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HAHNEMANN Samuel Presentación Una de las principales inquietudes de los miembros de la Academia de Homeopatía de Asturias es profundizar en nuestros conocimientos

, lo que nos ha movido desde un principio a reunirnos semanalmente para estudiar materia médica, comentar historias clínicas -incluso ver pacientes en común- y profundizar en la doctrina, conocimiento que consideramos esencial para acceder a una praxis lo más correcta posible. Así fue como nos enfrentamos en el invierno de 1989 a la traducción que de las Enfermedades Crónicas de Hahnemann había hecho el Dr. Flores Toledo. Muy pronto, sin embargo, empezaron a surgir las dudas, y a medida que avanzábamos en el estudio de esta obra fundamental aumentaban nuestras dificultades, hasta que llegó un momento en que decidimos abandonar esta versión y utilizar la francesa de P. Schmidt, que es al fin y al cabo el origen de la traducción castellana; comprendimos entonces que en la edición mejicana de Flores Toledo el texto francés había sido reducido, constatando además numerosos errores de traducción. Aunque tratamos de proseguir con la versión de Schmidt, las dificultades con que se encontró la mayoría de los miembros de la Academia a causa del idioma nos obligaron a desistir. Fue entonces cuando nos planteamos hacer una traducción completa de las Enfermedades Crónicas que sirviera de base para nuestro propio trabajo; y una vez terminada, ¿por qué no acometer su publicación?: tal vez podría interesar a otros homeópatas de lengua española. Finalizada la traducción, el Dr. Murata nos indicó la conveniencia de corregir el texto cotejándolo con el del Dr. Jourdan, versión mucho más fiel al original alemán; y así se hizo. El trabajo resultó algo más arduo, pero creemos que el resultado mereció la pena. Con la presente traducción hemos intentado ser fieles al espíritu de esta obra básica de la homeopatía. De la edición del Dr. Schmidt -excelente, aunque un tanto «personal»- hemos conservado la división en capítulos que tanto facilita la lectura y el estudio, la clasificación de los síntomas de la psora y algunas de las notas aclaratorias. Esperemos sinceramente que la obra satisfaga a la mayoría de cuantos se acerquen a ella, y solicitamos la benevolencia de quienes la juzguen y la indulgencia para con los posibles errores. Dra. Ana Reig Gourlot

Tesorera de la A.H. A. A modo de prefacio Grata noticia e inmerecido honor el introducir esta nueva traducción de «Las Enfermedades crónicas, su naturaleza específica y su tratamiento homeopático» que tal es el título original de esta obra, tan poco respetado por los traductores sucesivos, exceptuando la realizada por el mejicano José Antonio Ugartechea, que ha tenido esta obra inmortal que para la gloria de la Academia Homeopática de Asturias ha traducido la Dra. Ana Reig Gourlot y que indudablemente ayudará para la difusión del tratamiento miasmático, piedra bóveda del edificio homeopático. Ningún homeópata podrá justificar la ignorancia de esta obra si ha leído meditadamente el Organon del Arte de Curar ya que en repetidas ocasiones Hahnemann recomienda su lectura. La primera mención que hace a su obra es en la nota 77 al Par. 80, que es una perfecta introducción a la misma ya que en ella detalla el origen de este gran número increíble de afecciones crónicas, indagando y reuniendo durante 12 años pruebas seguras de esta gran verdad desconocida (Die Grosse Warheit), descubriendo al mismo tiempo los principales (antipsóricos) remedios que colectivamente son casi iguales a esta enfermedad en todos sus desarrollos y formas diferentes. Publicó sus observaciones sobre este asunto en el libro titulado «Las enfermedades crónicas» (4 volúmenes Dresden, Arnold - segunda edición: Dusseldorf. Schaub). Antes de este conocimiento trataba a las enfermedades crónicas como «entidades patológicas aisladas e individuales» o como si fueran una enfermedad idiopática. Ahora se ha alcanzado casi la meta deseada en cuanto al descubrimiento reciente de los remedios antipsóricos. La publicación de las instrucciones especiales para su preparación y empleo. La capacitación para prestar un servicio esencial y casi invariablemente para realizar una curación perfecta. En el Par. 205 remite al lector del Organon al «Tratado de las Enfermedades Crónicas», donde ya ha indicado la marcha que debe seguirse para el tratamiento interno de estas afecciones de un modo riguroso como podría hacerlo un médico singular después de largos años de experiencia, de observación y de meditación. Aquí menciona Hahnemann los tres factores que aunados le han permitido alcanzar con su largo trabajo el ideal de la curación perfecta. En el Par. 232 vuelve a citar su tratado para la comprensión de las enfermedades alternantes. Por lo tanto la obra completa de las enfermedades crónicas incluye necesariamente la traducción de los 48 antipsóricos que en castellano

lamentablemente no existe, y que con ocasión de esta traducción estimulo a la joven Academia de Homeopatía de Asturias a emprender con entusiasmo para terminar y colmar esta sentida necesidad. Para estimular y espolear a la lectura de las Enfermedades Crónicas me permito ofrecer una visión sinóptica del pensamiento largo de Hahnemann, tal como se ha expresado en su primer volumen. Quiera Dios concederme el ver cumplido mi deseo de que los tres volúmenes restantes salgan a la luz vertidos en la luminosa lengua castellana, para que este conocimiento sea de verdadera utilidad para la humanidad doliente. Dijimos que el título completo de esta obra es «Las enfermedades crónicas, su naturaleza específica y su tratamiento homeopático», por lo que podemos dividir esta obra en dos partes: A-Naturaleza de las enfermedades crónicas y BTratamiento de las enfermedades crónicas. Naturaleza de las enfermedades crónicas (par. 1 a 108) I-Presentación de la Psora (Par. 1 a 58). a-Constante fracaso de la homeopatía en el tratamiento de las enfermedades crónicas no venéreas (1 a 13). b-Búsqueda de las causas de este fracaso (14 a 21). c-Descubrimiento de la Psora (22 a 27). d-Los 3 síntomas crónicos (28 a 33). e-Historia de la Psora (34 a 45). f-Los tratamientos de la Vieja Escuela, consecuencias de la ignorancia de la Psora (46 a 48). g-Observaciones de los antiguos médicos sobre la supresión de los síntomas cutáneos vicariantes (49 a 52). h-Ejemplos de Juncker (53) y de otros prácticos (54). i-Conclusión: La Psora es una enfermedad inmensa del organismo entero, de la cual la erupción cutánea no es más que el síntoma local vicariante (55 a 58). II-Las enfermedades crónicas (Par. 59 a 108). a-Evolución de las enfermedades crónicas (59 a 94). 1-Comparación entre las diversas enfermedades miasmáticas (agudas y semiagudas) (59 a 67).

2-Las enfermedades crónicas (68 a 94), la syphilis (70 a 76) y la Psora (77 a 94). b-La Psora Latente (95 a 102). 1-Posibilidad de diagnóstico (95 a 96). 2-Síntomas de la Psora Latente (97). 3-Peligros de la Psora Latente (98 a 102) por la falsa seguridad (98); circunstancias que hacen estallar la Psora Latente (100); estallido de la Psora (102). c-La Psora manifiesta o secundaria (103 a 108). 1-Estallido de la Psora (103). 2-Síntomas de la Psora manifiesta (106). 3-Especies nominales de la patología ordinaria, enfermedades particulares y distintas (107 y nota). Tratamiento de las enfermedades crónicas (par. 109 a 312) I-Principios generales (Par. 109 a 210). a-La Sycosis (111 a 114). b-La Syphilis (115 a 141). 1-Distinguir los 3 estadios (116). 2-1* estadio: el chancro (117 a 130) y su tratamiento (126). 3-2* estadio: syphilis interna (131 a 135). 4-3* estadio: syphilis complicada (136 a 141). c-La Psora (142 a 210). 1-Advertencia liminar (142 a 144). 2-Tratamiento medicamentoso (145 a 168). 3-Precauciones especiales durante el tratamiento (169 a 210); género de vida y régimen (170 a 191), obstáculos a la curación (192 a 210). II-Modo de conducir el tratamiento (Par. 211 a 276). a-Precauciones (211 a 215). consignadas como

b-Observaciones después de la administración del remedio (216 a 221). 1-Retorno de síntomas antiguos (216). 2-Aparición de síntomas nuevos (217). 3-Agravación al comienzo de síntomas habituales (218). 4-Agravación prolongada (219 a 221) medios para antidotar (220). c-Las tres faltas graves (222 a 228). 1-1* falta: creer que las dosis son demasiado débiles (223). 2-2* falta: elección errada del remedio (224 a 226). 3-3* falta: no permitir actuar al remedio (227 a 228). d-Estudio más detallado de las reglas de repetición del remedio (229 a 244). e-Casos particulares donde el tratamiento de una enfermedad crónica está perturbado o aún interrumpido (245 a 253), enfermedades agudas intercurrentes (246 a 253). f-Diversas consideraciones complementarias (254 a 276). 1-Cómo se desarrolla la curación (254 a 261). 2-Cómo y cuándo tomar el remedio (262 a 266). 3-Las evacuaciones paliativas (267 a 272). 4-Higiene corporal (273 a 275). III-Los medicamentos (Par. 277 a 313). a-Consideraciones generales sobre los medicamentos antipsóricos (279 a 283). b-La preparación de las diluciones y dinamizaciones (284 a 296). c-Los glóbulos (307 a 311). d-Los remedios isopáticos (312). Como vemos a través de esta sinopsis la mente privilegiada de Hahnemann ha abarcado la totalidad de los fenómenos involucrados en la concepción y tratamiento de la fuerza vital crónicamente desequilibrada, abarcándola en la visión de un desequilibrio que se va manifestando progresivamente en distintos estadios, lo que obligará a los estudiosos cuando traten a la Psora a

definir a qué estadio de la Psora se refieren cuando hablen de la acción de un medicamento como antipsórico. Cuando esta metodología sea una realidad cotidiana, el tratamiento preconizado por Hahnemann hace más de cien años será la materialización reservada a «la posteridad más concienzuda y más esclarecida» que recogerá el fruto de sus largos desvelos por haber sometido su gran descubrimiento al crisol de la experiencia. Es el deseo más ferviente para todos lo que estudien esta obra, de quien muchas veces se siente como «una voz clamando en el desierto», pero que ha hallado en la generosa tierra hispánica la dócil recepción que dará la ubérrima cosecha que nos ha indicado Hahnemann cuando nos invitó a que lo imitáramos, pero bien. DR. S. MURATA Buenos Aires, 3 de Diciembre de 1990. Introducción Del Dr. C. HERING #B Segunda edición Publicada en alemán y traducida al inglés por CH. HEMPEL en 1845 exponiendo su famosa Ley de curación, llamada desde entonces Ley de HERING. I. La obra de HAHNEMANN sobre las Enfermedades Crónicas puede ser considerada como la continuación de su Organon, y los remedios citados con su rica sintomatología tras este volumen pueden ser tomados como la continuación de su Materia Médica Pura. Al igual que las reglas y los principios de la terapéutica general son desarrollados en el Organon, también expone HAHNEMANN en este Tratado de las Enfermedades Crónicas las reglas y principios que deben inspirar a todo médico en el tratamiento de las enfermedades crónicas, cuyo número es inmenso. En la Materia Médica Pura HAHNEMANN nos describe la sintomatología que los médicos, mediante experimentaciones sobre personas sanas y sensibles, son capaces de producir. El presente tratado, por el contrario, contiene medicamentos que HAHNEMANN ha empleado particularmente en el tratamiento de las enfermedades crónicas. Los llamaba por esta razón antipsóricos. Si en el Organon HAHNEMANN intenta establecer el hecho de que el principio de Similia similibus curentur es la ley suprema de cualquier terapéutica

auténtica y que esta regla debe ser absolutamente respetada en el tratamiento de cualquier afección patológica, en su Tratado de las Enfermedades Crónicas -basado a su vez en el Organon- no modifica nada ni altera nada su primera enseñanza, pero demuestra en él que casi todas las enfermedades crónicas tienen un origen común y están relacionadas unas con otras por una categoría de medicamentos especiales, designados por él como antipsóricos y que deben ser empleados en el tratamiento de estas enfermedades. II. La fuente común de la mayoría de las enfermedades crónicas, según HAHNEMANN, es la psora. Los oponentes vanos y superficiales de la homeopatía (y nunca los ha habido de otro tipo) se precipitaron sobre la teoría «miasmática» de la psora para atacarla con sus sarcasmos fútiles y ridículos. Identificando la psora con la sarna, pretendieron con ironía y burla que según la nueva doctrina de HAHNEMANN la sarna corresponde al pecado original, y que esta doctrina formaba una unidad con la de la fe cristiana ( 1). Con la misma falta de pudor con la que antaño y en ocasiones precedentes pretendían que HAHNEMANN rechazaba cualquier patología en su Organon, afirman ahora que en sus Enfermedades Crónicas pretende descubrir una hipótesis etiopatológica nueva y dicen que ¡lo que es cierto en esta hipótesis no es nuevo y lo que es nuevo no es cierto! Cualquier juicio equitativo no dejará de reconocer en este tratado sobre las Enfermedades Crónicas la misma conciencia y los mismos escrúpulos en los estudios y las observaciones rigurosas que este gran autor de la homeopatía ha enseñado en todos sus escritos precedentes. Nunca insistiremos lo suficiente en el hecho de que HAHNEMANN no tenía otro objetivo ni otra meta a la vista más que la curación de los enfermos. Todas las energías de esta gran personalidad no apuntaban más que a este fin. Su meta no era y no fue nunca echar abajo la patología, pese a que la patología de su época no era más que un caos, amalgama de especulaciones extravagantes e insensatas; cada sistema (¡y eran numerosos!) era rápidamente sustituido por uno nuevo que sufría todo lo más al cabo de cincuenta años, el mismo destino. HAHNEMANN luchó simplemente contra las aplicaciones insensatas y presuntuosas de las hipótesis patológicas sobre el tratamiento de las enfermedades de su época. Rechazó y echó abajo la creencia absurda -que estaba hundida como un clavo oxidado en el espíritu de los médicos de entonces y, a través de ellos, en el de su clientela- de que los remedios deben ser dados a partir de un nombre, de una etiqueta mórbida obtenida por el diagnóstico, contra una enfermedad impersonal y generalizada y con las falsas pretensiones de que al representar este nombre la enfermedad diagnosticada, podían ser el medio indicado para la curación. Hasta ese momento todos los médicos siguen este camino y dan crédito a esta superstición: ¡tal remedio para tal nombre de enfermedad!

III. ¿Cuál es la causa por descubrir que está en el origen de que tantos médicos manifiesten el deseo de buscar el remedio únicamente según la etiqueta mórbida, como si el conocimiento de esta denominación pudiera ser suficiente para la obtención del remedio que verdaderamente corresponde a un enfermo dado? ¡Tantos pacientes están inconsolables y descontentos cuando su médico no puede establecer un diagnóstico preciso de sus padecimientos y explicarles por qué sufren!, ¿qué ganamos, en realidad, cuando somos capaces de decir que tal enfermedad se llama reumatismo, dispepsia o linfatismo? Todo lo más esto permite al enfermo poder repetir el ipse dixit de su médico, a saber, que es bilioso, nervioso, congestivo, etc... pero ¿expresan estas palabras algo preciso y definido? ¿Existen aún verdaderamente médicos lo bastante poco razonables como para creer que tales explicaciones especulativas significan algo real? ¿Acaso los que tienen los ojos abiertos no reconocen que no son más que ignes fatui, fuegos brillantes aquí y allá sobre los pantanos de los sistemas de patología obsoletos? Seguramente un médico moderno que se perfecciona y se documenta cada día se avergonzaría de asegurar a sus pacientes, con la actitud de un gran pensador, tomando ese aire superior de ciertos doctores, que éste sufre de la espina dorsal, aquél de consunción, un tercero de una afección uterina, etc... Cualquier estudiante al principio de sus estudios anatomo-patológicos, sabe perfectamente que todo esto es humo en los ojos, no significa nada preciso ni definido, y que sólo a personas verdaderamente simples e ignorantes pueden servirles tales aseveraciones como si fueran ciencia. Cualquier joven médico sabe perfectamente que la cuestión consiste en encontrar cuáles son los síntomas y cuál la naturaleza de esa enfermedad de la espina dorsal, del pulmón o del útero. Por otra parte nadie ignora que resulta absolutamente necesario establecer y precisar un conocimiento mucho más profundo en cuanto al pronóstico y a las medidas de higiene para los enfermos. Pero hay también que reconocer que no poder determinar más que la variedad a la que pertenece el enfermo es absolutamente insuficiente para curarle verdaderamente. Todos los facultativos célebres y competentes de la medicina clásica han modificado constantemente e individualizado siempre más en el transcurso de su carrera el tratamiento que aplicaban a su enfermo. Es precisamente lo que HAHNEMANN ha intentado hacer toda su vida, con la diferencia esencial de que ha buscado individualizar cada caso mórbido con una precisión rayana en la minucia, lo que ninguno de sus colegas de la medicina clásica había hecho hasta entonces. IV. HAHNEMANN ha tenido el suficiente valor para salir de los caminos batidos y responder a las contradicciones tan flagrantes entre las teorías y la práctica de la medicina corriente. Declaró enseguida que los conocimientos especulativos de los médicos no eran más que humo en los ojos que los facultativos tenían por costumbre echar a la cara de la gente con el objeto de

cegarla para intentar esconder la ignorancia en la que se encontraban y de hacer pasar las insuficiencias de sus conocimientos como algo respetable. HAHNEMANN osó afirmar este postulado: En terapéutica el nombre de la enfermedad, la etiqueta mórbida, no es en absoluto la cuestión esencial a investigar, no es más que algo secundario, ya que no es eso lo que permitirá determinar el verdadero remedio curativo. HAHNEMANN enseña que el verdadero remedio debe ser seleccionado a partir de los síntomas «del enfermo»; por ello el verdadero médico debe buscar para guiarse la certeza y la seguridad, y no aquello que es más o menos incierto y poco seguro, aquello que cambia como las veletas y la moda. Tanto en su Organon como en su Tratado de las Enfermedades Crónicas HAHNEMANN insiste y sostiene que el verdadero remedio debe ser siempre seleccionado según la sintomatología del enfermo. V. No es nimio ni fácil escoger un remedio según los síntomas, y esto se observa fácilmente cuando asistimos a la forma en que quieren aprender homeopatía los estudiantes de medicina, o en cómo quieren estudiarla los médicos clásicos que se interesan por este método. Tienen las mayores dificultades y no pueden abandonar la idea de basarse en el nombre de la enfermedad, en el diagnóstico patológico establecido y recomendado por ciertos médicos por ejemplo para la escarlatina, porque otros médicos los han encontrado útiles, o tal otro medicamento para una inflamación pulmonar porque en otra ocasión resultó útil, mientras que HAHNEMANN enseña formalmente que si un remedio ha sido favorable en un caso precedente determinado, no hay ninguna razón para que esté indicado en una enfermedad similar en otro enfermo, salvo por supuesto si presenta exactamente la misma sintomatología en sus indicaciones. Nunca lo repetiremos bastante: son los síntomas del enfermo, y no su etiqueta mórbida, los que deben proporcionar la indicación del verdadero remedio curativo, y esto se aplica exactamente en las enfermedades crónicas. En la terapéutica de las enfermedades crónicas HAHNEMANN ha aprendido, por una larga experiencia, a dar prioridad a los remedios denominados antipsóricos. Esta preferencia no es en absoluto teórica, sino que está continuamente subordinada a la ley del semejante. HAHNEMANN no ha dicho ni pretendido jamás que los principios constitutivos de las rocas y de las sustancias minerales que, al igual que los metales, están tan extendidos en la naturaleza, constituyesen los únicos remedios indispensables para la curación de las enfermedades. No obstante ha insistido y recomendado los óxidos de las sales de amonio, potasio, sodio, calcio, aluminio y magnesio como sustancias antipsóricas, entre las más importantes a considerar para luchar contra el miasma psórico.

estos prácticos más o menos charlatanes. de utilizar sus complicados instrumentos en un campo en que tantos talentos. No obstante. Phosphorus. o poseen uno demasiado insuficiente. simplemente volviendo esta tarjeta transparente mediante la esencia de trementina. VII. ¿no eran todos incapaces de verificar sus afirmaciones. Anacardium y Clematis. incluso científicos. o que tienen uno. pese a que sea a él mismo a quien debemos la introducción en nuestra terapéutica del Sulphur. En cualquier selección medicamentosa para descubrir el remedio curativo. ¡Cuánto más sencillo resulta imponerse a los demás antes de buscar curar verdaderamente a su semejante! Y qué decir . ¿Por qué algunos de ellos fueron tan lejos que rechazaron esta teoría. Ammonium carbonicum. VI. de criticar sus conocimientos. Por último. tantas personas. la ridiculizaron y no han tenido en cuenta sus remedios antipsóricos al considerarlos de valor muy inferior y muy infiel con respecto a los otros remedios homeopáticos más antiguos? Es por la misma razón por la que del gran innovador de la astronomía HERSCHEL ( 2). Esa es la razón por la que las ideas generales que desarrolla en esta monografía no le impidieron admitir entre los antipsóricos importantes Borax. Su selección del remedio curativo respondía siempre a los síntomas que correspondían a los experimentados sobre personas sanas y sensibles. ni admitir el carácter específico de los remedios llamados antipsóricos. esos malos escritores que imponen su propia opinión y su imaginación. por el mismo motivo tantos médicos hoy en día encuentran más sencillo llenar la literatura médica de numerosas publicaciones antes que aprender a observar la naturaleza. si consideramos el valor de tan gran sabio? Es por el mismo motivo por el que el sensacional descubrimiento de EHRENBERG no puede ser apreciado por aquellos que no poseen microscopio. Podemos preguntarnos por qué un determinado número de médicos homeópatas no quisieron conocer la teoría de la psora. dudaban no teniendo ninguna fe en el descubrimiento de su nuevo planeta. Silicea.HAHNEMANN no ha afirmado en ningún lugar que los metaloides más conocidos constituyeran los únicos o al menos los más esenciales en la homeopatía. teniendo en cuenta al mismo tiempo la verificación por la práctica de sus virtudes medicamentosas. HAHNEMANN jamás se guió por las teorías especulativas sino que se basó continuamente en la experiencia tanto fisiológica como clínica. restos de cochas de una nueva especie de crustáceo. tanto cuidado. perseverancia. ero no saben utilizarlo adecuadamente y no poseen las cualidades de exactitud y de precisión de que gozaba EHRENBERG. la denigraron. quien descubrió en el polvo calcáreo de tarjeta de visita. del Cloro y del Yodo puros o en sus diversas combinaciones químicas. como excelentes antipsóricos. facultades de observación y tantas otras cosas son necesarios? ¿Cuántos poseen las cualidades necesarias y las exigencias requeridas para tales investigaciones entre estos falsos sabios.

como por ejemplo la púrpura. la tosferina.» VIII. si se curan . etc. el sarampión. jamás perjudiciales para los enfermos. mejoran y se curan. todo médico homeópata mínimamente observador habrá apreciado que la mejoría de las afecciones dolorosas se produce de arriba abajo y en las enfermedades de dentro afuera. «Hay un cierto número de enfermedades agudas que terminan en una afección cutánea. ni ser cierto. cuyos elementos se aclaran y secan y por fin desaparecen y esto puede observarse igualmente en varias afecciones crónicas. salvo por supuesto a sí mismos: es la homeopatía la que no vale nada. Pero de haber posibilidades de mejorías.. Es la razón por la que las enfermedades crónicas. en el mismo terreno en que muy escrupulosamente HAHNEMANN distinguía en las enfermedades los síntomas derivados de errores distintos de los que pertenecen a agravaciones medicamentosas. Pese a que la opinión de los estimables discípulos de HAHNEMANN importa poco en lo que concierne a su teoría de la psora. Conviene levantar la superestructura del edificio homeopático según las mismas premisas y los mismos principios que HAHNEMANN planteó como base de su doctrina. desembarazándose la economía interna poco a poco y de forma centrífuga. podemos igualmente. la viruela. la escarlatina.. es culpa de la Materia Médica. subdividir la psora en varias especies y variedades. «Todas las enfermedades. o bien las reglas y principios que la rigen los que no son justos ni exactos. disminuyen al principio en intensidad. Esto no contradice de ninguna manera la teoría de HAHNEMANN. o gracias a las investigaciones de otros colegas. cuando su cura se había efectuado sin embargo según la doctrina de HAHNEMANN. de las de los agentes contagiosos como la Syphilis y la Sycosis. y si no les conviene alguna otra cosa de la doctrina de HAHNEMANN. o más simplemente aún por lo que se llama suerte! Pero ante sus resultados negativos imputan su fracaso a todo tipo de razones. ¡Si tales facultativos consiguen obtener aquí y allá alguna curación no tardan en clamar muy rápido y muy alto su hazaña. Por otra parte. HAHNEMANN dio el primer paso sin rechazar jamás la posibilidad de desarrollo progresivo de su sistema. se apresuran en pretender que nunca se ha visto ni oído eso y que en consecuencia no puede existir.del tan gran número de médicos imbuidos por las quiméricas ideas de que las cosas que no pueden ver y verificar con sus ojos no existen. estimo útil exponer aquí un breve resumen de mi estudio titulado: GUÍA PARA EL FUTURO DESARROLLO DE LA HOMEOPATÍA. en su evolución hacia la curación. en el mismo terreno en que reconocen como enfermedades fijas e independientes las que derivan de los miasmas agudos. es preciso ante todo que sean útiles. si lo exige la experiencia. Hablando así imaginan realmente haber encontrado argumentos perentorios contra la doctrina homeopática.

totalmente. sin embargo ésta constituye un síntoma favorable: alivia el sufrimiento del paciente y en general juega el papel de preventivo de una afección más peligrosa. líquidas o sólidas. La curación radical de una enfermedad crónica que ha invadido la mayor parte de los órganos se revela a la observación porque los órganos más importantes son los primeros que se alivian. pero el estado general del organismo sufrirá siempre las consecuencias de esta transformación. mientras que otros desaparecen tan deprisa. Esta erupción cutánea puede producirse también cuando la curación radical es imposible e incluso cuando el medicamento homeopático no ha sido seleccionado correctamente. incluso aunque no se hayan observado jamás con anterioridad. es la totalidad de la acción mórbida la que es expulsada del interior hacia el exterior. acaban casi siempre en alguna erupción cutánea. que representa el revestimiento más externo del cuerpo. la afección desaparece en el orden en que los órganos han sido afectados. Esta erupción cutánea no es únicamente el resultado de la secreción humoral patológica que se ha desprendido de las zonas más internas del organismo. y ésta revelarse menos desagradable. No nos fiaremos nunca de una mejora que se produzca en un orden diferente. lo hacen precisamente porque la enfermedad interna no está extinguida. otros ataques de la misma forma o por una hemorragia. por la mejoría que se produce en el estado psíquico y la sensación de bienestar que debe sentir el en paciente. Un ataque de histeria puede terminar por una eliminación urinaria. La acción mórbida interna puede continuar evolucionando en el organismo entera o parcialmente pese a la aparición de la dermatosis. «Un observador incluso superficial no dejará de reconocer esta ley de dirección. Esta ley de dirección explica también la insuficiencia de transpiraciones colicuativas cuando la enfermedad interna no .» IX. después los menos importantes y por último el revestimiento cutáneo. constituye el último receptáculo -si se nos permite llamarlo así.» «La ley de dirección de la que hemos hablado más arriba es la causa de las numerosas erupciones cutáneas que se observan tras un tratamiento homeopático.de cualquier afección mórbida. bajo formas gaseosas.» «La piel. La enfermedad puede tomar una dirección diferente. ¡verdaderamente como la nieve al sol! Las lesiones externas que persisten y se hace inveteradas. puede cambiar de forma. mejorando primero los más importantes. y lo que es característico del resultado de un tratamiento completo y verdaderamente curativo. un ataque subsiguiente demuestra lo poco que se ha curado la enfermedad real. Es igualmente la causa de lo pertinazmente que se desarrollan y persisten en la piel cantidad de tipos de herpes y úlceras. que varía según la constitución de los diferentes enfermos. Es por ello por lo que HAHNEMANN insiste con tanto rigor en la regla importante que concierne a los síntomas mentales y en el plano afectado en la adaptación homeopática entre remedio y enfermedad.

que había conseguido hacer tan luminosos los últimos años de su vida. etc. franco y cándido como un niño. con el amoníaco. todas las espigas estériles serán acumuladas en haces que se quemarán. durante tan transcendentes . las reglas y principios que el fundador de la Homeopatía ha legado en esta obra tras tantos años de esfuerzo están lejos de ser practicados por todos aquellos que aplican la Homeopatía. Cuando finalmente sonó la hora fatal para este espíritu superior. una gran generosidad de corazón. Otros medios terapéuticos pueden en ocasiones efectuar tal transformación.. Estas consideraciones descansan en una opinión individual. la mostaza.» Explica «La transformación que así se produce de una afección interna con localizaciones en el organismo que son de interés hacia afecciones periféricas y cutáneas. Un gran número incluso se opone. Muchos de nosotros. Pero caiga la desgracia sobre aquellos que quisieren atacar personalmente al autor de nuestra doctrina. valerosamente hacia adelante. son actualmente atrasadas por médicos prácticos tan pretenciosos como incompetentes en homeopatía. pero mediante la medicación antipsórica obtenemos también este resultado y de forma mucho más suave. HAHNEMANN era un gran sabio. que pese a su avanzada edad había conservado un equilibrio físico y psíquico y un vigor increíble hasta sus últimos instantes. incluso la hidroterapia. entonces el corazón de su esposa. en el momento de la cosecha. estuvo a punto de romperse. más completa y sobre todo sin ningún peligro.puede o no está aún dispuesta a abandonar sus últimos baluartes. era una personalidad sincera y leal en todas las acepciones de la palabra.. Acerca de todas estas cuestiones debemos no obstante consolarnos con la esperanza de que en la historia de la ciencia. también la sustitución de una afección cutánea por otra. espíritu recto. que asistimos a la agonía de un ser querido. El deber de todos nosotros consiste primero en dominar a fondo la enseñanza teórica y práctica de HAHNEMANN e intentar incluso sobrepasarlo.. difieren absolutamente de las violentas reacciones que se producen con el ungüento de AUTENRIETH. un investigador infatigable. ya que así se cubrirían de ignominia. al que inspiraba una profunda benevolencia.. un inventor. y principalmente la que se produce bajo el efecto antipsórico. así como por sus escritos. y animado por un celo sagrado hacia la ciencia. la cantárida. el aceite de croton. por consiguiente no pueden ser apreciados en todo su valor.. que mezclan la cizaña con el buen grado. abandonando los errores del pasado..» X. curas que antaño se realizaban rápida y visiblemente. Desgraciadamente. Nos corresponde a nosotros buscar y descubrir verdades aún ocultas. a la que hace mucho daño mediante su ejercicio. el cambio de clima o de ocupación. sin embargo esto no debe apartarnos de la meta que todos perseguimos en perfecta armonía. otros podrán hacerse otra idea con respecto a la misma cuestión.

Si no hubiera sido consciente de mi destino en la tierra. ¿por qué tú. lectores. como un instrumento apropiado para el cumplimiento de su Divina Voluntad. 2. levantando algo su débil voz. que vaya delante con fe. pero yo se lo debo todo!» XI. Verdaderamente es el espíritu de la verdad el que busca unirnos a todos.. destino que consiste en perfeccionarse. tanto si sois amigos como oponentes. Aunque cada uno se adorne de cualidades más o menos grandes. y hacer el bien a los demás por todos los medios de que sea capaz. las cuales sin ninguna duda permitirán a la humanidad gozar de bienes infinitos de la que debe ser fuente inagotable. podrá ser designado. Pero dudo que al aplicar yo estos conocimientos mis contemporáneos puedan llegar a percibir no sólo la letra. que decía: «¿Por qué tienes que sufrir tanto?. como HAHNEMANN. y será llamado a cumplir una misión que le conducirá hacia la verdad. os dejo yo también. en que la vida va a escaparse. rechazado por la extrañeza y la novedad de alguno de mis preceptos. O más bien. No puedo apenas confiar en que . que has aliviado tantos sufrimientos. nadie en realidad tiene ningún mérito que le venga de él solo. sus amigos. Dudo en creer que ellos caminaran fielmente sobre mis huellas y observaran escrupulosamente mis órdenes. Con estas últimas palabras dejó este mundo. HERING Filadelfia. por la Providencia. sus enemigos. debes sufrir en tus últimos momentos? Esto es injusto. como hacía a menudo cuando exhortaba a sus discípulos a seguir fieles a los principios de la homeopatía. de todos. A aquél que crea firmemente que aún puede haber verdades por descubrir. hubiese mostrado poco conocimiento del mundo revelando en vida y para dicha de todos. El que posea buena voluntad sincera y desee verdaderamente trabajar por el bien. sino sobre todo el espíritu y las consecuencias de los principios que son el objeto de esta obra. ¡La Providencia no me debe nada. pero es el espíritu del mal quien nos separa y nos divide. C. no someterlos al crisol de la experiencia. y aquí. exclamamos como su esposa. un Arte que únicamente yo poseo y cuyo secreto me hubiese podido aportar inmensas ventajas.» Entonces HAHNEMANN. será conducido hacia la luz.. la Providencia debería haberte concedido un fin sin dolores. prefieran censurarlos sin examen. no debo temer que. respondió: «¿Por qué debería librarme? Cada uno de nosotros debe responder al final de su vida al deber que la Providencia le ha impuesto.. 22 de abril de 1845 Prefacio de la primera edición 31. dejándolos estériles.momentos.

4. para llegar a lograr la meta precisa que había enseñado con sinceridad. Esto por otra parte también me había sucedido al comienzo de mi práctica médica. 6. Así. que se presenta así bajo la forma más apropiada para actuar según los principios homeopáticos. pues cantidades tan ínfimas no podían ser nocivas. Al hacer esto no concedían ninguna confianza a la verdad de mis argumentos y de mis repetidas afirmaciones. librar a la humanidad de los innumerables sufrimientos que tan lejos como se remonta la historia. 7. 3. ¡tanto peor para ellos! Entonces se reserva a la posteridad. Una vez más. más consciente y más iluminada. ¿se hará mejor uso de este nuevo y precioso descubrimiento? Si mis contemporáneos no aplican mejor mi doctrina. 8. la . ¿Qué se podía arriesgar sometiéndose de entrada a mis principios. me había introducido antaño. para legar a la verdad. poniendo en guardia a la profesión médica contra el empleo de dosis demasiado fuertes. homeopáticas. aplicando las microdosis recomendadas por mi experiencia? Lo peor que podía suceder era a lo sumo ver que no se producía ningún bien. jamás ha podido ser observada ninguna «curación real» por esta posología intempestiva. en el que incluso yo. mis colegas necesitaron. 5. Tras haber malgastado su tiempo y haber dañado frecuentemente a los enfermos para obtener curaciones reales. ¿No ha encontrado apoyo la incredulidad en la extremada disminución de las microdosis diluidas y dinamizadas que la homeopatía prescribe. vacilante. Pero administrando de manera arbitraria y estúpida dosis a la vez mucho más fuertes y con indicaciones similares. antes de que hubiese establecido la técnica reciente de atenuar suficientemente las sustancias medicamentosas prescritas. la recogida del fruto. volver al final de su vida a lo que desde hacía mucho tiempo había proclamado apoyándose sobre una ley y unos principios. es decir. el camino equivocado. y que es sin embargo la mejor manera de poner de relieve el poder dinámico del agente medicamentoso. Durante años los médicos han preferido exponer a los enfermos a intoxicaciones medicamentosas incrementando las dosis. lo que no se había realizado nunca hasta el momento? Este procedimiento ha demostrado ser necesario tras millares de experiencias. a fin de evitárselo a los demás y del que supe afortunadamente salir. Tan sólo ella conseguirá siguiendo fielmente y puntualmente las enseñanzas contenidas en esta obra.estas importantes revelaciones sean mejor acogidas de lo que lo ha sido hasta el presente la exposición de mi doctrina. se retoma en realidad. me pregunto. es decir. tan peligroso para los enfermos.

debiendo ser abandonados los otros factores a la sagacidad del médico y no pudiendo ser reducidas a cuadros para el uso de aquellos que no tienen suficiente capacidad o que actúan con negligencia. No examinaré aquí más que esta elección de dosis.agobian bajo la forma de todas las enfermedades crónicas o desconocidas. es decir. Desde la última vez que he conversado en público sobre nuestro Arte. que en las enfermedades de cierta importancia. he tenido ocasión de realizar experimentos sobre la mejor manera de administrar las dosis a los enfermos. allá alterada por un tratamiento médico inadecuado y sobrecargado de síntomas dependientes del medicamento. sin ninguna adición y administrar la poción en dosis fraccionadas al enfermo. no había podido aún procurárselo. frente a las cuales el remedio ha sido elegido homeopáticamente.se reconoce sin esfuerzo que la increíble diversidad de individuos y muchos otros factores aportan necesariamente grandes diferencias en el tratamiento y por consiguiente en la elección de las dosis. de las facultades físicas y morales. simple. Este beneficio. hacerle tomar una cucharada por boca. es decir. 12. cuatro o dos horas. y voy a decir aquí lo que me ha parecido más conveniente a este respecto. . tanto natural. Prefacio de la segunda edición francesa 9. 14. de la edad. reciente. 13. la homeopatía. como antigua. y con más razón en las enfermedades crónicas. Esta dosis mínima tomada en inhalación tiene una acción que dura menos tiempo que la que se toma sobre la lengua. La experiencia me ha enseñado -y ha hecho lo mismo con todos los que han caminado tras mis huellas-. Cuando se pone sobre la lengua un pequeño glóbulo seco.sin esfuerzo de un frasco abierto conteniendo uno de esos glóbulos impregnados -que es la más pequeña dosis que se puede emplear. y reducir esta cantidad a la mitad o más en los sujeto débiles y en los niños. disueltos en 7 a 20 cucharadas de agua. aquí complicada por la reunión de varios agentes infecciosos. Diversidad desde el punto de vista de la irritabilidad. 10. 11. del género de vida y sobre todo de la naturaleza de la enfermedad. lo mejor es usar glóbulos homeopáticos no secos. sin exceptuar las más agudas. impregnado de una de las más altas dinamizaciones de un medicamento. incluso cada media hora si el peligro es inminente. cada seis. sino en solución. o cuando se practica la aspiración -inhalación. aunque se encuentran sujetos bastante impresionables por estar fuertemente afectados en las cortas enfermedades agudas. del desarrollo.

o no se alcanza más que incompletamente. y que dificultan la curación. en una palabra el medicamento. Para las enfermedades crónicas he encontrado que la mejor técnica consiste en realizar las tomas de esta disolución (por ejemplo una cucharada) a intervalos que no pasen de dos días y comúnmente administrarlo diariamente. 17. incluso destilada. tomar uno o dos glóbulos de una dinamización inferior (por ejemplo la veinticuatro cuando se ha empleado primero la treinta ( 4). sacudiendo de nuevo el frasco. y el bienestar va en aumento. 18. teniendo cuidado siempre. la energía vital del enfermo soporta el mismo medicamento. Para operar un ligero cambio en el grado de dinamización. se continúa así mientras que el medicamento produzca mejoría y no se vean nuevos síntomas. Antes de proseguir debo hacer la importante observación de que nuestra energía vital no soporta que se hagan dos tomas seguidas. comienza a alterarse al cabo de algunos días. se tiene cuidado de cambiar cada vez el grado de dinamización. a veces también en menor cantidad. varias cucharadas de poción. incluso el más homeopático no actúa de una manera libre. se añade un poco de alcohol de 90o o unos pequeños trozos de carbón. de suspender su empleo durante un día. de esta manera he llegado a mi meta. en otras ocasiones se ven aparecer nuevos síntomas pertenecientes. una tras otra. aunque no sea más que débilmente. una tras otra con el mayor éxito. Si no se . y se le administra esta nueva poción. pero siempre después de haberle imprimido cada vez 5 o 6 sacudidas. lo que resulta indispensable para curar una «enfermedad crónica grave».15. y si se ve que el remedio se ha mostrado hasta entonces saludable. 20. En ocasiones el bien que ha hecho la dosis precedente en parte se destruye. si esto no es posible. poner en la poción algunos fragmentos pequeños de un carbón de madera dura. Se disuelven en la misma cantidad de cucharadas de agua. incluso a cortos intervalos. sino al remedio. salvo no obstante que en el segundo caso el líquido se vuelve turbio y deja un depósito negruzco al cabo de algunos días. lo que aniquila el poder de la débil cantidad de medicamento que contiene. si no sería necesario recurrir de inmediato a otra sustancia. basta sacudir fuertemente 5 o 6 veces el frasco que contiene la disolución. bien de la misma manera o a más largos intervalos. 16. Pero si cuando se quiere tomar una misma sustancia en varias ocasiones. y la meta no se alcanza. he juzgado necesario añadirle un poco de alcohol o. I. si el medicamento actuó con demasiada energía. Pero como el agua. ni cuanta más necesidad por consiguiente con mayor frecuencia de la misma dosis del medicamento. un número increíble de veces. 19. no a la enfermedad. Cuando se han dado así. De ahí las numerosas contradicciones que se señalan en lo que los homeópatas han dicho de la repetición de dosis.

una pierna.antes de administrar la primera dosis. Se procede de la misma manera en el tratamiento de las enfermedades agudas. siempre no obstante que su piel estuviese sana. el de las fricciones sobre la piel-. Administrados de esta manera. entonces se espacia o se disminuye la dosis. Este modo de empleo. de manera que después de algún tiempo de bienestar aparente. los medicamentos homeopáticos hacen más efecto en las enfermedades crónicas y procuran una curación más rápida que cuando se limita uno a hacerlos únicamente ingerir. Si se considera que el mismo medicamento y la misma dinamización convienen al enfermo. la energía vital las hace . las siguientes no necesitarán más que 5 o 6 sacudidas. sobre un solo punto del cuerpo o sobre varios. aunque raros. explica los casos singulares. De esta manera el homeópata sacará de un medicamento bien elegido todo el provecho que puede esperar haciéndolo tomar por boca. cada dos horas. es necesario imprimir a la nueva poción tantas sacudidas como hayan recibido todas las precedentes tomas en conjunto e incluso alguna más -sucusiones múltiples en las enfermedades agudas. 24. Pero se acrecientan aún más los efectos saludables del medicamento apropiado a la enfermedad cuando no contento con poner la disolución acuosa en contacto con los nervios de la boca y del canal alimenticio. hasta que los síntomas que el enfermo tenía comienzan a exasperarse. Si no surgen nuevos síntomas. se emplea simultáneamente en fricciones externas. 21. cuatro o seis horas. cada hora. diez o quince cucharadas de agua. se da una cucharada o solamente media cucharada de la poción cada media hora. del que a menudo he constatado sus buenos efectos -es decir. se sacude el frasco y según que la enfermedad sea más o menos aguda. teniendo cuidado de sacudir el frasco cada vez 5 o 6 veces. para curar rápidamente y para siempre. habrá que suspender éstas durante 8 o 15 días o incluso más y esperar a que hayan producido una mejoría notable. tres. pero se exacerban a pesar del cuidado que se ha tenido en disminuir la cifra de la dinamización o la frecuencia y la cantidad de las tomas. 22. Se pueden variar los miembros que se friccionan. II. Después de haber elegido el medicamento correcto. se disuelven uno o dos glóbulos de la más alta dinamización en siete. De ello también los graves inconvenientes que se presentan en las personas que tienen úlceras y erupciones cutáneas por el empleo de medios externos que producen substituciones o metástasis mórbidas.manifiestan más que los síntomas de la misma enfermedad. en que sujetos afectados de enfermedades crónicas. no han tenido más que tomar un pequeño número de baños en las aguas minerales cuyos principios constituyentes estaban en armonía con el mal. eligiendo los que están más exentos de síntomas mórbidos. sin añadir nada. más o menos peligrosa. 23. un muslo. se continúa a los mismos intervalos. por ejemplo un brazo.

echo doscientas. sacudir el frasquito 5 o 6 veces con fuerza así como la poción medicamentosa en la taza (con una cuchara). a media cucharada. se hacen fricciones alternativas eligiendo de preferencia los días en que el enfermo no toma la medicación interna (alternando la toma cutánea y oral del medicamento). añado alrededor de cinco cgr. ha probado por doquier y de forma evidente y decisiva una marcada superioridad con respecto . dos o tres gotas de esta mezcla en una taza conteniendo una cucharada de agua. 26. así como la fricción.. Entonces echo una. exenta de cualquier manifestación patológica ( 5). que es suficiente cuando se plantea emplear el medicamento en fricciones. sordera. pese a que acelera mucho la curación de las enfermedades crónicas. dolores de todas clases. amaurosis. La fricción se realiza por medio de la mano. Sin embargo. alteración de las facultades intelectuales. apoplejía. En el tratamiento de enfermedades crónicas a menudo es conveniente dar el medicamento. Aquí es también necesario comenzar por sacudir 5 o 6 veces el frasco. Por ello he adoptado últimamente la siguiente forma de proceder cuando tengo que ocuparme de sujetos delicados: preparo una mezcla de alrededor de cinco cucharadas de agua pura y otro tanto de alcohol rectificado. la necesidad de añadir más alcohol o carbón a la poción acuosa para poder conservarla durante la estación calurosa lo ha hecho muy desagradable para ciertos enfermos. de la trituración medicamentosa uno o varios glóbulos embebidos. por la noche. por cómodo que sea este procedimiento. trescientas o cuatrocientas gotas. así resulta menos factible que por la mañana la acción del remedio sea turbada por una influencia cualquiera. en un pequeño frasco hasta llenarlo por encima de la mitad. reduciendo de ser necesario la toma. sin rastros de alcanfor.reaparecer en alguna otra parte del cuerpo más importante. se continúa frotando hasta que la piel esté seca. 27. 25. La parte del cuerpo que se ha elegido para practicar la fricción debe pues tener la piel bien sana. que se agita bien y se lo hago tomar al enfermo. como para el uso interno. etc. cierro el frasco y lo remuevo suavemente hasta que la disolución sea completa. Hasta ahora la Homeopatía. con una pequeña cantidad de la solución. El día que se prescribe la fricción es necesario. practicada fielmente y en conformidad con la enseñanza contenida en mis escritos y los de mis discípulos. cataratas. asma. y si se encuentran en esta situación. provocando así alteraciones de carácter.. Tratado de las enfermedades crónicas Etiopatogenia y tratamiento homeopático 28. poco antes de que el enfermo se meta en la cama. según la fuerza que tenga que tener la poción medicinal.

de vejigatorios. la homeopatía ha curado igual y totalmente enfermedades venéreas. en dosis masivas prescritas por médicos y preparadas por boticarios. de cauterios. cuya acción debilitante se acrecentaba con ayunos periódicos u otras torturas con nombre variopinto. cuando estos remedios producían una sustitución mórbida. Esto lo ha conseguido gracias al empleo -por el simillimum.. Ante este triste panorama el médico intentaba consolarle diciéndole que había que alegrarse de haber podido suprimir la antigua enfermedad. Se veían obligados a ingerir varias mezclas nauseabundas. 30. 32. cuyas propiedades se desconocían. sialorréicos. No obstante. ésta hacía creer al enfermo y al médico. sino que aún su número era infinitamente mayor e incluso considerable. Hay que subrayar aquí la gravedad e incluso a menudo la incurabilidad de estas intoxicaciones medicamentosas en comparación con la enfermedad natural inicial por la que el pobre paciente había venido a consultar. fiebres esporádicas). ¡qué se yo!. por acción interna únicamente la infección profunda que está en el origen.. De forma mucho más segura. no había disminuido la cantidad de otras enfermedades crónicas e inveteradas que desesperaban a la medicina y hacían desgraciada a la humanidad. pese a todos los pretendidos reconstituyentes administrados en los intervalos.de los mejores remedios específicos. y evitando alterar o destruir con medidas externas la manifestación local objetiva.. la rutinaria predilección de los sempiternos laxantes. Y . Por estas prácticas la enfermedad se hacía en ocasiones más grave y la energía vital del sujeto declinaba progresivamente. drogas fuertes. en otras ocasiones. pero en realidad este nuevo estado era más temible aún y se presentaba bajo la forma de una enfermedad medicamentosa que no podía encuadrarse en ningún cuadro nosológico conocido. cuya aparición determinan estas infecciones. drogas con los imponentes nombres de sudoríficos. Su tratamiento por la escuela alopática sólo ha servido para acrecentar los sufrimientos de esos pobres enfermos. fricciones diversas. secundados a su vez por la aplicación de fomentos. pero al menos no había motivo para no esperar tener éxito. sanguijuelas y sangrías. 29. precediendo a todo este arsenal terapéutico. Tenemos además los baños de cualquier tipo. estupefacientes.a los métodos alopáticos en el tratamiento de las enfermedades agudas individuales que atacan súbitamente al hombre y en el de las enfermedades colectivas (epidemias. destruyendo. como cuando se trató la primera.. más exenta de inconvenientes e incluso de secuelas. ¡puestas un día u otro en boga por la moda! 31. de abscesos de fijación. acompañados de lavados. de purgantes. que se habían librado de su afección.. que en realidad era lamentable que una nueva afección se hubiese presentado. de fumigaciones.

33. y cuando la afección no era muy antigua. el enfermo aliviado podía al fin volver a los días dichosos. más similar al caso considerado. y oponerles en la más mínima dosis aquel medicamento de los conocidos hasta entonces que por su sintomatología obtenida por experimentación sobre el hombre sano. es decir. 35. don precioso de la Providencia. era más homeopático. 34. la duración del efecto curativo a menudo se prolongaba durante un largo espacio de tiempo. Incluso en las enfermedades crónicas inveteradas de las que hemos hablado más arriba. sobre todo cuando éstos sacaban algún beneficio económico. que respondía a los lamentos de los parientes y los amigos desconsolados con estas palabras: «Hemos dicho todo lo posible para salvar al infortunado». No era cuestión de ahorrar tiempo ni esfuerzo para esta búsqueda: gracias a este procedimiento. siguiendo los preceptos consignados hasta el momento presente en mis obras y desarrollados antaño en mis cursos. «cambiando la apariencia de una enfermedad». agotado. exacerbada o demasiado alterada por tratamientos alopáticos realizados. los homeópatas. y esto sin extraer los jugos vitales ni agotar las fuerzas de los enfermos. Para obtener este resultado había que investigar la totalidad de los síntomas actuales apreciables del estado crónico. más racional. de la afección crónica. provocando sustituciones mórbidas. por un azar favorable había caído sobre el remedio útil de su arsenal farmacéutico. los trastornos mórbidos del momento presente. a menudo en muy poco tiempo. Ciertamente no es así como procede la homeopatía. hasta que llegaba el momento en que. Estos resultados incluso sobrepasaban con mucho aquellos que jamás consiguió la alopatía en las raras ocasiones en que.hicieron. que en el fondo sigue siendo la misma y a la que se añaden nuevos males provocados por el uso contraproducente de drogas nocivas. estos sufrimientos mejoraban en gran medida. Es por ello por lo que uno podía considerarse satisfecho de tal resultado y en muchos casos felicitarse de haber podido beneficiarse de una ayuda tan oportuna. cuando no las encontraban demasiado desnaturalizadas por sus colegas alópatas -lo que sucedía lamentablemente demasiado a menudo. mucho más de lo que hasta entonces podían lograr las pretendidas terapéuticas al uso. como es habitual en la alopatía de los médicos de la antigua escuela. Esta forma de actuar. Gracias a muy mínimas dosis del medicamento que producía en el hombre sano un cuadro sintomático semejante al observado actualmente en el enfermo.así era como. les permitía diferenciar. se veía cómo progresaban los sufrimientos del enfermo. . perdía la fuerza para expresarse y la muerte ponía término a sus sufrimientos. Entonces quedaba únicamente la voz del hombre del arte.

vejaciones reiteradas. a menudo por muchos años. recurría a aquel medicamento conocido más relacionado con ella y lo administraba habitualmente con bastante éxito. Estos medicamentos anteriores a mi nuevo descubrimiento tenían al menos la ventaja de producir la desaparición transitoria de estos males. 38. no ya los remedios que demostraron más adelante estar en primera fila entre los antipsóricos. pero ahora más pertinaces. sino únicamente los medicamentos que respondían lo mejor posible y homeopáticamente a los síntomas existentes. y la psora declarada volvía a su estado latente previo. cuando considerando el estado favorable en que se encontraba en ese momento. trastornos de la salud tras un schok traumático. contra este conjunto de antiguos y nuevos trastornos. grandes preocupaciones. Se asistía entonces a una curación que no era duradera. el remedio que se había mostrado saludable en la primera ocasión . pero sobre todo el invierno o una primavera tardía y fría. cuando mis alumnos le oponían. a menudo al menos tan graves. 37. para que si la enfermedad en apariencia curada dependía de una psora muy evolucionada. enfriamientos. o trastornos morales: fuerte emoción deprimente. si no más graves que aquellos a los que la homeopatía había aliviado anteriormente. lo comparaba con los sufrimientos que había soportado antes de haber sido aliviado por la homeopatía. provocando de nuevo una mejoría transitoria. No obstante en las enfermedades crónicas derivadas de una psora evolucionada. esfuerzos físicos y psíquicos exagerados. El paciente así tratado podía considerarse casi sano e incluso a menudo regocijarse por haber curado totalmente.36. el homeópata. actuando como si se hubiera tratado de una nueva enfermedad. sustos repetidos. los males que parecían haber desaparecido reaparecían. el lote insuficiente de medicamentos conocidos no era más capaz de obrar curaciones radicales. aun con tiempo suave. y si el sujeto era poco resistente. que un observador superficial hubiera podido considerar como de perfecta salud. sobre todo en sujetos jóvenes y robustos. En este último caso. pena intensa. Así se procuraba. de lo que lo es hoy en día. incluso el otoño. una u otra de las afecciones que se habían curado reapareciese enseguida. un tiempo demasiado crudo. Pero además de estos antiguos trastornos aparecían otros nuevos. un «mejor estar». Tales eran las curaciones de enfermos debidas a una psora incompletamente desarrollada. Bastaban a menudo transgresiones más o menos importantes de la dieta. En el caso en el que por el contrario nada hubiera cambiado en la naturaleza de los síntomas. y que todavía no eran conocidos en esa época. y en que por acción de una de las causas que acabo de enumerar. húmedo y frío o tormentoso.

se veía cómo progresaba la enfermedad. quitando importancia a algunos males poco llamativos y soportables. Sucedía en ocasiones que un feliz acontecimiento. tras reiterados esfuerzos para triunfar sobre una afección recidivante y que se modificaba muy poco de cada vez. 39. 41. desgraciadamente. Cada mejoría era seguida por la aparición de nuevos trastornos. pese a las mejores indicaciones y la administración en las dosis más apropiadas. no venéreas. una estación favorable y un tiempo seco y estable provocaban. cada vez más próximas entre sí. un cambio favorable de la situación. La curación parecía tan segura que el médico homeópata creía que la enfermedad estaba casi yugulada. mientras que ciertos enfermos optimistas. y esto pese a la observación de un régimen severo y la puntual ejecución de la prescripción médica. escogidos para actuar contra ese estado. siempre diferentes unos de otros. Si al principio estos tratamientos resultaban satisfactorios. se comprobaba. no obstante. . tanto menos eficaces cuanto más se repetían. un viaje placentero. 40. el médico homeópata. Pero en general. la mala evolución firmaba su continuación. Pese a la más rigurosa elección de los remedios homeopáticos existentes hasta entonces. y la desesperación. 42. una tregua más o menos larga en la evolución de su enfermedad crónica. no conseguía más que retrasar la marcha inexorable de la enfermedad crónica que. la persistencia de trastornos patológicos que los numerosos medicamentos ensayados hasta entonces no lograban hacer desaparecer. Así pues. bajo la influencia de remedios homeopáticos en apariencia apropiados. sólo producían una mejoría muy precaria. En síntesis. el resultado era aún menos satisfactorio. signos de la progresiva evolución de la enfermedad. sorprendentemente. que se multiplicaban sin cesar. acababan por volver a los medicamentos homeopáticos de que se disponía entonces. apareciendo síntomas evolutivos. e incluso cuando no había nada que objetar al género de vida del enfermo. ora rápido. se iba agravando año tras año. Pero esta tregua no era nunca de larga duración y las frecuentes recaídas.era menos efectivo en este caso. y si se repetía en una tercera ocasión. a menudo más graves. y a menudo ni siquiera disminuir. se creían definitivamente librados. ora lento. con los medios de que disponía. el término de los mismos. Finalmente. de estos intentos terapéuticos utilizados contra todas las enfermedades crónicas avanzadas. se hacían con el tiempo más insoportables. Tal era y tal sigue siendo el mecanismo evolutivo. el resultado era siempre incompleto y mediocre. o incluso se anulaba cuando el enfermo estaba expuesto a las circunstancias extrínsecas adversas de las que ya hemos hablado más arriba. incluso cuando estos tratamientos parecían ser realizados en concordancia con los más rigurosos principios de la doctrina homeopática.

esta doctrina estaba basada en la verdad misma. con remedios homeopáticos que actúan de forma tan específica? ¿Y no hemos visto cómo las pleuresías agudas y las afecciones tíficas epidémicas más contagiosas cedían y se curaban mediante algunas microdosis de remedios bien elegidos homeopáticamente? 44. pero su fundador no era de esta opinión y nunca se contentó con esto.» Actos irrefutables. la difteria. hechos patentes han probado al mundo sus excelencias. en relación con los síntomas actuales? ¿Cuál es el obstáculo que se opone a ello? La respuesta a tan lógica pregunta me llevó al descubrimiento de la naturaleza de estas enfermedades crónicas y a encontrar las causas del fracaso de todos los medicamentos conocidos de la homeopatía para su verdadera curación. a excepción de las que tienen de mano una evolución sobreaguda e inevitablemente mortal. Y ello porque pese al aumento cada año de experimentaciones de nuevos medicamentos sobre el hombre sano.43. la sycosis. la tosferina. ¿No ha sido la homeopatía la que «en primera instancia y sola» ha enseñado a curar las grandes enfermedades infecciosas determinadas. cuyo destino es velar por la integridad de los seres. ¿Por qué la energía vital. y lo seguirá estando eternamente. la púrpura actual. no sólo ceden al empleo apropiado de los remedios homeopáticos. según la doctrina. . energía que trabaja tan activamente para lograr la curación de las enfermedades agudas incluso muy graves. la terapéutica homeopática no ha hecho ningún progreso en el tratamiento de las enfermedades crónicas no venéreas. tales como la escarlatina lisa de SYDENHAM. porque por otra parte las enfermedades agudas. ¿Será posible llegar a la verdadera y más ajustada perfección de la naturaleza de esos miles de afecciones tan resistentes a los tratamientos y que pese a la incontrovertible verdad de la ley homeopática no se curaban? Tal es el importante problema en que me ocupé día y noche desde el año 1817 e incluso 1816. 45. ayudada por la tan eficaz acción de los remedios homeopáticos. por otra parte muy activos. si es que tal expresión puede utilizarse para referirse a cuestiones humanas. es impotente para realizar la curación real y duradera de las enfermedades crónicas. sino que también se curan de forma muy rápida y total con la ayuda de la fuerza eminentemente conservadora que anima a los organismos vivos. ¿Cuál podía ser el origen del escaso o nulo éxito de la homeopatía en el tratamiento de las enfermedades crónicas no venéreas? ¿Por qué tantos fracasos en el intento de llegar a curaciones permanentes en tantos miles de casos? ¿Había que achacarlo al hombre sano? Los adeptos de esta doctrina se han amparado hasta el momento tras esta excusa -a modo de consuelo-. y sobre todo. las disenterías otoñales. pese a la ayuda de medicamentos perfectamente escogidos. casi me atrevería a decir su infalibilidad. «No obstante.

De ello concluyo que ante los ojos sólo se nos presenta una porción de un mal primitivo situado profundamente y cuya vasta extensión se traduce por las nuevas manifestaciones que se desarrollan de vez en cuando. una curación duradera. investigaciones incansables. aumentando año tras año incluso en los sujetos más robustos y que llevan una vida regular. a la solución de este importante enigma. reaparecían tras haber sido alejadas varias veces. de que renazcan siempre bajo un aspecto más o menos modificado y con nuevos síntomas y que incluso se reproduzcan cada año con un notable incremento en la intensidad de sus manifestaciones. por un régimen saludable ni un género de vida regular. para mayor provecho del género humano ( 6). incluso de la forma más correcta.y que se haya transformado en syphilis. rigurosamente científicos. puesto que si tal fuese su carácter. 47. de vencerlo y de curarlo en toda su amplitud y por extensión todas sus ramificaciones. 49.46. el Dispensador de todo bien me permitió llegar. El hecho de haber observado reiteradamente que las enfermedades crónicas no venéreas tratadas homeopáticamente. como hacíamos con la hipótesis admitida hasta ahora de una enfermedad aparte y diferenciada. la homeopatía debería curarlo en poco tiempo y de forma permanente. 48. por consiguiente es necesario conocer la extensión total de todas las manifestaciones y síntomas propios del mal primitivo desconocido antes de poder felicitarnos por el descubrimiento de uno o varios medicamentos homeopáticos que sean capaces de cubrirlo. por ejemplo. fieles observaciones y experimentos. estando garantizado bien el regreso de la misma afección o bien la aparición en su lugar de otros síntomas nuevos y más graves. 50. y tampoco se extingue por sí mismo sino que hasta el fin de la vida se agrava sin cesar con el transcurso de los años tomando la forma de otros síntomas más enojosos 7 como sucede en cualquier enfermedad miasmática crónica. lo que se contradice con la experiencia. nunca desaparece por sí misma. sino que hay que considerar y tratar este estado como una enfermedad aparte. y sólo con la muerte deja de desarrollar síntomas nuevos y cada vez más enojosos. tras asiduas meditaciones. las partes que dan lugar a tantas enfermedades diversas. es decir. una afección venérea chancrosa que nunca haya sido combatida con mercurio -su específico. . no sólo nos enfrentamos con el estado morboso que se presenta ante nosotros. Pero lo que además demostraba claramente que el mal primitivo que yo buscaba debía ser de naturaleza «miasmática» y crónica es que jamás sucedía que fuese vencido por la energía de una constitución robusta. Así. no se debe por tanto esperar en tal caso. fue la primera circunstancia que me llevó a pensar que en los casos de este tipo e incluso en todas las afecciones crónicas no venéreas. En este largo lapso de tiempo.

costras. Minuciosas observaciones me permiten afirmar que miles de afecciones crónicas que la patología ha denominado de tan diversas formas. marcas discretas de esta afección (vesículas escabiosas. los trastornos de que se quejaba debían no obstante proceder de una sarna adquirida tal vez en la cuna o más tarde. Habiendo resultado un éxito el empleo de estos medicamentos en el tratamiento de enfermedades crónicas semejantes a las afecciones [postsarnosas] que el enfermo no podía achacar a ningún contagio de esta naturaleza. a afecciones crónicas semejantes o análogas. comprobada y confesada por el sujeto. en la mayoría de los casos. había llevado a sujetos por lo demás aparentemente sanos. salvo raras excepciones. bien sea por un tratamiento mal dirigido o por cualquier otra causa que elimine la erupción. Poco a poco aprendí a conocer medicamentos más eficaces contra esta enfermedad primitiva.) signo evocador y manifiesto de una infección precedente de esta naturaleza. origen de tantos males que denominaré con un término genérico «la psora. más y más en la convicción de la frecuencia de este origen miasmático profundo en estas afecciones crónicas. me resultó evidente que en los casos en que el sujeto no recordaba haber enfermado de sarna. que son muy abundantes. eso lo verificaba a menudo gracias a la información suministrada por los padres o los abuelos. Había llegado a este punto cuando. no presentándoseme la menor duda con respecto al enemigo interno que debía combatir. 52. con o sin manifestaciones cutáneas». tanto en las banales como en las graves o muy graves. no hizo más que confirmarme ya desde el principio. y cuando esta confesión no se obtiene o el enfermo no se acuerda. acaba por traslucir generalmente gracias a un interrogatorio muy completo. dependen todas ellas. etc. enfermedad psórica interna. de la desaparición de una erupción sarnosa antigua. o al menos que lo haya olvidado.51. que se habían presentado de vez en cuando aunque en pocas ocasiones. 53. estos enfermos requieren atención médica basándose en el hecho de que todos los males de que se quejan se remontan a la época de este exantema. observando y escrutando cada vez con mayor profundidad las enfermedades crónicas no venéreas. me han llevado a saber que la supresión del exantema psórico. lo que es habitual. junto a las innumerables observaciones realizadas por los médicos 8 de todas las épocas a las que podría añadir las mías propias. . La observación muy detallada y precisa de las virtudes terapéuticas de los medicamentos antipsóricos descubiertos y experimentados durante estos once años. me di cuenta bruscamente de que el obstáculo a la curación homeopática por remedios hasta entonces probados de estas exacerbaciones recidivantes. Estas circunstancias. provenía. pero que en cualquier caso no dejaba recuerdos. que se presentaban como enfermedades particulares y autónomas. Las más de las veces. de una causa profunda proteiforme: la «psora».

Las neuropatías.Semiología de la psora 54. oftalmopatías. hemoptisis. y todos los trastornos espasmódicos. Las hemorragias: epístaxis recidivantes. Todas las espondilopatías: desviaciones. el estreñimiento atónico y espasmódico.. desde la debilidad de espíritu y la torpeza intelectual hasta la hiperexcitación general y permanente. espondilitis. Las enterocolitis. Las onicopatías.. La piel apergaminada y seca o por el contrario húmeda por transpiraciones nocturnas crónicas. la epilepsia. Todas las afecciones óseas (osteomalacia. La gran mayoría de las enfermedades mentales. que WILLAN se molestó en diferenciar minuciosamente en tantas especies distintas. anestesias e hiperestesias cutáneas. Las transpiraciones nocturnas de varios años de evolución. hematemesis. osteoporosis. Los vértigos. melenas.). asignando a cada una de ellas un nombre particular y a las que convendría añadir casi todas las excrecencias cutáneas. equímosis espontáneas. con o sin hemorragias. así como todas las afecciones histéricas o hipocondríacas que de ellas se derivan. Las enfermedades genitales. ceguera. hiperacusia y sordera. Todas las afecciones funcionales y orgánicas de los órganos de los sentidos. etc. desde la melancolía hasta la manía. hiper o anosmia. La hiperestesia o bien la impotencia sexual. hiper o ageusia. Las congestiones y obstrucciones internas y externas de los plexos hemorroidales. los desmayos (lipotimias). Las amenorreas y las metrorragias. desde la . hematurias. La dermatosis. raquitismo. las algias crónicas y persistentes de todo tipo. cacosmia. Las cardiopatías. discopatías. perversiones de los sentidos. diarreas crónicas. las convulsiones periódicas. trastornos de la refracción. incluidas las de la infancia. caries óseas.

. pero en mucha mayor proporción con la «psora». las hipertrofias. 57. 56. Para formarnos una imagen completa de la epidemia reinante convenía anotar todos estos síntomas diversos y agruparlos. Para que se entienda mejor mi idea. leproso y psórico. No obstante. Esta variedad de síntomas en cada grupo. No obstante un primer grupo de enfermos sólo presentaba un reducido número de los mismos. En realidad estas alteraciones morbosas provienen de una única y misma enfermedad fundamental monstruosa. las atrofias. 55. son todas ellas la expresión parcial de este miasma crónico primitivo. reaccionaba perfectamente a los efectos de los remedios específicos que abarcasen totalmente su sintomatología 10. tan variopintas y diversas en cuanto a sus manifestaciones patológicas e individuales. representaba una única y misma peste. y así nos lo demuestra la identidad de varios síntomas a la vez por sus manifestaciones en el transcurso de su evolución progresiva y por su curación gracias a los mismos remedios homeopáticos utilizados. cada enfermo individual. incluso los más voluminosos.simple verruga hasta los ateromas y otros tumores enquistados de la piel. en estos últimos años he adquirido la certeza de que las afecciones crónicas del cuerpo y del alma. citaré el ejemplo de una afección muy contagiosa. Las úlceras tórpidas y las inflamaciones crónicas. un segundo grupo manifestaba otro aspecto de la epidemia. en que cada parte parece diferenciarse esencialmente de las demás. Se sobreentiende que las dos enfermedades venéreas conocidas bajo el nombre de syphilis y sycosis forman un grupo aparte. como la famosa epidemia de tifus que reinó en Leipzig en 1813. y todas las pseudo organizaciones. pese a la escasez de síntomas observada. un cuarto y otros se presentaban bajo otras formas. es decir. . No obstante esto es una simple apariencia. Lo mismo sucede. Por último el marasmo. mis comparaciones y mis experimentos. La experiencia demostró que cada fracción de la epidemia.. cuya multiplicidad de síntomas constituyen un todo y por ello deben ser considerados y tratados como elementos de una sola y única enfermedad. hacerse una imagen sintética que comprendiera las manifestaciones individuales y las colectivas (por grupos). un tercer grupo. origen común de tantas calamidades y padecimientos crónicos. Eran numerosos los síntomas que daban una imagen completa de la enfermedad. Prosiguiendo con mis observaciones. sin lugar a dudas en relación con la diversidad constitucional. secular. convenía determinar el o los remedios homeopáticos 9 que respondiesen a la imagen epidemiológica completa.

2. una obstinación. de todas las enfermedades crónicas miasmáticas. . que atormenta y desfigura a los pueblos desde hace miles de años. una tenacidad y una resistencia tales que en cuanto aparecen y no son curadas radicalmente gracias al arte homeopático.Las enfermedades crónicas de la especie humana no desaparecen jamás por sí mismas. los regímenes más saludables. nunca consigue destruirla y aniquilarla por sus propios medios.La sycosis o enfermedad condilomatosa. no pueden ni disminuirlas ni menos aún vencerlas o aniquilarlas.de una multitud de males crónicos (y también de muchos agudos) cuyas innumerables variedades no podemos imaginar. de la mayor parte de los padecimientos crónicos que afligen a nuestra humanidad. Aflige cada día más y más la civilización humana en toda la extensión de la superficie habitada de la tierra. la más extendida. . sólo desaparece con el último hálito de vida y por larga que ésta sea.La syphilis. Estos miasmas son el origen sino de la totalidad. Muestran todas ellas. como ya he dicho. A partir de todos los datos obtenidos. Tan inveterada y persistente como la syphilis y la sycosis. La psora es la más antigua enfermedad crónica miasmática que conozcamos.Y por último la psora. sobre todo en los últimos siglos. que es el origen y campo de acción de la erupción sarnosa.más que tres miasmas crónicos. el género de vida más ordenado. no conocemos apenas en Europa ni en el resto del mundo -al menos por lo que sabemos. Son: 1. . . sino que se caracterizan por una continua evolución que progresa sin cesar. Deben pues tener todas ellas por origen uno o varios de estos miasmas crónicos estables que alimentan continuamente su existencia parásita en el interior del organismo vivo. Por otras parte es. no modificadas o agravadas por tratamientos irracionales. 3. la más perniciosa y pese a todo la menos conocida de todas las enfermedades crónicas miasmáticas: es la psora. La psora 59. Se ha convertido en el origen -exceptuando las afecciones sifilíticas y sicósicas. presenta exactamente el mismo destino. La más antigua. es decir. La evolución de las afecciones crónicas abandonadas a su curso. puesto que la naturaleza. a la que también he denominado enfermedad venérea chancrosa. y las enfermedades que proceden de ellos surgen y se manifiestan de forma localizada. agravándose hasta la muerte. por robusta que sea. crecen y se agravan sin cesar con el transcurso de los años. 58. Las fuerzas naturales de la constitución más robusta.

las que no son producidas por las drogas o por las enfermedades profesionales en obreros en contacto con el mercurio. es decir. la psora se localizó principalmente en la superficie cutánea. parece que en aquella época y tal y como lo siguió haciendo entre los israelitas de antaño. la psora occidental que durante la Edad Media y por varios siglos fue tan perniciosa como temible. y la exuberancia de sus manifestaciones es tan grande que incluso podría ser comparada con la hidra de mil cabezas. No está en mis propósitos enumerar aquí las numerosas denominaciones que los diversos pueblos dieron a las variedades diversamente mutilantes. más o menos graves. tal y como ocurrió tanto entre los griegos. con nombre o sin él. especie de erisipela maligna. 61. el arsénico. a la sycosis. puesto que en 1226 se contaban sólo en Francia 2.. Hace 3.. . gracias a diversos factores higiénicos importados de Levante por esos mismos cruzados. las manifestaciones morbosas por las que se manifiesta han adquirido tal extensión que apenas se pueden contar sus síntomas secundarios. se presentaba bajo la forma sintomatológica de una erupción. podría explicar hasta cierto punto todas las afecciones crónicas naturales. Durante los pasados milenios. de las formas leprosas de la sarna (que no son más que manifestaciones externas de la psora). intensificada y amplificada por su paso a través de tantos millones de organismos a los que ha infectado. que figuran bajo tantas etiquetas mórbidas diferentes en la patología ordinaria como tantas afecciones definidas distintas. La propagación de su influencia patógena. Y repito: todas las afecciones crónicas. Recobró su forma precedente leprosa mediante la epidemia provocada en el siglo XIII por la vuelta de los cruzados infectados por la lepra en Oriente. más excepcionalmente todavía. en su época bárbara. etc..000 leproserías. llamada en aquella época «fuego de San Antonio». Los más antiguos documentos históricos que poseemos ya hacen mención de la psora en una fase bastante desarrollada. puesto que la naturaleza esencial de todas estas afecciones sigue siendo la misma.la más secular. el plomo. como más tarde entre los árabes y por fin en Europa en los albores de la Edad Media.400 años que Moisés( 11) describió las manifestaciones de diversas variedades. reconocen en la psora su verdadero y único origen. Además estas denominaciones nos importan poco. No obstante. 62. 60. desde la época probable en que infectó al género humano -ya que la historia más antigua de los pueblos más antiguos no nos lleva hasta su origen-. esta enfermedad psórica pruriginosa y miasmática. No obstante. pese a que esta circunstancia contribuyese a su amplia propagación -peor de lo que lo había sido jamás.la psora perdió progresivamente el aspecto repulsivo de sus manifestaciones exteriores. antes de su civilización. No obstante. a excepción de aquéllas que se refieren a la syphilis o.

En algunos siglos consiguieron reducir en tamaña proporción la apariencia exterior verdaderamente horripilante de la psora reinante. así como por el ardiente prurito perilesional. uso desconocido hasta entonces. Pero para compensar la extremada perseverancia de la localización cutánea inveterada -que tomaba el lugar de la afección psórica interna. las manifestaciones externas de la psora. 63. y preparaciones a base de cobre.de las aplicaciones externas: baños. trajeron una mayor limpieza. con descargas dolorosas en las nudosidades y ulceraciones. perdió más que ganó debido a todas estas supresiones. lociones. limpieza y uso de camisas. y el simple aislamiento o la reclusión de la mayoría de ellos en las leproserías los mantenían alejados del resto de la sociedad. se adoptó el uso de camisas hechas con estos nuevos materiales. junto con el progreso de la civilización. aparte de estos inconvenientes.Podemos atribuir esta transformación en primera instancia al lino y al hilo que trajeron de Oriente a Europa. atormentaban aún más a los infectados. Además el horrible y repugnante aspecto de un leproso era tan impresionante para los individuos sanos que. lejos de mejorar. suavizándose en sus manifestaciones externas por la aparición de una erupción psórica ordinaria que todos conocemos. 64. En efecto. en 1493 otra calamidad no menos temible se abatió desde América sobre Europa: el miasma crónico denominado «syphilis». que al final del siglo XV no se manifestaba más que bajo la forma de la erupción psórica ordinaria. desde muchos puntos de vista. nada más apercibirlos. pomadas azufradas. se llegaron a «suprimir» las manifestaciones cutáneas de la psora de forma sorprendente. Gracias al uso extendido entre los médicos de las facultades -sobre todo entre la clientela acomodada. plomo. y se extendió la costumbre de los baños calientes. Estas prácticas higiénicas desconocidas previamente. la salud pública. gozaban en la mayoría de los casos de una salud relativamente satisfactoria. A menudo esta desaparición era tan rápida que tanto en niños como en adultos se llegaba a ignorar el que hubiera habido una infección previa por la sarna. condiciones de vida más confortables. alimentación variada) aplicadas en los siglos XIV y XV? A decir verdad las horribles localizaciones externas de la psora se mitigaron considerablemente. Pero mientras que la humanidad veía cómo mejoraba aparentemente este azote. ¿Cuál fue a partir de aquel momento el resultado de esas medidas de higiene (mejora en condiciones de vida. . zinc y mercurio. una alimentación más variada. gracias a tan diversas como empíricas prácticas. que en los siglos precedentes tomaba la forma leprosa. En los países civilizados resultó más sencillo hacer desaparecer de la piel la dermatosis psórica. huían de ellos. No obstante. que redujo o al menos disminuyó las posibilidades de contagio a través de estos desventurados.las personas afectadas. aparecida tras la infección.

por mitigada que esté. se escapaba de ellas la serosidad contagiosa que contenían. no ha diagnosticado como tal y ha «suprimido» mediante aplicaciones externas. ha . progresa tanto más insidiosamente en la economía vital. antes de ser enmascarada mediante tratamientos supresores externos que sólo se dirigían a la erupción cutánea. y a causa de los métodos subversivos utilizados. en general extracto de Saturno u otras drogas. es decir. sólo piensa en desembarazarse de ella cuando está muy adelantada. es decir. origen de la enfermedad. tras el enmascaramiento ( 12) de su síntoma principal. Creo haber demostrado que las modificaciones mitigadas de la forma exterior que la psora ha manifestado al pasar del aspecto leproso al simple exantema psórico.La infección sólo aparecía bajo la forma de una simple dermatosis sarnosa en la que los elementos vesiculares eran mucho más discretos y fáciles de disimular.. Por ello considero con razón a la psora el miasma infeccioso más contagioso y más generalmente extendido. cuando ya han propagado la infección a gran número de individuos. Es así como en estos tres últimos siglos. Añadamos a esto que la clase pobre e inferior del pueblo. se han producido en perjuicio de la salud pública.. El miasma psórico. ¿Y cómo las habrían curado si la psora primitiva no modificada. o bien se trata de una dermatosis cuya naturaleza desconocen. infectaban a muchas más personas de las que jamás infectaron los leprosos cuya repulsiva apariencia hacía huir a todo el mundo. la psora juega el triste rol de engendrar esta multitud de manifestaciones morbosas secundarias que constituyen la legión de afecciones crónicas que los médicos no podían sospechar ni adivinar su origen y por consiguiente dejan sin curación. casi siempre se niegan categóricamente a reconocer que han contraído la sarna. de su exantema. que incluso frecuentemente su propio médico. Y esto porque se propaga más fácilmente puesto que en primer lugar las lesiones cutáneas se reducen relativamente a poca cosa y pueden disimularse sin dificultad. se propagaba tanto más fácil y seguramente a numerosos individuos cuanto menos aparente era el contagio. como es fácil imaginar. pese a propagarse más bien bajo esa simple forma eruptiva. por ignorancia. pero al abrirse las vesículas por el rascado provocado por el prurito insoportable que las acompañaba.. En general los enfermos afectados han propagado profusamente la infección a su alrededor cuando por fin deciden someterse a tratamiento y mientras está tratándose de la dermatosis pruriginosa que padecen mediante medios supresores externos como el extracto de Saturno. se mantiene tan temible como antes de su modificación. menos preocupada por la limpieza y menos atenta a su salud. 65. no ha sido modificada lo más mínimo en su esencia. pomadas a base de mercurio (precipitado blanco). que deja evolucionar esta dermatosis hasta el punto de asquear a su entorno. Pero la principal razón es que la psora. tocaban o se ponían en contacto con los objetos no aparentemente mancillados por la serosidad psórica. Todos aquellos que. etc. sin saberlo.

Cuando los procedimientos nefastos de médicos y charlatanes no consiguen suprimirla (lo que sucede casi siempre) mediante aplicaciones astringentes. la erupción llega a menudo a desaparecer por sí misma (como se dice vulgarmente) por circunstancias a las que no se presta ninguna atención. las de una diarrea persistente. La psora. La erupción psórica tal y como la conocemos hoy en día no es una dermatosis tenaz. Mientras estos síntomas objetivos. descendiendo de la forma leprosa a la del simple exantema psórico. vejaciones repetidas. no es inveterada y no presenta mayormente el carácter de fijeza del chancro indurado y de las verrugas condilomatosas. Por ello es fácil. vicariantes persisten por sí mismos. mientras que las de la psora contemporánea son lábiles y variables. lo que ilustra tristemente la práctica cotidiana? Todo parece concurrir para hacer creer que la generalización de la sífilis no puede suceder mientras el chancro inicial no haya sido suprimido mediante medios externos. fuertes enfriamientos o exposición a un frío intenso (como en la observación 67 citada más adelante). pomadas azufradas. tratarlos radicalmente mediante medicamentos internos específicos. Los síntomas de la psora interna estallan entonces antes o después bajo el aspecto de una de estas innumerables afecciones crónicas que de ella dependen. purgantes drásticos o aún ventosas escarificadas. y por ello perdió el lado «ventajoso» presentado por la syphilis y la sycosis cuyas manifestaciones externas aparentes son fijas. penas aplastantes. locales. las consecuencias son tan terribles como cuando la dermatosis ha sido suprimida exteriormente mediante prácticas irracionales. . Este tratamiento radical debe proseguir hasta el momento en que los síntomas localizados y perceptibles (representados por el chancro inicial o los condilomas) sean totalmente anulados. pero se agravaba y empeoraba continuamente por la multitud de drogas no indicadas e inapropiadas que aplicaban. se hizo benigna. ni las manifestaciones secundarias de la sycosis producirse mientras los condilomas visibles no hayan sido destruidos por estas prácticas funestas. tibios o calientes.escapado constantemente a su terapéutica. Entre estas circunstancias resaltamos manifestaciones tales como emociones desagradables. impiden la evolución progresiva y falta de la enfermedad interna. y esto puede durar hasta el final de la vida. el uso de los baños de río fríos o de baños de agua mineral fríos. mediante el control visual de su total desaparición. sustos violentos. por una causa cualquiera que provoque un estado febril indefinido u otra enfermedad aguda (como la viruela citada en el caso 39). en ocasiones también tal vez por una especial inactividad cutánea: en este último caso.

en lo que se refiere a la primera. difiera tan esencialmente de la antigua forma leprosa de la sarna. El 1/8 restante procede de la syphilis y la sycosis o de la asociación compleja de ambas. marasmo. por consiguiente. 67. ninguno de los facultativos recientes más afamados. tantas anomalías. no se veían. 69. Antaño. por la alternancia de algunas dosis de Thuya y de Nitricum acid. Sólo hace tres siglos que el género humano ha estado y sigue estado oprimido por tantas calamidades por efecto de la causa que acabo de señalar 13. y para la sycosis. tumores diversos. No era raro tampoco antaño. afecciones dolorosas. morales y físicas como resulta tan corriente encontrar hoy en día. cuando no es éste el caso. cuando la inflorescencia había abandonado la piel por sí misma o por el efecto de una práctica supresora violenta! 66. se obtiene fácilmente la curación por la dosis mínima del mejor preparado mercurial conocido. deformidades varias. «La psora es. inmersiones repetidas en agua de río o en baños de agua mineral calientes (ver observación 35). que no resulta más complicado hacer desaparecer. . Y sin embargo. espásticas. cuya representación cutánea localizada sólo es visible hoy en día bajo un aspecto muy benigno. La psora. de todas las enfermedades. y por ello la que los médicos tratan peor y de forma más perniciosa. o (raramente) de las tres afecciones crónicas miasmáticas.¡No vayan a imaginarse que la psora. salvo excepciones. engendra desde hace tres siglos un número tan elevado de síntomas secundarios que aumentan sin cesar. 68. así como a las afecciones disimuladas y languidecientes que la psora interna no deja de provocar antes o después. ulcerosas (cancerosas). tantas enfermedades nerviosas. La syphilis y la sycosis degeneran en enfermedades crónicas inveteradas. cuando se complican con la psora. cuando a menudo aún se limitaba la psora a los síntomas cutáneos repulsivos (localización sustitutiva de la enfermedad interna) es decir. sin exceptuar a casi ninguno de sus profesores. En este caso no se daba uno más cuenta de las temibles secuelas de esta supresión que atención prestan los médicos contemporáneos a las numerosas enfermedades agudas.que reducen al silencio y sustituyen de algún modo al mal interno. la más conocida. a la que actualmente se despoja tan arbitraria y tan fácilmente de sus manifestaciones cutáneas -representadas por el exantema psórico. parálisis. a la lepra. He aquí cómo la psora se ha convertido en el origen más general de las enfermedades crónicas. que al menos 7/8 de las enfermedades crónicas la tienen como único origen. difíciles de curar.» Es increíble hasta qué punto los médicos modernos de la escuela oficial son culpables del crimen de esa humanidad cuando. a condición de que no fuera demasiado inveterada. que esta repugnante afección abandonara la piel mediante el uso de baños fríos.

» 70. los humores y la salud. considerando desde ese momento que el sujeto está totalmente sano 15 sin tener en consideración o prestar atención a las enfermedades que tarde o temprano acabarán. El sujeto acaba por experimentar trastornos variados debidos a la presencia de estos humores viciados de los que hay que librarle mediante el empleo de depurativos y purgantes. en todos los orfanatos y prisiones. pero sobre todo mediante precipitados mercuriales cuya acción es más rápida a la de los otros medios. sin escrúpulos. por así decirlo. «Consecuentemente. con ayuda de medios externos. Cuanto más rápido desaparece la erupción. la enfermedad ya no existe y ha sido totalmente destruida. erigen como regla. en todas las personas de las clases elevadas y bajas de la sociedad. y. una vez esté la piel limpia. así como los demás establecimientos hospitalarios civiles y militares en que hay enfermos que presentan tales erupciones. No sólo se han proclamado y se enseñan aún en la actualidad estos errores groseros. salvo la piel. Cuando más adelante. desembarazar localmente los tegumentos mediante fumigaciones o pomadas azufradas -como el ungüento de JASSER. 72. sin excepción. son tratados por los médicos de barrio como por los facultativos conocidos. se asegura con pretenciosidad y arrogancia que todo ha terminado. como principio infalible que: «Toda erupción psórica no es más que una vulgar enfermedad local limitada exclusivamente a la superficie cutánea en la que el organismo entero. pero. repiten. si el tratamiento cutáneo es precoz. y así corrompe la sangre.» 71. podemos -dicen.si no se atiende al tratamiento de la erupción y ésta continúa propagándose. es decir. 73. Evidentemente -dicen. Para ellos. con certeza. tarde o temprano los desgraciados a los que se ha vilipendiado con estas engañosas curaciones. manteniendo el interior de la economía perfectamente sano. puede muy bien suceder que el principio morboso encuentre por fin la oportunidad de penetrar por vía sanguínea y linfática en todo el organismo al que infecta. todavía más activomediante lociones a base de plomo y de zinc. sino que incluso se han puesto en práctica. de forma que hoy en día en los más célebres hospitales de países y centros universitarios en apariencia muy doctos. se interrumpen los diversos tratamientos.«de limpiar su cuerpo». no toma la más mínima parte. más se felicitan del éxito 14. vuelven a consultar por los males que son el «inevitable» resultado de tal tratamiento: . se evita cualquier tipo de afección subsiguiente. todos. el sujeto está curado cuando la epidermis está limpia de erupción. a la psora interna que surgirá bajo tantos miles de aspectos distintos 16. Además aún se les hace ingerir con frecuencia fuertes dosis de flores de azufre vía oral y algunos purgantes enérgico a fin -como ellos dicen.y debemos siempre.ninguno de los autores más considerados. estallando. incluso los más célebres. cuya enumeración he realizado más arriba.

hasta que el enfermo.. suponen hallarse en presencia de enfermedades sin ninguna relación con la afección escabiosa suprimida. tras haber visto cómo su estado se iba agravando continuamente durante varios años. De ello concluyeron.edemas afecciones hidrópicas algías rebeldes de localizaciones varias afecciones hipocondríacas o histéricas artritis reumáticas o gotosas afecciones marasmáticas tisis pulmonares asmas permanentes o espasmódicos ceguera sordera afecciones paralíticas o convulsivas caries óseas úlceras crónicas (tumores) hemorragias diversas enfermedades mentales y nerviosas. aplican una terapéutica medicamentosa que se muestra inútil y nociva contra «fantasmas de enfermedades»..los médicos. término último de todos los sufrimientos terrenales 17. Obedeciendo a la vieja rutina habitual. contra causas hipotéticas asignadas arbitrariamente a los males que se observan. etc. se veía por fin liberado de ellas por la muerte. es decir. sin prestar ningún interés al origen de estos males. era seguida de enfermedades crónicas inveteradas y de trastornos tan desagradables como numerosos. tal y como les había enseñado la experiencia. Los antiguos médicos procedían con mayor conciencia y observaban con mayor imparcialidad. 75. 74. Numerosas experiencias les habían convencido de que la supresión por cualquier procedimiento externo de las erupciones cutáneas.. Consecuentemente. .. buscaron destruir a la vez la erupción escabiosa . en admitir una etiología interna para todos los casos de sarna.

son legión. Halle 1750. contra los innumerables trastornos crónicos consecutivos con que la psora no curada envenena la vida entera. en consecuencia. y a las cuales podré añadir igual cantidad recogida de mi propia práctica. Es este concepto el que les hizo evitar limitarse a atacar local y exclusivamente el exantema. de la erupción cutánea que inhibe el mal interno del que es consecuencia. bien agudos. Si los éxitos no corroboraban sus esfuerzos. como si se tratara de una simple afección externa. El tratamiento racional de la misma comportará ipso facto la desaparición de la dermatosis. dejar que se ignoren. bien crónicos -estos últimos manifiestamente más importantes y numerosos. 78. pues se fundamentaban en la noción de una importante enfermedad interna en la erupción psórica que debería combatirse. en su Dissertatio de damno ex scabie repulsa. además este tratamiento racional se revelará ya profiláctico. Pero las observaciones de estos médicos honrados son demasiado patentes para que las desechemos desdeñosamente y que podamos. médico honrado y de gran experiencia. 15-18. Un breve resumen de las múltiples y nefastas secuelas resultantes de tales tratamientos fue realizado por LOUIS CHRETIEN JUNCKER.fruto de una terapéutica parcelar por supresión del síntoma local (erupción y prurito) de la psora interna a la que reemplaza e inhiben -lo que se llama falsamente «sarna interiorizada en el cuerpo». 77. esto se debía a la ignorancia de un verdadero método curativo (cuyo descubrimiento estaba reservado a la homeopatía). Estos males. si las suyas no bastaran para demostrar con qué violencia la psora interna se desarrolla cuando se la priva de su síntoma local. Son tan variables como las constituciones individuales y las circunstancias externas que los modifican. es decir. contra las cuales la antigua medicina nos ha mostrado la necesidad de mantenerse en guardia mediante miles de ejemplos consignados en sus escritos. Comprobó que esta supresión era el origen: . No presta ninguna atención a las graves enfermedades consecutivas que se derivan. Voy a mencionar aquí algunas de estas innumerables observaciones que antiguos médicos honrados nos han transmitido. tal y como lo hacen los modernos.así como la gran y profunda diátesis interna -que suponían con razón que la acompañaba. Sus tentativas de buena fe eran loables. ya incluso curativo. La medicina contemporánea se esfuerza en provocar esa desaparición tan deprisa como resulte posible. La psora suprimida 76.mediante los numerosos medios y todos los remedios internos que la terapéutica de entonces ponía a su disposición. pp.

). úlceras malignas. Casuística de las secuelas postsarnosas 2079. agalactia en las nodrizas.Samml. I. lo que puso la vida del enfermo en gran peligro.. Por error se invirtieron las indicaciones y las dosis de su remedio. una dracma = 3 escrúpulos = 60 granos) y al interior 3 granos del mismo remedio en polvo (0. artrosis. incluso en reposo. en ocasiones esterilidad 18. Constricción torácica y asma I. si el tratamiento supresor de la sarna se realizaba durante las reglas.En las constituciones sanguíneas: de trastornos hemorroidales o de cálculos urinarios. en otras zonas úlceras. Su disnea fue aumentando. congestiones pulmonares. si la supresión tenía lugar en el transcurso del embarazo.(en el Apotheker-Lexicon. En los obesos: de fiebres inflamatorias. adelanto de la menopausia. catarros sofocantes y broncorreas. Estas observaciones fueron a menudo confirmadas por otros facultativos 19. llamadas por los alemanes Todtenbrücke. pies y todo el cuerpo abundantemente.15 grs. L. II. En la autopsia se encontraba: en los pulmones focos de condensación y colecciones de pus. caso 8 Un hombre entre 30 o 40 años de edad. En las mujeres: demencia en las melancolías con muerte del feto. Gmelin. lo que hizo desaparecer el asma de inmediato. V. Von Beobachtungen. se hizo sibilante. pleuresías. caquexia (cánceres uterinos). muy penosa y frecuente y acompañada por ligera tos.H. p. pero poco tiempo después de esta «revoltura» le reapareció la erupción sarnosa en manos. En los sanguíneos jóvenes: de tisis pulmonar. y la dosis fuerte fue absorbida por vía oral. 80. MUZELL .Wahrnehmungen . 2. 21. in Gessner Samml. incluso óseos. Se le recetó un lavado con una dracma de scilla 21 -3 grs. Le asaltaron terribles náuseas y vómitos. Resultado del tratamiento externo supresor de su erupción. En los flemáticos: sobre todo hidropesías. se hizo poco a poco asmático. F. . retrasos en las reglas. hemoptisis vicariantes. tras haberse liberado de una sarna antigua mediante pomadas. tumores varios. en las mujeres mayores úlceras uterinas con dolores profundos y quemantes. Fr. En los bilio-sanguíneos: de inflamaciones mamarias. Vol.

los cuales no cesaron hasta la aparición. se ahogaba enormemente. . Un sujeto de 32 años librado de la sarna mediante una pomada azufrada. De regreso a su ciudad natal. fue atormentado durante once meses por un asma violentísimo. Diss. se le presentaron crisis de asma acompañadas de violentos dolores en los miembros. 81. a no se con la cabeza alta. Lamentablemente. Ocho a diez días después. podía conseguir. no quiso asistir antes de haberse desembarazado de una sarna de la que un médico le libró rápidamente mediante una pomada azufrada. Estos horribles paroxismos podían durar más de una hora. Osterode. Un chico de 13 años. Riedlin padre. sufrió durante dos años. sin ningún alivio. Augsburg 1691. 5. II 90. lo que fue seguido de opresión ansiosa. clin. casi cartilaginosas. Obs. 6. rogó a su madre que se la quitara. p. apareció la tiña. tras la interrupción en la administración de los remedios. se vio sometido a tales crisis de asma que no podía respirar echado. pese al tratamiento de su médico Beireis. de una erupción psórica sobre todo el cuerpo. de causis cur imprimis plebs scabie laboret. hasta que la ingestión durante 23 días de savia de abedul restableció el exantema. Leipz. con más de diez crisis al día. Una jovencita fue librada de una tiña mediante el uso de purgantes y otros medicamentos internos supresores. Jahrg. a base de toser. Breslauer Samml. después de un mes. por otra parte rápido. Un estudiante. 82. con tos. tras supresión por pomadas. 1722. y que en el transcurso de los accesos. Su restablecimiento. 32. 1758. 4. Hundertmark-Zieger. sobre todo en las rodillas.Asma violento acompañado por fiebre y anasarca. 26. p. y en la espalda. Pelargus (Storch). p. Obs. p. Cent. Helmstaedt 1792. Diss. y gran lasitud. cuya expulsión le aliviaba sólo durante un corto instante. 435. cosa que ésta hizo mediante un tratamiento local. poco tiempo después. de scabie artificiali. invitado a un baile. 7. al cabo de la cual. von 1727. no se produjo hasta que. 293. 3. Beireis-Stammen. expectorar pequeñas masas bastante consistentes. enfermo de tiña desde su infancia.

Hagendorn. mediante el uso de fricciones con una pomada. Fabr. p. de la cual ya había estado afectada en varias ocasiones. trastornos que no cesaron hasta que reapareció el exantema sarnoso. Pelargus. La sensación de tenaza en el pecho experimentada por una joven de 20 años tras la interiorización de una sarna aumentó hasta tal punto. 8b. pract. inapetencia. Medicamentos internos a base de azufre devolvieron la sarna a la superficie e hicieron cesar todos los trastornos (a excepción de los edemas). 8-9. med. Obs. 1723. tos sofocante. phys. Asma sofocante 84. Jahrg. A una niña de 3 años le hicieron desaparecer una sarna de varias semanas de evolución mediante una pomada. La reaparición de la dermatosis en el cuero cabelludo le libró de sus sufrimientos. cit. dejando al enfermo como un moribundo. 8a. que su pulso se hizo impalpable y murió por sofocación. Cent. III. Ph. vicat. Obs. la niña sufrió una recidiva con congestión pulmonar. habiéndose secado la dermatosis. asma. Hist. asma y después dolores en punta de costado. 9. 11. Tras la desaparición de una sarna. Ehrenfr. una joven de 12 años presentó fiebre ardiente con edema. Tras el empleo de multitud de tópicos acabó por desaparecer un eccema secretante del brazo izquierdo en un joven de 19 años. La supresión de una tiña mediante ungüentos de aceite de almendra dulce provocó en un hombre una extremada flacidez de los cuatro miembros. que un largo viaje a pie en pleno calor veraniego acrecentó hasta tal punto que el enfermo se puso . 10 Wilh. hemicránea. loc. dolores en punta de costado y vómitos. pero enseguida sobrevino un asma periódico fuertemente agravado. Cent. R. atontamiento y algidez en todo el cuerpo. Este camuflaje fue seguido de una grave melancolía acompañada de tos. Vitoduri 1780. 24 días después. von Hilden. Catarro sofocante 83.Un muchachito de 5 años sufría desde hacía tiempo de una sarna que le «quitaron» con una pomada. 35. 39. 15. obs. con estado convulsivo. I hist. Ya al día siguiente la niña presentó una tosferina de respiración estertorosa. hematurias y despertares bruscos nocturnos por brusca sofocación acompañada de respiración estertorosa y silbante.

Este autor refiere que vio fallecer súbitamente de sofocación a una persona a la que se había eliminado la sarna. Una niña de 9 años. j. Un hombre de 46 años que se había desembarazado de una sarna muy antigua mediante una pomada azufrada. Al día siguiente. anasarca y disnea que sólo se curaron cuando reapareció la tiña en el cuero cabelludo. La autopsia reveló un hidropericardio con hidrotórax formado por una serosidad azulada. Cent. cit. 15. obs. empezó con crisis de ahogo de lo más intenso. Asma con edemas 85. se le presentó tal adinamia y una agravación tan importante de su crisis de opresión que falleció al día siguiente. Waldschmid. empezó son somnolencia y posteriormente lasitud y disnea. Morgagni.cianótico. Pelargus. De sed. art. su vientre empezó a hincharse. Hagendorn. 16.I. la hizo desaparecer con un tópico y durante el tratamiento mismo le atacaron una fuerte disnea. y empezó a padecer crisis asmáticas. rápido y arrítmico. Pleurodinia y congestión pulmonar 86. poco tiempo después. . la erupción se secó por sí misma. 504. 13. cit. 12. Una joven de 15 años había padecido durante cierto tiempo una erupción sarnosa en las manos con unas vesículas particularmente desarrolladas. Hahrg. la fiebre y la ansiedad eran casi insoportables. XVI. p. los dolores torácicos aumentaron. 91. loc. Opera p. con hinchazón de la cara. 14. Tras dos sangrías. sofocación inminente y pulso débil. loc. et causis morb. cit. loc. se vio afectado por una congestión pulmonar febril con hemoptisis y disnea acompañadas de una extremada ansiedad. fue atacada por una fiebre héctica. 34. II hist. y al tercer día. I. 1723. Pelargus. 244. inapetencia y anasarca. Dos días después de estas primeras reacciones. Riedlin padre. Estaba apirética. loc. cuya tiña había sido suprimida. 17. Un campesino de 50 años padecía sarna desde tiempo atrás. 10. cit. 15. En Bolonia una joven que hizo desaparecer su sarna mediante una pomada.

Wenzel. Un escolar de 13 años cuya sarna «se secó». desgraciadamente tras un fuerte enfriamiento desapareció la erupción y se manifestó una neumonía que hizo fallecer a la enferma tres días después. p. etc. p. 1826. Estos desaparecieron en cuanto reapareció la erupción. padeció de tos con dolor en punta de costado. Bamberg. falleció en 4 días de asma húmeda con fiebre ardiente. Un joven que se había librado de la sarna mediante una pomada a base de plomo. cit. Un hombre de 36 años. falleció cuatro días después de una enfermedad pulmonar. Un chico de 7 años.. Hemoptisis . loc. 29). Hahrg. Pelargus loc. Hundertmark. Die Nachkrankheiten von zuruckgetretener Kratze.Empezó entonces a transpirar y al cabo de 15 días reapareció la erupción original junto con un marcado bienestar del paciente. 49. Tos y dolor en punta de costado 88. Pelargus. loc. con lo cual reaparecieron enseguida los antiguos síntomas y no habiendo pasado 13 días. 23a. Desgraciadamente recayó y la dermatosis se secó en el mismo período. Jahrg. Seis días después de la supresión de una sarna mediante fricciones con pomada azufrada. K. (Jahrg. Tos violenta 23b. 79. pp. 1723. cit. un joven campesino empezó con una fiebre aguda con dolor en punta de costado e intensa disnea. Diss. (Jahrg. Un sujeto delgado que se había librado de la sarna falleció de congestión con toda una serie de trastornos morbosos al cabo de 20 días de su «famosa curación». 18. p. 1722. 21. 23 y 114. Un anasarca se curó rápidamente tras la reaparición de la sarna. 20. 23. 19. 1722. cit. cuya sarna. Scabies Salubris inhydrope Halae 1777. p. 22. 16 meses antes había desaparecido tras el uso de una pomada a base de plomo y mercurio. 87. 459). 1721. padeció a partir de entonces una gran ansiedad acompañada por una violenta tos espasmódica. el pobre hombre falleció. p. Jerzembshi. al que se le había secado una sarna y una tiña.

pero no obstante sin sedimento. lasitud general. Arxt. Krause. cefalgias con náuseas e intensa sed y tos con dificultad para respirar. Aufsätze Th. de una sarna que se había manifestado sobre todo en marzo y abril desde hacía unos años. Spener. Giessen 1699. caso 1. y empezó a delirar. por este motivo. Un joven de 18 años padecía una sarna que hizo desaparecer mediante una solución de pólvora de cañón en agua. F. 32. seguidas por dolores con facies alterada y lívida. Frankfurt y Leipzig. Schubert. una mañana se hizo frotamientos con una pomada anti sarnosa. teniendo que predicar al cabo de unos días. Un candidato de la escuela de teología. fue atacado de fiebre y escalofríos. p. Un joven. Waitz. 27. CCC. Dis. cit. 1743. 26. al principio de la tarde. que desapareció por sí misma. deseaba. pp.(3 observaciones) 89. 1779. Ex. de aegro febri maligna. p. pese a los consejos del Profesor Krause (un buen médico). 24. 114. Lips. no . un sujeto cayó enfermo de fiebre héctica seguida por una vómica mortal. Empiema 90. 115. III. loc. Unzer. Pioperitonitis mesentérica enquistada 29. los pulmones estaban llenos de pus). Aparecieron hemoptisis. Diss de Scabie humana. liberarse de una antiguo sarna. I. Morgagni. Praxis casual. En un adolescente de 18 años se presentaron accidentes hemoptoicos con tisis tras la desaparición de una sarna mediante una pomada a base de mercurio. Chir. 28. le atacó una sensación de constricción precordial con disnea y tenesmo y murió súbitamente (en la autopsia. angustias paroxísticas. En la autopsia se encontraron focos purulentos en pulmón izquierdo. Med.A. Tras una sarna. 508. Al cabo de algunas horas. Hemoptisis y tuberculosis. Sicelius. sus orinas se hicieron rojo oscuro. art. Refiere la formación de un empiema tras la desaparición.. Max. phtisi complicata laborante. XXI. Chn. Algunos días después. 25. de aspecto robusto. 23. mediante aplicaciones externas. que le disuadió de emplear una pomada azufrada contra un nuevo brote de sarna.

Tras un tratamiento antigotoso que le libró de sus malestares. Peritonitis plurivisceral 91. obs. I. loc. Un jornalero falleció de una gastritis necrosante. act. pero del duodeno. hacia la ampolla de Vater. Loc.. Hunderkmarcke. 11). Halac 1750. La autopsia reveló en el primero una necrosis de la porción superior del estómago. cit. in Act. anah.P. se encontró en la autopsia una peritonitis sub-diagnóstica con hepatitis. producida por una sarna camuflada (V. loc. 231. 34b. IV. de Scabie Regulae. Su erupción se interiorizó y al poco apareció una úlcera de estómago que aceleró su fin. sect. 1. Diss. Sepulchretum. p. de tan sólo 2 años de edad. Una mujer que se había lavado la cabeza con una loción astringente para curar la tiña. Nat. 2. falleció. 30. S. HIDROCEFALIA I observación: Acta Helvet. tras haberse librado de una sarna mediante una pomada azufrada. LV. así como cólicos litiásicos. de la que falleció un enfermo. L. estalló una sarna. Obs. Encefalopatías 31. Necrosis gastro-duodenal 34a. T. fallecieron súbitamente. bilio-sanguíneo. Cur. 1. Al abrir el cráneo se comprobó una encefalomalacia unilateral sumergida en un líquido amarillo marronáceo. próximo al cardias y en el otro también una necrosis. V. lo que pudo demostrarse mediante la autopsia. falleció tras el tratamiento externo de una tiña. Un niño de 7 semanas y un adolescente de 18 años. Cometió la imprudencia de tomar un baño compuesto con tanino 22. La autopsia reveló un gran exudado serosanguinolento bajo la calota craneal. . Un jovencísimo príncipe. cit. J. reveló la pioperitonitis enquistada. Bonet. Un noble de mediana edad. 32. 190 Úlcera gástrica 92. 33. S. La necropsia Refiere que tras una sarna camuflada. 29. cit.. 16. Murió al poco de oclusión intestinal. p. padecía una visceralgia de naturaleza gotosa. Juncker.H.le hizo caso y la utilizó. Morgagni. Schultz. Chn.

1 observación. pract. Su erupción desapareció. S. Los izquierdos desaparecieron por sí mismos. Baratte. de scabie retropulsa. Un muchachito de 8 a 9 años. el enfermo padecía dolores sordos subjetivos. Hoffman. Baldinger. Joun. cit. p. 176.D. Lentilius. pero en mayor medida en zona genital. en junio de 1761. entre los cuales sólo citaré a J. pero al poco se siguió de una hidropesía generalizada que le llevó desgraciadamente a la muerte. Refiere el caso de un ateniense que para librarse de una dermatosis pruriginosa intensa. 301. que le invadió totalmente. y a partir del mes de agosto se hicieron claramente dolorosos. 1723. X. Unzer Arzt. Krauleheiten ciner armee. Encontramos innumerables ejemplos de anasarca observados por una multitud de autores. p. tomó los baños calientes de la isla de Melos. habló por primera vez de las consecuencias fatales de estas supresiones morbosas. ERITRODERMA GENERALIZADO. 5 nº 4. FICK (Exertitatio med. 37. Camerarius. loc. desarrolló al poco tiempo una poliadenitis cervicomaxilar que dio lugar a un cuello totalmente deformado y rígido. HIDROTORAX. El autor de un libro que lleva el nombre de HIPÓCRATES: Epidemias Lib. III. Pelargus loc. Toda la cadena linfática cervico-maxilar estaba afectada. le apareció una hinchazón de los ganglios linfáticos retroariculares. . 226. 1 observación. cit. 35. 1 observación. HIDROCELE INFANTIL. Pese a que esta tumefacción era insensible y dura al tacto. VI. 65. Fr.Anasarca 93. hizo desaparecer una sarna mediante el uso de una pomada grisácea. 593. p. 1 observación. med. Med. p. Refiere que un chico de 14 años. Th.R. pero los derechos se desarrollaron de forma considerable durante más de 5 meses. leprosiforme. 169. Syst. nat. XVIII. tratado de una costra láctea de la que consiguió librarse. Nics. ASCITIS. Halae. cent. 2 observaciones. 6) que refiere la formación de un anasarca tras una sarna tratada mediante fricciones mercuriales en un sujeto que no dejó de presentarlo hasta la reaparición del exantema. J. Párraf. 1 caso. Poco tiempo después de esta intervención supresora. med. PAROTIDITIS. Ricardo de Hantesierk. memoral. ICTERICIA. 175. Adenopatía cervicomaxilar 36. 1710. p. Jahrg.

pero padeció durante más de dos años una oftalmía ulcerosa y pruriginosa acompañada de moscas volantes. Chn. 210. en enero de 1762. 38. como consecuencia de esta supresión. síntomas que desaparecieron gracias a la aparición de una intensa transpiración. Su evolución progresiva fue tal que seis meses después del principio del cuadro. II. Amaurosis 41. Advers. Caso 50. Vetenskaps Handl. p. Ludwig. Un hombre vigoroso al que se le hizo desaparecer la erupción sarnosa que padecía. Göttingen. de scabie. En el examen físico se encontró una fuerte hipermetropía con midriasis y presencia de cuerpos flotantes en el vítreo. 157. Cogió la viruela y esto la libró del exantema. in Kölnigl. sobre todo por la noche. las cuatro extremidades y genitales. es decir. Todos los medios empleados para favorecer la supuración resultaron inútiles. una verdadera sarna. presentó seguidamente una catarata gris. mediante pomadas a base de zinc y azufre. por sustitución morbosa. Oftalmías 39. p. md. el pobre desgraciado falleció asfixiado. X.. Hoffman. con la piel ampliamente ulcerada en ambos huecos poplíteos. 40. p.llevó durante 3 días enteros las medias de lana de un niño sarnoso. miodesopsias.extremadamente desagradables. Para «llamar» a la sarna -como era usual. Ambliopía e hipermetropía 94. Una jovencita de 13 años que se libró de una sarna localizada en la cara. Hallman. med.A. F. El tercer día presentó fiebre con tos seca. Una joven presentaba una fuerte sarna en ambas piernas. I. G. . Consult. Retrocedió entonces la oftalmía y mejoró la visión. opresión y náuseas. Fr. t. presentó rápidamente trastornos en la vista. Una sarna curada provocó una amaurosis que cesó en cuanto el exantema escabioso reapareció en la piel. con ambliopía. Catarata gris 95. Diss. 10. Northof. 1792. Además la hinchazón misma le molestaba hasta el extremo de dificultarle la respiración y la deglución. Pero después apareció en ambas piernas una erupción erisipelatosa que permitió diagnosticar 24 horas después.

Comm. 177. Fahr. aegritud II. de scabie artificiali. III. G. 10. cit. Diss. p. II. Ludwig. 43. loc. rat. Trastornos abdominales 46. I. La retrocesión de la sarna produjo intensos sufrimientos abdominales. p. 96. de Santé I. p. 192. Obs. 365. Hemorroides y flujo sanguíneo por el recto 44. Refiere una amaurosis producida por la misma causa y acompañada de terribles dolores de cabeza. Journ. Podemos leer en las Actas Helvéticas V. Aegritud. Syst. 39. Nat.42. f. ann. apareció aflujo de sangre que se repetía cada mes. SORDERA = 3 observaciones: Thore en Capella. Syst.. 162. 97 DIABETES = 3 observaciones. p. Hoffmann. Un hombre de constitución robusta al que se había suprimido la sarna mediante tratamientos externos. II. Cent. Med. Retención urinaria . p. Daniel Syst. etc. ENTEROCOLITIS = 1 caso. ab Hilden. que tras una sarna suprimida. agitación. loc. cur. cit. Fr. ansiedad y estreñimiento pertinaz. Weber. Dec. Chn. dolores en hipocondrio izquierdo. 29. 45. que se presentó a una edad muy avanzada. II. C. p. aparecieron una hemorragia de 8 libras 23 de sangre en algunas horas y dolores abdominales con fiebre. Leipzick 1758. presentó una amaurosis y se quedó ciego hasta la muerte. ob. Daniel. Tras la supresión de una sarna. Lips. 228. 62. fiebre lenta. Eph. Hundertmarke. 245. Ludwig. XIV. p.

1723. Un hombre enfermo de sarna se frotó con un ungüento mercurial que dio lugar a una inflamación erisipelatosa en la nuca. ICOROSAS 24: 1 caso. Luego empezó a orinar. caso 6. Th. p. 301. p. en pequeñas cantidades y en varias veces. desapareció por sí misma progresivamente. Unzer Arxt. tras los cuales aparecieron en esa misma zona varias ulceraciones. Unzer Arzt. XLI. 301. pero entonces aparecieron úlceras en las piernas. p. tras la cual falleció cinco semanas después. Th. loc. art. Jahrg. Un joven de 16 años. La respiración se enlenteció y se hizo cada vez más penosa. dolores desgarrantes en axila izquierda durante más de 5 semanas. aparecieron en un hombre de 50 años. Tras las fricciones empleadas contra la sarna. 673. Breslauer Samml. loc. pero con dolores. una orina oscura. Fr. . Consult. Se hizo una tentativa de cateterismo que no resultó. 50. la vejiga contenía 2 libras de una orina muy oscura y se recogió en la cavidad abdominal un líquido seroso que al calentar. Erisipela 48. 107. presentó una gangrena pútrida extensiva. V. SECRECIONES ACRES. 2.. Morgagni. p. Úlceras 98. V. El enfermo murió el vigesimoprimer día tras la supresión de la sarna. cit. En la autopsia. sin razón aparente. cas. Una mujer. 1727.47. Hoffmann. cit. Murió en algunos días sometida a los más intensos dolores. 51. tras un tratamiento mercurial antisarnoso. 52. 125. Pelargus. presentó poco después retención de orina con vómitos y algias discontinuas en la región lumbar izquierda. II. con un edema generalizado. jirones de carne y piel esfacelados se desprendían de todo el cuerpo. Muzzel Wahrnehm. Un joven campesino que se había librado de la sarna mediante un ungüento. coaguló como una clara de huevo. 49. padecía de una sarna crónica. II.

Cur. loc. Kinderkrankh. 38. Carl in Act. con una adenitis axilar reactiva. 56. obs. Ramazzini. Memorab. Fiebres 54. Al poco. Riedlin hijo. pero desde ese momento presentó ulceración en brazos y piernas. 3252. obs. 53.C. tal y como se ve tan a menudo cuando la erupción es generalizada. 1691. Leipzick 1741. presentaron un estado febril que no les desaparecía más que cuando aparecía la dermatosis. 16. Cent. pero desde ese momento padeció una úlcera oral que se hizo rebelde a todo tipo de tratamiento. nº 32. 55. Un hombre y una mujer padecían desde hacía tiempo una erupción sarnosa en una mano. Fr. cit. Su sarna desapareció. Nat. XVIII. urbis II. Dolores osteocopos Hamburg. epid. p.Un charlatán trató a un estudiante con una pomada antisarnosa. J. I. Fasc. 132. VI. Mediante remedios externos se consiguió que cicatrizaran sus ulceraciones. De sed et causa morbi. en Morgagni. III. También destacar que la erupción no fue suprimida mediante pomadas. pero el enfermo empezó a padecer crisis asmáticas que le abocaron a una hidropesía general de la que falleció. RAQUITISMO Y MARASMO INFANTIL: 1 observación. art. p. 169. . Expone numerosas observaciones en que se observan fiebre y orina negruzca tras sarnas suprimidas mediante pomadas y desaparición inmediata de esos síntomas en cuanto reaparece la erupción escabiosiforme. magaz. 99. Hoffmann. CARIE ÓSEA: 1 caso. 13. La erupción desaparecía de vez en cuando por sí misma. Valsalva. Un estudiante que se quejaba de una sarna crónica se deshizo finalmente de ella gracias a una pomada. Reil. Es interesante resaltar que una sarna tan localizada y poco extendida pueda mediante su desaparición provocar síntomas generales. p. Constit. OSTEOPATÍA DE LA RODILLA: 1 caso. Richard. sino que desapareció espontáneamente.

presentó un catarro agudo febril con tos y abatimiento. pero enseguida fue asaltado por accesos febriles. 62. Loc. en la cabeza y en la cara.«Scabies a febre suborta supprimitur. 100. p. Erford 1747. 276. cit. Un niño de 3 años. Ibid. mientras que el eczema se manifestó de nuevo con mayor intensidad. Un niño de 9 años padecía una tiña. del cual no se repuso más que cuando la cabeza se cubrió de nuevo con la erupción que se creía haber curado. desembarazarse de ella a base de plomo. tos seca y fiebre lenta. remota febre redit. la erupción. Adelgazaban a ojos vista y presentaron somnolencia estuporosa que les hubiera llevado al más allá si no hubiera reaparecido. p. pero esta pseudo-curación fue sustituida por accesos febriles. Jahrg 1723. 44. Halae. pero se le presentaron dolores en hipocondrio derecho y extrema lasitud de extremidades con estado febril. se frotó las articulaciones con una pomada a base de azufre y mercurio.J. Jahrg. 61. de scabie retropulsa. 122. loc. pero inmediatamente presentaron inapetencia. 521. Durante 6 días. p. afortunadamente. 1710. Jahrg. 1722. la sarna retrocedió. Pelargus. un obrero que tenía que realizar un trabajo delicado deseaba. su madre le aplicó pomadas que la hicieron desaparecer. atormentada desde hacía tiempo por una sarna seca. Pelargus. p. Enfermo de una sarna generalizada. cit. Diss de scabie humida. Jahrg. ingirió medicamentos sudoríficos que provocaron una erupción generalizada de gruesas pústulas psóricas. 60. Dos jóvenes hermanos enfermos de sarna la hicieron desaparecer mediante la misma medicación. Excertitatio med. se reprodujo tras la desaparición de la misma. loc. 14. por ese motivo. Schiller. Un bebé de un año padecía desde hacía algunos meses. pero desgraciadamente en cuanto la erupción estuvo a punto de . Fick. cit.» La sarna suprimida por una fiebre. al que le desapareció la tiña por sí misma. 58. J. 57. tos y diarrea. Una mujer de 45 años. un eczema que desapareció rápidamente de forma espontánea. 1721. 1723. Este síndrome morboso desapareció. 59.

En la autopsia el abdomen tan sólo contenía aire y el estómago por sí solo. pero cuando ésta reapareció. 9. se declaró una fiebre lenta con esputos purulentos y por fin. id. Morgagni loc. cit. 102. loc. 157-160. art. Pero su estado se agravó. 63. Al poco empezó con fiebre que cesó tras algún tiempo. En la autopsia se encontró el pulmón izquierdo repleto de focos sépticos. 3. vio cómo ésta desaparecía sin aplicar ningún tratamiento. delirio. 67b. 64. su sarna recomenzó con más intensidad de la que tenía previamente. fiebre y opresión con tos estridulosa que le asfixió y le llevó a la muerte al cuarto día. Morgagni. cit. LV. Esta supresión morbosa dio lugar a una fiebre ardiente con sed y cefaleas intolerables que se complicaron con una disnea sofocante. C. con subida progresiva de temperatura. vigoroso y sano. Un hombre de 30 años. art. II pp. aceleración del pulso y transpiración general matutina. timpanismo considerable del abdomen y finalmente anasarca. 31. El enfermo desgraciadamente siguió agravándose. Tras ello presentó fiebre catarral con sudores colicuativos. Un muchacho que padecía sarna. Un hombre al que una tiña le desapareció tras un fuerte enfriamiento. art. XXXVIII. El mismo autor refiere que tras la desaparición espontánea de una sarna. llenaba la mitad del mismo. respiración suspirosa. empezó con hipo y murió al noveno día. se contagió de sarna que hizo desaparecer por medios externos. 22. XXI. 101. Empezó entonces a adelgazar y volvió a desaparecer la erupción surgiendo una diarrea y convulsiones a las que sucumbió. Estos accesos empezaron con un estado ansioso acompañado de cefalalgias.desaparecer. tras haber mejorado empezó de nuevo con accesos febriles. art. cit. Morgagni. falleció. cit. presentó 8 días después. loc. ahogos y pese a la multitud de drogas administradas. sin que se pudiera determinar la causa. X. La desafortunada sucumbió al 6º día. empezó con escalofríos. 66. Ludwig Advers. 65. Morgagni. Morgagni. distendido por gases. una fiebre maligna con vómitos. Una joven de 30 años de edad padecía desde hacía tiempo dolores en las extremidades y una erupción psórica generalizada que hizo desaparecer mediante una pomada. . De sed et causa morb. loc. Empezó con una adinamia profunda y delirio con agitación ansiosa. g. la muerte. med. 67a.

insomnio y un violento temblor generalizado con profunda postración. un pretendido remedio específico compuesto de aceite de laurel. según recomendaciones de un mendigo. System. med. sed ardiente. sufriendo noche y día hasta tal punto que llegó a no poder moverse apenas. colicuativa y fétida. Bruscamente presentó afonía. desaparecía su erupción casi totalmente. no tardó. además abundante transpiración nocturna. . este autor describe el caso de un enfermo que por llevar una camisa azufrada para librarse de unas costras psóricas en el brazo y otras partes del cuerpo. Todo ello llevó al enfermo a la muerte. Wittenberg. se declaró un asma seco. Un burgomaestre de 60 años de edad. Fick. rat. respiración asmatiforme. caso 8. 68. 1754. Pero empezó súbitamente con dolores tironeantes generalizados que incluso se propagaban a la lengua y la faringe y se acompañaban de fiebre. 70. que terminó rápidamente con la muerte del enfermo. 72. Ante la ineficacia de numerosas medicaciones utilizadas. En efecto.En el mismo artículo. 175. lo que permitió ponerle en tesitura de curarse. cogió la sarna con terribles exacerbaciones esencialmente nocturnas. VIII. loc. Hoffmann Med. debida a lo que se denominaba en esa época «sarna repercutida» 25. pese a todos los esfuerzos de la medicina. Diss. Fr. de forma que no tenía tregua ni descanso. 69. III. 103. Dec. gracias a este tratamiento. de tal magnitud que el pobre enfermo expiró al cuarto día. Amatus Lusitanus. Sólo con grandes dificultades fue posible hacer reaparecer la erupción suprimida. en desembarazarse de su sarna. Triller-Wehle. Un joven mercader hizo desaparecer una erupción sarnosa mediante una pomada. acabó por aceptar. pero presentó enseguida un violento escalofrío febril seguido de un calor excesivo generalizado en todo el cuerpo. total inapetencia por los alimentos. cit. Una fiebre maligna con opistótonos se desarrolló tras una sarna suprimida. curat. Cent. S. t. Este autor cita el caso de una alienación mental con fiebre. nullam medicinam interdum esse optimam. tras algunas fricciones con este ungüento. tos agotadora con accesos sobre todo nocturnos que le impedían dormir. 71. flores de azufre y manteca de cerdo. Hoechstetter Obs. II. I. p. vio cómo. 33.

I. Vértigo epileptiforme 75. Jahrg 1722. caso 12. Se libró de ella y durante dos años consecutivos gozó de una salud aparentemente satisfactoria. cit.«Tras la supresión de la sarna. con p. Hoffmann Med. éstos aumentaron hasta tal punto que en una ocasión. la fiebre duró siete días y cesó en cuanto reapareció la erupción cutánea. 104. el enfermo se quejaba de pesadez en la cabeza. 79. 103. Las crisis se aproximaron. Un conde de 57 años de edad padecía desde hacía tres años una sarna seca. Este autor purgó fuertemente a un chico de 15 años que padecía una tiña desde hacía tiempo. Cuando se combate esta afección mediante medios externos. Gabelschover. las manifestaciones más frecuentes son fiebres violentas acompañadas por marcada postración. al cabo de estos dos años presentó dos accesos de vértigo. II. Fr. 42. rat. le aparecían sudores gélidos. p. se hicieron diarias. acompañada de un estado de atontamiento como el que se observa en una borrachera. A cada instante suspiraba y le acudían siniestros pensamientos. System. med.» Fiebre terciana 73. pese a que tras cada acceso. Pelargus. El desgraciado llegó al punto de no poder leer ni reflexionar y estaba incapacitado para girarse rápidamente o agacharse. con temblor de extremidades. med. Las personas de edad avanzada padecen preferentemente sarna seca. En uno de estos casos. presentan entonces habitualmente accesos de fiebre cuartana que desaparecen en cuanto la erupción reaparece en la piel. Hoffmann Consult. Semejantes accesos se reprodujeron al cabo de seis semanas y regularmente cada mes durante tres meses consecutivos. al levantarse de la mesa. Este tratamiento provocó al poco dolores en los riñones y cólicos urinarios que se siguieron de una fiebre terciana. III. Tras esto. Fiebre cuartana 74. . Cent. p. sin pérdida de conocimiento. VÉRTIGO CON TOTAL POSTRACIÓN: 1 observación. 175. compar. En estos paroxismos. y aunque disminuyendo en intensidad. se presentó una melancolía ansiosa. loc. No obstante. el enfermo habría caído al suelo si no le hubieran sostenido. Obs. embotamiento generalizado y frecuentes vómitos ácidos. Fr.

Una joven presentó un estado sincopal seguido de terroríficas convulsiones que acabaron con la muerte.Epilepsia con vértigo 76. mediante pomadas mercuriales. 78. tanto de pie parada como caminando. 30. agitándose sus miembros con movimientos convulsivos. perdía el uso del habla y luego el conocimiento. pero los vértigos reaparecieron exacerbados. Fr. hasta el punto de caer súbitamente. con intensas cefalgias y pérdida de la memoria. Decas Casuum. pese al vértigo. como si estuviera espantada. Se anunciaban siempre por este acorchamiento que empezaba en el pie izquierdo hasta alcanzar la región precordial.W. el más mínimo toqueteo en los pies producía un dolor agudo semejante al de un ántrax. y esto por haber suprimido mediante una pomada una sarna que presentaba. Convulsiones 77. se hizo estreñida y empezó con retrasos menstruales. Wittemberg. La enferma recibió un día de manos de un conocido un polvo milagroso del que tomó cinco dosis que hicieron desaparecer los accesos comiciales. comer y beber. Una mujer de 36 años que se había desembarazado unos años antes de la sarna. Diss. Sicelius.. al mismo tiempo la enferma experimentaba una gran angustia. En estas crisis no podía hablar. El acceso empezaba con un hormigueo en el pie izquierdo que se levantaba y bajaba bruscamente. Hoffmann. en el transcurso de un embarazo. y pese a que el pulgar no estaba crispado en la mano. con calambres en . echaba espuma por la boca. de forma involuntaria. caso 5. Incluso fuera de los accesos. el conocimiento. Al mismo tiempo. p. Sentada conservaba. presentó una sensación de calor permanente en la cabeza con violentas cefalgias paroxísticas. cit. Triller-Wells. sentía una sensación de calor en la cabeza. en ocasiones incluso hasta de 10 a 15 semanas. como si hubiera caído de lo alto y. tras la desaparición espontánea de una tiña. Una joven de 17 años. Se sobresaltaba por momentos. podía hablar. creyendo caer. en estado vigil presentaba hiperexcitabilidad neuromuscular. D. Con el tiempo estas crisis terminaron por privarla de la razón. y un día viajando en coche tuvo un verdadero ataque de epilepsia que se reprodujo tres veces en el transcurso del invierno. nullam medicinam interdum esse optimam. Estos paroxismos se anunciaban siempre por estos hormigueos en el pie izquierdo y estallaban bruscamente en el momento en que esta sensación ascendente alcanzaba el epigastrio. loc. sintió vértigos. Cuatro años antes de que viniese a consultarme.

Diss. se le presentó un estado espástico que afectaba alternativamente brazos y piernas y durante los mismos experimentaban una sensación de constricción torácica y del cuello. frío en extremidades y gran debilidad. 9. Cent. de un eritema macular por todo el cuerpo. de aegro epiléptico. obs. 83. mid. obs.. E. Este autor expone la observación de niños afectados de epilepsia complicada con tosferina tras erupciones suprimidas. Jena 1673. 84. maj. I.extremidades. obs. loc. Inesperadamente. 1969. empezó a padecer convulsiones epilépticas que sólo cesaron tras la reaparición en la piel del exantema suprimido. dos meses después. G. localizados más particularmente en brazos y manos. 545. lin. Jahrg. Un joven adolescente de 18 años se libró de la sarna mediante un ungüento a base de mercurio. Se quejaba además de ansiedad precordial con constricción torácica y gemía y luego le daban sacudidas en las extremidades y sobresaltos involuntarios. obs. Hagendorn. 79. Riedlin. Nat. tras la tos. cit. 1723. 81. W. éste presentó una astenia grave con aparición. 16. Carl. Fabr. caso 31. Wedel. aparecieron secreciones sanguinolentas en la nariz las orejas y por los bronquios. Se trata del caso de una sirvienta que tras dos fricciones medicamentosas aplicadas sobre una sarna. J. Un hombre que había «contenido» mediante un ungüento una sarna recidivante. Convulsiones epileptiformes y epilepsia 80. p. Tras la desaparición espontánea de una tiña en un adulto que sufría desde hacía varios años temblores en las manos. ann. presentó epilepsia. in Act. med. VI. . II. sin síntomas febriles. de Hilden. El temblor degeneró entonces en sacudidas convulsivas. clin. y el desgraciado murió a los 23 días en plena convulsión. cur. 10. Consult. Al cuarto día se declaró una epilepsia con espuma en la boca y contorsiones violentas y extrañas en las extremidades. Fr. Estas manifestaciones desaparecieron en cuanto volvió la erupción que se encontraba enmascarada.C. 82. hist. 85. Pelargus. Hoffmann. También se siguió de epilepsia la supresión de una tiña en un muchachito mediante fricciones de aceite de almendra dulce.

med. 108. sobre todo nocturna. Tulpius. Grube. La sarna fue «suprimida» en un joven de 20 años mediante un purgante que le produjo abundantes evacuaciones durante cinco días. 107 y p. obs. El médico supuso con razón. 108. lib. Aparición de una epilepsia varios después de la desaparición de una sarna de cinco años de duración. 165. Una pomada saturnina procuró una rápida desaparición. que no cedieron más que tras la reaparición de la erupción cutánea gracias a la savia de abedul. Hundertmarcke. Un barbero. mediante sangrías repetidas y numerosas drogas. a fuerza de interrogar. Herrm. p. De Arcanis medicorum nos arcanis. 32. se libró de esta enfermedad en el transcurso de cuatro semanas. tras haberse friccionado con preparados mercuriales contra la sarna. No obstante.Un joven de 18 años. Medic. 87. con expectoración muy fétida y sofocaciones. sano de cuerpo y espíritu había padecido a los 14 años. Un joven de 17 años. cap. hemoptisis y ataques epilépticos que las drogas que le recetaron agravaron hasta tal punto que se reproducían cada dos horas. 89. 1673. 1779. Rathpflege. que ésta era la única causa posible de la epilepsia. caso 28. No . Hoffmann. pero que el resto del cuerpo estaba limpio. Hafn. en estas circunstancias. 90. Desde entonces. durante más de dos años presentó violentas convulsiones diarias. cit. Leipzig. Fr. 141. se sumó entonces una tos violenta. 5. semanas en la luna nueva. 8. Siguieron tratándole. p. Un bebé de siete meses presentó epilepsia sin que sus padres quisiesen reconocer que había padecido un exantema «repercutido».. presentó unas semanas después crisis epilépticas que reaparecieron cada cuatro. pero poco tiempo después se presentó un nuevo ataque durante la siesta y empezó a presentar cada noche dos o tres crisis espasmódicas. 86. Thompson. la madre por fin confesó que el niño había presentado en la planta de los pies algunas erupciones sarnosas. p. tras una sarna «repercutida». p. loc. lo que agravó su estado hasta tal punto que las crisis se repetían ocho veces al día y hasta diez veces por la noche. 88. Dos niños se curaron tras la aparición de una dermatitis húmeda en el cuero cabelludo. Consult. Tuvo que guardar cama. Th. de una epilepsia que había reaparecido con violencia tras haber hecho desaparecer esta erupción de forma imprudente.

Diss. 301. 58. 457. Hundertmarcke. Una mujer tras una sarna «repercutida» presentó monoplejía del miembro inferior y quedó paralizada. p. 65. Parálisis 91. Institut. Eph. El autor cita igualmente el caso de una mujer que tras la «repercusión» de una sarna vio cómo se le presentaba una contractura de los dedos. p. Un eclesiástico que durante largo tiempo había empleado inútilmente remedios internos contra la sarna. Commius. 92. su memoria estaba debilitada. 93b. Unzer Arzt. Moebius. Los únicos indicios premonitorios estaban representados por una necesidad de frotarse la nariz y un movimiento de flexión de la pierna izquierda. p.J. dec. . med. p. Krause-Schubert. cur. Durante los accesos nocturnos. I. III. 1977. Apoplejía 3 observaciones. Leipzig. 177. Wepfer. p. loc. cansado de no curarse se hizo muchas fricciones que le libraron de ella. pero sobre todo tras haber comido. el enfermo estaba sumido en un profundo sueño del que despertaba por la mañana totalmente deshecho. Reil describió el caso de un retrasado mental que presentó melancolía tras la supresión de una sarna y que desapareció en cuanto reapareció el exantema.. un hombre de 53 años presentó una hemiplejia. Reil. J. 23. pero presentó poco tiempo después una paraplejía de extremidades inferiores y además una queratosis palmar complicada con profundas grietas y que le causaba un prurito insoportable. 53. arm I. 93a. en los paroxismos su pulgar no se crispaba en la mano y jamás aparecía espuma en la boca. obs. Tras haber sido tratado de la sarna mediante una pomada azufrada. Nat. VI. cit. apopl. p. tras lo cual caía de forma súbita. Histor. de scabie humani corp. fasc.obstante. Amsterdam 1723. Memorab. que la afligió durante largo tiempo. Melancolía 94. Las crisis aparecían en la proximidad de las comidas.

J.H. Chirug. insisto.. quién podría. Mediante tópicos irritantes y un violento emético volvió la erupción. la cabeza y el cuello estaban hinchados hasta el punto de sofocarle. Una pomada azufrada le libró. casus aliquet mente alienatorum. llenos de una sustancia viscosa y yesosa. Halle. las dermatitis costrosas. 1707. la psora? Recordemos que la erupción sarnosa y sus restantes manifestaciones: la «tiña» (término genérico con el que los autores antiguos designaban a todas las afecciones eritemato-escamosas y vesículo-pustulosas del cuero cabelludo. la sarna impetiginosa infantil (Milchkruste) 27. gracias a estos casos clínicos. in Baldinger’s neuem Magas XI. En la autopsia se encontraron los intestinos aglomerados por adherencias y con múltiples ulceraciones pequeñas y nódulos del grosor de una avellana. Waitz. ¿Quién podría. p. todos los síntomas mórbidos citados más arriba desaparecieron cuando reapareció el exantema y se generalizó por todo el cuerpo. Una segunda supresión mediante fricciones medicamentosas le llevó al delirio furioso. a los que fácilmente podría añadir muchos otros tomados de observaciones de médicos de todas las épocas y de mi propia experiencia 26. Pero no tardó en dejarse ver la profunda huella dejada en su salud tras esta pseudo-curación. Anfsatz. tras reflexionar profundamente sobre este pequeño número de ejemplos (un centenar). la existencia de un grave defecto interior. I. Schulz-Brune. no son más que signos reveladores de la psora constitucional.H. p. Diss. F. Este joven presentó alienación mental y cayó en la demencia. particularmente las de la infancia). 96. Este autor refiere un caso semejante al precedente. Un cincuentón había contraído un anasarca tras la supresión de una sarna mediante pomadas. P. Cantaba. enfermedad monstruosa interna de todo . reía sin motivo y se ponía a correr hasta caer agotado. Día a día se iban debilitando su espíritu y su cuerpo. Un estudiante de 20 años tenía las manos tan plagadas de una sarna eccematizada húmeda que le había incapacitado para cumplir con sus obligaciones. 130. caso I. La psora constitucional 111. 5. La reaparición de la erupción le libró de este edema. las herpéticas. ser tan ciego como para no ver. Grossmann.. I. Medic. hasta que por fin sucumbió tras un ataque de hemiplejia. etc. A estas circunstancias se añadieron la ceguera y una retención total de la orina.Alienación mental 95. 97.

A este respecto es conveniente hacer aquí la distinción entre enfermedades agudas y enfermedades crónicas. sin avergonzarse. ¿quién podría todavía dudar en aceptar que la psora tal y como ya he dicho. existen ya antes de que sus síntomas externos se localicen. que la sarna. a saber. por otra parte tan poco numerosos. pretender hoy en día. es decir. Al contrario. bien sea por medidas terapéuticas supresivas. como lo hacen los médicos alópatas modernos. de la que se pueden y se deben expulsar sin escrúpulos mediante una terapéutica supresiva externa. así como la enfermedad interna.. Por el contrario. La eflorescencia cutánea se disipa. no son más que manifestaciones puramente superficiales de la piel. al que he denominado vicariante. 114. y no puede salir de él en su totalidad ni siquiera en parte mientras dure la vida y no se utilice una terapéutica etiológica liberadora. que acaban de ser expuestos. en los miasmas crónicos. la más imperdonable. los síntomas localizados en el exterior pueden desaparecer. estalle en la superficie. la dermatitis costrosa. vemos que todas las enfermedades miasmáticas que hacen aparecer manifestaciones cutáneas específicas empiezan siempre en primera instancia en el interior del organismo. Si examinamos esta evolución más de cerca. sin que el interior del organismo intervenga y sufra el más mínimo daño? Esta concepción y este tratamiento puramente externo son. abandonadas a sí mismas y . La evolución de las enfermedades agudas presenta una duración limitada a un determinado número de días. 112. Los que han leído estos ejemplos y no obstante persisten intencionadamente con estos métodos son tanto más culpables.. No puedo imaginar que sean tan poco instruidos como para no saber que todas las enfermedades miasmáticas ligadas a un síntoma cutáneo están sometidas en su origen a las mismas leyes. Pero de todas formas la enfermedad interna persiste en el organismo. 113. la más nociva. Sólo se han podido mantener en un error y una ignorancia tan perjudiciales para la humanidad debido a una desgraciada falta de visión.. de tal suerte que el cuerpo se desembaraza simultáneamente de la una y de la otra. la más ignominiosa.el organismo que la presencia de síntomas localizados vicariantes y externos que acabamos de citar llevan al reposo y al silencio. que el agente infeccioso ha invadido ya todo el organismo antes de que su síntoma. de todas las faltas que se pueden reprochar a los representantes actuales de la medicina clásica. la «tiña». Tras haber leído los casos. etc. es la más «funesta» y el más «deletéreo» de todos los miasmas crónicos? ¿Quién osará. bien sea espontáneamente por sí mismos.

La manifestación de estos tres exantemas miasmáticos crónicos. el espacio de tiempo durante el que el organismo es penetrado por la enfermedad transmitida hasta lo más íntimo de sí. entraré en detalles. el contagio. método del que han derivado innumerables males de nuestra pobre sufriente humanidad. La úlcera chancrosa de la Syphilis. La invasión. no han sido y no son aún para gran número de ellos. ni los lavados ni la cauterización mediante agentes calóricos o químicos ni incluso la . tres puntos principales que reclaman una atención mucho más seria que la que se le ha dedicado hasta el momento: . . la excrecencia verrucosa de la Sycosis. De suerte que no han querido ver en la erupción de estas últimas más que una enfermedad puramente local en la zona externa del cuerpo.El primero es el momento de la infección. es decir. sin causa interna fundamental.el segundo es el período de invasión. Para una mejor exposición del funcionamiento de la naturaleza frente a los agentes infecciosos. en un momento de mínima resistencia. Pasado este momento de infección. decimos que «prende» en el instante mismo en que la linfa vacunal insertada en la herida entra en contracto con los finos filetes nerviosos puestos al desnudo. que señala que la enfermedad miasmática ha terminado su período de invasión. a su modo de ver. 115. al igual que las enfermedades exantemáticas miasmáticas agudas. han cerrado a placer los ojos sobre la identidad que ofrece a este respecto con el nacimiento y el desarrollo de las afecciones exantemáticas crónicas. Si inoculamos la vacuna o la viruela. a todo el sistema nervioso. tanto más circunstanciales cuanto que los médicos modernos de la escuela dominante.mientras el arte no les procure la verdadera curación.el tercero es la salida al exterior. es decir. irrevocablemente y de forma dinámica. presenta. que comunican en el mismo instante. considerada como una inflamación superficial de la piel sin interés. tanto agudas como crónicas. tiene lugar en un momento especial que siempre se caracteriza por una falta en la resistencia individual. 116. la enfermedad a la energía vital. el vicio crónico no cesa de acrecentarse con los años. más que un mal puramente externo que no requiere más que un tratamiento exclusivamente externo. la erupción granujienta y vesiculosa de la Psora. pese a la evidencia con que la naturaleza ilumina la evolución de los exantemas miasmáticos agudos. . Está fuera de duda que el contagio en las enfermedades infecciosas.

es aún bastante rara. rubeólica 28. con su erupción específica variólica. a la vista de la evolución de todas estas enfermedades miasmáticas que la erupción cutánea no puede manifestarse más que si la enfermedad resultante de la infección se ha desarrollado en el interior de todo el organismo. el sarampión. es decir. Resulta pues. 118..escisión de la región infectada podrían impedir o retrasar la evolución y la marcha interna del proceso mórbido... resulta infectada. El veneno se comunica al filete nervioso de la herida y se propaga por el sistema nervioso a todo el organismo irrevocablemente. no por ello dejan de llevar adelante su incursión en el organismo. y tras varios días. ni hacer que la infección no tenga lugar. incluso sin tratamiento médico o quirúrgico 29. etc. en cuanto se ha producido la infección. como he observado personalmente. pese a la bastante numerosa cantidad de personas que son cada año mordidas por perros rabiosos. por regla general se curan todas. Como sucede a menudo. en cuanto la enfermedad interna ha terminado su fase de invasión. no tienen tampoco efecto. cuando los últimos rincones de la economía están . una sola de cada doce. y el período agudo se hace rápidamente mortal. a menudo de cada veinte o incluso treinta. los mil y un otros medios externos tan preconizados para la desinfección de una herida. etc. Entre los demás numerosos miasmas agudos puedo señalar la infección mediante la sangre de un animal carbuncoso de la piel humana. la cauterización. y éste se hace rabioso. vacunal. 120.. El período de latencia.. la infección es ordinariamente decisiva. La hidrofobia -alabado sea Dios. en general en el mismo lugar de la infección. si el contagio ha tenido lugar. las demás.. desde la mordedura hasta el momento en que los accidentes estallan. 119. Esto debe ser así. a saber. La viruela. Lo mismo sucede tras la infección por miasmas semiagudos no exantemáticos. vemos estallar la fiebre específica de cada una de ellas. puesto que la rápida escisión de la herida 30 o incluso la amputación de la extremidad afectada.estalla al cabo de cuatro o cinco días. pese a todo. 117. hasta que el organismo completo haya padecido las modificaciones internas necesarias para el desarrollo de esta espantosa enfermedad. Este período corresponde al tiempo de incubación. incluso con mordeduras extensas y múltiples. que es casi siempre mortal. Una vez que la baba del perro rabioso ha sido realmente inoculada. El virus hidrofóbico. la vacuna. en vano lavaremos la zona infectada. la supuración. lo hace en el momento de la mordedura. incluso con el mayor cuidado. etc. si prende en el individuo predispuesto. pueden durar desde varios días hasta numerosas semanas. la pústula maligna -específica de esta infección. y esto desde el momento de la mordedura. es decir.

Pero para liberarse de estas enfermedades miasmáticas agudas la naturaleza posee un poder habitualmente saludable. la escarlatina. de la viruela. antes de que los síntomas externos -estos signos indicadores de la realización de la afección interna. 121. Es importante reseñar que esta zona de la infección tiene una total apariencia de salud. sólo padece el interior del organismo. cuando el arte no consigue extinguirla y curarla de forma radical. como ya he dicho. incluso año tras año. El procedimiento de la naturaleza es el mismo en las enfermedades miasmáticas crónicas en cuanto al modo de infección y al desarrollo preliminar del desarreglo interior.aparezcan en la superficie del cuerpo. sólo entonces la naturaleza se esfuerza por aligerar y dominar este desarreglo general mediante la aparición de un síntoma local exterior. de no sucumbir.saturados de la influencia mórbida. no se aprecia nada extraordinario en los primeros días. En el momento de un coito impuro -muy probablemente. Entre estos agentes infecciosos crónicos. la naturaleza por sí misma extingue la fiebre. Pero aquí se presenta una clara diferencia.. Esta manifestación vicariante se produce ordinariamente en la zona primitivamente infectada primero en forma de pequeña vesícula.. porque los conocemos con mayor detalle. el sarampión. Cuando la infección ha prendido. cuando esta penetración de todos los órganos por el veneno venéreo ha tenido lugar. a saber. a la vez importante y singular. Desde ese momento. Cualquier lavado. de forma que el enfermo. por lo que se ha dado en llamar «una crisis». la Syphilis y la Psora. ha sifilizado la totalidad del cuerpo. Inmediatamente después del contagio empieza el desarrollo de la enfermedad venérea en todo el lugar. que rápidamente degenera en una ulceración dolorosa a la que denominamos chancro sifilítico. En el transcurso de dos a tres semanas. La syphilis 122. me limitaré a comentar aquí únicamente dos.la infección específica se transmite instantáneamente a la zona de contacto y de frotamiento. ya que se ocupa de incorporar el miasma venéreo (transmitido de forma instantánea) y de impregnarse de parte a parte. es decir. penetra de inmediato en el cuerpo vivo en su totalidad. etc. . cualquier desinfección resulta entonces inútil. reabsorbe el exantema. ni inflamación ni ulceración ni nada anormal. operando de un modo que nos resulta desconocido. recobra una salud perfecta en un corto espacio de tiempo 31. entre los miasmas agudos y los crónicos y es que la afección interna que estos últimos desarrollan en el organismo persistirá toda la vida e irá acrecentándose.

la syphilis. No olvidemos que los síntomas de la sífilis localizados en el exterior ceden siempre al tratamiento específico de la afección. recubiertos por una epidermis bastante delgadas. siete o catorce días. Así. tal y como lo enseño y practico desde hace varios años. la ulceración chancrosa no necesita ningún tratamiento local especial. año tras año. Esta no sólo continúa identificada con el organismo. y se mantendrá hasta el final de la vida. Como la Syphilis. el chancro también desaparece y el sujeto se cura. pudiendo propagar la enfermedad por el único efecto de un simple contacto. por más robusta que sea la constitución del sujeto si en este estadio no se le ha curado mediante medidas internas. Pero si.Esa aparición no tiene lugar hasta cinco. ya que (a menos que uno de estos dos elementos infecciosos infecte al individuo a partir de un rágade) para que sean transmitidos hace falta al menos un cierto grado de frotamiento y órganos delicados y muy ricamente inervados. si queremos actuar de forma racional. La psora «contagiosa» 124. Si la totalidad de la enfermedad que así se ha declarado resulta yugulada por medicamentos específicos administrados al interior. no hemos hecho más que borrar un síntoma sin tener en cuenta la existencia del agente patógeno. No obstante la enfermedad psórica se debe al más contagioso de todos los miasmas crónicos. No podemos considerar este síntoma localizado más que como un proceso centrífugo de un organismo que se ha hecho totalmente venéreo. la Syphilis y la Sycosis. ya que éste no puede ser más que perjudicial. como es el caso de los reproductores. mientras que la destrucción total del chancro sin haber procedido previamente a un tratamiento general para desembarazar al individuo de su enfermedad interna. 123. sino que se agrava día a día. . Posee sus caracteres en un grado mucho más alto que las otras dos afecciones crónicas. Esta ulceración vicariante toma el lugar del mal interno y es eminentemente contagiosa. la psora es también una enfermedad miasmática crónica cuyo estadio inicial es algo análogo. el chancro es totalmente destruido 32. cuatro o cinco semanas a partir del momento del contagio. sin cambiar para nada la enfermedad miasmática crónica. tal y como lo realizan aún hoy a diario los médicos de la escuela dominante. más raramente tres. igualmente específica. es seguida indefectiblemente por el desarrollo de síntomas consecutivos de esta enfermedad con todas sus secuelas. que ha penetrado todo el organismo.

¡Y la ropa lavada con aquélla que habían llevado sarnosos! 34 (ver nota página siguiente). En vano lavaremos o desinfectaremos esa mano. lo que no es en absoluto el caso de los otros dos miasmas. ¡Y los guantes que se han probado veinte veces antes de ser comprados! ¡Y las camas de los hoteles.con respecto al miasma psórico y casi en todas las circunstancias de su vida. como el pequeño príncipe en sus sábanas de batista! 126. en cualquier lugar. a varias personas! 33. ¡Ningún privilegio exceptúa a nadie. los orfanatos. Casi no hay hombre que no posea esta funesta impresionabilidad -aptitud para ser infectado. No necesitamos ir a buscarlo en los hospitales. en las que uno se acuesta! ¡y el recién nacido en su primer contacto con el mundo! ¿Cuántas veces sucederá que resulta infectado mientras atraviesa los órganos genitales externos de su madre. En el instante en que el miasma psórico toca las manos. ni siquiera en la zona que acaba de recibir el mal. de forma que los individuos que escapan al contagio de la psora son un número muy reducido. sólo necesita el más ligero contacto con la epidermis. ningún prurito en los primeros días. deja en ese mismo momento de ser local. o bien que se contagie ya al pecho de la propia nodriza. por el contrario. ya viva aislado o en el mundo. ya sea un ermitaño de Montserrat que le escapa tan raramente. el más contagioso de todos. como acabo de decir. 125. en la opulencia o en la pobreza.La «psora». más fácilmente y de forma más absoluta que el psórico. Nada de erupción. invisiblemente y . que no obstante no presenta nada extraño a la vista. El territorio nervioso que ha recibido la infección la había ya propagado instantáneamente. ¡Cuántas veces el médico que deja a un sarnoso. o que se recibe este funesto regalo de manos de una comadrona que se había mancillado a través de otra parturienta (u otras circunstancias). más certeramente. o incluso acariciado por una mano infectada de amigos o conocidos de la familia? Y no cuento los otros miles y miles de oportunidades que se encuentran en la vida de tocar objetos invisiblemente mancillados por este miasma. Ningún otro miasma crónico infecta más generalmente. las prisiones. los hospicios. por ejemplo. y esto sobre todo en los niños de tierna edad. llevado en brazos de su criada. en cuanto ha prendido. las fábricas. oportunidades que ni siquiera sospechamos que frecuentemente no se pueden evitar. y pasa de un enfermo a otro para palparles el pulso no lo habrá transmitido. a menudo sin saberlo. en su cueva. los barrios pobres y populosos. Es. en medios de las rocas. sobre todo cuando estos lugares están superpoblados. afectada por la enfermedad.

un ardor quemante. miliar al principio y cuyas vesículas se engrosan poco a poco en las zonas del cuerpo en que ha sentado la infección. una linfa límpida que no tarda en enturbiarse e incluso hacerse purulenta. 128. hasta que la evolución interna de la psora se haya completado.dinámicamente al sistema nervioso. propagan tras ello la enfermedad en cuanto los tocamos. en la zona rascada. la psora interna. latente. que persiste largo tiempo. El acto de frotarse y de rascarse procura un alivio momentáneo que deja tras él. todos los utensilios de menaje y demás. Durante todo el tiempo que este síntoma externo quede localizado en la piel. es decir. este exantema. prisionera y por ello no puede estallar (se la llama psora latente). que se presentan al final de la tarde. seguidos por la noche de una sensación de calor que termina con una transpiración (muchas personas no dan ninguna importancia a esta febrícula. como adormecida. 129. que incita irremediablemente al rascado. en las primeras horas tras su aparición. en general. diez o incluso catorce días. los vestidos. Estas vesículas pruriginosas dan lugar a un cosquilleo voluptuoso (insoportablemente agradable). No puede uno abstenerse de él sin experimentar horripilación con escalofríos que recorren la piel de todo el cuerpo. se esfuerza la naturaleza en aligerar el mal interno y frenarlo mediante la creación en la periferia de un síntoma local característico (la vesícula sarnosa). que atribuyen erróneamente a un enfriamiento cualquiera). desde el momento de acostarse hasta la medianoche 35. Únicamente este síntoma cutáneo de la psora que impregna a la totalidad del organismo. Aquí comienza el mayor peligro de contagio. es forzada a mantenerse velada. únicamente insisto. 127. Esta comezón atormenta más insoportablemente al enfermo. siete. síntoma al que se da específicamente (por ser el más llamativo) el nombre de «sarna». luego aparecen los pródromos bajo la forma de escalofríos más o menos manifiestos. y este líquido que impregna todo lo que el enfermo toca multiplica las fuentes de infección. Todas las zonas del cuerpo que han estado en contacto con esta serosidad. Sólo a partir de ese momento. Estas vesículas sarnosas contienen. No se pueden rascar largo tiempo estas vesículo-pústulas sin que se abran. Este tiempo de incubación de la psora es habitualmente de seis. El organismo vivo se impregna inapreciablemente de este mal específico. con todos sus síntomas secundarios. hasta que el individuo en su totalidad se encuentre infectado. lo que rompe las vesículas. la ropa. las úlceras a que da lugar más tarde (cuyos alrededores presentan un prurito . en el estado originario. Se ve entonces aparecer en la piel una fina erupción. cuando se ha operado la saturación por esta enfermedad miasmática crónica especial.

en el estado de saturación psórica en que se encuentra ya todo el organismo. asistir a la extensión del síntoma eruptivo que acaba entonces por invadir todo el revestimiento cutáneo. goza en apariencia de una perfecta salud. las costras pruriginosas que se humedecen por el roce y la tiña. las afecciones psóricas generales. para detener este mal interno que se ha hecho más peligroso. Haciendo desaparecer así una erupción psórica actuamos de forma tan insensata como el que. están cubiertos y reducidos al silencio por el síntoma cutáneo. Es en este estado en el que resulta más fácil curar la enfermedad completa mediante remedios específicos administrados por vía interna. al igual que sucede. en una palabra. inevitablemente el desorden interior crece rápidamente y este recrudecimiento. en este estadio el hombre parece gozar aún de buena salud aparente en todos los demás aspectos. el enfermo no tiene la más mínima conciencia de padecer una enfermedad interna. y obligarle a seguir latente. según nuestros conocimientos. 130.particular). . el indicio eruptivo externo juega un papel vicariante con respecto a la enfermedad interna y retiene la psora y sus manifestaciones secundarias en un estado de latencia y de incapacidad reactiva 37. Todos los síntomas manifiestos de la psora. ¿Pero qué hombre. arrastra el del síntoma localizado en la piel. nos echamos en los brazos del empirismo que posee remedios para todos los males. cuya extensión interior está bien desarrollada. para salir bruscamente de la pobreza y ser más feliz (según cree). de hecho. Lejos estamos de sospechar todas las desgracias a las que vamos a exponernos empujando «hacia adentro» el síntoma externo. y perentoriamente. Pero si dejamos a la enfermedad seguir su curso sin atacarla internamente mediante un específico ni actuamos sobre su síntoma externo. No obstante. soportará el tormento de una comezón tan insoportable y generalizada? Buscamos librarnos de ello a cualquier precio. pueden propagar la enfermedad a otras personas. Mientras el exantema psórico es reciente y se encuentra localizado en un territorio limitado de la piel. Deberemos entonces. con los síntomas secundarios de la sífilis tal y como HUNTER lo observó y enseñó por primera vez 36. y debido a la patente insuficiencia de los medios del arte. ningún malestar. ningún síntoma subjetivo. sea cual sea su valor y su fuerza. no transmiten la enfermedad a terceros. los que son secundarios y no surgen más que tras la desaparición del exantema espontánea o por obra del arte. se va a robar una fuerte suma de dinero y atrae de esta forma sobre él la pena del encarcelamiento o de la horca. ya que sólo en ellos se encuentra el miasma transmisible de la psora. Por el contrario los demás síntomas.

curando de una forma radical la enfermedad en su totalidad. tal y como sucede por lo general sobre la mayor parte de la piel o. y que ha tenido tiempo hasta entonces de realizar pérfidamente un trabajo oculto. En efecto.mediante la administración interna. cuando ha quedado limitada a un pequeño número de vesículas 38 (como podemos observar en ocasiones). como sucede en determinados casos de inactividad de este órgano. está aún íntegra y no necesita ningún remedio tópico. que laicos ignorantes aconsejen duchas y aplicaciones frías. debe conocer la extensión de los males a los que va a dar lugar y cuya gravedad es el resultado infalible del despertar de la psora interna por la supresión del exantema. de su silencio. Esta técnica. apuntando hacia la curación que se produce en pocos días. porque el mal interno ha sido curado . pese a lo grave que es. reduce rápidamente el chancro a un estado benigno. Cuando la sarna dura desde hace tiempo y la dermatosis se ha extendido. psora que sale de esta forma de su latencia. en ambos casos la regresión de la dermatosis generalizada o reducida produce consecuencias muy lamentables. Debemos proceder aquí como para la curación del chancro sifilítico -al que nunca ataco localmente. receten emplastros con una mezcla de cuerpos grasos y de azufre sobre el cuerpo o sólo sobre la fina piel de los pliegues articulares. cuando ésta despliega su sintomatología y se manifiesta bajo la forma de afecciones crónicas innumerables.131. La enfermedad. desencadena infaliblemente el estallido de la enfermedad interna. a menudo de una única de las más pequeñas dosis de la preparación mercurial menos nociva y más curativa. Pero ¿podemos perdonar razonablemente a aquél que. revolcarse en la nieve. tiene una curación mucho más fácil y más segura mediante una terapéutica homeopática específica que la psora interna tras la supresión total de la erupción. hasta tal punto que nunca se ve aparecer ninguna señal de manifestación secundaria (de la enfermedad en su totalidad). considerable y destructor. Pues incluso en este grado de saturación de la enfermedad psórica la enfermedad en su totalidad externa e interna -aunque más grave al principioinmediatamente después de su primera aparición cutánea. con todos sus males determinados o indeterminados. cosa que ignora el vulgo? El deber de los médicos consiste en hacer todo lo posible para prevenir estos males. Que un público profano actúe así. sin ningún tópico. tanto por estudio como por deber. es decir. 132. que se hagan poner ventosas escarificadas. sólo puede tal vez ser excusado por el deseo de liberarse del martirio de la comezón insoportable con su erupción escabiosa y la total ignorancia de las funestas y graves consecuencias de todas las secuelas perniciosas con las reacciones profundas que surgen como llamas avivadas por el viento.

Esta es una doctrina que he enseñado tanto de viva voz como a través de la pluma desde hace años y que mis curaciones han ilustrado constantemente.simultáneamente con el síntoma externo local. y se apresuran confundiendo el resultado con la causa. y la verdad hubiera tal vez terminado por presentárseles en un período aún más alejado (he intentado. obligan al vicio interno a estallar infaliblemente bajo una forma más temible (y más difícil de curar). por ejemplo. sin el auxilio del más mínimo remedio externo? Pero aun si hubiera algún motivo especial para excusar esta triste negligencia y esta ignorancia. y hasta tal punto que ante el aspecto de un chancro hunteriano su cortedad de vista les impide admitir que existen otras partes enfermas salvo esta ulceración visible. ¿Cómo excusar un fallo tan pernicioso y tan generalmente aceptado? ¿Por qué los médicos. no hacen más que daño y privan a la sífilis preexistente de su síntoma localizado derivativo. han acreditado este grave error. convencerles de su error hace ya varios años y en frecuentes ocasiones. tras cuya destrucción los condilomas se marchitan por sí mismos. desde VAN HELMONT hasta los corifeos más modernos de la terapéutica alopática. Han desestimado orgullosamente todos los hechos capaces de abrirles los ojos. los médicos han tenido más de 325 años para meditar sobre la verdadera naturaleza posible de la sífilis. dejando a sus hermanos sufrientes en el error y la perniciosa creencia de que las pústulas acompañadas por su insoportable prurito no son más que una simple afección cutánea. Los médicos. no han buscado jamás comprender. por otro lado tan extendida. causa de la erupción. Así. cuya destrucción local libera al sujeto de su enfermedad. sin embargo. pero en vano). la patogénesis de los condilomas acuminados? ¿Por qué han desconocido constantemente en este caso la participación de un mal interno general. causa real de estas excreciones papiliformes contagiosas? ¿Por qué no han buscado curar de forma radical. representado aquí por el chancro. No sospechan ni un instante que la sífilis ya estaba desarrollada en el organismo antes de su manifestación 39. Es cierto que con un tratamiento puramente local y externo alcanzaban su meta . Nada justifica la ceguera general que durante tantos siglos les ha hecho desconocer totalmente la enfermedad interna. incluso los más célebres. finalmente. Miles de observaciones no han llegado a enseñarles que destruyendo de esta forma el estadio primitivo de la enfermedad en su evolución. Existe todavía. un gran número de médicos que ignoran la verdadera naturaleza de la sífilis. mediante la homeopatía este mal persistente. en «curarlo» exteriormente. pese a la experiencia de los tres últimos siglos.

continúa extendiéndose y . ante sus propios ojos. ya que queda sano y exento de cualquier incomodidad. Ya que se vanaglorian de llegar más rápidamente a la meta mediante medios internos y externos aún más violentos que los utilizados por los laicos -purgantes drásticos. en lugar de curar y aniquilar la enfermedad escabiosa interna. No tenían ninguna consideración a los innumerables testimonios tan evidentes de observadores concienzudos de los tiempos antiguos que ya habían establecido las tristes secuelas de estas destrucciones locales de la sarna.estos médicos culpables desencadenantes en sus enfermos. desatendida y sin tratar durante varios meses. que los enfermos eran librados de los tormentos de la comezón y de la asquerosa presencia de la erupción. Así. en cuanto lo han conseguido. el «monstruo de mil cabezas» que hubieran debido matar. y la experiencia lo demuestra. incluso rápidamente mortales y tan inveterados que persisten durante toda la vida? 133. cuando los ejemplos consignados en los escritos de antiguos observadores concienzudos y de otros miles que se reproducen frecuentemente. Habría que renunciar al uso de la propia razón para no ver en estas secuelas los efectos inmediatos de una muy importante enfermedad interna (la psora) privada así del síntoma local (la erupción cutánea) destinado por la naturaleza a amordazarla y a no poder manifestarse más que por síntomas secundarios. pero al no comprender esta relación las declaraban enfermedades nuevas y de origen muy distinto.formaban parte de la psora. ¿Podemos realmente exculparles. apresurándose en camuflar el exantema. aplicaciones de acetato de plomo. pero éstos últimos no tardaban en sentir las incomodidades desconocidas hasta entonces por ellos y a cuyo respecto el hombre del arte tenía los ojos absolutamente cerrados. mediante la rotura de las ligaduras que la encadenaban. decepcionados y engañados. de sublimado corrosivo. Los médicos aseguran. la psora -que encierra innumerables elementos mórbidos. que no se trataba después de todo más que de librar a la piel de cualquier impureza local. que aparecían a menudo de forma tan temprana tras su supresión. a diario incluso.la mayoría de las veces. de sulfato de zinc y sobre todo la combinación de preparados azufrados y mercuriales con cuerpos grasos. Según ellos el sujeto no tiene nada que temer. la pomada de JASSER. que la erupción psórica. Estas incomodidades -por emplear una expresión modesta.tomándolo a la ligera y a modo de diversión. Se concibe fácilmente. asegurándoles que su curación era perfecta. no les iluminan? ¿Cómo pueden no estar convencidos de que suprimiendo y ahogando de alguna forma el exantema llevan a los sarnosos a males inevitables muy graves.

A partir de ahí se comprende que las consecuencias inevitables de la supresión de una dermatosis tan antigua y extendida puedan ser mucho más peligrosas aún. incapaz de ceder a los esfuerzos de la constitución más robusta. su progresión tiene entonces lugar de forma muy rápida). se palpan y se drogan continuamente. la misma enfermedad psórica.generalizándose. Este último caso es el más frecuente. incluso si el enfermo se encuentra en condiciones físicas y mentales de lo más favorable. Esto se observa en enfermos que se escuchan. Por el contrario. esta psora interna no deja por ello de ser. sobre todo cuando el médico de familia se ha apresurado a suprimirlos nada más aparecer mediante lociones o pomadas a base de plomo u otra sustancia. . subrepticiamente y sin cesar. es evidente que la supresión de una erupción debida a una infección reciente y que se limita a un pequeño número de vesículas acarrea muchos menos peligros inmediatos.que el que no esté al corriente de los signos de su presencia en el estado de latencia creerá y declarará al sujeto en perfecto estado de salud y exento de cualquier enfermedad. cuanto ésta no es objetiva todavía más que por una lesión vesicular parcelar. Puede incluso afirmarse que esta supresión reciente no acarrea ninguna consecuencia demasiado penosa de forma inmediata. 134. así como lo demuestra la poca importancia de las incomodidades que aparecen tras este camuflaje (lo que los médicos por ignorancia atribuyen a otras causas superficiales). aumentando siempre hasta el término de la vida. en las personas de la buena sociedad. En verdad. siempre atemorizadas. Este miasma es tan pérfido y su obra se realiza tan secretamente durante un largo período -a menudo varios años. cuando se han decapitado nada más aparecer las primeras huellas de su expresión cutánea mediante una terapéutica puramente local. Es absolutamente incurable sin el auxilio del arte. como ya he dicho. la psora interna al principio sólo crece insensiblemente. en su esencia y en su naturaleza. Pero no por ello crece menos. y sólo se hace lentos progresos en el organismo. y que durante esta marcha progresiva la psora prosigue por su parte igualmente su evolución mórbida hasta un estado de sobresaturación. generalizada al organismo entero. se observan. Pero por débil que pueda ser la psora interna en el momento de su rápida supresión local. todos ellos sujetos de los que no nos atreveríamos a sospechar que hayan podido estar expuestos al contagio. No se da uno cuenta de que unos granitos poco numerosos aparecidos recientemente y acompañados de intensa comezón puedan tener la sarna como causa. infinitamente más lentos que cuando el exantema se ha cronificado (en este caso. en los niños mimados. ya que la sarna interna aún no ha tenido tiempo de alcanzar un estadio importante en su desarrollo.

y otros no manifiestan más que determinados síntomas en un momento dado. así como por las circunstancias ambientales: algunos individuos presentan muchos.Hipersensibilidad. de estado latente. Numerosos son los síntomas anunciadores de una «psora interna» en evolución.cuando aún no se ha manifestado bajo el aspecto de una afección patológica concreta. la menor emoción provoca migrañas o dolor de dientes. fatiga de la espalda y sobre todo algias dentales. es decir en estado de letargo. Semiología de la psora latente 41PSORA LATENTE I 42 . 1. Voy a presentarles la lista sintomática. Síntomas mentales.135. 2. o que no han alcanzado aún el estadio que permite considerarla como una enfermedad distinta 40. . modificadas además por las diferencias en la posición social. suficientemente evidentes para poder atribuirles un nombre. Incluso pasan años enteros antes de que podamos apercibirnos de los síntomas marcadores. . F . antes de que la psora interna se haya declarado bajo la forma de una enfermedad crónica evidente y haya alcanzado este temible grado de intensidad cuyas secuelas y complicaciones amenazantes hacen que la curación sea a menudo tan difícil y en ciertos casos incluso insuperable. . mientras que otros los presentan en un período tardío.Estado de ánimo. habida cuenta de la extrema diversidad de constituciones.Hiperemotividad. . 4.Consecuencias del uso inmoderado de los sentidos. la intemperancia provoca dolores tironeantes y tensivos en los miembros. otros menos. trasluciendo tras su inactividad aparente -especie de estado de letargo. . Gracias a esos signos estamos armados para extirpar el mal hasta la raíz y aniquilarlo radicalmente. Sólo tras centenares de observaciones he logrado captar los signos indicadores de la psora interna latente.Cabeza. 3.Consecuencias de excitación emocional. que sería difícil de encontrar en una sola y única persona.

7. en la pubertad.Oftalmías de repetición.Cara. 21.Facciones relajadas y flácidas. 8. F .Cabellos secos. 22. Y . 11. . . 15.Palidez de cara. 18. .forma discreta). .> 10. .Corizas fluentes de repetición 43. 13.Incapacidad de contraer un catarro nasal pese a cualquier exposición.Rinitis crónica. 9. sin embargo se quejan sin cesar de otros síntomas de la psora latente.Caída frecuente de cabellos (alopecias). por la noche después de haberse dormido.Piel seca y rugosa en las mejillas.Transpiración de cabeza. . . Nariz. 23. . uni o bilateral (rinitis alternante). .Migrañas frecuentes con ocasión de la menor emoción. . de frecuencia variable. más raro en los adultos (síntoma común con la psora declarada). 19. .Epistaxis a menudo muy abundantes. . 17. 12. 16. 14. . N 137.Ojos.Catarro nasal persistente. .Catarros frecuentes con obstrucción de fosas nasales.Caspa («Pityriasis capitis» . .Irritación crónica de los bordes de la nariz. . 6.Obstrucción crónica.Catarro nasal frecuente. .Sensación desagradable de sequedad en la nariz. . 20.5. incluso cuando el aire pasa libremente. . .

37. .Aliento soso. K . 35. cerebral). .Gusto ácido en la boca.Mal aliento.Dientes. . .24. 30. después de enfriamiento. 31. escrotal. tras esfuerzos musculares o excesos. 25. 33. D . . .Grietas del labio inferior. .Garganta.Aliento ácido. G . plicaturada. 26. 32.Odontalgia tras la menos emoción. 36. sobre todo en tiempo húmedo.Lengua con frecuencia agrietada (fisurada.Fetor oris. .Cuello. peor por la mañana y durante las reglas. .Aliento de olor mohoso.Lengua blanca o al menos muy pálida.Dolores tironeantes o tensivos en los dientes. 34. parecido al de una persona enferma del estómago. . . 27. .Amigdalitis de repetición. 38. . 28. 29. .Mucosidades persistentes abundantes en la garganta y rinofaringitis catarral. .Aliento pútrido.Bocanadas de calor acompañadas de rojez fugaz con un poco de ansiedad. Boca. B 138. tormentoso por viento del este o del oeste. . frecuente o casi constante.

56.Ascaridiasis: áscaris lumbricoides u oxiuros vermiculares frecuentes. .Constipación con deposiciones duras (espasmódicas). 42. U . . . 51. .Adenopatía submaxilar. 46.Hemorroides.Cólicos frecuentes. 53.Náuseas matutinas. sobre todo a la carne (principalmente en los niños. .Adenopatía cervical (escrófula.Orina amarilla oscura.Sensación de vacío en el estómago (síntoma común con la psora declarada). sin modalidades. con o sin materias fecales.Deposiciones marronáceas. 49. diarréicas. 50. . . . . 47. forma gastada). a menudo cubiertas de mucosidades.Oxiuriasis con hormigueo insoportable.Hemorroides sangrantes durante la defecación. .(En un pequeño número de casos. peor por la mañana (sobre todo en los niños). 48. . .Aversión a los alimentos cocidos calientes. 139. . 41.Alternancia de inapetencia con hambre insaciable.39.Prurito ano-rectal. sobre todo en los niños. . . . deposiciones casi constantemente blandas.Meteorismo frecuente. 55. .Abdomen. 57. 54.Orina. . . .Emisión de mucosidades por el ano. síntoma común con la psora declarada). A . Estómago. 43.Aversión a la leche. 44. 40. a menudo todos los días. 52. 45. fermentadas).

.Lumbago por tiempo húmedo. 64. 65.Dolores tironeantes (desgarrantes) y tensivos en la nuca. . 58. 63. .. . 70.Amenorrea. .Reglas demasiado abundantes (menorragias). 61. H . tales como levantar los brazos. .Espalda. etc. .Ronqueras frecuentes. . 72.Laringe.Opresión. 71. 73.. provocando náuseas.Dolores lumbares desproporcionados como consecuencia de esfuerzos inhabituales. espalda y región lumbosacra.Accesos disneicos.Trastornos catameniales y males diversos acompañando a las reglas. . viento del norte. . elevar objetos.Pulmones. del este o del oeste. 60. . 62.Reglas adelantadas ( o retrasadas). L . dolor de cabeza. Aparato genital femenino.Reglas demasiado claras. .Reglas demasiado prolongadas. 66.Tosecilla por la mañana. ..Reglas irregulares en cantidad y calidad.Reglas insuficientes (hipomenorreas). 69. . 59. dolores tensivos y magulladuras en los músculos de la cabeza y espalda. 68.Lumbago por esfuerzo muscular. agotamiento. 67. . . V . .M 140.

77.Miembros inferiores. 85.Calambres de brazos y manos.Contracciones fibrilares indoloras acá y allá en los músculos. manos. 75. 87. como la de un callo. XZ . .Pies fríos y secos.Piel seca en los brazos. . 92. 76. . 89. 86.Palmas ardientes. 80.Ardores de la planta de los pies. . 88.Lumbago por enfriamiento. . .Grietas en las manos. . .Palma de la mano sudorosa. . Miembros superiores. . .Calambres frecuentes en las pantorrillas. . . incluso sin presión exterior del zapato. .Transpiración fétida de pies. .Panadizo.Varices en las piernas. 79. piernas o pies.Entumecimientos fáciles de brazos. . . .74. . 91.Algias espontáneas de pies.Manos habitualmente frías.Miembros en general 90. 82. 78. 83.Lumbago consecuencia de esfuerzo. X 141. 81. .Piel seca en los muslos. 84. Z .Dolores tensivos y tironeantes en los miembros después de esfuerzos.

101. 97.Transpiración profusa durante el día al menor movimiento. 103. . . . . 98. .93. .Algias locales como por sabañones. 105. incluso en verano.Piel seca y rugosa en las extremidades.Sobresaltos en los miembros mientras se adormece. 94. 95. . .Facilidad extrema para las subluxaciones espontáneas de cualquier articulación (falso esguince). 108. 107. 96. . tormentoso.Sueño no reparador.Sueños horrorosos. R .Transpiración.Dolores tensivos y tironeantes tras excesos. . . .Piel malsana.Lasitud al despertar. 102. 100.Dolores tensivos y tironeantes tras enfriamiento. fuera del invierno o incluso en verano. . Sueño. . Q .Sueño con sueños agitados. . viento del este o del oeste. 109.Anhidrosis (imposibilidad de transpirar).Sabañones (pernio) fuera del invierno.Dolores tensivos y tironeantes por tiempo húmedo.Piel 111.Sueños ansiosos.Crujidos mono o poliarticulares con el movimiento. 110. 104. . .Transpiración por la mañana en la cama. . 106.Sueños muy vivos. 99. . . S 142.

bajo-vientre.Piel seca y rugosa en las extremidades. L 143.Supuración fácil a la menor herida. 119. .112.Dolores y malestares agravados por el reposo y mejorados por el movimiento. .Aparecen diversos trastornos tras esfuerzos mínimos. en placas. 114. 122.Predisposición a los enfriamientos 44. por el viento norte o noroeste o por fuertes depresiones barométricas. hacia la primavera. estas partes se encuentran a menudo húmedas. bien locales: cabeza. a veces con prurito voluptuoso seguido de calor ardiente. . . 117.). bien generales. . cuello. 121.Dermatosis furfurácea (dartros). . . Síntomas generales 120. seca.Algias locales como por sabañones fuera del invierno e incluso en el verano. . . 118. etc. . 124.Erisipelas recidivantes. . pies. una muñeca o en otras zonas.Dermatosis vesiculosa o vesículas aisladas poco abundantes. por el esfuerzo de alargar o extender el brazo hacia un objeto elevado (y con todas las secuelas que estos esfuerzos pueden entrañar: cefaleas. 126. por ejemplo en un dedo.Agravaciones estacionales y climatológicas renovadas en invierno. 125. que a menudo evoluciona hacia la cronicidad. . brazos. . adinamia.Predisposición a la forunculosis y a los panadizos. dolores tensivos en los músculos de la nuca y de la espalda.Agravación nocturna de la mayor parte de los síntomas. incluso en verano. muslos y a veces mejillas. 123. 115.Consecuencias de enfriamiento. . incluso por ejemplo llevando o elevando un peso que no sea muy pesado. . . náuseas. con prurito insoportablemente agradable tras el rascado.Sabañones (pernio) fuera del invierno. 116.Contracciones fibrilares indoloras en los músculos. se enturbian y evolucionan a pústulas que después de ser frotadas provocan un calor ardiente acá y allá. 113.

deja de encontrarse en estas condiciones favorables para el mantenimiento de la salud. 145 Pero cuando el sujeto aparentemente en perfecta salud. la fractura de un miembro. el individuo no se cree por ello menos sano y su entorno aún comparte sus ilusiones. bajo la forma de una afección aguda y violenta (aunque momentánea). fuerte. 128. mientras no experimenta ningún revés. una brusca amigdalitis. golpe. una erisipela inopinada. en un alojamiento húmedo y . . bien sea niño o adulto. y sobre todo mientras su carácter permanece tranquilo.127. etc. 144 Atacado de uno o varios de estos síntomas (incluso si son frecuentes o muy frecuentes). incluso bajo estas condiciones propicias se avanza en edad. bien sea una enfermedad aguda contagiosa 45 tal como la viruela.. la escarlatina. no se puede comprender que de ello derive un cólico violento. o un parto difícil.Fatiga por la mañana al despertarse. en otoño y su paso al invierno.. una fiebre súbita. mientras goza sin preocupación de su medio de sustento. una transgresión del régimen. La psora cuya existencia a los ojos de un conocedor se descubre por algunos o varios de los síntomas enumerados más arriba puede descansar en las profundidades del organismo durante numerosos años. la tosferina. Unamos a estas miserias una vida sedentaria. pese a ello. la vida más ordenada no está exenta de imprudencias. sin acarrear al sujeto una enfermedad crónica permanente. entonces. mientras no se excede. En efecto.. caída. enfermo de Psora latente. un enfriamiento. la enfermedad de sudor abundante. incluso de faltas. el sarampión. jovial y satisfecho. cuando el organismo es quebrantado o debilitado por una epidemia reinante.Escrófula (forma gastada). todos ellos accidentes que lo obligan a quedar en cama y arruinan sus fuerzas (habitualmente ayudados por drogas alopáticas no adaptadas y debilitantes). una inflamación repentina de vías respiratorias. o bien un grave traumatismo. todos ellos trastornos desproporcionados con la causa determinante y que reaparecen más o menos constantemente en primavera. que lleva al mal humor y nos sorprendemos de haber contraído una enfermedad y de padecer trastornos a menudo sin relación con la causa ocasional que los ha determinado. puede llevar durante largos años una vida muy soportable y dedicarse libremente a sus ocupaciones. la Psora sale de su estado letárgico. herida o quemadura extensa. paciente. .. Sin embargo.. una contrariedad. mientras que aún es joven. mientras su vida no es turbada por ninguna pena ni contrariedad ni infortunios.

la Psora Interna es de una naturaleza tan insólita que puede. A estas recidivas se oponen nuevos tratamientos.oscuro. Un carácter gruñón y colérico constituye un factor importante para favorecer la eclosión psórica. sin apenas remisiones. sobre todo al acercarse la primavera. . Vemos entonces cómo la salud manifiesta bruscamente un fallo que ni el médico ni el enfermo ni su entorno pueden explicarse. a menudo influenciado por la educación. causada por la pérdida de un ser querido. las insuficiencias orgánicas que predisponen a una menor resistencia. cuando todo la favorece permanecer oculta y contenida y dejar al hombre que la encierra el aspecto y de alguna manera la realidad de la salud durante largos años. el otoño o el invierno.. el género de vida adoptado. tratamientos con medicaciones violentas o tóxicas o que no corresponden al caso considerado. fatigas excesivas. en las direcciones. retorno que no ha sido favorecido por ninguna falta. el libertinaje. la sacan de su adormecimiento y favorecen la expansión de sus semillas. son innumerables. vejaciones y mortificaciones diarias que llenan la vida de amargura. pero cuyo frecuente retorno en un grado cada vez más marcado. estas causas ocasionales que determinan el inicio del desarrollo. curas hidrominerales que resultan ser ineficaces o que si actúan no hacen desaparecer la enfermedad sino que sustituyen por otra incluso más grave. así como el agotamiento que sigue a embarazos continuos. estado que el arte alivia y hace incluso desaparecer. Lo repito de nuevo hasta la saciedad. favorecen la Psora. la disposición del ánimo. estas circunstancias adversas que despiertan la Psora Interna dormida hasta entonces (y quizá desde hace tiempo). a menudo hasta llegar al grado más temible a menos que surjan pronto para el enfermo nuevos acontecimientos externos favorables que inclinen la enfermedad a seguir un curso más lento y moderado en sus progresos. la indigencia. es prueba suficiente de que se ignora por entero su principio. lactancia muy prolongada. la falta de cosas de primera necesidad que debilitan el ánimo y las fuerzas. la miseria. una pena profunda. Estos choques imprevistos en el curso de la vida.. la intemperancia. la localización y modo de expresión que va a tomar para manifestarse. 146 Una u otra de las innumerables enfermedades crónicas (psóricas) estalla y se agrava de vez en cuando. La constitución hereditaria y el temperamento del individuo. hasta que determinadas situaciones desfavorables para el cuerpo o el espíritu o ambos a la vez. Se ve estallar un estado enfermizo del que no puede descubrirse el origen.

si que se pueda comprender cómo el vigor de la juventud. Sin embargo se restableció al cabo de algunas semanas. con una salud aparentemente robusta y en circunstancias de vida inmejorables. Debemos buscar la causa fundamental en esta psora latente. El susto y una herida leve dan lugar a un parto prematuro. que tales consecuencias mórbidas puedan no solamente persistir. pero la enfermedad no deja de progresar por ello y si aparece alguna mejoría es por un tiempo muy corto. no llevan al restablecimiento de las consecuencias de este aborto y menos aún cómo la impresión enojosa de una triste noticia no ha podido ser borrada por el dichoso anuncio de la curación de su hermana y sobre todo por la vista de ésta última. lo que es suficiente para devolverla al estado del que acababa de salir. . siguiéndose de recaídas sin causas evidentes. o los antiguos parecen alternar con síntomas más serios aún. en virtud de su robusta juventud. Si la causa debe ser siempre proporcional a los efectos. Sin embargo su querida hermana se restableció. Cada parto subsiguiente. Pero de repente se entera de que una hermana querida alejada de ella está gravemente enferma. teniendo incluso la dicha de volverla a ver en perfecta salud. de la que hemos hablado antes. de manera que no pudiendo considerarlas como una causa eficiente de las afecciones crónicas frecuentemente graves que las suceden. de lo cual la enferma fue informada. I. II. ayudada por todas las circunstancias externas favorables. se concibe mal que después de cesar las influencias perjudiciales para la salud que implicaron este alumbramiento antes de término. 148. cada vez más graves. en el que fue atropellada. pues el aborto accidental no juega aquí más que el papel de una causa desencadenante. Voy a ofrecer a los lectores algunos ejemplos: 147. tuvo la desgracia de tener un accidente de coche en el tercer mes de embarazo. incluso feliz. Una mujer joven considerada de buena salud excepto por una infección sarnosa contraída en su infancia. lo que es regla general en la naturaleza. sino incluso acrecentarse de año en año. cada invierno riguroso o tormentoso le producen nuevos trastornos.Su naturaleza es tal que no hay la menor similitud entre ellas y los males considerables que arrastran poco a poco tras ellas. al que se añaden convulsiones y toda una serie de trastornos nerviosos diversos que la pusieron gravemente enferma. nos vemos forzados a atribuirles y a buscarles una causa profunda fundamental.

una detrás de otra. Su salud que parecía excelente si se exceptúan algunos síntomas de Psora Latente. Una persona honrada cae en manos de la justicia criminal a pesar de su inocencia por sospechas injustas. Su inocencia es por fin reconocida y la justicia más resplandeciente le restituye su reputación. se agrava más cada año. Se debía esperar que este dichoso evento. hombre robusto y lleno de salud. así como sus padres y amigos. pero imprevisiblemente continúa en un estado enfermizo pese a su robusta juventud. de la que la fractura no fue más que el detonante. . ni ninguna afección venérea. Una joven de sanas costumbres. Se debilita y el examen médico no revela nada. Su enfermedad crónica continúa. En efecto su estado físico mejora rápidamente. la libera. IV. sin causa desencadenante aparente y sobre todo en el mal tiempo. pondría fin a sus sufrimientos: en modo alguno. Su estado se va agravando año tras año. causa de todos sus males. la muerte de su esposo detestado. V.Un negociante. con exasperaciones penosas. si se exceptúan algunos signos de la Psora Interna. Ella se convence. Tras estos acontecimientos contrae una enfermedad grave que continúa evolucionando a pesar de la recuperación de su fortuna ¡gracias a la herencia de un pariente rico que muere y la ganancia del premio gordo de la lotería! Esta enfermedad no por ello dura menos. sobre todo invernales. con algunos signos cercanos a ciertos índices psóricos internos -reconocibles únicamente por un observador ejercitado. curas hidrominerales numerosas y se acrecienta año tras año.se precipita en desgracias que le causan la pérdida de su fortuna y que le exponen a la bancarrota. el facilitado por mi propia experiencia. Por fin. III. abriéndole una vida nueva. después de un año entero de sufrimiento. es de una fractura simple. que obligó al accidentado a permanecer en cama cinco o seis semanas en el curso de las cuales se desarrolló una enfermedad crónica seria. de que habiendo desaparecido la causa de su aflicción se va a restablecer pronto y va a ser por fin dichosa. se altera durante los meses que duran sus angustias morales y contrae. y después de interrupciones más o menos largas. forzada a un matrimonio al que no se atreve a negarse y abrumada por la tristeza. Se encuentra sujeta a recaídas continuas. 149. cae enferma. Ninguna droga alopática la alivia y su estado se agrava día a día. considerada como en perfecto estado de salud. mantenida por todos los tratamiento médicos posibles. diversas enfermedades.

como la digital. etc. el temperamento. que no consigue más que minar su salud y su resistencia. Cuando las circunstancias externas adversas que acabo de esbozar sacan la psora de su estado pasivo.¿No sería razonable pensar que si estos choques traumáticos y emocionales hubieran sido causa suficiente de estos accidentes mórbidos. aunque una mejoría en las circunstancias externas detiene el progreso del mal desencadenado. la moral individual. la quinina. asaltándolo sin piedad con una polifarmacia violenta y perjudicial. no por ello se interrumpen los males. que es tan frecuente. la enfermedad continúa de mal en peor. la hacen estallar y el paciente se entrega a un alópata que se cree obligado por su profesión y por su interés personal a sus visitas y a cambiar constantemente de medicamentos. se renuevan y se agravan incluso con el tiempo y se hace evidente que estas circunstancias enojosas no han podido ser la causa suficiente de la enfermedad crónica que se ha instalado. . ninguna de las terapéuticas habituales conocidas en aquella época conseguía restablecer verdaderamente la salud. Y por la manifestación de muchos otros que varían en razón de las constituciones. Se reconoce el despertar de la Psora Interna. tales como baños medicamentosos. curas de ayuno. letárgico.. por el crecimiento de síntomas que la señalan en su estado latente. que acabamos de detallar. Se concibe que no han sido más que la causa ocasional del desarrollo de un mal hasta entonces latente en el interior de la economía viva. no hacen más que acelerar la muerte. A pesar de los cambios felices que aparecen en su situación. el ácido prúsico y otras panaceas de la moda. el yodo. de las modificaciones que les han sido imprimidas por la educación. el género de vida. demuestra que en la mayoría de los casos una enfermedad psórica interna es el verdadero factor etiológico fundamental de todos estos males. de una manera permanente. el régimen. 150. La revelación de este enemigo secular. los hábitos. de alguna manera reducida al silencio (gracias a una buena constitución y a circunstancias externas favorables). término de todos los males que los médicos no pueden curar. Sin embargo. el efecto hubiera debido cesar por completo después de la supresión de la causa? Pero. la despiertan. de las predisposiciones hereditarias. drogas violentas -a menudo dadas en dosis masivas.. contra los que las fuerzas de la naturaleza mejor constituida no podrían triunfar y que no son vencidos más que por el poder del Arte. el mercurio. Los métodos alopáticos ordinarios con los medios agresivos coercitivos e impropios que emplean. las ocupaciones.

Sin embargo. «No he observado jamás en mi práctica. » Sólo el tratamiento de la Psora puede salvarles. No quiero olvidarme de resaltar que si entre los síntomas expuestos. y se puede asegurar incluso que los enfermos. Me aseguré previamente de que no eran debidos ni a la syphilis ni a la sycosis. Este movimiento del alma es irreprimible y no se acompaña de ningún signo visible de angustia. «Parece que las observaciones clínicas de esta lesión parcial de la inteligencia. . con toda modestia. teniendo en apariencia su plena razón. traduciéndose por impulsos irresistibles conducentes al suicidio -de origen puramente psórico. de los afectos o de la voluntad. ni en ningún establecimiento de alienados casos de demencias. cuando se encuentren síntomas opuestos es porque uno de aquello se halla más frecuentemente que el otro. Los impulsos depresivos .Cuando la enfermedad psórica se desarrolla bajo la forma de enfermedades secundarias manifiestas.sean aún insuficientes. tiene como carácter singular que estos enfermos no comunican a nadie su inquebrantable determinación. pura o complicada con syphilis (lo que es infrecuente).» 2. de melancolía o gran manía que tuvieran otro origen que la psora. no experimentan nada que se asemeje a la inquietud. Semiología de la psora manifiesta I 46 Estado de ánimo 1. aparecen los siguientes síntomas: los he sacado de mis propias observaciones en enfermos que he tratado con éxito.la causa no está más que en las diferencias de constituciones y reacciones propias de cada enfermo.Todo tipo de trastornos del carácter y del ánimo. por el testimonio del enfermo de haber contraído anteriormente una sarna. He aquí la exposición. 151.Monomanía suicida (spleen). . No dudo que otros según su experiencia podrán aumentar mucho su número. los hay que son totalmente contradictorios -por ejemplo la constipación y la diarrea. y consecuentemente que no podían pertenecer más que a la Psora. Digo ‘a tiempo’ porque si la enajenación es llevada a su más alto grado. y desde el punto de vista terapéutico es bueno señalar que esa cuestión no constituye un obstáculo a la curación. si s que se han observado a tiempo los signos externos.

Melancolía alternando con momentos lúcidos. » Es un hecho curioso. . . que fuera de sus impulsos suicidas estos enfermos presentan accesos de ansiedad que parecen independientes de sus ideas suicidas y que se presentan a otras horas. 6. aunque tengan como punto de partida común el mismo mal fundamental»: la Psora. A esto se añade ordinariamente la agitación con necesidad de moverse y de caminar de aquí para allá. con demencia o manía. . Es necesario considerarlo como sustitutivo para prevenir y vencer transitoriamente las afecciones nerviosas más graves. . mientras que los impulsos de destruirse dominan en su más alto grado. .» 7. 9. . pueden faltar. 8. «Síntoma más frecuente en el sexo débil.Ansiedades varias veces en el día (con o sin dolores) o a determinadas horas fijas. gracias a un tratamiento antipsórico bien hecho. pero durante los mismos no sienten el deseo de morir. los enfermos lloran a menudo durante horas enteras. 4. sin ninguna razón. 3. » Estos accesos de ansiedad. .les llegan por accesos que duran de media a una hora o algunas horas. 5. de una manera cotidiana.Humor llorón. Están a menudo acompañados de latidos epigástricos. que parecen ser más físicos que mentales. cambios bruscos de la alegría viva e incluso inmoderada. acompañado de aflujo de sangre a la cabeza y opresión. a menudo en momentos determinados del día. y. o bien se repiten más frecuentemente mientras que los pensamientos de muerte en su mayor parte han desaparecido.Melancolía.Depresión moral con palpitaciones y ansiedad nocturna que despiertan a la enferma (la mayoría de las veces inmediatamente antes de la aparición de las reglas). 153. digno de ser señalado aquí. por ejemplo. al abatimiento y la tristeza.Cambios de humor frecuentes. .Mal humor frecuente con repugnancia por todo trabajo. Todo lleva a la conclusión de que estos estados parecen independientes uno de otro. concerniente a su propia enfermedad o por otras razones sin importancia o con irritabilidad sin fundamento. hacia el período terminal. bien de día o de noche. y frecuentemente transpiración.

154. al contacto del agua. escalofríos.Gran agitación interior con ansiedad notada sobre todo en abdomen en el curso de ataques de hemicráneas periódicas. en otros la circulación parece pararse en los vasos. etc. sin sentir reacciones: bien temblores. La ansiedad en unos da la sensación de constricción laríngea. la mayor parte se queja del tiempo tormentoso y húmedo. con palpitaciones generalizadas. sino incluso un relato conmovedor agitan los nervios provocando ansiedad. adinamia. etc. etc. de perder la razón. 11. la conversación. incluso en la habitación.Afectividad e hiperemotividad por astenia. miedo de apoplejía.Crisis de rabia o de cólera paroxísticas que llegan incluso a la locura furiosa. No podría por ejemplo sumergirse en la lectura de cosas indiferentes. soportar una luz viva.10. sino incluso la alegría conducen a accidentes que no se pueden explicar. A las impresiones físicas y morales más ligeras sigue una reacción desproporcionada a su objeto. No sólo el recuerdo de una escena viva. 13. con sensación de sofocación. A menudo también debe evitar en muchos casos las cosas más triviales: el ejercicio incluso moderado..Fobias diversas: miedo de estar solo. Otras no sienten más que bocanadas de calor.. un pequeño número de cuando hace seco con buen tiempo. . al aire libre. 16. . . 14.. Estos sujetos sienten cualquier cambio de tiempo súbito. . fijar su atención (por ejemplo en la costura). escuchar con interés un relato indiferente. . pirofobia..Disposición a asustarse por la menor causa produciendo frecuentes sudores y temblores.. dolores de cabeza. «En algunas personas. .» 12. . A veces a esto se añaden alucinaciones e ideas ansiosas que parecen ser la causa de su angustia. esta ansiedad provoca transpiraciones profusas.Ansiedad al anochecer después de acostarse. etc. la menor exposición al frío o al calor. . . resonar de campanas. incluso la luna llena o nueva produce en ellos una influencia desfavorable.Ansiedad por la mañana desde que se despierta. oír hablar a varias personas a la vez o alguien que toque o ensaye música. No sólo la pena. 15.Agitación con ansiedad en posición tendida en el curso de hemicráneas periódicas. trastornos de cabeza. 17.

todo parece o demasiado grande o demasiado pequeño.Vértigos con eructos frecuentes. 19. . repugnancia por toda clase de ocupación. .Aturdimientos al aire libre.Ausente. 20. incapacidad para pensar y para cualquier actividad cerebral. . 32. . .Vértigos rotativos. cae casi boca arriba. como torpe. de los objetos y de sí mismo. más a menudo.Vértigos con ilusión de la imaginación. por un momento parece tener la mente en blanco. T 24. 36.Aversión a cualquier trabajo en personas habitualmente muy activas: pérdida del gusto por los negocios o. .Absorta.Vértigos como por una sacudida en la cabeza. sentada como si estuviese ausente. 21.Vértigos al girar bruscamente. . .Aturdimiento con torpor intelectual.Vértigos con marcha ebria. 25. . . 22. emetizantes al cerrar los ojos. .Abulia: no puede controlar sus pensamientos.Estado de ebriedad después de las comidas. 33. . . 30. . 155. 35.Vértigos ambulantes en pleno campo y en caminos no protegidos a ambos lados. . con lipotimia momentánea.18.Durante las comidas. 34. 26. . He conocido a una mujer que cada vez que quería hacer la limpieza era presa de aprensión y angustia con temblores y tal agobio que se veía forzada a acostarse. . obnubilación y vértigos con lateropulsión. 31. 27.Vértigos que conducen al síncope. . distraída.Tensión nerviosa con irritabilidad y susceptibilidad en el curso de hemicráneas periódicas. 23. 28. 29. .Vértigos mirando arriba o abajo incluso sobre un suelo plano. incapacidad para pensar y de cualquier actividad cerebral.Torpeza intelectual. .

Ausencia de heces o heces frecuentes poco abundantes con urgente necesidad.Congestión de cabeza (aflujo de sangre hacia la cabeza) con opresión. Antes del acceso: Temor al menor ruido. seguidas de excitación emocional. Pesadez en las extremidades. . . y durante el sueño sacudidas en las extremidades. o de dos. Pies fríos. bien caminando deprisa o alzando la voz.Vértigos súbitos con pérdida de conocimiento. . 39. etc. .Cefaleas sordas.Cabeza 38. 40. Permanece acostado como entumecido o bien se agita con ansiedad. lagrimeo y a veces hinchazón de ojos.37. sueños ansiosos y despertar sobresaltado. temblor generalizado.Cefaleas como si el cráneo se abriera. 41. Después del acceso: Tristeza. a veces con vómitos. Tensión nerviosa con irritabilidad y susceptibilidad. . . Estos accesos duran doce. otras veces con calor fugitivo. dolor presivo o de otro tipo en el interior o el exterior del cráneo.Presión fría en el vértex.. enfriamiento. como por un susto. generalmente con ansiedad. a veces con enfriamiento. Náuseas. . frecuente mal humor. repugnancia por cualquier trabajo.. Fotofobia. o de un número mucho menor de días) agravadas por la luna nueva o llena. Durante el acceso: No es raro sufrir una gran agitación interior..Calor en la cabeza (y en la cara) acompañado frecuentemente de frío en las manos y en los pies. con ansiedad notada sobre todo en el abdomen. rechinar de dientes. veinticuatro o más horas. 156. Obstrucción nasal. . 43. por la mañana al despertar y por la tarde. o dolor tenebrante suborbitario unilateral. 42. T .Hemicráneas periódicas (de cuatro semanas.

. 53. . con punzadas dolorosas en las regiones que van a rezumar.Cabellos muy secos. . pero también del sincipucio y vértex o placas de alopecia. 44. con o sin prurito.Tumores redondeados.Dermatosis costrosas del cuero cabelludo. con vómitos de la mañana a la noche.» 54. 50.. en la noche. diarias a horas fijas. ver síntoma 497.Postración. 51. . tintineos. truenos. periódicos. 52. cada catorce días o con mayor o menor frecuencia.«Pityriasis capitis» generalizada. .Calvicie sobre todo frontal.Cefalalgias. semejando formaciones tuberosas. 48.Acúfenos: ruido en la cabeza como una algazara. zumbidos. dolores picoteantes en la cabeza. . .Cefalalgias tironeantes. que obligan a cerrar los ojos. hasta el punto de no tenerse en pie.Cefalalgias pulsátiles (por ejemplo frontales). . por ejemplo: picoteo en las sienes.. e incluso en raros casos llegan a supurar (tumores. . en el cuero cabelludo. impulsos dolorosos (irradiando a oídos). 49. «Tinea capitis.Cefalalgias postprandiales. con muchas náuseas. a veces con oscurecimiento de la vista.Cefaleas compresivas suborbitarias. habitualmente caminando o sobre todo moviéndose después de las comidas. irradiando a oídos.Cefalalgias. . con dolores del cuero cabelludo y acompañadas a menudo de náuseas. 56. .Cefalalgias periódicas. Sensación de tensión en todo el cuerpo. el sincipucio se vuelve sensible al aire y se forma una adenopatía indurada suboccipital. etc. . que aparecen y desaparecen.Transpiración de la cabeza. . ateromas). 47. canturreos. dolorosas. 57. piodermitis. que se hinchan y se acompañan de epífora unilateral. irradiando de la nuca al occipucio o a toda la cabeza y a la cara que se abotarga. . las partes húmedas pican mucho. 45. . 46. 55. 157.

60.Párpados pesados. todo está tembloroso y los objetos parecen moverse. . 67. . 63. Y . 66. 62.Sensación de tensión constrictiva del cuero cabelludo y de la cara. 76. .Imposible fijarse mucho tiempo. . sobre todo por la mañana.Oftalmías diversas. .La esclerótica presenta un tinte gris. 158. 78.Orzuelos.«Icterus Sclerorum. no puede abrirlos durante minutos. . 77.Fotofobia. .Ojos y anexos 59.Diplopia. 74. . . . el dolor obliga a cerrar los ojos involuntariamente. .Fotofobia aguda frecuente con más o menos inflamación. . .58.«Chemosis. .Lagrimeo de un ojo en el curso de cefalalgias periódicas cada día a la misma hora. 72.Fístula lagrimal (en mi opinión siempre de origen psórico).» 64. 61.» 65. 68. con o sin inflamación previa. 70. . a veces horas.Hemianopsia.Canto legañoso. . .Blefaritis costrosa.Manchas corneales.Meibomitis.Poliopsia. como paralizados o cerrados espasmódicamente.Sensación de frío en los ojos. . . . 69. 73. 71. lagrimeo y a veces hinchazón de los ojos en el curso de hemicráneas periódicas. . . 75.Catarata gris.

Amaurosis. como a través de una gasa o una nube. .Paraacusias: murmullos.Hiperacusia aguda. 86. O . .Estrabismo. 93. . 85. 84. frecuente o permanente. 89.Otalgias lancinantes centrífugas. bandas oscuras. 90. zumbidos.Hinchazón y enrojecimiento de la nariz entera o del extremo solamente. estremecimientos.Vista turbia temporal.Pulsaciones en los oídos.con o sin acúfenos (tinnitus) independiente de las variaciones meteorológicas. 96.Miodesopsias: rayas.Nariz 95. 159.Miopía. . 94. puntos negros (moscas volantes).Otitis crónica supurada. 82. ordinariamente fétido. . 88. . . zonas oscuras delante de los ojos.Hemeralopia (ambliopía crepuscular). principalmente caminando al aire libre. el sonido de campanas le hace estremecer. con pus líquido. canturreos. . 83. rugido de truenos.Sordera más o menos pronunciada -hipoacusia.Prurito y hormigueo en el conducto auditivo.Oídos 87. . estridencias. 91. barboteo. sobre todo cuando se mira en pleno día.Eccema del conducto auditivo externo (sequedad y costras secas sin cerumen). 80. 81. 92.79.. .Oscurecimiento de la vista en el curso de cefalalgias.Rágades nasales. campaneo. . . hasta la ceguera completa. tintineos. ruidos de gatos que escupen. la percepción de ciertos sonidos es dolorosa. . N . . . tamboreos. . 160. etc. aleteos. etc. . el ruido del tambor da convulsiones.Hipermetropía. . .

.Corizas persistentes o continuas. 99. otras veces con calor fugitivo. . 111. 114. 161. 108. acompañada ésta de trastornos psóricos importantes. con obstrucción objetiva o solamente subjetiva con vías libres. evolucionando a veces hacia rinofaringe. 103.Pólipos de nariz (en general con anosmia). . 102. 116.Corizas fluentes frecuentes.Corizas fluentes al aire libre. .Parosmia y cacosmia. . 104. F 115. costras elásticas. 105. impétigo). con . obstructivas en sitios cerrados. 109. .Bajo la nariz y encima del labio superior. 107. . formaciones costrosas permanentes o pequeñas eflorescencias pruriginosas (sicosis.97. la muco-purulentas. . 112.Rinitis unilaterales. en el curso de hemicráneas periódicas.Rinitis a veces con escalofríos. 113.Anosmia. 100.Costras en la nariz (rinitis costrosa).Palidez de cara en el primer sueño y ojeras azuladas.Eflorescencias botonosas de las ventanas de la nariz. bilaterales o en báscula. intermitente o persistente. 110. .Congestiones frecuentes con enrojecimiento y calor de la cara. . acompañada a veces de desfallecimiento y debilidad o ansiedad.Secreciones espesas. . . .Rinitis atrófica. . por ejemplo olor a estiércol. por tiempo frío y húmedo. 98. . ocasionales secreciones acres. . en otros los ojos se enturbian.Corizas fluentes al menor enfriamiento.Obstrucción nasal frecuente. . . con transpiración de la parte superior del cuerpo.Enfriamiento con obstrucción. etc. 101. 106.Incapacidad de contraer un resfriado a pesar de la sensación inminente de una coriza que no llega a declararse. .Hiperosmia. .

132. 124. .Tez amarillo-terosa. . 129. .Picoteos y punzadas o sensación de inflamación interna. 119.Tez amarillenta. . 121. maxilar inferior. . .Labios pálidos.Abotargamiento de la cara en el cuero de cefalalgias tironeantes occipitales o de toda la cabeza. .Labios resquebrajados. con flictenas pruriginosas. 133. 120. hablando. 122. . como por un absceso. 126. escamosos. se le llama entonces tic doloroso de la cara. el humor se vuelve melancólico. . . 127. 125. . a menudo con adenopatía dolorosa. . .Boca . en otros sensación de cabeza demasiado llena con calor quemante en las sienes. B . la tensión. . área zigomática.Foliculitis de la barba con prurito. 118.Sicosis de la barba (Tiña tricofítica). costrosos. . 134. los tironeamientos y las punzadas son a veces tan violentas que impiden comer. quemantes y picoteantes que se secan y se hacen costrosas. sobre todo el superior. etc. agravadas al tocar. 130.Sensación de tensión constrictiva en la cara y cuero cabelludo.Tez amarilla.Si estos dolores se hacen insoportables y se acompañan de ardor quemante.Algias faciales de los lados de la cara y de la cabeza. 162.Dermatosis diversas de la barba. a veces con dolores quemantes.Algias faciales en mejillas.Parotiditis. . y sobre todo masticando. mordientes. .Labios secos. 123. a menudo con dolores punzantes.visión se oscurece. . 128. punzadas que se agravan comiendo o hablando.Labios hinchados. 131.Erisipela facial: a veces acompañada de fiebre elevada. 117.

Gingivorragias al menor toque.Sensación de sequedad generalizada o localizada en la boca o en la faringe al despertarse. vesículas o pequeñas erosiones en el interior de los labios.Estomatorragias a menudo abundantes. . .Lengua de un blanco azulado. a pesar de la impresión de sequedad. recordando el olor de queso viejo. . dolorosas al tocar.Lengua fisurada en todas las direcciones (lengua escrotal). 152.Mal aliento. 147. . insoportable y casi incesante. .Lengua húmeda. 150. 156.Gusto pútrido y fétido. 148.Gusto soso e insípido. 154. 153. sobre todo por la mañana.Gusto amargo. mejillas y lengua. . 142. a menudo muy dolorosas y recidivantes. sobre todo por la mañana. sobre todo por la noche o por la mañana. dulzón fuera de las comidas. 146. . sobre todo postprandial. 144. 155.Escupe continuamente. 149. 140. 137.Farfullo. .Gusto ácido. 145.Lengua cubierta de una capa blanquecina. a pesar de un sabor alimenticio normal. .Piorrea. muy acentuada. más raramente gusto repugnante. 138. . de chucrut podrido o semejante a la transpiración fétida de pies. . edematizadas. .Gusto azucarado. . . 151. . lisa o áspera. 136. 143.Paradentosis. . . y a menudo todo el día. . .Estomatitis aftosa.Lengua seca.Ptialismo que se agrava al hablar. 139. .135. la sequedad. con o sin sed.Dolores «ulcerativos» de las encías. internas y externas. . . 157. se acompaña a menudo de dolores picoteantes a la deglución. tartamudeo o incluso ataques frecuentes de afemia. .Encías pálidas. 141. retracción gingival.Picazones royentes gingivales. .

pero también a menudo durante el día. 164. etc. .Adenopatías cervicales. faríngeas. K . sobre todo por la mañana. 162. 159. . sobre todo por la mañana. . desfallecimiento. necesidad de comer sin tardanza. . 166. E . 171. G . . si no. D .Garganta 163.Hambre canina.Odontalgias nocturnas tan dolorosas que obligan a levantarse. . 165.).Cuello 167. temblores. 161. 164. incluso sin odontalgias. con necesidad imperiosa de echarse.Disfagia espasmódica.Bulimia con borborigmos.Rechinar de dientes durante el sueño.Adenopatías submaxilares evolucionando a veces hacia una supuración crónica. 168.Dientes 158.Rechinar de dientes durante el sueño previo a los ataques de hemicráneas periódicas. . hasta el punto de no poder mantenerse en pie.Amigdalitis (anginas variadas. . .Estómago 169. .163. . 160. . .Dolores quemantes en la garganta.Caries y afecciones dentarias múltiples.Catarros faríngeos con mucosidades adherentes obligando a gargagear. tonsilares. 172. que puede llevar a la muerte por inanición. . 170. .Odontalgias variadas de etiologías muy diversas.Frecuentes sensaciones de vacío en el estómago (o abdomen) con sialorrea.Deglución espasmódica involuntaria. .

Aversión a los alimentos cocidos y calientes.. de retorcimiento en el estómago.Apetito sin hambre real. por la mañana. sobre todo en la infancia y en la adolescencia. 178.Eructos ácidos bien en ayunas. . 184.Gastorrea: regurgitación salivosa después de un dolor calambroide en el estómago con sensación de debilidad. . .Eructos emetizantes. etc. 182.Eructos frecuentes antes de las comidas. al querer comer la garganta se llena de mucosidades. con deseo casi únicamente de pan negro (con o sin manteca) o de patatas. 188. de ciruelas secas. 177. sonoros.Agravación por las frutas. de aire. con bulimia. bien después de comer o sobre todo después de haber bebido leche. varias horas después de la comida. . bastante frecuentes. 186.Eructos incompletos provocando esfuerzos espasmódicos del esófago. después del desayuno o por el movimiento. 179.Eructos post-prandiales de gusto alimenticio. acompañada de náuseas hasta casi el desfallecimiento y con sialorrea.173. . . 175.Inapetencia con necesidad de comer. de alimentos flatulentos. 180. 183.Inapetencia por sensación de plenitud en el pecho. . . . ..Eructos en vacío. . incontrolables. . . de torsión. sobre todo la carne.Sed constante. esto se complica a menudo con vómitos acuosos. 185. incluso nocturna.Eructos de gusto pútrido o de moho.Sed por la mañana al despertar. . . con pirosis. mucosos.Eructos de gusto rancio (sobre todo después de la ingestión de cuerpos grasos). 181. necesidad nerviosa de tragar 174. sobre todo ácidas. 176. 189. . . . sobre todo después de la ingestión de farináceos.Pirosis más o menos frecuente. con precipitadamente cualquier alimento. 187. incluso nocturnos. a menudo durante horas. por sensación de roimiento.

. por la mañana después de levantarse.Sensación de frío epigástrico. 192. . 195. 194.Transpiración durante las comidas. . 196.Ansiedad con transpiración después de comer. obnubilación y vértigos con lateropulsión. . por ejemplo. opresión.Náuseas pronunciadas incluso hasta el vómito. 202. . .Lasitud y somnolencia. 204. 206.Hematemesis.Epigastrio hinchado y sensible al tocar. . .Estado de embriaguez después de las comidas. después de las comidas. . el enfermo se suele acostar y dormir. . 201. . . . 197. . 203. 193. . . incluso en ayunas. en algunos casos estos síntomas se acompañan de dolores irregulares.Náuseas matinales. .Náuseas a veces con vómitos y vómitos en el curso de hemicráneas periódicas.Hipo después de haber comido o bebido. Estos síntomas cesan desde el momento en que aparece el vómito. dolores pinchantes en los los labios.Náuseas sin poder tenerse en pie en el curso de cefalalgias pulsátiles. .Vómitos post-prandiales.Vómitos por la mañana y la tarde en el curso de cefaleas pulsátiles. 198. 191. cólicos.Náuseas después de alimentos grasientos. pesadez de espalda. hasta la náusea.Agravación por el vinagre (por ejemplo en la ensalada u otro alimento avinagrado). . .190. frecuentemente repentinas.Durante las comidas. En algunos casos estas ansiedades post-prandiales llegan a ser tan violentas que llevan al paciente al suicidio por estrangulación.Latidos y pulsaciones gástricas. 199. . 207. occipitales o de toda la cabeza. 205. 208. en la región lumbo-sacra. 209. 200. mejoradas por el movimiento.Náuseas por la leche.Náuseas en el curso de cefalalgias tironeantes.

Meteorismo. despertándoles a veces por la noche. pero sobre todo después de cualquier alimento: particularmente después de pan moreno. . 217. incluso en ayunas. . 222.Peso y sudores en estómago. 165. epigastrio. embutidos. . 220. etc. después de alimentos. aun en pequeña cantidad. . dolores epigástricos como una contracción. pepinillos. 215. sobre todo después de bebidas frías. como de una herida. adormecimiento de mandíbulas. 214.Gastralgia con sensación de excoriación. estos alimentos producen a veces. 218.Mejoría de muchos males. incluso los los más inofensivos. .Abdomen . 211. .Presión en el estómago. .Pirosis después de las comidas. etc. . . incluso en ayunas. verduras crudas y ensaladas. a menudo acompañada de vómitos acuosos y mucosos.Por la noche después de la más ligera comida.Gastralgia. despertándole a veces por la noche. en general poco después de haber comido. punzadas en los los dientes.Cefalalgias después de las comidas. después de las comidas. muchas veces con opresión.. . después de las comidas. . a menudo con opresión.210. dolores. 213.Calambres en el estómago. 223.Palpitaciones después de las comidas. sensación de calor en la cama. 216. incluso no localizados en el estómago. y al despertar por la mañana gran postración sin ningún deseo de realizar su deposición habitual. . frutas. . abundantes mucosidades en la garganta o cólicos.Presión como por una piedra hacia el epigastrio con malestares seguidos de vómitos. 219. 221.Calambres en el estómago. como una crispación. A . acompañado a veces de fatiga de las extremidades. casi como en la pirosis. después de las comidas.Presión epigástrica o en el estómago como una piedra. 212. incluso en ayunas. .

alternando a veces con calambres. 233. 238. .224.Presión hacia bajo-vientre. a menudo el gas empuja hacia arriba. pero también a veces día y noche. . 239.La psora interna es casi siempre la causa de hernias inguinales congénitas o adquiridas. 231. sobre todo por la mañana.Gorgoteos abdominales. etc. .Hinchazón de vientre.Hinchazón epigástrica día y noche. . . 235. salvo en los raros casos resultantes de traumatismos directos de las regiones herniadas.Bajo las costillas falsas. 232. sin diarrea. sobre todo post-prandial. especialmente en los niños. . . provocan ansiedad y llevan a la melancolía. 230.Constricción dolorosa en la parte alta del abdomen. tensión y presión (en los hipocondrios) que oprimen. . a veces dolorosas. . o emisión abundante de gases extremadamente fétidos.Sensación de constricción como una banda que parte de la parte baja de la espalda hasta mesogastrio después de constipación desde hace algunos días.Cólicos. bajo las costillas. . 227. 229. .Hernias inguinales.Dureza en el bajo-vientre. cantando o hablando. sin ningún alivio. tironeos en las extremidades. como por una piedra. durante los cólicos. a veces localizados en el flanco izquierdo. con eructos y a menudo pirosis o vómitos. 226. aumentando con la inspiración y disminuyendo con la espiración.Desagradable sensación de vacío. . sobre todo inferiores.Hinchazón de vientre. .Sensación de frío unilateral. con expulsión inodora de gran cantidad de gas. .Obstrucción flatulenta ocasionando múltiples desórdenes por ejemplo. 237. incluso después de haber comido. . 236. sobre todo por la mañana. así como las hernias de esfuerzo aparecen con ocasión de un gran susto que obliga a un esfuerzo sobrehumano para levantar o mover una gran carga. o dolores espasmódicos en epigastrio o en los flancos. 225. .Cólicos por gases incarcerados que van hacia la parte alta con sensación de plenitud abdominal. con sensación de plenitud abdominal. 234. 228. . de un flanco.

166.Hipocondrio doloroso al tacto. por el movimiento e incluso en reposo. . . . 246. .Heces con cintas de moco. .Escíbalos como excrementos de cabra. . .Hígado sensible y doloroso al tacto.Heces de olor infecto.Heces arcillosas.Hepatitis diversas. 253.Heces mucosas (hemorroides blancas). con necesidades urgentes. 245.Deposiciones muy oscuras y secas. . 260.Heces verdes.Heces mixtas.Cólicos espasmódicos (sin ningún síntoma inflamatorio).Hepatalgia: dolores punzantes agravados agachándose bruscamente.Hepatalgia: con sensación de presión y tensión.Heces muy pálidas. .Constipación a menudo durante varios días con necesidades no satisfechas. 252. 261. . . . 244. . 256. . . irradiando ocasionalmente al muslo del mismo lado y al recto. . . ácido.Adenopatía inguinal con tendencia supurativa. blanquecinas. como quemadas. . 249. como por miedo en el curso de hemicráneas periódicas. 250. . 257. 255. . .Heces frecuentes. mucomembranosas y a veces con rastros de sangre.Heces grises. 254.240. 258. 251. 241. 242. . 247. después blandas diarréicas. 248. dificultosas. .Dolores cortantes rectales durante la defecación.Cólicos unilaterales en los costados o en las regiones ilíacas.Ausencia de deposiciones en el curso de hemicráneas periódicas. primero duras. poco abundantes. 259. 243.

debe levantarse varias veces por la noche. durante meses. . 270. . 268. 272. . teniasis.Vejiga débil. precedidas de borborigmos. que pueden durar varios días. a veces con escalofrío en el abdomen o en el sacro.Diarreas crónicas. riendo. 264.Diarreas intermitentes. U .Bocanadas congestivas y opresión durante la hemorragia anal. etc. 267.Mariscas internas o externas. de purgantes y practica la sodomía. . exudando frecuentemente una secreción viscosa.Prurito y hormigueo rectal.Fístulas anales: la psora interna es casi siempre la causa.262. sensación de presión. Esta postración se siente sobre todo en el epigastrio y se acompaña de agitación ansiosa.Postración repentina después de la deposición: sobre todo si es blanda y abundante. no puede retener mucho tiempo la orina. . . . 277. con cólicos. permaneciendo largo tiempo dolorosas.Sistema urinario 274. años. 275.Presión sobre la vejiga que obliga a orinar inmediatamente después de haber bebido. 263. . 279. . lombrices. con o sin oxiuros. estornudando. 271. 276. . . dolorosas o indoloras. abusa de bebidas alcohólicas. sobre todo si el sujeto es sedentario. sigue un régimen especiado.Goteo prolongado después de haber orinado. . sobre todo matinales.Polaquiuria nocturna. 273.Pólipos de recto. 265. caminando. .Prurito y enrojecimiento ano-perineal. nicturia.Incontinencia de orina. 278. .Enuresis durante el sueño. . 266. 167.Helmintiasis. . . . oxiuros. . 269. tosiendo.Diarreas tan agotadoras que el enfermo llega a no poder caminar solo.Hemorroides ano-rectales sangrantes después de la defecación.

Ardores o a veces dolores cortantes al orinar. . chorro de orina como un hilo. psoro-sicótica.Orinas negruzcas. 283. 288. . 297. . 168. 291.Orinas claras que depositan sedimentos bastante rápido.Fístulas urinarias. . .Aparato genital masculino 299. .Orinas de un amarillo oscuro.Poliuria seguida de postración súbita. 290. . . chorro irregular.Retención de orina por el frío (estando transido).Orinas con pequeños coágulos de sangre o incluso hematuria completa. . . .Retención de orina dolorosa (en la infancia y en la vejez). 296. adelgazamiento y polidipsia. en la uretra y el cuello vesical. 281.Orinas de olor acre y penetrante. en casos raros. . 282.Estenosis uretral con cistitis.Orinas marronáceas. después de la micción. como las estenosis.Hipertrofia prostática. .Estrechamientos espasmódicos de la uretra. . 295.Orinas turbias: como suero al emitirla.Orinas con arenilla roja de cuando en cuando. .Durante la micción. . 285. de olor y sabor dulzón. 294. malestar. peor por la mañana. . 289. P .Retención de orina por hinchazón hipogástrica. 293. . acompañada de adinamia. 292.Diabetes en sus diversas formas clínicas: tratadas por métodos alopáticos conducen en muchos casos a la caquexia diabética y gradualmente a la muerte: son casi siempre debidas a una psora interna.Diabetes sacarina: poliuria con orina blanquecina. chorro bífido. 286. siempre tienen una etiología psórica o. a menudo a largos intervalos por espasmo vesical. 287. 284. . . ansiedad y a veces agotamiento. 298. .280.

.Obnubilación intelectual.Depresión moral. . sin eyaculación. dos.Sacudidas breves y dolorosas en los músculos lisos del pene. . .Abatimiento. . tres veces por semana e incluso cada noche.Pérdida de la vivacidad de la imaginación. 304. . .300.Anorexia y dispepsia. si no frecuentes. . a pesar del estado de erección o de un coito prolongado.Espermatorrea a la menor excitación y a menudo sin erección. . 308. 303.Induración de próstata. al menos generando rápidamente secuelas enojosas: . en los jóvenes de buena salud y castos no se producen naturalmente más que cada doce o quince días sin ningún inconveniente.Pérdida de la memoria.Poluciones nocturnas. quedan más o menos ptósicos.Debilidad de la vista. una. vigor. . 307.Falta de eyaculación.Priapismo frecuente y prolongado.Poluciones nocturnas demasiado frecuentes. . . 302. . durante la copulación en lugar de quedar elevados. 305. etc. . 310. . .Tendencia a la constipación con accesos congestivos en la cabeza.Hidrocele. 309. . 301. .Erecciones incompletas a pesar de las excitaciones más voluptuosas. 306. procurando incluso una sensación de sosiego.Humor taciturno.Porstatorrea después de la micción y sobre todo después de la defecación por una deposición un poco dura (en algunos casos el escurrimiento prostático es casi continuo y en ocasiones causa una consunción progresiva).Los testículos. . . por el contrario espermatorrea en poluciones nocturnas o en la orina. en el ano. bienestar y ánimo.

314. . . .Sarcocele (uni o bilateral). . 312.Satiriasis insaciable con tez plomiza y complexión enfermiza.Dolores tironeantes en no de los cordones espermáticos o en un testículo. 316. . con o sin eccema. 315. de eyaculaciones (impotencia generandi).Anafrodisia.Leucorreas abundantes.Atrofia testicular (uni o bilateral). 313.Anafrodisia intermitente o definitiva. . el corpus penis está fláccido y péndulo.Hipomenorreas. a veces alopecia total o parcial del vello pubiano. . 321. cianósico o blanquecino. . o de deseo sexual. que está frío al tacto.Aparato genital femenino 323. 317.Reglas demasiado pálidas o demasiado acuosas.311.Impotencia con imposibilidad de excitación venérea. .Dolores contusivos de un testículo. oligoastenospermia y azoospermia.Transpiración de partes genitales (ver síntoma 501). M . la vagina casi insensible y habitualmente seca. . . 318.Ninfomanía insaciable con tez plomiza y complexión enfermiza. más a menudo que el glande.Frigidez con falta de orgasmo.Prurito escrotal. 322. intermitente o definitiva. . 320. 319. . .Esterilidad sin lesión congénita de los órganos genitales: impotencia coeundi. 325. . 169.Esterilidad sin lesión congénita de los órganos genitales por menorragias o metrorragias a veces persistentes: . . 327. . 326.Impotencia sin razón anatomo-patológica. . . 324.Las ninfas están fláccidas y arrugadas. .Ausencia de erecciones (impotencia erigendi).

amenorrea durante meses y años. . nerviosismo.Tumores anexiales. 332. pesadez de piernas con edema maleolar.Frigidez.Reglas demasiado cercanas. estos dolores impiden a la enferma orinar. ocho días o más. . Estado que se acompaña frecuentemente de edema de la cara. acompañada de anemia con palidez terrosa y abotargamiento de la cara. 338. y dejan una sensación de bajo-vientre dolorido. de algunas horas o casi inexistente. 337. cada veintiuno o incluso cada quince días. 329. flujo de un día. . . 336. seis.Reglas prolongadas. . numerosos y variados trastornos neurasténicos. hipersensibilidad general o localizada en algunos órganos de los sentidos.Flujo menstrual formado por coágulos marronáceos. .En caso de fuertes menorragias hay frecuentemente dolores lancinantes unilaterales en las regiones ilíacas e inguinales. . frialdad. .Hipomenorrea. . sueños ansiosos.Menarquias retardadas hasta después de los quince años o más. etc.. o sentarse. manos y pies. provocando gran fatiga y muchos otros trastornos. irradiando a veces a recto y muslo del mismo lado. 330. precedidas de trastornos del sueño.Menorreas muy fétidas. 331. 339. etc. . .Reglas intermitentes. 333. o después de una o dos tentativas de reglas. palpitaciones. . e intermitentes (menometrorragias).. intermitentes o continuas.Reglas difíciles de establecer.Flujo pálido y líquido. 335. 334. . sueño frecuentemente interrumpido por tufaradas congestivas. reglas retardadas y abundantes. . opresión. cinco. 328.Menorragias durante semanas enteras.Más raramente. ..Genitales externos dolorosos y sensibles.Atrofia mamaria o tumores fibro-quísticos de la mama. dolores constrictivos del tórax y cortantes de abdomen. etc. . abatimiento general.

. sacralgias.Leucorreas premenstruales. . . .Pólipos uterinos.Leucorreas acres. 341. 342. icorosa. con entumecimiento. obligando a menudo a acostarse. a veces como una serosidad acuosa y fétida...Espasmos uterinos como durante el parto.Prurito genital. de flatos incarcerados dolorosos.Leucorreas mucosas blanquecinas. seguido de dolores magulladores de todas las extremidades (como en la gripe). 349. . frecuentemente con súbita distensión abdominal sin flatulencias. calambres uterinos con dolores gravativos. 348. .Leucorreas mucosas amarillentas.Secreciones genitales nocturnas con sueños voluptuosos. demencia. 347.Leucorreas post-menstruales (que son más frecuentes). 351. intértrigo entre muslos y genitales externos. .Leucorreas sintomáticas acompañadas de concomitantes como los siguientes: numerosos trastornos . . etc. . sobre todo caminando. etc.Sensación de accesos gravitativos hacia las partes genitales como por un pro-lapso. . .Leucorreas con hipomenorreas o amenorreas (las leucorreas vicariantes reemplazan entonces las reglas). bajo-vientre. . a menudo precedidas de dolores excavantes en la región ilíaca o de ardores de estómago. 352. 170. 343. .. .Manifestaciones histéricas variadas. a veces. Estas enfermedades obligan a acostarse. cefalalgias (sobre todo lancinantes). etc.. cólicos uterinos. . melancolía. .Leucorreas lechosas. 345.Leucorreas a chorro. 344. a veces precedidos de sacralgias violentas. a vomitar.Leucorreas inter-menstruales continuas. . 353.Sintomatología anunciadora de posible tumor maligno uterino 47. 350.340.Durante las reglas numerosos malestares: lipotimias. epilepsia. obligando a pendiculaciones. vagina o dolores lancinantes vaginales o del cuello uterino. . 346.

Ronquera. a menudo por irritación y cosquilleo laríngeos.Ronquera con catarros frecuentes o continuos de las vías respiratorias. . 363. con los ojos cerrados. H . 368.Las laringitis pseudo-membranosas (crup) no se declaran más que en niños afectados de Psora Latente. no cesan más que después de los vómitos. . desfallecimientos. . 367.Ronquera o incluso afonía al menor enfriamiento. . . .Las laringitis crónicas purulentas de las vías respiratorias evolucionan hacia tuberculosis (laríngea. náuseas y vómitos frecuentes. 366. sobre todo mañana y noche. . etc. traqueal. 364.Laringe 358.Menopausia incomodidades. atormentadora llegando hasta la transpiración profusa de la cara (y de las manos). 355. 360. .Partos prematuros.Tos y pulmones 365.Tos que se termina cada vez con el estornudo.Ronquera o afonía crónica. en cuanto se intenta hablar. brusca.Varices en extremidades inferiores y a veces de la pudenda.Toses emetizantes. . acompañada de diversas . .Laringo-traquetis catarrales crónicas. obligándole a toser y a gargajear para aclarar la voz.Tos sobre todo por las noches después de meterse en la cama y siempre si se acuesta cabeza abajo. 359. . con tromboflebitis. 362. . . . manifestaciones histéricas diversas.Varices genitales. 361. .Tos. prematura.Trastornos del embarazo: . 357.354. 171. V . .Gran astenia. pulmonar). 356.

sobre todo después de despertar. pero no puede por la apnea. . . provocando un estado de mal humor si se prolonga. . . . 374. 385.Tos a cada inspiración profunda.Tos desgarradora en ocasiones con dolor en la punta de costado o en los flancos. . . 372. incluso en las enfermedades profesionales en que estas formas parecen haber sido determinadas por vapores de mercurio o de arsénico. 383. 370. 379. .Tos espasmódica. 380. . produciéndose en general por accesos a lo largo de la noche.Las neumonías y pleuresías agudas deben ser consideradas como exacerbaciones de la psora latente.Tos con expectoración mucosa sobreabundante.369. llegando casi hasta la sofocación. 376. acompañada de cianosis y abotargamiento de la cara. 381. . 384. 382. constricción faríngea impidiendo tragar ni una gota de agua.Dolores caminando como si el pecho fuera a saltar. paroxística. con o sin hemoptisis. 373. . a veces insoportables sin fiebre.Tos seguida de expectoraciones muco-purulentas amarillentas. 378. . tratadas por sangrías intempestivas evolucionan frecuentemente hacia la tuberculosis pulmonar. 371. .Constricción torácica un poco dolorosa. .Tos que despierta después del primer sueño.Algias lancinantes agudas en el pecho.Tos matutina. acompañadas de adinamia progresiva (tabes mucosa). . estado que puede durar ocho a diez minutos.Dolores compresivos en el pecho por la inspiración profunda y estornudando.Las formas ulcero-caseosas de la tuberculosis son casi siempre psóricas. tan violentas a cada inspiración que es imposible toser.Algias ardientes en el pecho. .Tos seca. cesando al fin por eructos liberadores.Tos con agravación post-prandial. . el enfermo tiene deseos súbitos de toser.Tos principalmente nocturna. 375. . 377.

Respiración dificultosa.Asma con accesos que duran varias semanas. algias. apnea. luego sobrevienen eructos y bostezos. apoyarse sobre las manos. 389. .Palpitaciones post-prandiales. 388. C . . 394.. ruidosa. con o sin tos. . ver síntoma 98. 391. . 392. haciendo la inspiración casi imposible.Asma sofocante. 395. obligándolo a pararse.Respiración dificultosa. . 401. obligando a guardar cama. . . Está con palpitaciones. . febril. incluso a veces silbante.Angina de pecho. H . no caminando sino por cualquier movimiento de los miembros superiores.Opresión sobre todo estando sentado. 390.172. 397.Atrofia mamaria con retracción de los pezones. 398. 399. etc. .Pluresía aguda. doblado en dos.Transpiración axilares. . 387. .Erisipela mamaria unilateral (sobre todo en el curso de la lactancia). a veces incluso a salir de la cama para abrir la ventana o ir al aire libre. 386. expectoración teñida de sangre y dolores costales. . 393.. sobre todo subiendo. con cefaleas. con o sin tos y expectoración.Palpitaciones ansiosas sobre todo nocturnas. .Asma con respiración disneica. lancinantes en el pecho a la menor caminata. por fin el acceso se disipa. . 173. . . con o sin tos.Dolores en punta de costado frecuentes.Opresión al exponerse al aire.Mamas y tórax 400. el enfermo se ve obligado a sentarse. sobre todo después de medianoche.Opresión por cualquier movimiento.Corazón 396. opresión que corta la respiración al exponerse al aire. .

.402. que se hace susceptible e irritable. L .Disposición a lumbagos. . pruriginosas.Espalda 405. dedos gordos del pie. .Tumefacción mono o poliarticular permanente con dolor por la flexión.Sensación de un peso sobre los hombros. . de localizaciones variadas.Induración mamaria progresiva localizada. . sobre todo en el periostio de los huesos largos. como contusas. rodilla. afectan al carácter. Las partes afectadas están dolorosas al tacto. 412. . bien por el movimiento. tironeantes y presivos.Después de cada acceso inflamatorio. los dolores son desgarrantes o raspantes. bien apoyado el pie en el suelo.Dolores reumáticos tironeantes. 411. las articulaciones de la mano. 408. supurantes. unilateral.Presión entre los omóplatos.Dolores artríticos gotosos con articulaciones inflamadas.Rigidez con dolores pinchantes y lancinantes en la nuca y en la región lumbo-sacra. hipersensibles al tacto y al contacto del aire. . . 407. son el asiento de un adormecimiento doloroso e insoportable.Dolores periósticos.Exacerbación diurna y nocturna de los dolores. . 413. con debilidad del miembro afectado. pies. costrosas (eccema). tensivos (y desgarrados) en los miembros (musculares o articulares). 406. 410. . .Hinchazón y rigideces articulares.Dermatosis peri-mamilares. 174. . .Hipertrofia mamaria con retracción de los pezones. con punzadas. 403. Las numerosas variedades de cáncer de mama ¿tienen verdaderamente otro origen que la Psora Interna? 404. rojas y calientes. XZ -Extremidades 409. . .

.Rigideces articulares. del tendón de Aquiles. a menudo durante horas enteras. . el hombro. en tobillos. 175. puños y dedos pulgares. sobre todo en los tobillos. . insensibilidad. 418.Luxaciones espontáneas por movimientos en falso. .Frío en las manos y pies bastante frecuente. 426.Crujidos articulares que no cesan de aumentar. por ejemplo. 415.Distorsiones articulares tan frecuentes que terminan en luxaciones. descendiendo hacia el extremo de los dedos de las manos o de los pies alivia en general rápidamente este síntoma pero sólo de forma paliativa). 416. .Pies fríos en el curso de hemicráneas periódicas. .414. .o permanentes -contracturas.Crujidos y chirridos articulares por el movimiento.Las luxaciones congénitas de la cadera dependen todas de la psora. 420.Distorsiones articulares frecuentes. por ejemplo articulaciones tibio-tarsianas o escapulo-humerales. . 421. 423.Artralgias por los movimientos. por ejemplo de la articulación escapulohumeral al elevar el brazo y tibio-tarsiana posando el pie en el suelo como si los huesos se fuesen a quebrar. . con movimientos difíciles y dolorosos y sensación de contracción ligamentosa. 417. .Contractura de los flextores-tetania. y que no hacen más que aumentar su frecuencia. en rodillas. 427. dedos (dedos muertos) o del pie. al menor movimiento con una sensación desagradable en la articulación. 425. 419. miembros helados. etc. .Entumecimiento de manos.Retracción espasmo-progresiva de los flexores. se produce una vaso-constricción con palidez de los tegumentos. estas rigideces pueden ser pasajeras -contracción (levantándose después de haber estado sentado). o por pasos en falso en el tobillo. sobre todo por el tiempo frío (el frotamiento con un trozo de zinc. 424. apoyando el pie en el suelo. . por ejemplo. 422. .Calambres aislados. recidivantes sin causa apreciable. . . con calor en la cabeza (y en la cara).

Accesos de pesadez repentina de extremidades superiores o inferiores.Eritema pernio de los dedos de manos y pies con ardor pruriginoso y punzadas (esto incluso fuera del invierno).Pesadez en las extremidades en el curso de hemicráneas periódicas.Entumecimiento progresivo de los miembros. que llegan a hacerse cortantes en los casos muy crónicos.Ardores plantares.Algias lancinantes en los dedos. .Hinchazones articulares de los dedos con dolores presivos al tocar y al flexionar. . 438.Dolores cortantes tibio-tarsianos apoyando el pie en el suelo. etc. que reaparece con la menor ocasión. a menudo con dolores desgarrantes (sobre todo en tiempo tormentoso) o simplemente pruriginosos. . que se hacen cortantes en los casos muy crónicos. 435.428. sobre todo por la noche por el calor del colchón de plumas. . . 429. 433. 442. . . 441. . . 431. 176. 501. . X .Espina ventosa. bien lenta y progresiva de un brazo. por ejemplo acostado con la cabeza sobre un brazo.Transpiración: ver nº 496. . 436. apoyando los pies en el suelo.. 437..Flebectasias de miembros superiores (incluso en el hombre). sentado cruzando las piernas.Inseguridad articular de las rodillas. 440. . . 500. . bien súbita y pasajera.Panadizos en los dedos. .Miembros superiores 434.Paresia indolora.Miembros inferiores 439. . de una mano. . 443. de una pierna. Z . 430. 432.Dolores lancinantes en los talones (talalgias) y la planta de los pies.Algias lancinantes en los dedos de los pies.

obligando al sujeto a acostarse y dormirse. 177. . y le obliga a echarse de inmediato. .Aneurismas: no parecen tener otro origen que la Psora. con prurito y sensación corrosiva. más particularmente después de haberse sentado.Dolores desgarrantes sobre todo nocturnos. incluso con zapatos anchos. .Estas úlceras pueden complicarse con erisipela tras sustos o vejaciones.Somnolencia post-prandial. . con sensación de debilidad notada sobre todo en las piernas. 448. 453.Sueño 452. 455. 454.Los niños caen fácilmente sin razón evidente. por tiempo tormentoso y lluvioso. . .La periferia está curtida y cianótica y en la proximidad se puede observar vasos flebectásicos. caminando al aire libre. . .Adormecimiento dificultoso por la noche en la cama. sobre todo de los maleolos o directamente por encima de ellos: .Los bordes son dolorosos.Bostezos y cabezadas casi continuas. . frecuentemente varias horas. 446. .Pérdida repentina de las fuerzas. . 449. . 445. a veces este malestar afecta al epigastrio con sensación de vacío que corta las fuerzas.En el adulto pueden ceder los pies por debilidad repentina de extremidades inferiores.444.Somnolencia diurna.Inseguridad tibio-tarsiana. 450. . a menudo con dolores desgarrantes (sobre todo en tiempo tormentoso) o simplemente prurito. . y acompañadas de calambres en las pantorrillas.Varices de miembros inferiores. 451. caminando.Callos con dolores espontáneos ardientes y lancinantes. sobre todo después de las comidas. .Ulceras varicosas de miembros inferiores.El fondo presenta dolores mordientes como por sal. S . dejando al enfermo tembloroso. . . 447.

Insomnios por sensación de calor ansioso.Durante el sueño. por la noche. 465.Sueños muy vivos como si fuesen reales. 472.456.Sueños ansiosos con despertar sobresaltado antes del acceso de hemicránea periódica. .Fantasmas raros. 464. . . .Sueños espantosos. 473.Habla y grita durmiendo. 469. 457.Insomnio o sueño superficial desde las 3 horas de la mañana. 467. . 459. 475.Por la noche alucinaciones hipnagógicas de toda clase de imágenes fantásticas y figuras que hacen muecas en cuanto cierra los ojos. 463. .Sueños tristes. . . .Sueños coléricos. sobre todo en los sedentarios. . .Pesadillas con impresión de peso y sofocación durante el sueño. 460. estos sueños penosos pueden renovarse varias veces en la noche. que obliga al sujeto a levantarse y caminar en la habitación. terroríficos al dormirse.Dolores variados insoportables. obligándole a levantarse y pasear largo tiempo en la habitación. 470.Pesadillas. 461. . . rechinar de dientes antes del acceso de hemicránea periódica. 468. antes del acceso de hemicránea periódicas. es despertado por la noche por un sueño angustiante con tal estupor que no puede ni moverse. ni incluso hablar y si intenta moverse tiene dolores horrendos como si estuviese desgarrado.Sonambulismo. . 458.Durante el sueño. . ni pedir socorro. .Sueño superficial (duermevela). 462. .Sueños sexuales. 474. 466.Sed nocturna con boca y garganta secas. .Sueños angustiosos. sacudidas de las extremidades. . . 471.

bien unilateral o regional en las manos. 477.Tufaradas congestivas en el pecho.Despertar lleno de vigor a pesar de una noche muy agitada. . las mejillas están rojas y febriles. con escalofríos ocasionales.Polaquiuria nocturna.Tufaradas congestivas en la cabeza.Frío frecuente o continuo.Bocanadas de calor estando inactivo o por el menor movimiento. 478. . .Sensación dolorosa de frío en ciertas partes del cuerpo. . que desaparece para dar lugar a la fiebre y reaparece enseguida. 480. cuando no reinan en la comarca ni epidémica 48 ni endémicamente. W . . 489. 488.476.Al despertar por la mañana está como obnubilado. 487. . . . 178.Bocanadas de calor frecuentes.Bocanadas de calor en ocasiones con pulsaciones en todos los vasos (a menudo con cara pálida y sensación de desfallecimiento). con o sin transpiración. a menudo incluso hablando. 484. terciana. etc. con la impresión de no haber dormido bastante. frecuentemente con enrojecimiento de la cara. . . 479...Fiebre con tufaradas congestivas en la cabeza por la noche. 491. . quintana. entumecido. . . . 490. . y son necesarias horas enteras para recobrar sus sentidos. se levanta más cansado que al acostarse. 492. ascendentes. durante años. 486. bien general. uñas cianóticas. .Despertar sobresaltado antes del acceso de hemicránea periódica.Fiebres intermitentes tan variadas de tipo como de duración y forma cotidiana. cuartana. este estado no desaparece hasta después de haberse levantado. . pies con imposibilidad de calentarse por la noche.Escalofríos todas las noches. septana. 483. 485. 482.Fiebre intermitente alternando algunas semanas con una dermatosis pruriginosa y húmeda..Escalofríos y fiebres 481. .Sueño no reparador.Escalofríos con fiebre todas las noches.

por accesos. 501. 494. con ansiedad a veces tan aguda que conduce al enfermo al suicidio por estrangulación.Transpiración copiosa de axilas. 497. . 499. pruriginoso. de color rojizo.Transpiración casi constante por la menor caminata de los pies. bien general o local con piel muy seca. incluso por ejercicio y por calor.Numerosas y variadas dermatosis: 1.Dermatosis pruriginosa y húmeda. 495. por la noche en el transcurso del primer sueño: manifestación característica de los niños psóricos.Transpiración profusa de partes genitales. a veces profusa.Transpiraciones regionales. 504. al menor movimiento. .Transpiración diaria. . 2.Transpiración durante las comidas. alternando algunas semanas con una fiebre intermitente. . 498. durante años. de olor a cebolla o cabruno. . 500. incluso fuera del invierno.Transpiración general profusa. . neurodermitis. frecuentemente de olor ácido o picante. 496. ligeramente salientes y ardientes.Piel 505.Transpiración general profusa. principalmente en las manos. . 503.Transpiración post-prandial. como de vinagre fuerte. furfurácea. U .Transpiración casi constante de manos. 180. en general muy fétida. reblandeciendo la piel hasta la excoriación.Anhidrosis. áspera. durante años. 506. incluso en reposo.Transpiraciones diarias de la cabeza. manchas secas al tacto. . por la mañana al despertar. piernas e incluso la cara (xerodermia pilosa).179. . . lado externo de brazos. . de la planta. bien sean unilaterales o bien en la parte superior del cuerpo o de las extremidades inferiores. de los dedos. . del talón. punzante. . . 502. quemante.Transpiración 493. R . .Eritema pernio. .Eritemas. en los dedos de las manos y de los pies. .

10.Eritrasma. .Flictenas serosas como en las neurodermitis y en las dermatitis alérgicas dermatitis primulares.Pie de atleta. espalda.Dermatosis eritemato-escamosas en machas: . pecho. . formado por manchas rojizas más o menos grandes. con prurito voluptuoso seguido de ardores quemantes después del rascado.. 8. .Dermatomicosis. . pueden invadir un miembro entero.Erisipela. que se desprenden. redondas.Urticaria. etc. 6. . brazo. .Costras salientes..Las manchas están dispuestas en ronda de hechicero.Pápulas indoloras.Herpes circinado. b) Manchas hepáticas.3. cloasma. bien en la cara (febril). . indolora. la piel se vuelve lisa y reluciente (micosis). . bien sea en las mamas durante la lactancia y sobre todo post-traumática (con dolores como pinchazo de aguja y sudor quemante). secas o rezumantes. teniendo toda la apariencia de una sarna primitiva (dishidrosis o sarna). . dermatitis de los prados. 507..Eccema marginado de Hebra. pecho. 5.Pigmentaciones cutáneas: a) Grandes placas marronáceas indoloras. . con o sin prurito (congénito).. .Pequeñas escamas secas. sin localización fija o más particularmente en los dedos. . . furfuráceas en manchas (pitiriasis). pasajeras. aún indemnes (impétigo). con tendencia a extenderse a la periferia. . brazos y muslos. con ardores quemantes después de rascarse. rodeadas de una aureola eritematosa. mientras que en el centro desaparece el exantema.Vesículo-pústulas aisladas acompañadas de un prurito voluptuoso.. reproduciéndose a menudo (insensibles). en los miembros. etc. 9. . cuello. en la cara. Los herpes rezumantes de las piernas se llaman Salt Rheum. sin estar acompañadas de ninguna sensación particular. 4. con frecuentes punzadas en las partes vecinas. 7.

produciendo una secreción mucoide incolora.. ensalada. y acaban no obstante en trastornos muy serios. incluso pequeños. fiebre. a los cuales un sujeto no psórico nunca está expuesto 50.Equimosis traumáticas. radio-cubitales en el pliegue del codo.Adenomas de mama. volverse rápidamente.Tumores quísticos de formas y dimensiones variadas.. los condimentos con vinagre o con ácido acético. . 511.c) Manchas amarillentas indoloras. L . . quistes artrosinoviales. alrededor de la boca. . etc.Verrugas (papilomas) en cara. .Agravación por las frutas.Síntomas generales 515. . 508... levantar pequeños objetos. etc. 510. por ejemplo. En pacientes afectos de esta pigmentación. ojos y cuello. poplíteas..Forunculosis recidivantes con dolor picoteante al simple tacto. pero que no es muy visible y aún no es permanente.Panadizos. no pruriginosas. incluso hemoptisis.Adenopatías cervicales. mano. no son más que temporales y desaparecen para dar lugar a otros síntomas psóricos. son suficientes para desarrollar accidentes verdaderamente desproporcionados con el ínfimo esfuerzo efectuado. . abscesificarse con dolores lancinantes y cronificarse. no tienen otro origen que la psora. no inflamatorias. manifestaciones nerviosas de todos los grados. 517. brazos y tronco. sobre todo ácidas e inmaduras. sobre todo en las nalgas. del que últimamente se puede observar según mi experiencia casos graves. 513. . sub-cutáneos (ateromas). observada sobre todo en jóvenes. 182. etc. 516. a veces evolucionan y pueden infectarse. dérmicos.. levantar el brazo para alcanzar alguna cosa alta. pepinillos. .. . 514..Los esfuerzos 49. un viaje fatigoso puede hacerlas netamente visibles. 512.Mejoría o agravación de numerosas alteraciones después de las comidas. «fungus haematodes» (carcinoma eréctil). etc. 509. . indoloros. provocadas por los golpes más insignificantes. empujar alguna cosa. . un ligero trabajo con las manos. inguinales. axilares. muslos. antebrazo. 181. síncopes.

Falta de calor vital. cuello. 527. . enervación interna (por la noche en la cama o por la mañana al despertarse. obligando a moverse sin cesar y a cambiar de posición (a veces con cefalalgia presiva supraorbitaria. nariz. . mejorada a menudo por epistaxis). . 520.Dolores ardientes subjetivos en ciertas partes del cuerpo. piernas. 525. con necesidad constante de cambiar de posición). mientras que la piel a menudo no está caliente.Hipersensibilidad cutánea.Hiperalgesia cutánea infernal 52 (muscular o perióstica) regional. después de corrientes de aire en la cabeza. 519. 524. 530. 523. . 526. falanges de los dedos de la mano y del pie (Espina ventosa). . 521. . tibia.Especie de entumecimiento cuando está echado en el curso de hemicráneas periódicas. abdomen o pies.518. después de hacer la colada o haberse mojado con agua fría o caliente. especie de agitación hormigueante. 183.Parestesias agitantes nocturnas. . del húmero. de un poco de lluvia o que el barómetro descienda o que la habitación esté un poco fría. soporta muy mal el calor de la habitación (y aún peor el de los locales llenos de gente).Osteitis y osteomielitis (tuberculosa o no).Entumecimiento músculo-cutáneos regionales 53. o dolores faciales por el movimiento de la boca o por la acción de hablar. faringe. por ejemplo dolores axilares o del cuello escribiendo. . sobre todo de miembros inferiores: impaciencia. . .Parestesias hormigueantes de extremidades: brazos. fémur. o dolores labiales y yugales al más mínimo contacto. . 528. por ejemplo. espondilopatías. muscular o perióstica a la menor presión 51. pecho.Exceso de calor vital. . 522.Raquitismo. .Propensión más marcada al enfriamiento 54 por la exposición de toda o una parte del cuerpo al frío o a la humedad. . mientras que la acción de serrar o cualquier otro trabajo enérgico realizado con la otra mano no provoca ningún dolor. se cargue de humedad. frialdad sin modificación de la temperatura cutánea. es suficiente para ello que el aire se enfríe. osteogénesis imperfecta tarda. 529. extremos de los dedos u otras partes del cuerpo. con agitación. boca. por el menor movimiento de las partes afectadas o sinesteralgias.Sensación desagradable de sequedad cutáneo-mucosa: cara.

540. o a veces generales: anasarca.. movimientos espásticos incluso en el estado de vigilia. aunque estén curadas. pérdida repentina de fuerzas. el enfermo siente una fatiga inimaginable. 537. 542. 539. regionales o locales de ciertos miembros o grupos musculares o músculos aislados. abdomen o escroto. . verdadero barómetro ambulante. 536. . que disminuye sin embargo cuando se pone a caminar. . ..184.Hemicráneas periódicas en luna llena y luna nueva.Meteoropatías: algias muy vivas notadas en cicatrices antiguas.Epilepsias diversas de sintomatología variada.Edemas. . ausencias. 541.Tremulación externa de miembros. 533.Temblequeo generalizado en el curso de hemicráneas periódicas. pies. recidivantes. lengua. 545. caminando al aire 55. .Postración. sobre todo en las piernas.Síncopes de algunos segundos de duración hasta un minuto. labios. la proximidad de un gran frío.Tetania. cara. 546.Desvanecimiento súbito. 544. 538. tiempo ventoso o tormentoso. .Adinamia sentado. antiguas lesiones.Corea (baile de San Vito). 535. pies. heridas. ojos. en accesos.Calambres aislados.Sensación de tensión en todo el cuerpo después de hemicráneas periódicas. manos. 185. bien regionales uni o bilaterales. .Espasmofilia. 534. con o sin convulsión de miembros (pequeño mal). 531. después de accesos de hemicráneas periódicas. manos. 186. fracturas notadas dolorosamente en las grandes fluctuaciones barométricas. . . mandíbulas. . 532. la cabeza cae sobre el hombro. 543. . . o locales. cara. . . músculos de la deglución. . por ejemplo. .Postración. sin causa apreciable y que no hacen más que aumentar.

¡Dudar de cosas que no se pueden presentar materialmente a los ojos es fácil. una constitución fuerte. únicamente porque remontándonos hasta el día de su nacimiento ciertos enfermos no recuerden haber sufrido jamás de alguna o varias vesico-pústulas pruriginosas (insoportablemente voluptuosas) o no quieran reconocer una afección sarnosa porque ésta es considerada una enfermedad vergonzante? Mientras mis adversarios con respecto a la doctrina de la psora sean incapaces de asignar otro origen. apostaría cien contra uno que esta enfermedad crónica depende de la psora. las influencias externas y las impresiones físicas o morales aportan tantas modificaciones que están bien lejos de agotarse con la larga serie de especies nominales que la patología ordinaria toma erróneamente como diferentes enfermedades particulares y distintas 56. el género de vida. Son al mismo tiempo los elementos de que se compone el miasma psórico desarrollado por circunstancias externas desfavorables. de este monstruo de mil cabezas al que durante tanto tiempo hemos ignorado. 187. no puede dejar de sorprender a los espíritus estrechos y a todos aquellos que no han sopesado mis motivos con madurez. sin que el sujeto evoque la reminiscencia de una infección anterior de tipo psórico. Estos son los síntomas secundarios característicos del mal miasmático primitivo que se ha hecho manifiesto. Convengo en que una doctrina según la cual debe ser atribuido un origen psórico (no venéreo) a todas las enfermedades crónicas que. no siendo susceptibles de curarse espontáneamente solas gracias a la energía vital. ya que su evolución es exactamente idéntica a aquella que presentan todos aquellos que han contraído una afección sarnosa. la eficiencia del remedio antipsórico para demostrar la naturaleza psórica de . las costumbres. pese a un género de vida impecable y a todas las circunstancias posibles favorables. sólo de la psora. ya que negantis est probare (los que niegan deben demostrar. a todas las enfermedades crónicas no venéreas que se agravan sin cesar. al menos tan verosímil. cuando se expresa por una multitud de enfermedades crónicas a las que la constitución individual. pese a un régimen y a unas condiciones externas perfectas. según un antiguo aforismo)! Esta prueba es tan patente que ni siquiera tenemos necesidad de evocar otra. Pero esta concepción no por ello es menos cierta. pero no se demuestra nada. pese a reunirse las más propicias circunstancias. una moral impecable. ¿Acaso no debemos contemplar una de estas enfermedades como psórica.Estos son algunos de los principales síntomas que he observado y que cuando se repiten a menudo o se hacen continuos anuncian que la «psora» interna está saliendo de su estado de latencia. y que incluso siguen progresando continuamente año tras año.

y ello bajo el pretexto de que el estado inflamatorio debe ser combatido la mayoría de las veces por medio de medicamentos antiflogísticos no antipsóricos (acónito.estas afecciones crónicas. cuyo número es ilimitado. Tampoco hay por qué hacerme reproches cuando pongo bajo la égida de la psora latente (ORGANON párrafo 78) a las enfermedades agudas. al no incluir estos dos primeros miasmas en su campo de acción más que un número muy limitado de afecciones crónicas. al menos posible. desde que fueron descubiertos la mayor parte de los medicamentos homeopáticamente específicos contra los tres miasmas. mercurio). al no corresponder en estos casos ningún medio homeopático mejor que los antipsóricos. en que la infección previa no revelada nos procura la contra-prueba. según lo que hemos dicho previamente sobre la naturaleza de su triple origen es. Este doble estudio nos facilitará la comprensión de la terapéutica del tercero. no veo por qué no habríamos de darles el apelativo de antipsóricos.. es el origen de todas las demás. Empezaremos por la terapéutica homeopática de la Sycosis (enfermedad condilomatosa) y luego abordaremos el tratamiento de la Syphilis o enfermedad venérea chancrosa. por ejemplo: inflamaciones de garganta. Terapéutica antisicótica Empezaremos por la sycosis.. belladona. el que genera un número mucho menos importante de enfermedades crónicas que los otros dos y cuya evolución epidémica es discontinua. infinitamente variable. puesto que no se pueden prevenir sus habituales recidivas más que mediante un tratamiento consecutivo basado en el uso de antipsóricos. Esta concepción permite actualmente curarlas. . al ser. con sus secuelas. Terapéutica de las enfermedades crónicas Pasamos ahora a la terapéutica homeopática de las enfermedades crónicas. si no fácil. al ser estos últimos más apropiados a los numerosos síntomas de la gran enfermedad que es la «psora». lo que había resultado absolutamente irrealizable antes de que se conociera su origen. de entre los tres miasmas crónicos.. el más importante de los miasmas crónicos que estudiaremos en último lugar. mientras que la «psora». etc. que reaparecen de vez en cuando. y su curación. Por otra parte. No por ello dejan de tener su origen en la psora latente. de los pulmones.

deterioraba la salud general. la micción es relativamente poco dolorosa. se manifestaba con otros síndromes más enojosos todavía. no tardamos en ver desarrollarse. según su aspecto. en el cuero . los médicos de entonces las atacaron mediante la ingestión de preparados mercuriales. esponjosas. una especie de secreción purulenta gonorréica tras algunos días o incluso varias semanas de un contacto sexual sospechoso. Ni la destrucción externa. esta blenorragia condilomatosa se propagó mucho. el paladar. bastante consistente. escisiones. tan crueles como dolorosos. blanquecinas. 190. como esto no tenía ningún éxito. época de las guerras napoleónicas. Por otro lado. que no tenían como resultado más que una intoxicación medicamentosa sobreañadida. crestas de gallo o coliflores. la sycosis -enfermedad interna constitucional. en otras ocasiones se presentaban en la cabeza. pero no siempre. la lengua. en la mujer. Estas excrecencias condilomatosas múltiples son en raras ocasiones secas y verrucosas. Si conseguían suprimirlas. En general al principio es mucopurulenta. blandas y esponjosas. a las que reaccionaban con la aplicación de los mismo tratamientos. Los resultados inmediatos e inevitables de estas supresiones mórbidas se caracterizaban por la reaparición bastante rápida de las mismas lesiones. ni el mercurio interno. denominándoselas vegetaciones. inapropiados. sino que también se asistía enseguida al crecimiento de nuevas excrecencias similares en otras regiones del cuerpo. pequeñas excrecencias acuminadas sobre los genitales. o de arenques ahumados). conseguían en ninguna medida disminuir la causa profunda que impregnaba el organismo entero. Como se creía que eran de la misma naturaleza que la lues venérea. y segregan un líquido fétido sui generis (de olor dulzón. así como a su alrededor. y más a menudo carnosas. los labios.privada entonces de su síntoma local (sustitutivo de la afección interna). pequeñas nudosidades linfáticas se forman en su zona dorsal y todo el órgano se hace doloroso a la palpación. pero a partir de 1815 se hizo cada vez menos frecuente. se esforzaban en suprimirlas mediante tratamientos externos violentos: ligaduras. La cavidad bucal. En el hombre se localizan en el glande. incluso en ocasiones en muy gran número en uno y otro sexo. cauterizaciones. sangran al más mínimo contacto y son de forma acuminada. siempre nocivoadministrado casi siempre en dosis demasiado masivas y en preparados llamados heroicos. en los labios mayores y menores. pero enseguida la verga se endurece y se hincha. y tanto en el interior como en el exterior del prepucio. sensibles. No sólo el mercurio -y nunca lo repetiremos lo suficiente. se convertían en asiento de estas pequeñas excrecencias planas. En todo caso habitualmente aparece.De 1809 a 1814.

es decir. de ser necesario. Únicamente hay que dejar a cada uno de los tres tipos de medicamentos el tiempo suficiente para realizar su acción. y que desde hace cerca de cuatro siglos y medios es el origen de muchas otras enfermedades crónicas. en las axilas. nos contentaremos con cubrirlos con gasa seca cuando segreguen.cabelludo. todavía podían observarse otras manifestaciones. etc. es decir la «psora». entre las que citaré particularmente la contractura tendinosa de los flexores. verdaderos tumores nodulares. lo que a menudo sucede tras la aplicación de métodos tan violentos como los que usan los médicos alópatas contra los condilomas. mediante medicamentos antipsóricos específicos cuya enumeración se realizará más adelante y posteriormente se utilizarán los medios indicados contra la sycosis. 20. Puedo afirmar que la gonorrea 57 así como las excreciones condilomatosas. al cabo de 15. en el cuello. por fin. 30 o 40 días se alterna con una dosis igualmente débil de ácido nítrico a la billonésima que dejaremos actuar durante el mismo número de días a fin de obtener la perfecta curación de la secreción y de las excrecencias. principalmente de los dedos de las manos. se curan de forma segura y radical con el simple uso de Thuya occidentalis 59. No obstante. es la enfermedad venérea por excelencia. Tras haber actuado de este modo se reanuda el mismo tratamiento. de la totalidad de la sycosis sin que sea necesario hacer ninguna aplicación externa o no ser en los casos más inveterados y graves en que conviene hacer una pincelación una vez al día de los condilomas más grandes con el jugo de horas enteras de Thuya mezclada al 50% con alcohol. o sycosis total.. antes de administrar la dosis conveniente de la preparación mercurial que tal y como veremos enseguida conviene más contra la syphilis. a menudo nos encontramos con la sycosis complicada con una psora desarrollada 60 cuando tal y como sucede con frecuencia esta última existía ya antes en estado latente. 192. si el enfermo está afectado simultáneamente por otras enfermedades crónicas. Esta. la syphilis. En tal caso es necesario atacar primero la enfermedad más grave. Terapéutica antisifilítica El segundo miasma crónico. amarronados y secos.. . o incluso con una syphilis cuando el enfermo ha sido incorrectamente tratado de una afección venérea chancrosa.. 191. Recurriendo a este método seguro contra la sycosis no resulta necesario aplicar ningún tópico sobre las excrecencias a no ser el jugo de Thuya en los casos graves e inveterados. consecuencias ambas del agente infeccioso sicótico 58. más extendido que el de la sycosis. alternando los tres métodos hasta lograr una curación perfecta.

y que ya estaba completada antes incluso de . este chancro podrá perfectamente. Aparece la mayoría de las veces en la zona inoculada por el agente infeccioso. con el borde elevado. es ridículo pensar en una enfermedad venérea interna. En el tratamiento de la syphilis hay que distinguir tres grados: 1. La complicación de la syphilis con la sycosis es rara. El chancro sifilítico se presenta habitualmente entre el 7º y el 14º día. conservar su localización. pero cuando tiene lugar resulta excepcional que no haya también psora. Aparece una vesícula que luego exuda y no tarda en dar lugar a una pequeña ulceración de fondo sanioso. rara vez antes o después. astringentes. haya sido o no destruido el síntoma local. b) O su ganglio local inguinal llamado bubón 61. Por el contrario. sin las manifestaciones externas de chancros (y de bubones) al haber sido ésos imprudentemente suprimidos por un tratamiento local. . la enfermedad interna sigue sin estar complicada con uno o los otros dos miasmas crónicos (psora o sycosis). Se imaginan sin razón que nada más aparecer el chancro. . Los médicos alópatas tienen la costumbre de destruir este chancro por acción local con cáusticos. acompañada de leves pinchazos. A partir de estas falsas premisas sacan la conclusión de que destruyendo localmente esta lesión primitiva la totalidad de la enfermedad venérea es anulada y cortada de raíz de forma definitiva. el tratamiento se hace más dificultoso. 3. sin dar lugar a ningún desarrollo de los síntomas secundarios conocidos de la sífilis. Este en ocasiones puede ser la única manifestación externa. .Su curación es fácil. con la falsa creencia de que no se trata más que de un síntoma puramente local que hay que exterminar lo más rápido posible. 2. a lo largo de la vida. siempre y cuando esta extirpación sea precoz y la infección no haya tenido tiempo de propagarse produciendo una infección sifilítica general. 194. 195. . creciendo año tras año. cuando el chancro ha sido suprimido por medios locales.Syphilis complicada con una psora desarrollada.La enfermedad sigue siendo esencialmente interna. Sin tratamiento.Los métodos de la escuela dominante ignoran que la infección venérea de la totalidad del organismo se ha iniciado en el mismo momento en que se produce la contaminación local.La enfermedad interna sólo se manifiesta por dos únicos síntomas locales específicos: a) El chancro. tras un coito sospechoso. se si complica con una psora avanzada.

Durante varios años se le ve progresar y acrecentar como consecuencia de la enfermedad venérea interna. pero su aparición es segura e infalible. tantos testimonios irrevocables.la sífilis secundaria sucede a la destrucción local del chancro indurado. No me ha ocurrido nuca en el transcurso de más de cincuenta años de ejercicio. tal y como se observa con .la aparición de la úlcera chancrosa. practicó de inmediato la escisión de la zona afectada. FABRE 62 dice aproximadamente lo mismo. Es importante que consideremos a la enfermedad como no curada mientras el chancro primitivo no desaparezca gracias únicamente a la acción del remedio interno. por un bubón. impreso en París en 1845. destinado a inhibir la gran enfermedad venérea interna. ¡Así. resulta tan fácil la curación mediante el uso del remedio específico administrado por vía interna. Así obligan faltamente al organismo a sustituir esta primera suplencia por una mucho más dolorosa. tras su aparición». muy lejos de ayudarles. el haber observado accidentes secundarios mientras el chancro primitivo. y más adelante afirma que «la eclosión de los síntomas de la sífilis secundaria es el constante resultado de la destrucción local del chancro primitivo. pero no por ello dejó de declararse la sífilis. John HUNTER. de que se haya podido ignorar esta verdad científica. La herida curó de primera intención. suprimir mediante procedimientos externos esta nueva manifestación. ya ha infectado y saturado totalmente al organismo antes de la aparición del chancro primitivo? Es pues una falta imperdonable exponerse infaliblemente a favorecer el desarrollo de los síntomas secundarios mediante la destrucción local del síntoma primitivo. incluso cuando tiene lugar de inmediato. cuando mientras la ulceración se encuentra presente. como sucede habitualmente. necesitando a menudo meses enteros. consultado por una mujer a la que le había aparecido hacía algunos días un chancro venéreo en un labio menor. de la totalidad de la enfermedad venérea. cita a PETIT quien. que jamás desaparece espontáneamente. RICORD. tales médicos dañan verdaderamente a sus enfermos! No obstante. En su ceguera suprimen localmente el síntoma externo vicariante que desarrolló la naturaleza. tras la destrucción local del chancro primitivo ni uno escapa a los síntomas secundarios de la sífilis». dice: «de 15 enfermos. pero esta cura no es perfecta más que cuando se opera exclusivamente por vía interna (sin el concurso de ninguna terapéutica externa) y no persiste del chancro la más mínima huella de su existencia previa. a saber: que el agente infeccioso de la sífilis. tras tantos hechos positivos. ¿Cómo no nos vamos a extrañar. la naturaleza no tiene otro mecanismo que no sea forzar al organismo a desarrollar manifestaciones secundarias mucho más temibles.» 196. en su Tratado de la sífilis con añadidos de Ph. «Siempre -escribe. Este proceso se realiza con lentitud. es decir hacer estallar el vicio sifilítico crónico en su totalidad. estaba presente. y sin que haya sido sometido a ningún tratamiento local. Cuando su arte pernicioso consigue. que evoluciona rápidamente hacia la supuración.

ya se ha apercibido y ha notado su presencia. ¡tan útil! Sí. están aún sin ningún compromiso. el organismo vivo en su totalidad. 197. vivaces y alertas. no hay nada más fácil. denominada chancro primitivo. Podemos incluso establecer como principio. en el transcurso de quince días. A decir verdad. la sífilis no se resiste en absoluto a la acción de una pequeña dosis única de la mejor preparación mercurial posible para curar radicalmente y para siempre. ninguna enfermedad crónica importante de origen psórico (lo que se observa ordinariamente en los sujetos jóvenes. ninguna enfermedad inveterada surgida de un miasma específico que tenga una curación tan fácil como la syphilis. más convincente que el tratamiento de la sífilis cuando el chancro primitivo. se ha generalizado. que sirve de exutorio a la naturaleza. cualquier limpieza con cualquier desinfectante (incluso cualquier escisión. y sólo cuando el organismo se ha impregnado totalmente (y no antes) provoca en el exterior esta marca específica aparentemente local. ya es demasiado tarde. El sistema nervioso íntegro. y el miasma sifilítico se ha convertido en su propiedad. pero la sífilis se conforma. tras un coito sospechoso. en el momento mismo en que el contagio se ha establecido. como ya hemos señalado) es absolutamente inútil y vana. cuyo desarrollo previo estaba ya completamente generalizado. irresistiblemente y se generaliza. ya que la sífilis no se combina más a menudo que la sycosis con una psora aún latente). es decir. sin temor de que jamás pueda contradecirlo la experiencia. o ambos conjuntamente. En los casos que presentan un chancro primitivo o un bubón verdadero y que no presentan ninguna complicación de la psora evolucionada.cualquier agente infeccioso crónico abandonado a su suerte. antes incluso de la aparición del síntoma supletorio. Es pues contrario a la razón destruir el síntoma localizado que toma el lugar de toda la enfermedad interna. por contacto directo entre el infectante y el infectado. lo repito. la sífilis en su totalidad con su síntoma local. A los pocos días de la ingestión de este remedio se observa (sin haber recurrido a ningún tópico) cómo el chancro indurado se convierte espontáneamente en una úlcera de buena naturaleza que segrega un pus saludable poco abundante y luego cicatriza sin dejar la más mínima huella. El chancro jamás se curaría si esta dosis de mercurio no hubiera aniquilado y . y no lo han abandonado. la sífilis ha dejado de ser local. se desarrolla subrepticiamente. en su sitio. este axioma: no existe ningún miasma crónico. prueba irrefutable del aniquilamiento de la causa interna que lo mantenía. durante los primeros días no resulta perceptible en la zona del contagio ningún cambio morboso objetivo. en estos caso. Así. digo. Cualquier loción. y el bubón.

la supresión intempestiva del chancro se produjo con rapidez . 199. 2 o 3 glóbulos aunque las diluciones superiores (IV. entonces el médico puede estar seguro de que cualquier vestigio de la enfermedad sifilítica interna ha sido aniquilado al haber finalizado su cicatrización. tomo III. Como la presencia del chancro primitivo o del bubón en el transcurso del tratamiento homeopático indica que la sífilis interna persiste aún. Todos aquellos a los que se engaña con la esperanza de una perfecta curación tras haberles sometido a un tratamiento puramente externo. pero en los casos en que se hace necesario administrar una segunda o una tercera dosis (lo que resulta infrecuente) se puede tomar una dilución menos elevada 63. puesto que representa el signo anunciador irrefutable de la menor huella de este azote. VI. para desarrollar las virtudes de las otras sustancias medicamentosas secas. En 1822 describí la preparación de un oxídulo de mercurio puro (véase mi Tratado de Materia médica. 198. lo mejor es proceder como sigue: tomamos un grano (más o menos 0. Antaño utilizaba la dilución a la billonésima (II) y para una dosis embebía 1.destruido totalmente el más venéreo interno. Para llegar a la meta de una forma más sencilla sin rodeos y sin correr el riesgo de no alcanzarla (ya que nunca estará suficientemente simplificada la preparación de los medicamentos). 1834. páginas 22 y siguientes) que sigo considerando hoy en día como uno de los mejores remedios antisifilíticos pero que resulta difícil de obtener perfectamente puro. que no presenta ninguna otra enfermedad crónica y que por tanto no tiene psora desarrollada. VIII y X) tuvieran algunas ventajas gracias a su acción más rápida y penetrante y no obstante más suave. permite que subsista íntegramente la syphilis en todo el organismo. París. El segundo estadio en que se puede encontrar una syphilis es aquel bastante infrecuente en que un sujeto por otra parte con buena salud. del mismo modo cuando este chancro o este bubón desaparecen bajo la influencia del medicamento mercurial administrado por boca. haciéndolo pasar sucesivamente por 27 frascos de dilución según el método que expondré más adelante. sin la aplicación de ninguna terapéutica externa local y que la ulceración y la adenopatía se disipan sin dejar la más mínima huella. También es irrefutable que cualquier tratamiento local externo de la ulceración chancrosa y su desaparición sin la ayuda de un específico interno.05 gramos) de mercurio metálico puro que trituraremos durante tres horas con tres veces cien granos de azúcar de leche (más o menos 5 gramos): tras ello disolveremos un grano del polvo y elevaremos el licor a la potencia X. exactamente como antes de la destrucción local de su chancro primitivo. siguen siendo no obstante sifilíticos verdaderos.

deja una piel natural. será considerada cuando el médico pueda observar la desaparición total de la coloración lívida de la cicatriz y el retorno del tegumento de la zona afectada a su estado normal. El tratamiento mercurial tan eficaz que acaba de ser señalado más arriba. el paciente se encuentra liberado a partir de ese momento de cualquier rastro de infección venérea. En el caso en que incluso después de la destrucción local del chancro un bubón se hubiera ya manifestado. unida. incluso poco violentos. . no permitiendo siquiera adivinar dónde se ha encontrado el chancro. Al contrario.mediante alopatía usada localmente sin que se haya empleado ningún remedio interno o externo capaz de hacer reaccionar con fuerza al organismo. Mediante esta terapéutica homeopática interna bien sencilla. la cicatriz viciosa sirve de brújula al médico. La convicción de una curación. roja o azulada. haciéndole invisible. El práctico homeópata observa tras la rápida destrucción puramente local de las manifestaciones objetivas venéreas que existe una cicatriz lívida que revela que la syphilis interna es aún activa y si el sujeto es tratado radicalmente y goza de hecho de buena salud aparente y por consiguiente su afección venérea no está aún complicada con una psora. Igualmente adquirimos la certeza por el estado normal que recobra la piel en la zona afectada. Así. si se trata igualmente de un enfermo exento de cualquier otras enfermedad crónica. la región primitivamente afectada. a condición de que el bubón sea de origen reciente. Esta cicatriz siempre resulta visible y presenta una coloración anormal rojiza. No obstante la certeza de una cura radical es aquí menos patente que cuando el chancro primitivo como síntoma patente existía aún y gracias a la influencia de un único medicamento interno se producía su cicatrización al transformarse en úlcera benigna hasta su total desaparición. cuando su syphilis interna aún no está complicada por una psora evolucionada -lo que rara vez sucedeentonces el mismo tratamiento procurará también una completa curación. es decir. en efecto. cuando el tratamiento ha sido supresivo y la syphilis interna no ha sido anulada. En ambos casos. en los caso de curación real producida por vía interna. Este signo se revela por el aspecto de la cicatriz que ha dejado tras él el chancro tratado únicamente por medios locales. al faltar el chancro que ya no existe. basta igualmente en estos casos para prevenir la eclosión de los síntomas secundarios del miasma venéreo en que la psora latente no ha despertado aún. si procedemos exactamente como he indicado la curación es perfecta y se puede eliminar definitivamente la eventualidad de una eclosión de síntomas secundarios. en ausencia de la úlcera primitiva hay un signo que no se le escapa a un observador riguroso. No obstante. una única toma de la mejor preparación mercurial citada precedentemente le liberará en este estadio todavía con facilidad de los últimos vestigios del miasma venéreo. signo indicador de que la sífilis interna esté o no verdaderamente curada. lívida.

puede complicarse con la lues venérea: la psora aún latente no tiene esta facultad. 201. no se opone en absoluto a la curación de la sífilis.. de forma que la psora interna latente. rápida y permanente. se despierta antes de que la syphilis llegue a ceder a una terapéutica tan empírica y se añade a esta última. pese a la intoxicación mercurial producida. tanto por los efectos de la supresión del chancro. Es un hecho común. Es importante repetir que sólo la psora evolucionada. pero cuando una enfermedad venérea está complicada con la psora evolucionada. insomnios. etc. Queda ahora por examinar el tercer caso. sacudiendo todo el organismo trastorna la salud general y favorece de esta forma la unión y la combinación de los dos agentes infecciosos. a dosis masivas de calomelanos. como por los del tratamiento antisifilítico al uso. debilitadoras por demasiado frecuentes. el más difícil. cuya violencia. Esta última. digo. La alopatía recurre en estos casos a fricciones mercuriales. a la que complica. por consiguiente. junto con estancias en balnearios de aguas calientes. La medicina se empeña con estos tratamiento. algias en los miembros. tras la destrucción local del chancro.. de sublimado corrosivo y otras preparaciones mercuriales heroicas que producen accesos febriles.. no poseen las suficientes virtudes terapéuticas antisifilíticas para curar estas enfermedades de forma suave. sialorreas prolongadas y debilitantes. todos ellos medios que. se ha complicado con la sífilis en el momento de la infección por ésta última. a menudo durante meses. No es tanto porque ésta estaba desarrollada antes de la infección venérea -puesto que este fenómeno es raro en sujeto jóvenes. exteriorizada bajo la forma de enfermedad crónica evidente. cuya naturaleza la hace surgir en cada perturbación violenta acompañada de agotamiento de la salud general. tanto en su estado .sino más bien por el efecto de los tratamientos violentos habituales de la enfermedad venérea que empujan a la psora haciéndola salir de su estado latente con lo que se manifiesta.200. o también (lo que resulta equivalente) aquél en que la psora todavía no evolucionada abandona su estado de latencia y sale de las profundidades de su retiro. La simbiosis de esos dos agentes infecciosos constituye esta syphilis larvada. encontrarse la syphilis todavía activa complicada con la psora sacada de su letargo. enterocolitis disenteriformes. esta monstruosidad 64 patológica que los ingleses han llamado pseudo-sífilis que ningún médico ha podido curar hasta ahora al ignorar tanto la naturaleza de la psora como la extensión de su campo de acción. Es aquél en que la psora ya presente y evolucionada durante la existencia misma del chancro. es entonces absolutamente imposible curar la afección luética mediante un tratamiento exclusivamente antisifilítico.

pues deja subsistir tras él trastornos tanto subjetivos como objetivos en los que será difícil reconocer un carácter exactamente psórico o sifilítico y que no obstante necesitan un último auxilio. a) El éxito terapéutico sobre esta enfermedad doble exigirá. tras haber revisado su programa diario y su género de vida. 202. enfermedades bastante antiguas e inveteradas en que este procedimiento terapéutico no sea suficiente. y mucho menos observado. b) Cuando este remedio ha agotado su acción. cuando han desaparecido. se administra entonces el mejor medicamento mercurial. en general resulta necesario oponer a los síntomas que representan aún los restos de la psora el remedio seleccionado según el principio de la doctrina: o sea. pero no lo es menos seleccionar entre los remedios antipsóricos restantes aún no administrados. Es a este estado de incurabilidad relativa de la psora manifiesta al que debemos atribuir la incurabilidad de esta syphilis bastarda. volver a dar la dosis mencionada previamente del remedio mercurial. Es posible que sea el mismo remedio o bien otro. Ninguno ha sospechado siquiera. Estos son numerosos y tenemos aquí la lista de algunos de los más comunes: 1. Nadie hasta ahora se ha mostrado capaz de liberar el mal venéreo de esta horrible asociación para hacerla curable. . exigirá. Se pueden encontrar no obstante. Se deja actuar esta toma durante 3. aquél o aquellos que tienen más semejanza en su patogenesia con los síntomas persistentes de la psora y. apartando en la medida de lo posible cualquier influencia que le pueda resultar nociva. 5 o 7 semanas o más aún mientras vaya mejorando el estado sifilítico. el tratamiento enérgico e inmediato del vicio psórico mediante específicos antipsóricos que se superpongan lo mejor posible a los síntomas que lo caracterizan actualmente. el que mejor responda al conjunto de síntomas persistentes. En estos casos la repetición de la doble cura resulta indispensable. pero en otro grado de dinamización. digo. ya que la curación de la una no puede producirse sin la de la otra y viceversa. c) Cuando ha pasado esta etapa. es decir cuando han sido aniquilados todos los síntomas psóricos observados.latente como en su estado manifiesto. 203. Se dejará actuar esta última dosis hasta que todos los síntomas eminentemente sifilíticos hayan desaparecido. como expondré más adelante. tras haber regulado minuciosamente el régimen del enfermo prescribiendo una alimentación ligera pero alimenticia y fortificante. esta terrorífica complicación con la syphilis. y dejarle el tiempo necesario para que surta su efecto. Amigdalitis sifilítica ulcerosa con dolores picoteantes.

sin prurito y sobre fondo violáceo. Enseguida se le administró un tratamiento alopático mercurial en dosis heroicas: perdió la campanilla. de coloración grisácea. que he tratado según los principios que acabo de exponer. bajo la influencia el remedio interno específico. y el retorno de la piel a su coloración habitual allí donde existía la lesión externa. Dolores tenebrantes nocturnos en las exóstosis. Dermatosis macular en placas redondas y cobrizas situadas en la profundidad de la dermis. que se ha extinguido el miasma interno sicótico cuando ha desaparecido totalmente el signo externo. oponiéndoles los remedios apropiados. Primero fue combatida la psora. Recalco aquí de pasada que la sycosis. Estas manifestaciones se acompañaban de vivísimos dolores y olor infame. etc. recubierta de un poco de moco limpio. Tuve que actuar sobre restos persistentes de síntomas psóricos. Se considera igualmente. Dermatosis papulosa. Ulceración indolente. podemos entonces contar con el perfecto aniquilamiento del miasma sifilítico. su nariz se puso hinchada y tumefacta y la mayor parte de sus partes blandas se necrosaron y produjeron múltiples ulceraciones que le daban una apariencia de nido de abeja.. de la misma forma que la syphilis. que ha recobrado su color natural en la cicatriz del antiguo chancro destruido artificialmente mediante tópicos. 5. la coloración lívida que persiste tras la destrucción local de los condilomas acuminados. Este enfermo padecía además una úlcera psórica en la pierna. 4.. en el cuero cabelludo y verga. que era algo promiscua. sobre todo facial.. etc. syphilis y sycosis. como para la syphilis. No he encontrado en mi larga práctica más que dos casos de la triple asociación psora. pero si su desaparición se sigue de una restitutio ad integrum de la piel. 204. después los medicamentos de los que he hablado más arriba hicieron desaparecer lo que aún quedaba de sycosis y de syphilis. se hace con la totalidad del organismo antes de producirse su síntoma local externo. prescribí el remedio antisicótico y por último traté la syphilis. se le presentó rápidamente una perforación del paladar.. superficial y lisa. . Estos síntomas luéticos secundarios son tan móviles que en su ausencia no hay ninguna garantía de extinción de la syphilis. 3. El capataz de una fábrica de ladrillos en las montañas sajonas se contagió de una enfermedad venérea en los órganos genitales a través de su mujer.2. es decir. y como la sintomatología de la sycosis predominaba sobre la syphilis.

pero recobró la salud tras este tratamiento homeopático. no escaparía a la observación de todos mis colegas. a asistir y socorrer a la enfermedad interna y servirle de derivativo. y por último que la expansión centrífuga de la infección global hacia la periferia. La úlcera varicosa de la pierna se cicatrizó. en un período relativamente largo. siendo el más importante de ellos la psora. Los antisicóticos dirigidos contra la sycosis hicieron también buenos efectos. de contagio y de generalización interna. el peligro interno se hace menos importante. la piel. haré las siguientes reflexiones generales que no me cansaré de repetir: 1º) Contagio Aunque no es preciso más que un instante (en el momento mismo del contagio) para que se produzca la infección por los tres únicos miasmas crónicos conocidos. así como la fetidez de las lesiones nasales se corrigieron. El enfermo perdió la nariz. las mucosas. y también quedó con una perforación palatina. cuando el organismo se encuentra saturado del miasma infeccioso. en el lugar del contagio. 2º) Incubación Sólo al cabo de varios días.Un tratamiento antipsórico mejoró hasta cierto punto las úlceras nasales. y esto sobre . Terapéutica antipsórica Antes de iniciar el tratamiento de los tres miasmas crónicos. Los dolores quemantes. es decir. en la piel. es decir. 3º) Manifestaciones Este exutorio está destinado a «consagrarse» por decirlo de alguna forma. que pasa por los tres estadios de invasión. que desapareció al igual que su campanilla al principio de la cura. Debería haber pensado que esta marcha constante es siempre semejante en la evolución de las enfermedades miasmáticas crónicas (e incluso en los miasmas agudos determinados). sin embargo. pero sólo pudo obtenerse una curación radical tras haber dado una pequeña dosis de Mercurius solubilis. su propagación en el organismo y su conversión en un desarreglo general de toda la economía viva se desarrollan. ya que desde el momento en que persiste este síntoma local en cualquier zona externa del cuerpo. Las manifestaciones locales primitivas de los tres miasmas crónicos conocidos se inician sin excepción. la naturaleza produce un exutorio por aparición del síntoma local. bien sea en la piel o en una mucosa. a reducirla al silencio para así paliar en lo posible sus malos efectos y evitar poner la vida del enfermo en peligro. La naturaleza bienhechora escoge siempre un órgano menos noble como exutorio.

la evolución tan característica de la lues tendría que haberles permitido sacar conclusiones útiles al compararla con la de las otras dos enfermedades miasmáticas crónicas: la sycosis y la psora. No han estado más acertados en la aplicación de su falsa teoría que les sugirió los medios terapéuticos tan funestos que han aplicado. volvamos a leer algunas de mis observaciones extraídas de la literatura alopática y que expuse al . mientras que un tratamiento radical para aniquilar la enfermedad psórica interna. no pudiendo expresarse en la periferia cutánea. ya que mediante la terapéutica radical homeopática de la afección interna ésta será aniquilada incluso en sus manifestaciones cutáneas. era el único medio de curarla de una manera conforme con la naturaleza. incluso mediante el tratamiento antipsórico del vicio interno. que mientras no sea suprimido por vía externa mantiene la afección interna silente. El resultado forzoso de tales métodos fue la manifestación de la syphilis en millares de enfermos durante estos tres siglos transcurridos desde la aparición de la sífilis en el continente. Sólo por una notoria carencia de observación científica de los hechos. Si queremos completar la demostración de la esencial importancia de la localización cutánea de la psora primaria que juega el papel moderador entre el desacuerdo psórico interno y la absoluta necesidad de respetarla. han podido sostener la falsa opinión del carácter puramente local del chancro indurado. lo que es totalmente erróneo.todo en lo que concierne a la syphilis que están tratando hace ya más de 300 años. Bajo esta condición la psora admite un tratamiento homeopático que se manifiesta tan sencillo y rápido como certero y eficaz. Pero en cuanto se la priva de este síntoma externo local que juega el importante papel de la suplencia mórbida. de una enfermedad cutáneo-mucosa en que bastaba cauterizar «para impedir al virus la penetración en el organismo por esta puerta de entrada y generalizarse». como amordazada. y que lo más correcto según estas falsas opiniones es destruirla externamente sin demora. origen de la erupción cutánea. actuando únicamente sobre los resultados de la afección mórbida cuyas profundas dejaban intactas y activas. cessat efectus. La psora en su estado íntegro presenta su exantema primitivo. En efecto. que es desde cuando se la encuentra en Europa. y es entonces cuando el virus psórico de alguna manera se vuelve hacia el interior y por vía centrípeta ataca las zonas nobles del organismo desarrollando sus síntomas secundarios. Son los mismos defectos de reflexión que les han llevado siempre y les llevan actualmente a considerar erróneamente a la sarna como una simple afección de la piel de la que es completamente ajeno al resto del organismo. Cessante causa. por una imperdonable irreflexión. la psora se encuentra cortada. 206.

al menos temporal de sus peligros cuando. bastando la más ligera causa para borrarlas. 54. a los que el organismo se ha expuesto por las retiradas y consiguientes repercusiones internas del síntoma local. presentan una labilidad todavía mayor. 60. Estos dos últimos no tienen en absoluto la inestabilidad y la inconstancia de la erupción escabiosa. 2. de baños calientes (caso 35). 35. citadas precedentemente. 89 y 94. es decir. 58. Estas manifestaciones de psora secundaria sin ácaro en la piel. 6. de una simple viruela (caso 39). y sus síntomas locales primitivos 65 resisten mejor a influencias extrínsecas conocidas o desconocidas 66 para destruirlos. de la primera erupción escabiosa. tras la destrucción local de la lesión primitiva ha perdido en parte su facultad de exteriorización cutánea y muestra . mientras que la sarna cede fácilmente a otros factores no necesariamente tópicos. como erupciones escabiosiformes variadas. 207. (17). que ni la enfermedad interna ni su erupción cutánea han sido aún modificadas. Podemos consultar a este respecto. hacia las profundidades. el verdadero médico se apresurará en conseguir la curación mediante los remedios antipsóricos específicos internos. en ocasiones graves e incluso de varios años de antigüedad. entre las observaciones que me fueron referidas por médicos de la escuela dominante. reaparece en la piel una erupción de tipo escabioso. 39. Aquí hay que resaltar una notoria diferencia concerniente al virus psórico con respecto a los de la sycosis y la syphilis. 8b. Nos chocará también la desaparición casi milagrosa. 81. En consecuencia. prueba de que el virus infeccioso ha modificado su carácter y de que el médico no podría basarse en ellas a la vista de la versatilidad en el tratamiento radical de la psora interna. Pueden desaparecer incluso en unos días. 5. (9). ya que su desaparición definitiva o momentánea no significaba en absoluto la curación íntegra del miasma psórico. 72. mientras la afección psórica se encuentra aún íntegra. para suprimirla. 23. Debemos cuidarnos muy mucho de concluir que la psora. las número 1. 33. En ellas veremos claramente los peligros. Esta naturaleza efímera de la erupción escabiosiforme secundaria parece demostrar que el virus psórico. No es así en absoluto. restablecida en sus dominios externos tras su eclosión bajo la forma de enfermedades crónicas secundarias cuando ha sido suprimida la erupción cutánea primaria por vía externa. 87. es decir.principio de esta obra. 41. Basta la influencia del frío (caso 67). (21). por una de estas revoluciones tan frecuentes en las naturalezas sufrientes. retoma el carácter benigno de que había sido revestida antes de la desaparición local de su dermatosis reactiva primitiva y que en consecuencia la curación resulta tan fácil como la de la erupción inicial que no ha desaparecido de la piel.

No es pues en absoluto ventajoso para la cura integral que una erupción psórica secundaria sea exteriorizada a la piel mediante drogas internas. 54. pero más a menudo se formaba una herida secretante o. Bien es cierto que aparecían algunas vesículas pruriginosas efímeras que desaparecían en cuanto se quitaba el emplastro. 6. principalmente una fiebre (ver casos 64 y también 55. lo que aliviaba incontestablemente. Menos a menudo este prurito invadía otros territorios cutáneos. En los sujetos psóricos. Este acontecimiento es además tan aleatorio y tan raro que es preferible no servirse de él como base del tratamiento. no ayudaría en absoluto para la terapéutica integral de la enfermedad psórica total 67.La aplicación local sobre la espalda u otra zona del cuerpo de un emplastro a base de seis partes de pez de Borgoña fundida a fuego lento y retirada del fuego. los resultados no fueron apenas mejores. 33. y que no permite efectuarla salvo que nos limitemos exclusivamente a atacar la psora interna sin preocuparnos de la sintomatología externa. por un corto período al menos. 72. en la que se diluye una parte de trementina de Venecia mezclando bien el conjunto. Aunque estos intentos se revelaron muy inconstantes (los sujetos no psóricos parecen refractarios a su acción. jamás pude obtener una erupción escabiosa típica y completa. 56. 94) o que otras causas desconocidas. 81. los enfermos sólo sentían un prurito más o menos manifiesto. . 39. como se consigue en ocasiones (ver casos 1. en los casos más favorables. 80. 60. Para ello disponía de tres medios: 1. circunstancia que multiplica singularmente las dificultades para administrar una terapéutica radical. 208. Estas dermatosis secundarias no son nunca más que transitorias. las enfermedades . no presentando ni prurito ni erupción). agravado por la noche y localizado siempre en la zona del emplastro. Este emplastro tenía que ser extendido en un trozo de piel de cabra curtida y aplicarse caliente. y menos aún duradera. y consiguiéramos mantenerla durante cierto tiempo. Incluso si resultara posible de una forma o de otra provocar con toda seguridad una dermitis que recordase a la sarna. ya que pese a su paciencia y por muy afectados que estuvieran de psora interna. 8. 16. por el contrario. 87. 29. 74).una tendencia mucho más marcada a desarrollarse bajo la apariencia de otras afecciones crónicas diversas. 23. la hagan reaparecer. 41. y no contar con él para facilitar la cura radical del miasma psórico. 5. 58. este método resultaba no obstante el más eficaz que pude encontrar para excitar la piel y provocar una erupción que e parezca lo más posible a la sarna. 35.

2. No obstante.crónicas. cuándo y en qué ocasión o qué persona puede haberla transmitido. . de reconocer dónde.La aplicación local de un emplastro compuesto por cera amarilla o trementina de pino salvaje empleada por los horticultores. y que por consiguiente no se le puede hacer responsable de las enfadosas consecuencias que pueden derivarse. 3. incluso las más graves y que reconocían su origen en la psora. Es pues una verdad bien establecida que el período en que la totalidad de la psora resulta más fácil de curar mediante remedios antipsóricos es aquél en que aún puede observarse la erupción escabiosa primitiva. la comezón era tan intensa que se hacía demasiado insoportable para que el sujeto pudiese tolerarla durante todo el tiempo que hubiera exigido el tratamiento de la psora interna. Si se quitaba entonces el emplastro para aliviarlos. Esto confirma lo que ha sido dicho anteriormente. y por la depresión física general que es su consecuencia inevitable. De esta forma sería fácil ahogar en su principio las enfadosas consecuencias de su inevitable desarrollo. definitivas o no. Los colegas alópatas pecan de ignorancia cuando suprimen la erupción sarnosa mediante una terapéutica local en vez de recurrir a un tratamiento interno todavía relativamente sencillo para atacar esta temible enfermedad en todo el organismo. del que tanto esperaba. ni por aproximación. así como el simple prurito. desaparecía en poco tiempo la reacción pruriginosa. ¿Cuál puede ser la excusa de un médico hospitalario cuando comete semejante falta? También busca en vano justificación el médico privado al alegar la imposibilidad de identificar esta enfermedad en su origen.Por último la aplicación de un tafetán impregnado de goma resina. no ofrece más que un mediocre interés para la curación radical de la psora íntegra incluso si se le añade una medicación interna. Además el poco bien que procura este procedimiento pierde todo su valor en comparación con los males a menudo insoportables debidos a la erupción y a la comezón producidas. ya sea por error de diagnóstico ya sea al ceder a la insistencia de los padres de la clase acomodada de eliminarla lo más rápidamente posible de la superficie cutánea . la propiedad vicariante de la erupción primitiva que había sido suprimida. no poseían. al contrario. . puedo asegurar que sólo observé en contadas ocasiones este efecto eruptivo: o bien el prurito era moderado o casi inexistente o. a saber. así como la erupción reactiva. por ejemplo las afecciones supurativas crónicas broncopulmonares. que la dermatosis provocada. es decir toda la cohorte de afecciones crónicas secundarias y sus secuelas. por violenta que fuera. Resultaba así manifiesto que el tratamiento no era más ventajoso al añadirle este procedimiento. que en consecuencia este método.

le basta. ¿pero no sabemos ya que las ocasiones de contagio son múltiples e inoperantes. Haya o no algunas vesículas que evolucionen a pústulas. entendiéndose por tal la inflorescencia cutánea y el agente infeccioso interno (psora interna). Tal justificación es inadmisible: en primer lugar porque un médico instruido y concienzudo no debe jamás permitirse atacar una erupción del tipo que sea mediante procedimientos externos. que éstas jamás se desarrollan si la participación efectiva de la totalidad del organismo vivo y tampoco de no ser constreñida por un proceso mórbido de la totalidad del cuerpo. para conseguir en los niños librarles para toda la vida de la enfermedad psórica integral. Debe saber que el tegumento como tal jamás produce erupciones. sin necesidad de recurrir jamás a ningún tratamiento externo. Debe saber que cualquier dermatosis está ligada a un desarreglo de la totalidad de la economía. ciertas mujeres. la dermatosis. cuando el niño o el lactante todavía en la cuna se frota y se rasca o cuando el adulto se queja. Pero raramente sucede en la práctica privada que el facultativo encuentre una sarna típica de corta evolución. de zinc o de mercurio. que tratada de forma racional con una medicación interna desaparece siempre con su causa. del que hablaré más adelante. consultados a causa del .mediante lociones saturninas o mediante fricciones con pomadas a base de plomo. Cuando el médico tiene la posibilidad de observar lo suficientemente pronto la primera manifestación cutánea de la sarna. dónde y a través de quién se ha producido esta infección. administrar uno o dos glóbulos del tamaño de un granito de adormidera embebidos de azufre dinamizado. y a menudo mucho más rápido que si se le oponen tópicos y tratamientos puramente externos. un curandero. no puede dudar un solo instante. incluso si se encuentra únicamente ante una vesícula aislada que está ante una dermatosis escabiosa. como ya lo he demostrado? 209. de un prurito voluptuoso importante localizado en la zona eruptiva y que le obliga imperiosamente a rascarse. sobre todo a última hora de la tarde y por la noche. En segundo lugar ningún médico necesita para ratificar su diagnóstico la observación en su integridad de los síntomas característicos de la sarna. En consecuencia es contra ese desarreglo contra lo que hay que aplicar los medios y no únicamente contra los síntomas externos. El boticario. se encuentren o no acompañadas por lesiones por rascado con excoriaciones y costras. ¡lo que provoca además un ardor quemante! ¿No es éste el signo característico de una infección psórica general que debe acallar cualquier otra consideración? ¿Y qué importancia tienen aquí las condiciones sociales? Hay que destacar no obstante que en la clase acomodada y en la alta sociedad raramente se consigue saber cuándo.

Habida cuenta de la terapéutica externa que se asociaba. prueban suficientemente que no veían más que un medio purgante que les parecía más apropiado a la naturaleza de esta enfermedad. Los médicos antiguos también aconsejaban (como los médicos de hoy en día) a sus pacientes enfermos de sarna. los orfanatos y los hospitales encontramos la sarna bajo su aspecto primitivo no modificado. procedimientos considerados como una curación. cuya eficacia paliativa parece casi instantánea. Las dosis laxantes que administraban de esta sustancia. CELSO (vol. El uso de estos medios terapéuticos externos les libraba. más que en aplicaciones externas. así como todos los catárticos. e incluso especialmente interna. los correccionales. 1 o 2 gramos por toma. baños sulfurosos calientes. tras baños sulfurosos que tomó en la isla de Melos (hoy Milo). a menos que el cirujano titular del establecimiento (¡antaño barbero!) haya tomado la delantera para instituir un tratamiento desgraciadamente supresivo. como por ejemplo el anasarca que siguió a la curación de este ateniense que murió al tercer día de esta enfermedad. Sólo en los cuarteles. se consideraba que por derivación suprimía el vicio de la superficie. como la mayor parte de los médicos modernos. 28). ya que los pacientes son tratados obligatoriamente por el hombre de Arte. se reconocía al azufre una especie de virtud específica contra esta afección. en que la sarna ya existía. Pero no era raro observar que después de estas pseudocuraciones se presentaran accidentes graves. a menudo repetida. Si vemos cómo era empleada esta sustancia medicinal «per os» por la medicina oficial. no quiere esto decir que no tuviera otra opinión acerca de la esencia de esta enfermedad.prurito insoportable que sufre el enfermo. los médicos modernos eran incapaces de apercibirse de la utilidad o de la toxicidad del azufre absorbido. Los médicos de la antigüedad no hacían tomar azufre interno para la sarna. pues no tenían ni idea. conteniendo varios de ellos azufre y alquitrán. Se encuentran ya indicaciones de este uso en las obras de A. a decir verdad. ni más ni menos que nuestros médicos modernos.C. y que. Hay que subrayar que con el azufre incluso administrado . Desde la más remota antigüedad. pues añadían siempre a este remedio tomado internamente sus terapéuticas externas. 1/2. Se trataba de ungüentos y de pomadas. 210. asociadas a procedimientos externos. tal y como nos dice el autor del 5º libro atribuido a HIPÓCRATES sobre las epidemias. pues no siempre degeneraba hasta el aspecto leproso. del mal externo. pero entonces no sabían utilizarlo. sobre todo la penosa mezcla de manteca de cerdo y flor de azufre. de esta enfermedad infecciosa. las prisiones. otros sales de cobre y otras drogas destinadas a suprimir la erupción sarnosa. le hacen tomar drogas de lo más diverso. acerca de la naturaleza más interna que externa.

Ni la multitud de curas hidrotermales con baños sulfurosos ni el uso simultáneo en bebida de estas mismas u otras fuentes del mismo género puede abocar a verdaderas curaciones. del primitivo grupo de síntomas psóricos. Así pues es a estas dosis abusivas tanto como a la repetición demasiado frecuente de su empleo (tanto externo como interno) a lo que el azufre. administrado en muy grandes dosis. en las dosis sustanciales de que acabo de hablar. en última instancia. A decir verdad. bien sea con una sintomatología idéntica a la del pasado. ¿Quieren saber lo que es esta salud aparentemente recobrada en estas estaciones termales? No es más que una enfermedad medicamentosa sulfurosa. un mayor número de baños azufrados que cree debe tomar para asegurar más su curación. el azufre o bien agravaba la enfermedad. Está lejos de sospechar que el cambio de su mal no es más que una metamorfosis de la misma psora. 211. ¡atacando a órganos más nobles o más esenciales! El enfermo ignorante no se da cuenta. esta psora primitiva levanta de nuevo la cabeza. vía oral. pero que no tarda en ceder su lugar a la enfermedad primitiva. empeora incluso su estado y deteriora su salud.la misma no puede obtenerse por la unión de una terapéutica externa supresiva combinada con dosis masivas de flor de azufre absorbidas por vía oral. por . lo que es peor aún. Nenndorf. Si la enfermedad psórica interna se encuentra aún acompañada por su síntoma cutáneo (exantema primitivo) -condición más favorable para la curación. no se puede esperar procurar una curación radical del miasma psórico total. Por el contrario. Le resulta una triste experiencia el no haber obtenido de su nueva cura más que un pequeño alivio. sin que por ello el enfermo aproveche su virtud curativa. por más antipsórico 69 que sea. Warmbrunn. o. con más motivo no podemos esperar curar a la que ha sido despojada de su signo externo mediante el uso del mismo medicamento. se asiste a un número bastante importante de felices resultados al principio de estos baños sulfurosos en toda una categoría de enfermos crónicos. AixlaChapelle. o. Este fracaso puede deberse bien a que para actuar como remedio antipsórico debe ser absorbido en dinamización en muy pequeña dosis (en efecto. o bien añadía una nueva). en proporciones sustanciales y a menudo repetidas. como se hace de costumbre. es decir. más soportable y más suave tal vez que la psora natural. que se hace peor de lo que jamás ha sido. etc. de ahí las afluencias a los baños de Tepliz. bien sea porque la violenta acción que ejerce provoca una reacción intestinal con diarreas o gástrica con vómitos. en estado bruto 68. Baden.solo. y se regocija de haberse librado con tanta facilidad de la primera enfermedad. bien sea con síntomas nuevos más graves.

y en los casos particularmente difíciles es necesario administrar varios. En otros términos. sólo lo conseguiremos en el caso de que la psora sea aún reciente y manifieste su síntoma externo primitivo en la piel. sino aun el triste privilegio de hacer a la humanidad sufriente mucho más mal que bien. raramente cederá a cualquier otro remedio si éste es empleado solo. debe. Por muy extrañas que parezcan estas aseveraciones. puesto que casi siempre se ha abusado previamente de este remedio.otra parte específico contra la enfermedad. pese a sus evidentes propiedades antipsóricas que le permiten conseguir una curación en la psora secundaria. es decir aquella en que la eflorescencia ha sido suprimida. curará por sí solo el miasma psórico privado de su exantema. incluso si otros remedios antipsóricos han tenido que se intercalados en el intervalo. si no queremos anular los efectos favorables obtenidos y comprometer la cura. dejaremos de extrañarnos si consideramos que la psora es un miasma de un tipo muy particular. y menos aún los baños sulfurosos. Fácilmente comprenderemos que no es posible que un solo y único remedio pueda responder a estas múltiples formas. no debe ser administrado más que dos o tres veces seguidas. y que resulta necesario administrar varios a fin de poder actuar de forma homeopática sobre la inmensa cantidad de síntomas psóricos en las enfermedades crónicas no venéreas 72. como todos los demás remedios antipsóricos. raramente se puede utilizar. latente o evolucionada. Pero si queremos emplear este remedio. Aunque sea absolutamente cierto que una única dosis de azufre administrada en dinamización homeopática basta para la curación de la psora reciente acompañada por su síntoma local externo. Ya que Sulphur. hemos establecido el principio de que jamás el azufre. naturales o artificiales. ya se trate de psora latente o más o menos manifiesta bajo la forma de enfermedades crónicas diversas. 212. Su acción sucesiva es indispensable para la curación. con un intervalo de varias semanas. ya sea la psora latente o evolucionada. dinamizado o no. ya no es así cuando la erupción . como no tardaré en enseñar. no diré únicamente su ineficacia. en dosis en consonancia con sus propiedades específicas. Un segundo principio que la experiencia ha hecho no menos incontestable es que la psora interiorizada 70. morales y sociales de los individuos. que ha atravesado en varios miles de años millones de organismos humanos en que ha padecido el mismo número de mutaciones que han propiciado los elementos de las innumerables enfermedades crónicas (no venéreas) que pesan sobre la humanidad y cuyas formas son variadas en razón de la diversidad de las situaciones físicas 71. No obstante. por supuesto uno tras otro.

sin por ello poder disminuir la afección crónica que les atormentaba. al no estar íntegramente representada en el exterior. no es. pese al rigor del precepto que ordena alejar de la cura todo aquello que pueda contrariarla. sino. lo que convendrá evitar para no alterar el tratamiento homeopáticos. En general. según las reglas y los principios de la homeopatía.sarnosa ha envejecido. únicamente a causa de la severidad del régimen y del género de vida que impone. debemos reconocer que durante la duración del tratamiento conviene no ser excesivamente riguroso en las reglas dietéticas. Régimen homeopático en el tratamiento de las afecciones crónicas no venéreas. el comportamiento sexual y moral. El tratamiento homeopático de las innumerables afecciones crónicas no venéreas se parece en cuanto a los puntos esenciales al de las enfermedades en general. busca y encuentra otra diana en algunos de los órganos internos. y que entonces la psora interna. las ropas. el régimen homeopático prescrito en los párrafos 260-271 del Organon. lo que se manifiesta por la aparición de síntomas que caracterizan una psora latente o una psora evolucionada ya desarrollada bajo la forma de enfermedad crónica.. Dietética en las afecciones crónicas 213. las ocupaciones y el ocio. Por regla general hace falta también aquí la actuación sucesiva de varios de ellos. el género de vida. tal y como claman sus adversarios para disminuir su mérito. mostrar una cierta elasticidad y una comprensión hecha de buen criterio en lo que concierne a la edad del enfermo. Se ve que el agente infeccioso. sus males progresaban tal . etc. Si la homeopatía cura las enfermedades crónicas. abandona poco a poco el revestimiento externo. en estos casos el azufre solo no es más suficiente para la curación que cualquier otro medicamento antipsórico. de su situación social tanto en las clases altas como bajas de la sociedad: es decir. multiplicándose por vía centrípeta. Al contrario. individualizarlos en cada caso. Seguidamente expongo los detalles del régimen a seguir. tal y como está expuesto en el Organon del Arte de Curar. Podemos fácilmente convencernos de ello al considerar una multitud de enfermos que tomando como dogma estos principios se han constreñido durante largos años a observar con demasiado rigor y estrechez de espíritu. Estas son de larga y difícil curación. No obstante. al contrario. la antigüedad de sus costumbres -que se han convertido en una segunda naturaleza-. así como consejos sobre la higiene. que deberán observarse muy especialmente en el transcurso de un tratamiento homeopático en las enfermedades crónicas.

los libros fanáticos. Durante el tratamiento podrán seguir realizando sus funciones intelectuales y sus lecturas. según su naturaleza. el jornalero sus ocupaciones. pues. el campesino el cultivo de su campo. las novelas y poesías demasiado libres. las excursiones por la montaña. el artesano su profesión. pero evitando cualquier continencia de espíritu que pueda perturbar la cura. esto bien entendido si padecen una afección crónica de poca importancia. y a fin de que la cura sea posible y practicable. cuando tenga fuerzas para ello. por ejemplo la danza. En raras ocasiones autorizará los espectáculos y jamás los juegos de naipes. La clase acomodada deberá imponerse dejar el coche para ir más a menudo a pie. cualquier tipo de lectura deberá ser casi siempre prohibida en los casos crónicos graves. los idilios pasionales y sexuales. Así el albañil. cualquier ejercicio manual. la música recreativa y no excitante y las conferencias no excesivamente prolongadas. durante el mal tiempo. Todas las categorías de enfermos afectados por enfermedades crónicas. cada uno de ellos deberá evitar cualquier ocupación nociva no sólo si se encuentra enfermo. Por fin tenemos a los intelectuales. que ignoran casi en su mayor parte que tienen que mover sus extremidades. El médico podrá permitir las distracciones inocentes y moderadas. Las lecturas lincenciosas u obscenas. serán todos ellos formalmente prohibidos 73. Todos los intelectuales y los que tienen ocupaciones sedentarias deberán pasearse al aire libre durante su tratamiento. todas las enfermedades que deben su origen a un agente infeccioso crónico. y el ama de casa sus labores caseras. Actuando así llegará a la meta del tratamiento de forma mucho más segura y por consiguiente también mucho más completa que si se mantuviera obstinadamente en la rigidez del precepto. Las aventuras amorosas. Estas recomendaciones deben ser libradas a la sagacidad del médico tratante. sino incluso estando sano. Por estos motivos. No obstante. continuará realizando su trabajo manual. al poder resentirse su estado físico. sin . las veladas y reuniones sociales. el homeópata deberá adaptar inteligentemente a las circunstancias sus consejos de dietética e higiene. Sobre todo va por ellos el precepto de buscar cualquier ocasión de salir al aire libre y de inventarse. por ejemplo evitar amigos o camaradas poco serios o depravados. Remedios domésticos 214. inaplicable en multitud de casos.y como lo hacen. Dará a sus enfermos crónicos juiciosos consejos con respecto a la moral. Sexualidad El buen médico insistirá en reducir las salidas exclusivamente en coche o a caballo.

las extracciones importantes de sangre. tener en cuenta la situación social del enfermo. salvo para las afecciones abdominales crónicas en que convendrá ser mucho más severo ya sea en cuanto al régimen o en cuanto a la reducción de horas de trabajo. de las patatas. las ventosas escarificadas. Perfumería Se prohibirán los perfumes. deberán renunciar a todos aquellos pequeños remedios domésticos propios de cada familia. como el lino. Pero las restricciones deberán ser siempre razonables. No se quitará a la clase modesta el uso de la sal. así como a cualquier otro medicamento del tipo que sea tan a menudo tomado a expensas del médico. del queso blanco. siempre y cuando lo utilicen con moderación (a fin de resaltar el sabor de estos modestos alimentos). de franela o de lana en los sujetos que están acostumbrados a ella desde hace tiempo. Ropas Convendrá evitar suprimir de forma demasiado brusca el uso de ropa interior caliente. por muy acostumbrado que esté el enfermo. colonias y dentífricos. Régimen En cualquier enfermedad crónica de la que nos queramos deshacer será necesario un régimen racional que forzosamente exigirá alguna privación. incluso en los . hasta que puedan acomodarse a tejidos más ligeros. Baños y duchas El médico evitará ceder a los deseos de los enfermos que insisten en darse sus baños calientes habituales y sólo permitirá el uso de lociones rápidas necesarias para la limpieza y cuidados del cuerpo. Sangrías Las sangrías. deberán estar totalmente proscritas. las cebollas y la pimienta. esto sólo podrá plantearse progresivamente cuando el tratamiento interno haya hecho progresos y sobre todo si se trata de personas de edad avanzada. En un intenso deseo de curar podemos. Les haremos cambiar el algodón a medida que la enfermedad mejore y que la estación se caldée. no ser excesivamente absolutas.excepción. de las distintas papillas. Abscesos de fijación Conviene también evitar la supresión demasiado brusca de los abscesos de fijación en las afecciones crónicas graves. del pan.

El café es tan nocivo para el organismo en general como para el sistema nervioso en particular. Casi todos. si confían en él. debe considerarse obligado a prohibir en los sujetos afectados por una enfermedad crónica inveterada. tal como he demostrado en un opúsculo publicado en Leipzig en 1803 (Wirkungen des Kafees). Hace apenas seis años pensaba aún poder permitirlo en personas de edad que se negaban a renunciar a él pero he tenido que reconocer que la antigüedad de la costumbre no le quita nada de sus efectos nocivos. Bebidas Es en la determinación de las bebidas donde el médico homeópata encontrará más dificultades. Café 215. ha echado profundas raíces en el organismo humano. en pequeña cantidad. pese a provocar una agradable excitación del sistema nervioso lo consume y lo debilita. Incluso muy ligero. convendrá sustituirlo por una infusión más inocente. ya sea barato y de calidad ordinaria o de las calidades superiores más caras. jamás deja de ser nociva la infusión de té en las enfermedades crónicas y en todos aquellos que se han habituado. encontrar una alimentación dietética apropiada para la enfermedad a curar. al igual que la superstición y los prejuicios. . una necesidad incluso tan imperiosa que es difícil imaginar suprimir totalmente su uso. jóvenes o viejos. seguirán sin discusión y de buen grado su consejo cuando les haya convencido de que es únicamente por el interés supremo de su salud. No es así en aquellos que estando acostumbrados desde la infancia han pasado de esta edad. Pese a sus efectos perniciosos. la mayor parte de las naciones llamadas civilizadas lo han convertido en una costumbre. ya que. Pero se llega perfectamente a suprimirlo de un día para otro sin inconvenientes (salvo tal vez durante los primeros días). Té Lo mismo podemos decir del té que. una bebida que sólo puede hacerles daño. Los jóvenes hasta los 20 o todo lo que más los 30. consumido una única vez al día. Podrá permitírseles deshabituarse poco a poco hasta llegar a dejarlo totalmente.ambientes afortunados acostumbrados a la buena mesa. pueden dejarlo bruscamente sin inconvenientes. Como el deber del médico debe únicamente apuntar a la salud de sus enfermos. y sin embargo el médico homeópata bien informado deberá pensar en conseguir en sus enfermos crónicos la abstención definitiva.

Vino 216. por supuesto. Pero el médico necesita ser tan circunspecto para debilitar esta costumbre como perseverante para conseguirlo. En efecto. La supresión brusca de esta bebida podrá dar lugar a una astenia rápida y por ello complicar el tratamiento e incluso en ciertos casos poner la vida del enfermo en peligro. que no ha sido tan entrenado como el médico homeópata para observar con minucia. Sólo el médico académico. El médico podrá ser más liberal con respecto al vino. para reflexionar y apreciar todas las circunstancias nocivas que pueden traer estos paliativos.La experiencia me ha convencido de que la mayoría de los enfermos que han sabido merecer mi confianza siguen de buen grado mis consejos a este respecto. ¡El verdadero médico homeópata nunca actuará de esta forma! El uso de la cerveza lleva a reflexiones más serias.que tras su ingestión las bebidas espirituosas provocan vigor y calorías en virtud de la reacción de la fuerza vital y siempre seguidos por un efecto contrario. Espirituosos Resulta aún más indispensable hacer renunciar al uso del aguardiente. al principio mitad y mitad e incluso más en ciertos enfermos crónicos. es capaz de dar a sus enfermos el pernicioso consejo de beber a diario vino fuerte y puro para fortificarse. o sea un estado que el verdadero médico debe evitar tratando a sus enfermos crónicos. mezclar el vino puro con agua. los refinamientos a que han llegado los cerveceros en estos últimos tiempos en su fabricación añadiendo plantas diversas a la decocción de la malta tiene como meta no sólo preservar la cerveza de la acidificación. Los enfermos que desde su juventud están acostumbrados a beber vino puro 74 en cada comida tienen tanto mayores dificultades en renunciar a él de forma brusca o definitiva cuanta más edad tienen. que no será necesario retirar jamás totalmente a los enfermos crónicos que estén acostumbrados al mismo. Se puede de esta forma concebir -y la observación lo demuestra. a saber: disminución de energía y calor vitales. se encuentra posibilitada para hacerlo). será de buen juicio durante algunas semanas e incluso más. sino y principalmente el . el alópata. Es una ley inmutable de la naturaleza que la fuerza vital reacciona en sentido contrario a la acción ejercida por las potencias físicas o medicamentosas (cuando ésta. Cuando la eliminación total del mismo puede alterar sensiblemente las fuerzas del interesado podrá autorizarse durante cierto tiempo su sustitución por una pequeña cantidad de buen vino puro más o menos mezclado con agua según las circunstancias.

Flatulentos Se prohiben las leguminosas y todas las verduras flatulentas a los digestivos. incluso de caza . Además la mayoría de las sustancias ácidas destruyen el efecto de muchos de nuestro preciosos medicamentos y exaltan la acción de otros. sin tener en cuenta las influencias nefastas que produce sobre la salud si se consume a diario y cuyas huellas buscará en vano el control de la higiene. cuando además aquéllas que parecen menos sospechosas al no ser amargas llevan a menudo añadidas sustancias narcóticas para procurarles la facultad embriagadora que tanto bebedores buscan. sobre todo si son estreñidos. el jengibre y los amargos deben desaconsejarse durante el tratamiento homeopático en sujetos dispépticos e hipoclorhídricos. La alimentación más racional en las afecciones crónicas consistirá en buen pan de trigo o cebada. la pimienta. carne de buey ligeramente salada. mantequilla fresca en cantidades moderadas. podremos pensar en el consumo de gallina. Sin embargo las frutas dulces tomadas con moderación se autorizarán. Recomendaría por consiguiente la mayor moderación en el consumo de frutos ácidos tales como guindas. Carnes La ternera demasiado joven tampoco conviene a estos sujetos ni a aquellos cuya digestión resulta dificultosa. Entre las sustancias que son igualmente nocivas para los sujetos afectados por enfermedades crónicas. RÉGIMEN AUTORIZADO 218. lácteos y leche. las trufas y el caviar que al actuar como paliativos únicamente dificultarán la curación. Especias La canela y el azafrán se prohibirán a las mujeres que sufran de hipomenorreas. Ácidos 217.hacerla más agradable al gusto y más alcohólica. la nuez moscada. Un médico concienzudo no puede por tanto autorizar a sus enfermos a beber cualquier cerveza. de cordero. grosellas verdes. que pueden provocar trastornos varios sobre todo en los enfermos digestivos y neurópatas. uvas ácidas. La canela y el clavo. Tras el buey. más fácil de digerir. tenemos las sustancias ácidas conservadas en vinagre o ácido cítrico. pero no aconsejaría particularmente las ciruelas a los estreñidos en vista de su acción puramente paliativa. Aquellos que tengan debilitada su potencia sexual se limitarán al pollo y los huevos y evitarán la vainilla.

del sueño. Causas psíquicas . Acontecimientos que pueden despertar una psora latente 219. las rinitis crónicas con nariz tapada y las conjuntivitis persistentes. en algunos casos crónicos. aromatizantes diversos) así como los quesos fuertes y demasiado hechos. Los lamentables resultados producidos por el hecho de inhalar tabaco durante el tratamiento de enfermedades crónicas deben obligar al médico homeópata a reducir desde el principio esta práctica hasta llegar a una rápida supresión. los pescados secos y ahumados estarán proscritos. permitir fumar a los viejos acostumbrados que no expectoren. Se prohiben las hierbas crudas o machacadas en la sopa o las verduras (cebolleta. Tabaco El uso del tabaco exige una atención especial. que entran en contacto directo con los nervios de las fosas nasales y que son tan dañinos como puedan serlo los medicamentos extraños dado al interior. Además hay que ponerse seriamente en guardia contra la fea costumbre de aspirar tabaco utilizada como paliativo contra la obstrucción nasal (mecánica). de la digestión. pero nos mantendremos circunspectos con respecto a la carne y grasa de cerdo. raramente los pescados salados (arenques. y aún más la de plato y la de oca. Se permitirán sólo en pequeñas cantidades y en raras ocasiones las carnes saladas y ahumadas. Pescado Se permitirá el pescado simplemente hervido y sin condimento en pequeñas cantidades. Se puede.o palomo joven. trastornos de intelecto. y esto teniendo en cuenta además que no hay que olvidar la influencia tóxica directa de los productos químicos que componen los aditivos que se añaden al tabaco. pero éste es un hecho puramente paliativo que hay que suprimir para permitir al remedio homeopático bien seleccionado la regularización duradera de la función de exoneración intestinal. es un deber capital para todos los sujetos afectados por enfermedades crónicas. No obstante habría que restringirlo particularmente en los que sufren obnubilaciones. perejil. anchoas). incluso con respecto a los manjares más inocentes. que no trae más que un alivio puramente transitorio. No resulta inútil repetir que la sobriedad y la contención en todo. Muchos fumadores sólo pueden defecar tras haber fumado. vértigos. Causas morales y psíquicas que hay que tener en cuenta en las enfermedades crónicas. de la defecación.

a excesos de frío o de calor. hacer al sujeto incurable. vejaciones. Decepciones. que algunos meses de unión conyugal desgraciada. favorecer su desarrollo para convertirla en una psora manifiesta. No obstante. y su enfermedad crónica. al no seguir siendo reconocido su ardiente amor por un enamorado infiel? ¿Por cuántas dificultades y complicaciones en ocasiones insuperables se encuentra rodeada la homeopatía. pueden manifestarse rápidamente como afecciones crónicas físicas o mentales e incluso inducir a la locura. ¡Ved este joven favorito de un príncipe. se expone a condiciones climáticas insalubres. Estas circunstancias pueden no sólo exaltarla. sufriendo del cuerpo. su psora latente evoluciona hacia el desarrollo. No obstante. no tarda en despertar los rasgos incluso más . etc. o también sufre por la vida que le impone la miseria y por el hecho de que además de las carencias alimenticias. atormentada por ataques histéricos a causa de una psora evolucionada. Bajo estas funestas influencias. ¡Cuántos hombres han perdido la razón o han sido víctimas del rápido desarrollo de una afección crónica al haber caído de la cima de su riqueza en la angustia de la necesidad! ¿Cuántas madres delicadas y ya enfermas de psora se han precipitado en una tisis purulenta incurable o en los tormentos de un cáncer de mama tras la súbita muerte de un hijo querido? ¿Acaso nos inspira una gran pena la melancolía de una joven sensible. a las penas y a las desesperaciones a los que con mayor frecuencia. para la curación de estos desgraciados? 220. Hay que destacar que éstas son de muy diversa naturaleza y por consiguiente también lo son las nefastas influencias que ejercen en muy diferentes grados. la psora latente o la psora evolucionada deben la primera su desarrollo y la segunda. se encuentre obligado a alimentarse con productos de mala calidad. Más vale ser inocente y cumplir diez años de trabajos forzados o pasarlos en prisión. Una situación moral inextricable y continua. como las causas físicas señaladas precedentemente. es a los pesares. sino también volverla de más difícil curación e incluso en ciertos casos. antaño de tan floreciente salud! Han bastado algunas semanas para hacer estallar su psora latente y declarar una afección crónica grave al ser echado del brillante puesto que ocupaba y hacerle caer en el desprecio y la indigencia. resultado de esta evolución. hacerla salir de su estado latente. Sin duda no agota impunemente el hombre psórico sus fuerzas por surmenaje en trabajos físicos excesivos. a menos que estas condiciones desaparezcan. padece traumatismos que le provocan lesiones orgánicas más o menos serias. su agravación manifiesta. incluso en medio del lujo y la sobreabundancia de bienes. no hay ninguna paridad entre estas causas físicas y las morales que provienen de un alma precipitada en la desgracia o atormentada por la conciencia. sólo puede agravarse.Hay circunstancias morales y psíquicas que pueden despertar la psora «adormecida». incluso totalmente aceptada.

de Italia. poco a poco. a menudo numerosos. el tratamiento mejor dirigido. si la condición del enfermo es tal que no pueda recuperarse. Ninguna otra influencia agravante de los males ya existentes podría ser tan frecuente. Esta será la meta principal de sus cuidados y de su filantropía. por el batir de las olas? Obstáculos para la curación de las enfermedades crónicas TRATAMIENTO ALOPÁTICO La curabilidad de las afecciones crónicas es bastante problemática entre la clase afortunada que ha pasado ya por multitud 76 de baños y de curas hidrotermales de lo más diverso y ha recibido un grado más de agravación por la hipermedicación con drogas prescritas por nuestros colegas alópatas. de Francia.débiles de una psora todavía latente. despiertan la psora existente que año tras año va resultando más difícil de curar (y aún más si está complicada con la syphilis) y . ¿No resulta absurdo continuar la construcción del más bello edificio cuando los cimientos son destruidos cada día. si el mal persiste. tan nefasta y tan perniciosa. si la filosofía o la religión le dejan indiferente. los remedios más apropiados no pueden ya ejercer ningún tipo de acción sobre el estado físico crónico del que sufría por la persistencia incesante de trastornos morales (pesares y penas) que a cada instante merman la profundidad de su psiquismo. si se hunde en la tristeza y la melancolía sin que el médico pueda alejarlas. remedios a menudo además mezclados. sólo le queda al hombre del Arte el abandono 75. alegrar su espíritu son consejos que prodigará en cada una de sus consultas. ¿Qué médico no convierte en un deber alejar de su enfermo tales obstáculos para obtener su curación? Evitar el aburrimiento. Pero su deber también alcanza a la influencia que le convendrá ejercer sobre todo el entorno y la parentela de su enfermo para alejar en lo posible las causas de aflicción y de contrariedad. de Inglaterra. Pero si la espina irritadora no ha podido ser quitada. que han ensayado en estos desgraciados todos los remedios de moda.. para dar lugar de forma inopinada a la aparición de enfermedades crónicas de los más desagradable. si no tiene el suficiente dominio de sí mismo para soportar con conformidad y resignación males y desgracias que no son culpa suya.. si su fuerza de espíritu no llega al punto de permitirle soportar su sino y su enfermedad. En efecto. nocivas por sus fuertes propiedades farmacodinámicas y sobre todo por su frecuente repetición en dosis masivas. en hacerla surgir de las profundidades y por fin en desarrollarla rápidamente bajo la forma de síntomas más graves. Todas estas drogas y estas sustancias medicamentosas no apropiadas a estos casos desde el punto de vista homeopático. que sea verdaderamente inaccesible al consuelo.

en una palabra. sin relación de semejanza con el mal a tratar y por este hecho no llegan a ninguna curación real. según los tejidos. cuando se trata esencialmente de los resultados puros y simples de sus propias malas actuaciones y que en todos los casos constituyen estados bastante frecuentes y tan degenerados que a menudo se hacen irreversibles. y por esta causa la energía vital. fuerzan a la energía vital a reaccionar en sus últimos baluartes para prevenir su rutina. y generalmente persisten. no fueran más que modificaciones puramente dinámicas. que asaltan la energía vital del organismo vivo. Si las tristes consecuencias de los daños que los métodos llamados clásicos. . ¿Quién será el médico lo suficientemente clarividente. provoca. El organismo reacciona mediante la hipertrofia de la capa córnea de la piel sensitiva de las manos. que son eminentemente variables. desaparecerían bien por sí mismas. caprichosos. la acción farmacodinámica de sus drogas provoca siempre síntomas secundarios tóxicos en la mayoría de las vísceras. A partir de entonces esta energía vital. lo debilitan y de esta forma aceleran la progresión de la psora. y la energía vital queda anonadada ante estas agresiones a dos bandas. aquí degeneraciones. por el simple hecho de abandonar su empleo. Muy probablemente estos ataques repetidos y continuos que los procedimientos alopáticos provocan en la economía por una posología demasiado masiva y demasiado heróica con drogas prescritas arbitrariamente. modificando funcional o materialmente los órganos internos a fin de protegerlos. allá adherencias o neoformaciones. frena o paraliza su acción. y además engendran nuevos trastornos patológicos artificiales por intoxicación medicamentosa. En la autopsia los médicos ignorantes y astutos incluyen estas manifestaciones diversas en el conjunto de la enfermedad primitiva. Pero desgraciadamente no se encuentran a menudo en este caso. quién tendrá la vista lo suficientemente penetrante para aclararse en este caos? No sólo estos tratamientos alopáticos son incapaces de curar el mal primitivo. por preservarlas de modificaciones irreversibles. cambia una parte de su estructura y sus funciones.acaban por volverla incluso incurable si se persiste demasiado tiempo en tales errores. al actuar sobre la estructura y las funciones orgánicas. De igual forma en los tratamientos alopáticos prolongados. en sus esfuerzos por protegerlas. o en todo caso mucho menos susceptibles de ser curados que la enfermedad misma. hipertrofia o esclerosa. sino que además atacan al organismo. o bien cederían gracias a la eficacia de la homeopatía. que traumas groseros o el empleo de sustancias químicas en ciertas profesiones exponen a estar frecuentemente irritadas. disminuye o apaga su sensibilidad. atrofia o incluso destruye.

no es un caso frecuente-. que jamás tuvo la pretensión de actuar directamente sobre lesiones orgánicas? No olvidemos que el facultativo no se encuentra aquí ante afecciones psóricas naturales y simples. No obstante. de sujetos cuyas fuerzas no están demasiado agotadas -lo que. que han sufrido durante años. antes de tratarse homeopáticamente. Esta terapéutica ejercida por el homeópata más capaz y más competente. sino ante enfermedades crónicas complicadas por intoxicaciones medicamentosas. El papel de la energía vital consistirá en aclarar la situación provocada por los síntomas artificiales de la . vulnera involuntariamente y por ignorancia el organismo humano y compromete su vida. el médico homeópata puede conseguir restablecerlas. Para ello será indispensable una regularización de su régimen y de su programa de vida. Entonces la energía vital desembarazada de la psora se reanima poco a poco y consigue por una restituito ad integrum restablecer el estado funcional normal e incluso. que han llegado a resultados patológicos avanzados. En sujetos aún bastante resistentes. del que resulta un verdadero caos sintomático. de varios meses. sin o con pocos remedios. si existen algunas indicaciones precisas de la enfermedad primitiva fuera de las de la intoxicación medicamentosa para justificar el empleo de un remedio antipsórico. reconstituir lo que había sido modificado desde el punto de vista estructural en los tejidos sin por ello llegar siempre a un resultado completo. pese a todos los cuidados. Todos los enfermos afectados por enfermedades crónicas que han sido tratadas por la alopatía deberán. no demasiado mayores. obrando de forma casi creadora -que no puede llevar adelante más que en circunstancias exteriores favorables y que a menudo exigen un largo período de tiempo-. cuyas fuerzas no han sido dilapidadas en parte por tratamientos alopáticos prolongados. este homeópata.222. ser primero desintoxicados. siempre debe reservarse su pronóstico y no dar esperanzas de una perfecta curación. digo. Incluso en los casos en que se trata de enfermos cuyo estado no es tan irreversible que se vea en la obligación de renunciar a un tratamiento. toda la paciencia. preferentemente en el campo. se podrá ganar así tiempo administrándoselo al enfermo. Lo consigue atacando en primer lugar a la psora interna y cuando las condiciones son favorables. ¿hasta qué punto puede devolver con rapidez la salud en casos inveterados. con ello será indispensable una regularización de su régimen y de su programa de vida. la perseverancia que pone en utilizar métodos desgraciadamente supresivos y perniciosos en las enfermedades crónicas. Desgraciadamente hay pocas esperanzas de actuar mediante medicamentos contra el estado tóxico engendrado por las drogas alopáticas. La experiencia demuestra día a día que el médico alópata. con una estancia. desgraciadamente.

afectados por enfermedades venéreas e intoxicados por los tratamientos mal dirigidos a los que han debido someterse? La psora que infecta a la mayoría de ellos se despliega bajo la forma de afecciones crónicas lamentables. bien sea porque el matrimonio no haya podido tener lugar por razones extramédicas. bebidas. no vigilados ni aconsejados. Otro tipo de obstáculo a la curación de las enfermedades crónicas deriva en este caso de la enfermedad primitiva. El práctico homeópata cabal debe encarar el tratamiento de tales casos con la mayor circunspección y poner muchas reservas en su pronóstico. bien sea porque un médico obtuso -lo que desgraciadamente no es excepcional. ¡Compadezco al joven facultativo que obligación de construir su reputación verdadero follón sintomático debido a desgraciadamente hacia el fracaso pese cuidados con que rodeará a su enfermo. En tal caso un médico avezado que sepa pesar las circunstancias. ¿Acaso no se ven seres antaño robustos y vigorosos que han sido minados tanto física como moralmente por sus propios vicios. tras tales consideraciones levantará la prohibición y curará así numerosos síntomas histéricos o incluso en ocasiones ciertos estados melancólicos o alienaciones graves. de la psora adquirida. incluso depravada. la medicación alopática! Avanza a las molestias que se tomará y los 223. en malas compañías.ha prohibido momentáneamente o de forma definitiva las relaciones de una mujer delicada unida a un marido vigoroso. cuando los enfermos han renunciado a su inmoralidad.. a las que. etc. Se la encuentra más bien en las clases sobre todo inferiores de la sociedad. juegos de azar. los reproches que se hacen y la poca resistencia que les queda aún no permiten más que con grandes dificultades aplicarles en este estadio algunos remedios antipsóricos. Conviene señalar también un obstáculo bastante frecuente pero casi siempre olvidado en el tratamiento homeopático de las enfermedades crónicas: se trata de una libido no satisfecha que puede encontrarse en adultos de ambos sexos. que llevan una vida desordenada. en que no es extraño asistir en sujetos que ha estado expuestos a varias infecciones sucesivas de sarna.. Otro obstáculo para la curación de las enfermedades crónicas ya bien evolucionadas depende de la mala constitución que presentan muchos jóvenes que desgraciadamente han sido mal educados por padres ricos. que han sido en cada caso suprimidas por tratamientos . con la sobre semejantes casos clínicos.medicación 77 antes de que la imagen real de la afección psórica original pueda ser despejada. exponiéndose a excesos de todo tipo. se lanza en la homeopatía. que los han reducido a no ser más que la sombra de sí mismos. placeres de los sentidos. o a un hombre débil que se ha casado con una mujer robusta.

por supuesto.. como he enseñado previamente. Pero incluso en estos casos difíciles la sabia naturaleza nos muestra las vías para facilitar la cura si sabemos interpretarla y aprovechar las indicaciones que nos da. ya que en ese caso habría que empezar por destruir en primera instancia el miasma psórico. al prender raramente la sarna por inoculación artificial. . alcanzará el mismo resultado.con la intención de dar lugar a esta doble curación. que exigen mucho tiempo. pese a las múltiples infecciones sarnosas ya padecidas. para terminar le remitiré a los medicamentos psóricos. al igual que en aquéllos que la han cogido y suprimido en varias ocasiones. En tales circunstancias se puede esperar una curación radical mediante el empleo bien dirigido de una medicación antipsórica general. En efecto. Debemos cuidarnos de no concluir de este hecho positivo que una infección contraída voluntariamente -por inoculación de la enfermedad. es poco probable que presenten una nueva infección. de las enfermedades crónicas que había engendrado. con las habituales consecuencias de esta evolución hacia la producción de afecciones crónicas muy diversas. La experiencia desgraciadamente enseña que los sujetos afectados por males crónicos serios de origen psórico no venéreo. la sarna presentada en última instancia. una gran paciencia por parte del médico y por parte del enfermo y una exactitud escrupulosa en cuanto a seguir las prescripciones. suponiendo que el enfermo consintiera. en este caso la sarna. con la condición de evitar absolutamente cualquier tratamiento externo. una parálisis completa o local.externos. Tras esta curación. al desarrollo interno de una psora evolucionada en una o varias enfermedades crónicas severas. Estas dos afecciones son tan fáciles de curar mediante este remedio como si se tratara de una primoinfección. Además el sujeto no debe de ser de una edad muy avanzada y debe presentar una resistencia todavía suficiente. es casi tan fácil de curar como si se tratara de la primera y única infección. y éste es un hecho extraordinario. es decir. la experiencia nos demuestra que en una sarna adquirida recientemente. de que esta Syphilis no esté complicada por una Sycosis y sobre todo por una Psora. el enfermo se encuentra curado y al mismo tiempo se ha librado a la vez de su enfermedad psórica. Cederá en general a una o varias dosis de los remedios antipsóricos perfectamente indicados. por ejemplo una tuberculosis pulmonar. Precauciones a tomar en el transcurso del tratamiento crónico Me parece inútil insistirle al médico homeópata ejercitado en su arte acerca de las nociones esenciales de farmacoterapia que deberá tener constantemente presentes en el transcurso de su tratamiento de las enfermedades crónicas. a condición. etc. así como de sus consecuencias.

Por regla general. disminuyen posteriormente de forma progresiva. por regla general. Observaciones tras la administración del remedio hemeopático. sea cual fuere el nombre de los síntomas. habrá que administrar la dinamización conveniente en cantidad adecuada y observar su efecto todo el tiempo necesario hasta que se agote en su acción sin alterarle mediante ninguna otra influencia medicamentosa. se incrementan claramente los síntomas habituales de la enfermedad. heces semilíquidas o dolores ligeros aquí y allá en el cuerpo. En segundo lugar no podemos considerar la curación de estas enfermedades más que casi exclusivamente por el empleo de los medicamentos llamados antipsóricos. en los primeros días. del síndrome o de la enfermedad que le ha sido atribuida en la patología. han provocado la mayoría de los síntomas observados con mayor frecuencia en los sujetos afectados por la psora en cualquiera de sus tres estadios.puesto que es él quien ante todo debe saber utilizarlos para alcanzar la meta que se propone (ver final de esta obra). tras haber escogido con el mayor cuidado el remedio antipsórico apropiado. para alcanzar su meta en el transcurso de una enfermedad crónica no venérea. desde las más simples y las más benignas hasta las más complicadas y las más malignas. . la psora es la base de todas las afecciones crónicas. algunos dolores de garganta. según la universalidad de los síntomas observados. experimentados sobre el hombre sano. 1. acaban haciéndose menos frecuentes y desapareciendo.Primera observación: agravación clara e inmediata de los síntomas. aquéllos que. Pronósticos 225. Indisposiciones Sucede que en el transcurso del tratamiento se observa la aparición de síntomas poco importantes tales como cefalalgia discreta. En primer lugar quede bien establecido que a excepción de las afecciones venéreas. . sabremos que este es ciertamente un signo de la buena elección y de la especificidad del medicamento. En consecuencia. Si nada más empezar el tratamiento. ante esta eventualidad habrá que cuidarse muy mucho de cambiar el remedio de fondo y evitar absolutamente cualquier otra medicación bien sean antipsórica o no. es decir. todo médico homeópata concienzudo utilizará medicamentos antipsóricos seleccionados según las leyes y los principios de la doctrina. Siendo en un principio bastante intensos y bien marcados en los primeros días.

pese a su carácter perfectamente homeopático. a partir de esta última imagen sintomática revisada. b) Si no. 226. la acción demasiado violenta del remedio desarrolla nuevos síntomas «patogenésicos» sin relación con la enfermedad natural. administrar en alta dinamización un único glóbulo de otro medicamento antipsórico lo más apropiado posible a la actual sintomatología. si se conoce.La tercera observación será: la reaparición de antiguos síntomas. es decir. Tendremos entonces tres medios para remediarlo: a) Prescribir de inmediato su antídoto. mucho más exiguas. Esta agravación persistente lleva lógicamente a temer que no se consiga la curación. c) Si esto no basta para destruir esta intoxicación medicamentosa persistente. que es la prueba de que la curación está en curso y progresa normalmente hacia la meta deseada. Pero tendremos cuidado de emplear dosis. . No es lo mismo cuando la agravación. 2. no se apercibe uno de su error. . en vez de disminuir continúa o incluso aumenta. puesto que se trata de lo que se denomina una «agravación homeopática». habiendo sido intensa al principio. que subyuga a la enfermedad natural que sin embargo persiste. una cantidad demasiado grande de glóbulos. 3. no por ello nos privaremos de utilizarla más adelante ni dejaremos de esperar efectos curativos. es decir.Este acontecimiento llena de alegría tanto al enfermo como a su médico. Indica con toda seguridad que el medicamento. en dinamizaciones más elevadas y dando dosis de uno o dos glóbulos por vez únicamente. Si se consigue alejar la tormenta causada por la aplicación demasiado fuerte. dado en dinamización demasiado baja o en cantidades demasiado grandes. ya que pese a que las correspondencias entre la enfermedad provocada en el hombre sano por el medicamento y las que presenta el enfermo sean semejantes.Segunda observación: agravación persistente. un nuevo medicamento que sea lo más homeopático posible con respecto a los síntomas 78. la segunda o incluso tercera semana de acción del medicamento. creando así una verdadera enfermedad medicamentosa más fuerte e importante. se ha dado en una dinamización demasiado baja y tal vez incluso en una cantidad demasiado grande. hay que reconocer la anamnesis y prescribir. Hasta la primera. .

Este retroceso sintomático anuncia que el remedio ha penetrado profundamente en el organismo y en consecuencia asegura que será tanto más eficaz. 2) Administrar un medicamento imperfectamente homeopático para el caso considerado. en las primeras semanas. o antiguos. esto indica que pertenecen exclusivamente al medicamento ingerido. estos síntomas desagradables derivados del medicamento administrado acaban siempre por desaparecer definitivamente. o si no se conoce ninguno.La cuarta observación será: la aparición de ligeros síntomas nuevos dependientes del medicamento administrado. anuncian que el medicamento psórico ha sido mal elegido. penosos. 5.Habrá que hacer hincapié en determinar si éstos son recientes. desconocidos por el enfermo y que el médico no espera en absoluto en esta afección. ya que estos síntomas a menudo desaparecen sin traer ningún perjuicio a la virtud curativa del remedio bien seleccionado que ha sido administrado. Se puede e incluso se debe esperar. . permitiendo al remedio de fondo que desarrolle la totalidad de su acción. que no es exactamente homeopático y en consecuencia no antipsórico. Pero si se trata de síntomas nuevos. de varios meses antes. Habrá pues que dejarlo actuar todo el tiempo necesario para que agote su total acción farmacodinámica sin contrariarlo con ningún otro. con un medicamento nuevo ya no verdaderamente antipsórico. véase insoportables. Actuando así. Se neutraliza de inmediato con un antídoto. No habrá ningún motivo para interrumpir inopinadamente la acción del medicamento si son ligeros y no graves. a saber: 1) Suponer que las microdosis de los medicamentos antipsóricos son demasiado débiles para curar. Cuando estos síntomas nuevos se hacen llamativos. si se han presentado ya en el transcurso de esta afección y si han sido particularmente penosos y en el caso de que se hayan sentido previamente. . habrá que felicitarse por esta reaparición al ser un signo indicador de la extrema especificidad del medicamento que los ha hecho reaparecer.La quinta observación será: la aparición de síntomas serios nuevos. 4. Las tres faltas graves Tengo interés en señalar a todo médico práctico las tres faltas graves que tendrá que evitar por todos los medios. .

las causas que la desencadenan. establecer una profunda anámnesis y examinar concienzudamente al enfermo con todos los medios a su disposición. que únicamente sirven para indicar el camino de tal o cual sustancia a elegir. definir su carácter. No ha de temerse que sean demasiado mínimas.3) Repetir precipitada y precozmente el medicamento. Cuando no se tiene ni la paciencia ni la conciencia de seguir este método. Para cumplir dignamente su misión el médico homeópata debe convencerse de que no existe acto en el mundo que exija más conciencia que el tratamiento de una vida humana puesta en peligro por la enfermedad. siendo únicamente indicadores que no dispensan de recurrir a los orígenes mismos. buscará en el Tratado de las Enfermedades Crónicas y en la Materia médica pura e incluso en otros lugares si es necesario. Primera falta: Se evitará fácilmente la primera falta recetando dinamizaciones más altas. Después habrá que descubrir las primeras circunstancias de que parece derivar su enfermedad. Cuidados anámnesis Su primer cuidado será. cuando se despacha apresuradamente a los enfermos uno tras otro. y en casos críticos y complicados. lo que permitirá recurrir sin demora a un antipsórico más apropiado. pues. Si no obstante la elección no ha sido perfecta al menos tenemos esta ventaja y es que tendremos menos problemas para neutralizar su acción. es decir. mientras que en el régimen y en el comportamiento del enfermo se evite todo aquello que sea capaz de modificar o de destruir su acción y que el medicamento así administrado haya sido seleccionado según las reglas homeopáticas. Segunda falta: En cuanto a la segunda falta. no esperar todo el tiempo necesario para que agote su acción.. Para ello no se contentará con recurrir a los Repertorios 79. Una vez esté bien establecida esta anámnesis. la de administrar un medicamento que responda de forma imperfecta a la sintomatología del enfermo. 228. no se merece el honorable nombre de . negligencia o pereza. incluso más que las recetadas por mí mismo si es posible obtenerlas. estas microdosis jamás serán demasiado débiles. el homeópata principiante (desgraciadamente muchos siguen siendo principiantes toda su vida) puede cometerla por despreocupación.. cuando confiamos únicamente en las indicaciones del repertorio rápidamente consultado. su mentalidad y estudiar toda su sintomatología según los preceptos trazados en el Organon del párrafo 82 al párrafo 104. los medicamentos cuyas características patogenésicas sean más semejantes a las presentadas por el enfermo. interrogarle sobre su género de vida.

error en que uno intenta mantenerse por el hecho de que. hasta los 40 o 50 días o incluso más. La tercera falta: Es la repetición demasiado precipitada del medicamento cuando éste ha demostrado actuar favorablemente desde el principio de su acción. no se es más que un charlatán que cambia a cada instante de remedio hasta que el enfermo.homeópata. cuántas publicaciones médicas aconsejan esta vía empírica y peligrosa! 229. en general. pero únicamente para confirmar la elección del medicamento entre varios. El médico incompetente. efectivamente. y solamente da indicaciones verdaderas sobre una parte única del individuo enfermo. según el nombre de las enfermedades supuestas o diagnosticadas. Es éste un procedimiento absolutamente erróneo. es decir. la marcha favorable no enlentece por ello. cuya elección se ha hecho minuciosamente. En el transcurso de un tratamiento crónico hay que cuidarse de querer cambiar un medicamento de forma demasiado precipitada a fin de que la curación sea más rápida. pese a que puede asistirse a una ligera agravación durante algunas horas o media jornada. quiere repetirla. de lo cual podemos estar convencidos hacia el octavo y hasta el décimo día aproximadamente. Pero ¡cuidado! en el momento en que un medicamento. intervalo en el que sería absurdo. ¡Y sin embargo. puesto que un diagnóstico patológico es muy a menudo problemático y siempre parcelar. actúa eficazmente y en el buen sentido. Esta despreocupación y culpable pereza en la obra humana que exige más conciencia llega incluso muy a menudo desgraciadamente hasta a empujar a pretendidos homeópatas a escoger los medicamentos ab usu in morbis. claramente inspirado en la alopatía. tras varios días. y en las enfermedades crónicas inveteradas sólo al cabo de 24 a 30 días se dibuja la mejoría de forma totalmente evidente. En tal caso la experiencia enseña que la dosis inicial única no ha ejercido su acción completa. cuando se deja al primer remedio la posibilidad de ejercer su plena acción pueden reaparecer en cierta medida un día u otro o de vez en cuando los síntomas mórbidos para los que habría sido prescrito. al perder la paciencia. abandona al digno autor del incremento de sus males sobre cuya cabeza debería recaer una responsabilidad que falsamente se imputa a la conciencia misma. La nosología puede no obstante ser útil. no científico y contrario a los intereses del enfermo administrar una nueva dosis u otro medicamento. nunca debe de ser tomada como guía para la elección misma. así como basarse para esta repetición en una . al suponer que una dosis tan pequeña no puede desarrollar sus virtudes terapéuticas más allá de ocho a diez días. pues las indicaciones ab usu in morbis únicamente señalan síntomas fragmentados y aislados.

resista persistentemente a la acción de un agente medicamentoso. sean 40 o 50 días o más. Incluso si se repiten durante dieciséis. tanto más dura y se prolonga la acción del medicamento antipsórico. El médico inteligente sabrá mantenerse prudentemente expectante mientras la mejoría producida por la primera dosis del medicamento continúe. En interés del enfermo. bien sea fija. que habían desaparecido casi o totalmente gracias al remedio. Podemos considerar estos paroxismos de agravación como la lucha reiterada 81 del agente terapéutico. Segunda prescripción 230. ha llegado el momento de prescribir entonces el medicamento más homeopático al conjunto de estos últimos trastornos. Así. no dar un nuevo medicamento hasta lo más tarde posible. no hay que temer nada. aunque tenga que prolongarse más allá del término 80 del que hablo más arriba y que no es más que una aproximación.duración de acción. en vista de la encarnizada acción defensiva que le opone la enfermedad crónica inveterada. Atestigua por el contrario que no hay método más certero para acelerar la curación que dejar al medicamento antipsórico bien seleccionado todo el tiempo necesario hasta agotar la totalidad de su acción. ¿No resulta sorprendente que una enfermedad crónica debida a un miasma como la psora que se ha identificado con las zonas más profundas y diversas del organismo humano y se ha establecido como un parásito. Así es como tras algunos días en que el remedio parece ganar terreno. cuanto más crónico es el carácter de una enfermedad. en general. Como ya he dicho. A este respecto únicamente debe pronunciarse la experiencia. en consecuencia. veinte o incluso veinticuatro días tras la administración del medicamento. . bien sea aproximada de un medicamento antipsórico tal y como acabo de mencionar. y su respuesta ha sido tan clara en mis observaciones que no me permite albergar la más mínima duda sobre la decisión a tomar. ya que en cada ocasión se repetirán con mayor debilidad: el tratamiento funciona y se producirá la curación. como por oleadas. por más específico que éste sea? Podemos imaginarnos -y ello parece natural. éstos son debidos al efecto homeopático. pudiendo esto durar entre media y varias horas. empiezan a reaparecer o al incrementarse de forma un poco llamativa tras algunos días de observación. Sólo cuando los síntomas por los que el enfermo consultaba. su efecto parece detenerse e incluso parece retroceder. El que pueda a este respecto controlar su impaciencia llegará más ciertamente y más rápidamente a la meta.que esta acción prolongada de una única dosis del remedio antipsórico se produce más bien de una forma discontinua. La experiencia clínica invalida claramente esta falsa opinión.

lo que no . aunque esta mejoría pueda ser muy lenta. véase muy grave. como los apsóricos (por ejemplo Belladonna). Cuanto más aguda es la enfermedad. lo que un sagaz observador sabrá muy bien apreciar. en dejarle actuar mientras favorezca visiblemente la curación y el mal mejore de forma evidente. Por grande que haya sido el cuidado con que se hayan escogido los medicamentos antipsóricos. más puede durar y más espaciada debe ser la repetición. ¡No conozco ningún remedio que pueda reparar mínimamente los irreversibles inconvenientes de tal conducta! La regla fundamental en el tratamiento constitucional de las enfermedades crónicas consistirá siempre y cuando los síntomas propios del medicamento estén relacionados con los del caso adecuadamente estudiado. cincuenta días o más. 232. por excelente que sea por sí mismo. a saber. no puede de ninguna manera reparar el daño que ha causado la interrupción de la acción saludable que ejercía el remedio previamente administrado. más profunda puede ser la acción del remedio. cuanto más crónica es la afección. si no se les deja el tiempo necesario para agotar su acción la totalidad del tratamiento no consigue en absoluto el resultado deseado. es decir. ¿Qué más puede desear el médico sino asistir a la marcha hacia la curación sin que nada la obstaculice? No son raros los casos en que el homeópata ejercitado y concienzudo ve cómo la acción de una única dosis del medicamento que ha seleccionado adecuadamente continúa durante varias semanas o incluso varios meses actuando favorable y progresivamente sobre una enfermedad crónica. La nueva dosis del antiguo remedio que tan bien actuaba. remedio como Belladonna que acabo de citar. más se agota la acción de estos remedios y más indicada está su repetición. esto significa que su acción saludable se produce aún.Pero he llegado aquí a un importante descubrimiento. y llega incluso a curarla. En efecto. que determinados remedios antipsóricos de acción profunda y prolongada como por ejemplo Arsenicum y Sulphur tienen también la posibilidad de una fase de acción corta. cuarenta. al igual que un remedio antipsórico. El médico deberá pues dejar a cada remedio antipsórico actuar solo durante treinta. Por otra parte. actuar durante mucho tiempo. en consecuencia no habrá que interrumpir su acción con la de otros medicamentos y habrá que evitar con no menos cuidado repetirlo inmediatamente. o un nuevo antipsórico al que se recurre antes de tiempo. y parecen comportarse como tales en las afecciones puramente agudas. mientras esta mejoría vaya haciendo progresos. y no hay ni que alterarla ni que suspenderla mediante la administración de otro medicamento cualquiera 82. pueden en contrapartida. Por otra parte. tanto tiempo como la enfermedad continúe aliviándose. 231.

sin inquietarme por la trayectoria que tendría mi descubrimiento y cómo se utilizaría. y sobre todo que no se esperen buenos resultados! ¿O es que se pretende esperar para imitar esta técnica que la ciencia para ello haya demostrado y explicado claramente los mecanismos secretos de las fuerzas de la naturaleza? ¿No resultaría absurdo no querer rascar el encendedor porque no se puede concebir el mecanismo de esta operación y cómo el frotamiento brusco entre el acero y la piedra puede producir las suficientes calorías para hacer surgir las chispas sobre la mecha y prenderla? No obstante. uno contra otro. trastornos que a menudo no podrían ser evitados. sólo sirve para permitir la acción salvadora y provocar nuevos males. es decir. En tales circunstancias. porque no podemos explicar mediante la razón por qué mecanismo se producen las curaciones obtenidas por el empleo de dosis infinitesimales según los cánones de la homeopatía? Se concibe hasta cierto punto este proceso admitiendo la hipótesis bastante probable de que un antipsórico en perfecta correspondencia con los síntomas mórbidos y administrado en la más mínima dosis 83 de una alta dinamización (y no temamos darla muy alta) sólo desarrolla su prolongada acción terapéutica y llega a la curación determinando una especie de injerto. la enfermedad más fuerte (que es siempre aquélla a la que el medicamento ha dado lugar -enfermedad artificial. es decir. piedra y acero. rascamos el mechero sin entender de momento el secreto de este fuego evidenciado por el efecto del frotamiento entre dos elementos fríos. pero muy análogas por sus manifestaciones y sus efectos. así como por los sufrimientos y los síntomas que cada una determina. Si no se sigue puntualmente la vía que he trazado ¡que nadie se jacte de haberme imitado. cualquier medicamento nuevos. párrafo 33-) destruye a la más débil (¡la enfermedad natural!). Describo este proceso en el párrafo 45 de mi Organon. . Pero cuando esta dosis única de medicamento suscita algunas perturbaciones inéditas. lo utilizamos para transmitir nuestros pensamientos a nuestro prójimo sin poder comprender este milagro! ¿Sería acaso más razonable continuar exponiendo a la humanidad al devastador azote de las enfermedades crónicas con todos sus males. introduciendo una enfermedad medicamentosa muy análoga a la enfermedad primitiva crónica. se aniquilan siempre en cuanto se encuentran en el organismo». que dice que «dos enfermedades artificiales o naturales diferentes por su género.hubiera podido suceder si se hubieran repetido las dosis o cambiado el medicamento. ¿Qué más podrá decir a este respecto? Me ha parecido que era mi deber clamar urbi et orbi una gran verdad. Por una razón que no resulta difícil de comprender. cualquier nueva dosis del remedio. la pluma y la tinta? ¡No obstante. síntomas nuevos y el psiquismo del enfermo se encuentra cada vez más afectado. ¿Acaso hemos renunciado al arte de escribir porque nos parece inconcebible que los pensamientos puedan comunicarse a través del papel. Organon.

Por otra parte si la primera dosis ha producido una mejoría súbita. Para citar un ejemplo tomemos una dermatosis sarnosa recientemente contraída. Bajo la influencia de esta nueva técnica. porque así tenemos que actuar sobre una enfermedad subaguda. tanto más convendrá acelerar la repetición del remedio indicado y ello a intervalos mucho más aproximados que en el caso de una erupción antigua y persistente. y en este caso estamos en situación de sospechar que el medicamento ha actuado de forma puramente paliativa y en tal caso el remedio debe ser abandonado y no ser jamás repetido. . desgraciadamente. extraordinaria y chocante en una enfermedad crónica ya muy avanzada. puede deducir que el último remedio empleado sigue siendo aún perfectamente homeopático.aunque sólo se afecte débilmente. Sulphur) está particularmente indicada. 234. una rápida mejoría seguida de una prolongada agravación. como ya he dicho. administrar una segunda dosis tan pequeña como la primera (uno o dos glóbulos).esta mejoría. antes de que la primera haya agotado su acción. Cuando el observador experimentado reconoce que los síntomas propios de la enfermedad crónica que trata dejan de disminuir al cabo de catorce. agota demasiado deprisa su acción y no hace apenas progresos hacia la curación. siete días o menos aún y por consiguiente que la mejoría se detiene sin que se agrave el estado moral. sólo en ese caso conviene. una segunda dosis de la misma sustancia administrada apresuradamente. pese a que sólo producía un principio de mejoría. es siempre falaz. pero el procedimiento más seguro consistirá en repetir el mismo remedio. incluso después de una serie intercurrente. No obstante hay casos que son la excepción a la regla. sin que aparezcan nuevos síntomas de cierta importancia. diez. de su período inicial. y aquéllos que debutan en la práctica no deben jastarse de descubrirlos 84. y esto desde la primera dosis -es decir. caso raro en as enfermedades crónicas pero frecuente en las afecciones agudas o en las exacerbaciones de las enfermedades crónicas. en una sarna. si bien en otro grado de dinamización 85. sólo puede resultar muy perjudicial para el enfermo. e incluso es necesario. Cuanto más cerca nos encontremos. y es por ello por lo que hay que cambiar el grado de la nueva dinamización para permitirle así conseguir todo lo que se puede esperar de este medicamento en un caso dado 86. afección en la que la frecuente repetición de la dosis (en este caso. Esta única excepción a la regla que prohibe la repetición inmediata del mismo medicamento tiene lugar cuando la dosis del que convenía desde todos los puntos de vista y cuya acción se había demostrado saludable. 233. pero con un incremento gradual. el plano de acción sobre el que actúa la energía vital se encuentra saturado.

habrá que evitar cometer el error de cambiar demasiado apresuradamente estos diferentes medicamentos. escoger otro que corresponda a la nueva situación. en ocasiones será útil recurrir a un remedio intercurrente. 8 o 10 días) y siempre en dosis de un único glóbulo pero en diferente grado de dinamización. que esta repetición no se produzca antes de que la primera dosis administrada haya agotado casi totalmente su acción (por ejemplo al cabo de 6. Esto ha demostrado ser más útil que la simple repetición del primer remedio. la mayoría de las veces a causa de la intoxicación medicamentosa producida por tratamientos alopáticos intempestivos. por ejemplo Hepar. será preferible. cuando se trata de una enfermedad aguda. es excepcional que resulte ventajoso repetir el mismo medicamento antipsórico tras el agotamiento de su acción. las enfermedades crónicas reclaman el empleo de una serie de medicamentos antipsóricos diversos. puesto que tenemos a nuestra disposición gran cantidad de medicamentos homeopáticos. incluso en ese caso es preciso. sobre todo cuando se siente afecto por la persona tratada. según la sintomatología actual. En este último caso es más ventajoso darles primero Mercurius 30a dil. cuya dinamización convendrá modificar si hubiera que repetirlo. en interés del enfermo. por supuesto. Es una falta que comete a menudo el homeópata al asustarse en el transcurso de un episodio urgente y grave durante una enfermedad crónica. si se producen modificaciones en la sintomatología durante el tratamiento. Nux vomica o Mercurius. que ha dejado de convenir perfectamente. C. en lugar de continuar con el mismo remedio. 235. casi siempre resulta necesario en el transcurso del tratamiento administrar algunas dosis intercurrentes de Sulphur o Hepar. Aparte de Sulphur y Hepar y en algunos caso Sepia. como ya he dicho. Cuando. y más a menudo. Mi experiencia me ha enseñado que se encuentra lejos de ser excepcional la necesidad de emplear como medio intercurrente a la 30a dinamización centesimal. y esto podrá hacerse incluso en enfermos que hubieran tomado previamente azufre natural (en dosis sustancial) o baños sulfurosos. Si una modificación de los síntomas indica un cambio en el curso de la enfermedad misma. tal y como se observa habitualmente. Esto indicaría que la selección no ha sido hecha según la doctrina y que los síntomas verdaderamente característicos del caso no han sido captados. Por otra parte. no insistiré nunca lo suficiente . No obstante en las afecciones inveteradas y complicaciones. Esta repetición casi nunca resulta necesaria en el tratamiento de las enfermedades crónicas.No obstante. habida cuenta de los cambios provocados en la sintomatología. según las circunstancias 87.

los hombros y los brazos y de las rodillas a las piernas y a los pies hasta los dedos. Por este mismo procedimiento puede transmitirse la acción terapéutica del medicamento homeopático dinamizado. La acción por ejemplo variará: 1) aumentando el número de glóbulos en el frasco. su difusión se realizará en la superficie de la membrana pituitaria de las fosas nasales y en toda el área pulmonar. El antídoto ejerce de esta forma con mayor rapidez su influencia sobre los nervios y produce más rápidamente . es decir. más profundas. y ello para cada dosis. a los que no obstante el enfermo podrá volver a sensibilizarse tras haber recurrido a las maniobras tranquilizantes del magnetismo. del vértex (sobre el que se mantiene la mano abierta durante aproximadamente un minuto) hasta la nuca. Este se realizará con un pase lento. con un único globulito. a condición no obstante de que se encuentren al abrigo del calor y de los rayos del sol. repetido si es necesario. Esta repetición excesivamente frecuente embrolla totalmente la sintomatología existente y sitúa al enfermo en un estado en que ningún efecto curativo puede manifestarse ya. 4) mediante inhalaciones más prolongadas. sino que el remedio no produce más que un muy breve alivio fugaz. Inhalación medicamentosa en seco Por otra parte en los sujetos hipersensibles he encontrado un procedimiento para minimizar y restringir los efectos de una dosis medicamentosa. 236. 3) mediante inspiraciones más enérgicas. 2) metiendo glóbulos más grandes. Consiste en colocar bajo la nariz un frasquito (virgen) de 3 cc aproximadamente con un único glóbulo medicamentado en alta dinamización 89. El procedimiento que acabo de describir presenta grandes ventajas en las imprevistas circunstancias que tan a menudo impiden o interrumpen el tratamiento de las enfermedades crónicas. incluso si son utilizados con frecuencia para inhalaciones repetidas.sobre la puesta en guardia contra el error. en grados variables según la forma de inhalación. Los glóbulos medicamentados encerrados en frascos ámbar bien cerrados. Este último modo de empleo aumenta en cerca de cien veces la acción del remedio en relación con la inhalación sencilla realizada débilmente si ésta se practica una sola vez. conservan sus virtudes curativas intactas durante muchos años. más fuertes. A partir de este momento no se puede esperar ninguna influencia terapéutica de estos medicamentos 88.

Pero para ello la dosis del que se hace inhalar debe ser suficiente para que opere el efecto deseado sin que pueda incrementarse su acción ni prolongarse más allá del tiempo deseado. y de no conocerse el antídoto. 239. Cuando un médico homeópata mediocre. efectivamente le sucederá el observar que desde los primeros días que siguen a la administración de un remedio homeopático (que en realidad no ha sido perfectamente bien seleccionado) síntomas inquietantes. En efecto. hay que antidotar de inmediato este medicamento. a título exclusivamente paliativo. evitando dañar al enfermo y para responder a su deseo 90 de tener remedios para tomar todos los días. Tal y como he expresado más arriba se ha dado el caso de hiperescrupulosos que han temido que la lactosa ejerciera por sí misma efectos medicamentosos. 237. No obstante. Aprovecho esta ocasión para añadir que considero al azúcar de leche un don inapreciable de la Providencia. se prolonga. desaparecen como por encanto bajo su influencia. le digo en dos palabras que en tal caso puede administrar todos los días 15 cgr. preocupado por bagatelas y carente de buen sentido.. En cuanto el médico se da cuenta de que tras esta pseudomejoría se produce una sensible agravación. Pero desgraciadamente y en los días siguientes vuelven los trastornos. contraria.los efectos beneficiosos que de él se esperan.. es extremadamente raro que la dosis que ha producido esta falaz mejoría siga actuando de forma favorable. la agravación se instala. por supuesto yo ya había pensado en ello y puedo afirmar que esta aprensión es absolutamente infundada.. tales como antiguas y persistentes algias violentas. es decir. convulsiones tónicas o clónicas. deberá buscarse un nuevo remedio homeopático más apropiado para el presente caso. 238. como se observa corrientemente tras la aplicación de remedios de medicina académica. el medicamento que desde el principio había ejercido una acción enantiopática (acción antipática. Esto prueba al médico que el medicamento actúa de forma enantiopática. varias semanas). Incluso cuando el accidente ha sido salvado el medicamento antipsórico que había sido administrado previamente sigue en ocasiones actuando durante cierto tiempo. de polvo de Saccharum lactis 91 en frascos numerados y que será siempre tomado a la misma hora en que administró el primer medicamento. paliativa) es decir parecía haber . y que justo tras la ingestión del remedio el paciente se cree ya curado y librado de sus males. Mejoría rápida seguida de una larga agravación Esta observación debe poner en guardia al médico homeópata. me pregunta sobre lo que tiene que dar a los enfermos en el intervalo que se extiende entre la primera toma y el agotamiento de su acción (o sea. etc.

paliativamente. es decir. serie de trastornos tras cólera con sensación de lo que se encuentre a su alcance. En tales casos será útil combatir los trastornos fisiopatológicos que suceden a la administración de un medicamento que actúa enantiopáticamente. Convendrá vigilar su acción durante algunos días tras su administración. oponiendo otro medicamento (antídoto) indicado en la Materia médica pura.proporcionado un alivio manifiesto. Vejación. Sintomatología y tratamiento de las indisposiciones (Accidentes transitorios) Entre los accidentes que no perturban el tratamiento crónico más que de una forma transitoria citaré la serie siguiente con los síntomas que les corresponden. hasta que los últimos síntomas de agravación hayan desaparecido y nos volvamos a encontrar en el Statu quo ante. que una segunda dosis del mismo remedio pueda producir. vejación con cólera y tristeza contenida o secuelas de una vergüenza oculta. Al menos esto es lo que he observado con Ignatia por ejemplo. . una mejoría sostenida. Afecciones intercurrentes 240. cuando nos encontramos en la fase de agravación. SINTOMATOLOGÍA Rencor. los Archivos de STAPF o los Anales de medicina homeopática. Vejación. en el caso de que la primera dosis tras la mejoría haya producido la agravación del enfermo. es decir. Será entonces el momento más apropiado para retomar el tratamiento crónico del enfermo mediante un nuevo medicamento antipsórico escogido tras una nueva revisión de su sintomatología actual. un efecto contrario. Malhumor con indignación ruidosa y deseo de tirar todo lo que se encuentre a su alcance. alteraciones tras cólera con fiebre en sujetos violentos y enfurecidos. será uno de los escasos medicamentos con efectos alternantes y podría suceder entonces. antipáticamente.

.......................... ................................. Amor defraudado con celos................. REMEDIOS Ignatia . ....... Trastornos tras espanto mezclado con cólera (casos antiguos)....... Trastornos tras sustos con miedo y espantos (casos recientes)........ Amor defraudado con pena silenciosa......Indignación oculta (silenciosa).......... CONSEJOS TERAPÉUTICOS ........

Chamomilla Bryonia Staphisagria Colocynthis Ignatia Hyosciamus .

Opium Aconitum SINTOMATOLOGÍA Nostalgias con mejillas carmesí. eventual-mente con humor llorón. Fuerte enfriamiento. Algias variadas tras enfriamientos. . Astenia post-hemorrágica o por pérdida de fluidos vitales.

Indigestión por alimentos grasos.Coriza con anosmia.. Indigestión con fiebre. Indigestión con eructos con el gusto de los alimentos ingeridos.... Esguince y luxación.. sobre todo cerdo. con náuseas. angustia.. Acceso de sofocación tras enfriamiento. CONSEJOS TERAPÉUTICOS Permanecer en habitación o incluso en cama .... Indigestión por exceso de alimentos.. Indigestión por frutas. vómitos. escalofríos. Diarrea tras enfriamiento. Contusiones con o sin herida. . frío en general. tras enfriamientos.

........ ........ Arnica.... Pulsatilla Antimonium crudum en alta dinamización.. Bryonia Dulcamara Ipeca Rhus toxicodendron..... Ayuno............ Arsenicum inhalado.......... REMEDIOS Capsicum China Coffea cruda Nux Vomica Pulsatilla Un poco de café solo...... ........Régimen estricto: sopas ligeras.

párrafos 101-102). No obstante no es infrecuente en la terapéutica de las enfermedades crónicas mediante remedios antipsóricos tener que recurrir a los remedios no antipsóricos. Un médico homeópata inteligente sabrá conocer rápidamente el momento de la curación de la afección intercurrente. sino que incluso lo interrumpen durante un período bastante prolongado. No obstante incluso en este caso cuando la nueva enfermedad no es demasiado grave bastará en ocasiones con hacer inhalar un nuevo glóbulo embebido con el medicamento requerido. Fiebre con sensación de intenso calor tras enfriamiento. Esto sucede cuando enfermedades intercurrentes. provocadas por causas meteoropáticas o telúricas actúan sobre la afección crónica y no sólo trastornan el tratamiento homeopático. a no ser que el tratamiento antipsórico debe ser siempre suspendido hasta que termine de curarse la afección intercurrente.Arnica SINTOMATOLOGÍA Quemaduras. CONSEJOS TERAPÉUTICOS Compresas húmedas de agua templada a las que se añadirá una muy alta dinamización de Arsenicum. En tales circunstancias hay que recurrir al método homeopático habitual y por ello no añadiré aquí nada (ver Organon. incluso si ello exige esperar algunas semanas en los casos más enojosos. su terminación y el momento en que la afección crónica reemprende su curso. epidémicas o incluso sólo esporádicas. o simplemente compresas de alcohol calentadas al baño maría a 45o y mantenidas durante horas. REMEDIOS Arsenicum Aconitum 241. . De esta manera se acorta mucho el tratamiento.

CHINA no conviene más que en las fiebres intermitentes endémicas que se . como la viruela. Entre los no antipsóricos he hecho casi siempre excepción con CHINA. muy difícil de curar. estudié el miasma psórico y encontré su terapéutica adecuada. la quinina no hace más que suprimir el tipo febril y conduce progresivamente a una verdadera caquexia química. lenta.. el sarampión. con ciertas modificaciones. De donde se deduce que la terapéutica de estos estados exige también casi cada año específicos diferentes. e incluso bajo la forma concentrada de su alcaloide. vengo observando que las fiebres epidémicas intermitentes difieren casi cada año en su carácter y en su sintomatología. Las fiebres intermitentes tienen una tendencia a renovarse casi cada año. etc. porque en dosis masiva y repetida. en general acompañada de un episodio febril. Desde que descubrí.. 242.. remitente o intermitente. ya se trate de fiebre aguda continua. por no citar más que algunas. la disentería. Se deben distinguir de las afecciones epidémicas intercurrentes de sintomatología fija.Las afecciones intercurrentes epidémicas y esporádicas presentan una sintomatología variable. no pretendo excluir ninguno de los demás medicamentos o antipsóricos para que responda al conjunto de los síntomas de la fiebre reinante y se adapte tanto a la naturaleza de los accesos como a los síntomas presentes en los períodos apiréticos. la difteria. de los cuales he aquí los más corrientes: Aconitum napellus Carbo animalis Ammonium muriaticum Carbo vegetabilis Antimonium crudum Cina Arnica montana Menyanthes trifoliata Arsenicum album Natrum muriaticum Belladonna atropa Opium Calcarea ostrearum Pulsatilla nigricans Capsicum annuum Spigelia Y para aquellos casos más complicados puede acudirse excepcionalmente al recurso de las alternancias siguientes: Nux vomica con Ipeca Cina con Capsicum Arnica con Ipeca Sin embargo.

cuando han recorrido su ciclo. bajo la forma de un único pequeño glóbulo dado a chupar o tomado por inhalación. en una o dos dosis y en alta dinamización y en pequeña cantidad. pero únicamente si se asocia a una terapéutica antipsórica. es decir. sobre todo si la fiebre era importante. el médico homeópata seleccionará el nuevo medicamento antipsórico y evitará aquel que corresponda al cuadro patológico que había precedido a la enfermedad intercurrente. siempre al término de cada acceso febril. Entonces se dará el remedio antipsórico indicado. en realidad no lo ha curado completamente y ello a pesar de haber corregido el género de vida y llevar un régimen estricto. sarampión. Por esta técnica el restablecimiento del enfermo es más seguro y ciertamente más fácil. púrpura miliar.observan en las comarcas pantanosas. Terapéutica de las fiebres intermitentes epidémicas La experiencia me ha enseñado que al comienzo del tratamiento de una fiebre intermitente epidémica. que tras ver cómo lo había mejorado en su estado mediante específicos homeopáticos. Las localizaciones mórbidas antiguas son llevadas a otras regiones del cuerpo. es decir. le sucederá frecuentemente. El médico homeópata sabrá seguramente curarla según los preceptos desarrollados en esta obra. de Hepar. escarlatina. Aquí conviene darse cuenta de que es bastante común que epidemias de viruela. aparecen nuevas manifestaciones (llamadas ordinariamente enfermedades consecutivas o secuelas) que se agravan y por fin amenazan con hacerse crónicas. visto el papel capital que juega la psora en todas las epidemias de fiebres intermitentes. tosferina. Sulphur o Hepar son necesarios al comienzo de este tratamiento. Estos enfermos. Se esperará su efecto algunos días hasta que la mejoría deje de progresar. 243. para hacer desaparecer el obstáculo psórico se obtiene un resultado más seguro comenzando por una única microdosis de Sulphur. afecciones tíficas diversas. bien sin tratamiento . Si es llamado a tratar un caso nuevo de una de estas enfermedades intercurrentes. pero en un sujeto afectado por una afección crónica aún no tratada homeopáticamente. el que concuerde mejor con los síntomas de la epidemia reinante. disentería abdominal. Es raro que estas afecciones intercurrentes y su tratamiento no aporten algunas modificaciones de los síntomas primitivos de la enfermedad crónica que sufría el paciente anteriormente. de los que no se conocen antecedentes. Aparte de este cuadro mórbido. Por el contrario. sufren de una psora latente que está a punto de manifestarse. de los síntomas que existen aún. o. a las que cura perfectamente. si los síntomas lo confirman.

pese al uso de la quinina. 244. y sobre todo los que han sufrido tantos tratamientos inapropiados y absorbido gran cantidad de intoxicantes prescritos por la alopatía. ¿No es cierto que se observa que los habitantes de las regiones pantanosas. lo que obligaría entonces a emplear otro antipsórico basado en el conjunto de síntomas actuales. o el ambiente (hábitat). la psora desarrollada cuyas manifestaciones hasta el día de hoy no han podido ser curadas por la medicina clásica. ¿por qué no podría aclimatarse a las regiones húmedas y pantanosas? ¿No se lo impedirá este .. siempre y cuando el enfermo no lo haya usado recientemente. Una cura antipsórica bien conducida puede llevar a destruir la susceptibilidad a las influencias meteoropáticas húmedas y puede crear una inmunidad que permita en adelante a estos sujetos vivir sin molestias en esas regiones pantanosa. a menos que se les administre un tratamiento antipsórico apropiado? Si se curan. Todas estas afecciones epidémicas y esporádicas agudas. ¿No es cierto que el ser humano puede acostumbrarse perfectamente a los extremos de temperatura y vivir tanto en los trópicos como en las regiones polares? Vive en la cima de las montañas. febriles o afebriles. dejan al organismo en un estado de astenia y de agotamiento anormal. no siempre logran. Muchos enfermos también afectados por procesos intercurrentes pueden incluso sucumbir. 245.. es ciertamente Sulphur.alopático o bajo un tratamiento homeopático insuficiente. Los médicos de la Escuela clásica dicen que ha muerto como consecuencia del sarampión. sobre todo en los países cálidos. o incluso después de un tratamiento homeopático serio. Las causas de este estado hay que buscarlas en una psora precedentemente latente que de pronto surge bajo la apariencia de exantemas análogos a la erupción psórica bajo otros aspectos patológicos que cuando no son tratados según la pura doctrina homeopática no tardan en agravarse rápidamente 92. es a este último tratamiento esencialmente a quien se lo deben. si van a vivir a una región seca. De todas las causas físicas propias para desarrollar la psora latente. pero estas consecuencias o estas secuelas no olvidemos que son debidas a una causa fundamental ignorada. librarse de la fiebre intermitente. porque es el más frecuentemente apropiado. ninguna es tan poderosa. exigen a menudo. En estos casos lo que me ha parecido más conveniente.. como los efluvios de los pantanos 93. Cabría atribuir en gran parte la rebeldía de las enfermedades endémicas a una complicación psórica o a la psora misma modificada por el género de vida. un tratamiento antipsórico de sostén. incluso después del tratamiento homeopático específico. etc. al aire más seco.

es decir. al que los efluvios y miasmas de que se cargan los sitios pantanosos y húmedos sobre todo en las comarcas calientes hacen surgir del fondo de la economía favoreciendo el despliegue de afecciones crónicas de toda índole y particularmente aquellas que afectan a la glándula hepática? Ley de curación En la terapéutica metódica y homeopática de una enfermedad crónica se observa. como accesos de histeria. que sin embargo el médico debe combatir hasta su completa desaparición pues el menor indicio mórbido . En cuanto a las afecciones periódicas. pues sería hacer una cura parcial. etc. reumatismo. deberá tener cuidado de subrayar de entre los síntomas cotidianos aquellos que reaparecen después de no haberse manifestado en mucho tiempo. mientras que los síntomas más antiguos y los más tenaces. se obtiene con frecuencia su rápida desaparición gracias a la homeopatía bien indicada. En el relato que día a día escribe el enfermo alejado de su médico durante el uso de medicamentos antipsóricos. pasa de nuevo insensiblemente al estado de psora latente. Pero para realizar una verdadera curación radical y completa del enfermo hay que instaurar un tratamiento constitucional suficientemente largo. los más recientes. vemos como los síntomas se debilitan y pronto no percibimos más que restos. cuando el fin del médico es curar al enfermo en su totalidad y por ello deberemos disculpar su ignorancias. no desaparecen hasta el final.. los primeros anuncian que el antipsórico ha dado con la raíz del mal lo que acelerará mucho la curación radical. epilepsia. de la misma manera que los alópatas. son también los primeros en desaparecer. Jamás se cederá a la petición de un enfermo que desee librarse de tal o cual síntoma particularmente molesto antes que de otro. que los síntomas aparecidos últimamente. pero aquellos que no había experimentado nunca y que observa por primera ver deberá destacarlos... cuando no ha sido modificada o camuflada por tratamientos alopáticos. incluyendo sobre todo las afecciones locales persistentes. los otros indican cuando reaparecen con frecuencia y de forma cada vez más llamativa que el remedio no es perfectamente homeopático y que hay que suspenderlo durante cierto tiempo y sustituirlo por otro que esté en armonía con el conjunto sintomático. a fin de desembarazarle completamente de la psora. visiblemente disminuida.terrible enemigo de su salud al que he llamado psora. Además esto no es beneficioso. Regreso de los síntomas antiguos Cuando la enfermedad. después de la desaparición de las demás manifestaciones mórbidas y de que todo lo demás anuncie el retorno a la salud.

pues en éstas la naturaleza se opone. no se ha producido en absoluto. que su curación es rápida cuando se logra en el curso de uno o dos años sobre todo si esta afección crónica ha durado veinte o treinta o más años. Y esta duración de uno o dos años sólo es posible si el enfermo no ha sido demasiado intoxicado por dosis masivas alopáticas durante ese período. la observancia del precepto de Celso. por ejemplo. de nuevos trastornos. ¡Que error! Tiempo tendrá de convencerse de la verdad de lo que anticipo cuando estas enfermedades. Cito. así como de enfermedades intercurrentes esporádicas o epidémicas! Pero no hay que pedirle la misma rapidez 94 en las viejas infecciones crónicas.podría un día reproducir la antigua enfermedad. El enfermo espera de su médico. en seis meses o un año. vuelvan a surgir bajo la influencia de emociones o acontecimientos desagradables. un margen mucho más largo en sujetos de más edad o viejos. Puede considerarse. De aquí que sea necesario un carácter firme y perseverancia. pretendidamente restablecidas y en las que el tiempo debería terminar la cura. pero no extrañará si nos tomamos la molestia de considerar que se trata de destruir un virus que ha penetrado hasta las raíces profundas del organismo entero ¡durante toda su . Un profano se imagina que el resto es obra del tiempo. la curación. el carácter de los miasmas cuya actividad aún no se ha extinguido. tres o incluso varios años. de hecho. dos. como se observa frecuentemente a lo largo de la vida. En sujetos jóvenes afectos de enfermedades crónicas y que aún gozan de fuerzas suficientes se puede esperar una curación más rápida. aunque esté avanzada e incluso considerada como excelente por personas no adiestradas en la observación rigurosa exigida por la homeopatía. Esta duración puede asustar a primera vista. Que no se extrañen a partir de este momento de ver aparecer la enfermedad bajo formas antiguos o nuevas. que hayan hecho su proceso irreversible. tuto es jucunde. hará falta. como un derecho sagrado. Ahí está. Es difícil establecer reglas fijas sobre la duración del tratamiento de las enfermedades crónicas. ¡Y cuánto más aun del médico homeópata concienzudo tratándose de enfermedades agudas que provienen de causas accidentales y transitorias. y ello utilizando el mejor tratamiento posible por parte del médico y una estricta observación del régimen y del género de vida por parte del enfermo. por supuesto. Es ahí como la hidra de agua dulce a la que se le han cortado varios brazos los hace crecer de nuevo con el tiempo. así como una favorable influencia de su entorno. 247. e incluso que se agraven y progresen. no obstante. que dice que el hombre de arte debe aportar a la curación de las enfermedades tanta rapidez y seguridad como suavidad.

pero sin dormir porque el sueño retrasa algo la acción farmacodinámica del medicamento. Esto se nota incluso desde el comienzo del tratamiento. sin temor de que este proceder perjudique al tratamiento antipsórico en curso. discusiones o conversaciones fatigosas y. trabajos absorbentes. todas las ramas de esta hidra de mil tentáculos se necesita nada menos que el tratamiento más regular. lejos de ser un obstáculo al tratamiento de la psora lo reclama las más de las veces. bien en seco o bien disuelto en dos o tres gotas de agua. 247 bis. es útil darles en inhalación el quinto día de la regla una alta dinamización de Nux vomica en la dosis de un sólo glóbulo 97. tiene lugar de forma proporcional a la liberación de esta misma naturaleza del enemigo que la oprimía 95. 248. Por largo que sea el tratamiento homeopático bien conducido se ven rehabilitarse visiblemente las fuerzas del enfermo. en el curso del tratamiento crónico. Sin embargo durante esta hora el enfermo debe evitar en la medida de lo posible. Después de esperar cuatro o seis días se administrará el remedio antipsórico.vida! Y que para secar. En estas circunstancias el tratamiento homeopático demuestra su notable eficacia 98. de los que se vierte el contenido directamente sobre la lengua. más perseverante. tanto más cuanto que ciertas mujeres aparentemente sanas pueden presentar en esta circunstancia toda una serie de trastornos que demuestran su profunda . Esta restauración. o sea el cuarto día de la regla. Está absolutamente contraindicado administrar un medicamento antipsórico los días que preceden a la menstruación o durante la misma. mientras se va aproximando a la curación de darle Nux vomica de la misma manera. El embarazo. se tomará la precaución. Repetidas experiencias me han enseñado que en mujeres con reglas adelantadas o expuestas a menorragias. si así puede decirse. relajado. el cálculo. toda tensión del espíritu que pudiera ser provocada por la lectura. El momento más apropiado para tomar un medicamento antipsórico durante el tratamiento de una afección crónica parece ser la mañana antes del desayuno mejor que la noche. se recomienda permanecer media o una hora sin beber ni comer. más vigoroso ayudado por toda la paciencia y la sumisión del enfermo a las reglas impuestas. cualquiera que sea su término. Después de haberlo absorbido. cualquier emoción. Si acaso a partir del cuarto día de regla se puede pensar en ello. obra de la naturaleza sola. pero solamente en casos urgentes. Si queremos obtener una acción menor se administrarán polvos numerados 96. Sin embargo en los sujetos hipersensibles y muy nerviosos. sin necesidad de recurrir a toda esa serie de drogas supuestamente fortificantes y estimulantes.

? ¿Y cuánto tiempo dura el alivio proporcionado por estas eliminaciones? Es solamente momentáneo y muy precario. sus sinapismos. Por regla general nunca se administran medicamentos directamente al lactante. ¿Ha hecho la alopatía algo mejor hasta el momento para la curación fundamental de las enfermedades crónicas? ¡Ha imitado a la naturaleza.impregnación psórica. Actúan así suavemente. librada a sí misma para salvar temporalmente enfermos en el transcurso de las afecciones crónicas o durante los episodios agudos graves que las siguen? Nada más que subterfugios que no hacen más que paliar. por más que el enfermo le asegure que tiene la costumbre desde hace tiempo de ir a sudar en un baño caliente. Terapéuticas coadyuvantes ¿Qué puede esperar la ciega naturaleza. Esta pérdida de jugos vitales y la astenia consecuente no hacen más que agravar la situación. así como la moda. causante de todos los accidentes que combatía. han llevado hasta la extravagancia? ¿Es más dichosa con sus sudoríficos. etc. Deben ser administrados a la madre o la nodriza. agotando aún más las fuerzas. hemorragias diversas. 249. tanto en cantidad como en calidad. y ello de manera imperfecta. sus abscesos de derivación o de fijación. prontamente y de forma perfectamente eficaz. apropiados únicamente para acelerar la pérdida de sus enfermos que debe por el contrario evitar con cuidado que estos últimos no los empleen accesoria o secretamente. aportando una paliación menos eficaz e incluso acelerando la ruina general de sus víctimas! ¿Para qué han servido y sirven cada día estas innumerables legiones de drogas condecoradas con el título de resolutivas. ¿No asistimos en estos casos a toda una serie de manifestaciones emuntoriales bajo la forma de diarreas. He dicho que el embarazo lo reclama. sudores. purgantes. pues conviene aplicar aquí las dosis más pequeñas. porque esta gran función en la vida de la mujer hace resurgir 99 toda una serie de síntomas de la psora interna. vómitos. sangrías. de hacerse . evacuadoras. pero sobre todo consagrarse en escoger los perfectamente antipsóricos. sus ventosas? Se ha desdeñado la naturaleza sin siquiera tocar la esencia del mal. tiene tan poca necesidad de estos procedimientos. incluso úlceras. El verdadero homeópata. ¿No es esta una situación en que se exalta la sensibilidad física y moral? Estimula claramente la acción del medicamento antipsórico y pide al médico prudencia en la prescripción a establecer. que conoce los medios para curar radicalmente las afecciones crónicas por la administración de medicamentos antipsóricos. sus vejigatorios. El bebé los absorbe de la leche que mama (lactancia medicamentosa). cuya cantidad. En el curso de su tratamiento.

Vestimenta Lo mismo digo de las ropas de lana. una. Se elegirá la mejor estación para ir desacostumbrando al sujeto. sustituirá a la lana y el tejido de lino al algodón. Pero que quede bien claro que sólo se utilizará al principio del tratamiento homeopático y antes de que el medicamento antipsórico haya tenido tiempo. pues tiene el mayor respeto por la vida y por las fuerzas de sus pacientes. purgarse. y he dicho acción puramente mecánica. dos o tres veces. y vaciar el intestino. sobre todo si se trata de Lycopodium o de Sulphur. por su acción consecutiva. Sin embargo. incapaz de perjudicar. No tienen necesidad de volver a recurrir a estas prácticas agotadoras. Estas consideraciones son relativas únicamente al período de su supresión. Pero esto se hace innecesario en el transcurso de un tratamiento crónico ya que el remedio antipsórico bien seleccionado. que a falta de un medio más eficaz los médicos clásicos prescriben por ser capaces según ellos de prevenir los enfriamientos. actúa muy favorablemente sobre el intestino y sobre el estreñimiento. No hay más que un solo caso en que esté permitido hacer lavados con agua tibia.una sangría. es el de un estreñimiento de varios días de duración demasiado incómodo para el enfermo que vemos en muchas afecciones crónicas. . precaución que ha sido claramente exagerada y se ha convertido en bastante molesta para muchos enfermos. que calienta pero irrita menos la piel. se eliminarán con gran ventaja para el paciente. puede ser útil al comienzo del tratamiento crónico disminuirlos un cierto tiempo antes de cerrarlos definitivamente. Un médico homeópata perfectamente competente en su ciencia y en su arte -y gracias a Dios hoy no escasean. es decir que pretendiendo curar en realidad debilitan a sus enfermos. Se sobreentiende que se esperará a que la cura haya mostrado ya su eficacia. Estará incluso autorizado repetir esta inyección. ni a ninguna otra semejante. No se considerarán los abscesos de derivación que debilitan siempre a los pacientes. salvo que los tengan desde hace cierto tiempo. de no haberse producido ningún resultado un cuarto de hora después. 250. el verdadero médico jamás tendrá la peligrosa complacencia de conceder a sus pacientes la continuidad de semejantes procederes. El algodón. de liberar al sujeto de estas incomodidades.no sangra jamás a sus enfermos. Estos métodos los deja para los homeópatas principiantes 100 que no han hecho sus pruebas y a los homeópatas que practican una medicina bastarda ignorando los extraordinarios recursos de la homeopatía aplicada según la doctrina y que hacen uso de ésta Contradictio in adjecto. ponerse ventosas y sienta esa necesidad. por supuesto gradualmente. pues en cuanto la cura antipsórica haya hecho algunos progresos. pues entonces el enfermo se defenderá mejor de los enfriamientos.

Hoy me arrepiento de haber indicado este proceder. Ningún remedio casero. Alejar todos los artículos de perfumería. los chocolates medicinales o con licor. en aplicaciones locales de alrededor de 12o C 101 la reemplaza ventajosamente. Recomiendo por tanto abstenerse de un método del que se puede abusar tan fácilmente y tanto más cuanto que la hidroterapia incluso fría. Suprimir las infusiones de valeriana y todas las tisanas de plantas medicinales. Evitar el uso de polvos y elixires dentífricos. mentol. Así: Ningún remedio alopático junto con los remedios homeopáticos. todo aquello que encierre propiedades medicinales deberá evitarse cuidadosamente tanto al interior como al exterior. menta. incluso en aquellos en que era costumbre. 251. timol o salol. Los baños calientes y demasiado calientes en los que a menudo tantas personas tienen una gran fe no deben autorizarse porque casi siempre son debilitantes. Se recurrirá a afusiones de agua de manantiales fríos durante uno a tres minutos. un régimen apropiado y un tratamiento antipsórico adaptado rigurosamente al enfermo. anís u otros. En resumen. Los caramelos pectorales a base de liquen de Islandia. o bien a duchas o hidroterapia a chorro durante uno a cinco minutos y según los casos una o varias veces por día. aguas de colonia y jabones perfumados o medicinales y todos los artículos de lujo análogos. había dado. las pastillas de menta. sobre todo los de alcanfor. conjuntamente con bastante ejercicio al aire libre (deporte razonable).Ya he hablado de excluir durante toda la duración del tratamiento antipsórico todo aquello que pueda contrariar la acción favorable de las pequeñas dosis utilizadas en homeopatía. en la primera edición de mi Tratado de las Enfermedades Crónicas. Al final de esta enseñanza general sobre los medios coadyuvantes que pueden acompañar al tratamiento de las enfermedades crónicas. Introducción a la materia médica . el consejo de recurrir a la electroterapia en dosis muy débiles para reanimar ciertas regiones del cuerpo afectas de parálisis o hipoestesia. pues la experiencia me ha enseñado que las corrientes empleadas eran demasiado fuertes y perjudicaban al enfermo. Nunca son indispensables y las duchas parciales o completas con un buen enjabonado desempeñan perfectamente el mismo fin y sin ningún inconveniente.

o habiendo desaparecido espontáneamente por sí misma por el efecto de alguna causa violenta (ver casos 6. más arriba). La plica de Polonia y de Corintia. a los que se añaden dolores espinales. después de atravesar tantos millones de organismos. la . las malas condiciones de la vivienda. convulsiones. y en los adultos. es decir los síntomas obtenidos por la experimentación fisiopatológica sobre individuos sanos y sensibles. gota tofosa. nerviosismo. afección ligada anteriormente a la ingestión de maíz deteriorado traduciéndose clínicamente por un eritema recurrente de las partes descubiertas expuestas a la luz. neurastenia. bajo semejante abundancia de variadas formas patológicas. etc. se expondrán según sus efectos puros. porfirinuria.. escrófula. 21. pudiendo evolucionar hacia la caquexia y la muerte.Los medicamentos homeopáticos que la experiencia de más de cincuenta años me ha demostrado hasta ahora que son los más indicados para combatir las enfermedades crónicas. melancolía e incluso idiocia. la pelagra de Lombardía. Este parece ser el origen que ha permitido al miasma psórico. la lepra tuberosa de Surinam. tan diferentes las unas de las otras según las influencias climáticas. entendiendo por tal la erupción sarnosa puramente local o generalizada. trastornos digestivos. 252. 39 y 67a. aftas. lengua roja. herpes circinado.. no esté indicado y no sea necesaria una mayor cantidad de medicamentos y esto no cambia en nada el hecho de que la psora sea el origen común de todas las enfermedades crónicas que no son ni sicóticas ni sifilíticas. tuberculosis. mucho más extendida y más rica que la de otros dos agentes infecciosos. la sarna noruega o Radesyge (dermatosis ulcerativa). esta enfermedad miasmática tan antigua. al final de esta monografía. circunstancias impuestas por la ausencia de ejercicio. no podía dejar de transformarse y engendrar la increíble multiplicidad de afecciones observadas en toda la gama de sujetos afectos de enfermedades crónicas. por ejemplo. Todos aquellos que se molesten en reflexionar comprenderán que frente a la sintomatología de la psora.). el aire viciado de las ciudades cuya mortífera acción es nefasta sobre todo para los niños (factores condicionantes de raquitismo. Por ejemplo el Sibbens o treponematosis de Escocia. osteomalacia. La psora. diarreas (a menudo trastornos mentales). que fue desalojada de la piel por el deplorable artificio de pomadas y ungüentos diversos. La etiología de esta inveterada cronicidad se remonta a la supresión de la manifestación externa cutánea. cada uno de los cuales poseía su constitución propia y vivía en condiciones particulares. la higiene y el género de vida. la constitución. a la syphilis o a la sycosis. y se tratarán con las indicaciones terapéuticas de aquellos que convienen a la psora. No tenemos necesidad ni con mucho de tantos medicamentos contra la syphilis o contra la sycosis como contra la psora.

si los sujetos no han sido sobrecargados por el funesto . enfermedades que nosotros tratamos perfectamente bien en homeopatía. psóricas. Sin embargo a veces ciertos indicios me han puesto sobre la pista como por ejemplo la utilidad que los polacos atribuyen al Licopodio contra la plica. a los que la analogía me ha hecho incorporar algunas sustancias animales. eran indispensables en la terapéutica curativa de la psora. Por lo demás estoy convencido de que los que poseemos hoy bastan ya para curar seguramente casi todas las enfermedades crónicas no venéreas. A menudo se me ha preguntado en qué síntomas es posible reconocer de entrada un específico antipsórico. con la psora. los alcalís. es necesario en principio aniquilar la psora con un tratamiento antipsórico apropiado.frambesia o pian de las Antillas.. La analogía en su naturaleza entre Sulphur -el principal de los antipsóricos. me ha incitado a utilizar estos últimos. pero a lo largo de mis estudios sobre los efectos puros de ciertas sustancias energéticas. así como otras sustancias combustibles de los reinos vegetal y mineral. No sabría decir si existe algo apreciable a la vista. etc. es decir. Sin embargo. las ventajas terapéuticas aportadas por el Guayaco. teniendo en consideración que ante todo tratamiento sifilítico con Mercurius. constatados desde tiempos antiguos. 253. el bocio al principio y hasta el final de los valles profundos. he observado toda una serie de síntomas que presentan una marcada analogía con los de las afecciones psóricas evidentes. cuando se era impotente para curar las enfermedades venéreas con toda clase de preparados mercuriales a la vista de sus complicaciones. el cretinismo en las gargantas de los Alpes.. Tras esta exposición se puede deducir la necesidad de una panoplia terapéutica extensa para combatir todas estas formas clínicas tan numerosas como variadas de la psora interna. la observación patente de la forma tan impresionante en que ciertas hemorragias se detienen con fuertes dosis de sal de cocina (Natrum muriaticum). es útil recordar que no pueden clasificarse como antipsóricas más que las sustancias cuyos efectos puros sobre el individuo sano anuncian la posibilidad de usarlas homeopáticamente contra las afecciones psóricas en las que el contagio es patente. los ácidos. En general he reconocido. Su número no es en modo alguno limitado y podrá aumentar con el tiempo. la Astenia virginensuam en Virginia. que la mayor parte de las tierras. para combatir el complejo psórico-venéreo. el Tsoemoer de Hungría. es decir experimentadas sobre mí y sobre mis alumnos.y Phosphorus. según la sintomatología de sustancias experimentadas en individuos sanos. sus sales y varios metales. las bubas llamadas yaws en Guinea. vista la riqueza de sus manifestaciones clínicas. la zarzaparrilla y el Mezereum.

a un procedimiento absolutamente nuevo del que nadie tuvo idea antes del descubrimiento de la homeopatía. y la homeopatía está orgullosa de haberlo descubierto. 254. sino aún a poner de manifiesto de manera increíble virtudes curativas latentes y nuevas hasta entonces desconocidas. la arcilla. como el oro. Cuántas sustancias en la naturaleza parecen no tener en estado bruto más que propiedades medicinales incompletas o insignificantes. las drogas o materias primas. incluso en dosis mínimas. definitivamente . para volverlas capaces de curar las afecciones mórbidas de una forma que de pleno derecho se puede calificar de incomparable. sino que cambia y modifica sus propiedades fisico-químicas de tal manera que de insolubles. Estas sustancias. estas mismas sustancias se hacen. e incluso al mercurio si es necesario. si su fuerza vital no está demasiado afectada y si no se presentan demasiadas circunstancias externas desfavorables que imposibiliten la curación. gracias al nuevo procedimiento homeopático aplicado como en las sustancias precedentes. Al margen de los medicamentos antipsóricos se deberá a veces recurrir a otros remedios homeopáticos. llegan hoy en día no sólo a yugular la violencia de su acción. por esta fricción o sucusión prolongada. Este fenómeno roza en cierto modo el prodigio. tienen acciones tan violentas. se llegan a desarrollar progresivamente las propiedades y virtudes que les son inherentes. Pero precisamente por un modo de preparación absolutamente nuevo y revolucionario la homeopatía llega a transformarse en potencias curativas de lo más enérgico. Sometiendo las sustancias medicinales brutas. otras. queman o destruyen incluso los tejidos con los que se ponen en contacto. Farmacopraxia Consideraciones homeopáticos.método alopático con graves enfermedades medicamentosas. el cuarzo. Otras sustancias heroicas. que corroen. como el arsénico y el sublimado corrosivo. llamados apsóricos 102. por el contrario. por ejemplo. como la sal de cocina empleada diariamente y el polvo de licopodio empleado en farmacia para impedir que las píldoras medicamentosas se adhieran unas a otras. así como los líquidos por una larga y vigorosa agitación. Esta técnica no sólo exalta las virtudes medicamentosas de estas sustancias en un grado incalculable. generales sobre la preparación de los remedios No podemos más que sorprendernos si consideramos las extraordinarias modificaciones que experimentan las sustancias naturales en bruto después de prolongadas trituraciones. con tal de que esta fricción y sucusión se operen en contacto con un polvo o un líquido que no tengan ninguna propiedad medicamentosa. están totalmente desprovistas de ellas.

un descubrimiento ciertamente inapreciable para la medicina. 256. ni la magnesia calcinada o el carbonato de magnesia. ni ninguna virtud medicamentosa. las virtudes de las que están dotados. permanece perfectamente estable sin transformarse en . Sin embargo la acción mecánica de la frotación las hace no sólo perfectamente solubles en agua y alcohol. Para la preparación de la sílice 103 se necesita disolverla primero en sosa caústica y después triturarla y precipitarla. por este procedimiento tan simple y sin adición de ninguna sustancia química. ¿Quién no conoce la insolubilidad del polvo de Licopodio en cualquier líquido? Esta sustancia. Si se somete a la operación de frotamiento. el cuarzo. todos sin excepción se vuelven solubles en agua y alcohol después de haber sido tratados así y. según las directrices del párrafo 270 del Organon ese mismo petróleo se volverá entonces perfectamente soluble en esos tres líquidos. sino incluso susceptibles de desplegar un sorprendente y muy activo poder medicamentoso. Véase. y sin embargo después de una prolongada trituración estas mismas sustancias insolubles se vuelven solubles. más aun. No sólo desde el punto de vista físico escapan las sustancias medicamentosas a las leyes de la química: una dosis de Phosphorus por ejemplo así dinamizado puede conservarse en un sobre de papel durante años en un cajón sin perder nada de su acción. cuyo componente principal es la Calcarea carbónica. como sabemos. desplegando después propiedades distintas para cada una de ellas que resultan sorprendentes. En cuanto a los metales en estado puro y los sulfuros metálicos. Los artistas lo disolvían en agua para sus bocetos o sus cuadros. sustancias éstas a las que no se les concede ni el título de ser solubles en agua o alcohol. por ejemplo. además de volverse completamente soluble adquiere por este procedimiento virtudes medicinales tan enérgicas que no se puede ni se debe emplear más que con gran circunspección. pues no era soluble en alcohol y adquiere nuevas propiedades. y lo mismo ocurre con el Petróleo. como el líquido marrón oscuro del molusco cefalópodo Sepia officinalis ha sido empleado hasta ahora. o de la arena blanca. Hasta hoy en día nadie ha podido jamás disolver en agua o alcohol ni el mármol ni la concha de ostra.solubles en agua y alcohol. ni tampoco el carbonato de bario. muy poco soluble en alcohol y nada soluble en agua y éter. es insípida y sin ninguna actividad sobre el estómago del hombre. cuyos cristales forman prismas hexagonales transparentes que aprisionan algunas veces después de varios millones de años gotas de agua que permanecen absolutamente puras. Lo mismo se puede decir del cristal de roca. El dibujo y la pintura se habían apoderado de él en exclusiva. cada uno de ellos manifiesta desde entonces en grado increíble. Si lo sometemos a una serie de trituraciones secumdum artem homeopatici.

etc.. Esta preparación conserva indefinidamente las propiedades características del fósforo y no sufre ninguna alteración química. o sobre medicamentos antipsóricos. como por ejemplo la corteza de quinina.. de barita. a) Las plantas que únicamente pueden obtenerse secas. triturado o sacudido llevándolas al estado de dinamización. de las que se toma 1 ½ granos (es decir. como ocurre cuando se trata de la sustancia original pura. a trituración centesimal. continúa su acción sobre el plano dinámico y nunca se detiene. La neutralización por el vinagre no se produce jamás cuando estas mismas sustancias se han diluido. metales o sustancias animales. El ácido nítrico altamente dinamizado se transforma en un preparado físico-químico cuyas reacciones puramente químicas neutralizadas por la cal o la sosa no ofrecen ninguna comparación.. 1) Hay que distinguir para este modo de preparación: a) sustancias secas. modificados o destruidos por la ingestión inmediata de vinagre. c) plantas ricas en jugo. b) De las plantas que tienen poco o ningún jugo (Nerium oleander. Thuya occidentalis. b) plantas con pocos jugos. se utilizan las hojas o la corteza o la raíz. que se trituran tres veces con 100 granos (es decir. corteza de Daphne Mezereum). China regia. de exaltación. como se observa con el ácido nítrico. metaloides. Trituración La forma de preparación propia de la homeopatía se va a describir con detalle según se trate de sustancias vegetales. cada vez 6 gr) aproximadamente . como para cualquier otra sustancia.ácido fosfórico. de sustancias minerales. los efectos medicamentosos de estas sustancias son inmediatamente neutralizados. etc. Ocurre lo mismo con el ácido nítrico altamente dinamizado cuya acción jamás es obstaculizada o neutralizada por un poco de sosa o de cal en estado bruto. bajo esta forma el remedio conserva mejor sus propiedades que las tinturas madres tan propensas a alterarse. de las que se observan en esta misma sustancia en estado bruto. como se ha expuesto en la Materia médica pura. pues el preparado homeopático. Versará sobre los medicamentos de los que se ha tratado en la Materia médica pura. se preparan directamente por trituración como los metaloides y los metales.. se convierte en soluble en agua y alcohol. que se podría calificar como un cierto grado de transmutación. 9-10 ctgr). Cuando se administra a un enfermo una dosis de carbonato de amoníaco o de sosa diluidos. de cal o de magnesia. a pesar de tomar esas dosis. La 3.. la raíz de Ipeca.

que es inestable y se altera al aire con tanta facilidad. durante tres horas consecutivas. c) Las plantas que tienen mucho jugo se exprimen nada más recogerse y se tritura una gota del jugo con 100 granos. En este punto (3. a trituración centesimal se disuelve en una mezcla a partes iguales de agua y alcohol. Cada vez se imprimen dos sacudidas al líquido de forma que nos procuremos todos los grados deseables de dinamización. Los jugos vegetales me parece que desarrollan mejor sus virtudes cuando se les trata por trituración desde el principio que cuando se comienza por diluciones líquidas sacudidas en 30 frascos sucesivos. Esta preparación se llama solución madre y de ella se extrae una gota para hacerla pasar sucesivamente por 27 frascos con 100 gotas de alcohol de 95 oC cada uno de ellos. En cuanto se ha obtenido la 3. puede dinamizarse de manera similar por frotamiento. 258. así se hace susceptible de adquirir en su 3. como se describe más adelante. lo que le hace apto para servir a las necesidades de la homeopatía. 6 gr de azúcar de leche. sin embargo.de azúcar de leche. d) Incluso el fósforo. Ejemplo de algunos medicamentos antipsóricos que deben triturarse: a) Metaloides Antimonium crudum (sulfuro de antimonio) Antimonium metallicum Calcarea ostrearum Graphites Silicea terra (tierra silícea) Sulphur lotum (flor de azufre) b) Metales Ammonium carbonicum Argentum metallicum Aurum metallicum Baryta carbónica Cuprum metallicum . a trituración la propiedad de volverse soluble en agua y alcohol. Para ello. se necesitan algunas precauciones de las que hablaré más adelante. es decir. a trituración centesimal) cualquier sustancia se ha hecho soluble tanto en agua como en alcohol. como se hace con las preparaciones precedentes.

Terminada esta primera operación. El mercurio se tomará en forma líquida (igualmente 5 cgr. . como el estaño. . . Técnica homeopática de elaboración Aparte del oro reducido a hojas. . Esta mezcla se trata de la misma manera que el primer tercio.Se despega seguidamente durante cuatro minutos la masa del fondo del mortero y de la mano de porcelana (que también debe estar despulida o no barnizada) a fin de que se homogenice 104. durante seis minutos.Se añade a continuación el segundo 1/3 de azúcar de leche. no barnizada o cuyo fondo se ha despulido frotándolo con arena fina mojada.Ferrum metallicum Magnesia carbónica Natrum carbonicum Platina Stannum metallicum Zincum metallicum 259. 5 cgr de polvo resultante se separan para la trituración. . es decir.). . Del petróleo se tomará una gota en lugar de 5 ctgr. con igual fuerza. vegetal o animal. . Se coloca la mezcla en un mortero de porcelana mate. el platino y el zinc.Entonces se dedican cuatro minutos a reunir el polvo esparcido en el fondo del mortero. . bajo alcohol).Después de haber mezclado la sustancia medicamentosa con el azúcar de leche durante un instante con una espátula de porcelana.Se mezclarán 5 ctgr de la sustancia original con aproximadamente 1/3 de esta cantidad de azúcar de leche. se frotan bajo el agua con una piedra de esmeril (para el hierro. se tomarán aproximadamente 5 cgtr de polvo o una gota.Entonces se raspa el polvo y se reúne en un montón durante cuatro minutos. mezclándolo todo en un instante con la espátula. por ejemplo. se tritura de nuevo la mezcla durante otros seis minutos con la misma fuerza sin añadir nada. los demás metales que se presentan bajo la forma de una masa sólida. se tritura la mezcla con cierta fuerza durante seis minutos.Si la sustancia es metálica. .

Se manipula por última vez todo con fuerza durante cinco minutos. se etiqueta con el nombre de la sustancia bajo la que se escribe 100.Por fin se tritura de nuevo con fuerza durante seis minutos. ya que la masa se hace cada vez más quebradiza. Se la encierra en un frasquito que se etiqueta . El polvo medicamentoso así tratado se pone en un frasquito bien limpio que se cerrará cuidadosamente.Después se raspa durante cuatro minutos. se incorporan a la pasta teniendo la precaución de mojar más que de triturar y reuniendo en el mortero las partículas de la pasta que con frecuencia quedan adheridas al mazo o al borde del recipiente. que indica que el medicamento así preparado se encuentra al 1/100 grado de dinamización.De nuevo se raspa durante cuatro minutos. lo que es muy fácil porque entonces el polvo ya no se adhiere. la mezcla luce muy débilmente en la oscuridad y da poco olor. sin que se produzca la menor chispa. el mazo y las paredes del mortero.. por ejemplo zinc 100 1.Se termina triturando durante seis minutos más. Después de haber triturado así seis veces seguidas. . Hacia el final. Se toman en seguida 5 ctgr de fósforo puro en trocitos (aproximadamente doce). . se tritura con fuerza moderada y cada seis minutos se raspan durante cuatro minutos la espátula. En este caso se vierten 5 ctgr de lactosa de una sola vez en el mortero y se añaden alrededor de 15 gotas de agua destilada. que se sumerge rápidamente en agua para que esté húmedo. . Durante los seis minutos siguientes. en las tres últimas operaciones de seis minutos. . 15. en lugar de apilar se puede triturar. que se mezcla removiéndolo con la espátula. CH (primera trituración centesimal). .Se reúne por fin todo el polvo bien desprendido del mortero y de la mano. Con la mezcla se hace una papilla espesa con ayuda del mazo del mortero. La preparación del fósforo es la única que presenta algunas modificaciones en lo que concierne a la primera trituración centesimal.Luego se añade el último 1/3 de lactosa. Así los trocitos de fósforo se reducen en la espesa papilla del azúcar de leche en partículas sumamente finas que se vuelven poco a poco imperceptibles por la operación que se realiza en el espacio de dos veces seis minutos. .

000 dinamización (2CH). 16. procediéndose de la misma manera. se vierte el polvo así triturado en un frasquito limpio bien cerrado que se etiqueta X 10. 260. Por fin con el tercer tercio. se extraen 5 ctgr de la preparación precedente marcada X 100 (1CH) y se añaden al 1/3 de 5 grs de lactosa pura en polvo.000ma dinamización (2CH).000 y Phosphorus 1. igualmente dos veces seis minutos.000 que indica que ahí se encuentra la 10.000. se remueve bien en el mortero con la espátula y se agita de tal forma que después de haber triturado el primer 1/3 vigorosamente durante tres o cuatro minutos entre cada trituración.Para obtener la trituración de la sustancia a la X 10. se añade el segundo tercio.000 o Phos 1 se preparan como todas las sustancias minerales secas. Acabada la preparación. .Phosphorus 100 Las dos dinamizaciones respectivas Phosphorus 10. así cada dinamización tanto la primera marcada .

Para estas tres trituraciones centesimales se utilizará un vehículo neutro sólido. agua o alcohol.Se procede igual con esta segunda dinamización X 10.000 (2CH). la lactosa pura. yendo seguida cada una de las operaciones de un raspado de tres a cuatro minutos. Las trituraciones deberán efectuarse con bastante fuerza. 17. esta técnica exige pues una hora y así las trituraciones representan tres horas completas de trabajo. siendo la acción de las sacudidas esencial también . después se continuará la operación con un excipiente líquido. es decir. se procede en adelante por dinamizaciones sucesivas en forma líquida. a fin de poder rascar fácilmente durante tres o cuatro minutos. A fin de crear una cierta uniformidad en la preparación de los remedios homeopáticos y sobre todo para los preciosos medicamentos antipsóricos. . hasta la tercera señalada X 1 (3CH) se preparan mediante una trituración repetida seis veces durante seis minutos cada vez.X 100 (1CH) como la segunda etiquetada X 10. pues considero esta acción de frotamiento esencial para desarrollar las propiedades latentes en estos medicamentos. de manera que el polvo de azúcar de leche no se pegue demasiado al fondo del mortero. por diluciones y sucusiones combinadas. aconsejo lo que tengo por costumbre hacer. Hechas estas tres operaciones.000 para llegar a la siguiente señalada X 1 es decir a la millonésima atenuación o sea 3CH (tercera centesimal). proceder siempre para estas tres primeras atenuaciones con la trituración.

se le dan dos sacudidas y se etiqueta por ejemplo Sulphur 10. Dinamización Recuerdo que esta Para obtener una disolución 105 con una tercera trituración centesimal y llevar esta preparación al estado líquido -lo que permite exaltar las virtudes del medicamento más fácil y rápidamente-. a trituración centesimal. después de haber removido el frasco varias veces.para exaltar la acción del medicamento homeopático. a saber: que todas las sustancias medicamentosas cuyo polvo se ha triturado así y atenuado hasta el millonésimo grado (trituración 3CH) adquieren la propiedad de volverse solubles en agua y alcohol. La primera disolución no puede hacerse en alcohol puro porque la lactosa no se disuelve. basta una noción química desconocida hasta ahora y que yo he descubierto. pero conviene no tener en cuenta estas tres primeras en la numeración de las siguientes dinamizaciones. luego se añaden 50 gotas de alcohol de 95o 106. técnica es patrimonio de la homeopatía. 262. Esta mezcla no debe llenar más que 2/3 del frasco. Después de haber tapado el frasco. Se vierte una gota de esta primera dinamización centesimal líquida en un frasco bien limpio que contenga 100 gotas de alcohol de 95o. sobre los que se vierten al principio 50 gotas de agua destilada que lo disuelve fácilmente. Las siguientes se contarán a partir de ésta. Se toman en un frasco 5 ctgr de la 3. «Se recomienda indicar la fecha de preparación y: ‘2 veces’ para que quede bien claro el número de sacudidas que se han efectuado». y esta será la primera dinamización líquida centesimal. 100 millones). que de hecho es ya una cuarta centesimal. Se tapa y se le imprimen dos sacudidas. pero sin sacudir. Por ello esta primera disolución se prepara en una mezcla a partes iguales de agua destilada y alcohol de 95o.000-I Entonces se etiqueta el frasco . indicando bajo el nombre del remedio Sulphur 100-I (4 CH.

Por prudencia.000-II Sulphur III y siguientes. segunda dinamización. lo que corresponde en general a frascos de 5 gr. Se etiqueta.. Los glóbulos de azúcar que se impregnan con una dinamización homeopática deben ser por regla general del grosor de aproximadamente un pequeño grano de adormidera. Se tapa bien y se sacude también dos veces. /II. Solamente se utilizarán frascos nuevos. Así el líquido se sacude mejor. /V. Se continúa de la misma manera para todas las dinamizaciones subsiguientes. aunque se haya tenido cuidado de lavarlos o desinfectarlos. Una gota de esta segunda preparación se añade a 100 gotas de alcohol de 95o en un tercer frasco. teniendo cuidado de que los frascos tengan una capacidad tal que las 100 gotas del medicamento no lo llenen más que hasta 2/3. /III. se recomienda conservar todas las dinamizaciones intermedias bien etiquetadas y al abrigo de la luz. Queda formalmente prohibido emplear frascos que ya hayan sido utilizados. /IV. y la segunda para permitir al médico actuar a este respecto con la misma uniformidad. sacudiendo siempre dos veces 107 el frasco hasta conseguir Sulphur 100-II Sulphur 10.o sea. 108 etc. Esto por dos razones: la primera para poder administrarlos en el grado conveniente de exigüidad. Las sucusiones se harán con mediana fuerza. Sulphur II que es una tercera dinamización líquida centesimal. y su contenido se mezcla mejor. en la práctica se utilizan frascos etiquetados con números enteros. Sin embargo para que haya uniformidad y simplicidad.. que en la preparación del .

medicamento y así poder comparar sus resultados con los de otros colegas homeópatas que utilicen el mismo tamaño de glóbulos 109. (Ver cuadro de los grados de dinamización en página siguiente.) 263. La mejor manera de embeber los glóbulos consiste en humedecerlos en pequeñas cantidades al mismo tiempo. Para hacerlo se ponen por ejemplo de 3 a 10 gr en un pequeño cuenco de porcelana o de loza o en un frasco cuya forma se asemeje a un gran dedal de coser. Se embebe la masa entera vertiendo de 5 a 10 gotas de líquido medicamentoso alcohólico a fin de que se humedezca bien, lo que tiene lugar al cabo de un minuto generalmente; seguidamente se extienden los glóbulos así embebidos sobre una doble hoja de papel Joseph virgen, para quitar el exceso de líquido. Se esparcen para dejarlos secar; tras ello se meten en un frasco bien limpio y bien cerrado que lleve una etiqueta indicativa del contenido con la fecha de fabricación. Todos los glóbulos homeopáticos correctamente embebidos deben aparecer blancuzcos y mates después de la desecación; los que no lo estén quedan más blancos y netamente brillantes. Para administrar los glóbulos homeopáticos se ponen uno o varios en una pequeña cápsula de papel que contenga 10-20 ctgr de azúcar de leche en polvo, se aplastan a través del papel con un objeto contundente, por ejemplo el mango de un cuchillo o una pequeña maza de mortero. Así puede disolverse todo ello fácilmente en agua. Cuando hablo de glóbulos para tomar, me refiero a aquellos cuyo volumen tiene el tamaño de un grano de adormidera y que en general en número de 200 pesan aproximadamente 5 ctgr. Conclusiones En la descripción subsiguiente que concierne a la sintomatología propia de los medicamentos antipsóricos no he admitido ninguno de aquéllos a los que se da el nombre de isopáticos. Las experimentaciones en el hombre sano de tales medicamentos, incluso del miasma psórico dinamizado llamado Psorine o Psorinum, están lejos hasta el presente de haber sido suficientemente experimentadas y estudiadas como para emplearlas homeopáticamente con total seguridad. Digo bien homeopáticamente, pues no permaneceríamos en las condiciones del ídem es decir del idéntico o del igual, incluso si administramos la psorina dinamizada al enfermo que la ha suministrado. Efectivamente, en el supuesto de que fuera útil no podría serlo más que dinamizada, puesto que la secreción infecciosa psórica brutal que el enfermo ya alberga no le cura en absoluto como el ídem es decir como idéntico. Pero gracias al procedimiento homeopático, a la dinamización-dilución-trituraciónsucusión, sufre modificaciones y se transforma, al igual que el oro dinamizado

ya no es oro bruto, sin ningún efecto sobre el organismo humano, sino que ha llegado a ser otra cosa, es decir, una sustancia cada vez más modificada y distinta con cada grado de dinamización. Transformado por la dinamización, Psorinum ya no es desde ese momento un ídem, sino que se ha convertido en simillimum, pues para quien se tome la molestia de reflexionar un poco, no hay intermediario entre el ídem y simillimum, o en otros términos, sólo puede estar el simillimum entre el ídem y el simile. Isopático e igual son expresiones erróneas que para tener un sentido preciso no pueden significar más que simillimum, puesto que no son en absoluto un ídem. Aquí termina la descripción de HAHNEMANN en lo concerniente a las Enfermedades crónicas, tal y como se encuentra en la primera edición de las Enfermedades crónicas en todas las ediciones en diferentes idiomas. Sin embargo, en la segunda edición enteramente refundida y considerablemente aumentada, publicada en 1846 en francés por la editorial Ballière de París, HAHNEMANN añade un prefacio y un epílogo que incluimos íntegros (tomado de P. SCHMIDT.) Epílogo 264. Habiendo tenido ocasión después de la publicación de la primera edición de las Enfermedades crónicas de hacer observaciones sobre la manera más adecuada de administrar los medicamentos homeopáticos, voy a exponer lo que he encontrado más idóneo a este respecto. Poner sobre la lengua un único glóbulo en seco impregnado de la más alta dinamización de un medicamento homeopático, o mejor, hacer inhalar este mismo glóbulo en un poco de alcohol contenido en un frasquito, es administrar la dosis más pequeña, más suave y cuya acción es más corta, lo que con frecuencia es muy útil en la aplicación de una medicación intercurrente. Y, sin embargo, entre los sujetos afectados por procesos agudos leves, se encuentran naturalezas bastantes sensibles como para que esta dosis sea suficiente para curarles, bien entendido cuando el medicamento ha sido escogido homeopáticamente. Se ve, pues, la infinita diversidad que reina entre los enfermos en relación con su receptividad, su excitabilidad, su edad, su estado físico y psíquico, su energía vital y sobre todo la naturaleza de su afección patológica. Esta puede ser natural y sencilla pero reciente, o natural y sencilla pero antigua, o aun complicada por la asociación de varios agentes infecciosos o miasmas. Por fin lo que es más frecuente y más grave, este estado patológico puede estar alterado por medicamentos homeopáticos no apropiados y sobre todo intoxicado por tratamientos alopáticos múltiples. Esta es la razón por la que se da igualmente una gran diversidad en la forma de tratar más que en la de regular las dosis a administrar (dinamizadas).

Sólo me ocuparé aquí de esta cuestión de la dinamización. La experiencia me ha enseñado que en las enfermedades de cierta importancia (sin exceptuar las más agudas, pero con mayor razón en las crónicas) es más ventajoso prescribir glóbulos, recomendar disolverlos y hacer tomar esta disolución en dosis fraccionadas; por ejemplo, disolver algunos glóbulos en 7 a 20 cucharadas soperas de agua, según lo urgente y lo aguda que sea la afección y administrar cada 6, 4 ó 2 horas, incluso si es necesario cada hora o cada media hora, una cucharilla de café o una fracción de cucharilla de esta poción. Esto bien entendido en las enfermedades agudas, pues en la mayor parte de las enfermedades crónicas lo que me ha parecido preferible es dar una cucharilla de café de esta poción cada hora o cada dos horas únicamente. Pero como el agua, incluso destilada, termina por alterarse al cabo de algunos días, propiciando así la destrucción del valor de la dosis mínima del medicamento que contiene, he encontrado necesario añadir un poquito de alcohol de 90o o, si esto no es posible, introducir un trocito de carbón vegetal en la pócima. Antes de continuar debo subrayar algo importante, y es que nuestro principio vital no soporta de buen grado la inmediata repetición de los mismos grados de dinamización. Resulta que por un lado los buenos efectos de la dinamización precedente se destruyen en parte o aparecen nuevos síntomas que pertenecen no a la enfermedad, sino más bien al medicamento, que con esto impide la curación, de manera que con un remedio incluso perfectamente bien seleccionado no se alcanza el fin, o sólo de forma incompleta. Pero cuando se trate de repetir un mismo medicamento -lo que resulta indispensable en una enfermedad crónica- se modifica cada vez la dinamización en un grado, la energía vital soporta así perfectamente una repetición frecuente, incluso a cortos intervalos y esto con pleno éxito, es decir, con gran ventaja para el enfermo. Este ligero cambio en la dinamización se obtiene imprimiendo de cinco a seis sacudidas al frasco que contiene la disolución. Por fin un último descubrimiento: he encontrado excelentes evoluciones utilizando los medicamentos en forma líquida en fricciones externas sobre el cuerpo, pero teniendo en cuenta evitar las regiones que presenten algún síntoma patológico, ya sea superficial o profundo (irritación, erupción, dolor, calambre o lesión) 110. Este es un importante descubrimiento que permite aumentar la eficacia homeopática de nuestros medicamentos en las enfermedades crónicas y obtener así una curación mucho más rápida que si nos limitamos a la medicación interna. HAHNEMANN S., Tratado De Enfermedades Crónicas (h2.es) HAHNEMANN Samuel

Introducción Prefacio del autor a la primera edicion, 1828 Si yo no supiera con qué propósito estoy aquí; sobre la Tierra -mejorarme en la medida de lo posible y mejorar cuanto me rodea; según mi capacidad- debería considerarme como muy falto de sabiduría mundana dando a conocer, con miras al bien común y antes de mi muerte, todo un arte que sólo yo poseo y al que podría usufructuar manteniéndolo en secreto. Pero al dar a conocer al mundo este gran descubrimiento, lamento no poder desterrar de mí la duda sobre si mis contemporáneos comprenderán la secuencia lógica de éstas, mis enseñanzas, y si las seguirán cuidadosamente a fin de lograr, en consecuencia, los infinitos beneficios para la humanidad doliente que inevitablemente deben surgir si se las observa íntegramente y con exactitud o si, alarmados por la índole insólita de muchas de estas revelaciones, habrán de preferir hacerlas a un lado antes de haber comenzado a experimentarlas, tornándolas inútiles en consecuencia. Ni siquiera puedo esperar, como mínimo, que estas importantes comunicaciones sean tratadas mejor de lo que ha sido la Homeopatía en general, la que he dado a conocer hasta hoy. Debido al terco escepticismo concerniente a la eficacia de las dosis pequeñas y atenuadas que he explicado al mundo médico luego de un millar de experimentaciones que sirvieron de advertencia y eliminaron toda duda respecto de que así se alcanzaba eficacia máxima, los médicos -por desconfiar de mis aseveraciones y razones sincerashan preferido continuar poniendo en riesgos a sus pacientes durante años prescribiendo dosis más y más grandes. Y es por causa de esta decisión que jamás llegan, a lo largo de su existencia, a observar los efectos curativos, tal como me ocurría a mí mismo antes de arribar a la disminución de las dosis. La causa de tal fracaso reside en que se pasa por alto que tales dosis, al ser atenuadas, son mucho más aptas para actuar homeopáticamente puesto que, sólo así, se desarrolla su poder dinámico de acción. ¿Qué hubieran arriesgado los médicos con haber observado de inmediato mis indicaciones y haber empleado dosis mínimas desde el comienzo? Podría haber ocurrido algo peor que resultaran ineficaces tales dosis? Por cierto que esas dosis no pueden dañar! Pero en su obstinada e insensata prescripción de grandes dosis en el uso homeopático sólo transitan, una y otra vez, senderos desviados que no llevan a la verdad y que ponen en peligro a sus pacientes, peligros a los que yo debí superar, por cierto que a veces con tremenda ansiedad, lo que me ha capacitado para ahorrarles iguales preocupaciones. Si realmente hubieran deseado curar, tal propósito les habría llevado a la misma meta a la que yo he llegado, la única verdadera, aun cuando causando muchos daños y al costo de malgastar parte de sus existencias.

Todo esto fue advertido con sinceridad y lealmente, dando las razones con mucha antelación. Ojalá los médicos procedan mejor con el gran descubrimiento que aquí se expone! Si así no lo hicieren, será entonces una posteridad más inteligente y consciente la primera que alcanzará los beneficios que pueden derivarse de la observación fiel, precisa, de las enseñanzas aquí expuestas, enseñanzas que pueden liberar a la humanidad de los tormentos innumerables que se abaten sobre el desdichado enfermo por causa de esas enfermedades, afligentes e incontables, que están prevaleciendo desde los primeros registros de la historia. Este beneficio inmenso no había sido puesto al alcance de la humanidad en cuanto la Homeopatía ha enseñado hasta hoy. Prefacio del autor al cuarto volumen EXAMEN DEL PROCESO DE CURACION HOMEOPATICA * Esta obra sobre Las Enfermedades Crónicas estuvo originalmente subdividida en cinco partes y cada una, con excepción de la segunda, tenía su prefacio. en los que se discutían temas de Homeopatía de interés general. (N. del Traductor al Inglés.) Por medio de nuestros sentidos no hay modo de llegar hasta los procesos vitales que se cumplen en lo interior del hombre, ni hay modo tampoco de lograr un conocimiento fundamental de ellos y sólo a veces nos es dado alcanzar conclusiones especulativas sobre qué está ocurriendo y cómo; pero en modo alguno somos capaces de suministrar pruebas concluyentes en apoyo de nuestras explicaciones basándonos en los cambios observados en lo inorgánico, puesto que los cambios que se producen en los organismos son procesos totalmente diferentes de los que ocurren en el reino de lo inorgánico. En consecuencia, resulta lógico que al presentar las Terapéuticas Homeopáticas no me aventure a explicar cómo se efectúa la curación de las enfermedades por acción, sobre el enfermo, de substancias que poseen el poder de excitar en las personas sanas síntomas mórbidos muy similares a los de aquellas. Por cierto que cuanto expreso a continuación es tan sólo conjetura a la que no deseo denominar explicación, en su significado de exposición precisa del "modus operandi". Ni siquiera tal explicación debería ser juzgada necesaria pues cuanto nos incumbe es curar correcta y cabalmente, los síntomas por síntomas similares, de conformidad con una ley de la naturaleza constantemente confirmada, pero no nos incumbe hacer ostentación de explicaciones abstractas en tanto nuestros pacientes permanezcan sin ser curados; esto es cuanto han estado haciendo quienes se titulan médicos. Estos médicos han formulado muchas objeciones a la explicación que he suministrado y hubieran preferido rechazar íntegramente el método

homeopático de curación (que por otra parte es el único posible), simplemente porque no les satisfacían mis explicaciones sobre el proceso que tiene lugar dentro del hombre durante la curación homeopática. A estas líneas las escribo pues, no con el propósito de obviar tales críticas, sino a fin de exponer, como me corresponde y de poner a disposición de mis sucesores -los médicos que realmente practiquen la Homeopatía- otra tentativa de explicación más probable. Cumplo con ésto porque la mente humana siente el impulso irresistible, inofensivo, digno de todo encomio, de comprender en alguna medida cómo el hombre puede hacer el bien por medio de su acción. Tal como he expuesto en otro lugar resulta innegable que nuestra fuerza vital, sin la ayuda de remedios dinámicos producidos por el arte humano, es incapaz de superar siquiera a las más leves enfermedades agudas (cuando no sucumbe debido a ellas) y de restaurar en algún modo la salud si no es sacrificando algo (a veces importante) de fluidos y tejidos del organismo por medio de lo que se denomina crisis. Cómo nuestra fuerza vital lleva esto a cabo habrá de permanecer siempre ignorado pero de algo estamos seguros: de que esta fuerza no podría superar directamente ni siquiera a tales enfermedades de no mediar esos sacrificios. Y tratándose de enfermedades crónicas y puesto que ellas provienen de miasmas, esta fuerza, por sí sola, sin ser ayudada, es incapaz de restablecer la salud aunque sea con tales sacrificios. Pero igualmente cierto es que aunque esta fuerza fuera capacitada por el verdadero arte de curar (el homeopático, debido a la comprensión humana) para doblegar y superar (curar) de manera directa y sin menoscabo corporal o vital no sólo a las enfermedades pasajeras, más también a las crónicas surgidas de miasmas, será siempre este poder, esta fuerza vital, a la que se deberá adjudicar el triunfo. Ocurre como con el ejército de algún país que hubiera expulsado del territorio al enemigo; este ejército debe ser considerado vencedor aunque no hubiera podido lograr la victoria sin auxilio del exterior. Es la fuerza vital orgánica de nuestro cuerpo la que cura a las enfermedades naturales de toda índole, directamente y sin sacrificios, en cuanto sea capacitada por acción de remedios adecuados (los homeopáticos) para lograr esa victoria. Por cierto que esta fuerza vital no hubiera podido vencer sin tal ayuda pues, considerada aisladamente, sólo es capaz de mantener sin perturbaciones al proceso vital en tanto el hombre no sea afectado mórbidamente por la acción hostil de las fuerzas que generan enfermedades. Sin ayuda, la fuerza vital no puede ser contrincante de tales potencias hostiles; opone apenas una fuerza igual a la de la acción antagónica y aun esto, por cierto, con muchos indicios del propio sufrimiento (a los que denominamos síntomas mórbidos). Por su propio poder, es decir, sin recibir ayuda externa mediante verdaderos remedios, nuestra fuerza vital jamás puede ser capaz de superar la agresión de la enfermedad crónica, ni doblegar a las enfermedades pasajeras sin que algunas partes del organismo sufran

deterioros considerables. Proveer tal ayuda es el mandato que el Protector de la vida impone a la comprensión del médico. Como dije antes, nuestra fuerza vital ejerce oposición a lo sumo igual a la agresión que ocasiona la enfermedad y sin embargo, ningún enemigo puede ser vencido si no es por alguna fuerza superior. Sólo la medicación homeopática puede suministrar a la fuerza vital invalidada tal poder superior. En sí mismo este principio vital, siendo sólo una fuerza vital orgánica implantada con el designio de mantener la salud en tanto no sea perturbada, opone al invasor morbífico tan sólo débil resistencia; al progresar e incrementarse la enfermedad le opone resistencia mayor que, en el mejor de los casos, sólo llega a ser resistencia igual a la agresión y que tratándose de pacientes debilitados ni siquiera llega a ser igual sino más débil. Esta fuerza no es capaz, ni está destinada, ni ha sido creada para ejercer aquella resistencia capaz de vencer, la que no implique deterioro. Pero si a esta fuerza vital instintiva, nosotros, los médicos, fuéramos capaces de presentarle y oponerle su enemigo morbífico magnificado por obra de medicinas homeopáticas, aun cuando fuera incrementado en un mínimo por vez; si de esta manera la imagen de tal hostilidad morbífica fuera magnificada ante la percepción del principio vital por acción de medicinas homeopáticas que, engañándola, simularan que son la enfermedad original, gradualmente compeleríamos a esta fuerza vital instintiva a incrementar su energía por gradaciones sucesivas, más y más, hasta alcanzar finalmente el nivel en el que fuera netamente más poderosa que la enfermedad originaria. La consecuencia será que la fuerza vital vuelva a prevalecer en su propio dominio, que otra vez tome las riendas de la salud, en tanto que el incremento aparente de la enfermedad ocasionado por las medicinas homeopáticas desaparezca por sí mismo a poco que nosotros, constatando la preponderancia de la fuerza vital restaurada -lo que implica restauración de la salud- cesemos de suministrar remedios. La dotación o esencia fundamental de este principio vital espiritual que nos ha sido impartido por el Creador infinitamente misericordioso es inconmensurable pero requiere de nosotros, los médicos, que comprendemos cómo mantener su integridad durante los días de buena salud instruyendo a la humanidad sobre cómo vivir saludablemente y en qué modo invocar tal principio e incrementarlo durante las enfermedades, lo que puede lograrse exclusivamente por medio del tratamiento homeopático. Prefacio del autor al quinto volumen DILUCIONES Y POTENCIAS (DINAMIZACIONES)

Las diluciones se refieren, cuando con propiedad se habla, a substancias a las que apreciamos por su sabor o su color. A alguna solución de substancias amargas o saladas es posible despojarla de su sabor en la medida en que se le agregue agua y eventualmente concluirá por perderlo por completo, sin que importe cuánto pueda haber sido agitada. Del mismo modo, toda solución de alguna substancia colorante por el agregado de más y más agua, se vuelve casi incolora y ninguna cantidad de sacudidas podrá incrementar su coloración. Estas son, en todos los casos, reales atenuaciones o diluciones, pero no son dinamizaciones. La Dinamización Homeopática es el proceso por el cual las propiedades medicinales, latentes en las substancias naturales en tanto éstas permanezcan en estado de materia prima, son activadas y capacitadas para actuar sobre nuestra vitalidad, es decir, sobre nuestras fibras sensibles e irritables, de modo casi espiritual. Este desarrollo de las propiedades de las substancias naturales en estado primario (dinamización) tiene lugar, como ya he enseñado, en el caso de substancias áridas por medio de trituración en un mortero. Y tratándose de substancias fluidas, por medio de sacudiones o sucusiones, lo que también es trituración. No es posible designar a estas preparaciones simplemente como diluciones aunque toda preparación de esta índole, para que pueda ser elevada a alguna potencia superior, es decir, para que las propiedades medicinales todavía latentes en su interior sean despertadas y se desarrollen, deba primero ser sometida a progresivas atenuaciones a fin de que la trituración o sucusión pueda ahondar más en la esencia misma de la substancia medicinal y así liberar y exponer lo más sutil de los poderes medicinales que en ella subyacen profundamente, lo que no podría ser logrado por cualquier cantidad de trituraciones o sucusiones de dichas substancias en su forma concentrada. Leemos con frecuencia en libros sobre Homeopatía que alguna elevada dinamización (dilución) de cierta medicina resultó inoperante, pero que alguna potencia inferior fue efectiva, en tanto que en otros casos mayor éxito se ha derivado de potencias superiores. Pero ante tales experiencias nadie ha investigado la causa de tan notable diferencia de efectos. ¿Qué es lo que puede impedir a quien prepare los remedios (y necesariamente debe ser éste el mismo médico homeópata, él personalmente debe ser quien forje y aguce las armas que combatirán a la enfermedad), qué puede impedirle cuando prepare alguna potencia, darle diez, veinte, cincuenta o más sucusiones contra un cuerpo elástico, algo resistente, a cada frasco que contenga una gota de la potencia inferior, adicionada de noventa y nueve gotas de alcohol, de modo de obtener así potencias superiores? Esto sería muchísimo más efectivo que imprimir al frasco unas pocas sucusiones sin energía que produzcan poco más que diluciones,

práctica en la que no se debe incurrir. La perfección de nuestro incomparable arte de curar y el bienestar de los pacientes requieren del médico que se tome la molestia imprescindible para asegurar la máxima eficacia de sus medicamentos. Sabihondos modernos han ridiculizado la Potencia XXX y prefieren usar sólo las preparaciones inferiores, las menos desarrolladas, las más masivas y en grandes dosis, por lo cual no son capaces de alcanzar todo lo que nuestro arte puede realizar. No obstante, si cada potencia es dinamizada con la misma cantidad de sucusiones obtendremos, hasta en la Potencia L (quincuagésima), medicamentos dotados de la más penetrante eficacia de modo que todo glóbulo diminuto humedecido con ella y luego de haber sido disuelto en cierta cantidad de agua, puede y debe ser tomado en pequeñas cantidades a fin de evitar acciones excesivamente violentas en pacientes sensitivos, debiéndose recordar que tal preparación contiene casi todas las propiedades que están latentes en la droga pero ahora plenamente desarrolladas, puesto que sólo procediendo así es posible activarlas íntegramente.* París, 19 de diciembre de 1838. * Consultar en el anexo el artículo del Dr. C. von Boenninghausen. Naturaleza de las enfermedades h2 El arte curativo homeopático, tal como ha sido expuesto en publicaciones propias y de mis discípulos, cuando ha sido practicado con fidelidad, invariablemente evidencia su índole superior a la de todos los tratamientos alopáticos, de modo absoluto y notable y no sólo en aquellas enfermedades que atacan repentinamente al hombre (enfermedades agudas), mas también en el caso de enfermedades epidémicas y de fiebres esporádicas. Las enfermedades venéreas también han sido curadas radicalmente por la Homeopatía, con mayor seguridad y con menores padecimientos y sin dejar secuela alguna, porque no extirpa la manifestación local -ni siquiera la tratacurando a la enfermedad interna fundamental mediante el uso interno exclusivo del remedio específico más apropiado. Pero el predominio sobre el planeta de las enfermedades crónicas restantes aumenta constantemente y de modo considerable. El tratamiento de las enfermedades crónicas por los médicos alópatas tan sólo ha servido para incrementar el sufrimiento que de ellas se deriva, puesto que tales tratamientos consisten en mezclas repugnantes (compuestas por los drogueros en base a grandes dosis de medicamentos de acción violenta cuyos efectos individuales se ignoran), conjuntamente con el uso de múltiples baños,

de sanguijuelas. Respecto de la Homeopatía. Los médicos homeópatas. luego de haberlas examinado a la luz de todos los síntomas que podían percibir sus sentidos. Si algún cambio notable produjeron estos tratamientos. Y de tal modo el paciente. salvo cuando encontraron al paciente demasiado agotado y quebrantado por obra de tratamientos alopáticos. Y todo esto ha sido logrado sin substraer al paciente fluidos ni fuerzas. vejigatorios. Por cierto que estas curas han excedido en mucho a todo cuanto la alopatía -por azar y en . se agravan continuamente los sufrimientos del paciente hasta que. queda disminuida cada vez más. pese a esos denominados tónicos que suelen ser prescriptos. ventosas y tratamientos enervantes. han sido capaces de eliminar. que se alternan por épocas según los conceptos en boga. al resultar anulados los sufrimientos anteriores. consolándose entonces a los familiares con la fingida excusa: "En este caso fatal se ha recurrido a todo lo imaginable". todo es absolutamente diferente! Aun en los casos de enfermedades crónicas de toda índole. quedan silenciados definitivamente sus conmovedores lamentos. cauterios.de remedios sudoríficos y sialagogos. Tales tratamientos agravan a las enfermedades y la fuerza vital. con su último aliento. que son más graves y más difíciles de curar que la enfermedad natural. fue cuando surgió un estado mucho peor: el de las incontables enfermedades producidas por la medicación. inapreciable don de Dios. inversamente al proceder alopático de la generalidad de los médicos. pero es una pena que haya aparecido esta nueva (?) enfermedad. los que fueron prescriptos en las dosis más pequeñas. de purgantes de efecto prolongado. quienes la practican y observan las enseñanzas que he presentado en mis escritos anteriores y en conferencias previas. en tanto la misma enfermedad va asumiendo diversas formas y mientras otras enfermedades van siendo adicionadas por el uso de medicamentos impropios y nocivos. exutorios. cualesquiera sean los nombres que pueda darse a estos tormentos medicinales. ha podido disfrutar nuevamente de días venturosos. ante lo cual el médico suele consolar a su paciente con estas palabras: "Afortunadamente he logrado eliminar la enfermedad anterior. no obstante. espero tener igual éxito eliminando ésta como lo tuve con la anterior". Y así. de narcóticos que bloquean al dolor. totalmente curado. instrumentos de tales curaciones han sido los remedios homeopáticos seleccionados por ser los más adecuados de acuerdo a las pruebas de sus efectos puros y verídicos. de enemas. han logrado mucho más que cuanto se haya logrado por los anteriores métodos de curar. las enfermedades crónicas que tenían ante sí. como desgraciadamente y con frecuencia ha sido el caso cuando éste tenía aún dinero disponible. con frecuencia y en breve lapso. fumigaciones. fomentos. recurriendo a tratamientos absolutamente naturales.

pudo lograr debido a alguna afortunada selección de medicamentos. Invariablemente tales casos . una o más dolencias a las que ya se suponía definitivamente superadas reaparecían al producirse gruesos errores en la dieta. o enfriamientos. si bien no eran tan alarmantes como los anteriores. del invierno o de alguna primavera ventosa. homeopáticamente. frecuentemente cedían luego de cierto lapso. mejor cubrían sus síntomas. eran igualmente perturbadores y ahora más pertinaces. las medicinas que entonces se conocían jamás bastaron para producir la curación total. como humedad. o temporales y hasta la proximidad del otoño aunque fuera apacible y.* Con frecuencia. se constituyeron en principales remedios antipsóricos. Tal estado duraba. Y tales nuevas condiciones solían ser agravadas por concomitantes absolutamente nuevos que. porque aún no se conocía tal aptitud de esos remedios. contrariedades graves. pesares y vejámenes constantes. produciendo así una suerte de estado saludable especialmente cuando se trataba de personas jóvenes y vigorosas. muchos años. como miedo incesante. si las enfermedades no eran de esas excesivamente arraigadas de antiguo y el enfermo no había sido maltratado por la alopatía. o cambios atmosféricos bruscos y rigurosos. admitieron imparcialmente que ésta era muy buena en comparación con su muy penosa condición previa a la ayuda que la Homeopatía les había suministrado. Simplemente.casos muy raros. esos casos fueron tratados con medicamentos que. Fue dado observar que estas enfermedades cedían casi siempre ante dosis muy pequeñas de aquel remedio que ya había probado su capacidad de producir series de síntomas mórbidos similares en el cuerpo sano. Pero respecto de las enfermedades crónicas ocasionadas por la psora ya en pleno desarrollo. tal insuficiencia se ha mantenido hasta el día de hoy. con frecuencia. de modo que la humanidad tuvo buenas razones para juzgarse afortunada debido a este auxilio que recibía y por cierto que con frecuencia proclamó su reconocimiento. tratándose de un cuerpo debilitado. frío. posteriormente. cualquier observador que no profundizara su examen hubiera considerado esa condición de salud como si hubiera sido real. también las ejercitaciones agotadoras de cuerpo o de mente fueron factores pero en particular las conmociones de la salud ocasionadas por heridas externas graves y también algún acontecimiento muy lamentable y capaz de agobiar el ánimo. los eliminados homeopáticamente. Los pacientes así tratados. con más razón. por haberse logrado que la psora que se estaba manifestando regresara a su condición de latente. al juzgar su estado actual de salud.* * De esta índole fueron las curaciones de enfermedades provocadas por la psora no muy desarrollada y que fueron tratadas por mis discípulos con remedios que no pertenecían al grupo de los que. cediendo los que aparentaban ser moderados.

con frecuencia. como si estuviera dirigiéndolo contra alguna enfermedad nueva y esto se veía coronado por cierto éxito.correspondían con aquellas enfermedades aparentemente curadas que habían tenido como fundamento a la psora ya entonces apreciablemente desarrollada. ni siquiera aliviar. Pero tal pausa benigna en ningún caso iba a ser de larga duración. apenas eran útiles como paliativos débiles. del tratamiento de todas las enfermedades crónicas graves. pese a que en tanto el modo de vivir hubiera sido correcto y se hubiesen observado puntualmente todas las prescripciones A pesar de todos los empeños del médico homeópata. cada vez más perturbadoras y con el transcurso del tiempo cada vez más amenazadoras. En el primer caso. Entonces. podían provocar en la enfermedad del paciente cierta pausa apreciable de alguna duración y durante la cual el homeópata podía llegar a juzgarle recuperado totalmente y hasta el mismo paciente. en modo alguno podían desarraigar y. Y con frecuencia. la enfermedad crónica tan sólo podía ser demorada un poco en su avance y se agravaba año tras año. resultaba ahora menos útil y al repetírselo. Por cierto que. si benévolamente podía pasar por alto algún dolencia moderada y pasajera podría haberse considerado disfrutando de buena salud. Y de este modo se sucedían dolencias variadas. se presentaban males residuales a los que las medicinas homeopáticas probadas hasta entonces. no venéreas y a pesar de que se las tratara exactamente de acuerdo con el arte homeopático tal como se lo concebía entonces. dado que por algún tiempo mantenía al paciente en mejor estado de salud. de entre las medicinas conocidas hasta entonces. el remedio que había probado como eficaz la primera vez. alguna estación muy benigna o bien la temperatura seca y uniforme. en particular cuando alguno de los obstáculos ya mencionados impedía la recuperación. Así era el proceso. Finalmente. algún viaje placentero. más o menos rápido. Al producirse la recaída el médico homeópata debía prescribir el remedio más adecuado. los que sólo imperfectamente podían ser eliminados y durante cierto tiempo. En ocasiones. pese a no ser ya pocas. a veces. aún actuando quizás el remedio homeopático que parecía ser el más apto y aun cuando el modo de vida hubiera sido totalmente corrector nuevos síntomas de la enfermedad se agregaban. menos útil aún. alguna circunstancia feliz o condiciones externas imprevistamente mejoradas. ni siquiera en lo más mínimo. se tornarán menos eficaces cuanto más a menudo se los repetía. menos favorable la . era imposible aliviar tales síntomas nuevos. pues los repetidos retornos de las dolencias hacían que hasta los remedios homeopáticos mejor seleccionados de acuerdo a lo que entonces se sabía y que hubieran sido administrados en las dosis más apropiadas. no obstante. después de repetidas tentativas de vencer a la enfermedad que parecía un tanto modificada. en el que los síntomas que parecían haber sido eliminados se renovaban. Los comienzos habían sido promisorios.

al C. 1 la antigua y benigna fiebre escarlatina de Sydenham. al C. el sicosis y las disenterías otoñales. no podía producir la recuperación auténtica y duradera cuando se trataba de enfermedades crónicas? ¿Por qué. [N. del T. Hasta la pleuresía aguda y las contagiosas epidemias tíficas cedían ahora rápidamente dando paso a la salud. en tanto que las enfermedades agudas (por supuesto no aquellas que ya desde su comienzo amenazaban con inevitable deceso) eran rápidamente eliminadas mediante la correcta aplicación de remedios homeopáticos que ayudaban a la fuerza vital. exigua aún.continuación y desahuciado el final.])2 ¿De qué provenían los resultados poco o nada favorables que se advertían en los tratamientos continuados de las enfermedades crónicas no venéreas. de remedios homeopáticos cuya acción pura había sido experimentada hasta entonces? Así se consolaban algunos adeptos de la Homeopatía. incesante protectora del organismo. Pero la homeopatía había sido fundada sobre los firmes pilares de la verdad y sobre ella se asentaría cada vez más. esta fuerza vital eficazmente incrementada por acción de la medicación homeopática. enfermedad primaria". del T. (W) "N. se manifestaba invariablemente activa y superior . ¿Por qué. entonces. si los remedios homeopáticos usados habían sido los que cubrían perfectamente sus síntomas presentes? ¿Y por qué si esta fuerza vital. pero esta excusa. 1"Idiopático (del Griego: 'idios' = propio. por obra de pocas y diminutas dosis de la medicina homeopática correctamente seleccionada. cómo curar las bien definidas enfermedades idiopáticas. (DEHA). la más reciente púrpura. 2 la tos convulsa. Sólo la Homeopatía había enseñado.no habían producido avance alguno en la curación de las enfermedades crónicas no venéreas. Las pruebas de su excelencia y hasta de su infalibilidad (en la medida en que ésta puede ser lograda en asuntos humanos) ya habían sido expuestas mediante hechos ante los ojos del mundo. aun empleando la Homeopatía? ¿Cuál era la razón del fracaso en lograr salud perdurable en tantos miles de intentos llevados a cabo para curar enfermedades de índole crónica? ¿Sería posible que tal causa fuese la cantidad. lográndose así curaciones rápidas y completas. por medio de los remedios homeopáticos específicamente indicados. peculiar y 'pathos' = enfermedad): estado o condición mórbida que no ha sido ocasionado ni precedido por otra enfermedad. el crup.)1 2"Púrpura: Dermatosis hemorrágica". con prioridad absoluta. o consuelo según se ha dicho. designada para la restauración del organismo. jamás satisfizo a su fundador debido a la muy particular observación de que las últimas adiciones de medicamentos probadamente eficaces -cuyo incremento se registraba año tras año.

o reaparecían anualmente con padecimientos incrementados.* * No obstante. de modo que descubrimiento tan fundamental no se perdiera para el mundo si me aconteciese ser llamado a la eternidad antes de completar este libro. para que enriquecieran su comprensión y beneficiaran a sus pacientes. retornaban siempre en forma más o menos variada y. No!. no ciertamente porque la ingratitud de que tantas veces fui objeto me lo hubiera impedido.fue tarea de importancia fundamental en la que me empeñé constantemente a partir de 1816 o 1817. luego de haber sido eliminadas homeopáticamente una y otra vez mediante remedios bien probados hasta ese momento.dar a conocer por la palabra o la escritura aquello que no ha sido comprendido suficientemente. puesto que jamás permití que me motivara. Este hecho me proporcionó la primera clave: en casos de enfermedades crónicas no venéreas el médico homeópata no sólo tiene que combatir la enfermedad presente ante sus ojos considerándola como si fuese alguna enfermedad bien definida. Y así me mantuve hasta 1827. en cierto sentido. si no ha carecido totalmente de júbilo se debe al elevado propósito en que vivo empeñado. jamás permití que esos empeños incesantes fueran conocidos públicamente. exacta.cuando se trataba de la recuperación de la salud afectada por enfermedades agudas y aun severas? ¿Qué impedimento había? El empeño por responder a estas preguntas. mantuve el secreto porque considero no ético-y hasta perjudicial. . sino que en todos los casos él debe considerar que tal enfermedad no es más que la exteriorización de una enfermedad básica arraigada más profundamente. inevitablemente me condujo al descubrimiento de la naturaleza de las enfermedades crónicas. tan naturales. que pudiera ser extinguida y curada por los remedios homeopáticos de uso corriente. infatigable investigación observación sin preconceptos y los experimentos más precisos.* Era hecho constantemente verificado que las enfermedades crónicas no venéreas. todo ello con el objeto del bienestar de la humanidad. de la verdadera índole de esos miles de enfermedades crónicas que resistían toda curación pese a la incontrastable verdad de la Ley Homeopática de la Curación. tampoco me lo impidieron las persecuciones de que fui víctima a lo largo de mi agitada existencia que. con síntomas nuevos. ni siquiera por el grupo de mis discípulos. Encontrar la razón por la cual todas las medicinas halladas por la Homeopatía fracasaban cuando se intentaba la efectiva curación de dichas enfermedades -lo que iba a facilitar el acceso a una comprensión mejor y. evento no muy improbable considerando mi edad de setenta y tres años. quienes ya habían prestado inestimable ayuda al arte de la Homeopatía. año en que comuniqué lo más esencial de este descubrimiento a dos de mis discípulos. hasta que el Dador de todo lo bueno me permitió solucionar gradualmente tan sublime problema merced a reflexión incesante.

]4 * No es raro que la tisis llegue a transformarse en insania las úlceras desecadas en hidropesía o apoplejía. evolucionando hacia síntomas más graves* y así hasta el final de la existencia humana.* Hasta este punto había llegado en mis investigaciones observando a pacientes crónicos no venéreos. las afecciones abdominales en dolores de las articulaciones o en parálisis.. que ellas son enfermedades perfectamente definidas y que existen aisladamente. a las enfermedades desprendidas que. se incrementa y desarrolla cada vez más. miasmática 4 resultaba evidente por esta circunstancia: luego de avanzar y alcanzar cierto grado de desarrollo. [N. de modo que el médico homeópata jamás debe abrigar la ilusión de poder curar estas manifestaciones aisladas presumiendo. jamás podía ser vencida así se llevare la vida más ordenada o se observare la más adecuada dieta. etc. cuando descubrí.llega a manifestarse en enfermedad venérea que nunca se extingue por sí misma puesto que. En consecuencia primero debe tratar de descubrir. exhibiendo síntomas nuevos y más graves hasta el final de la vida humana. toda la magnitud de los síntomas y de las características de esa desconocida enfermedad fundamental. año tras año. característica de todas las enfermedades crónicas. 4"Miasma: Emanación a la que se atribuían las enfermedades infecciosas". el bubón venéreo que no haya sido curado internamente por mercurio -que es su remedio específico. (Dictionnaire Le Robert). Procediendo así llegará a ser capaz de alcanzar tal éxito en la curación como para eliminar a la enfermedad en toda su extensión y. la fiebre intermitente en asma. Por lo contrario. como hasta ahora ha ocurrido. al C. en sus múltiples manifestaciones. de año en año. y no resulta difícil descubrir que estas últimas enfermedades deben también proceder de la enfermedad originaria y sólo pueden ser partes de un todo mucho mayor.La gran extensión de esta enfermedad subyacente queda evidenciada por los síntomas nuevos que aparecen de tiempo en tiempo. ejercitando al máximo su capacidad. los dolores en las extremidades en hemorragias. del T. ni llegaría jamás a extinguirse por sí misma. jamás podía ser extinguida por mucho que fuera el vigor de la más robusta constitución. constantemente. a modo de ejemplo. que el obstáculo para la curación de muchos casos que engañosamente aparentaban . Pero que la enfermedad fundamental a la que era preciso investigar debía ser también de índole crónica. muy en los comienzos. debe irse agravando. forman parte de ella. miasmáticas. consiguientemente. lo que sí posibilitaría que fueran curadas total y permanentemente. lo que es previo a proponerse descubrir uno o más medicamentos que homeopáticamente puedan cubrir íntegramente la enfermedad originaria según la configuran sus síntomas peculiares. no obstante el modo de vida más correcto y la constitución corporal más vigorosa.

herpes.ser enfermedades bien definidas y que no habían podido ser curadas de manera homeopática con los medicamentos ya probados. Si hubiera sido la intención del Dr. pequeños vestigios de ella (diminutas pústulas de sarna." De esto se deduce que en inglés -a diferencia del castellano.es siempre muy peligrosa en sus consecuencias y en mayor grado cuanto más tiempo haya . que se acompañan de comezón. el comienzo de todos los padecimientos subsiguiente parecía arrancar de aquella misma época. Una comezón cutánea. eran signo indubitable de alguna infección anterior de la misma índole. Un deseo o anhelo incesante. tal como lo ha aclarado el diccionario en la acepción 1. como evidencia. El nombre "ITCH" significa (F y W): "1. Hahnemann referirse exclusivamente a la enfermedad provocada por el sarcopto o caro arador. no la habían advertido o. III. se habría expresado así: en una previa infección de sarna. agrediendo al síntoma externo. como la sarna (scabies). El término médico (y culto) que en inglés corresponde a la sarna es "scabies". Hahnemann prescribe todo intento de extinguir cualquier dermatosis. Si quien siempre hizo gala de precisión en su lenguaje dijo "erupción" es porque quiso aludir a algo que aflora. que emerge desde lo interior. y 3. etc. sea producida por infección o por erupción. porque así se agrava al mal interno: a) en las dermatosis por infección éstas suelen asumir el carácter de síntoma aliviador de la psora interna. de dermatosis pruriginosa y dado que el término abunda en las páginas que siguen se recomienda al lector tener presente tal significado. El texto inglés dice: "in a former eruption of itch". II. b) la supresión de toda dermatosis pruriginosa surgida por erupción cualesquiera sean los medios que se empleen -tópicos o no. con frecuencia tenían el antecedente de alguna previa erupción de sarna5 pocas veces confesada. 2.el vocablo "itch" al que se acaba de traducir por sarna tiene significado más amplio. Cualquiera de las enfermedades de la piel. a lo menos. fue frecuente que se hallaran. 5 I. lo que probablemente ocurría más a menudo. Pero lo que resulta evidente es que el Dr. Igual era el caso de otros pacientes crónicos que no confesaban haber tenido semejante infección o.) que surgían de tanto en tanto y que. no la podían recordar. Luego de cuidadosa investigación. aunque raras. generalmente contagiosas.

IV. * Con posterioridad. [N. a las que Willan7 distingue tan cuidadosamente y que han recibido nombres .permanecido sobre la piel puesto que tal erupción es la resultante de una condición impuesta sobre el órgano de la piel por la fuerza vital resistiendo a la psora interna. han sido descritos por el autor en el capítulo titulado. merced a la asistencia prestada cuando usaba aquellos medicamentos en enfermedades crónicas similares en las que los pacientes no podían exhibir alguna causa parecida. causados por la psora con la que habían sido infectados. ya no dejaban margen para que mi mente dudara respecto del enemigo interno al que tenía que combatir tratando médicamente tales casos. por síntomas idénticos o similares. también Von Autenrieth (en "Tubinger Blater fur Naturwissenchaft und Arzeikunde". enfermedad básica a la que se puede denominar con el genérico nombre de Psora. Dichas observaciones me han enseñado que no sólo la mayoría de las numerosas erupciones cutáneas. aun tratándose de personas sanas bajo todo otro concepto. La mayoría de las laboriosas observaciones concernientes a la acción de los remedios antipsóricos incorporados en los comienzos de estos últimos once años6 han evidenciado definitivamente con cuánta frecuencia las enfermedades crónicas-ya se trate de casos moderados. 2 vol. Tantas concordancias. Finalmente. 2ª parte. de casos severos y hasta de máxima gravedad-tienen tal origen. es decir.]5 Estas circunstancias. que también esos casos en que los pacientes no recordaban haber tenido infección alguna similar eran."Testimonios médicos sobre las consecuencias de eliminar la erupción de sarna". 109 y siguientes) .* Gradualmente fui descubriendo remedios más efectivos para combatir esa enfermedad originaria que tantas afecciones causaba. quizás ya desde la cuna o en alguna otra oportunidad que eludiera a su memoria.. respecto de la cual aquella obra a modo de válvula de descompresión. cuanto mayor haya sido el tiempo de su permanencia sobre la piel más necesaria será la continuación de su presencia para la relativa salud del organismo (ver páginas 104. con la correspondiente erupción cutánea o sin ella. Hízoseme entonces manifiesto. al C. gravísimos y hasta fatales. demostraban que una infección de sarna suprimida por malpraxis médica o que hubiera desaparecido de la piel por otras causas era seguida. lo reitero. Y esta conclusión quedaba frecuentemente corroborada por una investigación más cuidadosa llevada a cabo entre los padres o entre familiares de mayor edad. Los riesgos. el abuso insensato que de la cortisona se hace actualmente impone difundir la alarma. necesariamente. del T. evidentemente. la enfermedad interna de la sarna. a las que vinieron a sumarse innumerables observaciones de médicos* y también con frecuencia mis propias experiencias.

6 Desde 1816 hasta 1827. los resecamientos de la piel que parecen parches. en tanto que un tercero. tan multifacética. pero diferentes. hematemesis. 8 Así. de la acumulación de sangre en las venas del recto y del ano y sus consiguientes pérdidas de sangre (hemorroides ciegas o sangrantes). tumores y abultamientos sarcomatosos. padecer de otras afecciones que. las diarreas que persisten por años y la constipación intestinal permanente con evacuación trabajosa. enfermedades de la mente y de la afectividad. desde la melancolía hasta la insania furiosa.diferentes. resumiendo: los millares de penosas dolencias de la humanidad a las que la patología adjudica nombres diferentes son. úlceras e inflamaciones crónicas. no obstante. del T. de donde la imagen completa. (N. un cuarto. desde la imbecilidad hasta el éxtasis. del T. con muy pocas excepciones. del tifo que . médico inglés (1757-1812). dolores erráticos inveterados. tanto en jóvenes como en ancianos. la curvatura de columna y los numerosos reblandecimientos y deformaciones de los huesos. al C)7 Lo mismo puede afirmarse de las frecuentes epistaxis. auténticas consecuencias de esta única psora. las enfermedades que se denominan del corazón. durante la plaga de 1813 un paciente pudo estar postrado con sólo pocos síntomas. al C)6 7 Roberto Willan.(N. prácticamente innumerables. vale decir que todas esas manifestaciones no son más que vástagos de una misma y vastísima enfermedad básica cuyos síntomas. íntegra. gusto y tacto. etc. hemoptisis. oído. emaciación. vértigo y desfallecimientos. del mismo modo en que se procede ante una gran epidemia de fiebre tifo. otro exhibir también pocos síntomas. mas también la mayoría de las formaciones adventicias. hematuria. convulsiones que se repiten durante años. pertenecían todas a esta enfermedad. Debido a mis continuas observaciones. descargas menstruales deficientes y también los sudores nocturnos muy frecuentes que perduran durante años. tienen a la psora por causa. son (cuando no se derivan de las dos enfermedades venéreas: sífilis y sicosis) sólo manifestaciones parciales del antiquísimo miasma de la lepra y de la sarna. desde la verruga corriente que aparece en un dedo de la mano hasta el prominente tumor sarcomatoso. deseo sexual excesivo o extinguido. olfato. no integran más que un todo y por ello deben ser consideradas y tratadas médicamente como fragmentos de una misma enfermedad. dolencias abdominales y todo lo comprendido dentro de histeria e hipocondría y. desde las malformaciones de las uñas hasta los tumores óseos.. sensitividad excesiva así como deficiencias de los sentidos: vista. comparaciones y experimentaciones de estos últimos años llegué a la convicción de que las dolencias y achaques de cuerpo y de mente que tan radicalmente difieren como afecciones manifiestas y que tan desemejantes parecen ser de unos pacientes a otros. pues todos ellos habían sido contagiados por la misma plaga.

del T. diseminada por piojos. en inglés. Y fiebre con manchas es. en cuanto se han desarrollado y no siendo tratadas por el verdadero arte médico. en alemán. cada una de las cuales parece ser esencialmente diferente de las demás. II-En sentido lato: "tifo o tifus (del Griego 'typhus' = humo. por lo menos. Aunque desde 1837 el tifo se distingue de la fiebre tifoidea. al C. 'Fleckentyphus' o 'Fleckenfieber' (de Flecken = mancha. pero en escala muchísimo mayor ocurre con la psora. solamente pudo ser obtenida reuniendo los síntomas de todos los pacientes o. I-En sentido restringido: "Typhus: grupo de enfermedades infecciosas ocasionadas por bacterias del género Rickettsias. curándolos de la epidemia aun cuando los síntomas difirieran de un paciente a otro y todos parecieran haber contraído enfermedades diferentes. hambre o catástrofe. (Extractado. los dos remedios * seleccionados por su homeopaticidad fueron específicamente aptos en casi todos los pacientes. aún prevalece cierta confusión: tifoideo se dice en alemán 'typhus' y 'typhus' (en inglés) es. Bryonia y Rhus Toxicodendron fueron los remedios específicos para todos los pacientes. (Extractado. garrapatas y pulgas. la enfermedad fundamental de tantas dolencias crónicas. DEHA. Microorganismo infeccioso: Rickettsia prowazekii". (Extractado. erupción de la piel y cefalea intensa. de muchos de ellos. 8 La versión inglesa dice: "typhus fever". 8 Por tal razón. P). como fácilmente puede ser advertido en la coincidencia de varios síntomas que les son comunes y que van apareciendo a medida que la enfermedad recorre su curso y también en el hecho de que sea un mismo remedio el que cure a todas las manifestaciones. estupor): 'Tifo asiático' = cólera morbo. Tifo de Oriente' = peste bubónica o levantina".entonces prevaleció. Ch-E). tal durabilidad y tal pertinacia que. Todas las enfermedades crónicas de la humanidad. Es enfermedad de época de guerra.]). petequia)". si se las deja libradas a sí mismas y aunque no hayan sido agravadas por algún tratamiento desnaturalizado muestran. se incrementan inexorablemente con el transcurso de los años durante todo el término de la existencia humana y no pueden ser disminuidas siquiera . * En el tifo de 1813. lo que no conduce con la realidad. "Spoted fever" = tifus exantemático " "Typhus: enfermedad infecciosa aguda caracterizada por fiebre alta.) [N.* Exactamente así. por así decirlo. 'Tifo de América' = fiebre amarilla.

manifestándose mediante síntomas locales las enfermedades que causan. todas ellas deben tener como origen y fundamento a miasmas crónicos constantes. SICOSIS. vencerla ni extinguirla. más difundida. puesto que ninguna naturaleza por robusta que sea puede. de raíz. Es tan imposible de desarraigar como la sífilis o como el sicosis y. Menos aún pueden ser superadas ni extinguidas. por su propio vigor. etc. la enfermedad crónica básica de la erupción de sarna. la psora ha torturado y desfigurado a la humanidad durante miles de años y en los últimos siglos ha prohijado a esa increíble variedad constituida por millares de enfermedades agudas y crónicas (no venéreas). . por lo cual perduran en el organismo humano. a la que he de considerar en primer término porque es la más importante. se ha incrementado tanto en la extensión de sus manifestaciones patológicas-extensión que hasta cierto punto puede ser explicada por el incremento de su desarrollo durante los miles de años en que ha subsistido pasando por millones de organismos que resulta tarea poco menos que imposible inventariar todos sus síntomas secundarios. En Europa y también en otros continentes. sin embargo. O enfermedad de las verrugas ficoideas y. en ellos se originan casi todas. registradas en las patologías bajo centenares de denominaciones por haberse supuesto que eran enfermedades distintas y bien definidas y también las que puedan carecer de nombre. de acuerdo a cuanto se conoce y se ha investigado.. en consecuencia. o enfermedad de la sarna es. jamás se eliminan por sí mismas puesto que se incrementan y agravan sin cesar. que afligen cada vez más a todo el mundo civilizado. su fuente única. al que he denominado enfermedades del chancro venéreo. Tales miasmas son: SIFILIS. PSORA. En consecuencia. incrementando su parasitismo. jamás se extingue. la enfermedad crónica miasmática a la que mejor cuadra el apelativo de hidra. arsénico. las enfermedades crónicas. es la menos comprendida. hasta la muerte. a menos que sea curada totalmente. (y excluyendo también las surgidas de la sífilis y las menos frecuentes que surgen del sicosis). A lo largo de los muchos miles de años durante los cuales ha estado afligiendo a la humanidad. todas las demás enfermedades naturales. por último. persistiendo hasta el último aliento de la vida humana más extensa. sino todas.por el vigor de la más robusta constitución. La psora es la enfermedad crónica miasmática más antigua. plomo. el monstruo mitológico de múltiples cabezas. La psora. porque la historia más antigua del pueblo más primitivo no alcanza aún a su origen. además de la más antigua. La psora es la enfermedad miasmática crónica más antigua de cuantas conocemos. tienen en la psora su origen real. más destructiva y. Y si exceptuamos a esas enfermedades que han sido creadas por prácticas perversas o por trabajos insalubres con azogue. solamente se ha podido hallar tres miasmas.

gozo. segunda edición). acompañaba a la sarna y que era seguida por un doloroso ardor luego de haberse rascado. durante la Edad Media. En la antigüedad también se mencionaba la característica peculiar: su comezón voluptuosa que entonces. y posteriormente. [N. [N. del Levítico (también en el capítulo 21º versículo 20º) al referirse a los defectos corporales de que no debe padecer el sacerdote que vaya a oficiar el sacrificio. del T. la describió como sarna seca diseminada por todo el cuerpo. En aquellos tiempos. hacen 3400 años. 9 Confrontar también Deuteronomio 28:27: ".]11 12 Del Griego: "glykys" = dulce + "pikrós" = amargo. como hoy.y con sarna y con comezón de que no puedas ser curado".Los más antiguos testimonios históricos que poseemos evidencian que la psora ya entonces había alcanzado gran desarrollo. 11 "Scholia in Leviticus". página 124. entre los antiguos citaremos a Platón. algunas variedades. "N. todas esas variedades deforman de muchos modos a las partes externas del cuerpo puesto que la naturaleza de esta erupción pruriginosa miasmática fue siempre la misma. del T. parte II. que denominó a la sarna "glykypicron"12 y a Cicerón. Jonatan. del T. también están de acuerdo con esta definición cuando dicen (Calmet entre otros): "La lepra es similar a la sarna arraigada de antiguo y con violenta comezón". pero la Vulgata como "scabies jugis". * En el capítulo 13º. al C. sarna). 10 El intérprete del Talmud. [N.]12 13 Del Latín "dulcedo" = deleite. al C. quien aludió al "dulcedo"13 de la sarna. Esto también ocurrió cuando la enfermedad prevaleció en la Grecia inculta. en Arabia y posteriormente en Europa. La psora occidental que durante la Edad Media predominó en Europa durante siglos bajo la forma de erisipelas malignas (denominadas "Fuego de San .]10 11 Ernst Friedrich Karl Rosenmuller. Moisés* señaló. al C. rugosidad. del T. la enfermedad entre los israelitas parece haber afectado a las partes más externas del cuerpo.]13 No nos atañen ni tienen relevancia los nombres diferentes con que los diversos pueblos fueron denominando a las variedades de lepra más o menos maligna (síntomas externos de la psora). Los comentaristas de la Biblia.. el "empeine" y el "herpes" (véase: Rosenmuller. la maligna sarna9 es designada por el vocablo "garab". en tanto que la expresión "yalephed" es reservada por Moisés para el "salpullido". al C.. al que los traductores alejandrinos (de la Septuaquinta) tradujeron como "psora agria". "iugis" = constante. al C. [N. orientalista alemán (1768-1835). versión inglesa. del T. perenne + "scabies" = aspereza.])9 10 Sinónimo: sarna perenne del Latín.

empeoró. (L-L). 14 Así fue como aquella erupción. las manifestaciones externas de la psora sobre la piel fueron tan rápida y frecuentemente suprimidas. los signos de la infección sarnosa hasta pueden haber permanecido inadvertidos. cinc y mercurio. (Extractado DEHA. reducida en los países civilizados a sarna común. precisamente en la época (1493) en que comenzaba a erguir su horrorosa cabeza otra enfermedad miasmática. 14 En el siglo VII existían fábricas de jabón en España e Italia. había alrededor de 2000 lazaretos que albergaban leprosos). lavados y ungüentos de azufre y de plomo y preparados a base de cobre. Porque. artículo: "Jabón"). desusadas entonces en Europa y también la práctica del baño caliente. que servía de sucedáneo de la psora interna. Y lo que era de máxima importancia: la apariencia horrible y repugnante de los leprosos impresionaba de tal manera a la gente sana que hasta aterrorizaba aproximárseles. se moderaron tanto los horrores externos de la psora en unas cuantas centurias que al finalizar el siglo xv sólo aparecía exteriormente bajo la forma de erupción sarnosa corriente. por lo contrario y bajo muchos aspectos.]). vocablo que ingresa a la lengua francesa en el año 1256. del T. Y aun cuando bajo esta forma se diseminó por Europa más que antes (en Francia solamente. que desde entonces se adoptó -en particular en las clases altas y medias. 14 Por tales medios así como por el refinamiento en la alimentación y en los hábitos de vida que la cultura introdujo. el resto del cuerpo estaba relativamente bien.Antonio") reasumió. Los franceses comenzaron a elaborarlo a fines del siglo XII. de modo que con el tratamiento medicinal externo. SU modalidad de lepra con la infección que trajeron los cruzados al regresar. como el uso de ropa interior de algodón y de lino. en el año 1226. como lo fue después. se trate de niños o de personas adultas. durante el siglo XIII. Pero no por tales tratamientos mejoró el estado de la humanidad. que en la mayoría de los casos. . ' Savon". esta psora que entonces predominaba como temible erupción tuvo algún alivio externo en las práctica conducentes a la limpieza corporal que fueron traídas del Oriente por los cruzados. de modo que el aislamiento de que eran objeto la mayoría de estos desdichados y su reclusión en leproserías les mantuvo a distancia del resto de los humanos y la infección que de ellos proviniera fue limitada y más bien rara. ello se debía a la persistencia de la obstinada erupción sobre la piel. pudo ser eliminada de la piel mucho más fácilmente apelando a medios diversos.mediante baños. al C. Hasta entonces la fabricación no debía ser de importancia. la sífilis. como también se hace hoy día. principalmente desde que empezaron a usarse las telas de algodón. [N. aun cuando en tiempos antiguos la erupción de psora que aparecía como lepra era inmensamente mortificante para quienes la padecían debido a los dolores lancinantes y a la violenta comezón en y alrededor de los tumores y costras.

no pueden curar por no poder curar tampoco la enfermedad fundamental cuando se presenta acompañada de su erupción cutánea. Y ahora. ungüentos de precipitado blanco de mercurio). las escasas pústulas posteriores a la infección eran poco aparentes y resultaba fácil ocultarlas. de donde el miasma psórico pudo transmitirse con mayores seguridad y facilidad a muchas más personas. juega el triste papel de ser causa de innumerables síntomas secundarios. no siendo manifiesta su erupción sarnosa y hasta ignorando a veces que la tiene. Porque por lo general el miasma ya se ha transmitido a otros antes que aquel del que emana haya buscado o recibido algún remedio externo represivo de la erupción (lociones a base de plomo. eran evitados cuidadosamente. dado que era más fácil de ocultar y porque los objetos contaminados por el fluido psórico también infectaban a las personas que inadvertidamente los tocaban y así resultaron contaminadas muchas más personas que por los leprosos de antes quienes. aun antes de que el facultativo determine la naturaleza exacta de la erupción. Bien puede comprenderse que la gente cuyos escasos medios les impiden todo refinamiento. puesto que ya ha sido suprimida por alguna loción o por otros medios. Pero debido a la intolerable comezón que producían era imposible no rascarlas.En consecuencia. mantiene invariable su temible índole primitiva. soporten la sarna sobre la piel durante mayor tiempo. la humanidad se halla hoy en condiciones mucho peores que las que prevalecían en la antigüedad. por lo contrario y como lo demuestra la experiencia diaria. hasta que les resulte intolerable. debido a la forma mucho menos impresionante que asumió la psora durante los siglo XIV y XV cuando hizo su aparición como sarna. estas enfermedades crónicas han sido inevitablemente agravadas por sus numerosos remedios aberrantes. lo que provocaba que su fluido se difundiera por la zona. no sólo porque la lepra primitiva se haya convertido en sarna y al ser ésta mucho menos aparente resulte mucho más transmisible por infección. al ser más fácil su represión externa. luego de la destrucción * de su síntoma principal (la erupción externa cutánea). por ello es que en los últimos tres siglos. sino porque la psora. aunque mitigada externamente en su apariencia de simple sarna. Es así como la psora se ha convertido en el miasma crónico más infeccioso y más generalizado. * La erupción externa de la sarna no sólo puede ser eliminada por las aberrantes prácticas de médicos y de curanderos sino que. lamentablemente. lo que les obliga a recurrir a algún medio para eliminarla. al haberse transformado la modalidad externa de la psora. pero en tanto ya deben haber sido muchos los infectados. en consecuencia. se facilita inadvertidamente la expansión interna de la enfermedad. debido a su horrible aspecto como ya se dijo. vale decir. que origina esa legión de enfermedades crónicas cuya fuente ni vislumbran y menos aún descifran los médicos y a las que. . En consecuencia.

también por diarrea persistente. La sífilis y el sicosis tienen ambos la ventaja sobre la enfermedad de la sarna de que el chancro o el bubón en una y la verruga ficoidea en el otro nunca se retiran de su asiento externo en tanto no hayan sido destruidos irresponsablemente mediante alguna medicación externa represiva o bien hayan sido eliminados en modo racional mediante la curación interna y simultánea de toda la enfermedad. su erupción cutánea. viruela. En todos estos casos los resultados son tan nocivos como si la erupción hubiera sido eliminada exteriormente por alguna práctica médica irracional. la observación 67). irrumpirán haciéndose evidentes en seguida o al poco tiempo. de lepra a sarna. purgantes enérgicos o ventosas) no es extraño que desaparezca por sí misma. 64 y 65). por causas no evidentes. Las dolencias secundarias de la psora interna y cualesquiera de las innumerables enfermedades crónicas que de tal origen fluyen.* Actualmente la psora ha perdido la índole paliativa de su síntoma externo principal por haberse modificado. 50. a veces quizás por alguna peculiar falta de actividad cutánea. 58. Pero que nadie suponga que la psora. por haber contraído algún resfriado severo o por prevalecer temperaturas muy bajas (véase más adelante. perduran hasta el fin de la vida humana y evitan la propagación interna de la enfermedad. a consecuencia de algún temor intenso. que están substituyendo a la enfermedad interna. Frecuentemente desaparece debido a alguna circunstancia adversa. Entonces sí podemos estar seguros de que la sífilis o el sicosis interno han sido curados íntegramente. véase la observación 39 en páginas posteriores). ni pueden aparecer las afecciones secundarias del sicosis en tanto la excrecencia con forma de higo no haya sido destruida por alguna necia intervención y ello porque estos síntomas locales. que ha sido mitigada de tal modo en su manifestación local. estas enfermedades deben ser curadas total y definitivamente por medicinas internas específicas que sólo requieren ser administradas repetidamente hasta que estos síntomas locales (chancro o verruga) -que por naturaleza son invariables a menos que se los trate artificialmente. por aflicciones continuas o pesares profundos. La erupción de la sarna en modo alguno persiste tanto en su lugar sobre la piel como lo hacen el chancro o la excrecencia ficoidea. 26. 61. En consecuencia. La enfermedad venérea no puede. diseminarse por el organismo en tanto el chancro no sea destruído artificialmente por medio de aplicaciones externas. es decir.hayan desaparecido. física o psíquica. en consecuencia. ungüentos a base de azufre. 36. por fiebre cualquiera sea su causa o por alguna enfermedad aguda diferente (por ejemplo.no es raro que por sí misma se retire de la piel (véase más adelante las observaciones de médicos de tiempos pasados bajo los números: 9. 17. debido a baños termales o por inmersiones en agua tibia o caliente. Aun en el caso de que la erupción de sarna no haya sido eliminada de la piel (como frecuentemente ocurre por las prácticas culpables de médicos y medicastros que recurren a lavados desecativos. difiere realmente de la lepra de la . durante los tres últimos siglos.

La psora. jamás se vió en tiempos antiguos cuando la psora estaba confinada principalmente a su temible síntoma cutáneo. en último análisis. dado que ambos son paliativos para varios síntomas de la psora. Tan sólo debido a la complicidad aportada por el consumo excesivo de café y de té. Hasta la sífilis. ha facilitado la psora. afecciones dolorosas. lo que ya es raro. a la que ahora se puede despojar tan fácil e irreflexivamente de su síntoma cutáneo paliativo -la erupción de sarna que actúa en substitución de la enfermedad interna. tan pertinaces padecimientos crónicos en la humanidad.* * Si de algo puedo estar seguro es que el hábito de beber calientes café y té de China. quizás excesiva. espasmos. hasta la lepra cuando no era inveterada podía ser eliminada de la piel mediante baños fríos o por inmersiones repetidas en algún río y mediante baños minerales termales (véase más adelante observación 35). La importancia. 1803). Años atrás puse de relieve la gravitación del café respecto de los padecimientos corporales y mentales de la humanidad en mi opúsculo "Los efectos del café" ("Die Wirkungen des Kaffees". úlceras (cánceres). ha concluido por aumentar la predisposición hacia numerosísimas enfermedades crónicas y. Sólo durante los últimos siglos es cuando la humanidad ha sido invadida por estos achaques. tantos como para poder estimar que siete octavos de todos los males crónicos brotan exclusivamente de ella.* Así fue como la psora se convirtió en la más prolífica fuente productora de enfermedades crónicas. Aun en aquellos tiempos.ha estado produciendo más y más síntomas secundarios durante los últimos trescientos años. de la complicación de las tres. consunciones y perturbaciones anímicas. la psora. parálisis. formaciones adventicias. Leipzig. los nocivos efectos resultantes eran entonces tenidos en tan poca cuenta como irreflexivamente consideran los médicos de hoy día a las enfermedades insidiosas que infaliblemente desarróllanse. discrasias. surgiendo de la psora subyacente cuando la erupción de sarna ha desaparecido por sí misma o ha sido violentamente extirpada. que tanto se ha difundido en los últimos dos siglos y que tanto ha incrementado la irritabilidad de las fibras musculares y la anormal excitabilidad de los nervios. que le atribuí se debió al hecho de que todavía yo no había descubierto la principal fuente de enfermedades crónicas.antigüedad. en tanto que el octavo remanente surge de la sífilis y del sicosis o por combinación de dos de estas tres enfermedades crónicas miasmáticas o. temprano o tarde. mentales y corporales. que debido a la facilidad de su curación cede a la menor dosis de la preparación correcta de Mercurius y el . la lepra. pudo ésta diseminar tan innumerables. puesto que ésta por sí sola jamás hubiera podido producir tal efecto. debido a las causas ya mencionadas. Aluvión tan impresionante de dolencias nerviosas.

sicosis que debido a la poca dificultad de su curación cede ante unas pocas dosis alternadas de Thuja y de Nitri Acidum. hospitales militares y civiles. Debido a ello. la psora es. la persona ya ha sido curada y toda la enfermedad ha quedado eliminada. o enfermos de establecimientos penales asilos de huérfanos. en breve tiempo o poco después. ya sea mediante aplicaciones locales de ungüentos a base de azufre o por el aún más activo ungüento de Jasser. pero mediante la oportuna remoción de la erupción sobre la piel. pero más expeditivamente mediante los precipitados de mercurio. la que ha sido tratada médicamente en el peor de los modos. sin considerar ni estar dispuestos a considerar los males que. ya se trate de pacientes que acuden a clínicas privadas para clases altas o bajas. o mediante fumigaciones de azufre. La consecuencia es que actualmente. según aseguran). aun cuando a éstos pueda eliminárselos a su vez del cuerpo mediante purgantes y detersivos. sino hasta por tos más renombrados. Entonces. humores y salud. los profesores universitarios y los más prominentes médicos y tratadistas médicos han sentado esta regla y la han expuesto como teorema infalible: "Toda erupción de sarna es tan sólo una afección cutánea local en la que no tiene participación alguna el resto del organismo. de modo que puede y debe ser extirpada de la piel cuanto antes y sin miramientos. ** y lo aseguran irresponsablemente. se tornan enfermedades rebeldes. se evitan todas las secuelas y el interior del cuerpo continúa íntegramente sano". Estas falsedades horribles no sólo han sido y siguen siendo enseñadas. Tales médicos suponen que cuanto más rápidamente sean extirpadas del cuerpo estas erupciones. mas también se las ejecuta en la práctica. hayan atentado hasta tal extremo contra la salud de la humanidad desde que. entonces puede resultar que se convierta en algo maligno con capacidad para infiltrarse por los vasos absorbentes hasta el conjunto de los humores y corromper así sangre. * empleando quizás simultáneamente grandes dosis de azufre sublimado y de purgantes enérgicos (para"depurar" al cuerpo. entre todas las enfermedades. en consecuencia. en el más pernicioso. pertenecientes a la escuela médica prevaleciente. Cumplido esto dan por terminado el tratamiento pues consideran que el paciente ya está curado. cuando tales erupciones son descubiertas en pacientes que se asisten en los más renombrados establecimientos de países y de ciudades que se supone sean de los más cultos. tanto mejor. se les trata mediante los remedios externos mencionados no sólo por médicos que no han alcanzado celebridad alguna. Resulta increíble que médicos modernos. con pocas excepciones. difíciles de curar cuando están complicadas con psora. la menos comprendida y. por cierto que el hombre será afectado por dolencias provenientes de estos humores malignos. Si la erupción ha sido extirpada de la piel entonces todo marchará bien. soluciones de plomo y de cinc. Por cierto que si la erupción fue descuidada y se le ha permitido difundirse por la piel. habrán de suceder por acción de la psora que desde lo interior se .

que obedece a la ley natural sobre la cual se fundamenta (hay más sabiduría en el instinto que en la mentalidad de estos destructores). en tanto que el matasanos que aplicaba el ungüento sostenía que el paciente había vuelto a infectarse con sarna otras tantas veces en tan corto periodo. Pero. no podéis curarlas. al cabo de unas semanas vuelve a hacer aparecer sobre la piel la erupción aparentemente destruida por los ungüentos y purgantes.* ** Cuando el paciente con sarna es robusto su fuerza vital. ¿cómo explicáis oh hombres conscientes!-que surja la más pequeña pústula cuya insoportable comezón voluptuosa fuerza irresistiblemente al hombre a rascarse? Tal comezón y el subsiguiente dolor ardoroso son. En este tema. o siquiera más humanos. en toda circunstancia.** *** Esto fue escrito hace seis años. sin siquiera consultar a la naturaleza y guiándose tan sólo por su criterio y así nos aseguran que la substancia de la sarna no ha tenido tiempo para penetrar por lo que no ha llegado hasta los vasos absorbentes inficionando totalmente los humores. lo que es inadmisible. En hospitales militares yo he sido testigo de tan irracional y cruel destrucción hasta tres veces consecutivas en pocos meses. 15*** . como millares de experiencias lo demuestran.manifestará mediante alguna diferentes que origina. tal como se expondrá más adelante. pero los médicos de la escuela secular han continuado hasta hoy actuando y enseñando con la misma negligencia criminal.*** enfermedad del millar de enfermedades * En sus mentes pervertidas estas frívolas eminencias médicas sueñan con doblegar la índole de esta enfermedad. si no se ha desarrollado en el interior del organismo esta enfermedad. Si así no fuera. en innumerables padecimientos agudos y gradualmente en enfermedades crónicas. la fuerce a desarrollarse e irrumpir muy pronto en varios. que hacen tan miserable y desahuciada a la humanidad? ¿Acaso podéis vosotros curarlas? La experiencia responde: No. ¿a qué podría deberse que toda represión externa de la erupción de sarna no sólo nada pueda hacer en alivio de la enfermedad interna generalizada sino que. no han demostrado la menor predisposición para ser más sabios. la prueba de la existencia de una enfermedad de sarna generalizada que se ha desarrollado previamente en lo interior de todo el organismo. que es de máxima importancia médica. la más importante de todas. el paciente retorna al hospital y otra vez se procede a la insensata extirpación de la erupción por medio de ungüentos y lociones que contienen soluciones de plomo y cinc.

dirigiendo sus medicamentos hacia enfermedades fantasmagóricas.y no reparan en los grandes . tal intento sincero era digno de elogio pues se basaba en reconocer la existencia de una enfermedad interna importante simultánea a la erupción de sarna. etc. espasmos. puesto que la curación de toda psora desarrollada requiere un tratamiento mucho más adecuado que la acción violenta de esos baños.. final de todos los padecimientos terrestres.* Los médicos antiguos fueron más conscientes a este respecto y cuando observaban. parálisis. hemorragias. lo mejor que sus recursos terapéuticos podían suministrar. lo que inevitablemente sucederá como secuela de tal tratamiento y padecen tumefacciones. hacia causas que suponen corresponderían a las dolencias que van apareciendo hasta que el paciente. perturbaciones mentales. es finalmente substraído de sus manos por la muerte. consunción. que iba a ser prerrogativa de la Homeopatía descubrir. luego de padecer durante muchos años bajo sufrimientos que se agravan de continuo. Claramente vieron y se convencieron de que numerosas dolencias y las más graves enfermedades crónicas eran secuelas de la erupción de sarna que había sido extirpada de la piel. No obstante. ceguera. asma continua o espasmódica. quienes suponen que no pueden eliminarla con suficiente rapidez -como si fuera alguna simple enfermedad externa. sordera. en breve o tiempo después vuelven a enfermar. en todos los casos de sarna intentaron extirpar tal enfermedad interna mediante gran variedad de remedios también internos. dolores persistentes localizados. Hahnemann. lo hacían con menos prejuicios. los médicos supondrán que están frente a algo enteramente nuevo y lo tratarán repetidamente de acuerdo a la vieja rutina de sus terapéuticas inútiles y nocivas. caries ósea. "N.]15 Si los desdichados que así fueron engañados. tisis. Ello evitó que confiaran en la mera extirpación cutánea de la sarna como hoy confían los médicos modernos. mal interno al que era necesario desarraigar.15 Ahora ya han transcurrido más de 155 años (!) y el tema fundamentalísimo de las enfermedades crónicas originadas en la psora continúa sin ser estudiado a la luz del descubrimiento del Dr. o de otra naturaleza donde pueda desembarazarse parcialmente de su psora y por tal causa y al principio. gota. al C.* * Por accidente (puesto que no podían dar más que razones imaginarias para justificar su proceder) han hallado un recurso que a veces alivia temporariamente los sufrimientos de sus pacientes cuando sus prescripciones ya de nada sirven contra la enfermedad que les es desconocida: enviar al paciente a algún balneario de aguas sulfurosas. tales baños aliviarán su mal crónico. es decir. Y dado que tal experiencia les obligaba a admitir la existencia de una enfermedad interna. del T. trastornos hipocondríacos e histéricos. les era desconocido. úlceras (cáncer). Por cierto que esas tentativas fueron infructuosas porque el verdadero método de curar. pero luego habrán de caer nuevamente en alguna afección igual o parecida y ningún alivio proporcionará la repetición de los baños.

Un breve repaso de las múltiples desdichas que de ello resultan nos ha sido dado por el honesto y experimentado Ludwig Christian Juncker en su "Dissertatio de Damno ex Scabie Repulsa". rigidez de las articulaciones y úlceras malignas (en idioma alemán: "Todenbruche"). Las observaciones formuladas por estos médicos honestos son demasiado importantes como para que se las rechace con desdén. los médicos expusieron tales daños en sus escritos. cólicos hemorroidales y arenilla renal. la supresión de la erupción puede ocasionar otras induraciones. surgidas de la eliminación unilateral del síntoma cutáneo principal( erupción y comezón). 121 observó que en la gente joven. de temperamento sanguíneo. en general. debe ser problema de conciencia orientar todos sus empeños hacia la curación del mal interno. Además. A consecuencia de tales supresiones las personas flemáticas llegan a padecer principalmente de hidropesía. En páginas subsiguientes he de exponer algunas de las numerosas observaciones que han llegado hasta nuestros días. o para que los hombres conscientes las ignoren. además. es extirpado insensatamente.son innumerables y tan diversas como las peculiaridades de las constituciones corporales y las características del mundo exterior que las modifican. o se los podrá curar si ya estuvieran amargando la existencia del paciente. tumores óseos y úlceras. agudas en apariencia pero crónicas fundamentalmente. Tales testimonios ponen de relieve también que para todo médico que ame a sus semejantes. lo que sirvió de advertencia. en personas con tal temperamento sucedían almorranas. también por fiebre inflamatoria. páginas 15 a 18. pleuresía aguda e inflamación de los pulmones. con lo cual la erupción cutánea será simultáneamente eliminada. agregando ejemplos por millares. que surgen de la psora y duran toda la vida. 16 1750. a las que podría agregar cantidad similar de mi propia experiencia. en las personas obesas por catarros sofocantes y consunción mucosa. la supresión de su sarna era seguida de tisis y que. que contenían pus. más adelante relata que al practicar autopsias correspondientes a esos casos se encontraron en los pulmones quistes indurados y abundantes. que actúa vicariamente respecto de la psora interna mitigándo la destrucción a la que falsamente se denomina: "retornar la sarna al interior del cuerpo". con ello se evitarán todos los padecimientos crónicos subsiguientes. se retardan los menstruos y si la sarna fue . que es lo que está apaciguando a la enfermedad interna. si aquellas no fueran más que suficientes para poner en evidencia con qué furia se manifiesta la psora interna cuando el síntoma local externo. Estas enfermedades. aniquilada. en personas de temperamento sanguíneo-colérico por tumefacción de las glándulas inguinales.daños que se derivan de tal proceder.

descaecimiento orgánico (cáncer de útero). puesto que escribe: "Por cierto que es absurdo intentar curar la sarna ("scabies") mediante remedios internos".]16 * Una mujer de origen judío que estaba embarazada tenía sarna en sus manos a la que logró extirpar durante el octavo mes de su embarazo. Heilkunde aus den Klinishen Anstalten von Tubingen". pero erróneamente atribuyó esto a los ungüentos exclusivamente. tumor blanco en la rodilla. curvatura cervical. al C. Las personas propensas a la melancolía pueden caer en insania a causa de tal supresión. [N. habiéndose empobrecido extremadamente. en modo alguno. diversas irregularidades menstruales. Como si su tratamiento fuera algo diferente de la eliminación local de la erupción cutánea! De la verdadera curación él sabe tanto como los demás alópatas. aquellos se truecan en hemoptisis mensuales. apoplejía. le era preciso caminar grandes distancias a pie descalzo.suprimida durante su flujo. * según nómina de tratadistas y obras que a continuación se expone. Tres días después del parto la descarga de loquios no se había producido aún y le sobrevino fiebre altísima. si estuvieren grávidas. pueden perder su embarazo. del T. "ibid. A veces la supresión de la sarna ocasiona esterilidad. no es mejor. más también perverso. clorosis histérica. (Juncker. desde entonces y durante siete años fue estéril y padeció de leucorrea. No!. nuevamente quedó embarazada y dio a luz normalmente. lo que es no sólo absurdo. 16 Disertación acerca de los perjuicios provenientes del rechazo de la sarna'. falta de leche en mujeres que amamantan.")* Experiencias similares han sido repetidamente confirmadas por las observaciones de muchos otros médicos. *Cuando escribí la primera edición de "Las Enfermedades Crónicas" no conocía yo la obra de Autenrieth:17 "Versuche fur die prakt. aplicación a la que infructuosamente denomina "curación". hidropesía de las articulaciones. a consecuencia de lo cual reapareció su sarna y simultáneamente desapareció su leucorrea y otras afecciones histéricas. epilepsia. consunción pulmonar. en mujeres de más edad ulceración de útero acompañada de dolores profundos y ardorosos. de modo que era imperceptible en los días de su alumbramiento. es intentar la curación de la enfermedad interna de sarna -que de ningún modo puede ser curada por tratamiento local . Y así es que su método de extirpar la erupción por medio de sulfuro de potasio y jabón débil. * interrupción prematura de la menstruación. amaurosis con obscurecimiento de la córnea. Pero cuando estudié su trabajo advertí que cuanto expone acerca de las enfermedades que suceden a la eliminación de la sarna mediante aplicaciones locales sólo confirma cuanto ya había hallado yo en las obras de otros cien tratadistas. 1808. El también pudo observar que la eliminación local de la sarna era seguida de úlceras en los pies.

pies y por todo el cuerpo y simultáneamente y por ello su asma desapareció. Fr. del T. Muzell: "Wahrnehm. 293. 8875 gramos. Samml. (6) Riedlin (padre): "Obs. agravándose gradualmente. Cur. obs. 104. denominada 'cebolla de mar'. 60 granos 1/8 de onza Troy.alguno. H." del año 1722." II. al C. Augsburgo. ad obs. 1691. (1). (4) Palarguss: (Storch) "Obs. 5 et 6" y en: "obs. Pero por error ingirió una dracma3 de escila. época a partir de la cual se volvió asmático. próximo estuvo a perder su vida debido a indescriptibles náuseas y arcadas. pract. Leipzig. 26. Se le prescribió un clíster que contuviera una dracma de escila2 e ingerir tres granos de escila. (F y W). de scabie artificiale". 176. F. obs. Cur. único capaz de curar a la enfermedad íntegramente y con certeza. p. 1741. tab. clin. 32. (3) Beireis-Stammen: "Dis. "Acta Nat. Dec. t. p. Cent. del T. Casi en seguida reapareció la sarna sobre manos. Juncker: "Conspect. Detharding: en "Append. J. obs. Nat. Epist. [N. 90. med. v. 435/438. Su respiración concluyó por ser brevísima y penosa. V". aun cuando permaneciera inmóvil. XIV. 35. p. tratadista de temas médicos.".por otro medio que no sea el interno.". II. Med. Fr. Caso 8.".".* 17(Johann Hermann Ferdinand von Autenrieth. 31. S. "ann. V. Gmelin: en "Sammlung von Beobachtungen" de Gesner. parallel. al C. 21.". Morgagni: "De sedibus et causis morb. 47. 58". III. el de la roja proporciona un veneno muy activo".". el bulbo de la variedad blanca tiene propiedades diuréticas y expectorantes. 2"Escila :planta bulbosa ('Urginea Marítima') de la familia de los lirios. (2) Hundertmark-Zieger: "Dissert. Hoffman "Abhandlung von der Kinderkrankheiten".]17 Testimonios medicos sobre las consecuencias de eliminar la erupcion de la sarna1 Asma Lentilius: "Miscell.]2 3 Dracma: unidad de peso que equivale a: 3. de causis cur imprimis plebs scabie laboret". (5) "Breslauer Sammlung" del año 1727. 88. pero con muy poca tos. Binninger: "Obs. t. et pract. 1758 p. emitiendo simultáneamente un silbido continuo. J. ad Ephem. Cent. Francfort. 1792. theor. L. Helrnstadt. p. [N. (7)(1) 1 Este título no existe en la versión inglesa pero se ha juzgado conveniente su inclusión considerando lo significativa que es la enumeración subsiguiente1 (1) Un hombre de 30 a 40 años de edad había padecido de sarna durante muchos años antes de lograr eliminarla mediante ungüentos. Médico alemán (1772-1835). . 1.

del T. al toser logró expulsar pequeños cartílagos. tos y lasitud extrema. la savia resulta útil en el tratamiento de las afecciones urinarias y para eliminar manchas cutáneas. al C. Catarro sofocante . 065 gramo. (3) A un hombre de 32 años le fue eliminada su erupción de sarna mediante algún ungüento a base de azufre . cuando la sarna hizo erupción nuevamente por todo su cuerpo.durante los once meses subsiguientes padeció del asma más violenta hasta que.]4 (4) Un estudiante que había contraído sarna hízosela eliminar por cierto profesional mediante algún ungüento a base de azufre pocos días antes de asistir a una reunión danzante. casi de inmediato. o sea veinte veces más3 (2) El asma violenta se combinó con hinchazón de todo el cuerpo y con fiebre. recuperó su alegría. Se le había prescrito ingerir: 3 granos = 0. ácido betulorretínico. a los que ni con ayuda médica lograba mitigar.) (A-L. los que no tuvieron alivio hasta treinta días después. Cada acceso significaba luchar contra la muerte durante una hora y algún alivio tuvo cuando. padeciendo además violentos dolores en las extremidades. depurativo. 4 la erupción reapareció al día vigésimo tercero. y en la espalda. (6) La "tinea capitis" de una niñita fue eliminada mediante purgantes y otros medicamentos. 8875 gramos. (5) A un niño de trece años que sufría de "tinea capitis" desde su primera infancia. Luego. pero la pequeña fue atacada de opresión al pecho. pero ingirió: 1 dracma = 3. padeció de asma durante dos años. raíces y savia de este árbol por su contenido en resina. 1 gramos. lo que provocó en él melancolía profunda y tos. corteza. sufriendo hasta diez accesos por día.1 onza Troy pesa 31. yemas. hízosela extirpar su madre pero enfermó de asma ocho o diez días después. por haber bebido savia de abedul. 1 grano = 0. (Extractado. sudorífico. pues se ahogaba. (7) Un niño de cinco años había padecido de sarna durante tiempo hasta que ésta fue eliminada mediante ungüentos. rodillas. (F y W) y P-Sc). Poco después de ella tuvo accesos de asma tan severos que solamente podía respirar echando su cabeza hacia atrás. betulalbina y un alcaloide. Propiedades: diurético enérgico. De retorno a su hogar en la ciudad de Osterode. sólo cuando cesó de tomar medicamentos y retornó la "tinea" fue que. 4"Abedul: se emplean las hojas. 195 gramo.) [N.

obs. Cent I. . lo que le provocó ahogos. Nat. la que fue eliminada mediante algún ungüento. Anuales". (9) (8) Cierto enfermo al que le fue eliminada su "tinea capitis" mediante frotaciones con aceite de almendras. Ann. Sofocacion debida a asma Jean Phil. p. débil e irregular. torsión convulsiva de los miembros como si estuviera ya por morir y hematuria. reapareció la sarna y desaparecieron todas las afecciones con excepción de la tumefacción. Una niñita de tres años había padecido de sarna durante varias semanas. Pero a esto siguió asma periódica incrementada súbitamente por causa de cierta excursión a pie en pleno verano. 313." Francfort."Ephem. Pract. II. Cons. 15. Vitoduri. (9) A una niña de doce años. p. pérdida del apetito. acompañada de pleuresía y vómitos. (8) Pelargus: "Obs. torpor y frialdad generalizados. J. 35. Brendel: "Consilia med. 73. catarro sofocante acompañado de estertores profundos y silbidos en el pecho que lo despertaban por las noches. (11) J. (10) Ph. empezó a padecer de extrema lasitud a los miembros.". Fabr. phys. 8 y 9. Waldschmidt: "Opera". hist. Se recuperó de tales padecimientos cuando la tiña brotó nuevamente. Clin. Wilh. Vicat: "Obs. 39. med. 1615. lo que produjo una nueva inflamación de pecho. Cur". asma. Cent" III. R. lo que le trajo fiebre aguda acompañada de catarro sofocante. 244. Al cabo de seis días y luego de haber tomado algún medicamento que contenía azufre. ésta le fue eliminada de la piel por aplicación de ungüentos. año 1723. cefalea unilateral. de lo que no se repuso hasta que hubo reaparecido la sarna. Al cabo de veinticuatro días la sarna se secó nuevamente. al día siguiente comenzó a padecer de catarro sofocante con ronquidos. de Hilden: "Obs.". obs. 1780.Ehrenfr. su pulso tornose impercetible y pereció por asfixia. Hagendorn: "Hist. hinchazón y posteriormente pleuresía. que frecuentemente contraía sarna. (11) Mediante numerosas aplicaciones externas se logró extirpar el herpes húmedo localizado en la parte superior del brazo izquierdo de un joven de 19 años. (12) (10) La disnea en un joven de 20 años causada por la eliminación de la erupción de sarna fue tan grave que apenas podía respirar. obs. rostro abotagado de coloración rojoazulada y pulso apresurado.

hist. Pelargus: "Obs. p. 91. Asma acompañada de hinchazon generalizada Waldschelidt: obra citada. la que fue eliminada: sobrevínole fiebre consuntiva. Pleuresia e inflamacion del pecho Pelargus: obra cit. II. las que se secaron espontáneamente. Morgagni: "De sed. Clin. 248. (13) Riedlin (padre): "Obs.". p. (17) Hagendorn: obra cit. de lo que se repuso al retornar la tiña. (14) Un granjero de 50 años a quien la sarna había torturado durante años." III. Cent." del año 1723. Cent. III. Poco después comenzó a sentirse cansada y soñolienta y a experimentar disnea. pérdida del apetito y tumefacción de todo el cuerpo. Giseke: "Hamb. p. 310.". 504. 58. Francfort y Leipzig. 147. et causis morb. que falleció al día siguiente. 10. Asma acompañada de hidropesia toracica Storch: en "Act. en tanto estaba intentando eliminarla mediante aplicaciones externas. comenzó a padecer de disnea.". III. . Abhandl".. Cent. pereciendo el paciente por asfixia. 7... París. 1772. Tenía el tórax y en particular el pericardio repletos de humor azulado. Hagendorn: obra citada. sin fiebre. (14) (13) Una niñita de 5 años tuvo durante algún tiempo grandes vesículas de sarna sobre las manos. (15) Richard: "Recueil d'observ. Hoechstetter: "Obs. obs.. 308." II. sobrevínole el asma más severa. p. V. (16) (15) A una niña de la ciudad de Bolonia a quien se le había eliminado su sarna mediante ungüentos. p. Nat. hinchazón generalizada y disnea. (16) Una niña de 9 años padecía de "tinea capitis". XVI. Dec. art. t. 15. Al día siguiente continuó el asma y se le distendió el abdomen. t. hist. 34. obs. Cur.(12) La disnea provocada por la eliminación de la sarna se presentó súbitamente. Luego de dos sangrías decrecieron tanto sus fuerzas y a tal punto aumentó su asma. 1674. de Méd. obs.

(20) Sennert: "Praxis med. scabies salubris in hydrope". p. (23) (23) A un escolar de trece años se le secó su erupción de sarna. Pero sufrió una recaída. 1826. Halle.". (20) Se refiere el caso de un joven que extirpó su sarna mediante cierto ungüento a base de plomo y que falleció cuatro días después por inflamación de pecho. 23 y 114(18). 380. Pleuresia y tos Pelargus: obra cit. (22) (17) Un hombre de 46 años eliminó su sarna mediante algún ungüento azufrado e inmediatamente sobrevínole inflamación de pecho.Richard: obra cit.. Pelargus: obra cit. (19) Un niño de siete años cuyas "tinea capitis" y erupción sarnosa habíanse desecado. p. cap. 29(19). 1777. II. también del año 1722. p. VI. pleuresía y disnea seis días después de haber eliminado su erupción de sarna mediante algún ungüento a base de azufre. lib. Entonces comenzó la transpiración. del año 1722. 49. Bamberg. del año 1721. pp. 459. falleció luego de cuatro días de padecer asma acompañada de expectoración y fiebre alta. del año 1723 p. (21) La reaparición de la sarna significó la rápida curación de una hidropesía generalizada. . 79. disnea y angustia intensa. Jerzenbsky: "Diss. p. sobreviniéronle tos y punzadas en el pecho pero todo desapareció cuando brotó nuevamente la sarna. (22) Se refiere que a un joven labriego sobrevínole fiebre alta. pero cuando un resfriado severo suprimió a aquella sobrevino pleuresía y tres días después el fallecimiento. expectoraciones sanguinolentas. agravándose los dolores al pecho el tercer día. la sarna nuevamente se secó y murió el hombre al cabo de trece días. P. (21) Karl Wenzel: "Die Nachkrankheiten von zuruckgetretener Kratze". Al día siguiente la angustia y el ardor eran insoportables. (18) Un hombre extremadamente delgado falleció debido a la inflamación de pecho y otras dolencias veinte días después de haber eliminado su erupción de sarna. Al cabo de catorce días la sarna brotó nuevamente y comenzó a sentirse mejor. III.

et pract" tab. 1699. Sicelius: "Praxis casual. Georg. Max. dolor de cabeza. 88. p. Art. p. de tinte obscuro. (25) Erupción de sarna en un joven de 18 años. Binninger: "Obs. sin sedimento. (27) Karl Wenzel: obra citada. tos y dificultad para respirar. Excerc. Hemoptisis y consunción Chn. sed intensa. 32. Richard: obra cit. med. Cent"." III. (26) Unzers: "Arzt. desde entonces ha estado sufriendo de tos convulsiva acompañada de angustia intensa. XX. 23. náusea. (23') (23') Un hombre de treinta y seis años logró eliminar su sarna dieciséis meses atrás mediante algún ungüento que contenía plomo y mercurio." II. p. Pocos días después sobreviniéronle escalofríos y calores. eliminada por algún emplasto desecante a base de mercurio.". (24) Un joven de 18 años que padecía de sarna logro finalmente extirparla recurriendo a alguna loción indefinida. Hemoptisis Phil. Schroeder: "Opusc. 1743. a delirar en voz alta. Hundertmark: obra cit. Francfort y Leipzig. 32. . theor. 215. Caso I. V. (25) Morgagni: obra cit. CCC. 76.. 508. (24) Baglio: "Opera". obs. Juncker: "Conspect. de egro febri maligni.. la autopsia reveló que el pulmón izquierdo estaba lleno de pus. opresión al corazón. Spener: "Diss. (26) La sarna que por sí misma desapareció de la piel fue seguida de fiebre consuntiva y fatal expectoración de pus. p. su rostro tornose mortalmente pálido y sumido y su orina adquirió tono rojo subido. phtisi complicata laborante".Tos severa Richard: obra cit. comenzó a expectorar sangre. lasitud. p. Giessen. 322.

H. Sect.". que pronto tendría que comenzar sus sermones. (29) (29) Un joven que había sido advertido por el Dr. p. Cur". Schulze: en "Act. (30) (30) También el diafragma y el hígado estaban afectados en este caso.". Obs. Bonet: "Sepulchretum anat. Schullze: obra citada. de apariencia robusta. I. deseaba verse libre de su antigua sarna y para ello se frotó con un ungüento que le fue preparado con tal fin. Notable degeneración de gran parte de los intestinos J. HIDROCEFALIA: "Acta Helvet. 60. Waitz: "Medic. t. Aufsatz" Th. Quistes con pus en los intestinos Krause-Schubert: "Diss.(27) Cierto aspirante al sacerdocio. Krause (excelente médico y profesor) de no usar ungüento a base de azufre para combatir la sarna que había reaparecido. Leipzig. Acumulación de pus en el tórax F. de una erupción de sarna de pocos años de antigüedad y que aparecía invariablemente en marzo y abril. A. (32) La autopsia de una mujer que había eliminado su "tinea" mediante lociones mostró que la mitad de su cerebro. falleciendo de obstrucción intestinal. IV. (31) y Par g. Par g. . (28) A la extirpación. desoyó tal consejo y frotose con él. obs. et curat. había comenzado ya a esfacelarse. 23. pp. La autopsia reveló que sus pulmones estaban colmados de pus líquido. (31) A un principito de dos años se le eliminó la "tinea capitis". falleció en consecuencia y la autopsia reveló abundante serosidad con sangre en el cerebro. 1. 1779. 114 y 115. 1. por tratamiento externo. 190. 2. (28) Preval: en el "Journal de Médéc. pocas horas después falleció luego de sufrir disnea. ansiedad y tenesmos. obs. 231. med. p. invadida por humor amarillo. de scabie humana". (32) J.". H. Al practicar la autopsia se hallaron sacos de pus en las vísceras abdominales. sucedió un empiema.". LXI. 491. Degeneración del cerebro Dimenbrock: "Obs. Nat. V. 1. p. Chirurg.

según reveló la autopsia. de scabie repulsa". p. 1710. 16. HIDROPESIA DEL TÓRAX Hessler: citado por Karl Wenzel: obra cit. pp. p. 6. (33) (33) Cierto hombre.ULCERAS EN EL ESTOMAGO. LV. Una vez que logró eliminar su gota apelando a diversos remedios. D. (34) (34) Un bebé de 7 semanas y un joven de 18 años murieron súbitamente por haber sido eliminada en ambos la sarna mediante ungüentos a base de azufre. HINCHAZÓN DEL ESCROTO (en niños) . 100 y 102.. Halle. determinó su deceso. Chn. L. pero falleció a consecuencia de la hidropesía resultante. Similar afección fatal del estómago provocada por eliminación de la sarna relata Morgagni. 5". es quien primero refiere los tristes resultados de un caso semejante: un ateniense que padecía de violenta erupción sarnosa diseminada por todo su cuerpo y especialmente en los órganos genitales. lib.. irrumpió la sarna. de temperamento colérico sanguíneo. Hinchazón hidropica generalizada (35) A este respecto se encuentran innumerables casos en muchos escritores. Fick: "Excercitatio med. art. Juncker: "Diss. inmediatamente por debajo del cardias. desde entonces padeció de úlcera de estómago que. Hidropesia abdominal Richard: obra cit. que dice llamarse Hipócrates. a la que extirpó mediante baños desecativos a base de cortezas curtientes. sólo mitigada por la reaparición de la erupción. de scabie retropulsa". referente a una erupción de sarna eliminada por medio de aplicaciones de mercurio que provocó hidropesía generalizada. habían sido destruida por gangrena y la del joven que la sección del duodeno donde desembocan los conductos biliar y pancreático había sido afectada de igual modo. de los cuales sólo mencionaré el informado por J. 11. Halle. obra citada. personaje importante. 29. Esfacelación del estomago y duodeno Hundertmark: Obra citada. No. El autor del tratado "Epidemion. logró eliminarla mediante los baños termales de la isla de Milo. padecía de dolores de gota en el abdomen y de cólicos renales. y varios otros observadores. par g. 1750. 4. La autopsia del pequeño reveló que la parte superior del estómago.

J. Las pupilas permanecían dilatadas. pract.". Todas las glándulas del cuello estaban tumefactas. (36) Unser: "Arzt." X. 1. 176. Ictericia Baldinger: "Krankheiten einer Armee". el paciente sufría también de disnea y deglución dificultosa.". syst. Camerarius: "Memorab. Parte VI. A partir de ese día se hincharon las glándulas posteriores de ambos oídos. afectado de sarna. rat. a partir de lo cual comenzó su vista a debilitarse. p. p. "Consult. XVIII. se frotó con cierto ungüento pardusco con lo que logró eliminarlo. p. 301. Hacia el exterior. (38) (38) Una niña de trece años contrajo sarna. la izquierda mejoró por si misma pero la derecha se agrandó monstruosamente y mediando Agosto comenzó a doler. la glándula hinchada presentó muchas nudosidades endurecidas e internamente producía un dolor embotado especialmente durante la noche. OBSCURECIMIENTO DE LA VlSlON Y PRESBICIA Fr. med. p. 169. obs. TUMEFACCIÓN DE LAS GLÁNDULAS CERVICALES: obra cit.". Cent.". Caso 50. Todos los recursos de que se echó mano para provocar la supuración fueron vanos. siguió agrandándose hasta ocasionar el deceso por asfixia. 593. (37) En junio de 1761 un adolescente de 14 años. R. especialmente en las piernas. (37) (36) Un niño de ocho a nueve años al que se le había eliminado hacía poco tiempo su "tinea". la que fue eliminada finalmente mediante ungüentos a base de cinc y azufre. presentó tumefacción de las glándulas cervicales que lo mantenían torcido y rígido. 175.Fr. 226. p. . Pequeños cuerpos obscuros flotaban ante su visión y hasta era posible verlos desde afuera en el humor acuoso de la cámara anterior del ojo. 65 Tumefacción de las glándulas parotidas Barette: en el "Journal de Médéc. Hinchazón y rojez de todo el cuerpo Lentilius: "Misc. III. Hoffmann: "Med. Med. p." Parte I. del 3~O 1723. Por entonces ya no podía reconocer objetos pequeños sin emplear lentes. Hoffmann. el que se produjo al año siguiente. rostro y genitales.

Snetter: "Diss de ophtalmia". al siguiente día disminuyó la fiebre y la opresión y comenzó a transpirar. A partir de ese día su vista mejoró. (43) Amaurosis por la misma causa. t. Wedel. 157. libro III secc. cada vez en aumento hasta que apareció erisipela sobre ambas piernas. Leipzig. Fabricius ab Hilden: "Cent. Trecourt: "Chirurg. Vetenskaps Handl. (40) (40) Un hombre de robusta constitución cuya sarna había sido eliminada. 1792.". Erfurt. comenzó desde entonces a padecer de cataratas. con comezón y supuración y visión de cuerpos obscuros flotando ante su vista." II. 42. Sordera Thore: en "Capelle. (39) Se trata de una niña que padeció por violenta erupción de sarna en las piernas y grandes ulceraciones en la comba de la rodilla. C. opresión en el pecho y propensión al vómito. 1. 173. esto duró dos años. cap. Hallmann en "Koenigl. 1710. lo que provocó amaurosis que mejoró al reaparecer la erupción sobre la piel.(42) Cierto individuo vigoroso luego de haber logrado eliminar la sarna de su piel. Schiller: "De scabie humida". Aconteció entonces que se pusiera las medias de otro niño enfermo de sarna. p. Cataratas Chan. 10. al tercer día se presentó fiebre con tos seca. p. W. Journal de Santé". (41) Chn. (39) G. p. Gottlieb Ludwig: obra citada. Amaurosis Northof: "Diss. 44.. Gotinga. las que al día siguiente se convirtieron en sarna típica. 39. 1777.(42) Sennert: "Praxis". 210. obs. padeció de amaurosis y quedó ciego. (43) (41) Eliminación de sarna mediante aplicaciones externas. II. med. Gottlieb Ludwig: "Advers. 1776. Wahrnéhmungen". 2.Inflamación de los ojos G. de scabie". 1747. X. con terribles cefaleas. ." fa A. p. p. Jena. Por haber contraído viruela la sarna quedó suprimida. lo que provocó inflamación húmeda del blanco del ojo y de los párpados.

26. C. Dec. Dolencias abdominales Fr. XIV. 162. 3. III. ansiedad y constipación obstinada. Hoffmann: "Med. 8. dolor sobre las costillas inferiores del lado izquierdo.". 177. finalmente se le hinchó el cuerpo. Almorranas. Leipzig. p. Aunque a veces lograba orinar tales micciones eran insuficientes. rat.". hemorroides "Acta Helvet". vómitos y a veces dolor en el costado izquierdo. syst. p. inquietud. Leipzig. había eliminado la erupción de sarna y poco después comenzó a experimentar supresión de la micción. la respiración se hizo dificultosa y lenta y falleció alrededor del vigésimoprimer día posterior a la supresión de la sarna. (44) Daniel: obra cit. art. 29. (47) (47) Un joven labriego. V. ~ann. (45) A consecuencia de sarna suprimida por aplicaciones externas. (45) (44) Almorranas que todos los meses sangraban. . Inflamación de los intestinos Hundertmark: "Diss. p. 365. Cur. II. libr. p. (46) (46) Consecuencia de la eliminación de sarna: violentísimo cólico. fiebre consuntiva. obscuras y acompañadas de dolores. DIABETES ("Mellitaria") "Comment. p. mediante algún ungüento. Morgagni: obra cit. hemorragias de hasta ocho libras en cuestión de horas. 228. l. cólico. 192. 2. p. Nat.. 1758.". XLI.Daniel: "Syst. p. fiebre. Supresión de la orina Sennert: "Praxis". 10". p. f.. de scabie artificiali". En vano se recurrió al catéter. Weber: "Obs. etc. aegritud" II. p. La vejiga contenía dos libras de orina igualmente obscura y su cavidad abdominal un fluido que al ser calentado se espesó como albúmina. "Eph. 245. II. Ludwig: obra citada.

sr. luego hidropesía. V. (53) Alberti-Gorn: "Diss.. Caries Richard: obra citada. No. (52) Un medicastro recetole a un estudiante cierto ungüento eficaz contra la sarna. t. pero sobrevino disnea. Caso 6. (48) (48) A un hombre que se frotó con ungüento sarnífugo mercurial sobrevínole inflamación erisipelatosa del cuello y falleció al término de cinco semanas. (51) Muzell: "Wahrnehm". año 1718. 301. Descarga de humores agrios Fr.". (53) Cierto estudiante a quien la sarna atormentaba de tiempo atrás. la que ciertamente desapareció. de scabie". "Breslauer Sammlung". Halle. pero dio origen a una úlcera rebelde en la boca. 107. p. (50). Las úlceras curaron finalmente mediante aplicaciones externas. p. (49) Pelargus: obra cit. t. p. obs. con putrefacción y mortificación de tejidos. consiguió eliminarla mediante ungüentos pero surgieron úlceras en brazos y piernas e infartaciones glandulares en las axilas. (52) Riedlin (hijo): "Cent". que produjo su fallecimiento. (49) Una mujer que usó cierto ungüento mercurial contra la sarna fue afectada de erupción pútrida generalizada. 1727. del año 1723.. Hoffmann: "Consult. padeciendo dolores atroces falleció a los pocos días.". 673. Ulceras Unzer: obra cit. (51) Luego de restregarse con cierto ungüento contra la sarna.Erisipela Unzer: "Artz. 38. al cabo de las cuales aparecieron varias úlceras en la axila. . Caso 125. p. al desaparecer ésta le aparecieron úlceras en las piernas. 301. un hombre de cincuenta años aproximadamente padeció de dolores desgarrantes en el lado izquierdo de la espalda durante cinco semanas. II. 24. (50) Un joven de 16 años había tenido sarna durante algún tiempo.

Tumores de los huesos de la rodilla Valsalva. Ludwig: "Advers. art. pero en ambos casos la sarna no fue combatida mediante aplicaciones externas y quedó limitada a zonas pequeñas del cuerpo. art. urbis". Schiller: "Diss. 2. 14(62) y 291. (57) y del año 1723. morb. Raquitismo y marasmo en infantes Fr. Nº 32. Cur.". pp. II. 13. 9. I. 10. Dolores oseos "Hamburguer Magaz.". Ramazzini: "Constit. obs. Erfurt.. 31. "Cent. XVIII.". Carl: en"Act. 33. C. (64). 1691. 260.". G. XXI. 132. Par g. fue seguida de fiebre y orina obscura y al retornar la sarna a la superficie. Faventinus: "Medicina empir". art. eliminada merced a ungüentos. II. II. (66). Leipzig. Fiebre (i) B. ". (63) Morgagni: obra cit. (60) Pelargus: obra cit. también del año 1723 en pp. p.". (55) (54) Se mencionan aquí muchas observaciones correspondientes a casos en que la sarna. en Morgagni: "De sede et caus. 22. Fasc. pp. 1747. (58) Amatus Lusit. X. (56) Pelargus: obra cit. (67) . (59) J. (61). med. (55) Un hombre y una mujer tenían erupción de sarna en las manos desde hacía varios años. 169. art. del año 1722. 1741. V.". 16. de scabie retropulsa". 3. p. Fiebre (ii) Reil: "Memorab. p. 3 y 253.C.. p. Fick: "Exercitatio med. Clin. desapareció la fiebre y se normalizó la orina. 1710. VI. 157 a 160. (54) J. epid. Nat. III. J. Halle. la que en cuanto se secaba dejaba paso a fiebre y reaparecía la erupción en cuanto aquella cedía. Hoffmann: "Kinderkrankh. LV. (65). de scabie humida".. 276. Cur. XXXVIII. 44. p. del año ]721. art.

pero sobrevino fiebre. Al retornar la erupción sobre la cabeza mejoró el estado del niño. temperatura e irritación febril. 62) Un jornalero cuya tarea era confeccionar bolsas y para lo cual debía efectuar costuras en relieve. que la hizo "retroceder al interior". Al reaparecer la sarna con mayor virulencia. desmejorando y cayendo en sopor tan profundo que hubieran sucumbido de no haber reaparecido espontáneamente la erupción. pero al desaparecer ésta. de treinta años aproximadamente. . cuando desapareció espontáneamente su "tinea capitis". eliminó su molesta sarna con cierto ungüento a base de plomo. ambas se secaron y fueron reemplazadas por temperatura. lasitud en todos los miembros. Luego de usar remedios sudoríficos durante seis días. aquella retornó. (60) Dos hermanos jóvenes eliminaron su sarna con el mismo remedio. Apenas comenzó la sarna a secarse se presentaron escalofríos y acaloramientos. (64) En un niño la sarna desapareció por sí misma. sin causa aparentes le acometió otro tipo de fiebre: los ataques comenzaban con ansiedad y cefalea y se incrementaban con acaloramientos. agitación y ansiedad. pero sobrevínole fiebre catarral acompañada de transpiración incontrolable. frotose las articulaciones con cierto ungüento a base de azufre y mercurio. (63) Se refiere que un hombre joven y vigoroso. lo que la hizo desaparecer. de lo cual sólo se recobró cuando la erupción reapareció. aparecieron convulsiones. se presentó fiebre violenta al pecho. falleciendo por asfixia al cuarto día. cuadro morboso que prevaleció sobre toda medicación y concluyó en su deceso. (58) Un niño de un año había tenido durante algún tiempo "tinea capitis" y erupción sobre el rostro. se presentó fiebre violenta. falleció poco después. desapareció la fiebre. a esto siguieron dolores por debajo de las costillas del lado derecho. (59) Una mujer de 43 años que mucho había sufrido a causa de su sarna seca. pulso rápìdo y sudores matutinos. (57) Una madre puso ungüento sobre la "tinea" de su hijo de nueve años.(56) La sarna fue suprimida por fiebre. con lo que logró eliminarla. diarrea. respiración como sollozo y sofocación. estaba reponiéndose muy lentamente cuando. tos y cansancio. disnea y tos estertorosa. A esto se sumó notable pérdida de fuerzas. delirios en voz alta. (61) En un niño de tres años. surgieron grandes vesículas de sarna por todo el cuerpo. contrajo sarna y consiguió eliminar la erupción de la piel. tos y diarrea. ambos perdieron el apetito y sobrevínoles tos seca y fiebre consuntiva. pero el niño iba adelgazando y cuando nuevamente la sarna se secó.

también la lengua y las fauces sufrieron igual acceso. rat. Dec. Hoechstetter: "Obs. de modo que no podía descansar por la noche ni moverse durante el día. Fiebre (iii) Lanzonus: en "Eph." III. 16 y 113. Nat. acompañada de opistótonos. derivada de eliminar la sarna. Curat. lo que le provocó de inmediato dolores desgarrantes generalizados y fiebre. Hoffmann: "Med. par g. p. caso 8.. Recuperó su estado anterior cuando. 2". Gerbizius: en "Eph. por estar muy distendido. pudo resurgir la erupción sobre la piel. "ann. Cur. 1. nullan medicinam interdum esse optimam. (71 Fr. falleció en el noveno día. Cur." III. Dec. 33.: Cent. 241. t. disnea incontrolables hinchazón del cuerpo y gran distensión abdominal. "ann. Whle: "Diss. ocupaba la mitad de aquel. 9 y 10". al cabo de ocho días sufrió un acceso de fiebre maligna. Falleció en el sexto día de fiebre. (72) (68) Se hace mención de una fiebre maligna. obs. erupción a la que eliminó casi por completo poniéndose una camisa impregnada con azufre. la autopsia reveló que el pulmón izquierdo estaba lleno de pus. (69 Fick: obra citada. (70) Waldschmidt: "Opera". 167. obs. expectoración purulenta y el deceso. II. luego de grandes sufrimientos.(65) Se relata que la erupción de sarna desapareció espontáneamente y luego sobrevino fiebre consuntiva. En el mismo artículo Morgagni menciona el caso de un hombre que tenía costras de sarna sobre los brazos y otras partes. con vómitos e hipo hacia el final. 175. Su abdomen contenía mucho gas y en particular el estómago que. Nat. p. III. siendo atacada por fiebre y acaloramiento intenso. syst. Amatus Lusit. Dec. (67) Un hombre cuya "tinea capitis" se había extinguido debido a fríos intensos. . Med. (66) Se refiere que una mujer de treinta años había padecido durante mucho tiempo de dolores en las extremidades y de una erupción impresionante de sarna a la que eliminó mediante ungüentos. (68) Triller. Wittenberg. cuadro que se completaba con hablar delirante." VIII. 1754. sed y cefalea atroz.

del año 1722." 15. dolores agudos al orinar y. (72) Con frecuencia fiebres agudas suceden a la extirpación de la sarna. fue repentinamente atacado de afonía tal que le era imposible articular palabra. XIX. Sauvages: "Nosologíe Spéc". 79. en vano recurrió a numerosas medicinas hasta que alguien le recomendó un remedio supuestamente infalible: un compuesto de aceite de laurel. aversión al alimento. 5 azufre sublimado y manteca de cerdo. (70) Cierto burgomaestre. 103. 35. al C. (73) Juncker: obra cit." I.". Bartholinus: Cap. pero para sufrir muy pronto de escalofríos violentos seguidos de intensos acaloramientos por todo el cuerpo. pese a la atención médica. II. Habiéndose restregado este ungüento varias veces. [N. 4". del T.(69) Un joven comerciante había eliminado su sarna mediante ungüentos. II. Fiebre cuartana Thom. Cur. "ann. p. luego. hasta que reapareció la erupción de sarna que puso fin a aquella. tos severa que le impedía descansar por las noches. 4. expiró al cuarto día. Nat. sudores nocturnos copiosos y malolientes. confr. de 60 años. sed inextinguible. 297.]5 (71) Por igual causa que la anterior se presentó fiebre con insania. insomnio. . Welsch: "Obs. (A-L). por cierto que se libró de la erupción. con p. De Hautesierk: "Obs. fiebre terciana. "Eph. 79. p. (73) Un muchacho de quince años había tenido "tinea capitis" durante años y Pelargus refiere haberle recetado un purgante enérgico para eliminarla.. tab. p. La esencia de laurel en ungüentos y linimentos como aplicación local y resolutivo". Lipsienses". Se menciona un caso en el que la fiebre duró siete días. Dec. posteriormente. fue infectado con sarna sufriendo indeciblemente por las noches.. Fiebre intermitente terciana Pelargus: obra cit. 300. falleció. t. temblores violentos generalizados y profunda lasitud. provocando el deceso. "Comment. agotamiento profundo. hist. 5"El aceite de laurel se emplea en fricciones contra el reumatismo y pruritos. fue atacado de dolores lumbares. asma asfixiante. a esto siguió asma con opresión.

a continuación sobrevino transpiración muy fría. ni articular sus pulgares y su boca se llenaba de espuma. (75) (75) Cierto conde alemán. Med. rat. cierta sensación de que algo reptaba y todo finalizó en una violenta sacudida del pie hacia arriba y abajo. había sufrido de sarna seca durante tres años. que se repitió por tres veces durante ese invierno. 116. Durante estos ataques no podían hablar. Hoffmann: "Med. Cent. ya le era imposible pensar. Llegaron estos ataques a privarla de la conciencia y posteriormente. Caso 12. sintiendo todo su cuerpo como muerto y tuvo varios vómitos agrios. Sus menstruaciones se volvieron irregulares y a menudo interrumpidas durante diez y hasta quince semanas. Epilepsia similar a vértigo Fr. Vertigo y decaecimiento total Gabelchofer: "Obs. Med.. Cuando sufrió el primer acceso sintió en su pie izquierdo un hormigueo. Seis semanas después tuvo un acceso similar y posteriormente uno por mes. Vértigo similar a epilepsia Fr. obs. sobrevínole un auténtico ataque de epilepsia. 30. durante tres meses. Hoffmann: "Consult. eliminada. podía hablar. p. comer y beber. Hoffmann: obra cit. de 57 años. la que se extingue en cuanto la sarna reaparece sobre la piel. padeciendo de constipación. aunque más suaves.".". Durante un embarazo que tuvo cuatro años atrás había sufrido de vértigos hasta el punto de que pudo haber caído si hubiera estado de pie o caminando. gemidos. (74) 74) Las personas de edad mayor contraen. syst. con preferencia. disfrutó durante dos años de aparente buena salud y en tal periodo sólo sufrió dos accesos de vértigo. Fr.". p. 175. hubiera caído al suelo de no haber sido sostenido. p. en tanto viajaba en coche. si permanecía sentada le era posible retener su conciencia durante el vértigo. III. II. sarna seca y si ésta fuere eliminada mediante aplicaciones externas frecuentemente aparece fiebre cuartana. (76) (76) Una mujer de treinta y seis años había eliminado años atrás su sarna de la piel mediante remedios mercuriales.Sennert: "Paralip. I. La sensación de hormigueo en el pie izquierdo anunciaba el ataque y cuando tal sensación .". pensamientos de ansiedad y pesar. Finalmente estos accesos se volvieron diarios. Todo este cuadro acompañado de tristeza. Aun cuando retenía su conciencia siempre sentía pesadez cerebral y estupor profundo. darse vuelta con rapidez o inclinarse. temblor de sus extremidades. 42. pero estos fueron incrementándose hasta que un día al incorporarse luego de haber comido.

luego convulsiones violentísimas y finalmente falleció. 53. una niña cayó en desmayo profundo. sin acaloramientos. sentía opresión en la boca del estómago como si su torso fuera ceñido estrechamente. tuvo descargas sanguinolentas por nariz y oídos. VI. Wittenberg. también comenzaba con la sensación de que algo reptaba sobre el pie izquierdo. Esto se acompañaba de intensos dolores y acaloramientos y pérdida de la memoria. pp. Dec. al toser expectoraba sangre y en convulsiones violentas falleció al vigésimo tercer día. obs. todo acompañado por gran ansiedad y temor. Caso 5. D. Convulsiones epileptiformes y epilepsia J. Carl: en "Act. 35 y "ann. Convulsiones Juncker: obra citada. (79) Un hombre de edad madura que había padecido de temblores en sus manos logró secar su "tinea". Pero aparte de estos accesos. la que desapareció por sí misma y comenzó a padecer de acaloramientos en la cabeza y cefaleas. el menor toque a su pie le producía intenso dolor. I". Welle: "Diss. Hoechstetter: "Eph. 1723. tab.. 224. sensación que ascendía hasta alcanzar el corazón. Cur. (78) Una joven de diecisiete años tenía "tinea capitis". Cur. especialmente sus brazos y manos. Nat. (80) . sobresaltos y sacudidas convulsivas de sus extremidades. Triller. (79) (77) Luego de haberle sido eliminada la sarna mediante ungüento. 5". 13 y 14.". Dec. ann.". 545. C. como si la paciente fuera cayendo desde cierta altura y en la suposición de que su caída había concluido perdía el habla y la conciencia. 1754. p. como de furúnculo. A veces se sobrecogía como de miedo y aunque despierta. sus extremidades entraban en movimientos convulsivos. agitándose convulsivamente sus extremidades. 16. obs. W. (78)) Pelargus: obra cit.incurría en lamentos. obs. nullan medicinam interdum esse optimam". Nat. 8. Caso 3.". (77) Sicelius: "Decas Casuum" I. "ibid. pero en su lugar reapareció el vértigo aunque mucho más intenso que antes. Tal epilepsia fue eliminada por alguna curandera que prescribió varios polvos. Los temblores fueron convirtiéndose en agitación convulsiva.alcanzaba la boca del estómago se presentaba repentinamente el acceso. Pronto aparecieron gran lasitud y parches rojizos generalizados..

(85) Herrm. Hoffmann: "Consult. t. pr". (83) Riedling: "Lin.". Rathphlege". p. Wedel: "Diss. Fabr. La epilepsia cedió cuando retornó la erupción.".E. II." 2. med.".". (81) Joven de dieciocho años que eliminó su sarna mediante algún ungüento a base de mercurio. (90) (80) Un hombre que había eliminado repetidamente su erupción de sarna mediante ungüentos. III." 1. 1696. (82). ann. echando espumarajos y con sus extremidades contorsionadas extrañamente. Hagendorn: obra cit. Al cuarto día tuvo un ataque de epilepsia. (83) Tr tase de niños que también padecieron catarro sofocante. Grube: "De arcanis medicorum non arcanis~. p. med. P. 32. Hoffmann: "Consult. med. (87) Th. Sennert: "Prax. Nat. 300. lib. pp. . p. 11. Cur. Caso 28. 1673.". Cap. I." I. III. 44.'w.". obs. dos meses después tuvo accesos de convulsiones en todos sus miembros acompañados de constricciones dolorosas de tórax y cuello. frialdad en las extremidades y gran postración. Cap. syst. p. 1779. III.'s.". IV. (82) Se trata de un niño cuya tiña fue eliminada frotándola con aceite de almendras. "ann. I. (89) Fr. Sauvages: "Nosol.. (84) Lentilius: "Miscell. Cap. hist. 108. med. 73. 10. obs. 29. 107. W. Bartolin: "Cent. 165. obs. p. "ibid. "Maj.. Caso 31. Copenhage. 108.". 1. Dec. (86) Tulpius: "Obs. p. hist. rat. Med. de aegro epileptico"." 'Med. d. obs. Jena. spéc. III. III. tuvo accesos de convulsiones epilépticas que cesaron cuando la erupción reapareció. 141. t. 1673. p. Leipzig. 20. III. Thompson: "Medic. G. 8.". "Eph. I y en "Kinderkrankheiten". med. De Hautesierk: "Obs. 9. (81) Fr. (88) Hundertmark: obra cit. Th. Gruling: "Obs. 32. Cent. e Hilden: "Cent.

la epilepsia retornó. (85) Un joven de dieciocho años que había recurrido a remedios mercuriales para extirpar su sarna. a continuación. (86) Un niño de siete meses tuvo un ataque de epilepsia. expectorando entonces fluido fétido. coincidiendo con la luna nueva. en particular durante las noches. Al inquirir el médico más profundamente obtuvo de la madre la confesión de que el pequeño había tenido algunas vesículas en las plantas de los pies. Los ataques le sobrevienen antes de las comidas. en ningún momento llegó a crispar sus manos o a tener espuma en la boca. Otro médico. después de lo cual padeció de las más violentas convulsiones hasta que. Anticipa cada convulsión la necesidad de restregarse la nariz y un tirón en el pie izquierdo. pero al ser esta imprudentemente suprimida. (87) Se relata los casos de dos niños que se vieron libres de su epilepsia cuando les brotó tiña húmeda. las que habían desaparecido en cuanto se les aplicó cierto ungüento a base de plomo. tuvo repetidas hemoptisis y luego ataques de epilepsia. su memoria se ha debilitado. hasta que retornó el ataque en tanto dormía la siesta y esa noche tuvo convulsiones dos o tres veces más.(84) Joven doméstica que luego de frotar su sarna con algún ungüento tuvo un ataque de epilepsia. (89) La sarna en un joven de veinte años fue suprimida mediante algún purgante que actuó violentamente durante varios días. finalmente y a consecuencia de medicación excesiva. a su epilepsia. simultáneamente sobrevínole violenta tos y catarro sofocante. que recurrió a muchas otras medicinas y a frecuentes sangrías. la que fue empeorando a causa de los medicamentos que se le prescribían. la sarna retornó a la piel. llegó a sufrir convulsiones hasta diez veces durante la noche y ocho durante el día. correctamente. Se le prescribió guardar cama. sin despertar y por la mañana tiene la sensación de magulladura generalizada. Durante sus ataques nocturnos permanece en sueño profundo. (90) Un joven de diecisiete años. pero más frecuentemente después. Actualmente. hasta tener convulsiones cada dos horas. los que retornaban cada cuatro semanas. pero sus padres jamás estuvieron dispuestos a admitir que pudiera haber estado infectado de sarna. tuvo accesos de epilepsia poco después. logró mantenerle libre de epilepsia durante cuatro semanas. (88) Se comenta el caso de una sarna de cinco años de antigüedad que desapareció por sí misma y luego de varios años produjo epilepsia. se desploma súbitamente. El médico atribuyó esto. inteligente y robusto. El niño no presentó más signos. que tres años antes había eliminado su sarna. . mediante el empleo de savia de abedul.

St. 65. Insania Landais: en "Journal de Médécine". Amstel. 211. III. (92) Krause. 457. Tomo 41. p. Med. sept. El autor también comenta sobre una mujer que tenía los dedos de las manos contraídos a causa de la extirpación de su sarna por medios externos. Med. . II. de lo que padeció durante largo tiempo. 74. (91) Una mujer.. Cur. 177. p. p. (91) Hundertmark: obra cit. 1779. 1760. Wepfer: "Hist. (93) Un ministro que había empleado infructuosamente durante años remedios internos contra la sarna. J. Schubert: "Diss. Paralisis Hoechstetter: "Obs. (94) (94) 7 Comenta el autor una melancolía embrutecedora. VIII. J. 33.". obs. p. obs.". Lusitanus: "Curat.Apoplejia Cummius: en "Eph. Dec. luego de haber eliminado su sarna. 23. tuvo parálisis en una pierna. Nat.". "Journal de Médéc. desapareció cuando ésta nuevamente brotó. finalmente se decidió por el ungüento. Apoplect.". Fasc. p. dura y con muchas grietas sangrantes y comezón insufrible." I. med. Clin. Mobius: "Instit. consecuencia de haber suprimido la sarna. Melancolia: Reil: "Memorab. p.". (93) Karl Wenzel: obra cit. 8. un hombre de cincuenta y tres años tuvo un ataque de hemiplejia. p. Unzer: "Arzt. Amat.. 1". ~ann." VI. 301. (92) Luego de eliminar la sarna mediante ungüento a base de azufre. 1724.. de scabies humani corp.". 58. Dec. 174. de la que no se recuperó. p. lo que le provocó parálisis parcial de sus extremidades superiores y que la piel de las palmas de sus manos se volviera gruesa. 245. Cur." Leipzig. Cent.

Se le aplicaron irritantes artificiales sobre la piel y se le administró un emético enérgico. H. t. I.-Chirurg.(97) (95) Un estudiante de veinte años tenía sarna húmeda la que de tal modo había cubierto sus manos que le incapacitaba para toda tarea. fue eliminada mediante algún ungüento a base de azufre. después de leer algunos pocos casos de los que se han descrito. 1791. 1707. cabeza y cuello se hincharon hasta tal punto que se ahogaba y hacia el final se sumaron ceguera y retención total de orina. H. son sólo síntomas externos y loca]es que actúan en substitución de la enfermedad original. del que la erupción de sarna y sus otras manifestaciones. algunas hasta del tamaño de una nuez y repletas de substancia parecida al yeso. Cayó en insania. La infección por miasmas Después de reflexionar sobre estos ejemplos extraídos de escritos médicos de tiempos pasados. * ¿quién podría ser tan inconsciente como para continuar ignorando el inmenso peligro oculto en lo profundo. La autopsia reveló que los intestinos estaban crecidos en masa compacta. (96) Richter: en "Hufel. Aufsatze". es el más destructivo de los miasmas crónicos? ¿Quién podría ser tan insensato como para declarar. Altenburgo. desaparecieron todos los síntomas anteriores. la psora. II. consecuencia de haberse extirpado la sarna mediante ungüentos. (95) F. ello puso fin a la hinchazón mas él nuevamente la suprimió. Grossmann: en "Baldinger Neuem Magaz. lo que le sumió en locura furiosa. (96) La misma historia clínica que la precedente. cuando la sarna reapareció. Waitz: "Medic."tinea capitis". puesto que lo interior del organismo no participa de tal síntoma y se conserva en salud? . empeine. Halle. XI. XV. que la erupción de sarna. 130.. tachonados de pequeñas úlceras llenas de protuberancias. lactumen. tiña o empeine está radicada sólo superficialmente sobre la piel y en consecuencia puede ser eliminada sin temor alguno recurriendo a medios externos. p. (97) A un hombre de cincuenta años sobrevínole hidropesía.J. Schulze-Brune: "Diss. 1. acompañando así a los médicos alópatas modernos.". son sólo indicios de que esa monstruosa enfermedad interna ha invadido todo el organismo. casus aliquot mente alienatorum". podría dudar en reconocer a la psora que. a los que podría agregar muchos otros e incluso los de mi propia experiencia. los que hicieron reaparecer la sarna. Pero pronto quedó en evidencia cuánto había deteriorado a su salud tal proceder. cantaba o reía inoportunamente o bien corría hasta caer exhausto. como se ha explicado ya. etc. Journal". de día en día empeoraba mental y corporalmente hasta que tuvo un ataque de hemiplejía y falleció. cuando la erupción se extendió por todo el cuerpo. mitigándola? ¿Quién.

aduciendo que tales pruebas extraídas de mi propia experiencia hubieran resultado convincentes. locales. pueden ser eliminados de la piel y hasta pueden espontáneamente retirarse de ella.jamás abandona al organismo.* Un contradictor que pertenece a la escuela antigua acaba de reprocharme el que yo no haya aportado mi propia experiencia a fin de probar que las enfermedades crónicas. por cierto. éste es el más grave. el más vergonzoso. Oh!. pero que en las enfermedades crónicas los síntomas exteriores. quedando el cuerpo libre de ambas. como si los pacientes privados hubieran consentido en que sus nombres fueran publicados! ¿Por qué tendría yo que someterme a semejante exigencia? Y ¿acaso no pruebo mis aseveraciones de modo indubitable y absolutamente libre de toda parcialidad transcribiendo testimonios de las experiencias de tantos otros médicos honestos?* Por cierto que de todos los crímenes de que son responsables los médicos contemporáneos pertenecientes a la escuela secular de medicina. ¿qué otros ejemplos (sin exceptuar. el síntoma local generalmente se desvanece conjuntamente con la enfermedad interna. extraídos de escritos antiguos y modernos y pertenecientes a autores que no pudieron ser homeópatas. una vez que haya considerado los ejemplos dados e innumerables otros de idéntica naturaleza. no son prueba suficiente. surgen del miasma de la sarna. en consecuencia. que todas las enfermedades miasmáticas que exhiben afecciones locales cutáneas actúan en todo el sistema como enfermedades internas antes de exhibir externamente sus síntomas locales sobre la piel. el más imperdonable! El hombre que se rehuse a ver. alegando que ellos no estuvieron presentes en tales circunstancias o que los nombres de los pacientes habían sido substituidos por iniciales!. ¿O es que tanto ignoran la naturaleza de todas las enfermedades miasmáticas relacionadas con las afecciones de la piel como para desconocer que todas ellas toman un curso similar en sus comienzos? ¿Ignoran que todos estos miasmas son enfermedades internas de todo el sistema antes de que aparezcan sobre la piel sus síntomas externos mitigantes? Hemos de elucidar este proceso con mayor claridad y veremos. cuando no son de origen sifilítico o sicósico. que la verdad está justamente en lo opuesto a tales afirmaciones. que únicamente cuando la enfermedad es aguda y ha recorrido su curso de varios días. pero la enfermedad interna -si no ha sido curada. se ciega a sí mismo obstinadamente y deliberadamente trabaja por la destrucción de la humanidad. si los ejemplos que aquí he transcripto. los que yo aportara) podrían ser considerados pruebas concluyentes? Cuán frecuentemente (quizás debiera decir. ni . siempre) mis contradictores de la escuela secular se han rehusado a admitir la veracidad de las observaciones efectuadas por honorables médicos homeópatas.

sin que interiormente haya enfermedad fundamental alguna. la vacuna. una vez que la enfermedad interna se haya desarrollado y completado. con la máxima atención tres momentos diferentes e importantes: 1º) el momento de la infección. la naturaleza demuestra externamente que se ha completado en todo el organismo el desarrollo interno de la enfermedad miasmática. el que entonces comunica -dinámicamente. al vacunar. etc. La infección por miasmas ya se trate de enfermedades agudas o de enfermedades crónicas como las ya mencionadas. el sarampión. instantáneamente. entra en contacto con el nervio que haya quedado expuesto. La viruela o la vacuna infectan en el instante preciso en que. Debo en este punto hacer un alto para ocuparme de este proceso de la naturaleza. 2°) el periodo durante el cual todo el organismo está siendo afectado por la enfermedad que acaba de introducirse y que se desarrolla internamente..total ni parcialmente. a menos que sea curada homeopáticamente. y así afirman con respecto al chancro y a la verruga ficoidea lo mismo que afirmaron respecto de la erupción de sarna y -por descartar a la enfermedad principal y hasta obtusamente negar su existencia. tener en sus manos y sentir este proceso del origen y desarrollo de las enfermedades agudas eruptivas de índole miasmática. La viruela.la enfermedad a la fuerza vital (y así a todo el sistema nervioso). el más favorable para que tal infección se pueda producir. no supondrían que existe. que pueda impedir o anular el desarrollo de la enfermedad interiormente. . ni observarían en consecuencia. por ello pontifican que los síntomas locales de éstas son crecimientos e impurezas que meramente existen sobre la superficie externa de la piel. pese a cuanto se haga. no hay lavaje. el líquido mórbido que ha ingresado por la escarificación que sangra. están tan ciegos a este respecto que aun cuando pudieran. habrán de completar interiormente su curso* y la fiebre peculiar de cada uno de ellos comenzará transcurridos pocos días.y lo mismo cuando se trata de enfermedades agudas eruptivas de índole miasmáticadebe considerarse. mortificación o cauterización. por así decirlo. porque los médicos corrientes y especialmente los contemporáneos tienen visión tan deficiente o. el proceso similar de las enfermedades crónicas. irrevocablemente. por la cual. 3°) la irrupción de la afección externa. Con respecto al origen de estas tres enfermedades crónicas . más correctamente. Por lo contrario. continuamente se incrementa con el transcurso de los años. Producido este instante de la infección. ni siquiera la escisión de la parte afectada que ha recibido la infección. ocurre sin lugar a dudas en un sólo instante.tratan y destruyen tópicamente tales afecciones locales y continúan ocasionando inenarrables desdichas a la humanidad sufriente.

como es frecuente. para que se presente la fiebre inflamatoria y ocurra la irrupción de la viruela sobre la piel? ¿Qué es lo que la naturaleza ha estado haciendo durante esos diez o doce días con la infección que ha recibido? ¿No ha sido necesario que la naturaleza incorpore previamente la enfermedad en todo el organismo antes de ser capaz de provocar la fiebre y de hacer que la erupción irrumpa por la piel? El sarampión también requiere diez a doce días. Bibl. aparecerá luego de cuatro o cinco días (y con frecuencia en la zona de la infección). Edit. sino incorporar íntegramente el sarampión o la fiebre escarlatina en todo el organismo viviente. Siendo así. del T.son las que resultan .. que no producen erupción. 316). Luego de la infección por fiebre escarlatina deben transcurrir corrientemente siete días antes de que se presente su rojez cutánea. (González y Floriani. no hay posibilidad alguna. todo lavado de la piel será en vano: la pústula negra o gangrenosa. de modo de poder producir la enfermedad correspondiente. durante ese intervalo de días. 1"Antrax" es la denominación que se da en Inglaterra al carbunco o carbunclo. sin llegar a mencionar otros miasmas agudos.]1 Lo mismo ocurre con la infección de miasmas semiagudos. p. en absoluto. [N. al C. ¿Acaso no se requieren tres. o sea tan pronto como todo el organismo haya sido afectado por acción de esta terrible enfermedad. producida la infección desde el exterior. no enferme en primer término a todo el organismo antes de hacer manifiestos sus signos externos? Tal pregunta sólo puede contestarse con un no. contados desde la infección o inoculación. para que la zona de la inoculación se inflame? ¿Acaso el tipo de fiebre que se presenta que es la señal de que la enfermedad se ha completado. cuando la piel humana ha sido contaminada con la sangre de algún animal enfermo de ántrax.* Sería procedente esta pregunta: ¿Hay alguna probabilidad de que cualquier miasma. Entre las muchas personas mordidas por perros rabiosos sólo unas pocas -gracias al benigno Legislador del universo. "Enfermedades infecciosas y parasitarias". con el miasma que ha recibido?. cuando ya se ha formado íntegramente la pústula protectora. o sea en el séptimo u octavo día ¿Acaso no se requieren diez a doce días contados desde el momento de la infección por viruela. antes de que aparezca la erupción con su fiebre. con su erupción?* El mismo caso se presenta. ¿qué ha estado haciendo la naturaleza. cuatro o cinco días contados desde el de la vacunación. se ha producido ya la infección de ántrax. ¿qué.no aparece aún más tarde. 1 Si. casi siempre fatal. Arg.

vol. en consecuencia y sin lugar a dudas. II). si la saliva infecciosa del perro rabioso ha contaminado realmente. 1793 y "The New London Med. ella se ha producido en el preciso instante en que la persona fue mordida. 2 * Dejamos constancia de nuestro particular reconocimiento hacia médicos ingleses y norteamericanos por estas experiencias tan reconfortantes: los Drs. cuyas observaciones han sido incluidas en el tratado de Jam. 1) y los Drs.". tampoco contra la manifestación clínica de la rabia y así de ineficaces son también esos numerosos recursos que tanto se recomiendan para limpieza. la infección se ha producido irrevocablemente en el instante del contagio. en Glasgow. 511). es decir que todo el hombre interno debe enfermar -ya sea de viruela. p. Shadwell y Percival. "Med. VII. pese a quedar muy laceradas por la mordedura.". Según se dijo.** 2"La experiencia ha demostrado que las mordeduras que con mayor certeza determinan la rabia son . (M. Edinb. claramente se ve que la enfermedad. Hunter y Houlston ("London Medical Journal". vol. tan pronto como la enfermedad se haya desarrollado en todo el organismo (dado que este desarrollo y consumación de la enfermedad natural requiere como mínimo siete días. habiéndose el tósigo transmitido a los nervios más próximos y.. del T.antes de que la erupción pueda aparecer sobre la piel.* Pero en quienquiera que actúe la infección. cauterización y supuración de las heridas por mordedura. lo que se mantuvo durante dos semanas más. Las demás.. . "Ibid". 1793. Journ. * ** Una niña de ocho años fue mordida por un perro rabioso el 21 de marzo de 1792. "N. Un cirujano inmediatamente extirpó totalmente la zona afectada. a veces yo mismo he pedido constatar tan sólo una entre veinte o treinta personas mordidas. la mantuvo supurando y administró mercurio hasta que se produjo la salivación característica. II. sarampión o fiebre escarlatina. no obstante la hidrofobia se presentó el 27 de abril y la paciente falleció dos días después. al C]2 Considerando el progreso que hacen estas enfermedades miasmáticas a partir del contagio. (González y Floriani. a todo el sistema nervioso. sobre todo las que afectaron regiones que por su constitución anatómica poseen mayor riqueza en elementos nerviosos". Comment. a veces muchas semanas) la rabia surge como enfermedad aguda.infectadas.. Filadelfia. escasamente un doceavo. Duncan. que en nada impiden la aparición de la hidrofobia. Vaughan. Mease: "Sobre la hidrofobia". frecuentemente se reponen aunque no sean tratadas por médico o cirujano. debe primeramente desarrollarse. Dic. que ha alcanzado todos los puntos en el interior del ser humano. puesto que la experiencia ha demostrado que la escisión inmediata** e incluso la amputación del miembro afectado en modo alguno protege contra el avance interno de la enfermedad. rápidamente fatal.

perdura en el organismo durante toda la vida y. además. no mueren ni se eliminan espontáneamente sino que únicamente pueden ser extinguidos. a su vez. antes de que los síntomas externos -evidencia de que se ha completado internamente la enfermedadsurjan sobre la superficie del cuerpo. Inmediatamente después del instante del contagio comienza internamente la formación de la enfermedad venérea por todo el organismo. se incrementa año tras año. . con su poder de infectar a otros) y que. A fin de ilustrar lo expuesto sólo me referiré a los dos miasmas crónicos que mejor conocemos: el chancro venéreo y la sarna. pero a partir de aquí aparece su muy notable diferencia con las enfermedades agudas: si el miasma es crónico toda la enfermedad interna.* * Estos diversos miasmas agudos semiespirituales una vez que han alcanzado a la fuerza vital en el primer momento del contagio (y cada uno ha producido enfermedad según su índole). eliminarlas del organismo mediante alguna acción decisiva (crisis). ¿acaso no son los miasmas crónicos verdaderos parásitos morbíficos que continúan viviendo en tanto se mantiene con vida el organismo al que han afectado y fructifican mediante la erupción que originariamente han producido (pústula de sarna.Respecto a todas estas enfermedades miasmáticas agudas. a diferencia de los miasmas agudos. es tan benéfica: la de derivarlas (a la fiebre específica y a su erupción específica) hacia lo exterior en el curso de dos a tres semanas y. Si el contagio se ha producido.* Por otra parte. es capaz de transmitir su miasma) tienen además la peculiar característica de extinguirse. chancro y verruga. a menos que sea él quien resulte extinguido. la constitución del ser humano posee esa aptitud que. por acción de una contrainfección. de modo que corrientemente y en breve lapso el hombre queda curado de ellas. por regla general. por obra del poder de una enfermedad medicinal muy similar pero más fuerte (la impuesta por el remedio antipsórico). tal como ya ha sido explicado. de modo que el paciente quede libre de ellos y recobre su salud? En las enfermedades miasmáticas crónicas la naturaleza sigue igual curso en cuanto respecta a la transmisión del contagio y al periodo previo necesario para la formación de la enfermedad interna. dejando al organismo viviente en libertad de recuperarse. exterminados. todo el organismo vivo resulta afectado por él. Durante el coito impuro se produce el contagio específico en el instante preciso del contacto y en el punto mismo de fricción. salvo que sea extinguida y curada totalmente por el arte adecuado. por sus propios recursos. como parásitos se propagan rápidamente por dentro y se exteriorizan mediante su fiebre peculiar luego de producir su fruto (la erupción cutánea en su plenitud que.

nada extraño se advierte durante los primeros días. a la que se denomina chancro. inmediatamente después del coito impuro. éste no aparece antes de que hayan transcurrido cinco. crónica y venérea persistirá dentro del organismo como sífilis y. Si toda la enfermedad que de este modo se está manifestando fuese extinguida a su vez mediante su remedio específico administrado internamente.En ese punto de los órganos sexuales por donde la infección ha penetrado.más también irrumpe la enfermedad venérea cuando el chancro desaparece sin que haya mediado tratamiento alguno externo lo que confirma una vez más. La zona permanece aparentemente sana. mediante la producción del síntoma local. por si fuere necesario. lo que es igual. por lo general. entonces el chancro también sería curado y el individuo recuperaría su salud. Pero si. puesto que ni la constitución más robusta es capaz de extinguirla. inversamente. tal úlcera es capaz de transmitir por contacto el mismo miasma a otros seres humanos. *La enfermedad venérea no solo se desenfrena cuando el chancro ha sido extirpado mediante cauterio -en cuyo caso algunos casuístas mentalmente distorcionados. transmitir la misma enfermedad venérea. En consecuencia ésta es. el chancro fuere extirpado mediante aplicaciones locales* antes de que la enfermedad interna hubiere sido curada -y aún hoy ésta es práctica diariamente llevada a cabo por los médicos de la escuela secular. inflamado o excoriado. aunque raramente. todo el organismo ha sido afectado por la enfermedad venérea. sólo entonces la naturaleza enferma procura mitigar al mal interno. manifiestamente. cuatro o cinco semanas a contar desde el día de la infección. hasta tres. sano hasta ese momento del tósigo proveniente del chancro. que primeramente toma el aspecto de vesícula (ubicada.entonces la enfermedad miasmática. la indudable existencia previa de la sífilis . nada enfermo. Tan sólo cuando este proceso de contaminación de todos los órganos por la enfermedad ha se totalizado y todo el individuo se ha trocado en hombre venéreo o. una úlcera venérea que actúa en substitución de la enfermedad interna y que ha sido producida por el organismo desde su interior una vez que se ha vuelto totalmente venéreo. siete. es decir. de no ser curada íntegramente. en el punto originariamente infectado) y luego irrumpe como úlcera dolorosa. atenuarlo. a esto se debe también que sea inútil todo lavado y asepsia de esas zonas. se agravará de año en año hasta el final de la vida del hombre. solamente el organismo interno es lo que ha sido puesto en actividad por la infección (que generalmente ocurre en un instante) de modo que al incorporársele el miasma. suponen que la sífilis es el resultado del rechazo hacia el interior del cuerpo. a veces catorce días y algunas veces. cuando el despliegue de la enfermedad venérea se ha completado.

puede ser infectado por órganos de la madre ya infectados por esta enfermedad. su síntoma local. lavarse empleando lejía contaminada. Tan sólo por medio de la curación de la enfermedad venérea que ha minado. que a su vez puede haber sido infectada por alguna . también el recién nacido puede recibir tan lamentable infección de las manos de la partera. con tanta seguridad y facilidad como el de la sarna. emplear para secarse la toalla que ante haya usado algún otro. lo repito: es el más contagioso. puesto que la enfermedad venérea ya se había diseminado interiormente por todo el cuerpo. enfermedad miasmática crónica y su desarrollo es. será curado simultáneamente y del modo más radical. la enfermedad del chancro venéreo y la enfermedad de las verrugas ficoideas. al cuerpo (curación que he practicado y enseñado durante muchos años) es que el chancro. 1786: "Ablación restringida de los 'labia minora' sobre los que ha tenido su asiento un chancro venéreo desde días atrás. ** probarse guantes que se haya puesto ya alguien afectado. supplément son traité des maladies vénériennes" París. del estallido de la sífilis con todos sus sufrimientos. aún antes de que hubiera aparecido el chancro*. como la sífilis. por la premura en atender a un paciente tras otro. interior y totalmente. inadvertidamente contagia* a otros pacientes. la herida ciertamente cura pero la enfermedad venérea no obstante. Ningún otro miasma crónico infecta a tanta gente. con absoluta certeza.en el organismo. La psora (la enfermedad de la sarna) es. también similar. Hasta un bebe. cualesquiera sean las circunstancias. Se transmite tan fácilmente que hasta el médico. al nacer. lo que desgraciadamente no es raro. Pero la enfermedad de la sarna es el más contagioso de todos los miasmas crónicos. tales los órganos genitales. las más inervadas y a las que recubra la cutícula más tenue. hospedarse en albergues de paso. todo puede servir como detonante del contagio. Fabre ("Lettres. mucho más infeccioso que los otros dos miasmas. lo que no ocurre con los otros dos miasmas. Pero el miasma de la sarna sólo necesita tocar cualquier punto de la piel. al principio. Para que llegue a producirse la infección por estos dos miasmas se requiere que se haya ejercido cierta fricción sobre superficies delicadas del cuerpo. para lograr lo cual es de rigor prescindir de toda aplicación externa que tienda a su eliminación y ello porque la mera destrucción del chancro en su asiento. con mayor facilidad si se trata de niños pequeños. La predisposición para ser afectado por el miasma de la sarna se halla en casi todos los humanos. aunque el miasma también pueda introducirse al tomar contacto con alguna zona lesionada. Dice M. al tomar el pulso. cuando no ha sido precedida de la curación del individuo respecto de su enfermedad interna es seguida. se disemina". Desde luego!.

tanto entre los que llevan vida muy activa como entre quienes viven en total aislamiento. ni siquiera en el punto por donde ingresó la infección. dormida. t. No es preciso rastrear las causas de la infección hasta los hospitales atestados. la sarna se introduce también entre la gente pudiente. también un lactante puede ser infectado por su nodriza o. Es tan difícil que pueda eludirla el eremita en el Monasterio de Montserrat. en apariencia. No se advierte erupción ni comezón alguna durante esos días. la piel sigue estando sana. ya no es más contagio local. ningún cambio y. *Car. inadvertidamente. la psora interna con sus afecciones secundarias no puede desenfrenarse y habrá de permanecer contenida. tanto es así que los hombres que jamás hayan sido infectados por la psora constituyen excepción. El nervio que primeramente fue afectado por el miasma ya lo ha transmitido imperceptiblemente. en tanto se le tiene en brazos. todo lavado o asepsia de esa zona es inútil. a todos los demás nervios del cuerpo y al instante el organismo viviente. los orfanatorios o las miserables viviendas de la gente muy pobre. al atardecer. en Turner: "Des maladies de la peau". Nada se advierte sobre la piel durante los primeros días. por ejemplo. las fábricas. En tanto esta erupción se mantenga. 1783. dinámicamente. II. un escalofrío más o menos moderado y luego acaloramiento general. Tan sólo cuando todo el organismo ha sido perturbado por esta enfermedad miasmática. mitigar la enfermedad interna y a tal fin establece sobre la piel el síntoma local adecuado. siete o diez. 77. En consecuencia. * **Según hace notar Willis. por sus caricias o por las de cualquier persona con manos contaminadas. la mano. 3. p. Musitani: "Opera de tumoribus". que tuviera ya esta infección. en el instante en que ello se produce. Es imposible detallar la infinidad de objetos contaminados que facilitan la transmisión de este miasma invisible y que pueden ser tocados por el ser humano en el curso de su existencia y respecto de los cuales no es posible que la humanidad sea prevenida o protegida. ha quedado tan inficionado por esta excitación específica que se ve constreñido a incorporar gradualmente el miasma hasta que el hombre se torna íntegramente psórico y así se completa el desarrollo interno de la psora. cap.parturienta previamente atendida. Es frecuente que la transformación total interna del organismo hasta el estado psórico requiera seis. ** En cuanto el miasma de la sarna toca. las prisiones. traducido del inglés. Sólo al cabo de ellos se experimenta. cap. París. crónica y peculiar. encubierta. latente. 20. como el pequeño príncipe envuelto en pañales de batista. hasta catorce días contados desde el momento de la infección. es que la fuerza vital afectada procura aliviar. dentro de su celda cavada en la roca. sucedido esa .

son la prueba fidedigna de que se ha completado la psora en lo interno y la erupción es meramente uno de los síntomas que la integran.a rascarse hasta abrir las vesículas y así el humor. luego se produce el brote de las vesículas de sarna. incluyendo a otras personas libres aún de la infección. Por cierto que este restregar y rascarse tan sólo satisface algo y durante los primeros instantes. La comezón no sólo obliga al paciente a restregarse sino que. forzado a salir. puesto que inmediatamente sigue cierto ardor en la región afectada. en modo alguno pueden transmitir esta enfermedad. Este síntoma cutáneo de la psora cuando ya ha invadido a todo el organismo (y que recibe el nombre de sarna cuando se hace manifiesta y puede ser apreciada por los sentidos). puesto que sólo ellos contienen el miasma transmisible de la psora. por lo contrario. Las extremidades contaminadas por esta linfa así sea en grado imperceptible. son los únicos que pueden propagar la enfermedad a otras personas. diminutas en principio como las producidas por la fiebre miliar. procura material abundante para infectar a cuanto rodea al paciente. esta comezón es más frecuente y más insoportable.misma noche por transpiración (se trata de algo de fiebre que muchas personas adjudican a algún resfriado y en consecuencia le restan importancia). *Las vesículas o pústulas de sarna de ningún modo constituyen alguna enfermedad cutánea independiente. Durante las últimas horas de la tarde y antes de la medianoche. meramente local. que tan irresistiblemente compele al enfermo a rascarse y restregar las vesículas pruriginosas. Pero los síntomas restantes de la psora. que a su tiempo se manifiestan una vez que la erupción ha desaparecido o ha sido artificialmente eliminada. acompañadas de notable cosquilleo. el que persistir . propagan la enfermedad por simple contacto. En la medida de nuestros conocimientos ellos son tan poco aptos para . así como las úlceras que posteriormente se originan de ella y que en sus bordes producen la comezón peculiar de la psora.* En las primeras horas de su formación las vesículas de sarna contienen linfa clara como agua. las ropas y los utensilios de toda índole. también el herpes con tal comezón peculiar y que resuma humedad cuando es restregado (empeine) y también la "tinea capitis". a causa de su intensidad -como se ha explicado. al igual que los artefactos sanitarios. pero que posteriormente se extienden sobre la piel* comenzando por la zona donde se produjo la infección inicial. pero ésta rápidamente se va convirtiendo en pus. puesto que esta erupción y esa comezón peculiares forman parte de la naturaleza de toda la enfermedad en su estado natural de menor riesgo. de cierta comezón voluptuosa que ha podido ser descrita en términos de "insoportablemente agradable" (Grimmen). que si una persona se reprimiera de hacerlo un estremecimiento le recorrería todo el cuerpo. que llenará la parte superior de la vesícula.

al C. P). el que no había sido objeto de tratamiento alguno y que había crecido hasta alcanzar gradualmente. 3"Naturalista y cirujano escocés (1728-1793). toda la superficie del cuerpo. (Extractado. [N.* Pero si se permite que la enfermedad avance en su curso peculiar por no recurrir al remedio que internamente la puede curar (o si se recurre a algún tratamiento externo que elimine la erupción en cuyo caso la enfermedad interna íntegra se incrementara rápidamente) tal incremento del mal interno hará necesario un incremento proporcional del síntoma cutáneo. más también al chancro. curó pronta e íntegramente no sólo a la enfermedad interna. como son los síntomas secundarios de la sífilis aptos para infectar a otros individuos con la enfermedad venérea (según lo observó primeramente John Hunter)3. Pero semejante tortura. a fin de seguir siendo capaz de mitigar y mantener latente al mal interno que se acrecienta.* Es en este estado cuando la enfermedad puede ser curada con más facilidad mediante remedios específicos administrados por vía interna. La administración por vía interna de Mercurius en su preparación más adecuada. El síntoma eruptivo actúa en substitución del mal interno y mantiene latente y.transmitir la psora. El enfermo procura librarse de tales tormentos a cualquier precio y . nada del mal interno de la psora podrá ser advertido en el estado del paciente. debe diseminarse hasta cubrir. *Del mismo modo el chancro. del T. Fue Hunter de los precursores en la reacción contra el empleo del latín como idioma imprescindible de la ciencia. finalmente. cuando no ha sido extirpado actúa en substitución de la sífilis interna mitigándola y no permite el estallido de la enfermedad venérea en tanto no sea agredido en su asiento. Y hasta en este apogeo de la enfermedad el paciente parece aún estar en buena salud en cuanto se refiere a todos los aspectos restantes: todos los síntomas de la psora interna. en consecuencia. La erupción sarnosa. la insoportable comezón extendida por todo el cuerpo. por así decirlo. permanecen encubiertos todavía y mitigados por la presencia del síntoma cutáneo aumentado en la misma proporción. un diámetro de casi una pulgada. Famosa es la doble pregunta con que resumía su prédica: '¿Para qué pensar? ¿por qué no experimentar?". lo que mucho ayudó a la difusión y progreso de las ciencias.]3 En cuanto haya comenzado a manifestarse la erupción de sarna y en tanto no se haya diseminado extensamente. finalmente doblega al hombre más fuerte. Yo examiné a una mujer que estaba totalmente libre de síntomas secundarios de la enfermedad venérea y hacia más de dos años que tenía un chancro en el mismo lugar. confinada a la psora y a sus dolencias secundarias. ahora tan incrementados. exponiendo sus enseñanzas en lengua vernácula.

pero según la pragmática vigente hasta la promulgación del código penal español de 1822. . puesto que no sabe que está facilitando la peligrosa eclosión del mal psórico que acecha en lo interior. por pequeña que haya sido su extensión. a conciencia. la erupción se haya limitado a pocas vesículas.* No . debido a alguna peculiar falta de actividad cutánea. circunstancia que debe evitarse a toda costa mediante la curación. el rey don Felipe V establecía: ". ventosas. del T. sin que esta pena pueda ser permutada por otra más suave o más benigna". * *Reléase la observación Nº 86. * en ambos casos la eliminación de la erupción de sarna. aunque no sospecha toda la miseria que inevitablemente seguirá a la extirpación del síntoma cutáneo externo que hasta ese momento ha estado actuando en substitución de la creciente enfermedad interna de la psora.]4 Cuanto mayor sea la antigüedad de la enfermedad de sarna y ya sea que la erupción. (Extractado. robara alguna suma importante de dinero y consecuentemente fuera enviada a la cárcel y al patíbulo. (N. en la página 84. . En el hombre que carece de instrucción el desatino de eliminar la erupción sarnosa y la comezón atormentadora mediante duchas frías. frotándose con nieve o restregándose toda la epidermis o sólo la piel a nivel de las articulaciones con azufre mezclado con grasa de cerdo puede ser admitido. ser feliz con ello. u otras personas igualmente ignorantes. .. se le impondrá pena capital. de toda la enfermedad?. se ha incrementado en alto (la psora) con su infinidad de padecimientos y debido también al grado y estalla inconteniblemente. es seguida de las más destructivas consecuencias debido a que la enfermedad interna bien al tiempo transcurrido. DEHA.como no puede encontrar ayuda verdadera apelando a los médicos de la vieja escuela. le proveen los medios. intenta por lo menos desembarazarse de esta erupción que pica insoportablemente. así sea con riesgo para su vida y pronto los facultativos de la escuela alopática. artículo: "Robo"). en cualquiera que fuese su cuantía. se haya diseminado por una gran superficie de la piel o que. 4 4 Suena a exageración este comentario. . el paciente se expone a desgracia similar y actúa con tanta insensatez como la persona que para librarse rápidamente de su pobreza y según supone. Pero cuando logra eliminar su erupción de sarna mediante aplicaciones externas. Pero ¿qué disculpa pueden tener aquellos hombres cuya tarea y cuya responsabilidad son conocer la gravedad de las infinitas consecuencias que inevitablemente habrán de suceder como resultado de la eliminación externa de la erupción sarnosa provocada por la psora y a la que así se activa en todo el organismo. al C.. El paciente clama por que se le libere de sus torturas externas. a toda persona que teniendo diecisiete años cumplidos le fuera probado haber cometido un hurto en Madrid. como ocurre con frecuencia. lo que ya ha quedado suficientemente explicado.

es posible ver a todos ellos tratando a los enfermos de sarna en la misma y errónea manera: recurriendo a remedios internos y externos de los más agresivos.obstante. al ungüento de Jasser. ahora todo está en orden y el paciente ha quedado sano y libre de toda dolencia". puesto que han sido derribadas las barreras que lo contenían. es decir. tanto la erupción como el mal interno. sublimado de mercurio o sulfato de cine. Entonces.muy pronto se convierta en úlcera benigna y en pocos días más sane hasta el punto de que será imposible percibir vestigio de los síntomas secundarios de la enfermedad venérea. que formularon sus advertencias. mínima. en lugar de haber sido doblegado. juntamente con su erupción externa.han estado tratando esta difundida . ¿Quién podría juzgarlos con benignidad advirtiendo que no están dispuestos a aprender. toda la psora. con total certeza. ni de los casos que con frecuencia. ¿cómo podríamos disculpar a esa legión de médicos que hasta hoy -y por más de trescientos años. puesto que el mal interno ha sido curado simultáneamente con su síntoma local. declarando: "tan sólo se trataba de una impureza localizada en la piel y debía ser eliminada. así como la enfermedad del chancro venéreo puede ser curada con certeza y facilidad por una dosis única. ya sea de los muchos casos registrados por observadores previos. Lo que aquí afirmo lo he enseñado oralmente y por escrito durante muchos años y lo he probado en la práctica. a purgantes enérgicos. por cierto que con mayor dificultad que inmediatamente después de haber sido contraída pero no obstante con mucha mayor facilidad y certeza que luego de haber sido eliminada la erupción por medio de aplicaciones externas. con ellos destruyen desaprensiva y negligentemente la erupción. no pueden ver y jamás llegarán a convencerse del desenlace rápidamente fatal o de la psora insidiosa que se desencadenará como maldición durante toda la vida del enfermo de sarna por haber eliminado su erupción. queda totalmente en libertad de agredir al paciente y desengañarle de su pretendida destrucción. de mercurio preparado del mejor modo y administrado por vía interna. ni eliminada y así es como este monstruo de mil cabezas. lo que hace que el chancro -sin haber sido tratado con remedio externo alguno. hasta diariamente. En este caso nos vemos forzados a curar la psora interna cuando ya está manifestando sus síntomas secundarios y desarrollándose en alguna de sus incontables enfermedades crónicas. más conscientes. a lociones que contienen acetato de plomo. preferentemente a la untura preparada con grasa y azufre sublimado o con preparaciones a base de mercurio. puesto que esta enfermedad interna contiene infinidad de dolencias. Esta enfermedad no ha sido curada. puede aún ser curada por remedios homeopáticos internos. si se recurre a remedios internos adecuados y se prescinde de todo tratamiento local. se presentan ante sus ojos? Y sin embargo. Aun cuando la enfermedad psórica haya avanzado hasta ese punto puede ser curada íntegramente. *Porque aun cuando la enfermedad psórica haya alcanzado su apogeo.

antes aún de que hubiera surgido el chancro? Y así. ¿Cómo es posible que de tantos miles de experiencias no hayan aprendido que eliminando localmente al chancro no han hecho más que daño. que es la que provoca tales excrecencias? Tan solo cuando esto es reconocido es que ellas pueden ser curadas radicalmente por medio de remedios homeopáticos que. desde van Helmont hasta los más recientes cultores de la práctica médica alopática. obstinada ceguera. algo que se pareciese a una excusa y se argumentara que estos médicos sólo han tenido tres siglos y medio para discernir con claridad la verdadera naturaleza de la sífilis y que se requiere práctica más extensa para captar tal verdad (en vano yo he tratado de convencerles de su error hace ya varios años y desde entonces he insistido de tiempo en tiempo). sin reparar en la sífilis ya activa internamente y desarrollándose por todo el organismo. no. del T. quedaría no obstante sin excusa esa otra negligencia médica generalizada -y mejor diría.enfermedad venérea y continúan ignorando su naturaleza y que cuando contemplan un chancro suponen que nada más hay enfermo en el paciente. ya existente en lo interior. la psora. sin necesidad de recurrir a medios externos de destrucción. ciegamente.al no haber reconocido en la raíz misma de la sarna a la enfermedad interna preexistente. al haber desprovisto a la sífilis.y haber obligado así al mal interno a desencadenarse como enfermedad venérea en el modo más cierto y temible (y más difícil de curar)? ¿Que excusa podría encontrarse para concepto tan generalizado. [N. suponen que el chancro es el único mal venéreo que debe ser extirpado y que basta con destruirlo mediante aplicaciones externas para poder declarar curado al enfermo.]5 . 5 Jan Baptista van Helmont. para disculpar ignorancia y negligencia tan lamentables. No se trata de ocasionales escritores de temas médicos. médico y químico flamenco (1577-1644). curan a esas verrugas ficoideas. sino de los médicos más notables y celebrados de los tiempos modernos quienes se han hecho culpables de tan lastimoso error (tal vez debiera decir crimen intencional). que infecta a la humanidad desde hace miles de años y cuyas evidencias ellos han ignorado en su orgullosa superficialidad y hasta abandonar este mundo seguirán sosteniendo en su destructiva infatuación que: "las pústulas que producen comezón insoportable son solamente afección superficial de la piel y mediante su extirpación local se le evita al hombre la propagación de la enfermedad y se le sana completamente". de su síntoma local -que le estaba restando virulencia. distorsionado y pernicioso? ¿Y por qué estos médicos jamás han reflexionado sobre el origen de las verrugas con forma de higo? ¿Por qué siempre han pasado por alto la enfermedad interna generalizada. al C. Pero si se ofreciese.

así hubiera sido en lapso relativamente breve. ni el médico anterior. que continúa intacto. al C. pueden advertir la secuencia tan diferente en su exteriorización cuanto diferida en el tiempo. [N. ni el enfermo. Todos los sufrimientos que siguen a esta destrucción unilateral de la erupción cutánea y que naturalmente pertenecen a la índole de la psora. puesto que la psora interna que ha invadido a todo el organismo no ha tenido tiempo aún para . del T. que elimina al síntoma cutáneo y cuando. Hahnemann al reprobar la eliminación del síntoma cutáneo continúa invariable. ni el actual que enfrenta las consecuencias. a manifestarse irrumpiendo con sus síntomas secundarios. puede ser eliminada con menor riesgo inmediato. En su estrechez mental nunca han admitido considerar los testimonios sinceros y elocuentes de los muchos observadores honestos que les precedieron. que es su fundamento.Mediante el uso de los remedios ya mencionados por cierto que han logrado su propósito: eliminar la erupción de la piel y también la comezón y en su intoxicación mental han supuesto (por lo menos así lo pretenden) haber destruído totalmente la enfermedad misma. debido a la difusión de las especializaciones en medicina: el especialista en enfermedades de la piel aplica el tratamiento. poniendo de manifiesto entre ambas vinculación tan estrecha que todo hombre se vería en el dilema de repudiar a su razón si no reconociera que tales consecuencias son el resultado inmediato del gravísimo mal interno (la psora) que al ser privado de su síntoma local. quienes registraron las consecuencias lamentables de la eliminación local de la erupción de sarna.])6 Es fácil imaginar. que cuantos más meses haya durado la erupción sarnosa sobre la piel con tanta mayor seguridad la psora interna. dando por curados a los pacientes que de tal modo fueron maltratados y asegurandoles que nuevamente estaban gozando de buena salud. debe haber sido capaz de alcanzar. meses después quizás. además la experiencia también lo enseña. un gran desarrollo y hasta el máximo. ellos los han atribuído a alguna enfermedad recientemente surgida y que respondería a cualquier otro origen. consecuencia de alguna infección reciente. temible incremento que también se hace manifiesto en síntomas graves.ha compelido a tal mal interno. síntomas que invariablemente se exteriorizan si se extirpa su arraigada erupción. Por otra parte es igualmente cierto que la erupción de unas pocas vesículas de sarna que hayan irrumpido pocos días antes. la erupción cutánea -destinada por la naturaleza a aliviarlo. 6* 6 Ha transcurrido más de siglo y medio y esta práctica médica que denuncia el Dr. externo o interno. se produce el estallido de la enfermedad básica los síntomas son tan insólitos y de tanta gravedad. pero han disminuído las posibilidades de vincular al efecto con su causa. que ya no es el especialista de piel el médico al que se recurre y así.

* Personalmente me resultó más sencillo. también en sus hijos. Muchos centenares de observaciones me han familiarizado * gradualmente con los signos por medio de los cuales la psora (el mal de la sarna) latente y adormecida ** en lo interior. En tales casos es frecuente que durante años no se manifiesten enfermedades. y antes de que la psora interna hubiese podido originar alguna enfermedad crónica manifiesta que se hubiera desarrollado alcanzando proporciones tan peligrosas que esas mismas condiciones. en su índole crónica. tanto en un caso como en el otro. ya tiene en potencia todas sus características y es. que se expresen violentamente. la misma enfermedad psórica que se generaliza por todo el organismo. curar completamente este mal en su misma raíz y con mayor facilidad. la enfermedad se habrá de incrementar incesantemente y en los casos benignos y en las condiciones más favorables. No obstante. pues seguirá incrementándose hasta el último día de la vida del paciente. Es por esta razón que en personas sensibles. Por insignificante que pueda haber parecido la psora interna al momento de la pronta supresión de la erupción sarnosa. de sus síntomas cutáneos mediante aplicaciones locales. por lo que durante años será imposible percibirla. aun en ínfimo grado. Pero cuando a esta enfermedad se la despoja. hacen difícil la curación y. lo hará quietamente. por cierto que lo frecuente será que crezca más lentamente en sus comienzos y sólo pequeños progresos haga en el organismo. pues en este último caso el progreso de la psora interna es notablemente rápido. por el riesgo que implican. de vida refinada. mucho menores que cuando se elimina alguna erupción a la que se ha permitido permanecer durante largo tiempo. puede ser reconocida cuando aún no se ha manifestado como temible enfermedad y ello me ha permitido desarraigar. estaban sustentadas por la sarna. no puede ser erradicada y no basta el vigor de la constitución física más robusta para extirparla. por ignorancia. la imposibilitan. cuanto antes. que sólo alcanzó a desarrollar unas pocas vesículas y que ha sido seguida por afecciones o malestares muy moderados (a los que el médico de la familia. Es decir que si se prescinde del tratamiento médico adecuado. hasta el punto de que quienquiera ignore los signos de su presencia latente podría suponer y afirmar que tal persona se halla en buena salud y está libre de toda enfermedad interna. descubrir y reconocer los signos de la psora cuando está latente y como . en algunos casos. atribuye a otras causas de poca importancia) el mal interno de la psora.alcanzar gran desarrollo y preciso es reconocer que la eliminación de esas pocas vesículas de sarna suele no mostrar de inmediato consecuencias malignas. si he de compararme con otros. sea frecuente no advertir que unas pocas vesículas que picaron violentamente durante algunos días y que fueron tratadas al instante por el diligente médico de la familia mediante alguna pomada o loción a base de plomo y que desaparecieron al siguiente día.

etc. jamás fui infectado por la psora. del T. el calor latente 8 hasta en metales que se sienten fríos al tacto se pone de manifiesto cuando son sometidos a fricción. así como la psora se manifiesta mediante tirones en las vainas tendinosas de los músculos cuando la persona infectada ha estado expuesta a corrientes. Hahnemann escribe entre 1828 y 1830 (primera edición) y por ello emplea la expresión "calor latente" -que hoy tiene significado muy diferenteen el sentido vinculado a la teoría del "calórico". aunque esté aletargada y no haya irrumpido al exterior como enfermedad manifiesta. estableciendo el concepto del calor como forma de energía". puesto que el Creador sólo ha limitado nuestra capacidad de conocer de acuerdo a nuestra capacidad de observar y. al C. autor de "El Galeno moderno". médico y escritor francés de temas médicos (1497-1558).* ** La alopatía ha supuesto la existencia en los pacientes de condiciones patológicas ocultas (latentes) a fin de justificar o. del T.** 7 Jean Fernel. "Diccionario de la Nueva Física R Química". reseñadas aquí y más adelante. por lo menos excusar sus ciegas agresiones llevadas a cabo mediante remedios de acción violenta. Totalmente diferente es la índole de las varias fuerzas aletargadas (latentes) en la naturaleza. no existe. cualquier entidad que no haga conocer mediante algún signo su existencia oculta o supuesta. Pero para nosotros. Por ejemplo. pese a su persistente clandestinidad ellas se expresan cuando se dan las condiciones requeridas. (Robert W. sangrías. por consiguiente. tales cualidades invisibles sólo son fantasías surgidas de alguna imaginación desbordada. no obstante.Helmholtz (1821-1894) y Joule (1818-1889) demostraron las relaciones de equivalencia entre calor y trabajo. siempre fuí muy propenso a contraer enfermedades agudas epidémicas.. New York. seres humanos. desde mi nacimiento hasta ahora en que ya he cumplido ochenta años y por ello he podido permanecer enteramente libre de las dolencias. lo que en pocos sucede.]7 8 El Dr. Editors Press Service Inc. etc. " La teoría fue descartada definitivamente en el periodo entre 1840 y 1850. al C. ha originado diversas enfermedades crónicas. anodinos. desarrollandose.dormida en lo profundo y también cuando. por medio de la minuciosa comparación del estado de salud de tales personas con el mío propio dado que.]8 La psora que está desarrollándose gradualmente en lo interior. pequeñas y grandes. quizás por haber estado expuesto a repetidas contrariedades y tensiones mentales. Marks. Estas denominadas "cualidades ocultas" según Fernelius 7 son. [N. tiene muchos signos9 aunque ningún enfermo los tenga a todos: algunos tienen varios de ellos y otros sólo unos pocos y hasta habrá quien sólo uno de los . [N. totalmente supuestas e imaginarias dado que (según la afirmación de este mismo médico) se supone que no pueden ser percibidas mediante manifestación o síntoma alguno.de aire. no obstante.

secos o sudorosos o malolientes. del T. a pesar de padecer afecciones de este tipo continuamente pero en otras circunstancias. Transpiración nocturna de la cabeza durante el sueño. 9 Que se detallan a partir de la página siguiente. también en los músculos de brazos y manos. secos o fluentes. que afectan a la mayoría de las personas y hasta a las más sanas (gripe. Manos habitualmente frías. Por causas leves. Estremecimientos indoloros que afectan a sectores musculares de cualquier zona del cuerpo. en jóvenes de ambos sexos. otras. * agobiantes. Palidez del rostro y relajación muscular. o bien imposibilidad de contraer resfriado no obstante las condiciones más adversas. Hinchazón de las glándulas cervicales (escrófula). * Los catarros y fiebres catarrales epidémicas. . aunque con el correr del tiempo exhibirá más signos. Epistaxis. respecto de algunos se estará libre solamente durante algún tiempo.]9 Sintomas de psora latente Descarga frecuente de ascarides y de otros gusanos. de acuerdo a las peculiaridades del organismo o las circunstancias externas prevalecientes. Corizas o catarros frecuentes. con frecuencia severas. también transpiración de las palmas. prurito intolerable en el recto ocasionado por los mismos. de piernas o de pies. principalmente en los niños. entumecimiento de brazos o manos. Calambres frecuentes en las pantorrillas. a veces con ardor. trancazo). no pertenecen a esta categoría. a veces con ardor en las plantas. Pies fríos. al C. Abdomen frecuentemente distendido.* Obstrucción pertinaz de una o de ambas fosas nasales. menos frecuentes en las personas mayores. [N. Hambre insaciable a veces. falta de apetito. Inflamación ocular frecuente.signos tenga.

sueño poco reparador. Accesos frecuentes de disnea. Predisposición a los enfriamientos. no contraen resfriados ni sufren las habituales consecuencias que padecen quienes la han contraído. que surgen de igual modo. tensiones dolorosas en los músculos del cuello y espalda. demasiado copiosas. demasiado acuosas. acompañadas de diversos malestares. Inflamación frecuente de garganta. demasiado escasas. * y muchas otras afecciones. antes de levantarse. a veces pertinaces. Aflujos frecuentes de calor y rojez al rostro. Amenorrea. aun cuando sean pesos ligeros los que se hayan levantado o transportado. prolongadas en exceso. * Las personas que no han sido infectadas con psora. frecuentemente de un solo lado. ya sea en todo el cuerpo o tan sólo en la cabeza.) Dolores de cabeza o de dientes. resecamiento del cuero cabelludo. . que obedecen a perturbaciones emocionales moderadas. abundante descamación del pericráneo. Sensación molesta de sequedad en la nariz. Tirones en las extremidades al acostarse. menstruaciones irregulares. suelen presentarse acompañados de ansiedad. Tos breve por las mañanas. ronquera frecuente. garganta. postración. Cansancio al despertar por las mañanas. Predisposición a erisipelas repetidas. anticipadas (o retardadas). aunque sientan desagrado en las corrientes de aire o en el aire frío y húmedo. a veces ocasionados sólo por estirarse hacia arriba o extender los brazos en procura de objetos ubicados en lo alto (también dolencias numerosas que resultan de forzar moderadamente los músculos: dolor de cabeza.Fosas nasales ulceradas (nariz con excoriaciones). etc. náuseas. Excesiva caída de cabellos. pecho.* Predisposición a esguinces. Transpiración estando en el lecho. abdomen o pies (con frecuencia en esas zonas que están propensas a transpirar) y a consecuencia de alguna corriente de aire.

Articulaciones predispuestas a crujidos. agrietada. Sensación de vaciedad en el estómago. Sequedad de las fauces. Deposiciones duras. por la noche o por la mañana. Venas hinchadas o abultadas en las piernas (varices). Aversión al alimento cocinado. Mucosidad rezumada por el ano. grumosas. demoradas más de veinticuatro horas. caliente y en especial hacia la carne (más frecuente en los niños).Transpiración durante el día. aun fuera de la época de mayores fríos invernales y hasta en verano. . Sabañones y ardores como de sabañones. Prurito anal. Náuseas por las mañanas. o como proveniente de estómago indispuesto. que se presenta fácilmente al menor esfuerzo o ejercitación (o incapacidad de transpirar) . Mal aliento frecuente y hasta casi constante. Lengua muy pálida. a menudo recubiertas de mucus (o casi siempre blandas. acompañando a heces o no. o también pútrido. con apariencia de diarrea). en particular por las mañanas. Dolores similares a los provocados por callos. Orina obscura. su sabor puede ser insípido o ligeramente agrio. Dolores incisivos en el abdomen. fermentadas. deposiciones con sangre. con más frecuencia. no habiendo el calzado ejercido presión alguna. frecuentes y hasta diarios (más frecuentes en los niños). torceduras y esguinces durante el movimiento. Flemas abundantes en la garganta. hasta parecer blanca. Sabor agrio en la boca. Aversión a la leche. Nudosidades en las venas del ano. o a moho. en especial temprano por las mañanas y durante las menstruaciones.

o cuando soplan vientos del sector frío. Piel malsana. algún resfriado o error en la dieta. espalda. brazos. lo que provoca ardorosa sensación posterior. por lo menos. extremidades y en particular en los dientes (más frecuentes con tiempo húmedo y tormentoso. que persista. no muy numerosas. Vesículas aisladas.) puede producir un violento acceso morboso. percibir buenos ingresos en tanto sean jóvenes o conserven su vigor. Sueños que perturban.Tirones y tensiones dolorosas en el cuello. Piel reseca en las extremidades. Pero cuando esas personas lleguen a la madurez o se alteren aquellas condiciones externas favorables. Quien tenga alguna o varias de estas molestias (en diferentes épocas y hasta con cierta frecuencia) no habrá de considerarse. en invierno y a comienzos de la primavera. sensación de ardor. etcétera) . En tales personas la psora (el mal interno de la sarna). como enfermo y tampoco los demás así le juzgarán. Diviesos y panadizos (uñeros) frecuentes. por las muñecas y en otros lugares. insoportablemente pruriginosas. sin mayores impedimentos. aunque sea breve: cólico agudo inflamación de las . Tales personas pueden llegar a vivir muchos años en tal estado y. aparecen en los dedos. luxaciones. paciente. Dolores y molestias que recrudecen durante las horas de reposo y se desvanecen con el movimiento. equilibrada. luego de enfriamientos. cumplir con sus tareas. cualquier circunstancia así sea moderada (alguna aflicción. piel cuarteada en las manos o en el labio inferior. que hacen irresistiblemente placentero el rascarlas. puede continuar con su vida latente y recóndita por muchos años sin llegar a ocasionar alguna enfermedad crónica. calmosa. por ello. muslos y a veces también en las mejillas. conteniendo pus a veces. pero en particular si son de índole alegre. Zonas ásperas y escarnosas sobre la piel a las que suele acompañar comezón voluptuosa y luego de rascarse. atemorizan o. toda pequeña lesión se úlcera. que parecen muy reales. soplando vientos fríos. emociones adversas. a la que un experto puede reconocer con sólo observar alguno de los síntomas ya mencionados. siempre que no experimenten alguna desgracia o pasen por circunstancias que les atormenten o apenen y en tanto no se esfuercen excesivamente. Malestares que se presentan preferentemente durante la noche y se acrecientan con bajas barométricas. etc.

al C. innominadas. como incitada por tal fiebre y bajo apariencia de erupción de sarna. ** crónicas (psóricas) que irrumpen y se agravan constantemente con el transcurso del tiempo -a lo que contribuye el tratamiento debilitante y exhaustivo de los médicos alópatas.]1 ** Se produce alguna enfermedad. debido a que su psora permanece latente internamente. será generada o creada nuevamente a partir de sí misma. erisipela. etc. al peculiar modo de vida. sarampión ni enfermedad del chancro venéreo. que pueda aparecer en el hombre sin que haya mediado infección previa.vías respiratorias. carencial. esa psora latente llegaría a despertar manifestándose en los síntomas bizarros que más adelante se exponen. así como no hay viruela ni vacuna. puesto .* 1 Aquí el autor ironiza. rubéola. ni de que pueda permanecer larvada a lo largo de muchos años.hasta asumir gravísimas proporciones. sarampión. o sufriere alguna severa lesión externa: golpe. Se está más propenso a que esto ocurra durante el otoño. de acuerdo a la constitución corporal. acceso en el que la violencia del ataque no parecerá guardar proporción con la moderación de la causa. que modere al proceso de la enfermedad. o el fallecimiento de familiares muy queridos.. así la psora refuerza desde el origen a la enfermedad que terminará por prevalecer. la que da a tal enfermedad cierto sentido peculiar. formando paréntesis. o aflicciones y contrariedades constantes. puesto que nada saben acerca de la psora ni de su existencia en el hombre. :significa: "sin duda. Pero la enfermedad de la sarna no puede volver a surgir. escarlatina. de no interponerse alguna circunstancia favorable para el paciente. quemadura. pues este vocablo latino. Si alguien que aparentare tener buena salud. fiebre. lo que debilita a la fuerza vital. [N. o su alimentación fuere deficiente. la antigua psora que ha estado residiendo en el organismo. parto laborioso o bien el prolongado confinamiento debido a alguna enfermedad. caída. tos convulsa. Los médicos explican que se ha producido una nueva generación de sarna en el organismo repleto de malos humores ("scilicet")1.o a alguna condición de mayor receptividad o de mayor debilidad de alguna parte del organismo. fractura de brazo o pierna. * viruela.. * Al finalizar alguna fiebre aguda no es raro que se presente. en su transición hacia la formación de esas enfermedades graves. etc. sea niño o adulto. que amargan la existencia. condiciones todas que deprimen al hombre física y moralmente. del T. con preferencia a otras. lo que agobia el ánimo. invierno y primavera. herida. naturalmente". a la mentalidad -que frecuentemente es consecuencia de la educación del individuo. o permaneciere a la intemperie. como podría ser alguna fiebre epidémica prevaleciente o alguna enfermedad infecciosa. llegare a soportar condiciones de vida desfavorables que conmovieren o debilitaren su organismo. o el encierro durante largas jornadas cumpliendo tareas sedentarias en ambiente mal ventilado y obscuro.

ni las amistades. el libertinaje y todo modo de vida disoluto. Por ello es preciso reconocer que para tales enfermedades tiene que haber existido alguna causa morbosa arraigada profundamente. peor aún conjugadas. que de este modo despliega su tósigo. Ni el médico. Estos casos pueden observarse en otoño. dado el carácter temible de éstas. que haya obligado a guardar reposo por cinco o seis semanas. de modo que a los ojos de algún observador superficial un hombre puede aparentar durante muchos años. invierno y primavera y se convierten en enfermedades agobiantes que se incrementan de año en año y cuya curación-no mediando su substitución por alguna otra enfermedad peor aún. ni el mismo paciente. como ya se ha explicado. Luego de la fractura simple de algún miembro. Una joven esposa que. examinada superficialmente y de acuerdo a los procedimientos que son habituales habría sido juzgada sana. Numerosos casos extraídos de mi propia experiencia ejemplifican lo afirmado. que acaba de encontrar la oportunidad propicia para desarrollarse. corporales o mentales. de modo que nadie que razone pueda considerar a tales eventos como causa suficiente de las enfermedades crónicas que les suceden. las lactancias prolongadas. comprenden cómo ha sido posible que su salud declinara tan rápidamente. surjan y sirvan de impulso hostil suficiente para despertar a la enfermedad latente en lo interior. en tanto sean agradables las circunstancias externas de la vida del paciente. las penurias excesivas. He aquí algunos ejemplos. en su infancia fue infectada con psora y muchos años después.que para desarrollarse adopta preferentemente la misma dirección. de índole tan peculiar que puede permanecer clandestina durante muchos años y como encadenada. las que no obstante haber sido bien tratadas. pueden presentarse condiciones morbosas de índole totalmente diferentes y que no han podido ser previstas. recidivan agravadas pese a no haber error alguna en la dieta. brusco. En la existencia del hombre suele haber innumerables contratiempos y eventos desfavorables que son aptos para despertar a la psora (la enfermedad interna de la sarna) que hasta ese momento haya estado adormecida quizás desde muchos años atrás y tales eventos hacen posible que su infección se desarrolle y frecuentemente sea de tal índole que las graves perturbaciones de la salud que parecen ser su consecuencia no guardan proporción con ellos. que goza de buena salud hasta que circunstancias desfavorables. favorece extraordinariamente el desarrollo de la psora: también las extenuaciones resultantes de sucesivas preñeces. durante el tercer mes de su . los tratamientos médicos erróneos y exhaustivos. debido a algún tratamiento alopático fue vanamente buscada por las juntas médicas de antaño y también recurriendo a baños en aguas minerales surgentes. La enfermedad interna de la sarna es. El ánimo apasionado.

agrega nuevos males a los anteriores o bien las perturbaciones precedentes se truecan en otras peores. Si todo efecto ha de guardar proporción con su causa. a las pocas semanas su joven constitución se había repuesto tanto como para poder predecir que en breve disfrutaría de buena salud. cada invierno riguroso. quizás fuese más propio decir. estaba gravemente enferma. por lo cual experimento susto y heridas leves. cayendo así seriamente enferma. como ocurre en la naturaleza. todo lo cual significó considerable retroceso. que vivía lejos. hasta convertirse en hombre adinerado. ya existía en la interioridad del organismo. de lo cual ha resultado una enfermedad crónica de gravedad. gracias a la ayuda que prestaron estos dos factores. pese a las comodidades de que disfruta. a las que se agregaron desórdenes nerviosos y convulsiones. por su visita. Su hermana mejoró. ello autoriza a suponer que tales perturbaciones tengan otra causa. pero no eficiente de este despliegue hostil de tamaña magnitud que.deben ser considerados como causa ocasional.preñez. Caso similar es el de un robusto comerciante. No obstante. pese a algunos indicios de psora interna perceptibles únicamente para el médico avezado. pero su enfermedad no sólo ha persistido sino que ha ido agravándose de año en año. tuvo la desgracia de ser despedida del carruaje que la llevaba. Pero acontecióle recibir alguna herencia cuantiosa y ganar un premio importante de lotería. pero la joven esposa todavía sigue enferma y aun cuando a veces experimenta mejorías de unas semana o dos. sano aparentemente. lo que cubrió con creces sus pérdidas comerciales. no ha podido prevalecer sobre las consecuencias de aquel aborto. aunque resulte inexplicable cómo todo el vigor de su juventud. que a consecuencia de algunas operaciones desafortunadas se vió financieramente comprometido casi hasta quebrar y simultáneamente su salud se resintió de varios modos. más profunda. aunque latente. curó de sus males y finalmente pudo visitarla. que ella estaba completamente restablecida. luego retornan sus males sin que medie causa aparente. menos explicable aún resulta que no haya desaparecido la impresión causada por las tristes noticias recibidas acerca de su hermana al enterarse de su recuperación o al comprobar. resulta incomprensible que una vez desvanecidos los motivos que perjudicaban a su salud continúen las perturbaciones que son su consecuencia y hasta se incrementen año tras año. cayendo finalmente enfermo. a despecho de todas las prescripciones médicas y de concurrir a los baños termales más renombrados o. pero recibió entonces la noticia de que su muy querida hermana. mas también perdió su embarazo con la consiguiente hemorragia. ello interrumpió su mejoría y la volvió a sus dolencias anteriores que no habían desaparecido aún. de modo que aquellos infortunios (el aborto y las malas noticias) -dado que ambos desaparecieron y no podían fundamentar a la enfermedad crónica subsiguiente. . Cada periodo de confinamiento. acompañado de un ambiente agradable.

fue injustamente considerado sospechoso de cierto delito. rápidamente comenzó a mejorar pero. durante los meses en que el clima es riguroso.** . contra todas las previsiones. podría suponerse que resultado tan feliz y satisfactorio debería haberle dado nueva vida y también haber eliminado sus malestares orgánicos. que es el asiento de tales dolencias. por lo que se vió implicado en serio proceso criminal y cayó enfermo varias veces durante los enervantes meses que duró el proceso. con lo que pareció revivir. ¿Cómo pueden ser explicados estos casos? Si el evento desdichado hubiera sido la causa. la que comenzó a adquirir proporciones alarmantes. la causa suficiente. lo que permitía anticipar que ahora se vería libre de todo motivo de enfermedad física o mental. la enfermedad. raras veces se siente libre de sus dolencias. con tiempo se renuevan y hasta se agravan gradualmente y resulta evidente que aquellos episodios tan deplorables no pueden haber sido causa eficiente de estos malestares y dolencias. permite poner de manifiesto a esa generalizada enfermedad interna de la sarna (la psora). pues esta persona continúa aún con sus dolencias que se renuevan a intervalos más o menos largos. que tanta aversión le inspiraba. Pero no fue así. de tales dolencias. tan sólo. la que no puede ser superada ni aún por la más vigorosa constitución sino. Un hombre que siempre había parecido muy sano -con excepción de algunos signos de psora latente incluidos entre los que ya se mencionaron.es evidente que estos episodios sólo fueron la ocasión y el envión inicial que impulsó a la enfermedad. hacia su desarrollo. especialmente en los meses hiemales. no habiendo el menor vestigio de enfermedad venérea. las que gradualmente cobran nuevo impulso sin que medie causa externa alguna y se agravan. año tras año. al que es posible encontrar en la mayoría de las personas y conocer la ciencia capaz de superarlo. simultáneamente comenzó su salud a declinar. Ninguna medicina alopática resultó eficaz para contrarrestar su dolencia. Pero al cabo de un año de infelicidad falleció su marido. haber cesado necesariamente una vez removida la causa? Pero estas dolencias no cesan. que hasta ese momento había permanecido latente en lo interior. fue compelida a contraer matrimonio. que podía ser considerada muy sana con excepción de algunos signos de psora interna. ¿no debería su efecto. su enfermedad hoy prevalece sobre el vigor de su juventud. por el verdadero arte médico. lo que la hizo muy desdichada. tanto ella como sus amistades esperaron una pronta recuperación puesto que se había extinguido la causa de su enfermedad. Reconocer la existencia de este inveterado enemigo interior.Una jovencita de condición humilde. Finalmente quedó comprobada la inocencia del acusado y nuestro inculpado logró su absolución honorable.

en tales casos las circunstancias externas por las que atraviesa el paciente y su reacción respecto de ellas podrían haber tenido evolución no tan desfavorable. a errores en la educación y en los hábitos. cuando ha abandonado su estado de adormecimiento y contención y avanza hacia su estallido. El despertar de la psora interna. cuando la enfermedad interna de la sarna comienza a desarrollarse en enfermedad secundaria manifiesta. pero en tales manos la agravación de su enfermedad habrá de progresar inexorablemente. en esas condiciones externas desfavorables ya mencionadas y cuando el paciente se ha sometido a la perniciosa acción habitual del médico alópata. digital. inapropiados -tales como baños termales. Por cierto que estoy dispuesto a admitir que muchos síntomas más pueden haberse presentado en las experiencias de otros médicos. Es entonces. a la disposición hereditaria. sin que haya lugar a dudas. que aparecen los síntomas que a continuación se mencionan. a los que he observado y extraído íntegramente de las historias clínicas de casos a los que yo mismo he tratado con éxito y que. a las diversas actividades. se originaron en un contagio de sarna y no estuvieron complicados con sífilis ni con sicosis. a lo que ocupa la mente. por ninguno de los tratamientos alopáticos en boga. por así decirlo. etcétera. que entre los síntomas que se exponen hay algunos que se oponen totalmente a otros. yodo. conformándose a las diferentes constituciones corporales. final de todas esas enfermedades que el médico no ha podido curar. ácido prúsico. lo que obedece a las diferentes constituciones corporales prevalecientes en la época en que hizo su irrupción .que únicamente apresuran la muerte. ayunos hasta la inanición y otros. son preanunciados por el incremento de los síntomas que se dan a continuación y también por cantidad de otros signos y perturbaciones. quinina. con sus remedios agresivos. mercurio. la verdadera salud no puede ser restaurada por ninguno de los modos de tratar empleados hasta hoy. que hasta el momento ha estado dormida y latente y. además.Pero aun cuando condiciones favorables obstaculicen el rápido desenvolvimiento de alguna enfermedad que haya surgido. a la moralidad. que estima apropiado para el tratamiento (y para sus ingresos) devastar sin misericordia el organismo del paciente con el ariete de sus remedios inadecuados y violentos y sus tratamientos debilitantes (cosa que es posible contemplar a diario). así como su próxima irrupción violenta bajo la apariencia de malestares y dolencias más serios. al modo de vivir y a la dieta. Sólo advertiré. Estos son variados. contenida por una buena constitución corporal y por circunstancias externas favorables. Una vez producido el despertar de la psora.

incapacidad de pensar o de llevar a cabo cualquier tarea mental. inclinarse o erguirse abandonando la posición inclinada.]* Permanecer al aire libre ocasiona aturdimiento y somnolencia. que ocasiona simultánea pérdida de conciencia. Alguna variedad de estos síntomas puede ser mucho menos frecuente que otra. Por instantes. Pensamientos descontrolados. Aturdimiento.la psora interna. todo se ve obscuro y hasta negro. . vacío total de pensamientos (permanecer sentado con la mente en blanco). como hacia arriba. Vértigo. al C. Vértigo que se produce al andar por algún camino al que nada flanquea. Vértigo. Vértigo. al caminar. accesos simultáneos de náuseas. o bien algunos objetos son los que así le parecen. el paciente se siente demasiado grande o demasiado pequeño. si se cierran los ojos todo parece girar. andar zigzagueante. Vértigo que lleva a inconsciencia. Por instantes. como tirón o sacudida en la cabeza. Sintomas que al incrementarse indican que la psora latente abandona tal estado* Vértigo. Vértigo que se asemeja al desvanecimiento. Vértigo. del T. *Este título no figura en el original. pero ninguna ofrece dificultad peculiar en ser curada. por alguna planicie abierta. Vértigo. Vértigo. hasta el nivel del suelo. al girar rápidamente se pierde el equilibrio. que se produce tanto al mirar hacia abajo. con eructos frecuentes. (N. pero se ha juzgado conveniente su inclusión considerando lo extensa que es la subsiguiente enumeración de síntomas y también que un título haya encabezado los síntomas de la psora latente en su confección se ha tenido en cuenta lo explicado en la página anterior.

acompañadas de ansiedad.]* Cefalea unilateral. o posterior a alguna excitación mental. Cefalea como si el cráneo estuviera a punto de estallar. pesadez en los miembros. Luego de estos accesos gran agotamiento y melancolía o bien cierta sensación de tensión por todo el cuerpo. 4 4 Simultáneamente.Aflujo de sangre a la cabeza. tensión nerviosa con marcada irritabilidad y sensitividad. gran inquietud y ansiedad internas. 4 Cefalalgias a ciertas horas y de varios tipos. ejemplo: punzante en las sienes. ha sido traducido por: "cefalalgia: nombre genérico de todos los doctores de cabeza. deposiciones escasas. 1 1 Cuando la mente está intranquila. acompañada de sensación de frialdad. * Desde esta página en adelante el término "headache". se siente aturdimiento. 5 Accesos de cefalea pulsante (por ejemplo: en la frente) con náuseas violentas que provocan abatimiento o también con vómitos. o por la tarde al andar rápidamente o al hablar en voz alta. al C. * dolor impreciso por la mañana en cuanto se empieza a caminar. 2 2 Con alguna frecuencia acompañado de frialdad de manos y pies 2 Presión en la cúspide de la cabeza. o dolor taladrante sobre alguno de los ojos. 3 3 Frecuentemente se acompaña de ansiedad 3 Cefalalgia. o en su interior. especialmente en el abdomen. a veces se presenta coriza seca. los pies están fríos. grave y unilateral". se repiten cada quincena. lagrimeo a veces acompañado de inflamación ocular. (DEHA). estremecimientos por todo el cuerpo. a hora temprana. Antes de estos ataques se experimentan tirones frecuentes en los miembros durante el sueño y al despertar. con cierta periodicidad en cuanto a su presentación (cada 28. rechinar de dientes durante el sueño y tendencia a sobresaltarse por cualquier ruido inesperado. los accesos duran de veinte a veinticuatro horas y más aún. etcétera. Presión u otro dolor localizado en el ápice de la cabeza. se inician por las tardes. en ocasiones intermitente. conjuntamente: náusea continua y a veces arcadas y vómitos. lagrimeando el ojo del mismo lado. los ojos no pueden soportar la mínima luz. 14. [N. pesadillas angustiosas. ansiosa y maldispuesta para trabajar1 Calor en la cabeza y en el rostro. frecuentes escalofríos y luego calor fugaz. o poco antes o poco después. a algún enfriamiento. o menor cantidad de días). que se repite con frecuencia." (L-L) o por: "cefalea": especie de cefalalgia violenta y tenaz. o laboriosas. 5 5 Que también suelen hincharse. del T. más frecuente cuando hay luna llena o luna nueva. o frecuentes. volviéndose ansiosamente hacia un lado u otro. 6 .

la visión se vuelve borrosa. pinchan. arden. cuando estas zonas se humedecen. sensación de que la cabeza está repleta. que pican. 9 9 A veces. Abundante caída del cabello. (como quemado). por ello. se abotaga. tiña maligna. zumbidos. Bultos dolorosos bajo la piel. Erupción sobre el cuero cabelludo. frecuentemente con náuseas Tensiones dolorosas en la cabeza. "tinea capitis". hay transpiración del torso. aunque raramente. lobreguez mental. la cúspide de la cabeza dolorosamente sensitiva al aire libre. 7 Cefalea. que aparecen y luego desaparecen. con costras de mayor o menor espesor. caliginosa. más en la frente. la coronilla y en la cúspide. marcándose ojeras azules. Enrojecimiento frecuente de la cara y acaloramiento. supuran. 8 8 Al mismo tiempo todo parece obscurecerse. puntadas intensas o bien comezón violenta. ronroneos. puntadas en la cabeza (que se extienden hasta los oídos). 8 Rugidos en el cerebro. tronidos. 7 7 Al caminar. tonalidad amarillenta del rostro. con mayor frecuencia luego de haber comido. a veces también por la cabeza y el rostro que. Cabello reseco. 10 Amarillez. 10 10 Esto se acompaña a veces de debilidad y cansancio notables. zonas calvas o calvicie incipiente en algunos puntos. Erisipela facial. zurridos. Tez de tonalidad cetrina. semejan chichones y tumores esféricos. Palidez del rostro durante el primer sueño. con picazón o sin ella. etc.6 En algunos casos dolor con tirantez desde la nuca hacia el occipucio. de que las sienes arden. o de ansiedad. la cabeza duele al menor contacto. con ello turgencias consistentes de las glándulas del cuello. las que evolucionan formando costras ("erysipelas bullosum")* 11 . 11 11 A veces con fiebre alta a veces también con ampollas acuosas sobre el rostro. 9 Sensación de contractura en el cuero cabelludo y en rostro. Cuero cabelludo cubierto de caspa.

Amarillez de lo blanco del ojo. ampolla). . al C. 14 14 A veces agrisado. los párpados están pesados y como paralizados o cerrados convulsivamente.])* Dolor ocular punzante. del T. Obscurecimiento de la lente del cristalino. 13 13 Es probable que la "fístula lachrymalis" no tenga otro origen. sus conductos desembocan en los bordes libres de los párpados". 12 Sensación de frialdad en los ojos. Al despertar.). Mucosidad seca sobre los bordes de los párpados. catarata. Imposibilidad de mantener fija la vista. visión correcta a distancia pero no se distinguen con claridad los objetos pequeños y próximos. dura minutos (a veces horas). del T. particularmente al anochecer. 12 12 Frecuentemente con alguna inflamación. que los hiere y fuerza a cerrarlos involuntariamente.* *"Glándulas sebáceas dispuestas en acanaladuras sobre la superficie interna de los párpados. Ojos muy sensitivos a la luz solar. 15 Hidropesía ocular.]* Inflamaciones varias de los ojos.*"Bulla" (del Latín = burbuja. Presbicia. 15 15 Aun en casos en que no haya habido inflamación ocular previa. (Ch-l. Estrabismo. [N. 14 Puntos opacos o borrosos sobre la córnea. parece que todo fluctúa. imposibilidad de abrir los párpados.ampolla acuosa de grandes dimensiones". que se mueve. (Extractado. C-L).. Comisuras de los párpados llenas de mucosidad que parece pus (glutinosidad ocular). obliga a cerrar los ojos. al C. (N. 13 Amarillez alrededor de los ojos. Sobre los bordes de los párpados inflamación de una o de varias glándulas de Meibomio.

al incrementarse. cuando se los toca.*17 * John Fothergill. muchos sonidos provocan dolor de oídos. puntadas y tensión que llegan a impedir tal función. médico y tratadista inglés. el campanilleo del timbre provoca estremecimientos y el redoble del tambor convulsiones. como si fueran moscas. al masticar se sienten tirones. suelen producirse crispaturas a ambos lados de la cabeza donde. concluye en ceguera. Puntos negros. buena visión con luz diurna. La visión parece producirse a través de un velo o de bruma. 18 18 Especialmente caminando al aire libre. o múltiples. a veces. mandíbula inferior.Miopía. a los objetos se los ve dobles. Sequedad en el oído.. Visión distorsionada. ausencia de cerumen. costras resecas en su interior. como si internamente estuvieran ulcerados. únicamente se ve bien durante el crepúsculo. se denomina neuralgia facial de Fothergill. al C. puede verse hasta los objetos más pequeños aproximándolos a los ojos. etc. flotan aparentemente ante los ojos. (1712-1750). Cuando el dolor se vuelve insoportable o se torna ardoroso. . también rayas o reticulados obscuros. lo que se advierte al mirar algo sobre lo que incida plenamente la luz diurna. Amaurosis. pero cuanto más lejos está un objeto menos nítida se le ve y a distancia mayor es imposible verlo. pómulos. que rezuma del oído. o sólo se ve la mitad de ellos. Ceguera nocturna. 16 Generalmente con opacidad de la lente del cristalino. Pus fluido. carrillos. o hablando. Ceguera diurna. pero nada puede distinguirse durante el crepúsculo. 16 Dolor en diversos puntos del rostro. Latidos en el oído. por momentos se vuelve borrosa. generalmente fétido. 17 17 Durante la masticación. permanente visión sin nitidez16 que. Puntadas en el oído externo. del T. 18 Sensación de hormigueo y picazón en el oído.]* Audición exagerada. también al masticar. aparecen protuberancias como chichones dolorosos. [N. irritada.

con ruidos en el oído o sin ellos. .Sonidos y ruidos diversos en el oído. burbujeo. desollándose. 19 19 Tales como: retintín. tañido. Hinchazón de las glándulas parótidas. o de grumos de pus endurecidos. Costras tenaces o granitos que pican. Fosas nasales como taponadas. a menudo solo hay sensación de taponamiento aunque el aire pueda circular libremente. 22 Sensaciones olfativas demasiado intensas. Sentido del olfato pervertido. rugido. percibir cierto olor peculiar. Fosas nasales frecuentemente ulceradas. descarga de pus. Hinchazón y rojez de la nariz. o bien una primero y luego la otra. 21 21 Una o ambas. Labios notablemente pálidos. redoble. suele agravarse de acuerdo al tiempo atmosférico. siseo. zumbido. Costras en la nariz. 20 Epistaxis. más o menos profusa. por las coanas pueden extenderse hasta las fauces. o de su extremidad. barullo. 20 20 A menudo con dolores punzantes en las glándulas. 23 23 A veces. tronido. 21 Sensación de sequedad en la nariz. etc. por debajo de la nariz o sobre el labio superior. pero que sólo reside en el olfato. hasta sordera total. agrietados. permanente o frecuente. Pólipos nasales (generalmente con pérdida del olfato. molesta aunque el aire pase libremente. también descarga nasal de mucosidad agria. murmurio. Labios resecos. más o menos frecuente. 22 22 Por ejemplo. rodeadas de granitos y costras. chirrido. sensitividad olfativa exagerada respecto de olores casi imperceptibles. costrosos. como el del estiércol. Olfato débil o extinguido. 23 Olor fétido en la nariz. 19 Sordera en grados diversos. choque.

Tumefacciones glandulares en la parte interior del cuello. Lengua pálida. de todo tipo. 25 25 Que con frecuencia duelen mucho. granos. 24 La mucosa interior de los labios está cubierta de pequeñas llagas o ampollas. dolorosas al tacto. Lengua reseca. Encías blanquecinas. Encías que escuecen corrosivamente. Lengua blanquecina. Dolor de dientes por la noche. pareciendo fracturada en su cara superior. 25 Erupción cutánea localizada en los folículos pilosos de la barba y en la piel próxima. con revestimiento o saburra blanquizca. Dientes que se aflojan y se deterioran. Encías que duelen como si estuvieran lastimadas. con picazón. Retracción de encías.Labios hinchados. 26 Tumefacción de las glándulas de la mandíbula inferior. surgen y desaparecen. . las que suelen supurar crónicamente. tanto en su cara interna como en la externa. en particular el superior. a ambos lados. Ampollas dolorosas y zonas ulceradas sobre la lengua. blancoazulada. con dolores ardorosos y como de pinchazos. hinchadas. dejando al desnudo los incisivos y sus raíces. aun sin dolor. 26 26 Incluye: lactumen. 24 24 A veces acompaña dolor ardoroso. Rechinar de dientes durante el sueño. incisivo. cualesquiera sean sus causas excitatrices. Encías que sangran con facilidad. que impide dormir. Lengua con numerosos surcos profundos. Dolores dentarios en sus múltiples variedades. Erupciones faciales. pústulas. herpes y úlceras carcinomatosas sobre nariz. labios y rostro ( también denominadas cáncer).

28 28 Suele ser constante. Sabor amargo en la boca. aun cuando la comida haya sabido muy bien. 28 Sabor agrillo o francamente agrio en la boca. que a veces desciende por la garganta. 29 29 Es raro el sabor ofensivamente dulzón en la boca. como punzada de aguijón. Inflamación frecuente de la garganta y tumefacción de todo el mecanismo de la deglución.Sensación de sequedad sobre la lengua. Sabor dulzón intolerable. Sucesivas mucosidades profundas en la garganta (y en las fauces) que requieren ser esgarradas y expectoradas. Eructos con el sabor de la comida que fue ingerida hace varias horas. Balbuceo. tartamudez y por instantes repentina incapacidad de hablar. Sensación de sequedad de las fauces. al tragar. Salivar constantemente. con frecuencia durante el día y en particular por las mañanas. total o limitada a zonas. Flujo constante de saliva. 27 Aliento fétido. con o sin sed. o similar a la transpiración fétida de pies o a hortalizas podridas y ya agrias. casi constante. en especial al hablar y mayor por las mañanas. Hemorragias bucales. . 27 27 Principalmente al levantarse por la noche o por la mañana. 29 Sabor pútrido y hasta fétido en la boca. Ampollas o llagas dolorosas en la cara interior de los carrillos. a veces a moho. Mal aliento. Ardor en la garganta. a veces severas. Sabor desagradable y viscoso en la boca. aun no habiendo comido ni bebido. por lo general después de comer. a algo putrefacto como queso viejo. con frecuencia acompañada de dolor. aun cuando esté normalmente húmeda. particularmente por las mañanas.

vegetales que provoquen flatulencia. 31 por las mañanas. etc. con mayor frecuencia luego de haber comido budín a base de harina.). incontrolables. excreción ascendente de líquido salivoso proveniente del estómago y del páncreas. con mayor frecuencia después de tomar leche. que sólo llegan a producir un principio de reflejos en las fauces. generalmente después del desayuno o en tanto el cuerpo esté en movimiento. Eructos frecuentes antes de comer. Eructos incompletos. con frecuencia durante horas y por las noches. hay ardor en el pecho. 31 31 A menudo sobreviene Náuseas hasta provocar el vómito. Regueldos agrios. ciruelas al horno. Pirosis. aun por las noches. 30 30 Este cuadro puede llegar a convertirse en regurgitación de agua. etc. temprano por las mañanas. acompañados de hambre canina. van disminuyendo con el movimiento. Náuseas temprano repentinamente. . de mero aire. Acedía. precedido de dolores gástricos contractivos con sensación de debilidad (y tremulación). Espasmos que impiden la deglución. Invariablemente náusea luego de ingerir alimentos grasos o leche. Regueldos con sabor a algo mohoso o pútrido. pero que no alcanzan a ser expelidos. Eructos que incitan al vómito. se acrecienta luego de haber comido fruta fresca. capaces de producir inanición y hasta la muerte. sonoros. más o menos frecuente. en especial si ésta es ácida y también por el empleo de ácido acético (en ensaladas. náuseas que parecen capaces de provocar el desmayo y afluencia de saliva a la boca. Regueldos rancios (por lo general luego de haber ingerido alimentos grasos). Hipo luego de comer o de beber.Eructos sin contenido. mucus o borbotar de fluido ácido y agrio. Vómito de sangre. 30 Cualquiera sea la perturbación habitual del organismo. ya sea en ayunas o después de haber comido. por las mañanas inmediatamente después de dejar el lecho. Deglución espasmódica e involuntaria.

dolor en la boca del estómago como si estuviera siendo estrujado. 33 Latidos o pulsaciones en el estómago. toda la zona dolorosa al tacto. 33 33 En algunos casos. Sensación de frialdad en la boca del estómago. 34 Retortijón en el estómago. 35 . faltando éstos la contracción no se alivia. Hambre típico. como de ayuno. o dolor constrictor (retortijón). Sensación de repleción en el tórax al disponerse a comer. a veces acompañada de profusa secreción de saliva. sed constante. aunque se esté en ayunas. Necesidad de comer pero sin hambre. en particular después de haber ingerido bebidas frías. en el estómago (o en el abdomen). a veces doloroso. urge comer de inmediato para no desfallecer y sentirse exhausto y trémulo (de estar a cielo abierto se impondría yacer horizontalmente). se siente necesidad de tragar apresuradamente el bocado sin que haya el menor reclamo originado en el estómago. hasta en ayunas. la garganta parece llena de mucosidad. interrumpe el sueño nocturno y obstaculiza opresivamente la respiración. Espasmos al estómago. 35 Es frecuente el vómito de mucosidad y agua. especialmente por la carne hervida y muy poca disposición hacia cualquier alimento con excepción de pan (de centeno) con manteca o patatas. Repugnancia por el alimento caliente y cocinado. 34 34(Generalmente poco después de comer. Hambre voraz (hambre canina). 32 Sed desde el instante de despertar. Presión en el estómago o en la boca del estómago. en el estómago únicamente se siente un roer contractivo que perturba y urge a ingerir alimento. Apetito ausente.Sensación frecuente de vacuidad. 32 32 Frecuente en niños y jóvenes.35 el estómago experimenta súbita contracción. Hambre voraz con rumores sordos y murmurios en el abdomen. Sensación de hinchazón en la boca del estómago. en particular temprano por las mañanas. pero luego de los primeros bocados se siente saciedad y repleción. como por peso de alguna piedra.

pero provocada más frecuentemente por cualquier tipo de alimento o por alguno de ellos en particular: frutas. dolores o torpor de mandíbula. luego de haber ingerido el más liviano de los alimentos.Dolor en el estómago. pan de centeno. que desaparecen y reaparecen. Presión en el estómago. constipación y notable lasitud. 39 Después de comer. Después de comer. 36 Durante la ingestión se experimenta confusión y vahido. pueden presentarse cólicos. vegetales verdes. calor en la cama por la noche. en todos estos síntomas nada puede aliviar. 36 36 Luego de ingerir un mínimo de estos alimentos. Después de comer. 38 38 A veces. dolores dentarios desgarrantes. Luego de la comida más ligera. o en el epigastrio. hasta llegar a la náusea. . 39 39 Que por lo general persisten hasta que el paciente se acuesta y duerme. distensión en el abdomen. comidas en las que se haya incluido vinagre. salvo el vómito excitado artificialmente. ansiedad y transpiración fría. similar a la acedía. Después de las comidas. 38 Después de comer. Después de comer. como de úlcera. cansancio y somnolencia. Después de comer. por ejemplo: puntadas en los labios. durante la mañana. pesadez en la espalda y en la cintura lumbar. aun en ayunas. retortijones del estómago como si se lo raspara. ardor ascendente en el esófago. presión en el tórax. Vómitos inmediatamente después de comer. acumulación de mucosidades en la garganta. En algunos casos la angustia luego de comer se agrava hasta llegar al impulso de suicidio por estrangulación. etc. etc. con pérdida del equilibrio. cansancio en brazos y piernas. palpitaciones cardíacas. Presión y ardor en el estómago después de comer. cefalalgia. 37 Transpiración durante la ingestión de alimento. sensación de estar intoxicado. 37 37 También pueden presentarse dolores.

etc. particularmente en alguno de sus lados. o en los costados del abdomen. o en la ingle. 43 A veces se alterna con dolor contractivo en el abdomen. hay sensación constante de repleción abdominal. 43 Sensación de constricción.) sensación de repleción abdominal. más frecuentes en los niños y por las mañanas. 42 42 El dolor. 40 Abdomen distendido por flato. agudo a veces. por la espalda y rodea el abdomen por debajo del estómago. casi cotidianos. a veces constantes.41 41 Es frecuente que el flato ascienda. Dolores agudos en el abdomen. 41 Sensación de que el flato asciende. provocando molestias corporales y mentales.Alivio de numerosos y hasta remotos malestares ligeros a consecuencia de haber comido. Flato que no avanza. se traslada al recto y descienda por los muslos. 43 que hasta se siente inmediatamente después de haber comido. o de vómitos diurnos o nocturnos. sensación de vacuidad. 40 40 A veces se experimentan tirones dolorosos en las extremidades con más frecuencia en las inferiores. flatulencia muy fétida expulsada. . en particular por las mañanas. Dolores agudos en el abdomen. cuando han faltado varias deposiciones diarias. en particular después de comer. 42 Malestar nauseoso en el abdomen. como provenientes de flato retenido. en gran cantidad. que nace en la cintura. sin diarrea. eructos seguidos de sensación de ardor en la garganta. pero que se desplaza. Dolores agudos en el abdomen. Dolor en la zona hepática al palpar el costado derecho del abdomen. Dolor al tacto en los hipocondrios. o puntadas en la boca del estómago. menos frecuente es que sea expelido en cantidad. Dolor en la zona hepática que se manifiesta como presión y tensión. como si hubiera un vendaje. sin olor y sin aliviar otros síntomas. durante el movimiento y hasta durante el reposo. de vacío molesto. Dolor constrictivo en el epigastrio. en otros casos. tensión por debajo de las costillas del costado derecho. justo por debajo de las costillas. el flato presiona hacia arriba.

dolores que presionan hacia abajo. Durante el cólico. royendo y provocando el vómito. croar. se siente necesidad de extender forzadamente las extremidades. mayormente al inclinarse rápidamente. frialdad en un lado del abdomen. . como suele ocurrir en momentos de pánico. Inflamación del hígado. que suelen doler al hablar o cantar. cuando ceden se siente pesadez en las piernas. que semejan dolores de parto. dolores atenaceantes que a menudo obligan a guardar cama. 45 Suelen ser percibidos únicamente en el costado izquierdo del abdomen elevándose y descendiendo con la inspiración y la espiración. puntadas. En el abdomen inferior. que se adormecen. dolor atenaceante en los intestinos. 46 46 Que presionan hacia abajo y parecen poder ocasionar prolapso. Cólico espasmódico. 44 Abdomen duro. cloqueo. Estreñimiento. respectivamente. Ruidos diversos en el abdomen:45 rumor. Presión en el abdomen. 45 Espasmos uterinos. deposiciones que se retrasan durante varios días. que Obstaculizan la respiración y provocan ansiedad y depresión mental.Tensión y presión generalizadas que se sienten por debajo de las últimas costillas (en los hipocondrios). que a veces supuran. hacia los genitales. suelen estar acompañados de rápida distensión del abdomen sin flatulencia. 46 Hernias inguinales. 47 Tumefacción de las glándulas inguinales. murmurios audibles. 44 44 A menudo asciende hasta la boca del estómago. es frecuente experimentar en tal periodo ineficaces deseos de evacuar. 47 47 Las hernias inguinales tienen como única causa a la psora interna exclusión hecha de esos pocos casos en que han sido producidas por violencia externa excesiva o cuando se han efectuado esfuerzos extremos para levantar pesos o empuJar con premura. como si gravitara alguna piedra. Dolor en el hígado.

sangrantes) 51 que generalmente sangran al evacuar y después duelen violentamente durante largo tiempo. Al evacuar. 48 48 Frecuentemente las preceden murmurios o fermentación abdominal. Deposiciones de moco exclusivamente (almorranas mucosas) . en particular si fue blanda. Deposiciones con color de la arcilla. indoloras o dolorosas. mayormente por las mañanas. Deposiciones diarreicas durante semanas. Deposiciones verdosas. . pútrido. Después de la deposición. Deposiciones con olor agrio. Expulsión de segmentos de tenia. Expulsión por el ano de gusanos cilíndricos. evacuación más abundante y postración repentina e intensa. 49 Diarrea que suele ser tan debilitante como para sentirse incapaz de caminar sin ayuda. 49 49 En particular debilidad en la boca del estómago. ansiedad. durante días. seguidas de diarrea.Deposiciones endurecidas. blancuzcas. etc. 50 Varices hemorroidales del ano o del recto (almorranas _ . 50 De las que suele rezumar fluido glutinoso. meses y aun años. a veces también se presentan escalofríos en el abdomen o en la cintura lumbar. 48 Diarrea frecuente y repetida acompañada de dolores agudos en el abdomen. desasosiego. parecen calcinadas. Varices hemorroidales50 en el ano y en el recto (almorranas ciegas). Deposiciones grisáceas. a menudo revestidas de mucosidad o con estrías de sangre. dolores agudos en el recto. esféricas y pequeñas como excremento de oveja. Deposiciones muy descoloridas. Deposiciones duras y trabajosas al principio.

52 52 La diabetes.51 Es muy posible que la "fistulae in ano)" no tenga más causa que esta enfermedad. sólo se puede orinar recurriendo a micciones sucesivas. Durante la micción. con intervalos extensos. (Resumido. a mediados del siglo XIX comienza la diabetes a ser comprendida a raíz de las investigaciones de Claude Bernard sobre la función del azúcar en el organismo y a que en 1889 von Mering y Minkowski lograron demostrar el papel de la insuficiencia pancreática. con descarga de ascarides o sin ella. tan frecuentemente fatal al ser tratada con remedios alopáticos. mayormente cuando se suman: dieta rica en estimulantes y bebidas alcohólicas en exceso. frecuentemente. Imposibilidad de orinar debida a meteorismo. 53 53 Con frecuencia únicamente pasa un hilito de orina o bien el chorro se dispersa al salir. del T. laxantes frecuentes. 51 Acompañando a descargas sanguinolentas provenientes del ano o del recto. al C.]* Retención dolorosa de orina (tanto en niños como en ancianos) . cantidades de insulina varias veces superiores a las que podría razonablemente esperarse que el páncreas normal produjera. CE). Uretra parcialmente estrechada. estas interrupciones son causadas.* 52 * Téngase presente que el autor escribe entre los años 1828 y 1830 y que apenas . con frecuencia. vida sedentaria y abuso del instinto sexual. al C. por espasmos al cuello de la vejiga que antagonizan la acción de ésta y que surgen de la misma enfermedad psórica. Así también la inflamación de la vejiga . Imposibilidad de orinar luego de intenso enfriamiento (cuando se siente que el frío "lo ha traspasado"). a veces con picazón. (Extractado. Micción de volúmenes excesivos. del T. el aliento se acorta. Pólipos en el recto. Prurito y erosión en el ano y en el perineo. acompañada de notable cansancio. P). se siente como si la sangre hirviera por todo el cuerpo.]) "Es bien sabido que la diabetes clínica requiere. mayormente por las mañanas. La condición diabética. Hormigueo en el recto. en consecuencia. (N. representa algo que excede a una mera deficiencia en la producción de insulina por el cuerpo". ansiedad y a veces postración. [N. posiblemente no tenga más origen que esta enfermedad.

La orina rápidamente deposita sedimento. 53 Presión en la vejiga como producida por la urgencia en orinar. las poluciones ocurren normalmente cada doce o catorce días y no son seguidas de perturbación alguna sino de cierta sensación de bienestar. pero mayormente después de alguna deposición laboriosa (también goteo casi constante) 54 54 A veces extenuación por constante fluir de licor prostático. Durante el sueño la orina sale involuntariamente. en buena salud.provocada por constricción uretral y también la "fistulae in vesica" tiene origen psórico aun cuando en algunos casos el sicosis pueda estar complicado con la psora. con olor y sabor dulzón. abundante en exceso. La orina emitida. Imposibilidad de retener la orina así sea durante lapsos breves. Después de la micción. La orina tiene olor agudo. La orina tiene algo de sangre. Ardor y dolores lancinantes en la uretra y en el cuello de la vejiga durante la micción. 54 Emisiones seminales durante el sueño. hematuria franca. estornudar. Descarga el fluido prostático después de orinar. Orina negruzca. 55 55 Tratándose de jóvenes castos. serenidad y fortalecimiento. Con la orina suele emitirse arena rojiza (arenilla renal). demasiado frecuentes: una. emaciación y sed inextinguible (diabetes). Micciones frecuentes por las noches. 55 . Orina de color castaño. pues la presión hace que la micción se produzca al caminar. penetrante. inmediatamente después de beber. Orina amarillo oscura. otras veces. acompañada de postración. toser o reír. Orina blanquecina. dos o tres veces por semana y hasta noche tras noche. la orina continúa saliendo por gotas durante lapso prolongado. al instante se vuelve turbia y semejante al suero de la leche. impostergables.

disminución. acompañada de sueños voluptuosos. imaginación apagada. que no finalizan en emisión. depresión. Dolor como de contusión en el testículo. Contracción. retracción de un testículo o de ambos. falta de memoria. son de inmediato seguidas de perturbaciones diversas. como polución nocturna o al orinar. sin erección. Tracción dolorosa en el testículo o en el cordón espermático. Uno o ambos testículos crónicamente tumefactos.57 la emisión se produce más tarde. a pesar de la excitación más voluptuosa. las deposiciones se demoran. El coito. Prurito en el escroto. así como la digestión y el apetito. Ausencia frecuente o constante. 56 Descarga diurna de semen como respuesta a la más mínima excitación y por lo general. Imposibilidad de lograr erecciones completas. Los órganos genitales del hombre y de la mujer no pueden ser excitados hasta alcanzar nivel de voluptuosidad. 57 En tales casos es observable que los testículos no estén sujetos firmemente al cuerpo. afluye sangre en exceso a la cabeza y también al ano. Erecciones demasiado frecuentes. etc. muchos años. 57 Acumulación de fluido seroso en la túnica vaginal del testículo (hidrocele). Poluciones nocturnas que. continuadas. con erección normal. Crispaturas dolorosas en los músculos del pene. Induración e hipertrofia de la glándula prostática. melancolía. 56 56 Estas pueden ser: abatimiento. sino que cuelgan laxamente. dolorosas. o presentando induraciones nudosas (sarcocele).Descarga nocturna de fluido genital en la mujer. se prolonga sin llegar a la eyaculación. visión debilitada. aunque no sean frecuentes. disminución de la capacidad reflexiva. 58 58 Que pueden durar años y. el cuerpo del pene cuelga con laxitud y es más delgado que el . embotamiento. que puede estar plagado de granitos y de costras. de deseo sexual en el hombre y en la mujer. a veces.

etc. hinchazón de los pies. Tales son los síntomas concomitantes más frecuentes de la esterilidad y de la impotencia sexuales. 61 Los periodos menstruales no son regulares. insensibilidad o tan solo sensibilidad dolorosa de los órganos genitales. ingobernable. a veces se anticipan en varios días y pueden presentarse cada tres semanas y hasta cada quince días. los pechos disminuidos y fláccidos o bien con nudosidades. o flujo constante de sangre. o luego de aparecer una o más veces se interrumpen por varios meses y hasta por años. con descarga prematura de semen acuoso. induración ovárica. menstruos acuosos. anemia (clorosis).glande. no lo hacen con regularidad o sin estar acompañadas de otras perturbaciones. o falta de deseo sexual. o se lo ve descolorido. frialdad. Las menstruaciones se establecen muy lentamente cumplido el décimoquinto año o después. son pequeños y flojos. erección insuficiente. la vagina está casi entumecida e insensible y seca invariablemente. Menstruaciones demasiado abundantes. al que se siente frío o tiene color azulado. copiosa descarga de mucosidad vaginal (leucorrea). 59 Esterilidad. 59 Igual origen tiene la ninfomanía o metromanía. impotencia. 60 60 Coitos demasiado frecuentes provocados por lascivia impotente. 62 . cansancio. 59 que se da en las complexiones caquécticas y en los organismos enfermizos. 61 61 Sus consecuencias son: palidez cetrina y abotagamiento del rostro. o bien que no cesen gradualmente y sin trastornos. en los órganos femeninos los labios no son excitables. inmaduro. pesadez de las extremidades. sin que haya defecto orgánico constitucional en los órganos sexuales. a veces cae el vello de las zonas genitales. o semen escaso. escasos o deficientes. o el periodo no finaliza imperceptiblemente al cumplirse el cuarto día sin que se presenten perturbaciones en la salud mental o corporal: también que las menstruaciones no continúen hasta que se haya cumplido cuarenta y ocho a cincuenta años. las que pueden quedar totalmente desprovistas de él. no continúan sostenidamente durante tres o cuatro días con sangre en cantidades moderadas de aspecto saludable e innocuo. 60 Desórdenes de la función menstrual: las menstruaciones no se presentan regularmente al vigésimo octavo día posterior a su última aparición. 58 Lascivia insaciable.

Pasando por alto las menores (prurito de vagina y de áreas genitales. 63 63 A menudo se acompaña de tumefacción del rostro. 62 La menstruación fluye durante un solo día. anticipadamente o inmediatamente después del flujo mensual de sangre. antes de la aparición del flujo sueños angustiosos. espasmos dolorosos en pecho y espalda. de manos y de pies. Menstruaciones de sangre muy fétida. desasosiego. agravada al caminar). seis. Menstruaciones que se acompañan de muchas dolencias. perturbaciones numerosas provenientes de debilidad nerviosa. Pólipos en la vagina. antes de que se produzca una descarga mayor. con excoriación de éstas y de la zona adyacente del muslo. Acompañando a flujos más intensos de sangre uterina suele haber dolores agudos en uno de los lados del abdomen y en la ingle ese dolor incisivo a veces desciende hasta el recto y muslos. ocho y más días aún. con disminución de las reglas o su supresión. o retorna casi a diario (flujo sanguinolento). frecuentes despertamientos con aflujos de sangre a la cabeza. a veces durante pocas horas y hasta en cantidades casi imperceptibles. 63 Menstruaciones de sangre acuosa o de grumos obscuros. luego el abdomen queda dolorido como si estuviera ulcerándose. el flujo es similar a la leche o es como mucus blanco o amarillo o como agua acre. La menstruación fluye durante cinco. sensitividad excesiva tanto orgánica general como de algún órgano en particular. palpitaciones. pero sólo intermitentemente. La menstruación fluye intensamente durante semanas. especialmente si es de índole maligna. es decir. fétida a veces. o durante todo el tiempo que transcurre entre una descarga menstrual y la siguiente. los casos severos son seguidos por .62 Las menstruaciones aparecen varios días después del correspondiente y en tal caso su cantidad es excesiva y están acompañadas de cansancio. Leucorrea vaginal uno o varios días. 64 64 La leucorrea. desmayos o cefalalgias (mayormente punzantes) o de dolores espasmódicos o contractivos en el abdomen y en la cintura lumbar que provocan el vómito y obligan a guardar cama. se presenta acompañada de multitud de dolencias. postración y muchas otras perturbaciones. entonces y por ello se presenta frecuente imposibilidad de orinar o de sentarse. etc. etc. doce o veinticuatro horas y luego cesa por medio día o día entero. una pequeña cantidad cada seis.

Durante la preñez: gran cansancio. Ronquera y afonía constantes. melancolía. o dolor constrictivo en el útero y sensación de presión hacia la vagina. náuseas. coriza que tapona las fosas nasa]es en tanto se permanezca en ambientes cerrados. que duran años. a veces casi constante y otras veces intermitente. Ronquera como consecuencia de hablar. frecuente y casi constante y en algunos casos. es imposible articular palabra en voz alta. se presenta mayormente durante la estación fría y húmeda. también. dolencias histéricas de diferentes tipos. en consecuencia. en el abdomen inferior. insania. a veces. todo flato es obstruído y ocasiona dolor. los más penetrantes dolores en la cintura lumbar. en muslos y piernas y a veces también en los labios de la vulva. ¿tiene por ventura otro origen que no sea esta enfermedad (psora)? que esté libre de psora latente o haya sido liberado de ella por tratamiento. en la vagina o bien puntadas en la vagina y en la boca del útero. etcétera. 64 Partos prematuros. perturbaciones de la mente y del ánimo.estados histéricos de toda índole. para que la voz se aclare es previo vomitar. vómitos frecuentes. Imposibilidad de contraer resfriados aun cuando han a síntomas correspondientes bien manifiestos que los anticipan. Coriza fluente. ininterrumpida. como si todo pugnara por caer. epilepsia. venas varicosas que duelen. o casi constantes el pecho está permanentemente afectado. Ronquera y a veces afonía (es preciso susurrar por ser imposible hablar en voz alta) luego de algún resfriado leve. desmayos. esto se presenta simultáneamente con otras dolencias importantes provenientes de la psora. 65 Ronquera y catarro muy frecuentes. A menudo se presenta en forma de accesos. etc. Supuración de la laringe y de los bronquios (tisis laringobronquial) 65 65 La inflamación de la laringe (crup) no es posible en un niño. Coriza fluente en cuanto se siente frío y que. El denominado cáncer uterino. o por ardores en el estómago. Frecuente coriza seca con obstrucción de las fosas nasales. etc. precedidos por sensación lateral abdominal royente. Coriza en cuanto se expone al aire libre. así sea en un mínimo. también y con frecuencia. .

al cabo de ocho a diez minutos surgen eructos desde el estómago y el espasmo concluye. que aumenta luego de levantarse. debe tenerse presente que esta enfermedad es. pero puede admitirse que estos casos de tisis supurativa se hayan originado en neumonías tratadas recurriendo a sangrías. Tos que despierta. 66 Tos con expectoración de mucus en exceso y pérdida de fuerzas (tisis mucosa). congestionándose el rostro que se torna de color rojo obscuro. frecuentemente el esófago está contraído y ni una gota de agua podría pasar. Tos que siempre termina en estornudos. Tos. Tos que aumenta después de comer. manifestación de psora latente. frecuente irritación y hormigueo en la garganta. 66 66 (Es poco probable que la tisis pulmonar supurativa tenga otro origen que la psora. Tos por las mañanas. Tos mayormente al atardecer luego de haber permanecido acostado y que la cabeza haya estado al mismo nivel horizontal del cuerpo. luego de un primer sueño de corta duración. Tos acompañada de expectoración amarillenta que parece pus.Tos. Tos seca. más frecuente por la mañana o al atardecer. o a veces puntadas en alguno de los lados del tórax o del abdomen. aun en caso en que parezca que son los humos de azogue o de arsénico los que la han provocado. Tos que provoca sensación de dolor en el pecho. Accesos de tos convulsiva. invariablemente. 67 67 Se experimenta la necesidad de toser pero es imposible hacerlo porque el aliento falta hasta el punto de ahogo. Tos que no cede hasta que aparecen náuseas y vómitos. Tos que se presenta con cada inspiración profunda. con expectoración de sangre o sin ella. 67) . la tos atormenta hasta que comienza la transpiración en el rostro (y en las manos). mayormente por las noches.

Asma al andar. severa. hay hemoptisis y cefalalgia y debe guardarse cama. Dolor en el pecho. con tos o sin ella. con marcado acaloramiento del cuerpo. constrictivo pero leve. tos imposibilitada por el dolor. 69 Obstrucción de la respiración y dolores punzantes en el pecho ocasionados por caminar un mínimo. 69 69 Tales accesos pueden ocurrir hasta varias veces en una sola noche y con más frecuencia cuando no se ha estado al aire libre durante el día.70 70 En particular al subir una cuesta. que obligan a incorporarse. Accesos de ahogo. Dolor en el pecho al caminar. o sin ellas. Pesadillas. a veces a dejar el lecho y.Puntadas violentas. .. a veces insoportables. especialmente por las noches. Respiración breve. y al intentar algún movimiento se sufren dolores intolerables como si se estuviera siendo despedazado. con tos o sin ella.) imposibilidad de dar un paso más ("angina pectoris"70 Asma que se presenta con sólo mover los brazos. 68 Dolor ardoroso en el pecho. Puntadas violentas en el costado. cuando no pasa pronto provoca el más profundo abatimiento. Dolor opresivo en el pecho al inspirar profundamente o al estornudar. en particular después de medianoche. en el pecho. pero es imposible moverse. simultáneas con la respiración. 68 68 Por lo general los accesos se prolongan desde el anochecer hasta la mañana siguiente y duran toda la noche. como si fuera a estallar. es preciso abrir ventanas o salir al aire libre. llamar o hablar. tales puntadas hacen casi imposible la respiración. Puntadas frecuentes en el pecho. se sufren palpitaciones seguidas de eructos o bostezos y el espasmo concluye con tos y expectoraciones. poniéndose de pie. Palpitación con ansiedad. sin fiebre inflamatoria (pleuresía espúrea). no por caminar. a veces también respiración sibilante. sueños terroríficos nocturnos provocan despertamientos repentinos. Asma con estertor. etc. inclinarse hacia adelante apoyandose sobre las manos.

74 74 En particular durante la noche cuando el abrigo es un cobertor de pluma. también erupciones húmedas y escamosas. sus músculos y sus articulaciones (reumatismo) .Asma que sobreviene en tanto se está sentado. hay tumefacción con calor y rojez. Dolores de tracción (desgarrantes). con dolores lancinantes. tensivos. Asma por accesos. lancinante. en la cintura lumbar. quiragra. las articulaciones de las manos duelen. 71 Es posible que todas las variedades de cáncer de mamas pueden tener otro origen que la psora?71 Comezón alrededor de los pezones. 73) Puntadas en los talones y en las plantas de los pies. con pezones retrocedentes. Sensación de presión sobre los hombros. si se buscare el aire libre ello impediría respirar. dolorosamente sensitiva al tacto y hasta respecto del aire. en dolores incisivos. Erisipela en uno de los pechos (mayormente durante la lactancia). 75 75 Los dolores pueden ser peores de día o de noche. 74 En las articulaciones: sensación como de desgarro como si el hueso fuera raspado. Pechos sumidos o pronunciados en exceso. acompañada de ánimo insufrible. etcétera). como si estuvieran magullados o llagados. Rigidez dolorosa. Dolores de tracción (desgarrantes). agresivo (gota. 72 72 (Estos puntos también duelen al tacto. gota en las rodillas. al pisar. puede durar varias semanas. sensible. podagra. Dolores punzantes y desgarrantes en el periostio de cualquier hueso y en particular de los huesos largos. en las extremidades. Ardor en la planta de los pies. Luego de cada ataque y cuando la inflamación ya ha pasado. 71 consistente. en la nuca y en la cintura lumbar. 72 Puntadas dolorosas en los dedos de las manos y pies. Asma espasmódica. incisiva. tensivos. Dolor opresivo entre las escápulas. abultada. 73 73 En los casos crónicos peores se agravan convirtiéndose. . espalda y nuca. Glándula indurada en alguna de las mamas.

cuando se las acciona o cuando se permanece de pie etcétera. pareciendo que fuera a romperse. articulación de la muñeca del pulgar. Rigidez de las coyunturas. duelen al tacto y al flexionarlas. pero sus efectos no son duraderos: subsiste en ellos la tendencia a las luxaciones cuando se esfuerzan. 80 79 Con frecuencia. o dolor repentino en la cintura lumbar o en el útero con frecuencia también puntadas en uno de los dos lados del tórax. 78 78 Ejemplos: tarso. hemoptisis. en la coronilla. se procuran alivio con alguna suerte de pases mesméricos. 78 Facilidad. etc. los dolores en el tarso al asentar el pie. respecto de esguinces y luxaciones aun en ejercitaciones musculares ligeras. o entre los omóplatos. desde los omóplatos . en particular quienes viven en el campo. al estirarse para alcanzar algo que está en lo alto. que va en aumento. Articulaciones muy propensas a distensiones y esguinces. perturbaciones histéricas 79 de todos los tipos. 76 76 Ejemplos: el tendón de Aquiles. Suele encontrarse alguna mujer ("la mujer de los pases") que efectúa tales pases con la extremidad de sus pulgares. pero las personas que no son psóricas levantan pesos hasta la máxima capacidad de sus músculos sin sufrir efectos posteriores. 77 77 Por ejemplo: la articulación escápulo-humeral al levantar el brazo. con dolor traspasante. los ligamentos parecen ser demasiado cortos. están hinchadas entumecidas y duelen al ser flexionadas. etcétera. súbito dolor de cabeza.también las de las rodillas. al permanecer erguido. ya sea transitoria (como al levantarse luego de permanecer sentado) o permanente (contracción) Las articulaciones duelen al ser ejercitadas. al empujar. de los pies. desmayos. la del dedo mayor del pie. 79 80 La mayoría de las personas. Engrosamiento de las articulaciones. en trabajos mecánicos livianos. rigidez del tarso. movimientos dolorosos y difíciles. que también duele externamente al tacto. o bien rigidez dolorosa del cuello o de la columna. de las rodillas. que impiden respirar. fiebre. sintiéndoselas intolerablemente entumecidas y debilitado el miembro. regueldos audibles. Tales tensiones o estiramientos de los músculos suelen determinar prolongados confinamientos en el lecho. etc. 77 Articulaciones que crujen al ser accionadas o que hacen ruido como de chasquido. 75 Hinchazón de las articulaciones de los dedos de las manos.

curvatura de los huesos largos de las extremidades inferiores ("morbus anglicus". A. Bs. . de los músculos y del periostio bajo presión moderada. etc. 81 ** "Acetabulum: hueco en forma de copa en la superficie externa del hueso innominado. 82 82 Dolor intenso y prolongado que sobreviene por golpearse o tropezar. por ligero que sea.. los músculos posteriores de los muslos y los huesos correspondientes están doloridos por permanecer sentado. muy doloridas las zonas sobre las cuales se reposa estando en el lecho. Reblandecimiento óseo. al C. Sensitividad dolorosa de la piel. pero serrar o efectuar otra tarea pesada con la misma mano no ocasiona dolor. 2) raquitismo". (Ch-L). contra algún objeto ocasiona manchas azuladas y sufusión de sangre. también la articulación escápulohumeral. lo que provoca cojera). 81 81 Ejemplo: el tobillo por un paso en falso.. corcova). De esta índole es también la luxación gradual coxal (es decir.* * "Raquitis: 1) afección inflamatoria de la columna vertebral. [N. As. dolor similar se presenta en zonas adyacentes por hablar o hasta por mover la boca. por ejemplo: al escribir surge dolor en la espalda o lateral del cuello.]* Huesos frágiles. del T. Encicl. 80 Las articulaciones se distienden con facilidad al menor movimiento en falso. S. provocados por el movimiento más ligero de tal zona o de otra más alejada. raquitis). lo habitual es que la presión máxima la ejerzan sobre el recorrido del pase. (Dicc. Cualquier choque.]** Dolor en la articulación del pie al andar. dolor en los labios y en la espalda al más ligero roce. del T. en el que encaja la cabeza del fémur formando la articulación coxal". 82 Dolores intolerables 83 en la piel (o en los músculos o en el periostio) de cualquier zona del cuerpo. un golpe ligero contra los muslos dado con la mano provoca dolor intenso. [N. a veces también desde la boca del estómago a lo largo y por debajo de las costillas.hacia los hombros o a lo largo de la columna. al C. lo que obliga a mudar frecuentemente de posición. de la cabeza del fémur respecto del "acetabulum" ** resultando entonces la pierna demasiado larga o demasiado corta. dando la sensación de fractura inminente. corvadura de la columna (deformidad. "Máximo" Cuántica Editora.

también de regiones individuales como manos o pies fríos que. etcétera. en partes diversas. carente de sensibilidad y muy fría. pero con frecuencia. puede acompañarse de transpiración. ora permanentemente (insensibilidad constante). Frialdad constante aun cuando no haya variaciones en la temperatura externa habitual del cuerpo. repentina. exangüe. con frecuencia durante horas. 84 84 Se pierde el sentido del tacto tales partes se las siente endurecidas y tumescentes. suelen ser ardorosos. especialmente cuando hace frío (si se restrega con un trozo de cinc hacia las extremidades de los dedos de las manos o de los pies se logra aliviar rápidamente tal estado. ora por períodos. Dolores ardorosos en varias zonas (frecuentemente sin que haya habido cambio alguno en la temperatura externa habitual del cuerpo). con frecuencia. violenta. en particular al rostro. Frialdad corporal. piernas y otras partes (hasta en la punta de los dedos). aunque sólo paliativamente. Aflujos frecuentes de calor. Sensación reptante o circular o bien de desasosiego interno pruriginoso. reiterativa o constante. . especialmente en las extremidades inferiores (estando acostado. a veces tan solo por hablar.83 Hay increíble variedad. 85 Sensación de algo reptante o de hormigueo con pinchazos (como cuando las extremidades se duermen). de manos o de pies. 85 85 La extremidad se torna entonces pálida. 84 Adormecimiento de algunos dedos. a la cara ("tic douloreux"). se siente la necesidad de cambiarlas de posición a cada instante. hablar o masticar y en la espalda la presión más leve y hasta el movimiento de solo un dedo. a la piel del cuello. bastando para ello el gesto más insignificante. 83 Torpor de algunas zonas de la piel o de algunos músculos de las extremidades. indescriptibles y transmiten a la mente sensibilidad excesiva. no entran en calor ni siquiera en el lecho. sensación de calor. más frecuentemente con rojez que sin ella. de todo el cuerpo o de uno de sus lados. Así es como tales dolores afectan a la parte superior del cuerpo. Sensación dolorosa de frialdad. durante el reposo o al más ligero movimiento. en brazos. durante la noche o temprano al despertar). lancinantes desgarrantes.

Aflujo de sangre a la cabeza. en las extremidades. Panadizo. con calambres en las pantorrillas. ocasiona malestar y necesidad de moverse (a veces esto se acompaña de presión en la cabeza. aun sin presión externa alguna. ardor y dolor punzante. mayormente en los muslos. frecuentemente acompañadas de erisipela luego de contrariedades o temores. las zonas vecinas adquieren color castaño o azulado. 86 86 La dilatación de las arterias (aneurisma) parece no tener otro origen que la psora. en particular por las noches. Tumefacción o supuración del húmero. con varices en la proximidad de las úlceras que producen dolores desgarrantes durante tiempo tormentoso y lluvioso. del fémur. predomina notable palidez y sensación de postración intensa que invade todo el cuerpo). etcétera. frecuentemente acompañadas de dolores desgarrantes (con tiempo tormentoso) o también de comezón. en el rostro (con fiebre). Ulceras. 86 Erisipela. paroniquia (dedo ulcerado con piel llagada). con picazón. en ]as mamas durante la lactancia. Aflujo de sangre al tórax. también sobre los tobillos y por arriba de ellos en la región inferior de las pantorrillas. en los brazos (también se da en los hombres). Diviesos (furúnculos) que recidivan de tiempo en tiempo. los brazos y el cuerpo. en particular en zonas ulceradas (acompañada de dolor ardoroso y de punzadas como de aguijón). Sabañones (aun fuera del invierno) en los dedos de pies y manos.El ambiente cálido de una habitación. Afluencia de sangre. causan dolores ardorosos y punzantes. en particular en las nalgas. de un templo. corrosión. Varices. de la rótula y también de los huesos de manos y pies ("spina ventosa") . Callosidades en los pies que. picazón.* . a la que puede aliviar una epistaxis). resulta intolerable. los muslos. venas varicosas en las extremidades inferiores (y en los órganos genitales). cosquilleo en los bordes y cierto dolor de roedura en la base misma de la úlcera como producido por sal. sobre los ojos. acompañada a veces de sensación pulsante en las arterias (en tanto. con sólo tocarlos producen puntadas agudas.

seco a veces. húmedo otras. manos y tórax.zonas rojizas sobre la epidermis. como fina granulación miliar apretadamente circunscripta en zonas circulares. . como picaduras y ampollas con agua.Herpes. con forma circular.Urticaria. brazos y muslos. con rojez. pruriginoso. etcétera. Amarillez de la piel. brazos. tórax. sin sensación o con picazón. 87 . pequeñas y redondas.** El herpes húmedo que aparece en las piernas es denominado reuma salino.]* Engrosamiento y rigidez de las articulaciones. algo elevadas respecto de la piel circunvecina. . al C. del T. voluptuosamente pruriginosas. . [N. generalmente acompañadas de dolor ardoroso. del T. continuamente tiende a extenderse más allá de su perímetro. etc. al C. [N. secas al tacto. bordes indoloros. . en tanto la zona central parece estar libre de erupción y cubierta por piel suave y brillante ("herpes circinatus"). . 87 87 La amarillez de la piel cuando todavía no es permanente sino ocasional. grandes zonas parduscas que pueden llegar a cubrir íntegramente las piernas.Granitos indoloros. que se exfolian con facilidad y se renuevan sin provocar sensación alguna.zonas pequeñas y circulares sobre la piel. mayormente en los dedos.Pecas. zonas amarillentas similares entre sí alrededor de los ojos. cubiertas con escamas secas parecidas al salvado. similar a erupción de sarna y que arde después de restregado. sobre el cuello. Erupciones que surgen de tiempo en tiempo y desaparecen posteriormente: pústulas aisladas. que provocan puntadas violentas y frecuentes en las regiones próximas no afectadas.zonas hepáticas. ** Herpes circular. de dimensiones mayores o menores.* Traducción aproximada: "deformación por tumescencia" (del Latín: "spina" = defecto). que una vez rascadas arden y guardan la máxima similitud con la erupción sarnosa originaria: .Costras que sobresalen respecto de la piel circundante.. espalda. . color rojo profundo. carentes de sensibilidad. de la boca. que no provocan sensación alguna. zonas pardas o parduscas sobre el rostro. sobre el rostro. de color rojizo. sobreviene rápidamente luego de viajar en vehículo. cuello. que duelen ardorosamente.]** . tórax.

A veces son fibroplásticos. a continuación de dolores lancinantes. en las axilas90 y en los senos. abrirse y dar salida a una especie de hongo negruzco que es la causa de abundantes hemorragias y de pus fétido". en la comba de las articulaciones. Su forma es irregular levantan la epidermis que aparece surcada por venas varicosas y que acaba por adelgazarse. al C. desaparecen convirtiéndose en supuración crónica. como tostada. el antebrazo. con incapacidad de transpirar así haya calor y ejercitación. . las manos. al C. 91 91 Es más frecuente en las manos. tiene como causa únicamente a la psora. [N. Algunas permanecen sólo durante breve lapso y desaparecen dando lugar a otros síntomas de la psora. (Ch-L). pero no constituyen una especie distinta de productos morbosos. al C. otras veces son epiteliales. DEHA). exóstosis. del T. en el tejido celular inferior. pero no de pus. de origen glandular. etc. alrededor y dentro de la boca. llenos de vasos. que puede afectar a todo el cuerpo. en la garganta o en la nariz. o circunscribirse solamente a algunas zonas. (Extractado.]*** Entumecencias glandulares alrededor del cuello en la ingle. 91 Sensación desagradable de sequedad por todo el cuerpo (también en el rostro. dado que lo segregado es mucosidad incolora. se la siente agrietada y frecuentemente presenta descamación similar al salvado. ** de formas y tamaños diversos. del codo. 88 Tumores enquistados en la piel. 89 *** "Fungosidad hematoidea: Tumor blando. 88 88 Particularmente durante la juventud. del T. de aspecto fungoso y que produce hemorragias. 90 A veces. aunque el aire pase libremente) . de la rodilla. fríos y carentes de sensibilidad. (Ch-L) [N. 89 * "Vainas sinovales". áspera. la piel está seca. (N. coloideos o no. del T. conclusión a la que he debido arribar forzosamente. el lado externo de brazos y piernas y hasta en la cara.]* ** "Protuberancia sobre tejido óseo que constituye tumor". 90 Aridez de la epidermis.] ** 89 El "fungus hematodes"*** que últimamente se ha convertido en temible plaga. en las "bursas mucosae" * de los tendones.Verrugas sobre la cara.

puntadas en el tórax y en otras partes. cólicos. o cuando una tormenta eléctrica está por descargarse. 94 94 A éstos pertenece la transpiración de los niños psóricos. tinte ictérico de la piel.. como cabeza. 93 Sudores matutinos cotidianos. o de solamente uno de ellos. diarrea. Hinchazón serosa de los pies. bastando a veces una corriente de aire libre o moderada. luego de acostarse. o tan sólo en algunas partes.Transpiración al menor movimiento. disnea. es decir. dolores intensos que se renuevan en aquellas partes del cuerpo que alguna vez sufrieron golpes. ya sea de todo el cuerpo (frecuentemente provocados por mojarse las manos alternativamente en agua caliente y fría. ronquera. tórax. los talones y los dedos de los pies estén húmedos y llagados. fiebre. humedecerse ligeramente esas partes 95 y hasta es suficiente a veces con permanecer en una habitación fría. etc. 95 Síntomas que "profetizan el tiempo". o de las manos. inflamación de garganta. . como ocurre a] lavar ropas) o susceptibilidad limitada al enfriamiento de ciertas partes del cuerpo. coriza. aun cuando hayan curado y cicatrizado. 92 transpiración intensa de axilas 93 y alrededor de los órganos genitales. 92 Este último puede ser tan fétido y tan abundante como para que sea suficiente haber andado breve trecho para que la planta. en alguna atmósfera húmeda o que se produzca simplemente algún descenso barométrico. frecuente es que desarrollen olor agrio o punzante. regurgitación de contenidos gástricos. 95 Los padecimientos que suceden inmediatamente son considerables y múltiples: dolores en las extremidades. pies. Susceptibilidad en aumento respecto de enfriamientos. dolor de garganta. rostro. tumefacción de las glándulas del cuello.. vómitos. digestiones perturbadas. etc. La persona que no sea psórica jamás puede sufrir el menor de estos efectos. ejemplos: transpiración casi constante de manos y de pies. por las noches. tal dolor se renueva cuando son inminentes grandes cambios atmosféricos. catarro. abdomen. etc. fríos intensos o tormentas. escroto. heridas o fracturas. dolor de estómago. o únicamente de su parte superior o de la inferior. también edema generalizado (hidropesía). según la expresión corriente. que pueden durar muchos años. que se produce en la cabeza. abdomen. hasta gotear. tos. cuello. 94 Transpiración unilateral de alguno de los lados del cuerpo. aun estando sentado se producen accesos de transpiración por todo el cuerpo. cefalalgias. 92 93 A veces de color rojizo o de penetrante olor caprino o a ajos.

la faringe. etc. como sostener la cabeza con un brazo o cruzar las piernas mientras se está sentado. sin dolor que acompañe. Calambres dolorosos que afectan a algunos músculos. los músculos faciales. los ojos. Distensión lenta. pero Articulaciones predispuestas a distensiones y esguinces por algún paso en falso o por fallar algún intento de asirse. la escápulo-humeral. También en los adultos. Estallidos y crujidos en las articulaciones en tanto se ejecuta cualquier movimiento de las extremidades. 96 Permaneciendo sentado vigorización al caminar. Niños que caen fácilmente. por ejemplo: en la lengua. donde se convierte en hambre voraz. sobrevienen y se incrementan sin causa apreciable. que puede llegar hasta la luxación. accesos repentinos de desfallecimiento. los labios. ataques similares de debilidad en las piernas. particularmente en las piernas. sufre accesos de temblores y le es preciso recostarse por algún tiempo. etc. Adormecimiento de los miembros que ocurre y se incrementa con sólo adoptar actitudes insignificantes. Flexión súbita de la rodilla. ejemplos: las del tarso. . Accesos de debilidad paralítica y lasitud paralítica en uno de los brazos. en una pierna. espasmódica. en una mano. En tanto se camina al aire libre. se experimenta cansancio intolerable. etc. Tirones repentinos en algunos músculos y en los miembros aun estando despierto. que surgen súbitamente y pronto pasan o bien que lentamente comienzan y se incrementan gradualmente. 96 96 Tal sensación de desfallecimiento a veces parece ascender hasta la boca del estómago. hasta el punto de que el individuo se siente totalmente sin fuerzas. las manos y los pies. Acortamiento tónico* (técnico) de los músculos flexores. sin causa visible para ello. las mandíbulas. de modo que al andar un pie se desliza en un sentido y el otro en sentido diferente.Accesos de pesadez súbita en brazos y piernas. se incrementan hasta provocar sensación desagradable. de los músculos flexores de los miembros.

** ** Baile de San Vito: corea de Sydenham o corea menor. Dificultad para contraer el sueño luego de acostarse por las noches. Bostezos casi constante. ansiosas. (C-L). o de los miembros. a lo menos. habiendo conciencia plena (Baile de San Vito) . con pérdida de conciencia. con necesidad de estirar forzadamente las extremidades. "Así llamado porque se invocaba a este santo para su curación" (S-S). agitación involuntaria de manos. A partir de las tres de la madrugada falta de sueño o. sin ansiedad. [N. al C. causa desconocida (extractado. Temblores continuos. de varios tipos. a menudo inmediatamente después de sentarse y en particular luego de las comidas. Somnolencia durante el día. La forma adulta es parte de un proceso cerebral degenerativo denominado corea de Huntington (extractado. Insomnio producido por ansiedad y acaloramiento. Accesos de temblor en las extremidades. al C. del T. En cuanto se cierran los ojos aparecen imágenes fantásticas de toda índole y rostros distorsionados. es preciso levantarse y caminar.]* Giros y sacudidas involuntarios de la cabeza. con sacudidas de algún miembro. que perturban. P). brazos y piernas. el sueño no es profundo. (Ch-L). enfermedad de los niños asociadas generalmente con fiebre reumática. [N. Toda la noche transcurre en mero dormitar. o sin ellas. . constantes y en algunos casos. del T. Al disponerse a dormir comienzan fantasías extrañas. con inclinación de la cabeza hacia alguno de los hombros. Epilepsia. en oposición a la contracción intermitente (clónica)".]** Accesos de desfallecimiento repentino o descaecimiento. todas las noches la ansiedad llega hasta tal punto que es preciso abandonar el lecho y caminar. es frecuente el insomnio durante horas.* "Tónico: describe el estado de contracción muscular continua. Accesos de pérdida de la conciencia que pueden durar desde un instante a un minuto.

(F y W). . Acaloramiento al anochecer. a veces interrumpido por un escalofrío. cada cinco o cada siete días. mejillas sonrojadas. se llevan a cabo acciones que hasta pueden ser riesgosas con total facilidad. Fiebre intermitente. sequedad de garganta. sin embargo. Sonambulismo. a la que sigue erupción húmeda pruriginosa que también dura varias semanas y que a su vez se cura durante otro periodo similar de fiebre intermitente. epidémica. o bien lúgubres. Escalofríos. de fauces o frecuente necesidad de orinar. varía en mucho el tipo. como si no se hubiera descansado por no haber dormido. alternándose estos procesos durante años. terroríficos. Luego de una noche que no aportó descanso se tiene.* * "Pesadilla: sensación de opresión y sofocación que se produce durante el sueño. acompañado de aflujo de sangre a la cabeza. [N.]* Durante la noche. ya sea esporádica. no queda noción de lo actuado al despertar. levantarse durante el sueño. alguna susceptibilidad. dolores intensos de toda índole o bien sed. ansiosos mortificantes o lascivos. Aturdimiento y pereza temprano al despertar. se requieren varias horas (a partir del momento en que se dejó el lecho) para que sea posible recuperarse de tal cansancio. cuartana. únicamente al anochecer. Perturbaciones de mente y de espíritu 98 de toda índole. terciana. de modo que siempre que se observe. la duración y la modalidad de la fiebre: cotidiana. por las noches. más energía por la mañana que luego de haber dormido profunda y serenamente. en tal sentido. como si se estuviera despierto. al C. 97 Es posible que las fiebres intermitentes jamás puedan ser contraídas por quien esté libre de psora. Accesos de ahogo durante el sueño (pesadillas). Hablar en voz alta y hasta gritar durante el sueño. 97 o endémica. agotamiento mayor que el de la noche precedente. Fiebre intermitente que dura varias semanas.Sueños que parecen notablemente reales. del T. acompañada de sueños terroríficos y de aparente incapacidad para moverse y hablar". con los ojos cerrados y ejecutar alguna tarea. 97 Escalofríos a cada anochecer. con uñas azuladas. debe ser considerada síntoma de psora.

98 Tanto entre mis pacientes como en asilos para insanos, jamás he visto enfermos de melancolía, insania o enajenación furiosa cuyo mal no tuviera a la psora como fundamento; complicada a veces, aunque raramente, con sífilis. 98 Melancolía únicamente, o acompañada de insania. alternándose a veces las horas de desvarío con las de cordura. Ansiedad opresiva, temprano, al despertar. Ansiedad opresiva al anochecer, una vez en cama. 99 99 Esto hace que algunos pacientes comiencen a transpirar copiosamente; otros sienten, por igual causa, tan solo aflujos de sangre y palpitaciones en todas las arterias; en otros, la ansiedad opresiva tiende a la constricción de garganta, con ahogo, en tanto otros tienen la sensación de que toda la sangre en sus arterias se hubiese detenido, lo que provoca angustia. En otros esta opresión se asocia con imágenes y pensamientos ansiosos y pareciera surgida de su propia mente; finalmente, en otros hay opresión sin ideas ni pensamientos ansiosos. 99 Ansiedad, varias veces en el día (con dolores o sin ellos), o a ciertas horas del día o de la noche, a menudo con transpiración; el paciente no encuentra sosiego y corre precipitadamente hacia un lado u otro. Melancolía, palpitaciones y ansiedad, que interrumpen el sueño nocturno (más frecuentemente cuando están por comenzar las menstruaciones). Manía de suicidio 100 (¿ esplín?) .* * Esplín: (del Inglés: "spleen" y éste del Griego "splen") bazo. "Supuesto asiento de la bilis negra (= melancolía, depresión profunda)". (Extractado, P) (N. del T. al C]* 100 Este tipo de enfermedad de mente o de espíritu, que también es exclusivamente psórico, parece no haber sido tomado en consideración. Sin sentir ansiedad alguna, ni siquiera tener pensamientos ansiosos -en consecuencia, sin que sea posible percibir su ansiedad y aparentemente en pleno ejercicio de su razón- el enfermo se ve impelido, urgido, verdaderamente compelido por cierto sentimiento imperioso, a eliminarse. Sólo puede sanársele curando su psora, lo que requiere que tales ulterioridades sean advertidas a tiempo. Digo a tiempo porque en los los últimos estados de este tipo de insania es característica peculiar de esta enfermedad que el paciente no exprese, absolutamente en nada ni a nadie, su determinación. Esta enajenación se manifiesta en accesos de media hora a una de duración, al anochecer y por lo general en momentos determinados. Pero a la par de los mencionados accesos de manía destructiva, tales personas tienen también, generalmente, accesos de ansiedad opresiva que parecen, no obstante, ser

independientes de los accesos precedentes y sobrevenir en horas distintas, los que en parte se acompañan de latidos en la boca del estómago, pese a que durante tales accesos no se vean atormentados por el deseo de quitarse la vida. Estos accesos de ansiedad, que más parecen ser de índole corporal y que no están en conexión con la otra serie de pensamientos, suelen no presentarse en tanto prevalezcan los accesos de manía suicida, pero pueden retornar cuando tal manía haya sido extinguida casi totalmente mediante remedios antipsóricos; ello confirma la impresión de que ambos accesos son independientes entre sí aunque tengan como fundamento a la misma enfermedad originaria. 100 Estado de ánimo lloroso; con frecuencia llega a durar horas, sin que se pueda encontrar causa para ello. 101 101 No obstante, este síntoma parece ocasionado por el estado precario de la salud, particularmente en el sexo femenino, a fin de paliar temporariamente otros desórdenes nerviosos, más numerosos y severos. 101 Accesos de miedo; por ejemplo: miedo del fuego, de estar solo, del ataque apoplético, de enloquecer, etc. Accesos pasionales, que parecen frenesí. Terror provocado por la fruslería más insignificante; con frecuencia ocasiona sudor y temblores. Aversión al trabajo en personas que, en otras circunstancias, han demostrado ser muy laboriosas; no hay la menor disposición a ocuparse en algo, al contrario, la más decidida aversión. 102 102 Cuando tales mujeres se disponen a comenzar sus tareas domésticas, sufren accesos de ansiedad y opresión sus extremidades se vuelven temblorosas y les sobreviene cansancio tal que deben acostarse. 102 Sensibilidad excesiva. 103 Irritabilidad que proviene de debilidad. 103 103 Todas las impresiones físicas o psíquicas aun las más débiles y hasta la mínima, provocan excitación mórbida, con frecuencia muy desproporcionada. Cuanto pase por la mente -no solamente lo que sea de índole triste o afligente, mas también lo que resulte grato- ocasiona malestares y desórdenes sorprendentes; es suficiente recordar algún relato emotivo para que se desencadene tumultuosa excitación c. e los los nervios y la mente se precipite en ansiedad, etc. Basta a veces simplemente con leer sobre algún asunto insignificante, o mirar atentamente algún objeto, como ocurre durante la tarea de la costura, o escuchar atentamente temas sin relevancia, o alguna luz

demasiado intensa, o el hablar simultáneo de varias personas en voz alta, o tan solo el sonido de algún instrumento musical, o el tañir de una campana etc., para ocasionar impresiones dolorosas: temblor, cansancio, cefalalgia, escalofríos, etc.; con frecuencia los sentidos del olfato y del gusto se tornan exageradamente sensitivos. Son frecuentes los casos en que ha bastado algún ligero movimiento corporal, o hablar, o calor moderado, o el aire libre y frío, o que el agua moje la piel, etc. No son pocos los que sufren, aun dentro de sus habitaciones, por los cambios atmosféricos repentinos; la mayoría de estos enfermos padece durante el tiempo tormentoso y húmedo, pero pocos durante tiempo seco y con cielo despejado. También tiene efecto desfavorable la luna llena sobre algunas personas y la nueva sobre otras. 103. Éstos Cambios súbitos de humor; con frecuencia humor alegre y exhuberante y, repentinamente, abatido, ya sea al considerar su enfermedad o por cualquier otra causa de menor importancia. Transición súbita de alegría a tristeza o enfado, sin causa para ello. son algunos de los los síntomas importantes que he podido observar y que, si se repiten con frecuencia o se vuelven constantes, evidencian que la psora interna comienza a abandonar su estado latente. Tales síntomas son también los elementos mediante los cuales el mal de la sarna, al manifestarse (en condiciones externas desfavorables), origina infinita cantidad de enfermedades crónicas; en un individuo asume cierta modalidad y otras modalidades en otros individuos, de conformidad con las respectivas constituciones corporales, defectos de educación, hábitos, ocupaciones y circunstancias externas y también es modificado por las diversas impresiones psíquicas o físicas. De este modo ese mal interno se manifiesta en múltiples formas de enfermedades, tan variadas que en modo alguno quedan expuestas en las enumeraciones de síntomas morbosos que incluye la patología de la escuela antigua y a los que erróneamente se designa como si fueran enfermedades bien definidas, peculiares y constantes. 104 104 Éstos son algunos de esos nombres: escrófula, raquitismo "spina ventosa", 1 atrofia, marasmo, consunción, consunción pulmonar2 asma, "tabes mucosa", 3 tisis laríngea, catarro crónico, coriza constante, dentición deficiente, parásitos intestinales y enfermedades derivadas dispepsia, "abdomina", 4 calambres, hipocondría, histerismo hidropesía, hidropesía abdominal, torácica, ovárica, uterina, hidrocefalia, hidrocele, amenorrea, dismenorrea, hemorragias, hemorragias uterinas y vaginales, hematemesis, hemoptisis, disuria, iscuria, enuresis, diabetes, catarro de vejiga, hematuria, nefralgia, arenilla renal, constricción de uretra, constricción intestinal, hemorroides ciegas y sangrantes, fístula de recto, evacuaciones penosas, estreñimiento, diarrea crónica, induración hepática, ictericia, cianosis, afecciones cardíacas, palpitaciones, espasmos de tórax, aborto, esterilidad, ninfomanía, impotencia, induración de testículo, retracción de testículo,

prolapso de útero, inversión de útero, hernias: femoral, inguinaria y umbilical, dislocación de articulaciones por causa interna, curvatura de columna, inflamación ocular crónica, fístula lacrimal, hipermetropía y miopía, ceguedad diurna y nocturna, opacidad de la córnea, cataratas, glaucoma, amaurosis, sordera, olfato y gusto deficientes, migraña, hemicránea crónica, tiques dolorosos, tiña, costras, lactumen, sérpigo (herpes), granillos, urticaria, tumores enquistados, bocio, varice, aneurisma, erisipela, sarcoma, osteosarcoma, escirro, cáncer de: labios, mejillas, senos, útero, "fungus hematodes", 5 reumatismo, gota ciática y nudosa, podagra, ataques apopléticos, desmayos, vértigo, parálisis, contracturas técnicas, convulsiones, epilepsia, baile de San Vito, 6 melancolía, insania, imbecilidad, debilidad nerviosa, etcétera. 104 1 Ver página 154.[N. del T. al C]1 : 2 "Denominación común que se a la tuberculosis pulmonar (que consume al cuerpo) (C-L) [N. del T. al C.]2 3 "Tabes: cualquier enfermedad consuntiva". (P). [N. del T. al C.]3 4 Traducción probable: "Abdominia: gula excesiva". (DEHA). [N. del T. al C.]4 5 Ver página 155. 6 Ver página 158. Estos son los síntomas secundarios característicos de la psora, * la enfermedad miasmática originaria que ha permanecido inadvertida a lo largo de los siglos, monstruo de mil cabezas preñado de enfermedades, cuya presencia es ahora evidente.** * El canciller supremo del reino, Dr. Kopp, que profesa la alopatía pero que, a pesar suyo, se está aproximando a la homeopatía, pretende haber observado enfermedades crónicas que desaparecieron espontáneamente. Lo único que puede haber observado es la desaparición de algunos síntomas particulares a los cuales la escuela secular, debido a su miopía característica, considera -como él- enfermedades definidas!* ** Debo admitir que la siguiente afirmación: "Son de origen psórico todas las enfermedades crónicas no venéreas que no pueden ser extinguidas por la fuerza vital en el curso normal de una existencia, aun prevaleciendo condiciones externas favorables y que, por lo contrario, se incrementan año tras año", debe resultar excesiva y demasiado aventurada para todos aquellos que no han sopesado mis razones, también para todas las mentes estrechas. Pero no por ello es menos verdadera. ¿O es que deberíamos considerar que tales enfermedades crónicas no son psóricas porque el paciente no pudiera recordar que alguna vez en el pasado -lapso que abarca hasta el día de su

nacimiento-haya tenido una o varias pústulas pruriginosas, intolerablemente voluptuosas, sobre la piel o (dado que la enfermedad de la sarna está considerada como algo desdichado) no estuviera dispuesto a confesarlo? En este punto su no reconocimiento nada prueba en sentido contrario. En todas las épocas se ha observado que es absolutamente imposible para la fuerza vital desarraigar las enfermedades crónicas resultantes de la sarna precedente (cuando ésta no ha sido curada) puesto que, en su condición de dolencias psóricas, progresan constantemente e indefectiblemente se agravan. Quienes pretenden poner en duda la doctrina de la psora en tanto no sean capaces de presentar alguna otra fuente que, como mínimo, pueda siquiera igualar en probabilidad y ser válida para toda dolencia (no venérea) que se agrava año tras año, aun prevaleciendo las condiciones externas más favorables: dieta adecuada. moral firme, constitución orgánica vigorosa; en tanto lo que yo afirmo esté respaldado por tan abrumadora probabilidad equivalente a más de 10 a 1, respaldando también que los casos individuales de enfermedad crónica que exhiben decurso similar son de índole psórica, tal afirmación debe ser considerada la más probable y hasta la necesaria, aunque el paciente no pueda, o no quiera, admitir la infección previa. Por cierto que es fácil poner en duda temas que no pueden ser expuestos materialmente ante nuestros ojos, pero tal duda, en sí misma, nada prueba, de conformidad con la antigua regla de la lógica: "negar exige probar". En cambio, para probar la naturaleza psórica de las enfermedades crónicas, si se prescinde del reconocimiento de la infección previa, ni siquiera es preciso echar mano del hecho que los remedios antipsóricos muéstranse efectivos en tales casos; esto sólo puede ser útil como puede ser útil la prueba matemática del resultado de algún problema que ya haya sido solucionado correctamente. Y a mayor abundamiento, los otros remedios -aun cuando hayan sido seleccionados de acuerdo a la más estricta similitud de síntomas -en modo alguno proporcionan curaciones duraderas y completas en los casos de enfermedades crónicas, como sí las proporcionan los reconocidos en calidad de antipsóricos cuando son seleccionados con igual criterio homeopático, porque éstos -a diferencia de aquellos- se adecuan íntegramente a la variedad infinita de síntomas del gran mal de la psora. Es por ello que no alcanzo a percibir porqué algunos hombres rechazan la denominación de antipsóricos que corresponde a estos remedios, a menos que su motivo sea el dogmatismo. Y de igual modo falta toda razón valedera para contradecirme cuando afirmo ("Organon", párrafo 73) que las enfermedades agudas que retornan de tiempo en tiempo: inflamaciones de garganta, de pecho, etc., son como llamas desprendidas de la hoguera de la psora latente, basándose en el argumento de que tales estados inflamatorios deben ser combatidos principalmente mediante

antiflogósicos que no son antipsóricos: Aconitum, Belladonna, Mercurius y similares. La verdad es que estos estados se originan en la psora latente, puesto que su habitual retorno sólo puede ser evitado por su curación definitiva, que únicamente puede ser lograda por medio de los remedios antipsóricos.** A partir de aquí comienza la exposición del tratamiento médico homeopático de esa cantidad enorme, infinitamente extensa, de enfermedades crónicas cuya curación, imposible antes del conocimiento logrado hoy acerca de su triple naturaleza, si bien no es fácil al menos se ha tornado posible considerando que los remedios específicamente homeopáticos para cada uno de estos tres miasmas diferentes han sido descubiertos ya en su mayoría. Los primeros dos miasmas, los que originan la cantidad menor, mucho menor, de enfermedades crónicas, son: la enfermedad del chancro venéreo (la sífilis) y la enfermedad de las verrugas ficoideas (el sicosis), con sus secuelas- ellas serán tratadas en primer término a fin de que quede despejado el sendero hacia la terapéutica de esa cantidad inmensurablemente mayor de enfermedades crónicas diversas. Sicosis Comencemos pues por el sicosis, el miasma que produce cantidad mínima de enfermedades crónicas y que pocas veces llega a ser dominante. Esta enfermedad de las verrugas ficoideas que tanto se extendió hace algunos años, en particular durante el periodo 1809-1814 correspondiente a los años de las guerras de Francia, posteriormente se ha vuelto cada vez más rara; casi siempre fue tratada, ineficaz y nocivamente, mediante mercurio administrado por vía interna, por habérsela considerado homogénea de la enfermedad del chancro venéreo. Pero las excrecencias sobre los genitales han sido y son invariablemente tratadas externamente por los médicos alópatas cauterizando, desecando, escindiendo o recurriendo a ligaduras. Corrientemente estas excrecencias primero aparecen sobre los genitales acompañando, frecuentemente aunque no siempre, a una suerte de gonorrea uretral, * algunos días o algunas semanas y hasta transcurridas muchas semanas a contar desde la infección por coito; lo menos frecuente es que sean excrecencias secas y con aspecto de verrugas; lo más frecuente, que sean blandas, esponjosas y rezumando cierto fluido específico y fétido, dulzón y similar al del arenque en salmuera; sangran fácilmente y asumen forma de cresta de gallo o de coliflor ("brassica botrytes"). En el hombre estas excrecencias se presentan sobre el glande y sobre o debajo del prepucio; en las mujeres, en las zonas genitales y sobre esos mismos genitales, que en tal caso se hallan turgentes y suelen estar cubiertos por gran cantidad de ellas. Cuando se las extirpa violentamente, el efecto natural e inmediato es que resurjan, habitualmente para ser de nuevo sometidas -y en vano- a otro

tratamiento similar, cruel y doloroso. Pero aun cuando de tal modo pudieran ser extirpadas, ello sólo tendría la consecuencia de que la enfermedad de la verruga ficoidea, ** una vez desprovista de su síntoma local que actúa vicariamente respecto de la dolencia interna, habrá de aparecer en modos diferentes y mucho peores, como dolencia secundaria; porque el miasma de la verruga ficoidea, que ya domina en el organismo, de ningún modo ha sido disminuído por la extirpación externa de sus excrecencias ni por el mercurio que haya sido administrado internamente, el que en modo alguno es remedio apropiado para el sicosis. A la par del deterioro general de la salud que el mercurio ocasiona -que solamente daño puede hacer tratándose de esta enfermedad y al que casi siempre se da en dosis excesivas y en las preparaciones más enérgicas- excrecencias de la misma índole irrumpirán entonces en otras zonas del cuerpo como elevaciones planas, blancuzcas, esponjosas y sensitivas, en la cavidad bucal, sobre la lengua, el paladar y los labios, o sino como tubérculos secos, pardos, extensos y prominentes en las axilas, sobre el cuello o el pericráneo, etc., o bien surgirán otras dolencias corporales de las que sólo he de mencionar la contracción de los tendones o de los músculos flexores, especialmente de los dedos. * En la gonorrea de este tipo lo frecuente es que, desde un principio, la descarga sea algo espesa, como pus; la micción es menos difícil pero el cuerpo del pene está turgente y algo endurecido; también en algunos casos el pene está cubierto, en su parte posterior, de tubérculos glandulares muy dolorosos al tacto.* ** El miasma de las demás gonorreas comunes no parece invadir todo el organismo, sino tan sólo irritar al sistema urinario; estas ceden ante la dosis de una gota de zumo fresco de perejil, cuando ello está indicado por la frecuente urgencia de orinar, o bien ante una dosis mínima de Cannabis, o de Cáncridas, o de Bálsamo de Copaiba, según las diferentes constituciones y demás perturbaciones conjuntas. No obstante, estos remedios deben ser empleados siempre en las dinamizaciones elevadas y superiores (potencias) a menos que la psora, que bien podría estar latente en el organismo del paciente, haya sido activada por algún tratamiento irritante o debilitante de los que suelen imponer los médicos alópatas. En tal caso es frecuente que subsistan gonorreas secundarias, las que sólo podrán ser curadas por un tratamiento antipsórico.** La gonorrea que depende del miasma de la verruga ficoidea, así como las ya mencionadas excrecencias (vale decir, todo el sicosis) pueden ser curadas, con total seguridad y definitivamente, administrando Thuja* por vía interna, pues en este caso es homeopática, en una dosis de unos pocos glóbulos, tan pequeños como la semilla de la amapola, que hayan sido humedecidos con la dilución potentizada hasta el grado decillonésimo 1 ** y cuando se haya agotado su acción al cabo de quince, veinte, treinta o cuarenta días, alternar

con una dosis igualmente pequeña de Nitri Acidum diluído hasta la decimonovena graduación y a la que se debe conceder un lapso igualmente extenso para permitir que actúe. No es necesario recurrir a aplicación externa alguna, salvo en los casos más inveterados y difíciles, en los que las verrugas con forma de higo podrán ser humedecidas diariamente con el jugo puro, con procesado, de las hojas verdes de "thuja" mezclado con igual cantidad de alcohol. * "Materia Médica Pura", Parte V.* ** Si fueran necesarias más dosis de Thuja, se obtendrá la máxima eficacia empleándola en otras potencias (VIII, VI V, II), alternación en la administración del remedio que facilita y fortalece su capacidad de afectar a la fuerza vital.** 1 Ver Anexo: Potencias Homeopáticas Centesimales Hahnemannianas. [N. del T. al C.]1 Pero si el paciente estuviere afectado simultáneamente de otra dolencia crónica, como es frecuente luego del tratamiento alopático de las verrugas ficoideas, entonces hallaremos con frecuencia que la psora* ya latente en el paciente, ahora se ha complicado con el sicosis. Algunas veces, cuando la gonorrea ha sido precedida por la enfermedad del chancro venéreo y ésta ha sido mal tratada aquellos dos miasmas se conjugan con sífilis en triple combinación. Entonces es necesario comenzar el tratamiento por lo más aflictivo, la psora, mediante los remedios antipsóricos específicos que se mencionan más adelante y luego recurrir a los remedios para el sicosis, antes de administrar Mercurius en dosis conveniente y en la preparación más adecuada para combatir a la sífilis, tal como se explica más adelante; tal tratamiento alternativo deberá ser aplicado de continuo hasta que se haya logrado total curación. Solamente uno de estos tres tipos de medicamentos debe ser dado por vez y durante adecuado lapso para que cumpla su acción. * Rara vez se encontrará a la psora en estado de desarrollo (y por ello capaz de entrar en complicación con los otros miasmas) cuando se trate de jóvenes recién infectados por la enfermedad de las verrugas ficoideas y que no hayan sido sometidos al tratamiento habitual a base de mercurio, el que jamás transcurre sin agredir violentamente al organismo; por obra de tan nociva perturbación de todo el organismo, la psora despertar , así estuviere en profunda latencia interna.* En tanto dure este tratamiento interno y seguro del sicosis, no se deberá aplicar sobre las verrugas ficoideas remedio externo alguno (salvo el zumo de "thuja" en los casos peores y rebeldes); únicamente cubrirlas, si son de las húmedas, con hilas secas y absolutamente limpias. Sifilis

Este miasma crónico, mucho más difundido que la enfermedad de la verruga ficoidea y que durante tres siglos y medio ha sido fuente de muchas otras dolencias crónicas, es el miasma de la enfermedad propiamente venérea, la enfermedad del chancro (sífilis). Esta enfermedad solamente ofrece dificultades para su curación si se ha conjugado (complicado) con la psora ya desarrollada; con el sicosis pocas veces se complica, pero entonces lo corriente es que también lo esté con la psora. A los fines de la curación de esta enfermedad venérea, deben distinguirse tres estadios: 1. Cuando la sífilis todavía no se ha complicado y está acompañada de su síntoma local asociado, el chancro, o si éste hubiera sido eliminado por aplicaciones externas, que siquiera esté asociada con su otro síntoma local, el bubón, * que de modo similar actúa vicariamente respecto del desorden interno; * Es muy poco frecuente que el bubón suceda de inmediato al coito impuro, sin que lo haya precedido el chancro; lo corriente es que el bubón surja luego de la destrucción del chancro lograda por medio de algún tratamiento local y como substituto de aquel por cierto que es decididamente perturbador.* 2. Cuando se presenta aislada, es decir, sin complicación con cualquiera de los otros miasmas, pero ha sido privada de su síntoma local vicariante, el chancro (y también el bubón); 3. Cuando se ha complicado con otra enfermedad crónica, o sea con psora desarrollada, ya sea que el síntoma local esté aún presente o bien que haya sido eliminado mediante aplicaciones tópicas. El chancro aparece luego de un coito impuro, frecuentemente entre los días séptimo y décimocuarto, rara vez antes o después, la mayoría de las veces sobre el miembro infectado por el miasma; al comienzo tiene apariencia de pústula pequeña que se va convirtiendo en úlcera infecciosa con bordes elevados, acompañada de dolores punzantes, la que de no ser curada perdura firmemente en el mismo lugar durante toda la vida y que sólo varía al incrementarse con los años; en tanto, los síntomas secundarios de la enfermedad venérea están impedidos de manifestarse por perdurar el chancro. Al actuar en casos como éste, los médicos alópatas eliminan el chancro por medio de substancias corrosivas, cauterizantes o desecativas, suponiendo erróneamente que tal llaga es meramente externa, surgida a consecuencia de alguna infección tópica, lo que les lleva a afirmar que se trata de una úlcera local y así lo han hecho constar en sus escritos. Erróneamente suponen que cuando el chancro aparece no cabe siquiera pensar en alguna enfermedad venérea interna, de modo que urge exterminarlo localmente para eliminar todo

** Con igual énfasis se pronuncia Fabre:* "La sífilis siempre sucede a la destrucción del chancro como resultado de aplicaciones locales" y refiere la extirpación quirúrgica mínima efectuada en los"labia" de una mujer sobre los que se había manifestado durante pocos días un chancro venéreo." * Fabre: "Lettres. 551-553.". por la irrupción de la sífilis crónica en su integridad y la naturaleza lleva esto a cabo. no obstante. Krankheit" ("Tratado sobre las enfermedades venéreas). París.es la irrupción de la sífilis". entonces la naturaleza se ve forzada a desarrollar la enfermedad interna por medio de dolencias secundarias mucho más aflictivas. pero con absoluta invariabilidad. en vez de ayudar. John Hunter dice:* "De quince pacientes a quienes se les haya eliminado el chancro mediante aplicaciones externas exclusivamente. p. Es evidente que no conocen que la enfermedad venérea de todo el cuerpo comenzó en el momento mismo del coito impuro y que ya se había completado antes de que el chancro apareciera. de no proceder así los vasos absorbentes podrían transferir la infección al interior del organismo infección sifilítica generalizada del sistema que de seguro ocurriría si aquella acción se demorara. * Entonces.riesgo de enfermedad venérea al paciente. a pesar de tales hechos y testimonios. "la herida sanó pero la sífilis. Así es como el médico alópata. cierren sus ojos y oídos a la verdad que toda la enfermedad venérea (sífilis) ya se había desarrollado interiormente antes que el chancro pudiera aparecer y que es error imperdonable favorecer la irrupción cierta de . * "Abhandl. 531. irrumpió. daña. pp. el bubón. ¿cómo es posible que los médicos. ni siquiera uno escapará de la sífilis" y en otro pasaje ** de su libro afirma: "El resultado de destruir el chancro tempranamente -así haya sido en el primer día de su aparición. aunque lentamente (con frecuencia luego de varios meses). si esto ha sido logrado mediante aplicaciones locales. * ** "Ibid. el médico alópata destruye mediante aplicaciones locales el síntoma vicario externo (la úlcera chancrosa) impuesto por la benévola naturaleza a fin de aliviar la enfermedad venérea generalizada interiormente y de este modo compele inexorablemente al organismo a reemplazar al primer sucedáneo de la enfermedad venérea interna (el chancro) por otro mucho más doloroso. Y cuando el médico alópata también elimina este bubón. Supplément a son traité des maladies vénériennes". uber die vener. Leipzig. 1787. recurriendo a sus nocivos tratamientos. 1786. En su ceguedad. que además es muy propenso a supurar. como invariablemente lo hace.

que era el de recurrir al remedio específico interno en tanto el chancro estaba presente e intacto? La enfermedad jamás puede ser curada si no es por acción de un remedio interno que cure al chancro. como síntoma vicario de la sífilis interna. también la curación de la enfermedad venérea se logra con máxima facilidad y del modo más absoluto en tanto el chancro (o el bubón) no haya sido eliminado por aplicaciones tópicas y permanezca intacto. Toda higienización. desde el primer instante de la infección hasta que la sífilis hayase diseminado por todo el organismo. frecuentemente en el lugar infectado primeramente y recurriendo a este síntoma la naturaleza se propone apaciguar al mal interno ya completado. ya presente en lo interior como enfermedad venérea. En consecuencia. por más inmediato que haya sido y cualquiera haya sido el antiséptico usado (y como hemos visto ya. puede afirmarse con toda razón y con el respaldo de numerosas experiencias. dado que la enfermedad venérea generalizada mora en el organismo desde el primer instante de la infección. durante el coito impuro. el organismo hará que la sífilis interna irrumpa como enfermedad venérea. extirpando y destruyendo el chancro por medios externos. pero queda totalmente extinguida en cuanto el chancro sea curado. Porque en el momento en que. A lo largo de mi práctica de más de cincuenta años jamás he podido observar el menor indicio de irrupción de la enfermedad venérea en tanto el chancro permaneciera intacto en su asiento. el miasma sifilítico ha ingresado por obra del roce. pero la transformación venérea específica tendrá lugar irresistiblemente en lo interior del cuerpo. al chancro. Por cierto que en la zona afectada no se percibirá transformación mórbida alguna durante los próximos días. todo lavado. Pero siempre que haya alguien tan imprudente como para extirpar el síntoma vicario local. por la sola acción del medicamento que obre internamente (sin el agregado de remedio externo alguno). da origen al síntoma local peculiar de este mal. incremento propio de todo miasma crónico. cuando no quede de él el menor vestigio. todo el organismo viviente ha recibido (percibido) su presencia: el miasma ya ha sido contraído por todo el organismo. hasta con la escisión de la parte afectada). En este estado y en particular cuando todavía no se ha complicado con la psora. aun cuando esto durase años (puesto que jamás desaparece por sí mismo) y pese al considerable aumento de tamaño que en su asiento hubiera experimentado. es en vano. extinguiendo así la oportunidad propicia que se presentaba para la curación de esta enfermedad del modo más fácil y seguro. lo que es natural que ocurra con el transcurso del tiempo correspondiendo al incremento interno de la afección venérea. en ese mismo instante ha dejado de ser local. es tardío en exceso.la sífilis. sólo entonces (no antes) la naturaleza. que no hay sobre la tierra miasma . abrumada por la enfermedad interna.

lo mejor es proceder del modo que a continuación detallo: un grano de mercurio perfectamente puro. por pequeño que sea. al C.crónico alguno. hasta alcanzar la millonésima atenuación al cabo de tres horas.en tanto aquel esté en su asiento ello será prueba inequívoca y natural de algún remanente de sífilis. Dresde. 1822) la preparación del semióxido puro de mercurio y todavía lo considero excelente medicamento antisifilítico. 2 Lo que figura entre comillas ha sido agregado a fin de corresponder al concepto del vocablo inglés "running" y a la característica del mercurio puro según la describen los tratados de química. jamás curará en tanto no sea extinguida la sífilis interna por la dosis de Mercurius. llenas de vitalidad) -y dado que con la psora en estado latente la sífilis muy difícilmente se combina. que sea tan total y fácilmente curable como ésta. [N. a la sífilis y a su chancro. del T. Pocos días después de haber tomado tal dosis de Mercurius el chancro (que no hubiera sido sometido a tratamiento externo alguno) tórnase úlcera limpia con pus escaso e innocuo y cura por sí mismo. cuando el chancro (o el bubón) aún está presente y no hay complicación con la psora desarrollada ni con alguna dolencia crónica prominente que tenga origen psórico (caso que es frecuente tratándose de personas jóvenes. la preparación de .]2 Previamente yo usaba la dinamización billonésima3 de esta preparación impregnando uno. dos o los tres pequeños gránulos que constituían la dosis y así se lograron curaciones satisfactorias. Pero el chancro. libre de excesivas complicaciones pero alcanzando igual perfección (puesto que en la preparación de los medicamentos no es posible simplificar cuanto se desea). 2 será triturado en tres etapas con cien granos de azúcar de leche por cada una de las veces. aunque no haya sido tratado mediante aplicaciones externas.en este primer estado se requiere tan sólo una pequeña dosis del remedio mercurial más adecuado a fin de curar completamente. En consecuencia y a fin de lograr propósito tan ambicioso de un modo comparativamente simple. En el primer estadio. tal como se enseña al final de esta segunda parte respecto de la dinamización de los demás medicamentos áridos. pero es difícil prepararlo en pureza suficiente. definitivamente. lo cual es prueba convincente de que la enfermedad venérea interna también ha sido extinguida y no queda la más pequeña cicatriz o punto alguno que se destaque por su color diferente al del resto sano de la piel. el más sencillo y el más fácilmente curable. sin embargo. Yo he descrito en la primera parte de la "Materia Médica Pura" (segunda edición. un grano de esta tercera trituración será disuelto y luego "potentizado" mediante veintisiete sucesivos frascos de dilución hasta alcanzar el grado decillonésimo (Potencia X). en el término de catorce días. que corra "sin formar cola". ni enfermedad crónica alguna originada en un miasma. lo mismo que con el sicosis.

(VII) y finalmente la (X).potencias más elevadas (IV). 3 Debe entenderse que el billón es: "un millón de millones" según explicación del Diccionario Sopena-Sapiens. más bien raro. efectuada por algún médico corriente en breve tiempo y sin haber llegado a agredir en demasía al organismo con remedios internos o externos. 4 exhibió sus ventajas. de Ramón García Pelayo y Gross (Larousse). que no padeciera de ninguna otra enfermedad crónica y por ello no estuviera afectado de psora desarrollada). la curación del chancro (o bubón) por obra exclusiva del mercurio administrado por vía interna y su desaparición sin dejar vestigios. meramente tópica.pueden ser evitadas todas las irrupciones de la enfermedad venérea secundaria y el individuo puede ser liberado de todo vestigio del miasma venéreo por medio de la sencilla curación interna efectuada por una dosis de medicamento mercurial como la que ya se ha . 4 Así como la presencia constante del chancro (o del bubón) durante el tratamiento comprueba la presencia continua de la sífilis. la potencia decillonésima. por su acción más suave y sin embargo. haya sido sometido a esta insensata extirpación del chancro mediante aplicaciones locales. Con igual certeza debe deducirse que la desaparición del chancro (o del bubón) debida a su mera destrucción local dado que no ha habido curación verdadera. Corresponde la aclaración porque. según el Diccionario Larousse-Lexis. un billón significa: "1) Un millón de millones (10 12). Aún en tales casos -dado que no es preciso combatir a complicación alguna surgida de la psora. todo aquel que suponga haber sido sanado por tal pretendida curación. Pero en aquellos casos en que sea necesario administrar una segunda dosis y hasta una tercera (casos poco frecuentes) puede darse una potencia más baja. como ya se dijo. El segundo estadio en el que. cuando ningún remedio haya sido aplicado tópicamente. 3 4 Consultar anexo: Potencias Homeopáticas Centesimales Hahnemannianas. puede tener que ser tratada la sífilis es el caso. bueno será que se considere tan enfermo venéreo como era antes de la destrucción del chancro. en que el individuo que a no ser por esta afección estaría en perfecta salud. 2) Antiguamente (en Francia) y todavía en los Estados Unidos. más rápida y penetrante. (VI).que solamente puede basarse en la aniquilación de la enfermedad venérea interna mediante el medicamento apropiado: Mercurius administrado por vía interna-ha dejado a la sífilis subsistiendo en lo interior. demuestra con incontrovertible seguridad que también todo vestigio de sífilis interna ha sido extinguido simultáneamente. sinónimo de 'milliard" " cuya traducción al castellano no es "millar" sino "mil millones" ("'Dictionnaire Moderne Français-Espagnol".

pero la certidumbre respecto de tal curación no podrá ser probada manifiestamente. habiendo desaparecido por no ser más necesario como substituto o aliviador del desorden venéreo interno. como señal de la sífilis interna no extinguida. ya sea cuando el chancro todavía existía o . En consecuencia. si el paciente no ha contraído alguna otra enfermedad crónica y. En caso contrario. si se los ha tratado correctamente. entonces será imposible reconocer el lugar del asiento previo del chancro. cuando la curación total de la enfermedad venérea haya sido efectuada internamente por el remedio y el chancro haya sanado por sí mismo sin haber sido objeto de aplicación externa. la sífilis interna no se ha complicado con psora desarrollada (lo que de todos modos es raro) el mismo tratamiento aportará la curación aun cuando el bubón estuviere todavía en desarrollo. de modo que su sífilis se complicó con psora. rápida y tópica.y si la persona que ha de ser tratada estaría en buena salud de no ser por tal afección-de lo que puede deducirse que su desorden venéreo no se ha complicado todavía con la psora-podrá liberar a su paciente de todo remanente de miasma venéreo mediante una dosis de Mercurius preparada lo más adecuadamente posible. si el médico homeópata ha observado con cuidado la cicatriz descolorida que ha quedado luego de la mera expulsión. del síntoma venéreo loca]izado -expresión de que la sífilis no ha sido extinguida. pero tales signos solamente podrán ser interpretados por quien sea observador sutil. aun cuando los remedios empleados no hayan sido excesivamente corrosivos. como sí podría ser probada si el chancro estuviera todavía presente convirtiéndose. consiguientemente. cuando la sífilis interna no se ha exteriorizado como enfermedad venérea. roja o azulada. ya extinguido. En instancias como ésta. una cicatriz descolorida o rojiza. Y aunque el bubón haya irrumpido luego de la extirpación del chancro debido a aplicaciones locales.indicado. es posible hallar algún signo de que no ha sido curada o también de su curación total. el tercero: el individuo ya padecía alguna enfermedad crónica al contraer la infección sifilítica. En caso que el chancro haya sido eliminado mediante aplicación local. En ambos casos. en simple úlcera benigna que exhibiera en sí misma la acción terapéutica. por acción del medicamento interno. Nos queda por tratar el más difícil de los casos. según ya se ha explicado. porque en tal lugar la piel tendrá igual color y tersura que en el resto de ella. también podrá lograr el convencimiento de que la curación se ha completado al observar que durante el tiempo de actividad del remedio específico la cicatriz irá reasumiendo el color saludable propio de la piel sana circundante y que finalmente desaparecerá toda decoloración en el lugar del asiento. siempre quedará en el lugar de su asiento. la curación es total y no corresponde recelar de que se puedan producir nuevas exteriorizaciones de la enfermedad venérea. tal curación podrá ser reconocida por iguales signos.

Debido a las fricciones con mercurio. de tal modo y a causa de esta combinación. de sublimado corrosivo y los demás agresivos remedios mercuriales (que originan fiebre. Todo ello hace que la psora interna y latente (cuya naturaleza la llevaría a activarse por cualesquiera conmociones importantes o por algún debilitamiento general de la salud) despierte mientras la sífilis está siendo motivo de tratamiento tan nocivo. única causa de la incurabilidad de esta sífilis bastarda nadie. en estado latente. En este último estado la psora no obstaculiza la curación de la sífilis. etc. La psora únicamente puede combinarse con la enfermedad venérea cuando ha sido activada y ha concluido por transformarse en alguna enfermedad crónica manifiesta. hasta el presente.. afecciones abdominales disentéricas.algún médico alópata hubiera destruido el síntoma local no sólo lentamente y con aplicaciones externas muy penosas. más también sometiendo al paciente durante largo tiempo a algún tratamiento interno severo que lo hubiera debilitado hasta el punto de quebrantar su salud general. sino porque ella ha sido despertada violentamente y forzada a manifestarse por obra del tratamiento corriente de que es objeto la enfermedad venérea. y que carecen del poder antisifilítico suficiente como para curar con suavidad. la sífilis -que perdura sin haber sido curada luego de la superficial destrucción local del chancro. sífilis enmascarada. pero cuando ésta se ha complicado con psora desarrollada. a las dosis enormes de calomel. lo que no puede ocurrir en tanto se halle adormecida. ha estudiado la psora en toda su naturaleza y extensión.cuando. no habiendo enfermedad crónica alguna en el cuerpo en el momento de surgir el chancro -por lo cual la psora interna sólo por sus signos hubiera podido ser reconocida. Es entonces cuando surge. Con demasiada frecuencia. lo que se denomina sífilis espúrea. tampoco nadie ha sospechado la posibilidad de la combinación con sífilis y menos aún la ha percibido. salivación exhaustiva. es imposible curar aisladamente la enfermedad venérea. ni en sus estadios de latencia y de desarrollo. tampoco.se halla complicada con psora activada. dolores en las extremidades. es entonces cuando la psora que en él se hallaba pero en estado latente. Y así como nadie ha podido curar la psora desarrollada. no siempre porque la psora ya estuviese desarrollada antes de la infección venérea. lo que es muy raro tratándose de gente joven. insomnio. y en Inglaterra pseudosífilis. que tampoco la puede curar. ha debido ser forzada a desarrollarse y exteriorizarse en dolencias crónicas que inevitablemente tienen que haberse combinado con la sífilis interna cuyo síntoma local había sido destruído de modo tan irracional. al miasma del chancro) tal tratamiento agrede al paciente venéreo durante muchos meses. monstruosa enfermedad doble* a la cual ningún médico ha sido capaz de curar porque ninguno. ha podido librar a la . preciso es decirlo. rápida y acabadamente. quedando finalmente ambas asociadas y complicadas. a lo que debe sumarse el abuso de baños calientes y de purgantes que tanto debilitan.

administrados en dosis enormes y frecuentes. etc. denominada enmascarada.sífilis de tan horrible combinación. la erupción de granitos que no pican y a la que frecuentemente se observa en el rostro sobre base azulado-rojiza. y cuando esta medicina haya completado su acción también una segunda que probablemente será necesaria. el médico homeópata encontrará útiles las normas que siguen: una vez apartadas todas las influencias nocivas que afectan exteriormente al paciente. hasta que hayan desaparecido los síntomas venéreos manifiestos (la úlcera dolorosa y punzante en las amígdalas. luego deberá darse la dosis ya descrita de la preparación mercurial más adecuada a fin de que actúe contra la enfermedad venérea durante un lapso de tres. y los taladrantes dolores nocturnos de la exóstosis). forzoso es que el paciente haya quedado en lamentable estado. cinco. No obstante. las úlceras cutáneas indoloras sobre el cuero cabelludo y el pene. luego de lo cual otra dosis de remedio mercurial deberá ser administrada.* A fin de tratar con éxito esta enfermedad venérea. han sumado también su enfermedad medicinal y si consideramos que a ello se agrega el estado de debilidad provocado por semejante tratamiento.haya desaparecido. pero en diferente potencia y también se le permitirá que actúe y complete su acción. como se explicará más adelante. vale decir en tanto la dosis continúe produciendo alguna mejoría en los síntomas venéreos. las manchas cobrizas que se insinúan a través de la epidermis. lo que hubiera posibilitado curarla puesto que la psora también es incurable en tanto la sífilis no haya sido extirpada. en casos inveterados y complicados. En estos casos Hepar Sulphuris es preferible a Sulphur puro. su desaparición . debe comenzarse su estudio prescribiéndole en tanto una dieta que lo nutra y lo fortalezca. Lo corriente es que a su finalización perduren todavía dolencias y perturbaciones a las que no es posible clasificar definitivamente como puramente psóricas ni definitivamente sifilíticas y todas ellas requerirán tratamiento adicional. * Verdaderamente que a consecuencia de tratamiento semejante ésta es algo peor que una enfermedad doble: los incisivos remedios mercuriales. Entonces será preciso repetir el tratamiento anterior. lisas. pálidas. Désele primeramente la medicina antipsórica que mejor se adapte homeopáticamente al estado actual de su enfermedad. limpias. pero adecuada a los síntomas todavía prominentes de la psora y a ambas deberá habérseles permitido que actúen hasta el máximo de su capacidad. cubiertas simplemente de mucus. Pero dado que los síntomas venéreos secundarios son tan cambiantes. quizás siete semanas. que poco se destacan respecto de la piel sana. este primer tratamiento difícilmente cumplirá con cuanto se espera. vale decir: en primer término administrar una o más dosis de remedios antipsóricos de los que aún no hayan sido empleados y que sean de la máxima similitud homeopática hasta que todo aquello mórbido que no parezca ser sifilítico -o sea lo psórico.

por lo que deberemos esperar a que aparezcan signos más concluyentes de la eliminación total del miasma venéreo. inflamadas y cribadas por úlceras. Esto le provocaba dolor intenso e intolerable aliento fétido. al cabo de los cuales la enfermedad miasmática habrá llegado a su total desarrollo interno. tales el retorno del color normal y la desaparición total de la decoloración que podía advertirse en la cicatriz posterior a la extirpación del chancro por aplicaciones locales corrosivas. con excepción de la pérdida irreparable de su nariz. en Sajonia. como panal de abejas. curaron la úlcera de la pierna. suprimieron su dolor como de quemadura y casi totalmente la fetidez proveniente de la nariz. luego uno u otro de los dos miasmas crónicos restante. el tercer miasma crónico. se le había maltratado tanto mediante remedios mercuriales violentos que llegó a perder su úvula palatina y las partes carnosas de su nariz resultaron carcomidas en su casi totalidad. según cuál de ellos exhibiera los síntomas más prominentes y a continuación el otro. un instante. después de lo cual sanó íntegramente y el hombre fue restituido a su salud. * Se trataba uno de ellos de un maestro tallador oriundo de la cadena montañosa del Erz. Hasta que no hayan transcurrido algunos días. Los síntomas psóricos remanentes debieron ser combatidos con remedios adecuados y por último lo que todavía perdurara del sicosis o de la sífilis. Pero además tenía una úlcera psórica sobre una pierna. pero la propagación de este incendio infeccioso hasta que llegue a ser enfermedad generalizada de todo el organismo requerirá tiempo considerable. Los remedios antispsóricos mejoraron un tanto las úlceras. también los remedios que se le administraron para el sicosis aportaron alguna mejoría. que . pero en total nada más pudo lograrse hasta que recibió una dosis de protóxido de mercurio. que había contraído por vía de su disoluta esposa una enfermedad venérea cuya descripción no permitía dilucidar si lo que había aparecido en sus genitales había sido un chancro o una verruga ficoidea. Para que se produzca la infección por alguna de las tres enfermedades miasmáticas conocidas solamente se necesita. considero necesario y previo formular las siguientes observaciones de carácter general. con frecuencia. por los remedios ya mencionados.* Psora Antes de abordar la doctrina de la psora.temporaria no da certidumbre alguna de su total extinción. quedando las partes remanentes hinchadas. A lo largo de mi práctica solamente dos casos* hallé en los que se hubieran complicado los tres miasmas crónicos: la enfermedad de las verrugas ficoideas con el miasma del chancro venéreo y con psora desarrollada y ambos fueron curados siguiendo el mismo método: la psora fue tratada primero. el más importante.

desviarla así de manera paliativa. en cierto sentido. rapidez y certeza. inevitable y vergonzoso. El síntoma local tiene su ubicación en la parte menos riesgosa del cuerpo. de lo que debió resultar ineludiblemente la comprensión del proceder de la naturaleza respecto de los otros dos miasmas crónicos. en aquella zona de la piel donde el miasma.]5 Porque en tanto la enfermedad esté completa. que respaldó la nociva práctica de su cauterización externa produciendo como efecto. cessat effectus". sin que se haya alterado su condición morbosa. la sarna5 es meramente enfermedad de la piel en la que el organismo no participa. puesto que cuando aquella sea curada también la afección cutánea habrá de desaparecer naturalmente. que la enfermedad irrumpa desde lo interior. Esto ha ocurrido en centenares de miles de casos durante los tres siglos últimos.afectará a todo el hombre. preferentemente. Insensatez irracional e imperdonable la de esta falsa idea sobre el origen del chancro venéreo. en tanto esté presente sobre la piel la erupción originaria. [N. al C. llevando al individuo a contraer la enfermedad venérea". llegó a los nervios adyacentes. dado que es la consecuencia necesaria de la enfermedad interna: "cessante causa. Son tan irreflexivas y tan necias las nociones de los médicos de la vieja escuela que para ellos. De conformidad con tan infundada suposición es lógico que nada mejor pueda hacerse que eliminar de la piel esta dolencia. no debería haber escapado a la observación de los médicos. la epidermis y. suponer que todo chancro desplegado por el organismo al cabo de varios días. irracional e inexcusable de su parte. aunque lo que se requiera sea eliminar la psora interna que está ocasionando la erupción cutánea. a la enfermedad interna. que se eluda todo riesgo excesivo. de modo que pudiera ser extirpado simplemente mediante cauterización "a fin de prevenir que el tósigo del chancro fuera absorbido ("scilicet") y llegara a afectar partes internas. no se abrirá camino el síntoma local que la benévola naturaleza ha destinado para aliviar. menos aún en el caso de las enfermedades venéreas puesto que hace más de trescientos años que las están tratando. fuera algo meramente accidental. vale decir. Este proceder de la naturaleza que invariablemente se repite y siempre del mismo modo en los miasmas crónicos. y hasta en aquellos que son agudos y constantes. la enfermedad de la psora puede ser curada íntegramente con facilidad. con frecuencia muchos días y como resultado de haberse completado internamente la enfermedad. proveniente del exterior y que no tuviera conexión interna alguna. del T. localizado sobre la piel. Por ello es que ha sido negligencia. hasta que la plenitud del padecimiento interno no lo imponga. en el instante de la infección. 5 Se remite al lector a la nota de la página 36/7. mitigarla. mitigando al mal interno. . de modo que no sea capaz de dañar a la economía vital. aún en estos tiempos.

*** * Ninguno de ambos se elimina espontáneamente y sólo puede desaparecer por extirpación deliberada y externa o por curación interna de toda la enfermedad. 87. entonces la psora habrá sido llevada a situación contranatural: la de prevalecer sobre lo más delicado e interno del organismo sin ser contrabalanceada. luego de la destrucción externa de su erupción cutánea por cuya causa se está manifestando mediante dolencias crónicas secundarias puede. 54. 50. desaparecerían así aunque fuera temporariamente. 39. ello queda corroborado por el hecho observable de que a la eliminación de la erupción de sarna suceden las dolencias crónicas más severas como síntomas secundarios de la psora interna y que si. 89. o que pueda ser curada tan fácilmente como si fuera ésta la erupción originaria y como si aquella no hubiera sido extirpada. (21).Pero cuando. los síntomas secundarios serían. 6 6"Testimonios médicos sobre las consecuencias de eliminar la erupción de sarna". al C. 41.* ** Ejemplos: por resfriado véase No. En consideración a lo importante y necesaria que es la erupción cutánea para la curación de la psora originaria y a que hay una sola curación verdadera de la sarna. observaciones en las cuales se advierte que simultáneamente o poco después de la desaparición de la . retornar a un estado tan natural como fue el primitivo. Hasta la erupción que aparece inmediatamente después de la infección no tiene tal pertinacia ni tan invariable constancia como las tienen el chancro y la verruga ficoidea sobre sus primitivos asientos* pues con alguna frecuencia desaparece de la piel debido a causas** totalmente ajenas a los remedios artificiales usados deliberadamente para procurar su destrucción y hasta por causas que desconocemos. 35). 9. 5. por baños calientes (No. 26. que han persistido durante muchos años. 81. (36). por ello. 61. 64. Véase las observaciones formuladas por médicos de épocas pasadas identificadas con los números: 1. [N. De ningún modo es así. 60. 16. 6. 58. 58.]6 Pero que nadie llegue a suponer que la psora interna. como por obra de milagro. es que debe prescindirse de eliminar la erupción por medios externos. 72. si reaparece sobre la piel alguna erupción semejante a la de la sarna. lo que la fuerza a desarrollar sus síntomas secundarios. por viruela (No. la curación interna. la erupción haya sido eliminada. a consecuencia de alguna gran perturbación que sufriera el organismo. la erupción de sarna reapareciera sobre la piel. 3. (17). 94. 65. 8.** *** Ver Nos. 35. 23. por la destrucción de esta erupción cutánea original que actúa en substitución del mal interno. 39). del T. 17. 67 de las ya citadas observaciones). repentinamente anulados y tan abrumadoras dolencias. 33. (9).

Tal erupción secundaria es siempre muy inestable. 8. 28. 5. 3. En consecuencia. 33. 89). 59. en tales circunstancias la curación completa es ahora mucho más difícil y debe ser orientada como si simplemente se la dirigiera contra la psora interna. 23. que aparece en segundo término sobre la piel. tan extravagante en su comportamiento y tan poco confiable. Pero aun cuando. 60. por la ayuda que haya prestado alguna fiebre (véase nums. 41 54. 56. como a veces se ha intentado en la práctica (véase nums. 72. 89. 74). 87. ni puede esperársela de su reaparición por obra de otras causas desconocidas (véase nums. luego de la eliminación de la erupción originaria de sarna. 16. 80. 6. de modo que es frecuente que se extinga a los pocos días debido a causas de menor cuantía prueba de que no tiene todas las cualidades de la primitiva erupción de sarna y el médico ya no puede valerse de ella para asegurar que su desaparición demuestra la curación total de la psora. porque la segunda erupción habrá de ser mucho más inconstante y mudable. 35. ni. no convencido totalmente de esto pensaba que la curación total de la psora podría ser facilitada por alguna renovación artificial de la erupción cutánea provocada obstruyendo la función respiratoria de la . tal erupción secundaria pudiera ser producida por algún recurso y aun cuando estuviera en nuestras posibilidades retenerla sobre la piel durante apreciable lapso. 64 y también 55. La tregua sería más precaria si la erupción fuera la segunda. 94). 29.*** De modo que el médico no debe tratar a la erupción externa si su propósito es curar la enfermedad de la sarna ~en tanto esté intacta-mediante remedios antipsóricos administrados por vía interna. por cualesquiera medios.* * Tiempo hubo en el que yo. parece evidentemente tener por causa el hecho de que la psora interna. en modo alguno podríamos considerarla como ayuda en cuanto concierne a la curación del mal psórico en su integridad. la que podría haber sido provocada sobre la piel por cualquier causa posterior a la extirpación tópica de la primera. 1.erupción original de sarna sin que haya obrado causa evidente. 9. 39. Tal propensión al cambio que se observa en esa erupción similar a la de la sarna. habitualmente se presentan efectos adversos como cuando ha sido eliminada artificialmente mediante aplicaciones tópicas. 58. no se promueve la curación produciendo semejante erupción secundaria mediante remedios internos. en particular. ni esperar de ella progreso alguno hacia la verdadera curación. no es capaz de impartir a la segunda erupción todas las cualidades que fueron propias de la erupción primaria y por ello está ahora mucho más propensa a desplegarse en múltiples y diversas enfermedades crónicas. que nuestros pronósticos de curación jamás deben basarse en ella. 81.

Esto confirma la observación ya formulada de que la erupción. aun en las más severas. se preparaba el emplasto calentando suavemente seis onzas de pez blanca (o pez de Borgoña) sobre la que. una porción de ésta se extendía sobre una cuero de gamuza (lo más suave que fuera posible hallar) y se la aplicaba mientras estuviera aún caliente. desaparecían con prontitud y ello impedía que la curación avanzara substancialmente. ni siquiera que perdurara algún tiempo sobre la piel. si reaparece por segunda vez (y aunque también se logre reproducir la comezón). una vez retirada del fuego. cuando el emplasto era retirado para aliviar al paciente. jamás logré que se desarrollara alguna erupción completa de sarna. Solamente fue posible lograr la aparición de algunas vesículas pruriginosas que pronto se desvanecían en cuanto el emplasto era retirado. en el mejor de los casos. se debía verter una onza de trementina de alerce (la denominada trementina veneciana) y revolver hasta lograr una mezcla perfecta. habiendo quedado evidenciado que la erupción pruriginosa producida no era debida a ninguna irritación provocada por la substancia empleada. como es la supuración de los pulmones. Descubrí que este método era lo más efectivo para despertar tal actividad de la piel. Con más frecuencia persistía alguna excoriación húmeda de la piel o. y pese a la constancia de los pacientes (y sin que gravitara cuán afectados pudieran estar por la psora). Para este propósito hallé de máxima eficacia la aplicación de un emplasto. Pero en la mayoría de los pacientes no pudo obtenerse tanto (con frecuencia todo lo que se pudo lograr fue alguna comezón moderada y pequeña) y hasta cuando pude obtener cierta comezón violenta ésta resultó tan insoportable para el paciente que fue imposible mantenerla durante el tiempo necesario para que se produjera alguna curación interna.* . Por cierto que esto llegaba a proporcionar alivio notable de las enfermedades crónicas originadas en el miasma psórico. de modo de excitarla homeopáticamente a reproducir la erupción.y también la erupción presente. en modo alguno tiene todas las características de la erupción originaria de sarna que fue suprimida y en consecuencia es de poca ayuda cuando se intenta curar totalmente la psora por remedios internos. En vez de esto podía emplearse la denominada cera vegetal (elaborada con cera amarilla y trementina común) y también tafetán recubierto con resina elástica.piel. cierta comezón cutánea más o menos intensa que raras veces se extendía a otras zonas que las cubiertas por el emplasto. ni que el emplasto ya mencionado causara erupción o comezón sobre la piel de las personas que no fuesen ya psóricas. esa comezón -por más violenta que hubiera sido. Entonces. No obstante. pequeña ayuda que pierde todo valor debido al insoportable tormento producido por la erupción artificial con su intolerable comezón y al debilitamiento de todo el organismo que es inseparable de tan insufrible prurito. en particular sobre la espalda (aunque también podía aplicarse sobre otras zonas de la piel).

En consecuencia, queda confirmada la verdad de que la curación total de la temible psora por medio de remedios antipsóricos se logra con máxima facilidad en tanto está presente la erupción originaria. Esto hace evidente la inconsciencia de los médicos alópatas al eliminar la erupción primitiva de sarna mediante aplicaciones tópicas, en vez de desarraigar completamente de todo el organismo tan grave enfermedad por medio de su curación interna que, en tal estadio, es muy accesible y de tal modo contrarrestar el avance de las deplorables consecuencias que es dable esperar cuando semejante mal no ha sido curado: los innumerables padecimientos crónicos, secundarios, que son su secuela. Poco vale la excusa que pueda esgrimir el médico particular (puesto que el médico de hospital ninguna tiene); por supuesto que dirá : "Si no se sabe con certeza-y difícilmente puédase llegar a saberlo- dónde, cuándo, en qué ocasión y de qué persona que padeciera sarna la infección se deriva, menos posible será descubrir si la pequeña erupción presente, a menudo insignificante, es verdadera sarna y a ningún médico se le puede imputar las nocivas consecuencias de haber supuesto que era algo diferente y haber tratado de extirparla de la piel cuanto antes mediante alguna loción a base de plomo, o por el ungüento de cadmía7 o por el precipitado blanco de mercurio, de conformidad con los deseos de los distinguidos padres del enfermo". 7"Cadmía: óxido de cinc sublimado durante la fundición de este metal y que contiene, de ordinario, óxido de cadmio" (S-S). "Antiguamente ese nombre se aplicaba al mineral de cinc denominado 'Calamina' " (W). "Calamina: . . . preparación para la piel compuesta de óxido de cinc con 0.5% de óxido férrico" (P- Sc). [N. del T. al C.]7 Pero esta excusa, como ya se dijo, no es válida porque: PRIMERO Y ante todo: ninguna erupción cutánea, cualquiera sea su índole, debe ser eliminada por medios externos si es que el médico se propone actuar racionalmente, conscientemente.* La piel humana, por sí misma y sin la cooperación del resto del organismo, jamás desarrolla erupción alguna, ni se enferma sin haber sido inducida y compelida a ello por un estado mórbido generalizado, por la falta de normalidad de todo el organismo. En lo profundo de todos los casos hay cierta perturbación subyacente que compromete a todo el organismo viviente, estado al que es preciso considerar en primer término; ello implica que la erupción sólo habrá de ser eliminada mediante la curación de lo interno, lo que se debe lograr con remedios apropiados que puedan cambiar la condición prevaleciente en el organismo. Entonces quedará también curada la erupción que tiene su fundamento en la enfermedad interna y se curará espontáneamente sin la acción directa de remedios externos y, con frecuencia, con rapidez mayor que la del efecto que éstos pudieran procurar.

* Ver "Organon de la Medicina", SS 187 a 203. * SEGUNDO: Aunque el médico no haya podido observar el aspecto originario de la erupción, el que presentaba antes de su destrucción, vale decir la pústula de sarna que en su comienzo es transparente, que muy pronto se llena de pus y queda circundada por un contorno estrecho y rojizo -aun cuando la erupción sólo consistiera en granillos similares a los de alguna erupción miliar o apareciera como granitos diseminados o postillas pequeñas- en modo alguno podría dudar de si tal erupción puede ser sarna al observar que el niño, y hasta el lactante de pocos días, se rasca o de algún modo se restrega la zona y en caso de ser un adulto, si se queja del cosquilleo voluptuoso de la erupción pruriginosa (así se trate de algunos pocos granitos) que es insoportable en particular al atardecer y por las noches a menos de ser rascada y que, en cuanto lo es, sobreviene dolor ardoroso. En tales casos no es posible dudar sobre si la infección ha sido de sarna, pese a que en las familias pudientes o refinadas nos será difícil obtener información y menos aún certeza acerca de cómo, dónde y de quién tal infección pudo haber sido adquirida; además , según se ha dicho, son innumerables las ocasiones en las cuales inadvertidamente pudo haber sido contraída esta infección. Ahora bien, si el médico de la familia advierte esto a tiempo entonces y sin que sea necesaria otra intervención, bastará una sola dosis de uno o dos gránulos tan diminutos como la semilla de amapola, según ya se explicó, para curar por completo al niño y para liberarle de toda la enfermedad de la sarna, de la erupción tanto como del mal interno. El médico homeópata, en su práctica privada, pocas veces llega a ver y a tratar una erupción de sarna que haya afectado a considerable parte de la piel y que provenga de infección reciente, pues debido a la comezón intolerable, recúrrese a alguna anciana practicona, o al barbero, o al boticario quienes invariablemente auxilian con algún remedio que, según afirman, es efectivo de inmediato (por ejemplo: manteca de cerdo mezclada con azufre sublimado). únicamente en los cuarteles, prisiones, hospitales, penitenciarías y asilos para huérfanos, quienes están infectados deben recurrir al médico interno (si el cirujano del establecimiento no se le anticipa). Ya en tiempos remotos cuando se presentaba algún caso de sarna -dado que no siempre ésta degenera en lepra- se advirtió que respecto de ella el azufre tenía cierta virtud, aunque no se conocía otro modo de eliminar la sarna que no fuera aplicandolo exteriormente, tal como ahora se procede por parte de los médicos contemporáneos de la vieja escuela. A. C. Celsus 8 tenía varios ungüentos y emplastos, algunos de los cuales consistían meramente en azufre mezclado con alquitrán y los demás contenían también compuestos de cobre y

de substancias diversas; a éstos los prescribía para extinguir la comezón y aquellos se suponía que eran curativos. De modo que los médicos de la más remota antigüedad prescribieron, como los modernos prescriben a sus pacientes, baños en aguas termales sulfurosas. A tales pacientes también se les libraba de su erupción recurriendo a remedios externos a base de azufre. Pero que esos pacientes no fueron curados por tales medios quedaba de manifiesto inclusive para ellos mismos, por las dolencias más graves que se presentaban a continuación, tales como hidropesía generalizada, enfermedad que sobrevino a un ateniense cuando suprimió su severa erupción de sarna bañándose en las aguas termales sulfurosas de la isla de Melos (hoy se la denomina Milo), a consecuencia de lo cual falleció. Esto quedó asentado por el autor del libro v, titulado Epidemion, cuya titularidad se atribuye a Hipócrates (que precedió a Celsus en más de trescientos años). 8 Aulus Cornelius Celsus, escritor romano del primer siglo de la era cristiana, autor del primer tratado médico en latín. Los ocho volúmenes que se conservan son exposición de historia !~r práctica médicas y expresan lo mejor de la medicina grecorromana (resumido, P). [N. del T. al C.]8 Los médicos de la antigüedad no prescribieron azufre por vía interna porque ellos, como los contemporáneos no advirtieron que esta enfermedad miasmática es, simultáneamente y substancialmente, enfermedad interna. Los médicos modernos jamás han recetado azufre, únicamente e internamente, para curar la sarna porque jamás reconocieron su carácter de enfermedad interna, lo que esencialmente es. Sólo lo recetaron así combinado con medios externos de eliminación de la sarna o en dosis tales como para que actuara como purgante: diez, veinte y hasta treinta granos en una sola dosis, frecuentemente repetida, de modo que nunca pudo quedar en evidencia cuán útil o cuán nocivo podía ser este empleo interno, debido a la enormidad de las dosis que se ingerían acompañando a las aplicaciones externas. La afirmación mínima que cabe hacer es que la enfermedad de la sarna en su integridad (psora) jamás ha podido ser curada por tal tratamiento. La eliminación externa de la erupción se operó simplemente debido a la acción purgante; cualquier otro purgativo hubiera sido igual y aportado los mismos efectos perjudiciales, aunque no se hubiera administrado azufre internamente. Porque aun cuando el azufre hubiera sido usado solamente por vía interna, en esas enormes dosis a que se ha hecho alusión y aun prescindiendo de todo recurso destructivo externo, de ningún modo podría haber curado a la psora; en parte porque a fin de curar como antipsórico y como remedio homeopático el azufre debe ser dado únicamente en dosis mínimas de preparación "potentizada", ya que en dosis enormes y repetidas el azufre en estado nativo puede llegar a incrementar la enfermedad* o, por lo menos, a agregar alguna nueva enfermedad; en parte también debido a que la fuerza vital lo rechaza violentamente en su condición de substancia agresiva, recurriendo a

deposiciones de tipo purgante o al vómito, sin que su propiedad curativa tenga posibilidad alguna de actuar. * Corresponde incluir aquí los conceptos de un conocedor de Homeopatía, el conde Buquoy, investigador imparcial de la verdad, práctico e infatigable, además de pensador profundo y multifacético, cuyos conceptos han sido extraídos de su "Anregungen fur ph. w. Forschungen" (Leipzig, 1825, p. 286 y siguiente). Luego de suponer que una droga actuando en un estado normal de salud ocasiona los síntomas a, b, c, cuando el estado de salud es anormal produce los síntomas x, v, z, además de otros fenómenos fisiológicos y puede actuar sobre tal estado anormal de modo que los síntomas patológicos x, y, z, sean transformados en los síntomas a, b, c, de la droga, pero con la peculiaridad -que pertenece a estos últimos- de ser temporarios, transitorios. Y continúa: "Este carácter de transitoriedad pertenece al grupo de síntomas a, b, c, del medicamento, que ha substituido al grupo de síntomas que pertenecían a la enfermedad y esto se debe, simplemente, a que la medicina ha sido dada en dosis extraordinariamente pequeña. Si el médico homeópata diese al paciente una dosis más grande del remedio indicado, la enfermedad x, y, z, podría ciertamente ser transformada en otra, es decir, en a, b, c, pero la nueva enfermedad quedaría entonces tan firmemente estabLecida como antes estaba la enfermedad x, y, z. Y si se diera una dosis muy grande, entonces se produciría una nueva enfermedad posiblemente muy peligrosa, salvo que el organismo esforzándose al máximo, se liberará rápidamente del veneno (mediante diarrea, vómito, etc.)"9 9 Estas explicaciones, formuladas en el año 1825 (!), que se suman a las advertencias del Dr. Hahnemann ("Organon de la Medicina", SS 246, 247, 275, 276, 277 y notas 133, 135 y 163) deberían ser más que suficientes para inducir a la reflexión a quienes todavía hoy prescriben dosis repetidas de un mismo remedio, no variado en su dinamización. [N. del T. al C.]9 Ahora bien, si como la experiencia enseña, ni siquiera la enfermedad de sarna reciente-que de todas es la más fácil de curar y que equivale a la psora interna recién contraída, conjuntamente con su erupción externa- en modo alguno puede ser curada por aplicaciones externas acompañadas de ingestión de grandes cantidades de azufre sublimado, puede fácilmente comprenderse que la psora una vez que ha sido despojada de su erupción y se ha arraigado como enfermedad interna exclusivamente, desarrollando dolencias secundarias y mutándose en enfermedades crónicas de índoles diversas tampoco puede, en absoluto, por igual razón, será curada por dosis de azufre sublimado o por repetidos baños en aguas minerales sulfurosas o, incluso, por beber simultáneamente esas aguas o similares; en una palabra: no puede ser curada por este remedio así fuere dado en dosis excesivas y frecuentes, y aunque en sí mismo sea antipsórico.*

* Usado en pequeñas dosis, Sulphur es remedio antipsórico que jamás dejará de producir algún breve comienzo de curación tratándose de enfermedades crónicas (psóricas, no venéreas en consecuencia). Yo sé de un médico en Sajonia que adquirió gran reputación simplemente por agregar a sus prescripciones -en casi todos los casos de enfermedades crónicas- azufre sublimado, aun cuando no comprendía la razón de esto. Tal proceder al comienzo del tratamiento de esas enfermedades es apto para producir efectos benéficos, pero por cierto que sólo al comienzo; posteriormente su utilidad desaparece.* Es verdad que muchos de esos pacientes crónicos parecen quedar libres por algún tiempo de los síntomas de su enfermedad por efecto de un primer tratamiento mediante esas aguas (y así es posible ver multitudes de muchos millares de enfermos padeciendo diferentes dolencias crónicas, concurrir a Teplitz, Baden, Aix-la-Chapelle, Neundorf, Warmbrunn, etc.) pero no por ello recuperar su salud pues en vez de padecer su enfermedad crónica originaria (psora), han quedado sometidos por algún tiempo al dominio de alguna dolencia impuesta por el azufre (diferente, probablemente más llevadera); pero en cuanto ha transcurrido algún tiempo esta enfermedad se desvanece, lo que ocurre cuando la psora nuevamente se yergue, ya sea con los mismos síntomas mórbidos anteriores o con otros similares pero que, gradualmente, o se tornan más abrumadores que los primitivos o sus síntomas se manifiestan en puntos más vitales del organismo. En este último caso las personas poco reflexivas pueden llegar a alegrarse al suponer que su enfermedad anterior ha desaparecido y al confiar en que su "nueva" enfermedad pueda también ser eliminada por otra visita a los mismos baños, pues no advierten que el nuevo estado mórbido es meramente alguna transformación de la misma psora y por experiencia hallarán que la segunda visita al balneario producirá menor alivio y por cierto agravación si se repitieran los baños en aguas sulfurosas. De tal modo podemos apreciar que el uso excesivo del azufre en todas sus formas o su repetición frecuente, como acostumbran los médicos alópatas en sus tratamientos de numerosas enfermedades crónicas (las dolencias psóricas secundarias) ha hecho que pierda toda su utilidad y valor y hoy ya es posible afirmar que sólo daño ha producido el empleo del azufre en manos de médicos alópatas. Pero suponiendo que alguien se preocupara por usar correctamente al azufre en enfermedades de esta índole, muy difícilmente alcanzaría el éxito que logra el médico homeópata frente a un caso de enfermedad de sarna cuando su erupción aún está presente. A pesar de que el azufre puede ser capaz por sí mismo de iniciar una cura debido a sus innegables efectos antipsóricos, una vez que se ha llegado a la eliminación de la erupción recurriendo a medios externos, sea que la psora esté aún oculta o latente, o cuando más o menos desarrollada se ha abierto camino mediante diversas enfermedades crónicas,

pocas veces es posible aprovechar sus poderes con tal fin porque los médicos alópatas lo han administrado repetidamente con una u otra finalidad y han agotado sus posibilidades en los pacientes. Porque Sulphur, como en la mayoría de los remedios antipsóricos que se emplean en el tratamiento de toda psora desarrollada, crónica, difícilmente puede ser empleado tres o cuatro veces (aun habiendo intercalado otros remedios antipsóricos) sin que se produzca algún retroceso en la curación. La curación de toda psora antigua que haya sido privada de su erupción, sea que se halle en estado latente y de reposo o que ya se haya abierto camino mediante enfermedades crónicas, jamás podrá ser lograda mediante el azufre solamente, ni por medio de baños sulfurosos, naturales o artificiales. Corresponde mencionar aquí la curiosa circunstancia de que toda díptesis psórica, es decir, tanto de la psora que todavía está latente en lo interior como de la psora que ya se ha desplegado en alguna de las innumerables enfermedades crónicas que de ella pueden surgir, muy raramente habrá de ser curada por un solo remedio antipsórico y requerirá , por lo contrario, el empleo de varios de estos remedios -y en los casos de mayor gravedad el empleo de muchos de ellos- uno a continuación de otro; la única excepción la constituye la enfermedad de sarna cuya reciente erupción cutánea no haya sido suprimida aún, puesto que es fácilmente curable por vía interna.* * La psora reciente con su erupción cutánea intacta ha podido ser curada en algunos casos al término de dos, tres o cuatro semanas, prescindiendo de todo remedio externo, sólo por una dosis muy pequeña de Sulphur adecuadamente "potentizado"; en cierta oportunidad medio grano 10 de Carbo Vegetabilis "potentizado" a la millonésima resultó suficiente para una familia integrada por siete persona y en tres oportunidades resultó suficiente una dosis similar de sepia en elevada dinamización.* 10 Se recuerda al lector que una onza troy pesa 31.1 gramos y contiene 480 granos, de donde cada grano pesa 0.0648 gramo. [N. del T. al C.]10 No debe sorprendernos la circunstancia expuesta si consideramos que la psora es un miasma crónico de carácter muy peculiar, muy especial, que durante miles de años ha estado pasando por muchos millones de organismos humanos, asumiendo así tan vasta diversidad de síntomas -constituyentes de esas innumerables dolencias crónicas, no venéreas, bajo las cuales gime actualmente la humanidad- que ha podido evolucionar transmutándose en muchísimas formas indefinidas y diferentes, en tanto se iba completando al pasar por las múltiples constituciones corporales de hombres que diferían entre sí por el lugar de su residencia, con sus peculiaridades climáticas, por su educación, por sus hábitos y ocupaciones, * por su modo de vivir y su alimentación y a quienes modelaron sus relaciones físicas y psíquicas. Por ello

no es de extrañar que una sola dosis de algún medicamento resulte insuficiente para curar íntegramente a la psora en todas sus variedades y que varios medicamentos se requieran a fin de corresponder, por los síntomas mórbidos artificiales peculiares de cada uno de ellos, a la profusión de síntomas de la psora y así a los de todas las enfermedades crónicas (no venéreas), a la psora en su totalidad, correspondencia que se debe investigar con finalidad homeopáticamente curativa.** * Ocupaciones que requieren desplegar mayor actividad de uno u otro órgano del cuerpo, de una u otra función del espíritu y de la mente.* ** Yo me abstengo de relatar a través de cuántos esfuerzos abrumadores y de qué sinnúmero de observaciones cuidadosas, investigaciones, cavilaciones y experimentaciones diversas he debido pasar para lograr finalmente, al cabo de once años, salvar esa gran omisión que impedía llenar el hueco en el edificio del arte curativo homeopático: la curación de las innumerables enfermedades crónicas, dejando completado así, en la medida de lo posible, las bendiciones que este arte contiene respecto de la humanidad en sufrimiento.** En consecuencia, como ya se ha dicho, es únicamente cuando la erupción de sarna está aún en sus principios y la infección es todavía reciente, que su curación puede ser proporcionada por Sulphur sólo y a veces hasta por una sola dosis. Me es imposible predecir si esto puede ser logrado en todos los casos de sarna en plena erupción sobre la piel, porque varía en mucho la antigüedad de la erupción en los enfermos que transmitieron la infección. Porque si la erupción ha permanecido sobre la piel por algún tiempo (y aunque no haya sido tratada mediante remedios represivos externos), por sí misma comenzará a retirarse gradualmente de la piel. Es entonces cuando la psora interna comienza a predominar; la erupción cutánea ya no es totalmente vicaria y aparecen dolencias de otra índole, en parte como signos de psora latente y en parte como enfermedades crónicas desarrolladas a partir de la psora interna. En tales casos Sulphur solo (como cualquier otro medicamento antipsórico singularmente administrado concluye por no ser eficaz respecto de la curación total, momento en que es preciso recurrir de la curación total, momento en que es preciso recurrir a otro remedio antipsórico, el que corresponda de acuerdo tratamiento homeopático. El tratamiento El tratamiento médico homeopático de las incontables enfermedades crónicas (que por no ser venéreas deben ser psóricas) coincide esencialmente, en sus aspectos principales, con el tratamiento homeopático de las enfermedades en general, según quedó expuesto en el "Organon de la Medicina". Corresponde precisar ahora todo aquello que requiera consideración especial al tratar las enfermedades crónicas.

En lo concerniente a la dieta y al modo de vivir de estos pacientes sólo daré algunas indicaciones generales dejando librado al criterio del facultativo homeópata las modalidades de su aplicación en cada caso individual. Es evidente que todo aquello que obstaculice la curación debe ser eliminado. Pero dado que tenemos que tratar enfermedades abrumadoras de curso muy lento, a las que no es posible eliminar rápidamente y puesto que estos casos se dan con mayor frecuencia en personas de edad madura y en ancianos cuyos modos de vivir no nos es dado alterar fundamentalmente -así se trate de gente pudiente como de menores recursos y hasta de muy pobres- será preciso admitir restricciones y modificaciones al modo de vida estricto que normalmente prescribe la Homeopatía, a fin de que todos los pacientes, por mucho que difieran entre sí, puedan hallar la curación de sus tan agobiantes enfermedades. Dieta y modo de vivir estrictamente homeopáticos no son decisivos para la curación del enfermo -como afirman nuestros opositores a fin de restar mérito a la Homeopatía- lo que sí es decisivo es el tratamiento médico. Esto ha podido ser comprobado en muchos pacientes que, por haber admitido falsas argumentaciones al respecto, han observado durante años las más estrictas dietas homeopáticas sin haber logrado por ello disminuir su enfermedad crónica; por lo contrario, éstas han seguido incrementándose a despecho de la dieta, como es de rigor que ocurra en toda enfermedad de índole crónica debido a su naturaleza miasmática. Es por ello que el facultativo homeópata en sus prescripciones debe adaptarse a las circunstancias en cuanto se refiere a dieta y modo de vivir, a fin de que el tratamiento sea llevadero; de este modo avanzará en su propósito de sanar por completo con mucha mayor seguridad que si insistiera obstinadamente en el cumplimiento de normas estrictas que, a veces, hasta ni pueden ser observadas. En la medida en que sus fuerzas se lo permitan el jornalero deberá continuar con sus tareas, el artesano con sus manualidades, el granjero con su labor rural, la dueña de casa con sus quehaceres. Solamente se deberán proscribir aquellas tareas perjudiciales a la salud de personas sanas. Esto debe quedar a criterio del médico inteligente. Las personas cuya ocupación no requiera actividad física, sino intelectual, que deba cumplirse en recintos cerrados -trabajos sedentarios en general- deben ser aconsejadas en el sentido de caminar con frecuencia y al aire libre, sin que por ello y en tanto dure su tratamiento, deban abandonar totalmente sus tareas. A quienes estén ubicados en niveles más pudientes también deberá recomendárseles caminatas más frecuentes. El médico debe permitir a estas personas continuar con sus reuniones danzantes en tanto sean inofensivas,

moderadas y decorosas, con sus reuniones campestres si son conciliables con su dieta estricta, con las reuniones sociales en las que la conversación sea el entretenimiento principal; no les impedirá disfrutar de esa música que no perturba ni de asistir a conferencias, salvo las que puedan resultar agobiantes; excepcionalmente permitirá las funciones teatrales, pero jamás los juegos de cartas. El médico aconsejará la duración y la frecuencia de las cabalgatas y de la conducción de vehículos e impedirá , con tacto suficiente, cultivar relaciones que perjudican físicamente. Deberá proscribir totalmente los galanteos y las frívolas excitaciones de la sexualidad, la lectura de novelas lascivas y de poesías de carácter similar, así como los libros excitantes y los que induzcan a la superstición.* * A los médicos complace, con frecuencia, arrogarse importancia prohibiendo todo contacto sexual a pacientes crónicos casados. Pero cuando ambos cónyuges estuvieran capacitados y dispuestos, tal interdicción médica llegará a ser ridícula puesto que ninguno podrá ni querrá obedecerla (salvo ocasionando desgracia mayor a la familia), así como ninguna legislatura debe incurrir en el error de sancionar leyes que no puedan ser cumplidas ni su cumplimiento controlado, o cuya aplicación provoque perjuicio mayor; además, si uno de los cónyugues no estuviera en condiciones, ello bastaría para impedir el intercambio sexual. Pero de todo cuanto concierne al matrimonio, tal intercambio es lo que menos puede ser regimentado o prohibido. En asuntos matrimoniales la Homeopatía sólo interviene por medio de medicinas, de modo de tornar capaz para la relación sexual al cónyuge incapacitado suministrando remedios antipsóricos (o antisifilíticos) o, a la inversa, reduciendo a su nivel normal la excitación mórbida del cónyuge afectado.* Los estudiantes también deberán ser aconsejados en el sentido de ejercitarse (moderadamente) al aire libre y, durante el mal tiempo, a realizar algún trabajo mecánico ligero puertas adentro; pero durante el tratamiento médico la mente del enfermo sólo deberá ocuparse de aquello que ejercite la memoria y por lo general se prohibirán las lecturas que requieren esfuerzo intelectual, salvo que se las sujete a estrictas limitaciones en cuanto a cantidad o tema de lo que se va a leer; lo dicho vale respecto del tratamiento de cualquier enfermedad crónica severa, pero cuando se traten desórdenes mentales la prescripción será estricta. A todos los pacientes, sin excepción, se les debe prohibir el uso de remedios caseros e ingerir medicamentos por cuenta propia. En las clases pudientes será preciso además proscribir los perfumes, los dentífricos que contengan esencias y también los medicamentos de uso odontológico. Si desde hace años el paciente está habituado a usar ropa interior de lana, el médico homeópata no debe imponerle un cambio repentino, pero en cuanto la enfermedad disminuya y haya cedido el frío aconsejará el reemplazo de aquellas ropas por otras de algodón y posteriormente, con los meses calurosos, convendrá que

de veinte a treinta años de edad. Ulcera artificial. Tan sólo la gente joven. Las personas muy pobres pueden recuperar su salud hasta con su magra dieta de pan y sal y no habrá de obstaculizar su recuperación el moderado consumo de patatas. sopas de harinas. ni cederá ante las argumentaciones del paciente que alegue necesitarlas por hábito. muy en boga hace más de un siglo [N. como son los sedales y exutorios. del T. pero tratándose de personas de más de treinta o de cuarenta años que lo hayan consumido desde su infancia. podrá encontrar platos que cumplan con todos los requisitos de la dieta natural. Quien tenga el propósito de recobrar su salud. que extirparlo resultará tan difícil como extirpar el prejuicio o la superstición. En lo que respecta a la dieta. 1803).]11 El médico no debe ceder ante el pedido de los pacientes que pretendan continuar con sus habituales baños en bañera y sólo permitirá duchas rápidas de acuerdo a lo que imponga el aseo. con lo que ejercitará su cuerpo. aunque muchos que optaron por abandonarlo por completo no experimentaron perturbación alguna (salvo los primeros días). todos los pacientes deseosos de sanar de alguna enfermedad prolongada deberán soportar limitaciones aun cuando la enfermedad crónica no sea dolencia abdominal. El café tiene muchos efectos nocivos para la salud corporal y mental. absoluta. tan sólo será preciso recomendarles moderación respecto de condimentos que contengan cebolla y pimienta. salvo que el médico homeópata empeñado en curar la enfermedad crónica insista en la prohibición total. mejor será que lo discontinúen gradualmente. con la gente pobre no serán necesarias limitaciones muy estrictas y en especial si el paciente puede continuar ejerciendo su oficio. Pero desde entonces me he ido convenciendo de que aun en casos de hábito . Seis años atrás yo suponía que a las personas de mayor edad que se resistían a dejar el café no había inconveniente alguno en permitírselo. o queso fresco. así esté sentado a mesa principesca. Podrán prescindir del empleo de fontanelas 11 los pacientes de edad avanzada afectados de enfermedades crónicas cuando la curación interna haya progresado lo suficiente. que ya describí en mi obrita: "Los efectos del café" (Wirkungen des Kaffees. en la población de la mayoría de las naciones que se consideran civilizadas. al C.use ropa interior de lino o cáñamo. pero a tal punto se ha convertido en hábito y hasta en necesidad. Mayores dificultades hallará el médico homeópata cuando deba decidir respecto a bebidas. 11"Fontanela: dispositivo para la descarga de humores corporales" (W). tampoco permitirá las sangrías o la aplicación de ventosas. Leipzig. bebiendo cada día algo menos. aunque disminuyendo cantidades. puede ser privada del café sin experimentar particulares trastornos.

Tales excesos son factores indirectos del chancro y de la gonorrea. sean de clase pudiente o humilde. No Obstante. Quienes desde su juventud estén habituados al consumo abundante de vino puro* no les será posible dejarlo de inmediato y totalmente y menos posible les será cuanto mayor sea su edad. cuando sus razones son evidentes. cuatro. El centeno o el trigo. Si las fuerzas decayeren apreciablemente a consecuencia de la supresión total. consumen con agrado este sucedáneo. ricos y pobres. tratándose de pacientes crónicos. jamás es inofensivo. lo que redunda en beneficio notable para su salud. En el tratamiento de las enfermedades crónicas será imprescindible abandonar el whisky y el aguardiente. tienen confianza en su médico y él es digno de tal confianza. que tan lisonjeramente halaga los nervios y tan insidiosa e inevitablemente los perturba y debilita. torrado en un tambor como se hace con el café y preparado en infusión. los pacientes también están dispuestos a escuchar a su leal consejero. Si esto se impusiera acarrearía tal disminución repentina de fuerzas que obstaculizaría su curación y hasta podría poner en riesgo su vida. ellos retribuyen casi siempre cumpliendo sus indicaciones con la mejor disposición de ánimo. ya extensa. el médico que ha merecido su confianza. Esta última mezcla podrá permitirse a todos los pacientes crónicos como bebida habitual. Respecto de las limitaciones que conciernen al vino el facultativo puede ser mucho más tolerante puesto que.inveterado ello no le quita nocividad y puesto que el médico sólo debe permitir lo que sea mejor para su paciente. A un joven le será imposible controlar sus deseos sexuales hasta el día de su matrimonio si no elude las comilonas. tiene aroma y sabor parecido y varios países. pocas veces será necesario proscribirlo totalmente. Cuando los pacientes. . ello requerirá tanta firmeza en la ejecución como consideración respecto de la cantidad permitida. la dignidad solamente consiente que así se beba en ocasiones de celebración. cinco y finalmente por seis de agua y un poco de azúcar. De acuerdo a mi experiencia. Lo mismo puede afirmarse de las dispendiosas confituras de todo tipo. de vino y agua y posteriormente una de vino por dos de agua. Aunque se lo prepare en infusión liviana y solamente se beba un poco por día. Pero durante las primeras semanas de tratamiento podrá n satisfacerse bebiendo una mezcla. también del mucho más barato té de China. debe quedar en pie la norma de que los enfermos crónicos deberán abandonar su consumo como a todo aquello que en su dieta sea insidiosamente nocivo. así se trate de personas jóvenes o de mayor edad que lo consumen desde la infancia y bueno sería que lo reemplazaran por alguna otra bebida innocua. luego por tres. partes iguales. * Aun tratándose de hombres que gocen de muy buena salud es inconveniente y hasta perjudicial la costumbre de beber vino puro.

puede comprenderse fácilmente lo que tantas observaciones atestiguan: las bebidas espirituosas aparentan reanimar y elevar el calor vital en cuanto se las ingiere pero luego. más también el de halagar el paladar y provocar cierta embriaguez. al C. según ley natural de inexorable cumplimiento. Aun la cerveza blanca (cerveza delgada) y la cerveza fuerte. puede justificar el consumo de cerveza! El médico honesto debe prohibir a sus pacientes toda bebida que se denomine cerveza porque los artificios de las cervecerías.]12 Nada.podrá permitirse durante algunos días una pequeña cantidad de buen vino puro y luego vino mezclado con varias partes iguales de agua. no sólo tienen el propósito de evitar que se agríe. Entre los integrantes de una dieta que deben ser considerados perjudiciales para los pacientes crónicos están también todos los platos que contengan vinagre o ácido cítrico. indefectiblemente. A tales pacientes solamente se les permitirán cantidades muy pequeñas de las frutas que son muy ácidas (tales como cerezas ácidas. en lo posible. un homeópata verdadero jamás procederá así (sed ex ungue leonem!). 12* 12"Por las garras se conoce al león". de acuerdo con las circunstancias. puesto que éstos son particularmente aptos para ocasionar sensaciones desagradables y perturbaciones a quienes padecen de dolencias abdominales y nerviosas. estados que todo médico consciente debe procurar remediar. frecuentemente contienen ingredientes narcóticos que han sido agregados para impartirles cierta propiedad que mucho se asemeja a la intoxicación. en absoluto. pese a su reducida cantidad de malta. siempre que tales opuestos existan. grosellas verdes) y de las frutas dulces sólo moderada cantidad. [T. producen los efectos justamente contrarios debidos a la reacción en oposición de la fuerza vital del organismo y por ello son consecuencia de su consumo el debilitamiento y cierta disminución del calor vital. en sus pacientes crónicos. que tan inofensivas parecen debido a que su sabor no es amargo.tampoco son recomendables las ciruelas al horno para quienes son propensos al . sin consideración hacia las propiedades tóxicas de esas substancias nocivas que pueden minar la salud cuando el consumo es diario y a las que ninguna inspección puede detectar. Tan sólo algún alópata que jamás se haya empeñado en observar y reflexionar y que no esté dispuesto a advertir los efectos perjudiciales de sus paliativos. también contrarrestan la acción de algunas medicinas e incrementan excesivamente la acción de otras. nuestra fuerza vital invariablemente produce en el organismo humano lo opuesto a las impresiones que le imponen potencias físicas o medicinales. Puesto que. uva espina o crespa no madurada. al incorporar substancias vegetales al extracto de malta. podrá recomendar a sus pacientes crónicos beber diariamente vino puro de alto contenido alcohólico a fin de fortalecerse.

será de rigor limitar el uso de este . la actividad mental. el jengibre y todas las substancias amargas porque. pues en su condición de paliativos todos ellos~ obstaculizan la curación. la digestión o las evacuaciones. la pimienta. de venado. siendo paliativas. A tales pacientes. En el capítulo dieta corresponde incluir el consumo de tabaco y considerarlo con todo cuidado. por idéntica razón. Si estas últimas se produjeran únicamente después de fumar. el pescado salado (arenques y sardinas). En algunos casos de enfermedades crónicas podrá permitirse que el paciente fume. el clavo de especia. la carne de ternera muy joven no les sentará bien. por su condición de paliativo. Próximas a la carne de vaca en cuanto a valor alimenticio están las carnes de carnero. pero siempre será beneficioso limitarlo y muy especialmente cuando estén afectados el sueño. en ningún caso consumir pescado ahumado o secado al aire. La alimentación que parece ser de máxima inocuidad y la más natural para el hombre es la carne de vaca y el pan bien elaborado de trigo o de centeno. también consumir quesos viejos y rancios. cuando haya venido haciéndolo sin interrupción y si tal hábito no le hace expectorar. lo mismo a los que padecen de debilidad digestiva. quienes padezcan de debilidad gástrica deben evitar la canela. El pescado sólo deberá consumirse en óptimas condiciones y poniendo particular cuidado en su preparación. complementados con leche de vaca y manteca fresca en cantidades moderadas. también de trufas y de caviar. En todos los casos de trastornos abdominales se evitarán los vegetales que provocan flatulencia y también cuando haya propensión al estreñimiento (constipación). en consecuencia. debe ser la norma principal de los pacientes crónicos. son también perjudiciales cuando se está en tratamiento homeopático. hasta respecto de lo que es inofensivo. Deberá evitarse esparcir hierbas crudas picadas dentro de las sopas o agregar toda planta cuyos tallo u hojas se usen para condimentar. el amomo (cardamomo). La moderación en todo. la que consiste en hervirlo y condimentarlo ligeramente con salsas no muy sazonadas.estreñimiento. Las comidas en adobo y ahumadas sólo muy distanciadamente serán permitidas y siempre en cantidades pequeñas. Las mujeres cuyos menstruos sean escasos deberán evitar el consumo de azafrán y de canela. Quienes experimenten disminución de sus poderes sexuales harán bien en reducir su consumo de pollos y de huevos y en abstenerse de la irritante esencia de vainilla. también son recomendables para enfermos crónicos. sal únicamente en cantidades moderadas. de pollo crecido y de palomo pichón. más aún que las de cerdo. La carne y la grasa de gansos y patos son inconvenientes para el paciente crónico. muy rara vez y moderadamente.

a algún . El consumo de tabaco rapél3 es más objetable aún. aunque estuviera disfrutando de comodidades suficientes. las heridas y daños corporales de magnitud. ni tampoco agravan ellas notablemente a cualquier enfermedad crónica que ya se esté manifestando. el empleo de remedios antipsóricos apropiados ayudará a obtener resultados permanentes.las penurias agobiantes de la existencia. no constituyen factores decisivos para despertar a esa temible enfermedad de la psora que cual si estuviera emboscada. con el tabaco que se fuma. según proceso de elaboración propio del tabaco para aspirar". a los que se deberá eludir en la medida de lo posible. en caso de que tal agravación fuere violenta y tales circunstancias adversas no se tornaren prontamente en favorables. que algunos meses de desaveniencia conyugal o de padecer los remordimientos de su conciencia. (L-L). Especial atención debe presentarse a esos acontecimientos propios de la existencia humana que son aptos para alterar el estado de salud. el calor o el frío excesivo y hasta la pobreza con su hambre insatisfecha y sus comidas deficitarias. del T. En tanto la psora esté latente. en prisión y hasta en trabajos forzados. Si alguno de estos eventos ocurriere a quien ya fuera enfermo crónico. como trabajar en zona pantanosa. no sólo aumentaría su enfermedad y disminuirían sus posibilidades de sanar sino que. esto también ocurre. podría su enfermedad llegar a ser definitivamente incurable. por cierto que todo hombre inocente soportaría mejor diez años de tormentos corporales. Pese a lo que pudiera suponerse. obstrucción de las fosas nasales e inflamación ocular rebelde y porque constituye obstáculo importante para la curación de las enfermedades crónicas. al C. [N.]13 He de considerar a continuación otros impedimentos para la curación de las enfermedades crónicas. también su acción será diversamente nociva. puede transformarse en enfermedad crónica manifiesta. hasta anularlo. aunque en menor proporción porque el calor ha disminuído su intensidad. Por ser tales circunstancias de índoles diversas.paliativo. por ello no se lo permitirá en este tipo de pacientes y su consumo deberá ser reducido gradualmente. Hay otra razón muy importante para prohibirlo y es que en el tabaco que se aspira por vía nasal. pues a causa de ellos la psora latente que ha permanecido inactiva en lo interior y que tan sólo se ha manifestado por alguno de los signos que ya se mencionaron. 13 Rapé (del Francés=raspado): "Tabaco reducido a polvo después de la primera fermentación. acecha dentro del organismo. puesto que de ello se abusa como paliativo en casos de reumatismo. las esencias que lo aromatizan alcanzan a los nervios internos de las fosas nasales y son tan nocivas como si tal droga hubiera sido ingerida.

Es insensato continuar levantando el edificio más bello una vez que se ha advertido que los cimientos son precarios. Una novia joven y afectuosa pero ya histérica. Pero si los parientes del enfermo no fueren susceptibles de mejorar a este respecto y si ante el paciente fueren insuficientes su filosofía.* . los que mejor se adecuen a la dolencia corporal. y no hay influencia nociva alguna entre todas las que puedan afectar al organismo humano en el curso de una existencia. desarrollándolos hasta síntomas severos y la obligan a manifestarse en toda suerte de padecimientos crónicos. capaz de igualar sus efectos. Toda su dedicación y su capacidad de amar al prójimo deben llevarle a considerar que éste es objetivo primordial. incurable supuración pulmonar o cáncer de pecho. Qué difícil es aliviar a estos infortunados y qué pocas posibilidades tiene el mejor tratamiento antipsórico de lograr mejoría alguna! Los motivos que con más frecuencia excitan a la psora latente llevándola a convertirse en alguna enfermedad crónica. La muerte repentina de su hijo puede provocar en la madre. a fin de redimirle de aquellas aflicciones. ya con salud precaria. como médico. los que con frecuencia agravan a las enfermedades crónicas ya existentes. que agreden a su mente y destruyen continuamente su energía vital. nada es posible hacer en el caso del paciente crónico así expuesto a pesares y agravios continuos. pronto su psora se desarrollaría como dolencia crónica corporal o su estado mental se distorsionaría hasta la insania. menospreciado. ni los remedios mejor seleccionados. y lo mismo cabe afirmar respecto de dolencias ya manifiestas. cayere en la pobreza. puede ser sumida en melancolía por alguna desilusión amorosa. sus familiares y su ambiente. si. de modo que las aflicciones o las ofensas no entorpezcan la curación. aquel pesar o aquellos agravios lo derrotan constantemente quedando fuera de sus posibilidades obviar definitivamente estos factores destructivos de la vitalidad.mimado de la fortuna le será factible hacer ostentación de su desbordante salud. pero si por algún cambio de fortuna perdiere su posición prominente y. Si el buen médico siente júbilo profundo cuando puede reanimar la mente de su paciente rescatándolo del desaliento. son los pesares y las ofensas. Los pesares o los agravios constantes muy pronto avivan a los menores vestigios de la psora latente. puesto que nada lograrán ni su maestría. su religión o el dominio que sobre sí mismo tenga para soportar con paciencia y ecuanimidad todas las aflicciones y sufrimientos respecto de los cuales no le incumbe responsabilidad alguna y a los que en modo alguno puede mitigar. también deberá sentir de su ineludible responsabilidad ejercitar al máximo su capacidad de influir sobre el paciente. mejor será que abandone el tratamiento y deje al paciente librado a su suerte.

en consecuencia. se convierte en tal caos de afecciones que el médico homeópata de ningún modo puede apresurarse a pronosticarla curable. que sólo agotan y debilitan.* Por obra de tales tratamientos. de modo que a la . totalmente incapaces de curar a la enfermedad originaria. debido a su violencia y a la repetición frecuente de sus enormes dosis. A causa de tantos medicamentos inadecuados y nocivos. sino que ello se logra con facilidad. de la sensitividad. sin excepción. En suma. por ejemplo: de la irritabilidad. Estos casos no solamente son curables. de la reproducción y así (y probablemente debido a ambas causas) ha surgido esa monstruosa dolencia que es fusión de varias y a la que ya no es posible considerar racionalmente como enfermedad simplemente natural. esta discordancia múltiple de órganos y de fuerzas. esta perversión de cuanto es indispensable para la vida. antítesis de las homeopáticas. * El haber tomado tales baños. debido a la acción de tan falaces curas alopáticas.* Casi igualmente incurables son las enfermedades crónicas que padecen los hombres importantes o los adinerados quienes durante años. o si debido a tales abusos ha resultado alguna paralización de las múltiples funciones orgánicas. se torna cada año menos curable y lo mismo ocurre con la dolencia crónica de ella surgida. y aunque no esté combinada con sífilis. Dado que todo sucede en las obscuras profundidades del organismo. al cabo de algunos años éste difícilmente podrá ser curado. además de concurrir asiduamente a balnearios de aguas minerales* han sido tratados por varios -y con frecuencia muchos médicos alópatas habiendo aplicado uno tras otro todos los modos de curar que puedan haber estado en boga. luego de haberse repetido tan irracionales agresiones médicas al organismo. requiera su desorden mental será tratado particularmente por medio de remedios antipsóricos. no solamente se estimula desde adentro la agravación de la psora. todos los remedios que tan presuntuosamente se elogian en Inglaterra. o en los que no haya causa externa suficiente para su mortificación y.nuevas dolencias a la enfermedad original. la psora siempre subyacente en lo interior. aun cuando el contenido del agua hubiera sido adecuado a la dolencia. nuevas y peligrosas. como ya se dijo. que también serán aptos para toda su enfermedad crónica. han agregado -como es de suponer. se han vuelto permanentes. lo que pocas veces puede resultar saludable y por lo general provocará agravación del estado mórbido hasta sus últimas consecuencias. son mezclas de medicamentos de acción enérgica. Francia e Italia y que. dolencias que debido a la enormidad de las dosis y a su frecuente repetición. mas también se generan otras dolencias. crónicas. es imposible pronunciarse sobre si estas dosis heroicas. deberá equipararse a la ingestión de dosis repetidas de esa misma medicina violentamente activa.* Se considera que constituyen excepción esos casos en tos que el paciente no tiene motivo para su humillación o su pesar.

tal transformación es sólo posible para una fuerza . protegiendo así al organismo y preservándolo de una destrucción general. la fuerza vital liberada dinámicamente de su enfermedad originaria por la acción del tratamiento homeopático (antipsórico) que haya sido dirigido por algún médico consciente. al ser agredida internamente por la enfermedad y externamente por el tratamiento. cuando el tratamiento alopático ha sido prolongado. arteramente. puede lograr reafirmarse e ir absorbiendo y transformando gradualmente a esas formaciones adventicias secundarias. ¿es posible no hallar exhausta la fuerza vital bajo regímenes alopáticos?). Estos estados internos son frecuentes y suelen ser incurables. materiales abrasivos o substancias corrosivas. cuando el cuerpo no haya decaído mucho por la edad y prevaleciendo condiciones externas favorables. a lo menos. deformidades y degeneraciones que en las necropsias son adjudicadas. a veces múltiples. vale decir que los vuelve inactivos. Así es que los tejidos más delicados son engrosados o endurecidos anormalmente y los más vigorosos consumidos o aniquilados y surgen anormalmente formaciones adventicias. que esas potencias falsamente medicinales han llevado contra las fibras sensibles e irritables cuando se las ha dado en dosis enormes y repetidas. transmuta dinámica y orgánicamente a estos delicados órganos. bienhechoramente recubre la piel delicada y sensitiva de las manos con cubierta callosa de piel dura. queratinosa. a fin de protegerlos de la destrucción.fuerza vital difícilmente le quedan posibilidades. Si las consecuencias deplorables de tales agresiones indirectas de los tradicionales métodos de curar consistieran en perturbaciones dinámicas solamente. A modo de ejemplo puede observarse que esta fuerza que instintivamente preserva la vida. Pero como ya se ha dicho. ellas deberían desaparecer con toda seguridad y por sí mismas cuando el tratamiento fuera interrumpido o. deberían efectivamente cesar ante la acción de las medicinas homeopáticas. o embota su sensitividad o los torna íntegramente callosos. dado que no tiene poder curativo alguno respecto de la enfermedad -ninguna correlación de padecimientos (homeopática) respecto de órganos y procesos afectados por la enfermedad crónica sino que agrede internamente a otros órganos y partes delicadas -la fuerza vital. a la malignidad de la enfermedad originaria. o los paraliza. Del mismo modo. que ella misma ha sido compelida a formar. continuas y repetidas. Pero en modo alguno es éste el caso. la fuerza vital se ve forzada a resistir tales agresiones y procura: alterar dinámicamente a los delicados órganos internos que tan despiadadamente están siendo agredidos o bien reconstruirlos materialmente de modo que resulten invulnerables a esas violentas acometidas. en aquellas personas cuya piel está frecuentemente expuesta a ser deteriorada por labores rudas. Puede suponerse que debido a las agresiones indirectas. pues persisten. En los organismos en los que todavía resta suficiente poder vital (pero.

puede la fuerza vital alcanzar resultados positivos aunque imperfectos en una empresa que es casi creativa. con tanta naturalidad como si fuera por milagro.vital todavía enérgica y que haya sido en gran parte liberada de su psora. con frecuencia durante años. es decir. por el verdadero método. pero nunca prometer total recuperación. Preciso es que en primer término se extingan las múltiples enfermedades crónicas medicamentosas que prevalecen en tan vacilante estado (lo que quizá pueda ser logrado al cabo de varios meses de estadía en el campo y prescindiendo casi en absoluto de medicamentos). su deber sería desistir de inmediato de todo tratamiento). si se trata de personas prominentes y adineradas. cuando el tratamiento antipsórico haya comenzado. en consecuencia. aunque en realidad lo sean por acción de la fuerza vital. por cierto.* Triste experiencia espera al joven médico homeópata que confíe en cimentar su prestigio intentando curar tales casos de enfermedad que. las enfermedades más temibles de cualquier tipo. Porque ¿quién podría encontrar algún remedio adecuado para dolencias que han sido producidas artificialmente por conjunto tan heterogéneo de medicamentos impropios y enérgicos ? La fuerza vital debe primeramente prevalecer y después podrá reconstruir cuanto haya sido estropeado compulsivamente. aun cuando el poder vital no haya sido agotado totalmente (que es lo que suele ocurrir. La experiencia prueba diariamente que cuanto más celo ponga el alópata al tratar enfermedades crónicas (a menudo extremando cuidados. lo que requerirá algún tiempo previo al momento en que pueda el médico consciente ver clarificada ante sí alguna enfermedad que sea similar a la originaria y. laboriosidad y paciencia). por obra de remedios antipsóricos y son reemplazadas por buena salud permanente. no llegan los servicios del médico corriente-se curan en corto tiempo. si éste jamás se arrogó el poder de influir directamente sobre defectos orgánicos? En casos así el médico debe hacer frente a algo que no es natural. que no hayan sido distorsionadas por la ignorancia médica. tanto más su malpraxis arruinará la salud y la vida de sus pacientes. Por ello es que sólo puede prometer la mejoría luego de lapso considerable. seguramente han degenerado en . haya mejorado su modo de vivir y la dieta haya sido regimentada. porque si así fuere. ¿cómo podrían ser transformadas en salud así fuere por el mejor método de curar. En consecuencia.* * Inversamente. estar en condiciones de combatirla. que no es verdadera enfermedad psórica. como es posible observar en familias de labradores y también de jornaleros-hasta quienes. Estas anormalidades impuestas a los pacientes. únicamente bajo circunstancias favorables externas y al cabo de cierto lapso considerable. o bien deberán ellas extinguirse en apariencia espontáneamente.

En estos casos un médico más inteligente. si no intervienen otros impedimentos como los ya mencionados. con frecuencia. estropeados por sus adinerados padres. fracasará pese a todo su empeño! Otro impedimento similar para la curación de enfermedades crónicas muy avanzadas es dable encontrar. circunstancia que puede haber llevado a algún médico insensato a prohibirles toda relación sexual. Pero cuando no están presentes los obstáculos* casi insuperables que se han mencionado respecto de la curación de las muy numerosas enfermedades crónicas.monstruosidades debido a la masiva malpraxis alopática. Por cierto que en estos casos es posible alcanzar la curación. aun cuando hubiera recuperado el paciente su moral. quienes facilitan su extravío por abundancia de lo superfluo y lo sensual y a quienes compañías viciosas inducen a excesos y pasiones destructivas mediante jaranas. que suele estar latente internamente. es posible encontrar a veces. debilitan a los organismos más robustos y convierten al hombre en espectro. El médico homeópata considerará tales casos con máxima circunspección y reserva antes de pronunciarse sobre si pueden ser curados. Tales vicios. que no estén debilitados en demasía y que no tengan edad muy avanzada. sea el marido o la esposa. tenga salud precaria en tanto el otro disfrute de pleno vigor. garitos y abusos del instinto sexual. cierta resistencia peculiar a la curación. nacidos del menosprecio por la vida y la conciencia. luego de repetidas infecciones y como efecto de consiguientes supresiones de la erupción cutánea. es entonces cuando la psora. y muy particularmente entre los enfermos de menores recursos. mediante el empleo sensato de los remedios antipsóricos pero sólo al cabo de largo tiempo y en pacientes perseverantes y que cumplan con lo que se les prescribe. que tenga en cuenta las circunstancias y considere que el impulso natural ha sido implantado por el Creador. a partir de su estado interno se ha ido convirtiendo. es la represión del instinto sexual en personas núbiles de uno u otro sexo que no hayan contraído matrimonio por causas que un médico no puede eliminar. se transforma en alguna penosa enfermedad crónica que muy difícilmente podrá ser aliviada por remedios antipsóricos debido a la exigüidad del saldo de su fuerza vital así dilapidada y al remordimiento que tanto deprime.* . o entre cónyuges cuando uno de ellos. ruina a la que se agrega la causada por el perverso tratamiento de sus enfermedades sexuales. se abstendrá de vedar tal intercambio y ello tornará curables numerosos estados histéricos e hipocondríacos y hasta de melancolía e insania. gradualmente. y que no es demasiado raro aunque suele no ser tenido en cuenta. la que radica en la fuente misma del mal pues la psora. en una o más dolencias crónicas graves. en la debilidad y agotamiento en que caen jóvenes.* * Un obstáculo adicional para la curación homeopática de las enfermedades crónicas.

no intencionada. como puede ser la supuración pulmonar o. en los casos en que el chancro o el bubón hayan sido extirpados localmente. persistentes (con excepción de las pocas venéreas).Pero hasta en casos tan dificultosos puede evidenciarse la sabia previsión de la naturaleza ayudando nuestros esfuerzos y requiriendo tan sólo que aprovechemos el momento favorable que se ofrece. salvo recomendarle el estudio de los remedios antipsóricos que se agregan a esta obra. gracias a una misericordiosa providencia de la naturaleza. surgen únicamente de la psora y sólo . Ya ha quedado expuesta la transcendental verdad de que todas las dolencias crónicas. si en este estado se contrae nueva infección. puesto que debe aprender a emplearlos inteligentemente para tener éxito en su noble finalidad.* Sin embargo. Porque la experiencia confirma que si surge una nueva erupción de sarna a consecuencia de una nueva infección en un individuo en el que. no sería prudente provocar intencionalmente nueva infección de sarna. inclusive la proveniente de infecciones anteriores y todas sus manifestaciones como dolencias crónicas. puede ser fácilmente curada juntamente con la enfermedad venérea surgida de la infección anterior. debido a infecciones precedentes y erupciones reprimidas. es decir. la psora haya avanzado mucho produciendo cualesquiera enfermedades crónicas. en tanto su chancro no sea objeto de tratamientos locales. por unas pocas dosis del medicamento antipsórico apropiado. lo que ha producido la consiguiente erupción de la enfermedad venérea. lo que suele no ocurrir cuando se ha originado en alguna infección accidental. tan sólo con una dosis de la preparación mercurial más adecuada. será preciso comenzar por ]a psora. puede ser curada casi tan fácilmente como si se tratara de la primera. todas las enfermedades graves. como si el primer chancro estuviera aún presente y siempre que no se hubiera complicado con alguno de los otros dos miasmas crónicos y en especial con el psórico. la última sarna que haya surgido en tanto mantenga sobre la piel su primitiva erupción. Esta nueva infección. gravísimas. Sólo agregaré algunas precauciones. Poco más tengo que recomendar al médico que ejerza el arte homeopático respecto de cómo proceder cuando cura enfermedades crónicas. aun cuando el paciente se prestare a ello (lo que no sería tan factible) simplemente para intentar curar con facilidad la psora inveterada que haya experimentado varias renovaciones. el que curará también a toda la psora. pues en tales casos y de conformidad con lo ya explicado.* * Lo mismo ocurre con la sífilis. porque tratándose de enfermedades crónicas severas que no sean de origen venéreo -y que en consecuencia tengan origen psórica. que ésta no haya sido suprimida. la paralización total de alguna parte del cuerpo-el miasma de la sarna pocas veces encuentra asidero cuando ha sido inoculado artificialmente.

Porque si los síntomas que están ocurriendo ahora como efecto del remedio ya se hubieran presentado antes. porque el paciente sienta algún día moderada cefalalgia o cualquier otro moderado malestar. entonces esos síntomas surgen simplemente debido a la excitación homeopática activada por el medicamento y se trata de síntomas no muy extraños a la enfermedad y que ya han perturbado con mayor frecuencia en alguna época anterior. debe permitírsele como norma que concluya su acción. Es por ello que debe permitírsele que continúe su acción y no se la debe interferir dando otra substancia medicinal. ellos son demostración de que el medicamento está actuando profundamente y que ha llegado hasta la misma esencia de la enfermedad. en la medida de lo posible. Pero si. que ni le pase por la mente que su deber es prescribir de inmediato algún otro medicamento. experimentada sobre el cuerpo humano en estado de buena salud. Por consiguiente. los únicos remedios eficaces a tal fin son los antipsóricos. son banales solamente y no deben ser motivo para interrumpir la acción medicinal. por consiguiente. el médico homeópata cuando trate alguna enfermedad crónica (no venérea) y al considerar cada uno de sus síntomas. la que no debe ser perturbada por la intercalación de otro remedio. diarrea o cualquier dolor moderado. en consecuencia peculiares de tal medicamento y no cabe suponer qué habrán de presentarse durante el proceso de tal enfermedad.pueden ser totalmente curadas cuando sea curada la psora. los remedios cuya acción pura. Pero si los síntomas fuesen diferentes de cuanto hubiera ocurrido anteriormente ellos son. a su totalidad y a toda afección y perturbación que surja con tal enfermedad. así fuere de efecto mínimo. de conformidad con la sintomatología mórbida y haya sido dada en la dinamización adecuada y en la dosis correcta. la medicina antipsórica que le permita alcanzar su objetivo con seguridad. De ningún modo! Cuando la medicina antipsórica haya sido seleccionada. o si se presentare algún dolor de garganta. sea antipsórico o no. por lo que su eficacia continuará en aumento. Y luego de haber seleccionado correctamente el medicamento antipsórico y en tanto esté actuando. que es preciso cambiar de remedio. deberá descartar la denominación con que se la conozca en la patología o en la vida común. luego de esmerada selección de acuerdo a estrictas normas homeopáticas. su acción fuese . habitualmente tales síntomas pasan y se desvanecen sin alterar la acción curativa del remedio. por lo contrario. aunque no en las últimas semanas pero sí alguna vez en las anteriores o en meses precedentes y con igual apariencia. ha exhibido la mayoría de los síntomas que se observan con más frecuencia en la psora latente así como en la desarrollada. por persuasiva que parezca y emplear .

[N. aunque sólo eran del tamaño de las semillas de amapola. quizás recidiven. los que anulan la similitud y así llega a producir una enfermedad crónica disímil que substituye a la primera 14 y que por cierto resultará más severa y perturbadora sin que ello implique que la anterior. tales síntomas falsos podrán continuar por algunos días más.* * Yo he experimentado accidentes de este tipo que llegan a constituirse en obstáculos serios para la curación y respecto de los cuales el mayor cuidado jamás resultará excesivo. Esta agravación homeopática es indicio de que la curación ha comenzado (en lo que concierne a los síntomas que así se agravan) y da certidumbre a este respecto. si esto no bastare para extinguir tan agresiva enfermedad medicamentosa. en caso de que éste no hubiera sido hallado aún. Discite moniti!15* .]14 Esto quedará aclarado en los próximos dieciséis. dieciocho o veinte días de acción del remedio que fuera dado en dosis excesiva y su acción será contrarrestada. la más adecuada posible y por cierto que en dosis muy moderadas. en dosis de cuatro a seis gránulos. La medicina dada en dosis tan grande por cierto que puede llegar a establecer alguna enfermedad que será similar a su acción: dado que el medicamento provoca acción de tal intensidad también desarrollará sus otros síntomas. prescribí Sepia en dosis excesiva: la perturbación fue mayor aún cuando di Lycopodium y Silicea "potentizados" hasta el grado billonésimo. ello será indicio de que la medicina antipsórica no ha sido seleccionada correctamente en cuanto a su homeopaticidad. Tal acción debe ser contrarrestada por medio de algún antídoto y si tal antídoto no fuere conocido. aunque el remedio hubiera sido seleccionado con propiedad de acuerdo a los principios de la Homeopatía y es preciso que se comprenda que ninguna curación puede esperarse de él. ya sea administrando su antídoto o. o hasta ganan en severidad.intensa. ello será indicio de que la dosis del remedio homeopático ha sido excesiva. Pero si estos síntomas originarios que se han agravado persisten durante los días subsiguientes con igual intensidad que al comienzo. el traductor ha creído conveniente subrayar este párrafo. No debe preocuparnos mayormente el que los síntomas habituales se agraven y que se vuelvan prominentes durante los primeros días si. por otro medicamento antipsórico que responda a los síntomas con mayor fidelidad. 14 Téngase presente texto y notas de páginas 199 y 200. Cuando aún desconocía toda la potencia de su poder medicinal. haya quedado extinguida. deberá darse otro remedio. del T. más pronto se extinguirán por completo y en su lugar quedará la acción verdaderamente benéfica. aunque persistan por algunos días más. al C. prescribiendo otra medicina antipsórica. la originaria. sea evidente que declinan. tan homeopáticamente adecuado como sea posible.

entonces y transcurrido cierto tiempo.]15 Cuando la turbulenta agresión provocada por la acción de la dosis medicinal homeopática excesiva se haya apaciguado por acción del antídoto o el posterior empleo de otros remedios antipsóricos. Del primer error ya me he ocupado y sólo corresponde agregar que ningún perjuicio puede derivarse de dar dosis hasta inferiores a las que he recomendado. de conformidad con los síntomas de la enfermedad que deben haber sido investigados cuidadosamente. 3 ø Por apresuramiento. (N. si previamente se ha eliminado de la dieta y del modo de vida del paciente todo aquello que pudiera obstaculizar o contrarrestar la acción de la medicina. lo que equivale a decir en preparación más atenuada. El remedio producirá todos los efectos saludables que de él puede esperarse si tal antipsórico fue seleccionado correctamente.debe investigar previamente todo el estado de salud del paciente. Respecto del segundo error importante que se puede cometer al intentar curar alguna enfermedad crónica: seleccionar un medicamento que no sea homeopático. incurre en él el médico homeópata novicio (y me apena comprobar que muchos permanecen novicios durante toda su vida) por discernimiento insuficiente. la pequeñez de la dosis ofrecerá la ventaja de poder contrarrestar fácilmente la acción del remedio.15"Aprended de la advertencia!". por negligencia o por apego a la comodidad. y si el paciente no perturba su acción violando aquellas normas. luego de sucesivos ensayos. En consecuencia. con lo que podrá la curación proseguir sin demora mediante algún antipsórico más adecuado. Y si llegare a ocurrir que la selección no haya sido totalmente correcta. 2 ø Equivocarse en la selección del remedio. los peores errores en que el médico puede incurrir son: 1 ø Considerar como exiguas las dosis que yo mismo (forzado por la experiencia) debí ir reduciendo progresivamente. al C. ellas han quedado indicadas en cada uno de los remedios antipsóricos. podrá prescribirse nuevamente aquel remedio antipsórico -el que había resultado perjudicial tan sólo por la enormidad de la dosis.siempre que siga siendo el indicado homeopáticamente y siempre que se lo prescriba en dosis mucho menor y en atenuación dinamizada mucho más alta. homeopáticamente. no permitir que la dosis actúe durante su lapso total. Difícilmente podrá disminuirse tanto una dosis como para que resulte ineficaz. del T. la causa interna hasta donde pueda ser rastreada y la causa de la . Además de la conciencia infinita que es preciso poseer y ejercitar para restablecer la salud del hombre afectada por la enfermedad. el médico homeópata -si es que se propone actuar de modo que justifique tal denominación.

alguien que por proceder así se verá en la necesidad de cambiar continuamente los remedios que receta. que sólo puede curar cuando se lo emplea de acuerdo a la exacta similitud de sus síntomas homeopáticos. cubra al máximo posible todo lo observado o. Quien no se tome la molestia de recorrer este sendero en casos de enfermedades críticas y complicadas. pero jamás lo eximirán de su obligación de explorar las enfermedades en sus mismos orígenes.no es digno del título honorífico de homeópata y sólo merece el de chapucero. método totalmente falso y que sabe fuertemente a alopatía. su estado corporal.]16 El tercer error importante en que no debe incurrir el médico homeópata al tratar enfermedades -a cuyo fin jamás puede ser excesivamente cuidadoso ni suficientemente firme. precipitada e irreflexivamente. más todos sus síntomas (ver instrucciones en el Organon). por haber sido tan diminuta no es posible que continúe siendo . que aconsejan seguir este empírico sendero de error! 16 16 Ver nota del Autor al pie de Alúmina. deploro tener que decirlo. su modo de vivir. por similitud. que la pequeña dosis de la medicina antipsórica correctamente seleccionada.es el de apresurarse a dar otro medicamento suponiendo. puesto que en tales exposiciones solamente se mencionan algunos pocos síntomas y sólo deberían servir para confirmar la selección que ya se hubiera hecho de conformidad con la acción pura de los medicamentos.persistencia de su afección. pero jamás para decidir la selección de un remedio. con las vagas indicaciones de los repertorios -lo que le permitirá despachar con prontitud a un enfermo tras otro. para lo cual deberá guiarse por los síntomas peculiares. deberá buscar en "Las Enfermedades Crónicas" así como en la "Materia Médica Pura" algún remedio que. al C. y con gran cuidado. lo más notable y característico. Y hasta autores hay. Este desdichado culto de lo que es fácil y cómodo (en la profesión que más conciencia y cuidado requiere) induce con frecuencia a los homeópatas noveles a prescribir remedios basándose en las propiedades (problemáticas generalmente) que se afirman respecto de su uso ("ab usu in morbis") y que se enumeran en las introducciones de los mismos. del T. en vez de ello se contente. para seleccionar un remedio. poniendo en juego toda su perseverancia y toda su inteligencia y. y para satisfacer este propósito no debe darse por satisfecho con haber consultado alguno de los repertorios ya existentes -negligencia demasiado frecuenteporque estos libros han sido escritos solamente con la intención de proporcionar someras indicaciones respecto de algún remedio al que se deba seleccionar. a lo menos. mental y anímico. descrédito que afecta al arte médico aunque debería quedar limitado al discípulo indigno. [N. hasta que el paciente concluya perdiendo su paciencia puesto que sus dolencias empeoran continuamente por lo que se ve en la necesidad de desechar a semejante agravador de enfermedades. recién entonces. que actuó bien durante algunos días.

durante el periodo en que ha actuado el medicamento. únicamente la experiencia y la observación más cuidadosa podrán decidir cuándo ha llegado ese momento y de los beneficios de proceder así tengo evidencias que se han reiterado a lo largo de mi dilatada práctica y que excluyen toda duda al respecto. pero tratándose de enfermedades agobiantes aquellos resultados no se presentarán con nitidez antes del vigésimo cuarto o trigésimo día. periodo durante el cual la salud fue perfecta bajo todo punto de vista. . al reaparecer el último acceso repetí la dosis. Cuando los síntomas antiguos. Se ha pretendido que el fundamento de esta suposición sea el hecho observado de que alguna vez. el que obstaculizaría el avance hacia la curación. aunque ello signifique numerosos y hasta muchos días* más allá del lapso asignado. hayan aparecido ocasionalmente los síntomas mórbidos cuya erradicación se procura. su acción se prolongó durante tal lapso). surjan nuevamente durante algunos días o recrudezcan perceptiblemente.* Quien a este respecto refrene su impaciencia alcanzará su objetivo con mayor seguridad y precisión. que habían sido eliminados o disminuídos notablemente por la última medicación y desde luego por las precedentes. La experiencia destierra absolutamente tal suposición y enseña precisamente lo contrario: que no hay medio más rápido ni más seguro de lograr la curación que el de permitir que el antipsórico bien escogido continúe actuando durante todo el lapso en que la mejoría sea evidente.es posible que se presente alguna agravación homeopática moderada de una hora o quizás de medio día de duración. posteriormente reapareció el acceso con alguna intensidad. En tales casos es probable que la dosis concluya su acción favorable alrededor del día cuadragésimo o quincuagésimo y antes de que tal plazo se cumpla sería insensatez administrar otro medicamento. debamos apresurarnos a cambiarlo por otro a fin de lograr la curación más rápidamente. habiendo disminuido ya a tal dolencia en intensidad y duración y habiendo ganado en extensión las pausas intermedias. Más aún. entonces habrá llegado el momento de dar otro medicamento de máxima homeopaticidad.eficaz luego de ocho a diez días. No por ello dejarán de producirse los buenos resultados que se esperan. que jamás se piense que en cuanto haya transcurrido el tiempo de acción asignado al remedio. lo que justificó otra dosis y en esta oportunidad la pausa se extendió por siete años. lo que hizo que los accesos cesaran durante un centenar de días (y por consiguiente. Pero cuando el remedio ha sido seleccionado de modo homeopáticamente correcto y está actuando bien y eficazmente -lo que puede ser observado ya al octavo o al décimo día. * En cierto caso en que Sepia resultó ser el antipsórico de perfecta homeopaticidad respecto de cierto dolor peculiar de cabeza que se presentaba en ataques repetidos. demorando así prudentemente prescribir otro remedio.

homeopáticamente seleccionado. es regla general que un medicamento antipsórico administrado en caso de enfermedad crónica. en sus órganos y en sus funciones increíblemente delicados y complejos. Sulphur. sin interferirlo y hasta más tiempo aún en tanto continúe mejorando perceptiblemente. produciéndose fluctuaciones en tanto dura el tratamiento de esas enfermedades que tanto se prolongan. si el remedio antipsórico fue correctamente seleccionado en cuanto a su homeopaticidad y la dosis fue moderada. comprenderemos cuán natural es que durante la extensa acción de una dosis de medicamento antipsórico. cuarenta y cincuenta días. En consecuencia. Y a la inversa. medicinas que en el cuerpo sano han mostrado acción duradera (como Belladonna. aunque sea con lentitud. * No obstante. sino que la favorecen.Si consideramos ahora cuán fundamentales cambios debe efectuar el medicamento por todo el organismo viviente. éste actúe sobre el organismo una y otra vez. se presentarán con más frecuencia y más intensidad. que como parásito invade y se entrelaza en la trama de nuestra economía vital -pueda ser erradicado y así restituida la salud. continúe su acción durante mayor tiempo cuanto más prolongada y tediosa sea la enfermedad. estos ataques serán cada vez más raros y más débiles en tanto continúe su acción. en detrimento del paciente. serán únicamente agravaciones homeopáticas que no impiden la curación. el cuadro general a juicio de quien observe profundamente. habrá períodos de media hora hasta de varias horas de duración en que el caso parecerá haberse agravado. La experiencia enseña que cuando la mejoría se ha mantenido durante varios días. veinte o veinticuatro días posteriores a la ingestión del medicamento antipsórico. que no deben ser perturbados ni obstaculizados por algún otro remedio. antes de que un miasma crónico -tan profundamente arraigado como la psora. puras y grandes. etc. el médico debe permitir que el remedio antipsórico actúe durante treinta. puesto que no son más que asaltos renovados y benéficos* que sufre la enfermedad y ellos pueden exteriorizarse hasta los dieciséis. tratándose de enfermedades crónicas. Estas verdades. serán cuestionadas durante años y hasta por los mismos médicos Homeópatas y no llegarán a ser puestas en práctica debido a la especulación teórica y a las convicciones prevalecientes:17 "Enorme esfuerzo .* * Es de tanta importancia evitar los errores descriptos que hasta parece difícil que los médicos lleguen a considerarlos suficientemente. y en tanto no se presenten síntomas nuevos y severos sino tan sólo renovaciones de las afecciones primitivas y se mantenga la mejoría.* En consecuencia. Arsenicum.) actúan rápida y brevemente en casos de enfermedades agudas que recorren velozmente su curso y esos períodos de acción son más breves cuanto más agudas son las enfermedades. pero si la dosis hubiera sido excesiva. porque simultáneamente continuarán los efectos benéficos que resultan de la dosis prescrita.

ni siquiera por aquellos que deberían admitirlo y menos aún por quienes supongan que estoy requiriendo fe ciega. como es el de la dinamización mediante trituración minuciosa y sucusiones? Pero quien se rehuse a permitir que esta evidencia le convenza y. materia aparentemente muerta. Pero si no se las observare con exactitud. He sentido que era mi deber dar a conocer al mundo estas magnas verdades de las que tanto necesita y no me incumbe si a la humanidad le es posible observarlas cabalmente o no. ¿qué podría arriesgar el médico procediendo del mismo modo?). efecto que en modo alguno es posible obtener de otro modo". exactamente como han permanecido sin cura hasta que comencé a enseñar cómo hacerlo Nada más tengo que agregar a lo ya dicho. el milagro del calórico19 inagotable encerrado en la piedra fría y tampoco porqué la fricción lo libera. ¿quién podría arrogarse la capacidad de sopesar las fuerzas invisibles que hasta hoy han permanecido encerradas en el seno de la naturaleza si se llegare a liberarlas de su estado de materia inerte. treinta y hasta cuarenta días y más aún. que nadie se jacte de estar siguiendo mis pasos. asombrosamente pequeñas. y provocar beneficios importantes hasta en el último día de su acción. Pero que el médico cese de razonar si le es imposible admitir que estas dosis. dejará también sin cura a las más importantes enfermedades crónicas. se aparte del sendero que estoy recorriendo luego de muchos años de experiencia nacida de experimentaciones (y. este auténtico teorema 18 difícilmente será tenido en cuenta. de modo que hasta un niño pueda comprenderlas? ¿No sería tontería rehusarse a hacer saltar chispas del granito o del pedernal dado que no llegamos a comprender cómo pueden estos cuerpos albergar tanto calórico o cómo puede ser éste extraído por frotación o golpes de modo que las partículas. pueden actuar no ya por dos o tres días sino durante veinte. que una dosis tan prodigiosamente ínfima de medicamento. por algún procedimiento nuevo. ni espere tampoco buenos resultados. desconocido hasta hoy. salten ígnitas y. sin haber captado. Es únicamente la experiencia la que lo afirma y yo confío en la experiencia antes que en mi propia inteligencia. inmensamente vastas. en modo alguno exijo fe ciega y tampoco pretendo que tal teorema sea comprendido. en consecuencia. cual diminutos proyectiles candentes. ¿Acaso rehusamos reproducir alguna operación útil porque no hayan sido claramente expuestas ante nuestros ojos las maravillosas leyes de la naturaleza sobre las que se asienta el resultado. No obstante. Y también sería igual necedad si nos rehusáramos a aprender a escribir por no alcanzar a comprender cómo un hombre puede . así encendemos el fuego. que libera el golpe dado a tan dura piedra.requiere admitir que algo tan diminuto. Mas. quien no proceda así no solamente habrá dejado sin solución a este magno problema de nuestro arte. comprendido. Es suficiente con que sea un hecho y nada más. enciendan la yesca? Pese a ello. pueda cumplir algún efecto siquiera mínimo en el cuerpo humano y menos aún enfrentarse con esas enfermedades agobiantes. Tampoco yo lo comprendo.

. [N. A ello obedece que este párrafo. al C. subrayado por el Autor. Ésta es norma fundamental en el tratamiento de las enfermedades crónicas.]19 Pero si a estos medicamentos antipsóricos. que podría ser muy útil pero que será administrado con anticipación excesiva y antes de que haya cesado la acción del anterior. el traductor ha considerado justificada su decisión de subrayarlas. El siguiente remedio antipsórico. es administrar otra dosis de la misma medicina. toda interrupción por acción de otro medicamento y prohibe asimismo la repetición inmediata del mismo remedio. Hahnemann para la 6ª del "Organon": S 238: ". al C. pero la última edición de la primera de estas obras es de los años 1835/39 en tanto que la última del "Organon" es de febrero 1842." . haya sido modificado por lo que escribió el propio Dr.comunicar su pensamiento a otro empleando papel. tinta y pluma. Este norma prescribe toda nueva prescripción. en ningún caso podrán ser substitutos del efecto benéfico que se ha perdido al interrumpir la acción del remedio precedente. en tanto sea evidente que tiende a la curación y que la mejoría hace progresos. [N. lo mismo una nueva dosis del mismo remedio que todavía está actuando. y sin embargo enviamos nuestros pensamientos al amigo distante sin haber comprendido ni intentado siquiera comprender semejante milagro psicofísico! ¿ Por qué. del modo explicado que. 20 20"Las Enfermedades Crónicas" puede ser considerada la continuación del "Organon de la Medicina". [N.. del T. ¿por considerar que no comprendemos cómo estas curaciones se logran?* 17 Transcurridos más de 150 años estas amonestaciones mantienen toda su vigencia. Mejor aún. Débese permitir que la acción del remedio apropiado -seleccionado de modo homeopático de acuerdo al caso de enfermedad cuidadosamente investigado en todos sus síntomas. . del T.prosiga y concluya sin perturbación alguna. no se les permite actuar todo el tiempo durante el que pueden hacerlo. hesitar en abatir al peor enemigo de la humanidad.]18 19 Ver nota en la página 111. las enfermedades crónicas. del T.]17 18 Teorema: proposición que afirma o expone una verdad demostrable (S-S). que estaba actuando bien y que difícilmente volverá a ser de utilidad. . el tratamiento íntegro queda inutilizado. observado cabalmente. es el único posible?. lo que puede hacerse sin problemas de acuerdo al reciente descubrimiento sobre repetición de dosis. cuando el carácter de los síntomas no haya cambiado. Por tal razón y por lo fundamental del tema. que han sido seleccionados a conciencia. entonces. al C.

[N. cuidadoso y experimentado. del T.]20 Nada puede desear tanto el médico como ver que la mejoría de su paciente avanza hacia su total cumplimiento. la no medicinal). y también repetir dosis de la misma medicina.. cuando convergen en un organismo. SS 45) dos enfermedades que ciertamente difieran en su índole pero que sean muy similares en sus manifestaciones y efectos y también en las afecciones y síntomas que ocasionen. no pertenecieran a la enfermedad y si el paciente acusare depresión mental. No es excepción que el médico homeópata. y en consecuencia no deberá ser dado nuevamente. durante los últimos cuatro o cinco años todas estas dificultades han sido completamente solucionadas por mi método. si fuere necesario .. 248. 269 y 270 (este último detalla el método). aunque mínima al comienzo pero con tendencia a incrementarse. ni siquiera después de . sólo daño haría al paciente. Y también cuando a la primera dosis de algún medicamento sucediere mejoría repentina y notable de alguna dolencia seria y de cierta antigüedad ello debería hacernos recelar de que el remedio sólo ha actuado paliativamente. diferente a la par que perfeccionando. por ejemplo. manifiesta su continua fuerza curativa y finalmente cura únicamente por haber inoculado determinada infección mediante una enfermedad medicinal muy similar a la enfermedad originaria. por la cual (ver Organon. interferencia cuyos efectos corrientemente requerirá mucho tiempo reparar. La misma medicina que fue seleccionada cuidadosamente puede ahora será dada diariamente y durante meses. seleccionado de modo perfectamente homeopático.era todo cuanto mi experiencia había justificado hasta entonces. la más fuerte que siempre es la enfermedad provocada por el medicamento (ibidem.. (de acuerdo al nuevo método de dinamización que aquí se enseña). 247. a pesar de lo mínimo de la dosis pero de potencia elevada o máxima. continúe ininterrumpidamente durante varias semanas y hasta meses disminuyendo la dolencia hasta producir la recuperación. interrumpirá ese avance de la mejoría y producirá nuevas dolencias." Nota 132: "Lo que he dicho en la 5ª edición del "Organon" . que llega a doblegar a ésta en virtud de determinada acción propia de la naturaleza misma. entonces la dosis de la misma medicina que hubiera sido dada poco después de la precedente. Pero si la dosis de algún medicamento desarrollare efectos desfavorables. A fin de que este proceso resulte inteligible podemos formular una hipótesis no improbable: que un remedio antipsórico seleccionado con máxima exactitud de conformidad con los principios de la Homeopatía. Léanse SS 246. resultado que no podía esperarse por ningún otro medio y que jamás podrá lograrse tratando con dosis repetidas ni con sucesión de remedios. observe cómo una dosis única del remedio que prescribió. síntomas perturbadores que.. SS 33) aniquila a la más débil. al C. No obstante. sin obstáculo y perceptiblemente. Y es por tal razón que todo nuevo medicamento.

la segunda -por haber obrado la primera.]21 La única excepción que puede admitirse respecto de la repetición inmediata del mismo remedio se presenta cuando la dosis de ese medicamento bien seleccionado. De acuerdo a lo que se expuso en la nota precedente sólo hay un modo en el que es posible repetir dosis de un mismo remedio: el de impartir al frasco donde se ha diluido el remedio cinco. suponiendo estar respaldados por alguna teoría de "estímulos dosificados" o de "pulsos sucesivos" y no reflexionan que si la primer dosis fue perfectamente homeopática.* * Mucho abuso se ha hecho recientemente de la repetición consecutiva de dosis de la misma medicina por parte de homeópatas inexpertos que han considerado conveniente insistir. casos hay que constituyen excepción a esta norma. más aún. parece evidenciar empirismo negligente y no ser digna del médico homeópata. Extraño es que esto ocurra tratándose de enfermedades crónicas. pero suele observarse en enfermedades agudas y en esos casos de enfermedades crónicas que alcanzan estados agudos. S 247... incluso agravarle más de lo que estaba". 21* 21 A pesar de la terminante sentencia desfavorable que pronunció el Autor hace siglo y medio y de lo expresado en las pp. práctica que hasta ha llegado a ser recomendada en comentarios periodísticos. pues éste jamás consentirá en prescribir. ocho o diez sucusiones que aumentarán su dinamización.haber intercalado otros remedios. sin reflexionar. al C. prescindiendo de nuevos exámenes del enfermo.y a no puede serlo y menos aún las subsiguientes. Cuando a criterio de algún observador muy sagaz sea evidente que han cesado de disminuir los síntomas peculiares de la enfermedad que está siendo tratada transcurridos catorce días. del T.) [N. pero no es conveniente que el homeópata novicio se aventure a descifrarlos. 199/200. de modo que la perceptible mejoría que se había iniciado se haya detenido sin que se advierta . benéfico y adecuado bajo todo concepto y que ha dado principio a la mejoría. cesa muy pronto en su acción. todavía hay quienes prescriben dosis repetidas de igual dinamización. (Organon. se agota rápidamente y el proceso curativo se detiene. diez. siete y hasta menos aún. repetirla con frecuencia a fin de curar más rápidamente. una nueva dosis del remedio sin previamente haberse convencido de su utilidad. ni en que se tome. con la misma medicina que en un comienzo hallaron homeopáticamente adecuada y que entonces resultó benéfica y. pues "el principio vital no acepta tales dosis sin variación y las resiste". sin considerar cuán nociva puede resultarle tal repetición. Sin vacilación puedo afirmar que tal práctica de suministrar al paciente varias dosis de la misma medicina de modo) que pueda tomarlas a intervalos breves. Sin embargo. La repetición de dosis iguales de un remedio "pueden enfermar (al paciente) .

podría darse luego en la 24ª y quizás. en diferente grado de potencia dinámica. la primera dosis atenuada puede también ser disuelta en cuatro onzas aproximadamente de agua. por lo que el remedio dado continúa siendo íntegramente homeopático. de modo que la Potencia X. etc.* Cuando el remedio haya sido así modificado. pero con la modificación señalada. múltiplos de 3. en cuyo caso puede ser benéfica otra dosis del medicamento que ya se dio. Hahnemann expresó las potencias medicinales (tanto las centesimales cuanto las "cincuentamilesimales" adoptadas posteriormente) mediante números romanos. por tal proceder. de modo que pueda lograrse. del T. El Dr. la fuerza vital del paciente tolerará más fácilmente ser afectada otra vez por el mismo remedio. aunque admitió el empleo de números arábigos adoptando al efecto los exponentes indicativos de la cantidad de veces que 100 debe ser multiplicado por sí mismo. o también l/X. a los que se remite al lector. en cantidad igualmente mínima pero. todo cuando puede esperarse de dicho medicamento en tal dolencia. Esto ha quedado de manifiesto en la nota del Autor que motiva este comentario. puede ser designada como trigésima. [N. 22 Téngase presente que la dosis de cualquier medicamento ha podido ser contrarrestada y anulada inadvertidamente por algún error grave en el régimen del paciente.la que culmina en la Potencia X luego de ser sometido el medicamento a treinta procesos sucesivos de atenuación 1:100. que es lo que efectivamente ocurre en el proceso de preparación de estos remedios.perturbación mental alguna ni aparición de otros trastornos sintomáticos. al C. en la 12ª y en la 6ª. entonces y sólo entonces es posible que sea necesario dar una dosis del mismo medicamento. repetirlo. donde puede observarse que las potencias sugeridas son.]22 ** Cuando el médico esté seguro respecto del específico homeopático que debe prescribir. 30ª o 1/30. Ello ha quedado explicado en la nota del Autor de la página 282/3 e ilustrado en el anexo "Potencias Homeopáticas Centesimales Hahnemannianas". dar de beber de inmediato un tercio luego de agitar y las porciones segunda y tercera en los días subsiguientes . para mayor seguridad. o útil. en todos los casos.* 22 La preparación de remedios que se describe en "Las Enfermedades Crónicas" es la centesimal (Hahnemanniana) -ver páginas 269 y siguientes. Llama la atención la inteligente coincidencia del término "potencia" en su sentido de poder medicinal con el de "potencia" en su sentido matemático: el producto que resulta de multiplicar una cantidad por sí misma una o más veces. posteriormente y si la enfermedad crónica hubiese asumido carácter agudo.** * Por ejemplo: si en un principio se hubiera dado la potencia 30ª quizás sería ahora el caso de dar la 18ª y si aún se considerare necesario.

* * Por supuesto que el paciente de sarna. será muy raro que ello sea necesario tratándose de enfermedades crónicas. dado que ya disponemos de remedios antipsóricos en abundancia. será posible escoger otro remedio antipsórico que se adecue homeopáticamente al caso ya modificado. también podrá intercalarse una dosis de Nux Vómica o una de Mercurius. deberá abstenerse de toda aplicación externa. de modo que en cuanto el remedio bien seleccionado haya completado su acción y ante algún cambio de síntomas. en tanto dure el tratamiento.pero cada una de éstas deberá ser agitada nuevamente a fin de incrementar la potencia. los remedios antipsóricos restantes rara vez podrán ser empleados con beneficio en dosis repetidas de inmediato. por innocua que parezca.* Con excepción de Sulphur. Pero esta repetición únicamente corresponderá cuando la dosis precedente haya agotado totalmente su acción (seis. Hepar Sulphuris y Sepia en algunos casos. el que también deberá ser dado en potencias diferentes. Verdaderamente. es decir. será casi siempre necesario repetir. puesto que así se aproxima a la naturaleza del desorden agudo. pero entonces. por lo que requiere remedios en dosis más frecuentes que cuando ha permanecido sobre la piel durante algún tiempo. algún cambio en la imagen total de la enfermedad. con la ventaja de que ello redundará en mayor rapidez y seguridad de la curación que si asumiéramos el riesgo de prescribir el medicamento anterior que ya no es totalmente adecuado. No obstante. será conveniente en tales casos intercalar entre las dosis de Sulphur puro una pequeña dosis de Hepar Sulphuris Calcareum. que frecuentemente se han originado en algún deficiente tratamiento alopático. solamente a continuación de una dosis previa de Mercurius. que por ello quedará modificada. Es de este modo como el medicamento parece desarrollar acción más profunda en el organismo y apresurar el restablecimiento en pacientes vigorosos que no sean excesivamente sensitivos. en casos muy complejos y prolongados. .** Recurramos a un ejemplo: la erupción de sarna recientemente surgida es una de esas enfermedades que a más breve plazo permite la repetición de la dosis (Sulphur) y que la permitirá con tanta mayor frecuencia cuanto menor sea el plazo transcurrido entre la infección y el comienzo del tratamiento. Con frecuencia y de acuerdo a las circunstancias. una dosis de Sulphur o de Hepar (según los síntomas) aun a esos pacientes que han sido previamente medicados con grandes dosis de Sulphur o sometidos a baños de azufre. ocho o diez días después) la nueva dosis deberá ser tan minúscula como la precedente fue y deberá ser dada en diferente potencia. No obstante y en atención a algún leve cambio de síntomas. de tiempo en tiempo y durante el tratamiento. como lavarse con jabón negro. en caso de que se requirieren varias dosis con el transcurso del tiempo.

En casos como éstos no es posible que otro medicamento traiga beneficio alguno. Es éste error frecuente en que incurre el médico homeópata al tratar casos graves de enfermedades crónicas. a la más mínima dosis adicional. rodillas y piernas y. y de que no ha investigado a fondo los principales síntomas del caso. hombros. Si llegare a ser necesario. finalmente. Uno o más de estos glóbulos medicados. ninguna exhibe sus efectos. Es entonces cuando el paciente cae en tal estado de irritación en que ninguna medicina puede actuar. puede ser comunicado al paciente. brazos. Por medio de tal inhalación el poder de la medicina "potentizada". en cualquier grado de intensidad. este proceder puede ser repetido. aun cuando fueren de tamaño mayor. Parece insuficiente toda prevención que al respecto pueda efectuar. * hasta que el poder de respuesta del paciente está a punto de consumirse. se podrán guardar en el frasco del que se va a inhalar y permitiendo que las inhalaciones del paciente sean más intensas o más extensas. * Todo aquel que hubiera nacido desprovisto del sentido del olfato o que lo hubiera perdido a consecuencia de alguna enfermedad. El periodo de acción de la energía de esta medicina "potentizada" introducida mediante olfacción y que se ha diseminado por tan extensa superficie como es la de las fosas nasales y los pulmones. tal remedio estará contenido en un frasco cuya boca se mantendrá cerca de las fosas nasales del paciente y éste hará tan sólo una momentánea aspiración. es igual a la de la dosis masiva ingresada por boca e istmo de las fauces. pero cambiarlos repentina y frecuentemente es indicio de que el médico a ninguno seleccionó correctamente. manos. de extinguirse. pueda no producir efecto alguno si el tratamiento ha sido llevado con cuidado. pero aún más frecuente es que se apresure en casos de enfermedades agudas y muy en particular cuando está vinculado afectivamente al paciente.En casos de enfermedades crónicas es corriente que se necesiten varios remedios antipsóricos. yo jamás lo experimenté. haciendo que el paciente practique olfacción* de un glóbulo diminuto que haya sido humedecido con el medicamento seleccionado en potencia elevada. de manera homeopática. aunque sí puede proporcionarlo algún pase mesmérico desde la coronilla de la cabeza (sobre la cual ambas manos extendidas deberán descansar durante un minuto aproximadamente) y luego descender lentamente a lo largo del cuerpo pasando por sobre garganta. puede esperar que la acción del medicamento sea igualmente eficaz al inhalar la imperceptible . suavizada.* La dosis de la medicina homeopática puede también ser atenuada. paso que es previo al de prescribir nuevo remedio. la dosis podrá ser incrementada en un cierto respecto de la mínima ya mencionada. * Considero imposible que cualquier dosis de medicamento homeopáticamente "potentizado". sobre los pies y sus dedos.

y en cuál de ellos está contenida? Si llegare a enterarse de cuál es el que contiene al medicamento -del que tanto espera. contenidos en frascos bien cerrados retienen su poder medicinal sin disminución alguna durante muchos años.** Y dejo aquí constancia de que el azúcar de leche así empleada. puede ser cambiado de inmediato. aunque el frasco fuere destapado muchas veces con el propósito de inhalar y siempre que el frasco fuere preservado de la luz solar y del calor. el que de inmediato actuará sobre los nervios proporcionando asistencia.emanación (que procede de la medicina y está contenida en el frasco) por cualquiera de sus fosas nasales. con frecuencia continuará por algún tiempo más. De esto se deduce que los nervios que sólo poseen el sentido del tacto reciben la impresión sanativa e infaltablemente la comunican a todo el sistema nervioso.con frecuencia su imaginación le jugaría a engaño. la que llevaría escrita la debida correlatividad numérica. Tampoco el médico homeópata puede prohibirle al nuevo paciente crónico que tome diariamente un poco de remedio en polvo.* Tales glóbulos medicados. de modo que su acción resulte exactamente proporcionada a la necesidad de extinguir la perturbación ocasionada por el contratiempo. ¿no redundará en su beneficio ignorar si hay dosis medicinal en el polvo de cada uno de los días. es verdadero don de Dios. Si el médico homeópata me preguntara por el mejor proceder durante los días de interrupción impuestos por el contratiempo y frente a los requerimientos del paciente que todos los días solicitara continuar con su medicación. suelen obstaculizar e interrumpir el tratamiento de las enfermedades crónicas. graduando así su intensidad. y se procurará que su acción ni profundice ni se extienda más de lo requerido. como lo obtienen los que disfrutan de tal sentido. subsiste aún enorme diferencia entre esto y las numerosas dosis medicinales de los alópatas. en mala hora. Durante esta ingestión diaria de remedio en polvo. le respondería brevemente que para cada día y a la hora habitual prescribiera una dosis de azúcar de leche. así sea nocivo. Este método de medicar al paciente por olfacción del remedio dinamizado presenta grandes ventajas en los múltiples contratiempos que. * procurando mantener la continuidad del tratamiento y evitar toda perturbación al mismo. aproximadamente tres granos. Cuando el contratiempo haya sido subsanado con prontitud máxima. con lo que sólo un mínimo será demorado el tratamiento de la enfermedad crónica.*** * Ningún hábito inveterado. Pero la dosis de la medicina inhalada deberá ser la adecuada a la interrupción mórbida. la acción así interrumpida del remedio antipsórico que había sido tomado previamente. percibiría síntomas imaginarios y viviría en continuo desasosiego . El paciente recibirá el antídoto requerido por el contratiempo mediante inhalación. haciéndole imaginar sensaciones y cambios en su organismo que no son reales. controlada y ante la intimidación de que es objeto el paciente inocente por obra de los calumniadores del verdadero arte médico.

[N. meramente nutritiva. los que fueron triturados dieciocho veces durante seis minutos por vez y raspados igual cantidad de veces durante cuatro minutos mediante espátula de porcelana. no vivirá a la espera de efectos adversos y serenamente advertirá los cambios que realmente se presenten en su estado. Podemos consumir como alimento cantidades considerables de azúcar de leche pura. ello no afectará la firmeza de su confianza.*** . Habida cuenta de esto. pudiera desarrollar efectos medicinales. lo mejor es que diariamente tome su polvo.mental. y con ellos procedí a triturar un centenar de granos de azúcar de leche dividido en tres porciones de treinta y tres granos. 23** 23 Es evidente que el Dr. sin saber si en todos hay medicina o tan sólo en algunos. ver "Prefacio del autor al Quinto volumen" y también "Organon". en el que el vitrificado hubiera desaparecido por restregadura posterior. o de ambos. de la porcelana del mortero (sílice) y que "potentizado" por la misma trituración se convirtiera en Silicea intensamente activa. texto y nota de la página 252. nuevo. del de ayer o de anteayer. pues tal recurso es lo único justo y razonable. Pero éste es un temor infundado. cuatro o siete días. SS 264. vano y puedo afirmarlo por haber efectuado experimentos a conciencia. conclusión a la que llegué experimentándola en personas extremadamente sensitivas. o de la sílice. tomé un cuenco de trituración. a fin de desarrollar por obra de esta intensa trituración de tres horas de duración algún poder medicinal. Ver. personalmente. además. no procesada. prepara y suministra sus remedios. irá ganando en ecuanimidad (pues la experiencia será su maestra). del T. al C. sin que ello produzca cambio alguno en la salud y lo mismo si el azúcar hubiera sido triturada. así no estará a la expectativa de la acción del papel de hoy. según lo prescripto. Pero mi preparación resultó tan inerte y medicinalmente inactiva como es el azúcar pura de leche. sin posteriores reparos.]23 *** Ha habido puristas ansiosos que llegaron a recelar de que hasta el azúcar de leche pura o transformada por trituración continuada. de porcelana. conjuntamente con un majadero de mortero. Pero a fin de destruir simultáneamente los recelos surgidos en algunos hipocondríacos de que a causa de la sostenida trituración del azúcar de leche-ya sea aisladamente o durante la dinamización de los medicamentosalgo podría desprenderse. noticiando a su médico de lo real únicamente. por frotación. también nuevo. Pero si diariamente tomare una dosis y no advirtiera perturbación alguna de su salud. Hahnemann sólo ha admitido tal recurso cuando el médico es quien. ya fuere del azúcar de leche. 268 271 y nota 157. con haber recibido tal dosis de azúcar de leche cada dos.* ** Los pacientes crónicos que confíen firmemente en la honestidad y la aptitud de su médico quedarán conformes.

es de aquellas propensas a la acción alternativa 24 será posible que cuando la agravación por esta dosis se presente. a fin de continuar con la curación.Estómago recargado: será remediado mediante ayuno. que pareció aliviar tanto.]24 En casos como el mencionado también podremos emplear con buen resultado. etc. Si la medicina que así resultó antipática de inmediato. lo que ocurrirá en pocos días más. como contrario. oportunidad en que deberá darse un medicamento antipsórico. . Tal efecto engañoso demuestra que el medicamento actúa aquí enantiopáticamente. de administrar otra medicina que sea más adecuada homeopáticamente. del T. o espasmos tónicos o clónicos. Tan pronto como esta engañosa mejoría comience a tornarse en agravación. es decir.Desorden estomacal después de comer que provoca regurgitación y mayormente náuseas e inclinación al vómito: mediante Antimonium Crudum en dinamización elevada. Enumeraré a continuación algunos de los contratiempos que temporariamente perturban el tratamiento y los remedios que pueden ser de utilidad en tales casos. .Desorden gástrico provocado por ingerir carnes enjundiosas. como si fuera por arte de magia. S 251. o como paliativo y que durante los próximos días no podemos esperar de tal remedio sino alguna agravación de la enfermedad originaria. intensos. es decir ingiriendo un poco de sopa liviana en lugar de la comida habitual y un pocillo de café. característica que ya he podido advertir en Ignatia. de modo que el paciente casi inmediatamente después de tomar la medicina suponga que ya está libre de padecimientos. respecto de los malestares que a los pocos días suceden al remedio antipático. . (N. una segunda dosis del mismo remedio pueda producir lo contrario y proporcionar así mejoría duradera. alguna de las medicinas incluidas en la considerable lista expuesta en la "Materia Médica Pura". Será muy raro que tal remedio enantiopático haga algún bien en lo futuro. al C. en el "Archivo del arte curativo homeopático" o en los "Anales". en particular por comer cerdo: será tratado mediante ayuno y Pulsatilla. síntomas agobiantes como son dolores inverados.. 24 Ver "Organon". que ya se ha restablecido y se sienta como transportado al paraíso. seleccionado homeopáticamente. . cuando no se dispusiere de él. Puede proseguirse con ellas durante algunos días hasta que la enfermedad de la psora retome su curso de rutina.Cuando el remedio elimine total y rápidamente. en casos tales no debemos guardar esperanzas ilusorias de que el remedio haya sido seleccionado correctamente o de que el paciente avance hacia la curación de su enfermedad crónica. habrá llegado el momento de dar el antídoto o. continuos.

Si el agravio es acompañado de indignación. pero Rhus Toxicodendron con mayor seguridad. . Acompañada de celos: Hyoscyamus. .Temor: cuando la medicina pueda ser dada al instante y en particular cuando el terror provoca acobardamiento: jugo de amapola (Opium). Cuando sucedan accesos de sofocación: Ipecacuanha. Durante el tratamiento de enfermedades crónicas mediante remedios antipsóricos. . . . profunda mortificación interna (se arroja cuanto se tiene a mano): Staphisagria. . o bien aplicaciones continuadas durante horas.Agravio: que provoca irritación. Si provocó abatimiento: semillas de Ignatia. enardecimiento. . o cuando al temor se sumó agravio: Aconitum. acompañada de aflicción serena: Ignatia. en casos de enfermedades epidémicas o de enfermedades intermedias ("morbi intercurrentes")25 que .Resfriado. . . Cuando hay dolores como consecuencia: Coffea Cruda.Debilidad por pérdida de sangre o de fluidos: China. frialdad y resfriado: Bryonia Alba.Esguinces y luxaciones: Arnica a veces. Seguido de coriza y pérdida del sentido del olfato y del gusto: Pulsatilla.Nostalgia profunda con enrojecimiento de mejillas: Capsicum. . silenciosa: Colocynthis. frecuentemente necesitaremos recurrir al otro grupo de medicamentos.Contusiones y heridas producidas por instrumentos embotados: Arnica. a permanecer dentro de la vivienda): Nux Vómica.Quemaduras de la piel: Compresas de agua mezclada con dilución muy dinamizada de Arsenicum. Si la ayuda puede ser prestada sólo con posterioridad.Enfriamiento del estómago por ingerir fruta: olfacción de Arsenicum.Indignación con mortificación interna.Resfriado agudo (que haga aconsejable guardar cama o a lo menos.. Cuando se presenta diarrea como consecuencia: Dulcamara. seguido de dolores e inclinación al llanto: Coffea Cruda. los que no son antipsóricos. cólera. Cuando sucedan fiebre y acaloramiento: Aconitum. Si además del agravio hay frialdad y enfriamiento del cuerpo: Bryonia. violencia: Chamomilla. . de alcohol calentado a bañomaría. .Desarreglo estomacal acompañado de fiebre gástrica.Malestar derivado de bebidas alcohólicas: Nux Vómica.Contrariedad sentimental. .

tos convulsa. alguno de los dos Carbo." (Ch-L) ( P). tanto en sus accesos como en sus apirexias (consultar: Von Boenninghausen. sarampión. o bien Capsicum únicamente. bastando con que resulten homeopáticas respecto del cuadro total de síntomas de la fiebre reinante. Cina sola o alternada con Capsicum. sal Ammoniacum. 1833. Pero también insistimos en que si la enfermedad no es excesivamente severa. * Es corriente que estas enfermedades epidémicas intermedias se presenten como fiebres (por cierto que no estoy aludiendo a los miasmas constantes: viruela. o Spigelia. 26 Las fiebres intermitentes se presentan casi todos los años en forma algo diferente. Munster bei Regensberg) pero con la casi invariable excepción de Cinchona. intermitentes. Fiebres hay de diversos tipos: agudas y continuas. o Acónito con Ipecacuanha. aunque por tal causa deban perderse varias semanas en los casos peores. en tanto dure el tratamiento de la enfermedad epidémica que también haya hecho presa de nuestro paciente (crónico). distanciadamente remitentes. 27 Desde que llegué a descubrir cómo curar enfermedades y males crónicos eliminando homeopáticamente su raíz psórica. limitándome a decir aquí que el tratamiento antipsórico deberá ser discontinuado totalmente durante algún tiempo. alternando con Nux Vómica. disentería. Opium. en otro Belladonna. del T. Pulsatilla. En cierto año requieren Arsenicum. en pocos días. Menyantes Trifoliata. corrientemente intermitentes. perturbando no sólo el tratamiento mas también interrumpiéndolo durante lapso que puede ser extenso. porque ésta únicamente puede suprimir su "typus" 28 cuando es administrada en dosis enormes y en forma concentrada (como quinina) y así la enfermedad es substituida por la caquexia propia del .suelen presentarse por causas meteóricas o telúricas y que atacan a nuestros pacientes crónicos. 25"Intercurrente (del latín 'inter' = entre y 'currente' = que corre): Enfermedad que surge en el curso de otra enfermedad. Por cierto que he de considerar útiles todas las medicinas no antipsóricas. En casos tales será preciso emplear los otros remedios. "Versuche ainer homoopatischen Therapie der Wechselfiebers". Natrum Muriaticum. difieren de año en año en su característica y en sus síntomas.). etc. [N. al C. he hallado que las fiebres epidémicas. su curación específica. por lo que casi todos los años requieren una medicina diferente para lograr.]25 El médico homeópata inteligente muy pronto se dará cuenta del momento en que sus remedios han completado la curación de la enfermedad intermedia. Arnica sola o alternada con Ipecacuanha. Calcárea Carbónica. en otro Antimonium Crudum. * oportunidad en que se reinicia el curso peculiar de la enfermedad crónica (psórica). el ya citado método de medicar por olfacción de un glóbulo humedecido suele ser ayuda suficiente y así se acorta notablemente el periodo de la enfermedad aguda. pero no he de entrar en tal tema.

por su misma naturaleza. (Ch-L). (Ch-L). en una o dos dosis atenuadas. difícil de curar. del T. algo diferentes. hasta que cese la mejoría que uno u otro haya proporcionado y entonces dar . el medicamento no antipsórico que haya sido homeopáticamente seleccionado como el más apto para la epidemia de ese año. nota 128). hallará . En todos los pacientes afectados por fiebre intermitente la psora está . En la descripción que sigue el Autor parece referirse a la gripe. en los casos en que corresponda. [N. una vez superado tal trance mediante remedios que hayan probado ser específicos en otros pacientes similarmente afectados.* 26"Remitente (del Latín 'remittere' = devolver). que no logra restablecerlo totalmente a pesar de la dieta apropiada y del régimen de vida estricto. Casi invariablemente el médico . en seguida. El vocablo "grippe" ingresa al idioma francés en 1743. Ver "Organon" SS 235 a 243. aparecerán incidentes de otra naturaleza (corrientemente denominados afecciones secundarias o afecciones subsiguientes) y éstos se agravarán amenazando con volverse crónicos. el médico homeópata procederá con máxima seguridad si prescribe. de modo que el médico homeópata escogerá su remedio antipsórico de conformidad con la totalidad de los síntomas remanentes y en ningún caso se limitará a aquel remedio que era adecuado antes de que apareciera la enfermedad intermedia. al C. Téngase la precaución de dar estas dosis únicamente cuando haya finalizado un acceso. de Hepar Sulphuris en glóbulos pequeños o por medio de olfacción.]27 28 Su característica (ver "Organon". discontinuar): que ocurre con intervalos". los síntomas de la enfermedad crónica originaria siempre reaparecerán. y esto es tanto más probable cuanto más intensa haya sido la fiebre. involucrada en la epidemia. también se hallará que ha quedado afectada alguna otra parte del cuerpo. que aumenta y disminuye a intervalos periódicos". en cada caso. por lo que al comienzo de todo tratamiento de fiebre epidémica intermitente es necesaria una dosis de Sulphur o de Hepar Sulphuris para asegurar y facilitar el restablecimiento del paciente. del T.]28 No obstante. una vez cumplida la curación de esa enfermedad intermedia que predominó. y esperar sus resultados durante pocos días. (China resulta apropiada solamente para las fiebres endémicas intermitentes propias de las regiones pantanosas y aun éstas únicamente pueden ser curadas acabadamente si se la combina con remedios antipsóricos). Ya en los comienzos del tratamiento de toda fiebre epidémica intermitente. al C. Cuando el médico deba atender a un paciente en el que prevaleciera alguna enfermedad intermedia y al que él no hubiera atendido previamente como enfermo crónico. [N. al C.]26 27"Intermitente (del Latín 'intermittere' = cesar.quinismo. [N. del T. una dosis atenuada de Sulphur o. (L-L).

lógicamente no han podido ser curadas. La notable tenacidad de las enfermedades endémicas depende casi exclusivamente de la complicación psórica.* No obstante. subsiste. es denominada por los tratadistas "scabies spontanea" (sarna espontánea). dormida. Es ésta la oportunidad propicia para comentar que las enfermedades epidémicas importantes: viruela. tales secuelas son las innumerables enfermedades crónicas desarrolladas por la psora en incontables formas y que. disentería otoñal y fiebre tifoidea. cuando muere alguno de sus pacientes a consecuencia de su tratamiento inadecuado (lo que es frecuente). Pero este fenómeno posterior a cualquier fiebre aguda no es más que la erupción secundaria a la que tanto se ha aludido en las páginas anteriores. tratándolas acertadamente. etcétera. simple quimera e irrealidad porque. en cuyo caso debió recurrirse a otro antipsórico apropiado. surgiendo de una psora latente en lo interior. sin que hubiera mediado infección previa por el miasma de la sarna. por cierto. El médico alópata declara. dejan tan sacudido e irritado el organismo que en muchos pacientes que parecían restablecidos su psora. del sarampión. Es frecuente que esta segunda erupción abandone la epidermis por sí misma y nunca se ha podido comprobar que haya infectado con sarna a persona alguna. salvo que se las trate adecuadamente con finalidad antipsórica. hasta donde registra la historia. rubéola. cuando han completado su curso y en particular cuando ha faltado el sensato tratamiento homeopático. escarlatina. jamás sarna alguna ha aparecido por sí misma. * Cuando tal erupción es apenas perceptible. se despierta bruscamente irrumpiendo en erupciones similares a la de la sarna* o provocando otras perturbaciones crónicas que alcanzan gran despliegue en corto lapso. si no terminan pronto y directamente concluyen en buena salud (y aun cuando se haya empleado. tos convulsa. un específico homeopático) necesitan frecuentemente ayuda antipsórica que generalmente yo hallé en Sulphur siempre que el paciente no hubiera sido medicado recientemente con algún remedio que contuviera azufre. que estaba latente y dormida. En consecuencia. sarampión. que ha fallecido a consecuencia de las secuelas de la tos convulsa. las fiebres epidémicas y espor dicas y también las enfermedades agudas miasmáticas. luego de haber sido eliminada (puesto que es raro que desaparezca gradualmente) la primitiva erupción de sarna de la piel. Esto se debe al profundo agotamiento del organismo que. o de la psora modificada por las . por ignorarse su origen.homeópata estará enfrentando a la psora que se está desarrollando como enfermedad crónica y ella requerirá ser curada de acuerdo con los principios que aquí se exponen.

pero a fin de convertir tal interrupción en algo definitivo. será preciso curar totalmente a la psora subyacente en lo profundo. del T. una vez que se han trasladado a otra región de clima seco. que atenta contra la vida vigorosa y la salud firme? En tanto la psora esté latente en lo profundo del organismo (y qué frecuente es esto!) habrá de desarrollarse en enfermedades de todo tipo (en particular en aquellas en que el hígado es el órgano afectado) por acción de las emanaciones de aguas estancadas. si se goza de buena salud. de marjales. Las emanaciones de los marjales parecen ser las causas más eficientes para que la psora latente en lo interior se desarrolle* y más aún en los países cálidos. puesto que lo que se requiere es el tratamiento antipsórico. El hombre puede acostumbrarse a vivir soportando temperaturas extremas. en cuanto concierne a todos los aspectos restantes. algo en que se pueda confiar. . nota 79.características peculiares de la localidad (y también por el modo particular de vivir de sus habitantes). De no emplearse con regularidad casi absoluta el método antipsórico de curación que resulte más adecuado. jamás se logrará éxito intentando anular las propiedades letales de esos climas húmedos o en hacer de ellas regiones habitables. (N. al C. como son las variedades periódicas de la histeria y de la epilepsia en sus diferentes modalidades. enemigo hasta hoy ignorado e invicto. pero las dolencias antiguas y aquellas que fueron más constantes e invariables. de suelos húmedos. si no fuera porque es portador de la psora. pasablemente salubres. ya sean de frío o de calor y hasta puede lograrlo con salud y buen ánimo. continúan enfermos a pesar de toda la China que puedan ingerir. son las últimas en ceder y esto sólo se logrará cuando las perturbaciones anteriores hayan desaparecido y la salud. En esos males generalizados que se presentan en forma de accesos repetidos. de modo que con frecuencia los pacientes de alguna fiebre intermitente que se haya originado en región pantanosa. ¿Por qué no habría de aclimatarse también en esas regiones pantanosas como lo hace en las regiones montañosas extremadamente secas. * Cabe presumir que estas emanaciones tienen cierta propiedad que puede paralizar a la fuerza vital del organismo (la que.. es capaz de refrenar a la psora interna que constantemente procura manifestarse) así lo predispone a esas fiebres denominadas pútridas y nerviosas 29* 29 Ver Organon. haya sido restablecida casi por completo. entre las que revistan las afecciones locales persistentes. etc. es posible lograr su pronto cese administrando el antipsórico adecuado. todo lo cual constituye causa segura y hasta inevitable del deterioro de la salud y muy superior en su acción a todo otro poder físico nocivo. que no haya sido agravada por malpraxis médica) son invariablemente los primeros que ceden cuando comienza el tratamiento antipsórico.]29 Los últimos síntomas presentados por toda enfermedad crónica a la que se haya dejado librada a sí misma (es decir.

disminuida por su acción. del T. o por huevo". por lo que deberá ser discontinuado y reemplazado por el que sea apropiado. a fin de que él se entere. con tiempo forma otros. 30 al que. convendrá que los subraye con doble línea. los que en ese día haya sentido por primera vez. pero los síntomas que jamás tuvo. segura y placentera) según dijo Celsus. el paciente puede solicitarlo de su médico con razón y con todo derecho esperarlo si éste es homeópata y cuando esté afectado por alguna enfermedad aguda surgida de causas ocasionales o por . * Como el pólipo de agua. un informe diario en el que subrayará los síntomas simples que se hayan presentado durante el día y que sean repetición de aquellos que sintió hace algún tiempo o quizás mucho tiempo.* Porque si el médico abandonara el tratamiento en este punto y supusiera lo que el individuo corriente (y también el paciente instruido) cree estar en condiciones de afirmar. se desarrollaría gradualmente nueva enfermedad crónica que progresaría inevitablemente. pero deberá seguir tales rastros hasta que hayan desaparecido totalmente.Es frecuente que el enfermo solicite de su médico que le libere en primer término de algún síntoma que le aflige mucho más que los síntomas restantes.* 30"Animal acuático del tipo radiado que suele tener cuerpo cilíndrico en uno de cuyos extremos hay una boca rodeada de brazos o tentáculos. El paciente que haya tomado un medicamento antipsórico y que no vea diariamente a su médico escribir . porque de tal resto de psora. (W).]30 Aquello de que la curación debe ser "cito tuto et jucunde" (rápida. porque el más insignificante remanente guardaría el germen de la antigua dolencia y permitiría su recrudecimiento. Cuando el tratamiento haya avanzado considerablemente la enfermedad. por seccionamiento artificial. comienza a retornar a su estado de psora latente. los síntomas van debilitándose más y más y el médico alerta y observador sólo vestigios de ella podrá hallar. según se explicó en páginas anteriores. No posee órgano alguno de sentido y puede multiplicarse por brotes (renuevos). si aparecen con mayor frecuencia e intensidad. habiéndosele seccionado algunos de sus brazos. al C. pero los aludidos en segundo término. Los síntomas a que se aludió en primer término indican que el antipsórico está alcanzando a la raíz del mal y que SU acción será valiosa respecto de la curación total. estaría incurriendo en grave equivocación. conforme a la naturaleza de las enfermedades surgidas de miasmas crónicos no extinguidos. "que la enfermedad va a desaparecer por sí misma". aparentemente insignificante pero solamente disminuida. [N. indican al médico que el antipsórico no ha sido seleccionado de manera perfectamente homeopática. lo que no es factible. pero se deberá ser benévolo con el paciente que formule tan comprensible pedido.

pero cuando el paciente tenga avanzada edad. ¿su reputación quizá ?. en tanto se administran las fuerzas y la autonomía del organismo.alguna enfermedad intermedia. la enfermedad hubiera sido transformada en incurable). veinte. verdaderamente.sus raíces parásitas en todos los intersticios del complejo edificio de la vida. Las fuerzas de un paciente sometido a tratamiento antipsórico. Las fuerzas aumentan durante todo el periodo de la curación. ¿puede perder algo?* De la curación de toda enfermedad crónica grave que haya prevalecido a lo largo de diez. aun cuando éste resulte prolongado. treinta o más años. deben ir incrementándose a partir del mismo comienzo del tratamiento correcto. tratándose de personas jóvenes y robustas. lo que significa curación pronta. porque sus colegas. sin que llegue a necesitarse de tónicos y los pacientes advierten con júbilo que van recuperándose a medida que su vitalidad va quedando liberada del factor que la corroía. su tratamiento agrava a la enfermedad?. la naturaleza de las enfermedades crónicas no autoriza a esperarla. ¿qué puede arriesgar si. al más sensato régimen de vida cuidadosamente observado por el paciente. ¿es que puede perder algo?. Pero en cuanto respecta a "cito" (rápidamente). el tiempo que requiere la curación puede ser reducido a la mitad. cuyo miasma originario ha tenido tanto tiempo y tantas circunstancias favorables para insertar -por así decirlo. haya llegado finalmente a alcanzar tal trabazón en el organismo que pese al tratamiento más apropiado.* * Unicamente un profesional ignorante irreflexivamente puede prometer la curación de alguna enfermedad inveterada en el término de cuatro a seis semanas. se requerirán mucha perseverancia y tiempo suficiente para destruir a tal pólipo de múltiples tentáculos. también resultará comprensible que toda enfermedad crónica (psórica) inveterada. como invariablemente habrá de ocurrir. por cierto que cuando formula tal promesa no siente la responsabilidad de cumplirla!.. podrá decirse que ha sido rápida si ha sido lograda en un año o dos (lo que sería imposible lograr si hubiera sido maltratada por la alopatía y absolutamente imposible si. no.* * Es inconcebible cómo pueden médicos alópatas afirmar que curan enfermedades crónicas persistiendo en sus tratamientos que sólo debilitan hasta extenuar y tampoco se concibe cómo su falta de éxito no les ha . hasta alcanzar el restablecimiento total de la salud y de la normalidad. que se parecen a él. el mejor tratamiento médico y la estricta observancia por parte del enfermo y de quienes cuidan de él no impedirán que tal lapso sea mucho más extenso.. proceden de igual modo. ¿Puede perder la estimación de sí mismo?. de las que prevalecen por temporadas (las denominadas "intercurrentes") . por exceso de tal tratamiento.

por olfacción pueda ser adaptada al grado de potencia que se persiga ya ha quedado explicado.** 32 Véase en página 293 la solución al problema que plantea la corrupción del agua [N. comenzará a corromperse. cuidando de no beber ni comer algo hasta que haya transcurrido media hora a una hora. antes de ser ingerido.* 31 Es la quina o corteza del quino. una hora antes de dormir. como tónico y febrífugo. al C ]31 El mejor momento para tomar la dosis del remedio antipsórico parece ser por la mañana. Prescribir una misma solución para cantidad mayor de días no es aconsejable puesto que el agua.** * Numerar los papeles correlativamente tiene la ventaja de posibilitar al médico identificar el día en que el enfermo ha tomado su remedio y que así pueda juzgar su acción a partir del informe del día subsiguiente. La "amara"31 al que intercalen y prescriben con la quinina. (DEHA). así fuere por leer. ella deberá ser agitada. "Su amargor es muy tolerable se da a las dosis de 30 a 60 gramos al día en las convalecencias y cuando hay gran debilidad de estómago". hasta que se disuelva. Durante esa hora y por cierto que durante todo el tratamiento. escribir o por mantener conversaciones que requieran concentración. 32 El procedimiento para que cada dosis . o bien deberá ser humedecido con dos o tres gotas de agua sobre una cuchara y ser así ingerido. si se desea que actúe débilmente. calcular. y en mayor cantidad de agua si se intenta incrementar su poder. del T. deberá ser tomado en seco y permitir que se disuelva sobre la lengua. del T. . Si él ordenare que la solución sea tomada en uno. El medicamento contenido en alguno de los papeles numerados* (todos lo estarán correlativamente). al C. luego de tal lapso. lo que favorecerá su recepción por la fuerza vital.* ** Si es propósito que el remedio actúe con mayor intensidad deberá ser revuelto en un poco más de agua. dos o tres días.impedido continuar repitiendo invariablemente sus nocivos tratamientos. esto tiene importancia mayor si el paciente vive lejos de él. temprano y en tanto se está en ayunas. con preferencia a hacerlo por la noche. no repone las fuerzas perdidas y sólo agrega nuevos males. no sólo la primera vez mas también cada una de las subsiguientes. y el médico deberá prescribir entonces la cantidad de la solución que deberá tomarse por vez. se daba en polvo. (N. deberá el enfermo evitar toda excitación y procurará no esforzar su mente inmediatamente después de haber ingerido la dosis.]32 Luego de tomar el medicamento el paciente deberá permanecer en total quietud como mínimo durante una hora lapso durante la cual evitar dormirse (porque dormir demora el comienzo de la acción del remedio). en infusión y también en jarabe vinoso. por lo cual cada porción así agitada adquirirá mayor grado de potencia.

Las mujeres no deberán tomar la dosis de remedio antipsórico poco antes de la fecha en que esperan tener su menstruación ni durante ella. durante la preñez y si fuera posible antes. la propensión tan frecuente hacia las inflamaciones erisipelatosas de mamas y sus abscesos y también las hemorragias uterinas durante la lactancia. lo que es necesario pues ambas constituyen obstáculo insuperable en el avance de la acción curativa de los remedios antipsóricos. y la hidrocefalia.ser tornados favorables por anticipado.* La preñez. peligrosos a veces y hasta fatales -pese a la correcta presentación del feto y al parto normal. el que con frecuencia es de máxima utilidad y hasta necesario en tal condición.: glándula tiroidea) o a mala salud crónica de cualquier tipo. tal origen. su causa en la condición psórica. presenta muy pocos inconvenientes para el tratamiento antipsórico. en todos sus estados. será necesario frecuentemente prescribir en ese cuarto día una pequeña dosis de Nux Vómica por olfacción (un glóbulo diminuto humedecido en dinamización elevada) y luego. así como otros defectos corporales del niño tienen. sino siempre pero sí con frecuencia. Pero en aquellos casos en que la menstruación previa hubiera sido prematura o desusadamente profusa. la dosis podrá tomarse cuatro días o sea noventa y seis horas después de haber comenzado a menstruar. o que dos sucesivas hubieran durado mucho. con seguridad. puede eliminar anticipadamente la incapacidad materna para amamantar y también durante la lactancia prevenir los dolores en las mamas. en el cuarto día al sexto subsiguiente. el antipsórico. Pero si la mujer fuere muy sensitiva y nerviosa convendrá que olfaccione tal glóbulo una vez cada setenta y dos horas después de que hayan comenzado sus menstruos y hasta que se haya restablecido completamente y sin que ello obste a la continuidad de su tratamiento antipsórico.que mediante el tratamiento antipsórico adecuado antes de la preñez o durante ella? ¿Cómo podrían los estados de la matriz. enfermiza de la madre. únicamente el tratamiento antipsórico de la mujer afectada. la que en estos casos reduce específicamente la perturbación surgida por obra del flujo desordenado de los menstruos y así apacigua la excesiva sensitividad y la irritabilidad. que por el tratamiento antipsórico oportuno aplicado durante la preñez? Y hasta la incorrecta presentación de la criatura tiene.* 33"El aborto habitual (definido como aquel que se ha producido tres o más veces consecutivas) puede ser debido a desórdenes remediables del útero o de las glándulas (ej. Es entonces . Pero en la mayoría de los casos no se puede hallar la causa.* * En tal estado morboso de los menstruos nada puede hacerse por la curación de la enfermedad crónica sin el empleo alternado de Nux Vómica.* * ¿Con qué recurso mejor podría evitarse definitivamente los abortos repetidos 33 -debidos casi exclusivamente a la psora. en los pezones. pero si fuere necesario.

debido a la pérdida de humores y de energía. en tanto. sólo puede imitar la irracionalidad de la naturaleza orgánica obrando paliativamente (lamentablemente sin alcanzar siquiera alivio similar aunque con mayor consumo de fuerzas). cuyos ejemplos son las diarreas. los síntomas de la psora interna se manifiestan más frecuentemente* debido a la incrementada sensitividad del organismo femenino y al estado de ánimo prevaleciente en tal condición. * Y sin embargo. víctima de achaques repetidos. transpiración. en vez de ello lo recibe la madre o la nodriza y por medio de su leche actúa así en el niño. es el reposo absoluto". disfrute de notable buena salud durante cada preñez y únicamente durante ese estado. a la . La vitalidad del organismo (denominada principio que preserva la vida o fuerza vital) librada a sí misma. Con frecuencia se prescriben hormonas y ellas pueden ser de utilidad. supuración. también se da el caso enteramente opuesto. en la medida en que éstos puedan ser recordados. con rapidez y suavidad.cuando el tratamiento debe ser empírico. pero la máxima posibilidad de vida para el niño durante los azarosos meses tercero y cuarto.. beneficiosamente. Y es en estas situaciones cuando es oportuno aprovechar el tiempo del embarazo para aplicar el tratamiento antipsórico que deberá orientarse de acuerdo a los síntomas del estado mórbido previo al embarazo. Ésta es la causa de la mayoría de las secreciones y excreciones de índole diversa que suelen ocurrir espontánea. no ha sido capaz más que de reproducir tales procesos en procura de curación genuina de las enfermedades crónicas. es por ello que provoca la aceleración del proceso de deterioro generalizado.]33. Y la alopatía. Más aún. En este periodo de la mujer. acarreando alivios sólo temporarios del mal crónico orginario el que. en modo alguno. etc. absolutamente natural.mente en el curso de las enfermedades crónicas (psóricas). vómitos. sólo puede proveer acciones paliativas frente a enfermedades crónicas y agudas surgidas de la psora interior. se agrava más y más. por no estar dotada de la capacidad de razonar.* A los lactantes jamás se les administra medicamento. durante la preñez es absolutamente necesario. sin ser capaz de contribuir. al C. porque las dolencias crónicas se desarrollan entonces con mayor facilidad. las que ponen en riesgo a la existencia. (P) [N. hemorragias. de modo que la esposa que antes de su preñez estaba siempre enferma. y es por ello que la medicina antipsórica es percibida más intensamente durante la preñez y sus efectos son más definidos. del T. lo que debe sugerir al médico que disminuya la dosis cuanto sea posible y emplee atenuaciones muy "potentizadas" y también que extreme su empeño para que la selección del remedio sea lo más homeopática posible.

a los denominados disolventes. al C. alabado sea Dios!. en artículos periodísticos y en libros.]34 ha de de ex El médico homeópata. Todo esto no debe ser permitido. o a tomar baños calientes de inmersión y que. exutorios. Tal acción ruinosa comprende a los muchos e indescriptibles purgantes. pero no cuando hagan alarde de tal condición al declarar. El problema tiene tal gravedad que ya ha rebasado los límites del tema "enfermedades iatrogénicas" ("las que resultan de tratar otras enfermedades". aplicación de sanguijuegas -tan en boga que su empleo se ha tornado ya en insania-. preciso es decirlo. . sudoríficos. 34 34 Felizmente. 17/4/84. vejigatorios. El médico homeópata que haya logrado el dominio de su arte -y agradezcamos a Dios que ya ejerzan cantidad de tales maestros en Homeopatía. del T.* * Esto puede ser tolerado en principiantes y en novatos. Sólo un novato que no haya alcanzado la madurez como homeópata. La funesta "talidomida" ya dictó sentencia. la de los medicamentos de fórmula y acción tan complejas como para que al médico le sea imposible. Hahnemann. en el diario La Nación Buenos Aires. ex Vicerrector de la Universidad de Buenos Aires y Decano de la Facultad de Medicina de Buenos Aires). . sedales. de la lectura de la primera.extinción de la enfermedad originaria. jamás se verá precisado a recurrir a los arbitrios ya citados o a similares. quien argumenta que está habituado a hacerse sangrar tantas veces al año. está capacitado para proporcionar curación definitiva. [N. lechinos. seguirán impartiendo (las escuelas médicas) una pedagogía que terminado por hacer del egresado un agente de ventas de los fabricantes drogas farmacéuticas?". etc. que es indispensable recurrir a sangrías y a sanguijuelas y hasta que es homeopático . necesita recurrir a ellos. "¿. la idoneidad farmacológica del facultativo. puede recurrir a tal "contradictio in adjecto". continuando con la secular rutina que por todo el mundo ha difundido la alopatía. flebotomías. tales términos sólo expresan hoy riesgos y sufrimientos de tiempos pasados. deducir la segunda por lo que debe recetarlos basado en la "acción terapéutica" inserta en la propaganda médica. Pero del avance de la química nueva amenaza ha surgido. debilitar procurando curar. P) y lleva a cuestionar. escarificaciones y ventosas.jamás permitirá que se extraiga una sola gota de sangre de sus pacientes. Florencio Escardó. cada vez más. (Dr. y gracias a la denuncia del Dr. Su conciencia la impide ceder a los ruegos del paciente. o a purgarse. pues por medio del tratamiento antipsórico puede destruir radicalmente a la enfermedad crónica y por ello desdeña recurrir a aquellas aplicaciones que sólo apresuran la muerte y hasta debe extremar su cuidado a fin de que el paciente no recurra subrepticiamente a ellas. en consecuencia. que solamente debilitan al cuerpo y constituyen la negación de la salud.

aun cuando al paciente le resulte molesta. a tal fin. que . si el paciente los lleva desde hace algún tiempo (con frecuencia. Por múltiples razones que fácilmente pueden percibirse. como se dijo. Tal empecinamiento les impide interiorizarse de la veraz. recomendación ésta de la que se ha exagerado al no disponer el médico corriente de algo más que. siendo la principal evitar interferencias en la acción de sus dosis medicinales tan atenuadas. muchos años). será preciso esperar hasta que haya comenzado la estación cálida y a que los antipsóricos hayan procurado mejoría apreciable. evita contraer resfriados. se afirma. pues éstos corrigen la facilidad de resfriarse.tienen reconocida efectividad y generalmente solucionan el inconveniente. que ya muchos han demostrado que es posible. también Lycopodium. templada. absolutamente sin agregado alguno y hasta una segunda si la evacuación no se ha producido dentro del lapso de quince minutos. sólo se justifica al comienzo del tratamiento. pues no irrita ni calienta tanto la piel. se abandone la ropa interior de lana la que. inexcusables y agotadores. pueda ser de ayuda verdadera. porque debe esperar hasta que el tratamiento antipsórico haya hecho progresos apreciables. El médico homeópata no puede suprimir repentinamente los vejigatorios. pero bueno será que los disminuya sin suprimirlos y esto puede ser efectuado sin riesgos ya al comenzar el tratamiento. repetida a los tres o cuatro días es inofensiva pero. o sea lograr el dominio de la Homeopatía. puede el médico autorizar una enema de agua pura.en esencia. Esta ayuda actúa principalmente por acción mecánica expandiendo el recto. faltando las evacuaciones por tres o cuatro días. tratándose de pacientes muy debilitados se recomendará el cambio por ropa interior de algodón. el médico homeópata no permitir . ¿o es que todo radica en la ausencia de afecto por los seres humanos?* En situación excepcional que puede presentarse en el curso de las enfermedades crónicas. mientras dura el tratamiento antipsórico. cuando la demora en evacuar ocasione intenso malestar (y cuando recién haya comenzado el tratamiento y antes de que la medicina antipsórica haya tenido tiempo de producir alguna mejoría -porque tal efecto no sea parte de su acción primaria-. luego podrá aconsejarse la ropa interior de lino o de cáñamo. porque las medicinas antipsóricas -y en particular Sulphur. desde el comienzo. Y también sus pacientes son dignos de lástima. de la benéfica Homeopatía y profundizar en la ardua tarea de seleccionar correctamente un remedio que sea adecuado y homeopático específicamente. Será muy raro que llegue a necesitarse un tercer clíster al término de espera de cuarenta y cinco minutos. Tampoco el médico aconsejará que. haciendo deplorable papel en su condición de novicios empecinados en el error. ¿es pereza o es quizás la arrogante preferencia que sienten por su antigua (y ruinosa) alopatía?.

además de ejercicio suficiente al aire libre y régimen alimenticio inteligente y moderado. ya sea vertiéndola sobre esas partes durante uno. queda cargado con electricidad estática y aproximando otro disco (de metal.]35 Los baños de inmersión templados o calientes. con mango aislado) la corriente pasa a este. una vez frotado. en la primera edición recomendé el empleo de la corriente eléctrica en aplicaciones mínimas. ni permitirá el empleo de perfumes de cualquier tipo. [N. ni repostería con especias o con edulcorantes anisados. (F y W). pues disponemos de eficiente ayuda homeopática local para esas zonas paralizadas o carentes de sensación. tampoco el musgo de Islandia 35 ni el chocolate con especias. puesto que invariablemente deterioran la salud. 36 En consecuencia. a los que muchos pacientes arruinados son tan afectos bajo el pretexto de cultivar la limpieza corporal. puesto que la experiencia me ha enseñado que aquella recomendación jamás fue observada estrictamente. del T. Tal es el agua fría (a 12 Gr. con lejía jabonosa a temperatura moderada. todo artículo refinado. hasta ha llegado a afirmarse que tales chispas son muy pequeñas aún. parcial o total. tratamiento que pedía ser simultáneo con el antipsórico. Al finalizar estas indicaciones para el tratamiento de los pacientes de enfermedades crónicas. Si se aproxima este disco de metal a un conductor. incluso con mayor frecuencia que la diaria. a fin de lograr la revitalización de aquellas partes que hubieran estado paralizadas y desprovistas de sensación durante largo tiempo. y lo retiro. ni extractos ni sales aromáticas. ni gotas eupépticas. en general. nada que contenga menta.se intercale cualquier otro remedio de los domésticos que tan habituales son. mediante dispositivos denominados electróforos (a los que todavía hoy es posible ver en gabinetes de física de colegios): el disco de vulcanita.)* aplicada localmente. en modo alguno serán permitidos. la electricidad estática se descarga . hoy me pronuncio en contra de este remedio del que tanto abuso se ha hecho y en particular porque ahora podemos prescindir de tal recurso enantiopático. al C. habiéndose empleado corrientes cada vez más intensas transmitidas por chispas eléctricas perjudicando así a los pacientes. pero siempre como complemento del tratamiento antipsórico interno adecuado. puesto que el propósito fundamental se logra. ni licores. mediante el rápido lavatorio. dos o tres minutos o por baños de ducha de uno a cinco minutos de duración. los dentífricos que contengan esencias y. 35"Musgo de Islandia: Liquen comestible y medicinal (Cetraria islándica) propio de las regiones árticas". proveniente de manantiales de montaña o de pozos profundos. sin perjuicio alguno. Hoy deploro haber formulado tal consejo. lo que permite su traslado. según las circunstancias. ni té aromático u otras infusiones a base de hierbas. tampoco son necesarios. 36 En 1828 la electricidad se obtenía por frotación.

Y lo mismo ocurre con las otras muchas variedades del modo de vivir de los hombres. los adultos pueden presentar debilidad nerviosa. cuando ésta ha desaparecido de la piel ya sea por malpraxis médica o por haberse autoeliminado debido a alguna circunstancia de violencia suficiente.]36 * El agua a esta temperatura y también más fría tiene el poder primario de privar parcialmente de sensación y de motilidad a las partes del cuerpo con que entre en contacto y. "spina ventosa". los más adecuados para tratar las enfermedades crónicas. a causa del aire contaminado de las ciudades los niños pueden ser víctimas de: raquitismo. en reemplazo de la mayor o menor erupción de sarna. tiña. El hecho de que sea necesaria mucha menor cantidad de remedios para combatir a estas dos últimas enfermedades de los que se requieren contra la psora no puede constituir argumento sensato para negar la índole miasmática de ellas y menos aún da pie para poner en duda que todas las enfermedades crónicas restantes tienen una fuente común. cada uno con las características de su constitución individual y expuesto a peculiares influencias diversas. de sus ocupaciones. procura ayuda homeopática localizada. [N. enfermedad antiquísima. que también comparte cierta índole espiritual. difieren entre sí por rasgos peculiares. irritabilidad nerviosa. 37 cuál parásito intentara arraigar su existencia hostil en el organismo humano y medrar en su interior y que pudiera haberse desarrollado de tan diversas maneras a lo largo de tantos milenios como para hacer surgir y engendrar brotes disímiles en cuanto a sus características que. reblandecimiento y curvatura óseos. cuya longitud es proporcional al voltaje de la descarga. al C. de sus constituciones corporales . cáncer a los huesos. si bien responden a la ascendencia que les es común (la psora). por ejemplo. pudo transformarse tanto como para llegar a ocasionar la increíble diversidad de dolencias que se puede apreciar en los numerosísimos enfermos crónicos.mediante salto de chispa. escrófula y herpes. etc. por tal razón. al propagarse durante muchos miles de años por muchos millones de organismos humanos. habiéndose comprobado sus resultados excelentes tanto en las que tienen origen psórico como en la sífilis y en la enfermedad de las verrugas ficoideas. de cuantos han sido estudiados hasta hoy. del T. en los que tales síntomas externos actúan en substitución del mal interno. Estas disimilitudes en cierto modo se deben a peculiaridades físicas diversas y a las diferencias de clima que han prevalecido donde los hombres afectados por la psora tenían su residencia* y en parte también se deben a los diversos modos de vivir. La psora. es decir. gota artética. A partir de tal punto pareciera que este miasma.* El medicamento En este capítulo me ocuparé de los medicamentos que por su acción pura en el organismo humano son.

la lepra lepromatosa de Surinam. 'plicare' = plegar): pliegue". [N. 37"Espiritual: que pertenece al intelecto y a las facultades superiores de la mente. los que ya en tiempos remotos se empleaban cuando no se lograba mejoría en las enfermedades venéreas.heredadas. para ser empleadas homeopáticamente en los síntomas ya precisados como pertenecientes a enfermedades psóricas. del T. el bocio propio de los valles profundos y de los pasos de montaña. a menos que alguno de estos vegetales hubiera primero aliviado a la psora que con ellas estaba complicada. W). que se da en las aldeas hundidas en los valles de los Alpes. el "plica polonica" 38 ("koltun". al C. cualquiera hubiese sido la cantidad de mercurio administrado. De igual modo resultó evidente la utilidad de "Guaiacum". Sulphur. del T. [N. (28 acepción. por ejemplo: la eficacia de la hierba licopodio. calis y ácidos y de las sales neutras que son sus compuestos y tampoco de algunos metales. lo que ponía en evidencia su adecuación. la degeneración humana denominada cretinismo. algunas de ellas demostraron su gran poder para perturbar la salud. "Espiritual: que se distingue o caracteriza por las facultades superiores de la mente humana. (5ª acepción. el morbo extenuante de Virginia ("asthenia Virginensium"). F y W). intelectual". muy estimada en Polonia para combatir el "plica polonica" fue indicio suficiente de que podía emplearse su polen. La similitud que guarda el principal antipsórico. La circunstancia de que a veces se hubiera empleado sal en dosis abundantes para contrarrestar ciertas hemorragias fue otro indicio útil para mí. triquiasis) en Polonia y Carintia. (Ch-L).* 38"Plica (del Latín. "Lycopodium" en males psóricos similares. la fiebre agotadora que en Hungría recibe el nombre de "tsomor".]37 * Ejemplos: el "sibbens" o "rade-syge" que es corriente encontrar en Noruega y en el noroeste de Escocia. las excrecencias como frambuesa ("framboesia tropical") que en la Guinea africana se denomina "yaws" y en América pian. manifiesta y extraordinaria. la pelagra de Lombardía. respecto de Phosphorus y de otras substancias combustibles extraídas . lógicamente. intelectual".]38 Con frecuencia se me ha preguntado qué signos permiten reconocer anticipadamente el carácter antipsórico de alguna substancia. Por cierto que nada se advierte en sus propiedades exteriores pero al experimentar en organismos sanos buscando determinar sus efectos puros. "Sarsaparilla" y "Mezereum". se requieran medicamentos numerosos y variados (remedios antipsóricos) para extirpar tantas diversidades de psora. etc. De los mismos síntomas puros fue surgiendo la convicción de que en la curación de los innumerables síntomas de la psora no era posible prescindir de las tierras. todo lo cual da tan grande diversidad a las enfermedades crónicas como para que. mental. al C. Algunos indicios de sus cualidades convergían de tal modo que ya sugerían su probable utilidad.

naturalmente siguieron algunas substancias animales. y de ello son ejemplos la sal común y el polen del licopodio. La Homeopatía. a fin de que sea posible emplearlas en curaciones radicales. parece innecesario advertir que los otros remedios homeopáticos ya probados. pero una vez procesados del modo que es peculiar de la Homeopatía. A diferencia de las citadas. (P-Sc). no pueden ser excluídos en ciertos estados propios de las enfermedades psóricas. insignificante. sin exceptuar a Mercurius. y siempre de acuerdo a experiencias. en estado primario. alúmina. soluble y venenosa. va logrando el desarrollo progresivo y cada vez más elevado de las fuerzas que residen en ellas. estas mismas substancias cuando han sido procesadas en el modo peculiar de la Homeopatía. siempre que los pacientes no hayan sido maltratados. no venéreas). cristalina. como oro. imposibilitan totalmente la curación. por esos torpes tratamientos alopáticos que originan enfermedades medicamentosas y que si llegan a deprimir suficientemente a la fuerza vital o si se les suman condiciones externas muy desfavorables. otras substancias cuando se hallan en estado primario y aún en pequeñísimas cantidades tienen acciones tan violentas a juzgar por sus efectos. [N. al C. casi todas las enfermedades crónicas psóricas (es decir.de los reinos vegetal y mineral. se usa como antiséptico". Algunas de estas medicinas. 39"Sublimado corrosivo: cloruro mercúrico sal blanca. no obstante. cuarzo.]39 Las transformaciones que tienen lugar en las substancias materiales y muy en particular en las medicinales. por obra del proceso al que somete las substancias medicinales a partir de su estado de materias primas-proceso que le es propio y que era absolutamente desconocido antes de su fundación. mediante la sostenida trituración conjuntamente con alguna substancia en polvo que no sea medicinal o bien cuando ya ha sido disuelta. abrumados. por analogía. No obstante. parecen poseer sólo alguna acción medicinal imperfecta. del T. Más aún. se tornan intensamente curativos. fue preciso luego incluir dentro de los remedios antipsóricos algunas de nuestras restantes medicinas. de modo que al ampliarse nuestros conocimientos de sus peculiares efectos medicinales puros. que al estar en contacto con los tejidos orgánicos los corroen y destruyen (ejemplo: arsénico y sublimado corrosivo*) 39 y. condujo al empleo de estos últimos a los que. otros. con certeza y empleando los antipsóricos ya identificados. se tornan muy suaves en sus efectos y además desarrollan increíbles poderes medicinales. Ahora podemos curar. mediante sostenidas sucusiones conjuntamente con el fluido no . solamente se admitieron como antipsóricos aquellos remedios cuyos efectos puros sobre la salud humana daban clara indicación de su aptitud homeopática en enfermedades manifiestamente psóricas y a las que se admitía haber contraído por infección. no parecen poseer acción medicinal alguna.

no en alcohol. pero sometida a la mencionada trituración. . El petróleo sólo admite que algo sea extraído de él por medio de alcohol cuando está adulterado con algún aceite vegetal. el licopodio en estado no procesado es insípido y no muestra actividad en caso de ser ingerido. son notables y hasta parecen milagrosas y es motivo de júbilo profundo que el descubrimiento de estas asombrosas transformaciones sea uno de los hallazgos de la Homeopatía. No solamente. desarrollan estas substancias medicinales sus poderes en grado prodigioso. mezclando la sílice con una sal alcalina y luego precipitándola a partir de tal compuesto vítreo. alguna vez. tanto en agua como en alcohol. mas también cambia notablemente su comportamiento físico-químico. el polen de licopodio flota sobre el alcohol y sobre el agua. como ya se ha explicado.medicinal. el cristal de roca (cuyos cristales suelen contener gotas de agua encerradas durante cientos de miles de años sin experimentar variación alguna) y la arena. también es soluble en alcohol. no sólo la torna soluble en agua y en alcohol. ¿Encontró alguien. pues si antes nadie pudo percibir en su estado de materia prima solubilidad alguna en alcohol o en agua. pero cuando se lo tritura se torna no sólo perfectamente soluble en ambos fluidos mas también desarrolla poderes medicinales tan extraordinarios como para que su empleo medicinal requiera extrema cautela. Pero por trituración se vuelve soluble en ambas substancias. sin que ninguno demuestre tener acción sobre él. lo mismo ocurre con la barita y la magnesia y es entonces cuando estas substancias exhiben poderes medicinales notables. La sepia. * que también es proceso exclusivo de la Homeopatía. fue usada antiguamente para dibujar y pintar y en su estado originario sólo es soluble en agua. pero en su estado primario no es soluble en agua ni en alcohol (tampoco en éter). sin dejar residuo alguno. otro descubrimiento inapreciable de nuestro arte de curar. sino que también la lleva a desarrollar prodigiosos poderes medicinales. luego de esta transformación peculiar resultan totalmente solubles. Pero lo que nadie pudo suponer es que fueran solubles en agua y en alcohol el cuarzo. De modo parecido. y menos aún se les atribuiría algún poder medicinal y sin embargo la dinamización ("potentización"). que el mármol o la valva de la ostra fuera soluble en agua pura o en alcohol? Pero estos compuestos calcáreos se vuelven perfectamente solubles en ambos mediante este modo de procesarlos. substancia colorante extraída del molusco marino jibia.

no el poder que es propio del ácido fosfórico. de Baryta. las substancias químicas medicinales preparadas de este modo alcanzan cierto nivel que está por encima de las leyes químicas conocidas. antimonio metálico. grafito. Cuando se administra Nitri acidum en estado de elevada dinamización en el que es útil para uso medicinal homeopático. no sufre alteración por la cal o el carbonato de sodio que. Los efectos medicinales de Natrum carbonicum. oro. Los trozos de metal que no hayan sido aún laminados por batimiento serán restregados contra una piedra de amolar de grano fino y duro. se tornan igualmente solubles en agua y en alcohol por este proceso y cada uno de ellos desarrolla la virtud medicinal que le es peculiar de la manera más pura. carbón animal (o negro animal). tampoco en su acción medicinal. bajo agua algunos de ellos y otros. sin que haya posibilidad de mixtura con la sílice del mortero. de Calcárea y de Magnesia. no sufre neutralización alguna. una vez ingerida la dosis de alguno de ellos.* En su estado de materia prima y previamente a ser procesado. carbón de leña (carbón vegetal). el cuarzo y el canto rodado no dan muestra alguna de prestarse a tal desarrollo de sus poderes medicinales aun siendo triturados y de ello puede deducirse que es la trituración de estas diversas substancias conjuntamente con el azúcar de leche en el mortero de porcelana lo que desarrolla tales poderes. azufre. sal amoníaco. como algunos puristas vanamente han recelado. en consecuencia. plata. más simple y en grado increíblemente elevado. antimonio crudo. todos sin excepción. de Ammonium carbonicum. sea ingerido a continuación. firme y bien definida. sino el del fósforo no combinado. De modo que en ese elevado estado. platino. hierro. cinc. carbonato de sodio. cuando sea ingerida exhibirá todo su poder medicinal. como ocurriría si se los hubiera tomado en su estado de materia prima. en tal estado de "potentización". su efecto medicinal no sufre alteración ni destrucción. Una dosis de Phosphorus muy "potentizada" puede quedar en la gaveta del escritorio durante un año y no obstante. del . no es neutralizado. carbonato de barita carbonato de calcio. bajo alcohol. sin procesar. como el hierro. Pero hay más aún. carbonato de magnesia. Del mercurio en forma líquida se tomará un grano. hasta diría glorificado. En la preparación que es exclusividad de la Homeopatía se toma un grano 40 en polvo de cualquiera de las substancias que son estudiadas en los volúmenes de la "Materia Médica Pura"* y en particular de las substancias antipsóricas** siguientes: sílice. no son neutralizados por una gota de vinagre sorbida con posterioridad. cobre. como materias primas.* Y hasta los metales puros y sus sulfuros. estaño.

thuja. este triturado (para el cual se usó el primer tercio de los 100 granos). y por segunda y última vez triturada durante seis minutos.todo ello a fin de que la trituración sea mixturada homogéneamente. al C.]41 42 Este traductor opina que el sentido del párrafo hubiera quedado correctamente expresado así: ". no antes. como: oleander. del T. sin equivocarnos. nuevamente se la tritura. sin agregado alguno.**** 42 40 Releer nuestra nota en la página 203. Cl2 H22 011". se reúnen y se mezclan ambos mediante espátula durante algunos instantes. pues éstas se corrompen fácilmente. dado que ha sido "potentizado" un centenar de veces. ipecacuanha. del T. luego toda la mezcla es triturada nuevamente durante seis minutos y raspada durante cuatro minutos. [N.]41 41"Lactosa: Azúcar de leche.petróleo una gota en vez de un grano. y tal unidad se pondrá sobre un tercio de 100 granos de azúcar de leche 41 en polvo dentro de un mortero de porcelana no vidriado o bien en uno cuyo vidriado haya sido quitado previamente por haberlo restregado con arena húmeda.. (P-Sc). por ejemplo: corteza de cinchona. tratándose de substancias vegetales que no tienen zumo. al todo se lo raspa y reúne y se procede a conservar el polvo así triturado dentro de un frasco bien tapado al que se etiquetará con el nombre de la substancia y la cifra 100. se tritura por segunda vez (sin adición alguna) durante seis minutos más y luego de raspar y reunir todo durante otros cuatro minutos. de la . nuevamente se tritura con igual energía durante seis minutos y habiendo raspado durante cuatro minutos otra vez. durante otros seis minutos. a continuación la mezcla es triturada con cierta energía durante seis minutos. podemos. tanto del mortero como del majadero de porcelana*** -del que también se habrá eliminado el vidriado por procedimiento igual al del mortero.. dado que ha sido 'potentizado' (por trituración) en proporción a su atenuación de 1:100. etc.. con fuerza igual. " [N. la corteza de mezereum. del T. al C. después de reunir todas las porciones de tal trituración. [N. etc. se lo mezcla con el último tercio del azúcar de leche en polvo removiendo circularmente con la espátula... apartar de cada una aproximadamente un grano y medio proveniente de la hoja fresca.]42 * Las substancias vegetales que sólo es posible obtener en estado de áridos. Luego de raspar y reunir lo proveniente del fondo y costados durante cuatro minutos. etc. recibe ahora el agregado del segundo tercio de azúcar de leche. luego se raspa la substancia triturada durante cuatro minutos. al C. se las prepara mediante similar trituración y se tornarán completamente solubles en agua o alcohol cuando hayan alcanzado la dilución millonésima. se mezcla la substancia y el azúcar de leche durante instantes mediante espátula de porcelana. estado en el que conservarán sus poderes peculiares y en el que podrán ser preservadas como medicinas durante mucho más tiempo que si estuvieran en preparaciones de tintura alcohólica.

esto disipará toda prevención de que algún resto mínimo del medicamento últimamente triturado hubiera podido quedar adherido. es raspada frecuentemente y vuelta al mortero. Un grano de esta trituración. más bien machacando que frotando. majadero y espátula al calor intenso del fuego que pondría el hierro al rojo. si se trata de zumos frescos obtenidos por expresión de hierbas. En este caso los cien granos de azúcar de leche son puestos de una sola vez dentro del mortero y se les agrega una doce gotas de agua y a todo se lo revuelve mediante el majadero humedecido hasta que se forme cierta papilla algo espesa. según la experiencia me ha enseñado. Es muy conveniente. se requieren algunas precauciones.** *** Considero absolutamente indispensable que una vez completada la trituración durante tres horas de una substancia medicinal. dentro de la papilla densa de azúcar de leche ya en los dos primeros periodo de seis minutos cada uno. De este modo los zumos frescos parecen alcanzar mayor dinamización. debiendo ser prolijamente escurridos y secados luego de cada enjuague. Del modo descrito las pequeñas partículas de fósforo van siendo trituradas hasta volverse polvo invisible por su pequeñez..corteza.*** **** Unicamente el fósforo requiere preparación algo diferente a partir de su primera atenuación hasta el primer grado centesimal. que tan fácilmente se oxida cuando es expuesto al aire. de la raíz. Si se tiene la precaución de exponer mortero. disuelto en agua y alcohol. y así quedará tranquila la mente más escrupulosa.* ** Hasta el fósforo. Durante el . es directamente diluído en treinta frascos con alcohol y potentizado cada vez mediante dos sucusiones.hasta el grado de potencia al que se quiera elevar sus poderes dando. hasta que el polvo alcance la trituración millonésima. puede ser "potentizado" de igual modo y así se vuelve soluble en ambos líquidos y puede ser preparado como medicina homeopática. sin que se produzca la menor ignición. que cuando el zumo no habiendo sido sometido a trituración. a un grano de fósforo se lo fracciona en. en cada una mezclándolo con 100 granos de azúcar de leche. puede ser llevado -mediante frascos de dilución conteniendo alcohol. doce partes y se las amasa con la papilla mediante el majadero humedecido. no obstante. que se hallarán más adelante. en tanto que la masa. el mortero y también majadero y espátula sean enjuagados varias veces con agua hirviente. para cada potencia. de modo que no quede la menor duda sobre la imposibilidad de que pueda ser contaminada alguna otra medicina que vaya a ser triturada en lo futuro. digamos. dos sucusiones. etc. que una gota de ellos sea puesta de inmediato con tanta azúcar de leche como se requiere para la preparación de los demás medicamentos y triturar todo hasta alcanzar la atenuación millonésima en polvo y entonces un grano de esta atenuación será disuelto en partes iguales de agua y alcohol y deberá ser potentizado hacia dinamizaciones superiores mediante los veintisiete frascos de dilución y dos sucusiones. y sin más preparación triturarlo en tres tandas. que tiende a adherirse al majadero.

tercer periodo de seis minutos la acción de machacar se convierte en restregar, pues la masa va aproximándose entonces a la consistencia de polvo. Durante los tres períodos subsiguientes de seis minutos cada uno, la trituración se llevará a cabo sólo con moderada energía, debiéndose raspar el mortero y el majadero durante varios minutos una vez concluida cada operación de seis minutos; ello puede hacerse con facilidad porque este polvo no se adhiere tenazmente. Concluido el sexto periodo de trituración del polvo, mientras permanece expuesto al aire y en la obscuridad, es débilmente luminoso y huele escasamente. Se lo introduce en un frasco bien tapado etiquetándolo: Phosphorus/ 100, a las otras dos trituraciones: Phosphorus/10 000 y Phosphorus/l Mill., y a continuación se procede como si fuera cualquier otra substancia medicinal árida.**** A fin de "potentizar" la substancia hasta alcanzar la atenuación diez milésima, un grano del polvo mencionado, identificado como un centésimo, será juntado con un tercio de 100 granos de azúcar fresca de leche, revuelto en el mortero con la espátula y tratado luego según proceso ya descrito, de modo que cada tercio sea triturado dos veces, cada una de seis minutos de duración y sea raspado y reunido (durante cuatro minutos) luego de cada trituración, antes de adicionar el segundo tercio de azúcar de leche; cuando todo esto haya sido procesado similarmente, se adicionará el último tercio de azúcar de leche, se revolverá todo y luego se lo triturará dos veces durante seis minutos cada vez; cuando el total haya sido raspado, débese ponerlo en un frasco bien tapado que se rotulará 1/10000, puesto que contiene a la medicina dinamizada hasta la atenuación diez milésima. De igual manera se procede con un grano de este polvo (identificado como 1/10000) a fin de llevarlo hasta I, la atenuación correspondiente a la potencia millonésima.* * Como se habrá podido apreciar, cada atenuación ( la de 1/100, 1/10 000 y también la tercera, 1/1 000, expresada también I) se prepara mediante seis procesos de trituración de seis minutos de duración y seis procesos de raspado y reunión de cuatro minutos cada uno. Es decir: cada atenuación insume una hora. 43* 43 Minutos { 2(6+4)+2(6+4)+2(6+4) Lactosa = 60' para 1/100 granos 1 er. 1/3 2 o. 1/3 3 er. 1/3 id.

id. id. = 60' 1/10 000 id. id. id. = 60' " 1/1 000000=I [N. del T. al C.]43 A fin de que haya homogeneidad en la preparación de los remedios homeopáticos, y muy particularmente en la de los antipsóricos -por lo menos en forma de polvo- aconsejo reducir las medicinas exclusivamente hasta esta potencia millonésima, no menos y no más; a partir de ella preparar las soluciones y de estas soluciones las potencias que se necesiten; así procedí siempre. La trituración debe ser efectuada con fuerza, pero tal fuerza no deberá ser excesiva de modo que el azúcar de leche llegue a adherirse al mortero con fijeza excesiva, sino que pueda ser separada en el término de los cuatro minutos asignados. Ahora bien, para preparar las soluciones* partimos de las medicinas "potentizadas" un millonésimo, según se ha explicado, llevándolas a la preparación fluida (de modo que sea posible continuar dinamizándolas) y a tal fin nos resultará útil la propiedad que todas las substancias medicinales poseen, cuando han sido llevadas a la potencia I, de ser solubles en agua y en alcohol; la química todavía ignora esta propiedad. * En los comienzos solía dar, como dosis, una pequeña fracción de un grano de estos polvos-dinamizados hasta la 1/10 000 o hasta el grado I de trituración. Pero como una pequeña fracción de un grano es cantidad demasiado imprecisa y puesto que la Homeopatía debe evitar en lo posible toda imprecisión y toda inexactitud, me resultó valiosísimo el hallazgo de que todas las medicinas, en estado de polvos medicinales "potentizados", pudieran ser llevadas al estado de fluido con una gota del cual era posible humedecer cantidad definida de glóbulos. A partir de fluidos también se puede preparar con facilidad las potencias más elevadas.* La primera solución no puede ser hecha en alcohol puro, porque el azúcar de leche no se disolverán en alcohol. Por consiguiente, la primera solución se hará en una mezcla de agua y alcohol, por mitades, del modo siguiente: a un grano del polvo medicinal que haya sido triturado hasta la potencia

millonésima (I), se le vierten cincuenta gotas de agua destilada y haciendo rotar el frasco unas pocas veces alrededor de sus ejes aquel quedará prontamente disuelto y entonces se agregarán cincuenta gotas de buen alcohol * y el frasco, que deberá haber sido llenado por la mezcla hasta los dos tercios de su capacidad, será bien tapado y sacudido dos veces (es decir, mediante dos sacudiones llevando el brazo hacia abajo). El frasco será rotulado con el nombre del medicamento y la especificación: /1O O.I. ** A una gota de esto se le adiciona noventa y nueve gotas, o un centenar, de alcohol puro; el frasco bien tapado es agitado mediante dos sacudiones del brazo y rotulado con el nombre del medicamento y la designación: /10 000. I. A una gota de esto se le agregan noventa y nueve gotas, o un centenar, de alcohol puro, se agita el frasco tapado mediante dos sacudiones del brazo y finalmente se lo rotula con el nombre del medicamento y la especificación: II. La preparación de las potencias más elevadas continúa siempre con dos sacudiones del brazo cada vez*** hacia: /100. II y /10 000. II, etc., pero a fin de operar con sencilla uniformidad, sólo se usará en la práctica el contenido de los frascos con numeración entera: /II, /III, /IV, /V;**** los frascos correspondientes a las diluciones intermedias se guardarán en cajones o en cajas con sus correspondientes etiquetas; esto es necesario a fin de que queden resguardadas de la luz solar. * Para el recuento de las cincuenta gotas de agua y también de las cincuenta gotas de alcohol puede emplearse un frasco que contenga exactamente esa cantidad, lo que es conveniente dado que no resulta fácil contar las gotas, en particular las de agua, si fluyen de un frasco cuya boca no haya sido "esmerilada" restregándola con arena.* ** Además, será bueno asentar con claridad en la etiqueta la fecha y que ha sido sacudido dos veces.** *** Como culminación de muchos experimentos y comparación de efectos en los pacientes, por convicción he preferido durante años dar sólo dos sacudiones (dos movimientos del brazo) en lugar de diez como otros dan a los fluidos medicinales que están siendo llevados a potencias superiores y siendo atenuados simultánea- mente, porque la dinamización resultado de esos diez sacudiones repetidos se proyecta mucho más allá de la atenuación proporcionada por cada dilución (aun cuando ella haya sido de 1 en 100), ya que la finalidad que se persigue es el desarrollo de poderes medicinales pero sólo en el mismo grado en que se logre la atenuación requerida; dicho de otro modo, se procura moderar la fuerza del medicamento en el mismo grado en que se incrementa su poder de penetración. La sacudida dúplice incrementa la intensidad de la fuerza medicinal que se está desarrollando también lo hace la décupla sacudida, pero aquella no el; tan alto grado como ésta y así se logra que su fuerza se mantenga efectivamente dentro de los límites de la atenuación céntuple y es de este modo como cada vez podemos obtener una

medicina más atenuada pero incrementada en su potencia y en su poder de penetración. 44*** 44 Ver nota en página 299. [N. del T. al C.]44 **** En vez de expresar estos grados de dinamización por medio de números fraccionarios: 1/1 000 = I/I; 1/1 000 = 1/II, etc, es frecuente expresar el grado de dinamización únicamente por medio del exponente que indica cuántas veces un centenar (100) ha sido multiplicado por sí mismo, de este modo: 100(3) en vez de 1/I 100(6) " " " 1/II100(9) " " " 1/III100(10) " " 1/100. III100(29) " " 1/10 000. IX100(30) " " 1/X Como puede observarse, la cifra ha quedado expresada con sólo asentar los exponentes correspondientes a las potencias tercera, sexta, novena, décima, vigésimonovena y trigésima.**** Dado que la acción de sacudir se hará solamente mediante sacudiones del brazo cuya mano retiene al frasco, será conveniente escoger frascos de longitud no mayor que la necesaria para que queden llenos en sus dos tercios con las 100 gotas del medicamento atenuado. Los frascos que hayan contenido remedio jamás deberán ser utilizados para contener alguna otra medicina, aun cuando hayan sido lavados muchas veces; se deberá emplear frascos nuevos. Los glóbulos que van a ser humedecidos con el medicamento también deberán ser seleccionados a fin de que su tamaño sea uniforme, aproximadamente iguales a la semilla de amapola, como un confitero puede hacerlos, a fin de que la dosis sea suficientemente pequeña y también para que los médicos homeópatas, cuando preparen los remedios y cuando administren las dosis, procedan todos uniformemente y puedan en consecuencia comparar los resultados que cada uno ha obtenido en su práctica con los resultados de los homeópatas restantes. Es aconsejable, cuando se van a humedecer los glóbulos, disponer de cierta cantidad de ellos de modo que una dracma o varias dracmas de glóbulos queden contenidos en un recipiente pequeño de barro cocido, porcelana o vidrio; este recipiente deberá ser más profundo que ancho y deberá tener forma de dedal largo; algunas gotas (pocas) del líquido medicinal dinamizado serán vertidas dentro de él de modo que puedan llegar hasta el fondo y humedecer a todos los glóbulos en el término de un minuto. Luego se invierte el recipiente y se vacía su contenido sobre una hoja doble de papel secante limpio, de modo que el líquido sobrante sea absorbido y de inmediato los glóbulos se harán rodar por sobre el papel secante, de modo que se sequen

rápidamente. Una vez secos, los glóbulos serán guardados dentro de un frasco bien tapado, cuya etiqueta indicará su contenido. Todos los glóbulos humedecidos con el fluido dinamizado tendrán, cuando estén secos, aspecto opaco; los glóbulos no humedecidos resultarán, en comparación, más blancos y brillantes. Cuando se vaya a entregar glóbulos a pacientes, se introducirá uno o dos de ellos por el extremo abierto de un sobre de papel que ya contenga dos o tres granos de azúcar de leche en polvo; con una espátula o con la uña del pulgar se estruja el contenido, ejerciendo cierta presión hasta que se sienta que el o los glóbulos han sido rotos, fraccionados; esto asegura que se disolverán rápidamente cuando sean vertidos dentro de un vaso con agua. Siempre que digo glóbulos o gránulos impregnados de medicamento me estoy refiriendo a los más pequeños, cuyo tamaño es similar al de las semillas de amapola y que 200 de ellos pesan, aproximadamente, un grano. La nómina de los medicamentos antipsóricos de los que se tratará más adelante no incluye remedio alguno de los denominados "idiopáticos", 45 puesto que los efectos puros de estos últimos, inclusive el miasma "'potentizado" de la sarna (Psorinum), no están probados suficientemente como para que se los pueda emplear homeopáticamente con seguridad. Digo empleo homeopático significando con ello que no se trata de algún "ídem" (lo mismo); porque si se elaborara el material de la sarna -puesto que sólo podría ser útil en estado dinamizado- y se diera al mismo paciente del que hubiera sido extraído, no sería va un "ídem" (lo mismo), pues el material de la sarna en su estado primario, tal como el paciente ya lo tiene en su cuerpo y que constituye un "ídem", carece de toda acción sobre él. Pero la dinamización o "potentización" cambia y modifica tal substancia, así como el oro proveniente de una lámina, una vez dinamizado, no es más oro en estado primario, inerte en el organismo humano, sino que en cada grado de dinamización va experimentando mayor modificación, mayor cambio. 45"Idiopathic medicines" reza la versión en inglés pero el sentido de la oración autoriza a suponer que lo que el Autor escribió es "isopático", de "Isopatía: tratamiento que consiste en aplicar o usar material proveniente de la enfermedad" (F y W), lo que en Homeopatía se conoce como "nosode" del Griego "nosos" = enfermedad)45 Así "potentizada" y, por supuesto, modificada la substancia de la sarna (Psorinum), cuando sea ingerida ya no será máisops algún "ídem" (lo mismo) respecto de la substancia primaria, originaria, de la sarna. sino un "simillimum" (algo muy similar). Porque entre "ídem" y "simillimum" ninguna mente sensata puede ubicar algo intermedio; en otras palabras: entre "ídem" y "simile" sólo es posible ubicar algún "simillimum". 46 Isopático y "aequale" son expresiones

equívocas a este respecto; sensatamente sólo pueden significar "simillimum", puesto que no son "ídem" (tavtov). 47 46 Entre "lo mismo" y "lo similar" sólo es posible ubicar lo de máxima similitud. [N. del T. al C.]46 47 Del Griego, "Tavtov" = lo mismo. [N. del T. al C.]47 Advertencia del traductor al castellano El ordenamiento de los síntomas correspondientes a los casos morbosos en los que se halló de utilidad a cada remedio, es el mismo que expone el Dr. H. A. Roberts en la página 37 de su Introducción al Boenninghausen's Therapeutic Pocket Book (nueva edición de A. B. Publishers, Calcuta), al que describe en los términos siguientes: "Esta sección del libro sigue, en general, el esquema anatómico que empleó Hahnemann y que en la páctica fue el empleado por todos los que estudiaron anatomía humana, desde los comienzos de la historia de la Medicina; "Comienza por las partes superiores (cabeza), desciende hasta la boca y continúa descendiendo por el sistema alimentario; a continuación detalla los órganos urinarios y sus funciones, los órganos sexuales y sus funciones; "Luego los órganos respiratorios (siempre desde arriba hacia abajo), el pecho exteriormente, corazón, cuello, espalda, extremidades superiores e inferiores". Corresponde agregar, finalmente, que los síntomas mentales y de la emotividad preceden a los de la cabeza y los síntomas de la noche (2 dormición y sueños) cierran la exposición de síntomas. Fin de las enfermedades h2 anexo del traductor al castellano "Quien se dedique a este arte se aplicará a algo que a la gente común le es muy familiar, puesto que únicamente estará investigando y afrontando las enfermedades que la han afligido. A las personas incultas no les es fácil descubrir, por sí mismas, las causas de los orígenes y las declinaciones de esas enfermedades, de sus agravaciones y mejorías, pero les resulta fácil comprenderlas cuando se las explican quienes han logrado descubrirlas. Puesto que todo consiste en retrotraer a cada uno a cuanto le ha ocurrido. Pero quien no trate de llegar al nivel mental del vulgo carente de instrucción, y omita hacerse escuchar por él fallará en su cometido". Hipocrates "Antigua Medicina"

POTENCIAS HOMEOPATICAS DINAMIZACIONES ATENUACIONES (Trituraciones y Sucusiones) (Expresión POTENCIAS Fraccionaria) Parciales Totales 1/100 TR.(1 hora) 1/10.000 TR.(I hora) I/I o I 1/1.000.000 TR.(I hora) TR.(3 horas) 1/100. I SUC. 2(1) 1/10.000. I SUC. 2 I/II o II 1/1.000.000. I SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 6 1/100. II SUC. 2 1/10.000. II SUC. 2 1/III o III 1/1.000.000. II SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 12 1/100. III SUC. 2

1/10.000. III SUC. 2 I/IV o IV 1/1.000.000 III SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 18 1/100. IV SUC. 2 1/10.000. IV SUC. 2 1/V o V 1/1.000000 IV SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 24 1/100. V SUC. 2 1/10.000. V SUC. 2 I/VI o VI 1/1.000.000. V SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 30 1/100. VI SUC. 2 1/10.000. VI SUC. 2 1/VII o VII 1/1.000.000. VI SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 36 1/100. VII SUC. 2 1/10.000. VII SUC. 2 I/VII o VIII

1/1.000.000. VII SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 42 1/100. VIII SUC. 2 1/10.000. VIII SUC. 2 1/IX o IX 1/1.000000. VIII SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 48 1/100. IX SUC. 2 1/10.000. IX SUC. 2 I/X o X 1/1.000.000. IX SUC. 2 TR.(3 h)SUC. 54 1 Con mayor cantidad de sucusiones por frasco de atenuación: Causticum: 10; Conium Maculatum: 10; Digitalis Purpurea: 10 Graphites: 10; Nitri Acidum: 5; Zincum: "mayor número de sucusiones". 1 Centesimales hahnemannianas notaciones denominaciones Grado de Matemática Exponencial Abreviada Potencia Primero Segundo 100-3 3 CH TERCERO Un millonésimo Cuarto

Quinto 100-6 6 CH SEXTO Un billonésimo 2 Séptimo Octavo 100-9 9 CH NOVENO Un trillonésimo 3 Décimo Decimoprimero 100-12 12 CH DECIMOSEGUNDO Un