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comisión provincial por la memoria

RED CPM por la memoria y los derechos humanos

Calle 7 N° 499 esq. 42 l La Plata l Buenos Aires l Argentina Tel.: + 54 221 4831737 l 4262901 l secretaria@comisionporlamemoria.org

 

Introducción Desde la Comisión Provincial por la Memoria siempre hemos entendido que los trabajos de la memoria tienen el objetivo de promover la problematización del presente, y la construcción de nuevos horizontes de expectativas, orientados a la constitución de una sociedad más justa e igualitaria, sostenida en la plena vigencia de los derechos humanos. Las cuentas pendientes de nuestra democracia con los más desprotegidos de nuestra sociedad, son el resultado de las huellas profundas que dejó la dictadura cívico militar y el neoliberalismo de los noventa, y de las dificultades, (avances y retrocesos) del proceso de consolidación de la democracia para superarlas. Esas transformaciones socialmente regresivas se basaron en la mayor

concentración de poder de los sectores dominantes y el debilitamiento de los sectores populares, lo que tuvo como resultado una sociedad cada vez más desigual y fragmentada y la represión como forma de disciplinamiento social contra aquellos sectores considerados peligrosos para el orden social imperante. Si bien desde la dictadura a la actualidad, la configuración narrativa de ese “Otro” peligroso ha cambiando –antes era el militante político “subversivo”, hoy es el joven pobre “delincuente” - no ha sido modificada la lógica que habilita la expropiación de sus derechos y en muchos casos a su eliminación como modo de resolución de lo considerado disruptivo y conflictivo para el status quo.

 

A pesar del avance de la conciencia democrática. han significado la asunción de múltiples desafíos para nuestra sociedad. La escuela -si bien hoy orientada desde las políticas centrales a promover la inclusión.en buena medida sigue sosteniendo mecanismos para la reproducción de la desigualdad social. tanto en el nivel de las políticas públicas como del desarrollo de ciertos consensos que conduzcan hacia un modelo de desarrollo con una equitativa distribución de la riqueza y fortaleciendo políticas estatales que tuerzan la balanza a favor de los sectores populares. el sistema judicial penal y el sistema penitenciario. la dictadura y los noventa. La superación de las consecuencias de las transformaciones operadas en estas dos etapas. Las instituciones más marcadas hoy por esta matriz son sin dudas las ligadas al aparato represivo del Estado: las policías. que le aportan consenso social e invisibilizan los mecanismos coercitivos del poder. que implicaron un enorme crecimiento de la pobreza y la exclusión social. Sin embargo.   . También los medios de comunicación son constructores y portavoces de imaginarios sobre la realidad que alientan y legitiman la violencia contra el “Otro”. estos discursos hegemónicos atraviesan otras dimensiones de lo institucional. La narrativa sobre el joven pobre “delincuente”. su amplia difusión y aceptación por parte de la sociedad tuvo el efecto ideológico de naturalización de la desigualdad y la legitimación de la expropiación de sus derechos.  Estos relatos son construidos por los sectores dominantes que tienen la capacidad y los recursos para modelar y difundir sentidos comunes legitimantes de su dominación. se acuñó al calor de las transformaciones neoliberales de los noventa.

Post 2001. En contraposición a este paradigma. la institucionalidad que le dio sustento legal y la hegemonía cultural que la legitimó.desigualdad en la distribución de la riqueza. donde usinas del pensamiento mundial pregonaron el triunfo definitivo del capitalismo y la democracia liberal. es decir del “fin de la historia”.  Las acciones de resistencia a la dictadura y al neoliberalismo por parte de distintos sectores sociales y políticos finalmente han posibilitado que hoy nos encontremos ante un nuevo escenario. en la distribución y ejercicio del poder político. en la potencia de la voces. Se realiza cuando se transforma en   . Esto no implica desconocer la importancia que tiene el reconocimiento legislativo de los derechos humanos como herramientas para su acceso. estableciendo sus alcances y limitaciones. que entiende que no habrá plena vigencia de los Derechos Humanos si se conservan las estructuras culturales. de los bienes culturales y el conocimiento. es decir aquel que limita las conquistas de los pueblos. la sociedad argentina ha dado señales inequívocas de un amplio cuestionamiento a la dictadura y al neoliberalismo.fue un capítulo de la historia. Este paradigma de los Derechos Humanos se constituye desde la perspectiva de los sectores populares y sus luchas por la igualdad. El desafío de hoy es desnaturalizar la desigualdad como base o sustento de las relaciones humanas y de poder. implica poner en tensión el paradigma liberal de los Derechos Humanos. La naturalización de la desigualdad . reconocemos la existencia de otro al que suscribimos y pertenecemos. sociales y económicas que permiten la desigualdad. Desandar la construcción de este imaginario. solo al reconocimiento legislativo y a las estructuras internacionales que sustentan o construyen el consenso general acerca de qué son los Derechos Humanos. la información.

En esta urgencia. se asistía al proceso de empobrecimiento y desconocimiento de derechos. y una es la que remite a desmontar la violencia institucional que padecen los sectores más empobrecidos. promoviendo políticas públicas de transformación de las agencias de seguridad y por el otro. más grande de la historia Argentina.   . Dentro de ella hay cuestiones urgentes. la justificación de las violaciones a los derechos humanos y los conceptos de seguridad basados en la generación del otro peligroso. Es esta profusa agenda la que se propone asumir la CPM. la promoción cultural y la comunicación. llevando adelante políticas que busquen cambiar la matriz desde los imaginarios sociales y culturales. Esta perspectiva ha marcado la historia del movimiento de derechos humanos en nuestro país. período en el cual a la vez que se incorporaban la mayoría de los instrumentos de Derechos Humanos a la legislación interna y se daba jerarquía constitucional a estos tratados. Expresa el derecho del los pueblos en conflicto con el poder permanente. Cuando se rompen los límites del derecho individual y se transforma en colectivo. Por un lado. las batallas entonces hay que librarlas en diferentes frentes. diverso. en acción participativa de nuestro pueblo. En esta etapa podemos reconocer la emergencia de un nuevo movimiento de derechos humanos. Durante la dictadura fue un actor central de la resistencia y durante los noventa funcionó como un aglutinante de la oposición al modelo neoliberal ampliando su agenda. a través de la educación. plural. La pugna entre estos dos modelos. Su consolidación permitirá debatir en la sociedad y con la sociedad cómo superar la discriminación.  movimiento. se expresa con claridad en los años 90. que no sólo genera sufrimiento sino que legitima y reproduce la desigualdad.

La potencia del trabajo en red propicia espacios de encuentro. sino una herramienta de las mayorías populares en la lucha por la igualdad. En ese sentido es que la CPM se ha propuesto para este año la consolidación de una red provincial por la memoria y los derechos humanos que impulse reformas estructurales y también actúe transformando sus condiciones de realización y de producción de sentido. de hacer y aprender juntos. Estamos convencidos que deben desarrollarse políticas estatales que amplíen el umbral de los derechos humanos. en la promoción de la memoria y la defensa de los derechos humanos. la CPM promueve también el derecho a la comunicación de los bonaerenses. no como ausencia de conflicto sino como fruto de la justicia y la igualdad. en especial a partir de la sanción de la ley de servicios de comunicación audiovisual. La RED busca mejorar las capacidades de intervención locales de organizaciones e individuos de la sociedad civil. el consenso de que una mejor sociedad no es la que impone el orden con violencia. que emerge de una sociedad profundamente desigual. de intercambio. sino la que trabaja para la paz. en la pluralidad y la diferencia. A partir de esta necesidad de construcción de un amplio consenso social y cultural. Es imperioso fortalecer espacios comunicacionales que produzcan información y contenidos independientes de las grandes empresas que defienden sus intereses corporativos y de las matrices discursivas hegemónicas que calan hondo en el sentido común   . pero también reconociendo y considerando lo que de común tiene lo construido.  El horizonte será consolidar una democracia que no sólo sea una modalidad de administración del conflicto. pero también fortalecer desde las capilaridades sociales.

Esta reflexión recoge en gran medida la trayectoria desarrollada por la CPM a lo largo de estos trece años junto a un amplio conjunto de organizaciones de toda la provincia y el país. Para la CPM el poder judicial está aún atravesado por la matriz represiva y excluyente del pasado reciente y debe democratizarse para aportar a la construcción de una sociedad más igualitaria. Desde estas ideas hemos sostenido que las políticas de la memoria. donde fue visto con vida por última vez Luciano Arruga. como así también que la Justicia llegue con igual fuerza a quienes hoy continúan torturando y asesinando desde el Estado.  La búsqueda de una sociedad igualitaria y justa necesita de actores colectivos que luchan por los derechos de los pueblos y no de individuos alentados por la satisfacción de su bienestar personal. Muchos de los sitios donde funcionaron centros clandestinos son hoy establecimientos policiales y centros de detención donde se violan los derechos humanos. hoy conculcados por las prácticas de violencias sistemáticas del Servicio Penitenciario Bonaerense. impulsando y difundiendo los juicios. deben ser capaces de establecer puentes explícitos entre el pasado evocado y el presente. aportando pruebas. La sentencia por los delitos de lesa humanidad ocurridos en la U9 de La Plata. por ejemplo. El destacamento de Lomas del Mirador. si bien referenciadas en los acontecimientos de violencia extrema perpetrados durante la última dictadura.   . Promovemos con tanto énfasis el castigo por los delitos de lesa humanidad perpetrados durante la aplicación del terrorismo de Estado. dio cuenta acabadamente de este vínculo. instando a promover la plena vigencia de los derechos humanos de los detenidos alojados allí actualmente. dependía de la Comisaría Octava de Villa Insuperable donde funcionó el CCDD denominado “Sheraton”.

Pero también dar cuenta de las secuelas que ha dejado en toda la trama social. sabemos que los mecanismos de control no serán suficientes. mediante la creación de los mecanismos autónomos de control que establece el Protocolo Facultativo a la Convención contra la Tortura de ONU.  Los procesos de elaboración de la experiencia extrema vivida durante el terrorismo de Estado deben reparar el daño ocasionado a las víctimas de la violencia. en los modos de abordaje del conflicto. del Servicio Penitenciario Bonaerense y sobre todo de las políticas de seguridad hasta ahora implementadas. concentrando el poder en los sectores dominantes y generando condiciones para el deterioro social violento consumado en los noventa. deben permitirnos evidenciar económicas estructurales que debilitaron a los las transformaciones sectores populares. En particular. De este modo. buscamos la elaboración de una subjetividad sensible al sufrimiento de los otros. tanto a nivel nacional como provincial. promoviendo la formación de las nuevas generaciones en el reconocimiento de estas secuelas como partes constitutivas del presente que les toca vivir. La acción de monitoreo de los lugares de encierro y la denuncia permanente de la CPM de que la tortura es hoy una práctica sistemática por parte de las fuerzas represivas. en las culturas institucionales. es un imperativo revertir la cultura que convoca a no mirar tras los   . Las propuestas educativas desarrolladas desde la CPM asumen esta perspectiva de los trabajos de la memoria. Uno de los imperativos que allí emerge es la lucha contra la tortura y la violencia institucional en general. ha implicado la promoción de una mayor institucionalidad en su prevención y denuncia. de la Policía. Asimismo. Sin embargo. la CPM entiende que para mejorar la situación de los derechos humanos en la provincia es imprescindible promover una transformación profunda y democrática del Estado.

que luego enunciaremos. es decir ha sido el reaseguro institucional de la desigualdad. La creación e implementación de la policía judicial. La Justicia se fue convirtiendo en parte central del dispositivo de control sobre las franjas más vulnerables y excluidas y se ha prestado a la falacia de que el derecho puede solucionar conflictos que se originan en la desigualdad.  muros tanto de los penales como de las murallas de las barriadas populares y legitima la violencia sobre el otro. la expropiación de derechos a los trabajadores. el plan sistemático represivo eliminó la amenaza de un cuestionamiento radical del orden social establecido. la modificación de la selección de magistrados para hacerla participativa y transparente. la mal venta de los activos estatales. Las reformas democráticas estructurales en la justicia provincial son sin duda otro de los grandes objetivos en tanto permiten una mayor eficacia a la hora de luchar contra la impunidad sistemática frente a las violaciones a los derechos humanos en la actualidad. no alcanzan para terminar con la desigualdad son herramientas para desmontar parte de la institucionalidad neoliberal. Por un lado. Si bien estas iniciativas de transformación y democratización la justicia. La Justicia en términos generales ha legitimado la transferencia regresiva de la riqueza. la última dictadura militar provocó en la Argentina cambios estructurales y ciertas novedades en varios sentidos. Las políticas de la memoria Como decíamos. provocado por la   . la necesidad de contar con una defensa oficial autónoma de los fiscales y la puesta en marcha del observatorio de políticas de seguridad son iniciativas tendientes a revertir esto.

Por otro.  generalizada activación política de la sociedad cuyos emergentes más relevantes fueron las organizaciones revolucionarias y la conflictividad obrera en ascenso. De esta manera el movimiento de DDHH despolitizó en un sentido esa violencia. bajo nuevas modalidades. consolidándose una idea del orden social ligado a la conservación de las posiciones de dominación imperantes. Y surgió el movimiento de derechos humanos. La protesta obrera se expresó durante todo el periodo según las posibilidades de acción. Los mecanismos de control impuestos inmovilizaron por algunos años la participación. La denuncia se centró entonces en la identificación de delitos perpetrados   . es decir. repolitizandola desde el paradigma universal de los derechos humanos. Esta novedad implicó la incorporación de un nuevo paradigma. se implementaron medidas territoriales de segregación de la pobreza mediante los planes de “erradicación de villas de emergencia”. se relocalizaron empresas. hubo resistencia a la dictadura. entre otros. La represión fue enunciada como “violaciones a los derechos humanos”. viendo mermados no sólo sus ingresos sino debilitada su posición en la correlación social de fuerzas. como de las identidades colectivas. El Estado inclinó la balanza de manera brutal a favor de las clases dominantes. subió la explotación del trabajo. las políticas económicas impulsadas provocaron una fuerte reconfiguración de la sociedad. aumentó el cuentapropismo. tanto en la distribución de la riqueza y del poder. Las tomas de tierras fueron emergiendo como forma de resistencia de los pobres. Sin embargo. así los sectores populares perdieron capacidad de pelea por sus derechos. instalando el miedo y el retraimiento a la vida privada. en clave humanitaria. la desligó de la disputa por el poder. disminuyó el empleo industrial. La especulación se impuso como lógica de acumulación.

fue consolidando una idea de los derechos humanos más ligados al campo de lo jurídico y por tanto punitivista. En los últimos años desde la investigación académica se ha ido avanzando en una conceptualización de la violencia del Estado durante la dictadura militar que puede servir de guía para una reflexión más general. desplazándose a términos más juridicistas. que al conjugarse con idearios democráticos normativos y procedimentales. más alejada del paradigma original del movimiento. contrarios a las normativas internacionales. las memorias de la dictadura de estos primeros tiempos. La eficacia de este discurso permitió revertir el negacionismo de la dictadura. sino de lo   . invisibilizandose la identidad política de los perseguidos y desaparecidos por el terrorismo de Estado. Este discurso fue muy eficaz en la confrontación contra la dictadura y para instalar en la agenda política la cuestión de los derechos humanos en el horizonte democrático. que se dió en la transición fue demandar la sanción penal de tales hechos. Atrapadas en la narrativa de los “dos demonios”. Pilar Calveiro sostiene que para describir la naturaleza del poder es preciso dar cuenta no sólo de lo que él mismo acepta como constitutivo de sí. Tanto el análisis del “poder concentracionario” de Pilar Calveiro como la conceptualización de “práctica social genocida” de Feierstein permiten extraer algunas ideas para pensar esta violencia.  desde el Estado. pero limitó la conceptualización de esa violencia en clave histórico-política. La transición a la democracia estuvo signada entonces por esta perspectiva humanitaria. La figura de la víctima adquirió centralidad. no lograron reponer una perspectiva política crítica a la violencia desplegada por el Estado. El segundo paso.

luego del fin de la dictadura. las políticas de la memoria en su efecto reparatorio. extermina pero como modalidad radical de inclusión de lo que considera disfuncional. descarta. Cabe preguntarse en los términos de la reflexión que propone Calveiro.  que deja afuera. En otros términos vale preguntarse en qué medida el proceso de democratización de la sociedad ha logrado reconfigurar a la sociedad y al poder. tanto por la   . tanto en la formulación de los objetivos como en las tecnologías a partir de las cuales se perpetra el crimen. habiéndose producido esa “reorganización de las relaciones sociales”. realizada a partir del exterminio en términos materiales como también en los modos de representarla. Se trata de prácticas racionales. Por su parte Feierstein define a las “prácticas sociales genocidas” como una tecnología de poder donde la negación del otro llega al límite con su desaparición física y simbólica. y para ello excluye. es decir. erradicando a la fracción de la sociedad que pone en cuestión al orden instituido. cuáles han sido las transformaciones de ese poder. sino en provocar una profunda activación de espacios y prácticas de reflexión en torno a las marcas que ha dejado en la trama social la dictadura. La función represiva pretende controlar y mantener adentro a lo que no encaja en su propia pretensión normalizadora. que van modificándose al calor de la propia redefinición del mismo poder. Para la CPM entonces. y por ende. y consumado el “genocidio” en términos de Feierstein. Lo que estas tecnologías del poder buscan es reorganizar las relaciones sociales hegemónicas. deben estar orientadas no sólo a pensar en el castigo como modo de saldar las cuentas con el pasado y superar sus condiciones de posibilidad. En las tecnologías y mecanismos represivos puede advertirse la índole misma del poder. a la naturaleza de la violencia que el Estado despliega.

  violencia represiva que desplegó. como por la violencia en las desigualdades que provocó. inscriptas en los dilemas de este tiempo. la búsqueda de las raíces de nuestro presente. la justicia. Los procesos de construcción de la memoria social. no debería impedirnos visibilizar las claves que hoy hacen inteligible esa experiencia. Según se signifique este vínculo las memorias construidas tendrán efectos políticos diversos. podrían enfatizarse en las continuidades siendo la denuncia del presente el sentido del acto de memoria. Estas cuestiones. Sin embargo. tienen como finalidad la construcción de significados en torno a la experiencia vivida. es decir su historización. La ampliación de las políticas de memoria implica no sólo pensar la sociedad en términos de víctimas y victimarios. De otro modo. en tanto operaciones de sentido selectivas. que remiten a las relaciones que pueden establecerse entre pasado-presente y futuro. donde se imbrican prácticas múltiples. Podemos evocar el pasado para enfatizar la ruptura con el presente. sino de múltiples actores que se posicionaron de manera diferencial frente a la experiencia. Al mismo tiempo. la protesta. la activación de los procesos de memoria deben estar orientados a incluir a un mayor número de voces que incorporen otras dimensiones de la experiencia extrema vivida propiciando así una repolitización del pasado en otras claves que las posibilitadas por la transición. y en gran medida buscan responder a ese interrogante de cómo fue posible que ocurriera. la investigación académica. en tal caso el trabajo de memoria se orientará a legitimar el orden actual. la educación. Las marcas del pasado en el presente son las que deben ser puestas en relieve en los procesos de memoria. entre tantos. el arte.   . interviniendo en las construcción de las condiciones que lo hicieron posible. son relevantes a la hora de definir qué políticas de memoria promovemos.

Ya que permite distinguir con claridad la dictadura de la democracia. Ello implica. No es sólo la continuidad a lo largo de los años lo que permite calificarlas como prácticas sistemáticas y habituales   . Se trata de conductas aprendidas e incorporadas en el devenir cotidiano de las rutinas policiales. golpes. Las políticas de memoria entonces cobran una relevancia indiscutible en la construcción de nuevos horizontes democráticos y la aceptación que las deudas pendientes con el pasado son también deudas pendientes en el presente y hacia el futuro. penitenciarias y judiciales que van desde la adulteración de los libros de registros. al mismo tiempo que habilita una crítica al presente admitiéndolo en algunos aspectos como representaciones del pasado. masividad y repetición sostenida en el tiempo obligan a conceptualizarlas como rasgos estructurales del funcionamiento policial-judicial y rechazar su definición en términos de trasgresión individual. en tanto rupturas y continuidades. Se trata de prácticas cuya frecuencia. recoger las experiencias desarrolladas desde la sociedad civil y el Estado luego de la transición. amenazas. al mismo tiempo. la detención por averiguación de identidad hasta hechos gravísimos como torturas y otros tratos crueles. en las luchas contra el terrorismo de Estado y sus secuelas. marcar esta relación ambivalente. uso letal de la fuerza y gatillo fácil.  En todo caso. En términos concretos esto significa que podemos conceptualizar y luchar contra la violencia institucional hoy con mayor eficacia si logramos inscribirla y comprenderla en su relación con la violencia desplegada por la dictadura. La violencia institucional entre las deudas de la democracia argentina. armado de causas. sería el proceso más complejo y productivo. Hablamos de violencia institucional porque es una violencia ejercida desde las agencias estatales.

la violencia institucional es un ejercicio de poder que implica la mediación y/o empleo de la fuerza estatal. el gatillo fácil y en algunos casos la desaparición de personas concitan la atención cuando se habla de violencia institucional. tal como expresamos. Constituye un acto deliberado (por acción u omisión). Como decíamos.  sino también su legitimación y reproducción por parte de los poderes del Estado: ejemplos no excluyentes de ellos son los funcionarios del Poder ejecutivo que adoptan el discurso de las fuerzas. En modo alguno se trata de una violencia distribuida al azar en la sociedad sino que. existe una relación clave entre la violencia institucional y la naturalización de la desigualdad social. se orienta hacia las franjas más vulnerables de los sectores populares con un acceso a la justicia restringido por factores monetarios. Si bien la gravedad de hechos tales como la tortura. mediática y social que suele ampararse en los reclamos de mayor seguridad y eficacia policial. sea ésta física o simbólica. la emergencia del problema de la seguridad pública en el marco de una sociedad más fragmentada y desigual ha habilitado   . Nos preocupa especialmente la legitimación política. A pesar de que en los últimos años se ha consolidado una mirada oficial crítica sobre la dictadura y una condena política al terrorismo de estado. entre otros. cargado de sentidos y productor de efectos (legales y/o ilegales) que motoriza la producción de dolor y sufrimiento. geográficos o simbólicos. justifican o encubren estas prácticas o cuando los legisladores sancionan leyes que sostienen este sistema injusto y profundizan su sentido. En todas sus formas. estigmatizando a los barrios periféricos y limitando la libre circulación y el acceso igualitario a los espacios públicos de los jóvenes de los sectores populares. es necesario continuar denunciando y desnaturalizando prácticas generalizadas y rutinarias tales como la detención por averiguación de identidad o los allanamientos ilegales y razzias masivas que marcan los territorios. habilitan.

Al calor de una serie de procesos sociales vinculados al empobrecimiento masivo. se rehabilitó públicamente un discurso punitivista. Esto genera resentimiento en grandes sectores de la sociedad. el retroceso del estado de Bienestar y la fragmentación social. que sirve de plafón para la convalidación de la violencia de estado. que postula el aumento de las penas. Por otro lado la impunidad recurrente de estas violaciones de derechos humanos ejecutadas por funcionarios públicos. La base social que permite la convivencia y el respeto entre las personas se resquebraja.  la formulación de modos de intervención estatal violatorias de los derechos humanos que cuentan con cierta legitimación pública. La síntesis de las llamadas políticas de mano dura. También han constituido un límite para el avance hacia una seguridad pública basada en el respeto de garantías y derechos humanos fundamentales. Al alterar estos vínculos. sino como actos que impactan en la vida social y la deterioran. la fragmentación o desintegración del tejido social y los vínculos de solidaridad y confianza. expresadas en frases tales como “hay que meter bala a los delincuentes” o “frente a delincuentes dispuestos a todo debemos estar dispuestos a todo”. la impunidad promueve relaciones de exclusión y subordinación. el castigo y el poder de fuego policial en las calles. se afirma sobre la base de una falsa disyuntiva entre dar respuesta a la problemática delictiva y el respeto a los Derechos Humanos. Este tipo de discursos y sus concreciones prácticas. con sustento en el odio y el miedo. en nuestro país han tomado fuerza en la agenda púbica los problemas de inseguridad ligados a cierto tipo de delitos.   . han propiciado la consolidación social de un sentido común. La impunidad no solo como un dejar hacer-dejar pasar. también se constituye como un acto racional y deliberado de violencia. Frente a la aparición del problema de la inseguridad.

Pero este objetivo no debe implicar desentenderse de la necesaria transformación de las agencias. La construcción de Políticas de Seguridad Democrática como rupturas del modelo neoliberal. fundamentalmente aquellas que pueden intervenir en el mejoramiento de las condiciones sociales. en el que el respeto de los derechos humanos. Desandar la centralidad de las políticas punitivas. En esta línea identificar y denunciar la violencia institucional es una tarea fundamental de todos los actores comprometidos con la democracia.  deteriorando la confianza en el sistema democrático y justificando el autoritarismo. implica necesariamente. es imprescindible para construir una sociedad más justa. analizarlas. estructuras y marcos normativos que conforman el sistema penal. En este marco. proponer abordajes alternativos que contemplen el involucramiento de otras áreas del estado. En este camino proponemos construir un paradigma de seguridad democrática que contemple una definición compleja de la inseguridad y asuma la impotencia de las políticas punitivas para abordar las problemáticas del delito las violencias y conflictividades sociales. sea el fundamento en su planificación y operatividad. mostrarlas. denunciarlas y combatirlas. Consideramos que hay violencias institucionales que aún permanecen ocultas y naturalizadas y es parte de los desafíos del presente. implica pensar necesariamente en un cambio de paradigma en las políticas de seguridad pública. en los términos expresados   . discutir y desnaturalizar la violencia institucional. La consolidación del modelo neoliberal. para orientarlas a un esquema que contemple el respeto de los Derechos Humanos. Suscribir que no habrá plena vigencia de los Derechos Humanos si se conservan las estructuras culturales. sociales y económicas que permiten la desigualdad.

En muchos casos estas redes no podrían desarrollarse sin el amparo –por acción u   . las agencias policiales y las redes delictivas. cuyos rasgos más salientes fueron la relación directa entre pobreza y delito. implicó la convalidación de un modelo que presupone la violación sistemática de derechos y la neutralización de los sectores marginados y estigmatizados. en términos que definimos como violencia institucional. plasmados en el funcionamiento de los actores que conforman el sistema penal (reconociendo su faz legislativa. implicó la omisión sistemática de la persecución de los circuitos delictivos organizados. la emergencia del discurso bélico (guerra contra el delito) y la centralidad del aumento de las penas y la reducción de garantías. que en el mejor de los casos coinciden con el eslabón más débil de la cadena delictiva. sino de la opción estatal por criminalizar a estos sectores y omitir a grupos de de poder que estructuran las redes del delito. En este sentido la respuesta política al fenómeno delictivo ha cabalgado entre propuestas efectistas de fácil receptividad social y alianzas espurias y negocios ilegales entre los poderes políticos territoriales. trajo aparejada una transformación de la política criminal. La demagogia punitiva (el aumento de penas y el encierro cautelar o prisión preventiva generalizada como forma de solucionar el problema del delito) ha constituido un engaño – para los sectores de la sociedad que creen en ellas . no es la derivación lógica de que son ellos quienes cometen delitos. La centralidad dada a la persecución de los sectores populares. ejecutiva y judicial). sino que los ha incrementado por el involucramiento de las agencias estatales (fundamentalmente penitenciarias y policiales) en el desarrollo de mecanismos ilegales y violentos para su gestión. El desarrollo de estos discursos.en tanto no solo no ha reducido los niveles de violencia relacionados con el delito.  en la introducción. Es que la preeminencia de ingresos de pobres al sistema penal y su depósito en las cárceles.

. sino también. no solo. ha tomado el desafío de este cambio de paradigma y promovido junto con un gran espectro de organizaciones y actores sociales y políticos.de las agencias estatales. abandonar la matriz neutralizante basada en la selectividad penal dirigida a los sectores empobrecidos y reorientar la política criminal del estado hacia la persecución del delito complejo y el crimen organizado. Romper estas continuidades requiere. la CPM. deben sumarse otras que permitan incidir de diversas maneras en el corto y mediano plazo. aunque no suficientes. En la Provincia de Buenos Aires. resistir el discurso de la mano dura y la demagogia punitiva. iniciado durante la última dictadura militar. una serie de reformas que.   . y consolidado en la década del noventa. A fines de 2010. teniendo en cuenta la dimensión que proponemos para pensar los Derechos Humanos y las transformaciones que creemos deben operar para construir una sociedad más justa e igualitaria resultan necesarias. Esta política criminal es el reflejo de las continuidades del modelo neoliberal. El Acuerdo constituyó un momento de inflexión que permitió. evidenciar la ineficacia de estas políticas y constituirse como un marco de propuestas para señalar que hay un camino democrático de cambio para las políticas de seguridad y penitenciarias. reconoce problemáticas urgentes.  omisión. la CPM junto con distintas organizaciones sociales y políticas que vienen propiciando este cambio de paradigma (de la demagogia punitiva a la seguridad democrática) impulsaron un espacio denominado Acuerdo para la Seguridad Democrática. de manera tal que a las estrategias para transformar las bases que sustentan la violencia institucional. Tal como expresáramos. la agenda de los Derechos Humanos en la Provincia de Buenos Aires. entre otras cosas.

tanto por la CPM. lavado de activos. especialización y desmilitarización de sus fuerzas policiales y penitenciarias. En este marco se inscribe la autonomía de la defensa pública. La correcta implementación de este organismo. constituirá una herramienta importante para direccionar las investigaciones criminales hacia los eslabones que organizan los mercados delictivos de alto impacto social (Drogas. Por otro lado. sindicales y políticas. pero de suma importancia e incidencia en la transformación institucional en clave de respeto a los derechos humanos. otras propuestas que vienen siendo promovidas. En este sentido. la transparencia de los procedimientos y fundamentalmente una recomposición del poder judicial. sino también su potencialidad práctica e incidencia en términos políticos. organizaciones sociales. a la propuesta marco de transformación de la política criminal provincial y particularmente la democratización. permitió instalar en la agenda. el debate de este proyecto. se suman una serie de reformas parciales. trata de personas) y para permitir la investigación de delitos en los que se encuentran involucrados agentes y estructuras de la policía bonaerense. armas. profesionalización.  Las líneas generales de estas propuestas. porque en términos de disputa de sentidos. no solo por constituir una propuesta concreta para la constitución de un organismo especializado para la investigación de delitos complejos y redes delictivas. permitió poner en tensión el paradigma policial encarnado en la bonaerense. autopares.   . El impulso de un proyecto para la implementación de la Policía Judicial (que hoy ya es ley) significó un importante avance. tienen como sustento lograr transformaciones que contemplen no solo su viabilidad formal. para garantizar la participación social. como por un arco importante de organismos de Derechos Humanos. sino también. como forma de mejorar y afianzar el acceso a la justicia de los sectores populares y la reforma al sistema de selección y enjuiciamiento de funcionarios y jueces.

La CPM ha promovido junto con otras organizaciones sociales de todo el país. convalida y fomenta. el ingreso masivo y la permanencia prolongada en el sistema penal bajo las formas de la prisión preventiva. Recientemente. Este esquema. igualdad. el desarrollo que la CPM viene realizando en el monitoreo de los lugares de detención.  La selectividad policial hacia los jóvenes pobres (que se expresa fundamentalmente a través de mecanismos de control social. es parte de esta tarea. necesariamente profundizar los mecanismos para la prevención y represión de la tortura. juicio previo. el juicio abreviado (al que los detenidos acceden luego de permanecer dos o más años detenidos por las dudas). se suma el de las agencias judicial y penitenciarias. en tanto constituye la herramienta legal que justifica. no discriminación y defensa en juicio. Reorientar el Código Procesal Penal. que se fue construyendo mediante sucesivas reformas y al calor de las coyunturas que exaltaban los discursos de la mano dura. lo que constituirá un significativo avance (implementación mediante) y una herramienta concreta para la defensa de los derechos de las personas privadas de libertad. y el límite a las excarcelaciones. nos ha impulsado a promover un proyecto de creación del mecanismo provincial para la prevención de la tortura que respete los requisitos de autonomía   . la constitución del mecanismo nacional de prevención de la tortura. implica. tiene su correlato en la intervención del sistema judicial y penitenciario De manera tal que al debate en torno a la democratización de las fuerzas policiales. ha dado tratamiento y aprobado este proyecto. En la Provincia de Buenos Aires. debe desandarse mediante una reforma que reoriente la actividad del sistema penal hacia el respeto de principios tan básicos como el de inocencia. el Congreso Nacional. El objetivo de democratizar las estructuras penitenciarias. la flagrancia (autentica delegación de la tarea fiscal en la policía). como las detenciones por averiguación de identidad).

universidades y las agencias estatales. Ninguna propuesta de transformación estructural puede desarrollarse sin avanzar hacia esta premisa. La política provincial en esta materia es deficitaria e insuficiente. implica también superar la tendencia a las reformas coyunturales y efectistas. en este punto es lograr consensos suficientes para establecer el paradigma de la seguridad democrática. como políticas de estado. implica mejorar la producción y acceso a la información pública. jerarquizando este problema. Se trata de una dificultad de primer orden que debe subsanarse con la intervención de las organizaciones de la sociedad civil. políticas que excedan los límites de una gestión. Lograr este objetivo es fundamental para impulsar una transformación estructural de la política criminal y las agencias que lo sustentan. conjugando el respeto a los Derechos Humanos con la eficiencia en el logro de los objetivos institucionales. El desafío. En lo que respecta a la problemática delictiva y frente a la carencia de una política comunicacional estatal fundada en datos confiables. Superar las continuidades del neoliberalismo. La Comisión Provincial por la Memoria.  funcional y autarquía financiera que establece el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura. ha creado el Observatorio de las Políticas de Seguridad junto con las Facultades de Humanidades y Periodismo y Comunicación de la Universidad Nacional La Plata. Aunque es necesario reconocer que incluso con la concreción de estas reformas no estará   . sus fundamentos y propuestas. los medios masivos de comunicación adquieren un rol preponderante al difundir los casos más graves y dramáticos sin ninguna referencia temporal ni espacial capaz de contextualizarlos y vincularlos con procesos sociales más amplios. es decir. pensar en reformas estructurales en clave democrática. Por otro lado. que a fines de 2012 estará en condiciones de dar a conocer los resultados preliminares del diagnóstico sobre producción de información pública relacionada con el delito en la provincia de Buenos Aires.

recrean y legitiman la falsa ilusión del acceso igualitario y la conexión permanente. entendemos que en las reformas parciales también reside la constitución de las bases para transformaciones más profundas. Y en su expansión global. AGENDH .  garantizado el cambio de paradigma descripto como continuidad del sistema neoliberal.CPM Agencia de producción de información y noticias en derechos humanos Comunicación y derechos humanos Los medios. la fragmentación y la repetición. los intentos por generar procesos de comunicación inversos que recuperen la reflexión crítica en la producción de información y que promuevan y sostengan nuevas rutinas de intercambio y circulación. se pierden muchas veces en la desigualdad que imponen las estructuras de poder de los grandes medios de comunicación. dispuesta y disponible. canales y redes de comunicación proliferan y se multiplican al impulso de la innovación tecnológica y el marketing publicitario. ¿Qué información? ¿Cómo y para quienes circula? ¿Qué sentidos produce y reproduce? Son preguntas que exigen demasiado tiempo para una lógica cuya clave es la velocidad. La información está en todas partes.   . En este contexto. Uno de los desafíos más importantes (sumado a que las reformas propuestas superen su concreción legislativa y se concreten como políticas de estado) es que los procesos de reforma. involucren un amplio debate social que permita ir transformando los sentidos comunes y afianzando un esquema en el que el respeto a los Derechos Humanos sea una condición necesaria y no una traba para el desarrollo de políticas de seguridad pública.

el desafío de una perspectiva de comunicación en derechos humanos no puede simplemente agotarse en el esfuerzo por instalar ciertas noticias en la agenda de los medios hegemónicos ni en el cuestionamiento del poder económico de éstos. de información y el fortalecimiento de redes sociales de Para esto es necesario reponer una práctica de contra-información. Se trata de reconocer a la comunicación un lugar estratégico en la construcción no sólo de agendas periodísticas y de debate público. desarticular y desmontar los dispositivos discursivos dominados por la estigmatización y visibilizar aquellas realidades o no narradas. problematizar y cuestionar al poder. sino que exige un compromiso con la producción sistemática circulación. asume una tarea fundamental en el descentramiento de los discursos hegemónicos. no reconocidas. los pueblos y las ciudades. políticas y culturales de los barrios. la comunicación. como proceso y práctica. Abrir espacios para el debate. que critique y de vuelta la información oficial. Pero también habilitar circuitos de intercambio que pongan en valor experiencias de comunicación alternativa ya existentes en muchas organizaciones sociales. no relevadas. fomentar la circulación de contra-relatos. en el contexto de las asimetrías que en el territorio de la provincia de Buenos Aires legitiman los   . Desde esta perspectiva. son tareas claves. pero que también pueda generarla ahí donde ni los medios hegemónicos ni los instrumentos y las políticas oficiales llegan.  De este modo. La apuesta es generar contra sentido. sino en su posibilidad de generar espacios de producción de sentido común capaces de cuestionar y poner en tensión los relatos oficiales del Estado y los grandes medios de comunicación.

clasificación y circulación de la información que generan las realidades de cada uno de los lugares por los que transitamos cotidianamente. La justa distribución de la riqueza debe necesariamente contener una distribución de los recursos que permitan modificar esas condiciones sobre las cuales se produce y se pone en circulación la información para garantizar una verdadera democratización de la sociedad. Se trata de un espacio de recolección. sino que se debe proponer atravesar el tejido social provocando las tensiones y transformaciones necesarias para la modificación de las condiciones de desigualdad. Por eso. constituyen   . una Agencia de producción de información y noticias en derechos humanos (AGENDH) con alcance en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires. Estos hechos muchas veces pasan desapercibidos por sus propios protagonistas. nunca está por afuera de los conflictos históricos sino que son éstos los que la engendran y cargan de sentido. producción. de una sociedad. La propuesta y los recursos Para empezar a andar este camino. En términos de Rosana Reguillo. se trata de “construir y mantener condiciones de enunciación para la palabra pública y la palabra crítica.  procesos de vulneración de derechos.” Porque la producción discursiva de una comunidad. pero sin embargo. la comunicación ocupa cada vez más un lugar crucial en la agenda de los proyectos políticos en disputa. la CPM se propone poner en funcionamiento en el marco de la RED. Esta perspectiva de comunicación tampoco agota sus esfuerzos en el plano simbólico.

la mirada opulenta tergiversa. Bajo la forma de noticias o la confección de datos. no entran en la lógica espectacular de los medios. Ya sea para lograr visibilizar desde otras miradas “la realidad” o poner en conocimiento realidades completamente marginadas.   . por múltiples razones. muchos de estos acontecimientos deberían producirse como noticias y encontrar los canales de comunicación necesario para producir visibilización. AGENDH se propone generar información para intervenir en esta agenda. Y si lo logran y entran en la agenda mediática. lo dado. Como dato de la realidad estos hechos son información susceptible de ser reconocida. crítica y discusión. Y del mismo modo. discutiendo lo establecido. relevada y organizada para su interpretación. Sucede que muchos de estos acontecimientos generalmente no alcanzan la entidad de noticia ya que. Los problemas que preocupan a la sociedad se construyen cotidianamente y se expresan en una agenda pública que se nutren tanto desde los medios de comunicación como desde las políticas y las instituciones del estado.  datos claves para comprender y explicar críticamente el sentido de “lo que nos pasa”. AGENDH propone convertir a cada uno de los contactos de la CPM en corresponsa(b)les del proceso de producción de información para la defensa de los derechos humanos. con mecanismos que trascienden la producción de noticias y hacen eje en la circulación democrática de la información como dispositivo de desnaturalización y contrasentido. anula o simplemente vacía de contenido los hechos alterando profundamente el sentido en la narración. contra sentido. lo naturalizado.