Poesía
La perla suelta

Paula Ilabaca Núñez La perla suelta E CUA R T O P R O P I O D I T O R I A L .

.T.A.cl web: www. Producción general y diseño: Rosana Espino Fotografía portada: Ángela Galdames J.N. S. Santiago Fono/fax: (56-2) 341 7466 E-mail: produccioneditorial@tie.S.La perla suelta © Paula Ilabaca Núñez Inscripción Nº 184. 2009 Impresión: Gráfica LOM IMPRESO EN CHILE / PRINTED IN CHILE 1ª edición.B. Registro de la performance Corrección de la voz.cl Composición: Producciones E. Providencia. septiembre de 2009 Queda prohibida la reproducción de este libro en Chile y en el exterior sin autorización previa de la Editorial.056 I. Santiago.M. 978-956-260-000-0 © Editorial Cuarto Propio Keller 1175.cuartopropio.

. Por las tensiones bellas intensidades que compartimos. Por el collar de perlas prendido entre nosotros.A Felipe.

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ella. Usted ya no reconoce la habitación. nadie es del color del deseo más profundo. está sin usted. la habitación. Sería su propia habitación. Una mujer. Ha quedado vacía de vida.Nadie me enciende ni una lámpara. sin su semejante. Marguerite Duras . La ocupa únicamente vaciado flexible y largo de la forma ajena a la cama. la habita. Alejandra Pizarnik Alrededor del cuerpo.

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¿Era yo? ¿Esa era yo? .

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distortion. the english disaster No ones free from love for one master. “Feed me” .Feed me when I’m hungry Drink me till I’m dry The dream of yesterday becomes another lie You feed me lies. Tricky.

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diciendo. el espanto. ella sueña con yeguas blancas que lamen y buscan dónde parir. el descalabro. Pero al despertarse piensa en él. o la pena. que es el territorio básico. en su amo. Las yeguas pastan. murmurando una sola frase una sola oración: hace un mes que no jodo con nadie. óperas y canciones de rock. Es entonces cuando irrumpen voces. Y luego entre el bullicio se escucha la letra de una canción: “this bed has seen it all / from the first time to the last”. en una cama. Piensa en él. recitando. 15 . Y ella sigue bajando de peso. patean felices. coros. Y ella sigue bajando de peso. el rictus de su boca cuando se alimenta. Que no son básicos. Las yeguas en la cama naranja.En un territorio básico. en un brusco intento de querer que permanezca. es entonces cuando su figura o la mujer de la que hablábamos cae rendida a los pies de la cama o podría ser de rodillas en el baño. diciendo: aunque me coma todo aunque me lo coma. en un colchón naranjo. chirridos de cuerdas. en un montón de imágenes torpes que irrumpen transmutadas en artefactos sin color sin rabia sin daño ni penetración. que es otro territorio básico. que no lo son.

De la manera que tú quieras. Imagina que de a poco siente que va surgiendo una pereza bélica de la cual no es posible sustraerse. Está sentada. Parece que una de las yeguas parirá esta tarde. pues cuando los siente en su cuerpo. Al hacerlo la cama comenzará a crujir. con papel higiénico. con la toalla. Eso es nefasto. que no se me prenden los cachetes. Se mira el corazón de oro que le cuelga en la mitad del pecho. Hace un mes que no me salta la liebre. Pastan. pero esta vez agrega: Hace un mes que no jodo con nadie. El sol molesta en los granos que le han salido esa mañana. Es así. tenso de infecciones la ronda. Luego se la limpia con un gesto meticuloso. la canción. Lo dice de la manera más rota y simple. en sus músculos blandos.La perla suelta Imagina que caen las cuencas de los ojos en las paredes y las formas. luego. Que lentamente se le cae la saliva porque se ha quedado un buen rato con la boca abierta. en sus cabellos tiesos. Eso es. la cama naranja. Está sentada en la taza del baño y vuelve a decir la misma oración. hace un mes que no veo la luz. Las yeguas y esos ojos redondos. Piensa en él. que se toma el pelo y se mira al espejo. en el eunuco. sin que ella lo quiera. la cama y las formas que se estiran en la pared cuando el sol entra a través de las cortinas. Eso es. Imagina que se mira al espejo y pronuncia una oración. Las yeguas. por supuesto. Imagina que se quiere correr con el dorso de la mano. el sueño. Imagina que camina por el espacio minúsculo del baño. que no hay ventana. de la manera más rota y simple. ella comienza a decir o a balbucear: 16 . Un porcentaje breve. unos granos en el coxis. el rezo. Imagina que le da flojera masturbarse sola.

Paula Ilabaca Núñez “feed me when i’m hungry / drink me till i’m dry”. ¿dónde quedó mi amo? 17 . llevándose a la cara un antifaz: mi amo. Luego pregunta en voz baja. mirándose en la pantalla del televisor apagado.

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Primera persona singular o la configuración la voz de la suelta .

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“Duel” .The first cut won’t hurt at all the second only makes you wonder the third will have you on your knees You start bleeding I start screaming. Propaganda.

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Hoy volveré a comer. esta casa. El amo ya lo sabe. esta casa y la sombra de un miembro perturbándolo todo. 23 . Me veo a mí misma en el polvo del baño.Es así mismo. el ruidito de la canción famosa de los picos gemelos. el polvo de la pieza y el polvo que me gustaría en el sillón. el sabor de la que ya regresó. la mueca de la suelta. Examinan lo que ya saben. hoy y después. sus rincones limpios. Hoy comienza una nueva tirada. Me toman del cuello y observan mi pera. Esta casa está llena de desidia. hasta que ya no queden estupideces por recordar.

cuando aposté. Esta vez me quedo en la cama naranja. la vez que se me permitió amar. sólo esta vez. luego en mi pared. a mí no se me permitió elegir. que se torna piel quemada. la vez que fui afortunada. recuerdo esa vez que tomé una decisión. cuando yo comienzo. en una revista. eso parezco. 24 . que se vuelve mate. después en mi cabecera. a como apesta mi cuerpo. cuando todos se han ido. Pero esta vez. A como hiede la piel que se vuelve blanca. frente al espejo. Recuerdo cuando una de las yeguas me miró en un cruce.La perla suelta Recuerdo una fotografía. naranja a como huelo.

Elaboro mi rostro en el espejo. No estoy enamorada no lo estoy. Entonces pienso en mi amo. las mismas batallas. Una yegua no se enamora. que busque. de quien soy en la mitad de mi corazón de oro. de dientes alargados y amarillos. me dice que llame. y yo. Pero luego todo sigue igual. ese que regaló. ya no me enamoro. una yegua no puede estarlo. las mismas noches. y yo no. entre la sangre de mi montura blanca. para intentar olvidar. Luego pienso que quizás debiera tener la mitad de un corazón de oro para el reinicio. en mi señor. un rostro fiero. para que no se vea el rostro de la enfermedad. las mismas rutinas. terso.Paula Ilabaca Núñez No estoy enamorada. Pienso cuando como sin lograr saciarme. el mismo espejo que me devuelve la imagen de quien soy yo en concreto. Es sólo que hay momentos en que una voz que está muy dentro mío y que a veces circula entre los rincones de esta casa. cuando pasan por esta cama y no se encuentran. el rostro del amor. ese que no me dejó sacar más. 25 . O yo entre el maquillaje que pocas veces uso. que hostigue.

el vello de una pierna vuelto blanco. el que busca acontecimientos en otros barrios. mi señor. en el sonido del color blanco. otros cuerpos. en mi desliz gemelo. Intoxicada de mi amo. Intoxicada porque esta es la última gota que se derrama en mi delantal.La perla suelta Intoxicada con el veneno que dejó su olvido y su desgano. otras latitudes. en mi caricatura. la sarna que hace poco apareció en la mano que escribe. en el prurito que produce una mota en el ojo. el que se mueve sin mí. 26 . o el sarpullido del coxis. Todo por un corazón de oro que se quedó sin su mitad. canoso. otras bermas.

Es por eso que hay un espejo en la improvisada pista de baile. el mismo desgano y la idea del vacío a un alto voltaje. para que me recuerde la cara de la desidia. lo bella que se ve una mujer cuando ha pasado la noche en la tirantez de los que no conoce. siempre queda el mismo rostro.Paula Ilabaca Núñez Se acaba la fiesta. no hay. y no importa cuán brilloso era el vestido ni el maquillaje. en el hastío de las veces que se pierde y no hay hacia dónde. tampoco cuántos quisieron joder o intentar agarrar. 27 . se acaba. lo voluptuosa que puede ser la maldad o mejor aún.

su follón triste. como esa canción: ligero iba de prisa. ahora es mucho más simple: debo asumir la resurrección. y lloré y lloré. Como diciendo. sus idas rápidas. desanimada. cuando una vez la sentí blanda. minusválida casi. Y esto es mucho decir. es mucho dedicar líneas a uno que no se le paraba y que había que aguantarlo todo el día toda la noche con sus maneras mustias. Cuando engañó. Cuando no entendía que no quisiera un beso de buenas noches. cuando no tuvo el valor de decirme que no. Porque o si no decaía rápido. Ahora todo tiene un sentido. y con una mentira daba la vuelta y seguía ordenando. pensaba sólo en llegar. cuando todo lo que quería era salir a agarrar. su desprecio. 28 .La perla suelta Cuando el instrumento suyo se volvió flácido y no había cómo empinarlo. cuando dijo que me amaba.

me recuesto a pensar en los últimos acontecimientos. ¿Soy bella? ¿Se acordará de mí? Y luego les gritaría a ellos. 29 . en esta ciudad de noche. a los que saben: nunca más dejaré que me encadenen al amor. ni en ninguna otra ciudad. al amo. Ni que me tengan comiendo de la mano.Paula Ilabaca Núñez Cansada ya de las palabras.

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Y la perla pensó que podía quedarse con algo pero lo botaba todo .

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El amo ha desaparecido. en la aparición del rey. Y tiene una homóloga. su flacidez. Las yeguas ya no pastan. de las corridas de la mujer que cantaba en un primer momento. Están tiradas por ahí. que es ella misma. que es otra. etcétera. que le sigue los berrinches y las formas que adopta para agarrarse a los que le tincan. su desprecio. en cómo las quemadas se recomponen. Esa que decía algo como hace un mes que no jodo con nadie o podría haber dicho además estoy hecha pedazos. 33 . que son lo mismo. Ahora. con su estela. etcétera. Se ve en la forma en que se ennegrecen estos papeles. fragmentos de las partidas. El amo y el eunuco. esta mujer adoptó un nombre: la suelta. que son todas. retazos parezco en esta constelación o cuando cantaba this bed has seen it all o feed me when i’m hungry. para luego deshacerse de ellos: la perla. con las fauces abiertas y las ancas torcidas entre las madejas de la cama anaranjada hecha hilachas. su lata. colapsaron en el instante perfecto. de las aberturas.

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Ya que venga otra cosa .

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Fate Up against your will Trough the thick and thin He will wait until You give yourself to him. Echo & the bunymen, “The killing moon”

Con una bacteria alojada en la garganta, sin hablar, sin poder decir, sin poder: desamparada. Una infección ha tomado distintos músculos, pliegues y partes. Esta vez es la garganta. Así es, así será. Como la lengua vuelta un revoltijo de babas que entran y salen. Sin importar el cuerpo, las ganas o el desaliño. Críptica. Críptica. Críptica. Sin poder, sin poder decir, sin poder decir lo que más duele, lo que más desea o le revienta, lo que ya sabe, lo que supuso cuando ya nadie quería pararla. Invariablemente unos vienen, otros vendrán. Hubo un polvo, habrá millones. Pero siempre es la misma picazón. El mismo tedio, el mismo ahogo. Y a la suelta nadie la conoce.

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La perla suelta

Contando los días que pasan, la suelta se pasea por el territorio básico, murmurando una canción. Mira su cama naranja, piensa en los días en los que el sudor bordaba las sábanas, los besos lo mismo, la pura y santa piedá. Lo mismo y lo mismo. Babear. Hostigar. Correr. Llegar. La cama. Repleta de oraciones. Bajo la almohada hay unas llaves, sujetas por una cadena con un corazón de oro, que la suelta mira arrobada, porque ella no tiene corazón. Más allá, en otro espacio o bajo otro estado, el rey está profundamente dormido. Y no escucha. Y no siente. Y no sabe que la suelta espera y espera el momento justo en el que se hará la linda, para luego escapar. Como siempre lo ha hecho, porque no puede, porque no sabe quedarse o porque simplemente le irrita, le irrita todo lo que parece ir en serio.

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Pero era una pura lata. han vuelto a nacer. recuerdan ese día de sol en que la suelta le dijo: son como nuestro amor. Nada. Comienza a regar las plantas de la terraza. una estela. pronto. la suelta se observa una y otra vez. Con el eunuco nada ocurría de todas formas. La suelta reconsideró.Paula Ilabaca Núñez Mientras saca cuentas. O mejor: nada había ocurrido. Y el eunuco lo sabía y calló. porque él era un trasto cerrado y terco. un poco lerdo. 41 . Vendrá el invierno. Cruza hacia el balcón. o con ropa o con ganas. las quemadas. Y ellas. un estado al que se podía recurrir. cuando se paseaba en pelotas frente a la ventana. un poco torpe. como siempre. por ejemplo. que ahora se queman con el frío de los últimos días del otoño. Y era sólo un ejemplo de todas las maneras con las que inventaba trampas para él. mira hacia la calle. cogidas lacias sepultas en la memoria. Entra y sale del baño. con el falo encogido.

Luego. decía cortándose la chasquilla una noche en el baño. ataca. decía la suelta. Una vez que la suelta pasa. masculla la suelta. Como ella quiera o como ellos lo prefieran. sólo yo y la crisis. Cuando algo se le mete en la entrepierna no para hasta que se lo saca y lo vuelva a poner. en qué traslado de secreciones estará. Porque aunque no lo quiera. en el malhablar de los días: la suelta espera y espera. Entonces se empezó a reír. con la garganta pelada de tanto decir. de tanto decir en vano. Piensa que las imperfecciones y los disfraces la convierten en insólita. Y qué hace ahora en la soledad de la palabra. el recorte se hacía impreciso cuando se le iba el ojo hacia la cama naranja. Sospechará de la tiña que me dejó en el vientre. Esa misma noche. Nadie en casa esta noche. ninguno la para. se acercó a la ventana pensando: qué ocurrirá con mi eunuco. Y se miraba una y otra vez al espejo. Porque así es la suelta. Amo este descuadre. Y nadie la para después. Y entonces comenzó el dolor de estómago y el prurito en el vientre fue instantáneo. la palabra le pesa. Y cuando alguien aparece.La perla suelta La suelta es así. 42 .

dice la suelta limpiando el ojo lagrimiento. arreglándose el corsé: yo no soy esa. Exactamente todo el día. Mientras la suelta se esmera en complacerlos a todos. pero está que se revienta. Y la perla hace como que no. por el amo. por el eunuco. la llaga tiene muchas formas. La suelta se persigue todo el día. Y en la noche se pone peor. ¿cómo no entienden? 43 . lánguidos. nombres y recuerdos torcidos. Siempre la ahogan. pero no basta.Paula Ilabaca Núñez Y la perla había pensado que nunca más lloraría por él. No hay manera de singularizarlo. Y ella les repite.

dice la perla. luego se miran y cambian papeles. intenta despertar. con el desparpajo de siempre.La perla suelta Es así: ambas se juntan y hacen como que no. con el cuello partido. Y en ese momento. con los ojos resecos de tanto llorar. que venga otra cosa. Ya. Y a una invariablemente le da lo mismo. pero es un sí. Se viene o acaba voluble y cierra los ojos con desidia. la perla hace como que no. tal cual. anestesiado. en el furor de una noche muda y clara. Lo mismo. La suelta suspira melancólicamente mientras se va en diarreas. así. Como que si nada pasara por ella. se rasca la cabeza. 44 . cambian estados y el ánima. con la tiña del vientre hirviendo. en otra temporalidad. como que no le pasa nada. pero sigue letárgico y bello. el rey se mueve.

Entonces la suelta murmura: ojalá que caiga. Y que sea pronto. Es en ese instante cuando el rey comienza a abrir lentamente los ojos. Con todo bien abierto. Lo único. Imposible pensar que algo pase. Y lo dice muchas veces hasta que parece un rezo.Paula Ilabaca Núñez Sospechosamente. Tengo tanta hambre. Hambre. Y lanza la mirada. 45 . Es lo único que me falta. piensa la suelta. una nueva manera de pedir. pero sabe que es imposible. Imposible seguir pidiendo. Tanta. Y la perla hace como que sí. Pero la suelta le dice que espere. Hambre. Hambre. bien quieta y con los sentidos bien abiertos. después de la tristeza viene el hambre. mientras va jodiendo por la ciudad. una orden.

O a dúo con la suelta: ya. 46 . Así no más. El rey abre los ojos. dice y dice la perla. Aunque me la den o no.La perla suelta Mira cómo la perla se pierde y resiste. Pero la conmueve volver a sentir de eso. Y se sabe. Tómame estoy tirada. Y hace como que no. Tirada y nadie me pesca. como que no le importa. Esto se está acabando. O si quieres. sigo. que venga otra cosa. Y en ese momento al rey se le para. dice la perla. Nadie que yo quiera. de eso que no sabe pronunciar ni pedir. Que pase el siguiente. déjame ¿justo ahora que todo comienza a mojarse? Piensa en el eunuco. mirando su corazón de oro. dice la suelta.

A fin de cuentas todo era él. El rey. Cómo chorreaba. Y no le importaba tanto la complejidad de esa belleza. los estilos. La oscuridad. Lo que se ponía y lo que se sacaba. la singularidad de su destajo. Así era él. 47 . En el orden de las cosas.Paula Ilabaca Núñez Hipotéticamente el rey ya estaba puesto. todas las noches. dónde la metía. El sobajeo. Así y el espacio. el desprecio. hacia dónde apuntaba. El rumor. las rajadas. los acontecimientos. decía la perla haciendo como que no. lo que se le iba. Y la música. Toda la noche era de él. con quién acababa.

En eso el rey se la pone. decía la suelta en una letanía. Vamos. así no más. Y la perla inevitablemente ennegrece. con todo dentro suyo.La perla suelta Algo tendrá que salir de esto. 48 . y era una orden y era un doler. decía la perla. muy suelta de cuerpo. rájame el corazón.

Y la perla tomó todos esos polvos viejos y a la basura los tiró .

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Honey won’t you hold me tight get me trough grey gardens tonight. “Grey gardens” . Rufus Wainwright.

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de las mentiras con las que ganaba. Se le parte todo. pensaba la suelta. se acerca de a poco y se me parte en dos este resquebrajo de golpes al que a todos les ha dado por llamar mi rostro. de su piel jodida. esa que brilla en lo oscuro de sus aposentos. todo. que tiene el descaro de echarse a llorar. de su voz. 53 . de sus toscas enmiendas. pero que para ella sólo es la perla o ella misma. Pero adentro suyo está la joya. que no para. cuando se acuerda de los remilgos lacios de desidia que solía pavonear el eunuco.Se acerca de a poco. de su vagón poroso que otros ven como su cuerpo.

malvado. porque ya lo descubrió. interno. Por aquí. Esto es así. inevitablemente arranca. lo dice cuando camina en pelotas. no pasa nada. Mientras tanto. Y no pasa nada. Y para qué debería pasar. recita en un enjambre de palabras mielosas que se le pegan al cuerpo. la suelta se acicala y se acicala. porque lo sabe. pensando en la perla y en los ojos del rey. así será.La perla suelta Ya verán cuando esto se me pase. en un ritual repetido. esto es así. 54 . pronuncia o murmura la suelta en medio de su gesto repetido y constante de mirarse al espejo. Así es esto. Le dice la suelta a la perla mientras ve cómo la otra se corre. O en todas esas pajas que se pega a solas. por esta cama naranja. por esta casa revuelta. dice la perla mientras se arregla en secreto.

Suspira jadeando. No. evocando el aspecto del rey arrebujado en su enigma. se va diciendo la suelta mientras lo mira y lo mira. Y la frialdad de su atractivo le resulta interminable. me dirá el rey cuando le diga que me lleve. aunque le digan que no. vendiendo la pescá. dice la perla mientras se estira y saborea lo que no tiene. que me deje. que me pesque. 55 . eso y la tozudez de su belleza. lo que no le toca. Aun así la suelta pretende seguir jodiendo. No.Paula Ilabaca Núñez Y aquí estoy todavía. Y admira eso. en la diarrea que pronto saldrá. No. Se mimetiza en su propia entraña podrida. como si nunca fuera a acabar. que no importa. en su presumido desprecio. en su indiferente garbo.

La suelta ya estaba sana. Entonces era pura risa de burla y enorme. mientras la perla pretendía salir ganando de todas. Acomodándose cerca de la forma que ese tenía y que le daba ahora por lucir. 56 .La perla suelta Ubicándose en la complejidad de los tejidos. Y entre ambas se torcían suspiros y carreras de desgano. le dijo la perla al rey. la comezón de los líos de la noche. con lentitud. Los días no habían pasado en vano. Triunfal lo miraba voluntariosa. porque simplemente ya no le hacía gracia. Entonces se hizo léxico: ya no.

Tan simple como eso. del lacio. hoy. La perla se calló. La suelta se acomodó en un espacio de la cama naranja. 57 . Entonces conoció la belleza. esta vez sin trastabillar. Amaneció y había luz. Pura luz. desapareció para dar entrada a lo que se venía de hace tiempo. La suelta sonrió y no había desprecio a cambio. la suelta apuesta a las combinaciones de lo placentero. El desprecio del eunuco.Paula Ilabaca Núñez La suelta consiguió lo que quería. Enmudeció. La perla se escondió. Conoció lo que le había negado el tiempo de la catarsis. Y entonces. La suelta sintió. redondo y ágil. Pestañas negras. Destellos verdes.

los ojos.La perla suelta Como si la mejor forma fuera crear y crear un espacio nítido y pleno para el enganche. el collar. el destello de lo inseparable. la fricción del hilo que cose y une. Casi muerta. que serán las manos del joyero. casi viva. A nadie. la perla. que será vida. Que no dejará a nadie mirando de pie. que será belleza. 58 . que será joya. el collar. la perla se pierde en todas las aristas de la piedra. del engranaje luminoso. para la construcción de la joya. en un proceso constante. Y los ojos del joyero que pule.

sin poder asir todo lo que ve o lo que le suena. 59 .Paula Ilabaca Núñez Nada se le compara. No. que murmure ronquidos el eunuco. Nada conseguirán. Nada. no les voy a dar la pasá. Nada. cómo huele. mírenme. Que venga el rey. hasta dónde llega. mírenme. Piensa la perla mientras suspira un tanto melancólica. no tendrán nada de mí. La manipulación de su elemento la ha vuelto arisca. Y todo lo que se le viene es él. Sólo él. Por eso ahora la perla se pasea y es como si dijera. Todo eso es él.

por el núcleo. como si fuera un territorio nuevo. decía la perla. por donde se le ocurría podía pasar.La perla suelta Hasta que lo encontró. Y se chupaba pensando en lo conocido. Ahora hay que pulir a la perla. Entonces la suelta le ofrecía la boca. por la membrana torcida. por el lomo de una de las yeguas. como si ninguno. con la memoria interferida de pensarlo a él haciendo lo mismo. Y así mismo él entraba y salía como quería. 60 . por la casa pelada sin él. pensaba la perla mientras la pulía y la pulía hasta que brillaba tersa y molida. Y la suelta sentía que por todas partes quedaba de su sabor. Eso es. en cómo saborearse sólo con uno. como si nunca antes. me tiene que pulir. lo mismo que ella hacía por la cama naranja. desparramada y plena. Y esa era la manera en que había que hacerlo.

Todas amadas. La joya la suelta la perla en movimientos. figuras en distintos acoples. en matices. articulándose.Paula Ilabaca Núñez Y así se veían los momentos. en diversas poses. contenida. a veces completa. como por un calidoscopio. tensionadas o dispersas. a veces jerárquicamente desarmada. todas cálidas. Simetría. La joya hecha múltiples fragmentos. tonalidades. todas tejidas: armando el collar. geometrismo brillante. 61 .

cómo encandila esta otra. Aún quedan malformaciones. en las maneras que la han hecho sobreponerse. cómo brilla. Aún quedan espacios en su corazón. regia. aunque camine en pelotas por la casa. Aún quedan espacios temidos. espacios sin rumbo en la quejumbre de la histeria. Aún quedan dando vueltas torsos tétricos. Aunque ella diga. coléricos. Sin embargo todos la miran y dicen. rígida. 62 .La perla suelta Aún quedan hábitos de antes. mirándose en el espejo disléxico. Sin embargo. costrosos. aunque ella no lo diga. no sabe cómo poder salir. indeseables. sin lágrimas. Aún le quedan risotadas a la perla. característicos de los días en que en la cama naranja se iba y se iba sin saber hacia dónde. aún se retuerce en el fondo de una madeja de lana negra. esos llantos por el ojo denso. en la que la perla se atrapa y no sabe. aún le pasan por encima esos restregones lejanos.

los extremos de la nulidad. el sudor. de nuevo no por favor. las tormentas. Eso es: la suelta frente al espejo recitando jodiendo pensando por favor no. 63 . los espacios agarrados. sus lenguas. Eso es: las yeguas chillando en secreto. Eso es: las yeguas. Así es como la joya la perla la suelta son una en la madeja que recogida se sabe entera y dispersa como las crines de una de las yeguas que volvieron a parir. los pelos por la casa. el atraque violento de los murmullos que se mezclan con el calor de la basura cuando aparece.Paula Ilabaca Núñez Así es como se repiten los diálogos.

porque no sabía hacer otra cosa. pero algo ando trayendo en la carne. Y así siguió posando y observándose entre la miel y la joya. no sé qué me pasa. en el cutis antes ajado de tanto chillar.La perla suelta Y sí. la perla se miró colapsada por lo sereno que tenía el rostro. porque era lo que más le gustaba hacer. Entre la miel y el brillo de la joya. Y eran palabras las que se caían solas entre las crines de las yeguas que ya no parían. 64 . posando. por la desaparición de la torpe necedad. la suelta cayó redonda en las aristas de la joya. que pastaban y meaban miel. redonda y pensando.

Y mientras tanto lo hacían una y otra vez .

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. he found Forty days and forty nights. until she found herself You can’t stop her now. Esthero. Said that she would always be the man. before this day. and then he found. “Lounge” ..Sweet caress and tender mouth Kissed her breast.

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su canto al oído melindroso. Y se les ocurre que así se debe agarrar. cuando sangran por los labios. en que se aplastan y mesan los cabellos o las crines. por la tirantez de la muesca opaca. irregulares. desmayadas. violácea. repletas de miel. repletas de trastes dislocados por las maneras en que tiran. mientras el joyero las manipula a ambas como si fueran pedazos regios de su sensualidad alzada. ajenas. 69 . por las hendiduras. su penetración. así se debe sentir cuando desean. cuando coagulan.Y la suelta pensó que venirse era la mejor forma de expulsar a la perla. Y es así como ambas se relamen pensando en los destellos verdes. revueltas. de sus ojos. por su tirantez. a lo lejos unas óperas rechinan aturdidas. magna.

Y en cada embestida. Y por cada lágrima que le cae. para que esté atenta. Y la suelta la mira de lejos. será porque no puede dejar de ser como sí. con esa singularidad. con el semblante aterido de tanto llorar. ésta se estira y dice cómo me gusta terminar así. Y ahora le ha dado por joder a la suelta. 70 . para que observe. con esa misma patudez. cómo me gusta que me la den. Será porque le han pasado por encima tantas veces.La perla suelta Será por constancia o no que la perla jode y jode sin cesar. mientras chillan las yeguas por el traste blanco y terso de la perla. se ve en el rostro de la perla.

repetía la perla entre el broderí de las sábanas de la cama naranja de la suelta. que reparta.Paula Ilabaca Núñez Si modelar a la joya significa rajar. Porque sus dientes eran mielosos. Que no se vaya sin darnos. que limpie. le decía la perla al joyero y. no quedaban marcas. Porque la agarraba de las crines. mordiscos y chupones. dejándose ir. entonces que raje. sin decirnos que somos. Muérdeme. entonces que beba. gemas. limpiar y repartir por lugares líquidos. 71 . sólo dejándose. Y si luego tiene que beber. Porque sí. aristas. Porque la perla fluctuaba redonda y suelta. como ambos sabían.

regular y con un brillo cosido desde adentro a las pupilas. o el abandono se colaba entre sus calzones. hasta volverla regular. 72 . todo para ella. hasta terminarla. ese mismo que la suelta usaba y usaba sin cesar. las cogidas y el espacio favorito de la cama naranja en el que solía agarrársela el joyero. Y entonces daba miedo. para su voluntad terca. Y entonces sus motivaciones perdían lo cuerdo. Y entonces se ponía brava. pero no ordinaria. para su histeria adorada.La perla suelta Y la perla lo quería todo. El mismo joyero que la pulía y la pulía hasta terminar. sus momentos paseándose frente al espejo. entonces era un lío verla a los ojos. entonces lo quería todo para sí.

Las yeguas y la suelta. Y si ese mismo lugar se confabulara con las posaderas de la perla. ahí está acabada. Ahí está acabada la perla. murmura la suelta. pulida por dejarse querer. así sería mejor. Prendida por el recto.Paula Ilabaca Núñez Y si la espalda fuera. tirante. por ejemplo. amordazada por babas amplias y espesas. el punto es que se quede quieta con las pupilas abiertas. un lugar por donde la miel pudiera decantar. Alabada por ser una joya. Las yeguas ahora cantan. compleja. así sería. exasperada. 73 . El punto es que no libre. en un rincón. El punto es molerla.

Las que saben hacia dónde van ahora. las que vieron el oro y el polvo fundirse juntos. dicen por ahí. babeadas. Temible. De las marañas prendidas con las que se anda la suelta. sin duda complejas. la suelta. a veces terca de la perla. De la singularidad de la perla. 74 . maldicen. hervir en las crines pegoteadas. ya sólo apostando por la concha precisa. mutar. El hábito de lo pateador. con la premura de las enmiendas. el redondeo fantástico de su forma. las que ya no se preguntan. Es el hábito lo que no les acomoda. coincidentes. Preciosa. la suelta que aún no se consuela. a veces áspera. Y sin pescar a nadie. Y ahora a todos les da por motivarse con nosotras. dominada. El medio trabajito. De lo funesto. pero que siempre pide más. jetonas. abiertas. de joyería. La perla que ahora se queda tranquilita cuando la toman. las dos. Maldita.La perla suelta Coincidentes con el tiempo. La perla. trastocarse. suspiran. el trazado de los contornos. ya sin evacuarlos. Sin duda enlucidas.

Paula Ilabaca Núñez Esta es la cadena de oro. manipulando la miel. de las últimas arcadas que había ido guardando por ahí. histérica. esta es mi cadena. decía la suelta mientras se quedaba alimentando a las yeguas. y este es mi corazón. no encontrarás nada más. dándoles leche. Esta es mi cadena. Nada más hay en estos caprichos. Y este es mi corazón. 75 . repetía como en un rezo. llena de volutas extraídas de las últimas digestiones. Estriada.

su opacidad. terrible. no paran su canción. del recuerdo de cómo la miraba la suelta cuando se puso en sus dos piernas y salió de la casa. pensando en las aristas. su denso mantenimiento. punzante. El rey duerme con los ojos abiertos. Y la perla es una pura forma atosigada de preguntas. comenzó su tiraje desaforado. que la perla llevaba tras de sí. La perla se relame los dientes. aguda. Se queda quieto en su noche. sin avisos. 76 . Las quemadas se retuercen en la ira helada que las vio morir. Los coros no cesan. su celibato. de detalles de su parir. Tendrá que caer. La suelta no para de llorar desde que vio partir a esta otra. El rey y su reflujo. brillante. calcado en negro. Se incorpora. El primero en caer sería el rey. en los filos de la joya que viene por él. sin decir nada a nadie. Y la perla recorre la ciudad en su búsqueda.La perla suelta Con una de las yeguas agarrada de una madeja negra.

y era el pecho lo que le marcaba el joyero. medio dispuesta a seguir. Y ella le decía estoy a punto. en ella misma. en imperiosas tosquedades de angustia. declinando en veneno.Paula Ilabaca Núñez Y entonces no se podía ir donde el rey. la miel que le corría por los muslos. de pena. la suelta se perdía en imprecisas. Y mientras la perla se regocijaba en estos sustentos. Y se decían de todo al oído entre actos. el pecho. 77 . Nunca pudo entender qué se traía entre esa redondez. estos sustratos que la tenían tomada del pelo. le decía. en torturas. Era terca y amurrada. entre esa manera en que lo miraba medio rendida. los costados. a seguir por él. Y en la cama naranja decía muérdeme. de irme por ti. a punto de irme. el cuello. Y se entrelazaban en un reguero de saliva y ofrendas. entonces no podía. vapuleando con su herrumbe preciosa. Y el joyero la miraba entre las luces que hacían hervir el torso. Nunca la vio más pulida.

los que estuvieron tirando alguna vez. A su propia vida. Tenían la misma tinción. Se vio los ojos. los que suspiraron.La perla suelta Y de esa forma le dio la vida. los que se pasean por los antros. Fue parida en la misma cama naranja. Pero la linda tenía una mirada. Se miró en el espejo de la suelta. Las yeguas se colocaron en un rincón. Al principio caminó por la casa con recelo. Pero más bella. Se puso contenta al tiro y quiso comenzar de inmediato. entre las vicisitudes de la cama naranja. Emergió con baches. 78 . sus propios ojos. los que jodieron. más concreta. una osadía que ya se la quisieran todos. A su propia alma. más patuda y caprichosa. Así fue como la vio partir la suelta. La perla y la suelta. pendientes. todas. corajudas. como si fuera su propia vida. voraz en su manía de conseguir lo que se le ponía entre ceja y ceja. atentas a las estrías de la perla mientras la eyaculaban.

Se la tuvieron que meter para que en una de esas empalagosas tiradas. en uno de esos vacíos hambrientos. 79 . Tuvo que ser penetrada la suelta. Esta perla sabe lo que quiere. Tuvo que serlo. Estoy harta de ti. en los que la suelta se iba jodiendo por la ciudad. directrices. Lo sabe y distrae a la suelta. la que fue concebida en una de esas noches. a ella. instalada en las mareas que le suben la miel y el jugo. a quién más. se hiciera a sí misma. se constituyera la perla. hasta terminar en cuatro y rechinando a la par de las yeguas. le dice la perla. las que suben sus coros en vigilia. que no ha dejado de lloriquear. plantada en una de las quemadas. en vano. Así no más. melosos. se redondeara. a la perla. el propio que le paró en seco el llanto. en una de las esquinas de su quejumbre añosa. como las cosas que pasan a veces. el que se internó en ella hasta que juntos en una relamida de gemidos y espasmos la engendraron. latera. las que pesan y montan papeles. como ese joyero que se la pudo con la suelta.Paula Ilabaca Núñez Instalada en el umbral que la lleva hacia sí. acciones.

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Es que es así: perla en berrueco devenida. Paula en su escritura cimbra un cierto espasmo. Halla un goce de sí. Dura en cuanto indomable. diría Lezama. Como en libros anteriores. la perla-molécula se descuelga de la ristra que suele hincar los molares de una forma femenina. pero que más bien percute por debajo: las trepidaciones brotan bajo el domeñado masculino. se van: es el chorro iridiscente de sus mieles el que encharca el territorio básico. hélices líquidas. fibras de fuga. cada corcoveo que retuerce su lisura la aquilata un poco más. mutar”. su deseo farragoso el que desfleca hilachas. rocosa esfera. en este erial. En su huida deseosa entonces la partícula suelta va distribuyendo insólitas intensidades. Cucarro rumbo el de esta perla: vibra víbora sinuosa. acá. que impone en ella una prehistoria (bien reyuna) de placeres –aquella inseminada negra por el rey y el amo-eunuco. orgía de manadas estelares. “trastocarse. el amor: un devenir-joyero de la joya y devenir-joya del joyero: bodas celestes. inéditos frotes: éxtasis lumínico. Y aquí. Vagón poroso. mellas. desata el proceso en que el cuerpo robado se recobra. produce de lo placentero combinaciones nuevas. la joya –entera o hecha ya “múltiples fragmentos”– brilla en cuanto su tersura esplende nudos. se enhebra sola en cuanto rueda por deseo en fuga. 81 . desprender la perla un hilvanar collares. tirantez de muesca opaca: la gran perla irregular. cascabel rebelde Es así: como en una zona de indeterminación. se corren. brotar de baches.Perlas cascadas. ésta halla gozo en el denuedo de saberse suelta. se arrecha un halo por cabriola. pulir es a la vez el emerger de un bache. se escurren. un “tintineo sobre la piel”. el cuerpo corpúsculos emite hacia el joyero en reguero de salivas.

hay también un ansia por fechar las experiencias. atajos. Felipe Becerra Calderón Santiago de Chile. sea La perla suelta: con su sintaxis de estertor mojado. por fin. Acompasada por la arritmia del capricho. Como a Mistral. papeles escritos por manos sarnosas. una lengua menor traza. quizás. la escritura brota “sobre la carne caliente del asunto”. pasadizos de una cartografía deseante donde la mujer se halla en crisis. el acontecimiento de un río fronterizo por nacer.La perla suelta Indecisa entre poesía y prosa. Por eso. el único real motivo de festejo en estas Patrias mustias de septiembre. la escritura de Paula susurra engarces de fonemas ríspidos. libre eclosión de un habla sensualizada. al caudal de un verdadero devenir-mujer de la mujer en la escritura. 2009 82 . su eléctrico crisparse de fonemas. premuras por decir la sensación de los deseos. Y es así: tal vez la única alegría. en el escenario íntimo de estas habitaciones haya algo que me recuerda el “escribo y rompo” de las nieblas de Bombal: en éstos. este libro insumiso nos conmina a rebasar las orillas de la poesía femenina y arrojarnos. desde Completa y la ciudad lucía hasta el presente del relincho enyegüecido.

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Y la perla había pensado que nunca más lloraría.. 85 .. después de la tristeza....ÍNDICE ¿Era yo? ¿Esa era yo? En un territorio básico... Y la perla pensó que podía quedarse con algo pero lo botaba todo El amo ha desaparecido.. Cansada ya de las palabras. Mira cómo la perla se pierde y resiste. se acaba. Primera persona singular o la configuración la voz de la suelta Es así mismo...... Es así: ambas se juntan y hacen como que no.... Mientras saca cuentas.... Contando los días que pasan... Intoxicada con el veneno que dejó su olvido.. Sospechosamente.... 11 15 16 19 23 24 25 26 27 28 29 31 33 35 39 40 41 42 43 44 45 46 47 Ya que venga otra cosa Con una bacteria alojada en la garganta. Se acaba la fiesta.. La suelta es así. Hipotéticamente el rey ya estaba puesto.... Cuando el instrumento suyo se volvió flácido...... Recuerdo una fotografía... No estoy enamorada. Imagina que caen las cuencas de los ojos...

..... Y si la espalda fuera. Ya verán cuando esto se me pase.. Ubicándose en la complejidad de los tejidos. con la premura.... Nada se le compara.. Coincidentes con el tiempo.. un lugar. Y la perla lo quería todo.... Y entonces no se podía ir donde el rey..... Y la perla tomó todos esos polvos viejos y a la basura los tiró Se acerca de a poco.. Y aquí estoy todavía....... Y de esa forma le dio la vida. Aún quedan hábitos de antes. Será por constancia o no. la suelta cayó redonda en las aristas.. Perlas cascadas. Así es como se repiten los diálogos..... Como si la mejor forma fuera crear y crear.. vendiendo la pescá.. Con una de las yeguas agarrada de una madeja. Esta es la cadena de oro. cascabel rebelde Felipe Becerra Calderón 48 49 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 81 86 .Algo tendrá que salir de esto. Instalada en el umbral que la lleva hacia sí. Si modelar a la joya significa rajar. Y mientras tanto lo hacían una y otra vez Y la suelta pensó que venirse era la mejor forma....... por ejemplo.. Hasta que lo encontró. dice la perla..... Y así se veían los momentos.. pensaba la suelta.. Y sí. La suelta consiguió lo que quería....

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