Los nexos y relaciones entre Roma, Tibur y la Bética son anteriores a la

época adrianea, pero es en esta época cuando alcanzan cohesión y fuer-
za especiales. El aglutinante es el emperador Adriano, nacido en Roma
aunque oriundo de la provincia Bética, cuya residencia privada fue la
magníca Villa de Tibur. Poblada el área tiburtina de ricas mansiones
y villas pertenecientes a la poderosa élite senatorial de origen hispa-
no y bético, la conjunción de intereses y circunstancias entre Roma, Tibur
y la Bética constituye un fenómeno de máximo interés para historiadores y
para arqueólogos, al que se ha prestado atención en numerosas ocasiones, hitos
memorables de la investigación algunas de ellas.
Renovar el panorama cientíco y presentar algunas de las novedades y de los
avances más recientes sobre el tema, tanto en el plano histórico como en el ar-
queológico, es el objetivo de este nuevo libro. La proyección monumental de los
tres escenarios contemplados es más que considerable y reeja una vez más el poder
de irradiación extraordinario que alcanzó Roma y la capacidad de absorción
demostrada por los pueblos y territorios estrechamente ligados a ella,
como es el caso de la provincia Bética.
Especialistas en los diversos temas planteados ofrecen nuevo
enfoque y tratamiento a cuestiones candentes de la investiga-
ción sobre temas adrianeos.
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Roma, Tibur, Baetica
investigaciones adrianeas
Rafael Hidalgo
Pilar León
(Eds.)
SEVILLA 2013
Roma, Tibur, Baetica
investigaciones adrianeas
Serie: Historia y Geografía
Núm.: 245
Motivo de cubierta: Busto de Adriano. Itálica (Museo Arqueológico de Sevilla)
Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de
este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún pro-
cedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia,
grabación magnética o cualquier almacenamiento de infor-
mación y sistema de recuperación, sin permiso escrito del
Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla.
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES
DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA 2013
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© RAFAEL HIDALGO, PILAR LEÓN (EDS.) 2013
© De los textos, sus autores 2013
Impreso en papel ecológico
Impreso en España-Printed in Spain
ISBN: 978-84-472-1470-9
Depósito Legal: SE
Diseño de cubierta: Santi García. santi@elmaquetador.es
Maquetación: Santi García. santi@elmaquetador.es
Impresión:
Comité editorial:
Antonio Caballos Rufino
(Director del Secretariado de Publicaciones)
Eduardo Ferrer Albelda
(Subdirector)
Carmen Barroso Castro
Jaime Domínguez Abascal
José Luis Escacena Carrasco
Enrique Figueroa Clemente
Mª Pilar Malet Maenner
Inés Mª Martín Lacave
Antonio Merchán Álvarez
Carmen de Mora Valcárcel
Mª del Carmen Osuna Fernández
Juan José Sendra Salas
Índice
Prólogo
Anna Maria Reggiani 9
De Hispania a Tibur: elites imperiales en el entorno de Villa Adriana
Antonio Caballos Rufino 21
L’ Athenaeum di Roma
Roberto Egidi 77
Le componenti progettuali nell’architettura della Villa Adriana:
il nucleo centrale
Giuseppina Enrica Cinque 95
El Teatro Greco de Villa Adriana Estado actual de la investigación
Rafael Hidalgo Prieto 151
Caracteres generales de la ornamentación arquitectónica en la villa
de Adriano en Tivoli Material depositado en los almacenes
Carlos Márquez 179
Variedades de mármol escultórico de Villa Adriana Un ejemplo de estudio
arqueométrico Variedades de mármol escultórico
Mª Pilar Lapuente, Pilar León, Trinidad Nogales 199
Mármoles en la Bética durante el reinado de Adriano El protagonismo
de Italica
José Beltrán 225
La ornamentación escultórica de la Bética entre Trajano y Antonino Pío
Breves reflexiones sobre su producción e importación
José Antonio Garriguet 251
Novedades arqueológicas adrianeas en el teatro de Itálica y su entorno
Álvaro Jiménez, Oliva Rodríguez, Rocío Izquierdo 271
Las termas de Itálica y la arquitectura termal adrianea
Loreto Gómez Araujo 293
Diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
José Manuel Bermúdez 319
Mosaicos italicenses: modelos itálicos y reinterpretaciones locales
Irene Mañas 351
Un torso ataviado con la piel de un macho cabrio procedente de Italica
David Ojeda 369
Decoración arquitectónica adrianea de Astigi, Écija (Sevilla)
Ana Mª Felipe 377
Sobre una cabeza tipo Cirene-Perinto de Écija
María José Merchán 405
319
Diseño y replanteo de capiteles
en talleres adrianeos
José Manuel Bermúdez
L
os capiteles del Traianeum de Itálica y los modelos imperiales
codificados en el Pantheon muestran una clara vinculación esti-
lística
1
, por lo que pudieron realizarse por artesanos formados en Roma
2

Estas semejanzas permiten plantear su relación directa con una officina
imperial organizada para abastecer las grandes obras públicas de los pri-
meros decenios del siglo II d C
3
En ésta trabajarían marmorarii griegos,
que introducirían un nuevo estilo de claras inf luencias microasiáticas
4

La officina se abastecería en “canteras imperiales” y usaría procedimien-
tos de trabajo altamente estandarizados
5
, que requiere de un método de
diseño previo y un sistema de trabajo basado en dimensiones modulares
normalizadas
En el caso de los capiteles el método debió de centrarse en el diseño del
ábaco, puesto que es el elemento más complejo y el que se mantiene más
estable La estabilidad morfológica del ábaco se debe a la necesaria ade-
cuación con el resto de los elementos del orden Evidentemente la base del
capitel ha de coincidir con el diámetro del fuste, lo que fija la proporción
1. Vid. P. León, Traianeum de Itálica, 1988, p. 69, nota, 38 y 69; S. Rodero, “Algunos aspectos
de la decoración arquitectónica del Traianeum de Itálica”, Romula 1, 2002, p. 104; S. Ahrens, Die
Architekturdekoration von Italica, 2001, Tesis doctoral inédita; S. Ahrens, Die Architekturdekoration
von Italica. Iberia Archeologica, 2005. No obstante, estos capiteles han sido fechados en una fase
tardía de estas maestranzas imperiales (P. León, Traianeum…, p. 69).
2. P. Pensabene, “Classi dirigenti, programmi decorativi, culto imperiale: Il caso di Tarraco”, en
León, P. (ed.), Colonia Patricia Corduba: Una reflexión arqueológica, Córdoba, 1996, p. 202.
3. P. Pensabene, “Committenza edilizia a Ostia, tra la fine del I e I primi decenni del III secolo”,
MEFRA, 114, 1, 2002, p. 321; 181-324; P. Pensabene, “La diffusione del marmo lunense nelle
province occidentali”, Acta Apuana, II, 2003, p. 88.
4. P. Pensabene, “La diffusione …”, p. 85; P. Gros, L’architecture romaine, 2, Maisons, palais, villas
et tombeaux du début du IIIe siècle avant J-C à la findu Haut-Empire, 2ª Ed. Paris, 2001, pp. 486-490.
5. P. Pensabene, “La diffusione…”, p. 88; P. Pensabene, “Committenza edilizia…”, p. 193.
320
josé manuel bermúdez
entre la altura total y el diámetro de la base Pero estas dimensiones están
sujetas a una alta variabilidad La relación entre la anchura del entablamen-
to, la basa y el ábaco puede explicar mejor la rigidez modular de este último
elemento Esta es una relación mucho más estable, por lo que a la hora de
fijar los patrones modulares del capitel resulta una dimensión crítica
6

No dudamos de la existencia de patrones métricos normalizados A pe-
sar de ello, debieron de existir una variedad de métodos por los cuales se
establecieron las dimensiones y la curvatura del ábaco
7
En este sentido,
pensamos que los factores que determinan la existencia de patrones no de-
rivan únicamente de la proyección arquitectónica y la relación modular del
orden Entre estos factores debieron de tener una importancia básica los
inducidos por el proceso de elaboración, puesto que la estandarización de
éste favorece un modo de producción basado en elementos prefabricados
“en cantera” y terminados en “officina”
8
y ello implica la existencia de di-
mensiones normalizadas, conocidas y aplicadas desde las primeras fases de
extracción del material
9

Pensamos que, en el conjunto de la decoración arquitectónica, diseño y
producción están nítidamente relacionados Por consiguiente, la verificación
de variaciones sustanciales en el diseño implicaría la presencia de cambios
en el sistema productivo En este sentido, el estudio de los rasgos técnicos
derivados del diseño previo adquiere una importancia capital Mediante
éstos podremos precisar la existencia de talleres y definir cambios, de claras
implicaciones cronológicas, en los modos de producción Con esta perspec-
tiva es posible plantear que los capiteles del Traianeum compartieran con
los de Roma un modelo de traza previa, o al menos un procedimiento de
replanteo común Intentaremos comprobar esta posibilidad basándonos en
el análisis de las “líneas guía” documentadas en la superficie del ábaco de
los capiteles del Traianeum de Itálica
10
, y su confrontación con ejemplos de
6. Vid. M. Wilson, “Designing the Roman Corinthian Order”, Papers of the British School at
Rome, 59, 1991, pp. 127; M. Wilson, Principles of roman architecture, Yale University Press, 2009,
p. 149.
7. M. Wilson, “Designing the Roman…”, pp. 129-132.
8. P. Pensabene, “I marmi di Roma allo stato attuale della ricerca”, Marmora Hispana: explotación
y uso de los materiales pétreos en la Hispania Romana, Nogales Basarrate, T. y Beltran Fortés, J. (eds.),
Roma, 2008, pp. 409-410.
9. J. Ward-Perkins, “The Marble Trade and Its Organization: Evidence from Nicomedia”, The
Seaborne Commerce of Ancient Rome: Studies in Archaeology and History. Memoirs of the American
Academy in Rome 36, 1980, pp. 327.
10. Partimos del estudio sistemático y completo de los fragmentos de capitel procedentes de
las excavaciones de 1986 conservados en el Museo Arqueológico de Sevilla. Los resultados de este
trabajo han sido fruto de la colaboración con los proyectos de investigación: “La extrapolación
de modelos adrianeos a municipios del conventus Hispalensis y Astigitanus: Astigi (Écija, Sevilla),
321
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
Villa Adriana
11
Partimos del trabajo previo de Mª Isabel Gutiérrez y Ana
Mª Felipe centrado en las trazas de la base del cálatos
12
y de los estudios so-
bre el Teatro de Itálica, realizados esencialmente sobre los fustes
13
, un buen
punto de partida, si lo comparamos con el conocimiento general sobre el las
trazas y los sistemas de replanteo
14

Híspalis (Sevilla) e Itálica (Santi Ponce, Sevilla)” (PO6-HUM-02420); y “La presencia del princeps”
(HAR2008-04840/HIST).
11. Establecidas con los ejemplares procedentes de las campañas de excavación del Teatro Greco,
y de una recopilación aleatoria de los capiteles conservados en el resto de la Villa. Pero sobre todo,
nos basamos en comparaciones establecidas con la documentación fotográfica de los fragmentos
conservados en los almacenes del Cento Camerelle de Villa Adriana. La catalogación de estos
materiales ha sido realizada por el equipo dirigido por el Dr. Márquez, y formado por Ana León
Felipe, Mª Isabel Gutiérrez y José Almoguera. Actualmente está en proceso de estudio en el marco de
un subproyecto (“Estudio de los elementos de decoración arquitectónica conservados en los magazzini
de Villa Adriana”), vinculado a las investigaciones que sobre el Teatro Greco de Villa Adriana que viene
realizando el equipo de la UPO dirigido por el dr. Hidalgo y del que formamos parte.
12. I. Gutiérrez; A. Mª. Felipe, “Una breve visión de la labor de los marmorarii de Villa
Adriana”, Romula, 8, 2009, pp.125-144.
13. Cfr.: E. Conde, “Dibujos geométricos en el Teatro romano de Itálica”, Cuadernos de
Expresión Gráfica Arquitectónica, 2, 1994, pp. 125-128; O. Rodríguez, “Sobre la tecnología romana:
algunos datos en torno a la fabricación de elementos arquitectónicos”, CuPAUAM, 24, 1997,
pp. 209-252; ead. (2001): “La reparación de elementos arquitectónicos en época romana: la
evidencia en fustes de columna procedentes del teatro romano de Itálica”, Madrider Mitteilungen,
42, 2001, pp.138-154 y S. Ahrens, Die Architekturdekoration…. Para establecer comparaciones
con el periodo inmediato contamos con un estudio inicial sobre sistemas de replanteo (vid. C.
Márquez, “Técnicas de talla en la decoración arquitectónica de Colonia Patricia Corduba”, L’Africa
romana. Atti dell’XI convengo di studio (Cartagine, 15-18 diciembre 1994), 1996, pp. 1123-1134)
y el análisis específico sobre trazas en el Templo de Culto Imperial (vid. Mª I. Gutiérrez, “Líneas
guía para la elaboración de los elementos arquitectónicos en el Templo de Culto Imperial de la
Provincia Baetica”, Romula, 4, 2005, pp. 115-136), ambos en Córdoba. Estos trabajos nos permiten
establecer valiosas comparaciones con sistemas de trabajo anteriores.
14. A excepción de los estudios sobre diseño de Wilson Jones (“Designing the Roman…” ,
pp. 89-150; Principles of roman…) y de referencias muy específicas, como los trabajos de F. Tomasello,
“Un prototipo di capitello corinzio in Sabratha”, Quaderni di Archeologia della Libia, XIII, 1984,
pp. 87-103, o E. Pagello, “Un capitello no finitto da Leptis Magna”, Quaderni di Archeologia della
Libya, 15, 1992, pp. 235-252, la investigación se ha centrado sobre otros aspectos, especialmente en
los sistemas de comercio, producción y elaboración (cfr. N. Asgari, “The stages of workmanship of
the Corinthian capital from Proconnesus and its export form”, Herz, N. y Waelkens, M., Classical
Marble: Geochemistry, Technology, Trade, Dordrecht, 1988, pp. 115-125; Ward-Perkins, “The Marble
Trade…”, pp. 325-338; E. Dolci, “Una officina imperiale nelle cave lunesi: relazione preliminare della
scoperta”, Miscellanea di studi archeologici e di antichità V, 2000, pp. 171-199; P. Pensabene, Le vie del
marmo, Roma, 1994; P. Pensabene, “Classi dirigente…”, pp. 197-219; y “Sulla tecnica di lavorazione
delle colonne del tempio tetrastilo di Thignica (Aïn Tounga)”, L’Africa romana, Atti del’XI convegno
di studio (Cartagine, 15-18 diciembre 1994), 1996, pp. 1103-1122, entre otros). Un panorama sobre
los resultados y nuevas líneas puede consultarse en los trabajos de P. Pensabene “I marmi di Roma…”,
pp. 13-56; y B. Soler, “El estudio del marmor como nueva especialización arqueológica. Evolución
historiográfica y perspectivas de futuro”, AnMurcia, 21, 2005, pp. 105-125.
322
josé manuel bermúdez
Patrones y modelos de diseño previo del ábaco
En principio parece evidente que las líneas trazadas sobre los distintos
planos del capitel, esencialmente en el ábaco y la base, son producto del
replanteo previo de su diseño Pero como veremos, en los casos registrados
esto no es justamente así Las trazas son el reflejo de los distintos procesos
de trabajo, y por lo tanto no pueden interpretarse genéricamente como re-
planteos de un diseño previo único Por otra parte, para identificar traza-
dos previos debemos de centrarnos en el estudio de las líneas situadas en el
ábaco, puesto que es el elemento más complejo y estable, donde se generan
las dimensiones modulares críticas y donde encontramos el mayor número y
complejidad de líneas
Por tanto, para poder interpretar correctamente estas “líneas guía” de-
bemos antes conocer el “diseño previo” y completo del ábaco. Con este ob-
jeto hemos ensayado un “modelo ideal”, modelo que hemos confrontado con
las trazas conservadas Para la construcción de este diseño nos hemos basado
en sistemas de geometría simplificada, mediante los que reconstruimos tan-
to el proceso de diseño como su resultado final Para ello hemos desarrolla-
do la propuesta que Wilson Jones estableció para los capiteles del pórtico
del Pantheon y el Adrianeum
15
Sobre ésta hemos ensayado cada uno de los
pasos e introducido algunas modificaciones (sustituyendo las referencias
modulares por diseños geométricos) Las pautas y esquemas geométricos del
trazado en este “modelo ideal” se resumen en el proceso reflejado en fig 1
16

El resultado es un esquema al que es posible reducir las dimensiones
básicas a proporciones del módulo inicial (que hemos establecido aleatoria-
mente en 5 pies)
17
La única magnitud que no se determina en este sistema
es la anchura del motivo central
15. M. Wilson, “Designing the Roman…”, pp. 130-131, fig. 24 ii, 24.iii.
16. Partimos de un círculo generador (C1), sobre el que restituiremos el proceso de replanteo
utilizando únicamente trazados geométricos simples. En este ensayo no hemos tenido en cuenta
proporciones, ni patrones modulares previos. Salvo el diámetro del círculo indicado, que hemos
trazado con una longitud de 5 pies (tomando como dimensión del pie un valor medio de 2,96 m).
El trazado lo forman un círculo generador (C1) de diámetro igual a la longitud máxima del lado
del ábaco (D=LA, vid. fig. 1.a), 4 círculos secantes (C2) de igual diámetro (C1) y con centros en
los cuadrantes de éste (fig. 1.b), los ejes diagonales (E1 = Segmento secante entre las tangentes de
los arcos, fig. 1.c), y ortogonales (E2 resultan de la unión de los cuadrantes del círculo C1, fig. 1.d),
el cuadrado A1 tangente al interior al círculo C1, cuyos vértices coinciden con las intersecciones
de los ejes diagonales y el círculo C1 (fig. 1.e) y el círculo (C3) con centro sobre el cuadrante del
círculo (C2), el arco situado entre las intersecciones de los círculos C2 y C3, determina las curvas
laterales del ábaco. (fig. 1.f ).
17. El lado del cuadrado es el 75% (1,11 m, 3,75 pies) del módulo inicial de 5 pies. La longitud
de sus lados es igual a un radio más la mitad del radio de C1 (LA1 = rC1 + rC1½). En el diseño
geométrico el cuadrado A1 tiene 1,05 m de lado, dimensión que coincide con la distancia el radio
323
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
Además, para completar el diseño del ábaco, falta el trazado del scam-
ilus El sistema más simple para conseguir el cuadrado del scamilus (A2)
consistiría en el trazado de un círculo (C4, fig 3g y 3h) Pero el problema
es determinar la longitud del radio del círculo Si hacemos coincidir éste con
un cuadrado inscrito al interior de del círculo C1, la longitud de los lados
del cuadrado resultante (A2) es de 0,74 m (2,533 pies) y el diámetro del
círculo auxiliar 1,48 m (5 pies), dimensiones que se ajustan a las propor-
ciones modulares del diseño, y que generan un scamilus ajustado al módulo
y de proporciones a las reales (0,74 m, poco más de 2,5 pies) En este es-
quema el diámetro de la base debería de coincidir con el lado del cuadrado
del scamilus (A2, 0,74 m) No obstante las proporciones del diámetro de la
de C3 (rC3 = LA1 = 1.05 m). En ambos casos la distancia entre los centros del C1 y el C3 (LB) es
de 1,48 m (5 pies). Respecto a los sistemas propuestos por Wilson Jones, este modelo presenta una
ligera variación: el cuadrado A1, se logra por métodos puramente geométricos (fig. 2.a y fig. 1.f ).
modulo de 5 pies (1,48 m) 14
unidades 0,1057 m)
a)
b) c)
d)
e) f)
Fig. 1. Desarrollo geométrico del “diseño ideal” del ábaco.
324
josé manuel bermúdez
base y su relación con la altura del capitel no son críticas; pueden variar para
ajustares a su puesta en obra y no afectan a la validez del diseño propuesto
Como vemos se trata de un diseño equivalente al usado en los moti-
vos decorativos de composiciones secantes, un esquema decorativo muy
a) b)
c)
Fig. 2.
a) Método de diseño del ábaco propuesto por Wilson Jones (1991, fig. 24).
b) Desarrollo parcial del “diseño ideal”.
c) Desarrollo completo del “diseño ideal”.
325
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
extendido y común a multitud de diseños, principalmente a los musivarios
18

La comparación del trazado completo este modelo (fig 2b y 2c) con algu-
nos esquemas de proyección arquitectónica, particularmente sobre los edifi-
cios de planta centralizada de época adrianea, avalan inicialmente la validez
del diseño. Es especialmente significativa la coincidencia con la proyección
del Teatro Marítimo de Villa Adriana
19
, un edificio cuya planta se ajusta con
precisión a diseños de idéntico modelo que el propuesto para el ábaco de
estos capiteles
20
Por tanto se trata de un modelo conocido y aplicado en la
proyección adrianea
No obstante, su ejecución sería demasiado compleja y lenta, por lo que
suponemos que se utilizarían métodos reductores, que simplificarían el di-
seño a proporciones modulares fáciles de acotar y trazar La simplificación
podría partir de un cuadrado (A1), del diseño geométrido, sobre el que se
trazarían los ejes transversales y ortogonales (fig 3 a-3g) Para determinar
los arcos laterales, se necesitaría únicamente situar el centro del círculo (C3)
sobre eje ortogonal del capitel, a una distancia modular igual a la diagonal del
cuadrado (5 pies en nuestro modelo) Sobre este centro se trazaría un arco de
radio igual al lado del cuadrado (A1 del diseño geométrido) Mediante esta
reducción se consigue el trazado de los ejes y los lados curvos, con las mismas
proporciones y sin necesidad de realizar el trazado geométrico completo
Para completar este sistema de traza simplificada, faltaría únicamente acotar
las longitudes de los ángulos y del motivo central, que pueden realizarse fá-
cilmente mediante círculos El círculo C1 marcaría la longitud de los ángulos
(fig 4a) Para acotar la de los ejes ortogonales se usaría un círculo C5 (fig 4d)
Pero también se pueden acotar mediante sistemas más simples; en el caso del
motivo central los trazados más probables serían:
1 Un procedimiento simple consistente en trazar una línea que una el
arco de los lados curvos Con este procedimiento se determina la lon-
gitud, pero no la anchura del motivo central del ábaco (fig 4b)
2 Mediante el trazado de un pequeño círculo con el centro en el eje
ortogonal Procedimiento con el que sí determinaríamos la anchura,
al hacerla coincidir con los cuadrantes del círculo (fig 4c)
En el caso de los ángulos diagonales serían probables las siguientes
soluciones:
18. Cfr. S. Vargas Vázquez, Diseños geométricos compositivos en los mosaicos de Écija (Sevilla).
Memoria de Licenciatura inédita, Universidad Complutense de Madrid, 2008, diseños 7-9.
19. M. Jacobson David, “Hadrianic Architecture and Geometry”, American Journal of
Archaeology, 90-1, 69-85, 1986, pp.72-78, figs. III.1-III.3.
20. Vid. M. Wilson, “The Tempietto and the Roots of Coincidence”, Architectural History, 33,
1990, p. 19, fig. 17; y Principles of roman…, pp. 88-92, fig. 5.19.
326
josé manuel bermúdez
1 La solución aún más simple se consigue utilizando los vértices del
cuadrado (A1) para trazar una tangente de 45º sobre el eje diagonal
(E1), línea fácil de ejecutar mediante la prolongación de los ejes or-
togonales (fig 4b)
2 Otra forma simplificada consistiría en trazar un pequeño círculo en
el extremo final del brazo del ábaco Este círculo tendría el centro en
el vértice del cuadrado A1 (fig 4c)

a)

b)

c)

d)

e)

f)

g)

h)
Fig. 3. Trazado simplificado mediante acotaciones modulares.
327
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
Con esta simplificación sólo necesitamos conocer una dimensión mo-
dular: la longitud máxima de la diagonal del ábaco, módulo que, a diferencia
del diámetro de la base, ha de ser constante Suponemos que en un siste-
ma de producción estandarizado estas dimensiones debieron de conocerse
y aplicarse desde los primeros momentos del corte del bloque, serían por
tanto establecidas desde las primeras fase de extracción en cantera
21
La
existencia de estos patrones de diseño resulta clave para entender tanto el
trazado de los replanteos, como los modos de producción Pero estas cues-
tiones superan el ámbito de este estudio Lo que nos interesa destacar es que
sólo la existencia de un patrón de diseño rígido y simple (como el propuesto)
puede explicar la uniformidad del diseño en procesos de elaboración com-
plejos, sobre todo si suponemos que existieron fases de prefabricación y
talla definitiva, realizadas en lugares y por marmorarii distintos
Nuestro objetivo es mucho más simple, consistirá en determinar si pue-
de comprobarse la existencia de sistemas de replanteo mediante el análisis
de las líneas guía Para lograrlo, debemos primero determinar qué trazas
21. M. Wilson, “Designing the Roman…”, p. 134.

a)

b)

c)

d)

e)

f)
Fig. 4. Trazados auxiliares para determinar la longitud de los ejes.
328
josé manuel bermúdez
dejaría el replanteo del diseño propuesto, para después cotejarlas con las
líneas conservadas En el modelo de diseño previo 3g:
a)
b)
c)
Fig. 5.
a) Capitel del frons scaena del teatro de Itálica (según Ahrens, 2001, Taf. 10).
b) Capitel de la Palestra Villa Adriana.
c) Villa Adriana VA nº3.
329
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
1 Los ejes ortogonales y transversales (E1 y E2), en su desarrollo
completo
2 El cuadrado A1, solamente en los ángulos
3 El círculo auxiliar para acotar la longitud del motivo central C4, so-
lamente en los ángulos
Hemos de tener en cuenta que la talla del scamilus eliminaría las líneas
situadas en el plano inferior del ábaco, por lo que sólo se conservarían los ejes
E1 y E2 en el plano superior No obstante, en los ejemplos analizados existen
gran número de trazos sobre el plano inferior En el único capitel de Itálica
que conserva buena parte de su replanteo (fig 5a)
22
los ejes principales están
marcados tanto en el plano de scamilus como en el plano inferior, lo que indi-
caría la existencia de un doble trazado No obstante, este caso no responde al
diseño propuesto Las únicas trazas coincidentes son las de los ejes (E1 y E2)
El círculo que se aprecia en el plano inferior proyecta el diámetro de la base,
y no corresponde a ninguno de los trazos utilizados En este caso no se utilizó
el modelo propuesto, pero si existió un doble trazado sobre un único diseño
De igual forma, pueden atestiguarse replanteos en el plano inferior en los
trazos conservados en los ábacos del Traianeum de Itálica, y en buena parte
de los de Villa Adriana Como veremos más adelante, estas trazas sí pueden
ser el resultado de diseños de replanteo similares al propuesto Por todo ello
partimos de la convicción de que estos trazos fueron ejecutados en un se-
gundo replanteo Pero para comprobar tanto la validez del diseño como la
existencia de distintas fases en el trazado, debemos analizar previamente los
procedimientos y procesos en la elaboración de estos capiteles
Proceso de talla y fases de replanteo del ábaco
Determinar mediante el diseño propuesto los arcos que marcan las cur-
vas laterales del ábaco requiere de un procedimiento complejo y de difícil
ejecución, puesto que el centro del arco que genera los lados curvos (C3)
se sitúa fuera de la pieza Para su trazado mediante cuerdas se necesitaría
un bloque de dimensiones mucho mayores que el capitel
23
, el empleo de
22. Capitel conservado en los almacenes del Teatro de Itálica (fragmentos F-20, F-359, y F-365),
recuperado en las campañas de 1971-73 (E. Conde, “Dibujos geométricos…”, pp. 127-128, dibujos 8
y 9; O. Rodríguez, “Sobre la tecnología…”, fig. 8 y 9; ead., “El Teatro romano…”, nº CC7; S. Ahrens,
“Die Architekturdekoration…”, Taf. 101) y fechado entre finales del siglo II y comienzos del III d.C.
23. En un capitel de 5 pies de lado (1,48 m) necesitaríamos un bloque de 2 m
2
para ejecutar
una pieza de 1 m
2
, es decir el doble del volumen necesario para la talla.
330
josé manuel bermúdez
métodos de traza complejos
24
, o plantillas prediseñadas Por otra parte, la
traza de los ejes y lados curvos constituye un esquema único en la ejecución
del replanteo previo del ábaco Por ello sería lógico pensar que ambos trazos
(ejes y lados curvos) se ejecutan en las primeras fases de la talla, sobre los
bloques de cantera y antes de desbastar los volúmenes esenciales del capi-
tel
25
Y esto únicamente sería posible en el lugar de extracción o en una sta-
tio marmorum, donde se almacenara grandes bloques de mármol en bruto
Pero independientemente del lugar dónde se realizara el trazado inicial, lo
que nos interesa demostrar es que ejes y lados curvos se trazaron en un mis-
mo momento, y que la talla completa del ábaco debió ser previa al desbaste
del volumen en el cálatos
Estas dos características pueden comprobarse en varios de los capiteles
analizados por Wilson Jones
26
En dos de los ejemplos propuestos por este
autor
27
, se constatan claramente dos fases de elaboración En una de ellas la
talla del ábaco está esbozada nítidamente, mientras que en el resto del vo-
lumen se encuentra en una fase de desbaste grosero del bloque
28
En otra el
ábaco está completamente tallado y en el cálatos se han esbozado los volú-
menes de las coronas de hojas
29
En ambos ejemplos, la talla del scamilus se
ejecuta en la misma fase que las curvas del ábaco, y ambos elementos están
esbozados en un momento anterior al desbaste del cálatos
Este hecho indica que el proceso de replanteo y talla comienza por el
ábaco, en un procedimiento opuesto al planteado por Asgari
30
El iniciar el
proceso de talla por el ábaco es inusual
31
, no se documenta en ejemplares
semielaborados en cantera Como ya dijimos, no es el documentado por
Asgari en las canteras de Proconeso, pero tampoco es el procedimiento
24. Que requerirían el empleo de ejes aéreos mediante groma, u otros sistemas de nivelación y
referenciación.
25. No descartamos que el replanteo se realizara sobre grandes bloques de cantera, en los que
se trazara más de un ejemplar.
26. M. Wilson, “Designing the Roman…”, pp.129, 134.
27. Son dos ejemplares esbozados y prefabricados, uno conservado el Coliseo (M. Wilson,
“Designing the Roman…”, lám. 25ii) y otro en el Forum Romanum (M. Wilson, “Designing the
Roman…”, lám. 25.i).
28. M. Wilson, “Designing the Roman…”, lám. 25ii.
29. M. Wilson, “Designing the Roman…”, lám. 25.i.
30. Este autor esboza una propuesta sobre el proceso de talla basándose en el análisis de
elementos semielaborados en las canteras de Proconeso. En este proceso sitúa la talla del ábaco en
un momento en el que la base del cálatos y las coronas de hojas están esbozadas mediante anillos
(N. Asgari, “The stages of workmanship…”, pp. 115-125).
31. Wilson recoge únicamente el ejemplo de un capitel de Cherchel (documentado por P.
Pensabene, “Les Chapiteaux de Cherchel”, 3e Supplément au Bulletin d’Archéologie Algérienne, 1982,
p. 63, Tav. 61; P. Pensabene, “La decorazione architettonica l’impiego del marmo e l’importazione
di manufattoiri in Italia Roma, i nItalia e in Africa (II-VI d.c), 1986, fig. 42c), dónde puede
apreciarse este procedimiento de talla.
331
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
atestiguado en las canteras de Luni, este último sobre grandes capiteles
semielaborados para su exportación masiva
32
Todo ello nos indica que el
empleo de distintos procedimientos de desbaste y prefabricación está vin-
culado a distintas formas de producción y distribución, por lo que el uso
de este diseño ha de interpretarse como consecuencia de un proceso de ela-
boración muy concreto, que a su vez responde a un sistema de distribución
único Esto abre sugerentes líneas de investigación que, de nuevo, superan
los límites que nos hemos marcado para este estudio
Una vez establecido que el replanteo y la talla comienzan por el ábaco,
quedaría por demostrar la relación entre el trazado previo y el proceso de
elaboración Para ello recurrimos de nuevo a los los ejemplos propuestos por
Wilson Jones En ellos, algunas de las superficies del ábaco están alisadas,
un rasgo que nos llama la atención
33
, puesto que es un tratamiento excesi-
vamente cuidado para una fase de talla tan temprana Por otra parte, ambos
ejemplares tienen scamilus, lo que implica la existencia de dos planos distin-
tos en el ábaco Creemos que la asociación de estos dos rasgos (scamilus y
superficies alisadas) es la clave para interpretar la existencia de dos fases de
talla con dos replanteos distintos Aunque para concretar esta relación debe-
mos determinar previamente la correspondencia entre las fases de trazado y
las de talla Y en este punto abrimos dos posibilidades que reconstruimos en
los siguientes procesos de elaboración del ábaco:
1 Un trazado de replanteo inicial de los ejes básicos (ortogonales y dia-
gonales) y el cuadrado del scamilus, al que seguiría un primer pro-
ceso de talla en la que se ejecuta el scamilus y se genera la superficie
inferior del ábaco Esto implicaría un nuevo replanteo de las curvas
laterales, ejes y motivos centrales sobre la superficie inferior del ába-
co
34
Es un procedimiento en dos fases de talla que conservaría líneas
guía de dos replanteos, uno en el scamilus y otro en el plano inferior
Para facilitar el trazado de las líneas guía de segundo replanteo se ali-
saría la superficie inferior
2 Un trazado de replanteo previo completo (ejes, curvas, cuadrado del
scamilus, y motivos centrales), y un procedimiento de talla en planos
progresivos Tallando desde el interior hacia el contorno y marcando
32. Cfr.: Dolci, E. (1994): “Nuovi ritrovamenti nelle cave lunensi di Carrara”, Archeologia nei
territory apuoversiliense e modenese-reggiano. Atti della giornata di studi (Massa ottobre 1993), 1994,
pp. 89-121; P. Pensabene, “Le vie del marmo…”, p. 202, fig. 229; “I marmi di Roma...”, p. 404,
fig. 2.a y 2.b.
33. En el caso del ejemplar del Coliseo está alisada la superficie inferior del ábaco, mientras
que la del scamilus presenta un tratamiento a gradina. En el otro ejemplo citado (el de Forum
Romanum), ambas superficies están alisadas.
34. Puesto que de realizarse en el primer trazado serían eliminadas por la talla del scamilus.
332
josé manuel bermúdez
éste, mediante líneas de cincel, en cada uno de los planos de talla
35

Este procedimiento permite la talla conjunta del scamilus y el contor-
no curvo en un único momento, con un único replanteo Pero en este
caso no se conservarían líneas guía en la superficie inferior del ábaco,
quedando únicamente las del scamilus
En algunos de los casos analizados las trazas se encuentran tanto en el pla-
no del scamilus como en el inferior Por ello, sería lógico decantarnos por la
primera opción, la que requiere dos trazados y dos momentos de talla A esto
hay que añadir que la superficie inferior en todos los casos registrados está
alisada, mientras que en la del scamilus constatamos dos acabados, el alisado y
el regularizado a gradina Por ello podríamos concluir que la talla del ábaco se
realizó en dos fases y con dos trazados que compartieron un mismo esquema
de replanteo Podríamos apoyar esta posibilidad en el ejemplo ya citado del
teatro de Itálica, en el que las dos superficies del ábaco presentan un acabado
a gradina, y en ambas encontramos líneas de replanteo
36
No obstante, a pe-
sar de la dirección hacia la que apuntan estos indicios, no creemos que esto
fuera posible, al menos en las fases de esbozo previo del bloque En el capitel
del Forum Romanum
37
se aprecia claramente un procedimiento en el que se
marcan los contornos durante el proceso de talla, lo que indica que la talla del
scamilus y los contornos del ábaco es progresiva (2º posibilidad) Es decir que
se realizó en un único momento y con un único replanteo A pesar de ello es
evidente que existió un doble trazado; pero como intentaremos demostrar más
adelante, el doble trazado no responde a las fases previas de prefabricación,
sino a una fase mucho más avanzada y relacionada con los procesos de talla en
detalle de los motivos decorativos
Interpretación de los “trazos guía”
De todo lo anterior podemos extraer algunas conclusiones: el replanteo
y la talla se inician por el plano del ábaco, el trazado de los ejes básicos del
ábaco se realiza con anterioridad a la talla del scamilus, la talla del scamilus
tiene como consecuencia la eliminación del trazado inicial, por lo que si hay
líneas en el plano inferior éstas corresponderían a un segundo replanteo y, por
último, el ábaco estaría completamente esbozado antes de desbastar el cálatos
35. Evitando así la perdida de referencias sobre el contorno del ábaco.
36. Pero como vimos no responde al sistema de replanteo propuesto, y además es de cronología
algo más tardía, fines del siglo II, comienzos del III.
37. M. Wilson, “Designing the Roman…”, lám. 25.i.
333
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
Pero estas conclusiones no explican la función de los trazos, ni por qué
algunos de éstos dejan huella en los dos planos del ábaco (el inferior y el del
scamilus) En este sentido no nos parece casual que, en los casos estudiados,
la totalidad de las líneas guía se tracen sobre superficies alisadas o puli-
das Creemos que la asociación de líneas guía y alisado de superficies debe
responder a una relación directa Consideramos que esta relación es clave
para interpretar los procesos y fases de elaboración, por lo que intentaremos
comprobarla mediante el análisis de los ejemplares completos conservados
en Villa Adriana
38

El tratamiento más grosero es una regularización con gradina, en la que
son visibles las huellas del cincelado previo Este tratamiento lo encontra-
mos en el plano del scamilus de un capitel semicompleto de Villa Adriana
39

En este capitel el plano inferior está cuidadosamente pulido y tiene líneas
guía
40
En el scamilus se ha marcado, con una muesca de cincel, en el eje
ortogonal, muesca que interpretamos como una acotación rápida para el
traslado del eje (fig 5b) Este tipo de referencia implica que los ejes no eran
visibles en el momento de su traslado, puesto que de ser así la referencia hu-
biera sido el propio trazo del eje La pieza presenta otra singularidad, en uno
de los lados el scamilus tiene un doble corte parcialmente tallado y con hue-
llas de serrado Característica que podemos interpretar como una corrección
en la longitud del scamilus
En otro caso
41
, el trazado completo de los ejes está nítidamente marca-
do en los dos planos del ábaco (en el del scamilus y en el inferior, fig5c) En
este capitel, las líneas están asociadas a dos superficies pulimentadas Ade-
más presenta otra particularidad: en el centro del ábaco existen dos punteros
de replanteo, uno sobre el eje vertical del capitel (en el que convergen los
ejes horizontales) y otro ligeramente desviado de éste Por el contrario, en
otro ejemplar (VA nº 2, fig6a) los ejes sólo están marcados en el plano in-
ferior del ábaco, sobre una superficie pulimentada, mientras que la superfi-
cie del scamilus tiene un acabado a gradina
42
y no presenta líneas En ambos
casos constatamos que se realiza un traslado de ejes (desde el sca milus al plano
38. La elección de estas piezas ha sido aleatoria, por lo que los resultados obtenidos son por el
momento aproximativos.
39. VA nº 3: capitel procedente de las excavaciones del “complejo de la Palestra” y conservado
in loco.
40. En uno de sus lados conserva una línea recta del eje ortogonal, y dos líneas oblicuas
tangentes al eje. El desarrollo de estas últimas marcaría la anchura del motivo central (líneas tipo 4).
41. VA nº 1: es uno de los dos capiteles corintios que flanquean el camino de acceso al Pechile,
situados al exterior de éste y cerca del edifico de recepción de visitantes.
42. Los ángulos están completamente fracturados, pero conserva los trazos centrales en dos de
sus lados. Además, el scamilus de uno de sus lados no se ha tallado, la labor de rebaje está esbozada,
aunque no se llegó a completar.
334
josé manuel bermúdez
inferior), que las líneas guía sólo se marcan en planos alisados o pulimenta-
dos y que éstas se trazaron después de la talla del scamilus Pero no podemos
establecer una relación clara entre el acabado de las superficies y el trazado
de líneas, como tampoco podemos determinar la función, ni el momento en
el que se realizó esta segunda traza
Lám.5
a)
b)
c)
Fig. 6.
a) Villa Adriana VA nº2.
b) Itálica, Traianeum IT nº 25.
c) Villa Adriana VA nº 14.
335
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
Del análisis de los elementos fragmentarios podemos extraer algunos
datos más Éstos muestran una preponderancia de ejemplares con los dos
planos alisados, preponderancia que es total en el caso de Itálica
43
En éste
conjunto documentamos cuatro tipos de asociaciones:
1 Ambos planos lisos y con líneas de replanteo
2 Ambos planos lisos y con líneas únicamente en el inferior
3 El plano inferior a gradina sin líneas y el plano inferior liso con líneas
4 El plano inferior a gradina y el inferior liso, ambos sin líneas
Lo más significativo es que las líneas de replanteo únicamente existen en
los planos previamente alisados, por ello deducimos que el alisado de las su-
perficies se realizó para facilitar el trazado de las líneas en un segundo replan-
teo La presencia de superficies alisadas o pulimentadas (en todos los planos
inferiores, y en un alto porcentaje en el plano del scamilus), indica que este se-
gundo trazado se realizó cuando el ábaco, y probablemente el cálatos, estaban
totalmente tallado Es decir, se realizaron en un momento inmediatamente
anterior a la talla en detalle de los elementos decorativos Pero es otro hecho
el que nos hace decantarnos definitivamente por esta posibilidad En dos frag-
mentos de ábaco (uno de Villa Adriana nº14, fig 6c; y otro del Traianeum
de Itálica, nº 25, fig 6b)
44
, el plano del scamilus se ha alisado sólo parcial-
mente en las zonas angulares Sobre la zona alisada se han trazado las líneas de
replanteo, líneas que no se prolongan hacia la superficie de tratamiento más
grosero En estos dos casos, y en todos los analizados, el scamilus se alisa con
el único objeto de facilitar el trazado de un segundo replanteo
Estos dos ejemplares (nº 14 y 25) comparten el trazado de una doble
línea en el scamilus; una línea que marca el eje diagonal y otra paralela a ésta
Ambas líneas están conseguidas mediante acotaciones marcadas por dos
pequeños arcos secantes; son acotaciones aleatorias, realizadas a compás En
esta misma ubicación, encontramos acotaciones de iguales características
en el fragmento nº 24 (fig 7a), igualmente podemos documentarlas sobre
el plano inferior, marcando en el eje ortogonal (fragmento VA nº 31, fig
7b)
45
Por lo que la utilización de este sistema de acotación responde a un
replanteo parcial de los ejes, realizado una vez tallado el contorno y volu-
men del ábaco Por lo tanto, planteamos que tanto el alisado previo como el
43. Son 7 ejemplares con línea en el plano inferior alisado y scamilus a gradina: 6 en Villa
Adriana (nº A5, A8, A9, A14, A16, A17), y uno en itálica A34. 14 con línea en el plano inferior
y scamilus alisado: 7 en Villa Adriana (nº A6, A7, A10, A11, A13, A15, A18), y todos los que
conservan el scamilus en Itálica.
44. El fragmento VA14 está depositado en los almacenes del Cento Camerelle VA nº 43908.
El TI34 procedente del Traianeum de Itálica y fue recuperado durante la campaña de excavaciones
de 1986 (Foro LII A12).
45. En este caso cuenta con un puntero de replanteo marcando el eje.
336
josé manuel bermúdez
tazado de líneas se realizaron en una misma fase de trabajo, en la que el ábaco,
y probablemente el cálatos, estaba completamente esbozado
Otros rasgos que avalarían esta afirmación son la presencia de trazas co-
rrespondientes claramente a la corrección de errores, imprecisiones o adapta-
ciones para la puesta en obra En el fragmento nº 13 (fig 7c), observamos un
Fig. 7.
a) Itálica IT nº nº 24.
b) Itálica, Traianeum IT nº nº 31.
c) Villa Adriana VA nº 13.
d) Villa Adriana VA nº 9.
337
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
trazo con la misma curvatura del lado del ábaco (situado sobre el plano infe-
rior y a dos centímetros al interior del contorno del ábaco) Esta línea marca
claramente un replanteo para corregir el contorno de la curvatura del ábaco,
puesto que el trazo es asimétrico respecto al eje diagonal En el fragmento
nº 14 (fig 6b), las curvas de los lados del ábaco son asimétricas Por el con-
trario, la línea del eje diagonal está situada simétricamente Por tanto en este
fragmento se ha retallado la curvatura del ábaco en uno de sus lados Y se ha
hecho muy probablemente mediante un trazado previo, igual al documentado
en la pieza anterior (VA nº 13) Por tanto, la traza de la curvatura en el ejem-
plar anterior (VA nº 13) no responde a la corrección de una talla errónea, sino
a una adaptación de la pieza a condicionantes de la puesta en obra

a)

b)

c)

d)

e)

f)

g)

h)

i)
Fig. 8. Trazados documentados en el ábaco.
338
josé manuel bermúdez
En este mismo fragmento (ejemplar VA nº 13) documentamos líneas
realizadas con sierra, producto de vacilaciones en el corte del scamilus, que
podemos interpretar como correcciones en el retallado de sus lados En otro
ejemplar (VA nº 9, fig 7d) encontramos uno de los lados del scamilus cla-
ramente retallado y en el otro el inicio de un proceso de serrado que no se
llegó a completar Estas huellas también se encuentran en dos de los capiteles
completos antes mencionados (VA, nº 2, fig 6a y VA nº3, fig 5c) Todo
esto nos indica que algunas trazas están relacionadas con modificaciones que
adaptarían los capiteles, de ábacos completamente tallados, a condicionantes
de la puesta en obra
Por otra parte, no parece que la función de las líneas conservadas sea el
trazado del diseño completo del ábaco, sino el replanteo de trazados parcia-
les de éste En los casos que hemos señalado, este segundo replanteo sirvió
para depurar la forma definitiva del ábaco Pero la mayor parte de estas lí-
neas no parce responder a esta finalidad, por lo que para determinar cuáles
fueron las funciones de cada traza, lo primero que debemos de plantearnos
es si son parte de un único sistema de trazado, o si por el contrario son tra-
zos auxiliares aislados Por ello analizaremos e individualizaremos cada una
de las líneas, para luego intentar agruparlas en esquemas unitarios de traza
En los ejemplos analizados los trazos conservados en el ábaco de son (fig 8):
1 Líneas que marcan los ejes ortogonales y diagonales
46

2 Arcos de amplia cuerda situados en el plano inferior y sobre los
ángulos
47
3 Líneas tangentes formando ángulos rectos de vértice tangente al inte-
rior del eje diagonal, situados en el plano inferior sobre los ángulos
48

4 Líneas tangentes formando ángulos de vértice tangente al exterior del
eje, situados en el plano inferior sobre los ángulos del ábaco, o sobre
el motivo central
49

5 Pequeños círculos con el centro en el eje diagonal y cuadrantes en los
extremos del ábaco
50

6 Acotaciones para el trazado de ejes realizadas mediante arcos
secantes
51

7 Línea de contorno de los lados curvos en el plano inferior
52

46. Ejemplares: VA nº 1, 2, 3, 5, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, y 17; TI nº 23, 24, 25, 26,
27, 28, 29, 30, 21, 32 y 33.
47. Ejemplares: VA nº 13 y 14; TI nº 28.
48. Ejemplares: A 15; TI nº 26.
49. Ejemplares: VA nº 3 y 15.
50. Ejemplares: VA 10, 14, 15, y 12; TI nº 30.
51. Ejemplares: VA nº 14 y 15; TI nº 25, 24 y 31.
52. Ejemplar: VA nº 13.
339
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
8 Trazas para el retallado del scamilus
53

9 Puntos sobre el eje vertical
54

La comparación de estos trazos con los que dejaría la ejecución del pro-
cedimiento de diseño completo del ábaco, nos permitirá establecer que el
trazado del replanteo se ajusta aun diseño previo Si superponemos las trazas
conservadas al diseño geométrico que proponíamos encontramos algunas
coincidencias En principio podemos plantear una relación clara entre los
ejes ortogonales y diagonales (L1 y L2 del diseño geométrico) con las líneas
de tipo 1 Pero esta relación por sí sola no indica gran cosa, puesto que son
trazados simples y compartidos por cualquier procedimiento de replanteo
Pero existen coincidencias mucho más significativas, como las establecidas
entre las líneas tipo 3 y el cuadrado A1 del diseño geométrico (este tipo de
líneas están marcadas claramente en el fragmento IT nº 26, fig 11a) Igual-
mente podríamos relacionar el trazado de los arcos situados en los ángulos
del ábaco (líneas tipo 3) con el círculo empleado para trazar el scamilus (C4
del diseño geométrico) Este trazado coincide en su posición diámetro en el
caso del ejemplar nº 13 (VA fig 7c), pero no en los fragmentos IT nº 28
(fig 9a) y VA nº 14 (fig 9b), casos en los que no se ajusta al diámetro
55

Por ello, creemos razonable plantear que las líneas 1 a 3 formarían un úni-
co un único sistema de trazado; un sistema comparable al procedimiento
empleado para el trazado geométrico, con el que suponemos se realizó el
primer replanteo del diseño completo del ábaco
A estas coincidencias, hay que unir el hecho de que en ocasiones se
vuelven a trazar las líneas de los arcos laterales (línea nº 7), replanteo que
por sí sólo requeriría del conocimiento de los métodos de trazado com-
pletos Por otra parte, si ensayamos el diseño previo sobre los fragmentos
analizados, venos que coinciden tanto las proporciones como los módulos:
la diagonal del ábaco es de 1 módulo, el centro del arco que marca la curva-
tura del ábaco está situado a una distancia de 1 módulo del eje de la pieza, el
radio de la curvatura angular es igual a la anchura del ábaco, y el lado del sca-
milus es de ½ del módulo establecido por la diagonal del ábaco (vid. Fig 10,
IT nº 325, VA nº 13)
53. Ejemplares: VA nº 2, 3, 9 y 13.
54. Ejemplares: VA nº 4, 15, 9; TI 28.
55. Ejemplos en los que el arco mantiene el centro en el eje de la pieza, pero presentan un
radio mayor al del círculo C4. Este arco presenta radios cercanos al círculo utilizado para acotar
la longitud de los ejes ortogonales (C5, motivo central del ábaco), aunque que no hemos logrado
determinar su función, por la pequeña porción conservada del ábaco en el ejemplar IT nº 28 y
porque del ejemplar VA nº 14 solamente disponemos de documentación fotográfica.
340
josé manuel bermúdez
Fig. 9.
a) Itálica, Traianeum IT nº nº 28.
b) Villa Adriana VA nº15.
c) Villa Adriana VA s/n.
d) Villa Adriana VA s/n.
341
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
Por todo ello creemos que el segundo replanteo siguió las pautas del
diseño inicial, pero en este no se repitió la traza completa, únicamente se
trazaron los ejes ortogonales y diagonales
56
El resto de las trazas se esta-
blecieron mediante acotaciones referenciadas sobre estos ejes (pe las líneas
tipo 6) Este trazado se realizó con el objeto de retallar los contornos del
ábaco Las dobles líneas que marcan los ejes del ábaco (en los ejemplos VA
nº 1 y 13; IT nº 25), y los dobles punteros sobre el scamilus (en el capitel
VA nº1), pueden indicar correcciones respecto a los ejes horizontales y
verticales del primer trazado
57
Estas correcciones se realizan en el scamilus
56. Hecho que ya apuntábamos cuando hablamos de las acotaciones conseguidas mediante
intersecciones de pequeños segmentos de arcos
57. Este doble juego de ejes, se documenta en el Capitel nº 90-1200 del Teatro de Itálica (E.
Conde, “Dibujos geométricos…”, p. 128). En época Flavia puede documentarse un doble trazado
de ejes sobre el plano de la base de un capitel del “Templo de culto imperial” de Córdoba. Rasgo
que también se documenta sobre fustes, y que es interpretado en relación con la talla la decoración
(Mª I. Gutiérrez, “Líneas guía…”, nº TR026).
b)
a)
Fig. 10.
a) Ensayo de trazado completo en el fragmento IT nº 24.
b) Ensayo de trazado completo en el fragmento VA nº 13.
342
josé manuel bermúdez
pero no se trasladan al plano inferior, en el que encontramos únicamente
los ejes definitivos, una característica que indica que este trazado se reali-
zó s obre un ábaco nítidamente definido Por lo tanto las líneas tipo 7 y 8
se ejecutaron para redefinir los contornos del ábaco y del scamilus Y su
Fig. 11.
a) Itálica, Traianeum IT nº nº26.
b) Itálica, Traianeum IT nº 30.
c) Villa Adriana VA nº 10.
d) Villa Adriana VA nº 12.
343
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
trazado requirió del replanteo parcial del diseño previo, al que creemos se
ajustan las líneas 1 a 3
El resto de las líneas no se derivan del trazado modélico, pero pueden inter-
pretarse fácilmente como trazos auxiliares para determinar la longitud y anchura
del brazo del ábaco (línea 5)
58
Otras responden a la determinación de la longi-
tud y anchura del motivo central (línea 4)
59
Estas líneas redefinen el contorno
externo de los ángulos y el motivo central, y necesitaron como referencias parte
del trazado anterior (al menos los ejes básicos) La presencia de estas (tipo 4 y 5)
es otro indicio de que el replanteo del diseño inicial no fue completo, puesto
que en este se determina la longitud del ábaco y del motivo central mediante
círculos (C1 y C4 del modelo propuesto) por lo que, al igual que el resto de
líneas analizadas, su función es la de redefinir y depurar los contornos del ábaco
Pero no es la depuración de los contornos la única función de todos
los trazos de replanteo en el ábaco Directamente vinculadas con estas lí-
neas hay otras huellas de replanteo (nº 9) cuya función es claramente la de
trasladar ejes del plano horizontal al vertical de la pieza Son pequeños ori-
ficios realizados con puntero que mantienen una ubicación constante To-
dos se sitúan en el plano vertical de los ángulos y sobre la moldura superior
del ábaco Hemos podido documentar hasta 12 ejemplares que presentan
esta misma característica
60
Al menos en dos casos (VA nº 15 y TI nº 28,
fig 9), su situación coincide con la línea curva nº 2 del plano horizontal En los
ejemplares corintizantes, el eje que marca este puntero coincide con el centro de
la voluta Pero en los corintios marca el punto donde la curva externa del canal
de la voluta se separa del plano del ábaco Resulta pues evidente que estos pun-
teros están relacionados con trazos auxiliares apara la talla de la voluta, aunque
desconocemos si marcaron un único eje vertical o, dada la complicación del
trazado de este elemento, referenciaron varias líneas oblicuas Sea como fuere, lo
que queda fuera de toda duda es que estos puntos sirvieron para el replanteo de
la decoración, y que se han trasladado desde el plano vertical del ábaco
Este método es el mismo que el usado para trasladar los ejes vertica-
les de las hojas, en este caso desde el plano horizontal de la base El siste-
ma consiste en el trazado de 16 punteros radiales sobre la superficie de
la base, previamente pulimentada Estos punteros se unen mediante líneas
que marcan 8 ejes radiales al circinus, igualmente marcado a puntero Los
ejes trazados en la base se trasladan al plano vertical mediante acotaciones a
puntero que, definen los ejes de los dos rangos de hojas
58. Este trazado está documentado en los ejemplares IT nº 30 (fig. 11.b), VA nº 10 (fig. 11.c),
12 (fig. 11.d), 14 (fig.6.c), 15 (fig. 9.b).
59. Visible en el ejemplar VA nº 3, fig. 5.c.
60. En una gran variedad de tipos, capiteles corintios y corintizantes y de pilastra, y en un
capitel completo A4 Fig. 12.a, procedente de las Termas con Heliocamino.
344
josé manuel bermúdez
A la hora de establecer el diseño previo, y dada la simplicidad de su
trazado, no nos detuvimos en los sistemas de replanteo sobre el plano de la
base Es evidente que para trazar el contorno de ésta sólo hay que determi-
nar el eje vertical de la pieza (el circinus) mediante el replanteo de los ejes
ortogonales y diagonales, y trazar un círculo sobre éste, por lo que su diseño
sólo dejaría las líneas de los ejes y el puntero que marca el circinus
61
Por lo
que este trazado, mucho más complejo, implica un cambio en los sistemas y
modos de talla que requieren de un nuevo método de replanteo El empleo
estandarizado de este método y su relación directa con la talla de la deco-
ración, ya fue confirmado para el caso de Villa Adriana
62
Además, este
procedimiento de trazado no es privativo de los capiteles, muy al contrario,
es común para todo tipo de elementos cilíndricos (fustes y aras principal-
mente)
63
Este rasgo técnico vincula directamente las producciones de Villa
Adriana e Itálica, en las que se constata este mismo tipo de replanteos tanto
en capiteles como en fustes
64
Pero lo que nos interesa resaltar es que, tanto
en el ábaco como en la base, los trazos se realizaron en la misma fase, se ali-
saron previamente las superficies, y se utilizó un mismo procedimiento para
el traslado de ejes al plano vertical: la acotación de los ejes mediante punte-
ros Por lo tanto, ambos trazados (los del ábaco y los de la base) se realizaron
en el mismo momento del proceso de talla, con la misma función y por los
mismos marmorarii.
Todos estos procedimientos técnicos tienen consecuencias directas en el
estilo de los elementos decorativos La preponderancia de los ejes verticales
implica que las hojas adquieran un aspecto rígido y lineal, puesto que es sobre
éstos dónde se realizarían las sucesiones de trépanos “forellini” Pensamos que
las técnicas de traza y talla establecen la verticalidad de las hojas, la profundi-
dad de los canales y la escasa plasticidad del conjunto; rasgos de estilo
65
que
creemos están claramente condicionados por la técnica En este sentido es
muy clarificador el ejemplo de un capitel del Pantheon (fig 12b) Este capitel
61. Como podemos comprobar en algunos ejemplos de época flavia (I. Gutiérrez “Líneas
guía…”, nº: TR026, TR030, TR051, TR071).
62. I. Gutiérrez y A. Mª Felipe, “Una breve visión…”, p. 138.
63. I. Gutiérrez y A. Mª Felipe, “Una breve visión…”, p. 128 y ss.
64. Técnica ya documentada en Itálica por E. Conde, “Dibujos geométricos…”, p. 127; O.
Rodríguez, “Sobre la tecnología…”, pp. 223-226; S. Ahrens, Die Architekturdekoration…, Taf.
101; O. Rodríguez, El Teatro romano de Itálica. Estudio arqueoarquitectónico. Monografías de
Arquitectura Romana, 6, 2004, pp. 16-24, y comparada con las técnicas de Villa Adriana por I.
Gutiérrez y A. Mª Felipe, “Una breve visión…”, p. 142-143.
65. Hojas de contorno liso, nervadura central flanqueada por surcos verticales que se arquean
más en la primera corona que en la segunda y llegan hasta la mitad de la hoja, zonas de sombra
verticales y caulículos delgados y rectos con acanaladuras verticales que confluyen en una corona de
sépalos (Mª. A. Gutiérrez, Capiteles romanos de la Península Ibérica, Valladolid, 1992, pp. 140-141.
lám. 442).
345
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
se ejecutó con procedimientos de replanteo iguales a los propuestos En él se
muestran partes de talla esbozada (en las hojas y caulículos) y son visibles los
punteros ue marcan los ejes, tanto en el tallo central de las hojas como en la
vaina del caulículo Como vemos, los sistemas de trabajo determinan todas las
a)
b)
Fig. 12.
a) Villa Adriana, Termas con Heliocamino
b) Roma, Pantheon.
346
josé manuel bermúdez
fases de producción (replanteo, desbaste y talla definitiva), y condicionan tan-
to los módulos como los tipos formales Pero también tiene un claro reflejo en
el “estilo”, resultado último de los procesos productivos, un subproducto del
sistema si utilizamos una terminología puramente comercial
Por tanto planteamos que todas las trazas documentadas, incluidas las
realizadas sobre la base, se realizaron sobre piezas prefabricadas (con el ába-
co y el cálatos completamente definidos) Pensamos que responden a un
nuevo modelo de diseño implantado por un cambio en los modos de pro-
ducción A este modelo podemos vincular otros rasgos que igualmente im-
plican formas de elaboración estandarizadas, ligadas a sistemas masivos de
producción y a la exportación de piezas prefabricadas Entre estos rasgos
destaca la técnica de sustitución mediante encastre de elementos completos,
los llamados “tasselli di restauro”
66
. Esta técnica emplea elementos pre-
fabricados y retallados a “pie de obra” Pero lo que se retalla es el vástago
de encastre y no la zona decorada, que en los elementos prefabricados está
completamente terminada Por otra parte, no se trata de reparaciones oca-
sionales sino de sustituciones masivas de elementos, por lo que las roturas
debieron de ser frecuentes y consecuentemente previsibles Esto explica la
producción en serie de estos elementos prefabricados
Faltaría por determinar la causa de las roturas Para ésta encontramos
sólo dos posibilidades: que se produjeran durante el transporte, o en las ope-
raciones de “puesta en obra”. La forma común de reparar las roturas oca-
sionales es mucho más simple
67
, y dado que esta convive con los sistemas de
encastre, no creemos que las roturas masivas se produjeran en la puesta en
obra Por tanto, nos decantamos por la segunda posibilidad, que las roturas
se produjeran durante el transporte Lo que implica que los capiteles se
transportaran al lugar de utilización completamente terminados
De todo esto podemos deducir algunas consecuencias, sobre las que no
podemos profundizar, pero sí queremos esbozar brevemente En primer lugar
no estamos ante maestranzas o talleres aislados, sino ante circuitos complejos
de producción y comercio Lo que condiciona tanto los métodos y procesos de
trabajo, como los resultados finales (tipos y estilos) Sólo desde esta perspectiva
puede explicarse un modelo productivo para el que suponeos una prefabrica-
ción realizada muy probablemente en cantera, y el acabado de los capiteles en
centros intermedios dotados de grandes depósitos de mármol “stationes mar-
morum”, desde los que exportarían piezas completamente terminadas
66. Ésta está ampliamente documentada en Itálica, Villa Adriana, Ostia y Roma, vid. J.M.
Bermúdez, “Las técnicas de reparación mediante encastre en los talleres adrianeos de Itálica.
Los capiteles”, Romula, 8, 2009, pp. 145-178. Estos dos rasgos, trazos guía y tasselli, pueden
documentarse sobre los ejemplares nº 2 y 3.
67. Mediante la sujeción de vástagos metálicos, que fijan los propios fragmentos fracturados.
347
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
La clave de estos circuitos serían las stationes situadas en puntos neu-
rálgicos de la red comercial marítima
68
En ellas trabajarían marmorarii
agrupados en distintas officinae, pero con un sistema de trabajo común y
normalizado Ello explicaría algunas aparentes contradicciones, como la
existencia de piezas idénticas realizadas en mármol de Luni y Proconeso y
de marcas epigráficas en caracteres latinos y griegos
69

68. En estas producciones especialmente las situadas en Roma, a las que creemos se vinculan.
Sobre la importancia de estas stationes, en el comercio y distribución vid.: J. Ward-Perkins,
“Tripolitania…”, pp. 89-104; P. Pensabene, “Considerazioni sul trasporto di manifatti marmorei
in èta imperiale a Rome e in altri centre occidentali”, Dialoghi da Archeologia, 2-3.1972; id., “I
marmi di Roma…”; Y. A. Marano, Il commercio del marmo nell’Adriatico tardo antico (IV-VI secolo
d.C.). Scambi, maestranze, committenze. Tesi di dottorato. Universita’ Degli Studi di Padova. 2008,
pp. 21 ss.; E.; Bianchi y R. Meneghini, “Il cantiere costruttivo del foro di Traiano”, RM 109, 2002,
pp. 395-417, entre otros.
69. La presencia de marcas en caracteres latinos sobre mármoles griegos, ha sido explicada
recurriendo al posible uso “officina” de la lengua latina en canteras griega (J. Ward-Perkins,
“Tripolitania…”, p. 90).
 
TABLA I.   Catálogo de trazas
Nº  Reg./Sig  Conservación Líneas guía Tratamiento superficies Epigrafía Mármol 
  VA    plano inf  scamilus  frente  scamilus  inferior  localización  epígrafe   
CAPITELES CORINTIOS COMPLETOS:  VILLA ADRIANA
VA1  pechile  completo e2 e1, e2, 9 ‐‐‐ pulido  pulido ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
VA2  acc, pilastras  completo e2 ‐‐‐ ‐‐‐ gradina  pulido ‐‐‐ ‐‐‐ luni 
VA3  palestra  semicompeto e2, 4 ‐‐‐ ‐‐‐ cincelado‐gradina pulido ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
VA4  termas H.C.  completo ‐‐‐ ‐‐‐ 9 ‐‐‐  ‐‐ ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
CAPITELES CORINTIOS FRAGMENTOS DE ÁBACO CON TRAZOS GUÍA:  VILLA ADRIANA
VA5  42831‐3469/b  frag. ángulo e1 ‐‐‐ ‐‐‐ gradina  liso frente del ábaco rhw  proconseo
VA6  s/nº  frag. ángulo ‐‐‐ ‐‐‐ ‐‐‐ erosionado erosionado frente del ábaco M N F luni
VA7  3555‐44378  frag. ángulo e1 e1 ‐‐‐ liso  liso ‐‐‐ ‐‐‐ luni 
VA8  16868  frag. ángulo e1 ‐‐‐ ‐‐‐ gradina  liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso? 
VA9  4118‐43864  frag. ángulo e1 8 9 gradina  liso ‐‐‐ ‐‐‐ luni? 
VA10  s/nº  frag. ángulo e1 / 5 ‐‐‐ ‐‐‐ liso  liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
VA11  4182  frag. ángulo e1 e1 ‐‐‐ liso  liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
VA12  5040‐42264  frag. ángulo e1 / 5 / 9 ‐‐‐ ‐‐‐  liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
VA13  61386  frag. ángulo e1 / 7 / 2/  8 8 ‐‐‐ liso  liso ‐‐‐ ‐‐‐ Luni 
VA14  43908  frag. ángulo e1 / 5 e1 / 6 ‐‐‐ liso gradina liso ‐‐‐ ‐‐‐ Luni 
VA15  42817‐3496/a  frag. ángulo e1 / 2 / 5 / 4 ‐‐‐ 9 liso  liso frente del ábaco rhw  Luni 
VA16  4195‐42080  frag. ángulo e1 ‐‐‐ ‐‐‐ gradina  liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
VA17  s/nº  frag. ángulo e1 ‐‐‐ ‐‐‐ gradina  liso ‐‐‐ ‐‐‐ Luni 
VA18  4115‐43677  frag. ángulo e1 ‐‐‐ ‐‐‐ liso  liso ‐‐‐ ‐‐‐ Luni 
VA19  76872  frag. ángulo ‐‐‐ ‐‐‐ 9 liso  ‐‐‐ ‐‐‐ ‐‐‐ Luni 
VA20  s/nº  mot. central e2 ‐‐‐ ‐‐‐ ‐‐‐  liso  
VA21  s/nº  frag. ángulo e1 ‐‐‐ ‐‐‐ liso  lso C I D Luni 
VA22  3488‐2057  mot. central e2 ‐‐‐ ‐‐‐ ‐‐‐  liso  
CAPITELES CORINTIOS COMPLETOS:  ITÁLICA
IT23  teatro  completo lín aux lín aux ‐‐‐ gradina  gradina ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso? 
CAPITELES CORINTIOS FRAGMENTOS DE ÁBACO CON TRAZOS GUÍA:  ITÁLICA
IT24  s/nº  frag. ángulo e1 / 6 ‐‐‐‐. ‐‐‐ ‐‐‐  liso ‐‐‐ ‐‐‐ luni? 
IT25  F LII a12  frag. ángulo e 1 e1 /6 ‐‐‐ liso/gradina liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
IT26  1986/206/16  frag. ángulo e1/  3 ‐‐‐ ‐‐‐ ‐‐‐  liso ‐‐‐ ‐‐‐ luni? 
IT27  1986/206/13  frag. ángulo e1 ‐‐‐. ‐‐‐ ‐‐‐  liso ‐‐‐ ‐‐‐ luni 
IT28  1986/206/9  frag. ángulo e1 /  2 ‐‐‐ 9 ‐‐‐  liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
IT29  1986/206/5  frag. ángulo eje auxiliar ‐‐‐ ‐‐‐ liso  liso frente del ábaco C I proconeso
IT30  1986/296/4  frag. ángulo e1 / 5 ‐‐‐‐ 9? ‐‐‐  liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
IT31  S/nº  mot. central e2 ‐‐‐ ‐‐‐ ‐‐‐  liso ‐‐‐ ‐‐‐ proconeso 
IT32  1986/204/153  mot. central e2 ‐‐‐ ‐‐‐‐ ‐‐‐  liso ‐‐‐ ‐‐‐‐ luni 
IT33  L LII A16  mot. central ‐‐‐ ‐‐‐ ‐‐‐ liso  liso frente del ábaco M D proconeso 
348
josé manuel bermúdez
Conclusiones e hipótesis
Hemos comprobado que las trazas conservadas se ejecutaron con pos-
terioridad a la talla del ábaco, que el alisado de las superficies se realizó
para facilitar el trazado de éstas y que estamos ante un segundo replanteo
(distinto al que sirvió para la talla de los volúmenes del ábaco) Por lo
tanto, se realizaron sobre piezas prefabricadas, en las que el ábaco estaba
completamente tallado y no conservaría las trazas replanteo en la super-
ficie inferior del ábaco (tal vez tampoco en el scamilus) Por otra parte,
hemos logrado discriminar dos funciones: la de redefinir los contornos
definitivos del ábaco y la de trazado auxiliar para la talla de la decoración
Basándonos en estas conclusiones, podemos deducir el proceso completo
de fabricación del siguiente modo:
1 En una fase inicial se definirían los contornos del ábaco y se esbo-
zarían los volúmenes del cálatos, suponemos que existió un replan-
teo previo pero los trazos de éste serían eliminados por la propia
talla del scamilus El resultado de esta fase serían piezas prefabri-
cadas con el ábaco ya tallado, por lo que su ejecución debió de
realizarse, en el lugar de extracción
2 La segunda fase se ejecuta sobre estas piezas prefabricadas, en las
que se definiría el contorno definitivo del ábaco, se determinaría
la altura y el diámetro y se regularizarían la totalidad de las super-
ficies Esta fase requirió de un segundo replanteo y el alisado de
las superficies de trazado, en este momento se realizaron la mayor
parte de las líneas documentadas en el ábaco Suponemos que esta
fase no se realizaría en cantera, sino en stationes marmorum
3 En una tercera fase se acometería la talla de los elementos deco-
rativos, lo que requirió el traslado de ejes desde los planos hori-
zontales, para lograrlo se trazaron replanteos previos sobre ambas
superficies (la del ábaco y la de la base) Probablemente esta fase
se ejecutaría en los mismos centros que la anterior, y su resultado
final serían capiteles completamente terminados
4 Por último, hemos documentado la realización de retallados oca-
sionales, para adaptar el ábaco a su ubicación definitiva (que re-
quirieron de trazas auxiliares parciales), lógicamente realizados a
“pie de obra”
Este proceso implica la existencia, no sólo de patrones métricos, sino
de un modelo de trazado conocido y aplicado en todas las fases de fa-
bricación Por tanto, planteamos que existió un diseño muy cercano al
349
diseño y replanteo de capiteles en talleres adrianeos
propuesto, el mismo sobre el que se trazan edificios tan emblemáticos
como el Teatro Marítimo de Villa Adriana, y que responde a un “esquema
tipo” codificado en la proyección arquitectónica adrianea.
Por último, planteamos que el método de replanteo analizado es un
rasgo de un sistema de producción, basado elementos prefabricados y pro-
porciones normalizadas Sistema que podemos vincular otros rasgos, como
las reparaciones mediante encastre, y muy posiblemente las marcas de can-
tero
70
En este sistema sería clave la optimización de los costos y recursos,
lo que implicaría una serie de condicionantes: un número limitado de cen-
tros de extracción, una producción en serie, la normalización de las pro-
porciones, y sobre todo la existencia grandes centros de almacenamiento y
redistribución vinculados a las redes de transporte marítimo
71

70. Las consistentes en tres caracteres latinos o griegos, situados sobre el ábaco, y que abreviarían
nombres propios. Marcas que no se realizarían en cantera sino en los lugares de talla definitiva (J.
Ward-Perkins, “Tripolitania and the Marble Trade”, The Journal of Roman Studies, 41, 1951, p. 94).
71. Hipótesis ya planteada por J. Ward-Perkins, “The Marble Trade…”, p. 327.
Los nexos y relaciones entre Roma, Tibur y la Bética son anteriores a la
época adrianea, pero es en esta época cuando alcanzan cohesión y fuer-
za especiales. El aglutinante es el emperador Adriano, nacido en Roma
aunque oriundo de la provincia Bética, cuya residencia privada fue la
magníca Villa de Tibur. Poblada el área tiburtina de ricas mansiones
y villas pertenecientes a la poderosa élite senatorial de origen hispa-
no y bético, la conjunción de intereses y circunstancias entre Roma, Tibur
y la Bética constituye un fenómeno de máximo interés para historiadores y
para arqueólogos, al que se ha prestado atención en numerosas ocasiones, hitos
memorables de la investigación algunas de ellas.
Renovar el panorama cientíco y presentar algunas de las novedades y de los
avances más recientes sobre el tema, tanto en el plano histórico como en el ar-
queológico, es el objetivo de este nuevo libro. La proyección monumental de los
tres escenarios contemplados es más que considerable y reeja una vez más el poder
de irradiación extraordinario que alcanzó Roma y la capacidad de absorción
demostrada por los pueblos y territorios estrechamente ligados a ella,
como es el caso de la provincia Bética.
Especialistas en los diversos temas planteados ofrecen nuevo
enfoque y tratamiento a cuestiones candentes de la investiga-
ción sobre temas adrianeos.
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