Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador

]

Lenguaje y pensamiento: Tácticas y estrategias del relativismo lingüístico
Carlos Reynoso Universidad de Buenos Aires http://carlosreynoso.com.ar Versión 13.04.04 – Abril de 2013

1 – Introducción ........................................................................................................ 2 2 – El Relativismo Lingüístico antes de Whorf........................................................ 19 3 – Hitos fundacionales de la Hipótesis del Relativismo Lingüístico........................ 54 Franz Boas – Lingüística y antropología.............................................................. 57 Edward Sapir – Lengua y lenguaje ...................................................................... 62 Benjamin Lee Whorf – Lenguaje y pensamiento.................................................. 69 4 – Desarrollos antropológicos: Los whorfianos epigonales..................................... 89 5 – Formas fuertes y débiles: Retóricas de la victimización ................................... 104 6 – Campos, estilos y técnicas de la refutación ...................................................... 121 7 – Percepción y nomenclatura del color – Especulaciones evolucionistas ............. 149 8 – Antropología del color – El pasaje de la arbitrariedad a la evolución ............... 160 9 – El fraude de la nieve esquimal ......................................................................... 183 10 – Relativismo lingüístico: Las nuevas generaciones.......................................... 203 Alfred Bloom y los contrafácticos en China....................................................... 209 La generación de los 90..................................................................................... 220 Lera Boroditsky: El espacio y el género............................................................. 230 11 – De la diferencia a la desigualdad: El caso Pirahã ........................................... 242 12 – Las metamorfosis de Stephen C. Levinson, de la pragmática a la diversidad.. 288 13 – Conclusiones ................................................................................................. 328 14 – Referencias bibliográficas.............................................................................. 347 Apéndice I – Nombres para la nieve en el suelo..................................................... 411 Apéndice II – Tipos de Nieve entre los Inuktitut.................................................... 413 Apéndice III – Los nombres para la nieve de Phil James ....................................... 414

1

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

1 – Introducción1

El hombre no existe con anterioridad al lenguaje, ni como especie ni como individuo. Roland Barthes (1972: 135) Admirable propriété de la parole, de montrer ainsi l’homme tout entier! Antoine de Rivarol (1784: 18)

Dado que no hay nada más convocante y digno de simpatía que una heterodoxia, no son pocos los que piensan que el relativismo lingüístico es la manifestación culminante del respeto por la alteridad en antropología, la encarnación de una postura transgresora que privilegia los valores de la diversidad y un conocimiento iluminador que alcanzaría para justificar, por sí solo, haber escogido una ciencia social como vocación. Una proporción elevada de los estudiantes de lingüística y de ciencias antropológicas (así como un gran número de profesionales de orientación humanística que sostienen credos teóricos discordantes) manifiesta una animada fascinación por esta clase de hipótesis, que habla de diferencias irreductibles entre las culturas, de significados incomunicables a través de las lenguas y de visiones del mundo contradictorias o imposibles de armonizar. Aunque no se hace entera justicia a su programa si se lo expresa en una sola frase, no es impropio decir que el relativismo lingüístico consiste en la idea de que las diferentes lenguas ocasionan (o canalizan, inducen, determinan o sugieren) diferentes percepciones de la realidad o concepciones del mundo. En la medida en que hablan lenguas dispares –afirman los relativistas– las sociedades conformadas por los hablantes de los diversos idiomas piensan, perciben y actúan distinto. La postura rompe, a veces explícitamente (p. ej. Everett 2005; Evans y Levinson 2009a; 2009b), con el argumento antropológico fundacional, que no puede ser otro que el de la unidad e identidad absoluta de la mente humana y de sus capacidades fundamentales. Saliendo al cruce de ideas como esas, el propósito inicial de este libro es dejar en claro que la llamada Hipótesis de Sapir-Whorf (HSW), la formulación más clásica y poderosa de la relatividad lingüística (HRL), no ha podido probarse verdadera y hace mucho ha sido merecidamente puesta en tela de juicio, incluso en sus manifestaciones más débi-

Algunos aspectos metodológicos de este trabajo se elaboraron el contexto de la investigación sobre “Redes y Complejidad: Hacia un análisis integrado en Antropología”, UBACYT 20020100100705 (Universidad de Buenos Aires, Programación científica 2011-2014).

1

2

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

les, y sobre todo en esas formas más sutiles y por ello más insidiosas, así como en una mayoría significativa de los ejemplos que proporciona, de las dudas que instila o de las conclusiones que infiere no sólo sobre el lenguaje sino sobre la cultura o la naturaleza humana. Todavía subsisten algunos malentendidos que sugieren lo contrario, pero las últimas dos manifestaciones de lo que muchos se obstinaron en interpretar como sendos retornos triunfales de la HSW son declaradamente anti-whorfiana la primera (Everett 2005: 623, 634, 638) y por completo carente de la más leve referencia a Whorf la segunda (Evans y Levinson 2009 a; véase Leavitt 2006 versus Darnell 2006). Sobre los signos vitales de Dios (después de Nietzsche) podría discutirse largo rato; pero en lo que a Whorf respecta –y aunque pocos se atrevan a decirlo en voz alta– hace tiempo se admite que está muerto o se ha tornado aceptable actuar como si lo estuviese. Aunque al afirmar lo que estoy a punto de decir deba probar lo que afirmo, gane infinidad de enemigos y quede en minoría, diré que no es lástima que así sea, en absoluto. Los percances del relativismo, lejos de constituir una pérdida, definen una base de conocimiento de carácter igualitario que de ningún modo niega la diversidad y que es, a mi juicio, científicamente más productiva e ideológicamente más sana de lo que habría resultado la hipótesis en caso de haber sido probada alguna vez. Las contrarréplicas al whorfianismo tampoco demuestran que el lenguaje no tiene ninguna incidencia en el pensamiento, en la percepción, en la cultura o en la práctica, sino que establecen que debemos reformular primero buena parte de nuestro aparato conceptual, describir más claramente los hechos que adoptamos como premisas y resignarnos luego a que la cosa sea bastante más compleja y diversa de lo que puede llegar a reflejar un simple modelo causal o correlacional entre entidades antropomorfizadas, esencialistas y malamente definidas. Si hemos de ser estrictos, el mero hecho de predicar la influencia del ‘lenguaje’ sobre el ‘pensamiento’ contradice los principios más básicos del relativismo, dado que la naturaleza de esos dos objetos refleja formas abstractas y esencialistas de conceptualización, ‘sustancias’ y ‘atracciones’ que el propio Whorf considera ligadas a la forma en que construyen sus mundos determinadas familias de lenguas en particular (Whorf 1956: 269-270; 1971: 301; Astington y Baird 2005). Pese a que hay mucho en él que convendría corregir, un universalismo reflexivo y templado en la polémica puede que contribuya a moderar el conformismo ingenuo de quienes imaginan que las diferencias que median entre las lenguas opondrán una resistencia invencible contra las fuerzas homogeneizadoras de la globalización, tal que las lenguas in-comparables que sobrevivan al cabo de la hecatombe neoliberal o posmoderna que está devastando el paisaje cultural del planeta constituirán en sí mismas una utopía realizada de diversidad suficiente, un factor que impedirá que las sociedades pierdan su perfil identitario, un motivo para que quede tranquila la conciencia del profesional y una garantía de que no todo el mundo estará constreñido a pensar lo mismo. Para decirlo con la amargura que el tema reclama, hoy parece evidente que la diferencia que pueda mediar entre las lenguas (o el mero hecho de contar con el patrimonio de un número elevado de lenguas distintas) no posee la fuerza suficiente para preservar la in3

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

tegridad de las culturas, las identidades e incluso las propias lenguas contra las amenazas que se ciernen sobre ellas. Por más que una comprensión adecuada de la diversidad lingüística resulte conveniente o iluminadora y por más que sea auspicioso que los científicos tomen partido por las buenas causas, en todo caso es a la acción política y no tanto a la HSW o al universalismo, a la práctica antes que a las teorías, a lo que habrá que recurrir para su resguardo. El tema, en fin, es demasiado delicado como para tratarlo a fuerza de consignas. En materia de lingüística aplicada la prédica a favor de la preservación de las lenguas en peligro debería examinarse caso por caso, puesto que en ocasiones ha demostrado ser más para reclamo de jurisdicción doctrinaria y usufructo inmediato de investigadores, instituciones evangélicas y ONGs que para beneficio de sus hablantes en el largo plazo. Aunque cueste creerlo, y por más que casi todos estemos de acuerdo en que la diversidad es una cosa buena, la polémica entre los cruzados y militantes de la conservación y sus detractores se ha vuelto harto más ácida y violenta que la discusión entre los meros relativistas y los universalistas (cf. Mühlhäusler 1996; Crystal 2000: 54; Corbett 2001; Hill 2002; Errington 2003; UNESCO 2003; Nathan 2004; Dirksmeyer 2005; Epps 2005; May 2005; Wolgemuth y Dirksmeyer 2005; Duchêne y Heller 2007; Harrison 2007; Moseley 2007; Dobrin, Austin y Nathan 2009). Una explicación posible de este desaguisado es que muchas veces el llamamiento a favor del respeto a la diversidad no ha sido más que la cara pública de los nacionalismos más ultramontanos (cf. Zabaltza 2006). No siempre son tampoco los nativos, pueblos originarios o como se los llame ahora los que promueven la diversidad lingüística y dedican parte de sus vidas a bregar por ella, los que ven con los mejores ojos que sus lenguas sean documentadas y expuestas como piezas de museo o como patrimonio perteneciente a la humanidad en su conjunto, o los que patrocinan el uso de tablas de assessment para calcular el riesgo de extinción de una lengua y solicitar la financiación correspondiente.2 Tampoco ha faltado ocasión en que la posesión de una lengua nativa en plenitud se constituya (como en el publicitado caso de los Mashpee Wampanoag) en un requisito impuesto por las autoridades de turno para el reconocimiento de la identidad tribal o comunitaria, dando por sentado que si se pierde la lengua se pierde la identidad y que una concepción del mundo requiere una lengua específica para manifestarse, e ignorando que éstas son precisamente las hipótesis que cabe discutir (Clifford 1995; Errington 2003). Todo ponderado, sostengo aquí que aunque las estructuras peculiares de una lengua tengan poco que ver con formas distintivas de pensamiento, aunque resulte difícil probar que algunas lenguas son tan raras como se requiere y aunque el estudio diferenciador de

Estas tablas basadas en nueve parámetros, en efecto, se recomiendan explícitamente para calcular el puntaje de riesgo de desaparición de una lengua y estimar la probabilidad de financiamiento de un proyecto de documentación y salvataje. Véase UNESCO Ad Hoc Expert Group on Endangered Languages (2003, en línea) y el reporte de Dobrin, Austin y Nathan (2009, en línea) expresivamente intitulado “Dying to be counted: The commodification of endangered languages in documentary linguistics”.

2

4

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

cada uno de los siete mil idiomas existentes agregue muy poco al conocimiento científico del lenguaje en general, vale la pena respaldar la iniciativa de que una lengua conserve su lugar bajo el sol si y sólo si es voluntad de sus hablantes que así sea. Cualesquiera fuesen las consecuencias teoréticas de estas decisiones eso es por completo otra cuestión. Debería quedar claro, en este sentido, que ni los relativistas ostentan el monopolio de la defensa de las lenguas en riesgo, ni éstas tendrán más oportunidad de sobrevivencia si se confiere al relativismo una mayor tajada, ni el peligro de extinción que amenaza a tantas lenguas es proporcional o concomitante a la gravedad de las crisis periódicas que afectan a la HRL. La perspectiva relativista, después de todo, se origina, desarrolla e impone como tópico de reflexión décadas antes de que se comenzara a hablar de lenguas en peligro, un tema que se encuentra en avance expansivo y que es uno de los que merecen los subsidios de investigación más generosos y expeditivos, mientras que el whorfianismo tal como se lo concebía históricamente ha detenido su crecimiento hace mucho, está en franca retracción o ha sido sustituido por otras ideas que apenas se le parecen. Volveré sobre este asunto espinoso algo más adelante. Antes de desviarme hacia la problemática de las lenguas que se extinguen estaba diciendo que el movimiento relativista no está pasando precisamente por su momento más fecundo. En lo personal, insisto, creo que se ha agotado hace ya mucho, un par de décadas atrás o tal vez antes. Ahora bien, debido a que ninguna idea es tan extremadamente mala, fea o inútil como para que nunca resucite, la HSW, aun desacreditada y vapuleada de mil formas distintas, encontrará seguramente el modo de retornar, tal como ya lo hizo en otras ocasiones. Eso es relativamente positivo, conjeturo, porque siempre conviene que los conocimientos afronten resistencia y que sus manifestaciones contrapuestas se alternen en el ejercicio del poder y en la formulación de los desafíos. En último análisis, siempre será mejor que haya dos (o más) bandos en pugna, y no que el que tal vez sea marginalmente preferible concentre todo el poder. Aunque el estado del conocimiento todavía diste de ser satisfactorio y aunque unas cuantas premisas resulten hoy menos convincentes de lo que parecían hace un tiempo, hasta el momento las discusiones en torno de la HSW y sus derivaciones epigonales han servido a quienes adoptan una posición neutral o moderada para reflexionar cada vez con filo más agudo ( y siempre sobre la base de un saber contestado) en torno a los atributos constantes de las lenguas, a lo que distingue a cada una de las demás y a la forma en que la diversidad de las lenguas se manifiesta en un conjunto de posibilidades mucho más amplio de lo que se creía pero tan sistemáticamente articulado como las lenguas mismas (cf. Haspelmath et al 2001; Croft 2002; Mairal y Gil 2006; Talmy 2008; Siemund 2011). Si estos saberes no fueran inherentemente polémicos y si no se los hubiera discutido con tanta dureza, es seguro que hoy se conocería a este respecto mucho menos que lo que se conoce. Muchas veces, claro está, las discusiones sucumben a la rutina y se tornan fatigosas y predecibles; en este preciso momento se encuentran en un nivel particularmente poco feliz; pero casi siempre mutan, se adaptan, se reformulan y encuentran la forma de mantenerse más o menos decorosamente en el mercado de ideas.

5

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

Huelga decir que en este libro no se dilapidarán esfuerzos en demostrar que las lenguas no difieren en absoluto o que lo hacen en una medida escasa; por supuesto que sí difieren, lo mismo que difieren los estilos musicales, las cosmovisiones o las estrategias de conocimiento empírico a través de las culturas. Más aun, me atrevería a asegurar que el impacto de las lenguas sobre el pensamiento y la conducta puede que difiera también de una lengua o de una sociedad a otra (o de una manifestación cognitiva a otra), variante argumentativa que sólo uno entre todos los relativistas (Dell Hymes) llegó a sugerir pero que nadie se preocupó en investigar. El problema con las diferencias entre las lenguas es que en el imaginario colectivo ( y con frecuencia creciente, en el uso académico) la estimación de su variancia suele venir adherida a juicios de valor difíciles de mantener bajo control. Conviene entonces ser cautelosos. Unas cuantas veces se creerá encontrar que una u otra lengua se presenta más apta que otras para determinados fines, aunque las razones que llevan a pensar de ese modo sean más contingentes que estructurales. Un texto reciente discretamente encolumnado en un relativismo profundo, por ejemplo, comienza de este modo:
“Hay cuatro lenguas dignas de que el mundo las use”, dice el Talmud: “Griego para la canción, latín para la guerra, sirio para la lamentación y hebreo para el uso ordinario”. Otras autoridades han sido no menos decididas en sus juicios sobre aquello para lo cual las diferentes lenguas resultan buenas. El Sacro Emperador Romano Carlos V, rey de España, archiduque de Austria y hablante de varias lenguas europeas, profesaba hablar “en Español a Dios, en Italiano a las mujeres, en Francés a los hombres, y en Alemán a mi caballo” (Deutscher 2010: 1).

También el políglota George Steiner afirmaba pensar en francés para la vida cotidiana, en inglés para el trabajo técnico y en alemán para la filosofía. Uno de los fundadores del relativismo, Johann David Michaelis, pensaba que el griego era la lengua adecuada para la comunicación científica y que el alemán era inepto para el intercambio erudito. JeanJacques Rousseau (1788: 222) sostenía con curiosa autocrítica que para que cualquier expresión sonara inmodesta alcanzaba con traducirla al francés. Sin comulgar con la doctrina relativista, la psicolingüista Susan Ervin-Tripp (1964) había demostrado tiempo atrás que sujetos bilingües de francés e inglés a quienes se pedía que narraran historias derivadas de la visión de imágenes elicitaban diferentes perfiles de personalidad en cada una de las lenguas que hablaban. Así como Woody Allen afirmaba que después de escuchar Wagner le venían ganas de invadir Polonia, la neo-whorfiana Lera Boroditsky, quien se dice bilingüe, reveló hace poco ( y lo dijo en serio) que cuando habla u oye hablar en ruso le vienen a la cabeza ideas colectivistas. El propio Benjamin Lee Whorf creía que el Hopi era más apto que las lenguas occidentales para expresar conceptos de la física moderna. No son pocos los especialistas que sostienen que el Aymara es particularmente adecuado para pensar en términos de lógica trivaluada o de aritmética y álgebra de módulo 3 (Arpasi 1996). Diversas lenguas indígenas americanas ( Navaho, Choctaw, Lakota, Meskwaki, Comanche, Cherokee) se usaron como medios de comunicación secreta en la Segunda Guerra, alimentando la leyenda de su inmunidad al desciframiento criptográfico y concediendo crédito a la idea de que existe una diferencia abismal entre algunas lenguas y algunas otras (Aaseng 1992). En su reciente y desafiante

6

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

libro sobre el lenguaje como herramienta cultural Dan Everett (2012: 270-271) asevera que los Pirahã utilizan su capacidad única de percepción tonal requerida por su lengua para desarrollar opciones de comunicación que no están disponibles para los hablantes de la mayor parte de los idiomas europeos. Para esta concepción excedida en narratividad la diversidad es la regla, el exotismo es el valor supremo, las anécdotas suplantan a los datos y los mitos urbanos se tornan tan respetables como los testimonios fidedignos. Parecería, en fin, que en este esquema diferencial inclinado a resaltar lo distinto y lo extraño como si la antropología consistiera en eso, algunas lenguas específicas hasta pueden servir a fines tanto o más interesantes que el de meramente hablar. Hay veces en que uno mismo se puede ver tentado a razonar en esos términos, sin detenerse a calcular (cuando se exalta la maleabilidad o la excelencia de una lengua) cuál es el riesgo que se corre de denigrar o subestimar a alguna otra que se estructura conforme a otros cánones y que por ello nos puede parecer, según sea el caso, más rígida, más pobre o más impráctica. En este contexto, la observación de Whorf sobre las virtudes del Hopi no ha sido única pero pertenece a un estilo que sólo se ve de tarde en tarde: tras dos o tres siglos de perseguir y recolectar diferencias ( y en ausencia de un metalenguaje comparativo neutro y universal), un porcentaje abrumador de los experimentos relativistas se ha dedicado a mostrar lo que los hablantes de otras lenguas no pueden hacer, decir o pensar, tanto más taxativamente cuanto más distintas son las lenguas que ellos hablan de la que se habla en casa. Si la lengua legisla sobre el pensamiento –como sostienen los relativistas– todo constreñimiento a hablar de cierta forma involucra un impedimento a pensar de otra manera. Olvidando lo que la antropología del conocimiento aprendió alguna vez sobre la adecuación cultural y la validez ecológica de los experimentos, o sobre la influencia de la escolarización y los schemata culturales, y adoptando una posición que presume de moderada, escriben por ejemplo John Gumperz y Stephen Levinson (1996: 26): “Un hablante de esa lengua [el Tzeltal] no puede recordar un conjunto de objetos de la misma forma que usted o yo”. A lo que Levinson agrega: “Las culturas que favorecen marcos de referencia absolutos pueden construir ambientes culturales que poseen constancias que pueden ser ‘invisibles’ para nuestra clase de descripción cultural” (1996 a: 373). Y más adelante insistirá en que “el uso de un sistema lingüístico […] fuerza de hecho al hablante a realizar computaciones que de otra manera no podría hacer” (Pederson y otros 1998: 586; Levinson 1996 b: 115).3 El segundo objetivo principal de este libro, en consecuencia, se consagra a demostrar que aseveraciones de este género nunca debieron pronunciarse, tanto por ser técnica y formalmente imposibles de probar como por resultar aberrantes de todo punto de vista,

Salvo por la referencia a la computación todas estas aseveraciones podrían haber sido formuladas por Hiob Ludolf [1624-1704] hace un tercio de milenio cuando procuraba explicar la imposibilidad que experimentaban los Etíopes para comprender el Misterio de la Sagrada Trinidad por causa de la lengua que hablaban. Véase más adelante, página 28. Como sea, los relativistas han encontrado la forma de predicar simultáneamente (a) que la lengua es una herramienta polimorfa de maleabilidad infinita y (b) que sus estructuras impiden pensar ciertas clases de ideas.

3

7

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

dado que no se cumplimentan ( por ser igualmente impracticables) los requisitos de establecer ya sea que las lenguas son sistemas cerrados, que en todo pensamiento el contenido es subsidiario a la forma, que lo que no puede ser dicho no puede ser pensado y (sobre todo) que es concebible que existan ideas que algunos pueden pensar pero otros no, o que haya conocimientos que no todos pueden adquirir. No es imposible que a algunas lenguas, en razón de su historia contingente y de sus constreñimientos estructurales, ciertos matices de significación se le hagan intrincados, difíciles u onerosos; pero en lo que al pensamiento compete, mi idea es más bien que las lenguas no son compartimentos estancos, que las culturas son constitutivamente porosas y sus elementos difundibles, que un mismo pensamiento puede ser pensado por cualquiera, que todo el mundo es fundamentalmente igual a uno y que, como reza la canción, die Gedanken sind frei. Este es el punto en que conviene advertir al lector sobre la hipocresía alimentada por muchos y consistente en el supuesto de que el relativismo acaba siendo igualitario por cuanto la presunta demostración de que algunas culturas no pueden pensar o hacer cosas que nosotros sí podemos se compensaría con el señalamiento de capacidades que los otros han desenvuelto y que a nosotros nos son inaprensibles. No es posible adherir a semejante género de aserciones por cuanto es evidente que lo que se nos reputa capaces de hacer (p. ej. elaborar una ciencia como la de Occidente) califica como una habilidad aprendida y específicamente humana, mientras que lo que en la literatura relativista se califica como algo que sólo está al alcance de algunos ‘otros’ (p. ej. orientarse en el espacio con el virtuosismo con que lo hacen los Guugu) concierne primordialmente a capacidades cableadas en el cuerpo (de muy dudosa raigambre lingüística) que petreles, pingüinos y golondrinas suelen ejecutar igual de bien o tal vez mejor.4 A pesar del imperativo al que me atengo no intentaré afirmar que todas las lenguas son de igual capacidad expresiva en todas las áreas funcionales o exactamente idénticas en su complejidad gramatical. Por supuesto es verdad que entre dos manifestaciones culturales humanas es posible señalar las diferencias que a cada quien se le ocurra encontrar; pero según nos ha enseñado Nelson Goodman (1972) tanto la afirmación relativista que aduce que dichas diferencias son enormes como el principio universalista que afirma que todas las lenguas son variantes apenas distintas de un mismo plan de diseño son a su modo verdad. Para los chomskyanos el chino, el !Xóõ, el Tiếng-Việt, el Waray-Waray, el Selknam y el inglés poseen exactamente la misma clase de estructuras profundas y encarnan la misma Gramática Universal; para Jorge Luis Borges dos frases idénticas de Cervantes y de Pierre Menard pueden resultar la mar de diferentes, la primera en sincronía con su época y la segunda atiborrada de arcaísmos.

4

Naturalmente, me estoy refiriendo al concepto de ciencia sostenido por los relativistas. También es propia del relativismo la distinción entre ‘los otros’ y ‘nosotros’ que ellos articulan explícita o implícitamente cuando hablan de las lenguas SAE, las sociedades WEIRD y otros conceptos más contrastivos que analíticos (cf. Needham 1954, 2: 199; Graham 1971: 55; Levinson 2003a: 217; Boroditsky 2012).

8

por desdicha. Horton 2008. Esto implica disponer de modelos más variados que los que habitualmente se despliegan en la corriente relativista o en el conjunto 9 . biolingüística y neurociencia social (Cacioppo y otros 2002. el libro que sigue adopta una metodología que difiere en unos cuantos respectos de la que ha sido común en la tradición dominante en torno a estas polémicas. Esto no ha sido óbice. Anderson y Lightfoot 2004. es dudoso que esté entre los que detentan la más alta prioridad. armar una lista cien por cien programática de lo que habría que hacer y estar atentos para sumarse al séquito de una doctrina superior en cuanto algún pensador carismático vislumbre la forma de llevarla a cabo o se autoproclame como el líder a seguir (v. La reyerta acerca de la similitud o la inconmensurabilidad de las lenguas humanas es. pluscuamperfecto. embebimiento sintáctico. Ante esta coyuntura y en línea con la mirada distante que aquí se propone. Cualquiera sea la circunstancia. Giraud y Poeppel 2012). por lo tanto. para que buena parte de la discusión en los últimos tres o cuatro años se haya precipitado precisamente en ese atolladero.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Hasta los relativistas recalcitrantes ( y sobre todo ellos) saben o deberían saber por ende que es imposible consensuar con un grado de acuerdo absoluto si dos cosas son muy parecidas o muy disímiles: aunque son concebibles muchos otros modelos comparativos aparte de la mera enumeración de las disimilitudes. se trata de una investigación que se sale de los cauces disciplinarios canónicos incorporando elementos de juicio recientemente desarrollados en modelado de complejidad. una disputa bizantina. pues todo lo que hay que hacer es inventariar lo que las otras lenguas no poseen: con encontrar que hay idiomas que sólo tienen treinta verbos. o que se las arreglan con apenas seis consonantes. un particularismo y una supresión del trabajo de construcción teórica que ni siquiera Franz Boas se atrevió a demandar. 2009b). Pulvermüller 2002. una comparación en el rango que va del parecido estrecho a la incomensurabilidad absoluta sólo puede realizarse con referencia a una escala y a criterios de diferenciación y semejanza que cada quien es dueño de administrar y evaluar con total libertad (cf. el consenso que pueda suscitarse en torno a los discernimientos de contrastación dependerá entonces menos de la lógica que de la retórica. así como en ciencia cognitiva. fonemas específicos. Y bastante retórica ha habido alrededor de la HRL para que venga yo a agregar más todavía. etología cognitiva. o que carecen de marcadores temporales. nombres para los dedos del pie o los puntos cardinales o términos de parentesco para los biznietos de los concuñados alcanza para proclamar que el imperativo del día es repudiar la lingüística científica. Habiéndose sacado de encima el incordio de tener que demostrar la influencia del idioma sobre el pensamiento. Stemmer y Whitaker 2008. En primer lugar. No es ésta la clave de la cuestión y (en un momento en que las fuentes de financiación para la investigación científica se han resecado y sus gestores se han puesto imposiblemente quisquillosos) es discutible que valga la pena dilapidar esfuerzo en querer cerrar un asunto que es inconcluyente por naturaleza y que. conduciendo a todo el campo de la HRL hacia un descriptivismo. Shweder 1991: 93). pronombres. el trabajo relativista es ahora más asequible y cómodo de lo que nunca lo ha sido. aoristo. cualquiera sea su valor filosófico o su urgencia política. gr. Evans y Levinson 2009a.

Anderson y Lightfoot 2004. sistemas adaptativos emergentes. Tomasello y Slobin 2005. Hurford 2007. modelos reticulares y técnicas de simulación) los criterios y exigencias convencionales de adecuación explicativa introduciendo otras clases de adecuación y otras formas de entendimiento (cf. reflexividad y representación (v. Mildner 2008. Rizzolatti y Arbib 2002. Deacon 1997. Hutchins 1996. Wang.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] de la antropología lingüística cuando se trata de aquilatar. Feng 2004. Changizi y otros 2006. gr. Todo esto sitúa a los modelos convencionales en otra perspectiva. los desnaturaliza y los ilumina con una nueva vislumbre que ha permitido poner en relieve la estrechez. atractores dinámicos y neurociencia computacional (Glezerman y Balkoski 2002. en lo que atañe al pensamiento hoy se dispone de un número cada vez mayor de modelos de redes neuronales.o a lo sumo bi-disciplinar que poseía en los tiempos de Whorf. Ito e Imaoka 2003. Mihalcea y Radev 2006. Mihalcea 2005. Milo y otros 2004. 2010: 237-260). sostengo. Esta 10 . la magnitud. Las teorías y las técnicas de las que hoy se dispone no se asemejan a las que había hace quince o veinte años o a las que aprendimos quienes hoy enseñamos cuando éramos estudiantes. Hudson 2006. Inteligencia Artificial híbrida. entonces. La pregunta sobre la influencia del lenguaje en el pensamiento no puede seguir supeditada. topologías y combinatorias. Los avances en etología cognitiva o en psicología evolucionaria. En lo que al lenguaje concierne. mapas cognitivos. álgebras. Tanto o más importante que los aportes metodológicos. el carácter estático y la monotonía argumentativa de un número de estudios que hasta hace poco pasaban por arquetípicos pero que ya no representan el límite de lo que es posible pensar. Gu y Shen 2008. alguna propuesta experimental ligada al reconocimiento verbal de colores u orientada a medir las capacidades diferenciales de los hablantes de alguna lengua en materia de la conceptualización del número. de concebir otras modalidades más imaginativas de lógica. sin embargo. grafos. Mendívil Giró 2010). a la misma arquitectura conceptual mono. los corpora. donde antes había sólo fragmentos de gramática y piezas de vocabulario ahora hay un repertorio de representaciones y algorítmicas que conciben su objeto en términos de redes. modelado. Si la ejecución de experimentos de inferencia estadística clásica por parte de ambas facciones en conflicto no puede más que estancarse en un eterno pendular de resultados inconcluyentes o contradictorios que caerán por tierra la semana siguiente. el tiempo o la orientación en el espacio. por ejemplo. los hechos y los datos tampoco siguen siendo los mismos. hay todo un venero de hechos empíricos que se han incorporado al campo transdisciplinario y que hacen que nuestras ciencias actuales ya no puedan fundarse en los mismos elementos de juicio y en los mismos encuadres que alguna vez se juzgaron aceptables. Reynoso 2010: 237-260). pero lo fundamental es que los marcos descriptivos. por ejemplo. Reynoso 2006. Mucho de lo que se ha aprendido en los últimos veinte años en el conjunto de las ciencias procede de nuevas experiencias en diseño modélico que han complementado (mediante metaheurísticas. deberían tomarse seriamente en consideración para establecer nuevos umbrales en la definición de lo humano. quizá ya sea hora.

Boroditsky 2001. 2009a. algo que he argumentado se encuentra afirmado implícitamente en gran parte de la antropología. Tal material es insuficiente para decirnos algo sobre la comprensión del mundo de un pueblo. Evans y Levinson 2009 a. Así como la psicología general y la psicometría se han extraviado en prácticas frecuentemente etnocéntricas. porque la imagen de la cultura así producida ha exagerado groseramente la impresión de variabilidad cultural […] que existe en diferentes sociedades humanas (Bloch 1999: vii). 2009 b. No diferenciar la cultura y la cognición es engañoso porque presenta lo que es un tipo particular de representaciones como si fueran las representaciones colectivas. C. en ningún respecto. En segundo lugar. ej. sustentándolas en modelos y pautas discursivas que en otras disciplinas se ha aprendido que son inadmisibles (Lee 1949. este ensayo no versa sobre la HRL o la HSW en tanto tales. 2007 b. Herrnstein y Murray 1994. naden más hondo o corran más rápido. En tal sentido me parece importante distinguir cuidadosamente entre cultura y cognición (o cultura y pensamiento) acompañando así la refinada elaboración de Maurice Bloch plasmada en un ensayo incluido en una compilación de los años noventa maravillosamente titulada How we think they think. que es lo que no pocos estudiosos relativistas han llegado a sugerir en el siglo que corre (cf. sea la lengua que nos haya tocado en la vida inglés. Al lado de los recursos metodológicos y los hechos empíricos referidos. Everett 2005.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ampliación del horizonte hermenéutico ocasiona también que en el libro que sigue no se acepte bajo ningún concepto la alegación de que alguna otra especie viviente supere a los actores de una sociedad humana en algún rubro del desempeño intelectual. en ningún momento de la evolución humana y en ningún estado de conciencia. narrando las vicisitudes de sus celebridades o describiendo cada uno de sus miles de 11 . que piensen mejor que nosotros. catalogando sus recursos categoriales. sostengo que aquello de lo que los antropólogos afirman que representa una determinada cultura usualmente se basa sólo en lo que es explícito. Pepperberg 1998 vs Gordon 2004. Yąnomamö o Pirahã. bajo ninguna circunstancia. sí. Everett 2005). de la corteza cerebral y de las disciplinas que se ocupan de ambas introducen (como diría Bateson) una diferencia que hace una diferencia: que otras especies vuelen más alto. griego. Everett 2007a. la exaltación de las disimilitudes (particularmente cuando se la engrana en un esquema evolucionario) ha degenerado en la homologación de una lingüística diferencial que casi siempre acaba siendo discriminatoria (véase p. 2009b). […] las categorías del entendimiento que han sido por siglos preocupación de los filósofos. En lugar de eso. 1950. reinstaurar o dar por sentadas teorías del déficit lingüístico y cultural. Contra este oscurantismo no siempre clandestino se sostiene aquí que los formidables desarrollos de las diversas formas de cultura humana. Este error también ha sido dañino de otra manera. ya sea porque así lo dicen los informantes o porque se lo deduce a partir de lo que se pone en acto en un ritual. Bloom 1981. dando cuenta detallada de sus propuestas metodológicas. no. 2010. estas distinciones distan de ser triviales en vista de la propensión de unos cuantos relativistas tempranos y tardíos por infiltrar. 2012. 2008. Bloch dice allí que es necesaria […] la elaboración de una crítica de la propuesta de que cultura y cognición pueden ser consideradas como equivalentes. Everett y Madora 2012).

En tercer lugar. o de exhibir una terminología más inteligente. Reynoso 2011). Después de todo. sino apenas de describir y evaluar las batallas en las que ambas partes se han ensarzado y los recursos discursivos. Bakan 1966. Por añadidura. sino que pone el foco en aquellas inflexiones que tornan distintivas sus posturas teóricas cambiantes y que implican un enfrentamiento con la concepción universalista sobre la relación entre pensamiento. Mientras que en la literatura usual se da por sentada la aceptabilidad de los supuestos de normalidad. Interrogando estos efectos perversos de la estadística yo mismo he escrito hace unos meses: Husmeando un poco en la bibliografía se encuentra que ya Paul Meehl (1967: 109) había demostrado de cualquier variable correlaciona con cualquier otra. No toca aquí tampoco definir de manera precisa cada una de estas criaturas conceptuales por cuanto no se trata tanto de ofrecer una alternativa teórica a las que ya existen. ya hace mucho que se ha probado que es trivialmente fácil demostrar correlaciones entre los factores que se quieran u organizar los datos para trasuntar ya sea una correlación o la contraria ( Huff 1954. orden de nacimiento. danza. este libro se funda en la convicción de la inconsistencia y la impropiedad (o por lo menos en el carácter incierto) de esa clase de ideas (cf. preferencia religiosa. científicos e ideológicos que se han desplegado en su ejecución. Que no exista ni un solo libro creíble que reseñe la vida y obra de Benjamin Lee Whorf o que elabore el manual de campo del buen relativista raya en lo insólito y es lamentable. interés en la talla en madera. de los procedimientos de muestreo y de los modelos de estadística paramétrica. Spirer y Jaffe 1998). elección vocacional. gusto por ir a la escuela. frecuentista y no robusta en que reposa la totalidad de la experimentación relativista de los últimos treinta años. Esto no es más que un efecto matemático trivial que se deriva del valor de los parámetros usados en el cálculo. sea ello (glosando a Guthery) una opinión trivial relativa a la impor- 12 . educación de la madre. percepción. lo cual hace que si la muestra es suficientemente amplia cualquier cosa diferirá de cualquier otra: la inversa de la raíz cuadrada de un número muy grande es a fin de cuentas un valor muy pequeño (McCloskey 1985: 202). Esto quiere decir que cualquier científico social con muestras de tamaño muy modesto tiene todas las probabilidades a su favor para demostrar lo que se le ocurra.000 estudiantes de Minnesota encontró “relaciones estadísticamente significantes en el 91% de las asociaciones entre una congerie de pares de 45 variables misceláneas tales como sexo. pertenencia a clubes. la incorporación de nociones algo más severas de lo acostumbrado sobre la epistemología del modelado estadístico y complejo contribuirá a deslindar las comprobaciones de carácter causal (“el lenguaje canaliza o determina el pensamiento”) de las meras correlaciones cuantitativas que en estas disciplinas acostumbran ser módicas. el error estándar –por ejemplo– se calcula como (s2 /N)1/2 . tendremos que es casi imposible incumplir el objetivo de probar la hipótesis alternativa que se necesite. Meehl 1967. elección de colegios. cultura y lenguaje. marginales y en extremo sensibles al diseño y a las condiciones de la experimentación. pero el que sigue no es un texto que haya venido a llenar ese vacío. Spirer. Si la falta de impacto del lenguaje sobre el pensamiento o la conducta se redefine como la hipótesis nula de una indagación operada en términos de inferencia estadística convencional.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] estudios de casos. Trabajando con datos de 55. McCloskey 1985. etcétera”. número de herman@s. epistemológicos.

Respecto de la concordancia con las ideas de Einstein. Pégase 1973. respectivamente. En cuarto lugar. Heynick 1983. después de Einstein. en otras palabras. como si estas últimas fueran más o menos lo mismo (Markins 1962: 566. presuntuosas y plagadas de lugares comunes de las que tengo memoria. concretamente. Koerner 2000: 17). Tampoco hay paralelismo alguno entre la teoría especial y la teoría general de la relatividad einsteiniana y el relativismo lingüístico débil y fuerte. ídem). ofreciendo (simultáneamente) elementos conceptuales para poner en jaque la “unanimidad” de la ciencia y la tecnología dominantes (Rollins 1980. Esto es lo que se denomina principio de covariancia. etcétera) y que no tiene correspondencia con ningún elemento de juicio y con ninguna estructura o pattern conceptual en ninguna de las variantes de la HRL (cf. que es lo que sugieren Peter Rollins (1980) y Danny Alford (1981) en dos de las lecturas de ambas ciencias más forzadas. en línea. algunos exaltados hasta quisieron entronizar a Whorf como un visionario que –teosofía mediante– había profetizado varios descubrimientos ulteriores de las ciencias duras. son las mismas para todos los observadores en movimiento uniforme relativo entre unos y otros: esto es lo que se conoce como principio de relatividad. el poblamiento de América precolombina y las tradiciones plasmadas en la lectura teosófica de los tex- 13 . La expresión E= mc2 se aplica cualquiera sea la circunstancia y el parámetro c es una constante universal. En un terreno en el que cada pequeño signo de lucidez resulta invalorable se impone también calibrar y justipreciar un conjunto significativo de efectos de perspectiva y de impedimentos estructurales. 2008). un concepto fundante que está en la base de la relatividad general. Rollins 1980. Reconozco y admiro sin ambages la creatividad de Whorf y su honestidad intelectual. las ecuaciones de Poisson para los casos gravitatorio y electromagnético. un vocablo vacante ni un concepto opuesto a “universalidad”. las ecuaciones que relacionan las magnitudes físicas tienen la misma forma con independencia del estado de movimiento. este libro se escribe enfatizando deliberadamente el relativismo antes que la ‘relatividad’ ínsita en la idea de la HRL. Si bien dos observadores diferirán en el resultado de medidas concretas del tiempo y del espacio. Las leyes de la física. asimismo. que obligó a reformular las ecuaciones esenciales (la segunda ley de Newton. “Relatividad” no es. cultural o metodológico en el sentido whorfiano. Einstein y Minkowski 1920. mientras la mayoría de los estudiosos del relativismo no se expidió al respecto y un puñado de entendidos mantuvo la creencia contraria (Feuer 1953: 96). Einstein 1920 [1916]. Si aquí distingo entre ambos términos es porque distan de significar lo mismo: nada hay en los textos de Einstein que sustente un “relativismo” conceptual. Basándose en lecturas presurosas de literatura de divulgación. No han sido pocos los relativistas lingüísticos que proclamaron que la relatividad de Sapir-Whorf estaba en armonía con la de Albert Einstein o hasta con la teoría cuántica. pero una vez que se comprueba que él creía verdaderamente en el mito de la Atlántida. la fuerza de Lorentz. unos pocos hermeneutas sostuvieron que era plausible que ella existiese.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tancia del agua en la navegación o (reivindicando a Arbuthnott) la hipótesis que afirma la existencia de Dios (Reynoso 2011: 46). así como en las relaciones entre los Atlantes. Alford 1981.

366). Alcanza con asomarse a la lectura de las obras de Einstein para comprender además que el empirismo. pero milagros no. Interrogar con el máximo respeto el valor de cada argumento técnico whorfiano es una cosa. Brown 2008). pensaba exactamente de la misma forma que yo en lo atinente a la dureza y la exactitud de la lingüística como disciplina y de la misma forma que Einstein no en cuanto a la relatividad. derivados de las premisas boasianas de la “descripción completa”. paralelismos o cruzamientos no sean importantes.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tos sánskritos como elementos fundantes de una ciencia alternativa a la misma altura que la lógica formal o que los datos recabados en el trabajo de campo. en este trabajo se ha considerado una amplísima proporción de la bibliografía relevante producida en las principales disciplinas involucradas. pero aquí he optado por centrar la mirada en las tácticas y las estrategias que tienen más que ver con la epistemología y la teorización. por cierto. En quinto lugar. difiriendo para una próxima ocasión esos otros asuntos de orden definidamente ideológico y particularmente difíciles de consensuar. No se trata de que esas disyunciones. A 14 . como veremos luego (pág. Escribía Einstein: No existe un método inductivo que pueda llevarnos a los conceptos fundamentales de la física. Mucho menos buscaré establecer afinidades o desavenencias entre esas otras instancias del término y el relativismo lingüístico propiamente dicho. pero sí en cuanto a la precedencia de los conceptos por encima de los datos en bruto. el exceso de un sentido común que no siempre es buen sentido y el bajo vuelo epistemológico del relativismo lingüístico. Bartolomé 2008: 109-114. Las distinciones que he señalado nada tienen que ver con la presunta blandura de las disciplinas propias o con las durezas de las ajenas. finalmente. En sexto orden. el relativismo ético o el relativismo cultural (Spiro 1984. todas las que quieran y mal que le pese a unas cuantas ideas que yo mismo sostengo. la represión de los razonamientos explicativos y la fijación en el detalle. tales como el relativismo epistemológico. […] Hoy nos damos cuenta con especial claridad de lo equivocados que están aquellos teorizantes que creen que la teoría proviene inductivamente de la experiencia (Einstein 1936: 365. Quien pretenda aducir que estoy juzgando a una ciencia blanda con los parámetros de las ciencias duras hará bien en pensarlo dos veces. psicología y lingüística. pues sí lo son. incluyendo exploraciones de primera agua en las fuentes tempranas y en los papeles publicados e inéditos de los autores de referencia en antropología. no son estrategias adecuadas para componer una teoría en el debido nivel de abstracción. sostener que el fondo filosófico de los estudios whorfianos se atiene todo el tiempo a un rigor comparable al de la teoría de la relatividad o a la lingüística o la antropología contemporánea de excelencia es una tesis que no se debe esperar que yo defienda. la elicitación meticulosa de las singularidades. Su incapacidad para comprender esto constituyó el error filosófico básico de muchos investigadores del siglo XIX. Por más que su relativismo distara de ser idéntico a la relatividad. nadie menos que el propio Whorf. la definición de relativismo lingüístico que aquí hemos adoptado no implica en modo alguno abrir juicio o tomar partido sobre las problemáticas inherentes a otras categorías de relativismo. 52). equiparar monolítica e indiscriminadamente relatividad y relativismo es –a mi juicio al menos– algo muy distinto: anticipaciones y chispas de genio sí.

con tanta bibliografía al alcance de la memoria tampoco serán viables ahora las atribuciones de originalidad a personajes que no han hecho sino reciclar una y otra vez las fórmulas de la más rancia ortodoxia como si fueran innovaciones insignes. Everett 2005. y también para la lectura desatinada.e hipertextualmente.archive. Nunca registradas por ningún historiador. Boroditsky 2001. más adelante. ej. 11 y 12). como lo ha sido hasta ahora. en nuestra universidad pública y a través de la Web disponemos hoy de la virtual totalidad de la bibliografía esencial en una multitud de lenguas (clásicos fuera de imprenta inclusive) en tiempo real y en la mera punta de los dedos. qué es en concreto lo que está siendo objeto de interpretación. siempre habrá margen para la abducción imprevista y para el insight creativo. Comprobaremos aquí que en el arco de tiempo que va desde los tiempos de Whorf hasta nuestros días se han manifestado dos hondas mutaciones epistémicas que (sin anuncio previo ni justificación a posteriori) fueron acompañadas por el abandono del trabajo de campo. El trabajo de la interpretación seguirá siendo. 2008. las afirmaciones sin respaldo documental y las referencias de segunda o tercera mano tampoco serán ya ni técnicamente inevitables ni susceptibles de excusarse en el plano intelectual. las ideas arrancadas de contexto. Evans y Levinson 2009a. inter. que no ha dicho lo que por lo común se le atribuye o que ha sido (por culpa inexorable de quienes le interpretan) blanco sistemático de malas interpretaciones. más arte que ciencia. Complementariamente. He incluido los punteros a las versiones en línea de las obras alojadas en dichos portales en el hipertexto bibliográfico de este libro. la sustitución de los modelos estadísticos de la relatividad por surveys de escritorio y campañas de recolección de piezas argumentativas que no se dedican ya a ilustrar el influjo del lenguaje sobre el pensamiento sino. Con este recurso a la mano es posible primero que nada poner en duda que los neowhorfianos que son predominantes en el relativismo contemporáneo sean representativos de las ideas y las metodologías sustentadas alguna vez por Whorf. 5 15 . 10). la prevaricación y el malentendido.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] diferencia de lo que ha sido el caso en el trabajo intelectual hasta fines del siglo pasado. más adelante. Las figuras de paja. el primer mito que seguramente caerá por el suelo es el que asegura que Whorf es un autor incomprendido. y (2) en los últimos años. desplazamientos y contrastes que resultarían invisibles o incomprobables si nos basáramos en un muestreo de menor intensidad. meramente.org/). Bloom 1981. pero ahora es posible exponer la hermenéutica en público mucho más luminosamente para que se purguen unos cuantos equívocos en torno suyo y para poner en foco con mayor exactitud y en tiempo real. esas bruscas transiciones de fase han sido: (1) a partir de la década de 1980.5 En esta tesitura. de la etnografía de inmersión y de todo residuo de antropología. ej. Las principales fuentes de textos antiguos y de dominio público en la Web son Internet Archive (http://www. cap. cf. 2009 b. La afluencia de autores y relaciones así consideradas y el régimen de percolación que se establece permiten observar transiciones. a constatar una diversidad lingüística observable a primera vista ( p. cf. descriptivo y hermenéutico a la inducción estadística experimental (p. el pasaje desde el empirismo de talante cualitativo.org/details/texts) y Open Library (http://openlibrary. la incertidumbre. caps.

“… it takes with it a repository of knowledge — medicinal. En primer lugar. “… it’s like burning down a little library” (Jorge Luis Borges). optimales. unique and irrecoverable knowledge is lost”. Everett 2007 b). funcionalistas. distribucionalistas. el despojo territorial. intellectual wealth. Ver http://www. que los whorfianos pensaran siquiera en lenguas amenazadas o que la Endangered Language Fund o los poscolonialistas culposos radicados en Harvard o en Stanford se sumaran a la iniciativa. En un documento que merece ser mejor conocido el Grupo de Barbados ha llegado a afirmar: El Instituto Lingüístico de Verano. “… it takes along with it the cultural traditions and local knowledge it contains”. La postura que sostengo a este respecto es que ha de ser mediante la confrontación teórica que el relativismo y el universalismo deberán librar sus batallas conceptuales. en línea). las políticas estatales. 398). “… it is as if the world had many faces and one of them was to vanish forever”. descriptivas o afines. por defecto o por definición. y no mediante el uso de las lenguas en peligro como escudo humano para resguardo de teorías o disciplinas al filo del colapso. la globalización o la explotación corporativa (cf. “… a whole culture. “… we lose part of the picture of what our brains can do”. “… we lose data which can inform us on the interactions between cognitive constraints and culture”. “… it takes with it unique ideas and concepts that do not exist in any of the other major languages”.ar/2008/11/documentary-and-descriptive-linguistics. “… the world loses irreplaceable scientific knowledge as well as cultural richness”.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Como anticipé. el segundo mito que conviene desterrar es el que afirma que los relativistas son los estudiosos más comprometidos en el rescate y resguardo de las lenguas en trance de desaparición.html (visitado en diciembre de 2012). a work of art”. opera con dos objetivos políticos claros.com. en ellas se han librado batallas y operaciones de salvataje desde medio siglo antes que se tomara conciencia institucional del asunto. “… you lose a culture. pos-bloomfieldianas. tanto el imaginario popular como el pensamiento académico tienden hoy a interpretar la desaparición de lenguas en base a metáforas de vida y muerte y en términos apasionadamente whorfianos. Ni siquiera las ideologías que impugnan este sentimiento general dejan de ser whorfianas. el relativismo ha sido conspicuo en la ideología de numerosas instituciones (el Instituto Lingüístico de Verano en primer lugar) cuyo trabajo evangélico ha sido tanto o más nefasto para lenguas.endangeredlanguagefund. En los documentos anexos a la Segunda Reunión de Barbados se ha llegado a afirmar que “[u]n pueblo que haya perdido su lengua tiene grandes dificultades para definir su ser y su proyecto histórico” y que “[e]n la mayoría de los casos. way of thinking & way of expressing those thoughts dies with it”. en relación a las lenguas en sí. muchas de las técnicas de elicitación y de análisis replicable de las lenguas fueron elaboradas en el seno de las lingüísticas conductistas. 6 16 . generativas. Si se busca la expresión encomillada “every time a language dies” en cualquier buscador de la Web se encontrarán decenas de miles de enunciados en ese sentido: “Every time a language dies. “… we lose part of the picture of what our brains can do”. las cuales han sido universalistas sin culpa. “Every time a language dies we lose another way of seeing the world”. En otro orden de cosas. También es imperdible el sitio en http://internetlinguistics. scientific.6 En segundo orden. identidades y culturas de lo que pudieron haber sido el deterioro ambiental.org/ (visitado en abril de 2012). Esto se viene arrastrando desde hace medio siglo. existential — to say the least”. la tecnocracia. botanical. bloomfieldianas.blogspot. como cuando el comentarista etnocéntrico y neoliberal John Miller escribe en el Wall Street Journal que “Every time a language dies it is time to celebrate because another «primitive» tribe has joined the modern world” (Miller 2002. la pérdida del idioma indígena en las nuevas generaciones significa el comienzo de la muerte del grupo” (Grupo de Barbados 1979: 397.

de la dinámica social y de la naturaleza (Grupo de Barbados 1979: 399) En tercer y último lugar. 247). en consecuencia. El objetivo de recuperar y compartir en tiempo real las fuentes originales ayuda también a la causa de la desintoxicación de los elementos de juicio. Levinson) como elemento de juicio inapelable que invita a reformular la imagen que se tiene de la naturaleza humana o que obliga a redefinir todo lo que creíamos saber sobre el pensamiento y el lenguaje. y b) sustentar la ideología del carácter ahistórico. ni son las de mayor grado de exotismo. los parientes cercanos. Whiteley 2003). tratando de demostrar la inviabilidad de la formación de las unidades lingüisticas estandarizadas. En el mismo libro en el que Harry Hoijer (1954) acuñó la frase “hipótesis de Sapir-Whorf”. 17 . territoriales e identitarios. No ha sido inusual que se tomara un dato puntual y anecdótico registrado entre los Bongo-Bongo (como decía en tren de pulla Mary Douglas) o documentado entre los Pirahã (como postulan seriamente Daniel Everett o Stephen C. con premisas contrapuestas de diferencia o de universalidad: ni son las sociedades que hayan perdido sus lenguas las que deberán resignarse y acallar sus reclamos políticos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] a) presenta un cuadro de extremada fragmentación dialectal y lingüística. UNESCO 2003. la problemática de la conservación de las lenguas indígenas es más seria y complicada de lo que parece y poco ha tenido que ver. históricamente. difiriendo la discusión de su potencial para impartir justicia o de sus hechos heroicos en defensa de las lenguas humilladas para mejor oportunidad. se operara sobre seguro y se moderara la escala de las aspiraciones. a la derivación de conclusiones colosales a partir de indicios diminutos. expulsando los lugares comunes. la humanidad o el lenguaje. Corbett 2001. La antropología del conocimiento en general y el estudio de los factores lingüísticos en particular han sido propensos a la desmesura. los pronombres o las patatas que se diferenciara apenas un poco de lo esperado podría esconderse una clave cardinal del pensamiento. ni son las lenguas en mayor peligro las que más difieren de las normas áureas del indoeuropeo. los estereotipos y los excesos que en tiempos de baja productividad teórica y empírica tienden a constituirse en la columna vertebral de los saberes disciplinares. se les niega la posibilidad de una interpretación propia tanto conceptual como lingüística. En otros términos. estático y regresivo de las lenguas indígenas. según la cual éstas serían incapaces de absorber dinámicamente las nuevas experiencias colectivas que confrontan los pueblos oprimidos. por poner el foco sobre las cuestiones metodológicas esenciales suscitadas por el relativismo. Una vieja y olvidada ponencia científica me viene a la mente como expresión de la idea. rareza o potencial científico (si eso pudiera dirimirse de algún modo) las que merecerían salvarse primero en un escenario de decisiones imperiosas y recursos decrecientes (cf. Mi convicción es que habría sido bueno que se procediera más despacio. esenciales para el despegue de proyectos políticos de liberación de los pueblos indios. En el presente libro se opta. el recordado lingüista Charles Hockett [1916-2000] escribía que el abordaje del problema de la relatividad lingüística se debe estudiar en base al lenguaje hablado y sobre materiales relativos a asuntos triviales. a sospechar que en una clasificación de (digamos) las enfermedades infecciosas. la cultura. tales como “danzas folklóricas o sistemas de parentesco” porque no somos capaces todavía de atacar el problema de “las palabras del pensamiento” (p. Krauss 1996.

al menos en este punto. “No consideraría que una diferencia particular entre el chino y el inglés hace una diferencia en el patrón de conducta de los dos pueblos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Hockett analiza las implicaciones conceptuales de un puñado de lexemas para acabar diciendo que rechazaba “toda noción de que estoy tratando de obtener una visión china del mundo con esto. multiformes. la visión del mundo en su conjunto) hoy en día se percibe que la investigación se contrae hacia el ámbito de indagaciones atomizadas y circunscriptas que exploran un pequeño escenario a la vez: un posible nuevo foco de color en el idioma ruso. la percepción. una expresión verbal rara vez oída pero que nos obliga a repensar algún esquema de tipificación que antes pensábamos que era parte inmutable de la naturaleza. en la ingenuidad de sostener que su objeto de estudio es una Weltanschauung que emerge de la suma algebraica de las diferencias de léxico y gramática entre nuestra lengua y alguna otra. Se trata ciertamente de indicios muy leves sobre aspectos de hondura y amplitud muy exiguas. el número. más heterogéneas. una conciencia reflexiva como la suya (inesperada en un escritor de militancia conductista) es signo de un valor –acaso el más importante– que valdría la pena recuperar. diversas y difíciles de coordinar en términos de variaciones concomitantes de lo que podrían llegar a serlo dos lenguas cualesquiera. En un asunto de ese calibre. una indistinción intrigante en Yélî Dnye. 253). 18 . A fin de cuentas resultó que Hockett tenía razón. un sonido casi indescriptible de la lengua Chapakura que nadie ha sabido decir si es un fonema o no pero que complica una región remota de la taxonomía. una tarea específica de reconocimiento que se revela universal o bien local según cual sea el hemisferio cerebral al cual afecte. Después de que ambas partes en disputa ensayaran sin éxito ambiciosas reclamaciones sobre dominios enteros de la cognición (el tiempo. 250). Por eso es que cuando de la metodología se trata. a ojos vista. por más ruido que haga a favor o en contra de lo que fuere y por más respaldo institucional del que goce. pero de hecho su advertencia resultó profética. el espacio. y en el positivismo encubierto de imaginar que existen relaciones causales mayormente deterministas entre dos entidades ( ‘lenguaje’ y ‘pensamiento’) que son cada una de ellas. proteicas. Hockett supo ser un escritor árido y prosaico algunas veces. se diría que el pecado de origen de la tradición relativista no finca tanto en su propensión al error o en sus vaguedades discursivas como en la pérdida de conciencia de su pomposidad. Estoy hablando de cosas que están a un nivel mucho más bajo” ( p. con su desciframiento el autor no devendrá ni un Darwin ni un Copérnico. Con esto en mente. Diría más bien que la diferencia [de la que me ocupo] es una diferencia digna de consideración por derecho propio” ( p.

No hay nada de minimalista ni en el relativismo ni en el universalismo y nadie malgasta su carrera en 19 . Si hubiera habido una antropología lingüística marxista estas dualidades se habrían tipificado sin duda como sus Hauptwiderspruchen y figurarían en el primer renglón de la agenda. A nadie le importa un ápice. Si bien en algún momento las batallas en torno de la HRL pueden parecer un episodio periférico en la red de eventos que conforma el desarrollo de las disciplinas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 2 – El Relativismo Lingüístico antes de Whorf ¿Quelle est l’influence réciproque des opinions du peuple sur le language et du language sur les opinions? Academia de Berlín. o (más exactamente) a caballo de oleadas cuya ritmicidad casi nunca responde a factores internos a la teoría relativista (o a la antropología. ellas no son más que indicadores de la dialéctica que atraviesa las ciencias sociales y que concierne a la tensión entre la búsqueda de universales y la recolección de excepcionalidades. entre los constreñimientos tediosos que impone la teoría y los infinitos grados de libertad que parecen gozar los hechos observables. Por más que en este libro se mantendrá fija la mirada en la dinámica interna de una polémica en particular. Competencia de Ensayos de 1757 Tentativamente podría organizarse el desenvolvimiento histórico del relativismo lingüístico como si hubiera sobrevenido en etapas. entre la generalidad que requieren las visiones sistemáticas y las singularidades a las que se consagran los estudios de casos. El hecho es que la zona de fricción entre el relativismo y lo que sea que está fuera de él se puede entender como una muestra que encapsula los rasgos esenciales de la contradicción principal que atraviesa la epistemología en las ciencias humanas. entre lo abstracto y lo concreto. Estimo que siempre ha sido de este modo aunque en el seno del movimiento este hecho no llegue a ganar conciencia reflexiva y los ecos de las contiendas globales nunca afecten abiertamente los asuntos especializados que se discuten en su interior. la percepción o el pensamiento se encuentra o no probablemente condicionado. no creo que las fases de auge y decadencia de una idea importante sólo tengan que ver con la lógica del conocimiento y el poder dentro de una sola institución profesional o (mucho menos) de una sola línea teórica en el seno de dicha institución. después de todo. afectado o matizado por el lenguaje o por la configuración gramatical de algún idioma. si tal o cual rasgo puntual de la cultura. o a la lingüística) sino que son correlativas a eventos mayores del proceso contencioso de las grandes corrientes intelectuales y de las ciencias en general. entre el racionalismo y el empirismo. entre las dificultades del descubrimiento de estructuras y los placeres de la descripción densa.

Gentner y Goldin-Meadow 2003. Procuraré no replicar aquí este género de simulacros minimizando la autorreferencia y reprimiendo la tentación de auspiciar alternativas superadoras. Ricken 1994). Malt y Wolff 2010. los progresos y las pérdidas. Los autores representativos han sido Johann Gottlieb Herder. de las preguntas sin respuesta. Pese a que Edward Sapir (1907) escribió su tesis de maestría sobre el Tratado sobre los Orígenes del Lenguaje de Herder. que es lo que con frecuencia acaba sucediendo. efectivamente. sino más bien una dialógica bajtiniana. del manantial iluminista (Politzer 1963a. pues no es ése el punto. se encuentra que los cronistas han puesto el acento mucho menos en los aconteceres que ellos refieren que en las perspectivas desde las cuales los contemplan (Lucy 1992 a. como si en el desarrollo de las ciencias humanas que valen la pena no hubiera un solo suceso significativo que no sea parte de una confrontación. un juego de suma cero en el que todo avance se realiza siempre en detrimento de una idea contraria. Leavitt 2011. sentando las bases del relativismo neokantiano en la línea de Marburgo. Niemeier y Dirven 2000. Johann Georg Hamann. Stroińska 2001. No pocos rasgos de este relativismo romántico proceden. paradójicamente. 1992 b. se diría que las oleadas de florecimiento del relativismo lingüístico fueron estas seis: • El relativismo romántico y anti-iluminista. la historización de la HRL puede servir para aclarar los hechos o para legitimar un acto de propaganda doctrinaria. Por eso es que en el campo que nos motiva se habla más de un estado de la discusión que de un estado del conocimiento. En esta fase es donde se fijan los rudimentos de la hipótesis del relativismo lingüístico que habría de ser retomada por la corriente relativista europea (cf. Cloeren 1988). Por esta y por otras razones que habrán de verse habrá que repensar la aventura de la HRL como la experiencia intrínsecamente norteamericana que alguna vez se pensó que era. Toda afirmación es respuesta a alguna pregunta precedente y también es pregunta para alguna afirmación que vendrá. En la mayoría de los casos. las mudanzas de sentido y las constantes ideológicas que puntean la batalla. Todo ponderado y pese a que hay sin duda infinidad de formas de organizar los datos históricos disponibles. La historia se convierte entonces en un pre-texto y en un marco de referencia (literalmente) que sólo sirven para enaltecer el rol protagónico del historiador y para encumbrar y dar anclaje a su metarrelato. Johann David Michaelis.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] algo tan pequeño: aquí como en casi todas partes lo que siempre está en cuestión es (científica y políticamente) mucho más que eso. Heinz 1969. Lee 1996. Gumperz y Levinson 1996. la tradición boasiana no engloba ni aglutina la totalidad de la historia: al menos una línea humboldtiana llegó de Europa a América antes 20 . En el libro que aquí empieza tampoco interesa la historia como tal sino las lecciones que ella arroja sobre cuáles han sido los perfiles de las obsesiones recurrentes. Dependiendo de si esto se tiene en cuenta o si se pasa por alto. 1981. los callejones sin salida. Pütz y Vespoor 2000. Christmann 1967. partiendo de la base de que la historia de la HRL no constituye una secuencia lineal de episodios. Antoine de Rivarol y en particular Wilhelm von Humboldt y (muy en sordina) Georg Runze. etcétera). 1963b.

Pinxten 1976). interrumpido bruscamente por el estudio de los antropólogos Brent Berlin y Paul Kay (1969. Hoy en día no está claro si el surgimiento de la HRL en América se debió a una continuidad rutinaria. las fuentes corruptas. Más tarde la línea se quebró. Martínez 2003). en lo sucesivo BK69) sobre los términos básicos para los colores (BCT) y por el primer apogeo de la ciencia cognitiva con Eleanor Rosch como la universalista más destacada. al punto que Whorf malgastó sus años tempranos leyendo a Fabre d’Olivet (1815) y acabó muriendo joven sin haber leído a Humboldt. McCormack y Wurm 1977. Walter Porzig. con los dos primeros al menos tomando posición en contra de la lingüística dominada por el formalismo y por la aspiración a constituirse en ciencia exacta. ej. Las huellas son tenues. a una recreación parcial o a una invención paralela ( p. Georg Schmidt-Rohr) y la versión ideológicamente sana pero cada vez más indecisa y envejecida del neokantiano Ernst Cassirer (1923. • La corriente neo-humboldtiana europea. La formulación de la HSW propiamente dicha a manos de Franz Boas. La primera Edad de Oro de la hipótesis se consolidó con la realización de las primeras conferencias en gran escala sobre la HRL (Hoijer 1954) y con la edición póstuma de John Carroll de las obras selectas de Whorf (1956) el mismo año exacto en el que Noam Chomsky (1956) inaugura el capítulo lingüístico de la revolución cognitiva. el relativismo siempre procuró minimizar. pero mientras mejor se conoce esta fase temprana mejor se comprenden los logros. Antes que sobreviniera el quiebre los relativistas esenciales del período habían sido quizá Dorothy Lee y Harry Hoijer. Al igual que en otros campos lo han hecho tantas otras tendencias. casi exactamente contemporáneos a la codificación de la HSW en América ( p. las trayectorias indiscernibles. A mediados y fines de los setenta hubo un pico moderado de florecimiento whorfiano en variantes que recorrieron el abanico que va desde la hibridación hasta el fundamen- • • 21 .Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] que lo hiciera Boas y sin que ni siquiera Sapir registrara el acontecimiento. Los primeros tres cuartos de los años 70 fueron un tiempo de baja en el interés hacia Whorf con sólo dos encuentros masivos contra cuatro que tuvieron lugar en sólo tres años de la década de 1950 (Koerner 1992: 182. El relativismo epigonal de los 1950s y 1960s. negar o ignorar estos hechos políticamente vergonzantes. Whorf difiere de sus maestros sobre el particular pero ninguno de sus acólitos parece haberlo tomado en serio a este respecto. las primeras se encuentran entre las formulaciones más desagradables que han surgido en el seno de la lingüística. Fritz Stroh. 1944). Jost Trier. las mutaciones y las desmemorias que vinieron después. Bunzl 1996). pero los testimonios comprometedores están saliendo a la luz y las pruebas existentes son tan apabullantes como pocas veces lo ha sido una evidencia en alguna polémica científica substancial. ej. Edward Sapir y Benjamin Lee Whorf. Junto con las doctrinas del soviético Nikolaĭ Marr y las lecturas a que han dado lugar las teorías del código restringido. dividida entre las teorías urdidas en ( y funcionales a) la Alemania nazi (Leo Weisgerber. Gipper 1964.

cuya parábola se inició en teoría a mediados de los 80s pero arrancó con fuerza a partir del 2004 (Boroditsky 2001. Wandler 2009. a excepción de un puñado de manifestaciones promovidas por unos pocos intransigentes particularmente inclinados al estereotipo (Hill. Pese a que argumentativamente esté en bancarrota. Silverstein 1979). Frow 1991. el fin de los 70s y el comienzo de los 80s señalan quizá el punto más bajo en la popularidad de la HSW a lo largo de su historia (Hymes y Fought 1981). el posmodernismo y los estudios culturales pero sin dejarse cooptar por ellos. McHale 2004. el sacudón del posmodernismo y de sus réplicas sísmicas pasó por el costado de la corriente principal promotora de la HRL. Gordon 2004. 179] llegó a insinuar) que los pueblos que hablan lenguas que sólo singularizan dos nombres de color sólo pueden “ver” dos colores. que los griegos de la época homérica no podían distinguir el color azul. La explicación quizá radique en la facilidad con que puede llevarse a cabo: los textos de la nueva lingüística de la diversidad pueden lucir bibliográficamente abrumadores. que los niños Hopi de cinco años consideran elementales las teorías de Einstein o (como el antropólogo Marshall Sahlins [1977: 174. Mannheim. John 2011). Reaccionando contra los formidables avances de los modelos formales y de la re-materialización implicada en los estudios neurocientíficos del lenguaje. JSTOR y Wikipedia®. Como se verá detenidamente en el curso de este estudio. Hassan 2000. Lucy. así y todo. Friedrich 1979.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] talismo (Hymes 1974. Everet 2005). Foster 1993. John A. Olsen 1988. pero no hay en ellos ninguna elaboración más contundente que la que un estudiante avispado podría armar en una noche de Google. acompañando desde mediados de los 80s y principios de los 90s el auge del movimiento interpretativo. Saunders. Richard Shweder. Después de publicados al menos nueve ensayos que se preguntan en sus títulos “qué fue el posmodernismo” sería embarazoso resucitar una idea que ha sufrido tanto desgaste y que nunca aportó a una hipótesis que le era tan afín ninguna inspiración digna de memoria (cf. en la actualidad la postura relativista neo-whorfiana de última generación es por amplio margen dominante en la opinión pública. No creo que vaya a intentarse un posmodernismo relativista en el futuro o que la escritura del movimiento se salga de los moldes clásicos característicos de la modernidad. A la fecha no se registra todavía ningún texto cardinal allegado a esta hipótesis escrito en dialecto lacaniano o cuya redacción pudiera atribuirse –pongamos– a un Homi Bhabha. pero 22 • . • La cuarta generación relativista. Schulz). Levinson. John Gumperz. el segundo Stephen C. Alford 1978. Spanos 1990. Alfred Bloom. En los últimos años la HRL es sustituida por la idea de diversidad. Rosenthal 1993. se destacan los intentos de revivificación del modelo whorfiano en el episodio Pirahã y en otras manifestaciones de las teorías del déficit. Povinelli. A las pruebas me remito: quizá ya nadie se atreva a afirmar que los esquimales tienen cientos de palabras para la nieve. Los estudiosos más representativos son Joshua Fishman (con su propuesta un tanto anacrónica de “whorfianismo del tercer tipo”). anticipada tempranamente por Joshua Fishman (1982) pero sin encontrar mucho respaldo en ese entonces.

de pensar en una disyuntiva imaginaria y de formular planes a futuro. págs. irracionalistas.endangeredlanguagefund.7 En otras palabras. ha abordado el tema de la diversidad lingüística desde antes que lo hicieran los relativistas y ha pronunciado al menos una resonante conferencia en defensa de las lenguas en peligro.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] todavía hay quien asevera que existen aborígenes que no saben contar ni hasta ‘2’. creacionistas.pdf). Tras una historia tan turbia tampoco ha habido jamás un sinceramiento de los culpables. el Endangered Language Fund e-Newsletter de mayo de 2006 (http://www. oscurantistas. 89 y ss. se han apropiado de las jergas emancipadoras y han repudiado ciertos hallazgos experimentales aduciendo que “no existe un discurso privilegiado en el cual la verdad sea independiente de nuestras elecciones. Los legajos de Boas en el FBI mantenidos entre 1936 y 1950 (61-7759-7483).org/lib/pdf/ELF-Newsletter_5-2006. incidentalmente. Lo primero que llama la atención al cabo de la simple enumeración de las corrientes y autores es la proporción desmesurada de anti-iluministas. miembro del Board of Directors de la Endangered Language Fund desde su fundación. Si bien los posmodernos relativistas que mencioné más arriba han hecho alarde de comunión con el multiculturalismo y el poscolonialismo crítico.org/chomsky. Edgar Hoover sobre Boas y la correspondencia privada y profesional de éste son hoy de dominio público (cf. anticientíficos. no existe ni es probable que llegue a existir un relativismo de izquierda. ni pueda jactarse de figurar al lado suyo en los prontuarios y las listas negras del Tea Party. son prácticamente incapaces de hacer suposiciones. reaccionarios monárquicos. la conferencia se dictó el 15 de noviembre. Sobre el perfil político de Harry Hoijer véase más abajo. cuyo paradigma de conjugación verbal carece de modo subjuntivo. La disertación (muy atípica en un campo en el que muy pocos se preocupan por explicar algo) se titula. una autocrítica de los cómplices o una demarcación de los disidentes. pastores fundamentalistas y hasta simpatizantes documentados del nazismo que se encuentran en las filas del movimiento relativista y en sus derivaciones tempranas. Levinson se hizo evolucionista. de la Mossad o de las oficinas gubernamentales de contrainsurgencia. o aunque más no fuese un relativismo anti-anti-materialista que se arriesgue siquiera a seguir el ejemplo de Clifford Geertz (1984) y su anti-anti-relativismo. a los que no se les puede enseñar a que nombren ningún número más allá de ese límite o a dibujar una línea recta.endangeredlanguagefund.php. Tras anunciarse en el órgano de la institución. no hay que llamarse a engaño: los progresistas que en esta contienda han abrazado el relativismo son muy pocos y en materia de política acaso ninguno (excepto Franz Boas y Harry Hoijer) esté a la altura del universalista Noam Chomsky en su combatividad y su compromiso. En cuanto la militancia izquierdista de Franz Boas que muchos se empecinan en ignorar véase el insoportablemente tendencioso pero bien documentado estudio de Gary Bullert (2009) y la bibliografía allí citada. y cuya lengua es tan menesterosa que ni siquiera les es posible aprender alguna otra. Desde entonces se difunde desde la Home Page de la fundación y se la puede escuchar aquí: http://www. 7 23 . 1993). el Memorandum exculpatorio de J. y a pesar que en los últimos años el evangelizador Dan Everett confesó su ateísmo y Stephen C. ultranacionalistas. temores y esperanzas” (Saunders y van Brakel 1995: 170). “Why are there so many languages: Diversification from an underlying unity” (Chomsky 2006b). Krook 1989. significativamente. o que los chinos ( justamente). se precian de “subversivos”. floreciendo primordialmente en los Estados Unidos el relativismo en Chomsky ha sido.

Benjamin Lee Whorf estuvo vinculado a la teosofía (Atlántida. saludando a Hitler como paladín de ese proyecto de política cultural. mientras que su noble rival. a la derecha celta y al nazismo en crudo. negadores del holocausto Mura y hasta supremacistas de la arianidad que se encuentran en las filas del relativismo en las etapas que toca investigar en este capítulo y que subsisten. hermeneutas bíblicos de línea intransigente. ningún historiador antropológico del relativismo que me haya precedido se molestó en referir los hechos que he señalado y que seguiré consignando a pesar que son evidentes hasta la náusea. Lazarus Geiger sostenía que las razas superiores que hablaban lenguas arias (originadas en Alemania –argüía.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] general siempre difirió tratar estos hechos de su propia historia o los silenció sin más trámite. prefigurando el Apartheid. el humboldtiano Daniel Brinton aseguraba que existían diferencias en la capacidad cerebral de las razas blanca. Leo Weisgerber estuvo asociado a movimientos ultranacionalistas. Por más que en nuestra disciplina nos llenemos la boca denunciando la construcción social de los saberes científicos y la relatividad contextual del conocimiento. en particular. promotores de cruzadas contra la barbarie o propagandistas de la integración forzada. Franz Boas. Georg Schmidt-Rohr también consideró a la lengua como arma e instrumento del pueblo germánico. un sentido repulsivo que todavía prevalece en las razas humanas inferiores. celebró el espíritu romántico de rebelión contra los ideales de la Razón iluminista. aluvional o capilarmente. Sinteticemos los hechos para que no quepan dudas. roja y negra (en orden descendente de centimetraje cúbico). Walter Porzig fue miembro documentado del partido nazi (NSDAP. hasta los tiempos que corren. Richard Shweder (1991). conservador reconocido y confeso. En este campo ha prevalecido un doble estándar: mientras que el posmodernismo. teólogos. Jost Trier escribió docenas de ensayos celebratorios de la raza aria. no en Asia Central– habían desarrollado más la vista que el olfato. n° 324430). pues la evidencia acumulada en el árbol genealógico del relativismo es más que elocuente: Johann David Michaelis propició una utopía de erradicación a los trópicos como “solución” al problema judío. la Muttersprache y la superioridad moral de los alemanes. nadie que yo conozca (ni siquiera Ferruccio Rossi-Landi) ha levantado mociones de sospecha por la proporción desmesurada de evangelizadores. admitía no poder asegurar que no existieran. el sociolingüista británico Basil 24 . amarilla. jerarquía brahmánica y tipificaciones raciales incluidas) y era opuesto a las teorías evolucionarias que hoy ciertos relativistas se apresuran a abrazar. Antoine de Rivarol fue (por decir lo menos) un ferviente monárquico que aborrecía todo pensamiento revolucionario y que pregonaba la superioridad de la lengua y del pensamiento francés. subrayando las asimetrías inherentes a la autoría etnográfica o haciendo públicas las bajezas humanas de Bronisław Malinowski. el poscolonialismo y los estudios culturales se hartaron de poner en cuestión a la antropología científica rememorando sus complicidades con el proyecto colonial. Hamann. n° 3397875) y de la Liga Nacionalsocialista de Maestros ( NSLB. alcanzó fama como uno de los germanófilos/francófobos más vehementes de todos los tiempos. crítico de la Razón. Johann Georg Hamann y Johann Gottfried Herder ( y todo el Sturm und Drang con ellos) se oponían vehementemente a los ideales democráticos e igualitarios de la Ilustración.

Moreira Neto (1988). ha denunciado que la HSW “ha servido de coartada intelectual a todos los nacionalismos lingüísticos”. pero tampoco parece razonable censurar las referencias a las notas de racismo. Treece (2000). 148-154). sobre los cuales ningún relativista de los que se congratulan por las rarezas e imposibilidades presuntas de algunas lenguas. Mientras este libro está siendo escrito sin encontrar todavía su formato definitivo este género de constataciones despierta sentimientos encontrados. en un estudio titulado Una Historia de las Lenguas y los Nacionalismos. Alfred Bloom (1981) y ya más cerca nuestro Peter Gordon y el ex-pastor del ILV Daniel Everett (2005) han resucitado ideologías del déficit lingüístico y del código restringido que nadie creería aun viables en nuestras disciplinas (cf. para priorizar mensajes sobre la disparidad de las lenguas en detrimento de la promoción de su igualdad. Mediante esta táctica espero asimismo echar un poco de luz sobre las ideologías admitidas o inconfesas con las que las unas cuantas estrategias del relativismo se sienten en armonía. Harris (2010: 82. o aunque más no fuere una palabra. basándose en Whorf. enemigo declarado de Steven Pinker y del innatismo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Bernstein (1975: 122-123. de pensamiento reaccionario e irracionalismo que bullen en la escritura de un número crecido de los autores involucrados. Nimuendajú (1948: 266-267). No por nada el español Xabier Zabaltza (2006: 176. 8 25 . Geoffrey Sampson. las veces que en el pasado se ha exaltado la diversidad ha sido para mantener domesticadas a las ciencias humanas que podrían tentarse en la búsqueda de universales. 264 y ss. sería a todas luces injusto generalizar este sustrato irreductible (que alimenta tanto la glorificación del Volksgeist germánico como el tratamiento peyorativo de la mentalidad Pirahã) insinuando que contamina a la totalidad del movimiento. para multiplicar las traducciones de la Biblia al sinnúmero de lenguas existentes sin que nadie se subleve en defensa de la diversidad religiosa y para promover opciones que van desde un reclamo nacionalista para los propios (Weisgerber) hasta un Apartheid como utopía a imponer a los extraños (Michaelis). 236). 172. por más que los mandatos doctrinarios o los frecuentes llamados al salvataje de lenguas en peligro parezcan estar comprometidos con el respeto al Otro y la promoción de la diversidad. 1989: 16. pronunció jamás una palabra de condena. referido a un país donde éste es un problema políticamente agudo. 36. por lo que no dudaré en señalarlo cuando resulte a la vez indudable y relevante. sostenía que el uso habitual de códigos restringidos o elaborados implicaba habilidades cognitivas diferenciales. Pantoja Caldas (2006: 9). Sobre los etnocidios sufridos por los Mura/Pirahã véase Wilkens (1819). Danzig 1995). Bogéa (2011). 176-177). pág. Dorothy Lee (1949). Abordaremos estos asuntos en detalle más adelante. desde Michaelis hasta Levinson. los dos últimos han construido su celebridad adjudicando limitaciones cognitivas y lagunas culturales que aducen emanadas del lenguaje a un pueblo que ha sufrido dos de los más atroces etnocidios de la historia. para promulgar la imposibilidad de toda visión sistemática. escribió un malhadado panfleto titulado “No hay nada malo con el racismo (excepto el nombre)” en el que afirma que existen diferencias bien documentadas en las capacidades intelectuales de las diferentes razas (Sampson 2002).8 Por añadidura.

ni proporcionan evidencia suficiente para soportar sus hipótesis (Lu 2004: 30). Vista desde fuera de nuestra caja de zapatos la imagen que los demás tienen de la antropología lingüística quizá difiera mucho de la que nos devuelve el espejo. En una moderna enciclopedia sobre cerebro y neurociencia escriben por ejemplo los psicólogos John Kihlstrom y Lillian Park: La investigación futura de la hipótesis de Sapir-Whorf debería reposar menos en las diferencias entre lenguas “exóticas” y “no exóticas”. del mismo modo los antropólogos quizá no percibamos los signos de etnocentrismo que hormiguean en nuestros propios textos. de su inherente corrección política y de la preeminencia de los asuntos que en ella se dirimen. Por más que los antecedentes de cualquier noción científica se puedan rastrear cómodamente hasta la época de los presocráticos. Así como Whorf (1956: 209) alega que una raza que sólo viera el color azul probablemente no formularía una regla que lo especificase. muchas veces hemos dejado hacer y no siempre hemos estado alertas ante las monstruosidades que se han pronunciado en nuestro nombre. a la luz de la naturaleza decididamente moderna de sus hipótesis encuentro aceptable comenzar la crónica de las teorías relativistas analizando un puñado de ideas poco conocidas engendradas en un raro episodio de la sociología del lenguaje. Convencidos con justicia o sin ella de la importancia de nuestra disciplina. la mala imagen de la HRL que prevalece en el exterior de la antropología lingüística se encuentra tan acendrada que antropólogos que nada tenemos que ver con el relativismo a veces debemos salir a dar explicaciones por algo que dijo alguien que de puertas para adentro es un adversario científico. Visto esto y ya encaminados en la articulación narrativa de los hechos históricos. Sapir y Whorf. ellos tampoco sistematizan una teoría con respecto al lenguaje y el pensamiento. ni advirtamos que las teorías que deberían sustentar determinadas conjeturas que creemos robustas no están ni siquiera esbozadas o son de carácter espurio. el primer dilema que surge es (contrariando el carácter sincrónico del principio epistémico de Michel Foucault) que el eventual cronista es libre de remontar los orígenes de la idea de lo relativo y lo diverso (o de la idea que fuere) hasta un momento tan alejado en el tiempo como se quiera. Más aun. un foco paradigmático que a veces implica que los hablantes de las lenguas exóticas son cognitivamente deficientes (Kihlstrom y Park 2002: 850). ••• 26 . las discusiones de los estudiosos mayormente se centran en torno de los aspectos formales del lenguaje (estructurales y gramaticales). En otro raro libro (dedicado a examinar las retóricas de la Revolución Cultural china) la comunicóloga Lucy Xing Lu de la Universidad DePaul en Chicago dice: Las limitaciones de la Hipótesis de Sapir-Whorf también se revelan en la orientación investigativa demostrada por Boas. después de todo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] En la actualidad. la India antigua o el Auriñacense. Sus comparaciones de lenguas europeas y tribales (Boas y Sapir las llamaban “lenguas primitivas”) puede sugerir un sesgo etnocéntrico y un sentido de superioridad de las lenguas occidentales.

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] El hecho es que en 1759 la Academia de Berlín lanzó un concurso de ensayos cuyo tema era “¿Cuál es la influencia recíproca de las opiniones de la gente sobre la lengua y de la lengua sobre las opiniones?”. sur l’influence réciproque du language sur les opinions et des opinions sur le langage (Michaelis 1760). Ellas afirman fundamentalmente que una lengua natural refleja la visión del mundo de sus hablantes y que esa visión deriva del lenguaje en el que están escritas las ideas que la conforman. cuya traducción al inglés de 1769 (basada en la traducción francesa de 1762 del original en alemán) he puesto al alcance del lector en el hipertexto bibliográfico de este libro. Figura 2. 27 . 1790 Los historiadores de la sociología y la antropología del lenguaje reconocen las ideas de Michaelis como proto-whorfianas (Salmon 1977). Su famosa disertación fue publicada al año siguiente junto con otros trabajos de menor entidad en un volumen titulado Dissertation qui a remporté le Prix proposé par l’Acádemie Royale des Sciences et Belles Lettres de Prusse. Retrato de Charles de Lafontaine. encuentra que la tesis de Michaelis constituye no sólo la piedra fundamental de la HRL sino una de las mejores discusiones de la relatividad del lenguaje de todos los tiempos. profesor de Lingüística de la Northwestern University. estudioso de la Biblia de formación luterana y especialista en el tema de la reconstrucción de las vocales perdidas del hebreo.1 – Johann David Michaelis. El ganador del concurso fue Johann David Michaelis [1717-1791]. Raoul Smith (1976). ca.

por el contrario. su frescura. […] En América hay pueblos que no pueden pensar más allá de veinte. estando sus pensamientos. (2) por su copiosidad. Las lenguas son una acumulación de la sabiduría y el genio de las naciones. (3) por sus equivocaciones. ellas han estado en boca de todos. después de todo. Michaelis sistematiza esas razones como sigue. como se muestra en sus observaciones sobre las virtudes y los saberes escondidos en la etimología. no teniendo más que una palabra para la naturaleza y la persona. que esto no se entienda [como algo relativo a] los instruidos solamente. quienes están aun más enceguecidos por los prejuicios y quienes. Otra extraordinaria premoción de las discusiones relativistas del siglo XXI sobre la falta de términos para designar los números entre los Pirahã o los Mundurukú aflora en estas frases asombrosas: Formarse ideas distintivas de los números más allá de lo que la imaginación puede captar en un instante sería extremadamente difícil sin una lengua y sin emblemas que suministren lo que se necesita. más estrechamente aliados a la naturaleza (Michaelis 1771: 12). y especialmente ideas metafísicas. pero sería difícil fijar la idea de cualquier cosa encima de cinco. como podría decirse. afirmando que una lengua puede ser dañina (1) por su pobreza. una de las figuras de la ideología relativista que veremos aparecer más tarde en los criptotipos de Whorf: Apenas puede imaginarse cuánto bien está contenido en la etimología. sin mucho más que por haber aprendido él mismo que.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Más allá de la originalidad del concepto. debe por necesidad ser escasa en términos apropiados para denotar objetos tales como los que no vienen del ámbito de los sentidos. a la que cada una ha aportado algo. Es así que [Hiob] Ludolf nos informa que los Etíopes. Esto no es del todo extraño. Por más que el relativismo más reciente haya desarrollado ideas parecidas en formas distintas. los grandes números deben parecer algo de lo cual no se puede formar ninguna idea precisa (1771: 29). desde nuestra perspectiva actual resulta curioso que Michaelis se ocupe de investigar las razones por las cuales diversas lenguas llegan a ser origen de problemas y errores. El hombre común de ingenio es quizá un contribuyente mayor. una expresión muy apropiada para denotar una cantidad confusa y. antes que haya pasado por manos filosóficas. a menudo sólo tienen un genio estrecho. para ellos. no pueden distinguir esas dos cosas en la controversia concerniente a las dos naturalezas de Cristo (Michaelis 1771: 6). y de todos los múltiplos de cinco. whorfianamente. conocimiento y sabiduría: incluye verdades cuyo interior la mayoría de los filósofos no ha visto y que algún día inmortalizarán al filósofo que las descubra. Por ejemplo: Cada lengua. para ellos. Es un tesoro de sentido. Las más de las veces Michaelis se entretiene con observaciones anecdóticas que luego son convencionalmente generalizadas. la autenticidad de las lenguas de los iletrados (que más tarde serán los ágrafos). indeterminada. y el iletrado tiene a menudo una participación más grande. Algunos han juzgado que esto no iría más allá de tres. apenas constituyen la centésima parte de la humanidad. su numerosidad y su cercanía a la naturaleza. lo que exceda ese número ellos lo comparan con el número de los cabellos. Nótese también que este relativismo rudimentario ya celebra. quienes. lo más probable es que los méritos de la tesis no lleguen a tanto. La orientación doctrinaria de Michaelis a veces se cobra su tajada. yo me inclino a pensar que estando el número de nuestros dedos continuamente ante nuestros ojos puede hacer que surja nuestra concepción de cinco. desde tiempos inmemoriales. (4) 28 .

Miller 1968. nunca fue amortizado y el prestatario se quedó con todo: Webster copió al pie de la letra casi todas las ideas y anécdotas desarrolladas por Michaelis. La nota al pie que cuelga del título del ensayo de Webster expresa que dicho nombre “ y muchas de las ideas siguientes. la parte aplicativa de su filosofía luce mucho más problemática. Pero el dato más curioso se refiere a un personaje famosísimo aunque olvidado por las crónicas relativistas. están tomadas en préstamo de un tratado de Mr Michaelis. Director de la Sociedad Real de Göttingen”. proponiendo como solución final (teniendo en cuenta que los judíos eran según él propensos al delito y demasiado débiles de cuerpo para el servicio militar) que se los enviase a una colonia tropical para que cultivaran 29 . and of opinions on language. political and literary subjects. En fin. algunos elementos básicos presentes en doctrinas que prefiguran lo que más tarde sería la HRL (no necesariamente los más lúcidos) encontraron la forma de pasar del viejo al nuevo mundo. el alemán. la mayor parte de los pocos historiadores relativistas que han oído hablar de él mantiene silencio sobre el hecho de que Michaelis. A excepción de unas referencias breves en el artículo de Raoul Smith (1976: 339). dicho sea de paso. Salmon 1977) menciona tampoco que este estudioso participó activamente en las discusiones sobre la cuestión judía en la Alemania del siglo XVIII. padre de la educación en los Estados Unidos y editor del famoso Diccionario Merriam Webster. llegó a incidir en la teorización en el continente americano (cf. de alguna manera. incluida la referencia al pionero del africanismo Hiob Ludolf. Webster describe a Michaelis como “uno de los más eminentes filólogos del siglo actual”. Noah Webster [1758-1843]. cuyo puntero también he incluido en la bibliografía (Webster 1790: 222-228). (5) por sus etimologías o expresiones preñadas de equivocaciones o productoras de errores y (6) por una propensión indebida hacia bellezas arbitrarias ( 1771: 40). historical. Smith 1976. Cloeren 1988. esto es A dissertation concerning the influence of language on opinions. Koerner 1992. La lengua rica. Webster también escribió un ensayo que se llama casi igual que la tesis de Michaelis. la conclusión es obligada: más de un siglo antes que Boas viniera a América trayendo las ideas de Wilhelm von Humboldt. Ninguno de los relativistas lingüísticos que conozco y que se han referido alguna vez a Michaelis (Gumperz y Levinson 1996: 12. Uno de los temas pendientes en la historiografía lingüística concierne al impacto que las ideas de Michaelis pudieron haber tenido en el relativismo ulterior. En el Catalogus Bibliothecae Harvardianae Cantabrigeae Nov-Anglorum compilado presumiblemente por Isaac Smith [1749-1829] se señala que en algún momento hubo en la biblioteca de la universidad señera de la Ivy League un ejemplar de la disertación de Michaelis (Smith 1790). Webster 1790: 224-225). Si bien la dimensión teórica del trabajo de Michaelis puede resultar todavía interesante por su curiosidad y su desenfado. El préstamo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] por sus ideas accesorias y falsos juicios. a los etíopes y a las dificultades que éstos experimentan para comprender el misterio de la Trinidad (Michaelis 1771: 6. por supuesto. incluido en la portentosa A collection of essays and fugitiv writings: on moral. Leavitt 2011). austera e ideal que Michaelis tiene en mente es.

La idea de que por ser cada lengua un reflejo de las mentalidades nacionales (como se decía entonces) y que por ende “un examen de las diferentes lenguas que pueblan la tierra sería la mejor contribución a una comprensión del entendimiento humano” no sólo atraviesa toda la historia de la HRL sino que forma parte del programa contemporáneo de Nicholas Evans y Stephen C. sorda y ciega.9 Como habrá de verse luego. afectando de algún modo la naturaleza ideológica de todo el movimiento. Hamann 2007). por cuanto el pensamiento requiere un lenguaje para manifestarse. un proyecto cultural relativista y preservador de la diversidad demasiado parecido al suyo. no obstante. una larga sucesión de vívidas y conexas ideas puede pasar a través de la mente sin la ayuda de ninguna clase de lenguaje. o es grandemente facilitado por alguna forma de lenguaje. como podemos inferir de los movimientos de los perros durante su sueño” (Darwin 1871: 99). fue observada usando sus dedos mientras dormía”. Levinson (Evans y Levinson 2009 a. Imagino que si hubiera tenido en cuenta 30 . más de lo que un largo cálculo puede serlo sin la ayuda de cifras o de álgebra. Miller 1968: 20). No es sorprendente encontrar una semejanza entre esta concepción y la de Franz Boas cuando este antropólogo afirme. impresionista y 9 Puede encontrarse una idea similar en The Descent of Man de Charles Darwin (1871) donde se lee: “Un tren complejo de pensamiento no se puede llevar a cabo sin la ayuda de palabras. Otra figura esencial en la corriente anti-enciclopedista que influyó en las ideas relativistas ulteriores fue Johann Georg Hamann [1730-1788] quien. fue un alumno díscolo de Immanuel Kant y ulterior codificador del movimiento Sturm und Drang. 48. igual que Herder. muda. Lo más radical en los enunciados de Hamman es la aseveración de que el lenguaje no se origina en el pensamiento. También parece que incluso un tren ordinario de pensamiento casi requiere. Penn 1972: 14-15. también posaban como si fueran gente de bien temerosa de Dios. pero no me ha parecido honesto callar este dato. que a su vez son correlativas a disparidades en la forma de pensar. un siglo y medio más tarde.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] la tierra y se hicieran capaces de beneficiar de este modo a la metrópolis colonial y a la sociedad en su conjunto (Hess 2000: 58-59). raza y cultura semítica– haya encontrado el modo de reptar hasta el corazón de la HRL ulterior. Uno de los trabajos más importantes de Hamann en relación con la hipótesis es su breve estudio Kreuzzüge des Philologen (1762) o La Cruzada de los Filólogos. puesto que Laura Bridgman. La historiografía whorfiana lo recuerda como el primer escritor alemán que discutió sobre la relación entre el lenguaje y el pensamiento y que llegó a la conclusión de que la razón debía ser relativa al idioma hablado por un pueblo (Miller 1968: 17. No quiero implicar que este diseño de política cultural antisemita –que se esbozó apenas acabado de acuñarse el concepto de lengua. Habrá quien diga que Michaelis estaba persuadido de que sus intenciones eran nobles y honestas. En él se encuentran ya articulados varios de los temas relativistas más típicos. por extravagante. Por desdicha para la causa relativista. que “cuando tratamos de pensar con claridad pensamos con palabras” (Boas 1911 a: 71). sino que su origen es incluso anterior. Darwin rompe con la idea de la dependencia lingüística del pensamiento agregando: “Sin embargo. McAfee 2004. sean ellas habladas o silenciosas. pero los diseñadores del Apartheid. 2009 b. el más recurrente es la idea de que aunque hay similitudes entre las lenguas también hay entre ellas profundas diferencias.

Parece afirmar que es la diversidad de las lenguas lo que determina las múltiples elecciones que hacen los hombres en ese “océano de sensaciones” que sumergen su sensibilidad. cuáles podrían haber sido los temas de conversación en ese momento fugaz del proceso evolutivo (digno de la imaginación de un Jonathan Swift) en el que la gente era capaz de hablar pese a no tener pensamiento todavía. O por mucho me equivoco. destellos sensoriales. un libro que por versar de filología se esperaría que fuera particularmente circunspecto pero que es de lectura complicada por su sintaxis mística y pomposa. o en el “océano de sensaciones” de Hamann palpitan imágenes primigenias. Esta última es una palabra que se remonta a la Crítica del Juicio de Immanuel Kant [1724-1804]. la idea de que el pensamiento sólo puede tener lugar verbalmente ha llegado a ser constitutiva y dominante en la corriente relativista. Como sea que haya sido. sin embargo. diez años más tarde Hamann da a luz su Philologische Einfälle und Zweifel (1772). Lo importante de esta comedia de enredos de las atribuciones. Apenas una generación posterior a Michaelis y Hamann. Afirmaba Herder en 1768 que el lenguaje estructura la cognición humana y que la lengua refleja el carácter nacional y la Weltanschauung. sometido al influjo de la experiencia particular de los hombres (Steiner 2011 [1975]: 97). anticipaciones sorprendentes de las hipótesis que nos ocupan: Hamann adelanta sugerencias que ya anuncian el relativismo lingüístico de Sapir y de Whorf. sin embargo. figura impulsora del movimiento Sturm und Drang y crítico acérrimo de los enciclopedistas (cf. No está de más suministrar una traducción depurada del momento numinoso en el que Kant funda una idea que habrá de ser central al relativismo pero que en su contexto tiene sin duda un significado muy distinto: esta observación (que parece salida de la etología cognitiva contemporánea) el movimiento relativista nos habría ahorrado unas cuantas observaciones de fantasía. Nadie se ha detenido a especular. metáforas acuáticas y arquetipos que son premonitorios de los que anidarán en el “flujo caleidoscópico” de Benjamin Lee Whorf (1971 [1940]: 240. a su vez. el estudioso popularmente reputado como el fundador de la idea de relatividad lingüística es sin duda Johann Gottfried Herder [1744-1803]. cuya invención se atribuye erróneamente a Wilhelm von Humboldt o al neokantiano Wilhelm Dilthey (de la Escuela de Baden) pero que Herder llevó a su apoteosis. al cual ni él ni los relativistas en general han tenido en buena estima. 31 . El influjo de Michaelis sobre Herder es palpable. Marchand 1982). Antes que tomara impulso el estudio de la lingüística de la época. Hamann afirma que ni las coordenadas cartesianas del razonamiento discursivo universal ni el mentalismo kantiano dan cuenta de la profusión de mecanismos fecundos. George Steiner encuentra en él. da forma a la realidad y se halla. las precedencias y los orígenes es que al final del día ha sido Herder quien llevó a otras disciplinas el concepto original de un autor. Kant.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] logocéntrica que sea. único para todas las especies pero tan múltiple como las naciones. 241). irracionales. mediante los cuales el lenguaje.

El antropólogo Clyde Kluckhohn y el arqueólogo Olaf Prufer (1958: 8) comentaron que Boas llegó a comprar los cuarenta volúmenes de la obra de Herder mientras era estudiante en la Universidad de Bonn. también debe ser verdad que el pensamiento es lenguaje interior y escondido. hermano del reputado navegante (Alexander) quien fue apenas levemente más famoso ( Brown 1967. con la venia del maestro. El hombre que habla es entonces el hombre que piensa en voz alta. se inscribió en su curso sobre lenguas americanas y decidió. Después de Michaelis. unter einem Begriffe ganz zusammengefaßt]. Las formulaciones de ambos exhiben fuertes parecidos. Volviendo al siglo en el que estábamos. Casi tres décadas más tarde. Parte I. signifi32 . de quien nos ocuparemos un par de párrafos más adelante. Haya tomado el concepto de Kant o de quien fuere. nuestra intuición del mundo [Weltanschauung]. Libro II. aber doch der Weltanschauung. wird das Unendliche der Sinnenwelt. vuelvo a señalar que la Nación era por entonces (con atributos no del todo diferentes) lo que más tarde se llamaría una sociedad o una cultura. entonces la lengua es lo que define y delinea la totalidad del conocimiento humano . Sección 26 [1790]. coincidiendo en la expresión que reza una lengua = un pueblo = una nación. Boas diría en su breve conferencia “The History of Anthropology” que en su Ideen zur Geschichte der Menschheit (1784 a 1791) “se encuentra quizá por primera vez. zum Substrat untergelegt wird.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Si la mente humana es no obstante capaz de siquiera pensar el infinito dado sin contradicción. mi traducción). Herder y Rivarol uno de los precursores indiscutidos de la HSW ha sido Wilhelm von Humboldt [1767-1835]. als bloßer Erscheinung. y si se lo puede juzgar por sus palabras. el pensamiento fundamental de la cultura de la humanidad como un todo” (Boas 1904: 514). in der reinen intellektuellen Größenschätzung. […] En la vida cotidiana. Cada nación habla […] de acuerdo con la forma en que piensa y piensa de acuerdo con la forma en que habla (Herder 1960: 99-100 [1772]). [Denn nur durch dieses und dessen Idee eines Noumenons. cuya idea del noumenon no puede ser intuida pero que puede aun considerarse como el sustrato subyacente a lo que es mera apariencia. welches selbst keine Anschauung verstattet. pocos años más tarde casi los mismos argumentos que hemos entrevisto en las obras de Herder vuelven a encontrarse en el monárquico anti-revolucionario Antoine de Rivarol [1753-1801]: Si la lengua es el propio pensamiento que se manifiesta. En esos años. Stubbs 2002: 278-280). del mismo modo se puede juzgar una Nación por su Lenguaje (Rivarol 1784: 19). lo importante es que Herder fue una de las fuentes de inspiración de Wilhelm von Humboldt. está claro que pensar no es casi nada más que hablar. La obra de Wilhelm más significativa a este respecto es su libro sobre el lenguaje. más precisamente en 1903. a los 19 años. Crítica del Juicio. a saber. elaborar su tesis de maestría sobre las ideas desarrolladas en Ursprung der Sprache de Herder (Murray y Dines 1986: 125). Según se puede inferir del contexto. debe tener dentro de ella misma un poder que es suprasensible. Escribía Herder: Si es verdad que […] aprendemos a pensar mediante palabras. fue cuando Sapir se contactó con Boas. (Kant. claramente expresado.

igual que Boas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] cativamente titulado Über die Verschiedenheiten des menschlichen Sprachbaues und seinen Einfluss auf die geistige Entwicklung des Menschengeschlechts (1836). En Cartesian linguistics Noam Chomsky (2009 [1966]: 59-75) lo interpreta como antecesor del racio- Véase http://www. estudiosos alemanes de renombre.org/download/berdieverschied00humbgoog/berdieverschied00humbgoog. un título traducible como La diversidad del lenguaje humano y su influencia en el desarrollo intelectual de la humanidad y publicado en el volumen VIII de la edición canónica de sus obras completas. objeto de las lecturas más contrapuestas que pueda imaginarse. se ha especulado que existe una influencia muy intensa de la filosofía lingüística de la Ilustración sobre las ideas de Humboldt (Aarsleff 1977. En contrapunto con esta polémica indecidible. 1827. como Helmut Gipper (1981) y Wulf Oesterreicher (1981) impugnan esta concepción. Humboldt ha sido. Sapir y Whorf. Ricker 1994: 175. Bildarchiv preuβischer Kulturbesitz.10 Figura 2. 10 33 .pdf y Humboldt (1990 [1836]).2 – Wilhelm von Humboldt – Dibujo de Franz Krüger. Berlín. Reill 1994. Aunque políticamente se encuentran en las antípodas. Carhart 2008).archive.

.. Su hermano Alexander (quien publicó Über die Verschiedenheiten . Saussure y Román Jakobson. es tributario absoluto del racionalismo kantiano. la amplitud de la argumentación confieren a sus escritos sobre el lenguaje. uno de los raros escritores y teóricos del lenguaje que hayan dicho algo verdaderamente nuevo (Steiner 2011: 98-99). Coleridge. una posición única. en tanto que para Roger Langham Brown (1967) Humboldt ha sido el más vigoroso y extremo profeta del relativismo. estudió el mayor número de lenguas. ciencia que él mismo impulsó. por incompletos que sean.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] nalismo lingüístico universalista. Quizá Humboldt es. como si fuera un único objeto de estudio [. en cambio. a todo esto. Y así todo: salvo las lecturas derivativas (que son unas cuantas) no hay dos interpretaciones parecidas. No ha de sorprender entonces que hayan sido por igual (neo-)humboldtianos Franz Boas (un judío que simpatizaba con Stalin) y Georg Schmidt-Rohr (un antisemita que dedicara su Muttersprache a Adolf Hitler). para Oesterreicher (1981: 125). y como los rigores son tan laxos y los textos tan inconstantes todos tienen su cuota de razón. Martin Manchester (1985: 150-155). y ha sido influyente en la obra de pensadores destacados. Mientras que para la corriente principal de la lingüística Humboldt fue el arquetipo del historicista. cuyo impacto en el pensamiento científico y en la civilización ha sido y será órdenes de magnitud más profundo y a quien Steiner (considerando la excelencia de sus estándares de lectura) se ha obstinado siempre en leer muy prejuiciosamente. Dos siglos más tarde la figura de Humboldt es celebrada por quien es acaso el más eminente de los whorfianos independientes contemporáneos: Introducirse [en la obra de Humboldt] equivale a entrar en contacto con un intelecto de otro orden. como después se verá. pero fuera de ello es difícil no estar de acuerdo con el juicio. De hecho. también fue él quien estudió de forma más profunda la relación entre todas las lenguas y su influencia en la formación de la humanidad. Vico. un año después de la muerte de Wilhelm y que le sobreviviera dos décadas) escribió sobre él: [Wilhelm] vio cómo a su lado surgía una nueva ciencia de la lengua. la postura de Wilhelm von Humboldt en materia de lingüística suena distintivamente moderna y actual. Humboldt creía que los conceptos y las formas de comprensión 34 . El juego de la inteligencia. Aparte de su contribución perdurable a la tipología de las lenguas –una piedra de toque atemporal para algunos. certifica que Humboldt ha reconocido la influencia del lenguaje en el pensamiento. pero afirma que nunca sostuvo que cada idioma generara una distinta concepción del mundo. En la cita anterior (y si de lingüística se trata) yo quizá sustituiría al poeta romántico Samuel Taylor Coleridge por Noam Chomsky. junto con Platón. estudiando la estructura de cada lengua. para Eric Gans (2001) fue un ejemplar preclaro del estructuralismo pre-darwiniano. la delicadeza de las observaciones y apuntes aislados. una reducción de la variedad de los tipos de lenguas que están fundadas en las características del espíritu humano: abarcando toda la Tierra en esa variedad. Hans Aarsleff (1975: 449) cree que Humboldt el lingüista refleja la filosofía empirista de Condillac. no sólo entre sus contemporáneos. una insufrible pieza de época para otros– la importancia de Humboldt en la historia de la lingüística es imposible de exagerar.] fue el Inmortal que.

1903–1936: III. 86-97) muestra por lo general un principio unitario común. definir el lenguaje como herramienta de comunicación acarrea serios errores. enteramente interna y que en alguna medida pasando sin huella. En una carta a Friedrich Schiller de 1798. Pensamiento y lenguaje son por tanto uno e inseparables entre sí”. Para Humboldt el lenguaje es el locus por excelencia donde se encuentran los principios del entendimiento y el conocimiento humano. La competencia universal referida por Humboldt lo es verdaderamente: las reglas y las formas de significado de las que cada idioma deriva su carácter individual (‘innere Form’. en las que la competencia universal moldea la sustancia de la experiencia individual. ha llegado a decir. Eugenio Coşeriu [1921–2002] y tantos otros. [1884–1939]. 152. 53). deviene a través del sonido. por cuanto la idea vuelve a basarse en un punto de vista arbitrario y exterior al lenguaje (VII. Esta es la instancia en la que todos los estudiosos reconocen el patrón que luego se definirá como la HRL a través de autores como Franz Boas [1858–1942]. Sin embargo. Hay frases de Humboldt. cf. donde consultó materiales reunidos en la Biblioteca Vaticana por el jesuita Lorenzo Hervás y Panduro). y que es en estas particularizaciones de lo universal que la lengua natural asume un papel medular. 33. así como la diversidad de la humanidad. Edward Sapir. Humboldt iba tan lejos como para negar que el lenguaje fuera convencional en absoluto. Aquí es donde cuadra el primer componente de afinidad entre las ideas de Humboldt y la ulterior doctrina del lenguaje como órgano constructor del pensamiento. además. pues tal concepción presupone erróneamente un mundo de objetos compartidos anterior al lenguaje al cual éste no hace más que ponerles nombre (Humboldt. Prediciendo ideas que el relativismo comparte con no pocos estructuralistas. que parecen salidas del riñón del pensamiento whorfiano: “Die Sprache ist das bildende Organ des Gedanken” (VI. IV. En ocasiones Humboldt iba más allá de lo que iría Saussure. cf. una adecuada visión del mundo: “so liegt in jeder Sprache eine eigenthümliche Weltansicht” (1903–1936: VI.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] universales se realizan en instanciaciones histórica y culturalmente ligadas. escrita muchos años antes que tomara contacto con algún idioma no-indoeuropeo (tales como el vasco en 1801 y varias lenguas indígenas americanas en su viaje a Roma. Humboldt alega que el lenguaje es una “actividad intelectual. VI. añadiendo que en cada lengua se alberga. en efecto. Habrá que esperar hasta Chomsky y su resistencia a la caracterización funcional para encontrar argumentos parecidos. externalizado en el habla y perceptible a los sentidos. Humboldt elaboró su hipótesis de la Weltansicht [la visión del mundo] en estos términos exactos: 35 . enteramente mental. 167. 119. 155). pues para aquél las visiones del mundo plasmadas en el lenguaje son el resultado natural de las formas. 20). como si estuviera contestando argumentos que recién se pronunciarían un siglo después o más tarde todavía. entre las ideas de Humboldt y el ulterior relativismo hay una diferencia esencial. El lenguaje –pensaba– no es meramente un código basado en convenciones y utilizado para la comunicación. 420). De igual modo. VII. 180. argüía. 1903-1936: VII. potencialmente infinitas.

efectivamente. 23). se manifiesta hostil al relativismo lingüístico en la medida en que aquél es universalista mientras éste tiende al particularismo. Otras de las frases de Wilhelm anticipan mucho más al pie de la letra todavía los argumentos más conocidos de Whorf. o en la variante subjetivista del individualismo “psiquiátrico” sapiriano. a Georg Runze. que sólo se publicó póstumamente. Habla a nuestro través”. más bien. También es saussureano el concepto de que la lengua se impone a la voluntad del sujeto “Aunque toda lengua esté totalmente interiorizada. Diez años después en su Essai sur les langues au Noveau Continent. sistema y valor cuando dice que “… esas unidades en las que se unen ciertas porciones de nuestro pensamiento. en una floración de metáforas (que alguien que no soy yo explorará algún día) Humboldt escribe que “el mundo en el que vivimos es exactamente el mundo en el cual la lengua que hablamos nos trasplanta” (Gesammelte Schriften III. Y luego diría: “La lengua no es de ningún modo un mero medio de comunicación. a Evodio Escalante. por lo que él. VI. p. a Jacques Lacan y a Michel Foucault: “El lenguaje nos habla. por lo menos sí en términos de la percepción. quien es dudoso que haya leído alguna de sus obras lingüísticas. si no en absoluto. Saussure suponía. Una frase tal como “El hombre vive primariamente con objetos […] pero lo hace exclusivamente en la medida en que el lenguaje se los presenta” podría ser atribuido a cualquiera de los dos o incluso a Edward Sapir. sino el espejo de la mente y la visión del mundo del hablante” (Ibid. a todo esto. por lo tanto. que la lengua se impone al hablante por cuanto ya viene dada socialmente: “La lengua no es una función del sujeto hablante. p. El estructuralismo de la corriente principal antropológica. es el producto que el individuo registra pasivamente” (CLG §3. Así como el sonido individual se sitúa entre el hombre y el objeto. deviene consciente de sí mismo discriminando entre él mismo y el mundo (Koerner 2000 según Heeschen 1977: 133-134). encontrando su culminación en la célebre expresión que los intelectuales atribuyen indistintamente (como si diera lo mismo) a Ferdinand de Saussure. Él se rodea a sí mismo con un mundo de sonidos como para asimilar y procesar dentro de sí mismo el mundo de los objetos (Humboldt 1988 [1836]: 60). pero sea en la versión colectivista de la psicología social o de la antropología cognitiva. […] El lenguaje es. 36 . sobre él. ambas instancias de las que bien miradas siguen siendo variantes de un cierto estructuralismo lingüístico conceden al lenguaje la misma preponderancia.3). Este principio subsistiría todo a lo largo del temprano estructuralismo.. el medio por el que [cada] ser humano construye al mismo tiempo a sí mismo o. 332). Humboldt también presagia hasta el último detalle las ideas saussureanas de signo. [E]n cada lengua reside una visión del mundo característica.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] La lengua aparece presentarnos subjetivamente nuestra entera actividad mental […] pero al mismo tiempo genera los objetos en tanto ellos son los objetos de nuestro pensamiento. a efectos de oponerse como partes a otras partes de un todo mayor […] es lo que puede llamarse lenguaje en el más amplio sentido de la palabra” (cf Müller-Vollmer 1990: 17). posee sin embargo […] una identidad exterior autónoma que hace violencia al hombre mismo”. tanto interna como externamente. así la lengua entera se sitúa entre él y la naturaleza que opera.

escribiendo en su otrora famoso The Life and growth of language: Cada idioma posee [. Es imposible no captar la similitud entre el círculo humboldtiano y el horizonte hermenéutico de Gadamer. su experiencia y conocimiento del mundo. porque uno siempre lleva al interior de una lengua extranjera en un grado mayor o menor su propio punto de vista cósmico. sus configuraciones y formas de pensar. 483. está moldeado el contenido y el producto de la mente. Otras de sus elaboraciones conceptuales son premonitorias de las ideas del círculo y el horizonte hermenéutico del filósofo Hans-Georg Gadamer [1900-2002]. se remontaba a las ideas de Humboldt mediadas por las interpretaciones de su ulterior archi-enemigo. El lingüista norteamericano más importante de la segunda mitad del siglo XIX.. la configuración y el molde del pensamiento.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Otras definiciones humboldtianas anticipan lo que mucho más tarde se llamará la construcción (social) de la realidad. 526-531). como ésta que sigue: Cada lengua dibuja un círculo alrededor de la gente a la que pertenece. William Dwight Whitney [1827-1894]. para el ser humano que aprende esa lengua como su “lengua materna”. tal como se adecua a un cierto cuerpo de expresión (Whitney 1875: 21-22). Pero este logro no es completo. De hecho.. El original se perdió desde entonces pero la traducción todavía circula y posee cierto interés. 257 y ss. El hecho es que Brinton no sólo era humboldtiano sino también evolucionista. Su postura (que a los ojos de Boas encarnaba el evolucionismo a secas) era lo que no cabe sino llamar racista: 37 . 245. uno de los textos hermenéuticos modernos que concede el más amplio papel al lenguaje (Gadamer 1977: 39. Un año antes que Boas viajara de Alemania a los Estados Unidos el antropólogo de Filadelfia Daniel Brinton [1837-1899] publicó la traducción de un manuscrito de Humboldt sobre el verbo en las lenguas amerindias (Brinton 1885). 416. en un registro teñido de ideología spenceriana que antes pudo parecer inocuo pero hoy se percibe francamente ofensivo.] su propio marco de referencia peculiar de distinciones establecidas. y es posible dejar ese círculo solo entrando simultáneamente al círculo de otra gente. por ejemplo. Husmeando en una bibliografía que he puesto a disposición del lector y contrariando a la historiografía dominante. su depósito de impresiones diversamente adquiridas. el humboldtiano Heymann (o Hermann) Steinthal [18231899]. dentro de las cuales. No por nada este filósofo incorpora multitud de ideas humboldtianas en su Verdad y Método. Aprender un lenguaje foráneo debe ser por ende la conquista de un nuevo punto de vista en la actitud cósmica del individuo antes prevaleciente. Hay un motivo para este ritual de evitación. y lo era muy a su modo. es así en una cierta medida. en tanto que cada lengua contiene la entera fábrica de conceptos y la estrategia conceptual de una porción de la humanidad. Esto es lo que se llama a veces la “forma interior” del lenguaje. como cuando Humboldt asevera que “[e]l lenguaje es el medio […] por el que el ser humano se construye a sí mismo y al mundo”. Ante esto uno se pregunta por qué la figura de Brinton ha sido suprimida del registro de la historiografía relativista. creo estar en condiciones de probar que Humboldt impactó en América desde antes que Boas llegara de Europa. y ciertamente su propio patrón lingüístico personal (von Humboldt [1836] 1971: 3940).

que aparte de la incorporación las lenguas americanas “no tenían sintaxis.11 Figura 2.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Las razas negra. amarilla y roja difieren anatómicamente de la blanca. Hoy se consigue en línea casi la totalidad de su obra. lo que de él nos llama mayormente la atención es su carácter contradictorio. Dejando de lado el componente humboldtiano desarrollado en América por Brinton. George Stocking: De este modo Brinton se volvía extático sobre la belleza de las lenguas indias. 38 . Incluso escribió un artículo hipotetizando las características del habla paleolítica sobre la base de las lenguas indias americanas (Stocking 1992: 78). 267). inclinándose a argumentar en una ocasión que la inflexión Aria no estaba tan cerca de la perfección lingüística como la incorporación de la lengua Algonquina. pero en su momento nadie había documentado esas contradicciones mejor que el historiador maestro de la antropología. ni declinación de nombres y adjetivos”. […] Pero era igualmente capaz de ver sus tipos morfológicos en términos evolucionarios. tanto que incluso con la misma capacidad cerebral nunca alcanzarán iguales resultados con iguales esfuerzos (Brinton 1896: 12). e incorporando en el circuito a Heymann Steinthal –otro alumno de Humboldt que influyó sobre Boas– Konrad Koerner ha trazado la siguiente genealogía alternativa: 11 Boas mismo alegaba que “sería erróneo suponer que no hay diferencias entre el equipamiento mental de la raza negra y otras razas” y que “parecería meramente posible que la raza [negra] no produzca quizá tantos hombres de genio extraordinario como otras razas” (Boas 1964 [1911]: 268. Basado en Julia Penn (1972) con modificaciones. Aparte de que Brinton luce en nuestros días como una especie de rufián ideológico en estado puro. que la incorporación estaba “ampliamente por debajo del nivel del habla inflexiva”. ni inflexiones. especialmente en sus órganos esplácnicos. Ningún autor que haya historiado la genealogía de la HRL hasta el día de hoy ha considerado importante salir al cruce de este género de observaciones. de argumentar que las lenguas más elevadas separaban los elementos “materiales” de los “formales”.3 – Genealogía de la HRL. demasiado malo para ser verdad.

escribían hace tiempo Dell Hymes y John Fought: El filósofo hermenéutico Hans-Georg Gadamer (2007: 166). la indiferencia. sindicó erróneamente al hermano de Wilhelm. En una apretada síntesis. Marion Gymnich y Ansgar Nünning (1997) nos permiten hoy comprender mejor la relación entre las concepciones lingüísticas de Humboldt y Sapir. alumno de Kroeber y sucesor de Sapir en la Universidad de Chicago en 1931 ( p. no parece demasiado jugosa. que Sapir profundizó en la obra de Humboldt de manera un poco más disciplinada de lo que a Boas le interesaba hacerlo. Hymes (1927-[2009]) en la Universidad de Indiana. 1953. de los humboldtianos y hasta de los neohumboldtianos en los Estados Unidos fue. entrenado primero por Kroeber en la investigación antropológica y subsiguientemente por Sapir durante sus años en Yale en trabajo de campo lingüístico. Amén de numerosas concordancias entre sus respectivas concepciones del lenguaje. En una metida de pata de antología y afeando lo que hasta ese momento venía siendo un bello despliegue de erudición. En cuanto al tercero de los padres fundadores de la versión canónica de la HSW. ej. Harry Hoijer (1954: 93). en un texto tardío sobre “Texto e Interpretación” (que se refiere al lenguaje “tal como esquematiza nuestro acceso al mundo y al hacerlo desplaza nuestras perspectivas primordiales”) también confundió imperdonablemente a ambos hermanos. Esta reticencia es rara. doy fe que es correcta la afirmación de la neoboasiana Matti Bunzl en el sentido de que en su obra académica Boas mencionó a Humboldt una sola vez. evidentemente. Sospecho. Voegelin fue maestro de Dell H. 1954). y sólo podrá explicarse el día que alguien se consagre a interrogar los documentos que sin duda existen con menos indolencia de lo que Bunzl y otros investigadores lo han hecho hasta ahora. En cuanto a Boas mismo. Los whorfianos tempranos también lo ignoraron. es bastante difícil discernir hasta qué punto Humboldt tuvo sobre él alguna influencia que pudiera al cabo ser significativa en la HRL. desde Sapir (si no de Boas) las líneas de influencia han sido multilineales. Otras líneas de influencia humboldtiana se pueden trazar.) elaboró su Ph D bajo la dirección de Hymes en la Universidad de Pennsylvania en 1969. La relación. Un par de estudios de Emanuel J. mientras tanto. 12 39 . la indistinción. en la obra de Harry Hoijer (1904-1976). por ejemplo. Hoijer 1951. Entonces. y podemos trazar la siguiente filiación para ilustrar el punto: Humboldt → Steinthal → Boas → Sapir → Voegelin → Hymes → Darnell. ninguna de las cuales tiene mucho que ver con las ideas rectoras de la ulterior HSW. el olvido. y Regna Darnell (1943. Drechsel (1988) y de Jon Erickson.12 El destino de [Wilhelm] Humboldt. Para elegir una sola de esas líneas. Con la totalidad de los textos boasianos a la mano. quizá hasta desconcertante. Bunzl 1996: 63). hasta donde conozco Whorf no mencionó a Humboldt jamás. en un artículo presentado al XVII Congreso Internacional de Americanistas y publicado en México en castellano (Boas 1910: 227. un relativista apasionado y prestigioso. sin embargo. cuyo papel en el debate sobre la HSW durante los 50s no debe subestimarse (Hoijer 1954) (Koerner 1992: 176). marginalmente. como uno de los inspiradores de la idea de relatividad lingúística. Alexander von Humboldt. en la obra sapiriana hay sólo un puñado de referencias concretas al nombre de Humboldt. podemos referirnos a Charles Frederick Voegelin (1906-1986).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Es a través de Sapir que los diversos antropólogos y lingüistas entrenados por él que podemos trazar la línea de continuidad humboldtiana en las ideas de la lingüística norteamericana del siglo XX.

[…] Más recientemente. Werlen 2002.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Los errores de concepción con respecto a la tradición humboldtiana ciertamente parecen mostrar algo así como un patrón en la lingüística americana. devienen definidos cuando la lengua los fija. de von Humboldt (Whorf 1956). ••• Al margen de Humboldt y de otras figuras de primer nivel hay algunos autores a los que la historiografía dejó olvidados y desgajados del resto entre los años de plenitud del Sturm und Drang y el romanticismo y los comienzos del siglo XX. Dos de los más importantes han sido Lazarus Geiger [1829-1870] y Georg Runze [1852-1922].). Sapir y Whorf parece haberse olvidado. aparentemente. Si suponemos por ejemplo que hubo una época en que no existían palabras para ‘blanco’ o ‘negro’. La idea principal de Geiger es que la concepción total del universo está por completo moldeada de antemano por la lengua que hemos aprendido cuando niñ@s. Cloeren 1988. Koerner 1992. de hecho. algunas de ellas altamente metafísicas. que en su origen son vagos e indefinidos. Geiger se hizo conocido en la literatura por sus elaboraciones complementarias a las del político y pensador William Ewart Gladstone sobre la visión cromática de los griegos en tiempos homéricos que se revisarán más adelante en el capítulo sobre terminología del color (pág. Como quiera que sea. el libro que se está leyendo es. la atención detallada hacia las categorías gramaticales de Boas. Fuera de ese aspecto de su trabajo los cronistas del relativismo lo han olvidado por completo. El ensayo en que se compendia el ideario relativista de Geiger es el que se titula “El lenguaje y su importancia en la historia del desarrollo de la raza humana” (Geiger 1880). Dinneen y Koerner 1990. el texto definitivo sobre el impacto de Humboldt en el relativismo ulterior está todavía por escribirse. 69. un patrón de amnesia recurrente o sucesiva. Los sentimientos. Hymes y Fought 1981. 65. Penn 1972. no fue sino hasta avanzada la segunda mitad del siglo XX que los paralelismos entre la filosofía humboldtiana del lenguaje y el whorfianismo se establecerían como tópico regular de investigación (Brown 1964. Hasta que comenzó a surgir la nueva historiografía el recuerdo de Humboldt se fue disipando poco a poco en la lingüística americana. Miller 1968. y que Bloomfield (1914) reconocía a von Humboldt como el fundador de la lingüística general. el primero en que se lo trata con un mínimo pormenor en carácter de antepasado más o menos ilustre de las ideas whorfianas. Leavitt 2011). Una generación más tarde. Sapir escribió una tesis de Maestría sobre Herder en la cual se sostenía su influencia sobre von Humboldt. entonces los 40 . Underhill 2009: 20-52. 1967. von Humboldt). Werlen 1989: 43. Benes 2008: 54. heredamos indirectamente un conjunto de concepciones. Whorf estaba al tanto de la tradición que arrancaba de Boas y Sapir pero no. dice. incorporadas en las palabras y formas de decir que adquirimos inconscientemente en la temprana niñez. 151 y ss. Hemos visto antes […] que Boas estaba al tanto de una tradición que vinculaba su obra a la de Steinthal ( y por ende a W. Al lado de las formas básicas de pensamiento que nos han llegado directamente mediante la herencia [!]. y von Humboldt se ha instalado como un predecesor de la lingüística general mediante un salto a través del intervalo que se extiende entre el presente y los comienzos del siglo XIX (Hymes y Fought 1981: 75).

Otro raro argumento de Geiger tiene que ver con la prioridad que en el proceso evolutivo fue adquiriendo el sentido de la vista por encima de otros sentidos más rudimentarios como lo es el olfato. La madurez filosófica. la percepción de las diferencias entre especies sería muy distinta de lo que lo es en el presente. pero aun admitiendo todo eso. un libro dedicado a Max Müller. para decirlo de otro modo. un tanto bizarras. 269). Solamente la humanidad ha desarrollado lenguaje. nos ayuda el hecho que podamos dar un nombre a cada una de sus propiedades: su forma. “originariamente y esencialmente expresaba sólo actividades visibles”. 265. […] No es que nosotros tengamos la palabra. 1889: 141). concluye Geiger. En cuanto a Georg Runze. se han desarrollado con más refinamiento por haber privilegiado la visión. sus relaciones con especies conocidas. si Geiger no ha llevado el argumento demasiado lejos: pues. filosofan con una inexcusable abundancia de frases inconscientes. a secas) en la siempre prestigiosa revista Mind : Puede dudarse. afirmaba. sus partes. Desde ya. 41 . Cloeren 1988: 199-214. sin embargo. pensaba Geiger. Los idealistas alemanes. Die Bedeutung der Sprache für das Wissenschaftliche Erkennen. podemos objetar por el otro lado que a menudo tenemos imágenes muy definidas de una especie que es nueva para nosotros antes que adquiramos un nombre especial para ella. o. Las razas inferiores de la humanidad todavía dependen mayormente del olfato. consideraba que esa ausencia era su talón de Aquiles. en el cual afirmaba categóricamente la identidad entre lenguaje y pensamiento: “El pensamiento es lenguaje silencioso y el lenguaje es pensamiento en voz alta. Runze (1884) cuestionaba la falta de una reflexión sobre las relaciones entre pensamiento y lenguaje en la filosofía kantiana. Tanto o más notable que estas observaciones de Geiger. […] El lenguaje por sí solo es la expresión adecuada y drástica de la razón. En otro texto suyo. sólo sobreviene cuando uno toma conciencia de que el lenguaje determina el pensamiento. su color.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] hombres [sic] de esa época tendrían apenas una vaga idea de la diferencia entre un europeo y un africano [!]. concluía. Lo mismo se aplicaría a la falta de palabras para ‘perro’. aunque podamos admitir que el lenguaje ha probado ser invalorable para fijar y proporcionar definición a nuestras concepciones. de una manera que no es consciente del lenguaje. dice. hoy se lo recuerda como autor de Sprache und Religion. la razón se manifiesta esencialmente sólo a través del lenguaje. sino que la palabra nos tiene a nosotros” (Leavitt 2011: 99. las razas superiores. Siguiendo a Schopenhauer y casi sonando como él llega a decir que “el lenguaje no es otra cosa que la razón pensante como voluntad” (Runze 1884: 260. son las críticas que a su volumen Contributions to the history of the development of the human race hiciera el novelista de ciencia ficción y divulgador científico del evolucionismo Charles Grant Blairfindie Allen [1848-1899] (o Grant Allen. Runze 1884: 265. las de lengua aria entre ellas. es seguro que si así fuera. El lenguaje. no podemos considerar probado que la mera ausencia de un nombre podría hacer que el hombre en cualquier etapa de su desarrollo subestimara la importancia de una distinción de sensaciones tan marcada como la del blanco y el negro (Allen 1881: 279). ‘gato’ y ‘oveja’.

79). Esta diferencia de opinión reproduce las querellas infinitas entre los mismos promotores de esas lenguas (Kulczycki 2007 a. dado que Edward Sapir se situaba entusiastamente a favor de las lenguas artificiales. 2007 b. de donde tomaron la noción del lenguaje como “mecanismo o dispositivo estereotipizador” de la cultura. Estonia (hoy llamada Tartu). no por primera ni por última vez. Weisgerber 1929a. propuso también el concepto de morfema. los estudiosos habían olvidado los aportes de su antiguo funcionario y recurrieron en forma directa a la HSW. el estudio de Baudouin más significativo en la tradición de la HRL es quizá “Einfluβ der Sprache auf Weltanschauung und Stimmung” (1929). ver más abajo pág. en terreno peliagudo. cuya visión hizo que muchos nacionalistas celtas de Bretaña se unieran a Alemania cuando se desataron las hostilidades y durante la ocupación alemana de Francia. concepto inventado en 1873 por el francés Antoni Dufriche-Desgenettes. ha sido el polaco descendiente de franceses Jan Niecisław Baudouin de Courtenay [1845-1929]. Helmut Gipper (1972) y Johannes Leo Weisgerber [1899-1985]. También fue un impulsor ardiente de los nacionalismos minoritarios en Rusia y promotor del esperanto. Baudouin fue uno de los que refinaron las formas actuales de la noción de fonema. sin embargo. frecuentemente olvidado en las crónicas de la gestación de la HRL. quiero creer) el musicólogo folklórico argentino Carlos Vega [1898-1966] (cf. de la que participan autores como Lucien Lévy-Bruhl (1910: cap. Cuando medio siglo más tarde se codificaron las ideas que cimentaron la Edad de Oro de la Escuela de Tartu. Humboldt había sentado las bases para una visión del lenguaje que luego se codificará como la escuela Humboldtiana o neo-Humboldtiana de Sprachinhaltsforschung . que luego se identificaría con la escuela epónima de semiología en la que trabajaron Boris Andreyevich Uspensky [1937-]. en el folklore antropológico de la primera mitad del siglo XX una variante de esta orientación se conoció como la escuela Wörter und Sachen [‘Palabras y Cosas’] sobre cuyos lineamientos se decía que había trabajado en tiempos de feliz inocencia (sin percibir su ideología conservadora. siendo ésta a su vez el “generador de estructuralidad” de la experiencia humana (Lotman y Uspenski 1979 [1971]: 69-70). La escuela. Mijail Gasparov [1935-2005] y Yuri Lotman [1922-1993] entre las décadas de 1960 y 1980. esencial en la lingüística estructuralista norteamericana. Aunque ni Runze ni Baudouin recogieron mayormente su influencia. Perna 2011). mientras que Benjamin Lee Whorf (aunque él mismo inspiró la creación de unas cuantas) militaba decididamente en su contra. especialmente popular en 42 . Con este último entramos. Los trabajos del Sonderführer Weisgerber son representativos de la facción ultraderechista de lo que Harold Basilius (1952) ha llamado la etnolingüística neo-humboldtiana. 4). Durante la segunda guerra mundial Weisgerber consolidó el pan-celticismo. fundador de la prestigiosa escuela lingüística de Kazan (hacia 1870) y más tarde decano de la Facultad de Lingüística de la Universidad de Dorpat. un francés de Lorena luego radicado en Alemania. Esto último invoca un tema resbaladizo para los relativistas. “mínima porción significativa de la palabra”.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Otro lingüista de tendencia nacionalista. Junto con otros alumnos y colegas polacos. Como fuese.

Basado en http://titus. 3: 167).de/personal/galeria/weisgerb. Los textos más nacionalistas de Weisgerber (después de Muttersprache und Geistesbildung [1929] y Die volkhaften Kräfte der Muttersprache [1939]) se publicaron antes de la Segunda Guerra o en sus inmediaciones. Figura 2. El signo político del trabajo de Weisgerber es incuestionable.4 – Leo Weisgerber. Representante de lo que se ha dado en llamar “tesis de la visión del mundo” [Weltanschauung ] de muy vieja prosapia en la lingüística alemana. En plena época de hostilidades Weisgerber ayudó a los miembros de la milicia celta Bezen Perrot (liderada por Célestin Lainé. apodado Neven Henaff) proporcionándoles papeles falsos para que se exiliaran a Irlanda. la cual asegura que el lenguaje estructura la visión del mundo y que cada comunidad cultiva palabras y frases específicas a las que otorga una connotación particular (Humboldt 1903-1936: vol. Weisgerber postulaba ese mundo lingüístico (coetáneo del background de Whorf) que se encontraba entre el objeto de percepción en el mundo exterior y el sujeto cognitivo. por cuanto el sistema de categorías y conceptos que son fijados por ( y en) la lengua determinan las perspectivas intelectuales y los hábitos de pensamiento.uni-frankfurt. Presuponía de este modo que el pensamiento y la conducta estaban predeterminados por categorías lingüísticas. Weisgerber copió de Humboldt la teoría del sprachliche Zwischenwelt. se caracterizó por oponerse de lleno a los métodos universalistas de la Neogramática y por promover la idea –característica del más extremo particularismo– de que cada palabra poseía una historia única e incomparable. 1959.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] la geografía lingüística románica. bajo pretexto de realizar 43 .htm. ca.

Uno de los conceptos fundamentales de la lingüística de Weisgerber es el de lengua madre [Muttersprache]. Leach 2008). Weisgerber y los otros neo-humboldtianos influyentes fueron partícipes activos del régimen y del esfuerzo bélico: no fueron miembros del partido y. pero fueron participantes a fin de cuentas (Hutton 1999).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] investigaciones en lengua y cultura celta. Si bien en esa obra tardía no hay casi rastros de ideología nacionalsocialista los argumentos relativistas todavía abundan. Porzig 1964: 107. Bezen Perrot usaba insignias de la Waffen SS Feldgrau y sus seguidores se consideraban miembros de la resistencia local… contra Francia. dadas las circunstancias. Un historiador relativista del relativismo ha escrito no hace mucho sobre Weisgerber: Su alta valoración del Alemán y su énfasis en la lengua madre como la amigable matriz del desarrollo humano normal hizo que su visión del lenguaje deviniera atractiva para el Tercer Reich. Werlen 1989: 107-108). Ella juega un papel esencial en su concepción del lenguaje como instancia esencial para la comprensión de la comunidad (1939a: 73). 399. Después de la guerra mantuvieron mayormente su respetabilidad (Knobloch 2000). Rubén Páez Patiño refiere la teoría de Porzig sobre el tema en palabras que podrían haber sido escritas por Whorf sin reconocer las analogías con el relativismo y sin decir palabra sobre los antecedentes políticos del autor: 44 . cf. Este no es. Todos estos hechos han sido incorporados a la historia de la lingüística por Christopher Hutton en un libro imperdible titulado Linguistics and the Third Reich: Mother-tongue fascism. La lengua madre es la fuerza que lleva a la comunidad a la realización de su identidad. El magnum opus de Weisgerber lleva el título característico de Los Poderes de la Lengua Alemana (Leavitt 2006: 69). 108. race and the science of language (Hutton 2002. En una revisión crítica evidentemente alineada con el pensamiento nacional-socialista. la fuerza histórica que conduce esas unidades latentes a su formulación explícita. Compañero de ruta de Weisgerber fue el doble miembro de la NSDAP y la NSLB Walter Porzig [1895-1961] quien en la segunda posguerra se hizo conocido en todo el mundo como el autor de una celebrada introducción a la lingüística titulada Das Wunder der Sprache. En consecuencia. según parece. fueron participantes no particularmente homicidas. el idioma opera en la historia para vincular la raza al territorio y a la visión del mundo (1938: 50-51). Kurt Stegmann von Pritzwald (1936) ve a este neo-romanticismo como representativo de una nueva generación que rechaza la ciencia fría de la vieja lingüística histórica y busca ayudar activamente a la auto-realización de la nación Germana. un rasgo universal de todos los pueblos vigente en todos los escenarios. un libro que poblaba las librerías de viejo de Buenos Aires cuando yo era muy joven y que (sin plena conciencia de sus metamensajes) compré en aquel entonces en un local que ya no existe y boté años más tarde cuando los ácaros tornaron su lectura imposible. En una entusiasta crítica colombiana de los años 50. 1964). el pueblo alemán es el único que se llama así en relación a su lengua madre –asevera– lo cual demuestra que el destino del pueblo alemán se encuentra inextricablemente ligado a su lenguaje. sobre todo en lo que concierne a la nomenclatura y percepción del color (cf. traducida al castellano en la España de Franco como El Mundo Maravilloso del Lenguaje (Porzig 1950.

en el que cada cultura y cada lengua ofrecen conceptos peculiares y típicos. Por lo tanto distinguir un número dado. El concepto por el cual Trier es recordado es el de campo semántico. mayor o menor. Esto quiere decir que en la mente de un sujeto cualquiera de una comunidad lingüística la organización de la esfera conceptual color está determinada por las valoraciones que al respecto hace la lengua que habla. El número de coloraciones existentes en el espectro es infinito. Jost Trier fue. Sapir 1929: p. la realización lingüística y conceptual de una visión de la realidad que procede de una matriz estructural única. La diversidad lingüística hace que las diversas culturas impongan múltiples Gestalten a los mismos sedimentos de la experiencia. sobre todo en aquellos campos de la realidad donde no hay ‘cosas’ delimitadas de manera natural. En la misma línea que otros lingüistas de la época. sin que sean tampoco una copia directa de la realidad. Fritz Stroh. un campo conceptual homogéneo que puede ser comprendido como una Gestalt. Esta estructuración se debe en gran parte al lenguaje. completa y autosuficiente. de colores y acuñar las designaciones lingüísticas correspondientes es un acto arbitrario de la inteligencia [ por lo menos desde un punto de vista meramente lógico]. La significación final de cada uno de esos elementos está exclusivamente determinada por su relación con la estructura lingüística total y por su función en esa misma estructura (Trier 1934: 428-449). junto Leo Weisgerber. por el contrario. De hecho. 129 de Collected works). presentan un orden definido.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] [E]n la mente de cada individuo los conceptos se hallan agrupados en una forma determinada. pero definida. el alemán Jost Trier [1894-1970] adoptó una versión muy nítida y pura de relativismo (Werlen 1989: 116-117. y por eso mismo establece los elementos de la realidad que son específicos de esa lengua particular. una idea que no está muy lejos de las concepciones de Edward Sapir aun cuando los autores nunca se mencionaran mutuamente (cf. Trier lo había tomado del también neohumboldtiano y relativista Gunther Ipsen (1924) quien lo había derivado de nadie menos que de Wilhelm Humboldt. Los hablantes de distintas lenguas habitan por ende distintos mundos intermedios o Zwischenwelten. Como si estuviera parafraseando a Franz Boas escribe Trier: Cada lengua es un sistema que opera una selección a través de y contra la realidad objetiva. imposibles de reproducir fuera del ambiente en que fueron creados (recuérdese la pietas de los latinos. que continuamente compara y opone. etc. todos los elementos lingüísticos son resultado de dicha estructuración.) (Páez Patiño 1951: 367). la li de los chinos. Son. En el momento en que cada lengua estructura y organiza la realidad a su modo se constituye lo que se llama un sprachliche Feld . Una vez más y pese a que las crónicas de la lingüística en general y del relativismo en particular acostumbran silenciar estos hechos. 2002: 279-280). allí se pasa sin solución de continuidad de un matiz a otro. pariente próximo del dominio semántico de la antropología cognitiva componencial (Reynoso 1986). relaciona y distingue los datos de la realidad. La influencia capital de ésta en la sistematización y ordenación de los conceptos se hace todavía más ostensible en el dominio de las valoraciones de orden estético y moral. como Porzig o Walther Von Wartburg [1888-1971]. Walter Porzig y Georg Schmidt-Rohr [1890-1945] (de quien me ocuparé en 45 . Los elementos de la realidad del lenguaje en una lengua no aparecen nunca bajo la misma forma en otra lengua. En la medida en que la estructuración constituye la esencia fundamental del lenguaje. Cada lengua estructura la realidad a su modo. cada lengua crea su imagen de la realidad.

Trier publicó. Schmidt-Rohr (1932) publicó uno de sus libros principales bajo el título La lengua como la Constructora de los Pueblos [Die Sprache als Bildnerin der Völker] en la serie lingüística más importante de 46 . En tiempos recientes se ha puesto de moda disculpar las inclinaciones nazi-fascistas de las ideas de Trier y trivializar las objeciones interpuestas por sus críticos como si las ulteriores preciosidades de la teoría de campo y de otros desarrollos conceptuales vagamente relacionados con el relativismo fueran compensación suficiente por las atrocidades que se promovieron en el marco de su pan-germanismo (p.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] seguida) un estudioso de ideas mucho más afines al nazismo de lo que pudiera ser técnicamente necesario. Georg Schmidt-Rohr (1917. 1932. 1941. […] cuando los grupos armados de luchadores alemanes. 1933). cuando tantos peligros externos e internos asaltan al pueblo alemán con tremenda fuerza. A raíz de estas opiniones se lo intentó expulsar de la infame NSDAP (a la que pertenecía desde marzo o abril de 1933). Admitiendo que tanto la raza como la lengua constituían determinantes poderosos. Estos ensayos están hoy mayormente disponibles en bibliotecas y facsímiles digitalizados. varios artículos de presunta etimología de inclinación resueltamente fascista. están dispersos por todo el mundo. Martínez 2003: 264). el deber colectivo. 1945). y debo coincidir con Hutton cuando dice que ellos están llenos del vocabulario nazi de la xenofobia. pero en 1939 el Rassenpolitisches Amt lo rehabilitó como el nazi juicioso y disciplinado que siempre había sido (Simon 1986: 534). por último. Schmidt-Rohr consideraba la segunda como prevalente: un hablante de alemán de sangre francesa estará mentalmente más próximo a un hablante de alemán de sangre alemana que a un hablante de francés de sangre alemana (1917: 22). ej. de hecho. grandes y pequeños. “[t]odos estos lingüistas pueden ser acusados de complicidad moral con el nacional-socialismo” (Hutton 2002: 22). Dejando atrás la teoría de campo desarrollada en la década de 1930. Bastante antes del advenimiento del Tercer Reich y con casi un siglo de anticipación al manifiesto de Daniel Everett (2012) sobre La Lengua como Herramienta Cultural escribía Schmidt-Rohr en Nuestra Lengua Madre como Arma y Herramienta del Pensamiento Alemán : En estos días. reveladora de una HRL en versión ultrafuerte. Más todavía. utilizando el significado de ciertos términos claves de la lengua para caracterizar el mundo conceptual de la sociedad germánica primordial. 1942. le llevaría a dificultades cuando no tuvo más remedio que conceder su cuota de alemanidad a los judíos alemanes por cuanto éstos eran hablantes de alemán. Promovió también ideas sobre la Lengua Madre como arma e instrumento [Waffe und Werkzeug] de la idea germánica. Esta misma idea. el Führertum y el orden totalitario (Hutton 2002: 100). la conciencia de pertenecer debe ser constantemente invocada y fortificada. un poco como si se tratara de encapsulamientos criptotípicos (1940. la camaradería. fue un activista reconocido de la ideología nacional-socialista temprana en el extranjero y luego uno de los lingüistas más fieles al régimen. Ahora es el tiempo de resonar la trompeta para el gran encuentro de todos los pueblos de la tierra en los que vive la idea alemana a través de la lengua que aprendieron en el seno materno (Schmidt-Rohr 1917: 38). Algún tiempo más tarde y ya en los albores del Tercer Reich. la superioridad racial.

argumenta él. Su visión del mundo está ya determinada por su lenguaje. Kienpointner 1996. Die Sprache. No podemos concebir ninguna otra forma de la existencia que la que nos es dada por la lengua” (Hjelmslev 1936).13 Humboldt. añadiendo un prólogo en el que Schmidt-Rohr daba una bienvenida calurosa a Adolf Hitler como posible artífice de una política cultural de largo plazo capaz de materializar el proyecto (Schmidt-Rohr 1933: vii). filológicamente hablando) que “no hay nada fuera del lenguaje”. Knobloch 2006). el niño recibe una denominación 13 En este género de argumentación puede captarse un anticipo de lo que después popularizarían Ludwig Wittgenstein y Jacques Derrida cuando anunciaran. […] La lengua es la forma de nuestro pensamiento. al lado de este determinista lingüístico de escala titánica. Pero la forma de nuestro pensamiento es la única forma en que podemos revestir el mundo. encargado de infundir la lengua alemana a las comunidades dispersas y de otras operaciones de la Guerra de las Lenguas. pero el Reichsführer Heinrich Himmler pronto prescindió de sus servicios cuando el curso de la Guerra en sentido estricto se tornó desfavorable (cf. Duval 2001. Heckel 2010). Para Cassirer. niños de pecho. 1965 a. En cuanto a Cassirer.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] la Academia Alemana de Munich. cuyo primer volumen. Casi podría decirse que este pan-lingüismo dista de ser específicamente relativista y de servir como rasgo diagnóstico de sapir-whorfianismo. al punto que apenas llegados los nazis al poder lo volvió a publicar con el título de La Lengua Madre – Sobre el oficio de la lengua en el devenir de un pueblo [Mutter Sprache – vom Amt der Sprache bei der Volkswerdung]. sin ir más lejos. En el apogeo de las hostilidades nuestro autor fue puesto a la cabeza del Departamento SS del Patrimonio Ancestral [Abteilung des SS-Ahnenerbes]. 1971). respectivamente. que “el límite del pensamiento es el límite del lenguaje” y (de manera más dudosa. pues infinidad de filósofos. afirmaba que “La existencia misma del hombre está estructurada por la lengua. El libro causó un impacto desorbitado. algunos de ellos clásicos en la materia (Chatterjee 1985. filósofo neokantiano de la escuela de Marburgo favorito de las vertientes simbolistas de cierta antropología sudamericana. […] El hombre ha creado su propio universo de significado simbólico que estructura y da forma a su percepción de la realidad” (1923-1929: passim). En la filosofía de Cassirer se plasma una visión clásica del hombre [sic] como animal simbólico. semiólogos y lingüistas sustentaron ideas parecidas. 47 . contiene las elaboraciones fundamentales sobre el lenguaje (Cassirer 1923. En esta tesitura. “El hombre no solamente piensa el mundo por medio del lenguaje. ••• Otro precursor indiscutido o partidario temprano de la HRL (aunque en muy distintas coordenadas ideológicas) es el filósofo Ernst Cassirer [1874-1945]. lengua y pensamiento se hallan indisolublemente unidos. se diría que lo que mejor conocen los pocos lingüistas que se han aventurado en su obra es su enorme Filosofía de las formas simbólicas de 1923-1929. De la posible relación (muy probablemente opositiva) entre Whorf y Derrida no seré yo quien se ocupe. La relación entre Whorf y Wittgenstein (que aunque fueron contemporáneos nunca se citaron recíprocamente) ha sido explorada regularmente a lo largo de tres décadas en un buen número de estudios. Sapir y Whorf fueron. El fundador de la glosemática Louis Trolle Hjelsmlev [1899-1965]. Con la palabra.

El contacto entre el hombre y el mundo se establece en función de formas simbólicas que lo interpretan: las cosas. Cassirer llegó a escribir y publicar una auto-reinterpretación que formaliza su alejamiento de una perspectiva relativista (Cassirer 1933. Gunther Ipsen. Eso ha tenido sus consecuencias. dado a expedirse asertivamente en términos que rezuman simplismo sobre las complicadas relaciones entre lenguaje.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] común para una multitud de impresiones heterogéneas. Martin Buber. no ha coordinado su nomenclatura técnica con las de las disciplinas que se ocupan de esos asuntos y no ha aportado ningún valor suplementario a lo que podría haber elaborado un lector profano en la materia que hubiera leído la (poca) literatura técnica que él leyó. el minimalismo bibliográfico. la inclinación a distraerse en observaciones anecdóticas. Tal vez no sea ajeno al declive de su prestigio el hecho poco conocido de que Cassirer mudara de opinión en los últimos años de su vida y renegara de los rasgos particularistas de sus años tempranos. la elaboración filosófica que Cassirer edifica en su obra intermedia a partir de observaciones dispersas sobre el lenguaje no puede disimular el bajo vuelo analítico. Diebold 1974: 354-355). Cassirer no pudo superar el tránsito de una episteme a otra y se percibe hoy demasiado genérico. Aleksandr Romm [1898-1943] y otros más)14 sucede como si la figura de Cassirer no lograra instalarse del todo en el imaginario de la lingüística antropológica. sigue constituyendo un “objeto” unitario merced a la palabra. condición indispensable para todo conocimiento. la falta de aparato erudito y la textura episódica y cambiante de la concepción lingüística en la que se apoya. Jürgen Jost. Karl Mannheim. Arnold Gehlen. Erich Drach. Nadie menos que Eric Lenneberg (1955) llegó a escribir un artículo en el que documenta que Cassirer ya había cambiado de idea en la década de 1940 y que lo manifestó a sus amigos que le instaban a dejar que se tradujera su Filosofía de los Formas Simbólicas al 14 Sobre la apasionante historia de Aleksandr Romm. las interpretaciones y las percepciones deben su existencia a la lengua. el carácter tercerizado de la teoría. cognición o cultura. Hoy salta a la vista que Cassirer no ha puesto a prueba ninguna hipótesis falsable a ese respecto. en los libros de segunda mano de Losada y Sopena y en la infinita Colección Austral). Una silla de diferente estilo. Mientras que la literatura historiográfica del relativismo reciente enfatiza de manera cada vez más acentuada la influencia de los humboldtianos y el número de los neo. Parecidamente a otras figuras de la Antropología Filosófica alemana que junto a él formaron parte de lo que en América Latina en general y en Buenos Aires en particular se leía con afán cuando mis contemporáneos eran jóvenes sobre las problemáticas del Hombre. la reacción anti-saussureana y el neohumboldtianismo marxista en la Unión Soviética véase Reznik (2008). En contraste con los aparatos teóricos lingüísticos que se estaban elaborando por esos años.o posthumboldtianos se va expandiendo (incluyendo ahora a Walter Porzig. 48 . o vista desde un ángulo distinto. restando importancia a la noción de que la sustancia de una lengua determinada ejerce limitaciones específicas sobre la cognición de los hablantes de esa lengua. la Cultura y el Símbolo (pienso en Max Scheler.

citas citables y guiños para todos los gustos. cada vez que aparece una idea comprometida en un sentido determinado. insuficiente. debemos liberar nuestro espíritu de los ‘valores’ predilectos y acostumbrarnos a contemplar el inglés y el hotentote con el mismo desprendimiento imparcial y con el mismo interés”. 1965c. por cuanto Cassirer ya no cree que el detalle formal del funcionamiento de dicho medio sea relevante a una teoría del conocimiento. logra aniquilar el efecto acumulativo de páginas enteras. en el Ensayo … ya no se habla de las lenguas en particular sino del lenguaje en general como el medio simbólico para la plena realización del conocimiento. póstumamente. Cassirer no define casi problemas y los pocos que asoman se resuelven solos. Habla de crítica de la cultura pero en rigor ninguna entidad cultural es objeto de 49 . el énfasis es mío). Los llamados lenguajes primitivos concuerdan tanto con las condiciones de la civilización primitiva y con la tendencia general de la mente primitiva como nuestros propios lenguajes con los fines de nuestra cultura refinada y elaborada.1.] Dos lenguajes diferentes pueden representar extremos opuestos tanto en lo que se refiere a su sistema fonético como a su sistema de partes de la oración. mucho más tarde (Cassirer 1965 a. En Antropología filosófica (traducción castellana del Essay on Man ). una empresa que sólo pudo llevarse a cabo.. Resultado de esos cambios es un libro distinto. luce casi inarticulado. lingüística y antropología la visión de Cassirer sobre el estado de la ciencia exhibe un estilo que (cuando se la mira desde el estado actual de disciplinas que han cambiado tanto) los años han tornado exangüe. Lo decisivo no es la variedad de los medios sino su adecuación y congruencia con el fin. puede leerse: “Si queremos comprender el alma verdadera del lenguaje –nos dice Sapir–. vago. El principal problema que encuentro en la concepción de Cassirer radica en que por un lado su filosofía reproduce como un calco las distinciones neokantianas de la escuela de Baden entre ciencias de la naturaleza y ciencias de la cultura. 1970). A lo largo de los diversos párrafos y capítulos que Cassirer consagró al lenguaje hay en efecto observaciones. pronto uno se encuentra con otra que la atenúa o que se le contrapone. Podemos pensar que este fin común se alcanza con mayor perfección en un tipo lingüístico que en otro (Cassirer 1983: 112-113. 114. [. A veces una sola cláusula conclusiva.. que fue planeado como versión sintética de su obra mayor pero en el cual su concepción del lenguaje es por completo opuesta. un modus cogitandi único e irrepetible. demasiado fácilmente. netamente en la línea de Marburgo. Incluso los ejemplos lingüísticos en lenguas múltiples han desaparecido del texto. 339). […] Todas las formas del lenguaje humano son perfectas en el sentido en que logran expresar sentimientos y pensamientos humanos en una forma clara y apropiada. mientras que su modelo temprano del lenguaje. dicha como al pasar. An Essay on Man (1944). pero esto no impide que cumplan con la misma finalidad en la vida de la comunidad lingüística. Mientras que en la Filosofía … cada lengua parecía generar una forma de pensamiento que le correspondía. Estos giros conceptuales no inhiben sino que acaso estimulan la propensión del relativismo a sostener de manera simultánea idearios contradictorios. por ejemplo. 1965 b. Tanto en materia epistemológica como en teoría del conocimiento. un arte que Edward Sapir llevará a su pináculo (véase más abajo la tabla 13. presaussureano y sobre todo pre-estructuralista. pág.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] inglés.

Las matemáticas pertenecen a la ciencia y a su misma fundamentación. Cassirer eliminará de su propia concepción del lenguaje justamente aquellas intuiciones de Humboldt que profetizaban ideas de Ferdinand de Saussure. por así decirlo. apenas un año después que Whorf muriera. limitante y sesgado de la especificación. en el terreno de las disciplinas científicas (Cassirer 1946: 9.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] interpelación. La estructura de la historia y la estructura de las así llamadas Geisteswissenschaften son muy distintas de la estructura de las matemáticas o la ciencia natural (Cassirer 1942: 309-310). 30). o formales e interpretativas. Definiéndose él mismo como humboldtiano. los modelos formales y hasta la lingüística estructural que no exis50 . Si aceptamos la teoría de muchos lógicos modernos. sin ambigüedades. independientes del marco teórico y del estado del conocimiento. Se ha dicho que entre los neo-humboldtianos hay una tendencia de ‘izquierda’ progresista que promueve la universalidad de la perspectiva y otra de ‘derecha’ conservadora que prefiere ahondar en lo que las culturas individuales tienen de peculiar (Leavitt 2011: 164). sin consultar a quienes pensaban distinto y sin conciencia del carácter autoritario. que requerían un marco universal capaz de contener las diversidades proliferantes de lo particular. los hemisferios opuestos de nuestro globus intellectualis. Tan tarde como en 1942. Estas premisas vienen arrastrándose irreflexivamente desde que Wilhelm Dilthey [18331911]. Los equívocos y estereotipos que aquí campean ( pues de ello se trata) son del mismo orden que los que los neokantianos de la escuela de Baden homologaron y naturalizaron como si fueran constreñimientos ineludibles. obligando a restringir la definición de lo humano y de los saberes que le corresponden como algo que está más cerca de la estética que de la lógica. monolíticos y perentorios. las matemáticas y el pensamiento histórico están separados entre sí por un golfo insondable. la lógica. La ciencia y la historia nunca pueden colocarse bajo uno y el mismo común denominador. de la pasión romántica que del racionalismo. Aunque en el desarrollo de su texto Cassirer emprende un turbio y tímido conato de integración de lo universal y lo particular. El lenguaje es un fenómeno histórico que sólo se puede estudiar mediante métodos históricos. Wilhelm Windelband [1848-1915] y Heinrich Rickert [1863-1936] instauraran la separación de las ciencias en duras y blandas. las únicas ideas a las que Cassirer confronta con alguna bravura son aquellas a las que nadie se molestaría en sostener. Se trata de un paradigma que se acepta con mansedumbre a pesar que ni siquiera ha sabido demarcar con algún grado de exactitud el campo sobre el cual reclama incumbencia: con los criterios que impone esta visión habría que definir las matemáticas ( y hoy en día también las tecnologías de la información y la informática. de la contemplación sensibilizadora que de la adecuación explicativa. Parecen ser muy distantes entre sí y pertenecer a esferas enteramente distintas. pasado más de medio siglo uno se pregunta cómo pudo ser que esa clase de alegaciones se legislaran desde una cierta filosofía hacia la totalidad de la ciencia sin previsión de cambios a futuro. Son. del acontecimiento que de la estructura. que buscaban poner el foco en las estructuras que yacían por debajo de lo contingente y que mantenían el estudio del lenguaje. escribía por ejemplo Cassirer: [N]o nos sentimos inclinados a pensar del lenguaje y las matemáticas como ramas emparentadas del conocimiento.

pág. unas cuantas de las cuales. el objetivo declarado de Cassirer (que el relativismo ulterior preferirá mantener vivo pero escondido) es degradar la idea de sistema lingüístico y mantener con ello a la disciplina “separada por un golfo insondable” de la ciencia formal y de todo cuanto se parezca a un principio de universalidad. como si las ciencias humanas debieran resignarse a amontonar singularidades. en vista de los principios de rigor y axiomaticidad que prevalecen en ellas. 51 . Reynoso 2008: 221-223). normativo hasta el tuétano y atiborrado de Sturm und Drang del cual me he ocupado en otras partes es precisamente donde abrevó Franz Boas en sus años de estudiante en Alemania muy pocos años antes que Cassirer lo hiciera. con seguridad. de las tribulaciones de los yuppies de Hong Kong con el subjuntivo o de los tintes de celeste entre los moscovitas. así se trate de la más modesta generalización. de la concepción no lineal de la vida en las Trobriand. por ejemplo. Bloom atormentará a sus sujetos experimentales en los años ochenta. ¿En qué medida y de qué forma se inscribe –insisto– la lingüística computacional entre las ciencias naturales? Corrigiendo apenas un poco el gazapo taxonómico de los neokantianos de Baden mediante la distinción de las matemáticas como un dominio que no pertenece a las Naturwissenschaften (pero que inexplicablemente tampoco se inscribe en las Geisteswissenschaften). si alguien quiere saber a qué proyecto ideológico es funcional el movimiento y por qué en el relativismo hay tanto oscurantista metodológico y derechista político invitando a que nos embarquemos con él o ella en tantas búsquedas insustanciales. ningún procedimiento basado en abordajes estetizantes y principios de singularidad capaz de deslindar un sistema fonológico (o cualquier otra estructura formal del lenguaje) cuesta imaginar cuál habría sido el papel de la lingüística en el concierto de las ciencias de haber prevalecido mandatos como los que decretaban (retrocediendo medio siglo respecto a Saussure) que “un fenómeno histórico sólo se puede estudiar mediante métodos históricos”. Parafraseando sin demasiada caricatura los enunciados contrafácticos con que el relativista Alfred H. Más allá de esos fuegos fatuos reminiscentes del coleccionismo erudito de la Ciencia del Folklore o de la Filología orientalista del romanticismo.15 admito que me tienta decir que si Marx y Saussure vivieran se revolverían en sus tumbas. En este historicismo neo-romántico. Dado que no existe. 216 y subsiguientes. abrazando sus fundamentos filosóficos con la pasión característica de los conversos (cf. o ya hace mucho tiempo que han dejado de serlo. Por tal razón es irrelevante que Boas haya o no absorbido 15 “Si este triángulo (∆) fuera un círculo…”. o bien nunca fueron (simultáneamente) genuinas y cognitivamente significantes. creo que por este lado se encontrará un germen de explicación. Véase más adelante. De ahí mi convencimiento respecto a que cuando en el interior de la corriente se hable más tarde de la colorida metafísica de los Hopis. lo que yace en el fondo de la cuestión es un proyecto mucho más abarcador y más capcioso que el cultivo de un anecdotario inocuo: una empresa que de todos modos los relativistas acometerán febrilmente.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tía entonces) como ciencias de la naturaleza.

la mecánica cuántica. Los nuevos hechos en sí por supuesto han sido muchos y de gran peso. la teoría del gen. La filosofía de la escuela de Baden. Palabras tales como ‘analizar. Las bestias pueden pensar. especialmente en la física pero también en la química. quienes rompieron el silencio. esto es lo inverso de algo innoble. Por supuesto. También debemos afrontar el hecho de que la ciencia comienza y termina en habla. pero una expresión más aproximadamente adecuada sería nuevas formas de pensar sobre hechos. teorizar. en suma. y por un agrupamiento en busca de explicaciones. No hay necesidad de pedir disculpas por el habla. la antropología cultural no sesgada. pero. la más humana de todas las acciones.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] el pensamiento de Humboldt cuando era joven o que haya estado o no dispuesto a revalidar las ideas de Whorf en su vejez. […] El uso científico del lenguaje está sujeto 52 . la electrónica. él habla sobre esta cosa que él hace. la biología y en las ciencias del hombre. Lo que Boas legó al relativismo en general y a Whorf en particular es mucho más que el ejemplo de las palabras esquimales para la nieve o que una visión de la lengua y la cultura desde el interior de cada sociedad. la catálisis. Es este uso del LENGUAJE SOBRE DATOS lo que es Central al progreso científico. pero no pueden hablar. Cuando Boas se traslade a América no sólo llevará la simiente de la HRL sino más primordialmente este encuadre en las Geisteswissenschaften idiográficas y restringidas a la descripción. demostrar’ significan que cada vez que un científico hace algo. comparar. de esa falsa oposición con la cual el mundo de habla inglesa gusta fantasear sobre el habla y la acción. se han debido no tanto a nuevos hechos sino a nuevas formas de pensar sobre hechos. Cassirer moderaría su filosofía unos pocos años más tarde y hasta Whorf protestaría contra la idea de que la lingüística es una ciencia inexacta. etcétera) han estado marcados en un grado sin precedentes por conceptos radicalmente nuevos. deducir. habría de ser determinante en la orientación agonística en general y anti-universalista en particular que la posteridad imprimiría al relativismo en ambos continentes. por el fracaso de hacer prevalecer la visión del mundo que ha pasado sin ser desafiada en el gran período clásico de la ciencia. tenemos que liberarnos nosotros mismos de esa vaga sugerencia de inferioridad que se aferra a la palabra ‘hablar’. pero los boasianos de alma (Clifford Geertz y los posmodernos inclusive) mantendrían activo este programa cuyo carácter prescriptivo y ecuménico los relativistas siempre juzgarán aceptable y darán por sentado al punto de casi nunca molestarse en hablar de ello. razonar. el cual vertebrará toda su concepción de la lingüística y de la antropología. testear. Decía Whorf en palabras que los relativistas han preferido olvidar: Los cambios revolucionarios que han ocurrido desde 1890 en el mundo de la ciencia. ‘Hablar’ DEBE SER una palabra más noble y dignificada que ‘pensar’. rebatiendo y escamoteando la visión plenamente científica y unitaria que entreviera el propio Benjamin Whorf en “La Lingüística como una Ciencia Exacta” de 1940. Ruth Benedict (1948) y Richard Shweder (1991). reconciliaciones y reformulaciones. postular. absorbida tanto por Cassirer como por Boas. la química coloidal. uno de los últimos artículos que escribió (Whorf 1956: 220-232). más importantemente todavía. se cuentan entre las pocas excepciones a la regla. Digo nuevas formas de pensar sobre hechos. los ámbitos de investigación en que han aparecido (la relatividad. como en la frase ‘meramente hablar’. la psicología de la Gestalt. inferir. el psicoanálisis.

No pretendo impugnar esta epistemología conservadora en unos pocos renglones. en cambio. Contrariando el espíritu del modelo de Whorf y actuando como si nada revolucionario hubiera sucedido en las ciencias a partir de 1890. así como la existencia de leyes y la actuación de los mismos principios en todos los campos del saber. Por el momento alcanza con llamar la atención sobre estos cánones y con documentar que tras la Gran División que instauraron los predecesores que hemos interrogado en este capítulo. promoviendo airadas protestas cada vez que algún cientificista abstruso osaba tratar las hipótesis whorfianas como si fueran hipótesis. los relativistas tempranos y tardíos. aunque fuese eso lo que Whorf claramente estaba reclamando. de sus insinuaciones de afinidad con Einstein. el relativismo ulterior procuró mantener la lingüística alejada de la ciencia formal. de sus artefactos experimentales frecuentistas y (en los días que corren) de sus referencias a la dinámica no lineal y sus profesiones de fe evolucionaria. comparar.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] a los principios o las leyes de la ciencia que estudia todo lenguaje – la lingüística (Whorf 1956: 220-221). sus palabras son inequívocas y revalidan la necesidad de mantener una continuidad entre las ciencias humanas y cualesquiera otras. de sus inclinaciones al determinismo. razonar. con la solitaria e inesperada excepción de Whorf. deducir. acataron dócilmente ese mandato y siempre tomaron partido por el mismo género de indagación. 53 . Heisenberg y la mecánica cuántica. teorizar. con una unanimidad al filo de lo inaudito y a despecho de sus silogismos explicativos. testear y demostrar” aserciones relativas al lenguaje más allá de unas pocas observaciones circunstanciales. Aunque el propio Whorf se consagraría al señalamiento de rarezas y anomalías de patterning y contribuiría con muy poca cosa a la empresa de “analizar. inferir. postular.

Richard Hoggart. Merton-Malinowski-Radcliffe-Brown en el funcionalismo. Watson-Hull-Skinner en el conductismo. 30 de abril de 1936) Boas. P. Algunas veces se inclina a salirse del problema central y cede al hábito de especulaciones marginales. sobre quien expresó en una carta a Alfred Kroeber: Whorf es un hombre pasmosamente bueno. Darwin-Spencer-Wallace en el evolucionismo. Hsü Kuang-ch’i y Yang T’ing-yün como los Tres Pilares de la Misión Católica en China y los ya mencionados Williams-Hoggart-Thompson en los estudios culturales y Boas-Sapir-Whorf en la HLR. Li Chih-tsao. algunos autores no ven más que contrastes: Oswald Werner (1977) contrapone a Whorf el ingenioso y sus estructuras sintácticas a Sapir el necio y sus elementos léxicos. necesidades y constreñimientos de retórica. sin embargo.o pos-kantiano de la escuela de Baden. Edward Sapir y Benjamin Lee Whorf son reputados en los textos de la metahistoria y la historiografía usual como los padres fundadores del relativismo lingüístico norteamericano. En una proclamación reminiscente de lo que fue el proceso de canonización de los pioneros de los estudios culturales (Raymond Williams.16 No todo el mundo está de acuerdo en glorificarlos incondicionalmente. Citado por Sapir (1907: 65). pero eso sólo muestra la originalidad y calidad aventurera de su mente (Sapir a Kroeber. 1999) Whorf fue el Judas que traicionó los ideales de Sapir. Franz Boas. creo yo. En el otro extremo del arco ideológico los tres pioneros son vistos más bien como la coronación de un proceso en el cual la antropología lingüística instaura una modalidad humanística de investigación derivada del idealismo neo. 54 . nunca encontró motivos para avalar. Aunque le admiraba. E. y posee un toque de genio. Mientras casi todos los especialistas contemplan la idea de Sapir-Whorf como una simbiosis inconsútil. comentar o mencionar el trabajo de Whorf. Freud-Adler-Jung en el psicoanálisis. el propio Sapir tenía sus reservas relativas a Whorf. Competencia de 1769. Bhabha-Chakravorty-Saïd en el poscolonialismo. sont-ils en état d’inventer le langage? Et par quels moyens parviendront-ils d’eux-mêmes à cette invention? Academia de Berlín.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 3 – Hitos fundacionales de la Hipótesis del Relativismo Lingüístico En supossant les hommes abandonnés à leurs facultés naturelles. signada por un particularismo y un individualismo metodológico que se van a- 16 Sorprende la frecuencia con que los padres fundadores [sic] de algunas de las líneas de pensamiento más importantes tienden a sumar tres: Marx-Weber-Durkheim en sociología. quien al igual que él no poseía grado ni posgrado en materia de lingüística. que en gran medida se ha hecho a sí mismo. economía y pregnancia narrativa que la metateoría posmoderna olvidó interrogar. Thompson) y pese a que sólo el último de la serie que sigue es americano de origen. estas coincidencias encubren. mientras que para Ann Berthoff (1988. Más que una realidad empírica o histórica.

para la cual la lingüística constituía –como hemos visto que lo declaraba LéviStrauss– la disciplina más avanzada entre las ciencias humanas. Robert Lowie. En él la reflexión antropológica en torno de la cultura que asomó con Franz Boas y los boasianos y antiboasianos de primera y segunda generación que apenas hablaron de otra cosa (Alfred Kroeber. pues su periplo es coetáneo y connatural a la totalidad del desenvolvimiento de la idea. en la arqueología interpretativa. Esther Schiff Goldfrank. Harris 1978: 218-296). excepto como una entidad auxiliar esencializada. Ruth Landes) simplemente se ha desvanecido en el aire sin que nadie la haya 55 . pero que comparten la idea y la ideología subyacente a la separación entre las ciencias de la naturaleza y los saberes relativos a la cultura. Paul Radin. El repliegue a una postura humanística. Alexander Lesser. este capítulo de la historia de la HRL en el que confluye la tradición humboldtiana con la naciente antropología cultural y con la antropología psicológica norteamericana ha quedado distorsionado sin retorno. Si el trabajo del relativismo se inscribe en la antropología lingüística ( que es donde el propio Sapir intentó inscribirlo) hay que decir que en ese campo el concepto de cultura (que ya era vago y polimorfo en tiempos de Whorf) se ha desmaterializado y permanece sin articular hasta el día de hoy. Alexander Goldenweiser. espacios todos ellos que difieren en muchos respectos. cuyas propiedades se dan por sentadas o se modulan según se necesite. posmodernas y culturalistas hoy dominantes en la antropología. Regina [Gene] Weltfish. sumado a los cuestionamientos de gran resonancia pero en el fondo simplistas que han interpuesto autores como Geoffrey Pullum (1991) o Steven Pinker (2000). Es en la puesta a punto de este perfil ideológico que desborda a la HRL en sentido estricto donde habrá que buscar la génesis del vaciamiento metodológico y de la metamorfosis del objeto de lo que alguna vez pretendió ser el cuarto campo de la ciencia antropológica. El vaciamiento del que hablé quedará descripto y corroborado al final de este libro. logrando las más de las veces que el lector quede convencido que los pioneros del movimiento no han dicho (o no han querido decir) lo que sus objetores se obstinan en imputarle. palabra menos– algo muy parecido a lo que aquéllos han dicho alguna vez. de accionar casi antropomórfico. Ralph Linton. Lejos de ser sólo una curiosidad histórica. Leslie Spier. Ruth Bunzel. en la historia cultural y en los estudios culturales. Las raíces del proceso –como también hemos comenzado a entrever– se remontan hasta los orígenes del movimiento relativista. esta escuela ha sentado las bases sobre las cuales se apoyan las modalidades hermenéuticas. mucho más todavía (si cabe) que la etapa formativa anterior. aunque esto sea –palabra más. Ashley Montagu. ha dado el pretexto para que los relativistas buscaran imponer como contrapartida una concepción de la historia de su propia doctrina que presume de revisionista. Melville Herskovits. Clyde Kluckhohn. Alcanza con leer un texto representativo como el de John Lucy (1992a) para corroborarlo. filósofos y literatos. Ruth Benedict. desde donde arranca una trayectoria que fluctúa y adquiere sentidos diversos según las lecturas que se hagan de ella pero que ha estado signada por una perseverancia merecedora de una causa mejor.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] centuando con el tiempo (p. ej. Margaret Mead. Prevalentemente en manos de lingüistas.

56 . Fishman 1982. Gumperz y Levinson 1991. y a juzgar por el tono complaciente de las críticas y comentarios corporativos los relativistas están más que satisfechos con la ficción que sus historiadores han urdido.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] echado de menos. Levinson y Lee 2012). Alford 1978. 1992b. Carroll. cultura. ha elaborado una historia del movimiento que posea algún grado de sistematicidad o una pizca de verosimilitud y que pueda ser referida como de lectura apta para el recién llegado que quiera hacerse de una idea razonable. pero lo notable del caso es que ni siquiera resistencia hubo: mientras que los lingüistas asociados al relativismo y los etnolingüistas (según se mire) o bien cooptaban la antropología lingüística o se deshacían de su cadáver. cediendo al adversario la elaboración completa de la historia disciplinar. en suma. sentido de perspectiva histórica y crítica de fuentes. avances. despiezado y reconstruido atribuido a un puñado de genios sin tacha anticipados a su tiempo que operan en un cronotopo sin atributos anudando al vuelo de la imaginación y en base a un puñado de ejemplos conceptos desprovistos de problematicidad (lenguaje. Es difícil comprender las razones por las que se llegó a esta apropiación del campo por parte de uno solo de los bandos en disputa. Ninguna de las partes en conflicto. repensamientos. Leavitt 2011. no hay por qué acatar tales consignas de conformismo. visión del mundo. Se trató sin duda de una mala decisión. cognición) ha cristalizado como la historia oficial: una hagiografía sin contexto intelectual y sin complicaciones de fundamentación historiográfica. es escribir ficción. los pocos cronistas potenciales que podrían haber sido partidarios de una antropología científica renunciaban a las tácticas que demandaban lectura de textos odiosos. Por eso es que lejos de sumarme a la obediencia debida imperante en la etnolingüística o en la filosofía del lenguaje contemporánea. la historia disciplinar nunca ha alcanzado entidad en sí misma sino que se presenta inexorablemente como prolegómeno de (literalmente) reinvenciones. Hill y Mannheim 1992. Gentner y GoldinMeadow 2003: 1-14. sujeto. como quería Clifford Geertz (1987: 28). celebraciones de estado de arte y apoteosis hegelianas lideradas invariablemente por cada uno de los ocasionales cronistas que han venido a disipar las tinieblas y a poner las cosas en su lugar (cf. El despliegue de un discurso descontextualizado. Friedrich 1979. sin embargo. 1996. A nadie pareció importarle mucho la irrealidad o la pequeñez de semejantes logros o que las crónicas parecieran estar menos escritas en la tercera persona del plural que en la primera persona del singular: a fin de cuentas. Tal como los relativistas la han articulado. Lucy 1992a. consistente apenas en el registro (pero mayormente en el comentario apologético) de lo que cada prócer objetivamente dijo o presuntamente pensó. Hill 1995. 1997. A esta altura de los tiempos. Lee 1996. reconstrucciones críticas. lo que muchos sostienen que hacen los antropólogos. Hoijer 1954. reformulaciones. pensamiento. intentaré sustituir la historia artificiosa y soporífera que ya nos han contado demasiadas veces por otra que admita desde el vamos la intervención del autor en el texto que escribe pero que se aproxime un poco más a lo que en este momento podemos razonablemente sospechar que es verdad.

una asignatura pendiente en la lectura política de las hipótesis relativistas. Recién ahora se los está digitalizando. 1911b. 1938. negativo 79-196.17 Véanse además los infinitos Franz Boas Papers compilados en la American Philosophical Society y puestos en línea en http://www.B61-ead. Colección del Canadian Museum of Civilization.original. 1942). creo yo.duke.1 – Franz Boas en 1915.amphilsoc. 1904.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Franz Boas – Lingüística y antropología Aunque nacido en Alemania y educado en Geografía.org/mole/view?docId=ead/Mss. por lo que el acceso a los documentos estará restringido hasta fines de 2014.xml. 1911a. En tal sentido ha distinguido tres argumentos que nos servirán como punto de inflexión para ahondar en la caracterización propuesta y eventualmente modificarla de acuerdo con una revisión más exhaustiva de la obra publicada. Dada la importancia de la influencia de Boas en las líneas principales de la teorización antropológica en los Estados Unidos y en sus derivaciones latinoamericanas. Boas s/f.jpg John Lucy ha clasificado las variables posturas de Boas a propósito de la relación entre lenguaje y cultura. 17 57 . tópico que el semiólogo italiano abordó en sus textos seminales de una manera que dista de ser satisfactoria y que sigue siendo. Figura 3. de los papeles inéditos y de una extensa documentación colateral que hoy es plenamente localizable en la Web de dominio público y que es posible poner a disposición del lector (cf. la revisión de la contribución de Boas a la HRL y la HSW no sólo tiene carácter informativo sino que clarifica en gran medida los lineamientos dominantes de lo que Ferruccio Rossi-Landi llamaba las ideologías de la relatividad lingüística. http://culturalanthropology. Franz Boas [1858-1942] ha sido. el padre de la antropología profesional norteamericana.B. como se dijo tantas veces.edu/uploads/media_items/franz-boas.

Kutenai y Kwakwaka’waku (alguna vez llamados Kwakiutl) que inspiraron mucha antropología pero poca lingüística. Esto implica que el número total 18 En la fluctuante terminología relativista.18 Diferentes lenguas clasifican la experiencia de manera distinta. obviando las funciones conativas. Después de haber estudiado y publicado infinidad de textos Ts’ets’å’ut. El segundo dilema radica en que el orden y la naturaleza de los argumentos tiene menos que ver con la evolución del pensamiento boasiano y con sus prioridades teoréticas o empíricas que con la agenda personal del propio Lucy. Snanaimuq. 19 Si se la toma al pie de la letra y se la sitúa en contraste con el modelo de la comunicación de Roman Jakobson y con otras elaboraciones funcionales del siglo XX. el punto de partida en las elaboraciones boasianas sobre el lenguaje es su “Introducción” al Handbook of American Indian Languages (Boas 1911a).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Por el momento conviene tomar los argumentos propuestos por Lucy tal como vienen. Boas ilustra esta idea mediante varios ejemplos. mucho más importante. a mi juicio) a elementos gramaticales. en estricto orden cronológico y en relación con sus constreñimientos contextuales. Bella Coola (hoy Nuxálk). • • El primer problema con la tipificación de Lucy radica en que Boas no mantuvo las mismas ideas a lo largo del tiempo. aspectos y entidades del lenguaje (tanto sintagmáticas como paradigmáticas) a excepción del léxico. El tercer problema. y que en definitiva el lenguaje sirve para expresarla:19 El número total de combinaciones posibles de elementos fonéticos es […] ilimitado. los tres fundamentos propuestos tampoco poseen el mismo peso específico ni están elaborados en función de los mismos criterios. la idea de que el lenguaje sirve primariamente para expresar la experiencia personal configura una visión sesgada y fragmentaria. fuentes tradicionales de inspiración y coyunturas científicas en que las afirmaciones de Boas cobran sentido. desde Whorf hasta Levinson. referenciales. de interés muy colateral en lo que atañe a las ideas características de la HRL. el más famoso de los cuales se refiere a los nombres esquimales para la nieve. por ejemplo. siendo el último de ellos. Bella Bella (hoy Heiltsuk). Inuit. metalingüísticas. ellos son: • Las lenguas clasifican la experiencia. Sħáptənəxu. La definición boasiana (que Sapir y Whorf harán suya) restringe el lenguaje a lo que Jakobson llamaba la función emotiva. Salish. Chinook. Jakobson 1974 [1960]) 58 . fáticas y poéticas que (con las diferencias nomenclatorias de cada caso) toda la lingüística ulterior considera constitutivas de su objeto de estudio (cf. En esta tesitura Boas considera de interés el léxico de las lenguas. las “categorías gramaticales” han devenido sinónimas de la totalidad de las estructuras. finca en que Lucy no contempla los diversos contextos institucionales. Los fenómenos lingüísticos son de carácter inconsciente y su producción llega a ser sumamente automática. pero también da cabida (confusamente. Tsimshian. En ese texto Boas sostiene que subyacente al lenguaje hay una experiencia muy variada. pero sólo un número limitado se utiliza para expresar ideas. tema al que dedicaré un capítulo entero. Aquí optaré en consecuencia por revisar las posturas boasianas a propósito de la relación entre lenguaje y pensamiento siguiendo el curso de sus vaivenes doctrinarios con extrema concisión. Kathlamet.

Es notable que Boas haga referencia a una “imagen mental” pre-lingüística a partir de la cual cada lengua selecciona diferentes aspectos. la ocurrencia de los conceptos gramaticales más fundamentales en todas las lenguas debe considerarse como prueba de la unidad de los procesos psicológicos fundamentales (Boas 1911a: 71). desde el punto de vista de otras lenguas. Esta dualidad incidiría profundamente en la concepción del relativista moderado Dan Slobin que revisaremos más adelante (pág. La tendencia de una lengua a expresar una idea compleja mediante un solo término se ha llamado “holofrasis”.). siendo algunas de ellas más elaboradas que otras a las que por motivos que ni siquiera se discuten se empeña en llamar primitivas: [C]ada lengua. puede ser arbitraria en su clasificación. Es dudoso que la holofrasis sea una característica fundamental de las lenguas primitivas (Boas 1911a: 26) La variación entre distintas lenguas puede ser radical. dificultando por ende la comparación: [M]uchas de las categorías que estamos inclinados a considerar esenciales pueden estar ausentes en lenguas extranjeras y […] otras categorías pueden ocurrir como sustitutas. y toda su amplitud debe expresarse mediante un número limitado de grupos fonéticos. se puede argumentar que eso se sostiene para una porción muy pequeña de ellos. y que en una comparación de diferentes lenguas será necesario comparar tanto las características del vocabulario y las de los conceptos gramaticales a fin de dar a cada lengua su lugar apropiado (Boas 1911a: 43). Boas se muestra consciente de las diferencias en las capacidades de generalización de las distintas lenguas pero trata de impo- 59 . es evidente para Boas que distintas lenguas poseen muy diferentes principios de organización. Desde este punto de vista. Al mismo tiempo. En la visión boasiana las diferencias de organización entre las lenguas conviven también con la idea de la unidad psíquica de la humanidad en una argumentación que todavía guarda alguna tortuosa relación con los predicados del evolucionismo: [H]ay casos que demuestran que la teoría de Max Müller de la influencia de la etimología sobre los conceptos religiosos explica algunos de los fenómenos religiosos aunque. Juzgando la importancia de los estudios lingüísticos desde este punto de vista. Dado que el rango total de la experiencia personal a la cual el lenguaje sirve para expresar es infinitamente variada. y buscar en las peculiaridades de la agrupación de ideas en distintas lenguas una característica importante en la historia del desarrollo mental de las diversas ramas de la humanidad.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] de ideas que se expresan mediante distintos grupos fonéticos es limitado en número. y tal parece en consecuencia que cada lengua puede ser holofrástica desde el punto de vista de otra lengua. 227 y ss. En las páginas que circundan a la cita anterior. por supuesto. parece que vale la pena someter el rango completo de los conceptos lingüísticos a un análisis de búsqueda. lo que aparece como una idea simple en una lengua puede caracterizarse mediante una serie de distintos grupos fonéticos en otra. […] Cada lengua posee una tendencia particular a seleccionar éste o aquel aspecto de la imagen mental que es comunicada [conveyed ] por la expresión del pensamiento […] [E]n una discusión de las características de diversas lenguas se encontrarán diferentes categorías. es obvio que una clasificación extendida de las experiencias debe ser subyacente a todo el lenguaje articulado (Boas 1911a: 24).

que hubiese ninguna relación directa entre la cultura de una tribu y la lengua que habla.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ner una visión igualadora. caracterológica y eventualmente jungiana de su discípulo. en el proyecto de Cultura y Personali- 60 . las categorías del lenguaje nos compelen a ver el mundo arreglado en ciertos grupos conceptuales definidos. cuando conversa con su compañero. Antes que pasara una década. El hombre primitivo. Ya en 1920 pensaba que Los conceptos generales subyacentes al lenguaje son en gran medida desconocidos para la mayor parte de la gente. Boas –geógrafo al fin y al cabo– era ajeno a la concepción psiquiátrica. pero no tanto como para que un cierto estado de la cultura esté condicionada por los rasgos morfológicos de la lengua (Boas 1911a: 67). aunque se sabe que influyen en la historia de la ciencia y que juegan un papel más o menos importante en la historia general de la civilización. A ello agrega. pensamos con palabras. Como se verá más adelante en este libro. Pero lo más extraordinario de la fase temprana de las ideas boasianas sobre lenguaje y pensamiento es su postura claramente antagónica a lo que luego llegaría a ser el caso en la formulación canónica de la HRL. sin más imposible” (Humboldt 1991: 12). No se sabe cuál pueda ser el origen de esas categorías. no todo el pensamiento boasiano se engloba en esta afirmación extraordinariamente logocéntrica que Boas ha propuesto sin que le preocupara mucho su generalidad y una ausencia de fundamentación por completo extrañas a su preceptiva metodológica. son tomados como categorías objetivas y los cuales. por lo tanto. […] Todos estos rasgos de pensamiento humano. sin embargo. debido a nuestra falta de conocimiento de los procesos lingüísticos. restando importancia a la incidencia del lenguaje en el pensamiento: Parece muy cuestionable pensar que la restricción en el uso de ciertas formas gramaticales puede ser concebida como un inconveniente en la formulación de ideas generalizadas. Parece mucho más probable que la falta de estas formas se deba a su falta de necesidad. […] Parecería entonces que los obstáculos al pensamiento generalizado inherentes a la forma de una lengua sean sólo de menor importancia. Su interés se centra en las ocupaciones de su vida cotidiana. no tiene el hábito de discutir ideas abstractas. que Cuando tratamos de pensar con claridad. […] No parecería entonces. pero parece bastante seguro que no tienen nada que ver con los fenómenos que son tema del estudio psicoanalítico (1920: 320). A pesar de la tremenda estatura intelectual e institucional de Boas en la antropología profesional norteamericana. ocurren con igual frecuencia en los pensamientos del hombre primitivo (Boas 1911a: 71-72). Ellos no surgen en la conciencia hasta que comienza el estudio científico de la gramática. Aunque a la distancia Boas y Sapir parezcan ser (a la luz de las categorías que impuso Marvin Harris) más o menos por igual “mentalistas”. se imponen sobre la forma de nuestros pensamientos. Sin embargo. y que presumiblemente la lengua por sí sola no impida a un pueblo el avance hacia formas más generalizadas de pensamiento si el estado general de su cultura requiriera expresión de tal pensamiento. por lo tanto. atenuando (sin sospechar su origen) la idea humboldtiana de que “el pensamiento sin lenguaje es. en las tipificaciones psicologistas de Margaret Mead. Boas comenzaría a cambiar de opinión. los cuales. excepto en la medida en que la forma de una lengua estaría moldeada por el estado de la cultura. el proyecto de psicologización del concepto de cultura terminaría imponiéndose en los Patterns of Culture de Ruth Benedict (1934).

según buena parte de las definiciones antropológicas antiguas y contemporáneas. en efecto. si dedujéramos de esta atribución que el anti-evolucionismo de Whorf es de la misma calidad. finaliza diciendo: “Espero haber podido presentarles. cada teórico ha aplicado a los dichos de los fundadores (deliberada o inadvertidamente) la interpretación que conviene al momento. la naturaleza o la significación de dicho giro. Como sea. en los estudios del Carácter Nacional de la segunda posguerra y en la hoy discontinuada antropología ultrafreudiana de Géza Róheim y Georges Dereveux (cf. […] En este sentido. Solamente en los últimos años de su vida Boas (antropólogo y lingüista) comenzó timidamente a intuir y tratar de precisar las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento: La medida en que las categorías de la gramática y la clasificación general de la experiencia podrían controlar el pensamiento es una cuestión diferente. John Lucy ( p. sin ir más lejos. ante semejante colección de ambigüedades cuesta trabajo entender cuál puede haber sido la magnitud. Muchos de los rasgos del pensamiento de Boas pasaron a formar parte del patrimonio de la 61 . las corrientes de pensamiento debidas al inmortal Darwin que han ayudado a hacer que la antropología sea lo que es en la actualidad” (Boas s/f [1909?]. podríamos decir que el lenguaje ejerce una influencia limitada sobre la cultura (Boas 1942: 181. deriva de las mismas fuentes o se propone los mismos objetivos. Contradictorio o no. En los evangelios del relativismo se ha concedido a Boas. A esta vaguedad constitutiva me refiero cuando afirmo que desconociendo su propio sesgo idiomático y/o incapaz de determinar si en cada contexto textual se está hablando de una cosa o de la otra. 5 y 6. pero de todas formas. La historiografía contemporánea ha documentado que Boas ha sido anti-evolucionista en muchos respectos. 183] La significación de la última frase sigue siendo ambigua debido a que en inglés “la lengua” (en el sentido de idioma) y “el lenguaje” se expresan de la misma manera [language. Después de las concienzudas exploraciones de George Stocking. en la gran escala nadie niega el papel de fundador que jugó Boas no sólo en relación con la HRL sino con la antropología científica norteamericana. caps. […] Las categorías obligatorias del lenguaje varían fundamentalmente de un idioma a otro. naturalmente]. sin embargo. Su conferencia “The relation of Darwin to Anthropology”. en línea). aunque fuera imperfectamente.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] dad. constituye una parte irreductible de la cultura. una estatura colosal como el gran impugnador del evolucionismo degradado que le precedió. haríamos mal. así como por el hecho de que la lengua. y sin saber si los sobreentendidos que tiene en mente quien escribe son o no idénticos a los que presupone quien lo lee. Reynoso 1993. 15) especula que el visible giro en el pensamiento de Boas tuvo que ver con la influencia creciente que la HSW ya había ejercido en esos días. a las que estimaba relevantes incluso en el ámbito de la cultura. Lewis 2001: 387). la historia de las ideas antropológicas se piensa de manera más matizada y compleja. […] Es obvio que la forma de nuestra gramática nos compele a seleccionar unos pocos rasgos del pensamiento que queremos expresar y suprime muchos otros aspectos que el hablante tiene en mente y que el oyente suministra de acuerdo con su propia fantasía. pero que también fue siempre un ferviente admirador de Darwin y sus ideas. 2. merecidamente. Puede que en alguna medida fuese así.

Edward Sapir – Lengua y lenguaje La crónica dominante asegura que Edward Sapir [1884-1939] y Benjamin Lee Whorf asimilaron a través de Boas las ideas del relativismo lingüístico derivadas de la lingüística alemana en general y humboldtiana en particular. llamada “basura metafísica” [metaphysical garbage] que concibe a la lengua desarrollándose en el interior de una visión evolucionaria de la historia e introduciendo obstáculos y constreñimientos al pensamiento lógico. según la cual el lenguaje se concibe como encarnando la mente nacional y desenvolviéndose conforme a la concepción hegeliana de la historia. sabemos que sin esa “pérdida” la lingüística jamás podría haber calificado (parafraseando a Boas) como la disciplina científica que llegó a ser. Como quiera que haya sido la historia. que no es sino una crítica positiva del libro de Ogden y Ri- 62 . incluye el famoso capítulo de Bronisław Malinowski sobre “El significado en las lenguas primitivas” en el que se acuñó la idea de la función fática y se puso la piedra fundamental de la vigorosa corriente funcionalista de la sociolingüística y la pragmática inglesa. menos leído y recordado hoy que hace unas décadas. Si bien hoy en día un puñado de relativistas pertinaces bajo el liderazgo de Stephen C. Pero hay otra alternativa. Según la concepción de Joseph el vínculo entre la tradición vienesa y la inglesa fue el lingüista y filósofo inglés Charles Kay Ogden. quien dirigió una serie de libros que incluía textos de los estudiosos de Cambridge y Viena y escribió con Ivor Armstrong Richards el famoso El significado del significado (1923) cuyo subtítulo reza algo así como “Una investigación acerca de la influencia del lenguaje sobre el pensamiento y de la ciencia simbólica”. Cuando entre 1925 y 1933 Edward Sapir proponía una representación abstracta de los patrones sonoros para establecer su concepto de fonema (como algo distinto de los sonidos del lenguaje) Boas argumentaba que esa metodología conducía a una pérdida irreparable de detalle fonético (Darnell 1998 a: 362). En el terreno de la lingüística es peculiarmente boasiana la consagración a la descripción intensiva (tanto mejor cuanto más colmada de texto indígena en alfabeto fonético) y la idea de que es suficiente aducir un par de excepciones (en una población de casi 7000 ejemplares) para impugnar una regla que se cumple en la inmensa mayoría de los casos. Hay algo de estrechamente empirista en esa posición.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] disciplina en general y del movimiento relativista en particular: la visión de la cultura o la lengua “desde dentro”. Esa es la narrativa que John Joseph (1996) llama “la llave mágica”. Levinson insiste en esa línea boasiana de razonamiento. en agosto de 1923 Sapir escribe y publica “An approach to symbolism”. la fijación en los detalles cualquiera sea su irrelevancia. y el recurso a la historia y a la singularidad de los acontecimientos como sustitutos de la explicación que está haciendo falta son acaso los factores más salientes. la reticencia hacia la generalización. Este libro clásico. Esta visión fue un lugar común en la filosofía analítica de Cambridge (Alfred North Whitehead y Bertrand Russell) y en el positivismo lógico vienés de Rudolph Carnap.

a la complejidad del sistema verbal y a la conservación de rasgos arcaicos en la lengua esquimal ( pp. Hendershot. Sapir 1921). 134) los ejemplos concretos brillan por su ausencia. abunda en afirmaciones unilaterales y necesita matizarse bastante.com/quote/Edward_Sapir/7 Sea cierta o no la trama pedagógica de la llave mágica y la basura metafísica. ej. Chicago. el hecho es que revisando los textos tempranos de Edward Sapir y las notas de sus editores se advierte que la historia de sus influencias y sus giros intelectuales ha quedado alborotada. Fotografía de Florence M. Aunque en “Herder’s Ursprung der Sprache” hay algunas referencias a la elaborada maquinaria formal de los verbos en las lenguas americanas. Siguiendo el rastro del hipertexto que he armado en la bibliografía. aseguraba que Sapir había aportado ejemplos concretos de lenguas aborígenes americanas que había conocido a través de Boas a su tratamiento de las ideas lingüísticas de Herder en su tesis (Sapir 1907). por citar un caso. Joseph asegura que su alumno Whorf desarrollaría también su HRL desde 1931 en la línea Ogden-Richards-Sapir.nutquote. a excepción de un vuelco hacia la variante humboldtiana un par de años antes de su muerte ( y de la muerte de Sapir). 130. ca 1910.2 – Edward Sapir. en el cual (entre paréntesis) no se le había tratado muy bien. el lector podrá comprobar que cuando Sapir menciona en su tesis unas cuantas lenguas americanas los da- 63 . Regna Darnell (1990: 11). Algunas leyendas históricas consolidadas también demandan revisión. http://www.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] chards. De ahí en adelante –dice Joseph– Sapir adopta casi exclusivamente la postura de la “basura metafísica”. 129. abandonando la concepción de la “llave mágica” que había mantenido en trabajos anteriores ( p. Figura 3.

creo yo. un maestro inspirador y un descriptivista consumado capaz de brillantes e 64 . Lo primero que el lector lingüista advierte en su obra es que a excepción de unos cuantos pasajes eslabonados en “El estatuto de la lingüística como ciencia” (1929) (premonitorio de “La lingüística como una ciencia exacta” de Benjamin Lee Whorf [1940]). Tampoco el hecho de que Sapir muestre familiaridad con la corriente humboldtiana (Humboldt.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tos se derivan de los casos que el propio Herder trajo a colación antes que de la influencia de los relevamientos de campaña realizados por Boas. Aquí y allá ha hecho puntualizaciones técnicas importantes (a propósito de la distinción entre fonética y fonología. Pero él sabía demasiado sobre diferentes lenguas y culturas. debe admitirse. A decir verdad no ha elaborado siquiera una teoría lingüística en la que la HRL juegue un papel de relieve. Quizá no fuese casualidad que el propio Abhandlung über den Ursprung der Sprache de Herder fuese el texto ganador de la competencia. y particularmente en la respuesta que a su pregunta ofreciera Michaelis (12 años anterior a la competencia citada por Sapir y 15 años antes de la publicación de Ursprung der Sprache) cuando se inicia cabalmente la trayectoria de la versión europea de la HRL. Como hemos visto al inicio de este estudio. el metahistoriador de la lingüística Pierre Swiggers escribe en su Introducción a la tesis sapiriana: Puede por ende ser históricamente incorrecto reclamar una gran cantidad de influencia boasiana en la tesis de maestría de Sapir. Pero cualquiera haya sido la magnitud de la contribución de Sapir a la temprana lingüística profesional ( y ella ha sido a mi juicio grandiosa) no hay en Sapir una obra metódica que sustente teoréticamente la HRL. por añadidura. por ejemplo. Lo que sí es notable es que Sapir inicie su estudio haciendo mención de la competencia de la Academia de Berlín de 1769 cuya convocatoria he documentado en el epígrafe inicial de este capítulo. sólo se refiere al tema de la diversidad y la diferencia entre las lenguas tangencialmente. El estudio de Sapir sobre Herder no es por otra parte una de sus obras más creativas. Sapir carecía por empezar de un principio teórico singular que pudiera operar como heurística rectora. Por éstas y otras razones. Estas líneas de sus anotadores en las obras completas. es en el concurso de 1757. en la historiografía de la lingüística Sapir es universalmente reconocido como un gran estudioso. Ajeno a los debates internos de las corrientes relativistas. él tenía su propia visión de lo que ahora podríamos llamar una gramática universal. Sapir no ha elaborado explícitamente ninguna teoría sistemática sobre la HRL. Steinthal. son a menudo una precondición para el avance teórico. o acaso definiendo alófono por primera vez) en un plano de refinamiento discursivo que su tutor Boas fue proverbialmente incapaz de seguir. Haym) constituye evidencia concluyente de una fuerte influencia boasiana: en cualquier análisis lingüístico y filosófico del texto de Herder de 1772 y de su recepción se debe hacer mención de la relación del texto de Herder con la obra de Humboldt sobre la naturaleza del lenguaje y la diversidad de las estructuras de las lenguas (Swiggers 2008: 58). o sobre su diversidad de patterning ( para usar uno de sus términos favoritos) como para comprometerse prematuramente con afirmaciones generales simplificadoras que. le hacen justicia: [É]l no era un relativista de cabo a rabo. Pero no serán éstas las huellas seguidas por Sapir.

como sucede en la crispada y confusa recensión de John Lucy (1992: 17-24). Las referencias a la obra de Sapir consisten principalmente de instancias en las que un escritor refuerza su argumento por medio de una cita de Sapir en apoyo suyo. dado que ni contemplan la totalidad de la obra de Sapir ni reconocen las ideas de predecesores como Humboldt. Es difícil evaluar la importancia del pensamiento de Sapir en la teorización antropológica-lingüística en general y en el desarrollo de la HRL en particular. [George Peter] Murdock […] ha sugerido que “la elegancia intuitiva y la facilidad verbal” de Sapir ha producido relativamente pocas […] contribuciones permanentes a la teoría cultural. Las citas a través de las cuales organizaré las cambiantes y cualificadas posturas de Sapir sobre la relatividad y diversidad del lenguaje seguirán una vez más un orden cronológico. los cuales son potencialmente muy controversiales. Herder. Ogden y Richards y otros autores simbolistas o neohumboldtianos. en efecto. sin duda. 65 . pero no un gran teorista. antes que por intertextos a menudo contrarios al espíritu de las citas. en materia de antropología tampoco documentan tener mayor idea del complejo contexto de la época o de la significación de Sapir para la disciplina. y menos todavía un gran teorético (Lyons 2008: 295). [Alfred] Kroeber […] ha dicho que Sapir. afirmando algunos que la influencia de Sapir estaba sustituyendo el interés disciplinario hacia la cultura por un interés hacia la personalidad (Meggers 1946: 176 y ss. Richard Preston le ha dedicado estas palabras justas: La paradoja surge del hecho de que aunque la importancia y la habilidad de Sapir son ampliamente reconocidas. La “cultura” de Sapir es. Resulta fastidioso. de un autor resbaloso. hizo a la antropología más rica como arte pero no como ciencia (Preston 1966: 1105). la enfermedad en medicina y la evolución en biología” (Kroeber y Kluckhohn 1953: 3. a través de su énfasis en la personalidad.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] intuitivos destellos de insight.). Las caracterizaciones de Lucy (u otras parecidas que pueblan la literatura) dudosamente puedan pintar el contexto con una mínima adecuación. Se trata. como la de Ruth Benedict. Mead 1959: 201). observar la forma en que los relativistas (mayoritariamente enrolados en la lingüística) comentan la complejidad de las relaciones trazadas por Sapir entre el lenguaje y la cultura cuando los antropólogos sabemos desde el vamos que Sapir alimentaba una concepción “psiquiátrica” en la cual lo cultural no tenía cabida sistemática. Estarán acompañadas de un comentario que subrayará sus sucesivos posicionamientos en el tema. la discusión concreta de su escritura se limita a unos pocos antropólogos y unos pocos textos e involucra muy escasa atención crítica. utilizándolo como autoridad con poca consideración de lo que él significa más allá de lo que es inmediatamente evidente en la cita aislada misma. La mismísima Ruth Benedict llegó a decir que Sapir se encontraba merecidamente aislado de la corriente principal de la antropología “por su deseo de probar que la cultura no importaba” en una era en que se creía que “en importancia explicativa y en generalidad de aplicación [el concepto de cultura] es comparable a categorías tales como la gravedad en la física. simplemente la personalidad writ large. Sabido es que a mediados de los cuarenta cundía en antropología un grito de alarma. La controversia profesional ha pasado por alto los escritos programáticos altamente originales de Sapir.

en su libro Language: An introduction to the study of speech (1921). […] El pensamiento podrá ser un dominio natural. separado del dominio artificial del habla. proporcionaré una serie lo más escueta y relevante posible de los conceptos sapirianos sobre la relación entre pensamiento y lenguaje. dado que su propia estrategia es científica. dice. el futuro padre de la lingüística conductista que escribiría más tarde un libro clásico por completo distinto pero que lleva el mismo título. reconoció al texto de Sapir como representativo de las más nuevas tendencias de su época. la HRL no surgió de golpe. sin necesidad de palabras. La crítica profesional. Es notable. pero en todo caso el habla viene a ser el único camino conocido para llegar hasta el pensamiento. Con todo. que un lingüista de pura cepa reproche a Sapir el mis66 . debemos estudiar. como algo ilusorio. deplorando solamente su dependencia de la psicología. estas falsas generalizaciones se destacan del resto de la discusión” (Bloomfield 1922: 143). el producto va creciendo al mismo tiempo que el instrumento. […] Por lo que a él toca. de que pueden pensar. –expresa Bloomfield– debe estudiar su objeto de estudio en y por sí mismo. 30). y quizás. y que el pensamiento no haya surgido sino más tarde. 22. En otras palabras. Y agrega Bloomfield con aspereza: “Como el resto de nosotros. como cualquier otra ciencia. […] Entre los hechos generales relativos al lenguaje. La cuestión es tanto más difícil cuanto que se la ha rodeado de un seto espinoso de equívocos. […] Muchas lenguas primitivas poseen una riqueza de formas. el autor de este libro rechaza decididamente. en otras palabras. pero al mismo tiempo ambiciosos y asertivos. y hasta razonar. y es signo de una bella concordancia. en su génesis y en su práctica cotidiana. incluso la que se planteó desde estrategias teóricas muy distintas. que es donde radica lo fundamental del aporte de Sapir a la HRL. de la misma manera que el razonamiento matemático no es practicable sin la palanca de un simbolismo matemático adecuado. Podrá haber discusiones en cuanto a que si las actividades que se realizan en una tribu determinada son merecedoras del nombre de religión o de arte. Leonard Bloomfield. a todo esto. Sapir todavía no se decide en cuanto a la relación de prioridad entre pensamiento y lenguaje y señala al mismo tiempo su universalidad y su diversidad portentosa: Muchas veces se ha planteado la cuestión de si sería posible el pensamiento sin el habla y también la cuestión de si el habla y el pensamiento no serán otra cosa que dos facetas del mismo proceso psíquico. Notablemente. como una interpretación refinada de su contenido. el Dr Sapir todavía paga tributo a la especulación apriorística que nos llega bajo la guisa de la psicología. pero no tenemos noticias de un solo pueblo que carezca de lenguaje bien desarrollado. La lingüística. no hay uno que nos impresione tanto como su universalidad. […] La increíble diversidad del habla es un hecho casi tan impresionante como su universalidad (Sapir 1954 [1921]: 20. esa sensación que tantas personas creen experimentar. recibió a Language con alborozo. elaborando sus propios supuestos de trabajo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Esto dicho. […] Es muy probable […] que el lenguaje sea un instrumento destinado originalmente a empleos inferiores al plano conceptual. Se podrá percibir que dichos conceptos son mutables y difusos. el pensamiento no sea concebible sin el lenguaje. los hábitos lingüísticos de la gente sin preocuparnos por los presuntos procesos mentales que podemos concebir que subyacen o acompañan a esos hábitos. una latente exuberancia de expresión que eclipsan cuantos recursos poseen los idiomas de la civilización moderna.

y no meramente el mismo mundo con diferentes etiquetas agregadas. Ésta es la relatividad de los conceptos o. Koerner 2000: 17). Heynick 1983. “El estatuto de la lingüística como ciencia” (1929) donde se lee: El lenguaje es una guía a la “realidad social”. el manifiesto relativista fundamental de Sapir es. Por el momento el único indicio disponible al respecto es la falta de toda mención por parte de Sapir o de Whorf de la literatura especializada cuya lectura se requiere para la comprensión seria y cabal de las teorías físicas implicadas más allá de los estereotipos de divulgación (cf. principalmente porque los hábitos lingüísticos de nuestra comunidad nos predisponen hacia ciertas clases de interpretación. 67 . Sapir 2008: 176. […] Vemos. Los mundos en los que viven diferentes sociedades son mundos distintos. Se ha discutido inconcluyentemente si Whorf tomó su idea de relatividad a partir de este ensayo de Sapir o si la sacó directamente de Albert Einstein.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] mo psicologismo en su tratamiento del lenguaje que el que los antropólogos encuentran pernicioso en su concepción de la cultura. Pasado ese momento de indefinición ecléctica característico de los abordajes primerizos y de las obras de divulgación. uno de los componentes ideacionales que se fija más tempranamente en el modelo sapiriano es el de la relatividad y la inconmensurabilidad. unos pocos años anterior a los contactos formales entre Sapir y Whorf: Sería posible proseguir indefinidamente con tales análisis inconmensurables de la experiencia en diferentes lenguas. El resultado de todo eso sería tornar real para nosotros una clase de relatividad que generalmente está oculta para nosotros debido a nuestra aceptación ingenua de los hábitos fijos de habla como guías para una comprensión objetiva de la naturaleza de la experiencia. la idea está plasmada en un texto de 1924. la relatividad de la forma del pensamiento. No es tan difícil de captar como la relatividad física de Einstein ni es tan perturbadora para nuestra seguridad como la relatividad psicológica de Jung. por supuesto. 129 de Collected works). como se la podría llamar. ni tampoco están solos en el mundo de la actividad social. Es una ilusión pensar que uno se ajusta a la realidad sin la utilización del lenguaje y que el lenguaje no es más que un medio incidental para solucionar problemas específicos de comunicación o reflexión. “The grammarian and his language”. 176 de Collected Works). Whorf 1956: 257). No existiendo un registro confiable más allá de la deslucida biografía de Sapir escrita por Regna Darnell (1990). pero quizá es más elusiva que éstas (Sapir 1924: p. ésta no es una discusión destinada a resolverse taxativamente. la cual apenas está comenzando a entenderse. escuchamos y obtenemos experiencia como lo hacemos. La realidad es que el “mundo real” está amplia e inconscientemente conformado según los hábitos lingüísticos de un grupo determinado. Una vez fijada la idea de la relatividad y la incomparabilidad de las lenguas (correlato de la idea boasiana de que cada cultura debe estudiarse en sus propios términos). […] Desde este punto de vista podemos pensar que el lenguaje es la vía simbólica a la cultura (Sapir 1929: p. Ningunas dos lenguas son suficientemente similares para considerar que representan la misma realidad social. Los seres humanos no viven solos en el mundo objetivo. como hace unos años se ha llegado a especular (Alford 1981. Dependen mucho de la lengua particular que se ha convertido en medio de expresión de su sociedad.

inconmensurables en el sentido en el cual dos sistemas de puntos en un plano son. “aspecto” y un montón de otras. deviene elaborado en un sistema conceptual auto-contenido que predibuja toda posible experiencia de acuerdo con ciertas limitaciones formales aceptadas. una vez abstraídas de la experiencia.ar/portalde-la-retorica-posmoderna/. hay que admitirlo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Los intelectuales del pensamiento débil. de hecho. sólo en sus comienzos más crudos pero. tiempo. Williams 1997: 32-58). registra la experiencia. un gesto insólito en la década de 1920. en su artículo “La relación del pensamiento y el comportamiento habitual con el lenguaje” de 1939. a medida que pasa el tiempo. en particular. Otro aspecto fuertemente relativista se manifiesta unos pocos años más tarde.20 La idea sapiriana de que ese mundo “está amplia e inconscientemente conformado según los hábitos lingüísticos de un grupo determinado” –prosiguen– prefigura la caracterización del lenguaje que ha hecho Raymond Williams en Marxismo y Literatura como “una práctica material constitutiva” (Hill y Mannheim 1992: 385. y son. modo. Visitada en noviembre de 2012). son sistemáticamente elaboradas en el lenguaje y no son tanto descubiertas en la experiencia como impuestas sobre ella debido a la coacción tiránica que la forma lingüística posee sobre nuestra orientación en el mundo. En la medida en que las lenguas difieren muy ampliamente en su sistematización de los conceptos fundamentales. muchas de las cuales no se reconocen sistemáticamente en nuestras lenguas indoeuropeas. género. pero lo de “material” ni tiene fundamento en los dichos de Sapir no cuaja demasiado bien con el hecho de que el mundo al que Sapir se refiere se encuentra “inconscientemente conformado”. 68 . el cual encapsula buena parte de su propia ideología. Aunque Hill y Mannheim se esfuerzan bastante. cuando Sapir reafirma la inconmensurabilidad de las lenguas en un párrafo que John Lucy (1992: 18) y otros relativistas con él han mutilado afanosamente. Puede que algo de eso haya. caso. ellos tienden a ser sólo débilmente equivalentes entre sí como dispositivos simbólicos. derivadas de la experiencia en último análisis. también. en el verdadero sentido de la palabra. son. El pasaje completo reza así: [L]a lengua es en gran medida como un sistema matemático el cual. pero. Como sea. en su totalidad. como número. Ni falta hace decir que el “lenguaje” sobre el que se ha ocupado Raymond Williams es el lenguaje en el sentido usual en castellano (cercano a la langue saussureana) y no el idioma que los relativistas tienen en mente by default cuando en inglés se habla de language. la estudiosa relativista que se encuentra estilísticamente más próxima a las formas de escritura características de los generadores automáticos de texto es sin duda la antropóloga pos-feminista Elizabeth Povinelli (2001). Benjamin Lee Whorf citaría largamente ese mismo texto sapiriano. inconmensurables a cada otro si ellos son traza20 Véase mi página “Portal de la Retórica Posmoderna y Cientificista” (http://carlosreynoso. Tales categorías. voz.com. silenciando sus frases esenciales para mantener el mito de que la versión fuerte de la HRL no existe más que en la imaginación de sus detractores. Los antropólogos Jane Hill y Bruce Mannheim (desde la perspectiva poco común de los relativistas posmodernos y en un estilo reminiscente del name dropping propio del Dada Engine o el Postmodern Generator) sostienen que así encomillada la frase es un recordatorio irónico de que el mundo naturalizado de la experiencia cotidiana no está menos culturalmente mediado que el de cualquier otra cultura. desde ya. encuentran punto menos que genial que Sapir haya encomillado el “mundo real”.

creo. del pensamiento. el campo de la lingüística ha llegado a la misma conclusión a la que llegó Sapir. sin énfasis añadidos y sin censura. algo que debía más excusarse que ser imitado. las conductistas inclusive. se sabe casi tan poco como de Carlos Castaneda. En cuanto a lo que mi propio juicio crítico respecta. poco a poco he encontrado un posicionamiento que me permite percibir las zonas umbrosas en las ideas de Sapir y al mismo tiempo ( y sobre todo en contraste con las concepciones relativistas que sobrevendrían más tarde y que reclamarían –por ejemplo– abandonar el fonema y retornar al empirismo de la fonética) reconocer su estatura de pensador. pensándolo bien. 498 de Collected works). La mejor forma de sintetizar el pensamiento de Whorf es. 69 . Aunque el conductismo se originó en la psicología. poniendo el foco en métodos puramente mecánicos para recolectar y ordenar los datos lingüísticos para llegar a un análisis puramente externo de la conducta lingüística. […] Con el correr del tiempo. se ve claramente ahora que en Sapir ha tenido mucho peso su instancia “psiquiátrica”. tanto en calidad de teórico como de analista. Después de todo. la lingüística estaba en su camino de alcanzar un estatuto genuino como ciencia precisamente adoptando el conductismo del día. Hasta aquí entonces. promotor de exigencias observacionales que prohibían hablar siquiera de la conciencia. las referencias a la parte que le tocó jugar a Sapir en la gestación de la HSW. siguiendo su propio camino y haciendo muy poco uso del insight que él tenía para ofrecer (Anderson y Lightfoot 2004: 5). incluso una aberración. la lingüística conductista de cuño bloomfieldiano llegó a prohibir incluso las explicaciones psicológicas tout court. Benjamin Lee Whorf – Lenguaje y pensamiento Todavía no existe una biografía canónica que documente los hechos relevantes y aclare las oscuridades que subsisten sobre la actividad académica e investigativa de Benjamin Lee Whorf [1897-1941]. de quien. En contraste con la postura más “materialista” y pragmática de Whorf. ordenadas. fue él quien introdujo en la antropología norteamericana nada menos que el psicoanálisis bajo la guisa de la tipología psicológica jungiana. siguiendo el trámite de sus publicaciones por orden cronológico e invitando a que nos centremos más en el meollo de sus textos que en las bordaduras de las exégesis que se me puedan ocurrir o que otros han dado a la imprenta. de la memoria o de la mente humana. de Allan Coult o de otros heterodoxos igual de legendarios.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] dos con referencia a diferentes sistemas de coordenadas (1931: pág. muchos de sus colegas en ese tiempo consideraban el aspecto “mentalista” de su pensamiento una excentricidad. Después de todo. Por eso es que hoy en día se encuentran juicios como éstos en la ciencia cognitiva y hasta en la neurociencia del lenguaje: Mientras que nadie negaba el brillo soberbio de Sapir como lingüista. eludiendo toda charla metafísica sobre la “mente” y otros inobservables parecidos. lo hizo en un momento en que tenía un peso excesivo el conductismo. Tampoco hay a la mano un resumen sucinto que establezca qué es lo que Whorf verdaderamente dijo sin pasarlo por el tamiz de una lectura epigonal casi siempre sesgada y menos interesada en desentrañar la obra de Whorf que en posicionar al biógrafo de turno. sin embargo.

La colección se encuentra disponible en http://www. 361. 2003. pero la vasta mayoría proviene de compuestos fono-semánticos [形聲. logosilábica. Estos principios se han sistematizado desde antes de la publicación del Shuōwén Jiězì [ 字 ] de Xu Shen en el siglo II dC (en línea) ( cf. 191. agregados lógicos. 313. las escrituras de Egipto. xiàngxíng] y unos cuantos son de origen ideográfico [指事.. 254.php?page=default_templates (visitado en diciembre de 2012). a grandes rasgos. y está compuesta por glifos cuyos componentes pueden representar objetos o nociones abstractas conforme a seis principios conocidos como pictografías. 267. en línea). con los jeroglíficos egipcios y con los orígenes del lenguaje mismo (cf. quien pretendió descubrir los principios de articulación de la lengua hebrea y los sentidos ocultos de la Biblia en función de una complicada hermenéutica de las letras con que se escribe el idioma. (3) silabarios. 225. místico y ocultista francés Antoine Fabre d’Olivet [1768-1825]. 206. 22 70 .21 se equivocó por poco. d’Olivet 1821. la Maya y la china no son ideográficas. zhǐshì]. Rogers 2005). El principal problema con el trabajo de Whorf es que su derivación de ciertos sonidos a partir de signos es- 21 En mis años de estudiante los sistemas de escritura se dividían sin más en ‘alfabéticos’ e ‘ideográficos’ (o jeroglíficos). (4) abjads o consonantarios. ideografías. con vocales representadas como marcas diacríticas en las consonantes (Daniels 1990. transferencias y préstamos. Bricker 1995. pues no eran alfabéticos como él creía sino más bien en parte logogramáticos y en parte silábicos. xíngshēng]. ej. ver sin embargo Coe 1997: 186 y ss. complejos fonéticos. con una fuerte influencia de las ideas del dramaturgo. Coulmas 1996. las cuales estaban vinculadas. Whorf estudió bajo su influjo un puñado de lenguas mexicanas y hasta publicó una monografía sobre la interpretación de los jeroglíficos mayas en 1933.iifilologicas. 1940 a) fue quizá el primero que insistió en que los signos denotaban sonidos. Actualmente las tipologías gramatológicas son más ricas. 1935. etc). con grafemas que representan consonantes.unam. Para estar al tanto del estado de avance y de los problemas pendientes en el desciframiento de la escritura Maya es imprescindible consultar la revista Estudios de Cultura Maya del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. el apellido del autor ya no se encuentra en los registros contemporáneos de la historia grande del desciframiento ( p. En síntesis (y émicamente hablando) unos pocos caracteres derivan de pictogramas [象形. pero una concepción como la suya tal vez ayudó a que el lingüista y etnógrafo ucraniano Yuri Knórozov [1922-1999] realizara los primeros desciframientos cabales. 230. (5) alfabetos propiamente dichos. con grafemas que representan sílabas o moras. La clasificación de esta última siempre ha sido complicada. (6) alfasilabarios o ’äbugidas [del Ge’ez አቡጊዳ].Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Esta alternativa permite distinguir al menos dos grandes fases claramente distintas en el desarrollo de su pensamiento: • La primera fase está dominada por una búsqueda de principios escondidos y claves ocultas. Knórozov 1955). 199. según él creía. Pese a que el descrédito de la interpretación de d’Olivet se remonta al desciframiento de la Piedra de Roseta hacia 1822. hoy se reconoce que la escritura china es. distinguiéndose entre sistemas (1) jeroglíficos. divididos en pictográficos e ideográficos. Mientras que todos los especialistas pensaban que estos jeroglíficos eran ideográficos. Incidentalmente y al contrario de lo que dice la mitología de la cultura popular o en ocasiones el propio Whorf.mx/estculmaya/index. Whorf (1933a. Boltz 1994). 211. todavía discutidos por algunos especialistas en la cultura Maya (cf.22 A pesar de los reclamos de sus partidarios la contribución criptográfica de Whorf ha sido muy modesta. con glifos que representan palabras o morfemas. 221. (2) logográficos.

característicos de esta primera fase son conceptos tales como el del agrupamiento binario.img 006312) • La segunda fase arranca con la inscripción de Whorf en los cursos dictados por Sapir sobre lingüística indoamericana en Yale a partir de 1931. Apenas después de tomar contacto con algo más que los rudimentos de la lingüística profesional. y en particular su último ensayo resueltamente ocultista sobre “Lenguaje. el agrupamiento binario y la oligosíntesis y desarrolla los tópicos fundamentales de lo que luego sería la HSW. en línea). Figura 3. en esta fase Whorf abandona discretamente las extrañas teorías de talante oscurantista y las ideas de criptotipos. El 71 . Fuente: Manuscripts & Archives.3 – Benjamin Lee Whorf. la oligosíntesis y los criptotipos (o ‘tipos escondidos’). Charles Voegelin. fue capaz de refutarla con entera facilidad (Thompson 1950: 311-313. Walter Dyk y Morris Swadesh. mente y realidad” se publican en revistas de inclinación teosófica apenas fallecido Sapir (Whorf 1942). Compañeros de Whorf en estos cursos fueron lingüistas ulteriormente bien conocidos tales como George Trager. Algunos de los trabajos whorfianos de la segunda etapa. el futuro inventor (hacia 1953) de la hoy desacreditada glotocronología. basándose él mismo en una teoría errónea. Al margen de los estudios de epigrafía. Antes de revisar los textos en que se hace plenamente manifiesto el Whorf del segundo tipo hay al menos dos ensayos tempranos que por distintas razones merecen atención. Yale University Library (mssa. sin embargo. Mary Haas. al lado de otros aportes creativos pero algo más convencionales. basados en supuestos improbables que no han perdurado en el análisis técnico de la lingüística.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] pecíficos resultaba tan fantasiosa y especulativa que el arqueólogo y etnohistoriador Sir John Eric Sidney Thompson.

el conductismo. Whorf admite en algún punto que quizá “no todo lector está preparado a aceptar todos los puntos de vista de Jung” y que “Fabre d’Olivet avanza con absoluta claridad por entre el maremágnum cabalístico y numerológico que recargaba la antigua tradición judaica del hebreo” (pp. dilapida esta intuición trayendo a colación “un elemento lingüístico existente en el pensamiento silencioso” y casi refrendando la idea (que hemos visto manifestarse en Boas) de que “el pensamiento es completamente lingüístico” (1971: 83). sorprendentemente. sutil y elusivo” cuya creación atribuye al místico francés Antoine Fabre d’Olivet. o sea el pensamiento sin expresión hablada. pensamiento e intuición”. sin embargo. el pensamiento. cuyas obras conociera quizá por influencia de Sapir. creyó toda su vida con total convencimiento. La tercera y última razón que signa la representatividad del ensayo es la caracterización de la noción de criptotipo. percepción [Gefühl ]. 92) pero aun así 72 . “contiene un amplio elemento lingüístico”. pero oscuras. Freud. mientras tanto. Puede servir durante un tiempo como herramienta empírica para la clínica. Whorf parecería estar hablando de sus propias hipótesis cuando dice. un genio errático con una gran facilidad para percibir las verdades profundas. de publicación póstuma y escrito hacia 1927. mencionado a pocas páginas de distancia de Boas y Sapir. no posee los conocimientos lingüísticos requeridos para penetrar en ese campo. Whorf alega que Jung distingue “cuatro funciones psíquicas básicas: sensación. La segunda publicación. en cuanto al psicoanálisis. Whorf. también inédito en vida de Whorf y cuya escritura se atribuye a la segunda mitad de 1936. la psicología de la Gestalt. quienes nunca habrían aceptado en sus desarrollos lingüísticos los simbolismos semánticos conjeturales en los que Whorf. místico confeso él mismo. “Consideración lingüística…” es significativa por tres razones. y además se encuentra demasiado desordenado a causa de sus dogmas sobrenaturales. La vieja escuela de la psicología experimental –asevera– nada nos dice de la mente sino que se consagra a la fisiología. que [e]stá demasiado marcado por la firma de su fundador. y que una de ellas. pero no veo la posibilidad de que sea significativo para el cuidadoso escrutinio científico de la mente normal (Whorf 1971: 57). no reposaba en ningún saber disciplinar que otorgara forma y sistematicidad a lo que él quería significar con “pensamiento”. 82. al menos. “un significado sumergido. El segundo se titula “Consideración lingüística del pensamiento en las comunidades primitivas”. se ocupa sólo del comportamiento observable y no va mucho más allá del sentido común.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] primero es “Sobre la psicología”. a su turno. La primera es que en su búsqueda de un modelo para responder a preguntas tales como “¿Qué piensan…?” O “¿Cómo piensan?” las culturas primitivas vivientes [sic] Whorf encuentra en el camino a Carl Gustav Jung. Aquél es de interés porque Whorf documenta que en la búsqueda de una ciencia que se ocupe de “la mente o el alma humana normal” y de “las leyes [o] la topografía de la vida interior o mental” no se encontrará una disciplina que resulte útil. Encuentro útiles estas anotaciones para tomar conciencia de que el primer Whorf. La segunda razón que establece la importancia de este artículo es que en él se plantea la posibilidad del pensamiento SILENCIOSO. quien es a su vez mencionado elogiosamente ( junto a Boas) promediando el artículo.

un ensayo breve escrito hacia 1936. sin embargo se trata de una metafísica distinta de cualquiera de las dos. una definición lo suficientemente “sutil y elusiva” como para que sólo se pueda dar idea de ella mediante la cita ( y la traducción) directa. mediante significados de aproximación expresados en nuestra propia lengua que.). que no contengan nuestros contrastes familiares de espacio y tiempo. y la concepción universal del Hopi es otra bastante diferente. El modelo de referencia se refiere. pero no he sido capaz de encontrar esta segunda expresión en su obra publicada o inédita. Whorf 1925 b). pero fuera de ese simbolismo destemplado –nos damos cuenta ahora– nunca dispuso de una semántica de sistematicidad comparable (cf. enrareciendo su propia semántica. es uno de esos puntos concebidos en términos matemáticos. es un texto que permaneció inédito y que el lingüista George Trager hizo publicar póstumamente en 1950 (1971: 73-80). por supuesto. tal como el género en latín (Whorf 1956: 69). lo llamo una clase ENCUBIERTA [COVERT ] en contraste con una clase ABIERTA. más de un whorfiano ha preferido oponer fenotipo y genotipo como si fueran nociones nativas de Whorf. que den una información igualmente perfecta sobre las configuraciones del espacio. El punto de vista de la relatividad. perteneciente a la física moderna. tras cinco años de conversar con su informante Hopi en Nueva York pero dos años antes de la primera y única visita de Whorf a una reserva Hopi de Arizona. sin duda. Whorf 1936. a la concepción Hopi del tiempo. Sea o no fidedigna la descripción whorfiana. Para Whorf lo opuesto del criptotipo es el fenotipo (Op. Para describir la estructura del universo de acuerdo con el pensamiento Hopi es necesario intentar –hasta el punto en que sea posible– hacer explícita esa metafísica. lo interesante del caso es que.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] acepta esa rara fundamentación psicológica y semántica.: 72). sólo diferente: Al igual que es posible tener cualquier número de geometrías diferentes a la euclidiana. Dice Whorf: Una clasificación lingüística tal como la del género en inglés. que no tiene una marca abierta [overt ] que se actualice junto con las palabras de la clase sino que opera a través de un “intercambio central” invisible de vínculos de ligadura de tal manera que determina a ciertas otras palabras que marcan la clase. no matemática y si lingüística. también es posible encontrar descripciones del universo. Whorf poseía una chispeante percepción sintáctica. aunque son en cierto modo inadecuados. el autor encontró la forma la caracterizar una concepción distinta sin estimarla ni inferior ni superior. Así pues. nos permitirán entrar en una consonancia relativa con el sistema que subraya el punto de vista Hopi del universo (1971: 73-74). 135 y ss. por lo que lo he tratado aparte (ver pág. la lengua y la cultura Hopi conciben una METAFÍSICA. El primer texto en que se presenta la formulación whorfiana del segundo tipo es sin duda “Un modelo indio-americano del universo”. Que Whorf use criptotipo en vez de genotipo.cit. en contraste con ulteriores modelos de déficit. como la que nosotros poseemos del espacio y del tiempo y la que posee la teoría de la relatividad. todas ellas igualmente válidas. La noción de criptotipo guarda alguna relación con el concepto de clases encubiertas [COVERT classes]. que en realidad sólo se puede describir en la lengua Hopi. Hoy en día el tema es inseparable de las refutaciones y re-estudios que inspiró. se comprende perfectamente a la luz de su afinidad con el ocultismo y de su hostilidad hacia los conceptos evolucionarios (cf. 73 . 1938). imagino que a faute de mieux.

en contraste con nuestra propia preferencia por los nombres. los lugares del espacio. una sobre-interpretación que. el nombre. 79). ni tampoco un relevamiento del plano pragmático. La semblanza whorfiana del pensamiento temporal de los Hopi se complementa con una observación respecto de que “la mayor parte de las palabras metafísicas del Hopi son verbos. y no nombres. el perfil. quien acababa de fallecer (Whorf 1971: 155-183). y que “[v]emos. Los relativistas. convierte perpetuamente nuestras proposiciones sobre las cosas en proposiciones sobre los acontecimientos” (1971: 78. un siglo más tarde. la corriente lingüística que más contribuiría a mantener el interés de los relativistas en torno de los nombres. los tipos de nieve…). pág. o una descripción del pensamiento del Otro que no sea monológica. etc. El problema con esta interpretación yace en que no todas las lenguas indoeuropeas o las lingüísticas desarrolladas en torno de ellas privilegian los nombres por encima de los verbos. los colores. pero lo único que el lector encuentra en sus textos es la interpretación suministrada por el estudioso. el etimólogo Yāska afirmará que el significado es inherente a la frase y que el sentido de las palabras se deriva de su uso en la oración (Matilal 1990). con su énfasis en el léxico antes que en la gramática. más abajo. difícilmente posea realidad psicológica y sea percibida conscientemente por el hablante (cf. de hecho. como ocurre en las lenguas indoeuropeas. Paradójicamente fue la vertiente sapiriana desarrollada en torno de la HRL. espectativas. Otro de los textos fundamentales en la elaboración de la forma más clásica de la HSW se encuentra en “The relation of habitual thought and behavior to language” de 1939.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] A esta caracterización le sigue una complicada descripción de formas verbales inceptivas. Por empezar. glorifican la Concepción del Mundo del Nativo o del Otro y exaltan el portento de la diversidad y del punto de vista emic. por ejemplo. ni siquiera rudimentaria. 131 y Black 1959: 230). con su preferencia por los verbos. se aseguraba que la categoría primaria son los verbos y que los sustantivos derivan etimológicamente de las acciones. o lo que éste dice que es la interpretación de alguien que no se sabe quién es sobre expresiones que se ignora en qué contextos ocurren y que no se sabe de dónde vienen. sin faltar necesariamente a la plausibilidad desde el punto de vista de la etimología. los parientes. […] El Hopi. la palabra y la visión genuina de sus informantes. pasivas.. escuchamos y obtenemos experiencia 74 . que en la medida en que intentan reflejar la concepción Hopi de las cosas acaso incurren en lo que Max Black llamará más tarde “la falacia del lingüista”. A lo que voy es a que no hay etnografía en la obra de Whorf. casi siempre impropiamente identificados con “palabras” (para las unidades de tiempo. o una autoría de veras reflexiva. los dedos. habrá que esperar hasta los estudios del universalista Ekkehart Malotki (1983) para que alguien se digne a documentar. los números. subjetivas. En la antigua lingüística india de Śākaṭāyana (del siglo VIII aC). o una cabal etnografía del habla o de la comunicación. en detrimento de los elementos del lenguaje de carácter más estructural. objetivas. aunque más no fuere. publicado en un volumen dedicado a la memoria de Edward Sapir. el ensayo lleva por epígrafe la frase de Sapir que dice que el “mundo real” está amplia e inconscientemente conformado según los hábitos lingüísticos del grupo.

dice. mientras que en el segundo se trata de estudiar el efecto de “categorías gramaticales a gran escala. está por cierto equivocada (1956 [1939]: 139). Consideremos sólo el Hopi y el Ute con lenguas que a nivel morfológico y léxico son tan similares como. la inflexión de una palabra. voces y otras formas verbales”. género y clasificaciones similares (animado. 159). 67). en el que queda de manifiesto su experiencia como trabajador en el área de seguros en general y seguros contra incendios en particular. En la segunda sección Whorf traza un detallado paralelismo del contraste entre la lengua Hopi y las lenguas que propone llamar S AE. inanimado. La primera argumentación del artículo alega que existe “un acuerdo general sobre la proposición de que a menudo un modelo aceptado de utilización de las palabras es anterior a ciertas líneas de pensamiento y formas de comportamiento” (1971 [1939]: 155). buscando demostrar (como reza el subtítulo de la sección) que el nombre de una situación es un factor que afecta al comportamiento. acrónimo de Standard Average European (p. etc. ‘sintético’ o ‘aislante’) (1956 [1939]: 138-139). espacio y materia de la misma forma mediante la experiencia a todos los hombres o están en parte condicionados por la estructura de lenguas en particular? ¿Existen afinidades susceptibles de ser trazables entre (a) normas culturales y conductuales y (b) patrones lingüísticos en gran escala? (Yo sería el último en pretender que existe algo tan definido como ‘una correlación’ entre cultura y lenguaje. digamos. a menos que el marco whorfiano sea por completo inconsistente (probabilidad que no aconsejaría descartar del todo) yo creo en cam- 75 . el inglés y el alemán. ‘cazador’. Whorf niega al menos en un par de ocasiones ( pero de manera un tanto confusa por la rara terminología) que exista una correlación entre el lenguaje y la cultura. A partir de estas premisas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] como lo hacemos. En la ejecución de ese contraste. Whorf subraya la diferencia del trabajo implicado en ambas secciones. 160).) tiempos. preguntándose si “una experiencia dada viene indicada por un morfema unitario. y especialmente entre rúbricas etnolingüísticas tales como ‘agrícola’. y otras lingüísticas tales como ‘flexivo’. principalmente porque los hábitos lingüísticos de nuestra comunidad nos predisponen hacia ciertas clases de interpretación” (ver más arriba. Escribe Whorf: ¿Están dados nuestros conceptos de tiempo. En la nota al pie que corresponde al párrafo se lee: Tenemos un montón de evidencia de que éste no es el caso. o una combinación sintáctica” ( p. En la primera desarrolla su famoso ejemplo de los carteles en la gasolinera. Dejando de lado la liviandad argumentativa que implica responder a dos preguntas con una sola respuesta que deja una de aquéllas sin contestar. en el sentido aceptado de la idea de correlación. pág. o entre el pensamiento y la conducta. tales como pluralidad. etc. diciendo que en el primer caso se ha analizado el impacto de simples palabras sueltas sobre el comportamiento. si se contrasta una lengua familiar con otra que no lo es tanto. Algunos autores (Beek 2006: 14) tratan de conciliar esta contradicción con sus más caros supuestos reinterpretando de un modo conveniente la palabra “correlación”. o la pobre redacción del razonamiento que sigue a “Consideremos…”. Este análisis se lleva adelante mucho mejor. Whorf desarrolla el cuerpo del artículo en dos secciones implícita pero claramente delimitadas. La idea de ‘correlación’ entre lengua y cultura.

Asentada su extraña posición. sino sik wi «una carne». La lengua no tiene necesidad de analogías sobre las que construir el concepto de existencia como una dualidad de concepto amorfo y forma. Se diría que los whorfianos creen que esta clase de distinciones fue inventada ex nihilo por el propio Whorf. pág. un balde de arena). nombres agregados y nombres individuales. ni «un plato de harina de maíz» sino M∂ mni. por otro lado. una copa de leche. pero en realidad no ha sido así. 163-164). En las lenguas SAE. Contradiciendo su propia concepción de “La lingüística como una ciencia exacta”. tanto “diez botellas” como “diez días”. En este contexto. por ejemplo. un hombre. en la argumentación whorfiana la negación de las correlaciones entre lengua y pensamiento se debe a una postura tan fuertemente sesgada hacia el particularismo que ella le inhibe la generalización de sus propios preceptos. y “diez” significa lo mismo en ambos casos. contraste que Whorf reproduce sin reconocer su carácter derivativo. según Whorf. «una (cantidad de) harina de maíz». en su estudio de los nombres en Papago (hoy Tohono O’odham). sino pa⋅ h∂ . ajenos a los nombres ( pp. la situación es diferente.23 En Hopi. una lengua Uto-Azteca. Boas 1911 b: 154. Sospecho que en esta convicción hay algo más que un eco de las ideas de Franz Boas y de la ideología conservadora de la Escuela de Baden (cf. en cambio. la whorfiana Madeleine Mathiot distinguirá más adelante tres clases de nombres: nombres masivos. sino k∂ ⋅ yi «un agua». no existen los plurales imaginarios. Llamo la atención sobre este hecho debido a que muchas de las contribuciones que pasan por ser whorfianas (comenzando por la misma HRL) se remontan en realidad a trabajos de autores precedentes. Whorf 1956: 220-232. En la lengua Hopi. junto a dos clases mixtas de nombres agregado-individuales y varias sub-clases (Mathiot 1962). Whorf llama la atención sobre el hecho de que en nuestras lenguas el plural y la cardinalidad se aplican tanto a objetos reales como a entidades más inaprensibles y abstractas. o entre lo universal y lo relativo. ni un «trozo de carne». quien poseía un agudo sentido de la relación entre lo particular y lo general. sucede como si a Whorf no le interesara tampoco la búsqueda de un principio de regularidad capaz de imponer alguna apariencia de orden (así fuere circunstancial) al azaroso caudal de un anecdotario desbordante (cf. un palo. A diferencia de lo que es el caso con Wilhelm von Humboldt. una colina) y los nombres masivos. 23 Malogrando lo que podría haber sido una distinción interesante. ver más arriba. el nombre indica por sí mismo un recipiente adecuado: No se dice un «vaso de agua». que no se indican mediante un artículo y que requieren que se especifique un recipiente o contenedor (un vaso de agua. Nuestra “longitud de tiempo” no es considerada como una longitud. existen dos clases de nombres que indican cosas físicas: los nombres individuales (un árbol. 76 . Whorf 1956 [1939]: 139). 52). sino como una relación entre dos acontecimientos. Cuando se trata de conceptos amorfos utiliza otros símbolos. Hasta donde pude averiguar tal parece que fue Otto Jespersen (1924: 198-201) quien introdujo el contraste entre nombres contables y nombres masivos. ni un «estanque de agua».Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] bio que la clave de la explicación de este aparente contrasentido finca en qué es lo que Whorf quiere decir cuando se refiere a “la gran escala”. Whorf procede a ejecutar un conjunto de contrastes entre la lengua Hopi y las lenguas SAE a propósito de las respectivas concepciones del número y el tiempo. en línea. Decimos.

autores de best sellers tales como Metáforas de la vida cotidiana (Lakoff y Johnson 1986 [1980]) o Mujeres. despacio». pesado. Malotki 1983. o sea tamaño. rápido. forma y movimiento. ya que son virtualmente los únicos medios lingüísticos disponibles. en idioma Hopi los términos que designan a las fases (como ‘verano’. Esta lista de metáforas podría hacerse interminable. sin embargo. corto. admitirían largamente haberse fundado en estas inspiraciones que en los textos originales de Whorf apenas se destacan como una observación colateral (cf. crecimiento. luz. “atrás en el tiempo”) para hacer referencia a posiciones o coordenadas temporales (pp. ‘mañana’. No hay una objetivación (como si fuera una ‘región’. mucho. etc. sino algo que se parece más bien a adverbios.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] En lo que al tiempo concierne. No soy yo quien lo dice. Lakoff y Johnson 1986: 36. posición. etc. enorme. despacio». mucho. La elaboración subsiguiente de Whorf. McWor- 77 . etcétera) no son nombres. aproximación. 168-169). En Hopi tampoco se utilizan metáforas espaciales (“adelante en el tiempo”.. whorfianos reconocidos y exitosos aunque no integrados dogmáticamente a la escuela. Lakoff y Johnson. venir. etc. Aunque luego Whorf. intenso. La carrera de importantes filósofos del lenguaje más tardíos como George Lakoff y Mark Johnson. de los verbos. ir. detener. tarde. pero indisimulable) y la diferencia taxativa entre la concepción Hopi del espacio y el tiempo y la filosofía desarrollada al respecto en las lenguas S AE. agudo». caer. y por tanto no existe base para una concepción informal que corresponda a nuestro ‘tiempo’ (p. se basa en gran medida en estas intuiciones imaginadas por Whorf en su soledad. una ‘magnitud’ o una ‘cantidad’) de la sensación subjetiva de duración. 18). Son una parte especial del lenguaje distinta de los nombres. Ambos subtextos se demostrarían discutible el primero y francamente inexacto el segundo (Voegelin y Voegelin 1957. forzado por la intención de trazar un contraste. aumentar. aumento. la intensidad con «grande. la tendencia con «más. e incluso de los adverbios en sentido estricto. sin grandes recursos académicos y con más de cuarenta años de anticipación. alto. como «pronto. tendencia» no son más que un puñado. bastante inadecuado para las necesidades (Whorf 1971 [1939]: 167-168). va adquiriendo textura dogmática a medida que pretende reforzar a través suyo dos subtextos fundamentales: la determinación en última instancia del pensamiento por el lenguaje (matizada de mil maneras. es difícil desestimar la originalidad y el filo de estas observaciones. Hopi Dictionary Project 1998. Lakoff 1987: cap. 165). sin embargo. número ( pluralidad). fuego y cosas peligrosas: Qué revelan nuestras categorías sobre nuestra mente ( Lakoff 1987). bajo. se vea llevado a negar la existencia en la lengua Hopi de metáforas espaciales para expresar el tiempo y esa negación haya demostrado ser errónea. rápido. mucho. Los términos no metafóricos existentes en este campo. Expresamos la duración con palabras tales como «largo. intensidades y tendencias y que las lenguas SAE y quizá muchos otros tipos de lenguas se caracterizan por expresarlas metafóricamente: Las metáforas [referidas al tiempo] son las que corresponden a extensión espacial. sin conocimientos cabales de un número suficiente de otras lenguas.. difícilmente las reconocemos como tales. 1977. Una observación interesante desarrollada por Whorf se refiere al hecho de que todas las lenguas necesitan expresar duraciones. Gipper 1972.

por cierto. 242 y ss. Everett 2005 y más adelante. el hecho es que él corona uno de sus textos más creativos y todavía hoy interesantes con observaciones de marcado determinismo: ¿Qué apareció primero: los modelos del lenguaje o las normas culturales? Básicamente. pág. influyéndose constante y mutuamente. Pero en este emparentamiento. No dependen tanto de UN SISTEMA incluido en la gramática (por ejemplo tiempo. o nombres) como de las formas de analizar e informar la experiencia que ha quedado fijada en el lenguaje como «forma de hablar» integrada y que cruza las clasificaciones gramaticales típicas (1971 [1939]: 180-181) Una vez eliminado el texto circunstancial que los separa hay una contradicción no precisamente leve. paradójicamente. Cuando SISTEMA aparece escrito en mayúsculas. es cuando Whorf menos relieve le otorga. Por más que haya mucho material para discutir las ideas de Whorf en éste y otros textos ( y yo las he discutido por décadas) una cosa es cierta: pese a que sus referencias a la cultura carecen de fundamentación etnográfica.). sino que dependen de la naturaleza del lenguaje o de las lenguas a través de las cuales se han desarrollado. en la importancia que Whorf concede a la idea de sistema como factor crucial en el primero y en el segundo párrafo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ther 2008a). Cualquiera sea el valor que las variadas lecturas ulteriores o contemporáneas hayan asignado a los elementos de juicio aducidos por Whorf. ambos aspectos crecieron juntos. La diferencia de calidad. su talla intelectual: habiendo trabajado con antropólogos en la cuna misma de la antropología profesional norteamericana. si cabe. pero sólo muy lentamente. Los grandes esquemas sistemáticos pueden cambiar hacia algo realmente nuevo. de un diseño investigativo robusto y de un desarrollo discursivo en profundidad. con el desarrollo de los canales. Algunos autores han elaborado el inventario y sistematizado los rasgos comunes de las lenguas 78 . Y esto es así porque la lengua es un sistema y no un simple ensamblaje de normas. ej. mientras que en comparación otras innovaciones culturales se hacen con una gran rapidez. El tratamiento del ensayo no estaría completo si no dedicara un breve párrafo a la categorización de las lenguas SAE. favorece netamente a Whorf y engrandece. de la forma más autocrática. al menos en términos relativos. No hay un listado completo de estas lenguas y sus características estructurales hay que inferirlas de párrafos dispersos aquí y de allá. pero en principio comprenderían todas las lenguas europeas “con la posible (aunque dudosa) excepción del balto-eslavo y de las no-indoeuropeas” (Whorf 1956: 200). la naturaleza del lenguaje es el factor que limita la libre plasticidad y se muestra inflexible. Whorf conocía el arte de llevar adelante una comparación cualitativa sin caer en el subrayado de desigualdades. la primera cuestión que planteamos al comenzar el artículo […] queda contestada así: los conceptos de «tiempo» y «materia» no vienen dados sustancialmente en la misma forma por la experiencia. los relativistas epigonales (enclaustrados en una sola y tenebrosa modalidad de inferencia estadística) siguen ignorando hasta la fecha cómo es que dicha operación se lleva a cabo. hay una diferencia abismal entre el tratamiento whorfiano del asunto y el que los relativistas contemporáneos desplegarán sesenta o setenta años después con todos los recursos a su favor (ver p. […] Resumiendo así la cuestión. por si no queda claro. de aparato erudito.

[…] 24 Véase http://en.org/wiki/Klingon_language. En un espacio digital en el que unas cuantas lenguas ficticias (como el Klingon)24 han sido desciptas más exhaustiva y rigurosamente que algunas lenguas reales. ambos elementos son periféricos respecto de la idea matriz que gobierna la estructura del ensayo y que se refiere. el fundador de la Interlingua. Le plus efficace maniera de formular iste conception ha essite. y aunque Whorf detestaba en principio la sola idea de una lengua artificial. Super iste base interlingua se presenta como le producto del effortio de extraher ab le varie dialectos le standard inherente in illos omnes e de effectuar iste extraction sin ulle addition o violation subjective (Gode 1959). documentaba en el Manifiesto de la nueva lengua la inspiración que él recibió del pensamiento whorfiano. el Lojban del Logical Language Group. Nada mejor que reproducir ese párrafo del Manifiesto en Interlingua misma: Il es generalmente cognoscite. ya estén presentes o no como parte del procedimiento las matemáticas o cualquier otra clase de simbolismo especializado. el Láadan de Suzette Haden Elgin.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] SAE. 79 . al carácter determinante del lenguaje: Allí donde en los asuntos humanos se llega a un acuerdo o asentimiento. ha essite describite in varie locos in varie terminos. in qual senso interlingua ha le ambition de funger como lingua commun del communitate lingual del occidente. muchos autores sostienen (aunque no en base a pruebas categóricas) que otras lenguas más. en él se desliza la sugerencia de que la lengua Hopi habría sido quizá más apropiada para expresar teorías que requieren concepciones del tiempo y el espacio diferentes a las que articulan las lenguas SAE. Secundo Whorf le linguas europee es pauco plus que dialectos de un standard commun que es representate per illos omnes. Es un texto fundamental por dos razones: en primer lugar. Le Guin]. ESTE ACUERDO SE CONSIGUE MEDIANTE PROCESOS LINGÜÍSTICOS Y NO DE OTRA FORMA. la Newspeak de George Orwell. una vez más. Alexander Gode [1906-1970]. Le notion que interlingua es un realitate historic. mezclada con otros ejemplos más o menos anecdóticos. la Interlingua no es sino una de las muchas lenguas artificiales de las que se dice que la HSW les prestó inspiración. el Ithkuil de John Quijada. usque nunc. e non debe esser explicate in detalio in iste contexto. Por importantes que hayan llegado a ser. (como el Babel-17 de Samuel R. Inesperadamente.wikipedia. Nada mejor entonces que esta rara derivación del pensamiento whorfiano para documentar los extremos contradictorios de valoración a los que sus palabras pueden dar lugar. Visitado en noviembre de 2012. en él aparece. la luego famosa afirmación de que los esquimales poseen un cierto número de palabras para la nieve mientras que nosotros [sic] poseemos una sola. Otro texto whorfiano que es relevante para la comprensión de su concepción de la HRL es “Ciencia y Lingüística” publicado en 1940. La visión que Whorf tenía de las lenguas SAE no era precisamente apreciativa. el Loglan de James Cooke Brown. A fin de cuentas. el Toki Pona de Sonja Elen Kisa y otras muchas) se fundan en ideas whorfianas. le tentativa de identificar interlingua con lo que le philologo american Benjamin Lee Whorf ha appellate le europeo medie standard (Standard Average European). Delany. un entitate latente que require nulle construction sed solmente un visualisation. reales o imaginarias. el Pravic de la hija de Alfred Kroeber [Ursula K. en segundo orden.

Luego de plasmar estas observaciones que implican un cierto retroceso en relación con las ideas saussureanas de arbitrariedad y de privilegiar concepciones que remiten a conceptos decimonónicos de acuerdo y convencionalidad. […] La lengua Hopi posee un nombre que abarca toda cosa o ser que vuela. Muchos años más tarde quedará en evidencia la infinita problematicidad que desencadena tratar en los mismos términos casos que se originan en la experiencia personal con la lengua Hopi y otros que provienen de estudios de los cuales ni siquiera se proporcionan las referencias bibliográficas relevantes. nube de humo. etc. desde muy poco a mucho. la organizamos en conceptos. y no siente ninguna dificultad en hacerlo así. no es simplemente un instrumento que reproduce las ideas. por el contrario. llama. la situación decide cualquier posible confusión entre los miembros tan diversos de una amplia clase lingüística. Para un esquimal sería casi inconcebible esta palabra que lo incluye todo. pulsación». Utilizamos la misma palabra para la nieve que cae. sobreviene el momento en que como parte de la ilustración de lo que hoy llamaríamos más serenamente la arbitrariedad del signo lingüístico Whorf subraya las diferencias de organización gramatical de las distintas lenguas: En la lengua Hopi son verbos «ola. y adscribimos significados. avión y aviador mediante la misma palabra. que es analíticamente muy grosera y que carece de sentido en la descripción de una lengua polisintética). 241). Nosotros dividimos la naturaleza. el mundo es presentado en un flujo caleidoscópico de impresiones que tiene que ser organizado por nuestras mentes –y esto significa que tiene que ser organizado en nuestras mentes por los sistemas lingüísticos. También se revelará problemático hablar de “palabras” (un concepto que no es una expresión técnica. […] De este modo. sino que forma parte de una gramática particular y difiere. son algo diferente desde el punto de vista sensitivo y operacional. un acuerdo que se mantiene a través de la comunidad que habla nuestra lengua y que está codificado en los modelos de nuestro lenguaje. La formulación de las ideas no es un proceso independiente. el programa y guía de la actividad mental del individuo que es utilizado para el análisis de sus impresiones y para la síntesis de todo el almacenamiento mental con el que trabaja.. cualquiera sea la situación. estrictamente racional en el antiguo sentido. sino que es más bien en sí mismo el verdadero formador de las ideas. que se hable de “esquimales” (que no es un grupo étnico que hable una sola lengua) y que se pre- 80 . Naturalmente. utiliza clases diferentes de palabras para ellas. el diría que la nieve que cae. Naturalmente este acuerdo es implícito y no queda expresado. la nieve que está en el suelo. la gramática) de cada lengua. Diseccionamos la naturaleza siguiendo líneas que nos vienen indicadas por nuestras lenguas nativas. principalmente porque hemos llegado al acuerdo de hacerlo así. PERO SUS TÉRMINOS SON ABSOLUTAMENTE OBLIGATORIOS. No encontramos allí las categorías y tipos que aislamos del mundo de los fenómenos porque cada observador las tenga delante de sí mismo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] […] [E]l sistema lingüístico de fondo de experiencia (en otras palabras. entre las diferentes gramáticas. el Hopi llama insecto. así como para otras clases de nieve (1971 [1940]: 244-245). pero lo mismo le parecería al esquimal nuestra clase «nieve». que son cosas diferentes con las que porfiar. la nieve que está en el suelo y la nieve endurecida como hielo. […] Esta clase nos parece demasiado grande e inclusiva. los acontecimientos de una duración necesariamente breves no pueden ser más que verbos. meteoro. con la excepción de los pájaros. no podemos hablar sin adscribirnos a la organización y clasificación de información que determina el acuerdo (1971 [1940]: 240.

25 Escribe Whorf: ¡Puede incluso que no exista lo que concebimos como Lenguaje (con L mayúscula)! La exposición de que “el pensamiento es una cuestión de LENGUAJE” es una generalización incorrecta de la idea. Cuesta creer que en estos desarrollos recientes que todo el mundo lee como entrañablemente “whorfianos” no se haya hecho ninguna referencia escrita a nuestro autor (véase más abajo. primero. 183 y ss. Aunque no creo que valga la pena abrir una polémica a este respecto. ha habido quien encuentra algún aire de familia entre la idea whorfiana y el dictum lacaniano que establece que el inconsciente está estructurado como un lenguaje (Lacan 1966). pág. pág. Las lenguas no solamente difieren en la forma de construir sus oraciones. mal fundada y anacrónica en la década de 1940: La segmentación de la naturaleza es un aspecto de la gramática. se llega a una frase a la que muchos whorfianos no han prestado casi atención pero que preanuncia los desarrollos contemporáneos relativos al llamado “Mito de los universales lingüísticos” (Evans y Levinson 2009a).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] suponga que existe (en forma recursivamente contradictoria con las propias ideas que se van desenvolviendo) algo así como una “nieve” distintiva y objetivamente dada “cualquiera sea la situación”. sino también en cómo separan la naturaleza para asegurarse los elementos a colocar en tales oraciones (1971: 270-271). y se trata de un aspecto que hasta ahora ha sido poco estudiado por los gramáticos. publicado en Technological Review en 1941. Después de unos preliminares en que Whorf especula (con el apoyo de los inevitables dibujos y de las insólitas traducciones palabra por palabra) sobre la distinta forma en que se conciben las cosas dependiendo de la lengua. 81 . 9. aun que sí bastante diferente a lo que nosotros llamamos ahora “mental” (1971: 270). gr Evans y Levinson 2009 a). más correctamente expresada de que “el pensamiento es una cuestión de lenguas diversas”. cap. considero que ni la mente whorfiana ni el inconsciente lacaniano aparecen cabalmente estructurados como lenguajes –respectivamente– en la obra de Whorf o de Lacan. esencialistas y avejentados de esta concepción son. sino por algo mejor –llamado “sublingüístico” o “superlingüístico” – y no desigual por completo. lo aseguro. Las diferentes lenguas son el verdadero fenómeno y puede que no deban ser generalizadas con una idea universal tal como “Lenguaje”.). que la tarea de recortar la naturaleza [sic] cae sobre los hombros de la gramática. y no precisamente porque la naturaleza esté segmentada exactamente de la forma en que nosotros la dividimos. Cortamos y organizamos la riada y flujo de acontecimientos como lo hacemos principalmente porque a través de nuestras lenguas maternas formamos parte de un “acuerdo” para continuar haciéndolo así. Valdrá la pena. Whorf proporciona contundentes pruebas de estar sosteniendo una concepción del lenguaje que no sólo no ha superado la prueba del tiempo sino que ya era filosóficamente pobre. 304). Luego de este párrafo sorprendente y premonitorio de los excesos a los que llegará la HRL en la actualidad sin siquiera mencionar a Whorf (v. que dediquemos a estos aparentes detalles un capítulo específico (cf. segundo. El último artículo whorfiano que contiene proposiciones de interés de cara a la HRL es “Lengua y lógica”. y al mismo tiempo que afirma que distintas lenguas segmentan la naturaleza de manera diferente. Los tres elementos de juicio más llamativos y a la vez curiosos. la idea de que existe un “acuerdo” entre no se 25 Salvando las diferencias.

diversos autores le atribuyen ideas muy variadas y contrapuestas a propósito de las relaciones entre lenguaje. no hubiera sido él mismo tan fervientemente whorfiano. sobre la imprecisión radical de las ideas whorfianas a propósito del pensamiento. es seguro que se habría hecho un festín. pensamiento. […] [Whorf] se refiere a ciertas ideas diciendo que son más racionales. el carácter apremiante de un estilo demasiado sentencioso y atiborrado de anáforas logra fatigar a los lectores mejor predispuestos y no acaba de aportar el esclarecimiento que el autor nos había prometido. Si bien argumentativamente Lucy ha dado sin duda con un buen punto. finalmente. A esto se agrega el hecho de que el sentido que cada quien le asigna a cada uno de dichos términos ya ha dejado de ser. que parecerían ser los factores primordiales que están en juego. con seguridad. o mejor todavía. queriendo decir que utilizan discriminaciones de realidad que están más cerca de los «hechos naturales». esto es. pues en apariencia es sólo de ella que se puede hablar. ilustra al mismo tiempo las perplejidades de una escritura whorfiana en particular y las arbitrariedades de la lectura epigonal más característica: Whorf a veces se refiere a que el pensamiento es influenciado por el lenguaje cuando él sólo se quiere referir a la importancia del significado lingüístico o de la configuración lingüística [ patternment] y al acuerdo sobre el tema [subject matter] en la formación de nuestras categorías de pensamiento. ante esta apoteosis de pedagogismo antropomórfico me viene a la mente un cónclave de funcionarios egipcios preguntándose algo así como “¿qué nombre les parece que le pongamos al vidrio?”. el posmoderno autor de La Filosofía y el Espejo de la Naturaleza. el acólito siempre tendrá a mano (como en la exégesis bíblica) una formulación más benigna e igual de representativa capaz de compensarla. fallecido un año antes que este texto póstumo se escribiera. cultura incluida. John Lucy. Con un grano de sal. Si Richard Rorty (1979). que Sapir. nunca habría avalado la publicación de semejante documento. o quizá no pudiendo llamar vidrio al vidrio porque el objeto cultural a nombrar no forma parte de una naturaleza segmentable. una concepción del lenguaje como el catálogo nomenclatorio surgido de esos acuerdos. Ni duda me cabe. No importa cuan determinista o excesiva sea una expresión whorfiana. imparcial y detallado de su obra. y tercero. que sólo sobreviven como contenidos lingüísticos denotativos. me ha parecido de interés reproducir la opinión de un relativista contemporáneo. Seleccionando uno u otro párrafo. el que Whorf le atribuía. que están relativamente no influenciadas por el lenguaje o con una influencia del lenguaje que sólo es evidente mediante la compara- 82 . la psicología y la lógica. Si bien el registro cuidadoso de las cambiantes concepciones de Whorf a propósito de cada dominio está todavía por escribirse. En la confusión han desaparecido nada menos que la cultura y el contexto. tratando de alcanzar un acuerdo de tercerización para que la gramática se haga cargo de la tarea. cultura y realidad. y también viceversa. Este breve párrafo. En el momento de concluir la presentación inicial de las ideas de Whorf en este libro advertimos que no existe una biografía o un análisis sólido. elocuente como pocos. y al igual que en los años de William Dwight Whitney.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] sabe quiénes (pero que nos involucra) para asegurarse de poner nombres a las cosas de modo tal que los hablantes ulteriores de nuestra lengua puedan seguir hablando de la naturaleza.

[…] Y él se refiere a la lógica cuando en realidad quiere referirse a problemas engendrados por diferentes premisas o postulados subyacentes a la lógica o discriminaciones acerca de lo que constituye un objeto en lógica. Mezclados como están aquí sentido y referencia. La mejor de las críticas generales de la obra de Whorf es. Dado que muchas de las obras de Whorf se publicaron en revistas tales como Technology Review (editada por alumnos de pregrado del MIT sin mucha intervención de comités supervisados por adultos) o en The Theosophist. órgano del oscurantismo. Más adelante (cf. Su apego a las teorías de Carl Jung. como si el peer reviewing (que medio siglo más tarde avaló las teorías etnocéntricas de Alfred Bloom y en nues83 . la originalidad. la del filósofo Hugo Bedau [1926-2012] de la Universidad de Princeton. Aunque la imagen de Whorf como un gran incomprendido es sin duda una exageración. la transgresión y la descontractura como valores positivos. 129) examinaré algunas de sus observaciones más agudas. pero siempre en un contexto en el que está enfatizando la importancia de los contenidos culturales y lingüísticos en el pensamiento (Lucy 1992a: 43). la incierta posición institucional de Whorf ha servido también para que sus adversarios la usen como indicador de su posible incompetencia. publicada como reacción inmediata frente a la edición canónica de los textos whorfianos por John Carroll (Bedau 1957). Un comentarista [Kay González Vilbazo] no tiene empacho en decir que “Whorf schreibt unklar und verworren” (“Whorf escribe de manera confusa y embrollada”) (Duval 2001: 33. no siempre es fácil entender qué es lo que pretende expresar este neo-whorfiano que siempre está seguro de saber (por razones que nunca quedan claras) qué es lo que Whorf quiere decir cuando en realidad dice otra cosa. pág. por desdicha. el campo de la crítica negativa está poblado de estudiosos que no siempre se valen de buenas razones y que se fundan en las habladurías que circulan sobre Whorf como persona para evaluar las ideas que él propone. por lejos. las de John Lucy o Lera Boroditsky en primer lugar.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ción lingüística. no hizo escuela. tensa y enredada de los whorfianos tardíos. n. […] En unas pocas ocasiones Whorf se refiere concretamente a procesos de pensamiento. Pero Bedau. Casi ninguno de los lingüistas y antropólogos que adoptaron posturas anti-whorfianas ha tenido la paciencia necesaria para examinar las ideas de Whorf en el contexto de su época y teniendo en cuenta el estado de las disciplinas en aquel entonces. Incluso para partidarios acérrimos como Roch Duval de la Universidad de Montréal la escritura de Whorf es difícil de justificar en el plano científico: La laxitud del vocabulario y de las formulaciones de Whorf cooperan con la dificultad de comprender el tenor de su teoría que es de hecho una especie de pidgin. Pero tampoco los contrincantes de Whorf contemporáneos a nosotros le han hecho justicia. Por más que en antropología se celebren de la boca para afuera el anti-academicismo. su devoción por la práctica del Zen y su simpatía hacia el movimiento teosófico no son seguramente del todo extraños al carácter sibilino de los escritos teóricos. 21) El lector se preguntará qué queda entonces para la escritura medrosa. Stephen Murray (1994: 192) ha aprovechado para deslizar la insinuación de que esas revistas “no son precisamente publicaciones científicas con referato”.

62-63). Connecticut. Wardy 2000: 19. Ver http://drs. Algeo 2001. autora de una muchedumbre de libros y artículos sobre el aura. Serie 1. eso podría probar la posibilidad de una Atlántida. De acuerdo con [H. y frecuentó el círculo de Fritz Kunz [1888-1972].edu. instó a su hijo a explorar los jeroglíficos mayas creyendo que en ellos se hallaba la clave de la presencia de Atlantes en el Nuevo Mundo. fue miembro de la Sociedad Teosófica propiamente dicha en Hartford. G. Kunz se mantuvo siempre en la periferia de los círculos áulicos de la teosofía. En cuanto a Alfred Bloom y sus especulaciones relativistas (que también revisaremos más tarde) es penoso que hayan sido los eruditos de la sinología y no los antropólogos-lingüistas los que manifestaron encontrarlas incursas en racismo (cf.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tros días habilitó la edición de un espantoso libelo discriminatorio en la revista insignia de nuestra profesión) fuese garantía de alto valor intelectual. Hutton y Joseph 1996.yale. Capra 1972. los ángeles y los espíritus de la naturaleza y buena amiga de Whorf y de Charles Webster Leadbeater [1854-1934]. promotor entusiasta de la masturbación infantil insistentemente acusado de pedofilia e historiador de la Atlántida. con tu familiaridad con los caracteres fonéticos Mayas. La carta que le envió pidiéndole que investigara eso se encuentra disponible para los estudiosos en la Biblioteca de la Universidad de Yale donde pude leerla en fotocopia y transcribirla a mano:27 Al trabajar con estas diapositivas [que te envío] me ha sorprendido fuertemente la aparente similitud entre estos glifos Mayas. 93. Harry Church Whorf [1873-1934]. no tienen noticia de lo hondo que caló la teosofía en el pensamiento de Whorf. pp. a cuyo conocimiento profundo dijo haber llegado merced a la clarividencia astral. 27 Benjamin Lee Whorf Papers. 242 y ss. Igual que Madame Helena Petrovna Blavatsky (la fundadora de la Teosofía) Whorf creía que América había sido poblada por una “cuarta raza” salida –precisamente– de la Atlántida. 26 Véase más adelante el capítulo sobre Dan Everett (2005) y los Pirahã. 84 . […] He estado pensando que si tú. sanadora por imposición de manos.library. Carta fechada 2 de diciembre de 1933. teósofo también. Correspondencia. Él era por cierto un teósofo convencido que llevaba a su familia a los campamentos teosóficos de verano cada vez que asomaba la posibilidad. 100). con quien Whorf lanzó en sus últimos años una revista teosófica llamada Main Currents in Modern Thought (Lee 1996: 21-22. 25-29. con sus líneas exteriores circulares o elípticas. El padre de Benjamin Lee. cuadros 343-344. y las así llamadas piedras pintadas de la remota cultura Aziliense. la personalidad de las piedras.26 Pero esa es apenas la punta del iceberg: muchos de mis colegas lingüistas y antropólogos. las hadas. presidenta de la Asociación Teosófica Americana. los Azilienses (llamados así por la cueva de Mas d’Azil en la península Ibérica donde primero se encontraron tales reliquias) ocuparon el sudoeste de Europa hacia comienzos de la era Neolítica. relativistas o de los otros. pudieras hallar una semejanza real en las piedras Azilienses. Joseph 2002: 91. Rollo de Microfilm 1.] Wells en “Outline of History”. bien conocido éste como orientalista. o por lo menos una migración a través del Atlántico hacia América. pero ha pasado a la historia por haber sido amigo íntimo del genial Ananda Coomaraswamy y esposo de Dora Van Gelder [1904-1999].

de imaginar una conciliación entre la ciencia y la mística y de concebir valores escondidos en la lengua le llegó a Whorf por ese lado (Hutton 2005.000. hiperbóreos. vol. p. los Cuartos Hombres. Los Indios y los Mongoloides Asiáticos a los que ellos en cierto modo se asemejan son sobrevivientes diferenciados y un poco mezclados de la cuarta gran raza.. Sin embargo. y viene de un solo progenitor. y la distribución actual de los protomongoloides. que ahora varían del marrón oscuro. La evolución de las razas es un asunto muy lento. el texto en cuestión se ha titulado misteriosamente “La América Antigua y la evolución de la Raza Futura” y en él se pronuncian frases como éstas: En este punto algunos de ustedes se preguntarán dónde entra la Atlántida en esta historia. 28 85 . en línea).000 años y ocupó miles de años de ese período.28 Tanto el estudioso y crítico de la lingüística nazi Christopher Hutton como su colega John Joseph suponen que el impacto de la teosofía en las teorías whorfianas es más que tangible y sospechan que la idea de profundizar en la cultura Maya. es toda de uno y el mismo stock. Escribía Helena Blavatsky: “Las razas Âryas. tortuoso y superpoblado de jerga sánskrita parvularia culmina con esta frase asombrosa en la que Whorf relativiza y decreta ilusoria la lógica que él mismo implementa todo el tiempo. sobre una crítica neonazi y darwinista social al relativismo antropológico y al boasianismo (por las razones equivocadas) véase The Culture of Critique de Kevin McDonald (2002: cap. 2: “The Boasian School of Anthropology and the Decline of Darwinism in the Social Sciences”. escritos inéditos. 2. Joseph 1996). “La Trinidad Universal en la Unidad” y “Por qué he descartado la evolución”. y la marea alta de la cuarta clase de hombres sobrevino hace unos 40. en la época del hundimiento de los últimos remanentes del gran continente de la Atlántida” (La Doctrina Secreta [1888]. pasando por el rojo-marrón-amarillo. casi nadie parece haber prestado atención al hecho de que la compilación magna de artículos whorfianos. publicado en su origen en la revista Theosophist. [. rollo de microfilm 3. por ejemplo. Hutton y Joseph 1998. abiertamente despreciativo de la ciencia ortodoxa.. en línea). un panfleto execrable al que la antropología debería confrontar con la firmeza que el asunto reclama.] de quien se dice que ha vivido hace unos 18. 249. y también 850. Ibidem. casi negro. pero desearía que tú lo investigaras un poco… En cuanto a las impresentables ideas de Whorf (hijo) sobre los Atlantes. “Lenguaje. […] Esta es la antigua enseñanza de la Ciencia Oculta. No ha sido confirmada aun por la ciencia moderna. atlantes.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Me temo que esto no es más que un sueño salvaje. la Quinta Raza Raíz. Este ensayo vacilante. 2004). hasta el color crema más blanco. pensamiento y realidad (Whorf 1956) culmina con un artículo teosófico. cuadros 555-577. tal como lo representa la Teosofía.000 años atrás. Lenguaje. un continente o una isla bastante grande en el Océano Atlántico que desde hace mucho permanece sumergida. es a grandes rasgos coincidente con este esquema. y se dice que ha tenido lugar principalmente en la Atlántida. mente y realidad”. Sobre la inspiración que la teosofía ofreció al esoterismo nazi (confusión entre lengua y raza. nada se sabe en la ciencia que la contravenga directamente. ellas aparecen al menos en un documento almacenado en las cercanías de otros que se llaman “Preguntas sin respuestas de Tiempos Antiguos”. Reflejando vivamente la influencia de Charles Leadbeater. 1992. símbolo de la svastika y arianismo incluidos) véase Rodrick-Clarke (1985. en este razonamiento inclusive: Serie 2.000 años. A todo esto.

que como tales carecen de “sustantivos”.). Persia. imponiendo un sujeto. un número y un tiempo incluso cuando lógicamente no de- 86 . el sinólogo galés Angus Charles Graham [1919-1991] sostiene que es el chino clásico ( y no una lengua SAE) el idioma que mejor armoniza con la notación de la lógica simbólica. pero por más simpatía que nos despierte la figura de Whorf. Más todavía. manas. aunque quizá más cercana a la lógica simbólica que cualquier otra lengua. etc. es acaso el paradigma culminante de la familia lingüística que él deplora. casi siempre impropiamente escritos e inconsistentemente declinados (arūpa. maya. necesidades de fuerza. necesidades de sustancias. ya que todavía no se ha liberado de las ilusorias necesidades de la lógica común que sólo son necesidades en la base de los modelos gramaticales utilizados por la gramática aria occidental. Estas ideas no pueden sostenerse ni siquiera en base a las premisas teosóficas que las alientan. para colmo de males. la cual fue diseñada precisamente debido a la discordancia entre las estructuras básicas de la inferencia y las gramáticas europeas de la lengua natural: El chino clásico. que sólo son necesidades de sustantivos en ciertas posiciones de la oración. posee una bella estructura lógica. como bien se sabe. tomará en consideración los principios lingüísticos y se liberará a sí misma de estas necesidades lingüísticas ilusorias.. Si la ciencia sobrevive a la amenazadora oscuridad. Cajori 1993. O bien Whorf ocultaba piadosamente a sus amigos teósofos que el sánskrito que ellos tenían en tan alta estima era el idioma ancestro de las lenguas SAE. Chrisomalis 2010. mantenidas durante demasiado tiempo como la sustancia de la Razón misma (Whorf 1956: 269-270. o bien él mismo poseía apenas un conocimiento rudimentario del asunto. el idioma que posee una estructura posicional más parecida a la del inglés y la matriz de origen. el Islām) y que han sido articulados expresamente para liberar los sistemas lógicos de las “necesidades” y “oscuridades amenazadoras” que se manifiestan no sólo en “la gramática aria occidental” sino en buena parte de las lenguas “naturales” cuando de formalizar la inferencia se trata. matemáticas o algebraicas abstractas. En la época de Whorf se desconocía mayormente todo cuanto se refiriera a los aspectos cognitivos y formales que rigen la historia inherentemente multicultural de las notaciones lógicas y matemáticas (cf. “verbos” y “atributos”. ya que. que solamente son necesidades para los verbos en ciertas otras posiciones. atracciones. las vaguedades dichas al pasar y las consignas esotéricas que dominan las teorías whorfianas a este respecto. Pero la lógica como disciplina se desarrollaría sólo una vez que se ha ganado conciencia de lo que es pensar ilógicamente. en su examen (inspirado en Whorf) sobre las relaciones entre la lengua y la filosofía china. Dichas simbologías se originan en elementos que provienen de una constelación de culturas ( India. etc. por añadidura. que las ciencias formales contemporáneas se basan mayormente en lógicas simbólicas. el sánskrito del cual Whorf toma todos sus conceptos trascendentales. Maddox 2002. आय ] que él utiliza peyorativamente para denostar a las SAE.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] [L]a ciencia no puede comprender la lógica trascendental de este estado de cosas. de la misma palabra ‘aria’ [ ārya. etc. Holme 2010). China. mantram. nāma-rūpa. con sus palabras invariantes organizadas sólo por la sintaxis. 1971: 301). ¿Acaso es posible que las lenguas indoeuropeas (que aprisionan el pensamiento en una camisa de fuerza. ciertamente deformada por la lengua. No hay que andar leyendo mucho para darse cuenta. Grecia. hoy en día es mucho lo que se ha esclarecido y ya no es posible conformarse con los errores de hecho.

al extremo que si deseamos expresar verbalmente la interpretación de cada cláusula debemos leerlas “al revés”: de derecha a izquierda. por el contrario. Por razones como éstas. Pinker 2000: 63). por extremo que haya llegado a ser.29 Dado que Whorf escribió al menos una carta flagrantemente creacionista (“Purpose versus evolution”) sosteniendo la existencia de “una Providencia sabia que ha creado con propósito” (1925a: 89). En los archivos whorfianos de Yale la única mención a este capítulo de la historia procede de una tarjeta postal que le envió a Whorf el lingüista Reinhold E. Aunque los deslizamientos hacia lo fantástico y lo fraudulento en la escritura de Whorf (que provocaran el escozor justificable de no pocos lingüistas de primera magnitud) impliquen un golpe muy duro a la autoimagen whorfiana y arrojen dudas sobre la hondura de los preciosismos metodológicos de muchos fundamentalistas epigonales del relativismo. gr. no todos los lenguajes y simbolismos lógicos se aferran a (o están constreñidos por) secuencias sintácticas y asociaciones in absentia similares a las del habla natural en general o a las que prevalecen en las lenguas SAE en particular. Mi convicción es que tanto en el trabajo científico o en la creación artística no prevalece nada que se parezca a una ley de Gresham o a lo que podríamos llamar el principio de la manzana podrida. No he podido localizar la respuesta de Whorf. Falk y Joseph 1996: 217. de la conclusión a las premisas. modales. Yale University Library. 183) se advertirá también que la notación polaca asociada a este cálculo invierte el orden sintáctico dominante. De acuerdo con Stephen Murray (1994: 196). doxásticas y afines. Whorf Papers. canjeando habladurías. rollo de microfilm 1. escribiendo libros.30 Hay además ideas que son mucho peores que las meramente mediocres. En tal sentido y a diferencia de lo que fue el caso en el relativismo europeo. yo mismo he estado en el filo de caer en esas tentaciones del discurso academicista alguna que otra vez. ni ratificar si la respuesta efectivamente existió. No es el único que lo ha hecho. Einar Haugen (1973) –respetado lingüista norteamericano y pionero de la sociolingüística– cuestionaba a Whorf pretextando la insuficiencia de sus “credenciales científicas”. en este libro no avalaré que aquella tesitura discursiva determine el conjunto de los juicios de valor. triviales o vacías. las malas ideas ( y Whorf fue pródigo en ellas) no siempre neutralizan o contaminan a las que son dignas de consideración. cuadros 1196 y 1197). Hutton y Joseph 1998. de un tiempo a esta parte los creacionistas científicos reclaman a Whorf como uno de los suyos o directamente como un precursor de la idea de diseño inteligente (Bergman 2011). ni determinar si Whorf realmente pensaba que esas ideas eran tan espléndidas como aseguraba Saleski. 87 . las reseñas biográficas que señalan primero que Whorf era un aficionado o un místico y luego insinúan que hay que tener esto en cuenta para comprender sus limitaciones se han consolidado como un género literario establecido (v. deónticas. impartiendo clases o pronunciando conferencias. 30 29 Tal parece que Whorf nunca tomó contacto con la literatura nazi neohumboldtiana publicada en Alemania en la década de 1930 que hemos revisado en el capítulo anterior. L. Si se observan las cláusulas de cálculo de predicados del primer orden que he ilustrado más adelante ( pág. Joseph 2002: 101. dista mucho de haber alimentado alegaciones racistas o etnocéntricas como las que se permitieron Aparte de algunos sistemas impregnados de una fuerte semanticidad tales como los de las lógicas temporales. el innegable oscurantismo de Whorf. Cuanto más estándar es una lógica más tenue es su semántica y menos “lingüística” se presenta su configuración. B. Saleski el 21 de noviembre de 1940 y en la que preguntaba: “¿Conoces a Leo Weisgerber? Tiene un montón de buenas ideas” (cf.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] bería haber ninguno) nos recuerden a través de su propia irracionalidad lo que la lógica es? (Graham 1989: 403).

Y cualquiera haya sido la cifra de sus pensamientos ineptos. me parece más bien ahora que (sin perjuicio de interrogar también los contextos y de poner bajo sospecha las connotaciones que sea menester) las ideas científicas merecen ser juzgadas una por una. místicas. sus intuiciones iluminadoras fueron legión. o que no supo marcar la diferencia política entre su lectura de la teosofía y la que alimentó al arianismo emergente.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] rubricar otros estudiosos académicamente más disciplinados. o que Whorf promovió concepciones del mundo anti-evolucionistas. En último análisis. o que muchos otros precursores o discípulos relativistas se han inclinado o todavía se inclinan hacia posturas ideológicamente abominables. new age o lo que fuere. y por más que resulte trivialmente fácil comprobar que las obras inéditas de Whorf permanecen sin publicar por ser intrínsecamente impublicables. creacionistas. 88 . teosóficas. tanto por las cualidades que contengan en sí mismas como por las búsquedas más o menos fructuosas que puedan inspirar.

Años después Hoijer se opuso al infame juramento de lealtad que se quiso imponer 89 . sin embargo. al menos. era una estudiosa de primera línea. merecedores de un tranquilo olvido. En su época. Contemplando el registro histórico se advierte que Sapir falleció en 1939. por distintas razones. Harry Hoijer (1969: 218) Como si se otorgara una cuota de razón a concepciones del tiempo ajenas a los parámetros que orientan a las lenguas SAE. superaron el paso de los años. Estos motines surgieron a causa del encarcelamiento y juicio de un número desmesurado de jóvenes chicanos acusados de asesinato en el resonante caso de Sleepy Lagoon que los fiscales llevaron adelante argumentando que los jóvenes eran propensos al homicidio debido a su sangre azteca. trabajadores del pensamiento que pudieron gozar sus quince minutos de fama pero que hoy se perciben transicionales. Dorothy Demetracopoulou Lee [1905-1975]. Cuando la memoria todavía estaba viva también se respetaba a Hoijer por su conducta ejemplar durante la crisis de los llamados Zoot-Suits riots en la década de 1940. se pensaba que Lee. Respecto de Dorothy Lee y Harry Hoijer sucede como si hoy costara un poco ponderar la importancia que en sus tiempos se concedió a estos autores. Tres generaciones se evaporaron en un instante. Whorf en 1941 y Boas al año siguiente. Dado que no había albaceas testamentarios ni herederos bien motivados y debido a que en el mundo. Hoijer pronunció una defensa encendida que se constituyó en uno de los grandes manifiestos anti-racistas de la antropología. en las relaciones entre el lenguaje y otros aspectos de la cultura. y en el papel del lenguaje en la sociedad. En los años 50 y 60 la HRL encarna con mayor convicción en la obra de tres antropólog@s. lo primero que se percibe es que en el desarrollo de las teorías científicas el devenir de los acontecimientos dista de ser lineal y homogéneo. carente de hondura y colateral para ocupar los primeros planos) conoció un impasse en la Segunda Guerra y en la posguerra inmediata. en la lingüística y en aquellos tiempos en general sucedían tremendas cosas. Confrontado con la prensa y los medios.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 4 – Desarrollos antropológicos: Los whorfianos epigonales Ha sido el fuerte énfasis [de Whorf] en la relatividad lingüística (a menudo excesivo) lo que ha resultado en el interés actual por los problemas del significado. grises. la HRL (un asunto que lucía demasiado esquemático. Harry Hoijer [1904-1976] y Madeleine Mathiot. Fue en contemporaneidad con los trabajos tempranos de esos estudiosos que Whorf mismo comenzó a ser conocido. A partir de los años 70 la generación antedicha (la que pudo contemplar el rostro de Whorf) transiciona con otra en la que prevalecen los relativistas moderados de los cuales sólo Dell Hathaway Hymes [1927-2009] y Michael Silverstein [1945-].

De todo lo que él emprendió en su vida académica. En los años 70s su artículo sobre la codificación de la realidad (una expresión basada en Bateson) todavía figuraba en las antologías de la antropología simbólica (Dolgin. en sus estudios sobre la lengua Wintu Lee adopta un marco que se diría situado entre Humboldt y Whorf. cf.31 El italiano Ferruccio Rossi-Landi (1974: 19). ni tampoco para la hipótesis de Herder-Humboldt-Sapir-Whorf de Yakov Malkiel (1974). en aquella rama reseca de la disciplina que ha sido el folklore se la conoció mejor que en antropología sociocultural. híbrida y ancestral. en todo caso. quien por alguna razón que prefiero no desentrañar se refiere siempre y desde el mero título a “la hipótesis de Sapir”. el cual fuera algo más popular de lo que hoy es en el último tercio del siglo pasado (Lucy 1992: 70-72. 287. (mal) citada por Joshua Fishman (2000: 93). los relativistas actuales prefieren ocuparse de sus trabajos sobre los Wintu del norte de California antes que sobre su estudio sobre el pensamiento trobriandés. la expresión “hipótesis de Sapir-Whorf” fue acuñada por él en 1954. En cuanto a Lee. En lo que hace a Harry Hoijer. seguramente porque en la década de 1930 se dedicó a estudiar cuentos y tradiciones sobre vampiros u hombres-lobos (en rigor. ni menos todavía para la hipótesis de Vico-HerderHumboldt-Sapir-Whorf aludida por David Justice (1987: 56). 90 . creo yo. 258. la experiencia personal y la concepción del mundo. Como sea. βρυκόλακας [vrykolakas]) entre los migrantes griegos en Estados Unidos (Lee 1941. Leavitt 2011: 140-141). Su actividad política. 82. Volviendo a Dorothy D. por cierto. le ganó una merecida fama. los conceptos y las palabras. y no por John Carroll en 1956 como algunos se han apresurado a afirmar (Beek 2006: 14). como ya he dicho. Los pensamientos de un individuo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] en la Universidad de California y se vio envuelto junto a muchos otros intelectuales en las persecuciones del senador McCarthy. según Dell Hymes en los años 50 se llegó a hablar de la hipótesis de Whorf-Lee. En primer lugar. en las antípodas de su perfil ideológico. A la inversa. llegó a reconocer “la fineza. única en el campo relativista. a tono con lo que sugirió Clyde Kluckhohn a Charles Voegelin hacia 1952 (Hymes 1983: 173). Beals 1977: 106. En contraste con esta serie pentapartita la postura más minimalista en este entorno es la de Paul Friedrichs (1979: 455). ese acto fue el único que ha alcanzado popularidad y permanencia aunque en el imaginario colectivo su apellido no quedó vinculado a la idea. Lee. reflejada más tarde en una serie de obituarios penosamente idénticos (Hoijer 1942. pero estos surcos mismos son herencia de individuos que los trazaron en un esfuerzo inconsciente de expresar su actitud hacia el 31 Esta nomenclatura guionada. en línea). una lengua es un órgano para la expresión del pensamiento. 90-91. ni para la de Nietzsche-Korzybski-Sapir-Whorf propuesta por Robert Pula (1992). En un registro más prosaico. lo primero que salta a la vista es que no se sabe casi nada de ella. la penetración y la elegancia” de sus análisis. Kemnitzer y Schneider 1977: 151-164). Fromkin 1977). ni para la de Humboldt-Sapir-Whorf alentada por Danny Keith Hawkmoon Alford (1982). reproducida por Konrad Koerner (2008) y anticipada en una tesis de Stephanie Adair-Toteff (1985). conmutando despreocupadamente y sin previo aviso entre el individuo y la cultura. las lenguas particulares y las gramáticas en general: Se ha dicho que una lengua [a language] delinea y limita los conceptos lógicos del individuo que la habla. no es rival para la hipótesis de SapirWhorf-Lee inventada por Stephen Murray (1998: 20). de conceptos y principios de clasificación. deben correr a lo largo de estos surcos.

más bien. o que diferentes aspectos de ella son tomados en cuenta [are noticed by] o presentados a los participantes de diferentes culturas (Lee 1950: 89). Marginal como poc@s. pero esta anotación es absolutamente todo lo que hay. La gramática contiene en forma cristalizada la experiencia acumulada y acumulante. El supuesto no es que la realidad misma sea relativa. la Weltanschauung de un pueblo (Lee 1938: 89). La nombró. es verdad.32 No está demostrado tampoco que Dorothy haya sido alumna de Boas o de Sapir. fundamentalmente Los Argonautas del Pacífico Occidental. Seattle dept Anth” sin consignar la lengua correspondiente (Wintu) y sin ningún otro comentario (Whorf 1933b). Para Lee el pueblo Wintu había desarrollado colectivamente una filosofía implícita que se cristalizaba en la gramática de su lengua: Básico para mi investigación es el supuesto de que un miembro de una determinada sociedad no sólo codifica la realidad experimentada a través del uso del lenguaje específico y de otros patrones de conducta característicos de su cultura. Es posible que haya tomado cursos en Freiburg im Breisgau (o Friburgo en Brisgovia.Catalog&field=RefNo&key=MALI- 91 . sino que concretamente sólo capta la realidad tal cual se le presenta a la luz de ese código.uk/TreeBrowse. pero ni siquiera es seguro que haya sido así. su conocimiento sobre los trobriandeses se limitaba a una lectura de una parte muy pequeña de la obra de Malinowski. en el corazón de Baden-Württenberg) con el hoy olvidado pero alguna vez legendario lingüista neo-humboldtiano Johannes Friedrich Lohmann [1895-1983] (favorito del hermeneuta Hans-Georg Gadamer) y que luego llevara con ella principios relativistas prewhorfianos cuando regresó a América. pese a que Lee insiste en la necesidad de estudiar la cultura intensamente y en profundidad. fecha o número de página. Este género de ideas habría de acompañarla el resto de su vida. sólo se sabe de ella que trabajó en el Vassar College (en el pequeño pueblo de Poughkeepsie en el estado de Nueva York) y que antes o después estudió en Alemania entre 1933 y 1934. La vida sexual de los Salvajes del Noroeste de la Melanesia y Jardines de coral. Si bien los historiadores del relativismo se fundan en esta clase de elementos de juicio para incluir a Lee entre los relativistas tempranos importantes. sin citas textuales. sin precisiones de edición. el supuesto es que la realidad está puntuada y categorizada diferentemente.lse. 33 Quien quiera asomarse a los infinitos materiales de Malinowski en las Trobriand (incluyendo miles de documentos y fotografías) debería asomarse a los archivos publicados por la London School of Economics en http://archives. En cuanto a sus análisis de la lengua y el pensamiento en las islas Trobriand.ac. Wash. años sombríos si los hay. libros a los que se refiere globalmente. sino que él [sic] capta concretamente la realidad sólo como se le presenta en ese código. Lee asevera que el miembro de una sociedad no sólo codifica la realidad experimentada a través del uso del lenguaje y de otras conductas estructuradas [ patterned ] características de su cultura.33 Ella no menciona los tempranos estudios gramaticales del reveren- 32 Revisando a fondo los archivos de Yale he encontrado que en una lista manuscrita de lingüistas que trabajaban sobre lenguas indígenas norteamericanas garabateada el 1 de junio de 1933 Whorf hace una referencia a “Dr/Miss Demetracopoulou – Univ.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] mundo. lo concreto es que ella no mencionó nunca a Benjamin Lee Whorf y que Whorf casi tampoco la nombró. ninguno de los cuales escribió su nombre alguna vez. En su ensayo sobre la linealidad y no-linealidad en Trobriand.aspx?src=CalmView.

El propio nombre de “Trobriand” no es Kilivila de origen. Un elemento de juicio que salta a la vista en el anecdotario de Lee es que las definiciones sobre la lengua y el pensamiento Trobriandés consisten en atribuciones cuya realidad psicológica no se ha investigado siquiera malamente: imputaciones que son todas. como si no hubiesen expectativas de continuidad lineal?” [!] (Lee 1950: passim). Muwo. 92 . 1927) sobre las partículas clasificatorias en el lenguaje de Kiriwina y sobre los calendarios lunares y estacionales. Trobriand ar Liors es. Kitava. Cf. Incluso quienes nos hemos asomado a las Trobriand en tren de peregrinaje turístico sabemos que allí hay otras islas importantes (Kaileuna. http://openlibrary. Vakuta) en las que se hablan dialectos sustancialmente distintos (tales como el Bidubud o Nada y el Muyuw o Murua) y que el Kilivila en particular está penetrado de un nutrido léxico occidental que probablemente ya existiera en tiempos de Malinowski. “Lineal and nonlineal codifications of reality” (1950). que no es el Trobriandés como ella cree sino el Kilivila (o Kiriwina). Lee no utiliza tampoco los conceptos de linealidad y no-linealidad en el sentido científico y cuantitativo usual sino más bien para referirse a concepciones consecutivas y no consecutivas del tiempo: una decisión nomenclatoria desafortunada. hay una serie de aconteceres. pero no devenir. un pequeño enclave entre Plougasnou y Morlaix en el departamento bretón de Finistère en el noroeste de Francia. por añadidura. que nos deja a los antropólogos teniendo que dar explicaciones embarazosas a los estudiosos de otras disciplinas. sino una nomenclatura inconsistente impuesta por exploradores franceses (Weiner 1988: 11). [y] los etnógrafos [sic] han dicho muchas veces que los nativos no se sienten frustrados cuando se los interrumpe. como si una concepción del mundo pudiera establecerse a través de un inventario escrupuloso de todas aquellas nociones de las que carece. En definitiva. Lee no tenía mayor idea del idioma del lugar. Siendo antropóloga lingüista más que etnógrafa. […] No hay comparaciones entre las cosas.org/books/OL24622745M/The_sexual_life_of_savages_in_north-western_Melanesia y http://www. al que ella nunca llama de ese modo. no se establece ni se percibe ninguna conexión entre eventos. ¿Es éste un indicador de un temperamento manso. […] Los trobriandeses no perciben el tiempo como lineal. Por melanesio que suene el topónimo. después de todo. “no hay tiempos (verbales) ni distinción entre pasado y presente.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] do Samuel Benjamin Fellows (1901).org/stream/argonautsofweste00mali#page/n5/mode/2up (visitado en marzo de 2013). Las actividades y eventos no distinguen medios y fines. su léxico o su gramática.archive. … No hay propósito. ni el nombre del idioma hablado primordialmente en las Trobriand. de carácter negativo. por cuanto se confunde ausencia de evidencia con evidencia de ausencia: alcanza con que Malinowski no mencione un rasgo NOWSKI. o podría ser el caso de que ellos no se sientan interrumpidos en absoluto. Lee asegura que en la mente de quienes viven en Trobriand los eventos y los objetos son como puntos autocontenidos. … no hay para qué ni por qué. ni los ensayos de Malinowski (1920. En el que acaso sea su trabajo más conocido de la posguerra. no hay relaciones causales o teleología. Metodológicamente el error es garrafal.

72). desde ya. pero algunos de ellos aportaron críticas de cierto interés. si bien ella asevera haber hecho trabajo de campo entre los Wintu del norte de California y hay abundante documentación de mitos. determinadas en sus giros sintáticos. o de Karl Marx y Adolf Hitler. Por plausible que parezca.). Pero es precisamente esta relación lo que nunca se ha establecido y lo que sigue siendo controversial (Lucy 1992a: 70. 49) en Culture and inference. “reseñas de una cultura muerta y recordada” (1959: 131. por lo general. Pero el problema no es tanto que los datos sean de segunda mano sino que el razonamiento que Lee desenvuelve revela que lo que está faltando en su obra y en el conjunto del marco relativista es un método cualitativo de comparación que no conciba las capacidades de una de las partes en términos de las incapacidades de la otra. en sus léxicos y en sus semánticas a lo largo de los surcos dispuestos por la gramática del alemán. En rigor ni siquiera es necesario observar el despliegue metodológico (o su ausencia) para poner en duda la totalidad de un programa de investigación que toma como punto de partida la idea humboldtiana de que “[l]a gramática contiene en forma cristalizada la experiencia acumulada y acumulante. Los estudios de este tipo típicamente presuponen un vínculo estrecho entre el lenguaje y el pensamiento tratando de establecer la naturaleza y dirección de esa influencia. en teoría. sino que ni siquiera explica cómo es posible –por ejemplo– que las concepciones del mundo contrapuestas de Hempel y Feyerabend. la Weltanschauung de un pueblo” (Lee 1938: 89). […] Todo el análisis depende del análisis estructural y textual. 143 y ss. que no haya conocido a fondo su cultura más allá de los textos es en cambio inexplicable. podría ser importante. Comenta John Lucy: Muchos estudios en antropología ‘leen’ las creencias culturales directamente a partir de las formas lingüísticas y no buscan evidencia adicional para la realidad cognitiva o conductual de esas creencias. cuentos y canciones que lo corrobora. que sus argumentos han sido demolidos por Edwin Hutchins (1980: 48. 93 . si es que se pudiera presuponer que el lenguaje posee una relación interpretativa con la actividad cognitiva y cultural. Hoy en día ninguna de las elucubraciones de Lee se puede tomar siquiera como conjetura probable. esto es. Ningún relativista admitió jamás la existencia de estas fallas. Esta información. Imprevistamente. estuvieran contenidas y latentes. Que Lee no se haya trasladado a las Trobriand es comprensible. pág. se considera. Lucy 1992 a: 72).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] cualquiera del lenguaje para que Dorothy Lee lo repute inexistente. pues garantizo que aun hoy es difícil hacerlo. pocos de estos estudios están directamente interesados en la HRL como tal. algunas observaciones lúcidas sobre el valor de estas investigaciones más bien convencionales proceden de un autor empeñado en un intento de reformulación de la HRL. quizá incluso suficiente para establecer sus afirmaciones. de Paul Schreber y Albert Einstein. dicho supuesto no sólo carece de toda adecuación descriptiva y poder de predicción. El hecho es que Lee conoció tanto a los trobriandeses como a los Wintu a través de viejas etnografías. un penetrante estudio de la lógica a través de las culturas mediante un estudio de caso trobriandés que analizaré en el capítulo dedicado a las refutaciones más perfectas y devastadoras de los argumentos relativistas (ver más abajo.

Pero todavía hay más. “no hay elementos para relacionar una palabra con otra”. de manera que. efecto. “no tienen palabras para la historia”. Gunter Senft (1986. es que los relevamientos de la lengua Kilivila realizados por Senft están atestados de raíces y partículas que se refieren linealmente al tiempo. -tulatula. las cuales forman parte del vocabulario y la cultura general de todo oceanista y a las que Dorothy Lee debió tomar en consideración. cf. bogitolu [‘dos días después de mañana’]. Particularmente expresivo en este contexto es el artículo de Malinowski sobre los calendarios lunares y estacionales en Trobriand al cual Lee no menciona y en el cual se refutan de un plumazo sus especulaciones mucho antes que fueran formuladas. En opinión de Lee los trobriandeses. causa. avetuta [‘en qué tiempo’. En obras del etnógrafo magno Bronisław Malinowski (1935: 5054). pero no da la sensación que los haya leído (Lee 1940. muy antiguos’]. del repensador de la antropología Edmund Leach (1950) y del especialista en Kula de la Universidad de Princeton Frederick H.[‘tiempo’]. 1949. igau [‘antes’]. ‘¿debido a qué razón?’]. 2010). sólo menciona al pasar el título de un par de sus artículos colaterales. del magistrado australiano de asuntos aborígenes Leo Austen (1939). Senft 1986: 168). mapela [‘por lo tanto’]. “de los estándares comparativos”. propósito. “no están interesados en las secuencias de los eventos”. imwanka [‘en poco tiempo’]. Lo importante. tuvela [‘una vez más’. etcétera. avaka kegiala [‘¿para qué?’]. -siva. el hecho es que en un estudio publicado hace casi treinta años se documentaron todas y cada una de las nociones que nuestra autora reputaba inexistentes arrojando una luz deslumbrante sobre los peligros de la formulación de veredictos de tipificación en base a evidencia incompleta o circunstancial. Escribe Malinowski: 94 . oluvi [‘después’]. pese a ser él mismo relativista de tendencia levinsoniana.[‘esperar’]. la causación. al devenir y a la causalidad: -tuta-. tokunabogwa [‘en tiempos antiguos’].Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] No sería justo referir las ideas de Dorothy Lee sin volver a hacer mención de la frecuencia con que las caracterizaciones de una lengua o de una cultura terminan precipitándose en un inventario de todas aquellas cosas de las que ellas carecen o a las que a ellas les resulta trabajoso. el máximo especialista en el género. razón. por qué”. y por encima de todo “la temporalidad. no tienen concepción de pasado. debido a que. ‘mientras tanto’]. del futuro. por ejemplo. nubyeya [‘mañana’]. En general los análisis pretendidamente lingüísticos de Lee no han sido de utilidad a los lingüistas que han estudiado la lengua Kilivila con posterioridad. la teleología y las relaciones en general no tienen significado ni relevancia para la conducta en Trobriand” (Lee 1949: passim). en trobriandés “no hay palabra para ser […] no hay palabra que signifique devenir”. Aunque ningún crítico o historiador del relativismo percibió hasta hoy la contradicción entre las aseveraciones de Lee y los datos recabados por Senft. ‘otra vez’]. -tula-. de manera que. “el cambio y el devenir son extraños a su pensamiento”. avaka uula [‘¿por qué?’. avaka dimlela [‘¿con qué propósito?’]. en su lengua “no hay términos tales como porque. sin embargo. mwamwai [‘el tiempo pasa’. sena kwebogwa sena kwebogwa tuta [‘en tiempos muy. bogiyu [‘el día después de mañana’]. Ya hemos entrevisto algunas de estas presuntas carencias pero todavía hay más. a tal fin. uula [‘porque’]. Damon (1982) se pueden encontrar los nombres de las sucesivas “lunas” del calendario Kilivila. kalatuta [‘hasta’]. mwe’uni. de la causalidad. ‘cuando’].

Sospecho que Senft todavía ignora que sus meros datos (montados sobre los hombros de colosos como Malinowski. un arte o una lógica. hace poco he descubierto otro texto imperdible de Senft (1996) referido específicamente a las riquísimas y muy lineales concepciones del tiempo en Trobriand cuyo puntero se encontrará en la bibliografía. tales como la jardinería. la obra de Dorothy Lee. Pero refiriéndose a ideas de Maurice Bloch a las que también suscribo. Pero debido a que Senft. 1977) y Ekkehart Malotki (1983) refutan las afirmaciones de Whorf sobre la falta de nociones de temporalidad entre los Hopi. si- 95 . De hecho. Leach y Hutchins) demuelen las tesis de Lee con la misma fuerza con la que los hallazgos de sus connacionales Helmut Gipper (1976. la privación y la desigualdad: teorías que se encuentran entre las más discriminatorias que han gestado nuestras disciplinas y que nos hablan de tribus cuyo lenguaje imbuido de primitivismo y al filo de la afasia les impide aprender. requieren definidos arreglos calendáricos. ligar ideas entre sí y crear no digamos ya una ciencia. En este estudio exacto y necesario los trabajos de Lee no se mencionan siquiera.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] [L]os isleños de Trobriand en el noroeste de Melanesia […] viven en un estadio de piedra pulida y sus actividades. También cuentan el tiempo hasta varias generaciones atrás y pueden ubicar un evento aproximadamente en una cierta estación de un cierto año (Malinowski 1927: 204). más que como un episodio olvidado y olvidable de una historia que no nos compete. Esto parecería suficiente y quizá debiéramos haber empezado por ahí. […] Tenemos que diferenciar claramente entre los diversos niveles en que hacemos nuestras observaciones sobre las cuales basamos nuestras generalizaciones sobre “la cultura” y “el lenguaje” de los pueblos que estudiamos. el lector puede encontrar gran parte del léxico cuya existencia es negada en el vocabulario que recopiló hace más de un siglo el reverendo Samuel B. el presente y el futuro. recordándonos un llamado a la cordura como el que nos propusiera Charles Hockett y escribiendo como si le estuviera contestando a Dorothy Lee nos dice Gunter Senft: [Los trobriandeses] distinguen acciones en el pasado. pero cuando dije ‘más’ quise decir ‘mucho más’. se ha vuelto cada vez más levinsoniano y menos equidistante en las últimas décadas. 388). la guerra tribal y las festividades. las expediciones marítimas. 51) sobre los clasificadores en Kiriwina. pág. Fellows (1901) y en el estudio de Malinowski (1920: esp. la pesca. no seré yo quien le comunique la noticia de su pequeña hazaña. se constituye en uno de los jalones que anuncian y conducen a los más recientes escarceos del relativismo lingüístico y antropológico con las teorías del déficit. Imaginemos qué clase de idea sobre el concepto del tiempo encontrará un atropólogo Papua en su trabajo de campo en Europa si sólo toma la celebración de una misa católica como base para sus inferencias sobre “El Concepto de Tiempo en Roma”… (Senft 1996: 385. Todo ponderado. como dije. se refieren a los días de la semana (aunque bajo la influencia del contacto con europeos) y poseen un concepto de ‘año’ al cual subdividen en ‘lunas’ o (en los tiempos actuales) más bien en ‘meses’. Por el otro. Para la antropología (confrontada con disciplinas que la prefieren muerta) debería ser tan capital una refutación como la otra. basado a su vez en aquél. los ritos de entierro y conmemoración. imaginar. poseen conceptos de ‘ayer’ y ‘mañana’. Por un lado. ellos son capaces de definir una fecha con varios meses de anticipación.

La palabra. Poco más arriba hemos visto. A partir de esa afirmación el desarrollo de la idea se torna confuso: “El hombre Navaho [sic] vive en un universo de fuerzas eternas y cambiantes con la que intenta mantener un equilibrio. La idea cardinal de Hoijer es que “una lengua funciona no sólo como un dispositivo para reportar la experiencia sino también. sin embargo. un balance de fuerzas” (p. alumno de Edward Sapir y coautor (con Ralph L. algunos de los cuales pertenecen a conjuntos léxicos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] no aunque más no fuese una nomenclatura de parentesco. pero no sólo como acciones y movimientos.org/books/OL6173524M/Language_in_culture. más significativamente. 2004. los estudios de Hoijer sobre el Navaho lo llevan a soportar una versión de su “idea conductora”. Gordon 2004. Esta actitud se supone que se refleja en ciertas estructuras de los verbos Navaho. pág. 93). La compilación de Hoijer debería ser de dominio público y tendría que estar disponible y albergada en http://openlibrary. ••• El segundo de los epígonos de Whorf de quien vale la pena acordarnos es Harry Hoijer. pero (como diría Gertrude Stein) tal parece que a nadie nada le interesa nada.34 De todas maneras ese logro le fue objetado por algunos relativistas recientes. Lo lamentable es que no lo está. presuntamente a través de métodos experimentales (Leavitt 2011: 169). 100). deriva del griego ὑπόθεσις que no significa otra cosa que ‘poner debajo’ o (literalmente) ‘su-poner’. Su papel en la HRL es menos marginal que el de Dorothy Lee. Beals [1901-1985]) de una Introducción a la antropología apenas correcta que los estudiantes de mi generación tuvimos que leer alguna vez (Beals y Hoijer 1963 [1953]). sino también como entidades dinámicas unitarias. tal que el hablante vincula individuos con acciones y movimientos. mientras que otros pertenecen a conjuntos de categorías gramaticales. Everett 2005). después de todo. Por empezar él popularizó la idea de llamar “hipótesis de Sapir-Whorf” a la formulación canónica de la HRL en Estados Unidos. 114). lanzando la idea con gran éxito en el libro que contiene la primera gran conferencia sobre el tema (Hoijer 1954: 92-105). como en el caso de los términos para el color del Navaho y el inglés. lo he reportado durante años. 34 96 . una noción elemental del tiempo o una mitología (Bloom 2001. 101). como una forma de definir la misma experiencia de sus hablantes” (p. por cuanto llamar a algo una hipótesis implica un llamamiento a ponerlo a prueba. tal como la distinción entre el nombre singular y el plural en inglés (1954: 96). que a despecho de sus connotaciones de laboratorio y axiomaticidad una hipótesis es sólo una aserción común y silvestre que no está asociada a ninguna metodología formal en particular (cf. Ante la división que se manifestó muchas veces entre un relativismo basado en el léxico y otro basado en estructuras gramaticales afirmaba Hoijer: Cada lengua está hecha de un gran número de […] patrones estructurales-semánticos. Dice él que un cierto “motivo dominante del pensamiento Navaho” armoniza con una “manera de hablar” característica de su idioma ( p.

‘ripio’ o ‘cascajo’. encontrándose activa en la Universidad de Buffalo en el estado de Nueva York. y eso es nada menos que la ausencia de toda prueba de hipótesis. El primero de los trabajos de Mathiot que la historia reconoce vinculado a la HSW es su análisis sobre las clases de nombres y la taxonomía folk de los Pápago. dice. El objetivo del estudio parece claro: El propósito de este trabajo no es simplemente poner a prueba la hipótesis de Whorf en el sentido de preguntarse si hay “afinidades susceptibles de rastrearse” entre la lengua y la cultura. El principal problema que Lucy encuentra en el trabajo de Hoijer finca en el hecho de que él se ocupa primordialmente de información de carácter lingüístico. Aparte de eso. por ‘si’ o por ‘no’. una prueba de hipótesis. contrariamente a eso. John Lucy señala que la escritura de Hoijer es notable por su adecuada caracterización de los argumentos originales de Whorf. Lo que plantea Mathiot es una pregunta que admite un número infinito de respuestas cualitativas o cuantitativas posibles. suministrando menos información que la que proporcionaba Whorf sobre los aspectos no-lingüísticos de la cultura. La ejemplificación. quien definía la cultura en términos presuntamente cognitivos pero a la larga estrictamente lingüísticos (cf.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Una vez más. Lo que quisiera hacer es más bien examinar de qué manera tales afinidades pueden rastrearse y cuál es el grado de confiabilidad con el que esto puede hacerse en base a un estudio piloto más que a través de un campo extensivo de investigación (Mathiot 1962: 340). la cual solamente incluye. Desde el principio se puede advertir que hay algo que no funciona en el planteamiento de los objetivos. a ella le inquieta saber “de qué manera…” o “cuál es el grado” de no importa qué. Reynoso 1986). nombres que no son agregados sino masivos. tiene la estructura de la afirmación de un hecho que (cuando se la contrasta) sólo admite dos respuestas intensionales posibles. pero que su investigación empírica no satisface los mismos requisitos de excelencia (Lucy 1996: 75-82). cultura de lengua Uto-Azteca de Arizona y Sonora. es reconocida como una de las estudiosas que adoptaron ideas parcialmente derivadas de Whorf en la década de 1960. ••• Madeleine Mathiot. Mathiot comienza complicando las cosas mucho más allá de lo razonable. En la actualidad Mathiot se dedica más bien al análisis de la conversación en el estilo etnometodológico de Emanuel Schegloff. en apariencia. Algunas de esas afinidades se pueden ahora dar por supuestas. aparece en su tabla 2. una práctica bastante alejada de (aunque quizá ideológicamente muy afín a) las hipótesis whorfianas. quien todavía vive en el momento de escribirse este libro. quienes encuentran mérito en probar que sus predecesores no han acabado su tarea y que está haciendo falta una reformulación del campo. En sus inicios Mathiot acusó la influencia de la etnolingüística a la manera del antropólogo Ward Goodenough. los nombres agregados (por ejemplo. >ó>ohia en Pápago) propuestos por Whorf una nueva clase de nombres. >ó>oÖ ). las más ajustadas críticas al trabajo de Hoijer proceden de relativistas recientes. introduciendo al lado de los nombres inidivuales y los números masivos (como ‘arena’. En esta tesitura. Iguales desajustes se perciben en la ejecución de tres procedimien97 .

surgió un folklore académico en torno de Sapir y Whorf que endureció la “relatividad lingüística” en la fórmula familiar que trata al lenguaje. en los últimos tiempos ha habido consenso respecto de que la década de 1950. Hoijer o Mathiot como pensadores de cabecera. ej. pues la constitución de la tríada de lenguaje. cuyo detalle no viene mucho al caso. en la identificación y cantidad de las clases cuantificables [Lucy p. En otras palabras. En un artículo característico de los Annual Reviews por el filo de las afirmaciones y la flaccidez de su fundamentación escriben en efecto Jane Hill y Bruce Mannheim: Hacia mediados de la década de 1950. Dichas categorías ya estaban plenamente discretizadas en el siglo XIX y reaparecieron como tales en los textos de Boas. sin embargo. la psicología y la antropología respectivamente (Hill y Mannheim 1992: 385). Es imposible suscribir a esta visión característicamente deconstruccionista. también se encontraban ligadas a incumbencias disciplinares parecidas a las actuales en la época en 98 . en suma. al pensamiento y al significado como tres fenómenos discretos. 73 vs Mathiot p. La crítica que John Lucy dedica a los trabajos de Mathiot no se corresponde fielmente con los términos y los procedimientos efectivamente desarrollados por la autora (p. pasó por el registro histórico sin pena ni gloria. yo diría) entre las naranjas ‘buenas’ y las ‘malas’: un episodio que revela que los Pápago. ella no desarrolló evidencia no lingüística o una teoría sobre las relaciones entre las perspectivas lingüísticas y no lingüísticas de la cognición. pensamiento y cultura no es tributaria de (ni concomitante a) la relatividad lingüística ni se origina en un folklore académico instaurado en la década de 1950. Mathiot nunca fue más allá de los juicios basados en el lenguaje en lo que concierne a la cognición Pápago. se presenta cuando en uno de los estudios (cuyo protocolo y tratamiento estadístico no se indica) uno de los sujetos Pápago le pidió a Mathiot que lo sacara del experimento porque no encontraba sentido en la distinción (digna de Lewis Carroll. Lucy termina señalando sin muchas vueltas que a pesar de los elaborados mecanismos que jalonan su estrategia. el pensamiento y la cultura como los campos institucionales de la lingüística. […] Esta fórmula se basa en un error categórico que identifica el lenguaje. no fue particularmente afortunada en materia de creación teórica. Sospecho que nadie que se sume hoy a los ideales en torno de las HRL se definiría en afinidad con Lee. sea en los estudios aquí referidos o en otros subsiguientes (Lucy 1992a: 74-75). no son tan coloridos o tan dóciles como a los teóricos del déficit les convendría que fuesen. Con todo. igual que los hablantes de chino mandarín de Alfred Bloom (1981). 341] y en el número y descripción de los procedimientos de contrastación y de las inferencias realizadas). así como en la elaboración y especificación precisa de las inferencias concomitantes. aun cuando fuese aquella en que se realizaron grandes simposios y en que se editó la primera y penúltima gran compilación whorfiana. identificables y ortogonales. Un detalle significativo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tos de contrastación entre variables lingüísticas y correlatos culturales. Si bien cada autor lee e interpreta la historia del relativismo diferentemente. ••• La primera camada de relativistas. Sapir y Whorf.

visitados en marzo de 2013). lo utilizaban ya a fines del siglo XIX. 621-622. Instrumentalities. 63 y cita de Whorf en pág. artículos y ponencias. cf. Whorf (1956 [1939]: 138-139).org/wiki/Dell_Hymes. acuñó el concepto anti-chomskyano de competencia comunicativa. Su principal preocupación tuvo que ver con la naturaleza de la influencia del pensamiento sobre la cultura y de la cultura sobre el pensamiento. nombre que la cuarta rama de la antropología americana conserva ( precariamente) hasta hoy. sin embargo. flirteó triste y brevemente con el posmodernismo antropológico al apoyar de etnopoética de Dennis Tedlock en la época más insustancial de la AAA y de American Anthropologist y finalmente pasó por ser quien propusiera que lo que alguna vez se llamó lingüística antropológica se llamara en cambio antropología lingüística. reelaboró el funcionalismo de la escuela de Praga para analizar las funciones del lenguaje en la sociedad. Hale consideraba la antropología lingüística “la única y verdadera ‘ciencia del hombre’” (Hale 1892: 417. Whorf (1940: passim). asimismo Sapir (1929: passim). Hymes se relaciona con la HRL sólo parcialmente. contrástese con los artículos sobre Hymes en http://en.36 Aunque sus observaciones están dispersas en multitud de libros. inspiró una sistematización de la sociolingüística con su modelo SPEAKING (acrónimo de Setting and scene. Mason 1881: 616. 36 Pese a que este rumor es favorito en los obituarios de Hymes y las enciclopedias virtuales. ver también Hymes 1970: 249. fundó la etnografía del habla primero y la etnografía de la comunicación después. el etnólogo y curador del Smithsonian Otis Tufton Mason [1838-1908] y el filólogo americanocanadiense Horatio Emmons Hale [1817-1896]. Norms y Genre). Mason 1881. así como con las formas de abordar metodológicamente esta problemática respetando la diversidad de los escenarios y la distinción entre el individuo y la cultura (Hymes 1961. un estudioso que supo sumarse a la aventura fallida del análisis componencial. 75. Acts sequence. o sobre la antropología lingüística en http://en. Key. Casi un cuarto de siglo antes de publicado el Curso de Ferdinand de Saussure que se supone funda la lingüística científica. Ends.wikipedia. pág. 455. Duranti 2003: 327. Darnell 1998b: 38-39. Cf. las fuentes lo desmienten por completo. He examinado sus ideas más interesantes en el capítulo consagrado a las formulaciones críticas frente a los modelos whorfianos y aunque Hymes no fue hostil al movimiento es ahí donde se lo debe tratar por cuanto se dedicó mucho más a puntualizar diferencias que a perpetuar un dogma. Hale 1892). Véase también más arriba. Hymes escribió más sobre relativismo lingüístico que muchos otros autores identificados con el movimiento. Según los elementos de juicio a mi alcance puedo asegurar que el término “antropología lingüística” no se debe a Hymes y es históricamente muy anterior a “lingüística antropológica”.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] que se escribió The meaning of meaning (Ogden y Richards 1923: subtítulo. Una generación más joven que Lee o que Hoijer. se asoció con el whorfiano John Gumperz.org/wiki/Linguistic_anthropology. En esos tiempos la figura de Dell Hymes se destaca con claridad por encima del resto. Participants. que la época que nos ocupa no fue la más fructuosa para el whorfianismo. 35 99 . Aquí sólo consignaré un par de aspectos residuales que lo caracterizan como un heterodoxo siempre en pos de nuevos marcos de referencia. abandonó la empresa cuando entrevió que naufragaba. revolucionó el campo del folklore antropológico.wikipedia. impulsó el manifiesto político pionero de la antropología dialéctica y de los movimientos disciplinares de refundación en su Reinventing Anthropology. de hecho.35 Es verdad.

en el mejor de los casos. Él afirmaba que las cuestiones de relatividad funcional debían abordarse antes que las de relatividad estructural […]. su sentido común desbordante y su respeto casi reverencial por la diversidad ocasionaron que Hymes no pudiera levantar vuelo más allá de los casos y construir un marco teorético abarcativo. la relación entre los elementos de un estilo cognitivo en una lengua tal como se lo descubre a partir del contenido usual de las descripciones lingüísticas y la conducta contemporánea o subsiguiente (o el pensamiento) de quienes hablan la lengua es problemática en principio y sólo susceptible de determinarse mediante prueba empírica. Fundamentalmente Hymes dudaba que una gramática o un léxico contuvieran. Por ello. el cuestionamiento que hiciera éste a la perspectiva de Hymes todavía se mantiene: En síntesis. Figura 5. incluyeran o encapsularan una visión del mundo. sea a nivel del individuo o del grupo cultural. 122-123. Ocho años antes de BK69 y en plena búsqueda de una tipología de los estilos cognitivos escribía Hymes: En breve. Pero éstas son sugerencias muy globales. En último análisis. creo que sus dudas metodológicas. las diversas distinciones de Hymes clarifican algunas dimensiones importantes del problema de la relatividad lingüística que las estrategias tradicionales ignoraron por una u otra razón. Hymes y Fought 1981: 78-100). Para muchas lenguas del mundo esa relación permanecerá desconocida (Hymes 1961: 42). Aunque en su crítica hay que descontar el desinterés de John Lucy hacia los contextos culturales.1 – Dell Hymes A la larga.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 1966 [1964]: 120. es uno de los muchos factores que contribuyen a una tal visión. 165. a pesar de su contribución considerable a la correcta articulación o caracterización 100 . 167. sin embargo. Hymes carece de una teoría específica sobre la interrelación del lenguaje con el pensamiento. la estructura de una lengua.

Si se mira fijo se advertirá que a Silverstein no le interesa otra cosa que el habla. los apelativos honoríficos javaneses en perspectiva pragmática y lingüística-ideológica. la importancia de Silverstein en 101 . No nos proporciona poder descriptivo o analítico. sus aspiraciones de máximo rigor hicieron que en torno suyo sedimentara una escuela todavía activa que demanda que se lo lea con atención. complicadísimo y abierto a multitud de lecturas. ••• En la década de 1970 los modelos post-whorfianos de Hymes compartieron el podio de la HRL con el relativismo parcialmente universalizado. Un puñado de tribus relativistas le tienen en alta estima por cuanto sus modelos –alegan algunos– permiten incorporar factores tales como la perspectiva del actor. mientras que a Whorf le interesa interrogar las consecuencias de la estructura de la lengua en la cultura (o en la visión del mundo) a Hymes le preocupa deslindar la influencia de la cultura en los usos del lenguaje. y la ideología pragmática del género verbal en inglés (Silverstein 1979. matices y metodologías disyuntivas antes que como un modelo al cual rendir tributo. distinguiendo de entre los tipos de signos shifters de función e índices. 1985). Edward Sapir y Harry Hoijer como sus principales influencias formativas. en la tradición que se extiende desde Peirce hasta Jakobson nos permite describir el vínculo real entre el lenguaje y la cultura y quizá los aspectos más importantes del “significado” del habla (Silverstein 1976: 11). Las premisas teóricas iniciales de Silverstein quedan claras en este manifiesto programático: [E]l habla es conducta social significativa. 1979).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] de los problemas en esta área de investigación. las prácticas culturales. resueltamente inclinado a la metalingüística y fuertemente semiotizado de Michael Silverstein (1976. reminiscente de las abigarradas máquinas de Rube Goldberg del modelo SPEAKING y anticipatorias de los razonamientos enredados hasta el paroxismo de los metamodelos de Dan Slobin (2003). de sus modos de significación. Lo que deseo hacer […] es demostrar que ya poseemos. Es un lenguaje que habla de la “función” de los signos. con Whorf como figura distante y en último análisis muy secundaria. un “lenguaje” pleno y poderoso con el cual se puede describir las elaboradas estructuras de significado de la conducta de habla. el uso del lenguaje. esto es. Hymes reconocía a Franz Boas. La elaboración ulterior de Silverstein es rica y compleja. Sus diferencias con los modelos whorfianos surgen desde el inicio. él contribuyó relativamente poco a su resolución (Lucy 1992a: 111). promovida a ( y confundida con) la “cultura” por el hecho de haberse enfatizado la pragmática. Estudios característicos de Silvestein se han ocupado de la teoría de los actos de habla como manifestación de la ideología lingüística inglesa. Aunque poco conocido por los lingüistas de orientación literaria.. de hecho. […] Espero demostrar que este análisis “pragmático” de la conducta de habla. De allí que el relativismo operara para él como un marco de referencia para establecer criterios. el análisis del discurso y la ideología. esta afirmación es una de esas frases de la ciencia pidgin que se usan para asegurar mínimas relaciones comerciales en la comunidad de contacto de lingüistas y antropólogos sociales. En sí misma. Silverstein fue responsable de la edificación de un modelo cambiante.

Esta estructura criptotípica de categorías referenciales constituía la clasificación “racional” real de las modalidades implementadas en el habla plenamente proposicional. “El hecho embarazoso”. 1992. algunos de los trabajos teoréticamente más hondos desarrollados por Silverstein en los últimos años se desenvuelven sin mencionar ninguno de los temas específicos de la relatividad lingüística y sin nombrar siquiera a Whorf (p. ni los padres fundadores ni sus tempranos epígonos fueron capaces de construir los fundamentos semánticos que el gran proyecto de la HRL estaba necesitando. 2007. De hecho. […] La amable broma de Sapir sobre la falta de una ciencia de la conducta simbólica y la necesidad de una ciencia tal es más conspicuamente verdadera hoy de lo que lo era hace treinta y cinco años” (Geertz 1973: 208). A principios de los años setenta –y como si los autores de su misma confesión doctrinaria no tuvieran ninguna responsabilidad en el estado de cosas– todavía escribía el antropólogo interpretativo Clifford Geertz: Aparte de unos pocos lingüistas un poco más aventureros ( y mayormente programáticos) –un Whorf o un Sapir– la pregunta sobre la forma en que los símbolos simbolizan. la más alta función del lenguaje según la forma boasiana de pensar. su relación con el whorfianismo ortodoxo es al día de hoy muy tenue. puso el acento en las relaciones indéxicas entre el habla y sus contextos de ocurrencia. Agha 1994. Hanks 1990. “es que hoy no existe una ciencia empírica natural de la conducta simbólica como tal. de qué manera funcionan para mediar los significados simplemente ha sido pasada por alto. me inclino a pensar. en los trabajos de esta colegio no necesariamente invisible –convendrá el lector– hay algo más que un toque de interaccionismo simbólico (cf. como decimos. ej. La amable broma geertziana sobre estas carencias. Silverstein 2004). con el tiempo se consolidó una estrategia que. Basada en Hymes (1966) y codificada primordialmente en los estudios tempranos de Silverstein (1976. Briggs 1986. Dado que Silverstein adopta en más de una ocasión criterios universalistas y se inspira en autores (como los conductistas Leonard Bloomfield o Charles Morris) que se encuentran en las antípodas del relativismo. Ochs 1988. a los planos genotípicos y a la formas cubiertas: al final del día. 1979). momento a momento. 1996. Errington 1985. Reynoso 2008: 244-253). El argumento básico es que por el mero acto de hablar los hablantes indéxicamente presuponen y crean un contexto. sigue sonando a verdad cuarenta años más tarde. En relación con la HRL hoy en día subsiste de la obra de Silverstein la crítica que éste hiciera al concepto whorfiano de criptotipo. inventó la noción de una estructura semántica “criptotípica” o. El problema no sólo afecta a los criptotipos. “de superficie” (Silverstein 1981b: 18-19). quien desarrolló todos los temas de la lingüística boasiana en su formulación más aguda. “profunda” o “subyacente” que yace detrás de las formas abiertamente segmentables del habla. similar a la que en su momento elaborara Max Black: Whorf.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] el seno de la antropología lingüística es difícil de exagerar. ha escrito el físico cum novelista Waker Percy. 102 . Rumsey 1990. […] Pero el hablante nativo […] está desesperanzadamente a merced de las formas lexicalizadas del lenguaje llamadas “fenotípicas” o. por lo que no me ocuparé aquí de sus modelos. en contraste con el énfasis tradicional de la HRL sobre los aspectos predicativos y referenciales del lenguaje. como diríamos. 1990.

Ya sea porque propiciaron estrategias que no tuvieron continuidad o porque derivaron hacia modelos altamente personalizados con huellas apenas leves de la doctrina relativista primigenia. no es de extrañar que inmediatamente después de ellos la HRL perdiera buena parte de su impulso latente en un proceso al que tampoco fue ajeno el surgimiento de una crítica que ahora pasamos a considerar. 103 .Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ••• Arbitrariamente he optado por cerrar en este punto la crónica de los whorfianos de segunda y tercera generación.

algunas de las cuales son de hecho tímidamente débiles. Lisa Anne Kline (1999). Pinker 2000: 46. señalización o simbolismo pueda tener lugar en absoluto (1956: 239). Manfred Kienpointner (1996). siendo las hipótesis de Whorf un cuerpo matizado. Pero en el pensamiento habi- 104 .Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 5 – Formas fuertes y débiles: Retóricas de la victimización Los pensamientos de la gente de mente pequeña se mueven en círculos tan diminutos que sólo cinco minutos de conversación nos proporcionan un arco suficientemente largo como para determinar la curva completa. podría agregarse al conjunto: Nuestra PERCEPCIÓN [AWARENESS] del tiempo y la ciclicidad contiene algo inmediato y subjetivo – el sentido básico de ‘devenir más y más tarde’. Hanks 1996: 224. suministra citas y otros elementos de juicio convincentes que hablan a las claras de diferentes intensidades en la elaboración de la hipótesis. y una versión débil o “relatividad lingüística”. con todo su papel reinante. llamativamente complicada. es en algún sentido un bordado superficial por encima de procesos más hondos de la conciencia que son necesarios antes que cualquier comunicación. Al menos una autora. Hill 1995: 15. ha sostenido que no existe tal cosa como una dualidad de versiones. que sólo afirma que las diferencias entre idiomas causan diferencias en el pensamiento de sus respectivos hablantes o en la forma en que el mundo se percibe (Penn 1972. Robins 1976. Esta otra expresión whorfiana. Hay conexiones pero no correlaciones o correspondencias diagnósticas entre las normas culturales y los patrones lingüísticos (1956: 159). […] el lenguaje. Walker S/f). que es imposible pensar o imaginar algo que no esté codificado en el lenguaje). Los experimentos de los psicólogos de la Gestalt con la percepción visual parecen establecer esto como un hecho (Whorf 1956: 158). en el otro extremo. por poco que se lo contemple en su contexto global. pero monolítico y congruente. según la cual el pensamiento está determinado por las categorías existentes en el lenguaje que uno habla (o en otras palabras. Oliver Wendell Holmes (1891) Tanto los autores favorables como los antagónicos señalan que existiría una versión fuerte de la HSW o “determinismo lingüístico”. se destacan entre ellas estas citas del propio Whorf: […] probablemente la aprehensión del espacio se da substancialmente de la misma forma a la experiencia independientemente del lenguaje.

el subrayado es mío). la gente SAE. algo que a pesar de ser mental no debe ser llamado subjetivo (1956: 139). Escribe Penn: [La hipótesis de Whorf] se afirma más y menos fuertemente [more and less strongly] en diferentes lugares en […] la obra de Whorf. es el primero en el que se puso a prueba la HRL utilizando como categoría experimental el vocabulario para los colores. Sin mencionar a Swanson. Aunque es seguro que Whorf nunca leyó palabra de Wilhelm von Humboldt. una aserción más suave [milder]. 457). de celle qui y est assujétie] (Humboldt y Abel-Rémusat 1999: 161). en buena parte del relativismo se razona como si la debilidad poseyera un mérito y un valor intelectual suplementario. sin embargo. como la versión débil y la versión fuerte (Brown 1976: 128). usó en 1972 casi los mismos nombres que Brown acuñaría poco después. Igual que ha de suceder mucho más tarde cuando una línea filosófica posmoderna y crepuscular codifique el pensiero debole. Eric Lenneberg [19211975] y Roger William Brown [1925-1997] distinguieron dos versiones implícitas en las tesis de Whorf que especifican ya sea que (I) “el mundo se experimenta y se concibe diferentemente en diferentes comunidades lingüísticas. por cierto? ¿O es “la lengua influencia el pensamiento”. distingue con claridad los pensamientos que están libres de estos lazos. quien propuso la idea mientras discutía la problemática de la traducibilidad (Swanson 1961: 186-187). y (II) “la lengua causa una estructura cognitiva particular” (Brown y Lenneberg 1954: 455. Julia Penn. Brown rebautizó ambas versiones. Aunque el relativismo lingüístico es con alta probabilidad mayoritario en la academia y domina con comodidad el cómputo numérico de los libros y artículos que toman posición frente a él. il discerne cependant très bien la pensée détachée des liens. libre de estas influencias y sujeciones de los que sí están sujetos. una hipótesis extrema. Al contrario de lo que afirman las crónicas. esto se encuentra cubierto bajo algo totalmente distinto. […] La primera dificultad radica en decir cuál es exactamente “la” hipótesis de Whorf. quien estaba al tanto de las elaboraciones conjuntas de Brown y Lenneberg. [Quoiqu’il ne puisse penser sans le secours de la parole. y una que nunca se puede refutar en la medida en que se pueda demostrar alguna influencia de una lengua dada en alguna conducta no lingüística de sus hablantes (Penn 1972: 13. El trabajo conjunto de Brown y Lenneberg. quince años anterior a BK69.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tual de nosotros. con posterioridad y mientras desarrollaba las notas del obituario de Lenneberg. de la Universidad de Massachusetts. Más allá de estos y otros precedentes. la distinción entre las dos versiones de la hipótesis con los mismos nombres que hoy llevan fue iniciativa del filósofo casi olvidado Joe William Swanson [1926-1969]. éste pensaba casi lo mismo y así lo manifestó en una carta al erudito sinólogo Jean-Pierre AbelRémusat en 1826: Aunque el hombre no puede pensar sin la ayuda del lenguaje. et libre des prestiges du langage. la distinción entre la forma fuerte y la débil tiene una fecha de nacimiento precisa en la historia oficial de la HSW. Brown llegó a referirse a una versión “débil” de la HRL en su conocido libro Words and things (1958: 258). ¿Es “la lengua determina el pensamiento”. ya oficialmente. los relativistas se han mostrado particularmente prestos a adoptar las “tácticas del dé105 . incidentalmente. Dado que ni Sapir ni Whorf habían especificado oficialmente la hipótesis como tal.

los más citados son “Whorf’s linguistic relativism” de John Cook (1978). casi todos están disponibles en http://hilgart. 106 . “Linguistic relativity: On hypotheses and confusions” de M. con buen criterio. “What we do with language – And what it does with us” de Bruce Kodish (2004). The Whorf theory complex: A critical re- 37 En este preciso instante una observación se torna irreprimible: siendo el relativismo lingüístico un movimiento visceralmente insumiso y forajido. 38 Este autor ha sido. Alford 2002). Cualesquiera sean las razones de la dominancia. and Linguistic Relativity de Emily Schultz (1990). pintándose ellos mismos en resistencia quijotesca frente al cientificismo reinante en una academia que –según dicen– no ha hecho otra cosa que distorsionar. Dialogue at the margins: Whorf. Hay muchos otros libros y artículos que desarrollan un pequeño conjunto de fórmulas de victimización que se repiten sin respiro y se trasmiten como si fueran memes de una generación a la siguiente. llama la atención que los neowhorfianos contemporáneos se inmolen en defensa de las formas débiles y acaben homologando la anciana moraleja de que todo exceso es pernicioso. declararse uno mismo como formando parte del pensamiento dominante ha sido y será por siempre anatema. con quien llegó a lo sumo a mantener alguna correspondencia. visiblemente. languages. Consecuentemenre. un precepto del cual un genuino antropólogo nunca podría estar demasiado seguro. Es comprensible entonces que en esta perspectiva se atribuya a la figura de Whorf menos el perfil de un héroe cultural victorioso que el de un antihéroe a desagraviar.htm#papers (visitado en mayo de 2012). V. Understanding Whorf’s metaphysics: Seeing the world through language-shaped glasses de Lisa Anne Kline (1999). no obstante. lejos de la más leve autocrítica. malinterpretar y malatribuir. “Theories. que alguna vez enseñó en la Universidad del Estado de California en Hayward y en el Instituto de Estudios Integrales de California en San Francisco (cf. un relativista excesivo. los ríspidos panfletos de Alford siguen apareciendo aquí y allá en las citas bibliográficas. prefirió discretamente no homologar las ideas exaltadas y vociferantes de semejante fellow traveler. Debo reconocer que no todas las defensas de la HSW son de un nivel tan bajo como las de Alford. Uno de los ensayos del género más tempranos y de postura más extrema es “The demise of Whorf Hypothesis” de Danny Keith Hawkmoon Alford [1946-2002]. and culture: Whorf without wincing” de Alison Gopnik (2001). Pasado un tiempo resultó evidente que el libro no existía o que Hymes. “El relativismo lingüístico en la obra de Edward Sapir: Una revisión de tópicos infundados” de María Xosé Fernández Casas (2003). un entusiasta que alguna vez anunció la publicación de un libro en coautoría con Dell Hymes [1927-2009]. heterodoxo y carismático. nunca han emprendido un esfuerzo de depuración como el que el relativismo exige a sus adversarios.38 Un libro entero de Penny Lee (1996). por otra parte. Bakhtin.37 En ningún lado esta retórica es más evidente que en el artículo de Deborah Cameron “Linguistic relativity: Benjamin Lee Whorf and the return of the repressed” (2003). los miembros de la doctrina. según el propio Hymes (comunicación personal) me lo confió en diciembre de 2002. Smith (1996).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] bil”.org/enformy/alford. “Reviving Whorf: The return of linguistic relativity” de María Francisca Reines y Jessie Prinz (2009) y las tesis de maestría How does language shapes the way we think: The defence of linguistic relativity de Adam Tuszynski (2010) y la más equilibrada In Search of Lexical Whorf: A Comparison Between the Lexical Influence on Thought in the Standard View of Whorf and Whorf’s own Writings in the Light of Empirical Evidence del islandés Unnar Örn Harðarson (2012).

John Gumperz. Georges Mounin. Helmut Gipper. ella podría mostrar cómo es que la gente ha malinterpretado a Whorf por haber reconocido sólo una de sus diversas “voces” o “discursos”. Michael Cole y Sylvia Scribner). Angus Graham. Max Black. Julia Kristeva. em- 107 . Émile Benveniste. Einar Haugen. se han situado mayormente en contra.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] construction. de ahí la indignación de sus partidarios ante lo que perciben como un tratamiento injusto y poco equitativo. Ludwig von Bertalanffy. John Lucy. Dell Hymes. se haya inclinado explícitamente a defender “una versión muy fuerte” de la hipótesis whorfiana en la primera edición inglesa del Tratado contra el método (1975: 223-224 y Apéndice 5). Bajtín. Edward Hall. Harry Hoijer. Devitt y Sterelny 1999: caps. Este último. experimentó en sus últimos años un fuerte “giro lingüístico” explícitamente whorfiano que materializa una rara y poco estudiada fusión entre el relativismo lingüístico y el filosófico (Kuhn 1970: vi. Llamo la atención sobre la diferente percepción que de la HSW tienen los lingüistas en general y los psicólogos cognitivos por un lado y los antropólogos especializados en lingüística y los psicólogos transculturales por el otro. entre otros. junto a los psicólogos cognitivos. dedica todo un capítulo a defender a Whorf en términos sumamente parecidos. Aparte de los whorfianos de tiempo completo han sido también ya sea leve o intensamente partidarios de Whorf el pensador polimorfo George Steiner. Es significativo ( y un poco embarazoso) que Paul Feyerabend. Jane Hill. Steven Pinker. Ray Jackendoff). Albrecht Neubert. Umberto Eco. Voegelin. Julius Stenzel y Thomas Kuhn. F. M. 10 y 12. en particular. Uno de los textos en los que la retórica de la victimización de los relativistas sale más claramente a la luz es la crítica de Neil Thin (1992) de la Universidad de Edinburgo sobre Dialogue at the margins de Emily Schultz (1990): Este libro es una extensión de un ensayo inédito en defensa de Whorf contra los anti-relativistas. Eleanor Rosch. se lo ha extendido porque Bajtín persuadió a Schultz de que si ella podía persuadir a los lectores de una “sorprendente afinidad entre Bajtín y Whorf ”. Aunque cabe admitir que en la última década del siglo XX la HSW ha estado bajo asedio. para rescatar a Whorf de estos monoglotos positivistas y para llevarlo a su refugio correcto en el valle feliz de la heteroglosia. la “voz de autoría directa” que dicta un relativismo absolutista en el lenguaje de la ciencia positivista. Gattei 2008: 35). Karl Popper. y sobre todo los americanos. y F. Si bien muchos de éstos son más o menos declaradamente whorfianos (Dorothy Lee. la poliglosia y la prosa polifónica. Richard Shweder. John Lyons. 1977: 258. encarcelado por su propia ironía incomprendida y vigilado por los malvados positivistas que lo han puesto sobre el barril del “canon” whorfiano. Roman Jakobson. André Martinet. los lingüistas. con Whorf actuando el papel de damisela en desgracia. compañero de ruta en el giro lingüístico de Kuhn a caballo de la idea de inconmensurabilidad. […] Schultz cabalga en su corcel confiable. Basil Bernstein. Geoffrey Pullum. Madeleine Mathiot. “para muchos lingüistas desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo pasado el supuesto de que el funcionamiento cognitivo está subordinado al lenguaje ha sido una verdad auto-evidente” (Wassman 2000: 689). semiólogos y epistemólogos (Lenneberg y Brown. Lo que emerge es un cuento de hadas. Stephen Levinson. C. Dan Slobin. Peter Wason & Philip Johnson-Laird. Ferruccio Rossi-Landi. 1983: 682. Irzik y Grünberg 1998.

Una variante recurrente alega que la HSW nunca ha sido formulada textualmente en la forma en que se la conoce o que ha sido fruto de un malentendido. 229. los culturalistas y los idealistas están a su favor. Ante Whorf ningún autor de relieve que haya tomado conocimiento de las discusiones en torno suyo se ha manifestado indiferente o ha adoptado un temperamento intermedio. 283). 265. lo cual es una enormidad en todo sentido. los comparativistas. Gentner y Goldin-Meadow 2003: 3-5). esta actitud revisionista se percibe a sí misma adoptando una actitud metodológicamente sólida y respetuosa de las fuentes. inexistente. 282. Los autores posteriores a su época que simpatizan con su postura suelen afirmar que o bien la HSW en su forma fuerte no existe. Aunque la fundamentación documental es muy pobre. o que incluso en su forma débil nunca se la encuentra taxativamente enunciada en el sentido cientificista convencional. los historicistas. Aunque puede que haya un puñado de excepciones aquí y allá. no pretende denotar un vector causal exclusivo en una dirección. los estructuralistas y los materialistas acostumbran posicionarse en contra. Gumperz y Levinson intentan también atenuar el filo de la expresión “determinismo lingüístico” (sin renunciar a ella). Aunque parezca insólito. Hill y Mannheim 1992. De hecho. La posición favorable a Whorf está acompañada de una retórica característica. aseguran que gran parte del sentimiento anti-whorfiano se apunta contra un blanco mítico. una figura de paja (1996: 33). pero que así y todo es verdadera (Alford 1978.000 resultados. 108 .Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] peñándose en escribir en ese libro. me suena que ésta es la tendencia general. Levinson. Yendo más lejos. 242. Probablemente ningún proponente ha sostenido la concepción de que lo que no puede ser dicho no puede ser pensado (Gumperz y Levinson 1996: 22). la frase “determinismo lingüístico” debe entenderse como que implica que hay al menos alguna influencia causal de las categorías del lenguaje a la cognición no verbal. reduction. implicando –sin decirlo– que la estrategia que ellos homologan tipifica una especie de determinismo que no llega a ser acabadamente determinista: De esta manera. Quedó de este modo ratificado que aquél había leído a éste con harta prisa y que (tal como lo dejaba traslucir con la ligereza característica de quienes se saben notorios) Feyerabend no tenía gran cosa que decir de las hipótesis de ese pensador de apellido perruno aunque su admiración hacia él fuera palpable. and empiricism” (1962: 49) “Whorff” en lugar de “Whorf”. absoluta y no negociable: los que promueven el ideal de las ciencias sociales como humanidades. en ediciones más tardías de la misma obra (1988) y en el ensayo temprano “Explanation. una búsqueda conjunta de ‘whorf ’ y ‘straw man’ en Google retorna hoy (2 de mayo de 2012) unos 185. Tal parece que el relativismo lingüístico define una división epistemológica profunda. En “Filosofía de la ciencia: Un tema con un gran pasado” (1970) Feyerabend celebra las “soberbias investigaciones” de “Whorff ” sin agregar más detalle. ligeramente a la baja. Todo a lo largo de la cadena editorial la errata se ha propagado a la traducción castellana de Diego Ribes como si a nadie nada le importara mucho (Feyerabend 1986: 214. sumándose a las filas de las decenas de miles de autores que encuentran útil expresar esa idea. John Gumperz y Stephen C. los científicos proclives a los métodos formales.

“si no hay B no puede haber A”). Si prácticamente todos los whorfianos respaldan el principio que establece que “el pensamiento mismo está [plasmado] en una lengua” (Whorf 1956: 252) es obvio que una afirmación característicamente levinsoniana tal como que “nadie ha sostenido la concepción de que lo que no puede ser dicho no puede ser pensado” (Gumperz y Levinson 1996: 22). Este estudio muestra que las formas del pensamiento de una persona están controladas por inexorables leyes de estructura [inexorable laws of pattern] de las que es inconsciente. 26. y por lejos la mayor luz sobre él de la que disponemos la arroja el estudio del lenguaje. Levinson 1996 b: 115) y está implicada en la referencia que se hace a la actuación de leyes inexorables en los propios textos de Whorf: El pensamiento es de lo más misterioso. admitiendo que es insostenible y que Whorf nunca sostuvo semejante cosa. pero este es un tópico que el universalismo no ha esclarecido con la hondura suficiente y que al relativismo no le interesa indagar en absoluto. incluyendo el nativismo fodoriano y la pragmática radical. […] Su pensamiento mismo está en una lengua – en inglés. Pederson y otros 1998: 586.. cit. 40 (3) igual que ha hecho más de un chomskyano respecto de la GU. Reconozco que las expresiones lingüísticas que están en juego 39 difieren en su enunciación aparente. “todo pensamiento está en una lengua” (o sea. En lugar de eso los relativistas prefieren recurrir a un par de tácticas que han desarrollado con buen éxito de público y que por eso mismo han transformado en rutina. “se requiere B para que haya A”) y “lo que no puede ser dicho no puede ser pensado” (o sea. por firme que suene. 39 Esto es. tales como el nativismo extremo o la pragmática radical.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] No hace falta jugar con los contrapositivos para encontrar que esa concepción que los partidarios reputan inexistente ha sido sostenida por gran número de autores (ellos mismos incluidos: op. (2) desagraviar la versión débil sobre la base de que es la más consistente de cara a los hechos que otras alternativas. Estas estructuras son la impercibida e intrincada sistematización de su propia lengua. las cuales seguramente varíen según sean los aspectos del lenguaje y del pensamiento que se traten. deviene inválida bajo cualquiera de los modelos lógicos conocidos. pero que dos autores tan reputados no puedan distinguir y ejecutar un simple modus tollens definitorio para dirimir la cuestión y pontifiquen con tanta irreflexión en materia de lógica sobre un tema que atañe al nudo de la cuestión me parece sencillamente alarmante. véase Pinker (2007: 89-152) y sobre todo Pinker (1979). 40 Sobre los modelos en conflicto a propósito de la relación entre pensamiento y lenguaje. en chino (Whorf 1956: 252). en sánskrito. La primera táctica consiste en cuatro pasos sucesivos que son: (1) escenificar el repudio de la versión fuerte de la hipótesis. Recién entonces será posible examinar la diversidad con que ese impacto (que ha de ser imposible de explicar por otros factores) se manifiesta a través de las lenguas. pág. 109 . Cae de suyo que antes de discutir siquiera las diferencias que las distintas lenguas imprimen al pensamiento correspondería estudiar de manera más sistemática las múltiples clases y magnitudes de influencia que el lenguaje en general ejerce sobre los múltiples aspectos del pensamiento.

1984. [Whorf ha sido] no leído. si es verdad que la hipótesis no es una hipótesis vinculante y si Whorf nunca avaló su versión más maligna. Ahora bien. Él no afirmó que todo el pensamiento depende del lenguaje. Bowerman 1996. Benjamin Lee Whorf (Silverstein 1979: 193). realizar una investigación que a la larga constituye una reivindicación encubierta de la versión fuerte. (4) opcionalmente. Kodish 2004. La mala caracterización determinista de Pinker. Friedrich 1979. que son independientes del lenguaje y que por lo tanto escapan de la influencia “formadora” [shaping] del lenguaje (Dirven 2004: 143). me permitiré una historiografía esquemática de una de las líneas de desarrollo de la antropología lingüística norteamericana. siguiendo el rastro de la definición del problema por uno de los escritores más incomprendidos del siglo. Boroditsky s/f. De hecho. malentendido o malinterpretado. Las concepciones de Whorf sobre la relatividad lingüística han sido a menudo malinterpretadas. la fórmula para hacerlo es invariablemente la misma: Benjamin Lee Whorf ha sido un lingüista tan conmovedoramente original que ha sido persistentemente incomprendido por muchos miembros de su profesión (Bohannan 1965: 41). Gentner y Goldin-Meadow 2003. Boroditsky 2001. La segunda estratagema favorita de los whorfianos. Kline 1999. en el cual las formulaciones descuidadas de las visiones de Whorf introducen cambios en apariencia diminutos de terminología que cambian fundamentalmente sus visiones y muestran al observador cuidadoso que Black malinterpretó por completo lo que Whorf estaba diciendo (Ellis 1993: 125). Bloom 1984. 110 . Para desarrollar este tema.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] reprimir cualquier conato de refutación empírica aseverando que la hipótesis de SapirWhorf no es una hipótesis. En reñida competencia de popularidad con la convicción de que los detractores de Whorf han construido un hombre de paja. Cook 2008. Levinson y Wilkins 2006. Boroditsky s/f. Davidoff. es seguida de inmediato por un escarnio indisimulado para cualquiera que encuentre algo de valor intelectual en la celebración de la diversidad cognitiva en vez de subirse a la carro de la banda universalista (Alford 2002). [Whorf] ha sido enormemente incomprendido (Lucy 1992a: 8). él creía que hay diversos procesos mentales. que es bastante efectiva para construir un hombre de paja como oponente familiar. mal leído y superficialmente tratado (Lee 1996: 14 y ss.) El análisis que Black hace de Whorf […]. Smith 1996. llama la atención que haya tantos whorfianos que dedican lo mejor de su vida a desangrarse en su defensa. Davies y Roberson 1999. Fishman 1982. tales como la atención y la percepción visual. Emmorey 2002: 269-270. consiste en afirmar con tono de enfado y espíritu de justicia que Whorf ha sido incomprendido. Slobin 2011). repetida hasta la saciedad. Casas 2003. Silverstein 2000. Hill y Mannheim 1992. A pesar de la significación de su obra. Roberson y otros 2004. Schultz 1990. Gordon 2004. Tuszynski 2010. Lucy 1992 b. Bloom 1981. incluyendo referencias a leyes (estadísticas o de las otras) en los casos que ellas parezcan plausibles. Los autores que han llevado adelante esa táctica son innumerables (Cook 1978. Winawer y otros 2007.

apto para la prueba de laboratorio.. concomitante al presunto predominio demográfico de los malentendedores. me inclino por lo segundo. [. Laura Martin. De hecho. de quienes se dice que no han sabido leer a Whorf y cuyas obras no interesa demasiado que los acólitos lean. pues lo único que obstaculiza ese esclarecimiento (más que la dificultad del problema) es la perpetuación del malentendido sobre su esclarecedor primario. prefiriendo en vez de eso proferir caricaturas inmisericordes de sus argumentos (AAVV 2012). (2) que a la construcción de un hombre de paja por parte de los anti-whorfianos cabe responderle engendrando otros hombres ( y mujeres) de paja. Por supuesto. Lo que se ha llegado a conocer en psicología como la hipótesis de Whorf o de Sapir-Whorf […] fue la idea de que la lengua da forma a la percepción humana de las cosas. tanto Whorf como Sapir son frecuentemente malentendidos. en gran parte porque los psicólogos tienen más necesidad de un argumento diferente. Se puede demostrar que Whorf ha sido más ampliamente mal leído que cualquier otro científico social de su generación. sustitutos convenientes y efigies para consumo interno de las figuras de Steven Pinker. El primer ejemplo que viene a la mente es una serie de artículos […] y capítulos de libros por la antropóloga lingüista del UWO [University of Western Ontario] Regna Darnell sobre “Benjamin Lee Whorf como una figura clave de la antropología lingüística”. Los argumentos de Whorf se han malentendido. con el debido respeto a un pionero cuyo trabajo es fundacional de lo que se hace en la actualidad (Darnell 2006: 82). hay una fuerte tendencia académica a rehabilitar estudiosos muertos. Este estilo argumentativo reposa en tres supuestos o corolarios mayormente implícitos que reproducen todos los involucrados en las tácticas defensivas y que aseguran: (1) que la discusión se zanjaría a favor del relativismo simplemente sustituyendo las interpretaciones independientes por la hermenéutica partidaria. Este argumento pudo ser y probablemente debió ser atribuido a Müller. antes que a Whorf. una abstracción académica que no etiqueta nada que Sapir o Whorf alguna vez postularan como hipótesis ellos mismos.] La razón probable de que esto venga a mi mente es que la así llamada “Hipótesis de Sapir-Whorf ” se encuentra entre las nociones más malentendidas de la antropología lingüística. Más todavía. y (3) que con aquella discusión zanjada. quien lo formuló. [M]uchos de los críticos de Whorf no han sabido leer sus escritos adecuadamente. decir que esos textos de Darnell constituyen una rehabilitación de Whorf revela cierta forma de evaluación de su obra. Y sin embargo sus reflexiones sobre las relaciones entre lenguaje. con el hombre real reemplazando a los hombres de paja y sin hacer prácticamente más nada quedaría esclarecida de una vez por todas la relación entre lenguaje y pensamiento. quien no lo hizo (Kelly 2008: 194).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Varias versiones distorsionadas de este visión se han llegado a conocer como la “HSW”. mayormente bajo la rúbrica interdisciplinaria de ciencia cognitiva. lo que puede hacer que sea difícil para muchos antropólogos lingüistas hablar con gente fuera de la academia (Dispar 2011). Geoffrey Pullum. Brent Berlin & Paul Kay y en los últimos años también Charles Hockett y Noam Chomsky. Pero si ésta no es una postura que ha sacra- 111 . Puede que haya alguna verdad escondida en los postulados relativistas y puede también que no. […] Algunos estudiosos han propuesto sus propias versiones distorsionadas y hecho una lectura de hombre de paja de la visión de Whorf (Kodish 2004: 384-385). pensamiento y realidad continúan siendo citadas.

a cuyas clases en Yale Whorf había asistido. Una versión extrema de la misma clase de argumentaciones revisionistas carga las culpas sobre el editor de las obras de Whorf y hasta sobre Whorf mismo. Pocos párrafos más tarde. con su forma adjetival neutralizante. Estos términos generalmente se usaron como peyorativos en la literatura lingüística debido a una historia triste pero comprensible de investigación psicolingüística estimulada por Whorf en la conductista década de 1950. Michael Silverstein elaboró la historia de la mala interpretación de este modo: El nombre de Whorf ha compartido el destino de los de muchos de los médicos que propusieron por primera vez un diagnóstico diferencial. incidentalmente. ni concibió el principio de la relatividad como si se tratara de una hipótesis. Whorfiano. Madeleine Mathiot y Harry Hoijer (sobre cuyas diversas interpretaciones de Whorf –dice– reposa gran parte de la culpa por las Cabezas de Hidra del Fraude de la Hipótesis)”. quien la introdujo en su edición de las obras de Benjamin Lee Whorf. considerar estas dificultades. la HSW fue la invención de John B. Según esta perspectiva. sin embargo. […] Carroll estaba convencido de que la “relatividad lingüística” de Whorf se derivaba de las teorías de Edward Sapir. al relativismo o a una idea parecida. sin embargo. dado que la doctrina de la relatividad lingüística a menudo es invocada para validar ciertas actitudes políticamente sospechosas y para dar soporte a pedagogías altamente cuestionables (Berthoff 1988: 1). Hoijer 1954: 230). 112 . seguida de inmediato por una era de anti-“relativismo” rabiosamente dogmático orquestado por y en nombre de Noam Chomsky. Whorfianismo. Alford se olvida de las diatribas que él mismo forjó y consigna que “[e]l eminente Harry Hoijer objetó vigorosamente lo que él llamó ‘la vulgarización de la obra de Whorf’ la que él vio tomando forma en ese encuentro poco más de una década después de la muerte de Whorf” (Alford 2002. nunca en toda su escritura académica mencionó a Whorf. Carroll.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] lizado la ortodoxia dogmática y entronizado sus propias premisas como su único objeto real de estudio creo que no conoceremos ninguna que lo haya hecho. Aunque la reacción de diversas corrientes no necesariamente universalistas de la lingüística contra las hipótesis relativistas recién comenzó orgánicamente con la publicación de la sátira de Geoff Pullum (1991) treinta años más tarde de lo que él aduce. Estas tendencias han culpado a Whorf por el Whorfianismo más temprano al que Whorf mismo habría visto como una síntoma más de la enfermedad (Silverstein 2000: 85) Silverstein no es el único que responsabiliza a los whorfianos de la primera hora por las patologías relativistas que para los relativistas sanos de espíritu hoy es de buen tono admitir que existen. Con la Hipótesis de Sapir-Whorf. Posee algún interés práctico. Dorothy Lee. […] El mal nombre es emblemático de la equivocación y confusión que la HSW ha engendrado. Carroll institucionalizó la errónea concepción de Whorf a propósito de los argumentos de Sapir sobre el papel del lenguaje en el pensamiento y la cultura. de modo tal que la condición o “enfermedad” que diagnosticaron ahora lleva su nombre. También el ultrawhorfiano Danny Keith Hawkmoon Alford se queja de “los ‘Whorfianos’ tales como Dorothy Lee. ni se refirió jamás a la relatividad.

Más allá de que las malas interpretaciones sean accidentales o deliberadas. Con sorprendente desaprensión por los hechos conocidos. en vez de haber examinado las ideas originales de Whorf. En un registro parecido escribe el sociólogo del lenguaje Joshua ‘Shikl’ Fishman. una postura extrema. defensora de la idea de que las lenguas son mucho más que códigos de representación: son filtros de percepción y de conceptualización 113 . Jane Hill vuelve a afirmar que la compilación principal de Whorf (1971) no proporciona ninguna formulación clara de una “hipótesis de Whorf ”. es probable que en el corpus whorfiano exista (como diría Gilbert Ryle [1932]) algo más que un puñado de expresiones sistemáticamente engañosas. diciendo que o no han leído su trabajo o que lo vulgarizan. Los mismos estereotipos conspirativos que los relativistas tardíos han tejido alrededor de Whorf se perciben también en las tácticas defensivas de quienes intentan reivindicar al otro padre fundador. Ellos han generado una literatura justiciera encaminada a desfacer entuertos que se expresa mediante alegatos parecidos a éstos: [V]éase desde donde se vea. quien ha oscilado siempre entre Nueva York y Stanford y entre una tesitura whorfiana y otra abiertamente crítica: Cada vez más los partidarios de Whorf atacan a sus detractores. a excepción de “un ocasional brote de hipérbole” que ella se cuida mucho de decirnos cuál es (Hill 1995: 15). Edward Sapir. muchas de las críticas a Whorf han sido acusadas de simplificación. A semejanza de las críticas a Marx o a Freud. y acusa a los críticos de haberse leído unos a otros contribuyendo así a la exégesis de sus propios textos. que la teoría de Whorf no alberga contradicciones importantes y que no es posible imputar dureza a sus hipótesis citando “fuera de contexto” frases whorfianas aun cuando en las mismas se sustente. distorsión y así sucesivamente (Fishman 2000: 78). visiblemente. reducción. para gestar un malentendido se necesitan dos. y que ninguna forma de determinismo lingüístico ha sido soportada en los escritos de Sapir o de Whorf. […] La crítica de “vulgarización de Whorf” también ha sido precedida en los anales del debate entre oponentes metodológicos y filosóficos-ideológicos. efectivamente. Al reproducirse más allá de lo razonable. la clave de la cuestión radica en que ante semejante consenso y ante el hecho de que ninguna imputación que se le haya formulado es más extrema que lo que Whorf objetivamente se atrevió a decir. La misma idea es defendida por Lisa Anne Kline (1999). los relativistas deberían evaluar la posibilidad de que no sean sólo los lingüistas y antropólogos de una difusa y longeva corriente principal quienes están equivocados. la tesis conspirativa que asegura que todos los adversarios de Whorf son unánimemente perversos deja de ser verosímil. la obra de Sapir teje toda una red de presupuestos favorables al asentamiento de una visión relativista. Cuando todo el mundo se empeña en leer tan mal durante tantas décadas. La crítica de “no haber leído a Whorf ” se dirige a la extensa literatura en su contra. quien asegura.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Ann Berthoff. Es precisamente por su dependencia de estas tácticas reprobatorias que la defensa whorfiana queda asentada sobre una base endeble. a contrapelo de toda la evidencia. pensaba que los whorfianos habían confundido el principio de “Si no tienes las palabras no puedes decirlo” con “Si no tienes las palabras no puedes pensarlo” (Berthoff 1999: 5). A fin de cuentas. atomización.

alegan que así como el Sacro Imperio Romano no era ni sacro. ciñéndonos a la obra de este autor. una conjetura provisional (necesitada de prueba) en el camino de devenir un hecho que podría situarse en cualquier punto entre lo obvio. Llamar a una aserción “axioma”. […] Con ello procuraremos desterrar los lugares comunes que han surgido en torno al relativismo lingüístico en la obra de Sapir (Fernández Casas 2004: 160). Analítica Posterior. un axioma no es susceptible de negociación. Dado que los revisionistas del relativismo nunca han afrontado una revisión en términos genuinamente contextuales como la que cada tanto amenazan desplegar.2.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] de la realidad. antes de seguir adelante habrá que llevar a cabo el análisis metateórico que los sapir-whorfianos pretenden haber consumado pero que siempre han sabido rehuir.41 Procurando atenuar la dureza de la categoría. Este análisis no puede menos que demostrar que las formas fuertes y débiles sí existen en la obra de Sapir y de Whorf. ni imperio. y calibrando sus afirmaciones sin perder de vista el contexto global de su producción intelectual. Será nuestro cometido poner un poco de orden entre tantas aserciones sin fundamento. Un “axioma” es una noción harto más asertiva que la de “hipótesis”. empero. Parece que la comunidad lingüística se ha empeñado en señalarlo como el artífice de una formulación determinista en la que la lengua se contempla como un molde constrictivo generador de limitaciones. parámetros. no existen cualidades formales que deslinden las aserciones o las frases que se pueden o no calificar como hipótesis y que las separen del resto de las elocuciones. La propuesta denota falta de familiaridad con los usos de la prueba lógica y matemática. en fin. Hill y Mannheim proponen sustituir la idea de “hipótesis” por la de “axioma”. que más allá de su definición en filosofía de la ciencia como “una explicación propuesta para un determinado fenómeno”. del mismo modo la “Hipótesis de Sapir Whorf” de la que hablan todos los manuales y libros de texto no tiene que ver con los ideales de Sapir o de Whorf y no es tampoco nada que se parezca a una hipótesis con su séquito de diseños investigativos. en efecto. Es verdad que no existe ninguna formulación sapir-whorfiana que diga taxativamente “esta es la hipótesis”. posibilidad o probabilidad es por definición ( y constitutivamente) susceptible de ser falsado. variables y demostraciones. escriba dos puntos y luego proceda a enunciarla. I. juzgar su valor o simplemente desmentirla la libertad de hacerlo. relativización o regateo. 41 114 . cuesta imaginar cuál es el lugar de los axiomas. Una hipótesis es. En tanto supuesto inmóvil e invariante de un sistema axiomático. ni romano. no siempre se han entendido las palabras de Sapir correctamente. sin ahorrarnos un solo lugar común. una afirmación tan evidente que impone que se la acepte como verdadera sin posibilidad de controversia (Aristóteles. en contraste. un axioma es. Para un relativista convencido la HRL bien puede operar como un supuesto que se da por sentado. en la práctica científica una hipótesis es simplemente una aserción falsable cualquiera. la de mayor peso argumentativo y la que está más vigente en la actualidad. Cumplo en dejar sentado. en un modelo argumentativo cabalmente relativista. pero que cualquiera sea su obviedad. “supuesto de trabajo”. y que la versión fuerte es por amplio margen la que se manifiesta con más asiduidad.72a18-b4). Hill y Mannheim 1992: 386) no quita a quien desee interpelarla. Desde una perspectiva posmoderna Jane Hill y Bruce Mannheim (1992: 386). pero para un universalista que esté impugnando la idea ese supuesto es la hipótesis cuyo valor de verdad está en la mira. lo posible y lo probable. “presunción heurística” o “principio” en lugar de “hipótesis” (Alford 1980: 87. Sin embargo.

Dependen mucho de la lengua particular que se ha convertido en medio de expresión de su sociedad. tal como paso a documentar. Bloom (1981) hasta Stephen C. “La lingüística como ciencia exacta” (Whorf 1956: 220-232. desde Alfred H. La realidad es que el “mundo real” está amplia e inconscientemente conformado según los hábitos lingüísticos de un grupo determinado. su ocasión y el desarrollo que sigue ahondan en esa línea de razonamientos: los “hábitos lingüísticos” predisponen la forma en que se ve. Whorf comienza con una asertiva cita de Edward Sapir cuyo núcleo ya he citado en un contexto ligeramente distinto: Los seres humanos no viven solos en el mundo objetivo. experienciales o hermenéuticos favorecidos alguna vez por las antropologías y lingüísticas de estirpe boasiana. conteniendo lenguaje. en línea. citado por Whorf 1971 [1939]: 155). más arriba. ambos aspectos crecieron juntos. taxativamente. cultura y comportamiento? ¿Qué apareció primero: los modelos del lenguaje. se escucha y se obtiene experiencia. Pero en este emparentamiento. influyéndose constante y mutuamente. un artículo escrito en 1939. De cara a este documento no se puede seguir afirmando que el argumento fundamental de la forma fuerte no ha sido jamás rubricado. no todos los científicos están obligados a suscribir al mandato historicista de la escuela de Baden que reclama un protocolo privilegiado de evaluación (más blando y autoindulgente) para las disciplinas que se autodenominan humanas. principalmente porque los hábitos lingüísticos de nuestra comunidad nos predisponen hacia ciertas clases de interpretación (Sapir. Pero sea o no una hipótesis lo que muchos nos empeñamos en llamar con ese nombre. escuchamos y obtenemos experiencia como lo hacemos. ha reposado exclusivamente en ejercicios altamente convencionales de inferencia estadística paramétrica y frecuentista (con la prueba de la Hipótesis Nula en el centro del escenario) que están en las antípodas de los métodos cualitativos. 52). o las formas culturales? Básicamente. Cualquiera sea la táctica verbal de los defensores. ••• En “La relación del pensamiento y el comportamiento habitual con el lenguaje”. ni tampoco están solos en el mundo de la actividad social.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] A fin de cuentas. Levinson (2009) y aun más acá. porque la cita. descriptivos. Es una ilusión pensar que uno se ajusta a la realidad sin la utilización del lenguaje y que el lenguaje no es más que un medio incidental de solucionar problemas específicos de comunicación o reflexión. históricas y sociales al solo efecto de acogerse al privilegio. pág. plasmado en aserciones que si pretenden ser científicas deben también ser falsables. los relativistas que procuran arrastrarlo lejos de la órbita de las ciencias formales olvidan que Whorf –como hemos visto– dejó sentada su postura claramente a favor de la inclusión de la lingüística en estas ciencias en un artículo denominado. Sapir y Whorf en la misma página. la forma fuerte de los principios whorfianos se trasunta y explicita en buen número de circunstancias. narrativos. […] Vemos. en el mismo contexto y con el mismo argumento. ¿Qué más se puede decir? Algunas páginas después el propio Whorf reafirma la idea: ¿Cómo apareció históricamente una red de esta clase. el hecho es que en los últimos treinta años el modelo de trabajo relativista. Por otra parte. cf. la naturaleza del lenguaje es el factor que limita la libre 115 .

sino revelador del hecho de que la relación entre lo individual y lo social. La formulación de las ideas no es un proceso independiente. Una vez más. ESTE ACUERDO SE CONSIGUE MEDIANTE PROCESOS LINGÜÍSTICOS Y NO DE OTRA FORMA (Whorf 1971 [1940]: 240). un autor al que ni Sapir ni Whorf (urge recordar) mencionaron jamás y cuyo genio estas ideas están reclamando a gritos. una forma fuerte en el más pleno sentido: la naturaleza del lenguaje no sólo es literalmente el factor limitante. Mientras el relativismo débil es explícito hasta la sobreabundancia. Alford 2002). claramente. gr.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] plasticidad y se muestra inflexible. 181). También es explícito el hecho de que Whorf considere probado el impacto de la lengua en la observación. con el desarrollo de los canales [sensoriales] […] [L]os conceptos de “tiempo” y “materia” no vienen dados sustancialmente en la misma forma por la experiencia. “La lingüística como una ciencia exacta”: Estos modelos automáticos e involuntarios del lenguaje no son los mismos para todos los hombres. sino que además se muestra inflexible y autocrático. ya estén presentes o no como parte del procedimiento las matemáticas o cualquier otra clase de simbolismo especializado. el programa y guía de la actividad mental del individuo que es utilizado para el análisis de sus impresiones y para la síntesis de todo el almacenamiento mental con el que trabaja. desde muy poco a mucho. un determinismo férreo y unidireccional aflora a cada instante por poco que se lea a Whorf con alguna atención. Ésta es. sino que forma parte de una gramática particular y difiere. entre las diferentes gramáticas (Whorf 1971 [1940]: 240-241). o entre lo fenomenológico y lo sistemático (en un discurso que impulsa formas fuertes y que no se priva de hablar de “sistemas”) no está elaborado con la claridad requerida y con la robustez con que la había desarrollado –por ejemplo– Ferdinand de Saussure. esta vez en un artículo famoso de 1940: Allí donde en los asuntos humanos se llega a un acuerdo o asentimiento. Sigo documentando lo que él dice. Se descubrió que el sistema lingüístico de fondo de experiencia (en otras palabras. estrictamente racional en el antiguo sentido. Que la gramática de una lengua sea idéntica al sistema lingüístico de fondo de experiencia [individual] y que difiera “desde muy poco a mucho” entre las distintas gramáticas no es sólo confuso y sorprendente. la gramática) de cada lengua. algo que en ocasiones se suele negar (v. Y todavía hay más: Cuando los lingüistas fueron capaces de examinar crítica y científicamente un gran número de lenguas de modelos ampliamente diferentes también aumentó ampliamente su base de referencia. o entre el lenguaje tal como lo contempla el sujeto y como lo articula el lingüista. las mayúsculas son originales de Whorf y no un recurso del que he echado mano para exagerar el énfasis. así lo documenta al menos este otro artículo whorfiano Whorf de 1940. no es simplemente un instrumento que reproduce las ideas. sino que es más bien en sí mismo el verdadero formador de las ideas. sino que dependen de la naturaleza del lenguaje o de las lenguas a través de las cuales se ha desarrollado (Whorf 1971 [1939]: 180. de la forma más autocrática. experimentaron la interrupción de ciertos fenómenos que habían sido considerados como universales y ante su vista apareció todo un nuevo orden de significados. sino que son específicos de cada lengua y constituyen la parte formalizada de la 116 .

[…] De este hecho se deriva lo que yo he llamado el « principio de la relatividad lingüística». que significa. y no meramente el mismo mundo con diferentes rótulos añadidos (Sapir 1985 [1929]: 162). ni sólo en el mundo de la actividad social como ordinariamente se lo entiende. externamente similares. Que en otros lugares existan expresiones más moderadas no quita que tanto Sapir como Whorf hayan llegado a posiciones fundamentalistas unas cuantas veces. en un artículo de Paul Kay y Willett Kempton (1984) sobre las diferencias sutiles. Ahora bien. en términos informales. Uno de los juicios más inteligentes a propósito de esa mutabilidad se encuentra. antes que una aserción cualificada. que las personas que utilizan gramáticas acusadamente diferentes se ven dirigidas por sus respectivas gramáticas hacia tipos diferentes de actos de observación. o su «gramática». ya que no por los más cuidadosos. diré que algunas 117 . Sapir pudo haber hecho una afirmación absoluta sobre la tiranía del lenguaje. sino que están en gran medida a merced del lenguaje particular que ha devenido el medio de expresión de su sociedad. El resultado de todo eso sería tornar real para nosotros una clase de relatividad que generalmente está oculta a nosotros debido a nuestra ingenua aceptación de hábitos fijos de habla como guías para una comprensión objetiva de la naturaleza de la experiencia. Hay cualificaciones y hedges en la escritura de cada uno de ellos que sugieren que ninguno creía en el relativismo y determinismo que parece a veces hablar en sus páginas y que ha sido grandemente enfatizado por sus seguidores más ardientes. Las formas fuertes del determinismo lingüístico se originan incluso en la obra de Sapir. Por ejemplo. inestables y contradictorias entre hablantes de inglés y Tarahumara: Tanto Sapir como Whorf estaban prestos a sugerir en ciertos pasajes arrebatadores y dramáticos una especie de determinismo lingüístico y relatividad lingüística que en otros lugares cada uno de ellos cualificaba considerablemente. […] El «mundo real» está en gran medida inconscientemente construido sobre los hábitos del idioma del grupo. Como sea. puesta en valor y ajuste de cuentas despliegan los relativistas contemporáneos. creo yo. sino que tienen que llegar a algunos puntos de vista diferentes sobre el mundo (1971 [1940]: 250). tanto la interpretación de los extremos como la de las manifestaciones de moderación entrañan un serio problema de evaluación teórica. estimo que no hace falta más para demostrar el punto de que las posturas extremas efectivamente abundan en las fuentes canónicas y que los esfuerzos por pintarlas moderadas o inexistentes son ya sea insinceros o equivocados: mientras más escrúpulo de revisionismo. Esta es la relatividad de los conceptos. la relatividad de la forma de pensamiento (Sapir 1985 [1924]: 159). Los mundos en los que viven diferentes sociedades son mundos distintos. Y dado que han sido ellos los que pusieron sobre el tapete la posibilidad de una falta de lecturas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] lengua. o como se la puede llamar. Y aquí está la expresión en su forma más cruda y extrema: Los seres humanos no viven sólo en el mundo objetivo. Nunca dos idiomas son suficientemente similares para considerarse que representan la misma realidad social. omitiendo las palabras “en gran medida” (Kay y Kempton 1984: 76). donde aparecen ligadas al pensamiento y vinculadas con la idea de relatividad: Sería posible seguir indefinidamente con tales ejemplos de análisis de la experiencia inconmensurables en diferentes lenguajes. más se alejan de la simple verdad de las cosas. por lo tanto. no son equivalentes como observadores.

••• Este capítulo sobre las tácticas de justificación relativistas permanecería incompleto si pasáramos por alto los refinados procedimientos retóricos empleados por los ultra-relativistas contemporáneos. en su mínimo común denominador. que ocasiona que los partidarios de una idea tan simple no sean capaces de distinguir el fondo del asunto y destilar las ideas dominantes en un pequeño conjunto de textos que (aun cuando operan con conceptos tan mal definidos como tantos otros en nuestras ciencias) están escritos con la claridad del cristal. las “palabras” que cambian de género de una lengua a otra según Lera Boroditsky.42 (b) que Recordemos las Wörter und Sachen de Leo Weisgerber. de modo que todo lo que el niño-aprendiz debe hacer es simplemente encontrar el nombre local. identificable al mismo tiempo con los universales del lenguaje del conductista Charles Hockett. ver más adelante. La caricatura de Levinson. pág. las “etiquetas” que el lenguaje aplica al mundo según Edward Sapir. las “palabras para los parientes” de Dan Everett y ( por supuesto) las “palabras Esquimales para la nieve” de Benjamin Lee Whorf. 9. Los modelos universalistas. consistentes ya no en defender a un Whorf débil reducido a su mínima expresión sino en atacar lo que ellos llaman el “Nativismo Simple”. la memoria científica y el conocimiento ajeno. “efecto” y “devenir” de Dorothy Lee. que son legión. es sencillamente falsa. las palabras “faltantes” para las nociones universales de Levinson. Worf 1956: 210.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] veces me pregunto si de veras han leído los ensayos de Sapir y de Whorf al pie de la letra y a plena conciencia. En uno de los más audaces ensayos de los últimos tiempos. pues de ser así. “causa”. 10. difícilmente quepan en el lecho de Procusto de un Nativismo Simple expresamente diseñado para proponer ideas tan fatuas como las que aquí se les atribuye con tan escaso respeto por la multiformidad de teorías existentes. esta vez ideológico. Levinson implementa ahora lo que por unos años habrán de ser las nuevas “tácticas del fuerte” del neo-whorfianismo. las cuales mapean sobre los conceptos y cosas en forma tan directa que hasta se las puede dibujar (Cf. las “palabras para los números” de Peter Gordon. por añadidura. Hay muy pocas y muy menguantes nociones universales. las palabras para los números individuales. como si de pronto todo el abanico de posturas teóricas de la lingüística y de las ciencias conexas se comprimiera y concentrara. lo mismo da) es más bien privativa del relativismo. algún día habrá que explicar un nuevo determinismo. trabajo de equipo y éxito de público. con los modelos funcionales-evolucionarios de la escuela de Praga. estridentemente titulado “Lengua y habla: ¡Enderecemos las cosas!”. con la psicología evolucionaria de Steven Pinker y. si es que hay alguna.1). fig. fig. por supuesto. las “palabras para los colores” de medio relativismo. con la ciencia cognitiva y con el modelo modular de Jerry Fodor. “razón”. 42 118 . que cada lengua denote con una simple expresión (Levinson 2003b: 32). las palabras para “ser”. Levinson prodiga observaciones como éstas: La Simple Idea nativista (tal como la proclaman Pinker y Gleitman) de que los conceptos universales mapean directamente en las palabras y morfemas de la lengua natural. 186. Con fuerte financiación. no logra encubrir tres hechos fundamentales: (a) que la concepción nomenclatoria y de mapeado referencial entre el lenguaje y la naturaleza (o la experiencia. literalmente. masivos y agregados de Madeleine Mathiot. con la Gramática Universal chomskyana.

) me concentraré en el análisis de estas tácticas peculiares. las reticularidades y las patologías del lenguaje. exotismos y misceláneas. las lenguas y lenguajes artificiales. 119 . Más adelante ( pág. 43 Sobre los Pirahã. y el elemento de juicio que explica.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] el desvelamiento de las necedades que las diversas variantes del universalismo puedan haber sustentado no otorga al relativismo. los saqueos practicados a doctrinas que no son relativistas de origen o los esencialismos de brocha gorda que lo resuelven todo diciendo que es la cultura en tanto dispositivo de asignación de sentido (o una metafísica o Weltanschauung ungida como deus ex machina) la entidad que impone significados a los objetos. evolución mediante. contrástese Levinson (2005: 637-638) con Evans y Levinson (2009a: 443). sostenedoras de un género que le ha permitido a Levinson erigirse en el portavoz más exitoso de las teorías de la diversidad. los estudios de la traducción. las lenguas de contacto. las especificidades de la semiosis lingüística y sus correlatos en otros dominios. el cambio lingüístico. y (c) que es la concepción whorfiana anti-nativista la que carece de todo asomo original de teoría del aprendizaje lingüístico. la neurociencia. prestando crédito a información sobre déficits lingüísticos y conceptuales que supieron cuestionar en otros contextos43 y abandonando las estrategias contrastivas de un relativismo de cuño whorfiano que en sus mejores momentos fue capaz de afrontar al universalismo de igual a igual. porque si bien en los siglos transcurridos los relativistas no pudieron demostrar la plausibilidad de sus grandes postulados. se abisman en esta pelea marginal (cuya importancia será por siempre materia de debate) como si fuera una empresa científica que justifica una dedicación de tiempo completo. No califican como tales. 288 y ss. la cabal sistematización de los diversos planos del lenguaje y sus respectivas interfaces. las ontologías. las cuales han venido a sustituir a la HSW adoptando un marco sin organización teórica más allá de la búsqueda descriptiva y tercerizada de excepcionalidades: una estrategia de un particularismo multiplicado globalmente y de una naturaleza mucho más reactiva y parasitaria que la que jamás se le cruzara a Whorf por la cabeza. la adquisición. las tácticas virales de la diversidad. Retrayéndose al interior de un nicho que vive de y para la recolección de anomalías. la forma en que las cosas han llegado a llamarse como se llaman. ni una mínima fracción del mérito que las heurísticas positivas de éste no han sabido ganar. por reales que aquéllas hayan sido. en cambio. la antropología. de la adquisición de la lengua. por ejemplo. A los universalistas les preocupan infinidad de otros temas que se expanden por toda la lingüística. el modelado cognitivo. han perfeccionado hasta lo sublime sus estilos de guerrilla verbal. pienso. Desmontar éste y otros enredos será sin embargo complicado. conceptos y acontecimientos. de la formación de la competencia comunicativa o de lo que sea que ocupe el lugar de ese proceso. la categorización.

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Antes de eso. sin embargo. examinaremos la forma en que una doctrina que rara vez indagó exhaustivamente sus orígenes se las ingenió para migrar sin que nadie se diera cuenta desde la antropología lingüística hacia el estudio descontextualizado del lenguaje y para sobrevivir a sus fundadores desplegando una táctica que (cuando se la contempla desde nuestra disciplina) sólo cabe entender como un vaciamiento lento pero implacable. 120 . Se diría que con el encogimiento de la dimensión antropológica la HRL deviene ineludible: eliminado todo rastro de innatismo y confundida la experiencia con la experiencia lingüística. el lenguaje es el único factor causal que resta para comprender el pensamiento cuando la cultura es excluida.

sino la exposición pedagógica. Pinker 1994). el seminal Diccionario de la lengua Hopi (Hopi Dictionary Project 1998). Profecía Hopi. se dice. así como de los factores epistemológicos involucrados tanto en las críticas como en sus réplicas. Los errores de Whorf son más interesantes que los lugares comunes prolijamente delineados de autores más cuidadosos. clan de la araña (según Whiteley 2003: 112). 121 • .Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 6 – Campos. La denuncia sobre el fraude de los nombres para la nieve entre los esquimales y sus repercusiones (Martin 1986. El propósito no es tanto la refutación documentada y acumulativa del modelo whorfiano. Jalonando ese ejercicio trataré de arrojar alguna luz sobre las impugnaciones de mayor entidad sufridas periódicamente. Max Black (1959: 238) Hakàapiy waw item suup lengi’yvayani. en que todos hablaremos una sola lengua]. [Vendrá el tiempo. La refutación del impacto de la lengua o la cultura sobre las formas lógicas realizada por Edwin Hutchins (1980) en las islas Trobriand. en este capítulo se revisará en orden cronológico un conjunto representativo de observaciones antagónicas a los postulados relativistas. La impugnación de la concepción whorfiana del tiempo entre los Hopi por Ekkehart Malotki (1983) y por la edición del colosal Hopìikwa Lavàytutuveni. De éstas han habido por lo menos cinco: • • • El ensayo de Brent Berlin y Paul Kay (1969) sobre los términos básicos para los colores. estilos y técnicas de la refutación No desearía que las conclusiones negativas que hemos alcanzado dejen la impresión de que las escrituras de Whorf son de poco valor. Dado que la impugnación de las grandes afirmaciones que sostienen a la HRL en general y a la HSW en particular constituye un género establecido en la antropología lingüística y sus alrededores. en oleadas grandes y torrentosas. A menudo en la historia del pensamiento las visiones más infundadas han probado ser las más sugerentes. señalando giros epistémicos que van más allá de la HRL y hasta de la antropología o la lingüística en su conjunto. referida por Harry Kewanimptewa. comentada y sistemática de las técnicas y los estilos argumentativos y dialécticos referidos en el título. Pullum 1991.

El primero fue un estudioso alemán precursor de la lingüística. En suma. En tal sentido Feuer alega que el género lingüístico es sumamente variable en las lenguas indoeuropeas. su estructura gramatical en tiempos históricos no ha sido determinante de la metafísica. siguiendo otra vez a Jespersen (1925). Lo mismo se aplica. En su ensayo crítico Feuer procura demostrar que tal libro no puede ser escrito. Harbsmeier 1998. Wardy 2000). Bloom 1981 vs Graham 1988. el autor de refe122 . Sin que esas transformaciones de su postura política se trasparentaran en los trabajos iniciales. en este razonamiento Feuer refuta las ideas del whorfiano Alfred Bloom (1981. este vínculo es ahora tan residual como para no tener influencia apreciable en la estructura de las ideas filosóficas (Feuer 1953: 86-87). El primer argumento de Feuer establece el marco dentro del cual corresponde comprender el género lingüístico sin caer en la ingenuidad de afirmar que ese rasgo introduce sesgos y distinciones en el modo de pensar. Como decía Otto Jespersen en The Philosophy of Grammar. el francés y el español pero siendo apenas perceptible en el inglés. Feuer (1953) comienza su cuestionamiento documentando la idea de Bertrand Russell y otros filósofos analíticos en el sentido de que los lineamientos fundamentales de la filosofía occidental guardan una estrecha relación con la lengua indoeuropea y la oposición que en ella se establece entre sujeto y predicado. Cualquiera sea el origen del género. Lenneberg (1953) y Lewis Samuel Feuer [1912-2002]. 1984) sesenta años antes que llegaran a ser escritas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] • Las elaboraciones críticas de los más destacados sinólogos que demolieron las teorías del déficit de Alfred Bloom (cf. lo que hoy llamaríamos más bien la contraposición entre sujeto y objeto. Las dos críticas relevantes más tempranas son las de Eric H. a la conjugación del subjuntivo en algunas lenguas indoeuropeas. Curiosamente. un texto pionero de la sociolingüística que (afirmo) todo relativista debería leer. una idea que se ha tornado muy común en el relativismo del siglo XXI. el filósofo delegó ese trabajo a terceros. El hecho es que el origen de la asignación de género a las cosas permanece oscura y que objetos que son masculinos en una lengua son femeninos en otras. el segundo. Si la gramática misma estuvo alguna vez fundada en una metafísica inconsciente. la psicología y la ciencia cognitiva de quien más adelante nos ocuparemos en otro contexto. Al examen del pensamiento contrafáctico y los usos del subjuntivo le siguen similares análisis de la doble negación y de los conceptos generales. pero él nunca pudo sustentarla con los datos históricos requeridos. estando muy presente en el latín. 1989. Esta interpretación lingüística de la historia filosófica resultaba esencial para Russell. alegando que “debería escribirse un buen libro que muestre la influencia de la sintaxis en la filosofía”. los estudios en los que se manifestó la oposición más temprana a la HRL se publicaron poco antes que se editaran los trabajos de Whorf (1956) en la primera compilación importante llevada adelante por el psicólogo John Bissell Carroll [19162003]. un sociólogo de primera línea que comenzó en una tesitura política marxista para acabar en un posicionamiento neo-conservador pero que en lo que hace al lenguaje mantuvo una coherencia crítica envidiable. De hecho. Curiosamente. “es imposible encontrar un simple principio gobernante en este caos” (1924: 228).

los observadores sociales. La segunda parte del ensayo de Feuer ataca de lleno la HRL hecha conocer por Whorf en una edición de 1947 de “Science and Linguistics” (1940). inclinado hacia posturas no relativistas y no reduccionistas en su época temprana. A Feuer le preocupa sobre todo que la HRL haya usurpado la idea de relatividad a partir de una ciencia física en la cual la idea posee un significado distinto: El “principio de la relatividad lingüística” es una instancia de un fenómeno que se da entre los pensadores y que podríamos llamar de “difusión ilegítima”. Las ciencias psicológicas y sociales. El tópico mayormente puesto en la mira es la falta de un término genérico para la nieve en la lengua Esquimal y la existencia de muchas palabras para las formas específicas en que la nieve se manifiesta. Flew. De hecho. En una argumentación que anticipa en medio siglo las picantes observaciones televisivas de John Hamilton McWorther (2008a) y que vale la pena referir casi completa. ha olvidado el mundo invariante que es común a todos los observadores (Feuer 1953: 96). mencionado intensamente en una ignota compilación editada por A. Se estipula que las leyes de la naturaleza serán invariantes para todos los marcos de referencia. comenzaron a descubrir “marcos de referencia” por todas partes. Las clases económicas. El inmenso prestigio de la teoría física de la relatividad fue el argumento encubierto y emotivo para la adopción de esas “relatividades”. Whatmough nos permite contemplar la distancia que media entre la teoría whorfiana de los criptotipos (inspirados en la mística del ocultista Fabre d’Olivet)44 y la potencia analítica de la genuina etimología científica: Incluso en materia de mera forma gramatical [la postura whorfiana] ha dado lugar a gruesos errores. página 70. Aunque ciertas medidas de tiempo y distancia varían con respecto a diferentes observadores. hay un intervalo de espacio-tiempo que es invariante para todos los marcos de referencia […]. Cuando la teoría física de la relatividad adquirió su renombre mundial hubo una tendencia entre los teóricos de otros departamentos a alborotarse con palabras de “relatividad”. Otra crítica temprana de gran fuste es la de Joshua Whatmough [1897-1964]. todo eso empezó a denotarse variadamente como “marcos de referencia”. Whorf y otros han reposado. En física un cuerpo que es descripto como “marco de referencia” se conforma a ciertas condiciones. G. ninguno de esos usos posee una analogía significante con la teoría física. A juicio de Feuer esta especificidad no establece un principio de relatividad lingüística sino más bien al contrario. Whatmough se refiere a las afirmaciones vertidas por Whorf en el famoso artículo “Science and linguistics”. por ejemplo. con abundante ilustración. N.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] rencia de Feuer en sus observaciones vinculadas a las lenguas indígenas es casi siempre el primer Franz Boas. 123 . cuando su imaginación no se aferraba todavía a ninguna doctrina. sobre ciertos rasgos 44 Véase más arriba. un lingüista y filólogo de la Universidad de Harvard que gozó de un prestigio inmenso en su día pero cuyos trabajos no lograron hacer pie en los estudios etimológicos de América Latina. pues el factor determinante son las diferencias materiales en las variedades de nieve y su impacto en la experiencia concreta. Pero la relatividad lingüística. con sus universos inconmensurables. las diferentes filosofías.

De este modo la palabra Hopi para ‘preparar’. alemán ‘Pranke’). Evidente- 124 . e. ciertamente. es que el Hopi no predica fenómenos meteorológicos. así como en otras lenguas indígenas americanas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] del Hopi. Por más que la traducción perfecta se reconozca imposible. pero en inglés ‘rama’ [branch] es justamente eso (branca DAG. 17-24) fulget. ••• Un campo al cual la HRL debió haber esclarecido pero respecto del cual se ha manifestado frustrante es el de la traducibilidad. no muy distante del grado en que los hablantes universalistas de un mismo SAE. Se nos informa entonces que “La naturaleza misma. Me pregunto aquí si hay un solo ejemplo que se haya citado como significante para la teoría (que los hábitos lingüísticos controlan la conducta extra-lingüística y que por ello. “Nuestra lengua”. el Navaho y otros idiomas. “nos da una división bipolar de la naturaleza. aparte de cualquier definición o determinación por un esquema lingüístico a priori.. ‘relámpago ahí. es ‘intentar-para. a la vez ‘talón’ y ‘rama (de un árbol)’. como ha demostrado Brugmann (Syntax des einfachen Satzes. practicar-sobre’. de acuerdo con esos teóricos. ‘it lightens’. pluit. el Shawnee. la doctrina científica moderna es meramente un reflejo de las lenguas que los científicos hablan) que no se pueda encontrar en las lenguas indoeuropeas en alguna época de su historia. pp. Pero la naturaleza misma no está polarizada de ese modo” (p. […] Nosotros podemos decir ‘it rains’. o ‘el cielo es azul’ o ‘la hierba es verde’ (sabemos que no lo son). 1925. 216). aparentemente bajo la falsa impresión de que esos mismos rasgos son desconocidos para las lenguas indoeuropeas. Pero esto es exactamente prae-para (: ex-perior). pero nadie salvo un niño preguntaría qué es ‘it’. tonat son simplemente viejas raíces ti (nombres). Pues bien. cf. sino que dice reḫpi (i. lluvia ahí. Feuer desarrolla la idea con maestría: A pesar de su teoría. esto es. 220. Por otra parte. pero sí en un grado suficientemente aceptable. ‘[ello] relampaguea’). castellano o inglés pueden bienentender o malentender los textos de Benjamin Lee Whorf. trueno ahí’. y Whorf está muy equivocado cuando dice que tonat (usa esa misma palabra) no tiene equivalentes en Hopi. Tras este infrecuente y exquisito despliegue de finura analítica. es un hecho que podemos entender a los chinos o a los hablantes de Pitjantjatjara tanto como ellos pueden entendernos a nosotros: no de una manera óptima. Whatmough acaba su crítica de la idea consignando que si los Hopi no desarrollaron una física como la de Newton ello ha sido debido a factores de la sociedad y la cultura. pero ¿está mejor instruido un ruso porque dice ‘el cielo azulea’? (Whatmough 1955: 68). dice Whorf. no está polarizada”. Con tantos antropólogos y etnolingüistas seducidos por las retóricas descontextualizadas y descontextualizantes del relativismo. el relativista lingüístico siempre ha tenido una notoria habilidad para trascender sus propios a priori lingüísticos. Éste sigue siendo uno de los grandes e inextricables misterios del whorfismo. es penoso (pero comprensible) que tuviera que ser un filólogo quien afirmara esto. Nuevamente la palabra Shawnee l’θawa es una ‘forma en horqueta’. Finalmente. se nos dice. el relativismo deja sin explicar cómo es posible que un relativista sea capaz de escapar de sus propios a priori lingüísticos para comprender lo que se reputa incomprensible o aunque más no sea para describir (digamos) la perspectiva Hopi del tiempo en idioma inglés. y lo más interesante de todo. y no primariamente a razones de lógica o lenguaje.

y el relativista mismo participa de esa fácil trascendencia (Feuer 1953: 96). Baker 1998. Tal disparate ni siquiera se permite en los pasos intermedios de los algoritmos de Google Translator o de los traductores automáticos más rudimentarios. de más está decir. un Hopi. una que venía ( por añadidura) tanto en versión verbal como en formato gráfico. sin acomodar luego el sentido de la expresión conforme a la estructura propia de la lengua de destino. pues no están acabadas en tanto traducciones: Whorf simplemente coloca una equivalencia palabra por palabra [verbatim] bajo cada término de la lengua indígena.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] mente no tenemos dificultad en afirmar posiciones que escapan a la red de la lingüística a priori. Las ejemplificaciones whorfianas que buscan ilustrar las inmensas diferencias estructurales entre las diversas lenguas son por completo inadmisibles. Nida y Taber 1982. Y un Shawnee tendría que traducir ‘Limpiar con una baqueta’ como ‘Espacio seco – Interior de hueco – Mediante movimiento de instrumento’ (Whorf 1971: 274. Snell-Hornby 2006. Roger Brown (1958) realizó un tour de force parecido en un capítulo de su Words and things. 236). Para comprender la refutación de Brown es menester describir el truco whorfiano (figura 3.4 – Diferencias estructurales entre Nootka e Inglés según Whorf (1971: 274). Si la comparación era entre el inglés y el Nootka. Nida 1959. avala una práctica semejante (cf. a su vez no diría ‘un vaso de agua’ sino ‘un agua’. Hace ya mucho tiempo que Roger Brown demostró la impropiedad del método de orden lineal y de la 125 . Cuando Whorf estaba en tren de enfatizar las diferencias entre lenguajes apelaba a diversos ejemplos. El objetivo de Brown era poner en tela de juicio una de las trampas argumentativas más populares entre los relativistas. ni ‘este verano’ sino ‘verano ahora’. Whorf aseguraba que la expresión ‘Él invita a la gente a un festín’ se plasmaría como ‘Cocido comedores irpara él hace’. Bassnett 1991. Ferreyra Duarte y otros 2006. Ninguna metodología moderna de traducción originada en los translation studies. Kuhiwczak y Littau 2007). ni ‘un trozo de carne’ sino ‘una carne’. 163-164. Figura 3. Varias décadas antes de que Geoffrey Pullum popularizara la noticia del fraude de los nombres esquimales para la nieve (cuya naturaleza fraudulenta intentaré probar en otro capítulo). Venuti 2000.4).

Yo habría sólo el idioma método. wird die deutsche Sprache die edelste und die schönste auf der Welt sein. man sie dort oben versteht. Una visión de conjunto de los trabajos realizados en torno de la HRL desde sus orígenes hasta el aluvión relativista de los 90s revela que uno de los supuestos esenciales de la teoría concierne a la intraducibilidad. Pero una cosa. das Zeitwort so weit nach vorne rücken. La versión alemana está en http://gutenberg. Ich möchte gern das trennbare Zeitwort auch ein bischen reformiren. und man hat Schiller die Erlaubnis verweigert. wird's nicht mehr so arg sein. was Schiller getan: Der hat die ganze Geschichte des dreißigjährigen Krieges zwischen die zwei Glieder eines trennbaren Zeitwortes eingezwängt. mi traducción). cuando ustedes ella por plegaria necesitar. por importante que parezca el tema de la (in)traducibilidad. Yo podría no hacer dejar que Schiller hizo: él tenía la historia toda de la Guerra de los Treinta Años entre dos miembros de un separado verbo meter dentro. habrá la alemana lengua la más noble y la más preciosa en el mundo ser (Mark Twain según Brown 1958: 232. Como sea. die ewige Parenthese unterdrücken. Yo haría su querido idioma simplificar de modo que. Y esta es mi traducción de la traducción que Twain propone: Yo sólo algunos cambios efectuar.zusammenrücken. weitschweifige Konstruktion . auf dass. wenn wir die erwähnten Reformen ausführen. […] Nun. elaborada construcción comprimir.Gott sei’s gedankt. la introducción de más de trece temas en una frase prohibir.spiegel. […] Ahora. Doch noch eins. bis man es ohne Fernrohr entdecken kann. mis caballeros. 45 126 . Con una palabra. meine Herren. die Geschichte des hundertjährigen Krieges zu verfassen . abschaffen. Yo podría gustoso el separable verbo un poco reformar. citando con exacto sentido de la analogía la traducción palabra por palabra que Mark Twain hiciera de un discurso que pronunció en un alemán impecable ante el Club de Prensa de Viena. hacer fuera con. Mit einem Wort. wenn Sie sie zum Gebet brauchen. meine Herren.spiegel. die Einführung von mehr als dreizehn Subjekten in einen Satz verbieten.de/buch/1671/3. y uno tiene Schiller el permiso rehusado la Historia de la Guerra de los Treinta Años componer.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] correspondencia simétrica. cuando nosotros mencionó reformas realizar. Das hat sogar Deutschland selbst empört. Ich würde bloß die Sprachmethode . premonitorio de los monumentales desaguisados de la traducción automática contemporánea. la lujosa. Nachdem alle diese Reformen festgestellt sein werden. ich möchte Ihre geliebte Sprache vereinfachen.de/buch/1671/2. éste no ha tenido en el seno de la corriente relativista el tratamiento técnico sostenido y profundo que el asunto merece. En el párrafo que sigue he procurado adaptar y reproducir esa parodia antológica. mis caballeros. vernichten. Ich möchte niemand tun lassen. primero reproduzco la versión en alemán:45 Ich würde nur einige Änderungen anstreben. el verbo hasta ahora al frente empujar ese uno él sin un telescopio descubrir poder. una de las manifestaciones de mayor ingenio antropológico y pregnancia cognitiva que conozco. Eso tenía aún Alemania misma levantar. el eterno paréntesis suprimir. Véase también Twain (1880). ¡Dios sea él agradecer! Después de todo estas reformas establecer serán. El original en inglés se encuentra en http://gutenberg. aniquilar.die üppige. uno a ella allá arriba comprender. Ésta se ha constituido en una evidencia probatoria de la diferencia misma y reveladora de sus alcances. ya no es ser tan malo.

Aunque ni la psicolingüística oficial ni el relativismo estimaron necesario examinar desapasionadamente sus acuerdos y sus diferencias. Como sea. Scovel 1998. Traxler y Gernsbacher 2006: 4. Baker 1998. Mauranen 2006). Field 2004: 161-162. El día que se aborde la problemática de la traducción desde una perspectiva relativista habrá que considerar algunos elementos de juicio antropológicos fundamentales: • En primer lugar no existen lenguas inaprendibles para hablantes de otras lenguas. Pálsson 1993: 18. Rosa y Seruya 2006. y en el proceso inexplicable de supresión paulatina de una disciplina entera. testimoniando que el modelo relativista no ha producido consecuencias metodológicas importantes y que no ha habido por ende un intercambio significativo entre ambos cuerpos de conocimiento. el silenciamiento ha sido recíproco y se ha llevado al extremo. El hecho es que los estudios relativistas. Diebold 1974. o impenetrables al análisis. Ferreyra Duarte. Foss y Hakes 1978: 387-393. la nueva psicolingüística de los 70s a esta parte. 115. en su tratamiento de la relación entre pensamiento y lenguaje. hace poco más que confirmar la experiencia de cada traductor practicante de que las lenguas difieren no tanto respecto de lo que es posible decir en ellas como en el grado de dificultad con que eso puede ser dicho (Anderman 2007: 47). Venuti 2000: 112. Lo más que puede encontrarse en estas disciplinas en relación con el modelo whorfiano es alguna que otra mención al pasar. un espacio del conocimiento que ha desarrollado sus propias heurísticas y metodologías sin haber prestado tampoco atención a la HRL (cf. humboldtianas y neohumboldtianas que afrontaban las mismas problemáticas en la tradición europea. En su versión “débil”. o bien omite toda mención de la HRL o la trata resueltamente como una concepción superada hace tiempo (p. en la indiferencia histórica hacia otras lingüísticas pre-humboldtianas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] También es insólito que las aseveraciones relativistas sobre la intraducibilidad se compusieran sin ningún estudio sistemático de la traducción como problema filosófico y lingüístico aparte de las ricas y desordenadas reflexiones personales de un whorfiano ocasional como George Steiner (2011). Más allá que se reconozca imposible una traducción perfecta o que incluso resulte improbable que en el corto plazo se implemente un procedimiento mecánico capaz de producir aunque más no sea una traducción aceptable. Este provincianismo disciplinar y temático se reproduce en el desinterés que los partidarios de la HRL han manifestado hacia las discusiones en ciencia cognitiva sobre la forma de representación del pensamiento. con su énfasis en la disparidad de las visiones del mundo entre hablantes de lenguas vastamente distintas […] hace que la traducción sea una mera imposibilidad en su versión extrema. los hechos no avalan ni las teorías ni las prácticas relativistas a propósito de la traducción. 5). Harley 2005: xiii. por el otro lado. la psicolingüística. Ésta es por ejemplo una de dichas menciones: La hipótesis de Sapir-Whorf […]. ej. ni idiomas cuyo aprendizaje oponga límites in127 . incluso los más recientes. más “fuerte”. llamaba más bien psicología del lenguaje. 86-97. Aitchison 1976 [2008]. Tomasello 2003. se han realizado sin prestar atención a los avances en psicolingüistica en general y en la teoría de la traducción en particular. los estudios de los universales de la traducción comenzaron recién en las décadas de 1980 y 1990 en la muy poco conocida translation science o translation studies.

Berthoff 1988. cuando los promotores de la inconmensurabilidad necesitan promocionarse como intérpretes autorizados del pensamiento del Otro. pues ese enfoque de asimetría malsana. No examinaré este argumento en este punto. Ni siquiera la familiaridad más estrecha ha servido siempre de paliativo. se jacta de haber aprendido a hablar Pirahã con la más excelsa perfección. los pidgins. y los niños pueden hacerlo con más facilidad todavía. Por supuesto que han abundado los malentendidos en muchas circunstancias de la traducción.). pero no son muchos más groseros que los que han habido entre los intérpretes del canon whorfiano. Hay tanta posibilidad de encontrar diferencias de entendimiento en el interior de las lenguas como lo hay de encontrarlas entre ellas. como por generación espontánea. que Whorf ha malentendido brutalmente a Sapir o que las teorías de Whorf y las de Saussure son más o menos las mismas (cf. Vega Cernuda 2004. En tercer orden. en el extremo.46 • En segundo lugar los idiomas no son islas. sale a la luz un enunciado contrario al que se mantiene usualmente pero que también pretende ser verdad: cada vez que alguien le da pie el propio Dan Everett (2007). dragomanes. constituyéndose en la máxima autoridad en la materia en un grado en que ningún Pirahã podría siquiera soñar. En todas las sociedades humanas se adquiere dominio de los mecanismos de producción de las lenguas que se hablan en ellas aproximadamente a la misma edad. Aun así. 1999. En la literatura del género los Intérpretes de Indias. hablantes todos ellos de lenguas SAE y tributarios de las mismas doctrinas. lenguas. 242 y ss. Alonso. de soberbia imperdonable y de etnocentrismo recalcitrante será objeto de un capítulo separado ( págs. Baigorri y Palàs 2008). han estado siempre a la orden del día. farautes. Las interlenguas o lenguas de contacto surgen por puro intercambio y auto-orga- • 46 La otra mitad de la historia tiene que ver con la afirmación everettiana que establece que los Pirahã (en función de la lengua que ellos hablan) no pueden aprender otra lengua que no sea la propia. algunos autores muy respetados sostienen. lenguas nuevas que resultan de la convergencia de dos o más idiomas “inconmensurables”. Abismados en el examen de cuestiones léxicas y sintácticas de alcance anecdótico en el pequeño mundo de sus metodologías particularistas (del tipo “los Bongo-Bongo tienen una sola palabra para el verde y el azul” o “en Klingon el magenta es un término básico”) los relativistas no han tenido en cuenta siquiera esa clase mucho más fundamental de constataciones empíricas. 128 . por ejemplo. todo humano adulto de cualquier cultura puede aprender cualquier otra lengua con perfecta solvencia. trujamanes. nahuatlatos y lenguaraces son personas con habilidades que se dicen especiales pero que siempre aparecen casi de inmediato. por ejemplo. Lyons 1995: 90).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] franqueables para quienes no los hayan tenido como lenguas maternas. en las crónicas de la conquista europea de América (así como en las narrativas de exploración y en las memorias de viajeros) jamás se presentó la diferencia de idiomas como un obstáculo infranqueable a la comunicación entre culturas. apenas se materializa el contacto entre las culturas (Leyes de Indias 1583.

Thomason 2001. como afirma Whorf. codificaciones ni conciliábulos. sino más bien al contrario. profesor emérito de la Universidad de Regensburg: Si Whorf tuviera razón con la tesis de que nuestra lengua fija nuestra interpretación del mundo. con lo cual su teoría en lugar de autocontradictoria habría sido autoconfirmatoria. la contribución relativista sobre el tema (que debería ser monumental) ha sido virtualmente nula hasta la fecha. sin mediación de academias. n. Juan Aranzadi.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] nización. Se trata de un claro fenómeno de especiación. Kelling. Heine y Kuteva 2005. Todd 1990. Hickey 2010. no debe confundirse con el George L. Clyne 2003. ha cuestionado también la idea relativista de intraducibilidad: Tomada en términos absolutos. escribiendo el apellido de Whorf con la misma ortografía perruna con la que Feyerabend lo ha imaginado. aunque. la traduce para demostrar su intraducibilidad. Pallesen 1985. reduciéndola por tanto a una de las concepciones del mundo que el inglés hace posible (o imposible). pues en ese caso estaríamos siempre encerrados en la visión del mundo de nuestra lengua y por ello no podríamos comprender una lengua radicalmente distinta (según Lafont 1993: 52. En vano se buscará el nombre de Whorf o algún indicio de aportes whorfianos en esta bibliografía. La bibliografía sobre lenguajes de contacto y contactos de lenguajes es infinita y está creciendo a pasos agigantados en el curso del siglo actual (Weinreich 1979 [1953]. nos expone aquélla en inglés. Su única actitud consecuente habría sido hablar del inglés en inglés y del nootka en nootka. 17). Kelling fundador de la teoría de las ventanas rotas y referente de las políticas urbanas de tolerancia cero. Aunque hoy se sabe que las sucesiones de fases y los modelos de criollización varían. la compara para demostrar su incomparabilidad. en general se admite que una proporción considerable de las lenguas actuales ha sido pidgin o lingua franca alguna vez. eso sí. Para ignominia de la antropología lingüística. aunque mayormente ignoto para mí. Hoy en día existe algún consenso respecto de que las posturas que prescriben la inconmensurabilidad de las lenguas como un argumento favorable a la HRL no pueden sostenerse. pues para demostrar que la concepción del mundo encerrada en la estructura del Nootka es diferente a la concepción del mundo vehiculada por el inglés. no podríamos comprobar en absoluto que hay lenguajes con concepciones del mundo y esquemas de interpretación radicalmente diferentes. Andersen 2003. 129 . sobre el cual el relativismo debería dar la cara y ofrecer una buena explicación alguna vez. Kelling:47 47 Este George W. Hymes 1971. podría decirse. Escribe el físico y filósofo del conocimiento Franz von Kutschera. Clements y Gooden 2011). la tesis de Whorff [sic] es autocontradictoria. Ansaldo 2008. Los argumentos de von Kutschera y Aranzadi son virtualmente idénticos a este otro de George W. MyersScotton 2002. La mera existencia de pidgins generados a partir de lenguas de extrema diversidad y las diferencias muchas veces radicales entre algunos pidgins y sus lenguas madres son argumentos a favor del universalismo mucho más fuertes que las caricaturas relativistas de las tribulaciones de la traducción. los demás no nos hubiéramos enterado (Aranzadi 1981: 460).

es sólo porque parece serlo cuando la vemos a través del prisma de nuestro propio lenguaje. el Shawnee o el Nootka al inglés y por ende en una disimilitud calibrada de sus respectivos backgrounds lingüísticos. […] La dificultad más obvia radica en que Whorf no muestra de qué manera la calibración de dos backgrounds lingüísticos difiere (como debería hacerlo) meramente traduciendo elocuciones de una lengua a la otra. Firme pero libre de ironías y sobreactuaciones. aun si no existieran otros trabajos de crítica en la vertiente de los que se oponen a la HRL el ensayo de Black alcanzaría para poner a esta doctrina en serios problemas. Si pensamos que es verdad.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Si la teoría de Whorf fuera verdadera en cualquier sentido importante. sin embargo. 138) y estimularon sus reflexiones hacia el principio de la relatividad lingüística. Si pensamos que es falsa. el Shawnee o el Nootka al inglés. debido a que están sujetas a sus propias leyes (Kelling 1975: 49-50) El análisis que creo yo es uno de los más profundos y complejos de la inherente problematicidad del pensamiento de Whorf respecto de la particularidad de las lenguas es el de Hugo Bedau (1957): Algunas de las mayores dificultades que subyacen a las afirmaciones de Whorf salen a la luz cuando se consideran sus puntos de vista sobre la “calibración” de los “backgrounds lingüísticos” y la relación entre el lenguaje y el pensamiento. Pero dado que él intenta continuamente traducciones del Hopi. ni de qué manera deben relacionarse la “elocución de la lengua”. […] Indudablemente las dificultades implicadas en esas traducciones le impresionaron ( pp. o bien ella es falsa o parece serlo a partir de nuestro propio marco de referencia lingüístico. la crítica de Black es de una solidez pocas veces vista. Todo el mundo supone que Whorf pretendía usar la traducción como método para calibrar dos backgrounds lingüísticos. el Hopi. Es verdad también que a veces él parece hacer inferencias sobre una diversidad de los backgrounds de las lenguas (e incluso sobre los mundos del pensamiento) a partir de nada más circunstancial que la imposibilidad de una traducción palabra por palabra (léxica) y la dificultad de la traducción de toda una elocución. es el momento de examinar en orden aproximadamente cronológico las principales líneas críticas que se han interpuesto a la HRL en general y a la HSW en particular. ej. el “background de la lengua” y “la lengua” misma. 130 . de una solidez que desmiente su edad. Vistas estas observaciones de Bedau. 112. Esos conceptos son suficientemente claros. o bien él simplemente malentendió de qué se trata una lógica o una nueva lógica a fortiori en primer lugar (Bedau 1957: 290-291). […] El problema con las teorías que impiden a los seres humanos ser casos paradigmáticos de seres humanos […] es que ellas conducen a una regresión infinita. para que surja este elemento de juicio: o bien Whorf no ha ofrecido una buena razón para afirmar que las lenguas no-SAE contienen exóticas “nuevas lógicas”. un libro muy popular en su época. No tenemos forma de saber cuál es el caso. es dudoso que él pensara que esas lenguas eran en principio intraducibles. sólo podríamos llegar a la conclusión de que somos incapaces de evaluar su verdad. que él identificó la posibilidad o la facilidad de traducción como una similitud calibrada de esos backgrounds. ••• Uno de los estudios filosóficos más tempranos sobre la HSW fue el del filósofo inglésamericano Max Black [1909-1988] incluido en Modelos y metáforas (Black 1959). 58. y que él creía en una intraducibilidad esencial de p.

el resto es psicología mítica (Black 1959: 230). 69) y así todo. 69). • • • • • • • • • Pese a que no explota el hecho de que Whorf era un teósofo y ocultista convencido. 213). Black establece con mucha claridad que gran parte de los razonamientos relativistas se fundan en la (deliberadamente oscura) noción de criptotipo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] El primer indicador de la solvencia crítica de Black es una sistematización de las afirmaciones fundamentales de la HSW que ha devenido clásica en su género: • Las lenguas encarnan “formas integradas de hablar” o “sistemas lingüísticos de trasfondo” consistentes en modos prescriptos de expresar el pensamiento y la experiencia. Los “hechos” que se dice se perciben son una función de la lengua en que se expresan. Whorf mismo debió tener el concepto dado que tuvo éxito en expresarlo. Whorf habla de “una especie de conciencia habitual” ( p. de una “idea sin forma” ( p. La gramática no refleja la realidad. de “un significado sumergido. dice que “disecamos la naturaleza” ( pp. También determina parcialmente la visión del mundo asociada. Dudo que el hablante promedio de inglés se dé cuenta que la partícula “un-” sólo se puede prefijar a verbos transitivos con significado de “cobertura. sutil y elusivo” ( p. 214) y que la “cortamos” cuando la organizamos en conceptos. La lógica no refleja la realidad. El hablante posee también una “visión del mundo” distintiva concerniente al universo y a sus relaciones con él. cerramiento. La imagen subyacente es la de un continuum arbitrariamente segmentado por la lengua. 240). La dificultad principal radica en la afirmación de que los criptotipos poseen significado para el hablante nativo común. sino que varía arbitrariamente con la lengua. Pienso que Whorf comete la falacia del lingüista imputando sus propias actitudes sofisticadas a los hablantes que estudia. 70). El sistema lingüístico subyacente determina parcialmente el sistema conceptual asociado. Un hablante nativo posee un “sistema conceptual” distintivo para “organizar la experiencia”. Whorf habla de una “segmentación de la naturaleza” (1956: 240) y el “recorte artificial del flujo continuo de existencia” (p. sino que varía arbitrariamente con la lengua. Pero es difícil de creer que el hablante ordinario está al tanto de la clasificación gramatical que insumió todo el virtuosismo de un Whorf para ser descubierta. La realidad consiste en un “flujo caleidoscópico de impresiones”. pero el hombre inglés de la calle simplemente usa “un-” en la más feliz ignorancia. 213. 70) que constituye un prototipo. 71). El valor heurístico de la noción de criptotipo se manifiesta en su capacidad de inducir predicciones verificables […]. agregado de superficie” ( p. Y la “naturaleza del universo” es una función de la lengua en que se enuncian. 131 . y que esto sucede “en gran medida porque en nuestra lengua madre somos partícipes de un acuerdo para hacerlo así” (p. una “elevación hacia una conciencia más plena… de vínculos de unión” ( p.

tanto europeas como americanas (Lyons 1995: 90). Esencialmente la misma visión fue sustentada a principios de siglo por el lingüista suizo Ferdinand de Saussure. la descripción de Lyons (que reputa como “reciente” una doctrina sesenta años anterior) no sólo va más lejos que la versión fuerte de la HSW sino que encuentra similitud entre esta última y una concepción que se halla acaso entre las más opuestas que puedan concebirse. Escribe Lyons: [L]as diferencias léxicas entre lenguas frecuentemente son resumidas por los lingüistas en la siguiente generalización: cada lengua divide el mundo. Más preocupante que lo que Lyons pueda decir de Whorf. las inferencias que van desde el vocabulario a las capacidades cognitivas son siempre precarias. John Lyons. es que lo que pensamos que es el mundo. Incluso si la simbolización fuera esencial al pensamiento. los tokens no verbales y otras formas de pensar sin usar palabras de diccionario. Black volvió a escribir sobre el whorfianismo diez años más tarde: allí expresó con consternación que “un candidato a doctorado emprendedor no tendrá problemas en producir al menos 108 variedades de whorfianismo” (1969: 30). aunque no esencial. o la realidad. una que me ha hecho releer su obra más recientemente con resultados no del todo felices. un autor central en la comprensión de la lingüística como ciencia. como el ejemplo de los colores lo demuestra. ••• En su estudio de 1961 sobre la tipología de los estilos cognitivos en el lenguaje Dell Hymes [1927-2009] discutió los principales argumentos de Dorothy Lee. III §2). un lingüista a quien supe admirar cuando yo era joven. El modelo saussureano. la ausencia de una palabra no demuestra casi nada (Black 1959: 232). en efecto. Quien piense que Black exagera no tiene más que echar una mirada sobre las lecturas divergentes que se han hecho de la obra de Whorf. no consiste en una colección de referencias nomenclatorias a mundos o realidades cortadas de alguna manera sino en un sistema inmanente de relaciones arbitrarias entre conceptos e imágenes acústicas cuyo carácter es puramente psicológico (Saussure 1945 [1916]: cap. es lo que se ve llevado a decir de Saussure. asociado en años recientes con los nombres de los lingüistas norteamericanos Edward Sapir y Benjamin Lee Whorf.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] En un capítulo anterior (pág. debe dejarse un lugar para los símbolos ad hoc. Si la presencia de una palabra activamente en uso sugiere la existencia de un concepto que le corresponde. de las diversas clases de estructuralismo. Como si la sola mención de las ideas de Whorf distorsionara todo lo que se pone en contacto con ellas. es en gran medida el producto de las categorías impuestas sobre la percepción y el pensamiento por la lengua que hablamos. y es un componente común. 102) hemos visto que el relativista Michael Silverstein cuestionaba el concepto de criptotipo en términos parecidos. Una formulación más controversial del mismo punto. en última instancia. En cuanto a la compleja relación entre palabra y concepto Black escribe sin ambages: Debemos admitir que los seres humanos tienen muchos más conceptos (capacidades cognitivas distintivas) que palabras para expresarlos. Harry Hoijer y 132 . a su propia manera. o la realidad. es quien ha propuesto tal vez la lectura más extravagante de todas. En consecuencia.

Agudamente. Otra elaboración sustantiva de Hymes (1966). las intuiciones y los supuestos metafísicos pueden ser expresados en lenguaje o no. también está claro que esa influencia es parcial y compleja en vez de total y fácil de discernir. significados de traducción y tomar la terminología gramatical literalmente (Hymes 1961b: 36).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Benjamin Lee Whorf aportando elementos de juicio esclarecedores. aunque sin llegar a formular una alternativa más allá de un plan programático que por tal razón no viene aquí al caso. artes plásticas o ritual en otra. Si bien parece evidente que los hábitos lingüísticos pueden tener alguna influencia en la conducta no lingüística. ni puede ser una guía confiable para llegar a ella. dependiendo del rol que el lenguaje juega en la comunidad (Hymes 1966: 122). Hymes señala los principales problemas afrontados por las estrategias características de los partidarios de la HRL: [L]a caída en argumentos de circularidad (las diferencias lingüísticas son la única evidencia de las diferencias psicológicas de las que se dice que el lenguaje determina o refleja). Incluso si estos problemas se resolvieran. Algunas de las observaciones de Hymes en el armado de su modelo (que tampoco viene aquí a cuento) es que las funciones del lenguaje pueden ser variables en extremo: Más todavía. Hymes sigue encontrando dudoso que una gramática o un léxico contengan verdaderamente una concepción del mundo. El análisis de tal influencia (expresa Hymes. condicionada y vacilante en materia política 133 . ocho años antes de BK69) requiere comprobación experimental. el lenguaje no es sino un sistema semiótico entre otros. un tema o una manera de hablar [ fashion of speaking] a partir de la cual se torna particularmente difícil discernir una visión del mundo. En comparación con las premisas básicas de la HRL. harto menos derivativa. ya en el contexto de la etnografía del habla (que luego se prolongaría en los años 70s como etnografía de la comunicación) concierne a una especie de relatividad (o más bien diversidad) en los usos del lenguaje. ••• Un estudio de la HRL que no llega a constituir una refutación acabada pero que fue importante en su tiempo es el del semiólogo marxista italiano Ferruccio Rossi-Landi [1921-1985]. la estructura del lenguaje por sí misma no encarna dicha concepción. anacronismos (leer significados contemporáneos en metáforas muertas). que según él giran en torno a un énfasis pervasivo. Su análisis resulta todavía esencial para comprender las estrategias argumentativas de la HRL en general. y lo que es una cuestión de lenguaje en una comunidad puede ser una cuestión de gestos. este desarrollo puso de manifiesto que los estudios de Whorf tendían a adoptar como supuesto implícito la idea de que los distintos lenguajes se relacionaban con (o influían sobre) las respectivas culturas más o menos de la misma forma en todas partes. No debieron ser pocos los intelectuales de los años setenta que sentían que había espacio y necesidad de una concepción marxista de la semiosis y el lenguaje como parecía ser la suya. Que los relativistas casi siempre hayan pasado por alto este género de observaciones elaboradas por uno de los suyos habla a las claras de una deficiencia metodológica tan importante como pocas veces señalada. […] En particular.

a menos de tres décadas de su muerte el propio Rossi-Landi se ha evaporado del ambiente intelectual. La ideología que sirve de base a la relatividad lingüística ha tomado cuerpo y expresión precisamente en algunas generalizaciones extraídas del estudio de las lenguas amerindias: esto no carece de significado. Al contrario de lo que sucedió con un Michel Foucault. de quien cada día se publican libros nuevos de una erudición casi insoportable. injustamente. Aunque su análisis de las tesis relativistas abunde en observaciones imaginativas. Pero lo concreto es que las utopías se desbarataron. las conclusiones lucen atravesadas por juicios lapidarios que no derivan de conceptos semiológicos y que surgen como en arrebato. En su escritura tampoco faltan diagnósticos conspirativos que se dirían imbuidos de lo que entonces se llamaba (no siempre peyorativamente) el discurso psicobolche. todavía se consigue aquí y allá pero no se percibe que haya hecho impacto en la academia. 134 . pero igual que fue el caso con John Lyons algo pasó con él. se trata de los valores ajenos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] que la de la Escuela de Tartu (Rossi-Landi 1972. Su opúsculo Ideologías de la relatividad lingüística . A mí mismo me resultó una elaboración interesante cuando estudiaba antropología y cuando estaba en búsqueda de las piezas esenciales para armar mis primeras cátedras. El criterio fundamental es idealista. la propuesta de Rossi-Landi tendría algún interés de haber calado más hondo y mantenido alguna continuidad en su obra o en la de sus seguidores. no se trata sin embargo de nuestros valores. De acuerdo con esta ideología existen intereses y valores que deben defenderse contra el progreso nivelador del saber. a no suplantarlas metafísicamente. que a través de la tesis de relatividad lingüística se manifiesta una ideología burguesa pero proyectada sobre un objeto diferente de ella misma. en medio de un análisis que se asemeja peligrosamente a un resumen. las consignas cristalizaron en rutina y las promesas de la semiótica marxista en el campo de las relaciones entre lenguaje y pensamiento no se cumplieron en la escala y en el nivel de excelencia que se esperaba. abismados en la cita de autores ignotos que quizá sean (o deberían ser) inexistentes. como en defensa de sus Weltanschauungen del progreso científico. Tanto en la invitación a comprenderlas mejor. hasta del stub de referencia que figuras de menor talla y calidad humana han conseguido en Wikipedia®. careciendo a la fecha (marzo de 2013). traducido al inglés en Francia y al castellano en Argentina. textos que han perdido buena parte de su filo político y científico desde entonces. está presente el sentimiento de culpa de los blancos norteamericanos por haber destruido salvajemente a los indios (Rossi-Landi 1974: 64-65). conmigo o con la realidad y ya no soy capaz de percibirlo de ese modo. inmotivados. por ejemplo. aunque se presente historizado y relativizado en la medida necesaria para hacernos ver la errónea pretensión de quien se contenta “desde abajo” con analizar su propia lengua cotidiana como criterio de verdad y la pretensión errónea de quien propone “desde arriba” una ciencia filosófica universal. Es una dialéctica bien extraña. En cuanto al tratamiento de la HRL en particular. bien a la izquierda de un Umberto Eco o un Tzvetan Todorov. casi en la tesitura de otros ejemplares del género tales como Para leer al pato Donald de Ariel Dorfman y Armand Mattelart (1972) o Batman en Chile de Enrique Lihn (1973). Las tácticas favorecidas por el autor (que acaban definiendo el perfil de una especie de Costa-Gavras o Jorge Semprún de la semiótica) se tornan evidentes cuando en el medio de un comentario que venía siendo casi ofensivamente laudatorio Rossi-Landi afirma. 1974).

científicos y gente del común se deriva de esta caracterización. formas gramaticales. construcciones o expresiones que se refieran directamente a lo que llamamos ‘tiempo’. the Hopi language is seen to contain no words. or that even refer to space in such a way as to exclude that element of extension or existence that we call «time». as a continuous translation in space and time rather than as an exhibition of dynamic effort in a certain process). the Hopi language contains no reference to «time». grammatical forms. Las caracterizaciones whorfianas de esas ideas. Blair Stonechild (famoso indio Cree-Salteaux de la Muskowpetung First Nation de Saskatchewan y director del Instituto de Estudios Indígenas en la First Nations University de Canadá) afirmaba que las descripciones de Whorf eran lisa y llanamente “extra- 135 . futuro y generalizado o usativo” (1956: 51). Pero en “An American indian model of the universe”. Hence. son contradictorias. o al pasado. o futuro. con explosiones de entusiasmo en contra y sobre todo a favor. or future. Pocos años más tarde Whorf revisó el modelo. or to past. queda la impresión de que los asuntos –tanto se refieran a los comics como al relativismo lingüístico– admiten y reclaman explicaciones de un orden más rico y complejo. “expectativo” y “nómico”) categorías casi peirceanas que él consideraba que denotaban “distintos ámbitos de validez” (1956: 113. ni explícita ni implícita” (1956: 57. Aunque todas estas lecturas son sin duda honestas y en su momento quizá fueran necesarias. Mientras que A. las concepciones del tiempo de los Hopi alcanzaron estatuto de leyenda. e. proponiendo entonces que esas mismas variedades no involucraban tiempo sino más bien modalidad o evidencialidad (“reportativo”. a decir verdad. constructions or expressions that refer directly to what we call «time». present. un ensayo de publicación póstuma probablemente escrito hacia 1936. ••• Uno de los ingredientes más espectaculares y polémicos de la HSW concierne a la descripción whorfiana de las concepciones del tiempo entre los Hopi. or to motion as kinematic rather than dynamic (i. Gran parte de la seducción de la HRL entre intelectuales. se ve que el lenguaje Hopi no contiene palabras. […] Así pues la lengua Hopi no contiene referencia alguna al ‘tiempo’. either explicit or implicit (Whorf 1956: 57-58). 1971: 73-74). En un primer momento Whorf sostenía que la lengua Hopi poseía tres tiempos: “factual o presente-pasado. and so by implication leave a residue that could be referred to as «time».Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Hay en este texto algo más que un eco de la denuncia que Dorfman y Mattelart elevaran contra el american dream of life. capaces de resistir con mayor entereza el paso de los años. o (en otras palabras) contra el metarrelato a través del cual los Estados Unidos se han soñado a sí mismos para aquietar la culpa (1972: 91). 115). Igual que sucedería luego con el mito de los nombres esquimales para la nieve. or to enduring or lasting. presente. La discusión ha tomado un carácter tan beligerante y quisquilloso que conviene citar la semblanza en su idioma original: After long and careful study and analysis. Whorf afirma que “tras un prolongado y cuidadoso estudio y análisis. o a la duración o la permanencia.

7. Whorf se volcó netamente hacia el reduccionismo semántico. Kyamü'iyawû. 2. a la abstracción de denominadores o sentidos nucleares comunes a partir de la lista de significados que le comunicaba su informante. U'eümü'iyawû. 10. las estructuras del hopi son esas que nos describe. leurs jeunes s’en vont apprendre les mathématiques supérieures dans les Universités américaines uniquement pour se reposer l’intellect et par façon de divertissement. Aunque desconocía estos aportes etnográficos. Y luego agrega: No podemos evitar la sospecha de que todas estas cosas las haya visto Whorf en el hopi a través de cristales subjetivos: su preparación científica de ingeniero y de lingüista y su febril imaginación de investigador. Pero el hecho es que él no ha inventado el hopi.fas.ad. ni es una cantidad.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] vagantes”. Contradiciendo todo esto y casi en la misma época en que Carroll editó las obras selectas de Whorf. también Max Black descreía de los dichos de Whorf en base a su pro48 1. Ü'eümü'iyawû. Powámü'iyawû. la langue Hopis [sic] considère le temps et l’espace comme des concepts relatifs.) habían detectado en la lengua Hopi vocablos que designan entidades temporales. menos todavía tienen la PERCEPCIÓN INTUITIVA de tiempo y espacio que podría considerarse necesaria y universal” (1973 b: 18). Hüükmü'iyawû. 9. Kelemü'iyawû. El tiempo es lo que sucede cuando el maíz madura o una cabra crece: una secuencia de eventos característica (Hall 1959: 133). 4. Ils ont une langue tellement sophistiquée que. Quienes hemos cursado materias de etnografía americana aventurándonos fuera de la bibliografía obligatoria todavía recordamos que antiguos antropólogos sin ataduras doctrinarias habían reportado la existencia de nociones temporales tales como los nombres Hopi para los meses lunares: Jesse Walter Fewkes (1897: 256-257. No es fijo ni es medible como pensamos que es. 12. Kyamü'iyawû. 8. por ejemplo. Incluso Ferruccio Rossi-Landi sostenía que “los Hopi […] no poseen las NOCIONES del espacio y el tiempo que poseemos nosotros. decía de ella: Los Hopi están separados de nosotros por un golfo cultural tremendo. Hakitonmü'iyawû. Pamü'iyawû. 3. Pamü'iyawû. 13. 11. 6. 5. obviamente influenciada por la clase de física filosófica que se asocia particularmente con [Alfred North] Whitehead (Voegelin y Voegelin 1957: 9). Kwiyaomü'iyawû. Ver http://peabody2. 136 . en línea) consignaba entre doce y catorce. [c]onfrontado con lo que debió haber parecido una increíble riqueza en las explicaciones de su informante. Powámü'iyawû. los lingüistas Charles F. si bien qu’un enfant de cinq ans qui sait parler trouve les spéculations de feu Einstein tout simplement élémentaires (Pégase 1973: 17). padre de la proxémica y whorfiano convencido.edu/katsina/calendar. Los Voegelin sostenían que. Kelemü'iyawû. y Florence M.html. Voegelin (1957: 24 y ss. alcanzando así una teoría muy manejable pero una traducción muy abstracta. otros especialistas nos las confirman (1974: 26). en El lenguaje silencioso el antropólogo Edward Hall [1914-2009]. El tiempo. Toujours d’après ce qu’on má expliqué. En una revista de viajes referida por Ekkehart Malotki se llegó al extremo de afirmar: Les Hopis sont des Indiens pas ordinaires du tout.harvard. paraît-il. no es para ellos duración sino muchas cosas diferentes.48 Cyril Daryll Forde (1931: 388) documentaba un ciclo de diez meses y Elsie Clews Parsons (1933: 58-61) uno de doce.

adivinando que el sentido Hopi del tiempo debía ser aproximadamente igual al nuestro y aduciendo que “[s]i los Hopi se las arreglan para manejarse sin ninguna noción del tiempo. pagando de su bolsillo un viaje de campo a Toreva y a otras regiones del dialecto”. verbos y adverbios. Tampoco se deduce de las fichas del catálogo que Whorf estudiara con Naquayouma “durante varios años”. una ventana de tiempo que. MS 822. no coincide con lo que sabemos de ellos o con el curso de la historia. con la ayuda de fondos suministrados por el Comité de Lenguas Nativas Americanas del American Council of Learned Societies. no está claro cuánto tiempo dedicó Whorf a aprender el idioma (si es que efectivamente lo hizo). lo cual dista de ser una buena noticia (Hinton 1988: 361. aunque no puede reprimir la especificación de ciertas correcciones que es necesario hacer a sus asombrosas caracterizaciones de la lengua Hopi. Hay nombres. adjetivos. Pero el trabajo duro y minucioso del desmontaje de la concepción whorfiana del tiempo entre los Hopi comenzó con los estudios de Helmut Gipper [1919-2005]. lo único que allí consta es que las fotografías proceden de entre 1914 y 1918. antes de eso se contentó con entrevistar a un solo informante Hopi en Nueva York en 1932 gracias a unos fondos que le consiguió Sapir. En la compilación sobre New perspectives on Native North America editada por Sergei Kan y Pauline Turner Strong. un nativo de la aldea de Toreva.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] pia intuición. turiferario. Mientras que para llegar a cualquier garabato whorfiano hay que seducir a una cadena de familiares y burócratas. Aunque los papeles de los archivos de Whorf en Yale desbordan de datos circunstanciales y hay un puñado de textos suyos sobre gramática Hopi. de todos modos. Guide to the Benjamin Lee Whorf Papers. Yale University Library. Dicho sea de paso. Gipper (1977) trata los estudios de Whorf con enorme respeto. resguardar o publicar jamás esas fotos. como si todos tuvieran cosas más importantes que hacer. un Hopi de [dialecto] Toreva residente durante mucho tiempo en la ciudad de Nueva York. 1946. o partículas semejantes a adverbios (localizadoras y 49 Aparte de este dato la información sobre Naquayouma es confusa. ni está documentada la naturaleza de su interacción con el informante. Serie 4. Whorf 1936. Ernest Naquayouma.49 Dado que él mismo se define partidario de una versión moderada de relativismo lingüístico. ningún custodio. Whorf sólo estuvo incidentalmente en una reserva Hopi de Arizona en 1938. uno quisiera saber cuál es su secreto” (Black 1959: 235). 137 . sólo recientemente se ha divulgado el nombre de éste. Para colmo de males. Los puntos sobre los que Gipper discrepa son los que siguen: • Un análisis lingüístico de las expresiones Hopi demuestra que ellas se pueden interpretar mediante categorías gramaticales indoeuropeas. Darnell 2006: 85). un neohumboldtiano alemán que ha sido glorificado con sus Honoris Causa y sus Festschriften pero de quien fuera de Alemania se conoce menos de lo que se debería conocer. tal parece que las fotografías de Whorf y Naquayouma de los archivos en Yale se perdieron hacia 1980 (Bartucca y otros 1979: 17. De él sólo se sabe que ha sido hablante bilingüe. pariente o alcahuete tomó la precaución elemental de duplicar. Lo malo es que tal referencia no existe en la obra publicada de Whorf y que en esa página de la compilación de Carroll no se menciona nada de eso. David Dinwoodie (2006: 346) cita aparentemente a Whorf (1956: 158) explicando que “[l]os estudios del autor se han realizado durante varios años con Mr Ernest Naquayouma. Caja 15. Folio 3). Gipper estuvo relativamente poco tiempo en una reserva Hopi (en 1967 y en 1969) pero pudo volver con datos lingüísticos que le confirmaron sus sospechas y que resultaron apuntar hacia los elementos de juicio en torno de los cuales Whorf estaba más equivocado (Gipper 1972: 215-227).

‘hace mucho’ [hisat]. Todos ellos se refieren directa o indirectamente al tiempo. aunque el pensamiento Hopi parece estar gobernado por una bipartición del tiempo (‘presente’ + ‘pasado’ – ‘futuro’) en vez de una tripartición (‘presente’ + ‘pasado’ – ‘futuro’) como aquella a la que estamos acostumbrados. el pasado y el futuro. La unidad de tiempo más breve que se reconoce en Hopi es el día. Esta es la palabra shato [‘tiempo’] que ocurre en la expresión nonob’shato [‘la hora de comer’]. Más todavía (diría yo) lejos de estar privado de dimensiones temporales. ingresivos e iterativos. continuativos. adjetivos. Los nombres para intervalos de tiempo pueden ocurrir también en una función gramatical o sintáctica que se corresponde a la del sujeto (o nominativo) en las oraciones indoeuropeas. hay metáforas espacio-temporales igual que en las lenguas indoeuropeas. Binnick 1991). Hay varios “aspectos” (Gipper prefiere usar el término alemán Aktionsarten para evitar confusiones) que sirven para expresar eventos durativos. y (como sería de esperar) no hay palabras para horas. 1938 versus Vendler 1997. progresionales. La lengua Hopi muestra incluso una tendencia a verbalizar las categorías no verbales agregando sufijos especiales a nombres. las expresiones para las relaciones espaciales son usan metafóricamente en un sentido temporal. el sistema verbal Hopi está particularmente impregnado de ellas (Whorf 1936.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] temporales). Esto implica que el pasado y el presente forman una unidad que contrasta con el tiempo por venir. • Contrariamente a las afirmaciones de Whorf hay evidencia de intervalos de tiempo que se puede decir pertenecen a la categoría de los nombres. 138 • • • • • • • • . ‘largo tiempo’ [wuuyavo ]. ‘mañana’ [qaavo’]. cosa que Whorf se empecina en no reconocer. Parece que existe (o al menos ha existido) una palabra especial para ‘tiempo’. También hay posibilidades de expresar por medio de ciertos sufijos la relación entre dos o más eventos en frases complejas con cláusulas diferentes. La pluralización se hace a menudo reduplicando el primer morfema de la palabra en cuestión. en otras palabras. etcétera (cf. al menos algunos de ellos se pueden pluralizar. Whorf negaba que esto se manifestara de este modo. El verbo Hopi es un fenómeno interesante y complejo que contiene multitud de elementos temporales. Kalectaca y Langacker 1978). ‘ayer’ [taavok]. sino que se usan en singular combinados con el número ordinal es asimismo cuestionable. minutos o segundos. Contrariamente a la opinión de Whorf. etc. lo que Whorf y los informantes de Gipper por alguna razón negaban por razones que no se han podido determinar. Hay recursos gramaticales para expresar el presente. Hay expresiones de tiempo para las diferentes fases del día desde el amanecer hasta el crepúsculo y también hay expresiones correspondientes a ‘hoy’ [ pu’]. La afirmación de Whorf de que los intervalos de tiempo Hopi no se pueden contar de la misma manera que los objetos materiales.

no lo es. Gipper ha vuelto a estar discretamente en el candelero. Aparte de la excelente calidad de su trabajo entre los Hopi. Pero a principios de la década de los ochenta su refutación de las ideas whorfianas. 269. En el imaginario popular. La búsqueda en Google de los nomencladores “hopi prophecy” y “2012” retorna hoy (25 de diciembre de 2012) la enormidad de 235. alcanzó a ejercer influencia sobre obras enormemente populares. 1956: 173. Pese a que es muy respetuosa y en absoluto agresiva. como si las concepciones del tiempo de una tribu fueran órdenes de magnitud menos importantes que los nombres para la nieve que existen en la lengua de otra cultura. estudioso del arte rupestre del desierto americano (con toda su carga de fosfenos. No pretendo reclamar la prioridad de este descubrimiento. 50 139 . la crítica de Malotki a las afirmaciones de Whorf sobre la ausencia de conceptos temporales en la lengua Hopi no puede Véase Braden (2010) y http://2012december. en diversos aspectos. sobre el que alguna vez escribiera el propio Whorf [1942 a. un universalista nada tiene que objetar de una idea como ésta en tanto las diferencias en el modo de pensar no se atribuyan nada más que al lenguaje y en tanto se reconozca un sustrato cognitivo común a ambas formas de organizar conceptos que se refieren a campos conceptuales más o menos afines. La obra maestra de Malotki en el género de la refutación del relativismo. pero es deprimente que con tanta gente trabajando en este tema de absoluta actualidad y con tanto bombardeo de NatGeo y el Discovery Channel nadie advirtiera hasta hoy un contrasentido tan flagrante. la creencia en la profecía Hopi del fin de los tiempos prevista para el 21 de diciembre de 2012 en las primeras horas de la tarde (o el rumor de que los Hopi comparten con los Mayas su enigmático calendario. lingüista alemán-americano alumno de aquél en la muy alemana Westfälische Wilhelms-Universität en Münster. subsiste el hecho de que Helmut Gipper ha sido y fue hasta hace poco un lingüista de amplio espectro. diferente del nuestro. aunque fragmentada y escondida en oscuros papers académicos.000 referencias. Hopi time (1983) debería ser al menos tan bien conocida como los artículos de Martin o de Pullum a los que precede por un puñado de años. sin embargo. Dado que este texto en particular se refiere a las (presuntas) profecías Hopi y Maya sobre el apocalipsis. shamanismo y estados alterados de conciencia) y profesor emérito de la Universidad del Norte de Arizona. en donde se consigna el punto de vista de un lingüista ejemplar en una visión al alcance del lector profano. 274). 263. bajo perfil y primera agua.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Podemos llegar a la conclusión –propone Gipper– que aunque las exageraciones de Whorf requieren unas cuantas enmiendas. Contrariamente a lo que los whorfianos son dados a pensar. 175]) convive sin conflicto alguno con la convicción de que los Hopi no pueden referirse al tiempo de ninguna manera. una de las más conocidas es Early man and the Cosmos de Evan Hadingham (1985: 97. mientras tanto. subsiste evidencia del hecho de que el tiempo Hopi es.org/hopi-indian-prophecies-2012 (visitado en mayo de 2012). Un aspecto lamentable de su carrera ha sido su defensa de los valores científicos de Leo Weisgerber y su trabajo exhaustivo de rehabilitación de ideas indefendibles de la lingüística alemana durante el Tercer Reich (Gipper 1964).50 A los estudios de Helmut Gipper siguieron los Ekkehart Malotki.

cantidad. buscaban más diligentemente la descalificación de los críticos que el esclarecimiento de los hechos. y 140 . de calidad despareja. que “la ausencia de […] metáforas espacio-temporales en el habla Hopi es sorprendente” ( p. que “los temporales no se utilizan como sujetos u objetos. 143). he woke up the girl again (Ekkehart Malotki. cuál pudo ser la razón por la que Whorf se equivocara de manera tan drástica en prácticamente todas sus observaciones sobre el tiempo Hopi. objetaban que Malotki no consignara el nombre. Los indignados defensores de Whorf. Malotki se pregunta. or expressions that refer directly to what we call “time.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] menos que ser arrolladora. por ejemplo. quedaron refutadas categóricamente las principales observaciones de Whorf sobre el tema: que no hay objetivación del tiempo en Hopi. “An American Indian Model of the Universe. the following day. que “nuestro tiempo” difiere sustancialmente de la “duración” Hopi (p. Los argumentos ofrecidos por los relativistas. que Whorf nunca se refiere al tiempo en sí [?]. que el hecho de que la traducción más adecuada de los términos Hopi corresponda a nuestros conceptos de «tiempo» no garantiza que la metafísica subyacente sea en ambos casos la misma. textualmente: After long and careful study and analysis. 158).” 1936) Pu’antsa pay qavongvaqw pay su'its talavay kuyvansat. the Hopi language is seen to contain no words. sino a lo que nosotros llamamos «tiempo». around that time then. que es posible que algunos informantes de Malotki hayan sido bilingües. “sea como región. Hopi Field Notes. constructions. paasatham pu’pam piw maanat taatayna Then indeed. quite early in the morning at the hour when people pray to the sun. que “Whorf nunca dijo que los Hopi no pudieran hablar sobre el tiempo o que no hablaran de él”. extensión. grammatical forms. presente y futuro es filosóficamente dudosa. o sentimiento subjetivo de duración” (1956: 143). que analizar el lenguaje en base a entrevistas es particularmente difícil. resultante de un trabajo de campo que se prolongó durante décadas. profesión y edad de cada uno de los informantes ni ofreciera datos contextuales sobre el lugar y la ocasión de las entrevistas. El libro de Malotki comienza con una página en blanco en la que sólo se lee. en definitiva. Es llamativo que al cabo de semejante crítica un puñado de whorfianos siguiera insistiendo en que las demostraciones de Malotki no hacían más que confirmar la postura originaria de Whorf. 146). etcétera. o siquiera como nombres” ( p.” (Benjamin Lee Whorf. 1980) Al cabo del refinado análisis de Malotki. que al decir que el ciclo ritual Hopi comienza en el mes de noviembre Malotki está mezclando dos sistemas de referencia. aseveraban además que la concepción de Malotki sobre la universalidad de la organización del tiempo en pasado.

a todo esto. que Penny Lee. 182-187). por último. Michael Silverstein y John Lucy. Leavitt 2011: 74. ni tuvieron nada que objetar ni al incierto modelo de entrevista mediante el cual Whorf obtuvo su información primaria. uno de los logros más profundos y de más largo alcance en la historia de los estudios de las lenguas indígenas americanas (Whiteley 1999: 169). ni al hecho de que no estuviera certificadamente calificado en temas culturales que exigen una aguda especialización. ni a que su informante fuera bilingüe. Dinwoodie 2006. esta imagen enfrenta un adversario compendioso en los ítems léxicos ampliamente detallados. Ahora. por ser el ejemplar primario de la teoría whorfiana. los ejemplos de frases y de variaciones semánticas del Diccionario Hopi. pero incluso los más reticentes hoy admiten que con sus 900 páginas y 30. en las estructuras gramaticales. cuáles fueron las condiciones contextuales y el perfil cultural y lingüístico del único informante que participó en la indagación del propio Whorf. Nancy Munn (1992) y Max Black (1959) ocasiona un grave daño al estudio de la antropología del tiempo. que en otros textos de la misma época Whorf hablara (sin mencionar fuentes) de palabras Esquimales para la nieve en vez de referirse a morfemas o raíces Inuit para lo que nosotros llamamos «nieve». por codificar una visión del mundo en la cual los puntos más finos de la teoría cuántica se acomodan con más facilidad que en el Europeo Promedio Estándar – en breve. menos todavía les preocupó. en fin. De más está decir que el Hopìikwa Lavàytutuveni avala por completo las traducciones de los Voegelin.000 entradas el texto es uno de los mejores diccionarios editados y que ha sido instrumental en la revitalización de la lengua Hopi. sin embargo. el diccionario Hopi del dialecto de Third Mesa elaborado por la Universidad de Arizona con la participación del mitológico líder Emory Sekaquaptewa [1928-2007] y de los hablantes nativos Michael y Lorena Lomatuway’ma (Hopi Dictionary Project 1998). La antropología en pleno saludó esta edición: Dentro y más allá de la antropología. Los miembros de la resistencia whorfiana (ninguno de los cuales es hablante de o especialista en Hopi o en la metafísica del tiempo) omitieron especificar. La publicación estuvo rodeada de polémicas fogoneadas por activistas Hopi que se oponían a la exhibición pública de su lengua.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] que al contradecir las argumentaciones relativistas. 1983). de la cual los neowhorfianos se autodesignan repentinamente como los únicos voceros autorizados pese a que nunca escribieron palabra sobre el asunto (Lee 1991: 140-141. la concepción general de Malotki y de autores tales como Alfred Gell (1992). Me inclino a pensar. Recientes defensas de Whorf por. de Helmut Gipper y de Ekkehart Malotki. Los críticos guardaron asimismo silencio sobre la publicación del monumental Hopìikwa Lavàytutuveni. Pero tal exceso ha propagado una imagen idealizada de la lengua Hopi que persiste a despecho de críticas detalladas como la de Hopi time de Ekkehart Malotki (Mouton. la lengua Hopi es conocida por ser “intemporal” [timeless]. No deseo arrojar el bebé fenomenológico de Whorf con el agua del baño del exceso interpretativo. refuerzan una hermenéutica de peso y una inversión pedagógica en el relativismo lingüístico. Tampoco encontraron ofensivo que Whorf cruzara modelos de referencia para describir o “calibrar” el contraste entre las distintas concepciones del tiempo. David Dinwoodie y John Leavitt creyeron prestar un servicio a la antro- 141 . entre otros.

Es posible expresar el tiempo pasado de otras formas que mediante el uso de un sufijo. uno sólo queda preguntándose cómo ha sido posible que Whorf hiciera las generalizaciones que hizo sobre la expresión del tiempo en Hopi. Si admitimos esto. […] Todos quienes se interesen en este problema. éste es un fragmento de una crítica contemporánea. deben tener presente que Malotki ha prestado un servicio inestimable al desmantelar uno de los mitos persistentes en la lingüística del siglo XX (Bernard Comrie [1984].edu/malotki/html/hopi_time_reviews. veremos que Whorf estaba muy equivocado en su descripción de la percepción Hopi del tiempo.nau. La filosofía de los nativos americanos no puede deducirse de datos lingüísticos más de lo que la filosofía occidental puede deducirse de la gramática griega (McElwain 1987: 269). […] Al final. a objetos concretos y al espacio vacío como cualquier otra lengua. Visitado en febrero de 2012. Pese a la utilidad de los datos lingüísticos. citado por Malotki). debe tenerse cuidado en afirmar que la versatilidad lingüística inhibe automáticamente percepciones del tiempo que bien podrían ser totalmente extrañas al pensamiento occidental. un prefijo o un cambio vocálico en una palabra. Lenguas totalmente diferentes son capaces de expresar una variedad similar de conceptos utilizando distintos medios. […] La presentación y argumentación de Malotki son devastadoras. ellos son insuficientes para la descripción del pensamiento cosmológico nativo americano. En el otro extremo del arco ideológico. En la misma tesitura. 51 El hecho es que conociendo a fondo un léxico o una gramática o no hay forma de determinar lo que se puede hacer con ella. Pero en general para la comunidad científica quedó perfectamente en claro que Whorf dijo efectivamente lo que dijo y que ello no se sostenía frente a datos que lo contradecían y que estaban más que aceptablemente documentados. profesionales y amateurs. La palabra “detallada” ha de tomarse literalmente: donde Whorf se las arregla para presentar sus ideas sobre la lengua Hopi sin presentar una sola frase u oración en Hopi. 142 .html. escogida por Malotki como uno de los epígrafes de referencia en su página de Web: La monografía de Malotki es una detallada refutación de los puntos clave que hace Whorf sobre la expresión lingüística del tiempo en Hopi.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] pología del tiempo armando sus exasperadas parodias del método crítico y alcanzando uno de los puntos más bajos en la historia de estas polémicas. Al estudiar los conceptos temporales del SénecaIroqués el antropólogo y estudioso de la Biblia Thomas McElwain lo ha expresado contundentemente en una crítica cuya frase final merecería estar inscripta en mármol: La evidencia lingüística prueba en abundancia que la lengua Hopi es tan capaz de referirse al pasado y al futuro. Puede sugerirse que la estructura lingüística no refleja las estructuras de la percepción como Whorf optimísticamente pensaba. Por otra parte se ha descubierto que determinados aspectos verbales en inglés se pueden indicar efectivamente mediante adverbios y otras circunlocuciones.ucc. el texto de Malotki presenta cientos de frases Hopi tomadas de sus notas de campo ( principalmente discurso natural) demostrando que precisamente esas cosas que Whorf aducía estaban ausentes del Hopi son de hecho fácilmente posibles en la lengua. ••• 51 Véase http://oak.

Decía Lee: Un análisis de la conducta y el lenguaje en Trobriand muestra que el trobriandés. su discurso rara vez contiene comparaciones. En ese trance descubrió que los isleños usaban muchas de las formas estándares de cálculo de proposiciones que son comunes en la lógica occidental.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] En la década de 1980. El primero no es tan conocido ni polémico pero acaso sea científicamente más esencial. los transcribió y realizó un minucioso análisis línea por línea de los razonamientos utilizados. desató un infierno y nos merecerá un capítulo aparte. que no expresa causalidad o relaciones télicas y que no siente la necesidad convencional de ir más allá de los hechos hasta sus implicaciones y relaciones (Lee 1940: 356. no q. En vez de confiar en viejas etnografías estáticas. El segundo de ellos se inicia con un trabajo de Laura Martin (1986) sobre los nombres de nieve entre los esquimales que inspiró a Geoff Pullum. […] A diferencia de las lenguas europeas más subjetivas. Más todavía. Avanzando más allá de la descripción. por lo tanto no p) también se encuentran por doquier. Hutchins intenta comprobar las hipótesis de la relativista Dorothy Lee (1940. no deduce conexiones causales a partir de una secuencia. y no en sus relaciones. quien afirmaba (interpretando a su manera información libresca recabada décadas atrás por Malinowski) que los trobriandeses no poseen conceptos de causalidad o de intención. p. no justifica una actividad en términos externos a ella misma. por lo tanto q) y el modus tollens (si p entonces q . registró la grabación de un número muy grande de casos. La formas básicas de inferencia lógica. Utilizando la notación de redes proposicionales desarrollada en Inteligencia Artificial por David Rumelhart y Donald Norman. Su mundo parece ser un mosaico compuesto de elementos que son auto-contenidos amén de diversos. Hutchins describe el conocimiento nativo sobre la tenencia de la tierra bajo la forma de doce proposiciones. ‘sólo-si’ o el disyuntivo ‘o bien-o’ se encuentran en la lengua trobriandesa. resultó que los conectores lógicos correspondientes a ‘si-entonces’. concentra su interés en la cosa o el acto en sí mismo. aunque por distintas razones. […] [E]n la lengua trobriandesa descubrimos que una frase se compone de elementos no relacionados y esencialmente diversos. un valor agregado del trabajo de Hutchins concierne al modelado de todo el proceso. la más desdichada para el relativismo. Con el paso del tiempo estas bordaduras del discurso se pierden en los laberintos de la memoria. Éstas sirven de base a inferencias que se derivan mediante un conjunto de fórmulas que gobiernan el modo en que el conocimiento estático sobre propiedad terri- 143 . Se trata del estudio de Edwin Hutchins (1980) plasmado en su libro Culture and Inference sobre la lógica que despliegan los nativos de Trobriand en los juicios sobre tenencia de la tierra. 365). pero durante muchos años muchos antropólogos y psicólogos del conocimiento pensaron que los trobriandeses ofrecían una contraprueba robusta a las teorías universalistas sobre el razonamiento humano. no ofrece motivos por los actos. hubo al menos dos proyectos de refutación de las tesis de la HRL que hicieron época. 1949). Lo primero que hizo Hutchins al abordar su investigación fue analizar las disputas concretas por la posesión de la tierra en el contexto del modelo trobriandés de propiedad y de contienda jurídica. por costumbre. Encontramos que en su habla el trobriandés rara vez compara. tales como el modus ponens (si p entonces q.

(2) La cognición PUEDE ser encontrada en el discurso. No pasa lo mismo. pero lo mismo sucede en nuestros razonamientos. como si no quisiera suavizar la fuerza de sus golpes y como si le fascinara la confrontación.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] torial se puede aplicar a nuevas disputas. También el veterano de la antropología componencial ( y más tarde fenomenólogo) Charles O. En opinión del antropólogo cognitivo Roy D’Andrade (1995: 198) el estudio de Hutchins sobre los isleños tobriandeses arroja serias dudas sobre la afirmación de que diferentes culturas poseen o alientan distintas formas de razonamiento. Escribe Hutchins: El análisis de los litigios ha mostrado que un modelo de lógica folk desarrollado a partir de fuentes puramente occidentales es bastante adecuado como descriptor del razonamiento espontáneo de los isleños trobriandeses. […] La clara diferencia entre culturas con respecto al razonamiento radica en la representación del mundo sobre el cual se piensa antes que en los procesos empleados para llevar a cabo el pensamiento. Por más que el cognitivista evolucionario Steven Pinker sea una de las celebridades más rutilantes de la actualidad sospecho que la opinión profesional sobre él no sería tan unánime. y que esas categorías están ligadas entre sí formando estructuras poco familiares. no andarse con medias tintas o escribir de modo tal que todo el mundo lo entienda tiene 144 . como quiera que ‘nosotros’ nos delimitemos nosotros mismos. sino que el razonamiento está ligado coherentemente con sus modelos culturales. En nuestros días llamar a las cosas por su nombre. empero. son tan ‘listos’ –y tan ‘tontos’– como nosotros. como todos los demás pueblos. Frake ha saludado al libro de Hutchins como uno de los mejores en su género: Saco dos lecciones principales del libro de Hutchins: (1) Si debemos clasificar los pueblos en ‘listos’ y ‘tontos’ entonces los trobriandeses. Aunque todavía falta mucho para comprender el razonamiento en sí desde un punto de vista psicológico. lo cual se prueba mediante un interesante modelo de simulación. es imposible no darse cuenta que los trobriandeses razonan como lo hace cualquier otra gente. pero una vez que el modelo se comprende. Está claro que los trobriandeses recortan el mundo en un conjunto de categorías diferentes de las que usamos nosotros. No se trata de una lógica aristotélica pura. dado que contiene tanto inferencias plausibles como inferencias fuertes. Hutchins no sólo demuestra que los trobriandeses pueden razonar efectivamente y lo hacen cuando es requerido. creo que sería fácil encontrar consenso sobre el valor de sus contribuciones. Sin comprender estos modelos es imposible –alega Hutchins– comprender que los trobriandeses están siquiera razonando en sus charlas y discusiones sobre tenencia de la tierra. En un libro que todo antropólogo debería leer y que conjuga las más rigurosas herramientas del modelado inferencial con la más exhaustiva de las etnografías jurídicas. Pero los mismos tipos de relaciones lógicas subyacen a las colecciones de las proposiciones en nuestras concepciones y en las suyas. tal parece que se trata de una capacidad universal. aunque demande un montón de buena etnografía poder hacerlo (Frake 1982: 477) Aunque los antropólogos a quienes les suena el apellido de Hutchins son relativamente pocos. por cuanto Pinker es más frontalmente anti-relativista. con todos los científicos talentosos. y las inferencias que son evidentes en su razonamiento parecen ser las mismas inferencias que realizamos nosotros (1980: 127-128).

un lingüista de orientación cognitiva que ha escrito poco sobre la HRL pero lo ha hecho con astucia. todo falso. de que los lemmings se suicidan en masa. Dicho esto Pinker arroja el guante con una asertividad parecida a la imprudencia: Pero eso es falso. su incontrolada exposición mediática o el hecho que a veces suene casi tan prosaico. Pinker también arremete contra la idea whorfiana. los Hopi poseen un concepto del tiempo distinto. Aunque también es lingüista. Jackendoff ha señalado que el francés requiere que los hablantes especifiquen su familiaridad con el interlocutor. y que podemos ser compelidos a comprar por mensajes subliminales son otros ejemplos) (Pinker 2000: 47). o ignorando todo lo que se ha aprendido sobre pensamiento extralingüístico o comunicación no verbal. un precio que muy pocos están dispuestos a pagar. Si el pensamiento dependiera del lenguaje ¿cómo podría alguna vez acuñarse una nueva palabra? ¿Cómo podría un niño aprender una palabra nueva? ¿Cómo podría ser posible la traducción de un idioma a otro? (loc. La asertividad y la descortesía de la prosa de Pinker (o sus ocasionales pifias etnológicas. (El “hecho” de que usamos sólo el cinco por ciento de nuestro cerebro. de que el pensamiento depende del lenguaje. didáctico y previsible como Richard Dawkins) pueden llamar a engaño. donde él encabezada sus misivas con “Dear A” o “Dear B”: ¿se trataba de un hombre o de una mujer? Jackendoff vincula esta clase de discrepancias con la HSW: 145 . Dado que el inglés carece de esta distinción. su defensa obtusa de la sociobiología diferencial y de la curva estadística en forma de campana. fuerte o débil. La misma situación se me presentó al traducir cartas ficticias de James Clifford. las preguntas de Pinker afectan al proyecto relativista más hondamente de lo que podría parecer.).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] un precio que se traduce en una drástica pérdida de imagen en el mundillo académico. los esquimales poseen docenas de palabras para la nieve (Pinker 2000: 46). La idea de que el pensamiento es la misma cosa que el lenguaje es un ejemplo de lo que puede ser llamado un absurdo convencional: una afirmación que va en contra de todo sentido común pero que todo el mundo cree debido a que vagamente recuerda haber escuchado algo así en alguna parte. Pero por más que uno se pueda sacar de encima los interrogantes que él plantea argumentando (por ejemplo) que toda traducción se sabe imperfecta. su optimismo frente a una presunta disminución de la violencia en el mundo. mientras que la traducción a la inversa debe establecer distinciones que el hablante original nunca tuvo en mente. En un registro parecido al de Pinker y asociado con él algunas veces encontramos a Ray Jackendoff. o difiriendo la explicación que merece la incorporación de nuevas palabras al lenguaje. En una vigorosa crítica de la HSW. Pinker señala que aún la gente que recuerda muy poco de su instrucción escolar puede suministrar los hechos que parecerían demostrar la hipótesis relativista en sus formas más extremas: los idiomas pueden escoger distintas posiciones en el espectro de los colores. escogiendo entre ‘tu’ y ‘vous’. o porque está tan preñado de consecuencias. la traducción del francés al inglés pierde especificidad. cit. de que el Manual de los Boy Scouts se vende más que cualquier otro libro.

El consenso actual es que las diferencias en el pensamiento que pudieran estar condicionadas por las diferencias en la estructura gramatical son relativamente superficiales (Jackendoff s/ref). Las formas independientes de procesamiento de información deben integrarse en la percepción y la conceptualización de variadas maneras. motriz o emocional. que conformaba la base para la forma más radical de la hipótesis. la imaginería visual es evolutivamente previa al lenguaje y no hay motivo para suponer que la forma en que ella funciona cambia fundamentalmente con el advenimiento de la competencia lingüística. Si se la evalúa en relación con la magnitud de las refutaciones que contiene la postura crítica de Jackendoff es más bien contemporizadora. consumando uno de los muchos ensayos que hoy existen sobre las complejidades y multiformidades del pensamiento. manipular y revisar. era considerablemente exagerada (como también lo era su referencia a las palabras esquimales para la nieve). la representación sensoria-motriz y la emoción se encuentran entre las formas en las que las ideas se pueden construir. Desde entonces se ha establecido que el contraste de Whorf entre el inglés y el Hopi. dicen. La idea rectora del artículo ya estaba latente en uno de los escritos tempranos de Whorf en los que especula sobre la posibilidad y relevancia del pensamiento sin palabras. en fin. El lenguaje. Una variedad de diferentes clases de evidencia sobre múltiples modos de actividad mental nos llevó a sugerir que el pensamiento es mucho más complejo de lo que puede dar cuenta adecuadamente una postura relativista que entraña determinismo lingüístico (1996: 115). aunque el camino que sigue dé por sentadas demasiadas cosas y sus razonamientos luzcan convencionales viniendo de una figura de su talla. En segundo lugar. Argumentan los Keller: La actividad mental ocurre en diversos modos. Johnson y otros autores han probado que muchos elementos del razonamiento abstracto y proposicional se basan en esquemas de imágenes o representaciones corporales antes que en posibles patrones lingüísticos (Lakoff 1987. Cada una de estas modalidades cognitivas es un sistema distinto que involucra muchos componentes de procesamiento de información que operan independiente o interactivamente. Lakoff y Johnson 1986). sus relaciones complejas con el lenguaje y los motivos que se han encontrado para poner en duda buena parte de las premisas más básicas del relativismo. Sin embargo. aducen unas cuantas observaciones más relativas a la idea.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Durante la década de 1940. la experiencia con pacientes afásicos demuestra que ciertas pérdidas en las capacidades lingüísticas no traen aparejadas desarreglos en la capacidad visual. Una de las más categóricas y rigurosas impugnaciones al imperio de la HRL que conozco es la que desarrollaron Charles Keller y Janet Dixon Keller (1996) en “Imaging in iron. or Thought is not inner speech”. Los Keller. la imaginería. investigaciones como las de Lakoff. Los elementos de juicio aducidos por los Keller son contundentes. 146 . no hay razón para presuponer que el lenguaje domina el proceso integrativo o que la imaginería. En tercer orden. Primero que nada. la representación sensorio-motriz o cualquier otra representación cognitiva tienen su raíz en patrones lingüísticos. En general estoy de acuerdo con las conclusiones a las que llega. el lingüista Benjamin Lee Whorf citaba tales discrepancias de traducción para argumentar que nuestra forma de pensar está en gran medida conformada [shaped ] por la estructura gramatical del idioma particular que hablamos: la así llamada Hipótesis de Whorf.

Cualquiera sea la pregnancia de las críticas. y por eso los nuevos métodos de indagación neo-positivistas […] la desmantelan fácilmente con su exigencia de rigor y su apelación a la verificabilidad. Hill y Mannheim 1992. ••• En este capítulo hemos revisado algunas de las líneas de crítica más importantes motivadas por la HRL. renovando los criterios interpretativos y cambiando radicalmente el punto de vista.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Más allá de los casos invocados y de sus valores argumentativos puntuales. cuando no con la cultura a secas. Saunders y van Brakel 1997. por el contrario. el desarrollo experimental y la reflexividad epistemológica (v. Krupnik 2011. puede introducir un cambio en el curso de la historia. Dinwoodie 2006. no es de esperarse que existan formas débiles de la injuria o de la imputación de ignorancia. pero en parte también a causa de ella. como lo ha comprobado Maurice Bloch (1999). Saunders 1995. por definitorio y taxativo que luzca a primera vista. A despecho de las elaboraciones que revisamos y de otras muchas que han jalonado el camino. no hay muchas razones para el optimismo. la embestida ad hominem contra quienes se atrevieron a cuestionar las ideas relativistas más descabelladas se convirtió en un género literario de más alta reputación y frecuencia de uso que el de la autocrítica. En estas condiciones. Fernández Casas 2003. la demolición neo-positivista no cierra ni puede cerrar el debate. En el campo whorfiano nadie bajó sus banderas ni admitió jamás algún error. […] [D]iría que se trata de una tesis sustancialmente neo-idealista. 2005. que continúa en otro terreno. El diagnóstico de Rossi-Landi recurre a un lenguaje un tanto esquemático. La forma fuerte es la baza esencial y es la única que tiene razón de ser: la polemicidad de la HRL es inherente y constitutiva. Cichocki y Kilarski 2010. un ensayo como el de los Keller (que he escogido arbitrariamente para instalar esta temática en particular) nos hace afrontar el hecho de que desde los tiempos de Whorf el “pensamiento” en el que piensan los relativistas se encuentra mayormente inarticulado o. P. sin embargo. Sin embargo. califica de neo-positivista todo conato de demolición de las hipótesis relativistas y toma distancia 147 . se ha confundido inmoderadamente con el conocimiento. es todavía muy importante. por finas que fueran las razones o expresivos los hallazgos que se le opusieran. a pesar de su naturaleza escurridiza. Algo de eso había intuido Rossi-Landi tiempo atrás: La impresión es que la tesis. Krupnik y Müller-Wille 2010. nunca se ha dado por cerrada ni probablemente se llegue a cerrar de manera concluyente ninguna de las discusiones que se iniciaron. 2000. Sampson 2002. En el nuevo terreno se descubre entonces algo parecido a lo que los idealistas habían entrevisto (1974: 12). Alford 1978. no sin razón resucita periódicamente justo cuando se la daba por sepultada. los descubrimientos científicos que se lleven a cabo o las razones y evidencias que se traigan a cuento. gr. Lee 1996. Lee 1991: 140-141. al extremo de garantizarle una vigencia permanente y una llegada segura a la opinión pública sin que importen mucho los avances que se materialicen en el bando opuesto. Leavitt 2011: 74. Luque Durán 2004. Estaríamos equivocados si creyésemos que el señalamiento de una verdad lógica o empírica. 182-187).

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] del universalismo como si se tratara de un compromiso ajeno. pero aun así es palpable que el semiólogo tiene su tajada de razón y que lleva a cabo una predicción que habrá de cumplirse como ninguna otra se ha cumplido en este terreno. Por atrapante que haya sido su crónica. los episodios de enfrentamiento de mayor envergadura en la dialéctica entre el relativismo y el universalismo están todavía por venir. no siempre con la profundidad y compostura que el asunto merece. 148 . pequeñoburgués o reaccionario que las tesis contra las cuales él habitualmente se erige. y los universalistas saldrán otras tantas veces a contestarle. imbuido del mismo carácter burgués. Será no obstante un espectáculo digno de verse. Hasta que avanzado el siglo XXI mute hasta convertirse en otra cosa. el relativismo volverá una y otra vez. pero está claro que la acción apenas acaba de comenzar. hasta ahora sólo hemos husmeado entre los primeros escarceos de una contienda recurrente.

Brown. Agrillo y Roberson 2009. Lenneberg. Roberts. Gilbert. Pinker. Drivonikou y otros 2007. Si tras un siglo de contienda las respuestas encontradas 149 . nicht auf die Form des bekleideten Gedankens schlieβen kann: wel die äuβere Form des Kleides nach ganz anderen Zwecken gebildet ist. pero en lo esencial la resolución del problema sigue tan indecidible como antes que nadie planteara las preguntas. La investigación reciente. [El lenguaje disfraza el pensamiento. Drivonikou. daβ man nach der äuβeren Form des Kleides. als danach. Regier. 4. Kay.] Ludwig Wittgenstein. por la sencilla razón de que todo el mundo parece haber tomado posición de antemano y nadie resulta conmovido por la evidencia aunque en ocasiones ella se torne apabullante. que desde la forma exterior del disfraz es imposible inferir la forma del pensamiento que se encuentra detrás. Kay. Davis.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 7 – Percepción y nomenclatura del color – Especulaciones evolucionistas Die Sprache verkleidet den Gedanken. Kay e Ivry 2006. Tanto. Kay y Regier 2006. Hay figuras de peso a uno y otro lado de la divisoria. Gilbert y Ivry 2010). Regier. Regier. Und zwar so. en lo que al dominio cromático concierne están a favor del relativismo Whorf.002 Situado en el ojo del huracán. Roberson. Lyons. Las convenciones tácitas de las que depende la comprensión del lenguaje cotidiano son enormemente complicadas. Tractatus Logico-Philosophicus. Franklin. Kempton. para mayor complicación. Rosch y otros. están a favor de la universalidad Berlin. Ray. Davies y Shapiro 2004. die Form des Körpers erkennen zu lassen. De hecho. Lucy y Levinson. el estudio de la denominación de los colores en las distintas lenguas ha producido algunas respuestas de significancia formidable. dado que la forma exterior del disfraz no está diseñada para revelar la forma del cuerpo sino para propósitos por entero distintos. Winawer y otros 2007. Saunders. la relación numérica entre quienes piensan que el lenguaje interviene en la percepción y cognición de los colores y quienes sostienen lo contrario permanece más o menos estable a través de las décadas. Davidoff. sugiere de manera casi unánime que la relación entre lenguaje y pensamiento (si de ello se trata) es mucho más compleja y de un orden muy distinto de lo que se acostumbraba imaginar en cada una de las posturas en pugna y que la mera pregunta sobre la universalidad o particularidad de la nomenclatura cromática se encuentra atrozmente mal planteada (Roberson.

mientras que los universalistas más extremos admiten que el lenguaje afecta la cognición relativa al color de formas que no siempre son triviales. Una vez más. por otro lado. en la gran escala la historia de los estudios de color y lenguaje muestra una serie de oscilaciones pendulares que nunca se estaciona por completo en un estado estable y que jamás ha sido reseñada desde una postura equidistante. Franklin y Davies 2004. Pero todavía la toma de postura teórica se lleva una tajada desmedida frente a la fuerza de los hechos. Regier y Kay 2006. mientras que los universalistas se llevan la palma en lo que corresponde al izquierdo: un corte de nudo gordiano o una solución salomónica. cualquiera sea el impacto del lenguaje sobre la percepción. las retóricas y los giros científicos que atraviesan el campo en el que se desenvuelven las pruebas ácidas que deciden tanto el estado del conocimiento sobre las relaciones entre lenguaje. En lo que a la mujer o al hombre de la calle respecta. Pilling y Davies 2005. el tema esconde también algunas incógni150 . En las páginas que siguen procuraré esbozar a grandes trazos la historia desde mediados hasta fines del siglo XIX. razones o pretextos para afirmar la persistencia de la regla en última instancia. Franklin. una de las tendencias más recientes y exitosas consiste en afirmar que los relativistas tienen razón en lo que concierne al uso del hemisferio cerebral derecho. cultura y pensamiento como las dialécticas de alternancia del relativismo y el universalismo en el favor popular y en el prestigio académico. como comúnmente se dice. en un dominio del que ya se sabe que nadie será capaz de articularlo por completo con una teoría válida para toda ocasión y monolíticamente a favor o en contra de la HRL (Gilbert y otros 2006. Concurrentemente y a fuerza de frustraciones las posiciones se han ido moderando con el tiempo. mientras que los universalistas hallarán indicios. Drivonikou y otros 2007. Luego seguiré el rastro de los estudios publicados o disponibles en la Web hasta el momento exacto en que este libro se escribe. sino abstraer los principios epistemológicos. Como se verá hacia el final del capítulo que sigue a éste. la búsqueda de errores reales o aparentes en el trabajo de los adversarios aporta a la causa a la que se ha jurado lealtad los méritos que el trabajo propio y las heurísticas proactivas no se han mostrado capaces de conseguir. En caso de apremio. asociando las referencias bibliográficas con punteros de hipertexto para que la crónica se pueda profundizar hasta donde sea preciso. Aun en escenarios de mínima confrontación se podrá predecir que los relativistas encontrarán la forma de tropezar con excepciones. la incidencia de la ideología científica sobre los resultados de la experimentación ha demostrado ser órdenes de magnitud más importante. La idea no es ahondar en los pormenores de la galería de locaciones étnicas y diseños experimentales que puebla la bibliografía y que se ha tornado tediosa más allá de lo imaginable. Kay y otros 2009). Incluso los más tenaces entre los relativistas ya reconocen que la partición lingüística del espacio cromático no es totalmente arbitraria.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] no han proporcionado herramientas para que una de las facciones logre abochornar por completo a la otra. si bien los análisis en lingüística y antropología del color nunca van a ser tan glamorosos como el rumor de que los Esquimales tienen miles de palabras para la nieve. tal vez sea hora de promover una nueva generación de preguntas.

antes de 1899. oftalmólogo. señalaron que los hablantes de lenguas antiguas que habían dejado registro escrito no nombraban a los colores conforme a la misma paleta y con igual exactitud que los hablantes de las lenguas europeas modernas.1 – Izq: Una de las muchas fotografías de William Gladstone. propusieron en- 151 . o sólo perciben distintivamente esos dos o tres? La discriminación entre colores que ahora prevalece en Occidente ¿se originó hace cientos de miles de años. que hablamos lenguas que tienen docenas de palabras para los colores. Dominio público. London Stereoscopic Company. Dado que el estado del conocimiento distaba de ser lo que es hoy encontramos mucho de rudimentario en ese período. o (como lo sugieren las fuentes históricas griegas y romanas) evolucionó a su estado actual apenas ayer. en particular el político inglés William Ewart Gladstone [1809-1898] en sus estudios homéricos (1858) y el alemán Lazarus Geiger (1880) en su ensayo sobre el desarrollo de la raza humana. Figura 7.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tas que pueden concitar algún interés. A tono con la moda de los tiempos. los climas y las razas (o como se las llame ahora) ¿ve y distingue todo el mundo los colores de la misma manera. sin fecha. estadista. Basado en Pagel (1901: 1078). las clases sociales. El caso es que a mediados del siglo XIX diversos estudiosos. Dominio público. Por ejemplo: quienes viven en sociedades cuyas lenguas poseen sólo dos o tres nombres para los colores ¿Distinguen los colores del mismo modo que nosotros. hace sólo unos cuantos siglos? A lo largo y a través de las culturas. las profesiones. o hay otros factores que hacen que no sea así? Examinando los sucesivos estados de la discusión se descubre que la prehistoria de BK69 es tanto o más reveladora y polémica como lo que vino después. pero también se encuentra que desde entonces hasta ahora ha habido un constante declive en la erudición y en la calidad argumentativa tanto en las obras de investigación primaria como en la crítica que se le refiere. los géneros. Der: Una de las pocas fotografías de Hugo Magnus.

Lo notable es que el modelo se originó. consignando que la palabra que denota ‘negro’ [melas. usos y costumbres. A partir de allí era fácil comprobar otras inconsistencias y rarezas. a partir de un estudio humanístico de estilos. Al lado de estos juicios cualitativos Gladstone despliega una especie de survey estadístico. “que se ve como vino oscuro”. Homero usaba chlôros [χλωρός. elaborando la idea veinte años más tarde y basándose en otros textos griegos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tonces una secuencia evolutiva en la cual la denominación de los colores se va desplegando a razón de un color a la vez en correlación con el perfeccionamiento de las capacidades biológicas involucradas. pero Gladstone halla que otros poetas y escritores antiguos incurrían en desfasajes parecidos. En torno a ello Gladstone armó una estrategia reminiscente de la que se desplegó 111 años más tarde en BK69. Podría argumentarse que las deficiencias de Homero eran imputables a su ceguera. El indicio que tomaba como premisa inicial era elocuente: Homero decía que el mar es oinops. es que la percepción del color es una capacidad humana que se desarrolló después que fueran escritos los textos homéricos y de la Grecia antigua. el filósofo y filólogo Lazarus Geiger [1829-1870] también llegó a la conclusión de 152 . έρυθρός] unas 30. El tamaño modesto del vocabulario homérico sobre el color. el Zend Avesta y la Biblia. El predominio excesivo de las formas más crudas del color (blanco y negro) por encima de todas las demás. ξαυθός] 10 y ‘violeta’ [ίoeides. La descripción del mismo objeto bajo epítetos de denotación cromática que difieren entre sí. casi imprevistamente. como la clorofila] para describir los rostros pálidos por el terror o el color de la miel. probatorios de que los griegos percibían los colores en forma distinta a la que los percibe el humano actual. sorprendentemente. ‘verde’. concluye Gladstone. ‘rojo’ [eruthros. 3: 488-496). La única explicación posible. El uso inconstante del color. ‘blanco’ [leukos. Indicadores de esa diferencia son: • • • • • El uso de la misma palabra para denotar colores que nosotros percibimos distintos. ἱοειδες] sólo 6. los Vedas. Coronando el volumen final de una obra titánica ( Studies on Homer and the Homeric Age) Gladstone afirmaba que a juzgar por los registros literarios los antiguos griegos no poseían la categoría abstracta de “color” y que los términos para los colores se administraban de maneras inestables. ‘amarillo’ [xanthos. vol. Tomando como punto de partida el capítulo de Gladstone. el color de los bueyes. µέλας ] aparece 170 veces. que es lo mismo que decir que se desarrolló hace muy poco (Gladstone 1858. la única otra cosa oinops en sus obras es. λευκός] exactamente 100. muchos otros objetos eran merecedores de descripciones igualmente insólitas a nuestro entender. ella se basaba en los siguientes elementos de juicio. y su ausencia en situaciones en que podríamos esperar que se hable de él.

Magnus había realizado una pesquisa a distancia que muy pocos de los cronistas de la época han registrado. creador del método genealógico y miembro de la expedición de la Universidad de Cambridge al Estrecho de Torres. por lo tanto. de hecho. La mayor frecuencia y energía y menor longitud de onda corresponde al extremo azul-violeta del espectro. Utilizando misioneros dispersos en todo el mundo para la elicitación de los datos. incidentalmente. Algunos razonamientos de su estudio. 146. 153 .Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] que los términos cromáticos ( y posiblemente la percepción del color) son innovaciones culturales en extremo recientes que se fueron incorporando en orden natural. concluye Geiger. 1880. Mientras Gladstone y Geiger comparten la idea de que la identificación lingüística de los colores se corresponde con su percepción y que los nombres. logrando resultados que lo preanuncian. junto con nuestra distinción entre colores “fríos” y “calientes”. las estrellas más viejas y frías son las enanas rojas. existe la menor referencia al color azul (cf. aceptaba este esquema que hoy suena tan raro como parte de la cultura general de la época. El antropólogo William Halse Rivers Rivers (1901). La secuencia entrevista por Geiger (que Berlin y Kay [1969: 37. Gladstone 1877. 148] conocían muy bien y citaron profusamente) debió haber sido algo así como blanco  azul   negro  → rojo → amarillo → verde → violeta      Aunque otros estudiosos de la época a la par del oftalmólogo Hugo Magnus [18421907] de la Universidad de Breslau (hoy Wrocłau. 70. Geiger 1880. Magnus había utilizado intensamente datos de los trabajos de Gladstone y Geiger. Más todavía. comenzando por las longitudes de onda más largas. de la India y en el Antiguo Testamento el cielo está constantemente presente. Bellmer 1999). rojo y amarillo. las más jóvenes y vigorosas las gigantes azules. Magnus envió a éste una copia de su libro sobre el desarrollo histórico del sentido del color. En los textos de Grecia. son buenos indicadores de la discriminación cromática. Polonia) modificaron sustancialmente la idea original. afirmaba Geiger. Casi veinte años después de publicados los estudios homéricos de Gladstone. Los premios Nobel Wilhelm Wien [1864-1928] y Max Planck [1858-1947] pusieron en claro a principios del siglo XX que los colores en la región del rojo son los de más baja frecuencia y energía y mayor longitud de onda. El desarrollo de una secuencia evolucionaria en la nomenclatura del color común a estos tres autores no debe llevar a engaño. elaboró un experimento basado en un muestrario estan- 52 Este argumento. la noción de una secuencia universal evolucionaria en la nomenclatura cromática dominó el pensamiento científico hasta comienzos del siglo XX (Magnus 1877. la conclusión de Magnus es diferente. pero en ninguna parte. aunque rechazaba la cronología propuesta por los eruditos. anticipan en más de 80 años a los de Berlin y Kay. Por eso es que se habla de ultravioleta y de infrarrojo y no de ultrarrojo e infravioleta. también Deutscher 2011: 42-45). blanco. concomitantes –decía– a una mayor fuerza y energía (Geiger 1880). se descubrió poco después que estaba equivocado. conocían sólo cuatro colores fundamentales: negro. 135-140.52 Demócrito y los Pitagóricos.

Sorprendentemente. mucho más de lo que luego sería el caso con BK69 y sus derivaciones. Entremezcladas con burlas. donde el lingüista y orientalista William Dwight Whitney elaboró una secuencia que por un lado era plenamente relativista y por el otro se revelaba idéntica a la que casi un siglo más tarde propondrían los universalistas Brent Berlin y Paul Kay. ya sea por separado o conformando una especie de colegio invisible junto a los estudios complementarios de Geiger y Magnus. Todos los pueblos primitivos investigados poseen un sentido del color que en general está de acuerdo con el de las naciones civilizadas dentro de sus límites. la cual difiere de la anterior apenas un poco. La confusión más frecuente es la del verde con el azul. allí donde está presente una terminología cromática inadecuada. Este hallazgo ha sido confirmado también por muchos otros investigadores (Magnus 1880: 34-35). 6. el ultravioleta. 5. Parece que dentro de esos límites puede existir cierta variación. 3. 3 de Australia y 2 de Europa. conjetura. 25 de Africa. luego sigue la del amarillo. La capacidad de percibir y distinguir colores. después la del verde y finalmente la del azul. […] 8. La expresión lingüística para rojo es la más claramente desarrollada. la secuencia sirvió de base a la inevitable racionalización evolucionaria que acompaña a las cadenas implicacionales y sustentó la idea de que todavía estamos en proceso de incorporar más colores al espectro. Debido a la falta de esta última no se puede concluir la falta de aquélla. 2. 4. Ecos de ideas parecidas a éstas llegaron a América. en muchos pueblos primitivos a una percepción bien desarrollada le acompaña un terminología muy burda.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] darizado de diez colores (los once de BCT excepto el rosa). encontrando que si bien las diversas lenguas llaman a los colores de maneras distintas. causaron conmoción en toda la intelectualidad. formará parte de la percepción humana en un futuro muy próximo. Magnus obtuvo datos de 15 tribus de América del Norte. 7. A la larga también Magnus propuso su propia secuencia. todo el mundo tiene la misma capacidad de discriminación cromática. Las expresiones lingüísticas para los colores de onda larga son siempre más agudamente definidas que aquéllas para los colores de onda corta. La percepción del color y la identificación del color no coinciden. mejora con el tiempo debido al entrenamiento y a una práctica cada vez más refinada. La percepción del color y la identificación del color no son necesariamente proporcionales. 15 de Asia. 1 de Sudamérica. las ideas de Gladstone (Primer Ministro de Gran Bretaña por esos días). Sin especificar tampoco de qué autores le venían los datos primarios u otros elementos de juicio había escrito Whitney: 154 . ésta adopta por lo común una forma regular. quienes nunca mencionaron la contribución de su compatriota en sus estudios tempranos. Los hallazgos se sintetizan en un sumario que sigue siendo asombroso y que cito en forma fragmentaria: 1. profetizaba Magnus. parodias y pullas diversas.

y que. los colores del hombre predominaban en la naturaleza. co-descubridor del principio de la evolución. rojo. el color de las plantas verdes y el de la piel humana. el hecho de que sea todavía tan prevalente está en armonía con la idea de que nuestra alta percepción y apreciación actual es una adquisición relativamente reciente (Wallace 1877: 471. puesto que. nota 1). y nuestra aprehensión de ella está tan urgida por la infinidad de sus diferencias manifiestas que están incluso ante nuestros ojos. y un amigo me ha dado algunas notas de un trabajo del difunto Lazarus Geiger. El azul se describe en términos que denotan a veces verde. a veces negro. verde. en línea). con una sola palabra también. en lugar del azul. pues su adquisición proporciona al ojo y a la mente un entrenamiento muy inferior en la distinción de los colores (Whitney 1875: 20. el de los ancianos y el de los mares meridionales. quizá podríamos contemplar la ceguera al color como la supervivencia de una condición alguna vez casi universal. ellos se tornan ordenados bajo y alrededor de los nombres principales [leading names] tales como blanco. titulado Zur Entwickelungsgeschichte der Menschheit (Stuttgart. El tema ha atraído la atención de los filólogos alemanes. pues hay que aceptar que sus ojos eran ciegos para el azul y el verde. Vale la pena citar largamente su exposición del tema y sus razonamientos para reconstruir el contexto y las ideas de la época: Supuesto incremento de la percepción del color dentro del Período Histórico. El color del cielo nunca se menciona en la Biblia. Wallace cambiaría de idea apenas un año más tarde. el blanco. El propio Friedrich Nietzsche (1881: 261) en su Aurora [Morgenröthe] conoció y adoptó implícitamente el modelo cronológico de Magnus en sus ensayos sobre la Grecia antigua: 426. Y diferentes lenguas realizan clasificaciones diferentes: algunas de ellas iguales a las nuestras. mostrando que es difícilmente reconocido como un color distinto. Impresionado por lo reciente del cambio. Pero en la clasificación de los matices de tinte la fraseología del lenguaje adquirido juega un papel determinante. de forma que sus mejores pintores. no supieron reproducir el mundo que les rodeaba más que con el negro. negro. un amarillo (ya que designaban con una misma palabra el color de una melena oscura. y. como se ha podido demostrar. Los griegos veían la naturaleza de distinta forma que nosotros. que la concepción del color sólo es acelerada y tornada más distintiva por la adquisición de las palabras que lo denotan. azul. De acuerdo con este escritor parece que el color de la hierba y el follaje nunca es aludido como belleza en los Vedas o el Zendavesta. Alfred Russel Wallace [1823-1913]. El daltonismo de los pensadores. los poemas Homéricos. los Vedas. en lugar del verde. 1871).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] La cualidad del color es tan conspicua. veían un marrón oscuro. aunque esas producciones son continuamente exaltadas por sus otras propiedades. y ésta nadaba. otras menos elaboradas y completas. llegó a escribir hacia la misma época que Si la capacidad de distinguir colores se ha incrementado en tiempos históricos. y es referido a una u otra clase. o incluso en el Qur’ān. el de la miel y el de las resinas amarillas. en el éter coloreado de la humanidad! (El azul y el verde son los colores que más despojan a la naturaleza de su humanidad) (Nietzsche 1994: 227). Algunos escritores creen que nuestro poder para distinguir los colores se ha incrementado incluso en tiempos históricos. y cada tinte se prueba en la mente con ayuda de éstos. el rojo y el amarillo) ¡Qué diferencia y cuánto más cercana al hombre debía de parecerles la naturaleza. en cierto modo. y. La pri- 155 . a sus ojos.

si es que lo era en absoluto. el azul y el amarillo con gran delizadeza de su combinación. con el agregado del verde. amarillo y verde. Dado que las tesis de Gladstone-Geiger-Magnus implicaban en alguna medida la herencia de los caracteres adquiridos y se basaban en indicios no del todo seguros. El hombre comparte el sentido del color con otros animales: incluso las ranas pueden distinguir el verde del azul. tal como los percibimos y diferenciamos. La crítica evolucionista de Allen a las teorías de la nomenclatura cromática de la época reproduce observaciones de Darwin. las retinas de los humanos y otros animales poseen cilindros para discernir la luz de la sombra y conos para el discernimiento del color. probablemente se han desarrollado de manera gradual sólo durante el último milenio” (Haeckel 1878: 14). como suponen Gladstone y otros. 41). El arte de los antiguos egipcios muestra el uso del verde. mucho más que el que Gladstone adscribía a los antiguos griegos. pronto empezó a mirárselas con sospecha. pág. […] La percepción del color en la época de Homero era muy poco inferior a lo que lo es hoy. Ernst Haeckel [1834-1919]. […] Los nombres para los colores. apareció en Nineteenth Century un artículo del Sr. a quien unos capítulos más arriba hemos visto cuestionar las teorías filológicas etnocéntricas de Lazarus Geiger (cf. mientras que los animales nocturnos sólo poseen cilindros. pero sin efectos de 156 . Gladstone sobre el sentido del color. rojizo y amarillo. insistiría en afirmar en la revista Kosmos que “los conos más delicados de la retina. Dos siglos antes Jenófanes los había descripto como púrpura. y su falta relativa de importancia en una época temprana de la sociedad y de las artes debe retardar aun más su aparición. afirma. Aristóteles nombra tres colores en el arco iris: rojo. Wallace. Uno de los críticos tempranos cuyos argumentos deberían presentar hoy el mayor interés fue Grant Allen (1878. una que se desenvolvió en tiempos recientes. deben tener siempre un desarrollo tardío en el lenguaje. 1879). Él muestra que los pocos términos para los colores utilizados por Homero se aplican a objetos tan distintos que no pueden denotar sólo colores. y esto parece estar muy de acuerdo con los diversos datos aportados por el Sr.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] mera alusión distintiva que Geiger conoce aparece en una obra árabe del siglo noveno. pero. sin embargo. una especie de Carl Sagan del siglo XIX. sino que parecen más aplicables a diferentes intensidades de luz y sombra. no se había establecido entonces una nomenclatura precisa del color. […] El amarillo se confunde a menudo con el verde. No obstante la retractación de Wallace y su refinada distinción entre percepción y lenguaje. Gladstone y los otros escritores aquí referidos (Wallace 1878: 246. Allen investigó el sentido del color de varios grupos raciales antiguos y contemporáneos encontrando que en todos los casos era igualmente agudo. Debido a una variedad de causas. que imparten el sentido del color más elevado. junto con el rojo. principalmente tal como se lo exhibe en los poemas de Homero. tomarse como prueba de un origen tan reciente de la sensación del color como parecería ser a primera vista. es uno de los primeros colores que recibe un nombre distintivo. 247). los chinos igual. El sentido del color –acentúa Allen– es una facultad mucho más antigua que el desarrollo del hombre [sic] y no. Simultáneamente con la primera publicación de este ensayo en Macmillan’s Magazine. al ser abstracciones. Dor. promotor de la idea casi jungiana de que la ontogenia recapitula la filogenia. Estos hechos curiosos no pueden. Mivart y Krause que revisamos en estas mismas páginas pero está articulada con mayor sensitividad y elocuencia.

Dor aniquiló críticamente el trabajo de Gladstone y Magnus basándose en parte en la más pura filología y en parte en el registro de la pasmosa variedad de pigmentos utilizada en el arte antiguo. Con dicho objetivo interrogó a 43 personas que visitaron su clínica. quien particularmente objetó la afirmación de Geiger respecto de la ausencia del color azul en los textos védicos. el verde. el naranja y el índigo. sólo nombraron tres o cuatro colores. por su parte.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] sombra. Treinta sujetos. ninguno era ciego a los colores. Vale la pena dedicar un párrafo a la crítica del indólogo norteamericano Edward Washburn Hopkins [1857-1932]. Llama la atención –continúa Hopkins– que la teoría del desarrollo del sentido del color repose sobre datos negativos y que desde el punto de vista fisiológico carezca de sustento. De las 43 personas. tampoco el desarrollo del lenguaje (limitado a un fragmento exiguo de la historia evolucionaria). sino que estableció que el hecho de que no se caracterice al cielo como azul y a la hierba como verde nada tiene que ver con el desarrollo de la retina. seis (13%) nombraron más de cuatro colores y siete personas mencionaron tres colores o menos. por lo que conocían bien los colores en la práctica. Tras estas observaciones más ardientemente mordaces que fríamente analíticas. por documentado que esté. Todo esto hizo que Dor afirmara que “[e]s por ende muy evidente que la clase iletrada de nuestra población no está en nuestros días mucho más avanzada que la gente de la época de Jenofonte [tres colores]. y que el promedio es inferior a la de la época de Aristóteles [tres o cuatro]” (Dor 1879). Lubbock ha demostrado que los salvajes [sic] tienen perfecto sentido del color. El oftamólogo suizo Henri Dor [1835-1912]. De este análisis emerge triunfante lo que algunos estadísticos llamarían la hipótesis nula: no resulta evidente ninguna transformación de la función visual a lo largo de la historia. Todos los sujetos experimentales entrevistados por Dor trabajaban en la industria de la seda de Lyons. como el Nibelungenlied (de entre 1180 y 1210) –alega Hop- 157 . Otras literaturas más recientes. que sumaban el 69. Para poner a prueba dichos cambios elaboró un experimento en el que comparaba descripciones antiguas y modernas de los colores del arco iris. y Wallace ha afirmado que la falta de mención de los colores no es prueba de que ellos no se perciban. Pocas de ellas tenían la educación formal como para siquiera poder nombrar los siete colores mencionados en el espectro de Newton. Hopkins (1883) no sólo logró demostrar que el término para dicho color aparecía claramente en el Ṛg Veda. consideraba que las teorías de Magnus y Gladstone era dignas de atención y una demostración posible del transformismo (o evolución) en la función del órgano de la vista a lo largo del tiempo. ¿Podemos argumentar en base a la total ausencia de claroscuro entre los egipcios que las tempranas civilizaciones humanas poseían un sentido del color bien desarrollado.7%. de hecho. a impulso de las fuerzas naturales. También se mencionaron aquí y allá el blanco y el rosa. o color-blind. pero no percepción de las luces y las sombras? (Allen 1878). como eran llamados entonces quienes más tarde se rebautizaron como daltónicos por referencia de la caracterización de la deficiencia perceptual elaborada por John Dalton [1766-1844]. Los más nombrados fueron el rojo y el azul y luego el amarillo. se revela como un criterio adecuado para evaluar el desarrollo del sentido del color.

pero el uso más común es por amplio margen hablar del color de la rosa. establecieron un modelo de discusión que todavía hoy sigue siendo ejemplar. cuando el péndulo comenzó a moverse en la dirección opuesta. los colores son cosas que se ilustran más que cosas que se describen. uno de los primeros darwinianos alemanes. 158 . en rigor. Con el correr del tiempo. Rollins 2008). negando concluyente pero independientemente que el vocabulario del color pudiera reputarse como un indicio de la percepción y el reconocimiento: fijado este rotundo elemento de juicio. Su conclusión más brillante reza como sigue. 1925b. tomadas de los objetos naturales. citando con ironía una frase del propio Gladstone: El hecho fundamental que deseo destacar en este ensayo [es] que los colores no fueron para Homero hechos sino imágenes. nota 2). filósofos. acallados ya los ruidos de las críticas de Krause. Los críticos evolucionistas de las teorías de Gladstone. del color del bronce y así. en el estudio del color. los literatos. como sí lo haría Benjamin Lee Whorf mucho más tarde en textos que he tenido ante los ojos y que me consta que existen. No hay una terminología fija para el color. Hopkins. En su revisión de la traducción alemana de “Colour-sense” de Gladstone (1877) publicada en la prestigiosa revista Kosmos. Todos los críticos de esta época temprana se abocaron más bien a discutir estrictas cuestiones de metodología. Ninguno de ellos cometió el desaguisado de cuestionar la teoría de la evolución. Lee 1996. La palabra eruthros es en verdad rara en Homero. Magnus y Geiger. Hasta aquí hemos tenido ocasión de comprobar que al menos dos autores del siglo XIX hacían gala de sendos insights metodológicos absolutamente básicos que los relativistas fueron perdiendo en el siglo y medio transcurrido: la evitación de los errores estadísticos del Tipo 1 y de la falacia que interpreta la ausencia de evidencia como evidencia de ausencia. también conocido como Carus Sterne. más temprano que tarde. Fue un poco más adelante. Whorf 1925 a.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] kins– muestran las mismas ausencias de terminología cromática que los textos homéricos. las artes y las tecnologías del teñido de textiles. puesto que describe el color en abstracto y no corporizado en un objeto particular. del color del vino. se desarrolló la nomenclatura de un número creciente de colores a medida que se desenvolvían la estética. Lo mismo se puede decir de xanthos. muy recientemente (Krause 1877). en resumen. Krause (1879) afirmaba con recia certidumbre y pruebas contundentes que los humanos siempre habían sido capaces de percibir todos los colores. las palabras con que los describió eran palabras figurativas. y viene con el genio de cada poeta verdadero elegir un vocabulario para sí mismo (Gladstone 1877: 386. Pero el más duro y genial de los críticos tempranos ( y casi todos fueron duros y geniales) fue el biólogo Ernst Ludwig Krause [1839-1903]. a quien el propio Darwin felicitó por haberse opuesto a la idea de que la apreciación de los colores había evolucionado casi a la vista de todos. en la Web de acceso público o en revistas científicas ahora que los fastos del bicentenario han resituado a Darwin en el pináculo del reconocimiento intelectual (cf. pero que sus albaceas testamentarios y los whorfianos tardíos jamás se atreverán a publicar en sus libros revisionistas. no habría habido lugar para que el lenguaje se postulara como el elemento determinante de ambas. Wallace. Dor y la del propio Darwin. decía. del color del fuego.

mental.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] estadistas y oftalmólogos de saberes enciclopédicos y vocación biologicista abandonan la escena y hace su ingreso una corriente antropológica de estirpe boasiana para la cual todo lo esencial es arbitrario. aprendido y (en las versiones que han llegado a ser dominantes) más susceptible de ser comprendido que explicado. 159 .

Los nativos.icsi. Los hallazgos de la Isla Murray. mientras que interpusieron diversas objeciones a las perspectivas de Gladstone y Geiger. igual que sucedía con los griegos ( y como comprobarán más tarde Berlin y Kay). negro y rojo. de color negro (Rivers 1901: 46. 47. de hecho. es que aunque la asignación de colores era materia de gran desacuerdo. […] En general. poseen un vocabulario cromático pequeño e inestable. de R2.berkeley. en su estudio sobre la visión de los colores entre los esquimales. decía Rivers. empero. en consecuencia. Los primeros estudios de percepción y categorización del color del antropólogo y psiquiatra William Halse Rivers Rivers (1901) basados en materiales recopilados en el estrecho de Torres arrojaron resultados que le hicieron permanecer durante un tiempo cerca de las posturas de Gladstone.1 – Matriz de estímulo Munsell utilizado en el WCS. todos los informantes coincidían en afirmar que el cielo es golegole. El capítulo de su reporte sobre la visión de los colores. Rivers ya estaba señalando la necesidad de adoptar 160 .html. sin embargo. La ceguera al azul. prestaba apoyo a las tesis evolucionarias en la materia.edu/wcs/data. © Richard Cook. sin embargo. 51).5 a RP10. los colores más estables eran blanco. Geiger y Magnus y un enunciado sobre el estado de la cuestión: [G]eneralmente se sostiene que esos escritores no se hallaban justificados en sus conclusiones y que la estrecha relación entre lengua y sentido que esos autores sostenían existente estaba lejos de constituir un hecho. “prestaban algún soporte” a esas teorías de la percepción cromática.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 8 – Antropología del color – El pasaje de la arbitrariedad a la evolución Figura 8. www. sin embargo. Al año siguiente. las visiones de Gladstone y Geiger han sido totalmente rechazadas y se ha supuesto que no existe ninguna conexión necesaria entre el lenguaje del color y el sentido del color (Rivers 1901: 48-49). Las filas corresponden a 10 valores de Munsell (luminosidad) y las columnas a 40 tintes de Munsell equidistantes. También [Rudolf] Virchow y otros autores encontraron que los salvajes debían poseer exactamente las mismas peculiaridades de nomenclatura del color que se encuentran en la literatura antigua y un bien desarrollado sentido del color. comienza con un largo resumen de los hallazgos de Gladstone. Lo más llamativo de todo. Paul Kay y Terry Regier.

sin embargo. lo único que vale la pena recordar de estos estudios es acaso la explicación que Rivers propone frente al hecho de que los habitantes de los trópicos poseen un vocabulario cromático más escueto que el de los esquimales: Mi experiencia previa sobre las nomenclaturas de color muy deficientes ha derivado de razas que habitan los trópicos. Por empezar. En lo que al tema de la nomenclatura atañe. desde ya. aunque no exista al respecto ni una sola referencia confiable. o si no es mejor aceptar hechos inverosímiles o construir alternativas contradictorias que quedarse sin objeto de estudio. Los Esquimales. Replicando el principio saussureano de la arbitrariedad del signo lingüístico sin necesariamente saberlo. que es lo que sucedería si todos los rasgos de la cultura y el lenguaje fuesen monótonamente iguales en todas partes. a menudo sumamente complejos. caprichosos o remisos a acomodarse en la secuencia global. en gran medida impulsado por la escuela boasiana aunque no necesariamente por influencia de la HSW. el padre de la lingüística conductista Leonard Bloom- • 161 . al cabo de estas anotaciones y misceláneas. incluso en las que no estaban de acuerdo en ninguna otra cosa. Se puede disentir con este curioso punto de vista. Después de un par de décadas de relativo silencio –valga la expresión– tras el primer tercio del siglo XX hubo un vuelco hacia posturas relativistas tanto en lingüística como en antropología. Pronto comenzaron a aparecer declaraciones abiertamente hostiles al universalismo evolucionario en las corrientes más diversas. pueda excitar más atención y recibir por ende una nomenclatura más definida que en aquellas partes del mundo donde la lujuria del color es tan familiar que pasa inadvertida (Rivers 1902: 149). en el siglo pasado comenzó a acumularse información que hablaban de sistemas nomencladores diferentes. y me pareció en cierta forma poco natural encontrar un lenguaje para colores más altamente desarrollado entre los habitantes de un país subártico tal como Labrador. Pero uno termina preguntándose. es posible que cuando el color es sólo una ocurrencia efímera en la experiencia anual. esta visión no armoniza del todo con los rumores que cada tanto asoman sobre los innumerables matices de blanco que los Inuit se reputan capaces de distinguir. suministrando algunos ejemplos y alegando que en las diversas culturas las clasificaciones de los colores se fundan en principios radicalmente distintos. Vale la pena contemplar algunos ejemplos de esta postura. si no es preferible aferrarse a una teoría inaceptable que no disponer de ninguna. me dijeron que en el otoño ellos podían ver en las colinas todos los colores que les había mostrado. Boas sostenía que “[l]a importancia del hecho de que en el habla y el pensamiento las palabras invoquen una pintura diferente […] difícilmente pueda exagerarse” (Boas 1911 b: 190). dado que en ellos se revelan las afinidades no siempre evidentes entre los meros postulados de arbitrariedad y el determinismo lingüístico: • De todos los padres fundadores de la HRL Franz Boas fue el único que escribió sobre la diferencia y la arbitrariedad de la denominación de los colores. Con posterioridad a la famosa expedición de la Universidad de Cambridge de 1898.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] otros marcos de referencia en una búsqueda demasiado latosa e inconcluyente como para describirla en este lugar ( Rivers 1902).

• En el extremo opuesto de la ideología lingüística el fundador de la Escuela de Copenhagen. Eugene Nida [1914-2011]. creía que “[l]a segmentación de la experiencia por medio de los símbolos del habla es esencialmente arbitraria. pero las formas en que las diferentes lenguas clasifican los 7. […] Probablemente el ejemplo más popular. El influyente pedagogo de la lingüística descriptiva Henry Gleason [1917-2007] afirmó que “No hay nada inherente ya sea en el espectro o en la percepción humana que pueda conducir a particionar [el espectro] de este modo” (Gleason 1961: 4). […] Pero las formas en que diferentes culturas organizan estas sensaciones para la comunicación muestran algunas extrañas diferencias (Bohannan 1963: 35.000 de colores percibidos (según la 162 . Verne Ray [1905-2003]. Los diferentes conjuntos de palabras para el color en las diversas lenguas son quizá la mejor evidencia a mano de tal arbitrariedad esencial” (Nida 1959: 13).500. […] También es el caso de que las clases de rebanadas [slices] que uno hace están relacionadas con los nombres para las rebanadas disponibles en su lengua (Krauss 1968: 268-269). con frecuencias que (cuando se las mide en longitud) se incrementan a una tasa continua. • • • • • Y el psicólogo social Robert Krauss.000. lingüista de la American Biblical Society y uno de los estudiosos de la traducción más respetados. porque es el más vívido. Un estudio fundamental en la mitad del siglo que ilustra esta tendencia es el del antropólogo cognitivo Harold Conklin (1955) sobre las categorías de color entre los Hanunóo de Filipinas. El espectro es un continuum de ondas de luz. finalmente. Cada cultura toma el continuum del espectro y lo divide sobre una base que es por completo arbitraria” (1952: 252). pero las lenguas distinguen diferentes partes de esta escala de maneras sumamente arbitrarias”. Conklin dice que bajo condiciones de laboratorio la discriminación cromática parece ser la misma para todas las poblaciones humanas. afirmaba que cada lengua “arbitrariamente define límites” en el espectro. antropólogo pionero en el campo de la etnohistoria. 36). para describir las categorías culturales que la necesidad de comunicar crea en la percepción humana es comparar las formas en que pueblos diferentes segmentan [cut up] el color en unidades comunicables.000 o 10. Ideas semejantes aparecen por doquier en la antropología cognitiva temprana. En un texto de introducción a la antropología cultural otrora muy famoso.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] field (1933: 40) proclamó que “[l]os físicos ven el espectro cromático como una escala continua. Louis Hjelmslev (1943: 48). coronaba la serie con esta expresiva metáfora: Nuestro particionamiento del espectro consiste en la imposición arbitraria de un sistema de categorías sobre un dominio físico continuo. el antropólogo norteamericano Paul Bohannan [1920-2007] opinaba: Todo idioma singular imprime su propio “genio” sobre el mensaje. llegó a decir que “no existe tal cosa como una división natural del espectro.

¿Afecta la estructura de una lengua determinada los pensamientos (o el potencial de pensamiento). esto es. la abstracción. se sabe regida por la ley logarítmica de Weber-Fechner-Stevens. la percepción. 53 163 . ‘verde claro’ o ‘amarillo verdoso’) remiten al esquema de Gladstone. Pero también es posible reconocer ciertos correlatos no lingüísticos a la terminología cromática. Escribe Lenneberg: La republicación de los artículos de Benjamin L. La leyenda quiere que ante este estado de cosas sobreviniera de golpe el libro canónico de los antropólogos Brent Berlin y Paul Kay (1969) que revolucionara el campo proponiendo exactamente la idea opuesta y acabando de una vez por todas con el imperio de la arbitrariedad. la memoria. Los estudios de los sistemas de denominación de los colores en distintas lenguas que algunos conciben como el tronco de la disciplina de la psicolingüística se inician de manera sistemática con la redefinición de las ideas de Whorf por Eric Lenneberg. Fuera de ello. El primer paso en la formulación fue poner en tela de juicio los estudios anteriores en la materia y sobre todo la idea de Whorf de que la concepción del mundo del individuo (incluyendo la percepción. el texto ofrece la acostumbrada colección de hechos que fortalecen la idea de relativismo y arbitrariedad junto a otras que (en razón de los colores implicados: ‘negro’. Pero en realidad la epifanía se manifestó de a poco. la capacidad de aprendizaje de quienes hablan esa lengua? (Lenneberg 1953: 463). que es el significado esencial de la palabra “verde”. Conklin probablemente nunca fijó los ojos en la explicación de Gladstone sobre por qué Homero usó chlôros para las ramitas cortadas frescas y marrones. La similitud de estas ideas circunstanciales llamó la atención de Guy Deutscher en uno de los mejores textos que se han escrito sobre las nomenclaturas del color: En un pasaje que se cita a menudo. por ejemplo. por leyes de potencia (Johnson y Fairchild 2003). la discriminación de los colores. Todo ponderado. la racionaliza- Las cifras manejadas por la OSA suenan de muy alta precisión pero son probablemente tan espurias y conjeturales como el número de palabras Esquimales para designar la nieve. tan tempranamente como en 1953. Whorf […] ha suscitado un renovado interés en este país en el problema de las relaciones que pueda tener una lengua en particular con los procesos cognitivos de sus hablantes. lo fundamental de los hallazgos de Conklin favorece por algún margen al relativismo. no obstante.53 Los estudios de Lenneberg y otros –prosigue Conklin– demuestran que la estructura de un conjunto léxico puede afectar la percepción de los colores en la medida en que los colores lexicalizados se recuerdan mejor. ‘blanco’. Los experimentos (tanto los relativistas como los universalistas) generalmente presumen un ámbito de intervalos homogéneos y diferencias lineales. el antropólogo Harold Conklin explicó por qué los Hanunóo de Filipinas llaman a la brillante y marrón sección de un bambú recién cortado “verde”: esencialmente porque es “fresca”. un autor al que Conklin pareciera no haber leído. El objetivo que se propuso Lenneberg fue el de formular la estructura lógica requerida para tal tipo de investigación. ‘rojo’. Pero cualquiera que compare sus análisis será disculpado si piensa que Conklin simplemente emprolijó un pasaje sacado por completo de los Estudios sobre Homero y la Edad Homérica (Deutscher 2010: 93).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] estimación de la Optical Society of America) difieren.

Esta facilidad se puede indexar. Curiosamente. tratando de encontrar qué colores son altamente codificables. 23). 463). por ende. Al excluir el QUÉ nos aseguramos. Los resultados de los Zuñi y de los hablantes de inglés difirieron un poco en cuestiones de detalles pero no se descubrió que entre ellos mediaran diferencias esenciales. el segundo es que las categorías lingüísticas muestren cierta variación a través de los lenguajes. Lenneberg y Roberts sentaron las bases para lo que sería la norma en la investigación ulterior: la elección del estu- 164 . Primero pidieron a los informantes (4 Zuñi monolingües y 8 bilingües) que “recitaran todas las palabras para color que pudieran recordar” (pp. representando 40 tintes [hues] y 8 grados de luminosidad (pp. es que el único dato lingüístico pertinente es el CÓMO de la comunicación. Pero cualesquiera hayan sido los resultados puntuales (y lo concreto es que no fueron deslumbrantes en ningún sentido. no interesa tanto a Lenneberg la comparación transcultural. 25-27). Lenneberg y Roberts estipulan tres “criterios para la elección de los datos lingüísticos”. Recién en estudios ulteriores escritos en colaboración con Roger Brown (1954) y con John M. Habiendo escogido como ámbito de referencia el dominio del color. El primero es que los datos sean denotacionales y referidos a un dominio universal. su modelo inicial concierne sólo a problemáticas intraculturales. sino más bien entre sugestivos y confusos) lo concreto es que Brown. Es una distinción que es altamente codificable en inglés y altamente incodificable en Zuñi (Brown y Lenneberg 1954: 461). A fin de ejemplificar de qué manera puede estudiarse la codificabilidad. Lenneberg parte de la base de que cualquier cosa puede ser dicha en cualquier lengua. 20. los autores diseñaron un conjunto de experimentos relativamente simples que llevaron a cabo en un trabajo de campo en 1953. esto es. por ejemplo. la conclusión que se deriva de ello. Lenneberg y Roberts (1956: 30) agregan que la mayoría de las categorías de color en una lengua tenían un equivalente en la otra. luego pidieron que mapearan esas palabras en un conjunto de muestras de color de 320 chips de máxima saturación. operacionalizados con facilidad a través de nombres. Los Zuñi monolingües en su trabajo de reconocimiento confundieron con frecuencia los colores naranja y amarillo en nuestro propio conjunto de estímulos. midiendo la unanimidad de las respuestas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ción y la categorización) se hallaban íntimamente relacionadas con la naturaleza de su lengua en particular. que lo que estudiamos son aspectos de la codificación ( p. Lenneberg analiza la codificación de los colores. dice. Roberts (1956) se aborda el problema de la comparación intercultural. Tras cuestionar otras afirmaciones misceláneas de Whorf (el ejemplo de los barriles de combustible entre ellos). Para que ésta sea viable. En opinión de Lenneberg la demostración de que ciertas lenguas difieren de otras sugiere pero no prueba que los hablantes de esas lenguas difieran entre sí como grupo en sus potencialidades psicológicas ( p. 467). Brown y Lenneberg comentaron sobre los resultados: El léxico cromático de los Zuñi codifica los colores que llamamos naranja y amarillo con un solo término. y no el QUÉ. Nuestros sujetos hablantes de inglés nunca cometieron ese error. el tercero es que los parámetros que describan los referentes exhiban una cierta simplicidad (Lenneberg y Roberts 1956: 6-7).

El estudio. 165 . afirmando en contra de ella que existen determinantes universales del sistema visual. desafiantemente titulado Basic Color Terms: Their universality and evolution. Un color básico es. de modo tal que las categorías universales se van lexicalizando en un orden fijo y en gran medida predecible. y se volvió común escuchar que la tesis de Whorf ha sido confirmada en su forma débil pero no en su forma fuerte (1976: 134). sólo más tarde tomó conciencia que era más bien al contrario (Pinker 1998: 203). En aquellos años todavía se prestaba fe a la idea de la partición arbitraria del espectro. […] Unos pocos amigos tomaron nota. Los autores examinaron ejemplos de 98 lenguas pertenecientes a diversas familias lingüísticas. El libro de los antropólogos Brent Berlin y Paul Kay (1969). se difunde en una época en que comienza a hacerse indisimulable el fracaso de la experiencia emic de la etnosemántica y en que se manifiesta un discreto apogeo de la escuela comparativista de Yale y del (neo)evolucionismo antropológico. que dominó la escena antropológica norteamericana por casi una década. Reynoso 1986). Todo a lo largo del espectro. un término cromático que posee: • Denominación monolexémica. Lo común en torno de estos autores ha oscilado entre la subestimación sistemática de John Lucy (1992: 127-167) y la celebración incondicional de Steven Pinker (2000). Lenneberg y Roberts recién ahora está comenzando a evaluarse. analizando la forma en que se encuentran definidos los “colores básicos”. El mismo Brown creía al principio que sus hallazgos prestaban algún apoyo a las hipótesis de Whorf. a este respecto Brown escribiría en su tributo a la memoria de Eric Lenneberg: Brown y Lenneberg (1954) no causó gran conmoción. 20 de las lenguas se estudiaron mediante trabajo experimental con hablantes nativos y 78 a través de referencias literarias.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] dio de formas léxicas antes que de estructuras gramaticales y la reducción del significado a la denotación. sino que se asocian a focos del espectro cuya lexicalización cumple determinadas condiciones. prevalece el malentendido. como por ejemplo rojo ( y no violeta azulado). ésta. Lo que sucedió de allí en más con la línea experimental de Brown. premisa que prevalece en un raro trabajo sobre terminología del color publicado por Marshall Sahlins (1977) pocos años más tarde y basado en datos sesgados sobre teoría del color palpablemente acabados de aprender para la ocasión. como es sabido. valga la figura. Berlin y Kay salen al cruce de la HSW en un territorio que en apariencia favorecía la idea del relativismo lingüístico. se fundaba más bien en la distinción emic/etic de Kenneth Pike (1954) antes que en las premisas de la relatividad lingüística de cuño whorfiano (cf. significó un vuelco completo en los estudios del color en particular y en la actitud de la corriente principal de la disciplina hacia la HRL. entonces. El mismo temperamento sería adoptado muy pocos años más tarde por Ward Goodenough y los antropólogos que participaron en la moda explosiva del análisis componencial bajo el majestuoso marbete de Nueva Etnografía. Se encontró que los colores básicos no se estipulan intuitivamente o con entera libertad. y que el inventario de términos cromáticos se expande en las distintas lenguas a lo largo del tiempo.

de acuerdo con los parámetros de denominación de cada lengua. De este modo. naranja y gris. negro. pero no ambos. amarillo. Ejemplos no salientes en inglés son puce y magenta. se podrá saber cuáles son los colores focales correspondientes. Etapa VII: Si tiene ocho o más. naranja cumple con los demás criterios y entonces es aceptable. Aplicación generalizada. Se encontró también que si una lengua incluye menos de once términos focales. que representaban una muestra más o menos aceptable de los siete millones de matices que puede discernir el ojo humano. Por ejemplo salmón. el rosa. púrpura. lima y avocado son de esta categoría. rojo. La primera tarea consistía en escoger “los mejores ejemplos” de cada color básico. Etapa III: Si contiene cuatro. existen severas limitaciones en cuanto a cuáles pueden ser las categorías nominadas. luego posee necesariamente un término para rojo. no restringida a una sola clase de objetos. clasificando las tarjetas sin dejar residuo. azul. Saliencia cognitiva y frecuentación de uso. sabiendo cuántos términos básicos posee una lengua. pudo identificarse en todo el espacio transcultural un conjunto de once focos correspondientes a los colores blanco. más todavía. Todo 166 .Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] • Denominación no incluida en el ámbito denotativo de ningún otro término del conjunto (por ejemplo. Los términos que tienen el mismo nombre que alguna cosa de ese color son sospechables. carmín y bermellón no califican como términos de colores básicos –pese a ser monolexémicos– por estar incluidos en la denotación de rojo ). se incluirán en un orden indefinido el púrpura. la segunda. como sería bayo. Las restricciones universales establecidas como ley por Berlin y Kay y las etapas en que se ordena la posible evolución son las siguientes: • • • • • • • Etapa I: Todas las lenguas conocidas contienen términos para blanco y negro. verde. el naranja y el gris. Etapa V: Si tiene seis. marrón. Etapa IV: Si posee cinco tendrá términos para el verde y también para el amarillo. Etapa VI: Si tiene siete. trigueño o rubio . vale decir. Etapa II: Si una lengua contiene tres términos cromáticos. en indicar los “límites” de cada categoría. Los préstamos recientes son sospechosos. • • • • Los autores solicitaron a cada informante la realización de dos tareas en base a un juego de 329 tarjetas Munsell. incluirá el verde o el amarillo. rosa. se agregará a los términos anteriores el que corresponde al azul. añadirá el marrón. La “secuencia evolucionaria” propuesta permite predecir la secuencia en la que la lenguas incorporarán un nuevo término.

Términos para los Colores Básicos (Berlin y Kay 1969) 167 . “amarillidad” o lo que fuere. lo que merece rescatarse de estos hallazgos es su desafío frontal a la idea de que existen primitivos semánticos de naturaleza discreta. negro.1 más abajo).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] esto implica que existen constreñimientos a la arbitrariedad. se dan en la práctica sólo 22 (ver Tabla 8. es que los términos cromáticos no se agrupan en clases dependientes del valor de un componente del tipo de “rojez”. Más aún. los 22 tipos pueden resumirse en esta regla de implicación:  púrpura   rosa  blanco  verde     negro  → rojo → amarillo  → azul → marrón →  naranja         gris  Los seis primeros colores constituirán de aquí en más los colores focales del espectro. y de hecho lo ha sido. se encontrará que en lugar de 2048 combinaciones de los once términos (2 11). Si se construye en la tabla indicando en la ordenada el número de términos focales que posee cada lengua y en la abscisa las categorías cromáticas correspondientes. rojo. amarillo y azul. Si algo demostraron Berlin y Kay. Para Berlin y Kay es razonable concluir que esta secuencia no sólo representa un juicio distribucional sobre las lenguas contemporáneas. sino un orden cronológico de aparición susceptible de interpretarse como una secuencia necesaria de etapas evolutivas.1 . próximos a lo que en inglés se llaman blanco. verde. Aunque este esquema evolucionista unilineal en particular pueda ser impugnado. Categorías perceptuales codificadas en los térmicos de color básicos Tipo Nº Negro Blanco Rojo Verde Amarillo Azul Marrón Rosa Púrpura Naranja Gris 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 2 3 4 4 5 6 7 8 8 8 8 9 9 9 9 9 9 10 10 10 10 11 + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + Tabla 8.

2 – Focos normalizados de los BCT en 20 lenguas. Berlin y Kay sintetizaron el hallazgo escribiendo en un tono que se encuentra acaso entre la parsimonia y la dureza: Los proponentes [de la HRL] frecuentemente ofrecen como ejemplo paradigmático la alegada total arbitrariedad semántica de la codificación léxica del color. Sospechamos que esta alegación de total arbitrariedad en la forma en que las lenguas segmentan el color es una grosera exageración. desde ya. sino que éstos se generan a partir de una muestra y un consenso estadístico garantizado por cruzamientos y testeos múltiples. Esta operatoria. Cuando Berlin y Kay pedían a sus informantes seleccionar “el mejor ejemplo del color x”. estaban pidiendo en realidad que indicaran qué colores tenían el grado más alto de pertenencia a dicha categoría. cabe reconocer grados de membrecía a lo largo de un continuum de posibilidades. Por ello la herramienta más adecuada para formalizar esta problemática no es la teoría clásica de conjuntos sino la teoría de conjuntos nebulosos. cuyo correlato lingüístico. por el contrario.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] La pertenencia de un elemento a un conjunto determinado no puede decidirse entonces mediante un juicio categórico por ‘sí’ o por ‘no’. ligado a la semántica de prototipos. Kay y McDaniel 1978: 622). Nuestros resultados soportan la hipótesis y arrojan dudas sobre la creencia muy común de que cada lengua segmenta el continuo 168 . Figura 8. Nuestra hipótesis se basó en nuestra experiencia intuitiva en diversas lenguas de tres troncos mayores no relacionados entre sí. Un conjunto nebuloso se define por una función característica fa que asigna a cada individuo x en el dominio bajo consideración un número fa(x) entre 0 y 1. vendrían a ser los hedges definidos por George Lakoff (1973. Nuestra sensación era que las palabras de color se traducen demasiado fácilmente entre varios pares de lenguas no relacionadas para que la tesis extrema de relatividad lingüística sea válida. no establece caprichosamente estos guarismos. Basado en Berlin y Kay (1969: 69).

54 Cuando investigó la memoria de los Dani para el color. se basa en el brillo más que en el tinte y sus dos términos coinciden aceptablemente con lo que en castellano se designa como negro y blanco. pero subrayan que la investigación ulterior la ha ratificado en lo esencial. Los siguientes hallazgos conciernen al orden en que se presentan los colores en cada etapa. Pyramid superior. en concurrencia con otros autores. Paliyan (sur de la India). Las formulaciones ulteriores de Berlin y Kay. mencionándose como al pasar. 1972b. bien conocida en ese entonces. Kay 1975a. Otro de los marcos de referencia adoptados por Heider es la obra de Brown y Lenneberg. pero la expresión comenzó a ser más formal. Pyramid-Wodo. En cuanto se publicó BK69 Eleanor Rosch (por aquel entonces Eleanor Heider). Parece ahora que. utilizan exhaustivamente la teoría de conjuntos nebulosos y la noción de hedges. Berlin y Kay 1975. aunque diferentes lenguas codifican en sus vocabularios diferentes números de categorías básicas para los colores. 54 169 . psicóloga de Harvard y alumna de Roger Brown. existe un inventario universal total de exactamente once categorías básicas de color de las cuales cualquier lengua siempre toma once o menos términos para los colores (Berlin y Kay 1969: 2). en un párrafo distante. otra comprobación no menos sorprendente a la que las comunidades de la lingüística y la antropología han prestado muy escasa atención: la ubicación de los focos de colores no varía más entre hablantes de diferentes lenguas de lo que varía entre hablantes de una misma lengua (Berlin y Kay 1969: 10). comenzó a estudiar el sistema de denominación cromática de los Dani de Nueva Guinea (1972a). el sentido era aproximadamente el mismo que en el modelo liminal de 1969. figura 8. que más o menos corresponden al significado de frío/oscuro y cálido/claro. Kay y McDaniel reconocen que el trabajo original de Berlin y Kay adolecía de unas cuantas fallas empíricas y de algunos errores teóricos. Jale. para decir lo menos: Lucy y Shweder (1979) cuestionaron su diseño experimental echando la culpa de los resultados a la estructura de la matriz de color utilizada. Boster y O'Neill 1981. más frecuente de lo esperado. Los cuatro primeros pertenecen a la “gran familia” Dani. 1975b). con alguno que otro exceso en la complicación del aparato matemático y en el uso acrítico de la prueba estadística de hipótesis (Berlin. estrecho de Torres e Isla Murray (Nueva Guinea). escritas por separado. El hecho que motivó sus estudios es que los Dani poseen sólo dos términos para los colores básicos. y ya no la antigua categorización de “foco” y “límite”. el sistema. La historia subsiguiente a los estudios cromáticos de Heider es tormentosa. Ngombe (Africa). Rosch encontró que los nativos recordaban mejor los colores correspondientes a los focos de los colores básicos definidos en BK69 (Heider 1971. En un artículo de 1978 publicado en la revista Language.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tridimensional de los colores arbitrariemente y con independencia de cada otra lengua. pero que sería muy arduo considerar aquí. más cauta y más rigurosa. 1972a. Kay y Kempton (1984) Otros grupos lingüísticos en los que se ha encontrado esta clase de discriminación son los de Hitigima.3). Con el tiempo Rosch derivó de estos hallazgos un modelo formidable de semántica prototípica que es uno de los hitos de la psicología cognitiva cuya importancia a los efectos de discutir la HRL es de primer orden.

que reconocieron legítimas. Kay y William Merrifield del Instituto Lingüístico de verano comenzaron en 1976 un segundo estudio comprendiendo más de 25 informantes de cada una de 130 lenguas en 18 países. aunque no al punto de aceptar que los sistemas semánticos de las distintas lenguas varían sin ninguna clase de constreñimiento. El número de hablantes entrevistados para cada lengua era de tres o menos. Mientras esto se escribe el debate continúa y ya he perdido la cuenta de las marchas y contramarchas.1. pero nuevamente Kay y Regier (2007) fueron al rescate. Davies y Davidoff 2000). el artículo de Paul Kay y Willett Kempton (1984) publicado en American Anthropologist señala un punto de inflexión desde el momento en que el primer autor (quien tomó distancia de Brent Berlin hasta fines de los 90s) comienza a aceptar la posible influencia de la terminología cromática de una lengua en la percepción de los colores. 8. demandó varios años de procesamiento y es un hito importante en la lingüística y la antropología del color (Berlin.4). pero que algunos juicios manifiestos en determinadas lenguas podían responder a una plausible infuencia lingüística.icsi. A fin de modular el experimento los autores toman como punto de partida la especificación de la HSW formalizada por Eric Lenneberg: 55 Los datos del WCS y la matriz Munsell de alta resolución se encuentran disponibles al público en http://www. En respuesta a estas objeciones.3 y 8. Berlin.berkeley. Debi Roberson y sus colegas volvieron a comprobar que los hallazgos de Heider no podían ser replicados entre los Berinmo (Roberson.edu/wcs/data. Los datos se obtuvieron en Berkeley y no en las comunidades nativas. sean ellos relativistas o universalistas. Los hablantes no eran. suficientemente diestros en las lenguas estudiadas. Apenas publicados BK69 y sus derivaciones comenzaron a surgir respuestas positivas y negativas en todos los rincones de las ciencias cognitivas y en la antropología del conocimiento en particular (cf. en general. el estudio se conoció como World Color Survey (WCS).html. Allí se elaboró la matriz de referencia sobre la cual mapean sus resultados los investigadores del área (figuras 8. Kay y Merrifield 1985). 55 Asimilada la primera andanada de críticas. D’Andrade 1995: 106-115).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] demostraron que Heider tenía razón. Desde entonces se han generado varias líneas de crítica en torno de diversas objeciones que los propios autores han sintetizado de este modo: • • • • • Las veinte lenguas estudiadas no son prima facie suficientemente numerosas para justificar conclusiones universales. La mayoría de los hablantes entrevistados hablaban inglés además de sus lenguas nativas. 170 .

en los hablantes nativos de las dos lenguas. Los sistemas semánticos de las diferentes lenguas varían sin constreñimiento. • • • Las conclusiones del trabajo. pues de otro modo las afirmaciones realizadas en I carecen de interés. en el que se consideran los comportamientos contrastantes de informantes de lengua inglesa y Tarahumara a propósito de la distinción entre ‘verde’ y ‘azul’ son suficientemente expresivas: Figura 8. por lo general. de una clase no especificada.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] • Las diferencias estructurales entre los sistemas lingüísticos se corresponderán. con diferencias cognitivas no lingüísticas. La estructura de la lengua nativa de cualquier persona influye fuertemente sobre la concepción del mundo que adquirirá mientras aprende la lengua. Kay y Khetarpal (2007) 171 .3 – Modelos para 3 a 6 nombres de color comparados con esquemas de denominación del WCS. Debe presumirse tácitamente una tercera hipótesis. Basado en Regier.

Esto es lo mismo que pensar: “En caso de duda. el nuevo modelo no se alinea con ninguna de las dos posiciones antagónicas en pugna. y segundo. los resultados. y contando con ese indicio que el sujeto recurra a la lengua será harto más probable todavía. la formalización de la hipótesis dio cuenta de tendencias universales en la denominación de los colores. especialmente debido a que la escritura de ambos está abierta a tan variadas interpretaciones. Paul Kay y Naveen Khetarpal (2007) resucitaron una tercera opción. 172 . previsiblemente. D’Andrade (1997) pero que había quedado sin formalizar. Kay y Kempton fueron conscientes de este callejón sin salida y entonces pidieron a sus sujetos que no usaran el nombre como ayuda. pidiéndoles que dijeran cuáles de ellos se percibían más “próximos”. acomodando también algunas variaciones observadas a través de las lenguas (figura 8. De este modo. El caso parece ser que primero. todas las lenguas difieren semánticamente pero no sin constreñimientos. Tal lectura no es la que usualmente se da y ciertamente no es la que la mayoría de los estudiantes de antropología aprenden como “La Hipótesis de Sapir-Whorf”. La hipótesis afirma que la denominación de los colores a través de las lenguas refleja divisiones óptimas o cercanas a lo óptimo en un espacio cromático perceptual de forma irregular. mostraban que los hablantes que distinguían verbalmente entre los colores de los chips tendían a “exagerar” la diferencia. En lo que va del siglo XXI la investigación sobre el impacto de la categorización lingüística sobre la percepción de los colores comenzó a incorporar elementos de juicio relacionados con la neurociencia.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Es posible dar a Sapir y Whorf lecturas que estén de acuerdo con su visión empíricamente motivada de una relatividad y un determinismo lingüístico limitados. propuesta originalmente por Kimberly Jameson y Roy G. decidiré por el nombre”. El hecho es que el protocolo experimental consistía a mostrar a los sujetos de habla inglesa y Tarahumara tres chips que se encontraban en las inmediaciones o los límites del azul y el verde. Ahora bien. Al lado de ello. Pero el truco no vale: la trampa ya está tendida. los sujetos procedieran según esta lógica: “Si el color de los chips A y B se llama ‘azul’ y el del chip C se llama ‘verde’. la dualidad entre una concepción puramente perceptual y universalista y otra puramente lingüística y relativista se está descomponiendo en varias ramas y alternativas. es después de todo menos importante que la pregunta sobre cuál es el caso. Recientemente Terry Regier. una disciplina que experimentó una expansión exponencial a fines del siglo XX debido al desarrollo de tecnologías no intrusivas de escaneo cerebral de alta velocidad y resolución. La pregunta sobre lo que estos dos estudiosos pensaban. Para decirlo en breve. por más que el experimento los beneficie ni siquiera la totalidad de los relativistas moderados aceptan sus resultados (Deutscher 2010: 221). aunque interesante. que las diferencias lingüísticas pueden inducir diferencias cognitivas no lingüísticas pero no de manera tan absoluta que los procesos cognitivos universales no se puedan recuperar bajo condiciones contextuales apropiadas (Kay y Kempton 1984: 77).3). Es imposible no sospechar que. escogeré a C como el más distinto”. Lo que ya sea Sapir o Whorf creían realmente sobre este tópico es por supuesto imposible de saber. enfrentados a una prueba poco natural. sentando bases frescas para la discusión tras medio siglo de polémicas inconducentes.

las respues- 173 . a ser denominado de manera exhaustiva. que las diferencias en la memorización de los colores entre grupos que hablan lenguas distintas ponen en cuestión la universalidad de los colores focales. esto es que las lenguas tratan universalmente al color como dominio unitario. Los porcentajes indican coincidencia con la marcación de límites en lengua Berinmo. Por otro lado. a los Berinmo de Nueva Guinea (Roverson. Resulta por demás evidente que la terminología en que está vertida la afirmación ha sido sutilmente resemantizada: en la vida real. las prolijas investigaciones de Paul Kay (2002) y su equipo de investigación demostraron con la contundencia necesaria que los hallazgos relativos a los Yêlì-Dnye. el estudio sugiere que cierto número de lenguas sólo poseen una terminología de color incipiente.html – Basado en Kay y Regier (2007). despertando dudas sobre la universalidad lingüística de tal terminología. Levinson sostiene la validez general del marco de B&K. al contrario de lo que aquí se aduce.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Aunque en tiempos recientes Stephen C. por ejemplo. Los datos básicos se encuentran en – http://www. la hipótesis “natural” en este dominio (aquella que no requiere explicación) es que los términos para los colores corresponden a las clases que ordenan suficientemente los colores fundamentales que los hablantes reconocen en el espectro conforme a lo que su lengua impone a la realidad. Figura 8.edu/wcs/data. Si bien se ha encontrado.3 – Respuestas modales de denominación de colores en lengua Berinmo y en otras seis lenguas del WCS con cinco términos para los colores básicos. Tomado en conjunto con otros casos. Davies y Davidoff 2000) y a otros grupos no sólo no ponen en tela de juicio la arquitectura de los contreñimientos universales en la denominación del color sino que proporcionan evidencia todavía más fuerte a su favor. aquí y allá se entretuvo en señalar excepciones más o menos leves a la regla global. no es BK69 la visión que encarna “la teoría clásica” sino que ella constituye una cabal hipótesis alternativa.berkeley. Dice por ejemplo Levinson (2000) sobre la terminología de color de los YélîDnye de la isla Rossel en Nueva Guinea: Este artículo detalla un estudio de casos que socava una de las afirmaciones centrales de la teoría clásica.icsi.

negro» pero no como nuestra palabra «azul»” (Whorf 1956: 209). las discusiones en torno a los Berinmo y a los Yêlì-Dnye han conducido a Paul Kay y a otros autores vinculados con él a adoptar una postura que ya no es representativa del modelo universalista sino que ha adoptado una tesitura mixta. de grano grueso. en el cual además se identifica como tal la retórica dominante en este campo de discusiones: Quienes proponen una visión auto-identificada como “relativista” en la denominación traslingüística de los colores han confundido dos preguntas: (1) ¿Se encuentra la denominación de los colores sujeta a convenciones lingüísticas locales?. 56 174 . ni siquiera elaboró una visión. han sido más indulgentes en su ascesis y mantienen un lenguaje determinista de tono doctrinario y altanero.3). preliminar. La única referencia a términos para color en toda su obra expresa que “si los miembros de una raza humana tuvieran el defecto fisiológico de ser capaces sólo de ver el color azul. oscuro.56 John Lucy y Richard Shweder (1979). y las visiones desarrolladas por Whorf no han sido demolidas por ninguna investigación sobre el color hasta la fecha” (Lucy y Shweder 1979: 614). Ésta aparece bien descripta en este párrafo. mientras que las diferencias traslingüísticas de denominación de los colores se correlaciona por cierto con diferencias en la cognición de los colores. la causalidad. con atronadoras mayúsculas. difícilmente serían capaces de formular la regla de que sólo ven el color azul. ‘chartreuse’) de maneras ligeramente distintas. Todo ponderado. Como quiera que sea. alegan que hablantes de lenguas con diferentes vocabularios para los colores básicos definirán los colores no básicos (‘turquesa’. La retórica de “relatividad” versus “universalismo” impide la comprensión de la denominación y la cognición de los colores a través de las lenguas (Kay y Regier 2007: 289). El estudioso de la relación entre categorías cognitivas y “La lengua parece ser un vehículo probable para la memoria cromática humana. admitiendo la eventual incidencia del plano lingüístico en aspectos puntuales de la cognición. pero de este razonamiento contrafáctico de obviedad descomunal a una sistematización de la memoria cromática humana hay ciertamente un gran trecho. Whorf (vale la pena subrayarlo) no desarrolló jamás una visión sistemática de la memoria cromática humana. mientras tanto. ‘lavanda’. [Los estudios actuales sostienen] que los hechos de los Berinmo sostienen en cambio una visión más compleja: que la denominación traslingüística de los colores sigue tendencias universales no triviales. las categorías ontológicas y (en suma) la visión del mundo. por ejemplo. Cualquier enunciado admite multitud de interpretaciones. obstinándose en agregar casos a una suma hasta ahora muy pequeña de excepciones. su lenguaje no tendría términos para los colores y las palabras que denotan sus diversas sensaciones de azul se traducirían como nuestras palabras «claro. Pero aquí se percibe un abismo entre los predicciones portentosas de la teoría relativista y la pequeñez de los resultados obtenidos: no eran estos efectos austeros y minimalistas lo que Sapir y Whorf tenían en mente cuando afirmaban. lo concreto es que los universalistas han retrocedido algunas posiciones. blanco. aunque fuese rudimentaria. El término azul carecería de significado para ellos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tas modales de denominación cromática dejan traslucir fuertes constreñimientos universales (figura 8. que la lengua determinaba inexorablemente la concepción del tiempo. los relativistas. basándose en datos de la lengua Berinmo de Papua Nueva Guinea. y (2) ¿Se reflejan las diferencias en la denominación de los colores en diferencias en la cognición de los colores por parte de sus hablantes? La posición “relativista” sostiene que la respuesta correcta a ambas preguntas es que sí. A decir verdad.

Aunque su propio modelo semántico (Wierzbicka 1996) tiene sus toques de originalidad. cualquier peatón podría replicarle (1) que la universalidad del concepto abstracto de color no es esencial a los planteamientos de BK69 y que desde los surveys cromáticos de Hugo Magnus (1880) y de W. H. La Psicología Experimental se puede sentir satisfecha produciendo exactamente esa clase de resultados (llamémoslo modestos o triviales. kunjuru -kunjuru [‘humo-humo’]. particularmente en el seno de sociedades que apenas tienen dos o tres términos básicos para el color . se describen verbalmente conforme al tinte de las cosas: yalyu -yalyu [‘sangre-sangre’]. a la trivialidad de esos hallazgos. Las cuatro más resonantes son (1) que la idea de “color” no es una abstracción universal. Las críticas más recientes del modelo de BK69 también resultan insatisfactorias. en parte. (2) Que la premisa de una universalidad conceptual y perceptual no implica forzar la lengua conforme a una grilla conceptual ajena. Whorf realizó afirmaciones de largo alcance sobre los penetrantes efectos del lenguaje en la vida mental de un pueblo. y (4) que los colores en lengua Warlpiri. sigue combatiendo contra BCT como si no hubieran cambiado las perspectivas en los últimos cuarenta años. Y (4) que un alto por- 175 . etcétera. más todavía. dado que el diseño experimental de BK69 no implica lexicalización. (3) que en las lenguas en que no hay una palabra para el “color” en general una pregunta tal como “¿de qué color es esto?” no puede formularse y presumiblemente nunca se podría manifestar. (2) que presuponer que quienes hablan lenguas en las que no hay los mismos términos para colores que en el inglés piensan de todos modos en términos de “color” es imponer a sus lenguas una grilla conceptual que les es ajena. y que análogamente algunas de las artes cromáticas más elaboradas de la ecumene se encuentran en Nueva Guinea. las objeciones que levanta en su articulo específico son en extremo convencionales. yukuri-yukuri [‘hierba-hierba]. La de Anna Wierbicka (2008). (3) Que en ninguna lengua africana hay un lexema genérico que designe a la música pero que la música es fundamental en las prácticas de casi todas las sociedades de África. y todo lo que los psicólogos experimentales pudieron encontrar fueron resultados modestos tales como el efecto del vocabulario de una lengua en la discriminabilidad de unos chips de colores. en línea) pasando por la totalidad de la literatura relativista nunca ningún investigador reportó que algún pueblo tuviera dificultades insalvables para entender qué es el color . Rivers (1901. de modo que no son propiamente “nombres de colores” (Wierzbicka 2008: 410). por ejemplo. titulada estridentemente “Por qué no hay ‘universales de color’ en el lenguaje y el pensamiento”.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] lingüísticas Izchak Schlesinger describe con exactitud la resignada banalidad de los hallazgos relativistas: La actual desilusión con el whorfianismo parece deberse no a la ausencia de hallazgos de investigación que sustenten la teoría sino. Después de tantas elaboraciones en torno de la antropología del color. si les place): pero el hecho de que las grandiosas promesas whorfianas se hayan empequeñecido tanto ha tenido en apariencia un efecto entristecedor (Schlesinger 1991: 30). R. el relativismo debería explicar por qué la comprensión de experimentos atinentes a la cromaticidad resulta tan sencilla en pueblos que no poseen categorías de cobertura para los colores en general.

la antropología posmoderna. cualesquiera fuesen. El ardor de la retórica de Saunders. Gordon 2010). Bloom 1984. El modelo evolucionario de BK69 –dice ella. el pos-estructuralismo. por el contrario. se percibe de manera conveniente y compacta en la declaración de principios de su abstract: El programa [de BK69] se presenta como una estructura es la que los resultados son autoevidentes. la Nueva Etnografía. 2000. En la misma tesitura. Boroditsky 2001. difícilmente se encontrarán en la literatura condiciones de laboratorio. Estas y otras objeciones son reveladoras de un doble estándar. 2000. ej. las cuales impondrían una atmósfera de laboratorio que no es un buen sustituto de la experiencia del color en el mundo real.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] centaje de los nombres de color de las lenguas indoeuropeas ( y de muchas otras lenguas) derivan en última instancia de nombres de cosas o de expresiones comparativas. Pero es de colores de lo que se está hablando y es así como se presentan las cosas. Habiendo estudiado los procesos de la teorización antropológica en el último medio siglo con relativa asiduidad (Reynoso 1986. la antropología simbólica e interpretativa. Saunders critica el uso de tarjetas Munsell. Saunders y van Brakel 1997). Unas pocas veces ha sucedido que. La mayoría de las veces la crítica procede de autores y equipos de trabajo que adoptan una postura ya sea similar o por completo opuesta en la misma línea investigativa. formularios de entrevista o ejercicios de cálculo más irreales que los generados por los relativistas de última generación ( p. los estudios culturales. el poscolonialismo) casi no tuvieron efecto en la discusión en torno de la HRL. por cuanto los experimentos relativistas recurren a las mismas tecnologías experimentales sin suscitar ninguna reacción de ofensa. tras muchos años de diferimiento y desinterés. quien no se saltea ni uno solo de los lugares comunes característicos del movimiento. 1987. Un ejercicio todavía pendiente en la metacrítica de la antropología y la lingüística del color es la evaluación de las críticas en torno de las ideas fundamentales del campo y el papel de ellas en la propia dinámica de la investigación. su crítica se torna previsible. cuando de hecho se deducen de compromisos previos. por ejemplo– delata una narrativa eurocéntrica que lo filtra todo a través de Occidente y sus valores. la crítica represente o sustituya un enfrentamiento en un plano más amplio. Una vez más. 2008) me llama la atención el hecho de que los grandes giros a nivel teórico experimentados a través de los años por el conjunto de la disciplina (el estructuralismo. o lo tuvieron superficialmente. plano que podríamos llamar epistémico o paradigmático. La alianza de Berlin y 176 . Una vez identificado el marco de referencia posmoderno avalado por Saunders. Es verdad que toda investigación debe ser culturalmente sensitiva y que lo que es válido para el dominio del color podría no serlo en relación con otros dominios. han demostrado poseer la suficiente capacidad de abstracción para comprender lo que se espera de ellos y producir las respuestas que se requieren. postulando los ideales del progreso universal. Una de los pocas excepciones a esta regla se encarna en una andanada de artículos de Barbara Saunders cuestionando en tono de catástrofe los lineamientos generales del estudio universalista de las nomenclaturas del color (Saunders 1995. es un hecho que en materia de percepción cromática los nativos. en cuanto a la artificiosidad de la condiciones de laboratorio. 1991.

Todas las ganancias en comparabilidad se compran al precio de eliminar virtualmente la posibilidad de detectar una variabilidad lingüística genuina o interesante. me inclino a pensar que no es tanto el principio de universalidad sino (lo mismo que a Whorf en su faceta creacionista) la idea de evolución lo que más les duele. Saunders y sus coautores siguen cargando las armas contra BK69. un dispositivo para codificar o mapear una realidad dada a priori. en que las técnicas de investigación son arrasadas y los datos son “limpiados”. A pesar de los años transcurridos y de las modificaciones que Berlin. Finalmente. en que se explota metodológicamente una noción de “presencia no mediada”.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Kay con la ciencia del color se examina luego. Olvidando la extrema artificiosidad de sus propios diseños experimentales aplicados a un concepto de cuantificación tanto o más proclive al etnocentrismo que el mero reconocimiento de colores. La lengua deviene una variable dependiente. ser irreflexivo acerca de la propiedad del dominio para otras lenguas. Dadas estas limitaciones. detectando sesgos occidentalizadores allí donde se plantean simples tareas perceptuales que han sido reveladoras hasta en etología. un estudio que lleva más de cuarenta años a sus espaldas y del cual se ha dicho bastante más de lo que justifica decir. Lucy otorga credibilidad a reseñas críticas como las de Saunders y van Brakel. el artículo investiga el estado de la cuestión a muy grandes rasgos. complicándose en un diálogo de sordos que marcó uno de los puntos más bajos de un intercambio de ideas que se prolongó mucho más allá de su vida útil. queriendo forzar la lengua como factor causal y constitutivo de la experiencia y encontrando fructuosas otras líneas de estudio realizadas en campos en los que al whorfianismo no le va tan mal. impregnadas de un posmodernismo crepuscular trillado hasta la última tilde. Refiriéndose a la investigación sobre terminología del color en general (pero connotando más específicamente a BK69 y sus secuelas) y dando por sentada la validez de la hipótesis relativista Lucy escribe lo siguiente: Esta investigación refleja las típicas debilidades de las estrategias centradas en dominio: escoger un dominio más por la facilidad de su estudio que por su significación lingüística. ignorar el uso de rutina en beneficio de la performance en una tarea controlada y crear la apariencia de examinar una estructura lingüística cuando nada ha sido demostrado en términos internos. Kay y Berlin (1997) contestaron meticulosamente la intolerante crítica de Saunders y van Brakel. Con este solo ges- 177 . se sugiere que la tesis está construida sobre una sedimentación de errores que producen falsas representaciones tanto de la ciencia del color como de las relaciones interculturales (Saunders 2000: 82) Con paciencia digna de mejor causa. Kay y sus colaboradores fueron imprimiendo a los diseños experimentales. más que un contribuyente sustantivo para su interpretación o su constitución (Lucy 1997: 300). los estudios esencialmente acabaron por mostrar la distribución de las lenguas del mundo relativas a un conjunto fijo de parámetros tomados de la tradición científica occidental. mostrando la forma en que los experimentos cancelan el mundo de la vida. La desmesura de esta bulla reclama una explicación. repartiendo premios y castigos a proyectos concretos tanto como a áreas de investigación según sea problemática o auspiciosa la situación de la HRL en cada rubro. A la luz de los cánones de pensamiento débil que alientan los posmodernos. Igualmente sesgada e inconsistente con sus propias premisas es la crítica de John Lucy (1997) en un artículo para el Annual Review of Anthropology.

Observaciones parecidas se aplican a las capacidades de discriminación cromática de bebés sin lenguaje (Bornstein. Hay tres razones que hacen que este galimatías numerológico no resulte impresionante. con el optimismo panglossiano característico del género.8.1) (Thierry. Bornstein 1979). Tetsurō Matsuzawa (1985) y Matsuno.05). P<0. 38]=0. incluyendo lo que haría las veces de “categorías” ordenadoras y las mismas regiones focales reconocidas en BCT. Weiskopf 1976) y a las de los macacos (Sandell. Lucy despilfarra el crédito que se le podría conceder a sus propios trabajos empíricos. en tanto que. a mi juicio. 38]= = 4. No hace falta buscar mucho para encontrar los motivos de su falla. M. se desconoce la literatura antropológica relevante y se omite toda referencia a una muchedumbre de hechos recabados en otras disciplinas (cf. su obra se obstina en una enésima redefinición de la HRL. Característicamente las investigaciones incluyen párrafos de elaboración interpretativa de los procedimientos cuantitativos cultivan una jerga que se despeña con frecuencia en los laberintos de lo indescifrable: Críticamente.1. Hay referencias de muy alto interés a esta línea de estudios en Kay (1999). encontramos que no hay un efecto global del color (P>0.1) o del grupo participante (P>0.1) pero significativamente mayor para los desviantes de azul que de verde en los participantes griegos (F[1. Kesen.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] to sin retorno. puede admitirse que los resultados suenan levemente significativos 178 . tal que el efecto vMMN resultó numéricamente ( pero no significativamente) mayor para desviantes de verde que de azul en los participantes de habla inglesa (F[1.27. P>0. En los últimos años se ha acentuado la tendencia a realizar experimentos diseñados específicamente para corroborar efectos whorfianos que son variantes de la altamente cuestionada prueba estadística de la hipótesis nula (en adelante NHST). Con los desfasajes que son de esperar entre una y otra disciplina. se toma partido de antemano. una interacción significante. tal como se predijo. triple. Las investigaciones claves en este terreno son las de Walter F. entre grupo participante. No sería razonable cerrar el capítulo sin hacer mención de los estudios en etología cognitiva que han demostrado que los chimpancés y otros monos poseen una percepción cromática similar a la humana. podría decirse que la etología cognitiva está viviendo una fase en el desarrollo de los experimentos que refleja todavía el impacto de BK69 antes que el de la bibliografía antropológica y lingüística más reciente. Gross. S. 38]=0. Athanasoupoulos y otros 2009). Primero que nada.02) mientras que el efecto de vMMN para los desviantes de verde fue de magnitud similar en ambos grupos de participantes (F[1. pero hasta hoy los hallazgos parecen robustos y los diseños experimentales lucen bastante más prolijos y prudentes de lo que es el caso en la literatura relativista.9. Lucy 1992 b). Las pruebas post hoc confirmaron que esta interacción fue generada por patrones de respuesta diferenciales de vMMN en los participantes griegos e ingleses. quedando atrapada en la empresa eternamente programática de desentrañar la relación entre lenguaje y pensamiento: una tarea de consumación difícil cuando se excluye el papel de la cultura. P<0. Kawai y Matsuzawa (2004). 38]=7. Grether (1940).1) y no interacción significante del color por grupo sobre la amplitud promedio del vMMN sino. color y desviación (F[1. no particularmente memorables y muy poco citados por los especialistas. Essok (1977). P>0.

cf. tal que extremando el valor de P hacia P<0.57 las extravagancias estadísticas de Thierry & al pueden sonar importantes. 220. Shen y Jung 2006. Fechner 1860. Este generador de textos cientificistas se puede encontrar también en mi portal de retóricas y fatuidades de estilo que he referido con anterioridad (cf. Johnson y Fairchild 2003. 152-154. pero esas diferencias se encuentran constreñidas por un plan maestro que sin duda tiene que ver con representaciones comunes del espacio cromático (Jameson y D’Andrade 1997. “desviantes”.ar/portal-de-la-retorica-posmoderna/). todo el experimento reposa en supuestos de linealidad que no se compadecen con la estructura característicamente logarítmica.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] en materia de estadística pero de todos modos son de muy modesta magnitud. reelaborada por Charles Sanders Peirce y Joseph Jastrow (1885) poco más tarde y precisada en las leyes de potencia de Stanley Smith Stevens en los años 70s (cf. multivariada y de extrema complejidad de los fenómenos de percepción cromática. Bateson 1991: 90. 309. “de magnitud similar…”.03 o modulando la gestión de outliers es posible demostrar tanto lo que se demuestra aquí como lo contrario. y cuando la relación entre los valores de estímulo y los distintos factores perceptuales (tono. Shen 2003.csail. ídem. visitado en febrero de 2013.edu/scigen/. La linealidad de esta concepción anida en expresiones tales como “desviación”. ferviente admirador de Fechner. A pesar de sus confusiones entre no linealidad y “cibernética”. Esta no-linealidad no es un oscuro secreto matemático. Stevens 1975). es evidente que los autores no tienen idea sobre cómo es que se analiza un conjunto articulado según una escala logarítmica y acaban soslayando un elemento de juicio que en disciplinas próximas es un saber consolidado desde cuatro décadas antes del advenimiento de Franz Boas.com. incluso para una corriente que alardea de interdisciplinariedad. A mi entender. Rusconi. Kay y Khetarpal 2007. 12). empero. http://carlosreynoso. 189. o entre la recursividad y una presunta “causalidad circular”. Gascano y Job 2007: 154). en línea. como si lo que ellas arguyen tuviera plena coherencia o como si el posmodernismo hubiera barrido con todo lo que alguna vez se supo. 179 . luminosidad. en materia estadística ver Reynoso 2011: cap. segundo. “significativamente mayor que…”. Gallistel y Gelman 2000. tercero y final. nuestro Gregory Bateson. saturación) varía según leyes de potencia cuyos exponentes son diferentes en cada caso. “patrones de respuesta diferenciales”. conocida desde la formulación de la ley log-lineal de Weber-Fechner en el siglo XIX. Aunque su estilo enunciativo y su chatura conceptual son reminiscentes de la parodia de Alan Sokal o de la escritura automática del SCIgen. intuía y comprendía todo esto con cierta elegante hondura (Bateson y Bateson 1989: 125-128. dando pie a que se pueda proponer el enunciado que a cada quien se le antoje por poco que se consiga un indicador que exhiba el valor numérico oportuno. Regier. las lenguas bien pueden diferir enormemente en la forma en que llaman a los colores. Admito que la psicofísica es una especialización relativamente opaca.mit. pero después de habernos nutrido de Peirce y de Bateson ( y después de Fechner y Stevens) tam- 57 Véase http://pdos. todo lo cual carece de sentido cuando la totalidad de la escala no es ni homogénea ni proporcional. 200.

En todos los demás sentidos. causa una condición llamada acromatopsia. y son esas categorías las que se utilizan en la memoria y la percepción (Davidoff y otros 1999. exactamente el número que posee el inglés (Berlin y Kay 1969. el cual no afecta ni a los concep58 Ver más adelante. Cuando piensan en un campo de hierba no hay verde disponible. Sea que el número correcto gire en torno a 11 o por el contrario ronde los 15. ni serán el rojo o el amarillo parte de su evocación en otros sentidos normales de la sangre o la banana. Por el otro. Otro elemento de juicio fundamental que impone redefinir buena parte del campo de la terminología del color tiene que ver con este hallazgo reportado por Antonio Damasio: Con nuestro colega Matthew Rizzo encontramos que el daño de las porciones occipital y subcalcarino de los gyri linguales izquierdo y derecho. los universalistas han reconocido que Whorf tiene la mitad de la razón pero se equivoca en la otra mitad. Los hablantes de las sociedades WEIRD 58 hacen distinciones más finas en el espacio del color que las que hacen los hablantes de la mayoría de los miles de otras lenguas del mundo (Kay y Maffi 2008) y el pináculo de la categorización del color (en términos de cuántas divisiones del espacio cromático hace una lengua) se ha tomado como 11. Otro síntoma significativo que resulta de un daño en el segmento temporal del gyrus lingual izquierdo es el que se conoce como anomia del color. Los pacientes que antes tenían visión normal pierden su visión del color. el concepto del color depende de esta región (Damasio y Damasio 1993: 587). Gilbert y otros 2006). Kay y Maffi 2008). las capacidades lingüísticas de quienes sufren acromatopsia subsisten intactas. pierden su habilidad de imaginar colores.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] poco es razonable que los antropólogos sigamos reproduciendo un género tan flagrantemente atrapado en la linealidad. El nuevo pináculo es 15. Pero hay creciente evidencia de que las sociedades WEIRD pueden ser superadas en este dominio. griego (Thierry y otros 2009) y japonés (Uchikawa y Boynton 1987) hay 12 términos (con una distinción adicional entre azul oscuro y claro). entonces. Ninguna otra lesión en otra parte del cerebro puede causar un efecto similar. aunque con algunas leves diferencias de matiz y con concesiones por ambas partes. en los días que corren los hallazgos de BK69 todavía se mantienen. cuando arman una imagen típicamente coloreada en su mente ellos ven la forma. Por un lado. como lo demuestra el coreano (ver Roberson y otros 2008). En cierto sentido. el movimiento y la textura pero no el color. Resistiendo a estas y otras clases de embates. pág. Aquí el lenguaje juega un papel crítico. dependiendo del hemisferio cerebral que se trate. En ruso (Davies y Corbett 1994). Las lenguas han calado el espectro en un número de categorías discretas. la región del cerebro que se cree que contiene los córtices V2 y V4. es palpable que es la opción relativista la que debe rendir cuentas y cargar con el peso de la prueba. y oscilando el rango distintivo del espectro entre los cientos de miles y los millones. Levinson (2010) han admitido recientemente: Tomen por ejemplo el color como otro dominio. Los acromatópsicos usualmente ven el mundo en matices de gris. 180 . 304. la lesión y sus efectos se manifiestan de la misma manera sin que importen mucho los factores culturales o lingüísticos o la experiencia personal. Turco (Özgen y Davies 1998). paladines de la diversidad como Asifa Majid y Stephen C. Más todavía.

Fenomenológicamente. esto califica como un universal lingüístico verdadero. Pero su habilidad para poner nombres a los colores decae por completo. la revolución francesa’ (Cohen. pueden producir consecuencias sociales evolucionarias que parecen ser tan ubicuas como para pensar que están determinadas por completo. Y en lo que respecta al sistema de producción lingüístico. el paciente apuntará a un color erróneo (Damasio y Damasio 1993: loc. Lo que está universalmente construido en el cerebro es un conjunto más bien sutil de sesgos perceptuales que no poseen las propiedades categóricas y simbólicas de las palabras. las alexias y agrafias más severas pueden estar acompañadas por una habilidad perfecta para escribir y leer números arábigos (Anderson. ej. Demuestra que incluso los sesgos débiles.59 También es definitorio el posicionamiento de la reciente neurociencia del lenguaje de tendencia evolucionaria. 250 → ‘cuatrocientos sesenta’). Tales sesgos leves en la introducción y retención de la denominación de los colores dudosamente sean fuente de intensas presiones evolutivas. suelen mantener intacta la producción de palabras para designar los números. 181 . tales como 1789 → ‘1989.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tos para los colores ni a la producción de términos cromáticos. aunque no es un rasgo de diseño necesario del lenguaje ni una categoría lingüística innata (Deacon 1997: 120). o un chip amarillo próximo a la foto de una banana. ordenar correctamente tintes de diferente saturación y colocar chips sobre los objetos correctos en una foto en blanco y negro. Dehaene 2000: 991). Damasio y Damasio 1990). esto puede parecer a primera vista un ejemplo comparativamente trivial de algún aspecto menor del lenguaje. Un elemento de juicio más. Consideremos la sutileza en la saliencia perceptual de los colores y cuan poco constreñidos estamos en asignarles nombres a los colores. El defecto va en ambas direcciones: dado un nombre de color. Geschwind 1965. si cabe. pacientes que sufren de sustituciones aleatorias de fonemas y que hablan en una jerga incomprensible (p. Pero consideremos el efecto: una consistencia casi universal en la referencia a los colores. /revolver/ → /reveltil/). ej. y aun así está claro que los colores mismos no están construidos en el cerebro. pero sus implicancias para otros aspectos de la evolución del lenguaje son verdaderamente asombrosas. aunque con eventual confusión de palabras (p. Muchas veces aparecen también comentarios correctores. pueden poner juntos tarjetas con tintes iguales. Verstichel y Dehaene 1998. es sorprendente ver pacientes que usan la palabra ‘azul’ o ‘rojo’ cuando se les muestra un verde o un amarillo y sin embargo siguen siendo capaces de colocar un chip verde sobre la foto de pasto. En el dominio de la escritura. Ahora bien. Hay también abundantes hallazgos que testimonian la independencia del lenguaje respecto de las capacidades numéricas. para poner en duda la adecuación de postular relaciones directas y monolíticas entre el “lenguaje” y el “pensamiento”. En una tesitura que es también afín a la idea de las gramáticas innatas escribe el antropólogo biológico y neurocientífico Terrence Deacon en The symbolic species. Dado el número limitado de nombres de colores disponibles para aquellos de nosotros que no somos decoradores de interiores. 59 Respecto de patologías muy parecidas ( y muy sorprendentes) que afectan a la coordinación entre la percepción espacial y el lenguaje –asimetrías hemisféricas incluidas– véase Glezerman y Balkoski (2002: 115-152). las relaciones de referencia a los términos primarios del color son tan invariantes y universales en carácter como cualquier aspecto de la lógica profunda de las gramáticas humanas.). si están presentes constante e invariablemente. un libro que debería ser de referencia obligatoria para universalistas y relativistas por igual: De muchas formas. cit. En este cuadro los pacientes continúan experimentando los colores normalmente. y que la elección del color a designar con una palabra particular no está dictada por ninguna compulsión mental.

En estas épocas de apogeo del particularismo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] En el campo de las relaciones entre la percepción cromática y el lenguaje no hay un predicado relativista que esté a la altura del llamamiento a la discreción que implican estos hallazgos. se destaca entre los que harán que la exploración no dogmática de los nexos entre pensamiento. Si bien la diversidad es la norma y la futbolización agonística de las relaciones causales ya no es aceptable. modesto y efímero como pueda parecer. glorificación del anecdotario y exageración de la diferencia quizá seamos unos cuantos los que sentimos que un elemento estructural de este tipo. ni una explicación del silencio que se mantiene sobre este asunto tantos años después de zanjados los hechos. cultura y lenguaje llegue a valer la pena en el futuro. 182 . en el tiempo que va desde BK69 hasta el hallazgo de los Damasio y la serena semblanza de Deacon se percibe la consolidación de un sustrato no trivial de universalidad que dista de haberse elaborado teoréticamente.

nula de toda nulidad. innumerables autores. Cichocki y Kilarski 2010). Laura Martin lo clasificaba como leyenda urbana. favorables o antagónicos a la HSW. ni está claro en absoluto qué se quiere decir cuando se dice que existen n ‘palabras’ ‘para’ ‘la nieve’ o para el objeto extralingüístico que fuere. De Rose 1999-2005. Antes de inspeccionar la rueda de giro infinito de las refutaciones del mito y sus contrarréplicas conviene analizar estos elementos de juicio con algún detenimiento: 183 . que es la palabra inglesa que describe una manipulación con ribetes de escándalo. Pullum llamaba a este argumento un hoax. una estupidez o una habladuría y lo han tipificado de ese modo (Martin 1986. una falsedad deliberada que se inscribe en el mismo género que las fabulaciones del cráneo de Piltdown. si me animo a calificar la aseveración como fraude aun antes de discutir el asunto es porque ella es falaz desde el vamos. saben o sospechan que es un mito. ni existe tal cosa como el idioma esquimal.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 9 – El fraude de la nieve esquimal Espero que llegue el día en que “Los lingüistas nos dicen que los Esquimales tienen n palabras para las diferentes clases de nieve” se una a “Algunos de mis mejores amigos son judíos” en la lista de frases respecto a las cuales la gente ha aprendido a reprimir el impulso a escribirlas. el artículo en inglés sobre palabras esquimales para la nieve en Wikipedia® lo llama un error de concepción sumamente difundido [widespread misconception ]. Wilton y Brunetti 2005. sino en que las premisas en que se funda la pregunta misma carecen de sentido. la Piedra de Gávea. No es de extrañar que siendo tan necia la pregunta se hayan obtenido tantas malas respuestas. el gigante de Cardiff o la tramoya de Alan Sokal. La problematicidad que agobia a este campo de estudios no finca entonces en que cada quien obtenga respuestas diferentes a una misma pregunta según sea la doctrina a la que haya prestado juramento. Pullum 1991. aunque por otras razones que las que comúnmente se aducen: ni ha habido un pueblo que se designe a sí mismo como esquimal. un factoide. Por mi parte. Mark Liberman (2006) El dato que consigna que el idioma esquimal posee gran número de palabras para designar la nieve (quizá cientos o miles de palabras) es uno de los argumentos favoritos de los whorfianos de espíritu. ni el habla de las lenguas que cum grano salis pertenecerían a dicha familia lingüística están formadas por palabras. Lakoff 1987. los Tasaday de Filipinas.

‘sonrisa’ [kunwaktok]. Inuktitut) antes que por el nombre genérico del tronco. Lo usual es que se refieran a su lengua según su dialecto (p. Steven De Rose (1999-2005) se ha preguntado ( y es sorprendente que nadie se lo haya preguntado antes) qué califica a una palabra como una palabra para (designar) la nieve. Malimiutun. Hare. Yup’ik. Summer Institute of Linguistics. para que la idea se fije en las mentes jóvenes) ‘pene’ [usruk]. el Quechua o el Aymara).htm y el Interactive IñupiaQ Dictionary. Inyupik. entonces (sea éste inglés. Visitado en enero de 2012. Woodbury 1984. Inupiaq (o Iñupiaq. desde ya. tal vez Aleut (Unangam Tunuu) y puede que otros más (cf.wordgumbo. Tunumiit oraasiat. 1970. Qaanaaq.org/language/dictionaries/inupiaq/dictionary. sobre todo en Canadá y Groenlandia. Alaska. La lengua Inuit incluye varios dialectos que han sido llamados diversamente Avanersuarmiutut. de modo que no hay en ella “palabras” en el sentido usual. Eskimo-English Dictionary. sumar “palabras” de varios dialectos para computar el número de expresiones existente en el conjunto. en sus propiedades físicas y en su geometría. Nunavik y Nunatsiavut). Iñupiaq. las lenguas Inuit son (según el análisis y el marco tipológico) aglutinantes o polisintéticas (igual que el Vasco. penes y nieve incluidos. Inuktitut (en sub-dialectos Nunavut. http://www.60 En cualquier idioma. La nieve seca y la nieve húmeda. el Tamil. que es como muchos de ellos (aunque no todos) se han llamado a sí mismos desde hace siglos (Kaplan 2011). el universalismo ganaría unos puntos extra en ese trance. Lo mismo que se dice de la nieve puede decirse de cualquier otro término imaginable: pongamos (en Inupiaq ) ‘fuego’ [ikkuma]. Yupik. Aunque hoy se sabe que tal afirmación es por lo menos dudosa. ¿No distinguen acaso las lenguas SAE entre agua. Eso significa que existen tantas “palabras” para la nieve como contextos o frases en los que pueden aparecer las raíces que la designan. Krupnik 2011). ej. ‘huérfano’ [illiyaudjuk] o para el caso (pedagógicamente. de todos modos los otrora esquimales prefieren ser llamados Inuit. hielo y vapor? Mi acuerdo con Colbeck ( y con Saussure) es profundo y no admite regateos: aun si los relativistas lograran demostrar que en una lengua determinada hay docenas de palabras para la nieve mientras en otras hay apenas unas pocas. propongo. 184 . Kalaallisut. B. Sea como fuere. Qawiaraq. etc). Durante años se creyó que eskimo o una palabra parecida [askáwa ] significaba ‘comedores de carne cruda’ en idioma Cree. igual que con los ajustes del caso sucede en cualquier otro idioma.com/ea/can/caninu.alaskool. No es legítimo. afirma que no existe tal cosa como ‘la nieve’. Utkuhiksalingmiutitut / Natsilingmiutut. por cuanto tras dicha demostración quedaría consolidado un principio de universalidad de los referentes lingüísticos. disponible en http://www. Sam Colbeck.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] • La denominación de ‘esquimal’ [eskimo] se considera hoy en día peyorativa. Samoyedo o Romulano) hay decenas de miles de contextos predicables para cualquier concepto. son sustancias por completo diferentes en su composición.htm. 61 60 Al menos un respetado especialista en ‘nieve’. Seguramente no puede significar que esa palabra posee el mismo rango de significación que la palabra inglesa ‘nieve’. Fairbanks. Yuit. por ejemplo.61 “¿Cuán amplia o es- • • • Véase el J. Inuttut. ya sea que se pueda o no atribuir a esos conceptos un referente material externo. Inuinnaqtun.

NIEVE CAYENDO. aunque la refutación inicial se encuentra en un estudio de Laura Martin (1986). y cómo estamos seguros de que los trazamos del mismo modo en las lenguas que estamos comparando?”. aput. por ejemplo. Dice allí Boas. de la Universidad del Estado de Cleveland. publicado en American Anthropologist. largo número de distintas ideas se amalgaman mediante procesos gramaticales y forman una sola palabra. dejando subsistir apenas un tercio del documento original. 62 185 . NIEVE QUE SE DESLIZA. expresando NIEVE EN EL SUELO. Volveré a tratar este asunto al cierre de este capítulo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] trechamente trazamos los límites. el argumento de que los esquimales poseen gran cantidad de nombres para la nieve es simplemente una murmuración sin asidero. en general se admite que todas las lenguas que forman parte de la familia Inuit son polisintéticas. La mayusculización constituía un efecto periodístico de énfasis o un sustituto del encomillado que es chocante hoy en día pero muy común en la época. textualmente. Laura Martin asevera que el mito de la nieve se origina con una observación casual de Franz Boas en el Handbook of North American Indians (1911). la versión publicada no llega a ser un artículo sino un breve Research Report que los reviewers obligaron a reducir a su mínima expresión. Aunque las grandes tipologías lingüísticas que vienen desde antes de Humboldt esconden no pocas complicaciones. Whorf utilizaba el recurso con inquietante asiduidad. Este último se basa en una ponencia presentada en el encuentro anual de la Asociación Americana de Antropología de Washington D. Aun si se acepta que existe la lengua esquimal y que en ella las elocuciones están formadas por palabras. a la que Martin minusculiza. que … entre los Esquimales encontramos una palabra. piqsirpoq. Lo que sucedió entre la presentación de la ponencia y la publicación del artículo cuatro años más tarde es materia de especulación. sin ninguna distinción morfológica entre los elementos formales de la frase y los contenidos de la misma. en diciembre de 1982.C. qana. el funcionamiento de estas lenguas difiere por mucho del de los idiomas que responden a nuestro paradigma. se pregunta De Rose. y una cuarta. qimuqsuq.62 Las palabras en mayúscula reproducen la escritura del original de Boas. está dado en la siguiente palabra esquimal: takusariartorumagaluarnerpâ? = ¿PIENSAN QUE REALMENTE ÉL PRETENDE IR A CUIDARLO? […] Se reconocerá aquí que no hay correspondencia entre los elementos sufijados de la raíz fundamental y los elementos formales que aparecen en la lenguas indoeuropeas. […] Lo que quiero decir por polisíntesis. una tercera. NIEVE A LA DERIVA (1911: 25-26). que es el flexivo. otra. el propio Franz Boas proporciona una definición cristalina y un excelente ejemplo de la lógica que las rige: [E]n las lenguas polisintéticas. sobre cuyo carácter ficticio se ha escrito una pequeña pero jugosa colección de artículos y capítulos de libros. el de Geoffrey Pullum (1991) es quizá el más animado de todos ellos. sino que una variedad de ideas se expresa mediante una larga serie de sufijos (Boas 1911a: 74-75).

esta palabra única e abarcadora sería casi impensable. 1971: 244). la nieve endurecida como hielo. ‘témpano’. a diferencia de los hablantes de las lenguas SAE. Para un esquimal. ‘alud’. ‘cellisca’. ‘aguanieve’. ‘bola’. cosas diferentes con las cuales lidiar. Por alguna razón que ignoro la traducción castellana de José M. Whorf (1956: 210. Pomares (bastante fiel en general) elimina algunas palabras. sleet y blizzard. cualquiera sea la situación. cuando Whorf desarrolló la idea subrayó que los esquimales. utiliza distintas palabras para ella y para distintas clases de nieve (Whorf 1940. slush. etcétera. Aun así. cualquier sea la situación”. Como sea. utilizan diferentes palabras para distintas clases de nieve: Utilizamos la misma palabra para la nieve que cae. son sensorial y operacionalmente distintas. ‘nevasca’ (una nevada fuerte). y la nieve endurecida como hielo. ‘nevada’ ‘nevisca’ (una nevada suave). la nieve medio derretida. 1956: 216. etcétera. la nieve que está en el suelo. la nieve que vuela.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Cae de suyo que en cualquier idioma existen también palabras para esos conceptos u otros de campos semánticos cercanos.63 Figura 9. diciendo textualmente: “Utilizamos la misma palabra para la nieve que cae. él diría que la nieve que cae. esta versión castellana coincide con el dibujo de Whorf que acompaña al texto (figura 9. como ‘copo’. ‘carámbano’. tales como snow. 63 186 . llevada por el viento. Igual que el cómputo de Roger Brown.1 – “Las lenguas clasifican de modo diferente los ítems de la experiencia”. 1971: 239) Martin y Pullum hacen notar que Whorf comienza inflando los cuatro términos de Boas a (posiblemente) siete. la nieve que está en el suelo. ‘mollizna’. comenzó a agrandarse y a rodar como una bola de nieve. y que los hablantes de inglés utilizan varios términos. ‘avalancha’. la nieve medio derretida. una vez iniciado el mito.1). ‘escarcha’. susceptibles de ser utilizadas por quienes ni siquiera han visto nevar alguna vez.

200 en un programa televisivo de pronósticos del tiempo de la WEWS de Cleveland. y 48 de nuevo en el New York Times en 1988. 255) consigna sólo “tres palabras” (o “expresiones verbales” o “frases”) “Esquimales” para la nieve. Sapir y los lingüistas mencionados se salen fuera del ámbito académico los números comienzan a magnificarse sin control. El lector se encuentra allí con la noticia de que Whorf reportó unos 100 sinónimos. Un cuarto de siglo después del artículo de Martin y 187 . Con el correr de los años Eastman (1990: 108-110). En su bien conocido Words and Things. pero por esos azares de la vida no se sostuvo mucho tiempo. en el ensayo que se está leyendo es posible corroborar la historia. afinar el detalle y agregar nuevos y suculentos elementos de juicio.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] El problema con el survey de Laura Martin. El récord. 100 en una nota del New York Times de 1984. Whorf 1956. mencionando con aprecio el artículo de Laura Martin. Martin documenta que en una enciclopedia de trivialidades aparecen ya 9 términos esquimales para la nieve. Años más tarde la antropóloga y lingüista Carol Eastman (1975: 76) citando las inexistentes “modificaciones” que Brown introdujo en el “problema de la visión del mundo” de Whorf. en línea). 245. palabras que (como también es posible verificar) nuestro autor no reportó jamás (cf. El famoso artículo anónimo del New York Times (1984) que consigna (erróneamente) que Whorf había registrado más de cien palabras esquimales para la nieve está todavía en línea y reza como se documenta a la izquierda de la figura 9. A la derecha de la figura se puede comprobar también que cuatro años más tarde el número de palabras se ha reducido a alrededor de 48. Figura 9. acaso con una rudeza que raya unos decimales más arriba de lo necesario. es de 400. Cuando los datos de Boas. Brown (1958: 234. sin que nadie haya explicado qué sucedió con las 52 faltantes.2. comenta que los esquimales tienen muchas palabras para la nieve apenas seis renglones después de haber dicho que tenían tres. es que no sólo se contenta con documentar las distorsiones introducidas en el asunto por notas periodísticas sino que arremete contra unos cuantos colegas. como ‘tipsiq’ y ‘tuva’.2 – Notas del New York Times (9-2-84 y 9-2-88) documentando 100 y 48 palabras para la nieve Con la tecnología a favor. construyendo un complicado argumento psicocultural –dice Martin– sin contar con la más ligera pizca de evidencia. que le ha ganado un puñado de enemigos en los más variados enclaves y denominaciones teóricas. Una de las primeras víctimas de esta táctica es el respetado y respetable Roger Brown. entre paréntesis. corrigió ligeramente estas referencias. ya dije.

un verdadero golpe de genio en el que cada palabra vale. 47). En cuanto al lingüista escocés Geoffrey Pullum. autor del ruidoso best seller titulado The Great Eskimo Vocabulary Hoax and Other Irreverent Essays on the Study of Language (1991). de aquí a muchos años por venir) apuesto a que la crítica de Martin conservará su lugar en la historia. o la que asegura que Bronisław Malinowski inventó la expresión “posición del misionero” para describir la postura del coito que parece ser la más común en toda la ecumene (Priest 2001). él asegura respetar la figura de Whorf. publicada también en American Anthropologist. tal como la que establece la inexistencia de la adolescencia en Samoa.com/diario/2000/11/17/i-03601. que es lo que se está tratando de hacer a todo trance (Luque Durán 2004.64 Ahora bien. Visitado en enero de 2013. Robert Priest. http://edant. el debate gana mucho más sentido cuando se lo pone en contexto.clarin. de hecho. el diario Clarín de Buenos Aires consignaba como al pasar y hablando de otra cosa que el número de palabras esquimales para la nieve se eleva a las decenas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] muchos años antes de volverse atroz. pero por otras razones distintas de las que lo hicieron famoso y sin que ello le impida luego tomarle el pelo. Mientras se siga hablando de la HRL y de la HSW (esto es. menciona el mito sobre los términos para la nieve como uno de los antecedentes que le impulsaron a poner en tela de juicio esta genuina “fábula de misioneros” (p. independientemente de la exactitud de todo lo que en él se afirma o de la razonabilidad del exceso de fuerza con que Martin propina sus golpes. Krupnik y Müller-Wille 2010.htm. Más adelante volveré sobre la cuestión. Una de las refutaciones más tempranas que le salió al cruce es “Snowing canonical texts” de Stephen Murray (1987). 64 188 . Krupnik 2011). A la distancia se aprecia que Laura Martin nunca más brilló tanto en el firmamento de la antropología como lo hizo tras la publicación de su Research Report. Recientemente ha habido un fuerte contra-ataque relativista contra las críticas de Martin en el que se han aportado elementos de juicio de algún interés pero sin lograr reivindicar a Whorf. Otros miembros de esta especie impertinente y transgresora que acaso nos tocan más de cerca son el libro de Laurie Bauer y Peter Trudgill (1999) sobre los mitos del lenguaje y el de David Wilton (2005: esp. 50-54) sobre las leyendas urbanas de la lingüística. En nuestra disciplina no todo el mundo reconoció el artículo de Martin como el pionero en el género de refutación de fantasías que genuinamente es. pero algo tortuoso está pasando en un campo de estudios cuando el género de la desmixtificación se torna tan proliferante. Whorf –dice Pullum– proporcionó un esclarecimiento de los jeroglíficos Mayas que permitió desci- Edición del 17 de noviembre de 2000. Cichocki y Kilarski 2010. Siempre es bueno que en una disciplina haya lecturas tan cool y descontracturadas. el cual hoy se percibe como un clásico. El artículo de Laura Martin forma especie con otros ensayos que surgen a lo largo de las mismas décadas y en los que se desmienten leyendas lingüísticas y antropológicas venerables.

El caso es también que Whorf nunca hizo ningún trabajo con informantes que hablaran Inuit o Yupik.com/eskimos. En este contexto. como criptotipo. Garamond. El fraude de la nieve es –prosigue Pullum– correlativo a otras fábulas bien consolidadas: que los esquimales se besan frotando las narices.htm. diga algo así como “Adivina lo que aprendimos hoy en clase” y disponga de algo verdaderamente bizarro para contar. También han sido particularmente populares en la academia. Realizó además una obra académica importante sin tener un puesto pagado en la academia. quien se sumó a la polémica en su The Language Instinct (2000).65 Steven Pinker. Helvetica. la información que toma de otro investigador y los rumores carentes de aparato erudito que le llegan flotando en el aire.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] frarlos más tarde. los imprenteros tienen nombres diferentes para los distintos fonts (Caslon. las enseñanzas shamánicas del Don Juan de Castaneda. los decoradores de interiores tienen nombres para los matices de malva. y eso Sobre los Inuit como objeto preferencial de lugares comunes sobre el “nativo americano primitivo” véase el sitio de la revista multicultural Blue Corn Comics y en particular la página sobre “Los Esquimales en el Concurso del Estereotipo del Mes” (http://www. sobre todo en los años iniciales de las carreras de grado. Por mi parte imagino que la clave de su notoriedad radica en la posibilidad de que un estudiante vuelva a casa. Pullum ha sintetizado el caso con sentido del humor pero (otra vez) con mucho más sarcasmo y aspereza de lo que se acostumbra en el intercambio científico: Los criadores de caballos tienen diversos nombres para las razas. No deben haber sido pocos los que decidieron su vocación profesional basados en habladurías como éstas. tamaños y edades de los caballos. señala que es una paradoja que el relativismo lingüístico se originara en la escuela de Boas como parte de una campaña para mostrar que las culturas ágrafas eran tan sofisticadas como las europeas. etcétera). los botánicos tienen nombres para las formas de hojas. acuñó algunos términos útiles (como alófono) e introdujo conceptos nuevos. visitado en febrero de 2013). sin la menor evidencia. que prestan sus esposas a los visitantes. que llevó a muchos a sostener. que los esquimales poseen un número enorme de palabras para designar la nieve: el estudio de Martin documenta hasta la increíble cifra de 400. los vikingos paraguayos de Jacques de Mahieu y Vicente Pistilli o los Atlantes amerindios del propio Whorf) pero por lo menos aportan un recurso de sano esparcimiento y un tema de conversación. o que cuando ella se pone fastidiosa dejan a la abuela fuera del iglú para que se la coman los osos polares. Como fuere. Times Roman. 65 189 .bluecorncomics. Pero por desdicha fue responsable también de la generalización de una pieza falsa de información. ello no es en sí punible. pero estas anécdotas que debían ampliar la imaginación deben su éxito a un deseo condescendiente de contemplar las otras culturas como raras o exóticas en comparación con la nuestra (Pinker 2000: 54). salvo por el hecho de que Whorf nunca distingue entre los datos que le constan por haberlos investigado él mismo. que comen el cuero de las focas. propuesta por un autor que ante la presión periodística debió reconocer que carecía de toda referencia bibliográfica para respaldar semejante afirmación (Pullum 1991: 161). puede que el número de palabras para la nieve de los esquimales no sea tan fenomenal como otros mitos transculturales célebres (los monjes levitantes de los estudios tibetanos de Lobsang Rampa.

E incluso los fanáticos de la playa tienen una sola palabra para la arena. El Compendio llegó a tener una página de Web que todavía se actualiza. los Esquimales que miran hacia afuera después de que ha nevado perciben la sustancia blanca diferentemente –quizá en variaciones más sutiles– de lo que lo hace un Americano que habla inglés (Bootzin y otros 1991: 296).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] es natural. Pero en dicha página hoy se constata que el artículo de referencia de 1984 190 . Ya en la era de Internet. The Straight Dope – A compendium of human knowledge de Cecil Adams y Ed Zotti (1984). Dice un texto introductorio de psicología: […] El inglés posee una sola palabra para la nieve. cuando usted piensa un poco en eso. La nieve. en la vida del cazador esquimal tradicional. como la arena en la playa. […] ¿A alguien se le ocurriría escribir sobre los impresores la misma clase de disparates que encontramos escritas sobre los esquimales en los malos textos de lingüística? […] De hecho. Cuanto más se piensa sobre el fraude del vocabulario esquimal. Durante un tiempo esta explicación se mantuvo en pie debido a que (dados los seis meses de invierno corrido que los Inuit deben soportar) la idea sonaba bastante plausible. Obsérvese el exangüe conato de explicación (otro de los géneros relativistas consolidados): los términos abundan porque en el Ártico la nieve es muy importante. Así y todo. sin embargo. entonces lo lamento. Si el lenguaje determina nuestra percepción. Otras explicaciones presuntas son aun más fantasiosas. pero los Esquimales –que viven en un ambiente en el que la nieve es muy importante– poseen más de veinte palabras distintas para los diferentes tipos de nieve. cuál es la razón por la cual en la lengua inglesa no existen palabras para denominar monolexémicamente ya sea a los vehículos con ruedas o a los hijos de ambos sexos que ya están demasiado crecidos para seguir llamándolos children.3 muestra un portal que incluye páginas satíricas. el impacto del libro de Pullum y el tratamiento del tema por Steven Pinker han vuelto a llevar el tema a los primeros planos mediáticos. pero en los Estados Unidos los vehículos que en castellano llamamos rodados no hay duda que siguen siendo cognitivamente salientes y numéricamente importantes. La figura 9. como la que se consigna en una enciclopedia de trivialidades y “conocimiento general”. donde se asevera que “Los Esquimales tienen un ambiente muy limitado sobre el cual hablar. de modo que tienen que inventar un montón de palabras para llenar sus conversaciones”. constituida bajo el lema “Luchando contra la Ignorancia desde 1973 / (Eso está tomando más tiempo del que pensábamos”. todavía en tiempos recientes el mito se resiste a morir. referencias a textos y dibujos de toda índole inspirados ya no tanto en el dato curioso sino en la revelación del fraude. no es siquiera probable que los esquimales estén interesados en la nieve. ¿Quién dijo que las ciencias humanas no proporcionan explicaciones? La explicación olvida considerar. el fraude esquimal es testimonio de los bajos estándares de la academia. el pensamiento y la cultura. más estúpido parece (Pullum 1991: 166) Según Pullum. de una tendencia extendida (que se propaga desde los Estados Unidos al resto del mundo) hacia un modo de discurso anti-intelectual y a una creciente ignorancia hacia el pensamiento científico. Sobre l@s hij@s no estoy tan seguro en los tiempos que corren. no me incluyan. Si se supone que esas verdades obvias de la especialización son hechos interesantes sobre el lenguaje. debe ser una especie de escena de fondo que se presupone constantemente.

© Mitra Images. el razonamiento del polémico artículo al mismo tiempo se asemeja y difiere de aquel otro mediante el cual William H. http://images. 161). Rivers (1902) explicaba la mayor riqueza del vocabulario esquimal para los colores respecto de los vocabularios de los trópicos. nadie se molesta en hablar de ella (ver arriba. 191 . R. pág.mitrasites.66 Figura 9.com/columns/read/2379/are-there-nine-eskimo-words-for-snow-revisited. eliminando toda racionalización superflua. bajando el tono de su paternalismo pedagógico y acercando posiciones con el propio Geoff Pullum. Tal explicación sólo es su- 66 Ver http://www. Obsérvese el número de punteros devuelto por la expresión de consulta.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ha sido prudente y discretamente removido y que Cecil Adams ha depurado la presentación del tema. aduciendo que cuando la experiencia es demasiado familiar y se la da por sentada. Visitado en febrero de 2012.straightdope.com/eskimo-words-for-snow.3 – Portales referidos a los nombres esquimales para la nieve.html Detalles aparte.

powder) en sus vocabularios. 1992. agregaría yo. que haya cosas para las cuales no hay palabras). Tostafobia – (sust. las daffynitions. Cualquiera que tenga conocimiento experto en algún dominio de la experiencia tendrá un gran vocabulario sobre cosas en ese dominio. masc. pero que deberían estar” (Adams y Lloyd 1983. es que existan conceptos para los cuales no hay significantes (o más brutalmente. Mis sniglets favoritos hasta el día de hoy son: Riponear – (vb. que son “palabras que no están en el diccionario. tendrá un vocabulario adecuadamente grande. los protologismos. los Phrasal Templates. el lingüista cognitivo George Lakoff (de la Universidad de California en Berkeley) escribe en su Mujeres. Aunque él mismo es un revisionista cuya postura acaba pareciéndose a la de Pullum o Pinker.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] perada por la que dan los lingüistas que siguen recurriendo al mito todavía hoy: el propio Geoff Pullum refiere el caso de profesores que conocen su artículo y el de Laura Martin y que aun cuando saben que la historia de las palabras esquimales para la nieve no es verdadera admiten que la siguen usando en las clases introductorias sobre el lenguaje “porque se trata de un ejemplo endemoniadamente bueno” (Pullum 2011).. masc. los liffs. Hall y amigos 1984.. y no es la gran cosa (Lakoff 1987: 308). incluso lingüistas. No es ninguna sorpresa. costureras. y aun así su sistema conceptual es básicamente tan grande como el mío. sust. Lo que tampoco es gran cosa. Catprano – (inglés. marineros. Esto no dice casi nada sobre un sistema conceptual. Y no es parte de la gramática. La nieve no es fundamental para un sistema conceptual.) – Incluir todos los chistes del libro que se está comentando para hacer creer que es el crítico quien los ha inventado.) – El temor de introducir un tenedor en una tostadora incluso cuando está desenchufada. No por nada algunos de los libros más ingeniosos de la lingüística reciente proponen que se reconozca la existencia de objetos. Los esquiadores de habla inglesa me reportaron que tienen al menos una docena de palabras para la nieve (p. Los que adoptan este doble estándar resultan ser unos cuantos. está aislada y no afecta a muchas más cosas. Cuando una cultura entera es experta en un dominio (como deben ser los Esquimales para funcionar con la nieve). carpinteros. sensaciones y entes diversos cuya existencia se siente a flor de piel pero a los que nadie se ha molestado en ponerle un nombre. ATOYOT – (sust. masc. 192 . ej..) – Cháchara pretendidamente amable con la que los ejecutivos presentan a un orador invitado.) – Registro de falsete con el que los humanos le hablan a los gatos. los Mad Libs. Para remediar estos y otros males algunos creativos inventaron (entre otras especies) las palabras fugitivas. uno de sus muchos éxitos de taquilla: Posiblemente la cosa más aburrida que un profesor de lingüística pueda sufrir en manos de estudiantes de grado ansiosos es la discusión interminable sobre los 22 (o el número que sea) de palabras para la nieve en Esquimal.) – Misteriosa marca de automóviles sólo visibles por el espejo retrovisor.. los Cloze Tests y los sniglets. fem. fuego y cosas peligrosas. No hay grandes consecuencias conceptuales en el hecho de tener un montón de palabras para la nieve. Éufrates – (sust. Wallraff 2006).

uno de los más bellos y punzantes ejemplares del género. la idea de los snowclones ha sabido hacerse de varias comunidades de adeptos y hasta sus páginas en Wikipedia®.ldc. el snowclone periodístico favorito para aplicar a sucesos escandalosos. propuestos por Glen Whitman (2004) en Agoraphilia a instancias de Geoff Pullum (2003. la metamorfosis de ese lugar común relativista que dejó de ser un dato científico conocido por pocos para convertirse en un tópico de cultura general que forma parte de lo que todo escolar sabe. Igual que ha sucedido con los sniglets y otros géneros parecidos. ‘La lengua X tiene Y palabras para Z ’ y por último ‘[X ]gate’. Ésta es sin duda “la madre de todos los snowclones”.php?s=snowclone.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Elaceleración – (sust. 193 .) – Creencia errónea que sostiene que cuantas más veces presione uno el botón de llamada más rápidamente llegará el elevador. tornó imposible pensar en los dogmas whorfianos sin desconfiar un poco y engendró por eso mismo el germen de su propia destrucción. saludables y multilingües de las ideas whorfianas en el mundo de los nerds e internautas contemporáneos son aconteceres efímeros o si han llegado a la Web para quedarse. perdemos X ’. ‘¡Es la/el X. tres.org/. como la tipificaríamos a través de una frase que a su vez es. ‘¡Basta de X !’.languagelog. la cual había sido: Si los Esquimales tienen N palabras para la nieve.67 donde se han compilado algunos de los más ingeniosos que se van sumando a otros ya históricos tales como ‘X considerado dañino’. En el mismo género de estos artificios neolingüísticos pero ya plenamente en la era informática se encuadran los snowclones. ‘El X de un hombre es el Y de otro’.68 El tiempo dirá si estos ecos distantes. Véase http://en. los X seguramente tienen Y palabras para Z. oportuna y recursivamente. ‘Qué es eso llamado X ’. La organización mayor está en http://snowclones. Sitios visitados en mayo de 2012. ‘El único X bueno es el X muerto’.org/.wikipedia. Visitado en mayo de 2012.upenn. Lejos de meramente popularizar la idea. ‘Dos. ‘Salven los X ’. fem. Language Log se encuentra en http://www. puso al desnudo su naturaleza de conocimiento demasiado bueno para ser verdad. 2004) y directamente calcados de las fórmulas estereotipadas en que ha degenerado la idea de las “palabras esquimales para la nieve” aducidas por los relativistas. La fiebre de los snowclones no es lo que se dice masiva pero dura hasta el día de hoy. El nombre le viene de la expresión de template sugerida por Pullum en las populares páginas del Language Log. muchos X ’.edu/nll/index. A esta altura ya existe una snowclone. estúpido!. irónicos. ‘La lengua X no tiene palabras para Y ’. ‘Estuve en X y todo lo que conseguí fue esta horrible Y ’. 68 67 Ver http://languagelog. ‘Yo ♥ a X ’. ‘Cada vez que muere una lengua.org/wiki/Snowclone#cite_note-Snowclone_Def-2..org y una Snowclone Database cuyo repositorio ya ronda los miles de ejemplares. ‘X es el nuevo Y ’.

sensacionalismo o romanticismo.upenn.70 Hace apenas un par de años el relativismo lingüístico respondió a las embestidas de la lingüística de la línea de Martin-Pullum-Pinker sobre las palabras para la nieve haciendo gala de un muy escaso sentido del humor en general y guardándose de mencionar a los snowclones en particular. los “gitanos del mar” de las Andamán que tuvieron sus dos días de fama tras el antepenúltimo gran tsunami: Ivanoff: “El tiempo [para ellos] no es el mismo concepto que nosotros tenemos.com/2011/05/21/amondawa-has-no-word-fortime/. por el otro el déficit. Por un lado la sobreabundancia. A propósito de la falta de palabras para X el irlandés Stan Carey posteó en su blog sobre lenguaje lo que creo que es la observación más filosa y regocijante: El irlandés no tiene palabras para ‘Yes’. Simon: “Y dado que no hay noción del tiempo. 70 Véase http://itre. La falta de una palabra para algo no implica la falta de un concepto para ello. La retórica de contraataque de Igor Krupnik (del Smithsonian). hablando de “la sabiduría convencional” y “la historia recibida” y tomando por el contra- 69 Sentence First. pero esta extrapolación ilógica se hace repetidamente.html (visitado en enero de 2013). Pullum agrega que llegados a este extremo le gustaría que hubiese en inglés una palabra para designar a los “periodistas perezosos ansiosos de repetir ridiculeces acerca de las lenguas naturales”. patatas o lo que fuere se derivan de un comentario circunstancial de Whorf sobre los esquimales. Piotr Cichocki (del Western Institute) y Marcin Kilarski (de la Universidad Adam Mickewicz) intenta dar un vuelco al trabajo de la literatura crítica pretendiendo que esta última refleja la ortodoxia.69 A propósito de esto mismo Geoff Pullum transcribe un diálogo desopilante entre el antropólogo Jacques Ivanoff y el periodista Bob Simon sobre la falta de una palabra para ‘tiempo’ en la lengua de los Moken. como por ejemplo [para denotar] el atractivo de una cultura sin palabras para la mentira u otras ramificaciones del concepto del buen salvaje. No existe en la lengua Moken”. http://stancarey. asentir o gritar cosas en la cama.edu/nll/?p=1081 (visitado en diciembre de 2012).ldc. la afirmación de que una lengua carece de palabras para nombrar objetos y conceptos que parecerían ser universales o definitorios de lo humano se origina en el estudio whorfiano que pinta a los Hopi como el pueblo sin (noción de) tiempo.edu/~myl/languagelog/archives/002024.upenn. La segunda variante se ha tornado quizá en el tópico relativista más popular y de más fácil resolución metodológica en lo que va del siglo XXI. Ludger Müller-Wille (de la Universidad McGill). pero esta laguna lingüística no impide a los hablantes de irlandés acordar. y por todas partes la celebración de una diferencia que garantiza siempre un buen impacto mediático y éxito de público a expensas de un presunto vacío cultural.wordpress. Tú no puedes decir por ejemplo ‘Cuándo’. no importa si la última visita fue hace una semana o hace un año”. aceptar.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Así como los snowclones y la recolección de palabras para nombrar nieve. Otras formas de expresión o estructuras gramaticales se usan en lugar de eso. quizá por razones de ingenuidad. mayo de 2011. También es imperdible el archivo de punteros sobre “No words for X ” que se encuentra en http://languagelog. 194 .cis.

el objetivo de la crítica de Martin y Pullum no era tanto la observación de Boas o la imprecisión bibliográfica de Whorf sino lo que el mito llegó a ser con el correr de los años.1). Como sea. Impugnamos esta creencia mostrando que el ejemplo apareció repetidamente en publicaciones ulteriores de Boas en contextos más simpáticos con el relativismo lingüístico.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] rio muy en serio “la naturaleza de la categorización lingüística” elaborada por Boas y “sus implicancias cognitivas” discutidas por Whorf. 10. es más probable que Whorf haya citado una de esas publicaciones más tardías. ni Boas ahondó finamente en la categorización lingüística del caso. el descuido en el tratamiento de los contextos originales en los cuales aparecen embebidas las citas sobre la nieve […] limita la discusión subsiguiente a la banalidad de contar los términos esquimales para la nieve. el origen del malentendido de la nieve se atribuye a un error trivial. La defensa de estos desarrollos envejecidos ni suena convincente ni es por completo relevante a la cuestión de fondo. Cichocki y Kilarski 2010: 370). fig. En consecuencia. tal como lo imputa Pullum (1989: 277). pág. en cuyo caso el ejemplo no puede considerarse “un recuerdo equivocado de segunda mano”. cambiando tanto la forma original como el contexto. pues no es sino Whorf quien escribe. En particular. 186) la cita concreta de Whorf (1956: 216) y veremos que aunque carece de todo indicador bibliográfico los críticos no le imputan ningún “descuido en el tratamiento de los contextos originales”. Si Whorf se hubiera limitado a indicar que los Inuit poseen diferentes términos para la nieve otro habría sido el caso. Krupnik y MüllerWille 2010). 9. desarrollos que en el mejor de los casos (afirmo) cabría considerar desde la perspectiva actual como ensayos muy preliminares y de suma inestabilidad conceptual (Cichocki y Kilarski 2010. Estas fallas en los saberes convencionales no son simplemente erratas bibliográficas sino que parecen ser indicadoras de limitaciones teoréticas más fundamentales. Cichocki y Kilarski también se erizan cuando Laura Martin expresa que Boas no distingue demasiado entre “raíces”. ver más arriba. Específicamente. ni Whorf elaboró las implicancias cognitivas del tema más allá de “la banalidad de contar los términos para la nieve”. mayusculizando como si estuviera leyendo un tanteador deportivo a voz en cuello: “ENGLISH – ONE WORLD (SNOW). ni se volvió a ocupar de las palabras para designar el objeto. 186. ESKIMO – THREE WORDS” (cf. fig. A pesar de su plausibilidad aparente. se cree que el ejemplo fue popularizado por Whorf (1940). pero fue él mismo quien no pudo contenerse y especificó que ellos despliegan tres donde nosotros nos arreglamos con uno. Al fin y al cabo. epíteto que Cichocki y Kilarski sólo aplican a los detractores del whorfismo. trasmutando una distinción cualitativa en un insulso campeonato cuantitativo en el que gana la lengua que llega primero al número más alto. los autores protestan: De acuerdo con los saberes convencionales. Worf 1956: 210. “palabras” y “términos independientes” aduciendo que Boas fue particularmente cuidadoso y que evitó el uso de términos derivativos para ilustrar el punto (Krupnik y Müller-Wille 2010: 391. Por otra parte. Volvamos a leer más arriba (pág. quien erróneamente parafraseó a Boas (1911a). toda esta argumentación invita al disenso. Tam- 195 . de su intención justiciera y de su tono indignado.

dusting. el mayor error. 71 A decir verdad. flakes. fueran las mismas o tuvieran significados idénticos en todas partes. and avalanche. powder. la morfología conductista y la sintaxis de la corriente principal. no sólo calla el nombre de sus fuentes. drift. es que Boas no sólo no distingue entre distintos dialectos esquimales que podrían estar implicados en la ejemplificación. etc) se originan en distintas formas de categorizar los elementos del lenguaje en diferentes escuelas. 185). lugares. which has many different words for snow. No ha sido ésta la única vez que un crítico imputara a Whorf un desconocimiento sustancial del léxico y la etimología de las lenguas SAE. corn. without any knowledge of Native American languages. listema. flurries. afijo. Wind-driven. como hemos visto (pág. está a la vista del lector común: An alert reader. en fin. to name a few (Wilton 2005: 52). sino que se refiere a todos los términos que usa empleando la expresión “palabra”. raíz. más arriba hemos visto que el filólogo Joshua Whatmough había comprobado que las peculiaridades estructurales identificadas por Whorf en el idioma Hopi aparecían igualmente en el inglés y el alemán (cf. Slushy snow is. Snow packed hard like ice is hardpack. obviously. or sleet. The flaw is that Whorf has taken an overly simplistic view of the English language. Si desde Franz Boas en adelante. campos de especialización y prácticas de la semántica estructural.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] bién Eugene Hunn (2004: 137) cuestiona a Laura Martin alegando que ella confunde los lexemas (que según él son las unidades básicas del vocabulario) con las raíces. todos los que participan en la querella están dando por sentada la equivalencia de las definiciones de los conceptos analíticos. cornice. Other snow words include frost. Whorf habla muy claramente de una lengua Esquimal indiferenciada y de entidades morfológicas diversas (algunas de ellas claramente frases) que son indistintamente descriptas como “palabras”. should be able to spot the glaring flaw in Whorf ’s logic. como si ellas provinieran de un mismo marco conceptual. Pullum o Pinker sino primero que nada a Whorf y a los propios Cichocki y Kilarksi. gramatema. sin embargo. Para mayor abundamiento. slush. entonces en verdad toda la discusión no es más que una pérdida de tiempo. puesto que ni el artículo de Whorf satisface las normas de referencia bibliográfica ni proporciona datos puntuales sobre sus fuentes. átomo sintáctico. la cual por un lado dista de ser una expresión técnica en lingüística y por el otro se encuentra completamente fuera de lugar en la descripción de una lengua polisintética (cf. base. Aronoff 1988). Claramente éstos y otros términos que aparecen en la literatura especializada denotando la palabra ‘palabra’ (morfo. que fueron quienes pusieron esa línea de impugnación sobre el tapete. amalgama. El “descuido en el tratamiento de los contextos originales” que condujo a “limitaciones teoréticas fundamentales” no es por ende imputable a Martin.71 Lo concreto. Aunque Cichocki y Kilarksi le consagren una terminología apologética de alto empaque. tema. morfema derivacional. morfema. 196 . Tal como lo señaló agudamente el refutador de leyendas lingüísticas David Wilton en un párrafo que prefiero dejar en su idioma original. grupos e informantes. se considera una expresión tal como “¿Piensan que él realmente pretende ir a cuidarlo?” como si fuera una “palabra”. sin embargo. no logran demostrar que Whorf haya “citado” alguna publicación que no fuese la que Pullum refiere. Falling snow can be snow. flying snow is a blizzard.

bastante correctamente. permiso. Y hasta Angus Graham. diré que una de sus fuentes es el artículo del antropólogo ruso Igor Krupnik. En las notas de Krupnik. hay algunas observaciones que (dada la alta polemicidad del campo) son ya sea malintencionadas. lo que es un puro sinsentido toda vez que el sánskrito es el arquetipo de las lenguas arias y ‘aria’ misma es una palabra sánskrita. obligación. Procurando acumular elementos de juicio a favor de su alegato. 411 y ss. Contemplando al inglés desde un punto de vista whorfiano se llegaría a la conclusión de que un hablante de inglés no posee un concepto del tiempo como una línea doblemente infinita en la cual él ocupa una posición que se mueve constantemente del pasado al futuro. del cual he tomado los datos primarios para la elaboración de las tablas que figuran como apéndice en este mismo libro (pág. Retornando al ensayo de Cichocki y Kilarski. 123). en términos de un sistema aspectual de una clase sutil. a los hablantes de SAE. por ejemplo. también vimos que el propio Whorf sostenía ( pág. había señalado que la sintaxis de las lenguas SAE. 86) que los patrones gramaticales del sánskrito diferían sustancialmente de los que son propios de las lenguas arias. lejos de ser (como Whorf pretendía) el modelo de la lógica simbólica occidental. el hielo y otras ideas relacionadas: tres veces más que para el caso esquimal. habilidad. Las tablas proporcionadas por dichos autores están pensadas con el doble propósito de documentar que Boas conocía muchas más palabras para la nieve que las que Martin o Pullum le conceden y que el número de términos para la nieve en las lenguas de referencia tiende a la inmensidad. la sintaxis del chino clásico (Graham 1989: 403-404). El reputado lingüista y criptólogo norteamericano Martin Joos [1907-1978]. futuro (no siendo este último distinguido de una manera especial) (Chomsky 1973: viii-ix). por ejemplo. encontrando que en el inglés mismo la distinción entre el pasado y el condicional tiende a colapsar (Joos 1968). por añadidura. Muldrew incluye 120 genuinas palabras inglesas para la nieve. por su parte. no importa en aboluto que las lenguas que tendrían que 197 . sino que más bien él concibe el tiempo en términos de una dicotomía básica entre lo que es pasado y lo que no es pasado todavía.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] pág. un poco más abajo.. etc. el hielo. que en apariencia corresponden a distintas raíces. revelador y definitorio de las falencias de Whorf en la comprensión de su propia familia de lenguas viene de Noam Chomsky: En inglés […] no hay una base estructural para la “visión del mundo” de pasado-presentefuturo que Whorf le atribuye. Una vez más. uno de los cuales resulta ser utilizado para expresar el tiempo futuro (entre otros dispositivos que sirven a este propósito). y en términos de un sistema superimpuesto e independiente de modalidades que involucran posibilidad. Lo que Krupnik calla esmeradamente ( y lo que primero percibe el usuario que mueva más de lo esperado la barra vertical del navegador) es que en la misma página. Pero el cuestionamiento más sorprendente. difería más de la notación formal del cálculo lógico que. Ninguno de los dos objetivos llega a una consumación feliz.). puso en duda las afirmaciones de Whorf sobre la representación del tiempo en las lenguas europeas. necesidad. descuidadas o incompetentes. Más bien un análisis formal de la estructura del inglés mostraría una distinción pasado-presente. un conjunto de aspectos (el perfecto y el progresivo) y una clase de modales. él mismo en simpatía con el proyecto whorfiano. Krupnik incluye una referencia a las páginas de Web de Ken Muldrew (1997 / 2000) en el que se registran más de cuarenta términos esquimales para la nieve.

Un aspecto positivo a destacar en el empeño de Krupnik concierne a su señalamiento de un hecho poco conocido en la antropología cultural norteamericana. pero dudosamente una forma convincente de estimar el número global de términos (o formantes) para el hielo en una lengua o dialecto indígena determinado (Krupnik 2011). sólo unos pocos ancianos todavía comparten con fluidez los vocabularios ambientales tradicionales e incluso ellos a menudo tienen problemas recordando las viejas terminologías. Por lo tanto. que bien podrían ser interferentes o inductoras. Pinker o Pullum. Cada vocabulario sobre el hielo no es más que una proyección del cuerpo de conocimiento sobre el hielo en una comunidad determinada. Si bien la compilación que se está llevando adelante en diversas instituciones del ártico documenta saberes verbalizados de muy alto interés. excepto para registrar (o incluso recordar) un diccionario. generalizados a toda la población o propios de especialistas. obteniendo siempre de sus informantes alguna respuesta urdida para salir del apuro. los vocabularios de referencia devienen construcciones descontextualizadas y artificiosas. es una proyección valiosa de la riqueza de la terminología local. la mayor parte del material reunido involucra una aglutinación de los repertorios yuxtapuestos de muchedumbres de hablantes de diferentes épocas y lugares. A la larga. lo que sí importa es la astucia intencionada que parece estar detrás de esta chapuza manifiesta. Esto es verdad particularmente para comunidades que experimentan una transición lingüística. Bajo estas premisas. por lo que no se lo debe tomar como característico de ningún conjunto del habla concreta. cada vez que uno se refiere a una lista local de “100 términos”. el hielo y conceptos conexos fue pasa198 . domina este conocimiento en su totalidad y pocas personas pueden listar o usar todos los términos registrados en un contexto regular. a la hora de los números una vez más en cada uno de sus trabajos no se desenvuelve una metodología homogénea ni hay distinción alguna entre raíces. palabras y frases comunes o entre vocabularios individuales o colectivos. por lo tanto. Si bien el trabajo es enorme y recupera extensos vocabularios. latentes o artefactuales. En ciertos grupos. No todas las personas. El propio Krupnik advierte sobre la posible actuación de factores como estos u otros parecidos pero no analiza su efecto en la acrecencia masiva del corpus recabado: Unas cuantas advertencias son de rigor. mucho menos representativas de los usos de cada una de las lenguas a escala social que (por ejemplo) los léxicos especializados de tipógrafos. […] El formato de “diccionario del hielo”. el mayor esfuerzo de sistematización de Krupnik es su gigantesca compilación de terminologías para el hielo marino reunidas para la celebración del Año Polar Internacional 2007-2008 (Krupnik 2011. En efecto. automovilistas o esquiadores mencionados a título ilustrativo por Lakoff. Las escasas indicaciones suministradas no permiten determinar las metodologías de elicitación de los datos. ni siquiera un hablante fluido.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] estar perdiendo estén ganando por 120 a 40. debe tener en cuenta que sólo una fracción de los términos registrados se encuentran en uso activo cada día. Krupnik consigna que la terminología Inuit sobre la nieve. pues los nativos suelen ser tanto más gentiles cuanto más necias son las preguntas que deben afrontar. en línea). ocasionales o estabilizados. como cuando una antigua profesora de Lingüística Aborigen que padecí alguna vez en mis días de estudiante preguntaba a los hablantes de Selk’nam “¿Cómo se dice ‘tenedor’?”. actuales o históricos.

aqilluqqaq = ‘nieve suave’. auksiqlaq = ‘nieve que se derrite casi instantáneamente’. En contraste con Krupnik y los suyos. para el hielo o la nieve (cf. El problema podría haberlo resuelto simplemente corroborando en los numerosos estudios sobre lenguas habladas en el ártico la existencia o inexistencia de esos términos” (Luque 2004: 27). quien logró compilar una lista de expresiones y categorías analíticas relacionadas que llega a los ochenta ítems pero que (una vez más) carece de representatividad respecto del habla común y amontona por igual raíces. en línea). variantes. una época en la que diversos especialistas recolectaron con un entusiasmo encomiable taxonomías Inuit para los pájaros. no sólo se agrega un ejemplar a la cuenta de la lengua Esquimal sino que se suma uno a la del inglés (o a la del castellano). La crítica se halla incrustada en un enorme volumen sobre aspectos universales y particulares de las lenguas del mundo en el cual no se desliza la más leve objeción sobre la concepción whorfiana. “carámbano”. los inupiat. dado que provienen de lenguas o dialectos distintos. y así todo). Luque alega que “Pullum explota supuestos excesos (que por otra parte no se citan en su trabajo) cometidos por periodistas y aficionados aprovechándolos para atacar a los lingüistas relativistas en defensa de su particular posición universalista. estropeando el argumento de que ellos tienen muchas más palabras para la nieve que las que tenemos nosotros. abultados y aleccionadores: en primer lugar. pero no. aqilluq = ‘nieve ligera en que uno se hunde al andar’. A continuación Luque cree propinar a Pullum y Martin un golpe de gracia citando varios conjuntos de “palabras para la nieve” de porte muy modesto que pretenden parecer contundentes pero que acaban afeando sus propios argumentos. En la bibliografía usual puede comprobarse que la misma situación se manifiesta en las expresiones que designan al hielo entre los Inuit del oeste de Groenlandia: allí la “palabra” básica para hielo marino es siku. de la Universidad de Granada. que han terminado capitalizando el impulso dado por la polémica para refinar su tarea de salvataje y registro de los saberes tradicionales. etnomedicina. ha montado una crítica de la postura de Martin y Pullum que se encuentra entre las más sesgadas e insatisfactorias que conozco. el lingüista español Juan de Dios Luque Durán (2004). Tras protestar porque Pullum dice que en inglés hay tantas o más palabras para la nieve que en esquimal. La única excepción señalable fue el estudio de la comunidad Iñupiaq de Wainwright (Alaska) por el antropólogo Richard Nelson (1969). las listas funcionan también en sentido recíproco. “bloque” o “témpano”. Los errores de Luque son diversos. las plantas comestibles y medicinales y las partes del cuerpo humano.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] da por alto en la era de las llamadas “taxonomías folk” o “etnociencia” (etnobotánica. etc.. el hielo del199 . En tercer lugar. etnozoología) de los tardíos 50s y los 60s. Reynoso 1986. ej. auksalaq = ‘nieve que se derrite’. el hielo en bloque es sikursuit. insólitamente. no implica que todos los conjuntos deban sumarse al cómputo general. los kalaallisut. En segundo orden. la posibilidad de citar en forma consecutiva pequeños léxicos de diez o quince “palabras” de los yupik. “grieta”. vocablos raros y frases inducidas por los lingüistas en el trabajo de campo. “hielo”. de modo que cada vez que se mencionan términos Inuit a los que se reputan equivalentes a “nieve”. una vez más la mayoría de las “palabras” listadas no son tales sino frases en las que aparecen repetidas exactamente las mismas partículas ( p.

también se ha revelado como un crítico furibundo de la idea de una Gramática Universal. Puede que el número de términos sea ligeramente superior a lo que es el caso ( pongamos) en Tapshinawa. La verdad es muy otra y habría sido saludable que se la verificara primero: por más que haya cuestionado la tesis whorfiana de los nombres para la nieve y promovido los snowclones. El lector curioso. Lo único que queda claro con esta inexactitud (hija de un desborde de locuacidad) es que Luque ha concatenado una lectura muy pobre del ensayo de Pullum con una mención del artículo de Martin que conjeturo espuria e indirecta. diré que el aspecto más embarazoso de toda la cuestión tiene que ver con el hecho de que tanto los universalistas como los relativistas se refieren sin escrúpulos de conciencia a tres. indicando fecha. la verdad es que sí las cita. Científicos y hermeneutas se expresan como si fuera lo 200 . aunque no suscriba a todas sus opiniones (cf. Lo que es un poco más sorprendente es. como quiera que se mire). que Pullum considera sobresalientes los trabajos de Dan Everett y Peter Gordon sobre los Pirahã y que mantiene con estos relativistas extremos una relación de respeto intelectual y amistad estrecha (cf. Luque comete además un error primario al creer (al igual que Krupnik. Pullum es cualquier cosa excepto un chomskyano o un universalista unilateral.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] gado es sikuaq y el derretido es sikurluk. Ante las acusaciones de fraude y racismo que hoy pesan sobre Everett. Afirma Luque que Pullum no cita en su trabajo las fuentes periodísticas en las que se habrían publicado las falsas atribuciones. puede localizar en la Web las copias y facsímiles correspondientes a cada uno de esos artículos en función de la data provista por Martin y Pullum. en Aukedate o en Árabe. Ya he documentado que él tiene a Whorf en muy alta estima. Pullum 2007. Cichocki o Kilarski) que Geoffrey Pullum es abanderado fundamentalista del universalismo. y que lo hace con el detalle requerido. tal como lo indico en la bibliografía. a su lenguaje o a su cultura. quizá. Müller-Wille. número de página y nombre del autor de la nota (Pullum 1991: 164-165). un campo de hielo es sikut iqimaniri y el hielo nuevo es sikuliaq o sikurlaaq (Fortescue 1984: passim). arriba. Laura Martin ya había citado correctamente la mayoría de esas notas cuyas referencias Pullum simplemente reproduce. Estas afrentas a la lógica y la lingüística elemental no son nada comparadas con otra falla a mi juicio más preocupante. pero no es una cifra que guarde proporción con la rareza extrema o con la profunda comunión con la naturaleza que los lingüistas quieren infundir a su pensamiento. Para terminar con este capítulo del libro y de la historia agonística de la HRL y sus rivales. Al final del día la cifra corroborable de raíces distintivas “para la nieve” en cada dialecto puede rondar una cifra que está en un orden de magnitud parecido al que se encuentra en cualquier otra lengua. en línea). siete o mil palabras (o lexemas. No por ello Luque se aviene a moderar la acrimonia de su alusión a los “supuestos” excesos periodísticos (una imputación muy grave. En rigor. mencionando al New York Times y a los otros periódicos. Pullum (2012) se ha puesto firmemente de su lado. sección. o lo que fuere) existentes en tal o cual idioma para hablar de la nieve. 191). o a reprimir la pedantería de querer enseñarle a Pullum qué es lo que habría debido hacer. pág.

En otras palabras. Ni un solo estudio corrobora. que trabaja en base a reglas del juego inconmensurables de un idioma a otro pero cuyo régimen de equivalencias se deja traducir en ambos sentidos sin dificultad aparente: aqilokoq es el nombre que se le pone a la “nieve suavemente caída”. la premisa de la inconmensurabilidad de las lenguas. la categorización y el léxico. Ante este estado del conocimiento lo mismo da deslindar con exactitud cuáles son los nombres de las cosas (o determinar qué es lo que dijo Whorf verdaderamente) que tomar en serio los vocabularios satíricos que hace rato están circulando por la Web sin 201 . sea lo que fuere lo que la gente intuye sobre la aplicabilidad de palabras directamente a la “realidad” (Silverstein 2006: 482). De un universalista de escritorio sin mucha experiencia cosmopolita en el trato con otras sociedades y concepciones del lenguaje se podría esperar esa falta de imaginación respecto de cómo funcionan la semántica. ni un concepto intraducible: no hay nada que avale. el estado en que se encuentran y lo que se puede hacer con ellas. Al otro lado del muro no pocos universalistas caen en la trampa. katakartanaq se usa para hablar de la “nieve con crosta dura que cede ante los pasos” y así hasta agotar el número de las cosas níveas que objetivamente existen. acciones y cualidades que ya están tipificadas antes que el lenguaje se le aplique. Sucede como si a ambos lados de la divisoria teorética hubiera acuerdo sobre la existencia de expresiones capaces de significar exactamente la misma cosa. el contexto de elicitación y el uso de cada término en la vida cotidiana no está ni remotamente documentado: por mucho menos que esto los relativistas han pretendido crucificar a Malotki o a Berlin y Kay. todo el mundo concibe el lenguaje como una nomenclatura para objetos. denunciando que las palabras para X no llegan hasta el número n sino solamente hasta n’. siempre referenciable con claridad y distinción (en la lengua que sea). En esta tabla de doble entrada que los relativistas alimentan sin darse cuenta no hay ni una celda vacía. a todo esto. pero a un relativista y antropólogo de profesión no cabe excusarle semejante género de ideas. el origen. lenguaje del cual algunos dicen. El antropólogo de Chicago Michael Silverstein ha dicho que esta perspectiva [i]ntenta cuadrar el círculo semántico adoptando la misma visión nomenclaturista de las palabras y de las expresiones lexémicas que Saussure ha encontrado incoherente como aproximación científica a los significados denotativos. Lo llamativo del caso es que (exceptuando unos pocos avispados como Silverstein) son los relativistas convencionales quienes promueven con más fruición la cacería de estas fórmulas de equivalencia. por añadidura.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] más natural del mundo que exista algo así como un objeto ahí afuera al que las diversas lenguas le ponen nombres de la misma forma. entonces. Siendo este punto de vista tan notoriamente absurdo. nombres que casi invariablemente resultan ser sustantivos. y fuera cada una de esas cosas. no es de extrañar que unas pocas celebridades relativistas se apresuraran a repudiarlo. saliencia cognitiva y utilización generalizada por parte de todos los actores. Retrotrayendo la lingüística al estado en que se encontraba antes de Ferdinand de Saussure. aquello a lo cual cada palabra tiene la misión de denotar. ni una acepción dudosa. que estas expresiones posean frecuencia de uso.

fritla la nieve frita y MacTla la nieve que se usa para hacer hamburguesas. rozando el centenar. 72 Véanse http://www. Visitado en enero de 2012. para enfriar los ánimos recalentados. pero en estos tiempos de histeria epistemológica al menos sirve. blanquear las ideas y romper el hielo. creo yo. El vocabulario no será filológicamente elaborado. ontla significa la nieve posada en objetos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] pretensiones de verosimilitud. http://www. 202 . Las equivalencias continúan. el de Phil James. No tiene desperdicio.firstpeople.com/snow.html y otras versiones. no logrará el propósito de refutar la mala ciencia.72 He incluido uno de ellos. en el Apéndice III de este libro.mendosa. a la par de los sniglets y los snowclones. En su laborioso relevamiento imaginario él dice que tla es el nombre de la nieve a secas.us/glossary/Fake-Eskimo-SnowWords.html.

tal como a renglón seguido comenzaré a demostrar. [Dejamos de pensar si no aceptamos hacerlo bajo la prisión del lenguaje. Sidnell y Enfield 2012: 302.73 Una vez que se aceptan las premisas de la inconmensurabilidad de las lenguas y de la imposibilidad de su calibración. se trata de una afirmación sobre la que me permito dudar: no solamente los relativistas no han logrado depurar sus metodologías. sino que han sustituido el señalamiento de diferencias entre lenguas y culturas por el cultivo de retóricas del déficit y la desigualdad sólo comparables a las tipificaciones más etnocéntricas del siglo XIX. de incorrecciones ideológicas.3: 245-266). 73 203 . antropología. Nachlaβ . Deutscher 2012). Hunt y Agnoli 1991. Mientras que los métodos y las técnicas comparativas y sus derivaciones metaheurísticas florecen en regiones muy diversas de las ciencias humanas (etnomatemáticas. por ejemplo) la lingüística y sus ramificaciones culturalistas carecen de esa clase de desarrollo o la han reducido laboriosamente a su mínima expresión. Sireci (2011). gr. sino que nuestros tiempos han presenciado una floración de epistemologías dislocadas. de errores inéditos en la metodología y de acentuaciones extremas de la hipótesis. Carroll 2008: 419. Al cabo de este capítulo quedará de manifiesto que los relativistas no sólo se han ido alejando paulatinamente de la búsqueda de marcos de referencia universales en los cuales modular la escala y otorgar sentido al cuadro de las singularidades que han venido coleccionando.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 10 – Relativismo lingüístico: Las nuevas generaciones Wir hören auf zu denken. corregir las fallas técnicas de sus modelos experimentales o poner en claro sus supuestos teóricos reconocidamente imprecisos. la comparación y las operaciones inductivas concomitantes (la generalización primero que ninguna) se tornan antagónicas al estilo teórico Sobre las nuevas técnicas comparativas y procedimientos analíticos para corrección de sesgos véase Reynoso (2006: § 3. Van de Vijver y Leung (2011). psicología y musicología transcultural. el relativismo contemporáneo ha demostrado la necesidad de disponer de formas temperadas de dicha hipótesis. Una vez más. VIII-5[22] Uno de los mitos más persistentes en el campo relativista asevera que si bien las variantes fuertes de la HSW ya no pueden sostenerse. Hambleton y Zenisky (2011). las cuales hacen uso de métodos y técnicas de exquisito refinamiento (v. Hardin y Banaji 1993. wenn wir es nicht in dem sprachlichen Zwange thun wollen.] Friedrich Nietzsche.

ni las interpretaciones de los resultados fuera de ese círculo áureo han sobrevivido siquiera a las críticas más amigablemente predispuestas. una de esas mutaciones imperiosas que en el idioma inglés se llaman turn. 335. Roberson. en los trabajos relativistas de la corriente principal han desaparecido tanto el punto 74 Sobre la disyunción entre God’s truth y Hocus Pocus (o empirismo y racionalismo lingüístico. pues en el arco que va de los primeros trabajos de Alfred Bloom (1981) a los más clásicos de Lera Boroditsky (2001) la articulación de un diseño experimental adecuado ha sustituido por completo al proceso de descubrimiento que hasta entonces había sido el sello de fábrica del relativismo y que hasta fuera codificada por Kenneth Pike (1954.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] sustentado por los relativistas. Roberson y Davidoff 2000. en el análisis de datos de repositorios etnográficos o en la observación de los actores en actitud natural recabada en el trabajo de campo. pero tal como veremos poco más adelante. Levinson 1996b. Ni uno solo de los elementos de juicio traídos a cuento por los relativistas en el capítulo de la historia que aquí revisaremos se origina en observaciones anecdóticas de cuño whorfiano. traducción y cálculo han sido adaptados a la situación translingüística y transcultural (cf. El giro ha sido cualquier cosa excepto sutil. más parecida a una brusca transición de fase que a una progresión continua. Matsumoto y van de Vijver 2011). a conductas insólitas y a lenguas extrañas como únicos residuos reminiscentes de lo que alguna vez fueran los distintos contextos. culturas y sistemas lingüísticos. ni los guarismos obtenidos en esos ensayos han podido reproducirse excepto en manos de aliados doctrinarios. el artículo fundacional de Fred Householder (1952) y (en línea) el libro de Zellig Harris (1951) que motivó la idea. 204 . Ross 1992. 1984). el ejercicio de la comparación relativista sólo puede existir como magnificación de las disparidades emergentes de la escenificación de experimentos cuyo diseño (a diferencia de lo que es el caso en BK69 y sus optimizaciones sucesivas) ha sido forjado ex profeso para producir o amplificar diferencias más que para encontrar constantes escondidas por detrás de la diversidad observable. con referencias a locaciones distantes. ni los procedimientos de formulación. En palabras que describen la eterna disyuntiva a propósito del objeto lingüístico. el relativismo dejó de ser la ciencia observacional y hermenéutica que había sido para convertirse en una empresa experimental. Muchos de los libros y papers publicados en este período llevan títulos que celebran el hallazgo de evidencia experimental a favor del whorfianismo (Wassman y Dasen 1989. Skoyles 1998. Es como si de pronto hubiera sobrevenido una reforma. Sin que ningún cronista del movimiento documentara la metamorfosis. Niemeier y Dirven 2000. en el ejercicio de la descripción densa. respectivamente) ver más adelante pág. Lejos de estar progresando hacia el estado de arte. en el testimonio de informantes calificados. El divorcio entre lo lingüístico y lo cultural que se iniciara en la obra de Sapir y de Whorf ya es completo.74 Junto con la etnografía de inmersión. Roberson y otros 2004. Pak y Hanley 2008). podría decirse que los promotores del relativismo han abandonado el culto al significado y los axiomas referidos a una Verdad de Dios culturalmente situada para devenir descifradores de eductos cuantitativos y artífices de un Abracadabra transculturalmente inducido.

Una hipótesis de trabajo como la de Hymes impondría una metodología más complicada pero mucho más coherente con el ideario relativista que los enigmáticos supuestos de continuidad. No interesa entonces el hecho descriptivo de que los Kasabe o los Uyghur se comporten de este o aquel modo. inexplicablemente. En los estudios que van desde los inicios de esta fase hasta nuestros días los relativistas rehuyen de los surveys globales. 205 . tampoco pudo el relativismo encontrar un lugar para la psicología indígena y sus sugestivos llamados de atención (Cole y Gay 1967. Reconocido como uno de los relativistas más agudos y honestos. el lector que conozca 75 Véase más arriba. Donald Sharp y Sylvia Scribner. implicando que una vez hecho un experimento si un examen ulterior se aplicara a cualesquiera otros ( pares de) conjuntos contrastantes tomados de algunas de las siete mil lenguas remanentes. Dell Hymes se había opuesto a la idea de que el lenguaje se relaciona con el pensamiento de la misma manera y con la misma fuerza en todas las culturas. pág. pues son estas mismas tácticas de singularización forzada operadas en la atmósfera enrarecida de una situación experimental (inspirada en BK69 pero reducida a su mínima expresión) las que les permiten llegar una y otra vez al mismo género de resultados. Greenfield 2000. Si la antropología consiste en poner en duda los propios supuestos. John Gay. de buscar una visión equidistante y de ejecutar una comparación neutral. ya no se pudiera pensar en semejantes empresas a pesar de la superioridad de los recursos. Contrario a este principio. resulta embarazoso que hayan sido los matemáticos ( y no los antropólogos. Ni duda cabe que este minimalismo no es fortuito.75 En consecuencia. a partir de los ochenta el truco consiste en plantear los experimentos más culturalmente disonantes que se pueda a fin de encauzar la conducta de los observables y sesgar el resultado para el lado que dicta la teoría. 133. se concentran en rasgos cuya saliencia cultural nunca es puesta en cuestión y restringen cobardemente el número de grupos experimentales confrontados al umbral mínimo absoluto.e interculturalmente a lo largo de las tipologías que ellos mismos proponen. Joseph Glick. Sucede como si en 1969 hubiera sido posible llegar a la luna. Cole y otros 1971. se abstienen de verificar si sus hallazgos son generalizables intra. sino que puedan ser inducidos a comportarse de forma tal que el caso pueda ser subsumido al principio o ley de determinación del pensamiento en general por el lenguaje en general. ni uno solo de los experimentos relativistas finiseculares alcanza una escala de abordaje comparable (una vez más) a la de BK69. en todas las lenguas e incluso en todas las sociedades en que se habla una misma lengua. 1979b. los deconstruccionistas o los promotores de estudios culturales) quienes se atrevieron a confutar la noción misma de casos. Kruskal y Mosteller 1979a. Con ello los neowhorfianos también traicionan el principio que señalara Dell Hymes (1966: 122). es decir dos. linealidad y monotonía que se han adoptado como premisas irreflexivas en los desarrollos experimentales neowhorfianos. el experimento neowhorfiano impone considerar una muestra como si fuera representativa de una población y los resultados de un experimento como si fueran representativos del comportamiento de todos los casos posibles. 1980). Scribner y Cole 1981. acometer utopías del entendimiento e intentar visiones de conjunto y como si hoy en día. 1979c. nadie podrá encontrar ningún régimen de similitudes y diferencias que contradiga al que ya se conoce. Medin y Ross 2005). Atran. Es comprensible que así haya sido. Pero a pesar de haber orquestado una propaganda sin precedentes y de disponer de una financiación más cuantiosa que la de ninguna otra estrategia.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] de vista emic como las exigencias de congruencia cultural fijadas por psicólogos culturales tales como Michael Cole. muestras o ejemplares “representativos” (cf. pues lejos de mirar boasianamente la cultura desde dentro.

al relativista se le hace imperativo concluir que la lengua favorece o alienta pensar de ciertas formas. pero que también obstaculiza o impide pensar de ciertas otras (cf. P. los estudiosos que buscan exaltar la diferencia han perdido la capacidad de cotejar dos lenguas sin que en cada proceso de contrastación una de ellas se imponga y la otra resulte perdedora en algún renglón cardinal de la performance. Este género de afirmaciones sustenta la presunción en apariencia ecuánime de que no podemos pensar el tiempo (digamos) de la misma manera en que lo piensa un Hopi.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] la trayectoria previa y la filiación doctrinaria del experimentador de turno podrá predecir los resultados globales de los experimentos que éste realice antes de siquiera leer los papers en que se los describe. etnoornitológicos. éstos siempre han encontrado el modo de probar sus hipótesis en el primer intento.tv/videos/2743. pero mucho más fundamentalmente convalida la certidumbre de que los otros no pueden pensar como pensamos nosotros. etnomedicinales. 2011. Dado que por mandato de la teoría el lenguaje determina el pensamiento. No debe confundirse este vídeo con el otro en que Boroditsky comenta a Stephen Fry que cuando piensa en ruso se le ocurren ideas colectivistas. y adoptando en lugar de eso un procedimiento calculado para tal fin. Véase más adelante.tv el 27 de julio de 2012 –apenas ayer– entre Joshua Knobe (de la Universidad de Yale) y la relativista Lera Boroditsky (de la Universidad de Stanford). Boroditsky 2001. A veces se siente como si ambas partes en contienda se hubieran confabulado para tomarnos el pelo: mientras que los detractores del neowhorfismo nunca han podido replicar los resultados obtenidos por los relativistas por mucho que lo intentaran. D. Careciendo a todas luces de un método comparativo genuino y hasta de la inquietud por construir alguno que lo sea. operar. Lee 1996: 93. un efecto colateral. Whorf 1956: 213-214. Visitado en noviembre de 2012. Graham 1971: 55. pero que pienso yo es el punto al cual los relativistas en realidad quieren llegar. Gordon 2004. ya sin retorno) a menos que aprendan primero a hablar como nosotros hablamos. pero las aserciones contrafácticas de Boroditsky en la sección sobre número y lenguaje (de 32’ 05” en adelante) no dejan lugar a dudas sobre el carácter diferencial y etnocéntrico de este género de razonamientos: sólo en las sociedades en que se hablan lenguas que poseen ciertos conceptos de número –dice ella. Gumperz y Levinson 1996: 26. Lee 1950. Para encontrar un ejemplo de esta postura sistemáticamente discriminatoria sugiero ver el vídeo que reproduce el diálogo mantenido en Bloggingheads. pág.76 De más está decir que en ninguna parte de la obra de Boroditsky encontrará el lector referencias a los estudios etnocientíficos. De ahí en más sólo hay que dar un paso para caer en lo que parecería ser un círculo vicioso inexorable. filosofar. 2008. etnoecológicos. 235. Bloom 1981. 206 . etnotecnoló- 76 Véase http://bloggingheads. actuar y construir una ciencia como lo hacemos nosotros (prosigue la idea. etnobotánicos. textualmente– es posible que se desarrolle una ciencia. etnofarmacológicos. Everett 2005). etnobiológicos. No quisiera parecer escandalizado. Tampoco pueden los Otros culturales aprender a inferir. etnomicológicos.

Alvares 1991. Negándose a constatar meramente que en el fondo todo es tan diferente como parece ser.wikipedia. http://en. Werner 1972. ••• Dado que en este capítulo nos centraremos en las dos últimas décadas del siglo pasado. Eisen y Laderman 2007. Schultes y Hoffmann 1979. Cassirer 1944 [1983: 96-119]). Pero sancionar desigualdades donde puede que sólo haya diferencias ya no tiene arreglo. C. D’Andrade 1994. había intuido con lucidez las consecuencias inevitables de la filosofía particularista y las clases de postulados que ella se ve llevada a alentar. Schultes y Siri von Reis 1995. 6). Nelson 1993. Selin 2008. Véase el Programa de Conocimiento Indígena del Banco Mundial en http://www.htm (visitado en febrero de 2013). Tal como habíamos entrevisto unos capítulos más arriba. también podremos comprobar que (salvo un puñado de excepciones) movimientos teóri- No se requiere ser antropólogo para tomar noticia de estas infinitas fuentes de conocimiento.org/wiki/Traditional_knowledge y las páginas de la UNESCO sobre Best Practices on Indigenous Knowledge. impedido de filosofar sobre el lenguaje en general bajo la premisa de un pensamiento humano invariante. o en afirmaciones sobre lo que los hablantes de ciertas lenguas son incapaces de hacer o de pensar) la contrastación relativista se vaya de las manos. Una vez que se acepta como punto de partida que las lenguas ( y las visiones del mundo) son tan in-comparables como lucen a primera vista. perpetrando de manera sistemática lo que los estadísticos llaman Errores del Tipo I. Cajete 2000. Berlin y Berlin 1996. entiéndase bien. 77 207 . abandonó en sus últimos años las posturas relativistas que había sostenido en su juventud (cf. correlativo a su desconocimiento de la literatura relevante y a su pretensión de suscribir a una versión “débil” de la HRL. Linton 1937. Gladwin 1989. Ascher 2008. creo yo. Zaslavsky 1999. Ascher 2004. Warren y Werner 1980. Cassirer. Lampman 2004 [en línea]. Meehan 1980. Acharya y Srivastava 2008. http://www.unesco. pues no se trata de una falla estadística o de mala praxis formal sino de un error de lesa antropología. Lozoya-Gloria 2003. es indicador de las irrealidades en que se ha sumergido y de los retrocesos que ha experimentado el relativismo lingüístico en materia antropológica desde los buenos viejos tiempos de Benjamin Lee Whorf. No es que sean pifias justificables: son errores serios.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] gicos y etnomatemáticos que viene desarrollando nuestra disciplina desde hace más de medio siglo y que describen un conocimiento cualitativo refinado y de inmenso valor práctico al cual sólo un desinformado crónico o un racista terminal negaría carácter científico (cf. Nates 2000.worldbank. Johnson 2002. Reynoso 2011: cap.org/afr/ik/key. dando por falsas hipótesis nulas que resultan ser verdad (cf.htm (visitado en noviembre de 2012). se convierta en un fin en sí mismo y degenere –como en efecto sucedió y como se verá muy pronto– en algo inenarrablemente más oscuro. Broshenka. Una cosa es exagerar la diferencia. Tidemann y Gosler 2010).77 El perfil de celebridad académica que se ha concedido a esta estudiosa. resulta inevitable que (trasmutada en verificación de disparidades numéricas en la ejecución “correcta” de tareas.org/most/bpindi. fue por estos corolarios indeseados e indeseables que Ernst Cassirer.

negando la forma en que la cultura es re-formada en prácticas cotidianas por debajo del umbral de la conciencia. De este modo donde “visión del mundo” pudo alguna vez servir. La contradicción está a la vista. reinterpretar doctrinas consagradas. Sapir y Whorf. la desintegración del concepto de cultura. corregir errores de representación. un término proveniente de la pretenciosa y burguesa “ideología alemana” debe ser problemático. Nuestro ensayo primero delinea algunos conceptos fundamentales y luego trata de corregir ciertos errores de representación muy difundidos sobre las posiciones de Boas. retornar a las preguntas clásicas. Hoy tanto las inclinaciones teoréticas como los datos etnográficos nos fuerzan a admitir la naturaleza fragmentada y contingente de los mundos humanos como opuestos a su “totalidad” [wholeness] y persistencia. En su proyecto de combinar programá208 . socialmente posicionadas y cargadas de intereses políticos (Hill y Mannheim 1992: 381-382). la “ideología” se escucha a menudo ahora. correctivo y purista de las prácticas que se promueven cuando unos pocos estudiosos insisten en armonizar ambos paradigmas. la deconstrucción. la integración y la inocencia política de las culturas hace tiempo perdida. el pos-estructuralismo. La razón de que esto sucediera la proporcionan precisamente quienes intentaron constituir una alternativa. el posmodernismo al estilo americano. los estudios culturales y los estudios de áreas pasaron por el costado de la corriente principal conformada por quienes estudiaban las relaciones entre la lengua y la concepción del mundo. sugiriendo representaciones que son contestables.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] cos de alcances tan amplios como el giro interpretativo. el pos-colonialismo. Por el otro. el reemplazo de lo estructural por lo contingente y la deconstrucción de la mera idea de concepción del mundo son difíciles de conciliar con el espíritu de la HSW tal cual ésta siempre ha sido. con nuestra confianza en la coherencia. promover el delineado de conceptos fundacionales. En el seno de la HRL el carácter recesivo de la propuesta posmoderna (que nos invita a repudiar precisamente los metarrelatos de causalidad lineal que constituyen la carne de la hipótesis whorfiana) queda de manifiesto en el carácter conservador. Hoy en día. subrayando diversas reinterpretaciones importantes de sus trabajos que están produciendo nuevos programas de investigación (Ibidem: 382). Luego revisamos el revival de interés en esos tres estudiosos. Adoptando la peculiar jerga de época que todavía resuena aquí y allá en nuestra disciplina y sustituyendo algunos términos envejecidos por otros todavía más arcaicos. escribían en efecto Jane Hill y Bruce Mannheim: [El concepto de] “visión del mundo” [la Weltanschauung de Humboldt] ha servido a la antropología como término para la dimensión filosófica de las “culturas” vistas como poseedoras de un grado de coherencia en el tiempo y el espacio. entre el lenguaje y el pensamiento o entre las prácticas comunicativas y la cognición. promover nuevos programas de investigación científica y celebrar el revival de lo que fuere tampoco armoniza verosímilmente con el descrédito de los metarrelatos legitimantes. la crisis de la representación y la promoción de un pensamiento débil que han sido inherentes al movimiento posmoderno. La “visión del mundo” también sugiere reflexión y dominio maestro de un repertorio de formas y significados. Dicen los mismos autores: Dentro de esos nuevos marcos de referencia los antropólogos lingüistas y los estudiosos en disciplinas relacionadas están retornando a las preguntas clásicas sobre las relaciones entre la lengua y otras formas de conocimiento y práctica. Por un lado.

la revista insignia de nuestra profesión. Bloom titulado The linguistic shaping of thought: A study in the impact of language on thinking in China and the West (Bloom 1981). sin embargo. operando en las márgenes. en fin. dócilmente. me permito sospechar que Hill y Mannheim no han logrado entender ni una cosa ni la otra. la publicación de un desafiante libro del lingüista Alfred H. un grupo compacto de promotores del retorno del relativismo en los noventa y una autora particularmente representativa de los inicios del siglo que corre. el lenguaje por las prácticas comunicativas. 304. Pinker y otros) en una posición menos encumbrada. Malotki. Pero con o sin esas enmiendas de último momento los estudios en torno a la HRL del último cuarto del siglo XX siguieron a grandes rasgos. Antes de llegar a ellos. Alfred Bloom y los contrafácticos en China Uno de los hitos representativos de las ideas relativistas del último cuarto del siglo XX fue. 209 . indignándose ante la incomprensión. Pullum. Entre los especialistas los rumores dicen que recién a partir del año 2005 ha ocurrido verdaderamente un cambio radical frente al cual el tibio revival del período 1992-2004 que examinaré aquí no es más que un anticipo fallido. pág.78 el relevamiento documental de las lenguas exóticas por el salvamento de las lenguas en peligro y la diferencia por la diversidad. Gipper. el libro desentumeció los músculos de los relativistas y fue saludado por una crítica entusiasta en publicaciones periódicas de psicología (Hatano 1982). a no dudarlo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ticamente relatividad y posmodernismo. las dos corrientes más impetuosas de los últimos siete años y los debates en que todavía hoy están envueltas merecerán sendos estudios separados. Algo de eso hay. Atrapada toda la escuela en la imposibilidad de imaginar tópicos y métodos verdaderamente innovadores. En el momento en que las acciones del movimiento estaban en su valor más bajo. estudios asiáticos (Elman 1983). Martin. Incluso Laura Martin (1986: 421). Por tal motivo. En el capítulo que aquí se inicia no habrá ocasión de seguir todos los avatares del pensamiento relativista en sus penúltimas encarnaciones. las lenguas S AE por la gente WEIRD. es mucho lo que se lleva escrito. sociología (Kratochvil 1984) y. el mismo camino de ciencia contestataria pero ciencia al fin que se había trazado en los siglos anteriores sólo que (al ritmo de las afrentas inferidas por BK69. es menester explorar con detenimiento cómo fue que se llegó a ese punto. la antropóloga crítica que habría de exorcizar el 78 Ver más adelante. pero con seguridad es bastante menos lo que merece quedar en la memoria. por supuesto. Tomando en cuenta el grado en que sus contribuciones se salen de la pauta común seleccioné una obra y un autor fundamental de los años ochenta. batiendo el parche del retorno triunfal de la doctrina pero resignándose a recolectar excepciones y a socavar reactivamente los hallazgos obtenidos en otras partes. unos pocos entusiastas pretendieron poner al día el objeto de indagación sustituyendo la visión del mundo por la ideología. en American Anthropologist (Jordan 1983).

Carroll (2008: 411-414) de la Universidad de Wisconsin-Superior todavía tomaba los trabajos de Bloom totalmente en serio.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] mito de los nombres esquimales para la nieve. En la bibliografía se anunciaba la existencia de un texto manuscrito inédito. ni siquiera se mencionaba el nombre de Whorf. En cuanto a los anticipos de carácter relativista que culpaban al lenguaje por el retraso científico de los chinos respecto de Occidente. titulado Linguistic initiatives in the shaping of thought. pero en estas disciplinas no hay cadáveres académicos: bien entrado el siglo XXI. Se ha pensado que la proposición sujeto-predicado y por lo tanto la lógica aristotélica de identidad-diferencia. Reynoso 1993: 61-69). esta literatura relativista guarda relaciones ideológicas más estrechas con El Crisantemo y la Espada de Ruth Benedict (1947) o con los tristemente célebres estudios del Carácter Nacional de Douglas Haring. la parquedad de las citas whorfianas en la escritura de Bloom tiene una sencilla explicación. el psicólogo del lenguaje David W. Angus Graham. Con sus pinturas de carácter evocadoras de las tipologías de horóscopo y de los estereotipos de la cultura popular. Sobre todo en lo que atañe a las refutaciones ( y tal como hemos visto en el capítulo 8) la afirmación es errónea y sólo denota una extraordinaria falta de familiaridad con los términos y las eventualidades de la polémica. Geoffrey Gorer y John Embree que con los tópicos y las maneras de la relatividad lingüística (cf. Sólo a partir de The linguistic shaping… Bloom (1981) adoptaría una postura explícitamente afin a la de Whorf y contraria al “estructuralismo cognitivo” de Piaget y Chomsky. Otro especialista de prestigio parecido. el cual –imagino– no sería otro que el borrador de The linguistic shaping of thought. la HRL o algo parecido (Bloom 1979a). destacó el libro de Bloom como una aproximación de rigor ejemplar a las hipótesis whorfianas. La obra de Bloom no es tributaria directa de la HSW sino que engrana con los estudios de Hajime Nakamura (1964) y de otros intelectuales asiáticos que a mediados de la década de 1940 trataron de explicar las dificultades que experimentaban las lenguas orientales ( en particular el chino y el japonés) para desarrollar una lógica y un pensamiento científico comparables a los de Occidente (Oguma 2007. 李 约瑟. Años más tarde Bloom (1989) insistiría en la misma línea de argumentaciones sin mencionar tampoco a los relativistas. Mercier 2011: 12). 2: 199). sosteniendo que hasta ese entonces la HRL nunca había sido verificada o refutada a partir de datos recabados en experimentos (Bloom 1981: 9). curiosamente. 1900-1995] había especulado que “las diferencias de las estructuras lingüísticas entre el chino y las lenguas indoeuropeas han influido en las diferencias entre las formulaciones lógicas chinas y occidentales. también pensaba que “la indiferencia general hacia los problemas lógicos se conecta de alguna manera con la estructura del idioma chino” 210 . el libro fue despedazado por la crítica. Fuera de su libro mayor. A lo largo de los 90s. mucho antes de Bloom e incluso un par de años antes que se publicara la obra esencial de Whorf el reputado sinólogo Joseph Needham [=Lĭ Yuēsè. El libro había sido precedido por un artículo de dos páginas en Current Anthropology que sostenía la influencia del idioma en la cognición en el cual. como veremos. es menos fácilmente expresable en chino” (Needham 1954.

El estudio mayor de Alfred Bloom comienza describiendo las formas en que los hablantes de chino mandarín experimentan dificultades en la gestión de los razonamientos contrafácticos. pero de cara a las proposiciones que están tratando de validarse involucran más un desmentido que una corroboración de la hipótesis relativista. atribuyendo esos incordios a la estructura de la lengua china. Concomitantemente. aforismos y apostillas de tres o cuatro renglones nadie había desarrollado esta peligrosa idea con la amplitud requerida. 17-18). La inferencia inductiva y probabilista es un cálculo lógico tramposo y Bloom cae en las trampas más básicas. Los hablantes de inglés. etcétera. Pero más allá de unos pocos mantras. o “Eso es innatural”.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] (1971: 55). Bloom reporta que los contrafácticos son infrecuentes en la escritura china. la formulación de Bloom se constituye en una de las primeras expresiones recientes de la HRL que se funda no ya en el señalamiento de diferencias sino en la predicación de limitaciones. por el contrario. Bloom imaginó en consecuencia que las respuestas de los hablantes de chino tenían que ver con la ausencia en su propia lengua de estructuras equivalentes a aquellas mediante las cuales en el inglés y en otras lenguas indoeuropeas las lenguas marcan el ámbito de lo contrafáctico (Bloom 1981: 13-14). En términos comparativos. Levinson o Lera Boroditsky) pueden parecer impresionantes. inferioridades e impedimentos. que para los hablantes de chino que aprenden a hablar en inglés el manejo de los contrafácticos se les hace particularmente difícil y que los hablantes de chino en general prefieren otras formas de expresión más o menos equivalentes (pp. la cual carece (entre otras estructuras y rasgos gramaticales) del modo verbal subjuntivo. una táctica que se ha ido aposentando crecientemente en el campo relativista y que con el tiempo ha llegado a parecerle a muchos lingüistas y antropólogos la estructura de razonamiento más natural del mundo. Estas cifras (igual que los guarismos que más tarde encontrarán Stephen C. Sometidos a pruebas que implicaban razonamiento contrafáctico el 89% de los estudiantes norteamericanos. Bloom comprobó que cuando a los hablantes de chino se les formulaba una pregunta tal como “Si el gobierno de Hong Kong presentara un proyecto de ley requiriendo que todos los ciudadanos nacidos fuera de Hong Kong deban reportar sus actividades a la policía. sospechas y estereotipos. el 69% de los estudiantes chinos bilingües y apenas el 17% de los empleados de hotel chinos las ejecutaron correctamente [sic]. tales como las ideas de Whorf sobre la concepción del tiempo entre los Hopi o las de Dorothy Lee sobre el pensamiento no lineal en las islas Trobriand. Partiendo de un fermento de indicios. sin embargo. comenzando por la formulación de las preguntas en un modo verbal que se sabe problemático y siguiendo con alegaciones que insinúan que la conducta en el interior de cada uno de los grupos es uniforme y de fácil ti- 211 . ¿cómo reaccionaría usted?”. o “Eso no puede suceder”. respondían aceptando la posibilidad planteada. es imposible no entrever en la postura de Bloom un reflejo de algunas de las más antiguas afirmaciones de la HRL. Por más que el estilo de escritura se perciba bastante más afín al gusto contemporáneo. Bloom desarrolló un experimento diseñado para medir niveles de abstracción en el pensamiento político de residentes de Hong Kong. los sujetos experimentales respondían cosas tales como “No es posible que sea así”.

no se trate un número significativo de lenguas de cada tipo y no se deslinde el impacto relativo de cada factor (cultura. 80 Sobre las Recomendaciones y Lineamientos véase más adelante pág. el 31% y el 17% de los sujetos. así como sus respectivos complementos. nota. Tal como está planteado el experimento y dado el carácter no estructurado a priori de las respuestas. respectivamente. Spirer. las únicas probabilidades admisibles como resultado deberían ser 0 ó 1 para los hablantes monolingües (±0. A la luz de éste y otros experimentos. Tal como se ha aprendido a partir de BK69 y de las críticas en torno suyo en la práctica científica hay. Pero aun si aceptáramos que la lengua es el único factor involucrado en el experimento y si ella fuera el factor de incidencia predominante sobre el modo de actuar y de pensar de la gente. Bloom en particular y los relativistas contemporáneos en general parecen creer que se pueden llevar adelante estadísticas experimentales sin el expertise metodológico requerido y según el dictado de una imaginación a todas luces anumérica (cf. Paulos 1988).79 que no hay lógicas culturales operando en cada caso y que hay una sola forma de responder “correcta” o “incorrectamente” a preguntas de respuesta abierta. Spirer y Jaffe 1998. 2008. entonces la interpretación del experimento deviene más incierta todavía en tanto no se describa el perfil de cada actor. Como si estuviera ilustrando un curso paso a paso de malas prácticas estadísticas (como las que ejemplifican Huff 1954. De otro modo el experimento podría interpretarse como un intento de demostración de que “hay indicios de que la lengua por sí sola no determina necesaria y suficientemente la conducta” encontrando que ratifican ese postulado el 11%. en suma. el 69% y el 17% reportados por Bloom. En tanto esos requerimien- 79 Llamo aquí “grupo” a cada uno de los conjuntos de sujetos experimentales que componen el 89%. 2004. Él mismo utiliza estas expresiones evaluativas. etc) sobre las respuestas de todos y cada uno de los sujetos. profesión. Wang 1992. Best 2002. 212 . un diseño experimental anómalo y un conjunto de resultados que (como seguiré demostrando) se encuentra muy lejos de haber sido obtenido.80 Sobre estas premisas de grano grueso no hay forma de articular una hermenéutica consistente. valores que entrañan bastante más que leves posibilidades y que se encuentran muy por encima de la significancia estadística mínima requerida. educación. no se especifique un plan razonado y sistemático de muestreo. edad. 328. mi sospecha es que bien puede haber más diversidad cualitativa y dispersión cuantitativa de conductas en el interior de cada grupo que entre los grupos en sí. etc).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] pificación. no se explicite el criterio utilizado para juzgar dicotómicamente enunciados de variedad infinita. sin embargo.05) según sea la forma en que la prueba se plantee. Bloom nos ofrece.03 ó 0. llamativamente contrarias a la letra y al espíritu del relativismo lingüístico y violatorias de todas las recomendaciones elaboradas en psicología transcultural. un buen número de protocolos a los que los científicos debemos atenernos cualquiera sea nuestra filiación doctrinaria. descripto e interpretado adecuadamente. Si hubiese otros factores actuantes o si los parámetros de mayor impacto fuesen otros.

Tratándose de un experimento delicado. no todos los hablantes bilingües lo son en el mismo grado. […] La extremadamente controversial afirmación de Bloom de que el chino moderno carece de contrafácticos se transfiere sin discusión ulterior al chino clásico.69 se desvía mucho de lo que cabe esperar. Kecskés y Albertazzi 2007. Bloom se arriesgó a manejar otras hipótesis más allá del lenguaje. Por una parte. no necesariamente un hablante bilingüe piensa y procesa la respuesta en la misma lengua en que se le formuló la pregunta. Robinson y Ellis 2008. por la otra. de representatividad y de composición que atraviesan la totalidad de las inferencias estadísticas que aquí se despliegan. 1979 b. con “predominancia de la función de sustantivo”. se ha ido conformando una literatura inmensa sobre los aspectos cognitivos del bilingüismo. Cualquiera sea el caso. En las tres décadas transcurridas desde los tiempos de Bloom. Aunque los hallazgos de Bloom distaban de ser concluyentes. pues no establece si los sujetos de este grupo aprendieron las dos lenguas simultáneamente como lenguas maternas. preguntándose si podrían existir otros factores que explicaran las diferencias en las respuestas de los hablantes de una y otra lengua: 213 . Ames (1987). una cosa es aprender a la perfección una segunda lengua y otra muy distinta incorporar la lógica criptotípica que la rige al extremo de relegar la que impone la lengua materna. Doughty y Long 2005. por ejemplo. ni un lavado de cerebro. la adquisición de una segunda lengua [SLA] y otros temas conexos a la que los relativistas contemporáneos deberían al menos echar una mirada (White 2003. El valor de estas ocurrencias se puede inferir de la dura crítica que les dedicó Angus Graham. Retornando a nuestro autor diré que en un destello de intuición que luego no se vuelve a encontrar a lo largo de todo el libro. autores de una afamada traducción del Dào Dé Jing [道德經]. ni un nuevo mundo conceptual independiente. por otra parte. si los hablantes bilingües lo son estrictamente. derivando luego conclusiones de largo alcance sobre la filosofía china (Graham 1988: 592). Se nos dice que como el chino clásico consiste de hileras de caracteres que representan no frases sino ristras de nombres. Meara 2009). Robinson 1950. previsible y fatigosamente. el aprendizaje de una segunda lengua (o la conmutación entre dos lenguas en estricta paridad) no involucra verosímilmente ni una aculturación radical. Hall y Roger T. la tipificación de un hablante como “bilingüe” es ambigua. uno por uno. él mismo un whorfiano moderado: La otra reserva es que la aproximación a la lengua china es por completo obsoleta. Hinkel 2005. un recordatorio asombroso de las peligrosas fallas de la comunicación en los estudios de sinología. Kruskal y Mosteller 1979 a. Mal que les pese a los relativistas ( y por más recesivo que ellos crean que es el idioma chino frente al impetuoso inglés). las posturas ideológicas previas de los experimentadores (cf. David L. 1980). aplicaron criterios semejantes al análisis del pensamiento de Confucio. otros autores reprodujeron sus ideas u otras parecidas. además.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tos no se satisfagan los críticos seguiremos señalando las evidentes falacias ecológicas. 1979 c. no se pueden comunicar en él proposiciones que puedan ser verdaderas o falsas. un valor como 0. o si pasada la primera infancia (o aun después) aprendieron un segundo idioma. Después de todo. los números seguirán bailando hacia arriba y hacia abajo sin significar gran cosa y los experimentos continuarán refrendando.

en tanto el inglés y el chino fueran idiomáticos. se constituyó en la querella clásica del género. la segunda se refiere al carácter poco natural que las frases chinas utilizadas por Bloom tienen para los hablantes de esa lengua. lengua que (hasta donde me consta) Bloom nunca habló con entera fluidez. los contenidos de la historia o el problema y los formatos de presentación son factores significativos en determinar la performance en la ejecución de las tareas. la tercera concierne a la imposibilidad. la evidencia refleja la existencia en el interior de la sociedad china de una proclividad general en contra del pensamiento contrafáctico que es responsable tanto de una falta de una marcación explícita de los contrafácticos en su lenguaje como del rechazo de los hablantes de chino a aventurarse en el ámbito de lo contrafáctico (1981: 32). lo cual ella maneja de primera mano por ser (como anticipé) una hablante nativa. asegurando que el lenguaje debe ser el factor primordial y dando por sentado precisamente lo que necesitaba probarse. En medio de esta tempestad. la presente investigación no presta soporte a la hipótesis de Sapir-Whorf (Au 1983: 1). Los chinos casi monolingües que no conocían el subjuntivo inglés también proporcionaron mayormente respuestas contrafácticas. de replicar los hallazgos experimentales de Bloom. 1984. psicóloga de la Universidad de Hong Kong doctorada en Stanford. aunque no fuese tan rimbombante. los chinos bilingües mostraron poca dificultad en comprender cada relato en ambas lenguas. mucho más de lo que podría serlo una cons214 . la polémica entre Terry Kit-fong Au y Alfred Bloom. Con su gruesa pintura de las oposiciones entre las lenguas que la cultura popular percibe proverbialmente como las más distintas. sin embargo. descartó pronto esta posibilidad. llegó a la conclusión de que el grado de instrucción de los sujetos. Bloom. Au resume así sus hallazgos: En estos estudios. precediendo en unos pocos años la célebre discusión que en la corriente principal de la antropología sostendrían Marshall Sahlins y Gananath Obeyesekere a propósito de la muerte del capitán Cook en Hawai’i (Au 1983. el libro de Bloom estaba llamado a desencadenar la crítica. Au. Lisa Gabern Liu (1985). Lo hizo de un modo tan burdo y con tan escasa sensitividad al contexto y provisión de pruebas que hasta los propios relativistas percibieron la argucia (cf. Bloom 1984). Alrededor suyo surgieron otras críticas que en su mayor parte emanan de estudiosos que son hablantes nativos de chino. En síntesis. comprobada por ella una y otra vez. trabajando con diversas versiones de los materiales de prueba y en condiciones sistemáticamente variadas. Estos hallazgos sugieren que el dominio del subjuntivo inglés es probablemente muy tangencial al razonamiento contrafáctico en chino. Lucy 1992a: 215). ha sostenido a lo largo del tiempo tres líneas de crítica contra las afirmaciones de Bloom. La primera tiene que ver con la naturalidad con que en el idioma chino se pueden expresar contrafácticos empleando otros recursos formales. respuestas y contrarréplicas multiplicadas que resulta tan crispada e infecunda como puede preverse y que repite una y otra vez con leves variantes lo que he dicho en estos párrafos o algo que se le parece. A partir de esas manifestaciones siguió una polémica con giros. los bilingües chinos ejecutaron mejor ante el relato chino que los hablantes de inglés lo hicieron con el relato en inglés. En ese sentido.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Se podría argumentar que más que reflejar el impacto de la estructura del lenguaje en el pensamiento. Para uno de los relatos.

Acertadamente. 215 . el cual afirma. En nuestro experimento corregimos un problema menor en la metodología de Boroditsky y (de manera parecida a la de January y Kaiko) también obtuvimos resultados por completo opuestos a los reportados por Boroditsky para nuestros hablantes monolingües de inglés (Tse y Altarriba 2008: 336). 1984) encontró que los hablantes de chino tienen dificultades con el pensamiento contrafáctico y concluyó que no existía una estructura gramatical preconstruida en la lengua china para frases contrafácticas. Bloom (1984) intentó devolver los ataques a que se vio expuesto escribiendo un ensayo que falla desde su mismo título. incluso a pesar de que esos autores utilizaron casi exactamente los mismos procedimientos que ella proponía. amigables en otros respectos. están más bien de acuerdo con los resultados obtenidos por Au. January y Kaiko (2007) reportan hallazgos completamente opuestos a los que Boroditsky reportó para los hablantes de inglés. Au (1983. ver también Au 1992a. Otros críticos. curiosamente. además. Estos hallazgos. en concreto diferentes usos de metáforas espaciales en las lenguas china e inglesa para describir el modo en que el orden temporal de los eventos afecta la forma en que los hablantes nativos ejecutan un test de verificación para las frases temporales. Por la misma época en que se desenvolvieron los complicados experimentos de Au (1984) los hallazgos de Bloom fueron minuciosamente refutados en un juicioso artículo de Wenjie Cheng (1985) en American Anthropologist y por Yohtaro Takano (1989) en Cognition. 1992b) demostró más tarde que no hay diferencia en la forma en que los hablantes de chino e inglés interpretan las oraciones contrafácticas. y no a qué se debe que ellas no sucedan. Sin embargo. que las palabras que uno utiliza pueden afectar lo que uno dice: una hipótesis tan abiertamente pleonástica que ningún adversario del relativismo se molestó en impugnarla. ej. el subjuntivo) que marque distintivamente los contrafácticos. en la medida en que los sujetos versados en ciencia lograban mejores resultados que los especialistas en humanidades. Este último experimento es particularmente expresivo. Después que este debate quedó sentado. 1984. Jordan puntualiza que la ciencia debería explicar por qué suceden las cosas. Una hipótesis. como cuando David Jordan (1983) manifestó que estaba poco convencido de que las limitaciones del razonamiento atribuidas a los chinos por razones lingüísticas explicaran por qué no se había desarrollado allí una ciencia comparable a la de Occidente. hicieron también señalamientos de monta. Chi-Shing Tse y Jeanette Altarriba ( psicólogos de las Universidad del Estado de Nueva York en Albany) sintetizan adecuadamente el curso de estas pruebas y refutaciones: Bloom (1981. Con posterioridad a sus temerarias afirmaciones sobre el subjuntivo. independientemente de que fueran norteamericanos o japoneses. dice Liu. los estudios experimentales relativos a la HRL para las lenguas china e inglés permanecieron dormidos hasta hace muy poco. después de colapsar datos a través de seis experimentos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] trucción lingüística (p. restando soporte a las hipótesis de Bloom. En 2001 Boroditsky reportó evidencia que soportaba la HRL. Takano demostró más allá de toda duda razonable que las diferencias de performance observables pueden deberse a la formación matemática de los individuos más que a su lengua. que no presta atención al hecho más bien obvio de que el núcleo conceptual de lo que uno dice en una lengua cualquiera puede ser dicho de un número muy grande de formas diferentes. después de corregir el problema de traducción en el experimento de Bloom. Sin embargo.

[…] La gente en China expresa su pensamiento contrafáctico de la misma manera que expresa la pluralidad. algo más abstracta y aun más contraria a la experiencia que la primera: “Si todos los círculos fueran grandes y este pequeño triángulo ‘∆’ fuera un círculo. la cual involucra preguntarse a qué razón se debe que los estudiosos favorables a Whorf se hayan desempeñado tan pobremente en el pasado. En respuesta a la versión escrita 83% de los americanos contestaron “Si”. pero sólo porque parecía muy simplista. 242). El ejemplo culminante acaso sea éste: Varios años más tarde a más de cien chinos adultos de Taiwan y a más de docientos sujetos adultos americanos se les formuló una segunda pregunta. El hecho de que la lengua china carezca de dispositivos lingüísticos para la pluralidad no impide a la gente en China ser buenos hombres de negocios o ingenieros. Russell. pero alguna distinción de género se encuentra claramente embebida en los nombres. implícita y pervasivamente por medio del contexto y de la expresión en cada caso (Wu 1987: 84. Wittgenstein. En contraste. sólo 25% de los chinos respondieron que “Si”. En un artículo de fecha posterior a esta primera andanada crítica titulado “El privilegio de la experiencia en el razonamiento práctico chino” Bloom (1989) abandona toda referencia al subjuntivo pero sigue insistiendo en las deficiencias de los razonamientos contrafácticos entre los orientales. expresiones. 87). los demás contestaron “No” o quedaron desconcertados ante una pregunta que para ellos no tenía sentido en absoluto. por ejemplo. en definitiva. señala que si bien Bloom trata de revertir el rechazo que los psicólogos conductistas (Watson). Bloom acaba cometiendo los mismos errores que sus predecesores (Lucy 1992a: 209). ¿sería grande este triángulo?”. dado que las tareas implicadas en ellos se hallan por completo centradas en el lenguaje. Cuando se presentó oralmente una versión inglesa de la pregunta a una audiencia de hablantes de inglés y hablantes bilingües chinos en la Universidad de Hong Kong. Algunos americanos hallaron la pregunta extraña. Bloom no aborda el tratamiento de la cuestión más básica. 1989) salió al cruce de las hipótesis de Bloom pocos años más tarde: El idioma chino no posee tiempos verbales. igual que en inglés. las audiencias se comportaron unánimemente. Ignorante de lo que ha sucedido en este campo. los filósofos del lenguaje ( Frege. adjetivos. Una vez más. en respuesta a una versión oral de la misma pregunta. algunas de las críticas más finas proceden del propio relativismo. con los hablantes de inglés 216 . prosigue Lucy. Quine) y los lingüistas estructuralistas (Bloomfield) sintieron hacia las ideas de Whorf. demasiado evidente. esto es. John Lucy. el examen que Bloom realiza de la cuestión no trata en absoluto de las ideas antropológicas y lingüísticas que se desarrollaron en torno de la HRL. consecuentemente y como no podría ser de otra manera. Bloom tampoco puede probar que los patrones del lenguaje que él describe y trata son patrones del lenguaje per se y no patrones culturales que operan a través del lenguaje (Lucy 1992 a: 216. Los resultados de los experimentos de Bloom.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] También un prudente ensayo del importante filósofo contemporáneo Kuang-Ming Wu (1987. no llegan a demostrar consecuencias no lingüísticas del comportamiento. 95% de los americanos dijeron que sí. El idioma chino no posee formas de género. al final del día. el género y el tiempo. pero los chinos son una de las razas más conscientes de la historia en todo el mundo. etcétera.

¿sería grande este círculo?”. Desmintiendo expresamente las afirmaciones de Bloom. cuál optó por considerar la pregunta carente de sentido y de qué manera (oral o escrita) se formuló la pregunta. Por añadidura. la pregunta en sí se hallaba mal planteada. Si lo que Bloom procuraba hacer era insinuar que los americanos vuelan más alto en materia de abstracción.de/. Matsumoto y Van de Vijver 2011). concretamente en la obra de Lera Boroditsky (2001. tratando de atenuar los toques de surrealismo o de irrealidad: “En el caso hipotético de que todos los círculos fueran grandes y este pequeño triángulo ‘∆’ se sustituyera por un círculo en lugar de un triángulo. en los años que van de Bloom a Boroditsky se impuso la convicción de que las adhesiones connotativas y las implicaturas características que modulan los supuestos que rigen las distintas lenguas ( lógica incluida) derivan menos de estructuras propiamente lingüísticas –morfológicas. No faltará quien piense que más bien debió formularse de un modo parecido a éste. tal como está. no presenta una suposición razonable sino una ostensible incongruencia. gramaticales– que de complejos y cambiantes factores de la sociedad y la cultura. no se deriva sólo de las palpables deficiencias del diseño experimental y de la interpretación de los resultados sino de la exclusión de factores determinantes. Escribiendo la parte referida a lógica y matemática de los prestigiosos volúmenes de Science and Civilisation in China que Joseph Needham había estado elaborando durante cuarenta años. Pero todavía hay más. ya que Bloom no especifica qué porcentaje de chinos se decidió por “No”. Visitado en mayo de 2012.uni-hd. tal como hemos visto hasta ahora. Otorgando preminencia a las premisas elaboradas por Dell Hymes en la sociolingüística y en las etnografías del habla y la comunicación. un incumplimiento de los protocolos más básicos de experimentación translingüística y una violación de schemata cognitivos que en ciertos contextos de identidad cultural bien consolidada y combativa hasta podría considerarse afrentosa (cf. sintácticas. 217 . Las distinciones son cruciales. 新編 漢文典. por algo fue que las tácticas discursivas de Bloom no tendrían mayor continuidad hasta casi dos décadas más tarde. Harbsmeier identificó 81 El Thesaurus se puede consultar en http://tls. Los estudiosos partidarios de la HRL rara vez mencionan la que a mi juicio constituye la refutación definitiva de las hipótesis de Bloom.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] respondiendo “Si” y los chinos ya sea respondiendo “No” o encontrando la pregunta carente de sentido (Bloom 1989: 298). me temo que falla en el intento dado que la pregunta original positivamente carece de sentido. en línea)81 demostró con facilidad que aunque su lengua efectivamente carece de modo subjuntivo los chinos pueden elaborar contrafácticos a entera voluntad. de la sobrestimación de la fuerza causal del lenguaje y hasta del valor de verdad de las premisas lingüísticas que toma como punto de partida. 2008). Bartlett 1932: 201-208. El fracaso de Bloom. El lector percibirá que tanto el protocolo experimental como la descripción de los resultados son enigmáticos. el especialista de la Universidad de Oslo Christoph Harbsmeier (editor del monumental Thesaurus Linguae Sericae.

La Investigación de la Teoría de los Nombres] y aunque no logró imponer al estagirita en China ni subsanó de un soplo las enormes diferencias culturales entre Grecia y el Celeste Imperio. Revisando éste y otros textos parecidos el lector puede comprobar el papel protagónico que han tenido los condicionales y los contrafácticos de todo tipo en el pensamiento chino a lo largo de los siglos. los más finos matices de expresión. “Curiosamente –escribe Harbsmeier– Bloom no menciona la expresión crucial yao pu shih [otra variante de ‘si no fuera que…’] que es usada con extrema frecuencia en chino contemporáneo para hacer oraciones contrafácticas con un antecedente negativo”.82 El siguiente ejemplo –escogido con espeluznante agudeza pedagógica– alcanza y sobra para poner los argumentos de Alfred Bloom (o de Lera Boroditsky) en su justo lugar: Si Yao y Kao Tsu realmente hubieran sido hijos de dragones. el tratado es para la mirada actual un texto clásico de diálogo intercultural por derecho propio. luego se sigue que Yao y Kao Tsu deberían haber sido capaces de montarse a las nubes y volar (Harbsmeier 1998: 116. Complementando esta línea de prueba. con la ayuda del misionero jesuita portugués Francisco Furtado (Fu Fan Ji. considerado el epítome del pensamiento lógico griego (cf. En esta tesitura Harbsmeier documenta que Wang Ch’ung [王充] (renombrado filósofo de principios de la era cristiana al cual hoy en día los whorfianos llamarían “positivista”) usaba notorios procedimientos contrafácticos para demostrar la inaceptabilidad de las supersticiones tradicionales. La traducción (que incluía referencias a otros textos de Aristóteles y de Porfirio) se tituló Ming Lit’an [名理探. específicamente en http://bs. la lengua china afrontó de manera memorable. 傅汎際 [1587-1653]). Estas capacidades argumentativas no se perdieron con el tiempo ni mucho menos. Tal como lo analiza Robert Wardy (2000) en su Aristotle in China: Language. pero también hay otras equivalentes en chino moderno. Hacia 1631 un estudioso chino. ‘si no fuera para…’] como positivos [ruo4-shi 3 = ‘si uno causa que ello sea…’. Barrett 2002. dado que está en la naturaleza de los descendientes parecerse a sus padres.dayabook. etcétera] (Harbsmeier 1998: 116-118). categories. con la más absoluta solvencia y las adaptaciones del caso.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] numerosos marcadores contrafácticos tanto negativos [wei2/1 = ‘si no fuera que…’. 82 218 . Yu 2001. Más todavía. and translation. entonces. y dado que un dragón puede volar a caballo de las nubes. 5). Tiles 2001. n. en chino clásico los contrafácticos resultan ser esenciales en todo el desarrollo de lo que en esa tradición ha hecho las veces de lógica (Hansen 1983). Las obras filosóficas de Wang Ch’un se pueden consultar traducidas al inglés en el seno del Proyecto Gutenberg. Estas formas en particular son habituales en los textos lógicos en chino clásico. jia3-shi 3 = ‘falsamente causa que ello sea…’.com/lun-heng (visitado en mayo de 2012). Li Chih Tsao (o Li Zhizao. 李之藻 [1565-1630]. Mercier 2011). uno de los Tres Grandes Pilares del Catolicismo en China). publicó una exquisita traducción de una versión latina de las Categorías de Aristóteles. Wu Kuang-ming (1987: 88) alega que la totalidad del Taoismo satírico reposa en la manipulación habilidosa de contrafácticos en argumentos e historias.

Desde principios de los años 90 y hasta el 2009 Bloom se retiró de la actividad de investigación. cuyos argumentos “altamente cuestionables […] no sobreviven a la inspección”. apropiadamente. reverdece aquella admirable expresión del canadiense Thomas McElwain. 62-63). quien demostró con lujo de detalle estadístico que aunque en la lengua árabe existe un marcador contrafáctico específico. Sea lingüística o no la causa que se invoca en las hipótesis –alega Pederson– en la academia moderna el peso de la prueba. El relativista cognitivo Eric Pederson (2007: 1025) señala que se debe ser escéptico de cualquier intento de investigar la relatividad lingüística en el cual el diseño experimental monolingüe gire esencialmente alrededor de una tarea basada en el lenguaje. adoptaron el mismo temperamento. cae con más fuerza sobre el investigador que se propone de- 219 . 25-29. pero tampoco suscribía de lleno la postura de Bloom a ese respecto (cf. Graham 1989: 389. Incluso los autores que han dedicado sus vidas a señalar los contrastes de mentalidad entre los chinos y los occidentales emergentes de las diferencias idiomáticas han procurado marcar distancias con sus posturas (Birdsong y Odlin 1983. para luego aceptar la vicecancillería de la Universidad de Nueva York en Abu Dhabi. La refutación más indirecta pero también más terminante de las hipótesis de Bloom proviene de los estudios de la lingüista Donna Lardiere (1992). especialista en adquisición de las segundas lenguas. los hablantes de árabe actúan más o menos de la misma forma en que se comportan los hablantes de chino según Bloom. el erudito sinólogo galés cuyo whorfianismo está más directamente en el foco del libro de Wardy. aparte de desmentir la “hipótesis de la guía y el constreñimiento” (que aduce que la filosofía está guiada y constreñida por el idioma en que se expresa). pese a que también se declaraban whorfianos. aducía complicadas razones filosóficas para ser whorfiano en su apreciación comparativa del pensamiento chino. Al cabo de tres décadas la masa de impugnación acumulada en contra de las hipótesis de Bloom sobre el subjuntivo alcanzó tal magnitud que el autor se tornó indefendible excepto para los whorfianos más intransigentes. Angus Graham. dedica un grueso capítulo de su libro (titulado “El síndrome de China”) a la refutación de las hipótesis “lingüístico-racistas” de Bloom y de otros autores de la misma orientación doctrinal. David Hall y Roger Ames (1987: 364. Hall y Ames 1987. 423). A mi juicio ( y debido a la magnitud de la evidencia que ofrecen) los estudios de Harbsmeier y Wardy son a las teorías de Alfred Bloom sobre la imposibilidad o la infrecuencia de razonamiento contrafáctico en la lengua china lo que la monografía de Ekkehart Malotki (1983) es a la concepción whorfiana del tiempo entre los Hopi. Graham 1989). 28). La crítica de Wardy.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Wardy. 397-398. quien habría afirmado en esta ocasión que la filosofía china no puede deducirse de datos los datos lingüísticos del Hànyŭ más de lo que la filosofía occidental podría deducirse de la gramática griega. “[L]a mayor lástima –dice Wardy– es que tantos viajeros en esta tierra de nadie hayan dedicado sus esfuerzos a buscar recompensas superficialmente estupendas pero en último análisis engañosas en el análisis de la estructura lingüística fundamental” (2000: 19. presidiendo el muy prestigioso Swarthmore College cerca de Filadelfia. dicho sea de paso. n.

pero dados los elementos de juicio en juego dudosamente podría ser de otro modo. fue Bloom el que la empezó. de que no estaba tan muerto como se creía. Pero la década siguiente fue otra historia. pero fue mirado por los especialistas con una especie de vergüenza ajena. se han quejado del hecho de que las refutaciones recurrentes de las hipótesis de Bloom se hayan interpretado más como impugnaciones a la idea de la relatividad lingüística en general que como objeciones a un diseño experimental particular. o de que es imposible cancelar un movimiento teórico que ha superado cierto umbral de popularidad por amplio que se haya tornado el consenso especializado en contra suyo o por profundas que sean las razones para deshacerse de él. Es verdad que así es. en el curso de ella sobrevinieron las refutaciones de Ekkehart Malotki (1983) sobre la concepción del tiempo entre los Hopi y de Laura Martin (1984) sobre las palabras Esquimales para la nieve. Algunos relativistas. Gentner y Goldin-Meadow 2003. Leavitt 2011). Niemeier y Dirven 2000. Tampoco tuvo lo que se dice un impacto masivo. Malt y Wolff 2010. Stroińska 2001. el libro de Bloom (1981) sobre los trastornos de los chinos con los contrafácticos bien pudo ser una señal de vida positiva para los aficionados y los autores de divulgación. Enfrascados en la explosión que significó el advenimiento de la antropología posmoderna a partir del simposio de Santa Fe en Nuevo Mexico y la publicación de Writing Culture en 1986. 1992 b. Pütz y Vespoor 2000). Como quiera que sea. 1032). Lee 1996. El estilo discursivo de estas proclamas se reproduciría una y otra vez en lo que va del sigo XXI (Bowerman y Levinson 2001. Para colmo de males. pues es legítimo que en una ciencia empírica el valor de una teoría se decida a partir de sus realizaciones experimentales y. Valdrá la pena entonces observar la escena un poco más de cerca 220 . La generación de los 90 La década de 1980 no fue auspiciosa para el movimiento.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] mostrar alguna ausencia (o “deficiencia”) potencial dentro de una comunidad en particular (ídem: 1031). en el mundo cerrado de las doctrinas y ensayos relativistas la década de los 90 estuvo atravesada por una colección de nutridas compilaciones y gruesos libros monográficos anunciadores del venturoso retorno de las hipótesis whorfianas (Lucy 1992a. Si en la refutación de las ideas de Bloom se pone de manifiesto el absurdo de unas cuantas premisas esenciales a la HRL no es mucho lo que se puede hacer en su defensa. como el mismo Pederson (p. en base a los hechos observables que la niegan o la sustentan. Lejos del mundanal ruido que acompañó al vuelco de intelectuales y científicos hacia el deconstruccionismo. los profesionales que podrían haber acompañado la iniciativa relativista tenían ideas más excitantes a las que prestar atención. más que nada. El mero número de las compilaciones y los congresos relativistas que poblaron las dos últimas décadas avalaría las sospechas alternativas de que el whorfianismo ha regresado. Gumperz y Levinson 1996.

con Whorf está dispuesto a hacer una excepción: [A]unque Whorf afirmaba una influencia de la lengua en el pensamiento habitual. cualesquiera que sean. como si la crítica que Lucy aplica con lucidez a todos los demás autores se hallara por alguna razón suspendida. restringida a las propuestas de Michael Silverstein y Dell Hymes. reprimida. ya se había materializado unas cuantas décadas atrás con mucha mayor profundidad y menor redundancia. por cierto puede haber varios conceptos para los cuales la evidencia verbal es la única evidencia disponible (Lucy 1992a: 53). Como habría dicho Winston Churchill. […] Los críticos positivistas de Whorf estaban particularmente preocupados con este punto. Obsérvese. Las referencias a Boas y Sapir son desordenadas. la forma sinuosa en que Lucy etiqueta como “positivista” a cualquiera que ose interponer a las ideas whorfianas objeciones que no son otras que las que él mismo prodiga a otros autores de su misma orientación doctrinaria. En el mismo año en que los estudios culturales desembarcan triunfalmente en los Estados Unidos (pero sin hacer mención del acontecimiento) John Lucy publica un denso tratado titulado Language diversity and thought que se supone apunta a una reformulación de la HRL (Lucy 1992a). […] Aunque la evidencia operacional no lingüística de pensamiento habitual podría ser más elegante y convincente. sumado a una reseña de los progresos ulteriores de la antropología lingüística. carecen por completo de inserción en el contexto antropológico de la época y no trasuntan mayor reconocimiento de la estatura ciclópea de estos dos personajes en sus disciplinas de origen ni de la importancia de éstas. sin embargo. El aporte más sustancial de Lucy desde el punto de vista metodológico consiste. esa puntualización. también resulta descontextualizado pero es de resonante celebración. las ideas de Lucy son brillantes y originales. me parece a mí que la verificación requeriría materiales que no sean lingüís- 221 . en el señalamiento de la necesidad de introducir elementos de juicio no lingüísticos para dirimir la pregunta sobre el impacto del lenguaje en el pensamiento. la evidencia abiertamente verbal no debe considerarse inutilizable. fuera de servicio. a saber. en cambio. él no describió conductas individuales no verbales que sustentara sus alegaciones. Casi la mitad del volumen se dilapida en un resumen de las cambiantes ideas de Boas. Ahora bien. argumentando que por reposar en más datos del lenguaje para confirmar la existencia de patrones de pensamiento habitual todo el argumento se tornaba circular. si la hipótesis concierne a la experiencia o a procesos cognitivos. En el caso de Whorf y de muchos otros autores las hipótesis se han formulado sobre la base de datos lingüísticos. El tratamiento que Lucy confiere a Whorf. aunque no simultáneamente. a todo esto. que la lengua supuestamente influye en la experiencia. Mientras que a lo largo de su libro Lucy se muestra lapidario con cualquier autor relativista que no efectúe su experimentación contrastando su material lingüístico con factores no lingüísticos. Cuarenta años antes que Lucy decía el lingüista Eric Lenneberg en la primera conferencia multitudinaria sobre la HRL: Pienso que estamos tocando algo que ha sido mencionado una y otra vez en la literatura.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] para evaluar cuáles de entre los diagnósticos posibles tienen las mayores probabilidades de acercarse a la verdad. como dije. Sapir y Whorf.

así como también se calla toda referencia a los antecedentes humboldtianos y neo-humboldtianos de la HRL. 2010) de la diversidad casi ni se habla. Como hemos visto (pág. que sorprendentemente Lucy tampoco respeta. a la “teoría de la teoría” del aprendizaje lingüístico (Gopnik 2001) y a las teorías de la diversidad. ella se agota en unas pocas páginas en las que se habla de un plan que en apariencia se encuentra en etapa programática pero que consistiría en un llamamiento a situar la discusión en un plano multidisciplinario y a fijar el foco en las estructuras gramaticales antes que en el léxico. cabría decir.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ticos. quien fue uno de los pocos relativistas que supo ahondar en la cuestión sin perder contacto con el núcleo duro de la teorización y la práctica de la antropología. 294). […] Caeríamos en un círculo vicioso si nos refiriésemos de vuelta a materiales del lenguaje (Lenneberg en Hoijer 1954: 136). ambos casos son elaborados recurriendo a muchas menos fuentes de las requeridas como para brindar una visión de conjunto equilibrada. respectivamente. Los dos capítulos siguientes del libro de Lucy se refieren con mucho más detalle del necesario a la terminología del color y a las categorías gramaticales tratadas primordialmente por Alfred Bloom. el mismo argumento se encuentra mejor desarrollado en la obra de Dell Hymes (1961 b: 36 et passim). la ecuación conceptual deviene una mera reafirmación tautológica del hecho lingüístico” (Greenberg en Hoijer 1954: 12). Pese a que el estilo de Lucy suele ser verboso. el autor sólo dedica unas breves notas al pie a las críticas de Ekkehart Malotki y de Laura Martin sobre la concepción Hopi del tiempo y los nombres esquimales para la nieve. En cuanto a la redefinición de la HRL. dándolas por contestadas con sendas frases masculladas en un par de renglones (Lucy 1992a: 286. En contraste con lo que luego sería el caso en la obra reciente de Stephen C. Dado que el libro de Lucy había prometido en el subtítulo “una reformulación de la hipótesis de la relatividad lingüística” es 222 . argumentando que “[s]in esa evidencia corroborativa. contradictoriamente y documentando la distancia que media entre una concepción genuinamente antropológica y la filosofía del autor. dando por sentado que existe una forma neutral de referirse al tiempo. 133). Levinson (2009. En el segundo caso la defensa esgrimida por Lucy consiste en aclarar que el ejemplo de la nieve está sacado de uno de sus artículos populares. como si Lucy creyera que se pueden impartir veredictos sobre la relatividad de la terminología cromática o sobre la relación entre el lenguaje y el pensamiento chino careciendo de toda idea atinente a la teoría física y cognitiva del color y a la lengua y a la cultura china. En el primer caso intenta salvar la postura de Whorf diciendo que éste “utiliza consistentemente comillas para distinguir las referencias a nuestra visión occidental y objetivada del «tiempo» de una visión del tiempo lingüísticamente más neutral” y que “[l]os diversos intentos para desacreditar los datos de Whorf sobre los Hopi típicamente ignoran esta sutileza”. El universalista Joseph Greenberg coincidía con la idea. un ensayo en el cual Whorf no tiene pretensiones de desarrollar un argumento formal: una aseveración que implica que cuando se dirige a un público no instruido está OK que un autor se abandone a una escritura inconsistente y hasta un poco brutal. Sutileza.

plasmado. mientras sigan descreyendo. hagan un intento serio por explorar qué verdades puede haber en los reclamos de la relatividad” (Lucy 1992 b: 153-154). Visiblemente erizado. su insistencia en contrastar rasgos binarios. en un formato extremadamente parecido al de la desacreditada “versión fuerte” (Kaye 1997). Adoptando un marco silversteiniano que quita credibilidad a su convicción de estar llevando a cabo una reformulación original de la HRL. beduino y reviewer de tiempo completo Alan Kaye [1944-2007]. y en particular el formidable obituarista. rata del desierto. Sería preferible que tales escépticos. Por im-probable quiero decir que no es la clase de hipótesis que conduzca por sí misma a ser científicamente probada a satisfacción de todos. Grammatical categories and cognition: A case study of the linguistic relativity hypothesis (1992b). el número. por supuesto. a que se dedicara un volumen tan extenso a materiales que son tan bien conocidos y que han estado disponibles en manuales. Los críticos. Kaye no encontraba sentido. por añadidura. Pero en los demás respectos las observaciones de Kaye dan en el blanco. la filosofía del lenguaje y la lingüística cognitiva. 23). puesto que ni las obras de Silverstein ni las de Bloom han sido traducidas al castellano y no es probable que lo sean en el futuro. tales como el Metalenguaje Semántico Natural o MSN/NSM de Anna Wierzbicka (1996) o la semántica cognitiva de George Lakoff (1987). obras de referencia. Lucy responde agriamente diciendo que la imposibilidad de probar o des-probar debería ser causa de preocupación y no de festejo: “No confrontar las implicancias de esta cuestión para el trabajo propio involucra aceptar un consuelo de ignorancia. En contraste con los modelos semánticos contemporáneos. pensaron que la re-definición prometida por Lucy no era más que un refrito de la HSW. Una de ellas había sido menos una crítica que una observación del ya mencionado reviewer Alan Kaye con la que muchos estarían de acuerdo. ha sido refutada [disproven] de alguna manera (Kaye 1997). Había escrito Kaye: La HSW sigue siendo como siempre ha sido: im-probable [unprovable] por su propia naturaleza. Tampoco la hipótesis. además. derrocha una alta proporción de páginas a contestar a las críticas que mereció el primero. La crítica no hace entera justicia a lo que es el caso fuera de los Estados Unidos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] sorprendente no encontrar ni siquiera una síntesis del companion volume consistente en la aplicación de la teoría a la práctica que se anuncia en contratapa. Lucy consagra la mayor parte del libro al estudio de “la multiplicidad. mientras que las de Dell Hymes que sí se tradujeron no tienen nada que ver con la HSW. reminiscente de la época del estructuralismo 223 . de la Universidad del Estado de California en Fullerton. Fuera de ello. la cantidad o el importe de algún objeto de las frases nominales de referencia” analizando el tema en hablantes de lengua inglesa y de Yucateca (p. pero al mismo tiempo un buen alimento para el pensamiento en los campos de la antropología lingüística. El segundo volumen de Lucy. además. “Indiana Jones de la lingüística”. Lucy realiza un estudio que reduplica el esfuerzo de formas ya encaminadas y fructuosas de análisis de universales semánticos o cognitivos. suena como una pieza anacrónica. artículos y reviews. libros de texto. Puede que haya mucho que merezca discutirse en estas propuestas pero John Lucy no raya tan alto.

Mientras las investigaciones en términos de NSM y la semántica cognitiva han fundado escuela y siguen en marcha el día de hoy. No soy el único que sostiene esta opinión: a veinte años de comenzada su gesta. en suma. Verbalizada de manera dificultosa y como atrapada en una nube de eufemismo. Dado que la autocrítica del colega está alborotando aguas que conviene mantener aquietadas. una cognición o una cultura de carácter genérico. ••• En un registro que se diría todavía más retrógrado. lo percibo como una criatura de época que dudosamente posea valores perdurables. “debe estimar la performance de los hablantes individuales aparte de los contextos verbales. lo mejor tal vez sea. la posición de Lucy es la opuesta a la de (digamos) Slobin o Levinson y es en verdad insólita. dejar que todo siga como está. Si a ningún relativista consagrado se le ocurrió responderle y ponerlo en el centro de su crítica es quizá porque aunque todo lo que se refiere al retorno de la HRL suma a los efectos de la propaganda y del blanqueo de imagen. entrevistando a la hija de Whorf (Celia Lee Whorf Wheeler) y desacreditando la totalidad de las críticas contra el modelo de la HRL aduciendo malentendidos. El investigador. Un factor difícilmente aceptable en la metodología de Lucy (aunque compartido por una buena proporción de los relativistas) es su propensión a desvalorizar el uso. Penny Lee (1996) intentó una revaloración de las ideas whorfianas husmeando en todos sus materiales editados e inéditos. El autor ha impulsado una analítica particularmente divorciada de la etnografía y hasta de la descripción más sucinta de los ambientes culturales.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] clásico pero sin el grado exquisito de formalización exploratoria que se estilaba entonces. Quizá ello se deba al hecho de que para ensalzar el valor de sus propios aportes Lucy no encuentre mejor táctica que rebatir la obra de sus cofrades relativistas aplicándole una crítica que en ocasiones ha llegado a ser más punzante que la que los universalistas supieron urdir. la práctica y los contextos del lenguaje en beneficio de una cosmovisión. el programa de Lucy podría servir como fuente de referencia para quienes se resistan a tomar contacto con los trabajos originales o a citar bibliografía arcaica. en fin. no movilizaron a ningún seguidor. puesto que la práctica ha tenido desde siempre muy buena prensa en todas las corrientes doctrinarias. En el contexto total. escribe Lucy. de realización abstrusa y productividad incierta. sin embargo. lecturas de 224 . Por su carácter derivativo y epigonal. nadie lleva tan lejos la reflexividad como para impulsar una depuración radical de las metodologías a las que ha dedicado su vida académica o para reconocer errores que atraviesan la totalidad del movimiento. o para quienes busquen sumar un ejemplar a la cifra de los surveys monumentales que connotan la vigencia y la fecundidad del relativismo. el impacto del libro de Lucy dentro y fuera del movimiento no ha sido proporcional a su extensión o al trabajo que insumió su escritura. procurando establecer que cualquier patrón cognitivo que se detecte también caracteriza la conducta cotidiana fuera de la situación que se está evaluando” (Lucy 1996: 48). las estrategias de Lucy.

Muchos científicos hemos invertido tiempo y recursos barriendo los repositorios en busca de al menos una página que agregue algo sustancioso a lo que se ha publicado de la obra de Whorf. aburrido y anacrónico y no me entretendré mucho en comentarlo aquí.83 Penny Lee y otros autores han hecho bastante ruido en torno del famoso “Yale Report”. un texto durante mucho tiempo inédito que algunos creen más importante que toda la obra de Whorf publicada hasta la fecha y que Lee incluye como apéndice (Lee 1996: 128-136. el proyecto es palpablemente forzado. a Malotki y a otros personajes perversos sin conceder a los objetores del relativismo la más mínima pizca de razón (pp. nueve aspectos. recortes periodísticos. A Lee le resulta decepcionante el desprecio que la semióloga Julia Kristeva manifiesta hacia la obra de Whorf a través –dice– de una formulación ligera [ fleeting] y engañosamente articulada. Visitado en febrero de 2012. pues. de pensar el espacio y el tiempo. filminas. no hay referencias a los trabajos de Laura Martin o de Geoff Pullum sobre el fraude de la nieve esquimal o siquiera a los estudios de Brent Berlin y Paul Kay (1969) sobre los nombres para los colores básicos. el “Report” no es a mi juicio más que un esbozo en extremo informal en el cual es difícil que alguien encuentre alguna vez algo verdaderamente revelador. El juicio es. en el que aporrea a Pinker. principalmente en sus estudios sobre la lengua de los indios hopis que él oponía a la “lengua europea media normal”.ms. en el mejor de los casos. etc. 14-22). o tratado superficialmente”. consistente en situar la HSW o incluso la HRL en un contexto artificial de purismo whorfiano sencillamente no es creíble. La táctica fundamental de este libro. notas marginales y elipsis.. 225 . debatible. Tal teoría olvida que. Así. garantizo que lo que se encuentra en ellos dista de ser alentador para ese objetivo. 143-159. propias de los hopis.0822. como tampoco lo es la presunción de que el mejor Whorf es el que no se conoce. no leído. lo que dice Kristeva de Whorf es nada más que esto: Esta idea [la de la relatividad lingüística]. significativamente titulado “Mal leído. se pueden obtener las mismas “particularidades” a partir de unos medios lingüísticos distintos (se puede indicar o sustituir una 83 Ver http://hdl. en lo personal. 251-280).net/10079/fa/mssa. notas de campo. que es el que sigue. que son para Whorf [otras] tantas maneras de significar e indican las maneras particulares. fotografías y poemas. Curiosamente. Tras la muerte de la viuda de Whorf en 1997 es posible (aunque no tan sencillo) consultar los Papers whorfianos en la sección de Manuscritos y Archivos de la Biblioteca de Universidad de Yale incluyendo su correspondencia. que data de Wilhelm von Humboldt y que fue retomada por Leo Weisgerber. la lengua hopi posee nueve voces verbales. ha sido reinventada por Sapir y desarrollada sobre todo por Benjamin Lee Whorf. Dedica a ello un capítulo entero de su libro mayor. Ahora bien. Lo que sí vale la pena es evaluar las caracterizaciones de Penny Lee respecto a los críticos de Whorf en base a un solo ejemplar de muestra.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] segunda mano e intenciones aviesas. En cuanto a la elaboración de una visión whorfiana de la cual la HRL vendría a ser sólo una pequeña parte. en otras lenguas. diarios personales.handle. Alternando fragmentos manuscritos y mecanografiados carentes de aparato erudito pero llenos de abreviaturas.

o de spanish-american primero por spanish y más tarde por latino . que sólo propone razonablemente un límite a las atribuciones a menudo imperiales del relativismo y que seguramente está entre las más lúcidas. que en los años 90 cuando las discusiones sobre lenguaje y pensamiento eran tan respetables como las discusiones sobre platos voladores. John Lucy y Lera Boroditsky. los académicos. Decían las editoras. histórica e ideológicamente limitadas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] “voz” por un adverbio. una preposición. Levinson. con una representación algo más escasa de miembros famosos de la facción universalista. le falta mucho para agotar la diversidad de las praxis significantes. etc. Conforme a esta otra perspectiva son los conceptos y no las palabras lo que es fundamental en la mente de las personas. por otra parte. el cual ha ocasionado (como nos refiere Pinker) la sustitución de negro por black y luego por african-american. Esto no quiere decir que la ciencia no pueda encontrar en el sistema de la lengua las “especificidades” que está descubriendo actualmente en los sistemas significantes extra-lingüísticos. Sabremos que hemos consegui- 226 . por ejemplo. Pero no parece que haya nada ligero y decepcionante en la especificación antedicha. “Los nombres para designar a las minorías seguirán cambiando mientras las personas tengan actitudes negativas hacia ellas. el conjunto de los sistemas significantes en una sociedad es una estructura compleja y complementaria en la que al habla. la posición [relativista] estaba gozando de un revival en las teorías folk del lenguaje políticamente correcto. La postura de las editoras era ardientemente relativista pero –como sucede con frecuencia– declaraba inclinarse hacia la moderación. ••• A poco de iniciado el siglo XXI Dedre Gentner (del Departamento de Psicología de la Northwestern University en Illinois) y Susan Goldin-Meadow (del Departamento de Psicología de la Universidad de Chicago) editaron una rica y variada compilación que se llamó Language in Mind: Advances in the study of language and thought (2003). legibles y sensatas que la autora haya formulado alguna vez. Julia Kristeva no es una figura intelectual con la que me sienta identificado sino más bien todo lo contrario. categorizada por una teoría determinada.). aun cuando rechazan la hipótesis en su trabajo. La colección de trabajos incluidos en el libro privilegiaba la presencia de notorias estrellas favorables a la HRL tales como Stephen C. sólo quiere decir que sería demasiado atrevido deducir las características “mentales” de una sociedad a partir de las consideraciones. se unían a los demás en nuestra cultura comportándose como si pensaran que el lenguaje podía dar forma al pensamiento (Gentner y Goldin-Meadow 2003: 6). Términos como senior citizens. de crippled (lisiado) por handicapped (minusválido) y después por disabled (discapacitado). Desde ya que hay visiones alternativas mucho más razonables a propósito de este efecto que los lingüistas han llamado “la rueda del eufemismo”. la línea editorial estaba dominada por una concepción que confundía el impacto del lenguaje en la cultura con la relación causal opuesta. Notablemente. que se pueden hacer acerca de su lengua (Kristeva 1999: 57-58). Más allá de las parcas innovaciones de los colaboradores estelares. hearing impaired y learning disabled se utilizaban asiduamente en lugar de términos como viejo. y que. sordo y tonto.

En cuanto a la guerra del lenguaje concierne. Acostumbrado como estoy más a escribir libros que a prologar textos ajenos. como yo lo hago. las otrora imperiosas relativistas admiten ahora que las posiciones whorfianas extremas ya no son aceptables y que aun si las preguntas son menos abarcativas y más modestas. Si bien ambas formas de expresión se corresponden con diferentes modos de concebir el movimiento. comprendo de todos modos que cuando se edita una obra colectiva haya que tolerar disimulos diplomáticos. una forma 227 . y siendo que las hipótesis bien formadas sólo admiten ‘si’ o ‘no’ como respuestas. en la medida en que la experiencia sea capaz de expresarse en términos lingüísticos. La segunda fase de los estudios de Slobin es la que muestra una mayor inclinación hacia las ideas de Whorf. En la producción de Slobin se pueden distinguir dos momentos que guardan alguna relación con problemáticas de la HRL. aquí y allá en su obra también se percibe una concepción más cauta que es la que orienta al modelo de Slobin. Si bien Sapir se asocia a veces con la versión fuerte de la HSW. En el modelo de Slobin la expresión de la experiencia en términos lingüísticos constituye lo que él llama thinking for speaking. que dista de parecer razonable dar un giro tan grande e invertir tantas energías para llegar simplemente a eso. La imagen mental está dada pre-lingüísticamente y la adquisición de la lengua consiste en aprender a qué rasgos prestar atención (Slobin 1996: 72). manifestaciones de equidistancia y frases de compromiso. Según esta perspectiva. Boas sugería que existe un “concepto completo” que existe en la mente bajo la forma de una “imagen mental”. puede que el lector sienta. En el primero. Las categorías gramaticales obligatorias de cada lengua aparentemente muestrean a partir de una forma universal de representación mental independiente de cualquier lengua particular. No obstante. el propósito último de la tipificación es contribuir a una visión univeral y totalizadora de las formas en que las lenguas estructuran el espacio y también a la inversa. es improbable que obtengamos una respuesta por sí o por no para la totalidad de la hipótesis (2003: 12). ••• El autor más difícil de caracterizar entre los que dejaron su marca en la década de los 90 y en las subsiguientes es quizá Dan Isaac Slobin. La idea de Sapir es que cada lengua establece una actitud definida hacia todos los contenidos posibles de la expresión y (a través de ellos) hacia todos los contenidos posibles de la experiencia. la tarea del aprendizaje verbal del niño consiste en determinar qué “aspectos de la imagen mental” se realizan en la forma de la marcación gramatical en la lengua nativa. Slobin complementa esta visión de trasfondo universalista optando por una formulación originada en Sapir. Slobin amplía la distinción del lingüista y filósofo Leonard Talmy (1991) entre las lenguas que expresan el movimiento mediante verbos [verb-framed languages] y las que lo hacen mediante otras partículas [satellite-framed languages]. o más exactamente hacia las de Franz Boas y Edward Sapir: Mientras que Humboldt y Whorf sostenían que los conceptos no tenían existencia independiente del lenguaje.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] do respetarnos mutuamente cuando los nombres permanezcan inmutables” (Pinker 2003: 313-315).

circulares e inconcluyentes. Al adquirir una lengua nativa. es un cambio de ubicación. Este es el punto en el que viene a cuento una observación crítica no trivial. las clases mutuamente convertibles y los criptotipos. Por añadidura. Los eventos de movimiento poseen además una manera [manner]. el pensamiento o el lenguaje.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] especial de pensamiento que es movilizada a los propósitos de la comunicación. Tampoco creo que sea fácil hablar de lenguas en las que prevalece alguna modalidad de conceptualización sin llevar adelante un relevamiento exhaustivo y la correspondiente elaboración estadística. En todas las lenguas en las que se me ocurre pensar. un lingüista que considere aceptables expresiones sistemáticamente engañosas tales como las formas encubiertas. lo que Talmy llamaba un path. y siempre es posible decir las cosas con palabras muy distintas pero con un sentido equivalente. Igual que es el caso con los patrones absolutos. los estudios de Slobin se irían engrosando con nuevos conceptos. relativos e intrínsecos de orientación espacial propuestos por Stephen C. por ejemplo. no creo verdaderamente que la distinción entre las lenguas que enmarcan mediante verbos y las que lo hacen mediante particulas nos permita una tipificación categórica que opere sin residuos y que abra las puertas a la comprensión de aspectos significativos de la cultura. Masely y Gleitman 2002. Zlatev. Más bien las experiencias son filtradas a través del lenguaje en eventos verbalizados. en el proceso de hablar” (Slobin 1996: 75). La esencia de un evento de movimiento. Un ‘evento verbalizado’ se construye online. 2003a). Bohnemeyer. engrosado por un cierto número de modelos alternativos. Eisenbeiβ y Narasinham 2011). Salvo que formara parte de los mismos grupos de trabajo. Los estudios de Slobin están típicamente poblados de abigarrados diagramas y matrices que ilustran las formas en que las lenguas tratan las susodichas dinámicas del movimiento en el espacio. David y Blomberg 2006. el niño aprende formas de particulares de pensar para hablar. entre los que hoy prevalece una actitud más bien crítica hacia los estudios originales de Slobin. encontrará que sus propios supuestos teóricos le impiden establecer unívocamente muchas clases de razonamientos taxonómicos implíci- 228 . Son estos paths (a los que se concibe como ‘esquemas nucleares’) los que son codificados de distinta manera en las distintas lenguas: el español enmarca [ frames] los paths mediante un verbo (‘entra’) y el inglés mediante un satélite (‘into’). esencialistas. como cuando Slobin dice que “[e]l mundo no presenta ‘eventos’ y ‘situaciones’ a ser codificados por la lengua. dice. Levinson (1996 a. Derivativos y colmados de terminología técnica desde el inicio. En torno de ellos se ha ido constituyendo una especie de sub-disciplina referida no sólo a la dinámica lingüística de thinking for speaking sino a la relación entre ella y la dinámica concreta. en las que los relativistas ofrecen como ejemplo o sobre las que he discutido con colegas siempre es posible optar por un modo o por el otro. nadie en todo este colegio invisible que deriva de sus ideas ha podido replicar tampoco de manera contundente uno solo de sus resultados experimentales (Papafragou. Pourcel 2005. o por otros varios que no son ninguno de esos dos. En pocos años dicha sub-disciplina se ha tornado un campo de suma especialización. En algún momento en la elaboración de estos conceptos la concepción de Whorf vuelve a tomar el comando. a los que se considera confusos.

Evans y Levinson [2009a] o Daniel Everett [2005]) no nos está diciendo absolutamente nada en lo que concierne a lo que una lengua es capaz de expresar. German. en suma. Levinson (Evans y Levinson 2009a. completed path (as in ‘A boat sailed to the island’) – a path verb needs to be used instead (‘A boat arrived at the island’) (Papafragou 2007: [5]). es que en estas condiciones no se me ocurre de qué manera sería posible simultáneamente aceptar supuestos relativistas como los que estamos revisando y operar con clasificaciones. manner information is usually encoded in the verb (e. En suma. preposición. ‘ser’. Furthermore. 2009b. asimismo. Spanish. For instance. 229 .g. adverbio. Cito un ejemplo cualquiera en el que se describen las maneras contrastantes (necesariamente en inglés) para que se entienda mejor lo que quiero decir: [T]he way motion primitives are lexicalized in spatial vocabularies and the way these primitives are conflated into sentential structure vary considerably cross-linguistically (Talmy. y así todo lo demás. la comodidad y naturalidad con que las maneras presuntamente propias de otras lenguas se pueden expresar en inglés me hacen pensar que esta distinción tipológica tal vez no sea más que una tomadura de pelo. ‘ser brillante’. que quizá algún día se sincerará como tal por poco que los autores beban suficiente alcohol. most manner verbs cannot combine with a modifier which denotes a bounded. ‘The bottle floated…’) and path information appears in particles. Pongo otro ejemplo: aunque en las lenguas SAE hay profusión de aparentes verbos. por supuesto. or Turkish.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tamente universales y pronunciar juicios comparativos de alguna significancia. un hoax. prepositional phrases or other non-verbal modifiers (‘… into the cave’). for instance. existen filósofos que aseveran que a nivel de criptotipos hay uno solo y que éste es. o que se le asigne uno u otro género gramatical es menos producto de la estructura como de la contingencia. se refieran ellos a los sistemas fonológicos o (por implicación) a las formas en que la gente piensa cuando se dispone a hablar. Levinson y Evans 2010) sobre la diversidad tremenda de las lenguas y la imposibilidad de subsumirlas en esquemas unificados. and Chinese. ha olvidado sus premisas boasianas de moderación y se ha inclinado acríticamente a favor de las estridentes proclamas del último Stephen C. Más todavía. que el hecho de que un concepto se exprese en una lengua como verbo. conjuntos y descriptores de carácter universal de una manera que sea analíticamente clara. Russian. Slobin (2011. Afirmar entonces que en una lengua hay un número muy grande o muy pequeño de verbos (como lo aseveran v. verbo o sustantivo. in languages such as Greek. the distribution of manner verbs in the last group of languages is quite constrained: in Greek. En tiempos recientes. A lo que voy. 1975). lógicamente sólida y científicamente útil. Bien se sabe. la propia caracterización de los modos lingüísticos contrapuestos siempre demuestra que en una misma lengua se puede optar entre una y otra forma de representación. ‘brillar’ –pongamos– no se expresaría por ende a través de un verbo sino mediante la expresión de una propiedad. verbs often encode path information (‘The bottle entered the cave …’) while manner may be encoded in modifiers or omitted altogether (‘…(floating)’). por añadidura. in languages such as English. By contrast. Slobin y otros 2011) se ha acercado a las posiciones radicales de los investigadores del grupo de Nijmegen. gr.. French.

el artículo comienza con una fórmula mántrica que se ha repetido docenas de veces. habría que preguntarse qué es lo que pasa con las formulaciones débiles que procuran 230 . 1997 b. pero en general sus hallazgos son inciertos y la elaboración propiamente lingüística no va mucho más allá de lo elemental. los hallazgos examinados aquí sugieren que las vidas privadas de la gente que habla diferentes lenguas pueden diferir mucho más de lo que se pensaba con anterioridad (Boroditsky s/f: 0567. de la psicolingüística y de los estudios de la percepción desde hace décadas. no se debe a ninguna metáfora verbal sino a las formas de escritura dominantes para una y otra lengua. las cuales a su vez se deben a principios corporales o sinestésicos precedentes y más básicos todavía que han sido codificados y estilizados por la cultura (cf.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Lera Boroditsky: El espacio y el género Lera Borodistky (s/f. Boroditsky (2001: 16) es consciente de esta posibilidad pero interpreta el efecto de ese factor de maneras sinuosas. documentando que ni siquiera fue capaz de probar el contraste vertical/horizontal en algunos de sus propios modelos experimentales. los principios estructurales que rigen la geometría de sus elementos son virtualmente los mismos en todas partes y se rigen por profundos universales de la percepción de objetos de la naturaleza o la cultura (Changizi y otros 2006). Que los hablantes de mandarín perciban el tiempo como un espacio que corre de arriba hacia abajo en tanto que los hablantes de inglés y de árabe lo sitúen en un espacio horizontal que va de izquierda a derecha o de derecha a izquierda respectivamente. Antes de ahondar en el análisis de los datos puntuales. Sus estudios tienden a simplificar los términos y a interpretar los resultados de los experimentos de correlación como si fueran pruebas de causalidad en un solo sentido: Las lenguas parecen tener influencia en muchos aspectos de la cognición humana: la evidencia a propósito del espacio. Considerando las muchas formas en que los idiomas difieren. Chun 1997a. pero otros estudios también han encontrado efectos del lenguaje en la comprensión que la gente tiene de los colores. Wenzel 2010). los objetos y las sustancias se han revisado en este capítulo. Chan y Bergen 2005. las formas. Recientemente se ha demostrado que por más que los sistemas de escritura difieran en algunos respectos. Sus datos carecen de marco comparativo y de todo contexto histórico y etnográfico.015). los eventos y otras mentes. Abandonando la tradición whorfiana que ponía sus fichas en las estructuras gramaticales. asegurando que si bien las versiones fuertes de la HSW se han descartado con razón y justicia. Chen 2007. Boroditsky se concentra en estudios que exploran algunos aspectos segregados del léxico. el tiempo. Maas y Russo 2006. Algunos de sus diseños investigativos están a un paso de satisfacer el requisito de contrastar el lenguaje con el comportamiento extra-lingüístico que estipulara John Lucy. cualquier lector puede advertir que el argumento de Boroditsky está contaminado por elementos de juicio que poco o nada tienen que ver con el lenguaje como primer motor y que son bien conocidos de la psicología cognitiva. En su artículo con Lauren Schmidt y Webb Philips de 1983. 2001) es una relativista de alta intensidad y exposición mediática que ha trabajado tanto en la Universidad de Stanford como (algo más sorprendentemente) en el MIT. Lera Boroditsky insiste en una línea que se creía agotada desde los tiempos de Otto Jespersen. Previsiblemente.

masculinos en España. Denis 1984). Por empezar. 84 Cuál es la forma primitiva de representación de la información en el cerebro es. la asignación de género es visiblemente arbitraria. peligrosos. los alemanes también pensarán en cerrojos gruesos y enormes (con connotaciones de penetración fálica) y los españoles en llaves finas y delicadas. Paivio y Changeux) nunca pudieron ponerse de acuerdo con los proponentes de una codificación de tipo proposicional y abstracto (Anderson. Bower. atacando sin saberlo un problema de codificación de la información “mental” que se ha demostrado inconcluyente e intentando dar una vuelta de tuerca no del todo clara a la ya oscura formulación de Dan Slobin sobre thinking for speaking. o se contrastan 24 objetos con diferente asignación de género en ambas lenguas ( por ejemplo. Sorprendentemente. como en torre. Pylyshyn 1983. robustos y fálicamente erectos. lo que acarreará las consecuencias que cabe esperar.84 A primera vista (alegan los autores) el género gramatical parecería ser independiente de la forma en que se perciben y conciben los objetos. Pero no obstante la magnitud y visibilidad de esos efectos. Shepard. Los diseños experimentales de Boroditsky van de lo predecible a lo rebuscado: se hace que hablantes de castellano y alemán asignen nombres de personas a (por ejemplo) manzanas. Kosslyn. En su formulación Boroditsky da por sentado que “las representaciones mentales de la gente” son de carácter enunciativo como si tuviera acceso a ellas y sin siquiera tomar conocimiento de que ha habido y sigue habiendo una intensa discusión a ese respecto. elegantes. largos. femenina en castellano y masculina en alemán) y luego se pide que se describan sus atributos. Pylyshyn. Reed) (cf. ‘llave’. Anderson 1983. mientras que los españoles los pensarán grandes. Gentner y Goldin-Meadows 2003: 3-4). Boroditsky cita un fragmento breve. en segundo orden. que son femeninas en aquella lengua y masculinas en ésta. frágiles. No me llama la atención que el relativista Stephen C. al lado de otras cuestiones sobre las que ya se ha discutido demasiado. Clark. el problema inconcluyente al que me refiero. son los que convienen a la hipótesis: todos los hablantes recordarán mejor los nombres propios que correspondan al género de los objetos. Boroditsky y sus coautores se empeñan en seguir adelante. Pomeranz. los alemanes las describen como bellas.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] establecer en qué medida el lenguaje que uno habla puede incidir en la forma de pensar y actuar (Boroditsky. del hilarante ensayo de Mark Twain sobre “El Horrible idioma Alemán”. Chase. o más bien intencionalmente abreviado. Boroditsky se pregunta si las representaciones mentales de la gente resultan influenciadas por el género gramatical que se asigna a los nombres de los objetos en su lengua nativa. Propongo entonces llamar el efecto Jespersen a la arbitrariedad de la asignación de género y efecto Twain a la diversidad de esas asignaciones a través de lenguas estrechamente emparentadas o en el interior de una misma lengua. 125). En la temprana ciencia cognitiva los partidarios de la codificación imaginaria. Lo mismo pasa con los puentes. Los resultados. Levinson también se refiera a los “sistemas internos de representación” como si fueran entidades observables. espacial y analógica (Cooper. por supuesto. 2004. fuertes. femeninos en Alemania. A partir de esas premisas. varía muchísimo a través de las lenguas. al cual trunca de golpe: podemos imaginar por qué (véase arriba pág. Nada más inoportuno que esta cita: quien tome plena conciencia de su lectura no puede ya creer el argumento de Boroditsky. 231 . Schmidt y Philips 1983. apacibles y fluidas.

pese a que todas estas son lenguas SAE. ni aun del Pirahã. accidentales. Lapuente. femenino en francés y neutro en checo. es probable que muy poco de estas veleidades lingüísticas y de estos fugaces juegos del sentido simbolice o signifique necesariamente algo cultural o cognitivamente importante. en la vida del lenguaje también se encuentra operativo lo que podríamos llamar el efecto Swadesh: en cada lengua existen palabras sinónimas que pertenecen a géneros distintos y muchas de ellas son similares en frecuencia de uso y saliencia cognitiva. incluso los órganos genitales de uno y otro sexo se designan en las lenguas más variadas con palabras cambiantes de géneros diversos. De ninguna lengua. con qué consenso se decide semejante asignación y cuál es el papel que juegan en ello la historia y la cultura. Aun cuando las correspondencias encontradas por Boroditsky sean genuinas y en toda elocución exista un aura de género sexual inextricablemente fundido al género de la gramática. ‘auto’ es a su vez masculino en español. Al lado del efecto Jespersen y del efecto Twain. por último. El buen observador que hable mi lengua convendrá. como al mismísimo Franz Boas le gustaba pensar. Venezuela. que en castellano ‘los calcetines’ no se travestizan cuando se los llama ‘las medias’. qué es lo que hace que un lexema que ha de designar a un objeto preexistente se asigne a un género determinado cuando el lexema se incorpora al cuerpo de una lengua. lógicas difusas o procesos culturales sui generis que convendría elucidar primero. como todavía se llama en Chile a un puente pequeño (Albaigès Olivart 1996). y que lo mismo sucede con una parte sustancial del vocabulario. en casi todas las lenguas que poseen género gramatical las palabras cambian de género con obstinada frecuencia. en una palabra. la teoría relativista no explica los hechos fundamentales: esto es. atravesando todos los géneros posibles sin que ocurra ningún cortocircuito conceptual. y los pueblos de La Puente en el Condado de Los Angeles en California y en el departamento de Rivera en Uruguay. Aunque debo sacrificar los ejemplos para no sonar ofensivo. Y puede también que estos procesos de asignación y cambio se basen en razones contingentes de eufonía y prosodia o que sean mayormente adventicios.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Ni falta hace decir que estos experimentos caen por tierra apenas se lo piensa un poco. Más todavía. o ‘Auto’ que es neutro. 232 . se ha podido decir que carece de sinonimia o que en ella términos que son sinónimos estrictos no pueden situarse en géneros diversos o ser de género neutro. antes que resulte legítimo aducir prioridades ontológicas y constreñimientos causales imposibles de demostrar. en esa lengua ‘automóvil’ se puede llamar ‘Wagen’ que es masculino. En último análisis. la Boca de La Puente en Monagas. ‘das Verdeck’ o ‘der Steg’ en lugar de ‘die Brücke’. no hay que ser un Corominas para darse cuenta que este cambio de género sobrevino hace muy poco. puede que estén implicados mecanismos pragmáticos. indiferentes o aleatorios: históricos. tal como lo revela la existencia del apellido La Puente (Delapuente. etc) y de las ciudades de San Pedro de La Puente en Perú. Por más que a los científicos sociales nos resulte grato hablar de símbolos y significación cada vez que surge la oportunidad y nos prestan un micrófono. Para decir ‘puente’ en alemán podemos usar ‘das Deck’. En castellano ‘el puente’ fue alguna vez también ‘la puente’.

algunas veces ni siquiera es necesario buscar en el campo universalista las refutaciones de estos empeños. tales como ‘piedra’. se comportan como las palabras para los varones. un diseño experimental cuidadoso habría impuesto trabajar con objetos no seleccionados de antemano. euroescéptico. suscribe.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Dado que unos cuantos relativistas perciben los errores de fondo y de forma de la clase de razonamientos que nuestra autora cultiva. pertenecen al criptotipo femenino mientras que otras. de modo que. Es quizá apropiado ser cuidadoso. […] Supongamos que encontramos otra tribu en la que el sexo es una ‘categoría encubierta’. por lo menos. todos los nombres que se refieren a mujeres evocan sufijos especiales en las palabras que modifican. ‘sol’. Schools of Linguistics de Geoffrey Sampson (1980). das Weib [‘lo mujer’]. si es que vuelvo a ir alguna vez y si él y yo estamos vivos para ese entonces. y se refirió a ellas colectivamente como ‘Europeo Promedio Estándar’. Claramente Whorf habría debido llegar a la conclusión de que esta tribu sostiene alguna clase de visión animística de la Naturaleza. ‘luna’. pero que la ilustra casi completamente mediante referencias a tribus primitivas sobre cuyas creencias tenemos muy poca evidencia independiente (Sampson 1980: 84). Prácticamente expulsado del Partido Conservador por estas declaraciones. Sampson se unió al populista UK Independence Party. y si hay algo que los franceses no son. él sentía que todas estas presuponían la misma visión del mundo debido al largo tiempo en que Europa compartió una cultura en común. por supuesto. procuraré encarar a Geoffrey Sampson la próxima vez que vaya a Gran Bretaña. un polémico profesor de Computación del Lenguaje Natural del Departamento de Informática de la Universidad de Sussex en Inglaterra. con hablantes multilingües. En cuanto al tratamiento del tema por parte de Boroditsky. tales como ‘hierro’. Pero tal tribu existe: vive exactamente del otro lado del canal desde Dover. en inglés antiguo wīfmann y en gaélico boirean- 85 Dado que soy profesor titular de una cátedra de Métodos Formales no Transformacionales en la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires y debido a que somos avatares de un mismo perfil profesional. De hecho Whorf no aplicó estas nociones a diferencias entre lenguas europeas familiares. El argumento fundamental de Boroditsky había sido impugnado décadas antes de plasmarse por escrito en un viejo manual de teoría lingüística. con la mirada puesta en la marca gramatical y en el simbolismo sonoro y con elementos que invocan perceptual y semánticamente otro género que el que se les ha asignado verbalmente: en alemán tendríamos por ejemplo der Mond [‘el luna’]. digamos. y supongamos además que muchas palabras para objetos inanimados. die Sonne [‘la sol’]. ‘fuego’. sino por haber manifestado ideas claramente racistas (de las que se siente orgulloso) en un artículo titulado “There’s Nothing Wrong With Racism (Except the Name)” (Sampson 2002). ‘agua’. al aceptar una teoría que dice que ciertas comunidades ven el mundo de maneras sorprendentemente distintas de las nuestras. lo que demuestra que el Hopi verdaderamente cree que las nubes están vivas (Whorf 1956: 79).85 Cuestionando la idea whorfiana que consideraba que en la lengua Hopi las piedras y las nubes eran entidades “animadas” escribe Sampson: La palabra Hopi para ‘nube’ se pluraliza invariablemente a la manera animada. de acuerdo con la cual todo lo que existe está vivo y posee un sexo. 233 . Mientras tanto seguiré llamando polémico a Sampson no tanto por su bien conocida postura whorfiana a propósito de la nomenclatura del color o por su feroz crítica de El Instinto del Lenguaje de Steven Pinker (Sampson 2005). eso es animistas. de tendencia derechista y promotor de la idea de que es un mito que la diversidad sea una cosa buena: una idea computacionalmente absurda a la que Sampson.

tales como si los hablantes de ciertas lenguas son o no superiores a otros en algún respecto. la antropología. el artículo del Globe da por sentado que los Hopi no poseen nociones firmes de temporalidad. “Esto sugiere que la vida mental privada de gente que habla diferentes lenguas puede ser muy diferente”. Sus hallazgos pueden tener implicancias dramáticas para la psicología. calificarán como curiosidades carentes del más leve asomo de significancia. Pero los investigadores son cautos. el de la gramática y el de la vida sexual comparten una simbología única y un sentido claro. cualesquiera fuesen. […] Boroditsky dice que está comenzando a poner al descubierto “diferencias interesantes” en la investigación en marcha sobre la forma en que hablantes de Turco y otras lenguas recuerdan los eventos. A pesar de todo esto.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] nach [‘el mujer’]. tales como la importancia de la educación bilingüe. Su trabajo toca cuestiones políticas decisivas. Si sólo se consideran efectos sobre dos o tres términos de entre las decenas de miles existentes. cae de suyo que los resultados. Aunque admite que el whorfianismo clásico no supo reconocer que el pensamiento es mucho más que lenguaje y que las hipótesis del relativismo se usaron para sustentar teorías que van desde lo arrogante a lo abiertamente racista. dijo Lera Boroditsky. esta vez en formato digital (ver fig 10. dijo Susan Bassnett. y suscita preguntas incómodas. Los tres últimos. “Desde el 11 de setiembre [del 2001] el mundo angloparlante se está despertando al hecho de que otras culturas no sólo hablan diferentemente. media docena de especialistas en este campo resurgente debatirán sobre el papel del lenguaje en la determinación de la forma en que la gente piensa sobre conceptos básicos como el espacio y el tiempo. los estudios de Boroditsky y los suyos no sólo omitieron documentar el descrédito que esas ideas tenían en lingüística y filosofía del lenguaje sino que buscaron amplificar las sugerencias de aventura exploratoria y las implicancias de actualidad de esa línea de estudio recurriendo a los medios en un despliegue de tácticas comunicativas que el ultra-relativista Daniel Everett de SIL International llevará muy pronto a su apoteosis. especialista en traducción de la Universidad de Warwick (Cook 2002. e incluso las relaciones internacionales. Correspondería asimismo realizar las pruebas en función de una muestra representativa del conjunto de estructuras y clases léxicas de la lengua y no sólo incluir (o publicar) aquellas palabras de las que los experimentos realizados en torno suyo produzcan los resultados que convienen a la ideología. sino que piensan diferentemente”. etcétera. Un creciente cuerpo de investigaciones sugiere que simples caprichos del idioma –tales como la ausencia de palabras para izquierda o derecha– puede alterar fundamentalmente la forma en que la gente percibe el mundo en torno suyo. escribe el periodista científico Gareth Cook (reciente ganador del Pulitzer) en el multipremiado The Boston Globe: En una conferencia científica mayor en Boston que se inicia hoy. Exagerando el tono de propaganda de la gacetilla de prensa que visiblemente se le suministró. por sí solos. en línea). saliencia cognitiva y representatividad. 255). alcanzarían para sugerir prudencia antes de promover la idea de que el género de la semántica. por ejemplo.1 y más abajo pág. que las lenguas con multiplicidad de términos para los colores hacen que sus hablantes disfruten de amplias 234 .

A10. que las confrontaciones ideológicas son concomitantes a ( y tan irreductibles como) los contrastes entre las lenguas y que todas esas diferencias bien podrían implicar la superioridad o la inferioridad de ciertos humanos en otros respectos fuera del propiamente lingüístico. A todo esto. en el siglo que corre el símbolo de la barbarie por antonomasia ha pasado a ser el Nine/Eleven. ha mutado correspondientemente: mientras que antes lo siniestro se alber- 235 .1 – Ecos mediáticos de las teorías de la diversidad. The Boston Globe. 14 de febrero de 2002. El simbolismo encubierto. diría Whorf. los relativistas se han aggiornado pedagógicamente y hasta han sustituido el cronotopo continental de referencia por otro más apto para que el lector Americano estándar lo entienda mejor: mientras que en el pensamiento débil de la era posmoderna la alegoría dominante de horror primordial a esgrimir contra el positivismo y contra la idea de progreso científico seguía siendo Auschwitz. Figura 10. que el género gramatical incide en la forma en que nos comportamos frente a las cosas. Este último interrogante (una “pregunta incómoda”) es soltado como al pasar. pero se me hace que dejar esta idea palpitando como si estuviera en paridad con las otras es lo que más importa de todo el argumento y que todo lo demás es subsidiario a este propósito.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ventajas mnemónicas y cognitivas.

en las fracturas del choque cultural o civilizatorio. Aunque favorable a la HRL. el relativista Sampson ya no es el único allí que piensa que la diversidad no es necesariamente buena.tv (cf. 206). Pero ese mismo relativismo tranquiliza su conciencia insinuando que las banalidades en cuyo estudio se abisma conciernen ahora a posibles indicadores de una diferencia extrema de cuya comprensión dependerá nuestro futuro. y abrazan valores mucho más individualistas cuando están hablando en inglés. Mel Brooks y Ben Stiller como demostración de que algunas lenguas (como el Yiddish) parecen ser mucho más divertidas que otras. como cuando Fry (a los 14’20”) repetidamente fusiona la cultura judía con la lengua Yiddish. más arriba. señalando una falla experimental que muchos de los críticos habíamos pasado por alto: 236 . abrazan valores más colectivistas. Nacido en el seno de una de las tradiciones humanísticas más conservadoras que en el mundo han sido (pero sensible a la necesidad de presentarse él mismo como alternativa científica transgresora y valiente) el relativismo en general no se atreve a expedirse sobre cuestiones que involucren el emprendimiento de una crítica cultural en profundidad. en las oscuridades insondables de la diferencia. Una parte de ese diálogo (que comienza a los 10’ 20” del capítulo 2) es imperdible: Fry: Como alguien que habla ambos idiomas [ruso e inglés] ¿que hay que sea característicamente ruso en la forma en que usted siente y experimenta cuando está pensando a la manera rusa? Boroditsky: Los hablantes de ruso expresan ideas mucho más colectivistas cuando están hablando ruso.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] gaba en el interior de nuestra propia civilización ahora puede que se esconda en las sinrazones de la alteridad. nota en pág. mencionando a Woody Allen. Incluso entonces cuando están dando una explicación sobre una misma clase de fenómenos. No sería sorprendente. Ya he comentado sobre su lastimoso diálogo con Yoshua Knobe en bloggingheads. Todavía más penosa ( y más ásperamente recibida por la crítica) fue su conversación con el brillante actor y polemista Stephen Fry en la serie Fry’s Planet Word en la BBC Two. también Guy Deutscher ha formulado una aguda objeción a la clase de teorías alentada por Boroditsky. que algunos oyentes se queden pensando que la revolución rusa ocurrió porque el idioma ruso hace que la gente piense en términos colectivistas. apunta la lingüista Manuela Rocchi (2011). Por más que en la superficie menudeen los desacuerdos entre los miembros de la corporación. Los críticos han señalado que lo más preocupante de estos intercambios es que se crea que lo que estos estudiosos proclaman corresponde a saberes consolidados de la lingüística y no a posturas que han encontrado un fuerte rechazo incluso en el propio campo de la HRL. Seinfeld. cuando lo hacen en una lengua tienen una perspectiva muy diferente que cuando lo están haciendo en otro idioma. el capítulo más importante de estas gestiones de actualización es quizá la presencia continua de Boroditsky en programas televisivos de divulgación y discusión teorética. Al lado de la prensa escrita. en el que no hay consenso sobre la significación de sus resultados. De hecho. la confusión entre lenguaje y cultura continúa todo a lo largo del programa.

Con las modificaciones de género que me he permitido escribe Bickerton: Pero ella también carga sus hallazgos con más peso teórico de los que ellos pueden soportar. y éstos no parecen estar agrupados lingüísticamente (Mendívil Giró 2012: 29). Por lo menos no parecen haber diferencias sistemáticas en la manera en que los puentes o las llaves se construyen y diseñan en Alemania o en España. Ahora que lo pienso. la ingeniería. En primer lugar. todavía disponible en la Web) asegura que él comparte este punto de vista. […] Tomemos una correlación hipotética que verdaderamente podría tener causas culturales. Pero no sólo nunca se ha demostrado tal relación. con la posible excepción de las palabras para los colores. como ella afirma. pero se pregunta si Bickerton ha leído acaso los trabajos de Daniel Everett (2005). Simplemente no podemos inferir de estos experimentos que un hablante de español conciba los puentes de una manera “profundamente” distinta que un hablante de alemán (o de inglés). Cualquier hallazgo de ese calibre revolucionaría verdaderamente nuestra comprensión de la interface entre la lengua y la cultura. Un escéptico podría argumentar con alguna justificación que la única cosa que el experimento ha probado es que el género gramatical genera asociaciones de afecto cuando los participantes son obligados anti-naturalmente a fantasear propiedades para diversos objetos inanimados (Deutscher 2010: 211). yo también tengo razones para preguntármelo. la economía y (por supuesto) la estética. Cosas tales como la ubicación. Más aún. La mejor evaluación que conozco sobre la significancia de la asignación contrastiva del género gramatical en el pensamiento o en la cultura procede de un artículo de José Luis Mendívil Giró (de la Universidad de Zaragoza) que es también una lúcida revisión de las perspectivas que predican el carácter fundamental de la diversidad lingüística. como seguramente las tendrá el 237 . sino aspectos relativamente menores. los factores culturales rara vez correlacionan con fenómenos lingüísticos. las facetas del lenguaje con las que ella trata no involucran “aspectos fundamentales de nuestro pensamiento”.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Los experimentos descriptos [ por Lera Boroditsky] son por cierto sugestivos. encuentro que la crítica que escribió el lingüista evolucionario Derek Bickerton (de la Universidad de Hawai’i en Manoa) sobre un libro de Guy Deutscher que aquí he mencionado en otras partes se aplica igualmente a las posturas de Boroditsky. la ciencia o la filosofía. no digamos ya en el plano de la política. sino que jamás se ha encontrado nada remotamente parecido (Bickerton 2010) Mendívil Giró (cuyos textos me condujeron a que encontrara el documento anterior. la fuerza de los materiales. en tales tareas entran en juego aspectos de la física. Todos estos experimentos […] sufren de un problema subyacente. Supongamos que las cláusulas relativas sólo aparecen cuando una sociedad ingresa en la economía de mercado. quien ha estudiado cosas parecidas de la misma manera. y éste es que han forzado a los participantes a ejercitar su imaginación. el color o el género gramatical difícilmente condicionen nuestro pensamiento aunque más no sea a nivel de la gestión cotidiana de nuestras vidas. O por lo menos demuestran que el género gramatical afecta las respuestas cuando se pide activamente a los hablantes que dejen volar su imaginación y propongan asociaciones para tal o cual objeto. Igual que Mendívil Giró. Parecen mostrar que el género gramatical de un objeto inanimado afecta las propiedades que los hablantes asocian con este objeto. Pero este último punto es de hecho una debilidad muy seria.

es indudable que estamos ante un serio problema metodológico. 1980). Hole 1980. Más grave que la legitimación de facto del efecto Vygotsky-Luria como parte de la práctica normal en los trabajos de Boroditsky y otros es la irreflexividad del uso de muestras de aleatoriedad incierta y de invariablemente 20 sujetos. experimentos administrados a (invariablemente) veinte sujetos y eliminaciones de outliers que vienen siendo cuestionados por las más altas autoridades en la materia. Boroditsky (2001: 16) elabore razonamientos causales a partir del análisis correlacional. presunciones de normalidad y simetría. incluyendo los de Stephen C. cf. 1979c. 328. 87 Véase una referencia a esos estándares más adelante. cálculos paramétricos. creo yo que hay tres elementos de juicio que invalidan. El origen de este raro número (que en rigor debería estar en los alrededores de 30) tiene que ver con ciertas premisas de la teoría del límite central pero sobre todo con los ejemplos pedagógicos de la distribución de probabilidad en 20 revoleos de moneda que se incluyen inexorablemente en los manuales introductorios de estadística. ej. las tendencias estadísticas encontradas han resultado ser meros artefactos del método que se desarrolla ( p. a menos que nos proporcionen una buena excusa. Los problemas en el tratamiento estadístico • 86 En un equilibrado estudio sobre la falta de mapeado espacial del tiempo entre los Amondawa escriben Chris Sinha y otros (2011): “[L]a investigación whorfiana reciente […] demuestra la poderosa influencia de variación contextual de los patrones de respuesta experimentalmente inducidos. Boroditsky 2001: 8-9. Kruskal y Mosteller 1979a. Levinson y su grupo del Instituto Max Planck en Nijmegen. así como los de los grupos de estudio cuyas referencias saturan las páginas que él escribe). deberían ser los primeros en homologar. nota 2. se atiene a los lineamientos y estándares de adaptación propuestos en psicología comparativa para la realización de pruebas e experimentos a través de las culturas y las lenguas. Boroditsky 2001: 14. por otra parte. pautas ésas que los (neo)whorfianos. 1979b. los efectos whorfianos se pueden entender como efectos Vygotsky-Luria atrincherados lingüísticamente y basados en la mediación semiótica”. paramétrica o no paramétrica.) las enormidades que este último autor llegó a proponer. lo que podríamos llamar provechosamente ‘efectos Vygotsky-Luria’. no sólo opera generalizaciones y proyecciones poblacionales a partir de muestras no aleatorias apenas por arriba del umbral mínimo requerido. 238 . 242 y ss. […] Desde esta perspectiva. pág. Krishnaiah y Rao 1988. Recomiendo entonces al lector consultar la mejor bibliografía sobre las técnicas de muestreo y sus alcances para luego volver a la lectura de Boroditsky comprendiendo más cabalmente el valor de sus tácticas experimentales (cf. McCloskey y Ziliak 2008). más allá de todo empeño doctrinario. 2008). Incluso si concedemos tolerancia a procedimientos de NHST. Aparte de las arrolladoras críticas que hemos revisado. Si estos 20 sujetos se estiman “una muestra representativa de la población” cuando la población de la cual se trata es la de China (cf. En ellos se propone ese número a fin de que queden 10 intentos en estricta simetría de cada lado del eje binomial de la campana de Gauss y el cálculo de los coeficientes se realice en base a los números redondos más pequeños posibles. los experimentos de Boroditsky y de otros autores que forman parte de la misma familia: • El aparato de prueba de hipótesis de Boroditsky ( y para el caso los diseños de trabajo de la totalidad del movimiento relativista.86 Ninguno de los métodos experimentales relativistas que conozco. sino que se sustentan en principios que hace décadas se saben inválidos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] lector una vez que se expongan a la luz un poco más adelante ( pág. nota. mediciones lineales sobre distribuciones logarítmicas.87 Más grave que lo anterior es que a contramano de toda la ciencia estadística.

Hoy se sabe que los tiempos de respuesta son en extremo variables dependiendo de la naturaleza gestáltica o analítica de los razonamientos implicados. el exponencial y el factorial. sólo comienzan a ganar sentido cuando se sabe exactamente qué es lo que se está midiendo y cuando todos los tiempos involucrados son de mismo orden de magnitud. en suma. de los esquemas culturales actuantes y de la experiencia de cada quien en la realización de diferentes tareas.88 Otros sujetos o culturas pueden ser muy veloces en el procesamiento cerebral pero menos ágiles para ejecutar la respuesta. Se sabe muy poco sobre los tiempos de resolución de algoritmos por parte del cerebro. Pelto y Pelto 1975). Existen varios órdenes de tiempo requeridos para ejecutar la resolución de un algoritmo. ni está al alcance de la introspección. Un tiempo logarítmico se requiere para ejecutar una búsqueda binaria (p. tales como los implicados por las operaciones n. el cúbico. entre otros. • Los experimentos de Boroditsky involucran además la medición de tiempos de respuesta. [el polinómico]. el cuadrático. el juego de las veinte preguntas). un resabio de tiempos idos que jamás fue un elemento de juicio confiable en ciencia cognitiva. o a la inversa. Motwani y Ullman 2001: 413-468. un desdén generalizado hacia las técnicas robustas y una presunción no examinada de normalidad de las distribuciones subyacentes que resulta inadmisible en una disciplina que ha hecho un culto de la diversidad. No es sorpresa entonces que aun siguiendo al pie de la letra los protocolos experimentales descriptos (e incluso eliminando algunas posibles fuentes de error) haya sido masivamente imposible replicar sus resultados o interpretarlos en el sentido que Boroditsky propone (cf. si un número es par o impar. de la heterodoxia y de los métodos reflexivos. 88 239 . el cual además alterna procesos seriales con otros que son sin duda masivamente paralelos. El tiempo polinómico denota una complejidad algo mayor a la intermedia en una escala que va desde el tiempo constante hasta el doble exponencial. ni es visible siquiera con métodos de escaneado a la escala de resolución que se requiere. ni se refiere a nada que sea documentadamente más homogéneo en el interior de cada grupo social que a través de distintos grupos o culturas (cf. Chen 2001). no se pueden aplicar a cómputos que bien pueden estar distribuidos conforme a leyes de potencia pruebas de hipótesis que requieren distribuciones próximas a la normalidad. pasando por el tiempo logarítmico. n log n o incluso n 10 (van Leeuwen 1990: 67-162. Sipser 2006: 247-302). Hopcroft. por ejemplo. Un tiempo constante se necesita para determinar. Las estadísticas como las que ella aplica. Una vez más.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] en que se incurre característicamente en la tendencia relativista no sólo afectan a la prueba de hipótesis. Lo que algunos sujetos o culturas pueden resolver en tiempo constante o tiempo polinómico puede demandar a otr@s un tiempo exponencial o constituir un problema intratable. Nada de esto es experimentalmente controlable. ej. el lineal. del procedimiento interno seguido por los sujetos para desarrollarlos. La gestión del cálculo y su interpretación trasuntan desconocimiento de las estadísticas contemporáneas. El cerebro opera además a velocidades que son sólo una fracción de las que están implicadas en los movimientos corporales intervinientes en todo experimento o en el proceso mismo de medición (Churchland y Sejnowski 1992: 7). El tiempo polinómico cubre en realidad un amplio rango de tiempos.

cognitivos. dos de los temas que. una idea que (mirándola bien) se revela más elegante y rigurosamente boasiana de lo que estaríamos inclinados a pensar. Con el correr del tiempo escribí y publiqué efectivamente ese libro. Demetra Katis y Annalisa Margheri (2000). Donnelly 2007: 213-226). si es que no imposible. conjeturo. El mejor texto en el que se trata la conflictiva relación entre los efectos whorfianos y la hipótesis nula es el de Michael Maratsos. La falacia de la NHST ( ya sea en versión fisheriana o neymaniana. mientras que Levinson ha utilizado la HRL para trascender la relatividad y orientarse hacia la diversidad y la cognición. ••• La coincidencia de Lera Boroditsky y de Stephen C. Reynoso 2011). el Triángulo de las Bermudas o la Hipótesis de Sapir-Whorf). estarán entre las problemáticas dominantes en la antropología y la lingüística del 240 . no es exacto que quienes disputan a los relativistas en estas querellas cometan los mismos atropellos estadísticos en una proporción semejante. En este sentido. Con los años resultará evidente que Boroditsky ha quedado prisionera de un whorfianismo que no puede escaparse de lo que desde Friedrich Nietszche a Fredric Jameson se ha llamado “la prisión del lenguaje”.com/). Levinson en el campo de la relatividad lingüística y su impacto en las concepciones y las prácticas del espacio nos permitirá poner en contraste dos estirpes y cualidades diferentes de investigación. adicionándole la mayor colección de referencia hipertextual sobre el asunto que fui capaz de reunir (cf. un paper en el que no se pueda probar una hipótesis alternativa es impublicable en casi cualquier revista científica con referato. Wichmann 2001). la hipótesis nula (o algo que se le parece mucho) resulta ser la idea más próxima a una posible verdad. No por nada entre los estadísticos heterodoxos ha surgido al menos una organización que la reivindica y que se expresa a través del prestigioso Journal of Articles in Support on the Null Hypothesis. quienes dejan sentado que es extremadamente difícil. http://www. los Alienígenas Ancestrales.jasnh. sin embargo (y no hay más que pensar en el Creacionismo Científico. una de mis revistas online favoritas (cf. Ahora bien. desarrollar experimentos de prueba estadística de hipótesis que proporcionen evidencia a favor de la HRL (cf. Es imposible que así sea. desde The Complete Idiot’s Guide to Statistics para arriba los pedagogos de la epistemología han impuesto la idea de que el trabajo científico consiste en desmentirla toda vez que se pueda (cf. Lo contrario es verdad. el Diseño Inteligente. De hecho. culturales o lo que fuere. la Mano de Dios de Arbuthnott [1710]. Desde que yo era joven la hipótesis nula arrastra el peso de una fama demasiado mala para ser verdad. bayesiana o frecuentista) sólo ocurre de tarde en tarde en la literatura universalista por la sencilla razón de que en ella no se trata de demostrar correlación positiva alguna entre factores lingüísticos. el campo universalista es también el campo de vigencia indiscutida de la no-correlación y por ende de la hipótesis nula.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] • En los primeros esbozos de este texto aseguraba yo que podría escribirse un libro entero sobre las clases de errores estadísticos característicos de la experimentación relativista. En ocasiones. la Teoría Heliolítica.

241 . tras largas décadas de latoso equilibrio. Para apreciar este contraste en su verdadera dimensión deberemos sin embargo esperar un poco.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] próximo siglo. pues mientras tanto ha ocurrido un evento que. ha venido a alborotarlo todo.

Por el contrario.columbia. doctorado en el MIT y psicólogo cognitivo de la Universidad de Columbia. el ex-misionero del Instituto Lingüístico de Verano (en adelante ILV ) quien estuvo haciendo trabajo de campo entre 89 La página profesional de Peter Gordon en la Universidad de Columbia en Nueva York puede consultarse en http://www.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 11 – De la diferencia a la desigualdad: El caso Pirahã Carecemos de pautas (o sólo contamos con hipótesis y conjeturas) que permitan determinar la superioridad intrínseca de una lengua sobre otra. que las que resistieron disponían de un registro más amplio o de un caudal mayor de recursos gramaticales. George Steiner (2011: 76). Dan Everett (2005) y otros autores de la línea fundamentalista las han revivido en formas indeciblemente crudas atribuyendo serias limitaciones a las capacidades cognitivas de los Pirahã en función de la ausencia de términos para los números iguales o mayores a ‘2’ ó a ‘3’ en la lengua que ellos hablan. Gordon se posiciona de lleno en una versión dura.89 Con sede en esta benemérita institución de la Ivy League cuyo departamento antropológico presidiera alguna vez el propio Franz Boas ( y echando a perder una trayectoria de investigación que no carece de aristas interesantes). No tenemos bases firmes para suponer que las lenguas muertas fallaron a sus hablantes. determinista y explícita de la HRL. Uno de los primeros trabajos en esta dirección es el artículo de Peter Gordon (2004).edu/academics/?facid=pg328. algunas de las lenguas muertas se cuentan entre las maravillas de la inteligencia humana. Gordon había sido invitado para que estudiara el sistema numérico de los Pirahã por Daniel Everett. Peter Gordon (2004). […] Algunas hordas hambrientas del Amazonas dilapidan en el comentario de su condición más tiempos verbales de los que hubiera podido emplear Platón. Muchas culturas despliegan en sus vocabularios y en su sintaxis refinamientos y energías adquisitivas de las que su vida cotidiana carece por completo.tc. Visitado en mayo de 2012. 242 . así como en base a otras presuntas falencias lingüísticas y culturales que luego inspeccionaremos con detenimiento. Aunque se ha echado a rodar el rumor de que las formas extremas de la HSW han sido abandonadas en buena parte de los círculos de investigación que aspiran a cierto nivel de rigurosidad. y demostrar si tal lengua sobrevive porque satisface más eficientemente que otras las exigencias de la sensibilidad y de la existencia física.

Daniel Everett. así como las relaciones entre ella y la HRL. en plena depresión. La institución que patrocinó la larga estadía de Everett y de los misioneros que le precedieron y sucedieron en el cargo. también inventó la distinción (mucho más exitosa y todavía viva en antropología) entre modelos etic y modelos emic. El mismo Everett reconoce el estímulo intelectual que recibió de Ken Pike. como brazo misional de la Wycliffe Bible Translators. Wierzbicka en Everett 2005. En 1935 tomó allí sus primeros cursos de entrenamiento misionero el inefable Kenneth Pike [1912-2000]. El ILV ( hoy llamado SIL International) fue fundado por William Cameron Townsend [1896-1982] en 1934. perspectiva e teoria (1983). Agyekum 2003). En las descripciones de Everett las categorías chomskyanas clásicas conviven en convulso contubernio con nociones de la escuela de Praga y del distribucionalismo pos-bloomfieldiano y con algún toque de categorización relativista. Pero las consecuencias teoréticas de esa relación de dependencia no están muy claras: aun cuando los miembros de Instituto deben fidelidad a los lineamientos y dogmas pastorales en los que se funda la corporación. los marcos conceptuales o las estrategias discursivas de los cuales se sirven Everett y los suyos. A decir verdad. tal como habremos de corroborar en breve y tal como varios de los más encumbrados relativistas se vieron llevados a reconocer (cf. no se discierne cuáles puedan ser los modelos lingüísticos. A lingua Pirahã e a teoria da sintaxe. quien lo presidió durante décadas. años más tarde 243 . todos los que estudiaron extensivamente la lengua y la cultura Pirahã han sido ejecutivos de esa empresa: Steven Sheldon. Pike fue el creador de la tagmémica. Arlo Heinrichs. entre junio y agosto de 1992 y de nuevo en junio de 1993. tan poco populares fuera del ILV como dentro de él. Gordon permaneció entre los Pirahã algunos días en junio de 1991. una lectura sesgada del canon chomskyano y un perceptible desdén hacia ( y un rampante desconocimiento de) las pautas más básicas de la metodología científica. primero como presidente ejecutivo y luego como presidente emérito. más allá de una pasión común por el particularismo. a lo largo de medio siglo los autores del ILV se mostraron más inclinados al relativismo que a las ideas universalistas (Pike 1952. Slobin 2007). Descrição.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ellos desde 1977 hasta alrededor del año 2004. Lo relevante del caso es que el ILV mantiene un visible monopolio sobre muchos grupos étnicos que habitan zonas apartadas en las que los estudiosos sin un robusto soporte financiero e institucional que pretendan armar una visión alternativa no pueden mantenerse más que unos pocos días. a la HRL o al ILV. aunque también agradece la inspiración que le brindaron Chomsky y Jesucristo. un modelo lingüístico del cual se hablaba mucho en los sesenta pero que fue discontinuado sin previo aviso hace ya bastante. Nunca antes en su vida profesional había publicado estudios en cognición numérica ni mencionado a Whorf. bien merecen un párrafo aparte. Levinson 2005: 637-638. un eclecticismo de congruencia dudosa. y a pesar que no hay prescripciones técnicas reglamentadas. Everett utiliza expresamente la teoría chomskyana de régimen y ligadura. De hecho. sosteniendo que el estudio que él emprende puede constituir una contribución importante al proyecto de adecuar esa teoría a la problemática de la diversidad. Como es costumbre en el autor. en sus investigaciones etnolingüísticas no necesariamente aplican los modelos canónicos homologados por Pike. En su trabajo más extenso sobre la lengua Pirahã. Sin embargo.

sus costumbres diferentes y su vida aislada representa uno de los problemas principales contra el progreso y paz de las naciones de las Américas. alegando que la mayoría de los estudios realizados por lingüistas del ILV sobre lenguas amazónicas “ha sido superficial y difícil de seguir. Aaby y Hvalkov 1981. la comunidad de ideas entre el relativismo lingüístico. Es obvio –comienza diciendo Gordon– que si bien todas las lenguas poseen palabras para los números o las cantidades. Hostetter 1973. en línea). 1985. los sistemas de numeración difieren enormemente. huelga decirlo. las ideologías etnocéntricas y el programa de gestión del ILV se percibe con claridad en el documento oficial que dice: La gente indígena con sus lenguas extrañas. ALAI 1978. Smith 1981. Si de progreso se trata. ya se ha perdido la cuenta de las críticas de todo género que se han formulado al ILV.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Everett cambiaría de idea. sin puentes de salida. Cano y otros 1981. pueden sonar torpes. Aun en el caso improbable de que todas las críticas fuesen ficciones conspirativas sin asidero. Calvet 1981. a causa de sus lenguas y culturas (citado en Agence LatinoAméricaine d’Information [ALAI] 1978: 139). sociedades y culturas alrededor del mundo ( Hart 1973. 28). ya que están encerrados dentro de sí. sin recursos ni esperanzas. pero la evidencia que se ha acumulado en contra del ILV es tan irrebatible que ni en sueños se me ocurriría otorgar a esa institución el beneficio de la duda sólo por el frenesí y la indignación que ella ha logrado desencadenar entre algunos de sus críticos. soviéticos y vociferantes. Headland 2011). […] Actualmente en el mundo hay más de 2000 tribus de personas que viven como si todavía estuvieran en el primer siglo. Shapiro 1981. Rus y Wasserstrom 1981. pág. Pero mientras que la comunidad lingüística todavía está a la espera de que alguien se aboque a desvelar las relaciones de afinidad ideológica entre las doctrinas promovidas en el Instituto y las que se sustentan en el seno del relativismo lingüístico (desde la dialéctica emic / etic en más). CONAIE 1990. Epps 2005. Retornando a la investigación de Peter Gordon se diría que su posicionamiento relativista se percibe claramente articulado desde que llevara a cabo el experimento que realizó a invitación de los esposos Everett. cuando cotejamos la idea inquisitorial aquí vertida con la conjetura de Johann David Michaelis (1771: 6) sobre los impedimentos lingüísticos de los etíopes para comprender la Sagrada Trinidad. tanto en su calidad como en su extensión. comprobamos que al menos a este respecto el relativismo ha progresado bastante poco en los dos siglos transcurridos (ver más arriba. […] Estos grupos constituyen islas de cultura en la escena nacional. Hartch 2006. a su complicidad con las corporaciones más voraces y las dictaduras más sangrientas del último medio siglo y a su papel en el desmantelamiento de lenguas. ambos alineados con las posturas del ILV en ese entonces. Otras culturas utilizan pequeños números como base (usualmente ‘2’ o ‘4’) y luego les aplican expo- 244 . Algunas culturas usan como heurística conceptual para la numeración un número finito de partes del cuerpo. Stoll 1981. y a menudo está oculta detrás de una espesura de terminología tagmémica” (Everett S/f. Colby y Dennett 1995. Unos cuantos de estos documentos. Corry 1975. los programas estatales de integración forzada.

como en el sistema binario de los Gumulgal de los Mares del Sur. ‘hoí’ (dos) y ‘baagi’. occidentales. las capacidades que se documentan se encuentran bien por debajo de las de loros. entre las capacidades de los sujetos de esos experimentos de laboratorio y los Pirahã. estamos acostumbrados. Aunque Gordon añade en una presurosa e infeliz nota al pie que “debe excluirse que los Pirahã sean mentalmente retardados” o que posean “signos clínicos de retardo”. solapado pero mucho más fundamental. Campbell 2005: passim) y que también poseen alguna comprensión limitada de operaciones exactas con pequeñas cantidades (Wynn 1992. pudiendo contar hasta cifras enormes. Brannon 2005. ni grande ni pequeño. Xu y Spelke 2000. Allen y Bekoff 1997. un bestseller de divulgación del psicólogo canadiense Stanley Coren (1995. Pero hay pueblos. Lipton y Spelke 2003. que es el que más difiere de los sistemas a los que nosotros. roedores y caballos a los que el autor se refiere en una frase que desplaza el razonamiento hacia otra clase de cuestiones. pero que sus operaciones digitales son defectuosas incluso tratándose de números pequeños. pueden contar perfectamente hasta cuatro o cinco (lo cual me consta) y que perciben errores en sumas tales como 1+1=3 cuando se los confronta con el diseño experimental adecuado. pájaros y roedores (Gordon 2004). a los estudios de las habilidades numéricas de infantes pre-lingüísticos. como se puede escuchar en el par de videos que él mismo ha puesto en línea y en los que participa Keren Everett (hoy Keren Madora). monos. De acuerdo con Gordon (2004) entre los Pirahã. Por añadidura. implicando otro “paralelismo”. ‘baágiso’ o ‘aibai’ (muchos). Dehaene 1997: 13-63. Chomsky y Fitch 2002: 1577. saben que los perros. los números serían ‘hói’ (uno). monos. que está malamente escrita y que reza de este modo: La discontinuidad entre la habilidad de numeración exacta para conjuntos menores de tres y la estimación analógica de conjuntos mayores es paralela a los hallazgos de experimentos de laboratorio con adultos explícitamente impedidos de contar. La cita anterior se encuentra inserta en un contexto en el que se intenta demostrar que los Pirahã no poseen capacidad de numeración exacta o de estimación analógica para ningún conjunto. Agrega Gordon que los Pirahã saben ayudarse con sus dedos. como los Pirahã del río Maici de la Amazonia brasilera que sólo poseen un sistema que sólo incluye ‘1’. Los millones de lectores de The intelligence of dogs. Gordon nos dice que los Pirahã experimentan serias dificultades con cualquier número por encima de ‘2’. ‘2’ y ‘muchos’. en función de sus capacidades innatas. 2011). Hauser.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] nentes. Hauser y Carey 2003). a la ética y al espíritu de la antropología responde al hecho de que los experimentos en etología cognitiva y en cognición infantil (como bien lo saben otros relativistas) han dejado perfectamente sentado que diversas especies animales y los bebés prelingüísticos son capaces de discriminar grandes cantidades aproximadamente (Gallistel 1990. Mi calificación de esta clase de afirmaciones contrarias a los hechos. tampoco han podido aprender las operaciones más elementales. estudios recientes con pacientes afásicos y con niños con variadas discapacidades lingüísticas muestran que el razonamiento sobre ( y la manipulación de) números naturales en general y dígitos arábigos en particular no requiere capacidades 245 .

las asignaciones de nombres para los números. ábacos). diez y nueve están en las mismas condiciones que veinte. pero diecinueve presenta un caso de motivación relativa” (CLG II: 6 §3). Las estimaciones aproximativas son más que aceptables. y no el empleo de una nomenclatura fija. Aunque los resultados para ambos grupos son parecidos. pero diecinueve no lo es en la misma medida. Pica y otros 2004. yupanas.90 Si algo se ha puesto en claro al cabo de tanto estudio es que. suanpans.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] lingüísticas ni generales ni específicas (Varley y otros 2005. wampums. nepohualtzintzins. cf. Los Mundurukú tienen números de ‘1’ a ‘5’. lo mismo que entre los Pirahã. Donlan y otros 2007). aunque ella lo ha refrendado en plenitud. los investigadores supieron aclarar perfectamente el hecho de que disponiendo de nombres para los números no los aplicaran con propiedad. 3. quipus. Sea cual fuere el sistema numérico del que se trate. del cual podría decirse que no es lo lingüístico por antonomasia por cuanto es una región de la lengua en que el principio de arbitrariedad no se aplica. Tal vez la mejor refutación de la idea de que los Pirahã están impedidos de contar más allá de ‘2’ debido a la falta de palabras para los números radique en un estudio sobre el desempeño numérico de un pueblo de la misma región. Ferdinand de Saussure ya intuía estas especificidades en la primera década del siglo XX. la explicación finca en que usar el número ‘5’ (digamos) y contar hasta ‘5’ son operaciones conceptualmente muy distintas. de hecho no avalan la HRL sino que más bien la ponen en aprietos. 246 . Dehaene y otros 1999. Fias y Noël 1998. chisanbops. Wiese 2003: 235 y cap. grafemas. contrariamente a los supuestos más encarecidos por los relativistas. Saussure distingue entre lo arbitrario absoluto (que es lo inmotivado) y lo arbitrario relativamente motivado. En torno a este planteo hay unas cuantas posturas en relativo 90 Este principio dista de ser un hallazgo esotérico de la cognición lingüística reciente. Lo mismo que es el caso con la escritura o con el conocimiento científico. las operaciones de adición y sustracción por encima de ‘3’ son imperfectas y se tornan más inexactas con números más grandes. Pica y otros 2004). tras definir la arbitrariedad del signo lingüístico. nombres para los colores básicos y nombres para los tipos de nieve involucran clases de problematicidad por completo distintas que no pueden ser resueltas de un plumazo recurriendo al “lenguaje” como deus ex machina y explicación suficiente de todo fenómeno cognitivo que se le ponga por delante. Más aun. sostengo que la mera insinuación de que alguna sociedad en plena posesión de sus facultades culturales se encuentra por debajo de estos estándares (o que por culpa del “primitivismo” del idioma que habla está imposibilitada de aprender lo que haga falta) es por completo inaceptable. pero sólo manejan con exactitud ‘1’ y ‘2’. “Así veinte es inmotivado. Pinker 2007: 140-141). Lo anterior no significa que haya pleno acuerdo entre los especialistas en cuanto a cuál podría ser la naturaleza de las primitivas cognitivas a partir de las cuales es posible que se pueda aprender a contar. Contar ( y hacer operaciones en general) implica la ejecución de un algoritmo. y no algo que viene dado con y por el lenguaje (Brysbaert. publicado en el mismo número de la revista Science en la que se publicó el trabajo de Gordon (2004. los Mundurukú. […] [T]omados separadamente. las operaciones que se aprenden en la escuela son una especialización algorítmica que se adquiere tardíamente en la vida de una persona y que se asienta sobre una convención notacional o un soporte físico o mnemónico (números.

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] conflicto recíproco. Los conjuntos se comparan para determinar la equivalencia entre ambos o el orden numérico prevaleciente. En segundo orden. ninguna de las cuales (fuera del círculo relativista) cae en la tentación fácil ( pero profundamente circular y obviamente anacrónica) que supedita esa capacidad al lenguaje y que cree que con dicha determinación todo queda satisfactoriamente explicado. se establece a partir de tres formas de representación prelingüística del número: las magnitudes analógicas. parecería que no hay símbolos para números en sentido estricto. En primer lugar. Las representaciones basadas en individuación paralela funcionan en base a modelos de memoria de trabajo (cuyo nivel de especificación simbólica es poco conocido). Gallistel y Gelman 1992) sugirieron que las representaciones nucleares subyacentes al exitoso dominio del conteo verbal por parte de los niños tenían la misma estructura que los principios verbales de ese conteo. está en la raíz de los significados de los cuantificadores del lenguaje natu- • • 247 . dos. Finalmente. las representaciones nucleares del número para las cuales hay evidencia en la infancia difiere de la lista de conteo tanto en su formato (ellas no representan el número con una lista ordenada de símbolos discretos) y en su poder expresivo (no pueden representar números más altos que 4 […]). estos modelos cognitivos se caracterizan por dos magnitudes psicofísicas (la ley de Weber-Fechner y la variabilidad escalar). la individuación paralela y la cuantificación basada en conjuntos. cuatro. El tercer sistema. proporcionando evidencia adicional de que el sistema de conteo no comprende principios de conteo no verbal […] (Le Corre y Carey 2007: 396). Aunque el contenido de los conjuntos es numérico. El modelo de Le Corre y Carey. estos modelos denotan usualmente dos pequeños conjuntos de hasta 4 elementos en adultos y hasta 3 en bebés. adoptan la perspectiva de que existen sistemas innatos y antiguos de “conocimiento nuclear” [core knowledge] que proporcionan las primitivas cognitivas que soportan el aprendizaje en la infancia mucho antes que el lenguaje haga su aparición. • Las representaciones basadas en magnitudes analógicas equivalen a lo que otros autores desde Stanislas Dehaene (1997) llaman “el sentido del número”. están disponibles para los niños hacia el sexto mes de vida y se encuentran tanto en los humanos como en diversos animales. Múltiples líneas de investigación han proporcionado evidencia contra estos supuestos. disponible para humanos prelingüísticos y primates sin lenguaje. tres. el aprendizaje de la forma en que los principios de conteo se implementan en la lista de conteo verbal (‘uno. algunas culturas no poseen ningún sistema representacional remotamente parecido a una lista de conteo. excepto en que ellas estaban formuladas no verbalmente. consecuentemente. Los autores. Escriben por ejemplo Susan Carey y Mathieu Le Corre (de la Universidad de Harvard): Gelman y Gallistel (1978. cinco’) es un proceso desafiante y prolongado en el cual la interpretación que hace el niño del significado de los numerales y de la misma lista de conteo se desvía dramáticamente de la interpretación adulta. extremadamente complejo en el detalle pero de firme elegancia en su conjunto.

que existen otras que distinguen singular. los relativistas nos están debiendo una explicación de semejante constreñimiento. el Sorbiano de Lusatia en Alemania). Brannon 2002. Wood y Spelke 2005. McCrink & Wynn 2004. como tampoco la numeración romana formaba parte del latín. Carey y Hauser 2002. Brannon. el sistema numérico dominante en casi todo el mundo (basado en una codificación decimal y una numeración posicional india-arábiga) no forma parte intrínseca de ninguna lengua “natural” específica. dual y plural ( p. 2003. Carey. 2004. Xu. 2nd y 3 rd y luego se completa la decena de manera uniforme empleando ‘th’ de 4th en adelante (McWhorter 2008). otras muy pocas que lo hacen entre singular. Hurford (1987) toma como evidencia para demostrar que los pequeños numerales existen con anterioridad a cualquier representación del número basada en listas. toda la ecumene letrada comparte hoy el mismo sistema independientemente de la lengua que se hable en cada lugar y (contrariamente a lo que 248 . no contemplado hasta hoy en ningún catálogo de propiedades universales del lenguaje. Lipton y Spelke. un marcador de plural [‘-s’] y un cuantificador [‘algunos’]. naturalmente. el Larike de Indonesia). infinitos. Carey y Xu 2001. Las elaboraciones cognitivas desarrolladas a partir de estos fundamentos son hoy en día innumerables. Feigenson. Spelke y Goddard 2005. dual. En infinidad de lenguas. ej. ej. pero absolutamente ninguna que vaya más allá de eso (Corbett 1996). y que las magnitudes analógicas que se usan para evaluar que algo es dos o tres veces más grande que alguna otra cosa no tienen que ver ni con principios de conteo ni con mecanismos iterativos (Le Corre y Carey 2007). Siendo que los números naturales son. Uller. Para mayor abundamiento. Se sabe asimismo que hay lenguas que hacen distinciones entre singular y plural. Difícilmente se pueda hablar sensatamente de la influencia del lenguaje en la cognición numérica de los grupos humanos que fueren (o de los gaps cognitivos concomitantes) sin tomar algo de todo esto en consideración. Más aun. lo que James R. constituyendo un estado del saber plasmado en centenares de estudios cuyo silenciamiento por parte de los relativistas que se han lanzado a dictaminar sobre las relaciones entre número y lenguaje considero una vez más difícil de aceptar (cf. los descubrimientos que se han realizado en este campo crucial de la cognición numérica han revelado indicios que contradicen agudamente a la introspección y al sentido común que alimentan la concepción relativista. Verguts y Fias. Huntley-Fenner y Klatt 1999. Wusthoff. Dehaene 2003. Church y Meck 1984. la correspondencia entre cardinalidad y ordinalidad es irregular para los números de ‘1’ a ‘3’ pero regular de ‘4’ para arriba: la primera serie se expresa diferencialmente como 1 st. Church y Broadbent 1990. En algunos idiomas esta heterogeneidad se trasunta hasta en la serie de las palabras cardinales correspondientes. También se ha descubierto que los mecanismos representacionales implicados en la generación de la serie numérica de 1 a 10 en los niños que aprenden a contar no son los mismos que se emplean en la edad adulta. Feigenson. por ejemplo. Xu 2003. Dehaene y Spelke 2004. Kouider y otros 2006). trial y plural ( p.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ral y trabaja de términos de un determinador singular [‘un’]. Gallistel y Gibbon 2001. Feigenson y Carey 2003. Dehaene y Changeux 1993. Xu & Spelke 2000.

resta y comparación entre esas cantidades aproximadas. Algunas secuencias de conteo. http://itre. También aplican espontáneamente conceptos de suma. Teniendo eso en cuenta ( y retornando nosotros a los Mundurukú) encontramos que Pierre Pica y sus asociados habían demostrado que Con cantidades aproximadas. el conocimiento de la escritura o de recursos mnemónicos equivalentes. Personalmente. y es el estudioso. no debería generalizarse más allá de este caso (mensaje de correo electrónico de Gordon a Mark Liberman. independiente del lenguaje. que ha habido abundancia antes que “au- 249 . Esto es verdad incluso para adultos monolingües y para niños jóvenes que no han aprendido ninguna aritmética formal. por eso es que las secuencias de conteo se pueden importar y trasladar de una lengua a otra con leves ajustes fonológicos como si fueran subconjuntos modulares del vocabulario totalmente independientes del resto de la lengua. Esto se agrega a la evidencia previa de que la aproximación numérica es una competencia básica. los Mundurukú no se comportan de manera cualitativamente diferente que los sujetos de control franceses.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] podría haber pensado Whorf) lo malentiende o lo domina con la misma eficiencia sea cual fuere el idioma de crianza.cis. También pienso que el caso de los números Pirahã es sólo una prueba de existencia a favor de la inconmensurabilidad y que. Por otra parte. Ellos pueden representar mentalmente números muy grandes de hasta 80 puntos. resultan ser más adecuadas al sistema numérico arábigo que las que se utilizan en el inglés o el castellano. por el contrario. creo que Whorf estaba equivocado sobre muchas de las cosas que dijo.html). el formato y el alcance de las capacidades algorítmicas de las personas. la cognición matemática y las prácticas culturales ( y probadamente no sólo el lenguaje) las instancias que deciden el protocolo. Pica. y disponible incluso a bebés preverbales y a muchas especies animales. como la que se usa en China. Esto proporciona una importante cualificación a la versión de Gordon de la hipótesis de Whorf de acuerdo con la cual el léxico de las palabras para los números limita drásticamente la habilidad para manejar conceptos abstractos de número (Pica y otros 2004: 502-503). Son por ende la biología. El mismo Gordon suavizó a medias sus previas declaraciones whorfianas escribiendo en un correo electrónico: Mi afirmación es que el lenguaje está tan íntimamente vinculado con el conteo.upenn. muy por encima de su rango de conteo.edu/~myl/languagelog/archives/001389. […] Concluimos que la competencia numérica sofisticada puede estar presente en ausencia de un léxico bien desarrollado de palabras para los números. Los hallazgos de Dehaene. 27 de agosto de 2004. el dominio de operaciones por encima de cierta complejidad en un sistema numérico presupone. Le Corre y otros no se refieren aisladamente a los Mundurukú sino que son extensivos a los Pirahã y a todos los casos similares. lingüista o antropólogo. como de hecho sucedió con la secuencia china en Corea y Japón (Wiese 2003: 76-77). en general. como tiempo más tarde tuvieron que reconocer Everett y los suyos. quien debe articular un diseño experimental adecuado e interpretar los resultados evitando la tentación fácil de las teorías del déficit intelectual. Mi afirmación. que básicamente no tiene sentido preguntarse si es el lenguaje o el conteo lo que es importante en la adquisición de habilidades numéricas exactas. es que dista de estar satisfactoriamente probado que el lenguaje está íntimamente vinculado al conteo. y no confunden número con otras variables tales como tamaño y densidad. en ausencia de investigación empírica adicional.

en cambio. John Colapinto y otros cuantos) como profundos conocedores de su cultura y su lenguaje. que bordea la insania acometer algo tan sensitivo como el caso Pirahã sin poseer dominio reflexivo de los complejísimos factores conceptuales y cognitivos involucrados y que antes de explicarlo todo aduciendo inconmensurabilidad tiene todo el sentido del mundo preguntarse si es el lenguaje. a que la cultura constriñe la gramática de diversos modos. El estudio más famoso de Everett (2005) sobre la lengua Pirahã. el concepto everettiano de diversidad involucra un retroceso palpable no sólo respecto de Whorf sino incluso en relación con Humboldt. Daniel Leonard y Keren Everett. sólo a la zaga de Stephen C. ••• Aunque Gordon estuvo entre los primeros en hacer conocer datos sobre esta tribu en la Web. 1). Mientras la tradición relativista casi siempre procuró limitarse al señalamiento de diferencias. se agota en una pesadillesca enumeración de aquellas cosas que faltan o son mínimas en el lenguaje. El asunto dista de estar cerrado. también faltan o resultan ser pobres en extremo. él apenas estuvo entre los Pirahã unas pocas semanas en tres campañas sucesivas invitado por Everett para estudiar específicamente el problema de la ausencia de términos para los números. según él cree.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] sencia de investigación empírica”. por lo que insistiré en volver sobre este tópico un poco más adelante (cf. la escritura de Everett trasunta su falta de expertise en etnografía y su escasa familiaridad con los términos en que la HRL se estuvo expresando desde su gestación. son lingüistas que han estado entre los Pirahã desde hace más de veinte años. siendo reconocidos hoy (en opinión de Gordon. Geoffrey Pullum. con la que Everett trabajó entre 1977 y 2005 como pastor del ILV sin publicar (según el mismo admite) ningún material etnográfico al respecto fuera de textos de pura descripción lingüística (Everett 2005: 621. además Casasanto 2005. debidas. el conteo o algún otro mecanismo cognitivo el requisito fundamental para la adquisición de las habilidades numéricas dado que es exactamente eso lo que se está discutiendo (cf. 269). Pero no hizo falta mucho para que Daniel Everett tomara el relevo de la publicación de materiales sobre los Pirahã. 250 . constituyéndose desde entonces en una de las mayores celebridades contemporáneas en el campo relativista. Tal como habremos de comprobar una y otra vez. pág. La forma en que la gramática es contreñida por una cultura en la que aparentemente el lenguaje no está incluido ( y a la que nunca se define) no ha sido explicada en absoluto aunque el autor dispuso de más de treinta años para hacerlo. n. Sospecho que fue Gordon quien instiló en los Everett el virus de la HRL y quien le urgió a publicar algún material de relevancia antropológica sobre esa tribu. La lengua y la cultura de los Pirahã –dice Everett– exhiben características “muy sorprendentes”. A pesar que su trabajo publicado reciente aparece editado con prolijidad. Levinson. ocasionando un conjunto de otro modo inexplicable de “agujeros” o “huecos” [ gaps] en la morfosintaxis. concomitantemente. el estudio de Everett se consagra a catalogar inferioridades. en línea). mezcladas sin orden ni concierto con el inventario de los rasgos culturales que. publicado nada menos que en Current Anthropology.

a nadie le pasa inadvertido que las agendas de Gordon. éste es mucho más sorprendente que sus conclusiones. tales como ‘anular’. son exactamente las mismas. la conclusión es severa: algunos componentes de la así llamada gramática nuclear están sujetos a constreñimientos culturales. ‘everett whorf ’. No hay términos cuantificadores tales como ‘todos’. Levinson hace como que se traga el cuento. alegando una y otra vez que es la cultura la que influye sobre el lenguaje antes que a la inversa: Al desarrollar los argumentos en apoyo de esas tesis. ‘la mayoría’ o ‘pocos’. Mientras que muchos lectores y comentaristas alegan que el artículo de Everett reivindica las hipótesis whorfianas. ‘pulgar’. 251 . Ni uno solo de ellos apunta a un documento que consigne que Everett ha desmentido a Whorf o que ha marcado con él alguna diferencia concreta. una búsqueda en Google de los nomencladores ‘everett sapir whorf ’ retorna hoy (22 de junio de 2012) arriba de 311. Everett alega que entre los Pirahã: • • • No hay nada que se parezca a números o al concepto de número. No obstante ello continúa Everett: Estos constreñimientos llevan a la sorprendente conclusión de que los rasgos de diseño del lenguaje humano según Hockett (1960). también argumento contra la simple idea whorfiana de que la relatividad lingüística o el determinismo por sí solos pueden dar cuenta de los hechos bajo consideración. Con respecto a la propuesta de Chomsky. deben ser revisados. No hay palabras que designen a los dedos individuales. De hecho. también argumento en el sentido de que la unidireccionalidad inherente en la relatividad lingüística ofrece una herramienta insuficiente para comprender las conexiones entre el lenguaje y la cognición. por lo visto. que “Al menos en matemáticas Whorf tenía razón”. aunque más aceptados entre los lingüistas que la gramática universal propuesta por Chomsky. que “Las noticias sobre la muerte de Whorf eran sumamente exageradas” y así en la misma guisa simplificadora a lo largo de decenas de miles de páginas. En cuanto al inventario de los gaps coleccionados por el autor. dispara no menos de 1. cualesquiera puedan ser sus querellas íntimas. No soy yo solo quien lo dice. mientras tanto. el autor procura (no muy convincentemente) comunicar que el relativismo no es lo suyo. En su acometida común en contra de la Gramática Universal chomskyana. ni si el episodio Pirahã lo refuta de una vez por todas o más bien lo confirma más allá de toda duda razonable.060. del neo-whorfianismo levinsoniano y del ex-pastor del ILV. y más generalmente porque falla en reconocer el papel fundamental de la cultura en el dar forma a la lengua (Everett 2005: 623). llegando incluso a cuestionar la estrategia whorfiana de Gordon (2004). Aunque el neo-whorfiano Stephen C.000.000 resultados. ‘alguno’. ‘dedo mayor’. blogs y listas de discusión. a nadie le importa mucho si en un estudio cualquiera Whorf está con los pies firmemente apoyados en el suelo o parado sobre su cabeza. ‘cada’. La Web desborda de comentarios y tweets celebrando que “Whorf ha retornado”. algo que está predicho que no ocurrirá en un modelo de gramática universal (Everett 2005: 622). mal que le pese a Everett los gaps siguen siendo inexplicables.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] De este modo y en lo que a la perspectiva del lector concierne.

sin atragantarse. Folha de São Paulo. mientras degluten la comida. La comunicación entre los Pirahã es más por cantilación y silbidos que siguen el contorno prosódico de las frases que por articulación verbal (aunque en rigor no tienen ni música ni instrumentos musicales). reconociendo la posibilidad de que haya lenguajes que no lo implementen. En las inestables páginas de Marco Antonio Gonçalves se nos dice que los Pirahã pueden mantener conversaciones solamente silbando. 92 91 252 . Más todavía. sin hablar (véase http://www. Curt Nimuendajú (1948: 269) reporta una danza ritual en círculo que todavía se bailaba hacia 1922 al son de un canto al unísono que algunos no dudaríamos en llamar música (http://archive. llegando apenas a unos 10 (contra más de 30 en inglés): 7 consonantes y 3 vocales. El sistema de parentesco es el más simple conocido y la terminología para denominar parientes casi ni existe.shtm.com/interviews/machines-us-interviews-daniel-l-everett/page/0/2). Como quiera que sea. ej. sea ésta aquella recordada personalmente por el hablante o la de alguien a quien el hablante conoce: éste es el Principio de la Inmediatez de la Experiencia o PIE [IEP en el original].org/details/bulletin14331948smit). La información al respecto es dudosa. como en la expresión ‘Te digo que vengas’) y todo vestigio de recursividad.socioambiental. Carecen de representaciones artísticas aparte de unas crudas figuras de palo. se alega que poseen un eating-speech que les permite mantener conversaciones. El sistema de pronombres es el más simple conocido y probablemente sea tomado en préstamo de otra lengua. visitado en mayo de 2012).org/pi-interno/epienglish/piraha/ling. usaban pequeños arcos como instrumentos musicales. Son exclusivamente monolingües. El número de expresiones para denotar ‘tiempo’ es muy limitado. • • • Ningún autor reciente se ha tomado la molestia de corroborar si los Pirahã poseen o no música propiamente dicha. cuando no estrafalaria. 1 de febrero de 2009. Como después veremos. los niños.92 Los contenidos de las expresiones verbales sólo se refieren a la experiencia inmediata. En contraste con ello. El número de fonemas es el menor conocido. no pudiendo en apariencia aprender otra lengua a pesar de 200 años de continuas relaciones con brasileros de descendencia europea o afro y con otras tribus de la región. Como veremos. dicen los rumores que Chomsky ha cambiado de idea y ahora lo considera un charlatán (cf. No tienen relatos ni mitos de creación. véase http://machineslikeus. Everett se ha visto forzado a admitir que entre los Pirahã hay testimonios de pensamiento recursivo (2007a: 4). Los lingüistas contemporáneos tampoco han descripto adecuadamente la música Pirahã.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] • • • • • • • • No hay términos para los colores ni concepto general de ‘color’. Que las descripciones de la era everettiana pasen por aceptables no hace sino confirmar cuánto se ha degradado la etnografía relativista desde los tiempos de Franz Boas. Ivelise Rodrigues y Adélia Engrácia de Oliveira (1977: 11) encontraron entre los Pirahã flautas de pan de dos a seis tubos de taboca atados con hilos de envira que a veces tocaban en las fiestas. Noam Chomsky (2006a) ha replicado que la recursividad es un universal del pensamiento que está disponible para el lenguaje o para cualquier otro uso. dicen.91 Falta por completo todo rudimento de embebimiento o incrustación ( p. después de defender las posturas de Everett durante los inicios de la carrera de éste. Carecen de memoria colectiva más allá de dos generaciones.

2009b. como si el formato de nota de disclaimer al fondo de la página. quizá valga la pena recordar que (según el propio relato de Everett [2007b. entre ‘ser’ y ‘estar’. combinando alegremente lagunas lexémicas sin ninguna importancia con categorías de las que todo el mundo sabe que sin ellas es imposible el pensamiento humano tal cual se lo define usualmente. a nadie en sus cabales se le ocurriría estudiar los gaps culturales que se derivan de una lengua que ha amasado un vocabulario enorme pero que en otros órdenes estructurales (la morfología verbal. otros autores de escuela relativista comprobaron que los Pirahã aprenden con la misma facilidad o dificultad que el resto de los humanos y hasta lo documentaron en filmación (Da Silva Sinha y Sinha 2007). Pero si del inglés se trata. para un sinnúmero de modos gramaticales y de conjugación verbal y para la distinción semántica. Ningún niño o adulto Pirahã aprendió a contar hasta 10 (o aunque fuere hasta 2) o a sumar 1+1. Everett también agrega una nota al pie a su estudio clásico sobre el asunto aduciendo prácticamente lo mismo. el sistema prosódico. Everett narra que los Pirahã le pidieron en una ocasión que les enseñara a contar. Un filósofo retrucaría aduciendo que en árabe no hay una expresión genérica para ‘camello’ y que la lengua inglesa carece de palabras para el conjunto de masas de repostería que en Argentina llamamos ‘facturas’. tampoco nadie aprendió a dibujar siquiera las figuras más rudimentarias. convenientemente marginal y apto para agenciar enmiendas de últi93 Si a alguien le parece una enormidad que los Pirahã demoraran tanto tiempo en aprender tan poco. es la calidad intelectual o la calificación para ejercer la profesión del antropólogo o del lingüista (antes que las capacidades cognitivas del Otro) lo que urge poner en tela de juicio. De no satisfacerse esta exigencia. el subjuntivo en vías de desaparición. Vuelvo a insistir en la impropiedad de describir las presuntas (in)habilidades de los Pirahã en la forma en que Everett y Gordon lo hacen. Después de ocho meses de instrucción diaria la enseñanza se interrumpió sin que se hubiera obtenido ningún resultado. de la capacidad de hablar otras lenguas y del concepto de número (lo pienso ahora) no queda claro de qué manera llegaron a pedirle al lingüista que les enseñara a contar. mucho más esencial para la filosofía. el género gramatical ausente.93 Palpablemente. Pero ni que decir tiene que la narración de Everett es internamente inconsistente: si es verdad que los Pirahã carecen del hábito de abstracción requerido. 253 . tal como una simple línea recta (Everett 2005: 625-626). Desde ya que todo esto es una leyenda sin asidero. 2010]) él tardó casi treinta años en (des)aprender de los Pirahã los rudimentos de la lógica de la inmediatez que le permitieron inferir la inexistencia de Dios. Pero lo que más me preocupa del episodio de Everett es menos su perceptible incompetencia que el hecho de que la comunidad antropológica no reaccionara ante él con la firmeza con que debió hacerlo. La experiencia entera fue un fracaso. no corresponde decir que no pueden aprender tal o cual cosa. la lista de gaps suministrada por Everett es heterogénea. el framing gestual) es patéticamente simple.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Más gravemente que todo eso. Así como Gordon (2004: n 32) tuvo que aclarar en una sucinta nota al pie que él no estaba queriendo decir que los Pirahã eran deficientes mentales o que mostraran signos clínicos de retardo. si el impulso a documentar semejante escenario fuera en verdad irreprimible (o si el valor científico de dicho dato demostrara ser trascendental) debería decirse más bien que no hemos sabido inducirlos a interesarse en tal o cual asunto muy probablemente ajeno a sus pautas culturales. el sistema de casos y aspectos. Después de las aleccionadoras demostraciones de Michael Cole y otros (1971) los antropólogos también hemos internalizado que cuando los nativos no aprenden determinada operación que se les pretende enseñar violentando sus pautas culturales. Pero ésa es en todo caso otra historia.

mitos. en fin. no significa que ellos no puedan bromear o mentir. 2012: 20). Pesetsky y Rodrigues (2007). La ausencia de ficción formal. Everett no se pregunta ni por un momento cuáles son las razones que llevan a hacer necesaria semejante aclaración. ni superar la instancia de referato en un estudio antropológico contemporáneo. un concepto que nunca debió tener cabida en una hipótesis de trabajo. 2010. figura 11. razones que personalmente juzgo por completo disonantes con las normas más básicas de la investigación científica en general y antropológica en particular. ni siquiera falta en esta coyuntura que Everett asegure que algunos de sus mejores amigos son Pirahã (2005: 621. Los Pirahã son unas de las personas más brillantes. después de llevar el retrato de su incapacidad de aprender a extremos de infra-humanidad que ningún profesional evolucionista del siglo XIX se atrevió jamás a imputar a tribu alguna. en un esfuerzo sintomático por probar que él “no es un racista” y respondiendo a contrincantes que han llegado a tildarlo de “estúpido”. gr. Everett se afana por documentar todas las publicaciones hechas desde 1977 en las que se ocupa de aquellas cosas que los Pirahã poseen y no necesariamente de las cosas de las cuales carecen. de principio a fin. 254 . una teoría de los déficits culturales como difícilmente haya habido otra desde los tiempos de Dorothy Lee o Basil Bernstein. […] Cuestionar las implicaciones del Pirahã para los rasgos de diseño del lenguaje humano no es en aboluto equivalente a cuestionar su inteligencia o la riqueza de su experiencia cultural y su conocimiento (Everett 2005: 621). trasunta una táctica tan lamentable como poco original orientada a (como diría Erving Goffman) salvar la cara a todo trance. gentiles.1). que él mismo desautorizó esos trabajos tempranos y que ninguno de ellos desenvuelve con el detalle necesario el tratamiento de los aspectos patrimoniales. de manera sistemática y como su título lo indica. 1. agradables y amantes de la diversión que conozco. sostengo. Cada una de las fintas de esta concatenación de excusas. No es nadie sino Everett quien comenzó a hablar de gaps. fuese la táctica obligada para reconfortar una conciencia abrumada por la culpa o temerosa de ser puesta en sospecha. ni ganar aceptación mediática como curiosidad expuesta a la befa pública (v. pero el hecho que subsiste es que la formulación relativista de “Cultural constraints…” es. En sus contestaciones a las críticas iniciales de Nevins. bromistas y amantes de la diversión” se agota en un esbozo de rasgos de personalidad que no logra erigir una defensa contra imputaciones de primitividad como las que el mismo Everett ha venido montando. la descripción paternalista de los Pirahã como “brillantes. tampoco agrega nada de valor a la comprensión de las problemáticas cognitivas que están en juego. n.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] mo momento. La retórica de estas notas bordea lo insólito: Nadie debe sacar la conclusión a partir de este ensayo que la lengua Pirahã es en algún sentido “primitiva”. cognitivos o identitarios de la cultura estudiada. que un alma generosa nos permitiera conocer los logros de la tribu. 2009b: passim. etc. Habría sido loable. Como lo ha hecho notar Nina Moffitt (2009) en su tesis para el Oberlin College. Tras catalogar todo el tiempo aquellas cosas de las que los Pirahã carecen y que les estarán vedadas por siempre. De más está decir que ésta es una racionalización a posteriori. Ella posee la más compleja morfología verbal de la que tengo noticia y un sistema prosódico sorprendentemente complejo.

sin ir más lejos. 3 de mayo de 2006 Tal vez sea hora de señalar los gaps más notorios que afectan al propio artículo de Everett y que a mi juicio son: • La falta de tratamiento de la presunta coacción que la cultura ejerce sobre el lenguaje y que se supone que es el tema central del ensayo. Spiegel Online. La falta de congruencia con los datos anteriormente publicados por otros autores y por el mismo Everett en materia de términos para los colores. El problema con ellas es que Everett alega que no son términos primarios en el sentido de BK69 sino que se arman de modo tal que para decir (pongamos) ‘negro’ se dice algo parecido a ‘como el carbón’ y así el resto. Nuestro ‘anaranjado’. Hasta el último ejemplo elaborado por Everett está privado de todo elemento contextual. Podría seguir ejemplificando largo trecho: ‘black’ en inglés • • 255 . De hecho. La falta de elaboración antropológica.Los gaps de los Pirahã expuestos a la Web. Pero éste es un rasgo común de las lenguas humanas. lenguas SAE inclusive. Por supuesto que los Pirahã sí poseen palabras para los colores y que éstas son por lo menos cuatro. incluso en términos de la más básica pragmática lingüística. el árabe ‘naranjah’ [‫]نرنج ة‬. lo que se desarrolla en éste no es lo que se anuncia sino más bien lo contrario: las formas en que los gaps del lenguaje inhiben o constriñen las prácticas.1 . quiere decir ‘del color de la naranja’. un Término Básico para los Colores tan puro como los diez restantes. por supuesto. como si fueran ejemplares imaginarios análogos a los de la pragmática austiniana.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Figura 11. con referencia a una fruta cuyo nombre parece venir del tamil ‘narandam’ [நரநதம] vía.

Araona y Arapesh. (Monlau 1854: 341). Araona. Ayto 2005: passim). Armenio (oriental). Acona. rojo/amarillo = bi3i1sai3. (Partridge 1966: passim. xahoasai (‘verde’): son 7 BCT en la nomenclatura de BK69. Estos elementos de juicio también permiten inferir que la falta de tiempos verbales no tiene ninguna incidencia letal sobre las capacidades expresivas de una lengua. La falta de excepcionalidad que posee la ausencia de tiempos verbales. Everett había compilado en su tesis de 1983 el inventario de las palabras Pirahã para los colores: biísi (‘amarillo’. a todo esto. ‘yellow’ se remonta a una palabra indoeuropea que significaba ‘colérico’ o ‘bilioso’ o de otra parecida que denotaba la yema del huevo. blanco = ko3biai3. en línea) permiten apreciar. En las lenguas de todas las culturas. ‘marrón’ del francés ‘marron’ [‘castaña comestible’].94 • • La falta de toda referencia comparativa. Afrikaans. Cerrando el círculo de las contradicciones. carecen de tiempo pasado las lenguas Abipón.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] deriva del viejo sajón ‘blac’ [‘tinta’] o del griego ‘phlégein’ [‘quemado’. dado que hay infinidad de lenguas que prescinden de los tiempos verbales. el lector inferirá el resto. Maffi y Merrifield 1997). sólo contando algunas lenguas que comienzan con “A”. dado que el objeto a partir del cual se asigna el nombre no está presente en la experiencia inmediata. en la nuestra tanto como en la de los Pirahã. kobiaí (‘blanco’ o ‘claro). que “los Pirahã pueden ordenar los colores usando los chips de color Munsell que los trabajos de Paul Kay y Brent Berlin hicieron famosos para el estudio de la percepción transcultural de los colores sin usar palabras para los colores” (Everett 2012: 261). Que se describa un color por referencia a otro objeto concreto no avala el PIE sino que lo refuta por completo. tixohói (‘rojo’). Amharico. una enormidad en todo sentido (Everett 1983: 354). se transformen con el correr del tiempo o vengan de otra parte. xahoasai (azul). ‘green’ es pariente del alto germánico ‘*grō −’ [‘crecer’ (del vegetal). ‘quemarlo con humo’]. contrariamente a las afirmaciones de Everett. biísi (‘naranj’a). como se pondrá en relieve en la crítica de Nevins. Los estudios sobre los sufijos verbales Mura-Pirahã publicados por Steve Sheldon (1982. Ainu. etc. Akan. raíz pariente de ‘grass’]. perspectiva y contexto (los refinamientos 94 El sistema cromático Pirahã es ( por lo menos) de tipo Etapa IIIG/Bu con términos para cuatro categorías básicas de color. Pesetsky y Rodrigues (2007. ‘muerto’]. Los datos fueron recabados por el pastor lingüista Steven Sheldon. Los superíndices señalan las alturas tonales correspondientes. verde/azul = a3hoa3saa3ga1 (Kay. El mismo Everett debe reconocer. Apurinã. etc. tioái / kopaíai (‘oscuro’ o ‘negro’). En castellano ‘negro’ viene del griego ‘nekros’ [‘νεκρός’. 256 . las sutiles connotaciones de temporalidad. con quien Everett está hoy en día distanciado y con quien difiere hasta en la estimación del número de alturas tonales que posee la lengua. Ainu. Árabe (de Túnez). Los colores son: Negro = bio3pai2ai3. lo más común es que los elementos pasen de un dominio a otro. Esta carencia no tiene nada de particular. de futuro carecen el Abipón. Berlin. Los colores se establecieron con un 70% de acuerdo en la nomenclatura. ‘amarillo’ del latín ‘amārus’ [‘amargo’]. Atchin y Avokaya. Acona. expresando la temporalidad mediante el despliegue de otros indicadores. 2009). ‘bermellón’). Dado que el alfabeto recién comienza.

En castellano. Zaslavsky 1999. el concepto de número es de una textura más variable e incierta de lo que Everett y Gordon sospechan. cualquier hablante de castellano se da cuenta. lenguas todas de reconocida complejidad (Corbett 1996: 50-51). El número de lenguas que carecen de marcadores o adposiciones personales comunes en otros idiomas es elevado. Por añadidura. En inglés no hay distinción de número para la segunda persona y nunca puede saberse si el sentido de un ‘they’ está compuesto por múltiples ‘hes’. Netz 1999. ‘dos’ y ‘muchos’ son relativamente numerosas. ‘shes’ o ‘its’. en Acehnés de Sumatra y en Chino clásico. además. las lenguas que sólo poseen palabras para ‘uno’. Borovik 2007. De Cruz y Pica 2008. no los hay tampoco en Bhāṣa Kawi ( javanés antiguo). n 13) afirma en base a sus propios datos que entre los Wari no existe contraste entre primera y segunda persona. por ejemplo. Spagnolo y Di Paola 2010). esas primitivas [ primes] son todo lo que se necesita para contar lo que haga falta con aproximación razonable o para construir una terminología numérica si la cultura experimenta la necesidad de hacerlo (Wierzbicka 1996. tales como correspondencia uno a uno. sin ir más lejos. tal como señala Anna Wierzbicka en su comentario y tal como se ha probado en innumerables estudios de cognición (etno)matemática.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] exquisitos. Zorzi. Giaquinto 2007. Fayol y Seron 2005). La cognición numérica. estimación y representación simbólica (cf. Las lenguas poseen redundancia suficiente para arreglárselas sin pronombres o refuncionalizarlos al vuelo. abstractas. La falta de la más leve noción sobre la forma en que se construyen los sistemas numéricos y de cuantificación ya sea en las culturas en general o entre los Pirahã en particular. Las minuciosas búsquedas del equipo de Anna Wierzbicka (1996: 36-37) en pos de primitivas semánticas demostraron que sólo las señales pronominales para ‘yo’ y ‘tú’ tienen visos de universalidad. Aun cuando sea verdad que los Pirahã carecen de toda palabra para números por encima de ‘1’ ello no es nada “sorprendente” ni excepcional. • La falta de relevancia que impregna una afirmación tal como que una lengua carece de pronombres o que los pronombres han sido tomados en préstamo hace más bien poco. Stoianov y Umiltà 2005. Ruelle 2007. Incluso dentro de una misma cultura usualmente hay diversas clases de representaciones numéricas (elementales. Ascher 2004. puede descomponerse en varias habilidades más elementales. o por cualquier combinación de entidades singulares imaginables. Contrariamente a lo que Gordon y Everett sostienen. Campbell y Epp 2005. específicas de objeto. se ha 257 • . diría Steiner) que se pueden lograr en esa lengua simplemente regulando y combinando el orden de inserción de los sufijos. dado que la persona implicada en la elocución siempre se puede inferir de la conjugación del verbo. Que no haya plurales pronominales entre los Pirahã tampoco significa gran cosa. que el morfema inglés para ‘tú’ procede del morfema originario para ‘yo’ (Partridge 1958: 3846). Eglash 1999. Stillwell 1989. el uso del pronombre es redundante u opcional. pero que estas mismas son omnipresentes e irreductibles pese a que Everett (2005: 628. complejas) que recién ahora se están comenzando a comprender.

‘9’ y ’10’ • La falta de un protocolo experimental que satisfaga aunque más no sea los requisitos de saliencia cognitiva y significación cultural recomendados en la antropología del conocimiento de los años 70s. Brasil). Figura 11. dado que no se sabe la forma en que se comportan los hablantes de estas lenguas en condiciones parecidas. Arabela (Zaparoan. ‘5’. Yuqui (Tupí. Krenák o Botocudo (Aimoré. Jarawara (Arawán. a veces complejas en otros órdenes. Parintintin o Kagwahiva’nga (Tupí. para no hablar de los protocolos de ética 258 . Perú). Brasil). Culina (Arawán. Canela-Krahô (Gê. Nadëb (Nadahup. ‘6’. Nueva Guinea). ‘3’. que poseen sistemas numéricos reducidos (Nevins. Campa y Machiguenga (Arawak. Djeoromitxí o Jabutí (Gê. Bolivia). etcétera (Hammarström 2006). Gedaged (Papua Nueva Guinea). ‘8’. Viid o Senggi (Indonesia). Brasil). Ecuador). Brasil).2 – Pirahã contando con los dedos – Basado en Gordon (2004) Imágenes correspondientes a ‘2’. Pesetsky y Rodrigues 2007). Brasil). Como lo han señalado los críticos.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] reportado la inexistencia de dichas palabras en otras lenguas tales como Achuar (Jivaro. ‘4’. Perú). Wari’ (Chapakura. Brasil). Chiquitano (Bolivia). Xilixana (Yąnomamö. Perú). Brasil). no se puede concluir que el tratamiento de las cantidades numéricas por parte de los Pirahã demande una explicación especial más allá de los factores que dan cuenta de otras lenguas. Brasil). Fuyuge (Goilalan.

En la filmación se observa que la palabra para ‘muchos’ [baagi] acompaña la gesticulación correspondiente para cada número exacto (de ‘2’ en adelante) sin el menor asomo de equivocación a pesar de la distracción que supone el constante parloteo de Keren en portugués. Por más que la cuenta de números no sea una cuestión de nomenclatura sino de algorítmica. Butterworth 2008). igual que lo haría cualquier otro miembro de la especie.org/content/suppl/2004/10/15/1094492.DC1/1094492S1. el video ha sido sutilmente cortado en puntos convenientes. • La falta de credibilidad de las aseveraciones tanto de Everett como de Gordon respecto de que los Pirahã no pueden contar ni siquiera hasta ‘2’. Cole y otros 1971. sin escolarización matemática y sin haber practicado con anterioridad un ejercicio tan afrentosamente ajeno a sus pautas culturales.sciencemag. El diseño experimental aplicado a los Pirahã por Gordon a instancias de Everett habría necesitado consultoría etnomatemática y antropológica y un mínimo de reflexividad para que no degenerara en una teoría del déficit. que no conceden a sus raros hallazgos ninguna instancia de duda y que confunden tan deplorablemente diferencia con inferioridad. el lector podrá apreciar que este informante Pirahã (quizá uno de aquellos a los que Everett no pudo enseñar a sumar 1+1) se auxilia con sus dedos para contar recursivamente hasta ‘10’. que es lo que finalmente acabó sucediendo. por el contrario. 95 259 . En su artículo original. que buscan ganar un lugar en la historia a fuerza de gestión mediática y de militancia en la orientación teorética más redituable. Había dicho Gordon (2004) en su estudio original que los Pirahã saben ayudarse con sus dedos. Gordon (2004: 496.2). Gordon computa como erróneas algunas cuentas con dedos que en realidad son correctas (de ‘7’ a ‘10’) debido a que el informante consigna los números que corresponden pero no articula los dedos de ambas manos con el mismo patrón de orden “consecutivo” con que lo hacemos nosotros ni llega a sujetar el meñique con el pulgar algunas veces que ello se requiere. se ve claramente al informante Pirahã contando con los dedos las naranjas que le muestra Keren Everett desde ‘2’ hasta exactamente ‘10’. ejecuta la secuencia de suma con destreza cercana a la perfección. dando saltos que impiden visualizar la cuenta con dedos para los números ‘1’. el informante.mov (visitado en febrero de 2012). Tal como fue ejecutado corrobora la sospecha de que la cognición matemática es una materia demasiado compleja y delicada para dejarla en manos de misioneros lingüistas que no consideran prioritario hacer justicia a la inteligencia de sus informantes. ‘7’ y en parte ‘10’. Cuando los dedos de una mano no le alcanzan el informante comienza a usar las dos. El ejercicio de correlacionar dinámicamente el número de dedos con el número de frutas involucra un fenóme- El material se puede visualizar o bajar desde el siguiente enlace en las páginas de la revista Science: http://www. pero que sus operaciones digitales son defectuosas incluso tratándose de números pequeños. Las cuentas correctas que he documentado sólo son perceptibles en la visualización y captura cuadro por cuadro.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] en vigencia para la investigación intercultural (cf.95 Contar (dicho sea de paso) equivale a sumar recursivamente n+1. En los vídeos o en las imágenes que he capturado a partir de sus propias páginas. En los vídeos que suministra Gordon para su artículo de Science para demostrar que los números por encima de ‘3’ se cuentan como ‘muchos’ ( y en nuestra figura 11. tabla 1) incluye un análisis inexacto del uso de los dedos por parte del informante.

una “lengua sin números”. La falta de congruencia entre la tipificación de los déficits lingüísticos y el hecho de haber traducido el Evangelio según [San] Marcos a la lengua Pirahã ( por mandato del ILV) sin haber señalado en su momento ningún impedimento de paráfrasis o conmensurabilidad en el idioma de destino. Hasta el día de hoy Everett se empecina en afirmar que “no sólo los Pirahã no cuentan. pero enclavados en el vórtice del logocentrismo. el pidgin creado y hablado por los Pirahã ha dado sustancia suficiente a una serie de estudios realizados en estos meses por la especialista en contacto lingüístico y everettiana ferviente Jeanette Sakel (2012a.5). De veras me intriga averiguar cómo ha traducido Everett expresiones tales como “trecientos denarios” (Marcos 14. uno de los doce” (Marcos 14. Lo cual arroja la implicancia. que los Pirahã no tienen noción de cantidad ni concepto de color y que por la carencia de recursividad y de cuantificación universal su verbalización y su lógica no pueden evitar el ser precarias. tú me habrás negado tres” (Marcos 14. Everett (2005) alega en un paper.96 La falta de consistencia absoluta entre sus libros. 260 . el portugués y la língua gêral amazónica conocida como Neenghatu”. 2012b) de la Universidad del Oeste de Inglaterra en Bristol. sus artículos y sus reportajes. inevitablemente. Marco Antonio Gonçalves documenta que “los hombres han desarrollado una ‘lengua’ de contacto que les permite comunicarse con poblaciones regionales mezclando palabras del Pirahã. derivada del Tupi-Guaraní (Gonçalves 2000). Lo que nos dice el autor.o multilingües. en otras palabras.10) o aunque más no sea “antes que el gallo cante dos veces.30). ni Everett ni Gordon abordan esta dimensión del comportamiento. nunca • • 96 No he podido conseguir la traducción del Evangelio al Pirahã. sintácticamente intermedias entre la yuxtaposición Pirahã y el embebimiento portugués (Sakel 2012 a: 75). En sus estudios sobre el portugués hablado por Pirahã bilingües (que son pocos pero existen) Sakel no tiene más alternativa que reconocer que los hablantes más experimentados (los gatekeepers GK1 y GK2) pueden implementar cláusulas complejas. es que el informante del vídeo no sabe lo que hace o que (si parece saberlo) de todos modos no tiene acceso a su propia racionalidad. ciegos y sordos a todo lo que no sea palabra. Por el otro. por ejemplo. bueno. de que Everett debió haber pensado alguna vez que lo que es posible decir en otra lengua (griego inclusive). tú sabes. • La falta de sustento empírico de las afirmaciones de Everett sobre la clausura de la lengua Pirahã y la inexistencia de individuos bi. “Judas Iscariote. cognición situada y embodied cognition. enacción.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] no que bien podría analizarse como una conjunción de pensamiento abstracto. no importa cuan culturalmente distante sea. Por un lado. también se puede decir en Pirahã. sino que hay experimentos que han establecido que ellos ni siquiera comprenden el concepto de contar” (Everett 2012: 260-261). Pero en un reportaje (2009 b) Everett se olvida de tales afirmaciones y cuenta que un Pirahã le preguntó: “Pues bien. ¿de qué color es Jesús? ¿Cuán alto es? ¿Cuándo fue que él le dijo a usted esas cosas? Y yo dije.

si nunca lo has visto. siete años más tarde “los niños pueden aprender a contar hasta diez en portugués bastante rápido”. Tal vez el diálogo no se haya materializado así. por ejemplo. Everett 2005: 622. ¿por qué nos dices estas cosas?”. intercambiabilidad y temporalidad. a saber. Hace poco Uli Sauerland (2010. mientras tanto. ya en visible descontrol: “La ausencia de los tiempos perfectos en Pirahã indica no meramente la ausencia de una palabra y sufijo de tiempo especial. el énfasis es mío). 269. déficit o imposibilidad. recursión. Bueno. para no hablar de términos abstractos para el color. Y luego insiste.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] lo he visto. Más aun. Invito al lector a buscar más contradicciones de este tipo en el anecdotario everettiano referido en los punteros bibliográficos al final de este libro. Del mismo modo. mediatez. el aprendizaje por parte de los adultos. en el que el Pirahã juega el papel de Sócrates. Las ausencias lingüísticas reportadas por Everett. no hay forma de conciliar el PIE con el rigor con que los Pirahã fundamentan su razonamiento en la evidencia tanto tangible como intangible (cf. en suma. qué es lo que el estudio de los Pirahã nos puede decir sobre qué significa ser humano”. Este diálogo platónico perfecto. se refiera él a aprender a hablar. Concomitantemente. sintácticamente hablando. Apenas hay argumento importante en toda su obra para el cual él no ofrezca la contraprueba: mientras que en el artículo del Current ningún Pirahã podía aprender a contar ni siquiera hasta ‘1’. no sé de qué color era. pronominalización. 2009b). • La falta de capacidad para comprender la diferencia como no sea en términos de ausencia. en línea). El más filoso refutador de Everett. Si yo tuviera que ejemplificar el catálogo completo de los rasgos de diseño del lenguaje propuestas por Charles Hockett (1963) utilizaría esos cuatro renglones sin dudarlo un instante. es Everett mismo. desplazamiento. es improbable que vuelva con las manos vacías. comprobó experimentalmente que la modulación tonal de cierto morfema del Pirahã entraña cláusulas de la misma clase de complejidad que la que es propia de otros idiomas y que por ende la lengua no carece de los primores sintácticos que se creían privativos de idiomas considerados más ricos. está por cierto atestado de lo que Everett mismo llamaría embebimiento. sino una laguna cultural mucho más profunda” (Everett 2012: 261. Se me ocurre entonces un nuevo rasgo deficitario para agregar al almacén de carencias de los Pirahã: ausencia de gaps significativos en el área del razonamiento lógico. como se ha visto y seguiremos viendo. a contar o a tocar el violín. es ahora “mucho más difícil” pero ha dejado de ser imposible (Everett 2012: 261). por ejemplo. el número de len261 . la medida y el tiempo. pero no hay duda que el Pirahã de la parábola es capaz de articular con su lengua la misma mayéutica de excelencia (con un portentoso modus tollens incluido) que a la que nosotros podemos aspirar con la nuestra. deben tomarse con un grano de sal. conciencia de prevaricación. este conjunto de correlaciones entre términos faltantes y habilidades cognitivas suscita una pregunta todavía más amplia. Cae de suyo que para los hablantes de cualquier lengua el aprendizaje adulto es siempre “mucho más difícil”. “Diferentes ausencias –nos cuenta Everett– nos enseñan diferentes lecciones. abstracción.

Toda la bibliografía testimonia la existencia de cinco fonemas vocálicos (/a/. Pero el problema no radica en el carácter dudoso. si los sonidos con marca tonal no son distintivos y su aplicación es aleatoria. ni el registro de carencias es una herramienta razonable que haya sido homologada alguna vez por la antropología o la lingüística para llevar adelante una comparación (cf. inespecífico o irrelevante de las carencias en sí. tampoco es posible saber si la notación que se usa es fonética o fonológica o si el rico sistema tonal que define “una de las prosodias más elaboradas” que se conocen posee o no valor distintivo y (de ser así) cuáles podrían ser los pares mínimos en que se presentan conmutaciones de sentido. sino en que no puede hacerse ninguna descripción cultural en función de aquello que una cultura no posee. /á/. Sandalo y Abarre 2003). /í/. • La falta de un puñado de ejemplares entre los “fonemas etic” testimoniados en su tesis de maestría y los reportados en el artículo del Current y en la literatura tributaria (Everett 1979: 93. ni las lagunas anotadas por Everett son siempre tales. ni de qué manera es posible que haya un sistema prosódico que está entre los más ricos erigido sobre un sistema fonológico que está entre los más pobres (Everett 2009b: 185). 97. 260 comparten con el Pirahã la ausencia de clasificadores numerales. y así más o menos todo. Como sea. en la disertación de maestría (que no debe confundirse con la tesis de doctorado de 1983) se documentan unas 12 consonantes y 8 vocales que contrastan con las 7 y 3 mencionadas sin detalle en el artículo del Current. Ragin 1987). ni el Pirahã es en verdad un caso del otro mundo. Nunca está claro cuáles son exactamente los alófonos de cada fonema ni en qué contextos concretos aparecen. sobre 562 lenguas relevadas. 109-111) degeneró hasta limitarse a la pronunciación dife262 . el WALS reporta 91 que poseen un inventario de consonantes más pequeño que el del Pirahã. sin contar diptongos. como consecuencia de una rara síntesis operadas en el análisis. 2005. /i/.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] guas que igual que el Pirahã carece de tiempo perfecto es mayor que el de aquellas que lo poseen (114 en WALS). contra los tres admitidos por el autor. las nasales y las velares que se escuchan cada tanto en las tomas sonoras o que aparecen en palabras elicitadas por otros autores han desaparecido del registro (cf. la fonología Pirahã se ha convertido en una pantalla proyectiva en la que cada lingüista del ILV encuentra la cantidad de fonemas que su teoría necesita en cada etapa de su vida académica. Si ese sistema tonal señala valores distintivos no se explica por qué no se lo toma en cuenta en el inventario fonológico. Gonçalves 1997: passim). /o/). sobre 400 lenguas. no está claro por qué se habla de sistema tonal en primera instancia. Dado que en todos los casos la presentación es caótica y se apoya en metodologías que mutan según el humor del momento nunca se sabe cuál es el inventario definitivo del sistema fonológico Pirahã. Mezclando procedimientos de elicitación fonemáticos procedentes de marcos teóricos incompatibles. En los últimos meses uno de los fonemas reportados por Everett se ha perdido en el camino a la Web en castellano y el dimorfismo de género examinado en la tesis de maestría (pp. Tal parece que hay también cinco longitudes de sílaba posibles pero tampoco se sabe qué papel juega en el conjunto.

una argumentación semejante no se atiene ni remotamente a los esVéase http://es. Everett finaliza con un peán a “esta maravillosa lengua y cultura” que “tanto nos enseña”. a todo esto. Las afirmaciones más controversiales de Everett (atinentes a la recursión y a la complejidad) serán respondidas y refutadas más adelante. En ningún momento en el desarrollo de la tesis. pues por esos azares y razones de la ideología y el poder. Levinson (una de las autoridades más reconocidas en el campo de la pragmática) prosigue argumentando que proposiciones tales como que “los Pirahã viven en el presente” son demasiado vagas como para ser soportadas por la recolección incidental de rasgos culturales aducidos. Refiriéndose a la cita de Everett que reproduje en la página 254.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] rente de un solo fonema. De veras invito a leer este artículo. pese a que más tarde lo promovería como “el más simple conocido”. Levinson en una elocución que comparto plenamente: Habiendo hecho que los Pirahã suenen como los portadores descerebrados de una cultura simple casi sub-humana. No existe motivo para no utilizar los mismos criterios de elicitación microscópica en Pirahã.org/wiki/Idioma_pirah%C3%A3 y la versión en inglés correspondiente (visitado en febrero de 2012). como no sea para forzar la minimización del número de fonemas que se quiere obtener.98 El mismo Everett. y un procedimiento óptimo para eliminar toda información alternativa cuando jubilados o humillados todos los predecesores. en la que sólo se indaga la fonología. 263 .wikipedia. reconoce que entre sus diferentes reportes y los de sus antiguos amigos abundan las contradicciones. él seguramente estaba obligado a presentar una imagen global un poco más equilibrada (Levinson en Everett 2005: 637-638). aunque no siempre se percibe de buena calidad.97 De hecho no lo es: el Rotokas de Papua Nueva Guinea posee la misma cantidad de fonemas que el mínimo reportado por Everett y una prosodia en la que no hay ni alturas tonales ni cantidades vocálicas distintivas. 2005: 621): un enunciado que se contradice con la pretensión de haber estado estudiando la tribu durante treinta años. la lengua inglesa posee el día de hoy fácilmente el doble de fonemas que poseía cuando yo era joven. Siendo uno de los pocos portavoces de un grupo pequeño y privado de poder. pero que sólo se debe hacer caso a sus textos más tardíos (Everett 2007b. la crítica que se le ha hecho ha sido intensa.wikipedia. él mismo ha quedado como la única autoridad en la materia. la refutación más áspera que he encontrado a propósito del estudio de Everett sobre los Pirahã no proviene del campo positivista sino que procede de uno de sus rivales entre los estudiosos de primera magnitud que estudian la diversidad. computando los fonemas definidos por el tono el Pirahã estaría en paridad de 13 fonemas con el Hawai’iano y el Naasioi (o Aunge) del distrito de Kieta en Nueva Guinea (Hurd y Hurd 1966. Everett advierte que el sistema que tiene entre manos es particularmente simple. 98 97 Véase un cómputo maximizado de fonemas de la lengua inglesa (computando longitudes vocales y diptongos) en http://en. Como podrá imaginarse. en efecto. No del todo inesperadamente.org/wiki/English_phonology#Phonemes. Firchow y Firchow 1969). afirma Stephen C. Si se cuentan los diptongos y las vocales breves y largas como fonemas distintos (como usualmente se hace en la práctica fonológica) el número de fonemas del Pirahã se encontraría en un rango entre módico e intermedio.

el antropólogo indigenista Carlos de Araújo Moreira Neto [1930-2007] documentó casi veinte años antes de la Era Everett que “una subtribu Mura. los pocos Mura que restaban fueron al fin masivamente exterminados. 148-154. Ni duda cabe que los Pirahã.000 y 40. A Muhraida [o Muhuraida]. como la que atañe a la información sobre monolingüismo. en línea. Pantoja Caldas 2006: 9). con posterioridad a la hecatombe narrada en la Muhraida y a la referida en la documentación del Cabanagem (Souza Pequeno 2006: 133). Se sabe que los Mura (Pirahã incluidos) sumaban entre 30. Treece 2000. los Mura-Pirarrã. ni es razonable excluir los términos cromáticos que efectivamente existen porque se tratan de lexemas compuestos o derivativos. Que un grupo pueda conservar su integridad social y lingüística en estas circunstancias de carnicería. entre 1835 y 1840. Spix y Martius 1823. estuvieron involucrados en esas contiendas invariablemente en el papel de víctimas. Tampoco es seguro que el Pirahã sea la única lengua sin embebimiento. Vale la pena ahondar en los hechos que se esconden tras esta palabra. 3 según Nimuendajú 1948: 257. Durante las masacres que acompañaron al Cabanagem subsiguiente. que apenas suman hoy unos 150 individuos. se sabe que la separación de los Pirahã del gran tronco Mura recién acaeció en la segunda mitad del siglo XIX. de Oliveira 1978: 3). Mientras que lo de “criollizado” debería precisarse un poco. Más todavía. Wilkens 1993: 68. sin términos para los colores o sin sistema de numeración. monolingüe y aislado” (Moreira Neto 1988. En el siglo XVIII los Mura quedaron envueltos en batallas de ferocidad legendaria que se registraron en una épica. En 1926 Curt Nimuendajú calculó que apenas quedaban entre 1390 y 1600 Mura y unos 90 Pirahã.000 (Spix y Martius 1823: vol. no serán acaso un remanente criollizado de alguna unidad social más compleja como sin duda lo ha sido la nación Mura a la que alguna vez perteneció. hace años ya no es una exigencia habitual en la investigación (véase Kay y Maffi 1999). otras tribus de la región colaboraron en la matanza (Wilkens 1819 [1785]. que se consideraba en el siglo diecinueve como el grupo Mura más oculto y agresivo. algunas fuentes elevan la cifra a 60. dado que si bien esa hubiera sido razón para excluirlos en el diseño experimental de BK69. Recién en los últimos años se está comenzando a evaluar la posibilidad de que a consecuencia de estas calamidades se hayan perdido y continúen perdiéndose rasgos no triviales de la lengua y la cultura Pirahã. Levinson termina preguntándose si los Pirahã.000 individuos hacia 1820.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tándares de la antropología clásica en materia del tratamiento de la coherencia cultural. el día de hoy. Sasse 1992). El texto de Everett abunda por otro lado en ruidosas inconsistencias. ni muchos menos a los cánones de las modernas discusiones lingüísticas. lo de “remanente” es más exacto pero conlleva un palpable eufemismo. un poema heroico en hexámetros perfectos de Henrique João Wilkens [1736-1800?] que exaltó su genocidio en manos de los cristianos portugueses y que constituye un testimonio tan terrible que ninguno de los misioneros del ILV se atrevió a mencionarlo. como habitualmente pasa. Harris 2010: 82. pese a sus arcos descomunales. permanece. una sociedad apolínea de mansos agricultores abs- 264 . conversión forzada y arrinconamiento excede lo verosímil (cf. una nación de feroces guerreros con toques de nomadismo en la época de Wilkens. Bogéa 2011).

PRIMITIVAS SEMANTICAS PROPUESTAS Y EXPERIMENTALMENTE SUSTENTADAS CATEGORÍA PRIMITIVAS SUSTANTIVOS ALGUIEN / YO TU GENTE PERSONA SUSTANTIVOS ALGO / COSA CUERPO CLASE PARTE RELACIONALES DETERMINANTES ESTO LO MISMO OTRO CUANTIFICADORES UNO DOS ALGUNOS TODOS MUCHOS EVALUADORES BUENO MALO DESCRIPTORES GRANDE PEQUEÑO EXISTENTECIA / HAY / EXISTE TIENE POSESIÓN VIDA Y MUERTE VIDA MUERTE CUANDO / MUCHO AHORA ANTES DESPUÉS TIEMPO TIEMPO TIEMPO POR ALGÚN MOMENTO TIEMPO DONDE / AQUI ENCIMA DEBAJO LEJOS ESPACIO LUGAR TOQUE / LADO DENTRO CONTACTO CONCEPTOS LOGICOS NO PUEDE SER PUEDE PORQUE SI INTENSIFICADOR MUCHO MAS SIMILITUD COMO / MANERA POCO TIEMPO CERCA Tabla 11. ni llamaron a ese holocausto por su nombre. Beller y Bender 2008.1 – Primitivas semánticas del Metalenguaje Semántico Natural. ni la fama de guerreros indomables de los Mura-Pirarrã (con sus arcos enormes). su afanoso intento de desagravio personal. promotora del Metalenguaje Semántico Natural (MSN). Ninguno de sus estudios menciona la salvaje epopeya de la Muhraida. 265 . 80). En Don’t sleep.1). una metodología basada en el concepto de primitivas semánticas [ primes] que ha descubierto hasta el momento unas 60 de ellas que son universales por definición (tabla 11. social y cultural entre el tronco Mura y la rama Pirahã. ni estimaron relevantes esos hechos. otra de las que suenan importantes es la de Anna Wierzbicka. Los unos prefirieron explicar las lagunas y disonancias culturales aduciendo un puñado de coloridas peculiaridades del lenguaje (o al revés.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] temios en la de Nimuendajú y un pequeño grupo de cazadores-recolectores anómicos y dados a la borrachera en la de Everett ( Nimuendajú 1948: 267. sostiene simultáneamente (a) que “existe cierta evidencia de que los Pirahã no son originariamente de la parte de la jungla donde residen en la actualidad” ( p. los otros declinaron ir al fondo del asunto. Everett 2005: 626. asordinando cada vez que puede la relación lingüística. ni el exterminio brutal de los Mura en el Cabanagem.99 Hasta que este libro se escribiera ni los relativistas ni los universalistas se refirieron a ese horror. Hay algo profundamente perverso. tanto en esta concepción inhumana del relativismo como en el silencio que neutrales y universalistas han mantenido al respecto. en suma. Basado en Goddard y Wierzbicka (2002). A diferencia de otros universales semánticos propuestos a lo largo de la historia. las primitivas del MSN no son siempre “palabras” o unidades del léxico básico sino elementos 99 Everett se manifiesta incómodo y reticente en todas sus argumentaciones históricas. Sauerland 2010). según sople el viento). 29) y (b) que (siguiendo a Nimuendajú) “[la tribu Pirahã] siempre ocupó su habitat presente entre los 6° 25’ y los 7° 10’ de latitud sur a lo largo del curso inferior del rio Maici” (p. there are snakes (2009b). Volviendo a las críticas al artículo del Current.

Dado que Wierzbicka está en general de acuerdo con la idea de Everett de que la cultura da forma al lenguaje y que el significado es fundamental para la comprensión tanto del lenguaje como de la cultura. 125).grande” (en lugar de “nosotros”) es como decir que en inglés understand significa. […] Al utilizar tales glosas. Decir que ti ‘ogi significa literalmente “mi . un par de años después de publicado el artículo se desarrolló un intercambio polémico que aun continúa entre Eve266 . no eran capaces de hacer generalizaciones. ni sacarse de encima el bochorno que Wierzbicka le infirió. Everett está presentando al Pirahã como una lengua “primitiva”. Fuera de los críticos congregados para la nota del Current. en línea). Everett. abaratando el intercambio con quienes más tarde le prestarían crédito a su teoría del déficit e insultando la inteligencia de quienes podríamos habernos interesado en la discusión (Everett 1983: 362. los aborígenes australianos no tenían palabras para “todos” y. pág. Cuando Everett traduce hiaití ihí hi ’ogi como ‘[Pirahã] gente . La respuesta de Everett pretende ser mordaz pero no logra justificar su metodología patafísica de traducción. Everett se une a la larga tradición de los estudiosos del “pensamiento primitivo” tales como [Christopher R. pero Wierzbicka lo corrige elegantemente. basadas en una metodología profundamente fallida” y que ignoran. de acuerdo con ello. “to stand under” [estar parado abajo] (Wierzbicka en Everett 2005). ella deplora “sus afirmaciones extravagantes y no sustanciadas. es obvio –señala Wierzbicka– que ‘todos [los Pirahã]’ y ‘nosotros’ serían traducciones más adecuadas.] Hallpike (1979). demostrando la impropiedad de las traducciones verbatim que Everett ha heredado de Whorf (ver arriba. De acuerdo con eso. A esta altura de la crítica. los estudios reportados en Meaning and Universal Grammar (Goddard y Wierzbicka 2002). me complace pero también me agobia decir que en su tesis de 1983 Everett había consignado una palabra Pirahã para ‘todos’ (xohió ). Everett exotiza la lengua en vez de identificar genuinamente sus rasgos distintivos. precisamente.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] abstractos que permiten componer cualquier significado cuando los hablantes están interesados en las prácticas relevantes.grande’. ni poner en foco la cuestión que motiva la crítica. genéricos. Al afirmar que el Pirahã no tiene palabras para “todos”. sin embargo. y a pesar de sus protestas. significa simplemente que su razonamiento silogístico casi se acerca pero no coincide del todo con el nuestro. creía que en Pirahã no había concepto para TODOS. ni disipar –una vez más– un punzante hedor de etnocentrismo: El hecho de que los Pirahã carezcan de la palabra “todo” utilizando en cambio. Everett insiste en que la lengua Pirahã no es de ningún modo “primitiva”.él – grande’ y ti’ ogi como ‘mi . por ejemplo. quien también afirmaba que. dándoles la capacidad de lidiar aceptablemente con el mundo que los rodea pero no de enseñar lógica de Occidente en este momento de su historia cultural (Everett 2005: 643). literalmente. digamos. Lo interesante del caso es que a despecho de su agobiante búsqueda de rasgos distintivos el artículo del Current no pone al descubierto ningún significado de la lengua Pirahã que no haya sido predicho por el MSN. pero el meollo de la cuestión es que sin una palabra (o un elemento parecido a una palabra) que signifique “todos” los hablantes no pueden hacer generalizaciones.

2001. quien está lejos –dijo– de integrar el selecto grupo de los que realmente saben hablar Pirahã: Daniel Everett. las críticas a los contrasentidos más flagrantes (tales como las discordancias en la descripción de las gramáticas o los términos para colores entre lo que Everett sostiene actualmente y lo que había reportado años atrás) se ve obstaculizada por el hecho de que Everett (o alguien en su beneficio) se encargó de sacar de circulación el Diccionario Pirahã y otras páginas tempranas que no hace mucho tiempo se conseguían sin censura en la Web.). Arlo Heinrichs y absolutamente nadie más: todos gringos. una corporación cuyo propósito es la traducción de la versión de la Biblia de Wycliffe Bible Translators a todas las lenguas del mundo. Steven Sheldon. En su primera respuesta a la crítica. La airada respuesta de Everett y su interminable alarde de expertise no puede borrar. La crítica de los rasgos lingüísticos puntuales que emprendieron Nevins & al es aguda y lapidaria pero más compleja de lo conveniente para describirla aquí en su totalidad. con todos los in267 . quien trabajó largo tiempo en territorios de la tribu. la crítica de la semblanza que Everett ha trazado de la cultura Pirahã también arroja sombras sobre no pocas de sus alegaciones. Ni que decir tiene que estos operadores gringos han sido o siguen siendo funcionarios o ejecutivos del ILV. complementándola con otros elementos de juicio que se han ido agregando mientras tanto. Verificar las imputaciones formuladas en estos documentos ejemplares no es tarea fácil.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] rett y Andres Nevins. Afirman los críticos que la mayoría de los gaps reportados para la lengua y la cultura Pirahã son o bien inexistentes o bien reales pero también documentados en otras lenguas como el alemán. 2005). el MIT y la Universidad de Campinas respectivamente. Keren [Madora] Everett. como si le alegrara que la etnografía latinoamericana en general y brasilera en particular (cuyo marco teórico se distrae con frecuencia en la replicación de consignas pos-estructuralistas poco operativas) haya terminado regalando a operadores misionales aparatosamente incompetentes en materia antropológica la primacía en el estudio de los grupos étnicos de su propio país. los lingüistas del Instituto reputan axiomáticamente incapaces de aprender a leer. sin embargo. incluyendo aquellas a cuyos hablantes nativos. como en el caso Pirahã. Más adelante inspeccionaremos más de cerca estas tácticas de escamoteo (ver pág. su reseña original del trabajo de Gonçalves entre los Pirahã. Por añadidura. el Wappo del valle de Napa y el Adyghe (o Adǝgǎbzhǎ) de la Federación Rusa. ha documentado al menos un rico y vibrante mito. de modo que iremos recurriendo a ella en el curso de este capítulo conforme sea relevante. como el mismo Everett se ufana en subrayar. Nevins y sus coautores señalan que el antropólogo brasilero Marco Antonio Gonçalves (1993. David Pesetsky y Cilene Rodrigues (2007) de la Universidad de Harvard. el cual agrega algunos matices a la afirmación everettiana que aduce que los Pirahã carecen del hábito de la narración ritualizada de historias que es común en otras regiones del Amazonas. el hebreo. el chino. Everett (2007) menospreció tanto la significación y pureza de ese mito al que reputa un pidgin apátrida como las capacidades lingüísticas de Gonçalves. 2000. Contrariando la idea de que los Pirahã carecen de mitología y en particular de relatos etiológicos. 282 y ss.

Como dicen sus más severos críticos. Pesetsky y Rodrigues 2007: 393) Para concluir con este punto diré que aun cuando Everett discute su pureza. sin que le temblara el pulso. Él rechaza la posibilidad de que esas historias puedan ser contraejemplos del PIE. a pesar de su multivocidad. Everett había destacado el trabajo a largo término de este antropólogo brasilero como “el más confiable jamás realizado por un antropólogo” en dicha cultura (Everett 2005: 632. y ver espíritus es para ellos tan real como ver guacamayos” (Everett 2007: 24). para beneficio de gente que no habría de leerlo jamás. el mito sin duda existe entre los gatekeepers Pirahã que hablan un fluido pidgin . por más que no esté registrado entre los textos recopilados por los gestores del ILV y puestos en custodia por Eugenie Stapert. sin embargo. nota 19). en la Universidad de Manchester: una colección a la cual Everett se refiere como el corpus cerrado. El mito también hace referencia a espíritus que desmienten una vez más la premisa everettiana del PIE y que son entidades que Everett mismo encontró en los textos que él se ocupó de homologar. el PIE no toma en cuenta esas distinciones. monoglótico y certificablemente genuino.” (Everett 2005: 632).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] convenientes idiomáticos del caso. bajo siete llaves. Tal como se formula en el artículo. comentando que ellas no son “indígenas” sino tomadas en préstamos de otras culturas. no sólo hay un mito sino una mitología con cosmología incluida que se manifiesta en la 268 . A lo que voy es a que el Evangelio. su heteroglosia y sus anomalías filológicas. En la sección del artículo de Current Anthropology que se dedica a la ausencia de mitos. Everett señala que los Pirahã le han contado historias concernientes a “la cosmología. etc. pues dudosamente exista en el conjunto de las culturas un cuerpo mítico (o un conjunto narrativo cualquiera) ciento por ciento incontaminado. y (b) en que nuestro autor no sabe reconocer un mito como tal aunque se le venga encima. que el mito venga o no de otra parte o que esté narrada en otra lengua poco importa. Que Everett no es cabalmente antropólogo se percibe (a) en el hecho de que él ignora que muchas veces los mitos vienen envueltos en los sueños o se adquieren en raros estados de conciencia. De todas maneras. Arrinconado por la crítica. por cierto: Everett reputa los espíritus auténticos y reales pero considera contaminada o inexistente la mitología que refiere sus hechos y describe sus andanzas y atributos. el mito reportado por Gonçalves es órdenes de magnitud menos interpolado. monolítico y definitivo de todo aquello que los Pirahã son capaces de decir. pidgin y autoralmente incierto que el Evangelio Según Marcos en el que Everett creyó alguna vez a pies juntillas y al que más tarde tradujo al Pirahã. es un texto cristiano representativo –canónico. no obstante. Por más que sus apadrinados no se atrevan a contradecirlo. el origen del universo. el argumento que arma el autor en defensa de lo indefendible tampoco es convincente: la mención de estos espíritus no implica una negación del PIE –alega Everett– porque encontrar rastros de los espíritus en el suelo o en el follaje “es para los Pirahã una experiencia real. por añadidura– en la misma medida en que el relato reportado por Gonçalves es un texto Pirahã. Como quiera que haya sido la historia. Sea que un hablante haya creado personalmente el relato. o que su autor sea o no en última instancia Pirahã. el PIE debería bloquear el recuento de CUALQUIER evento que no caiga dentro de la experiencia inmediata del contador de historias (Nevins. Nigel Vincent y Jeanette Sakel. Otra curiosa antinomia. impuro.

267. siempre que no implicaran memoria. conceden por una parte lo que quitan por la otra. prueban exactamente lo contrario de lo que ellos alegan. Lo que cuenta de todo esto es que.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] experiencia onírica de los Pirahã. Los resultados. los hablantes operan de la misma manera que los hablantes que ni siquiera poseen el vocabulario relevante. toipe. dando una vuelta de campana. kaoaiboge) que habitan en un cosmos tan complejo y congruente como cualquier otro (Gonçalves 2001: 202. límpidas relaciones bayesianas de probabilidad para evaluar similitudes de distribución. el número y los vocabularios navegacionales no parecen entonces alterar los procesos cognitivos o perceptuales subyacentes de los hablantes de esas lenguas en forma directa (Frank. Fedorenko y Gibson 2008: 823). pero demuestran (dicen) que el lenguaje agrega una forma de codificación que permite una mejor performance. Everett y los suyos volvieron a revisar los datos sobre las incapacidades aritméticas de los Pirahã. En vez de eso. Stanislas Dehaene y otros entre los Mundurukú y también (estimo) por la reacción pública ante la inadmisible teoría del déficit que los estudiosos del ILV estaban homologando. el mismísimo Daniel Everett de la Universidad del Estado de Illinois y otros dos autores (Frank. El color. empujados los hallazgos de Pierre Pica. Bonilla 2003). marcos de referencia vinculados a la psicología evoluti- 269 . una experiencia poblada de espíritus y seres diferenciados (ibiisi. de que sin lenguaje para el número cualquier tarea que requiera una comparación exacta será imposible). populares o abrumadoras que puedan ser las evidencias colectadas por Gordon y los relativistas posmodernos en general a propósito de los términos para los números. En “Number as a cognitive technology: Evidence from Pirahã language and cognition”. En este registro. el hecho es que resulta simple y hasta trivial diseñar experimentos que. [.] Sin embargo. Los experimentos no prestan soporte a las formas más fuertes del whorfianismo. Everett [!].. abaisi. sacándose el muerto de encima e impugnando las feas conclusiones “whorfianas” a las que había llegado Peter Gordon: La falta total de un lenguaje de cantidad exacta no impidió a los Pirahã ejecutar adecuadamente una tarea que reposaba en la equivalencia numérica exacta entre grandes conjuntos. sugieren que el lenguaje para números exactos es una invención cultural en vez de un universal lingüístico. el caso Pirahã sugiere que las lenguas que pueden expresar cardinalidades largas y exactas poseen un efecto más modesto en la cognición de sus hablantes: permiten a sus hablantes recordar y comparar información sobre cardinalidades adecuadamente a través del espacio. dicen. los estudios de Brian Butterworth y otros (2008) han demostrado (utilizando métodos muy sencillos. de muy prolija edición. en casos en que el código apropiado se suprime o no es útil.. igual que estos últimos. Por plausibles. Esta evidencia argumenta en contra de la afirmación whorfiana fuerte que asevera que el lenguaje para el número crea el concepto de cantidad exacta (y correspondientemente. Everett y otros 2008) demostraron que los Pirahã no poseen métodos lingüísticos para denotar cantidades exactas pero que pudieron ejecutar con exactitud tareas numéricas complicadas que incluían cantidades relativamente grandes. Comparados con la descripción de Gordon (2004) –empobrecida ésta por la inservible notación bibliográfica de la revista Science para las publicaciones periódicas– los estudios más recientes de Everett. Michael Frank del MIT. del tiempo y de los cambios en modalidad.

Beran y Beran 2004. Visitado en febrero de 2012. los lemures. expandan y estructuren la cognición diferencialmente de una a Australian Institute of Aboriginal and Torres Strait Islander Studies. Hoy en día se sabe. mientras tanto.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] va más clásica y lineamientos estrictos para la investigación ética en estudios indígenas)100 que niños monolingües hablantes de lenguas que poseen terminologías numéricas en extremo restringidas (Warlpiri. “Guidelines for ethical research in indigenous studies”. Para decirlo en otros términos. distinguen las que poseen una relación de 4:5 (Brannon y Terrace 2000). pero no las que difieren por 2:3 o por 3:4 (Lewis et al 2005). los hablantes de lenguas con léxicos numéricos escuetos igualan o superan a los hablantes de inglés en la ejecución de las pruebas experimentales.au/research/docs/ethics_nov. lejos de mostrarnos una imagen de indígenas deficitarios con menos inteligencia operativa y capacidades de cálculo que Alex (el loro gris africano). los bebés humanos. etc. Los lemures mangosta se muestran capaces de diferenciar numerosidades que difieren por una relación 1:2. cuyo protocolo es público hasta el último detalle.gov. sugirieron que (conforme se ha demostrado en la tradición de estudios en matemáticas cognitivas) todos los humanos del planeta nacemos con la capacidad para representar numerosidades exactas (Butterworth 1999.pdf. de modo tal que cuando una magnitud numérica se incrementa se necesita una disparidad cada vez más grande para obtener el mismo nivel de discriminación. Anindilyakwa. No hay más que contrastar sus hallazgos con los de la etología cognitiva contemporánea para percibir el gap que media entre ambos campos. Gallistel 2007. También se ha comprobado que los antropoides y los lemures poseen una representación numérica que está modulada por la ley de Weber-Fechner. Hanus y Call 2007. A diferencia de lo que Everett afirma de los Pirahã. http://www. Evans et al 2009). los macacos y los titís de cabeza blanca también comprenden sin recibir entrenamiento alguno el resultado de simples operaciones aritméticas de 1+1 (Kappeler y Silk 2010). que los primates en general son capaces de juzgar las numerosidades absolutas y relativas de objetos (Tomasello y Call 1997. 100 270 . considero que los datos consignados por Everett y Gordon respecto de la incapacidad de los Pirahã para llevar adelante los cómputos más elementales o para distinguir adecuadamente el tamaño relativo de conjuntos de objetos se derivan (simultáneamente) de premisas teóricas inadmisibles y de diseños experimentales aberrantes. los macacos rhesus (Macaca mulatta ).) disponen de los mismos conceptos numéricos que un grupo comparable de niños aborígenes australianos hablantes de inglés. en efecto. Si el conocimiento derivado de esta literatura significa algo es que ante el caso Pirahã los relativistas nos están debiendo otra explicación: pues ya no se trata de que el lenguaje y la cultura habiliten. La disponibilidad de palabras para denominar números exactos en una lengua ha probado ser moderadamente útil pero no estrictamente necesaria a los efectos prácticos. Gelman y Gallistel 1978). Rugani et al 2009). Los grandes monos y los primates haplorhinos pueden contar hasta seis elementos y los pollitos comunes recién nacidos (Gallus gallus) pueden sumar elementos hasta cinco cuando se los presenta secuencialmente (Hanus y Call 2007.aiatsis. Los experimentos.

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

otra sociedad, sino que (de creer a los relativistas) sus constreñimientos bien pueden dejar a los humanos en estado de miseria intelectual en comparación con especies que ni poseen capacidades lingüísticas ni han desarrollado una organización cultural. Y no me refiero a simios de probada prosapia intelectual como Wabash, Lana o Nim Chimpsky, a los delfines psicodélicos de John Lilly o al recordado caballo de circo Hans el Listo, sino, como dije, a pollitos acabando de salir del cascarón; y no hablo tampoco de habilidades emanadas del instinto o cableadas en el sistema nervioso sino a la capacidad de operar conceptualmente con números y magnitudes. En síntesis, o bien los Pirahã son un conglomerado social carente de una configuración razonable de cultura, o es menester redefinir urgentemente la cultura contemplando la opción de que ella puede llegar a constituirse en un mecanismo capaz de degradar el intelecto humano por debajo del más precario estado de naturaleza. O quizá todo el problema se agote (como me inclino a creer) en el hecho de que estamos simplemente en presencia de una antropología cuya metodología de trabajo de campo, aparato teórico y diseño experimental no están a la altura que su objeto de estudio les requiere. ••• El otro argumento fuerte de Everett sobre los Pirahã y su lenguaje tiene que ver con la ausencia de recursividad, ausencia que se manifiesta no sólo en las estructuras sintácticas propiamente dichas sino en el sistema de parentesco. En efecto, Everett asegura que los Pirahã poseen el más simple sistema parental conocido y que aplican los términos exclusivamente en base al PIE. Igual que los afásicos de Roman Jakobson que sufren trastorno de la semejanza (o de una incapacidad que se diría boasiana de subsunción de lo particular en lo general) y que sólo pueden pronunciar la palabra “llueve” cuando efectivamente está lloviendo (cf. Jakobson 1955), los Pirahã sólo pueden referirse in præsentia a parientes vivos que estén por ahí, no muy lejos, a tiro de piedra; y nada más pueden hacerlo si ellos se encuentran a lo sumo a dos generaciones de distancia. En 1995 Everett trató de construir una genealogía completa del grupo y en apariencia no pudo completarla (aunque la descripción es tan confusa que no puede saberse si la completó o no). Ahora bien, los términos reportados en el paper canónico son: ’ahaigí o xahaigí (‘generación de ego’), tiobá hai (‘cualquier generación por debajo de ego’), baí’i o baíxí (‘cualquier generación por encima de ego’), ’ogií (‘cualquier generación por encima de ego’), ’ibígaí (usualmente ‘dos generaciones por encima de ego o más’), ’i / ’igií, hoagí (‘hijo biológico’), hoí sai (‘hijo biológico’) y kaai (‘hija biológica’) (Everett 2005: 632). En su escondida tesis sobre la lengua Pirahã Everett todavía consigna el término para ‘abuelo’ (xibígaí) que en documentos ulteriores encontró preferible no mencionar (Everett 1983: 358). Como habitualmente sucede en la obra de este autor, a medida que sus publicaciones presentan a los Pirahã como una cultura más y más deficitaria, algunos términos (’ogií, ’ibígaí ) van desapareciendo (p. ej. Everett 2009b: 86; 2012: 249). Adélia Engrácia de Oliveira (1978) había elaborado una descripción distinta del sistema de parentesco Pira-

271

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

hã pero sus materiales fueron desautorizados por Everett (2005: 632) debido a razones lingüísticas cuyo impacto en las reglas que rigen el sistema no alcanzo a comprender. La autora confunde –dice Everett– formas posesivas cliticizadas de términos de parentesco con otros términos de parentesco: una objeción que no tiene sentido siendo el Pirahã una lengua polisintética y refiriéndose el inventario a una nomenclatura que ha sido efectivamente elicitada y cuya etimología es en última instancia irrelevante. La nomenclatura de de Oliveira, validada y refrendada por el lingüista Steven Sheldon y también (en su mayor parte) por Marco Antônio Gonçalves (1997: 93), no podría ser más distinta e incluye términos como txeogulaga (hombres y mujeres de la primera y segunda generación ascendente), txeahiaga (‘herman@’, ‘prim@ paralel@’, ‘tí@’, ‘cuñad@’, etc), txeebaihiaga (‘prim@ cruzad @’, ‘cuñad@’, etc), txeebaiçaga (‘esposa’, ‘marido’), txehoyçaga (todos los hombres de la primera y segunda generación descendente) y txekaaga (todas las mujeres de la primera y segunda generación descendente) (de Oliveira 1978: 21-23). Gonçalves (1997: 58) además agrega términos para los parientes ‘lejanos’ (mage) y los ‘próximos’ o ‘verdaderos’ (ahaige). Recientemente Everett acabó una muy somera descripción del sistema parental Pirahã, poniendo énfasis en su carácter elemental (Everett 2012: 243-250; cf. Everett 2005: 632). El sistema luce simple pero no llega a ser tan rudimentario, a ciencia cierta, como los conocimientos de Everett sobre parentesco. Everett admite que los Pirahã poseen tabú del incesto pero que “su lengua carece de términos de parentesco específico para prohibir esto. Este tabú, por lo tanto, no puede estar lingüísticamente motivado” (2012: 250). Esta afirmación trasunta una extraña visión de los alcances, las propiedades y las funciones de las nomenclaturas de parentesco, pero tal vez no sea la que representa mejor su surrealismo antropológico. Mi falacia everettiana favorita es el silogismo en el que asevera, pedagógicamente, que “[d]ado que [los Pirahã] carecen de toda palabra para primo, no es sorprendente que no haya ninguna restricción para el casamiento entre primos” (Everett 2009 b: 87). Tampoco hay palabras específicas para l@s tí@s, l@s suegr@s o l@s bisabuel@s, digo yo, y sin embargo nadie en sus cabales soñaría en casarse con ell@s en ninguna de las dos aldeas Pirahã. Cae de suyo, a todo esto, que la prohibición del incesto no se define por los nombres para las relaciones parentales sino por las posiciones relativas en el sistema cuyas alianzas son ya sea permitidas, favorecidas o interdictas. Como bien se sabe, en un porcentaje abrumador de casos a través de las culturas y las lenguas l@s prim@s y l@s herman@s se llaman con nombres idénticos; el casamiento con prim@s es abrumadoramente habitual; llámese a cada término como se llame, el casamiento con lo que en el sistema esquimal llamamos herman@s, al contrario, es por lo común tabú. Por lo demás, ignorando de cuajo la distinción entre parentesco descriptivo y clasificatorio, Everett cree verdaderamente que la nomenclatura parental es un indicador de la complejidad del sistema y que la ausencia del señalamiento de sexo hace el sistema más simple y menos restrictivo que (digamos) el Hawai’iano, un “sistema generacional” a cuya clase el sistema Pirahã visiblemente pertenece. Nuestro autor debería saber que en un sistema Hawai’iano ni siquiera la distinción de sexo es mandatoria. Como decía el 272

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

recordado Marvin Harris en un manual introductorio, “[e]n algunas versiones [del sistema Hawai’iano] incluso la distinción entre los sexos se omite, empleándose un solo término para los miembros de la generación del Ego y otro para los miembros de la generación de los padres del Ego” (Harris 1981: 300-301). En cuanto a la levedad de las restricciones el sistema Pirahã no es nada especial; otros sistemas, tales como el de los Lakher, también permiten el casamiento con la hija de la madre nacida de otro progenitor (Leach 1961). Nada hay de “promiscuidad primitiva” en las prácticas de la tribu; otros sistemas, incluso algunos que pasan por ser demostrativos del más extremo de los refinamientos, son mucho más permisivos todavía. Para acentuar la mentada simplicidad del parentesco Pirahã en contraste con el Iroqués y (engañosamente) el Hawai’iano, o para encubrir el hecho de que los sistemas Hawai’iano y Pirahã son idénticos, Everett omite representar a los primos de Ego en el diagrama correspondiente (2012: 247-249, figs. 7-9). Los diagramas de aquellos sistemas son modelos del sistema con las nomenclaturas agregadas; el diagrama Pirahã, por el contrario, representa nada más que la nomenclatura y por eso es que l@s prim@s están faltando, insinuando que ell@s no pueden ser nombrad@s aunque uno pueda casarse con ell@s. Por supuesto que l@s prim@s sí pueden ser nombrados en Pirahã: de Oliveira nos dice que l@s paralel@s se llaman txeahiaga, l@s cruzad@s txeebaihiaga. Ante los datos del registro, si los términos son lexemas o paráfrasis, genéricos o específicos, formas enclíticas o raíces, o si de Oliveira habla o no aceptablemente Pirahã, eso es por completo secundario frente a la supina ignorancia manifestada por Everett a propósito de (como decía el antropólogo David Schneider [1972]) what is kinship all about. El sistema de parentesco Pirahã, en suma, dista de ser el más simple conocido, o incluso de ser un sistema particularmente simple en algún respecto. Marco Antônio Gonçalves (quien considera que el sistema Pirahã es más bien “drávida hawai’ianizado”)101 da cuenta de la inesperada complejidad generada por el uso y la multiplicidad de perspectivas sobre un pequeño conjunto de primitivas terminológicas:
Se oberva la existencia de cuatro términos básicos […] usados en una primera clasificación del universo de los parientes. Estos términos, antepuestos o pospuestos a otras palabras, producen los modos derivados para clasificar una relación. Los tres modos derivados se definen por la afijación de elementos (como pronombre, verbo y sustantivos que denotan sexo y edad) al término básico. No deja de ser sorprendente que un grupo social en el que las clasificaciones de parentesco son raramente usadas, haya producido un sistema con múltiples posibilidades de clasificación (Gonçalves 1997: 62-63).

Lejos de ser un sistema impregnado de excepcionalidad, en otras palabras, el Pirahã pertenece a una clase muy común que engloba y admite muchas variaciones (Salish, Acoma, Yuma, cuenca del Mackenzie) y que se manifiesta en la tercera parte de las socieda-

101

Soy partidario, junto con Anthony Good (1996) y otros autores, de la idea de que el sistema drávida de parentesco, descubierto tardíamente por el prestigioso Floyd Lounsbury [1914-1998] sencillamente puede que no exista; el argumento, sin embargo, es en extremo complicado y por completo ajeno a lo que aquí se discute. En este terreno, los sistemas nomenclatorios básicos siguen siendo los seis de siempre: Hawai’iano, Sudanés, Esquimal, Iroqués, Crow y Omaha.

273

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

des humanas: sociedades casi todas pequeñas, es verdad, pero que suman un número más grande que el de cualquier otra clase (cf. además Morgan 1870; Lowie 1920: 5762; Murdock 1949; Trautmann 2001; Rodrigues 2009). Una vez más cabe recordar que (tal como lo sabían Boas y Whorf) el lenguaje, la cultura y la sociedad no covarían: si algo ha logrado aprender la antropología es que de ningún modo los sistemas más escuetos de terminología de parentesco corresponden a sociedades tecnológica, sociológica o lingüísticamente “simples”; lo que parece probable es más bien lo contrario (cf. Boas 1911 b: 154; Whorf 1956 [1939]: 139; Steiner 2001: 76). Las consecuencia de este estado de cosas son infinitas: los hablantes de inglés, italiano o español, en general, no sólo poseen sistemas fonológicos cuatro veces más simples que el de los !Kung sudafricanos sino que se atienen a un sistema de parentesco que al lado de otros que se conocen es embarazosamente elemental. En suma, Everett no proporciona los datos mínimos requeridos para evaluar la complejidad o simplicidad del sistema de parentesco Pirahã, el cual parecería no diferir un ápice de la variación admitida para esa clase nomenclatoria. Igual que se ha encontrado que es el caso en la lingüística, la antropología (quod erat demonstrandum) no se cuenta entre las cosas que le salen mejor. Ahora bien, desde los tiempos de William H. R. Rivers (1901) cualquier antropólogo que haya tomado un curso o leído un manual elemental de parentesco sabe que con mucho menos que los términos definidos en el sistema Pirahã ( y con los nombres propios de cada quien) es posible trazar la genealogía etic completa de las personas vivas de cualquier grupo, cualquiera sea el sistema de parentesco que posean y dispongan los nativos o no de nombres para todas las relaciones; la demostración formal de lo que afirmo se puede encontrar en mi vieja disertación sobre programación lógica y antropología (cf. Reynoso 1991 b, en línea). A lo que voy es a que si los términos ‘ahaigí o baí’i no permiten determinar si se trata de padres o abuelos, con averiguar quién es ‘iigií o hoí sai alcanza para eliminar cualquier ambigüedad. Si Everett no pudo trazar la genealogía o si ve en las escasas relaciones definidas en el vocabulario un impedimento para hacerlo, eso no es en modo alguno imputable a la lengua, la cultura o la inteligencia de los Pirahã. No creo tampoco que pueda haber una definición de ‘padre’, ‘antepasado’, ‘hijo’ o ‘descendiente’ en Pirahã (o en cualquier lengua terrícola) que no implique una recursión anidada en ella, a menos que el término funcione como nombre propio de una relación singular. Una definición recursiva (p. ej. ‘antepasado’) incluye la instancia del caso base; aun si una relación concreta ( p. ej. ‘padre’) involucra un solo nivel de iteración, el caso queda cubierto de todos modos por una regla recursiva. En lenguaje Prolog tal cláusula recursiva se expresaría así:
antepasado(A,B) :- padre(A,B). antepasado(A,B) :- padre( A,C), antepasado(C,B).

Salvo que uno se dé por satisfecho con un modelo descriptivo, un análisis, después de todo, no es sino una etapa del proceso de resolución de un problema inverso, consistente en determinar si una expresión pertenece a un lenguaje, es decir, a una gramática. En o274

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

tras palabras, observando un término relacional aislado (tal como baí’i ) es imposible negar que la regla que define la clase a la que pertenece se está aplicando recursivamente o no, dado que una definición recursiva utiliza como parte de la definición otra instancia de la misma clase que se está definiendo. Dado que retrodecir cuál es la gramática que genera una expresión cualquiera (v. gr. ‘el temor de los ladrones’) es un problema inverso, ni siquiera Everett podría estar seguro sobre cuáles podrían ser inequívocamente las reglas y constreñimientos que están detrás de muchas expresiones Pirahã elicitadas por él (Piantadosi y otros 2012: #16, #18); es natural que así sea, pues aun en la más dura y exacta de las ciencias el problema inverso más sencillo concebible involucra un número enorme, tendiente al infinito, de soluciones igualmente correctas (Vogel 2002). Pero en el caso contemplado, puesto en contexto y al igual que el ‘antepasado’ de mi ejemplo, baí’i es un semantema de denotación indudable y constitutivamente recursiva (a ) porque es un término relacional de filiación y (b) porque según el propio Everett designa a “cualquier generación por encima de Ego”: el baí’i de mi baí’i es también mi baí’i. Sin especificar si esa designación corresponde a términos de apelación, a términos de referencia o a ambos indistintamente, y sin detallar en lo más mínimo los contextos de uso, Everett afirma que la terminología para el número de generaciones por encima o debajo de Ego no excede el número de ‘2’ y una vez más remite la explicación al PIE, el principio embrutecedor que según él constriñe todo el pensamiento de este pueblo y que los priva del uso de una memoria que se supone es prerrogativa de todos los mamíferos. Ni se le cruza por la imaginación vincular el fenómeno a la breve expectativa de vida entre los Pirahã, que él mismo estima que llega apenas a los 40 y los 45 años: aunque las sucesivas generaciones se esfuercen por tener hij@s entre los 13 y los 15 años, son casi nulas las probabilidades de que algún Pirahã conozca alguna vez a sus bizniet@s como no sea en vísperas de su muerte, o que a la comunidad se le ocurra acuñar un término para designar a esas nociones efímeras, innecesarias o irreferenciables. Retornando a los aspectos lingüísticos de la recursión, llama la atención que Everett y quienes con él aducen la falta de recursión en una lengua también olviden que los modelos chomskyanos, tanto los clásicos como los contemporáneos, no son modelos de la performance en lenguas particulares sino modelos de la competencia lingüística universal. Con respecto a los datos Pirahã ( y sin nombrar siquiera a Everett) Fitch, Hauser y Chomsky (2005: 203-204) afirman lo siguiente:
La ausencia putativa de una obvia recursividad en una de esas lenguas no es más relevante a la habilidad humana de dominar la recursividad de lo que la existencia de lenguas con tres vocales puede poner en duda la habilidad humana de manejar una lengua de cinco o diez vocales. Un niño Pirahã criado en un ambiente portugués, inglés o chino manejará esas lenguas con la misma facilidad que su lengua madre, igual que el mismo niño aprenderá el embebimiento recursivo de los paréntesis en matemáticas, o un lenguaje de computación de estructura recursiva. A la luz del inmenso número de lenguas humanas que poseen embebimiento clausal, la existencia de una que no lo tenga de ningún modo altera el paisaje explicativo. Si se probara que una lengua no lo tiene, el ejemplo añadiría en todo caso elementos de juicio para poner en duda de que la recursividad evolucionó “para”

275

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

la comunicación, cualquiera sea la cosa que eso signifique. Pero seguramente eso no afecta el argumento de que la recursión es parte de la facultad humana del lenguaje. Como correctamente asegura Jackendoff […] nuestra facultad del lenguaje nos proporciona un juego de herramientas para construir lenguas, pero ninguna lengua utiliza todas las herramientas.

Habida cuenta de los cambios sufridos a lo largo de décadas entre el viejo concepto chomskyano de gramática y la significación contemporánea de la GU me parece útil aclarar este punto reproduciendo esta fina observación de los más severos críticos del pensamiento de Everett:
Everett subraya la supuesta ausencia de recursión en Pirahã porque, en su opinión, ella plantea un desafío a los recientes y prominentes argumentos de Chomsky (passim) y de Hauser, Chomsky y Fitch (2002) respecto de que “la capacidad computacional de recursión” puede ser la principal habilidad específica de la especie que conduce al surgimiento del lenguaje. Resumiendo el desafío de referencia, sin embargo, Everett (2007b) caracteriza erróneamente lo que Hauser y sus colegas significan por recursión como “la capacidad de una frase de recurrir dentro de otra frase DEL MISMO TIPO” (énfasis nuestro), como si Hauser y sus colegas tuvieran en mente el mismo marco de referencia de la gramática generativa temprana. De hecho, como el texto de Hauser et al y otros trabajos relacionados lo ponen en claro, lo que está en juego es la capacidad GENERAL de construir frases que contienen frases como subpartes. En consecuencia, la ausencia de instancias particulares de embebimiento en Pirahã (como la ausencia de instancias particulares de embebimiento en cualquier idioma) es irrelevante a las afirmaciones de Chomsky y Hauser sobre recursión (Nevins, Pesetsky y Rodrigues 2007: 367).

Los textos del Chomsky clásico, incluyendo el modelo minimalista, señalan la recursión como un elemento importante pero no definitorio. El problema con la especificación chomskyana surge a partir de los modelos FLB y FLN, o sea Facultad del Lenguaje en el sentido amplio y restringido de la palabra, respectivamente, presentado por Mark Hauser, Noam Chomsky y W. Tecumseh Fitch en el número de la revista Science de noviembre del 2002 que ya he referido (Hauser, Chomsky y Fitch 2002). Allí se propone la idea de que la recursión es el factor primordial y acaso único que articula la capacidad humana del lenguaje. No todos los chomskyanos están de acuerdo con esta especificación o la consideran suficientemente elaborada; tampoco creo que no haya necesidad de mejorar la teoría o (como se dice en modelado complejo) de calibrarla con la diversidad de los datos existentes. De hecho, tal como está la formulación ocasiona un desplazamiento de las culpas y una reasignación del peso de la prueba: una vez que se acepta que la recursión es lo que define una inteligencia propiamente humana, cuando Everett demuestra que hay una lengua en la que no se manifiesta esa característica, son los teóricos de la recursión ( y ya no el mismo Everett) quienes parecerían estar poniendo en tela de juicio la inteligencia de sus hablantes. Algunos universalistas parecerían suscribir a esta interpretación. Un periodista científico del New Yorker ha escrito que el prestigioso anti-relativista Steven Pinker le confesó una vez:
Hay un montón de cosas extrañas que están sucediendo en el programa chomskyano. [Chomsky] es un gurú, hace pronunciamientos que sus discípulos aceptan de buena fe y

276

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

que él no se siente compelido a defender a la manera científica convencional. Algunos de esos pronunciamientos se han aceptado dentro del círculo como verdades de Dios sin haber sido apropiadamente evaluados y, sorprendentemente para alguien que habla de gramática universal, él no ha hecho el trabajo preparatorio de averiguar cómo funciona en alguna lengua poco conocida que se habla en Nueva Guinea (Colapinto 2007).

Pero la cosa es indudablemente más compleja y se ve complicada por multitud de malentendidos suplementarios. En la medida en que se refiere a lo que antes se llamaba competencia y no a las lenguas específicas, claramente el “lenguaje” [language] chomskyano no es idéntico a la “lengua” [también language] de los lingüistas relativistas. Otros malentendidos, por supuesto, atañen al concepto mismo de recursión, tal como hemos comprobado antes y como seguiremos haciéndolo a partir de ahora (cf. Fitch 2010 b). Creo que el texto que conviene analizar para esclarecer qué es lo que quiere decir puntualmente Everett cuando expresa que “no hay recursión en la lengua Pirahã” es un reportaje para la revista Edge. Ahí está claramente ejemplificado cuál es el nivel en el que sitúa Everett ( y en última instancia también los chomskyanos) cuando hablan de las propiedades del lenguaje; ese nivel no es otro que el nivel de la frase. Everett dice textualmente ( y aquí textualmente debe tomarse en sentido literal) que:
Este es el caso del Pirahã, la lengua con la que he trabajado más tiempo de entre las 24 lenguas con las que trabajé en el Amazonas durante cerca de 30 años. Los Pirahã no tienen expresiones como “La casa del hermano de John”. Tú puedes decir “La casa de John”, puedes decir “El hermano de John”, pero si quieres decir “La casa del hermano de John” debes decir “John tiene un hermano”. “Este hermano tiene una casa”. Tienes que decirlo en dos frases separadas (Everett 2007b).

Puede leerse este párrafo cientos de veces sin salir del asombro: pues es ahí, en esa visión científica incursa en una patología mixta de autorreferencia compulsiva y de confusión del lenguaje con la escritura, donde se origina todo el incordio: Everett mismo proporciona los elementos que se requieren para demostrar involuntariamente que la lengua Pirahã, como cualquier otro idioma, posee toda la capacidad de recursión que una lengua puede necesitar. El factor diferencial del caso (que no creo en modo alguno que sea único) radica en que para expresar una idea como la del ejemplo se necesitan dos o más frases o unidades enunciativas en lugar de una. No es el objetivo de nadie, después de todo, comunicar solamente que ‘John tiene un hermano’ y dejar las cosas ahí. El problema radica en que la gramática chomskyana (como cualquier otra y como siempre se supo) no es una gramática del texto sino una gramática de la frase. Los conjuntos de (o las relaciones entre) frases no forman parte de la gramática y acaso tampoco de la lingüística tal como comúnmente se la entiende. Ahora bien, la frase Pirahã puede no ser recursiva a primera vista pero la concatenación de frases sí lo es, con la consecuencia de que los Pirahã o quienes fueren serán capaces, llegado el momento, de expresar el encadenamiento de ideas que sea menester. Pluralizo y dejo abierta la expresión, incidentalmente, porque tampoco la ausencia de recursión (o más bien, la ausencia de un número no constreñido de concatenaciones en el interior de la frase) es tan excepcional después de todo: William Foley (1986: 177) ha reportado que en la lengua Iatmul de 277

Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador]

Nueva Guinea102 tampoco hay embebimiento sin que colapsaran las teorías de la época ni se reportara un solo gap cultural significativo. El propio Everett sabe perfectamente que lo que no se realiza a nivel de la frase puede realizarse en el plano del texto o (como dice él) del discurso; pero desde su epifanía en el año 2005 la clave de la cuestión no es arrojar luz sobre la gramática Pirahã sino meramente ir al choque con Chomsky, quien ya no lo inspira tanto como alguna vez lo inspiró Jesucristo. Esto es lo que testimonia el siguiente fragmento de entrevista:
Algunos podrían preguntar por qué Chomsky no dijo simplemente que el discurso es lenguaje, de modo que si lo tienen en su discurso no habría ningún problema. Pero toda la obra de Chomsky, incluso la más reciente, se basa en el fundamento de la frase como el más alto nivel de la gramática, no en el discurso. Ni una sola de sus propuestas teoréticas recientes podría adaptarse al discurso sin socavar seriamente su teoría, dado que el discurso no es el sistema computacional ‘perfecto’ que Chomsky afirma que lo es la gramática de frases (Everett 2010: pág. 2).

Aparte de que también él sigue soslayando el discurso y tratando la frase como la unidad más alta de la jerarquía, la visión que Everett sustenta del modelo de Chomsky es, para decir lo menos, arcaica. Quince años antes de ese artículo, decía Chomsky en la introducción a su Programa Minimalista:
El programa de Principios y Parámetros [P&P] sostiene que las ideas básicas de la tradición, incorporadas sin grandes cambios en la temprana gramática generativa, están en principio mal orientadas; en particular lo está la idea de que un lenguaje consiste en reglas para formar construcciones gramaticales (cláusulas relativas, pasivas, etc). La estrategia P&P sostiene que las lenguas no poseen reglas en nada que se parezca al sentido familiar, y tampoco construcciones gramaticales excepto como artefactos taxonómicos. Hay principios universales y un conjunto infinito de opciones sobre la forma en que ellos se aplican ( parámetros), pero no reglas de una lengua en particular ni construcciones gramaticales de estilo tradicional ya sea dentro o a través de las lenguas (Chomsky 1995: 3-4).

Así y todo hay una media verdad en lo que Everett alega, pero ése no es el punto. Si vamos al fondo de la cuestión, el fragmento ilustrado por el ejemplo de Everett se puede reglar mediante una gramática de estructura de frase que redefine (recursivamente) la definición de frase:
O → SN + SV + Nx + O SN → N SV → V + A + N

donde ‘Nx’ es cualquier nexo (incluso un separador implícito) y tanto él como el símbolo ‘O’ pueden ser cláusulas vacías. Una serie o jerarquía recursiva bien puede contemplar recursión en los niveles más básicos; la gramática generativa transformacional,

102

Los Iatmul son ampliamente conocidos desde que Gregory Bateson (1936) escribiera Naven, el estudio clásico sobre este grupo del río Sepik. Ninguna etnografía de los Iatmul, una sociedad reconocidamente compleja e intensamente estudiada, ha propuesto que la ausencia de recursividad sintáctica se deba a una causa similar al PIE o esté acompañada de otras carencias, posibles indicadoras de inferioridad cognitiva o primitivismo cultural.

278

Hmm. (Yo) no sé. y ante una evidencia contraria aplastante. manejan la disyunción de la misma forma o de otras funcionalmente equivalentes. Si revisamos los trabajos tempranos de Everett. (Yo) no sé. ej. Tras dedicar unas cuantas páginas de su tesis de doctorado (pp. Otras lenguas. Kagáí hiaii Xabagi xabáiipi. Esto es una disyunción inclusiva para mí. Liberman 2006). demostrando un uso sistemático de concatenaciones de clásulas similar al que acabamos de documentar. En pragmática y en retórica este recurso de encadenamiento se conoce con el nombre de parataxis (cf. Paul Grice (1975) y conmutando la sintaxis por la pragmática. a pesar de la existencia de píaii. según Everett (2009a: 422) para expresar conjunción los Pirahã dicen: Kohói kahá pií. Hmm. cree que la disyunción es algo que debe ocurrir en el interior de una frase delimitada por signos de puntuación cuando en rigor es una relación entre dos proposiciones (o una alternativa de elección) que puede expresarse lingüísticamente de muchas maneras: el lenguaje. Lo que sucede aquí es que Everett. Por ejemplo. Xabagi vino. Everett (1983: 18-27. como parece ser aquí el caso. hoy se manifiesta asertivo a este respecto. Stearns.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] de hecho. sin embargo. y en particular su tesis sobre la lengua Pirahã. #35. es una herramienta de la cultura y el pensamiento antes que a la inversa. Xabagi kahá pií. comprobaremos que en ella hay abundantes recursos de conjunción: “Al concluir esta sección sobre parataxis locucional –escribe– podríamos notar que en relación con la coordinación la forma más común de encadenamiento sintagmático de locuciones es la parataxis. a fin de cuentas y como él mismo dice. El jaguar saltó sobre Xabagi. 2005: 629) sabe muy bien qué es una conjunción paratáctica pero no lo aplica a su caso ni saca de ello la conclusión necesaria. después de descubrir la instancia del discurso no hace más que un par de años. 2012: 295-298). Everett llegaría a admitir que en Pirahã sí existen expresiones con estructuras recursivas. En sus estudios iniciales Everett estaba todavía muy lejos de aseverar que no existía conjunción en Pirahã. Xmh. los ejemplos que él proporciona indican lo contrario. Nique 1985: 145). El jaguar saltó sobre Kóhoi. desorientado por el wording discursivo de la cláusula en la escritura del inglés coloquial de California. como si siempre hubiera pensado de ese modo (Piantadosi. clara como el agua. Everett 2010: 2. Lo que no logran las reglas convencionales de sustitución se puede resolver también. Kosaagá. Con los años. Everett y Gibson 2012: #32. Xmh. Lo mismo se aplica a las afirmaciones de Everett respecto de que los Pirahã carecen de conjunción y de disyunción. de hecho. incluyendo algunos lenguajes declarativos de programación lógica. 47-52) a con- 279 . Kóhoi vino. modelando por medio de simples implicaturas conversacionales o máximas de continuidad bien conocidas desde la época de H. Kosaagá. Kagáí hiaii Kóhoi xabáiipi. contempla rutinariamente esta clase de construcciones ( p. una partícula conjuntiva” (Everett 1983: 25).

vici’). excluyen casi por completo la prosodia (la entonación. la pausa). cada ítem de la conjunción repita o presuponga (a través de la elipsis) el verbo de la primera cláusula de la conjunción. sin muchos modificadores. Por su lucidez extraordinaria vale la pena citarla en extenso: [N]o estoy convencido todavía de que el Pirahã carezca de recursión sintáctica. la velocidad. hoagá (‘además. Levinson se posicione una vez más en contra de Everett como ya lo estuvo a propósito del artículo del Current. chomskyana y no chomskyana por igual. Por definición.’. esto es lo que Levinson dice: Las cláusulas embebidas pueden ser el principal foco de interés. ‘también) y coordinaciones disyuntivas diversas. La parataxis es la razón por la que muchas lenguas puedan carecer de cláusulas embebidas sin que se manifieste ninguna pérdida de poder expresivo. las cláusulas que presentan información no relacionada se expresan independientemente. (b) algunas lenguas que poseen embebimiento lo limitan a un solo nivel de profundidad. con pocas restricciones. es el nodo más alto de una estructura jerárquica que domina una colección de elementos formalmente definidos. Después de formular mis críticas y de reunir evidencia a propósito del influjo oculto de la escritura sobre el concepto de frase alentado por Everett ( y hasta cierto punto también por Chomsky) encontré esta otra crítica del relativista Dan Isaac Slobin que converge con esas ideas. vidi. El poder expresivo siempre se encuentra en la pragmática. Segundo. una conjunción de dos o más locuciones […] normalmente no resulta en configuraciones complejas (es decir. (c) casi cualquier embebimiento puede ser parafraseado por medio de parataxis (una cadena de cláusulas como en ‘veni. esto es. una frase es lo que comienza con una letra mayúscula y termina con un punto. y en el que se usa primariamente en todo el mundo. Dicho de otro modo. típicamente representable en la escritura. exista ella o no en la sintaxis (Levinson 2011). Es significativo que un relativista tan impensado en un contexto crítico como Stephen C. el contexto en el que el lenguaje ha sido utilizado desde que evolucionó inicialmente. Por lo tanto. Eso se debe a por lo menos dos factores: primero. En términos lingüísticos. Es una unidad formal abarcativa. una frase con dos elementos pa- 280 . ‘El hombre es mi vecino’. ‘Yo te hablé de (algo)’. La frase es un artefacto escrito: en lenguas europeas. locucionales. las locuciones nominales ligadas poseen un verbo en común (Everett 1983: 51-52).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] junciones clausales. que las locuciones nominales tienden a ser simples. Cualesquiera hayan sido sus razones. Y esto se debe a la base para establecer recursión en gran parte de la teoría sintáctica. configuraciones largas). Nuestros sistemas heredados de escritura y nuestros sistemas diseñados en la notación lingüística. a las cuales el Pirahã generalmente evita. el énfasis. pero esa unidad rara vez se define entonacionalmente y los elementos componentes sólo se definen mediante criterios lingüísticos convencionales. Si yo digo ‘El hombre del cual te hablé es mi vecino’. como en los ejemplos anteriores. esto es recursión debido a la decisión de que las dos formas sean del mismo tipo. este es un ejemplo de recursión porque una forma parecida a la frase. afirmaba: El Pirahã tiende a evitar estructuras coordinadas a no ser que. pero es digno de notarse que (a) muchas lenguas ofrecen una posibilidad de embebimiento muy limitada. está contenida en otra frase. Y es la prosodia lo que anuda las frases entre sí en el uso cara a cara. Hay una limitación infortunada en la mayor parte de la descripción lingüística en cuanto a las formas de lenguaje que se usan en el discurso relativamente planeado. […] Las locuciones nominales parecen permitir libremente el uso de la conjunción.

la recursión debe ser una propiedad del pensamiento Pirahã. o ellos no podrían contar una historia como ésta. de que grupos como los Pirahã razonan recursivamente. ha recolectado un montón de historias a lo largo de los años. Hay cantidad de evidencia. Xitaíbígaí. significa que el Pirahã es una lengua no-finita (Everett 2012: 295. 298). nos dice ahora: No hay evidencia de que algunas comunidades o individuos razonen sin recursión. que no tienen fin. y es un hecho arbitrario de la historia que tales unidades mayores se consideren diferentes de las unidades sintácticas llamadas ‘frases’. Por lo tanto. podrías buscar evidencia de que esa lengua carece de recursión (Everett 2007b). ‘¿Te acuerdas de ese hombre del cual te hablé? Él es mi vecino’. de la experiencia inmediata (en otras palabras. En el último libro suyo que he leído. Pero supongamos que yo diga. tenemos dos frases independientes. Un investigador anterior entre los Pirahã. y quizá por influjo de críticas como las de Slobin (2007) o las de Levinson (2011) pero sin dar la menor explicación. y no sólo las limitaciones ambientales genéricas de esos tópicos sino que hubiera un valor en la cultura que estableciera no hablar sobre tópicos que están más allá. sin embargo [?]. entonces esa lengua podría ser finita.] El siguiente relato fue contado inicialmente por una mujer Pirahã llamada Tóóhió y luego reportada a Sheldon por otro Pirahã. debida a la habilidad de los Pirahã de pensar y estructurar discursos recursivamente. Una pieza de evidencia se origina en sus historias. 297.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] recidos a una frase dentro de ella. Everett (2012) ratifica su cambio de idea sobre la recursión. digamos. Si ese es el caso. […] Las líneas en la historia expresan ideas que están subordinadas a otras ideas. El análisis lingüístico ignora el contorno entonacional que junta esas frases. La colocación de una idea dentro de otra para la propia interpretación del cuento es narración recursiva. […] Sugiero que el criterio sobre el que reposan tanto Everett como Chomsky encubre otras clases de recursividad lingüística que pueden ser igualmente consideradas ‘sintácticas’ (Slobin 2007).. que le representa un lastre pero al que no quiere renunciar. Steve Sheldon. pero no sería una lengua pobre. […] La propiedad recursiva de las historias Pirahã significa que sus relatos no tienen límite superior. […] La habilidad de pensar recursivamente es fundamental para la lengua humana porque nos permite hablar lenguas que son no finitas. un factor omnipresente que ha subsistido más allá de su vida útil. por ejemplo. podría ser una lengua rica. Todas estas historias ilustran razonamiento recursivo. [. por ejemplo. Proclamando la universalidad de la recursión y de la capacidad de construir discursos infinitos ( y sorprendiendo a propios y extraños) Everett. Eso no cuenta como recursión sintáctica porque aquí. […] Y si ese fuera el caso. Everett había reportado que la lengua Pirahã era no recursiva y finita apenas cinco años antes: [S]i vivieras en un ambiente en el que la cultura restringe los tópicos de conversación. Insistente y confusamente. no hablar sobre nada que tú no hayas visto o que no te lo haya dicho un testigo presencial) esto limitaría aquello sobre lo que puedes hablar. otorga la razón a sus rivales innombrados y aplaude la abundancia de elementos recursivos en el pensamiento y en la narrativa Pirahã: una narrativa que se manifiesta en relatos que hasta hace poco se reputaba inexistentes por cuanto no estaban supeditados al insultante PIE. La ausencia de un límite superior. que ni siquiera sería aceptable en etología. 281 . en el papel. en un argumento esencialista como pocos. lo mismo que yo.

Para acabar con este asunto diré que la recursividad no es. 2009). [. el punto es más bien que se los ha sacado de donde estaban. como tal. el positivismo o el modo de producción capitalista. No desearía alentar una teoría conspirativa. la escritura. Cuando Everett dice que los Pirahã arman sus textos complejos de otra manera que el resto de los humanos en rigor no tenemos indicios sobre cómo es que los arman. pero el corpus de discurso Pirahã. escogidas más para apuntalar los elementos de cada argumentación circunstancial que para ahondar en las propiedades sistemáticas del objeto. en toda forma de lenguaje y razón. ya que él no suministra ninguna descripción del proceso y ningún elemento de juicio que no sea el texto acabado. una habilidad que se adquiere en concomitancia con la complejidad cultural. Everett ha vuelto a afirmar taxativamente que el Pirahã es una lengua finita [!] regida por una gramática regular (Piantadosi y otros 2012 #3. un recurso residente en toda inteligencia humana... Pesetsky y Rodrigues 2007. y que se los ha escamoteado de apuro. es. Reynoso 1993: 251-267). lo mismo que una detallada descripción de la lengua (Everett 1998a).] que se las acepta en general como punto de partida para la investigación metamatemática. Dado que los viejos datos ya no están disponibles y los nuevos han sido puestos al servicio del dogma teórico del día.. Por 282 . Desconociendo en apariencia las muchas experiencias antropológicas en gramáticas culturales (Colby y Colby 1986. infinidad de soluciones. los trabajos anteriores de Everett y Sheldon que contradicen a sus estudios actuales y los repositorios de datos alternativos obtenidos por los lingüistas del ILS que supieron poblar la Web han sido sistemática y orwellianamente dados de baja poco después que comenzaran a salir las críticas que abrevaban en esos materiales (Nevins. El diccionario Pirahã compilado por Everett (1998 b) ha desaparecido casualmente entre febrero y abril de 2007.. Como dice Dirk van Dalen: [L]as funciones recursivas primitivas son tan absolutamente básicas y tan fundacionalmente no problemáticas [. #8). Laura Stearns y Edward Gibson. Everett no señala ninguna que aplique al caso. igual que el modus ponens o el hablar en prosa. El texto en que se expresa el relato de Tóóhió queda entonces a la deriva: no sólo la historia carece de etiología y de contexto sino que el estudio de Sheldon en que se origina ha sido meticulosamente extirpado de la bibliografía.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] En un documento conjunto escrito hace unos pocos meses con Steven Piantadosi. A menos que Everett prefiera atrincherarse en la razón etnocentrista de los autores de la “mentalidad primitiva” (opción cuya posibilidad no me atrevería a negar) eso es verdad tanto para la metamatemática como rama específica de la ciencia de Occidente y para el lenguaje y el pensamiento Pirahã. No se trata simplemente de que los datos no estén.] [S]e tienen que hacer algunos trucos altamente no triviales para encontrar algoritmos que no sean recursivos primitivos (2001: 260). algunas variantes de inspiración chomskyana entre ellas. como epifenómeno de las altas matemáticas o como subproducto de la vida urbana. aparte de las 18 elocuciones breves en que se desenvuelve el relato el estudioso sólo nos concede un puñado de estilizaciones austinianas. por el contrario. Determinar cuál es el procedimiento que genera el texto de referencia es un problema inverso que admite.

gi1xai3 [‘tú’]. hoí (‘dos’). nadie tuvo siquiera la delicadeza de preparar mensajes de contingencia: casi todos los vínculos referidos a los Pirahã alguna vez activos en el OLAC Resource Catalog directamente acusan error cuando se los trata de accesar. gi1xa3i1ti3so3 [‘ustedes’]. Las notas de Nimuendajú no aportan demasiado. “Godless tribe de-converts Christian” (http://www. jurumúm. animado. En la tesis de doctorado de Everett. Con los años he promovido que el volumen se pueda conseguir en formato digital en Internet Archive. son más que los del inglés.com/watch?v=sjA1eoCHjfU). James Orton (1875: 470) y João Barbosa Rodrígues (1892) en los que se nombra a los Mura. en la Biblioteca Digital que alberga la obra de Curt (Unckel) Nimuendajú [1883-1945] se puede conseguir cualquier libro. excepto por el hecho de que mencionan ornamentos personales.youtube. uno de los puntos más bajos de la antropología en lo que va del siglo.com/watch?v=pXegoZrxcVk&feature=related). no acuático].103 Ninguno de los vídeos compensatorios. hi3a1ti3so3 [‘humano’?]. los números eran todavía tres: hói (‘uno’).org/details/bulletin14331948smit). música. hi3 [‘él’. 820). http://biblio. cultivos de maíz. usando muñecos de PlayMobil. reporte o anotación escrita por este etnógrafo mitológico. Pues sí. ‘ellos’.com/watch?v=MZgtDHDHWcs). acuático].Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] más que los acólitos y aliados de Everett sean legión. cestería de paja babassú y pequeños vocabularios en lengua portuguesa y língua geral que la etnografía de Everett olvida reportar o que se han perdido desde entonces. ‘lleno’ (kaábi).language-archives.104 El ocultamiento de todos estos trabajos ha venido de perillas no sólo para extirpar información contradictoria sino para ir incrementando los índices de inferioridad de la lengua Pirahã. la cual (al revés que con las palabras Esquimales para la nieve y al igual que sucedió con sus fonemas. donde hoy se encuentra (http://archive. inspiracionales y paternalistas que Everett subió por docenas a YouTube en los últimos meses (buscando ilustrar que los Pirahã son –literalmente– el pueblo más feliz sobre la faz de la tierra o que lograron convertir un misionero inoperante al ateísmo) suple la documentación faltante ni borra de la memoria su documento sobre los constreñimientos culturales. No seré yo quien los promocione. no humano. “Tribù atea converte missionario” (http://www. Puede que sean prestados. i3 [‘ella’.youtube. ti3a1ti3so3 [‘nosotros’]. 105 283 .youtube. 104 Véanse “The Grammar of Happiness” (http://www.org/search. instrumentos musicales y parientes menguantes) pasó de tener tres términos para los números (Gordon 2004) a no tener ninguno. También estoy procurando conseguir el mismo tratamiento para los textos de Herculano Ferreira Penna (1853: 11). colores. efectivamente: ti3 [‘yo’].etnolinguistica. no humano. sustituyendo al inglés 103 Véase http://search. i1k [‘ello’. Del mismo modo. humana]. artículo. humano].com/watch?v=kPbOh82VUN0&feature=related). Los pronombres registrados por Sheldon (1988) son. somete a los Pirahã a experimentos que pretenden demostrar su estrechez de miras debido a que los considero intelectualmente desatinados y éticamente imperdonables. sandía y algodón. Omito consignar la referencia a los vídeos en que Everett. animado.youtube.html?q=Pirah%C3%A3. pero ¿y qué? ¿Acaso el pronombre inglés they no proviene del noruego antiguo their. etcétera (visitado en julio de 2012). “ni siquiera para el número ‘uno’” (Frank y otros 2008: 819. excepto los invalorables textos pioneros que escribiera sobre los Mura-Pirahã y que están incluidos en el Handbook editado por Julian Steward (cf. si3 [‘ello’. danzas rituales en círculo.visitado en julio de 2012). no animado]. ‘ellos’. xaí bái / báagiso (‘mucho’) (Everett 1983: 362). e incluyen distinciones de género y número que en el inglés están faltando. ‘vacío’ (xasí) y ‘mitad’ (xáibóai). a3 [‘ello’.org/ . así como para la inimputable Muhraida de Henrique João Wilkens (1819 [1785]).105 Los diez pronombres registrados por Steven Sheldon (1982) se redujeron a sólo tres que para colmo se sospecha tomados en préstamo. ‘ellos’. “Das glücklichste Volk der Welt” (http://www. mandioca dulce. y sin contar las sorprendentes palabras para ‘nada’ (xi ába).

13. en síntesis. Dado que las “palabras” en una lengua cualquiera son apenas unas decenas de miles. cf. incluso en lenguas que se dicen complejas? (cf. en fin. las piezas de música vocal y habla entonada y las abundantes frases conjuntivas (o sus equivalentes) con refinadas marcaciones de tiempo reportadas por Sheldon (1982. la conclusión es que él se sentará. Everett no parece haber pensado siquiera en lo que pueden hacer los chinos en base a meros monosílabos. A esto hay que sumar las combinaciones para 15. lo que eleva la combinatoria hasta las nubes.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] antiguo hīe? ¿Acaso Everett no sabe que el préstamo de pronombres y de otros subsistemas es una práctica perfectamente normal. también se han hecho desaparecer a partir del año 2005 los numerosos ejemplos de sintaxis recursiva que Everett (1984) había documentado entre los Pirahã en el viejo Manual de Lenguas Amazónicas. ni su falta de recursión.729.200. 14. quien creía que un número menor de fonemas obligada a construir “palabras” (o secuencias polisintéticas) más largas (2009 b: 21). concretamente) y habiendo trabajado el idioma Pirahã durante tres décadas. Piantadosi. una imaginación algorítmica y un ingenio combinatorio pocas veces documentados en el campo de la antropología lingüística. ni el sutil encanto del relativismo lin106 Me permito llamar absurdo a este cálculo porque las combinaciones posibles en una secuencia de (digamos) 16 caracteres en una lengua con 11 fonemas se elevan a 45. pp. Stearns. Aplicando los constreñimientos fonotácticos que definen las secuencias permitidas.. ni los gaps que atravesaban la cultura. Everett no advirtiera la extrema simplicidad de la lengua que tenía entre manos. en ningún caso es necesario alargarlas significativamente para evitar secuencias concordantes. Continuando con estas mismas técnicas de disimulo y prácticas de ocultamiento. etc. Cualquiera que sea la verdad.949. … 1 caracter(es). Estas construcciones sintácticas desmienten el cálculo de Everett. Once fonemas alcanzan. 284 . se han revelado ilusorias. conjunción o embebimiento. Las insolvencias del idioma Pirahã.106 Algunas de estas construcciones sintácticas (recopiladas en una época en la que nadie se había dado cuenta que el idioma Pirahã estaba afectado por algún gap) no dejan lugar a dudas en cuanto a la perfecta capacidad de articulación de esta lengua mediante sutiles mecanismos de ordenamiento de sufijos: hi¹-bi³gi¹-ka²o³b-a¹-bai³ Él estaba por caerse al suelo pero ninguno sabía si caería realmente. pero a grandes rasgos sus órdenes de magnitud y sus proporciones relativas se mantienen. hi¹-bi³gi¹-ka²o³b-a¹-bai³ Él había comenzado a caer. en línea.863. 13. ai³gi¹ai³ hi³-a³bo¹p-ai¹ hi³-a³b-a²i³pi¹-si³bi³ga³ Dado que él está llegando. ni las limitaciones del modelo de la GU. nada explica el hecho de que hasta hace bastante poco (hasta el año 2004. el !Xhosa o el inglés. Thomason y Everett 2005). de haberlo hecho nos habría ahorrado –creo– tener que discutir una tontería semejante. para no hablar del Pirahã. naturalmente. por cuanto la lengua se muestra capaz de expresar los matices de significación que hagan falta con una economía de recursos. las cifras de la combinatoria disminuyen bastante.572. lo cual es absurdo. 15. pero podría haber recuperado el equilibrio. para generar millones de veces más expresiones lexémicas que las que existen en el idioma árabe. Everett y Gibson 2012: #27).

Theophrastus 2012. contribuyendo a que hoy en día pese sobre el autor una interdicción gubernamental que le impide el acceso a territorio Pirahã. Como si no hubiera gozado suficiente monopolio y aspirara a perpetuarlo. en el estado de Amazonas (Brasil). Los contenidos de su recomendación no son públicos. Una antropóloga y un psicólogo en principio simpatizantes hacia la postura de Everett escribieron hace poco: Somos una antropóloga y un psicólogo que visitamos a los Pirahã en enero de 2006 por encargo de la FUNAI (la Agencia Indígena de Brasil) y la municipalidad de Humaitá. en tanto sean otros. Aunque la noticia no trascendió tanto como las producciones multimediáticas de Everett. procuren prescindir del funesto PIE y elaboren una visión alternativa. Mi percepción es que en la coyuntura actual es técnicamente imperativo que Everett sea sustituido por otros lingüistas y etnógrafos: más experimentados o más noveles. Everett respondió en su documental fílmico de autopromoción “A Grammar of Happiness” haciendo que sus informantes Pirahã imploren al gobierno de Brasil que se permita el acceso a sus tierras a quien consideran su amigo (Schuessler 2012. cultivaba algodón y poseía cestería y alguna alfarería rudimentaria en la década de 1920 degradara al estatuto de cazador-pescador-recolector en el período que media entre la aparición de Everett en la aldea medio siglo más tarde y su expulsión del territorio Pirahã treinta años después (cf.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] güístico. latinos o nativos. se atengan a una ética profesional hace rato olvidada. Mucho menos se percató. su progresivo enredo en un laberinto de contradicciones y los testimonios independientes que están surgiendo hacen que su reseña del 2005 resulte cada vez más difícil de tomar en serio. pero Rodrigues ha explicado que las investigaciones de Everett “no satisfacen los estándares de evidencia científica en nuestro campo”. En lo personal estimo que el carácter de guardián exclusivo y mejor conocedor de la cultura que Everett ha escogido jugar puede resultar más dañino que útil en el largo plazo. argumento que comparto ampliamente exista o no la mentada prohibición. en línea). asesoró a la FUNAI sobre la visible incompetencia y el sesgo racista de la lingüística everettiana. no importa. Corre el rumor que Cilene Rodrigues. universalistas o relativistas. Su exhibicionismo mediático después de las críticas del 2007 y de que se le prohibiera ingresar a territorio Pirahã. Se nos pidió hacerlo porque (se nos dijo) la comunidad Pirahã había solicitado provisión en enseñanza escolar. por supuesto. rectificando o ratificando lo que haga falta o (mejor todavía) empezando de cero. gringos. Nimuendajú 1948: 267. desde por lo menos el año 2007 se percibe una creciente resistencia frente a sus emprendimientos monológicos por parte de algunos antropólogos de Brasil. en particular. o como si pretendiera vigilar de cerca a los futuros estudiosos de una cultura que en muchos sentidos él ha hecho suya. en línea). de que un pueblo que documentadamente practicaba agricultura de roza. No es excusa para la insistencia de Everett el hecho de que él sea el mejor hablante no nativo de la lengua Pirahã en todo el Occidente: Franz Boas siempre se acompañó de intérpretes y mediadores en sus trabajos de campo y aunque ha pasado un siglo la diferencia entre sus etnografías y las autografías de Everett es abismal. […] Se nos pidió que evaluára- 285 .

lo que pueda decirse en el libro que se está leyendo no alterará el curso de los acontecimientos. la disciplina que ofrecerá la mayor resistencia.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] mos la posibilidad de establecer una escuela de lengua indígena y hemos notado que Everett ha escrito que los Pirahã no veían sentido en ello y por lo tanto eran incapaces de involucrarse en prácticas básicas de alfabetización tales como practicar la escritura de caracteres alfabéticos. El verdadero contra-ataque de los relati286 . y tenemos registros de audio y vídeo de ellos haciéndolo. y el Imperialismo puede resultar en realidad moralmente obligatorio (JDZ 2012). una cabeza de puente de un nuevo relativismo. En las infames páginas de Never Yet Melted . El daño ya está hecho y sus efectos están a la vista. Si ciertos pueblos perciben y comprenden el mundo de maneras fundamentalmente distintas. Eso ocurrió luego de extensas discusiones entre los miembros de la comunidad sobre si ellos querían o no una escuela (da Silva Sinha y Sinha 2007). debilitada y distraída en otros menesteres. Siendo que no está claro si esta expresión trasmite un aval al programa de Everett o si por el contrario es la crítica más ácida que jamás se le formuló. las diferencias entre las dos teorías [la de Chomsky y la de Everett] poseen poderosas implicancias que desbordan hacia la cuestión moral y política de la igualdad. Ellos lo hicieron prestamente y con alto nivel de competencia. tal vez lo más prudente sea concluir el tratamiento del tema en este punto. ••• En último análisis. El arquetipo heroico del explorador blanco que penetra en el corazón de las tinieblas y que (erigiéndose en portavoz y bregando contra el descreimiento de los ortodoxos) nos revela los enigmas de un pueblo que habla una lengua de la edad de piedra [sic] ha tomado una envergadura colosal. Al cabo de muy poco tiempo. Existe entonces la posibilidad (para decirlo amigablemente) que a la hora de las decisiones políticas y culturales concretas la reseña relativista de Everett no sea la única verdad digna de tenerse en cuenta. Su lengua y su cultura pueden limitar fundamentalmente sus capacidades. Durante nuestra visita proporcionamos a jóvenes Pirahã los medios para llevar esto a cabo y a su pedido los instruimos sobre la manera de hacerlo. alguien ha escrito en un tono cuyo nivel de sarcasmo no soy capaz de deslindar: Más allá de la mera lingüística. el ultraje resulte intolerable o se presente una oportunidad mejor. No guardo esperanzas. hay espacio y habrá eco para las aventuras más extremas y se vislumbra hoy que por agraviante que se presente el desafío no ha de ser la antropología. sin embargo. El camino está expedito. sin perjuicio de retomarlo cuando alguien proponga el desafío. que se define como “Otro Integrador y Proveedor Derechista de Opiniones Impopulares en la Web”. es posible que su lengua y su cultura entera no sean iguales a las nuestras. el trabajo de Everett se percibe como un globo de ensayo. que esta resistencia y las constataciones que aquí he anudado puedan servir para enderezar las cosas. sin que importe lo erróneo que podamos demostrar que sigue siendo o lo exhausta que esté la versión clásica de esta ideología camaleónica. la acometida relativista de Everett a propósito de los Pirahã es un indicador que desmiente la afirmación de que el revival de la HRL se sitúa hacia los inicios de la década de 1990.

287 .Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] vistas está ocurriendo aquí y ahora. del pensamiento por la cognición y de la descripción hermenéutica por el modelado evolucionario. De eso exactamente trata el capítulo que sigue. sino a caballo de la sustitución (a manos de Stephen C. Levinson) de la relatividad por la diversidad. no tanto por obra de la desacreditada intentona cripto-whorfiana de Everett.

y el caos de las creencias y costumbres parece caer en un orden hermoso.mpi. Stephen C. publicando sin descanso. desafiante y prolífico de los relativistas recientes es. una parte estratégicamente selecta de su producción se encuentra disponible en dosis masivas en sus páginas de la Web. el objetivo último de la investigación parece estar a la mano. previamente doctorado en Antropología Lingüística en la Universidad de California en Berkeley. Las posturas y las temáticas centrales de Levinson han ido cambiando a lo largo del tiempo. Franz Boas (1898: 107-108). adaptándose a las circunstancias que se derivan de los movimientos pendulares de la contienda entre universalismo y relativismo.nl/people/levinson-stephen-c./publications. Levinson. Cuando los hechos comienzan a acumularse en un orden aparente. por más que uno se encuentre en disidencia con sus argumentaciones fundamentales. Las leyes fundamentales que gobiernan el crecimiento de la cultura y la civilización parecen manifestarse copiosamente. Visitado en febrero de 2012. El más empeñoso. (2) en concordancia con el modelo experimental de la HRL. Se desvelan nuevos hechos. y (3) finalmente en torno de una fogosa celebración de la diversidad. lo que en mi caso sucede con frecuencia embarazosa. de la pragmática a la diversidad La historia de la antropología no es sino una repetición de la historia de las otras ciencias. por amplio margen. 288 . Holanda. sacudiendo los fundamentos de teorías que parecían firmemente establecidas. participando en instituciones de prestigio. Se percibe que en cada una de las facetas que él explotó desde los tempranos 80s supo alcanzar un liderazgo indiscutido. La obra de Levinson es de gran porte y su mera laboriosidad llama al respeto. Pero la investigación continúa incesantemente. […] La antropología ha alcanzado ese punto de su desarrollo en el que la cuidadosa investigación de los hechos sacude nuestra firme creencia en las teorías de largo alcance que habíamos construido. 107 Véase http://www. (1) en el terreno de la psicolingüística y la pragmática. sucesivamente.107 A lo largo de su trayectoria se pueden distinguir tres modalidades investigativas que se sitúan. involucrándose en las polémicas del día y construyendo puntillosamente su propia imagen.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] 12 – Las metamorfosis de Stephen C. director científico del Instituto de Psicolingüística Max Planck en Nijmegen. Levinson. La complejidad de cada fenómeno amanece en nuestras mentes y nos torna deseosos de proceder con mucha más cautela.

Pederson y otros 1998. Levinson abandona paulatinamente la pragmática y se reinventa como la personalidad más carismática en el campo de la relatividad lingüística. Levinson y Wilkins 2006. colaborador ocasional de Dell Hymes en la etnografía de la comunicación y antiguo maestro de Levinson en Berkeley. en las obras de su primera etapa nunca mencionó siquiera a Whorf o a la HRL. que debería funcionar como un survey más o menos objetivo e imparcial del estado de la cuestión en un campo discipli- 289 . Tenbrink 2007. publicando algunas de las compilaciones más influyentes en consonancia con lo que algunos vieron como un retorno a los programas más ambiciosos del whorfianismo (Gumperz y Levinson 1996. 2008. 2003 a. Levinson. ••• Segunda época (1991-2008) – Desde 1991 y todavía trabajando en sociedad con Gumperz por unos años más. mayormente encuadrados en una psicología social de tono goffmaniano (Watts 2003: 10-12. Gumperz y Levinson 1996. Levinson comienza a hacerse un nombre en la investigación de las relaciones entre lenguaje y espacialidad inspirando a otros estudiosos del Instituto Max Planck de Psicolingüística (Levinson 1996 a. 1987). Fruto del vínculo entre Gumperz y Levinson es el primer libro de texto sistemático de la antropología norteamericana dedicado a la pragmática. reflejando una fuerte influencia del filósofo del lenguaje inglés Paul Grice [1913-1988] y sus implicaturas conversacionales (Levinson 1983). Representativo de este período en el desarrollo intelectual de Levinson es el artículo sobre espacio y lenguaje preparado para el Annual Review of Anthropology (Levinson 1996 a). Con el cambio de siglo Levinson produce uno de los trabajos reactivos más acreditados en el estudio de las nomenclaturas de color a propósito del sistema levemente anómalo de los Yélî Dnye de Nueva Guinea (Levinson 2000). conocida como la “teoría de salvar la cara” (Brown y Levinson 1978.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] ••• Primera época (1983-1991) – En los primeros años de su actividad académica Levinson estuvo ligado a John J. Gumperz [1922-2013]. 250-252). Algo más tarde. Senft 1997. 2001. 1996 b. El texto de esta etapa que probaría ser el más influyente es el que escribiera con Penelope Brown articulando lo que ahora se percibe como el gran modelo pragmático de la gentileza [ politeness] lingüística. Después de casi treinta años sigue siendo el manual teórico de referencia y continúa generando fuertes adhesiones y alguna que otra “crítica crucial” en el campo de los estudios de la interacción. Podría decirse que en el curso de este artículo. 2009b). táctica que repetiría en sus últimos trabajos sobre la diversidad lingüística (Evans y Levinson 2009a. al lado de esos estudios de caso que no agregan nada concluyente a un campo por demás saturado y de algunas elaboraciones teóricas que acaso no sean particularmente destacadas. Bowerman y Levinson 2010). Kita y otros 2002. 49-51. Pese a que Levinson trabajó en proximidad con Gumperz. Haun y otros 2011).

La complicación amenaza salirse de control en el momento en que los investigadores advierten que las lenguas varían enormemente en los marcos que emplean para referir ubicaciones espaciales en tres respectos fundamentales: (a ) en los detalles del sistema conceptual particular (p.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] nario. en base a coordenadas fijas ‘absolutas’ y no ‘relativas’ o egocéntricas (Ibidem). el reconocimiento y la inferencia. (c) una serie de hallazgos “neo-whorfianos” en la lingüística y la psicología que sugieren mucha más variación cultural en el lenguaje y la cognición espaciales de lo que esperaba en (a) o (b) (Levinson 1996a: 355). ‘oeste’. por ejemplo. agregando a los antedichos los sistemas intrínsecos basadas en coordenadas relativas a objetos o hitos de referencia. la inferencia. El argumento concreto reza así: Hay poblaciones humanas dispersas por el mundo que hablan lenguas que no poseen formas convencionales de codificar nociones de ‘izquierda’. El desarrollo del trabajo de Levinson comienza a complicarse cuando de pronto. que sugieren ricas bases innatas para toda clase de cognición espacial. y (c) en el uso de categorías imposibles de clasificar bajo alguna de las clases previstas. Es posible. dos o incluso tres de las grandes clases. un poco como nuestro ‘este’. muestra que esta gente piensa de la forma que habla. psicología y ciencias del cerebro] ha habido recientemente un amplio interés en el “lenguaje y el espacio” con cuatro conferencias internacionales en el último año o algo así. La cuidadosa investigación de su codificación no lingüística para el recuerdo. Levinson encuentra el modo de subvertir el espíritu de la revista y convertir el artículo en una plataforma de su propia postura relativista: [E]specialmente en las otras disciplinas [filosofía. la geometría de los ejes). En lugar de eso. Al introducir una tercera clase. “La pelota está a la izquierda de la silla que 290 . perdiendo su carácter sistemático. etc. de modo tal que la interpretación más plausible es que hablar una lengua específica puede inducir patrones específicos de conceptualización no lingüística (Levinson. Las razones de esta reciente concentración de esfuerzos son diversas e incluyen (a) desarrollos dentro de las ciencias cognitivas. etc. ‘detrás del árbol’ y ‘a la derecha de la roca’. (b) un conjunto de expectativas de la lingüística cognitiva. Kita y otros 2002: 157). Mientras los frameworks de orientación son nada más que el relativo y el absoluto todo se mantiene en el juego de lo creíble. el gesto. esto es. ‘derecha’. basado en supuestos de una experiencia humana común. lingüística. que codifican para la memoria. como cuando se dice “La pelota está al frente de la silla”. reconoce ya no dos sino tres grandes clases de marcos de referencia. (b) en el uso de uno. recién en el momento de contestar a las críticas. así como con principios híbridos de paralaje. empero. topología y geometría proyectiva. esos pueblos expresan todas las direcciones en términos de direcciones cardinales. los marcos de referencia se diversifican y enredan hasta el infinito. ‘al frente’ y ‘atrás’. se contaminan con componentes gestuales y efectos deícticos. ej. Los hallazgos “neowhorfianos” a los que Levinson se refiere se decantan en la convicción de que existe una correlación demostrable entre los marcos de referencia lingüísticos y los marcos de referencia usados en la codificación conceptual no lingüística. tales como ‘doblar a la izquierda’. pensar en instancias tales como “La pelota está al norte de esa silla”. el encuentro de caminos. “La pelota está al lado de la silla que está a mi derecha”. junto con investigaciones de sus habilidades de dead reckoning y su gestualización on-line durante la conversación.

Pederson y otros (1998) y Levinson (2003a: 166). los hablantes de la 291 . por otra parte. sus nomenclaturas callejeras y los señalamientos del tráfico urbano y periurbano demuestran otra cosa. con el agravante de que todos estos casos aparecen desbordantemente en las elicitaciones de la vida real. Por eso es que no hay (ni habrá jamás) ningún inventario acabado sobre los sistemas de orientación y su correlación con lenguas o familias lingüísticas. De acuerdo con Levinson. La enorme variación que se imputa a los sistemas de referencia. Pelto y Pelto 1975). Bastan unas cuantas horas de trabajo de campo en cualquier contexto cultural para hallar expresiones referenciales que no encajan en ninguna tipología y que varían de un informante a otro o entrevistando al mismo informante en distintos contextos. que el relativista salga perdiendo. Con el método levinsoniano es imposible. o que la tipificación misma se ajustará conforme a los resultados obtenidos (v. Levinson 1996b). No es verdad. gr. en línea. los mapas de las ciudades de los Estados Unidos. “una dialéctica que gana a todo trance siempre encuentra el modo de llegar a la significancia” (Lévi-Strauss 1995 [1955]: 130). Figura 12. o aunque más no sea una exploración estadística confiable de la frecuencia relativa de los distintos marcos de orientación en el interior de una lengua.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] está hacia el norte de nosotros” y todas las variantes recursivas imaginables. el hecho de que cada sociedad posea dos o tres sistemas concurrentes en dosis variables y que se puedan usar los mismos sistemas de maneras diferentes anticipa que la tipificación de cada unidad cultural terminará acomodándose a las necesidades del experimento. como decía Claude Lévi-Strauss. Revisemos un experimento concreto de Levinson para comprender mejor las tácticas mediante las cuales se consuma el truco. en otras palabras.1 – Experimento de orientación Tzeltal. Se agrega a ello el hecho de que en el bando relativista nadie ha definido taxativamente ni el lenguaje ni el pensamiento ni la cultura. Es esta inconstancia y esta diversidad intracultural (cuyo desconocimiento es sorprendente en autores de esta orientación teórica) lo que motivó. el colapso de la antropología del análisis componencial a fines de la década de 1960 (Reynoso 1986. que en el idioma inglés prevalezca la referencia egocéntrica. entre otras cosas. siendo posible entonces jugar con sus interfaces y con sus relaciones recíprocas según a cada quien le venga a la imaginación. Recreado a partir de Gumperz y Levinson (1996).

las arañas. izq. La tarea era deliberadamente ambigua. si el camino hacia afuera sigue una trayectoria en forma de L hacia la derecha. Berlie. fue que “el uso del sistema lingüístico […] fuerza de hecho a los hablantes a realizar computaciones que de otra manera no podrían hacer” (Pederson y otros 1998: 586. según Levinson. inscripta en lo que a mi juicio es la versión de la HRL más fuerte de todos los tiempos. con lo que la disposición quedaría como en (a). En un texto clásico sobre cognición espacial y navegación puede leerse: Sorprendentemente. las hormigas. en términos de su ubicación relativa cuando se los mira con un ángulo particular de visión” (Gumperz y Levinson 1996: 26). los atributos del funcionamiento de una lengua se transforman en constreñimientos característicos: “Un hablante de esa lengua –afirma Levinson– no puede recordar un conjunto de objetos de la misma forma que usted o yo. que contradicen información sólida recabada en otros campos y en los que las excepciones son de tan altísima significancia. o “de la misma forma en relación con la persona”. les suministró un conjunto similar de objetos y les pidió que los ordenaran de la misma forma en que los habían visto en la mesa anterior. Levinson 1996 b: 115). En este punto se percibe que los autores de la escuela de 292 . Más sorprendentemente. no está de más recordar que dista de ser razonable corroborar afirmaciones deterministas mediante experimentos que arrojan resultados probabilistas que conmutan de manera radical de un investigador a otro. el viaje de retorno en diagonal muestra demasiada rotación hacia la derecha (Tripp 2001: 42). las abejas. A partir de la definición de ese rasgo.1. porque “la misma forma” podía querer decir “con la misma disposición relativa al ambiente”. Un 75% de los hablantes de Tzeltal. todos parecen mostrar un sesgo sistemático consistente en la sobrecompensación de la rotación hacia afuera. Antes de sorprendernos por el contraste entre las desigualdades entre Tzeltales y holandeses halladas por Levinson y las similitudes entre insectos y humanos documentadas por Tripp. La conclusión de Levinson. en cuyo caso deberían quedar como en (b). y tal como sucede inexorablemente en el campo relativista. los hamsters. Cuando se deja a los sujetos en una pendiente hacia abajo con forma de L sin ninguna forma obvia de referencia todos intentan retornar directamente al punto de partida en lugar de seguir el camino en forma de L. En el experimento probatorio. Aunque cabe reconocer que la diversidad de las lenguas fue menospreciada por los universalistas lingüísticos en la misma medida en que la diversidad cultural fue magnificada en buena parte de la antropología inclinada a las humanidades. Esto es. Levinson sentó a un grupo de sujetos junto a una mesa observando una hilera de objetos (figura 12. tendían a disponer los objetos según (a). en lo personal me niego a admitir que entre los hablantes de Tzeltal y los hablantes de holandés haya diferencias mayores a las que median entre algunos humanos y algunas bestias.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] lengua Tzeltal poseen nociones espaciales tales como “arriba por la cuesta” (más o menos ‘sur’) y “abajo por la cuesta” (equivalente a ‘norte’).). Georgakopolous y Maurer 1998). Luego giró a los sujetos 180°. que son visiblemente episódicos. mientras que un 95% de los hablantes de holandés (que al igual que los hablantes de inglés poseen términos para ‘izquierda’ y ‘derecha’) preservaron el orden girando los objetos como se muestra en (b). los perros y los humanos parecen todos cometer los mismos errores en la integración de sus trayectorias (Etienne.

por otra parte. Una observación crítica parecida se aplica. Levinson 1992 vs. En los hechos. A despecho de rumores que se fueron intensificando al compás de la expansión del posmodernismo ( y como bien lo saben quienes han utilizado o programado GPS) los posicionamientos de los sistemas intrínsecos. egocéntricos y absolutos. que es lo que el autor pretende que creamos a pesar que nunca realizó la más somera prospección exploratoria. Haviland 1998. afirmando que uno o dos casos de diversidad sobre una población de siete mil lenguas (una probabilidad entre 0. es inexacto. en línea.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Levinson aplican un doble rasero. son mutuamente convertibles. por añadidura. geógrafos y navegantes. ha estado en capaci- 293 . Goetzfridt 2004. También es debatible la alegación de Levinson (2003b: 110) que nos dice que “la información de los distintos marcos de referencia no puede ser convertida fácilmente de un marco a otro”. por la misma razón que hace que haya un fondo de congruencia entre la geometría euclideana. se los hace girar hasta que les da mareo o se los sitúa en ambientes oscuros y cerrados: “Nada de esto se puede obtener de poblaciones europeas” [‘Nothing like this can be obtained from European populations’]. todas las clases de información posicional pueden integrarse de un modo u otro. sin embargo. abunda en estudios que demuestran que los practicantes de sistemas de navegación egocéntricos.028%) alcanzan para refutar las hipótesis de universalidad lingüística pero que un número significativo de casos contrarios (llegando hasta un 25% o más de una muestra experimental oscuramente elicitada) son excusables y se computan como si fueran favorables cuando de refrendar un argumento relativista se trata. Istomin y Dwyer 2009). Muchos relativistas también insisten en que las “representaciones mentales de los ambientes imaginados” pueden no ser equivalentes de un marco a otro. tanto más fácilmente cuanto mayor familiaridad se tenga con ellos y con tan buena resolución como la que las respectivas culturas hayan estimado necesario desarrollar. Nótese que la observación sobre los “europeos” no está acompañada de ninguna demostración y ninguna distinción entre (digamos) empleados de oficina. que todos los usuarios del SAE utilicen invariablemente sistemas relativos. emic o etic. pero dado que ellas no son observables tanto esta postura como la contraria serán por siempre materia de conjetura (cf.014% y 0. Lewis 1972. por engañosa que haya sido. Amorim y Stucchi 1997). Hallowell 1937. asevera el estudioso en una frase con resonancias de acto fallido (Levinson 2003a: 217). Akerblom 1968. europeos o no (en particular los Puluwat de Micronesia con su sistema etak). Turnbull 1990. alpinistas. a las famosas disquisiciones de Levinson sobre los hablantes de Guugu Yimithirr de Australia (originadores de la palabra ‘canguro’). 1976. Gladwin 1970. Hallpike 1986: 265-320. Luck 1972. de quienes el autor nos dice que debido a que poseen un sistema de referenciación absoluto son capaces de señalar la ubicación de puntos cardinales o de determinados lugares aun si se los transporta a lugares desconocidos. La literatura antropológica. Finney 1976. la topología y la geometría proyectiva que ninguna data etnográfica. pueden consumar hazañas de valor adaptativo parecido u otras todavía más difíciles de creer (cf.

inspirado primariamente en técnicas micronesias popularizadas por la literatura antropológica. con lo cual desmiente de un plumazo las evidencias recabadas en el estudio del “efecto whorfiano” en los sistemas de orientación de la ecumene. razonablemente. 14. o que si lo hace existe alguna conexión causal directa entre las 108 Desde la psicología evolutiva en más se ha postulado. Ni siquiera se entiende qué es lo que la extraordinaria capacidad de localización de los Guugu Yimithirr pueda tener que ver con el lenguaje en general o con la HRL en sentido estricto. situando y controlando un vehículo radicalmente egocéntrico que está siempre objetivamente quieto en el centro de un mapa absoluto que se mueve conforme aquél subjetivamente se desplaza. mezclar desvergonzadamente los paradigmas si es que eso hace falta (“ USTED SE ENCUENTRA AQUÍ”). un 5% de hablantes de holandés. Donde el lenguaje acaba comienza el cuerpo. ej. 294 . la propia tipología de los sistemas de referencia de los neowhorfianos confirma su validez y relevancia en lo que atañe a la percepción del espacio (Hallpike 1986. Levinson 1996a: 369. los Mopan y los Yucateca) utilizan diferentes marcos de referencia aunque sus dialectos son parecidísimos. Aunque los modelos piagetianos han experimentado varios ajustes en el escenario transcultural. lo que habla a las claras de la inutilidad de la tipificación que él propone ( p. fue el ETAK Navigator fabricado por ETAK Inc. pág. después de todo. Levinson 2003 a: 174. siempre existe el recurso de trazar un diagrama en el suelo. un 19% de sujetos Tzeltal. la deixis. conseguir un GPS o señalar con el dedo o el mentón para indicar hacia dónde hay que ir para llegar donde se necesita. 341).Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] dad de trivializar.109 Hará mal el lingüista o el antropólogo que insista en que las pautas de orientación no pueden integrarse cuando hace treinta años han sido serenamente integradas en una tecnología que se ha vuelto parte de la vida cotidiana y que ha sido multicultural desde el vamos. 109 La noticia de la invención fue publicada en el New York Magazine del 15 de julio de 1985. Aun en el caso de que las diferencias lingüísticas introduzcan algún ruido en la comunicación entre culturas. 376. proezas Guugu inclusive (cf. En algún lugar perdido en la vorágine de las observaciones colaterales Levinson ha debido admitir que En general está claro que los hablantes de lenguas ‘absolutas’ son mucho mejores dead reckoners que nuestros hablantes de lenguas ‘relativas’. de Menlo Park hacia 1985. el propio autor nos refiere que distintos grupos de lengua Maya (los Tenejapa Tzeltal. Piaget e Inhelder 1948. que estas categorías son universales del pensamiento humano independientemente de que estén o no lexicalizadas (cf. En diferentes experimentos que él mismo describe. Pero por supuesto no podemos estar seguros de que la correlación con sistemas de coordenadas en la lengua pueda mantenerse a nivel mundial. Como quiera que sea. no hace falta comulgar con el universalismo a ultranza para advertir que las distinciones analíticas innegablemente superfluas que anidan en la elaboración de Levinson dejan –metodológicamente hablando– bastante que desear. un 25% de Kilivila y la misma proporción de Kgalagadi utilizan categorías imposibles de tipificar [untypable]. En un momento de descuido.108 El primer dispositivo comercial de GPS. Reynoso 1993: 193-204). el aparato integra principios de localización de todo tipo y origen étnico. 1974). Dasen 1973. la experiencia material del espacio. 2003 a: 182).

de modo que la relación entre las fascinantes capacidades de los hablantes de esta lengua. y que la diferencia en el pensamiento es causada por la diferencia en la lengua. así como de un sistema categorial referido al espacio (Redish 1999: caps. Levinson nunca ha descripto lo que los antropólogos cognitivos de la escuela componencial habrían llamado el metasistema de cobertura verbal del marco de referencia espacial característico de los Guugu Yimithirr. Tal parece que los Guugu no poseen nomenclaturas lingüísticas de especificación numérica. lo que importa de toda esta discusión es que los resultados que ofrece Levinson acaban resultando sistemáticamente inciertos. El protocolo particular de los experimentos no viene demasiado al caso y se localiza con facilidad en la bibliografía (cf. Si vamos a los hechos. las distancias. Al final del día. A propósito del experimento de orientación con los Tzeltal. y no que se correlaciona por alguna otra razón. en qué dirección es que fluye) (Levinson 2003a: 241). Levinson expresa el hecho como si la responsabilidad de que subsista semejante ignorancia debiera caer sobre los hombros de alguien más. su lengua y sus procesos cognitivos sigue siendo una incógnita el día de hoy. que la diferencia afecta al razonamiento concreto para llegar a una conclusión antes que a una inclinación subjetiva en condiciones ambiguas. pensar en la forma que los hablantes de otra lengua pueden hacerlo. las velocidades y los tiempos implicados en el dead reckoning. o por lo menos extremadamente difícil. demasiado poco para el tiempo y el esfuerzo de credulidad que su lectura nos demanda. Lila Gleitman. También subsiste el hecho de que unas cuantas especies animales poseen capacidades de localización espacial comparables a las de los Guugu a pesar que carecen del aparato neocortical que interviene en el lenguaje humano. 295 . A todo esto. Steven Pinker expone las fallas de sus métodos con estas palabras: [U]na genuina demostración de Determinismo Lingüístico debería mostrar tres cosas: que los hablantes de una lengua encuentran imposible. o de cualquier otro excepto él: “La forma en que [los numerosos indicios ambientales] se integran con un background de computación constante –dice– es desconocida” (Levinson 1996b: 374): un eufemismo que intenta sustituir malamente la confesión de que es dudoso que las estructuras del lenguaje (a las que ni siquiera se describe de manera satisfactoria) proporcionen una explicación de lo que está pasando. la demostración falla en las tres pruebas (Pinker 2007: 143). tal como el ambiente físico o cultural.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] habilidades de dead reckoning y la lengua (y si es así. A pesar de su estatuto como la manifestación insignia del neowhorfianismo en psicolingüística. relativa o proporcional para los ángulos. Randy Gallistel y otros investigadores también comprobaron que los hallazgos de Levinson no se sostenían y que hablantes de los diversos grupos podían comportarse de una u otra manera según las circunstancias. 1 y 14). en la escritura de Levinson no se documenta ningún sistema o metasistema ni nada que no sea una crispada miscelánea de indicios anecdóticos.

296 . se encuentre ella a favor o en contra de la HRL) deviene dudosa ante esta sola observación. Gleitman y Liberman 1995. Por más que hace unas décadas hayan habido escarceos más bien inconcluyentes en defensa y en procura de una “estadística causal”. A fin de cuentas. de manera sistemática. Allwood y Gärdenfors 1999). Landau 2000. Wanner y Gleitman 1982. que los resultados obtenidos son. Sin embargo. Como las prácticas lingüísticas y culturales están con frecuencia entremezcladas. El punto más medular de estas críticas. Y es posible que haya una tercera variable cuyo valor difiere en las distintas poblaciones y que es responsable tanto de las diferencias lingüísticas entre ellas como de sus estrategias relacionadas con tareas espaciales. Dado que los hallazgos de Levinson reposan en la exclusión de los elementos de juicio emergentes del espacio transdisciplinario y en la interpretación de las estadísticas que atraviesan los experimentos que él mismo diseña y ejecuta. concierne a un conjunto de precisiones de carácter estadístico que a pesar de ser muy básicas son correctoras adecuadas de las afirmaciones de Levinson y de otros científicos como Alfred Bloom o Lera Boroditsky que han desarrollado experimentos semejantes.110 Los críticos comprobaron que las conductas eran cambiantes conforme se caminara con los sujetos alrededor de las mesas en lugar de hacer que se dieran vuelta. efectivamente. Resulta evidente también que las apreciaciones cuantitativas están viciadas por supuestos irreflexivos de linealidad y normalidad. sin embargo. sino que las primitivas del lenguaje mismo dependen de una jerarquía de dimensiones espaciales y de una geometría subyacente (cf. como si las estrategias de razonamiento espacial culturalmente distintas condujeran a esos grupos a desplegar diferentes terminologías consistentes con sus razonamientos. existe al menos una ingeniosa elaboración conceptual por cuenta de Peter Gärdenfors (2000) del MIT que demuestra plausiblemente ya no que la comprensión del espacio deriva del lenguaje. Li y Gleitman 2002). Mirando con alguna atención el aparato estadístico desplegado por Levinson y los suyos se comprueba.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] Munnich. Kita y otros [2002]) una dosis inusual de pedantería y condescendencia: Levinson y sus colegas interpretan [sus] resultados mostrando que esta distinción terminológica entre lenguas influencia sobre el razonamiento espacial de una manera dramática y directa. 110 Los trabajos de Lila (Lichtenberg) Gleitman. toda esta etapa de su investigación neowhorfiana (como le sucedería a cualquier otra estrategia construida de ese modo. Landau y Dosher 2001. es igualmente posible interpretar la correlación al revés. artefactos de la operación del método. cognición y lenguaje (cf. en particular. los elementos aportados por la crítica de Li y Gleitman son epistemológicamente robustos y no se pueden impugnar fácilmente por más que se invierta en ello (como lo harán más tarde Levinson. y según se realizara la prueba al aire libre o se colocara un hito de referencia en un lado de la mesa. Henry y Lila Gleitman se encuentran entre los especialistas de más amplia y reconocida trayectoria en los estudios sobre percepción. exclusión arbitraria de outliers y técnicas de NHST que hace décadas se saben incorrectas. es difícil saber cuáles son las causas y cuáles los efectos (Li y Gleitman 2002: 272). Gleitman y Papafragou 2013). a saber. están lejos de representar una reacción circunstancial de un lector estándar.

Huff 1954). de modo tal que las clases de actividades en que se involucre a la gente se puedan identificar de antemano y se tomen en cuenta en el diseño y la interpretación de los experimentos. De más está decir que en los experimentos levinsonianos no se cumple ni el requisito de desarrollar una etnografía previa. John Gay. en la primera compilación en que se discutió la relación entre lenguaje y cultura. Los trabajos de Cole y sus colaboradores entre los Kpelle de Liberia han sido capitales en la antropología cognitiva experimental y a pesar del tiempo transcurrido no son la clase de estudios cuyas consecuencias epistemológicas y criterios éticos el especialista se pueda dar el lujo de pasar por alto. el escritor tendría la impresión de que la dirección de la causalidad en el asunto va con toda probabilidad de la ‘filosofía de la vida’ hacia la lengua. por añadidura. que en ausencia de modelos que predigan que un patrón de referencia espacial resultará en determinada clase específica de comportamientos no hay forma de saber si han habido o no experimentos que produjeron resultados dudosos o distintos a lo que se esperaba (como resultó ser el caso con hablantes de Tzotzil). nunca resultan en esquemas predictivos semejantes a los que se ofrece BK69 o a los universales implicacionales de Greenberg. escrito hacia 1936. salvo que se haya probado previamente que dentro de cada grupo se obtendrían los mismos resultados si los sujetos fueran (digamos) cartógrafos posdoctorales o agricultores de roza sin escolaridad convencional. con arreglo a lo que decida o induzca el investigador (cf.111 No hace falta haber leído los estudios seminales de antropología del conocimiento de Michael Cole. Para tener un mínimo de validez. En “Un modelo indio-americano del universo”. el propio Whorf sostiene una idea bastante parecida cuando dice que “la lengua y la cultura Hopi ocultan una METAFÍSICA” (Whorf 1956: 58). Por poco que las tareas a realizar vayan más allá de simplemente asignar nombres a tarjetas de colores. Joseph Glick y Donald Sharp (1971) para comprobar que el experimento de Levinson y otros. está afectado por problemas de sesgo cultural y representatividad.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] que experimentos como los que brinda Levinson. Reynoso 2011: 46. antes que a la inversa” (Hockett 1954: 122). Por empezar. 297 . los sujetos experimentales las ejecutarán mucho ‘mejor’ o mucho ‘peor’ de acuerdo con que sus respuestas requieran que permanezcan dentro o se salgan fuera de sus rutinas culturales. y que (tal como se ha demostrado sobradamente) con un levísimo background de experiencia en prueba de hipótesis es matemáticamente posible que cualesquiera factores escogidos al azar correlacionen de manera estadísticamente significativa. escribía Charles Hockett que cuando parece haber una “correlación” entre un rasgo de la gramática china y una “doctrina del medio” como la que se encuentra en la “filosofía de vida” taoísta que “si en rigor hubiera una correlación determinable. Dado que Levinson. Kita y otros (2002) y Haun y otros (2011) respondieron con un suntuoso despliegue de cifras y burlas a la crítica de Li y Gleitman (2002) o de Li y o- 111 Medio siglo antes que se escribiera esta crítica. ni el de ajustar las condiciones experimentales según el contexto. en los experimentos contrastivos la distribución de las experiencias de vida y de orientación profesional de los miembros de ambos grupos lingüísticos debería ser idéntica. por más pomposa que sea su numerología. además. los autores demostraron lapidariamente la necesidad del análisis etnográfico con anterioridad a la experimentación. Meehl 1967: 109.

las autoras se tomaron un tiempo para responderles articulando un experimento que vuelve a impugnar. la selectividad de las fuentes bibliográficas de Levinson no sólo es injustificable sino evidentemente intencional. Gleitman y Papafragou 2005. Hutchins 1996. Redish 1999. pero pretender que ha de tratarse en todos los casos como el factor determinante significa un retroceso frente a las penetrantes observaciones del recordado relativista Dell Hymes (1966: 122). me parece loable que se agregue el lenguaje como elemento de juicio digno de consideración. O’Keefe y Nadel 1978. etología cognitiva y neurociencia cognitiva de la espacialidad (p. que “Levinson no parece estar al tanto de esa área de investigación y puede haber comprendido erróneamente algunas de 298 . Tversky y Hard 2009. Mast y Jäncke 2007. Los trabajos de Levinson sobre lenguaje y espacialidad. las principales premisas levinsonianas de la segunda época.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] tras (2011). cognición distribuida. 2011b). ej. Turnbull 1994). dependiendo de la disponibilidad y adecuación de los indicios y puntos de referencia locales (Gleitman y otros 2005. excepto como dos factores entre otros muchos. En último análisis. Tversky y Lee 1998. pueden lucir entretenidos para el lector común pero no llegan a ser siquiera legibles para el iniciado o el especialista. Montana y Li 2012). Hölscher y otros 2010. trasuntos de las influencias del lenguaje sobre el lenguaje y no tanto de las influencias del lenguaje sobre el pensamiento mismo. en suma. Tversky 2011a. no es el único factor interviniente. En sus textos sobre el tema ni uno solo de los estudios clásicos de la antropología del espacio y la navegación es jamás tratado con la sistematicidad requerida (p. Li. Küchler 1987. Allen 2004. Talmy 1983. demostrando que los sesgos congruentes con la lengua que se encuentran aquí y allá en la literatura de lenguaje-y-pensamiento son. Furby y Benfer 1983. Gladwin 1970. más probablemente. como si al autor sólo le interesara considerar aquellas investigaciones que no están en conflicto con su sesgo logocéntrico. Freksa y otros 2008. los datos relativos a niños pre-lingüísticos y a animales de laboratorio sugieren además que los sujetos se aproximan a los problemas espaciales diferentemente. y lo que es una cuestión de lenguaje en una comunidad puede ser una cuestión de gestos. artes plásticas o ritual en otra”. como si hiciera falta. En estas especialidades se han desentrañado. quien con una sensatez que el movimiento ha perdido desde entonces pensaba más bien que “el lenguaje no es sino un sistema semiótico entre otros. ver también Abarbanell. ej. Harwood 1976. Hutchins 1996. todavía con alguna gentileza. en suma. El marco lingüístico. cognición situada. Por otro lado. explicado y llevado a la práctica sistemas cognitivos enteros sin hacer casi nunca mención del vocabulario en particular y del lenguaje en general. Por lo demás su background en una temática en la que los estudios publicados se encuentran en el orden de las decenas de miles se percibe insanablemente débil. Barkowsky y otros 2007. Abarbanell. Algunos de los especialistas que están entre los más reconocidos en el campo de la cognición espacial aseveran. En la afanosa confección de su miscelánea de excepciones para las reglas universalistas Levinson construye un mundo conceptual y se concentra en una tesitura en la cual él mismo se presenta como la autoridad de referencia. Lewis 1972. testimoniando el creciente aislamiento de la disciplina y dejando de lado gran parte de lo que se estaba investigando en esos años en materia de mapas cognitivos. Gleitman y Papafragou 2011: 52.

299 . Ver http://carlosreynoso. sudasiáticos. los mapas de cuerdas y palillos rebbelib. un terreno en el cual pueda esperarse que la HRL o cualquier otro modelo logocéntrico llegue a cosechar un triunfo significativo o a constituirse merecidamente en la estrategia dominante. ninguna línea seria de investigación sostiene que uno solo de los sistemas (el egocéntrico. sea en agua o en tierra firme. Shettleworth 1998. dado que la correción [de las desviaciones o errores acumulados] a partir de hitos externos es esencial para la supervivencia. amerindios. el cerebro subcortical y otros órganos de lo que se acostumbraba llamar el sistema límbico. Hasta donde se alcanza a ver. las tabletas de Nuzi (2300 aC) y Nippur (1500 aC) en el norte de Iraq. Fuera del equipo de Levinson. el concepto de mapas cognitivos con el que tarde o temprano se ha de tropezar todo estudioso del conocimiento espacial no es primordialmente una cuestión lingüística sino resueltamente un tema de imaginería. cognición distribuida. Newcombe y Huttenlocher 2000. sea que trabaje con humanos o animales. chinos.112 El hecho es que la mayoría de los especialistas. el uso de marcos de referencia basados en el ambiente es central para la inferencia espacial y el planeamiento de desvíos y rutas alternativas. de modo tal que han de ser necesariamente complementarios entre ellos y respecto de otros. está de acuerdo en que los organismos móviles utilizan múltiples sistemas redundantes para la localización y para el planeamiento de la navegación.com. el frontispicio del Códex Mendoza. no es éste. cada uno posee sus debilidades y sus fuerzas. el intrínseco o el absoluto) sea suficiente para la adaptación espacial. los famosos petroglifos de Bedolina y Giadighe de Valcamonica en el norte de Italia (de entre 2000 y 1500 aC). Mucho más claramente todavía que con la terminología para los colores. babilonios. evolucionariamente anteriores a cualquier rudimento de órgano lingüístico (Andersen y otros 2007. meddo y matang de las Islas Marshall en Micronesia y los mapas africanos. mesoamericanos y 112 En mi página de Web hay referencias adicionales a estos estudios sobre espacio y cognición.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] las cosas que leyó” (Newcombe 2005: 311. Otro factor a tener en cuenta es la difusión de la cartografía y la exposición global a los principios de orientación concomitantes. pensamiento visual. También hay presentaciones en las que se explican conceptos esenciales (como dead reckoning) que aquí prefiero dar por sentados. a priori. dice ella del modelo levinsoniano: Por lo tanto. sea cual fuere la lengua hablada o (en el caso animal) la ausencia de ella. Volviendo a Newcombe. Los sistemas cartográficos son mucho más variados y difundidos que los sistemas de escritura. Mizumori 2008). Del mismo modo. de modo que es difícil de creer la afirmación de Levinson en el sentido que los hablantes de lenguas de espacialidad relativa confían primariamente en cartas o mapas de rutas para la navegación (Newcombe 2005: 311). cognición situada y corporalidad en el cual no está implicado sólo el córtex cerebral sino también el hipocampo.ar/ciencia-cognitiva-09-mapas-cognitivos/. la afirmación de Levinson de que los hablantes de lenguas de espacialidad absoluta no sólo son absolutos dead reckoners sino que se basan primaria o exclusivamente en estos sistemas es implausible a la vista de los hechos. como el mapa magdaleniense de la cueva de Abauntz en Navarra (13660 aP). Newcombe 2002). Hay mapas que provienen de tiempos prehistóricos o de contextos etnográficos.

Esto último sugiere la existencia de una comprensión espacial previa a la adquisición del lenguaje espacial específico o. Gleitman y Papafragou (2011)] proporciona algunas razones para ser escépticos sobre esta conclusión). Lo mismo vale. los hablantes de lenguas absolutas o relativas bien pueden diferir en los márgenes. También se ha documentado (en un sensitivo estudio titulado “Doble a la izquierda en la iglesia o siga tres millas hacia el norte”) que existen diferencias de género en los sistemas de coordenadas que usan los hablantes de un mismo idioma. naturalmente. que a medida que el siglo avanza están surgiendo posiciones intermedias entre el nativismo extremo de los fodorianos y el empirismo de tabula rasa de los relativistas o de sus aliados eventuales. hay abundancia de métodos cartográficos y de ejemplares de mapas registrados en sociedades en las que se hablan lenguas que se rigen por criterios muy diversos de organización del vocabulario espacial (cf. Choi y Mandler 2003. Woodward y Lewis 1995. para los hablantes de castellano. Por ejemplo.Carlos Reynoso – Relativismo lingüístico [Borrador] esquimales. En ese terreno inherentemente universalista (aunque de visión ecuménica) se ha desarrollado un 300 . Newcombe y Overton 1986. 1992. Head 1984. Se requerirá más que el libro de Levinson para convencerme de que los hablantes de diferentes lenguas difieren fundamentalmente en su pensamiento espacial y en sus formas de encontrar el camino (Newcombe 2005: 313). McDonough. difusión transcultural y uso de estos mapas de referencia absoluta con independencia del patrón lingüístico vigente en cada caso (el elemento de juicio no lingüístico que reclamaba John Lucy 1992a) implica una impugnación radical del modelo de Levinson cualquiera sea la conducta que manifiesten los sujetos en el desarrollo de experimentos cada vez más artificiosos realizados en contextos intencionadamente escogidos para llegar a los resultados que convienen a la teoría. Talbert y Unger 2008. Crampton 2010). los constructivistas. Thrower 1996: 1-12. Pero una diferencia de esta clase no implica en absoluto que la gente habite mundos espaciales profundamente distintos. y que los niños pequeños categorizan tanto los contrastes espaciales que están lexicalizados en sus lenguas como los que no. en general se acepta que hay un núcleo universal muy fuerte que admite cierto rango moderado de variación conforme a la influencia de pautas culturales divergentes o de lenguas distintas. además. Holly Taylor y Barbara Tversky (1992 a. de precursores conceptuales del lenguaje (Ward. Harley y Woodward 1987. la mera existencia. Adoptando una perspectiva de visión más amplia se percibe también que la disyunción entre los marcos egocéntricos y absolutos cubre sólo una parte muy pequeña de los estudios de los esquemas lingüísticos que se asocian con el pensamiento espacial. Junto con el carácter poco convincente de la tipología de los marcos espaciales del lenguaje. alternando entre ellos o comprendiendo a ambos con igual facilidad. Nora Newcombe señala muchos otros hallazgos específicos en la amplia literatura que son antagónicos a la postura de Levinson y que éste no menciona o parece malinterpretar. como se ha dicho. Tal parece. 1992 b) han probado que los hablantes de inglés mezclan referencias a puntos cardinales e indicadores de izquierda/derecha. Hespos y Spelke 2004). Nora Newcombe lo sintetiza así: En breve. Abarbanell. Por ejemplo. no me sorprendería aprender que es más probable que los hablantes de lenguas absolutas señalen al norte que los hablantes de lenguas relativas (aunque el trabajo reciente [de Li. diversidad.

permiten no sólo contemplar la postura de Levinson desde una perspectiva esclarecedora sino desnaturalizar el concepto individualista y subjetivista de “pensamiento” (o más tarde “cognición”) que prevalece en las cor