadas para entregar las piezas que se indican. A modo de referencia, en el marco de la preparación del proyecto "Modelos de desarrollo silvicultural para los ambientes y especies del bosque nativo de la zona mediterránea de Chile Central" (2001, proyecto FDI Corfo, no ejecutado), se realizaron algunos análisis preliminares de propiedades físicomecánicas para cuatro especies esclerófilas: quillay, molle, peumo y litre. Los ensayos se realizaron sobre probetas libres de defectos, secadas al aire y ensayadas bajo las prescripciones de la norma de la Asociación Francesa de Normalización (Afnor). Los resultados se observan en el siguiente cuadro:

Observaciones Las piezas de maderas, secadas al aire, tuvieron un buen comportamiento frente a las tensiones de la pérdida de humedad y no se produjeron deformaciones importantes. El quillay, con una densidad de 739 kg/m3, puede considerarse dentro de las especies con densidad media-alta. El módulo de ruptura y el módulo elástico son indicadores de las propiedades de flexión de la madera; esto es, la resistencia que opone una pieza de madera a una carga puntual aplicada en el centro de la luz (distancia entre apoyos). El módulo de ruptura es la medida de la máxima capacidad resistente que tiene una pieza de madera para soportar una carga aplicada en forma gradual, durante un período corto de tiempo, y se expresa en unidades de presión. El módulo elástico es la medida de la resistencia a la deformación de la pieza de madera en sentido vertical. De este análisis preliminar se puede concluir que todas las especies ensayadas presentaron una alta resistencia a la flexión estática y valores de rigidez relativamente bajos, en términos comparativos a otras especies de resistencia similar. Por lo tanto, se trataría de maderas con alta capacidad de absorción de energía en condiciones elásticas, propiedad que las podría hacer aptas para algunas aplicaciones especiales. La capacidad para soportar el secado sin sufrir deformaciones es un atributo muy importante para pensar en las posibilidades de elaboración de piezas de madera que requieren estabilidad.

Tabla 1. Propiedades físico-mecánicas de algunas especies esclerófilas Fuente: Departamento de Industrias de la Madera. Facultad de Ciencias Forestales, U. de Chile

Nº de probetas Especie

Humedad %

Densidad Kg/m3 seco

MOD. RUPTURA Kg./cm2 952 1313 845 1129

MOD. ELÁSTICO Ton/ cm2 73,870 100,410 75,067 84,116

Del uso maderero de otras especies también se tiene información preliminar actual, en la que se da cuenta de las posibilidades de este uso:

Quillay Molle Peumo Litre

3 6 6 8

6.5 7.9 7.4 7.7

739 869 721 952

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Maitén (Maytenus boaria) Ortiz, C. (1999) "La madera presenta un color blanco cremoso, siendo difícil distinguir el duramen de la albura. Presenta un veteado suave y poco notorio, el que según el corte puede presentarse en forma longitudinal o como punteaduras irregulares que corresponden a los radios medulares. La probeta analizada presentó una densidad aparente de 880 kg/m3 a 12% de humedad aproximadamente, por lo que correspondería a una madera pesada". Según Hall y Witte (1998), la resistencia mecánica de esta madera es mediana y no es resistente contra insectos y hongos, siendo especialmente vulnerable a estos últimos cuando la madera no se encuentra seca. Su secado natural presenta pocos problemas, necesitándose menos de un año por centímetro de espesor para alcanzar una humedad final entre 15% y 18%. En el secado artificial no presenta problemas, y se recomienda una temperatura promedio no superior a los 60º (Hall y Witte, 1998). La absorción y penetración de impermeabilizantes es mediana. No presenta problemas al ser pintada, barnizada, o con aplicaciones de nogalina o laca (Hall y Witte, 1998). Es una madera que se presta para la fabricación de chapas. Según Hall y Witte (1998), sería adecuado utilizarla para terminaciones interiores en viviendas, para pisos, forro, ventanas, puertas; para la fabricación de muebles, escaleras, productos de tornería; y para artículos de cocina y artesanía. Espino (Acacia caven) Gutiérrez y otros (1989) Los antecedentes técnicos obtenidos en los procesos de secado, los que definen en gran medida las posibilidades potenciales de los posibles usos, mostraron grandes limitaciones en la especie Acacia caven (espino), debido fundamentalmente a la imposibilidad de obtener piezas de madera de calidad aceptable que permitiera la confección de las piezas mecánicas previstas. Tanto en el secado natural como artificial de dicha especie se detectó a simple vista la presencia de tensiones de crecimiento, principal causante de la deformación de torceduras y arqueaduras. Esta reacción frente al proceso se explica básicamente por el hecho de tratarse de una especie de baja permeabilidad, creándose fuertes gradientes de humedad y presencia de tensiones internas. Por otro lado, el grado de aprovechamiento (rendimiento volumétrico) de la troza puede considerarse como muy bajo, alcanzando valores comprendidos entre 25% y 30%, lo cual no es atractivo para eventuales usos. Las causas se encuentran en los diámetros reducidos prevalecientes, geometría distorsionada de las trozas, presencia de un porcentaje importante de albura no deseable para la fabricación de piezas, todo lo cual hacía prácticamente

inevitable la obtención de piezas con presencia de albura. Las razones anteriormente argumentadas conducen a establecer, por el momento, la inconveniencia de utilizar esta especie en alguna aplicación industrial. Algarrobo (Prosopis chilensis) Gutiérrez y otros (1989) La situación es diferente en el caso del tamarugo y el algarrobo, donde los procesos de secado pueden considerarse como muy buenos en el caso del tamarugo y sorprendente por la excelente calidad de la madera obtenida en el del algarrobo. Estos resultados decidieron la determinación de fabricar diferentes piezas mecánicas y evaluar su uso. El algarrobo presenta una gran facilidad de secado sin presencia de defectos, sumándose a lo anterior cualidades relevantes como son el comportamiento de una gran estabilidad dimensional y un buen aprovechamiento de las trozas, que lo hacen atractivo de emplear en ciertas piezas mecánicas, aun cuando su densidad (730 kg/m3) no sea tan alta como el tamarugo (975 kg/m3). Los elementos mecánicos fabricados fueron: descansos o cojinetes; ejes; poleas de correas planas; poleas de correas en V o trapezoidales; y engranajes de dientes rectos. Como elementos de fijación se fabricaron: pernos, chavetas longitudinales, conectores para madera (tarugos, lamelos y lengüetas). Uno de los elementos de mayor trascendencia introducidos en la fabricación se refiere al empleo de madera laminada; esto es, las piezas aserradas originalmente en escuadrías de 50 x 50 mm y 75 x 75 mm, se unieron para formar otras de mayor ancho. Las razones de esta medida se justifican por la necesidad de construir piezas de dimensiones mayores y además por la importancia de lograr un mejor aprovechamiento, dadas las limitaciones propias de la especie. Los resultados obtenidos fueron óptimos desde el punto de vista de la adhesión, resistiendo todos los elementos los esfuerzos mecánicos a que fueron sometidos en los diferentes ensayos. En relación al proceso de aserrado verde y dimensionado seco, se concluye que en ambos casos (especies) es buena, si se compara con los procesos de corte de otras especies. Esto tiene su explicación en la alta densidad del material leñoso empleado y en la calidad de las herramientas usadas en cada caso. El dimensionado en seco es de una calidad de superficie notable, que incluso no requeriría proceso de cepillado posterior, salvo por algunos defectos ocasionales que se presentan en las caras y que tienen su origen en los defectos naturales de cada madera. La apariencia lograda es de carácter lustroso y suave.

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Guayacán (Porlieria chilensis) M. Rallo y otros (2007) La madera de guayacán presenta un fuerte contraste entre albura y duramen. La albura va de un color blanco amarillento a amarillo y el duramen varía de café oscuro a verde oliváceo, formando fajas longitudinales más oscuras. Tiene brillo suave. Su veteado es muy decorativo, con anillos muy estrechos de 1 a 1,5 mm, más visibles en la albura que en el duramen. Textura fina y grano a menudo entrelazado. Sin olor característico. Por su densidad alrededor de 1,035 g/cm3, el guayacán es considerado como una madera muy pesada y dura. Por estos motivos sus usos se encuentran orientados a la artesanía y exclusivamente a materiales que requieran de alta resistencia. En el pasado se la utilizó para una gran variedad de aplicaciones como herramientas de labranza, botones y piezas de máquinas, por su gran resistencia y dureza; en trabajos de tornería, por su veteado decorativo; también se ha utilizado como planta medicinal, tintórea y para la producción de leña y carbón. En la actualidad su principal uso es la artesanía, especialmente en la Región de Coquimbo. Especies y productos madereros de otras fuentes de información (transmisión de experiencia local) Bollén (Kageneckia oblonga): madera para mangos de herramientas. Lilén (Azara celastrina): madera para construcción rural, pies derechos, postes (resistencia a la humedad). Quebracho (Cassia closiana): madera construcción, vigas (alta resistencia), buena leña.

Usos no madereros Proyecto Productos forestales no madereros (PFNM) Fondef - Infor - Fundación Chile, 1999-2003 Los productos forestales no madereros son definidos por la FAO como bienes de origen biológico distinto de la madera, procedentes de los bosques, de otros terrenos arbolados y de árboles situados fuera de los bosques. Dicha definición considera bienes de origen animal y vegetal, independiente de la naturaleza artificial o natural del bosque. Chile posee una gran cantidad de productos forestales no madereros, los cuales han sido utilizados históricamente por nuestra población, destacando las especies que poseen propiedades medicinales, frutos silvestres y alimentos, entre otros bienes. A pesar de que los productos forestales no madereros han estado intrínsecamente presentes por siempre en la actividad económica rural, recientemente surge el interés por investigar y valorar su real impacto en todos los ámbitos del quehacer humano y sus consecuencias en los recursos naturales. A continuación se presenta un cuadro con las especies susceptibles de proveer productos no madereros, consideradas en el proyecto y que forman parte del bosque mediterráneo.
Tabla 2. PNM de especies del bosque mediterráneo
ESPECIE REGIÓN USO / PROPIEDADADES

Peumo

IV - X

Alimento: Fruto, ingesta previa cocción Medicinal: Hojas, Astringente, enfermedades del hígado, antireumático, sirve para lavar heridas y tratamiento de leucorrea, reumatismo, hidropesía, enfermedades vaginales, afecciones abdominales provengan de enfriamientos

Industria: Su corteza sirve para curtir cueros y para teñir de color anaranjado Alimento: Fruto, ingesta directa. Flores, producción de miel de abeja (Apis melifera) Medicinal: Hojas, antirreumática, estimulante, carminativa, estomática y balsámica, actúa sobre algunas enfermedades del hígado, , jaquecas y cefalagias, reconforta los nervios, hidropesías y sífilis, poderes antisépticos y cualidades diuréticas. Problemas de gota Paisajismo: Plantas para jardinería

Boldo

IV-X

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Otros proyectos y estudios de especies para productos no madereros Espino Cidere, Corfo, 1989 Se ha concluido que la vaina del fruto del espino es una materia prima satisfactoria para producir taninos útiles para la curtiembre, aunque su contenido tánico varía de acuerdo con la localidad entre un 9,65% y un 19,4% de base seca. Se verificó el proceso químico más adecuado para la extracción de taninos, lográndose identificar los equipos industriales más útiles para el proceso, conjuntamente con sus parámetros de diseño y funcionamiento. "Un producto seco final alcanzable de este proceso tendría la siguiente composición: 46% taninos, 49% no taninos y 5% agua. En cuanto a la prueba de curtido de suela, que es el mayor mercado para el curtiembre tánico vegetal, se logró una penetración de un 70%, performance que puede aumentarse hasta el 100% en otras condiciones de proceso y/o sulfitado. Se concluyó que en las pruebas de curtiembre efectuadas en el proceso de recurtido, el curtiente tánico de espino entregó excelentes resultados, pudiendo reemplazar al quebracho o mimosa, sin alteración del proceso entregando un producto de buena calidad. Se concluye de la evaluación económica realizada en variadas condiciones de operación de la planta, que afecta al precio de compra del fruto del espino, una de las variables más importantes, con un contenido tánico inicial de la vaina del espino, considerado como un promedio de diversas localidades de la zona central y rendimiento de extracción total de taninos de 82%, que el proyecto resulta altamente atractivo por su rentabilidad y alto valor actual neto, pagándose la inversión en menos de tres años en las condiciones más favorables. Dada la alta rentabilidad de este proyecto, se concluye que debe materializarse, sólo restando que se realicen pruebas de curtiembre en suelas y en otros casos potenciales, además del recurtido con el extracto tánico del espino.

Continuación Tabla 2. PNM de especies del bosque mediterráneo

ESPECIE Espino

REGIÓN III - VIII

USO / PROPIEDADADES Alimento: Flores, producción de miel de abeja (Apis melifera) Medicinal: Astringente para curar úlceras y heridas Paisajismo: Plantas para jardinería

Algarrobo Patagua

III - VI V - VIII

Forraje para animales Alimento: Flores, producción de miel de abeja (Apis melifera) Industria: Su corteza es rica en taninos, sirve para curtir cueros Paisajismo: Plantas para jardinería

Maitén

III - X

Alimento: Flores, producción de miel de abeja (Apis melifera) Medicinal: Hojas, Febrífugo, catártico, purgativo, tratar erupciones cutáneas alérgica Paisajismo: Plantas para jardinería

Quillay

IV - VIII

Medicinal: Afecciones de la piel, enemas, seborrea, bronquitis, digestión, aleopesía, combate hemorragias vaginales y leucorrea, reumatismos crónico expectorante, afecciones escamosas y crónicas de la piel, estimulante de las mucosas gástricas, sudorífico y diurético

Molle

I - RM

Medicinal: El destilado de la corteza y hojas se utilizan en aromaterapia

Bollén

IV - VIII

Medicinal: Diurético, vomitivo, febrífugo y laxante

Trevo

IV - VI

Medicinal: La corteza se usa para curar heridas de quemaduras y en infusiones, contra los abscesos provocados por golpes

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Mayo (Sophora macrocarpa) Manetti y Montecinos (1978) El mayo, especie arbustiva endémica de Chile, se ha venido estudiando en múltiples aspectos. Dichos estudios se han realizado principalmente en el fruto, constatándose la existencia de un atractivo porcentaje de aceite, proteínas y alcaloides. El aceite obtenido es comestible y su composición en ácidos grasos es cercana a la del aceite de raps. Su índice de poli-insaturación supera al de los aceites de oliva y raps, pero es inferior a otros aceites comestibles de uso corriente en Chile. El contenido de proteínas indica la posibilidad de aprovechar la "torta" residual de la extracción del aceite con fines de alimentación animal.* Entre los alcaloides detectados en semilla están la matrina, baptifolina y metilcitisina. La estructura química de uno de ellos puede constituir la base de un insecticida con características biodegradable. Se han realizado estudios en la detección y determinación de flavonoides en las hojas de esta especie. Hasta hoy se continúa estudiando esta especie tan rica en compuestos químicos cuyas utilidades son aún insospechadas en muchos campos. La situación deficitaria en Chile respecto al aceite crudo comestible, materia prima que debe ser importada para cubrir las necesidades del mercado interno, hace que la extracción industrializada de aceite a partir de la semilla de mayo sea interesante y justifique la investigación en torno a estos y otros aspectos relacionados con esta especie. Especies y productos de otras fuentes de información y transmisión de experiencia local Quillay: flor con buenas propiedades melíferas. Belloto del Norte: molienda de fruto para café. Con la información registrada se hizo un resumen de las especies, con sus aptitudes, usos y productos, el que se muestra en la siguiente tabla.

Tabla 3. Resumen usos y productos
TIPO PROPIEDADES TOTAL ESPECIES MADERERAS % NO MADERERAS % TOTAL MA y NM 16 14 16 TOTAL APLICACIONES 54 100 32 100 86 11 20% 15 37% 26 USO ACTUAL CON MERCADO (PRODUCTO) 2 4% 2 6% 4

Productos Comerciales: Rendimientos y Mercado Producto 1: Corteza de quillay Unidades y calidad Unidad de medida de extracción: kilos, toneladas. Unidad de comercialización: kilos, toneladas en fardos. Exigencia de calidad del comprador *Corteza bien seca, bien raspada, no azumagada ni acanutillada. Medida máxima (trola) 90 x 50 cm. Medida mínima 30 x 10 cm. Espesor mínimo 2 mm. *Los fardos deben ser uniformes, tipo tableados (no redondos), con o sin arpillera exterior. *Peso de fardos: 50 kilos por unidad Estimaciones de rendimiento de producto Se preseleccionaron tres funciones de rendimiento de corteza por árbol, basado en sus valores de estimación relativamente cercanos y las bondades de los ajustes. Función CQ 1. Gajardo y Verdugo (1979) Kc = e Kc: Hc: D: Nr: N R S * Hc *D * (Nr + 1)

Cantidad de corteza seca del árbol (kg) Altura comercial del árbol (m) Diámetro del árbol (cm) a 1,3 m de altura (DAP) Número de ramas del árbol = 197 = 0,98 = 0,46

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Función CQ 2. Prado y Aguirre (1987) PCCOM PSCCOM PCCOM: PSCCOM: DB: HT: N R ECM = -17,0409 + 0,0029 * (Db _ * HT) - 0,0506 * (Db_) + 2,4653 * (Db) - 2,5498 * HT = 0,59 * PCCOM Peso verde corteza comercial (kg) Peso seco corteza comercial (kg) Diámetro basal (cm) Altura total (m) = 50 = 0,94 = 27,6%

Ejercicio de rendimiento para productor Para árbol tipo (según referencias, tiene que tener sobre 20 cm de DAP para justificar extracción de corteza): Para DAP 30 cm = 10 kg de corteza comercial (1) (cort. com = 50% cort. total) Según la función Prado y Aguirre, con chequeo de contratista Para un bosque de quillay tipo: con presencia de árboles con rendimiento anterior, en un número entre 30 y 200 por hectárea, con corta según restricciones de Plan de Manejo (35% AB), corteza extraíble (comercial): desde = 100 kg/ha hasta = 700 kg/ha. Método de explotación La recolección de corteza de quillay históricamente se ha desarrollado mediante el volteado y descortezado del árbol. La corteza es desprendida en tiras largas (trolas), que incluyen desde el cambium a la corteza exterior. Estas tiras posteriormente son raspadas para lograr desprender la corteza externa, generando láminas delgadas de corteza interna, muy rica en saponina, que es enfardada en paquetes de tamaño estándar. El peso final del fardo dependerá de las condiciones de humedad tras el proceso de secado. De acuerdo a la legislación que aún rige la explotación de quillay (DS 366, del 17 de febrero de 1944), cuando los árboles no constituyen bosque, la corta puede realizarse únicamente entre mayo y diciembre, debiendo pedir autorización al SAG. Cuando los árboles constituyen bosque la corta se rige a través del DL 701, aplicando la normativa de intervención que se establece para el tipo forestal esclerófilo (criterio Conaf V Región). Mercado interno y comercialización del producto

Función CQ 3. Pulido (2000) Ln PSC PSC: DAT: H: R ECM Sesgo = -4,666 + 0,833 * Ln (DAT_ * H) Peso seco corteza (kg) Diámetro a la altura de tocón Altura total = 0,95 = 93,6% = 10,97

Gráfica de funciones preseleccionadas

Principales empresas compradoras del producto (empresas exportadoras): 1. Atlas Exportaciones e Importaciones Ltda., Viña del Mar. 2 . E x p o r t a c i o n e s A g r í c o l a s S t re m a r L t d a . , S a n t i a g o . 3. Soc. Agrícola y Forestal Casino Ltda., Santiago. El producto se compra para su exportación en las mismas condiciones en que el productor lo vende a las empresas exportadoras. Los volúmenes de compra en los últimos años están alrededor de las 300 toneladas anuales (detalle en mercado de exportación).
1 2 Funcionar 3

ÁRBOL TIPO DAP = 30 cm. H com = 8 m. FUNCIÓN 1 2 3 D.basal = 32 cm. H tot = 12 m. AUTOR Gajardo y Verdugo Prado y Aguirre Pulido C.COM (KG) 7 9 12 Ramas = 1

Corteza Quillay 15 10 Kg. 5 0

Precio de compra de producto Para la presente temporada el valor de la corteza estaría entre $ 800 y 850/kg,1 enfardada (fardo de 50 kg), puesto en planta. El pago es al contado, contra entrega de mercadería y correspondiente plan de manejo forestal.
1. Atlas, comunicación personal, junio 2007.

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Costo de explotación El contratista encargado de la faena y recomendado por la empresa compradora, cobra el 50% del precio de compra, incluyendo la faena de corta, descortezado, preparación de corteza, enfardado y flete a planta (dentro de la V Región). De acuerdo al precio de mercado del producto, el costo de explotación va a fluctuar entre $ 400 y $ 425 por kilo de corteza puesta en bodega de comprador. Utilidad estimada para el productor (bosque promedio) = 400 kg/ha* $ 400 = $ 160.000 /ha. A modo referencial, el costo de flete, relacionado con la distancia proveedor-comprador, se estima en $ 2.000/km, para un transporte de 20 toneladas por viaje. Producto 2: Biomasa de quillay para saponina Unidades y calidad Unidad de extracción: kilos, toneladas Unidad de comercialización: kilos, toneladas Exigencia de calidad del comprador *Diámetro mínimo 3 cm y máximo 20 cm. Diámetros mayores deben venir partidos. *Largos, tipo leña, máximo 1,2 metros. Trozos limpios, sin enfermedades, sin contaminantes. Estimaciones de rendimiento de producto Se preseleccionaron tres funciones de rendimiento de biomasa por árbol, basado en sus valores de estimación relativamente cercanos y las bondades de los ajuste.

Función BQ 1. Prado y Aguirre (1987) PTOT PTOT: D: DB: N R_ ECM = - 62,9909 + 0,5227 (D_) + 0,2138 (DB_) Peso verde total / kg DAP cm Diámetro basal = 50 = 0,96 = 22,6%

Función BQ 2. Sfeir (1990) PST = 36,367*H + 21,317*(D_H)) PVT (1) = 2 * 0,001 * PST PST: Peso seco total/gr PVT: Peso verde total/kg D: DAP cm H: Altura total R_ = 0,945 S = 0,76 (1) Modificada de peso seco a verde, factor 2 y gramos a kilos. Función BQ3. Pulido (2000) Ln PST = -1,902 + 2,089 * Ln DAT) Ln PVT (1) = 2 * Ln PST PST: Peso seco total (kg) PVT: Peso verde total (kg) DAT: Diámetro a la altura de tocón R_ = 0,98 ECM = 45,8% Sesgo = 10,74 (1) Modificada de peso seco a verde, factor 2
Gráfica de funciones preseleccionadas
ÁRBOL TIPO ÁRBOL TIPO DAP = 16 cm. H tot = 10 m. FUNCIÓN 1 2 3 AUTOR Prado y Aguirre Pfeir Pulido VALOR 140 110 125 D.basal = 18 cm.

Biomasa Quillay 150 100 Kg. 50 0 1 2 Funcionar 3

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Ejercicio de rendimiento para productor Para árbol tipo (monte bajo): DAT 18 cm = 120 - 140 kg (según función seleccionada, Pulido) *Para un bosque de quillay tipo: renoval monte bajo *Para densidades entre 100 y 800 árboles o vástagos por ha del tipo indicado la producción de biomasa extraíble, con las restricciones del PM (35% AB): Desde = 5 ton/ha, hasta = 36 ton/ha. Método de explotación Dependiendo del estado del bosque, se interviene el quillay mediante una corta selectiva, que puede incluir una corta sanitaria, corta intermedia como raleo o un clareo, bajando la densidad de pies lo suficiente para tener respuesta en los incrementos, considerando las restricciones legales (no más de un 35% del área basal). Mercado interno y comercialización del producto El mercado actual del producto biomasa de quillay lo tiene la empresa Natural Response, industria que se dedica a la producción de extractos (saponina) obtenido de material leñoso de quillay. Su producción se destina al mercado de exportación. Natural Response tiene un potencial de compra alrededor de 4.000 ton/año, en crecimiento. Precio de compra del producto: valor de biomasa (tipo leña) = $ 45 puesto en planta Quilpué. Costo de explotación: Contratista cobra $ 22 por cada kg de biomasa puesto en planta compradora (incluye flete, dentro de la V Región). Utilidad para el productor (bosque promedio) = 20 ton* $ 23.000 = $ 460.000/ha. A modo referencial, el costo de flete, relacionado con la distancia proveedor-comprador, se estima en $ 2.000/km para un transporte de 20 toneladas por viaje. Producto 3: Hojas de boldo Unidades y calidad Unidad de extracción: kilos, toneladas. Unidad de comercialización: kilos, toneladas. Exigencias de calidad del comprador: hojas secas, sanas, sin manchas.

Estimaciones de rendimiento de producto Se preseleccionaron tres funciones de rendimiento de biomasa de hojas por árbol, basado en sus valores de estimación relativamente cercanos y las bondades de los ajustes. Función HB 1. Sfeir (1990) PSh (gr) = 7.585546*H + 38.226008 * (D_ H)) PSh (kg) (1) = PSh (gr) * 0,001 PSh: peso seco de hojas D: DAP (cm) H: altura (m) R_ = 0,934 S = 0,928 (1) Modificada de gramos a kilos. Función HB 2. Montecinos (2001) Ln Peso = 1,971 + 1,688 * DBV - 0,233 * DBV_ + 0,012 * DBV_ Peso: peso seco de hojas (kg) DBV: diámetro basal del vástago R_ = 0,786 ECM = 16,4% EEE: 0,33 Función HB 3. L. Durán (2005) LnY= 3,133+1,90447 * LnX Y: peso seco de hojas (kg) X: diámetro del vástago (basal) R_ = 0,95 EEE = 0,59
Gráfica de funciones preseleccionadas
ÁRBOL TIPO DAP = 4 cm. H tot = 10 m. FUNCIÓN 1 2 3 Pfeir Montecinos L Durán AUTOR VALOR KG 25 18 18 D.basal = 5 cm.

Biomasa Quillay 30 25 20 Kg. 15 10 5 0

1

2 Funcionar

3

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Ejercicio de rendimiento para productor *Para un árbol (tocón) tipo DAT = 5 cm Nº de renuevos = 10 Producción hoja seca por árbol = 22 kg (1) *Por hectárea Para renoval de monte bajo, con densidades entre 50 y 400 árboles/ha, la producción de hojas, con una intensidad de corta que no supere el 35% del área basal, tendría en promedio: Entre 0,4 y 4 ton. de hoja seca / ha (1) (1) Valores derivados de promedio de funciones seleccionadas, con consulta a contratista Método de explotación La cosecha de las hojas de boldo se realiza entre diciembre y marzo, seleccionando los individuos por edad y cantidad de estas (Sapaj, 1988). Se extraen tres a cuatro retoños, que se recuperan en cuatro a seis años más. Luego son apilados sobre el suelo para que las hojas pierdan humedad. Posteriormente se sacude cada retoño para que las hojas caigan, seleccionando las aptas para la comercialización, que finalmente serán embaladas a 10% de humedad (Trobok, 1979). La producción está orientada directamente a la extracción de las hojas. Sin embargo, los procedimientos presentan una desventaja y es que el producto obtenido generalmente es muy heterogéneo, dado por las diferencias en los tiempos de acopio para un mismo lote, lo que generan material con distintos estados de degradación al momento de la venta (Roach, 2001). Mercado interno y comercialización del producto Principales compradores 1.Atlas Exportaciones e Importaciones Ltda., Viña del Mar. 2. Hojas Export Ltda., Santiago. 3.Exportaciones Agrícolas Stremar Ltda., Santiago. 3. Soc. Agrícola y Forestal Casino, Santiago. Precio del producto = $ 300/kg (en planta Viña del Mar). Costo de explotación: Contratista faena (incluido flete) = $ 200 por kg (ensacado, 50 kg seco). Utilidad para el productor (bosque promedio) = 2 ton/ha* $100.000 = $ 200.000/ha. A modo referencial, el costo de flete, relacionado con la distancia proveedor-comprador, se estima en $ 2.000/km para un transporte de 20 toneladas por viaje.

Producto 4: Carbón vegetal de espino Unidades y calidad Unidad de medida de extracción: kilos, toneladas. Unidad de comercialización: kilos, toneladas. Exigencia de calidad del comprador: Que no venga mezclado, que no venga molido Estimaciones de rendimiento de producto Algunas evaluaciones silviculturales indican que en espinales densos en ambiente natural (Trucco, 1985), al eliminar el 80% de cobertura, se producen 18 toneladas de carbón por hectárea, mientras que al eliminar el 30%, se producen 6,8 ton/ha de carbón. En experiencias en horno de barro en el país, los rendimiento están entre los 18% y 20% (Sercotec, 1986). Otros estudios dan 20,8% (Faúndez y Mieres, 1987) y 20,3% (Olivares, 1991). Gajardo y Verdugo (1979) determinaron que la relación existente entre producción de leña verde y rendimiento de carbón está en proporción directa, perdiéndose cerca de un 70% del peso en el proceso de carbonización del espino. Alvarado (1989) determinó un rendimiento de 20,3% para la carbonización del espino en hornos de ladrillo tapizados de barro y paja, a través de una combustión incompleta, mientras que Galaz (2004) determinó un rendimiento de 24,1%. Se preseleccionaron tres funciones de rendimiento de carbón de espino por árbol, basado en sus valores de estimación relativamente cercanos y las bondades de los ajustes. Función CE 1. Gajardo y Verdugo, 1979 (V Región)
PC = PC: DBAS: HCOM: NR: N R_ S e * DBAS peso carbón (kg) diámetro base (cm) altura comercial (m) número de ramas = 190 = 0,96 = 5,9 * HCOM * (NR + 1)

Función CE 2. Oyarzún y Palavicino, 1984 (IV Región)
Ln PSTOT = -1,968267 + 1,8911210 * Ln DB PC = 0,3 * Ln PSTOT PSTOT: peso seco total (kg) PC: peso carbón con rendimiento de 30% (leña seca-carbón) DB: diámetro basal (cm) N = 18 R_ = 0,99

Función CE 3. Díaz, 2004 (Región Metropolitana)
Ln Peso = 8,1177 + 2,3813 * Ln DAT PC = 0,3 * Ln Peso Peso: peso seco total (en kg) PC: peso carbón con rendimiento de 30% DAT: diámetro altura tocón (m) N = 40 R_ = 0,86; S = 0,37

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Gráfica de funciones preseleccionadas

ÁRBOL TIPO DAP = 12 cm. N vast = 4 m. FUNCIÓN 1 2 3 AUTOR Gajardo y Verdugo Oyarzún y otro Díaz VALOR KG 35 18 26 D.basal = 4 cm.

Carbón de Espino 40,0 30,0 20,0 10,0 Kg. 0,0

Para los sectores que presentan mayor concentración de árboles, se sugiere el manejo por monte bajo favoreciendo el número de vástagos para la producción de leña con fines productivos. Para las áreas que poseen un menor número de árboles por hectárea, que actualmente se utilizan con fines silvopastoriles o se vayan a disponer para tal práctica, se aconseja la intervención del matorral para dar estructura de monte alto, dejando entre 250 y 400 árboles/ha. La principal modificación de la situación actual sería disminuir progresivamente la rutina del descepe hasta eliminarla, reemplazándola por la correcta aplicación del raleo, el que debe relacionarse con el objetivo del rodal, que permitiría regularizar la estructura del espinal logrando respuestas favorables de crecimiento (Navarro, 1995). Para manejo de monte bajo, con fines productivos de leña y carbón, se recomienda eliminar todos los vástagos que presenten daño fitosanitario o mala formación, por debajo de los 35 cm de altura, para mejorar la formación de leña futura. En estas condiciones los individuos monofustales con diámetros basales entre 10 y 20 cm entregan los mejores rendimientos en fitomasa leñosa (Galaz, 2004). Mercado interno y comercialización del producto La comercialización se realiza de manera directa. El poder comprador es normalmente un intermediario, que fija los precios de compra, los que se han mantenido en los últimos 10 años. Los intermediarios venden el producto a quienes embalan el carbón en bolsas de 2,5 kilos, o bien, revende el producto envasado a los lugares de comercialización (supermercado o almacenes). Precio del producto: para productor (pagado por intermediario en predio) = $ 100 a $ 120/kg. En supermercados: carbón en bolsas de 2,5 kilos = $ 800 ($ 320/kg). Costo de explotación: los contratistas, que hacen el trabajo de extracción de leña y hacen el carbón, cobran el 70% de la producción obtenida. Por lo tanto, de acuerdo a los precios indicados, el costo para el productor estaría entre $70 y $ 80 por kg. Utilidad para el productor (bosque promedio) = 5 ton/ha* $ 40.000 = $ 200.000/ha.

1

2 Funcionar

3

Ejercicio de rendimiento Árbol tipo : DAT = 12 ; H = 4 Nº Vast/árbol = 4 Producción media de carbón por árbol según función media seleccionada = 26 kg (Díaz, 2004) Por hectárea: Para renoval de monte bajo, con densidades entre 200 y 800 árboles/ha, la producción de carbón con una intensidad de corta que no supere el 35% del área basal, estaría en promedio entre 2 y 7 ton de carbón/ha. Método de explotación Según estudio (Galaz, 2004), la principal características de los predios con producción de carbón (VI Región) es la variabilidad en la densidad existente y el gran deterioro del bosque. Se observa que no existe un criterio sustentable para la extracción del recurso, pues se seleccionan los mejores individuos, de mayor diámetro, los que corresponden a árboles maduros. En general se presentan dos condiciones de espinal, zonas de alta densidad con aproximadamente 600 a 1.200 árboles/ha y sectores con un número reducido de individuos entre 10 y 400 árboles/ha, que se encuentran en uso silvopastoril.

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Resumen de productos y utilidades

bosque mediterráneo (BM) en la exportación total del sector forestal
PRODUCTO Rendimiento ton/ha Corteza Quillay Biomasa Quillay Hojas de Boldo Carbón de Espino 0,4 20 2 5 Utilidad productor $/ha 160.000 460.000 200.000 200.000
Año 2002 2003 2004 2005 2006 TOTAL EXP. millones US$ 2.301,051 2.523,959 3.396,626 3.495,421 3.889,980 Total PNM millones US$ 28,908 31,108 33,382 (1) (1) 1,26 1,23 0.98 --%PNM Spp. B. Medit millones US$ 4,467 3,426 3,154 4,927 5,552 0,18 0,14 0,09 0,14 0,14 % BM

Empresa

Monto total US$ 10.931.194 3.759.997 2.154.240 1.803.707 868.859 847.043 625.152 337.920 290.048 233.681

Base: Exportaciones forestales chilenas. INFOR. Boletines estadísticos Nº 86 ; 93 ; 99 ; 109 ; 115
PRODUCTO 2002 2003 2004 2005 2006 TOTAL miles US$ Extractos Quillay Hojas Boldo Corteza Quillay Otros PNM Quillay Otros mat. veg. Quillay Carbón vegetal TOTAL 2.299 905 1.029 234 --4.467 1.563 579 731 538 7,2 3.418 1.779 819 -533 4,8 12,1 3.148 2.686 907 774 397 162,3 0,6 4.927 2.983 1.102 686 781 --5.552 11.310 4.312 3.220 2.483 167,1 19,9 21.512

Desert King Chile Ltda. Atlas Exportaciones e Importaciones Ltda. Hojas Export Ltda. Natural response S.A. Comercial Graneros Ltda. Exportaciones Agrícolas Stremar Ltda. Cáceres López Jorge Luis Jorge Gallardo F. SACI Ltda. CELTA Exportadora e Importadora Ltda. KOCHI S.A.

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Análisis y Conclusiones

De los usos y aplicaciones de las especies del bosque Una de las incógnitas que siempre se plantean los interesados que estudian o trabajan con el bosque nativo de la zona central es "cómo sería este bosque antes de que comenzara a caer en forma masiva" (haciendo crecer la industria minera y posteriormente la agrícola-ganadera). Las primeras reseñas de las especies nos dan cuenta del uso ancestral que han tenido, especialmente como fuente de alimentos. Es notable la distinción que hace Alonso de Ovalle de los árboles nativos entre los frutales y no frutales. La apreciación respecto a la calidad de las maderas que hace el abate Molina, señalando como las más preciosas de Chile "el caven, el quillay, el lithi, el maitén y el temu", se hace difícil de entender hoy, con los estados y calidades en que se encuentran en el presente estos árboles, la mayoría en estado de matorral. Las apreciaciones de los árboles y sus bondades que se tienen de la primera época colonial, si bien no es información con rigurosidad científica, es valiosa porque proviene de personas preparadas, conocedoras de las especies y maderas de otras latitudes (un material muy usado en esa época). Llama la atención en esos escritos, la recurrencia en la identificación de la presencia abundante de canelo y el uso de su madera para construcciones, una especie que ahora se encuentra en la zona central en micrositios muy restringidos (alta humedad). Aparentemente, esto estaría indicando los cambios que se han producido en la calidad de los sitios de los ambientes mediterráneos (hacia la aridificación y desertificación). La alta humedad y calidad de los suelos en llanos y cerros daba la posibilidad de lograr altos crecimientos de las especies, siendo notable lo que señala el abate Molina respecto al espino: en algunos sitios, "el caven se eleva tanto como las más altas encinas" en tierras sustanciosas. Avanzando en el tiempo y en la formación del país como nación, Federico Albert, doctor en ciencias naturales, considerado uno de los conservacionistas más importantes de los recursos naturales de Chile, en cargo institucional por 20 años (Ministerio de Industrias a cargo de la inspección de Bosques y Aguas, 1898-1917), conocedor, no cabe duda, del estado ya deplorable de los bosques en esa época, indica en su informe de consultor, ya retirado de la vida pública, las bondades de las especies nativas de la zona central.

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En su informe reconoce 12 especies nativas de la zona central que tienen apropiadas características para el uso como maderas en aplicaciones específicas, seguramente porque vio el uso de esas maderas en las aplicaciones indicadas, destacando las especies algarrobo y espino. En otros usos no madereros (alimento, medicina, curtiembres, etc.), de las 12 especies madereras, destaca 9 para usos y aplicaciones diversas. Otras fuentes de información más recientes, con estudios científicos y proyectos específicos, van corroborando las bondades de las especies enunciadas por los primeros observadores. Esto, tomando en cuenta que hay propiedades madereras que en el estado actual de los árboles, no es posible obtener buenos resultados en los indicadores (caso del espino y la calidad de la madera, señalado en trabajo de Gutiérrez y otros). El cuadro resumen de los productos da una cuenta final de 16 especies del bosque mediterráneo que tienen propiedades madereras, de las cuales 14 especies tienen además otras propiedades (alimenticia, medicinal, etc.). De las 16 especies con propiedades o aptitudes madereras, se reconoce un total de 54 aplicaciones potenciales, de las cuales sólo 11 están en uso o con posibilidades de uso, y sólo 2 de estas aplicaciones tienen desarrollado un producto con mercado (4%). De las 14 especies que además de tener aptitud maderera tienen otras propiedades no madereras, se reconoce un total de 32 usos y aplicaciones potenciales, de las cuales 15 están en uso o con posibilidad próxima, y solo 2 se constituyen como producto con mercado (6%). Resumiendo, de las 16 especies identificadas con un total de 86 productos potenciales (madereros y no madereros), se han desarrollado o están en desarrollo 13 especies con 26 usos (30%) y sólo 3 especies han desarrollado 4 productos con mercado (5%), que son: espino. De acuerdo al ranking de productos por especie, las con mayores potencialidades de desarrollo resultan ser el espino, el peumo y el algarrobo. De estas especies, los productos potenciales son en un 60% madereros, asociados a la industria del mueble, tornería, construcción (pisos, estructura), instrumentos musicales, además de los usos energéticos conocidos. Los productos no madereros (40%) de estas especies se asocian principalmente a la industria de la curtiembre, los alimentos y la medicina. Corteza de quillay, biomasa de quillay, hojas de boldo y carbón de

De las especies y productos con mercado El quillay y el producto corteza Es un producto que claramente no tiene sentido incentivar, dado el impacto destructivo que tienen sobre árboles desarrollados, sobre el bosque y el paisaje. Por lo general, la biomasa leñosa se pierde luego de extraer la corteza de estos grandes árboles, o se transforma en leña o carbón, que no es de buena calidad, por lo que no tiene buenas expectativas de venta. Es un producto "tradicional" que si bien se ha mantenido, debiera ir en retroceso, toda vez que como negocio es "atractivo" sólo cuando se trata de diámetros grandes (mayores a 40 cm de DAP) que dan altos rendimientos de corteza y estos árboles son cada vez más escasos, y los que los tienen, la mayoría prefiere dejarlos como valor paisajístico (con excepciones desde luego). El mercado son empresas exportadoras de corteza, de antigua data, intermediarias de la industria de saponinas, y los precios de compra del producto (listo para exportar) se ha mantenido casi constante los últimos 10 años, por lo que para el estado actual de los bosques de quillay, el negocio es de baja rentabilidad, como se observó en el ejercicio planteado. Para las empresas exportadoras, probablemente sigue siendo un buen negocio, a pesar de las bajas en los volúmenes de ventas (en relación a una década atrás) y se mantienen los últimos años en un nivel relativamente constante, al igual que los volumen anuales exportados (300 a 400 ton = 35.000 árboles de DAP 30 cm). El quillay y el producto biomasa Surge como una alternativa de producto para el mercado de la saponina y tiene la ventaja, frente a la corteza, de tener la posibilidad de aplicar una corta que sea productiva y de mejoramiento a bosques y árboles en desarrollo. Actualmente hay un solo mercado para el producto, lo que afecta en cierta medida las posibilidades de negociación del productor. Las utilidades para el productor no son significativas, en el caso de quillay en bosque nativo (rendimiento medio), como podría serlo en un régimen de plantaciones.

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Sin embargo, el producto permite entrar al bosque e iniciar el proceso de ordenación, con beneficios que se van a ir incorporando en el sistema predial: mejorando la calidad de los individuos del bosque futuro para nuevos productos de mayor valor, enriqueciendo el valor del suelo a través de la calidad del paisaje y los arreglos asociados a los servicios ambientales (agua, suelo, biodiversidad). Las expectativas del poder de compra del producto van en aumento, en la medida en que surgen y se desarrollan nuevas aplicaciones para la saponina. Sin embargo, el producto biomasa está en el escalón más bajo respecto a las exigencias de tamaños y calidad del producto, por lo tanto en una proyección de manejo del bosque, a mediano y largo plazo, hay que pensar en el desarrollo de otros productos madereros de mayor valor, que permitan aprovechar sus propiedades como son la facilidad de tallado, la resistencia de la madera y el buen comportamiento frente a condiciones de alta humedad. El boldo y el producto hojas Este es un producto tradicional asociado al uso medicinal desde muy antiguo y actualmente se desarrolla para la industria farmacéutica y aromática. A la especie se la reconoce también en el consumo ancestral como alimento a partir del fruto y posteriormente se le adjudican propiedades madereras asociadas a empleos en mueblería y tornería. Sin embargo, el mercado ha dirigido y mantenido el uso hacia el producto más exclusivo (mayor valor), las hojas, desplazando por ahora los otros componentes y sus posibilidades de desarrollo. Últimamente, en la industria alimenticia de la miel, se le está reconociendo al boldo buenas posibilidades de producción melífera, por las propiedades de sus flores (presencia de escamitas nectaríferas en sus flores femeninas, PFNM, Infor., 2003). El desarrollo exclusivo del producto hojas de boldo trae como consecuencia que el manejo de la especie se hace dirigido a maximizar este producto, lo que significa generar tipos de árboles para producción de hojas: un monte muy bajo, con alta densidad de renuevos, que se intervienen selectiva y periódicamente cada cinco a ocho años, dependiendo de los crecimientos.

Mientras no se redescubra que la madera de boldo o el árbol de boldo desarrollado puede valer tanto o más que sus hojas, y que estas pueden ser complementarias a otros productos, seguiremos en esta tendencia de cultivo agro-forestal. El mercado interno de hojas de boldo ha sido por mucho tiempo de tipo informal (como la mayoría del mercado de las hierbas medicinales y aromáticas). Recién se está comenzando a regular su venta formal a través de normativas reglamentarias del Ministerio de Salud. El mercado de exportación se mantiene relativamente constante, en valores y tonelaje anual, alcanzando promedios de venta de 1.600 toneladas, lo que significa aproximadamente la intervención de 800 a 1.000 ha, con valores entre US$ 700 mil y un millón (similar a corteza de quillay). El espino y el producto carbón El espino a pesar de las múltiples loas recibidas desde los inicios de su avistamiento, por las múltiples propiedades de su madera, su corteza, flores y frutos, mantiene un producto comercial actual que se restringe al carbón, considerado de alta calidad. Representa, junto al peumo, la especie con más productos potenciales que se registraron en este estudio, llegando a un total de 11, con uno solo mercado formal. De los 10 usos y aplicaciones potenciales, 6 son madereras, abarcando la mayoría de las posibles aplicaciones en la industria del mueble y construcción, enchapados, ebanistería, parquet, tornería y estructura. Las cuatro aptitudes no madereras se relacionan con la industria de los taninos y el curtido, medicinal, alimento y perfumería, además de melífera. Del uso maderero sólo queda la información descrita en la época cuando los espinos eran árboles grandes y participaban, probablemente con mayor o menor presencia, en las asociaciones del bosque mediterráneo de condición más xérica. Hoy la especie se distribuye con gran presencia y en grandes superficies en los llamados "espinales", que en su mayoría fueron sitios de bosque nativo, desmontados y descepados para el uso agrícola cerealero, que luego de la bonanza fueron abandonados o usados para ganadería extensiva. El espino como especie pionera con eficientes sistemas reproductivos y mecanismos de adaptación a zonas aridificadas, ha recubierto gran parte de esos sitios, siendo consumido en forma recurrente para leña y carbón. La mayoría son árboles de monte bajo, delgados, chuecos y de baja estatura, con los cuales no es fácil pensar en el uso maderero, salvo que sean piezas muy pequeñas.

En este sentido, para el boldo, claramente no se está haciendo un manejo que propenda al desarrollo de las capacidades arbóreas de la especie y sus propiedades -maderables y no maderables- y menos, se está fomentando la estructura de bosque.

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En el uso no maderero, hay inicio de estudios con evaluaciones más o menos consistentes, respecto a taninos proveniente de las vainas de las semillas para la industria de la curtiembre. Otras aptitudes no madereras como alimento (fruto) y medicinal (corteza), si bien seguramente han tenido un uso ancestral, no tienen una perspectiva actual de desarrollo. Se le reconoce como un árbol con flores aromáticas y potencialidad melífera. El carbón es un producto que tiene por ahora la mayoría de su venta en el mercado interno; sin embargo, en los últimos años se observa su entrada en el mercado de exportación, con volúmenes anuales muy variables (1 a 30 ton), sin identificar especie (carbón vegetal) y con precios también variables (US$ 300 a 700 /ton). Los precios del carbón vegetal de exportación no son muy lejanos a los precios que se paga por el carbón de espino en supermercados, el cual equivale a tres veces lo que se le cancela al productor. Por ahora da la impresión de que al espino, en buenos sitios, hay que manejarlo con raleos y clareos, y dejar crecer a los mejores en calidad y forma, hasta lograr diámetros y rectitudes que permitan obtener algún producto maderero (como parte y pieza de tamaño pequeño). La miel como subproducto asociado al bosque La producción de miel podría considerarse una actividad vinculada a la presencia de bosque o de algunas especies que tengan aptitudes apícolas, como las señaladas en los listados de usos y productos (boldo, quillay, espino). Sin embargo, no se encontraron estudios específicos que analicen la relación silvicultura-apicultura, respecto a la producción melífera y/o manejo de bosque o tratamientos de especies para la producción de miel. La producción de flores en los árboles es un fenómeno natural asociado a la reproducción, y las mayores o menores capacidades de producción de flores y néctar van a estar vinculadas a condiciones fisiológicas, las que a su vez son respuestas a condiciones ambientales (humedad, temperatura). La producción de miel en Chile corresponde principalmente a la polifloral, aunque también existen ciertas variedades monoflorales. Las más características de Chile son: miel de alfalfa, miel de trébol, miel de ulmo, miel de azahar, miel de quillay, miel de multiflora, miel de yerba azul, miel de eucaliptos, miel de avellano (Forster, 2005). Los costos de producción de la miel se encuentran entre los 0,49 a 0,65 centavos de dólar por kilo. Estos comprenden la mano de obra, sanidad, alimentación, transporte, suministros, arriendo de terreno, etc. (Sociedad de Inversiones Carmencita, citado por Forster, 2005).

La demanda nacional de miel de abeja corresponde a un tópico sobre el cual no existe información fidedigna, aunque es común que las estimaciones de los participantes del sector consideren que en el país se consume aproximadamente el 10% de la producción nacional, lo que sería menor a 100 gr/hab/año, cifra que se encuentra muy por debajo del promedio de consumo mundial, que es de 220 gr/hab/año (Forster, 2005). Las estadísticas de exportaciones de miel de los últimos 20 años se podrían dividir en tres etapas: antes de 1990, con una exportación promedio de 1.500 toneladas; la década de 1990, con un promedio de 1.900 toneladas aproximadamente; y lo que va del siglo XXI, con 6.500 toneladas en promedio (Odepa, 2006). Las exportaciones totales de miel de Chile en el 2005 alcanzaron 7.159 toneladas, 40% más que durante el 2004. Su valor fue de US$ 9,9 millones, cifra 21,4% menor que la del período anterior, y su precio promedio llegó a US$ 1,4 por kilo (Odepa, 2006). Entre enero y abril de 2006 se han exportado 3.964 toneladas, volumen superior en 8,4% respecto a igual lapso de 2005. Su valor ha alcanzado a US$ 6,1 millones, cifra que refleja un incremento de 16% en el período mencionado, con un precio que superó US$ 1,5 por kilo (Odepa, 2006). La evolución de los destinos de las exportaciones de miel chilena se ha concentrado cada vez más en Alemania, con 84% del volumen entre enero y abril de 2006 (Odepa, 2006). La miel exportada corresponde en su mayoría a un producto a granel, sin diferenciación, ni por envase, ni por tipo (Odepa, 2006).

Epílogo
Los árboles, este adorno majestuoso de los campos, estos conductores de frescura y fertilidad, son tan necesarios en la economía del mundo, que el hombre que estudia el arte de hacer felices a sus semejantes, no puede menos que fijar su atención en uno de los más poderosos recursos puestos a nuestro alcance para dar una latitud inmensa a nuestra industria y aumentar considerablemente el bienestar de los individuos y de las naciones. Texto del Museo Universal de Ciencias y Artes (1824), citado por Claudio Gay y la comisión encargada de formar una ordenanza de bosques. Chile, febrero de 1839.

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